ISSN 0016-5301 |
GAYANA BOTANICA
Volumen 50 Número 2 : 1993
| e UNIVERSIDAD DE CONCEPCION - CHILE
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FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES
Y OCEANOGRAFICAS
UNIVERSIDAD DE CONCEPCION
CHILE
DIRECTOR DE LA REVISTA
Andrés O. Angulo
REEMPLAZANTE DEL DIRECTOR
Oscar Matthei J.
DIRECTOR IMPRESION
Jorge N. Artigas
REPRESENTANTE LEGAL
Augusto Parra Muñoz
PROPIETARIO
Universidad de Concepción
DOMICILIO LEGAL
Víctor Lamas 1290, Concepción, Chile
EDITOR EJECUTIVO GAYANA BOTANICA
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COMITE ASESOR TECNICO
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UNIVERSIDAD AUSTRAL DE CHILE Universidad de Magallanes
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UNIVERSITY OF CONNECTICUT Universidad de Concepción
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INSTITUTO DE BOTANICA. SAO PAULO Museum National d' Histoire Naturelle. París
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LupwIG-MAXIMILIAMS UNIVERSITAT MÚNCHEN CHARLOTTE TAYLOR
Missouri Botanical Garden
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Universidad de Buenos Aires
CLODOMIRO MARTICORENA
UNIVERSIDAD DE CONFERgION* tom EDUARDO UGARTE M. E
e Universidad de Concepción
DaAvipD M. MOORE
University of Reading, Pay 44 pon CAROLINA VILLAGRAN
Ad E Y Universidad de Chile
A
Indexada en Kew Records (Kew Garden, London); Kew-Index: Bulletin of the Torrey Botanical Club (U.S.A.); Biologi
Abstracts (BIOSIS); Ulrik”s International Periodicals Directory; Botanico-Periodicum-Huntianum.
LIBRARY
JUN 1 5 1995
NEW YORK
BOTANICAL GARDEN
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ISSN 0016-5301
Volumen 50 Número 2 1993
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CONTENTS
GARCIA-FRANCO, J.G., C. ORTIZ £ M.T. KALIN ARROYO. Temperature effect
on the fruit production in Puya berteroana Mez (Bromeliaceae) ...oooconccccinocccco.. Al
PEÑA, R.C., L. ITURRIAGA, A.M. MUJICA € G. MONTENEGRO.
Micromorphological analysis of the pollen of Sophora (Papilionaceae).
Phylogenetic hypothesis about the origin of section Edwardsia ....oooooocniccccnc... y
MAzzEO, N., R. RODRIGUEZ € M. RONDANELLI. The genus Wolffia Horkel ex
senlejd: (Lemnmaceacs) im the aquatic flora of Chile -... canicas rio a 67
MATTHEI, O., C. MARTICORENA « T.F. STUESSY. The adventive flora of the Ar-
pupa sao ua Ea o 69
UGarTE, E.A., R.J. BOERNER Y J.C. BARRIENTOS. The vegetation of the Alto
Biobio basin (Chile). II. Communities, classification and dynamics .......... 103
UNIVERSIDAD DE CONCEPCION - CHILE
ISSN 0016-5301
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Volumen 50 Número 2 1993
CONTENIDO / CONTENTS
GARCIA-FRANCO, J.G., C. ORTIZ Y M.T. KALIN ARROYO. Efecto de la tem-
peratura en la producción de frutos en Puya berteroana Mez (Bromeliaceae).
Temperature effect on the fruit production in Puya berteroana Mez
A A A A + A Sl
PEÑA, R.C., L. ITURRIAGA, A.M. MUJICA Y G. MONTENEGRO. Análisis mi-
cromorfológico de polen de Sophora (Papilionaceae). Hipótesis filogenética
sobre el origen de la sección Edwardsia.
Micromorphological analysis of the pollen of Sophora (Papilionaceae).
Phylogenetic hypothesis about the origin of section Edwardsia .................. 5%
MAazzEo, N., R. RODRIGUEZ Y M. RONDANELLI. El género Wolffia Horkel
ex Schleid. (Lemnaceae) en la flora acuática de Chile.
The genus Wolffia Horkel ex Schleid. (Lemnaceae) in the aquatic flora of
A A A A A 67
MATTHEL, O., C. MARTICORENA Y T.F. STUESSY. La flora adventicia del Ar-
chipiélago de Juan Fernandez.
The adventive flora of the Archipelago de Juan Fernandez ...oocnnocccocncocnnnnnos 69
UGARTE, E.A., R.J. BOERNER Y J.C. BARRIENTOS. La vegetación en la
cuenca del Alto Biobío (Chile). II. Comunidades, clasificación y dinámica.
The vegetation of the Alto Biobio basin (Chile). II. Communities, classifica-
o A A 103
UNIVERSIDAD DE CONCEPCION - CHILE
“Los infinitos seres naturales no podrán perfectamente conocerse sino
luego que los sabios del país hagan un especial estudio de ellos”.
CLAUDIO GAY, Hist. de Chile, 1:14 (1847)
Portada:
ARISTOTELIA CHILENSIS, árbol subantártico introducido en Juan
Fernández, donde se comporta como maleza (R. Rodríguez et al, Flora
Arbórea de Chile pág. 70).
ESTA REVISTA SE TERMINO DE IMPRIMIR
EN DICIEMBRE 1993
EN LOS TALLERES DE
IMPRESOS ANDALIEN,
ROZAS 1591, CONCEPCION, CHILE.
LA QUE SOLO ACTUA COMO IMPRESORA
PARA EDICIONES UNIVERSIDAD DE CONCEPCION
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Gayana Bot. 50 (2): 51-55. 1993
ISSN 0016-5301
EFECTO DE LA TEMPERATURA EN LA PRODUCCION DE FRUTOS
EN PUYA BERTEROANA MEZ (BROMELIACEAE)
TEMPERATURE EFFECT ON THE FRUIT PRODUCTION IN
PUYA BERTEROANA MEZ (BROMELIACEAE)
José G. García-Franco*, Claudia Ortiz C.** y Mary T. Kalin Arroyo**
RESUMEN
Se analizó el efecto de la temperatura sobre la re-
producción de Puya berteroana Mez (Bromeliaceae)
en el Cerro Sta. Inés, Chile (32% 10” S, 71% 30” W, 80
ms.n.m.) durante el período reproductivo de 1991. La
densidad de la población fue de 0,07/m* (grupos de
plantas/m?) y la de los grupos reproductivos fue de
0,01/m?. Aunque no todas las inflorescencias formaron
frutos, la eficiencia reproductiva de la bromelia fue al-
ta en este período (cociente fruto/flor 0,59). La tempe-
ratura del aire en los lados expuestos y no expuestos de
la inflorescencia fue significativamente diferente (p <
0,05), mientras que la temperatura del interior de las
flores y el número de frutos producidos no fueron dife-
rentes (p > 0,05); la pubescencia de las brácteas flora-
les podría ayudar a mantener estable la temperatura
floral. Las diferencias tal vez puedan expresarse en el
número de semillas por fruto, en la viabilidad de éstas
y en la sobrevivencia de las plántulas. Las flores son
visitadas por colibríes, moscas y mariposas. Los cam-
bios de temperatura y del viento a través del día no
afectan el comportamiento del patrón de visitas de los
colibríes (principalmente por las mañanas y en las tar-
des). Las fluctuaciones diarias y estacionales de los
factores climáticos (temperatura y viento) pueden afec-
tar diferencialmente las oportunidades reproductivas
de las flores en una inflorescencia y entre individuos de
la población.
PALABRAS CLAVES: Puya berteroana, producción de
frutos, efecto de la temperatura.
*Instituto de Ecología, A.C., Apartado Postal
63, Xalapa, Veracruz 91000, México.
**Departamento de Biología, Facultad de
Ciencias, Universidad de Chile, Casilla 653, Santiago,
Chile.
ABSTRACT
We studied the effect of temperature on the re-
production of Puya berteroana Mez (Bromeliaceae) in
the Cerro Sta. Inés, Chile (329 10” S, 719 30” W; ele-
vation 80 m) throughout the 1991 reproductive season.
Population density was 0,07/m” (groups of plants/m')
and density of reproductive groups was 0,01/m”. Alt-
hough not all inflorescences develop fruits, the repro-
ductive efficiency of the bromeliad was high in this pe-
riod (fruit/flower ratio 0,59). Air temperature at expo-
sed and not exposed sides of the inflorescences was
significantly different (p < 0,05), while flower tempe-
rature and fruit number were not different ( p > 0,05):
pubescence on the floral bracts could help to maintain
floral temperature. However, differences maybe ex-
pressed as seed number by fruit, seed viability and
seedling survival. Flowers were visited by humming-
birds, flies and butterflies. Wheather changes do not
affect the behaviour and visitation pattern of the hum-
mingbirds (especially early in the morning and after-
noon). Daily and seasonal wheather fluctuations (tem-
perature and wind) can differentially affect the repro-
ductive opportunity of flowers in an inflorescence, and
between individuals in the population .
KEYWORDS: Puya berteroana, fruits production, tem-
perature effect.
51
Gayana Bot. 50 (2): 1993
INTRODUCCION
Las condiciones ambientales pueden influir
significativamente en los sistemas reproductivos
de las plantas a diferentes escalas en el tiempo y
en el espacio (Corbet, 1990). La temperatura,
particularmente, puede afectar la reproducción de
las plantas, modificando la tasa de secreción de
néctar, la tasa de evaporación del agua en el néc-
tar (concentrando los azúcares) y la actividad de
los poliniza: ores (Corbet, 1990). La temperatura
puede modif. :arse en las cordilleras con el incre-
mento en alti: :d, disminuyendo 6 *C cada 200 m
(Arroyo et al. :982), y también está inversamen-
te relacionada con la intensidad del viento (como
en las zonas costeras). El efecto conjunto de la
temperatura y el viento podría modificar el movi-
miento del polen, bajar la temperatura del néctar,
tener un efecto secante en éste último (aumentan-
do la concentración de los azúcares), disminuir o
afectar la actividad de los visitantes voladores
(polinizadores) y, por lo tanto, influir en el éxito
reproductivo de las plantas (en términos de frutos
producidos). Algunas especies de Puya (Brome-
liaceae) que habitan en sistemas tropicales alpi-
nos (Miller y Silander, 1991), presentan diferen-
tes grados de pubescencia floral que actúa como
aislante y les permite mantener elevada la tempe-
ratura de las flores para lograr éxito durante el pe-
ríodo reproductivo (Miller, 1986); sin embargo,
no se conoce nada sobre el efecto de la tempera-
tura (y/o viento) en especies de zonas costeras.
Nosotros analizamos el efecto de la temperatura,
producida por la distinta orientación al viento, en
la reproducción de Puya berteroana Mez (Bro-
meliaceae) en el Cerro Sta. Inés, Chile (32% 10”
S, 71” 30” W, 80 ms.n.m.). Particularmente estu-
diamos la eficiencia reproductiva de la población
y la influencia de la temperatura del aire y del in-
terior de las flores en el lado expuesto y en el la-
do protegido de la inflorescencia, en la produc-
ción de frutos.
MATERIALES Y METODOS
Puya berteroana es una planta originaria de
Chile que forma una roseta apretada con hojas li-
neares, fuertemente armadas con espinas, tallo
floral de 2 a 5 m de alto y flores suberectas de 5
a 7 cm de longitud dispuestas en espigas com-
puestas bipinnadas pubescentes (Smith y Downs,
52
1974). Las flores son hermafroditas y maduran
paulatinamente de la base al ápice de la inflores-
cencia y en cada una de las ramas florales, tienen
una vida de aproximadamente 5 días y comien-
zan el desarrollo de los frutos inmediatamente
después de ser fecundadas; cuando no son fecun-
dadas, se pueden apreciar en las ramas restos de
pétalos y las brácteas florales (obs. pers.). Como
otras bromelias de los sistemas tropicales alpinos
(Miller, 1986; Augspurger, 1985), es una especie
de lento desarrollo y larga vida, con crecimiento
clonal y muerte del ramet al término de la repro-
ducción sexual, formando racimos o grupos de
rosetas, por lo que se podría considerar con estra-
tegia de vida semélpara (Young y Augspurger,
1991). Se distribuye abundantemente en laderas
asoleadas de los cerros en las provincias centra-
les de Chile y florece de octubre a noviembre
(Hoffmann, 1978). En la época de floración (oc-
tubre - noviembre) el viento generalmente tiene
una orientación W y NW con velocidades que
varían a lo largo del día (Tabla 1).
El estudio se desarrolló en las laderas de ex-
posición NW del Cerro Sta. Inés, cercano al
Puerto de Pichidangui, Chile (32% 10” S, 71*30'
W, 100 ms.n.m). El clima es de estepa con nubo-
sidad abundante (Bsn), con una temperatura pro-
medio anual de 14"C, isotermas de octubre, no-
viembre y diciembre son 13", 15" y 16"C, respec-
tivamente (Antonioletti et al., 1972) y precipita-
ción entre 100 y 200 mm anuales (Solervicens y
Elgueta, 1989). El tipo de vegetación presente es
matorral costero, caracterizado por la abundancia
de arbustos y hierbas mesófitas (Solervicens y
Elgueta, 1989), dominado fisionómicamente por
Puya chilensis Mol. P. berteroana Mez (Brome-
liaceae), Eupatorium salvia Colla y Baccharis
concava D.C. (Compositae), Adesmia microphy-
lla H. et A. (Papilionaceae) y Trichocereus sp.
(Cactaceae). Durante el período de estudio el
viento tuvo una orientación W - NW y velocidad
de 17 + 3,6 km/h (+ 1 SD, n= 16).
Los datos se tomaron del 22 al 24 de no-
viembre y el 4 y 5 de diciembre de 1991. Para co-
nocer la densidad de los grupos o agregados de
plantas y la proporción de grupos reproductivos
se realizaron 16 transectos de 30 m x 6 m separa-
dos 10 m uno de otro (superficie total 2880 m?).
En diez agregados reproductivos se cuantificó el
número de ramas por inflorescencia, el número
total de flores producidas por ramas y el número
Puya berteroana: J. GARCÍA - FRANCO ET AL.
total de frutos producido. Por último, en 10 inflo-
rescencias se cuantificaron los frutos desarrolla-
dos, en ramas del lado expuesto y ramas del lado
protegido. Durante dos días, a diferente hora del
día y en distinto racimo reproductivo, se obtuvie-
ron en 15 inflorescencias las temperaturas del in-
terior de seis flores, tres del lado expuesto (W-
NW) y tres del lado protegido (S-SE), mediante
un termómetro digital Digi-Sense (JKT Thermo-
cuple, rango -190 a 1000 *C, + 0,3 *C), utilizando
una terminal tipo J para superficies. Inmediata-
mente después de las mediciones en el interior de
las flores, se obtuvieron los datos de la tempera-
tura del aire enfrente de ellas utilizando una ter-
minal tipo J aire/gas (siguiendo la misma secuen-
cia de la toma de temperatura de su interior). Al
mismo tiempo, se colectaron algunos visitantes
florales y se registró la presencia de otros. Las
mediciones de temperatura del aire y de las flo-
res, y las observaciones de los visitantes florales
se realizaron en noviembre, los datos sobre la
densidad de los racimos y del número de frutos
producidos se obtuvieron en diciembre.
RESULTADOS Y DISCUSION
En la zona de estudio los grupos o racimos
de P. berteroana tienen una densidad de 0,07/m?
(195 grupos), siendo 0,01/m2 (37 grupos) la den-
sidad de los racimos reproductivos (en el sitio no
fueron observados individuos jóvenes o plántulas
aisladas). Esto significa que el 18,97% de los
agregados en la zona presentaron inflorescencia
durante el período reproductivo de 1991. Se en-
contró 1,4 + 0,9 (+ 1 SD) inflorescencias por gru-
po reproductivo (n = 37). Las cifras anteriores su-
gieren que el número de grupos reproductivos en
la población durante el período reproductivo de
1991 fue pequeño en relación al número total de
racimos observado. Por ser P. berteroana una es-
pecie de lento crecimiento y larga vida, las rose-
tas de un grupo y entre grupos pueden encontrar-
se en diferentes estados de desarrollo en un mo-
mento determinado, por lo que no todos los raci-
mos producirán inflorescencias en un mismo pe-
ríodo reproductivo, pudiendo variar de una tem-
porada a otra, la proporción de agregados repro-
ductivos en la población y el número promedio
de inflorescencias presentes en ellos.
El número promedio de ramas por inflores-
cencia fue de 26,0 + 3,6 (n = 10), el número pro-
medio de flores por rama fue de 19,4 + 5,9 (n =
72) y el número promedio de frutos formados por
rama en toda la inflorescencia fue 11,5 + 8,8 (n =
81). Para el periodo reproductivo de 1991, el nú-
mero estimado de flores por inflorescencia es de
505,18 y el de frutos de 297,96, obteniendo un
cociente fruto/flor de 0,59. Los racimos de P.
berteroana produjeron una gran cantidad de flo-
res con una alta eficiencia reproductiva; a pesar
de que se presentó un número relativamente pe-
queño de grupos reproductivos en la población.
Sin embargo, no todas las inflorescencias desa-
rrolladas en 1991 formaron frutos, veinte de ellas
fueron observadas sin ningún fruto, algunas se
encontraron parcial o totalmente dañadas y/o no
completamente desarrolladas, y otras, aunque se
apreciaron aparentemente normales, simplemente
no formaron frutos. Las causas del desarrollo in-
completo, y de la no producción de frutos en la
mayoría de las inflorescencias de la población de
P. berteroana en el Cerro Sta. Inés durante esta
época reproductiva son desconocidas; aunque las
inusuales condiciones climáticas presentes este
año pudieron ser importantes. Sin embargo, sien-
do P. berteroana una especie hermafrodita, las
plantas no formadoras de frutos pudieron haber
tenido un papel relevante como donadoras de po-
len para la formación de frutos en otros agrega-
dos ( Sutherland, 1987). Observaciones a lo largo
de diferentes temporadas reproductivas permiti-
rán conocer la constancia o variación de la rela-
ción entre el número de flores y frutos producidos
y la importancia de la función masculina en la re-
producción de la especie.
La temperatura promedio del aire en el lado
expuesto al viento fue de 18,7 + 1,4 *C (n = 42),
mientras que en el lado protegido fue más alta
20,1 + 1,9 *C (n = 42). El promedio de la tempe-
ratura interior de las flores del lado expuesto fué
de 19,0 + 1,4 *C (n = 42), y en las flores del lado
protegido 19,7 + 1,9 *C (n = 42). El número pro-
medio de frutos producido en las ramas del esca-
po orientadas hacia el viento fue de 11,1 + 8,4 (n
= 40), mientras que en las ramas opuestas fue de
11,52 + 9,5 (n = 42); siendo este último muy cer-
cano al promedio general de frutos por rama. La
temperatura del aire a un lado de las flores cu-
biertas del viento fue significativamente mayor
que la del aire al costado de las flores expuestas
(Mann-Whitney U; U = 3,24 p < 0,001; Zar,
1984). Mientras que las diferencias observadas
53
Gayana Bot. 50 (2): 1993
en la temperatura del interior de las flores así co-
mo en el número de frutos del lado de la inflores-
cencia hacia el viento y del lado cubierto, no son
significativas (Mann-Whitney U; U = 1,47 y U =
0,11 p > 0,05, respectivamente) (Zar, 1984).
Aunque en el exterior de ambos lados de la
inflorescencia de P. berteroana la temperatura es
diferente, en el interior de las flores es similar. La
pubescencia de las brácteas florales podría estar
actuando como aislante manteniendo elevada la
temperatura de las flores (como sucede con P.
hamata, una especie del páramo, Miller, 1986).
Mecanismos anatómicos y fisiológicos también
pueden contribuir para evitar las fluctuaciones en
la temperatura de las flores de P. berteroana; se
ha visto que el tamaño y biomasa de las inflores-
cencias puede tener una gran influencia en el ba-
lance térmico de las flores (Miller, en prensa).
La temperatura del aire, en ambos lados de
la inflorescencia de P. berteroana, no interviene
en el número de frutos producidos en ellos. Sin
embargo, puede influir en el número de semillas
por frutos (como en P. clava-herculis Miller,
1986), en la viabilidad de éstas y en la sobrevi-
vencia de las plántulas. Esto último es muy im-
portante conocer, ya que en el Cerro de Sta. Inés
no se observaron plántulas de P. berteroana.
Por otro lado, las condiciones ambientales
durante la vida de las flores pueden influir en su
éxito reproductivo. En las inflorescencias de P.
berteroana, las flores de diferentes edades pue-
den ser afectadas diferencialmente en sus oportu-
nidades de formación de frutos por fluctuaciones
durante el día y entre días en la intensidad y di-
rección del viento así como de la temperatura
(Tabla I). El seguimiento de flores individuales
permitirá conocer cómo afectan estos cambios la
producción de frutos.
Las flores de P. berteroana producen gran
cantidad de néctar, acumulando un promedio de
177,4 + 158,0 ul (n = 308) en 24 h (Ortiz, García-
Franco y Arroyo, datos no publicados). En las
flores de P. berteroana se encontraron insectos
de Perigea apameoides Guenée (Lepidoptera,
Glossata, Noctuidae, Acronyctinae), Seioptera
importants (Diptera: Otitidae), Diontolobus sp.
(Coleoptera: Peltidae), Camponotus sp. (Hyme-
noptera: Formicidae), numerosos individuos de
varias familias de insectos (Neuroptera: Chryso-
pidae; Diptera: Calliphoridae, Tachinidae, Stra-
tionyidae; Coleoptera: Canthaiidae) y, en menor
54
cantidad Aracnoídeos (Pseudoescorpionida:
Arachnidae). De todos ellos sólo S. importans se
considera que está asociada al género Puya (J.
Solervicens, com. pers.). También fueron obser-
vados visitando las flores al colibrí Patagona gi-
gas Vieillot (Trochilidae) (en tres ocasiones) y al
insecto Catnia eudesmia Gray (Lepidoptera) (dos
veces). Los colibríes son eficientes polinizadores
en ambientes andinos y de páramo. Estas aves, al
realizar su actividad de forrajeo principalmente
por las mañanas y tardes, seguramente no son tan
afectadas por las condiciones de viento, ya que en
el área de estudio éste es más intenso al mediodía
(Tabla I). Aunque las variaciones de las condicio-
nes ambientales durante el día y entre días, sí
pueden influir en su comportamiento de visitas a
lo largo del periodo reproductivo de P. berteroa-
na.
Nuestros resultados indican que a pesar del
bajo número de agregados reproductivos en la
temporada de floración de 1991, la eficiencia re-
productiva de la población es alta. La diferencia
de la temperatura del aire entre el lado expuesto
al aire y el lado protegido, no se manifiesta en
una variación del número de frutos en la inflores-
cencia de P. berteroana. Esto sugiere que la plan-
ta pueda tener mecanismos fisiológicos y anató-
micos que le permiten mantener la temperatura
en las flores con diferente exposición al viento.
El patrón de visitas de los colibríes durante la ma-
ñana y tarde, les permite funcionar durante las
horas del día con menos viento. Es necesario rea-
lizar estudios específicos que permitan conocer
adecuadamente cómo influyen en la reproduc-
ción de P. berteroana (la donación de polen, la
fecundación de las flores, en el número de semi-
llas producidas por fruto y en su viabilidad, el pa-
trón de visita de los polinizadores) las fluctuacio-
nes diarias y estacionales de las condiciones am-
bientales.
AGRADECIMIENTOS
Se agradece a J. Solervicens y a A. Angulo
la identificación de los insectos. A V. Rico-Gray
y G. Williams la lectura crítica del manuscrito. A
J.R. Gutiérrez y un revisor anónimo sus comenta-
rios y sugerencias que permitieron mejorar nota-
blemente el escrito. A la Red Latinoamericana de
Botánica (RLB) la beca y el apoyo otorgados a
JGGF para su estancia en Chile y el desarrollo del
estudio.
Puya berteroana: J. GARCÍA - FRANCO ET AL.
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hora del día
0800 1400
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noviembre
octubre
noviembre
octubre
noviembre
octubre
noviembre
octubre
noviembre
Temperatura
“€
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Humedad
Relativa
Precipitación
hora del día
0800 1400 2000
mm
Tabla I. Velocidad y dirección del viento registradas en la Estación Meteorológica La Florida, La Serena (29” 54”
S, 71* 15” W, 20 ms.n.m.), la más cercana al área de estudio.
Fecha de Publicación Diciembre 1993
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Gayana Bot. 50(2): 57-65. 1993
ISSN 0016-5301
ANALISIS MICROMORFOLOGICO DE POLEN DE SOPHORA
(PAPILIONACEAEBE). HIPOTESIS FILOGENETICA
SOBRE EL ORIGEN DE LA SECCION EDWARDSIA
MICROMORPHOLOGICAL ANALYSIS OF THE POLLEN OF
SOPHORA (PAPILIONACEAE). PHYLOGENETIC HYPOTHESIS
ABOUT THE ORIGIN OF SECTION EDWARDSIA
R. C. Peña *, L. Iturriaga, A. M. Mujica y G. Montenegro *+*
RESUMEN
Considerando el retículo de la exina de los granos
de polen, se reconocen dos grupos en las doce especies
de Sophora estudiadas: uno con un heterobrocado ma-
yor (S. japonica L. subg. Styphnolobium, Sophora li-
nearifolia Griseb., S. rhynchocarpa Griseb., S. fernan-
deziana (Phil.) Skottsb., S. macrocarpa J. E. Sm., $. to-
romiro (Phil.) Skottsb.) y otro de retículo menor ho-
mobrocado, o foveolado (S. chrysophylla (Salisb.)
Seem., $. denudata Bory, S. microphylla ssp. macna-
biana (Grah.) Yakovl., S. masafuerana (Phil.) Skottsb.,
S. tetraptera J. S. Mill. y S. tomentosa L.). Los antece-
dentes sobre la ornamentación de la exina permiten su-
gerir una hipótesis alternativa, proponiéndose un ori-
gen americano para la sección Edwardsia de Sophora.
Con la sola excepción de $. japonica, todas las exinas
heterobrocadas y mayor tamaño pertenecen a especies
de Sudamérica, el resto de las especies de la sect. Ed-
wardsia es homogéneo, con exinas homobrocada a fo-
veolada. No existe afinidad entre Sophora macrocar-
pa y S. microphylla ssp. macnabiana, por lo que se
considera improbable su origen a partir de poblaciones
neocelandesas de S. microphylla como lo sugieren Sy-
kes y Godley y recientemente Murray. Sophora tomen-
tosa es una psamófita ampliamente distribuida, cuyas
relaciones también deben buscarse en América, parti-
cularmente con otras especies de su sección. La pose-
sión de ornamentación homobrocada es posiblemente
un caso de convergencia.
PALABRAS CLAVES: Sophora sect. Edwardsia, Sophora
sect. Sophora sect. Styphnolobium, micromorfología,
morfología del polen.
*Herbario de la Escuela de Química y Farmacia,
Universidad de Chile, Casilla 233 Santiago-1, Chile.
**Departamento de Ecología, Pontificia Univer-
sidad Católica de Chile, Casilla 114 D, Santiago.
ABSTRACT
Based on the exine reticulation, two groups can
be recognized in 12 examined species of Sophora, one
group with a larger heterobrochate reticulum (Sophora
japonica L. subg. Styphnolobium; S. linearifolia Gri-
seb., S. rhynchocarpa Griseb., $. fernandeziana (Phil.)
Skottsb., S. macrocarpa J. E. Sm., $. toromiro (Phil.)
Skottsb. ) and a second group with a smaller, homo-
brochate reticulum or a foveolated exine (S. chrysophy-
lla (Salisb.) Seem., S. denudata Bory, 5. microphylla
ssp. macnabiana (Grah.) Skottsb., $. tetraptera J. S.
Mill., and S. tomentosa L.). The palynological eviden-
ce, specially the exine architecture, suggests an alterna-
te hypothesis, the origin of section Edwardsia, Ameri-
ca. With the exception of $. japonica, the remaining
species of sect. Edwardsia are homogeneous, with ho-
mobrochate or foveolated exines. A close relationship
between S. macrocarpa and S. microphylla ssp. mac-
nabiana is not supported by pollen data, and the pro-
posal that these plants radiated from New Zealand is
considered improbable. Sophora tomentosa is a pan-
tropic littoral species, whose overall morphology
shows clear relationships with other taxa of its section,
and the homobrochate ornamentation is likely to be
due to convergence.
KEYWORDS: Sophora sect. Edwardsia, Sophora sect.
Sophora, Sophora sect. Styphnolobium, micromorpho-
logy, pollen morphology.
57
Gayana Bot. 50 (2): 1993
INTRODUCCION
Yakovlev (1967) en su revisión mundial del
género Sophora reconoce en la sect. Edwardsia
las siguientes especies: $. chrysophylla de las Is-
las Hawaii, S. denudata, de La Reunión, Archi-
piélago de las Mascareñas, S. fernandeziana de
Más a Tierra, Juan Fernández, S. macrocarpa en
la parte central de Chile, S. masafuerana de Más
Afuera, Juan Fernández, Sophora microphylla
con dos subespecies (incluyendo material chileno
en $. microphylla ssp. macnabiana) distribuida
en Nueva Zelanda, en el sur de Chile y en la Isla
Gough (o Isla Diego Alvarez) Sophora tetraptera
(incluyendo a S. howinsula (Oliv.) P. S. Green),
de la Isla Norte de Nueva Zelanda y $. toromiro
de la Isla de Pascua. Botánicos neocelandeses y
australianos reconocen S. prostrata Buchan., de
la Isla Sur de Nueva Zelanda, y S. howinsula P.
S. Green de la Isla Lord Howe (Green, 1970; Mu-
rray, 1986) (Fig. 1.; Tabla D.
La primera hipótesis conocida sobre el ori-
gen de las especies de Sophora, particularmente
de la sección Edwardsia, sugiere que se disemi-
naron desde el Pacífico occidental para poblar
América, Hawaii, Chile insular, Gough (Isla Die-
go Alvarez) en el Atlántico y La Reunión en el
Océano Indico (Sykes $ Godley, 1968). Recien-
temente, Murray y Porter (1980) y Murray (1986)
han considerado que $. macrocarpa sería una es-
pecie derivada de $. microphylla, sobre la base de
la semejanza de la composición de polipéptidos y
el contenido de proteínas de las semillas; estos
autores reconocen la fuerte similitud de Pisum
sativum con el grupo en estudio, restando de este
modo valor a este tipo de comparaciones. De
igual modo Markham y Godley (1972) conside-
ran que las poblaciones de S. microphylla ssp.
macnabiana de Chile son conespecíficas con las
poblaciones de Nueva Zelanda, Chatham y
Gough (Isla Diego Alvarez). Una evidencia cir-
cunstancial citada por Murray (1986) fue el ante-
cedente que de las especies neozelandesas, sólo
S. microphylla posee semillas hidrocóricas. Ra-
mírez y Romero (1978) también observaron el
potencial para una dispersión hidrocórica de S.
macrocarpa. Skottsberg (1956) era de la opinión
que las especies chilenas insulares, S. fernande-
ziana y S. toromiro, están relacionadas con S. mi-
crophylla y que podían reunirse en $. tetraptera
en el contexto morfológico. En Juan Fernández
58
existe un alto endemismo, y la fuente principal de
la flora es el continente americano con un 47 %
de representación (Hoffmann 4 Marticorena,
1987). Los caracteres palinológicos podrían ava-
lar una relación más estrecha entre las especies de
Sophora de Juan Fernández con Sudamérica que
con el tradicionalmente considerado complejo an-
tarto-pacífico (Skottsberg, 1956).
Por otra parte, Burkart (1952) encontró que
las especies más afines a S. macrocarpa eran dos
especies de América del Sur: $. linearifolia Gri-
seb. de Córdoba y San Luis y S. rhynchocarpa
Griseb. de Tucumán, particularmente el aspecto y
tamaño de frutos y semillas, que en ambos casos
los frutos son ápteros, muy híspidos y las semillas
de color marrón y gran tamaño. Es posible por en-
de, postular a S. macrocarpa como especie an-
cestral de la sección S. sect. Edwardsia, dado sus
posibles relaciones americanas con especies de la
sección Sophora.
No existen estudios nuevos sobre la micro-
morfología, a excepción de un análisis parcial de
las cutículas de algunas especies de S. sect. Ed-
wardsia (Lobin Barthlott, 1988; Aldén «€ Ziz-
ka, 1989), todas muy semejantes. En microscopía
óptica, Heusser (1964) había descrito los granos
de polen de las especies continentales, como tri-
colporados, subprolados, con una exina de 1 um
de espesor, suprarreticulada. Este estudio presen-
ta una hipótesis alternativa sobre el origen de la
sección Edwardsia, basándose en los anteceden-
tes geológicos, morfológicos, de dispersión de se-
millas y los nuevos datos palinológicos.
MATERIALES Y METODOS
La morfología de las exinas de los granos de
polen de 12 especies de Sophora se examinó a
través de microscopía de barrido (MEB), los gra-
nos de polen fueron metalizados con una capa de
oro paladio, de 30-40 nm de espesor, luego foto-
grafiados en un microscopio Autoscan Siemens,
según el método de Linch y Webster (1975).
Un muestreo intensivo de las especies de la sec-
ción y de las secciones asociadas permite tener un
universo representativo para fines cladísticos. El
escaso material de restar no permitió asignar
valores promedios o modales de la ornamenta-
ción y medidas palinológicas. Los ejemplares
examinados se anotan en la leyenda de las figuras
2-25. No fue posible obtener muestras de granos
Análisis micromorfológico polen de Sophora : R.C. PEÑA ET AL.
de polen de S. howinsula, de S. microphylla ssp.
microphylla y de $. prostrata.
RESULTADOS
La exina de los granos de polen de Sophora
presentan una ornamentación reticulada. Sophora
japonica L. es considerada por varios autores
(Yakovlev, 1967; Tsoong £ Ma, 1981) en un gé-
nero o subgenéro aparte, S. subg. Styphnolobium
(Schott) Tsoong y no difiere de la ornamentación
de algunas especies de S. sect. Edwardsia.
Los granos de polen son prolados en Sopho-
ra subg. Styphnolobium, Sophora, y la mayoría
de las especies de la sect. Edwardsia tienen polen
subesferoidales (S. masafuerana y S. denudata) o
per-prolado ($. toromiro). El ancho de lumen,
que oscila entre 0,08 y 1,16 um permite distin-
guir dos grupos (V. Tabla II). El primero incluye
Sophora japonica. subg. Styphnolobium, de la
sect. Sophora S. linearifolia y S. rhynchocarpa
ambas sudamericanas y $. sect. Edwardsia S. fer-
nandeziana (Más a Tierra), S. toromiro (Isla de
Pascua) y 5. macrocarpa (continental) y todas ca-
racterizadas por un retículo heterobrocado con
báculas visibles (Figs. 2-13). El segundo grupo
incluye de la sect. Edwardsia S. masafuerana, S.
denudata, S. microphylla ssp. macnabiana, S.
chrysophylla, S. tetraptera y de la sect. Sophora
S. tomentosa (Figs. 14-25), todas con exina de re-
tículo homobrocado o foveolado.
DISCUSION Y CONCLUSIONES
Considerando los aspectos micromorfológi-
cos y especialmente la ornamentación de la exi-
na, Sophora macrocarpa no parece tener afinida-
des muy estrechas con S. microphylla ssp. mac-
nabiana.
Sophora fernandeziana puede derivarse de
las poblaciones continentales y no tiene relacio-
nes claras con $. microphylla ssp. macnabiana, la
cual es generalmente incluida en $. microphylla
ssp. microphylla (Isely, 1981). S. masafuerana es
más relacionada con S. microphylla ssp. macna-
biana. Finalmente, $. toromiro pudo derivarse de
poblaciones afines a S. fernandeziana, con la cual
guarda semejanza en los caracteres palinológicos,
particularmente la exina de retículo heterobroca-
do.
Los antecedentes geológicos tampoco con-
tradicen la opinión de que toda la sección Ed-
wardsia se habría originado en el continente ame-
ricano con subsecuentes migraciones hacia el Pa-
cífico insular. Así tenemos que las angiospermas
estaban representadas en Nueva Zelanda desde el
Cenomaniano, unos 100 millones de años a.p.
Nueva Zelanda estaba en contacto directo con
Australia, Nueva Caledonia, la Antártida, India y
América del Sur (Raven, 1973). Sin embargo, no
existen antecedentes palinológicos de la existen-
cia de Sophora antes del Cuaternario (Mindel-
hall, 1980). La presencia de Sophora en Australia
se piensa es reciente, sólo se encuentran dos taxa,
S. fraseri Benth. y $. tomentosa ssp. australis Y a-
kovl. ambas de Queensland (fide Yakovlev,
1967). Además, todas las islas volcánicas del
Océano Pacífico tienen a lo mucho unos pocos
millones de años de edad, por ejemplo las del ar-
chipiélago hawaiano tendrían entre 4,4-5,7,
Kauai y 0,1-0,45 millones de años, Hawaii (Mac-
donald et al., 1983). La datación de Juan Fer-
nández oscila entre 3,7-4,3 para Más a Tierra y
1,0-2,4 para Más Afuera (Stuessy et al., 1984).
La lava del cráter Poike de Isla de Pascua es de
2,5 millones de años (Zizka, 1988), lo que hace
improbable un origen gondwánico de las especies
de la sección Edwardsia, como se desprende del
razonamiento de Sykes y Godley (1968) y de
Murray (1986), e interesante el análisis del origen
de la sección a partir de ancestros sudamericanos
(Kalin-Arroyo, com. pers.).
Varias características morfológicas, carioló-
gicas y químicas de S. subg. Styphnolobium per-
miten considerarlo como grupo externo del sub-
género Sophora: la presencia de estípulas, el nú-
mero cromosómico distintivo n=7, la presencia
de reservas albuminosas y de galactomananos
en las semillas, todos estados posiblemente pri-
mitivos. De este modo las exinas reticuladas re-
gulares o foveoladas se consideran sinapomorfias
(S. chrysophylla, S. denudata, S. masafuerana, $.
microphylla ssp. macnabiana, $. tetraptera y S.
tomentosa) y las exinas irregularmente reticula-
das como las presentes en S. japonica L. simple-
siomorfias (S. fernandeziana, S. linearifolia, S.
macrocarpa, S. rhynchocarpa, y S. toromiro)
(Polhill, 1981; Goldblatt, 1981; Bailey, 1974).
Este último grupo con exina irregularmente reti-
culada son todas especies de origen sudamerica-
no.
En un estudio cladístico basado en caracte-
5
Gayana Bot. 50 (2): 1993
res exomorfológicos (Peña, datos no publ.) obtuvi-
mos la derivación de las especies americanas como
se indica a continuación: macrocarpa - fernande-
ziana - toromiro - masafuerana - microphylla ssp.
macnabiana. Sólo S. masafuerana comparte exina
homobrocada, existiendo alguna posibilidad de
dispersión de poblaciones de S. microphylla de
Nueva Zelanda (Fig. 1).
Todo lo anterior podría por lo tanto indicar
que la hipótesis que las especies de Edwardsia no
necesariamente se originaron en Nueva Zelanda, a
partir de ancestros afines a S. microphylla ssp. mi-
crophylla, ya que aquéllas tienen características
morfológicas y palinológicas derivadas. Y que la
especie S. macrocarpa es la primera entidad que
presenta caracteres morfológicos de la sección Ed-
wardsia: vexilo extendido, estambres exertos y
germinación epígea de semillas (Polhill, 1981).
El análisis de una pequeña muestra para exa-
men micromorfológico de exina no permite por sí
solo postular relaciones filogenéticas pero nuestros
estudios en curso, tanto morfológicos como qui-
miotaxonómicos, están en concordancia con los re-
sultados de este estudio.
AGRADECIMIENTOS
Los autores desean agradecer a la Dra. Mary
Kalin Arroyo por la sugerencia sobre el origen de
las especies de Sophora sect. Edwardsia. El apoyo
financiero de Fondecyt 747/91 a la Prof. Gloria
Montenegro. Los autores también desean recono-
cer a los curadores de (SI), (BISH), (SSUC),
(SGO) por el préstamo de material de los herba-
rios; agradecer a la Dra. Carolina Villagrán por
sus valiosos comentarios, y a la Srta. Andrée Go-
reux por la versión en inglés del resumen.
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lag Philipp von Zabern, Mainz am Rhein. 21-38.
Tabla I. Nomenclatura de las especies de Sophora sect. Edwardsia (Salisb.) Seem.
. denudata Bory,
HN Nh hata dai ta tn
. Chrysophylla (Salisb.) Seem.,
. fernandeziana (Phil.) Skottsb., |
. howinsula (Oliv.) P. S. Green, |
. masafuerana (Phil.) Skottsb.,
. macrocarpa J. E. Sm.,
. microphylla ssp. macnabiana (Grah.) Yakov!l.
. microphylla Ait. ssp. microphylla,
. tetraptera J. S. Mill.,
. toromiro (Phil.) Skottsb.
Tabla IH. Forma y tamaños de los granos de polen de Edwardsia y algunos representantes de otras secciones
del género Sophora.
La tabla se ordenó en tamaño decreciente de ancho de lumen de retículo de la exina: dos grupos de ornamen-
tación de exina heterobrocada y homobrocada.
'S. sect. Styphnolobium , ? S. sect. Sophora, * S. sect. Edwardsia (Tsoong £ Ma, 1981; Isely, 1981).
Especie largo ancho
um
rango lumen grosor de muro
um um
ornamentación heterobrocada
S. japonica '
S. linearifolia ?
S. toromiro ?
S. macrocarpa *
S. fernandeziana ?
S. rhynchocarpa”
S. masafuerana *
S. denudata *
S. microphylla ssp.
macnabiana *
S. chrysophylla *
S. tetraptera *
S. tomentosa ?
1,16 - 0,5
1,16 - 0,83
0,95 - 0,75
0,77 - 0,38
0/6 -=0,16
0,5 - 0,16
0,38 - 0,24
0,33 - 0,08
0,29 - 0,25
0,25
0,25
0,16 - 0,08
0,43 - 0,32
0,24 - 0,16
0,7 - 0,34
0,05 - 0,01
0,35 - 0,31
0,40 - 0,38
0,2 - 0,05
0,29 - 0,24
0,58 - 0,2
0,45 - 0,35
0,65 - 0,35
0,44 - 0,4
61
Gayana Bot. 50 (2): 1993
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-SHL “Z9IPA]Y 0391(] P]S] 9 [PJUSUNUOI AYO) “ASNOAS CYRLID) DUDIGVUIDU “ASS D]¡kydOIMU *S *S (ZIPURULDA UENY PIDMJY SPA) “QSNONS (UA) DUDA
-MÍPSDU *S y “(ENISPA IP PIST) “ASHOAS (TUYA) 0420.10] *S “€ “(ZIPURUIIHA UBNF PLL Y SPA PISI) “QSNOAS (TUYA) DUDI22puduoS $ “(peyuaunuo) 9]
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(epue[9Z PLAMN “MS P]ST) "URYONG PIDAISOAH *S “| “CURYIRyo sels
62
Análisis micromorfológico polen de Sophora : R.C. PEÑA ET AL.
Figs 2-9. MEB de los granos de polen de las especies Sophora. Figs. 2-3. $. japonica, Peña s.n.
ex hortus (SQF); figs. 4-5. S. linearifolia Griseb., Córdoba, A. L. Cabrera et al. 29656, (SI); figs. 6-7 S:
rhynchocarpa Griseb., Tucumán, Rodríguez 353, (SD); figs. 8-9. S. fernandeziana ( Phil.) Skottsb., Más
a Tierra, M. Ricci s. n. (SSUC).
63
Gayana Bot. 50 (2): 1993
Figs. 10-17. MEB de los granos de polen de Sophora. Figs. 10-11. S. toromiro (Phil.) Skottsb., Is-
la de Pascua, Volosky 1, (SGO: 075635); y R. Peña 500 ex hortus (SQF); figs. 12-13. S. macrocarpa
J. E. Sm., Paine, Santiago, Schuck 1986, (SSUC: 6013); 2000 y 4500 x (la línea representa 10 um);
figs. 14-15. S. chrysophylla (Salisb.) Seem., Hawaii Island, Forbes 217 (BISH: 55976); figs. 16-17. S.
denudata Bory, La Reunión, Th. Cadet 5225 (P).
64
Análisis micromorfológico polen de Sophora : R.C. PEÑA ET AL.
PO
Figs. 18-25. MEB de los granos de polen Sophora. Figs. 18-19. S. microphylla ssp. macnabiana
(Grah.) Yakovl., El Roble, Osorno R. Peña 353, (SQF); figs. 20-21. S. masafuerana (Phil.) Skottsb. Más
Afuera, Philippi s. n. (SGO: 8888); figs. 22-23. $. tetraptera J. S. Mill. New Zealand, N. N. s. n. (SGO);
figs. 24-25. S. tomentosa L., Alagoas, Brazil, B. Cassels s. n. (SQF) (las líneas representan 10 um and
1 um, respectivamente) 3000 y 10000 x.
Fecha de Publicación Diciembre 1993
65
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Gayana Bot. 50 (2): 67-68. 1993
ISSN 0016-5301
EL GENERO WOLFFIA HORKEL EX SCHLEID. (LEMNACEAE)
EN LA FLORA ACUATICA DE CHILE
THE GENUS WOLFFIA HORKEL EX SCHLEID. (LEMNACEAE) IN
THE AQUATIC FLORA OF CHILE
Néstor Mazzeo *, Roberto Rodríguez R. ** y Mauricio Rondanelli **
RESUMEN
Se da a conocer la presencia en Chile de Wolffia
brasiliensis Wedd. (Lemnaceae), especie americana
distribuida desde EE.UU. de América del Norte hasta
Argentina por el lado atlántico del continente. Wolffia
Horkel ex Schleid., constituye además un género nue-
vo para la flora de Chile.
PALABRAS CLAVES: Plantas acuáticas, Lemnaceae,
Wolffia, Chile, nuevo registro.
La familia Lemnaceae está representada en
Chile por 8 especies (Mazzeo 1993), distribuidas
desde el bofedal de Parinacota (18*13"”S-
1914”W) hasta el Archipiélago del Cabo de Hor-
nos (5558"S-67*17"W). Seis de las especies per-
tenecen a la subfamilia Lemnoideae: Spirodela
punctata (G.F. Meyer) Thompson, Spirodela in-
termedia W. Koch, Lemna gibba L., Lemna val-
diviana Phil., Lemna minuscula Herter y Lemna
disperma Hegelm. La subfamilia Wolffioideae
está representada por dos especies: Wolffiella
oblonga (Phil.) Hegelm. y Wolffia brasiliensis
Wedd. Esta última, citada aquí por primera vez
para Chile, es una especie americana distribuida
desde la costa este de EE.UU. de América del
Norte hasta la costa este de Argentina, el único
registro previo al oeste de la Cordillera de los An-
des está localizado en Ecuador (Landolt, 1986).
* Facultad de Ciencias, Universidad de la Repú-
blica Oriental del Uruguay, Becario de la Red Latinoa-
mericana de Botánica.
** Departamento de Botánica, Facultad de Cien-
cias Naturales y Oceanográficas, Universidad de Con-
cepción, Casilla 2407, Concepción, Chile.
ABSTRACT
The presence of Wolffia brasiliensis Wedd.
(Lemnaceae), an american species distributed from
U.S.A. to Argentina in the atlantic side of the continent
is reported in Chile. Wolffia Horkel ex Schleid., repre-
sents a new genus for the flora of Chile.
KEYWORDS: Aquatic plants, Lemnaceae, Wolffia, Chi-
le, new record.
La subfamilia Lemnoideae Engler presenta
raíces (1-21), frondes con 1-21 nervios, dos bol-
sillos reproductivos en la base de la fronde y cé-
lulas con cristales de oxalato de calcio; inflores-
cencia con espata, compuesta por dos flores mas-
culinas y una femenina, localizadas en uno de los
bolsillos; ovario con 1-7 óvulos. La subfamilia
Wolffioideae Engler posee un solo bolsillo repro-
ductivo en la base de la fronde y carece de raíces,
de nervios en las frondes y de células con crista-
les de oxalato de calcio; inflorescencia sin espa-
ta, compuesta de una sola flor masculina y una
femenina localizadas en una cavidad en la cara
superior de la fronde; ovario con un óvulo. Las
dos especies presentes en Chile se pueden separar
mediante la siguiente clave:
1 ¿Erondes plas ie Wolffiella oblonga
1. Frondes tridimensionales..Wolffia brasiliensis
WOLFFIA Horkel ex Schleid., Beitr. Bot.
1: 233. 1844.
Plantas diminutas, flotantes o levemente su-
mergidas, sin raíces. Frondes solitarias o adheri-
das en pares, globulares, ovoides, cilíndricas, có-
nicas, naviculares. Un bolsillo reproductivo en la
67
Gayana Bot. 50 (2): 1993
base de la fronde. Una inflorescencia por planta
situada en una cavidad de la línea media de la su-
perficie superior; flor femenina con un pistilo y
flor masculina con un estambre. Semillas lisas o
reticuladas.
El género consta de 8 especies que presenta
una distribución cosmopolita, encontrándose
principalmente en regiones calurosas del mundo.
Su centro de distribución se localiza al norte de
América del Sur (Landolt, 1986; Schmidt-
Mumm, 1992).
Wolffia brasiliensis Wedd., Ann. Sci. Nat.
Bot., sér. 3, 12:170. 1849.
Wolffia punctata Griseb., Fl. Brit. W. L 512.
1864; Grantia brasiliensis (Wedd.) MacMill.,
Metasp. Minnesota valley 134. 1892; Wolffia pa-
pulifera C.H. Thomps., Ann. Rep. Missouri Bot.
Gard. 9:40. 1898.
Frondes flotantes, 0.5-1.6 mm de largo por
0.7-1.5 mm de ancho, 4/5-1 2/3 veces más larga
que ancha, de 1/3 a 1 vez más gruesa que ancha,
con una prominente papila en la superficie supe-
rior. (Fig. 1).
Flores y frutos no han sido observados en el
material recolectado. De acuerdo a Landolt
(1986) la inflorescencia carece de espata y posee
un estambre y un ovario; semillas de 0.40 a 0.45
mm de largo por ca. 0.40 mm de ancho.
MATERIAL ESTUDIADO
CHILE. VIII Región. Provincia de Ñuble. Quillón, La-
guna Avendaño, 50 m. 14-XI-1992. N. Mazzeo, M.
Rondanelli y R. Rodríguez 24 L (CONC).
Probablemente este género tiene una distri-
bución más amplia en Chile, pero su pequeño ta-
maño condiciona la ausencia de colectas. La
identificación específica dentro del género es ex-
tremadamente dificultosa, la especie citada en es-
te artículo presenta una gran papila en la superfi-
cie superior de la fronde, carácter que no se ob-
serva en las otras especies del género. Es posible
que en el futuro se incluyan nuevas especies den-
tro de Wolffia para Chile.
AGRADECIMIENTOS
El primer autor agradece a la Red Latinoa-
mericana de Botánica y a la Universidad de la
República Oriental del Uruguay por las facilida-
des otorgadas para realizar estudios en Chile. Se
agradece al Proyecto Nueva Flora de Chile por el
apoyo brindado en las investigaciones.
BIBLIOGRAFIA
LANDOLT, E. 1986. The family of Lemnaceae -
a monographic study. Vol. 1. Veróff. Geobot.
Inst. Rúbel, Zúrich 71:1-563.
MAzzEo, N. 1993. Revisión de la familia Lem
naceae en Chile. Gayana, Bot. 50(1):27-37.
ScHMIDT-MuUMM, U. 1992. Primer registro de
Wolffia [sic] oblonga (Phil.) Hegelm. y sinop-
sis de las Lemnaceae en Colombia. Caldasia
17(1):11-20.
Fig. 1. Superficie superior (A) y vista lateral (B) de la fronde de Wolffia brasiliensis Wedd. En esta última se
observa una prominente papila en la cara superior. (Las escalas representan 1mm).
Fecha de Publicación Diciembre 1993
68
Gayana Bot. 50 (2): 69-102. 1993
ISSN 0016-5301
LA FLORA ADVENTICIA DEL ARCHIPIELAGO
DE JUAN FERNANDEZ
THE ADVENTIVE FLORA OF THE ARCHIPELAGO
OF JUAN FERNANDEZ
RESUMEN
La historia de las islas de Juan Fernández ha sido
una de las numerosas intervenciones humanas desde su
descubrimiento en 1574. Se han introducido cabras y
otros animales domésticos, los árboles han sido corta-
dos para combustible, construcción de viviendas y re-
paración de embarcaciones, y se ha comercializado co-
mo souvenirs el sándalo (Santalum fernandezianum) y
la chonta, palma endémica (Juania australis). Junto
con la llegada del hombre al archipiélago se han intro-
ducido plantas de diferentes partes del mundo, princi-
palmente de Chile continental. Este trabajo resume la
historia del inventario botánico de las islas desde los
primeros datos documentados de plantas introducidas,
empezando con Mary Graham en 1823 y terminando
con las expediciones Universidad de Concepción-Ohio
State University de 1980-1990. Se presenta un inventa-
rio de todas las angiospermas introducidas, incluyendo
el año de la primera colección y colector, autor que ci-
tó la colección por primera vez, isla(s) en la cual se en-
contró la planta y su origen. Las estadísticas revelan
que el total de angiospermas introducidas de la flora de
Juan Fernández llega ahora a 195 especies, muchas de
ellas presentes en más de una de las islas, con 175 en
Más a Tierra, 106 en Más Afuera y 25 en Santa Clara.
El substancial aumento de la flora adventicia de Juan
Fernández en las últimas décadas recomienda medidas
de prevención más activas contra nuevas introduccio-
nes al archipiélago en el futuro.
PALABRAS CLAVES: Flora de Chile, Juan Fernández, flo-
ra adventicia, malezas.
* Departamento de Botánica, Facultad de Cien-
cias Naturales y Oceanográficas, Universidad de Con-
cepción, Casilla 2407, Concepción, Chile.
** Department of Plant Biology, Museum of
Biological Diversity, The Ohio State University, Co-
lumbus, Ohio, U.S.A.
ABSTRACT
The history of the Juan Fernández Islands has
been one of numerous human interventions since their
discovery in 1574. Goats and other domestic animals
have been introduced, trees have been cut for fire-
wood, constructions of buildings, and repair of ships,
and souvenirs have been sought from the sandalwood
(Santalum fernandezianum) and endemic palm (Jua-
nia australis). Along with the arrival of people to the
archipelago has come introduced plants from different
parts of the world, particularly continental Chile. This
paper sketches the history of botanical inventory in the
islands durind wich introduced plants were first docu-
mented, beginning with Mary Graham in 1823 and en-
ding with the Universidad de Concepción-Ohio State
University expeditions of 1980-1990. An inventory of
all the introduced angiosperms is provided, including
year of first collection (and collector), author who first
cited the collection, island(s) on which the plant has
occurred, and native range. Statistics reveal that the to-
tal introduced angiosperm flora of Juan Fernández has
now been documented as 195 species, many of them
present in more than one of the islands, with 175 on
Más a Tierra, 106 on Más Afuera, and 25 on Santa
Clara. The substantial increase in the adventive flora
of Juan Fernández in recent decades recommend more
active preventive measures against further introduc-
tions to the archipelago in the future.
KEYWORDS: Flora of Chile, Juan Fernández, adventive
flora, weeds.
69
Gayana Bot. 50 (2): 1993
INTRODUCCION
Esta breve historia de las colecciones botá-
nicas hechas en el Archipiélago de Juan Fernán-
dez está basada en los trabajos de Philippi (1856),
Hemsley (1884), Johow (1896), Skottsberg
(1922, 1953) y Muñoz (1969). En ella sólo se ha
considerado a aquellos colectores que se citan
más adelante, en el catálogo de la flora adventi-
cia.
El archipiélago fue descubierto en 1574 por
Juan Fernández, quien, junto a su tripulación, fue
el primer hombre que puso pie en estas islas; ello
desgraciadamente marca a su vez el comienzo de
la destrucción de su flora. Casi conjuntamente
con su descubrimiento se introdujeron cabras y
plantas de cultivo, especialmente hortalizas. Pos-
teriormente, fines del siglo XVI, se estableció
una pequeña colonia de jesuitas, quienes posible-
mente introdujeron el cerdo.
Schouten y Le Maire, los descubridores del
Cabo de Hornos, visitaron las islas en marzo de
1616 e informan haber encontrado “... ganado va-
cuno, puercos y cabras y otros animales,...”
(Schouten 1619). Esta observación permite por lo
tanto aseverar que, durante 400 años, las cabras
han estado viviendo a expensas de esta flora úni-
ca en el mundo. Ocho años más tarde, en 1624,
visitó la isla Más a Tierra (hoy Robinson Crusoe)
la escuadra al mando de Jacobo L”Hermite; sus
observaciones sobre el sándalo son interesantes,
ya que afirma que crece en grandes cantidades.
Posteriormente las islas fueron visitadas en repe-
tidas ocasiones por corsarios, quienes desembar-
caron en ellas con la finalidad de abastecerse de
agua, mariscos, hierbas para atacar el escorbuto,
maderas y carne de cabra. Con la intención de im-
pedir este masivo aprovisionamiento, los españo-
les introdujeron perros, los que se propagaron
exitosamente, pero sin lograr dominar las exten-
sas manadas de cabras.
A partir de 1759 y hasta 1814, los españoles
se instalaron con una pequeña población y un
presidio. Luego de la independencia de Chile
(1818), la isla Más a Tierra continuó usándose
como presidio, y además fue arrendada; los
arrendatarios, con el objeto de obtener los máxi-
mos beneficios, quemaron y talaron parte del
bosque. A partir de esa época, la destrucción de
la flora se hizo cada vez más intensa. Se introdu-
70
jeron además caballos, burros, vacas y ovejas.
Datos interesantes sobre las fechas de introduc-
ción de diversos animales y plantas de cultivo a
Más a Tierra han sido recopilados por Wester
(191):
A principios del siglo XIX, las islas comen-
zaron a llamar la atención por su flora. En 1823
Mary Graham, junto a Lord Cochrane, colectó al-
gunas plantas; no sólo las especies nativas llama-
ron su atención, sino también algunas introduci-
das, como el perejil, frutilla y capulí. Los ejem-
plares colectados en esta visita se conservan en
Kew (K).
El primer botánico que visitó Más a Tierra
fue David Douglas, en 1824. Junto al geólogo
Dr. John Scouler, colectó un total de 70 especies
que también pasaron al herbario de Kew.
Carlo G. Bertero, otro botánico consagrado,
permaneció en 1830 colectando durante varios
meses; su extenso herbario se encuentra repartido
en Kew, Turín y París. Encontró sándalo sólo en
estado seco y por lo general semienterrado. Du-
rante este mismo período un colector inglés,
Hugh Cuming, visitó por primera vez la isla Más
Afuera (hoy Alejandro Selkirk). En 1832 estuvo
en Más a Tierra Claudio Gay (Stuardo 1973); su
colección está depositada en París y Santiago.
Philibert Germain, subdirector del Museo Nacio-
nal de Chile, realizó en 1854 una valiosa colec-
ción que fue estudiada por R.A. Philippi (1856),
quien dio a conocer para la ciencia 28 nuevas es-
pecies, entre ellas Podophorus bromoides (Gra-
mineae), la que nunca ha vuelto a ser colectada.
Philippi, acompañado por A. Ahrends, hizo una
corta visita a Más a Tierra en 1864; en su diario
de viaje inédito (Johow 1896) menciona por pri-
mera vez la presencia del maqui (Aristotelia chi-
lensis) y de un clonqui (Acaena argentea), ambas
especies de Chile continental, que en la isla Más
a Tierra han demostrado una extrema agresivi-
dad, lo que les ha permitido formar grandes aso-
ciaciones puras en extensas áreas. Posteriormen-
te Edwyn C. Reed, junto a José Guajardo, visita-
ron Más a Tierra, primero en 1869 y luego en
1872; en el primer viaje Guajardo también visitó
Más Afuera; sus abundantes colecciones se con-
servan en el herbario del Museo Nacional de His-
toria Natural (SGO). Ellos fueron los primeros en
colectar a Anthoxanthum odoratum, pasto oloro-
so, una gramínea que actualmente está presente
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL .
en un área bastante amplia. En 1872 también vi-
sitó la isla George Downton, quien colectó plan-
tas vivas y envió material al Herbario de Kew.
En 1875 hizo escala en la isla el buque in-
glés Challenger; en él viajaba como naturalista H.
Moseley, quien realizó una intensa colección. Es-
te material, junto a las otras colecciones que se
habían enviado a Europa, permitieron a William
B. Hemsley escribir un extenso trabajo sobre la
flora de las islas (Hemsley 1884). En 1891 y pos-
teriormente en 1892, visitó la isla Federico Jo-
how, la segunda vez acompañado por Juan Sóh-
rens. Los resultados de esta expedición fueron
publicados en un libro en el cual se entrega un
completo inventario de las especies que habitan
el archipiélago (Johow 1896). Es digno de men-
cionar el hallazgo, primero en estado de botón y
después con flores, de un ejemplar de sándalo,
duplicado del cual se encuentra depositado en el
Herbario de la Universidad de Concepción. El
autor hace un extenso análisis de la flora introdu-
cida, citando varias especies por primera vez, en-
tre ellas a la murtilla (Ugni molinae), especie de
Chile Continental, que en la isla Más a Tierra ha
logrado desplazar en una superficie considerable
a la flora nativa.
En el presente siglo, Carl Skottsberg, botáni-
co sueco, realizó un intenso estudio de la flora de
las islas. En 1908 y posteriormente entre 1916-
1917 y en 1953-1954, colectó no sólo plantas
vasculares, sino además algas, hongos y líquenes;
su Obra es el trabajo más completo que se haya
realizado hasta la fecha. Skottsberg fue el último
en encontrar ejemplares vivos de sándalo, en
1908; después de esta fecha nunca más se ha
vuelto a encontrar y su extinción es definitiva.
Este autor hace también un análisis de la flora in-
troducida y expresa su preocupación ante la inmi-
nente destrucción de la flora endémica.
G. Looser (1927: 84), en su segunda visita,
en 1927, encontró poco más allá de la Plazuela
del Yunque, varias matas de zarzamora, Rubus
ulmifolius. Es la primera cita de esta especie para
la isla, y al respecto comenta: “...la presencia de
este nuevo poblador es profundamente lamenta-
ble, pues es de temer que los grandes perjuicios
que esta maleza europea hace en el continente, se
repitan quizá acrecentados en Juan Fernández,
cuya vegetación muy original y por lo mismo de-
licada, sufre ya tantos daños de parte del hombre
y de varias plagas de la naturaleza”. Desgraciada-
mente la inquietud de este botánico se ha vuelto
realidad y hoy esta especie cubre densamente
considerables extensiones.
C. Bock, quien vivió en Más a Tierra, envió
en 1935 una colección a Alemania, la que se con-
serva en el Institut fiir Allgemeine Botanik de
Hamburgo (HBG); algunos duplicados están en
Concepción (CONC).
A fines de 1954 y principios de 1955 C.
Skottsberg visitó por tercera vez el archipiélago,
acompañado, entre otros, por B. Sparre. En sep-
tiembre de 1955 Sparre, acompañado de Planella,
colectó nuevamente en Más a Tierra. Algunos
duplicados de ambas expediciones están en
CONC.
A. Angulo, de la Universidad de Concep-
ción, colectó en Más a Tierra en 1966; su colec-
ción está depositada en CONC.
G. Revuelta y G. Mann (hijo) colectaron en
el archipiélago en 1968; de esta colección existen
20 números en CONC.
En 1965 una expedición conjunta de Chile y
Estados Unidos de Norteamérica, apoyada por la
NSF permaneció por dos meses en el archipiéla-
go; en ella participaron 12 biólogos, entre ellos el
botánico chileno Carlos Muñoz, el dibujante y
botánico español Eugenio Sierra y los botánicos
estadounidenses F.G. Meyer, H.E. Moore, O.
Solbrig y J. Walker. Ellos hicieron una cuantiosa
colección, depositada en parte en SGO, de la cual
hay numerosos duplicados en CONC. Como re-
sultado de esta expedición, Muñoz (1969) publi-
có un trabajo sobre la flora de las islas, en el cual
propone medidas para su conservación.
En años recientes y a partir de 1980, botáni-
cos de la Universidad de Concepción y de la Uni-
versidad del Estado de Ohio han realizado seis
expediciones al archipiélago, colectando tanto
material para herbario como para estudios bio-
químicos, biosistemáticos, fitoquímicos y filoge-
néticos. La meta final es la publicación de una
nueva flora de las plantas vasculares de las islas.
Ellos también han constatado la paulatina
destrucción de la flora de las islas, y en sus dos
primeras visitas recolectaron en siete sitios dife-
rentes de las islas que previamente habían sido
colectados por Skottsberg en 1917 (Sanders,
Stuessy y Marticorena 1982). Establecen que en
todos los lugares comparados, las especies nati-
vas han disminuido, variando su porcentaje de
71
Gayana Bot. 50 (2): 1993
disminución entre 9 y 67%. Del mismo modo
concluyen que en Santa Clara y Más Afuera no
ha habido aumento de las especies introducidas,
pero que en Más a Tierra ellas han aumentado en-
tre 100 y 400%. Señalan como causa de este fe-
nómeno a la presencia de vacunos, cabras, cone-
jos y coaties, los que por su sobretalajeo y piso-
teo han producido las condiciones favorables pa-
ra el establecimiento de la flora adventicia.
MATERIALES Y METODO
Basado en los materiales de herbario citados
en las obras más completas que existen de las is-
las (Philippi 1856, Hemsley 1884, Johow 1896 y
Skottsberg 1922, 1951), y en material adicional,
fundamentalmente el conservado en el Herbario
de la Universidad de Concepción (CONC), en el
Apéndice 1 se entrega un inventario de la flora
adventicia existente en cada una de las islas: Más
a Tierra, Más Afuera y Santa Clara. Este inventa-
rio está ordenado alfabéticamente por familias,
primero las dicotiledóneas, después las monoco-
tiledóneas. Para cada especie se señala su primer
colector y año de colección, autor de la primera
cita bibliográfica, isla(s) en que se encuentra, du-
ración y origen. En el caso de citarse por primera
vez, se indica el colector, año de colección y her-
bario en que se encuentra. Las nuevas citas están
marcadas con un asterisco (*). Los materiales de
estas nuevas citas se dan en detalle en el Apéndi-
cz
DISCUSION DE LOS RESULTADOS
La revisión bibliográfica de las colecciones
realizadas en el pasado en el archipiélago, más el
estudio de las colecciones recientes, ha permitido
constatar los siguientes hechos:
1. Ha habido un constante aumento de la
flora adventicia.
2. Se ha podido conocer en gran parte el
origen de la flora adventicia.
3. Se advierte un alto porcentaje de espe-
cies exóticas en relación a la flora total.
1. CONSTANTE AUMENTO DE LA FLORA ADVENTICIA
Como se desprende de la introducción, a la
gran mayoría de los botánicos que visitaban las
72
islas les llamó la atención la presencia de la flo-
ra exótica, así como la paulatina disminución y
desaparecimiento de especies nativas. La infor-
mación contenida en el catálogo permite hacer un
detallado historial del constante aumento de las
especies adventicias en cada una de las islas.
IsLA MÁS A TIERRA
Desde el descubrimiento hasta el año 1823,
los trastornos que había provocado el hombre en
la flora de la isla aún eran pequeños; sólo ocho
especies se señalan hasta ese año como pertene-
cientes a la flora adventicia. Pero a partir de este
momento los cambios son rápidos, de tal modo
que 33 años más tarde, en 1856, ya existían 45 es-
pecies exóticas. En 1892, después de haber pasa-
do 36 años, la cifra se había duplicado, con un to-
tal de 96 especies; 35 años más tarde, en 1927, la
cifra había aumentado a 125; durante este perío-
. do se agregaron 29 especies. En los siguientes 31
años, hasta 1958, se agregan 14 especies.
En el período más reciente, 1959-1990, 36
especies se suman a la lista, de tal modo que en la
actualidad hay 175 especies introducidas en la is-
la. La figura 1 permite apreciar con mayor clari-
dad el sostenido aumento de la flora adventicia.
IsLa MÁS AFUERA
La situación en esta isla es similar a la ante-
rior. A pesar de que ha sido menos visitada y por
lo tanto existen menos colecciones botánicas, es
posible hacer un análisis semejante.
A partir de su descubrimiento hasta 1854, se
citan 6 especies para la flora adventicia; 21 años
más tarde, 1875, su número aumenta a 10. En el
período que se extiende desde 1876 hasta 1916,
se agrega un total de 67 especies a la flora intro-
ducida, de tal modo que a principios de siglo es-
taban presentes 77 especies. Entre los años 1917
y 1955 se agregan 3 especies. Esta cantidad au-
menta significativamente entre 1956 y 1986, pe-
ríodo en que se agregan 26 especies exóticas, con
lo que en la actualidad su flora adventicia está
compuesta por 106 especies (Fig. 2).
ISLA SANTA CLARA
A pesar que de esta isla se posee poca infor-
mación, también ha sido posible establecer un
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI E7 AL .
cuadro semejante a los anteriores. Hasta 1892 se
conocían 17 especies, cantidad que aumentó en 4
hasta 1916. Desde esa fecha hasta 1990 se han
agregado otras 4 especies, de tal manera que en la
actualidad la isla posee un total de 25 especies in-
troducidas (Fig. 3).
Si consideramos todo el archipiélago en
conjunto, podemos establecer que en el período
comprendido entre 1955 a 1990 han ingresado las
siguientes especies, incluyendo la fecha de la pri-
mera detección:
APOCYNACEAE
Vinca major (1958)
BORAGINACEAE
Myosotis arvensis (1965)
Myosotis discolor (1990)
CARYOPHYLLACEAE
Polycarpon tetraphyllum (1955)
COMPOSITAE
Carthamus lanatus (1965)
Chamomilla recutita (1966)
Chrysanthemum coronarium (1980)
Cotula coronopifolia (1955)
Crepis capillaris (1990)
Hypochaeris pumila (1965)
Hypochaeris radicata (1965)
Senecio mikanioides (1955)
Solidago chilensis (1990)
Sonchus tenerrimus (1984)
CRUCIFERAE
Hirschfeldia incana (1990)
Lepidium bonariense (1955)
FUMARIACEAE
Fumaria capreolata (1980)
GERANIACEAE
Geranium dissectum (1965)
GUTTIFERAE
Hypericum perforatum (1984)
LABIATAE
Prunella vulgaris (1958)
Stachys arvensis (1990)
LINACEAE
Linum usitatissimum (1990)
MIMOSACEAE
Acacia dealbata (1990)
Albizia lophantha (1980)
ONAGRACEAE
Oenothera rosea (1958)
PAPAVERACEAE
Papaver somniferum (1990)
PAPILIONACEAE
Teline monspessulana (1980)
Trifolium campestre (1965)
POLYGONACEAE
Polygonum lapathifolium (1990)
PORTULACACEAE
Portulaca oleracea (1986)
SCROPHULARIACEAE
Digitalis purpurea (1965)
Kickxia elatine (1986)
Verbascum thapsus (1984)
Veronica anagallis-aquatica (1980)
Veronica arvensis (1965)
SOLANACEAE
Datura stramonium (1980)
Nicotiana tabacum (1983)
Solanum marginatum (1931)
UMBELLIFERAE
Conium maculatum (1984)
GRAMINEAE
Briza maxima (1966)
Bromus diandrus (1955)
Bromus hordeaceus (1955)
Bromus lithobius (1955)
Cynosurus echinatus (1965)
Digitaria sanguinalis (1955)
Vulpia myuros (1965)
IRIDACEAE
Crocosmia x crocosmiiflora (1968)
Es decir que en este período han sido detec-
tadas 47 especies adicionales. Estas plantas se ca-
us
Gayana Bot. 50 (2): 1993
racterizan porque todas ellas, a excepción de
Bromus lithobius, tienen cualidades de malezas.
Otro hecho digno de destacar es que todas están
presentes en Chile Continental (Matthei, ined.).
Este hecho permite aseverar que Chile Continen-
tal es el principal centro de dispersión de las nue-
vas plantas que llegan al archipiélago. Además es
importante recalcar que la presencia de Teline
monspessulana en Más a Tierra es altamente
preocupante. Esta maleza, conocida en el conti-
nente como “retamilla”, se extiende desde la V a
X Región, cubriendo todos aquellos terrenos que
han sido intervenidos por el hombre. ¿Será capaz
la flora endémica de resistir a este nuevo inva-
sor? Esperamos que la pesimista visión de
Skottsberg (1953: 959), *... we can arrive at no
other conclusion that the islands are doomed, an
irreparable loss to the entire scientific world”, no
llegue a ser una triste realidad.
2. DIFERENTES ORÍGENES DE LA FLORA
ADVENTICIA
Hemos dividido a la flora adventicia de las
islas en seis grupos en relación a su origen: eura-
siático, americano exceptuando a Chile, chileno,
africano, australiano-neocelandez y pantropical.
Estos territorios corresponden a grandes exten-
siones que han dado origen o han servido como
puente para la dispersión de una infinidad de
plantas invasoras con características de malezas,
muchas de ellas repartidas en todo el mundo; por
lo tanto su presencia en las islas no es extraña.
Una especie se ha catalogado como pantropical y
su amplia distribución impide conocer con exac-
titud su origen. Las especies provenientes de
Chile Continental han sido agrupadas en forma
independiente, para poder apreciar el peligro que
la presencia de estas plantas encierra para las is-
las. Su comportamiento es típicamente de male-
zas, con condiciones extraordinarias para esta-
blecerse en terrenos modificados por el hombre o
animales. Especialmente alta es la proporción de
estas especies en Más a Tierra, donde represen-
tan el 11,4% de la flora (Cuadro 1).
3. ALTA CONCENTRACIÓN DE ESPECIES EXÓTICAS
EN RELACIÓN A CHILE CONTINENTAL
A modo de comparación, la flora vascular
de Chile Continental, excluyendo a las pteridófi-
tas, está representada por 2.611 especies endémi-
cas y 2.351 especies nativas; estas últimas son
especies que además de estar presentes en Chile,
lo están también en los países vecinos (Martico-
rena 1991). Esto hace un total de 4.962 especies,
las que agregadas a la flora adventicia, que está
formada por 567 especies, hace un total de 5.619
especies. Esta cifra representa la totalidad de las
especies de plantas con semillas presentes en una
superficie de aproximadamente 756.260 Km” y
las malezas representan el 13% del total.
Si se compara esta flora con la existente en
Juan Fernández, la situación es dramática, como
se desprende del cuadro siguiente:
Cuadro 1. Origen de la flora adventicia, número de especies y su porcentaje con respecto a la flora total en las
islas Más a Tierra MT, Más Afuera MF y Santa Clara SC.
Eurasia
América excepto Chile
Chile
Africa
Australia/N. Zelandia
Pantropical
74
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ETAL .
Nativas
Endémicas
Adventicias
Cuadro 2. Composición de la flora fanerogámica de las islas de Juan Fernández.
Este cuadro muestra que existe una alta pro-
porción de especies adventicias, en especial en
Más a Tierra y Santa Clara; en cada una de ellas la
flora exótica supera a la suma de la flora nativa
más las endémicas (figs. 3, 4 y 5). Pero no sólo la
elevada proporción de especies adventicias pone
en peligro la existencia de la flora nativa, sino que
además su elevada concentración; un enorme nú-
FRAGILIDAD Y RESPONSABILIDAD DE CONSERVACION
Debido a que en las islas oceánicas las con-
diciones climáticas han permanecido invariables
durante largos períodos, en ellas se han conserva-
do especies primitivas que han desaparecido en el
continente.
Además, su aislamiento ha motivado la for-
mación de numerosos endemismos, todo lo cual
despierta el interés científico por sus floras; pero
a su vez, como lo señala McDowall (1969), esta
última característica los transforma en organis-
mos extremadamente propensos a la extinción.
Carlquist (1974: 615) indica que los agentes
externos, tales como malezas, pestes introduci-
das, parásitos y predadores, ejercen una influen-
cia geométricamente mayor en áreas pequeñas
que en áreas mayores; en otras palabras, las po-
blaciones más pequeñas son presa más fácil para
estos agentes. Estas características nos señalan
que no es fácil conservar esta flora. La Corpora-
ción Nacional Forestal (CONAF) ha desplegado
un enorme interés y esfuerzos para conservar la
flora de estas islas, pero como lo demuestra este
último inventario de plantas exóticas, no han sido
suficientes, por lo que nos permitimos recomen-
dar urgentes medidas a fin de preservar la flora
que aún existe.
MEDIDAS:
1. Desarrollar un plan masivo de difusión
- del conocimiento de su riqueza biológica natural,
mero de especies debe de competir por un espacio
reducido, como se evidencia al tener presente la
superficie y el número de especies exóticas en ca-
da isla.
Más a Tierra, con 93 Km2, tiene 175 espe-
cies, Más Afuera, con 85 Km2, tiene 106 especies
y Santa Clara, con 5 Km2 tiene 25 especies.
y educación de la población de las islas, para que
tome conciencia de lo importante que es preser-
var esta vegetación única, para así obtener su ac-
tiva participación en su conservación.
2. Controlar estrictamente todos los produc-
tos que llegan a las islas, para impedir la intro-
ducción de nuevas especies.
3. Eliminar mediante todos los medios dis-
ponibles a las poblaciones de cabras, conejos y
coaties.
4. Eliminar los caballos.
5. Reducir drásticamente los vacunos y Ovi-
nos.
AGRADECIMIENTOS
Se agradece a la Corporación Nacional Fo-
restal (CONAP) por el apoyo brindado para la re-
colección de material en las islas. También, por
el financiamiento otorgado, como parte del Pro-
yecto Flora de Chile, a la Dirección de Investiga-
ción de la Universidad de Concepción, National
Science Foundation (NSF) y Mellon Foundation.
También al Fondo Nacional de Desarrollo Cien-
tífico y Tecnológico (FONDECYT), Proyecto N*
89-693 y la Sra. Mélica Muñoz, Museo Nacional
de Historia Natural, Santiago.
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einer Monographie. Biblioth. Bot. 17 (74): 1-336
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- 1951. A supplement to the pteridophytes and phane
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natural history of Juan Fernández and Easter Island
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STUARDO, C. 1973. Vida de Claudio Gay 1800-1873.
Seguida de los escritos del naturalista e historiador,
de otros concernientes a su labor y de diversos do-
cumentos relativos a su persona. Obra póstuma. Es-
critos y documentos. Con un estudio sobre Gay a
través de su correspondencia de Guillermo Feliú
Cruz. Santiago. 2 vols.
WEsSTER, L. 1991. Invasions and extinctions on Masa
tierra (Juan Fernandez Islands): a review of early
historical evidence. J. Hist. Geogr. 17(1):18-34.
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEIL ET AL .
APÉNDICE 1
CATÁLOGO DE LA FLORA ADVENTICIA DEL ARCHIPIÉLAGO DE JUAN FERNÁNDEZ
1: Africa, 2: América, 3: América Tropical, 4: América del Norte, 5: América del Sur, 6: Asia, 7:
Asia Menor, 8: Australia/Nueva Zelandia, 9: Chile, 10: Eurasia, 11: Europa, 12: Pantropical.
Abreviaturas:
T: Más a Tierra, F: Más Afuera, S: Santa Clara.
A: Anual, B: Bianual, P: Perenne.
+ = nueva cita.
MAS A TIERRA
AIZOACEAE
TETRAGONIA
tetragonoides (Pallas) Kuntze Bertero 1830 Johow 1896:116
AMARANTHACEAE
AMARANTHUS
deflexus L. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:217
hybridus L. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:217
APOCYNACEAE
VINCA
major L. * Brunner 1958 CONC
BORAGINACEAE
CYNOGLOSSUM
creticum Miller Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:222
MYOSOTIS
arvensis (L.) Hill * Muñoz y Sierra 1965 CONC
discolor Pers. * López y Peñailillo 1990 CONC
CALLITRICHACEAE
CALLITRICHE
lechleri (Hegelm.) Fassett Johow 1892 Johow 1896:103
CAMPANULACEAE
LOBELIA
tupa L. Douglas 1824 Hemsley 1884:45
CARYOPHYLLACEAE
CERASTIUM
TFS
11
11
11
77
Gayana Bot. 50 (2): 1993
glomeratum Thuill.
PARONYCHIA
franciscana Eastw.
POLYCARPON
tetraphyllum (L.) L. *
SILENE
gallica L.
STELLARIA
chilensis Pedersen
media (L.) Villars
CHENOPODIUM
ambrosioides L. *
multifidum L.
murale L.
AMBLYOPAPPUS
pusillus Hook. et Arn.
ANTHEMIS
cotula L.
ARTEMISIA
absinthium L.
BIDENS
pilosa L.
CALENDULA
officinalis L.
CARTHAMUS
lanatus L. *
CENTAUREA
melitensis L.
CHAMOMILLA
recutita (L.) Rauschert *
CHRYSANTHEMUM
coronarium L. *
78
Skottsberg 1916
Soehrens 1895
Sparre 1955
Moseley 1875
Bertero 1830
Moseley 1875
CHENOPODIACEAE
Marticorena y Ugarte 1980
Bertero 1830
Reed 1869
COMPOSITAE
Johow 1892
Skottsberg 1916
Looser 1927
Reed 1869
Johow 1892
Marticorena y Ugarte 1980
Douglas 1824
Angulo 1966
Marticorena y Ugarte 1980
Skottsberg 1922:217
Johow 1896:118
CONC
Hemsley 1884:20
Hemsley 1884:30
Hemsley 1884:20
CONC
Johow 1896:120
Johow 1896:118
Johow 1896:52
Skottsberg 1922:225
Skottsberg 1929:171
Johow 1896:52
Johow 1896:229
CONC
Skottsberg 1922:226
CONC
CONC
TE
TES
TP
TB
TS
TF
TF
TFS
11
11
11
11
11
11
11
11
11
11
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEIL ET AL .
CICHORIUM
intybus L.
CONYZA
bonariensis (L.) Cronq.
COTULA
australis (Sieber ex Sprengel) Hook.f.
coronopifolia L.*
CREPIS
capillaris (L.) Wallr. +
CYNARA
cardunculus L. *
GALINSOGA
parviflora Cav.
GAMOCHAETA
spicata (Lam.) Cabr.
stachydifolia (Lam.) Cabr.
HYPOCHAERIS
glabra L.
pumila Phil. +
radicata L.*
LAPSANA
communis L. +
MICROPSIS
nana DC.
PSEUDOGNAPHALIUM
cheiranthifolium (Lam.) Hilliard
et B.L. Burtt
SENECIO
mikanioides Otto ex Walp. *
vulgaris L.
SILYBUM
marianum (L.) Gaertner
SOLIDAGO
chilensis Meyen *
SONCHUS
oleraceus L.
tenerrimus L. *
Skottsberg 1916
Douglas 1824
Fuentes 1911
Sparre 1955
López y Peñailillo 1990
Stuessy et al. 1980
Germain 1854
Skottsberg 1916
Germain 1854
Moseley 1875
Muñoz y Sierra 1965
Stuessy et al. 1980
Muñoz y Sierra 1965
Germain 1854
Scouler 1824
Sparre 1955
Skottsberg 1916
Douglas 1824
Stuessy y Baeza 1990
Moseley 1875
Stuessy y Baeza 1990
Hooker y Arnott
1836:48
Skottsberg 1922:225
CONC
CONC
CONC
Philippi 1856:159
Skottsberg 1922:224
Johow 1896:62
Hemsley 1884:20
CONC
CONC
CONC
Philippi 1856:159
Hemsley 1884:38
CONC
Skottsberg 1922:225
Skottsberg 1922:225
CONC
Hemsley 1884:20
CONC
TE
TE
BE
TE
TFS
TFS
A
bh
11
11
bJ
11
11
79
Gayana Bot. 50 (2): 1993
XANTHIUM
spinosum L.
CONVOLVULUS
arvensis L.
BRASSICA
napus L.
nigra (L.) W.D.J.Koch
rapa L.
HIRSCHFELDIA
incana (L.) Lagr.-Fossat *
LEPIDIUM
bonariense L. *
MATTHIOLA
incana (L.) R.Br.
RAPHANUS
sativus L.
RORIPPA
nasturtium-aquaticum (L.) Hayek
SISYMBRIUM
officinale (L.) Scop.
DIPSACUS
sativus (L.) Honck.
SCABIOSA
atropurpurea L.
ARISTOTELIA
chilensis (Molina) Stuntz
CRINODENDRON
patagua Molina
80
Skottsberg 1916
CONVOLVULACEAE
Johow 1892
CRUCIFERAE
Germain 1864
Johow 1892
Skottsberg 1916
Stuessy y Baeza 1990
Sparre 1955
Skottsberg 1916
Graham 1823
Skottsberg 1916
Johow 1892
DIPSACACEAE
Philippi 1864
Philippi 1864
ELAEOCARPACEAE
Philippi 1864
Bock 1932
Skottsberg 1922:225
Johow 1896:86
Johow 1896:110
Johow 1896:109
Skottsberg 1922:218
CONC
CONC
Skottsberg 1922:318
Johow 1896:110
Skottsberg 1922:218
Johow 1896:110
Johow 1896:72
Johow 1896:73
Johow 1896:108
Skottsberg 1951:790
TE
TES
TES
TF
TF
TP
>>>
11
11
11
11
11
11
11
11
11
11
ul
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL.
EUPHORBIA
lathyris L.
peplus L.
RICINUS
communis L.
FUMARIA
capreolata L. *
CENTAURIUM
cachanlahuen (Molina) B.L.Rob.
ERODIUM
cicutarium (L.) L”Hér. ex Aiton
GERANIUM
core-core Steud.
dissectum L. *
robertianum L.
HYPERICUM
perforatum L. *
MARRUBIUM
vulgare L.
MELISSA
officinalis L.
MENTHA
aquatica L.
pulegium L. *
PRUNELLA
vulgaris L. *
STACHYS
arvensis (L.) L. *
EUPHORBIACEAE
Douglas 1824
Skottsberg 1916
Johow 1892
FUMARIACEAE
Stuessy et al. 1980
GENTIANACEAE
Johow 1892
GERANIACEAE
Johow 1892
Bertero 1830
Muñoz y Sierra 1965
Moseley 1875
GUTTIFERAE
Crawford et al. 1990
LABIATAE
Johow 1892
Graham 1823
Graham 1823
Sparre 1955
Brunner 1958
López y Peñailillo 1990
Skottsberg 1914:18
La Ll e ban de
Johow 1896:103
CONC
Johow 1896:86
Johow 1896:107
Johow 1896:107
CONC
Hemsley 1884:20
CONC
Johow 1896:80
Johow 1896:80
Johow 1896:79
CONC
CONC
CONC
E
TF
TES
TE
DE
TE
TE
>
11
11
11
11
11
11
11
81
Gayana Bot. 50 (2): 1993
LARDIZABALA
biternata Ruiz et Pavón
LINUM
usitatissimum L. +
TRISTERIX
corymbosus (L.) Kuijt
LYTHRUM
hyssopifolia L.
ANODA
cristata (L.) Schldl.
MALVA
nicaensis All.
parviflora L.
MODIOLA
caroliniana (L.) G.Don
ACACIA
dealbata Link *
ALBIZIA
lophantha (Willd.) Benth. +
UGNI
molinae Turcz.
OENOTHERA
affinis Cambess.
picensis Phil.
82
LARDIZABALACEAE
Johow 1892
LINACEAE
López y Peñailillo 1990
LORANTHACEAE
Germain 1854
LYTHRACEAE
Moseley 1875
MALVACEAE
Bertero 1830
Moseley 1875
Skottsberg 1916
Douglas 1824
MIMOSACEAE
Stuessy y López 1990
Stuessy et al. 1980
MYRTACEAE
Johow 1892
ONAGRACEAE
Looser 1927
Bertero 1830
Johow 1896:115
CONC
Philippi 1856:159
Hemsley 1884:20
Skottsberg 1922:221
Johow 1896:108
Skottsberg 1922:221
Skottsberg 1922:221
CONC
CONC
Johow 1896:94
Looser 1927:381
Dietrich 1978:553
TS
HE
NS
o)
11
11
11
11
No)
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL.
rosea L'Hér. ex Aiton *
OXALIS
corniculata L.
micrantha Bertero ex Colla
PAPAVER
somniferum L. +
MEDICAGO
arabica (L.) Hudson
lupulina L.
polymorpha L.
sativa L.
MELILOTUS
indicus (L.) All.
TELINE
monspessulana (L.) K.Koch *
TRIFOLIUM
pratense L.
repens L,.*
PLANTAGO
lanceolata L.
major L.
MICROSTERIS
gracilis (Douglas ex Hook.) Greene
POLYGONUM
aviculare L.
hydropiperoides Michaux
lapathifolium L. *
RUMEX
acetosella L.
conglomeratus Murray
Brunner 1958
OXALIDACEAE
Skottsberg 1916
Germain 1854
PAPAVERACEAE
Baeza et al. 1990
PAPILIONACEAE
Johow 1892
Skottsberg 1916
Moseley 1875
Johow 1892
Douglas 1824
Stuessy et al. 1980
Johow 1892
Rondanelli y Humaña 1990
PLANTAGINACEAE
Skottsberg 1916
Moseley 1875
POLEMONIACEAE
Germain 1854
POLYGONACEAE
Johow 1892
Johow 1892
López y Peñailillo 1990
Moseley 1875
Skottsberg 1916
CONC
Philippi 1856:158
CONC
Johow 1896:89
Skottsberg 1922:219
Hemsley 1884:20
Johow 1896:89
Skottsberg 1922:219
CONC
Johow 1896:88
CONC
Skottsberg 1922:223
Hemsley 1884:20
Philippi 1856:159
Johow 1896:120
Johow 1896:120
CONC
Hemsley 1884:20
Skottsberg 1922:216
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11
11
Gayana Bot. 50 (2): 1993
crispus L.
pulcher L.
ANAGALLIS
arvensis L. *
ANEMONE
decapetala Arc
RANUNCULUS
muricatus L.
ACAENA
argentea Ruiz et Pavón
ovalifolia Ruiz et Pavón
FRAGARIA
chiloensis (L.) Duchesne
RUBUS
ulmifolius Schott
RUTA
chalepensis L.
VERBASCUM
virgatum Stokes *
VERONICA
anagallis-aquatica L. *
arvensis L.
persica Poiret
CESTRUM
parqui L”Hér.
DATURA
stramonium L. *
84
Johow 1892
Johow 1892
PRIMULACEAE
Marticorena y Ugarte 1980
RANUNCULACEAE
Reed 1869
Douglas 1824
ROSACEAE
Philippi 1864
Philippi 1864?
Graham 1823
Looser 1927
RUTACEAE
Bertero 1830
SCROPHULARIACEAE
Pacheco y Valdebenito 1984
Marticorena et al. 1980
Muñoz y Sierra 1965
Skottsberg 1916
SOLANACEAE
Scouler 1824
Marticorena y Ugarte 1980
Johow 1896:121
Johow 1896:121
CONC
Johow 1896:113
Skottsberg 1922:218
Johow 1896:92
Reiche 1897:169
Johow 1896:93
Looser 1927:396
Johow 1896:105
CONC
CONC
CONC
Skottsberg 1922:223
Hemsley 1884:49
CONC
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11
11
11
11
11
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ETAL .
NICOTIANA
tabacum L. +
PHYSALIS
peruviana L.
SOLANUM
argenteum Dunal ex Poiret
furcatum Dunal ex Poiret var. furcatum
marginatum L.f.
tuberosum L.
TROPAEOLUM
majus L.
AMMI
visnaga (L.) Lam.
APIUM
chilense Hook. et Arn., cf.
graveolens L.
CICLOSPERMUM
leptophyllum (Pers.) Sprague
var. leptophyllum
CONIUM
maculatum L. +
CORIANDRUM
sativum L.
DAUCUS
montanus Humb. et Bonpl. ex Sprengel
FOENICULUM
vulgare Miller
PETROSELINUM
crispum (Miller) A.W.Hill
SANICULA
crassicaulis Poepp. ex DC.
TORILIS
nodosa (L.) Gaertner
López 1983
Graham 1823
Skottsberg 1908
Germain 1854
Espinosa 1931
Gay?
TROPAEOLACEAE
Philippi 1864
UMBELLIFERAE
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1908
Stuessy et al. 1984
Looser 1927
Germain 1856
Johow 1892
Graham 1823
Reed 1869
Douglas 1824
CONC
Philippi 1856:159
Skottsberg 1922:223
Philippi 1856:159
Espinosa 1937:529
Remy 1849:75
Johow 1896:106
Skottsberg 1922:222
Skottsberg 1922:222
Skottsberg 1922:222
Skottsberg 1922:222
CONC
Skottsberg 1929:170
Philippi 1856:159
Johow 1896:102
Johow 1896:102
Johow 1896:101
Skottsberg 1914:17
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TE
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11
11
11
11
11
85
Gayana Bot. 50 (2): 1993
URTICA
urens L.
VERBENA
litoralis Kunth
AGROSTIS
stolonifera L. *
AIRA
caryophyllea L.
praecox L.
ANTHOXANTHUM
odoratum L.
AVENA
barbata Pott ex Link
BRIZA
maxima L. *
minor L.
BROMUS
hordeaceus L.
lithobius Trin.
stamineus E. Desv.
CHASCOLYTRUM
subaristatum (Lam.) Desv.
DIGITARIA
sanguinalis (L.) Scop. *
GASTRIDIUM
ventricosum (Gouan) Schinz et Thell.
HORDEUM
murinum L. ssp. murinum
secalinum Schreber
LOLIUM
multiflorum Lam.
86
URTICACEAE
Johow 1892
VERBENACEAE
Douglas 1824
GRAMINEAE
Rondanelli y Humaña 1990
Germain 1854
Moseley 1875
Reed 1869
Bertero 1830
Angulo 1966
Moseley 1875
Planella 1955
Planella 1955
Cuming 1830
Douglas 1824
Sparre 1955
Douglas 1824
Johow 1892
Cuming 1830
Johow 1892
Johow 1896:226
Skottsberg 1922:223
CONC
Philippi 1856:160
Hemsley 1884:62
Hemsley 1884:60
Johow 1896:138
CONC
Hemsley 1884:20
Matthei 1986:66
Matthei 1986:91
Hemsley 1884:64
Skottsberg 1951:789
CONC
Skottsberg 1922:215
Johow 1896:141
Hemsley 1884:65
Johow 1896:140
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12
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11
11
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEL ET AL .
PASPALUM
distichum L.
PHALARIS
amethystina Trin.
angusta Nees ex Trin.
POA
annua L.
POLYPOGON
australis Brongn.
SETARIA
parviflora (Poiret) Kerguélen
viridis (L.) P.Beauv.
VULPIA
bromoides (L.) Gray
muralis (Kunth) Nees
myuros (L.) C.C.Gmelin
var. megalura (Nutt.) Auq.*
CROCOSMIA
x crocosmiiflora (Lemoine ex
Burb. et Dean) N.E.Br. *
TETRAGONIA
tetragonoides (Pallas) Kuntze
AMARANTHUS
deflexus L. *
CERASTIUM
fontanum Baumg. ssp. vulgare
(Hartman) Greuter et Burdet
glomeratum Thuill.
POLYCARPON
tetraphyllum (L.) L. *
Bertero 1830
Bertero 1830
Cuming 1830
Moseley 1875
Scouler 1824
Johow 1892
Douglas 1824
Moseley 1875
Moseley 1875
Stuessy et al. 1980
IRIDACEAE
Revuelta y Mann 1968
MAS AFUERA
AIZOACEAE
Skottsberg 1916
AMARANTHACEAE
Sepúlveda y Lammers 1986
CARYOPHYLLACEAE
Johow 1892
Skottsberg 1916
Muñoz y Sierra 1965
Colla 1836:129
Steudel 1853:11
Hemsley 1884:60
Hemsley 1884:20
Hemsley 1884:61
Johow 1896:133
Skottsberg 1922:214
Hemsley 1884:20
Hemsley 1884:20
CONC
CONC
Skottsberg 1922:121
CONC
Johow 1896:117
Skottsberg 1922:217
CONC
TE
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11
11
11
87
Gayana Bot. 50 (2): 1993
SAGINA
chilensis Naudin
SILENE
gallica L.
STELLARIA
media (L.) Villars
CHENOPODIUM
ambrosioides L.
multifidum L.
murale L.
BAHIA
ambrosioides Lag.
BIDENS
pilosa L. *
CARTHAMUS
lanatus L.
CENTAUREA
melitensis L.
CICHORIUM
intybus L.
CIRSIUM
vulgare (Savi) Ten.
CONYZA
bonariensis (L.) Cronq.
COTULA
australis (Sieber ex Sprengel) Hook.f.
CYNARA
cardunculus L.
GALINSOGA
parviflora Cav.
GAMOCHAETA
spicata (Lam.) Cabr.
88
Germain 1854
Johow 1892
Johow 1892
CHENOPODIACEAE
Skottsberg 1916
Johow 1892
Johow 1892
COMPOSITAE
Guajardo 1869
Stuessy y Lammers 1986
Muñoz 1965
Moseley 1875
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Philippi 1856:158
Johow 1896:116
Johow 1896:117
Skottsberg 1922:217
Johow 1896:120
Johow 1896:118
Johow 1896:52
CONC
Muñoz 1969:87
Hemsley 1884:20
Skottsberg 1922:216
Skottsberg 1922:225
Skottsberg 1922:224
Skottsberg 1922:225
Skottsberg 1922:225
Skottsberg 1922:225
Skottsberg 1922:224
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11
11
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL .
stachydifolia (Lam.) Cabr. Johow 1892 Johow 1896:62
GNAPHALIUM
aldunateoides Remy Germain 1854 Philippi 1856:159
HYPOCHAERIS
glabra L. * Stuessy y Lammers 1986 CONC
pumila Phil. * Muñoz y Sierra 1965 CONC
radicata L. * Muñoz y Sierra 1965 CONC
LAPSANA
communis L. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:226
PSEUDOGNAPHALIUM
cheiranthifolium (Lam.) Hilliard
et B.L.Burtt Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:224
SENECIO
vulgaris L. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:225
SILYBUM
marianum (L.) Gaertner Johow 1892 Johow 1896:65
SONCHUS
oleraceus L. Johow 1892 Johow 1896:65
tenerrimus L. * Stuessy et al. 1984 CONC
CONVOLVULACEAE
CONVOLVULUS
arvensis L. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:222
CRUCIFERAE
BRASSICA
napus L. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:218
MATTHIOLA
incana (L.) R.Br. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:218
RAPHANUS
sativus L. Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:218
RORIPPA
nasturtium-aquaticum (L.) Hayek * Ruiz y Landero 1986 CONC
ELAEOCARPACEAE
ARISTOTELIA
chilensis (Molina) Stuntz Skottsberg 1916 Skottsberg 1922:221
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89
Gayana Bot. 50 (2): 1993
EUPHORBIA
peplus L. *
RICINUS
communis L.
ERODIUM
cicutarium (L.) L'Hér. ex Aiton
GERANIUM
core-core Steud. *
HYPERICUM
perforatum L. *
MARRUBIUM
vulgare L.
MELISSA
officinalis L.
MENTHA
pulegium L.
ORIGANUM
majorana L.
MODIOLA
caroliniana (L.) G.Don
OENOTHERA
affinis Cambess. *
picensis Phil.
rosea L'Hér. ex Aiton *
OXALIS
corniculata L.
90
EUPHORBIACEAE
Stuessy et al. 1984
Johow 1892
GERANIACEAE
Johow 1892
Muñoz y Sierra 1965
GUTTIFERAE
Stuessy et al. 1984
LABIATAE
Johow 1892
Johow 1892
Skottsberg 1916
Johow 1892
MALVACEAE
Johow 1892
ONAGRACEAE
Muñoz y Sierra 1965
Skottsberg 1916
Muñoz y Sierra 1965
OXALIDACEAE
Johow 1892
CONC
Johow 1896:103
Johow 1896:107
CONC
CONC
Johow 1896:80
Johow 1896:80
Skottsberg 1922:223
Johow 1896:79
Johow 1896:107
CONC
Skottsberg 1922:221
CONC
Johow 1896:105
TR
TR
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TB
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11
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11
11
NO
11
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL .
micrantha Bertero ex Colla *
MEDICAGO
polymorpha L.
sativa L.
MELILOTUS
indicus (L.) All.
TRIFOLIUM
campestre Schreber *
repens L.
PLANTAGO
lanceolata L.
GILIA
valdiviensis Griseb.
POLYGONUM
aviculare L. *
RUMEX
acetosella L.
conglomeratus Murray
crispus L.
pulcher L.
CALANDRINIA
monandra (Ruiz et Pavón) DC.
PORTULACA
oleracea L.
ANAGALLIS
arvensis L.
minima (L.) E.H.Krause
Gaete y Sepúlveda 1986
PAPILIONACEAE
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Muñoz y Sierra 1965
Skottsberg 1916
PLANTAGINACEAE
Skottsberg 1916
POLEMONIACEAE
Guajardo 1869
POLYGONACEAE
Sepúlveda 1986
Germain 1854
Skottsberg 1916
Johow 1892
Johow 1892
PORTULACACEAE
Germain 1854
Sepúlveda y Lammers 1986
PRIMULACEAE
Johow 1892
Germain 1854
CONC
Skottsberg 19
Skottsberg 19
¿de
DD
Skottsberg 1922:219
CONC
Skottsberg 1922:220
Skottsberg 1922:223
Skottsberg 1922:222
CONC
Philippi 1856:159
Skottsberg 1922:219
Johow 1896:121
Johow 1896:121
Philippi 1856:159
CONC
Johow 1896:87
Philippi 1856:159
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11
91
Gayana Bot. 50 (2): 1993
ACAENA
argentea Ruiz et Pavón
ovalifolia Ruiz et Pavón
FRAGARIA
chiloensis (L.) Duchesne
RUBUS
ulmifolius Schott *
GALIUM
aparine L.
RUTA
chalepensis L.
DIGITALIS
purpurea L. *
KICKXIA
elatine (L.) Dumort. +
VERBASCUM
thapsus L. *
virgatum Stokes
CESTRUM
parqui L”Hér.
PHYSALIS
peruviana L.
SOLANUM
argenteum Dunal ex Poiret
furcatum Dunal ex Poiret var. furcatum
ANETHUM
graveolens L.
92
ROSACEAE
Skottsberg 1916
Skottsberg 1908
Skottsberg 1909
Muñoz y Sierra 1965
RUBIACEAE
Skottsberg 1916
RUTACEAE
Johow 1892
SCROPHULARIACEAE
Muñoz y Sierra 1965
Sepúlveda y Lammers 1986
Stuessy et al. 1984
Skottsberg 1916
SOLANACEAE
Johow 1892
Johow 1892
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
UMBELLIFERAE
Skottsberg 1916
Skottsberg 1922:219
Bitter 1911
Skottsberg 1922:219
CONC
Skottsberg 1922:223
Johow 1896:105
CONC
CONC
CONC
Skottsberg 1922:223
Johow 1896:84
Johow 1896:84
Skottsberg 1922:223
Skottsberg 1922:166
Skottsberg 1922:222
TP
TE
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TB
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11
11
11
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10
11
11
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ETAL .
CONIUM
maculatum L. *
PETROSELINUM
crispum (Miller) A.W.Hill
VERBENA
litoralis Kunth
AGROSTIS
stolonifera L.
AIRA
caryophyllea L.
praecox L.
ANTHOXANTHUM
odoratum L.
AVENA
barbata Pott ex Link
BRIZA
minor L.
BROMUS
diandrus Roth
hordeaceus L.
lithobius Trin.
stamineus E.Desv.
CYNOSURUS
echinatus L. *
HORDEUM
murinum L. ssp. murinum
LOLIUM
multiflorum Lam.
POA
annua L.
pratensis L.
POLYPOGON
australis Brongn.
Stuessy et al. 1984
Skottsberg 1916
VERBENACEAE
Skottsberg 1916
GRAMINEAE
Skottsberg 1916
Germain 1854
Skottsberg 1916
Reed 1869
Johow 1892
Solbrig 1965
Planella 1955
Planella 1955
Planella 1955
Skottsberg 1916
Muñoz y Sierra 1965
Johow 1892
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
Skottsberg 1916
CONC
Skottsberg 1922:223
Skottsberg 1922:215
Philippi 1856:160
Skottsberg 1922:215
Johow 1896:134
Johow 1896:138
Matthei 1975:61
Matthei 1986:71
Matthei 1986:66
Matthei 1986:91
Skottsberg 1922:215
CONC
Johow 1896:141
Skottsberg 1922:216
Skottsberg 1922:215
da
Skottsberg 1922:2
Skottsberg 1922:214
TF
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93
Gayana Bot. 50 (2): 1993
VULPIA
bromoides (L.) Gray
myuros (L.) C.C.Gmelin
var. megalura (Nutt.) Aug. *
TETRAGONIA
tetragonoides (Pallas) Kuntze
SILENE
gallica L.
CHENOPODIUM
murale L.
AMBLYOPAPPUS
pusillus Hook. et Arn.
CENTAUREA
melitensis L.
CONYZA
bonariensis (L.) Cronq.
GAMOCHAETA
stachydifolia (Lam.) Cabr.
HYPOCHAERIS
glabra L. *
PSEUDOGNAPHALIUM
cheiranthifolium (Lam.) Hilliard
et B.L.Burtt
SILYBUM
marianum (L.) Gaertner *
SONCHUS
oleraceus L.
tenerrimus L. *
94
Johow 1892
Muñoz y Sierra 1965
SANTA CLARA
AIZOACEAE
Johow 1892
CARYOPHYLLACEAE
Johow 1892
CHENOPODIACEAE
Johow 1892
COMPOSITAE
Johow 1892
Skottsberg 1916
Báckstróm 1916
Johow 1892
Stuessy et al. 1990
Johow 1892
Stuessy et al. 1990
Johow 1892
Stuessy et al. 1990
Johow 1896:139
CONC
Johow 1896:116
Johow 1896:117
Johow 1896:118
Johow 1896:53
Skottsberg 1922:226
Skottsberg 1922:224
Johow 1896:62
CONC
Johow 1896:62
CONC
Johow 1896:65
CONC
TE
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11
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL .
BRASSICA
napus L.
MATTHIOLA
incana (L.) R.Br.
ERODIUM
cicutarium (L.) L”Hér. ex Aiton
MALVA
parviflora L.
MEDICAGO
polymorpha L.
MELILOTUS
indicus (L.) All.
RUMEX
crispus L.
pulcher L.
SOLANUM
furcatum Dunal ex Poiret
var. furcatum
URTICA
urens L.
AVENA
barbata Pott ex Link
BROMUS
hordeaceus L. *
CRUCIFERAE
Johow 1892
Skottsberg 1916
GERANIACEAE
Johow 1892
MALVACEAE
Johow 1892
PAPILIONACEAE
Skottsberg 1916
Johow 1892
POLYGONACEAE
Johow 1892
Johow 1892
SOLANACEAE
Johow 1892
URTICACEAE
Johow 1892
GRAMINEAE
Johow 1892
Stuessy et al. 1990
Johow 1896:110
Skottsberg 1922:219
Johow 1896:107
Johow 1896:108
Skottsberg 1922:219
Johow 1896:89
Johow 1896:121
Johow 1896:121
Johow 1896:83
Johow 1896:226
Johow 1896:138
CONC
TFS
TFS
TES
TS
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TFS
TES
TFS
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11
11
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11
11
95
Gayana Bot. 50 (2): 1993
HORDEUM
murinum L. ssp. murinum Johow 1892
Johow 1896:141 TES A 1
APENDICE 2
MATERIAL ESTUDIADO DE ESPECIES NO CITADAS PREVIAMENTE.
MAs A TIERRA
DICOTYLEDONEAE
APOCYNACEAE
Vinca major :
Isla Masatierr:. BRUNNER s/n. 11-1958 (CONC
62653).
BORAGINACEAE
Myosotis arvensis (L.) Hill
Valle Colonial, cerca del bosque natural. MU-
ÑOZ é: SIERRA 7212.: 10-XI1-1965 (CONC,
SGO).
Myosotis discolor Pers.
San Juan Bautista, S of the cemetery towards the
main street. LOPEZ $ PEÑAILLLO 11560. 7-
1-1990 (CONC, OS).
CARYOPHYLLACEAE
Polycarpon tetraphyllum (L.) L.
Valle Colonial, en la playa. Sparre 66. 17-II-1955
(CONC).
CHENOPODIACEAE
Chenopodium ambrosioides L.
Valle Anson, 15 m. MARTICORENA é UGAR-
TE 9185. 10-11-1980. (CONC, OS).
COMPOSITAE
Carthamus lanatus L.
Valle Anson, 15 m. MARTICORENA € UGAR-
TE 9191. 10-11-1980 (CONC, OS).
Chamomilla recutita (L.) Rauschert
Alrededores de Bahía Cumberland, 10 m. AN-
GULO 147. 9-X1-1966 (CONC).
Chrysanthemum coronarium L.
Valle Anson, a lo largo de calle La Pólvora, 15
96
m. MARTICORENA £ UGARTE 9193. 11-II-
1980. (CONC, OS).
Cotula coronopifolia L.
Puerto Francés, 100 m. SPARRE 107. 23-II-
1955 (CONC).
Crepis capillaris (L.) Wallr.
San Juan Baustista, S of the cemetery towards
the main street. LOPEZ £ PEÑAILILLO 11556.
7-11-1990 (CONC, OS).
Cynara cardunculus
La Vaquería, up from beach toward the N side of
central quebrada, ca. 150 m. STUESSY, MATT-
HEI, SANDERS £ VALDEBENITO 5499. 28-
XI-1980 (CONC, OS).
Hypochaeris pumila Phil.
Quebrada de El Inglés, desde la orilla del mar
hasta m/m 400 m. MUÑOZ é: SIERRA 7349.
14-XII-1965 (CONC, SGO).
Hypochaeris radicata L.
Path from San Juan Bautista to La Hostería in
Pangal. STUESSY, MATTHEI, SANDERS áz
VALDEBENITO 5463. 27-XI-1980 (CONC,
OS).
Lapsana communis L.
Valle Colonial, entrada al bosque natural, 400 m.
MUÑOZ £ SIERRA 7213. 10-XII-1965
(CONC, SGO).
Senecio mikanioides Otto ex Walp.
Valle Colonial. SPARRE 115. 25-II-1955
(CONC).
Solidago chilensis Meyen
San Juan Bautista, calle La Pólvora. STUESSY
£ BAEZA 11481. 7-11-1990 (CONC, OS).
Sonchus tenerrimus L.
Bahía del Padre, up from boat dock. STUESSY
£ BAEZA 11037. 19-1-1990 (CONC, OS).
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL .
CRUCIFERAE
Hirschfeldia incana (L.) Lagr.-Fossat
San Juan Bautista, up sidewalk toward El Casti-
llo. STUESSY £ BAEZA 11459. 7-11-1990
(CONC, OS).
Lepidium bonariense L.
Valle Colonial, m/m 400 m. SPARRE 118. 25-II-
1955 (CONC).
FUMARIACEAE
Fumaria capreolata L.
Between the cemetery by San Juan Bautista and
the beach, 5 m. STUESSY, MATTHEI, SAN-
DERS £ VALDEBENITO 5436. 25-XI-1980
(CONC, OS).
GERANIACEAE
Geranium dissectum L.
Quebrada El Inglés. MUÑOZ é SIERRA 7335.
14-XI1-1965 (CONC, SGO).
GUTTIFERAE
Hypericum perforatum L.
Cordón Salsipuedes, 440 m. Along trail (distur-
bed) growing with Ugni molinae. CRAWFORD,
BAEZA £ WIENS 11136. 22-1-1990 (CONC,
OS).
LABIATAE
Mentha pulegium L.
Valle Colonial. SPARRE 111.
(CONC).
25-11-1955
Prunella vulgaris L.
Isla Masatierra. BRUNNER s/n. I1-1958 (CONC
90427).
Stachys arvensis (L.) L.
San Juan Bautista, S of the cemetery toward the
main street. LOPEZ $ PEÑAILILLO 11558. 7-
1-1990 (CONC, OS).
LINACEAE
Linum usitatissimum L.
From San Juan Bautista (El Palillo) to El Pangal
on path to La Hostería. LOPEZ € PEÑAILILLO
11619. 10-11-1990 (CONC, OS).
MIMOSACEAE
Acacia dealbata Link
San Juan Bautista, between El Castillo and the
electric generating plant of the town. STUESS Y
£ LOPEZ 11455. 7-11-1990 (CONC, OS).
Albizia lophantha (Willd.) Benth.
Path from San Juan Bautista to La Hostería in
Pangal. STUESSY, MATTHEIL SANDERS
VALDEBENITO 5466. 27-XI-1980 (CONC,
OS).
ONAGRACEAE
Oenothera rosea L' Hér. ex Aiton
Isla Masatierra. BRUNNER s/n. I11-1958 (CONC
119356).
PAPAVERACEAE
Papaver somniferum L.
From La Punta (near airport) to Villagra on the
road. 110 m. Common in La Lobería. BAEZA,
LOPEZ € HUMANA 11701. 12-11-1990
(CONC, OS).
PAPILIONACEAE
Teline monspessulana (L.) K. Koch
Path toward Mirador de Selkirk up from San Juan
Bautista. STUESSY, MATTHEIL, SANDERS
VALDEBENITO 5432. 25-XI-1980 (CONC,
OS).
Trifolium repens L.
San Juan Bautista, path to El Palillo near sea.
RONDANELLI é£ HUMAÑA 11521. 7-11-1990
(CONC, OS).
POLYGONACEAE
Polygonum lapathifolium L.
San Juan Bautista, around the cemetery. LOPEZ
£ PEÑAILILLO 11549. 7-11-1990 (CONC, OS).
PRIMULACEAE
Anagallis arvensis L.
Valle Anson, 15 m. MARTICORENA € UGAR-
TE 9188. 10-11-1980 (CONC, OS).
97
Gayana Bot. 50 (2): 1993
SCROPHULARIACEAE
Verbascum virgatum Stockes
San Juan Bautista, Cumberland Bay, near
CONAF headquarters. PACHECO £ VALDE-
BENITO 6282. 19-11-1984 (CONC, OS).
Veronica anagallis-aquatica L.
Camino entre Bahía Cumberland y El Pangal, 50
m. MARTICORENA, RODRIGUEZ 8 UGAR-
TE 9206. 11-11-1980 (CONC, OS).
Veronica arvensis L.
Valle Colonial. MUÑOZ é SIERRA 7211. 10-
XII-1965 (CONC, SGO).
SOLANACEAE
Datura stramonium L.
Valle Anson, 15 m. MARTICORENA € UGAR-
TE 9186. 10-11-1980 (CONC, OS).
Nicotiana tabacum L.
Plazoleta del Yunque, 250 m. LOPEZ 48. 12-IV-
1983 (CONC).
UMBELLIFERAE
Conium maculatum L.
Up Pangal gorge. STUESSY, CRAWFORD,
RUIZ £ LANDERO 6204. 15-1-1984 (CONC,
OS).
MONOCOTYLEDONEAE
GRAMINEAE
Agrostis stolonifera L.
San Juan Bautista, path to El Palillo near sea.
RONDANELLI £ HUMAÑA 11522. 7-11-1990
(CONC, OS).
Briza maxima L.
Alrededores de Bahía Cumberland. ANGULO
160. 9-X1-1966. (CONC).
Digitaria sanguinalis (L.) Scop.
Valle Colonial. SPARRE 73.
(CONC).
17-11-1955
98
Vulpia myuros (L.) C.Gmelin var. megalura
(Nutt.) Aug.
Aeropuerto Acevedo, Punta Isla. 320 m.
STUESSY, MATTHEI, SANDERS £ VALDE-
BENITO 5301 (CONC, OS).
I[RIDACEAE
Crocosmia x crocosmiiflora (Lemoine ex Burb.
ex Dean) N.E. Br. Masatierra. REVUELTA éz
MANN 13. II-1968 (CONC).
MAS AFUERA
DICOTYLEDONEAE
AMARANTHACEAE
Amaranthus deflexus L.
Village at the mouth of Quebrada Casas, 5 m.
SEPULVEDA £ LAMMERS 8340. 7-11-1986
(CONC, OS).
CARYOPHYLLACEAE
Polycarpon tetraphyllum (L.) L.
Quebrada El Ovalo. MUÑOZ éz SIERRA 7075.
28-XI-1965 (CONC, OS).
COMPOSITAE
Bidens pilosa L.
Village at mouth of Quebrada Casas, 10 m.
STUESSY £ LAMMERS 8441. 11-11-1986
(CONC, OS).
Hypochaeris glabra L.
Quebrada Pasto, the fourth and most northern
branch, 1160 m. STUESSY £ LAMMERS 9417.
29-1-1986 (CONC, OS).
Hypochaeris radicata L.
Quebrada de La Colonia, al fondo. MUÑOZ éz
SIERRA 7185. 30-XI-1965 (CONC, SGO).
Sonchus tenerrimus L.
In and around small village at mouth of Quebra-
da Casas, 5 m. STUESSY, CRAWFORD, PA-
CHECO, VALDEBENITO, RUIZ £ LANDE-
RO 6347. 23-1-1984 (CONC,OS).
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ET AL .
CRUCIFERAE
Rorippa nasturtium-aquaticum (L.) Hayek
North branch of Quebrada Varadero, at the third
waterfall, 150 m. RUIZ £ LANDERO 8280. 4-
11-1986 (CONC, OS).
EUPHORBIACEAE
Euphorbia peplus L.
In and around small village at mouth of Quebra-
da Casas, 5 m. STUESSY, CRAWFORD, PA-
CHECO, VALDEBENITO, RUIZ £ LANDERO
6346. 23-1-1984 (CONC, OS).
GERANIACEAE
Geranium core-core Steud.
Quebrada de La Colonia, entre el último £u-
calyptus y Morro Capitán. MUÑOZ 8 SIERRA
7028. 27-X1-1965 (CONC, SGO).
GUTTIFERAE
Hypericum perforatum L.
In and around small village at mouth of Quebra-
da Casas, 5 m. STUESSY, CRAWFORD, PA-
CHECO, VALDEBENITO, RUIZ 8£ LANDERO
6351. 23-1-1984 (CONC, OS).
ONAGRACEAE
Oenothera affinis Cambess.
Quebrada de La Colonia, entre el último Eu-
calyptus y Morro Capitán, 200 m. MUÑOZ £
SIERRA 7052. 27-X1-1965 (CONC, SGO).
Oenothera rosea L' Hér. ex Aiton
Quebrada de La Colonia, al fondo. MUÑOZ «
SIERRA 7160. 30-XI-1965 (CONC, SGO).
OXALIDACEAE
Oxalis micrantha Bertero ex Colla
Quebrada Sánchez, 500 m. GAETE 4 SEPUL-
VEDA 8432. 9-II-1986 (CONC, OS).
PAPILIONACEAE
Trifolium campestre Schreber
Quebrada del Cementerio, camino a la choza.
MUÑOZ 4 SIERRA 7131. 29-XT-1965 (CONC,
SGO).
POLYGONACEAE
Polygonum aviculare L.
Aroun houses at mouth of Quebrada Casas, 10 m.
SEPULVEDA 8063. 18-I- 1986 (CONC, OS).
PORTULACACEAE
Portulaca oleracea L.
Village at the mouth of Quebrada Casas. SEPUL-
VEDA € LAMMERS 8336. 7-11-1986 (CONC,
OST
ROSACEAE
Rubus ulmifolius Schott
Quebrada del Helecho Bonito, 600 m. MUÑOZ
8 SIERRA 7133. 29-X1-1965 (CONC, SGO).
SCROPHULARIACEAE
Digitalis purpurea L.
Quebrada del Helecho Bonito, 600 m. MUÑOZ
$ SIERRA 7151. 29-X1-1965 (CONC, SGO).
Kickxia elatine (L.) Dumort.
Village at the mouth of Quebrada Casas, 5 m. SE-
PULVEDA £ LAMMERS 8338. 7-I1-1986
(CONC, OS).
Verbascum thapsus L.
In and around small village at mouth of Quebra-
da Casas, 5 m. STUESSY, CRAWFORD, PA-
CHECO, VALDEBENITO, RUIZ € LANDERO
6344. 23-1-1984 (CONC, OS).
UMBELLIFERAE
Conium maculatum L.
In and around small village at mouth of Quebra-
da Casas. 5 m. STUESSY, CRAWFORD, PA-
CHECO, VALDEBENITO, RUIZ € LANDERO
6340. 23-1-1984 (CONC, OS).
MONOCOTYLEDONEAE
GRAMINEAE
99
Gayana Bot. 50 (2): 1993
Cynosurus echinatus L.
Quebrada del Cementerio, camino a la choza.
MUÑOZ éz SIERRA 7132. 29-X1-1965 (CONC,
SGO).
Vulpia myuros (L.) C.C. Gmelin var. megalura
(Nutt.) Aug.Quebrada de El Ovalo, mirando al
mar, 5 m. MUÑOZ £ SIERRA 7085. 28-XI-
1965 (CONC, SGO).
SANTA CLARA
DICOTYLEDONEAE
COMPOSITAE
Hypochaeris glabra L.
Morro Spartán, 4 m. STUESSY, STUESSY,
BAEZA é€ PEÑAILILLO 11353. 2-11-1990
100
(CONC, OS).
Silybum marianum (L.) Gaertner
Up from Morro Spartán toward flat table top,
200 m. STUESSY, STUESSY, BAEZA € PE-
ÑAILILLO 11346. 2-11-1990 (CONC, OS).
Sonchus tenerrimus L.
Morro Spartán, 4 m. STUESSY, STUESSY,
BAEZA é PEÑAILILLO 11343. 2-I1-1990
(CONC, OS).
MONOCOTYLEDONEAE
GRAMINEAE
Bromus hordeaceus L.
Up to Morro Spartán toward flat table top, 180
m. STUESSY, STUESSY, BAEZA é: PEÑAL-
LILLO 11343. 2-11-1990 (CONC, OS).
Flora adventicia Archipiélago de Juan Fernández: O. MATTHEI ETAL .
Incremento en Masatierra
1823-1990 (27 expediciones)
200
150
100
50
0
Figura 1
Incremento en Masafuera Incremento en Santa Clara
1854-1986 (11 expediciones) 1892-1990 (3 expediciones)
120 30 anal
100 25
80 20 |
80 15
40 107
20 |
Figura 2
Figura 3
101
Gayana Bot. 50(2): 103-110. 1993
ISSN 0016-5301
LA VEGETACION EN LA CUENCA DEL ALTO BIOBIO (CHILE).
[. COMUNIDADES, CLASIFICACION Y DINAMICA
THE VEGETATION OF THE ALTO BIOBIO BASIN (CHILE).
11. COMMUNITIES, CLASSIFICATION AND DYNAMICS
Eduardo A. Ugarte,* Ralph J. Boerner **Juan C. Barrientos*
RESUMEN
Se entregan los resultados del análisis mediante
métodos multivariados, de las comunidades vegetales
del Alto Biobío descritas en una publicación anterior.
Se contrasta la tipología propuesta con lo indicado por
métodos de ordenación y clasificación. Se discuten
también los patrones de interrelación dinámica que, en
la actualidad, son discernibles en la vegetación.
PALABRAS CLAVES: Ecología, vegetación, clasifica-
ción, ordenación, sucesión.
INTRODUCCION
La cabecera del valle que determina el cur-
so superior del río Biobío, se encuentra tapizada
por vegetación, en la cual, la influencia humana
se ha hecho sentir desde antes de la llegada de los
españoles (Villalobos, 1989).
Ugarte y Barrientos (1991) han propuesto
un esquema de tipos fisonómico-estructurales en
una primera aproximación a la clasificación de la
vegetación, utilizando la metodología europea.
La compartimentalización artificial que
puede derivarse de una aproximación clasificato-
ria ha conducido a que los seguidores de la hipó-
tesis del continuo prefieran, como alternativa,
aplicar métodos para ordenar los datos (Matteuc-
ci % Colma, 1982).
*Departamento de Botánica, Facultad de Ciencias
Naturales y Oceanográficas, Universidad de concep-
ción, Casilla 2407, Concepción, Chile.
**Department of Plant Biology. 1735 Neil Av.
Columbus, OH 43210.1293.U.S.A.
ABSTRACT
Results from the analysis using multivariate met-
hods of plant communities from Alto Biobío reported
in a previous paper are presented. What is suggested by
ordinations and cluster analysis is contrasted with the
typological scheme then proposed. Present patterns of
succesional dynamics in the vegetation are also discus-
sed.
KEYWORDS: Ecology, vegetation, classification, ordi-
nation, succession.
En realidad, ambos enfoques han demostra-
do ser complementarios. Se reconoce que las di-
secciones, en mayor o menor grado arbitrarias,
que impone una clasificación, tienen valor prác-
tico por sobre la variación, naturalmente conti-
nua, de las comunidades vegetales (Gauch,
1982).
En este trabajo se dan a conocer los resulta-
dos del análisis de la información entregada por
Ugarte y Barrientos (l.c.), utilizando técnicas
multivariadas de ordenación y alternativas de
clasificación, mediante métodos de aglomera-
ción.
En esa perspectiva se intenta visualizar los
factores que pudieran estar influenciando a la ve-
getación, ahora concebida como un continuo de
variación, en su relación con los gradientes am-
bientales. De este modo, la ordenación es utiliza-
da como una herramienta para reducir la dimen-
sionalidad del espacio vegetacional, determinan-
do relaciones y tendencias a partir de los datos
vegetacionales ordenados (Matteucci £ Colma,
cx
103
Gayana Bot. 50 (2): 1993
MATERIALES Y METODOS
El método de obtención, las características y
la composición de las unidades de muestra y
material de referencia se encuentran en Ugarte y
Barrientos (l.c.).
Las ordenaciones fueron obtenidas utilizan-
do la versión Fortran de DECORANA (Hill 4
Gauch, 1980; Gauch, 1982) que es una versión
mejorada del método de promedios recíprocos
(Hill, 1973). Este método ha sido utilizado, en
forma preferente, en análisis de vegetación pues
responde bien a dimensiones múltiples de varia-
ción y valores altos de diversidad beta, junto con
entregar ejes libres de inversión o convolución
terminal (Hill £% Gauch, 1980; Gauch, 1982). En
la preparación de las matrices se utilizó datos no
transformados incluyendo, en una primera fase,
toda la información, disminuyendo luego el valor
relativo de las especies raras y, finalmente, exclu-
yendo a Chusquea de la matriz.
El análisis de agrupamiento se realizó utili-
zando los programas ACOM (Navarro, 1984) y
de Ludwig y Reynolds (1988). Se ensayaron los
siguientes índices cuantitativos: Coeficiente co-
munitario, Horn, Morisita modificado por Wil-
son, Winer y Similitud basada en distancia eucli-
diana. Además de Jaccard, Sokal-Michener y Di-
ce basados en presencia-ausencia.
Se empleó sólo el algoritmo de agrupación
UPGMA según recomendaciones en Romesburg
(1984). La efectividad de la aglomeración se ve-
rificó por comparación con las ordenaciones, la
experiencia de los autores con la vegetación ana-
lizada, y el análisis fitosociológico de Ugarte y
Barrientos (1991).
RESULTADOS
1. ORDENACIONES
Las ordenaciones se practicaron sobre 24
unidades muestrales con 104 especies. DECO-
RANA calcula solamente las cuatro primeras raí-
ces latentes, por lo cual ellas son una medida re-
lativa de la variación explicada en cada eje.
1.1. UTILIZANDO TODA LA INFORMACIÓN
Las raíces latentes extraídas por DECORA-
NA son 0.83; 0.48; 0.32 y 0.24. Los valores indi-
104
can una dirección de variación dominante y una
secundaria en los datos. El largo de gradiente
asociado a los ejes 1, 2 y 3(DCA 1, 2 y 3) fue de
6.79, 5.02 y 5.15 desviaciones estándar (DS) res-
pectivamente. Un 70 % de la variación es expli-
cada por los ejes 1 y 2 que se incluyen aquí. Se
registró un aumento gradual en los valores coin-
cidiendo con aumentos en la complejidad estruc-
tural de la vegetación.
En la figura 1 se muestra gráficamente la or-
denación resultante. Los valores más bajos (ex-
tremo izquierdo en figura 1) corresponden a uni-
dades de pastizal, típicamente “coironales” de
Festuca o Stipa, un grupo degradado por sobre-
pastoreo, correspondiente a comunidades domi-
nadas por Mulinum spinosum, Acaena sericea O
Acaena pinnatifida. Estos últimos se ubicaron
con valores más bajos en el segundo eje.
En el sector central, con valores entre 2 y 4
DS, se encuentra la comunidad de Nothofagus
antarctica (ñirre) y Araucaria araucana (arauca-
ria) que intergrada con el coironal y luego con el
bosque abierto de ñirres y roble (Vothofagus obli-
qua).
En seguida, hacia valores más altos en el pri-
mer eje, se ubican muestras correspondientes a
bosque abierto, degradado, tanto de ñirre-arauca-
ria como de lenga (Nothofagus pumilio)-arauca-
ria-coigúe (Nothofagus dombeyi) explotado y de-
gradado.
En el extremo del primer eje y con los valo-
res más altos se ubican, como grupo bien defini-
do, los stands correspondientes al bosque de len-
ga-araucaria-coigie. Este conjunto presenta la
mayor cohesión y la menor variación respecto del
segundo eje, el cual parece estar relacionado con
perturbación antrópica. En la mayor parte de
ellos, Chusquea sp. (quila) es abundante en los
estratos intermedios y/o bajos. Para verificar la
posible influencia de Chusquea en la ordenación
de los stands, se procedió a reordenarlos después
de eliminar a esta especie de la matriz de DECO-
RANA.
1.2. ORDENACIÓN DESPUÉS DE EXTRAER CHUS-
QUEA
Las raíces latentes fueron 0.87, 0.47, 0.34 y
el largo de gradiente asociado a los tres primeros
ejes 7.80, 4.55 y 4.54 DS, respectivamente.
Aunque la posición relativa de los stands no
Vegetación en la cuenca del Alto Biobío: E. UGARTE ET AL. ISSN 0016-5301
Na 2
400
Ap
300
1
200 y
EJEP2 DGA
EJE 1 DGA
Fig. 1. Ordenación usando análisis DECORANA para muestras de vegetación del Alto Biobío. Es-
pecies: Aa: Araucaria araucana, Ap: Acaena pinnatifida, Ao: Acaena ovalifolia, As: Acaena sericea,
Ch: Chusquea sp., Fs: Festuca scabriuscula, Fx: Festuca sp., Ms: Mulinum spinosum, Na: Nothofagus
antarctica, No: Nothofagus obliqua, Np: Nothofagus pumilio, Sh: Stipa humilis. Sección negra del cír-
culo representa abundancia relativa de Chusquea sp. Relevamientos: 1: Pastizal, valores más cercanos
al origen corresponden a pastizal fuertemente degradado. 2: Bosque abierto de ñirre y araucaria, 3: Bos-
que abierto, degradado, de ñirre y araucaria o lenga, coigiie y araucaria. 4: Bosque cerrado de lenga, coi-
gúe y araucaria.
400
300 4
EJE 2 DCA
LS >>> 55525222522
300 400 500 600 700
EJEA, DCA
Fig. 2. Ordenación usando análisis DECORANA para muestras de vegetación del Alto Biobío des-
pués de extraer Chusquea. Significado de los símbolos como en figura 1.
105
Gayana Bot. 50 (2): 1993
TABLA I. Relevamientos fitosociológicos ordenados según posición en el primer eje extraído por DECORA
NA. Los valores corresponden a porcentajes de cobertura, aquéllos inferiores a 1% señalados con +. Especies
con constancia <=2 en Ugarte y Barrientos (1991).
RELEVAMIENTO b:0485 PAO0M4=12 2 17 418 103b 16'4b" 21-39-6208
Número de especies 14118015) 9. 12055 10. 11 6718-1006: 21 91318 18-913 A0N Sa
ESPECIES
Drimys andina 09... 03
Perezia prenanthoides 3 3
Anemone antucensis il
Viola sp. Mo e
Adenocau on chilense 3 1
Alstroemeria aurea 63
Berberis serrato-dentata 4 ,
Nothofagus dombeyi 63. 63 . . .88 9
Maytenus disticha 19:32 uliliza ¿(91163 9
Ribes magellanicum a minera ler = CO
Myoschilos oblongum leia el wide. <= 21
Vicia sp. ia E
Acaena ovalifolia AA TS
Nothofagus pumilio 1,635 l46381:01 ¡887 41419
Osmorhiza chilensis A A A E TOMA AS A
Berberis rotundifolia IAS E EA A A
Chusquea sp. 38 88 88 63 38 1 (aa Ll e II A
Araucaria araucana COS SOLOS OO
Nothofagus obliqua PA IA A e 303
Elymus sp. PUE 1
Fragaria chiloensis il A cl
Madia sativa 1 1 +
Cerastium arvense Ai ll
Berberis buxifolia MS
Rumex acetosella Lar Al
1
1
9
8
Festuca scabriuscula 3ISI30% La 108
Nothofagus antarctica O 68 0 O
Acaena pinnatifida Sd ¿TU LS
Taraxacum officinale e A a SR Pi dls
Geranium sp. PRI
Galium suffruticosum E MPA, UE AA
Carex sp. e A O O!
Acaena sericea 38/10 Mis. TA MESA
Mulinum spinosum 38 1 dea
Baccharis magellanica 19,4% ido do
Juncus sp. Ll
Agrostis leptotricha 1-1
Stipa humilis 38. L- EMB
cambió significativamente, como se observa en ron sobre el segundo eje, en el cual valores altos
la figura 2, se obtuvo, en general, una disposición de roble, coigiie y lenga y la presencia de quila,
más uniforme de ellos a lo largo de los dos pri- tienden a aumentar los valores. Araucaria, ñirre y
OS EJES, que permiten explicar un 70% de la la ausencia de quila, en cambio, tienden a dismi-
variación. nuirlos.
Los principales desplazamientos se verifica-
106
Vegetación en la cuenca del Alto Biobío: E. UGARTE +7 az.
1.3. ORDENACIÓN DISMINUYENDO LA IMPORTAN-
CIA DE LAS ESPECIES RARAS
Al utilizar la opción de análisis que permite
disminuir el valor relativo de las especies “ra-
ras”, con el fin de evitar posibles distorsiones
por valores anormales, no se produjeron cambios
significativos en el ordenamiento de los stands,
con respecto al obtenido utilizando toda la infor-
mación (punto 1.1). Por esta razón esta ordena-
ción no es incluida en esta publicación.
En la tabla 1 se presentan los relevamientos
y a las especies dispuestas según los valores de-
terminados por DECORANA para la ordenación
usando el total de información. En la tabla se or-
dena el continuo vegetacional entre el extremo
izquierdo que agrupa rodales de bosque corres-
pondientes al tipo “Bosque de lenga-coigie-
araucaria” ( Ugarte y Barrientos, 1991) y los coi-
ronales, que representan la mayor simplificación
estructural.
Chusquea sp., Araucaria araucana, y Fes-
tuca scabriuscula presentan sobreposición par-
cial en sus distribuciones que, en conjunto, ocu-
pan toda la extensión del gradiente.
La variante con Drimys andina ocupó el ex-
tremo del gradiente correspondiendo, probable-
mente, con una condición más cercana a la vege-
tación original. En este sector son importantes
Nothofagus pumilio, Nothofagus dombeyi May-
tenus disticha, Alstroemeria aurea y, en parte,
Araucaria araucana. Esta última, junto con-
Chusquea sp., que es muy relevante en el bos-
que, extienden su distribución hacia el cuerpo
central de la tabla.
Hacia el centro de la tabla I, se ubican roda-
les producto de la degradación del bosque, tanto
de lenga-coigije-araucaria como de roble. Estos a
su vez se ubican vecinos a rodales de ñirre-arau-
caria en los que son importantes Nothofagus an-
tarctica, y en parte, Araucaria araucana.
En el extremo derecho se ubicaron rodales
pertenecientes al “coironal” o pastizal de altura
en los que son importantes Festuca scabriuscula,
Acaena pinnatifida y Baccharis magellanica.
También adquieren importancia, sobre todo en
condiciones de sobrepastoreo y aridez extrema,
Acaena sericea y Mulinum spinosum, O por con-
dición edáfica, Stipa humilis.
2. CLASIFICACIÓN POR ANÁLISIS DE CONGLOMERA-
DOS (CLUSTER ANALYSIS)
De las ocho fórmulas ensayadas, en general
dieron mejor resultado aquéllas basadas en pre-
sencia-ausencia.
Entre los índices cuantitativos el más ade-
cuado fue el coeficiente comunitario. El índice de
Morisita modificado por Horn determinó un den-
drograma igual, excepto por la posición de un ro-
dal. Los otros cuantitativos, aunque concordaron
en la disposición de los grupos estructurales bási-
cos (bosque, pastizal), presentaron algunos agru-
pamientos obviamente inapropiados a nivel de ro-
dal. El índice basado en distancia euclidiana pare-
ce dar excesivo peso a las especies dominantes, lo
que condujo a algunos agrupamientos no lógicos.
En consecuencia, sólo el dendrograma basado en
el coeficiente comunitario ha sido incluido en la
figura 3.
De los índices basados en presencia-ausen-
cia, el de Jaccard entregó la agrupación más ade-
cuada. Aunque concuerda con el del coeficiente
comunitario, indica una conexión más natural pa-
ra los rodales 3b, 10 y 4, como se aprecia en la fi-
gura 3 y se puede verificar en la tabla 1. Si bien
los agrupamientos se establecen a niveles más ba-
jos de similaridad, el dendrograma obtenido con
la función de Jaccard concuerda bien con lo esta-
blecido por la ordenación y la clasificación tabu-
lar (Ugarte y Barrientos, 1991) en cuanto a agru-
par los extremos en el coironal, separando aquél-
los degradados, ubicando en posición intermedia
al bosque bajo de ñirre-araucaria, que comparte
especies herbáceas con el coironal, y rodales co-
rrespondientes a degradación extrema del bosque
de lenga-coigije-araucaria o roble abierto.
El agrupamiento de los rodales relacionados
al bosque de lenga-coigiie-araucaria resulta ade-
cuado pues confirma la variante Drimys andina y
el “Krummholz” de lenga es conectado a niveles
más bajos de similaridad (rel.12) al igual que el
bosque alterado en los estratos inferiores (rel.4).
DISCUSION Y CONCLUSIONES
El enclave del Alto Biobío, en una cuenca
intramontañosa de origen Terciario, ha determi-
nado, en el largo plazo, el clima local y las carac-
terísticas globales de la vegetación. El desarrollo
107
Gayana Bot. 50 (2): 1993
Dm
71595118206 3 164b3b1012 2 18 lb 1 19 13 14 17 12 4
10
3115616820915 7 1913 db lb 1 1221 17184 2 310 4
Fig. 3. Dendrogramas obtenidos para muestras de vegetación del Alto Biobío; A: utilizando coefi-
ciente de Jaccard, B: utilizando coeficiente de comunidad.
108
Descubrimiento de una sorprendente orquídea en Talca
morfogenético derivado de las glaciaciones y el
volcanismo (Mardones, 1991), consecuentemen-
te, debe haber constituido el segundo factor que
ha afectado a la vegetación del área. Por úitimo,
las actividades humanas se constituyen en el ter-
cer factor que debe estar determinando el curso
de la sucesión vegetal, entendida aquí como cual-
quier cambio cualitativo en la vegetación de un
área en escala anual (Van der Valk, 1985).
Las tres grandes unidades de relieve señala-
das por Mardones (1.c.) se correlacionan en bue-
na forma con los tipos de vegetación determina-
dos por Ugarte y Barrientos (1.c.). El bosque de
lenga-coigiie-araucaria (LCA), el bosque acha-
parrado en la línea de crecimiento arbóreo y el
bosque de roble (R) ocupan los cordones occi-
dentales, mientras que el bosque de ñirre-arauca-
ria (ÑA) y los coironales ocupan las planicies al-
toandinas y las plataformas orientales.
Es razonable suponer que el contacto entre
el bosque de LCA y el de ÑA debe haber estado
determinado, en alguna medida, por las glaciacio-
nes cuaternarias, en particular, si no hubo desa-
rrollo de ambiente periglacial (Mardones, com.
pers.). Esto pudo haber determinado un tiempo de
desarrollo más largo para el bosque de LCA y
una mayor estabilidad con respecto a los otros ti-
pos de vegetación. De este modo podría justifi-
carse, al menos en parte, la aceleración del gra-
diente en el contacto entre el bosque de LCA y de
ÑA, el que indudablemente, en la actualidad, se
encuentra afectado por las actividades de corta y
quema del bosque de ÑA, que acentúa la defini-
ción entre ambos.
El bosque de ÑA, cuya relación con el coi-
ronal es siempre gradual o siguiendo patrones de
interdigitación, debe haberse conformado con
posterioridad a la retirada de los hielos glaciares
y por recolonización desde el bosque de LCA y
de la estepa argentina. Su ubicación actual, en
fondos de valle y sectores más expuestos, debería
justificarse primariamente por factores de hábitat
físico (temperatura, humedad) modificados, en
forma secundaria, por actividades antrópicas,
principalmente el despeje de áreas y su utiliza-
ción por el ganado. Es claro, en el área, que la
apertura del bosque de ÑA trae consigo la expan-
sión local del coironal. También es evidente que
en este último es el sobrepastoreo el factor deter-
minante de la sucesión, como lo indican clara-
mente extensos sectores colonizados por Muli-
num y Acaena y la alta proporción de suelo des-
nudo, sujeto a erosión eólica.
La degradación del bosque de LCA, de roble
y de ÑA determina los valores más altos de diver-
sidad beta en el sector central de las ordenacio-
nes, cuyos extremos están ocupados por el bos-
que de LCA y el coironal. Es interesante la posi-
ción central en la ordenación de Araucaria arau-
cana, haciendo de nexo entre LCA y ÑA. Para
conformar este último tipo, debió haber recoloni-
zado las áreas bajas al retirarse los hielos. Esta es-
pecie ocupa una notable diversidad de hábitat lo-
cales, lo que contrasta con su actual distribución
geográfica restringida y disyunta entre la Cordi-
llera de los Andes y la de Nahuelbuta.
También parece fundamental para la suce-
sión el rol de Chusquea sp. cuya posible interfe-
rencia con la regeneración del bosque necesita ser
establecida con mayor precisión, tanto en lo que
se refiere a competencia por espacio o luz, como
en su relación con el fuego o efectos “nodriza”
sobre otras especies. El posible rol de Chusquea
en la regeneración y en la sucesión del bosque na-
tivo ha sido señalado, en términos generales, por
varios autores (Veblen « Schlegel, 1982).
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos al Programa de Cooperación
1084 ICU/Chile. Proyecto EULA 11.4 parte del
financiamiento. Enmarcado en el desarrollo del
Proyecto Fondecyt 89- 0692 “Estudio Geográfico
integrado de la cuenca del Alto Biobío. Bases
para su planificación ecológica”.
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Fecha de Publicación Diciembre 1993
110
REGLAMENTO DE PUBLICACION DE LA REVISTA
GAYANA BOTANICA
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versidad de Concepción, Chile, para la publicación de resultados de investigaciones originales en las áreas de la bo-
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yendo autor; las abreviaturas de los nombres de autores se harán de acuerdo a las propuestas por R.K. Brummitt y
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111
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La BIBLIOGRAFIA incluirá sólo las referencias citadas en el texto, ordenadas alfabéticamente por el apellido del
primer autor, sin número que lo anteceda y sin sangría. Los nombres de los autores se escribirán en mayúscula, co-
locando un punto antes y después del año de publicación (ejemplo: SMITH, J.G. ££ A.K. COLLINS. 1983.) Las
abreviaturas de títulos de revistas se escribirán de acuerdo al B-P-H y Suplemento (Botanico-Periodicum-Huntia-
num). Para las referencias que son volúmenes siga los siguientes ejemplos: Revista Biol. Mar. 4(1): 284-295; Ta-
xon 23: 148-170. Para las abreviaturas de títulos de libros se deberá usar lo propuesto en Taxonomic Literature (Sta-
fleu £ Cowan, 1976-1988).
Estudios taxonómicos
La nomenclatura se regirá por el Código Internacional de Nomenclatura Botánica.
La cita bibliográfica de los taxa y su sinonimia deberá escribirse así:
Lapageria rosea Ruiz et Pavón, Fl. Peruv. Chil. 3: 65. 1802.
Lobelia bridgesii Hook. et Arn., J. Bot. (Hooker) 1: 278. 1834.
Las claves se confeccionarán siguiendo el tipo indentado.
En el material estudiado de los taxa se sugiere el orden siguiente en la mención de los datos: País (en mayúscula);
Región; Provincia (Prov.); localidad; fecha; apellido del colector y número; sigla del herbario donde está deposita-
do el material (en mayúscula y entre paréntesis). Ejemplo: CHILE, III Región, Prov. Huasco, camino de Vallenar
a San Félix, km. 45, 1280 m, 24-VII-1984, PEREZ € ROJAS 693 (CONC); ...
Si la cantidad de especies tratadas es considerable, al final del texto deberá incluirse un índice de nombres científi-
cos y un índice de colectores.
Figuras
Los dibujos y fotografías se numerarán en orden correlativo con números árabes.
Los dibujos deben ser de alto contraste, con líneas de grosor apropiado para las reducciones y llevar una escala de
comparación para la determinación del aumento.
Las fotografías serán en blanco y negro o en color, brillantes, de grano fino y buen contraste y deben ser acompa-
ñadas de una escala de comparación para la determinación del aumento. La inclusión de fotografías y dibujos en co-
lor se consultará previamente al Director de la Revista.
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de eliminar espacios superfluos y montadas en cartulina blanca, separadas por 2-3 mm. cuando se disponen en gru-
pos.
Las láminas originales no deberán tener más del doble del tamaño de impresión incluido el texto explicativo y de-
ben ser proporcionales al espacio de la página (145 x 210 mm.). Se recomienda considerar las reducciones para los
112
efectos de obtener los números de las figuras de similar tamaño dentro del trabajo. En el reverso de las láminas ori-
ginales anote el nombre del autor, título del trabajo y número de figuras.
En la copia impresa el autor indicará en forma clara y manuscrita la ubicación aproximada de las figuras. Al térmi-
no del trabajo se agregarán en forma secuencial las explicaciones de cada una de las figuras.
Tablas
Las tablas se numerarán en orden correlativo con números romanos y llevarán un título descriptivo en la parte su-
perior.
Reducir al mínimo el uso de tablas o cuadros complicados y difíciles de componer. Para separar una columna de
otra en las tablas usar exclusivamente tabuladores. No se aceptarán trabajos que contengan tablas confeccionadas
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con láminas en color.
El Director de la Revista considerará la exención total o parcial del valor de publicación para trabajos no originados
en proyectos de investigación.
113
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CONTENIDO / CONTENTS
GARCIA-FRANCO, J.G., C. ORTIZ Y M.T. KALIN ARROYO. Efecto de la tem-
peratura en la producción de frutos en Puya berteroana Mez (Bromeliaceae).
Temperature effect on the fruit production in Puya berteroana Mez
A O A e E A A NAO 51
PEÑA, R.C., L. ITURRIAGA, A.M. MUJICA Y G. MONTENEGRO. Análisis mi-
cromorfológico de polen de Sophora (Papilionaceae). Hipótesis filogenética
sobre el origen de la sección Edwardsia.
Micromorphological analysis of the pollen of Sophora (Papilionaceae).
Phylogenetic hypothesis about the origin of section Edwardsia .................. 57
MAazzEo, N., R. RODRIGUEZ Y M. RONDANELLI. El género Wolffia Horkel
ex Schleid. (Lemnaceae) en la flora acuática de Chile.
The genus Wolffia Horkel ex Schleid. (Lemnaceae) in the aquatic flora of
A e OMA E A Po EM ARAN 67
MATTHEL, O., C. MARTICORENA Y T.F. STUESSY. La flora adventicia del Ar-
chipiélago de Juan Fernandez.
The adventive flora of the Archipelago de Juan Fernandez ...ooooonnconnnnnio.... 69
UGARTE, E.A., R.J. BOERNER Y J.C. BARRIENTOS. La vegetación en la
cuenca del Alto Biobio (Chile). II. Comunidades, clasificación y dinámica.
The vegetation of the Alto Biobío basin (Chile). II. Communities, classifica-
ER A O NA A IO! 103
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