ISSN 0016-5301
ANA BOTANICA
VOLUMEN 56 NUMERO 2 : ¡ELE
GAYANA BOTANICA
FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES Y OCEANOGRAFICAS
UNIVERSIDAD DE CONCEPCION
CHILE
La revista Gayana Botánica, dedicada al naturalista francés Claudio Gay (1800-1873), es el órgano
oficial de Ediciones de la Universidad de Concepción, Chile, para la publicación de resultados de investigaciones
originales en las áreas de la botánica. Su aparición es periódica, de un volumen anual compuesto por dos números. La
revista recibe trabajos realizados por investigadores nacionales y extranjeros, elaborados según las normas estableci-
das para los autores. La recepción es permanente. Acepta trabajos escritos en español e inglés. La publicación en otros
idiomas deberá ser consultada previamente al editor. Gayana Botánica recibe, además, libros para ser comentados y
publica sin costo, luego de ser aceptados por el Comité Editor, comentarios de libros, comunicaciones de eventos
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Acredited with the International Association for Plant Taxonomy for the porpouse of registration of new names of
vascular plant and fungi.
Indexada en: Biological Abstracts (BIOSIS, Philadelphia); CSA Biological Science (Cambridge Scientific Abstract);
Kew Records (London); Botanico-Periodicum-Huntianum (Pittsburgh); Index to American Botanical Literature
(Brittonia, New York); Current Advances in Plant Science (Amsterdam).
Subscripción anual: US$ 23.60 (dos volúmenes al año).
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ISSN 0016-5301
CAVAÑNA BOTANICA
VOLUMEN 56 NUMERO 2 1999
CONTENTS
Articles
PEREIRA, IL; J. San MarTÍN $ C. Roux. Floristic pattern of epiphytes lichens of Nothofagus
elaucajintaicoastalores toca Ide II NiE IE 69
MoraLEs, E.A.£ F.R. TrRarnor. Phenotypic plasticity in Scenedesmus: implications for
Ar nd E EA Orsai 77
Rivera, P. € H. BarRALES. Observations on Azpeitia neocrenulata (VanLandingham)
2]
Fryxell € Watkins (Bacillariophyceae) from Chilean marine Waters mciccononininnicinioanos: 87
Parra, O.; S. BasuaLTO, R. UrruTIa € C. VALDOVINOS. A comparative study of
phytoplanktonic diversity in five coastal lakes with different trophic levels in the Bío Bío
REO (Cl eee coccion oiiorote og iveronpogiisd init loas iio stocoo assi 93
LEUENBERGER, B.E. € U. Ecct1. Typification of Cereus nigripilis Phil. (Cactaceae) from
CI 109
CavIERESs, L.A.; C. Paric € C. Castor. Altitudinal variation in seed dispersal syndromes
of the alpine vegetation of the rio Molina basin, central Chile (BIS) moninicicicnónicicicinnnno: 115
Baza, C.M.; C. MARTICORENA « R. RODRÍGUEZ. Catalogue of the vascular flora of the
¡Natural lMonumentContulmo Cale tenetonien ona do o oLacasnnta coto taono dona coniazodo lies doo cian .125
Short communications
Rojas, G. Parietaria judaica L. (Urticaceae), new record of the adventitious flora of Chile
PR A OEA 137
Macava, J.; L. Faúnbez € M.T. SERRA. Lactuca virosa L. (Asteraceae), new record for the
adventistas 141
UNIVERSIDAD DE CONCEPCION - CHILE
ISSN 0016-5301
CAVYANA SOVANICA
VOLUMEN 56 NUMERO 2 1999
CONTENIDO
Artículos
PEREIRA, L; J. San MarTÍN « C. Roux. Patrón florístico de líquenes epífitos de Nothofagus
glauca enn DOS qu Cos rd a 69
MoRaLEs, E.A. $8 F.R. Trarnor. Plasticidad fenotípica en Scenedesmus: sus ¡implicaciones
Sian EAS EAS rt OAIRON 717
Rivera, P. € H. BarrALEs. Observaciones sobre Azpeitia neocrenulata (VanLandingham)
Fryxell € Watkins (Bacillariophyceae) de las aguas marinas Chilenas ..ocococnionnnnnonnnnos. 87
Parra, O.; S. BasuaLTo, R. UrrurIA € C. VALDOVINOS. Estudio comparativo de la diver-
sidad fitoplanctónica de cinco lagos de diferentes niveles de eutroficación del área litoral
dore 93
LEUENBERGER, B.E. € U. EcGL1. Tipificación de Cereus nigripilis Phil. (Cactaceae) de
A O o 109
CAvIÉEREs, L.A.; C. Papic $ C. CAsTOR. Variación altitudinal en los síndromes de dispersión
de semillas de la vegetación andina de la cuenca del río Molina, Chile central (3395)......115
Barza, C.M.; C. MARTICORENA Y R. RODRÍGUEZ. Catálogo de la flora vascular del Monu-
mento Natal Ca O ISO 125
Comunicaciones breves
Rojas, G. Parietaria judaica L. (Urticaceae), nuevo registro para la flora advena de Chile
PO O A A O A 137
Macaya, J.; L. Faúnbez € M.T. SERRA. Lactuca virosa L. (Asteraceae), nuevo registro
DA A 141
UNIVERSIDAD DE CONCEPCION - CHILE
“Los infinitos seres naturales no podrán perfectamente conocerse
sino luego que los sabios del país hagan un especial estudio de ellos”
CLAUDIO GAY, Hist. de Chile, Zool. 1:14 (1847)
PORTADA: Representación diagramática de las etapas iniciales, intermedias y fina-
les en la secuencia ordenada de ecomorfos para tres especies de Scenedesmus. Fig. 3
(Morales, E.A. £ ER. Trainor, pág. 83).
ESTA REVISTA SE TERMINÓ DE IMPRIMIR
EN LOS TALLERES DE IMPRESOS ANDALIÉN
CONCEPCIÓN, CHILE,
EN EL MES DE DICIEMBRE DE 1999,
EL QUE SÓLO ACTÚA COMO IMPRESORA
PARA EDICIONES UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN
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Gayana Bot. 56(2): 69-76, 1999
ISSN 0016-5301
PATRON FLORISTICO DE LIQUENES EPIFITOS DE NOTHOFAGUS
GLAUCA EN UN BOSQUE COSTERO DE CHILE CENTRAL
FLORISTIC PATTERN OF EPIPHYTES LICHENS OF NOTHOFAGUS
GLAUCA IN A COASTAL FOREST OF CENTRAL CHILE
Iris Pereira!, José San Martín! y Claude Roux?
RESUMEN
Se estudió la flora liquénica epífita en Nothofagus glauca
en cuatro localidades costeras de la VII Región, Chile cen-
tral. Esta incluye 21 taxa, distribuidos en 11 microlíquenes
y 10 macrolíquenes, concentrándose la mayor diversidad
en forófitos adultos. La lista de los taxa se complementa
con una descripción original, frecuencia, según edad del
forófito, exposición y distribución geográfica en el país.
PALABRAS CLAVES: Líquenes corticícolas, flora liquénica,
Nothofagus glauca.
INTRODUCCION
Nothofagus glauca (Fagaceae) es una espe-
cie arbórea, nativa y caducifolia. Su área de distri-
bución en Chile se extiende por la Cordillera de la
Costa, desde el sur de Santiago (33% S) a Chillán
(37 S) (Donoso, 1975a). Entre los ríos Mataquito
e Itata, en este cordón cordillerano, originalmente
la especie dominó con masas boscosas que dieron
origen al Bosque Maulino (Pisano, 1954; Donoso,
1975b). N. glauca alcanza una altura media de 20-
25 m y durante el crecimiento presenta un cambio
en la textura de la corteza. Esta es lisa y delgada en
estado juvenil, luego gruesa, ceniciento-rojiza y
desprendible en los adultos.
' Instituto de Biología Vegetal y Biotecnología, Univer-
sidad de Talca, Casilla 747, Talca. Chile.
? Institut Mediterranéen d'Ecologie et Paléoécologie,
Faculté de Sciences et Techniques de Saint Jéróme, 13397
Marseille, France.
ABSTRACT
The epiphyte lichen flora of Nothofagus glauca forest
was studied at four coastal localities of VII Region, cen-
tral Chile. The flora includes 21 taxa, 11 microlichens
and 10 macrolichens, the highest diversity was found
on adult phorophytes. Morphological descriptions
frequency, diameters of the phorophytes, exposition and
geographical distributions are given for each taxon.
KeEYworbs: Corticolous lichens, lichen flora, Nothofagus
glauca.
Para la flora liquénica epífita en Nothofagus glau-
ca de la Región del Maule, Zahlbruckner (1933), en-
trega como primeros resultados ocho especies:
Lecanora chlarona Ach., £. pallida (Schreb.) Schaer.,
Caloplaca brebissonii (Fée) Zahlbr., Parmotrema
crinitum (syn: Parmelia cirrhata Fr.), Protousnea
dusenii (D.R.) Krog (syn:Usnea dusenii D. Rietz),
Protousnea poeppigii (Nees « Flot.) Nyl., Usnea
dasypoga Ach. y U. xanthopoga Nyl. Dada la escasa y
pretérita información de este tipo de flora asociada a
Nothofagus glauca, se propone aquí ampliar y actuali-
zar su diversidad y distribución en relación con la edad
del forófito, agregando información fitogeográfica de
las especies encontradas.
AREA DE ESTUDIO
El estudio se realizó en la Cordillera de la
Costa, entre los ríos Mataquito (34%58"S, 71%49"W)
y Curanilahue (35%50"S, 72*%30"W). En este tramo
el relieve es muy variado, con elevaciones inferio-
res a los 1.000 m.
69
Gayana Bot. 56(2), 1999
Los suelos son de tipo pardo no cálcicos a
transición a laderitas pardo rojizo, que yacen en un
sustrato geológico de tipo metamórfico (Roberts y
Díaz, 1959-1960).
El clima es de tipo mediterráneo, con carac-
terísticas subhúmedas por la influencia oceánica (Di
Castri y Hajek, 1976).
La vegetación superior dominante la consti-
tuye el Bosque Maulino de Nothofagus glauca
“Hualo” (Pisano, 1954; Donoso, 1975a, 1975b).
METODOLOGIA
Se trabajó en rodales de Nothofagus glau-
ca de cuatro localidades. Dos de ellas están si-
tuadas al norte del río Maule: Macal (35%15"S,
72%05"W), 445 m y Coipué (35%32"S, 72%08"W),
305 m. Las dos localidades restantes se encuen-
tran al sur del río mencionado y corresponden a
El Fin (35%35"S, 72%20"W), 400 m y El Corte
(BIS 72 30W); 215 m(Ele*l):
e LINARES
CAUQUENES
FiG. 1: Ubicación geográfica de las localidades estudiadas.
FiG. 1: Geographical position of the studied locality.
70
ARGENTINA
Patrón florístico de líquenes epífitos de Nothofagus glauca: PEREIRA, IL, J. San MarTÍN Y C. Roux
En cada localidad se muestrearon dos juveni-
les y cuatro adultos de N. glauca a tres alturas dife-
rentes 0, 1,5 y 2,5 m. Para cada nivel y en exposicio-
nes con mayor presencia y en una superficie de 625
cm? se colectaron las especies liquénicas. El material
se determinó según Clauzade et Roux (1985), siguiendo
las técnicas clásicas de análisis con lupa binocular de los
caracteres vegetativos del talo, observación microscópi-
ca de estructuras internas y sistemas reproductores, re-
acciones químicas tanto del talo como de estructuras
reproductores. La nomenclatura sigue a Esslinger $
Egan (1995). El material se depositó en el Herbario
Abate Juan Ignacio Molina de la Universidad de Talca,
Chile. Se define como forófito juvenil a individuos
con ausencia de cúpulas y diámetro (a 1,5 m) inferior
a 11 cm y adulto con presencia de ellas y DAP supe-
rior. La distribución geográfica se basa en la biblio-
grafía (Bouly de Lesdain, 1934; Bustamante et al.,
1989; Follmanmn, 1962; Redón, 1972a, 1972b, 1974;
Redón y Walkowiak, 1978; Rundel, 1980 y
Zahlbruckner, 1933). La frecuencia se expresó con
aplicación de la siguiente escala:
PRESENCIA RANGO DE FRECUENCIA
Muy escasa 14
Escasa 5-10
Moderadamente frecuente 11-24
Abundante :25 o más
RESULTADOS
En 72 censos vegetacionales realizados prin-
cipalmente en exposición SO se encontraron 21 taxa
en 8 forófitos juveniles y 16 adultos de Nothofagus
glauca. Las especies se distribuyen en 11
microlíquenes crustáceos y 10 macrolíquenes de ti-
pos foliosos y fruticulosos (Tabla 1).
Los microlíquenes se incluyen en 7 géneros y 6
familias (Candelariaceae, Fuscideaceae, Lecanoraceae,
Pertusariaceae, Physciaceae y Teloschistaceae) con dis-
tribución centrada, principalmente, en forófitos juve-
niles con corteza lisa. Su aspecto fisionómico blanco
es apreciable a distancia durante el período invernal,
debido a la dominancia de Pertusaria velata y
Lecanora pallida. La mayor abundancia es favoreci-
da tanto por la apertura del bosque como por una hu-
medad ambiental local.
Los macrolíquenes comprenden 8 géneros y 3
familias (Parmeliaceae, Ramalinaceae y Usneaceae) y,
al igual que los microlíquenes, se localizan, preferen-
temente, en forófitos juveniles. Su abundancia está con-
dicionada a un ambiente más húmedo, pero con buena
iluminación. Esta situación es clara cuando el grupo
disminuye drásticamente bajo sombra y/o en quebra-
das muy húmedas. Tales condiciones, si bien son
excluyentes para los macrolíquenes, favorecen a otros
vegetales como los briófitos. Esta situación se com-
probó en El Corte a baja altitud (150 m) (Fig. 1),
donde los forófitos adultos no presentan macrolíquenes,
pero sí abundancia de briófitos tanto en la base de los
troncos como en las rocas metamórficas del piso del
bosque.
TabLa I: Porcentajes de las formas de vida de líquenes
en Nothofagus glauca.
TabLE l: Percentage of the life's form of the lichen on
Nothofagus glauca.
FORMAS DE VIDAS
Crustáceo n= 11 Folioso n=6 Fruticuloso n= 4
52 29 19
De los 21 taxa de líquenes corticícolas de
Nothofagus glauca, un 52 % corresponde a formas
crustáceas, distribuidos tanto en forófitos juveniles
como adultos. Como especies más frecuentes están
Pertusaria velata y Lecanora pallida. Los líquenes
foliosos alcanzan a un 29 % en forófitos adultos,
en condiciones de sombra y humedad. En cambio,
las formas fruticulosas, con similar representatividad
en éstos, tienden a localizarse en las partes altas de
los troncos y ramas nuevas superiores.
LISTA DE TAXA
Los taxa se ordenan alfabéticamente,
indicándose su frecuencia, edad del forófito, ex-
posición y distribución en Chile. Dado que la ma-
yoría de los taxa que se incluyen en este trabajo
fueron anteriormente descritos (Pereira y San Mar-
tín, 1998), aquí se entrega información morfológica
sólo de aquellas especies no mencionadas anterior-
mente.
74
Gayana Bot. 56(2), 1999
Buellia fuscula (Nyl.) Zahlbr.
- Escasa. Preferentemente en ejemplares adultos de
Nothofagus glauca en Coipué (Fig. 1), en exposi-
ciones SE y NO. También se ha encontrado en N.
alessandrii (Pereira y San Martín, 1998).
Buellia griseovirens (Turn. et Borr. ex Sm.)
Almb.
Syn: B. betulina (Hepp) Th. Fr.
- Muy escasa. Sólo en adultos en Coipué (Fig. 1), en
exposición SO. También encontrado en Nothofagus
alessandrii (Pereira y San Martín, 1998).
Caloplaca citrina (Hoftm.) Th. Fr.
Talo crustáceo, continuo, levemente granuloso, ver-
doso. Apotecios lecanorinos, anaranjado, 0,2-0,4
mm de diámetro. Tecio incoloro, de 55-60 um de
altura. Epitecio amarillento. Hipotecio incoloro.
Paráfisis ramificadas apicalmente. Esporas
polariloculares, ensanchadas ecuatorialmente,
hialinas, de 12-14 x 6-8,5 um. Ancho del septo ocu-
pando 2/3 parte del largo de la espora (7-8,5 um).
Reacciones químicas: Talo K+ púrpura, C-, Epitecio
K+ púrpura.
- Muy escasa. Presente sólo en un ejemplar adulto
en Coipué (Fig. 1), en exposición SO.
Candelariella vitellina (Hoffm.) Múll. Arg.
Talo crustáceo, granuloso, verde-amarillento. Sin
apotecios.
Reacciones químicas: Talo K-.
- Escasa. En forófitos juveniles y adultos sólo en El
Fin (Fig. 1), en exposición SO, SE, O y S. La espe-
cie ha sido citada con anterioridad para el Parque
Nacional “La Campana” en rocas y a 400 m, 450 y
1.050 m (Redón y Walkowiak, 1978). Suele ser fre-
cuente en cortezas de árboles de ciudades con con-
taminación atmosférica.
Coelopogon epiphorellus (Nyl.) Brusse $
Kárnefelt
Talo fruticuloso, con aspecto filamentoso, brillan-
TP
te, pardo verdoso, sorediado, sin pseudocifelas. Ra-
mificaciones sin fibrillas. Soredios blancos, farinosos.
Reacciones químicas: Talo K-, C-, Cortex K+ leve-
mente rojizo. Medula K-, C-, P-. Soredios K-.
- Muy escasa. Sólo aparece en un adulto en El Fin
(Fig. 1), en exposición SO.
Flavoparmelia caperata (L.) Hale
Syn: Parmelia caperata (L.) Ach.
Talo folioso, lobulado, gris verdoso; no reverdece
en contacto con el agua. Lóbulos anchos, algo irre-
gulares sorediados en el margen. Con pseudocifelas
en la cara superior. Cara inferior negra con rizines;
hacia la perifería de los lóbulos de color pardo os-
curo, casi sin rizines. Ficosimbionte: Clorófito:
Trebouxia. Sin apotecios.
Reacciones químicas: Talo K+ amarillo, posterior-
mente rojo. Medula K+ amarillo, luego rojo, P+
anaranjado.
- Muy escasa en juveniles y adultos en El Fin (Fig.
1), en exposición SO, S y O. La especie ha sido
señalada con anterioridad para Chile en Cachagua
y Zapallar (Redón, 1972a) y sobre rocas en el Par-
que Nacional “La Campana” a 400 y 850 m (Redón
y Walkowiak, 1978).
Hypogymnia subphysodes (Kremp.) Filson
Talo folioso, laciniado, sorediado, de color gris blan-
quecino. Cara superior con numerosos soredios su-
perficiales y farinosos. Lacinias angostas y lobuladas,
de 0,5-0,8 mm de ancho. Cara inferior negra, sin
rizines. Ficosimbionte: Clorófito: Trebouxia.
Apotecios lecanorinos, peltados, de 1,8-2,1 mm de
diámetro. Borde talino del mismo color del talo, del-
gado, permanente; disco plano o cóncavo, pardo os-
curo. Tecio incoloro, de 40-45 ?m de altura. Epitecio
pardo claro. Hipotecio incoloro. Paráfisis simples.
Ascos octosporados. Esporas simples, esféricas O
subesféricas, hialinas, de 4 cm de diámetro.
Reacciones químicas: Talo K+ amarillo, posterior-
mente parduzco. Médula K-, C-, P-, Soredios P-.
El material es muy similar a Aypogymnia physodes
Patrón florístico de líquenes epífitos de Nothofagus glauca: PEREIRA, IL, J. San MarTÍN Y C. Roux
(L.) Nyl., pero difiere de esta especie en la reacción
de la médula. En vez de ser P+ rojo es P-. Otra dife-
rencia la constituye la posición de los soredios en
el talo. En A. subphysodes los soredios son nume-
rosos y superficiales mientras que en A. physodes
son más bien marginales.
- Moderadamente frecuente en juveniles y adultos
en El Fin (Fig. 1). Preferentemente en exposición
SO, más raramente SE y S. Hypogymnia
subphysodes ha sido citada con anterioridad en el
Volcán Villarrica en cortezas de Nothofagus
dombeyi (Rundel, 1980).
Hypotrachyna sinuosa (Sm.) Hale
Syn: Parmelia sinuosa (Sm.) Ach.
- Escasa, sólo en adultos de la localidad en Macal
(Fig. 1), en exposición SO y SE. También se ha se-
ñalado en Nothofagus alessandrii (Pereira y San
Martín, 1998) y citado con anterioridad para el país
en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales (Redón,
1972b; Redón, 1974).
Lecanora chlarotera Ny]l.
Syn: £. chlarona (Ach.) Nyl. non auct.
- Escasa en juveniles y adultos de Coipué y El Corte y en
sólo adultos en Macal (Fig. 1). Preferentemente en ex-
posición SO, más raro SE y E. La especie se ha encon-
trado también en juveniles y adultos de Nothofagus
alessandril (Pereira y San Martín, 1998). Citada con an-
terioridad en el país (Zahlbruckner, 1933).
Lecanora pallida (Schreber) Rabensh.
- Escasa. Presente en juveniles y adultos en Coipué
y El Corte y sólo en adultos en Macal (Fig. 1). Pre-
ferentemente en exposición SO, más raro SE y E.
La especie también se ha encontrado en juveniles y
adultos de Nothofagus alessandrii (Pereira y San
Martín, 1998). En terreno se confunde fácilmente
con Pertusaria velata, en cuanto a caracteres del
color del talo, aspecto de apotecios y su ecología.
En Europa es frecuente en cortezas de ejemplares
de Fagus. Esta especie se ha señalado con anteriori-
dad en Chile y para el mismo forófito (Zahlbruckner,
1933).
Lecanora strobilina (Sprengel) Kieffer
- Abundante en juveniles y adultos en Macal y Coipué
(Fig. 1). En El Fin sólo se localiza en adultos. Preferen-
temente en exposición SO. También se ha encontrado
en Nothofagus alessandrii (Pereira y San Martín, 1998).
Lecidella elaeochroma (Ach.) Choisy
Syn: Lecidea olivacea (Hoffm.) Massal: Syn: L£.
parasema (Ach.) Ach.; Syn: £L. dolosa (Nyl.) Vain.
- Escasa en forófitos adultos en El Fin (Fig. 1), en expo-
sición SO. Esta especie también se ha encontrado en
Nothofagus alessandrit (Pereira y San Martín, 1998).
Maronea chilensis B. de Lesd.
- Moderadamente frecuente, en juveniles y adultos en
Macal, Coipué y El Corte (Fig. 1), en exposición SO.
También se ha encontrado en otras especie de Fagáceas
caducifolias nativas como Nothofagus alessandrii
(Pereira y San Martín, 1998)) y en Drymis winteri,
Winteraceae (Bouly de Lesdain, 1934).
Parmotrema crinitum (Ach) M. Choisy
Syn: Parmotrema perlata (Hue) Choisy
- Abundante en juveniles y adultos en Macal, Coipué
y El Fin (Fig. 1), y preferentemente, en exposición
SO, más raramente SE y O. También se ha encon-
trado en Nothofagus alessandrii (Pereira y San
Martín, 1998). En Chile presenta una amplia distri-
bución (32” a 55105) tanto en forófitos nativos
caducifolios como siempreverdes (Follmann, 1962;
Redón 1972a, 1972b, 1974; Redón y Walkowiak,
1978; Bustamante et al.. 1989).
Pertusaria leioplaca DC.
Talo crustáceo, blanquecino a grisverdoso, muy
desarrollado. Ficosimbionte: Clorófito: Trebouxia.
Apotecios en verrugas, por lo general más de uno
por verruga. Tecio incoloro, de 200 mm de altura.
Epitecio pardo claro. Hipotecio amarillento.
Paráfisis ramificadas, anastomosadas y delgadas.
Ascos con 4 esporas, más raro 3 ó 2. Esporas
elipsoidales, simples, hialinas, de 64-125 x 26-42
mm, halo de 3-3,5 mm de grosor.
Gayana Bot. 56(2), 1999
Reacciones químicas: Talo K+, C+ amarillo, KC
anaranjado. Medula K+ levemente amarillo, C-,
KC+ amarillo, P-.
- Muy escasa en juveniles en El Corte (Fig. 1), en
exposición SO.
Pertusaria velata (Turner) Nyl.
- Abundante en juveniles y adultos en Macal, Coipué
y El Corte, en El Fin está restringida sólo en juve-
niles (Fig. 1) y preferentemente en exposición SO,
a veces SE y O. La especie se ha encontrado tam-
bién en Nothofagus alessandrii (Pereira y San Mar-
tín, 1998).
Ramalina farinacea (L.) Ach.
- Muy escasa, en juveniles y adultos en Coipué
(Fig. 1), en exposición SO. Este taxon también
se ha encontrado en Nothofagus alessandrii
(Pereira y San Martín, 1998). La especie se ha
señalado con anterioridad para el país en las pro-
vincias de Bío Bío a 50 m y Malleco en cortezas
de N. dombeyi entre 1.250 y 1.350 m
(Kashiwadani, 1990).
Usnea aureola Motyka
Talo fruticuloso, péndulo, verde blanquecino, poco
ramificado, con fibrillas, pero sin soredios.
Apotecios terminales, con fibrillas en el borde del
apotecio, del mismo color del talo.
- Muy escasa en juveniles en Macal (Fig. 1), en
exposición SO. La especie se ha registrado para
Chile con anterioridad en el Parque Nacional de
Nahuelbuta (Redón, 1974) según material de her-
bario.
Usnea sp.
Talo fruticuloso, verde claro y generalmente esté-
ril, sorediado, y su tamaño no alcanza más allá de
15 cm de longitud.
- Moderadamente frecuente en juveniles y adultos
en Macal. En Coipué sólo en adultos y en El Fin
sólo en juveniles (Fig. 1), de preferencia en exposi-
ción SO, a veces SE, E y O.
74
Xanthoparmelia conspersa (Ach.) Hale
Syn: Parmelia conspersa (Ach.) Ach.
Talo folioso, lobulado, en forma de roseta, muy adherido al
sustrato, amarillento verdoso, sin isidios ni soredios. Cara
inferior negra, con rizines negros; cerca de la periferia de
los lóbulos, pardo claro. Ficosimbionte: Clorófito:
Trebouxia. No se observan ni soredios ni isidios.
Reacciones químicas: Talo K+ amarillo, C-, médu-
la K-, KC-, C-, P+ rojo.
- Muy escasa en juveniles y adultos en El Fin (Fig.
1), en exposiciones SO, S y O. La especie ha sido
señalada con anterioridad en Chile (Redón, 1972a)
y en el Parque Nacional “La Campana” sobre rocas
a 400 y 850 m (Redón y Walkowiak, 1978).
Xanthoparmelia farinosa (Vain.) Nash, Elix
« J. Johns.
Syn: Parmelia farinacea Bitt.
- Moderadamente frecuente. Presente en juveniles
y adultos en Macal y Coipué (Fig. 1). Preferente-
mente en exposición SO, más rara SE. También se
ha encontrado en Nothofagus alessandrii (Pereira y
San Martín, 1998). Esta especie se ha citado tam-
bién para el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales
(Redón, 1972b, 1974).
DISCUSION
La diversidad de líquenes epífitos en Nothofagus
glauca es menor en un 40 % respecto a la observada
para otros forófitos nativos siempreverdes de la Zona
Central como en Peumus boldus, Cryptocarya alba y
Lithrea caustica (Follmann, 1962). Además este au-
tor cita macrolíquenes que no se encuentran presen-
tes en Nothofagus glauca como son: Anaptychia
leucomelaena (L.) Vain., Alectoria crinalis Ach.,
Parmelia looseri Raes, Parmelia sulcata Tay]l. f.
aberrans Zahlbr. Sin embargo, entre los microlíquenes
menciona sólo a Caloplaca haematites (Chaub.) Zwackh.
y Haematomma puniceum (Ach.) Vain. var. breviculum
Zahlbr., ello se explicaría por la magnitud del muestreo
y la dificultad del tratamiento taxonómico de este gru-
po de líquenes. La diversidad de líquenes epífitos de
Nothofagus glauca es similar a la observada en N.
Patrón florístico de líquenes epífitos de Nothofagus glauca: PEREIRA, L, J. San MARTÍN Y C. Roux
alessandrii (Pereira y San Martín, 1998). En estas dos
especies arbóreas, la diversidad está principalmente re-
presentada por microlíquenes por sobre los macrolíquenes.
En cambio, en los forófitos siempreverdes de las locali-
dades estudiadas, la dominancia de estos grupos es opues-
ta. La condición siempreverde del forófito y la textura
de la corteza favorecen la retención de humedad, lo que
ayuda al desarrollo de los macrolíquenes por sobre los
microlíquenes. En este último grupo se observa una
mayor heliofilia y preferencia por sustrato seco, condi-
ción que no se da en los forófitos siempreverdes a causa
de la intercepción lumínica por el follaje.
Por otro lado, en ejemplares adultos de
Nothofagus glauca, los macrolíquenes son menos
abundantes que en los de N. alessandrii (Pereira y
San Martín, 1998). Esta situación supuestamente está
en relación con la textura y menor grado de retención
de agua de la corteza de N. glauca, pues en ejempla-
res adultos ésta es caediza y se vuelve hidrófoba, lo
cual no es un hábitat favorable, en general, para los
micro y macrolíquenes.
Pertusaria velata es la única especie que cu-
bre el área de distribución del forófito en las cuatro
localidades estudiadas. Lecanora y Xanthoparmelia
son los géneros con mayor representación en el área,
Lecanora con 3 especies: L.chlarotera, L. pallida,
L. strobilina y Xanthoparmelia con dos especies:
Xanthoparmelia conspersa y X. farinosa.
Parmotrema crinitum e Hypogymnia
subphysodes son los elementos florísticos liquénicos
más importantes en forófitos adultos, en cuanto a
abundancia y distribución. Parmotrema crinitum es
también una especie muy común y abundante en
forófitos siempreverdes y algo menos en caducifolias
(Bustamante et al.. 1989). En Chile presenta una
amplia distribución (32* a los 55%10”S) (Follmann,
1962; Redón, 1972a, 1972b, 1974; Redón y
Walkowiak, 1978; Bustamante et al., 1989). Por
su parte, Hypogymnia subphysodes es una especie
muy similar a HA. physodes, pero difiere fundamen-
talmente en la reacción de la médula con P: siendo P+
amarillo o naranjo en A. physodes y negativa en A.
subphysodes.
Para tres localidades, la diversidad liquénica
TabLa Il: Diversidad liquénica en Nothofagus glauca. Cruz (+) indica presencia y el punto (.) ausencia.
TabLeE Il: Lichenic diversity on Nothofagus glauca. Cross (+) presence and point (.) ausence.
Areas muestreadas
Taxa Macal Coipué El Ein El Corte
1. Buellia fuscula +
2. Buellia griseovirens +
3. Caloplaca citrina + :
4. Candelariella vitellina +
5. Coelopogon epiphorellus +
6. Flavoparmelia caperata >
7. Hypogymnia subphysodes E +
8. Hypotrachyna sinuosa + :
9. Lecanora chlarotera + + +
10. Lecanora pallida + + +
11. Lecanora strobilina + + S
12. Lecidella elaeochroma : +
13. Maronea chilensis + + +
14. Parmotrema crinitum + + + :
15. Pertusaria leioplaca . +
16. Pertusaria velata + + +
17. Ramalina farinacea +
18. Usnea aureola + .
19. Usnea sp. + + +
20. Xanthoparmelia conspersa . +
21. Xanthoparmelia farinosa + + :
Total 10 12 8 5
Gayana Bot. 56(2),1999
está representada mayoritariamente por microlíquenes
tanto en forófitos juveniles como adultos. Una excep-
ción se encuentra en adultos de El Fin, donde los
macrolíquenes superan a los microlíquenes. En esta
localidad la dominancia de macrolíquenes se debería
a que las poblaciones de Nothofagus glauca se en-
cuentran más bien en quebradas con influencia de
neblinas, lo que ayuda a una mayor humedad am-
biental con retención de agua en la corteza.
En Macal, la distribución vertical de las especies
liquénicas es homogénea para las tres alturas fustales ana-
lizadas. En Coipué se encontró una situación similar. Sn
embargo, tanto en juveniles como adultos aO m, la diversi-
dad liquénicaes menor y donde, además, los macrolíquenes
están ausentes, pero no así en las alturas de 1,5 y 2,5 m.
En El Fin, la distribución de las especies se man-
tiene homogénea en las tres alturas y en ambos tipos de
forófitos. Sin embargo, la diversidad en ellos cambia le-
vemente a nivel de microlíquenes y macrolíquenes. En
juveniles y adultos se encontró Candelariella vitellina e
Hypogymnia subphysodes y, exclusiva en adultos,
Lecidella elaeochroma y Coelopogon epiphorellus.
Las especies de macrolíquenes presentes en
Nothofagus glauca difieren a la encontrada en N.
alessandrii y entre ellos destacan especies como:
Hypogymnia subphysodes, Flavoparmelia caperata y
Xanthoparmelia conspersa.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen al Laboratorio de Marsella,
Francia, por la revisión y confirmación de gran parte del
material y al proyecto 310-87 de la Dirección de Investiga-
ción y Asistencia Técnica, Universidad de Talca, Chile.
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Fecha de publicación: 30.12.1999
76
Gayana Bot. 56(2): 77-86 , 1999
ISSN 0016-5301
PHENOTYPIC PLASTICITY IN SCENEDESMUS: IMPLICATIONS FOR
ALGAL TAXONOMY AND ECOLOGY
PLASTICIDAD FENOTIPICA EN SCENEDESMUS: SUS IMPLICACIONES EN
LA TAXONOMIA Y ECOLOGIA DE LAS ALGAS
Eduardo A. Morales and Francis R. Trainor”
ABSTRACT
Phenotypic plasticity, the ability of a genotype to pro-
duce morphological alternatives under differing
environmental situations, has been repeatedly reported
in the biological literature. However, the taxonomical,
ecological, and evolutionary implications of plasticity
have not been adequately recognized. Traditional
classification schemes based almost entirely on
morphological characters do not reflect natural
relationships among organisms due to lack of
considerations on plasticity, one of the most important
qualities of life. Substantial data on the green algal
genus Scenedesmus put in evidence the impact of
plasticity on taxonomy at the varietal, specific, and
generic levels, suggesting possible multidisciplinary
alternatives for the construction of more natural
classification schemes.
Kewokbs: Plasticity, Scenedesmus, ecology.
INTRODUCTION
Due to their polyphyletic origin, the algae are
composed of a widely diverse array of organisms
that differ extensively at both morphological and
physiological levels. Such diversity led early
phycologists to resolve organismal affinities based
on practical techniques that allowed for the analysis
of large numbers of specimens in short periods of
time. With little recognition of improvements in
either ecological approaches or in culture of
* Department of Ecology and Evolutionary Biology,
University of Connecticut, Storrs, CT 06269-3043, USA
RESUMEN
La plasticidad fenotípica, definida como la capacidad de un
genotipo para la producción de alternativas morfológicas en
respuesta a variaciones medioambientales, ha sido reportada
en varias ocasiones en la literatura biológica. A pesar de ello,
sus implicaciones taxonómicas, ecológicas y evolucionarias
no han sido reconocidas apropiadamente. Sistemas de clasifi-
cación basados principalmente en aspectos morfológicos no
reflejan afinidades naturales entre los organismos al carecer de
consideraciones sobre la plasticidad fenotípica, una de las cua-
lidades más importantes de la vida. Datos substanciales colec-
tados en el género de algas verdes Scenedesmus ponen en evi-
dencia el impacto que la plasticidad fenotípica tiene sobre la
taxonomía a nivel de variedades, especies y géneros, sugirien-
do al mismo tiempo posibles alternativas multidisciplinarias
para la construcción de esquemas clasificatorios más natura-
les.
PALABRAS CLAVES: Plasticidad, Scenedesmus, ecología.
organisms in the laboratory, algal taxonomy and
systematics grew within an inflexible framework
focused on “appearance”, but lacking concepts of
“function”. The use of cultures allowed for detailed
studies of life histories and the discovery of phenotypic
plasticity, a rather frequent process that traditional field
techniques had not been able to recognize. Yet, there
appears to be areluctance to expand species protologues
and many new taxa are still being erected based on
preserved (inert) material.
PHENOTYPIC PLASTICITY: CONCEPT
AND MECHANISM
Phenotypic plasticity refers to the ability of a
single genotype to produce several phenotypes under
WN)
Gayana Bot. 56(2), 1999
fluctuating environmental conditions. This change
in phenotype occurs on the same individual in
organisms having indeterminate growth (the
majority of plants), or in subsequent generations in
organisms having determinate growth (the majority
of animals and protistans). The plasticity would
include not only the characters we presently take
for granted, e.g., a size range for a taxon, or more
than one mechanism for reproducing, but also
remarkable alterations in either size or the ability to
turn certain cytological features on or off
(Schlitehting é Pigliucci, 1998; Trainor, 1998).
Although asexually reproducing organisms
provide a better understanding of plasticity due to
the genetically homogeneous background, sexually
reproducing entities also exhibit plasticity. In fact,
sexually reproducing populations tend to have a high
degree of polymorphism (genetic diversity) due to
recombination, providing genetic variability for
plastic responses. The consideration of plasticity
as a trait is not new to science (Schlichting, 1986;
Via € Lande, 1985) and some recent research has
focused on the study of “plasticity genes” (e.8.,
Ballare et al., 1990; Hubel £ Schoffl, 1994) and
patterns in their operation.
Recent genetic and molecular studies have
yielded crucial information about the mechanism of
plasticity at the gene level (e.g., Guttenbrunner el al.,
1994: Mazel € Marliere, 1989; Santoni et al., 1994).
These studies put forward the idea that genes can no
longer be considered as “blueprints” of organisms,
for there are multiple processes that may remodel
characters before, during, and after transcription
(Pigliucci, 1996). The discovery of homeobox genes,
and the development of the concept of epigenesis, the
molding of characters through gene interaction or non-
genetic events such as hormone action and cell to cell
communication (Waddington, 1975; Schlichting $
Pigliucci, 1998), suggests that the rise of phenotypes is
far more complicated than previously thought (Fig. 1).
The origin of emergent properties as a result of gene
interaction and the dependence of these properties on
internal (within the cell) and external environments,
enable organisms to respond with different phenotypic
options to fluctuations in the environment. In the light
of this evidence, the belief that species exhibit only
limited variation around a typical morphology lacks
support. Thus, the dogma “one morph, one taxon”
ought not to continue to be used as the foundation of
algal classification systems. Evidence shows that
78
plasticity is not a feature of merely a few genotypes,
a “peculiarity” of Scenedesmus, or an outcome of
experimental error, but rather a widespread
phenomenon. Plasticity is a universal quality of life
(West-Eberhard, 1989) that should be incorporated
into taxonomic considerations of living organisms.
In order to realize how a variant phenotype is
produced we must first understand that not all the genetic
information contained in an individual is used at one
time (Oliver, 1996; Ridley, 1996; Smith ef al., 1996).
This is, genes are turned on and off by the action of
master switches (homeobox genes) following
environmental shifts. Thus, the organism “uses” those
regions in the DNA that provide the most appropriate
characters under prevailing habitat conditions. If
conditions change, some other regions are turned on
producing a new physiological state frequently associated
with a morphological change (Jacob £ Monod, 1961;
Meins 4 Binns, 1979; Santoni et al., 1994).
Two types of genetic control of plasticity have
been recognized (Schlichting € Pigliucci, 1993,
1995). First, allelic sensitivity is characterized by a
gradual modification of gene action unchaining a
progressive change in the phenotype of the indivi-
dual. This kind of genetic response to environmental
change is derived from the effect of factors such as
temperature, pH, and alcohol concentration on the
chemical activity of enzymes (see Schlichting «
Pigliucci, 1998 for a review on the subject).
Although this mechanism may not be readily
distinguished from acclimation, we propose that
during the latter there is a phenotypic change within
the range of tolerance of the organisms to particular
environmental conditions. When physiological limits
imparted by operating genes are disrupted, the
organism produces a new phenotype implemented
with a novel range of tolerance.
The second form of genetic control of plastic
responses is called gene regulation. During this
process, there is a drastic change in the phenotype of
the individual (polyphenism) produced by expression
of environment-specific genes (Smith, 1990;
Schlichting $ Pigliucci, 1998). Although experi-
mental evidence at the genetic level is not yet available,
gene regulation might be the mechanism triggering
the production of ecomorphs (environmentally
induced phenotypes) in Scenedesmus, where each
ecomorph is expressed under specific physical,
chemical, and biological (presence of predators)
conditions in the extracellular environment.
Phenotypic plasticity in Scenedesmus: MORALEs, E.A. € F.R. TRAINOR
ENVIRONMEN
TAL
INFLUENCES
E
Zz
Lu
o)
[a
Lu
=
[1]
PROPERTIES
z
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DÁ 2
N
my £
ap
az
5 E
mi
Zu
uz
O u
[0]
DEVELOPMENTAL PROGRAM
PEVELOPMENTAL PROGRAM >
PHENOTYPE
FIGURE 1. The complex mechanism by which a genotype produces a phenotype. Environmental influences at the
genetic level change “normal” patterns of gene expression, the way genes interact, and the emergent properties that
originate from such interactions. Changes in external and internal conditions at the time of development, are also
likely to produce alterations in the final phenotypic outcome.
FIGURA 1. El complejo mecanismo mediante el cual un genotipo produce un fenotipo. Influencias ambientales en los
cambios a nivel genético en los patrones “normales de expresión genética, la forma en que los genes interactúan y las
propiedades emergentes que originan tales interacciones. Los cambios en las condiciones externas e internas durante el
período de desarrollo también podrían producir alteraciones en el fenotipo final.
ECOLOGICAL IMPLICATIONS OF
PHENOTYPIC PLASTICITY
Organisms must be able to deal with spatial
and temporal heterogeneity in their habitats. Such
heterogeneity will determine the patterns of
distribution of organisms and the type of strategy
needed for survival. The spatial heterogeneity
problem may bring about two different solutions.
First, 1f a population is genetically variable
(polymorphic), and if genotypes have a low degree
of phenotypic plasticity, then ecotypes will arise by
natural selection. These ecotypes are genetically
distinct and locally adapted sectors of the population
that grow better under a particular set of
environmental parameters. Outside these local
conditions, fitness of these ecotypes will be severely
affected resulting in poor growth or increased
mortality (Clausen et al., 1947, 1948). Second, if
the population is plastic, and whether or not this
plasticity is enhanced by polymorphism (asexual vs.
sexual populations), a generalist strategy will be
adopted. Generalists will be able to colonize a wide
range of habitats, responding to environmental
changes by production of an adaptive ecomorph. This
ecomorph is a phenotypically (not genetically) distinct
individual, and once prevailing conditions are changed
1t will be able to produce a new ecomorph (Egan 4
Trainor, 1989).
To understand the process of adaptation to tem-
poral variation, two aspects must be considered. First,
single individuals may be exposed to environmental
change at some point(s) in their lifetime (fine-grained
variation). And second, environmental change may
be produced at intervals greater than the life span of
individuals (coarse-grained variation) (Levins, 1968;
MacArthur € Levins, 1967). Adaptation to fine-
grained variation may occur by acclimation or
y
Gayana Bot. 56(2), 1999
plasticity controlled by either allelic sensitivity
or gene regulation. Acclimation is defined here
as a small adjustment in the phenotype triggered
by environmental changes that do not transgress
the range of tolerance to a particular condition.
Since the phenotypic response is a result of a gene-
environment interaction, acclimation may be
considered as a type of plasticity. As stated
previously during allelic sensitivity or gene
regulatory processes, a phenotypic variant will be
produced as soon as the range of tolerance is
disrupted by the environmental change.
Coarse-grained variation in habitat conditions
will trigger plastic responses from populations,
where the phenotypic change will be evident in the
following generation. Polymorphism may also be
maintained in cases in which environmental change
is produced in a cyclic fashion (Karlin € Levikson,
1974), producing a “succession” of genotypes over
the period of ecological change. In summary, we
can state that the interplay between polymorphism
and plasticity adds to the capability that populations
have to deal with environmental impositions.
PHENOTYPIC PLASTICITY IN
SCENEDESMUS
When organisms within the green algal
genus Scenedesmus are exposed to changes in
culture conditions either in the laboratory or in
the field, an ordered sequence of ecomorph
production is manifested (Egan « Trainor, 1989;
Trainor, 1965, 1976, 1979, 1995). It has been
suggested recently that this sequence could have
an adaptive advantage under grazing pressures
(Lúrling, 1999). Additionally, the adaptiveness
of each of the ecomorphs becomes clear when
situations of nutrient distribution, seasonality,
and density-dependent phenomena are taken into
consideration. We present a summary and
implications of many years of research in the
following pages.
In temperate freshwater ecosystems, the
production of unicellular morphs coincides with
the beginning of the growing season (spring).
At this time of the year, the water column
contains high concentrations of nutrients and
population density is small. Unicells allow the
population to cover a wider area in the habitat,
0
maximizing interspecific competition and
reducing intraspecific competition considerably.
Allometric relationships between surface area
and volume of the cell allow unicellular morphs
to capture more nutrients per unit time,
maintaining individuals in the photic zone
(Lúrling, 1998). Grazing is not an important
force acting on the algal population at this time
of the year since zooplankter densities are low
(Steinberg «€ Geller, 1994; Trainor % Egan,
1990).
By the time the population approaches its
carrying capacity, concentrations of nutrients,
and temperatures in the water column have
decreased considerably, and shorter days are
characteristic (late summer or early fall).
Densities of predator populations also increase,
having a significant grazing impact on algal
populations. In the absence of effective
movement in Scenedesmii with respect to
predators, natural selection has favored the
development of a predator-avoidance
mechanism that involves an augmentation of
size through formation of four-celled or eight-
celled colonies. These morphs often exceed
the food size range required by predators
(Hessen £ Van Donk, 1993; Lúrling «€ Van
Donk, 1996).
There is recent evidence suggesting that
colony formation is triggered by compounds
released by the predators to the aquatic medium
(Lúrling, 1998, 1999). However, the possibility
that such compounds might have their origin in
other members of a population responding to
predation is still open (Lúrling, 1998; Lúrling
$£ Van Donk, 1997). Colonies formed under
these circumstances are equipped with long
spines and multiple bristles that also act as
antipredator devices by increasing the surface
area of individual colonies. Other less studied
mechanisms of predator-avoidance are the
aggregation of cells around mucous exudates
and fecal pellets from the predator (Lúrling $
Van Donk, 1997).
Spines and bristles are also aids in
flotation, increasing friction with water
molecules. Additionally, it has been
demonstrated that bristles confer on colonies a
positive phototactic movement maintaining
populations in the photic zone (Burg « Trainor,
y
Phenotypic plasticity in Scenedesmus: MORaLEs, E.A. € F.R. TRAINOR
1967, Conway «€ Trainor, 1972; Trainor, 1966;
Trainor € Massalski, 1971). Buoyancy of
colonies is also increased by a production of
fatty acids within cells (Lúrling et al., 1997).
Since population densities are high at this stage
of development, intraspecific and interspecific
competition are also very high. Under these
conditions, spines and bristles could provide a
means for increased nutrient absorption
(Conway é Trainor, 1972); and at the same time,
could act as “spacers” between adjacent
colonies.
By the end of fall, temperatures in the water
have decreased even further, nutrients have been
almost depleted, and photoperiod has changed
considerably. Under these conditions, spineless
(or short-spined) colonies heavily ornamented
with ridges are produced. These colonies have
a much higher tendency to sink, and thus
constitute dormant stages that are stored at the
bottom of lakes until better habitat conditions
develop (Conway € Trainor, 1972; Egan «
Trainor, 1989). Besides contributing to an
increase in weight of the colony, ridges may
serve in the ageregation of several colonies
accelerating sinking rates (Massalski 8 Trainor,
1971).
- At the beginning of the next growing season,
once nutrients are replenished and photoperiod
and water temperatures are optimal for growth,
bicellular and tetracellular coenobia are
produced. Both of these morphs possess spines
that are longer than the length of the cell.
Tetracellular coenobia produced at this point
(type I colonies) are different from tetracellular
coenobia arising from unicells (type II colonies)
(Egan « Trainor, 1989). The role of these two-
celled and four-celled colonies is to migrate to
the photic zone and produce unicells beginning
the cycle once more (Egan 4 Trainor, 1989).
These succession of phenotypes is ordered
in the sense that only type I colonies are able to
produce unicells, only unicells are capable of
producing type II colonies, and so on (Fig. 2).
However, erratic environmental changes and
microhabitat formation in ecosystems truncate
the sequence at different points. Thus, while a
portion of the population is in the unicellular
stage, another portion could be in the form of
spineless coenobia.
A
A 0000
a od maioo 000
[==]
s
| [e]
|
Z
SPRING WINTER
TIME
FiGuRE 2. The ordered sequence of ecomorphs formation in a
spiny Scenedesmus species. A. The production of the different
ecomorphs is dependent on cell densities and habitat conditions
during the year. B. Such morphs occupy specific sites in the
aquatic ecosystem.
FIGURA 2. La secuencia ordenada de formación de
ecomorfos en una especie espinosa de Scenedesmus. Á.
La producción de los distintos ecomorfos depende de las
densidades de células y las condiciones ambientales du-
rante el año. B. Dichos morfos ocupan hábitats específi-
cos en el ecosistema acuático.
TO BE OR NOT TO BE...
Although there still is some resistance
among researchers to incorporate the concept
in current research, plasticity has been an
implicit aspect of biological research for many
years. Processes of alternation of generations,
leaf dimorphism, cell differentiation, etc.,
imply changes in form in one way or another.
Despite ploidy arguments against the
81
Gayana Bot. 56(2), 1999
recognition of alternation of heteromorphic
generations as an example of plasticity, there is
no evidence showing that a mere change in the
amount of genetic material would turn a
gametophyte into a sporophyte (or vice versa).
Rather, specific cDNAs (derived from mRNA)
might be controlling changes in morphology in
both stages (Liu et al., 1994). This explanation
fits into our previous explanation of the role of
epigenetics in the formation of new phenotypes.
As the number of genes available is either
increased or decreased, substantial modifications
in emergent properties will unchain equally
profound phenotypic modifications. In fact,
recent studies have shown the extreme
importance of gene and chromosome duplication
in evolutionary processes (see Schlichting «
Pigluicci, 1998 for further discussion).
History has taught us the taxonomical
implications of life histories involving
alternation of heteromorphic generations. We
now know for example, that the genera Bangia
and Conchocelis are but different generations
of the same species, and that the change from
one to another is triggered by photoperiod
(Conway «€ Cole, 1977; Dixon £ Richardson,
1969; Drew, 1949). What is more, several other
species within Bangia, and even within other
genera such as Porphyra, include a Conchocelis-
like phase as part of their life history (Fukuhara,
1968). This is reminiscent of the fact that
several species of Scenedesmus also share the
quadricaudate stage (type II colonies) of the
ordered sequence of ecomorph expression (see
later) (Trainor, 1991, 1996).
Leaf dimorphism or heterophylly 1s also
an example of phenotypic plasticity that has been
immersed in biological literature for a long time
(Arber, 1919). Aquatic plants such as
Rannunculus spp. are able to produce
significantly different submerged and aerial
leaves, each one having anatomical adaptations
to suit prevalent environmental conditions (Cook,
1968).
One of the most remarkable examples of
plasticity is cell differentiation in eumetazoans
and plant cells. The high degree of plasticity
characterizing embryonic cells determines the
formation of the multiple cell types present in
tissues of adult organisms. Recent developments
in biotechnology have demonstrated that a single
meristematic cell is capable of producing a com-
plete individual. Cases of animal phenotypic
plasticity have been documented for gastropods
(Bailey £ Moore, 1986; Bosman € Hockey,
1988), insects (Baldwin € Dingle, 1986), fish
(Stearns € Crandall, 1984), amphibians (Kaplan,
1987), reptiles (Ford « Seigel, 1989), etc.. giving
further evidence on the universality of plastic
processes. On the other hand, studies on species
in the genera Phlox and Arabidopsis are among
the most prominent investigations of phenotypic
plasticity in higher plants (Pigliucci et al., 1995;
Schlichting € Levin, 1984).
IMPROVING EXISTING CLASSIFICATION
SYSTEMS
Taxonomical implications of plasticity
are obvious. In the case of Scenedesmus,
ecomorphs have received different varietal,
specific, and even generic names. The term
variety has been highly misused in
scenedesmology and evidence concerning the
genetic nature of such “varieties” has not been
provided at the time of description. There has
also been a tendency to assign varietal ranks to
single strains assuming genetic variation, but
supporting data based on careful experimentation
in the laboratory is usually lacking. At the
species level, different epithets have been
assigned to ecomorphs that seem to be a
common stage in the life history of several
Scenedesmus species. In the concrete case of
type II colonies (tetracellular coenobia with
long spines), the name $. quadricauda has been
indiscriminately applied (Fig. 3) (Trainor,
9,910
At the genus level the problem seems most
acute. Unicellular ecomorphs have been placed
in Chodatella or Franceia, and systems based on
these erroneous taxonomic decisions are still
being used to this date (see discussion in Trainor,
1998). Colonial morphs in which cells form
chains by joining their apical ends have been
ascribed to Dactylococcus, a genus that now
needs major revisions in the light of Scenedesmus
research (Chodat, 1926; Grunow, 1858: Trainor
1963).
Phenotypic plasticity in Scenedesmus: MORALES, E.A. € F.R. TrRAINoR
FiGurE3. Diagrammatic representation of the beginning, middle,
and end points in the ordered sequence of ecomorph production
for three species of Scenedesmus. The sequence A-A' represents
S. armatus (strain 2193) (Egan « Trainor, 1989); B-B” represents
strain N 56 (Trainor $ Roskosky, 1967); and C-C” represents S.
Kissii (UTEX 831) (Trainor, 1995). The central circle indicates
that there is a production of a quadricaudate morph that can not
be assigned with certainty to any of the three species if found in
isolation.
FIGURA 3. Representación diagramática de las etapas ini-
ciales, intermedias y finales en la secuencia ordenada de
ecomorfos para tres especies de Scenedesmus. La secuen-
cia A-A' representa $. armatus (cepa 2193) (Egan «e
Trainor, 1989), B-B” representa la cepa N 56 (Trainor «
Roskosky, 1967) y C-C” corresponde a S. kissil (UTEX
831) (Trainor, 1995). El círculo central indica la produc-
ción de un morfo cuadricaudato que no puede asignarse
con certeza a cualquiera de las tres especies si se encuen-
tra de forma aislada.
The most recent catalogue on the genus
Scenedesmus (Hegewald « Silva, 1988) includes
around 1300 taxa, but conservative estimations based
on plasticity research point to the synonymy of at
least 60% of these taxa (Trainor, 1998). Similar
measures have already been taken in the case of
cyanobacteria. Of the 2800 species of coccoid blue
greens, Drouet £ Daily (1956) only recognized 32
as true species. Although there is concern about the
methodology utilized by these authors, subsequent
research has demonstrated that cyanobacteria 1s
indeed a very plastic group (Jeeji-Bai, 1977;
Lazaroff £ Vishniac, 1961; Robinson 4 Miller,
1970; Stein, 1963; etc.).
Plasticity has also been reported for diatoms
(Lewin et al., 1958; Schmid, 1979; Schultz, 1971;
Stoermer, 1967; etc.), but the appreciation of
implications at the taxonomical level is hindered by
widespread use of acid-clean material in the
description of taxa. The strong advocacy for the use of
morphological features among diatomists has been
strengthened by development of the scanning electron
microscope (Round, 1996) and ecological methodologies
making use of inert material (Battarbee, 1986).
Taxonomical considerations in this group are presumably
further complicated by morphological variations due to
frustule size reduction and polymorphism (Cox, 1993).
Varietal names have also been used extensively without
fair assessment of the genetic nature of the morphological
variability. Evidence is provided, for example, by the
frequent finding of several varieties of fragilarioid or
eunotioid taxa in single samples. At the species level, the
work of Stoermer (1967) in Mastogloia has demonstrated
that what had been considered distinct populations, were
in fact morphological expressions of single genotypes.
Itis evident that much more research focused on
the biology of species will provide better grounds for
classification systems. This type of approach has been
successfully applied in the case of bacteria, in which
biochemical and physiological characters became crucial
in classification and identification procedures. The use
of the electron microscope may also lead to
characterization of more reliable features for species
delimitation (Bisalputra 8 Weier, 1963; Komárek $
Ludvik, 1971; Pickett-Heaps, 1975). However, the use
of this kind of information in scenedesmology -and in
other algal groups- is only beginning to be understood
(Trainor, 1996). Additionally, although the value of
molecular studies has been recognized (Kessler et al.,
1997), these data are still quite limited, as attention has
been diverted elsewhere.
Traditional morphologically based classification
systems have demonstrated to be very useful and practical.
However, they include a strong anthropomorphic bias and
do notreflectreal biological, ecological, and evolutionary
aspects of organisms. Morphology is simply an outcome
of gene expression; thus, attention should concentrate on
Gayana Bot. 56(2), 1999
the mechanisms of such gene expression and how indivi-
dual genes are affected by internal and external
environmental influences. More natural and reliable
classification systems can be constructed only by the
integration of multidisciplinary research.
ACKNOWLEDGMENTS
The authors thank an anonymous reviewer for
his open-mindedness and his care for the advancement
of science. E. Morales thanks V. C. G. Encinas for
her support and revision of the text in Spanish.
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OBSERVATIONS ON AZPEITIA NEOCRENULATA (VANLANDINGHAM)
FRYXELL 8£ WATKINS (BACILLARIOPHYCEAE) FROM CHILEAN
MARINE WATERS
OBSERVACIONES SOBRE AZPEITIA NEOCRENULATA
(VANLANDINGHAM) FRYXELL £ WATKINS (BACILLARIOPHYCEAE) DE
LAS AGUAS MARINAS CHILENAS
Patricio Rivera” and Hugo Barrales
ABSTRACT
This paper reports the results of a study about the
morphology of individuals belonging to the genus
Azpeitia M. Peragallo collected in the South Eastern
Pacific Ocean at 3858" S-74*12*W. This material is more
related to Azpeitia neocrenulata (VanLandingham)
Fryxell £ Watkins, a warm water species, than to the
subantarctic species A. tabularis (Grunow) Fryxell $
Sims.
KeyworbDs: Bacillariophyceae, Azpeitia, Chile.
INTRODUCTION
The genus Azpeitia was established by M. Peragallo
(in Tempere « Peragallo, 1912) from fossil material
collected in Spain. Recent studies on this genus have
relocated many species of Coscinodiscus to Azpeitia (Fryxell
et al.. 1986; Sims et al., 1989).
At present, Azpeitia is basically characterized by
1) its stronely silicified frustules, ii) a conspicuous
difference in the areola patterns on the valve face and
the mantle, 111) a large, subcentral labiate process on
each valve, positioned at the edge of an annulus or
thickened ring that can include areolae, and iv) a ring of
large labiate processes located between the valve face
and the mantle. Although this genus presents some
“Department of Botany, University of Concepcion, P.O.
Box 160-C, Concepcion Chile. Email: priveraQudec.cl
RESUMEN
En este trabajo se entrega los resultados de un estudio
acerca de la morfología de representantes del género
Azpeitia M. Peragallo, recolectados en el océano Pacífi-
co suroriental (38%58"S-74*12"W). Este material es más
cercano a A. neocrenulata (VanLandingham) Fryxell €
Watkins, una especie de aguas cálidas, que a A. tabularis
(Grunow) Fryxell $ Sims, taxon propio de las aguas
subantárticas.
PALABRAS CLAVES: Bacillariophyceae, Azpeitia, Chile.
characters in common with the Coscinodiscaceae,
Fryxell et al. (1986) and Sims et al. (1989) consider the
Hemidiscaceae the best place for Azpeitia 1f it is to be
treated as a separate family from the Coscinodiscaceae.
The genus is typically oceanic (Sims ef al., 1989),
and includes fossil (about 19 taxa) and living planktonic
species (5 taxa) found principally in tropical and
subtropical marine waters. However, A. tabularis
(Grunow) Fryxell € Sims, one of the living species, 15
confined exclusively to subantarctic and antarctic waters.
During a routine analysis of phytoplankton
samples, we found the Genus Azpeitia present in mate-
rial recently collected from the South Pacific Ocean off
the coast of Chile, at 38%58'6”S-74%12'4"W. In this
paper, the morphology of this taxon is described using
light and scanning electron microscopy. The findings
reveal that this taxon is more closely related to that of a
warm water species (4. neocrenulata (VanLandingham)
Fryxell 8 Watkins) than to the typical subantarctic taxon
A. tabularis (Grunow) Fryxell 8 Sims.
87
Gayana Bot. 56(2), 1999
MATERIALS AND METHODS
The net sample studied was collected in 1960 off
the coastof Chile during the oceanographic expedition Mar
Chile 1 (89%58'6”S-74*12'4”W, 15.03.1960, St. 97, near-
surface horizontal nettow). This sample is deposited in the
Diatom Collection, Department of Botany, University of
Concepcion, Chile with the numbers DIAECONC M-838,
and DIARCONC 2212. The sample was treated for the
removal of organic matter according to the method
described by Hasle and Fryxell (1970). The lightmicroscope
used was a Zeiss Photomicroscope III; the electron
microscopy photographs were taken on an ETEC Autoscan
U-1 at the Laboratory of Electron Microscopy, University
of Concepcion. Terminology followed in the description
corresponds to that suggested by Anonymous (1975) and
Ross et al. (1979).
RESULTS
Onlytwo valves ofthe genus under study were observed
(one with light microscopy and the other with SEM, intemal
view). All efforts to recover more individuals from the same
sample, or from other 25 samples from the region, failed.
LIGHT MICROSCOPY
The valve has a diameter of 24.5 um, the valve surface
is flat and the valve margin has a crenulated appearance. The
areolae on the valve (11-13 in 10um)tendto befasciculated; atthe
center there isaclusterof 13 areolae surounded by ananrow hyaline
area. Asecond hyaline ring is located between the valve and the
mantle. One subcentral labiate process and amarginal nmng of labiate
processes (5-6 Lun distant) are very conspicuous on the valve. The
areolae on the mantle are very small, about 19 in 10 um.
FiG. 1, EM, areolae tend to be in fascicles. FIG. 2, LM, valve margin with a crenulated appearance and very conspicuous labiate
processes. FIG. 3, LM, a cluster of 13 areolae at the center of the valve, marginal hyaline ring between the valve face and the mantle.
Fic. 4, SEM, large central and marginal labiate processes, note external depressions around each marginal labiate process. FIG. 5,
SEM, areolae tend to be fasciculated, a cluster of 7 areolae at the center of the valve, narrow marginal hyaline ring between the valve
face and the mantle. Fic. 6, SEM, mantle with 6 alternating rings of small, oval areolae. Scale= 5 um.
FG. 1, EM, aréolas con tendencia a formar fascículos. FIG. 2, LM, margen valvar ondulado, con procesos labiados muy notorios. FIG.
3, LM, centro de la valva con un grupo de 13 aréolas, anillo hialino marginal presente entre la cara valvar y el manto. FiG. 4, SEM,
proceso labiado central y marginales de gran tamaño, note las depresiones externas alrededor de cada proceso labiado marginal. Fi. 5,
SEM, aréolas con tendencia a formar fascículos, centro de la valva con un grupo de 7 aréolas, anillo hialino marginal angosto, ubicado
entre la cara valvar y el manto. FIG. 6, SEM, manto con 6 anillos alternados de aréolas ovales, pequeñas. Escala=5 um.
88
Azpeitia neocrenulata trom chilean marine waters: Rivera, P. € H. BARRALES
SCANNING ELECTRON MICROSCOPY
The valve is circular, 22.6 um in diameter,
with a flat face and a broad vertical mantle. The
areolae on the valve (10-11 in 10 um) tend to be
fasciculated, with shorter rows running parallel to
the primary radial row; at the center of the valve
there is a cluster of seven areolae surrounded by a
narrow and not well defined hyaline area. The
internal foramen of each areola is raised on the valve
surface. Another narrow hyaline ring is somewhat
apparent between the valve and the mantle areolae.
There are marked differences between the areolae
pattern on the face of the valve and on the mantle.
The mantle presents six alternating rings of areolae,
which are oval in outline and smaller in size that
those on the valve face (20 in 10 um). The valve
exhibits a single subcentral labiate process located
on the edge of the hyaline ring, and a marginal ring
of labiate processes (5.6-6.6 um distant) positioned
on the inner ring of the mantle areolae. All labiate
processes are large and projected internally by a
broad and elongated neck, with a coarse rim
surrounding the opening; externally there is a deep,
ovoid depression around the circular opening of
each marginal labiate process.
FiG. 7, SEM, the marginal labiate processes are positioned on the first row of mantle areolae. Fics. 8-9, SEM, labiate
processes projected internally by a broad and elongate neck. Fic. 10, SEM, ovoid external depressions of the mantle
around the circular opening of each labiate process. Scale= 1 um.
FiG. 7, SEM, procesos labiados marginales ubicados sobre la primera línea de aréolas del manto. Fics. 8-9, SEM,
procesos labiados levantados internamente por un ancho y largo cuello. Fic. 10, SEM, depresiones ovoides del manto
rodean externamente la abertura circular de cada proceso labiado. Escala= 1 um.
89
Gayana Bot. 56(2), 1999
DISCUSSION
Considering the geographical position of the area
where the sample studied was collected (Pacific Ocean at
39%58"S), it would be expected that the Azpeitia'species
found therein, would have had the morphological features
corresponding to A. tabularis (Grunow) Fryxell 8: Sims.
This taxon ¡is present in cold water masses from the
southern Atlantic and southern Indian Oceans, and in the
southern Pacific Ocean in the Antarctic Zone, being still
more abundantin the Subantarctic Zone (Heiden d Kolbe,
1928; Hustedt, 1958; Manguin, 1960: Cassie, 1963; Hasle,
1969; Fenner et al., 1976; Schrader, 1976; Fryxell et al.
1986). On the other hand, and according to Eryxell ez al.
(1986), the remaining taxa of this genus exhibit a typical
warm water distribution.
However, it seems to us that characteristics
observed in our valves from the South Pacific Ocean
cannot be so readily attributed to the afore mentioned
species. According to Hustedt (1958) and Fryxell er al.
(1986), A. tabularis has a diameter which varies from 16
to 70 um, the areolae are arranged in radial rows (5-9 in
10 um), the labiate processes lack or have a very little
neck or internal tube, the distance between the marginal
labiate processes fluctuates between 7 and 12 um, and
the processes presenta very slightly subcircular depression
on the external side. Hasle € Syvertsen (1996) stressed
that A. tabularis can be readly recognized with light
microscopy by a hyaline ring close to the margin of
the valve.
Although in our material the observed process
pattern and the hyaline marginal ring are very similar to
those of A. tabularis, the areolae on the valve are more
dense (10-13 in 10 um) and their distribution pattern tend
to be fasciculated. Marked differences related to the labiate
processes are also recognized. Internally, they show a
broad and well developed neck, and externally, a deep
oval depression on the mantle. The distance between the
marginal processes is also smaller, about 5-6.6 um. Also,
the hyaline ring between the valve face and the mantle is
very narrow (about 0.3-0.7 um wide). From the SEM
photographs of A. tabularis published by Fryxell et al.,
1986 (Pl. XIV, Figs. 1C, 2, 3B; Pl. XV, Figs. 2, 44), we
recognize that in this case, the hyaline ring is noteworthy
wider, about 1.5-2 um.
The morphological characteristics of our
individuals seem to be more closely related to those of A.
neocrenulata (VanLandingham) Fryxell £ Watkins. In
effect, the distribution and number of areolae on the valve
face and on the mantle (19-20 striae in 10 um), the internal
projection of the labiate processes as a well differentiated
neck, and the external, deep oval depression of the mantle
around the processes, giving a scalloped appearance as
seen clearly in LM, are all morphological features which
correspond to A. neocrenulata, and which are also
observed in our material (Table 1).
Taste L Comparison of the main morphological features of A. tabularis and A. neocrenulata with those present in our
material collected in the SE Pacific Ocean waters.
Tata L Comparación de las principales características morfológicas de A. tabularis y A. neocrenulata con aquéllas
presentes en nuestro material recolectado en aguas del océano Pacífico suroriental.
A. tabularis
A. neocrenulata
present study
Diameter
(um) 16-70
Valve areolae
in 10 um 3=9
Valve areolae radial
pattern
Hyaline ring
close margin present
Depressions on slight,
valve mantle circular
Mantle striae
in 10 um 18
Labiate pro- with little
cesses or no neck
Distance betw.
marginal labiate
processes (um) 110, e
90
13 - 48 22.6 - 24.5
10-11 10 - 13
tend to be tend to be
in fascicles in fascicles
absent present
deep, deep,
ovoid ovoid
20 19 - 20
with small with well deve-
neck loped neck
4-7 5 - 6.6
Azpeitia neocrenulata from chilean marine waters: RIvERa, P. € H. BARRALES
A. neocrenulata 1s a recent warm water species
found in plankton from the Gulf of Mexico, and Cen-
tral Pacific and Indian Ocean. However, Fenner et al.
(1976) have also reported this species as a very
uncommon taxon from a sample collected in the South
Pacific Ocean at 52%59"S-77%30"W (as Coscinodiscus
crenulatus Grunow). Their description agrees very well
with the features observed by us in the sample reported
herein. Dr. G.A. Fryxell, on account of the fine
structure of the valve and processes (specially by
the marked neck of the labiate processes and the
ovoid depressions on the external side of the mantle)
has told us that these characteristics satisfy the
criteria to define our material as A. neocrenulata
(personal communication). She has also indicated
that several specimens found in the southern Indian
Ocean had her concerned about the distinctions
between A. neocrenulata and A. tabularis.
The presence in our individuals of a
narrow marginal hyaline ring close to the mantle
(best observed in LM), indicates that this
morphological feature should not be used as the
only distinctive character for the identification
of A. tabularis.
Other species identified in this sample, with
very low density values, were the diatoms
Thalassiothrix antarctica Shimper ex Karsten,
Roperia tesellata (Roper) Grunow ex Pelletan,
Pseudo-nitzschia australis Frenguelli, and the
silicoflagellate Dictyocha fibula Ehrenberg. All these
taxa have been previously reported as common in
the plankton of southern Chile.
ACKNOWLEDGEMENTS
The authors are much obliged to Prof. Dr.
Greta a. Fryxell for her helpful comments and
invaluable advice. We also acknowledge the
assistance of the staff of the Electron Microscopy
Laboratory, University of Concepcion. Research
grant sponsored by Directorship of Research,
University of Concepcion, N* 94-111.03-1.
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Fecha de publicación: 30.12.1999
91
Gayana Bot. 56(2): 93-108, 1999
ISSN 0016-5301
ESTUDIO COMPARATIVO DE LA DIVERSIDAD FITOPLANCTONICA DE
CINCO LAGOS DE DIFERENTES NIVELES DE EUTROFICACION DEL
AREA LITORAL DE LA REGION DEL BIO BIO (CHILE)
A COMPARATIVE STUDY OF PHYTOPLANKTONIC DIVERSITY IN FIVE
COASTAL LAKES WITH DIFFERENT TROPHIC LEVELS IN THE BIO BIO
REGION (CHILE)
Oscar Parra”, Silvia Basualto”, Roberto Urrutia” y Claudio Valdovinos”
RESUMEN
Se realizó un estudio anual, con frecuencia estacional de las
comunidades fitoplanctónicas de 5 lagos (Chica de San Pe-
dro, Grande de San Pedro, Quiñenco, Lanalhue y Lleu-Lleu)
cuyas cuencas hidrográficas están localizadas cercanas a la
zona costera de Chile Central. El estudio incluyó diversos
parámetros biológicos de estas comunidades, ¡.e., riqueza
específica total, riqueza específica por grupo taxonómico,
índice o cuociente fitoplanctónico acumulativo, especies más
frecuentes, especies más abundantes y densidad celular.
Mediante métodos numéricos de clasificación se agrupa-
ron los lagos en base a las características de sus comunida-
des fitoplanctónicas. Los resultados muestran importantes
diferencias en las características del fitoplancton entre los
cuerpos de agua, como consecuencia de los distintos nive-
les tróficos; éstos a su vez, reflejan los diversos niveles de
intervención que han tenido, tanto a nivel del cuerpo de
agua como de cuenca hidrográfica. Una comparación con
estudios anteriores ha permitido constatar en tres de los
cuerpos de aguas cambios en la composición y abundan-
cia de especies.
PALABRAS CLAVES: Lagos, fitoplancton, composición es-
pecífica, abundancia, trofia, eutroficación, Chile.
INTRODUCCION
Los componentes bióticos de los ecosistemas
son claros indicadores del estado ecológico de los
mismos. El análisis de la composición, presencia
* Unidad de Sistemas Acuáticos, Centro de Ciencias
Ambientales, EULA Chile, Universidad de Concepción.
Casilla 160-C, Concepción, Chile.
ABSTRACT
An annual study based on a seasonal frequency of
phytoplanktonic communities from five lakes (Chica
de San Pedro, Grande de San Pedro, Quiñenco,
Lanalhue y Lleu-Lleu), which hydrographic basins are
located near the coastal zone of central Chile, has been
carried out. Biological parameters; ¿.e., total specific
richness, specific richness per taxonomic group,
accumulative phytoplanktonic index (quotient), most
frequent species, most abundant species and cellular
density or abundance were studied. The characteristics
of the phytoplanktonic community allowed the
classification (differentiation among) of lake groups. The
results show important differences of phytoplankton
characteristics among the water bodies as a consequence
of diverse throphic levels, reflecting different levels
of intervention, not only on the water body but also
on the hydrographic basin level. A comparison with
previous studies confirms changes of the
composition and the abundance of species in three
water bodies.
KevyworDs: Lakes, phytoplankton, specific composition,
abundance, trophic levels, eutrophication, Chile.
de especies características, abundancia y biomasa,
proporciona la información primaria necesaria para
ello. La estrecha relación existente entre las activi-
dades de la cuenca hidrográfica y la biota de los
cuerpos de agua contenidos en ella, requieren un
conocimiento exhaustivo de los últimos para tener
una idea clara de cómo los acontecimientos O acti-
vidades en la cuenca están afectando (perturbando
o favoreciendo) la comunidad biótica, hecho que
en definitiva se traduce como alteraciones en la rela-
Gayana Bot. 56(2), 1999
ciones tróficas y de producción del sistema
(Merilainen et al., 1982).
Las clasificaciones de los cuerpos de agua
en diferentes grados de trofias (oligotrofia,
mesotrofia y eutrofia) siempre están acompa-
ñados de listados de los organismos más fre-
cuentemente encontrados o adaptados a ellos.
La clasificación taxonómica de estos organis-
mos está relacionada en base a sus caracteres
morfológicos y muchos autores coinciden en
aceptar esta ordenación como práctica pero ar-
tificial (e.2. Margalef, 1983). No es frecuente
encontrar que un sistema pueda ser considera-
do en tal o cual nivel de trofia estudiando su
población zooplanctónica o aun ictícola. Sin
embargo, sí podemos encontrar caracterizaciones
de ambientes acuáticos exclusivamente en base a
su composición fitoplanctónica (Hutchinson,
1957). En embalses españoles se ha constatado
que algunas especies de cianofíceas están aso-
ciadas a diferentes niveles tróficos, (e.g.,
Microcystis aeruginosa (Kuetz.) Lemm.,
Gomphosphaeria lacustris Chodat, Anabaena
flos-aquae (Lyngbye) Bréb., son más abundan-
tes en sistemas más eutróficos). Frecuentemen-
te se asocian ciertas especies de este grupo con
relaciones determinadas de N:P. Aquellas espe-
cies capaces de fijar N serán predominantes en
ambientes de bajo N:P (e.2., Nostocales) y las
que no, predominan en ambientes de alto N:P
(e.2., Oscillatoriales) (Margalef, 1983). Si bien
no está totalmente definido el mecanismo que
estimula el desarrollo de cepas tóxicas de algu-
nas cianofíceas, generalmente este fenómeno es
más frecuente también en sistemas más
eutrofizados (Reynolds, 1987; Parra et al.,
1986).
Este estudio es parte integrante de una in-
vestigación de carácter ambiental de cinco sis-
temas lacustres dulceacuícolas (lagunas Chica
y Grande de San Pedro, Quiñenco y lagos
Lanalhue y Lleu-Lleu) del área litoral de la
Región del Bío Bío (Chile central), cuyo obje-
tivo es lograr un diagnóstico del estado ambien-
tal de cada uno de ellos y, sobre esta base, pro-
poner acciones de manejo para su protección y
conservación. La investigación ambiental indi-
cada, de tipo multi- e interdisciplinario, com-
prendió estudios de carácter comparativo sobre
la geomorfología, erosión y usos del suelo de
94
las cuencas lacustres, la caracterización de la
cubierta vegetal, la morfología y batimetría de
los cuerpos de agua, la sedimentología (Cister-
nas et al., 1997a; Cisternas et al., 1997b), la
calidad del agua, el bentos, caracterización am-
biental, cuyos resultados serán publicados en el
futuro. En este contexto, el objetivo del presen-
te estudio es hacer un análisis individual y com-
parativo de la comunidad fitoplanctónica de los
cinco sistemas lénticos, que permita caracteri-
zar cada cuerpo de agua en base a sus respecti-
vas comunidades fitoplanctónicas, teniendo pre-
sente las condiciones tróficas de cada uno. So-
bre la base de lo anterior, identificar parámetros
de referencia de esta comunidad, para estable-
cer indicadores del estado de “salud ambien-
tal” (grado de eutroficación) como también po-
sibilitar la estructuración de un programa de
monitoreo, considerando algunas especies del
fitoplancton como indicadoras de trofia, que per-
mita la protección y conservación de este im-
portante sistema de lagos costeros, denomina-
dos “sistema de lagos Nahuelbutanos”.
MATERIALES Y METODOS
Area de estudio
Los sistemas acuáticos estudiados (Figu-
ra 1) tienen la característica de ser cuerpos de
agua cercanos a la zona litoral marina. Estos
poseen similar base geológica, donde las dife-
rencias radican fundamentalmente en los usos
de suelo, la intensidad de la actividad forestal
silvícola, las actividades turísticas y la ocupa-
ción urbana de sus respectivas cuencas
hidrográficas (Tabla 1).
Estudios previos sobre el fitoplancton de
estos lagos corresponden a los de Parra et al.,
(LONAS LOS OA SILOS 2 O SO Sos
1989, 1990) y Dellarossa y Parra (1985). Estos
estudios han permitido también comparar tem-
poralmente las comunidades fitoplanctónicas
para tres de los cinco lagos estudiados (Chica y
Grande de San Pedro, Lanalhue). La Tabla I re-
sume las principales características referidas a
sus cuencas, morfología y usos del agua de es-
tos lagos.
Diversidad fitoplanctónica de cinco lagos de la Región del Bío Bío: PaRRa, O. ET AL.
a
| GOLFO DE
] ARAUCO
Chica
Grande
Quiñenco
73" 00" w
FIGURA 1. Localización de las lagunas Grande de San Pedro, Chica de San Pedro y Quiñenco, y de los lagos Lanalhue
y Lleu-Lleu.
FiGURE 1. Location of lakes Grande of San Pedro, Chica of San Pedro, Quiñenco, Lanalhue and Lleu-Lleu.
TabLa 1. Principales características morfométricas, usos de suelo y usos del recurso hídrico de las cuencas lacustres.
TabLeE I. Major morphometric characteristics, land use and water resource uses of the lacustrine watersheds.
PARAMETRO Chica de San Grande de San Quiñenco Lanalhue Lleu-Lleu
Pedro Pedro
Area de la cuenca (km?) 4,50 12,70 3,0 325,0 670,0
Area del lago (km?) 0,82 1455) 0,29 31,90 39,80
Relación área cuenca/área lago 9) 8,2 10,3 10,2 15,8
Longitud máxima (km) 1,9 Zo 1,1 9,6 13,2
Ancho máximo (km) 0,87 1,40 0,36 4,30 3,70
Profundidad media (m) 10,3 8,3 3,0 13,1 23,5
Profundidad máxima 18,0 185 6,1 26,0 46,5
Perímetro 5) 9,4 2,94 58,6 93,0
Desarrollo línea de costa 1,8 2! 1,5 2dES) 4,2
Volumen (km?) 8,64 12,902 = - -
Precipitaciones (mm/año) 1.800 1.800 1.800 2.300 2.300
Profundidad cripto-depresión 13,0 9,5 1,1 26.9
Altura (ms.n.m) 5,0 4.0 5,0 2 20,0
Tiempo teórico de renovación - 24.0 - 253 2D
(meses)
Usos de la cuenca Recreativo Recreativo Forestal Recreativo Recreativo
Turismo Turismo Turismo Turismo
Residencial Residencial Residencial Forestal
Forestal Forestal Forestal Agrícola
Agrícola Residencial
Usos del cuerpo de agua Recreativo Recreativo Aprovisionamiento Recreativo Recreativo
Turismo Turismo agua potable Turismo Turismo
Cuerpo Cuerpo
receptor receptor
95
Gayana Bot. 56(2), 1999
Obtención de datos
En cada lago se establecieron dos o tres
estaciones de muestreo, una en el sector de
entrada del (o los) afluentes principales, otra
en la zona de mayor profundidad y que gene-
ralmente correspondió al centro del lago y fi-
nalmente una tercera, en las proximidades del
efluente principal del lago. En la estación
de centro se muestreó tres niveles de profun-
didad (superficie, medio y fondo). En las es-
taciones restantes sólo se muestreó en los ni-
veles de superficie y fondo. Estos se efectua-
ron en verano (enero 1997), otoño (mayo
1997), invierno (agosto 1997) y primavera
(diciembre 1997).
La metodología empleada fue de carác-
ter cualitativa y cuantitativa, por lo que se
utilizaron en el muestreo una red de 55 um
de trama y la botella muestreadora Rúiittner.
De cada una de las profundidades se tomó una
alícuota de 200 ml directamente de la botella
Rúttner en un frasco de vidrio con tapa ator-
nillada. A cada muestra se agregó suficiente
volumen de solución de Lugol para fijar y
conservar los microorganismos.
La determinación taxonómica se basó
fundamentalmente en los trabajos de Parra ef
al., 1982, 1983, Rivera et al., 1983. Se tra-
bajó con un microscopio invertido Karl Zeiss
y para el recuento se utilizó el procedimien-
to descrito en Utermóhl (1957).
Análisis de datos
Los lagos fueron comparados entre sí
empleando técnicas de clasificación jerárqui-
ca (Clifford € Stephenson, 1975). Para ello
se construyó un dendrograma que agrupa los
5 lagos estudiados, tomando en cuenta datos
de presencia-ausencia de las diferentes espe-
cies de microalgas seleccionadas consideran-
do como criterio aquéllas con mayores fre-
cuencias de ocurrencia y abundancias numé-
ricas. Como medida de similitud se utilizó el
índice de Jaccard. Para la construcción del
dendrograma se utilizó como estrategia de or-
denación jerárquica de la matriz de similitud
el método de los grupos promedios (UPGMA).
96
El índice acumulativo fitoplanctónico o
índice compuesto se calculó sobre la base del
número total de especies de los diversos gru-
pos de algas dividido por el número de espe-
cies de la familia Desmidiaceae. El valor que
alcanza este índice es una medida del nivel o
grado de trofia del lago, ya que se parte de la
base que el grupo de las Desmidiaceae co-
rresponde a una familia cuya riqueza especí-
fica indica aguas oligotróficas (Nygaard,
1949).
RESULTADOS Y DISCUSION
Los resultados se entregan por separa-
do para cada sistema acuático, indicando la
composición específica (Tabla II), ordenada
por grupo taxonómico y la estación en que
fue determinada. En seguida se presenta un
cuadro resumen, también por cada cuerpo
acuático (Tablas HI, IV, V, VI y VII), donde
además de aquellos parámetros relacionados
con la riqueza específica se ha agregado un ín-
dice o cuociente acumulativo fitoplanctónico.
También se indican las especies más frecuen-
tes (aquellas que se presentaron en 3 0 4 es-
taciones del año), las especies más abundan-
tes por estación del año y la densidad celular
total.
Posteriormente, con el objeto de permi-
tir una comparación de los parámetros aso-
ciados a las comunidades fitoplanctónicas, se
presenta una síntesis general de los cinco sis-
temas estudiados, siguiendo el patrón descrito
anteriormente (Tabla VIII). A continuación se
describen y discuten las características más re-
levantes de las comunidades fitoplanctónicas
de estos cinco sistemas lacustres.
Al respecto es importante destacar que
todos los sistemas acuáticos estudiados co-
rresponden a la categoría de lagos (Biró,
1974), pero se ha conservado el nombre
vernacular de “laguna” para referirse a algu-
nos de ellos (1.e., Laguna Grande de San Pe-
dro).
Diversidad fitoplanctónica de cinco lagos de la Región del Bío Bío: ParRa, O. ET AL.
TABLA IL Composición taxonómica del fitoplancton de los 5 lagos estudiados, durante los períodos de primavera (P),
verano (V), otoño (O) e invierno (1).
TaBLe IL Phytoplanktonic taxonomic composition of the 5 studied lakes, during Spring (P), Summer (V), Autumn (O) and
Winter (D.
Taxa Chica Grande Quiñenco Lanalhue _Lleu-lleu
CYANOPHYCEAE a »
Anabaena sp. V OB vV
Anabaena spiroides Klebhan VOIP
M. aeruginosa (Kuetz.) Lemm. VOIP
Microcystis wesenbergii Komárek VOIP
Microcystis incerta Lemm. Ov vP
Microcystis elachista (W. Et West) Starmach VOIP IV vP NW
Chroococcus limneticus Lemm. OVP
Gloeotece sp. V
Gomphosphaeria lacustris Chodat VOB: 14B V VOIP
Dinobryon divergens Imhof V VE: E vP
Mallomonas sp. OIP OIP OI
Stylococcus aureus Chodat P
DINOPHYCEAE
Peridinium aff. cinctum (Muller) Ehr.
Peridinium sp. vP v OV OvP
Protoperidinium pellucidum (Schutt) Balech I
Protoperidinium conicum (Gran) Balech I
Protoperidinium steinii (Jórgensen) Balech 10)
CRYPTOPHYCEAE
Rhodomonas lacustris (Pascher et Ruttner) Javorn. 1 OI VOIP O
Cryptomonas ovata Ehr. OI OVI
Cryptomonas erosa Ehr. OI OI V OIP OIP
EUGLENOPHYCEAE
Euglena spp. VAR:
Phacus spp. 1612
BACILLARYOPHYCEAE
Asterionella formosa Hassal OIP
Asteromphalus heptactis (Breb.) Ralfs 10)
A. granulata (Ehr.) Simonsen VOIP OLE. VOIP OVIP
Biddulpjia longicruris Ehr. I 10)
Cocconeis placentula Ehr. IP
Cyclotella meneghiniana Kuetzing OI I I I
Cyclotella stelligera (Cleve £ Grunow) V. Heurck P
Cyclotella sp. P
Cylindrotheca closterium (Ehr.) Reimann et Lewin I
Cymbella affinis Kuetzing IP P I
Cymbella naviculiformis Auersw. I I
Cymbella tumida (Bréb.)V. Heurck ¡0
Cymbella sp. VOIP OP 0) OJE: 0)
Diploneis subovalis Cleve OIP E 10)
Epithemia adnata (Kuetz.) Breb. 0) IP I 1 OI
Gomphonema sp. 10) OI OI OI
Gyrosigma sp. 10) OV
Fragilaria sp. 10) OIP P VIP IP
Hannaea arcus (Ehr.) Patrick O VI
Melosira distans (Ehr.) Simonsen OIP VOIP
Melosira dikiei (Twaites) Kuetzing P P P
Melosira varians Agardh O V
97
Gayana Bot. 56(2), 1999
Taxa — - + - A Chica Grande Quiñenco Lanalhue Lleu-lleu
Navicula cryptocephala Kutz. B
Navicula viridula (Kutz.) Kutz. 12) OP oP OVI
Navicula sp. OIP P 1112 OIP OIP
Nitzschia sigmoidea (Ehr.) Smith P OP 10)
Nitzschia sp. 10) 10) VOIP
Pinnularia major (Kuetzing) Rabenh. P V
Pinnularia sp. OI
Rhopalodia gibba (Ehr.) Muller P P
Surirella guatimalensis Ehr. 16 YB, Ov
Surirella robusta Ebr. v. splendida (Ehr.) V. Heurck 0)
Surirella tenera Gregory IP OIP IVTIB: oP vVP
Synedra ulna (Nitz.) Ehr. 12 V 0)
CHLOROPHYCEAE
Ankistrodesmus falcatus (Corda) Raltfs 10)
Botryococcus braun Kuetzing V NW NA V
Chlamidocapsa sp. V
Coelastrum pseudomicroporum Kors. IP VI
Closterium acutum Breb. I OE: P VOIP
Closterium aciculare Y. West V
Closterium aff. delpontei (Klebs) Wolle V
Closterium kuetzingii Breb. V
Closterium pronum Breb.
Crucigeniella apiculata (Lemm.) Komárek IP V
Desmidium swartzit Agardh ex ralfs
Dimorphococcus lunatus A. Braun vV V
Dyctiosphaerium pulchellum Naegeli I
Elakatothrix gelatinosa Wille IP IP V
Eutetramorus fotti (Hind) Kom. V
Eutetramorus sp. V
Eudorina elegans Ehr. V
Gonatozygon monotaenium De Bary vP
Gonatozygon pilosum Wolle V
Micrasterias radiosa Ralfs V
Monoraphidium contortum (Thuret) Komarkova-Legnerova IP
Nephrocytium agardhianum Naegeli 0)
Oocystis lacustris Chodat OI OVI 10)
Pediastrum angulosum (Ehr.) Meneghini V
Pediastrum boryanum (Ehr.) Meneghini V
Pediastrum duplex Meyen V
Pediastrum tetras (Ehr.) Ralfs 0) I
Pleurotaenium travecula (Ehr.) Naegeli V
Quadrigula closteroides (Bohlin) Printz 10)
Scenedesmus ecornis (Ralfs) Chodat OIP OI
Scenedesmus quadricauda (Turpin) Breb. O OI O
Sphaerocystis schroeteri Chodat OIP VOIP OI OVP
Staurodesmus dikiei (Ralfs) Lillieroth V
Staurodesmus dejectus (Breb.) Teiling P OVP E
Staurodesmus mamillatus (Nordstedt) Teiling O
Staurodesmus subulatus (Kuetzing) Croasdale OI V
Staurodesmus triangularis (Lagerheim) Teiling V
Staurastrum furcigerum Breb. V V
Staurastrum gladiosum Turner NY
Staurastrum gracile Ralfs VOIP 122 OB
Staurastrum leptacanthum Nordstedt V
Staurastrum leptocladum Nordstedt VOIP VOIP
Staurastrum leptocladum v. cornutum V V
Stauratrum manfeldtii Delponte v. annulatus V
Staurastrum muticum Breb. V
98
Diversidad fitoplanctónica de cinco lagos de la Región del Bío Bío: ParRa, O. ET AL.
Taxa Chica Grande Quiñenco Lanalhue Lleu-lleu
Staurastrum orbiculare Ralfs V
Staurastrum rotula Nordst. v. smithii Vi
Staurastrum setigerum Cleve V
Staurastrum tohopekaligense Wolle 0)
Staurastrum sp. 10) 10)
Sphaerozosma aubertianum West V V V
Teilingia granulata (Roy et Bisset) Bourrely V
Ulothrix sp. V
Volvox aureus Ehr. vV V
Xanthidium antilopaeum (Breb.) Kuetzing V V V
Laguna Chica de San Pedro (Ver Tabla III)
El fitoplancton de esta laguna estuvo integrado
por 39 taxa. Las diatomeas (Bacillariophyceae) y las al-
gas verdes (Chlorophyceae) aparecen con el mayor nú-
mero, 15 cada una, seguida por las Cyanophyceae con 4.
El IAF (Indice Acumulativo Fitoplanctónico) oscila en-
tre 3,2 en verano y un 17 en primavera, con un valor
anual promedio de 4,38; la variación de este índice se
explica porque en verano se integraron al fitoplancton de
este lago cinco especies de Desmidiaceae, en cambio en
los otros períodos sólo se registró una especie de
Desmidiaceae. Las especies más frecuentes a lo largo del
año correspondieron a dos Cyanophyceae: Microcystis
elachista (W.EtG.S. West) Starmach y Gomphosphaeria
lacustris Chodat, tres Diatomeas: Cymbella sp., Navicula
sp. y Diploneis subovalis Cleve; y una Chlorophyceae:
Sphaerocystis schroeterii Chodat. De estas seis especies
sólo M. elachista, G. lacustris, D. subovalis y S. schroeterii
aparecen con abundancias importantes. Otras especies
abundantes como Peridinium sp. Dinobryon divergens
Imhof, Fragilaria spp., Elakatothrix gelatinosa Wille y
Rhodomonas lacustris (Pascher et Ruttner) Javorn. estu-
vieron presentes sólo en una o dos estaciones durante el
año estudiado. En general este lago presenta diferencias
en las abundancias de sus fitoplancteres al comparar los
cuatro períodos del año. Sólo una especie, $. schroeterii,
aparece entre las cinco especies más abundantes en las
cuatro estaciones, seguida por la diatomea D. subovalis,
que se presentó abundante en tres estaciones del año, el
resto de las especies sólo se presentaron en cantidades
importantes en dos o una estación del año.
En cuanto a la densidad celular, los valores
fluctuaron entre un mínimo de 19.300 cél/L. en invierno
y un valor máximo de 340.950 cél/L. en verano. El
máximo valor de verano fue principalmente aportado por
la diatomea Fragilaria sp. con un 88,58% de la densidad
total, seguida por Peridinium sp., con un 5,68%, por D.
divergens con un 3,09% y por S. schroeterii sólo con un
0,41%. Las mayores abundancias en las estaciones de otoño,
invierno y primavera estuvieron determinadas por $.
schroeterii con un 41,71%, 32% y 72% respectivamente.
Ninguna especie de Desmidiaceae alcanzó abundancias
relevantes en este sistema acuático.
En los trabajo de Parra et al., 1976, 1981 y
Dellarossa et al., 1976, se analizó la composición y
abundancia de la población fitoplanctónica durante
algunos meses invernales y también en un período anual
completo. En estos estudios, del total de 95 taxa de
fitoplancton determinadas, las más representativas en esta
laguna fueron: Botryococcus braunii Kuetzing y S.
schroeterii como ampliamente dominantes, luego A.
granulata, M. elachista var. planctonica, seguidas por
Otras en menor abundancia como Dinobryon sp. y G.
lacustris. La mayor densidad promedio (entre O y 15 m) se
obtuvo enel mes de enero con 207.900 cél/L, disminuyendo
hacia el final de la primavera (22.950 cel./L en noviembre)
y aumentando nuevamente hasta mayo. La menor
densidad promedio se registró en noviembre. Según
Parra et al. (1981) durante 11 meses dominó la
asociación tipo Botryococcus y en el mes restante el
tipo Crisoficeo oligotrófico, según el sistema de
Hutchinson (1957). Las conclusiones obtenidas en este
estudio muestran que a esa fecha hubo un creciente
incremento en la producción fitoplanctónica a causa
del aumento de aporte de nutrientes. Estas condiciones
ambientales son las determinantes de la composición
y abundancia de organismos presentes en el sistema,
quienes podrían considerarse característicos de una
etapa de transición entre la oligotrofia y la mesotrofia.
En estudios anteriores, como se indicó, se
habían citado para el fitoplancton de este lago 95
taxa que contrasta fuertemente con las 39 taxa
encontrados en este estudio de frecuencia estacional.
El grupo que presentó una declinación mayor fue el
de las Chlorophyceae y de éste particularmente el
99
Gayana Bot. 56(2), 1999
grupo de las Desmidiaceae. Por otra parte, en los
estudios anteriores (Parra et al., op. cit.) se indicó
que las especies más representativas, tanto en
términos de frecuencia como de abundancia, fueron
dos Chlorophyceae: $. schroeterii y B. braunti, esta
última detectada en este estudio en muy baja
densidad y sólo en verano.
En la época en que se efectuaron los estudios
anteriores este lago no había sido invadido todavía
por la macrófita Egeria densa Planchon, la cual hoy
día se distribuye por toda la orilla del cuerpo acuático,
hasta la cota de 5 metros de profundidad. Como se
sabe (Round, 1981), asociada a esta macrófita crece
una comunidad epifítica exuberante que junto a la
propia población de la macrófita ha pasado a tener un
rol relevante en el metabolismo del lago y seguramente
ha sido un factor importante en los cambios que se
han detectado en la comunidad fitoplanctónica.
Tanta TL Laguna Chica de San Pedro: Principales características de la comunidad fitoplanctónica durante los cuatro
períodos de muestreo.
TabLe TI. Chica of San Pedro lake: Major characteristic of phytoplanktonic community, during the four sampling period.
Variables Verano Le Otoño -——— Invierno a Primavera
Riqueza específica 16 13 14 17
Número de taxa Chlorophyceae (10 spp) Bacillariophyceae (7 spp) Bacillariophyceae (7 spp)Bacillariophyceae (11 spp)
por grupo Cyanophyceae (4 spp) Cyanophyceae (2 spp) Chlorophyceae (3 spp) Chlorophyceae (3 spp)
Número de
Desmidiaceae 5 1 1 1
Indice fitoplanctónico
acumulativo 32 13 14 117)
Taxa más Fragularia sp.l M. elachista S. schroeteri S. schroeterii
abundantes Peridinium sp. Sphaerocystis schroeterii D. subovalis D. subovalis
D. divergens
Fragilaria sp.2
S. schroeterii
340.950
Fragilaria sp.
G. lacustris
D. subovalis
Densidad celular 109.880
(cél. -L*) promedio
Laguna Grande de San Pedro (Ver Tabla IV)
El fitoplancton estuvo integrado por 57 taxa, sien-
do el grupo de las Chlorophyceae el de mayor riqueza es-
pecíficacon 31 especies, seguido por las Bacillariophyceae
o Diatomeas con 19 especies; la familia Desmidiaceae apa-
rece con 13 especies. El IAF presenta un rango de 2,22 en
verano a uno de 6,0 en invierno. Esta laguna presenta un
mayor número de especies frecuentes, 12 especies reparti-
das entre Cyanophyceae (1), Chrysophyceace (1),
Bacillariophyceae (5), Chlorophyceae (5). De éstas sólo
M. aeruginosa, Asterionella formosa Hassal, A. granulata,
Melosira distans (Ehr.)Kuetzing. $. schroeteril y
Scenedesmus ecomis (Ralfs) Chodat están representadas
con abundancias importantes. Al analizar las abundancias
por estaciones del año, Eutetramorus fotti (Hind) Kom.
(Chlorophyceae) aparece en verano con un 72,64%, se-
guido por la diatomea A. granulata con un 21,45%; en
100
M. elachista
Peridinium sp.
E. gelatinosa
R. lacustris
G. lacustris
19.300 21.700
cambio en otoño la abundancia está dada, principalmente,
por M. distans, seguida de lejos por A. granulata y A.
formosa con 6.6 y 5,53%, respectivamente; en invierno
hay una notable dominancia de M. distans con un 88,07%,
seguida de nuevo porA. granulata; en primavera se invier-
te la dominancia a A. granulata, seguida por Coelastrum
pseudomicroporum Kors. con un 22,00% y M. distans
con un 11,08%.
De lo anterior se deduce que son especies de
diatomeas las que canalizan la producción primaria en este
lago. A. granulata y M. distans son sin duda las especies
más representativas de este cuerpo de agua. Es destacable
también la presencia y abundancia de M. aeruginosa, una
especie de Cyanophyceae típicamente indicadora de
eutrofia. En cuanto a la densidad celular, ésta fluctuó de
un valor mínimo en verano de 172.063 cél/L. a un valor
máximo de 1.074.230 cél/L. en invierno; estos máximos
valores de invierno fueron dados por la abundancia de M.
Diversidad fitoplanctónica de cinco lagos de la Región del Bío Bío: PARRA, O. ET AL.
distans (1.000.620 cél/L.). Al igual que para Laguna Chica
de San Pedro, ninguna Desmidiaceae alcanzó abundancias
relevantes.
Parra et al.(1980) detectaron la presencia de una
proliferación de M. aeruginosa, que fue acompañada por
30 especies de los grupos Bacillariophyceae,
Chrysophyceae, Chlorophyceae y Euglenophyceae. Las
especies cuantitativamente más representativas que
acompañaron la floración fueron: A. granulata, $.
schroeterii, Staurastrum leptocladum Nordstedt,
Staurodesmus cuspidatus (Bréb.) Teiling, Staurodesmus
triangularis (Lagerheim) Teiling, Coelastrum cambricum
Arch., Mallomonas spp., Trachelomonas spp. En el
estudio de Dellarossa y Parra (1985) se determinaron 77
taxa, de las cuales 14 conformaron más del 90% de la
biomasa resultante de tres muestreos realizados entre
diciembre de 1984 y abril de 1985. Figuran en primer
término: M. aeruginosa, M. elachista var. planctonica,
A. granulata, A. formosa, Peridinium att. cinctum (Muller)
Ehrenberg, Rhodomonas minuta Skuja, Cryptomonas att.
ovata Ehrenberg. Las asociaciones establecidas fueron
del tipo: “Dinofíceo-eutrófico”, “Diatomeo-eutrófico”,
“Cianofíceo-eutrófico” y “Clorococcal-eutrófico”. Enesa
época se destacaba también el desarrollo de las macrófitas
E. densa en la zona más profunda y Limnobium
laevignatum (Humb. et Bonpl.) Heine en la zona más
superficial, con intensa velocidad de propagación y que
en este sistema forman un cordón litoral.
Para el período comprendido entre diciembre
de 1988 y diciembre de 1989 ( Parra et al., 1989,
1990) se determinaron 157 taxa de fitoplancton, de
las cuales 57 representaron el 90% de la biomasa.
Entre ellas se encuentran: M. aeruginosa, M. incerta,
Chroococcus limneticus Lemm., G. lacustris, D.
divergens, Mallomonas spp., P. aff. cinctum (Muller)
Ehrenbereg, R. lacustris Skuja, Euglena spp., A.
granulata, Volvox aureus Ehrenberg, Staurodesmus
spp. Las mayores abundancias poblacionales se
registraron entre mitad de enero y mitad de abril,
con los máximos en febrero.
Las macrófitas presentes tuvieron un límite de
distribución vertical de 5 m y se encontraron
circundando prácticamente todo el cuerpo de agua.
La secuencia típica encontrada desde la zona más pro-
funda a la más litoral fue: E. densa (enraizada) seguida
de L. laevigatum (flotante).
Floraciones algales de M. aeruginosa o de A.
formosa no fueron detectadas en este estudio de
carácter estacional, a diferencia de los estudios
anteriores, previamente citados.
TabLa IV. Laguna Grande de San Pedro: Principales características de la comunidad fitoplanctónica durante los cuatro
períodos de muestreo.
TabLE IV. Grande of San Pedro lake: Major characteristic of phytoplanktonic community, during the four sampling period.
Variables Verano mi Otoño Invierno - Primavera mm
Riqueza específica 20 34 24 23
Número de taxa Chlorophyceae (17 spp) Chlorophyceae (15 spp) Chlorophyceae (11 spp) Bacillariophyceae (11 spp)
por grupo Cyanophyceae (2 spp) Bacillariophyceae (7 spp)Bacillariophyceae (7 spp) Chlorophyceae (9 spp)
Número de
Desmidiaceae 9 7 + 4
Indice fitoplanctónico
acumulativo 2,22 4,85 6,0 SS
Taxa más
abundantes E. fotti M. distans M. distans A. granulata
A. granulata
C. acutum
Anabaena sp.
M. aeruginosa
A.egranulata
A. formosa
R. lacustris
Densidad celular
(cél. -L”) (promedio)
172.063 306.270
A. granulata
S. schroeteri
M. contortum
S. ecormnis
C. pseudomicroporum
M. distans
S. schroeterii
M. contortum
1.074.230 398.833
101
Gayana Bot. 56(2), 1999
Laguna Quiñenco (Ver Tabla V)
Este pequeño lago presentó un fitoplancton
bastante particular, con un total de 39 especies , sien-
do las Chlorophyceae el grupo de mayor riqueza
específica (22), de los cuales 16 fueron
Desmidiaceae, y en su mayoría (15) presentes sólo
en la estación de verano. Las Diatomeas fue el se-
gundo grupo más numeroso con 10 especies; el res-
to de los grupos taxonómicos estuvo ausente o muy
pobremente representado. Si bien el número de es-
pecies de este lago aparece similar al de la laguna
Chica de San Pedro, al hacer un análisis de su dis-
tribución temporal se observa que la mayoría de ellas
se presentaron en verano y una buena parte no estu-
vieron presentes en las otras estaciones.
El IAF osciló entre 1,60 en la estación de
verano, a 6,0 en otoño; esta diferencia está esen-
cialmente marcada por la variación en la distribu-
ción temporal del grupo de las Desmidiaceae y el
número total de especies que es muy variable
estacionalmente.
Las especies más frecuentes son poco nume-
rosas, sólo cuatro de ellas aparecen en tres estacio-
nes del año, éstas son Mallomonas sp., Anabaena
sp., A. granulata y Surirella tenera Greg. Todas es-
tas especies presentan abundancias muy bajas, dis-
tribuidas en un gran número de especies y casi nin-
guna de ellas son relevantes.
Sólo en la estación de verano fue posible rea-
lizar un conteo de la densidad celular, ya que el
material particulado en suspensión fue mucho me-
nor al encontrado en las otras estaciones, lo cual
imposibilitó el conteo de los pocos individuos pre-
sentes en las muestras analizadas. Sólo en el
muestreo de verano fue posible realizar este conteo,
el cual mostró que las principales abundancias es-
tuvieron representadas por D. divergens y
Fragilaria sp. El mayor valor de densidad celular
encontrado en verano fue de 75.515 cél./L., el cual
es muy inferior a los valores encontrados en los
otros sistemas acuáticos.
La información anterior relativa a laguna
Quiñenco (Dellarossa % González, 1982) es escasa y
fragmentaria, por lo cual no es posible comparar la
información del fitoplancton, del cual sólo de cono-
cían cuatro especies de Cyanophyceae, ya que los otros
grupos taxonómicos no habían sido estudiados.
Taba V. Laguna Quiñenco: Principales características de la comunidad fitoplanctónica durante los cuatro períodos de muestreo.
TabLe V. Quiñenco lake: Major characteristic of phytoplanktonic community, during the four sampling period.
Variables Verano Otoño Invierno Primavera
Riqueza específica 24 AP O 13
Número de taxa Chlorophyceae (3 spp) Bacillariophyceae (3 spp) Bacillariophyceae (7 sp) Bacillariophyceae (3 spp)
por grupo Euglenophyceae (2 spp)
Chrysophyceae (2 spp)
Número de
Desmidiaceae 15 l - 3
Indice fitoplanctónico
acumulativo 1,60 6,0 - 4,33
Taxa más
abundantes G. monotaenium Mallomonas sp. A. granulata D. divergens
X. antilopaeum
S. mandfeltii
S. tenera
Anabaena sp.
Anabaena sp.
Cymbella sp.
A. granulata
Densidad celular
(cél. -L*) promedio
S. tohopekaligense
102
C. affinis
Navicula sp.
Mallomonas sp.
S. tenera
Fragilaria sp.
Anabaena sp.
Navicula sp.
C. acutum
77.515
Diversidad fitoplanctónica de cinco lagos de la Región del Bío Bío: PArRa, O. ET AL.
Lago Lanalhue (Ver Tabla 6)
En este lago se determinó un total de 48 especies,
donde las Bacillariophyceae fueron las mejor representa-
das en número de especies (20) seguidas por las
Chlorophyceae (15); de éstas sólo cuatro fueron
Desmidiaceae. En general este lago presentó cierta uni-
formidad en la distribución temporal de las especies, lo
cual se evidencia en los valores que alcanza el JAF:; éste
osciló entre 5.5 en otoño y 9.33 en invierno.
De las 12 especies más frecuentes seis de ellas
corresponden a aquellas que presentan las mayores abun-
dancias, éstas son: Anabaena spiroides Klebhan,
Microcystis wessenbergii Komárek, R. lacustris, A.
granulata, M. distans. Las especies más representativas
en términos de frecuencia y abundancia son: A. spiroides,
A. granulata, M. wessenbergii, R. lacustris, M. distans y
S. schroeterii. En general, el plancton de este lago es bas-
tante uniforme durante el año.
En cuanto a la densidad celular, ésta varió desde
254.336 cél/L en otoño, y 1,135.260 en invierno. Los
máximos valores de abundancia en invierno fueron da-
dos por A. granulata (58,49%) y A. spiroides (23,51%).
La lista completa de las especies fitoplanctónicas
determinadas anteriormente para este sistema acuático se
encuentra en el informe de Dellarrosa $z Parra (1985).
Las principales especies que contribuyeron con una
biomasa superior al 90% fueron: M. aeruginosa, M.
elachista var. planctonica, G. lacustris, Anabaena sp., A.
granulata, M. distans, A. formosa, R. minuta,
Planctonema lauterbornii Schmidle y Monoraphidium
spp. Los autores establecen las asociaciones según el cri-
terio de Hutchinson (1967), determinándose dos grupos:
Plancton clorococcal eutrófico, Plancton cianofíceo
eutrófico.
En el presente estudio, el plancton primaveral es-
tuvo dominado por Cyanophyceae, Chlorophyceae y
Bacillariophyceae. El de verano por Cyanophyceae y le
siguen las otras dos clases ya mencionadas. Lo mismo
ocurre en otoño donde se hacen más notorias las diferen-
cias entre la primavera y las otras dos estaciones.
Sobre la base de los datos físico-químicos y datos
de productividad y composición del fitoplancton, este sis-
tema había sido caracterizado tróficamente como de un
estado intermedio entre la mesotrofia y la eutrofia
(Dellarossa 8 Parra, 1985).
Comparando con estudios anteriores (Dellarossa
dz Parra, 1985), el número de especies es casi el mismo,
pero existen algunas diferencias en la composición de
especies presentes. A diferencia de las lagunas Chica y
Grande de San Pedro, se observa una mayor estabilidad
de la estructura comunitaria del fitoplancton entre ambos
períodos estudiados. Prácticamente, los cambios de las
especies más frecuentes y abundantes son mínimos.
TabLa VI. Lago Lanalhue: Principales características de la comunidad fitoplanctónica durante los cuatro períodos de muestreo.
Tame VI Lanalhue lake: Major characteristic of phytoplanktonic community, during the four sampling period.
Variables Verano Otoño Invierno Ñ _—— Primavera á
Riqueza específica 19 22 28 25
Número de taxa
por grupo Chlorophyceae (6 spp) Bacillariophyceae (8 spp) Bacillariophyceae (11 spp) Bacillariophyceae (13 spp)
Bacillariophyceae (5 spp) Chlorophyceae (7 spp) Chlorophyceae (10 spp) Chlorophyceae (4 spp)
Cyanophyceae (3 spp)
Número de
Desmidiaceae S) 4 3 +
Indice fitoplanctónico
acumulativo 6,0 9 9,33 6,25
Taxa más
abundantes M. varians A.granulata A. granulata A. granulata
P. major
A. spiroides
A. granulata
R. lacustris
A. spiroides
M. distans
S. schroeterii
Densidad celular
(cél. -L*) promedio 303.195 254.336
M. wessenbergii
M. dikiei
D. divergens
A. spiroides
M. wessenbergii
A. spiroides
S. schoeterii
M. distans
R. lacustris
1.135.260 289.642
Gayana Bot. 56(2), 1999
Lago Lleu-Lleu (Ver Tabla VII)
El fitoplancton de este lago estuvo repre-
sentado por 44 especies, siendo el grupo de las
Bacillariophyceae el de mayor representación con
sus 24 especies, seguido de lejos por las
Chlorophyceae con sólo 9 especies: no existien-
do representación de la familia Desmidiaceae, lo
que resulta muy notable. El IAF no pudo ser cal-
culado por no estar representada esta familia.
Este lago es el que presenta mayor unifor-
midad temporal, tanto en términos de las espe-
cies más frecuentes y las más abundantes; esto
indica que las condiciones ambientales del lago
no cambian a través de las estaciones, como es
el caso de los otros cuatro lagos estudiados. Otro
aspecto que refuerza esto es que en las cuatro
estaciones siempre la especie más abundantes es
A. granulata, seguida por G. lacustris durante
tres estaciones del año.
La densidad celular varió de un valor de
43.461. cél/L en invierno a 215.147 cél/L en ve-
rano. En ambos valores y en general en las cua-
tro estaciones del año, la dominancia de A.
granulata es notoria, seguido por una
Cyanophyceae (G. lacustris).
Tata VII. Lago Lleu-Lleu: Principales características de la comunidad fitoplanctónica durante los cuatro períodos
de muestreo.
TabLe VIL Lleu-Lleu lake: Major characteristic of phytoplanktonic community, during the four sampling period.
Variables Verano Otoño _ Invierno Primavera
Riqueza específica 22 24 15 16
Número de taxa
por grupo Chlorophyceae (7 spp) Bacillariophyceae (14 spp) Bacillariophyceae (12 spp) Bacillariophyceae (9 spp)
Bacillannophyceae (7 spp) Chlorophyceae (3 spp) Cryptophyceae (2 spp) Cryptophyceae (3 spp)
Cyanophyceae (3 spp)
Número de
Desmidiaceae 0 0 0 0
Indice fitoplanctónico
acumulativo - - - -
Taxa más
abundantes A. granulata A. granulata A. granulata A. granulata
G. lacustris
D. divergens C. limneticus
M. elachista C. apiculata
E. fotti Peridinium sp.
G. lacustris
Densidad celular
(cél. -L*) promedio 215.147 174.865
G. lacustris
C. limneticus
D. divergens
S. schroeteri
Fragilaria sp.
Navicula sp.
Peridinium sp.
C. erosa
43.460 87.842
Una comparación mediante análisis con-
glomerados de los datos presentados en la ta-
bla 8, empleando datos presencia-ausencia de
las diferentes especies de microalgas seleccio-
nadas por su frecuencia de ocurrencia y/o por
su abundancia numérica (Figura 2), permite
104
reconocer 3 grupos de lagos: Grupo 1, com-
puesto por la Laguna Chica de San Pedro y el
Lago Lleu-lleu; Grupo 2, compuesto por el
Lago Lanalhue y la Laguna Grande de San Pe-
dro, y el Grupo 3, integrado sólo por la Lagu-
na Quiñenco.
Diversidad fitoplanctónica de cinco lagos de la Región del Bío Bío: PaRRa, O. ET AL.
Tasa VII Cuadro comparativo de la comunidad fitoplanctónica de los 5 lagos estudiados.
Taste VIM. A comparative analysis of the phytoplanktonic community of the 5 studied lakes.
Parámetros Laguna Chica Laguna Grande Laguna Lago Lago
Comunitarios de San Pedro de San Pedro Quiñenco Lanalhue Lleu-Lleu
Riqueza específica 39 57 39 48 = 44
Grupos taxonómicos Bacillariophyceae Chlorophyceae Chlorophyceae Bacillariophyceae Bacillarophyceae
con mayor riqueza Chlorophyceae Bacillariophyceae Bacillariophyceae Chlorophyceae Chlorophyceae
de especies Cyanophyceae Cyanophyceae Chrysophyceae Cyanophyceae Cyanophyceae
Taxa Cyanophyceae 4 S 1 5) 5
Taxa Chrysophyceae 1 l 2 Ss) 1
Taxa Xanthophyceae - - - - -
Taxa Dinophyceae 2, - 1 3 2
Taxa Cryptophyceae 2 3 1 2 3
Taxa Euglenophyceae - - 2 - -
Taxa Bacillariophyceae 15 19 10 20 24
Taxa Chlorophyceae 15 31 22 15 9
Taxa Desmidiaceae 9 13 16 4 -
Taxa marinos = - - 3 3
Indice acumulativo 4,33 4,38 2,43 12,0 -
fitoplanctónico
Especies más frecuentes
Especies más
abundantes
Promedio (cél.- L”)
Máxima densidad celular
y estación (cél.- L”)
M. elachista
G. lacustris
Cymbella sp.
Navicula sp.
D. subovalis
S. schroeterii
S. schroeterii
M. elachista
Fragllaria sp.
D. subovalis
Peridinium sp.
122.957
340.950
(verano)
M. aeruginosa
Mallomonas Sp.
A. formosa
A. granulata
Fragilaria sp.
M. distans
S. tenera
C. acutum
S. ecormis
S. dejectus
S. gracile
S. leptocladum
M. distans
A. granulata
E. fotti
S. schroeterii
M. contortum
487.849
1.074.230
(invierno)
Anabaena sp.
Mallomonas Sp.
A. granulata
S. tenera
A. granulata
G. monotaenium
Mallomonas sp.
D. divergens
X. antilopaeum
Anabaena sp.
TISIS
TTSUS
(primavera)
A. spiroides
M. wessenbergil
R. lacustris
C. erosa
A. granulata
Fragilaria sp.
M. distans
Navicula sp.
C. acutum
O. lacustris
S. gracile
S. leptocladum
A.granulata
A. spiroides
M. varians
M. dikiei
S.schroeteril
M. distans
M. wessenbergii
495.608
1.135.260
(invierno)
C. limneticus
G. lacustris
Peridinium sp.
C. ovata
C. erosa
A. granulata
N. viridula
Navicula sp.
Nitzschia sp.
S. schroeteri
A. granulata
G. lacustris
C.limneticus
D. divergens
M. elachista
Fragilaria sp.
130.328
205.147
(verano)
105
Gayana Bot. 56(2), 1999
O E
0 50
% Similitud
Quiñenco
Lanalhue
Grande
Lleu-Lleu
Chica
100
FiGURA 2. Dendrograma que agrupa los 5 lagos estudiados, empleando datos presencia-ausencia de las diferentes especies
de microalgas seleccionadas por su frecuencia de ocurrencia y por su abundancia numérica.
FicurE 2. Dendrogramme grouping the 5 studied lakes, using presence-absence information of selected microalgae
species per frequency and oceurrence and per numerical abundance.
CONCLUSIONES
Considerando que el componente fitoplanctónico
es un elemento capaz de reflejar íntegramente la in-
fluencia temporal y espacial de las condiciones am-
bientales que posee un ecosistema acuático, y así ser
muy útil para clasificar un cuerpo acuático, pode-
mos concluir lo siguiente:
1) De los tres cuerpos de aguas que poseían infor-
mación sobre el fitoplancton, se ha detectado im-
portantes cambios en la composición específica y
abundancias relativas de las especies, especialmen-
te en el caso de las lagunas Chica y Grande de San
Pedro y un leve cambio en el Lago Lanalhue. Estos
cambios se han reflejado mayormente en el grupo
de las algas verdes o Chlorophyceae, y dentro de
éste, particularmente en las Desmidiaceae, grupo
muy sensible a cambios de condiciones ambienta-
les, especialmente aquéllos asociados a contamina-
ción orgánica.
2) En los mismos tres lagos nombrados anterior-
mente se habían registrado floraciones acuáticas
(“blooms”), los cuales no se detectaron en el pre-
sente estudio. Los “blooms” detectados anterior-
106
mente han sido ocasionados por especies del géne-
ro Microcystis, que para el caso de Laguna Grande
de San Pedro correspondió a la especie M.
aeruginosa, para el Lago Lanalhue M. wessenbergil
y para la Laguna Chica de San Pedro, importantes
abundancias de B. braunii . Esta situación también
es un indicio que las condiciones ambientales de
estos lagos han cambiado, y esto se está reflejando
en la composición y abundancias de la comunidad
fitoplanctónica.
3) El análisis comparativo de los parámetros aso-
ciados a la comunidad fitoplanctónica de los cinco
lagos, muestra que cada uno de ellos presenta una
comunidad particular, con diferencias notables en-
tre ellos y por lo tanto no existe un patrón que los
asimile.
4) En ninguno de los lagos estudiados se detectaron
floraciones algales o abundancias relevantes de es-
pecies indicadoras de contaminación orgánica.
5) Se postula, sobre la base de la composición es-
pecífica, especies más frecuentes y más abundan-
tes, así como la densidad total del fitoplancton, la
siguiente clasificación trófica: oligotrofia para el
lago Lleu-Lleu, una mesotrofia a una ligera eutrofia
Diversidad fitoplanctónica de cinco lagos de la Región del Bío Bío: ParRa, O. ET AL.
para la laguna Chica de San Pedro, eutrofia para
Laguna Grande y Lanalhue y una condición trófica
particular, que correspondería a una distrofia pro-
ducto del material particulado orgánico y probable-
mente una importante concentración de material
húmico, para Laguna Quiñenco.
6) La clasificación numérica de los datos muestra
que el cuerpo de agua más diferente es Laguna
Quiñenco y las más afines Laguna Grande de San
Pedro y Lanalhue.
AGRADECIMIENTOS
Se agradece al Dr. Hugo Campos (q.e.p.d),
Dra. María Mardones, Dalba Avilés, Marco Cister-
nas, Elizabeth Araya, Ricardo Figueroa y Alberto
Araneda, por su valiosa ayuda en terreno y por sus
comentarios sobre el manuscrito. Esta investigación
fue financiada por los Proyectos FONDECYT N*
196-0600 y DIUC N* 96.310.022-1.1D.
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Fecha de publicación: 30.12.1999
108
Gayana Bot. 56(2): 109-113, 1999
ISSN 0016-5301
TYPIFICATION OF CEREUS NIGRIPILIS PHIL. (CACTACEAE)
FROM CHILE
TIPIFICACION DE CEREUS NIGRIPILIS PHIL. (CACTACEAE)
DE CHILE
Beat Ernst Leuenberger* € Urs Eggli**
ABSTRACT
The confusing taxonomic history of Cereus nigripilis Phil.
(better known as Trichocereus nigripilis or Echinopsis
nigripilis) is briefly discussed. It is shown that the type
specimen sheet at SGO is composed of heterogeneous
elements. The sheet contains a flower belonging to
Echinopsis (Trichocereus) and vegetative material of
Eulychnia sp. (probably E. breviflora). Aspecimen at HAL
is composed of stem and flower fragments all belonging to
the taxon intended in the description. A further specimen
at W is discussed. Lectotypification of the name Cereus
nigripilis is provided. The currently accepted name of this
taxon is Echinopsis nigripilis (Phil.) Friedrich € G. D.
Rowley.
KeYworbDs: Cactaceae, Cereus, Chile.
INTRODUCTION
Cactaceae are notorious for their often
fragmentary or totally lacking herbarium specimens.
Mixtures of material have caused confusions in the
application of names of Chilean cacti, e.2., in cases
discussed by Leuenberger £ Eggli (1996, 2000). A
similar, even more complicated case is Cereus
nigripilis Phil., a plant described by Philippi (1860:
23) from Chile with the range indicated as “Coquimbo
to Paposo” in the Atacama desert.
* Botanischer Garten $ Botanisches Museum Berlin-
Dahlem, Freie Universitaet Berlin, Koenigin-Luisestr. 6-8,
D-14191 Berlin, Germany. E-mail: LeuEzedat.fu-berlin.de
** Sukkulenten-Sammlung Zuerich, Mythenquai 88, CH-
8002 Zuerich, Switzerland. E-mail: urs.eggli Obluewin.ch
RESUMEN
Se discute la confusa historia taxonómica de Cereus
nigripilis Phil., taxon actualmente conocido como
Trichocereus nigripilis o Echinopsis nigripilis. Se mues-
tra la heterogénea composición del espécimen tipo en el
herbario SGO, compuesto por una flor de Echinopsis
(Trichocereus) y material vegetativo de Eulychnia sp. (pro-
bablemente E. breviflora). Otro espécimen en el herbario
HAL consiste de fragmentos de tallo y flor que concuer-
dan con la descripción dada en el protólogo. Se menciona
un espécimen del herbario W, Se hace la lectotipificación
del nombre Cereus nigripilis. El nombre actualmente acep-
tado es Echinopsis nigripilis (Phil.) Friedrich € G. D.
Rowley.
PALABRAS CLAVES: Cactaceae, Cereus, Chile.
The name Cereus nigripilis has been interpreted
controversially: Britton £ Rose (1920) placed it in
the synonymy of Trichocereus coquimbanus (Molina)
Britton € Rose, by itself a serious problem of
interpretation because Molina's Cactus coquimbanus
cannot be the same as the plant described by Britton
$ Rose, as already discussed by Ritter (1980).
Ritter (1965, 1980) placed Cereus nigripilis 11m
the synonymy of a different yet also highly
controversial older name based on a seedling plant
with unknown flower characters, Cereus spinibarbis
Otto ex Pfeiff. (1837). Ritter treated it as Trichocereus
spinibarbis (Otto ex Pfeiff.) E. Ritter. It should be noted
that Britton £ Rose (1920) had placed Cereus
spinibarbis in a different genus, as Eulychnia
spinibarbis (Otto ex Pfe1ff.) Britton € Rose. Both are
considered by Hunt (1992) as misapplied names and
109
Gayana Bot. 56(2), 1999
were listed as synonyms of Eulychnia breviflora Phil.
(1860), while Cereus nigripilis is not listed, and
Trichocereus nigripilis 1s referred to Echinopsis sp.
Hoffmann (1989) mentioned Cereus nigripilis as an
ambiguous name. Hunt (1999) provisionally accepts
Echinopsis spinibarbis and refers Cereus nigripilis to
Echinopsis sp.
Ritter's comment (Ritter, 1980, p. 1111, 1112,
under 7. coquimbanus) suggests that he saw the
herbarium material of Philippi's Cereus nigripilis at
SGO, but he appears to have been unaware of the generic
problem involved with this particular herbarium sheet.
At least he did not mention the genus £ulychnia in his
discussion of Cereus nigripilis and only concluded that
Philippi, included in Cereus nigripilis five different low
growing Trichocereus species from an area between
Los Vilos in the South and El Cobre in the north. These
would be, although notexplicitely listed by Ritter (1980)
T. litoralis (Johow) Looser, T. serenanus F. Ritter (=7.
coquimbanus sensu Britton € Rose), 7. spinibarbis
(Otto ex Pfeiff.) E. Ritter, 7. fulvilanus EF. Ritter, and T.
deserticola (Werderm.) Backeb.
During studies in the herbarium of the National
Museum of Natural History at Santiago de Chile
(SGO) in 1993 the authors became aware of the mixed
type material of Cereus nigripilis Phil. and annotated
the specimen (SGO 052682) as “flower of
Trichocereus sp., stem parts of Eulychnia sp.”. In 1995
the first author located an authentic specimen of Cereus
nigripilis Phil. in the herbarium of the Martin Luther
University at Halle, Germany (HAL), consisting of a
flower fragment and two areoles, all belonging to
Echinopsis (Trichocereus). Another, more doubtful
specimen consisting of one flower only, is extant at
the Natural History Museum in Vienna (W). This
rather confusing situation, as well as the difficulties
of segregation of taxa of Chilean Trichocereus and
Eulychnia in the herbarium and in the field, called for
a careful analysis of the protologue and of the type
material of Cereus nigripilis. Because Cereus nigripilis
will have priority over many later names, the effects
of the lectotypification of this name must be taken
into account: Eulychnia was established as a new genus
concurrently with the description of Cereus nigripilis,
with the single species E. breviflora. All other species
of Eulychnia have been described later and would
therefore potentially be threatened by the
prioritable C. nigripilis, should this name become
lectotypified with the vegetative material of the
specimen at SGO.
110
THE ORIGINAL DESCRIPTION OF
CEREUS NIGRIPILIS
The description of Cereus nigripilis Phil. (Fl.
Atacam.: 23. 1860) appears to be only partly based
on herbarium material and includes observed
characters, like the size of the plant (3-4 feet tall), the
branch diameter (3 inches), the rib number (12-13),
the rather dry and insipid fruit, and the small black
seeds of .5 lin. length. Vegetative characters include:
very short, brown areole wool turning gray, spine
number to 20, unequal, the shorter setiform to 10 lin.
(2,1 cm) long, the longest to 28 lin. (5.8 cm) long.
The flower is described as white, 12 cm long, with a
tube, the base densely covered with black hairs.
Philippi distinguishes the species from C. quisco (now
considered to be a synonym of Echinopsis chiloensis)
from the central provinces and gives the distribution
of Cereus nigripilis as “a Coquimbo usque ad Paposo
forte magis ad boream crescit” (from Coquimbo to
Paposo and perhaps growing much more to the north).
The protologue excludes the possibility of Cereus
nigripilis becoming confused with or even becoming a
synonym of Eulychnia breviflora due to the maximum
spine length of 5.8 cm, the large flower size and shape,
the black hairs, dry fruit, and the black seeds.
THE TYPE AND OTHER MATERIAL OF
CEREUS NIGRIPIEIS PHIL.
In the R.A. Philippi collection at SGO there is
a specimen (SGO 052682) without collector's name
or number but labelled in R. A. Philippi"s handwriting
as “Cereus nigripilis Ph.” from “Coquimbo Nov.
1853”. This sheet was annotated by Muñoz Pizarro in
Dec. 1945 as “Typus” (see also Muñoz Pizarro, 1960).
The locality and date coincide with R.A. Philippi's
itinerary of his trip to Coquimbo and further north
from November 1853 to November 1854 (Taylor $2
Muñoz Schick, 1994). The label can certainly be
attributed to R.A. Philippi (Fig. 1). A closer look at
the specimen, however, revealed that only the flower
definitely belongs to Echinopsis (Trichocereus). The
lower rib fragment has to be identified as Eulychnia
sp. due to the presence of a layer of palisade-like
sclereids and of globular sclereids in the cortex
(Leuenberger € Eggli, 1996; Nyffeler, Eggli $
Leuenberger, 1997; Leuenberger € Eggli, in press).
The upper rib fragment looks like Eulychnia as well
Typification of Cereus nigripilis: LEUENBERGER, B.E. $: U. EGGLI
but the scarce amount of tissue with only the epider-
mis left leaves some doubt. Microscopic investigation
will eventually make it possible to identify this
fragment beyond any doubt as well, as current studies
on epidermal characters of the group suggest (Nyffeler
áz Egeli, submitted).
The specimen at HAL is labelled “Cereus
nigripilis Ph., Coquimbo” in R.A. Philippi's
handwriting and stamped “R.A. Philippi: Chile”. It
contains a fragment of a flower and two areoles (Fig.
2). The flower fragments are from the delicate throat
of a large Echinopsis (Trichocereus) flower. The two
areoles with small pieces of epidermis and cortex still
attached, can be easily identified as belonging to the
same genus based on the anatomical characters
discussed above. There are no palisade-like sclereids.
The thick epidermis is clearly colliculate with sunken
stomata, just like that of recent herbarium specimens
of Echinopsis (Trichocereus) spp. from this area
(Nyffeler € Eggeli, submitted).
A Philippi specimen at Vienna (W) with the
sheet number 1889-126799 from the Reichenbach
collection is labeled “Cereus nigripilis Ph., Mlapel
prope Coquimbo”, and (printed) “Chili leg. Philippi”.
It consists of a flower, cut in two halves, which is
only 8.5 cm long and only sparsely short hairy. It does
not match the protologue in flower size, indument and
geographic origin and cannot be considered for the
lectotypification of the name.
The mixed nature of the material at SGO (SGO
052682) and the presence of a fragmentary but
homogeneous and more trustworthy duplicate at HAL
call for a careful lectotypification of the name Cereus
nigripilis. According to ICBN Art. 9.10 (Greuter d
al. 1994), the “name must remain attached to that part
which corresponds most nearly with the original
description or diagnosis”.
Comparison of the material SGO 052682 with
the original publication (Philippi, 1860) results in com-
plete harmony only as far as the flower characters are
concerned, 1.e., Philippi has exactly described the
flower. The description contains no vegetative
characters allowing to distinguish between the two
genera. However, the maximum spine length on the
lower rib fragment of the specimen at SGO (8 cm)
considerably exceeds the maximum indicated by
Philippi (5.8 cm), adding another argument to
demonstrate the mixture.
The description of the flower in the protologue
leaves no doubt that Eulychnia spp. can be excluded
from Philippi's concept of Cereus nigripilis. The only
two taxa of Eulychnia occurring in the Coquimbo
region are Eulychnia acida and E. breviflora, and both
have flowers which are maximum 5-6 cm long. In the
case of E. acida they are scaly with little pronounced
axillary hairs along the whole length of the pericarpel,
while £. breviflora has flowers which are completely
enveloped with conspicuous long but not black hairs.
Accordingly, Cereus nigripilis must be based primarily
on the floral material of the type specimens and
remains definitely a member of Echinopsis
(Trichocereus). Here we have at least two elements
older than 1860: Cactus coquimbanus Molina (1782),
and Cactus chiloensis Colla (1826). Since both of these
names present presently unresolved difficulties to
ascertain their correct application, we are yet unable
to say which status C. nigripilis will have when the
whole complex has been sufficiently studied. Pending
the taxonomic revision of the group, which needs to
consider also the more northern taxa 7. fulvilanus E.
Ritter, and 7. deserticola (Werdermann) Backeberg,
no details on the geographical distribution of the
species north and south of Coquimbo can be provided
for the time being.
LECTOTYPIFICATION, CURRENTLY
ACCEPTED NAME, AND SYNONYMS
In selecting the flower material at SGO as
lectotype for Cereus nigripilis and the material at HAL
as isotype, we follow Schumann's usage of the name
(Monatsschr. Kakteenk. 11: 26-29, cum fig., 1901;
ill. repeated in Gesamtbeschr. Kakt., Nachtraege, p.
21, 1903) by placing itin sequence with €. chiloensis
in his Gesamtbeschreibung. This choice is also
suggested by the epithet, which evidently points to
the black hairs on the flower tube described in the
protologue.
Echinopsis nigripilis (Phil.) Friedrich $ G. D.
Rowley, LO.S. Bull., 3(3): 96. 1974. o Cereus
nigripilis Phil., Fl. Atac. 23. 1860. TYPE: Chile:
“Coquimbo, Nov. 1853” [R. A. Philippi s.n.] (SGO
052682 pro parte, lectotype, here designated, flower
only, excluding the stem parts; HAL, isotype, without
date, including flower fragments and stem fragments)
(Fig. 2 and 3). o Trichocereus nigripilis (Phil.) Backeb.,
Cactaceae, Handb. Kakteenk. 2: 1145. 1959. o
Trichocereus coquimbanus (Molina) Britton € Rose
var. nigripilis (Phil.) Borg, Cacti (ed. 2): 181. 1951.
111
Gayana Bot. 56(2), 1999
ACKNOWLEDGMENTS
The authors wish to thank Mrs. M. Muñoz
Schick of the National Herbarium, Santiago de Chi-
le, for the permission to photograph the specimen of
Cereus nigripilis illustrated here, the curator of HAL
for the prolonged loan of material, and Mrs. B.
Schreiber (B) for photographic work.
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Fecha de publicación: 30.12.1999
14162
Typification of Cereus nigripilis: LEUENBERGER, B.E. € U. EcGLI
FiGurE 1. Photograph of herbarium sheet SGO 052682, of Cereus nigripilis Phil. at SGO (lectotype, flower only) (Photo B.
Leuenberger).
FiGurA 1. Fotografía de la carpeta de herbario de SGO (052682) de Cereus nigripilis Phil. (lectotipo, sólo flores) (Foto de
B. Leuenberger).
5 cm
RA Philippi: Chile
FicurE 2. Photograph of herbarium sheet of Cereus nigripilis Phil. at HAL (isotype) (Photo B. Schreiber).
FiGURA 2. Fotografía de la carpeta de herbario de Cereus nigripilis Phil. depositada en HAL (isotipo) (Foto de B. Schreiber).
1118
Gayana Bot. 56(2): 115-123, 1999
ISSN 0016-5301
VARIACION ALTITUDINAL EN LOS SINDROMES DE DISPERSION DE
SEMILLAS DE LA VEGETACION ANDINA DE LA CUENCA DEL RIO
MOLINA, CHILE CENTRAL (3395)
ALTITUDINAL VARIATION IN SEED DISPERSAL SYNDROMES OF THE AL-
PINE VEGETATION OF THE RIO MOLINA BASIN, CENTRAL
CHILE (338)
Lohengrin A. Cavieres!, Claudia Papic? y Carmen Castor?
RESUMEN
La dispersión de semillas es un proceso importante en el ciclo
de vida de las plantas. Dentro de las comunidades de plantas
usualmente están representados una amplia gama de mecanis-
mos de dispersión. En Chile, los síndromes de dispersión han
sido descritos para algunas comunidades boscosas, sin embar-
go, poco se sabe sobre los mecanismos de dispersión en la flora
andina. Considerando la importancia de los factores abióticos
en la estructuración de las comunidades andinas se espera que
los síndromes de dispersión bióticos disminuyan con la altitud
mientras que los síndromes abióticos aumenten. En este estudio
se presentan las tendencias altitudinales de diversos síndromes
de dispersión de semillas en la vegetación andina de Chile cen-
tral, en un transecto altitudinal desde los 2.100 a 3.700 m en la
cuenca del río Molina (Región Metropolitana). Se encontraron
103 especies a lo largo del transecto. La anemocoría fue el sín-
drome con mayor representación en todos los niveles
altitudinales, sin embargo, no se encontró ninguna tendencia
con la altitud. La zoocoría disminuyó significativamente con la
altitud y las especies sin síndrome son el segundo tipo más re-
presentado en todos los niveles altitudinales sin presentar nin-
guna tendencia. La autocoría y la barocoría son los síndromes
con menor representación dentro de todo el espectro analizado.
La autocoría aumenta significativamente con la altitud mientras
que la barocoría no presentó ninguna tendencia. Se concluye
que los síndromes bióticos disminuyeron con la altitud mientras
que los síndromes abióticos aumentaron.
PALABRAS CLAVES: Síndromes de dispersión, gradiente
altitudinal, Andes, Chile.
' Departamento de Botánica, Facultad de Ciencias Natura-
les y Oceanográficas, Universidad de Concepción, Casilla
160-C, Concepción, Chile. e-mail: Icaviere Qudec.cl.
? Departamento de Biología, Facultad de Ciencias, Univer-
sidad de Chile.
ABSTRACT
Seed dispersal is an important process in the life-cycle
of plants. Plant communities usually include a wide
range of seed dispersal mechanisms. In Chile, seed dis-
persal syndromes have been described for some forest
communities, but little is known about seed dispersal
mechanisms in the Andean flora. Considering the im-
portance of abiotic factors on the determination of al-
pine communities, a trend for increasing abiotic seed
dispersal syndromes with elevation is expected. In this
study we show the altitudinal tendencies of diverse seed
dispersal syndromes in the Andean vegetation of cen-
tral Chile, from 2100 to 3700 m elevation in the rio
Molina basin (Metropolitan Region). 103 species were
found on the transect. Anemocory was the most abun-
dant seed dispersal syndrome and showed no tendency
in relation to elevation. Zoocory significantly decreased
with elevation and species without seed dispersal syn-
drome were the second most common syndrome at all
elevations, without showing any relationship with el-
evation. Autocory and barocory were the seed dispersal
syndromes with minor representation. Autocory showed
a significant tendency to increase with elevation, while
barocory showed no relation with elevation. Biotic seed
dispersal syndromes decreased with elevation, while
abiotic ones increased.
Keywokbs: Seed dispersal syndromes, altitudinal gradient,
Andes, Chile.
INTRODUCCION
La dispersión de semillas es un proceso funda-
mental en el ciclo de vida de las plantas (Howe dz
Westley, 1997). Por un lado la dispersión de semillas
es una de las vías por las cuales se realiza el intercam-
bio genético dentro y entre poblaciones (Hamrick kz
MIS
Gayana Bot. 56(2), 1999
Loveless, 1986). Por otro lado, la dispersión de semillas
permite la exploración espacial de la heterogeneidad del
ambiente permitiendo la llegada de nuevos propágulos
de una especie a nuevos habitats (Estrada € Fleming,
1986). La llegada de propágulos a sitios adecuados para
la sobrevivencia de las plántulas facilita el mantenimien-
to de una población y permite la colonización de nuevas
áreas (Howe 4 Smallwood, 1982). La dispersión de se-
millas representa entonces un prerrequisito para la
sobrevivencia de las especies (Fenner, 1985).
Dentro de las comunidades de plantas usual-
mente están representados una amplia gama de me-
canismos de dispersión. Sin embargo, la proporción
de especies que usa un determinado tipo de mecanis-
mo de dispersión cambia de una comunidad a otra, y
muchas veces es posible reconocer ciertas tendencias
al interior de las comunidades, lo que está íntima-
mente ligado a la historia evolutiva y ecológica de las
especies que componen una determinada comunidad
(Herrera, 1986). Por ejemplo, Willson et al. (1990)
encontraron que en zonas con tipos de vegetación si-
milar, pero ubicadas en distintos continentes, tienen
una representación desigual de los diferentes
síndromes de dispersión de semillas. La mayoría de
las especies en los bosques de coníferas de Nueva
Zelanda presentan síndrome de dispersión por
vertebrados, mientras que en los bosques de conífe-
ras de Norteamérica el síndrome más común es la
dispersión por viento (Willson et al., 1990).
En Chile, los síndromes de dispersión han sido
descritos para comunidades boscosas como el bosque
templado de Chiloé (Villagrán et al., 1986; Armesto
$ Rozzi, 1989) y el matorral mediterráneo de Chile
central (Hoffman et al., 1989; Hoffmann € Armesto,
1995). Sin embargo, poco se sabe sobre los mecanis-
mos de dispersión en la flora andina.
Las zonas de alta montaña se caracterizan por
la rigurosidad de las condiciones climáticas. Las ba-
jas temperaturas, los fuertes vientos, los altos niveles
de radiación y la corta duración del período favorable
para el crecimiento de las plantas son las principales
características de estos ambientes (Billings, 1972,
1974; Bliss, 1971, 1985). Muchas de estas caracterís-
ticas climáticas cambian con la altitud, determinando
variaciones como disminución de la riqueza de espe-
cies (MacArthur, 1972), cambios en las formas de vida
(Squeo et al., 1993), cambios en los mecanismos de
polinización y sistemas reproductivos (Arroyo et al.,
1983; Arroyo 4 Squeo, 1990), etc. Por ejemplo, las
temperaturas disminuyen y la velocidad del viento au-
116
menta con la altitud, determinando que a mayores
altitudes las plantas tiendan a crecer más cerca del sue-
lo, evadiendo los efectos del fuerte viento y las bajas
temperaturas del aire (Cavieres et al., 1998). El espec-
tro de especies y formas de vida que son capaces de
tolerar tales condiciones de viento y temperatura es muy
limitado (Squeo ef al., 1991, 1996) de modo que la
riqueza de especies y la diversidad de formas de vida
disminuye con la altura (Billings ££ Mooney, 1968;
Billings, 1974; Squeo et al., 1993). La disminución de
riqueza y abundancia de organismos que habitan hacia
mayores altitudes también se manifiesta en los anima-
les (Billings ££ Mooney, 1968; Bliss, 1971). Conside-
rando, entonces, la disminución de eventuales agentes
dispersores y el aumento en la importancia de los fac-
tores abióticos, en particular de la velocidad del viento,
en la determinación de la estructura de la biota hacia
mayores alturas se podría esperar que el valor de im-
portancia de la dispersión por viento aumente con la
altitud, mientras que la dispersión biótica disminuya
con la altitud. El objetivo de este trabajo es discutir
tendencias altitudinales en la incidencia de los diversos
síndromes de dispersión de semillas en la vegetación
andina de la cuenca del río Molina, Chile central.
MATERIALES Y METODOS
El presente trabajo se realizó en un transecto
altitudinal en la cuenca del río Molina, en las inme-
diaciones del centro invernal de Ski Valle Nevado,
Chile central (33%20" S, 7016" W). Chile central po-
see un clima tipo mediterráneo (di Castri € Hajek,
1976) caracterizado por una marcada estacionalidad
tanto en las temperaturas como en las precipitacio-
nes, además de una alta variabilidad interanual en es-
tas últimas (Aceituno, 1990). Dentro de esta zona de
clima tipo mediterráneo hacia las altas cumbres de
los Andes se desarrolla un clima de alta montaña
(Santibáñez £ Uribe, 1990). A 2.600 m la temperatu-
ra media anual es alrededor de 6,5%C, con temperatu-
ras medias mensuales que varían entre una máxima
promedio de 10,0%C y una media mínima de —1,0%C
(Cavieres 8 Arroyo, 1999). A 3.150 m la temperatu-
ra media anual es de alrededor de 3%C, con tempera-
turas medias mensuales que varían entre una máxima
promedio de 7,0%C y una media mínima de -2,5%C
(Cavieres $ Arroyo, 1999). En relación a las precipi-
taciones, éstas ocurren principalmente en forma de nie-
ve durante el invierno, con estimaciones de precipitacio-
Síndromes de dispersión en los Andes: CAvIEREs, L., C. Papic Y C. CASTOR
nes totales que fluctúan entre los 715 mm al año para las
zonas de baja cordillera, hasta 913 mm anuales en las
zonas más altas de la cordillera (Santibáñez € Uribe,
1990). Aunque las precipitaciones se concentran princi-
palmente en los meses de invierno, en las zonas de ma-
yor altitud suelen ocurrir tormentas de verano, con gra-
nizo y rayos (Rozzi ef al., 1989).
A partir de los 2.100 m, que corresponde al lími-
te inferior de la vegetación andina (Arroyo ef al.. 1981),
cada 100 m de altitud se realizaron 18 transectos de in-
tercepto de punto de 50 m de largo cada uno. Los
transectos se realizaron en laderas de exposición S-SW,
ubicándose en forma perpendicular a la pendiente y se-
parados uno de otro en forma aleatoria. El muestreo de
vegetación se realizó hasta los 3.700 m que corresponde
al límite superior de vegetación (Arroyo et al., 1981).
En cada transecto se registraron las especies presentes
cada 50 cm. Si bien con el método de los transectos no
se colectan todas las especies presentes a una determina-
da altitud, éstos sólo dejan fuera las especies raras y/o
con una distribución muy local dentro de una ladera, lo
cual no influiría mayormente en la determinación de los
síndromes de dispersión más comunes.
Para determinar el síndrome de dispersión de
cada una de las especies encontradas en cada uno de
los niveles altitudinales, se realizó una búsqueda bi-
bliográfica de las monografías disponibles, con lo cual
se caracterizaron morfológicamente frutos y semillas.
De acuerdo a ello cada especie fue clasificada en una
de las categorías propuestas por Van der Pijl (1982) y
que se detallan a continuación:
Autocoría: Dispersión por la misma planta, gracias a
la expulsión activa de las semillas.
Anemocoría: Dispersión por viento, donde los
propágulos presentan adaptaciones morfológicas es-
pecíficas (sacos de aire, plumas, alas, etc.).
Barocoría: Dispersión por gravedad. Aquí se inclu-
yen aquellos propágulos en donde la literatura descri-
be que son dispersados por la fuerza de gravedad,
como el caso de los frutos de gran tamaño y peso.
Zoocoría: Dispersión a través de animales por
epizoocoría mediante adhesión al cuerpo del animal
gracias a estructuras especiales en los propágulos (por
ej. ganchos) o por endozoocoría mediante dispersión
interna por el consumo del propágulo por parte del
animal (principalmente vertebrados).
Sin síndrome: La semilla no presenta especialización
morfológica asociada particularmente con la disper-
sión. Dentro de esta última categoría se incluyen to-
das aquellas especies que no presentan algún rasgo
morfológico como para ser clasificadas dentro de al-
guna de las primeras categorías, aún sabiendo que,
por ejemplo, las semillas pequeñas puedan ser disper-
sadas por viento. Sin embargo, características como
el tamaño de la semilla se asocian principalmente con
otros aspectos de la historia de vida, que no necesa-
riamente pueden ser vistos específicamente como una
adaptación a la dispersión (Willson et al., 1990).
Para determinar la existencia de tendencias
altitudinales se realizaron análisis de regresión lineal
para cada síndrome por separado, considerando sólo
las altitudes en las cuales el síndrome analizado esta-
ba presente. Los análisis se realizaron con el software
estadístico SYSTAT 6.0.
RESULTADOS
Se registraron un total de 103 especies entre
los 2.100 y 3.700 m de altitud, agrupadas en 68 géne-
ros correspondientes a 35 familias (Apéndice). Las
familias más representadas son Asteraceae (22 espe-
cies), Fabaceae (10 especies), Poaceae (10 especies)
y Apiaceae (6 especies).
La autocoría y la barocoría fueron los
síndromes con menor representación dentro de todo el
espectro analizado (Fig. 1). La autocoría fluctuó entre
0% a varias altitudes (e.g., 2.100, 2.200, 3.600), a un
máximo de 22,2% a 2.500 m, presentando una tenden-
cia altamente significativa (Tabla 1) a aumentar con la
altitud (Fig. 1). La barocoría no registró ninguna ten-
dencia significativa con la altitud (Tabla 1), presentán-
dose un máximo de 8,7% a 2.700 m para luego dismi-
nuir a 0% a partir de los 3.100 m (Fig. 1). La anemocoría
fue el síndrome con mayor representación en todos los
niveles altitudinales (Fig. 1), fluctuando entre un 33%
a 3.500 m a un máximo de 100% a 3.700 m. Sin em-
bargo, no se encontró ninguna tendencia significativa
con la altitud (Tabla 1). Por su parte, la zoocoría dismi-
nuyó sienificativamente con la altitud (Tabla 1), con
valores que fluctuaron entre un máximo de 17,6% a2.100
m a un mínimo de 0% a partir de los 3.400 m de altitud.
Las especies sin síndrome fueron el segundo tipo más re-
presentado en todos los niveles altitudinales (Fig. 1), fluc-
tuando un 0% a 3.600 m a un 44% a 3.400 m. No se obser-
vó ninguna tendencia significativa con la altitud (Tabla D..
17
Gayana Bot. 56(2), 1999
Tarta L Relación a través de regresión lineal de los síndromes de dispersión de semillas con la altitud. (*) Indica
diferencia significativa (p < 0,05). n= N” altitudes en que el síndrome está presente.
TarLe 1 Linear regressions of seed dispersal syndromes with elevation. (*) Indicate significant differences (p < 0.05).
n = N* elevations in wich the syndrome is present.
Síndrome n mr O Pp
Autocoría 11 0.778 0.005 +
Barocoría 10 0.023 0,949
Anemocoría 16 0.391 0,134
Zoocoría 11 0.869 0,001 +
Sin síndrome 16 AOS OIAAAOOSO
AUTOCORIA BAROCORIA
100 — y 100
80 —| | Sl
| |
S 60 l | 3 S0-
| $ IS a
2 40y O
| | |
| 20 —
20 — |
| 07 | o y
INS ; IR IS O II OS)
RL SAS PS
Altitud (msnm) Altitud (msnm)
ANEMOCORIA Ad ZOOCORIA
80 y
5 3
2 e “0,
i
20 +
|
(o)
SAA SOS OS So E A
Altitud (msnm) Altitud (msnm)
SIN SINDROME
100 —
S
3
E
SSA
| Altitud (msnm)
Eicura 1. Variación altitudinal de diferentes síndromes de dispersión de semillas en la vegetación andina de la cuenca del
río Molina, Andes de Chile central (33? S).
FicurE 1. Altitudinal variation of seed dispersal syndromes in the alpine vegetation of rio Molina basin, central Chile
(33 S).
118
Síndromes de dispersión en los Andes: CAVIERES, L., C. Papic Y C. CAasTrOR
DISCUSION
Los resultados demuestran un aumento signifi-
cativo en síndromes abióticos de dispersión de semi-
llas a medida que se avanza en altura, mientras que la
disminución de los mecanismos bióticos concuerda con
lo esperado si consideramos que la rigurosidad climática
hacia mayores altitudes determina una menor diversi-
dad de vertebrados que pudieran actuar como agentes
de dispersión (Frantzen $: Bouman, 1989).
El aumento de la autocoría con la altitud puede
deberse en parte a los valores de importancia que pre-
senta este síndrome entre los 3.200 a 3.500 m gracias a
la presencia en estas altitudes de especies del género
Oxalis y Viola, conocidos por su capacidad autocora
(Ridley, 1930). Un resultado similar fue documentado
por Willson et al. (1990), quienes estudiando los
síndromes de dispersión en una serie de comunidades
templadas encontraron que en praderas de altura la dis-
persión balística (autocoría) aumentaba con la altitud.
El aumento significativo de este síndrome con la alti-
tud sugiere una mayor independencia de las plantas de
mayores alturas a cualquier tipo de agentes de disper-
sión. A pesar que la barocoría presenta bajos valores en
los niveles altitudinales inferiores, existe una tendencia
significativa a la disminución con la altura. Esto se debe
a que las especies catalogadas con este síndrome (e.g.
Anarthrophyllum cumingit, ver Apéndice) sólo se dis-
tribuyen en altitudes inferiores a los 3.000 m. Sin em-
bargo, la importancia de este síndrome en mayores
altitudes podría estar subestimada si consideramos los
ejemplos de Laretia acaulis y Anarthrophyllum
gayanum, para los cuales se ha observado que sus se-
millas se encuentran sobre el mismo cojín, las cuales
podrían caer hacia los bordes del cojín llevadas princi-
palmente por agentes gravitatorios.
Al considerar que en altitudes superiores a
los 3.000 m los vientos son muy fuertes (Bliss, 1985),
se esperaba un aumento significativo de la anemocoría
con la altitud. Aunque a 3.700 mel 100% de las espe-
cies se asocia a anemocoría, este porcentaje corre:-
ponde a la presencia de una sola especie, Bromus
setifolius. Sin embargo, a pesar de ser el síndrome
más importante no se encuentra una relación signifi-
cativa con la altura, sugiriendo que tal vez éste no
resulte ser la mejor estrategia para la dispersión de las
semillas en ambientes alpinos. En efecto, si conside-
ramos los fuertes vientos en las zonas de alta monta-
ña es posible que las semillas sean transportadas a
sitios no aptos para una germinación y establecimien-
to exitosos. Es posible entonces que síndromes como
autocoría, que muestran máximos entre los 3.400 y
los 3.500 m justo donde la anemocoría disminuye (o
barocoría, que podría estar subestimado en este análi-
sis), se presenten como una mejor alternativa para la
dispersión de semillas.
Frantzen 4 Bouman (1989) en un estudio simi-
lar de variación altitudinal de los síndromes de disper-
sión incluyen dentro de la categoría de anemocoría una
sub categoría denominada “wind-dispersed without
adaptations” (wwa), que corresponde a semillas cuyo
vector de dispersión efectivamente es el viento, pero
que no presenta adaptaciones particulares para ello.
Dentro de los géneros comunes en esta categoría po-
dríamos nombrar a Azorella, Cerastium, Juncus y
Sisyrinchium, los cuales hemos preferido mantener
dentro de la categoría “sin síndrome” ya que en este
estudio no estamos evaluando el vector efectivo de dis-
persión y tampoco se tienen datos sobre el vector de
dispersión en cada uno de los casos mencionados.
La categoría “sin síndrome” resultó ser,
sorprendentemente, la segunda más relevante. Esto
sugiere que una parte importante de los propágulos
de las especies de zonas alpinas no presentan adapta-
ciones morfológicas obvias que permitan asociar un
síndrome característico de dispersión. Willson et al.
(1990) también encontró que en praderas alpinas, la
mayoría de las especies no presentan adaptaciones
obvias a algún agente de dispersión. En forma simi-
lar, Savile (1972) comenta que en las tundras árticas
la mayoría de los propágulos de las especies carecen
de un síndrome de dispersión obvio. Esto sugiere que
la dispersión a larga distancia no sería una estrategia
ventajosa en este tipo de ambientes. Marchand 4
Roach (1980) han documentado que la dispersión de
semillas en especies alpinas es muy limitada, con dis-
tancias de dispersión menores de 1 m. Los ambientes
alpinos son hábitat espacialmente muy heterogéneos
(Billings, 1974) y los sitios para efectuar un recluta-
miento seguro están asociados a perturbaciones de
pequeña escala (Chambers et al., 1990; Chambers,
1993) o a la presencia de individuos adultos que
ejercen un efecto nodriza (Billings, 1974; Cavieres
et al., 1998). En ambos casos la dispersión a larga
distancia sería menos efectiva. Las perturbaciones
de pequeña escala son temporal y espacialmente muy
impredecibles (Fox, 1981; McGraw á Vavrek,
1989), de modo que una dispersión a larga distan-
cia no asegura la llegada a un sitio adecuado para el
reclutamiento. A su vez, la dispersión a larga dis-
119
Gayana Bot. 56(2), 1999
tancia alejaría las semillas de un eventual efecto
nodriza ejercido por la planta madre. Una alternati-
va sería lá dispersión temporal de las semillas, a
través de mecanismos de latencia que permitan es-
perar la ocurrencia de perturbaciones de pequeña
escala que favorecen el reclutamiento (Onipchenko
et al., 1998; Cavieres, 1999) o bien distribuir tem-
poralmente la germinación disminuyendo las pro-
babilidades de competencia entre hermanos (ElIner,
1985a, 1985b; 1987a, 1987b).
La evolución de la flora andina ha estado ínti-
mamente ligada a los complejos eventos geológicos
y climáticos, tales como el levantamiento andino y
los períodos glaciales, que en los Andes del centro
y sur de Chile han ocurrido repetidamente durante
el cuaternario (Clapperton, 1994). En el último
máximo glacial (18.000 años A.P.), la línea de nie-
ves habría descendido 800-1.000 m aproximada-
mente (Clapperton, 1994), con lo que se podría
suponer que con un avance de los hielos hasta
aproximadamente los 3.000-2.800 m durante el
último máximo glacial, los pisos altitudinales de
vegetación hayan descendido a altitudes inferio-
res. En estas condiciones, las bajas altitudes podrían
ser la fuente de especies para la recolonización
postelacial de la vegetación. Esta recolonización
debiera estar asociada a ciertos mecanismos de
dispersión de semillas que le permitiera a las plan-
tas realizar este avance. Con ello podría esperarse
que en aquellos niveles altitudinales en que el pro-
ceso de recolonización es más reciente (mayores
alturas) el valor de importancia de la dispersión
biótica de semillas sea mínimo, ya que por razo-
nes climáticas, escasez de alimento y refugio, los
agentes de dispersión biótica, principalmente los
vertebrados, disminuirían con la altura. Los patro-
nes descritos en este estudio sugieren que la llega-
da de propágulos a los pisos vegetacionales de
mayor altitud habría sido a través de vectores
abióticos, lo que habría permitido la recolonización
de estos pisos a partir de elementos refugiados a
menor altitud.
AGRADECIMIENTOS
Investigación financiada por FONDECYT N*
2950072 (LC). La redacción de este trabajo ha sido
apoyada por la Cátedra Presidencial en Ciencias de
Mary Kalin Arroyo.
120
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Gayana Bot. 56(2), 1999
APÉNDICE: Listado de especies y su síndrome de dispersión de semillas asociado en plantas encontradas en un transecto
altitudinal entre los 2.100 a 3.700 m en la cuenca del río Molina, Chile central (33? S). A: Autocoría; B: Barocoría; W:
Anemocoría; Z: Zoocoría; SS: Sin síndrome.
FAMILIA
ESPECIE
SINDROME
Amaryllidaceae
Apiaceae
Asclepiadaceae
Asteraceae
Berberidaceae
Brassicaceae
Calyceraceae
Caryophyllaceae
Chenopodiaceae
Convolvulaceae
Ephedraceae
Euphorbiaceae
Fabaceae
122
Alstroemeria pallida Graham
Rhodophiala phycelloides (Herb.) Hunz.
Azorella madreporica Clos
Azorella monantha Clos
Bowlesia tropaeolifolia Gill. et Hook.
Laretia acaulis (Cav.) Gill. et Hook.
Pozoa coriacea Lag.
Sanicula graveolens Poepp. ex DC.
Cynanchum mucronatum (Dene.) Reiche
Calopappus acerosus Meyen
Chaetanthera euphrasiodes (DC.) Meigen
Chaetanthera pusilla (D. Don.) Hook. et Arn.
Chuquiraga oppositifolia D. Don
Erigeron andicola DC.
Erigeron leptopetalus Phil.
Haplopappus anthyloides Meyen et Walp.
Haplopappus schumannii (O.K.) Br. et Clark
Hypochaeris tenuifolia (Hook et Arn.) Griseb.
Leucheria congesta D. Don
Mutisia sinuata Cav.
Nardophyllum lanatum (Meyen) Cabrera
Nassauvia aculeata (Less) Poepp. et Endl.
Nassauvia lagascae (D. Don) Meigen
Nassauvia pyramidalis Meyen
Perezia carthamoides (D. Don) Hook. et Arn.
Senecio bustillosianus J. Remy
Senecio eruciformis J. Remy
Senecio francisci Phil.
Senecio looseri Cabrera
Senecio pentaphyllus J. Remy
Taraxacum officinale Weber ex F.H. Wigg.
Berberis empetrifolia Lam.
Menonvillea hookerí Rollins
Thlaspi magellanicum Comm. ex Poir.
Nastanthus caespitosus (Phil.) Reiche
Nastanthus spathulatus (Phil.) Miers.
Arenaria rivularis Phil.
Cerastium arvense L.
Chenopodium sp.
Convolvulus arvensis L.
Ephedra chilensis K. Presl.
Euphorbia collina Phil.
Adesmia capitellata (Clos) Hauman
Adesmia exilis Clos
Adesmia montana Phil.
Adesmia mucronata Hook. et Arn.
Adesmia sp.
Anarthrophyllum cumingit (Hook. et Arn.) E. Phil.
Anarthrophyllum gayanum (A. Gray) Jacks.
Astragalus curvicaulis (Clos) Reiche
Lathyrus subandinus Phil.
Vicia sp.
Síndromes de dispersión en los Andes: CavIEREs, L., C. PapIC Y C. CASTOR
Hydrophyllaceae
Iridaceae
Juncaceae
Labiatae
Liliaceae
Loasaceae
Malvaceae
Onagraceae
Oxalidaceae
Plantaginaceae
Poaceae
Polemoniaceae
Polygalaceae
Polygonaceae
Portulacaceae
Ranunculaceae
Rhamnaceae
Rosaceae
Rubiaceae
Santalaceae
Scrophulariaceae
Violaceae
Phacelia secunda J.F. Gmel.
Olsynium junceum (E. Mey ex K. Presl.) Goldblatt
Olsynium philippii (Klatt.) Goldblatt
Solenomelus segethii (Phil.) Kuntze
Juncus sp.
Luzula racemosa Desv.
Stachys albicaulis Lindl.
Nothoscordum andinum (Poepp.) Fuentes
Tristagma bivalve (Lindl.) Traub
Loasa caespitosa Phil.
Nototriche compacta (A.Gray) A.W. Hill
Gayophytum humile A. Juss.
Oxalis compacta Gillies et Hook
Oxalis squamata Zucc.
Plantago barbata G. Forster
Plantago uniglumis Wallr. ex Walp.
Bromus catharticus Vahl.
Bromus setifolius J. Presl.
Festuca magellanica Lam.
Hordeum comosum J. Presl.
Phleum alpinum L.
Poa holciformis J. Presl.
Poa sp.
Rytidosperma virescens (E. Desv.) Nicora
Stipa crysophylla E. Desv.
Stipa pogonathera E. Desv.
Collomia biflora (Ruiz et Pavón) Brand
Microsteris gracilis (Hook) Greene.
Polygala gnidioides Wild.
Polygonum aviculare L.
Calandrinia andicola Gillies ex Hook. et Arn.
Calandrinia caespitosa Gill. ex Arn.
Calandrinia cistiflora Gil. ex Arn.
Montiopsis potentilloides (Barneoud) D.I. Ford
Montiopsis sericea (Hook. et Arn.) D.I. Ford
Montiopsis umbellata (Phil.) D.I. Ford
Barneoudia chilensis Gay
Barneoudia major Phil.
Discaria nana (Clos) V. et H. ex Weberb
Acaena alpina Poepp. ex Walp.
Acaena pinnatifida Ruiz et Pavón
Acaena splendens Hook. et Arn.
Galium eriocarpum Bartl. ex DC.
Quinchamalium chilense Mol.
Quinchamalium parviflorum Phil.
Calceolaria biflora Lam.
Calceolaria purpurea Graham
Melosperma andicola Benth.
Viola atropurpurea Leyb.
Viola philippi Leyb.
SS
A A AE ES SISI
Gayana Bot. 56(2):125-135, 1999
ISSN 0016-5301
CATALOGO DE LA FLORA VASCULAR DEL MONUMENTO
NATURAL CONTULMO, CHILE
CATALOGUE OF THE VASCULAR FLORA OF THE NATURAL MONUMENT
CONTULMO, CHILE
Carlos M. Baeza , Clodomiro Marticorena y Roberto Rodríguez
RESUMEN
El Monumento Natural Contulmo es un área protegida por
la SNASPE, y se ubica en una de las estribaciones de la
Cordillera de Nahuelbuta. Su flora es muy interesante por-
que representa un relictus del bosque valdiviano húmedo
situado más al sur. Se consideró como área de estudio los
37%59"-38%01*S y los 73%15”-73%05"W, la cual incluye el
Monumento Natural Contulmo y un área aledaña. Se do-
cumenta la presencia de 288 especies de plantas vasculares,
incluyendo 26 Pteridophyta, 1 Pinophyta, 203
Dicotyledoneae y 58 Monocotyledoneae. Del total de es-
pecies, 25,3% son endémicas, 57,6% nativas y 17,0% ad-
venticias. Las familias mejor representadas son:
Compositae, Scrophulariaceae, Myrtaceae y Gramineae.
PALABRAS CLAVES: Contulmo, flora, conservación.
INTRODUCCION
El Monumento Natural Contulmo se encuen-
tra ubicado en el límite entre las provincias de Arauco
y Malleco y comunas de Contulmo y Purén.
Administrativamente depende de la IX Región. Tiene
una superficie de 82 ha. Los suelos del área corres-
ponden a la serie Nahuelbuta, es decir, suelos
inmaduros, de buen drenaje y texturas moderadamente
finas muy susceptibles de ser erosionados (Fuenzalida
Ponce, 1965). La zona se caracteriza por presentar un
clima templado-húmedo sin meses secos. La influen-
cia del mar y de la Cordillera de Nahuelbuta determi-
nan abundantes precipitaciones del orden de los 2000
mm anuales, concentradas entre abril y septiembre
(Fuenzalida Villegas, 1965; Hajek « Di Castri, 1975;
' Departamento de Botánica, Casilla 160-C, Universi-
dad de Concepción, Chile
ABSTRACT
Monumento Natural Contulmo comprises part of the
Chilean national parks and reserves system, and is located
in the seaward foothills of the Cordillera Nahuelbuta. The
flora of this reserve is of considerable interest as it
represents an outlier of the Valdivian rain forest which is
typical of more southerly latitudes. This note reports a flo-
ral list for the reserve and its environs (37%59'-38%01*S and
73%05'-73%15"W). Herein are documented 288 species of
vascular plants, including 26 Pteridophyta, 1 Pinophyta,
203 Dicotyledoneae, and 58 Monocotyledoneae. Of these,
25.3% are endemic, 57.6% native, and 17% introduced.
The most frequently represented families were Compositae,
Scrophulariaceae, Myrtaceae and Gramineae.
Keywokrbs: Contulmo, flora, conservation.
Schulmeyer, 1978). El área se encuentra ubicada en
una de las estribaciones del cordón montañoso de la
Cordillera de Nahuelbuta y posee una topografía que
se caracteriza por fuertes pendientes. El material
parental está formado básicamente por rocas
metamórficas micáseas (Hervé et al., 1976). La pre-
sencia de abundante vegetación y la topografía escar-
pada hacen posible la existencia de numerosos esteros,
constituyendo una red de drenaje en forma paralela
que con dirección norte-sur evacuan sus aguas en el
estero Medina que cursa paralelamente al camino
público en la parte baja del área. Esta exuberante ve-
getación presenta múltiples posibilidades de propor-
cionar educación ambiental y recreación en un entor-
no natural de características notables. El paisaje, don-
de predominan enormes árboles como ulmos, robles,
coigiies, tineos y otros mayores de 30 m de altura,
además de la flora arbustiva y herbácea, constituye
una muestra del bosque húmedo valdiviano de un in-
apreciable valor ecológico, esto último tanto por la
Gayana Bot. 56(2), 1999
variedad de especies vegetales nativas como por al-
bergar una fauna asociada característica de estos am-
bientes. Con el objeto de otorgar facilidades para la
recreación, se han habilitado áreas de picnic y se han
construido senderos recreativos que permiten al visi-
tante recorrer la unidad y conocer sus recursos. El
Monumento Natural Contulmo constituye un relicto
del bosque valdiviano húmedo, el cual tuvo una dis-
tribución mucho mayor en el pasado. Florísticamente
corresponde al bosque de tipo laurifolio valdiviano
(Gajardo, 1994) donde predominan en el estrato
arbóreo ulmos, lingues, avellanos, robles, coigúes,
canelos, tepas, tineos, avellanillos, laureles, olivillos
y ciruelillos. En el estrato medio encontramos lumas,
arrayanes, pitras, tiacas y otras. En el sotobosque se
encuentran especies de corcolenes, taiques, además
de numerosas enredaderas como el copihue, voqui,
coguil y la quilaneja. Un aspecto muy interesante desde
el punto de vista vegetacional es la presencia de una
eran diversidad de helechos, donde abunda la palmilla,
costilla de vaca, palito negro, helechos película y el
ampe.
A pesar que existe información acerca de la
biodiversidad del área protegida, sobre todo la diver-
sidad faunística, ésta se encuentra muy dispersa, y mu-
chas veces sólo al alcance de determinadas personas
o instituciones. Respecto a la diversidad vegetal, la
información disponible es mínima, existiendo única-
mente un trabajo acerca de los pteridófitos presentes
en el sector (Rodríguez € Baeza, 1991). Este catálo-
go revierte esta situación, ya que se entrega la flora
total de esta área protegida, indicándose además el
status biogeográfico de cada especie y su forma de
vida.
AREA DE ESTUDIO
El área de estudio considerada en este trabajo
incluye los 37%59”-38%01"”S y los 73%15"-73%05"W, Esto
significa un área mayor que la del Monumento Natu-
ral Contulmo, para tener certeza de que esta superfi-
cie incluye la totalidad de las plantas que crecen en
este sector protegido por la SNASPE.
RESULTADOS
El siguiente cuadro resume la estadística de
la flora vascular del área en estudio (Fig. 1).
126
Fic. 1: Resumen de la flora vascular del área en
estudio.
Fig. 1: Summary of the vascular flora of the area.
e Pteri. Pinoph. Dicot.. Monoc. Total %
E 2 1 $2) 1180 761238
N 24 - 112 30 166576
A S - 39 10 4900
Total 26 1 203 58 288 100
E= endémica de Chile N= nativa A=adventicia
CONCLUSIONES
El área en estudio presenta un número total de 73
especies endémicas (25,3%), 166 especies nativas (57,6%)
y 49 especies adventicias (17,0%). Las familias más nu-
merosas son Compositae, Scrophulariaceae, Myrtaceae
y Gramineae. A pesar del reducido tamaño del Monu-
mento Natural Contulmo, en esta área se concentran las
especies más representativas de esta vertiente de la Cor-
dillera de Nahuelbuta, situación que confirma su impor-
tancia como área protegida por la SNASPE.
AGRADECIMIENTOS
Este trabajo fue realizado gracias al financiamiento
del proyecto de investigación N* 97.111.017-0 de la
Direccion de Investigación de la Universidad de Concep-
ción y del proyecto Flora de Chile.
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FLORA DEL MONUMENTO NATURAL CONTULMO
Col. 1, Status: E= endémica, N= nativa, A= adventicia
Col. 2, Forma de vida: A= anual, B= bienal, H= hierba perenne, S= subarbusto, F= arbusto, T= árbol, ?= sin información
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PTERIDOPHYTA
ADIANTACEAE
Adiantum chilense Kaulf. var. chilense
ASPLENIACEAE
Asplenium dareoides Desv.
BLECHNACEAE
Blechnum blechnoides Keyserl.
Blechnum cordatum (Desv.) Hieron.
Blechnum hastatum Kaulf.
Blechnum magellanicum (Desv.) Mett.
Blechnum mochaenum G.Kunkel var. mochaenum
DENNSTAEDTIACEAE
Hypolepis poeppigúi (Kunze) R.A.Rodr.
DICKSONIACEAE
Lophosoria quadripinnata (J.F.Gmel.) C.Chr.
DRYOPTERIDACEAE
Megalastrum spectabile (Kaulf.) A.R.Sm. et R.C.Moran var. spectabile
Megalastrum spectabile (Kaulf.) A.R.Sm. etR.C.Moran var. philippianum(C.Chr.) A.R.Sm. et R.C.Moran
Polystichum chilense (Christ) Diels var. chilense
EQUISETACEAE
Equisetum bogotense Kunth
GLEICHENIACEAE
Gleichenia squamulosa (Desv.) T.Moore var. squamulosa
GRAMMITIDACEAE
Grammitis magellanica Desy.
HYMENOPHYLLACEAE
Hymenoglossum cruentum (Cav.) K.Presl
Hymenophyllum dentatum Cay.
Hymenophyllum krauseanum Phil.
Hymenophyllum pectinatum Cay.
Hymenophyllum plicatum Kaulf.
Hymenophyllum seselifolium K.Presl
Hymenophyllum tunbridgense (L.) Sm. var. asperulum (Kunze) Diem et J.S.Licht.
LYCOPODIACEAE
Lycopodium paniculatum Desv. ex Poir.
POLYPODIACEAE
Pleopeltis macrocarpa (Bory ex Willd.) Kaulf.
Polypodium feuillei Bertero
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Gayana Bot. 56(2), 1999
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PTERIDACEAE
Ptreris semiadnata Phil.
PINOPHYTA
PODOCARPACEAE
Podocarpus saligna D.Don
DICOTYLEDONEAE
ACANTHACEAE
Stenandrium dulce (Cav.) Nees
AMARANTHACEAE
Amaranthus deflexus L.
ANACARDIACEAE
Lithraea caustica (Molina) Hook. et Arn.
APOCYNACEAE
Elytropus chilensis (A.DC.) Mull.Arg.
ARALIACEAE
Pseudopanax laetevirens (Gay) Franchet
BERBERIDACEAE
Berberis actinacantha Mart.
BIGNONIACEAE
Campsidium valdivianum (Phil.) Skottsb.
BORAGINACEAE
Borago officinalis L.
Cynoglossum creticum Mill.
Cynoglossum limense Wild.
Plagiobothrys corymbosus (Ruiz et Pav.) IM. Johnst.
BUDDLEJACEAE
Buddleja globosa Hope
CAESALPINIACEAE
Senna stipulacea (Aiton) H.S.Irwin et Barneby var. stipulacea
CALLITRICHACEAE
Callitriche palustris L.
Callitriche terrestris Raf. subsp. turfosa (Bertero ex Hegelm.) Bacigalupo
CAMPANULACEAE
Lobelia tupa L.
Wahlenbergia linarioides (Lam.) A.DC.
CAPRIFOLIACEAE
Sambucus nigra L.
CARYOPHYLLACEAE
Lychnis coronaria (L.) Desr.
Silene gallica L.
Spergularia rubra (L.) J. Presl et K.Presl
Stellaria arvalis Fenzl ex E.Phil.
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Catálogo Monumento Natural Contulmo: Barza, C.M., C. MARTICORENA Y R. RODRÍGUEZ
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COMPOSITAE
Acrisione cymosa (J.Remy) B.Nord.
Acrisione denticulata (Hook. et Arn.) B.Nord.
Anthemis cotula L.
Aster vahlii (Gaudich.) Hook. et Arn. var. vahli
Baccharis obovata Hook. et Arn. subsp. obovata
Baccharis racemosa (Ruiz et Pav.) DC.
Baccharis sagittalis (Less.) DC.
Centipeda elatinoides (Less.) Benth. et Hook.f. ex O.Hoffm.
Chaetanthera elegans Phil. var. elegans
Chevreulia sarmentosa (Pers.) S.F. Blake
Cichorium intybus L.
Conyza primulifolia (Lam.) Cuatrec. et Lourteig
Cotula coronopifolia L.
Dasyphyllum diacanthoides (Less.) Cabrera
Gnaphalium aldunateoides J.Remy
Gnaphalium cheiranthifolium Lam.
Hypochaeris radicata L.
Leptocarpha rivularis DC.
Logfía gallica (L.) Coss. et Germ.
Mutisia spinosa Ruiz et Pav. var. spinosa
Podanthus ovatifolius Lag.
Senecio aquaticus Hill subsp. barbareifolius (Wimm. et Grab.) Walters
Senecio chilensis Less.
Senecio fistulosus Poepp. ex Less.
Senecio otites Kunze ex DC.
Senecio sylvaticus L.
Solidago chilensis Meyen
Sonchus asper (L.) Hill.
Tanacetum vulgare L.
CONVOLVULACEAE
Calystegia sepium (L.) R.Br. subsp. americana (Sims) Brummitt
CORIARIACEAE
Coriaria ruscifolia L.
CRUCIFERAE
Brassica rapa L.
Cardamine tenuirostris Hook. et Arn. subsp. tenutrostris
CUNONIACEAE
Caldeluvia paniculata (Cav.) D.Don
Weinmannia trichosperma Cay.
CUSCUTACEAE
Cuscuta suaveolens Ser.
DESFONTAINIACEAE
Desfontainia spinosa Ruiz et Pav.
ELAEOCARPACEAE
Aristotelia chilensis (Molina) Stuntz
EREMOLEPIDACEAE
Antidaphne punctulata (Clos) Kuijt
ERICACEAE
Gaultheria insana (Molina) D.J.Middleton
Gaultheria phyllyreifolia (Pers.) Sleumer
Gayana Bot. 56(2), 1999
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ESCALLONIACEAE
Escallonia leucantha J.Remy
Escallonia pulverulenta (Ruiz et Pav.) Pers. var. pulverulenta
Escallonia rubra (Ruiz et Pav.) Pers. var. rubra
EUCRYPHIACEAE
Eucryphia cordifolia Cav.
EUPHORBIACEAE
Chiropetalum tricuspidata (Dombey ex Lam.) A.Juss.
Euphorbia collina Phil. var. andina (Phil.) Subils
Euphorbia lathyris L.
FAGACEAE
Nothofagus dombeyi (Mirb.) Oerst.
Nothofagus nervosa (Phil.) Dimitri et Milano
Nothofagus obliqua (Mirb.) Oerst. var. obliqua
FLACOURTIACEAE
Azara integrifolia Ruiz et Pay.
Azara lanceolata Hook.f
Berberidopsis corallina Hook.f
FRANCOACEAE
Francoa appendiculata Cay.
GENTIANACEAE
Centaurium cachanlahuen (Molina) B.L.Rob.
Cicendia quadrangularis (Dombey ex Lam.) Griseb.
GERANIACEAE
Geranium dissectum L.
GESNERIACEAE
Asteranthera ovata (Cav.) Hanst.
Mitraria coccinea Cay.
Sarmienta scandens (J.D. Brandis) Pers.
GUNNERACEAE
Gunnera tinctoria (Molina) Mirb.
HYDRANGEACEAE
Hydrangea serratifolia (Hook. et Arn.) F.Phil.
HYPERICACEAE
Hypericum caespitosum Cham. et Schltdl.
LABIATAE
Prunella vulgaris L.
Satureja multiflora (Ruiz et Pav.) Briq.
Scutellaria racemosa Pers.
Sphacele chamaedryoides (Balbis) Brig.
Stachys ochroleuca Phil.
Teucrium bicolor Sm.
LARDIZABALACEAE
Boquila trifoliolata (DC.) Decne.
LAURACEAE
Persea lingue Nees
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Catálogo Monumento Natural Contulmo: BaEza, C.M., C. MARTICORENA Y R. RODRÍGUEZ
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LINACEAE
Cliococca selaginoides (Lam.) C.M.Rogers et Mildner
Linum chamissonis Schiede
LOASACEAE
Loasa acanthifolia Desr.
Loasa acerifolia Dombey ex Juss.
LYTHRACEAE
Lythrum hyssopifolium L.
MALVACEAE
Corynabutilon vitifolium (Cav.) Kearney
MISODENDRACEAE
Misodendrum linearifoliun DC.
Misodendrum oblongifoliunm DC.
MONIMIACEAE
Laurelia sempervirens (Ruiz et Pav.) Tul.
Laureliopsis philippianna (Looser) Schodde
Peumus boldus Molina
MYRTACEAE
Amomyrtus luma (Molina) D.Legrand et Kausel
Blepharocalyx cruckshanksti (Hook. et Arn.) Niedenzu
Euma apiculata (DC.) Burret
Luma chequen (Molina) A.Gray
Myrceugenia exsucca (DC.) O.Berg
Myrceugenia leptospermoides (DC.) Kausel
Myrceugenia parvifolia (DC.) Kausel
Myrceugenia planipes (Hook. et Arn.) O.Berg
Ugni molinae Turcz.
ONAGRACEAE
Clarkia tenella (Cav.) FH.Lewis et M.R.Lewis
Epilobium ciliatum Raf. subsp. ciliatum
Epilobium puberulum Hook. et Arn.
Ludwigia hexapetala (Hook. et An.) Zardini, H.Gu et P.H.Raven
Ludwigia peploides (Kunth) P.H.Raven subsp. montevidensis (Spreng.) P.H.Raven
OXALIDACEAE
Oxalis aureoflava Steud.
Oxalis gyrorhiza Bertero ex Colla
Oxalis micrantha Bertero ex Colla
Oxalis rosea Jacq.
PAPILIONACEAE
Adesmia longiseta DC.
Lathyrus cabrerianus Burkart
Lotus uliginosus Schkuhr
Lupinus arboreus Sims
Sophora macrocarpa Sm.
Sophora microphylla Aíton
Vicia benghalensis L.
PHYTOLACCACEAE
Ercilla volubilis A.Juss.
Phytolacca bogotensis Kunth
Gayana Bot. 56(2), 1999
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PLANTAGINACEAE
Plantago australis Lam. subsp. cumingiana (Fisch. et C.A.Mey.) Rahn
Plantago truncata Scham. Et Schltdl.
POLYGALACEAE
Polygala gnidioides Wild.
POLYGONACEAE
Muehlenbeckia hastulata (Sm.) LM.Johnst. var. fascicularis (Meisn.) Brandbyge
Polygonum hydropiperoides Michx.
PORTULACACEAE
Calandrinia ciliata (Ruiz et Pav.) DC.
Calandrinia compressa Schrad. ex DC.
Montia fontana L.
Potulaca oleracea L.
PRIMULACEAE
Anagallis alternifolia Cav. var. alternifolia
Anagallis arvensis L.
PROTEACEAE
Embothrium coccineum J.R.Forst. et G.Forst.
Gevuina avellana Molina
Lomatia dentata (Ruiz et Pav.) R.Br.
Lomatia hirsuta (Lam.) Diels ex J.FMacbr.
RANUNCULACEAE
Ranunculus bonariensis Poir. var. trisepalus (Gillies ex Hook. et Arn.) Lourteig
Ranunculus minutiflorus Bertero ex Phil.
Ranunculus repens L.
RHAMNACEAE
Discarya chacaye (G.Don) Tortosa
Retanilla ephedra (Vent.) Brongn.
Rhamnus diffusus Clos
ROSACEAE
Acaena argentea Ruiz et Pav.
Acaena ovalifolia Ruiz et Pav.
Fragaria chiloensis (L.) Duchesne
Potentilla anserina L.
Rosa rubiginosa L.
RUBIACEAE
Galium araucanum Phil.
Galium hypocarpium (L.) Endl. ex Griseb.
Galium magellanicum Hook.f.
Hedyotis salamannil (DC.) Steud.
Nertera granadensis (Mutis ex L.f.) Druce
Sherardia arvensis L.
RUTACEAE
Ruta chalepensis L.
SANTALACEAE
Myoschilos oblongum Ruiz et Pav.
Ouinchamalium chilense Molina
Catálogo Monumento Natural Contulmo: Baza, C.M., C. MARTICORENA Y R. RODRÍGUEZ
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SAXIFRAGACEAE
Ribes punctatum Ruiz et Pav.
SCROPHULARIACEAE
Calceolaria corymbosa Ruiz et Pav.
Calceolaria crassifolia Phil.
Calceolaria dentata Ruiz et Pav. var. dentata
Calceolaria integrifolia L.
Digitalis purpurea L.
Gratiola peruviana L. var. peruviana
Jovellana punctata Ruiz et Pav.
Jovellana violacea (Cav.) G.Don
Linaria texana Scheele
Mimulus bridgesii (Benth.) Clos
Mimulus crinitus A.L.Grant
Mimulus luteus L. var. luteus
Verbascum thapsus L.
Veronica serpyllifolia L.
SOLANACEAE
Nierembergia repens Ruiz et Pav.
Solanum brevidens Phil.
Solanum crispum Ruiz et Pay.
Solanum cyrtopodium Dunal
Solanum furcatum Dunal ex Poir.
UMBELLIFERAE
Conium maculatum L.
Eryngium humifusum Clos
Hydrocotyle chamaemorus Cham. et Schltdl.
Hydrocotyle poeppigii DC.
Osmorhiza berteroi DC.
URTICACEAE
Pilea elegans Gay
Pilea elliptica Hook.f.
Urtica magellanica Juss. ex Poir.
VALERIANACEAE
Valeriana laxiflora DC.
Valeriana virescens Clos
VERBENACEAE
Rhaphithamnus spinosus (Juss.) Moldenke
Verbena corymbosa Ruiz et Pav.
VIOLACEAE
Viola capillaris Pers.
Viola huidobrii Gay
Viola rubella Cay.
WINTERACEAE
Drimys winteri J.R.Forst. et G.Forst. var. chilensis (DC.) A.Gray
MONOCOTYLEDONEAE
ALISMATACEAE
Sagittaria montevidensis Cham. et Schltdl. subsp. chilensis (Cham. et Schltdl.) Bogin
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Gayana Bot. 56(2), 1999
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AMARYLLIDACEAE
Alstroemeria ligtu L. subsp. ligtu
Bomarea salsilla (L.) Herb.
BROMELIACEAE
Fascicularia bicolor (Ruiz et Pav.) Mez
Greigia landbeckit (Lechler ex Phil.) Phil. ex F.Phil.
Greigia sphacelata (Ruiz et Pav.) Regel
Tillandsia usneoides (L.) L.
CYPERACEAE
Carex bracteosa Kunze ex Kunth
Cyperus rigens J. Presl et K. Presl
Cyperus xanthostachyus Steud.
Eleocharis pachycarpa E.Desv.
Scirpus inundatus (R.Br.) Poir.
Uncinia erinacea (Cav.) Pers.
Uncinia multifaria Nees ex Boott var. multifaria
Uncinia phleoides (Cav.) Pers. var. phleoides
DIOSCOREACEAE
Dioscorea auriculata Poepp.
GRAMINEAE
Agrostis scabra Willd.
Agrostis umbellata Colla
Alopecurus magellanicus Lam. var. magellanicus
Arrhenatherum elatius (L.) P.Beauv. ex J.Presl subsp. elatius
Bothriochloa laguroides (DC.) Herter
Briza maxima L.
Bromus secalinus L.
Chascolytrum subaristatum (Lam.) Desv.
Chusquea parviflora Phil.
Chusquea quila Kunth
Danthonia malacantha (Steud.) Pilger
Eragrostis polytricha Nees
Gastridium ventricosum (Gouan) Schinz et Thell.
Hierochloe utriculata (Ruiz et Pav.) Kunth
Holcus lanatus L.
Hordeum murinum L.
Imperata condensata Steud.
Lolium temulentum L.
Melica commersonil Nees ex Steud.
Nassella filiculmis (Delile) Barkworth
Nassella poeppigiana (Trin. et Rupr.) Barkworth
Panicum sabulorum Lam
Paspalum dasypleurum Kunze ex E.Desv.
Piptochaetium montevidense (Spreng.) Parodi
Polypogon australis Brongn.
Vulpia bromoides (L.) Gray
IRIDACEAE
Herbertia lahue (Molina) Goldblatt
Libertia chilensis (Molina) Gunckel
Libertia tricocca Phil.
Sisyrinchium arenarium Poepp.
Sisyrinchium chilense Hook.
Sisyrinchium patagonicum Phil. ex Baker
Catálogo Monumento Natural Contulmo: Baza, C.M., C. MARTICORENA Y R. RODRÍGUEZ
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JUNCACEAE
Juncus capillaceus Lam.
Juncus pallescens Lam.
Juncus procerus E.Mey.
LILIACEAE
Nothoscordum gramineum (Sims) Beauverd
ORCHIDACEAE
Chloraea virescens (Willd.) Lindl.
Gavilea araucana (Phil.) M.N.Correa
PHILESIACEAE
Lapageria rosea Ruiz et Pav.
Luzuriaga polyphylla (Hook.) J.F.Macbr.
Luzuriaga radicans Ruiz et Pav.
TECOPHILAEACEAE
Conanthera bifolia Ruiz et Pav.
Fecha de publicación: 30.12.1999
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Gayana Bot. 56(2): 137-139, 1999. Comunicaciones breves.
ISSN 0016-5301
PARIETARIA JUDAICA L. (URTICACEAE), NUEVO REGISTRO PARA LA
FLORA ADVENA DE CHILE
PARIETARIA JUDAICA L£. (URTICACEAE), NEW RECORD OF THE
ADVENTITIOUS FLORA OF CHILE
This article reports the presence of Parietaria judaica L. as a new alien species in Chile. P. judaica, native to Europe,
Asia and the Mediterranean basin, was found growing wild in two regions of Central Chile, the Metropolitan Region,
and the Region of Valparaíso.
Gloria Rojas V.*
“Museo Nacional de Historia Natural, Depto. de Botánica. Tel. 56 -2-6814095. Fax: 56-2-6817182. E-mail: grojas mnhn.cl
El conocimiento de las malezas que acompañan
al hombre en su diario vivir es necesario, debido a que
muchas de éstas presentan características nocivas. La
propiedad más común de las malezas es que son
invasoras de sitios destinados para otros usos y en otros
casos tienen propiedades perjudiciales tanto para el
hombre como para los animales (Matthei, 1995). Esta
comunicación tiene como objetivo dar a conocer la
presencia en Chile de Parietaria judaica L., especie
que no había sido citada para nuestro país anteriormente.
Parietaria judaica L., Fl. Palaest.: 32. 1756.
Figs: la-d.
Hierba perenne, de base leñosa (cuando tiene
más de un año), ascendente o procumbente. Tallos hasta
de 2,5 m en matas que cuelgan de los muros, muy
ramosos, pubescentes. Hojas 1-7 x 0,5-3 cm, aovado-
lanceoladas u oblongo-lanceoladas, agudas, cuneadas
en la base, pubescentes o glabrescentes, pecioladas de
0,5-2,5 cm de largo. Flores en fascículos, con un número
variable de flores; brácteas 1,5 mm, aovado-lanceoladas
o elípticas, más o menos soldadas en la base,
pubescentes. Flores hermafroditas numerosas, con
perianto generalmente tubular, acrescente, de hasta 3-
3,5 mm, en la fructificación, con indumento de pelos
delgados, a veces uncinados; las femeninas, escasas, con
perianto de 2-2,5 mm, lóbulos lanceolados, agudos,
conniventes y densamente pubescentes. Aquenios de 1-
1,3 mm, ovoideos, negros, brillantes. El polen: grano
lalongado de 14,3-17,7x11,4-13,11um, triporado: poros
equidistantes entre sí, de menos de 2um de diámetro.
Exina delgada, menor de 1um. (Fig. 1d). El polen de
Parietaria (alereénico) es confundible con Urtica.
MATERIAL ESTUDIADO
Chile. V- Región: Prov. Petorca, Papudo, en
jardinera de la costanera de la playa. 11-11-1998, ROJAS
(SGO 142626); Prov. Valparaíso, Quintero, en jardinera
apegada a la acera de Calle Carrera a 50 m de la playa
el Durazno. 9-II-1998, ROJAS (SGO 142623);
Quintero, Calle Francia a 50 m de Calle Carrera 15-II-
1998 ROJAS (SGO 142624); Valparaíso en orilla en
Costanera I1-1997, ROJAS (SGO 142625); Valparaíso,
paseo Gervansoni y Atkinsons 5-III-1998, MUÑOZ
3896 (SGO 142773); Valparaíso, subiendo Cerro
Bellavista, ROJAS (SGO 142777); Valparaíso, en
Cerro Barón, frente a iglesia San Francisco 1-111-1998,
HEBEL (SGO 142779); Valparaíso, Cerro Alegre
en muro de Mirador 3-IV-1998, ROJAS (SGO
142774): Valparaíso, Calle Aldunate 3-IV-1998,
Gayana Bot. 56(2), 1999
ROJAS (SGO 142775); Viña del Mar, calle Traslaviña,
en grieta de acera, 3-IV-1998, ROJAS (SGO 142776);
Viña del Mar en orilla de muro en costanera, ROJAS
(SGO 142627); Región Metropolitana, Prov. Santiago,
Santiago, Carlos Antúnez esquina Suecia, orilla de
jardín, 13-IV-1998, MUÑOZ (SGO 142778);
Santiago. Cementerio General, en muros de mausoleos,
12-V-1998, MUÑOZ (SGO 143172); Santiago.
Cementerio General, en intersticios de muro, 13-V-
1998, ROJAS (SGO 143171).
Esta especie sólo ha sido observada en las áreas
urbanas de la V Región y en la ciudad de Santiago de la
Región Metropolitana, donde tapiza los espacios libres
de edificación en laderas de cerros afirmados con
paredes de concreto, utilizando las grietas disponibles,
muros asoleados, grietas de las murallas de los
mausoleos de cementerios, etc. Moreno (1987) señala
a esta planta con distribución general en Europa, Asia,
Norte de Africa y Maraconesia. Paiva (1993) agrega
que ha sido introducida en el Norte de América,
Península Ibérica e Islas Baleares.
Los especímenes recolectados pasaron a formar
parte de la colección de plantas urbanas del Herbario
del Museo Nacional de Historia Natural (SGO) y se
dejó duplicados en el Herbario de la Universidad de
Concepción (CONC).
AGRADECIMIENTOS
Agradezco al Dr. Roberto Rodríguez R. del
Departamento de Botánica de la Universidad de
Concepción por sus valiosos comentarios y su
constante interés en guiarme en este trabajo, a Ing.
Agr. Mélica Muñoz por ayudarme a colectar esta
planta y revisar gentilmente este artículo, a Ing. Agr.
Ingrid Hebel por traerme un ejemplar que le encargué
de Cerro Barón y a la Srta. Isabel Espinoza por
realizar el montaje de los especímenes y hacer la
acetólisis para la descripción del polen. Este estudio
ha sido financiado por el Proyecto FONDECYT
N*1960005.
BIBLIOGRAFIA
LINNAEUS. 1756. Flora Palaestina Upsala. pp. 32.
MAarrHer, O. 1995. Manual de las malezas que crecen en
Chile. Alfabeta Impresores. Santiago, Chile. 545
pp-
MORENO, M. 1987. Flora Vascular de Andalucía Occidental.
Ed. E. Galiano pp. 156-158.
Parva, J. 1993. Parietaria. In S. Castroviejo et al. Flora
Ibérica. Plantas Vasculares de la Península Ibérica
e Islas Baleares. Vol. IM. Plumbaginaceae (partim)
Capparaceae. Madrid. pp. 268-272.
Fecha de publicación: 30.12.1999
138
Comunicaciones breves: Parietaria judaica, nuevo registro: Rojas, G.
FiGuRa 1. Parietaria judaica L. a. plantas colgantes creciendo en un muro. b. plantas pisoteadas debajo de una rejilla.
Cc. plantas con desarrollo normal. d. granos de polen.
FiGurE 1. Parietaria judaica L. a. plants growing on a wall. b. trampled plants growing through a grating. c. normally
developed plants. d. polen grains.
139
Gayana Bot. 56(2): 141-143, 1999. Comunicaciones breves.
ISSN 0016-5301
LACTUCA VIROSA L. (ASTERACEAE), NUEVO REGISTRO PARA LA
FLORA ADVENA DE CHILE
LACTUCA VIROSA L£. (ASTERACEAE), NEW RECORD FOR THE
ADVENTITIOUS FLORA OF CHILE
A new alien (aloctonous) species (Lactuca virosa L.), whose actual distribution area is the andean zone between
Metropolitana Region to Nuble (Bio Bio Region), is reported for Chile. Moreover, this species is decribed and illus-
trated and some of its ecological characteristics are discussed.
Jorge Macaya!, Luis Faúndez! y María Teresa Serra?
' Depto. Prod. Agrícola, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Universidad de Chile, Casilla 1004, Santiago, Chile.
? Depto. Silvicultura, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Universidad de Chile, Casilla 1004, Santiago, Chile.
La familia Asteraceae (Compositae) está repre-
sentada en Chile por 157 géneros y 932 especies, tanto
endémicas, autóctonas como adventicias (alóctonas)
(Marticorena y Quezada, 1985). El número de espe-
cies adventicias en Chile continental es de 90
(Marticorena, 1990). A su vez, dentro de esta familia,
el género Lactuca L. incluye a unas 100 especies de
amplia distribución mundial (Cabrera y Zardini, 1979),
encontrándose en Chile, antes del presente trabajo, so-
lamente una especie considerada maleza: Lactuca
serriola L., la cual se distribuye desde la IV a la IX
Región (Matthei, 1995). El objetivo de la siguiente nota
es dar a conocer la presencia de Lactuca virosa L., como
una nueva especie alóctona para Chile y además men-
cionar su distribución geográfica y comentarios acerca
de su comportamiento ecológico.
Se revisó material de herbario de la familia
Asteraceae existente en el Herbario de Referencia
Agronómica de la Escuela de Agronomía de la Fa-
cultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Uni-
versidad de Chile (AGUCH, sigla de herbario re-
cién propuesta, no reconocida oficialmente). Esta
revisión consistió en identificar taxonómicamente
cada muestra por medio de la bibliografía
especializada.
Como resultado de la determinación del ma-
terial de herbario se encontró una nueva especie
alóctona no citada hasta el momento como inte-
grante de la flora de Chile, la que corresponde a
Lactuca virosa L. La afirmación anterior se basa en
el hecho que dicha especie no figura en ningún trabajo
sobre plantas vasculares de Chile (Marticorena, 1992;
Marticorena, 1996; Matthei y Marticorena, 1990; Mar-
ticorena y Quezada, 1985; Matthei, 1995; Ramírez,
1987).
Con esta nueva compuesta, la familia Asteraceae
queda representada en Chile por un total de 933 espe-
cies, y el género Lactuca L. por 2 especies: Lactuca
serriola L. y Lactuca virosa L. Esta última se dife-
rencia de Lactuca serriola L. por presentar aquenios
de color pardo oscuro a negro y alados (Feráková, 1977).
A continuación se presenta una clave para distinguir a
estas 2 especies entre sí.
1. Aquenios gris blanquecino, con márgenes no
Md O L. serriola L.
1. Aquenios pardo oscuro a negro, con márgenes
ld ciao as dean L. virosa L.
Lactuca virosa L., Sp. Pl.: 795. 1753.
Hierba anual o bienal, laticífera, de hasta 2 m de
altura, tallo robusto, estriado, simple o ramoso, híspi-
do, principalmente en la parte inferior. Hojas sésiles,
Gayana Bot. 56(2), 1999
las basales atenuadas en pseudopeciolos de 9-10 em de
largo y 2,8-3 cm de ancho, obovadas, las caulinares de
0,7-4 cm de largo y 1,2-1,5 cm de ancho, oblongo-
ovadas, auriculadas, con margen generalmente entero
o a lo más denticulado, nervadura dorsal con aguijo-
nes. Capítulos de flores amarillas, agrupados en
panículas densas; involucro de 1-1,5 cm de largo y 2
em de diámetro, brácteas involucrales de 1-1.5 cm de
largo, lineal-lanceoladas. Aquenios pardo oscuros a
negros, comprimidos, con bordes alados, ovalados, con
6-7 costillas, de 5 mm de largo por 1-2 mm de ancho,
rostro filiforme, de 3 mm de largo, más corto que el
aquenio, papus de 4-5 mm de largo, blanco, caduco,
setas débilmente denticuladas (Fig. 1).
Especie europea, naturalizada en Argelia (Coste
y Flahault, 1937), ahora en Chile en la Cordillera de
los Andes desde la Región Metropolitana hasta la pro-
vincia de Ñuble (Región del Bío Bío).
MAareRIaL ESTUDIADO: Región Metropolitana,
provincia Cordillera, comuna de San José de Maipo:
Cajón de la Engorda, ladera norte, 24-1-1996, L.
Faúndez y M. Gajardo s.n. (AGUCH s/n); ladera de
exposición Oeste, Piuquencillos, 1.500 m, 26-V-
1996, L. Faúndez s.n. (AGUCH s/n); provincia de
Santiago: Cerro San Cristóbal, comuna de Provi-
dencia, 21-IV-1996, V. Lara s.n. (AGUCH s/n). VII
Región del Maule, provincia de Cauquenes, Curepto,
30-1-1998, J. Macaya 389 (CONC); VII Región del
Bío Bío, provincia de Bío Bío, El Abanico, 800 m,
17-X1-1951, A. Pfister s.n. (CONC); Andarivel
Ñireco, río Bío Bío, 560 m, II-1989, C. Marticorena
y R. Rodríguez 1024 (CONC); provincia de Con-
cepción, Talcahuano, 1-1938, R. Cabrera s.n.
(CONC); provincia de Ñuble: Reserva Nacional
Ñuble, 1-1989, L. Faúndez s.n. (AGUCH s/n). IX
Región de la Araucanía, Prov. de Malleco,
Quichamahuida, camino de Victoria a Traiguén, 245
m, 10-1-1991, O. Matthei y M. Quezada 1367
(CONC).
OBSERVACIONES
1. Especie ruderal, se encuentra principalmente a ori-
llas de caminos y suelos removidos, coexistiendo en
sectores de media altitud (700-1.500 m) con Lactuca
serriola L., con la cual se confunde. En los sectores
cordilleranos en donde ha sido colectada alcanza ma-
yores altitudes que Lactuca serriola L., formando po-
blaciones puras.
2. De introducción posiblemente antigua, dada su
eran área de distribución actual. Esta especie ha sido
confundida con Lactuca serriola L., seguramente de-
bido a la escasa importancia que se asigna habitual-
mente a las especies alóctonas por parte de los colec-
tores, no obstante su gran valor como indicadoras de
alteraciones ambientales. Esperamos que esta situa-
ción se revierta en el futuro, ya que estas especies
representan, en muchos casos, una amenaza constante
para la flora autóctona, dada su agresividad biológi-
ca y elevado potencial competitivo.
BIBLIOGRAFIA
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Fecha de publicación: 30.12.1999
142
Comunicaciones breves: Lactusa virosa, nuevo registro: Macaya, J., L. FAÚNDEZ Y M.T. SERRA
FiGURA 1. Lactuca virosa L. A) Rama con hojas y capítulos; B) Aquenio; C) Capítulo: D) Aquenio protegido por
filarias; E) Roseta basal de hojas.
FiGURE 1. Lactuca virosa L. A) Branch with leaves and head; B) Achene; C) Head; D) Achene with bracts
of receptacle; E) Rosete leaves.
d AMAT
¡nad de lil e '
CONTENIDO/CONTENTS
Artículos / Articles
PEREIRA, I.; J. San MartTÍN « C. Roux. Patrón florístico de líquenes epífitos de Nothofagus glauca en un
Bosquecosteroide Chlle Central ore e e a a OS 69
Floristic pattern of epiphytes lichens of Nothofagus glauca in a coastal forest of central Chile
MORALEs, E.A. € F.R. TRAINOR. Plasticidad fenotípica en Scenedesmus: sus implicaciones en la taxonomía y
Ecologia delas alas ita craad ea esp encon aio lata een ed o cp UN IT P ERAN Yeti RN RA O 0
Phenotypic plasticity in Scenedesmus: implications for algal taxonomy and ecology
Rivera, P. £ H. BARRALES. Observaciones sobre Azpeitia neocrenulata (VanLandingham) Fryxell € Watkins
(Bacillariophyceac) de las¡aghas marinas COllendS caoconcononncanninsanteo rotar imei eras tac O AS 87
Observations on Azpeitia neocrenulata (VanLandingham) Fryxell £« Watkins (Bacillariophyceae) from Chilean
marine waters
PARRA, O.; S. BasuaLTO, R. UrRUTIA € C. VALDOVINOS. Estudio comparativo de la diversidad fitoplanctónica
de cinco lagos de diferentes niveles de eutroficación del área litoral de la Región del Bío Bío (Chile)
A nos" 93
A comparative study of phytoplanktonic diversity in five coastal lakes with different trophic levels in the Bío
Bío Region (Chile)
LEUENBERGER, B.E. $ U. EcGL1. Tipificación de Cerus nigripilis Phil. (Cactaceae) de Chil8 ooo... 109
Typification of Cereus nigripilis Phil. (Cactaceae) from Chile
CavIEREs, L.A.; C. Papric € C. Castor. Variación altitudinal en los síndromes de dispersión de semillas de la
vegetación andina de la cuenca del río Molina, Chile central (33 iccocnccnincnniconnnnceconcnccnaronenncanannonncannanannns 115
Altitudinal variation in seed dispersal syndromes of the alpine vegetation of the rio Molina basin, central Chile
(3398)
Baeza, C.M.; C. MARTICORENA Y R. RoDríGUEZ. Catálogo de la flora vasculaf del Monumento Natural
CA co 125
Catalogue of the vascular flora of the Natural Monument Contulmo, Chile
Comunicaciones breves / Short communications
Rojas, G. Parietaria judaica L. (Urticaceae), nuevo registro para la flora advena de Chile ...ooooncncicninnonininnoss 137
Parietaria judaica L. (Urticaceae), new record of the adventitious flora of Chile
MacaYa, J.; L. FAÚNDEZ € M.T. SERRA. Lactuca virosa L. (Asteraceae), nuevo registro para la flora advena de
A o AE Ape Eo OEA OA io conocer. 141
Lactuca virosa L. (Asteraceae), new record for the adventitious flora of Chile
Dirigir correspondencia a:
| Comité pE PUBLICACIÓN
REvISTA GAYANA
CasiLLa 160-C
CONCEPCIÓN, CHILE
E-mail: gayanaOudec.cl
EDICIONES UNIVERSIDAD DE CONCEPCION