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HARVARD UNIVERSITY
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Library of the
Museum of
Comparative Zoology
ISSN 0034 - 740X
VOL, De: (1997) ¿UN ÚS A Conspice naturam,
I nspice structuram!
REVISTA CHTLENA
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EINSTO UMD EO GHIA
Santiago
997
REVISTA CHILENA DE ENTOMOLOGIA
Propietaria de la Revista:
SOCIEDAD CHILENA DE ENTOMOLOGIA
Domicilio legal:
Sección Entomología, Museo Nacional de Historia Natural,
interior Quinta Normal, Santiago
Personería Jurídica concedida por
Decreto Ministerio de Justicia N*%2.204, del 10 de Agosto de 1965
Fundada en Santiago el 4 de Junio de 1922,
con el nombre de Sociedad Entomológica de Chile
Consolidada y reorganizada con el nombre de
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VOL. 24 (1997) Conspice naturam,
Inspice structuram!
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ENTRO NOTO st
La publicación del presente volumen
ha sido posible gracias al generoso legado efectuado a nuestra Sociedad
por el Dr. Charles P. Alexander
SUMARIO
RODRÍGUEZ, S.M.; C. TROUCHOT y P.I. CARRIZO. Observaciones biológicas sobre
Plutella xylostella (L.) (Lepidoptera: Yponomeutidae) en canola (Brassica napus
oleifera) y en mostacilla (Raphistrum rugosum L.All)...oooooocoococooooo oo.
BASCUÑÁN, J. y F. SÁIZ. Relacion entre el ciclo vital de Ltthraeus elegans (Bl.)
(Coleoptera: Bruchidae) y la fenologia de Lithrea caustica (Mol.) H. et A.
(Anacardiaceac). meca a od
CARRILLO, R.; P. ASTORGA and M. NEIRA. Diapause in field populations of codling
moth Cydia pomonella (L.) (Lepidoptera: Tortricidae) under southern Chile
CONTO a a A A E SE
LAGOS, S. y S. ROIG-JUÑENT. Una nueva especie de Cnemalobus Guérin-Ménéville
¡SSIColeoptera: Carabidas: Ene malo O
RAFAEL, J.A. and R. ALE-ROCHA. Chilean Pipunculidae (Diptera). Key to genera, new
records, description of a new species of Eudorylas Aczél and a catalog of species . .
NEIRA C., M; N. LOBOS S.; M. RIVEROS G.; R. CARRILLO Ll.; R. PESSOT Z. y N.
MUNDACA B. Entomofauna asociada a flores de frambueso (Rubus idaeus L., cv
Meeker) y evaluación de la actividad polinizadora de Apis mellifera L. bajo la
nmiuenciande unta tray ente econ E
PINTO, C. y F. SÁIZ. Uso del recurso trófico por parte de Acanthogonatus franckii
Karsch, 1880 (Araneae: Nemesiidae) en el bosque esclerófilo del Parque Nacional
“la Campana Chile contra AAA
TORO, H. y S. RODRÍGUEZ. Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium
(EN menoptera Me caca AE
NOTAS CIENTIFICAS
EASTOP V.F., O.E. HEIE, E. FUENTES-CONTRERAS, J. PETTERSSON and H.M.
NIEMEYER. Notes on two new aphid species (Hemiptera: Aphididae) detected in
A E a Sí eS So
ELGUETA, M. y A. CAMOUSSEIGHT. El género Leiomelus (Orthoptera: Gryllacrididae),
elementolendenico de laizonalcento Und Ci
COMENTARIO BIBLEO CRARCO a Etc DO
NUECES o e ea NODOS
INSTRUCCIONES A LOS AUTORES
CONTENIDO
27 |
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O
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Casilla 21132, Santiago (21) - Chile
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Impreso por:
Impresos OGAR,
Padre Orellana 1348 - Santiago
en el mes de Diciembre de 1997
Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 5 - 8
OBSERVACIONES BIOLÓGICAS SOBRE PLUTELLA XYLOSTELLA (L.) (LEPIDOPTERA:
YPONOMEUTIDAE) EN CANOLA (BRASSICA NAPUS OLEIFERA) Y EN MOSTACILLA
(RAPHISTRUM RUGOSUM L.ALL.)'
SiLvIa M. RODRÍGUEZ?, CAROLA TROUCHOT? Y PAOLA I. CARRIZO?
RESUMEN
Se evaluó, en condiciones de laboratorio, la duración del período larval, tasa de mortalidad y relación de
sexos de Plutella xylostella, utilizando en su crianza dos especies de crucíferas. Se consideró como alternativa
a Raphistrum rugosum, debido a que es una de las malezas más comunes en cultivos de invierno para la
Argentina. Las diferencias se probaron mediante el ANOVA para datos no paramétricos de Kruskal-Wallis,
resultando diferencias significativas en la duración de todos los estadios larvales y el estado pupal. La relación
de sexos fue idéntica en ambas situaciones y se detectó una mayor tasa de mortalidad en la crianza mantenida
con canola (36%) respecto de aquella en que se utilizó mostacilla (20%). La mostacilla resultó el hospedero
más favorable, ya que la polilla completó su ciclo en un tiempo menor.
Si bien la maleza se comportó como una hospedera tan apta a superior a la canola en condiciones de laboratorio,
deben considerarse estudios de preferencia, y de oviposición en condiciones naturales para poder afirmar que
la presencia de la maleza en el cultivo puede ser un factor de ingreso para la plaga.
Palabras clave: Plutella xylostella, Brassica napus oleifera, Raphistrum rugosum, ciclo biológico.
ABSTRACT
A preliminary biological study on Plutella xylostella on two different hosts were carried out under laboratory
conditions. Because Raphistrum rugosum is one of the most common winter weeds in Argentine, was chosen
as the alternative host. Te developmental period of the inmature stages, mortality, and sexual ratio were
measured. The differences were tested by means of the Kruskal-Wallis one way nonparametric AOV. The
mean larval duration was longer on wild mustard than in canola, and the differences were significative
between all larval periods, and the pupal stage. The host had no effect on sexual ratio; and the mortality was
higher on canola (36%) than in wild mustard (20%). The wild mustard may be considered better host under
laboratory conditions; its biological cycle was completed faster on 1t.
However, is nedeed to carry out field studies to verify oviposition behavior and preference to assert that wild
mustard is a risk as a pest's source.
Key words: Plutella xylostella, Brassica napus oleifera, Raphistrum rugosum, biological cycle.
INTRODUCCION
La polilla de las coles, Plutella xylostella (L.) es
conocida en todo el mundo como plaga de distintas
' Presentado en el 3er Congreso de Entomología, 4 al 6 de
Abril de 1995, Mendoza, Argentina.
? Cátedra de Zoología Agrícola, Facultad de Agronomía
U.B.A.
(Recibido: 22 de mayo de 1996. Aceptado: 17 de octubre
de 1996)
especies de crucíferas (Reed et al., 1989; Talekar y
Shelton, 1993), familia botánica que presenta en
sus tejidos compuestos denominados como
glucosinolatos. La hidrólisis de los glucosinolatos
- cuyos producos volátiles son los isotiocianatos O
aceites de mostaza - sólo se verifica en las partes
dañadas de la planta, y se ha sugerido que es posible
que jueguen un rol importante y probablemente
sinergístico, de atracción para la ovipostura
(Palaniswamy y Gilot, 1986; Pivnick et al., 1994).
6 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Entre las hospederas de la polilla, se hallan otras
crucíferas (Muhamad et al., 1994) que pueden
comportarse como malezas. En Argentina,
Raphistrum rugosum L.All. (mostacilla) es una de
las especies más comunes en cultivos de invierno
(Cabrera y Zardini, 1984; Marzocca, 1984). Si bien
se considera que la mezcla con otros cultivos o con
malezas reduce la colonización por fitófagos
especialistas - por disrrupción - (Sivapragasam ef
al., 1982; Altieri, 1992) ha sido puntualizado
también que las malezas pueden dar las condiciones
predisponentes para un ataque más grave de la plaga
(Altieri, 1992). Esto es, si la maleza es un hospedero
favorable, actuaría atrayendo a la plaga. P. xylostella
ha completado sus ciclo sobre todas las crucíferas
sobre las que fue probada, aunque presentó
diferencias en sus parámetros biológicos cuando fue
criada en distintos cultivares de repollo (Verkerk y
Wright, 1994; Olsson y Jonasson, 1994) y en
diversas especies del género Brassica (AVRDC,
1985). Siendo hospederas aptas, todas las crucíferas
pueden potencialmente servir como punto de
penetración para P xylostella en el cultivo, al actuar
atrayendo a las hembras en vuelo. Á éste respecto,
Shirai y Nakamura (1994), que estudiaron la
dispersión de las hembras de P. xylostella durante
la oviposición, recapturaron el 29% de las hembras
a una distancia media inferior de 700 m - y sin
guardar relación con la dirección de los vientos
predominantes - hallándolas siempre sobre
hospederas de la misma familia, en los campos
vecinos.
Existen una variedad de factores ecológicos que
influencian la selección del hospedero y que sólo
pueden ser estudiados en condiciones de campo;
pero es necesario estudiar el comportamiento en el
laboratorio para comprender los mecanismos
involucrados (Bernays y Chapman, 1994). El
objetivo del presente estudio fue analizar las
diferencias en el ciclo biológico de Plutella
xylostella criada sobre Brassica napus oleifera
(canola) y Raphistrum rugosum L.All. (mostacilla)
en condiciones de laboratorio.
MATERIALES Y METODOS
Fueron colectadas diariamente larvas de P
xylostella de parcelas de canola de la Cátedra de
Zoología Agrícola (UBA), para generar una cría
masiva sobre hojas de la misma especie, hasta el
estado de pupa. Las mismas fueron llevadas a jaulas
de alambre tejido de 20x20x30 cm, en donde se
colocaron recipientes con una solución de miel
diluida al 10% para los adultos. Se colocaron
también macetas con plántulas de B. napus oleifera,;
las hembras ovipositaron sobre los cotiledones. Se
tomaron de forma aleatoria huevos, que fueron
retirados con pincel fino de pelo de marta, y
acondicionados en cajas de Petri de 9 cm. de |
diámetro, con filtro de papel humedecido (cajas de
cría). Se utilizaron 30 huevos de la polilla para
evaluar cada hospedera; el alimento consistió de
hojas tiernas de colza y mostacilla, que fueron
cambiadas diariamente.
ambientales durante el desarrollo del ensayo fueron:
Las condiciones '
T*=21 + 4 *C; Hr? = 70% + $, registradas con
termihogrógrafo. Para la verificación de los cambios
de estadio larval mediante la medición de las
cápsulas cefálicas (Taylor, 1931) y el posterior
sexado de las pupas, se utilizó una lupa
estereoscópica Wild con micrométrico.
La comparación estadística de los datos se realizó
mediante la prueba de ANOVA para datos no
paramétricos de Kruskal-Wallis, ya que no fue
posible lograr un ajuste de los datos a la distribución
normal mediante las transformaciones corrientes.
Para las pruebas se consideró un Q = 0,05.
RESULTADOS Y DISCUSION
P. xylostella presentó cuatro estadios larvales,
con una comportamiento minador durante el
primero y defoliador en los tres restantes, sobre las
dos hospederas. En general, la especie mantiene este
comportamiento sobre todas las crucíferas
(AVRDC, 1985). Se hallaron diferencias
estadísticamente significativas en la duración de
todos los estadios sobre ambas hospederas; los
resultados se presentan en la Tabla 1. En la misma |
puede verse que se registraron diferencias en el
desarrollo total de P. xylostella criadas sobre
diferentes hospederos, coincidentemente con lo
mencionado por Talekar y Shelton (1993). Los
autores afirman que los diferentes hospederos
influencian la tasa de desarrollo de la polilla. Aun
cuando en la Figura 1 para ciertos estadios - €ej., en
L3 y L4 - no parece haber una diferencia
visualmente apreciable entre hospederas, el
estadístico utilizado evidenció diferencias
significativas (Tabla 1).
Rodríguez et al.: Desarrollo de Plutella xylostella en canola y mostacilla 7
Verker y Wright (1994) en repolllo, hallan una
menor duración de los estadios larvales en hojas
más jóvenes respecto de aquellas más viejas. Dado
que en el presente trabajo fueron suministradas
hojas jóvenes en todos los casos, las diferencias no
pueden atribuirse a una calidad diferencial en este
aspecto, sino a una diferente calidad de dieta a partir
de diferencias nutricionales de las hospederas.
Olsson y Jonasson (1994) inclusive hallaron
diferencias en el desarrollo de P. xylostella aun
cuando es criada sobre diversas variedades de
repollo, en terreno.
En el caso de la comparación entre colza y
mostacilla, esta última pareció la hospedera más fa-
vorable a la plaga, ya que, en general se considera
que un menor tiempo de desarrollo se relaciona
como una mayor calidad nutricional (AVRDC,
1985). Así, se favorecería la invasión sucesiva desde
las malezas en los bordes de cultivo y caminos, aun
cuando en el cultivo se realicen controles efectivos.
También se registró una diferencia en cuanto a
la mortalidad de la polilla sobre los diferentes
hospederos, aunque sin mostrar una tendencia par-
ticular en cuanto a la mortalidad por estadio. Verker
y Writgh (1994) detectaron también diferencias en
sobrevivencia, resultando estas mas evidentes en
[_] colza 00
Duración del período (días)
mostacilla
condiciones de invernáculo que en cultivos a campo.
Debido a que en el estudio sobre diferentes especies
del género Brassica la AVRDC (1985) informó un
máximo de 56% de mortalidad, el 36% obtenido
en el presente ensayo sobre canola (Tabla 1) no
resultaría un valor extremo. Sin embargo, podría
considerarse como un dato adicional a favor de
considerar a la mostacilla como poseedora de
calidad nutricional superior respecto de la canola.
El sexado de las pupas no arrojó diferencias entre
las hospederas, (Tabla 1) pero resulta llamativa la
TABLA 1
PARÁMETROS BIOLÓGICOS DE P XYLOSTELLA EN
CANOLA Y MOSTACILLA
Duración promedio (días)
Estadío Canola Mostacilla
Login: 2,84 a 1,75 b
L, 2, a 1,083 b
E; 2,052 a 1,583 b
16 2,684 a 2,167 b
P 10,00 a 6,625 b
TE 6,315 a 3,583 b
% Mortalidad 36 20
tasa sexual (M:F) 9:5 9:5
Ue Estadio larval; P: Estadio pupal; T: Período total=L.. +P
a, b: letras diferentes sobre la misma fila, implican
diferencias significativas.
L4 ET E T
Período del desarrollo
Figura 1: Comparación entre períodos de desarrollo (duración en días) para P. xylostella en canola y mostacilla.
8 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
mayoría de machos sobre ambas hospederas. Sin
embargo, P. xylostella muestra considerables
variaciones en éste aspecto, ya que se registraron
tasas sexuales desde 7:3 a 3:7 (M:F), en función de
la especie vegetal utilizada para la cría (AVRDC,
1985).
Si bien estos estudios permiten concluir que la
mostacilla se comporta como una hospedera tan apta
o superior a la canola en condiciones de laboratorio,
deben considerarse estudios de preferencia, y de
oviposición en condiciones naturales para poder
afirmar que la presencia de esta maleza en el cultivo
puede ser un factor de riesgo al favorecer el ingreso
de la plaga.
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Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 9 - 22
RELACION ENTRE EL CICLO VITAL DE LITHRAEUS ELEGANS (BL.) (COLEOPTERA:
BRUCHIDAE) Y LA FENOLOGIA DE LITHREA CAUSTICA (MOL.) H. ET A.
(ANACARDIACEAE)
Jéssica BASCUÑÁN' Y FRANCISCO SÁIZ!
RESUMEN
En el Sector Ocoa del P.N. La Campana, Chile Central (32% 55“S, 71%08' W), se estudia la relación entre el ciclo
vital de Lithraeus elegans y la fenología de Lithrea caustica.
Durante un ciclo anual se controló la fenología de L. caustica y se colectaron sus frutos. Después de cada colecta,
una fracción de los frutos se analizó inmediatamente para determinar estados de desarrollo del brúquido. El resto
se conservó bajo dos condiciones diferentes (laboratorio y cámara climática), hasta la emergencia de los adultos.
La información obtenida permite establecer lo siguiente en relación al ciclo de desarrollo de £. elegans en L.
Caustica:
- Es univoltino y el ciclo se completa en un solo fruto. Las hembras ponen sus huevos en forma aislada.
- El período de oviposición presenta dos picos asociados a fases de desarrollo del fruto.
- Desarrollo larval típico de Bruchidae.
- Desarrollo embrionario en frutos Iniciales v Verdes, larvas en frutos en Transición y Maduros. Pupa solamente
en Maduros.
- No se detectaron parasitoides.
Palabras clave: Lithraeus elegans, ciclo vital, Lithrea caustica, fenología, Chile Central.
ABSTRACT
The relationships between life history of Lithraeus elegans and phenology of Lithrea caustica is studied in the
National Park La Campana, Ocoa sector, Central Chile.
Phenological control and periodic sampling of fruits of L. caustica were disposed throughout an annual cycle.
After each collect. a fraction of fruits was analyzed immediately to determine the development stages of L. elegans.
The rest was kept, in two different conditions ( laboratory and climatic chamber), until adult emergence.
The information obtained allows to establish the following about the life history of £. elegans 1n L. caustica:
- Itis univoltine, the bruchid development is completed within only one seed and the females lay their eggs
singly.
- The egg-laying period presents two peaks asociated to phases of fruit development.
- The larval development is characteristic of the Bruchidae family.
- The embrionary stages were found on the Initial and Green fruits, meanwhile larval stages are found within the
Transition and Mature fruits and pupa only within the Mature fruits.
- No parasitoids were detected.
Key words: Lithraeus elegans, life history, Lithrea caustica, phenology, Central Chile.
INTRODUCCION
La relación brúquido-semilla representa un
problema interesante tanto en el plano ecológico
' Ecología, Universidad Católica de Valparaíso, Casilla 4059,
Valparaíso - Chile. Fax: (56) (32) 212746.
(Recibido: 25 de Junio de 1996. Aceptado: 24 de abril de
1997)
como en el económico.
Quizás, por esto último, más del 70% de los
trabajos revisados se refieren a este campo (Barriga
1990, Alzouma et al. 1985, Bellows y Hassell 1984,
Biemont et al. 1982, Biemont y Jarry 1983, Bonet
y Biemont 1981, Hodek et al. 1981, Huignard y
Leroi 1981, Huignard et al. 1985, Jarry y Chacón
10 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
1983, Jarry 1987, Monge 1985, Pimbert 1985,
Rosenthal 1981, Thiery y Jarry 1985, Wightman
1978 a y b).
El 84% de los hospederos de brúquidos
pertenece a la familia Leguminosae sensu lato,
mientras que las Anacardiaceae no alcanzan al 2%
(Johnson 1981a, Southgate 1979). Janzen (en
Labeyrie 1981), en leguminosas tropicales, detectó
que el 73% de las especies de brúquidos ataca sólo
a una de hospedero, el 15% a dos y el 6% a tres.
Varaigne-Labeyrie (en Labeyrie 1981), para Alto
Volta, registra 63% de especies con un hospedero
y 25% con dos. Janzen (en Johnson y Kistler 1987)
evaluó especificidad al permitir la oviposición de
Callosobruchus maculatus sobre semillas de 63
especies de leguminosas. Productos volátiles y
toxinas mataron los huevos en el 17% de las
semillas; la dureza, espesor y toxicidad de la testa
impidió el ingreso de las larvas en el 59% de las
semillas restantes y el contenido de la semilla
destruyó el 92% de larvas remanentes.
El ciclo biológico de los brúquidos presenta
algunas variaciones según el taxon considerado,
las características del hospedero y las condiciones
ambientales, siendo el cultivo una causal
importante al introducir especies en ambientes
diferentes de los originales (Biemont y Bonet
1981).
La mayoría de las especies de Amblycerinae y
Bruchinae ponen sus huevos separados, unos pocos
los disponen aglutinados a lo largo de la sutura de
la vaina (Bruchidius astrolineatus) (Southgate
1979, Alzouma y Huignard 1981). Este patrón se
altera en granero. Avendaño y Sáiz (1978), en
Pseudopachymerina spinipes, detectaron posturas
en masas imbricadas, mientras en la naturaleza
los huevos están aislados. Johnson (en Johnson y
Kistler 1987), distingue tres gremios (guilds) de
brúquidos según el lugar de oviposición: a) sobre
la superficie de la vaina, b) en semillas maduras
cuando aún están en la planta y c) en semillas
maduras que ya han caído al suelo.
El primer estadio larval está adaptado para
penetrar la semilla al poseer una placa cefálica
esclerosada, mandíbulas fuertes y apéndices
locomotores (espinas o patas) que permiten algún
grado de selección de la semilla hospedera
(Southgate 1979, Johnson 1981a y b, Ramos 1976,
Johnson y Kistler 1987, Messina 1991). Ingresada
la larva, muda perdiendo sus apéndices y, después
de 3 o 4 nuevas mudas, pupa (Johnson y Kistler
1987), ya sea en la cámara larval (libre o en
capullo) (75% de los Acanthoscelides y
Pseudopachymerina spinipes), o en el suelo u
hojarasca (Caryedon pallidus y C. interstinctus)
(Southgate 1979, Varaigne-Labeyrie y Labeyrie
1981, Johnson 1981 b, Avendaño y Sáiz 1978).
En caso de desarrollo completo en la semilla, el '
adulto generalmente emerge por orificio preparado
por la larva, la cual roe la testa dejando una delgada
cubierta que el imago rompe para emerger |
(Southgate 1979).
La mayoría de las especies completan su ciclo
en una semilla (75% de los Acanthoscelides
(Johnson 1981) y Pseudopachymerina spinipes |
(Sáiz et al. 1980). En general, se desarrolla una
larva por semilla, salvo en las muy grandes donde
es posible encontrar varias (Janzen 1969).
En la selección de la semilla participan factores |
como textura, curvatura, pubescencia, tamaño de |
las semillas, sustancias de marcaje, temperatura y
tenor hídrico (Johnson y Kistler 1987, Southgate '
1979, Thiery 1982 a y b, Kistler 1982), los que |
afectan ya sea a la vitelogénesis, cruzamiento u
oviposición, aquiriendo importancia el encaje del |
ciclo reproductivo del brúquido con la fenología '
del hospedero. En Bruchus pisorum y B. affinis la '
floración induciría la vitelogénesis y la cópula |
(Labeyrie 1978 a y b, Hodek. et al. 1981, Bashar '
et al. 1986). En Pseudopachymerina spinipes la '
postura sería estimulada por la presencia de frutos
maduros e inhibida por sus flores (Sáiz et al. 1980,
1987). En Zabrotes subfasciatus las semillas
estimulan la ovogénesis, cópula y postura (Pierre
1980, Pimbert y Pierre 1983).
El adulto puede emerger, copular y oviponer en
forma inmediata o después de un período de
diapausa reproductiva, la que permite sincronizar |
la reproducción del insecto con los estados
fenológicos de la planta necesarios para la postura
y posterior desarrollo larval (Biemont y Bonet
1OS1BoOnSt y Be mont Osio
Pseudopachymerina spinipes, un patrón bimodal
de emergencia de adultos permitiría asegurar este
encaje (Sáiz et al. 1987). El fotoperíodo, la
temperatura, la humedad relativa y los alimentos
son los factores de inducción más citados (Tanaka
1983, Masaki 1983, Varley et al. 1973, Bellamy et
al. 1975, Tauber et al. 1984, Fujiyama 1983).
El ciclo reproductivo puede ser uni O
Bascuñan y Sáiz: Ciclo vital de Litrhaeus elegans y fenología de Lithrea caustica 11
multivoltino, dependiendo de factores como
alimento, condiciones climáticas y características
biológicas de la especie (Labeyrie 1981). El
multivoltinismo es común en especies asociadas a
cultivos y graneros (Biemont y Bonet 1981, Bonet
y Biemont 1981, Southgate 1981).
Las larvas se alimentan de semillas. Los adultos
de muchas especies viven y se reproducen en
ausencia de alimentos, adquiriendo importancia las
reservas almacenadas durante el desarrollo larval
(Wightman 1978 b, Yates et al. 1989). Los que se
alimentan lo hacen de polen y néctar.
Entre las respuestas de las plantas a la acción
de los brúquidos destacan : semillas pequeñas,
numerosas y de rápida germinación, altos niveles
de toxinas, baja calidad nutricional, impedimentos
mecánicos a la postura y adhesión del huevo,
asincronía con fenología del brúquido, etc. Muchas
especies de brúquidos han sido capaces de
contrarrestar estas respuestas mediante cambios
coevolutivos , tales como larvas que evitan o
metabolizan toxinas, uso de varias semillas para
completar su ciclo vital, diapausa de huevos y
adultos, emergencia bimodal de adultos, etc
(Janzen 1969, Center y Johnson 1974, Labeyrie y
Hossaert 1985, Labeyrie ef al. 1987, Karban y
Myers 1989, Crawley 1983, Sáiz et al. 1987).
En Chile, el estudio de brúquidos asociados a
plantas nativas está poco desarrollado (Porter 1925,
1933, Bridwell 1952, Sáiz et al. 1977, 1980, 1987,
Avendaño y Sáiz 1978, Sáiz y Soto 1982, Yates et
al. 1989 y Barriga 1990) y es mínimo para
Anacardiaceae.
Según Kingsolver (1990) la familia Bruchidae
en Chile está conformada por 12 géneros y 23
especies. Solamente Lithraeus tiene especies
asociadas a Anacardiaceae, según se desprende del
siguiente cuadro (Barriga 1990):
Especie de brúquido
Lithraeus elegans
Lithraeus elegans
Lithraeus mutatus
Lithraeus elegans
Lithraeus mutatus
Lithraeus elegans
Lithraeus elegans
Especie vegetal
Lithrea caustica
Schinus latifolius
Schinus polygamus
Schinus patagonicus
Schinus elegans
La relación entre Lithraeus elegans y Lithrea
caustica es la más citada (Porter 1925 y 1933,
Bridwell 1952, Barriga 1990), pero no existen
estudios detallados sobre ella. En cuanto a la
asociación de Lithraeus elegans con Schinus
polygamus y S. latifolius no estamos seguros si
corresponde a alimentación en flores o a efectivo
desarrollo en sus semillas. Porter (1933) lo cita en
flores de Acacia caven. Personalmente lo hemos
colectado (datos inéditos) al estudiar la entomo-
fauna asociada a la inflorescencia de Jubaea
chilensis.
El presente trabajo pretende concurrir al
conocimiento de las relaciones entre el ciclo de
vida de Lithraeus elegans y la fenología de Lithrea
caustica, con los siguientes objetivos específicos:
1) Macrocaracterizar las etapas del ciclo
fenológico de L. caustica.
2) Determinar y caracterizar las diferentes fases
del ciclo de desarrollo de L. elegans en L.
caustica.
3) Establecer el paralelismo o correlación entre
el ciclo biológico del brúquido y la fenología
de la planta.
4) Evaluar el impacto de la acción ejercida por el
brúquido sobre el stock de semillas de L£.
caustica.
5) Detectar causales de mortalidad larvaria de L.
elegans.
METODOLOGIA
El estudio se realizó en el P.N. La Campana,
sector Palmas de Ocoa. En él se procedió de la
siguiente manera:
Durante un año ( XI-1992 a X-93) se realizaron
muestreos periódicos de frutos de litre según el
siguiente calendario:
Días Días
Acumulados Acumulados
17/11/92
27/11/92
11/12/92
19/03/93
02/04/93
30/04/93
30/05/93
09/07/93
06/08/93
02/10/93
28/12/92
12/01/93
22/01/93
08/02/93
28/02/93
En cada muestreo se colectaron 1000 frutos al
azar, no colectando más de 100 frutos por árbol y
en diferentes partes de éste. En laboratorio se
dividió la muestra en las siguientes fracciones:
12 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
50% se abrió inmediatamente para determinar las
características del ciclo de desarrollo de £L. elegans,
controlándose:
1) Estado de desarrollo del fruto.
2) Porcentaje de frutos con huevos.
3) Características de la postura: forma, posición
y número de huevos por fruto.
4) Estado de los huevos: recién puestos, desarrollo
embrionario, punto de emergencia larval y de
penetración al fruto.
5) Porcentaje de semillas con larvas.
6) Estado de las larvas: estado de desarrollo,
mortalidad.
7) Porcentaje de semillas con pupas y emergencia
de imagos.
8) Presencia y abundancia de parasitoides.
9) Condición de estado de los parasitoides. Estados
de desarrollo, número por larva de brúquidos.
25% se mantiene en cámara climática sometida a
12 horas de luz y 12 de oscuridad, a 21 *C. Se
revisa el total de adultos emergidos por colecta al
final del período de estudio. Los recipientes
permiten el paso de luz y gases e impiden el es-
cape de adultos.
25% se mantiene a temperatura ambiente en
recipientes similares a los de la fracción anterior.
Se revisan periódicamente durante la emergencia
de adultos.
250
200
La fenología general de L. caustica se evaluó a:
través de 15 ejemplares controlados en las mismas |
fechas de recolección de frutos y excluídos del |
proceso de extracción. Se cuantifican las siguientes |
feno y subfenofases como % de la cobertura foliar |
de la planta: |
Flores: botones, abiertas, secas |
Frutos: iniciales: Tamaño inferior al promedio |
de los frutos maduros.
verdes: Tamaño medio del fruto maduro, |
verdes, el epicarpio fuertemente unido al |
mesocarpio.
transición:Epicarpio parcialmente. |
separado del mesocarpio. Se subdivide |
en: |
Transición 1: Inicio de separación
entre epicarpio y mesocarpio.
Transición 2: Mesocarpio negro y
aceltoso.
maduros: Color más pálido,
amarillento, epicarpio completa-
mente separado del mesocarpio.
RESULTADOS Y DISCUSION
A.-MACROFENOLOGIA DE LITHREA
CAUSTICA.
Considerando antecedentes fenológicos previos
(1988-1990, Sáiz y Bascuñán, datos inéditos) el
estudio, realizado en 1992-1993, se centró en flores
y frutos, por ser éstos los aspectos relevantes para
los objetivos propuestos.
1992 = 605 mm
1993 = 373 mm
Figura 1: Precipitaciones mensuales 1992 y 1993 (Valparaíso: Estación Punta Angeles).
Bascuñan y Sáiz: Ciclo vital de Litrhaeus elegans y fenología de Lithrea caustica 13
Climáticamente, el período estudiado se
caracterizó por las bajas precipitaciones en relación
a un año normal (Fig. 1). Fenológicamente, se
detectó la presencia de botones florales entre
noviembre y enero; de flores, principalmente entre
noviembre y marzo, y de frutos durante todo el
período de estudio (Fig. 2). La duración
aproximada de las subfenofases de flor y fruto fue
la siguiente:
FLORES: Botones : Mediados de noviembre a fin
de diciembre (Elg2): En elmes, de
octubre ya se observan los primeros
botones del nuevo ciclo. .
Desarrolladas: Mediados de
noviembre a fin de febrero.
Secas : Las flores masculinas secas
permanecen en alto porcentaje durante
todo el año.
80
PORCENTAJE
=) 3
N
So
27-11 28-12 22-1
-E-- Botones —=— Flores
Figura 2: Fenología de Lithrea caustica: Principales fenofases.
B.-CICLO DE DESARROLLO DE
LITHRAEUS ELEGANS
Los huevos, en vista dorsal, son ovalados con
un extremo más ancho y, en vista lateral, son planos
en la zona mediante la cual se adosan al fruto y
curvos dorsalmente. Se disponen en forma aislada
sobre el fruto y adheridos por una sustancia
transparente que sobrepasa irregularmente sus
márgenes.
17-11 11-12 12-1 8-2
28-2
FRUTO: Iniciales : Mediados de noviembre a
fin de diciembre. (Fig. 3)
Verdes : Mediados de diciembre a fin
de febrero.
Transición 1: Fin de diciembre a
principios de abril.
Transición 2: Mediados de enero a
fin de abril.
Maduros : Mediados de marzo a fin
del estudio.
Estos datos configuran un ciclo tardío respecto
a lo descrito para la especie (Rodríguez et al. 1983),
pero concordante con los antecedentes inéditos de
Sálz y Bascuñán para la misma localidad. Es a
destacar que en 1992-93 hubo floración muy
abundante (noviembre a febrero) no seguida por
abundancia de frutos (Fig. 2).
a o
2-4 30-5 6-8
1992 TIEMPO 1993
-e- Frutos
El período de postura se evaluó a través de los
huevos no eclosionados, distinguiéndose dos
estados: Sin Eclosionar 1 y 2, según tengan o no
esbozo de larva en su interior. Según los datos, £.
elegans presenta dos períodos de postura: a) entre
mediados de noviembre y mediados de diciembre,
el más importante, y b) entre mediados de enero y
mediados de febrero (Fig. 4). Un ciclo univoltino
con 2 períodos de emergencia de adultos, y por
14 Rev. Chilena Ent. 24, 1997 '
25
20 |
2 |
S 15
S |
410 |
O |
A,
5 |
e y | 8-2 19-3 30-4 9-7 2-10 |
27-11. 28-12 22-1 28-2 2-4 30-5 6-8 |
1992 TIEMPO 1993 |
[PE Iniciales . Verdes Transición 1
Figura '3: Fenología de Lithrea caustica: Subfenofases de frutos.
ende de postura, se ha descrito en Chile para
Pseudopachymerina spinipes, interpretándose
como mecanismo adaptativo a las variaciones en
la producción de frutos (Sáiz et al. 1987).
El porcentaje de frutos con huevos fluctuó entre
6,4% y 16,8% del total analizado en cada fecha,
con máximos en enero-febrero. La postura es de
un huevo por fruto (93,12%), ocasionalmente de
dos (6,16%), tres (0,57%) ó 4 (0,14%).
17-11 11-12
27-11 23-12
1992
YY) Huevo Sin Eclosionar 1 |
El Pupas
12-1 3-2
22-1
Transición 2 qe Maduros
TIEMPO
Huevo Sin Eclosionar 2
e Muertos
Figura 4. Desarrollo de Lithraeus elegans: Secuencia de estados en L. caustica.
Para el análisis de la disposición de los huevos
en los frutos se consideraron dos sectores: Lateral |
o borde, y Central o cara del fruto. Cada sector se 1
subdividió en tres segmentos equivalentes. Más del |
75% de los huevos presentan localización lateral, |
sin diferencias importantes entre los segmentos, l
disposición relacionada con el ordenamiento de |
los frutos en apretados racimos (Fig. 5). |
30-4
2-4 30-5
1993
28-2
Bascuñan y Sáiz: Ciclo vital de Litrhaeus elegans y fenología de Lithrea caustica
15
Lateral 1 (26,82%)
Lateral 3 (24,44%)
A Lateral 2 (26,82%)
1 = cerca de peciolo; 2 = intermedio; 3 = cerca de ápice
Figura 5. Postura de Lithraeus elegans: Posición de los huevos
en el fruto.
Al inicio del estudio, el 70% de los huevos no
mostraba esbozo de larva (Sin eclosionar 1),
mientras el resto correspondía a Sin eclosionar 2
(larva visible). El primer estado se encontró entre
noviembre y diciembre (primera postura) y entre
enero y febrero (segunda postura). El estado Sin
eclosionar 2, se detectó hasta fin de diciembre
(primera postura) y entre enero y febrero (segunda
postura) (Fig. 4), por lo que se estima el desarrollo
embrionario en unos 40 días.
La eclosión larval se hace por un pequeño
orificio circular en la base del huevo, coincidente
con el de penetración al fruto, fenómeno observado
en numerosas ocasiones. Al roer, la larva llena de
aserrín el huevo vacío, el que generalmente
permanece adherido al fruto. Los que se desprenden
dejan el orificio de penetración larval como
muestra. Las primeras eclosiones ocurren en
diciembre, aumentando progresivamente hasta
enero, manteniéndose más o menos constantes
hasta mayo, época en que comienzan a disminuir;
en ese período predominan los frutos Verdes y en
Transición (Figs. 3 y 4).
Un porcentaje importante de huevos no
eclosiona. Se presentan tres tipos (Fig. 6):
1) Vacío : Sin contenido interno. Podrían ser
resultado de problemas en la fecundación.
Descompuesto: Contenido interno amorfo,
verdoso, gelatinoso, sin esbozo de larva. Proba-
ble infección por microorganismos.
Abierto : Vacíos, oscuros por depósito interno
de polvo. Podría ser resultado de eclosión lar-
val por la parte superior del huevo o de
depredación.
La importancia relativa de estos huevos aumenta
a medida del tiempo, llegando a porcentajes altos
(Fig. 6), por lo que la estimación de la infestación
debería considerar sólo a los huevos eclosionados
que originan larvas que ingresan al fruto.
2)
3)
100
A ==]
rm
80 ÚS ul AN
/ AN Ñ
NM
S 60 + / ; |
S | mm Ñ E |
HO a Ñ
m7 |
i
20 +
ly 7 | A Om. B po > |
[=== E |
12-1 8-2 19-3 30-4 9-7 2-10
17-11 11-12
27-11 28-12
1092
| | Vacíos
7 -
22-1
28-2 2-4 30-5
1993
EN Pertorados
6-8
| ] Descompuestos -—m- Total de Huevos
Figura 6. Huevos de Lithraeus elegans Condición de estado al ser colectados.
16
3.- LARVA, PUPA E IMAGO:
El desarrollo larval y pupal ocurre al interior
de un único fruto, el cual es abandonado al emerger
el imago.
El primer estado larval es pequeño, móvil,
dotado de apéndices locomotores, cerdas y de una
desarrollada placa cefálica, características de
Bruchidae (Southgate 1979, Johnson 1981 a y b,
Ramos 1976). Fue observado ocasionalmente y
siempre penetrando al fruto. Una vez en su inte-
rior, la larva pierde sus apéndices y adopta forma
de saco blanquecino dedicada a alimentarse y
aumentando progresivamente de tamaño, proceso
descrito para la mayor parte de las especies de la
familia (Johnson y Kistler 1987). En este estado
pasa la mayor parte del año, incluyendo el invierno.
La mayor presencia de larvas en los frutos ocurre
entre enero y marzo, disminuyendo hacia el final
del año de estudio (Fig. 7), ya sea por el normal
paso a pupa o, posiblemente, por caída preferencial
de frutos infestados.
En ningún estado del fruto se advirtió señales
de ataque por parasitoides, a pesar de que Bridwell
(1952) señala la presencia de un bracónido que
asocia al género Urosigalphus. En cambio, en
frutos maduros, desde abril en adelante, se observó
infestación por hongos, cuyos micelios son
claramente visibles en su interior.
35
30
25
O
20
.
10
5
11-12
23-12
1992
0
17-11
27-11
ay Larvas vivas
TIEMPO
Rev. Chilena Ent. 24, 1997
La pupa de L. elegans es de tegumento |
esclerosado, exarata, café claro y no desarrolla
capullo. Sólo se observó en baja cantidad al final |
del estudio, posiblemente debido a que la etapa es 0
muy breve (Fig. 4). Su presencia coincide con la |
disminución significativa de las larvas en ese |
período (Fig. 7). |
El adulto de L. elegans emerge a través de un |
orificio redondo de unos 2 mm, claramente |
distinguible del orificio de entrada de la larva, no |
preparado previamente por ésta. |
Los adultos de L. elegans son heterogéneos en |
cuanto a tamaño (2-3 mm de largo y 1,2-1,6 mm |
de ancho) y coloración ( entre negro brillante y |
rojo testáceo; cabeza, protórax y parte ventral del
cuerpo son generalmente negros). |
La emergencia de adultos se registró tanto en |
frutos mantenidos en cámara climática como a |
temperatura ambiente. El análisis se hace bajo el '
supuesto de que esta fracción de frutos tiene igual |
nivel de infestación que la analizada en forma |
inmediata después de la colecta. De la cámara
climática se obtuvo información según fecha de |
colecta, aportando dos antecedentes importantes: |
a) la cantidad de adultos es baja en relación a las |
posturas (8-9% de los huevos viables), índice de |
alta mortalidad intra fruto, al menos bajo las |
condiciones de estudio y b) que la mayor parte |
304
28-2 2-4
Larvas muertas y Pupas
Figura: 7. Desarrollo de Lithraeus elegans: Larvas y pupas en cada colecta.
Bascuñan y Sáiz: Ciclo vital de Litrhaeus elegans y fenología de Lithrea caustica 17
DN UU Bb un QQ
Ll
NUMERO (BARRAS)
ZA
17-114 11412 121 8-2
27-11 28-12 221 28-2
193 304 97 210
24 2305 68
1992 TIEMPO 1993
1 L. elegans adultos —=— Fruto Inicial
S
PORCENTAJE (LINEAS)
-+- Fruto Verde
-e-- Fruto Transición -=3- Fruto Maduro
Figura 8. Emergencia de Lithraeus elegans según fecha de colecta del fruto.
deriva de frutos colectados entre febrero y abril
(Transición y Maduros), época en que la mayoría
permanece aún en el árbol. La baja emergencia
desde frutos colectados con posteridad, permite
pensar en un modelo de caída preferencial de los
frutos infestados o en la acción de agentes
ecológicos letales a las larvas (Sáiz 1993) y que
los frutos colectados con anterioridad (básicamente
12
10
0 OS
Iniciales y Verdes) no habían alcanzado un grado
de desarrollo que permitiera el ingreso y
sustentación de la larva (Fig. 8).
Paralelamente, en los frutos mantenidos a
temperatura ambiente se hizo un seguimiento regu-
lar sobre el total seleccionado para tal efecto, desde
el momento en que se detectó el primer adulto (Fig.
9). Además de confirmar los aspectos generales
cea
6-10 15-10 22-10 29-10 8-11 15-11 29-11 6-12 14-12 22-12 30-12 7-1 28-1 1-3
11-10 18-10 25-10 2-11 12-11 22-11 2-12 10-12 18-12 27-12 3-1 17-1 10-2
1993
TIEMPO 1994
1 Lithraeus elegans adulto
Figura 9. Emergencia de Lithraeus elegans: Secuencia en ambiente de laboratorio.
18 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
descritos anteriormente, estos datos permiten
circunscribir la etapa de emergencia de imagos al
período alrededor de noviembre, salvo algunos
casos excepcionalmente precoces o tardíos.
C.- RELACION ENTRE FENOLOGIAS DE
LITHREA CAUSTICA Y LITHRAEUS ELE-
GANS.
La relación entre el número de huevos y los
estados de desarrollo del fruto en que fueron
colectados se presenta en la Tabla 1.
TABLA 1
Número total de huevos por tipo de fruto al momento de la
colecta
ESTADO FRUTO |_N% HUEVOS PORCENTAJE | '
Iniciales
Verdes
Transición 1
Transición 2
Maduros
Fenológicamente (Figs. 2, 4 y 10), la primera :
postura se concentra sobre frutos Iniciales y la |
200
150
INICIAL VERDE
TRANS. 1
TRANS.2 MADURO
ESTADOS DE DESARROLLO DE FRUTOS
| Huevos s/ eclosionar 1 S S S
Figura 10. Lithraeus elegans: estados según tipo de fruto al ser colectado. l
segunda, sobre frutos en Transición 2. Este modelo
habría asegurado éxito de los huevos de la segunda
postura, por encontrar un sustrato más adecuado.
El desarrollo embrionario duraría
aproximadamente 40 días para la primera postura,
siendo aparentemente más corto para los huevos
de la segunda (Fig. 4). Ello se debería a los mayores
niveles térmicos del período (medias mensuales *C:
XEl992= 149: XIE1992 = 16,7; E1993'= 1103;
11-1993 = 16,7; II11-1993= 16,4; INE, 1993 y 1994).
Su relación con la fenología de los frutos es
coherente con las posturas.
La eclosión larval ocurre en todo tipo de fruto,
siendo mayor su porcentaje a medida que progresa
a Larvas
Huevo s/ eclosionar 2
el desarrollo de éstos (Fig. 11). El total de huevos '
no viables corresponde al 21 % de las posturas, '
centrándose el 71% de éstos en frutos en Transición !'
y Maduros (Tabla 2). |
TABLA 2
Porcentaje de huevos no viables por estado fenológico del fruto. *
Estado Fruto
Iniciales ll
Verdes
Transición 1
Transición 2
Maduros
Bascuñan y Sáiz: Ciclo vital de Litrhaeus elegans y fenología de Lithrea caustica 19
Las larvas de las colectas de diciembre en frutos
Iniciales y Verdes, eran escasas y con una
mortalidad del 60% (Fig. 11), índice de condiciones
no adecuadas del fruto, las que podrían relacionarse
con el alto contenido de agua y con la incapacidad
de la larva de roer tejidos suculentos, situación ya
detectada en Pseudopachymerina spinipes ( Sáiz,
obs. personal).
300 a
Al predominar los frutos en Transición 1 y 2,
aumenta tanto la cantidad de larvas como la
proporción de larvas vivas (Figs. 3, 7 y 11). Al
predominar los frutos Maduros, baja la cantidad
de larvas totales, la que podría atribuirse a la caída
preferencial de frutos infestados, además del lógico
paso a pupa.
250
Mal
0 E A
INICIAL VERDE
TRANS. 1
|
EA Y | E
TRANS.2
Bl
MADURO
ESTADO DE DESARROLLO DEL FRUTO
lla Huevos eclosionados El Larvas vivas
- Larvas muertas
Figura 11: Lithraeus elegans: Relación huevos/larvas y mortalidad larvaria.
El número de larvas muertas es mayor en los
frutos maduros (Fig. 11), situación que podría ser
explicada por un mayor tiempo de interacción
larva-semilla, período en que pueden actuar
factores de mortalidad, v. gr. hongos.
El número de pupas detectado es bajo y está en
relación con los frutos Maduros (Fig. 7). Una
explicación posible de esta baja detección podría
ser que el estadio es muy corto o bien se encuentran
en los frutos que caen primero del árbol.
De los frutos mantenidos a temperatura
ambiente y en cámara climática, sólo se obtuvieron
imagos de las colectas realizadas a partir de
febrero. Esto es explicable, en gran parte, por
problemas de deshidratación de los frutos Iniciales
y Verdes a temperatura ambiente y por
descomposición por exceso de humedad en la
cámara climática, frutos que constituyen casi el
100% de los frutos colectados en tal período. En
cambio, los colectados entre enero y febrero,
presentan un estado de madurez y de contenido
hídrico que permite su mantención fuera de la
planta y el desarrollo de brúquidos en su interior
(Fig. 8).
D.- INFESTACION DE FRUTOS :
Respecto de la magnitud de la infestación de
frutos de litre por brúquidos es posible afirmar lo
siguiente:
Si se analiza en base a postura de huevos se
alcanzan niveles de 9,3%. Sin embargo, este criterio
no nos parece ser el más adecuado ya que considera
a los huevos no viables (vacíos, perforados y
descompuestos) y no considera el desprendimiento
20 Rev. Chilena Ent. 24, 1997 |
de un importante número de huevos eclosionados
en frutos en Transición y Maduros, situación
relacionada con el proceso de separación de
epicarpio y mesocarpio. Además, debe considerarse
el efecto climático (lluvias, vientos), el cual debe
hacerse sentir principalmente sobre frutos maduros.
meses |(N|D|E|F[M/AM|J/J|A|¡S|O
FRUTOS
LITHREA
CAUSTICA
LITHRAEUS
ELEGANS
Iniciales
1= Transicion 1
Figura 12: Etapas de desarrollo de Lithraeus elegans y fenología del fruto de Lithrea caustica.
CONCLUSIONES
1) El ciclo de vida de Lithraeus elegans en
Lithrea caustica en Chile Central presenta ciertos
rasgos característicos:
Es univoltino y se completa en el interior de un
único fruto, que permite el desarrollo de un solo
ejemplar. Sólo excepcionalmente se encontró más
de una postura por fruto, predominantemente
l = T.2= Transición 2
V = Verdes M = Maduros
Y S
.1= Huevos s/eclosionar 1
Por lo anterior, es preferible no considerar los |
huevos no viables y considerar los huevos.
eclosionados desprendidos, lo que es posible |
detectar en base al orificio de entrada de la larva!
en el fruto. Según este criterio la infestación es del '
orden del 9,5%, porcentaje que no afectaría la!
capacidad reproductiva de la planta.
Huevos s/eclosionar 2
Larva
Pupa
NN
'
S.
L
P
dispuesta en el borde del fruto. Nunca se encontró
más de una larva por fruto.
La postura se realiza en dos períodos separados,
el primero fundamentalmente sobre frutos Iniciales
y el segundo sobre frutos en Transición. Esta
bimodalidad permitiría un mejor encaje entre el
desarrollo del brúquido y la fenología de la planta
hospedera. En este caso favoreció a la segunda
postura.
Bascuñan y Sáiz: Ciclo vital de Litrhaeus elegans y fenología de Lithrea caustica 21
El desarrollo larval es típico de Bruchidae:
desarrollo embrionario breve, primer estado lar-
val móvil y bien dotado para penetración al fruto,
modificación posterior por pérdida de apéndices y
aumento progresivo del tamaño de la larva por
acumulación de grasa.
La pupa, exarata, se desarrolla en el interior del
fruto, desprovista de capullo y es de corta duración.
No se detectó preparación larval del orificio de
salida del imago.
2) Es posible establecer una estrecha relación
entre las etapas de desarrollo del brúquido y la
fenología del fruto de litre (Fig. 12).
3) La infestación, estimada en base al ingreso
de las larvas al fruto, afecta aproximadamente al
10% de éstos, lo que tendría un bajo efecto en la
dinámica poblacional de Lithrea caustica dado
que es un bajo porcentaje dentro de una alta
producción de semillas.
4) No se detectaron parasitoides que ataquen a
las larvas de Lithraeus elegans, pero sí infestación
de los frutos por hongos.
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Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 23 - 25
DIAPAUSE IN FIELD POPULATIONS OF CODLING MOTH CYD/IA POMONELLA (L.)
(LEPIDOPTERA: TORTRICIDAE) UNDER SOUTHERN CHILE CONDITIONS
ROBERTO CARRILLO!, PATRICIA ASTORGA! AND MIGUEL NEIRA!
ABSTRACT
Populations of codling moth in southern Chile, were principally univoltine. Almost 100% of the spring genera-
tion entered into diapause, even though summation of degree days and photoperiod could permit the development
of a second generation. All larvae tested showed an oligopause type of diapause, which could be terminated by an
exposure to 17 h photoperiod and 18*C.
Key words: Cydia pomonella, diapause.
RESUMEN
La polilla de la manzana, se comporta principalmente como monovoltina. Casi un 100% de la generación de
primavera entra en diapausa, aunque la sumatoria de los días grados y el fotoperíodo permitiría que una gran
parte de esta desarrollara una segunda generación. Todas las larvas estudiadas presentaron oligopausa, la cual
puede ser terminada exponiéndolas a un fotoperíodo de 17 h y a 18*C.
Palabras clave: Cydia pomonella, diapausa
INTRODUCTION
Diapause has contributed greatly to the evolution-
ary success of numerous species of insects, allow-
ing insect populations to survive at different lati-
tudes. Studies throughout the world have shown
that diapause of fifth instar larvae of the codling
moth, may be obligate (independent of environ-
mental conditions) or facultative (Dickson 1949;
Russ 1966; Wildbolz $: Riggenbach 1969; Sieber
$ Benz 1980 and Ashby á Singh 1990). Dia-
pause of some populations in the codling moth can
be terminated by long photoperiod coupled with
high temperature (Russ 1966; Ashby £ Singh
1990); however in most cases, diapause is termi-
nated by a period of low temperature, followed by
long or short days and high temperature (Russ
1966; Wildbolz $: Riggenbach 1969; Sieber á
Benz 1980 and Ashby 8 Singh 1990). According
'Instituto de Producción y Sanidad Vegetal, Universidad
Austral de Chile, Casilla 567, Valdivia, Chile.
(Recibido: 2 de Agosto de 1996. Aceptado: 23 de octubre
de 1996)
to Muller (1970), the first type of diapause is an
oligopause and the second is an eudiapause, be-
cause it can be broken only by a period of chilling.
The goal of this study, was to measure the inci-
dence of diapause off codling moth larvae infest-
ing apple orchards in southern Chile and eluci-
date the type of diapause.
MATERIAL AND METHODS
Experiments were carried out in two apple or-
chards located near Valdivia and at the Universidad
Austral de Chile (39%48' S; 73914' W). Fifth instar
larvae were trapped in strips of corrugated card-
boards 30 cm width, which were wound around
the trucks of 40 apple trees. Larvae found inside
cardboards were removed twice weekly and placed
inside a piece of quadrangular cardboards (3 x 3
cm) in separated clothing bags (15 x 20 cm), to
provide the mature larvae with a cocooning site.
Bags with larvae from each collection date were
exposed to ambient environmental condition, but
covered with a roof to protect from rain. The bag
movement produced by wind was reduced attach-
ing both extremes to the framework.
24 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Larvae were mantained in these conditions from
the first date of trapping, until three weeks after
no larvae were trapped inside the corrugated card-
boards bands. Insects were then transferred to the
laboratory and number of pupae or pupa remains
and diapause larvae of each date was recorded.
Diapausing larvae was transferred singly with a
fine camel hair brush to Petri dishes (55 cm), placed
inside environmental chambers and reared indi-
vidually at 18*C, long photoperiod 17:7 (LD) and
rooked cotton to provide humidity. The light source
in the environmental chambers was fluorescent
tubes 40 W.
Larvae pupating under conditions indicated
above within 45 days were considered as oligopause
diapausing insects.
RESULTS
Diapause on codling moth larvae population.
Under local field cionditions prevailing valdivia
a high rate of diapause was recorded in larvae ob-
tained from apple trees during two seasons (Fig-
ure 1). In the 1992-1993 season, 99,67% of the
larvae entered diapause and during the next sea-
son 100% of the larvae reached such conditions.
Y
100 TON 1992-1993
50
100 0-0-20-0:0-0-0-00————000-000 1993 — 1994
50
0
JAN FEB MAR APR |
Month
Figures 1-2: 1. Percentage of diapause larvae in Cydia pomonella populations under field conditions, during summer early and autumm of
two successive years. 2. 1960-1969 average monthly mean temperature, Valdivia-Chile. (Huber, A. 1970).
Diapause termination on long day photoperiod
and temperature. |
All diapausing larvae obtained from the field at |
the end of the season (April) and transferred to 17 |
hours of photoperiod with a temperature of 18*C,
broke diapause and pupated at the end of 45 days. |
DISCUSSION
The results showed that a high proportion of |
the population entered diapause in summer, even *
though cuantitative degree days in the area (Ibarra '
1992) during the period of activity of the codling |
moth it is higher that the necessary, so that most |
the first generation might emerge as adults and |
produce a second generation able to reach the dia- Ñ
pause larval stage (Shel”Deshova 1967; Riedl '
1983). 1
The high rate of diapause induction, in spite of :
the photoperiod and temperature being favourable '
for development of a second generation suggest '
that prediapause factors such as mild temperature |
in the area might act as modifiers of the tempera- |
ture and photoperiodic response (Beck 1980; '
Tauber et al., 1984). |
(*C)
Temperature
Carrillo et al.: Diapause in field populations of Cydia pomonella (L.) 25
Our results showed that the diapause of the C.
pomonella population studied, belongs to the
oligopause type according to Muller (1970), in that
it can be terminated by the reversal of the diapause
inducing factor(s). The fact that the type of dia-
pause was an oligopause is uncommon, since
eudiapause is the predominant form in this spe-
cies (Russ, 1966; Sieber € Benz 1980; Ashby áz
Singh 1990) and is terminated in most cases by an
exposure to a chilling period, followed by post chill-
ing conditions of higher temperature and long days.
However, there have been reports of oligopause in
some codling moth populations in Europe
(Wildbolz € Riggenbach, 1969; Suber € Benz,
1980). That the type of diapause differs from the
predominant type is not a surprise, since species
that ocuppy a wide geographic range such as the
codling moth, will experience different biotic and
abiotic factors and must evolve local populations
adapted to rather specific conditions (Chippendale,
1982). For that reason, geographical strains of
insects often differ considerably in their diapause
characteristics (Lees, 1980).
The fact that the type of diapause found was an
oligopause and not an eudiapause, might be re-
lated to the weather characteristics of the area
which has a mild winter with temperatures, sel-
dom under 0*C (six days per year in average)
(Huber 1970), and with the lowest average monthly
temperature being 7,6*C (July) (Figure 2), so the
chilling period might be insufficient to break an
eudiapause.
ACKNOWLEDGEMENTS
This project was supported by a Grant from the
Fondo Nacional de Desarrollo Científico y
Tecnológico N* 0397-90 (Chile).
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(COLEOPTERA: CARABIDAE: CNEMALOBINI)
SUSANA LAGOS! Y SERGIO ROIG-JUÑENT'
RESUMEN
Se describe una especie nueva de Carabidae, Cnemalobus hirsutus, procedente de las regiones costeras de la
Región Central y Norte Chico de Chile. C. hirsutus comparte determinados caracteres en forma exclusiva con C.
pegnai por lo que ambas especies son grupos hermanos y constituyen un grupo monofilético dentro del género
junto con otras dos especies del Norte Chico de Chile.
Palabras clave: Carabidae, Cnemalobus, nueva especie, Chile.
ABSTRACT
A carabid beetle from the central coastal region of Chile is described as a new species: Cnemalobus hirsutus.
This new taxon presents some characters so far as considered autapomorphic states of C. pegnali, but 1t differs
however in many others that allow describing it as a new species. Both taxa are sister groups, and, together with
other Chilean species, constitute a monophyletic group within the genus Cnemalobus.
Key words: Carabidae, Cnemalobus, new species, Chile.
INTRODUCCION
Cnemalobus Guérin-Ménéville (1838) es un género
de Carabidae endémico de América del Sur aus-
tral. Su distribución en Chile abarca desde el Norte
Chico (Región de Coquimbo) hasta los bosques
secos de Nothofagus en la Región de la Araucanía,
siendo la Región Central de Chile el área de mayor
diversidad de especies con nueve de las 23 especies
conocidas.
En trabajos recientes (Roig-Juñent, 1993) este
género se ha considerado como un grupo
monofilético de especies, de las cuales 16 habitan
en Chile (Roig-Juñent, 1994), siendo 14 de ellas
endémicas. El estudio de nuevo material
procedente de Chile reveló la existencia de una
nueva especie, afín a C. pegnal (Negre, 1973) cuya
descripción se presenta en este trabajo.
'Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Aridas
(IADIZA ); CC 507, 5500 Mendoza, Argentina.
(Recibido: 15 de Octubre de 1996. Aceptado: 10 de Enero
de 1997)
CNEMALOBUS HIRSUTUS nov. sp.
Descripción: (Fig. 1) Coloración general negra,
con reflejos violáceos. Labio con glosa sin setas y
con borde anterior recto; mentón sin setas, con
diente largo, llegando hasta la altura de los
epilobos. Segmentos antenales aplanados y de
contorno subredondeado, con setas sólo
lateroapicales. Ojos poco globosos, borde anterior
y posterior oblicuos, angostados en su porción ven-
tral. Pronoto transversal; superficie dorsal
convexa; ángulos anteriores proyectados hacia
delante; borde posterior recto; epipleura ancha, no
angostada en el medio; reborde lateral angosto, no
ensanchado hacia atrás, con 50-54 setas en el ma-
cho y 44-46 en la hembra, distribuidas a lo largo
de todo el reborde lateral; foseta posterior con una
seta; ángulos posteriores redondeados. Prosterno
(Fig. 2) con gran cantidad de setas, como en C.
pegnai (Negre, 1973), y apófisis larga. Metepímero
con setas. Elitros anchos y convexos, con bordes
paralelos; estría 5 bien marcada, canaleta no más
profunda que las restantes estrías; interestría 3, con
dos- setas apicales; estría 7 sin setas; estría 8
subparalela a la lateral en la región central del
28 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Figura 1: Aspecto general de Cnemalobus hirsutus n. sp. macho
(escala = 1mm).
élitro, con 31-34 setas; interestría 9 levemente
convexa, no ensanchada en el ápice, pero muy
ancha desde el tercio anterior; serie lateral con más
de 94-98 setas, que dan la apariencia de ser dos
series. Protibia con borde externo sinuoso; espolón
ancho, alcanzando la base del protarsito 3.
Protarsitos expandidos en el ápice externo (Fig.
3), el 1 más largo que ancho, con una seta lateral
(Fig. 4) y una hilera de setas ventrolaterales;
protarsitos 2 y 3 menos del doble de ancho que
largo, con una seta dorsolateral. Genital masculino
(Figs. 5 y 6): lóbulo medio delgado, levemente
ensanchado en el tercio apical, de ápice corto; saco
interno tan largo como la mitad de la longitud del
lóbulo medio y más ancho que éste en la región
media, formando una bolsa voluminosa; lóbulos
basales ausentes; lóbulo apical más corto que la
pieza copulatriz, ancho y recto; pieza copulatriz
poco esclerotizada formada por una placa cóncava,
mucho menos esclerotizada que en C. pegnal.
Genital femenino (Fig. 7): Espermateca corta,
bursa de la espermateca pequeña, más del doble
de largo que ancho; estilos largos. Longitud: 14,3
mm (macho), 12,7 mm (hembra).
Material examinado: Holotipo: Ó Chile, Tongoy,
9-XI-1991 , Tomas Fichet col. (Carnegie Museum);
Alotipo Chile, Valparaíso, Las Ventanas, XI-1967
L.E. Peña col.(Carnegie Museum).
Notas comparativas: esta especie comparte
caracteres sólo con C. pegnal, tales como la gran
cantidad de setas en el pronoto y el élitro y
metepímero con setas. Estos caracteres son
exclusivos de estas especies dentro del género e
indican que son especies hermanas. Es posible
diferenciar estas especies por el patrón de
coloración, por la presencia o ausencia de setas en
el mentón y, además, por la diferencia en la
cantidad de setas del pronoto y de la serie lateral
del élitro. En cuanto a las diferencias en las
estructuras genitales, se observa un grado menor
de esclerotización en la pieza copulatriz de C.
hirsutus. Estas dos especies conforman
conjuntamente con C. convexus Germain, 1901 y
C. nuria Roig-Juñent, 1994 un grupo monofilético
bien definido dentro del género (Roig-Juñent y
Flores, 1995), que se distribuye principalmente en
la región del Norte Chico de Chile.
La modificación que se debe realizar a la clave
de especies de Cnemalobus publicada por Roig-
Juñent (1994) para incluir a esta nueva especie es:
7- Glosasin setas; estrías de los élitros muy marcadas; estría 8
paralela a la lateral a partir de la mitad del élitro hasta
próximo al ápice; serie lateral con gran cantidad de setas
(63-98); protarsito 1 del macho con una seta lateral;
MEE PMC CN A
T- Glosa con dos setas; élitros sin estrías; estría 8 subparalela o
no paralela a la lateral; serie lateral con pocas setas (13-33);
protarsito 1 del macho con dos setas laterales; metepímero
SIN'setas 1122 ÍA tl noti A. eel 8
A- Coloración verde esmeralda; mentón con dos setas; pronoto
con 35-39 setas; serie lateral con 63 setas .............. C. pegnal
A'- Coloración negra, con reflejos violáceos; mentón sin setas;
pronoto con 44-54 setas; serie lateral con más de 90 setas
ETE OLA A A AR: C. hirsutus
Etimología: el nombre propuesto hace referencia
ala gran cantidad de setas presentes en el cuerpo.
Distribución geográfica: En Chile, desde Tongoy
(Región de Coquimbo) a Valparaíso (V Región).
Estas áreas corresponden a la provincia
biogeográfica Chilena Central y del Desierto
(Cabrera 8 Willink, 1980). El material colectado
procede de localidades cercanas a la costa, hábitat
Lagos y Roig-Juñent: Nueva especie de Cnemalobus Guérin Méneville 1838 29
svl
sl
Figuras 2-7: Cnemalobus hirsutus n. sp.: 2. protorax en vista lateral. (a, apofisis prosternal); 3-4, protarsito 1 del macho; vista ventral (svl,
seta ventrolatral lateral) y vista lateral (sl, seta lateral) respectivamente; 5, lóbulo medio (a, ápice; la, lóbulo apical; pc, pieza copulatriz); 6,
pieza copulatriz del lóbulo medio; 7, genital femenino (be, bursa de la espermateca; e, espermateca; es, estilo). Las escalas representan 1
mm.
30 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
semejante al descripto para C. pegnai. Sin em-
bargo, el rango de distribución de ambas
localidades de C. hirsutus es mucho más extenso
que el conocido para C. pegnal. 7
Este grupo de especies de Cnemalobus está
constituido por especies cuya aparición,
evidenciada por los escasos materiales colectados,
es restringida a lo largo del año y futuras colectas
podrían revelar nuevas especies.
AGRADECIMIENTOS
A Robert L. Davidson por el material enviado
del Carnegie Museum y a Gustavo Flores y
Esperanza Cerdeño por las críticas realizadas.
LITERATURA CITADA
CABRERA, A. Y A. WILLINK, 1980. Biogeografía de América
Latina. Serie de Biología. OEA. Monografía Nro. 13
GERMAIN, P. Apuntes entomolójicos. Datos sobre el género
Cnemalobus (Guérin). Ann. Univ. Chile, 708: 115-192.
GuUÉRIN-MÉNÉVILLE, F. 1838. Inséctes du voyage de la Favorite.
Mag. Zool. 8 (9): 1-80.
NÉGkRE, J. 1973. Una nueva especie de Carabidae (Coleoptera):
Cnemacanthus pegnai nov. sp. de Chile. Rev. Chilena Ent.,
7:231-232, 1 lám.
RoiG-JUÑENT, S. 1993. Cnemalobini una tribu de Carabidae
(Coleoptera) endémica de América del Sur. Acta Ent. Chilena
18: 7-18.
RolG-JUuÑENT, S. 1994. Las especies chilenas de Cnemalobus '
Guérin-Ménéville 1838 (Coleoptera: Carabidae:
Cnemalobini). Rev. Chilena Ent. 2/: 5-30.
RoIiG-JUÑENT, S. Y G. FLORES. 1995. Análisis cladístico del género
Cnemalobus (Coleoptera, Carabidae, Cnemalobini). Bol. Soc.
Biol. Concepción66: 155-168.
Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 31 - 36
CHILEAN PIPUNCULIDAE (DIPTERA).
KEY TO GENERA, NEW RECORDS, DESCRIPTION OF A NEW SPECIES OF
EUDORYLAS ACZÉL AND A CATALOG OF SPECIES
José A. RAFAEL*? AND ROsALY ALE-ROcHa!?
ABSTRACT
Eudorylas macrocercus n. sp., from Chiloé, Island, is described and illustrated. A key to recorded genera as well
as a catalog of all known chilean species of Pipunculidae is presented.
Key words. Chile, Eudorylas, Pipunculidae, Taxonomy.
RESUMEN
Eudorylas macrocercus, sp. n., es descrita e ilustrada de la Isla Chiloé. Se presenta una clave para géneros y un
catálogo de todas las especies de Pipunculidae conocidas de Chile.
Palabras clave: Chile, Eudorylas, Pipunculidae, Taxonomía.
INTRODUCTION
The family Pipunculidae was represented in Chile
only by four species in Stuardo-Ortiz (1946) and
Hardy (1966). The papers published by Rafael
(1988a, 1988b, 1990a, 1992) increased this num-
ber to eleven species. Together with the recent
paper by Ale-Rocha (1996) which described five
new species in the genus Tomosvaryella Aczél from
Chile and the results presented here, with a de-
scription of a new Eudorylas species plus a new
record of Chalarus Walker we have a total of nine-
teen recorded species in Chile.
MATERIAL AND METHODS
The length of specimens was taken from the
front of the head (without antennae) to the tip of
' Instituto Nacional de Pesquisas da Amazonia (INPA), Caixa
Postal 478, 69011-970, Manaus, Amazonas, Brazil (E-mail:
jarafael Ocr-am.rnp.br)
“Fellow of the CNPq
(Received: April 11, 1997. Accepted: July 18, 1997)
the terminalia in males and tip of syntergosternite
VII+VIII in female specimens. The length of the
wing was taken from the base to the tip.
Terminalia was studied by removing the abdo-
men, after which it was boiled in a 10% solution
of potassium hydroxide, washed in water with ace-
tic acid and, after examined, it was placed in a
microvial with glycerin and pinned along with the
specimen.
Taxonomic key was compiled for all genera re-
corded in Chile.
The classification adopted here follows Rafael
and De Meyer (1992) and De Meyer (1994). Ter-
minology is based on McAlpine (1981). Abbre-
viations used here are:
GR = geographical record(s); Hol. = holotype;
Parat. = paratype(s); TD = type depositary; TL =
type locality; Ref. = reference(s).
Acronyms for museums are:
BMNAH - British Museum of Natural History, Lon-
don, England
CAS - California Academy of Sciences, San Fran-
cisco, USA
CMNH - Carnegie Museum of Natural History,
32 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Pittsburgh, USA
INPA - Instituto Nacional de Pesquisas da
Amazonia, Manaus Brazil
LEP - Luis E. Peña collection, Santiago, Chile
MCZ - Museum of Comparative Zoology, Cam-
bridge, USA
MZSP - Museu de Zoologia de Sáo Paulo, Sáo
Paulo, Brazil
UFPR - Universidade Federal do Parana,
Departament of Zoology, Curitiba, Bra-
zil.
RESULTS
Key to genera of Pipunculidae from Chile (other
genera not recorded, but of probable occurrence in
Chile, may be keyed through Rafael, 1996).
1. Ocellar bristles present; head hemispherical; postcranium
narrow; veins M and dm-cu absent .............. Chalarus Walker
1 sp: chilensis Collin
l'. — Ocellar bristles absent; head nearly spherical; posteranium
swollen; wing venation COMPIELO ....ooooccicccionocinionoconiccnos. 2
2(1').Hind margin of each eye with a deep excision at middle;
margins of mesonotum and scutellum with strong bristles;
wing anal lobe absent ..................... Protonephrocerus Collin
l sp.: chiloensis Collin
2'. Hind margin of each eye without excision; mesonotum an
scutellum without strong bristles; wing anal lobe distinct
3(2'). Proepisternum with fan-like tuft of hairs; vein M2 present
A Cephalosphaera Enderlein
1 sp.: santiagoensis Rafael
3. Proepisternum without fan-like tuft of hairs; vein M2 absent
PA O ico olaoaedos 4
4(3'). Pterostigma absent; third section of costa shorter or equal in
length to fourth section of costa ............. Tomosvaryella Aczél
8 spp.: key presented below
4'. Pterostigma present; third section of costa longer than fourth
SECO CO oo eee ed LR S)
5(4'). Tergite VI visible dorsally in maleS ooo... 6
S' Tergite VI not visible dorsally in males ........ Eudorylas Aczél
3 spp.: key presented below
6(5). Apex of flagellum obtuse below; ventral ctenidia present only
on mesofemora; tergites with oblique gray pruinose spot
posterolaterally Elmohardyia Rafael
1 sp.: denigrata Rafael
6. Apexofflagellum acuminate to subfiliform; ventra ctenidia
present on profemur and mesofemur, tergite without oblique
gray PrUINMOSE SPOt ..ooocccocconcocionoconcnccnonnonoos Metadorylas Rafael
4 spp.: key presented below
Subfamily CHALARINAE
Genus Chalarus Walker
Chalarus Walker, 1834:269. Type-species:
Cephalops spurius Fallén (by subsequent designa-
tion of Westwood, 1840)
CHILENSIS Collin, 1931:52; as subspecies of
spurius Fallén. GR: Argentina (Rio Negro-TL); '
Brazil (Paraná, Sao Paulo); Chile (Chiloé, Island).
TD: hol. male, BMNH. Ref.: Rafael (1988a).
This species has previously been recorded from
Argentina and Brazil (Rafael, 1988a, 1990a). De-
spite the specifie name it was described from Ar-
gentina, Rio Negro, and this record is the first
from Chile.
Material examined: CHILE, Chiloé Island, South
Chandre, 10-20.x1.1989, L.E.Peña, (1 male, LEP).
Subfamily NEPHROCERINAE
Genus Protonephrocerus Collin
Protonephrocerus Collin, 1931:52. Type-spe- |
cies: P. chiloensis Collin (by original designation). |
CHILOENSIS Collin, 1931:52. GR: Chile |
(Chiloé Island-TL, Ñuble, Bio-Bio, Malleco). TD: |
hol. female, BMNH. Ref.: Rafael (1988b).
Subfamily PIPUNCULINAE
Tribe Cephalopsini
Genus Cephalosphaera Enderlein
Cephalosphaera Enderlein, 1936:129. Type-
species: Pipunculus furcatus Egger (by monotypy) '
Cephalosphaera (Cephalosphaera) Enderlein
SANTIAGOENSIS Rafael, 1992:645. GR: Chile
(Santiago-TL). TD: hol. male, CAS; parat. male
and female, CAS, INPA.
Tribe Eudorylini
Genus Eudorylas Aczél
Eudorylas Aczél, 1940:151. Type-species:
Pipunculus opacus Fallén (by original designa-
tion).
MACROCERCUS Rafael, n. sp. GR: Chile
(Chiloé Island). TD: hol. male, CMNH,; parat. male
and female, CMNH, INPA.
a.
Rafael y Ale-Rocha: Chilean Pipunculidae (Diptera) 33
POSTICUS (Collin), 1931:59; Pipunculus. GR:
Chile (Aconcagua-TL, Valparaíso, Curico, Ñuble,
Llanquihue, Chiloé). TD: hol. female, BMNH.
Ref.: Rafael (1995)
SCOTINUS (Collin), 1931:60; Pipunculus. GR:
Argentina (Misiones TL, Chubut); Chile (Santiago,
Curico, Ñuble, Arauco, Llanquihue, Chiloé). TD:
' hol. male, BMNH. Ref.: Rafael (1995)
This genus is cosmopolitan and has a wide dis-
- tribution in the New World, ranging from Canada
to Chile. The Mexican and Central American spe-
cies were revised by Rafael (1993) and the South
American species by Rafael (1995).
Key to species of Eudorylas from Chile.
1. Flagellum aristiform (Fig. 1); wing anal lobe absent at basal
one fifth (Fig. 7); cerci extremely developed (Fig. 3)
E ro dono ect: E. macrocercus, n. Sp.
1. Flagellum short acute or rounded; wing anal lobe normal;
cercinormalR3 ARA. PO A A o ón 2
2(1) All femora with ventral ctenidia; abdomen predominantly
| shinning black; vein r-m placed at basal one fourth of cell
dm; tergite I without long bristles laterally
e A A. E. posticus (Collin)
2' Only mesofemur with ventral ctenidia; abdomen predomi-
nantly opaque black; vein r-m placed near two-thirds of cell
dm; tergite I with strong bristles laterally
E E A E. scotinus (Collin)
Eudorylas macrocercus Rafael, new species
(Figs. 1-7)
Diagnosis: Antennae dark brown to black; flagel-
lum aristiform; postpronotal lobe yellow; legs yel-
low, except coxae and base of the femora dorsally
dark brown to black; wing anal lobe narrow; male
cerci extremely developed and pilose.
Holotype: Frons and face silvery gray pruinose.
Antennae (Fig. 1) dark brown to black with fla-
gellum aristiform. Thorax dark brown to black,
brown pruinose dorsally, gray pruinose laterally;
postpronotal lobe yellow. Legs yellow, except coxae
and base of the femora dorsally dark brown to
black, all tibiae slightly brown medially and all
fifth tarsomeres light brown.
Mesofemora with more conspicuous ventral
ctenidia. Wing (Fig. 7) hyaline; pterostigma
brown; third costal section one third as long as
fourth, fourth costal section longer than fifth;
crossvein r-m placed near basal one third of cell
dm; anal lobe narrow, absent at basal one fifth.
Halteres yellow. Abdomen dark brown to black,
brown pruinose with tergite I slightly gray prui-
nose and with yellow lateral bristles. Terminalia
concolor with abdomen, except epandrium, cerci
and surstyli yellow. In ventral view as in Fig. 2.
Sternite VI with a median projection. Cerci ex-
tremely developed and pilose and surstyli with a
dorsal protuberance (Fig. 3). Parameres and
aedeagus as in Fig. 4. Ejaculatory apodeme as in
ici
Body length 4.2 mm; wing 5.8 mm.
Female: (size: 3.9 mm). Frons shinning black,
except near antennae gray pruinose. Face larger
than frons. Terminalia (Fig. 6) with ovipositor
shinning yellow. Other respects as in male.
Material: CHILE, Chiloé, Isla Chiloé, Ahoni Alto,
1x.1988, Luis E. Peña (hol. male, 3 parat. female,
CMNH; 1 parat. male, 1 parat. female, INPA)
Remarks: E. macrocereus, n. ap. differs from
chilean species E. posticus (Collin) and E. scotinus
(Collin) by the flagellum aristiform, legs predomi-
nantly yellow and anal lobe narrow, absent at basal
one fifth. E. posticus and scotinus have short
pointed flagellum, legs predominantly black and
anal lobe normal. The new species differs from
all other known neotropical species by the ex-
tremely developed cerci and the different shape of
the parameres and aedeagus.
Etymology: The specific name refers to the ex-
tremely developed cerci in the male terminalia
(from Greek makros = long, large, kerkus = cer-
cus).
Genus Elmohardyia Rafael
Elmohardyia Rafael 1987:37. Type-species:
Pipunculus doelloi Shannon (by original designa-
tion).
DENIGRATA Rafael, 1988c:234. GR: Chile
(Nuble-TL, Valparaíso, Maule). TD: hol. male,
LEP; parat. female, CAS, INPA
34 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Figures 1-6: Eudorylas macrocercus, n. sp., holotype, except figure 6, paratype. 1, antenna; 2, terminalia, bristles represented only on outer
cercus; 3, epandrium, cercus and surstylus, lateral view; 4, paramere and aedeagus; 5, ejaculatory apodeme; 6, terminalia, female. All
figures in the scale of 0.1 mm, except figure 6 in the scale of 0.5 mm.
Rafael y Ale-Rocha: Chilean Pipunculidae (Diptera) 35
Figure 7: Eudorylas macrocercus, n. sp., wing, paratype male.
Scale 0 = 3 mm.
Genus Metadorylas Rafael
Metadorylas Rafael, 1987:35, figs. 1-8. Type-
species: Pipunculus schreiteri Shannon (by origi-
nal designation)
CHILENSIS Rafael, 1990b:136. GR.: Chile
(Ñuble-TL, Coquimbo, Santiago, Valparaíso,
Curico, Concepción, Bio-Bio, Osorno, Llanquihue,
Chiloé). TD: hol. male, LEP; parat. male and fe-
male, CAS, INPA, UFPR, LEP.
FLAVITIBIA Rafael, 1990b:143. GR: Chile
(Nuble-TL, Santiago). TD: hol. male; parat. male
and female, LEP.
FUSCITIBIA Rafael, 1990b:145. GR: Ghile
(Ñuble-TL, Valparaíso, Bio-Bio). TD: hol. male,
LEP; parat. male and female, LEP, INPA.
SIMULATOR (Collin), 1931:56; Pipunculus.
GR: Chile (Chiloé Island-TL, Santiago, Ñuble,
Bio-Bio, Osorno), ? Bolivia (Tarija). TD: hol. fe-
male, BMNH. Ref.: Rafael (1990b).
This genus is limited to the New World. It is
best known in the Neotropical Region. Rafael
(1990b) present a key to all species.
Key to species of Metadorylas from Chile (the
figures cited here refer to Rafael, 1990b)
1. — Innersurstylus subquadrated, different of the outer one (Fig.
DIA DERIO. NA RETA A M. simulator (Collin)
1'. Inner surstylus pointed at apex and with lateral expansions
abasto er IBA AIDA 1: 2)
2(1). Outer gonopod longer than parameres (Fig. 42)
A AU AL DAA A M. flavitibia Rafael
2. Outer gonopod shorter than paramereS ..ooooccconicinnnininionno 3
3. Surstyli narrower than epandrium (Fig. 21-22)
eS M. chilensis Rafael
3/2). Surstyli as large as epandrium (Fig. 46)
A eii M. fuscitibia Rafael
Tribe Tomosvaryellini
Genus Tomosvaryella Aczél
Tomosvaryella Aczél, 1939:22. Type-species:
Pipunculus sylvaticus Meigen (by original desig-
nation)
BISSULCA Ale-Rocha, 1996:167. GR: Chile
(Santiago-TL, Coquimbo). TD: hol. male, CAS;
parat. males: CAS, MZSP, INPA.
CHILENSIS Ale-Rocha, 1996:167. GR: Chile
(Bio-Bio-TL, Valparaíso, Concepción, Santiago,
Llanquihue, Isla Chiloé, Ñuble, Arauco, Osorno).
TD: hol. male, LEP; parat- male and female, CAS,
INPA, LEP, MZSP, BMNH.
CURTA Ale-Rocha, 1996:170. GR: Chile
(Santiago-TL, Curicó) TD: hol. male, CAS; parat.
male CAS, INPA.
MEDIOCRIS (Collin), 1931:54; Pipunculus.
GR: Chile (Llanquihue TL, Arauco, Ñuble, Bio-
Bio, Malleco, Isla Chiloé); Argentina, (Tierra del
Fuego). TD: hol. male, parat. female, BMNH.
Ref.: Ale-Rocha (1996).
PRECTINALIS Ale-Rocha, 1996:177. GR:
Chile (Santiago-TL, Magallanes, Ñuble); Argen-
tina (Chubut). TD: hol. male, CAS; parat. male:
CAS, INPA, LEP.
PRUINOSA Ale-Rocha, 1996:181. GR: Chile
(Santiago-TL, Coquimbo)-TD: hol. male, CAS;
parat. male, CAS, INPA.
PULCHRA Ale-Rocha, 1992:347. GR: Brazil
(Amazonas-TL, Mato Grosso); Paraguay (San
Pedro); Argentina (Santiago del Estero); Chile
(Coquimbo, Santiago, Ñuble, Bio-Bio)- TD: hol.
male, INPA; parat. male, CAS, INPA, MZSP.
SUBVIRESCENS (Loew), 1872:87; Pipunculus.
Distr.: USA (Texas-TL), widespread in the
Palaearctic, Oriental, Australian, Nearctic and
Neotropical regions. Neotropical: Mexico, Belize,
Nicaragua, Costa Rica, Panama, Bahamas, Ja-
maica, Dominica, Cuba, Porto Rico, Colombia,
Peru, Chile, Brazil. TD: hol. male, MCZ (For syn-
onymy see Ale-Rocha, 1996, with the observation
that T. albiseta Cresson was revalidated recently
by Woodley Hilburn, 1994).
Tomosvaryella is the best represented genus in
Chile with eight species. Most of them were de-
scribed by Ale-Rocha (1996).
36 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Key to species of Tomosvaryella from Chile
(the figures cited here refer to Ale-Rocha, 1996)
1. Syntergosternite VIII subhemispherical, symmetrical, with
dorsal suture on the right side; ductuli of aedeagus smooth
(No T. subvirescens (Loew)
1". Syntergosternite VIII asymetrical; ductuli of aedeagus with
atlas ton OMA Male adas 2
2(1').Crossvein r-m positioned at basal two fifth of cell dm; anal
lobe narrower than cell cup. ................ T. mediocris (Collin)
2'. Crossvein r-m positioned at or near middle of cell dm; anal
lobe as largo as or larger than cell CUP. ......ooooonocccccoccnacocos 3
3(2"). Tergite 1 and tergites I-V at sides largely gray pruinose;
aedeagus elongated with small teeth over entire length of
one ductulus (Fig. 135) ................... T. pruinosa Ale-Rocha
3". Tergites not densely gray pruinoses; aedeagus short
A NONE de IE OE 4
4(3'). parameres without dorsal subapical Spines ....................... S
4'. parameres with 1 or 2 dorsal subapical epines .................. 6
5(4). Surstyli asymmetrical, the inner surstylus longer than outer
one; epandrium not bristled at apex (Fig. 36)
E E O A T. curta Ale-Rocha
5'. Surstyli symmetrical, distinctly elevated and bristled dorsally;
epandrium bristled at apex ................ T. pulchra Ale-Rocha
6(4'). parameres with 2 dorsal spines, the distal spine three times
longer than basal one (Fig. 22) ......... T. chilensis Ale-Rocha
6'. parameres with one short dorsal SpiN€ ...oooonoionnnnninnn.... Y
7(6'). aedeagus with a subapical cluster of teeth over one ductulus
(BOO). me ea ne y ondo T. pectinalis Ale-Rocha
7. Two ductuli of aedeagus with 1 or 2 small teeth near apex
E A A oa T. bissulca Ale-Rocha
ACKNOWLEDGEMENT
I thank Dr. Chen W. Young, Department of In-
vertebrate Zoology, Carnegie Museum of Natural
History (CMNH), for the loan of the Pipunculidae
specimens described here and for reviewing an
early draft of the manuscript.
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Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 37 - 44
ENTOMOFAUNA ASOCIADA A FLORES DE FRAMBUESO (RUBUS IDAEUS L., CV
MEEKER) Y EVALUACIÓN DE LA ACTIVIDAD POLINIZADORA DE APIS MELLIFERA L.
BAJO LA INFLUENCIA DE UN ATRAYENTE FEROMONAL'
MIGUEL NEIRA C.?, NELSON LOBOS S.?, MAGALY RIVEROS G.*, ROBERTO CARRILLO Ll.?,
RAFAEL PESSOT Z.? Y NELLY MUNDACA B.?
RESUMEN
En un huerto comercial de frambuesa cv. Meeker en La Unión, provincia de Valdivia-X Región (Chile), se realizó
un ensayo para conocer la entomofauna asociada a las flores del cultivo y evaluar el efecto del atrayente feromonal
"BeeScent*" sobre la actividad polinizadora de la abeja melífera además de la importancia de la presencia de otros
insectos polinizadores en la cuaja.
Se compararon tres tratamientos: a) Polinización libre (testigo) con aplicación de agua, 1500 1/ha; b) Exclusión
de insectos y racimos florales cubiertos con bolsas de tela; c) Atrayente: aplicación de BeeScent* en dosis de 5 1/
1500/1 agua/ha.
Los insectos que visitan las flores de frambueso, pertenecen a los órdenes Hymenoptera, Diptera y Coleoptera,
destacando la abeja melífera como el principal polinizador del cultivo.
La presencia de insectos polinizadores fue determinante para la cuaja de las flores, aumentando la formación de
frutos y disminuyendo tanto la tasa de abortos florales como el porcentaje de frutos deformes.
La aplicación del atrayente incrementó el número de visitas y el tiempo de permanencia de las abejas sobre las
flores, lo que sin embargo, no tuvo efecto sobre la calidad de los frutos, peso, tamaño y número de drupéolos,
aunque los tratamientos con atrayente y polinización libre, fueron distintos estadísticamente al tratamiento de
exclusión.
Palabras clave: Rubus idaeus, polinización, polinizadores, atrayente, frambueso.
ABSTRACT
A trial was conducted in a commercial raspberry field near La Unión, Valdivia Province, 10th region of Chile.
The objectives of this trial were to identify the insects associated to the crop to evaluate the effects BeeScentR on
honey bee pollinating activity in the orchard, and to estimate the importance of pollinating insects in the formation
of the fruit.
There were three treatments; Free pollination as control (application of water at 1500 l/ha), Insect exclusion
(floral branches covered with cloth bags), and the attractant: BeeScentR applied at, 5 1/1500 ha
Raspberry flower insect visitors belonged to the orders Hymenoptera, Diptera and Coleoptera, the honey bee the
being most important pollinating agent.
The presence of pollinating insects is was essential for fruit formation and to decrease floral abortion and abnor-
mal fruits.
The attractant increased the number of visits and time spent by honey bees on the raspberry flowers, although it
did not affect fruit quality as there were no significant differences in fruit weight, size and drupelet number with
the control treatment. Howewer, both treatments were different to the exclusion one.
Key Words: Rubus idaeus, pollination, pollinators, attractant, raspberry.
! Financiado por Proyecto FONDECYT 1930333. INTRODUCCION
? Instituto de Producción y Sanidad Vegetal, Facultad de
Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile Casilla 567
“Valdivia-Chile Fax: 063-221233. Los insectos polinizadores se han convertido en
3 Instituto de Botánica Fac. Ciencias, Universidad Austral una herramienta impor tante pen la producción de
de Chile. los cultivos, debido al incremento de los
(Recibido: 23 de mayo de 1997. Aceptado: 28 de noviembre rendimientos que ellos producen (McGregor,
de 1997)
38 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
1976). Las flores del frambueso se autopolinizan
en mayor o menor cantidad según las variedades;
pero como también aceptan la polinización
cruzada, la presencia de insectos favorece, en gran
medida, la fecundación y formación de frutos
(Sudzuki, 1981). El frambueso posee una flor
simple cuya dehiscencia ocurre sobre los nueve días
y su persistencia es corta ya que se marchitan luego
de dos días (Frankel y Gallun, 1977). La atracción
floral para visitas de insectos está correlacionada
con la producción diaria de néctar, su concentración
de azúcar y el costo energético para obtenerlo, lo
cual se relaciona con la abundancia de flores
(Whitney, 1984).
Los insectos polinizadores se encuentran,
principalmente, en los ordenes Coleoptera, Hy-
menoptera, Diptera y Lepidoptera, y en general se
les agrupa en silvestres y domesticados (Frankel y
Gallun, 1977; Root, 1976).
La atracción visual hacia las flores por forma y
color, es fortalecida por la percepción olfativa
(Shuel, 1993), la que en Apis mellifera L. es muy
favorable, por ser capaz de responder a sustancias
químico orgánicas que constituyen feromonas y que
le permiten un más eficiente comportamiento como
agente biótico de polinización (Free, 1987).
Considerando los antecedentes expuestos y que
el frambueso es polinizado de preferencia por
insectos, para asegurar una cosecha abundante y
fruta de Óptima calidad, es necesario conocer los
insectos que visitan las flores por lo que esta
investigación tuvo los siguientes objetivos:
1. Identificar los insectos asociados a las flores
de frambueso cv Meeker.
2. Determinar la actividad y efecto de A. mellifera
en la polinización del frambueso.
3. Evaluar la acción de un atrayente feromonal
sobre la actividad polinizadora de A. mellifera.
MATERIALES Y METODOS
Se efectuó un ensayo en un huerto de 22 ha de
frambueso cv. Meeker, localizado en el km 6 del
camino hacia La Unión, desde la Ruta 5. El período
de observaciones en terreno, comprendió el estado
fenológico de floración, desde el 13 de noviembre
al 25 diciembre; las observaciones comenzaron a
partir del 20% de floración.
repeticiones. Cada parcela estaba formada por!
cuatro grupos de plantas adyacentes, abarcando 16 |
a 20 tallos en aproximadamente 2 m de hilera.
Los tratamientos se describen a continuación:
T, Polinización libre o testigo: mediante etiquetas |
adhesivas se marcaron las parcelas; en cada una |
se dejaron libres 10 ramillas para observación |
y evaluación de las visitas a las flores de los
diversos insectos. Se aplicó sólo agua cuando!
al T, le fue aplicado el atrayente. |
T, Exclusión: Se marcaron 10 ramillas que
presentaban 10 a 13 botones florales en cada
racimo terminal, los cuales se cubrieron con.
malla blanca, para evitar la visita de insectos
polinizadores, con orificios de 1,25 mm de
diámetro. El 29 de diciembre las mallas se
retiraron simultáneamente, al no haber flores
abiertas ni botones florales en su interior.
T, Polinización libre con atrayente: se marcaron |
10 ramillas por parcela en la que se aplicó con f
bomba de espalda 5 1 de BeeScent (Scentry |
Corp., California, EE.UU.) 1500 1 de agua/ha,
el 23 de noviembre y el 8 de diciembre, conf
temperaturas superiores a 12*C y sin viento.|
El atrayente evaluado es un líquido amarillo!
anaranjado, con olor a cítricos. Su composición
incluye feromonas de agregación para abeja
9,5%, atrayentes 42,5% y excipientes 48,0%
(Charlin, 1989).
Mediciones y observaciones.
Durante el período del estudio las colectas de
insectos, mediciones y observaciones se realizaron |
diariamente entre las 12:30 y 16:00 h.
Entomofauna presente. |
Se colectaron ejemplares de todos los insectos!
que visitaron las flores, los que se se guardaron en |
frascos de vidrio y refrigeraron, para]
posteriormente ser identificados, utilizando |
ejemplares de comparación y claves de]
identificación. |
La permanencia (seg) de las abejas sobre las |
flores, se midió con cronómetro. Las flores |
observadas se eligieron diariamente al azar en|
número total de 10-15 por parcela.
Frecuencia de visitas a las flores; importancia
relativa de las diversas especies.
En frecuencia de visitas de insectos a las flores
no se capturaron ejemplares para no afectar a los
insectos cercanos. Heinrich (1976), indica que las
capturas pueden afectar la senda de pecoreo y las
visitas posteriores a la misma área.
En los tratamientos de polinización libre con y
“sin atrayentes, se observaron racimos florales,
elegidos al azar, con flores abiertas, durante lapsos
de 5 minutos, separados con intervalos de 10
'minutos. Se acumularon así 12-15 observaciones
diarias, anotándose en una planilla todos los
¡Insectos visitantes.
'Cuaja de frutos.
En cada una de las ramillas marcadas se
contaron el número de botones y flores, resultados
que se compararon con el número total de frutos
obtenidos, para determinar el porcentaje de frutos
¿cuajados.
¡Evaluaciones de la fruta a la cosecha.
Como indicador de madurez de cosecha se usó
sel color de la fruta, cosechando cada parcela
separadamente.
Para evaluar la mayor cantidad de fruta
¡producida en las parcelas se hicieron cuatro
«cosechas, el 2, 10, 13 y 17 de enero; la fecha de
¿cosecha se considera como fuente de variación en
el análisis estadístico.
En 100 frutos elegidos al azar en cada repetición
«se determinó el diámetro, largo y ancho mediante
¿calibrador Vernier, el peso, en balanza analítica
¿con tres decimales, y el número promedio de
-drupéolos.
Se determinó el nivel de sólidos solubles
mediante un refractómetro termocompensado y se
midió el pH utilizando un medidor digital. Los
resultados obtenidos se sometieron a análisis de
varianza (Li, 1969).
RESULTADOS Y DISCUSION
Entomofauna asociada a las flores de frambueso
En el Tabla 1 se presenta la diversidad de
especies de insectos que visitaron las flores de
Rubus idaeus, a través del período de observación.
Destacan el gran número de especies, las que según
la clasificación de insectos polinizantes de Root
Neira et al.: Entomofauna de frambueso y actividad polinizadora de Apis mellifera L 39
TABLA 1
Insectos colectados sobre flores de R. idaeus cv. Meeker, en La
Unión, X Región de Chile.
Hymenoptera] Andrenidae |Ruizantheda proxima Spin.
Anthophoridae | Manuelia gayi Spin.
Manuelia postica Spin.
Apidae Apis mellifera L.
Bombus dahlbomii Guér.
Bombus ruderatus Fabricius
Colletidae Cadeguala albopilosa Spin.
Cadeguala occidentalis Spin.
Halictidae Corynura chloris Spin.
Dialictus sp.
Pompilidae |Sphictostethus xantopus Spin.
Diptera Amthomyiidae | Delia platura Meigen
Coelopidae |Coelepa sp.
Muscidae Musca domestica L.
Syrphidae Allograpta macquarti Bl.
Carposcalis fenestrata Mac.
Toxomerus philippii Shanon
Eristalis meigenii Wd.
Coleoptera | Cerambycidae| Callideriphus laetus Bl.
Callysphiris macropus Newmann
Dasytidae Astylus gayi Guer.
Mordellidae |Mordella sp.
(1976), corresponden principalmente (93,01%) al
grupo 4, el que incluye insectos altamente
evolucionados, con Apis mellifera como
representante máximo. A continuación está el
grupo 3 (3,73%), representado por dos especies de
Bombus, y luego insectos pertenecientes al grupo
1 (2,33%), el que incluye especies sin estructuras
adaptadas para polinizar, pero que realizan
polinización casual y finalmente otros
himenópteros del grupo 2, con un 0,93% de
frecuencia de visitas.
Las especies más importantes, considerando esta
frecuencia de visitas fueron Apis mellifera y
Bombus spp. Estos resultados indican que las flores
de frambueso son visitadas por una amplia variedad
de insectos, lo cual concuerda con resultados
similares obtenidos por Willmer et al. (1994) en
Escocia, donde además de la abeja melífera se
identificaron cinco especies de Bombus, otras
abejas solitarias de las familias Andrenidae y
Halictidae y 15 especies de dípteros, de la familia
Syrphidae.
40 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Los resultados revelan el claro predominio de
las abejas en la polinización del frambueso, lo que
se debería a sus abundantes flores nectaríferas y a
la producción de azúcar y polen de este cultivo
(Whitney, 1984; Casals, 1994).
En las condiciones del ensayo, con una alta
población de abejas, (50 colmenas en el huerto),
se produjo competencia por las flores entre los
insectos. El alto número de abejas desplazaría a
las demás especies. Al respecto Free (1993) señala
que al aumentarse el número de abejas melíferas
en parcelas que contaban con una amplia variedad
de abejas solitarias, el número de estas disminuyó,
reduciéndose a un tercio y hasta la mitad del total
de la población original.
En relación a Bombus, Willmer et al. (1994)
encontraron que sus especies fueron realmente
superiores a A. mellifera, respecto a transferencia
de polen entre flores de frambueso, por su mayor
abundancia, realizando cerca del 60% de la
frecuencia de visitas y visitando un número mayor
de flores por minuto, situación distinta a la
observada en nuestro estudio, donde los abejorros
tuvieron una importancia secundaria.
Evaluación del efecto del atrayente feromonal
en la actividad polinizadora de Apis mellifera.
Los resultados indican que sólo en el primer
período experimental, desde el 23 de noviembre al
7 de diciembre, se logró respuesta a los tratamientos
con la aplicación del atrayente BeeScent. Las visitas
de las abejas duraron promedios de 11,08+5,06
para el tratamiento con el atrayente y 9,90+5,06
para el testigo, resultados distintos estadísticamente
(prueba de Tukey); (DHS = 0,831); respuesta que
se grafica en la Figura 1. Estos resultados
concuerdan con los obtenidos por Pinedo (1992),
quien también logró un incremento significativo
del tiempo de permanencia de las abejas, al emplear
el atrayente BeeScent en frambueso cv. Heritage.
El atrayente aumentó permanencia de las abejas
sobre las flores. Además de poseer feromonas,
BeeScent contiene elementos alimenticios que
actúan como atrayentes de insectos (Charlin, 1989).
La ausencia de respuesta a los tratamientos
durante el segundo período experimental, (8 a 29
de diciembre) probablemente se debió a que a
medida que avanza la floración, disminuye la oferta
de flores para la misma población de insectos, lo
Permanencia (seg)
Atrayente Testigo
Figura 1: Efecto de los tratamientos en el tiempo de permanencia
de las abejas sobre las flores de frambueso cv. '
que se traduce en una mayor competencia entre:
éstos, condición en la cual BeeScent no lograría
atraer por más tiempo a las abejas hacia las flores.
El número de visitas de los insectos, en los
tratamientos, se presenta en la Tabla 2. Las mayores!
visitas correspondieron a abeja melífera y abejorros, |
insectos polinizadores de proboscis larga y con al-A
tos requerimientos energéticos. Insectos más!
pequeños, de proboscis corta prefieren visitar flores|
con néctar más concentrado y viscoso (Whitney, |
1984). Los insectos, al detectar diferencias de!
concentración de azúcares en el néctar, eligen
aquellas especies de plantas que posean sus rangos!
preferidos. Las abejas prefieren colectar néctar en
el rango de 30-50% de sacarosa (Waddington, |
1987).
TABLA 2
Número de visitas de diversos insectos a los tratamientos.
Apis mellifera 393 (92,91%) 487 (92,23%)*
Bombus sp. 16 (3,78%) 19 (3,60%)
Ruizantheda proxima 3 (0,71%) S (0,95%)
Sírfidos 4 (0,95%) 3 (0,575)
Otros dípteros 6 (1,42%) 13 (2,46%)
Otros himenópteros 1 (0,24%) 1 (0,19%)
Total visitas 423 528 *
*Indica diferencias a la prueba de Chi-cuadrado (x,).
Promedios sin asterisco son estadísticamente similares.
Neira ef al.: Entomofauna de frambueso y actividad polinizadora de Apis mellifera L 41
Esta selección de los insectos por concentración
de azúcares del néctar, podría explicar que a pesar
de la abundante presencia de Ruizantheda próxima
Spin. (Andrenidae), las visitas alas flores no fueron
muy frecuentes (Tabla 2). La prueba de chi-
cuadrado reveló sólo diferencias en el número de
visitas, entre los tratamientos para A. mellifera,
mientras que las visitas de los demás insectos
fueron estadísticamente similares. Así, se puede
atribuir a las abejas el mayor número de visitas
totales en el tratamiento con atrayente, lo que se
debería a las feromonas de atracción específica de
A. mellifera de BeeScent.
Efecto de la polinización en la cuaja de frutos
El efecto de los tratamientos sobre el número
de frutos y abortos florales se presenta en la Figura
2. En el tratamiento de exclusión (T2), sólo el 64%
de las flores llegó a formar frutos, lo que contrasta
con el tratamiento testigo (T1) o de libre
polinización, donde el 83% de las flores produjeron
frutos, presentándose aproximadamente la mitad
de abortos florales. Estos resultados concuerdan
con los de McGregor (1976), quien al excluir los
insectos obtuvo de un 16 a 70% de flores de
frambueso que produjeron fruto, mientras que con
insectos, del 64 al 98% de las flores polinizadas
produjeron frutos.
En relación a la proporción de frutos normales
y malformaciones (Tabla 3), se comprueba que en
las flores sin insectos el 85,8% de los frutos fueron
malformados, deformes o con falta de drupeólos,
como efecto de una polinización deficiente. Los
frutos con tales características no tienen valor para
ser comercializados en estado fresco.
12 a
o Libre
El Exclusión
N* de botones florales
[a ))
y Lee ESOO
Frutos
Abortos
Figura 2: Efecto de los tratamientos en el número de frutos y
abortos florales en frambueso cv. Meeker.
TABLA 3.
Porcentajes de frutos normales y malformados, producidos en
polinización libre y en exclusión de insectos polinizadores.
FRUTOS (%)
Malformados Normales
Polinización libre 30,3 69,7
Exclusión 85,8 14,2
Los resultados de la exclusión de insectos son
similares a los logrados por De Olivera et al.
(1984), quienes obtuvieron 73% de frutos
malformados al disminuir los polinizadores. En
cambio, al aumentar la polinización entomófila,
los frutos malformados disminuyeron a 25%, con
mayor número de drupéolos y mayor peso.
Si bien Chagnon et al. (1991) y Free (1993),
aseguran que los cultivares de frambueso son
principalmente monoicos autofértiles, por lo que
no necesitarían de agentes polinizadores como los
insectos, estos autores han comprobado,
coincidiendo con McGregor (1976), que la
participación de los insectos en el proceso de
polinización aumenta el porcentaje de cuaja de
flores, reduce la tasa de frutos malformados y
mejora el tamaño promedio de los frutos, lo que se
traduce en un incremento del rendimiento de fruta
por hectárea. Nuestros resultados comprueban la
importancia de la polinización entomófila en la
formación de frutos de frambueso.
Evaluación de los frutos a la cosecha.
Peso de los frutos.
El peso de los frutos, en los tratamientos con
atrayente y sin exclusión, fue estadísticamente
diferente al tratamiento con exclusión (Figura 3).
Un resultado similar se obtuvo en el número de
drupéolos por fruto (Figura 4).
El efecto del tratamiento de exclusión de insectos
se reflejó en el menor peso de los frutos y el menor
número de drupéolos por fruto, lo que evidenció
una polinización deficiente. Esto demostraría que
los factores abióticos, viento y lluvia no son capaces
de brindar una adecuada polinización del
frambueso.
La ausencia de diferencias significativas entre
los tratamientos con atrayente y testigo podrían
deberse a la abundancia de insectos en el ensayo,
en especial al número de abejas. En ese huerto se
42 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
peso (9)
Atrayente Testigo Exclusión
Figura 3: Peso de los frutos de frambueso cv. Meeker, en los
diversos tratamientos.
mantenían permanentemente 50 colmenas para
cubrir las necesidades de polinización de otros
cultivos, como zarzaparrilla, arándano y mora
híbrida, situados en las cercanías del ensayo.
La relación entre el número de drupéolos y el
peso del fruto, incide en el número de semillas.
Un menor número de éstas implica una menor
producción de ácido giberélico, lo que se traduce
en menor número de drupéolos, por lo que ambos
parámetros presentan la misma tendencia.
90
80 a
70
60
50
N? Drupeolos/Fruto
Atrayente Testigo Exclusión
Figura 4: Número de drupéolos por fruto en los diversos
tratamientos.
El peso promedio de los frutos a la cosecha
tendió a disminuir a medida que avanzó la
temporada (Tabla 5), situación que concuerda con
lo observado por Sjulin y Robbins (1987), quienes
trabajando también con el cv. Meeker obtuvieron
la misma tendencia. Estos resultados podrían
explicarse porque el nivel de reservas con que
cuenta la planta al inicio de la temporada, permite
una mayor movilización de carbohidratos hacia los
primeros frutos formados. Posteriormente estas
reservas se irían agotando paulatinamente, a
consecuencia de lo cual el peso de los frutos va
disminuyendo.
TABLA 4
Peso de los frutos ala cosecha.
FECHA DE COSECHA PESO x (g)
02 de enero
10 de enero
13 de enero
17 de enero
*Letras distintas indican diferencias estadísticamente
significativas, al 5% (TUKEY,; Li, 1969).
No hubo diferencias entre los pesos de los frutos
cosechados en los tratamientos y el testigo (Tabla
5). Sin embargo, para el tratamiento con atrayente,
los pesos de la fruta de la primera cosecha fueron
distintos a los de la última cosecha. Esto podría
deberse a que como entre la polinización y la
madurez de cosecha, transcurren unos 30 días, las
flores de los frutos cosechados el 2 de enero fueron
polinizadas cerca de la primera aplicación del
atrayente, lo que no se repite en la segunda
aplicación.
TABLA 5
Interacción entre la fecha de cosecha y los tratamientos en
relación al peso de los frutos.
TRATAMIENTOS
Fechas de Atrayente Testigo Exclusión*
cosecha
02 de enero
10 de enero
13 de enero
17 de enero
* Letras distintas indican diferencias estadísticamente
significativas, al 5% (TUKEY) (DHS = 0,563; LI, 1969).
Tamaño de los frutos. El largo y ancho de los
frutos, tienen la misma tendencia que el peso y
como era esperable, el tamaño respondió a los
tratamientos, fecha de cosecha y a la interacción
entre ambos factores. No hubo diferencias
significativas entre el atrayente y el testigo (Figura
5). Con ello, no se detectó claramente un beneficio
del uso del atrayente BeeScent en el frambueso,
posiblemente debido a la insuficiente distancia
entre las parcelas de cada tratamiento y a la alta
Neira et al.: Entomofauna de frambueso y actividad polinizadora de Apis mellifera L 43
Atrayente Testigo Exclusión
Figura 5: Largo y ancho de los frutos en relación alos tratamientos.
densidad de colmenas presentes en el área del
ensayo, por lo que las abejas y demás insectos
fueron atraídos uniformemente al sector. Sin em-
bargo, en un experimento similar con frambueso
cv. Heritage, Pinedo (1992), observó un mayor
tamaño de los frutos, atribuyéndolos a una mayor
intensidad de polinización en el tratamiento con
atrayente.
Sólidos solubles. Los promedios encontrados,
cercanos al 9% (Figura 6) están dentro del rango
señalado en la literatura. La mayor concentración
de sólidos solubles en el tratamiento con exclusión
se debería a un efecto de concentración de los
fotosintatos, como consecuencia del reducido
número de drupéolos que presentaron los frutos,
unido probablemente al efecto de la malla de
exclusión, que pudo haber obstaculizado la
aireación, generando incrementos de temperatura
que causaron pérdidas de agua en los frutos por
evaporación, con el aumento consecuente de la
concentración de azúcares. Estas mallas de
exclusión se mantuvieron hasta la cosecha para
evitar el daño por aves.
Sólidos solubles ( %)
Atrayente
Testigo Exclusión
Figura 6: Nivel de sólidos solubles (%) de los frutos para los
diversos tratamientos.
Nivel de pH de los frutos. No se presentó respuesta
a los tratamientos y los valores obtenidos
corresponden a los señalados por Jennings (1988),
como característicos para el frambueso (3,0-3,5)
CONCLUSIONES
- Las flores deR. idaeus cv. Meeker son visitadas
por diversas especies de insectos,
principalmente de los órdenes Hymenoptera,
Diptera y Coleoptera.
- Enel área de estudio, la abeja fue el principal
agente polinizador, representando más del 90%
de los insectos que visitaron las flores. Sin
embargo, bajo condiciones naturales, su
importancia pudiera ser menor, debido a que
en el ensayo se emplearon colmenas.
- En la especie frutal estudiada, la presencia de
insectos polinizadores es primordial para la
cuaja de las flores y la formación de los frutos.
- BeeScent* no influyó en el número de visitas
de otras especies de insectos a las flores de
frambueso.
- La aplicación del atrayente no produjo
incrementos significativos en la calidad de los
frutos, evaluada en términos de peso, tamaño y
número de drupéolos por fruto.
AGRADECIMIENTOS
Los autores expresan sus agradecimientos a la
Empresa Agrícola Ñancul, en cuyo huerto se
realizó el ensayo experimental y al Prof. Haroldo
Toro, Universidad de Playa Ancha por las
identificaciones de algunas especies de
himenópteros colectados y a CONICYT, por el
financiamiento del Proyecto Fondecyt 1930333.
LITERATURA CITADA
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USO DEL RECURSO TROFICO POR PARTE DE ACANTHOGONATUS FRANCKII
KARSCH,1880 (ARANEAE: NEMESIDAE) EN EL BOSQUE ESCLEROFILO DEL PARQUE
NACIONAL "LA CAMPANA", CHILE CENTRAL
CEciLIA PINTO Y FRANCISCO SÁIZ!
RESUMEN
En un sector del bosque esclerófilo del Parque Nacional La Campana (32% 5S' S, 71% 08' W) se estudia,
durante un año, el uso del recurso trófico disponible por parte de Acanthogonatus franckii Karsch (Araneae,
Nemesiidae).
Para ello se estudian los cambios poblacionales del depredador, la composición específica tanto de la oferta
dietaria como de la dieta efectiva, junto a algunas características nutricionales de las presas así como la
eficiencia de utilización por parte del depredador. Se consideran los siguientes parámetros: pesos secos y
húmedos, contenidos de agua, proteínas, lípidos y cenizas.
Acanthogonatus franckii utiliza básicamente 4 presas de las 214 disponibles. Ellas son Moluchia castanea
(Blattodea, Blatellidae), Acanthogonatus franckii (Araneae, Nemesiidae), Nycterinus substriatus (Coleoptera,
Tenebrionidae) y Microgryllus pallipes (Orthoptera, Gryllidae). Esta última es comida sólo por juveniles del
depredador debido a su exiguo tamaño.
M. castanea es comida preferentemente y en forma densodependiente tanto por machos, como hembras y
juveniles. El segundo ítem en importancia corresponde al canibalismo, el que ocurre en todos los niveles de
desarrollo del depredador. El consumo de N. substriatus parece depender de la disminución de los otros
ítemes y, en las hembras preñadas, de su baja capacidad de escape y de su mayor densidad temporal.
Nutricionalmente, M. castanea y A. franckii son las principales fuentes energéticas, con utilizaciones de
91,52% a 95,03% del peso seco de las presas para hembras y juveniles, y de 75,38% a 81,46% en machos.
Lo opuesto ocurre con N. substriatus quien es comido en baja proporción debido posiblemente a su bajo
valor nutricional, con eficiencias sobre el peso seco de 78,04% en hembras y de 89,02% en juveniles.
La ingestión de nutrientes varía entre presas: lípidos y carbohidratos de M. castanea son utilizados,
respectivamente, en porcentajes de 93,8% y 99,2% por las hembras y de 98,1% y 93,3% por juveniles. La
ingestión de proteínas es mayor desde A. franckii, con eficiencias de absorción de 86,9% en juveniles y de
84,0% en hembras. Cenizas y carbohidratos son obtenidos en mayor proporción desde N. substriatus, con
eficiencias de 85,0% y 83,8% en hembras respectivamente, y de 93,62% y 98,8% en juveniles.
Palabras clave: Acanthogonatus franckii, dieta, nutrientes, eficiencia de utilización, Chile Central.
ABSTRACT
The use of the trophic resource by Acanthogonatus franckii Karsch (Araneae, Nemeslidae) was studied in a
sclerophyllous forest at La Campana National Park, Chile (32% 55' S, 71% 08' W), during an annual cycle.
The predator”s population changes, the temporary specific composition of the diet offer, the specific compo-
sition and some nutritional characteristics of the real diet were analized, as well as the level of utilization of
these items from the real diet by females, juveniles and males of the predator. The parameters studied are: wet
weight, dry weight, water and proteins contents, lipids and ashes.
Itis concluded that Acanthogonatus franckii uses a very low percentage of the diet offer, reduced practically
to 4 items from a total of 214, namely: Moluchia castanea (Blattodea, Blatellidae), Acanthogonatus francki
(Araneae, Nemesiidae), Nycterinus substriatus (Coleoptera, Tenebrionidae) and Microgryllus pallipes (Or-
thoptera, Gryllidae). This latter item is only eaten by juveniles of the predator, due to its very small size.
Within these items, M. castanea is eaten preferentially by males and females as well as by juveniles. Its
consumption is clearly dense-dependent. The second important item corresponds to the cannibalism, which
' Ecología, Univ. Católica de Valparaíso, Casilla 4059, FAX
S6(32) 212746.
(Recibido: 11 de Julio de 1997. Aceptado: 27 de noviembre
de 1997)
46 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
is given in all levels of the predator's development. The consumption of N. substriatus seems to depend on
the decreasing of the others items and, in the pregnant females, on their lesser possibility of escaping and on
their greater temporary density too.
Nutritionally, M. castanea and A. franckii are outstanding as the main source of energy, with a high utiliza-
tion from 91.52% to 95.03% of the prey's wet weight for both females and juveniles and from 75.38% to
81.46% for males. The opposite happens with N. substriatus which is eaten at a very low rate, that is due to
its low nutritional value, with a comsuption efficiency of 78.04% in females and 89.02% in juveniles (both
percentages from the total wet weight).
The ingestion of nutrients from each prey is different: lipids and carbohydrates of M. castanea are absorbed
in a percentage of 93.8% and 99.2% from the total offer for females and 98.1% and 93.3% for juveniles,
respectively. The proteins ingestion is greater from A. franckii with an absorption efficiency of 86.9% in
juveniles and of 84.0% in females. The ashes and carbohydrates are more often eaten from N. substriatus and
the efficiency is 85.0% and 83.8% in females respectivily and it is 93.62% and 98.8% in juveniles.
Key words: Acanthogonatus franckii, diet, nutrient, absorption efficiency, Central Chile.
INTRODUCCION
Entre las interrelaciones poblacionales, la
depredación juega un rol preponderante en la
estructura y funcionalidad de las comunidades, ya
que está directamente relacionada con la
transferencia energética (Taylor 1984).
Holling (1961), Riechert (1974) y Riechert y
Lockley (1984) sostienen que la depredación
consiste en un consumo densodependiente de las
presas, proceso que incluiría tanto una respuesta
funcional como una respuesta numérica. Esta última
ocurre a través de la reproducción (respuesta
numérica reproductiva;Holling, en Riechert y
Lockley 1984) o por inmigración de depredadores
(respuesta agregacional; Readshaw, en Riechert
1974), considerándose que la respuesta numérica
suele ser más lenta que la funcional, siempre que
no exista inmigración (Hasell, en Riechert y Lockley
1984). Al respecto, grandes movimientos de arañas
hacia áreas de alta concentración de presas han sido
detectados por Turnbull (en Riechert 1974) para
algunas especies canadienses y por Riechert (1974)
para Agelenopsis aperta (Gertsch).
Rapport y Turner (1970) y Prejs et al. (1990)
sostienen que en relación al consumo y a la
preferencia alimenticia debe considerarse también
la capacidad de captura del depredador y los
mecanismos de escape y de defensa de la presa.
Pyke et al. (1977) expresan que la introducción de
una presa particular en la dieta de un depredador es
independiente de su propia abundancia y sólo
depende de la abundancia total de presas de alto
nivel alimenticio. Pastorok (en Greene 1983)
considera, además, el estado de desarrollo de las
presas, ampliando lo expresado por Rapport y
Turner (1970). Greene (1983) enfatiza tanto en el
depredador como en la presa al analizar la vagilidad
de éstas, la capacidad receptora del depredador para
«notar» su presa, la conducta defensiva de la presa,
sus refugios, etc.
El modelo basado en la Teoría de Forrajeo
Optimo (Stephens y Krebs 1986), ha sido
relativamente exitoso prediciendo la elección de la
dieta y de patchs óptimos en varias especies
animales, como lo afirma Pyke (en Gotceitas 1990).
La premisa subyacente en estos casos es que el
forrajeador selecciona entre tipos de presas, patchs
o hábitats para maximizar la tasa neta de energía
tomada, pero los animales no siempre responden a
lo predicho cuando se enfrentan a la decisión de
forrajear en forma óptima o evitar la depredación
(Milinski, Dill, en Gotceitas 1990).
La relación depredador-presa, vista desde
cualquier modelo, es relativamente simple cuando
involucra casos de monofagia, complicándose en
la oligofagia, para alcanzar su máxima complejidad
en la polifagia, relación de mayor frecuencia en la
naturaleza y característica de las arañas, las que, en
general, son muy voraces y ocupan casi todos los
habitats (Foelix 1982).
Diversos estudios se han realizado respecto de
la alimentación en arañas. Un resumen de sus
conclusiones, tomado de Luczak y Dabrowska-Prot
(1986), se presenta a continuación:
1.- El consumo de alimento es mayor en laboratorio
que en el campo.
2.- Tanto el desarrollo individual, como el peso de
los huevos, depende de la cantidad de alimento
obtenido. Según Tanaka (1992), en la araña
Agelena limbata (Thorell), una baja en la tasa
de energía captada puede causar adultos más
pequeños y baja fecundidad, así como serios
Pinto y Sáiz: Uso de recurso trófico por Acanthogonatus franckii 47
efectos en la sobrevivencia y reproducción.
Kessler (1971) estudia la relación entre la
producción de huevos y el alimento en el género
Pardosa.
3.- La captura individual de alimento aumenta con
el incremento del número de presas disponibles.
Paralelamente, las arañas muestran una
respuesta funcional limitada.
4.- El éxito reproductivo de algunas arañas, como
Agelenopsts aperta (Gertsch), depende, en gran
medida, del número de presas disponibles y de
las condiciones de temperatura de la red o
refugio.
5.- El estado no alimentario o de "hambre" en las
arañas tiene un efecto estimulante sobre la
actividad de captura.
Desgraciadamente, la mayoría de estos datos son
cualitativos. Las escasas cuantificaciones
disponibles corresponden a pocas especies y, en
general, sólo respecto a la proporción de ítemes
presa en la dieta. A pesar de ello, los experimentos
de campo sobre depredación muestran la influencia
de factores biológicos como densidad de presa y
depredador, conducta ofensiva del depredador,
conducta defensiva y de huída de la presa,
competencia interespecífica (Dabrowska-Prot, en
Luezak y Dabrowska-Prot 1986) y de factores
ambientales como viento, estructura de la
vegetación y tiempo en el ciclo diario y estacional
(Luczak, en Luczak y Dabrowska-Prot 1986).
Provencher y Riechert (1991) han demostrado
que las arañas alimentadas (saciadas) se mueven
más y a mayor distancia que las privadas de
alimento. Sin embargo, éstas últimas ganan
considerablemente más peso relativo que las
saciadas ya que atacan cualquier presa, realizando
múltiples capturas y consumiendo la totalidad de
la presa, lo que les permite recuperar el peso perdido
en los primeros encuentros (Haynes y Sisojevic, en
Provencher y Riechert 1991). En cambio, las arañas
saciadas eligen la presa y la comen parcialmente,
lo que les da un carácter selectivo. Los autores no
analizan la oferta real de nutrientes y su consumo.
Greenstone (en Provencher y Riechert 1991)
demostró que el sitio de forrajeo no está
determinado por la abundancia de alimento sino por
la composición dietaria de aminoácidos tomada de
la combinación de presas presentes en esos sitios.
Tanaka (1991) al estudiar a Agelena limbata
concluye que la composición de la dieta depende
de la abundancia y conducta de las presas.
Lo anteriormente expuesto lleva a pensar que las
arañas son organismos oportunistas. Es en este
contexto que se realiza esta investigación, para la
cual se utilizará como depredador a Acanthogonatus
francki Karsch 1880 (Araneae, Nemesiidae),
especie de araña polífaga que habita bajo piedras
en los bosques esclerófilos de la Zona Central de
Chile. Allí construyen su refugio, en forma de cono
de seda en el extremo interior, tapizando de tela el
espacio anterior al cono, entre la piedra y el suelo.
Las hembras ponen sus huevos en una ooteca
durante la Primavera. Las hembras juveniles
presentan de 8 a 12 estadios ninfales antes de llegar
a adultas, estado en que viven 2 años
aproximadamente. Si las condiciones ambientales
son favorables la ninfa 8 se transforma en adulta,
de lo contrario el estado ninfal dura 12 estadios.
Los machos juveniles presentan 6 o 7 estadios
ninfales. En Otoño aparecen los machos adultos,
los que después de varias cópulas son devorados
por las hembras (Calderón et al. 1990).
Antecedentes de las especies de presa consumidas
por esta población no existen en la literatura.
Los objetivos del presente trabajo, tendientes al
análisis de la disponibilidad, características
nutritivas y aprovechamiento de las presas por parte
de Acanthogonatus francki (Karsch 1880) en un
bosque esclerófilo de Chile Central son:
l.- Conocer los cambios poblacionales del
depredador durante un ciclo anual.
2.- Determinar la composición específica
(taxonómica) temporal de la oferta dietaria
(presas) en terreno.
3.- Evaluar la composición temporal y valor relativo
de los componentes de la dieta real de A.
franckii.
4.- Determinar algunas características nutritivas de
los ítemes presas efectivos.
5.- Estimar la cantidad de nutrientes ingeridos de
cada ítem presa efectivo por parte del
depredador.
METODOLOGIA
El área de estudio corresponde a una zona con
baja intervención humana, adyacente al límite infe-
rior del Parque Nacional "La Campana", V Región,
Chile (32% 55' S, 71% 08' W), donde se conocía la
existencia de una población bastante densa de
Acanthogonatus franckii. El área está inserta en el
48 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
clima mediterráneo con veranos secos y cálidos e
inviernos moderadamente lluviosos (di Castri y
Hajek 1976, Villaseñor 1986). Vegetacionalmente
corresponde a bosque esclerófilo, donde
predominan Peumus boldus Mol., Cryptocarya alba
(Mol) Looser y Schinus latifolius (Gill) Engler; el
suelo está cubierto por abundantes piedras y por
densa hojarasca donde crecen los helechos
Blechnum auriculatum Cav. var. hastatum (Caulf)
y Adiantum potiretti Wikst var. hirsutum (H. et Gr.)
Tryon. Además del bosque existe una pequeña zona
de matorral xerófilo caracterizada por abundantes
piedras, cactáceas, Trevoa trinervis Miers y
herbáceas. El área tiene una superficie de 6.594 m?.
Para determinar los cambios poblacionales de
A. franckii se midió mensualmente su abundancia
durante un año. Para ello se procedió a levantar, en
cada muestreo, la totalidad de las piedras en un
tercio del área ocupada por la población de A.
franckii, observando sexo en adultos y solamente
estado de desarrollo en juveniles, ya que en éstos
no se puede determinar sexo sin manipular los
ejemplares.
En esa misma área, se dispusieron 15 trampas
de intercepción (Barber), sin cebo, dispuestas en
relación a piedras en que viven ejemplares del
depredador. Cada mes, y durante 6 o 7 días, se
hicieron funcionar las trampas con el fin de capturar
la fauna que corre sobre el suelo, la que se considera
como la más probable oferta dietaria de A. franckii.
Para identificar las presas reales (dieta efectiva)
de A. franckii y evaluar su tasa de consumo, se
utilizó el segundo tercio del área estudiada. En ella
se eligieron, al azar y mensualmente, durante un
año, 5 individuos juveniles y 5 hembras. A cada
uno de ellos se les limpió el nido sacando los restos
de comida, hojas secas, tierra, etc. Después de 7
días sin perturbación, se recogieron los desperdicios
de la alimentación en forma de pequeñas masas
compactas envueltas en hilo de seda que dejan en
la periferia del tapiz, las que se analizan en
laboratorio. De los machos no se obtuvieron
desperdicios debido a su nomadismo.
El tercer tercio del área se usó para reunir
antecedentes sobre la calidad nutritiva de las presas
reales. Allí se obtuvieron individuos vivos en los
que se midió: peso húmedo y seco, agua, proteínas,
cenizas, lípidos e hidratos de carbono.
La biomasa seca y el contenido de agua se evaluó
promediando la información de 6 a 9 ejemplares
de cada ítem presa, pesados individualmente en
balanza analítica Sartorius 2434, muertos con
acetato de etilo y secados en estufa Memmert
durante 48 horas a 70* C.
El nitrógeno se determinó por el método de
Kjeldhal, la ceniza por calcinación en Mufla
Thermolyne 1400 a 500% C durante 24 horas y los
lípidos mediante arrastre de vapor de éter de
petróleo de 40-60 grados. Los hidratos de carbono
se estiman por diferencia.
Para la determinación de los nutrientes ingeridos
de cada ítem, se recolectaron ejemplares vivos de
A. franckit: 2 machos, 10 hembras y 10 juveniles,
los que se colocaron en cajas individuales
manteniéndolos privados de alimento durante 7 días.
Luego se alimentaron con presas vivas previamente
pesadas. Una vez terminada la ingestión, se retiraron
los desperdicios. Esta experiencia se repitió hasta
obtener al menos 0,2 gr de desperdicio seco de cada
presa, por depredador estudiado. Por comparación
de los resultados de los análisis correspondientes
con los datos obtenidos de los individuos presas
controles, se evalúa: Peso Húmedo, Biomasa Seca,
Agua, Proteínas, Ceniza, Lípidos e Hidratos de
Carbono ingeridos. No se midió egesta pues esta
araña presenta un sistema de cloaca, y además, sus
egestas pueden corresponder a varias presas (Saito
1967).
RESULTADOS Y DISCUSION
Cambios poblacionales en Acanthogonatus
franckii.
Durante un año se observaron mensualmente los
cambios poblacionales de A. franckii, obteniéndose
los resultados expuestos en la Tabla 1 y en la Fig 1.
La población es poco abundante en Primavera-
Verano, aumentando su abundancia en Otoño-
Invierno, gracias fundamentalmente a la presencia
de juveniles conspicuos, los que llegan a constituir
el 91,7 % de la población.
La presencia de machos sólo en febrero, marzo
y abril ubica claramente la época de cópula en
Otoño. En consecuencia, la preñez de las hembras
(maduración de óvulos y construcción de la ooteca),
abarca desde la presencia de machos hasta fin de
octubre, fecha en que empiezan a aparecer las crías.
La preñez se hace aparente (abultamiento del ab-
domen y presencia de ootecas) desde julio,
definiendo así una fase críptica de la preñez iniciada
con la presencia de machos. Por lo tanto, las
hembras preñadas, en estado críptico, se
contabilizaron dentro de las Sin Cópula.
Pinto y Sáiz: Uso de recurso trófico por Acanthogonatus franckii 49
TABLA 1
CAMBIO TEMPORAL DE LA ABUNDANCIA DE
ACANTHOGONATUS FRANCKII EN EL AREA DE ESTUDIO, SEGUN ESTADO DE
DESARROLLO, SEXO Y CONDICION DE ESTADO REPRODUCTIVO DELAS HEMBRAS.
MES | JUVENILES MACHOS HEMBRAS
S/ICOPULA PREÑADA CIOOTECA C/CRIAS
=—
S (NS e 5 ce]ce.. esse
EZ A E
Se e. e) se] elo e a e
MS DA ALAS 1 SS
SN. e ec ec.e..'ks» e. es
MACHOS
HEMBRAS S/COPULA
HEMBRAS PREÑADAS
HEMBRAS C/OOTECA
HEMBRAS C/CRIAS
JUVENILES
BE
Figura 1: Ciclo fenológico de la población de Acanthogonatus franckii en el Parque Nacional La Campana, Sector Granizo.
50 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
La eclosión y dispersión de las crías se inicia a
fines de noviembre, haciéndose más conspicuos los
juveniles a partir de abril, época en que han superado
los 6 mm de longitud. Los juveniles detectados entre
octubre y marzo, corresponderían a preadultos de
la generación del año anterior, los que en marzo
darían machos y hembras. Estas últimas se suman a
la población de hembras de años anteriores.
Si las 18 ootecas detectadas desarrollaran la
totalidad de sus huevos, aportarían 1.044 crías,
aceptando un promedio de 58 huevos por ooteca
(Calderón et al.1990). Si esta cantidad la
relacionamos con la densidad de los juveniles en
invierno (considerados como derivados de esas
ootecas), se estaría evaluando una mortalidad del
orden del 75%.
Composición temporal de la oferta dietaria de
Acanthogonatus franckii
La información sobre la oferta de presas para A.
franckii se obtuvo mediante trampas edáficas de
intercepción (pit fall traps), por ser el suelo el
ambiente en que vive y depreda la especie motivo
del presente estudio.
En total se obtuvieron 214 especies de artrópodos
(Tabla 2), de las cuales 167 corresponden a insectos
(73 Coleoptera, 36 Hymenoptera, 33 Diptera) y 38
a arañas. Las nueve especies restantes se distribuyen
en Myriapoda, Crustacea y otros Arachnida (Borror
y DeLong 1966, Chopard 1956, Peña 1986, Pikelin
y Schiapelli 1963, Sáiz et al. 1989).
Como era de esperar de ambientes con clima
mediterráneo, las densidades poblacionales de
artrópodos decrecen ostensiblemente en invierno y
tienen su máxima expresión en Primavera (Noodt
eí al. 1962), por lo que la oferta es variable a lo
largo del año (Tabla 2). Al analizar estos datos debe
tenerse en cuenta que la información entregada por
las trampas se refiere a una combinación de
densidad y actividad de los organismos, por lo que
un valor O no implica necesariamente la inexistencia
de una especie. Este valor, bien podría estar dado
por baja densidad y mínima actividad, lo que baja
las posibilidades de captura (Sáiz 1971, 1975).
Variación temporal de los componentes de la
dieta real de A. franckii
Dado el tamaño de A. franckii es lógico pensar
que su dieta esté relacionada con presas
relativamente grandes, abundantes y de alta
presencia temporal. De no ser así esperaríamos una
dieta de amplio espectro trófico y muy variable
temporalmente.
Con el fin de conocer la dieta real de A. franckti
se analizaron los desperdicios alimentarios
obtenidos de hembras y de juveniles de acuerdo a
la metodología descrita. Esta metodología es válida
ya que las arañas al comer vacian sobre la presa sus
jugos digestivos y, después de un tiempo, succionan
los tejidos predigeridos. Antes que la presa se
disgregue la envuelven en tela. Los restos quitinosos
quedan transformados en un pellet, el que dejan
fuera del nido.
Las presas identificadas fueron de dos categorías
(Lamborot 1985, Snelling y Hunt 1975):
A.- De consumo frecuente
A.1.- Insecta
Blattodea Blatellidae: Moluchia castanea
(Blanchard)
Coleoptera Tenebrionidae :
substriatus (Sol.)
Orthoptera Gryllidae: Microgryllus pallipes
Philippi
A.2.- Araneae
Nemesiidae: Acanthogonatus francktii
(Karsch)
Nycterinus
B.-De consumo ocasional: Ejemplares de: £
Acrididae, Ichneumonidae, Pompilidae, +
Muscidae, Formicidae, entre los que pueden
encontrarse Pogonomyrmex bispinosus
(Spinola); Solenopsis gayi (Spinola);
Pseudomyrmex lynceus (Spinola); Hypoponera
opacior (Forel); Brachymyrmex giardii Emery;
Camponotus morosus Mayr (Smith), Carabidae
como Pseudocnides monolcus (Putzeys);
Callidula nigrofasciata (Solier); Metius lati-
gastra (Dejean), Cerambycidae como
Callideriphus laetus Blanch. Parte de este ma-
terial no se pudo determinar a nivel específico
por tratarse de restos muy escasos.
En consecuencia, la dieta real de Acanthogonatus
franckii comprende 4 presas fundamentales: Juve-
niles de A. franckii, N. substriatus, M. castanea y
M. pallipes. De ellas, M. castanea es la base de la
dieta, tanto para hembras como para juveniles, y
M. pallipes sólo es presa de juveniles (Tabla 3).
Con el fin de evaluar esta última situación, a cuatro
Pinto y Sáiz: Uso de recurso trófico por Acanthogonatus franckii 51
TABLA 2
CAMBIO ANUAL DE LA OFERTA DIETARIA DE ACANTHOGONATUS FRANCKII (Indiv./Trampa/Día). PROMEDIO POR
ESTACIONES CLIMATICAS.
PROTURA
ARCHAEOGNATHA
COLLEMBOLA
- ORTHOPTERA
BLATTODEA
PSOCOPTERA
THYSANOPTERA
HEMIPTERA
HOMOPTERA
COLEOPTERA
MECOPTERA
TRICHOPTERA
LEPIDOPTERA
DIPTERA
HYMENOPTERA
DIPLOPODA
CHILOPODA
ISOPODA
SCORPIONIDA
SOLPUGIDA
CHELONETHIDA
PHALANGIDA
ACARINA
ARANEAE
1
1
2
4
1
1
1
6
7
23
l
]
6
— NN
NN ==» »-» > r>B*»RSC OO
(59)
NO
hembras se les ofreció ejemplares de grillo, Del análisis comparativo entre el consumo real
comprobándose que, si bien son detectados y de presas porA. franckii en perspectiva temporal y
atacados inmediatamente, no pudieron ser cogidos la oferta real durante el año (Figs. 2 a 6), se detectan
debido a su reducido tamaño (no más de 7 mm). consumos acordes y no acordes con las densidades
Ello explica la ausencia de consumo de esta presa de la oferta del momento.
por parte de las hembras.
TABLA 3
RELACION PORCENTUAL ENTRE OFERTA Y CONSUMO DE PRESAS FUNDAMENTALES POR A. FRANCKII
EN EL AÑO DE ESTUDIO
PRESAS OFERTA CONSUMO (Indiv./Día/Araña)
(Indiv./Día/Trampa) JUVENILES HEMBRAS
A. franckit
M. castanea
N. substriatus
M. pallipes
SD Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Solamente el consumo de M. castanea (Fig. 2)
parece estar directamente relacionado con la
densidad de la oferta (r = 0,72 para juveniles y r=
0,57 para hembras; P= 0,05), ya que para todos los
otros casos los valores de r son inferiores a 0,1,
salvo para la relación "juveniles/ M. pallipes"
(0,25), caso en que el consumo corresponde al
período de oferta (verano) pero en menor
proporción que ella.
En cuanto al canibalismo (Fig. 3), la tasa de
consumo superior a la oferta sería explicable por la
poca actividad de la especie, a excepción de los
machos, y porque el desarrollo de las crías ocurre
en las cercanías de sus mayores, juveniles y
hembras, lo que facilita su captura por parte de éstos.
El consumo irregular de N. substriatus (Fig. 4),
además de su corta presencia (fin primavera y
verano), puede estar relacionado a la disminución
de la oferta de M. castanea, por lo que su uso
dependería más de la oferta de otras presas que de
su propia densidad. Por otra parte, su alta
quitinización lo haría poco apetecible
energéticamente.
Estacionalmente, resalta la importancia trófica
de M. castanea durante todo el año y el segundo
rol de A. franckii (Tabla 4).
1 0,8 2
E:
3 ra
= (13 el S
o 06 RE
[aa] ASS
= =)
3 06 + el
3 >]
S. <
= E
E a
> q
"3 y=]
=
A= ás]
--*- Consumo por Hembras
So
o
J
1992
Oferta de M. castanea —"-— Consumo por Juveniles
>
[e]
09
y
o
w
[a]
E
E
Indiv./Trampa/Día (Barra)
E 3
|
[ao]
E
0,1
3
+0,08
Ind./Día/Araña (Línea)
AS MON
1992
il Oferta de A. franckii: --2- Consumo por Juveniles
=— Consumo por Hembras
Figura 2-3: 2. Acanthogonatus franckii. Relación entre la oferta y consumo de Moluchia castanea. 3. Acanthogonatus franckil.
Relación entre la oferta y consumo de Acanthogonathus franckii.
Pinto y Sáiz: Uso de recurso trófico por Acanthogonatus franckii
TABLA 4
COMPOSICION PORCENTUAL DE LA DIETA REAL DE A. FRANCKII SEGUN ESTACIONES DEL AÑO
Verano
Otoño
Invierno
ESTACION JUVENILES
ue par [vs mo [we [at [ NeT mp]
Primavera
M.c.: Moluchia castanea, N.s.: Nycterinus substriatus; A.f.: Acanthogonatus franckii, M.p.: Microgryllus pallipes
Se
pa
[e
Sa
5)
y
+ =
o
o
=
Indiv./Trampa/Día (Barra)
27)
+
l=]
S
So
E
==
3
ER
(0)
ndiv./Día/Araña (Línea)
+ +4—
o S a
S =
O
1992
1 Oferta de N. substriatus -=-- Consumo por Juveniles
-e- Consumo por Hembras
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F N
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0,35 |— _—_— A 041
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Pl 1 MN J | N | lA pl
0 ¡A A ER A E o E AU MU
ERIN AMOS 1 y BAMA SU OM EN PD
1992
[E Oferta de N. substriatus -= Consumo por Juveniles
Consumo por Hembras
Figura 4-5: 4. Acanthogonatus franckii. Relación entre la oferta y consumo de Nycterinus substriatus. 3. Acanthogonatus franckti
Relación entre la oferta y consumo de Microgryllus pallipes.
53
54
Rev. Chilena Ent. 24, 1997
250
200 +
o 150 +
E
4100
[== —E
S0 q
E A RE
e ——-—_——___ 4
E F M A M J J A S (0) N D
1992
=- Juveniles —- Hembras —«- Machos
Figura 6: Acanthogonatus franckii. Variación temporal de la abundancia de la población del depredador.
Las mayores tasas de consumo de A. franckii,
tanto para hembras como juveniles, se dan en otoño
(marzo y abril), coincidiendo, en el primer caso con
el mayor número de machos y, en el segundo, con
la aparición de juveniles (Fig. 3). Debe recordarse
que los juveniles presentes en esa época
corresponderían efectivamente a preadultos de la
generación anterior y que un alto porcentaje de
hembras se comen al macho una vez realizada la
cópula. El incremento de octubre debería asociarse
al consumo de juveniles de la nueva generación (Fig.
5)»
La disminución en el consumo de A. franckii y
el incremento del consumo de N. substriatus por
parte de las hembras en agosto-septiembre, podría
ser explicado: a) por la presencia de la ooteca la
que limita los movimientos en las hembras
disminuyendo la posibilidad de captura de presas
ágiles y b) por la baja actividad del coleóptero
presa.
En general, en invierno, A. francki compensa la
baja de ofertas de presas incrementando el consumo
de ejemplares de su propia especie (Fig. 3),
especialmente en el caso de los juveniles, quienes
presentan su máxima densidad de todo el año (Fig. |
6). De acuerdo a Ito (1964), Puentes y Ordenes
(1993) y Turnbull (en Ito 1964) en período de |
escasez de alimento las arañas bajan su metabolismo +
manteniéndose en preactividad y alargan su período
ninfal. Estos hechos se observaron en laboratorio.
En efecto, mientras los juveniles se mantuvieron |
con baja alimentación, cada 7 o más días, mudaron |
una vez en el año; en cambio las hembras no |
mudaron.
Características nutricionales de las presas |
básicas deA. franckii y nivel de aprovechamiento |
de las mismas. |
Para definir el rango de tamaño de las presas con |
las cuales se evaluarían algunas características |
nutricionales y el nivel de aprovechamiento de las |
mismas, se procedió como sigue. A un grupo de A.
franckii, de diferente sexo y estado de desarrollo, |
se les dió a comer ejemplares de diferentes tallas
de las presas descritas como fundamentales. Por |
comparación del tamaño de los pellets obtenidos
con los recolectados en terreno se detectaron las ;
siguientes rangos de tallas de las presas consumidas: |
Pinto y Sáiz: Uso de recurso trófico por Acanthogonatus franckii 55
Item presa Longitud (mm)
M. castanea MERA IO
N. substriatus 140 a 16,0
A. franckii AOS O
M. pallipes SOA FAA TO
La calidad nutricional de los ítemes presa
fundamentales de A. francki se evaluó mediante
los siguientes parámetros: peso, cenizas, nitrógeno,
lípidos y contenido de agua. Datos de biomasa se
obtuvieron de 6 a 9 ejemplares en cada caso. Para
Nitrógeno, Lípidos y Cenizas se procesó el número
de ejemplares suficientes para obtener la cantidad
de material necesaria para los análisis respectivos.
Finalmente, el porcentaje de nitrógeno se
transformó en proteínas multiplicándolo por el fac-
tor universal para carnes (6,25), el que sumado a
cenizas y lípidos se sustrajo al 100% del peso seco
para obtener los hidratos de carbono (Tabla 5).
En consecuencia:
a) M. castanea aporta básicamente agua y lípidos,
menor proporción de proteínas y una baja
cantidad de hidratos de carbono y de cenizas,
combinación que explicaría su rol principal en
la dieta de A. franckti durante todo el año y su
preferencia frente a Ítemes presentes en mayor
densidad.
b) El segundo nivel de importancia dietaria del
canibalismo podría explicarse por su mayor
contenido de proteínas (gran desarrollo muscu-
lar de las patas y de su área de inserción al
cefalotórax), aunque su contenido de lípidos e
hidratos de carbonos es bajo, pero con buen
aporte de agua.
c) M. pallipes representa, para los juveniles de A.
franckit, una calidad nutricional semejante a la
de los individuos de su propia especie.
d) N. substriatus, en cambio, muestra un patrón en
que destaca el alto contenido de cenizas e
hidratos de carbono, derivado de la fuerte
quitinización corporal, la que, además, dificulta
la penetración del gancho del quelícero. Así se
explicaría su consumo en épocas de disminución
de los otros ítemes presa, a pesar del mayor costo
energético que ello implicaría, aunque su
captura sea facilitada por su baja actividad.
Los datos anteriores se usaron como control para
evaluar la tasa de ingestión de las diferentes presas
por parte de A. franckii. Para ello se hicieron tantos
ensayos de alimentación con 2 machos, 10 hembras
y 10 juveniles de la especie depredadora, como
fueron necesarios. Al respecto cabe hacer notar que
un pellet de desperdicio de Moluchia castanea pesa
entre 4-5 mgr, necesitándose un mínino de 200 mgr
para los análisis realizados. Los datos al respecto
se exponen en el Tabla 6. En machos sólo se pudo
determinar pesos húmedo y seco y contenido de
agua ingeridos, debido a que se colectaron
solamente 2 machos los que vivieron apenas 3
meses. Esto no ocurrió con hembras y juveniles, en
que se trabajó con 10 ejemplares de cada uno.
TABLA 5
ALGUNAS CARACTERISTICAS NUTRICIONALES DE LOS COMPONENTES FUNDAMENTALES DE LA DIETA DE A.
FRANCKII.
ps | Prom DS
NUTRIENTES DS
PESO HUMEDO (gr) (PH)
AGUA (% PH)
PESO SECO (%PH) (PS)
PROTEINAS (% PS)
CENIZA (% PS)
LIPIDOS (% PS)
H. CARBONO (% PS)
Prom
PH = peso húmedo; % PH= porcentaje del PH; PS = peso seco ; % PS = porcentaje del PS; Prom = promedio; DS = desviación
estándar.
56 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
TABLA 6
ALGUNAS CARACTERISTICAS NUTRICIONALES DELOS DESPERDICIOS
DE LOS COMPONENTES FUNDAMENTALES DE LA DIETA DE A. FRANCKII (mgr).
DEPREDADOR
A. franckii
Nutrientes
Peso Húmedo 7
Peso Agua
HEMBRAS Peso Seco
Proteínas
Ceniza
Lípidos
H. Carbono
Peso Húmedo
Peso Agua
JUVENILES Peso Seco
Proteínas
Ceniza
Lípidos
H. Carbono
Peso Húmedo
MACHOS Peso Agua
Peso Seco
Para juveniles, no se pudo realizar la experiencia
con M. pallipes en razón de su escasez y pequeño
tamaño, lo que dificultó su recolecta. Por otra parte,
los pocos grillos colectados murieron rápidamente,
necesitándose una cantidad desproporcionada de
ejemplares para reunir los restos necesarios para el
análisis.
Dado que los desperdicios incluyen la tela que
hila la araña para sujetar la presa, la que es imposible
de separar y se considera constituída de la siguiente
manera: Peso Seco: 36,4%, constituido a su vez
por Proteínas (81,26 %), Ceniza ( 9,97%), Lípidos
(8,77%) e H. de Carbono (0%), se evaluó su
importancia, analizando la tela de desperdicios de
N. substriatus y M. castanea, obteniéndose el
siguiente aporte nutritivo porcentual:
Nutrientes TELA DE DESPERDICIOS
N. substriatus (%) M.castanea (%)
Peso Agua
Peso Seco
Proteínas
Cenizas
Lípidos
H. Carbono
PRESAS
31
1087)
29
14,8
En consecuencia, por ser muy bajo el porcentaje |
de tela en los desperdicios (0,86-3,6%), los valores '
de ingesta real no están invalidados al analizar el
conjunto tela-desperdicio. La deducción de los '
valores referentes a la tela significarían un ligero
incremento de la ingesta real.
En cuanto a la eficiencia de ingestión (Tabla 7),
el item N. substriatus es poco aceptado . Los ma-
chos no lo aceptan y solamente 2 hembras y 2 juve-
niles lograron consumirlo, bajo condiciones |
extremas de privación de alimento (después de 3 |
semanas). Esto se explicaría por las características |
del exoesqueleto que dificultan la inyección de los |
jugos digestivos y la posterior succión del material |
predigerido. Su aprovechamiento comparativo es |
bastante inferior (44% en hembras y 74% en juve- |
niles) al de las otras presas (81 a 84% |
respectivamente). Su aporte más significativo
parece estar en los elementos minerales de las |
cenizas y en los hidratos de carbono. |
Es destacable el menor aprovechamiento de las ¿
presas por los machos de A. franckii (no más del |
55% del peso seco), mientras en juveniles y hembras |
está sobre el 81%, salvo para N. substriatus por |
Pinto y Sáiz: Uso de recurso trófico por Acanthogonatus franckii 1)
TABLA 7
EVALUACION PORCENTUAL DE LA EFICIENCIA DE INGESTION DE LOS COMPONENTES FUNDAMENTALES
DE LA DIETA DE A. FRANCKII.
DEPREDADOR
Ecumonontao Bopiabidin:i asomo ERESASnas robaba dear cool
a === HE AL A
HEMBRAS
Peso Húmedo
Peso Agua
Peso Seco
Proteínas
Ceniza
Lípidos
H. Carbono
JUVENILES
Peso Húmedo
Peso Agua
Peso Seco
Proteínas
Ceniza
Lípidos
Carbono
a] [a
398
MACHOS E A AO ENEE
Peso Húmedo
Peso Agua
Peso Seco
* Biomasa-promedio (mgr) de ejemplares ai en ensayos.
hembras. Estos resultados concuerdan con los de
¡Blandin y Celerier (1981), quienes encontraron que
¡los machos de Scodra giseipes Pocock, 1897
¡(Araneae, Theraphosidae) ingieren, en época
reproductiva, apenas un 12,52% de su presa.
Para hembras y juveniles, M. castanea y A.
franckii son los componentes fundamentales de su
dieta, con un mejor aprovechamiento de proteínas
de los ejemplares coespecíficos (canibalismo) y de
hidratos de carbono, lípidos y cenizas de M.
castanea, siendo mayor el aprovechamiento de los
dos últimos por parte de los juveniles (fase de
desarrollo corporal).
Considerando que la calidad nutricional de M.
pallipes es bastante similar a la de A. franckii (Tabla
7), se puede inferir que los juveniles del depredador
deben lograr un aprovechamiento muy similar de
ella. Sin embargo, por su pequeño tamaño, se
requiere gran cantidad de grillos para compensar el
aporte de un ejemplar de A. franckii (1 araña por
25-30 grillos).
El consumo prioritario de M. castanea y A.
franckii, las presas de más alta calidad nutricional,
estaría acorde a los planteamientos de la Teoría de
Forrajeo Optimo (Stephens y Krebs 1986). En
cambio N. substriatus, la presa menos consumida,
presenta bajo valor alimenticio, sirviendo de
alternativa frente a la disminución de las presas de
alto valor nutricional, confirmando las conclusiones
de Pike et al. (1977). El bajo consumo de M.
pallipes, a pesar de su buen nivel nutricional, se
explicaría por su pequeño tamaño, con menor
cantidad de energía neta por unidad presa. Sin em-
bargo, no se puede descartar que esta presa tenga
un valor significativo para juveniles en primeros
estados de desarrollo, los que por su menor talla no
tienen acceso a presas mayores. En conjunto, las
cuatro presas fundamentales entregan una dieta
bastante equilibrada.
En consecuencia, A. franckii responde a las
fluctuaciones de densidad de M.castanea, mientras
que frente a los otros ítemes responde bajo otros
S8 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
patrones. Entre los factores que condicionarían esta
conducta, además de los propiamente nutricionales,
está la condición reproductiva de las hembras,
donde el abultamiento del abdomen y la presencia
de ooteca inciden en la elección temporal de presas
de más fácil captura y que no pongan en peligro los
huevos, como N. substriatus. Al respecto, Blandin
y Celerier (1981) determinaron que las hembras de
Scodra giseipes aprovechan solamente el 32% de
la presa en época de postura. Esta conducta, puede
considerarse como una respuesta numérica
reproductiva al aumento de las presas las que son
abundantes en Primavera y Verano.
Desde otro ángulo, y de acuerdo a Riechert
(1974), se esperaría que la abundancia de presas
anule completamente las conductas agresivas del
depredador, a tal punto de desarrollar algún grado
de sociabilidad, fenómeno no detectado en A.
franckit, pues sigue presentando canibalismo,
aunque en menor proporción.
CONCLUSIONES
Del estudio del uso del recurso trófico por parte
de una población de Acanthogonatus franckil
Karsch en un bosque esclerófilo del Parque
Nacional La Campana, se pueden deducir las
siguientes conclusiones principales:
1.- Características de la población de arañas
A) El ciclo anual de la población de A. franckii se
resume así:
Cópula: Febrero, Marzo y Abril, presencia de
machos.
Preñez: Entre desaparición de machos y
aparición de ootecas. En ese lapso maduran los
óvulos y son puestos en la ooteca. Desde Abril
hasta fines de Octubre.
Presencia de Ooteca: Las ootecas se hacen
evidentes desde Julio hasta fines de Noviembre.
Eclosión: Salida de ninfas desde ooteca y
permanencia alrededor de ella hasta primera
muda. Entre Noviembre y Diciembre.
Dispersión: A partir de la primera muda.
Empieza a fines de Diciembre.
Desarrollo de juveniles: Bajo los 6 mm las crías
no son detectadas. En Abril se hacen conspicuos
los juveniles correspondientes a la generación
de la última eclosión.
Simultáneamente se encuentran ejemplares f'
mayores correspondientes a la eclosión |
del año anterior los que logran su madurez hacia $
Febrero-Marzo del año siguiente. |
Adultos: Los machos se observan desde Febrero |
a Abril. Las hembras, al vivir 2 o 3 años, están |
presentes todo el año.
B) Densidad: La población es poco abundante en l
Primavera-Verano, aumentando en Otoño-
Invierno. Está constituida principalmente por |
juveniles, los que en algún momento llegan a |
representar el 91,7% del total. Hembras y ma- |
chos son escasos. |
2.- Características específicas de la oferta trófica.
Durante el estudio, en el habitat de A. franckil
se colectaron 214 especies de artrópodos, de las
cuales 167 corresponden a insectos (73 Coleoptera,
36 Hymenoptera y 33 Diptera), 38 a arañas y el
resto a Myriapoda, Crustacea y otros Arachnida.
Entre los insectos destacan por su presencia anual:
Homoptera, Coleoptera, Diptera y Formicidae. En |
las arañas destacan los Araneomorphae. |
3.- Características específicas de la dieta real
De las 214 especies de artrópodos consideradas
como potenciales presas de A. francki1, ésta depreda |
básicamente sobre 4 de ellas: M. castanea (Blanch.)
(Blattodea), juveniles de A. franckii, N. substriatus
(Solier) (Tenebrionidae) y M. pallipes Philippi
(Orthoptera) (presa sólo de juveniles), con neta |
preferencia por los dos primeros ítemes. De éstos
dos, solamente el primero es consumido en forma
densodependiente. Entre las presas ocasionales se |
cuentan ejemplares de: Formicidae, Carabidae, |
Cerambycidae, Acrididae, Ichneumonidae,
Pompilidae, Muscidae.
4.- Características nutricionales de la dieta real |
Del análisis de nutrientes se determinó que:
- M. castanea presenta una gran cantidad de |
lípidos (41,2%) y agua (71,6%), un valor |
intermedio de proteínas (36,8%) y bajo de |
hidratos de carbono (17,4%) y de cenizas |
(4,7%).
- A. franckii se caracteriza por la gran cantidad |
de proteínas (77,6%) y agua (74,2%) y bajo |
porcentaje de lípidos (15,3%), cenizas (4,2%) |
e hidratos de carbono (2,9%). |
Pinto y Sáiz: Uso de recurso trófico por Acanthogonatus franckii 59
- M. pallipes presenta un contenido de nutrientes
semejante a A.franckii.
- —N. substriatus se destaca por su alto contenido
de cenizas (8,1%) e hidratos de carbono
(26,9%), un valor intermedio de proteínas
(46,8%) y lípidos (17,8%) y bajo porcentaje de
agua (62,6%) debido a su alta quitinización.
5.- Aprovechamiento nutricional
Desde este punto de vista resalta la menor
eficiencia de los machos, los que no se alimentan
de N. substriatus. Igualmente, se comprueba una
mayor eficiencia en la captación de lípidos desde
M. castanea y de proteínas de sus coespecíficos.
Se conjetura que el aprovechamiento de M. pallipes
es semejante al de A. franckii por tener casi la misma
calidad nutritiva.
Respecto de N. substriatus, el aprovechamiento
por parte de las hembras y juveniles es muy bajo,
siendo su mayor aporte la ceniza y los hidratos de
carbono (85,0% y 83,8% respectivamente para las
hembras y 93,62% y 98,8% de cada uno para los
juveniles). Su consumo estaría determinado por la
baja en la abundancia de las otras presas y por la
condición reproductiva en las hembras, la que
disminuye su capacidad de captura.
LITERATURA CITADA
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Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 61 -80
CORRESPONDENCIA ESTRUCTURAL PARA LA CÓPULA EN ANTHIDIUM (HY-
MENOPTERA: MEGACHILIDAE)
HAROLDO Toro? Y SHARON RODRÍGUEZ?
RESUMEN
Se informa sobre la existencia de correspondencia estructural en los segmentos pregenitales de machos y hembras
de Anthidium (Megachilidae). La correspondencia morfológica es evidente entre el último tergo, tanto de machos
como hembras, con el esterno VI del sexo opuesto. Durante la cópula el abdomen de la hembra es empujado hacia
adelante y arriba por el abdomen curvado del macho, de manera que el último tergo de la hembra se ajusta a
depresiones presentes en el esterno VI del macho; las proyecciones del último tergo del macho empujan el esterno
de la hembra hacia abajo, abriendo el atrio para recibir la genitalia. Se describen los músculos y ecleritos
involucrados en el proceso en Anthidium deceptum y la correspondencia estructural para 13 especies chilenas. Se
ha incluído también como comparación a A. (Callanthidum) ilustre.
Palabras clave: Apoidea, Anthidium, morfología funcional, cópula.
ABSTRACT
Structural male-female correspondence in the pregenital segments of Anthidium (Megachilidae) is reported in this
paper. The morphology of the last tergum in both male and female and its relation with the sternum VI, shows an
evident morphological correspondence. During copulation the abdomen of the female is pulled anteriorly and
upwards, by the curved abdomen of the male, so the last tergum of the female fits into depressions of the sternum
VI of the male; the projections of the last tergum of the male, push the female sternum down, getting the genital
atrium opened to receive the male genitalia. Muscles and sclerites involved in this mechanism are described for
Anthidium deceptum Smith and the structural correspondence of sclerites is studied for 13 chilean species. For
comparative purpose A.(Callanthidium) ¡illustre was included.
Key words: Apoidea, Anthidium, Fuctional morphology, Copula
INTRODUCCIÓN
Desde largo tiempo ha llamado la atención de
los biólogos, la particular estructura de dispositivos
relacionados con cópula en insectos. La a veces
extrema complejidad de los órganos asociados al
proceso, en especial de los machos y una
aparentemente escasa correspondencia de
modificaciones en hembras ha promovido la
aparición de varias teorías explicativas
¡Financiado por Dirección General de Investigación,
Universidad Católica de Valparaíso.
2 Zoología, Universidad Católica de Valparaíso, Casilla 4059,
Valparaíso. e-mail: htoro O aix1.ucv.cl.
(Recibido: 31 de Octubre de 1997. Aceptado: 29 de
Noviembre de 1997)
(Eberhard,1985) con fundamentos distintos,
aparentemente válidos para algunos casos, a pesar
de las dificultades que presentan; sin embargo no
parecen completamente satisfactorios a nivel de
explicación general.
En el siglo pasado las ideas de Dufour (1844,
en Mayr 1963) enfatizan la importancia de la
complejidad estructural de la genitalia masculina
de insectos, a través de un mecanismo “llave -
cerradura”, que tendería a funcionar como
impedimento para apareamientos interespecíficos.
El rol de barrera reproductiva no parece ser cierto
para muchas especies, que producen híbridos con
genitales diferentes o, que copulan a pesar de haber
sido muy modificadas las estructuras del macho
por algún sistema quirúrgico experimental.
62 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
En los últimos años Eberhard (1985,1990, 1994)
propone un rol de cortejo para la genitalia, para el
que no es importante la concordancia estructural
entre los sexos, pero que justifica las elaboradas
estructuras de los machos.
Correspondencia estructural ha sido
documentada en varios grupos de insectos desde
los tiempos de Dufour (1844) ; nuestro grupo de
trabajo ha reconocido tal relación en Colletidae
(Toro y De la Hoz, 1975), Andrenidae (Cabezas ef
al.,1980; Toro, 1985) y Thynninae (Toro et al.,
1979; Toro y Carvajal, 1989 ; Toro y Elórtegui,
1994). La correspondencia también se observa en
Anthidium, como se documenta en el presente
trabajo, afectando a estructuras no propiamente
genitales como es el caso de los últimos tergos y
esternos, tanto de machos como de hembras.
El comportamiento de apareamiento de
Anthidium ha sido descrito por Severinghaus ef
al. (1981), indicando que los machos de A.
manicatum utilizan las proyecciones laterales del
último tergo para levantar el abdomen de las
hembras. El análisis de estructuras que se realiza
en este trabajo ofrece una interpretación algo
diferente.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para el estudio de la musculatura se utilizaron
ejemplares de Anthidium deceptum Friese, por
disponibilidad de material y por las ventajas que
representa el tamaño relativamente grande de los
ejemplares, comparados con otras especies
chilenas. La disección se realizó con ejemplares
secos, fijados a un portaobjetos con un pegamento
gel “instantáneo”, de acuerdo a técnica descrita
anteriormente (Toro y Elórtegui, 1994). La
correspondencia estructural de partes esqueléticas
se estudió a nivel de ajuste de último tergo de las
hembras en relación con modificaciones del último
esterno de machos y, último tergo expuesto de
machos en relación a último esterno expuesto de
las hembras. Los ejemplares fueron tratados por
corto tiempo con solución de KOH o ablandados
con agua caliente. Las siguientes especies han sido
estudidas: Anthidium chilense Spinola, A. chubuti
Cockerell, A. colliguayanum Toro y Rojas, A.
decaspilum Moure, A. deceptum Smtih, A. edwini
Ruiz, A. espinosai Ruiz, A. falsificum Moure, A.
funereum Schletterer, A. gayi Spinola, A. penai
Moure, A. peruvianum Schrottky y Anthidium sp. |
Se incluyó también Anthidium illustre Cresson de |
USA tratando de entender mejor a A. edwini Ruiz, |
que también presenta enormes valvas recurvadas . |
En las descripciones se ha privilegiado un |
esquema comparativo, para cada especie se anotan |
los caracteres más directamente relacionados con |
la apertura del atrio genital. Se indica también el |
posible ajuste sugerido por la correspondencia
estructural o por manipulación de estructuras bajo |
el microscopio, separando: - ajuste del margen
distal del último tergo de la hembra con el esterno |
VI del macho y - del último tergo del macho con |
el esterno VI de la hembra. La existencia de una |
doble pared en escleritos se indica designando a la
pared interna como lámina reflejada.
Los dibujos de tergos y esternos están hechos
con cámara clara, teniendo cuidado de utilizar el
mismo aumento para machos y hembras de una
misma especie. Para los machos se prefirió dibujar
unidos los dos últimos esternos, considerando que
el quinto ayuda por lo general a formar una espacio
de fijación del tergo de la hembra.
RESULTADOS
La mayoría de los machos presenta el metasoma |
más encurvado ventralmente que las hembras,
situación que se mantine incluso en los ejemplares
conservados de las colecciones. La curvatura está |
relacionada a una musculatura esternal e intertergal
lateral poderosa particularmente en tergos IV, V y |
VI. La disposición se interpreta como directamente
relacionada con apareamiento ya que los machos
necesitan bajar el abdomen para poder acceder a |
la cópula (Fig. 1)
De acuerdo al análisis de estructuras, participan |
en la apertura del atrio genital de la hembra, a) en |
los machos: las proyecciones del último tergo (Figs. |
2 - 3), modificaciones del esterno VI (Fig.18) y la |
musculatura relacionada con ellos (Figs. 2 - 4) y, |
b) en las hembras: modificaciones del borde pos- |
terior y pared interna del último tergo (Figs. 7, 17) |
y modificaciones de la superficie interna del último
esterno (Figs. 9, 14).
Los dientes laterales del tergo VI, del macho,
no parecen intervenir en el acoplamiento excepto |
por un posible rol de guiadores del abdomen de la |
hembra, que impida dislocación o desplazamientos
laterales.
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 63
pro.terg
terg.long.!
terg.lat. 1
terg.long.2
terg.lat.1 terg.lat.2
terg.St
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terg terg. st
pr.terg.
Figuras 1-7: 1, posición relativa del extremo del abdomen durante el apareamiento de Anthidium, 2., vista lateral de últimos segmentos
abdominales de un macho mostrando musculos relacionados con funcionamiento de esterno VI y último tergo; 3, vista dorsal del ápice
abdominal mostrando la musculatura con origen tergal; 4, vista lateral del ápice del abdomen de un macho; 5, diagrama de los desplazamientos
del último tergo y esterno VI, provocados por la contracción del esternal longitudinal; 6, posición del último tergo y esterno VI del macho,
abriendo el atrio genital; 7, vista posterior del atrio genital de una hembra de A. deceptum mostrando los surcos donde se ajustan las
proyecciones del macho.
int.st= músculo interesternal longitudinal; lig = ligamento tergosternal; long.dor = músculo longitudinal dorsal; pro.terg = músculo pro-
tractor tergal; pr.st=protractor esternal; terg.lat = músculo tergal lateral; terg.long = músculo tergal longitudinal; terg.st.=músculo tergosternal.
64 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Otros dos caracteres se muestran importantes
en el análisis morfológico de los machos: - la firme
unión pleural entre V y Vl esterno y - un ligamento
que une el VII tergo y VI esterno.
La pleura entre esternos V y VI se observa que
no es elástica en un amplio sector, lo que hace
posible rotación del esterno sobre el margen proxi-
mal, que funciona como eje, pero no son posibles
los movimientos de protracción o retracción. La
presencia del último esterno rotado es de
observación frecuente en varios machos
conservados en las colecciones, llegando incluso,
el borde posterior, a estar dirigido anteriormente,
esta última situación, cuando se presenta, va
compañada de una exposición parcial de la geni-
talia.
El ligamento une una proyección ventral del
apodema del último tergo con el borde lateral,
fuertemente esclerosado, del VI esterno (Figs. 2,
5), y determina que el giro del esterno provoque a
su vez una pequeña rotación del tergo VII, de modo
que las proyecciones distales del tergo son
cortamente desplazadas en sentido dorsal. El
desplazamiento del tergo se hace tomando como
eje su borde anterior dorsal (Figs. 5 y 6).
En todas las especies chilenas estudiadas, los
machos de Anthidium presentan proyecciones
posteriores del tergo VII, cuya forma y disposición
aparece como carácter específico (Figs. 3, 21, 27)
ó con marcada semejanza en algunos grupos de
especies (A. gayi, A. falsificum, A. decaspilum
(Figs. 27, 33, 41). Las especies chilenas de
Notanthidium y Allanthidium no presentan la
proyección media que se observa en las especies
de Anthidium; en estas últimas es de aspecto
espiniforme, convexa o con una cresta longitudi-
nal en su superficie externa. La proyección media
se ubica,en general, en un plano más dorsal distinto
a las laterales, que ocupan posición más ventral
(Figs. 4 - 6).
Las proyecciones laterales corresponden a tres
formas básicas: dentiformes de sección
aproximadamente circular (Figs. 15, 47), laminares
con extremo distal angulado (Figs. 27,41) o
laminares con borde distal redondeado (Fig. 21).
El esterno VI, de los machos, es un esclerito de
estructura aparentemente específica, complejo no
sólo en las relaciones pleurales descritas más
arriba; la superficie ventral es aplanada o
ligeramente cóncava en algunos sectores. Cercano
al margen proximal, de articulación con el esterno
V, se marcan algunas depresiones que llegan a
formar fondo de saco por invaginación sólo del
tegumento (Figs. 18 ,73) o, por sobreposición de
membranas incluyendo la interesternal. El margen
distal presenta por lo general algunas estructuras
recurvadas, en varias especies éstas corresponden
a proyecciones laterales dentiformes (Figs. 35,42).
Las áreas laterales del esterno se reflejan hacia
arriba, en lámina que forma ángulo practicamente
recto, con respecto a la superficie ventral (Fig. 6),
la lámina determina una considerable resistencia
mecánica a la flexión dorsoventral del esterno; las
aristas, que forman las áreas laterales, presentan
en algunas especies refuerzos mecánicos, en forma
de surcos o crestas longitudinales.
En las hembras, el margen distal del último tergo
presenta una forma básica semicircular o con
proyecciones submedianas redondeadas o agudas,
con bastante constancia y características específicas
(Figs. 17, 57), tanto el grado de esclerotización
como la forma convexa del tergo favorecen su
resistencia a la flexión. Internamente, en varias
especies, el borde posterior se refleja interiormente
hacia adelante, en una lámina más o menos paralela '
a la superficie del tergo.
El último esterno presenta un borde lateral,
angosto y esclerosado, a semejanza de los machos,
en ángulo casi recto con la superficie ventral, que
declina abruptamente hacia el borde distal; la
esclerotización se prolonga proximalmente por el
borde externo del apodema. El extremo proximal
del apodema se presenta membranoso y poco
definido en la mayoría de las especies por lo que
frecuentemente se pierde o se rompe en la disección
(Figs. 9, 14). En la mayoría de las especies se
advierte una membrana transversal que forma
fondo de saco con la lámina reflejada interna.
De acuerdo al análisis morfológico la apertura
del atrio genital se produce cuando: a.- el último
tergo de la hembra es fijado en el VI esterno del
macho y, b.- las proyecciones distales del tergo VII
del macho actúan separando el último esterno de
la hembra (Figs. 6 y 7).
El rol de la musculatura intertergal lateral,
tergosternal (Figs. 4 - 5 ) y esternal longitudinal
(Figs.4, 5,) es especialmente interesante en el
proceso, ya que permite no sólo la curvatura del
abdomen del macho sino también, la tracción an-
terior del tergo VI del abdomen de la hembra. El
aumento de curvatura del abdomen y la tracción
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 65
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Figuras 8 - 19: Anthidium chilense: 8, vista dorsal del último tergo del macho; 9 , vista interna del esterno VI de la hembra; 10, ajuste del
último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 11, vista interna del esterno VI de la hembra; 12, vista ventral de los dos últimos
esternos del macho; 13, ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
Anthidium chubuti. 14, vista interna del esterno VI de la hembra; 15, vista dorsal del último tergo del macho; 16, ajuste del último tergo del
macho con el esterno VI de la hembra; 17, vista interna de tergo VI de la hembra; 18, vista ventral de los últimos esternos del macho; 19,
ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
66 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
ejercida son factores determinantes en la ubicación
y fijación de las modificaciones tergales de la
hembra en el espacio, en forma de fondo de saco,
del esterno del macho. Se observa una notable
correspondencia morfológica de las modificaciones
que presentan los escleritos que intervienen en este
ajuste, en ambos sexos, de manera que las
proyecciones de la hembra encajan con las
depresiones esternales del macho; esta
correspondencia es analizada, más adelante, en
varias especies. La tracción anterior del tergo
levanta el abdomen de la hembra, pudiendo
probablemente llegar a determinar la ligera
concavidad dorsal, descrita por Severinghaus et
al. (1981). No se aprecia un desarrollo particular
de los músculos tergales dorsales (Fig. 3), por lo
que su participación en la elevación del abdomen
de la hembra no parece ser especialmente
significativa.
La concordancia estructural tergo-esterno se
advierte también en las proyecciones dentiformes
laterales del esterno de los machos; éstas se ajustan
a la lámina tergal interna reflejada de las hembras,
cuando el esterno del macho es rotado, de manera
que la rotación tiene una doble consecuencia:
mayor fijación del tergo de la hembra y al mismo
tiempo, cierto grado de traccion hacia afuera del
tergo.
La rotación del esterno se produce por
contracción del músculo tergosternal (Fig. 4,
terg.st) y fundamentalmente, por contracción del
músculo longitudinal ventral entre esternos VI y
VII (Figs. 2, 5 Int.st). Este último corresponde a
un músculo fuerte de dirección oblícua
dorsoventral,que se origina lateralmente en la
mitad proximal del esterno VI y se inserta en el
apodema del VIT. El extremo del apodema del
esterno VIT es topograficamente proximal, relativo
al margen posterior del esterno VI. Resultado de
esta ubicación y la casi nula elasticidad de la
membrana interesternal, el esterno VI no puede
ser retraído por la contracción, sino girado.
Dado que el movimiento del esterno provoca
un desplazamiento del tergo VIT, por sus relaciones
a través del ligamento lateral resulta, que el corto
desplazamiento dorsal del tergo también es debido,
en parte, al mismo músculo esternal longitudinal
(Figs. 5, 6).
La contracción de este músculo tiene todavía
otra consecuencia simultánea más, esto es evertir
la genitalia del macho, lo que concuerda con la
apertura del atrio genital de la hembra.
La recuperación a posición de reposo del esterno
se realiza por un protractor esternal, originado
próximo al margen posterior del esterno V e inserto
en el apodema del VI, que funciona como
antagónico, de acuerdo a su posición relativa (Fig.
4, pr,st).
Tanto la curvatura del abdomen como la fijación
del último tergo de la hembra permiten la
introducción de las proyecciones tergales distales
del macho en el atrio genital, de modo que la
superficie dorsal de ellas queda en contacto con la
superficie interna del último esterno de la hembra.
El diente medio del último tergo del macho, por
quedar en un plano distinto, dorsalmente más alto
que las proyecciones laterales, se ubica en la línea
media de la superficie interna del esterno de la
hembra; a veces en un surco muy definido como
ocurre en A. deceptum (Figs. 7, 44, y 45). La
marcada cresta que forma el gradulus del tergo
parece servir de tope para el ápice del esterno,
evitando una penetración mayor de las
proyecciones.
De acuerdo a los datos morfológicos, el rol de
las proyecciones tergales es bajar el esterno VI de
la hembra y contribuir así a la apertura del atrio
genital. La movilidad determinada por la unión
con el VI esterno y en parte por el débil músculo
tergal longitudinal dorsal provoca desplazamiento
dorsal (con respecto al abdomen del macho). Parece
probable que también juegue un papel importante,
en la apertura del atrio, el plano inclinado que
forma la proyección (Fig. 4), lo que permite una
acción a manera de cuña cuando penetra en la
hembra, siendo importantes en este caso, la
curvatura del abdomen del macho y la musculatura
que la determina.
Correspondencia estructural:
Anthidium chilense (Figs. 8 - 13)
Margen distal del último tergo de la hembra,
con pequeña escotadura media, limitada
lateralmente por una proyección angular a cada
lado, más externamente existe otra suave
proyección en ángulo abierto. Las proyecciones
medias se continúan, en una corta pared reflejada
interna con suave protuberancia media que declina
fuertemente hacia atrás y forma un surco oblicuo
lateral.
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 67
Figuras 20 - 31: Anthidium colliguayanum: 20, vista interna de tergo VI de la hembra; fig. 21, vista dorsal del último tergo del macho; 22,
vista interna del esterno VI de la hembra; 23, vista ventral de los últimos esternos del macho; 24, ajuste del último tergo del macho con el
esterno VI de la hembra; 25, ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
Anthidium gayi.26, vista interna de esterno VI de la hembra; 27, vista dorsal del último tergo del macho; 28, vista interna del esterno VI
de la hembra; 29, ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 30, vista ventral de últimos esternos del macho; 31,
ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
68 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
El esterno VI del macho se proyecta mesalmente
en ángulo truncado; lateralmente a la parte me-
dia, el margen es rebordeado terminando hacia
afuera en un corto proceso. Superficie ventral
deprimida en la línea media. Margen posterior
recto.
Ajuste (Fig. 13 ): las proyecciones tergales de
la hembra se ubican en un corto espacio entre
esternos V y VI del macho, los procesos angulares
laterales del tergo topan con el margen distal del
esterno V del macho. Las protuberancias internas,
del tergo de la hembra, y la marcada depresión
posterior de la membrana reflejada ajustan la
proyección distal media; mientras que el reborde
lateral distal del macho contacta con el margen
interno de la membrana reflejada.
Último esterno de la hembra ligeramente
angulado al centro, superficie interna lisa; pared
interna reflejada con una débil emarginación late-
ral; una membrana transversal forma un profundo
bolsillo continuando la emarginación lateral. Ma-
chos con proyecciones laterales del último tergo
dentiformes anchas, gradulus cariniforme.
Ajuste (Fig.10): las proyecciones laterales
tergales del macho se ubican en la bolsas
membranosas de la lámina reflejada interna del
esterno de la hembra. El diente medio se desplaza
en la concavidad de la superficie interna.
Anthidium chubuti (Figs. 14 - 19)
El margen distal del último tergo de la hembra
presenta una escotadura media, limitada
lateralmente por una proyección laminar a cada
lado y más externamente una proyección
espiniforme incurvada. Las proyecciones medias
se continúan, en la pared reflejada interna, por una
marcada protuberancia que declina hacia afuera
formando surco oblicuo. Superficie externa con una
protuberancia media.
Esterno VI del macho con superficie ventral
cóncava, de manera que el margen posterior queda
dirigido ligeramente hacia abajo. Margen distal
ampliamente emarginado con un proceso
submediano recurvado a cada lado. Margen proxi-
mal proyectado, formando un fondo de saco
submediano y uno lateral a cada lado; sector medio
distal de esterno V sobrepuesto a la proyección
posterior del VI formando en parte la pared ven-
tral del fondo de saco.
Ajuste (Fig. 19): las proyecciones tergales de la
hembra se ubican en las bolsas del VI esterno del
macho. Los proceso medios del esterno de los ma-
chos se aplican al borde de la pared reflejada
interna, la fuerte concavidad del esterno determina
que la ubicación del proceso se corresponda con
la protuberancia de la superficie externa del tergo.
Último esterno de la hembra ligeramente
angulado al centro, superficie interna lisa, bordes
laterales con pequeña área membranosa en su
unión con la pared reflejada interna. En el macho,
las proyecciones laterales del último tergo muy
separadas y aproximadamente en el mismo plano
que la proyección media.
Ajuste (Fig. 16): la disposición del tergo del
macho, sobre el esterno es más perpendicular que
en otras especies; las proyecciones laterales tergales
del macho se ubican muy lateralmente, sobre el
área membranosa de la pared reflejada. El diente
medio se aplica a la concavidad de la superficie
interna.
A. colliguayanum (Figs. 20 - 25)
Margen distal, del último tergo de la hembra,
redondeado; externamente una corta proyección
angular. La pared reflejada interna, forma un surco
oblicuo a cada lado, terminando en una corta |
emarginación.
El esterno VI del macho se proyecta, en los |
ángulos laterodistales, en un proceso dentiforme |
corto, recurvado hacia afuera. Margen distal con ;
proyección media, en ángulo. Superficie ventral
levemente cóncava y lisa en los 3/4 distales.
Margen proximal levemente proyectado, formando
un angosto fondo de saco medio.
Ajuste (Fig. 30): el margen tergal de la hembra
se ubica en la bolsa media del VI esterno del ma-
cho, mientras que los procesos dentiformes calzan
con la emarginación lateral de la pared reflejada.
Las proyecciones laterales del tergo de la hembra
no parecen tomar parte en el ajuste y se ubican por
fuera del los margenes laterales del VI esterno.
Último esterno de la hembra ligeramente
angulado al centro, superficie interna lisa, con una
corta depresión lateral premarginal. Proyecciones
laterales del último tergo del macho aplanadas, con
borde distal laminar, redondeado asimétrico.
Diente medio angosto continuado externamente por
una cresta media. Gradulus cariniforme.
Ajuste (Fig. 21): las proyecciones laterales
tergales del macho se ubican en la corta depresión
del esterno de la hembra, teniendo como guía las
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 69
Figuras 32 - 43: A. falsificum: 32, vista interna de tergo VI de la hembra; 33, vista dorsal del último tergo del macho; 34, vista interna del
esterno VI de la hembra, 35, vista ventral del último esterno del macho; 36, ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra;
37, ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
A. decaspilum: 38, ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 39, , vista interna del esterno VI de la hembra; 40, vista
interna de tergo VI de la hembra; 41, vista dorsal del último tergo del macho; 42, vista ventral de últimos esternos del macho; 43, ajuste
entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
70 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
protuberancias laterodistales esternales; el diente
medio en la concavidad de la superficie interna.
El gradulus es tope del margen posterior del esterno
de la hembra .
Anthidium gayi (Figs. 26 - 31)
El margen distal del último tergo de la hembra,
presenta una pequeña escotadura media, limitada
lateralmente por una proyección más bien ancha,
delgada, laminar a cada lado, laterodistalmente una
espina bien desarrollada, aproximadamente en el
mismo plano que las proyecciones medias. Las
proyecciones medias se continúan, en la pared
reflejada interna, por una superficie lisa, con débil
surco medio y un surco oblicuo bien marcado a
cada lado, dirigido postero- lateralmente que
termina en una corta emarginación.
El esterno VI del macho presenta borde distal
suavemente festoneado, con una proyección angu-
lar, laterodistal, recurvada; superficie ventral
aplanada y lisa proximalmente, con suave cresta
media longitudinal. Margen proximal suavemente
proyectado anteriormente.
Ajuste (Fig. 31): las proyecciones tergales de la
hembra se fijan en el surco formado por la unión
del V y VI esterno; la emarginación media distal
del tergo, se acomoda sobre la cresta longitudinal
media de la superficie interna. Las proyecciones
esternales del macho calzan en la emarginación
lateral de la pared interna, utilizando como guía
de ubicación a los surcos oblicuos. Los dientes
tergales laterales de la hembra se ajustan en un
área bien definida, por fuera de los margenes
laterales del VI esterno.
Último esterno de la hembra ligeramente
angulado al centro, superficie interna lisa con
marcada concavidad longitudinal mesal, pared
reflejada interna con débil emarginación lateral
cubierta con membrana, de manera de formar fondo
de saco. Proyecciones laterales del último tergo del
macho aplanadas, con borde distal laminar
angulado asimétrico. Gradulus cariniforme.
Ajuste (Fig. 29): las proyecciones laterales
tergales del macho se ubican en la emarginación
de la pared interna del esterno de la hembra, dentro
del fondo de saco membranoso. El diente medio se
desplaza en la superficie interna. El ángulo medio
posterior del esterno de la hembra topa en el
gradulus del tergo del macho.
A. falsificum (Figs. 32 - 37)
La estructura de los últimos tergos y esternos es
muy semejante a A. gayi, diferenciándose
solamente en: a.- En hembras: el margen distal
del último tergo , presenta una escotadura media
más pequeña, la espina laterodistal menos
desarrollada, el surco oblicuo de la pared reflejada
interna más ancho terminando en emarginación
más marcada. b.- En machos: el esterno VI
presenta una proyección dentiforme, laterodistal,
recurvada hacia afuera; borde posterior ligeramente
angulado al centro.
Ajuste (Figs. 36 y 37): como lo descrito en
A.gayt, con las espinas esternales de los machos
fijados en las emarginaciones de la pared reflejada
interna.
Tanto la estructura del último tergo del macho
como la del esterno de la hembra, si bien presentan
pequeñas divergencias morfológicas con respecto
a A.gayl, no permiten reconocer particularidades
distintas en el ajuste.
A. decaspilum (Figs. 38 - 43)
La estructura de los últimos tergos y esternos es
muy semejante a A. gayi y A.falsificum
diferenciándose solamente en: a.- En hembras: el
margen distal del último tergo presenta una
escotadura media muy pequeña, la espina
laterodistal rudimentaria, pared reflejada interna
deprimida mesalmente hacia atrás. b.- En machos:
el esterno VI con una proyección dentiforme,
laterodistal, recurvada hacia afuera; borde poste-
rior en ángulo agudo al centro.
Ajuste (Fig.43): como lo descrito en A.gayi y
A. falsificum, con las espinas esternales de los ma-
chos fijados en las emarginaciones de la pared
reflejada interna y ángulo medio del esterno VI
del macho en la depresión de la pared reflejada.
Tanto la estructura del último tergo del macho
como la del esterno de la hembra, si bien presentan
pequeñas divergencias morfológicas con respecto
a A.gayi y A.falsificum, no permiten reconocer
particularidades distintas en el ajuste (Fig. 38).
A. deceptum (Figs. 44 -49)
Último tergo de la hembra con margen distal
proyectado, con angosta escotadura media, en
forma de V y una proyección espiniforme
submediana a cada lado, más externamente otra
espina que se ubica en un plano inferior a las
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium
Ma rre”
a
53
Figuras 44 - 55: A. deceptum: 44, vista interna de esterno VI de hembra; 45, ajuste del último tergo del macho en el esterno VI de la hembra;
46, ajuste del último tergo de la hembra en el esterno VI del macho; 47, vista dorsal del tergo VII de macho;. 48 vista interna del tergo VI
de hembra; 49, vista ventral de esternos V y VI de macho.
Anthidium edwini: 50, vista interna del esterno VI de la hembra; 51, vista dorsal del último tergo del macho; 52, vista interna de tergo VI
de la hembra; 53. vista ventral del último esterno del macho; 54, ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 55,
ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
72 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
anteriores, debido a la convexidad del tergo. Las
proyecciones medias se continúan, en la pared
reflejada interna, formando un suave surco oblicuo
que declina hacia afuera hasta una escotadura
proximal. Parte media de la pared reflejada con
corta membrana formando fondo de saco.
El esterno VI del macho se proyecta, en los
ángulos laterodistales, en un proceso angular, corto,
dentiforme, recurvado hacia afuera. Superficie ven-
tral levemente cóncava y lisa al centro. Margen
proximal formando corto fondo de saco medio,
recubierto por el margen distal de esterno V.
Ajuste (Fig. 46): las proyecciones tergales de la
hembra se ubican en el fondo de saco del VI esterno
del macho, mientras que los procesos dentiformes
laterales del esterno del macho, calzan con la
escotadura de la membrana reflejada. Los dientes
tergales laterales de la hembra se ubican por fuera
de los margenes laterales del VI esterno del ma-
cho.
Último esterno de la hembra con margen poste-
rior angulado al centro, pared reflejada interna
fuertemente elevada dejando un profundo surco
medio y uno lateral, poco marcado a cada lado.
Proyecciones laterales del último tergo del macho
fuertemente alargadas. Proyección media reforzada
con carina dorsal. Gradulus cariniforme.
Ajuste (Fig. 45): las proyecciones laterales
tergales del macho se ubican profundamente en
los surcos laterales de la pared reflejada del esterno
de la hembra. El diente medio se dispone en el
corto surco medio.
Anthidium edwini (Figs. 50 - 55)
Último tergo de la hembra fuertemente cóncavo,
margen distal semicircular suavemente festoneado,
con suave escotadura interna vecina a los ángulos
laterales. Superficie interna lisa con lámina
reflejada extendida proximalmente. Superficie
externa con un tubérculo medio.
Esterno VI del macho proyectado, en los ángulos
laterodistales, en un fuerte proceso casi perpen-
dicular a la superficie, dentiforme, recurvado. Una
pequeña proyección media en el margen distal.
Superficie ventral levemente cóncava y lisa.
Margen proximal proyectado proximalmente,
formando un angosto fondo de saco.
Ajuste (Fig. 55): las proyecciones tergales de la
hembra se ubican en las bolsas del VI esterno del
macho, mientras que los procesos dentiformes
esternales del macho alcanzan al margen de la
lámina reflejada. La suave escotadura del margen
distal del esterno de la hembra, sirve de guía a las
proyecciones dentiformes del macho.
Último esterno de la hembra ligeramente
angulado al centro, superficie interna lisa, con un
surco, a manera de cicatriz transversal, a cada lado;
línea media algo deprimida proximalmente.
Margen lateral elevado distalmente.
Último tergo del macho con una proyección dis-
tal laminar, angulada asimétrica y un pequeño
diente medio de base ancha. Gradulus elevado en |
carina. superficie dorsal con una cresta media lon- |
gitudinal continuando el diente.
Ajuste (Fig. 54): las proyecciones laterales |
tergales del macho se ubican en el surco de la
superficie interna del esterno de la hembra,
teniendo como guía los bordes laterales. El diente
medio se ubica en la concavidad de la superficie '
interna.
Anthidium espinosal (Figs. 56 - 60 y 62)
El margen distal del último tergo de la hembra,
presenta una pequeña proyección media,
espiniforme prolongada lateralmente por un borde
sinuoso que deja un pequeño surco oblicuo a cada
lado; el surco se continua en trayecto corto por la
angosta pared reflejada interna. Más externamente
el borde tiene una espina ancha, bien desarrollada,
en un plano levemente por encima de la proyección |
media.
El esterno VI del macho tiene el margen distal
suavemente festoneado al centro, con reborde
elevado y curvado proximalmente; el reborde es
más marcado lateralmente. Superficie ventral más
bien cóncava con suave surco medio longitudinal.
Margen proximal proyectado proximalmente, casi
angulado al centro formando depresión, con cresta
premarginal.
Ajuste (Fig. 62): la proyección tergal media de
la hembra se corresponde a la depresión del ángulo
medio en el margen proximal del esterno del ma- |
cho; los dientes laterales se desplazan sobre la |
superficie del esterno hasta alcanzar la cresta '
premarginal. El borde recurvado del macho se
desplaza sobre la pared reflejada, teniendo los
surcos como guía y se engancha en el borde proxi-
mal de la pared.
Último esterno de la hembra con borde poste-
rior angulado al centro, formando un corto proceso
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 73
YN
59 60
Figuras 56 - 67: Anthidium espinosai: 56, vista interna del esterno VI de la hembra; 57, vista interna de tergo VI de la hembra; 58, ajuste del
último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 59, vista dorsal del último tergo del macho; 60, vista ventral de últimos esternos del
macho. 62, ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
Anthidium funereum: 61, vista dorsal del último tergo del macho; 63, vista interna del esterno VI de la hembra; 64, vista interna de tergo
VI de la hembra; 65, vista ventral de últimos esternos del macho; 66, ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra.; 67,
ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
74 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
espiniforme interno a cada lado. Lamina reflejada
interna lisa marcadamente cóncava, flexible, con
suave depresión laterodistal.
Último tergo del macho con una fuerte
proyección dentiforme media y dos submedianas
próximas entre sí; las submedianas en un plano
más ventral que la media y continuadas
lateralmente por una marcada cresta marginal
levemente más proyectada laterodistalmente.
Superficie dorsal formando triángulo hinchado,
con cresta longitudinal media bien marcada que
continúa la proyección media; lados distales del
triángulo con bordes irregulares. Tergo VI con una
cresta premarginal emarginada al centro.
Ajuste (Fig. 58): las proyecciones tergales del
macho se ubican mesalmente en el esterno de la
hembra, aumentando su concavidad; las espinas
laterodistales se fijan sobre los bordes del triángulo
dorsal del tergo del macho. El ángulo medio pos-
terior del esterno de la hembra topa con la
escotadura del tergo VI del macho.
Anthidium funereum (Figs. 61, 63- 67)
Margen distal del último tergo de la hembra,
con una escotadura media, limitada lateralmente
por una proyección casi espiniforme, ligeramente
incurvada hacia el centro, a cada lado;
laterodistalmente una espina bien desarrollada. Las
proyecciones medias se continúan, en la lámina
reflejada interna, por una superficie lisa con un
surco oblicuo poco profundo, a cada lado, dirigido
postero-lateralemente. Mesalmente el surco está
limitado por una protuberancia submediana.
Esterno VI del macho con una proyección an-
gular, como diente corto, laterodistal, recurvada
en el margen distal y una proyección pequeña,
submediana de ápice engrosado; superficie ven-
tral con una cresta sinusoide pilosa, a cada lado, a
partir del diente laterodistal, declinando
suavemente hacia los lados y de manera abrupta
mesalmente. Margen proximal casi recto al centro.
Ajuste (Fig. 67): las proyecciones tergales
medias de la hembra se ubican en el margen prox1-
mal del esterno VI, por dentro de la cresta
sinusoide; las proyecciones tergales externas se
ajustan al borde lateral del esterno teniendo como
tope el margen del esterno V. Las proyecciones
dentiformes esternales del macho calzan en el
borde reflejado de la lámina interna, utilizando
como guía de ubicación a los surcos oblicuos;
mientras que las proyecciones submedianas se
aplican contra las protuberancias.
Último esterno de la hembra angulado al centro,
superficie interna lisa, con una suave protuberancia
laterodistal; margen lateral elevado sobre la
superficie interna. Una membrana transversal
premarginal en la lámina reflejada. Proyecciones
laterales del último tergo del macho aplanadas, con
borde distal laminar redondeado. Superficie dor-
sal con gradulus fuertemente carinado.
Ajuste (Fig. 66): las proyecciones laterales
tergales del macho se ubican en la angosta bolsa
membranosa premarginal de la lámina reflejada
del esterno de la hembra. El diente medio se
desplaza en la superficie interna hasta cerca del
margen de la lámina interna. El ángulo medio pos-
terior del esterno topa en el gradulus del tergo del
macho.
Anthidium (Callanthidium) illustre (Figs. 68-73)
Margen distal del último tergo de la hembra,
proyectado posteriormente formando un lóbulo
laminar a cada lado separados por una escotadura
media; lateralmente una proyección espiniforme
aguda. Pared reflejada interna lisa con una cresta
transversal poco marcada en el tercio distal.
Esterno VI del macho con borde distal
proyectado en una gran lóbulo de ápice angulado
a cada lado; bicóncavo al centro, dejando una corta
proyección media. Superficie ventral con áreas
laterodistales cóncavas de manera que el ápice
queda elevado sobre la superficie; ápice de los
lóbulos laterales con pilosidad larga, recurvada,
densa y semirígida. Margen proximal suavemente
bicóncavo, con borde recurvado formando, a cada
lado, una depresión en fondo de saco, alargada
transversalmente.
Ajuste (Fig. 68): las proyecciones tergales de la
hembra se ubican en las bolsas del VI esterno del
macho, La cresta transversal interna parece servir
de apoyo a la zona pilosa de los lóbulos esternales
laterales, permitiendo fijar su posición. Los dientes
tergales laterales de la hembra se ubican en la base
de los apodemas del VI esterno de los machos.
Último esterno de la hembra ligeramente
angulado al centro, lámina reflejada interna
alcanza al margen proximal del esterno; superficie
interna con una membrana transversal media, con
pequeñas espinas , que forma un corto bolsillo a
cada lado; áreas laterodistales suavemente
protuberantes declinando hacia el centro.
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 75
Figuras 68-79: Anthidium illustre: 68 ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 69, vista dorsal del último tergo del
macho; 70, vista interna de esterno VI de la hembra; 71, vista ventral del último tergo de hembra; 72, ajuste entre el último tergo de la
hembra con el esterno VI del macho; 73, vista ventral del último esterno del macho.
Anthidium penai: 74, ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho; 75, vista interna de esterno VI de la hembra; 76,
ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 77, vista ventral de últimos esternos del macho; 78, vista interna del tergo
VI de la hembra; 79, vista dorsal del último tergo del macho.
76 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Último tergo del macho fuertemente convexo
dorsalmente; margen posterior proyectado
anchamente a cada lado terminando en ángulo;
un corto diente medio al centro. Superficie dorsal
con marcada cresta longitudinal continuando el
diente medio. Gradulus anchamente interrumpido
al centro.
Ajuste (Fig. 72): las proyecciones laterales
tergales del macho se ubican en las bolsas
membranosas del esterno de la hembra, teniendo
como guía las protuberancias laterodistales
esternales. El diente medio se ubica en la línea
media de la pared reflejada interna del esterno de
la hembra.
A. penal (Figs. 74 - 79)
Último tergo de la hembra proyectado al centro;
margen distal con escotadura media en forma de
U, limitada lateralmente por una proyección lami-
nar a cada lado y más externamente una proyección
espiniforme aguda, incurvada. Las proyecciones
medias se continúan, en la pared reflejada interna,
en una suave protuberancia que declina
proximalmente hacia el margen.
Esterno VI del macho con superficie ventral
cóncava, con marcada depresión en los dos tercios
distales, de manera que el margen posterior queda
dirigido ligeramente hacia abajo. Margen distal con
corta proyección angulada central; margenes
laterodistales rebordeados, formando corto diente
lateral recurvado. Margen proximal formando un
corto fondo de saco submediano.
Ajuste (Fig. 74): las proyecciones tergales de la
hembra se ubican en las bolsas marginales del VI
esterno del macho. Los porcesos medios del esterno
del macho se aplican al borde de la pared reflejada
interna, la fuerte concavidad del esterno permite
el desplazamiento de las proyecciones tergales de
la hembra. Los dientes laterales del tergo se ubican
por fuera de las paredes laterales del esterno.
Último esterno de la hembra más bien ancho,
superficie interna lisa con pequeña depresión
premarginal latero-proximal de la lámina interna.
Margen distal angulado al centro. Proyecciones
laterales del último tergo del macho largas,
aplanadas dorsalmente con borde distal
redondeado aasimétrico. Superficie dorsal con
marcada cresta longitudinal; gradulus fuertemente
cariniforme.
Ajuste (Fig. 76): las proyecciones laterales
tergales del macho se fijan en la depresión
premarginal. El diente medio se ubica en la
concavidad de la superficie interna. El ángulo dis-
tal medio del esterno de la hembra topa con el
gradulus.
A. peruvianum (Figs. 80- 85)
El margen distal del último tergo de la hembra,
con escotadura media, relativamente amplia,
limitada lateralmente por una proyección
espiniforme a cada lado, más externamente existe
otra espina que se ubica en un plano inferior a las
anteriores, debido a la convexidad del tergo. Las
proyecciones medias se continúan, en la pared
reflejada interna, por una suave protuberancia que
declina formando surco oblicuo hacia afuera
terminado internamente en escotadura, esta última
recubierta por membrana que forma fondo de saco.
El esterno VI del macho se proyecta, en los
ángulos laterodistales, en un fuerte proceso per-
pendicular a la superficie, dentiforme,
recurvado, de ápice truncado laminar. Superficie
ventral levemente cóncava y lisa. Margen proxi-
mal proyectado proximalmente, formando un fondo
de saco a cada lado; sector medio distal de esterno
V sobrepuesto a la proyección posterior del VI
formando en parte la pared ventral del fondo de
saco.
Ajuste (Fig. 85): las proyecciones tergales de la
hembra se ubican en las bolsas del VI esterno del
macho, mientras que los procesos dentiformes
calzan con la escotadura posterior a los surcos. Las
protuberancias internas, del tergo de la hembra,
parecen tener un rol de guiadores de las
proyecciones esternales del macho; los dientes
tergales laterales de la hembra pudieran funcionar
también como guiadores, ya que en el ajuste se
ubican por fuera de los margenes laterales del VI
esterno.
Último esterno de la hembra ligeramente
angulado al centro, superficie interna lisa, con
membrana transversal sobre una depresión trans-
versal débil en la pared reflejada, de manera de
formar fondo de saco. Proyecciones laterales del
último tergo del macho aplanadas, con borde dis-
tal laminar redondeado asimétrico.
Ajuste (Fig. 84): las proyecciones laterales
tergales del macho se ubican proximalmente en el
fondo de saco del surco esternal de la hembra,
teniendo como guía las protuberancias
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 1
Figuras 80-91: Anthidium peruvianum: 80, vista interna del esterno VI de la hembra; 81, vista dorsal del último tergo del macho; 82, vista
interna de tergo VI de la hembra; 83, vista ventral de últimos esternos del macho; 84, ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de
la hembra; 85, ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho.
Anthidium sp. : 86, vista interna de esterno VI de la hembra; 87, ajuste entre el último tergo de la hembra con el esterno VI del macho; 88,
vista ventral del último esterno del hembra; 89, ajuste del último tergo del macho con el esterno VI de la hembra; 90, vista ventral de últimos
esternos del macho; 91, vista dorsal del último tergo del macho
78 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
laterodistales esternales. El diente medio se ubica
en la concavidad de la superficie interna.
Anthidium sp (figs. 86 - 91)
El margen distal del último tergo de la hembra,
presenta una corta proyección media, convexa
limitada lateralmente por una proyección
espiniforme incurvada a cada lado. La proyección
media se continúa en la lámina reflejada interna
lisa, con una suave protuberancia a cada lado que
declina hacia afuera hasta un surco oblicuo amplio.
Esterno VI del macho con margen distal sinuado
al centro, lateralmente rebordeado y cortamente
recurvado. Superficie ventral con suave
protuberancia submediana; deprimido hacia el
borde proximal. Margen proximal casi recto al
centro y proyectado en un suave lóbulo lateral a
cada lado formando fondo de saco.
Ajuste (Fig. 87): las proyecciones espiniformes
tergales de la hembra se ubican en las bolsas
laterales del VI esterno del macho. La parte media
distal convexa del tergo de la hembra se ubica en
la depresión proximal del esterno. El reborde lat-
eral recurvado del macho se aplica al margen prox1-
mal de la pared interna reflejada del tergo de la
hembra
Último esterno de la hembra más bien ancho,
superficie interna lisa, con una protuberancia
sublateral, más marcada proximalmente, formando
un surco poco definido a cada lado y una pequeña
depresión premarginal. Margen distal angulado al
centro. Proyecciones laterales del último tergo del
macho largas, aplanadas dorsalmente con borde
distal redondeado. Superficie dorsal con débil
cresta longitudinal; gradulus cariniforme.
Ajuste (Fig. 89): las proyecciones laterales
tergales del macho se desplazan en los surcos
laterales del esterno de la hembra fijándose en la
depresión premarginal. El diente medio se ubica
en la concavidad de la superficie interna.
DISCUSIÓN
La organización estructural de tergos y esternos
relacionados con la apertura del atrio genital en
Anthidium se advierte bastante compleja y con
marcada especificidad morfológica, lo que hasta
ahora había sido poco considerado en la literatura.
Las descripciones de especies han tomado en
cuenta, como caracteres importantes, las
proyecciones presentes en el último tergo de ma-
chos y hembras, pero el esterno VI de los machos
ha recibido poca atención a pesar de ser descrito
en varios trabajos recientes (Griswold y Michener,
1988; Pasteels, 1984; Urban, 1991, 1996). No han
sido mencionadas, logicamente por ser internas,
las modificaciones del tergo VI o del último esterno
de las hembras.
La unión pleural no distensible entre esternos
V y VI de los machos de Anthidium parece ser un
carácter propio del género y no se encontró en
Anthidianum m Allanthidium, donde la pleura es
elástica originando un sistema distinto de apertura
del atrio genital, sin rotación del esterno VI. Esta
distinta disposición concuerda con la separación
propuesta por Moure (1947), que reconoce dos
tribus dentro de Anthidiinae.
Anthidium espinosat, ha sido incluído en un
género distinto por Moure (1947), considerado
como subgénero por Michener un año más tarde
(1948). El análisis funcional de los últimos tergos
y esternos, aunque basicamente semejante, sugiere
participación del tergo VI en los machos, lo que
aparece como un mecanismo algo distinto de las
demás especies. También se aprecia distinta la
estructura del último tergo de los machos, cuyas
dos proyecciones submedianas no parecen
claramente homologables con las laterales de otras
especies de Anthidium, las proyecciones tienen
ubicación topográfica semejante, en cuanto a
ubicarse en la misma cresta transversal pero, la
cresta se muestra también algo más elevada
laterodistalmente, en la misma ubicación que las
proyecciones de otras especies.
En este trabajo se ha preferido seguir el criterio
más conservador de Michener que mantiene a
espinosai dentro de Anthidium (información per-
sonal), lo que en este caso facilita también la
realización de comparaciones, reconociendo sin
embargo, para esta especie, una línea derivada algo
distinta.
Anthidium edwini no presenta disposiciones
especialmente distintas de otras especies chilenas;
el enorme desarrollo de las valvas que, en la
observación externa, sugiere alguna proximidad
con A. illustre de USA, parece ser sólo
convergencia en estas estructuras. Por lo demás A.
illustre tampoco presenta divergencias mayores en
el ajuste que pudieran justificar alguna separación
taxonómica a nivel genérico.
Las especies estudiadas dentro de los que Moure
Toro y Rodríguez: Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium 79
(1957), llama “grupo gayi”, ofrecen una
homogeneidad estructural y funcional notable. En
el trabajo fueron consideradas: gayi, falsificum y
decaspilum; todas ofrecen un patrón común
semejante en los escleritos y en el funcionamiento
y disposición de las partes membranosas.
Posiblemente un trabajo de extensión mayor pueda
reconocer otros grupos de relación estrecha.
En aspectos funcionales durante el
apareamiento, parece altamente improbable que las
proyecciones tergales intervengan en la elevación
del abdomen de la hembra, como sugiere
Severinghaus et al. (1981), La dificultad mecánica
se advierte en que:
a.- si las proyecciones tergales elevan el último
tergo, entonces la genitalia del macho queda
ubicada por encima del tergo de la hembra y
por lo tanto dislocada con respecto a la abertura
genital.
b.- si las proyecciones tergales levantan el abdo-
men de la hembra por presión sobre el esterno
VI, entonces el atrio genital es cerrado por
efecto de la misma presión que haría cerrarse
el esterno sobre el tergo correspondiente.
c.- por lo demás, la acción de elevar el último tergo
de la hembra con las proyecciones tergales,
supone deprimir el tergo del macho sobre su
propio esterno, si este movimiento se realiza
se cierra el extremo del abdomen del macho,
lo que impediría la eversión de la genitalia.
Posiblemente la observación en terreno, de
A.manicatum , sobre la elevación del abdomen de
la hembra, corresponde realmente a la presión que
ejerce el abdomen encurvado del macho y a la
tracción correspondiente, teniendo fijo el primer
tergo de la hembra contra las coxas posteriores del
macho. En estas condiciones parece probable que
la dirección de la presión ejercida por el macho
pase por encima del eje longitudinal del abdomen
de la hembra, lo que resulta en su elevación o, hasta
llegar incluso a la ligera concavidad descrita por
Severinghaus et al. (1981).
La correspondencia estructural para la cópula
en machos y hembras de Hymenoptera , así como
para otras muchas especies de insectos, no es un
fenómeno ocasional sino hecho de observación
frecuente, por lo que nos parece posible hipotetizar
algún rol importante.
Habiendo sido practicamente rechazada la
hipótesis de llave-cerradura como mecanismo de
aislación reproductiva, parece claramente posible
interpretar la correspondencia estructural como
parte de un mecanismo que facilita apareamiento,
dentro de un concepto de sistema de reconocimiento
específico para la cópula (SMRS de algunos
autores). En el caso particular de Anthidium la falta
de correspondencia puede hacer difícil la apertura
del atrio genital o, de mantener la apertura por un
tiempo adecuado, todo esto sin considerar los
eventuales daños, que se pueden producir en los
tejidos blandos. Lo anterior no significa
imposiblidad de apareamientos interespecíficos
pero probablemente reducción en tiempo o
dificultades de contacto que pueden traducirse en
reducción de fertilizaciones.
AGRADECIMIENTOS
A la Dra. F. Rojas del Museo Nacional de
Santiago por facilitarnos paratipos de A. edwin! y
A la Sra. Carmen Tobar por su valiosa colaboración
en la confección de los esquemas.
LITERATURA CITADA
CABEZAS, V., H. TORO Y E. DELaA Hoz. 1980. Factores mecánicos
en la aislación reproductiva de Callonychium coquimbense
Toro y Herrera. (Apoidea: Andrenidae). Ann.Mus.Hist. Nat.
Valparaíso, 13: 239- 243
EBERHARD, W. 1985. Sexual selection and animal genitalia.
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Scientist, 78: 134-141.
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NOTA CIENTIFICA
Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 81 - 84
NOTES ON TWO NEW APHID SPECIES
(HEMIPTERA: APHIDIDAE) DETECTED IN CHILE
VicToR E EasToP!, OLE E. HelE ?, EDUARDO FUENTES-CONTRERAS?, JAN PETTERSSON ?,
AND HERMANN M. NIEMEYER?
ABSTRACT
Two new aphidinae species for Chile, Aphis nasturtii Kaltenbach and Wahlgreniella nervata (Gillette), were
collected in the Área Metropolitana. Morphological characters and biological features of these species are briefly
reviewed.
Key words: Chile, Aphis, Wahlgrehiella, new records.
RESUMEN
Dos especies de Aphidinae nuevas para Chile, Aphis nasturtii Kaltenbach y Wahlgreniella nervata (Gillette),
fueron colectadas en el Área Metropolitana. Se revisan brevemente algunos antecedentes biológicos y caracteres
morfológicos de estas especies.
Palabras clave: Chile, Aphis, Wahlgreniella, nuevos registros.
Aphis nasturtii Kaltenbach, 1843
Synonyms (following Eastop 4 Hille Ris
Lambers, 1976)
= Aphis abbreviata Patch, 1912
= Aphis acetosella Theobald, 1918
= Aphis cathartica del Guercio, 1909
= Aphis githaginella Theobald, 1927
= Aphis linguae Opmanis, 1928
= Aphis mathiolae Theobald, 1928
= Aphis neopolygoni Theobald, 1927
= Aphis pedicularis Buckton, 1879
= Aphis polygoni van der Goot, 1912 nec
Walker, 1848; Macchiatti, 1885
¡Department of Entomology, The Natural History Museum,
London, SW7 5DB, U.K.
? Department of Biology, DLH, Emdrupvej 101, DK-2400
Copenhagen NV, Denmark.
“Departamento de Ciencias Ecológicas, Facultad de
Ciencias, Universidad de Chile, Casilla 653, Santiago, Chile.
“Department of Entomology, Swedish University of
Agricultural Sciences, P.O. Box 7044, S-750 07.
(Received: August 4, 1996. Accepted: February 12, 1997)
= Aphis rhamni auctt. nec Boyer de
Fonscolombe, 1841
= Aphis transiens Walker, 1849
(Figures 1b, 2b,2d)
Morphological description: (Plate 32, page 427
in Blackman éz Eastop, 1984) This species has egg-
shaped yellow, yellowish green or light green
apterae 0.9-2.4 mm long, with rather short anten-
nae, 0.5-0.8 times as long as the body. The
siphunculi are rather short, 0.11-0.15 times as long
as the body, cylindrical and pale with dark apices.
Alatae have a yellow or green abdomen with dark
spots along the margins. A. nasturtii is generally
similar to A. gossypil Glover, but they can be sepa-
rated as follows:
Apterae viviparae
1. Siphunculi uniformly dark (Figure 1a). Hairs on femora
shorter than the basal diameter of the femur (Figure la).
Processus terminalis 1.3 - 2.7 times as long as the cauda
A A, del A dd Se A. gossypil
- Siphunculi paler at the base than apex (Figure 1b). Many
hairs on femora as long as or larger than the basal diameter
of the femur (Figure 2b). Processus terminalis 1.0 - 1.6 times
aio ec a A. nasturtil
82 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Figure 1: Abdomen of apterae. a. A. gossypil; b. A. nasturtil.
Alatae viviparae
1. Antennae with secondary rhinaria distributed 1113-16; IV 0
(Figure 2c), exceptionally 1-3; V O. Processus terminalis 1.8
- 3.5 times as long as the Cauda ....ooooccoonccccccnnnno. A. gossypil
Secondary rhinaria distributed III 8-16; IV 1-6 (Figure 2d),
V 0-2. Processus terminalis 1.4 - 2.1 times as long as the
CAU Re Ai A. nasturtil
Remaudiére (1994) provides a key for the iden-
tification of further South American species of the
genus Aphis.
Biological features: In the Northern hemisphere
this species is holocyclic, alternating between
Rhamnus cathartica (and R. alnifolia) and a wide
variety of secondary hosts, among them Solanum
tuberosum. Spring colonies on Rhamnus cause typl-
cal distortion of young leaves (Blackman á Eastop,
1994; Heie, 1986). In Argentina it has been col-
lected on Rumex sp. and Rumex crispus (Stary áz
Delfino, 1987; Nieto Nafría et al., 1994).
a 0.I5Smm
b 0.15mm
Figure 2: Hind trochanter and femur of apterae. a. A. gossypil; b.
A. nasturtii. Fourth antennal segment of alatae. c. A. gossypil; d.
A. nasturtil, showing three secondary rhinaria.
Geographical distribution: It is widely distrib-
uted in the Northern hemisphere, mainly in Eu-
rope across Asia to Japan, introduced and wide-
spread in North America as well (Blackman é
Eastop, 1994). In the Neotropical area has been '
previously reported from Argentina (Smith éz |
Cermeli, 1979; Stary éz Delfino, 1987; Nieto Nafría |
et al., 1994). |
Collection site and date: One apterous vivipa- |
rous female on Drimys winteri J.R. et G. Forster |
var. winteri (Winteraceae) at the botanical garden |
of the Campus Juan Gómez Millas, Universidad |
de Chile, (October 23, 1991). |
Wahlgreniella nervata (Gillette), 1908
Synonyms (following Eastop á Hille Ris
Lambers, 1976)
= Amphorophora cicutae Shinji, 1917
= Amphorophora halli Knowlton, 1927
= Amphorophora henryi Balachowsky é2
Cairaschi, 1941
= Amphorophora janesi Knowlton, 1938
= Aulacorthum clavicornis Richards, 1972
= Rhopalosiphum arbuti Davidson, 1910
= Rhopalosiphum nervata Gillette, 1908
(Figure 3)
lmm |
A,
|
Figure 3: Abdomen of apterae of W. nervata showing clavate |
siphunculi and five caudal hairs.
Eastop et al.: Two new records of aphids from Chile 83
Morphological description: (Plate 128, page 459
in Blackman é Eastop, 1984) This species has
spindle-shaped pale green apterae 1.4-2.5 mm
long, with long slender swollen pale siphunculi
with dark apices. Alatae have a green abdomen
with variably developed dorsal pigmentation which
is sometimes barely detectable and at the other
extreme forms a much perforated central patch.
Wahlgreniella Hille Ris Lambers 1949 differs from
other genera of Macrosiphini by the combination
of smooth, slender clavate siphunculi, a pointed
cauda usually bearing only 5 (rarely up to 7) hairs
(Figure 3), the absence of secondary rhinaria from
the antenae of apterae, and by the dark wing veins
of the alatae (Hille Ris Lambers, 1949). Only one
other species of Wahlgreniella is recorded from
South-America, W. australis Delfino (Delfino,
1981) which appears to be a synonym of
*Amphorophora” peruviana Essig (Essig, 1953).
W. australis was described from Cayaponia sp.
(Cucurbitaceae), a surprising host for
Wahlgreniella which is mostly associated with
Rosaceae and Ericaceae. The host of A. peruviana
is not known. The two species can be separated by
the following key for the South American species
of Wahlgreniella.
Apterae viviparae
1. Body2.3 - 3.2 times as long as the siphunculi which are 4.5
- 6.3 times as long as the base of the sixth antennal segment;
cauda 1.9 - 2.8 times as long as the base of the last antennal
SEgMENt ONROSUS PP > nenas W. nervata
- Body4.1-5.2 times as long as the siphunculi which are 2.5
- 3.3 times as long as the base of the last antennal segment;
cauda 1.2 - 1.5 times as long as the base of the last antennal
segment, on COyYaponia SP ..oooocccoccocicioniccccincanos W. australis
Alatae viviparae
1. Body2.8 - 4.0 times as long as the siphunculi which are 3.9
- 5.6 times as long as the base of the last antennal segment,;
cauda 1.5 - 2.3 times as long as the base of the last antennal
SEEMENCOIROS A W. nervata
- Body 4.9 - 5.6 times as long as the siphunculi which are 2.3
- 2.8 times as long as the base of the last antennal segment;
cauda 1.0 - 1.3 times as long as the base of the last antennal
segment, On CAyaponia SP ...oooococionocicccoconiccncss W. australis
Biological features: In North America this spe-
cies seems to be holocyclic and heteroecious be-
tween Rosa spp. and Ericaceae, including Arbu-
tus spp., while in Europe introduced anholocyclic
populations occur on both host-plants (Blackman
$ Eastop, 1994). In Argentina it has been collected
on Rosa sp. (Nieto Nafría et al., 1994).
Geographical distribution: Nearctic and intro-
duced to Paleartic Europe. In the Neotropical re-
gion it has been previously reported from Brazil
(Smith 6: Cermeli, 1979) and Argentina (Nieto
Nafría et al., 1994).
Collection site and date: Apterae and alatae vi-
viparous on Rosa sp. (Rosaceae) at the botanical
garden of the Campus Juan Gómez Millas,
Universidad de Chile, Santiago (September 26,
1995). The rose bushes were also infected with the
“rose aphid” Macrosiphum rosae (L.). The aphids
were preyed on by syrphid larvae and the plants
were searched by females of Diplazon laetatorius
(F.) (Ichneumonidae: Diplazontinae) a partheno-
genetic parasite of Syrphidae.
ACKNOWLEDGEMENTS
We thank Dr. Mike Mofitton from The Natural
History Museum (London, UK) for the identifica-
tion of the parasitoid species. Financial support of
International Program in the Chemical Sciences
(IPICS), International Foundation for Science (1FS)
and the Department of Research Co-operation
(SAREC, Sweden) is gratefully acknowledged.
EFC wishes to acknowledge a Doctoral Fellow-
ship from CONICYT-Chile.
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NOTA CIENTIFICA
Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 85 - 87
EL GENERO LEIOMELUS (ORTHOPTERA: GRYLLACRIDIDAE), ELEMENTO
ENDÉMICO DE LA ZONA CENTRO-SUR DE CHILE'
MARIO ELGUETA? Y ARIEL CAMOUSSEIGHT?
RESUMEN
Se establece la sinonimia entre Anacanthopus Germain, 1903 (homónimo posterior) y Leiomelus Ander, 1936
y la nueva combinación L. capito (Germain). Se entrega un listado de las especies incluidas en Leiomelus y su
distribución geográfica conocida.
Palabras clave: Leiomelus, Anacanthopus, sinonimia.
ABSTRACT
Synonymy between Anacanthopus Germain, 1903 (junior homonym) and Leiomelus Ander, 1936 is established.
A new combination is proposed: L. capito (Germain). A list of included Leiomelus species and known geographi-
cal distribution is detailed.
Key words: Leiomelus, Anacanthopus, synonymy.
INTRODUCCION
Germain (1903), describe la nueva entidad genérica
Anacanthopus, incluyendo en éste la nueva especie
de Chile: A. capito Germain; respecto a la posición
sistemática de este nuevo género, sugiere una
afinidad con Decticus de lo cual se puede inferir
su adscripción por parte de Germain (op. cit.) a
Tettigoniidae; Rentz y Gurney (1985) consideran
su identificación complicada, debida a la corta
descripción, ausencia de figuras e imposibilidad
de consulta del material tipo, no incluyéndola en
su revisión de los Tettigoniinae de América del
Sur.
Ander (1936) propone Leiomelus como un
nuevo género de Gryllacrididae, para incluir dos
nuevas especies de Chile; con posterioridad Ander
(1939) describe una tercera especie de la misma
procedencia.
De acuerdo a Neave (1939) el nombre
Proyecto FAI - DIBAM (1996 - 1997).
2Sección Entomología, Museo Nacional de Historia Natural,
Casilla 787, Santiago - Chile.
(Recibido: 10 de Noviembre de 1997. Aceptado: 5 de
Diciembre de 1997).
Anacanthopus ya había sido utilizado en dos
oportunidades: por Montandon (1894) para
Pentatomidae (Hemiptera) y por Blackburn (1898)
para Scarabaeidae (Coleoptera), situación de doble
homonimia que es resaltada por Gurney y
Liebermann (1975), sin que se hayan efectuado
hasta ahora las respectivas correcciones
nomenclaturales.
El desarrollo de una labor de recopilación de
información sobre Orthoptera de Chile, ha
posibilitado la consulta de material tipo de una de
las especies descritas por Ander y la identificación,
entre el material de la colección institucional, de
un ejemplar de la serie tipo de Anacanthopus capito
Germain. Lo anterior permite la ejecución del
presente aporte, que tiene como objetivos aclarar
la situación nomenclatural de ambos nombres
genéricos, resolver la homonimia, establecer su
posición sistemática y entregar un listado de las
especies incluidas, junto a su distribución
geográfica conocida.
MATERIALES Y METODO
Para la solución del problema nomenclatural se
examinó el holotipo (macho) de Leiomelus
86 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
armiger Ander, depositado en el Museum fiir
Naturkunde de la Humboldt Universitát (Berlín,
Alemania) y un ejemplar hembra de la serie tipo
de Anacanthopus capito Germain, depositado en
el Museo Nacional de Historia Natural (Santiago,
Chile); estos ejemplares portan las siguiente
etiquetas (la coma separa líneas distintas):
Leiomelus armiger: (1903/3 Contulmo) rectangu-
lar verde, manuscrita; (Chile, Contulmo, 3.1903,
Schónemann, leg.) subcuadrada verde, manuscrita;
(Holotypus) rectangular roja, impresa;
(Leiomelus, armiger Ander 1939, Typus., det. Kjell
Ander 1939) rectangular blanca, manuscrita;
(Zool. Mus., Berlin) rectangular amarilla,
impresa. Alas derechas y parte de antena se
encuentran montadas en tarjetas.
Anacanthopus capito: [Mocha)rectangular blanca,
manuscrita por Germain; (Sintipo) rectangular
crema, impresa; (Anacanthopus , capito Germain,
Sintipo, det. M. Elgueta 1992) rectangular blanca,
manuscrita; (Anacanthopus, capito Germain,
Lectotipo Y, des. Elgueta £ Camousse1ght 1997)
rectangular amarilla, manuscrita.
Adicionalmente se contó conuna pequeña
muestra (4 machos y una hembra) de L. armiger y
dos ejemplares inmaduros no identificados a nivel
específico, los cuales se encuentran depositados en
la Sección Entomología del Museo Nacional de
Historia Natural. Todos los ejemplares fueron
analizados en su morfología externa, con los
procedimientos y técnicas habituales de trabajo
taxonómico.
RESULTADOS
LEIOMELUS ANDER
Ander, 1936: 14-15 (especie tipo: Leiomelus
denticauda Ander, designación original)
= Anacanthopus Germain, 1903:62 (especie tipo
Anacanthopus capito Germain, por indicación)
(no Montandon, 1894 Hemiptera: Pentatomidae;
no Blackburn, 1898 Coleoptera: Scarabaeidae);
Neave, 1939: 170 (como Anacanthops, error!)
NUEVA SINONIMIA.
La comparación por morfología externa entre
el holotipo de Leiomelus armiger Ander y el
lectotipo de Anacanthopus capito Germain,
permite establecer ¡i¡nequívocamente la
congeneridad de ambas entidades y por ende la
sinonimia entre ambos géneros; dado que
Anacanthopus Germain es un homónimo poste-
rior debe prevalecer el uso de Leiomelus Ander,
como nombre genérico válido para este conjunto
de especies. La posible sinonimia entre alguna de
las otras especies descritas por Ander, para las
cuales no fue posible contar con material tipo o de
referencia, y L. capito (Germain) sólo podrá ser
aclarada con posterioridad, en la medida de que se
disponga de material complementario.
Los representantes de Leiomelus se distribuyen
en Chile entre los 35* y 38? S; en el extremo norte
de su distribución han sido registrados en follaje
de vegetación de bosques de pantano (Solervicens
y Elgueta, 1995), los datos de presencia temporal
abarcan los meses de noviembre (inmaduros) a
abril. En general se encuentran en zonas con
vegetación densa y alto grado de humedad.
Especies incluidas:
Leiomelus armiger Ander, 1939: 291 — 292 (figura
adulto macho)
Holotipo: Museum fiir Naturkunde, Berlín.
Distribución: Chile: Ñuble (Este de Recinto),
Arauco (Parque Nacional Nahuelbuta,
Contulmo).
Leiomelus brunneifrons Ander, 1936: 16 —- 17
(figura terminalia macho)
Holotipo: Museum Hamburg (¿destruido?)
Distribución: Chile: Concepción (Concepción).
Leiomelus capito (Germain) NUEVA COMBINACIÓN
Anacanthopus capito Germain, 1903: 62 — 63;
Gurney 4 Liebermann, 1975: 102; Rentz d
Gurney, 1985: 69, 70.
Lectotipo (aquí designado): Museo Nacional de
Historia Natural, Chile (hembra).
Distribución: Chile: Arauco (Isla Mocha),
Malleco (Angol).
Elgueta y Camousseight.: Leiomelus, elemento endémico de Chile 87
Leiomelus denticauda Ander, 1936: 15 — 16
(figura terminalia macho)
Ander, 1939: 64 (figura protórax).
Holotipo: Museum Hamburg (¿destruído?)
Distribución: Chile, sin mayor precisión.
AGRADECIMIENTOS
A los Drs. Peter M. Johns (University of Can-
terbury, Nueva Zelanda), por su apoyo en ubicación
de literatura y antecedentes aportados, Kurt K.
Ginther (Museum fúr Naturkunde, Alemania) por
el préstamo del holotipo de L. armiger Ander y
Luis E. Parra (Universidad de Concepción, Chile),
G. Schmitz (Musée Royal de 1' Afrique Centrale,
Bélgica) y Guillermo Kuschel (Auckland, Nueva
Zelanda), por su colaboración en la búsqueda de
información bibliográfica.
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Universitaria, Santiago (Librería Universitaria, $
15.000).
Luis Peña Guzmán fue un amante de la
naturaleza y un apasionado de los insectos, en su
permanente deambular a lo largo y ancho del cono
sur de Sudamérica y muy especialmente en Chile,
llegó a conocer los más recónditos rincones y con
ello los insectos que los pueblan. Su pasión quiso
transmitirla, y para ello se valió en primer lugar,
de la revista “Expedición a Chile”. Aparecida los
años setenta fue pionera en el querer dar a conocer
Chile, sus tradiciones, sus árboles, sus animales y
de estos, muy especialmente los más pequeños y
desconocidos. Guías de campo de modesto formato
pero profusa y bellamente ilustradas entregaban la
información acerca de los insectos más llamativos
y abundantes. Así por primera vez se edita en el
país una guía para reconocer mariposas y otra para
reconocer coleópteros de Chile continental.
La simiente estaba y debieron pasar casi dos
décadas para poder tener la oportunidad de ver el
fruto. Por primera vez en el siglo se tiene la
posibilidad de disfrutar un libro sobre un tema
científico sin que para ello deba tenerse una
preparación especializada, sino sólo el interés por
conocer acerca de los otros seres con quienes nos
corresponde compartir un determinado territorio.
Las mariposas por su colorido y su grácil vuelo
constituyen un tema por si atractivo, pero no por
ello menos árido para quienes no tienen una
formación adecuada o una pasión desbordante. Los
autores Peña y Ugarte reúnen pasión y formación
necesarias como para imprimir a su escrito la
amenidad de un relato pleno de emoción pero sin
dejar que subyaga el rigor científico necesario al
dar a conocer parte de un importante grupo
constitutivo de la particular diversidad biológica
de Chile.
En la obra se explica de forma simple y amena
las peculiaridades del territorio, haciendo acopio
de información que permita entender el por qué la
naturaleza ofrece en tan alto grado formas
particulares, independientes en su mayor parte de
aquellas representadas en los países vecinos y de
lo cual no hacen excepción las mariposas.
Quienes busquen iniciar o acrecentar su
conocimiento sobre el tema, encontrarán las
Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 89 - 90
explicaciones sobre las grandes divisiones del
Orden Lepidoptera. Además entrega una útil
herramienta para la identificación de las Familias,
con explicaciones profusamente ilustradas, de la
terminología utilizada, además de un glosario de
términos de uso más frecuente. En el texto también
se entregan pormenores de técnicas para mantener
los colores y conservar las colecciones preservadas.
Los autores no se han limitado a las
informaciones que requiere cualquier persona
interesada en formar una colección, sino que
además proporcionan el conocimiento práctico, la
metodología y las observaciones que ellos han
efectuado para poder disfrutar experimentalmente
de las metamorfosis. La crianza de individuos es
tratada aquí de manera que se intenta plasmar la
experiencia de entusiastas y apasionados
observadores de la naturaleza, que comparten la
renovada fascinación frente a la perpetuación de
la vida.
Las 169 especies especies de mariposas diurnas
(Rhopalocera) que actualmente se reconocen como
presentes en el territorio nacional, son tratadas en
cinco grupos O Familias: Hesperiidae, Pieridae,
Papilionidae, Lycaenidae y Nymphalidae. El rigor
científico utilizado, no afecta la expectativa de
entretención de un lector sólo interesado en la
especie.
Las especies son comentadas una a una y
representadas a través de bellas ilustraciones a todo
color de los individuos. complementariamente
dibujos adicionales detallan las manchas y diseños
característicos. Ambos sexos son representados en
casos con dimorfismo sexual por diferencias de
coloración.
El breve texto (bilingiie) entrega las
características y los antecedentes más importantes
para la individualización de la especie, en tanto
que su distribución geográfica es esquematizada
sobre un mapa. La singularidad del hábitat, y en
muchos casos el comportamiento de los ejemplares
se ilustra en fotografías a color que acreditan la
formidable experiencia de terreno que sostiene la
obra.
Por su contenido, la obra “Las mariposas de
Chile” puede asimilarse aquella otra escrita en
1852 como parte de la Historia Física y Política de
Chile editada por Claudio Gay, en la que se dio a
conocer por primera vez la riqueza que poseía el
territorio nacional, y cuya validez la actualiza hasta
nuestros días.
90 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Probablemente esta idea de continuidad no ha
sido la motivación esencial para los autores, pero
el sentido de conjunto y la información que en
ambas obras se entrega permiten parangonarlas.
Como aquella en su tiempo la presente obra asume
el doble requerimiento: entregar la globalidad del
conocimiento sobre el tema y aquel de hacerlo en
el formato más adecuado a los cánones imperantes.
Ambas condiciones se esmeran en los escritos y
las ilustraciones; constituyéndose en un clásico,
único en su género y demostrativo de los intereses
de nuestra época.
Ariel Camousseight
|
NOTICIAS
Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 91 - 93
DISCURSO DE LA CEREMONIA DE INAUGURACION DEL
XIX CONGRESO NACIONAL DE ENTOMOLOGIA
Estimados Colegas y Amigos:
Es un honor para quien les habla, dar la
bienvenida a tan selecto grupo de científicos. Un
grupo de especialidad de larga trayectoria, que ha
madurado en el tiempo. Un grupo que ha sabido
conciliar los intereses de las distintas ramas de la
entomología y, más aún, ha sabido complementar
las contribuciones de estas distintas áreas para una
mejor comprensión de esta disciplina en general,
y de sus interacciones con el medio.
La trayectoria del estudio de los insectos en
Chile se inició, como ustedes saben, hace más de
200 años atrás, cuando el Abate Molina hizo las
primeras observaciones sobre hábitos y control de
insectos plaga. Estos estudios se fortalecieron
temprano en el siglo 19, con la llegada de los
naturalistas europeos que marcaron un hito, no tan
sólo en Chile, sino que a nivel continental, en
relación a echar las bases del conocimiento de la
historia natural del nuevo continente.
La tradición se ha mantenido en el país. Durante
2 siglos la historia de los insectos en Chile ha
quedado registrada en libros, boletines, actas,
publicaciones periódicas, en artículos científicos y
divulgativos, en symposia, Congresos y reuniones.
Un ejemplo es la Revista Chilena de Entomología,
que a pesar de períodos de dificultades financieras,
ha editado a la fecha 23 volúmenes. Y también
debemos citar a este Congreso Nacional de
Entomología, que llega a su decimonovena edición
con un número creciente de trabajos, autores y
participantes.
A medida que el conocimiento avanza y se hace
cada vez más específico, los Congresos de
especialidades adquieren mayor relevancia, y a
nivel de las ciencias biológicas, este Congreso
Nacional de Entomología ha venido dando un
sistemático ejemplo de perseverancia.
En esta edición del Congreso se está presentando
alrededor de un centenar de trabajos. Más del 40%
de las contribuciones son de taxonomía y
descripción de nuevas especies; un 15% de los
trabajos son de ecología de insectos; un 13% de
biología; otro 13% de daño y control químico, un
9% de control biológico. Y un porcentaje muy
menor está referido al control genético y a la
biotecnología.
Taxonomía y Ecología son la principal
orientación de este grupo de especialidad aquí
reunido. Es decir, la entomología básica juega un
papel preponderante, y probablemente lo siga
jugando en el próximo siglo, puesto que el
conocimiento preciso de la entomofauna y sus
relaciones con el entorno constituyen la plataforma
de sustentación de todas las aplicaciones de la
disciplina.
En el caso de la entomología agrícola, preocupa
un poco la escasa participación de trabajos de con-
trol genético o de biotecnología, especialmente
considerando que ésta es la gran orientación de la
entomología agrícola del mundo industrializado.
Es un riesgo tratar de predecir cómo será la
entomología en el siglo 21. Pero sin duda la
biotecnología crecerá en importancia en la medida
que cree y comercialice cultivos transgénicos
resistentes a insectos. Cultivos transgénicos que
sean aceptados por el público tras haberse
demostrado que son ambientalmente inocuos. Si
analizamos este hecho en el contexto de fondos
concursables para el financiamiento de proyectos
de investigación, cabe preguntarse si las fuentes
de financiamiento van a estar dispuestas a apoyar
la ejecución de trabajos de investigación en con-
trol de plagas con los métodos tradicionales, en
circunstancias que la biología molecular puede
proteger los cultivos insertando genes para que las
plantas produzcan sus propios insecticidas.
Este es el debate que se ha generado en los países
desarrollados. Pero este tipo de análisis podría ser
injusto tanto para lo biología molecular como para
la entomología. El desarrollo de plantas
transgénicas resistentes a insectos es un logro
científico de gran valor, y una contribución
significativa a la protección de plantas. Sin em-
bargo, la entomología ha seguido evolucionando y
haciendo progresos en el manejo integrado de
plagas como una estrategia racional y aceptable
de control. En el futuro, la protección de plantas
dependerá del desarrollo de una alianza
“Sinergista” entre la entomología y la biotecnología,
en la cual la biología molecular se aplicará no tan
sólo para mejorar la resistencia genética de plantas
a plagas, sino que también está directamente
relacionada con la genética de las plagas y sus
enemigos naturales.
92 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Una luz de advertencia surge de las evidencias
de quiebre de la resistencia. La gran bandera de
lucha en esta línea de trabajo ha sido la creación
de plantas transgénicas con genes de endotoxina
del Bacillus thuringiensis. En este momento, hay
resistencia a Bt, documentada para Plodia
interpunctella, Cadra cautella, Helicoverpa
virescens, Leptinotarsa decemlineata, Plutella
xylostella. Si los insectos pueden desarrollar
resistencia a aplicaciones foliares, qué se puede
esperar de una exposición permanente a toxinas?
De aquí la alternativa de producir en las plantas
bajos niveles de toxinas, que disminuyan la presión
de selección, lo cual puede y debe ser
complementado con otras medidas de control, en
un contexto de Manejo Integrado de Plagas (MIP).
Señala Herbert Oberlander en un reciente
artículo en American Entomologist, titulado In-
sect Science in the 21st century: “biotecnólogos y
entomólogos aprendiendo unos de otros a diseñar
las mejores estrategias para proteger las plantas
contra plagas, y a la vez limitar la resistencia a los
agentes de control. De aquí que la introducción
de plantas transgénicas abre un nuevo escenario
para expandir el uso del MIP, y no reemplazarlo”.
En Estados Unidos ya se habla del IRM, Insecti-
cide Resistance Management, como un componente
crítico del MIP de base biotecnológica. Por
ejemplo, se ha encontrado un efecto de sinergismo
entre plantas de tabaco BT transgénicas, y el uso
de enemigos naturales de Helicoverpa.
Es importante señalar que el MIP se beneficiará,
puesto que contará con una variedad mucho mayor
de herramientas, disponibles como opciones para
integrar diferentes estrategias. Estas opciones
incluirán un número creciente de feromonas
sintéticas, de métodos de control con feromonas, o
de reguladores de crecimiento, avance en el
conocimiento y comprensión de interacciones
tritróficas, mejoramiento de la eficacia de hongos,
bacterias y virus entomopatógenos, y un mayor
conocimiento de los enemigos naturales y los
factores favorables para su desarrollo.
El manejo de plagas por medios que no sólo
aumenten la producción vegetal y animal, sino que
reduzcan o eliminen el uso de pesticidas
ambientalmente perniciosos, es parte de la visión
de futuro de todos los entomólogos agrícolas. La
investigación en MIP debe contribuir a estos dos
grandes objetivos, a través de la comprensión de
la biología de plagas y sus enemigos naturales,
dilucidando los puntos débiles de esos ciclos, como
base de las estrategias de control.
Otro logro importante será la orientación glo-
bal del MIP, a traves de la replicación de programas
exitosos de una, a otra parte del planeta con
características similares. Ya hay muchos ejemplos
de esto, y en el futuro, con la ayuda de agencias
internacionales de cooperación, más países serán
beneficiados.
La interacción entre los sectores público y
privado será también esencial en el proceso de
mejorar las oportunidades del MIP. Esto aparece |
a primera vista como antagónico, puesto que el
MIP reduce el uso de sustancias químicas. Sin
embargo, las posibilidades de interacción son
enormes en materias tales como uso de
herramientas de diagnóstico, métodos de control
de base biológica, creación de genotipos tolerantes
o resistentes, etc.
La aplicación de la biología molecular tendrá
una significativa importancia en la entomología
básica, que se traducirá en un mejoramiento
sustancial del conocimiento de la ecología de
insectos, y la biotecnología entregará nuevas
herramientas a los taxónomos para la
diferenciación y clasificación de especies. En fin,
el futuro próximo aparece desafiante y promisorio.
Debemos considerar, sin embargo, la reducción
presupuestaria que en general, sufren las
instituciones que hacen investigación en Chile.
Esto pone en grave peligro la continuidad de
programas y proyectos de investigación científica.
Un país que no se compromete con su
investigación, compromete su desarrollo. Señalaba
recientemente la Dra. María Teresa Ruiz, flamante
Premio Nacional de Ciencias Exactas, que un país
sin investigación no tiene cara, es sólo paisaje. En
el caso nuestro, podríamos agregar que es un
paisaje que no nos muestra el rostro de su entomo-
fauna. De aquí la importancia de lo que nosotros,
como grupo de investigadores, podamos hacer para
revertir esta situación. Y lo que podemos hacer es
enorme. Por un lado, generar resultados de alta
calidad científica, visionarios, futuristas,
enmarcados dentro de consideraciones ecológicas
y económicas, lo que es el mejor argumento para
convencer a las fuentes de financiamiento sobre la
necesidad de continuar investigando en ciencias
de insectos. Por otro lado, la formación de jóvenes
Noticias 93
entomólogos agentes multiplicadores de la labor
de este grupo de especialidad. En buena medida,
l entonces, depende de nosotros, que la entomología
Í ocupe en el futuro el sitial que le corresponde.
Señores participantes de este Congreso: Para
l el Centro Regional de Investigación Intihuasi, del
Instituto de Investigaciones Agropecuarias, la
| participación en Congresos y otros eventos
l científicos es una de sus preocupaciones
| fundamentales. Durante este año hemos
lorganizado, también en conjunto con la
| Universidad de La Serena, un Congreso de las
I Ciencias del Suelo, y la próxima semana estaremos
I desarrollando, aquí muy cerca, en nuestras
dependencias de INIA, el Congreso Anual de la
¡Sociedad Chilena de Fitopatología.
Son los Congresos de disciplinas, las instancias
que permiten exponer nuestro trabajo a la crítica y
ala observación de la comunidad que habla nuestro
mismo idioma. Es esta vitrina una herramienta
fundamental en el avance de las ciencias modernas.
Debo hacer una confesión personal. Y es que,
por mi formación profesional como entomólogo,
mi satisfacción al inaugurar este Congreso es
infinitamente mayor, aún cuando por el momento,
y dadas las funciones que desempeño, mi condición
sea la de un entomólogo en diapausa. En todo
caso, debo agradecerles a ustedes, la oportunidad
que me dan para romper esta diapausa durante estos
tres días.
Queridos amigos, bienvenidos a La Serena, a
nuestra Región de Coquimbo. Disfruten de esta
reunión desde la perspectiva profesional y desde
la perspectiva humana. Mucho éxito. Muchas
gracias.
Carlos Quiroz Escobar
Ing. Agrónomo Ph. D.
Director Regional INIA Intihuasi
La Serena, 19 de noviembre de 1997
XXI INTERNATIONAL CONGRESS
OF ENTOMOLOGY, Foz de Iguazu - Brazil 2000.
As you probably already know, Brazil was cho-
' sen to held the XXI International Congress of En-
tomology.
The organising committee has the honour to
invite you to visit our homepage at http://
www.embrapa.br/ice, and sending us you sugges-
tions.
As we are building up our mailing list, all con-
tributions of lists of entomologist and their
addreesses, specially E-mail address, will be highly
welcomed, so we can confirm with each one about
their interest in being keep informed about the XXI
ICE.
We also count on all entomological societies to
help advertising our congress, by linking our home
page to yours and to disseminating the informa-
tion to all entomologists through your newsletter
or any other form of communication.
We keep at your service for any information you
may need.
Décio Luiz Gazzoni
President, XXI ICE
ice Osercomtel.com.br
Phone (55) 43-3716213
Fax (55) 43-3716100
Caixa Postal, 231
86001 - 970 Londrina - PR
BRAZIL
Rev. Chilena Ent.
1997, 24: 95 - 96
INSTRUCCIONES A LOS AUTORES
Entomología (publicada anualmente) deberán
corresponder a investigaciones originales, inéditas,
sobre Entomología en cualquiera de sus
especialidades, aspectos o relaciones, con las citas
bibliográficas o revisión de literatura necesarias
para fundamentar el nuevo aporte, y con especial
referencia a Chile o a la región Neotropical.
La recepción de trabajos será continua. La
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en estricto orden de recepción, condicionado por
su aceptación, dejandose expresa constancia de las
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a doble espacio, en hoja tamaño carta, con un
margen de 2,5 cm. por lado; cada hoja se numerará
correlativamente y llevará el apellido de los autores.
Los autores de trabajos que utilicen impresoras para
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| cuanto a que el texto sea absolutamente legible.
Deberá evitarse el uso de neologismos y de
abreviaturas no aceptadas internacionalmente.
Los autores deberán financiar parte de los costos
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Los originales, incluyendo 2 copias, se deben
dirigir a:
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Editor
Revista Chilena de Entomología
Casilla 21132
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deben incluir un resumen en ambos idiomas. La
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está sujeta a autorización por parte del Comité
Editorial.
Se sugiere que cada artículo científico conste
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El título debe ser breve, escrito en español e
inglés, y se debe incluir palabras claves (key words)
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recomendaciones del Código Internacional de
Nomenclatura Zoológica; las descripciones de
nuevos taxa deben incluir figuras adecuadas a tal
propósito.
Indique mediante notas marginales en el texto
la localización preferida de Tablas y Figuras.
Las llamadas al pie de página deberán indicarse
mediante un número, con numeración correlativa
a lo largo del manuscrito.
Las menciones de autores en el texto deberán
ser hechas sólo con inicial mayúscula ej.: González;
los nombres de autores de la Literatura Citada
deberán ser escritos con mayúscula, ej.:
GONZALEZ. El término Bibliografía se reserva
para aquellos casos en que se efectúa una
recopilación exhaustiva sobre un determinado
tema.
Ejemplos de menciones de citas bibliográficas:
FRIAS L., D., 1986. Biología poblacional de
Rhagoletis nova (Schiner) (Diptera:
Tephritidae). Rev. Chilena Ent. /3. 75-84.
TORO, H. y F. ROJAS, 1968. Dos nuevas especies
de Isepeolus con clave para las especies chilenas.
Rev. Chilena Ent., 6: 55-60.
GREZ, A.A.; J.A. SIMONETTI y J.H. IPINZA-REGLA,
1986. Hábitos alimenticios de Camponotus
morosus (Smith, 1858) (Hymenoptera:
Formicidae) en Chile Central. Rev. Chilena
Ent., 13: 51-54.
Note que se resalta los nombres científicos y el
volumen de la revista. En el caso de títulos que
incluyan nombres genéricos o específicos, deberá
llevar en paréntesis el Orden y la Familia a que
pertenecen, separados por dos puntos. Se aceptará
la cita abreviada del nombre de la Revista
(propuesta por sus editores) o en su defecto el
nombre completo de la misma, cuidando adoptar
un criterio uniforme.
96 Rev. Chilena Ent. 24, 1997
Ejemplos de menciones de citas de libros,
capítulos de ellos y publicaciones en prensa:
CLOUDSLEY-THOPSON, J.L., 1979. El hombre y la
biología de zonas áridas. Editorial Blumé,
Barcelona.
BRITTON E.B., 1979. Coleoptera: [n: CSIRO (ed.),
The insects of Australia, pp. 495-621.
Melbourne University Press, Carlton.
BURCKHARDT, D. (en prensa). Jumping plant lice
(Homoptera: Psylloidea) of the temperate Neo-
tropical region. Part. 3: Calophyidae and
Triozidae. Zoological Journal of the Linnean
Society.
BLANCHARD, C.E., 1851. Fasmianos. [n: C. Gay
(ed), Historia Física y Política de Chile.
Zoología, 6: 23-29. Imprenta de Maulde et
Renou, Paris.
Nótese que en el penúltimo caso no se indica
fecha ni volumen de supuesta publicación.
Las citas en el texto se hacen por la mención
del apellido del autor seguido del año de
publicación, separados por una coma. Varios
trabajos de un mismo autor publicados en el mismo
año, deberán diferenciarse con letras minúsculas
(ejemplo: Rojas, 198la, 198lb y 198lc); para citas
de trabajos de dos autores se deben mencionar los
apellidos de ambos (ejemplo: Rojas y Cavada
1979); trabajos de más de dos autores deberán ser
citados por el apellido del primer autor seguido de
et al., varios trabajos citados dentro de un
paréntesis deberán ser separados por punto y coma
(ejemplo: Frías, 1986; Toro 4 Rojas, 1968; Grez
et al., 1986 y Rojas £ Cavada, 1979).
La primera vez que se cite en el texto un nombre
científico, deberá llevar el nombre de su descrip-
tor (ejemplo: Peloridora kuscheli China, 1955) y
en lo posible el año de su descripción. Todas las
palabras en latín, incluso abreviaturas en latín,
deberán ser subrayadas.
Gráficos, diagramas, mapas, dibujos y
fotografías llevarán la denominación de Figuras
(abreviado como Fig. en el texto); se usará el
término Tabla para designar cualquier conjunto de
datos presentados en forma compacta.
Se deberá proporcionar en una hoja aparte, un
encabezamiento de página (título acortado) de no
más de 80 caracteres, incluyendo espacios y
apellido del autor (ejemplo: Guerrero et al.: Acción
parasitaria de himenópteros sobre Plutella |
xylostella L.).
Los dibujos deben ser hechos con tinta china
negra y papel diamante o en papel blanco de buena |
calidad pudiendo usarse además, materiales |
autoadhesivos (letra set u otros). Las fotografías |
deberán ser en blanco y negro, papel brillante y |
con buen contraste e intensidad. La impresión a |
color será de cargo de los autores.
Las figuras llevarán leyenda corta, precisa y
autoexplicativa y serán numeradas
correlativamente. Para su confección se deberá
tener en cuenta las proporciones de la hoja impresa
de la revista.
Las figuras que excedan el tamaño de la hoja
deberán ser diseñadas considerando la reducción |
que sufrirá el original. Usar escalas gráficas.
Las leyendas y explicaciones de figuras deberán |
mecanografiarse en hoja aparte.
Cada ilustración deberá llevar además del
número, el nombre del autor, las cuales deben
escribirse con lápiz grafito en su margen o en el
reverso en el caso de fotografías.
El número de cuadros y figuras debe limitarse
al mínimo indispensable para comprender el texto.“ |
Pruebas de imprenta: el autor recibirá una |
prueba que deberá devolver corregida dentro de |
los 10 días posteriores a su envío.
Separatas: el o los autores recibirán
gratuitamente un total de 50 separatas por trabajo.
Si desea un número mayor, deben solicitarse y
cancelarlas anticipadamente. La cantidad adicional
debe ser indicada al devolver las pruebas de |
imprenta.
CONTENIDO
AU RON O INN A o A
ASTORGA, P. véase CARRILLO et al. ................ a pao coa
BAscuÑán, J. y F SAIZ. Relación entre el ciclo vital de Ltihraeus elegans (B1.) (Coleoptera: Bruchidae)
y la fenología de Lithrea caustica (Mol.) H. et A. (Anacardiacea6) ..oooononcnocnncnnonccncononnnrnnranonnos
RSAMOUSSEIGHT AS VE ase ELGUETA YC AMOUSSEIGHT «..cononoocaoostoceotoogooroocooconass tension caos aose on csesso nad pons once
| CARRILLO, R.; P. ASTORGA AND M. NEIRA. Diapause in field populations of codling moth Cydia
pomonella (L.) (Lepidoptera: Tortricidae) under Southern Chile conditions .............caoccocnnonrnno»
CARAMELO O
(SARRIZO NI caso RODRÍGUEZC ae otitis ciac peatones
EasToP, V.F.; O.E. Here; E. FUENTES-CONTRERAS; J. PETTERSSON AND H.M. NIEMEYER. Notes on two
new aphids species (Hemiptera: Aphididae) detected in Chil8 .......ocononioninninmommmmmmmP”m*m..
ELGUETA, M. Y A. CAMOUSSEIGHT. El género Leiomelus (Orthoptera: Gryllacrididae), elemento
endemico della 'zonaicentrossurdo Emile connect ccontenconocccccnooe cintas pointer tieso
RUENTES CONTRERAS EVE ase /EASTOPCNal. ceca teoo iconos dconeneoioopncots seeds ecoscosiiaoaso o aponanes Noe dOSsE bits
a, ONE) ELE AO Aa oO A E O E EOS ECOS
Laos, S. Y S. R0IG-JUÑENT. Una nueva especie de Cnemalobus Guérin-Ménéville 1838 (Coleoptera:
Carabidas Crema sal co caos lea co Na o iaaoos
LAO A o oO ESOO
MUIACA 1 NECESI A ear a oso ros Por cooNgía
NERA UE ESAS MO OOOO OOOO ESOO Sacos
NEIRA C., M.; N. Lobos S.; M. RIVEROS G.; R. CARRILLO LL.; R. PessoT Z. Y N. MUNDACA B. Entomo-
fauna asociada a flores de frambueso (Rubus idaeus L., cv Meeker) y evaluación de la actividad
polinizadora de Apis mellifera L. bajo la influencia de un atrayente feromonal .........oocconcoc......
INEMEVER EAN vease EASTOP ebal laa o lento RiecoocaosoeLaayea dani qe eaibnzs codo orode one didas 238 aid
DESSOIZ REV Case NEIRA ells to lince ote ccancao nono ero eee esi ace da caN ree eRoo alias slies ases D03S
DEMERSSON WAVE ase EASTOP Calcetas secos esoo ette noaiendesiiencono esse ins eo too A eao ono MOSES Neo SUS US canas
PinTO, C. Y F. Sárz. Uso del recurso trófico por parte de Acanthogonatus franckii Karsch, 1880
(Araneae: Nemesiidae) en el bosque esclerófilo del Parque Nacional "La Campana", Chile cen-
o OS O o
- RaraEL, J.A. AND R. ALE-RocHa. Chilean Pipunculidae (Diptera). Key to genera, new records, de-
| scription of a new specie of Eudorylas Aczél and a catalog Of SPecI€S ...ooonocnocccoccnonccaconconanonnonos
IRIVEROS GM VE ase NEIRA ena once ooo eie to iooas o ceoeea sea ESCeaMeSass de
¡ODRÍGUEZA SNE ase MORO NARODRÍGUEZ earn convencen Dec caeeb roces asados OBaDadaO SD LAO bese ea ao Asno
RoDRíGUEZ, S.M.; C. TroucHoT Y P.I. CARRIZO. Observaciones biológicas sobre Plutella xylostella
(L.) (Lepidoptera: Yponomeutidae) en canola (Brassica napus oleifera) y en mostacilla
(Rapiistunacos In ooo encata oae sosa Ivae do eE oeOS TS
RoIG-JUÑENT, S. véase LAGOS Y ROIG-JUÑENT
SAIZ, F. véase BASCUÑÁN Y SÁIZ
NA A A A OSO OOO OOO DOdebOdÓS
Toro, H. Y S. RoDríGUEZ. Correspondencia estructural para la cópula en Anthidium (Hymenoptera:
Me ae desee caos sees
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SOCIEDAD CHILENA DE ENTOMOLOGIA
CASILLA 21132
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