UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
MUSEO
(FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES)
REVISTA
APR 9 1920
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DEL
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MUSEO DE LA PLATA
DIRECTOR
SAMUEL A. LAFONE QUEVEDO, M. A. (Cantab.)
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AÁoson ianlO®^
Doctor honoris causa 'sAl)^SOn Í8.P.I1
en la Facultad de filosofía y letras (Universidad de Buenos Aires), etc., etc.
TOMO XXI
(SEGUNDA SERIE, <TOMO VIII)
.LA PLATA
PUBLICACIONES DEL MUSEO DE LA PLATA
SEGUNDA SERIE
La segunda serie de las publicaciones del Museo de La Plata,
comprende los siguientes grupos:
ANALES
En entregas en 4o mayor, y en las cuales se publican las
memorias originales del personal científico del Museo, que á causa
de las planchas de gran formato que las acompañan, no pueden
incluirse en la REVISTA.
REVISTA
Volúmenes en 8o mayor de 25 pliegos por lo menos, y en los
cuales se publican, también, las memorias originales del personal
científico del Museo y las de los colaboradores tanto del país como
del extranjero. '
BIBLIOTECA
Volúmenes en 8o menor de 25 pliegos por lo menos, que
contienen traducciones de obras y estudios publicados en el ex-
tranjero, relacionados con asuntos que sean tema de investiga-
ciones en el Museo; lo mismo que series de artículos de vulga-
rización científica.
CATÁLOGOS
En volúmenes en 8o menor, en los que se incluyen los in-
ventarios razonados. A simplemente enumerativos de las diversas
colecciones del establecimiento.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
MUSEO DE LA PLATA
• CONSEJO ACADÉMICO
Presidente: doctor Samuel A. Lafone Quevedo, M. A. (Cantab.).
Consejero titular: doctor Enrique Herrero Ducloux.
— doctor Santiago Roth.
doctor Guillermo F. Schaefer.
doctor Pedro T. Vignau.
— doctor Luis M. Torres.
— doctor Miguel Fernandez.
Consejero suplente: doctor Carlos Bruch.
— doctor Enrique J. Poussart.
Secretario: doctor Carlos E. Ileredia.
ACADÉMICOS HONORARIOS
Y CORRESPONDIENTES NACIONALES
ESCUELAS DE CIENCIAS NATURALES
ACADÉMICOS HONORARIOS
Doctor Angel Gallardo (Buenos Aires), 1907.
Doctor Carlos Spegazzini (La Plata) 1912.
ACADÉMICOS CORRESPONDIENTES
Doctor Juan B. Ambrosetti (Buenos Aires), 19U7.
Doctor Francisco Latzina (Buenos Aires), 1907.
Doctor Miguel Lillo (Tucumán), 1907.
Ingeniero Francisco Seguí (Buenos Aires), 1907.
ESCUELA DE CIENCIAS QUÍMICAS
ACADÉMICO HONORARIO
Doctor Juan J. J. Kyle (Buenos Aires), 1907.
MUSEO DE LA PLATA
ACADÉMICOS HONORARIOS
Y CORRESPONDIENTES EXTRANJEROS
ESCUELAS DE CIENCIAS NATURALES
ACADÉMICOS HONORARIOS
S. A. S. Albert I de Mónaco, 1910.
Doctor Eugen Biilow Warming (Dinamarca), 1907.
Doctor Albert Gaudry (Francia), 1907 f.
Doctor Ernst Haeckel (Alemania), 1907.
Doctor Théodore Jules Ernest Hamy (Francia), 1907 j\
Doctor Enrico Hillyer Giglioli (Italia), 1909 f.
Doctor William H. Holmes (Estados Unidos), 1907.
Doctor Otto Nordenskjold (Suecia), 1907
Doctor Santiago Ramón y Cajal (España), 1907.
Doctor Johannes Ranke (Alemania), 1910.
Doctor Eduard Suess (Austria-Hungría), 1907.
Doctor Frederic Ward Putnam (Estados Unidos), 1909.
Doctor William J. Holland (Estados Unidos), 1912.
ACADÉMICOS CORRESPONDIENTES
Doctor Henry Fairfield Osborn (Estados Unidos), 1907.
Doctor Hermann von Ihering (Brasil), 1907.
Doctor Yosliikiyo Koganei (Japón), 1907. *
Doctor Albert Augusto de Lapparent (Francia), 1907 f.
Doctor Abraham Lissauer (Alemania), 1907.
Doctor Richard Lydekker (Inglaterra), 1907.
Doctor Rudolf Martin (Suiza), 1910.
Doctor Stanilas Meunier (Francia), 1910.
Doctor Giuseppe Sergi (Italia), 1907.
Doctor Gustav Steinmann (Alemania), 1907.
Doctor Paul Vidal de la Blache (Francia), 1907.
Doctor J. Wardlaw Redway (Estados Unidos), 1907.
Señor Richard J. Hunt (Inglaterra), 1914.
ESCUELA DE CIENCIAS QUÍMICAS
ACADÉMICO HONORARIO
Doctor Wilhelm Ostwald (Alemania), 1907.
ACADÉMICOS CORRESPONDIENT ES
Doctor Armand Gautier (Francia), 1907.
Doctor José Rodríguez Carracida (España), 1908.
Doctor Harvey W. Wiíev (Estados Unidos), 1907.
MUSEO DE LA PLATA
PERSONAL DIRECTIVO Y CIENTÍFICO
DOCTOR SAMUEL A. LAFONE QUEVEDO, M. A. (Cantal).)
Director
DOCTOR ENRIQUE HERRERO DUCLOUX
Vicodirector
DOCTOR CARLOS E. HE REDI A SEÑOR MAXIMINO DE BARRIO
Secretario, bibliotecario y director do publicaciones Prosecretario
ESCUELAS DE CIENCIAS NATURALES
DOCTOR SANTIAGO ROTH
.Jofo do sección y profesor de Geología
y Paleontología
DOCTOR EDUARDO CARETTE
Profesor adjunto de Paleontología
INGENIERO MOISES KANTOR
Jefe do sección y profesor de Geología
DOCTOR GUALTERIO SCHILLER
Jefe do sección y profesor do Mineralogía
SEÑOR AUGUSTO C. SCALA
Jefe de sección y profesor de Botánica
DOCTOR CARLOS BRUCE
Jefe de sección y profesor do Zoología
IIOCTOR MIGUEL FERNANDEZ
Profesor de Anatomía comparada
SEÑOR HORACIO ARDITI
Profesor suplente do Zoología
DOCTOR SAMUEL A. LAFONE QUEVEDO
Profesor do Lingüística
DOCTOR ROBERTO LEHMANN-NITSCHE
Jefe de sección y profesor do Antropología
DOCTOR LUIS MARÍA TORRES
Jefe de sección y profesor do Etnología
DOCTOR SALVADOR DEBENEDETTI
Profesor adjunto de Arqueología
DOCTOR PABLO MERIAN
Profesor de Geografía Física
INGENIERO N. BESIO MORENO
Profesor do Cartografía
INGENIERO VICENTE AÑÓN SUAREZ
Profesor suplente de Cartografía
ESCUELA DE CIENCIAS QUIMICAS
DOCTOR ENRIQUE HERRERO DUCLOUX
Director y profesor do Química analítica
DOCTOR FEDERICO LANDO LPH
Profesor do Química orgánica
DOCTOR ENRIQUE J. POUSSART
Profesor do Química general
SEÑOR LEOPOLDO HERRERO DUCLOUX
Profesor do Farmacología
SEÑOR EDELMIRO CALVO
Profesor do Química orgánica
farmacéutica
INGENIERO ALEJANDRO BOTTO
Profesor do Química analítica cualitativa
general
DOCTOR ALEJANDRO OYUELA
Profesor de Terapéutica
DOCTOR JUAN C. DELFINO
Profesor do Higiene
DOCTOR GUILLERMO F. SCHAEFER
Profesor do Química analítica especial
DOCTOR PEDRO T. V1GNAU
Profesor de Análisis Mineral
DOCTOR ALEJANDRO C0GL1ATI
Profesor do Farmacia práctica
DOCTOR CARLOS E. HEREDIA
Profesor adjunto de Medicamentos sintéticos
DOCTOR P. ABEL SÁNCHEZ DÍAZ
Profesor suplente de Química genoral
DOCTOR ATILIO BADO
Profesor adjunto doQuí mica anal Rica especial
DOCTOR SEGUNDO J. TIEGHI
Profesor suplente do Química orgánica
SEÑOR JUAN E. MACHADO
Profesor auxiliar tío Farmacia práctica
DOCTOR MANUEL V. CARBONELL
Profesor suplente do Higiene
DOCTOR MARTINIANO LEGUIZAMON PONDAL
Profesor suplanto do Complementos de Química
ESCUELA ANEXA DE DIBUJO
SEÑOR E. COUTARET
Profosor do Dibujo geométrico y do perspectiva
SEÑOR A. BOUCilONVILLE
Profesor do Dibujo cartográfico y de rolievo
SEÑOR JOSE FON ROUGE (h.)
Profesor de Dibujo natural
SEÑOR ANTONIO AUGE
Profesor do Dibujo do arlo y pintura
SEÑOR R. BERGI1MANS
Profesor do Caligrafía
DOCTOR ROBERTO LEHMANN-NITSCHE
Profesor do Anatomía artística
SEÑOR JOS 15 M. REY
Profesor auxiliar do Cartografía
SEÑOR JUAN E. JÜRGENSEN
Profesor auxiliar de Acuarela y Modelado
SEÑOR ANTONIO PAGNEUX
Profesor suplente do Dibujo do arte y pintura
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MUSEO
(FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES)
REVISTA
DEL
MUSEO DE LA PLATA
DIRECTOR
SAMUEL A. LAFONE QUEVEDO, M. A. (Cantab.)
Doctor /lonorfs causa
en la Facultad de filosofía y letras (Universidad de Buenos Aíres), etc., etc.
TOMO XXI
(SEGUNDA SERIE, TOMO VIII)
Os, \
APR 9 1920
LA PLATA
1915
Imprenta (lo Werner u. Winter, Francfort s. M.
DIE ENTW1CKLUNG DER MULITA
La Embriología de la Mulita (Tatusia hybrida Desm.)
von Dr. Miguel Fernandez
Profcssor der vcrffloichemlen Anatotnio mi dcr UniversitUt La Plata.
Centralnervensystein bearbeitet von Dr. Kati Fernandez-Marcinowski.
Henil Profcssor Amo Id Lanff
in Dnnkbnrkeit siujceignct.
Die Tatsache, daB die Xenarthra unter alien Sáugern wohl
diejenige Ordnung sind, deren Embryologie zurzeit am schlech-
testen bekannt ist, veranlaBte mich, sofort nach meinem Anfang
1906 erfolgten Eintritt in das La Plata Museum, Material von
einer der beiden in der Provinz Buenos Aires háufigsten
Formen, Tatusia hybrida Desm., der Mulita, zu sammeln. Der
Hauptgrund, grade diese Forra zu wáhlen, war für mich, daB
sie ais Delikatesse liier sehr geschátzt und deshalb in der Jagd-
zeit, besonders wáhrend der Alónate Alai, Juni und Juli, zu
Tausenden auf die Márkte gebracht wird, sodaB ich hoffen
konnte, auch lebende Exemplare relativ leicht zu erhalten. In
der Tat \v urden mir innerhalb der ersten drei Jalire 1906—1909
über 230 Weibclien zugesandt. Hiervon erhielt ich etwa
60 Exemplare durch die Güte der Herren Fr. F u n k e und
E. Schroder, aus der Estancia ,,La Cautiva" Córdoba, wáhrend
ich die übrigen durch eine hiesige Delikatessenhandlung bezog.
Nach Aussagen des Inhabers derselben waren diese Tiere alie
in der Umgebung von General La Madrid, (Prov. Buenos Aires)
gefangen. Die letzten Jahre war es kauin inoglich, noch eine
irgendwie nennenswerte Anzahl von Alulitas zu erhalten, da diese
— moglicherweise infolge der schonungslosen Verfolgung grade
wáhrend der Tragzeit, vielleicht auch aus anderen Ursachen
und nur vorübergehend — stark zurückgegangen zu sein
scheinen. Darum muBte ich leider meinen Plan, die definitive
Arbeit erst zu veróffentlichen, wenn sich eine genügend groBe
Anzahl junger Stadien in meinem Besitz befánde, aufgeben, um-
somelir, ais es mir auch nicht gelang, den Tieren in der Ge-
Rev. Musco La Plata — T. XXI.
1
t
— 2 —
fangenschaft liinreichend natürliche Lebensbedingungen zu
bieten, um ihnen hier die Fortpflanzung zu ermoglichen.
Sámtliche Weibchen gelangten lebend in meine Hánde und
wurden durch Chloroform getotet. Die herauspráparierten Keim-
blasen wurden entweder in toto, uneroffnet, oder aufgeschnitten
und ausgebreitet konserviert. Seltener wurden die ganzen Uteri
fixiert, nachdem ihre Muskulatur durch Chloroform betáubt und
einige oberfláchliche Schnitte darin angebracht, oder nachdem
sie durch einen Langsschnitt breifc geoffnet waren. Bei jungen
Stadien wurde meist nur die proximale Uterushálfte konserviert,
bei Uteri, in denen kein Embryo bemerkt werden konnte, aucli
die Ovidukte. Es gelang mir jedoch in keinem Falle, in einem
Ovidukt. einen Embryo aufzufinden, obgleich etwa zwanzig in
Schnittserien zerlegt wurden. — Die ausgebreiteten Keimblasen
wurden immer mit Rabí’ scliem Platinsublimat fixiert, dessen
Hauptvorzug vor platinchloridfreien Gemischen darin besteht,
daíJ es die Keimblasen fast momentan hártet, sodaB spatere
Zerrungen unmoglich sind. In den anderen Fallen wurde
meistens Rabl’sches Pikrinsublimat verwendet; anfangs ab und
zu auch andere Gemisclie, wie conc. wassriges Sublimat mit oder
olme 5 % Eisessig, Zenker’ sebe Losung oder 1 % Chromsaure;
spáter benutzte ich nur die beiden oben erwáhnten Rabí’ sellen
Gemische, da sie durchaus gute Resultate ergaben.
Die Práparate wurden fast immer mit D e 1 a f i e 1 d ’ schem
Hamatoxylin durchgefárbt, in Paraffin eingebettet und ge-
schnitten. In einzelnen Fallen wurde auch Boraxcarmin benutzt
und nachtraglich mit Chromliámatoxylin behandelt. Bei der
D e 1 a f i e 1 d ’ schen Hámatoxylinfárbung wurde spáter auf eine
Plasmafárbung mit Eosin fast immer verzichtet, da durch sie
fiir die Klarheit des Bildes kaum etwas gewonnen, die mikro-
photographische Aufnahme der Schnitte dagegen, infolge der
bekannten Wirkung von rot und blau auf die photographische
Platte meist unnotig erschwert wird.
Die Objekte wurden in 10, 15 oder 20 p dicke Schnitte zer-
legt, wenigstens war dies meine ursprüngliche Absicht. Infolge
fehlerhafter Konstruktion des Mikrotoms x) betrug die wahre
Schnittdicke aber ein Drittel mehr, also 15 p, 22,5 p und 30 p.
Alie teclmischen Operationen, auch die mikrophotographi-
schen Aufnahmen, wurden vom Verfasser personlich ausgeführt.
Die Aufnahmen wurden mit der Zeift’schen Horizontal-Vertikal-
kamera und Grátzinlicht hergestellt; für die schwácheren Ver-
') vergl. Anat. Anz. Bd. 40 pag. 540.
>
3
groBerungen wurden die Voigtlánder’schen Altine 50 mm und
22 mm, für die stárkeren die ZeiB’schen Achromate A und D
und Oc 1 oder 2 benutzt. Meist wurden Chromoisolarplatten,
sowie die denselben beigegebenen Gelbfilter verwendet. Von dem
Gebrauch der meist für Mikrophotographie einpfohlenen beson-
deren Filter wurde bald Abstand genommen. Die photogra-
phische Aufnahme des Modells (Fig. 1 und 2) verdanke ich
meinem Kollegen, Herrn Professor Dr. C. Bruch, Sektionschef
für Zoologie am Museum.
Die vorliegende Untersuchung war, was die jungen Stadien
anbetrifft, bereits Mitte 1910 in allem Wesentlichen fertig-
gestellt; die Durcharbeitung der Organentwicklung der alteren
Embryonen beanspruchte jedoch mehr Zeit, ais von vornherein
erwartet werden konnte. Dadurch, sowie durcli die starke In-
anspruclmalime des Verfassers durcli den Unterriclit, wurde die
Vollendung der Arbeit stark hinausgeschoben.
Die Bearbeitung der Entwicklung des Zentralnervensystems
(von Embryo 188,1 an) stammt von meiner Frau, und ist ais
selbstándige Untersuchung aufzufassen; erschwerend war für
diese, daB die Anatomie des Gehirns des Erwachsenen niclit
bekannt ist und daB es- uns wahrend der letzten drei Jahre
nicht gelang, aucli nur ein einziges Tier zu erlialten, um es
ais Ausgangspunkt für die Verliáltnisse beim Embryo verwenden
zu konnen.
In bezug auf die Anordnung der Untersuchung rnochte ich
bemerken, daB jedes Stadium monographisch bearbeitet ist. Da
jedoch das Material, nachdem bereits die ersten Protokolle vor-
lagen, noch einmal nach den einzeliien Organsystemen durch-
gearbeitet und dann erst in vorliegender Forni zusammengestellt
wurde, so ist, um eine Darstellung der Entwicklung eines Systems
zu erh alten, nur notig, die bet.reffenden Abschitte hintereinander
durchzugehen.
Die Diskussionen über Punkte von allgemeinerem Interesse
sind in die spezielle Darstellung verwoben. Um ilire Auffindung
zu erleichtern, . wurden im Inhaltsverzeichnis die hauptsachlich
in Frage kommenden Stellen besonders hervorgehoben.
Es sei mir sclilieBlicli gestattet, alien denjenigen zu danken,
die meine Untersuchungen freundlichst unterstützt haben. In
erster Linie rnochte ich die Herren F r. Funke und
E. Schroder, damals in La Cautiva, Córdoba, erwáhnen, die
mir, wie bemerkt, einen nicht g’eringen Teil des Materials zu-
gesandt liaben; ferner Herrn Professor Hubrecht, der die
Gtite hatte, mir wahrend eines, leider nur zweitagigen, Aufent-
i*
4
halts in Utrecht eine grofie Anzalil seiner wertvollen Serien
der Tarsiusentwickelung zu zeigen, dann unserm verehrten
Lehrer, Herrn Professor L a n g , in dessen Instituí wir uns
Beide, und Herrn Professor Korschelt, in dessen Instituí sich
meine Frau wahrend eines Ferienaufenthaltes mit Arbeiten íiber
die Literatur der Edentaten beschaftigten. Audi dem Direktor
und Vicedirektor unseres Museums, den Herren J)r. S. A. L a f o n e
Que vedo M. A. (Cantab.) und Dr. E. Herrero Ducloux
sowie dem Holien Akademischen Senat desselben Instituís bin
icli zu besonderem Dank verpflichtet, da sie den Druck der
vorliegenden Arbeit ausnalimsweise in deutseher Spracbe ge-
statteten.
Die vorliegende Arbeit will, soweit ais das mit dem vor-
handenen Material moglich ist, eine sichere Grundlage fiir
spatere Spezialuntersuchungen über die Embryologie der Gürtel-
tiei'e geben. Ein Vergleich der erhaltenen Eesultate mit den
von andera Sáugern bekannten ist absichtlich, soweit es sich
nicht um das spezielle Problem der spezifischen Polyembryonie
handelt, so viel ais moglich vermieden worden, aucli da, wo
das Material und die Beobachtungen dazu reichhaltig genug
gewesen waren. Der Hauptgrund hierfür war die hierzulande
sehr grobe Schwierigkeit der Beschaffung von Originalpubli-
kationen. Ihr Inhalt war mir daher meistens nur aus Re-
feraten zuganglich. Ganz besonders gilt das fiir die Literatur
über Organent wicklung ; liier war ich fast immer auf die be-
treffenden Kapitel von Hertwigs Handbuch angewiesen, das
mir hierbei auch ganz unschatzbare Dienste geleistet hat. Das
ware freilich noch mehr der Fall gewesen, wenn die einzelnen
Gebiete des Handbuchs gleichmáfíiger bearbeitet waren, und
nicht bisweilen die besondere Ansicht oder das spezielle Ar-
beitsgebiet des Autors zu Ungunsten anderer Ansichten und
wissenswerter Tatsachen einseitig in den Vordergrund trate.
Seit meine erste Mitteilung über die Mulita erschien (1900),
hat die Kenntnis der Entwicklung des Genus Tatusia vor allem
durch die Untersuchung der nordamerikanischen Form Tatusia
novemcincta durch H. II. N e w m a n und I. Tilomas P a 1 1 e r -
son wesentliche Erweiterung erfahren. In ilirer ersten Publi-
katioi, (1909), die fast gleichzeitig mit meiner vorlaufigen Mit-
teilung erschien, behandeln sie nur alte Embrvonalstadien. Doch
enthall bereits ihre erste grófíere Mitteilung (1910) unter anderem
eine genaue Beschreibung einer Keimblase auf dem Stadium
— 5 —
des Primitivstreifens und einer solchen mit Embryonen von
5 — 7 Ursegmenten, die beide durcli Mikrophotogramme und
Zeiclinungien illustriert werden. Im weiteren sind darin die
Keimhüllen und die Placenta aucli der alteren Stadien belian-
delt ; ferner die Lagerungsverháltnisse der Embryonen imUterus;
hieran werden ausgedehnte theoretische Erorterungen geknüpft.
Im Juli 1910 trug ich meine Hauptrésultate über die Ent-
wicklung der Mulita in der naturwissenschaftliclien Sektion des
,, Congreso científico international americano “ vor, wobei auch
Diapositive von Schnitten beinalie aller in der vorliegenden Arbeit
in extenso publicierten jungen Stadien projiciert wurden. Die
Verhandlungen dieses Congresses sind bisher noch nicht er-
schienen.
Ein Jalir spáter publicierten New man und Patterson
(1.911) eine weitere groBere Arbeit, die mir leider nicht im Original
zugánglich ist; in ihr analisieren sie die Variabilitát aller Em-
bryonen desselben Wurfs mit bezug auf die Anordnung und
Anzahl der Schuppen in den Bandera álterer Feten, und suchen
aucli den bereits in der ersten Arbeit ausgesprochenen Gedanken
zu begründen, daB jeder der Embryonen der Tatusia novemcincta
von einer der vier Blastomeren des Vierzellenstadiums, die beiden
auf derselben Seite der Medianebene des Uterus liegenden aber
sogar von derselben Blastomere des Zweizellenstadiums abstam-
men. Dies sollte bedingen, daB die beiden auf derselben Seite
gelegenen Embryonen einander áhnlicher sind, ais denen der
andera Seite.
Im Juni vorigen Jahres, ais das Manuscript dieser Arbeit
bereits bis auf untergeordnete Korrekturen fertig vorlag, er-
scliien eine weitere vorlaufige Mitteilung von I. T h. Patter-
son (1912), in der eine Anzahl junger Stadien der Tatusia novem-
cincta beschreibt, von denen besonders zwei viel jünger sind,
ais irgend welche, die ich von der Mulita besitze. Gleichzeitig
hat sicli Patterson nun von dem Unzutreffenden seiner An-
siclit überzeugt, daB jeder der Embryonen der T. novemcincta
auf eine Blastomere zurückgeht und erklart den ProzeB der
Bildung der Einzelembryonen ais eine Knospung aus dem ur-
sprünglich einheitlichen Embryo. Wenn schon ich den Inhalt
der Einzelarbeiten von Newman und Patterson hier nur
andeuten will, da ich bei Behandlung der verschiedenen Fragen
stets auf dieselben zurückkommen mu 6, so solí docli hier eine
ausführliche Beschreibung ilirer beiden jüngsten Keimblasen
folgen, gleichsam zur Vervollstandigung rneiner eignen Beobach-
t ungen, und um in dieser Arbeit ein vollstándiges Bild dessen
6
zu geben, was augenblicklich über die Embryologie der Gürtel-
tiere bekannt ist.1)
Die jüngste Keimblase, die eben im Begriff war, aus der
Tube in den Uterus überzugehen, hat einen Durchmesser von
etwa 265 p und besteht aus einer Trophoblastlage polygonaler
Zellen, und einer ihr am animalen Pol innen angelagerten Zell-
masse, die sich noch nicht in Ecto- und Entoderm differenziert
hat. Doch sind zwei Zelltypen darin unterscheidbar. Die Mehr-
zahl der Zellen ist ziemlich grofi und sclilecht abgegrenzt; ihr
Protoplasma und Kern fárben sich schlecht. Zwischen ihnen
zerstreut liegen ldeinere Zellen, die gegen das Blasenlumen zu
háufiger werden, scharf abgegrenzt sind und sich leicht fárben.
Diese letzteren sollen sich von den grofteren sondern, um das
Entoderm zu bilden; das wird hauptsáchlich darum angenommen,
weil das Entoderm des spáteren Stadiums aus Zellen besteht,
die den kleinen dunklen Zellen durchaus áhneln. Von dieser
ersten Keimblase gibt Patterson ein Microphotogramm.
Die zweite Keimblase, die bereits im Fundus uteri lag und
grade beginnt, sich darin festzuheften, hat einen Durchmesser
von 430 p. Sie ist ebenfalls noch blasenformig und weist keine
Spur einer Iveimblattinversion auf. Doch ist ihr Embryonal-
knoten bereits deutlich in Ento- und Ectoderm differenziert,
über das der Trophoblast ais eine dünne Zellage hinwegzieht,
wie aus Pattersons Zeichnung Fig. 2 hervorgeht.
Leider zeigt eine dritte Keimblase den Vorgang der Iveim-
blattinversion bereits vollzogen, sodafi wir über das genauere
Zustandekommen desselben nicht aufgeklárt werden. Dasselbe
gilt auch für meine jüngste Keimblase der Mulita, die nur un-
wesentlich álter ist.
Alie Keimblasen dieser Stadien sind im wesentlichen nach
dem von den Nagern her bekannten Typus mit Inversión der
Blátter gebaut. Sie bestehen also aus einer vollkommen ge-
schlossenen Ectodermblase, die eine Hohle, die primitive Amnion-
hohle, umschlieBt. Die Blase hángt in einem proximal 2) offenen,
dünnwandigen Sack, dem Entoderm. Dieses legt sich in einer
mehr oder weniger breiten, umgeschlagenen Ringzone einem
áufieren viel weiteren Sack an, der mit seiner stárker oder
schwácher proliferierenden Proximalpartie sich dem Fundus
*) Anm. b. d. Correctur: In der inzwischen erschienenen grofleren Arbeit
(1913) sind noch weitere jnnge Stadien beschrieben.
2) Wie bei meiner ersten Publikation bezieht sich proximal und distal
auf das Muttertier, proximal also: dem Fundus uteri zu oder dem Caudalende
der Embryonen zu.
7
uteri anheftet. Bei meiner ersten Arbeit hatte ich, im AnschluB
an die früher bei der Entwicklung der Nager gebráuchlichen
Bezeichnungen, die proliferierende zur Befestigung dienende
Partie des Sackes ais Tráger oder Ectoplacentarconus und seine
dünne distalere Partie ais „hinfálliges Ectoderm“ bezeichnet.
Da nun ausdem zusammenfassenden Werke H u br e c h t s (1909),
wie mir scheint, deutlicli hervorgeht, welche Teile der Keim-
blase der Nager mit Blátterin versión seinem ursprünglich bei
andera Sáugern definierten Trophoblast entsprechen, und da
sich aus der Discussion zwischen ihm und Sedgwick M i n o t
am AnatomencongreB zu Brüssel (1910) [Verh. pap. 116] ebenfalls
vollkommen klar ergibt, daB mit dem M i n o t ’ sellen Ausdruck
„Trophoderm“ der proliferierende Teil des Trophoblast bezeich-
net werden solí, so ziehe ich vor, diese allgemeinen, auf alie
Sauger anwendbaren Ñamen zu verwenden. Ich bezeichne also:
„Hinfálliges Ectoderm“ und Tráger: Trophoblast
Tráger (Ectoplacentarconus): Trophoderm
„Hinfálliges Ectoderm“: Diplotrophoblast.
Die Hohle, welche zwischen Diplotrophoblast und Entoderm
liegt, bezeichne ich wie bisher ais Dottersackhohle.
Keimblase 96.*) (Fig. 38.)
(Conserviert am 5. 6. 1908 in Pikrinsublimat.)
Diese Keimblase ist auBerordentlich breit, dagegen in der
Lángsrichtung kurz. Der distale Teil des Diplotrophoblast (hin-
fáll. Ectoderm) ist in die Dottersackhohle eingestülpt. Die Ursache
für dies Verhalten ist die Ivante eines dicken Driisenkissens der
Uteruswand, das grade der Keimblase gegenüber ins Uterus-
lumen vorragt. Im ganzen treffen die Keimblase 25 Lángs-
schnitte á 15 p. Ihre groBte Lánge von der Anheftungsstelle
des Trágers (Trophoderms) bis zum Gegenpol ist etwa 100 p;
denkt man sich aber die eingestülpte Partie ausgestülpt, so würde
die wirkliche Lánge etwa 150 p betragen. Die Breite des Diplo-
trophoblast (hinfálligen Ectoderms) an der breitesten Stelle der
eigentlichen Ectodermblase gemessen ist 150 p. Der Ansatz des
Trágers an die Uteruswand ist 100 p breit.
Der Diplotrophoblast ist distal eine sehr dünne endothel-
áhnliche Membran; auf den Seiten wird er etwas dicker und
geht schlieBlich proximal in das Trophoderm über. Dieses ist
*) Die Nummerierung der Keimblase» entspricht der der Originalproto-
kolle. Zur Orientierung über die Altersreihenfolge kan» man sich des Index
bedienen.
8
relativ dünn, nirgends über 20 p hocli; seine genaue Struktur
ist nicht sicher erkennbar, da es nirgends günstig getroffen ist.
Das Entoderm ist eine durchwegs etwa 5 p dicke Membran
von der Form eines Sackes, der innérhalb des durch den Tropho-
blast begrenzten Hohlraums in dessen Mitte aufgehángt ist. Die
grofite Breite des Entodermsackes ist 120 p; seine gróBte Lánge
in proximo-distaler Richtung nur 50 p. Der Sack ist proximal
offen, und die Offnung etwa 100 p weit. Die Wande des Sackes
schlagen sich nach auBen um, sodaB sie sich noch eine Strecke
weit in einer hochstens 30 p breiten Ringzone dem Diplotropho-
blast anlegen. Hiierdurch wird das Entoderm in seiner Lage er-
halten. Aufier in dieser Ringzone ist die Innenwand des Diplo-
trophoblast nirgends durch Entoderm ausgekleidet, sodaB also
die Dottersackhólile distal durch den Diplotrophoblast, proximal
durch das Entoderm umschlossen wird. Sie ist bei diesem
Embryo relativ wenig geráumig. Das Ectoderm bildet ein ge-
schlossenes Ellipsoid, das im Entodermsack liegt. Seine kürzeste
Axe liegt in proxiinodistaler Richtung und ist nur 50 p lang, in-
deB die Breitenachse 110 p betragt. Trotzdem auf der einen
Seite das Ectoderm proximal zerrissen ist, erkennt man an
der Structur docli deutlich, daB eine Offnung an der Proximal-
seite nicht vorhanden war. Die Ectodermzellen der distalen
Wand sind etwas lioher ais die der proximalen. Die Hohe jener
betragt etwa 15, die dieser nur 10 p.
Der proximalste Punkt des Ectoderm ist von der Ansatz-
stelle des Tragers etwa 50 p entfernt. Zwisclien Ectoderm und
Trilger dehnt sich eine Holile aus. Sie wird proximal vom Trá-
ger, an der gegenüberliegenden Seite zentral vom Ectoderm,
weiter peripher in einer Ringzone vom Entoderm und auf den
Seiten von der Übergangspartie des Diplotrophoblast in den
Trager begrenzt. Zellen finden sich in ihr nicht, auBer einer
kleinen Masse, die ihrer Lage und Aussehen nach sich vom
Trager losgelost hat.
Keimblase 43. (Fig. 39.)
(Conserviert am 3. 6. 1907 in Platinchloridsublimat.)
Diese Keimblase habe ich bereits in meiner ersten Mit-
teilung beschrieben; es solí liier der Vollstandigkeit halber und
um einige MaBe zum Vergleich mit den übrigen Stadien nacli-
zutragen nochmals eine Beschreibung gegeben werden.
Die Keimblase liegt auf einer der Schleimhautpapillen des
Uterus und es konnten durch sie 23 Langsselmitte a 15 p (nicht
9
á 10 |li wie früher angegeben) *) gelegt werden. ImVergleich zur
vorigen ist sie in proximo-distaler Richtung langgestreckt. Ihre
groBte Lánge vom Tráger bis zum Gegenpol betrágt 375 p,
die Breite des Diplotrophoblast in der I-Iohe der groBten Dicke
der Ectodermblase nur 120 p, die Breite der Ansatzstelle des
Tragers 80 p.
Der Diplotrophoblast ist, wie man auf Anschnitten erkennt,
ein Pflasterepithel quadratischer bis polygonaler Zellen von
20 p Fláchendurchmesser, mit relativ dunklen, kugeligen bis
elliptischen Kernen, deren Durchmesser um 8 p schwankt. Die
Zellgrenzen sind deutlich; das Plasma ist fein granuliert und
mit Eosin dunkelrot gefárbt. Der Diplotrophoblast ist sehr stark
gefaltet, und die Dottersackhohle würde, wenn man sich die
Falten ausgeglichen denkt, viel geraumiger sein ais beim vori-
gen Embryo. Etwas distal von der Umschlagstelle des Entoderm
geht der Diplotrophoblast, dadurch, daB er allmahlich dicker
wird, in das Trophoderm (den Tráger) über. Dieses hat auBen
eine Holie von etwa 50 p, wird aber gegen das Zentrum zu so
dünn. daB es hiel zerrissen ist, wodurch einige Zellen der Zotte,
der die Keimblase aufsitzt, in die Ilohle zwischen Ecto- und
Trophoderm gelangt sind. Oh dies erst durch die Conservierung
geschehen, kann ich nicht entscheiden. Das Trophoderm hat
die Form eines kurzen, kegelformig ausgehohlten Zylinders,
dessen gescldossene Basis der Zotte aufsitzt. ÁuBerlich ist die
Grenze zwischen Trophoderm und Zylinderepithel der mütter-
lichen Zotte durch eine Kerbe deutlich markiert; innen ist sie
dadurch erkennbar, daB die Trophodermzellen dicliter liegen
und daher dunkler erscheinen ais die der Zotte. Histologisch
erscheint das ganze Trophoderm ais eine dichte Zellmasse, deren
Kerne dasselbe Aussehen besitzen, wie die des Diplotrophoblast
und in der eine Schichtung oder weitere Differenzierung nicht
vorhanden ist.
Das Entoderm findet sich auf 15 Schnitten; es hat wie beim
vorigen Embryo die Form eines Sackes mit nach auBen umge-
bogeiiem, l'reiem lland. Seine Lánge betrágt 1G0 p, sein groBter
Querdurchmesser 115 p, die Breite der Offnung an der Umschlag- *
stelle 75 — 80 p. Infolge des geringeren Dickendurchmessers des
Embryo liegt der umgeschlagene Teil dem übrigen Entoderm
sehr eng an. Die umgeschlagene Zone erscheint ais dem Tropho-
blast eng angeschmiegtes, 40 p breites Band. Distal von seinem
Eand liegen der Innen wand des Diplotrophoblast keine
Entodermzellen mehr an. Also wird auch liier die Dotter-
]) vergl. Anal.. Anz. Bel. 40, pag. 549.
f
10
sackhohle nur proximal vom Entoderm, distal und seitlich aber
vom Diplotrophoblast begrenzt. Das Entoderm ist eine etwa
5 (i dicke Membran. An Tangentialschnitten ist erkennbar, daB
seine deutlich von einander abgegrenzten Zellen durch das Eosin
einen sehr hellen rosa Ton angenommen liaben, und daB ihr
Plasma nicht fein granuliert, sondern gleichmáBig hyalin ist.
Die Kerne sind hell, sehr groB und meist elliptisch (die Durch-
messer etwa 19 — 15 p). Sie besitzen eine sehr deutlich wabige
Structur und ein bis zwei starlc vort.retende Kernkorperchen.
Das Ectoderm bildet wie beim vorigen Embryo eine ellip-
tische Blase. Diese hat einen proximalen, spitzeren und einen
distalen, stumpferen Pol. Ihr Langsdurchmesser ist 130 p; ihr
Querdurchmesser 110 p; der proximalste Punkt liegt 80 p vom
Ansatz des Trágers an der Zotte und ca. 30 p von den Um-
schlagslinie des Entoderm ent.fernt. Die Dicke der Membran ist
am distalen Pol 15 p, an den Seiten bis 20 p, am proximalen
Pol hochstens 12 p. Am proximalen Pol liegt eine kleine, un-
regelmáBige Óffnung, die ich in der ersten Darstellung für natiir-
lich hielt und mit der „Verbindungsrohre“ der Rattenkeimblase
verglich. Jetzt glaube ich eher, daB es sich um einen RiB in
der Blase handelt, wofür spricht, daB das Protoplasma der Zellen
grade hier ausgefranst und nicht mit einem deutlichen hyalinen
Saurn umgeben ist, wie sonst an der AuBen- und Innenseite
des Ectoderm. AuBerdem liegen neben der Óffnung, in der
Hohle, zwischen Ectoderm und Trophoderm Teile von mehreren
Zellen, die jedenfalls an der Stelle der Óffnung vom Ectoderm
losgerissen wurden. (Sie sind auf Eig. 39 und noch besser auf
Fig. 6 Taf. 19 der früheren Mitteilung zu erkennen.)
Das Protoplasma der Ectodermzellen ist dunkel und sehr
fein granuliert; die Kerne sind relativ klein, dunkel und rund
(etwa von 10 p Durchmesser) mit deutlichem, unregelmáBigen
Nucleolus. In der Fárbung ahnelt das Ectoderm dem Diplo-
trophoblast viel rnehr ais dem Entoderm. Da es sich um ein
Cylinderepithel handelt, liegen die Kerne dichter ais in den an-
deren Schichten.
Keimbltise 103. (Fig. 3 und 40.)
(Conserviert am 6. 6. 1908 in Pikrinsublimat.)
Die Keimblase ist nicht genau am proximalen Ende, son-
dern etwas seitlich davon mit einer Zotte verbunden. Die Be-
festigung ist an den am meisten proximal gelegenen Stellen
sehr schmal, wird aber weiter distal bis über 150 p breit. Die
Keimblase ist, wie man auf der Totalansicht sieht, an der Basis
11
auf einer Seite etwas verletzt; doch kommt dies für die Schnitt-
serie kaum in Frage, da der RiB nur auf den allerletzten, ganz
tangentialen Schnitten liegt, und aucli nur der Diplotroplioblast
davon getroffen wird.
Durch die Keimblase gehen im ganzen 23 Schnitte á 15 p.
Ihre groBte Lánge von der Basis des Trophoderm (Tráger) bis
zum Gegenpol ist 420 p. An der breitesten Stelle der Ectoderm-
blase betrágt der áuBere Durchmesser der Kleinblase 200 p. Der
dünne Diplotroplioblast geht allmalüich in das Trophoderm über,
das eine 200 p breite und bis 100 p dicke Platte bildet. Das
Trophoderm besteht aus einer Plasmamasse mit sehr dicht lie-
genden Kernen, in der keine Zellgrenzen erkennbar sind. — Die
Dottersackholile ist vollkommen prall gefüllt, sodaB der Diplo-
trophoblast keine Falten bildet.
Die Form des sog. Eicylinders ist dieselbe wie' bei 43. Der
Entodermsack hat eine groBte Lánge von 200 p, und einen
Querdurchmesser von 130 p. Die Breite der Offnung am Um-
schlagsrand ist 120 p.
Die Ectodermblase ist elliptisch und liegt auf 10 Schnitten;
ihre groBte Lánge betrágt 180 p, ihre groBte Breite 130 p; ihr
proximalster Punkt ist vom Ansatz des Trágers an die Zotte
140 p entfernt. Die Blase zeigt auf alien gut getroffenen, mitt-
leren Schnitten keine Óffnung; nur auf einem stark seitlich ge-
legenen findet sich am proximalen Ende eine Lücke im- Epithel ;
ihrer Structur nach handelt es sich auch hier, wie bei der vorigen
Keimblase, um einen künstlichen Defect.
Auffállig ist bei dieser Keimblase die sehr groBe Hohe der
Ectodermzellen am distalen Pol; sie betrágt hier 35 p, seitlich
davon etwas weniger, indeB das Ectoderm am proximalen Pol
nur etwa 15 p dick ist.
Die eben beschriebenen drei jüngsten Keimblasen scheinen
sicli in bezug auf ihren Entwicklungsgrad nur sehr wenig von ein-
ander zu unterscheiden; sie sind hier ihrer GroBe nach geordnet
worden, doch ist meines Erachtens kaum moglich zu behaupten,
daB die kleinste tatsáchlich dio jüngstc sei. Was ihre Form an-
betrifft, so scheint die der beiden letzten die Norm darzustellen,
wáhrend die erste durch ihre besondere Lage plattgedrückt
wurde. — Fassen wir ihre am meisten hervorstechenden Cha-
racterzüge zusammen und vergleichen sie mit ungefáhr ent-
sprechenden Stadien der Ratte, so ergiebt sich etwa folgendes:
Der Eicylinder ist bei der Mulita wesentlich kürzer ais bei
der Ratte; er wird nur durch das Ectoderm und das es um-
gebendeEntoderm gebildet, wáhrend bei der Ratte proximal vom
12
Ectoderm dieses an ein Gewebe anstoBt, in dem spater die
Ectoplacentarhohle auftritt. Dieses Gewebe ist ein Teil des
Trophoderm, das in die proximale Hálfte des Eicylinders liinein-
reicht. Die Ectoplacentarhohle wird also ganz von Trophoderm-
zellen umgeben. Bei der Mulita sind die Verhaltnisse wesentlich
andere. Hier liegt proximal von der Ectodermblase eine Hohle,
die nur proximal und seitlich von tropboblastischem Material be-
grenzt wird, indefi ilire distale Grenze im Centrum durch das
Ectoderm und peripher durcli die ringformige Umschlagszone
des Entoderm gebildet wird. Ich liabe trotz genauester Unter-
sucbung hier keine Zellen gefunden, die man ais Ueste von
Troplioblastzellen hátte deuten konnen. Was Newman und
Patterson (1910) auf meiner Fig. tí, Tal. 19, ais solche ansehen
mochten („remains of the parietal layer of the yolksack“) sind,
wie man sich auf dem Práparat leiclit überzeugt, nur Teile von
den in derselben Región liegenden Ectodermzellen, die losge-
rissen sind. (Siehe oben bei Keimblase 43.) Die Hohle kann
also auch nicht ais Ectoplacentarhohle bezeichnet werden. Sie
ist vielmehr die Hohle, in der spater das Exocoel auftritt; man
konnte sie also ,,extraembryonales Blastocol“ nennen. Die Ecto-
placentarhohle tritt erst viel spater auf. (Vergl. Keimblase 174 und
148.) Bei der Ratte ist der proximale Teil der Ectoderm wand durch
einen Kanal, die „Verbindungsrohre“ eine Zeit lang durch-
brochen. DaB bei der Mulita ein solcher Kanal vorhanden ist
glaube ich nicht und halte die bei den Embryonen in der proxi-
malen Ectodermwand vorkommenden Durchbrüche für künst-
lich. Immerhin ist dies nicht sicher erwiesen.
Das Entoderm ist iiberall gleich dünn, indeB bei der Ratte
die lateralen Partien hoch cylindriscli sind und nur die distalen
dem Ectoderm anliegenden Teile ein Plattenepithel bilden. Da
bei der Mulita das Entoderm des Eicylinders trophoblastisches
Gewebe nicht umkleidet, sondern nur dem Ectoderm anliegt,
so wird wahrscheinlich hiermit das Fehlen hochcylindrischen
Entoderms zusammenhángen. Das Entoderm bildet peripher von
der Umschlagszone nur noch einen schmalen Ring innen am
Diplotrophoblast; eine Auskleidung der distalen Hauptpartie des
letzteren mit Entoderm, wie sie von Me lis sin os (1907) für die
Ratte ausgegeben wiiJd, ist sicher nicht vorhanden. Auch ist nicht
nur bei diesen jungen Stadien sondern auch noch bei weiteren
darauf folgenden der Diplotrophoblast eine durchaus deutlich
zellige Membran, deren allmahlicher Uebergang in das Tro-
phoderm gut verfolgbar ist.
Bei alien drei untersuchten Iveimblasen ist die Dottersack-
13
hóhle wesentlich groBer ais bei der Ratte, was wiederum haupt-
sáchlich dadurch hervorgerufen wird, daB der Eicylinder weniger
Raum einnimmi, da er nur aus Ecfco- und Entoderm besteht, in-
deB bei der Ratte dieser Teil nur die distale Hálfte bildet, wáhrend
die proximale durcli trophoblastisches Gewebe gebildet wird.
Dagegen ist das GroBenverháltnis der Ectodermblase zur ge-
samten Eeimblase bei der Mulita kein wesentlich anderes ais
bei der Ratte.
Mesodermzellen kommen bei alien drei Keimblasen noel)
nicht vor.
Keimblase 174. (Fig. 42 und 43, Textfig. 1.)
( Conser viert am 2.6.1909 in Pikrinsublimat.)
Textfig. 1. Schematischer Langasclmitt durch eine ungefahr auf Stadiuin 174
stehende Keimblase. Corte longitudinal por una vesícula embrionaria aproxi-
madamente en el estadio 174.
di. tr. = Diplotrophoblast, ect. = Ecloderm, ent. = Entoderm, ex. c. = Exocol
mes. = Mesoderm, muc. ut. = Mucosa uteri, s. v. = Saccus vitellinus,
tr. cav. = Trophodermhohle, cavidad trofodermal, tr. pl. = Trophodermplatte,
placa trofodermal, tr. w. = Trophodermwulst, abultamiento trofodermal.
Diese Keimblase wird von 22 Schnitten á 15 p getroffen.
Sie ist in proximo-distaler llichtung kurz, dagegen relativ breit,
wie man den Hauptmassen entnimmt: GroBte Lánge vom Tro-
14
phodermansatz bis zura Gegenpol: 380 p; Breite des Diplotro-
phoblast an der Stelle der groBten Breite des Ectoderm: 350 p.
Die Lángsachse der Keimblase ist niclit gerade, sondern ge-
knickt; daher ist die Blase niemaÜs in ganzer Ausdelmung median
getroffen, sondern die mittleren Schnitte durch das Ectoderm
(Eig. 42) treffcn das Trophoderm nur tangential und umgekehrt
(Eig. 43).
Der Diplotrophoblast bildet wie bisher eine dünne Membran,
die proximal in das Trophoderm übergeht. Dieses hat im We-
sentlichen die Form eines Ringwulstes, der eine Hohle umgreift
(tr. h.); diese wird von einer distalen und einer proximalen
von dem RingwulSt ausgehenden Membran umschlossen. Der
auBere Durchmesser der verdickten Ringzone betrágt etwa 400,
ihre Dicke auf dem Schnitt in jeder Richtung 100 p. Sie besteht,
wie bisher alies trophodermale Gewebe, aus Zellen, deren Iverne
dunkel sind und dicht liegen. Die erwáhnten Membranen stellen
dagegen lielle Plasmamassen dar, in denen relativ wenige helle
Iverne von 10 — 12 p Durchmesser mit sehr groBen Nucleolen ein-
gcstreut sind. Die beschriebene Hohle dringt t.ief in die Uterus-
schleimhaut ein. Sie ist niclit ein Teil des ,,extraembryonalen
Blastocol“, sondern wird von ihm durch die erwáhnte Membran
(tr. pl.) geschieden, die auBen überall in den Rand des Tro-
phodermringwulstes übergeht. Diese Membran ist also áhnlich
der Haut eines Tamburins in dem Trophodermring ausgespannt,
ist jedoch nicht straff, sondern gegen das extraembryonale
Blastocol vorgewolbt. Die proximale membranose Auskleidung
der Hohle folgt, alien UnregelmaBigkeiten der Uterusschleim-
liaut, der sie direct aufliegt. — Ein Vergleich mit des spateren Em-
bryonen (Keimblase 148 und folg.) [Vergl. Textfig. 1] lehrt, daBdie
distale Membran die sog. Trophodermplatte (Ectoplacentar]>latte),
die Holile die Trophodermhólüe (Ectoplacentarhohle) ist. Im Ver-
gleich zu den Nagern liegt die Hohle viel weiter vom Ecto-
und Entoderm entfernt; aucli entsteht sie spater und, wie ein
Vergleich zwischen diesem und den früheren Embryonen zeigt,
wohl in anderer Weise. Die helle Auskleidung der Ectoplacentar-
hohle und die Ectoplacentarplatte halte ich in Anlehnung an
die Verlialtnisse bei der Ratte für embryonale (trophodermale)
Bildungen, doch felilen mir dafür Beweise. Soweit die Ecto-
placentarhohle innerhalb der Uterusschleimhaut liegt, legt sicli
auBen der hellen trophodermalen Schiclit sofort das Schleimliaut-
bindegewebe auf; ein Uterusepithel fehlt. Das Zustandekommen
diesel* Verhiiltnisse konnte ich nicht untersuchen. Im Innern
der Ectoplacentarhohle liegen viele Zell- und Ivernreste.
15
Der Entodermsack ist viel stárker gewachsen ais der Diplo-
trophoblast, wodurch die Dottersackhohle weniger geráumig wird.
Wáhrend bislier der Umsclilag des Entoderm freí zwischen Dotter-
sackhohle und extraembryonalem Blastocol lag (vergl. Keimblase
43 und 96) und sich nur der laterale umgeschlagene Ringsaum
dem Diplotroplioblast anlegte, nalie an dessen Basis, wo er in das
Trophoderm überging, reicht nun der eigentliche Entodermsack
bis an das Trophoderm heran, und die Umschlagszone liegt der
distalen Grenze des letzteren so dicht auf, daB das Entoderm
hier nur noch mit Mühe ais distalste dem Trophodermring an-
liegende Zellschicht erkannt werden kann. Auf besonders gün-
stigen Sclmitten erkennt man auch, daB sein Rand sich wie
bislier noch auf eine kurze Strecke dem Diplotrophoblast innen
anlegt. Bei oberfláchlicher Betrachtung sieht es so aus, ais
ob das Entoderm sich innen vom Diplotrophoblast an das
Trophoderm anheftete, respect. in dasselbe überginge und nicht,
ais ob es sich um eine Anlagerung der Umschlagsstelle handelte.
Dies Verhalten bleibt bei alien alteren Keimblasen bestehen
und scheint hauptsáchlich dadurch zustande zu kommen, daB im
Vergleich zum Diplotrophoblast das Entoderm selir stark wáchst
und der Ringwulst des Trophoderms sich auf Kosten des Diplo-
trophoblast stárker ausdehnt. Das Entoderm findet sich auf
21 Sclmitten; seine groBte Lánge ist 270 p; seine groBte Breite
280 p, die Breite zwischen dem Ansatz an das Trophoderm,
d. li. der Durchmesser der Óffnung an der Umschlagsstelle, ist
300 p.
Am Ectoderm haben sich betráchtliche Ánderungen voll-
zogen. Die viel grolJer gewordene Ectodermblase hat die Eorm
eines Kegels angenommen, dessen stark abgerundete Spitze
dista!, dessen Basis pboximal gerichtet ist. Die Hohe des Kegels
(Lánge) betrágt 180 p, der Durchmesser der Basis (groBte
Breite) 250 p. Das Epithel des distalen Pols (der Kegelspitze)
ist flacli geworden und nur noch 8 p lioch; es geht allmáhlich
in das dickere der Seite über, wobei es gegen die Basis zu
iinmer dicker, zuletzt bis 30 p liocli wird; dann geht es unver-
mittelt in die endotheláhnliche, dünne Membran der Proximal-
seite (der Kegelbasis) über. Es ist also eine Ringzone von dickem
Epithel vorhanden (Textfig.T). Vergleicht man mit den jüngeren
Embryonen, so erkennt man, daB die hier zum Ausdruck gekom-
menen Verháltnisse dort bereits angedeutet waren; das Ectoderm
war sclion bei ihnen auf den Seiten am dicksten, distal weniger
dick und proximal am dünnsten. Dies Verhalten war bei der
walirscheinlich jüngsten Keimblase 96 am wenigsten, bei 103
16
schon bedeutencl stárker ausgesprochen. Ich habe sowohl bei
dieser Keimblase ais auch bei 175 und alien jüngeren viel Zeit
darauf verwendet, zu untersuchen, ob jetzt schon in der Ring-
zone Bezirke unterschieden werden konnen, die der Anlage der
spáteren Embryonen entsprechen; doch konnte ich solche nie-
mals erkennen, muB also die ganze Ringzone ais eine durchaus
einheitliche Anlage auffassen, in der keine, etwa durch di'inne
Epithelpartien dargestellte Grenzen vorhanden sind.
Die bei den früheren Embryonen ais „extraembry onales
Blastocol“ bezeichnete Hohle ist hier sehr groB; sie wird
begrenzt: distal durch das Ectoderm, proximal durch die
Trophodermwülste und die Ectoplacentarplatte, lateral durch das
Entoderm. In dieser Hohle findet man auf einigen Schnitten
Zellen vom Character der Mesenchymzellen, die durch feine
Eortsátze untereinander zusammenhángen. Teilweise liegen sie
der Proximalwand des Ectoderm dicht an. Diese Zellen bilden
das Mesoderm. Ob es sich (wie auf dem Schema angegeben)
um cine geschlossene Blase handelt, die durch die Praparation
zerrissen wurde, oder ob das Mesoderm cine nicht geschlossene
Membran bildet, kann auf meinen Práparaten nicht sicher fest-
gestelll werden. Sicher ist, daB es zwischen Ectoderm und
Entoderm nicht hineinreicht, also rein extraembryonal liegt.
VVennschon über die Ableitung des Mesoderm nichts ausgesagt
werden kann, so ergibt sich doch aus diesem Stadium, ebenso
wie aus den j ungen N agerkeimblasen mit Blátterumkehr mit
groBtei Sicherheit, daB die Mesodermbildung bei den Sáugern
durchaus nicht an den Primitivstreifen gebunden ist, da dieser
ja erst sehr viel spater auftritt.
Ich mochte diese Tatsache, auf die schon früher beispiels-
weise von S o b o 1 1 a bei der Maus hingewiesen wurde, nach-
driicklich betonen. Denn wenn es sich auch — wenigstens vor-
laufig — nur um extraembryonales Mesoderm handelt, so schei-
nen mir derartige Falle um so mehr der Beachtung wert zu
sein, ais ja das extraem bry onale Mesoderm bei den telolecithalen
Eiern allgemein durch Auswachsen des embryonalen und nicht
davon getrennt entsteht. Auch wurde bereits 1902 von H u b -
r e c h t sehr ldar und mit allem Nachdruck auseinander gesetzt,
daB bei Tarsius das erste Mesodcrni viel früher auftritt, ais ein
Primitivstreifen vorhanden ist. Dieses Mesoderm ist bei Tarsius
ectodermaler Herkunft; es wachst vom Caudalende des Embryo
aus und bildet die sogenannte „Mesoblastblase“. Vergleichen wir
diese Verháltnisse mit denjenigen bei der Mulita, so fallt sofort
auf, daB auch bei ihr der erste Mesoblast am Caudalende der
17
spáteren Embryonen auftritt, also mindestens der Lage nach mit
der Mesoblastblase von Tarsius vergleichbar ist. — Hierfür
spricht vor allem, daB bei Tarsius aus diesem Mesoblast das
ganze ext.raembryonale Mesoderm und dasjenige des Bauch- oder
Haftstiels hervorgeht, wie dies audh bei der Mulita der Fall ist.
Es wáre überhaupt gar nicht ausgeschlossen und náherer Unter-
suchung wert, ob nicht zwischen der Haftstielbildung, (resp. dem
Vorwachsen einer mesodermalen Allantois bei fehlender blasiger
entodermaler) und der Tatsache, daB bei diesen Formen
grade das zuerst auftretende Mesoderm caudal vom Embryo liegt,
enge ursáchliche Beziehungen existieren.
In der erwáhnten vorláufigen Mitteilung (1912) beschreibt
Patterson bei einem Embryo von T. novemcincta, der dem liier
beschriebenen dem Alter nacli etwa entspricht, eine paarige An-
lage des Mesoderms in Form von zwei bilateral angeordneten
Taschen, zwischen dem Umschlagsrand des Entoderm und dem
Ectoderm. Die Taschen sollen in derselben Ebene wie das Liga-
mentum latum uteri liegen, gerade gegenüber den Tubenóffnun-
gen, und unter der primaren Ectodermknospe, die durch weitere
Teilung die Embryonen bildet. Beim spáteren Wachstum sollen
sich die beiden Mesodermblasen zu der einheitlic.hen Mesoderm-
holile vereinigen. Da meine Práparate über die erste Anlage
des Mesoderms keine genügende Auskunft geben, kann ich
weder für noch gegen diese Beschreibung Partei nehmen. Da
aber, wie aus meinen spáteren Stadien hervorgeht, die Ectoderm-
anlagen der Embryonen der Mulita ganz unregelmáBig aus der
primaren Ectodermblase hervorwachsen, ohne jede bilaterale
Symmetrie, und eine solche an den jungen Keimblasen über-
haupt nicht wahrzunehmen ist, so ist a priori auch eine paarige
Anlage des Mesoderms der Mulita nicht sehr wahrscheinlicli.
Keimblase 175. (Fig. 41.)
(Conser viert am 2. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Diese Keimblase ist vielleicht noch etwas jünger ais die
vorige; sie ist nicht lángs, sonders etwas schief-quer geschnitten,
wie man besonders in der Trágerregion erkennt; daher sind
grade in ihr die meisten Verháltnisse weniger klar erkennbar.
Im ganzen sind 24Schnit.te á 15 p durch die Keimblase ge-
legt. Ihre gr56te Lánge auf dem Schnitt vom Trophodermansatz
bis zum Gegenpol ist 480 p; die Breite des Diplotrophoblast bei
groBter Breite des Ectoderm betrágt 340 p. Das Trophoderm
hat an der Ansatzstelle etwa 225 p Durchmesser.
Roy. Musoo Lo Plata — T. XXL
18
Der Troplioblast ist etwa so entwickelt wie bei 174. Wie
dort bildet den Hauptteil des Trophoderms ein dicker, dunkler
Ring, der in den Diplotrophoblast übergeht, und an den sich
das Entoderm anheftet. Audi eine tief in die Uterusschleimhaut
dringende Ectoplacentarhóhle ist vorhanden, die von einer hellen,
wenige Kerne führenden, anscheinend tropliodermalen Membran
ausgekleidet wird. Ebcnso ist eine bello Ectoplaeentarplatte vor-
handen, die aber auf den Schnitten selir ungünstig tangential
getroffen wurde. — Das Entoderm ist áhnlich wie beim vorigen
Embryo ausgebildet.
Das Ectoderm ist auf 10 Schnitten getroffen; es bildet eine
Blase, die auf den Schnitten unregelmafiig* elliptisch erscheint.
Ilire groBte Breite betragt 210 p, ilire groBte Lánge 250 p.
Dócil ist letzteres MaB wertlos, da es sich nicht um einen
wirklichen Langsschnitt handelt. Am proximalen Pol bildet das
Ectoderm ein dünnes endothelahnliches Plattenepithel. Auf den
Seiten ist es dagegen 25 p hocli. Wie hoch es am distalen
Pol ist, kann nicht festgestellt werden, da es dort tangential
getroffen wurde.
Wie beim vorigen Embryo finden sich in dem „extraem-
bryonalen Blastocol“ strangformig angeordnete Zellen spinde-
liger Form, die das Mesoderm bilden. Audi hier ist leider nichts
darüber auszusagen, ob es eine geschlossene Blase bildet oder
nicht und woher es abzuleiten ist.
Utcrus 148 mit zwci Kciniblaseii. (Fig. 44 — 48.)
(Conserviert am 2. 7. 1908 in Pikrinsublimat.)
Diesel* Uterus ist insofern von besonderem Interesse, ais er
zwei vollig selbstandige Keimblasen enthált. Es würde sich also
um einen Fall von gewóhnlichen zweieiigen Zwillingen handeln.
DaB jede dieser Keimblasen aus einem besonderen Ei hervor -
gegangen ist, darüber kann kein Zweifel bestehen; ebensowenig
wolil darüber, daB sie aucli bei weiterer Entwickelung selb-
stándig geblieben und nicht zu einer einheitlichen Keimblase
zusammengeflossen waren. Die beiden Keimblasen sind an gegen-
überliegenden Wanden des Uterus befestigt derart, daB ihre
distalen Pole einander selir nahe kommen und sich vor der durcli
die Conser vierung bedingten Contraction wohl berührt haben.
Auf ihre gegenseitige Lage führe ich die starke Verkürzung der
Langsachsen beider Keimblasen zurüclc.
Die eine Keimblase besitzt noch einen vollstandigen Diplo-
trophoblast; bei der anderen fehlt er bis auf einen unbedeutenden
19
Eest. Erstere bezeiclme icli ais Keimblase A, letztere ais B.
Beíde Keimblasen sind ziemlich gut lángs getroffen.
Durcli die Keimblase A. konnten 103 Schnitte (á 15 p)
gelegt werden. liire groBte Lánge von der Anheftungszone des
Trophoderm bis zum Gegenpol betrágt 300 p. Die Breite des
Diplotrophoblast bei groBter Breite der Ectodermblase ist 1000 p;
der Durchmesser der Ansatzstelle des Trophoderm 800 p. Wie
beim vorigen Embryo besteht das Trophoderm auch hier aus
einem Ring, der sich in distaler llichtung auBexx in den Diplotro-
plioblast (Fig. 44 — 48 di.tr.) fortsetzt, aus der proximalen Aus-
kleidung der Trophodermhohle und aus der Trophodermplatte
(ir. pL). Der Ringwulst besteht wie immer aus dicht gelegenen
Zellen, von denen nur die dunklen, kleinen Kerne erkennbar
sind. Er ist viel dünner ais bei 174, (irn Mittel nur 30 — 40 p
dick), aber etwa 200 p hoch in proximo-distaler Richtung. Die
Ectoplacentarhóhle dringt weniger tief in die Mucosa ein, ist
aber dafür viel breiter (bis 700 p). Sie ist gegen das Uterus-
bindegewe.be zu vollstándig durch die belle, sicherlich cfontinuier-
liche Trophodermscbicht ausgekleidet, die relativ wenige groBe
Kerne (von ca. 12 p Durchmesser) mit sehr groBem Nucleolus
und scharfer Kernmembran enthált. Das Protoplasma zeigt wie
immer bei der Auskleidung der Ectoplacentarhóhle eme auf-
fallend dichte Consistenz mit faserig-feinkorniger Structur. Distal
wird die Ectoplacentarhóhle durch die Ectoplacentarplatte ab-
gesclúossen. Diese hat im Wesentlichen dasselbe Aussehen wie
die proximale Trophodermauskleidung der Hohle; dabei ist auf-
fállig, daB ihre distale, dem extraembryonalen Blastocol zuge-
kelirte Oberfláche absolut scharf abgegrenzt und glatt ist, indeB
die gegen die Ectoplacentarhóhle gelegene ausgefranst und un-
regelmáBig erscheint, gerade so, ais ob erstere ais die durch eine
sog. Basalmenbran abgeschlossene Basis, letztere ais die freie Seite
eines Epithels aufzufassen wáre. In der Tat ist die Ectoplacentar-
plattc (und wohl ebenso die proximale Auskleidung der Hohle)
ein groBzelliges Epithel, in dem stellenweise die Zellgrenzen
durchaus deutlich sind. Die Ectoplacentarplatte ist weder in die
Ectoplacentarhóhle noch in das extraembryonale Blastocol ein-
gesenkt ; ihr groBter Durchmesser ist so groB wie der der Ecto-
placent arho lile (700 p). Es ist deutlich erkennbar, daB sie so-
wohi in die Auskleidung der Hohle ais auch in den Trophoderm-
ring, an dessen Basis, übergeht. Von der Ectoplacentarplatte aus
ragen oft grijíiere oder kleinere, knollenformige Wucherungen in
das extraembryonale Blastocol hinein. Diese Wucherungen sind
dunkel und haben ganz dieselbe Structur wie der Trophoderm-
2*
20
ring. Man sielit sehr deutlich, wie ein Übergang zwischen den
Knollen und der hellen Platte besteht, indem in ihr auch neben
solclien Wucherungen kleine dunkle Kerne vorhanden sind.
Der Diplotrophoblast bildet wie bisher ein Continuum mit
de ni Ringwulste des Trophoderms, und seine Structur ist die-
selbe wie bei früheren Embryonen. Der Raiun zwischen ihm
und dem Entoderm, die Dottersackhohle, ist sehr eng geworden;
ihre Lichtung ist meist nicht über 30 — 50 p weit. Der Diplo-
trophoblast bleibt also im Vergleich zu den übrigen Teilen im
Wachstum zurück. Das Entoderm hángt in derselben Art, wie
es für 174 beschrieben wurde, am Distalrand des Trophoderm-
wulstes, nur, daB nun von dem ursprünglichen Umschlag und
Anlagerung nichts mehr zu sellen ist. Der ganze Entodermsack
ist sehr flach; seine groBte proximo-distale Lange betragt nur
150 p, seine groBte Breite dagegen 900 p, der Durchmesser des
Anheftungsringes 850 p. Wie bisher ist Ras Entoderm eine gleich-
formig-dünne Membran. Die Entodermblase bildet kein Ellipsoid,
sondern sie besteht aus einer distalen, fast ebenen Platte aus
Cylinderepithel, über der sich proximal eine dünne endothelálm-
liclie Membran wolbt. Der groBte Durchmesser der Platte ist
650 p, derjenige der Blase in proximo-distaler Richtung nur
160 p. Die Platte liegt dem Entoderm dicht an, indeB die dünne
Membran sich gegen das Exocol vorwolbt und vom Mesoderm
überzogen wird. Vergleicht man mit 174, so ergibt sich sofort,
daB die dünnen membranósen Partien der proximalen Pole sich
entsprechen; nur daB sich bei 148 A diese Zone sehr st.ark
vergroBert hat und nun mindestens zwei Drittel der gesamten
Ectodermblase bildet. Dementsprechend kann man an der Platte
auch einen centralen dünnen Teil unterscheiden, dessen Zellen
nur etwa 8 p hoch sind, der ungefahr 350 p Durchmesser hat
und dem distalen Pol von 174 entspricht, sowie einen ihn um-
gebenden Kreisring von etwa 150 p Breite, der der Ringzone
von 174 entspricht, und dessen Zellen bis 35 p hoch sind. Auf
den Anschnitten durch die Ectodermblase erscheint die dic-ke
Zone zunáchst auf 1 — 2 Schnitten nicht ais einheitliche Platte,
sondern ais zwei kleinere Partien, die durch eine dünne Mem-
bran verbunden sind. (Vergl. Fig. 44.) Auf dem dritten Schnitt ist
sie schon einheitlich (im wesentlichen wie Fig. 46, Keimbl. A). Es
handelt sich also um sehr wenig ausgesprochene, kurz zungenfor-
mige Vorwolbungen der dicken Zone gegen die proximale dünne.
Die Grenze zwischen der dicken und der dünnen Zonne verláuft
also nicht gerade, sondern eher wellenformig. Auf weiter central
gelegenen Schnitten sind diese Vorwolbungen selbstverstandlich
21
auf dem Sclmitt niclit mehr erkennbar. Sie sind auch so schwach
ausgesprochen, daB der Versuch, sie mittels eines Platten-
modells darzustellen, nicht gelang. Ich war Anfangs geneigt,
sie ais durch Schrumpfung bei der Conservierung liervorgerufen
zu betrachten, glaube jetzt aber, daB sie morphologisch wiclitige
Bildungen sind. Ich halte jede der Vorwolbungen für die Anlage
einer Medullarplatte eines Einzelembryos oder einer Gruppe von ■
solclien, da diese ja, wie aus dem folgenden Sfcadium hervorgeht,
sicli aus der dicken Ringzone des Ectoderm dadurch hervor-
differenzieren, daB sie gegen das Trophoderm vorwachsen, und
dabei die anliegenden Partien der dünnen, dem Trophoderm zu-
gekehrten Wand der Ectodermblase mit sich ziehen.
Mesoderm: Bei diesem Embryo ist das Mesoderm eine ein-
heitliche, geschlossene Blase aus einem sehr dünnen Epithel,
das ebenso aussieht, wie die proximale Partie des Ectoderm.
Die Blase füllt das ganze extraembryonale Blastocol aus, um-
schlieBt also ein einheitliches Exocol. Dabei liegt die distale
Mesoderm- der proximalen Ectodermwand dicht auf, wahrend
zwischen der Ectoplacentarplatte, dem Trophodermringwulst und
dem Entoderm einer-, dem Mesoderm andrerseits immer ein deut-
liclier Zwischenraum bleibt. Das Mesoderm reicht bis nahe an
die Zone, in der sich Ectoderm und Entoderm aneinander legen,
tritt jedoch nicht zwischen beide, sodaB irgend welche Partien,
die man ais spáteres embryonales Mesoderm ansehen konnte,
ganz fehlen. Der groBte Querdurchmesser der Mesodermblase
ist etwa 700 p.
Die Keim blase 148 B besitzt, wie bereits bemerkt, keinen
Diplotrophoblast mehr, weshalb ich sie für alter halte, ais die
andere. Nur auf wenigen Schnitten liangt lateral vom Entoderm
am Trophodermwulst eine feine Membran, die ais Rest des
Diplotrophoblast gedeutet werden muB (Fig. 46 di. tr.). Die
Keimblase erscheint auf den ersten Blick wesentlich kleiner
ais die vorige, doch ist dies grüBtenteils Táuschung, hervor-
gerufen durch den fehlenden Diplotrophoblast. Der eigentliche
Eicylinder ist in Wirklichkeit nur sehr wenig kleiner ais der
der ersten. Da bei der einen Keimblase der Diplotrophoblast
bereits zerrissen ist, bei der andera noch erhalten, so geht
daraus hervor, daB das Sprengen desselben, das wahrscheinlich
auf das vermehrte Wachstum des Eicylinders im Vergleich zum
Trophoblast zurückgeführt werden muB, nicht an eine bestimmte
GróBe der Keimblasen gebunden ist.
Die gesamte Keimblase 148 B ist auf 88 Schnitten getroffen.
Ihre groBte Lange vom Trophodermwulst bis zum distalen Pol
22
betrágt 300 jll ; ilire Breite an der Ansatzstelle des Trophoderm-
wulstes 800 p. Sie ist also ebenso abgeplattet wie ihre Schwester-
keimblase; auch sind alie ihre Teile im Wesentlichen in der-
selben Art ausgebildet. Insbesondere gilt das für die Trophoderm-
liohle, die Ectoplacentarplatte und den Trophodermwulst.
Hochstens ist bcmerkenswert, daB sicli in der Ectoplacentar-
platte mehr und groBere Knoten von dunklem Trophoderm-
gewebe finden. Auch das Entoderm ist ebenso ausgebildet; es
findet sich auf 88 Schnitten; die Lange des Sackes in proximo-
distaler Richtung ist 150 p; sein groBter Querdurchmesser an der
Anheftung am Trophodermwulst fast 750 p.
Das Ectoderin liegt auf 42 Schnitten; seine groBte Lange
ist 150 p; sein groBter Querdurchmesser 400 p. Die Ectoderm-
blasc halt bezüglich der Form etwa die Mitte zwischen 174 und
148 A; sie ist etwas weniger flach ais diese, insbesondere ist
die distale Platte nicht ganz eben, sondern die diinne Zone
ihres distalen Pols ragt etwas vor. Diese Zone hat etwa
100 — 150 p Durchmesser, und die Zellen ihres centralsten Teils
sind weniger ais 8 p hoch. Sie geht allmáhlich, ohne scharfe
Grenze, in die dicke Ringzone líber, deren Zellen um so hoher
werden, je weiter seitlich sie liegen, zuletzt bis 40 p. An sie
schlieBt unmittelbar der proximale, endotheldünne Teil an, der
bei diesem Keim hochstens die Hálfté der ganzen Ectodermblase
bildet. Wie ihre Schwesterkeimblase zeigt auch sie auf den
Anschnitten der Ectodermblase, daB die Grenze zwischen der
dünnen, dem Trophoderm zugekehrten Ectodermpartie und der
dicken Zone wellenformig verlauft, also die Ausbildung der
Einzelembryonen bereits eingeleitet wurde.
Auch findet sich ein vollkommen geschlossenes Exocol, das
durch die selir diinne einschichtige Mesodermmembran begrenzt
wird, und das ursprüngliche extraembryonale Blastocol ausfüllt.
Andeutungen eines intraembryonalen Mesoderms fehlen voll-
kommen.
Keimblase 09. (Textfigur 2 — 10.)
(Conserviert am G. 6. 1908 in Pikrinsublimat.)
Trotzdem an dieser Keimblase gerade der Hauptteil, (die
Gegend der Ectodermblase), viel zu dunkel gefarbt ist, ais daB
man feinere histologisclie Einzelheiten daran erkennen konnte,
will ich sie an Hand einer Anzahl halbschematischer, mit dem
Zeichenapparat ausgeführter Schnittbilder genau beschreiben, da
an ihr die Teilung der einheitlichen Ectodermblase in die ein-
zelnen Embryonalanlagen bereits dentlich eingeleitet ist. Die
23
24
25
Textfig. 2—10. Quersclinitte durch Keimblase 99. Cortes transversales pol-
la vesícula embrionaria 99. X 85.
Textfig. 2 = 105 /i vom distalen Pol, del polo distal
* 3 " 190 ,n
„ 4 280 ¡i „ „
„ 5 --= 885 u „ v
„ 6 — 885 (i „ „
v 7 = 460 ¡i „ „
„ 8 — 505 ,u „ „
» 9 = 545 II „ „
V 10 = 610 ,11 „ »
ex. — Exocol, c. ara. c. = gemeinsame Amnionhohle, cavidad amniótica común,
c. ara. A ; c. ara. B 1 ; etc. = Holile des Blindsackes A, B 1 etc., cavidad del saco
ciego A, B 1 etc.
Keimblase ist mitsamt dem Stück Uterusschleimhaut, dem sie
aufsitzt, in Querschnitte zerlegt, d. li. in Schnitte, die melir
oder weniger senkrecht zur próximo -distalen Achse liegen. Sie
sind 21 p dick, und im Ganzen treffen die Blase incl. der
Ectoplacentarhohle 110 Schnitte. Die grdBte Gesamtlange der
Keimblase betrágt dalier 2,3 mm. Hiervon gehen die letzten
30 Schnitte (830 p) ausschlieBlich durch die Ectoplacentarhohle,
die ebenso wie bisher allseitig durch trophoblastisches Gewebe
ausgeldeidet ist. Die Ectoplacentarplatte ist sehr stark gegen
die Hohle vorgewolbt; der Trophodermring liegt also weiter
distal ais das Centrum der Platte. Vom distalen Pol der Keim-
blase aus trifft man den Ring auf der einen Seite auf dem
30. Schnitt, wáhrend er an der gegen überliegenden Seite erst
auf dem 50. Schnitt erscheint. Im Mittel ist also die Keim-
26
blase bis zum Trophodermring 40 Schnitte (840 p) hoch. Dies
ist die Holie des Entodermsacks, der die auBere Begrenzung
der Keimblase bildet, wáhrend eine Diplotrophoblastmembran
vollstándig fehlt. Der Entodermsack hat auf dem 30. Schnitt,
also gerade distal vom Trophodermring, 1200 p groBten und
800 p Querdurchmesser; da die Schnitte, ihrem Verhalten dem
Wulst gegenüber zu urteilen, etwas schief geführt sind, so ist
der erste Wert zu hoch, und in Wirklichkeit wird die Hohe des
Entodermsacks in proximo-distaler liichtung etwa gleich groB
seiu wie der Durchmesser seiner Basis. Das ganze Entoderm ist
ein gleichmaBig diinnes (8 p hohes) Epithel.
Das Ectoderm bildet eine geschlossene Blase, die distal zum
ersten Mal auf dem zweiten Schnitt getroffen wird und auf
30 Schnitten vorhanden ist. Wie bei den vorliergehenden Em-
bryonen ist die dem Exocól anliegende Blasenwand ein sehr
dünnes Pflasterepithel; es nimmt mehr ais die Halfte der ganzen
Wcino der Blase ein. Die dem Entoderm aufliegenden Partien
bestehen aus 30 — 40 p hohem Cylinderepithel, und bilden wie
bisher die ringlormige verdickte Zone. Ob aucli, wie vorher,
am distalen Pol ein dünnes Centrum vorhanden ist, kann man
niclit erkennen, da die Blase liier von den Schnitten tangential
getroffen wird. Wahrend bisher, entsprechend der mehr oder
weniger ellipsoiden Eorm des Ectoderm, die Mitte seiner Pro-
ximalwand dem Trophoderm am nachsten lag, ist dies jetzt nicht
mehr der Fall, da an der Grenze von proximaler und lateraler
Wand Ausstülpungen in Bildung begriffen sind, die gegen das
Trophoderm verwachsen. (Textfig. 2 — 10.)
Auf den distalsten Schnitten ist also das Ectoderm durch-
aus einheitlich, und im Wesentlichen wird die Zone des hohen
Epithels getroffen. (Textfig. 2.) Auf der einen Seite ist jedocli
schon die dünne (proximale) Ectodermwand und ihr anliegend
das Exocol geschnitten, was entweder daher riihrt, daB die
Schnitte nicht genau senkreclit zur Langsachse des Ectoderms
geführt sind, oder daB die Form der Ectodermblase unregel-
maBig ist und eine wirkliche gerade Langsachse nicht existiert.
Schon wenige (!) Schnitte weiter (Textfig. 3) findet sich auch
auf der gegenüberliegcnden Seite eine dünne (proximale) Ecto-
dermzone, wodurch die bisher einheitliche dicke Zone in eine
(auf dem Schnitt) rechte und linke Halfte geteilt wird. Gleicli-
zeitig wolben sich die dünnen Partien zunachst nur wenig, auf
den folgenden Schnitten (Textfig. 4 u. 5), jedoc-h mehr und mehr
gegen das Centrum vor, bis sie sich schlieBlich vereinigen, und
auf Schnitt 18 des Embryo (Textfig. 6) ein rechter (B) und
27
ein linker (A) Blindsack entstanden ist. Jeder dieser Blind-
sácke besteht aus einer auBeren dickeren Wand, die eine Fort-
setzung des hohen Epithels der Ringzone ist, und einer dünnen
Membran, die sich exocdhvárts darüber wolbt. Der kleinere
linke Blindsack ist schon zwei Schnitte weiter nicht mehr ge-
troffen, (Schnitt 20, Textfig. 7), indeB im rechten, noch ehe er
sich vom linken ganz getrennt hatte, eine neue Teilung ein-
geleitet wird, und zwar wiederum dadurch, daB zuerst die áuBere
dicke Wand in eine (auf dem Schnitt) obere und cine untere
Partie zerfállt, die durch eine sehr kurze Strecke dünnen Epithels
verbunden sind. Auf Schnitt 24 (Textfig. 8) hat sich dann der
rechte Blindsack vollkommen in zwei Sacke zweiter Ordnung,
die also gewissermaBen Knospen des rechten primaren Sacks
darstellen, (B 1 und B 2), getrennt. Hierbei ist der (auf dem
Schnitt) untere kleiner ais der obere. Jener endet auf Schnitt 30,
dieser auf Schnitt 31 des Embryo. Wie man auf Schnitt 26
(Textfig. 9) erkennt, teilt sich mindestens die dicke Ectoderm -
platte des oberen Blindsacks noclnnals (B 1 a und B 1 /?),
wahrend es nicht mehr zu einer wirkliclien Trennung in zwei
neue Blindsacke dritter Ordnung kommt. (Vergl. Textfig. 10.)
Bei diesem Embryo sind also durch Ausstülpung aus der
einheitlichen Ectodermhohle drei Blindsacke entstanden, deren
einer direct in sie übergeht, wahrend die beiden andera ein
gemeinsames Mündungsstück besitzen. DaB die Blindsacke zu
dem Ectoderm der sich entwickelnden Embryonen in genetischer
Beziehung stehen, ist sicher. Es ist aber nicht notwendig, daB
jeder Blindsack nur einem Embryo das Material liefert; viel-
mehr ist aus dem Vergleich mit alteren Stadien wahrscheinlich,
daB das Ectoderm der einzelnen Embryonen sich erst durch
weitere Spaltung der auf diesem Stadium vorhandenen Blind-
sacke sondert. Die proximalen Enden der Blindsacke liegen
alie ungefahr gieich weit vom Trophodermwulst entfernt. Ver-
folgt man die Schnitte in der Fortsetzung des Elides des linken
Blindsacks weiter (Schnitt 20), so findet man, daB in der betreffen-
den Gegend der Keimblase des Trophoderm zum erstenMal auf
Schnitt 31, d. h. 11 Schnitte spáter, auftritt. Zwischen dem auf
Schnitt 30 endeuden, unieren Blindsack und dem Beginn des Tro-
phoderms in der betreffenden Richtung liegen 12 Schnitte, zwischen
dem auf Schnitt 31 endeuden, oberen und dem Tráger wiederum
11 Schnitte. Die Proximalenden der Blindsacke sind also
230 — 250 p vom Trophodermwulst entfernt.
Über das Exocol kann man sich nach den Abbildungen leicht
orientieren. Es bildet eine groBe einheitliche Blase, die próxima!
28
dem Trophoderm, distal dem Ectoderm anliegt, indeB sie auf
den Seiten hauptsáchlich vom Entoderm umgeben wird. Distal
bildet das Exocol Blindsacke (Textfig. 3 — 7), die zwischen die-
jenigen des Ectoderm eingreifen. Zwischen Ecto- nnd Entoderm
scheint das Mesoderm nicht vorzudringen. Immerhin ist dies
wegen der schlechten Farbung der Praparate nicht ganz sicher.
Doch unterliegt keinem Zweifel, daB nirgends ein Primitiv-
streifen vorhanden ist.
Keimblase 40. (Pig. 1 nnd 2, Textfig. 11).
(Conserviert am 4. 6. 1907 in Platinchloridsublimat.)
Diese Keimblase habe ich bereits in der ersten Mitteilung
beschrieben und mehrere Schnitte durch sie abgebildet. Da sich
aber inzwischen durch genaueres Studium und besonders durch
Anfertigung eines Plattenmodells wichtige Tatsachen mit Bezug
auf die Aussprossung der Embryonen aus der gemeinsamen Am-
nionhohle ergeben haben, so solí hier nochmals eine genaue
Beschreibung folgen.
Die Keimblase war im conservierten Zustande 3 mm lang
und 2,2 — 2,5 mm breit. Sie wurde vor dem Conservieren leider
von dem Fundus uteri abgelost, wobei natürlich die Ectopla-
centarhohle geoffnet wurde, und die proximale Trophodermwand
mit der Uterusschleimhaut verbunden blieb, sodafi an der Keim-
blase nur die distale Trophodermwand vorhanden ist.1) Die ring-
fórmige Übergangszone der distalen in die proximale Tro-
phodermlamelle, in der gleichzeitig, wie bei den bisherigen Keim-
blasen, die Befestigung des Entoderms am Trophoderm gelegen
ist, bildet den proximalen AbschluB der Keimblase. Die proxi-
male Trophodermlamelle hat denselben Character wie bei den
vorhergehenden Blasen; sie besteht aus groBen, hellen Cylinder-
epithelzellen, deren Grenzen undeutlich sind, und deren sehr
fein gekorntes Plasma sich stark mit Eosin farbt. Die Grenze
der Membran gegen das Exocol ist glatt und wird durch eine
scharfe, dunklere Linie, áhnlich der Basis eines Epithels gebildet,
indeB die der Ectoplacentarhóhle zugekehrte grob ausgefranst
erscheint, vor allem dadurch, daB hier von der Ilohle her keil-
formige Zwischenráume sich zwischen ihre Zellen fortsetzen.
Wie bei den früheren Keimblasen linden sich in der Ectopla-
centarplatte, oder doch mit ihr zusammenhángend, Gruppen
von dunklen Zellen, die háufig ais dicke Knoten erscheinen,
') Auf dem Soberna Textfigur 11 ist die proximale Trophodermwand
ebenfalls dargestellt.
29
und die, wie bei den früheren Keimblasen, dasselbe Aussehen
besitzen, wie die Zellen des Trophodermrings. Die Knoten sind
bei dieser Keimblase besonders haufig und grofi und ragen teils
gegen das Exocol, teils gegen die Ectoplacentarplatte vor. AuBer
den dunlden Kernen kommen in ihnen auch hellere vor, wie
die der eigentlichen Trophodermplatte. Die Ringzone, langs
Textfig. 11. Schematischer Lángsschnitt durch Keimblase 40. Corte esque-
mático por la vesícula embrionaria 46.
c. am. c. = gemeinsame Amnionhohle, cavidad amniótica común,
en. am. — Amnionverbindungskanal, canal amniótico, ex. = Exocol,
pr. st. — Primitivstreifen, linea primitiva, tr. cav. Trophodermhbhle, cavidad
trofodermal, tr. pl. Trophodermplatte, placa trofodermal.
deren das Entoderm mit dem Trophoderm verwáchst, führt aus-
schlieBlich dunkle, kleine Kerne; ihre Zellen weisen also die-
selbe Structur auf, die sie bereits bei der jüngsten beschriebenen
Keimblase hatten.
Wie icli in der vorigen Arbeit dargestellt habe, ist die
distale Trophodermwand sehr stark in das Exocol eingestülpt,
30
Ob dies Verhalten, das sicli auch bei Keimblase 177 findet,
ein normales ist, oder ob es dadurch entstand, daB vor dem
Fixieren die Ectoplacentarhohle eroffnet wurde, und daher die
Fixierungsflüssigkeit in sie viel schneller eindrang, ais in das
Exocbl, kann ich nicht entscheiden. Bei Keimblase 178, mit
intacter Ectoplacentarhohle, ist jedenfalls die Ectoplacentarplatte
gegen die proximale Wand der Hohle vorgewblbt, das Exocol
also viel groBer ais es bei 4G oder 177 ist. lieste eines Diplotro-
plioblast sind nicht nachweisbar.
Das Entoderm bildet überall einen Sack aus gleichmaBig
dünnem Epithel, das aucli unter den Embryonalanlagen nicht
dicker ist; er ist an der ringformigen Zone, in der der Um-
schlag des proximalen in das distale Trophoderm erfolgt, mit
diesem verwachsen.
Das Ectoderm dieses Stadiums ist darum ganz besonders
wichtig und interessant, weil an ihm zum ersten Mal die Me-
dul larplatten der Einzelembryonen vollkommen entwickelt sind.
Darum wurde von dem Ectoderm ein Plattenmodell in 100 facher
VergroBerung hergestellt. (Fig. 1 und 2.) In Ermangelung von
Wachsplatten wurden die Einzelschnitte auf Pappscheiben von
genau passender Dicke gezeichnet und dann ausgeschnitten. Der
Cartón laBt sicli zwar schwerer verarbeiten ais dasWachs, hat
ihm gegenüber jedoch den Vorteil, nicht plastisch zu sein, sodaB
Biegungen und Zerrungen, auch bei heiBer Witterung, durchaus
vermieden werden. Das zusammengeklebte Modell wurde mit
Messer und Feile etwas geglattet, und der groBeren Haltbarkeit
wegen, sowie um die Stufen noch mehr auszugleichen, mit einer
Ivreide-Leimmasse überstrichen. Spiiter wurde noch zum Sclmtz
gegen Feuchtigkeit ein mehrfacher Schellacküberzug angebracht,
und schlieBlich alies mit Ólfarbe angestrichen. Die Medullar-
platten wurden dabei durch eine besondere Farbe angedeutet,
der Primitivstreifen dagegen nicht. Er würde bei alien Em-
bryonen etwa die caudale Hálfte der Medullarplatte durchziehen.
Der distale Teil des Ectoderms bildet eine Blase von 850 p
groBtem, 320 p kleinstem Querdurchmesser. Sie ist in proximo-
distaler Richtung 500 p lang, stellt also ein liegendes seitlich
etwas abgeplattetes Ellipsoid dar. Die Blase besteht aus dünnem
Epithel und bei einem Vergleich mit dem vorigen Stadium er-
kennt man in ihr sofort don einheitlichen distalen Teil des
Ectodermsackes wieder. Ich hatte in der früheren Arbeit diese
Blase ais geni e insame Amnion lio lile bezeichnet und will
den Ñamen, der auch von N e w m a n und Patterson ange-
nommen wurde, weiter gebrauchen. Mit der gemeinsamen
31
Aranionhólile liángen die Embryonen entweder direct oder in-
direct zusammen. Sie stellen lange abgeplattete Blindsácke dar,
deren nacli auBen gerichtete 30 p dicke Wand die Medullar-
platte, deren innere dünne Wand die Amnionwand, deren Hohle
die „individuelle“ Amnionhohle ist. Die Medullarplatte nimmt
ñicht die ganze Lánge der Blindsácke ein, sondern nur deren
grofiere, dem gesclilossenen Ende zugekehrte Partie, indem sie
nicht in den bald kurzen, bald langen proximalen Teil des
Blindsackes bineinrcicht, der die Verbindung der embryonalen
mit der gemeinsamen Amnionhohle herstellt, und ausschlieBlich
aus dünnem Epithel besteht. Dieser Teil, die Anlage des A m •
nionsverbindungskanals ist immer schmaler, ais der
proximale.
Nun scheint mir besonders wichtig, daB die Amnionhohlen
aller Einzelembryonen sich nicht direct in die gemeinsame Am-
nionhohle offnen. Dies ist nur bei den Embryonen 5, 6, 7 und 8
der Fall, wáhrend die Amnia der übrigen in einen Anhang
der gemeinsamen Amnionhohle übergehen, der auf der einen
Seite in proximaler Richtung von ihr abgelit. Dieser ist bis 700 p
lang, wáhrend sein groBter Querdurchmesser auf dem Quer-
schnitt 350 p, sein kle'insber 150 p miBt. Von diesem Anhang"
gelit in halber Hohe, (eigentlich etwas mehr proximal), der
Amnionverbindungskaiml des Embryo 4 auf der einen Seite ab,
wáhrend das Ende des Anhangs sich in die diclit nebeneinander
liegenden Amnia der Embryonen 1, 2 und 3 fortsetzt. Neben
oder aucli um die Übergangsstelle der einzelnen Amnionverbin-
dungskanále in die gemeinsame Amnionhohle beginnt háufig eine
tiefe Furclie,' die die Hand der Hohle oft auf eine weite Strecke
tief einbuchtet, wodurch sozusagen ein Bezirk der gemeinsamen
Amnionhohle ais zu der Embryonalanlage gehorig bezeichnet
wird. Derartige Furchen sind besonders deutlich zwischen E. 7
und 8, und neben E. 5; auch finden sich auf dem Anhang zwei
Furchen, die von der Trennungsstelle zwischen E. 1 und 2,
und E. 2 und 3 ausgehen. (Fig. 1.)
Aus der vorigen Beschreibung geht hervor, daB jeder der
Embryonen 5, 6, 7 und 8 ais eine selbstándige Ausstülpung aus
der gemeinsamen Amnionhohle entstanden sein muB. Die
übrigen vier Embryonen, welche erst in den Anhang der ge-
meinsamen Amnionhohle übergehen, bilden ihnen gegenüber eine
mehr zusammengehorige Gruppe, in der wiederum die drei Em-
bryonen 1, 2 und 3 engere Beziehungen aufweisen, ais der
ziemlich selbstándige Embryo 4. Auch scheint 3 mit 1 und 2
weniger eng zusammen zu liángen, ais diese unter einander.
32
Unter den Embryonen 5, 6, 7 und 8 ist 6 seiner Lage nach weit-
aus am selbstándigsten, wáhrend die Ursprungsstellen der andern
drei viel náher aneinander liegen. Wir konnen, wie mir scheint,
den Anhang, in den die embryonalen Amnionhohlen 1 — 4 sich
ofi'nen, mit dem reediten Blindsack erster Ordnung bei Keim-
blase 99 vergleichen, an dem ja ebenl'alls sckundare kleinere
Sácke hervorsprossen. DaB jedocli bei der Keimblase 99 diese
sekundáren Sacke Anlagen von Einzelembryonen seien, ist eben-
so wenig notwendig, ais daB der linke Blindsack von 99, der
sich niclit weiter teilt, eine solche wáre. Dies ist nicht einmal
wahrscheinlich, da sonst die Anzahl der Embryonen dieser Keim-
blase viel geringer wáre, (3) ais die sonst bei der Mulita vor-
kommende Embryonenzahl. Vielmehr werden einige der Blind-
sácke, wenn auch wahrscheinlich nicht alie, Anlagen darstellen,
aus denen sich durch weitere Sprossung die Einzelembryonen ent-
wickeln. Sie wáren also bei der vorliegenden Keimblase 46 bei-
spielsweise dem Teil des Anhangs der gemeinsamen Anmionhohle
vergleichbar, der proximal von der Abgabe des Embryo 4 gelegen
ist und aus dem auch nocli drei Embryonen hervorgehen. — Man
ersieht aus dem V orhergehenden, daB nicht alie embryonalen Blind-
sácke direkt aus der urspriinglichen Ectodermblase (gemein-
samen Amnionhohle) entstehen müssen, sondern einzelne konnen
directe Ausstülpungen derselben sein, wáhrend andere erst aus
sekundáren oder tertiáren Blindsácken hervorgehen, die sich aus
der primáren Ectodermblase gebildet haben. Die Ausstülpung
aller Embryonalanlagen derselben primitiven Ectodermblase setzt
also keineswegs im selben Augenblick ein, sondern der eine
Embryo kann mit der Ausstülpung früher, der andre spáter
beginnen. Würde man ais Ausgangspunkt für die Altersberech-
nung des Einzelembryos den Augenblick wáhlen, in dem er ais
Ausstülpung sichtbar zu werden beginnt, so wáren, wie aus dem
Bildungsmodus hervorgeht, nicht alie Embryonen einer Keim-
blase gleichaltrig. Dieselbe Art der Aussprossung, wie bei dieser
Keimblase, werden wir nicht nur bei den folgenden total ge-
schnittenen Blasen wiederf inden, sondern überhaupt bei alien,
auch den weiter fortgeschrittenen Stadien, soweit deren gemein-
same Amnionhohlen überhaupt die hierzu notige genauere Unter-
suchung noch gestatten.
N e w m a n und P a t te r son (1910) beschrieben bei T. novem-
cincta eine Erscheinung, die sie ais „pairing of the embryos” be-
zeichneten, und die hauptsáchlich darin besteht, daB von den vier
Embryonen, die den Wurf dieser Art ausmachen, immer die
beiden, welche auf derselben Seite der Medianebene liegen, ein-
33
ander áhnlicher sein sollen, ais die rechts und links von der
Medianen liegenden. Sie fanden weiter, daB die Amnionverbin-
dungskanále der vier Embryonen nicht einzeln in die gemein:
same Amnionhohle münden, sondern daB diejenigen eines Paares
sich zu einem kurzen gemeinsamen Rohr vereinigen, das sich
in die Hohle offnet. Sie ziehen hieraus den richtigen SchluB,
daB die Embryonen sich paarweise aus der gemeinsamen Amnion-
hohle zurückziehen, und erst, nachdem sie eine Strecke weit
von ihr entfernt sind, den innigen Zusammenhang aufgeben und
getrennte Amnia erhalten. (pag. 398.) Dieses Verhalten führen
sie ais eine Hauptstütze ihrer Theorie an, nach der jeder der
vier Embryonen von T. novemcincta aus einer der Blas-
tomeren des Vierzellenstadiums, und die beiden Embryonen eines
Paares aus derselben Blastomere des Zweizellenstadiums (!) her-
vorgelien sollen. Mir scheint, daB diese Theorie so gewagt und
schlecht gestützt ist, daB ich mit ihrer Widerlegung keine Zeit
zu verlieren brauche.
Dies ist jetzt um so weniger notwendig, ais Patterson
in der erwáhnten vorláufigen Mitteilung (1912), die erst erschien,
ais die Niederschrift dieser Arbeit bereits vollendet war, die ganze
Theorie zurücknimmt, und sich nun auch auf den Standpunkt
stellt, daB die Embryonen sich erst auf einem spáteren Stadium
aus dem einheitlichen primitiven Keim herausbilden; er schlieBt
sich also im Wesentlichen durcliaus meiner bereits 1909 ge-
áuBerten Ansicht an, der er in seiner früheren Publikation aus-
drücklich entgegentrat. DaB er dabei die Embryonen durcli
„precocious budding“ entstehen láBt, wáhrend ich damals den
ProceB ais eine langsame isochrone Teilung einer noch j un gen
Larve in mehrere Individúen beschrieb, ist der fundamentalen
Tatsache gegenüber, daB die Einzelembryonen sich nicht bis
auf Furchungsstadien zurückverfolgen lassen, sondern erst spáter
entstehen, von sehr untergeordneter Bedeutung, ja im Wesent-
lichen nur ein Unterschied in der Ausdrucksweise. Seit ich über
Stadien zwischen den Keimblasen 43 und 46 verfüge, und diese
genau durchgearbeitet habe, scheint mir der Ausdruck „Knospung“
und noch besser „Sprossung“ für den Vorgang, der sich bei der
Herausbildung des Ectoderms der Einzelembryonen aus der pri-
mitiven Blase abspielt, eher geeignet ais „Teilung“. Und zwar
würde die primare junge Larve, aus der die Einzelindividuen
entstehen (die gemeinsame Amnionhohle), frühzeitig rückgebil-
det. — FaBt man die „Verteilung“ oder „Zuteilung“ des
Entodenns und des (extraembryonalen) Mesoderms zu dem bereits
ausgestülpten Ectoderm der Einzelembryonen ins Auge (vergl.
Rev. Museo La Plata — T. XXI.
3
34
vor allem pag. 125), so gibt auch der Ausdruck „Sprossung“
oder „Knospung“ kaum eine klare Vorstellung von den Pro-
cessen, die sich bei diesen beiden Keimbláttern abspielen.
*) Am 9. internationalen Zoologencongrefi in Monaco (1913) unterzog
Prof. Assheton in Anschlufi an meinen Vortrag die Verhaltnisse bei Ta-
tusia oiner kritischen Bespreclmng. Assheton hat bereits vor 15 «labren
oiiion gonau durchgeurboitoton Pal 1 von Diombryonio boim Seliaf publieiort.
Soweit mir bekannt, ist dies überhaupt der einzige sichergestellte Fall einer
Saugetierkeimblase mit zvvei Embryonalanlagen. Wie aus Asshetons Be-
sclneibung und Figuren hervorgeht, erfolgte bei dieser Keimblase die Teilung
des Ectoderins in zwei Anlagen auf einem noch früheren Stadium ais bei
Tatusia. Bei Pntorius fand Assheton, wie er am Congrefi mitteilte, gele-
gentlich Bilder. die auf eine noch friiher eintretende Teilung hindeuten.
In Bezug auf Tatusia sagt nun Assheton, dafi man bei ihr besser
nicht von Knospung, sondern von Teilung sprechen sollte, da ja eineKnospung
nur bei Vorhandensein eines Stockes moglich sei, von dem aus die Knospen
sich bilden. Dieser Einwaml trifft fiir das Ectoderm von Tatusia nicht ganz
zu, da man ja die gemeinsame Amnionhohle ais den primaren Embryo auf-
fassen kann, aus dem die Einzeleinbryonen hervorsprossen. Für Ento- und
Mesoderm liegen die Verhaltnisse, wie oben erwahnt, noch viel weniger klar.
— Ein Vergleich der Keimblase von Tatusia mit der Assh eton’schen vom
Schaf liifit übrigens deutlicher ais jode Überlegung erkennen, wie unwesent-
licli es im Grande ist, ob man im Falle von Tatusia von Knospung (Sprossung)
oder Teilung spricht.
Besonders beachtenswert scheinen mir Assheton’s Bemerkungen líber
die moglichen Ursachen der Polyembryonie bei Tatusia. Wie ich bereits in
meiner ersten Mitteilung hervorhob, ist nicht einzusehen, dafi irgend eine der
Ursachen, durch die man experimenten mehrere Keime aus einem Ei erzeugen
kann, bei Tatusia normalerweise wirksam sein sollte und nicht auch bei den
andern Saugetieren.
Assheton weist nun darauf hin, dafi eine der moglichen Ursachen
der Polyembryonie bei Tatusia darin gesucbt werden konne, dafi auf frühen
Stadien dieser Form gewisse Bedingungen vorhanden seien, oder eine Con-
stellation solcher Bedingungen, die bei andern Saugetieren nicht vorkommen:
Diese Bedingungen sind nach Assheton:
1. Die Bildung einer Keimblase, die mit grofier Ilohle versehen ist und frei
im Uteruslumen liegt.
2. Die Inversión der Keimblatter.
3. Das spiite Auftreten der Trophoblastverdickung iiber der Area embryonalis.
So folgt auf ein Verhalten alinlich dem beim Kanincben vom 5. Tage,
eine Bildung des Tragers iihnlich wie bei der Maus. — Der Trophoblast oder
seine Derívate (wenn ich Assheton richtig verstanden habe, auch die
Flüssigkeit in der Trophoblast — sowie in der von mir extraembryonales
Blastocol genannten Holde) sollen nun auf das Centrum der urspriinglichen
Centralpartie des Ectoderms einen Druck ausüben, wodurch die verdickten
Partien des Ectoderms in eine Kreiszone zu liegen kommen, wahrend das
Centrum sich verdünnt. Wenn auch durch die Assheton’ sebe Annahme
das Auswachsen der Ectodermblindsacke noch nicht erkliirt wird, so scheint
es mir doch einleuchtend, dafi der Druck auf das Centrum der Ectodermblase
) Nachtraglich eingefügt.
35
die reclite Ursache dafür wurde, dafi sich dieses verdünnte, wáhrend ín der
{infieren Ringzone das Cylinderepithel seinen Character beibehielt oder, in-
folge des Zusammendrangens noch dicker wurde. Dieser vorbereitende Schritt
wird also ¡I urdí Asshetons Annahme un serení Verstandnis wesentlicb
naher gerüekt
Dagegen glaube ich mir ersparen su konnen, auf die neueste „extremely
liypothetical-theory“ Newman’s (1918) einzugehen, wonacli der Anstofi zur
specifischen Polyembryonie durch ein in den Eiern von T. (novemcineta)
lebendes parisitisches Protozoon gegeben werden sol!.
Nacli diesen allgemeinen Bernerkungen will ich etwas naher
auf die Einzelembryonen eingehen. AuBer den erwáhnten 3 Em-
bryonen findet sich ein 9. weniger weit enfcwickelter, der nur
durch ein verdícktes Feld der Wand der gemeinsamen Amnion-
hóhle dargestelit wird. Er liegfc auf der Seite der gemeinsamen
Amnionhdhle, auf der die Embryonen 8 und 5 abge he n, und be-
ginnt ca. 350 u, ventral von dem Übergang der gemeinsamen
Amnionhohle in den Anhang. Er ist von elliptischer Form,
seine groBte schief gestelite Achse ca. 230 p, die dazu quer
stehende ca. 180 ¡a lang. Er wird lediglich durch das bis zu
35 p verdickte Epifchel der gemeinsamen Amnionhohle darge-
stellt, das noch nicht die charakteristische Schuhsohlenform an-
genommen hat. Das Mesoderm reicht nicht unter die Anlage;
ein Primitivstreifen fehlt. Ich halle das Gebilde darum für
einen Embryo, der weniger weit entwickelt ist ais die andera,
weil auf der weiter entwickelten Keimblase 178 ein mit Primi-
tivstreifen versehener Embryo vorhanden ist, der ebenfalls ganz
in der gemeinsamen Amnionhohle liegt, und bei 109 ein solcher,
dessen Amnionhdhle nur ais unscharf abgesetzter Teil der ge-
meinsamen erscheint. Dies Verhalten spricht dafür, daB auch
ein solcher, noch ganz in der gemeinsamen Amnionhohle liegen-
der Embryo sich spáter ebenfalls ausstülpen und, obgleich er so
weit hinter den andera zurückgeblieben ist, sich docli noch
mindestens eine Zeit lang weiterentwickeln kann.
Die übrigen Embryonen sind sámtlich schuhsohlenforinig,
mit gut ausgebildetem Primitivstreifen, der immer die dem Tro-
phoderm zugewandte Halfte der Embryonen durchzieht. Das
Kopfende ist also immer der gemeinsamen Amnionhohle zuge-
kehrt. Die Primitivstreifen, (auch die Langsachsen der Medullar-
platten) laufen dabei ziemlich genau der Lángsachse des U terus
parallel; nur bei Embryo 8 und 3 sind sie etwas schrág ge-
stellt. Die Amnionhohlen sind bei alien Embryonen dorso-ventral
abgeflacht, und nicht über 50 ¡u. lioch; bei alien Embryonen endet
das Ainnion direct am Caudalende des Primitivstreifens ; ein
caudaler Amnionblindsack ist noch nicht angedeutet.
a*
36 —
Der Amnionverbindungskanal des E.* 7 ist sehr kurz, etwa
100 p lang und etwa ebenso dick; er verláuft fast senkrecht zur
Proximo-distalachse, und die Medullarplatte des Embryo ist eben-
falls im rechten Winkel gegen ihn abgeknickt. Die Lánge der
Medullarplatte betrágt 550 p; davon werden die caudalsten 200 p
vom Primitivstreifen durchzogen. Die groBte Breite der Me-
dullarplatte ist 200 p.
Der Amnionverbindungskanal des E. 6 geht 250 — 300 p seit-
lich vom vorigen ab; er ist ebenso breit wie jener, aber etwas
abgeplattet. Er láuft anfangs in einem etwas spitzeren Winkel
zur proximo-distalen Achse der ganzen Keimblase, biegt dann
aber um und verláuft in der llichtung der Medullarplatte weiter,
bis er ohne Grenze in das eigentliche Amnion iibergeht. Die
Ventralseite dieses Teils des Amnionverbindungskanals ist da-
durcli kenntlich, daB sie durch ein nur 15 p holies Epithel ge-
bildet wird, wáhrend das die Medullarplatte bildende 40 p hoch
ist. Die Medullarplatte ist nur 380 p lang, wovon 180 p vom
Primitivstreifen durchzogen werden, und an der breitesten Stelle
etwa 200 p breit.
Der Amnionverbindungskanal des E. 8 geht nur etwa
70 — 80 p von dem des E. 7 entfernt von der gemeinsamen
Amnionhohle ab, wird von ihm aber durch die bereits erwáhnte
tiefe Furche getrennt. Er ist noch kürzer ais der des E. 6,
150 p breit, aber dorso-ventral abgeplattet, und trifft den Embryo
am Vorderende nicht dorsal, sondern seitlich. Die Medullar-
platte ist etwa 500 p lang und 250 p breit; der Anfang des Pri-
mitivstreifens ist nicht feststellbar. Der Embryo liegt etwas
schief mit bezug auf die Proximo-distalachse.
Der Embryo 5 besitzt einen 400 p langen und nicht über
70 p weiten Amnionverbindungskanal, ist also in dieser Be-
ziehung weiter entwickelt ais alie Übrigen. Zwischen seiner
Abgangsstelle und der des E. 8 aus der gemeinsamen Amnion-
hohle liegt ein Zwischenraum von etwa 150 p. Bei diesem
Embryo bildet die Langsachse des individuellen Amnion und die
des Amnionverbindungsknanals eine gerade Linie, die mit der
Proximo-distalachse der Keimblase ziemlich genau parallel ver-
láuft. Die Medullarplatte ist 500 p lang, wovon 180 p auf den
Primitivstreifen entfallen, und 200 p breit.
Der Amnionverbindungskanal des E. 4 geht nicht direct
von der gemeinsamen Amnionhohle aus, sondern von ihrem
oben beschriebenen Anhang, von dem er sich trennt, etwa 150 p
ehe dieser in die Hohle iibergeht. Der Amnionverbindungskanal
* E hier und spater ----- Embryo.
37
geht senkrecht zur Achse des Anhangs ab und ist fast 400 ja
lang. Er ist in proximo-distaler Richtung über 100 p liocli,
aber normal dazu abgeplattet. Die Achse der Medullarplatte
steht wieder senkrecht zu der des Verbindungskanals. Ihre ge-
samte Lange ist 450 p, ihre Breite 250 p; dabei ist ihr groBter
caudaler Abschnitt in eigentümlicher Weise um 180 0 um ihre
Cranio-caudallinie ais Achse gedreht. Der Primitivstreifen ist
150 p lang.
Die Embryonen 1, 2 und 3 stülpen sich vom Proximalende
des Anhangs der gemeinsamen Amnionhohle aus. Sie haben
alie noch keine deutlich abgesetzten Amnionverbindungskanále
gebildet, sondern ihre Amnia setzen sich direct, ohne Ein-
schnürung in das Lumen des Anhangs fort. E. 3 besitzt dabei
gegenüber den beiden andera noch insofera eine gewisse Selb-
stándigkeit, ais zwischen seiner Abgangsstelle und der des E. 2
ein groBerer Zwischenraum (ca. 100 p) liegt. Seine Me-
dullarplatte beginnt 200 p proximalwárts von der des Amnion-
verbindungskanals von E. 4, und 600 p proximal vom Beginn
des Anhangs. Sie ist 380 p lang und bis 250 p breit und wird
auf einer Strecke von 170 p vom Primitivstreifen durchzogen.
Die Embryonen 1 und 2 liegen dicht neben einander;
zwischen ihren Abgangsstellen liegt ein Zwischenraum von lióch-
stens 70 p. Der Embryo 1 ist gróBer ais 2. Seine Medullar-
platte ist 450 p lang und bis 200 p breit ; sie reicht distal noch
auf eine Strecke von 150 p in die Hohle des Anhangs der
gemeinsamen Amnionhohle vor, sodaB also der Embryo noch
nicht ganz aus diesem Anhang ausgestülpt ist. Dalier kann ein
Amnionverbindungskanal noch nicht vorhanden sein. Die Me-
dullarplatte ist trotzdem von mehr ais mittlerer GroBe, und der
Primitivstreifen 200 p lang.
Der Embryo 2 ist weitaus am kleinsten. Die Totallánge sei-
ner Medullarplatte betragt nur ca. 270 p, wovon 150 p auf den
Primitivstreifen entfallen. Die Breite der Medullarplatte ist 150 p.
Ein Amnionverbindungskanal ist nicht entwickelt, und die Am-
nionhohle geht ohne Grenze in den Anhang über. Jedoch ragt
die Medullarplatte kaum in ihn hinein, sodaB die Ausstülpung
des Embryo also, trotz seiner Kleinheit, weiter fortgeschritten
ist, ais bei E. 1.
Die Mulita ist grade infolge der groBen Anzahl ihrer Em-
bryonen ein besonders günstiges Object, um über die Variabilitat
eineiiger Viellinge Studien anzustellen. In meiner ersten Arbeit
habe ich betont, daB alie Embryonen derselben Keimblase ein-
ander sehr áhnlich sind. Dies ist, wie die folgende genauere Unter-
38
suchung ergeben wird, nur bei einigen Iveiniblasen in sehr weit-
geliendem MaBe der Fall, wahrend bei anderen die Unterschiede
zwischen den Einzelembryonen wesentlich groBer sind. Ich liabe
daher bei alien Keimscheiben, so weit ais móglich, eine Anzahl
MaBe genommen. Bei den jungen Embryonen dieses Stadiums
sind die Lange der Medullarplatte und des Primitivstreifens
die einzigen einigermaBen sicher bestimmbaren Werte; ich stelle
sie daher unten tabellarisch zusammen. Soweit dies angangig,
habe ich auch bei alien Keimblasen für jedes MaB ein Mittel
aus alien Embryonen berechnet. Es ist klar, daB dieser Mittel-
wert zurn Vergleich mit demselben MaB bei andern Keimblasen
wertvoller ist, ais das MaB irgend cines Einzelembryos.
Vergleicht man zunachst die Medullarplattcnlangen der Em-
bryonen 1, 2 und 3; 2 und 4; 3 und 6, und berücksichtigt man
die Art, wie die Amnionverbindungskanále dieser Embryonen
mit der gemeinsamen Amnionhohle zusammenhangen, so ergibt
sich, daB Embryonen, welclie sicli dicht neben einander aus der
gemeinsamen Amnionhohle, oder aus einem gemeinsamen An-
fangsstück ausgestülpt haben (z. B. 1, 2 und 3), keineswegs in
der Ausbildung und GroBe sich ahnlicher sein müssen, ais solclie,
die an ganz verschiedenen Stellen der gemeinsamen Amnionhohle
entstanden sind und sich nicht aus einem gemeinsamen Anfangs-
stück gebildet haben. (z. B. 3 und 6.)
In Bezug auf die Variabilitat der einzelnen Iiegionen der
Embryonen ergibt sich, daB diojenige der Primitivstreifenlange
geringer ist, ais die der Lánge der ganzen Medullarplatte, daB
also der cranial vom Streifen gelegene Teil der Platte am
stárksten variiert.
Was den Grad der erlangten Selbstándigkeit der individuellen
Amnia von der gemeinsamen Amnionhohle anlangt, wiirde ich
die Embryonen folgenderinaBen ordnen: 5 — 4 — 0 — 7 und 8—3 —
2—1—9.
Die Embryonen liegen in ihrer ganzen Ausdehnung auf dem
Entoderm; die Anheftungszone des letzteren am Trophoderm
wird von ihren Caudalenden niemals erreicht. Záhlt man von
dem Ende der Embryonen aus die Schnitte, bis in der ent-
sprechenden Zone auf einem Schnitt das Trophoderm erscheint,
39
so erhalt man folgende Werte für die Entfernung der Caudal-
enden dcr Embryonen vom Trophoderm: Eür E. 8: 450 p; für
E. 7: 200—250 p; für E. 6: 200—250 p; füi E. 5: 250—300 p; für
E. 4: 200 p; für E. 3: 250—300 p; für E. 2: 350—400 p; für E. 1:
200—250 p.
Das Mesoderm bildeí wie beim vorigen Stadium einen
groBen einheitlichen Sack, der sich zwiscben der Ectoplacentar-
platte und der gemeinsamen Amnionhohle ausdehnt und sich
seitlich dem Entoderm und den Embryonalanlagen anlegt. Das
Mesoderm ist im Wesentlichen eine einschichtige Membran; nur
die Teile, die dem Trophoderm anliegen, werden oft dadurch
mehrschichtig, daB sie kleine Hohlungen umschlieBen; doch sind
auch groBe die Ectoplacentarplatte begrenzende Flachen deutlich
einschichtig. — Die DottersackgefáBnetze sind noch nicht an-
gelegt. — Beim Auftreten der embryonalen Blindsacke teilt sich
das Mesoderm jedesmal, indem ein Blatt dorsal die Wand des
Amnion umzieht, also zur Amnionsomatopleura wird, wáhrend ein
zweites Blatt sich zwischen Medullarplatte und Entoderm aus-
dehnt. Im Caudalteil der Medullarplatte bildet es dadurch, daB
es in der Mittellinie in das Ectoderm übergeht, den Primitiv-
streifen, über dem eine Primitivrinne nicht überall deutlich ist.
Das Ectoderm ist rechts und links vom Primitivstreifen fast
immer durehrissen, wolil bei der Conservierung. In welcher
W eise der Primitivstreifen zu kleuten ist, ob in ihm vom Ectoderm
aus sich Mesoderm bildet, das nach auBen vorwáchst und sich
dann mit dem extraembryonalen bereits vorhandenen vereinigt,
oder ob letzteres bis zur Mittellinie vorwáchst und dadurch, daB
es sich mit dem Ectoderm vereinigt, den Primitivstreifen bildet,
kann ich nicht entscheiden. Vor dem Primitivstreifen liegt das
Mesoderm immer noch ais eine dünne Lamelle unter der Me-
dullarplatte; erst auf den cranialsten Schnitten durch die Platte,
bei ihrem Übergang in die Ventralwand des Amnionverbindungs-
kanals, reiclit das Mesoderm nicht mehr darunter, sondern zieht
sich seitlich zurück. Solange das Mesoderm unter der Medullar-
platte vorhanden ist, auch neben dem Primitivstreifen, liegt es
stets dicht dem Entoderm an, indeB das Ectoderm stark von
ihm abgehoben erscheint, sodaB zwischen beiden ein breiter
Spaltraum entsteht. Ein Übergang von Ento- in Mesoderm ist
trotzdem nicht feststellbar. Eine Aufspaltung des Mesoderms in
eine intraembryonale Somato- und Splanchn opleura fehlt noch
ganz.
Wie bei der vorigen Keimblase geht der distale Teil des
Exocol in weite Blindsacke über, die die gemeinsame Amnion-
40
liohle von den Seiten umgreifen, und bis an den distalen Pol
heranreichen, wo sie blind enden. Die Blindsácke beginnen an
der Abgangsstelle der Amnionverbindungskanále von der ge-
meinsamen Amnionhohle. Wenn man also distal davon einen
Schnitt durch die Keimblase führen würde, so würde man die
gemeinsame Amnionhohle nicht von einem einheitlichen groBen
Colom, sondern von einer Anzalil Colomsacken (in unserer
Blase 5) umgeben sellen, die von verschiedener GroBe, in ra-
diárer Richtung abgeplattet sind, und deren benachbarte Wánde
dicht aneinander liegen. Die Óffnungen der Blindsácke in das
einheitliche Exocol liegen je zwischen den Abgangsstellen von
zwei benaclibarten Amnionverbindungskanálen, resp. zwischen
einer solchen und der des Anhangs der gemeinsamen Amnion-
hohle. Es findet sich also eine solche weite Óffnung:
1. zwischen der Basis des Anhangs der gemeinsamen Amnion-
hohle und der des Amnionverbindungskanals 5,
2. zwischen dem Abgang der Amnionverbindungskanále 5 u. 8,
3- „ „ „ „ „ 8 u. 7,
4- ,, ,, ,, „ ,, 7 u. 6,
5. ,, „ „ ,, des Amnionverbindungskanals 6
und der Basis des Anhangs.
Die Blindsácke kommen dadurch zustande, daB, wie oben
bemerkt, unter dem Cranialende der Medullarplatten das Me-
soderm nach links und rechts auseinanderweicht, und daB es
weiter distal, auch nachdem der Embryo verschwunden ist, nicht
mehr zur Vereinigung der rechts und links gelegenen Mesoderm-
partien kommt. — Durch den Abgang der nicht direct von der
gemeinsamen Amnionhohle entspringenden Embryonen 1 — 4
kommt keine Bildung von Blindsácken des Exocol zustande.
Keimblase 10Í). (Textfig. 12 — 18).
(Conserviert am 8. G. 1908 in Pikrinsublimat.)
Die Keimblase würde mit den Partien des Uterus, an denen
sie festgeheftet war, conserviert und geschnitten. Im Ganzen ist
sie auf 340 Querschnitten getroffen; doch felilen einige Schnitte
am distalen Ende, sodaB man die Lánge der Blase auf etwa
350 Schnitte a 15 p = 5,2 — 5,3 mm schátzen muB. Diese Blase
ist also wesentlich groBer ais die vorige.
Die gemeinsame Amnionhohle (Textfig. 12) beginnt auf dem
10. der vorhandenen Schnitte. Ihr groBter Querdurchmesser auf
dem Schnitt ist 500 p, der senkrecht dazu stehende 200 p; sie
findet sich im Ganzen auf 87 Schnitten; ilire Lánge betrágt also
1,3 mm. Das Volumen der Hohle ist also wesentlich (ca. 10 mal)
41
gróJBer ais beim vorigen Embryo. — Icli will nuil die Einzel-
embryonen besclireiben und die Art, wie sie mit der gemein-
samen Amnionliohle verbunden sind.
Embryo 1 : Die Medullarplatte dieses Embryo beginnt
(Textfig. 13 — 15) 800 p vom distalen Pol der gemeinsamen Am-
nionhohle und ist 850 p lang, wobei die letzten 450 p vom Pri-
mitivstreifen durchzogen werden, über dem eine deutliche Pri-
mitivrinne liegt. Vor der Primitivstreifenregion ist die Medullar-
platte dick (45 |x) und erscheint auf dem Quersclinitt U-formig
zusammengedrückt, derart, daB die Óffnung des U ventral, die
convexe Seite dorsal sieht. In dem Gebiete der caudalen Halfte
des Primitivstreifens wird die Medullarplatte allmáhlicli schma-
ler, und am Ende des Streifens ist sie hochstens nocli 60 p breit.
Die Amnionliohle des Embryo communiciert durch einen sehr
kurzen (50 p langen), aber 200 p weiten Kanal mit der gemein-
samen Amnionliohle. Der Kanal steht zur Lángsachse des em-
bryonalen Amnion ziemlich genau senkrecht; er geht von der
Dorsalseite desselben an seinem vordersten Ende ab, wobei vom
Cranialende der Medullarplatte noch etwa 120 p unter der Óff-
nung des Kanals liegen. Im groJSen und ganzen ahnelt die Ver-
bindung des Embryo mit der gemeinsamen Amnionliohle der des
Embryo 7 bei Keimblase 46. Das caudale Ende der Amnion-
hóhle liegt 50 — 60 p caudal vom Ende der Medullarplatte und
des Primitivstreifens; dies ist die erste Anlage des spateren
caudalen Amnionblindsacks. 70 p weiter caudal weist auch in
der Structur des Mesoderms nichts mehr auf das Vorhandensein
des Embryo hin.
Embryo 2 (Textfig. 14 — 17): Die Medullarplatte beginnt
1,23 mm nach Beginn der gemeinsamen Amnionliohle. Sie ist
780 p lang, wovon 380 p vorn Primitivstreifen durchzogen wer-
den. Vor dem Primitivstreifen ist die Medullarplatte glatt; über
ihm liegt dagegen eine bis 50 p tiefe und 5 p weite Rinne, die
dadurch zustande kommt, daB die rechte und linke Seite der
Medullarplatte Uformig zusammengeklappt ist, und zwar so, daB
die Offnung des U nach der Dorsalseite schaut. Gegen das Ende
des Primitivstreifens wird die Medullarplatte in derselben Weise
wie bei E. 1 und alien andera Embryonen immer schmaler; sie
láuft also caudal in eine Spitze aus. — Der Amnionverbindungs-
kanal geht von einem Teil der gemeinsamen Amnionhóhle aus,
der zum Rest derselben quer gestellt ist und der, nachdem der
Amnionverbindungskanal selbstandig geworden ist, zum gemein-
samen Kanalteil der Embryonen 6 und 7 (en. am. 6, 7) wird. Eine
Trennung dieses Teils von der übrigen Amnionliohle findet je-
42 —
,, 13 ■ 855 ,, ,,
„ 14 = 1395 f,i „ „
„ 15 = 1650 fi „ „
n 16 = 1875 ta „ „
„ 11 — 2010 ¿i „ „
„ 18 - 2305 ¡,.
c. am. c. = geineinsame Amnionhohíe, cavidad amniótica común, en. am. 1 2 3
etc. = Amnionverbiwlungskanále 1 2 3 etc., canales amnióticos 12 3 etc.
ex. — Exocol. E 1 2 3 etc. = Embryo 1 2 3 etc. embrión 1 2 3 etc. Mesoderm
nur auf den beiden ersten Figuren eingetragen. El inesoderma está represen-
tado solamente en las dos primeras figuras.
44
docli erst statt, nachdem der Amnionverbindungskanal (en. am.) 2
sich von ihm emancipiert liat. Der Blindsack, aus dem E. 2 sich
bildet, hat sich also ganz dicht neben dem gemeinsamen Anfangs-
teil der- E. 6 und 7 ausgestülpt. — Der A. V. K.* 2 ist et.wa 150 p
lang. Er tritt am cranialen Ende von der Seite an die embryonale
Amnionhohle heran, würde also darin dem des E. 8 bei Blase 46
ahneln. — Ein caudaler Amnionblindsack ist nicht vorhanden;
das Mesoderm reicht am Caudalende des Amnion noch ca. 70 p
weiter ais das Ectoderm.
1,3 mm nach Beginn der gemeinsamen Amnionhohle und nur
30 — 50 p nach dem Selbstandigwerden des A. V. K. 2 teilt sich
die gemeinsame Amnionhohle in zwei Teile, einen, aus dem
die Blindsacke der Embryonen G und 7 (sielie oben bei E. 2) her-
vorgehen (Textfig. 14) und einen zweiten für E. 3, 4 und 5.
Dieser teilt sich 75 p weiter in zwei Kanále; einer ist der Am-
nionverbindungskanal 5, der andere ein gemeinsames Stück der
A. V. K. 3 und 4, das 50 p weit ist und sich 150 p spáter in diese
beiden Kanale teilt.
Embryo 3 (Textfig. 15—18). Der A. V. K. 3 ist sehr kurz;
sclion nach 50 p (1,57 mm nach Beginn der gemeinsamen Am-
nionhohle) enveitert er sich zum embryonalen Amnion, wobei zu-
gleich die Medullarplatte 3 beginnt. Diese ist 810 p lang, wovon
die caudalen 400 p vom Primitivstreifen durchzogen werden. Wie
bei den andera Embryonen wird die Medullarplatte neben dem
Primitivstreifen schmaler, bis sie fein ausgezogen endet. Die
Medullarplatte erscheint auf alien Schnitten Uformig gefaltet,
wobei die offene Seite dorsal sieht; die entstehende Rinne ist
etwa 50 p tief und 5 — 10 p weit. Daraus folgt, dafi die beim
vorigen Embryo nur über dem Primitivstreifen vorhandene Rinne,
die genau derselben Art ist, kaum eine mit der Primitivstreifen-
bildung, sondern elier mit aufieren Druckwirkungen zusammen-
hangende Erscheinung sein muB. Ein caudaler Amnionblindsack
ist nicht angedeutet, der caudale Umschlag der dorsalen Wand
der Amnionhohle in die ventrale erfolgt einen Schnitt hinter
dem Ende der Medullarplatte; auch an der Ausbildung des
Mesoderms ist 50 p weiter caudal das Vorhandensein des Embryo
nicht mehr erkennbar; ein Wuchern desselben am Ende des Em-
bryo findet also nicht statt.
Embryo 4 (Textfig. 16 — 18): Wáhrend der A. V. K. 3
nach Trennung von dem des E. 4 sehr kurz ist, erweitert sich
dieser letztere erst nach einem Verlauf von 420 p (Textfig. 15
und 16) [1,94 mm nach Beginn der gemeinsamen Amnionhohle]
* A.V. K. = Amnionverbindungskanal.
45
zurrí embryonalen Amnion (Textñg. 17). Der Kanal ist schmal;
sein mittlerer Durchmesser betrágt 10 — 20 ¡a; die Medullarplatte
beginnt mit dem Übergang des K anais in das Amnion; síe ist
eben, nicht gefaltet, bis 120 ¡a breit und im Mittel 40 ja dick.
Ilire Lánge betrágt 900 ja, wovon 860 ¡a vom Primitivstreifen
durchzogen werden. Über diesem liegt eine seichte Primitivrinne.
Ein caudaler Amnionblindsack ist ebenso wenig vorhanden, wie
eíne Wucherung des Mesoderms am Caudalende des Embryo.
Embryo 5 (Textñg. 16 — 18): Nach Trennung von dem
gemeinsamen A. V. K. 3 und 4 ist der des E. 5 noch 500 ja weit
zu verfolgen; er ist also selir lang. Die Medullarplatte beginnt,
sobald er sich zur embryonalen Amnionhohle erweitert (1,87 mm
nacli Beginn der gemeinsamen Amnionhohle). Aufíer in i bren
vordersten Partien ist sie ebenso Uformig gefaltet . wie die des
E. 3. Sie ist 680 ja lang, wovon 400 ¡a auf den Primitivstreifen
entí alien. Ein caudaler Amnionblindsack ist nicht entwickelt.
Nach Trennung der gemeinsamen Amnionhohle in die beiden
primaren Kanále für die Embryonen 3, 4, 5 und für 6, 7, ist
l^tzterer 250 ja weit ais einheitlicher Kanal verfolgbar; dann teilt
er sich (1,55 mm nach Beginn der gemeinsamen Amnionhohle)
in dio beiden Kanále für E. 6 und E. 7.
Embryo 6 (Textñg. 18): Der A. V. K. 6 ist 630 ¡a lang; er
geht 2,18 mm nach Beginn der geni. Amnionhohle in das Amnion
über, wobei zugleich die Medullarplatte beginnt. Diese ist nicht
gefaltet, im Máximum 160 ja breit und etwa 30 ¡a dick. Ihre
Lánge betrágt 820 ja, wovon 300 ¡a auf den Primitivstreifen kom-
men, über dem eine seichte Primitivrinne liegt. — Ein caudaler
Amnionblindsack ist nicht angedeutet.
Embryo 7 (Textñg. 18): Sein A. V. K. ist 700 |i lang;
die Medullarplatte begitínt 2,25 mm nach Beginn der gerxi. Amnion-
hohle: sie ist auf 36 Schnitten nachweisbar, doch ist ihre Lánge
wesentlich groBer, da sie sehr schief getroffen ist.
Die umseitige Tabelle solí einen Überblick geben über die
Art des Zusammenhangs der Embryonen mit der gem. Amnion-
hohle, sowie über die Hauptmasse.
Aus der Tabelle ergibt sich folgendes:
Die A. V. K. der einzelnen Embryonen sind sehr verschieden
lang.
Die Variationsbreite der ganzen Medullarplattenlánge ist
nicht so groB wie bei der vorigen Keimblase; wáhrend dort
das Verháltnis des kleinsten zum groBten Embryo fast 1 : 2 war,
ist es hier nur 13 : 15. Die absoluten Lángen der Medullarplatten
sind bei dieser Keimblase im Mittel doppelt so groB wie bei der
46
') Die Zahlen linter a, b, c der ersten Linie bedeuten den Anfang der
in der zweiten Linie ebenso bezeichneten Abschnitte der Amnionverbindungs-
kanale.
vo rigen. Dio Variabilitíit der Primitivstreifenlange ist hei den
Embryonen beider Blasen dieselbe; die kleinste verhált sich zur
groBten wie 3 : 4. Eine Correlation zwischen Primitivstreifen-
lange und Gesamtlánge der Medullarplatte besteht nicht.
In Bezug auf die Art des Zusammenhangs der Embryonen
mit der gemeinsamen Amnionhohle ist sicher, daB E. 1 eine
directe Ausstülpung derselben ist; ebenso E. 2, wenn sebón die ser
vielleicht ganz an der Basis nocli mit dem Blindsac.k zusammen-
hángt, in den die Amnionboblen 3, 4, 5 scblieBlicb übergeben.
Dieser gemeinsame Blindsack der Embryonen 3, 4, 5 ist sebr
seicht ; aus ihm gelit direct der A. V. Iv. 5 hervor, indeB die
beideri andera noch ein gemeinsames Anfangsstück besitzen.
Wie bei den Embryonen 3, 4, 5 gehen auch die A. V. K. 6 und 7
von einem gemeinsamen Anfangsstück ab, das aber keine seicbte
Aussackung, sondern lang und schlaucliformig ist.
Das Entoderm wird überall durcb ein etwa 8 p diclces Epithel
gebildet; seine Structur wird durch die darüber liegende Me-
dullarplatte nicht beeinfluBt, sodaB embryonale und extra-
embryonale Teile nicht unterseheidbar sind.
Wie bei Keimblase 4G bildet das Mesoderm proximal ein ein-
heitliches gemeinsames Exoeol, das distal in G verschieden groBe
Blindsacke übergeht, die zwischen dem Entoderm und der ge-
meinsamen Amnionhohle sich ausdelmen. (Sie sind auf Textfig. 13
eingezeichnet.) Wie bei 46 hat man sich diese Blindsacke da-
durch entstanden zu denken, daB die A. V. K. (oder die gemein-
47
samen Kanále, in die sie übergehen) und die gemeinsame Am-
nionhóhle ais Hemmnis für die Ausdehnung des ursprünglich
proximal gelegenen einheitlichen Exocols wirkten. Man erliált
von dem Vorgang wohl eine annáhernd richtige Vorstellung,
wenn man sicli das Entoderm und das ganze Ectoderm ais starre
Kórper denkt, und das Mesoderm ais eine elastisclie Blase, die
sicli proximal in der bei 148 für das Exocol angegebenen Lage
befindet und nun aufgeblasen wird. Es werden dabei distal von
den A. V. K. keine einheitliclic Hóhle, sondern getrennte Blind-
sacke entstehen. — Über die Eorm des embrvonalen Mesoderms
kann ich niclits genaues aussagen, da weder die Schnittrichtung
noch die Farbung liierzu günstig genug sind. — Die trophobla-
stischen Teile der Keimblase stimmen durchaus mit denen von
Keimblase 46 in ihrer Structur überein, docli ist die Trophoderm-
platte nicht in das Exocol eingestülpt, und da diese Keimblase
nichc von der Uteruswand gelost ist, lialte ich ihre Lage hier
für normal. Ob die bei 46 und 177 vorkommende Einstülpung
der Platte in das Exocol ebenfalls normal ist oder erst durch
die Fixierung zustande gekommen, kann nicht leicht entschieden
werden. Von der proximalen Seite dringen fast überall Teile der
Uterusschleimliaut, insbesondere Drüsengruppen, zottenformig in
die Trophodermhohle vor, in derselben Art wie bei 148, nur in
sehr viel groBerer Menge. Wie dort sind sie gegen die Hohle
zu anscheinend irnmer von Trophodermgewebe überzogen, wah-
rend unter diesem ein Uterusepithel nicht vorhanden ist.
Keimblase 178. (Textfigur 19 — 26).
(Conserviert ara 7. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Diese Keimblase wurde mit den sie umgebenden Uterus-
teilen in tolo conserviert und geschnitten. In proximo-distaler
Richtung ist sie 4,2 mm lang (280 Schnitte á 15 p), also uin ca.
1/5 kürzer ais die vorige. — Ich will nur die Verlialtnisse des
Ectoderms beschreiben und auf die übrigen Teile nicht eingehen,
da die Blase im Wesentliclien glcich weit entwickelt ist wie die
vorige, aber wcniger günstig gcfarbt.
Die gemeinsame Amnionhohle ist anfangs mehr oder wcniger
oval (Textfig. 19), wobei sie 400—500 p groBten und 300 p
Querdurclnnesser auf dem Schnitt hat; spáter ist sie mehr zu-
sammengedrückt und von ganz unregelmáfiiger Form. In
645 — 975 p Entfernung von ihrem Distalende an gerechnet (also
auf eine Lange von 330 p) ist eine Stelle der Wand der Amnion-
hohlc bis auf 50 p verdickt, wobei sie ganz das Aussehen einer
Medullarplatte annimmt. (Textfig. 20 und 21.) Ein Primitiv-
48
49
Textfig. 19 = 285 fi vom Distalpol del polo distal
„ 20 = 705 tu „ „
„ 21 = 1050 „
■» 22 = 1335 ,« „ jf
„ 23 = 2115 F
„ 24 = 2655 p
„ 25 - 8285 ,,
„ 26 — 8540 n _ _ „
Das Mesoderm ist nicht eingetragen. El mesoderma no está representado,
c. am. c. — gemeinsame Amnionhohle, cavidad amniótica común,
en. am. — Amnionverbindungskanal, canal amniótico, .E = Embryo.
Rev. Museo La Plata — T. XXL
4
50
streifen ist daran niclit erkennbar. Ich halte diese melir oder
weniger ovale Verdickung für einen zurückgebliebenen Embryo
(E. 1), der kein eigenes Amnion entwickelt hat, also mit E. 9
bei Keimblase 46 vergleichbar ist. — Da er im Vergleich zu
den übrigen Embryonen, sowohl in der GroBe, ais auch im Bau
sehr stark zurückgeblieben ist, glaube ich nicht, daB sicli aus
ihm noch ein normaler Embryo hátte entwickeln konnen. Sebón
auf denselben Schnitten beginnt sich das Amnion des ersten
gut ausgebildeten Embryo (E. 2) allmáhlig selbstándig zu machen
(Vergl. Textfig. 21 und 22), bis es sich 1 mm vom distalen Pol
der gemeinsamen Amnionhohle vollkommen von dieser getrennt
hat. Nun wird die gemeinsame Amnionhohle ganz allmáhlig
schmaler, wird also zu einem Blindsack oder Anhang, áhnlicli
demjenigen, aus dem sich bei 46 die Embryonalanlagen 1 — -4 aus-
stiilpen. Von diesem Teil der gem. A. H.* (Textfig. 22) gehen die
Embryonen 3, 4, 5 ab, und zuletzt endet er, indem er sich in die
Amnia 6 und 7 teilt. (Vergl. Textfig. 24 und 25.) Diese Teilungs-
stelle, die also das proximale Ende der gem. A. H. darstellt,
liegt 3,14 mm von ihrern Beginn entlernt; der Anhang der gem.
A. H. ist also weit ausgezogen.
Die Amnionhohle des Embryo 2 (Textfig. 22 und 23) ist
von 1—2,33 mm vom Distalpol der gem. A. H. gerechnet selb-
stándig. An ihrern distalen Ende geht sie, ohne einen deutlichen
Amnionverbindungskanal zu entwickeln, mit weiter Offnung in
die gem. A. H. über, wobei an dem áuíieren Blatt (das distal
zur Medullarplatte wird), cine scharfe Grenze zwischen em-
bryonalem und gemeinsamem Amnion nicht erkennbar ist,
wáhrend das innere Blatt (die dorsale Wand des embryonalen
Amnion) scharf gegen die proximale Wand der gemeinsamen
Hóhle abgeknickt ist. Die Medullarplatte des E. 2 beginnt erst
90 p proximal vom Übergang der embryonalen in die gem. A. H.;
sie ist 900 p lang, stark gefaltet und bis etwa 250 p breit; die
letzten 300 p werden von dem Primitivstreifen mit deutlicher
darüberliegender Primitivrinne durchzogen. Neben dem Primi-
tivstreifen wird die Medullarplatte immer schmaler und dünner,
bis sie schlieBlich in eine Spitze ausgezogen endet. Wáhrend
bei der vorigen Keimblase das Caudalende der Medullarplatte so
weit trophodermwárts reichte, ais das der individuellen Amnion-
hohle, ist das bei diesem Embryo nicht melir der Fall, sondern
das Amnion setzt sich caudal noch auf eine Lánge von 330 p
fort, ehe es blind endigt. Hiervon werden die ersten 180 p in
der Mittellinie noch vom Primitivstreifen durchzogen, der also
* geni. A. II. gemeinsame Amnionhohle.
51
eine ganze Lánge von 480 p hat und sich hier zum ersten Male
weiter caudal erstreckt, ais die Medullarplatte. Auf dem Sclmitt
hat dieser Teil des Amnion im Wesentlichen die Form eines
gleichschenkligen Dreiecks mit ventral gerichteter abgeplatteter .
Spitze, die durcli den Primitivstreifen eingenomraen wird und
dorsal gerichteter Basis. Am Ende des Primitivstreifens wird
der Querschnitt durch die Amnionhohle immer kleiner, und zwi-
schen Ectoderm und Entoderm dringt eine lockere Mesoderm-
masse vor. Dieser Teil des Amnion bildet den „caudalen Amnion-
blindsack“, der sich also vom Entoderm entfernt und, vom Me-
soderm umgeben, ins Exocol vorragt. Das Mesoderm des cau-
dalen Amnionblindsacks setzt sich vom Ende des Ectoderms an
noch 220 p weit ais knollenformige Masse fort; erst dann ist
niclits mehr vom Vorhandensein des Embryos zu erkennen. Oh
eine entodermale Allantois angelegt ist, ist niclit sicher. Die
Abgangsstelle des Á. V. K.* von E. 2 von der gem. A. II. liegt
E. 1 diametral gegenüber.
Embryo 3 (Textfig. 24 — 26): 1,35 mm vom distalen Pol
der gem. A. H. geht ein enger Ranal von ihr ab, der A. V. K. 3.
Er ist meist, weniger ais 30 p im Lichten und sehr lang, da er
sich erst nach 900 p allmálilig zur Amnionhohle des E. 3 er-
weitert. Die Medullarplatte beginnt erst 350 p spáter (2,6 mm
vom distalen Pol der gem. A. H.). Sie ist bis 230 p breit,
50 p dick und nicht gefaltet; 420 p spáter tritt der Primitiv-
streifen auf. Die Medullarplatte ist im Ganzen 650 p lang; sie
endet nicht so spitz ausgezogen, wie beim vorigen Embryo, son-
dern ist bei ihrem Ende noch 150 p breit. Nur solange die Me-
dullarplatte vorhanden ist, liegt über dem Primitivstreifen eine
Rinne; sobald das Ectoderm dünn wird, verschwindet sie. Das
Ende des Streifens liegt 140 p weiter caudal; er ist also 360 p
lang. Der caudale Amnionblindsack reicht noch 75 p weiter,
und darauf folgt der 150 p lange Mesodermzapfen ais Fort-
setzung des Mesoderms des caudalen Amnionblindsacks. Eine
entodermale Allantois ist nicht mit Sicherheit erkennbar.
Embryo 4 (Textfig. 26): Der A. V. K. dieses Embryo
trennl sich 1,77 mm vom distalen Pol der gem. A. II. von ihr.
Er ist ein ebenso dünner Ranal wie der des vorigen Embryo und
geht erst nach einem Verlauf von 1,2 mm in das embrvonale
Amnion über. Die Medullarplatte beginnt 3,4 mm vom Beginn
der gem. A. H.; sie ist 550 p lang, V-formig zusammengebogen,
und hátte, wenn ausgebreitet gedacht, über 300 p Breite. Die
letzten 150 p werden von Primitivstreifen durchzogen, der noch
* A. V. K. = Amnion verbindungskanal.
4*
52
100 p iiber das Caudalende der Platte hinausreicht. Der caudale
Amnionblindsack ist dann nocli auf einer Lange von 150 p zu ver-
folgen. Das Mesoderm ist an seinem Ende nur sehr scliwach
entwickelt und reicht kaum 50 p weiter trophodermwárts. Eine
entodermale Allantois ist nicht vorhanden.
Ernbryo 5 (Textfig. 23 und 24): 2,01 mm nach Beginn
der gem. A. H. trennt sich von ihr das Amnion dieses Em-
bryo, das in derselben Art wie das von E. 2 breit mit ihr ver-
bunden ist, ohne daB ein Teil existierte, den man ais Verbin-
dungskanal bezeichnen konnte. Bereits 60 jo. spater beginnt darin
die Medullarplatte, die nur 250 p breit und 600 p lang ist; hier-
von wird die caudale Halfte vom Primitivstreifen durclizogen,
der noch 100 p weiter caudal reicht. Darauf setzt sich der cau-
dale Amnionblindsack auf weitere 130 p Lange fort. Die Me-
dullarplatte endet caudal relativ breit, nicht in eine scharfe
Spitze ausgezogen. Hinter dem Ende des embryonalen Ectoderm
findet sich noch ein 150 p langer Mesodermstreifen, der seiner
Ausbildung nach zum Embryo gerechnet werden muB. Eine
entodermale Allantois ist nicht vorhanden.
Embryo 6 (Textfig. 25 und 26): Die Aufspaltung des ge-
meinsamen Amnionkanals 6, 7 in die beiden Amnia 6 und 7 findet
3,15 mm von ihrem distalen Pol entfernt statt. Das Amnion des E. 6
bildet keinen eigentlichen Verbindungskanal; es ist vonAnfang an
weit, und schon 90 p nach der Trennung beginnt in ihm die
Medullarplatte deutlich zu werden. Sio ist flach, iiber 300 p
breit und 540 p lang; hiervon liegen die vorderen 315 p vor
dem Primitivstreifen, iiber dem eine Itinne nicht vorhanden ist.
Das Caudalende des Streifens hiBt sich nicht genau feststellen;
dócil liegt es sicher hinter dem Ende der Platte. Das Ende des
caudalen Amnionblindsacks liegt 3,87 mm vom distalen Pol der
gem. A. H. entfernt; am Mesoderm ist nur noch auf wenigen
Sclmitten das Vorhandensein des Embryo angedeutet.
Embryo 7 (Textfig. 26) : Audi dieser Embryo hángt nicht
durcli einen eigentlichen diinnen A. V. K. mit dem gemeinsamen
Amnionkanal 6,7 zusammen, sondern es liandelt sich melir um einen
weiten Übergang. Die Medullarplatte beginnt erst 3,42 mm vom
Distalpol der gem. A. H. Sie ist über 300 p breit und 600 p lang, wo-
von 330 p vor demAnfang des Primitivstreifens liegen. Hinter dem
Caudalende der Medullarplatte findet sich der Primitivstreifen
nur noch auf einer Lange von ca. 50 p und ein caudaler Amnion-
blindsack fehlt ganz. Das Mesoderm ist noch auf eine Strecke
von weiteren 135 p wulstfórmig ausgebildet.
Der groBeren Übersichtlichkeit halber will ich noch einmal
53
die Hauptmasse der Embryonen in p zusammenstellen und die
mittleren Werte ausrechnen.
a) voin Distalpol der gemeinsamen Amnionhohle.
b) nach Beginn der Medullarplatte.
Überblicken wir die Art der Abspaltung der embryonalen
Blindsacke von der gemeinsamen Amnionhohle, so sehen wir,
daB die Embryonen alie einzeln und durch ziemlicli groBe Zwi-
schenráume von einander getrennt von der gem. A. H. und
von dem langen Blindsack, in den sie übergeht, entspringen. Nur
die Amnionsácke 6 und 7 entspringen diclit nebeneinander. Ein
indirectes Übergehen der A. V. K. in die gem. A. H. durch
Zwischenschaltung gemeinsamer Anfangsteile findet sich nicht,
wenn man nicht den Blindsack, aus dem alie Embryonen aufier
2 und 1 hervorgehen, ais solchen auffassen will. Es dürfen also
hochstens 6 und 7 ais sekundare Ausstülpungen der gem. A. H.
betrachtet werden; alie übrigen haben sich aus ihr direct ge-
bildet, sind also primare Ausstülpungen. Hochst merkwürdig
ist, daB nur die Embryonen 3 und 4 gut entwickelte A. V. K.
besitzen, wahrend die übrigen Amnia durch weite und oft, z. B.
bei 1, 5, 6, sehr kurze Übergangsteile mit der gem. A. H. ver-
bu nden sind. Da ein solches Verhalten sich bei alteren Keim-
blasen nur bei pathologischen Embryonen findet, so glaube ich,
daB auch diese Keimblase nicht normal ist, umsomehr ais die
Embryonen der vorigen Blase, die morphologisch weniger weit
entwickelt waren, alie gut ausgebildete A. V. K. besaBen.
Die Embryonen der Keimblase 178 sind in folgenden zwei
Punkten wcitcr entwickelt ais die vorigen: 1) Der Primitiv-
streifen reiclit caudal (trophodermwarts) weiter ais die Medullar-
platte und 2) der caudale Amnionblindsack ist aufgetreten.
54
Keimblase 177. (Figur 49 — 50.)
(Conserviert ana1 7. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Diese Keimblase ist der Ausbildung aller Embryonen nach
wesentlich álter ais 109 und niclit melar weit von dem folgenden
jüngsten einzeln geschnittenen Embryo entfernt. Über ihre wirk-
liche GroBe kann ich keine Angaben machen, da der ganze Teil,
in dem die gem. Amnionhohle lag, zerstort ist. Vom Cranialende
des ersten Embryo bis zur Grenze zwischen Ento- und Trophoderm
liegt eine Entfernung von 2,3 mm. Die Keimblase ist gut gefárbt
und die Gewebe weisen ein in jeder Hinsicht normales Aus-
sehen auf. Ich werde mich hauptsáchlich darauf beschránken,
eine Beschreibung der Einzelembryonen zu gebcn, dainit die-
selben unter einander verglichen werden konnen, und aufierdem
angeben, wie weit das Cranialende der Medullarplatte von dem
des ersten Embryo entfernt ist, nm so auch über die relativo Lage
der Embryonen wenigstens einigermafien zu orientieren. Über
die Art des Abgangs der Amnionverbindungskanále und ilares
Zusammenhangs untereinander ist an dem vorhandenen Teil der
Keimblase kaum nocla etwas zu erkennen.
Embryo 1 liegt zwischen E. 7 und E. 2. Die Medullar-
platte ist 400 p lang, wobei sie grade bei Beginn des Primitiv-
streifens 250 p breit und 50 p dick ist; caudal wird sie allmahlich
dünn und schmal, bis das Ectoderm etwa neben der Mitte des
Primitivstreifens so dünn ist, daB man von einer Medullarplatte
nicht melar sprechen kann. Der Primitivstreifen beginnt 240 p
nach Beginn der Medullarplatte. Er ist im Ganzen 300 p lang,
seine caudale Halfte liegt also auBerhalb des Bereichs der Platte.
Solange er innerhalb der Platte liegt, ist eine deutliche Primitiv-
rinne über ihm vorhanden. Ana caudalen Ende des Primitiv-
streifens wird das Ectoderm zu einem Rohr, dem caudalen Ain-
nionblindsack, das frei ins Ex ocol vorragt und dabei von einem
Mesodermmantel umgeben wird. Der caudale Aranionblindsack
endet 700 p nach Beginn der Medullarplatte; er ist also im Gan-
zen 160 p lang. Das den caudalen Ananionblindsack umgebende
Mesoderm endet erst 250 p spater, grade über der Ver-
wachsungszone des Tragers mit dem Entoderm. Das Caudalende
des Ectoderm liegt also noch weit vom Trager entfernt.
Das Mesoderm reicht nicht unter das Cranialende der Me-
dullarplatte; etwas vom Vorderrande entfernt, beginnt es auf
der einen Seite gegen die Mitte vorzudringen, wobei es dem
Entoderm eng aufliegt, dagegen vom Ectoderm durch einen deut-
lichen Spaltraum getrennt wird. Erst mit Beginn des Primitiv-
55
streifens niinmt das Mesoderm die ganze Breite unter der Me-
dullarplatte ein. Es ist liier zwei Zeliagen dick, jedoch sind
beide nicht deutlich von einander geschieden, sondern bilden
vielmehr eine einheitliche Platte, in der ein Hohlraum oder eine
Tren nungslinie zwischen beiden Lagen fehlt. Ám Kand der Me-
dullarplatte teilt sich das embryonale Mesoderm in die
Splanchnopleura des Dottersacks und die Somatopleura des Ám-
níon, und verdickt sich an dieser Stelle in Form eines lockeren
Wulstes, wobei sich darin liáufig deutlich abgegrenzte Hohlen
von 10 — 30 p Durchmesser finden. Der morphologische Wert
dieser Hohlen ist zweifelhaft. Wenn am Ende des Primitiv-
streifens das Ectoderm in den caudalen Amnionblindsack über-
geht, bildet das Mesoderm um diesen einen w si ten Mantel, der
verschieden weit, oft bis 60 u davon absteht. Dabei hat es das
Aüssehen einer vielfach gefalteten Membran und nicht das einer
gewuclierten Mesenchymmasse. Es hángt Anfangs, rechts und
links von der Mittellinie, noch breit mit der Splanchnopleura zu-
samrnen ; auf den caudalen Schnitten üegt es frei im Exocol.
Sein caudales Ende reicht noch 250 p weiter trophodermwárts
ais das des ectodermalen caudalen Amnionblindsacks; es líegt
grade über der Ansatzstelle des Trágers an das Entoderm, aber
frei im. Exocol.
Am Entoderm ist bemerkenswert, daB in der Mittellinie,
670 — 700 u vom Anfang der Medullarplatte aus gerechnet, also
130 — 160 p caudal vom Primitivstreifen, die Allantois ais eine
60 p tiefe, an der Mündung etwa 30 p weite Einbuchtung ent-
standen ist. Ihr geschlossenes Ende ist etwas caudal gerichtet,
und sie wáciist in die Mesodermbekleidung des caudalen Amnion-
blindsacks hinein, die rechts und links neben ihr in die
Splanchnlopleura des Dottersacks übergeht. Ihr Entoderm ist ca.
20 p hoch, wenig holier ais das extraembryonale Entoderm (ca.
15 p); die Dicke des embryonalen Entoderm ist wegen des ihm
eng aufliegenden Mesoderm nicht angebbar.
Embryo 2 liegt zwischen E. 1 und E. 3. Die Medullar-
platte des zweiten Embryo beginnt 180 p proximal von der des
ersten. Ihre Breite bei Beginn des Primitivstreifehs ist 250 p,
ihre Dicke auf demselben Schnitt 45—50 p. Ihr Gaudalende ist
in eine feine Spitze ausgezogen, wobei sie allmáhlich dünn wird
und so in das gewohnliche Ectoderm übergeht. Aus den Schnit-
ten berechnet, ergibt sich eine Lánge der Medullarplatte von
420 p; da sie aber in der Anfangsregion des Primitivstreifens
ein wenig gefaltet ist, ist sie in Wirklichkeit etwas lánger.
Der Primitivstreifen reicht caudal noch 90 p über die Medullar-
5G
platte hinaus, and darauf ist das Ectoderm des caudalen Amnion-
blindsacks noch auf 150 p Lánge ais frei ins Exocol vorragendes
Gebilde erkennbar. Sein Ende liegt 150 p vom Entoderm entfernt.
Die entodermale Allantois beginnt 50 p caudal vom Primitiv-
streifenende. Sie bildet ein Sáckchen, das an der Mündung ca.
40 p weit ist (Fig. 50, all); es steigt auf dem ersten Schnitt
senkrecht in dorsaler Richtung auf, dann biegt es caudal um und
ist noch auf 50 p Lange zu verfolgen. Es besteht aus 20 p hohen
Zellen und hat ein kleines aber deutliclies Lumen. Sein Caudal-
ende liegt 120 p vom Entoderm entfernt. Das Mesoderm ist
ganz áhnlich ausgebildet wie beim vorigen Embryo; es felilt
uiiter den ersten 150 p der Medullarplatte; wie bei E. 1 finden
sicli in der Übergangszone des embryonalen in das cxtraem-
bryonale Mesoderm ofters kleinere Hohlen. Um den caudalen
Amnionblindsack bildet das Mesoderm auch hier einen Mantel,
der zunáchst auf der Ventralseite noch jederseits in die Splan-
chnopleura des Dottersacks übergeht, spater, wenn der Blind-
sack sich weiter vom Entoderm entfernt hat, ihn allseitig um-
gibt und frei im Exocol liegt. Das Caudalende des Mesodcrms
liegt 100 p caudal vom Ende des Ectoderms, und wie bei E. 1
iiber der Anheftungszone des Tropho- an das Entoderm.
Embryo 3 liegt zwischen E. 2 und E. 4. Seine Medullar-
plattc beginnt 420 p proximal von derjenigen des E. 1; ihre
Lange ist 470 p. Wie bei alien andera ist ihr Caudalende in eine
Spitze ausgezogen, wobei ihr Epithel allmahlich dünner wird.
Grade vor Beginn des Primitivstreifens ist die Medullarplatte
250 p breit. Von dem Streifen (Fig. 49, pr. st. 3) liegen 220 p
in ihrem Bereich, wahrend er sie caudal noch um etwa 80 p
überragt. Wie bei den andera Embryonen ist über dem Streifen,
solange er im Bereich der Platte liegt, eine tiefe Primitivrinne
vorhanden. Caudal verkleinert sich die Amnionhohle sehr stark,
und der Primitivstreifen bildet ihre schmale Basis, neben welcher
die ectodermale Wand der Amnionhohle direct ansteigt. Ain
Ende des Primitivstreifens setzt sich die Hohle nicht mehr ais
caudaler Amnionblindsack fort, sondern endet ais eine auf der
entodermalen Allantois liegende Zellmasse. Die entodermale Al-
lantois bildet eine kaum 50 p tiefe Einstülpung, die zwischen
50 und 100 p Entfernung vom Primitivstreifen liegt; sie ist
weniger weit entwickelt ais bei den beiden vorigen Embryonen.
Auf den Schnitten vor dem Primitivstreifen liegt das Ecto-
deni Entoderm dicht auf; ob dazwischen das Mesoderm fehlt,
ist nicht ganz sicher. Dieses ist weiter caudal so ausgebildet wie
bei den anderen Embryonen. Da der caudale Amnionblindsack
57
fehlt, bildet sich auch der sonst zapfenformig ins Exocol ragende
ihn umgebende Mesodermmantel niclit aus, sondern das Me-
soderm verstreicht allmáhlig über der Zone, die die Grenze
zwischen Trophoblast und Entoderm bildet. Eine genaue caudale
Grenze ist nicht angebbar.
Embryo 4 liegt zwischen E. 3 und E. 5. Der A. V. K.1)
dieses Embryo trennt sich von dem des folgenden 450 p nacli
Beginn der Medullarplatte des E. 1. Er hangt also mit ihm enger
zusaminen, ais mit den anderen Embryonen. Seine Medullar-
platte (Fig. 49, m. p. 4) beginnt 700 p nach der des E. 1. Sie
ist 420 p lang und am Beginn des Primitivstreifens 200 p breit
und 45 p dick. Vom Priinitivstreifen liegen 210 p im Bereich
der Medullarplatte, und er setzt sich noch 150 p weit caudal
hinter ihr fort. Das Ectoderm endet einen Schnitt (15 p) spater,
dem Entoderm aufliegend. Ein caudaler Amnionblindsack fehlt
also.
Die entodermale Allantois liegt 90 — 100 p vom Caudalehde
des Primitivstreifens entfernt. Sie ist eine kaum 30 p tiefe Ein-
stülpung mit sehr engem Lumen, und noch weniger weit ent-
wickelt ais beim vorigen Embryo. Das Mesoderm ist cbeuso
ausgebildet wie bei jenem; insbesondere fehlt auch infolge des
nicht vorhandenen caudalen Amnionblindsacks der diesen um-
gebende Mesodermmantel.
Embryo 5 liegt zwischen E. 4 und E. 6. Seine Medullar-
platte beginnt 750 p nach der des E. 1; sein A. V. K. ist also
etwas lánger ais der des vorigen. Die Medullarplatte ist 460 p
lang und beim Anfang des Primitivstreifens 230 p breit und
45 p dick; caudal ist sie, wie alie andera, verdünnt und in eine
Spitze ausgezogen. Vom Priinitivstreifen liegen innerhalb des
Bereichs der Platte 200 p, wahrend er sich noch 90 p weit caudal
darüber hinaus fortsetzt. Der caudale Amnionblindsack ist sehr
klein und bildet ein auberlich kaum 30 p dickes und 50 p langes
Rohr.
Die entodermale Allantois ist eine kaum merkbare, da noch
sehr flache trichterformige Einstülpung des Entoderms 100 p
caudal vom Ende des Primitivstreifens. Die Verháltnisse des
embryonalen Mesoderms sind bei diesem Embryo sehr klar, da
er genau quer getroffen ist. Unter den ersten 100 p Lánge der
Medullarplatte findet sich kein Mesoderm, darauf tritt es gleicli
unter der ganzen Breite der Platte auf und geht auf den Seiten
in das extraembryonale über, indem es sich in die Somatoplcura
des Ainnion und die Splanchnopleura des Dottersacks spaltet.
') A. V. K. = Amnionverbindungskanal.
58
Diese vor dem Primitivstreifen liegende Mesodermzone ist etwa
150 jla lang; sie ist vorn dünner, nach hinten zu bis etwa zwei
Zellschichten dick, wobei die beiden Schichten nicht von einander
zu trennen sind, sondern eine einheitliche Masse bilden, die
auBerdem mit dem Entoderm so eng verbunden ist, daü man
nicht überall entscheiden kann, ob eine Zelle zum einen oder
andera Blatt gehort. Dagegen liegt zwischen Ecto- und Me-
soderm stets ein deutlicher Spaltraum. Die ganze Mesoderm-
platte ist im Wesentlichen gleich dick; ein centraler stárker ver-
dickter Teil, den man ais Kopffortsatz bezeichnen konnte, ist
nicht erkennbar. Auch in der Región des Primitivstreifens liegt
das Mesoderm anfangs dicht auf dem Entoderm; erst in der
caudalen Hálfte bildet sich zwischen beiden ein Spaltraum; je
weiter caudal, desto lockerer, „mesenchymáhnlicher“ wird das
Aussehen des Mesoderms. Wie bei den früheren Embryonen
liegen am Übergang des embryonalen in das extraembryonale
Mesoderm oft kleine Hohlen. — Da der caudale Amnionblind-
sack sehr klein ist, so wird auch das ihn umgebende Mesoderm
nicht zu eincin i'rei ins Exocol vorragenden Zapien, sondern
es bleibt mit der Dottcrsackplanchnopleura in Zusammen-
hang und verstreicht nur wenige Schnitte (ca. 50 p) caudal
vom Ectoderm vollstandig. Dieser Punkt liegt noch durchaus
auf dem Dottersack, über 100 p vom Trophoderm entfernt.
Embryo 6 liegt zwischen E. 5 und E. 7. Der A. V. K.
dieses Embryo vereinigt sich 200 p nach Beginn der Medullar-
platte von E. 1 mit dem gemeinsamen Basalst.ück der Amnion-
verbindungskanale 4 und 5; welche Form das den dreien gemein-
same Stück annimmt, ist nicht klar zu erkennen, da es einige
Schnitte weiter zerstort ist. Die Medullarplatte beginnt 900 p
nach Beginn derjenigen des E. 1; die Lánge des A. V. K. ist
also 400 p. Die Medullarplatte ist im Ganzen 510 p lang; ihre
Breitc- grade vor Beginn des Primitivstreifens ist 220 p; ihre
Dickc 45 p. Vom Primitivstreifen fallen 250 p in das Bereich
der Medullarplatte und solange sie vorhanden ist, findet sich
auch eine tiefe Primitivrinne. Caudal von der Platte ist der
Primitivstreifen noch auf 180 p vorhanden. Sobald er verscliwindet,
endet auch das Ectoderm, sodafi ein caudaler Amnionblindsack
fehlt 70 — 100 p vom Primitivstreifenende entfernt findet sich
die entodennale Allantois ais eine seichte, etwas caudal gerich-
tete Ausbuclitung des Dottersacks; sie ist noch schwach, etwa
40 p tief, aber doch wesentlich deutlicher ais bei E. 4 und E. 5.
Die caudale Partie des Amnionmesoderms, in die die Allantois
hinein wachst, dringt pfropfenformig ins Exocol vor, obgleich
59
ein entodermaler caudaler Amnionblindsack nicht vorhanden ist,
und endet noch über dem Entoderm, aber kurz vor dessen Grenze
gegen den Tráger. Im Übrigen ist das Mesoderm áhnlich aus-
gebildet, wie bei den andera Embryonen.
Embryo 7 liegt zwischen E. 6 und E. 1. Über den Zu-
sammenhang des A. V. K. mit dem anderer Embryonen láBt
sich nichts aussagen. Die Medullarplatte des Embryo beginnt
900 p nach der des E. 1 und ist 570 p lang. Ihre Breite grade
vor dem Primitivstreifen betrágt 220 p, ihre Dicke 45 p; ihre
Eorm ist dieselbe wie die der anderen. Vom Primitivstreifen
liegen 260 ¡a im Bereich der Medullarplatte und über dieser
Partie desselben ist eine sehr tiefe Primitivrinne vorhanden.
Caudal von der Medullarplatte liegen 180 p des Streifens. Hinter
dem Primitivstreifen bildet das Entoderm noch einen ca. 60 p
langen caudalen Amnionblindsack, dessen Ende etwa 120 p über
dem Entoderm liegt. Die ihn umgebende Mesodermmasse reicht
noch 100 p weiter und endet bereits über dem Trophoderm lie-
gend. Das embryonale Mesoderm weist gegenüber dem der andera
Embryonen keine Unterschiede auf. Ob eine entodermale Allan-
tois vorhanden ist, kann man nicht feststellen, da sich in dieser
Región eine Falte im Entoderm findet.
Die Amnionverbindungskanale (vergl. Fig. 49 en. am. 6 u. 7)
sind bei alien Embryonen bereits so eng, wie auf spateren
Stadien; ihr innerer Durclimesser ist oft nicht groBer ais
20 — 30 p; auch bildet das Ectoderm streckenweise, wie auch
spater, in der dorsalen Mittellinie eine Falte, die in das Kanal-
lumen vorragt; oft sind es statt der Falte auch nur einige we-
nige Zellen. Die Ectodermzellen der Amnionverbindungskanale
sind mehr odor weniger kubisch, oft auch ctwas lioher. Der dünne
Ectodermschlauch wird exocolwarts von einer flachen einschich-
tigen Mesodermmembran umgeben; dottersackwarts kann das
Ectoderm dem Entoderm direct aufliegen, oder es kann zwischen
beide eine mehr oder weniger dicke Mesodermschicht treten; ja,
es kann dazu kommen, daB der A. V. K. sich weit vom Ento-
derm entfernt und nur noch durcli eine doppelte Mesodermmem-
bran am Dottersack befestigt ist. Das Mesoderm geht natürlich
in alien Fallen in die Splanchnopleura des Dottersacks über.
Die Ectoplacentarplatte ist auBerordentlich stark in das
Exocol eingestülpt, sodaB sie bereits 300 p nach Beginn der
Medullarplatte des E. 1 erscheint; im Verlialtnis zur GroBe der
ganzen Keimblase ist sie sehr umfangreicli, und daher viel star-
leer gefaltet, ais es bei den bisherigen Stadien der Fall war.
Auch engt sie das Exocol so sehr ein, daB die Amnionhohlen
60
der proximalen Embryonen oft durch die Ectoplacentarplatte
etwas abgeplattet erscheinen. Da die proximale Wand der Ecto-
placentarhdhle nicht erhalten ist, kann icli nieht entscheiden,
ob die Einstülpung natürlich ist oder erst künstlich durch den
Druck der Conservierungsflüssig'keit hervorgerufen wurde. Die
Ectoplacentarplatte besteht aus ciner 10—12 p dicken, homo-
genen oder selir fein granulierten Schicht, die gegen das Me-
soderm durch eine scharfe, etwa 2 p dicke Basalmembran abge-
grenzt wird, wáhrend die gegen die Ectoplacentarhohle gelegene
Oberfláche unregelmaBig eingekerbt, oft wie ausgefranst er-
scheint. Zellgrenzen sind darin nicht erkennbar; die groBen
Kerne (10—12 p Durclnnesser) mit einem, selten zwei Nucleolen
liegen oft dicht neben einander; an anderen Stellen kommen
zwischen ihnen kernfreie Strecken von über 150 p Lánge vor,
wobei die Dicke der Platte sich gleichbleibt. Ab und zu finden
sicli im Protoplasma Vacuolen, die meist zu vielen aneinander
gereilit sind, wodurch die ganze Strecke ein schaumiges Aus-
sehen annimmt. Wie bei den früheren Embryonen kommen auch
hier in der Ectoplacentarplatte groBere und kleinere knoten-
fórmige Nester von Zellen vor, deren Kerne eng aneinander
liegen und deren Grenzen nicht erkennbar sind, sodaB sie im
Wesentlichen dasselbe Aussehen liaben, wie der Teil des Tro-
phoderms, durch den die Keimblase mit dem Uterus verbunden
ist. Die Structur der Ectoplacentarplatte ist also in weitgeliender
Weise dieselbe wie bei 46 oder 109; dócil treten die Zellnester
gegen über den membranosen Partien viel starker zurück.
Die Verwachsungszone zwischen Entoderm und Ectoplacen-
tarplatte, von der aus der Umschlag der letzteren in die (abge-
schnittene) proximale Wand der Ectoplacentarhohle und auch
die Verwachsung mit der Ut.eruswand erfolgt, wird durch einen
etwa 150 p langen und 75 p dicken Wulst aus dicht aneinander
liegenden Zellen ohne erkennbare Grenzen gebildet, der relativ
dunkel erscheint. Dies Verhalten stimmt also auch mit dem
der früheren Keimblasen überein.
Das extraembryonale Entoderm ist gegen früher nicht ver-
ándert.
Das extraembryonale Dottersackmesoderm (die extraembryo-
nale Splanchnopleura) ist durchaus eine einschichtige Membran;
dies gilt besonders für die distalen Teile, d. h. diejenigen, die
sich zwischen den Anmionverbindungskanalen ausbreiten. Hier
liegen die Zellen des Mesoderms relativ dicht nebeneinander, wo-
durch die Membran dunkel erscheint. Im proximaleren Teil,
also zwischen den Medullarplatten, und insbesondere caudal von
61
ihnen, wird die Structur des Mesoderms lockerer, und es be-
ginnen kleine Hohlungen in ihm aufzutreten, die meist von
wenigen (2 — 3) Zellen begrenzt werden. Das Mesoderm nimmt
so allmalilich die Structur an, die es unter der Ectoplacentar-
platte hat. Hier ist es zwar eigentlich auch noch eine einschich-
tige Membran, docli liegen ihre Zellen viel weiter auseinander,
wodurch alies heller und lockerer erscheint. Es ist viel starker
gefaltet ais die Ectoplacentarplatte und liegt dieser nie dicht
an, sondern zwischen beiden bleibt stets ein bald groBerer bald
kleinerer Zwischenraum, der ab und zu durch Zellfortsatze oder
Zellen überbrückt wird. Auch kommen liier selir liaufig Hohlen
ira Mesoderm vor, die oft mehr ais 100 p Durclimesser liaben.
Dadurch gewinnt das Mesoderm oft mehr das Aussehen eines
lockeren Gewebes ais einer einfachen Membran. Ob die Hohlen
im Mesoderm irgend welche Beziehungen zur Entstehung von
GefaBen haben, kann ich nicht entscheiden; freie Zellen kommen
in ihrern Lumen nicht vor. — Ich lasse hier, wie bei den früheren
Keimblasen, eine Tabelle folgen, in der die Hauptmasse der Em-
bryonen in Mikren zusammengestellt und aus ihnen das Mittel
bereclmet w orden ist:
a) voiri Beginn der Medullarplatte 1 aus,
b) vom Beginn der Medullarplatte des betreffenden Embryo aus.
Vergleichen wir nun die Embryonen dieser Keimblase mit
den früheren, so ergibt sich sofort, daB sie deutlich weiter ent-
wickelt sind, da alie eine deutliche Allantois gebildet haben, die
den bisherigen Stadien durch wegs fehlte. Auch das dickere Aus-
sehen des extraembryonalen Mesoderms neben den caudalen
Halften der Embryonen und auf der Ectoplacentarplatte sowie
die haufiger in ihm vorkommenden Hohlen sprechen für eine
weiter fortgeschrittene Entwicklung dieser Keimblase. Verglei-
chen wir dagegen die Lángen der Medullarplatten der Em-
G2
bryonen der drei letzten Keimblasen, so ergeben sich folgende
Mittelwerte: für Keimblase 109: 837 p; für 178: 640 p; für 177:
464 ¡a. Also sind sonderbarer Weise die Medid larplatten der áltesten
Iveimblase die kleinsten, die der jüngsten die grofiten. Auf das
Gebict cranial vom Primitivstreifen entfallen bei 109 : 480 p ; bei 178 :
394 (a; bei 177: 255 (a; und auf das von ihm durclizogene Gebiet
bei 109: 357 (a; bei 178: 255 |a; bei 177: 210 |a. Ob die starke
lleduction der Medullarplattenlange bei beiden alteren Stadien
ein in die Entwicklung gehóriger Vorgang ist oder auf indi-
vidueller Variation beruht, ist nicht leicht zu entscheiden. Mir
sclieint letzteres wahrscheinlicher, da auch bei dem spateren Em-
bryo 4 B der vor dem Primitivstreifen liegende Teil der Me-
dullarplatte ebenfalls viel kiirzer ist ais bei den ihm in der
Entwicklung zunáchststehenden Embryonen. Die craniale Partie
der Medullarplatte sclieint demnach iiberhaupt variabler zu sein,
ais die caudaleren Teile des Embryo. Der Primitivstreifen ist da-
gegen bei alien drei bisher behandelten Stadien gleich lang,
namlich etwa 360 p; (bei 109: 357 p; bei 178: 362 p; bei 177:
353 p.) Bei 109 liegt der Primitivstreifen ganz innerhalb der
Medullarplatte der Embryonen; bei den beiden andera ragt er
caudal líber die Platte liinaus und zwar am starksten bei 177
(145 p), weniger stark bei 178 (117 p). Aus dem Gesamtverhalten
der drei Stadien konnte man den Schlufí zielien, dafí der Pri-
mitivstreifen nicht caudal vorwáchst, sondern, dafí im Gegenteil
die Medullarplatte sich verkürzt und dafí dadurch der Primitiv-
streifen im Caudalteil aufíerhalb derselben zu liegen kommt.
Dies würde bedeuten, dafí Partien des Ectoderm, die ursprüng-
licli holies Cylinderepithel waren, jetzt in dünneres Epithel über-
gegangen sind. Doch sclieint mir diese Annahme, nachdem icli
spatere Primitivstreifenstadien untersucht habe, nicht mehr
walirscheinlich (vergl. Keimbl. 8, pag. 111).
Keimblase 42. (Fig. 10, Textfig. 27, 30).
(Conserviert am 3. 6. 1907 in Platinchloridsublimat.)
Die Keimblase 42 wurde frisch aus dem Uterus herausgenom-
men, geoffnet, ausgebreitet und in Platinchloridsublimat conser-
viert. Sie besteht aus 6 gut ausgebildeten Embryonen und einem
rudimentaren. Die gemeinsame Amnionhóhle (Textfig. 27) ist
ein dem Dottersack sehr lose aufliegendes Bláschen (von 0,3
bis 0,35 mm Durchmesser), von dem die Amnionverbindungs-
kanále ausgehen. Von diesen besitzen zwei, e und f, ein deut-
liches gemeinsames Anfangsstück ; ebenso gehoren die beiden
b und c náher zusammen. Der Kanal d steht mit e und f nicht
63
in so nalier Bezlelrang, wie man nach der Figur glauben konnte,
da er distal, das Endsfcücb e und f dagegen proximal in díe Hohle
einmündet. Im Übrigen münden die A. V. K. 1 ) in drei deutlichen
Gruppen in die gem. A. II. ¡ ) Die eine umfafit die Kanále a, b, c,
die zweite die Kanále d, e, f. und die dritte wird allein durch
den Kanal des rudimentáren Embryo g gebildet. Dieser Kanal
ist sehr kurz, etwa 0,6 mm, und geht dann in das scheiben-
fórmigé, etwa 0,45 mm im Durchmesser haltende, Amnion des
rudimentáren Embryo über. Dieser erscheint in der DurchsicM
ebenso dunkel wie die normalen Embryonen, besitzt also eine
Textfig. 27. Gemeinsaine Amnionhohle und Abgang der Amnionverbindungs-
kanále der Keimblase 42. Cavidad amniótica común de la vesícula embrionaria
42 y canales amnióticos que parten de ella. X 37.
a — f : Amnionverbindungskanále, canales amnióticos. g — rudimentarer
Embijo, embrión rudimentario.
dicke Medullarplatte, auf der aber ein Primitivstreifen nicht
entwickelt ist. Die übrigen A. V. K. sind je etwa 3 mm lang;
genau ist ihre Lánge der zahlreichen Falten wegen nicht fest-
stellbar. Audi weiB ich nicht, welcher der Kanále zum Em-
bryo 1 gehort, da mehrere Embryonen, und darunter dieser, bei
Beginn meiner Untersuchungen abgeschnitten wurden.
Die Embryonen haben alie ungefáhr dieselbe Form. Díe Me-
*) A. V. K. = Amnionverbindungskanal; gem. A. H. = gemeinsame
Amnionhohle.
64
dullarplatte ist etwas über lialb so breit ais lang, und caudal
vom Primitivstreifen in cine Spitze ausgezogen. An deni
vor dem Streifen liegcnd¡en Teil ist ein groBeres helles Cen-
trum und ein dunklerer lateraler Iland deutlich. Am Vorderende
des Primitivstreifens ist ein Knoten nicht erkennbar, und etwa
die Halfte des Streifens ragt caudal über die Medullarplatte
vor. Die caudalen Partien der Amnia sind sehr verschieden
ausgebildet. Bei einem Embryo erstreckt sicli das Mesoderm des
Amnionblindsacks (der Haft- oder Bauchstiel) von der Grenze
des Dottersacks aus gereclmet noch 700 p auf dem Trager hin,
biegt dann nacli rechts um und verlauft noch etwa ebenso weit
in dieser llichtung, bis es endet. Bei drei andern Embryonen
endet es zwischen 300 und 500 p nacli Ueberschreiten der Grenze
zwischen Dottersack und Ectoplacentarplatte, geht aber dabei
breil in das Mesoderm der Ectoplacentarplatte über. Bei alien
diesen Embryonen bildet das (ectodermale) Amnion einen rohren-
fórmigen caudalen Blindsack, der so weit caudal reicht, wie der
mesodermale Haftstiel. Bei E. 1 reicht dieser nur sehr wenig auf
den Trager und ist nur durch einen feinen Strang mit dessen
Mesoderm verbunden, wáhrend bei einem andern Embryo das
Mesoderm des caudalen Amnionblindsacks über der Grenze von
Dottersack unid Trager frei .endet, ohne in dessen Mesoderm über-
zugehen, im Wesentlichen also so weit ausgebildet ist wie bei
den fortgeschritteneren Embryonen der vorgehenden Stadien.
Auf dem Dottersack liegen um die Einzelembryonen einige
wenige Blutpunkte; GefaBe sind noch nicht erkennbar. Die
Ectoplacentarplatte ist im allgemeinen fast ebenso liell wie der
Dottersack; nur in ihrer dem letzteren benachbarten Zone, dort
also, wo das Mesoderm der caudalen Amnionblindsácke endet,
finden sicli dunkle Punkte, wahrscheinlich Massen kleiner eng-
liegender Kerne, wie sie sich bereits bei früheren Keimblasen
f anden. Wennschon sie um die Enden der Iíaftstiele dichter lie-
gen, ist dócil eine Grenze zwischen den zu den Einzelembryonen
gehorigen Bezirken nicht zu ziehen.
Embryo 1.
Bei Embryo 1 ist ein genauer Anfang der Medullarplatte
nicht anzugeben, da das Ectoderm sich ganz allmahlich verdickt;
dagegen laBt. sich das Ende der caudalen fein ausgezogenen
Spitze genau bestimmen. Die Gesamtlánge der Medullarplatte
ist etwa 650 p1); hiervon werden die caudalsten 225 p vom Pri-
0 Die Zahlen sind aus der Schnittzahl berechnet. Die Líinge in 80 %
Alkohol wáre also um ca. Vs grofier. (Vergl. Keimblase 94 Anm. pag. 80.)
65
mitivstreifen durchzogen, dessen Lange 420 p betrágt, und der
also noch 200 p caudal über die Medullarplatte vorragt. Direct
an ihn anscliliefiend liegt die Einstülpung der entodermalen
Allantéis. Das Ectoderm des caudalen A mnionbl indsacks endet
Textfig. 28 — 80. Quersclmitte durch den Embryo 1 der Keimblase 42. Cortes
transversales por el embrión 1 de la vesícula embrionaria 42.
Textfig. 28. Durch den Amnionverbindungskanal 850 ,/t. vor der Medullar-
platte. Por el canal amniótico 350 del cante de la placa medular. X 270.
Textfig. 29. 100 /i caudal vom Beginn des Primitivstreifens, 100 ^ caudal
del comienzo de la linea primitiva. X 200.
Textfig. 30. 120 ¡i caudal vom Medullarplattenende. 120 /< del fin de la placa
medular. X 200.
en. am. — Amnionverbindungskanal, canal amniótico; mes. = Mesoderm.
Roy. Musoo La Plata — T. XXI.
5
66
270 p caudal vom Ende der Medullarplatte, sein Mesoderm 390 p
spáter.
Der A. V. K. (Textfig. 28 en. am.) ist ein enges Ectodermrohr,
das von einer einschichtigen Mesodermmembran umgeben wird,
die in der ventralen Mittellinie in das Mesoderm des Dottersacks
übergeht. Das Ectodermrohr besteht auf der Ventralseite aus
hóheren cylíndrischen Zellen, die gewohnlich nur etwa 15 ¡a hoch
sind, aber embryowárts ganz allmáhlich in die Medullarplatte
übergehen. Das Epithel der Dorsalseite ist kubisch und weniger
ais 10 p hoch. In der Mittellinie bildet es eine Falte, deren
beide Seiten sich eng aneinander legen, und die so weit in das
Lumen des Robres vorragt, daB sie etwa die Hálfte desselben
ausfiillt. Die Falte kommt iin Amnionverbindungskanal fast aller
spáteren Embryonen vor, auch war sie schon beim letzten Sta-
dium vorhanden; sie hat bei manchen Embryonen mehr den
Charakter einer Wucherung und verschwindet an der Stelle,
an der sich der Kanal zum Lumen des Amnion erweitert. Beim
Übergang des A. V. K. in die Amnionhohle, geht dessen Ventral -
wand, indem sie sich ganz allmáhlich verdickt, in die Medullar-
platte über. Diese erreicht grade vor Beginn des Primitiv-
streifens ilire groíite Breite von 330 p (Fig. 10), wáhrend ihre
Dicke ca. 40 p betrágt. Mit Auftreten des Streifens wird sie rasch
schmaler, wobei sie in der Mittellinie eine auf dem Schnitt
Vformige Primitivrinne bildet (Textfig. 29). Ihr Caudalende ist
rechts und links neben dem Primitivstreifen in eine feine Spitze
ausgezogen. Gleichzeitig endet auch die Primitivrinne, und der
Amnionquerschnitt nimmt die Form eines gleichschenkligen Drei-
ecks an, dessen Spitze der Primitivstreifen, dessen Basis die
dorsale Wand des Amnion ist (Textfig. 30). Die Amnionhohle
endet ais kleiner Blindsack über der entodermalen Allantois;
ein caudaler Amnionblindsack, wie er bereits bei einigen Em-
bryonen der vorigen Keimblase angedeutet war, und spáter imnier
stárker entwickelt sein wird, ist also kaum vorhanden.
Das Entoderm ist auf den vordersten Schnitten durch die
Medullarplatte linter ihr ein etwa 8 p hohes Cylinderepithel, das
sich niclit von dem extraembryonalen Entoderm neben dem Em-
bryo unterscheidet. Infolge einer Falte ist es auf den folgenden
Schnitten so ungünstig getroffen, dafí ich keine náheren Angaben
darüber machen kann; erst mit Beginn des Primitivstreifens
wird die Sclmittrichtung wieder günstiger. Das Entoderm be-
rülirt den Streifen nicht, sondern zwischen beiden bleibt ein deut-
licher Spaltraum (Textfig. 29). Dagegen láBt sich darüber auf den
caudalsten Schnitten nichts sicher aussagen, da der Streifen hier
67
nicht genau quer getroffen wurde. Das Entoderm ist unter dem
Primitivstreifen sehr wenig abgeplattet. Die entodermale Allan-
tois ist eine rohrartige Einstülpung mit im Mittel 40 p weitem
Lumen, das sicli ziemlich allmáhlig nach auBen offnet und etwa
100 p tief ist; ilir blindes Ende ist sehr wenig in caudaler
Richtung umgebogen. Die Allantois schlieBt caudal direct an
den Primitivstreifen an, und ihre Offnung ist auf 4 Schnitten
(60 p) getroffen. Das die Allantois bildende Cylinderepithel ist
20 p liocli und geht allmáhlig in das ca. 8 p holie gewohnliche
Entoderm über.
Mesoderm: An der Stelle, an der der A. V. K. in das
Amnion übergeht, weicht das Mesoderm, das bisher an der
Ventralseite des Kanals mittels eines feinen Háutchens mit der
Dottersacksplanchnopleura zusammenhing, auseinander, und utn-
gibt das Amnion auf der Dorsal- und Lateralseite. Zwischen
Entoderm und Ectoderm dringt es von den Seiten aus nur so
wenig vor, daB es den ganzen Raum unter der Medullarplatte
frei láBt, sodaB also unter dem cranialen Abschnitt der letzteren
ein groBer mesodermfreier Bezirk vorhanden ist. In einer darauf
folgenden Zone, die ebenfalls noch cranial vom Primitivstreifen
liegt, delmt es sicli allmáhlig gegen die Mittellinie aus. Leider ist
der Embryo liier ungünstig getroffen. — In der Región des Primi-
tivstreifens ist der oben erwáhnte Spaltraum zwischen Ecto-
und Mesoderm besonders auffállig, da sowohl bei den jüngeren,
ais auch bei den folgenden Embryonen die beiden Blátter ein-
ander immer eng anliegen;. ich glaube daher nicht, daB diesem
Befund morphologische Wic.htigkeit zukommt. Neben dem Pri-
mitivstreifen ist das Mesoderm, solange es noch ventral vom
Amnion liegt, also ais eigentliches embryonales Mesoderm be-
trachtet werden muB, immer mehrere Zellagen máchtig (Text-
fig. 29), bald dicker, bald dünner; Hohlráuine fehlen darin. Gegen
das Ende des Streifens wird dieser in dorso-ventraler Richtung
dicker, wáhrend seine Elemente lockerer angeordnet sind; da-
durcli wird der Abstand zwischen Dottersack und Amnionhohle
groBer. Letztere nimmt allmáhlig an Durchmesser ab, um so
in den sehr kurzen, caudalen Amnionblindsack überzugehen. In
dieser Región beginnt das Mesoderm mehr zu wuchern; beson-
ders gilt dies für die Teile seitlich und ventral vom Amnion.
Indem sie sicli mehr und mehr von dem kleiner werdenden Am-
nion abheben, sodaB zwischen beiden ein weiter Spaltraum ent-
steht, bilden sie um dasselbe eine lose Scheide, die jetzt noch
beiderseits in das Dottersackmesoderm übergeht, sobald die Ver-
bindung mit letzterem aber gelost ist, zum Mesoderm des cau-
5*
68
dalen Amnionblindsacks oder Bauchstiels (Haftstiels) wird. Cra-
nial von der Allantois ist jederseits in einer Ansammlung von
Mesodermzellen, die etwa an der Grenze von Arnnion und Dotter-
sackmesoderm liegt, eine deutliclie, gut abgegrenzte Hohle vor-
handen, auf der einen Seite eine groBere, auf der andern eine
sehr kleine; sclion auf einigen der früheren Stadien fanden
sich solche Hohlen, jedocli viel weniger deutlich. — Die
entodermale Allantois dringt auch bei diesem Embryo, wie bei
denen des vorigen Stadiums, in das Mesoderm des caudalen
Amnionblindsacks oder Haftstielmesoderm hinein. Auf den
Sclmitten durch sie endet, wie oben bemerkt, das ectodermale
Arnnion ais ldeiner Blindsack, und daran erkennt man, dafí das
Haftstielmesoderm eigentlicli aus zwei Teilen besteht, aus einem
dorsalen, der das Arnnion umgibt, und einem ventralen, der ais
mesodermale Allantois aufgefaBt werden muB, da er die ento-
dermale Allantois umgibt. Die Grenze zwischen beiden Partien
ist durch eine scharfe Kerbe deutlich markiert, die allerdings
jctzt noch nicht so ticf cinschneidet, wie bei den sptiteren Em-
bryonen. — Hinter dem Caudalende der Allantois wird auch das
Bauchstielmesoderm wieder eine einheitliche, lockere Masse, die
50 g caudal von der Allantois ihre Befestigung an der Dotter-
sacksplanchnopleura verliert, und nun frei im Colora liegt. Die
Masse überbrückt bogenformig die Grenze zwischen Dottersack
und Tráger, und tritt erst 250 g nach ihrer Trennung von der
Dottersacksplanchnopleura, allerdings nur durch dünne Eáden,
wieder mit dem Tragermesoderm in Verbindung, um gleich dar-
auf zu enden. — Bei diesem Embryo ist also zum ersten Mal
das Mesoderm der Ventrocaudalseite des Arnnion, das bei alien
früheren Embryonen einfach ais melir oder weniger langer
Zapfen ins Exocól vorragte, zu einem eigentlichen Haft- oder
Bauchstiel geworden, der, naclidem er frei im Exocol liegend,
die Grenze zwischen Dottersack und Tráger überschritten hat,
sich wieder am Tráger befestigt. Bei den spáteren Embryonen
liegt diesem mesodermalen Haft.stiel der caudal weit ausgezogene,
rohrenformige Amnionblindsack auf, der bei diesem Embryo noch
sehr kurz ist. Wie ich bei der Beschreibung der ganzen Keim-
scheibe anführte, ist er bei vier andern Embryonen derselben be-
reits gut entwickelt.
An der extraembryonalen Splanclmopleura des Dottersacks
sind die vereinzelten Blutpunkte gegenüber den früheren Stadien
das wesentlich Neue. Die jüngsten sind zum Teil kaum merk-
bare Verdickungen der Splanclmopleura, die dadurch zustande
kommen, daB 1 — 2 Zellen, statt sich neben die andern zu legen,
69
limen melir colomwárts aufliegen, ais ob sie aus dem epithelialen
Verbande lierausgedrángt werden sollten; die áltesten sind rund-
liclie Massen gedrángt nebeneinander liegender Zellen. Der
ganze Durchmesser der grofiten Blutpunkte ist 30 ¡a; sie ragen
nur in das Exocol, niemals gegen das Entoderm vor. Bine Teli-
na!! me des letzteren an ihrer Bildung kann man mit absoluter
Sích-erheit ausschlieBen, da zwischen bel den Schicliten fast
überall ein deufcliclier Spaltraum vorhanden ist.
Das Mesoderm der Ectoplacentarplatfce konnte ich nicht ge-
nauer untersuchen, da auf den Schnitten zu wenig von ilim ge-
troffen wurde.
Keimblase 220. (Fig. 11, 51 — 54; Textfig. 31.)
(Conserviert am 21. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Der Uterus 220 wurde in loto conserviert, nachdem seine
Musculatur durch Eintauchen in Chloroform betáubt worden war;
er ist daher wenig contrahiert. Viel spáter wurde der Uterus
durch einen Lángsschnitt geoffnet, in derselben Weise wie bel
226. Die Keimblase besitzt die Form eines Ellipsoids, der groBte
Querdurchmesser ist 10 mm; ihr gróBter Lángsdurchmesser
12 mm. Die Grenze zwischen Tráger und Dottersack wird durch
einen deutlich nach innen vorspringenden Ringwulst markiert.
Der proximal davon liegende Abschnitt, der die Form einer
Kugelkalotte von 4 mm Hohe hat, wird durch den Tráger, der
distale durch den Dottersack gebildet. Ersterer begrenzt also
etwa 1/3, letzterer 2/3 der - Keimblase. Dem distalen Pol liegt
die gemeinsame Amnionhohle auf, die mit dem Dottersack nur
sehr lose verbunden ist. Die von ihr ausgehenden Amnionverbin-
dungskanále liegen etwa ira ersten Drittel bis Viertel der Dotter-
sackwand überhaupt nicht auf, sondern durchsetzen das Lumen
des Exocols in radiárer Richtung, und erst gegen die Embryonen
hin schmiegen sie sich der Keimblasenwandung an. Die Lánge
der Amnionverbindungskanále schwankt zwischen 6 und 8 mm.
Die gem. A. H. x) (Textfig. 31) wird durch cine Blase gebildet, an
die sich dístal ein breiter Anhang anschlieBt ; sámtliche Kanále
gehen erst von ihm aus. In ihrer Form erinnert die gem. A. H.
also an die der Keimblase 46, nur daB bei dieser ein Teil der
Kanále von der Blase abgingen. Die meisten Anlagen haben sich
einzeln aus dem Aushang ausgestülpt und nur die beiden A. V. K.1)
A und B besitzen ein gemeinsames sehr dünnes Anfangsstück.
Beide Anlagen müssen ais Ausstülpungen dieses Stücks ent-
*) gem. A. H. = gemeinsame Amnionhohle; A.V. K. = Amnionverbindungs-
kanal.
70
standen sein, sind also mit Bezug auf den Anhang der gem.
A. H. sekundáre Ausstülpungen. Dasselbe gilt wahrscheinlich
auch für die beiden Kanále E und D, wenn sclion ihr Anf angsstück
viel kürzer und breiter ist und elier ais eine bloíie Portsetzung
des Anhangs erscheint. Entsprechend der Zalil der A. V. IL
sind 9 lEmbryonen vorhanden; hierven ist einer beiin Práparieren
zerrissen. Sie sind áhnlich ausgebildet wie der geschnittene.
An fast alien ist eigentümlich, daB das Vorderende der Medullar-
platte nicht abgerundet, sondern schnabelartig zugespitzt ist. Das
Centrum der Medid larplatte erscheint immer heller ais der Rand.
J)
, Textfig. 31. Geineinsame Amnionhohle und abgehende Amnionverbindungs-
kanále von Keimblase 220. Cavidad amniótica común y canales amnióticos
de la vesícula embrionaria 220. X 86.
A, B, etc. = Amnionverbindungskanale, canales amnióticos. ves. — gemein-
saine Amnionhohle, cavidad amniótica común, ap - Blindsack apéndice de
la misma del que parten los canales.
Die noch vollstándigen Embryonen 2 — 7 ergaben bei
Messung mit dem Ocularmikrorneter in 80 procentigem Alkohol
folgende Hauptwerte in Millimeter:
*) Die Embryonen sind mit Zahlen, die Amnionverbindungskanale
(Textfig. 31) mit Buchstaben bezeichnet, da ihre Zugehórigkeit nicht mehr
festgestellt werden konnte. Die Embryonen wurden frühzeitig von der Keim-
scheibe abgetrennt.
71
Die Lánge des Primitivstreifens ist niemals genau mefibar,
da sein Ende durch den Anfang des Mesoderms des caudalen
Amnionblindsacks überdeckt wird. — Bei den gemessenen Em-
bryonen ist die Form eine ziernlich übereinstimmende; nur die
beiden Embryonen 5 und besonders 6 sind etwas schmaler ais
die andera, wie auch sebón aus ihrer groBten Breite (Breite der
Medullarplatte) hervorgeht. Das Mesoderm der caudalen Am-
nionblindsácke bildet bei alien Embryonen einen eigentlichen
Haftstiel, der immer in das Mesoderm des Tragers übergeht und
niemals ais frei íns Exocol vorragender Zapfen endet, wie díes
noch bei mehreren Embryonen des vorigen Stadiums der Fall
war. Der darüber liegende Amníonblindsack ist kurz.
Der Dottersack ist eine dünne Membran, auf der um die
Embryonen Blutpunkte und die ersten Andeutungen von eigent-
líchen Gefáfibahnen erkennbar sind. Lefcztere sind am deutlich-
sten an der Grenze zwischen je zwei Embryonen, also in der
Zone, in der spáter die Dottersackkreisláufe beider Embryonen
einander parallel laufen. Sie sind immer helL
Díes ist das früheste Stadium, auf dem die hornáhnlichen
Fortsátze der Keimblase vorhanden sind, die in den Anfang der
Oviducte hinein reichen und die Newman und Patterson
(1910) für Tatusia novemcincta zum ersten Mal beschrieben haben.
Bei unserer Keimblase werden sie durch die Dottersackwand ge-
bildet und sind kurze handschuhfingerformige Ausstülpungen von
0,9 mm Lánge und 0,7 mm Durchmesser, die etwa 3 mm distal
vom Beginn der Medullarplatte liegen. Der weitaus groBte Teil
der Keimblase liegt also proximal von den Tubenóffnungen, d. h.
irn Fundus, der, z. B. im Vergleich zum menschliclien Ute/us,
sehr tíef ist. Es ist wolü unnotig zu erwálmen, daB die Aus-
stülpungen dadurch zustande kommen, daB die Keimblase das
Uteruslumen ganz ausfüllt und noch ein Stück weit in die Tube
hinein gedrángt wird. Da auf den früheren Stadien die Keim-
blase noch nicht das ganze Uteruslumen ausfüllte, konnten auch
die Fortsátze noch nicht entwickelt sein.
Das Trophoderm zeigt die Anfánge der Zottenbildung, in
etwa derselben Weise wie bei der vorigen Keimblase; auch hier
liegen die Zotten um die Caudalenden der Haftstiele dichter ;
aber eine Abgrenzung von zu den Einzelembryonen gehórigen
Gebieten ist unmdglich.
Embryo 1.
Bei Embryo 1, der in 22,5 p dicke Schnitte zerlegt ist, ist
die Medullarplatte 1 mm lang (nach Berechnung aus der Schnitt-
72
dicke)1) unfi im Máximum GOO p breit. Der Primitivstreifen be-
ginnt 675 p nach Beginn der Platte und hat eine Lange von
520 jlx. Die entodermale Allantois schliefit sich ihm caudal direct
an. Im A. V. K. findot sicli dieselbe dorsale Lángseinstülpung
wie auf vorigem Stadimn. Der Übergang des Kanals in die Hohle
geschieht allmahlich, und an der Übergangsstelle bildet sich eine
Hohle (vergl. Fig. 11) zwischen Ecto- und Eñtoderm dadurch aus,
daÜ das Ectoderm nach der Dorsal-, das Eñtoderm nach der Ven-
tralseite etwas auseinander weichen. Die Hohle ist bei diesem Em-
bryo sehr flach, nur 30 p lioch ; sie liegt etwas excentrisch und hat
eine groBte Breite von ca. 100 p. Sie endet 220 p vor der Me-
dullarplatte. Audi bei den spateren Embryonen findet sie sich
und ist meist starker ausgebildet ais auf diesem Stadium. Ihr
Auftreten hangt damit zusammen, daB meist kein eigentliclier
allmáhlicher Übergang des A. V. Iv. in das Amnion stattfindet
wie bei 42, sondern daB sich der A. V. K. nahe der Dorsalwand
in das Amnion offnet. Diese Form der Einmündung fand sich
aucli schon bei einer Anzahl der Embryonen des Stadiums 46,
nur daB dort der A. V. K. sehr kurz war. (vergl. Fig. 1 und 2).
Wird er nun in die Lange gezogen und heftet er sich dabei
in ganzer Lange mehr oder weniger am Dottersack fest, so
kommt an der Übergangsstelle in das Amnion, wo die Anlieftung
aufhórt, eine plótzliche Abknickung des Kanals in dorsaler Rich-
tung zustande, wodurch linter ihm die Hohle entsteht. Das Me-
soderm reicht nicht in die Hohle, sondern weicht, sobald sie
beginnt, nach rechts und links auseinander.
Das Vorderende der Medullarplatte ist ausgesprochen
„schnabelf6rmig“, nicht abgerundet. Die Dicke der Platte be-
trágt im Mittel etwa 50 p. Über dem Primitivstreifen liegt eine
seichte, seitlich unscharf begrenzte Rinne. Wie bislier ist das
Caudalende der Medullarplatte neben dem Streifen in je eine
feine Spitze ausgezogen. Hinterder Primitivstreifenregion nimmt
die Amnionhohle dieselbe Form an wie beim vorigen Stadium.
Das Eñtoderm des Dottersacks ist im Allgemeinen nur 5 p
dick; dagegen wird es, sobald es unter das Amnion tritt, aber
nocli ehe die Medullarplatte aufgetreten ist, mehr oder weniger
oubisch, etwa 8 p hoch. An der Stelle, an der die Medullarplatte
beginnt, verdickt sich unter ihr auch das Eñtoderm, sodaB es
bis 20 p hoch wird. (Fig. 53. p. p.) Seitlich verdünnt es sich
ganz allmahlich, doch mag die verdickte Partie etwa 200 p
breit sein und etwa ebenso lang. Sie liegt unter dem „schnabel-
0 Die Verkürzung gegeniiber der Messung in 80procentigen Alcohol
betriigt Vs — Ve, vergl. pag. 80.
73
f5rmigenÍS Vorderende der Medullarplafcfce imd dalier erscheint
dieses auf der Durciisicht dunkler ais das Übríge. Dieselbe Ver-
dickung, nur stárker ausgeprágt, beschreiben Newman und
Patterson (1910) bei T. novemcincta und homologisieren sie
mit Hubrechts Prqfcochordalplatte, eine Deutung, der auch icli
zustimme. Darüber, ob díe Sí elle Mesoderm bildet oder nicht,
drücken sich Newman und Patterson sehr vorsiclitig aus.
Auf diesem Stadium der Mulita hat die Platte jedenfalls keine
Bezieliungen zum Mesoderm, da letzteres liier überhaupt weit
seitlich von der Medullarplatte endet, also nur ganz wenig zwi-
sclien Ectoderm und Entoderm vordringfc, und da die Medullar-
platte der Entodermverdickung eng aufliegt.
Hinter der Protochordalplatte bildet sich zwischen Ecto- und
Entoderm ein Hohlraum aus (Fig. 54); das Entoderm ist von liier
ab bis zur entodemnalen Allantois gleich'máfiig dünn. Letztere ist
ein etwa 100 ¡a tiefes, trichterformiges Sáckchen, das in rein
ventro-dorsaler Richtung in das Mesoderm vordringt; seine Mün-
dung geht stark abgerundet in das umgebende Entoderm über;
sein Epithel ist 15 — 20 p hoch.. Es schlieBt direct an den Pri-
mitivstreífen an, und seine Offnung liegt zwischen 1,22 und
1,3 mm nach Beginn der Medullarplatte.
Noeh deutlicher ausgesprochen ais bei Stadium 42 ist der
gToi¿e mesodermfreie Bezirk unter der Medullarplatte, vor dem
Anfang des Primitivstreifens. Sobald sich der A. V. K. zum
Amnion erweitert, reicht das Mesoderm vom Rande des Amnion,
wo die Dottersaclcsplanchnopleura in die Amnionsomatopleura
übergehfc, sehr wenig weit zwischen Ecto- und Entoderm vor.
Es kommt auf diese Wcise cine sel) malo (50— -70 p breite) me-
sodermale Randzone zustande, dio irn vorderen Teil der Medullar-
platte, solange diese noch schnabelformig ist, niemals bis an
sie heranreicht (Fig. 54). Audi die Hohle beim Übergang des
A V. K. in das Amnion (Fig. 11, h) ist mesodermfrei. An der Stelle,
an der die Medullarplatte ihre volle Breite erreicht hat und die
ganze ventrale Wand der Amnionhohle einnimmt, bildet das
Mesoderm anfangs immer noch die schmale Randzone, sodaB
das ganze Centrum mesodermfrei ist. Erst wenige Sclmitte vor
dem Primitivstreifen beginnt das Mesoderm medianwárts vorzu-
wachsen, sodaB es die Mittellinie grade bei Beginn desselben er-
reicht. Ein freier Kopffortsatz fe hit. Nur auf dem Schnitt vor Beginn
des Streifens findet sich in der Mittellinie ein noch nicht mit dem
Ectoderm verbundener Mesodermwulst, der also nur 20 p lang
sein kann. Sobald das Mesoderm unter die Medullarplatte tritt,
liegt es immer dem Entoderm dicht auf, wahrend es vom Ec-
74
toderm durch eine breite Spalte getrennt wird; dabei bleibt es
aber dock vom Entoderm immer deutlich unterscheidbar. Audi
neben dem Primitivstreifen findet sidi dies Verhalten, soweit dio
Medullarplatte reicht. Caudal davon, sobald das Amnion auf
dem Sclmitt die Gestalt eines auf die Spitze gestellten Dreiecks
erhalt, wobci die Spitze durch den Primitivstreifen eingenommen
wird, wuchert das Mesoderm, vor allem die seitlichen Partien
der Amnionsomatopleura allmahlich, und gelit so in das Haft-
stielmesoderm über. Wie beim vorigen Embryo dringt in den
Anfang desselben die entodermale Allantois vor; das sie direct
umgebende Mesoderm wird noch undeutlich durch eine Iverbe
von dem darüber liegenden eigentlichen Haftstiel abgeset.zt. Die
Verbindung zwischen Haftstiel und Dottersacksplanchn opleura
lost sich 1,7 mm nach Beginn der Medullarplatte. Von nun an
liegt also der Haftstiel frei im Exocol (Fig. 51). Er stellt eine
lockere, auBen gut abgegrenzte Mesodermmasse dar, über der
kein caudaler Amnionfortsatz verláuft, da dieser sehr kurz ist.
(s. o.) Nach 700 p vereinigt er sich wieder mit dem Mesoderm
über der Ectoplacentarplatte, um allmahlich zu verstreichen.
Die Dottersacksplanchnopleura besitzt noch denselben Cha-
ract.er wie bei Keimblase 42; sie ist einschichtig, mit wenigen
Blutpunkten und sehr wenigen noch nicht weit entwickelten
GefaBanlagen. Dagegen hat das Mesoderm über der Ectopla-
centarplatte bereits stark zu wuchern begonnen; einschichtig ist
es fast nirgends mehr, sondern es bildet dicke, lockere Massen,
die bald kissen- bald auch zottenartig in das Exocol vorragen
(Fig. 52) und die durch dünnere Strecken verbunden sind. Immer
liegen darin viele groBere und kleinere Hohlraume, um die die
Mesodermzellen sich endothelahnlich anordnen; freie Zellen fin-
den sich in ihnen nirgends, auch felilen Blutpunkte.
Die (trophodermale) Ectoplacentarplatte (Fig. 52) hat noch
durchaus ihren früheren Character bewahrt; sie ist eine stark
gefaltete Membran, deren Plasma ein fein granul iertes Aus-
sehen besitzt und sich mit Eosin stark farbt. Nur stellenweise sind
darin Zellgrenzen zu erkennen. Ihre Iverne sind groB und blas-
chenformig mit stark hervortreteiidem Nucleolus. Gegen das Me-
soderm hin erscheint die Platte glatt und scharf begrenzt, gegen
die Ectoplacentarhohle dagegen wie ausgefranst. Wie früher sind
auch dunkle, knotenformige Verdickungen in der Platte vorlian-
den, die aus einer groBeren oder kleineren Anzalil dicht anein-
ander liegender Kerne bestehen. Sie sind im Vergleich zu den
bei früheren Embryonen vorhandenen haufiger geworden, und
ragen immer gegen die Ectoplacentarhohle vor. Ab und zu bildet
75
auch die Platfce einen kleinen Buckel gegen clie Hohle, der dadurch
zustande kommt, daB das Mesoderm sich zu einer dunklen Masse
zu verdichten beginnt und so die Trophodermmembran etwas
vortreibt. Selir selten ist eine Stelle, an der eiñe der oben er-
wáhnten, dunklen Kernmassen liegt, in dieser Weise durcli ver-
dichtetes Mesoderm vorgewolbt. Derartige Stellen würden die
Vorlaufer der bereits beim folgenden Stadium deutlich entwickel-
ten Zotten bilden.
Keimblase 94. (Fig. 12, 13 und 55 — 63, Textfig. 32 und 33.)
(Conserviert am 1. 6. 1908 in Pikrinsublimat.)
Die Keimblase 94 wurde in derselben Weise behandelt wie
die vorige. Sie ist weiter entwickelt, wie aus der guten Aus-
bildung der DottersackgefaBnetze, der Lánge der caudalen Am-
nionblindsácke, der stárkeren Ausbildung der Haftstiele und der
GroBe der Embryonen hervorgeht. Die gem. A. H.1) (Textfig. 32)
liegt irn Exocol dem distalen Pol der Keimblase dicht an, wird
nur durch einige Mesodermfaden in ihrer Lage erhalten und
stellt ein Knotchen von etwa 0,5 — 0,7 mm Durclimesser dar. Yon
ihr gehen im Ganzen 13 A. V. K. *) ab, auBerdem noch ein 14.,
der auBerordentlich diinn ist und zu einem kleinen Bláschen mit
darin entlialtenem dunkleren Knoten führt, der vielleicht aucli
ein auf sehr früher Stufe zurückgebliebener Ernbryo ist. (A.)
Von den übrigen A. V. K. entspringen nur die auf Textfig. 32
mit G. H. J. bezeiclmeten, sowie der des rudimentaren Em-
bryo B direct aus der Hohle; die übrigen besitzen zu je zweien
ein gemeinsames Anfangsstück, und in einem Falle geht sogar
von diesem ein A. V. K. und ein weiteres gemeinsames Stück ab,
das sich dann seinerseits erst eine Strecke weiter wieder in zwei
A. V. K. teilt. Das Aussprossen der Embryonalanlagen aus
der gemeinsamen Amnionhohle ist also auch hier in durchaus
unregelmaBiger Weise erfolgt, und die Embryonen konnen sich
ais Ausstülpungen ersten oder zweiten oder, wie im letzten Falle,
dritten Grades aus der gemeinsamen A. H. gebildet haben. Die
A. V. K. sind meist sehr dünn und nur ab und zu bilden sie
Anschwellungen. In der Nahe der gem. A. H. folgen diese meist
dicht aufeinander, sodaB die Kanale hier ein perlschnurformiges
Aussehen erhalten. Sie ziehen im groBten Teil ihrer Lange frei
durch das Exocol, liegen also nicht dem Dottersack an. Deshalb
konnen sie in gerader Linie vom A. V. K. zurn Ernbryo ziehen,
') gem. A. H. = gemeinsame Amnionhohle; A.V. K. — Amnionverbindungs-
kanal.
76
sind also kiirzer, ais sie es waren, wenn sie dem Dottersack eng
auflagen.
Von den Embryonen sind 10 normal. Sie liegen wie bei den
früheren Keimblasen auf dem Dottersack in der Zone nahe der
Ectoplacentarplatte. Jeder ist von einem deutlichen Dottergefáfi-
system uingeben, das um den einen Embryo wesentlich weiter
entwickelt sein kann ais um den andera. In der Berührungs-
zone zweier benachbarter GefáBsysteme laufen die GefáBe liaupt-
Textfig. 32. Gemeinsaine Amnionhólile und abgehende Amnionverbindungs-
kaniile der Keimblase 94. Cavidad aniniótica coimin y canales amniótieos de
la vesícula embrionaria 94. X 27.
A, B = rudimentare Embryonen, embriones rudimentarios, C— O = Amnion-
verbindungskanale, canales amniótieos, c. am. c. — gemeinsame Amnionhohle,
cavidad amniótica connin.
sachlich in der Langsrichtung der Embryonen (also radiar und
gegen den distalen Pol der Keimblase divergierend), docli lian-
delt es sich nicht um einzelne LangsgefaBe, sondern um ein
GefaBnetz mit zahlreichen Anastomosen, in dem die Lángs-(Ra-
diár-)richtung die herrschende ist. Die Grenzzonen sind der am
meisten entwickelte Teil der GefáBnetze. Eine scharfe Grenze
zwischen den zu den einzelnen Embryonen gehorenden Teilen
77
des Netzes ist im Allgemeinen niclit vorhanden, und nur .zwischen
den GefáBnetzen einzelner Nachbarembryonen findet sich eine
feine gefáBfreie Linie. Cranial vom Embryo wenden sicli die zu
ihm gehorigen GefáBe gegen seine Mittellinie, sodaB sie das Vor-
derende der Medullarplatte im Bogen umgeben, wobei aber ein
weiter Raum zwischen ihr und dem GefáBnetz bleibt. Audi
kommt es in der Mittellinie zu keinem oder nur zu einem selir
unvollstándigen Ineinanderübergehen der GeíaBnetze der linken
und rechten Seite.
Audi caudal weichen die GefáBe der Grenzzone auseinander
und convergieren bogenfonnig gegen die Mittellinie der Em-
bryonen, wobei es unter dem Haftstiel zu einem Übergang der
GefáBnetze der rechten und linken Seite kommt. Um die Em-
bryonen und ganz besonders um den vorderen Teil der Me-
dullarplatte findet sich immer ein Feld mit viel weniger weit
entwickelten GefáBen ais die der Grenzzone zwischen den Em-
bryonen.
Um die gem. A. H. finden sich nur Andeutungen von Ge-
fáBen. Ein Übergang des DottersackgefáBnetzes auf die Ecto-
placentarplatte findet sich nie.
Der Haftstiel ist bei alien Embryonen ziemlich gleich-
máBig entwickelt. Bei seinem Abgang vom Embryo ist er nur
so breit wie dieser, caudal dehnt er sich allmáhlich aus, um
breit in das Mesoderm der Ectoplacentarplatte überzugelien. Bei
keinem Embryo ist die Insertion des Haftstiels so schmal wie bei
E. 1. Der über dem Haftstiel liegende caudale Amnionblindsack
ist bei alien Embryonen ein Rohr, das meist erst kugelig auf-
gcbláht cndot, nachdom das Mesoderm des Haftstiels in das des
Trágers übergegangen ist.
AuBer den normalen Embryonen sind noch vier zurück-
gebliebene vorhanden. Der am meisten rudimentáre, über den
man sogar im Zweifel sein konnte, ob er ein Embryo sei, wird
durch das oben erwáhnte Knótchen A. dargestellt (Textfig. 82).
Dasselbe liegt auf dem Dottersack, grade an der Grenze des
GefáBnetzes des rudimentáren Embryos B. Es wird von einer
H5hle umgeben, die man ais embryonale Amnionhohle betrachten
muB, und die durch einen sehr dünnen A. V. K. mit der gem.
A. H. in Verbindung steht. Der Kanal zieht zunáchst proximal
über das gemeinsame Endstück C. D., dann über den Amnion-
verbindungskanal B, um spáter zwischen Dottersack und gem.
A. H. zu verlaufen und schlieBlich so von der Proximalseite in
die gem. A. H. zu münden. Nur durch das Vorhandensein des
A. V. K. kann der Embryo A noch ais solcher identificiert werden.
78
Der Einbryo B (Textfig. 32) ist wesentlich grofier ais A.
Er besteht aus einem massigen 0,5 — 1 mm groBen, unregel-
müBigen Korper, der mit einer groBeren und einer Ileihe klei-
nerer Bláschen in Verbindung stelit, und um den sich ein ellip-
tisches GefaBnetz auf dem Dottersack entwickelt hat. Einzelne
GefaBe desselben sind in ihrer Entwicklung ebenso weit vor-
geschritten wie die GefaBe der Grenzzonen zwischen normalen
Embryonen, andere sind weniger gut ausgebildet. FaBt man die
Stelle, an der der A. V. K. vom Korper abgelit, ais ursprüng-
liches Cranialende des rudimentáren Embryo auf, so liegt dieses
ganz an der Peripherie des DottersackgefáBnetzes,1) wáhrendletz-
teres caudal vom Embryo sehr breit ist. Der A. V. K. ist
Die Buchstaben entsprechen (lenen der vorigen Figur. Las letras corres-
ponden á las de la figura anterior.
von normalem Durchmesser; er lauft proximal iiber das gemein-
same Endstück C. D., dann unter dem Amnionverbindungskanal A.
durch, um zwischen die gem. A. H. und den Dottersack zu treten
und sich von der Distalseite in jene zu o fínen. Das Vorderende
des Embryo liegt nur etwa 1,5 mm von der Abgangsstelle seines
A. V. K. von der gem. A. H. entfernt, wáhrend der ihr am
nachsten liegende nórmale Embryo über 6 mm entfernt von ihr
liegt, und alie andera Embryonen nocli wesentlich weiter.
Bei den ebenfalls niclit normalen Embryonen F. und H.
(Textfig. 33) betragt der Abstand des Vorderendes von der gem.
A. H. nicht ganz 3 resp. etwas mehr ais 4 mm. Ihre Medullar-
*) Auf Textfigur 32 gestrichelt dargestellt.
79
platten und Primitivstreifen sind durcliaus normal, sowolil was
GroBe ais was Form und Aussehen anbetrifft. Nur liegen die
Embryonen cranial von den Übrigen, also náher der gem. Am-
nionhohle. Dabei liegt F. in der Mitte vor E. und G., und H.
ebenso vor G. und J. Ihre Haftstiele sind nicht trágerwarts ge-
ricbtet, wie sie normalerweise sollten, sondern cranialwárts über
die Medullarplatte umgeklappt, sodaB sie frei ins Exocol vor-
ragen. Man lcann an den Haftstielen einen groBeren, basalen
Abscbnitt unterscheiden, der durchsiehtig ist, und einen kleinen
undurchsichtigen Endteil, der von jenem durch eine Ein-
schnürung getrennt ist. Das Amnion ist an seinem Hinterende
nicht in einen eigentlichen caudalen Blindsack ausgezogen und
reicbt nicht auf den Haftstiel. Jeder der Embryonen ist von
einem gut entwickelten GefáBnetz umgeben, das von dem der
benachbarten ebenso gut, bei H. vielleicht nocli schárfer ab-
gesetzt ist, ais bei den normalen Anlagen. Es ist auf der Caudal-
seite besonders gut ausgebildet und gelit hier bei H. in ein
GefáB über, das sich zwischen die Netze von G. und J. ein-
schiebt. und fast bis an den Tráger zu verfolgen ist. Dabei steht
es mit den beiden Netzen durch feine Áste in Verbindung. —
In Bezug auf die A. V. K. verdient hervorgehoben zu werden,
daB derjenige des Embryo F. nach Abgang von der gem. A. H.
eine Schleife bildet, deren einer Schenkel über, deren zweiter
unter dem A. V. K. der Embryonen G. und H. durchzieht. Im
Ganzen gewinnt man den. Eindruck, daB die Embryonen F.
und H. sich bislier im Allgemeinen normal entwickelt haben, und
daB ihre nun voll entwickelten Haftstiele nicht zu einer Ver-
wachsung mit dem Tragermesoderm gelangen konnen, weil sie
vom Tráger zu weit entfernt sind. Da vorláufig cine Ernáhrung
der Embryonen vermittelst des Haftstiels noch nicht stattfindet,
so muBte diese abnorme Lage auf dem Dottersack bislier nicht
notwendig eine Verzogerung in der Entwicklung nach sich
ziehen, dócil unterliegt es wohl keinem Zweifel, daB, sobald
die UmbilicalgefáBe in Function treten sollten, beide Embryonen
zurückgeblieben und degeneriert wáren.
Es wáre nun eine interessante Frage, warum die Em-
bryonen A., B., F. und H. diese abnorme Lage auf dem Dotter-
sack nahe der gem. A. H. eingenommen haben. Man konnte
zuerst daran denken, daB sie nach Art des Embryo 9 der Keim-
blase 46 spáter ais die andera Embryonen ausgesproBt wáren;
dócil ist dies für F. und H., die im Wesentlichen gleich weit
entwickelt sind wie die normalen Embryonen, siclier auszu-
schlieBen. — Es ist wahrscheinlich, daB die handschuhfinger-
80
formigen Ausstülpungen der gem. A. H., die zu den Embryonen
werden, sich normalerweise dem Dottersack anlegen und wenn
sie weiter wachsen, sozusagen auf ihm tragerwarts gleiten. Ver-
lieren sie nun aus unbekannten Gründen den Contact mit ihm,
so werden sie niclit nur frei ins Exocol vorragen, sondern sich
darin hin und her bewegen, bis sich ihr Ende dem Entoderm irgend-
wo wieder anlegt. Dies muB nicht notwendig an der Stelle ge-
schehen, an der ihr normaler Platz ist, sondern es kann irgendwo
zwischen den Embryonen geschehen (für Embryo B. zwischen
D. und E.), wodurch eine Kreuzung der A. V. K. zustande
kommt. Dadurch wáre es wohl moglich, daB in ihnen durch
Knickungen oder auf andere Art eine freie Circulatión der
serosen Flüssigkeit, die das gesamte Amnionhohlensystem aus-
füllt, unterbunden würde, und daB hierdurcli das Wachstum
der Embryonen eine Hemmung erführe. Dies mochte ich für
die Embryonen A. und B. annehmen, bei denen auBerdem aber
nocli ein verspátetes Auswachsen aus der gem. A. H. eine
Bolle spielen kann.
Bei Embryo F. müBte man annehmen, daB die Ausstülpung,
aus der er entstand, nachdem sie sich eine Zeitlang im Exocol
hin und her bewegt hatte, sich zunáchst wieder zwischen H.
und J. dem Entoderm anlagerte, und daB sie dann unter den
Amnionverbindungskanalen H. und G. einzunelimen. Ais die ge-
schah, liatten die Embryonen G. und E. bereits begonnen, ihr
DottersackgefaBnetz auszubilden, wodurch der Embryo F. am
Weitergleiten gegen die Ectoplacentarplatte verhindert wurde.
Auch ist moglich, das durch die Schlinge des A.-V.-Kanals F.
der A. V. Ranal Ií. etwas eingeschnürt und der Embryo dadurch
ebenfalls verhindert wurde, noch vor Ausbildung der GefaBnetze
G. und H. die Dottersack-Trophodermgrenze zu erreichen.
Ich will schlieBlich noch einige MaBe (in mm) für die
Medullarplatten der einzclnen Embryonen geben.
1 und 2 sind nach Photographie in 80 procentigem Alkohol,
die übrigen direct mit dem Mikrometer in demselben Alkohol
81
gemessen. Die Embryonen 1 und 2 wurden von der Keimblase
frühzeitig abgetrennt; ihnen entsprechen die Amnionverbindungs-
kanále O. und N. (Textfig. 32), dócil ist niclit sicher, welcher
dieser beiden zu Embryo 1 oder 2 gehort. Die beiden Embryonen
F. und H. liegen nocli ganz innerhalb der Variationsbreite, sind
also bisher nicht in ihrem Wachstum zurückgeblieben. Weitere
MaBe lassen sich nicht mit Sicherheit an den ganzen Embryonen
ermitteln.
Embryo 2.
Embryo 2 (Fig. 13) wurde in 22,5 p dicke Sclmitte zer-
legt. Für ihn ergeben sich durch Berechnung aus der Schnitt-
zahl folgende MaBe: Lánge der Medullarplatte 1,4 mm; Anfang
des Primitivstreifens bei 0,77 mm vom Vorderende; Lánge des
Primitivstreifens 0,9 mm. GroBte Breite der Medullarplatte
0,8 mm1), Ende des caudalen Amnionblindsacks 3,87 mm nach
Beginn der Medullarplatte. Der Beginn der entodermalen Al-
lantois liegt am Ende des Primitivstreifens, ihr blindes Ende
0,27 mm weiter candal.
Wie beim vorigen Stadium ist gleich nach dem Übergang
des A. V. K. in das Amnion die Ventralwand des letzteren dorsal
eingestülpt, sodaB zwischen Ento- und Ectoderm eine Hohle ent-
steht, die hier 150 p breit, 75 p hoch und 180 p lang ist und
nicht von Mesoderm umkleidet wird. Caudal hiervon ist auf einer
Strecke von 200 p, auf der das individuelle Amnion bereits ent-
wickelt ist, eine Medullarplatte noch nicht vorhanden. Die Me-
dullarplatte ist im Mittel 50 p dick; in ihrer Form bietet sie
nichts Bcmerkenswertes. Übor dem Primitivstrcifen findet sich
eine gut ausgeprágte, im Mittel 40 p tiefe, weite Primitivrinne
(Fig. 57, 58). Hinter dem Ende der Medullarplatte liegt der
Primitivstreifen, der hier Anfaings 100 p breit ist, median am
Boden der Amnionhohle (Fig. 59), wáhrend das Ectoderm
rechts und links neben ilirn zunáchst ganz allmáhlich dorsal
ansteigt und so unmerklich in die Seitenwand des Amnion über-
geht. Die Ectodermwand neben dem Primitivstreifen nimmt, je
weiter caudal, eine umsomehr ausgesprochen senkrechte Lage
ein, sodaB am Ende des Primitivstreifens und caudal davon über
der Allantois der Querschnitt durch das Amnion Tform be-
') Vergleicht man diese MaBe mit den oben durch direkte Messung an
der Photographie erhaltenen, so ergibt sich eine Contraction von ca. V». Ilier-
von entfállt etwa die Hálito auf die Uebertragung von Alkoliol in Cedernol, wie
man durch Messung der in der Durchsicht in Cedernol angefertiglen Photo-
graphie erkennt, und ebensoviel, also Vio, auf die Einbettung in Paraffin.
c
Hov. Musco La Pinta — T. XXL
82
kommt (Fig. 60, 61). Der senkrechte Schenkel des T wird
durch einen kaum 30 p weiten und 150 p tiefen Spalt gebildet,
der auf demselben Schnitt, auf dem die entodermale Allantois
zuñí letzten Mal getroffen wird, ebenfalls endet, wáhrend der
breitere horinzontale Schenkel dem Haftstielmesoderm auflie-
gend weiterzieht, und den Anfang des caudalen Amnionblind-
sacks darstellt. Solange letzterer dorso-ventral abgeplattet und
ziemlich breit ist (Figur 62) [über 150 p] wird er, wie die
íibrigen Teile des Amnion, durch niederes Epithel gebildet; so-
bald er aber anfángt dünner zu werden und einen mehr und
mehr runden Querschnitt zu erhalten, nehmen seine Ectoderm-
zellen cylindrischen Character an, wobei sie unregelmáíiig bald
weiter, bald weniger w.eit in das Lumen vorragen und bald
dichter bald lockerer liegen. Der Querschnitt des Amnionblind-
sacks betragt in diesem hinteren Teil nur etwa 70—90 ¡a. Er
liegt im ganzen Verlauf dem Haftstielmesoderm auf, wobei er
aueh auf seiner Dorsalseite durch eine dünne, einschichtige Me-
sodermmembran bedeckt wird. Sein Ende ist nicht aufgeblaht.
Das Dottersackentoderm ist linter der gefaftfiihrenden Zone
fast kubisch und etwa 8 p hocli; in der liellen, fast gefaBfreien
Zone, die den Embryo umgibt, ist es viel dünner. Dasselbe gilt
für das Entoderm unter dem vordersten Ende der Amnionhohle,
nocli ehe die Medullarplatte beginnt. Unter den ersten Schnitten
durch sie verdickt sich das Entoderm auf ilirer ganzen Breite
bis ca. 15 — 20 p Holie und bildet so dieselbe Platte, die sebón
auf dem vorigen Stadium vorhanden war und vielleicht der
Hubrecht’ sellen Protochordalplatte entspricht. Die Platte ist
nicht dicker geworden ais beim vorigen Embryo, auch ist aus-
geschlossen, daB sie an der Mesodermbildung beteiligt wáre,
da das Mesoderm erst weiter caudal unter die Medullarplatte
vordringt. Caudal verdünnt sich das Entoderm wieder, und das nuil
unter die Medullarplatte tretende Mesoderm (Fig. 56) legtsichihm
so eng an, daB es nieist unmoglich ist, siclier zu bestimmen,
ob gewisse Zellen dem einen oder dem andera zugerechnet
werden müssen. Die ventrale Begrenzung der Mesodermmasse
wird zwar durch ein selir feines „enthothelahnliches“ Háutchen
gebildet; docli ist zwischen ihm und der íibrigen Masse, selbst
bei Anwendung der Immersion, keine Grenze erkennbar. Die
Verbindung zwischen Meso- und Entoderm ist bei diesem Em-
bryo zweifellos enger ais bei irgend einem der jüngeren; falls
sie überhaupt eine regelmáBige Ersclieinung ist, ist sie also
zweifellos sekundar. Lateral von dieser Zone, grade da, wo das
Mesoderm sich vom Entoderm abzuheben beginnt, bildet dieses
83
jederseits eine sanfte Anschwellung von bis 15 g Hóhe, und
gelit erst seitlich in das niedere Dottersackentoderm über. Die
Anschwellung liegt nocli durchaus unter der Medullarplatte (etwa
100 g von ihrem Seitenrande). Sie reicht caudal bis in die
Anfangsregion des Primitivstreifens; ilire órale Grenze konnte
niclit genau festgestellt werden. Zur Mesodermbildung stelit sie
niclit in Beziehung, da das Mesoderm so weit lateral schon
nicht mehr dem Entoderm aufliegt. Welche morphologische Be-
deutung ihr zukommt, ist nicht sicher; ihrer Lage nacli ent-
spricht sie der Itegion, welche von H u b r e c h t ais „ringfor-
niigc entodermale Mesoblastbildungszone“ bezeichnet wurde.
Beirn vorigen Stadium war sie nicht vorhanden. Mit Beginn
des Primitivstreifens wird die Abgrenzung zwischen Ento- und
Mesoderm aucli in der Mittellinie deutlicher, wennschon sicli
beide noch diclit anliegen, und das Entoderm bildet jetzt ein
deutliches Plattenepithel. Arn Caudalende des Primitivstreifens
verdickt sicli das Entoderm, indem es zugleich die trompeten-
formige Allantoiseinstülpung bildet (Fig. 60). Die Allantois hat
begonnen, in caudaler Richtung in die Lange zu waclisen, und
wird nun bereits auf 140 g Lange ohne Verbindung mit dem
Entoderm getroffen (Fig. 61). Ihr blindes Ende liegt 1,98 nun
hinter dem Beginn der Medullarplatte, bereits in dem Teil des
Bauchstiels, der sicli von der Dottersackplanchnopleura get.rennt
hat und 150 g dorsal über dem Entoderm. Der ganze aus-
wachsende Teil des Allantois ist ein Itohr mit selir feinem
Lumen. Am Ende des Primitivstreifens fehlt eine Aftermembran,
d. h. eine Zone, in der sich Ecto- und Entoderm berüliren.
Wie beim vorigen Stadium findet sich unter dem vordersten
Teil der Amnionhohle zwischen Ecto- und Entoderm eine groBe
mesodermfreie Zone (Fig. 55). Dieselbe beginnt mit dem Anfang
der Hólile beim Übergang des Amnionverbindungskanals in das
Amnion und reicht mindestens bis 0,3 mm hinter den Beginn
der Medullarplatte. Bis hierhin gelit die Dottersacksplanchno-
pleura direct in die Amnionsomatopleura über, ohne daB sich
irgend welche Mesodermzellen zwischen Ecto- und Entoderm
vorschoben. Es fehlt also liier aucli eine mesodermale Hand-
zone, wie sie beim vorigen Embryo vorhanden war. Erst etwa
0,3 mm vom Vorderende der Medullarplatte an beginnt das Me-
soderm unter sie vorzuwachsen, ais eine dünne, nicht deutlich
zweischichtige Membran, die von der Übergangsstelle der Dotter-
sacksplanchnopleura in die Amnionsomatopleura ventro-medial
zieht und sich noch selir weit lateral, fast unter dem Itand der
Medullarplatte, dem Entoderm so eng anlegt, daB ihr wirklicher
(¡*
84
medialer Rand nicht genau festzustellen ist. Etwa 550 — 600 p
nacli Beginn der Medullarplatte ist das Entoderm unter der Me-
dullarplatte in ganzer Breite mit einer dünnen Mesodermschicht
belegt, deren Abstand vom Ectoderm mindestens 50 p und oft
weit mehr betragt. 720 — 730 p nach dera Anfang der Medullar-
platte beginnt das Mesoderm in der Mittellinie anzuschwellen
und das Ectoderm ihm einen Vorsprung entgegen zu senden,
worauf sich beide 50 p weiter zum Primitivstreifen vereinigen.
Diese Anschwellung kónnte man ais Kopffortsatz auffassen; doch
scheint mir wegen ihrer Kürze zweckmáfiiger, sie ais Vorderende
des Primitivstreifens zu bezeichnen und nicht ais Gebilde sui
generis aufzufassen. Auf Totalpraparaten ist auch etwas einem
Kopffortsatz Áhnliches nicht zu erkennen. Das vom Primitiv-
streifen abgehende Mesoderm ist diclit neben ihm auf fast alien
Schnitten — und dasselbe gilt auch für andere Serien áhnlichen
Alters — • durchrissen (Fig. 57). Je weiter caudal man kommt,
desto weniger breit wird die Zone, die dem Entoderm dicht auf-
liegt und um so loscr wird auch die Anlagerung. Dagegen wird
nun in den lateralen Teilen des embryonalen Mesoderms, d. h.
in denjenigen von der Übergangsstelle des Dottersack- in das Am-
nionmesoderm bis zu seiner Anlagerung an das Entoderm, die
Zweischichtigkeit immer deutlicher, und stellenweise ist sogar
eine Spaltung in Splanchno- und Somatopleura erkennbar. Auch
sind gegen den Rand hin vereinzelt kleine deutliche Zwischen-
raume vorhanden, die man ais Colomanlagen bezeichnen konnte.
Das embryonale Colom trate also bei der Mulita ebenso wie
bei den niederen Wirbeltieren zuerst in den caudalen Abschnitten
des Embryo auf. Die Partien neben dem Primitivstreifen stellen
eine caudal immer lockerer werdende Masse dar, in der noch
keinerlei Differenzierung in Blátter erkennbar ist und die caudal
immer weniger breit wird. In dieser Región beginnt das Am-
nion auf dem Schnitt Tform anzunehmen, womit zusammen-
hangt, daíJ der Punkt, an dem die Dottersacksplanchnopleura
mit der Amnionsomatopleura zusammentrifft, immer mehr me-
dial und unter das Amnion rückt. Gleichzeitig beginnt die ven-
trale und laterale Partie der Amnionsomatopleura zu prolife-
' rieren, und die sich von ihr loslosenden Zellen treten in den
sich immer mehr vergróBernden Raum zwischen sie und das
Amnionectoderm. Am Ende des Primitivstreifens losen sich auch
die diesem anliegenden Mesodermstreifen in Mesenchym auf. Die
ganze so gebildete lockere Masse bildet das Bauchstielmeso-
derm, über dem die inzwischen zum. caudalen Amnionblindsack
reduzierte Amnionhohle liegt (Fig. 62). — Auf den Schnitten,
85
die die entodermale Allantois treffen, erkennt man, daB auch die
medialste Partie der Dottersacksplanchnopleura wuchert — aller-
dings weniger stark ais das Amnionmesoderm — und so jeder-
seits eine Vorwolbung bildet (Fig. 60, 61, all. mes.), die unter
dem eigentlichen Bauclistiel liegt, von dem sie áuflerlich durcli
eine tiefe Furché abgetrennt ist, wáhrend eine innere Trennung
fehlt. Diese Vorwolbung ist die mesodermale Allantois. Sie reiclit
nur so weit wie die entodermale, und caudal von dieser ver-
sireiclit sie allmáhlich mehr und mehr auf der Ventralseite des
Bauchstiels, der sich inzwischen gana vom Dottersack getrennt
hat. Man erkennt auf dieser Serie besonders deutlich, daB
t r o t z derengen Beziehungen, die zwischen Bauch-
stielmesoderm und mesodermaler Allantois be-
stehen, beides dócil eigentlich selbstándige Ge-
bilde sind, und jenes hauptsáchlich von der Soma-
to pleura, diese von der Splanchn opleura aus ent-
steht. Die Verbindung zwischen Bauchstiel und Dottersack
wird auf den Schnitten, die die mesodermale Allantois treffen,
eigentlich durch diese vermittelt. — Die Trennung des Bauch-
stiels vom Dottersack tritt 1,8 mm nach Beginn der Medullar-
platte ein, einen Schnitt ehe die entodermale Allantois endet.
Darauf zieht der Bauchstiel 1,1 mm lang frei durch das Exocol,
wobei er zuerst auf dem Schnitte jederseits mit einer Art flügel-
formigen Fortsatz versehen ist (Fig. 62), spater aber einen ein-
fach elliptischen dorso- ventral abgeplatteten Querschnitt be-
kommt. Seine Verbindung mit dem Mesoderm der Ectoplacentar-
platte tritt erst auf der einen, spater auch auf der andera Seite
ein; dann verschmilzt der Caudalteil des Bauchstiels damit auf
seiner ganzen Breite und verstreicht allmahlich. Solange der
Bauchstiel noch erkennbar ist, liegt über ihm immer der in-
zwischen zu einem dünnen Kanal reducierte caudale Amnion-
I
blindsack.
Die Ectoplacentarplatte ist in dem Teil, der um das Caudal-
ende des Embryo liegt, wesentlich weiter entwickelt, ais auf
dem vorigen Stadium. Sie hat eine groBe Anzahl ziemlich dicker
Zotten gebildet (Fig. 63), die in die Ectoplacentarhohle frei hin-
einragen und deren GroBe verschieden ist; doch sind sie im
Allgemeinen 150 — 300 p lang. Ihre Oberflache gegen die Hohle
wird durch das Epithel der Ectoplacentarplatte gebildet, wáhrend
ihr Inneres durch Mesoderm eingenommen wird. Das Epithel
der Seitenpartien der Zotten, ebenso wie das der zwischen ihnen
liegenden Teile der Ectoplacentarplatte ist hell, ohne deutliche
Zellgrenzen, mit groBen, relativ hellen Kernen. Es wird basal-
86
wárts durch eine deutliche, meist stark lichtbrechende Linie
abgeschlossen, wahrend es gegen die Ectoplacentarhohle aus-
gefranst erscheint. Dagegen wird die Spitze der Zotten fast
irnmer durch eine klobige, meist unregelmáBig begrenzte Masse
aus diclit aneinander liegenden dunklen Zellen rnit ebensolclien
Ivernen eingenommen, an die seitlich das gewóhnliche Ecto-
placentarplattenepithel unvermittelt anschlieBt. Sie wurden auch
von New man und Patterson (1910) unter der Bezeiclmung
„Tráger-knots“ für T. novemcincta beschrieben und abgebildet.
Es kann keinem Zweifel unterliegen, daB diese Massen aus den
auf alien früheren Stadien vorhandenen knotenformigen Ver-
dickungen der Ectoplacentarplatte, die ebenfalls aus dunklen
Zellen bestanden, hervorgegangen sind, und daB grade die
Stelle, an der sich eine solche befand, zu einer Zotte auswuchs.
Solche dunklen Stellen fehlen in der Tat bei diesem Embryo
zwischen den Zotten der Ectoplacentarplatte so gut wie ganz.
Das Mesoderm ist, so lange es der Ectoplacentarplatte auf-
liegt, eine mehrscliichtige lockere Masse, in der bereits ofter
gut abgegrenzte Hohlungen vorkommen, die ich ais GefáBanlagen
auffasse. Sobald aber das Mesoderm in die Zotten eindringt,
legen sicli seine Zellen dicht aneinander, sodaB die Haupt masse der
Zotten durch einen soliden Mesodermkorper gebildet wird (Pig. 63).
Der Wechsel im Aussehen ist ein derartig groBer, daB man zu-
erst versucht ist, die Masse durch Proliferation des Trophoderms
entst.anden zu denken; doch ist diese Armahme auszuschlieBen, da
die Grenze gegen die trophodermale Scliicht stets durch eine scharfe
Linie, oft sogar durch einen Zwisclienraum, gebildet wird, wahrend
der Übergang in das lockere Mesoderm nicht plotzlich erfolgt.
Bei den von Newman und Patterson abgebildeten Zotten
ist eine derartige Ausbildung des Mesoderms nicht zu erkennen.
Teile des proximalen Pols der Keimblase, auBerhalb der
Partie, die spater durch die Placenta eingenommen wird, wurden
nicht untersucht.
Keiinblase 226. (Fig. 4 und 14, Textfig. 34.)
(Conserviert am 24. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Die Embryonen dieser Blase stimmen in Bezug auf ihren
Entwicklungsgrad weitgehend mit denen der vorigen überein;
ich will dalier nur auf einige Einzelheiten eingehen.
Der Uterus wurde in toto nach Betaubung der Muskulatur
in Chloroform fixiert und spater durch einen Langsschnitt in
87
Textfig. 34. Keimblase 226. Lage der Embryonen mit Bezug auf die gemein-
same Amnionhohle. Vesícula embrionaria 226. Posición de los embriones con
respecto á la cavidad amniótica común. X 5.
Der Dottersack ist langa der mit * bezeichneten Linie durchschnitten ; die
zusammengehórigen Enden des Amnionverbindungskanals 10 sind mit a, die-
jenigen dos Basalstückes 5, 6, 7 mit b bczoichnet. El saco vitelino filó cortado
¡í lo largo de la linea marcada con.* Los puntos correspondientes del ca-
nal amniótico 10 están marcados con a, los de la parte basal común de los
canales 5, 6, 7, con b.
88
zwei Hálften zerlegt. Der Querdurclimesser der so geoffneten
Keimblase ist 14,5 nim, der Langsdurchmesser 16,5 mm. Eine
6,5 mm holie Kalotte am proximalen Pol wird durch das Tropho-
derm das Übrige durch das Entoderm bcgrcnzt; dieses bildet also
nicht ganz 2/3 der Keimblasenwand.
Im Ganzen sind 11 Embryonen vorhanden, die alie im
Wesentlichen gleich sind; eigentlich rudimentáre Embryonen
finden sich nicht. — Die gemeinsame Amnionhohle bildet kein
Bláschen, sondern die Amnionverbindungskanale (Textfig. 34)
gehen von einer erweiterten Rohrstrecke aus, die etwa von dem
Abgang des Kanals 3 bis zu dem des Ivanals 11 reiclit, und die
das Áquivalent der gemeinsamen Amnionhohle darstellt. Sonder-
bar ist der Zusammenhang der Embryonen 5, 6, 7 mit dieser
gem. Amnionhohle. Ihre A. V. K. *) vereinigen sich zu einer er-
weiterten Partie, von der aus ein selir feines Rohr b abgeht,
das sich dann'mit dem A. V. Iv. 4 vereinigt. Durch das Au,f-
schneiden der Keimblase wurde dieses Rohr durchschnitten, und
isthierbei dasauf der Figur nicht eingezeiclmete Stück abgerissen.
-- Aus der Art des Zusammenliangs der A. V. K. ergibt sich, daB die
drei Embryonen 5, 6, 7 sich aus einem gemeinsamen Blindsack aus-
gestiilpt haben, und daB aucli der Embryo 4 sich aus dem
Anfangsteil desselben Blindsacks gebildet hat. Diese Verhalt-
nisse erinnern auffállig an die Art der Ausstülpung der drei
resp. vier proximalsten Embryonen der Keimblase 46. — Die
Ausstülpung der übrigen Embryonen erfolgte direct aus der
gem. A. H. !); nur 8 und 9 entsprangen noch aus einer sehr
kurzen gemeinsamen Vorwolbung, wie sich aus dem Abgang
ihre) A. V. K. ergibt. Ob die am A. V. K. 10 fehlende Strecke beim
Schneiden zerrissen ist, oder zurückgebildet war,.ist nicht sicher
erkennbar.
Alie Embryonen besitzen gut ausgebildete Haftstiele, die
sich caudal verbreitern und allmahlich in das trophodermale Me-
soderm übergehen. Auf ihnen liegen gut ausgebildete rohren-
formige caudale Amnionblindsacke, deren Caudalenden fast
immer bláschenformig angeschwollen sind. Am langsten, aber
auch am dünnsten ist der Blindsack bei E. 6, wo er sich noch
vveit über das Trophoderm ausdehnt, nachdem der Haftstiel ge-
endet ist.
Wie bei der vorigen Keimblase die Embryonen F. und H.,
so liegen bei dieser E. 8 und E. 9 am distalen Pol, dicht neben
') A. V. K. = Amnionverbindungskanal ; gem. A. H. = gemeinsame
Amnionhohle.
89
der geni. A. H.; sie sind also proximal nicht weit genug vor-
gedrungen, um die Dottersack-Trophodermgrenze zu erreichen.
Ilire Medullarplatten sind im Wesentlichen gleich weit entwickelt
wie die der übrigen Embryonen; diejenige des E. 8 ist in der
Durchsicht etwas lieller ais die der andera, was darauf hindeutet,
daB der Embryo doch nicht mehr ganz normal ist. Ara Über-
raschendsten ist, daB die Enden der Bauclistiele beider Em-
bryonen mit einander verschmolzen sind. Dabei ist Bauchstiel 9
zu einem dicken Knollen aiijgeschwollen, wáhrend der des andera
Embryo im Bogen zu ibm hinüberzieht. Grade hinter dem Knollen
liegt eine kleine, in der Durchsicht helle Zone, in der nocli eine
Querlinie dieStelle andeutet, an der die Verschmelzung stattfand.
Caudale Amnionblindsácke felilen bei beiden Embryonen vollstán-
dig; in diesem Punkt sind beide also gegenüber den normalen
zurückgeblieben. Ich stelle mir das Zustandekommen dieser eigen-
artigen Verhaltnisse so vor, daB die Embryonen, nachdem siesich
aus der geni. A. H. ausgestülpt hatten, nicht schnell genug gegen
das Trophoderm auswachsen konnten, sodaB sie noch ziemlich
nalie am distalen Bol des Dottersacks lagen, ais bereits ihre
Bauchstiele frei ins Exocol ragende Zapfen bildeten. Normaler-
weise verschmelzen diese mit dem Mesoderm der Ectoplacentar-
platte, haben aber wohl überhaupt das Bestreben, sich an dem
ersten geeigneten Gegenstand anzuheften, und daher trat die
Verschmelzung beider Bauchstiele ein, sobald sie sich trafen. -
Da beide Embryonen keine Verbindung mit dem Trophoderm
erhalten konnen, so müssen sie von nun an, námlich sobald eine
Ernáhrung durch Vermittlung desselben notwendig wird, ver-
kümmern. Das Nichtbilden des caudalen Amnionblindsacks ist
wahrscheinlich bereits ais ein Stehenbleiben der Entwicklung
anzusehen. — Um jeden der beiden Embryonen ist ein eigenes
DottergefáBnetz ausgebildet, das jedoch weniger weit entwickelt
ist, ais das der übrigen Embryonen.
Die Ausbildung der DottergefaBnetze stimmt im übrigen mit
der bei der vorigen Keimblase überein. Audi der Trager ist noch
ziemlich durchsichtig wie bei ihr; in der Gegend um das Ende
der Embryonen bilden sich Zotten, wáhrend das ganze Centrum
noch kaum solche erkennen láBt, dagegen viele unregelmáBige
Falten zeigt, die aber wahrscheinlich bei der Conservierung ent-
standen sind. AuBerdem linden sich daran auch einzelne bis
1 mm groBe ins Exocol vorragende Bláschen.
Für die Medullarplatte der Embryonen ergeben sich in 80-
proc. Alcohol íolgende HauptmaBe in mm:
90
Man sielit daraus, daB die beiden Embryonen 8 u. 9 in Bezug
auf das gesamte Wachstum der Medullarplatte gegenüber den
übrigen sichtlich zurückgeblieben sind.
Embryo 1.
Bei dem geschnittenen Embryo 1 ergibt sich die aus den
Sclmitten berechnete Medullarplattenlánge zu 1,5 mm1), das da-
von vor dem Primitivstreifen liegende Stück betrágt 0,96 mm,
der Primitivstreifen ist 0,9 mm lang und endet grade vor der
entodermalen Allantois. Das blinde Ende der letzteren liegt
2,1 mm nach Beginn der Medullarplatte. Die Loslosimg des
Bauchstiels vom Dottersackmesoderm ist 2,45 mm nacli Beginn
der Medullarplatte vollendet, und seine Wiederfestheftung am
trophodermalen Mesoderm beginnt 0,47 mm spater. Der caudale
Amnionfortsatz ist von hier aus noch 1,1 mm weit zu verfolgen.
Die Iíohle, welche sich bei alien Embryonen an der Über-
gangsstelle des Amnionverbindungskanals in das Amnion findet
und durch Einbuclitung der Ventral wand des Eetoderms entsteht,
ist bei diesem Embryo nicht so dieutlich wie bei den vorigen. Mit
ihr beginnt die mesodermfreie Zone unter dem Ectoderm, die
sich caudal bis etwa 600 p nach Beginn der Medullarplatte er-
streckt. Erst von hier an liegt das Mesoderm unter der ganzen
Breite der Medullarplatte. Ein Kopffortsatz ist ebensowenig
vorhanden wie bei den früheren Embryonen. Das Entoderm der
mesodermfreien Zone ist 12 p dick, bildet also, wenn auch weniger
deutlich ais bei den früheren Embryonen, eine „Protochordal-
platte“, wahrend das extraembryonale Entoderm auf denselben
Sclmitten nur etwa 5 p dick ist. In der mesodermfreien Zone
ist zwischen Ecto- und Entoderm, spater zwischen ersterem und
dem Mesoderm ein groBer Zwischenraum. Mit dem Vordringen
des Mesoderms unter die Medullarplatte legt sich dieses wie bis-
’) Um diese MaCe mit den in 80 proc. Aikohol direkt am Objekt ge-
nommenen vergleiehen zu konnen, mufi die Oontraction bei der Einbettung,
die etwa Vs betragt, beriicksichtigt werden.
91
her eng dem Entoderm an, wobei letzteres zu einem sehr dünnen
Pflasterepithel wird. Bei diesem Embryo gewinnt man durchaus
den Eindruck.. daB nur das einschichtíge áuBerste Háutchen
durch das Entoderm gebildet wird und alie darüber liegenden
Zellen bereits dem Mesoderm angehoren, Die Verháltnisse der
drei Keimblátter in der Región des Prímitivstreifens stimmen
durchaus mit denen des vorigen Embryo überein; ebenso ist die
mesodermale Allantois durch eme Kerbe unvollstándig vom Bauch-
stiel abgesetzt. Audi in Bezug auf die Bildung der Zotten an
der Ectoplacentarplatte áhnelt dieser Embryo dem vorigen
Stadium vollstandig.
KeimWase 199. Fíg. 5, 15, 16, 64—72, 76, 77; Textfig. 35.)
(Conservierfc am 19. 6. 1909 in Platinchloridsublimat.)
Diese Keimblase, w elche wesentlich weiter entwickelt ist
ais die beíden vorigen, wurde aufgeschnitten und ausgebreitet
conserviert, sodaB ich über ihre wirkliche GroBe nichts aus-
sagen kann. Im Ganzen sind nur 7 nórmale und ein vollstandig
rudimentárer Embryo vorhanden.
Die gem. A. H,1) bildet ein fast kugelrundes Bláschen (Textfig.
35) vonetwa 350 ¡a Durchmesser, das vollkommen durchsichtig, also
hohl und auf der einen Se i te auf einer ca. 250 p breiten Piache mit
dem Dottersack verwachsen ist, wáhrend von der gegenüberliegen-
den ein kurzer heller Kanal abgeht, der ein zweites, aber undurch-
sichtiges, also jedenfalls von einem Coagulum erfülltes Bláschen
(ap) übergeht. Von diesem Bláschen gehen die A. V. K.1) aller
normalen Embryonen direct ab; nur die der Embryonen 4 und 5
besitzen ein kurzes gemeinsames Abgangsstück. Die Abgangs-
stellen der Kanále 1, 2 und 3 einerseits und die des Kanals 6
und des gemeinsamen Stückes von 4 und 5 andrerseits, sind ein-
ander genáhert. Direct aus der eigentlichen gem. A. H. ent-
stammt dagegen nur der dünne Kanal des rudimentáren Em-
bryo 8. Man konnte natürlich auch die Blase ap ais die gem.
A. H. auffassen und das andre Bláschen aus ihr entstanden
denken, da wir ja über kein sicheres Kriterium zur Erkennung,
der gem. A. H. verfügen; doch scheint mir bei Betrachtung
der Lage und Porm des durchsichtigen Bláschens und seiner
breiten Befestigung am Dottersack die oben gegebene Deutung
wahrscheinlicher. Die Blase ap hátten wir dann aus der gem.
A. II. in Form einer Ausstülpung áhnlich der des Stadiums 46
(und 226) entstanden zu denken.
0 gem. A. H. = gemeinsame Amnionhohle; A. V. K. — Amnionverbin-
dungskanal.
92
So
Textfig. 35. Gemeinsanie Amnionhohle und abgehende Amnionverbindungs-
lcanale der Keimblase 199. Cavidad amniótica común y canales amnióticos
de la vesícula embrionaria 199. )< 21.
Die Nummern bezeichnen (lie Ainnionverbindungskanale der entsprecbenden
Embryonen. 8 ist ein rudimontiirer Embryo. Los números designan los canales
amnióticos de los embriones correspondientes. 8 es un embrión rudimentario,
c. am. c. = gemeinsame Amnionhohle, bei * am Dottersack festgelieftet, cavi-
dad amniótica común fijada en * sobre el saco vitelino. ap. - ilir Anhang,
saca ciego adnexo á la misma cavidad.
Von den A. V. K. verlaufen 7 und 1 ganz getrennt, wálirend
2 und 3 einerseits und 4, 5, 6 andrerseits eine Strecke weit dicht
nebeneinander herziehen. Dabei überkreuzt der Kanal 6 die
beiden andera ein wenig, ohne daB es zu Verschlingungen kame.
Der rudimentáre Embryo 8 bildet ein kaum 40 p dickes Knót-
chen, das überhaupt nur wegen seines A. V. K. ais Embryo er-
kannt werden kann. Sein Kanal kreuzt denjenigen des E. 7,
wobei er zwisclien ihm und dem Dottersack hindurchzieht.
Die DottersackgefaBnetze der Embryonen haben bei dieser
Keimblase bereits den Hohepunkt ihrer Entwicklung erreicht.
Um jeden Embryo folgt zunáchst eine helle, fast gefáBfreie Zone
und darauf die eigentliclie Area vasculosa, die besonders seitlich
aus einem sehr dicht liegenden GefáBnetz bestelit. Vor dem Em-
93
bryo werden die Maschen des Netzes allmáhlich weiter, wobei
die GefáBe der rechten und linken Seite in der Mittellinie, d. h.
unter dem A. V. K. mit einander zusammenhángen. Das GefáB-
netz reicht oral bis an die gem. A. H., die etwas excentrisch,
nicht genau am distalen Pol liegt; und nur an diesern findet sicli
ein tatsáchlich gefáBfreies Feld von kaum 3 mm Durchraesser.
Am Caudalende der Embryonen ist besonders deutlich, daB die
GefáBe sich bogenformig gegen die Mittellinie wenden, und daB
unter dem Bauchstiel, der liier frei das Exocol durchzieht, die
der einen Seite in die der andern übergehen. Sie greifen dabei
niemals auf die Ectoplacentarplatte über. Noch besser ais bei
deu GefáBnetzen früherer Embryonen ist bei diesen erkennbar,
daB in den Grenzzonen, in denen die Kreislaufe zweier Nach-
barembryonen aneinander stoBen, die GefáBe hauptsáchlich ein-
ander parallel, d. h. radial in Bezug auf die ganze Keimblase
verlaufen. Dabei sind sie hier schwácher ais in den den Em-
bryonen náher liegenden Zonen entwickelt, sodaB es scheint,
ais ob an diesen Stellen das GefáBnetz sich frühzeitiger zurück-
bilden würde. Eine reinliche Abgrenzung der zu je zwei Nach-
barembryonen gehorigen GefáBe ist nicht moglich, da aucli in
der Grenzregion zwischen den radiaren Iíauptbahnen überall
VerbindungsgefáBe vorkommen. Wenn also auch morphologische
•Verbindungen zwischen den GefáBnetzen der Embryonen
existieren, so ist dócil sehr fraglich, ob in nennenswerter Weise
ein Übertritt von Blut aus einem GefáBnetz in das andre er-
folgt, da ja die GefáBe der Grenzzonen relativ schwach ent-
wickelt sind.
Bei dieser Keimblase sind die kurzen Horner, die durch
ihr Eindringen in die Endteile der Tuben entstehen, deutlich
erkennbar; das eine liegt zwischen E. 1 und E. 2 nahe dem
letzteren und etwa in der Hohe seines Primitivstreifens, das
andre in der Mitte zwischen E. 5 und E. 6 in der Hóhe des
Abgangs der Allantois (Fig. 5).*
Von der Ectoplacentarplatte ist nur das Centrum hell und
zottenfrei, wáhrend der unter und um die Anheftungsstelle der
Bauchstiele gelegene Gürtel mit Zotten besetzt ist, die weiter
entwickelt sind, ais auf dem vorigen Stadium. Eine Abgrenzung
der zu den Einzelembryonen gehorigen Zotten láBt sich meist
nicht durchführen, doch ist ab und zu, z. B. zwischen den zu
E. 4 und E. 5 gehorigen Zottenfeldern, ein weniger dicht mit
Zotten besetzter Kaum erkennbar.
') Die Embryonen sind von rechts nach links íortlaufend nuinmeriert.
94
Die Haftstiele und die über ilinen liegenden Amnionblind-
siicke sind in derselben Weise ausgebildet wie beim vorigen
Embryo.
Die Embryonen dieser Keimblase sind durch das Auftreten
folgender Merkmale wesentlich weiter entwickelt ais die
früheren:
1, des Chordakanals, 2. der Medullarrinne und der Me-
dullarwülste, 3. der Aftermembran. — Die Hauptmasse für die
Alie MaCe sirnl in mni und vom Anfang der Medullarplatte aus genommen.
Embryo 1.
lcli will nun eine ausfülirliche Beschreibung des E. 1 geben,
wobei ich zuerst von der Aftermembran aus in cranialer, spáter
von ihr aus in caudaler Eichtung vorgehen werde.
Die Aftermembran ist etwa 150 p lang und caudal etwa
30 p cranial bis 45 p breit; an ilirem Vorderende beginnt der
Primitivstreifen, indern das Mesoderm anfanglich nur in diinner
Lage zwischen Ecto- und Entoderm vordringt.
Das Ectoderm ist in der Gegend der Aftermembran und
im hintern Teil des Primitivstreifens dünn; erst mit dem Auf-
treten der Medullarplatte verdickt es sich, und zwar zunáchst
95
rechts und links neben dem Streifen, da die Platte in derselben
Weise wie bisher caudal in eine feine Spitze ausgezogen ist.
Gleichzeitig wird über dem Primitivstreifen eine Primitivrinne
deutlich, die auf dem Querschnitt dieselbe Form hat, wie weiter
vorn die Medullarrinne, und deren vorderes Ende in den Canalis
neurentericus übergeht. Rechts und links neben der dorsalen
Offnung des letzteren beginnt die Medullarrinne (Fig. 70), deren
Caudalende also gabelig geteilt ist (Fig. 70 — 65). Zunáclist ist
sie nur wenig tief. Zwisclien ihrem rechten und linken Schenkel
ist ani Caudalende 65 p Zwischenraum. Erst 300 p weiter vorn
vereinigen sich beide Ausláufer zur einheitlichen medianen Rinne,
dio breiter und tiefer ais jene ist. Das gabelig geteilte Caudal-
ende der Medullarrinne umfaBt also ein ca. 300 p langes, drei-
eckiges Feld, das in seinem liintfern Teil vom Canalis neurente-
ricus durchbrochen wird (Fig. 69, 70), davor zunáclist dorsal
vorgewolbt ist und noch weiter vorn eben wird und in den
Boden der Medullarrinne übergeht (Fig. 64). Die Breite der Me-
dullarplatte in der Hohe des Canalis neurentericus ist etwa
600 p; ihre groBte Dicke betrágt hier nur 30 p; weiter vorn
wird sie auch nicht breiter, wáhrend ihre Dicke seitlich, in den
Medullarwülsten, bis 45 p betrágt.
Vor dem Anfang der Medullarrinne wird die Medullarplatte
wieder etwas dünner. Vor der Platte setzt sich die individuelle
Amnionhohle noch auf eine Strecke von 250 p fort, ehe sie sich
zum A. V. K. verdünnt. An der Übergangsstelle findet sich die-
selbe Holile wie auf den frühereri Stadien. Sie wird bei diesem
Embryo melir durch eine ventrale Vorwolbung des Entoderm
erzeugt ais durch eine dorsale der ventralen Amnionwand. Sie
ist ebensowenig wie früher von Mesoderm ausgekleidet. Das Me-
soderm ist neben der Aftermembran mehrere Zellschichten dick
und dabei in seinen medialeren Partien einheitlich, olme Tren-
nung in zwei Blátter, wáhrend weiter lateral, und zwar schon
etwa 100 p, ehe die Teilung in Amnionsomatopleura und Dotter-
sacksplanchnopleura erfolgt, eine Andeutung von Zweibláttrig-
keit erkennbar ist. Die Mesodermzellen machen durch Fort-
sátze, die sie in die primáre Leibesholie senden, durchaus den
Eindruck, ais ob sie sich loslosen und in Mesenchymbildung
eintreten würden. — Dasselbe Verhalten zeigt das Mesoderm
auch noch neben der hinteren Hálfte des Primitivstreifens. Je
weiter oral man kommt, desto weniger weit medial reicht die
Andeutung der Zweibláttrigkeit im Mesoderm, und desto dicker
wird es. In der caudalen Región der Medullarplatte, neben dem
Primitivstreifen bildet es eine über 30 p máchtige Masse
96
(Fig. 72), die sich erst gegen den Eand des Amnion hin ver-
schmáchtigt und, lcurz ehe sie in Amnion und Dottersack über-
geht, undeutlich zweibláttrig wird. Auch hier losen sich überall
vom dorsalen und ventralen Eand des embryonalen Mesoderm
einzelne Zellen los, die also die Mesenchymbildung einleiten.
Das Entoderm liegt unter der liinteren Ilalfte des Primitiv-
streifens demselben sehr dicht an; mifc dem Auftreten der Me-
dullarplatte wird die Verbindung weniger eng, und das Entoderm
ist auf manchen Schnitten selbst in der Mittellinie, eine vom
Mesoderm ganz losgeloste Membran (Fig. 72). Erst am Vorder-
ende des Primitivstreifens, bei dessen Übergang in den Knoten,
schmiegt sich das Entoderm dem Mesoderm so dicht an (Fig. 70),
daíJ im Knoten selbst nicht zu erkennen ist, welclie Zellen dem
einen, welche dem andera Blatt zuzurechnen sind. Der Primitiv-
streifen nimmt in cranialer Eichtung an Dicke zu, und auf den
Schnitten, auf denen er vom Canalis neurentericus durchbohrt wird,
also den Primitivknoten bildet, ist er 60 p dick und 75 p breit.
Der neurenterische Kanal (Fig. 68, 69, 70) ist kaum 4 p weit, und
verlauft von der dorsalen Seite in etwas cranialer Eichtung
ventral, sodaíJ seine Üffnung im Dottersackentoderm etwas vor
derjenigen in der Amnionhohle liegt. AuBerdem liegt seine ven-
trale Mündung etwas (ca. 10 p) seitlich von der Medianebene.
Nach Messung áuf einem mittleren Schnitt, der fast sein ganzes
Lumen trifft, ist der Kanal etwa 80 p lang. (Fig. 69.)
Neben dem Canalis neurentericus findet sich jederseits (Fig.
69) ein ldeines Bláschen im Primitivknoten. Dasselbe ist reclits
besonders deutlich, scharf umgrenzt, und von etwa 5 p Durch-
messer. Ich liabe nicht feststellen konnen, ob es mit dem Kanal
zusammenhángt; auch bin ich iiber seine mogliche Bedeutung
im Unklaren.
Die Schnitte direct cranial vom Canalis neurentericus unter-
scheiden sich von den caudal davon liegenden in folgenden
Punkten :
1. Das Mesoderm verliert vollkommen den Zusammenhang
mit der Zellmasse, die vom Kanal durchbrochen wird (dem
Primitivknoten). Bei 1,3 mm nach Beginn der Medullarplatte hangt
es nocli breit damit zusammen (wie auf Fig. 71), 50 p weiter
cranial felilt jeder Zusammenhang (Fig. 70), und das Mesoderm
bildet nun zwei von den Seiten gegen die Mittellinie des Embryo
vorspringende Platten, die jedoch rechts und links von der-
selben frei enden, ohne Zusammenhang mit Ecto- oder Entoderm.
Zwischen iliren medialen freien Kanten ist Anfangs 120 p Zwi-
schenraum, spáter etwas weniger. Die Platten sind Anfangs
97
click (50 p), allmálilich werden sie cranial immer dünner, bis
sie schlieBlich nur nocli ein bis zwei Zellagen machtig sind.
270 p nacli Beginn der Medullarplatte, also weit cranial von
den ersten Schnitten, auf denen die Chorda erkennbar ist, ver-
cinigen sich die nun selir dünnen Mesodermplatten in der Mittel-
linie, sodaB unter der ganzen Breite der Medullarplatte ein ein-
lieitliches Mesoderm vorhanden ist, das aber bereits 200 p nacli
Beginn der Medullarplatte endet.
2. Unmittelbar vor der Dorsaloffnung des Canalis neuren-
tericus (Fig. 69) verliert das Eetoderm die Verbindung mit der
Hauptmasse des Primitivknotens, von der es durch einen schraa-
len Spalt geschieden ist. Es bildet iiber ihr ein gewolbtes Dach,
das oben erwahnte dreieckige Feld zwischen den gegabelten
Medullarrinnen.
3. Wie erwáhnt, geht das Entoderm eine derart vollstandige
Verbindung mit dem Primitivknoten ein, daB es in ihm nicht
unterscheidbar ist. Am Vorderende des Knotens setzt sich nun
die ventrale Zellschicht dieser Masse in der Mittellinie auf eine
Breite von etwa 120 p in die erste Anlage der Cliorda fort
(Fig. 65 — 67). Diese geht seitlich, ebenso wie die ventralen
Partien des Primitivknotens, direct in das Entoderm über. Die
Chorda wird also sofort, nachdem der Knoten nicht mehr ge-
troffen ist, deutlich und erscheint dabei einfach ais eine mediane,
15 p dicke Zone des Entoderms, das in den dicht daneben lie-
genden Partien kaum 5 p dick ist. Cranial wird die Chorda
dünner und zugleich schmaler (Fig. 64) und der vorderste Schnitt,
auf dem sie noeh ais eine kaum 45 p breite und weniger ais
10 p dicke Zone vom übrigen Entoderm unterscheidbar ist, liegt
550 p vom Beginn der Medullarplatte entfernt. Auf noch cra-
nialeren Schnitten ist im Entoderm kein Unterschied zwischen
den Zellen der Mittellinie und den weiter lateral liegenden zu
erkennen. Die Lange der Chorda ware also vom Vorderrande
des Primitivknotens an gerechnet ca. 550 p. Ich betone nocli-
mals, daB sie auf ilirem ganzen V e r 1 a u f 1 e d i g 1 i c h ais
v e r d i c k t e Zone des E n todcrms erscliei n t , die cau-
dal i n die ventralen Z e 1 1 a g e n des Primitivknotens
übergeht.
Um hinsichtlich der Ausbildung von Mesoderm und Chorda
die Anknüpfung an die Verhaltnisse des vorigen Stadiums zu
erleichtern, will ich hier noch einen Embryo der Keimblase 4
beschreiben, bei der die Embryonen beim Herauspráparieren
bis auf wenige zerrissen wurden, und die ich dalier nicht ais
besonderes Stadium aufführen wollte. Die vorhandenen Em-
Rev. Museo La I’lata — T. XXI.
98
bryonen der Keimblase 4 halten mit Bezug auf ihren Entwick-
lungsgrad etwa die Mitte zwischen 226 und 199. An dem im
Folgenden beschriebenen Embryo 4 B (Fig. 17) ist alies Wesent-
liche, insbesondere auch die Gegend des Priraitivstreifens durch-
aus gut erhalten. Seine HauptmaBe sind die folgenden:
Anfang der Medullarplatte — Ende derselben 1,38 mm
„ „ „ — Anfang der entodermalen
Allantois 1,78 „
„ „ „ — Anfang der Aftermembran 1,73 „
„ „ „ — Beginnd. Primitivstreifens 0,65 „
„ „ „ — Ende d. Primitivstreifens 1,71 „
„ „ „ — Anfang des Mesoderms in
der Mittellinie 0,27 ,,
„ „ „ — Trennung des Bauchstiel-
mesoderms vom Dotter-
sack 1,85 ,,
„ „ „ — Vereinigung desselben mit
dem Mesoderm der
Ectoplacentarplatte 2,20 „
Wie aus den MaBen hervorgebt, ist der Embryo kürzer ais
die andera ihm in der Entwicklung zunáchst stehenden Stadien.1)
Bei diesem Embryo ist das Mesoderm auch neben dem
Primitivstreifen wesentlich dicker ais bei 94 oder 226, sodaB
er in dieser Bezieliung sicli 199 bereits stark náhert. Das
Vorderende des Primitivstreifens ist deutlich verdickt, und bildet
einen Primitivknoten ebenso wie bei 199, nur daB eine Durch-
bohrung desselben noch nicht stattgefunden liat. Das Entoderm
liegt dem Mesoderm in der caudalen Hálfte des Primitivstreifens
weniger, in der vorderen Hálfte und linter dem Primitivknoten
dagegen so dicht an, daB eine Grenze zwischen beiden nicht
erkennbar ist, wennschon die ventralste Zellschicht die Anord-
nung eines dünnen Pflasterepithels zeigt. Vor dem Knoten setzt
sicli das Mesoderm in der ganzen Breite der Medullarplatte noch
auf einer 280 p tangen Zone fort, wobei das Entoderm ihm
immer gleich eng anliegt, wáhrend eine Anlagerung an das
Ectoderm nicht mehr besteht. Dabei ist das Mesoderm anfangs
so dick, wie die beiden seitlichen Platten bei 199, indeB es cranial
immer dünner wird. Eine Trennung des Mesoderms in der
Mittellinie hat jedoch noch nicht begonnen, vielmehr ist auf
den ersten 80 p vor dem Primitivknoten grade das dort lie-
*) Zwischen ihn und 220 reilien sich die Embryonen der Keimblase 3 ein,
deren einer bereits 1009 abgebildet wurde.
99
gende Mesoderm dichter gedrángt und um ein Weniges dicker
ais die seitlich davon liegenden Partien. Man konnte diesen
medialen Teil Kopffortsatz nennen, doch scheint mir diese Be-
zeichnung auch bei diesem Embryo nicht glücklich, da besagter Teil,
ganz abgesehen von seiner Kürze, auch in keinerWeise von den
seitlichen Partien abgegrenzt ist. Vergleicht man dieses Stadium
mit 199, so ergibt sich, daB sich zwischen beiden wichtige Ver-
¿inderungen abgespielt liaben:
Die bei 4 noch einheitliche vor dem Primitivknoten liegende
Mesodermplatte hat sich in fast ihrer ganzen Lange in zwei
Halften geteilt, die nur noch auf den vordersten Schnitten, die
das Mesoderm treffen, zusammenhangen. Diese einheitliche ,Quer-
zone liegt ungefáhr bei 270 p nach Beginn der Medullarplatte,
und wie wir der MaBtabelle des Embryo entnehmen, tritt bei
250 p die Medullarrinne auf. Wir erkennen auch auf den Quer-
schnitten, daB das Mesoderm bei 199 medial immer nur bis
zum Knick zwischen dem Boden der Medullarrinne und den
Medullarwülsten vorragt (Vergl. Fig. 64 und 65), und darum
halte ich es für berechtigt, den SchluB zu ziehen, daB der Druck,
den die sich einsenkende Medullarrinne ausübt, die directe Ur-
sache des Auseinanderweichens des Mesoderins ist. Manbraucht
keineswegs anzunehmen, daB derselbe so stark sei, daB er ein
EinreiBen des Mesoderms in der Mittellinie bewirke, vielmehr
wird man sich das Mesoderm ais eine Masse lebender, also
plastisclier Zellen vorzustellen haben, die sich gegenseitig drán-
gen und also durchaus nicht regungslos an einen bestimmten
Platz gebunden sind. Bei einer derartigen „beweglich plastischen“
Masse ist verstandlich, daB auch ein geringer Druck genügt,
um an der Stelle, an der er erfolgt, ein Auseinanderweichen der
Zellen liervorzurufen. Vielleicht kann auch noch der Druck, den
die sich zur Chorda verdickenden Zellen der entodermalen Mittel-
linie liervorrufen, dabei mitspielen; doch kann dessen EinfluB
nicht stark ins Gewicht fallen, da das dünne Entoderm nacli-
giebiger sein muB, ais die viel dickere und daher starrere Me-
dullarplatte. DaB die Chordabildung nicht ins Gewicht fallen
kann, sielit man schon daran, daB sich das Auseinanderweichen des
Mesoderms bereits 250 — 300 p vor dem Cranialende der Chorda
findet.
Jedenfalls braucht man, um die Teilung des vor dem Pri-
mitivknoten gelegenen Mesoderms in zwei Halften zu erklaren,
durchaus nicht anzunehmen, daB das Mesoderm der medialen
Zone sich vom übrigen getrennt habe, um sich zwischen das
Entoderm einzufügen und so die Chorda zu bilden. — Bei Bildern,
7*
100
wie die, welche beispielsweise Keibel (1893) vom Schwein
erhalten hat (Fig. 37 c — f), auf denen ein grofier freier Kopffort-
satz erscheint, der durchaus die Lage der spáteren Chorda ein-
nimmt, kann man sehr leiclit zu der Auffassung kommen, daB sie
aus diesem entstünde. Bei der Mulita ist aber für die ganze
Lange der Chorda durchaus deutlich (von 1,15 mm an nach Be-
ginn der Medullarplatte cranialwarts), daB sie ein verdickter
Teil des Entoderms ist, der seitlich und vorn in das gewohnliche
dünne Entoderm übergelit. Dafiir, daB die Chorda erst nach-
traglich darin eingeschaltet sein sollte, bieten die Bilder dieser
Stadien, wie mir scheint, keinen Anhalt. Caudal gelit die Chorda
in die ventralen Pártien des Primitivknotens líber. Wie stark
aber am letzteren das Mesoderm beteiligt ist, kann man nicht
leicht entscheiden, schon deswegen nicht, weil sámtlic.he Con-
touren des Primitivknotens notwendigerweise vom Schnitt schief
getroffen werden müssen. Doch geht aus den Schnitten immer-
hin hervor, daB das Entoderm sicli der Ventralwand des Knotens
eng anlegt, sodaB es nicht unberechtigt ist, anzunehmen, daB
der Chordaanfang die Fortsetzung des Entoderms am Vorder-
rande des Knotens darstellt. Bei genauerem Betrachten der
Photographien drángt sich auBerdem, wie mir scheint, die An-
sicht auf, daB der Teil des Knotens, der vom Canalis neuren-
tericus durchbrochen wird — auBer der ventralsten entodermalen
Partie — ectodermal ist, und daB erst die lateraleren Partien
ais Mesoderm bezeichnet werden konnen. — Jedenfalls würde
man durcli bloBes unvoreingcnommene Studium der Mulita nicht
auf den Gedanken kommen, daB die Chorda aus einem Kopffort-
satz des Primitivstreifens entstünde. —
Bei Embryo 1 ist das Entoderm unter dem vordersten Teil
der Medullarplatte zu stark gefaltet, ais daB man seine Dicke
genauer messen konnte, doch ist es bei Embryo 6 in derselben
Gegend cubisch-cylindrisch und 8 ja dick, wahrend es neben der
Chorda und dem Primitivstreifen nur ein Plattenepithel darstellt.
Man findet also auch noch bei diesem Stadium, wie bei den
meisten früheren, eine verdickte Entodermzone unter dem Be-
ginn der Medullarplatte. Auch hier hat sie keine Beziehungen
zum Mesoderm.
Wendet man sich von der Aftermembran caudal, so trifft
man im Wesentlichen dieselben Verhaltnisse an, wie bei 94,2.
Die Amnionhohle nimmt auf den Schnitten zunachst T-Form an
(Fig. 77) und geht, indem der senkrechte Schenkel des T schwin-
det, in den caudalen Amnionblindsack über, der zuletzt zu einem
Rohr von kaum 30 ¡a Weite wird. Dieses endet, olme sich kugelig
101
aufzubláhen, 5,5 mm nacli Beginn der Medullarplatte, nachdem
der Bauchstiel lángst in das Ectoplacentarmesoderm überge-
gangen ist. Die entodermale Allantois senkt sich zunáchst
trichterformig ein, geht aber dann in einen Kanal von kaum
10 p Lumenweite über, dessen Wand durch 12 p liohe Cylinder-
epithelzellen gebildet wird. Er ist auf eine Lánge von 250 p
in caudaler Richtung zu verfolgen, und liegt dabei in dem ven-
tralen Teil des jBauchstielmesoderms. Er endet erst 90 p nachdem
sich der Bauclistiel bereits vom Dottersackmesoderm getrennt
hat. Die Aliantois hat also bereits deutlich in caudaler Richtung
auszuwachsen begonnen.
Die Proliferation des Mesodenns, und zwar vor Allem der
Somatopleura, nahe der Übergangsstelle in die Splanchnopleura
wird caudal von der Aftermembran sehr stark, so daB sich hier
die Mesodermwánde niclit nur durch besondere Dicke auszeich-
nen, sondern auch an ihren Zellen durch die Eorm deutlich
erkennen lassen, daB sie ais Mesenchym in die primare Leibes-
liohle tretcn werden. Die Umschlagsstelle der Somato- in
die Splanchnopleura ist meist nicht scharí geknickt, sondern
das Coelom ist hier etwas blasig erweitert. Auf der einen Seite
nun hángt ein derartiges Blaschen (Fig. 77, links) nur an seinem
cranialen und caudalen Ende mit dem Exocol zusammen,
wáhrend dazwischen auf eine Lánge von etwa 120 p die Ver-
bindung unterbrochen ist, und es also auf den Schnitten ais ein
vollkommener abgeschlossener Raum erscheint. Wie bemerkt,
handelt es sich aber in Wirklichkeit um eine vorn und Junten
offene Rohre. Eine áhnliche Erscheinung fand sich auf der-
selben Seite bereits weiter cranial, noch neben der Aftermembran.
Dort wo die entodermale Allantois beginnt, sich trichterformig
einzusenken, wolbt sich neben ihr die Splanchnopleura wulst-
artig vor (Fig. 77, all. mes.). Man erkennt also hier ebenso
wie bei 94, 2, daB die mesodermale Allantois durch Wucherung
der Splanchno-, der Bauchstiel (h. st.) aber durch Wucherung
der ventralen Amnionsomatopleura entsteht, und daB beide Bil-
dungen durch cinc tiefe Furche unvollstándig voneinander ab-
gesetzt werden. Die Verbindung des Bauchstiels mit dem Dotter-
sackmesoderm wird also auch hier, wie bei den vorhergehenden
Stadien, durch die mesodermale Allantois hergestellt ; und selbst
auf den ersten Schnitten, auf denen der Bauchstiel frei schwebend
im Exocol getroffen wird, bildet die mesodermale Allantois noch
einen schmalen Wulst auf seiner Ventralseite, der aber bald
verschwindet. Die Strecke, die der Bauchstiel durchzieht, ehe
er sich wieder mit dem Mesoderm der Ectoplacentarplatte ver-
102
einigt, ist, von seiner Trennung von der Dottersacksplanch-
nopleura an gerechnet 1,4 mm lang. Dabei besteht er anfangs
aus einem zwar zarten aber doch noch relativ engmaschigen
Gewebe, wáhrend er in semen caudalen Partien fast den Cha-
racter eines dünnwandigen Schlauchs hat, der nur sellen von
einigen unregelmaBigen Mesenchymfasern durchzogen wird.
An der Ectoplacentarplatte ist in der Región, die das Ende
des Bauchstiels umgibt, die Weiterbildung der Zotten besonders
auffallig (Fig. 7G). Dieselben erscheinen, wenn man sie im
Totalpráparate betrachtet, ais Scheibchen, die mit einer Kante
der Ectoplacentarplatte aufsitzen, und deren Rand oft eine
oder mehrere tiefe Einkerbungen zeigt, wodurch eine Teilung
bereits angedeutet wird. Die Zotte erlia.lt dadureh ein kleeblatt-
áhnliches Aussehen. Ihre GroBe ist sehr mannigf altig ; die
kleinsten haben kaum 100 p, die groBten bis 500 p Durchmesser,
doch sind mittlere GroBen bei Weitem am háufigsten.
Auf dem Schnitt (Fig. 76) fallt gegenüber 94,2 zunachst die
groBere Lánge der Zotten auf. Ihr Bau ist im Grunde derselbe
geblieben. Die trophodermale Begrenzung der Zotten gegen die
Ectoplacentarhohle ist eher noch starker abgeplattet. Wie dort
wird die Zottenspitze durch eine dunkle Masse eingenommen,
die aus fest aneinander liegenden Kernen besteht, und seitlich
in die dünne trophodermale Membran übergeht. Diese Masse
ist im Vergleich zur Grófie der Zotte kleiner geworden ais
bei 94 oder 226. Das Mesoderm der Zotte ist nun nicht mehr
dunkler und dichter ais das darüberliegende der Ectoplacentar-
platte, sondern es bildet, wie jenes, ein sehr lockeres helles
Gewebe. Nur an der áuBersten Spitze liegt unter der dunklen
knopfáhnlichen Trophodermmasse eine beinahe ebenso dunkle
und diclite Ansammlung von Mesodermzellen. Im Mesoderm
der Ectoplacentarplatte und im hellen Teil des Zottenmesoderms
liegeri groBe Hohlen, jedenfalls GefaBanlagen. Doch ist an ilinen,
gegenüber den Anlagen der Dottersackgefáfie, die meist dicht
mit dunklen GefáBzellen vollgepfropft sind, auffallend, daB sich
niemals aucli nur eine einzige Zelle in ihrem Lumen findet.
Keimblasc 8. (Fig. 18, 73, 74, 75, Textfig. 36—40.)
(Conserviert am 26. 6. 1906 in Pikrinsublimat
mit 2% Eisessig.)
An Keimblasen mit Embryonen von einer geringen Anzahl
Urwirbel finden sich unter meinem Material nur drei (8, 194,
146), und unter ihnen mochte ich nur die Keimblase 8 ais
sicher normal entwickelt, die beiden andern Keimblasen ais
103
pathologisch, anselien. Bei Keimblase 146 führte mich zu letz-
fcerer Annahme das selir verscliiedene Aussehen der Embryonen,
und vor allem die durchaus unregelmáBige Form ihrer Urseg-
mente, sowie die mangelhafte Abgrenzung derselben von ein-
ander. Bei 194 drángte in erster Linie die Art der Ausbildung
der DottersackgefáBe den Gedanken auf, daB es sicíi nicht um
nórmale Embryonen handle. Statt ein zusammenhángendes Netz
zu bilden, bestehen diese GefáBe melir aus unzusammenhángenden
punkt- bis commafórmigen Flecken, die in Reihen aneinander
gefügt sind, sodaB sie den Eindruck erwecken, ais ob das GefáB-
netz in Rückbildung begriffen wáre. In Verbindung hiermit steht
vielleicht eine mangelhafte Ernáhrung, worauf mir vor allem die
geringe GróBe der Embryonen hinzuweisen scheint. Dieselbe Er-
scheinung fand sich auch bei einigen anderen jungen Keimblasen
mil Primitivrinne und Medullarplatte.
Audi an den Pliotographien der Keimblase 18 von New-
man und Patterson (1910) ist auffállig, daB das Dottersack-
gefáBnetz des Embryo mit 5 Somiten von eigentümlichem Aus-
selien und viel weniger stark entwickelt ist, ais das desjenigen
mit 7 Somiten. Dalier ist nicht ohne weiteres auszuschlieBen,
daB der weniger entwickelte Embryo sdilecht ernáhrt wurde und
daB also der auff allende Unterschied in der Entwicklung auf Er-
náhrungsstorungen beruhen konnte. Die Eorm beider Embryonen
erscheint auBerdem viel zu langgestreckt, was jedenfalls auf
Dehnung in der Langsrichtung beim Conser vieren beruht. DaB
dergleichen sehr leicht vorkommt, konnte Verfasser leider eben-
falls bei zwei Keimblasen auf dem Stadium mit Medullarplatte
konstatieren, deren Embryonen durcli unzweckmaBiges Verfahren
beim Fixieren durchaus unnatürlich lang wurden.
Allerdings müssen sich W achstumdifferenzen zwischen den
Embryonen auch durchaus norm'aler Keimblasen auf diesem Sta-
dium besonders stark geltend machen, da ebenso wie bei andern
Sáugetieren auch bei Tatusia, die Veránderungen grade in die
sem Entwicklungsalter sehr schnell aufeinander folgen, wofür
allein schon der Umstand spricht, daB man Embryonen mit
wenigen Somiten seltener trifffc ais irgend welche andern Stadien.
Die Keimblase 8 besitzt 7 gut ausgebildete Embryonen.
Darauf, ob noch andere stark rudimentáre vorhanden waren,
habe ich leider vor dem Zerschneiden der Keimblase nicht ge-
achtet. (Es handelt sich um eine der ersten untersuchten Blasen.)
Bei dreien der Embryonen sind 5 freie Urwirbel vorhanden ( z. B. bei
Embryo D), bei zweien sind es sicher 6 (bei den beiden geschnit-
104
tenen Embryonen C und B); bei den beiden andern (linter ilmen
der geschnittene Embryo E), ist nicht genau feststellbar, ob
5 oder G vorhanden sind. Der bereits früher (1909) ausgebildete
Embryo D gehort nicht nur der Urwirbelzahl, sondern aueli seinem
ganzen übrigen Habitus nacli zu den am wenigsten, der Em-
bryo C zu den am meisten entwickelten, sodaB man durch Ver-
gleicli der beiden cine ungefahre Vorstellung von der Variations-
breite der Keimblase erhált.
Einige HauptmaBe ergeben für die Embryonen B, C, D, E
Dabei sind die Lángen für die Embryonen E und B aus
15 p dicken, die für den Embryo C aus 22,5 p dicken Schnitten
bereehnet. Bei Embryo D, der nicht geschnitten wurde, sind
die Langen auf der Photographie des in Cedernol montierten
Praparats direct gemessen, und nachtráglich um V 15 verkürzt,
da sich aus einem Vergleicli mit dem ebenso photographierten
und nachher geschnittenen Embryo C ergab, daB die Contraction
vom Cedernol bis zum fertigen Práparat 1/15 betragt.
Vergleicht man die MaBe untereinander, so ist eine sehr
groBe Gleichformigkeit nicht zu verkennen; dies gilt besonders
für die groBeren Langen, z. B. für die Neuralplatte, für die
105
Lange der segmentierten Zone, und für die Lage des Canalis
neurentericus vom Vohderende aus gemessen. Aber auch die
Stelle, an der die breit-offene in die ovale Neuralanlage übergelit,
ist ganz auBerordentlich konstant. Am variabelsten ist die frei
ins Amnion voriiagende caudale Partie des Embryo, die bei dem
selir langen Embryo E auBerordentlich kurz ist. Wie zu er-
warten, gilt dasselbe auch für den vorderen Darmnabelrand,
wáhrend die Stelle, an der die Aorta ascendeos in die descendeos
übergeht, wieder sehr constant ist. Wie stark der Primitiv-
streifen variiert, ist, da er nur an zwei der vier Embryonen
meBbar ist, nicht genauer festzustellen.
Will man die Lange der Neuralplatte dieser Embryonen
mit der des vorigen Stadiums vergleichen, so darf man nicht
vergessen, daB ihre cranialsten Punkte sich nicht entsprechen,
daB vielmehr der vorderste Teil der Platte sich beim Wachsen
faltenartig nacli vorn hin vorgeschoben hat und so den Hauptteil
des freivorragenden Kopfendes bildet. Die wirkliche Lange der
Neuralplatte ist also ungefahr gleicli den MaBen 1 plus 6 unserer Ta-
belle, also etwa2,5mm, die jenige der Platte des vorigen Stadiums
etwa 2 mm; sie ist also um ca. 1/4 ihrer Lange gewachsen. Dem-
gegenüber ist der Primitivstreifen auf etwas weniger ais die
Halfte zusammengeschrumpft, da er bei 199 etwa 1,5 — 1,7 mm,
bei 8 nur noch 0,7 mm lang ist. Dabei fand die Hauptreduction
in dem caudal vom Ende der Medullarplatte liegenden Teile
statt; denn wahrend der Primitivstreifen bei 199 die Platte um
0,8 mm überragte, endet er jetzt nur noch 250 p caudal von ihr.
Der innerhalb des Bereiches der Medullarplatte gelegene Ab-
schnitt dagegen reducierte sich nur von etwa 0,8 auf 0,45 mm
(s. u.).
Embryo C.
Die folgende Beschreibung bezieht sich im Wesentlichen
auf Embryo C.
Auf den vordersten Schnitten wird die Medullarplatte jeder-
seits durch oincn Wulst gcbildct, dessen scitlichc Partien hori-
zontal liegen und scliarf gegen die lateralen Teile abgeknickt
sind, wahrend die medialen senkrecht stehen. Dadurch erscheint
jede Halfte des vorderen Teils der Gehirnanlage auf dem Schnitt
etwa ais ein Viertelkreis, ist also mediodorsal vorgewolbt. Die
Dicke der Platte betragt liier etwa 50 — 60 p. 400 — 500 p nacli Beg. d.
Medullarplatte sind ihre beiden Halften nicht mehr gewolbt,
sondern ganz flach; sie sind winkelig gegen einander gestellt
und zwar betragt der Winkel, unter dem sie zusammentreffen,
106
anfangs fast 90 Grad, wahrend er caudal immer spitzer wird
und grade vor Übergang zum ovalen Querschnitt lioclistens
40 Grad betrágt. Damit hángt zusammen, daB die Entfernung
zwischen den seitlichsten Punkten der Medullar'platte, die in der
vorderen Región bis 450 ¡x betragt, sobald die Platte winkelig
geknickt ersclieint, nur nocli 300 p erreicht, wahrend am Ende
Textfig. 36—39. Querschnitte durch Embryo 8 B. Textfig. 40 ein solcher durch
8 O. Textfig. 36—39. Cortes transversales por embrión 8 B. Textfig. 40 otro
por 8 0. X 400.
Textfig. 36, 1515 caudal vom Beginn der Medullarplatte, caudal del comienzo
de la placa medular
„ 37, 1215 ¡i
n 38, 97 5 fi
v 39, 450 f ,
» 40, 250.»
ii.” ”
d. b. zweiter Schnitt durch Chorda ó sea segundo corte
por la cuerda dorsal
ao = Aorta; *RiCstelle, rotura.
107
dieser Región die Óffnung Iiochstens noch 70 p breit ist. Die
Wanddicke der winkelig geknickten Medullarplatte ist wesentlich
geringer ais die der vorigen Partie, da sie hochstens 45 p be-
trágt. Die noch in der H5he des ersten Ursegments beginnende
Partíe des ITeuralrohrs mit ovalem Querschnítfc ist gegen die
vorige durchaus scharf abgesetzt und nimmt die ganze Urseg-
mentregion ein. Die Óffnung des Neuroporus ist liier durchwegs
etwa 30 p breit, wáhrend die Weite des Centralcanals bis 45 p
und die Wanddicke der Neuralrohrs etwa ebensoviel betrágt.
Gegen Ende der segmentierten Zone offnet sicli das Neuralrohr
jedocli nur ganz allmáhlich wieder sfcárker, indem es auf dem
Schnití die Porm eines sich melir und mehr verflaclienden V
annimmt. Die Lange dieses letzten Texis betrágt um 800 p, selbst
auf den caudalsten Schnitten durclx die Medullarplatte ist in der
Mittellinie noclx eine seiclite Medullarrinne erkennbar.
An der Grenze zwischen Medullaranlage und eigentlichem
Ectoderm sind noclx nirgends Anlagen von Spinalganglien vor-
handen. Audi eine Sehgrube fehlt noch; doch glaube ich, daB
grade die 50 — 60 p dicken Partien des vordersten Teils der
Medullarplatte es sind, die sich spáter zur Sehgrube einsenken
werden, daB also die Axigenanlage, noch ehe eine Grube vor-
lianden ist, sich durch eine nicht scharf abgesetzte Verdickung
der Neuralplatte kundgibt. Der caudalste Schnitt, auf dem die
Ohorda, noch zu erkennen ist, liegt 1,6 mm nach Beginn des Me-
dullarrohrs. Bereits auf dem folgenden Schnitt (1,62 mm) liegt an
ihrer Stelle eine Zellmasse von ixn Míttel 40 — 50 p Dicke und
60 — 70 p Bi’eite, die etwa nach 250 p in den Primitivstreifen über-
gelit. Die Zellmasse liegt sowohl dem Ecto- ais dem Entoderm eng
angeschmiegt ; wáhrfend die Grenze zwischen ihr und ersterem
durchaus scharf ist, ist dies mit Bezug auf das Entoderm grade für
die vordersten Schnitte nicht sicher feststellbar, da das Entoderm
auf ilinen etwas tangential getroffen ist. Dagegen lassen die
hinteren Schnitte keinen Zweifel darüber, daB das Entoderm
dort der Zellmasse nur angelagert ist. Zwischen der Zellmasse
und dem Mesodcrm bestelit kein Zusammenhang, sondern ein
20 — 30 p weiter Zwischenraum. Der Übergang der Zellmasse
in den Primitivstreifen erfolgt einfach dadurch, daB das Me-
sodei’m jederseits sich in dieselbe fortsetzt. Es kann keinem
Zweifel unterliegen, daB diese Zellmasse der jetzt sehr in die
Lánge gezogene Primitivknoten ist. Ihn ais Kopffortsatz zu
bezeichnen, ist nicht angángig, da dieser ja vor dem Canalis
neurentericus liegen muB und bei unserem Embryo bereits 40
bis 50 p nach Beginn der Zellmasse sich in ihr die trichter-
108
formige ventrale Óffnung des Canalis neurentericus findet. Der
Kanal selbst ist in caudaler Richtung auf einer Strecke von
etwa 100 p Lánge durch die radiare Anordnung der Zellen,
die ihn ursprünglich gebildet haben, zu erkennen; docli fehlt
ihm, ausgenoramen auf dem vordersten Schnitt, ein Lumen voll-
stándig; auch ist eine dorsale Mündung niclit mehr vorhanden.
Immerhin ergibt sich aus dem Vergleich mit dem vorigen Sta-
dium sofort, daB der Canalis neurentericus in die Lánge gezogen
wurde, entweder dadurch, daB das Lángenwachstum der Región
in der er liegt, stárker war ais das Allgemeinwachstum des
Embryo, oder dadurch, daB die beiden primitiven Keimblátter
sich infolge verschieden starken Wachstums gegeneinander ver-
schieben, wobei das Ectoderm im Vergleich zum Entoderm caudal
gleitet.
Vergleicht man den Abstand: ventrale Offnung des Canalis
neurentericus bis Primitivstreifenanfang bei 199 mit diesem Sta-
dium, so ergibt sich, daB er bei jenem 20 — 40 p, bei diesem aber
ca. 200 p betragt. Ich glaube, daB sich dies am einfachsten
duren die bekannte L i e b e r k ü li n ’ sehe Annahme der Umwand-
lung des Rrimitivstreifens in den Kopfl'ortsatz oder in diesem
Palle in den Primitivknoten erklart. Die ,,Umwandlung“ ist
aber wiederum im Wesentlichen nur eine Trennung des Me-
soderm von den axialen Teilen. Berechnen wir die Lánge des
Primitivstreifens bis zum Ende der Medullarplatte und addieren
die Lánge des Knotens von der ventralen Óffnung des Neuro-
porus an gerechnet dazu, so ergibt sich bei Embryo 8 C : 640 p;
bei 8 E : 650 p, dagegen bei 199 (6) : 960 p und bei 199 (1):
720 p. Trotz der starken Abweichung der beiden letzteren Werte
voneinander, scheint mir aus den Mafien eine Verkürzung der
ganzen Strecke hervorzugehen ; diese kann natürlich entweder
durch eine Verschiebung des Canalis neurentericus in caudaler
Richtung oder durch eine Verkürzung des Caudalendes der Me-
dullarplatte erfolgen. Erstere Annahme wird wie bekannt durch
O. H e r t w i g, — wie mir scheint hauptsáchlich infolge tlieore-
tischer Überlegungen — vertreten (Iíandbuch Bd. 1 pag. 895).
In diesem Palle wáren die Wánde des Kanals auf den verschie-
denen Stadien aus verschiedenem Zellmaterial aufgebaut, also
streng genommen einander nicht homolog. Docli scheint mir
liochsi unwahrscheinlich, daB grade der Kanal und der ihn
umgebende Knoten, der doch eigentlich die einzige Stelle ist,
an dem eine wirklich feste Verbindung zwischen Ecto- Entoderm
besteht, sich hauptsáchlich verschieben sollte; auch würde eine
solche Annahme das oben erwáhnte „in die Lánge Ziehen“ des
109
Kanals scliwer verstándlich machen. Dem gegenüber ist eine
Verkürzujng der Medull¡arplatte vom Caudalende an viel leichter
vorstellbar; sie ist eben nichts andenes ais eine Umwandlung
des lioiien Epithels derselben in das niedere des gewohníichen
Ectoderm. Diese Annahme sclieint mir um so weniger Bedenken
zu erregen, ais ja am Caudalende der Übergang der Medullar-
platte ín das Ectoderm imnier ein sehr allmáhlicher ist. In
diesem Falle würde die groBere Lánge des Embryo vor dem
Canalis neurentericus auf diesem Stadium ausschlieBlich auf dem
Auswaclisen des Embryo in cranialer Richtung beruhen, wáhrend
der Kanal sozusagen der ruhende Punkt dabei bliebe. Bedenkt
man, daB bei diesem Stadium bereits die Ausbildung des Ge-
hirns, des Kopfteils überhaupt und der Mundbucht einsetzt, so
sclieint mir ein verstárktes Wachstum grade der vordersten
Parfcien des Embryo hochst wahrscheinlich.
Wie bei anderen Sáugetieren endet die segmentierte Zone
vor dem Anfang des Primitivstreifens. Wie aus der Tabelle
hcrvorgeht, betrágt der Abstand vom Beginn des unsegmentierten
Mesoderm bis zuin Canalis neurentericus bei Embryo C 300 ¡x,
bei E 350 ¡a; die Entfernung bis zum Beginn des Primítiv-
streifens aber 520 ¡a respect. 550 ¡jl, d. h. etwa 1/5 der Lánge
des Embryo.
Um zum SchluB nocli einen Gesamtüberblick über das
Wachstum des Primitivstreifens i m Vergleich zu
dem der Medullarplatte sowie über ihre gegenseitíge Lage
zu erlxalten, rnogen die folgenden ■ zwei Tabellen dienen. In der
ersten sind in Mikren die absoluten Lángen der Medullarplatte
und des Primitivstreifens angegeben, ferner, wieviel von ersterer
vor dem Streifen, resp. Knoten und wieviel von ersterer vor dem
Streifen, resp. Knoten und wieviel davon neben íhm liegt, sowie
schlieBlich, wie weit der Streifen caudal über die Medullarplatte
vorragt. In der zweiten Tabelle sind diesel ben MaBe in Prozente
I.
— 110 —
II.
der Medullarplattenlange des betreffenden Embryo umgerechnet.
In beiden Tabellen sind die MaBe aus den Schnifcten berechnet
und dem entsprecliend sind bei den total geschnittenen Keim-
blasen (46, 109, 178, 177) die Mittelzahlen für alie Embryonen,
bei den anderen nur die MaBe des genauer beschriebenen Em-
bryo eingetragen.
Bei den Embryonen 199 und 8 bedeutet k bei MaB 2 die
Lange der Medullarplatte bis zur ventralen Offnung des Canalis
neurentericus geinessen; bei MaB 3 und 4 die Lange des Pri-
mitivknotens von dieser Offnung aus gemessen. Da der Knoten
vor der Offnung nur nocli auf einem bis hochstens zwei Schnitten
liegt, gibt das MaB ziemlich genau die Lánge des Knotens an.
p bedeutet bei MaB 2 und 3 vor resp. neben dem eigentlichen
Primitivstreifen, bei MaB 4 dessen Lange. Da der Knoten aus
einer Umwandhmg der vordersten Partien des Streifens entsteht,
so muB man, um mit dem Primitivstreifen der jüngeren Em-
bryonen zu vergleichen, bei MaB 2 immer den Wert für k be-
nutzen, bei 3 und 4 aber k und p addieren. Vergleicht man die
absoluten Zalilen untereinander, so erkennt. man sofort, daB
Keimblase 177 infolge der ganz auBerordentlichen Kürze ihrer
Medullarplatten sich von den anderen ihr zunachst stehenden
Stadien unterscheidet; sie solí daher in der Discussion nicht
naher berücksichtigt werden.
1. Im Zeitraum von Stadium 46 bis incl. 199 hat sich die
Medullarplatte bis etwa auf das 4i/2fache vergroBert; aber trotz
dieses Wachstums hat eine Verschiebimg des Vorderendes des
Primitivstreifens gegeniiber den Enden der Medullarplatte nicht
stattgefunden. Aus Tabelle II ergibt sich, daB zwar die Ent-
fernung vom Vorderende (MaB 2) oder Hinterende (MaB 3)
in Procenten der Medullarplatte ausgedrückt, stark oscilliert,
daB aber in den Oscillationen keine bestimmte Entwicklungs-
richtung ausgesprochen ist, sodaB man die relative Verschieden-
111
heit in den MaBen am besten ais individuelle Variation auffaBt.
Wahrend dieser ganzen Periode betrágt der Absfcand des Pri-
mitivstreifenanfanges vom Vorderende der Medullarplafcte efcwa
60 Procent (55—68 Procent), der vom Hinterende der Medullar-
platte aber etwa 40 Procent (32 — 45 Procent) ihrer Lange. Es
geht daraus hervor, daB inzwischen kein Vorwachsen oder
Zurückweichen des Vorderendes des Primitivstreifens (d. h.
bel 199 des Primitivknotens), zugunsten anderer Bildungen statt-
fand. Die relativo GroBe des innerlialb der Medullarplatte ge-
legenen Stückes des Primitivstreifens ist also bei alien Em-
bryonen bis incl. 199 dieselbe, und betrágt etwa 40 Procent
der Medullarplattenlánge.
2. Erst auf Stadium 8 wird die Partie des Embryo vordemPri-
mitivknoten plotzlich selir groB ; wie ich bereits früher ausführte,
scheint mir dies durch Auswachsen des Vorderteils der Me-
dullarplatte1 zur Gehirnanlage und nicht durch eine wirkliche
Caudalverschiebung des Primitivknotens bewirkt.
3. Bei den jüngsten Embryonen endet der Primitivstreifen
mit dem Caudalende der Medullarplatte; bei alien alteren Em-
bryonen (von 178 an) ragt er über das Caudalende vor. Hierbei
ist das vorragende Stück zwar von sehr verschiedener Lange,
aber auch bei ihm ist irgend ein regelmáBiges relatives Wachs-
tum, oder eine Abnahme im Vergleich zur Medullarplattenlange,
oder der Gesamtlánge des Streifens bis incl. Stadium 226 nicht
zu erkennen. Angesichts der groBen Lange der Medullarplatte
von 109 im Vergleich mit der von 178 (oder 177) konnte man
versucht sein, das Vorragen des Primitivstreifens von 178 an
auf eine Verkürzupg des Caudalteils der Medullarplatte zurück-
zuführen. Doch scheint mir dies kaum angángig, da die
relativen Werte der MaBe 2 und 3 bei 46 und 109 einerseits
und bei den folgenden Embryonen andrerseits, dieselben ge-
blieben sind, und nur eine effective VergroBerung der Primitiv-
streifenlange von 40 Procent der Medullarplattenlange (bei 46
und 109), auf 56 Procent derselben (bei 178) stattgefunden hat.
Die sehr groBe Lange des Primitivstreifens im Vergleich zur
Medullarplatte bei 177 wird, wie aus Tabelle I hervorgeht, fast
nur durch die Kürze des vor dem Primitivstreifen gelegenen
Abschnitts der Platte bewirkt. Dies spricht in jeder Beziehung
für ein actives Auswachsen des Primitivstreifens in caudaler
Richtung. — In wie weit dies Auswachsen des Streifens caudal
von der Platte sich auch bei andera Sáugetierordnungen findet,
kann ich leider nicht feststellen, da die Zahl der mir zugang-
lichen Abbildungen junger Keimscheiben nur gering ist, und
112
da das Caudalende beider Organe meist auch nicht deutlich ein-
getragen wurde. — Da bei Keimblase 178 zurrí ersten Mal ein
caudaler Amnionblindsack auftritt, so glaube ich, daB das Vor-
ragen des Streifens über das Plattenende mit der Ausbildung
des Amnionblindsacks, und da dieser wiederum zum Haftstiel enge
Beziehungen hat, wohl aucli mit diesem im Zusammenhang st.elit.
4. Hochst auffallig ist das anscheinend ziemlieli unvermittelt
starke Wachstum des Primitivstreifens in caudaler Richtung bei
den Embryonen der Keimblase 199, bei denen er um 43 Prozent
der Lange der Medullarplatte über diese vorragt. Ob wir es
hier mit einem notwendigen Entwicklungsvorgang zu tun liaben,
oder nur mit einer extremen individuellen Variation, kónnte erst
an weiteren Keimblasen entschieden werden.
5. Bei Stadium 8 ist ber.eits eine starke, niclit nur relative,
sondern auch absolute Ve.rkleinerunjg des Primitivstreifengebiets
eingetreten, die bereits oben discutiert wurde.
Die Structur des Primitivstreifens ist bei 8 im vorderen
Teil (Eig. 75) gegenüber 199 wesentlich verandert; er ist viel
dickcr und seine Zellen liegen nicht so eng ais vorher, sondern
bilden eine ziemlich lockere gleiclunaBige Masse, die so aus-
sielit, ais ob sie im Begriff stánde, sich in Mesenchym auf-
zulosen; zwischen Entoderm und Primitivstreifen ist keine Ab-
grenzung moglicli. Beim Ende der Medullarplatte wird der Pri-
mitivstreifen wieder abgeplattet und den hoheren Stadien ahnlicher.
Wie beim vorigen Stadium erscheint auch auf diesem das
Caudalende der Chorda ais eine Fortsetzung der vordern Wand
der ventralen Óffnung des Canalis neurentericus. Dementspre-
chend geht sie auf den Seiten in das Entoderm über; wahrend
aber auf dem vorigen Stadium die Chorda nur die verdickte
Mittelpartie des Entoderm darstellte, ist sie jetzt jederseits durch
eine Falte gegen das Entoderm abgegrenzt. Zwischen Chorda
und Falte bleibt so eine gegen die Dottersackhohle weit offene
Rinne, die gewissermaBen eine Fortsetzung des Lumens des
Canalis neurentericus darstellt (Textfig. 36, pag. 106). Die Rinne
verstreicht bald, indem die seitlichen Falten immer flaclier werden.
Dabei wird nun an einer Stelle der Falte der Zusammenhang
zwischen zwei benachbarten Zellen etwas gelockert und der
laterale Teil (d. h. das Entoderm) gleitet auf der ventralen
Flaclie des medialen (d. h. der Chordaanlage) gegen die Mittel-
linie zu (Textfig. 37, linke Seite — 1215 p nacli Beginn der Me-
dullarplatte, und Textfig, 38 = 1215 p nacli Beginn der Me-
dullarplatte). Auf diese Weise beginnt die Chorda sich aus dem
Entoderm aus- und in das Mesoderm einzuschalten. Eine voll-
113
kom mene Ausschaltung ist jedocli bei diesem Embryo noch nir-
gends vorhanden, vielmehr begrenzt in der Medianen die Chorda-
anlage imrner noch das Dottersacklumen. Dasselbe Verhalten
erhált sich in fast der ganzen Lange der Chorda (Textfig. 39)
und nur auf den drei vordersten Schnitten (Textfig. 40) liegt sie
noch vollstándig im Entoderm.
Auf dem ganzen Verlauf liegt die Chorda dem Medullar-
rohr eng an; wie die Figuren zeigen, ist sie caudal breiter und
dicker, weiter vorn verschmálert sie sich und wird (450 p v.
Vor der ende) zu einem nur aus wenigen groJBen Zellen auf-
gebauten relativ schmalen Band, das erst ara cranialen Ende
sich wieder verbreitert. Dabei drángt es sich dorso-lateral jeder-
seits mit einer scharfen Kante zwischen Aorta und Gehirnanlage.
Die Lange der Chorda betrágt bei 8 C: 1430 p, bei 8B 1400 p,
bei 8 E: 1500 ¡a; der Abstand ihres Vorderendes vom Beginn
der Medullarplatte ist bei denselben Embryonen: 225 |a; 210 ja;
und 200 |a. Ihre absolute Lange ist gegenüber dem vorigen
Stadiiun also von ca. 550 ja auf 1400—1500 p gestiegen; aber
auch das relative Wachstum in cranialer Richtung war be-
deutend, da die Entfernung vom Vorderrande der Medullarplatte
bei Embryo 199 ca. 550 p, jetzt dagegen weniger ais die Hiilfte
davon betrágt.
Der entodermale Darm beginnt 180 ¡a vom Vorderende d. Embryo
und zwar ist zunáchst auf eine Lange von 250 p ein geschlossener
Kopfdarm vorhanden. Er erscheint abgeflacht, da die seitlichen
Partien bereits zur ersten Visceraltasche ausgestülpt sind; doch
fehlt noch jede Taschenbildung von seiten des Ectoderm. In
der ventralcn Mittellinie verláuft cinc Rinne, die caudal in dio
vordere Darnmabellippe übergeht. Das Epithel der Dorsalwand
des Kopfdarms ist flacli, das der Seitenpartien und der Ventral -
wand dagegen cylindrisch. Auch nachdem der Darmnabel auf-
getreten ist (250 p vom Darmanfang), ist der Darm anfangs
nocli tief, verflacht sich aber bald, sodaB 550—600 p nacli An-
fang des Darmes cine Einbuchtung nicht mehr erkennbar ist.
Solange noch eine Darmrinne vorhanden ist, werden ihre Seiten-
partien ebenfalls wie beim Kopfdarm durch Cylinderepithel ge- ^
bildet. Nach dem Flachwerden láíJt sich dieses Epithel in cau-
daler Richtung noch weiter verfolgen, und zwar teilt es sich
in zwei Gabeláste, die in latero -caudaler Richtung bis unter die
Región ziehen, in der das Pericard ins Coelom übergeht. Ein
Vergleich mit Hubrecht’s Figur 75a (902) liegt nalie, daü
dieses Epithel es ist, das er ais vorderen Teil seiner entodermalen
ringformigen Mesoblastquelle (Ma) bezeiclmet. Eine Bildung
Rev. Museo La Plata — T. XXI.
8
114
von Mesoderm aus ihm konnte ich nicht beobachten, auch keinen
Zusammenhang mit der verdichteten Zone des Entoderm in und
um die Mittellinie beim Primitivstreifen und Beginn der Alian -
tois. Leider ist zwischen diesem Stadium und dem früheren
eine zu groBe Lücke, ais daB man diese Fragen weiter unter-
suchen konnte. Etwa mit Beginn des Prim itivstreif ens beginnt
sicli wieder eine Darmrinne zu bilden, die sich jedoch erst bei
Bildung des Allantoisrohres schlieBt. Wie erwáhnt, ist in diesem
Teile die Wand der medialeren Partien wieder aus Cylinder-
epithel gebildet, wáhrend die seitlichen flacli sind. Das Allan-
toisrohr ist bei diesem Embryo abgerissen, bei 8 E ist es von
der Aftermembran aus gerechnet nocli über 3 mm lang.
Durch das Auftreten der Oberkieferwülste ist bereits eine
Mundbucht entstanden, die nach vorn allmáhlich verstreicht, cau-
dal dagegen tief und schmal ist. Das Ectoderm der Rachenhaut
ist sehr hoeh (25 — 30 p), nicht dünner ais dasjenige des Ober-
kieferwulstes; ihr Entoderm ist ebenfalls über 12 p dick. Zwi-
schen beiden ist noch ein sehr enger Spaltraum vorhanden.
Bei Embryo G sind 6 TJrsegmente vorhanden, wobei ich
dasjenige, das in das Mesoderm des Kopfes übergeht, ais
erstes zalile. Seine craniale Grenze ist námlich trotzdem genau
festzustellen; sie liegt dort, wo die epitheliale Anordnung seiner
Wandung beginnt. Auch bei alien übrigen Embryonen ist
dieses unvollstándig getrennte Ursegment ais erstes gezáhlt,
wahrend ais letztes immer das bereits vollstandig vom caudalen
Mesoderm getrennte gilt. Die cranialen Urwirbel sind grofier ais
die caudalen; der Querdurchmesser des 1. ist beispielsweise 120 p,
der des letzten nur 75 p. Auch in der Form ist der erste von
den übrigen auffallend verschieden, da er dreieckig ist, die an-
deren dagegen viereckig. Das Epithel des caudalsten Urwirbels
ist sehr hoch, wahrend seine Hohle kaum 10 p irn Durchmesser
hat; ebenso wie sie ist auch die des fünften noch rund, docli
schon 20 p weit; beim vierten ist die Hohle elliptisch, wobei ihr
kleinster Durchmesser etwa 25 p, ihr groBter 50 p betragt. Sie
ist fast ganz mit Zellen ausgefüllt. Die Hohle des dritten Ur-
segments ist fast ebenso groB, enthált aber weniger Zellen; das-
selbe gilt für die des zweiten. Beim ersten Ursegment hat die
Hohle die Form eines rechtwinkligen Dreieckes, dessen quer-
liegende Kathete 80 p, dessen dorso-ventral gerichtete 40 p be-
trágt. Sie ist fast ganz mit Zellen angefüllt. Die Zellen liegen
in den Hohlen bald mehr der einen, bald mehr der anderen Wand
an, sodaB es schwer ist festzustellen, ob sie hauptsáchlich aus
bestimmten Regionen des Urwirbelepithels entstehen. Je weiter
115
cranial desto dünner sind die Urwirbelwánde; wáhrend beispiels-
weise die Medialwand des letzten Urwirbels 35 p dick ist, er-
reicht diejenige des ersten weniger ais 25 p. An den Urwirbel-
stielen ist nirgends eine Anlage der Vorniere zu erkennen.
Das intraembryonale Colom ist in den Caudalteilen des
Embryo ein flacher Spalt, der breit mit dem extraembryonalen
communiciert. 800 p vom Vorderende des Embryo (2. Ursegment)
beginnt es jederseits blasenformig zu werden, wobei die Ver-
bindung mit dem Exocol aufhort; d. h. es wird zum Pericard.
Der Caudalteil des Pericard ist paarig und erst etwa 350 p
nacli Beginn des Embryo vereinigen sich die beiden Pericard-
blasen, zunáchst ventral zu einem unpaaren liaum (Eig. 74).
Der einheitliche Abschnitt setzt sich auf den Schnitten, auf denen
der Kopfteil frei im Amnion liegt, nocli 110 p weit in der ven traten
Mittellinie ins gemeinsame Mesoderm und Amnion und Dottersack
fort, und endet erst 90 p vom Vorderende des Embryo, wobei er
Andeutungen eines Zweiteilung zeigt (Fig. 73 per).
GefafSsystem: Die Splanchnopleurae der Pericardblasen sind
zur Bildung der Muscularis des Herzens eingebuchtet; ihr Hinter-
ende liegt bei 600 p nacli Beginn des Embryo. Die Einbuchtungen
liegen hinten rnehr lateral, reiclien jedocli weiter vorn mehr und
mehr medial vor. Grade vor dem Beginn des Darmnabels kommen
sie einander gegenüber zu liegen. Nun verloten ihre Ventral-
kanten (350 — 370 p nach B. d. E.),1) wodurch ventral die er-
wálinte einheitliche Pericardhohle, dorsal die einheitliche Anlage
der Muscularis des Bulbus aortae entsteht. Das Herzendothel
ist jederseits von 600 p n. B. d. E. cranialwárts ais kleines
Bláschen nachzuweisen.
Beide Bláschen vereinigen sich zu einem einheitlichen En-
dothelsáckchen (360 p n. B. d. E.), das sich aber, nocli auf dem-
selben Sclmitt, an der Dorsalseite der musculosen Iíerzanlage an-
gelangt, in die beiden Aortae ascendentes spaltet (Fig. 74 tr. a.). Die
Aortae ascendentes (Durchmesser ca. 60 p) gehen 260 p n. B. d. E.
aus dem Bulbus hervor, und biegen etwa 50 p weiter in die
descendentes um. Diese sind anfangs noch 50 — 70 p, bald aber
nur noch 30 p dick. Sie lassen sich bis etwa 100 p caudal vom
letzten Ursegment nachweisen. Offene Verbindungen zwischen
Aorten und DottersackgefaBen wie bei alien spateren Embryonen
sind nicht erkennbar.
In der Itegion des freien Kopfteils des Embryo besitzen
Dottersack und Amnion einen breiten gemeinsainen Mesoderm-
streifen in und um die ventrale Mittellinie, durch den sie an-
') n. B. d. E. = nach Beginn des Embryo.
s*
116
einander festgelieftet sind (Fig. 73); weiter caudal wird der
Streifen durch den die mittlere Partie einnehmenden Embryo
zu zwei gabelig auseinanderweichenden Zonen, die auch jetzt
noch ziemlich breite und dicke Bánder darstellen (Fig. 74).
Mit dem Ende des Pericards und dem Auftreten der offenen
Verbindung zwischen embryonalem und extraembryonalem Coelom
muB diesel1 Zusammenliang enden. In dem erwahnten Mesoderm
finden sich zahlreiche gut abgegrenzte Lückenráume, die ihrer
Lage nach ais Anlagen der Venae vittelinae aufgefaBt werden
miissen. Ob sie bereits durchgángige GefáBe darstellen, konnte
ich nicht entscheiden, ebensowenig ob das Caudalende des Herz-
endothels in sie übergeht. Jedehfalls findet sich weder in ilmen
noch im Herzschlauch, noch in den Aorten irgend eine freie
Blutzelle, wáhrend die extraembryonalen GefáBe — allerdings
erst in einer gewissen Entfernung vom Embryo — dicht mit
solchen angefüllt sind.
Das GefáBnetz auf dem Dottersack befindet sich ebenso
wie auf dem vorigen Stadium noch auf der Hohe seiner Ent-
wicklung. In der liellen Zone um den Embryo finden sich selir
zahlreiche GefáBanlagen, aber keine einzige enthált Blutzellen.
Demgegenüber sind im Bauchstielmesoderm noch keine GefáB-
anlagen vorhanden, sondern es besteht nur aus einem auBer-
ordentlicli lockeren Mesenchym. Im Trágermesoderm finden
sich bei 8 E (bei den anderen Embryonen ist der Caudalteil
abgerissen), nachdem der Bauchstiel in dasselbe übergegangen
ist, zahlreiche gutbegrenzte Lücken, die wahrscheinlich junge Ge-
faBanlagen sind. Sie stelien aber nicht durch GefáBe im Bauch-
stiel mit dem Embryo in Verbindung, auch fehlen darin Blut-
zellen. Die Tragerzotten sind ebenso ausgebildet wie bei 199.
Wie bei letzterem Embryo ist auf den cranialeren Schnitten durch
den Haftstiel, seiner Ventralseite anliegend, die mesoderrnale Al-
lantois ais ein undeutlich vori ilirn geschiedener Wulst erkennbar.
Auf den caudaleren Schnitten verstreicht sie mehr und mehr, und
die entodermale Allantois liegt nun im Haftstiel dem hier auf
dem Schnitt dreieckigen caudalen Amnionblindsack ventral an,
wobei nicht mehr zu erkennen ist, ob das Mesoderm, das sie
umgiebt, ursprüngliches Allantoismesoderm ist oder dem Haftstiel
angehort, wie es dem Bilde nacli scheint.
Kei m bl ase 188. Fig. 19 — 22 und 78—84; Textfig. 41 — 46.)
(Conserviert am 16. 6. 1909 in Plantinchloridsublimat.)
Diese Iveimblase wurde flacli ausgebreitet fixiert. Sie hat
12 gut ausgebildete Embryonen, von welchen zwei (7 und 3) beim
117
Textfig. 41. Scheraatischer Lángsschnitt durch eine Keimblase auf Stadium
188 — 180. Corte longitudinal esquemático por una vesícula embrionaria en el
estadio 188 a 136.
all. = Allantois, am. c. = caudaler Anmionblindsack, prolongación caudal del
amnion, c. am. c. = gemeinsamo Amnionhohle, cavidad amniótica común, en.
am. Ainnionvcrbindungskanal, canal amniótico, ect. — Ectodorm, ent. = En-
todenn, ex. c. = Exocól, li. st. = Haftstiel, pedículo de adhesión, pl. = Placenta,
t.r. pl. = Trophodermplatte, placa trofodermal.
Práparieren zerrissen, und zwei weitere (1 und 5) in 22,5 p
dicke Schnitte zerlegt wurden.
Die Verháltnisse der gemeinsamen Amnionhohle und der
von ihr abgehenden Amnionverbindungskanále sind folgende:
(Textfig. 42.) Die gemeinsame Amnionhohle ist ein ca. 0,4 mm
im Durchmesser haltendes, abgeplattetes Sackchen, von dem die
Amnionverbindungskanále für die Embryonen 1, 2, 5, 6 und 9 je
einzeln abgehen. Die Amnionverbindungskanále 3 und 4 besitzen
ein gemeinsames Anfangsstück von ca. 1 mm, die Kanále 7 und 8
ein solches von 1,3 mm Lánge. In beiden Pallen sind also die ge-
meinsamen Anfangsstücke die primaren Aussackungen, aus
denen dann erst die beiden Embryonen ausgesprofít sind. Áhn-
118
lidies gilt für die Embryonen 10, 11 und 12. Diese besitzen zu-
náchst ein gemeinsames 1,3 mm langes Anfangsstück, die pri-
mare Ausstülpung der gemeinsamen Amnionhohle; darauf zweigt
sich der Embryo 12 ab. Die Embryonen 10 und 11 besitzen
wiederum einen noch fast 1 mm langen gemeinsamen Amnion-
verbindungskanal, der sidi erst wieder in die beiden Einzel-
kanale teilt. Dieser gemeinsame Kanal der Embryonen 10 und
Textfig. 42. Gemeinsame Amnionhohle und Amnionverbindungskanale der
Keimblase 188. Cavidad amniótica común y canales amnióticos de la vesícula
embrionaria 188. X 20.
2a, 2b, 8a = rudimentare Embryonen, embriones rudimentarios. 1 — 12 = Am-
nionverbindungskanale der entsprechenden Embryonen. Canales amnióticos
de los embriones respectivos, c. am. c. = gemeinsame Amnionhohle, cavidad
amniótica común.
11 sowie der Embryo 12 sind in Bezug auf die gemeinsame
Amnionhohle sekundáre Ausstülpungen, wáhrend die Embryonen
10 und 11 selbst solche dritten Grades darstellen. Der Kanal
119
des Einbryo 12 hat bereits die Verbindung mit dem gemeinsamen
Anfangsstück verloren; er ist in eine feine Spitze ausgezogen,
welche nahe einer Stelle des gemeinsamen Anfangsstücks endet,
die sich durcli ilire Form leicht ais die frühere Abgangsstelle
des Kanals 12 kennzeichnet.
AuBer den normalen Embryonen kommen noch zwei Blás-
chen vor, deren eines rund und liell und mit dem gemeinsamen
Stammstück 7 und 8 verbunden ist (8 a), wáhrend ein zweites
unregelmáBigeres (2 a) mit dem Kanal des Embryo 2 zusammen-
hángt. DaB diese Bláschen rudimentáre Embryonen sind, kann,
den Befunden an früheren Keimblasen nach zu urteilen, kaum
zweifelhaft sein. Ebenfalls für einen rudimentáren Embryo halte
icli ein weiteres groBeres Bláschen, das zumgroBten Teil von einer
diehten Masse ausgefüllt und daher undurchsichtig ist (2b) [Fig. 20].
Es liegt dem Kanal 2 dicht auf, statt durch ein lángeres Rohr
damit verbunden zu sein. Wenn sowohl 2 a ais auch 2 b rudi-
mentáre Embryonen sind, so liátten sich also aus dem Basal-
stück des Amnionverbindungskanals 2 in álmlicher Weise drei
Embryonen entwickelt, wie bei dem der Embryonen 10, 11, 12.
Die Einzelembryonen sind sehr verschieden ausgebildet, wes-
halb icli sie einzeln beschreiben will.
Der Embryo 12 (Fig. 20) ist einer der am wenigsten weit
entwickelten. Sein Kopfende liegt in gerader Linie etwa 2 mm
vori der gemeinsamen Amnionhohle entfernt. Seine Gesamtlánge
betrágt 2,7 mm. Er besitzt 8 — 9 Ursegmente.1) Der Abstand vom
Vorderende bis zum Beginn der unsegmentierten Zone des Me-
soderm betrágt 1,5 mm. Cranial bildet das Neuralrohr die schau-
felformige Gehirnanlage, die noch ganz ofíen ist. Ihre Breite
betrági vorn etwa 380 p, die weiter hinten liegende groBte Breite
410 p. Das Ende des vorderen Neuroporus liegt 550 p vom vor-
deren Hirnrand entfernt, doch ist seine wahre Lánge viel groBer,
da die Gehirnanlage auch auf dem ventral umgeschlagenen Teil
weit offen ist. Sehgruben sind auch bei genauester Untersuchung
der offenen Gehirnanlage nicht zu erkennen. Das Neuralrohr
erscheint hinter dem Neuroporus auf etwa 1,1 — 1,2 mm ge-
schlossen; doch ist die Mediane durch eine sehr deutliche Linie
bezeiclmet, sodaB eine Verlotung wahrscheinlich noch nicht statt-
gefunden hat. Die Schwanzknospe ragt ais starker Wulst dorsal
vor, wáhrend ein Vorwachsen derselben in caudaler Richtung
noch nicht begonnen hat.
Der Embryo 1 1 (Fig. 19 und 21) ist im Gegensatz zu 12
l) Bei dieaem wie bei alien anderen Embryonen ist in der Totalansicht
das vorderste Ursegment nicht mit absoluter Sicberheit feststellbar.
120
sehr weit entwickelt. Sein Kopfende liegt in gerader Linie
5,5 mrn von der gemeinsamen Amnionhohle entfernt; seine Ge-
samtlange betragt 3,25 mm. Es sind mindestens 12 Ursegmente
vorhanden. Der Abstand vom Vorderende bis zur unsegmen-
tierten Zone betragt 2,15 mm. Auf der ganzen Dorsalseite ist
der vordere Neuroporus geschlossen, dagegen ist er am Scheitel-
ende und auf dem umgeschlagenen Ventralteil noch vorhanden,
wenn auch nur ais schmaler Spalt (am Scheitel weniger ais
10 p weit). Der hintere Neuroporus beginnt 2,15 mm vom Vorder-
ende des Embryo, nimmt also etwa 1/3 von dessen Lange ein.
Die Schwanzknospe ragt etwa um 150 — 200 p caudal über die
Anheftung des Embryo am Amnion hinaus. Der Embryo ist
weiter entwickelt ais 1 und stelit 5 náher ais jenem.
Embryo 10 (Fig. 19) ist weniger weit entwickelt ais der
vorige. Er ist 4,8 mm von der geni. Amnionhohle entfernt;
seine Lange betragt 3,02 mm. Er hat 11 Ursegmente. Die Ent-
fernung vom Vorderende betragt für das erste Ursegment 600 p,
für den Beginn der unsegmentierten Zone 2 mm. Der vordere
Neuroporus ist auf der Dorsalseite noch nicht geschlossen, son-
dern bis 460 p vom Vorderende nach offen; dócil ist die Hirn-
anlage nicht mehr loffelformig wie bei 12, da der Neuroporus
sicli bereits so weit geschlossen hat, daB er am Scheitelende
nur noch etwa 60 p breit ist. Weiter caudal ist seine Breite
nicht gut erkennbar. Im cranialsten Abschnitt erscheinen in
der Durchsicht die Sehgruben ais deutliche Aussackungen des
noch offenen Gehirnlumens, olme daB sie auBerlich markiert
wáren. Das Neuralrolir ist auf eine Lange von 1,5 mm geschlossen.
Die Schwanzknospe ist nur dorsal vorgewólbt, ragt aber nicht
auch caudal über die Verbindung von Embryo und Amnion hinaus.
Embryo 9 (Fig. 19) ist 5,3 mm von der geni. Amnionhohle
entfernt; er ist 2,8 mm lang und besitzt 8 — 9 Ursegmente. In
Habitus und Form stimmt er ganz mit Embryo 12 überein.
Embryo 8 (Fig. 19) ist 9,2 mm von der gemeinsamen
Amnionhohle entfernt. Seine Lange betragt 3,02 mm; bei ilim
sind 11 Ursegmente ausgebildet. Die Lange vom Vorderende
bis zum Beginn der unsegmentierten Zone betragt etwa 1,9 mm.
Der vordere Neuroporus ist auf der Dorsalseite noch auf einer
Strecke von 380 p offen, jedoch spaltformig und enger ais bei
Embryo 10. Dahinter ist das Neuralrolir auf eine Strecke von
etwa 1,5 111111 geschlossen, worauf der hintere Neuroporus be-
ginnt. Die Schwanzknospe überragt die caudalste Anheftungs-
stelle des Embryo am Amnion um etwa 100 p. Der Embryo
nimmt deutlich eine Zwischenstellung ein zwischen 10 und 11.
121
E m b r y o 7 felilt.
Embryo 6 ist 5,3 mm von der gemeinsamen Amnionhohle
entfernt. Er ist 3,5 mm lang und hat 14 Ursegmente. Die Lange
vom Vorderende bis zur unsegmentierten Zone des Mesoderm
betragt 2,54 mm. Vom vorderen Neuroporus ist weder auf der
Dorsalseite noch am Scheitel eine Andeutung vorhanden; wo
er sich auf dem umgeschlagenen Hirnteil offnet, konnte nicht
festgestellt werden. Der liintere Neuroporus beginnt 2,75 mm
vom Vorderende des Embryo. Die Schwanzknospe reicht in cau-
daler Richtung von der Abgangssteile des Bauchstiels an ge-
rechnet noch 250 p weiter caudal. Die ser Embryo stimmt in
seinem Entwicklungsgrad durchaus mit dem geschnittenen Em-
bryo 5 überein, und beide sind die am weitesten vorgeschrittenen
Embryonen der Keimblase.
Embryo 5 wurde geschnitten; siehe unten.
Der Embryo 4 ist 6 mm von der gemeinsamen Amnion-
hohle entfernt. Seine Lange betragt 3 mm, un¡d es sind bei
ihm 11 Ursegmente ausgebildet. Die Lange vom Vorderende
bis zum Beginn der unsegmentierten Zone betragt bei ihm
2,05 mm. Der vordere Neuroporus ist auf der Dorsalseite noch
auf eine Strecke von 430 p offcn; dabei betragt seine Weite am
Scheitel des Embryo 1G0 p. Der Neuroporus ist also noch weiter
offen ais bei E. 10; doch ist die Hirnanlage der dieses Embryo
immerhin áhnlicher ais der des Embryo 12 oder 8. Bei günstiger
Einstellung sind in der offenen Hirnanlage die Sehgruben ais
f lache Vorwolbungen des Lumens erkennbar, jedocli weniger
deutlich ais bei E. 10. Das Neuralrohr ist auf eine Strecke
von 1,9 mm geschlossen. Die Schwanzknospe ragt nur in dor-
saler lliclitung ins Amnionlumen vor, geht caudal aber nicht
über die Abgangssteile des Bauchstiels vom Embryo hinaus.
Embryo 3 ist stark zerrissen.
Embryo 2 beginnt 6,5 mm von der gemeinsamen Amnion-
hohle Er ist 3,1 mm lang und besitzt 12 Ursegmente. Die Lange
vom Vorderende bis zum Beginn des unsegmentierten Mesoderms
betragt 2,1 mm. Der vordere Neuroporus ist am Scheitel des
Embryo noch ais deutliclier, aber selir feiner Spalt (von kaum
10 p Weite erkennbar), aber auf der Dorsalseite siclier ge-
schlossen. Der liintere beginnt 2,1 mm vom Vorderende des Em-
bryo an gerechnet. Die Schwanzknospe ragt in caudaler Richtung
um 130 p über die Abgangssteile des Bauchstiels vor. Der Em-
bryo ist vielleicht etwas weniger weit entwickelt ais E. 11.
Embryo 1 (Fig. 22) wurde geschnitten. Seinem „Alter“
nacli stelit er zwischen E. 8 und E. 10.
122
Ordnen wir nun die Embryonen ihrem Entwicklungsgrad
nach in eine Reihe, wobei wir mit den jüngsten beginnen und
uns für die Altersbestimmung mehr an die Entwicklung des
Neuralrohrs halten ais an die Anzalú der Urwirbel, die sicli an
den ungeschnittenen Embryonen nur scliwer mit voller Sicher-
lieit fest.stellen laBt, so ergibt sich folgende Reihe: 12 und 9 — 4
— 10 — 1 — 8 — 2 — 11 — 5 und 6.
Bei dieser Reihenfolge ist besonders bemerkenswert, daB
die Embryonen 10, 11, 12, welclie, wie oben auseinandergesetzt,
aus einem gemeinsamen Blindsack hervorgegangen sind, an ganz
verschiedenen Stellen der Reihe stehen. Das heiBt aber, daB die
groBere oder geringere Áhnlichkeit zweier oder mehrerer Em-
bryonen derselben Keimblase nicht davon abhangt, ob sie sich
selbstandig aus der gemeinsamen Amnionhohle ausgestülpt
haben, oder ob sie aus einem gemeinsamen primaren Blindsack
entstanden sind, oder sich sogar erst aus einem gemeinsamen
Anfangsstück zweiten Grades bildeten, sondern von anderen Fac-
toren. Bereits aus Stadium 46 (pag. 38) ging dieselbe Tatsaehe mit
aller Deutlichkeit hervor, die man auch bei genauer Durchsieht der
Beschreibungen und Messungen der Embryonen anderer Keim-
blasen bestatigt findet. — Ais ein Eactor, der mindestens die
GroBe und den Entwicklungsgrad der Embryonen beeinfluBt,
muB die Ernáhrung gelten, deren Moglichkeit, sobald der Em-
bryo in das Stadium der Placentarernáhrung eintritt, an die
Grundbedingung gebunden ist, daB der Haftstiel des Embryo
sich überhaupt mit dem trophodermalen Mesoderm vereinigen
konnte. Wie bereits anlaBlich der rudimentaren Embryonen des
Stadiums 94 (pag. 78 u. folg.) ausgeführt wurde, ist dies nur der Eall,
wenn der Embryo weit genug trophodermwarts vorgewachsen ist
und nicht weit von der Dottersack-Trophodermgrenze liegen bleibt.
Es scheint mir auch, daB unter sonst gleichen Umstanden der Em-
bryo, dessen Blut den kürzesten Weg von der Placenta an ge-
rechnet zurückzulegen hat, in Bezug auf die Ernáhrung im Vor-
teil ist, mit andera Worten ein solcher, dessen Haftstiel moglichst
kurz ist, der also moglichst nahe der Trophodenn-Dottersack-
grenze liegt. Da die gemeinsame Amnionhohle den cranialen
Pol der Keimblase einnimmt, so werden Embryonen mit kurzem
Haftstiel einen langen Amnionverbindungskanal haben, solche
mit langem Haftstiel aber einen kurzen. Diesem Gedankengang
entspricht in der Tat, daB von den drei Embryonen 10, 11, 12
der am wenigsten weit Entwickelte 12 nur 2 mm von der ge-
meinsamen Amnionhohle . entfernt liegt, der bedeutend weiter
entwickelte 10 dagegen 4,8 mm und der nocli etwas mehr fort-
geschrittene 11 sogar 5,5 mm.
123
Wie wir gesehen haben, sind diese drei Embryonen 10, 11, 12
einander weniger áhnlich, ais jeder derselben einem andern,
nicht aus dem gleichen primaren Blindsack entstandenen. Em-
bryo 12 ist námlich unter alien Embryonen der Keimblase Em-
bryo 9 am áhnlichsten; Embryo 10 den Embryonen 4 und 1,
Embryo 11 den Embryonen 2 und 5. Hierbei ist unter Áhnlichkeit
in erste Linie die GroBe und der Entwicklungsgrad zu verstehen;
zu beurteilen, ob die Embryonen noch in einzelnen „individu-
ellen“ Cliaracteren voneinander abvveichen, sclieint mir bei der-
artig sclmell und weitgehend sich ándernden Gebilden im All-
gemeinen schon darum unmoglich, weil es immer Schwierig-
keiten bereiten wird, festzustellen, ob ein Merkmal ais ein von
alien Embryonen zu durchlaufendes anzusehen ist, oder ais ein
solches, das nur bestimmten Embryonen zukommt. Jedenfalls
ist aber nach dem Gesagten die GroBe und der Entwicklungs-
grad der Embryonen nicht davon abhangig, ob sie aus dem-
selben primaren Blindsack entstanden sind oder nicht. Wenn man
sich der unregelmaBigen Art erinnert, in der sich die Embryonen
aus dem einheitlichen Keim herausbilden, wie es das Modell des
Stadium 46 (Fig. 1 u. 2) veranschaulicht, so wird man auch a priori
kaum erwarten, daB zwischen Embryonen, die aus demselben Blind-
sack oder aus nahe beieinander liegenden Partien der Ectoderm-
blase entstehen, besondere Übereinstimmungen und Áhnlichkeiten
vorhanden sein müssen.
Dieser Standpunkt ist demjenigen, den Newman und P a t -
terson für Tatusia novemcincta einnehmen, durchaus entgegen-
gesetzt Bereits in ilirer ersten groBeren Arbeit (1910) betonen sie,
daB Embryonen cines Paarcs, d. h. solclie, die aus demselben Blind-
verschiedener Paare. Sie verweisen dabei hauptsachlich auf ihren
Uterus 18, bei dem die Paare in der Tat wesentlich verschieden
ausgebildet sind. — Nun geben aber die Autoren an, daB bei
Tatusia novemcincta die Placenten der Embryonen eines Paares
eine Scheibe bilden, die von der des andern Paares deutlich
abgegrenzt ist, sodaB es also durchaus moglich ware, daB die
Embryonen eines solchen Paares auch gleichmaBiger ernáhrt
würden, ais solche, die verschiedenen Paaren angehoren. Ferner
erkennt man auf ihrer Figur 30 und 31 deutlich, daB der Bauch-
stiel des weniger weit entwickelten Embryo langer und dünner
ist, ais der des groBeren, sodaB die Unáhnlichkeit' der beiden in
diesem Falle sehr wolil auf ungleichmaBiger Ernáhrung berulien
kann, und nicht notwendigerweise auf die Ausstülpung aus ver-
schiedenen primaren Blindsacken zurückgeführt werden muB.
Ferner behaupten Newman und Patterson bereits in
124
derselben Arbeit, daB auf alteren Stadien bei Embryonen eines
Paares die Gesamtzahl der Schilder in den neun beweglichen
Gürteln weniger differiert, ais bei solchen verschiedener Paare.
Derselbe Gedanke wurde vonihnen ineiner spatercn Arbeit (1911)
ausfülirlieli zu begründen gesucht. Leider ist mil* letztere im
Original nicht zuganglich gewesen, sodaB ich mir über die GroBe
des Beobachtungsmaterials, also auch über die Sicherheit der
Folgerungen kein Urteil bilden kann.
Von vornherein ist nicht notwendig, daB die Anzahl der
Platten, die vielleicht. docli ais ein morphologisclies oder indi-
viduelles Merkmal aufgefaBt werden muB, d. h. ais ein solches,
das von Ernahrungs- und anderen áuBeren Einflüssen unab-
hangig* sein konnte, sich ebenso verhalt, wie die GroBe und der
Entwicklungsgrad der* Embryonen. Bei der unregelmafiigen Art
der Sprossung der Mulita ist aber auch in Bezug auf ein solches
Merkmal kamn zu erwart.en, daB nebeneinander liegende^Be-
zirke der Keimblase Álmlicheres erzeugen ais weiter voneinander
entfernt liegende, ebenso wenig wie in der Entwicklung* irgend
eines Tieres einander nahe liegende Bezirke desselben Kcim-
blattes gleiche Organe erzeugen müssen; man denke z. B. an
das Centralnervensystem und die Epidermis, oder an den Wolff-
sclien Gang und die Ursegmente, oder an die Cliorda und den
Darm. Jedenfalls ist man erst berechtigt, eine Beziehung wie
die oben erwahnte anzunehmen, wenn zu iliren Gunsten eine
sehr groBe Anzahl genauer Beobachtungen sprechen. Für Unter-
suchungen, die einen Vergleich zwischen dem ursprünglichen Zu-
sammenhang der Embryonen untereinander und der Anzahl oder
Lage ilirer Schuppen ziehen wollen, ist die Mulita, so weit meine
Erfahrungen reichen, nicht verwertbar, da bei ilir die liück-
bildung der gemeinsamen Amnionhohle viel eher eintritt, ais
die Schuppenanlagen deutlich ausgebildet sind. Das gleiche
scheint für Tatusia novemcincta der Fall zu sein, da New m a n
und Pattersonin ihrer ersten Arbeit (1910) bemerken, daB die
gemeinsame Amnionhohle bereits auf dem Stadium ihrer Figur 45
nicht mehr erkannt werden kann, und daB die Amnionverbin-
dungskanale nur selten auf alteren Stadien, ais sie ihre Figur 33
darstellt, auffindbar sind. Sobald aber die Art des Zusammen-
hangs der Amnionverbindungskanale mit der gemeinsamen Am-
nionhohle nicht mehr festgestellt werden kann, fehlt doch wohl
das einzige sichere Kriterium für die ursprüngliche Zusammen-
gehorigkeit der Embryonen. Vielleicht haben N e w m a n und
Patterson diese aus andern Verhaltnissen zu erschlieBen ver-
sucht, etwa aus der Lage der Embryonen im Uterus, oder aus
125
der Form ilirer Placenten. DaB aber bei Tatusia novemcincta
die Embryonen, welche aus demselben primaren Blíndsack ent-
standen sind, immer einen zusammenhángenden Placentarlappen
bilden, halle ich nicht für bewieseji.* Aus den New man und
Patterson5 sebón Abbildungen geht es nicht hervor, und bei
der Mulita ist eín Zusammenhang zwischen Aussprossung und
Lago der Embryonen im Uterus nicht vorhanden und die Bildung
zusammenhángender Placentarlappen hángt nicht von der ur-
sprünglichen Zusammengehorigkeit, sondera von einer Anzahl
verschiedener anderer Pací oren ab, unter donen die definitivo
Lage der Embryonen wohl die wichtigste ist.
Alie Embryonen dieser Keimblase besitzen gut ausgebildete
Dottersackkreísláufe (Vergl. Pig. 19 — 21), die im G-anzen etwa
wie bei 8 ausgebildet sind und auf der Hohe ihrer Entwicklung
stelien. Ein Unterschied gegenüber denjenigen des vorigen Sta-
diums liegt darin, daB auch die direct um den Embryo liegenden
GefaJBe in der Durchsicht dunkel, also mit Blutzellen angefüllt
sind, sodaB cine Area pellucida, wie sie bei Keimblase 8 noch sel ir
deutlich war, jetzt nicht mehr existiert. Nur das GefáBnetz des
Embryo 1 reicht bis an die gemeinsame Amnionhohle heran, was
mit der Lage dieses Embryo zusammenhángt ; von alien übrigen
reichen nur vereinzelfce Blutpunkte so weit distal.
Es scheint mir besonders bemerkenswert, daB auch Em-
bryo 12, der viel weiter cranial auf dem Dottersack liegt ais
die übrigen Embryonen, ebenfalls von einem gut entwickelten
DottergefáJBnetz umgeben wird. Dasselbe war auch bei mehr
oder weniger zurückgebliebenen Embryonen jüngerer Keimblasen
der Pall, von donen einige oft ganz auBerordentlich dicht an der
gemeinsamen Amnionhohle lagen. (Vergl. Keimbl. 94, pag. 77
u. folg.) Es gelit daraus hervor, daB die Bildung der Dottersack -
gefáfie keinesfalls auf eine bestimmte Zone der Keimblase, z. B.
auf eine solche nahe der Dottersack-Trophodermgrenze be-
schránkt ist, in der die Embryonen gewohnlich liegen, sondern
daB a priori eigentlich j e de beliebige S t e 1 le des Dot-
tersackmesoderms zur Gef áBbildung befáhigt ist.
Dieselbe scheint einzutreten, sobald der Ectodermsack des Em-
bryo weit genug ausgewachsen ist und sich definitiv auf dem
Dottersack festsetzt. Man kann also sagen, daB eine Prafor-
mation von Bezirken, die für die DottersackgefaBbildung be-
stimmi sind, nicht existiert, sondern daB erst auf den Anreiz des
Ectoderm hin eine Aufteilung des vorher undifferenzierten Dotter-
sackmesoderms in den Einzelembryonen zugehorige Bezirke er-
') vergl. Anat. Anz. Bd. 49, pag. 253 (nachtraglich zugefügt).
126
folgt. Ganz almliches gilt für das Entoderm. Bei Embryonen
mit 8 — 9 Ursegmenten, wie E. 12, ist der Darm bereits deutlich
angelegt. Aus den oben angeführten Gründen geht hervor, daB
auch zur Bildung des embryonalen Darmes nicht nur bestimmte
prádestinierte Stellen des Gesamtentoderms der Keimblase be-
fáliigt sind, sondern daB es nur von der Lage des embryonalen
Ectoderm, sobald dies das entsprechende Entwicklungsstadium
erreicht hat, abhangt, wo sich der Darm bildet. Auch dabei wirkt
also das Ectoderm ais ein Beiz zur Darmbildung auf das vorher
undifferenzierte Entoderm.
Embryo 1. (Eig. 22; Textfig. 43 u. 44.)
Die Lange dieses Embryo betragt aus den Schnitten berech-
net (118 Sch. á 22,5 p) 2,7 mm; die directe Messung in Cedernol
ergibt 2,95 mm; in 80°/0 Alcohol müBte er noch etwas langer
gewesen sein. Er besitzt nach der Záhlung auf den Schnitten
11 Ursegmente. Ais erstes wurde, wie immer, das angenommen,
das ir das Mesoderm des Kopfes direct übergeht. Wie sich aus
den Schnitten ergibt, ragt der freie Kopfteil 400 p ins Amnion
vor Die erste Anlieftung des Embryo am Amnion und Dotter-
sack liegt 270 p vor Beginn des ersten Ursegments und auf den
ersten Schnitten durcli den Arterienbulbus. Der Scliwanzteil er-
streckt sich nach Trennung des Embryo vonr Amnion noch 90 p
weit caudal in die Amnionhohle hinein. Nur der erste Visceral-
bogen ist angedeutet.
Der Amnionverbindungskanal tritt vollkoinmen ventral an
das Amnion heran, sodaB dessen Vorderende sich über den Kanal
etwas vorwolbt. AuBerdem ist an der Übergangsstelle die Ven-
tralwand des Kanals in seine Dorsalwand etwas eingebuchtet,
sodaB, wie bei früheren Embryonen, zwischen Kanal und Dotter-
sack eine Holile entsteht, die jetzt aber mit Mesoderm aus-
gekleidet ist. Über das Amnion ist nichts besonderes zu be-
merken. Wie oben angegeben, beginnt 400 p vonr Vorderende
die Verbindung des Embryo mit dem Amnion und dem Dotter-
sack. Die Verbindung des letzteren mit dem Embryo lost sich
am Ende des Darmnabels, 2,3 mm vonr Vorderende, und der
vom Amnion umgebene Embryo liegt nun frei im Exocoel. Dabei
geht immer noch die Somatopleura und das Ectoderm des Embryo
an den Seiten in die Amnionwand über. Indem die Übergangs-
stelle immer weiter gegen die ventrale Mittellinie reicht, kommt
es dazu, daB 200 p weiter caudal sich auf der Ventralseite des
Embryo eine Mesodermmasse bildet, die den Embryo ventral
abschlieBt und die sich seitlich in das Amnion fortsetzt. Diese
127
Masse bildet die cranialste Partie des Bauchstielmesoderms. Es
gelifc auf eine Lánge von 100 ¡a nicht nur in das Amnion, sondern
auch in den Embryo über, dann (2,6 mm v. Vorderende) verliert
der Embryo den Zusammenhang mit der Masse (freier Schwanz-
teil) und das Bauchstielmesoderm erscheint nuil ais ein breiter
Wulsf auf der Yentralseite des hier noch breiten Amnion. Im
Gegensatz zu den bisherigen Embryonen ist das Bauchstiel-
mesoderm hier zum ersten Mal deutlicli in einen rechten und
einen linken Wulst geschieden, die in der Medianen durch eine
dünnere Brücke verbunden sind. Dies Verhalten sclieint mir mit
der Ausbildung der paarigen Vasa umbilicalia zusammenzuliangen
(s. u.), die jetzt bereits in Funktion zu treten beginnen, wenn-
schon sie nocli nicht so stark entwickelt sind wie bei spateren
Embryonen. Auch existiert jetzt, selbst auf den vordersten
Schnitten durch den Bauchstiel, keine von ilirn mehr oder we-
niger selbstandige und ihm ventral nur anliegende mesodermale
Allantois mehr, sondern die entoderinale Allantois verlauft von
Anfang an im Bauchstielmesoderm. Das Zustandekommen dieses
Verhaltens kann man sich folgendermaBen vorstellen: Wie ich
bei den früheren Stadien bemerkte, stellt sich das Bauchstiel-
mesoderm im Wesentlichen ais eine Fortsetzung der ventralen
Somatopleura dar, war also bei seinern Abgang vom Embryo
paarig (vergl. z. B. 199). Indem nun durch Bildung des Caudal -
teils des Darmrohres der Embryo sich mehr und mehr vom
Dottersack emancipierte und die hintere Grenze des Darmnabels
mehr und mehr cranial rückte, konnten die beiden Somatopleuren
sich ebenfalls in der ventralen Mittellinie vereinigen. (Bei diesem
Embryo auf eine Strecke von 100 p, 2,5 — 2,6 mm v. Vorderende.
s. o.) Dabei gelangt diese nun unpaare Partie des Bauchstiels
gleichzeitig in eine cranialcre Lage ais die Abgangsstelle der
Allantois vom Darin, sodaB also die die entodermale Allantois
umgebende Splanchnopleura vom Bauchstielmesoderm umwach-
sen und aufgenornmen werden muBte. Der Bauchstiel selbst ist
bei diesem Embryo auffallend kurz; bereits 180 p nach der
Trennung vom Embryo beginnt er, sicli auf der einen Seite mit
dem Mesoderm der Ectoplaoentarplatte zu vereinigen. Die Ver-
wachsung schreitet ganz allmahlich gegen die andere Seite vor;
abe]' erst nach weiteren 600 p ist dieselbe vollstandig ge w orden.
(3,4 mm v. Vorderende d. Embryo.) Die Verwachsungslinie zwi-
sclien Bauchstiel und Ectoplacentarplattenmesoderm liegt also
stark schrág zur Langsachse des Embryo (Fig. 22, links unten
noch etwas erkennbar). Die Zotten der Ectoplacentarplatte sind
groBer und zahlreicher geworden ais bei 199 und 8; in ihrer
128
Struetur stimmen sie durchaus noch mit ihnen überein; GefáBe
sind darin nicht vorhanden. Der caudale Amnionblindsack, der,
wie immer, zunáchst dem Bauchstielmesoderm, und nach seiner
Vereinigung mit der Ectoplacentarplatte dieser aufliegt, endet,
nachdem er sicli mehrmals zu bis 150 p weiten Bláschen er-
wcitcrt lint, 4,5 mm v. Vorderende d. Embryo.
Centralnervensystem: ])as Vorderende der Neuralanlage ist
ventralwarts umgeschlagen. Dieser ventrale Teil reicht ca. 250 p
weit caudal. Es sind zwei Hirnbláschen vorhanden. Ais erstes,
an seinem Hinterende durch Einschnürung deutlich abgesetztes
Bláschen stellt sicli der grofite Teil des ventral umgeschlagenen
Neuralabschnittes dar; dies ist das primare Vorderhirn. Eine
zweite blaschenartige Erweiterung ist die Anlage des Rauten-
hirns. Im Bereiche dieser Bláschen, also vom Vorderhirn bis
etwa zur Mitte des Rautenhirns, ist die Neuralanlage noch dorsal
offen, in einer Ausdehnung von 113 p auf dem ventralen um-
geschlagenen, einer solchen von 350 p auf dem dorsalen Teil
der Anlage.
Textfig. 43. Keimblase 188, Embryo 1. Vesícula embrionaria 188, embrión 1.
Raulenhirn, ein Schnitt vor Schlufí der Neuralnaht. Roinbencófalo un corto
delante del cierre de la sutura neural. X 214. mes. = Mesoderm. Bei * ist
das Ectoderm gerisseu. En * el ectoderma se lia roto.
Die Anlage des primaren Vorderhirns zeigt zwei seitliche
Ausbuchtungen, die Augenblasen, die eine dorso ventrale Aus-
dehnung von ca. 90 p besitzen, und deren Hinterrand etwa 45 p
von der Umbiegungsstelle der Neuralplatte entfernt liegt. Die
groBte Breite des Vorderhirns im Bereicli der Augenblasen be-
tragt 300 p. Die Anlage des Rautenhirns, auf dem Schnitt der
Textfigur 43 unmittelbar vor SchluB der dorsalen Neuralnaht
getroffen, besitzt eine Lange von ca. 70 p (290 — 360 p v. Vorder-
ende) und eine groBte Breite (dorsal) von 256 p. Die Abbildung
zeigt die seitliche Ausbauchung der Flügelplatten und die
129
Dickendifferenz zwischen ilmen uncí der Deckplatte. Der Vcn-
trikelholilraum zeigt jederseits irn dorsalen Teil eine lateral e
Aussackung. Die ihr entspreohende lateral und etwas ventral
gerichtete vorspringende Kante der Neuralplatte berührt das
Mesoderm. Diese Lagebeziehung lafit sicb von bier frontalwárts
in einer Ausdehnung von ca. 200 p feststellen. Der entsprecliende
Teil der Neuralplatte ist liier aber nioht ventrahvárts abgebogen,
und der Ventrikel zeigt dorsal keine seitlichen Aussackimgen.
Diese konirnen erst an der VerschluBstcllc des Neuralrolirs zu-
stande, dadurch, daB sicli seine dorsalen Kánder in Form zweier
seitlichen Falten medianwárts gegeneinander vorscliieben. Sie
sind noch auf den zwei caudal folgenden Sclmitten kenntlich.
90 p hinter dem abgebikleten Schnitt sitzt dem nun geschlossenen
Neuralrohr dorsomedian kappenfdrmig eine Zellenhaufung auf,
der vorderste Anteil der Ganglienleiste. Noch einen Schnitt .weiter
caudal sieht malí diese mit der lateral gerichteten vordersten
Neuralleiste in Verbindung stelien.
Das Neuralrohr liat von liier an, soweit es geschlossen ist,
ovalen Querschnitt mit dorso-ventralem Lángsdurchmesser. Der
Querschnitt geht in den Vformigen über, da wo sich das Neural-
rohr wieder offnet, bei 1575 p Entfernung vom Vorderende;
90 p weiter caudal ist die Neuralplatte weit muldenformig auf-
gebogen und zeigt eine mediane und zwei seitliche seiclite Ver-
tiefungen. Die groBte Breite der Platte betragt 270 p. Die beiden
seitlichen Vertiefungen verstreichen weiter caudal, die mediane
senkt sich (von 2272 — 3340 p Entfernung vom Vorderende) zu
tiefer, im Grunde ganz sclunaler Furclie ein, sodaB der Quer-
schnitt der Anlagc hicr abcrmals Vfórmig wircl. Ge gen das Ende
der Embryoualanlage wird dio Furclie wieder seiehtcr.
Die Wanddicke der Neuralanlage zeigt, abgesehen vom
Rautenhirn, noch keine bedeutenden Differenzen und betragt
30 — 35 p.
Sinnesorgane. Die Augenblasen bilden auf dem umgeschla-
geneu Hirnteil einfache Erweiterungen des Hirns, an und vor
dem Vorderende des Neuroporus; sie erreiclien lateral das
Ectoderm niclit. Der groBte Durchmesser zwischen der Lateral-
wand der rechten und linken Blase betragt 300 p.
Eine Gehorblase ist nicht angelegt.
Darm. Die Mundbucht beginnt 315 p und endet 385 p vom
Vorderende des Embryo. Sie wird nacli vorn breiter und flacher;
das Ectoderm und Entoderm berühren sich.
Der entodermale Darm begipnt in 290 p Entfernung vom
Vorderende. Die erste Visceralfurclie wird 405 — 450 p vom
!)
Rov. Museo Iva l’lntíi — T. XXI.
130
Vorderende des Embryo getroffen; sie ist schwach angedeutet
und hat eine über 10 |u. dicke Mesenchymschicht zwischen Ecto-
und Entoderm. Die zweite ist nicht angelegt. Dorsal und caudal
von der Teilung des Truncus aortae (bei 400 ¡o. vom Vorderende)
ist das Epithel der ventralen Mittellinie des Darms bis 30 p
dick und rechts und links durch cine Furche von den Seiten-
partien abgesetzt (Anlage der medialen Tliyreoidea). Verglichen
mit 188,5 ist diese Anlage kaum angedeutet.
Vor dem Darmnabel findet sich der entodermale Darm auf
eine Lánge von 520 p. Der Darmnabel beginnt beim Anfang
des zweiten Ursegments (810 p vom Vorderende des Embryo).
Bei seinem Anfang ist die Darmrinne nocli tief und erscheint
in eine linke und reclite dorsale Ausstiilpung ausgezogen. Beide
verflachen sich bald, wobei der Centralteil der Darmwand in
den Dottersack vorgebuchtet erscheint. Etwa 1,3 mm vom Vorder-
ende des Embryo sind die Ausstülpungen ganz verschwunden,
und eine Abgrenzung von Darm und Dottersack ist durch die
Form nicht mehr moglich, da der Darm ganz eben, ohne Ein-
stülpu ng unter dem Embryo hinwegzieht. Schon beim Anfang
des Darmnabels ist das Entoderm, das unter der embrvonalen
Splanchnopleura liegt, verdickt, und dies ist auch noch der Fall,
nachdem der Darm sich ganz verflacht hat, wennschon es all-
mahlich weniger deutlich ist.1) Der Darmnabel endet 2178 p
vom Vorderende des Embryo, beim Ende des 10. Ursegments; er
ist also auf eine Liinge von 1420 p offen. Caudal vom Darm-
nabel ist der Darm zunachst weit, wird dann lateral abgeplattet
und gibt 2,5 mm vom Vorderende des Embryo die entodermale
Allantois ab. Bei Trennung des Embryo vom Bauchstiel (2,0 mm
vom Vorderende des Embryo) berührt das Darmentoderm das
Ectoderm und bildet so die Aftermembran. Diese ist sehr schief
geschnitten, da der Darm schon auf dem folgenden Schnitt endet.
Die entodermale Allantois liegt 2,52 mm vom Vorderende
des Embryo bereits frei im ventralen Mesoderm ais ein schmales
kaum mit Lumen verselienes Bohr. Es geht in den Bauchstiel
über, in dem es auf 8 Schnitten (175 p) verfolgbar ist und mit
einer kleinen Blase von 40 p Durchmesser endet.
Eine Leberanlage ist nicht vorlianden.
Die Chorda beginnt 340 p vom Vorderende des Embryo und
liegt der Darmwand bis 420 p vom Vorderende d. E. eng an;
dann tritt sie mehr in die Mitte zwischen Darm und Neural-
rohr. Auf den Schnitten durch die beiden lateralen Ausstülpungen
*) Siebe frühere Embryonen. Vielleicht vergleichbar mit Ma. (Entod. ring-
formige Fortsetzung des Primitivknotens) bei Hubrecht. (1902.) Fig. 77, 75 etc.
131
des Darms bleibt die Chorda dicht unt.er dem Neuralrohr liegen,
wáhrend zwischen ihr und der Mittellinie des Darms bis 100 p
Zwischenraum bleibt. Allmáhlich náhert sich die Darmwand ihr
wieder, und von 1350 — 1900 ¡o. vom Vorderende d. E. liegen sie
sicli auf, wáhrend der Raum zwischen Chorda und Neuralrohr
groBer und groBer wird. Vorübergehend entfernt sich die Chorda
wieder von der Darmwand, liegt ihr aber vori 2,2 — 2,4 mm
v. Vorderende d. Embryo dicht an. Dann wird sie undeutlich und
der Primitivstreifen beginnt. Dieser wird auf einer Lánge von 250
bis 300 p auf den Schnitten getroffen; da aber das Caudalende
des Embryo gekrümmt ist, muB die Lánge des Streifens wesent-
lich groBer sein.
Ursegmente und Vorniere. Das erste Ursegment hángt sehr
breit (auf 70 p Lánge und bis 40 p Dicke) mit den Seitenplatten
zusammen; áhnlich das zweite. Beim dritten und vierten ist der
Zusammenhang wesentlich loser; beim fünften gelit nur ein ca.
2 Zellen breiter, nicht mehr deutlich continuierlicher Strang
von den Seitenplatten zum Ursegment; etwaebenso beim sechsten.
Beim siebenten hat der Dorsalteil des Stranges nicht mehr deut-
lichen AnschíuB an das Ursegment, und er erscheint von nun an
ais eine mehr oder weniger continuierliche Leiste, die von der
Grenze von Somato- und Splanchnopleura in die primáre Leibes-
hohle vorspringt und auf den verschiedenen Schnitten von
wechselnder GroBe und Dicke ist. Ilire Anheftungsstelle an die
Seitenplatte ist immer dünn, wáhrend ihr freies Medialende auf
dem Schnitt kolbenfórmig angeschwollen ist und oft hamrner-
kopfformig dorsalwárts vorragt. Diese Leiste reicht also vom
7. Ursegment bis an das Ende der segmentierten Zone. Bei
Beginn des unsegmentierten Mesoderm geht sie ohne weiteres
wieder in den Verbindungsstiel zwischen den Seitenplatten und
dem nicht segmentierten Ursegmentmesoderm über. Da die An-
lage eines Wolff’ sellen Ganges noch vollstándig fehlt, be-
zeichne ich die Leiste ais Vornierenanlage, trotzdem, wie aus
dem Weiteren hervorgeht, ich durchaus nicht davon überzeugt
bin, daB aus ihr nicht auBer dem W o 1 f f ’ sellen Gang auch die
Urnierenanlage entsteht, soweit sie in diesen Segmenten liegt.
Gefafisystem. Das Pericard beginnt 410 p v. Vorderende d. Em-
bryo und bildet einen unpaaren Sack von 340 p Lánge. Darauf geht
es jederseits in das paarige Colom über, das zunáchst dorsal über
den groBen ins Herz tretenden Venen liegt. 110 — 115 p weiter
ziehen die Venen dorsal darüber hin in laterale Lage, wáhrend
das Colom nun ventral liegt. Hierdurch kommen die Venen in
Bezug auf das Colom in dorsale Lage (s. u.). Das Colom tritt
»*
— 132 —
l
links 250 j^, rechts 410 ^ hinter dem Ende des Pericards zum
ersten Mal mit dem Exocól in Verbindung, und von da an ist
diese Verbindung immer weit offen.
Das Herz beginnt 570 jli und endet 680 ¡a vom Vorderende
desEmbryo; der letzte Schnitt durcli dasselbe istder zweite durch
den ersten Urwirbel. Es ist Sformig. Die colomatische Wandung
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133
des Atrium ist dick und der dicken Splanchnopleurawand, in die
sie übergeht, áhnlicher ais der Wand der Ventrikelgegend. Ein
Sulcus auricularis felilt noch. Das Endothel iiegt überall weit,
meist 40 — 50 p, von der Wand entfernt, und der freie Zwischen-
raum wird durch ein selir feines Faserwerk mit ganz verein-
zelten Zellen eingenommen. Audi im Atrium Iiegt das Endothel
der Wand nicht dicht an.
Der Bulbus aortae ist blos ais eine seiclite Kerbe an der
Teilungsstelle des Herzschlauclis in die ersten Bogen (410 p v.
Vorderende d. Embryo) angedeutet. Diese Bogen lial)en ca. 30 p
Durchmesser. Weit ere Bogen felilen. Die beiden Aortae descen-
dentes sind vollkominen getrennt; ilir Durchmesser betragt an-
fangs 60 p, spáter bis 75 p. Vom 7. Ursegment an geben sie
(Textfig. 44) zunáchst dün'ne GefáBe seitlich in den Dottersack ab.
Erst caudal vom letzten Ursegment werden diese Arteriae vi-
tellinae stárker. Nach der Trennung des Embryo vom Dottersack
sind die Aorten nur noch 20 — 30 p dick, und gehen direct ais
Arteriae umbilicales in den Bauchstiel über. Sie sind nun selir
dünn, mit feiner endothelialer Wand, und liegen der medio-
ventralen Lángsfurche des Bauchst.iels direct an.
Venen (Textfig. 44): Das Mesoderm des Amnionverbindungs-
kanals setzt sich auf seiner Ventralseite in das Mesoderm des
Dottersacks fort, und in dieser Zone liegen oft weitere, oft engere
Hohlráume mit endothelialer Wand, die anscheinend nicht unter-
einander zusammenhángen, sodaB ihr GefáBcharacter nicht sicher
ist. Beim Übergang des Amnionvérbindungskanals in das Amnion
geht diese Verbindung zwischen Kanal und Dottersack in eine
solche zwischen Amnion und Dottersack über. Hierbci wird
sie rasch breiter, uin grade vor dem Herzen eine fast i/2 nim
breite Mesenchymzone zu bilden. Mit Beginn des Amnion treten
in diese Zone die Dottersackvenen ein; da es sehr viele kleine
Venen sind, besteht die ganze Mesodermzone eigentlich nur noch
aus dicht neben- und zum Teil übereinander liegenden GefáBen.
Nach Beginn des Herzens nimmt dieses das Centrum ein, und
vom ersten Schnitt durch das Herz an verwachst die Ventral-
wand des Embryo mit dem Dottersack. Das Amnion steht nun
nur noch lateral davon mit dem Dottersack in Verbindung. Auch
hier ist die Verbindungszo.ne jederseits breit (bis 250 p), und wird
im Wesentlichen durch die Venen ausgefüllt. Es treten immer neue
Venen aus dem Dottersack in die Zone ein; die eingetretenen
bleibcn nicht getrennt voneinandor, sondern bilden groBere Ge-
fiiBe, die anscheinend untereinander wieder zusammenhangen.
Caudal vom Herzen offnen sich die Venen jederseits in den groBen
134
Sinus venosas (790—840 p v. Vorderende d. Embryo, 1. und 2. Ur-
segment), der ventral vom intraembryonalen Colom (s. o.) und
grade neben der Cranialgrenze des Darmnabels liegt. In ihn
münden von der Dorso-lateralseite auch die Venae umbilicales.
Cranial vom Darmnabel (740 p v. V. d. E.) wird der Sinus
venosus unpaar und geht in das Herz über. Die Wandungen des
Sinus sowie der in ihn mündenden Venen sind sehr unregelmáBig,
und haufig ragen Mesenchymzüge in das Lumen hinein. — Die
Venae umbilicales sind im Vergleicli zum folgenden Embryo
schwach entwickelt. Bei ihrer Mündung in den Sinus betrágt
ihr Durchmesser fast 50 p; sie werden caudal rasch dünner,
sodaíJ ihre Weite meist zwischen 10 und 20 ¡a schwankt ; oft
sind sie aucli in melirere sehr dünne GefaBe geteilt. Sie ver-
laufen an der Grenze zwischen Embryo und Amnion. Dabei
liegt die Lateralwand des Embryo dem Dottersack ñacli auf,
sodafi die Grenzzone des Embryo, in der die Umbilicales ver-
laufen, oft mehr ais 200 p von den Ursegmenten entfernt ist.
Die Lateralwand kann sogar dorsalwarts umgebogen sein.
Schlieftlich gehen die Umbilicales in den Bauchstiel über. Hier
liegen sie ganz lateral und haben wechselnde Dicke, oft bis
70 p; sie losen sich, noch ehe der Bauchstiel in den Trager über-
geht, in mehrere kleine Gefafie auf.
Embryo 5. (Fig. 78 — 84; Textfig. 44 — 46.)
Dieser Embryo gehort, wie oben bemerkt, zu den am wei-
testen Entwickelten der Keimblase 188. Die Lange betragt nach
den Schnitten berechnet 2,9 mm (128 Schnitte á 22,5 p), nach
directer Messung auf der Photographie in Cedernol 3,15 mm. Er
besitzt 14 Ursegmente. Der frei ins Amnion vorragende Teil des
Embryo ist 630 p lang ; die erste Anheftung am Amnion (und am
Dottersack) findet kaum 20 p vor Beginn des ersten Ursegments
statt, sodaíi auch die vordere Halfte der Herzanlage noch frei
ins Amnionlumen hineinnagt. Der freie Schwanzteil ist 270 p
lang. Gegenüber dem vorigen Embryo hat sich also sowohl der
Cranial- ais auch der Caudalteil stark vom Amnion und Dotter-
sack emancipiert. Zwei Visceralbogen sind deuclich.
Wie beim vorigen Embryo tritt der Amnion verbindungskanal
ganz ventral an das Amnion; dabei findet sich aber zwischen
dem Kanal und dem Dottersack keine Holüe. Das Amnion weist
keine Besonderheiten auf. Der Zusammenhang des Bauchstiels
mit dem Embryo (Vergl. hierzu auch S chema Textfig. 41) ist
derselben Art, wie bei Embryo 1. Das Dottersackmesoderm
verliert seine Verbindung mit der Splanchnopleüra des Embryo
135
2,8 mm vom Scheitel an gerecimet. Auf den folgenden Schnitten
ist also der Darmnabel geschlossen, der Hautnabel noch offen,
und der vom Amnion umgebene Embryo líegt frei im Exocol.
200 p. weiter caudal tritt aucli der SchluB des Hautnabels ein,
indem die Somatopleuren der linken und recliten Seite, die sich
lateral ín das Amnion fortsetzen, in der ventralen Medianlinie
zusammenwachsen. Die entstehende einheitliche Masse, die also-
zugleich die Ventralwand des Embryo darstellt, bildet den Be *
g'inn des Bauchstiels, der sich 110 p weiter vom Embryo trennt
und nun nur seitlich mit dem Amnion zusammenhángfc (2,6 min
vom Cranialende des Embryo). Wie beim vorigen Stadium ist
der Bauchstiel durch eine Lángskerbe auf seiner Yentralseite
in eine linke und rechte Hálfte geteilt. Auf den vordersten
Schnifcten feli.lt; die Kerbe; sie ist tiefer ais bei 176. Audi die
entodermale Allantois verlauft ganz im Bauchstielmesoderm. Eine
Vereinigung des Bauchstiels mit dem Mesoderm der Ectoplacen-
tarplatte findet erst 500 p, nachdem er sich ' vom Embryo ge-
tjrennt hat, stafcfc. Die Vereinigung beginnt auf der einen Seite,
und gfreift erst spáter auf die ganze Breite des Bauchstiels über.
Die Placentarzotten des Mesoderms der Ectoplacentarplatte sind
ebenso ausgebildet wie beim vorigen Embryo. Der caudale Am-
nionblindsack bildet auf der Dorsalseite des Bauchstiels ein Ilohr
von kaum 30 p Lumenweite, das sich ofter bláschenformig er-
weitert, und erst 4,5 mm vom Vorderende des Embryo an, also
nachdem der Bauchstiel schon vollkommen in das Mesoderm der
Ectoplacentarplatte übergegangen ist, auf diesem endet.
Ceñir alnervensystem. Der ventral umgeschlagene Teil des
Nouralrolirs besitzt eine caudale Ausdolinung von 270 p. Das
V orderhirnbláschen hat ca. 225 p Lange. Kurz vor seiner hin-
teren Grenze liegt der vordere Neuroporus in einer Ausdehnung
von ca. 50 p. Der Hinterrand der Augenblasenstiele fállt auf
dem Schnitt etwa in die Mitte seiner Ausdehnung. Die groBte
Breite des Vorderhirns in der Gegend der Augenblasen betragt
340 p.
An das Vorderhirn schlieBt sich, genau am Scheitel der
Embry onalanlage beginnend, eine zweite blaschenartige Er-
weiterung: das Mittelhirn. Auf dieses folgt, in 225 — 315 p Ent-
fernung vom Yor, derende, das Bautenhirn, kenntlich an der late-
ralen Ausbauchung der Seitenwánde, der dünnen Deckplatte und
dem seitlichen Ausladen der dorso-lateralen Wandpartie, in die
ein lateral gerichteter V entrikelf ortsatz hineinreicht (Textfig. 45).
Die groBte Breite des Batitenhirns betragt 170 p, die Dicke der
Seitenwand 37 p, die des Baches 12 p.
13 6
Caudal hierzu ist der Querschnitt des Neuralrohrs wieder
oval wie auf vorigem Stadium, bei Eroffnung des Neuralrohrs
(in 2,5 mm Entfernung vom Vorderende) wieder Vfórmig, dann
muldenformig mit den beira vorigen Stadium erwáhnten drei
seicliten Eurchen. Caudal warts verstreichen die beiden seitlichen
Eurchen wie bei jenem; aber die ilinen entspreclienden ven-
•tralen Verwulstmigen sind nocli kenntlich (Textfig. 4G). Von
2,59 mm an vertieft sich die mediane Rinne und wird dann
gegen das Ende des Embryo wieder seichter.
Textfig. 45. Keimblase 188, Embryo 5, Vesícula embrionaria 188, embrión 5.
Sclmitt durch das Rautenhirn, Corte por el rombencéfalo. 250 fi v. Vorder-
ende, del extremo anterior. 214.
Textfig. 40. Keimblase 188, Embryo 5. Vesícula embrionaria 188, embrión 5.
Sclmitt durch den caudalen Teil des Neuralrohrs. Corte por la parte caudal
del tubo neural. 2,45 mm v. Vorderende, del extremo anterior. X 214.
Sinnesorgcine. Die primaren Augenblasen liegen im umge-
schlagenen Hirnteil von 40 — 160 ¡a vom Scheitel. Der Durch-
messer der Hirna¡nlage von der rechten zur linken Lateral wand
der Augenblasen betragt 340 jli; ihr dorso- ventraler Durchmesser
100 ¡a. Sie sind ventral vom Vorderhirn scharf abgesetzt und
gehen dorsal ohne Grenze in das Hirndach iiber. Sie stehen etwa
80 ¡a weit, vor. Ilire aufiere Wand liegt dem Ectoderm niclit,
dicht an, aber zwischen beiden ist kein Mesenchym vorhanden.
Das Lumen der Augenblasen gelit, ohne abgesetzt zu sein, in
das Gehirnlumen über.
137
Die Gehorblasen (Fig. 78au.) beginnen 405 fx und enden 520 |li
vom Vorderende des Embryo. Es sind weite Bucliten von 75 ¡a
Durclmiesser und 20 p Tiefe. Ihr Epithel ist an der tiefsten
Stelle 25 p dick.
Darm. Uie Mundbucht beginnt bei 270 p und endet bei 400 p
vom Vorderende des Embryo; sie ist vorn breit und verstreichend,
wahrend sie nach hinten sclnnal und bis GO p tief wird. Die
Rachenmembran ist deutlich zweischichtig.
Der entodermale Darm beginnt 270 p vom Vorderende; cr
erweitert sich sofort bei der ersten Visceralfurche bis auf 300 p;
darauf versclimalert er sich bis auf 220 p, um sich wieder bis
auf 290 p zur Bildung der zweiten Visceralfurche zu erweitern.
Dann nimmt sein Lumen ab. Die erste Visceralfurche liegt
380—400 p vom Sclieitel entfernt; in ihr berühren sich Ecto-
und Entoderm. Bei der zweiten Visceralfurche, die zwischen
520 und 5G5 ¡a vom Vorderende liegt, findet sich zwischen Ecto-
und Entoderm eine dünne Mesenchymlage. Im Darm liegt in
der Hohe und vor der ersten Visceralplatte eine groBe Menge
kleiner Zellen. Zwischen erster und zweiter Visceralspalte ist
das Epithel der ventralen Mittellinie des Darms zu einem dorso-
ventral 60 p dicken und an der Basis 120 p breiten halbkugelig
in den Darm hineinragenden Zapfen verdickt, der an der Tei-
lungsstelle des Truncus aortae in den rechten und linken Bogen
liegt, die Anlage der medianen Thyreoüclea (Fig. 78 tr. m.).
Vor dem Darmnabel liegen 650 p des Darms. Der Darni-
nabel beginnt (920 p vom Vorderende d. E.) mit Anfang des
clritten Ursegments. Der Darm ist von liier an anfangs in eine
rechte und linke Ausstülpung ausgezogen (wic bei 188, 1). Etwa
vom 6. Ursegment an zielit er clagegen ziemlich eben unter dem
Embryo weg, ohne daB also eine Darmrinne existiert. Das
Entoderm ist liier im mediaren Teil ein fiadles Epithel, das
lateral davon unter der selir dicken, anscheinend proliferierenden
Splanchnopleura verdickt ist (Fig. 80 bei *), um sich noch weiter
seitlich zuñí Entoderm des Dottersacks zu verdünnen.
Diese Anordnung fand sich auch bei 188,1 und bleibt im
Wesentlichen dieselbe bis an die Caudalgrenze des Darmnabels.
Diese liegt am Ende des 14. Ursegments (2178 p vom Vorder-
ende wie bei Embryo 1); der Darm ist also auf einer Strecke
von 1,3 mm offen. Hinter dem Darmnabel trifft man ihn noch auf
5G0 p Lange. Sein Lumen ist zunáchst eine schmale Spalte, er-
weitert sich aber spater, besonders dorsal bis auf 100 p. 2,54 mm
vom Vorderende des Embryo gelit dieAllantois ab (Fig. 83, all.
ent.), die ein kaum mit Lumen versehenes Rohr ist, das nur auf
138
einer Lánge von 90 p noch im Bauchstiel getroffen wird. Nacli
Abgabe der Allantois wird der Darm wieder schmaler, und nach-
dern sich (2620 p vom Vorderende) der Bauchstiel vom Embryo
getrennt hat, beginnt 135 p spáter die Aftermembran (Fig. 84 m. a.).
Sie ist etwa 40 p breit ; ihr Feto- und Entoderm liegen ineinander
nicht dicht auf, obwohl kein Mesenchym dazwischen tritt. Die
Aftermembran bleibt bis auf den letzten Schnitt durch den Darm
bestehen (2800 p vom Vorderende d. Embryo).
Die Leberanlagen finden sich vom Ende des ersten bis An-
fang des zweiten Ursegments (765—925 p v. Vorderende), die
Gallenblase resp. ventrale Pancreasanlage von 835 — 925 jx vom
Vorderende. Sie entstehen am Cranialende des Darmnabels ais
Wucherungen des Ent.oderms; sie sind ungünstig getroffen.
Die Chorda beginnt auf dern ersten Schnitt durch die Mund-
bucht (248 p v. Vorderende), und hangt auf den beiden ersten
Schnitten mit dem Entoderm zusammen, auf dem dritten ist
sie frei. Wie bei 188,1 entfernt sich auch hier vom Beginn des
hinteren Neuroporus an (2,25 mm v. VoFderende) die Chorda
soweit von der Medullarplatte, daB zwischen beiden cin 150 p
holier zellfreier llaum entsteht, wáhrend die Chorda die Darin-
wand fast berührt. Indem sich die mediane Rinne der Medullar-
platte vertieft, und die Platte Vformig wird, berührt die Chorda
(2,59 mm v. Vorderende) die Medullarplatte wieder; gleichzeitig
wird sie sclion undeutlich und der Primitivstreifen beginnt.
Leider ist über das gegenseitige Verhalten beider Organe aus
dem Schnitt keine Klarheit zu erlangen, da sie hier etwas schief
getroffen sind. Von dieser Stelle bis zum Ende des Embryo liegen
noch etwa 200 p, docli ist die wirkliche Primitivstreifenlange
weger der Krümmung der Schwanzknospe nicht angebbar.
Ursegmente und Vorniere: Im Vergleich zu 188,1 ist be-
sonders auffallig, daB sowohl das innere Blatt der Urwirbel,
ais auch der Urwirbelstiel der Segmente cranial von der Vor-
nierenanlage fast ganz in der Bildung von Mesenchym aiifge-
gangen ist, sodaB schon beim ersten Ursegment (und ebenso
bei den folgenden) kein Ursegmentstiel mehr zu erkennen ist.
Beim vorigen Embryo war die Mesenchymbildung noch ganz
unbedeutend. Die Vorniere beginnt beiderseits mit dem 6. Ur-
segment (1,26 mm v. Vorderende d. E.); sie bildet einen meist
kaum 15 p dicken, dorso-ventral gemessen aber 60 p hohen
Kamm, der continuierlich in die primare Leibeshohle hineinragt
(Fig. 80 und 81 r. c.). Die Stelle, an der er abgelit, ist die Grenze
zwischen Splanchno- und Somatopleura. Bei oberflachlicher Be-
trachtung konnte man glauben, er ginge von der Somatopleura
139
aus, da námlich der medialste Punkt der Leibeshohlenwand, an dem
sicli zugleich eine sellarle Knickung des Coelothels findet, etwa
60 — 70 f.i medial vom Abgang der Vornieranlage liegt, sodafi man
versucht ist, diese Knickung ais den Übergang von der Splanchno-
in die Somatopleura anzusehen. Ein Vergleich mit 188,1. ergibt
aber sofort, daB nur die Form des Coelom sicli etwas geandert hat.
Auch verschiebt sicli am Ende der Vornieranlage (2,14 mm
v. Vorderende) die Knickungsstelle derart, daB sie nun mit dem
V erbindungsstück zwisclien Ursegrnentmesoderm und Seitenplatte
zusammenfallt. Dasselbe Verhalten war auch schon bei 188,1
deutlich, wennschon lange niclit so ausgepragt. Der Querschnitt
durch die Vornieranlage zeigt wechselnde Form; ab und zu
liegen vereinzelte Blaschen darin. Die Anlieftungslinie der An-
lage am Colom ist sehr diinn; nur 1,55 mm vom Vorderende
des Embryo findet sich links eine wirkliche trichterformige
Óffnung, die vom Colom in die Vornierenanlage fülirt. Der Dorsal-
rand der Vorniere liegt umsostarker lateral um, jeweiter caudal
die Región liegt; hierbei verdickt er sicli. Von diesem Rand
sclmürt sich 2 mm vom Vorderende des Embryo jederseits der
Vornierengang ab (14. Ursegment). In ihm ist 2,12 mm vom
Vorderende des Embryo auf der linken Seite ein Blaschen vor-
handen, das in ein feines Lumen übergeht; und dieses ist im
linken Vornierengang bis im vorletzten Schnitt durch ihn vor-
handen. Im rechten Vornierengang fehlt ein Lumen. Der Vor-
nierengang jeder Seite endet auf 2,25 mm vom Vorderende des
Embryo, dem Ectoderm nalie aiiliegend aber deutlich davon ge-
trennt. Die Vornierenleiste selbst gelit 2,13 mm vom Vorderende
des Embryo ohne Grcnze in die Verbindungsstücke zwischen
unsegmentiertem Ursegrnentmesoderm und Seitenplatte über. —
Man sieht also hier bereits ein Verhalten, das bei den folgenden
Embryonen noch schárfer ausgepragt erscheint, und von der
V ornierenentwicklung, wie sie zum Beispiel von Félix in
Hertwigs Handbucli dargestellt wird, wesentlich abweiclit ;
die Vorniere ist námlich leistenformig, und geht caudal zum
allergroBten Teil niclit in die Anlage des Wolff’ sellen Gan-
ges über, sondern hauptsáchlich in das Mittelstück des unsegmen-
tierten Mesoderms. Nur eine kleine laterale Fortsetzung bildet
den Wolff’ schen Gang, der also ais eine laterale Sprossung
der eigentlichen Leiste aufgefaBt werden kann.
Das Gefa/Jsystem ist demjenigen des vorigen Embryo sehr
áhnlich. Das Pericard setzt sich, wie dort, caudal jederseits in
das paarige intraembryonale Colom fort; dies liegt zunachst dor-
sal vom Sinus venosus, spater medial von den eintretenden Venen.
140
250 p nach Beginn des Pericards offnet es sicli in das extraembryo-
nale Colom. Das Herz (Fig. 79 po., pe.) wird auf einer Lánge
von 300 p getroffen; es beginnt 170 p vor dem ersten Ursegment
und endet bei Beginn des zweiten. Die Herzform ist iin Wesent-
liclien dieselbe wie vorher; die einzelnen Absclmitte werden
etwas deutlicher; insl)esondere ist der Canalis auricularis auf
der Innenseite (d. h. reclits) ais eine deutliche Einbuchtung zu
erkennen, wáhrend er auf der AuBenseite fehlt. Die Herzwand
ist am aufsteigenden Schenkel und am querliegenden Teil, d. h.
an der cranialen Halfte des Ventrikels am dünnsten; sie wird
bereits vor dem Canalis auricularis dicker und ist am Atrium
wcsentlicli dicker ais am Hauptteil des Ventrikels, bis sie bei
Beginn des Sinus venosus in die dicke Wand des intraembryo-
nalen Cóloms iibergelit. Das Dickenverden des Atrialteils der
Herzwand ist niclits ais ein allmáhliches der Colomwand álm-
licher werden, und nicht etwa durch Bildung einer Muscularis
hervorgerufen. Wie beim vorigen Embryo liegt im Ventrikel
zwischen Endothel und Herzwand ein 40 — 00 p groBer Zwischen-
raum, der durch ein deutliclies diinnes Faserwerk ausgefüllt
wird. Im Atrium liegt das Endotliel, besonders im caudalen
Teil, der Wand enger auf. Der Bulbus ist áuBerlich ais ein
etwa 80 p langes cylindrisches Stück kenntlicli; das Endothel
nahert sich seiner Wand erst grade beim Verlassen des Peri-
cards. Die Teilung des Bulbus in die beiden ersten Aortenbogen
liegt 225 p vor Beginn des ersten Ursegments; die Bogen sind
in Mittel 25 p dick. Der zweite Bogen ist ais eine kaum meBbar
dünne Aussprossung des Endothels angelegt, die nicht weiter
verfolgt werden kann. Die dorsalen Aorten sind anfangs etwa
40 p im Durchmesser; am Ende der Ursegmentregion erweitert
sich das Lumen bis zu 90 p. Von der Gegend des 7. Ursegments
an gehen von den Aorten (Textfig. 44), wie auf dem vorigen
Stadium Arteriae vitellinae ab, die anfangs dünne GefáBe sind,
und erst gegen Ende der segmentierten Zone starker werden.
Caudal gehen die Aorten in die Arteriae umbilicales über.
Wáhrend die Aorten nur durch ein dünnes Endothel begrenzt
werden (Fig. 80, 81), ist die Wandung der Arteriae umbilicales
(Fig. 83, 84 art. u., a. u.) deutlich dicker ais die der entsprechen-
den Venen.
Venen (Vergl. Textfig. 44): Wie beim vorigen Embryo be-
ginnen, sobald der Amnionverbindungskanal in das Amnion über-
gegangen ist, zahlreiche Venae vitellinae in das Mesoderm ein-
zutreten, das das Amnion mit dem Dottersack verbindet. Indem
diese Mesodermzone sich immer mehr ausdehnt, und zuletzt vor
141 —
dem Herzen über 500 |Jt breit ist, sind sehr viele Venen in
dieselbe hineingedrungen, und haben sich zu einem weiten, sinus-
artigen G-efáB in der Mittellinie vereinigt (ca. G70 ¡a v. Vorder-
ende d. E., 1. Ursegment), neben dem nocli kleinere GefáBe vor-
kommen (Fig. 78 und 79 v. vi i;..). Indem nun das Herz und
weiter caudal die Leber sich vorwolben und so die Ventral -
wand des Embryo mit dem Dottersack verwáclisfc (von
180 u durcli das Herz an) entsteht aus dem unpaaren GefáB ein
reclites und ein linkes (720 ¡a v. Vorderende des Embryo). Diese
treten wenige Sclmitte spáter ventro-lateral neben der Leber in
den Embryo ein (2. Ursegment). Die groflte Anzahl der Venae
vitellinae geht noeii cranial von der Óffnung des embryonalen
Colom in das Exoeol in den Embryo liinein, wobei die GefáBe
in einer Mesodermmasse liegen, von der man nicht feststellen
kann, wie weit sie aus der Somato- und wie weit sie aus der
Splanchnopleura entstand. Dagegen wird auf den ersten beiden
Schnitten, auf denen das intraembryonale Colom mit dem Exoeol
communiciert, aucb noch eine Vena vitellina getroffen. Diese
liegt hier natürlich in der Splanchnopleura, wáhrend in der
Somatopleura die Umbilicalis in den Embryo eintritt, sodaB die
hier noch sehr schmale Communication der beiden Colomteile
zwischen beiden GefáBen durchláuft. Auf caudaleren Schnitten ist
die Verbindung des Exo- und Endocols weit. Beim vorigen Em-
bryo lagen alie Venae vitellinae cranial von der Comniunications-
stelle des intra- mit dem extraembryonalen Colom. Die Dotter-
sack venen steigen seitlich an der - Leber dorsal auf, und ver-
einigen sich (900 ¡a v. Vorderende d. E., 3. Ursegment) mit der
Umbilicalis der entsprechenden Seite jederseits, indem sie in
liornáhnliche Eortsetzungen des Sinus venosus übergehen. , Wenige
Sclmitte weiter cranial wird der Sinus venosus unpaar ; er ist
groB, unregelmáBig und nimmt die ganze Dorsalseite der Leber
ein (790 ja v. Vorderende d. E., 1. — 2. Ursegment). Mit Beginn
des Pericards geht er oline Grenze in das breite, dorso-ventral
abgeflaclite Atrium über. Die Venae umbilicales haben genau
dieselbe Lage wie beim vorigen Embryo, d. h. naclidem sie aus
dem Bauchstiel in den Embryo übergetreten sind, verlaufen sie
in der Somatopleura am áuB ersten Kahd des Embryo, dessen
Grenze gegen das Amnion sie bezeichnen („Kandvenen), [Fig.
80, 81 82, v. u. ]. Sie sind ab und zu in zwei dünnere GefáBe ge-
teilt, die sich wieder vereinigen. Die Umbilicales sind durch-
wegs stárker entwicke.lt ais bei 188,1, und wolben sich meist
deutlicher ins Exoeol vor ais bei den spáteren Embryonen. Indem
etwa vom 4. Ursegment an die laterale Bauchwand sich stark
142
verkürzt, gelangen die Venen in eine immer ventralere Lage
und sclilieBlich vereinigt sicli jede am dorso-cranialen Pande
der Leber mit der Vitellina der betreffenden Seite zúm Hora
des Sinus venosas (s. o.); die Umbilicalis kommt dabei von der
Dorsal-, die Vitellina von der Ventralseite.
Venacardinalis und Ductus Cuvieri sind nocli nicht vorluinden.
Keiinblase 17(1. (Fig. 6, 23, 88, 89.)
(Conserviert am 7. 6. 1909 in Platinchloridsublimat.)
Diese Keimblase wurde ausgebreitet conserviert und die ge-
meinsame Amnionhohle und Umgebung, sowie Embryo 3 ge-
schnitten. Im ganzen enthielt die Blase 7 Embryonen, deren
Amnionverbindungskanale, soweit man das auf der Photograpbie
(Fig. G) erkennen karm, direkt ohne gemeinsame Anfangsstücke
aus der blaschenformigen gemeinsamen Amnionhohle entspringen.
Immerliin ware moglich, daB die Kanále 1, 7 und 6 aus einem
Anhang der Hohle entstanden.* Caudal geht das Amnion jedes
Embryo in einen langen Amnionblindsack über, der sich ais diin-
nes Rohr noch weit über den Trager erstreckt und mehrmals
blaschenfórmig anschwillt, ehe er endet. Auf dem Dottersack
liegt um jeden Embryo ein GefaBnetz, das bei alien gleichmaBig
ausgebildet und etvvas weitmaschiger ist, ais z. B. bei Keim-
blase 8. Eine Area pellucida ist nicht vorhanden und die GefaBe
sind iiberall mit Blutzellen angefüllt. Sie bilden um den Embryo
ein Netzvverk; je nalier der Grenzzone zwischen zwei Embryonen
dest.o mehr laufen sie einander parallel, also radiar in Bezug auf
die ganze Blase. In der Gegend der gemeinsamen Amnionhohle
finden sich nur noch sparliche Fortsatze von BlutgefáBen. Von
den hornformigen Fortsatzen (Fig. 6 aus.), welche durch das Ein-
dringen der Keimblase in die Tuben zustande kommen, liegt
der eine rechts neben dem Embryo 6 (ca. 1 mm seitlich von ihm
und ebensoweit caudal von seinem Vorderende), der andere ziem-
lich in der Mitte zwischen E. 2 und E. 3; etwa 1 mm caudal vom
Vorderende des E. 3. Um einen Überblick über die Entwicklung
der Einzelembryonen zu gewinnen, liabe ich an jedem in der Auf-
sicht die in der folgenden Tabelle verzeichneten MaBe genoinmen:
Die MaBe sind in Millimetern angegeben.
*) Die Embryonen sind von links nach rechts fortlaufend nummeriert.
143
Aus der Tabelle geht hervor, daB die Embryonen sowolil
in Bezug auf den Entwicklungsgrad. ais in Bezug auf die GróBe
nur sehr wenig voneinander abweiclien; jedenfalls sind sie viel
gleichmiiBiger ausgebildet, ais die der vorigen Keiuisclieibe. Sie
sind ein Weniges groBer, ais der am weitesten entwickelte Em-
bryo des vorigen Stadiums, der ebenfalls 14 Ursegraente hatfce.
Bei alien ist eine sehr deutliche Einsenkung des Rückens vor-
handen. Jedoch stcigt von der tiefsten Partie an, die bei alien
Embryonen in der lio he des 9. und 10. TJrsegments liegt, dio
Rückenlinie ganz allmáhlich gegen den Kopf und gegen den
Schwanz hin an. Es handelt sich also nicht um eine scharfe
Rückenkerbe, wie sie bei einigen Embryonen des Stadium 136
vorkommt.
Der erste und zweite Visceralbogen ist gut ausgebildet, der
dritte kaum angedeutet. Am ersten Bogen ist bei einigen Em-
bryonen der Oberkieferfortsatz undeutlich zu erkennen, bei an-
deren noch nicht. Die Gehorgrube ist bei alien durcli ihren vor-
gewulsteten Rand sehr scharf abgegrenzt; sie liegt der Basis des
zweiten Bogens caudal an, also über der ersten Kiemen- (zweiten
Visceral-) spalte. Sie liegt deutlich weiter caudal ais auf den
Rabí’ sellen (1902) Zeichnungen von Mensch und Kaninchen.
Embryo 3.
Der geschnittene Embryo ist nacli der Bereclmung aus den
Schnitten 3,3 mm, nachMessuiig auf der Photographie in Cedernol
3,55 mm lang; er besitzt 14 Ursegmente. Der frei ins Amnion
vorragende Kopfteil ist 700 p lang; die erste Anheftung des
Embryo in der Mittellinie liegt 80—100 p vor dein Dcutlich-
werden des ersten Ursegments und erfolgt etwa in der Mitte
der Ilerzregion, also in derselben Hohe wie bei 188,5. Der
Schwanzteil ragt nach der Trennung vom Bauchstiel npcli
0,34 mm weit caudal in die Amnionhohle vor.
Der Amnion verbindungskanal offnet sich wie beim vorigen
Embryo ganz ventral in die Amnionhohle.
Die Beziehungen zwischen Haftstiel, Amnion und Embryo
sind von derselben Art wie bei den Embryonen des vorigen
Stadiums (Vergl. Textfig. 41). Die Trennung zwischen Dotter-
sack und Mesoderm wird 2,6 mm vom Scheitel an gerechnet
vollstándig (Ende des Darmnabels). Das Ende des Hautnabels
liegt 150 p weiter liinten. Das dicke Mesodermkissen, das nun
den Embryo ventral abschlieBt, und das durch die Verwachsung
der Somatopleuren in der Mittellinie zustande kommt, bildet
zugleich die Abgangsstelle des Bauchstiels. 135 p weiter caudal
144
trennt sicli der Bauchstiel vom Embryo und dieser liegt nun
frei im Amnion. Der Bauchstiel durchzieht von liier an ge-
rechnet auf einer Strecke von 850 p das Exocol, ehe ei' sich
mit dem Tragerinesoderm vereinigt. Er ist durcli eine ventral©
Kerbe in zwei Hálften geteilt, deren jede eine medial und ventral
gelagerte Arteria und cine lateral gclagertc Vena umbilicalis
führt. Die Kerbe ist nur in den mittleren Partien des Bauch-
stiels deutlich, sie felilt an seinem Vorder- und an seinem Caudal -
ende. Nieinals schneidet sie so tief ein, wie bei Embryo 11. Die
Arteria umbilicalis ist dickwandiger und enger ais die Vene.
Beide Gefiifie sind bis zur Vereinigung des Bauchstiels mit dem
Trager immer gut abgegrenzt, und wenn von ilmen aucli im
Bauchstiel selbst Áste abgehen, so ist dies docli der orste Embryo,
dessen Bauchstiel in ganzer Lange von scharf abgegrenzten Um-
bilicalgefáíSen durchzogen wird. Erst beim Übergang des Baucli-
stielf in den Trager losen sich die Gefáfíe in zahlreiche kleinere
auf. Die letzten Enden der Placentargefáfie dringen in die Zotten
der Ectoplacentarplatte ein und durchziehen dieselben, ein Ver-
halten, das ebenfalls bei 188,5 noch felilte. Dabei enthalten sie
Blutzellen, oft in groíJerer Menge. Im übrigen ist an der Zotten-
spitze noch wie bei den früheren Embryonen unter der dunklen
Kappe trophodermaler Elemente eine fast ebenso dunlde Masse
eng aneinander liegender Mesenchymzellen vorhanden (vergl.
190 und 8), wáhrend der Hauptteil der Zotte aus hellem, lockeren
Mesemchym mit den darin liegenden GefaíJen und einer dünnen
trophodermalen Aufienschicht besteht. Die Zotten sind groBer
und relativ zahlreicher ais bei den früheren Embryonen.
Die entodermale Allantois verlauft im Bauchstiel, die meso-
dermale ist also ganz vom Bauchstielmesoderm aufgenommen.
Die entodermale Allantois ist ein von Anfang an lumenloser,
sehr dünner Strang (10 p Durchmesser), der 3,7 mm vom Vorder-
ende des Embryo endet.
Der caudale Amnionblindsack ist, solange er noch auf dem
Bauchstiel verlauft, aufierordentlich lang; erst líber der Ect.o-
placentarplatte wird er allmáhlich dünner.
Centralnervensystem: Der frontale Pol (das caudale Ende
des ventral umgeschlagenen Hirnteils) des Vorderhirns liegt
315 fi weit vom Vorderende der Embryonalanlage entfernt. Der
vordere Neuroporus, ctwa 40 p lang (auf dem 2. und 3. Sehnitt
durch das Neuralrohr), liegt einen Sehnitt weiter hinten ais der
Ilinterrand der Augenblasenstiele. Der Frontalpol des Vorder-
hirns fállt auf dem Sehnitt in die gleiche Ebene mit dem Beginn
des Bautenhirns. Die hintere Offnung des Ncuralrohrs liegt bei
145
2700 (x Entfernung vom Vorderende. Caudal hierzu zeigt die
Neuralanlage gleiclies Verlialten wie auf vorigem Stadium.
Sinnesorgane: Die primaren Augenblasen liegen auf dem
umgesclúagenen Hirnteil und beginnen auf dern Schnitt oral vom
Neuroporus, 90 p vom Vorderende; sie enden 305 p davon ent-
fernt. Sie stehen 90 p vor und ihr dorso-ventraler Durchmesser
betragt 80 p. Ventral sind sie scharf, dorsal dagegen niclit vom
Geliirn abgesetzt. Ihre Dorsalwand liegt dem Ectoderm dicht an,
wahrend von der Ventralseite Mesenchym zwischen sie und das
Ectoderm vorzudringen beginnt.
Die Gehoranlagen sind seichte Buchten, die von 540 — 630 p
vom Vorderende entfernt sind. Ihr groBter Durchmesser betragt
75 p, ihre groBte Tiefe 15 p.
Darm: Die Mundbucht liegt 315 — 450 p vom Vorderende
des Embryo; sie ist caudal bis 60 p tief. Die Rachenmembran
ist dick, ihre Zweischichtigkeit niclit überall deutlich; und auf
einem centralen Schnitt ist sie sogar durchbrochen.
Die erste Visceralfurche reicht von 430 — 500 p v. Vorder-
ende d. Embryo.
Die zweite Visceralfurche reicht von 610 — 700 p v. Vorder-
ende des Embryo.
Bei beiden berühren sich Ecto- und Entoderin.
Die mediane Thyroidea ist eine bis 100 p breite Wucherung
der ventro-medianen Darmwand, die beim Abgang des Bulbus
aortae in das Pericard vorragt (von 520 — 610 p v. Vorderende
des Embryo, 300 — 380 p vor dem ersten Urwirbel). Der
entodermale Darm findet sich vor dem Darmnabel auf einer
Lange von 740 p. Der Darmnabel beginnt 1,05 mm v. Vorderende
d. Embryo, mit Beginn des 3. Ursegments; bei Anfang des-
selben bildet der Darm jederseits eine dorso-laterale Ausstülpung,
die noch starker ausgesprochen ist, ais bei 188,5. Darm wird er
ganz flach, und vom 5. Ursegment an zieht er eben unt.er dem
Embryo her. Erst beim 12. Ursegment kommt es wieder zur
Bildung einer Darmrinne. Der Darmnabel endet 2,52 mm vom
Vorderende des Embryo, liinter dem 14. Ursegment. Die
entodermale Allantois gelit bei 2,9 mm v. Vorderende d. Embryo
vom Darm ab, und ist ein lumenloser Strang. Die Aftermembran
reicht von 3,06 — 3,15 mm vom Vorderende des Embryo, wahrend
der Darm einen Schnitt spáter endet (3,17 mm).
Die Leberanlagen reichen vom Ende des ersten bis Anfang
des zweiten Ursegments (870 — 1020 p v. Vorderende d. Embryo),
und bilden Wucherungen des Dottersackentoderms im Bereich
des Embryo, grade ehe der Darmnabel beginnt. Die Gallon-
blasen-Pancreasanlagen sind nicht zu erkennen.
Rov. Museo La Plata — T. XXI.
lo
146
Die C horda beginnt 314 p v. Vorderende d. E., d. h. auf dem
ersten Schnitt durch die Mundbucht, und hangt auf dem folgenden
Schnitt noch mit dem Darmepithel zusammen, dann ist sie frei.
Wie bei 188 entfernt sie sich beim Anfang des hinteren Neuro-
porus so stark von der Medullarplatte, daíJ zwischen beiden
eiri 60 p lioher Zwischenraum entsteht. Spáter náhert sie sich
ilir wieder und wird 3,1 mm vom Vorderende des Embryo un-
deutlich; auf zwei weiteren Schnitten folgt eine Art Übergangs-
zone und darauf der Primitivstreifen, dessen Lange nicht genau
feststellbar ist, da der Schwanzteil des Embryo caudal gebogen
erscheint; er muí3 aber mindestens 70 p lang sein. Aus der
Darstellung der friihoren Embryonen gelit hervor, dafí ich den
directen „Übergang“ der Chorda in den Primitivstreifen für etwas
Sekundares halte, das erst durch den Schwund des Canalis neu-
rentericus zustande kommt.
Die V or nieve beginnt 1,48 mm vom Vorderende des Embryo
(6. Ursegment) und bildet einen continuierlichen Kamrn von
derselben Form und Lage, wie er beim vorigen Embryo be-
schrieben wurde; er stelit meistens durch einen sehr feinen
Fortsatz mit der Colomwand in Verbindung, und enthált sehr
oft Blaschen. Solche finden sich: rechts beim 9. Ursegment,
links beim 10. und 13. Der Vorñierengang wird auf beiden
Seiten 2,28 mm vom Vorderende des Embryo (14. Ursegment)
selbstandig. Er ist links 210 p, rechts 290 p lang. Sein Ende
ist frei, legt sich also dem Ectoderm nicht an und liegt caudal
von der segmentierten Zone. Auf den letzten Schnitten finden
sich darin Andeutungen eines Lumens. Die Vornierenleiste geht
mit dem Ende der segmentierten Zone (14. Ursegment) 2,59 mm
vom Vorderende des Embryo in das Mittelstück über. Dies ge-
schieht grade nach Abgabe des W o 1 f f ’ sellen Ganges, indem
beim 14. Ursegment bereits ein selir feiner Zellstrang von der
Vornierenleiste zu diesem Segment zieht; dócil muíi ihrer ganzen
Form nacli die Anlage hier noch ais Vornierenleiste betrachtet
werden. Erst weiter caudal, beim Anfang der unsegmentierten
Zone, wird die Verbindung zwischen Mittelstück und Urseg-
menten dick, und das Mittelstück dünner ais vorher, sodafí man
es nun kaum noch ais Vornierenleiste bezeichnen kann. Der all-
máhliche Übergang der Vornierenanlage in das Mittelstück ist
auf dieser Serie sehr klar; ebenso erkennt man deutlich, dad bei
der Trennung des Wolff’schen Ganges von der Vornieren-
anlage nur der kleinere Teil des Gewebes in den Gang übergeht,
dieser also in der Tat ais eine caudal auswachsende laterale
Knospe der eigentlichen Vornierenanlage erscheint.
147
Blulgefafl system. Das gesamte BlutgefáBsystem ist durcli-
aus so ausgebildet wie bei 188,5. Das Pericard endet mit Beginn
dos ersten Ursegments, d. h. liier liort es auf, unpaar zu scin
und gelit jederseits in das paare intraembryonale Colora über.
Dieses ist links auf einer Lánge von 315 p, reclits einer solclien
von 405 p gesclilossen (4. Ursegment) ; von da an hángt es auf
der ganzen Lánge des Embryo weit in dem Exocol zusammen.
Das Herz ist 330 p lang; es beginnt 250 p vor dem ersten
Ursegment und reiclit bis zu dessen Ende. Seine Structur ist
etwa dieselbe wie bei 188,5; wie dort ist die colomatische Herz-
wand im Bulbus und in der cranialen Hálfte des Ventrikelteils
am dünnsten, wáhrend sie bereits vor dem Canalis auricularis,
besonders aber im Atrium wesentlich dicker ist, um bei Beginn
des Sinus venosus in die Splanchnopleura iiberzugelien. Der
Canalis auricularis bildet aucli áufierlicli eine seichte Einbuch-
tung, sonst sind die Herzabschnitte niclit deutlich voneinander
unterscheidbar ; der Bulbus ist selbst áuBerlich noeh weniger
deutlich markiert ais bei 188,5. Die Anlage des zweiten Aorten-
bogens ist nicht erkennbar. — Die Arteriae vitellinae beginnen
am 8. Ursegment auszutneten ; sie sind Anfangs selir dünn, und
werden erst gegen Ende des Embryos dicker. — Die Aorten
besitzen nur eine dünne Endotlielwand ; erst, nachdem sie im
Bauchstiel zu den Arteriae umbilicales geworden sind, wird ilire
Wand deutlich dicker ais die der Venae umbilicales.
Die Venae vitellinae treten wie bei 188,5 allmáhlich in die
Nahtzone zwischen Amnion und Dottersack ein; sie vereinigen
sich liier aber nicht zu einem grofien Hauptgefáfi, sondern bilden
eine sehr groíJe Anzahl groJBerer und kleinerer GefáBc; die
Entstehung cines HauptgefáBes beim letzten Embryo scheint also
mehr Zufall und olme weitere Bedeutung zu sein. Die Ver-
wachsung der Ventralseite des Embryos mit dem Dottersack
und die dadurch hervorgerufene Spaltung der Venae vitellinae
in eine linke und rechte Gruppe beginnt 165 p nacli Beginn
des Herzens. Der Eintritt der Venae vitellinae in den Embryo
und ihre Lage in Bezug auf die Verbindung zwischen extra- und
intraembryonalem Colora stimmen in allem Wesentlichen mit 188,5
überein. Dasselbe gilt für die Lagerung der Venae umbilicales.
Keimblase 11. (Fig. 85 — 87; Textfig. 47 und 48.)
(Conserviert am 28. 6. 1906 in Platinchloridsublimat.)
Diese Keimblase wurde bereits in meiner ersten Arbeit be-
schrieben und dabei eine Totalabbildung cines Teils derselben
gcgeben. Icli will sie liier nochmals eingehend behandeln. Im
10*
148
Ganzen enthielt sie 11 Embryonen, von denen jedoch nur noch
die 6 der früheren Totalabbildung intact enthalten sind. Die ab-
gehenden Amnionverbindungskanále dieser Embryonen sind in
der nebenstehenden Skizze (Textfig. 47) der gemeinsamen Am-
nionhbhle mit 1 — 6 bezeichnet. Dabei ist Embryo 1 der auf der
gehende Amnionverbindungskanále. Cavidad amniótica común (c. am. c.) y
canales amnióticos de la vesícula embrionaria 11. X 20.
I, 2, 3 etc. = Amnionverbindungskanále normaler Embryonen, canales amnió-
ticos de embriones normales. 3 b, 5 a, 6 a rudimentare Embryonen, embriones
rudimentarios. Mesodermfaden zwischen den Amnionverbindungskanalen
punktiert. Hilos mesodermales entre los canales amnióticos puntuados.
Abbildung in meiner ersten Arbeit am meisten links liegende.
Der unten genauer beschriebene Embryo ist E. 11. Was den Zu-
sammenhang der Amnionverbindungskanále anbetrifft, so haben
die Embryonen 11 und 1, 2 und 3 und 3 b, 8 und! 9 je ein lángeres
gemeinsames Anfangsstück; sie sind also je aus einem gemein-
samen primaren Blindsack hervorgegangen. Audi zwischen 4
149
mid 5, sowie zwischen diesen beiden und G existiert ein áhnlicher
Zusammenhang, doch ist er lange nichfc so deutlich. Zwischen
den einzelnen Amnionverbindungskanálen finden sich háufig Me-
senchymbrücken, die einen Zusammenhang zwischen ihnen vor-
táuschen korinen, z. B. zwischen 1 und 2, und zwischen 6 und 7.
In Wirklichkeit handelt es sich nur um grobere Mesenchymfáden,
die vom Mesoderm des einien Kanals zum andera ziehen, wahrend
ein ectodermales Rohr fehlt. — Von einzelnen Amnionverbin-
dungskanalen gehen kürzere (6 a, 5 a) oder lángere (3 b) Kan ále
ab, die blind enden, indem sie sich am Dottersack befestigen.
Ich halte sie ebenso wie bei den früheren Keimblasen für total
rudimentáre Embryonen. Allerdings ist keine dieser Berührungs-
stellen mit dem Dottersack von dem Rest eines Dottersackkreis-
laufs umgeben, sodaB man lediglich durch den Vergleich mit den
jüngeren Keimblasen zu der oben gegebenen Deutung gelangen
kaniL Die Embryonen 6 a, 5 a und 3 b sind also wahrscheinlich
auf einem sehr frühen Stadium stehengeblieben; doch kann es
sich auch um weitgehende Resorption handeln.
Die Dottersackkreisláufe aller gut entwickelten Embryonen
befinden sich noch auf dem Hohepunkt ilirer Ausbildung; sie
stimmen durchaus mit denen der letzten Stadien überein. Im
Umkreis von 2,5 — 3,5 mm um die gemeinsame Amnionhole finden
sich auf dem Dottersack keine eigentlich untereinander zusam-
menhángenden GefáBe, sondern nur kürzere oder lángere Strecken
von solchen oder auch Blutpunkte.
In der folgenden Tabelle habe ich einige der HauptmaBe
der noch intacten 6 Embryonen zusammengestellt :
Die MaBe sind in Millimetern angegeben ; 2, 3, 4 und 5 sind in der Lángs-
achse des Einbryo genornmen.
150
Wie man sieht, ist die Variabilitat der Embryonen sehr
gering. — Wie man aus einem Vergleich der Mafíe 7, 8, 9
erkennt, ist die Tiefe der Rückensenke der Embryonen eine ziem-
licli verschiedene. Immer ist sie sehr bedeutend, aber stets han-
delt es sich uní ein ganz allmáhliches Absteigen bis zum tiefsten
Punid, niemals urn eine Kerbe, wie z. B. bei 136 (Fig. 26) odor wie
sie auch bei einigen menscliliclien Embryonen bekannt ist (Vergl.
His’ sche Normentafel). Die Lage des tiefsten Punktes der
Senke ist innerhalb sehr enger Grenzen constant, besonders in
Bezug auf die Ursegmente (MaB 5 und 6).
In meiner ersten Arbeit gab ich an, daB einige der Em-
bryonen etwas um ihre Lángsajchse gedreht sind; dies scheint
mir jetzt bei genauer Untersuchung bei keinem Embryo der Fall
zu sein.
Die Embryonen besitzen in weitgehendem MaBe dasselbe
Aussehen. Sie haben drei Visceralbogen; am Kieferbogen ist der
Oberkieferfortsatz noch kaum erkennbar, Die Gehórgrube liegt
in der directen dorsalen Fortsetzung der ersten Kiemenspalte
(zwischen 2. und 3. Visceralbogen) bei einigen Embryonen etwas
nacli vorn auf die Basis des zweiten Bogens verschoben, aber
niemals so stark wie bei den B a b 1 ’ schen Abbildungen von
Menscli und Kaninchen. Die Augenblasen sind auBerlich fast
halbkugelig vorragende Gebilde von 250 — 270 p Durchmesser.
Zwischen Herz- und Leberregáon ist eine deutliche Grenze vor-
handen.
Embryo 11.
Die Gesamtliinge des Embryo, aus den Schnitten berechnet,
betragt 3,61 mm. Die Zalil seiner Ursegmente 17. Für seine
allgemeine Form gilt dasselbe wie für die übrigen Embryonen.
Der frei ins Amnion vorragende Vorderteil ist 1,15 mm lang;
die erste Anheftang (der Beginn des Hautnabels) liegt im vor-
dersten Teil der Leberregion, bei Beginn des 3. Ursegments, also
wesentlich weiter caudal ais bei Stadium 188,5, da die gesamte
Herzanlage vor dem Hautnabel liegt. Der freie Schwanzteil ragt
von der Trennung- des Embryo vom Bauchstiel an gerechnet
noch 270 p caudal ins Amnionlumen vor. Das Caudalende des
Hautnabels und der Beginn des Bauchstiels findet sich 3,1 mm
vom Vorderende des Embryo; 240 p spater ist der Bauchstiel
ganz vom Embryo getrennt. Dabei ist die ihm dorsal aufliegende
Amnionhohle zunáchst noch weit und erst 350 p weiter caudal
(3,7 mm vom Vorderende des Embryo) geht das Amnion sehr
plotzlich in den caudalen Amnionblindsack über. Eine Vereini-
151
gung des Bauchstiels mit dem Trágermesoderm findet erst 4,5 mm
vom Vorderende des Embryo st'afct. Der Bauchstiel hat also von
der Trennung des Embryo an gerechnet eine Lánge von fasfc
1,5 mm. Die Kerbe, welche dem Bauchstiel auf seiner ganzen
Yentralseite entlangzieht, ist sehr tief; sie gehfc vorn in díe
Offnung des Hautnabels über.
Die Arteriae umbilicales sind in der vordern Hálfte des
Bauchstiels irnmer rund und gut abgegrenzt; der Querschnitt
der Venen ist dagegen sehr unregelmáBig, bald groBer, bald
kleiner; auch gelien von limen ímmorforfc kurze, oft sehr weite
GefáBe ab. In der eaudalen Hálfte losen sích sowohl Arterien
Textfig. 48. Aus Querschnitten rekonstruierter medianer Langssclinitt durch
dio Gohirnaplage dea Embryo ti, Keimbluse II. Corte longitudinal mediano
por el cerebro del embrión 11, vesícula embrionaria 1.1, reconstruido de cortea
transversales. X 110.
cerb. = Cerebellum, mes. en. = hintere Grenze des Mesencephalon, límite pos-
terior del mesencéfalo, oc. = Augenblase, Hinterrand, borde posterior de la
vesícula óptica, p. neur. = Neuroporus, pr. en. = hintere Grenze des Prosen-
cephalon, límite posterior del prosencéfalo, ves. 3 = Beginn des dritten Hirn-
bláschens, comienzo de la 3. vesícula cerebral.
ais Venen in melirere GefáBe auf. Die Placentarzotten sind
noch reichlicher vascularisiert ais bei Embryo 176. Ihre Structur
ist dieselbe wie dort.
Das Ectoderm des Amnion wird im eaudalen Amnionblind-
sack zu einem Cylinderepithel, dessen Zellen sehr verschieden
hoch sind (im Mifctel 20 ¡a). An ihrer Oberfláclie bilden sie keine
Ebene, sondern keilformige Zwischenráume dringen oft zwischen
sie ein, wodurch die Contour wie ausgefranst erscheint. Oft findet
sich statt des einschichtigen Epithels eine dicke mehrschichtige
152
unregelmaBige Zellmasse. Dies Aussehen des caudalen Amnion-
blindsacks findet sich nicht nur bei diesem, sondern bereits bei
den jüngeren Embryonen. — Der caudale Amnionblindsack setzt
sich noch sehr weit auf den Tráger fort, nachdem der Bauch-
stiel bereits ganz ins Tragermesoderm übergegangen ist.
Centralnervensystem. Textfigur 48 gibt, die unter Benutzung
der Querschnittserie hergestellte Iteconstruction des Mittelsclinitts.
Das ventral umgeschlagene Vorderende des Neuralrohrs reicht
4G5 ju. caudalwárts. Es lassen sich deutlich drei durch seitliche
Einschnürungen gegeneinander abgesetzte Iiirnblaschen nach-
weisen. Ihre Grenzen sind auf dem Medianschnitt nicht kenntlich.
Ilu'e ungcfáhre Lage ist auf der Iteconstruction angegeben. Die
liintere Grenze des Vordierhirnblaschens liegt bei 75 jui Entfernung
voin Vorderende des Embryos. Das Mittelhirn nimmt das eigent-
liche Vorderende ein und reicht in den dorsalen Abschnitt der Neu-
ralanlage hinüber, bis 180 p vom Vorderende entfernt (mes. en.).
Zwei Schnitte weiter caudal (210 p) beginnt. die dritte bláschen-
formige Erweiternng. Einc Verdíinnung der Deckplatte ist aber
erst bei 815 p, das Ausladen der dorso-lateralen Seitenwand ersl
auf dem caudal folgendem Schnitt kenntlich. Der vorderste Ab-
schnitt des dritten Blaschens, derjenige, der keine verdiinnte
Deckplatte aufweist, ist wohl die — hier noch unge fáltete —
Kleinhirnlamelle (oerb.). Auf Stadium 188,5 (und wahrscheinlich
aucb 17G) fiel das Vorderende der dritten bláschenformigen Erwei-
terung mit der vordern Grenze des Bautenhirndachs (der ver-
dünnten Deckplatte) zusammen. Das Hinterende des Itauten-
hirns, kenntlich an der Dickenzunahme der Deckplatte, liegt
bei 540 p (Labyrinthbláschen 500 — G40 p).
Das Vorderhirnbláschen trágt den Neuroporus in einer Aus-
delmung von ca. 50 p. Seine Lagebeziehung zur Anlage dei1
Augenblasen ist aus der Textfigur 48 ersichtlich. Die groBte
Breite des Vorderhirn inkl. Augenblasen betrágt 408 p, die groBte
Breite des Bautenhirn 200 p. Das Rautenhirndach miBt 12, seine
Seitenwand 56 p.
Von 3060 p vom Vorderende an ist das Neuralrohr offen.
Die Neuralplatte ist hier zunáchst V-formig, weiter caudal nimmt
sie die Gestalt eines oben nicht geschlossenen O an; zuhinterst
ist sie eine seiclite Mulde.
Nerven und Sinnesorgane. Trigeminus: Am Cranialende der
Anlage der Fossa rhomboidea geht von der dorsalen Mittel-
linie, also derart, daB die rechte und linke Anlage breit unter
sich und mit der Gehirnanlage zusammenhangen, ein dicker
Zellstrang ab, der noch auf der Dorsalseite des Embryo nach
153
sehr kurzem Verlauf liart unter dem Kórperepithel endet. Dieses
zieht darüber hinweg, oline Veránderungen zu zeigen. Die Pla-
code ist viel kleiner ais die des Facialis.
Acustico-facialis: Auf denselben Schnitten, auf denen die
Geliorblase liegt, zielit vom dorsalen Seitenrand der Medulla
oblongata ein dunkler mehrreihiger Zellstrang, der der Ventral-
seite der Gehoranlage zunáchst anliegt, dann aber sich derart
verbreitert, daB er die ganze Breite zwischen erster Visceral-
spalte imd Gehoranlage einnimmt. Seine Zellen verschnielzen
innig mil dem Epithel (Facialisplacode).
Glossopharyngeus : Er bildet eine Zellverdichtung, die 15 p
caudal von der Geliorblase dorsal und seitlicli vom verlangerten
Mark sclion hinter der Fossa rhomboidea beginnt, und auf vier
Schnitten gegen die zweite Visceralspalte zieht. In der Nalie des
Gehirns ist die Anlage deutlich differenziert, gegen die Peri-
pherie hin kaum vom umgebenden Mesenchym unterscheidbar.
Die primaren Augenblasen sind auf der Dorsalseite nicht
scliarf vom Vorderhirn abgesetzt. Der grofite Durchmesser jeder
Blase betrágt 135 p. Zwischen ihnen und dem Ectoderm liegen
zwei Reilien Mesenchymzellen.
Die Gehorbláschen liegen zwischen 500 und 640 p vom
Vorderende des Embryo. Ihr Durchmesser betrágt also 150 p,
die Weite ihrer áuBeren Óffnung 75 p.
Darm. Die Mundbucht ist 180 p lang, und auf den vom
deren Schnitten bis 70 p breit, wáhrend sie auf den cau-
daleren spaltformig wird. Solange die Bachenmembran breit
ist, ist sie vollstándig, auf den caudaleren Schnitten dagegen
eingerissen. Der Unterkieferbogen ist stark ausgebildet. In der
ersten Visceralspalte berühren sich Ento- und Ectoderm auf
einer 75 p breiten Fláclie. Der zweite Visceralbogen ist wenig
schwácher ais der Unterkieferbogen; er enthált die deutliche
Facialisplacode. In der 2. Visceralspalte berühren sich Ento-
und Ectoderm auf 2 Schnitten (30 p). Der 3. Visceralbogen
ist viel kleiner ais der 2., und gefáfilos. Bei der 3. Visceral-
furche berühren sich Ento- und Ectoderm nicht.
Die mediane Thyreoidea bildet eine solide, halbkugelige
Wucherung in der Hohe des 2. Visceralbogens und der 2. Spalte,
die von der ventralen Mittellinie in das Darmlumen liinein-
ragt. Síe ist über der Teilung des Truncus aortae auf einer
Lánge von 90 p getroffen, und ihr Caudalende liegt 70—80 p
vor dem 1. Ursegment. An der Basis ist sie 120 p breit und
75 p hoch.
154
Der Darm liat vor de’rn Darmnabel eine Lange von 1150 p.
Darauf folgt der in 1320 p Ausdelmung offene Darmnabel, der
vom 5. bis etwa zum 13. Ursegment reiclit. (Wegen Schief-
schnitts ist die Lage des Endes nicht genau angebbar.) In ihm
ist der Darm nicht mehr flach wie bei 176, sondern er bildet
bereits eine Spalte, deren Lumen im Durchselmitt 40 p brcit
ist, wahrend die Weite des Darms cranial und caudal davon
50 — 60 p betragt. Hinter dem Darmnabel ñndet sich der Darm
nocli auf einer Lange von 690 p, wovon 150 p auf den frei ins
Amnion hineinragenden Teil des Ernbryo nach Trennung des-
selben vom Bauchstiel entfallen. Die Aftermembran ist 60 p
lang; caudal von ilir ist der Darm noch auf 15 — 30 p Lange
gctroffen. Der Ernbryo überragt das Hinterende des Darms
noch um 105 p.
Deber-, Pankreas-, G a 1 1 e n b 1 a s e n a n 1 a g e. In der
Visceralspaltenregion und caudal davon ist der Darm dorso-ventral
abgeplattet und breit; direct hinter dem Herzen beginnter sich auf
der Ventralseite in einen Sack auszuziehen derart, dafi er nun
aus einem Dorsal absehnitt besteht, der etwa 150 p breit aber
dorso-ventral stark abgeplattet ist, und von dem ein ventraler
Spalt von kaum 15 p Breite abgelit. Das Ventralende des Spalts
erweitert sich 165 p vor dem Darmnabel zu einem Sack, der
also den ventralsten Teil des Darms bildet und wie der Rest
des Darms in den Darmnabel übergeht, aber bis 90 p breit ist.
Von dem Sack wáchst medial und ventral die Gallenblasen-
Pankreasanlage, lateral und oral diejenige der Deber aus. Die
Leberanlagen (Eig. 85 und 86, h) wuchern hauptsáchlich von
den Seitemvanden des Sackes aus; sie finden sich im Ganzen
links auf einer Lange von 315 p, rechts auf einer solchen von
225 p. Oral von dem Sack liegen sie links auf 165 p, rechts auf
90 p Lange, und die Sackwand setzt sich oralwárts ohne Grenze
in das Lebergewebe fort.
Die Gallenblasenanlage (Eig. 86 v. f.) bildet sich aus der
Ventralwand des Sackes, die stark wuchert und deren Zellen
denselben Charakter haben wie die lateralen Leberanlagen, von
denen sie meist scharf abgesetzt ist; nur vorn und lateral hangt
sie etwas mit ihnen zusammen. Die Gallenblasenanlage setzt
sich caudal noch auf die ersten Schnitte durch den Darmnabel
fort, und hier bildet sich genau an der Grenze von embryonalen
Darm, der gegeniiber dem extraembryonalen Dottersack durch
Cylinderepithel ausgezeichnet ist und vom Dottersackentoderm
(an dem flaclien Epithel kenntlicli), jederseits ein bis 60 p dicker
Wulst der Darmwand, der nach vorn unmerklich in die Gallen-
155
blasenanlage übergeht (Fig. 87, p. v.). Diese Wülste sind die
ventralen Pankreasanlagen, die also paarig sind. Sie liegen in
der Holie des 4. Ursegments, die Gallenblasenanlagen am An-
fang desselben, die Leberanlagen in der Hohe des 3. und 4.
Ursegments.
Die Chorda beginnt auf dem 1. Schnitt durch den Kopf-
darm, dessen Dorsalwand sie eng aufliegt, aber von dem sie
dock scliarf geschieden ist. Ihr Quersclmitt ist bald mehr rund-
lich, bald mehr eckig, ihr Durchmesser 25 — 35 p. Sie ist etwa
auí einer Lange von 3 mm deutlich. Mit dem 16. Schnitt durch
den hintern Neuroporus (240 p) beginnt die Chorda undeutlich
zu werden und 50 p spáter ist eine Abgrenzung von dem um-
gebenden Mesenchym nicht mehr móglich. Auf den caudalsten
250 p des Embryo ist von einer Chorda nichts mehr zu erkennen.
Da hier auch das Neuralrohr einer scharfen Abgrenzung gegen-
über dem Schwanzmesenchym entbehrt, so kann man diese
Strecke ais einen llest. des Primitivstreifens bezeichnen. Seine
Lange ist bei diesem Embryo ziemlich genau angebbar, da die
Schwanzknospe nur wenig abwárts gebogen ist. Die Grenze zwi-
sclien Medullarplatte und Mesoderm ist im Primitivstreifengebiet
wesentlich deutlicher ais bei 188 und 17G, da hier viel weniger
Zellen aus dem Ectoderm auszutreten scheinen.
Die Vorniere beginnt mit dem 7. Ursegment und bildet einen
Strang von verschiedener Forin, in dem ab und zu ein Lumen
vorhanden ist; er hángt nicht auf alien Schnitten, sondern nur
ab und zu mit dem Colothel zusammen. Der W o 1 f f ’ sebe Gang
entstehf etwa beim 12. Ursegment. Er ist mit durchgehendem
Lumen verschen und endet 250 p caudal vom letzten Ursegment,
dicht dem Ectoderm anliegend, aber dock scliarf davon ge-
schieden. (Genauere Angaben sind wegen ungünstiger Schnitt-
richtung in dieser Gegend, durch die Kückenknickung des Em-
bryos bedingt, nicht zu machen.)
Gefáflsystem. Das Pericard wird auf den caudalen 90 p des
Herzens durch das dicke dorsale Mesocard in eine linke und rechte
’Hálfte geteilt; am Herzende setzt es sicli auf der Dorsolateralseite in
das paarige Colora fort, wáhrend es auf der Ventralseite ais dorso-
ventral abgeplatteter Blindsack sich caudal 150 p weiter bis in die
Mitte der Leberregion erstreckt. Der Ventrikel reicht nicht in den
Blindsack, sondern endet etwa gleichzeitig mit dem Atrium.
Das Colora beginnt erst 300 — 330 p caudal vom Herzen (4. Ur-
segment) sich mit dem Exocol zu verbinden. Die Verbindung
ist auf den ersten 150 p (Fig. 86 und 87) ein sehr schmaler
Spalt, der fast ganz durch die Vena vitellina eingenommen
156
wird, die sich in der Splanchnopleura sehr sfcark vorwólbt. Erst
nach dem Schwund der Vene (vom 6. Ursegment an) wird die
Verbindung zwischen Colom und Exocól weit.
Das Herz besitzt cine Gesamtlange von 375 p; es beginnt
mit dem 1., und endet beirn 3. Ursegment. In der Herz-
region ist bcsonders auffallig, daB sich das Herz niclit nur
im Verhaltnis zu den Ursegmenten caudal verschoben hat,
sondern vor allem auch, daB eine Verlotung der Ventralseite des
Embryo mit dem Dottersack erst 50 p caudal vom Herzen, be-
reits in der Leberregion, beginnt (Fig. 85). Das ganze Herz
wolbt sich nun also frei ins Amnion vor, wáhrend bei 188,1 noch
die ganze, bei den beiden letzten Embryonen noch der cándale
Teil der Herzgegend mit dem Dottersack verwachsen war
(Zurückweichen des Hautnabels).
Am Herzen ist der Bulbus aortae ein etwa 200 p langes und
90 p weites cylindrisches Rohr, das sich ziemlich scharf von
dem viel weiteren Ventrikel absetzt, und sich auch durch das
der colomatischen Herzwand eng aufliegende Endothel davon
unterscheidet. Im Ventrikel liegt das Endothel immer weit
(40 — 50 p) von der Muscularis ab; die zwischen beiden liegenden
Fasern sind, wolü infolge der Karminfárbung, nicht erkennbar.
Der Sulcus interventricularis schneidet scharf ein. Die colo-
matische Herzwand ist im Atrium und im Ventrikelteil links
vom Sulcus deutlich dicker ais im rechten Ventrikelteil. Der
Sulcus auricularis ist auf der medialen Seite tief, sodaB die Ver-
bindung zwischen Kammer und Atrium nur etwa 100 p Durch-
messer hat. Im Atrium liegt das Endothel der Wand wieder
ziemlich dicht an. Das Atrium ist vom Sinus venosus deutlich
abgesetzt; eine Anlage des Septum fehlt vollstandig. Der erste
Aortenbogen ist etwa 45 p stark; der zweite viel schwacher, etwa
30 p, die übrigen fehlen. Die Aorta descendens ist auf dem
ganzen Verlauf paarig; sie ist nur durch Endothel begrenzt.
Vom 9. Ursegment an (ob schon einige Segmente friiher, ist nicht
ganz siclier) bis zum Ende des Darmnabels treten zahlreiche
kleine Arteriae vitellinae aus den Aorten in den Dottersack. Wie
bisher gehen die Aorten in den Bauchstiel ais Arteriae umbili-
cales über; dabei (11. Ursegment) wenden sie sich ventral, um
so die Lage, die sie im Bauchstiel einnehmen (nahe dessen
Ventralseite, neben der medianen Kerbe), zu erhalten. Ein Um-
biegen der Arteriae umbilicales in cranialer Tticlitung findet
dabei nicht statt; dies kommt erst bei 179, durch die Verkürzung
des Hautnabels im Vergleich zur Lánge des Embryos zustande.
Die Venae vitellinae (vergl. Textfig. 44 und Fig. 85 — 87)
157
begirmen aro. Cranialende des Amníon, uní wie bisher in die
Amnion-Dottersacknaht einzutreten, mid es sammeln sich darín
mehr und mehr Venen an. Diese bilden im Mesenchyra eine
dichte Masse neben- und übereinander liegender GefáBe, die
anscheinend aucii untereinander ver hunden sind. — Wie oben
bemerkt, tritt die Verwaclisung zwisehen Embryo und Dotter-
sack ira Vergleích zu írüher weiter caudal ein; aucli ist die
Verwachsungszone viel schmaler, womit zusammenhángt, daB
die Venen nichfc mehr lateral am Embryo liegen, sondern in
der Gegend der Medianebene bleiben. Erst kurz vor dem Darm-
nabel bildet sich aus dem Venennetz eine rechte und linke groBe
Vene heraus, die dícht neben der Medianen liegt und in der
Hohe des 6. Ursegments neben dem Beginn des Darmnabels in
den Embryo aufsteigt (Fig. 87). Die Venae vitellinae wolben
dabel die Splanchnopleura, wie oben dargelegt, in das Colom
nahe seiner Qffnung in das Exocol stark vor. Síe umfassen
die Leber von caudal und lateral (Fig. 86 und 85) und gelangen
so cranialwárts in der Hohe des 3. Ursegments an ihre Dorso-
lateralseite. Dabei treibt der Blutstrom ofter groBere Lücken in
das noch compacte Lebergewebe, wáhrend ein GefaBnetz inner-
halb desselben noch nicht ausgebíldet ist. Jedenfalls wird aber
die ganze Ventral- und Lateralseite der Leber ausschlieBlicli
vora Blut der Venae vitellinae umspült. Ganz cranial, auf den
ersten Schnitten durch die Leber (3. Ursegment) vereinigen sich
die Venae vitellinae mit den umbilicales, die dabei von der Dorso-
lateralseite kommen und nicht kleiner ais die vitellinae sind
(ca. 100 ¡i Durchmesser an der Mündung). Sie treten nun auf
der Dorsalseite der Leber rechts und links in die hornfórmigen
caudalen Verlánger ungen des Sinus venosas líber, die sich 5 Sclinitte
weiter cranial durch Schwund der Zwischenwand zu dem ein-
heitlichen Sinus venosus vereinigen. Der Sinus liegt also cranio-
dorsal der Leber auf, und nur die dorsale Seite der Leber wird
durch das gemischte Blut der Venae vitellinae und umbilicales
bespiilt. Die Venae umbilicales nehmen sofort nach dem Über-
tritt aus dem Bauchstiel in den Embryo dieselbe Stellung ein
wie bisher, namlich an der lateralen Grenze des Embryo gegen
das Amnion (Bandvene). Die laterale Kórperwand lauft noch
meist dem Dottersack parallel, und ist oft sogar dorsal gerichtet,
wennschon sie dicker und relativ kürzer geworden ist ais bei
188 oder 176. Jedenfalls ist die Hautnabelbildung auf den Seiten
noch nicht cingeleitet. Dio Venen sind im Caudalteil diinn und
teilen sich ofter in zwei collaterale Bahnen; vom 11. Ursegment
an werden sie dick (im Míttel 60—70 ¡u), und wolben sich stark
158
ins Exocol vor, bis sie in der Leberregion (Anfang des 4. Ur-
segments) eine centralere Lage erlialten (Fig. 85) und sich
schlieBlich (3. Ursegment) mit den Vitellinae vereinigen. Venae
cardinales fehlen noch.
Keiniblase 58. (Fig. 25, Textfig. 49.)
(Conserviert am 22. 6. 1907 in Platinchloridsublimat.)
Von dieser Keimblase sind gegenwartig nur noch der unten
beschriebene Ernbryo 2 und ein nicht stark zurückgebliebener aber
vollkommen deformierter vorlianden. Beide sind geschnitten; ich
will nur auf den Ernbryo 2 eingehen.
Nach Messung auf der Photograpliie in 80 procentigem Al-
koliol (Fig. 25) ergeben siclr lur ihn folgende MaBe: 1. Lange 4,25
mm; 2. Gehorgrube voni Vorderrand entfernt (ais Projection auf die
Lángsachse gemessen) 0,6 nnn; 3. Schwanzknospe ragt caudal
vor 0,55 mm; 4. Tiefster Punkt der Rückensenke voin Vorder-
ende entfernt 2,6 nnn; 5. Dorso-ventraldurchmesser in Hcrz-
gegend 1,15 mm; 6. derselbe am tiefsten Punkt der Iíücken-
senko 0,35 mm; 7. GrüBte llolie der Scliwanzknospc iibor dem
Dottersack 1,2 mm.
Die Anzahl der Ursegmente ist 18. Am Kieferbogen ist der
Oberkieferfortsatz bereit.s deutlich erkennbar. Der zweite Vis-
ceralbogen ist groB, der dritte ldeiner. Auf der Pliotographie
erscheint der dritte Visceralbogen durch eine Querfurche in ein
vorderes und ein hinteres Stück geteilt. Das hintere Stiick
scheint mir kein 4. Visceralbogen, wie man leicht annelunen
konnte. Die Gehorgrube liegt der Basis des 2. Visceralbogens
auf, noch etwas über der 2. Visceralspalte. Die Augenblasen
sind áuBerlich stark vorgewolbt.
Aus den Schnitten ergibt sich, daB der Teil des Ernbryo
vor dem Hauptnabel 1,2 mm lang ist. Der Schnitt, auf dem
die erste Anheftung des Ernbryo erfolgt, ist der letzte vor dem
Anfang der Leberanlage; der Beginn des Hautnabels liegt also
uní eine Spur weiter oral ais bei Ernbryo 188,5, doch noch im
Anfang der Ilegion des 3. Ursegments. Das Ende des Darm-
nabels (Trennung der embryonalen von der Dottersacksplanch-
nopleura) liegt 2,85 mm vom Vorderende des Ernbryo. Der
Hautnabel bleibt noch langer offen, und erst 450 p weiter caudal
vereinigen sich die Somatopleuren in der ventralen Mittellinie,
und das embryonale Colom ist nun auf dem Schnitte vom Exocol
getrennt. Damit beginnt auch der Bauchstiel, der zunáchst auf
einer Lange von 200 p der Ventralseite des Ernbryo anliegt,
sich dann aber von ilnn trennt, sodaB <las Caudalende des Ernbryo
159
nocb. auf eine Lange von 300 y freí in díe Amnionliohle vorragt.
Hieraus ergibt sich, daJB die Totallánge des Embryo nach den
Schnitten 3,8 mm ist.1) Der Bauclistiel zielit 1 mm lang freí
durch das Exocol, ehe er sich mifc dem Trágermesoderm ver-
einigfc. Er ist ebenso wie bei Stadium 11 durch eine tiefe Kerbe
in zweí Hálften geteilt. Wie bei jenem sind auch hier die Venae
umbilicales durch die vielen Seitenáste, die sie empfangen, immer
von unregelmáBiger Form, wáhrend sich die Arterien weiter
Textfig. 49. Aus Querschnitten rekonstruierter medianer Lángsschnitt durch
die Gehirnanlage des Embryo 2, Keimblase 58. Corte longitudinal mediano
por el cerebro del embrión 2, vesícula embrionaria 58, reconstruido de cortes
transversales. X 100.
cerb. = Vorderrand des Cerebellum, límite anterior del cerebelo, my. en. — vor-
dere Grenze des Rautenhirns, límite anterior del rombencéfalo, oc. = Aufien-
rand der Augenblase, borde exterior de la vesícula óptica, p. neur = letzte
Andeutung des Porus neurentericus, último resto del poro neurentérico, pr.
en. = Hinterrand des Prosencepbalon, límite posterior del prosencéfalo.
ais bei dem früheren Embryo ais einheitliche GeíáBe verfolgen
lassen und sich verzweigen, nachdem die Anheftung des Bauch-
stiels am Trágermesoderm erfolgfc war. Die Form und Structur
der Placentarzotten ist dieselbe wie beim vorigen Embryo. Wie
schon aus dieser Besclireibung hervorgeht, ist dieser Embryo
im wesentlichen gleich weit entwickelt wie der gesclmittene
des Stadiums 11.
J) Die Contraction für alie Operationen von 80 Prozent Alkohol an ge-
rechnet betriigt also 0,45 mm, gleich 10,5 Prozent.
160
Centralnervensystem. Der vordere Neuroporus ist ge-
sclilossen; die VerschluBstelle ist nocli deutlich kenntlich an
einer auf einem Sclmitte feststellbaren, grübchenformigen Ein-
senkung des Korperepithels. Auf der Reconstruction des Mittel-
schnitts (Textfig. 49) ist seine Lagebeziehung zum Neuralrohr
und zu den Augenblasen ersichtlich. Desgleichen sind auf der
Abbildung die ungefahren Abgrenzungen der drci Hirnbláschen
gegeneinander angegeben. Wie weit die auf der Reconstruction
sichtbaren Ein- und Ausbuchtungen Kunstproducte sind, mufi
dahingestellt bleiben. Die MaBe sind folgende:
Entfernung vom Vorderende des Embryo:
Vorderhirnbláschen: 248—585 p,
Mittelhirn-Hinterhirngrenze : 203 p,
Rautenhirn: 315— ca. 500 p,
GroBte Breite des Vorderhirns incl. Augenblasen: 480 p,
GróBte Breite des Rautenhirns ca. : 220 p.
Die Stelle, an der sich das Neuralrohr liinten offnet, ist
nicht siclier anzugeben. MutmaBlich liegt sie bei 3645 p vom
Vorderende des Embryo.
Kopfnerven und Sinnesorgane. Die Verháltnisse des Trige-
rninus. Acústico- Facialis und Glossopharyngeus stimmen fast ge-
nau mit denjenigen von Stadium 11 überein. Der Trigerninus
ist am wenigsten weit entwickelt, der Glossopharyngeus fast so
weit wie der Acústico- Facialis. An letzterem ist die Verbindung
mit der Gehorblase weniger deutlich ais die mit dem 2. Visceral -
bogen.
Der Querdurchmesser der primaren Augenblase betragt etwa
120 p; die Dicke ihrer Wandung ca. 40 p. Zwischen ihr und
dem Ectoderm liegen wenige Mesenchymzellen.
Der auBere Durchmesser der Gehórblasen betragt 100—110 p.
Ihre Offnung hat etwa 70 p Lichtung ; ihr Epithel ist 25 p dick.
Darvi. Die Mundbucht findet sich auf 180 — 200 p Lange;
die Rachenmembran ist bis 100 p breit und etwas eingerissen;
sie laBt keine Zusammensetzung aus zwei Bláttern erkennen.
Der 1. und 2. Visceralbogen sind dick; der 2. nur wenig
dünner ais der 1. Der 3. ist schwach ausgebildet. Bei der
1. und 2. Visceraltasche berühren sich Feto- und Entoderm.
Die mediale Tliyreoidea kommt auf 110 p Lange vor, ist
aber ungünstiger getroffen ais bei 11. Ihre Lage ist dieselbe
wie dort; ihr Caudalende liegt 20 — 25 p vor dem Anfang des
1. Ursegments.
Vor dem Darmnabel findet sich der Darm auf 1240 p Lange;
er ist über der Herzanlage dorso-ventral abgeplattet und bis
161
über 350 ¡it breit; beim 3. Ursegment wird er schmaler und zieht
sich ventral in eine spaltformige Rinne aus, die zwischen die
beiden Colomsácke hineinragt und sicli zu einer Blase von 90 p
innerem Durchmesser erweitert, aus der wie bei Stadium 11
Leber- und Gallenblasen-Pankreasanlagen aussprossen (s. u.)
[4. Ursegment]. Caudal von der Blase bleibt der Darm ein Spalt,
der sich 180 p weiter in den Darmnabel offnet. Sein Anfang
liegt am Beginn des 6. Ursegments; er ist im Ganzen 1120 p
lang und endet am Anfang des 15. Ursegments. Auf seinem
ganzen Verlauf ist ein tiefer, im Embryo liegender Darm vor-
handen, der durch sein liohes Cylinderepithel deutlich vom extra-
embryonalen Dottersackentoderm, das durch niederes Pflaster-
epithel gebildet wird, unterschieden ist. Caudal vom Darmnabel
findet sich der Darm nocli auf einer Lange von 900 p; 340 p
vor seinem Ende geht die entodermale Allantois ais kurzer
lumenloser Zapfen ab. Der Darm endet 225 p vor dem Ende
des Embryo; im Ganzen ist er 3,27 mm lang. Die Cloakenmem-
bran beginnt 90 p hinter dem Abgang des Bauchstiels und er-
streck* sich auf 135 p. Ento- und Ectoderm berühren sich in
ihr nicht; vielleicht ist dies durch eine Zerrung bei der Fixierung
hervorgerufen.
Die Debe r aula g e n liegen lateral von der oben erwahnten
Erweiterung des Danns vor dem Darmnabel, und ihr Zusammen-
liang mit deren Epithel ist nocli deutlich. Sie dehnen sich haupt-
sáchlich orahvárts aus, wobei sie bis 200 p vor die blaschen-
formige Erweiterung reichen. Die linkeAnlage erstreckt sich am
weitesten caudal und bis hinter das Blaschen. Im Ganzen findet
sich die Leber auf 293 p Lange; ihre grofite Totalbreite ist
350 p; sie reiclit vom 3. bis zum Ende des 4. Ursegments. Die
Leberanlagen sind weniger compact ais die Gallenblasenanlagen.
Gallenblasen-Pankreasanlagen. Wie bei Stadium
11 bildet die Gallenblasenanlage eine directe Wucherung derVen-
tralwand des Blaschens, das lateral an ihrer Basis mit den Anlagen
der Leber zusammenhangt. Sie ist auf dem Schnitt an der Basis
120 p breit, etwa ebenso lioch und in cranio-caudaler Richtung
etwa 90 p lang. Sie ist dichter ais die Leberanlagen. An die
Gallenblasenanlagen schlieBt sich auf dem letzten resp. vor-
letzten Schnitt durch sie jederseits ein kleiner Ilocker an, der
eine Wucherung des Darmepithels caudal von dem Sackchen
ist und an der Basis mit der Gallenblasenanlage zusammenhangt.
Der linke Ilocker liegt 20 — 25 p oral vom rechten und ragt
kaum 30 p vor, der rechte dagegen 50 p, wahrend er an der
Basis 60 p breit ist. Beide sind solid. Es sind die ventralen
Rev. Museo Ijii Plata — T. XXT.
1
162
Pankr.easanlagen, die also liier ebenfalls paarig sind, wie bei
Embryo 11. Sie Regen nocli 225 p vor dem DarmnabeL Eine
dorsale Pankreasanlage felilt.
Die Chorda beginnt auf dem ersten Schnitt durch den Darm
und liángt mit seinem Dorsalrand zusammen. Im Ganzen ist
sie 3,34 mm lang. Ihr Ende liegt auf dem 4. Schnitt (90 p)
durch den hinteren Neuroporus.
Vorniere. Die Ausbildung der Vorniere ist links und reclits
ziemlich verschieden; auf der rechten Seite ist der Vornieren-
strang von Anfang an (6. Ursegment) continuierlich; er hángt
aufier am Anfang nur selir selten und dann wenig deutlicli mit
dem Cólotliel zusammen. Links gelit vom (5. Ursegment vom
Cólothel eine birnformige Masse ab; gleiche Gebilde finden sich
nocli zweimal, einmal am 8., einmal am 9. Ursegment, und
in beiden Fallen findet sich in ihnen ein kleiner, blaschen-
formiger Holilraum. Beim 7. Ursegment fehlt die Vornieren-
anlage; man konnte dies entweder ais eine Rückbildung, oder
— da es sich ja um ein rudimentáres Organ handelt — ais
eine überhaupt unvollstándige Anlage auflassen. Erst vom 10.
Ursegment an entsteht ein einheitlicher Streifen; er ist bald
dimner, bald mehr angeschwollen und entha.lt ab und zu Blás-
chen, deren grofites beim 15. Ursegment liegt und 20 p Durch-
messei liat. Wie bisher hángt das Caudalende der Vornierenleiste
mit dem „Ursegmentstiel“ beim Beginn der unsegmentierten Me-
sodermzone zusammen. Bereits vom 13. Ursegment an wird die
Anlage des Wolff’schen Ganges deutlich ais eine Zellmasse
der Vornierenanlage, die dem eigentlichen Vornierenstrang lateral
eng anliegt. Beim 16. Ursegment trennt sich der W o 1 f f ’ sclie
Gang vollstándig von ihr und verláuft nun frei in der primaren
Leibeshóhle. Er ist von wechselnder Dicke, lumenlos, und endet
(450 p) caudal vom letzten Ursegment, dem Ectoderm dicht an-
liegend. Docli sind seine Zellen durch ihre viel dunklere Fárbung
deutlich von ilirn unterschieden. Auf der rechten Seite ist die
Vorniere von Anfang an mehr continuierlich, d. h. vom 6. Ur-
segment an findet sich ein verschieden geformter und verschieden
dicker Strang, der caudal vom letzten Ursegment auch in das
Mittelstück des unsegmentierten Mesoderms übergeht. Links
hángt der Strang auf seinem ganzen Verlauf selir háufig mit
der Colomwand zusammen; reclits findet sich ein solcher Zu-
sammenhang nur selir selten, und der Strang liegt meistens frei
in der primaren Leibeshóhle. Der W o 1 f f ’ sclie Gang trennt
sich reclits in derselben Región von der übrigen Anlage wie
links; sein Ende ist nicht festzustellen wegen Verletzung des
Embryo.
163
Sowohl bei dieseni wie auch bei den frülieren Embryonen
ist die Vornierenanlage in Bezug auf ihre Form und GroBe auf
den verschiedenen Schnitten sehr ungleich ; ihre Abgrenzung ist
unregelmáBig zackig, ais wenn ihre áuBeren Zellen sich von
ihr loslosen wollten. Die Grenze ist innner scharf, da das Me-
senchym ihr niemals dicht aufliegt. — Sielit man ais Haupt-
merkmal der Vorniere an, daB sie elier angelegt sein muB, ais
der W o 1 f f ’ sche Gang, so miiBte man den Teil, der cranial von
der Abtrennung des Wolff’ schen Ganges liegt, ais Vorniere
auffassen, den weiter caudal gelegenen Teil dagegeu, der, wíe aus
den vorigen Stadien hervorgeht, erst nacli dem Wolff’ schen
Gang entstanden ist, ais nephrogenen Gewebsstrang der Urniere.
— Da ich aber auf den folgenden Stadien durchaus keine Beste
der Vornierenanlage in solclien Segmenten nachweisen kann, in
denen wirkliche Urnierenbláschen vorhanden sind, so halte ich
nicht für ausgeschlossen, daB der ganze Teil cranial von
der Abgangsstelle des Wolff’ schen Ganges sicli spater der
Lange nach weiter spaltet, und daB dann sein Lateralteil den
Wolff’ schen Gang, sein Medialteil aber die Urnierenanlage dar-
stellt. Es will mir scheinen, daB das Vork ominen einer wirklichen
Vorniere im Sinne der Anamnia bei der Mulita bislier nicht ais
sicliei' betrachtet werden kann. Auch scheint mir aus der Dar-
stellung, welclie Félix1) über die Vorniere der Sáugetiere gibt,
ebenfalls nicht siclier liervorzugehen, daB es sich bei ihr um ein
tatsáchlich von der Urniere differentes Gebilde und nicht um deren
früheste Stadien handle. Die in spateren Stadien vor dem Beginn des
Wolff’ schen Ganges (meist im 6. und 7. Ursegment) gelegenen
rudimentaren Einzclanlagen wáren die cranialsten Teile der Ur-
nierenanlage. Das Cranialende der Leiste ist namlich auf den
jüngeren Stadien immer weniger stark ausgebildet ais die cau-
daleren Teile der Leiste, und bei diesem Embryo sehen wir auf
der linken Seite sogar deutliche Einzelanlagen im 6., 8. und 9.
Ursegment.
Das Blutgefajisystem ist ebenso ausgebildet wie bei 11. Die
Verlotung des Embryo mit dem Dottersack erfolgt erst 45 p
caudal vom Herzen. Dieses beginnt 110 p cranial vom 1. Ur-
segment. Es findet sich auf einer Lange von 500 p und endet mit
Beginn des dritten Ursegments.
Seine Teile sind gleich weit entwickelt wie bei 11, nur daB
in der Dicke der Wandung von Atrium und Ventrikel kaurn noch
ein Unterschied ist. Ein Septum atriorum fehlt noch ganz. Die
beiden ersten Aortenbogen sind vorlianden, aber es ist nichts
’) in Hertwigs Handbuch.
n*
164
genaueres über sie feststellbar, da die Schnitte hier etwas zer-
rissen sind. Die Aorta ist auf der ganzen Lánge paarig. Die
Arteriae vitellinae gehen von den Aorten jederseits vom 7. bis
15. Ursegment ab.
Die Venae vitellinae sind so ansgebildet wie bei 11. Ans
dem Geflccht der Venae vitellinae in der medianen Anheftungs-
linie des Embryo bilden sich beim 3. Ursegment die rechte und
linke Vene heraus, die sich eine Strecke weit sogar zu einer
einheitlichen Vene vereinigen, die in der Hóhe des 5. Ursegments
in den Embryo eintritt und sich dabei in eine rechte und linke
spaltet. Sie zieht um den lateralen Rand der Leber in derselben
Weise herum wie bisher, nur dafi das Lebergewebe etwas
lockerer zu werden beginnt und daher von einzelnen Blutbahnen
durchstromt wird, die samtlich Teile der Vitellinae sind. Am
Ende des 3. Ursegments vereinigt sich die Vitellina mit der
Umbilicalis. Die Hórner des Sinus venosus und der Sinus selbst
sind kleiner ais bei 11. Die Venae umbilicales bilden in der-
selben Art wie bisher die „Rand venen" des Embryo.
Kcimblasc 171), (Fig. 7, 24, 95, 96; Textfig. 50— 57.)
(Conserviert am 11. 6. 1909 in Platinchloridsublimat.)
Diese Keimblase besitzt 8 gut ausgebildete Embryonen, die
auf einem bereits merklich alteren Entwicklungsstadium stehen
ais Embryo 58; zwischen beiden fehlen weitere Stadien.
Die Dottersackgefáfinetze (Fig. 7) sind nocli ebenso gutaus-
gebildet wie bei 11 oder 58; sie reichen nie ibis in die Región der ge-
meinsamen Amnionhohle. Die parallel verlaufenden Gefáfie inder
Grenzzone zwischen zwei Embryonen sind schwacher entwickelt,
ais das übrige Gefáfinetz und lassen durch ihr sonderbares Aus-
sehen — strichformig mit einem dichten Knopf am Ende oder
commaformig — erkennen, dafi sie degenerieren. Sie bestehen
aus einzelnen, unzusammenhangenden Stücken, sodafi jetzt ganz
sicher kein Übergang von Blut aus dem Gefáfinetz eines Embryos
in das eines andern stattfindet. — Gegen die Dottersack-Tráger-
grenze hin horen die Gefáfie ebenfalls auf; ein Übergreifen
derselben auf den Tráger findet nicht statt. Die Dottersack-
Trágergrenze wár bei den bisherigen Keimblasen immer nur
schwach wellenformig; demgegenüber wolbt sie sich jetzt in der
Gegend eines jeden Embryo sehr stark gegen diesen vor,
wáhrend sie zwischen zwei Embryonen stark gegen den aboralen
Pol (Fundus uteri) zurücktritt. Manerkennt das sofort, wenn
man den Abstand des Trágers von der gemeinsamen Am-
nionhohle mifit. Diesel* betrágt beispielsweise in dem Radius,
165
indemE. 4 liegt, 12 — 13 mm;* bei E. 5 etwas weniger ais 12 mm,
wáhrend in der Mitte zwischen beiden die Dottersack-Trager-
grenze sicli bis 16 mm von der gemeinsamen Amnionhohle ent-
fernt. Dieses Sichvonvolben des Tragers in der Gegend eines
jeden Embryo liángt mit der Verkürzung der Bauchstiele im
Vergleich zar Gesamtgrofie der Keimblase zusammen. Wachst
der Bauchstiel nicht gleich schnell wie die übrigen Teile der
Keimblase, so muB dadnrch die Stelle des Tragers, an der er
inseriert, gegen den Embryo gezogen werden. So kommt es aucli,
Textfig. 50. Placentarzotten von Embryo 3, Keimblase 179.in der Durchsicht.
Vellosidades de la placenta del embrión 3, vesícnla embrionaria 179, vistas por
transparencia. X 45.
tr. = Tropliodermhaube, capuchón trofodermal, mes. = verdichtetes Meso-
derm, mesoderma condensado. * Zottenbasis, base de la vellosidad.
daB das Caudalende einzelner Embryonen nicht mehr über dem
Dottersack, sondern auf dem Tráger liegt; dies gilt für E. 4,
E. 6 und für den geschnittenen E. 3. Die übrigen Embryonen
reichen nur bis etwa an die Dottersack-Tragergrenze, ohne sie
eigentlich zu überschreiten.
Die Trophodermzotten sind unter und um die Anheftungsstelle
der einzelnen Bauchstiele groBer und zahlreicher geworden ais
* Die Embryonen sind von links nach rechts fortlaufend nummeriert;
die erwalmten Verhaltnisse sind aber nur auf der Aufien seite der Keim-
blase deutlich zu erkennen.
166
bislier; ihre Eliden greifen háufig über die Dottersack-Tráger-
grenze liinaus; beim Abpráparieren erkennt man jedoeh immer,
daB keine einzige Zotte am Dottersack befestigt ist. Zwischen
den den Einzelembryonen angehórigen Trágerpartien liegen die
Zotten weniger dicht und gegen das Centrum des Trágers lloren
sie so gut wie ganz auf. Die Zotten selbst sind sehr verschieden-
artig geformt (Textfig. 50). Immer sind sie abgeplattet, blatt-
formig; sie haften mit einer meist nicht breiten Stelle ilires
líandes am Tráger. Wáhrend manche fácherfórmig ausgebreitet
sind, wobei ihr freier Rand durch vielfaclie Iverben geteilt wird,
sind andere schmaler und entsprechend in weniger secundare
Láppchen geteilt. Der Rand jedes einzelnen Láppchens wird
durch dichteres Gewebe gebildet, das aus einer inneren Masse
dichtzelligen Mesoderms und einem áufieren noch dichteren
kappen- oder wulstformigen Überzug aus gewuchertem Tropho-
dermgewebe besteht (Textfig. 50). Es sind dieselben Structuren,
die sich sclion bei sehr jungen Embryonen finden (Eig. 63 u. 76).
— Über die genauere Art des Zusammenhangs der Amnionver-
bindungskanale mit der gemeinsamen Amnionhohle kann ich
keine Angaben machen, da letztere bereits früher heraus-
genommen und gesclmitten wurde. Die Amnionverbindungs-
kanale bilden sehr oft blasenformige Erweiterungen, und dasselbe
gilt auch für die caudalen Amnionblindsáeke, die sich ais oft
stark gewundene diinne Robre weit gegen das Centrum des
Trágers hin erstrecken. Die Bláschen im Veri auf der Ver-
bindungskanále und der caudalen Blindsácke sind nicht etwa eine
Besonderheit dieser Keimblase; sie finden sich bei den meisten
Keimblasen, selbst sclion bei solclien des Medullarplattenstadiums
fast genau so c|eutlich.
Von den Embryonen ist einer (4) zerrissen; 3 wurde photo-
graphiert (Fig. 24) und gesclmitten, 8 nur gesclmitten. InderEorm
stimmen alie weitgeliend miteinander überein; nur bei E. 6 ist
die Caudalregion stark ventral gekrümmt, wodurch wohl auch
seine geringere Lánge bedingt wird. An alien Embryonen sind
3 Visceralbogen leicht erkennbar. Der Oberkieferfortsatz des
1. Bogens liegt genau seitlich der Basis des Unterkiefers auf und
ist kaum oral gegen denselben verschoben, tritt daher, trotzdem
er sich stark vorwolbt, und ventral durch eine scharfe Kerbe
vom Unterkieferfortsatz abgegrenzt ist, nur bei besonders gün-
stiger Beleuchtung deutlich hervor. Der Unterkieferfortsatz ist
an seinem Ventralende etwas angeschwollen. Betrachtet man
einen Embryo von der Ventralseite, so sieht man, daB der Fort-
satz der einen Seite den der andern nicht berührt, sondern daB
167
zwischen beiden ein deutlicher Zwisclienraum (eiwa 100 ¡u. breit)
bleibt. Der 2. Visceralbogen isfc nur wenig, der 3. viel kleiner
ais der 1. Hinfcer dem 3. Bogen folgt eine kleine und nicht
sehr tiefe Einsenkung, die caudal durch die Retrobranchialleiste
abgeschlossen wird. Man erkennt darin, grade vor der Leiste,
nur bei günstiger Beleuchtung einen 4. Bogen, der aber noch in
keiner Weise so deutlich entwickelt ist wie der 3. Die. Retro-
branchialleiste ist nur eine ¡lache Vorwolbung in Form eines
weit offenen liegenden V., dessen Spitze caudal, dessen offnung
oral gekehrt ist, sodaB zwischen die beiden Schenkel die er-
wáhnte Einsenkung hinter dem 3. Visceralbogen zu liegen kommt.
Caudal ist die Retrobranchialleiste weitaus am breitesten, oral
werden ihre Schenkel dünner und flacher. Die Leiste liegt dorsal
über der vorderen Herzregion (etwa ventral vom 1. — 3. Ur-
segment); zwischen ihr und der Extremitatenleiste ist ein deut-
licher Zwischenraum.
Die Extremitatenleiste ist bei alien Embryonen sehr deut-
lich; sie beginnt in der Leberregion, etwa unter dem Ende des
4. oder dem Anfang des 5. Ursegments. Sie ragt am stárksten
vor in der Gegend des 7. — 12. Ursegments, woran man schon
deutlich erkennt, daB sich hier die V orderextremitát bildet. Cau-
dal hiervon ist sie schmaler, und etwa beim 5. — S.letzten Ur-
segment verschwindet sie. Am Kopf schimmern die Augen- und
die Gehórblasen deutlich durch; letztere liegen wieder über der
1. Kiernenspalte (2. Visceralspalte), und nicht eigentlich über der
Basis des 2. Bogen s. An der Basis des 1. Bogens wolbt sich das
Ganglion trigemini deutlich hervor.
Die Zalil der Ursegmente ist 23 für die Embryonen 2, 3, 5,
tí; für die Embryonen 1 und 7 sind 22 Ursegmente, für Embryo 8
dagegen 24 záhlbar. Embryo 4 ist zerríssen, daher die Zalil
seiner Ursegmente nicht festzustellen.
Bei einer Anzahl der Embryonen findet sich zwischen je
zwei Ursegmente der vordern Región von der Ventralseite her ein
kleines ursegmentáhnliches Korperchen eingekeilt, das nicht bis
zum dore alen Rand der eigentlichen Ursegmente reicht und das
ich ais „a c c e s s o r i s c h e s Ursegmen t“ bezeichnen will.
Ein derartiges Korperchen ist bei der Photographie des E. 3
sehr deutlich und liegt hier caudal vom 3. Ursegment (Eig. 24);
auBerdem i and ich ilim áhnliche Korperchen: bei E. 1 auf der
reciben Seite, eines hinter dem 2. und eines hinter dem 3. Ur-
segment, links keines ; bei E. 2 ein sehr kleines auf der linken
Seite hinter dem 3. Ursegment; bei E. 4 beiderseits eins hinter
dem 3. Ursegment, das linke etwa so groB wie das von E. 3,
168
das rechte kleiner. Bei den Embryonen 5, 6, 7 fand icli keine.
Bei E. 8 kommen solche Korperchen nur auf der rechten Seite
vor, und zwar je eines hinter dem 3. und dem 4. Ursegment.
Wie man sieht, finden sie sich hauptsáchlich aber nicht aus-
schlieíJlich caudal vom 3. Ursegment.
Auf dem Schnitt (Fig. 95 acc. s.) bilden die accessorischen
Ursegmente kleine in seitlicher Richtung abgeplattete Blaschen,
die den Ursegmenten ventral dicht anliegen. Ebenso wie bei
diesen ist die áuíJere und die dorsale Wand ein Cylinderepithel
von etwa 25 — 30 p Holie, wáhrend die innere W and und die ventrale
Ecke aus einer unregelmáíJig gewucherten Zellmasse bestehen, die
sich in Mesenchym aufzulósen beginnt. Im Innern findet sich eine
enge Hohle. Das ganze Aussehen der Bildungen, besonders das
Verhalten der innern Wand macht den Eindruck, ais ob es sicli
um rudimentáre, nicht weiter entwickelte Ursegmente handle.
Die Masse für die beiden accessorischen Ursegmente des E. 8
sind folgende: Des vorderen, (zwischen 3. und 4. Ursegment)
Dicke in cranio-caudaler Richtung: 70—80 p; groíJter Dorso-
ventraldurchmesser 180 p; groíJter Querdurchmesser 65 p. Des
zweiten (zwischen 4. und 5. Ursegment), Dicke in cranio-caudaler
Richtung 70 — 80 p; groíJter Dorso- ventraldurchmesser 200 p;
groíJter Querdurchmesser 60 — 70 p. Bei diesem ist die innere
Hohle breiter ais beim ersten, da die innere Wand weniger stark
gewuchert sclieint ais bei jenem. — Für die Variation der Em-
bryonen ist interessant, daíJ die Blaschen nur bei 5 derselben
vorkommen, wáhrend sie bei 3 nebeneinander liegenden felilen:
leider ist, wie oben bemerkt, über die Art der Abspaltung der
Embryonen von der gemeinsamen Amnionhohle nichts mehr zu
erfahren. Bei keiner andera Keimblase wurden accessorische
Ursegmente aufgefunden.
Im Laufe der vorliegenden Untersuchungen, deren eines
Hauptziel die Feststellung der Variabilitát von Embryonen des-
selben Eies, d. h. (vom Augenblick der Befruchtung an gerech-
net) gleichaltriger Embryonen ist, machte sich mehr und mehr
die Notwendigkeit geltend, die Unterschiede in der áuíJeren
Form solcher Embryonen zahlenmáíJig festzustellen, da man
durch bloíJe Beschreibung niemals die oft recht kleinen Diffe
renzen genügend verdeutlichen kann. Man bedarf hierzu eines
Systems von MaíJen, durch das es moglich wird, mindestens
einen Überblick über die GroíJenverháltnisse und die áuílere
Form der Embryonen zu erlangen. Um auch Vergleiche zwi-
schen den Embryonen verschieden alter Stadien anstellen zu
169
konnen, muJB ein solches System auBerdem wáhrend eíner mog-
liclisfc langen Entwicklungsperiode anwendbar sein.
Die Hauptschwierigkeit bei Messungen án Embryonen be
stelit darin, wirklich fixierte Punkte ais Basis des ganzen MaB-
sysfcems zu finden, wodurcli allein eine sichere und eindeutige De-
finition der Einzelmessungen ermoglicht wird. Dieser Forde-
rung genügen die in der Embryologie gebráuchlichen MaBe:
groBte Lánge, SteiB-Seheifcellánge, Nackenlánge durchaus nicht.
AuBer an meinen Mulitaembryonen habe ich an einer ganzen
Anzahl reproducierter Embryonen, vor allem solchen der
K e i b e 1 ’ schen Normaltafeln, versucht, diese MaBe zu nehmen,
habe aber in fast keinem Falle eindeutige Anfangs- und End-
pmikte der MaBe feststellen konnen; ja, bei sehr vielen Em-
bryonen, war es überliaupfc unmoglich, ohne V oreingenommen-
lieifc irgend eines dieser MaBe zu bestimmen. Die Begriffe SteiB,
Scheitel, Nacken sind ihrer Natur gemáB eben nichts weniger.
ais P u n k t e. — Demselben Bedürfnis nach genauer fixierten MeB-
punkten entsprungen ist ein bereits 1907 von Malí publiciertes
System, das aber wohl nur für altere und in erster Linie für
menscliliche Embryonen erdaclit wurde.
Wie bei alien bisherigen Messungen an Embryonen ist es
auch bei den in dieser Arbeit ausgeführten notwendig, eine
moglichst genaue Seitenansicht des zu messenden Embryo her- (
zustellen. Da die jüngeren Stadien meist dem Dottersack breifc
aufliegen, sodaB man sie nur schwierig von der Seite betrachten
kann, habe ich die im Weiteren verwendeten MaBe erst von
Stadium 179 an benutzt.
Ais Fixpunkte für das MaBsystem wahlte ich nach vielen
Versuchen die Mitte des Auges (O) und den caudalsten
Punkt der Aftermembran (A). Für altere Embryonen
fállt practisch die Schwanzwurzel mit letzterem zusammen.
Durch beide lege ich eine Gerade und projiciere auf diese den
cranialsten (¥’) und den caudalsten (S’) Punkt des Embryo.
(Vergl. Textfig. 51—55, 58—64, 66—71, 79—84, 88—93, 94—99,
105 — 113.) Die so erhaltene Strecke VS bezeichne ich ais groflte
Lánge. Handelte es sich um directe Messungen, so ware diese
Lange diejenige, die man bei Messung der auBersten Punkte des
Embryo in der Ríchtung Auge-After mittels Schubleere erhielte.
DaB diese Augen-Afterlinie tatsáchlich die Lángsachse der Em-
bryonen in so weit darstellt, ais man überhaupt bei ihnen von
einer solchen Achse sprechen kann, wird man bei Durchsicht der
beigefügten UmriBzeichnungen leícht erkennen; auch habe ich
mich an den Figuren einer Anzahl „Normentafeln“ davon über-
170
zeugt, daB man Embryonen anderer Sáuger ebenfalls zweck-
máBig nach dieser Linie orientiert. Jedenfalls bietet sie den
groBen Vorteil, durchaus eindeutig und scharf definiert zu sein;
auch sind die Punkte, durch die sie bestimmt wird, bei fast alien
Embryonen leicht feststellbar.
Alie weiteren MaBe nehme ich entweder senkreclit zur Achse
VS, oder direct auf ihr, wobei im letzteren Falle immer Punkt V
ais Anfangspunkt gilt. Und zwar messe ich folgendes (Vergl.
Textfig. 51 u. folg\): 1. Die Lánge der Senkrechten durch das
Auge. Diese bestelit aus einem dorsalen 00’ und einem ven-
tralen Teil 00”. 2. Die Lánge der Senkrechten durch den After-
punkt (nur den Teil dorsal von der Achse) AA’. 3. Die grofite
Hohe über der Grundlinie inderRumpf- (Herz- oder Deber) región
HH’. 4. Die grofite ventrale Hohe in derselben Región hli”. Ihr
Fufipunkt mufi nicht mit dem Punkt H zusammenfallen. Die
Lánge lili” wird nur darum gemessen, weil die Sunnne HH’^hh”
die grofite Dicke des Embryo darstellt. 5. Die Hohe des cra-
nialsten Punktes V’ und G. die des caudalsten S’ über der Grund-
linie VS. Hierzu kominen noch die Entfernungen der Punkte
O, H, A und S vom Punkte V.
Bei Embryonen mit Rückenlmickung bestimme ich aufierdem
die Hohe des tiefsten Punktes der Rückenlinie zwischen A’ und
H’— KIv, sowie die Entfernung ilires FuBpunktes K vom Punkte
V, und ebenso die MaBe für den hóchsten Punkt des Embryo
caudal von der Rückenkerbe (B) in derselben Weise (BB’ und
VB). Der bei dieser Art. der Messung erhaltene Punkt K’ ist
bei alien Embryonen mit scharf ausgeprágter Rückenkerbe in
der Tat derjenige, in welchem die Einsenkung am stárksten aus-
gesprochen ist. Handelt es sich aber um Embryonen ohne eigent-
liche Kerbe, nur mit einer schwachen Senke, so fállt Punkt Iv’
nicht mit dem zusammen, den man bei bloBer Betrachtung des
Embryo ais tiefsten Punkt des Rückens ansehen würde. Um
letzteren zu erhalten, müBte man so ver f abren, daB man an die
Rückenlinie die einzig mogliche Tangente legt, die in zwei
Punkten, einem cranial und einem caudal von der Senke gele-
genen, den Embryo berührt. Die beiden Berührungspunkte
müssen durchaus nicht mit H’ und B’ zusammenfallen. Darauf
bestimmt man den Punkt der Rückensenke, der am weitesten
von der Tangente entfernt liegt. Dieser wáre der eigentlich
tiefste Punkt der Rückensenke. Es wird von der Form der
Rückenlinie abhángen, wie weit dieser Punkt von dem oben
genannten K’ sich entfernt. In Wirklichkeit fallen beide bei aus-
gesprochener Rückenkerbe zusammen, wáhrend dies bei flacher
171
Rückensenke niclit der Rail ist. Aber aucli dann bleibt Punkt K‘
noch wertvoll zur Bestimmung der Form der Rückenlinie. Die
auf die erwálinte Tangente bezogenen MaBe zur Bestimmung der
Rückensenke einzuführen liabe ich unterlassen, da die Be-
rührungspunkte der Tangente des Rückens niemals genau ange-
geben werden konnen, wodurch alie weiteren Angaben unsicher
würden. AuBerdem liatte es weiterer Messungen bedurft, um das
neue System mit dem der Achse VS in Beziehung zu bringen,
wodurch ein im Vergleich zum erreichten Zweck unverlialtnis-
máBig groBer Aufwand von Angaben erforderlicli gewesen wiire.
Im Wesentlichen besteht das vorgeschlagene MaBsystem also
darin, durch Auge und caudalen Afterrand (resp. Schwanzwurzel)
eine Gerade zu legen, die man ais X-Aclise eines Coordinaten-
systems auffaBt, dessen Nullpunkt der Punkt Y ist, und in Bezug
auf das man von den naher angefülirten Punkten die Coordinaten
bestimmt. Ich glaube, daB die genommenen MaBe bereits eine
practisch genügende Vorstellung vom Verlauf der gesamten
Rückenlinie des Embryo geben. Man kann sich davon über-
zeugen, indem man die für einen bestimmten Embryo gemessenen
Werte in ein Coordinatensystem eintrágt, und durch sie — natür-
licli unter Berücksichtigung der bei Embryonen im Allgemeinen
bekannten Form — eine Kurve zieht; diese wird dann die Haupt-
characteristica der Rückenlinie des* gemessenen Embryo zeigen.
In den gegebenen MaBen haben vvir also ein Mittel, um uns
über GroBe und Form der Embryonen zu orientieren und um
den ungefáhren UmriB der Embryonen aus den gegebenen Zahlen
wieder reconstruieren zu konnen. Mit den üblichen MeBmethoden
ist keines von beiden moglich, sclion weil die MeBpunkte, von
donen sie ausgehen, durchaus keine Punkte sind und weil ilire
gegenseitige Lage nicht definiert ist. — Mit Ausnalnne eines
einzigen, der groBten Dicke, berücksichtigen meine MaBe nur
die Dorsalseite; die Ventralseite schien mir zu wenig charac-
teristisch, ais daB sich Messungen an ihr lohnen würden.
Um die relativen Formverhaltnisse eines Embryo besser zu
characterisieren, halte ich für zweckmáBig, seine gróBte Lange
= 100 zu setzen und alie andera MaBe darauf zu beziehen; dies
liabe ich für fast alie Keimscheiben durchgeführt. Ebenso konnte
es für manche Zwecke erwünscht sein, andere Verháltniszahlen
(Indices) zu bereclmen, beispielsweise die Ordinate eines Punktes
durch seine Abcisse zu dividieren.
Lange Zeit liindurch liabe ich niicli beinüht, auBer den beiden
Punkten After und Auge, weitere morphologisch definierbare
Punkte zu finden, deren Lage gegeneinander bestimmt werden
172
h:
tf.
54
173
Buchstabenerklíirung im Text pag. 109 u. folg. Explicación de las letras en
el texto pag. 109 y sig.
Ico nixte, um über Veránderungen inorpliologisch gleichwertiger
Entfernungen bei verschiedenen Embryonen zu orientieren und
so ein „natürliches“ MaBsystem zu erhalten. Hierfür versuchte
ich beispielsweise zu verwenden: die Ansatzstelle der Glied-
maBen, den dorsalsten Punkt der ersten Visceralspalte, dieGehor-
blase, die Grenze zwischen 1. und 2. Ursegment, den vordersten
und hintersten Punkt der Rautengrube; alie waren aber ent-
weder nicht genau genug bestimmbar, oder es gelang nur, sie
auf einzelnen, nahe aneinander liegenden Entwicklungsstadien
festzustellen, sodaB ich sie nach meinen bisherigen Erfalirungen
nicht ais geeignete MeBpunkte betrachten kann.
Da ich das angewandte System keineswegs ais ein durcli-
aus befriedigendes, sondern elier ais eine Art vorlaufigen Not-
behelfs ansehe, gebe ich womoglich von alien gemessenen Em-
bryonen nocli die mit dem Zeichenapparat entworfenen Umrisse,
damit ihr Ausbildungsgrad auch mit demjenigen solcher Em-
bryonen, die nach anderen Systemen gemessen wurden, ver-
glichen werden kann.
Die MaBe für die nocli vorhandenen Embryonen der Keim-
blase 179 sind folgende (vergl. Textfig. 51 — 55):
Embijo VS H 11’ lili" H’h” Vil OO’ OO” O’O” VO VV’ KK' VK BB’ VB AA’ VA SS’
1 5.8 1.2 0.4 1.0 1.7 0.8 0.2 1.0 0.5 0.5 0.3 3.8 0.7 4.9 0.0 5.3 0.2
2 5.0 LO 0.1 1.7 2.1 1.0 0.3 1.3 0.7 0.3 0.9 3.8 1.0 4.0 0.9 5.0 0
5 5.4 1.0 0.1 1.7 1.8 1.1 0.3 1.4 0.7 0.3 0.7 3.4 0.9 4.4 0.8 4.9 0
0 5.0 1.7 -0.1 1.0 1.0 1.4 0.3 1.7 0.7 0.2 1.2 3.0 1.2 3.8 1.1 4.4 0.2
7 5.4 1.4 0.2 1.0 1.8 0.9 0.2 1.1 0.0 0.4 0.5 3.5 0.9 4.5 0.7 4.8 0
174
Auf clie groBte Lánge = 100 reduciert ergibt sich:
Wie man sieht, sind die Embryonen dieser Keimblase nur
wenig variabel; die Gesamtlánge insbesondere schwankt nur
zwisehen 5 und 5,8 mm. Ebenso isfc die groBte Dicke H’h“
selir constant = 1,6— 1,7 mm. Demgegenüber ist die Strecke O’O”
sehr variabel. Dies liángt damit zusammen, daB dieses MaB
durch die Eichtung der Nackenlinie in Bezug auf die Lángsachse
beeinfluBt wird; bildet jene mit der Aclise einen spitzen Winkel,
so ist die Hohe durch das Auge klein; wird der Winkel groBer,
so nimmt auch die Hohe zu. Man erkennt dies leicht, wenn
man die Form des Embryo 1 oder 7 mit 6 vergleicht. Was die
Hohe KK’ anlangt, so ist sie bei den Embryonen 7 (und ihm
zunáchst) bei 5 am kleinsten, wáhrend sie bei 6 weitaus am
grofiten ist. Dementsprechend besitzen die beiden ersten Em-
bryonen eine Eückensenke, die bereits fast den Character einer
Kerbe besitzt, wáhrend bei Embryo 6 der Caudalteil des Eückens
so flachist, daB die Bestimmung des Punkt.es K’ bereits Schwie-
rigkeit macht. Die Lage der Eückenkerbe bezogen auf den
cranialsten Punkt des Embryo ist (wie auch aus der Lage der
Kerbe bezogen auf die Ursegmente hervorgeht) nicht sehr va-
riabel; die absoluto Lánge der Strecke VK variiert zwisehen
3,4 und 3,8 mm, die relative zwisehen 63 und 77 Procent der
Gesamtlánge der Embryonen.
E mbryo 3.
Eür die áuBere Form dieses Embryo, dessen Organentwick-
lung genauer beschrieben werden solí, gilt das bereits oben im
Allgemeinen Gesagte. Seine groBte Lánge ist nach der Berech-
nung aus den Schnitten 5,1 mm, wáhrend die Messung auf der
Photographie 5,4 mm ergibt. Er besitzt 23 Ursegmente.
Die erste Verbindung zwisehen Amnion und Embryo in der
ventralen Mittellinie tritt erst 2,2 mm vom Vorderende ein,
grade caudal von der Leberanlage und am Beginn des 6. Ur-
segments. Der freie Vorderteil des Embryo ist also sowolil abso-
lut, ais auch relativ viel lánger ais bei 58,2. Der cau-
dalste Schnitt. durch den sehr sclnnalen Darmnabel befindet sich
bei 3,05 mm, wáhrend der Hautnabel erst 650 p weiter caudal
zum erstenmal geschlo^sen ist. Von hier an konnte man also
175
den Beginn des Bauclistiels reclinen. Am Hinterrand des Haut-
nabels gelien die beiden Bauchstielwülste nacli vorn in den Rand
der Somatopleura des Embryo über. Wie aus den MaBen hervor-
geht, liegt der Darmnabelstrang nocli durcliaus cranial vom
Bauchstiel; dócil ist bereits jetzt verstandlich, daB bei weiterem
VerschluB des Hautnabels in cranialer lliclitung die beiden
Wülste des Bauchstiels schlieBlich den Darnmabel sowohl cau-
dal ais auch von den Seiten umfassen und so in sich aufnelimen
müssen. Man erkennt dies vor allem daraus, daB der Bauchstiel
wie bereits oben bemerkt, eine viel stárker dorso-ventrale Ricli-
tung einnimmt ais früher. Wáhrend bislier die Verlotungsstelle
des Bauchstiels mit dem Trager caudal vom Embryo lag, liegt
sie jetzt nur 135 p caudal vom Ende des Hautnabels, und —
senkrecht zur Keimblasenwand gemessen — sogar noch 100 p vor
der Stelle, auf der die Trennung des Bauchstiels vom Embryo
erfolgt. Das ganze Caudalende des Embryo liegt also über dem
Trager; (vergl. die Totalbeschreibung der Embryonen) dieses
Stück ist nacli Berechmmg aus den Schnitten 1,05 mm lang, von
der Trennung von Embryo und Bauchstiel an gerechnet. In
Wirklichkeit ist es wegen der schon ziemlich starken Schwanz-
krümmung wesentlich langer.
Centralnervensystem. Den Scheitel der Embryonalanlage
nimmt. das Mittelhirn ein. Entfernungen vom Vorderende des
Embryo :
Vorderhirnende 745 p,
Augenblasen 405 — 630 p,
Vorderhirn-Mittelhirngrenze 200 p,
Mittelhirn-Hinterhirngrenze 315 p.
Die Verdünnung der Deckplatte des Hinterhirns beginnt
90 p liinter dem Anfang seiner blaschenformigen Erweiterung,
also bei 405 p. Das Aussehen des Rautenhirns ist gegenüber
vorigem Stadium verándert. Auf jenem bot der Querschnitt das
Bild einer dorsal erweiterten Grube, die von der Deckplatte ñach
bedeckt wurde. Jetzt ist der Querschnitt oval mit dorso-ventralem
Langsdurchmesser (vergl. Textfig. 56). Die Deckplatte über-
wolbt den Ventrikel in dorsal convexem Bogen. Sie nimmt fast
ein Drittel der dorso-ventralen Ausdehnung ein, und geht in
die Elügelplatte allmahlich über. Die Zellen der Deckplatte
liegen weniger dicht ais die der übrigen Wandpartie; das ver-
leiht der Deckplatte eine schon bei schwacher VergroBerung auf-
fallende hellere Farbung. Die Wanddicken betragen : Deckplatte
13, Bodenplat.te 50, Fliigelplatte (im ventralen dicksten Ab-
sclmitt) 62 p.
176
Textfig. 56. Keimblase 179. Embryo 8. Schnitt durch das Rautenhirn. Ve-
sícula embrionaria 179, embrión 8. Corte por el rombencéfalo. X 68.
Die grófiten Breiten des Neuralrohrs im Bereich der 3 Hirn-
blaschen sind folgende:
Vorderhirn (hinter den Augenblasen) 282 ja, Mittelhirn 266 ja,
Hinterhirn 282 |a. Die grofite Breite des Hinterhirns fallt schon
in den Bereich des eigentlichen Rautenliirns mit verdünnter
Deckplatte und liegt 473 |a vom Vorderende entfernt.
Das Neuralrohr ist wahrscheinlich vollkommen geschlossen;
(wegen Bruclistellen niclit sicher feststellbar).
Am Rautenhirn und Rückenmark t.reten die ersten Spuren
einer Randschicht auf.
Sinnesorgane. Der ¿infiere Durchmesser der primaren Augen-
blasen betrágt 150 ja, der innere ihres Lumens 100 ja. Sie sind
vom Geliirn dorsal und ventral scharf abgesetzt, dócil ist die
Grenze nicht durch eine eigentliche Kerbe markiert. Ihre Aufien-
wand liegt dem Ectoderm diclit an, wennschon sicli zwischen beiden
vereinzelte Mesenchymzellen linden. Ventral unter den Augen-
blasen (d. h. auf ilirer der Mundhohle zugekehrten Seite) liegen
ipi Mesenchym einige Blaschen von 20 — 50 ja Durchmesser, die
aus einem mehr oder weniger elliptischen Hohlraum bestehen,
der von einer Zellschicht vom Character eines Cylinderepithels
umschlossen wird. Besonders zahlreich sind die Blaschen bei
E. 8, wo auf einer Seite 4, auf derandernS vorkommen (Fig. 96);
docli finden sie sich auch bei E. 3. Auf dem folgenden Stadium
liegt an der entsprechenden Stelle ebenfalls noch jederseits ein
derartiges Blaschen. Der morphologische Wert dieser Gebilde
ist mir unbekannt.
Die Gehoranlagen bilden elliptische vollkommen geschlossene
Blasen, doren dorso-ventraler und antero-posteriorer Durchmesser
aufien gemessen etiva 200 ja, innen gemessen 120 ja betragt. Ihr
aufierer Querdurchmesser ist 130 ja; der innere 70 ja. Sie reichen
von mittleren Sclmitten durch die Mundbucht bis zur ersten
Kiemenfurche.
177
Darm. Die Mundbucht wird auf 340 p Lange getroffen ; der
Mund ist fast ganz offcn. Ueste der Ilaclienmembran sind noch
vorlianden; ilire grolJte Breite betrágt 90 gt.
In der 1. Visceral tasche berühren sich Ento- und Ectoderm
auf einer Fláche von 100 p Durchmesser so eng, daB man
sie kaum voneinander untersclieiden kann; bei der 2. und 3.
Visceraltasche berühren sie sich auf einer Fláche von 150 ¡u
Breite.
Vor der Gabelung der Aorta liegt in der Ventralseite des
Pharynx, der liier auf einer Breite von 70 p abgeflacht ist, eine
selir kleine mediane Kerbe. Von ihr geht die mediale Thyreoidea
ais ein etwa 70 ¡a breiter und ebenso dicker solider Zapfen
aus, der caudal noch 50 p weit zu verfolgen ist, und zwischen
Aorta und Pharynx liegt. Sein Caudalende liegt 70 p vor dem
1. Ursegment.
T radica- L u ngenanlagc. ( ?) Vom 2. Ursegment an bis
zur Magenanlage bildet die Ventral wand des Dariris eine enge, bis
70 p tiefe Rinne, die so lange vorhanden ist, bis 270 p spáter
der gesamte Darm in den Magen übergeht. Lungensáckchen
sind noch niclit angedeutet.
Beim 5. Ursegment bildet der Darm einen selir schwach aus-
gesprochenen stumpfen Winkel, dessen Spitze nach links ge-
richtet ist. Das Darmlumen ist in dieser Partie schmaler ais
vorher (MagenanJage). Der Darmnabel ist noch auf eine Lange
von 360 p offen, aber seine Lichtung ist spaltformig und nur
5—10 p weit. Er reicht vom 10. bis zum Ende des 11. Ur-
segments. Das Darmende ist auf eine Lange von 150 p ventral
nach vorn umgebogeii und auf diescm Tcil berührt es das
Ectoderm, so die kaum 30 p breite Cloakenmembran bildend.
Ein eigentlicher caudal von der Cloakenmembran gelegener
Schwanzdarm ist nicht vorhanden.
Die entodermale Allantois reduciert sich sofort nach Abgang
vom Darm zu einem lumenlosen Strang, der zunáchst 450 p
weit im Bauchstiel cranial bis in die Holie des 18. Ursegments
zieht. Dann biegt er ventral wárts um, um caudal zu verlaufen,
ist aber alsbald nicht mehr aufzufinden.
Die Leber reicht vom 4. bis 6. Ursegment und findet sich auf
270 p Lange. Auf den vorderen Schnitten liegt das Herz ventral
von der Leber. Auf ihnen ist durch den seitlichen breiten Zu-
sammenhang mit der Bauchwand, der ventrale und die beiden
Dorsallappen angedeutet, aber noch nicht deutlich abgrenzbar.
Weiter caudal rückt die Anheftungszone der ventralen Mittellinie
immer náher, wáhrend gleichzeitig die Gallenblasen-Pankreasanla-
Rov. Musco Lu Plata — T. XXI.
12
178
gen auftreten, und der Ventrallappen fehlt. Die Caudalgrenze der
Leber wird durch die rechte und linke Vena vitellina gebildet
(6. Ursegment). Die Leber ist nicht mehr so compact wie bei 58
oder 11, sondern sie enthált groBe GefáBlücken zwischen groben
unregelmáBigen Substanzinseln; ein eigentliches dünnes Balken-
werk wie bei 136 oder 180 hat sicli nocli nicht ausgebildet.
Galle nblasen und ventrale Pankreasanlagen
gehen von einer Ausbuchtung der Ventral wand des Darmesaus, die
bis 60 p Lumenweite hat, wáhrend der Darm darüber nur 20 p weit
ist. Ini Lumen dieses Sáckchens liegen Zellen. Dieses Sáckchen ist
vielleicht der Rest des bereits auf den be id en letzten Stadien
beschriebenen, von dem die Leber- und die Gallenblasenpankreas-
anlagen ausgingen.
Die Gallenblase bildet eine groBe Wucherung des Darm-
epithels von ca. 150 p dorsoventralem Durchmesser auf 70 p
Lange im caudalen Teil der Leberregion; sie ist nicht hohl.
Das ventrale Pankreas ist eine kleine nur etwa 70 p hohe
Wucherung, die sicli caudal direct an die Gallenblase anschlieBt,
von der sie nicht gut abgrenzbar ist.
DorsalesPankreas. 110p caudal vom Ende des ventralen
Pankreas bildet sich an der Dorsalseite des Darmes rechts und
links je eine sehr kleine Ausstülpung. Sie ist auf einer Strecke
von 110 p vorhanden und nicht solid; sie wird durch ein
einschichtiges vielleicht ein wenig dickeres Epithel ais das des
Darmes gebildet. Der Darmnabel beginnt 225 p caudal davon.
TJrniere. Zwischen diesem und dem vorigen Stadium liegt ein
groBer Abstand, und inzwischen ist die Mesenchymbildung ganz
auBerordentlich weit fortgeschritten. Die Urnierenanlage liegt fast
überall in dichtem Mesenchym; nur ihr caudaler Abschnitt. be-
findet sich in einer relativ mesenchymfreien Región. — Auf der
rechten Seite beginnt die Urniere mit einer soliden Anlage in der
Hohe des 7. Ursegments; sie hat keinen Zusammenhang mit der
übrigen Urniere und felilt auf der andera Seite. Die eigentliche
Anlage beginnt mit dem 8. Ursegment. Die Urnierenkanálchen
liegen diclit hintereinander, sodaB sie sich berühren. Die vor-
dersten sind kleiner ais die folgenden. Mit Ausnahme der cau-
dalsten, die noch kein Lumen besitzen, sind alie auf dem Blás-
clienstadium. Die Blaschen sind elliptisch mit dorso- ventral gro-
Berer Achse; dorso-lateral ist deutlich das abgehende Haupt-
kanálclien, und auf günstig getroffenen Blasen auch dessen Mün-
dung in den Wolff’schen Gang erkennbar. Eine Umbildung
der Ventral wand des Blascliens zum Glomerulus ist niemals
angedeutet. — Etwa vom 18. Ursegment an ist kein Lumen
179
mehr in den Blásclien vorhanden; sie sind auch niemals eigent-
liche Zellkugeln, sondern bilden meist eine ziemlich unregel-
máJSige Zellmasse. Ob sie noch individúen selbstándig sind oder
einen einheitlichen nephrogenen Gewebssfcrang bilden, ist nicht
festzustellen. Hingegen ist deutlich, daB sie caudal allmáhlich
in die eigentlichen Mittelstücke der Ursegmente übergehen. Und
zwar tritt eine Verbindung des nephrogenen Gewebsstrangs mit
den Seitenplatten zuerst beim 21. Ursegment auf, und bei Beginn
der unsegmentierten Zone ist aucli eine breite Verbindung mit
dem Urwirbelabschnitt vorhanden, wahrend der Strang gleich-
zeitig schmaler wird. Icli halte darum für sicher, daB zum
mindesten dieser Caudalteil dem entsprechend gelegenen Ab-
schnitt des vorigen Stadiums entspricht, und daher dort wohl
nicht ais Vornieranlage aufgefaBt werden kann.
Der Wolff’sche Gang beginnt mit dem 8. Ursegment; er
liegt zunachst dorsal über, dann lateral neben der Urniere, wobei
er sich immer nahe an das Ectoderm halt, von dem er aber
stets durch einen deutlichen Zwischenraum getrennt ist. Er
endet neben dem umgeschlagenen Enddarm, auf denselben
Schnitten, wie die Aftermembran, im Mesenchym. Auf seinem
ganzen Verlauf ist ein Zusammenhang mit dem Ectoderm aus-
geschlossen, und auch sein Caudalende stoBt an das Mesenchym.
Besonders auf der einen Seite ist dieses Ende sehr deutlich und
vom Ectoderm durch einen Spaltraum geschieden. Bei einem
andera Embryo derselben Scheibe, 179,8 berührt es das Ectoderm
nur mit einem fein ausgezogenen Fortsatz. Der W o 1 f f ’ sche
Gang wáchst also nur aus sich lieraus. ohne Beteiligung des
Ectoderms caudalwarts. AuBer auf den letzten Schnitten ist ein
Lumen meist mehr oder weniger deutlich nachweisbar.
Gefaflsystem. Das Pericard wird 160 p, ehe es auf der
dorsalen Seite in das Colom übergeht, durch Auftreten des dor-
salen Mesocards paarig. Da die Herzkammer caudal viel weiter
(250 p) reicht ais das Atrium (bis in den Anfang der Leber-
region), erstreckt sich die ventrale Hálfte des Pericards viel
weiter caudal ais die dorsale, námlich bis in die Hohe der
Pankreasanlage (6. Ursegment). Das die dorsale Wand des Peri-
cards bildende Septum transversum zieht also sehr schief von
cranio-dorsal nach caudo -ventral. Die Offnung des embryonalen
Coloms in das extraembryonale beginnt beiderseits 630 p nach
dem Ende des Atrium.
Das Herz beginnt auf demselben Schnitt wie das erste Ur-
segment und endet mit dem 4. Ursegment. Zwischen Anfang des
Bulbus und Ende des Atrium liegen 550 p, zwischen ihm und dem
12*
180
Ende der Kainmer 71)0 ja. Der Sulcus interventricularis und
besonders der Sulcus auricularis sind selir tief, ebenso die Tren-
nung zwischen Atriuni und Sinus venosus. Die Anlage der Mus-
cularis der Kainmer ist nicht stark, aber deutlich dicker ais
die des Atrium; im distalsten Teil der Kainmer (Apex) durcli-
ziclien bereits einzelne Muskelbalken das Lumen. Tn der ganzen
Kainmer liegt zwischen dem Endothel und der Muscularis ein viel
dichteres, faser- und zellreieheres Bindegewebe ais bisher. Es
wird erst im Bulbus, kurz elie er sicli in die Arterienbogen teilt,
diinner ; ebenso am Canalis auricularis. Sonst ist es überall etwa
gleicli dick, ca. 50 — G0 p und einzelne Endothelwülste sind im
Bulbusteil der Kammer nicht unterscheidbar. Im Atrium liegt
das Endothel der Muscularis eng an. Ais medialer selir flacher
Wulst findet sich die erste Anlage des Septum atriorum, in
derselben Art, wie es beim folgenden Embryo dargestellt. wird,
nur noch schwacher entwickelt. Der Truncus aortae spaltet sich
sofort. nacli seiner Entsteliung in die beiden 3. Bogen. Sie sind
am máchtigsten, bis 100 p dick. Die 2. Bogen erreichen ebenfalls
bis 100 p Durclnnesser, sind aber im Mittel dünner ais die 3.
Der 1. Bogen ist am schwáchsten, erreicht aber dócil noch bis
50 p Durclnnesser. Ein 4., 5. und 6. Bogen fehlt. Von der Ver-
einigungsstelle des 1. Bogens mit der Aorta descendeos setzt sich
diese cranial ais Carotis interna weiter fort. Sie tritt jederseits
neben die Gehirnanlagc, an der sie cranial weiter zieht. Hierbei
ist sie grade hinter dem Infundibulmn durcli ein engeres GefalJ
mit der der anderen Seite verbunden. Sie selbst lost sich erst
an der Ventralseite der primaren Augenblase auf.
Der mittlere Durclnnesser der paarigen A o r t a descen-
deos betrágt 90 — 100 p. Beim 11. Ursegment wird sie un-
paar, wobei sie zunachst ca. 150 p dick ist. Vielerorts ist an ihr
durcli eine ventrale und dorsale Kerbe und einzelne dorso-ven-
trale Zellzüge die erst kürzlich erfolgte Verschmelzung noch
angedeutet. Etwa 1,1 nnn weiter teilt sie sich wieder (20. Ur-
segment) in die beiden Umbilicales, die (23. Ursegment) ventral
nacli vorn umbiegend zunachst in die Ventralwand des Embryo
zu liegen kommen. In ihr ziehen sie wieder oralwárts bis in
die Holie des 18. Ursegments, um daño plótzlieh sich ventral
wendend, in den liier abgehenden Bauchstiel einzutreten (vergl.
13G, pag. 193). Sie sind Anfangs etwa 70 p dick. Die Wand der
Aorta ist innerhalb des Embryo zum ersten Male dicker ais die
der Venen und zeigt Ringfasern. Arteriae vitellinae treten von
der Aorta etwa vom 9. bis zum 15. Ursegment aus.
Vene n. Die ventrale Medianlinie des Anrnion vor dem Darm-
181
nabel ist wie bislier mifc dem Mesoderm des Dottersacks ver-
bunden und in diese Zone, die bis über 200 ja breit wird, treten
allmáhlich die Dottersackvenen ein, sodafi die ganze Zone nur
noch aus diciit aneinander liegenden GefáBlücken besteht.
Der Embryo ragt bis zum 5. Ursegment, aiso bis caudal
von der Deber, frei in das Arrimón, Erst liier liegt die eran i ale
Grenze des Hautnabels, in der also in der ventralen Mittellinie
ein directer Übergang zwischen embryonalem und Dottersack-
inesoderm stattfindet. Diese Verwaclisungszone íst aber im
Gegensatz zu früher sehr kurz, nur nocir 45 p lang. Dahinter
Textfig. 57. Schema der Lebervenen auf Stadium 179. Esquema de las venas
del hígado en el estadio 179.
duct. Guv. = Ductus Cuvieri, hep. = Leber, hígado, sin. ven. — Sinus venosus,
v. umb. = Vena umbilicalis, v. vit. = Vena vitellina.
sielii man die Kdrperwand des Embryo lateral in die Anmion-
wand übergehen, wáhrend nur nocir das Mesoderm des Darms
mis dem des Dottersacks zusammenháiigt, d. h. der Darmnabel
beginnt. Die Dottersackvenen vereinigen sich liier linter dem
Beginn des Darmnabels zu einer einzigen Vene (Textfig. 57), die
in ihm bis zur Ventralseite des D armes emporsteigt. Hier wird
sie durcli den Darm selbst in eme rechte und linke sinusartig
erweiterte Vene gespalten, in die nun von der Cranialseite die
Deber hineinragt. Das Lebergewebe besteht jetzt aus einem
groben Balkenwerk, und das gesamte Blut der Venae vitellinae
182
durchstromt die dazwischen vorhandenen Lücken, ohne daB eine
groBere Hauptbahn vorhanden wáre. Am Cranialende der Leber
sammell sich das Blut wieder zum Sinus venosos, in den es
sich aus vielen kleinen LebergefáBen offnet.
Die Venae umbilicales treten am vordersten Ende des Bauch-
stiels auf die Ventro-Lateralseite des Embryo (16. Ursegment)
und verlaufen von da an ais „Randvenen“ an der Grenze zwi-
schen Embryo und Amnion lángs cíes Hautnabels cranial. ,Sie sind
groB, im Mittel 100 — -120 p dick. Die seitliche Bauchwand ver-
láuft nun niclit mehr wie bislier parallel zum Dottersack, oder
gar dorsalwárts gebogen, sondern sie steht senkreclit (dorso-
ventral), wodurch eine wesentlich deutlichere Abgrenzung von
intra- und extraembryonalem Colom zustande kommt. Neben der
Leber steigen die Venae umbilicales in der Seitenwand des Em-
bryo dorsalwárts, um sich am Cranialende der Leber (4. Ur-
segment) in die aus der Leber in den Sinus venosus führenden
GefáBlücken zu offnen. Diese Mündung liegt aber so weit cranial,
daB es sich eigentlich um einen directen Übertritt des Blutes
in den Sinus handelt. Das Blut der Umbilicales tangiert die
Leber nur auf der Cranialseite, und nimmt jedenfalls an ihrer
Versorgung kaum Anteil. Bei einem zweiten gesclmittenen Em-
bryo derselben Scheibe, 179,8, auf dem die Venae umbilicales
auffallend klein sind, findet sich rechts ebenfalls das oben be-
schriebene Verhalten; die linke Umbilicalis dagegen nimmt, ven-
tral der Leber dicht anliegend, eine admediane Lage ein und
tritt mit dem LebergefáBnetz vielfacli in Verbindung, bis sie
sich schlieBlich von der Ventralseite (nicht von der Lateral-
seite) in den Sinus venosus offnet. Dies Verhalten kann im
Hinblick auf die Verháltnisse bei den folgenden Embryonen
ais ein Vorauseilen in der Entwicklung aufgefaBt werden.
Der Hauptunterschied gegenüber den bisherigen Embryonen
liegt im Auftreten der Venae cardinales. Die Cardinales ante-
riores entstehen an der hintern Seite der Gehorblase aus
mehreren GefáBen; bei ihrer Mündung in den Ductus Cuvieri
sind sie etwa 60 p dick. Die Cardinales posteriores werden durch
¡acunare, unregelmáBige Bahnen lángs der ganzen Medio- Dorsal-
seite der Urnieren gebildet, die sich weiter vorn zu einer ein-
zigen Vene vereinigen. Beide Cardinales nehmen zahlreiclie
Venen, besonders aus der dorsalen Hálfte des Embryo auf. Die
Ductus Cuvieri münden jederseits von der Dorsalseite und weit
lateral liegend auf denselben Schnitten wie die Venae umbilicales
(4. Ursegment) in den Sinus venosus. Sie liegen durchaus sym-
metrisch und sind sehr weit (bis 150 p).
183
KeimWase 136. Fig. 26, 27, 90—94; Textfig. 58—65.)
(Conserviert am 19. 6. 1908 in Platinchloridsublimat)
Bei dieser Keimblase sind 10 gut ausgebildete Embryonen
vorlia'nden, wovon einer zerrissen ist. Wie beím vorigen und bel
spáteren Stadien bilden die Amnionverbindungskanále háufig
kleine Blasen, wodurch sie perlschnurfürmig erscheinen. Bies
gilfc hauptsáchlich für die Hálfte nalie der gemeinsamen Amnion-
holile, weniger für den Teil am Embryo. — Die Gefáfinetze des
Dottersacks sind ebenso ausgebíldet wie bei 179; in der Grenz-
zone zwíschen benachbarten Embryonen sind die GefáBe stark
rückgebildet. Die Bauchstiele sind meist etwas lánger ais beim
vorigen Stadium, d. h. der Tráger dringt nicht so weit cranial
vor ais dort, und die Caud alenden der Embryonen liegen noch
toeinahe gana über dem Dottersack, obne dessen Grenze gegen
den Tráger zu überschreiten.
Am interessantesten ist bei diesem Stadium das sehr ver-
seliiedenartige Aussehen der Embryonen, das durcli die bald
starke, bald gradezu fehlende Eückenkerbe hervorgerufen wird. Die
Embryonen sind ziemlicli gleich weit entwickelt. Die Zahl ihrer
Ursegmente betrágt bei E. 1 — 25; bei E. 2 — 24; bei E. 3 = 24;
bei E. 4 = 21; bei E. 5 — 25; bei E. 6 — 23; bei E;. 7 ist sie nicht
zálilbar; bei E. 8 = 25. Auffallend ist die wesentlich geringere
Entwicklung des E. 4, die sích nicht nur durch die kleinere
Zahl seiner Ursegmente, sondern auch durch seine Kürze aus-
spricht. Es ist wahrscheinlich, da!3 er ínfolge mangelhafter Er-
náhrung zurückgeblieben ist. Ein sicherer Grund hierfür ist
allerdings nicht ohne weiteres nachweisbar. Der Embryo liegt
ebenso nahe dem Tráger wie die übrigen, und sein Bauchstiel
ist durchaus normal. Grade bei ihm ist aber die Eückenkerbe
(s. u.) am tiefsten und darin mochte ich eine mogliche Ursache
für seine geringere Ausbildung erblicken. Es ist wahrscheinlich,
dafi durch die Eückenknickung die Circulation im Embryo, be-
sonders diejenige in den Arteriae umbilicales (resp. in der Aorta)
behindert und dadurch das Embryo nicht genügend ernálirt wird.
— Der tiefste Punkt der Eückenkerbe liegt bei den Embryonen
2, 3 und 5 zwischen dem 12. und 13. Ursegment; bei E. 6 beim
13; bei E. 1, 7 und 8 beim 12., bei E. 4 dagegen bereits beim
11. Ursegment.
184
h'
jf'
185
Textfig. 58 — 04. Seitenansichten von 7 Embryonen der Keimblase 130. Vistas
laterales de 7 embriones de la vesícula embrionaria 130. X Ib.
Textfig. 58, Embryo 2
* 59, » ‘ 3
* 60, „ 4
„ 61, „ 5
„ 62, „ 0
„ 63, „ 7
» 64, „ 8
Buchstabenerklarung siehe pag. 169 und folg. Explicación de las letras véase
pag. 109 y sig.
/
186
Die Messungen der noch intacten Embryonen ergeben fol-
Nimmt man Embryo 4 aus, so ist die Lange aller Embryonen
sehr gleichfórmig; im Ganzen sind aber die Embryonen dieser
Keimblase merklich kürzer ais die der vorigen, trotzdem sie alt.er
sind. Ich glaube, daB der GroBenunterschied mit der Anzahl der
Embryonen zusammenhángt. Embryo 4 ist in Bezug auf alie
Dimensionen gegenüber den andera zurückgeblieben ; seine groBte
Dicke H‘h“ ist niclit nur absolut, sondern aueh in Proccnten
seiner Lange ausgedrückt, kleiner ais die aller andera Em-
bryonen. Ein Vergleich der Werte für 00‘ mit den Umrissen
ergibt wiederum, daB dieses MaB eine Schátzung der Neigung
der Nackenlinie gegen die Achse des Embryo ermoglicht. Ist
Q0‘ gr¡oB, so ist der Nacken steil gegen die Achse geneigt
(E. 3, 5, 6, 8), der Ivopf also eng der vordern Herzregion auf-
gedrückt; ist 00‘ klein, so ist er wenig geneigt (E. 2, 4, 7) und
die Kopfhaltung mehr gestreckt. Ein genaueres MaB erliielte
man durch Bildung des Quotienten 00‘/V0. (Dieser betrágt für
die Embryonen 2 — 8: 1,4 — 1,7 — 1,55 — 1,71 — 1,77 — 1,43
: — 1,95). Am Interessantesten ist bei den Embryonen dieser
Keimscheibe die teilweise sehr starke Ausbildung der Kticken-
kerbe. Diese ist am scharfsten bei E. 4, bei welchem der tiefste
Punkt des Rückens sogar ventral von der Augen-Afterachse
liegt; aber aucli 2 und 7 weisen auBerordentlich tiefe Ivnickungen
auf. Embryo 3 hat keine tiefe, aber eine trotzdem deutlich mar-
kierte Kerbe, und nur bei 6 und 8 und dem geschnittenen Em-
187
bryo 1 ist in der betreffenden Región des Rückens nur eine
sanfte Senkung vorhanden.
Em'bryo 1.
Der geschnittene Embryo 1 (Schnittdicke 15 u) áhnelt in
seiner Form am meisten E. 6, doch ist seine dorso-ventraie
Dicke weniger grofi; er liegt also dem Dottersack enger an. Der
Winkel seiner Nackenlinie mit der Lángsachse ist viel weniger
steil ais bei jenem. Seín Kopf ist also nicht so stark auf die
Vorderseite der Herzregion gedrückt. Er besitzt 25 abgegrenzte
Urwirbel (wobei, wie immer, ais erster der nicht scharf vom
Kopfmesenchym getrennte gezáhlt wurde).
Die groBte Lánge des Embryo betrágt aus den Schnitten
berechnet 5,3 mm; nach Messung auf der Photographie in Al-
cohol 5,55 mm. Er ist also der lángste unter alien Embryonen
der Sclieibe; doch hángt die auffallende Lánge mit der, wie
oben bemerkt, sehr gestreckten Kopfhaltung zusammen. Der
freí ins Amnion vorragende Vorderteil des Embryo umfaJBfc auch
nocir die Leberregion; eine Verwachsung zwischen Amnion uncí
Embryo fcritt erst mit dem Ende des 7. Ursegments, 2,52 mm
vom Vorderende an gerechnet, ein. Das Colom ist von 2,G5 mm
(8. Ursegment) bis 3,95 mm (16. Ursegment) vom Vorderende mit
dem Exocol in Verbindung. Dann beginnt der Übergang des
Bauchstielmesoderms in die Bauchwand des Embryo. Die voll-
stándige Trennung zwischen Bauchstiel und Embryo tritt 200 p
spáter ein, und der Bauchstiel vereinigt sich mit dem Tráger-
mesoderm 4,35 mm nach Beginn des Embryo. Also liegt auch
bei diesem Embryo wie bei vorigem Stadium der Caudalteíl über
dem Tráger. Immerhin ist der Bauchstiel noch nicht so stark
verkürzt wie bei 179, und der Tráger reicht entsprechend weniger
weit oral wie dort. — Im u Origen ist die Ausbildung des Bauch-
stiels und des Trágers im wesentlichen dieselbe wie bei den
Embryonen der Keimblase 179. Der Bauchstiel ist auf der
Ventralseite so stark eingekerbt, daB er aus einer rechten und
linken Hálfte zu bestehen scheint, die nur durch ein sehr dünnes
dorsales Band verbunden sind. Der caudale Amnionblindsack
dehnt sich, nachdem der Bauchstiel lángst in den Tráger über-
gegangen ist, noch über diesem aus; er wir bald zueinem dünnen
Rohr, das stellenweise bláschenformig angeschwollen ist, an an-
derer Stelle zu einem bloBen Strange reduciert erscheint. Er ist
meist nur durch ein dünnes Mesenchymband mit dem Tráger
verbunden. 3,5 mm hinter dem Embryo ist der caudale Amnion-
blindsack immer noch vorhanden.
188
Der Allantoisdarm verláuft von der Gegend der Aftermem-
bran in cranialer Richtung’ in cler ventralen Bauchwand. Er
besitzt zunáchst ein weites Lumen, das immer ldeiner wird, und
nach etwa 450 jLt ganz gescliwunden ist; die entodermale Allan-
tois ist also nun ein lumenloser Strang. Ziemlich am Vorderrand
der Übergangszone dos Baucbstiels in die vcntrale Wand des
Embryo (4 mui vom Vorderende des Embryo) knickt sie zunáchst
ventral uní, um in den Bauchstiel überzugehen. Sie ist nun nur
noch ein einreihiger Zellstrang, der wenige Schnitte weiter caudal »
verschwindet.
Centrálnervensystem.
Entfernungen voin Vorderende der Embryonalanlage:
Vorderhirnende: 825 |x;
Vorder-Mittelhirngrenze : 270 |x;
Mittelhirn-Hinterhirngrenze : 285 ¡Lt ;
Rautenhirn im engeren Sinne: 345—930 |x;
GroBte Breite: des Vorderhirns: 315 p;
des Mittelhirns: 299 ¡x;
des Rautenhirns: 382 g
(Gegend des Trigeminusganglions) ;
Wanddicken: Vorderhirn: Daeh 40 |x, Seitenwand 53 fx, Boden
50 fx ;
Mittelhirn: 50 — 53 |x;
Rautenhirn: Dacli 9,3 g (eine einzige Lage liocli
cylindrischer Zellen), Seitenwand 81 |x,
Boden 34 (x;
Rückenmark (Halsmark) Dach 15,5 ¡x, Seitenwand
dorsal 71 |x, ventral 76 |x, Boden 43 jx.
AuBer der allgemeinen GroBenzunahme ergibt sich aus dem
Vergleich der MaBe mit denen früherer Stadien, daB die Ent-
wicklung des Rautenhirns der der andera Hirnteile vorauseilt.
Am Rautenhirn findet sich die groBte Breite des Neuralrohrs;
ferner findet sich an ihm die bedeutendste Dickendifferenz der
Wandungen. Das Rückenmark zeigt ebenfalls deutliche Unter-
schiede der Wanddicke. An der ventralen und vor allem lateralen
Peripherie des Mittelhirns, Hinterhirns und Rückenmarks ist
eine feine Randschicht kenntlich. Am Vorderhirn ist von einer
solchen noch nichts zu sellen. Der hintere Neuroporus ist ge-
schlossen.
Sinnesorgane. Die primaren Augenblasen sind rechts auf
einer Lánge von 255 g, links auf einer solchen von 330 ¡x ge-
troffen. Vom Gehirn sind sie sowolil dorsal ais ventral durch
189
eine scharfe Kerbe abgesetzt, die aber dorsal viel tiefer ist. Das
Lumen des Augenblasenstiels ist an der schmalsten Stelle GO p
weit. Zwischen Augenblase und Ectoderm liegen etwa zwei Zell-
lagen Mesenchym.
Die Gehoranlage bildet eine vollkommen gesclilossene,
ellipsoide Blase; sie ist cranio-caudal ca. 2G0 — 270 p lang, dorso-
ventral 225 p und quer 150 p breit. Ibr cranio-dorsales Ende ist
kurz-zipfelformig ausgezogen, es berührt beinalie nocli das Ecto-
derni und das Epitliel ist liier und in der Umgebung nur etwa
25 p hoch. Auf der Ventro-medialseite wird es dicker bis zu
35 p; liier berühren die Blasen das verlangerte Mark mit breiter
Fláche. Am Dorso-cranialende der Berülirungsfláclie knickt die
Blasenwand ziemlich scharf ab, wobei sie kaum merklich vor-
gewolbt ist (früheste Aulage des Ductus endolympliaticus). Das
Geruchsorgan ist noch nicht angelegt.
Darm. Die Mundbucht findet sicli auf 330 p Lange. Der
Mund ist weit offen; kleine Ueste der Rachenmembran sind noch
vorhanden. Der Oberkieferfortsatz ist wenig ausgesprochen und
kurz; der Unterkieferfortsatz und der zweite Viseeralbogen sind
etwa gleich stark ; der dritte Viseeralbogen ist scliwácher, der vierte
ais solclier kaum erkennbar. Ecto- und Entoderm berüliren sicli
in der 1., 2. und 3. Visceraltasche auf weiter Piache so eng, dalJ
die Zweischichtigkeit kaum erkennbar ist (Fig. 90). An Stelle
der 4. Visceraltasche findet sich ein sehr kurzer kolbenartiger,
etwas nach ventral gerichteter Blindsack der Seitenwand des
Pharynx (postbranchialer Korper). Hinter ihm verschmálert sich
das Pharynxlumen sofort.
Die mediato Thyrcoidea (Fig. 90 tr.) bildet auf 90 p Lange
einen soliden 75 p dicken Knopf, der mit dem Epitliel der ven-
tralen Mittellinie des Pharynx in der Hohe des 2. Visceralbogens
in Verbindung stelit und in der Gabel der Aorta liegt. Sein
caudales Ende liegt 15—20 p vor dem 1. Ursegment.
Hypophyse. Auf den Sclmitten durch den Abgang der
Augenblasenstiele und vor ihm berührt das Ectoderm die Hirnbasis
und wird durch sie vorgebuchtet ; ein Hypophysensackchen feblt.
Tracliea- L u n g enanla g e. Auf den ersten Schnitten cau-
dal von der Aulage der 4. Kiementasche beginnt die ventrale Darm-
wand eine mediane Rinne zu bilden, die auf 300 p Lange verliunden
ist. Zuerst ist sie weit und flach, bei 150 p ist die Verbindungsstelle
mit dem Darm nur noch 20 p weit, die Rinne aber 90 p tief
(in dorso-ventraler Richtung). Sie verbreitert sich nuil ventral
zu einem rechten und linken von ihr abgehenden undeutlichen
Blindsack. Der linke ragt auíJerlich etwa G0 p vor, und ist etwa
190
40 p tief, sein Lumen also dorso-ventral breiter ais das des
rechten. Dieser steht auBerlich 75 p vor, ist innerlich 60 p tief,
also schmaler (Fig. 92, p. d.). Beide finden sicli auf den letzten
90 p durch die Trachealrinne, die aucli hier immer noch mit
dem Darm communiciert (Lungenanlage in der Hohe des 3. und
4. Ursegments).
Der Magen wird durch einen stumpfen Winkel des Darms
mit nach links gerichtetem Scheitel angedeutet, dessen Lumen
etwa 20 p Querdurchmesser hat (5. Ursegment).
Der Darmnabel ist ein diinner gewundener Ivanal mit deut-
lichem Lumen; er geht 780 p Linter der Leberanlage vom Darm
ab (11. Ursegment).
Die Cloakenmembran liegt noch auf dem nicht umgeschla-
genen Darmteil, in der Hohe des 22. Ursegments. Feto- und
Entoderm berühren sich in ihr auf 150 p Lange. Die Membran
ist 45 p breit. Caudal von ihr trifft man zunáchst auf einer Lange
von 210 p die Región, in der der Darm nach vorn umbiegt, und
darauf wird auf einer Lange von 70—80 p noch der Schwanz-
darm getroffen, der nun auf diesen Schnitten olme Zusammen-
liang mit dem Hauptdarm ist. Der Schwanzdarm ist also kurz,
hat aber ein weites Lumen.
Die Leber (Fig. 93) liegt in der Hohe des 5. bis 7. Ur-
segments und wird auf 525 p Lange getroffen. Sie wird auf der
Ventralseite auf den vordersten 135 p durch das Herz einge-
buchtet. An den Seiten ist sie breit mit der Korperwand ver-
wachsen, und dadurch erscheint die dorsal von der Venvachsungs-
zone gelegene Partie ais rechter und linker Dorsallappen und die
ganze ventral gelegene Masse ais Ventrallappen. Auf den letzten
150 p fehlt der Ventrallappen, da die Verwachsungsrander caudal
immer melir gegen die ventrale Mittellinie rücken und zugleich die
Gallenblasenanlage auftritt. Die Form der Leber ist also der von
179 selir almlich. Das Trabekelwerk ist gut entwickelt und nicht
mehr so dicht wie bei 179. Das Netzwerk der Leberzellen ist
feinmaschiger geworden und die Blutraume nehmen im Vergleich
zu ihnen mehr Raum ein.
Die Galle nblasen - und ventralePankreasanlage
bilden an ihrer Abgangsstelle (7. Ursegment) eine einheitliche
Wucherung des ventralen Darmepithels, die in einen vom Darm nur
wenig abgesetzten Blindsack übergeht (vergl. frühere Stadien).
Beide Anlagen bestehen aus einem auBeren Cylinderepithel und
einei' innern gleichmaBigen soliden Zellmasse. Vom cranialen Teile
der gemeinsamen Zellwucherung geht die Gallenblasenanlage ab.
Sie ist auf 150 p Lange getroffen, birnformig und ihr caudales
191
Ende liegt 250 p ventral vom Darm. Sie ist bis 150 p dick,
verschmálert sich aber darmwárts bis zu kaum 70 p. Dieser
Stiel der Gallenblasenanlage liegt in der Mittellinie; er hat
auf der linken Seite eine etwa 100 p hohe, knollige Fortsetzung
(linkes ventrales Pankreas). — Die (rechte) ventrale Pankreas-
anlage liegt direct caudal von der Gallenblasenanlage, von der
sie sich nach der erwáhnten 120 p langen gemeinsamen Zone
freimacht. Sie liegt dann ais ein Knollen von 75 p Durchmesser
nocli auf 60 p Ausdehnung zwischen Darm und Ende der Gallen-
blasenanlage, ebenfalls in der Mittellinie.
Das d o r s a 1 e Pankreas beginnt 75 p caudal vom Ende des
ventralen und bildet auf der rechten Seite ein kleines Sáckchen,
das auf 200 p Lánge sichtbar ist und vom dorsalen Teil der
rechten Dannwand gebildet wird. Sein Lumen ist im Máximum
35 p tief und hat 50 p Offnungsweite ; áuBerlich ist die Anlage bis
60 p weit vorgewolbt. Links liegt ein áhnliches Sáckchen, das aber
viel kleiner ist, sich nur auf den letzten 75 p durch das rechte
findet und áuBerlich nur 25 p vorgewolbt ist. Die Wand des
Sáckchens hat dasselbe Aussehen wie das Darmepithel; Zell-
wucherungen fehlen (8. Ursegment).
Die Chorda berührt den Darm nur auf dem ersten Schnitt
durch die Mundbucht, und endet 60 p vor dem Schwanzdarm
im caudplen Mesenchym. Auf dem Querschnitt wird sie durch
eine scharfe dunkle Linie vom Mesenchym abgegrenzt, doch
fehlt noch eine dicke Scheide.
TJrniere. Links liegt eine erste rudimentáre Kanálchenanlage
in der Hohe des 6. Ursegments im Mesenchym, 30 p vom Colom-
epithel entfernt. Eine zweite Anlage liegt 180 p spáter (7. Ur-
segment) weiter lateral, dem Colomepithel direct anliegend.
Reclits findet sich ein rudimentáres Kanálchen, das dem Cdlom-
epithel anliegt, im 6. Ursegment. Sie sind alie lumenlos und ohne
Verbindung mit dem W olff ’schen Gang. Ich halte diese Kanál-
chen für die Reste der cranialsten Teile des bei den früheren
Embryonen ais Vornierenleiste bezeichneten Gebildes. Da ich
nicht davon überzeugt bin, daB es sich bei jener Anlage um eine
wirkliche Vorniere handelt, und nicht vielleicht eher um die
Anfánge der Urniere, so gilt dasselbe auch für die für vorliegen-
des Stadium beschriebenen Reste.
Die ersten eigentlichen Urnierenkanálchen, die mit dem
W o 1 f f ’ schen Gang in Verbindung stehen, f inden sich beider-
seits beim 8. Ursegment, 75 — 90 p caudal vom Anfang des
Ganges. Alie Kanálchen sind mit Lumen verselien, also auf dem
Zellbláschenstadium; sie liegen irnmer sehr dicht. Die ersten
192
Kanálchen sind kleiner und unentwickelter. Caudalwárts nehmen
sie an GroBe zu. Die bestentwi'ckelten liegen in der Gegend
des 14. Ursegments. Sie sind hier in der Richtung dorso-lateral
nacli medio- ventral langgestreckt (Fig. 94 r. p. v.). Ihr Lumen
ist spindelig, in der Lángsrichtung bis 75 p lang, jedoeli quer
hierzu in der dorsalen Hálfte bis zu 20 p, in der ventralen Hálito
etwa 10 p weit. Durcli diese geringere Dicke der ventralen
Hálfte wird die hier erfolgende Bildung der B o w m a n ’ sclien
■ Kapseleingeleitet. Fine umgekehrt Tformige Verbreiterung des Lu-
mens, wie sie nach Schreiner (1902) beim Kaninchen vorkommt,
findet sicli nicht. Dorso-lateral setzt sich an das schlanke Blas-
clien das dünne und kaum 15 p lange Hauptkanálchen an, dessen
Wande eng aufeinander gepreBt sind, und das in den Wolff-
schen Gang übergeht.
Weiter caudal werden die Kanálclien kleiner und vor allem
weniger differenciert, aber bis in den letzten ist ein kleines
rundes Lumen angedeutet. Vom 20. Ursegment an stehen die
Kanálchenanlagen deutlich mit der Colomwand in Verbindung.
Dieser Zusammenhang ist bei den beiden letzten Anlagen, die
im 23. Ursegment liegen, besonders stark. Der Wolff ’ sebe
Gang beginnt etwas vor den eigentlichen Kanálchenanlagen im
8. Ursegment. Er hat, stets ein Lumen und endet caudal von der
segmentierten Zone. Sein Ende ist etwas ventral umgebogen;
es liegt neben dem Enddarm, von dem es durch mehrere Zell-
lagen getrennt ist im Mesenchym, nalie dem Ectoderm. Zwischen
beiden befindet sich aber ein deutlicher Spaltraum, wie er sich
aucli zwischen dem übrigen Mesenchym und dem Ectoderm liin-
zieht. Da auch auf dem vorigen Stadium das Ende des W o 1 f f -
schen Ganges deutlich vom Ectoderm getrennt ist, so ist aus-
geschlossen, daB letzteres bisher irgendwie zum Wachstum des
W o 1 f f ’ schen Ganges beitrüge.
Ge¡afisystem. Das Pericard wird durch die Bildung eines
Mesocardium dorsale, 400 p vom Vorderende des Herzens (3. Ur-
segment), paarig. Erst, 550 p nach Beginn des Herzens reclits,
und 75 p weiter caudal links, dringen die beiden Ductus Cuvieri
iris Herz. Diese Stelle liegt also im Gegensatz zu spáteren
Stadien caudal vom Beginn der Anheftung des Herzens. An der
Eintrittsstelle des Ductus bildet die Pericard wand Falten, die
ins Lumen vorragen. Die in derselben Gegend liegenden Lungen-
anlagen wolben sich in den dorsalsten Pericardteil, der spáter in das
Colom übergeht, vor. Eine Grenze zwischen Pericard und Pleura-
hohlenanlage ist unmoglich zu ziehen. Da auch bei diesem Em-
bryo der Apex der Herzkammer viel weiter caudal reicht, ais
193
das Atrium, so endet der ventrale Teil des Pericards erst 1,2 mm
nach Beginn des Herzens, grade vor dem Übertritt der Venae
vitellinae in den Embryo. Wie beim vorigen Embryo bildet das
Pericard zuletzt nur noch eine schmale Spalte ventral vom
Septum transversum. Das paarige Colom beginnt erst 750 p
caudal vom Pericard sicli ins Exocol zu offnen.
Das Herz reiclit vom 1. bis 5. Ursegment, und zwar findet
sicli das Atrium auf G10 p Lánge, wahrend die Kammer noch
270 p weiter caudal reiclit. Der Sinus venosus ist ein caudal
dem Pericard aufliegender, rein quer verlaufender Abschnitt
von ca. 220 p dorso-ventraler Dicke und 750 p Breite, in den
liauptsáchlicli von der Caudalseite das Leberblut eintritt (s. u.),
wahrend die Umbilicales sich von der latero- ventralen, die Ductus
Cuvieri an der dorso-lateralen Ecke darin offnen. Die rechte
Sinusklappe ist ais dünnes Septum vorhanden, die linke fehlt
ganz. Das Atrium delint sich links dorsal über den Sinus veno-
sus am weitesten caudal aus. Docli liegt der Übergang vom
Atrium in den Sinus reclits von der Mittellinie. Am Cranialteil
des Atrium sind die Auriculae bereits deutlich entwickelt. Im
Atrium ist die erste Anlage des Septum atriorum folgendermaben
erkennbar: Cranial vor dem Ende des Mesocardium dorsale bildet
die Muscularis in der Fortsetzung des Mesocardium (also in der
Mittellinie) auf 100 — 130 p Lange einen Wulst. Über ihm be-
ginnt sich das Endocard ebenfalls wulstformig zu erheben (vergl.
Fig. 91 s. a.), und dieser endocardiale Teil wird cranial, nachdem
die Muscularisverdickung verschwunden ist, eher stárker und
ist bis auf die craniale Seite des Atrium verfolgbar. Dies ist
die Anlage des Septum atriorum. Aufter im Septum ist das
Endocard nirgends im Atrium verdickt, sondern das Endothel
liegt der Muscularis dicht an. — Der Canalis auricularis ist so-
wohl von der lateralen Seite ais auch von der medialen Seite
scliarf eingeschnitten und hat etwa 200 p Lumenweite. Die
Teilung des Ventrikels ist noch niclit angedeutet. Seine Muscu-
laris ist dünn, aber deutlich dicker ais die des Atriums ; aucli
zeigt sie bereits mehr in die Intima vortretende Muskelfasern
ais beim vorigen Embryo, besonders im caudalen Ende. Das
Endocard ist wie bisher überall in der Kammer dick. Zur Dif-
ferenzierung von stárker hervortretenden Endocardwülsten und
dazwischen liegenden weniger hohen Partien ist es noch nicht
gekommcn, auch nicht im Bulbusabschnitt. Nur im linlcen Vcn-
tralteiJ der Kammer gegcnüber dem Canalis auricularis findet
sich eine Zone, in der das Endocard bereits dünner ist. Audi
etwa 200 p, ehe der Truncus sich in die letzten Aortenbogen
Roy. Museo La Plata — T. XXI.
13
194
teilt, wird das Endocard niederer. Die innere Weite des Truncas
betrágt hier ca. 110 p.
Arterien. Der 5. und G. Bogen felilen. Der 4. ist ein kaum
20 (-i dickes GefaB. Der 3. ist weitaus am starksten entwickelt,
im Mittel ca. 75—80 ¡a dick. Der 2. ist dünner, ca. 40 ¡a (Fig.
90 ar. art. 2); der 1. ist nocli schwácher ais der 2., ca. 30 ¡u.
(Fig. 90, ar. art. 1). Die Aorta descendeos ist bis zum 12. Ur-
segment paarig, darauf auf einer Lánge von 1,2 mm unpaar, bis
sie sich Ende des 19. Ursegments in die Umbilicales teilt. Die
linke Aorta ist bei der Vereinigung mit der rechten nicht dicker
ais diese (ca. 100 p) [Vergi. Fig. 93]. Der mittlere Durchmesser der
unpaaren Aorta ist 180 p. In der Holie des 23. Ursegments an
ihrem caudalsten Punkt angekommen, biegen die Arteriae um-
bilicales ventral warts um und verlaufen nun in der Ventral wand
des Embryo wieder cranial. Sie durchziehen so nicht nur den
Embryo caudal vom Bauchstiel, sondern auch noch die ganze
Zone, auf der der Embryo mit dem Bauchstiel zusammenhangt,
und gelien erst ganz am Vorderrand dieser Zone (15. Ursegment)
fast 1 mm cranial von der Umschlagestelle in den dor salen
Aortenabschnitt in den Bauchstiel iiber, indem sie plotzlich ven-
tral umbiegen, und nun im Bauchstiel gegen die Placenta, ziehen.
Es ist selbstverstándlich, daB diese S-fórmige Krümmung der
Arterien mit dem Auswachsen des Embryo in caudaler Riclitung
und mit dem gleichzeitig fortschreitenden VerschluB des Haut-
nabels zusammenhangt, wodurch der Bauchstiel (im Verhalt-
nis zur Gesamtlange des Embyro) weiter und weiter cranial
inseriert. Das Austreten der Arteriae vitellinae aus der Aorta
ist vom 9. bis 14. Ursegment siclier erkennbar. Sie laufen rechts
und links um den Darm herum, und da eine Verbindung der
Darmsplanchnopleura mit derjenigen des Dottersacks nur vom
8. bis 10. Ursegment vorhanden ist, so ziehen die caudaleren
Arterien auf der Ventralseite des Darms cranial warts bis zum
Übergang in den Dottersack.
Venen. Die Venae vitellinae sammeln sich wie bisher in
dem Verbindungsband zwischen Amnion und Dottersack, wobei sie
sich vom 5. Ursegment an zu einer einzigen Hauptvene von
ca. 90 p Durchmesser vereinigen. Diese tritt bei Beginn des
Darmnabels (9. Ursegment) in den Embryo. Da dieser Punkt
caudal vom Leberende liegt, so verláuft sie nun, der Ventral-
seite des Darmes anliegend, zunáchst wieder 150 p weit oralwarts,
um, am Caudo -Ventralende der Leber angekommen, sich in ein
rechtes und linkes groBes GefaB zu spalten, das sich dorsolateral
wendet, um sich sofort in die Leber zu offnen. (8. Ursegment.)
195
Die Vitellinae bilden also bei der Mulita keinen doppelten Venen-
ring um den Darm, sondern sie umgreifen ihn nur gabelig von der
Ventralseite, um sich dann in die Leber zu offnen. Ihr Blut
bildet nun den Inhalt des gesamten LebergefaBnetzes, das bereits
ein viel feineres und regelmaBigeres ist, ais beim vorigen Em-
bryo, und in dem noch keine Hauptblutbahnen hervortreten (Text-
fig. 65). Das Blut tritt an der Cranialseite der Leber in den Sinus
venosus über, ohne sich in groBere GefáBstámme zu sammeln.
Dabei geht die Hauptmenge in eine Art trichterformige Fort-
setzung des Sinus über, die von der Oralseite 75 p tief in die
Leber hineindringt.
Textfig. 65. Schema der Lebervenen auf Stadium 136. Esquema de las ve-
nas hepáticas en el estadio 136.
duct. Cuv. = Ductus Cuvieri, hep. = Leber, hígado, sin. ven. — Sinus venosus,
v. umb. = Vena umbilicalis, v. vit = Vena vitellina.
Die Venae umbilicales troten etwa beim 15. Ursegment aus
dem Bauchstiel in den Embryo, wobei sie, wie bisher, ais „Rand-
venen“ an der Grenze von Embryo und Amnion verlaufen (Fig.
94, v. u.). Die laterale Korperwand ist ventral etwas starker
gegcn die Mittel linio eingcbuchtet, ais beim vorigen Embryo, d. li.
der VerscliluB des ILautnabels ist aucli lateral etwas weiter fort-
geschritten. Die Umbilicales sind auf dieser Strecke etwa 80 —
100 p dick. Ain Vorderende des Hautnabels (8. Ursegment) stei-
13*
196
gen sie in der Kórperwand cranio-dorsal an; etwa beim 6. Ur-
segment erreichen sie dabei die Leber, und legen sicli nun der-
selben an (Fig. 93, v. u.), sodaB auf den letzten 180 — 230 p die
Medialwand der Venen durch das Lebergewebe gebildet. wird nnd
eine fortlaufende offene Communication mit dem LebergefáBnetz
vorhanden ist. Dabei vertieren die Venen nicht an Volumen.
Sie treten ganz lateral (5. Ursegment) von der Ventralseite in
den Sinus venosas.
Die Ductus Cuvieri inúnden von der Dorsalseite etwas cranial
von den Umbilicales in den Sinus venosas. Die Cardinales an-
teriores sind bei ihrer Mündung in den Ductus etwa gleich dick
wie die posteriores (ca. 75 p); sie sind bis an die Gehórblase
verfolgbar. Die posteriores bilden ebenso wie beim vorigen Ein-
bryo langs der ganzen Urniere ein grobes GefáBnetz, sodafl auf
jedem Schnitt 2 — 3 kleine GefáBe getroffen werden. Erst vor
den Urnieren vereinigen sie sicli jederseits zu einem einheitlichen
GefáB.
Keiinblsise ISO. Fig. 8, 28, 97; Textfig. 66 — 77.)
(Conserviert am 11. 6. 1909 in Platinchloridsublimat.)
Die Zahl der Embryonen dieser Keimblase betragt nur 7;
sie sind alie wesentlich weiter entwickelt ais Stadium 136.
Auf dem Dottersack sind die Gefáfinetze noch ebenso gut
ausgebildet, wie bei den letzten Keimblasen; nur in den Grenz-
zonen zwisclien den Embryonen ist die Rückbildung vielleicht
eine noch weitgehendere. Die Grenze zwischen Dottersack und
Tráger tritt, wie bei 179 auseinandergesetzt wurde, zwischen
benachbarten Embryonen weit gegen den aboralen Pol der Keim-
blase, d. h. gegen den Fundus uteri zurück, wahrend sie linter
jedem Embryo infolge der Kürze des Bauchstiels weiter oral
reicht. Der Caudalteil eines jeden Embryo liegt dalier über dem
Tráger. Am Tráger sind um die Anheftungsstelle des Bauchstiels
die Zotten noch grófier und zahlreicher ais bisher. Die Placentar-
bezirke der Einzelembryonen berühren sich, sodaB eine Art ring-
formiger, zottenreicher Placentarzone entsteht. Das ganze Cen-
trum des Trágers ist sehr zottenarm.
Die caudalen Amnionblindsácke sind sehr lang, mindestens
doppelt so lang ais der Embryo; sie erstrecken sich auf dem
Trophoderm noch weit gegen dessen Centrum. Sie bestehen aus
blasigen Auftreibungen, die durch sehr enge, oft gradezu faden-
fórmige Abschnitte verbunden werden. Infolge der Feinheit
dieser Teile ist es unmoglich, die caudalen Amnionblindsácke mit
Sicherheit bis an ihr Ende zu verfolgen.
197
Álmlicli wie die caudalen Amnionblindsácke weisen auch
die Amnionverbindungskariále — meist allerdings weniger starke
— Auftreibungen auf. Wie aus Fig. 8 hervorgeht, bildet das
Mesoderm, besonders zwischen dem Amnionverbindungskanal 1
und 2* in der Nalie der geineinsamen Amnionhohle zahlreiche
Verbindungen. Über die genaueren Verhaltnisse derselben sowie
über die Art des Zusammenhangs der Verbindungskanále unter-
einander kann niehts Genaueres angegeben werden, da die Partie
um die gemeinsame Amnionhohle zerstort ist. Diese selbst ist ein
durch cine Kerbc eingeschnürtes Blasehen, das vicl groíJer ist
ais be i den übrigen Keimblasen (ca. 4 zu 2 mm).
Die Zalil der Urwirbel der Embryonen ist etwa 33; genau
ist dieselbe bei áuBerer Záhlung kaum festzustellen.
Am Kopf ist die Geruchsgrube bei alien Embryonen eine
deutliche Einsenkung, die von einern Itingwall umgeben wird.
Das Auge wolbt sich ais eine Kugelcalotte von etwa 250 p
Durchmesser über seine Umgebung vor. Die Gehorblase schim-
mert bei alien Embryonen sehr deutlich durch; sie liegt über
dem 2. und 3. Visceralbogen, ein wenig aber doch deutlich
weiter caudal ais bislier. Die Form der Eautengrube ist leicht
erkennbar. Ihr Vorderende liegt etwa über dem 1., ihr Hinter-
ende etwa über dem des 3. Bogens, oder dem Beginn der
Retrobranchialleiste. Über der Basis des 1. Bogens wolbt sich
das Ganglion trigemini mindestens ebenso deutlich vor wie die
Augenanlage. Der 1. Visceralbogen besitzt einen deutliclien Ober-
kieferfortsatz, der in spitzem Winkel nacli vorn gerichtet ist,
aber ventral etwa 250 p weniger weit reicht ais der Unter-
kieferfortsatz. Letzterer ist ventral kolbig angeschwollen;
wahrend er bei Abgang des Oberkicrerl'ortsatzes nocli niclit 200 p
dick ist, betragt seine grofíte Dicke ventral davon etwa 300 p.
— Der 2. Visceralbogen hat überall eine ziemlich gleichfórmige
Dicke von 300 p; der 3. ist wesentlich kürzer und seine groBte
Dicke, die er am Ventralende erreicht, betragt kaum 200 p. Der
4. Visceralbogen ist viel kleiner ais der 3. und seine groBte Dicke
betragt nicht über 100 p; wahrend die vorderen Bogen ganz an
der Oberflaclie liegen, ist er bereits in die Tiefe des Sinus cer-
vicalis gerückt. Hinter dem 4. Bogen wird der Sinus sehr tief;
áuBerlich ist darin ein 5. Bogen nicht mehr zu erkennen. An der
Retrobranchialleiste ist der dorsale Schenkel eine scharfe stark
vorragende Leiste, die vorn bis an den Caudalrand der Basis des
3-. Bogens reicht, indeB der ventrale Schenkel sich nur undeutlicli
abliebt, und auf der Iierzanlage verstreicht. Die Lange des Sinus
* Die Embryonen sind von links nacli rechts fortlaufend nummeriert.
198
cervicalis von seinem caudalen Winkel bis an den Hinterrand
des 3. Bogens gerechnet betrágt um 400 p.
Am Bumpf sind die Anlagen beider Extremitáten deutlich
erkennbar. Die vordere Extremitát reicht bei alien Embryonen
etwa vom 6. bis 12. Ursegment; sie stelit immer deutlich vom
Korper ab und ihre vordere und hintere Grenze sind scharf. Ihr
Entwicklungsgrad ist niclit überall derselbe. Wahrend sie bei E. 2
und E. 5 bereits deutlich ventral umgelegt ist, und bei E. 3, 4, 6
die Biegung zwar auch vorhanden aber weniger weit vorgerückt
ist, steht sie bei E. 1 und 7 nur senkrecht vom Korper ab; bei
ilinen ist sie also am wenigsten weit entwickelt. Die hintere
Extremitát liegt im Bereich des 22. — 27. Ursegments; ihre Ab-
grenzung ist viel weniger deutlich ais die der vorderen; auch
bildet sie nur einen in der Mitte stárkeren Wulst, ist also lange
nicht so weit entwickelt wie die vordere. Zwischen beiden
Extremitáten beginnt die Extremitátenleiste bereits undeutlich
zu werden.
Jf'
Textfig. 66—71. Seitenansicliten von 6 Embryonen der Keimblase 180. Vistas
laterales de 6 embriones do la vesícula embrionaria 180. X 12.
Texlfig. 60, Embryo l Textfig. 68, Embryo 8 Textfig. 70, Embryo 6
» 07> * 2 * 69, „ 4 „ 71, „ 7
Buchstabenerklíirung siehe pag. 169 u. folg. — Por las letras véase pag. 169 y sig.
200
Der Schwanz endet caudal mit eincr Anscliwellung; er ver-
láuft bald melir gerade nach vorn, bald ist er mehr einwárts
gebogen.
Die Herzkammer, die Vorkammer und die Leberanlage
schiramern deutlich durch.
Über die GrbBenverháltnisse der Embryonen gibt die ¡ol -
gende Tabelle Auskunft (Vergl. Textfig. 0(5 — 71):
1. Wirkliche GroBe der Embryonen.*
Eml>ryo VS HH’ lili" H'li” VH OO’ OO” O’O" VO VV' KK’ VK H1V Vil A A' VA SS'
1 6,9 2,4 0,4 2,8 2,5 1,7 0,9 2,6 0,9 0,1 1,6 4,8? 1,67 5,3? 1,6 5,7 0,4
2 6,9 2,6 0,3 2,9 1,7 2,3 0,4 2,7 1,0 0,9 1,9 4,7? 1,92 5,2? 1,7 5,8 0,4
3 6,5 2,7 0,1 2,8 1,9 2,3 0,5 2,8 0,9 0,3 ? ? ? ? 1,9 5,2 0,6
4 6,8 2,2 0,3 2,5 2,3 1,4 0,6 2,0 0,8 0,3 1,6 4,3 1,8 5,8 1,7 5,7 0.6
5 7,0 2,4 0,4 2,8 2,6 1,9 0,6 2,5 1,0 0 ? ? ? ? 1,6 6,0 0,5
6 6,2 2,4 0,0 2,4 2,0 2,3 0,4 2,7 1,1 0,4 ? ? ? ? 1,6 5,1 0,6
7 6,9 2,5 0,2 2,7 2,3 2,1 0,4 2,5 1,0 0,4 1,8 4,9 1,85 5,4 1,7 5,8 0,5
2. In Procenten der gróBten Lánge ausgedrückt ergeben sicli
folgende Werte:
Zunachst ist bei alien Embryonen ilire betráclitliche GroBe
auffállig im Vergleich zum vorigen Stadium. Man wáre ver-
suclit, die GroBe in erster Linie auf die relativ geringe Zahl der
Embryonen zurückzuf iihren ; dócil braucht dies nicht der ein-
zige wirksame Factor zu sein, sondern es ist moglich, daB
das Wachstum zwischen dem vorigen und diesem Stadium
überhaupt mit verstarkter Energie einsetzt. Hierfür spriclit,
daB aucli die folgenden Keimblasen keineswegs kleinere oder
gleich groBe, sondern weit groBere Embryonen enthalten.
Unter den Embryonen findet sich einer (E. 6), der in Be-
zug auf seine Lánge deutlich liinter den andera zurück-
geblieben ist. Audi der ihm zunachst stehende Embryo 3 ist
kleiner ais die übrigen. Vergleicht man die Hohe durch das
Auge O’O” auf der zweiten Tabelle, so ergibt sich, daB diese
Hohen bei beiden Embryonen die relativ groBten sind, daB also
der Winkel an der Nackenbeuge bei ihnen spitzer, der Kopf also
MaCe in Millimetern.
201
starter gegen clie Lángsachse geknickt ist ais bei den übrigen.
Dio geringcre Lánge bcider Embryonen beruht also zum Teil
auf der stárkeren Nackenbeuge.
Die Nackenbeugen sind bei alien Embryonen dieses Sta-
diums sehr gering, und daher gibt es bei violen Embryonen
keinen Punkt zwischen H’ und A’, dessen Ordinate kleiner wáre
ais dic letzteren (A A’). Bei diesen Embryonen sind weder dieLán-
gen KK’ und BB’ noch die zugehórigen Abcissen VK und VB be-
stinunbar (3, 5, G). Bei den Embryonen 1 und 2 verláuft die Eücken-
linie zwischen K’ und A’ der Hauptachse fast parallel. Darum sind
bei ihnen die Lángen VK und VB nur ungenau angebbar.
Der geschnittene Embryo 5 ist, wie man aus der Tabelle
ersieht, lánger ais alie übrigen, wennschon die Embryonen 1,
2 und 7 ihn fast erreiclien und seine groBere Lánge vielleicht
nur durch die etwas weniger stark gebeugte Kopflialtung zu-
stande kommt. Aus der zweiten Tabelle ergibt sich in der Tat,
daB 0‘0“ bei E. 1 und 2 aucli relativ groBer ist ais bei E. 5
und 8 (und noch melir gilt das für das Verhaltnis 0‘0“ zu VO),
sodaB bei jenen der Kopf starter gegen die Herzregion gedrückt
ist ais bei diesen.
Embryo 5.
Embryo 5 wurde in 22,5 p dicke Schnitte zerlegt; seine aus
den Schnitten berechnete Lánge betrágt ca. 6,5 mm; die Contrae -
tion ist also im Ganzen 1/14. Er besitzt nach der Záhlung auf
den Schnitten 33 abgegrenzte Ursegmente. Der Übergang des
Mesoderms des Embryo in das des Amnion beginnt erst mit
dem 13. Urscgment (4,05 mm vom Vorderende). Der frci ins
Amnion vorragende Vorderteil des Embryo ist also absolut und
im Verhaltnis zu den übrigen MaBen bedeutend lánger ais bisher.
Der offene Übergang des Coloms in das Exocól beginnt ein
Ur seguye nt weiter caudal (4,15 mm vom Vorderende) und findet
sich nur auf einer Lánge von etwa 300 p (Ende beim 15. Ur-
segment). Der Hautnabel ist also im Vergleicli zum vorigen
Embryo sehr stark verkürzt. Die Breite des Coloms im Nabel-
strang ist immerhin noch 300 p, d. h. absolut gemessen nicht
geringer ais beim vorigen Stadium. Die Verbindung des Em-
bryo mit dem Amnion lost sich wieder in der Iiohe des 17.
Ursegments (4,95 mm nach Beginn des Embryo). Von hier an
wird also aucli der Bauchstiel, der ja die ventrale Zone des
Amnion einnimmt, vom Embryo unabhángig. Die Vereinigung
des Bauchstiels mit dem Trágermesoderm beginnt 5,3 mm vom
Vorderende des Embryo, sodaB von letzterein noch 1,2 mm über
202
dem Tráger liegen. In Wirklichkeit ist dieser Teil viel lánger,
námlich 3 mm, da der nach vorn umgeschlagene Schwanzteil
1,75 mm lang ist. Der Bauclistiel ist ebenso tief eingekerbt
wie beim vorigen Stadium; wie bei ihm sind die darin ver-
laufenden Arteriae und Venae umbilicales bis zum tTbergang
in den Tráger groBe, einheitliche GefáBe. Die Arterien sind
d.urch ihre dickere Wand deutlich erkennbar. Die Trágerzotten
sind groBer und entsprechend stárker verzweigt und vascula-
risiert ais vorher. Die GefáBe verlaufen an der Basis der Zotten.
Der Zweig der Arteria umbilicalis, der in jede Zotte tritt, liegt
in deren basalem Teil im Centrum; sobald sich die Arterie distal
in kleinere Capillaren spaltet, nehmen diese eine sehr periphere
Lage ein und verlaufen diclit unter der dünnen Trophoderm-
bedeckung. Die aus ihnen entstehenden Venen behalten diese
oberfláchliche Lage auf ihrem ganzen Verlaufe bei, bis sie an
der Zottenbasis in die Aeste der Vena umbilicalis übergehen. Die
oberfláchliche Lage der Capillaren und Venen und die céntrale
der Arterien war beim vorigen Stadium nocli nicht deutlich
erkennbar. Wie bisher bildet am Zottenrand das Trophoderm
einen dicken kappenartigen Überzug. Dagegen sind von der
unter ihm liegenden Mesodermverdichtung nur noch Reste vor-
lianden. Wahrscheinlich waren die dicht liegenden Mesoderm-
zellen an der Spitze der Zotten Anlagen von Blutzellen, die auf
diesem Stadium bereits fast ganz in den Blutstrom übergegangen
sind. Am Zottenrand fehlt also nun eine Zone verdichteten
Mesoderms.
Centralnervensystem. Die Entfernung der Augenblasen vom
Vorderende des Embryo betrágt 845 — -1350 p, die des Vorder-
hirnendes 1710 p. Die Entfernung zwischen Vorderende des
Hirns und Vorderrand der Augenblasen hat also zugenommen,
d. h. das Vorderhirn ist nach vorn (mit Bezug auf die gesamte
Embryonalanlage caudalwárts) ausgewachsen. Die Kleinhirn-
lamelle beginnt sich zu falten. Die noch seichte Eossa rhombo-
mesencephalica setzt. sich in eine zur Sattelspalte führende Ring-
furche fort.
Das Dach des Rautenhirns miBt nur noch 6 p. Sein
Epithel ist cubisch.
Sinnesorga?ie. Die Augenanlagen finden sich auf 315 p
Lánge. Die áuBere Wand der primáren Augenblase beginnt sich
einzustülpen. Die áuBere Blasenwand ist bis 50 p, die innere
etwa 25 p dick. Das Ectoderm darüber ist etwas verdickt, aber
nicht eingestülpt. Der Durchmesser des Lumens des Augen-
blasenstiels betrágt 65 p.
203
Die Gehorblase oline den Ductus endolymphaticus delint
sich links über eine Lánge von 360 p, reclits über eine solche
von 315 p aus. Der Ductus überragt die Blase links um 45 p,
reclits um 90 p; er liegt medial von ihr und ist im Ganzen
etwa 120 p lang. Die beiden groBten Durchmesser der Blase nach
Aufnalime des Ductus sind: der dorso- ventrale 300 p, der quere
220 p. Das Epithel ist im Allgemeinen 35 p dick; auf der Latero-
dorsalseite verdünnt es sich bis auf 15 p, und ist nicht zipfelig
ausgezogen wie bei 136.
G e r u c h s o r g a n. Auf einer Fláche von 225 zu 300 p Durcli-
messer ist das Epithel mehrschichtig und bis 45 p dick. Das
Centrum dieser Platte liegt etwa 15 p tiefer ais die Ránder.
Darm. Die Rachenmembran ist nicht mehr vorhanden.
Die R a t h k e ’ sche Tasche ist ein auf 135 p Ausdehnung
vorhandenes Sáckchen von bis 250 p Breite und 70 p Tiefe.
Es berührt das Gehirn auf einer Breite von 200 p, und wird da-
durch in der Mittellinie eingebuchtet.
Die 1. Visceralspalte ist nicht durchgangig; die 2. ist es,
ebenso die 3.; letztere ist aber von auBen selir eng. Der 4. Vis-
ceralbogen tritt áuBerlich viel weniger hervor ais der 3. An der
4. Spalte berühren sich Ecto- und Entoderm nicht. Von der
Ventralwajid der 4. entodermalen Tasche geht in caudaler Rich-
tung ein Blindsack ab: der postbranchiale Korper. Er findet sich
auf 70 p Lánge, hat 120 p dorso-ventralen und 150 p Querdurch-
messer und wird von einem 30 p hohen Epithel gebildet.
Caudal vom postbranchialen Korper nimmt der Darm, auf
dem Sclmitt Tform an, indem auf seiner Ventralseite die Trachea,
zunáchst ais eine Rinne, entsteht. Die Trennung von Trachea
und üsophagus tritt in der Hohe des 4. Ursegments ein.
Die Trachea findet sich auf 315 p Lánge; dann teilt sie sich
(6. Ursegment) in die Hauptbronchen, die sich sofort zu den
Lungenbláschen erweitern.
Lungenbláschen. Das reclite ist auf einer Lánge von 158 p
getroffen; sein dorso- ventraler Durchmesser betrágt bis 120 p;
sein Querdurchmesser bis 150 p. Das linke findet sich auf ebenso-
vielen Schnitten; sein dorso-ventraler Durchmesser betrágt bis
75 p; sein Querdurchmesser bis 90 p; es ist also kleiner ais das
rechte. Beide liegen in der Ilohe des 6. Ursegments.
Der Ósopliagus ist in ganzer Lánge durchgángig.
Magen. Die Cardia liegt in der Hohe des 7. Ursegments. Der
Magen findet sich auf 680 p Lánge. Die groBte Breite des
Magenlumens ist 40 p. Die Cardia liegt 120 p links von der
ISIittellinie ; der dorsalste Teil des Fundus reicht bis 170 p links
204
von der Mittellinie. Der Pylorus ist nicht erkennbar, dagegen
liegt der ventralste Punkt des Duodenum in der Mittellinie G50 p
ventral von der Chordamitte, in der Holie des 10. Ursegments.
Der Darmnabel liegt 860 p caudal vom ventralen Pankreas
(14. Ursegment). Gegen den Darm ist er geschlossen, doch hangt
sein Epithel mit dern Darmepithel zusammen. Sonst ist sein
Lumen mcist kaum 10 p, stellcnvveise aber bis 45 p weit, und
gegen den Dottersack ist er offen.
Caudal vom Magen ist der Darm im Mittel 20 — 30 p weit.
Der Enddarm erweitert sicli plotzlich zu der bis 150 p breiten
Oloake (2,3 non caudal vom ventralen Pankreas; 22. Ursegment).
Ilir Caudalteil bildet auf 1.35 p Lánge die bis 75 p breite After-
membran (31. Ursegment). Ecto- und Entoderm sind dann nicht
deutlich untersclieidbar.
Der Schwanzdarm hat noch auf 520 p Lange caudal von
der Cloakenmembran ein Lumen. Dies ist weiter ais das eigent-
liclie Darmlumen, im Mittel über 40 p, aber sein Epithel ist nie-
derer und die Zellen weniger schlank (Zellhohe 15 p gegeniiber
20 — 25 p beim eigentlichen Darm). Von 565 p nacli Beginn des
Schwanzdarms ist das Oliordaende so eng mit dem Darmende
vereinigt, daB eine Grenze zwischen beiden kaum feststellbar ist.
Beide enden 90 p weiter, 290 — 340 p caudal vom letzten freien
Urwirbel.
Bei der Tremumg von der Cloalce ist die entodermale Allan-
tois etwa 220 p breit und 150 p liocli; sic ragt nicht ins Colom
vor, sondern liegt in der ventralen Bauchwand, resp. im Anfang
des Bauchstiels. Ihr Lumen ist nur auf 400 p Lange vorhanden,
dann wird sie zu einem Gewebsstrang, in dem nur ab und zu ein
Lumen erscheint. Etwa in der Holie des 15. — 16. Ursegments
knickt dieser, der Biegung des Bauchstiels folgend, nach der
Ventralseite um. Die Arteriae umbilicales liegen von Anfang an
lateral und etwas dorsal von der entodermalen Allantois; sie
sind noch ganz in die ventrale Bauchwand eingelassen, die sie
nicht ins Colom vonvolben.
Die L e b e r beginnt beim 7. und endet mit Beginn des 12.
Ursegments. Im Ganzen ist sie 1150 p lang. Hierven liegt der
Ventrallappen auf den ersten 950 p; der linke Laterallappen
reicht noch 200 p weiter; der rechte beginnt 90 p caudal von
den anderen und endet nacli weiteren 990 p. Der Ventrallappen
ist am groBten; er wird auf den ersten 225 p durch das Herz
ventral stark eingebuchtet, und ist an seinem Lateralrand breit
mit der Korperwand verwachsen. Grade auBerhalb dieser Ver-
wachsungslinie liegt die Kerbe, die ihn von den andern Lappen
205
trennt. Sie ist nicht tief, uncí im limera bilden díe Lappen
eine einheitliche Masse.
Die Galle n blase (Fig. 97 v. f.) und das ventrale Pan-
k r e a s gelien beide von einer gemeinsamen Zellwuclierung aus an
der Yentralseite des Darmes in derHólie des 10. Ursegments. Die
Gallenblase mündet in diese Wucherung 22 p cranial vom ventralen
Pankreas. Sie liegfc im Ganzen auf 225 p L lingo in der Me-
dianen. Ilir ventrales Ende liegt 400 p linter der Einmündung
ins Duodenum. Sie ist birnformig, bis 120 a dick, wáhrend ihre
Verbindung mit dem gemeinsamen Endteil sich bis auf 60 ¡a ver-
sclimálert. Die ventrale Pankreasanlage liegt zwischen Darm
und Gallenblase ; sie wendet sich sofoilt ventral und rechts, kommt
im Ganzen auf 60 ¡a Lange vor und ist bis 50 p dick. Ilir Ende
liegt etwa 200 p ventral von der Mündung in das Duodenum.
Beide Anlagen sehen einander sehr áhnlich ; sie sind solíd
und bestelien aus einem áuBeren Cylinderepithel und einer iniiern
dichten Zellmasse olmo jedes Lumen.
Yon der gemeinsamen Zellmasse geht auch nach links noch
eine kurze (ca. 50 p lange und ebenso breite) Vorwolbung ab.
Dies ist wahrscheinlich der Best der linken ventralen Pankreas-
anlage, wáhrend die sich entwickelnde die rechte ist.
Die dorsalen Pan 3c re as anlagen (Fig. 97 pane, d.)
beginnen 150 p caudal von den ventralen (Textfig. 72, pag. 209).
Es sind ein rechtes und ein linkes Sáckchen. In das rechte setzt
sich das Lumen etwa 30 p, in das linke etwa 50 p weit fort. Das
linke ragt áuñerlich 140 p, das rechte 75 p vor. Beide liegen nicht
genau horizontal, sondern das linke ist etwas ventral, das rechte
etwas dorsal gerichtet. DieWand der Sáckchen besteht auBen aus
einem Cylinderepithel wie die Darmwand, dem sich innen eine
Zellmasse von unregelmáBiger Anordnung anlegt. Dasselbe Aus-
sehen zeigt auch die dorsale Mittellinie des Darmes zwischen
den beiden Anlagen. Die Structur ist áhnlich wie die der Gallen-
bláse und des ventralen Pankreas, nur daB dort kein Hohlraum
vorh anden ist.
Die Chórela ist bis etwa zum 10. Ursegment rund; spáter wird
sie abgeflacht und oval; im Schwanz ist sie wieder rund. Sie
hat im Mittel 25 p Durchmesser und wird von einer 5 p dicken,
deutlich faserigen Scheide umgeben. In den cranialeren Seg-
menten ist die spátere Anlage der Wirbelkórper und der Neural-
bogen durch segmental sich wiederholende, noch ganz undeut-
liche, dichtere und dunklere Mesenchymzonen angedeutet. Dabei
sind die Teile, ín denen spáter die ventrale Partie der Bogen
206
und die laterale der Wirbel entstehen, besonders dunkel, wáhrend
die Gegend um die Chorda relativ hell ist.
Urogenitalsystem. Mit Bezug auf die IT r n i e r e ist diesel*
Embryo im Vergleich zum vorigen sehr weit forfcgeschritten
(Fig. 97). Fin rudimentáres Kanálchen, ohne Zusammenhang mit-
dem W o 1 f f ’ schen Gang, findet sich nur rechts im 6. Ursegment.
Dasselbe nicht mitgerechnet besitzt die Urniere im Ganzen jeder-
seits 32 Kanálchen. Das erste liegt im 8., das letzte im 22.
Ursegment. Die Verteilung ist folgende: Im 8. und 9. Segment
liegt je ein Kanalchen, im 10. und 11. je zwei, und in den fol-
genden Segmenten je 2—3, ohne daB in den letzten Segmenten
eine Anháufung von Kanálchen sich fánde. Die vordersten
Kanálchen besitzen zwar einen Glomerulus, sind aber klein ; die
caudaleren sind gróBer. Das 6. hat eine Bowman’ sebe Kapsel
von etwa 100 p Querdurchmesser, an der das innere Zellblatt
kubisch, das áufiere diinn ist. Die Kapsel ist jedoch sehr flacli,
kaum 20 p hoch. Das Kanálchen beschreibt über eine volle
Windung und hat 30 — 40 p áuBeren Durchmesser. Áhnlich sind
alie Kanálchen der rníttleren Zone ausgebildet, wennschon sich
GroBendifferenzen zwischen ihnen linden.
Etwa vom 17. Kanálchen an sind sie noch gewunden, aber
Bowman’ sche Kapseln und Glomeruli sind nicht mehr deut-
lich, und etwa vom 24. an bilden sie nur Bláschen ohne Win-
dungen. Die U rnierenbláschen sind groB und nicht spindelig
abgeflacht wie beim vorigen Embryo, z. B. hat das 26. links 75 p
áuBern Dorso-ventral- und 60 p áuBern Querdurchmesser. Caudal
an das letzte Bláschen anschlieBend, findet sich noch eine dunkle,
undeutlich begrenzte, etwa 60 p breite Zellmasse (nephrogenes
Gewebe), die in das die Nachnierenanlage umgebende Gewebe
übergeht. Der W o 1 f f ’ sche Gang hat immer ein deutliches
Lumen, und liegt, bis er zum Übergang in die Cloake abbiegt,
rneist dem Ectoderm eng an. Er vereinigt sich mit der Cloaken-
wand, scheint aber noch nicht in die Cloake durchgebrochen
zu sein. Es ist weder eine Verschiebung beider Mündungen noch
der Anfang einer Teilung der Cloake zu erkennen.
Das Ende des W o 1 f f ’ schen Ganges liegt seitlich neben dei*
Mündung des Darms.
Nachnier e. Etwa 100 p, che der W o 1 f f ’ sche Gang in die
Cloake mündet, bildet er dorso-caudalwárts eine flache Vorwol-
bung, die noch gar nicht von ihm abgesetzt ist. Sein Lumen
erweitert sich dabei bis auf 50 p, wáhrend es vorher nur etwa
10 p weit war und sein áuBerer Durchmesser steigt bis auf 100 p
(vorher war er etwa 35 p). Die Gesamtlánge der erweiterten
207
Partie betragt etwas über 150 p. Es ist dies die erste Anlage
der Naclmiere. Sie wird von einer dunklen Mesenchymzone
(nephrogenes Gewebe) umgeben, die deutlich, wie oben ange-
geben, in das dunkle undifferenzierte Gewebe am Caudalende
der Urniere übergeht.
GefaPsystem. Perica rd: Eine Verbindung zwischen Pericard
und Colom ist nur dadurch vorhanden, dafí die Pleurahohle an
ihrem Cranialende offen in das Pericard übergeht, und zwar
rechts cranial vom Übergang des Sinus venosus ins Atrium (vor
dem 5. Ursegment = 560 p vom Herzanfang), und links 270 p
weiter caudal, cranial vom Übertritt des linken Sinushorns ins
Pericard, d. h. vor dem 6. Ursegment. Die Verháltnisse sind
im Wesentlichen áhnliche wie beim folgenden Embryo. Die
Verbindung der ventralen Medial wand der Lungenanlage mit dem
Atrium tritt 725 p vom Herzanfang gerechnet ein; dort also
beginnt die paarige Pleurahohle. Wie bisher setzt sich der ven-
téale die Kammer umgebende Pericardteil sehr weit, bis caudal
von der Leberregion, fort und endet erst vor dem Eintritt der
Venae umbilicales in den Embryo (6. Ursegment = 100 Schnitte
nacn Beginn des Herzens).
Das Herz weist gegenüber dem des vorigen Stadiums wesent-
liclie Fortschritte auf. Es beginnt mit dem 3. Ursegment; das
Atrium endet 900 p spater (6. Ursegment). Beide Ventrikel enden
1,2 mm nach dem Herzanfang (7. Ursegment). Am Sinus venosus
sind die beiden dorso-cranial gerichteten Sinushorner aufgetreten,
wahrend das Mittelstück in querer Rlchtung stark verkürzt ist.
Die rechte Sinusklappe ist groB, die linke eben aufgetreten. Das
Septum atriorum ist gut ausgebildet und ist eine im Mittel
10 — 15 p dicke Membran mit stark verdicktem freien Rande.
Die Pericardwand incl. Endothel ist kaum 10 p dick. Der Auri-
cularkanal hat bis 250 p innern Durchmesser. Am Ventrikel ist
nicht nur auBerlich eine etwa 70 p tiefe Interventricularfurche
deutlich, sondern das Septum ventriculorum beginnt sich ins
Lumen zu erheben. Die Muscularis im linken Kammerabschnitt
bildet ein wirkliches ins Lumen vorragendes Balkenwerk ; dies ist
für die rechte Kammer viel weniger ausgesprochen. Auch ist
das Endocard in der linken Kammer überall dünn, ein Ver-
halten, das beim vorigen Embryo nur an einer ventralen Zone
der linken Seite angedeutet war, wahrend sich die Endocard -
wülste des Bulbusabschnitts auf der dorsalen und ventralen Seite
der rechten Kammer fortsetzen. Im Bulbusabschnitt sind zwei
Endocardwülste von bis 70 p Holie vorhanden, zwischen ilnien
ist das Endocard weniger ais 20 p hoch. Beim Übergang in den
208
Truncas, d. h. 350 p ehe sich die 4. Arterienbogen ablosen, ver-
schw inden die Wülste. Vor der Teilung hat das Truncuslumen
120 ja. Durchmesser.
Arterien. Ein 6. Aortenbogen fehlt. Der 5. ist dünn, 20 — 30 p
im Durchmesser; er zieht caudal vom postbranchialen Korper.
Der 4. ist der weitaus starkste (im Mittel 90 p dick). Der 3.
(Carotisbogen) ist ebenfalls relativ stark (im Mittel GO p). Mit
ihm endet der Truncus, ohne daB craniale Fortsetzungen (An-
lagen einer Carotis externa) vorhanden wáren. Der 2. Bogen
ist ein im Mittel 30—40 p dickes Gef'áB, das nur mit der dorsal en
Aorta (Carotis interna) in Verbindung steht. In den Unterkiefer-
bogen geht nur eine feine Fortsetzung des 2. Bogens, die bald
endet. — Die Aortenwurzeln vereinigen sich zur unpaaren Aorta
in der Hohe des 10. Ursegments ; grade vor der Vereinigung
ist die linke 150, die reclite 110 p dick. Die unpaare Aorta hat
im Mittel 200 p Durchmesser. Sie teilt sich nach 2,6 mm ihres
Verlaufs (etwa 25. Ursegment) in die Iliacae. Ob einzelne aus der
mittleren Aorte tretende kleine GefaBe noch Arteriae vitellinac
sind odor ob sie nur in die Darmwand gclien, ist zweifelhaft.
Vene n. Eine einheitliche Vena vilellina von nur 40 p Durch-
messer tritt auf der Cranialseite des sehr reducierten Darmnabels
in den Embryo (Textfig. 76, pag. 211) [14. Ursegment], worauf sie im
ventralen Mesenterium 450 p cranial verláuft, uní dann in der
Medianenebene von der Dorsalseite in die grade liier zusammen-
geflosscnen Umbilicales zu münden (11. Ursegment), 3 -4
Schnitte, ehe sich diese in die Leber offnen. Die Vena vilellina
ist bereits sehr stark reduciert; sie liegt nur auf der Ventralseite
des Darmes und umzieht ihn nicht spiralig.
Das Darmblut bildet in der meist líber 70 p dicken Meso-
dermwand des Darmes ein ziemlich reich entwickeltes Lücken-
system (Textfig. 73 — 7G), das sich etwa vom 15. Ursegment
cranialwarts innner mehr auf der Dorsalseite des Darmes an-
hauft. Es wendet sich darauf an der rechten Darmseite ventral,
uní (11. Ursegment) in eine breite, kurze Vena hepática advehens
dextra zu münden (siehe Textfig. 77), die von der Umbilicalis
grade bei ihrem Eintritt in die Beber abgeht und in die rechte
Leberseite übergeht. Sie ist zwischen der Mündung der Porta
und dem Ductus Arantii fast 150 p weit. Das noch nicht cinc
einheitliche Vene bildende Lacunensystem des Darmes bildet die
Anl age der Vena porta. Ihre Mündung trennt bereits das rechte
dorsale vom ventralen Pankreas.
Venae umbilicales (vergl. Textfig. 72 — 77 ) : Im Gegen-
satz zu den bisherigen Embryonen reicht der Abgang des Bauch-
209
stiels so weit cranial, daB er auf den Hautnabel übergreift, wo-
durcli statt eines getrennten Hautnabels und Bauchstiels ein ein-
lieitlicher Nabelstrang gebildet wird. Da gleichzeitig der Haut-
nabel stark verkürzt ist und der Ernbryo bis zum 13. Ursegment
freí iin Amnion liegt, das Colom so weit also ventral geschlossen
bleibt, konnen die Umbilicales, nachdem sie Ende des 13. Urseg-
ments in den Embryo übergetreten sind, nicht mehr wie bisher
ais „Rand venen" verlaufen, sondern sie liegen auf wenigen
Schnitten rechts und links in der Wand des geschlossenen Coloms
(Textfig. 7G) und vereinigen sich dann (Anfang des 12. Urseg-
ments) in der ventralen Mittellinie. In die so gebildete weite
Vene (Textfig. 75) mündet 160 p weiter cranial die Vitellina
(Textfig. 74), worauf sie (11. Ursegment) von der Cando -Ventral-
seite in die Leber eintritt, und nun ais Ductus venosus Arantii
bezeiclmet werden kann (Textfig. 73 und 72 duct. ven.). Dieser
verláuft in der linken Leberseite zunachst an der Grenze von
Ventral- und linkem Dorsallappen, spáter mehr central. Er ist
Anfangs sehr weit (bis 300 p), wird dadurch, daB er Venae
hepaticae advehentes abgibt, allmáhlich zu einem dünnen GefáB
und mündet ais solches von der Caudalseite in das Mittelstück
des Sinus venosus. Die Hauptmenge des Leberblutes tritt jedoch
durch eine Anzalil Venae hepaticae revejientes direct, ebenfalls
von der Caudalseite in das Mittelstück des Sinus (7. Ursegment,
Textfig. 77).
Diese von den bislierigen abweiehenden Verhaltnisse der
Venae umbilicales konnen folgendermaBen erreicht worden sein.
Sebón beim letzten Embryo bekamen die Umbilicales auBer der
jeweiligen lateralen und dorsalen Hauptmündung in den Sinus,
indem sich ihre Endstücke der Leber anschmiegten, weiter ven-
tral gelegene Verbindungen mit dem LebergefaBnetz (vergl.
Textfig. G5 und 57). Dadurch, daB diese sich immer mehr ventral
ausdehnten, gewannen die Venen schlieBlich Verbindung mit der
Vitellina, und zwar vereinigten sie sich mit ihr an der Stelle, an
der jetzt die Vitellina in die Leber zu münden scheint. Der links den
Dann umgreifende Teil der Vitellina wurde zum Übergangsteil in
den Ductus Arantii (vit. sin.), der rechts gelegene zur caudalsten
Vena hepática advehens (vit. dext.), in die nun die Porta mündet.
Da der Weg durch die Leber offenbar kürzer ist ais der um sie
herum, bildeten sich die früheren proximalen Teile der Umbili-
cales zurück. Immerhin ist bei diesein Embryo rechts noch ein
Teil derselben ais ein 30 p dickcs GcfaB erhalten (Textfig. 77,
74, 73, 72 um. dext. p. prox.), das von der Vereinigungsstelle
(11. Ursegment) abgeht, in der rechten Bauchwand aufsteigt und
Rey. Museo La Plata — T. XXI.
14
210
fíCVTU. d.
v.
ves.
esm. atex/[.
73
211
74
75
14*
212
sich beim 9. Ursegment ins LebergefáBnetz offnet. Links felilt
ein solches GefaB. Da wir bei keinem der früheren Embryonen
Textfig. 72—76. 5 Querschnitte durch Embryo 1, Keimblase 180. Zur De-
monstration des Verhaltens der Vena umbilicalis und Vena vitellina. (weite-
res siehe Text). 5 cortes transversales por el embrión 1, vesícula embrionaria
180, para demostrar las relaciones de las venas umbilicales y de la vitellina
(detalles véase texto). X 70.
72, Región des 10. Ursegments, región del segmento primitivo 10.
73, 113 fi weiter caudal (11. Ursegment) 113 fi mas caudal (s. primitivo 11)
74, 158 ft, „ „ 158 ¡i „ „
75, 113 [i „ „ (12. Ursegment) 113 tn „ „ (s. primitivo 12)
76, 202 [i „ „ (13. Ursegment) 202 fi „ „ (s. primitivo 13)
pane. d. — Páncreas dorsale. pane. v. = Páncreas ventrale, ves. fel. = Vesica
fellea, duct. ven. — Ductus venosus Arantii, hep. adv. dext. — Vena hepática
advehens dextra, p. — Vena porta, vit. == Vena vitellina, umb. cut. — Umbili-
cus cutaneus, um. sin. (dext.) — Vena umbilicalis sinistra (dextra), int. = Darm,
intestino, hep. = Leber, hígado, um. dext. p. prox. — Vena umbilicalis, Rest
des proximalen Abschnitts, vena umbilical resto, de su parte proximal.
ein HauptgefaU in der Leber fanden, sondern nur ein weit ver-
zweigtes Gefafinetz, ninfi der Ductus Arantii ais eine neue Bahn
aufgefaBt werden, die allerdings durch Ausweitung vori dünnen
213
Lebercapillaren entstanden ist und deren Zustandekommen wohl
durch die groBere Energie des Blutstroms der Umbilicales ver-
giiclien mit dem der Vitellinae hervorgerufen wurde. Man kann
Textfig. 77. Stadium 180. Schema der Lebervenen. Estadio 180, Esquema
de las venas del hígado.
duct. Cuv. = Ductus Cuvieri, sin. ven. = Sinus venosus, duct. ven. = Ductus
venosos Arantii, vit. sin. = Vena vitellina sinistra, v. port. = Vena porta,
vit. dext. = hep. adv. dext. = Vena vitellina dextra, = Vena hepática advehens
dextra, um. dext. (sin.) = Vena umbilicalis dextra (sinistra), um. dext. (p. prox.)
= Vena umbilicalis dextra, Rest des proxiinalen Abschnitts, Vena umbilical
derecha, resto de su parte proximal, v. vit. (p. dist.) Vena vitellina, Rest des
distalen Abschnitts, Vena vitellina resto de su parte distal, int. = Darm, intestino.
ilui also nielit gut ais Terminalstück der Vitellina bezeiclmen.
Der Ductus liegt stets links vom Darm, cranial allerdings viel
náher der Medianen ais caudal; er gibt viele Venae hepaticae
214
advehentes ab, sodaB er bei Mündunjg in den Sinus sehr klein
gew orden ist. Der Ductus, so wie die Venae liepaticae revehentes
münden in eine weite caudale Fortsetzung des Sinusquerstücks,
an der Cranialfláche der Leber.
Dies hier zum ersten Mal vorhandene Ver hallen des Leber-
kreislaufs blcibt von jetzt an im Wesentliclien dasselbe. Ein
Hauptunterschied desselben gegenüber dem für die Sauger ge-
wóhnlich geschilderten (diese Schilderung stützt sicli anscheinend
hauptsáchlich auf die Verháltnisse beim Kaninchen) liegt darin,
daB beide Umbilicales bis zum Eintritt in die Leber ais gleicli
starke Venen persistieren. Wenn nun auch das gewohnlich ge-
schilderte asymmetrische Verhalten sowohl der ümbilicalis wie
der Vitellina groBere Álmlichkeit mil dem der Sauropsiden bal,
ais das der Mulita, so seheint mir doch, daB jenes leichter von
diesem symmetrischen ableitbar ist ais urngekehrt.
Die Ductus Cuvieri münden von der Dorsalseite in die Sinus-
horner; das rechte Sinushorn ist kürzer und liegt mehr cranial
(5. Ursegment), das linke ist langer und liegt mehr caudal (6. Ur-
segment). Die Venae cardinales anteriores haben vor Mündung
in die Ductus 120—150 p Durchmesser; die posteriores sind enger
(100 — 120 p). Solange sie über der Urniere verlaufen, sind sie
grob-netzartig verzweigt; doch ist dabei cranial vom 16. Urseg-
ment das latero-dorsal liegende HauptgefaB immer deutlich er-
kennbar.
Sympathicus und Nebenniere. Vom 4. Ursegment an sind
lateral neben der Aorta einzelne Sympathicuszellen erkennbar,
die sich nur durch die etwas dunklere Fárbung von den Zellen
des Mesenchyms unterscheiden. Vom 7. Ursegment an bilden
sie groBere und dichtere Gruppen, die bis zum 10. Ursegment
zu verfolgen sind. Weiter caudal lassen sich Sympathicuszellen
nicht auffinden.
Nebennieren. Beim Ende des 9. und beim 10. Ursegment
liegen medial von der Urniere rechts und links ventral von der
Aorta, die hier grade unpaar wird, auf verschiedenen Schnitten
Zellháufchen, die mit etwa 50 p breiter Basis der Cólomwand
aufsitzen und etwas über 30 p hoch sind. Ihre Zellen liegen
dichter ais die des gewohnlichen Mesenchyms; sie sind zu un-
deutlich abgegrenzt, ais daB man erkennen konnte, ob es sich
jederseits um eine bandartige oder um mehrere getrennte An-
lagen handelt. Auch kann ich, obgleich sie dem Colothel sehr
dicht anliegen, nicht entscheiden, ob sie durch Wucherung des-
selben oder aus dem Mesenchym entstehen.
215
Keimblase 124. (Fig. 29, 98—100; Textfig. 78—87).
(Conserviert am 14. 6. 1908 in Platinchloridsublimat. )
Diese Keimblase hat 7 nórmale und einen stark zurück-
gebliebenen und degenerierten Embryo ausgebildet. Die Dotter-
sackgefáJSnetze aller Embryonen sind in llückbildung begriffen.
Die das Maschenwerk bildenden GefáíJe sind noch deutlich aus-
gebildet, aber sie sind an einigen Stellen knotig angeschwollen,
an andera unterbrochen, sodaB wahrsclieinlich eine nórmale
Circulation nicht in ihnen stattfinden kann. Die gemeinsame
Amnionhohle ist ein Bláschen von 1 mm Durchmesser. Die Am-
nionverbindungskanále gehen einzeln von der gemeinsamen
Amnionhohle ab (Textfig. 78). Allerdings liegen die Abgangs-
Textfig. 78. Keimblase 124. Gemeinsame Amnionhohle. Vesícula embrionaria
124, cavidad amniótica común. X 21.
1 — 7 = Amnionverbindungskanále normaler Embryonen, canales amnióticos
de unión de embriones normales, r. = derjenige des rudiinentaren Embryo,
canal del embrión rudimentario.
stellen von 2 und 3, 4 und 5, 6 und 7 dabei jeweils naher an-
einander. Von den Amnionverbindungskanalen gehen vor Allem
in der Nahe der gemeinsamen Amnionhohle, aber auch ófter
weiter von ihr entfernt, kürzere oder langere starke Faden ab,
deren Enden auf dem Dottersack festgewachsen sind (5). Solche
Faden konnen auch brückenartig von einem Amnionverbindungs-
kanal zum andera ziehen. So finden sie sich zwischen 5 und 6,
6 und 7, 2 und 3, und zwischen 2 und einem Blindschlauch, der
vom Verbindungskanal 1 abgeht. Im letzteren Falle geht von
dem Verbindungsfaden sogar noch ein weiterer ab, der auf dem
216
Dottersack endet. Audi von dem sehr dünnen Verbindungskanal
des rudimentáren Embryo (r) gelit ein lángerer solcher Faden
ab, sowie ein kurzer, der sofort ais Knopfchen endet. Der Basal-
teil des V erbindungskanals r ist ebenfalls mit 3 durch eine solclie
Brückc verbunden. Dio Paden sind immer selir derb ; ob in
ilmen eine Fortsetzung des eetodermalen B latios der Anmion-
verbindungskanale vorkommt, liabe icli niclit feststellen konnen,
da ich keine Sdmitte durch sie angefertigt liabe. Wenn ein
ectodermaler Teil vorhanden ware, so würde man sie ais rudi-
mentáre Embryonen respect. ais deren Amnionverbindungskanále
auffassen konnen. Diese Auffassung liat, wic mir scheint, für den
kurzen in einem Kopf endeuden Anliang (*) des Verbindungs-
kanals r Vieles für sicli, da sich derartige sicher ais rudimen-
táre Embryonen zu deutenden Gebilde aueli bei j ungen Keim-
scheiben finden. Für die andera Paden, die von den Amnion-
verbindungskanalen ausgehen und sich an den Dottersack an-
heften, ohne in einem Knopf zu endigen, scheint mir die Deutung
unwahrscheinlich, vor Allem, da sich derartige Fáden auch in
groBorer Entfernung von der gemeinsamen Amnionhóhle finden,
und da ihre Gesamtzahl ein Vielfaches der groBten Embryonen -
zahl betragt, die bei der Mulita überhaupt vorkommt. Immerhin
ist nicht ausgeschlossen, daB vereinzelte unter ihnen sehr stark
zurückgebliebene Embryonen sein konnen. Die die einzelnen
Amnionkanále verbindenden Brücken endlich halte ich für sicher
sekundáre Gebilde, da sie sich bei den j fingeren Keimblasen
nicht finden, und zum ersten Mal bei Keimblase 11 vorkommen.
Die Trágerzotten stehen urn die Insertionsstelle des Bauch-
stiels wesentlich dichter ais beim vorigen Stadium, sodaB
sie einen dichten Filz bilden. Dabei berühren sich die den
Einzelembryonen zugehorigen Areae so vollstandig, daB die Ge-
samtheit der Placenten eine Kingzone von 6—10 mm Breite
bildet. Die Zotten werden von dieser Zone gegen das Centrum
des Tragers alsbald spárlicher und kleiner, bis sie in der Gegend
des proximalen Pols der Keimblase überhaupt fehlen. Auf der
andera Seite wolben sich die distalen Eliden der Zotten noch
1—3 mm weit über den Dottersack vor, sodaB in der Durchsicht
der Placentargürtel auch noch die dem Trager benachbarte Zone
des Dottersacks mit aufzunehmen scheint; docli inserieren weder
bei diesem Stadium noch bei irgend einem andera Zotten am
Dottersack. Die Embryonen besitzen dünne aber von Zeit zu
Zeit blasig aufgetriebene caudale Amnionblindsacke, die auf dem
Trager so weit central zu verfolgen sind, ais überhaupt Zotten
auf ihm vorkommen.
217
jy:
Textfig. 79—84. 6 Embryonen der Keimblase 124. 6 embriones de la vesí-
cula embrionaria 124. X 13,5.
79 = E. 1, 80 — E. 2, 81 — E. 3, 82 = E. 4, 83 = E. 5 84 = E. 6.
Buchstabenerklárung siehe pag. 109 und MaCtabelle. Explicación de las letras
véase pag. 169 y tabla de medidas.
219
Die Embryonen besitzen 35 — 3G Ursegmente; ihre Dimen-
sionen sind folgende (Textfig. 79—84):
1. Absolute MaBe.*
Die Embryonen sind also sowohl der Zahl der Ursegmente
ais aucli ihrer groBten Lange nach um ein Weniges weiter
entwickelt ais die der vorigen Keimblase. Vergleicht man die rela-
tiven Hohen H’h” undO’O” bei beiden Stadien, so ergibt sich, daB
beide, besonders aber 0‘0“ bei 124 wesentlich hoher sind; d. h.
also, daB der Kopf der Embryonen noch stárker auf die Ventral-
seite geknickt ist, die Nackenbeuge also einen noch spitzeren
Winkel bildet ais bisher. Unter alien Embryonen besitzt E. 1
die schwáchste Nackenbeuge; die groBe Lange dieses Embryo
ist also hauptsáchlich auf die Kopfhaltung, nicht auf ein
stárkeres Wachstum zurückzuführen. Sein relativer Wert O’O”
entspricht etwa dem Mittelwerte dieses MaBes bei Keim-
blase 180. Der ihm in Bezug auf die GinBe dieses Wertes zu-
náchst stehende Embryo 2 würde sich hinsichtlich desselben (42)
bereits der obern Grenze náhern, die der relative Wert 0‘0“ bei
180 erreicht. Bei alien übrigen Embryonen ist die Lange 0‘0“
ganz wesentlich grofler ais bei 180 (49—55). Man kann daher
wolil die starkere Nackenbeuge ais ein characteristisch.es Merk-
mal der Embryonen dieses Stadiums gegenüber dem vorigen
ansehen. Der Punkt G‘ war bei keinem Embryo mehr bestimm-
bar, da die Rückenbeuge bei alien Embryonen verschwunden ist,
und die Rückenlinie meist ziemlich gerade, oft ein wenig convex
nach auBen vorgewolbt erscheint. Ein Vergleich der letzten drei
* in min
220
Stadien ergibt, daB bei 136 die Rückensenke nocli selir stark war,
bei 180 bereits so flach, daB man bei den meisten Embryonen
einen tiefsten Punkt des Rückens durch unser MaBsystem niclit
oder nur schwierig feststellen konnte, wáhrend bei diesem Sta-
dium die Rückensenke definitiv versclnvunden ist. Im Übrigen
sind die Embryonen einander selir alinlicli. Arn Kopfe schim-
mert die Eossa rhomboidea immer selir klar erkennbar durch;
das Ganglion trigemini ist deutlich vorgewoibt. Auge und Nasen-
wulst sind gut erkennbar; letzterer tritt bei diesem Stadium nocli
starker hervor ais bei dem vorigen. Die Gehoranlage ist auBer-
licli gut erkennbar. Die Ausbildung der Kiememvülste ist im
Wesentlichen dieselbe wie bei 180. Die Retrobranchialleiste ist
scharfer abgegrenzt ais vorlier; sie reiclit cranial bis an die
Basis des 3. Visceralbogens. An ihrem Caudalende beginnt der
Vorderrand bereits vorzuwaclisen, wodurch sich der Sinus cervi-
Textfig. 85. Keimblase 124, rudimentárer Embryo r. Vesícula embrionaria
124, embrión rudimentario r. X 14.
Bei * ist das Amnion mit dem Dottersack verwachsen. En * el amnion está
soldado al saco vitellino.
caud. = Caudalregion des Embryo, región caudal del embrión, h. st. — Haft-
stiel, pedículo de adhesión.
calis entsprechend verkürzt, resp. sich zu schlieBen beginnt;
dahei' ist nur der 4. Visceralbogen von auBen erkennbar, dem
sich die Umbiegung der Retrobranchialleiste direct anschlieBt.
— An der Leber ist auBerlich der Ventral- und der Laterallappen
erkennbar. — Die Extremitátenanlagen sind kaum weiter ent-
wickelt ais bei 180; die vordere beginnt etwa beim 6. und endet
beiin 13. — 14. Ursegment; die liintere reicht vom 23.-24. bis zum
28. — 30. An der vordern Extremitat verláuft die lángere vordere
Ivante in einem mehr spitzen Winkel, die kürzere liintere dagegen
starker senkrecht (etwa mit 45° Neigung) zur Langsachse.
Der rudimentiire Embryo (Textfig. 85) ist nur 4,1 mm lang,
also viel kleiner ais die normalen. Man erkennt an ihm einen
221
verkrü'ppelten Kopfteil, eine vorragende Schwanzknospe und eine
stark vorlreiende Herzanlage. Der Kopí ist selir stark nach vorn
gerichtet, die Nackenbeuge also selir ílacli. Es sind ein 1. und
ein 2. Visceralbogen noch eben zu erkennen. Die Rückenknickung
ist selir stark; die Urwirbel sind im vordern Teil kaum erkenn-
bar; in der hintern Hálfte des Embryo treten sie etwas deut-
licher hervor, aber doch viel weniger stark ais bei normalen
Embryonen. Ilire Anzahl láBt sich daher nicht feststellen. Neben
der Schwanzknospe ist die Seitenwand viel stárker vorgewolbt
ais gewohnlich. In seinem Gesamthabitus erweckt der Em-
bryo den Eindruck, ais ob er sich etwa bis zum Stadium 58
oder 11 entwickelt liabe.
Aus der Textfigur 78 geht hervor, daB der Amnionverbin-
dungskanal des rudimentáren Embryo ventral von dem des E. 3
gegen den des E. 4 hin entspringt; er zieht darauf unter dem
Kanal 3 durcli und wieder zurück, sodaB der Embryo wieder
zwisclien E. 3 und E. 4 zu liegen kommt. Aus den jungen Keiin-
blasen mit rudimentáren Embryonen geht hervor, daB wenigstens
in vielen Eállen das Kudimentárwerden vielleicht mit der Über-
kreuzung der Amnionverbindungskanále durcli den eines andera
Embryo zusammenhángt. Audi liier legt sich der Anfangsteil des
Amnionverbindungskanals 3 über den des rudimentáren Embryo.
Der Kanal ist auBerordentlicli dünn, das Amnion im Vergleich
zur GroBe des Embryo selir geráumig. Vor und unter der Kopf-
anlage ist das Amnion mit dem Dottersack verwachsen, sonst
fehlt jegliche Festsetzung des Embryos oder seiner Hállen am
Dottersack. — Der Embryo liegt etwas weiter gegen dié gemein-
same Amnionhohle hin ais die ihm benachbarten; sein Cranial-
ende ragt etwas 3 mm über das des ihm zunáchst liegenden E. 3
vor, und sein Caudalende liegt etwa gleich weit von der gemein-
samen Amnionhohle entfernt wie die Geruclisgrube des andera.
Er reiclit also nicht bis auf das Trophoderm, und damit hángt
zusammen, daB der Bauchstiel lediglich ais ein starker Knopf
am Caudalende des rudimentáren Embryo vorragt und daB sein
Ende nirgcnds angelieftet ist.
Embryo 7.
Der Embryo (Eig. 29) stimmt in Bezug auf die allgemeine
Form durchaus mit den übrigen überein, und besitzt 35 Urseg-
mente. Er ist der kleinste der Keimscheibe; seine groBte Lánge
betrágl nur 0,1 mm (nach der Bcrechnung aus den Schnitten
nur 5,7 mili). Seine Nackenbeuge ist scliarf, allerdings nicht
ganz so stark wie bei E. G. Der Embryo ist trotz seiner Kleinheit
222
durchaus harmonisch ausgebildet, da, wie man der Tabelle 2
entnehmen kann, die relativen Werte aller seiner MaBe durchaus
innerhalb der Variationsbreite des Stadiums liegen. Er wurde
nach Entfernen der Embryonalhüllen in 22,5 p dicke Quer-
scbnitte zerlegt.
Die crste Verbindung zwisclien Embryo und Amnion tritt
3,45 min vom Vorderende, beim 12. Ursegment ein, also nicht
nur absolut, sondern auch relativ noch etwas elier ais bei 180,5.
Die offene Verbindung zwischen Colom und Exocol beginnt 180 p
spáter; sie findet sich nur auf. einer 100 p langen Strecke und
ist niemals weiter ais 15 p. Der Embryo hat sich also viel
starker ais die früheren von den extraembryonalen Teilen eman-
cipiert. Die Verengung der Cólomverbindung ist nicht auf ein
eigentliches Zusammenziehen des Hautnabels, sondern auf eine
Wucherung seines Mesenchyms oder, was dasselbe ist, desjenigen
der ventralen Bauchwand zurückzuführen, das sich ja caudal ohne
Grenze in den Haftstiel fortsetzt. Man erkennt das sofort aus
einigen Messungen. Der groíJte Querdurchmesser des Embryo
auf den bctreffenden Schnitten liegt sowolil bei 180 wie bei 124
in der Hohe der Extremitatenleiste und betragt übereinstimmend
1 mm. Dagegen ist der Hautnabel bei dem jüngeren Embryo
1,1 mm, bei dem alteren 1,3 mm breit. Nimmt man dazu, daB
sein Lumen um fast 300 p weniger Durclnnesser hat, so erkennt
man daraus, wie stark das Mesenchym gewuchert ist. Infolge der
Verkürzung des Hautnabels kornmt natürlich auch der Abgang
des Bauchstiels mehr und mehr cranial zu liegen. Gleichzeitig
andert sich dadurch die Configuration der ganzen Región. So-
lange die Verbindung zwischen Colom und Exocol ein lang-
gezogener Spalt war, erschien der Haftstiel nur ais eine Fort-
setzung der caudalen Lippe dieses Spalts. Wenn sie sich ver-
kürzt, so kornmt, was bereits bei den letzten Embryonen selir
dcutlich war, ein Bild zustande, ais ob der abgehende Bauchstiel
die Verbindung seitlich umfaBte, wobei man aber immer noch
den Eindruck hat, ais ob der Bauchstiel erst mit der Caudallippe
des Hautnabels beginnt. Wuchert nun aber das Mesenchym des
Bauchstiels anfangs, wie oben dargelegt wurde, stark, und wird
gleichzeitig die Colom - Exocolverbindung zu einem dünnen
Ronr reduziert, so hat es den Anschein, ais ob auch die vordere
Lippe des Hautnabels nur noch ais vordere Wand des Bauch-
stiels anzusehen ware. In Wirklichkeit ist aber dieses Gebilde
nicht mehr der bloBe Bauchstiel, sondern dieser plus Hautnabel.
Es ist dadurch ein eigentlicher Nabelstrang entstanden, der sich
ais eine machtige Mesenchymmasse darstellt, die von einem engen
223
Cólomkanal durchbohrt wird. Der Kanal liegt, wie aus der
Bildungsweise hervorgeht, in seinem vorderen Teile, und alies
caudal von ihm liegende Material ist durchaus dem Bauchstiel der
jüngeren Stadien homolog. Aus der Entstehungsweise geht also
aucli hervor, daB nur der Teil, der innerhalb der Amnionhohle
liegt, ais Nabelstrang bezeichnet werden darf, der übrige frei
das Exocol durchziehende Teil dagegen nach wie vor ais Bauch-
stiel. Bei den Embryonen dieser Keimblase ist der eigentliche
Nabelstrang nocli sehr kurz, der Bauchstiel noch relativ lang.
Je alter der Embryo wird, desto lánger wird der innerhalb des
Amnion liegende Teil, also der Nabelstrang, wáhrend der eigent-
liche Bauchstiel an GroBe zurückbleibt. — Der Darmnabel ist
bereits vollkommen rückgebildet ; selbst eine Verbindung der
Darmsplanchnopleura mit derjenigen des Dottersacks existiert
nicht mehr, und dementsprechend tritt in den Nabelstrang weder
Entoderm noch Darmsplanchnopleura. Die Trennung zwischen
Ventralwand des Embryo und Bauchstiel tritt 4,2 mm vom Vor-
derende ein. Über die Vereinigung des Bauchstiels mit dem
Tráger und die Ausbildung des letzteren kann ich nichts angeben,
da er nicht mitgeschnitten wurde.
Ceñir alnerve?isystem. Die Hirnentwicklung ist etwas weiter
vorgeschritten ais in G r o n b e r g’s (1902) Stadium A. Wie die Ite-
construction des Mittelschnitts (Textfig. 86) zeigt, ist die Nacken-
beuge aufgetreten. Ferner sieht man die schon auf vorigem
Stadium vorhandene seichte Fossa rhombomesencephalica, von
der eine Ringfurche zur Sattelspalte verláuft. Die Sattelspalte
ist seicht und breit; sie zeigt zwei Vertiefungen, die wohl den
Fossac pracpontina und postmammillaris entsprechen, jcdoch
nicht so tief und scharf eingeschnitten erscheinen ais auf Gron-
b e r g ’ s Stadium A.
An dem primaren V orderhirnblaschen ist die erste Andeutung
einer Gliederung in Telencephalon und Diencephalon in Gestalt
einer Fossa prádiencephalica aufgetreten. Dorsal ist sie ziemlich
tief eingeschnitten; wie weit sie seitlich vorhanden, láBt sich
aus der Querschnittserie nicht feststellen; ais eine ventrale Vor-
der-Zwischenhirngrenze fasse ich die seichte Mulde auf, die
die Basilarleiste gegen den verdickten Wandteil des Vorderhirn-
bláschens abgrenzt, den ich ais Torus transversus bezeichne. Aus
dem Reconstructionsbilde (Textfig. 86), an dem jeder Schnitt
nach Messung mit dem Ocularmicrometer eingetragen wurde,
geht deutlich hervor, daB die so bezeiclmeto Wandpartie im
Vergleich zu den angrenzenden Teilen eine Verdickung zeigt.
Bei Besprechung des folgenden Stadiums komme ich auf die
weitere Entwicklung dieses Abschnitts zurück.
224
por el cerebro del embrión 7, vesícula embrionaria 124, reconstruido de cortes
transversales. X 25.
b. 1. = Basilarleiste, listón basilar, eh. - Ohorda dorsalis, f. p. m. = Possa post-
mammillaris, f. pr. p. = fossa praepontina, f. pr. d. - Fossa praediencephalica,
f. rh. m. = Possa rhobo-mesencephalica, hyp. int. = Hypophysis intestinalis,
1. c. = Lamina cerebelli, oe. = Auüengrenze der Augenblase, borde exterior
de la vesícula óptica, t. my. Tegmen myelencephali, t. tr. = Torus transversas.
Textfig. 87. Querschnitt durch das Zwischenhirn von Pinbryo 124, 7. Corte
transversal por el mesencéí'alo del embrión 124, 7. X 40.
Lage und Ausdelmung der Augenblasen ist auf Textfigur 86
eingetragen. Die Augenblasenstiele sind durch eine auf derri Me-
dianschnitt deutlich vorspringende Basilarleiste miteinander ver-
225
blinden. Es findet sich noch keine Andeutung von Hemispháren-
bildung.
einander verbunden. Es findet sich nocli keine Andeutung von
Hemispharenbildung.
Das Zwischenhirn zeigt eine Abgliederung seines Dachteils
in der Weise, daB eine dorsale Kuppe durch zwei seichte lángs
verlaufende Seitenfurchen (Textfig. 87*) gegen den ventralen Teil
erscheint.
Die Kleinhirnlamelle hat die Form eines bollen spitzwink-
ligen Giebeldaches; die Wanddicke ist an der First unwesentlich
geringer ais in den Seitenteilen (83 zu 100 p).
Die Wanddicke an Dach und Boden des Mittelhirns, Zwi-
schenhirns und Vorderhirns ist, abgesehen von dem schon er-
wahnten Torus ziemlich gleichformig ; sie betrágt mit geringen,
so weit wie moglich in der Reconstruction eingetragenen Ab-
weichungen, 50 — 60 p. Ani starksten ausgebildet ist die Seiten-
wand des Zwischenhirns dorsal (d. h. gegen das Dach hin) und
mittelhirnwarts zu den Augenblasen und die anschlieBenden Teñe
des Mittelhirns. Hier betragt die Wanddicke bis 116 p, ist also
noch betráchtlicher ais die der ventro-lateralen Wand des Rauten-
hirns (bis 90 p). Das Rautpnhirndach miBt 9 p.
Unmittelbar dorsal (d. h. gegen das Dach hin) zu den
Augenblasen zeigt die AuBenflache der Seitenwand des Zwischen-
hirns die Differenzierung einer kernfreien Randschicht; weiter
mittelhirnwarts nimmt diese Schicht an Ausdehnung zu, indem
sie sich weiter dorsal ausdehnt. Im Mittelhirn findet sich die
Randschicht in der ventralen Halfte der Seitenteile. Am stárk-
sten ausgebildet ist sie am lateralen und ventralen Umfange des
Rautenhirns. Es sind inilir schon vereinzelte Fasorn zu crkcnnen,
die Verbindungen mit den Hirnnervenkernen darstellen. Es sind
6 Hinterhirnneuromeren vorhanden. Das Ganglion maxillo-mandi-
bulare des Trigeminus liegt dem 2. Neuromer, das Ganglion
acustico-faciale dem 4. an (Fig. 98). Verbindungen scheinen auBer
zum anliegenden auch zu caudaleren Neuromeren zu bestehen.
Ganz vereinzelte Nervenfasern sind auch in den Vorder- und
vielleicht auch Hinterwurzeln des Rückenmarks zu erkennen.
Eine Randschicht findet sich hier nur im Bereich der spateren
Vorderstránge und der Com. ant., in geringerem MaBe auch der
Seitenstrange. Die kernführende Schicht der Seitenwánde er-
scheint durch einen wulstartigen Vorsprung, die Vorderhorn-
anlage, im ventralen Teile urn fast das Doppelte breitor ais im
dorsalen.
Im Klcinhirn ist noch keine Randschicht aufgetreten.
Rev. Museo La Plata — T. XXI.
lf>
220
Die groBte Breite des Hirnrolirs liegt im Bereich des llantén -
hirns und betrágt 880 p; sie ist betráchtlich groBer ais die des
Vorderhirns = 064 p (vor den Augenblasen stielen ) .
Sinnesorgane. Auge. Die primaren Augenblasen sind auf
315 p Ausdelinung getroffen. Sie sind loffelfonnig. Der Grund
der Retina liegt 120 p tiefer ais die áuBere Umschlagsstelle in
die Pigmentosa. Die Retina ist bis 60 p dick; die Pigmentosa
bis 30 p; zwischen beiden ist ein Abstand von 00 p vorhanden.
Der Augenblasenstiel ist kurz; sein Lumen liat 80 p Durchmesser.
Die Linsenanlage ist eine auBen weit offene cylindrische Ein-
stülpung; die áuBere Tiefe des Linsenbechers betrágt vom Ven-
tralrand gemessen 60 p; das Linsenepithel ist 40 p dick. Die
Linsenwand liegt dorsal' der Retina auf, indefi ventral zwischen
beiden ein bis 10 p weiter mesenchymfreier Raum liegt.
Gehor (Fig. 98). Die Gehorblase ohne Ductus endolym-
phaticus findet sich auf 430 p Lánge vor; der Ductus überragt
die Blase cranial um 90 p und ist im Ganzen 270 p lang. Seine
Mündung" in die Blase ist weit. Der Durchmesser der Blase nach
Miindung des Ductus betrágt: dorso- ventral 375; quer 270 p.
Dio Dickc dos Epithels betrágt im Allgemeincn 40 p; auf der
Dorso-lateralseite, an der Stelle, an der sich die Blase vom
Ectoderm abgeschnürt hat, kaum 12 p. Sie ist hier dem Korper-
epithel bis auf 30 p genáhert.
Das Geruchsorgan bildet eine trichterformige Einsen-
kung von 270 p Lánge, die gegen den medialen Stirnfortsatz
viel weniger steil abfállt ais gegen den lateralen ; d. h. die
Dorsalwand des Sáckchens ist kürzer und sein tiefster Punkt
liegt ihm náher ais dem ventralen. Die Tiefe des Sáckchens
betrágt 120 p, die áuBere óffnung ist sehr weit; der Durchmesser
der Grube auf dem Sclmitt 370 p. Bis 00 p dickes Riechepithel
findet sich auf 16 Schnittcn (300 p).
Darm. Ilypophysc. Die Rathke’sche Tasche bildet
einen Blindsack, der nach hinten gerichtet ist und dem Zwi-
schenhirn eng anliegt, das einen sehr flachen Trichter bildet.
Die Rathke’sche Tasche findet sich auf 135 p Lánge; sie
ist 300 p breit und in der Mittellinie nur 15 p hoch, wáhrend sie
rechts und links bis zu 50 p Lumenhohe hat. Das Geliirn be-
rührt das Ectoderm sebón viel weiter vom ais es zu einer wirk-
lichen Taschenbildung kommt ; im Ganzen findet sich eine solche
Berührung auf 300 p Ausdelmung. Die Berührungsfláche ist keil-
fórmig, am breitesten am Hinterrand der Tasche, wo sie so breit
ist wie diese.
Visee ralbogen und - s p a 1 1 e n. In der 1. Visceralspalte
227
berühren sich Ectoderm und Entoderm; sie ist nicht durcli-
gebrochen. Die 2. Visceralspalte ist auf beiden Seiten offen. Uer
3. Visceralbogen ist kleiner ais der zweite; an der 3. Visceral-
spalte berühren sich Ectoderm und Entoderm; sie ist moglicher-
weise offen. Der 4. Visceralbogen tritt sehr wenig hervor. Die
4. Visceralspalte ist auBen eine sehr flache Einsenkung. Ecto- und
Entoderm berühren sich nicht.
Der p o s t b r a n c h i a 1 e Kórper bildet jederseits auf 135 p
Lange ein caudal gerichtetes Sáckchen der Ventralwand der
4. Schlundtasche (wie bei 180,5).
Die m e d i a 1 e T h y r e o i d e a bildet einen bis 100 p dicken
soliden Epithelpfropf, der sich auf 110 — 135 p Lange findet und
bis in die Teilung der Aorta hineinreicht. Seine genaue Ab-
gangsstelle vom Pharynxepithel ist wegen Schiefschnitts nicht
feststellbar.
Hinter dem postbranchialon Korper hat der Darin in etvva
200 p Ausdelmung auf den Schnitten Tform; dann trennt er sich
in Oesophagus und T radie a (4. Ursegment). Letztere teilt
sich 430 p spater wieder, und die Endteile erweitern sich sofort
zu den Lungenblaschen, ohne daB Bronchien vorlianden wáren.
Oesophagus und Trachea besitzen bei der Trennung bereits ein
deutliches Lumen von etwa 10 p Durchmesser.
Das linke Lungenblaschen hat in antero-posteriorer
Richtung 115 p Ausdehnung; sein áuBerer dorso-ventraler Durch-
messer betragt 100 p, der innere des Lurnens 45 p. Das rechte
Blaschen hat 135 p Lángsausdehnung, 160 p dorso-ventralen au-
Beren und 80 p inneren Durchmesser. Die Blaschen liegen in der
Holie des 6. Ursegments.
M age n. Dio Cardia liegt im Anfang des 7. Ursegments,
160 p links von der Mittellinie, 375 p unter dem ventralen
Chordarand. Der am weitesten vorspringende Punkt des Fundus
reicht bis 330 p unter den Chordarand und liegt 280 p links von
der Mittellinie. Der Pylorus ist nicht erkennbar. Der ventralste
Punkt des Duodenum, der ihm sehr nahe liegt, findet sich am
Ende des 9. Ursegments, sehr wenig (etwa 30 p.) links von der
Mittellinie und etwa 800 p unter dem Ventralránd der Chorda.
Die groBte Breite des Magenlumens ist 45 p. Der Magen ist im
Ganzen auf 680 p Lange getroffen.
Ein Darmnabel ist nicht vorhanden. Auch stelit das
Darmentoderm nicht mebr mit dem des Dottersacks in Ver-
bindung. Es schcint, daB der Darmnabel, che cr durchriB, sich
beiin 13. Ursegment befand. Wenige Schnitte caudal von ihm
liegt im Dann ein Haufen Blutkorperchen, die groBer sind ais
15*
228
die embryonalen und von anderem Aussehen; áhnliches findet
sicli bei Embryo 10 B.
Das D a r m 1 u m e n ist vor dem Darmnabel im Mittel 30 p
weit; caudal davon schwillt es bis 70 ja an, um dann kurz vor
der Mündung in die Cloake fast zu verschwinden. Bei der Mün-
dung selbst ist das Lumen wieder etwa 20 p weit.
Die Cloake n membran ist niclit durchgebrochen (wei-
teres ist nicht feststellbar, da sie sehr ungünstig getroffen).
Der Schwanzdar m ist Linter der Cloake nocli 560 p lang ;
er hat immer ein deutliclies, sehr kleines Lumen.
Die entodermale Allantois ist beim Abgang von der
Cloake 220 p breit; sie tritt sofort in die ventrale Korperwand, in
der sie dorso-lateral von den beiden Arteriae umbilicales begleitet,
in cranialer Richtung verláuft. Da die Wand sehr dick ist, liegt
sowohl.die Allantois ais auch die Arterien vollstándig darin, und
weder die eine noch die anderen wolben sich in das Colom vor.
Das Lumen der Allantois verschmalert sich zuerst sehr langsam,
auf den letzten Schnitten dagegen rapid und etwa 560 p nach
ihrem Abgang aus der Cloake (16. Ursegment) ist sie zu einem
Strang geworden, in dem nur ab und zu noch ein kleines Lumen
auftritt. In der Holie des 14. Ursegments knickt sie, dem Bauch-
stiel folgend, in ventraler Iiichtung um.
Die Leber beginnt mit dem 7. Ursegment und findet sich
im Ganzen auf 1060 p Lánge. Sie endet in der Hohe des 11. Ur-
segments. Die Ausdehnung der Lappen ist folgende: der Ventral -
lappen liegt auf den ersten 970 p, der linke Dorsallappen beginnt
90 p spáter und ist 925 p lang; der rechte ist 835 p lang und be-
ginnt 225 p nach dem Leberanfang. Die Structur und die An-
heftung an die Korperwand ist derselben Art wie bei 180,5.
Gallen b lase und ventrales Pan k reas. Beide gehen
von einem gemeinsamen Endteil aus, der 700 — 740 p nach Beginn
der Leber vom Darm abgeht (10. Ursegment). Die Gallenblase
erstreckt sich auf 225 p Lánge caudal; sie ist birnformig. Ihr
Ende liegt 450 p ventral vom Darm; ihre groBte Dicke betragt
150 p; beim Übergang in das gemeinsame Endstück verdünnt sie
sich bis zu 60 p. Die ventrale Pancreasanlage liegt auf 200 p
Lánge; sie reicht gleich weit caudal wie die Gallenblase, liegt
also zwischen dieser und dem Darm. Ihr ventralster Punkt liegt
nur 150 p ventral vom Darm, ihr grofiter Querdurclnnesser isl
130 p, ihr groBter dorso- ventraler 110 p. Beim Übergang in das
gemeinsame Endstück, in das sie von der Caudalseite tritt,
wáhrend die Gallenblase von der Ventralseite komint, verschmá-
lert auch sie sich bis zu 60 p.
229
Beide Anlagen liegen etwas rechts von der Medianlinie. Ob
von dem gemeinsamen Endstück noch das Rudiment einer linken
Pankreas abgeht, ist wegen der gleichmáfíigen Fárbung nicht.
siclier erkennbar. Beide Anlagen sind lumenlos und bestehen aus
einern áuBeren hohen Epithel und einer inneren Zellmasse. Die
Pankreasanlage ist ein wenig dunkler ais die Gallenblasenanlage.
Dorsales Pankreas. Seine Mündung liegt einen Schnitt
weiter caudal ais Gallenblase und ventrales Pankreas. Seine
beiden bel 180 noch getrennten Anlagen haben sich in ihrera
proximalen Abschnitt vereinigt und dabei die zwischen ihnen
liegende dorsale Darmwand mit aufgenommen. Dadurch entsteht
ein Gebilde, das aus einem breiten Basalteil besteht, der in der
dorsalen Mittellinie mündet, und von dem zwei Lappen aus-
gehen, ein linker, der zugleich dorsal, und ein rechter, der zu-
gleich ventral gerichtet ist. Der rechte Lappen steht vom Mittel-
stück aus etwa 120 p vor, der linke nur 70 p, ist also kleiner.
Die ganze Anlage findet sich auf 160 p Lánge. Das ventrale
Pankreas reicht demnacli weiter caudal ais das dorsale. Die
Anlage des dorsalen Pankreas ist nicht mehr liolil, sondern von
einer Zellmasse ganz ausgefüllt, ebenso wie die ventrale Pan-
kreas- und Gallenblasenanlage.
C horda und erste Anlage der Wirbelsaule. Die Chorda besteht
aus hellen radiar angeordneten Zellen und ist von einer fasrigen
dunklen Scheide umgeben, in der einzelne langliche tangential
gestellte Kerne liegen. Sie endet zusammen mit dem postanalen
Darm in einer Zellmasse 90 p vor dem Ende des Rückenmarks.
Wie beim letzten Embryo markieren sich die Wirbelkorper
und Bogenanlagen in den cranialeren Segmenten durch dunklcres
Mesenchym. Die Bogen sind besonders dunkel, und alie Anlagen
treten etwas deutlicher hervor, ais bei Embryo 180; dócil ist
alies noch sehr unscharf begrenzt.
Vrogenitalsystem. Urniere: Die Ausbildung der Urniere
ist nur sehr wenig weiter vorgeschritten, ais bei dem letzten
Embryo. Ein rudimentales Kanálchen ohne AnschluB an den
W o 1 f f ’ schen Gang liegt nur auf der linken Seite auf der Hóhe
des 7. Ursegments. Die eigentlichen Kanalchen (Fig. 99) be-
ginnen mit dem 8. Ursegment. Links sind 36, rechts nur 34
solcher Anlagen vorhanden; die letzten liegen ain Ende des 20.
Ursegments. Überall sind im Mittel etwa 3 Anlagen pro Segment
vorhanden; die caudalen Anlagen folgen sich nicht enger ais die
cranialen. Die Kanalchen vor dem 9. Ursegment sind bedeutend
kleiner ais die folgenden, dócil haben alie drei Windungen, und
flache, loffelformigé Bowman' sebe Kapseln, die bereits etwas
230
tiefer sind ais beim vorigen Embryo. Von der 21. Anlage (15. Ur-
segment) an sind keine deutlichen Glomeruli vorhanden, die
Kanalchen aber noch gewunden und auch die Bowm a n ’ sellen
Kapseln ais Auftreibungen kenntlich. Weiter caudal sind die
Kanalchen noch weniger differenziert; das 32. und 33. (19. und
20. Urscgrnent) sind Zellblasen, an donen erst der Anfang einer
Gliederung auftritt. Das 34. ist eine groBe runde Zellblase; die
linke hat 100 p áuBern und 40 p innern Durchmesser, die rechte
ist etwas kleiner. Beide zeigen keine Gliederung. Die 35. und
36. Anlage der linken Seite sind runde lumenlose Zellkugeln von
kaum 40 p Durchmesser.
Der Wolff’sclie Gang hat irnmer ein deutliches Lumen;
er offnet sich in die Cloake. Diese Mündung liegt 90 p oral
von derjenigen des Darmes. Gegenüber dem vorigen Stadium
hat also eine órale Verschiebung der W o 1 f f ’ schen Gánge mit
Bezug auf die Darmmündung (resp. eine caudale Verschiebung
der letzteren) stattgefunden. An der Cloake wird durch die
schwach vorgewolbten Seitenwande caudal von der Mündung
der Wolff’schen Gango auch bereits die spatere Schcidung
in den Sinus urogenitalis und den Enddarm angedeutet. Eine An-
lage des Mü 11er’ schen Ganges ist noch nicht erkennbar.
Die Nachnieren stellen dorso-caudale Ausstülpungen am
Caudalteil des W o 1 f f ’ schen Ganges dar, die etwas scliárfer aus-
geprágt sind ais beim vorigen Embryo und den Gang nun um
90 — 110 p in dorso-caudaler Richtung überragen. Die áuBere
Breite der Nachnieren (ohne das nephrogene Gewebe) ist 75 p;
diejenige ihres Lumens 20 p. Sie sind also kleiner ais das 34.
Urnierenblaschen der linken, und etwa gleichgroB wie das der
rechten Seite. Der Wolff’sche Gang ist vor der Nachnieren-
ausstülpung dünner (áuBere Dicke 30 p) ais caudal davon (áuBere
Dicke 60 p, Lumenweite 15 p). Im nephrogenen Gewebe um die
Nachnierenanlage ist cinc Junen- und AuBenzone nicht erkennbar;
es setzt sich in das der Urniere fort, und zwar reicht es links an
das 36. Urnierenkanalchen von der Caudalseite heran, wahrend
es rechts medial in die Eortsetzung des nephrogenen Gewebes
der Urniere hinter dem 34. (letzten) Kanalchen übergeht. Der
Zusammenhang der nephrogenen Gewebe ist nur stellenweise
deutlich, an andera Stellen durch künstliche schmale Sp alten
gestort.
Genitalzellen. Zwischen 10. — 14. Ursegment finden sich
rechts und links an der Abgangsstelle des Mesenteriums und in
dessen Basis, zwischen Colothel und Mesenchym, sowie in der
obersten Schicht des letzteren ab und zu groBe rundliche Zellen
231
mit 12 u groBen liellen Kernen und deutlicliem Nucleolus, die icli
für Genitalzellen halte (Fig. 100).
Gefáfísystem. Das Caudalende des Ventralteils des P e ri-
ca r d s , das die Kammer umgibt, reicht bis 1,45 mm nach
Beginn des Herzens (11. Ursegment) und endet auf demselben
Schnitt wíe die Leber. Auf den cranialen Schnitten dnrch das
Pericard ragt der Wulst, der die Trachea und dorsal darüber
den Oesopliagus enthalt, in dasselbe vor. liechts tritt etwa 300 p
nach Beginn des Herzens (5. Ursegment) der rechte Ductus
Cuvieri iris Pericard, um solort in das Sinushorn überzugehen, das
sich dem Herzen anlegt, wáhrend der linke gleichzeitig ins Peri-
card tritt, aber dessen Dorsalwand anliegend caudal zieht, um
erst 180 p spáter (Ende des 6. Ursegments) sich dem Atrium
anzulegen. Das Colothel ist auf der Medialwand der Ductus
Cuvieri kraus und steht etwas vor. Eine Vereinigung der ven-
tralen L ungen mit der dorsalen Herzwand tritt in der Median -
ebenc 300 p nach Beginn des Herzens auf. Von hier an kann
man also die Pleurahohlen reclinen, wáhrend die Teile cr anial
davon ais die Ductus pleuro-pericardiaci aufgefaJBt werden
müssen. Diese communicieren auf der Ventralseite in ganzer
Lánge miteinander; der rechte geht nur ain Cranialende iris
Pericard über, wáhrend der linke auBerdem ventral vom Ductus
Cuvieri in ganzer Lánge mit dem Pericard in Verbindung steht.
Audi die linke Pleurahohle ist Anfangs noch ventral vom Ductus
Cuvieri mit dem Pericard in Verbindung (vergl. oben). Caudal
gehen die Pleurahohlen olme Grenze in die Peritonealhohle über.
Das Herz ist im Wesentlichen gleicli weit entwiekelt wic
auf vorigem Stadium. Es beginnt mit dem 4. Ursegment; das
Atrium endet nach 670 p (Anfang des 7. Ursegments), der Ven-
trikel 450 p spáter (8. Ursegment). Das Atrium ist stark contra -
hiert, weswegen sein Aussehen von dem des vorigen Embryo
verschieden ist. Die Sinusklappen und das Septum atriorum
sind gleich weit entwiekelt wie bei jenem; ein Foramen ovale
fehlt noch. Dagegen fínden sich im Auricularkanal dicke Endo-
cardkissen. Die Muskcltrabekeln sind auch in der rechten Kam-
111er reicher, das Septum ventriculorum dagegen nicht weiter
entwiekelt. Die beiden (distalen) Bulbuswülste treten viel stárker
hervor; sie sind bis 100 p dick, das zwischen ihnen liegende
Endocard dagegen nur 30 p; auch sind sie viel dunkler und
fasriger. Der Truncus hat bei Teilung in die letzten Bogen
ca. 150 p innern Durclnnesser.
Arterien. Der 6. Aortenbogen fehlt; der 5. ist kaum 20 p
dick; der 4. ist weitaus am stárksten ; seine Dicke betrágt ca.
232
60 (.i Der 3. Bogen ist etwas dünner, aber dócil nocli stark.
Tm 2. Visceralbogen und Unterkieferbogen liegen dünne GefaBe,
deren Zusammenhang nicht festgestelK; werden konnte; der 2.
und 1. Bogen sind also sehr rudimental*.
Die paarigen Aorten vereinigen sicli beiin í). Ursegment.
Vor der Vereinigung ist die reelite 60, die linke 75 p dick. Die
unpaare Aorta besitzt direct nach der Vereinigung 110 p Durch -
messer; dócil steigt der Durchmesser bis 150 p. Sie teilt sicli
nach einem Verlauf von 2,35 rnm in die Iliacae, wobei eine dünne
Sacralis inedia übrig bleibt.
Venen. Das Verhalten der Umbilicalvenen ist im Wesent-
lichen dasselbe wie beim vorigen Embryo. Sie treten seitlich am
Hautnabel (13. Ursegment) in den Embryo, vereinigen sich 450 p
cranial davon (11. Ursegment) zu einer einheitlichen Vene in der
ventralen Bauchwand. In diese tritt von der Dorsalseite 180 p
weiter cranial (Ende des 10. Ursegments) die Vitellina. Diese
ist sehr dünn (weniger ais 30 p); sie verliiuft, dem Darm auf
der Ventralseite eng angesohmiegt, im Best des ventralen Mesen -
teriums, nicht nur bis zu der Stelle, an der der ganz rudimcntare
Darmnabelstrang abgeht (13. Ursegment), sondern sie ist noch
450 p weiter caudal anzutreffen. Diese Partie stellt also ein
früheres NebengefaB der Vitellina dar. Dagegen ist ein Über-
gang der Vitellina in den sehr dünnen Darmnabelstrang nicht
nachweisbar. — Grade vor dem Übertritt der Vitellina in die
Umbilicalis geht von dieser in der dorsalen Mittellinie die cau-
dalste Vena hepática advehens dextra ab (ursprünglich rechtes
proximales Stück der Vitellina), durch die sie mit der Vena porta
zusammenhangt (s. u.). Sie selbst wird dadurch zum Ductus
Arantii und tritt gleichzeitig in die Deber ein. Der Ductus ist
beim Eintritt i'iber 200 p dick; er liegt links von der Mittellinie
an der gemeinsamen Basis des rechten Ventral- und Lateral-
lappens, Anfangs neben dem ventralen Pankreas und der Gallen-
blase. Audi bei seiner Mündung in den Sinus venosus liegt er
noch links von der Mittellinie; docli ist er jetzt nur noch 100
bis 120 p weit. AuBerdem mündet das Leberblut durch zahlreiche
kleine Venae hepaticae revehentes überall in das Sinusquerstück.
— Auffállig ist, daB auf den cranialsten Schnitten durch den
rechten Laterallappen der Deber sich auf dessen Dorsalgrenze
ein weites Dückensystem ausbildet, das sich ziemlich median,
aber von der rechten Seite, mit weiter Mündung in den Sinus
venosus offnet. Dies muB seiner Dage nach ais das spatere End-
stück der Vena cava aufgefaBt werden. Der distale Teil der
Cava ist noch nicht angelegt.
233
Reste des proximalen Teils der r editen (oder linken) Uinbili-
calis (vergL vorigen Embryo) sind nicht mehr vorhanden.
Im Darininesenchyin sind GefaBlüeken (cranial vom 1G. Ur-
segment) deutlich. Sie concentrieren sich allmáhlich auf der
Dorsalseite (12. — 13. Ursegment), um in der Holie des 10. Urseg-
ments rechts vom Darm in den einlieitlichen Endstamm der Porta
überzugelien. Diese mündet in die Vena hepática advehens
dextra; da diese jedoeli zwischen Porta und Umbilicalis nur
selir dünii ist (30 p), dagegen zwischen Porta und der rechten
Leber sehr weit, so tritt, wie man auch aus der Richtung des
Blutstroms folgern kann, wohl das ganze Darmblut in die rechte
Leber ein. Die Porta resp. advehens dextra trennt die dorsale
von der ventralen Pankreasanlage.
Venae cardinales. Im caudalsten Abschnitt der Urniere
liegt dorsal über jeder Urniere nur eine Vena cardinalis posterior.
Diese teilt sich (beim 19. Ursegment) in eine groBere latero-
dorsal gelegene von ca. 50 p Durchmesser und eine kleinere mehr
medial gelegene. Auf der rechten Seite bestehen zwischen den
Venen mehr fácil Verbindungen, wahrend sich links die kleinere
etwa beim 13. Ursegment wiedei’ mit der groBeren vereinigt, oline
daB sie vorher miteinander communicierten. Von hier an findet
sich jederseits dorsal von der Urniere nur eine einheitliche,
70—80 p dicke Vene (Fig. 99). Cranial von der Urniere, d. h.
vor dem 8. Ursegment, liegt die Cardinalis posterior latero-ventral
von der Sympathicusanlage. Beim 6. Ursegment nimmt sie die
Subclavia auf und geht bereits 1 — 2 Schnitte weiter cranial in
den Ductus Cuvieri über.
Die Cardinalis anterior ist viel starker ais die posterior;
sie hat beim 5. Ursegment 150 p Durchmesser.
Die beiden Ductus Cuvieri liegen beim 5. Ursegment; sie
ziehen genau in dorso- ventraler Richtung.
Die Lungenvene ist ein sehr dünnes CefaB mit deutlichem
Endothel, das sich distal in einen rechten und linken Ast gabelt.
Es liegt im Lungenmesenchym, wo dieses an die Basis des Sep-
tum atriorum stoBt. Es scheint sich nicht in das Herz zu offnen,
dócil zieht von seinem Ende bis an die linke Seite der Basis
des Systems eine lielle feine Linie, vielleicht die erste Anlage
des Lungenvenenstammes.
Sympathicuselemente sind vom 3. Ursegment an ais kleine
lockere Haufen dunkler Zellen latero-dorsal von den Aorten
erkennbar. Sie sind z. T. sehr schwer von Mesenchymzellen
unterscheidbar. Fasern von den Spinalnerven zu den Sympathi-
234
cuszellen sind nicht zu erkennen. Trotzdem ist niclit ausge-
schlossen, daB eine Verbindung zwischen beiden existiert, da
besonders in den ersten Segmenten die Sympathicuszellen sehr
dicht an den Spinalnerven liegen. Beirn 7. und 8. Ursegment wird
die Sympathieusanlage massiger; das letzte erkcnnbare Stück
derselben liegt deutlich dorsal von der Nebenniere; bald nacli
Beginn derselben ist der Sympatliicus nicht mehr zu erkennen.
Die Nebenniere (Fig. 99, 100) beginnt beini9. und endet
etwa beim 14. Ursegment. Sie bildet jederseits eine einheitliche
Masse und ist nur dadurch unseharf vom Mesenchym abzu-
grenzen, daB ilire Zellen dunkler gefárbt sind und dichter liegen
ais die gewóhnliclien Mesenchymzellen. Sie liegt der Colom-
wand dicht an, medial von der Urniere, dócil deutlich von ihr
getrennt, und links und rechts ventral von der Aorta. Meistens
ist sie scharf von der Colomwand getrennt, doch finden sicli
von Zeit zu Zeit Stellen, an denen sie ihr so dicht anliegt, daB
die Grenzen undeutlich werden. Xnwiefern es sicli urn eine Ent-
stchung aus dcm Colothel handelt, vermag ich nicht zu ent-
scheiden. Das Gewebe der einen Nebenniere scheint mit dem der
gegenüberliegenden streckenweise in der Mittellinie zusammen-
zuhangen.
Die Epidermis besteht aus einer dickeren innern Schicht und
der sehr flachen endothelartigen Deckschicht. Anlagen einer
Milchleiste felilen noch ganz.
Keimblase 10. (Textfig. 88- 93.)
(Conserviert am 26. 6. 1906 in Platincliloridsublimat.)
In diesel* Keimblase fanden sich 7 untereinander sehr áhn-
liche Embryonen, deren Entwicklungstadium nur wenig weiter
vorgeschritten ist ais das der vorigen. Sie liaben etwa 38 Urseg-
mente. Jhre Extremitütcn sind wenig weiter ausgebildet ais
bei 124; der vordei-e Ventrairand der Armanlage bildet einen sehr
spitzen Winkel mit der Langsachse des Embryo, wáhrend der
caudale fast senkrecht auf ihr stelit. Die Achse der Vorder-
extremitát ist demnach bereits sehr stark nach hinten gerichtet.
Eine Teilung in Arm- und Handanlage ist nocli nicht durch-
führbar, doch bildet die ganze Extremitát eine vom Korper deut-
lich abgesetzte Platte. Die Anlage der hintern Extremitát ist ein
bloBer Wulst, der stárker hervortritt ais bei 124. Die zwischen
beiden Anlagen noch vorhandene Extremitátenleiste ist bereits
sehr schwach.
Für die nicht geschnittenen 6 Embryonen gelten folgende
MaBe (Textfig. 88—93):
235
1. Absolute MaBe.
H'
23G
92
237
88 = E. 1 , 89 = E. 2, 90 = E. 3, 91 = E. 4. 92 = E. 5, 93 == E. (i.
Buchstabenerklarung siehe pag. 169 und MaCtabelle im Text. Por la expli-
cación de la letras véase pag. 169 y tabla de medidas en el texto.
Die groBte Lange hat, verglichen mit der des vorigen Sta-
diums, bedeutend zugenommen. Die groBte Hohe ist procentuell
kaum gróBer ais vorher, wáhrend 0‘0“ sowohl absolut ais auch
bezogen auf die groBte Lange wesentlich gewaclisen ist. Wie
ein Blick auf die Figuren lehrt, hangt dies wieder mit der stár-
keren Nackenbeuge zusammen.
Die Lange des in 15 ¡a dicke Sclínitte zerlegten Embryo 7
betragt aus ihnen berechnet 7,2 mm. Auch bei Berücksich-
tigung der Contraction bei der Behandlung ist es wahrscheinlich,
daB er in Bezug auf GroBe den Embryonen 3 und 5 naher stand
ais den Übrigen, deren GroBe er sicher nicht erreichte. Sein
vorderer frei ins Amnion vorragender Abschnitt ist 4,2 mm lang.
Der Nabelstrang (d. h. die innerhalb der Amnionhohle ge-
legene Portion) ist bei ihm etwas lánger geworden ais bei 124.
Er verlauft, nachdem er den Embryo verlassen hat, ziemlich
genau senkrecht zu dessen Langsachse, bis er die Ventralwand
des Amnion erreicht. An dieser Stelle knickt er in caudaler
llichtung fast senkrecht um und wird zum Bauchstiel, dessen
beide nur durch eine dünne mediane Mesenchymbrücke verbun-
denen Wülste den ventralen AbschluB der Amnionhohle bilden.
(Über den Unterschied zwischen Bauchstiel und Nabelstrang siehe
bei vorigem Embryo.)
Bei einem Vergleich dieses und der vorhergehenden Sta-
dien mit den jiingeren (etwa bis 179 incl.) erkennt man, daB über
dem ganzen das Colom frei durchziehenden Bauchstiel bei den
238
alteren Embryonen das wirkliche Amnion liegt, und daB sich
dieses erst über der Placenta caudal voin Bauclistiel zum cau-
dalen Blindsack verschmálert. Bei den jüngeren Stadien lag
dagegen selbst über den vordersten Partien des Bauclistiels be-
reits der dünne cándale Amnionblindsack. Dieser Unterschied
liangt in letzter Linie mit dem Auswachsen der Schwanzregion
und der dadurch erfolgenden Verlagerung des Afters etc. auf die
Ventralseite und nacli vorn zusammen, wodurch das Amnion
gezwungen wird, sich caudal auszudehnen, wáhrend der Bauch-
stiel in einer relativ weiter vorn gelegenen Región abgeht ais
bei den jüngeren Stadien. Der Darmnabel ist weniger stark
riickgebildet, ais bei 124,7, da wenigstens sein mesodermaler Teil
nocli cine continuierliche Verbindung zwischen Darin und Dotter-
sack herstellt. Er durchzieht zunáchst den Nabelstrang in dessen
vorderen Teilen, wobei er von einem etwa 100 ¡u. weiten Colomkanal
umgeben wird. An der Umbiegungsstelle des Nabelstrangs ange-
langt, verláBt er ihn und kommt frei iris Exocol zu liegen. Er
schlágt nun eine stark craniale Richtung ein, und vereinigt sich
erst auf Sclinitten durch das 6. Ursegmcnt. mit dem Dottersack.
Über den Bau des Darmnabels siehe unten.
Embryo 7.
Sinnesorgane. Die Augenanlagen f inden sich im Ganzen
auf 400 ).i Lange. Es ist eine deutliche Augenbecherspalte vor-
handen. Der Grund der Retina liegt 80 p tiefer ais ihr Um-
schlagsrand in die Pigmentosa. Der Querdurchmesser an der
Umschlagsstelle bctrágt 200 p. Die Retina ist bis GO p, die Pig-
mentosa bis 20 p dick; zwischen beiden liegt bis 40 p Zwischen-
raum. Der Augenblasenstiel ist kurz, mit weitem Lumen. Der
Linsenbecher bildet einen áuBerlich 80 p tiefen Cylinder, dessen
Óffnung 00 — 80 p Durchmesser hat. Das Epithel ist 35 p dick;
zwischen ihm und der Retina findet sich ein kaum 10 p weiter
Spalt und kein Mesenchym.
Das G e h o r blaschen oline den Ductus endolymphaticus wird
auf der einen Seite auf 450, auf der andera auf 525 p Lange
getroffen. Der Ductus endolymphaticus ist im Ganzen 400 p
lang; er überragt die Blase cranial um 180 p. Zwischen der
Gehorblasenwand und dem Korperepithel liegt ein Abstand von
mindestens 50 p. Die Latero-cranialwand der Gehorblasc und
ebenso die Gegend um die Mündung des Ductus endolymphaticus
ist stark verdünnt (bis 12 p), wáhrend das Epithel sonst bis
40 p dick ist.
Das Geruchsorgan ist sackfonnig, mit weit offener Mün-
239
dung. Die Tiefe des Sáckchens, vom lateralen Stirnfortsatz aus
gemessen, betrágt 120 p, vom medialen aus 350 p, die Breite der
Offnung quer zum lateralen Stirnfortsatz an dessen Ende 90 p.
Das Riechepithel findet sich auf 25 — 30 Schnitten (375 — 450 p),
seine Dicke betrágt 50 p. Der laterale Stirnfortsatz bedeckt nur
etwa die Hálfte des Riechepithels.
Darm. Hypophyse. Die R a t h k e ’ sche Tasche findet sich
im Ganzen auf 300 p Lánge. Das Ectoderm berührt das Gehirn,
schoii elie es zur Taschenbildung kommt, sodaB eine Anein-
anderlagerung auf 370 p Lánge stattfindet. Iíierbei bildet das
Gehirn einen wenig tiefen, rundlichen Trichter. Die sich be-
rülirenden Partien sind bis 150 p breit; die Rat hke ’ sche Tasche
selbst ist selir flach; ihr Lumen ist weniger ais 30 p hoch, aber
übei' 200 p breit und die Tasche ist an der Dorsalseite, wo sie
sich dem Gehirn anlegt, deutlicher concav, ais bei 124, 7. Die
Lateralteile der Tasche sind weniger aufgebláht ais bei diesem.
Visceralspalten. Die 1. Visceralspalte ist auf beiden
Seiten nicht durchgeibrochen, docli berühren sich Ecto- und En-
toderm. Die 2. Visceralspalte ist auf beiden Seiten deutlich
offen, Die 3. ist es auf einer Seite; auf der andera ist darüber
wegen des umgeschlagenen Schnittrandes nichts festzustellen.
Der 4. Visoeralbogen wird vom 3. fast verdeckt und ist selir klein.
Auf der einen Seite geht die 4. Schlundspalte in ein Bláschen
über, das mit der 4. ectodermalen Kiementasche durch einen
engen Kanal verbunden ist. Auf der andera Seite steht das
Bláschen (der postbranchiale Korper) nur mit der entodermalen
Schlundspalte in Verbindung. Die 4. Visceralspalte ist also auf
der einen Seite durchgángig.
Die me diale Thy re oidea bildet eine pfropfenformigc
Epithelmasse, die in der Hohe des 2. Visceralbogcns beginnt und
bis in die Gabelung der Aorta reicht.
Caudal vom postbranchialen Korper nimmt der Darm T
Form an, und teilt sich 180 p spáter in die Trachea und den
Oesophagus. Letzterer ist in querer Richtung stark ver-
breitert und hat ein deutliches Lumen, wáhrend das der Trachea
Anfangs kaum angedeutet ist. Caudal wird aucli dieses allmáli-
licli deutlicher. Nacli 750 p teilt sie sich in die beiden Bronchien.
(G. Ursegment.) Diese sind auf 150 p Ausdehnung vorhanden und
gelien dann in die Lungenbláschen über.
Das linke Lungenbláschen findet sich auf 210 p Lánge ;
sein grofiter Dorso-ventraldurchmesser betrágt 120 p, das rechte
findel sich auf 240 p Lánge und sein entsprechender Durchmesscr
ist 1G0 p. Beide liegen in der Hohe des 7. Ursegments.
240
Magen. Die Cardia liegt in der Hohe des 8. Ursegments,
130 g links von der Mittellinie imd 450 g ventral vom Chorda-
rand. Der dorsalste Punkt des Fundas liegt 300 g links von
der Mittellinie. Der Pylorus ist noch nicht scliarf fixierbar; da-
gegen liegt der ihm sehr nalie ventralste Punkt des Duodenum in
der Mittellinie und etwa 1 mm ventral von der Chorda, in der
II ohe des 9. Ursegments. Der Magen ist irn Ganzen auf G00 g
Lánge getroffen. Seine gróBte Lumenweite ist auf dem Quer-
schnitt 50 g.
Darmnabel. Das Entoderm des Darmnabels bildet einen
sehr dünnen Strang; es hat mit dem des Darmes keine Verbin-
dung mehr, wohl aber hangt es noch mit dem des Dottersacks
zusammen. Es ist meistens solid, hat aber dann und wann ein
sehr kleines Lumen. Im Gegensatz zum Entoderm steht das
Mesoderm mit dem des Darmes in Verbindung, und zwar in
der Hohe des 12. Ursegments an der Vorderseite des sog.
physiologischen N abelstr angbruchs . Letzterer ist sehr tief. Grade
cranial davon liegt die ventrale Wand des Darmes 950 g linter
der Cliorda; dagegen betragt derselbe Abstand für den tiefsten
Punkt des Darmes im Nabelstrangbruch 1550 g. Der physiolo-
gische Nabelstrangbruch endet vor dem 15. Ursegment, von wo
an der Darm wieder in seiner Normalhohe liegt.
Das Darmlumen ist im physiologischen N abelstr angbruch
etwa 30 g weit; caudal von ihm wird es allmahlich enger, bis
es beim 17. Ursegment vollkommen verschwunden ist. Beim
18. Ursegment erscheint wieder ein kleines Lumen, das bei der
Mündung in die Oloake 15 g weit geworden ist (19. Ursegment).
Die C 1 o a k e ist 150 g weit und von hohem Epithel aus-
geldeidet wie der Darm. Die Cloakenmembran ist auf 120 g
Ausdehnung getroffen; sie ist 60 g breit, und das Ectoderm und
Entoderm berühren sich in ihr. Das Ectoderm der einen Seite
der Cloake ist, ehe es zur Cloakenmembran umbiegt, mit dem
der andera verlotet, wodurch die Membran selbst undeutlich wird.
Der Schwanzdarm findet sich auf einer Lange von
1,35 mm caudal von der Cloake. Er ist meist ein solider Strang
mit einem ab und zu sehr kleinen Lumen von 5 — 10 g; am Ende
schwillt es bis zu 30 g an.
Die entodermale Allantois ist beim Austritt aus der
Cloake etwa 150 g weit; ihr Lumen wird cranial warts allmahlich
enger. Nach einem Veri auf von 675 g, beim Anfang des 15. Ur-
segments, wird sie zu einem Strang, in dem nur noch ab und zu
ein kleines Lumen auftritt. In der Hohe des 11. Ursegments
biegt sie, dem Bauchstielmesodernij in das sie eintritt, folgend,
241
ventral um. Bis daliin verlauft sie ganz in der dicken ventralen
Bauchwand des Embryo, wobei sie latero-dorsal von den Arteriae
umbilicales begleitet wird. Weder die entodermale Allantois noch
die Arterien wolben sich ins Colom vor.
Die Leber beginnt auf der rechten Seite beim 3. Ursegment;
links 225 jlx weiter caudal. Sie endet mit dem 11. Ursegment und
findet sicli im Ganzen auf 1,5 mm Lange. J)er Ventrallappen
liegt auf den ersten 1,25 mm. Er wird auf den cranialsten
Schnitten sehr stark durch das Herz eingebuchtet. Die beiden
Dorsallappen beginnen 375 p nach dem Ventrallappen. Der
rechte ist 1050 p, der linke 1170 p lang. Die Lappen sind durch
tiefe Eurchen deutlich geschieden.
Gallenblase und ventrale Pankreasanlage. Beide
Anlagen sind solid und bestehen aus einem auBern Cylinder-
epithel und einer innern alies ausfüllenden Zellmasse. Sie hangen
nur auf einem Schnitt an der Abgangsstelle vom Duodenum
miteinander zusammen. Diese liegt beim 10. Ursegment.
In der Gallenblasenanlage laBt sich die Blase scharf vom
Ausfülirungsgang unterscheiden. Jene ist birnformig und bis zur
Mündung in den Gang etwa 250 p lang. Ihr Querdurchmesser
betrágt 120 p. Sie liegt in der Medianebene, und der Abstand
ihres ventralsten Punktes vom Duodenum betragt fast 450 p.
Der Ausfülirungsgang springt links und oral stark buckelig (bis
75 p) vor (Rest des linken ventralen Pankreas).
Das ventrale Pankreas tritt von der Caudalseite an den
Ausfülirungsgang heran, der sich caudo-ventral und nach rechts
wendet. Bei seiner Vereinigung mit dem Gang ist es 50 p dick.
Nach einem Verlauf von 100 p schwillt es bis 135 p Durchmesser
an. Es wird im Ganzen auf 210 p Lange getroffen und liegt
ventral von der Vena porta.
Das do r sale Pankreas mündet 105 p caudal vom ven-
tralen, etwas rechts von der Dorsalseite in den Darm. Wie bei
124 besteht es aus zwei soliden Lappen, die in einen gemeinsamen,
ebenfalls soliden kurzen und an der Mündung 70 p dicken Aus-
führungsgang übergehen. Der ursprünglich linke Lappen liegt
dorsal, ist 150 p lang und 120 p dick; er findet sich auf 180 p
Lange. Der ursprünglich rechte Lappen biegt auf der rechten
Seite des Darmes ventralwarts um und reicht bis an die Dorsal-
seite der Vena porta. Er findet sich auf 10 Schnitten (150 p),
ist 180 p lang und 120 p dick.
Die Chorda zeigt dieselbe Structur wie bei 124, die Scheide
ist 5—7 p dick, die Chorda incl. Scheide etwa 40 p,
Wirbelcmlagen. Die Anlagen der Wirbelkorper und Bogen
Rov. Museo La PJata — T. XXI.
16
242
sind nicht deutlicher geworden ais beim vorigen Embryo. Etwa
vom 18. Ursegment caudal ist eine Mesencliymverdichtung nicht
mehr zu erkennen.
Vrogenitalsystem. Urnieren: Nur auf der linken Seite
Iiegt auf der Hohe des 7. Ursegments ein rudimentáres Kanál-
chen, das keine Verbindung mit dem W o 1 f f ’ sellen Gange hat.
Die eigentlichen Urnierenkanálchen beginnen im 8. und enden
mit dem 19. Ursegment; es sind 33 auf der linken, 32 auf der
rechten Seite. Immer sind etwa 3 Kanálchen pro Segment vor-
handen; auf den letzten Schnitten ist die Zugehorigkeit der Ka-
nálchen zum Segment nicht mehr genau festzustellen, da dort
bereits der Korper sich zu krümmen beginnt. Wie bisher sind
die cranialsten Kanálchen kleiner ais die folgenden; überhaupt
werden die Kanalchen im allgemeinen groBer, je weiter caudal
man kommt. Nur die letzten 2 — 3 Kanálchen sind noch nicht
bis zur deutlichen Bildung einer 13 o w m a n ’ schen Kapsel vor-
geschritten. Zwischen den groBeren Kanálchen liegen aber auch
in den mittleren Teñen der Urniere kleinere. Die Malpighi-
schen Korperchen sind bedeutend weiter vorgeschritten ais bei
124, vor allem ist der Glomerulus viel tiefer in die Bowman-
sche Kapsel eingesenkt, sodaB das ganze Gebilde nicht mehr
flach, sondern eher kugelig erscheint, wie aus den MaBen für
das Malpighi’ sche Korperchen des 10. Kanálchen links
hervorgeht :
GroBter Durchmesser der Bowman’ schen Kapsel 100 p,
Durchmesser des Glomerulus in derselben Kichtung 70 p,
Durchmesser der Kapsel normal zum vorigen 80 p,
Durchmesser des Glomerulus in derselben Kichtung 60 p.
Die W o 1 f f ’ schen Gánge münden offen in die Cloake, und
zwar Iiegt die Mündungsstelle 100 p cranial von der Mimdung
des Darmes, also áhnlich wie bei Embryo 124.
Die Nachniere ist bedeutend weiter entwickelt ais bei
124, vor allem dadurch, daB sich ein Ureter ausgebildet hat, der
so diinn ist, daB ein Lumen darin nicht mit Sicherheit nach-
zuweisen ist ; er ist scharf gegen den W o 1 f f ’ schen Gang abge-
setzt und Iiegt reclits auf 180, links auf 150 p Lánge. Das
epitheliale Nierenbecken hat einen groBtcn (dorso-ventralen)
Durchmesser von 100 p; scin Lumen einen solchen von 50 p.
Sein áuBerer Durchmesser normal zum vorigen ist 45, sein in-
nerer 15 p. Das Nierenbecken wird ganz vom nephrogenen Ge-
webe umgeben, in dem deutlich eine etwa 30 p dicke innere
Zone von radiárer Structur und eine áuBere zu erkennen sind.
Der Ureter wird nur auf der dem Nierenbecken zunáchst lie-
243
genden Halfte von nephrogenem Gewebe umgeben. Das áufiere
nephrogene Gewebe scheint noch mit dein der Urniere zusammen-
zuliángen.
Gefáfisystem. Das Ende des Pericards liegt ventral vom
Leberende, 2 mm caudal vom Beginn des Herzens (11. Urseg-
ment). Die Verbindung zwischen Pericard und Pleurahohle ist
im wesentlichen ebenso wie bei 124. Der rechte Ductus Cuvieri
tritt 330 p nach Beginn des Herzens (5. Ursegment) ins Peri-
card und geht sofort in das Herz über, wahrend der linke noch
420 p weiter (Beginn des 7. Ursegments) der Dorsalwand des
Pericards anliegend verlauft. Die Verwachsung der ventralen
Mittellinie der Lungenanlage mit dem Atrium, d. h. der Anfang
der Pleurahohle beginnt 675 p nach dem Anfang des Herzens.
Die linke Pleurahohle communiciert also aucli noch auf den
5 cranialsten Schnitten direct mit dem Pericard, ventral vom
linken Ductus Cuvieri. — Die medíale krause Colomwand an
den Ductus Cuvieri ragt weiter in die Ductus pleura-pericardiaci
vor ais bei 124.
Das Herz ist wesentlich weiter entwickelt ais auf dem
vorigen Stadium. Es beginnt Mitte des 4. Ursegments. Das
Atrium cndet 900 p nach Beginn des Herzens (7. Ursegment);
die linke Kammer reicht noch 450 p (Ende des 8. Ursegments),
die rechte Kammer nur 150 p weiter caudal. Die Wand der
linken Hálfte des Atrium zeigt einfache vorspringende Muskel-
trabekeln, wahrend die der rechten beinahe glatt ist. Das Sep-
tum atriorum ist mit den Endocardkissen des Auricularkanals
verschmolzen. Das Foramen ovale besteht aus einer Haupt-
offnung, von auf dem Schnitt 120 p Durchmesser, die sicli auf
14 Schnitten (220 p) findet, und aus zwei kleineren cranial davon
liegenden Durchbrüchen. Da im Centrum das Septum atriorum
noch nicht mit den Kissen des Auricularkanals verschmolzen ist,
findet sich dort noch eine Verbindung zwischen beiden Atrien.
Die beiden Sinusklappen stehen gleichweit vor, doch ist die
linke nur bis 20 p, die rechte bis 60 p dick. Caudal gehen sie
in die Fortsetzung des Endocardkissens des Auricularkanals über,
cranial vereinigen sie sich zu einem Septum spurium, das fast
so stark wie das Septum atriorum ist. Das Spatium intersepto-
valvulare ist also gut entwickelt, und liegt in der Medianebene.
Die Endocardkissen des Auricularkanals springen bis 100 p stark
vor und sind noch nicht verschmolzen. Die Muskcltrabekeln sind
in beiden Kammern wesentlich starker entwickelt ais beim vo-
rigen Embryo und engen das Lumen weit ein. Das Septum in-
terventriculare ist músculos, bis 150 p dick. Auf mittleren Schnit-
1G*
244
ten ist es von der Interventricularfurche aus gemessen bis 350 p
lioch. Die beiden Bulbuswülste ragen so stark vor wie bei 124.
— Der Truncas hat bei Abgabe der caudalsten Bogen 70 p
Durchmesser imd wird durch eine gleichmáfíige 60 y. dicke Endo-
cardscliicht ausgekleidet.
Die Vena pulmonalis ist ein 150 p langer und 30 p
dicker Stamm, der weit caudal (Ende des 6. Ursegment) kart
neben der Basis des Septum atriorum mündet, und sich in einen
weiteren recliten und einen dünneren linken Ast gabelt.
A r t e r i e n. Der 6. Aortenbogen ist eine rechts weniger
links mehr ais 10 p dicke Aussackung des Truncas, die in das
Mesenchym um die Trachea übergeht (Ende des 3. Ursegments)
und darin dorsal blind endet. Der 5. ist im Mittel 20 p stark; er
entspringt und endet 90 p vor dem 4. Der 4. ist weitaus am
starksten, im Mittel 50 p. Der 3. lialt die Mitte zwischen den
beiden vorigen in Bezug auf Stárke und hat etwa 30 p Durch-
messer. Der 2. und 1. sind rudimentár, d. h. in den beiden ersten
Visceralbogen verían f en kleine Gefafie, übcr doren Zusammcn-
liang sich nichts ermitteln liefi.
Die Aorta descendens wird beim 10. Ursegment unpaar. Vor
der Vereinigung sind die Aortenwurzeln etwa 60 — 70 p dick, die
Aorta selbst direct nachher etwa 120 p.
Venen. Das Verhalten der Venae umbilicales stimmt mit
dem beim vorigen Embryo überein. Die Vereinigung zum un-
paaren Gefafi findet beim 11. Ursegment statt. 2 Schnitte weiter
caudal miindet in dasselbe die Vena vitellina in der dorsalen
Mittellinie, d. h. relativ weiter caudal ais bei 124. Beim Eintritt
in die Leber (10. Ursegment) ist der Ductus Arantii líber
250 p dick. Er gibt vorher keine Advehens d extra zur Verbin-
dung mit der Porta ab. In der Beber wird er immer kleiner,
zuletzl ist er kaum 100 p weit. Er offnet sich am Dorsocranial-
ende der Leber ebenso wie die gr ofien Venae revehentes in die
Caudalwand des Sinusquerstücks. Der Ductus liegt caudal an der
Basis von Ventral- und linkem Laterallappen, weiter oral in der
Mittellinie. Er steht auf seinem ganzen Verlauf in der Beber in
offner Verbindung mit dem übrigen Lebergefáfinetz.
Der Darmnabel liegt in der Hohe des 12. Ursegments; dort
tritt auch die Vena vitellina in den Embryo. Ihre caudale Fort-
setzung ist bis zum Beginn des 15. Ursegments, immer der ven-
tralen Darmwand anliegend, nachzuweisen. Bei Mündung in die
Umbilicalis (s. o.) ist die Vitellina kaum 15 p dick.
Die Vena porta, deren zwischen rechtem dorsalen und ven-
tralen Pankreas gelegenes Endstück 50 p dick ist, erweitert sich
245
schlieBlich zu einem über 150 p weiten unregelmáBigen GefaB,
das in die rechte Leber eintritt, also ais distalster Teil der
caudalsten Vena hepática revehens dextra aufgefaBt werden muB.
Dagegen felilt der proximale Teil, der die Verbindung der Porta
mit dem Beginn des Ductus A r a n t i i herstellte, vollkommen.
Erst 12 Schnitte weiter vorn, cranial von der Gallenblase und
ganz innerlialb der Leber offnen sich beide Systeme ineinander.
Diese Verbindung stimmt also mit Bezug auf ihre Lage zur
Gallenblase nicht mit dem proximalen Teil der rechten Vitellina
überein, durch den die Porta mit dem Ductus Arantii auf den
letzten Stadien noch communicierte. Die neue Verbindung muB
durch Ausweitung einer Balín innerhalb des LebergefaBnetzes
entstanden sein, wáhrend sich die frühere zurückbildete. Letztere
war bei 124 bereits viel enger ais bei 180.
Wie beim vorigen Embryo liegen im Cranialteil des rechten
Laterallappens groBe GefáBlücken, die sich weit in den Sinus
venosus offnen und ais Anlage des proximalen Abschnitts der
Cava gedeutet werden konnen; eine Verlangerung dieser Bahn
in das Mesenchym reclits vom Darm ist noch nicht vorhanden.
Die Cardinales posteriores entstehen caudal vom 18. Urseg-
ment aus zunáchst je zwei kleineren Venen. Sie liegen irmner
dorsal über der Urniere und sind einheitlich; nur die rechte teilt
sich beim 1G. Ursegment in zwei etwa gleichgroBe dicht neben-
einander liegende GefáBe, die sich ein Segment weiter cranial
(nach 350 — 400 p) wieder vereinigen. Die Cardinales posteriores
sind bei ihrer Mündung 100 p, beim 15. Ursegment schon 70 — 80 p
weit. Die Cardinalis post. empfángt segméntale Venen aus der
Ursegmentregion; aufierdem offnen sich in sie GcfaBe, die teils
an der Lateral- teils an der Medialseite der Urnierenkanalchen
verlaufen. Besonders letztere reichen háufig bis an die Median-
ebene heran, indem sie ventral unter der Nebenniere durchziehen.
Einige von ihnen lassen sich sogar bis in die Basis des sehr
breiten Mesen teriums verfolgen. Trotzdem eine Verbindung die-
ser QuergefáBe der rechten und linken Seite bei diesem Embryo
nicht nachgewiescn werden kann, ergibt sich doch aus einem
Vergleich mit dem folgenden, daB sie es sind, die sich dort ver-
einigen und dadurch den Caudalabschnitt der Cava entstehen
lassen.
Die Cardinales anteriores sind an der Mündung stárker ais
die posteriores (150 p).
Der rechte Ductus Cuvieri lauft genau dorso-ventral, der
linke von dorso-caudal nach ventro-cranial (beide 6. Ursegment).
Die Venae subclaviae münden in die Cardinales an der Über-
246
gangsstelle in die Ductus C u v i e r i , niclit eigentlich in die
posteriores.
Sympathicus und Nebenniere. Die ersten Zellen des Sym-
pathicus sind beim 3. bis 4. Ursegment kenntlich. Die Anlage
besteht von hier an aus kleinen, sehr lockeren Gruppen dunkler
Zellen, die Anfangs dorso-lateral die beiden Aorten begleiten,
aber vom 8. Ursegment an eine mehr latero-ventrale Lage in
Bezug auf die Aorta einnehmen. Deutliche Fasern, die von den
Spinalnerven zu den Sympathicuszellen gehen, finden sich erst
vom 9. Spinalnerv an. Es handelt sich imraer nur um verein-
zelte Fasern oder sehr diinne Strange, nicht um dicke Kami
viscerales wie bei 222.
Die Nebenniere beginnt beim 10. Ursegment; sie stellt einen
im Mittel etwa 90 p dicken runden Strang dar, der sich nur
durch die dunklere Farbung und dichtere Anordnung seiner
Elemente vom Mesenchym abhebt, immer wesentlich deutlicher
ais bei 124. Sie liegt medial von der Urniere, ventral von den
Zellgruppen des Sympathicus. Mit Beginn des 12. Ursegments
naliern sicli die beiden Nebennieren in der Mittellinie bis zur
Berühnmg, so'dafi zulctzt ihr Gewebe auch den ganzen Platz
ventral von der Aorta einnimmt und keine deutliche Grenze
mehr zwischen ihnen erkennbar ist. In der Mittellinie wird das
Gewebe durch die von der Aorta zum Darm ziehenden Arterien
durchbrochen. Mit dem 14. Ursegment enden die Nebennieren
sehr allmahlich, indem sie immer dünner, lockerer und undeut-
licher werden. In ihrer ganzen Ausdehnung berührt die Neben-
niere bald auf einigen Schnitten das Colothel, bald entfernt sie
sich wieder davon. An den immer sehr schmalen (hochstens
30 — 40 p breiten) Berührungsstellen zwischen beiden Geweben
ist oft keine Grenze erkennbar. In der caudalen Halfte ragt
das Colothel ais eine seharfe aber nicht tiefe Falte in der Zone,
in der die Anheftung erfolgt, ins Mesenchym vor.
Die Sympathicuszellen setzen sich ais bald kleinere bald
grofíere Gruppen dorsal über der Nebenniere in deren ganzer
Lange fort. Sie liegen dabei etwa 50 — 100 p von ihrem dorsalen
Iland entfernt neben der Aorta. Vereinzelte Sympathicuszellen
sind bis in die Schwanzregion nachweisbar. Sympathicus- und
Nebcnnierenzellen sellen im Wesentlichen gleich aus, hochstens
sind jene etwas dunkler.
lntegument. Epidermis wie beim vorigen Embryo.
Die Milchleiste ist in der Hohe des 13. und 14. Ursegments
auf der ventralen Piache der Extremitátenleiste, caudal von der
Vorderextremitat, eben angedeutet. Sie koinmt dadurch zustande,
247
daB die Zellen der innern Schicht des Epithels ein wenig ge-
wuchert sind, wodurch das Epithel bis 20 p dick wird, wahrend seine
Dicke über der übrigen Extremitátenleiste nur 10 — 12 p betragt.
Keimblase 222. (Fig. 9, 30, 101—105; Textfig. 94—104, 127.)
(Conserviert am 24. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Diese Keimblase besitzt 9 gleichmaBig ausgebildete Em-
bryonen. Die gemeinsame Amnionhóhle bildet kein Blaschen, son-
dern ein Querstück, in das die Amnionverbindungskanale über-
gehen (Fig. 9). Sie ist. im Allgemeinen nicht erheblich weiter ais die
Kanale selbst und nur an zwei Stellen etwas bláschenformig auf-
getrieben. Daher ist nicht ohne weiteres sicher erkennbar, wie-
viel von dem Querstück ais eigentliche gemeinsame Amnion-
hohle und- wieviel ais gemeinsames Endstück benachbarter Em-
bryonen aufzufassen ist. Es sind also hier ganz ahnliche Ver-
háltnisse vorhanden wie bei Keimblase 226. Die Amnionverbin-
dungskanale sind gerade, dünn, von Zeit zu Zeit blasig erweitert,
jedoch in geringerem Grade ais dies meistens der Fall ist. Die
caudalen Amnionblindsacke sind kurz und dünn; wie bereits auf
den letzten Stadien liegen sie nicht dem jetzt (in Bezug auf den
Embryo) weiter cranial abgehenden Bauchstiel auf, sondern
durchziehen eine kurze Strecke weit frei das Exocol, um sich
alsbald auf dem Trager zu befestigen. Hier bilden sie mehrere
aufeinander folgende blasige Erweiterungen.
Auf dem Dottersack ist kein eigentliches continuierliches
GefaBnetz vorhanden, sondern um jeden der Embryonen finden
sich nur noch vereinzelte GefaBreste olme Verbindung unter-
einander. Die früheren Grcnzcn zwischen den GefaBnctzen bc-
nachbarter' Embryonen sind durch hochst auffallende, dicke
Linien markiert, in denen sich aber keine GefaBe mehr finden.
(Auch bei den früheren Keimblasen waren diese Zonen durch
eine braunliche Farbung ausgezeichnet.)
Am Placentarteil des Tragers sind die Zotten viel groBer
ge w orden; sie stellen jetzt baumchenformige Gebilde mit sehr
reicli verastelten Kronen dar, deren Lánge oft über G mm be-
trágt. Die Endstücke der Zotten sind so eng miteinander ver-
filzt, daB alie Placenten zusammen ein einheitliches ca. 3/4 — 1 1/2 cm
breites gürtelformiges Polster bilden, an dem die den Einzel-
embryonen zugehorigen Portionen nicht mehr zu erkennen sind.
Xnfolge der Lange der Zottenstiele wólben sich ihre Endbaume
noch etwa 5 mm weit über die Dottersacktragergrenze vor, sodaB
also ihre Anheftung an einer breiteren Zone der Uterusschleim-
liaut erfolgt, ais ihnen eigentlich gemáB der Abgangszone der
248
Zotten vom Tráger zukommen würde. Dieses Verhalten, das
bereits bel jüngeren Embryonen eingeleitet war, wird bei den
folgenden immer weiter ausgeprágt, sodafi bei ganz alten Keirn-
blasen der Mulita nur eine sehr kleine Kappe des Dottersacks
über der gemeinsamen Amnionhohle nicht von Placentarzotten
umsponnen wird. Eine Befestigung derselben am Dottersack
erfolgt weder jetzt noch spáter. Es ist augenfállig, daB liier-
durch ein viel groBerer Teil der Uterussclileimhaut fiir die Er-
nálirung und Atmung des Embryo genützt werden kann ais
moglich wáre, wenn die Endbáume der Zotten sich nur über
einer Fláche der Uteruswand ausbreiten würden, die gleich ihrer
Abgangsfláche vom Tragar wáre. Gegen das Centrum des Trü-
gers zu ist die Zone der Placentarzotten relativ scharf abge-
grenzt; es folgt darauf eine Región, in der sich viel weniger
und viel kleinere Zotten finden, bis am aboralen Pol der Keim-
blase Zotten so gut wie vollstándig felilen.
Da das Arnnion geráumiger geworden ist, ist apeh der pigent-
liclie innerhalb der Amnionhohle gelegene Nabelstrang bedeu-
tend lánger ais bei 124 odor 10. Seine Lánge betrágt jetzt über
5 mm, seine Dicke etwa 1,5 mm. Er verláuft sclirág nacli vorn,
unter einem Winkel von etwa 45 0 zur Augenafterachse. An der
Ventralwand des Amnion angelangt, knickt er scharf caudal um,
wobei er zum Bauchstiel wird. Dieser ist wesentlich dünner ais
der Nabelstrang; er vereinigt sich noch unter dem Embryo (etwa
in der Hohe des Afters) mit dem Trágermesoderm. Seine rela-
tive Lánge ist im Vergleich zu früher geringer geworden.
Die Embryonen sind sehr gleichmáBig und bedeutend weiter
entwickelt ais bei Keimblase 10. Sie besitzen etwa 45 Urseg-
mente, doch ist deren Anzahl in der Schwanzregion nicht genau
festzustellen. Die Nackenbeuge ist bei alien sehr stark, und die
durchschimmernde Rautengrube viel schárfer erkennbar ais
früher. Das Auge liegt dem Oberkieferfortsatz dicht an; die
Offnung des Linsensáckchens ist ein sehr deutlicher Poras. Die
Nasenanlage ragt stark wultstformig vor. Bei Betrachtung des
abgetrennten Kopfes von der Gaumenseité sieht man, daB der
Oberkieferfortsatz eigentlich in den mcdialen Nasenfortsatz über-
geht, und daB beide nur durch eine sehr oberflách liche Kerbe
voneinander abgegrenzt sind. Der mediale Nasenfortsatz umzieht
die Nasenoffnung von vorn und gelangt dann, ohne daB irgend
welche Abgrenzung erkennbar wáre, auf die Lateralseite der
Nase, so in den lateralen Nasenfortsatz übergehend. In Wirk-
lichkeit ist also nur eine wallartige Umgrenzung der Nasen-
offnung an der medialen, der vorderen und der lateralen Seite
249
vorhanden, wahrend eine Teilung derselben in einen medialen
und lateralen Fortsatz niclit erkennbar ist. Zwischen dem late-
ralen Ende des Walls und dem Oberkieferfortsatz liegt im Gegen-
satz zum medialen eine sehr tiefe Kerbe, die sich, seichter
werdend, bis zum Auge ausdehnt (Tránennasenrinne) und liier in
eine die Augenanlage umgebende Kerbe übergeht. Die Nasen-
offnungen sind deutlich kommaformig, wobei der dicke Teil nach
medial und vorn gericlitet ist. Die Anlage des innern Ohres
ist ven auBen nicht mehr zu erkennen. .
Am ersten Visceralbogen ist der Oberkiefer wesentlich dün-
ner ais der Unterkiefer; ersterer ist nicht über 400 p dick,
wahrend letzterer an seinem ventralen Ende die doppelte Breite
erreiclit. Der zweite Visceralbogen erscheint von der Seite ge-
sehen dreieckig mit ventral gerichteter Spitze. Er ist dorsal
breiter ais der Unterkieferbogen, mid die Anlage der spáteren
Auricular hocker ist bereits durch eine deutliche aber nocli nicht
stark ausgearbeitete Modellierung seiner Oberfláche erkennbar.
Besonders deutlich ist ein etwa in der Mitte des Vorderrandes
gegen den Unterkieferfortsatz vorragendes Hockerchen (vergl.
Fig. 30). Der Sinus cervicalis ist geschlossen; nur bei einem
der daraufhin genaJuer untersuchten Embryonen war auf der
einen Seite ein ziemlich weit ventral liegender, kleiner drei-
eckiger Teil davon noch nicht ganz zugewachsen, sodaB in der
Tiefe noch etwas vom 3. Bogen zu erkennen war. Bei alien
Embryonen ist die Región des 3. Bogens durch eine unscharfe
Vorwolbung auBerlich markiert.
An der Vorderextremitát ist die breite stark vortretende
Oberarm-, eine sehr kurze Unterarm- und eine abgeflachte teller-
formige Handanlage unterscheidbar. Die Hinterextremitat ist
etwas weiter entwickblt ais die vordere auf dem vorigen Stadium ;
eine Dreiteilung ist an ihr noch nicht zu erkennen. Zwischen
den beiden Extremitáten zieht sich noch ein Rest der Extremi-
tátenleiste hin; sie geht vorn in die Oberarmanlage über und ist
dementsprechend liier starker entwickelt ais weiter caudal.
Die Milchleiste bildet eine nicht liolie aber scharfe Kante,
welclie cranial an der Achselhohle beginnt und auf der ventralen
Wolbung der Extremitatenleiste caudal zieht. Ihr caudales Ende
liegt etwas hoher ais ihr craniales; sie zieht also der Extre-
mitátenleiste nicht genau parallel. Nahe ihrem Vorderende ver-
dickt sie sich kaum merkbar (Anlage der vorderen Milchdrüse).
Dio Trennung zwischen dem Dorso-lateral- und dem Ventral-
lappen der Leber ist wie bei den letzten Stadien auBerlich durch
eine deutliche Linie markiert.
250
o:
251
97
98
99
Textfig. 94 — 99. Seitenansichten von G Embryonen (1er Keiinblase 222. Vistas
laterales do sois embriones do la vesícula embrionaria 222. X 9-
94 = E. 2, 95 = E. 3, 96 = E. 4, 97 = E. 6, 98 = E. 7, 99 = E. 8.
Buchstabenerklarung siehe pag. ÍC9 und Mafitabelle im Text. Por la expli-
cación de las letras véase pag. 1G9 y tabla de medidas en el texto.
252
Für die Embryonen ergeben sich folgende absoluten Mafie
(Textfig. 94—99):
Aus den MaBen ergibt sicli zunáchst wiederum ein ziemlich
bedeutendes Wachstum der Embryonen, da das Mittel aus den
Langen VS wesentlicli groBer ist ais vorher. Allerdings fallen
die Langen der Embryonen 1 und 2 noch durchaus in die
Variationsbreite des vorigen Stadiums. Eine Vermehrung der
groBten Hóhe liat wohl absolut gemessen stattgefunden, doch ist
sie relatív niclit groBer ais vorher. Demgegenüber liafc die Hohe
durch das Auge 0‘0“ nicht nur relati/v selir stark, sondern auch
absolut deutlich zugenommen, was auf das noch festere sich An-
legen der Mundregion auf die vordere Herzwand und auf die
noch starkere Nackenbeuge schlieBen láBt. Die Hohe AA‘ ist
sowohl absolut ais auch im Vergleich zur groBten Lánge be-
trachtlich groBer ais bei 10; ihr Wert náliert sich dem der
groBten Hohe. Dies rührt daher, daB die Bückenlinie weniger
stark gewólbt ist und die Krümmung des Caudalendes des Em-
bryo erst weiter hinten beginnt ais bei den jüngeren Embryonen.
Embryo 1.
Der geschnittene Embryo 1 ist der ldeinste unter alien.
Seine Lánge ergibt sich nach der Berechnung aus den 22,5 p
dicken Schnitten zu 7,45 mm; die Contraction beim Einbetten
betragt also nach Vergleich mit der Pliotographie 1/18. Für sein
allgemeines Aussehen gilt das oben Gesagte.
Bei alien bisherigen Embryonen wurde die relative Lage
253
der Organe im Embryo durch Angabe ihrer Lage zu den Ur-
wirbeln bestimrat. Sebón bei diesem Stadium ist es aber nicht
leicht, die Ausdehnung der einzelnen Urwirbel auf den Schnitten
genau festzustellen, und bei den ppateren Stadien wird eine solche
Feststellung immer schwieriger. Aus diesem Grunde wurde von
jetzt an die Lage der Organe statt den Urwirbeln den Spinal-
ganglien gegenüber festgestellt. Es handelte sich nun darum
festzustellen, ob ein bestimmtes Spinalganglion dem Ursegment
mit derselben Ordnungszahl entspricht oder nicht. Da bei diesem
Embryo die Ursegmente so weit ais notig noch gut feststellbar
waren, wurden dieselben einfach gezahlt, und wie bisher, die
Nummern derjeweils zugehorigen Schnitte notiert. Um die Spinal-
ganglien zu bestimmen, wurde folgendermaBen verfahren : Da
die Anlagen der Eippen bereits ais dunkles Mesenchym deutlich
erkennbar sind, wurde die erste Brustrippe aufgesucht, die an
ihrer Form sicher auffindbar ist. Der zu ihr gehürige Wirbel
ist der 8. und das vor ihm liegende Spinalganglion ist also das 8.
Es zeigte sich nun, daB dies Ganglion auf denselben Schnitten
liegt, wie das 8. Ursegment. Zur Sicherheit wurde noch die Lage
des 6. Wirbels und dadurch diejenige des 6. Spinalganglions be-
stimmt, wozu der Eintritt der Vertebralis in den Vertebralkanal
benutzt wurde. Auch hierbei ergab sich, daB das 6. Spinalganglion
und das 6. Ursegment auf denselben Schnitten liegen. Die Ord-
nungsnummer der Spinalganglien wurde sowohl bei diesem ais
aucli bei alien folgenden Embryonen durch Záhlung vom 6.
resp. 8. Ganglion in cranialer und caudaler Eichtung erhalten.
Hierdurch werden natürlich alie Unsicherheiten, die durch even-
tuelle Aufnahme von Segmenten in der Occipitalregion sich er-
geben konnten, ausgeschaltet. Die Lage der Organe bezogen auf
die Spinalganglien kann ohne weiteres mit der auf die Urseg-
mente bezogenen verglichen werden.
Centralnervensystem. Das Telencephalon oder der vor der
Fossa praediencephalica gelegene Abschnitt des Neuralrohrs ist
in die Lange gewachsen (vergl. Textfig. 100). Die Fossa prae-
diencephalica ist nun dorsal seicht. Ais ventraler Abschnitt
dieser Fossa ist wolil die Einbuchtung zwischen Torus trans-
versos und Chiasmawulst aufzufassen. Ais eine Neubildung gegen-
über vorigem Stadium erscheint die erste Anlage der Hemi-
spharen. Die Gesamtformation des Vorderhirns erfordert, die
Hemispharen, dem Vorgange Kupffer’s folgend, von dem
Telencephalon médium zu unterscheiden. Die Hemispharen
stellen seitliche Ausbuchtungen des Neuralrohrs dar; sie ragen
dorsal über den Dachteil des Telencephalon médium liinaus; sie
254
überragen ferner auch seine termínale Piache, und greifen caudal
auf das Gebiet des Zwischenhirns über, dessen Beginn durch
eine Linie gekennzeichnet wird, die die Possa prádiencephalica
mit der Furche zwischen Toras transversus und Chiasmawulst
verbindet. Ventral resp. basal sind die Hemispharen nocli niclit
gegen das Telencephalon médium abgesctzt; cinc seichte Ein-
buchtung gibt ungefahr die Lage der spáteren Abgrenzung an;
sie ist aber nur im caudalen (gegen das Zwischenhirn gerich-
teten) Abschnitt kenntlich; gegen die Región des Toras trans-
versus zu verschwindet sie ganz.
die Hirnanlage von Embryo 222, 1. Corte longitudinal mediano por el cerebro
del embrión 222, 1 reconstruido de cortes transversales. X 25.
ch. w. — Chiasmawulst, rodete quiasmático com. pos. = Commissura posterior,
f. pr. d. = Fossa praediencephalica, bem. = Hemisphaere, Aufiengrenze, límite
exterior del hemisferio, t. tr. = Torus transversus.
Die eingetragenen Sehnitte entsprechen folgenden Abbildungen:
Los cortes marcados corresponden á las figuras siguientes:
81 - Fig. 101, Tab. 12, 110 = Textfig. 102, 124 = Textfig. 103.
Der Dachteil des Telencephalon médium liegt in seinem vor-
dersten Abschnitt in der Tiefe einer Molde, der Possa Ínter -
hemisphárica. Seine seitliche Ausdehnung ist liier gering; er
255
ist durcli geringere Dicke (67 p) von den angrenzenden dorsalen
Teñen der Hemispháren (100 p) unterschieden. Weiter caudal
liegt. er im gleichen Niveau rait den Hemispháren; die seitliche
Ausdehnung ist groBer, die Wanddicke geringer (50 p). Noch
weiter caudal, am Hinterrand der Hemispháren, erhebt er sich
giebelformig dorsalwárts über sie hinaus ; die Wanddicke an
dieser Stelle betrágt ebenfalls 50 p (Vergl. Textfig. 101). Der
terminale Abschnitt des Telencephalon médium ist gegenüber
dem Dachteil verdünnt; er ist, da er auf dem Schnitt tangential
getroffen wurde, schwer me B bar, betrágt aber, da er nur von
einem Schnitt getroffen wurde, jedenfalls nicht mehr ais die
Schnittdicke = 22,5 p. Eine sehr bedeutende Wandverdickung,
námlich bis 100 p, zeigt der Boden des Telencephalon. Dieser
Abschnitt, durch die schon erwáhnte ventrale hier ziemlich tief
O
Textfig. 101. Schnitt durch don Hinterrand der Hemisphaeren. Corte por la
parte posterior de los hemisferios. X 40
einschneidende Eossa prádiencephalica von dem Chiasmawulst
getrennt, ist wie aus Textfig. 100 wohl deutlich hervorgeht,
der von Gronberg ais Concrescentia primitiva bezeichnete
Teil. Er solí nach Gronberg aus einer Ver w aclis ung der
medialen Hemisphárenwánde vor der Lamina terminalis hervor-
gehen. Eine solche Herkunft ist bei der Mulita mit Sicherheit
auszuschlieBen. Die Hemispháren sind noch nicht einmal so weit
entwickelt, daB sie etwa neben der in Rede stehenden Wand-
verdickung ais Vorbuchtung kenntlich wáren. Von einer An-
einanderlagerung ihrer Wánde vor dieser Wandpartie kann da-
her keine Rede sein (Vergl. die Querschnittbilder Textfig. 102,
103, die Lago der betreffenden Sclmittc auf der Reconstruction
und Fig. 102, Tab. 12, die den zwischen beiden liegenden Schnitt
116 darstellt).
256
Wie schon erwáhnt, ist der Beginn einer W and verdickung
an dieser Stelle auch bereits im vorigen Stadium aufgetreten, in
dem von Hemispháren überhaupt noch nichts zu erkennen war.
Ich bezeichne die verdickte Wandpartie daher ais Toras trans-
versas; sie ist dem ebenso benannten Abschnitt des embryonalen
Sauropsidengehirns homolog, und braucht nicht mit einem andera
Ñamen benannt zu werden. Die Gronberg’ sebe Deutung der
Concrescentia primitiva betreffend, ist hervorzuheben, daB die
beíderi hier zuletzt beschriebenen Mulitastadien hinsichtlich ihrer
Entwicklung zwischen den beiden jüngsten Stadien Gron-
b e r g ’ s stehen, daB sein Stadium A überhaupt noch keinen
Beginn der Torusbildung, sein Stadium B dagegen die Hemi-
spháren bereits in so groBer Ausdehnung zeigt, daB sich ihre
ursáchliche Beziehung zur Torusbildung aus diesem Stadium
schwerlich ableiten láBt. AuBerdem zeigt der Medianschnitt sei-
nes Stadiums B auch deutlich, daB der Toras die Hemispháren
gegen das Chiasma zu iiberragt, daB also auch hier Toras vor-
handen ist an einer Stelle, an der es nocli Iceme Hemispháren gibt.
Textfig. 102. Vergl. Textfig. 100. Véase Textfig. 103. Vergl. Textfig. 100.
Véase Textfig. 100. X 40.
Textfig. 100. X 40.
hem. = untere Grenze der Hemisphaere,
límite inferior del hemisferio, t. tr. To-
rus transversus.
tr. = Toras transversus.
Die seitlichen Hemisphárenwánde zeigen in ihrer ventralen
Hálfte eine Verdickung (bis 150 p), die erste Anlage des Corpus
striatum. Sie beginnt in der Holie eines Schnittes, der die Mitte
des Toras transversus trifft, erreicht bald daliinter ihre groBte
Breite, und nimmt dann gegen das Zwischenhirn zu ab, urn sich
an der hintern Grenze des Augenblasenstiels, zwischen diesem
und dem Hinterende der Hemispháren zu vertieren.
Die Hemispháren zeigen in ihrem ganzen Umfang eineRand-
schicht. Das Dach des Telencephalon médium zeigt sie nur an
dem in der Fossa interhemisphárica gelegenen Teil.
257
Das Ganglion olfactorium ist in der Ablosung aus dem
Riechepithel begriffen (Fig. 102, Tab. 12).
Am Diencephalon fállt im Vergleich mit vorigem Stadium
die Bildimg des Chiasmawulstes und des Infundibulum auf. Der
Medianschnitt zeigt das blinde Ende der 11 a t h k e ’ schen Tasche ;
d. h. das Ende ihres medianen Teils; denn an der Stelle, wo
der Processus infundibuli basalwárts vortritt, gabelt sich die
Rathke’sche Tasche; die beiden gegen die Sattelspalte ge-
richteten Gabeláste umfassen den Processus infundibuli von bei-
den Seiten und bucliten seine Seitenwánde nach innen und etwas
dorsalwárts vor (Fig. 101, Tab. 12). Der abgebildete Schnitt, der das
Vorderende des Processus infundibuli trifft, zeigt eine Gliederung
des Zwischenhirns in drei Teñe: den Dachteil, die Seitenwande
und den Processus infundibuli. Der Dachteil, in der dorsalen
Mittellinie 35 p, in den Seitenabschnitten 100 p dick, zeigt noch
die gleiche schon auf vorigem Stadium (vergl. Textfig. 87) kennt-
liche Abgliederung gegen den ventralen Teil. Dessen Seitenwande
sind vórgebaucht und verdickt. Die Dicke der Seitenwand betrágt
150, weiter mittelhirnwárts sogar 180 p, die Dicke der Infundí -
bularwand 100 p.
Eine Randschicht findet sich am Diencephalon vor Allem
an der Seitenwand, ferner an der Peripherie des Chiasmawulstes,
und in besonders starker Ausbildung seitlich zu ihm. Auf den ab-
gegliederten Dachteil des Diencephalon setzt sich die Randschicht
ein Stück weit fort, ohne die dorsale Mittellinie zu erreichen.
Die Verdickung der ventralen Seitenwand des Diencephalon
setzt sich ohne Grenze in die ventro-laterale Verdickung der
Mittelhirnwand fort ; diese betrágt 180 p, weiter gegen das Ilinter-
hirn zu 200 p. Auf 11 Schnitten, also im Bereich von 250 p, ist
an der im Medianschnitt (Textfig. 100) angegebenen Stelle eine
Randschicht im Bereich der dorsalen Oberfláche einschlieBlich
der Mittellinie vorhanden. Dies ist die erste Andeutung einer
Commissura posterior. Die Wanddicke in der Gegend der Com-
missura posterior betrágt 50 p.
Die Fossa postmammillaris der Sattelspalte ist nun deut-
licher ausgebildet ais im vorigen Stadium. Die Plica rhombo-
mesencephalica ist stárker eingeschnitten, die von ihr zur Sattel-
spalte verlaufende Ringfalte, besonders in ihrem ventralen Teile,
ebenfalls.
Die Kleinhirnlamelle zeigt eine groBte Dicke von 133 p.
Sie weist eine Randschicht und eine periphere schmale Kern-
schicht auf, die durcli einen kernarmen Zwisclienraum von der
innern breiten Kernschicht getrennt ist.
Rov. Museo La Plata — T. XXL
17
258
An der ventralen Peripherie des Rautenhirns, etwas seitlich
zur Mittellinie, sind lángs verlaufende Nervenfasern kenntlich.
Die groBte Wanddicke findet sich ventro-lateral und betrágt
70 — 90 p. Diese W and verdickung geht ohne Grenze in die Vor-
derhornsáule des Rückenmarks über. Das Rautenhirndach miBt 9 p.
Es bestelit also auf diesem Stadium cine continuierliche
Wand verdickung im Bereich der ventralen Seitenhálfte des Neu-
ralrohrs. Sie beginnt im Vorderhirn, nimmt gegen die Augen-
stiele zu ab, sehwillt im Zwischenhirn wieder an, erfahrt im
Mittelhirn eine noch stárkere Dickenzunahme und nimmt dann
gegen das Rautenhirn zu wieder ab, um sich, annáhernd gleich
stark, auf das Rückenmark fortzusetzen. In diesem ganzen Ge-
biet kann man die Sonderung einer breiteren Schicht von minder
dicht liegenden Kernen, eine Neuronalschicht, von einer sclima-
leren der Ventrikelhohle anliegenden Zone dicht gedrángter Kerne,
einer Keimschicht, unterscheiden. Das Vorderhirn des Rücken-
marks, das also auch ais „Neuronalschicht“ imponiert, ist groB und
deutlich. Vorderstrang, Seitenstrang, Hinterstrangfeld und Com-
missura anterior sind ais deutliche breite Randschicht angelegt.
Vordere und hintere Wurzelfasern sowie Nervenfasern in der
Commissura anterior sind vereinzelt kenntlich.
Die groBte Breite des Neuralrohrs liegt auf diesem Stadium
immer noch im Bereich des Rautenhirns und betragt hier bis
1495 p. Die groBte Breite im Bereich der Hemispháren betragt
nur 1245 p.
Sinnesorgane. Das Auge (Fig. 103) liegt im Ganzen auf
400 p Lánge. Es ist noch eine deutliche Augenbecherspalte vor-
handen. Der Grund der Retina liegt etwa 120 p tiefer ais der
Umschlagsrand in die Pigmentosa. Der Querdurchmesser an der
Umschlagsstelle betragt ca. 220 p. Die Retina ist etwa 60 p dick ;
sic besteht deutlich aus einer dickeren der Pigmentosa zuge-
kelirten Zone mit vielen Kernlagen und einer aufieren kern-
freien Zone.
Die Pigmentosa ist etwa 12 p hoch; zwischen Retina und
Pigmentosa findet sidh etwa 40 p Abstand. Ebenso liegt zwischen
Retina und Linsenanlage ein etwa 20 p hoher zellenfreier Spalt-
raum. Das Linsensackchen besteht aus 30 p hohem Epithel, und
¡hat im Wesentlichen die Porm eines Kegels, dessen stark ab-
gerundete Spitze retinalwárts, dessen Basis stark nach auBen
convex vorgewólbt ist. In der Mitte derselben liegt die nur
etwa 30 p weite Óffnung, lángs der das Linsenepithel mit dem
Korperepithel zusammenhángt. Die Tiefe bis zum Grande be-
trágt 130 p; incl. Linsenepithel also 160 p, die groBte Lumen-
259
weite 100 p, die groBte Breite der Linsenbasis 180 p. Im Linsen-
sáckchen liegen keine Zellen.
Das Gehorbláschen olme den Ductus endolymphaticus
ist auf 600 p Lánge getroffen. Der Ductus ist im Ganzen
450 p lang und überragt die Blase cranial um 180 p. Die Blase
bildet dorsal von der Mündung des Ductus eine flache Tasche,
deren groBter cranio-caudaler Durchmesser 500 p, deren Quer-
durchmesser auf demselben Schnitt 150 |x ist. Der Querdurch-
messei ist in der Mitte am grdBten und nimmt nach den Randera
zu allmáhlich ab. Die Blase besteht aus dünnerem (10 ¡x hohem)
Epithel, das nur an den Randera etwas hoher wird. (Anlage der
vertikalen Bogentasche; die horizontale ist nicht angelegt.) Ven-
tral von der Ductusmündung wird der Querschnitt etwa der eines
gleichseitigen Dreiecks, dessen eine Seite parallel der Korper-
wand, dessen craniale quer verlauft und dem Ganglion VIII auf-
liegt, wahrend die dritte schief von medio-ventral nach dorso-
lateral zieht. Die groBte Hohe des Dreiecks betragt etwa 300 p,
sein Epithel ist über 40 p dick (Anlage der Pars inferior
labyrinthi).
Das Geruclisorgan ist im Ganzen auf 630 ¡x getroffen.
Die Nasenoffnung wird ausschlieBlich durch die Nasenfortsatze
begrenzt; der laterale und der mediale Nasenfortsatz sind etwa
gleicli stark ; der Oberkieferfortsatz beginnt hinter dem Nasen-
loch. Die Tiefe des ganzen Sackchens von der áuBeren Óffnung
bis zum Olfactoriuseintritt betragt etwa 600 — 650 p, seine groBte
innere Breite auf dem Schnitt 70 p, die innere Breite der Nasen-
offnung 45 ¡x. Im vorderen Teil des Geruchssackchens wird die
laterale und die mediale Wand durch liohes Riechepithel gebildet;
weiter hinten ist der Querschnitt ein Rhomboid, und dann ist
nur die langere medio-dorsale und die kurze, mehr einen bloBen
Bogen bildende, dorso-laterale Wand mit Riecheepithel bekleidet,
wahrend die langere laterale und die kürzere ventro-mediale
Wand aus weniger hohem Epithel bestehen. Caudal von der
auBeren Nasenoffnung ist auf 340 |x Lange noch ein deutlicher
Zusammenhang des auBeren Epithels mit dem des Nasensack-
chens kenntlich, und zwar in einer Linie zwischen Oberkiefer-
fortsatz und medialem Nasenfortsatz; letzterer ist nicht kugelig
aufgebláht. Ob es sich um einen Umschlag der Epithelien in
einander oder eine nachtrágliche Verschmelzung handelt, ist nicht
erkennbar. Hinter dem Caudalende der Naht reicht das nun frei
im Mcsenchym liegende Nasensackchen noch 110 fx weiter. Die
Stelle, an der der Olfactorius die Geruchsgrube trifft, ist nicht vor-
gewolbt, (kein Ethmoturbinale). Der Olfactorius ist ca. 200 p lang.
17*
260
Ein Jakobson’ sches Organ fehlt vollkommen.
Darm. Die Darmhypophyse bildet auf 200 p Lánge
einen einheitlichen Ranal, der anfangs ein Lumen von 120 p
Breite und 45 p Hohe hat, sicli dann aber etwas abplattet und
bis 300 p (áuBerlich bis 400 p) breit wird. Er legt sicb alsbald
dem Zwischenhirnboden an und teilt sich nach einem Verlauf
von 200 — 220 p in einem recliten und linken, auf dem Schnitt fast
runden Sack, von 100 p áuBern Durchmesser (Fig. 101). Dieser
findel sich jederseits noch auf je drei Schnitten (70 p) und umgreift
gabelig von vorn die Hypophysis cerebri. Eine Berührung zwi-
schen Gehirn und Ectoderm findet auf 15 Schnitten (340 p) statt;
die Berührungsflache beginnt auf dem ersten Schnitt durch den
Hypophysenkanal. Vergleicht man mit 10 B, so geht daraus
hervor, daB der groBte Teil des Hypophysenkanals morpho-
logisch betrachtet neu gebildet und dadurch entstanden ist, daB
sich das Ectoderm langs der Berührungsflache mit dem Gehirn
zum Ranal wolbte, und daB also die Óffnung der Hypophyse nun
weitci oral liegt ais bei 10 B.
Visee ralspalten: In der 1. Visoeralspalte liegen Ectoderm
und Entoderm so nah aneinander, daB sie nicht deutlich unter-
scheidbar sind. Die 2. Visceralspalte ist auf beidenSeiten offen. An
der dorsalen Wand der 2. Visceralspalte findet sich eine kleine
blindsackartige Ausstiilpung von ca. 70 p Hohe und ebensolcher
Breite etwa in der Mitte der Spalte; ob sie ecto- oder entodermal
ist, ist nicht festzustellen. (Epithelkorperchen 2.) Der 3. Visceral-
bogen ist sehr klein; er erreicht die Oberfláche nicht, sondern
bleibt in einer Grube, die durch den 2. Bogen und die Ivorper-
wand hinter den Visceralbogen gebildet wird. Bei der 3. Visceral-
spalte ist nicht sicher, ob ein Durchbruch vorhanden ist. Der
4. Visceralbogen ist noch viel kleiner ais der 3. und wird von ihm
fast ganz verdeckt. Die 4. Visceralspalte wird nur durch das
Ectoderm gebildet, wáhrend die entodermale Tasche direct in
den postbranchialen Rorper übergeht (Fig. 104, 105 tr. 1.). Dieser
bildet jederseits einen lang ausgezogenen Blindsack, der auf
225 p Lánge nachweisbar ist und ventro-caudal um die Mesen -
chymverdichtung des spateren Rehlkopfskelettes herumzieht.
Seine wahre Lánge ist wegen seiner Lage nicht genau angebbar.
Er reicht bis an die craniale dorso-laterale Grenze des Pericards
heran. Sein Ende ist wenig angeschwollen (100 p áuBerer, 50 p
innerer Durchmesser) und liegt an der Umbiegungsstelle des ab-
steigenden in den aufsteigenden Hypoglossus (4. Spinalganglion).
An der 3. und 4. Visceraltasche sind keine dorsalen Blind-
sácke vorhanden.
261
Die medíale Thyreoidea (Fig. 104, tr. m.) liegfc in
der Gabel des Truncas aortae (4. Spinalganglion) ; sie bildet nicht
mehr eine einheifcliche Masse, sondern besteht aus verschiedenen
Bláschen oder Láppchen, die im Ganzen auf 135 p Lánge im
Mesenchym liegen. Von ihr zieht ein sehr feiner Kanal auf 225 p
Lánge cranialwárts, von dem nicht feststellbar ist, ob er sich
in die Mundhohle offnet.
Die T r a c h e a beginnt ais kaum mit Lumen versehene Aus-
stülpung der ventralén Seite des Pharynx (Fig. 105, tra.) in der
Hohe des 4. Spinalganglions ; sie wird hier von einer sehr dicken
dunklen Mesenchymmasse, der Anlage des Kehlkopfskeletts um-
geben. Sie ist auf 860 p Lánge getroffen; an ihrern Ende geht sie in
die Bronchien über (7. Spinalganglion). Das Lumen der Trachea ist
immer weniger ais 15 p weit; sie wird aufien von einer allmáhlich
in das Mesenchym der Umgebung übergehenden dunklen Schicht
umgeben. Der rechte Bronchus ist deutlich dicker ais der linke.
Er treibt zwischen 160 und 200 p seines Verlaufs einen ersten
lateralen und etwas dorsal gerichteten Nebenast, der etwa 180 p
lang ist, und dessen Lumen kolbenfórmig bis 40 p weit an-
schwillt; dann gibt er zwischen 380 und 410 p seines Verlaufs
einen weiteren lateralen und sehr wenig ventral gerichteten Ast
ab, der bis etwa 120 p vorsteht und dessen Lumen bis 30 p weit
wird. Er geht schlieBlich selbst in ein caudal gerichtetes Blás-
chen über, dessen Lumen dorso-ventral bis 80, quer bis 120 p
Durchmesser hat. Er endet nacli 650 p Lánge, indeJB die rechte
Lunge noch 90 p weiter reicht. Trotz der Verzweigungen des Bron-
chus zeigt der mesenchymatische Korper der rechten Lunge keiner-
leiLappung. Er beginnt mit dem 8., und sein Ende liegt beim 10.
Spinalganglion, im Ganzen wird er auf 675 p Lánge getroffen. Der
linke Bronchus treibt nacli einem Verlauf von 220 — 250 p einen
lateralen und etwas dorsal gerichteten Ast, der etwa 120 p lang ist,
und dessen Lumen ca. 30 p weit wird. Er endet 520 p nach
Beginn des Bronchus und geht vorher in ein Endbláschen über,
dessen Lumen dorso-ventral 50 p, und quer 90 p weit ist. Der
mesenchymatische Korper der linken Lunge endet 90 p weiter cau-
dal. Er liegt im Ganzen auf 470 p Lánge; er beginnt in derselben
Hohe, wie der rechte, endet aber 200 p weiter cranial, beim 9. Spinal-
ganglion. Das Epithel der Trachea, der Bronchien und ihrer
Endáste ist dasselbe Cylinderepithel mit basalen Kernen und
einer nach innen liegenden hellen Plasmaschicht.
Der Oesophagus hat von der Trennung der Trachea bis
an die Cardia gemessen im Ganzen 1580 p Lánge. Er tritt zwi-
schen die Bronchien, und sobald die linke Lunge endet, kommt
262
er auf die linke Seite der Medianebene zu liegen. Er wird von
einer einheitlichen, ca. 50 p dicken dunklen Mesenchymschicht
umgeben.
Magen. Die Cardia findet sich zwischen dem 10, und 11.
Spinalganglion, wobei ihr oberer Rand 730 p ventral vom Ohorda-
rand und 300 p links von der Mittellinie liegt. Der Fundus ladet
bis 800 p von der Mittellinie nach links aus. Der Pylorus ist
noch nicht erkennbar ; dagegen liegt die ventralste Stelle des
Duodenum, die, wie man aus den folgenden Embryonen sieht,
nur wenig vom Pylorus entfernt ist, 1300 p ventral von der
Chorda und 100 ¡a links von der Mittellinie. Das Magenlumen
ist in der Richtung von dorsal und rechts nach ventral und links
stark abgeplattet und auf dem Schnitt nie weiter ais 70 p. Sein
Mesenchym ist im Mittel 150 p dick, sein inneres Epithel efcwa
30 p. Der ventralste Punkt des Duodenum (Textfig. 127) liegt
630 p caudal vom Magen; dieser reicht aber noch weitere 200 p
caudal.
Das Duodenum hat bei der M iindung des dorsalen Pan-
kreas ca. 40, spater ca. 20 p Durchmesser. Im ventralsten Teil
des physiologischen Nabelstrangbruchs wird das Darmlumen bis
40 p weit, spater wird es wieder schmaler, und ist im Enddarm
nur noch 10 p weit; der Darm ist aber immer durchgángig, und
offnet sich auch mit deutlichem Lumen in die Cloake.
Von seiner ventralsten Stelle zieht das Duodenum (Text-
figur 127) zunachst wieder in caudaler Richtung etwas dorsal,
dann biegt der Darm ventral um und gelangt, in oraler Richtung
verlaufend, in den N abelstr angbr uch, der sehr tief ist. An der
oralsten Stelle liegt er 900 p tiefer ais die tiefste Stelle des
Duodenum und 1200 p tiefer ais dessen distale Umbiegungs-
stelle. Er láuft eine Strecke weit etwa gleich tief im Nabelstrang-
bruch caudal, und steigt dann wieder bis zu einer Hohe von
1250 p unter der Chorda empor; diese Hohe behalt er bei, bis
er umbiegt und in die Cloake übergeht.
Der Schwanzdarm bildet einen ca. 150 p langen, kegel-
formigen Anhang auf den 4 letzten Schnitten, ehe sich der Darm
in die Cloake offnet; er ist lumenlos.
Reste eines Darmnabels sind nicht mehr erkennbar. Die
Cloakenmem.br an ist ungünstig getroffen.
Die Leber beginnt im Anfang des 8. Spinalganglions; sie
findet sich im Ganzen auf 1900 p Lánge. Der Ventrallappen
wird auf den vordersten 135 p durch das Herz so stark ein-
gebuchtet, dafi er ín eine rechte und linke Spitze ausgezogen
erscheint. Die auf der Caudalflache der Leber verlaufende ein-
263
heitliclie Vena umbilicalis wird vor Allem durch den Ventral-
lappen begrenzt, dorsal und links auch durch den linken Dorsal-
lappen. Auf der linken Seite der Vene endet der Ventrallappen,
nachdeni er auf 1,04 mm Lange vorhanden war; auf ihrer rechten
Seite reicht er weitere 220 p caudal. In diesem rechten Zipfel
des Ventrallappens liegt, grade neben der Vene, die Gallenblase.
Der linke Dorsallappen beginnt 290 p vom Anfang des Ventral-
lappens und ist 1170 p lang. Der rechte Dorsallappen beginnt
540 p nach Anfang des Ventrallappens und ist 1350 p lang. Er
reicht am weitesten caudal.
Die Anheftung der Leber an der Bauchwand beginnt wie
frühei lateral und zieht caudal immer mehr gegen die Median-
ebene. Bereits nach 900 p haben die beiden Anheftungszonen sich
in der ventralen Mittellinie vereinigt. Der Ventrallappen reicht
auch im Cranialteil seitlich übcr die Anheftungszone hinaus.
Die Gallenblase ist birnforrnig ; ihr Lumen ist noch mit Zellen
angefüllt, aber nicht mehr so dicht wie auf den früheren Stadien.
Sie ist in die caudale Flache des Ventrallappens der Leber ein-
gesenkt, rechts von der einheitlichen Vena umbilicalis. Ihr Ende
liegt 150 p ventral von ihrer Mündung ins Duodenum und 300 p
rechts von der Mittellinie; sie hat sich also im Vergleich zu
früher stark nach rechts gedreht. Der Ductus choledochus ist
bis zur Mündung etwa 450 p lang und durchgangig; er zieht
nach links und dorsal zur Mündung. Ehe er den Gang des
ventralen Pankreas aufnimmt, legt sich eine Gruppe von Blas-
chen um ihn herum (Reste des linken ventralen Pankreas).
Das ventrale (ursprünglich rechte ventrale) Pankreas
beginnt 160 p caudal von der Gallenblase; es wird auf 112 p
Lange getroffen und liegt immer ventral an der Vena cava,
rechts von der Mittellinie, wobei es bis 150 p ausladet. Es ist
durchaus inassiv wie auf früheren Stadien und 100 p dick. Es
offnet sich von der Caudalseite in den Ductus choledochus nahe
dessen Mündung.
Das do r sale Pankreas mündet 180 p caudal vom Ductus
choledochus von der Dorsalseite, wenig links von der Mittellinie
ins Duodenum. Gegenüber dem vorigen Stadium ist das gemein-
same Mittelstück (Ductus pancreaticus accessorius) viel langer
geworden (180 p lang und bis 75 p breit). Der Teil des Ductus
nahe der Mündung in den Darm ist hohl, sonst ist die ganze
Anlage solid. Die linke Anlage, die jetzt dorsal und links liegt,
ist viel kleiner ais die rechte. Sie zieht auf 115 p Lange caudal,
ist etwa 75 p breit und am Ende nicht angeschwollen. Die rechte
Anlage zieht nach rechts und ventral, bis ihr Ende dem des ven-
264
tralen Pankreas auf 40 p nahe gekommen ist und genau dorsal
darüber liegt. Beide sind durch die Vena porta und ein ldeines
NebengefáB derselben (Vena mesenterica?) getrennt. Die An-
lage des rechten dorsalen Páncreas ist vom gemeinsamen End-
stück aus gerechnet 250 p lang, und das Ende ist kolbenformig,
bis zu 150 p angeschwollen. Sie ist die grofite der Pancreas-
anlagen.
Skelettanlagen. Die Chorda ist etwa so ausgebildet wie
beim vorigen Embryo. Die primitiven Wirbelkórper und
oberer Bogen bestehen aus gleichartig entwickeltem dunklen
Mesenchym; sie sind schárfer abgesetzt ais bisher. Audi der
Proximalteil der R i p p e n ist erkennbar. Alie Mesenchymver-
diclitungen sind bis in die Schwanzregion vorhanden. — Die
Extremitátenanlagen werden von dunklem Mesenchym
ausgefüllt, in dem einzelne besonders dunkle Massen unscharf
hervortreten; dies ist bei der vorderen Extremitat starker aus-
gesprochen. Die Anlage des Kehlkopfskeletts wird eben-
falls durch cine dunkle Mesencliyinniasse dargestellt.
Urogenitalsystem. Urniere: Rudimentáre Urnierenkanál-
chen sind nicht mit Sicherheit nachweisbar. Die eigentliclien
Kanálchen beginnen in der Hóhe des 9. Spinalganglion. Es sind
jederseits 32; die letzten liegen Ende des 17. oder wohl bereits
im 18. Segment. Dies ist bei der gebrauchten Schnittrichtung
nicht genau feststellbar, da sich in dieser Gegend die Krümmung
des Embryo bereits bemerkbar macht. Im Mittel liegen also
3 — 4 Kanálchen pro Segment, und die Verteilung ist iiber die
Urniere ziemlich gleichmáBig, wie man aus den Tabellen er-
sehen kann, die zur Klarstellung der Lagebeziehungen zwischen
Spinalganglien und Kanálchen angelegt wurden. Die ersten
Malpighi’schen Korperchen sind rudimentár. Vom 3. an,
das allerdings nur 30 p Durchmesser hat, sind sie gut ausgebildet.
Bald werden sie jedoch gróBer. Gegenüber dem vorigen Stadium
sind die Malpighi’ schen Korperchen structurell weiter ent-
wickelt. Sie sind jetzt nahezu kugelig; das innere Epithel der Kaspel
ist bereits deutlich gefaltet und sehr dunkel und hoch, wáhrend das
áuBere Pflasterepithel ist. Der Glomerulus ist ganz in die Kapsel
eingelassen und bildet einen eigentlichen GefáBknáuel. Eine Zu-
nahrne der GroBe hat nicht stattgefunden. Noch schárfer ais
bisher erkennt man, daB die Malpighi’ schen Korperchen um
so groBer werden, je weiter caudal sie liegen; auch sind die
caudalsten gegenüber den mittleren nicht mehr im Grad ilirer
Ausbildung zurückgeblieben. Die GroBen einiger Malpighi-
schen Korperchen sind:
265
Querdurchmesser des
11. Malpiglii’schen Korperchens links — 60 p; seines Glomerulus — 45 p
19. „ » » 80 p; „ „ 50 p
80. v „ rechts 100 p; „ „ 75 p
Zwischen den groJBen Korperehen linden sicli immer auch
kleinere.
Der W olf f ’ sebe Gang beginnt wenige Schnitte vor dem
ersten Kanálchen; auf einigen der ersfcen ihn treff enden Schnitte
bildet er ein Knáuel (Reste cines angelegten Kanálchens?). Schon
in der Hohe des ersten Kanálchens nimmt er seine nórmale Lage
lateral von der TJrnierenanlage ein; er ist durchwegs mit deut-
lichem Lumen versehen. In der Gegend des 1. Kanálchens findet
sich auf hochstend 90 — 100 p Lánge latero-ventral vom W o 1 f f -
schen Gang eíne schwach trichterformige Kerbe des Colom-
epithels, die etwa 10 p tief ist und an íhrem Rand bis 60 ¡a áuñern
Durchmesser hat. Das Epithel derselben besteht aus hoheren und
sclimalercn Zellen ais das Colomepithel der Umgebung, und
einige Zellen scheinen in das darunter liegende Mesenchym cu
rücken. Ich halte diese Kerbe für die erste Anlage des Ostiurn
des M ü 1 1 e r ’ schen Ganges.
Der W o 1 f f ’ sche Gang vereinigt sich mit dem Ureter 180 p
vor seiner Mündung in die Cloake. Da das caudal von dieser
Vereinigung liegende Endstück lánger ist ais beim vorigen Em-
bryo, kann kaum etwas davon in den Aufbau des Sinus urogeni-
talis mit einbezogen worden sein. Die Mündung des Darmes
in dio Cloake liegt in bezug auf die der W o 1 f f ’ schen Gánge
noch weiter caudal ais bisher, námlich bereits auf dem ventral
umgebogenen Caudalteil des Embryo. An der Mündung des
W o 1 f f ’ sellen Ganges ist dio Cloake in ein Horn ausgezogen.
Wennschon sie noch einheitlich ist, so ist doch der aus diesen
beiden Hornera und dem dazwischen liegenden cranialen Teil
bestehende Abschnitt deutlich ais der spátere Sinus urogenitalis
zu erkennen, da sich, ánnlich wie schon früher (Keimblase 124) von
ventr o -lateral zwei seitliche Wülste in die Cloake vorwolben. Der
Sinus urogenitalis ist bei der Mündung der W o 1 f f ’ schen Gánge
etwa' 370 p ím Querdurchmesser. Er setzt sich cranial in den zu-
náchst schwach halbmondformigen, mit seiner sehr wenig ausge-
sprochen concaven Seite dorsal gelegenen Anfang der Allantois
(Harnblasenanlage) fort, der Anfangs 370 p queren und 100 p dorso-
ventralen Durchmesser hat, spáter (cranial) aber rund wird.
Die Allantois wird dorso-lateral von den Arteriae umbilicales
begleitet, die in Uebereinstimmung mit den Verháltnissen beim
vorigen Embryo und im Gegensatz zu spáter kaum ins Colora vor-
2G6
springen. Etwa 800 p cranial von der Mündung der W o 1 f f ’ schen
Gánge ist das Lumen der Allantoisgeschwunden; sie wird zueinem
dünnen Gewebsstrang, der nach kurzem Verlauf unkenntlich
wird. — Soweit Schnitte durch den Bauchstiel vorhanden sind,
finden sich keine weiteren Allantoisreste darin.
Nachniere: Die Ureteren münden, wie oben bemerkt, in
den Wolff’ schen Gang; sie sind je 225 p lang, dünn aber mit
deutlichem Lumen. Die Niere selbst ist gewachsen; das Nieren-
becker zeigt noch keine Aussprossungen. Die groBte innere
Lange des Nierenbeckens ist 200 p; diejenige der Niere und des
umgebenden innern nephrogenen Gewebes 380 p; die ent-
sprochenden Masso quer zu den vorigen sind 15 und 130 p.
Gegenüber dem letzten Stadium hat sicli die Niere also stark in
die Lange gestreckt; insbesondere ist das Nierenbecken lang und
schmal; das nephrogene Gewebe der innern Zone ist viel dicker
ais vorher und auch viel deutlicher radiar angeordnet. Das
aufiere nephrogene Gewebe ist vom übrigen Mesenchym nur
schwierig unterscheidbar.
Die Geschlechtsleiste beginnt etwa beim 7. Urnieren-
kanálchen (11. Spinalganglion) auf der ventralen Seite des Ur-
nierenwulstes nahe der Mittellinie; sie ist zunáchst sehr flach, ver-
dickt sich dann aber, bis sie etwa beim 15. Spinalganglion deutlich
wulstformig geworden ist und sicli scharf von der Unterlage weg
erhebt. In dieser Porm ist sie bis an das Ende der Urniere
verfolgbar. Das Epithel über der Geschlechtsleiste ist lioher und
seine Zellen schmaler ais die des Colomepithels der Umgebung;
man erkennt deutlich, daB Zellen aus ihm in die Tiefe sinken,
wodurch seine Grenze gegen das Mesenchym stellenweise un-
scharf wird. Es ist aber noch deutlich einsehichtig. Ihm anliegend
trifft man im Mesenchym sehr selten helle Kerne mit deutlichem
Nucleolus, die groBer sind ais die gewohnlichen Mesenchym-
zellenkerne und niclit seitlich zusammengedrückt wie sie. Es
sind Urgeschlechtszellenkerne; sie scheinen viel seltener zu sein
ais spáter.
Gefcift system. Pericard: Der Trachealwulst wolbt sich
bereits cranial viel schwacher ins Pericard vor, ais bisher, und
die Wolbung wird caudal immer geringer. Der Übergang des
rechten Ductus C u v i e r i ins Herz beginnt 550 p, der des linken
700 p nach Beginn des Herzens (6. Spinalganglion). Die Ver-
bindung zwischen Lungenanlage und dorsaler Mittellinie des
Pericards beginnt erst 850 p nach dem Herzanfang, also weiter
caudal ais beim vorigen Embryo (7. — 8. Spinalganglion). Der
cranial von dieser Stelle gelegene Jtaum, der dorsal von der
267
Trachealwand, ventral vom Pericard, seitlich durch die Ductus
Cuvieri begrenzt wird, ist im Mittel etwa 40 p hoch, quer
etwa 500 p breit und in der Mittellinie ventral concav gebogen.
Die Pericardwand medial über den Ductus Cuvieri wólbt sich
in Form einer dreieckigen Leiste mit krauser Oberfláche auf
der ganzen Lánge in sie hinein. Es ist dies eine Weiterbildung
des schon immer medial an den Ductus Cuvieri vorhandenen
Kráuselungen des Colomepithels. Der soeben beschriebene ein-
heitliche Kaum stellt die beiden Ductus pleuro-pericardiaci dar;
da die seitlichen Portionen derselben aber nur einen sehr wenig
grofieren Durchmesser haben ais das Centrum, so würde man
besser von einem einheitlichen medianen Ductus pleuro-pericar-
diacuc reden. Er wáre, verglichen mit dem des vorigen Embryo,
viel langer geworden und communiciert links und nur noch in
seinen cranialen Partien unter dem Ductus Cuvieri hindurch
mit dem Pericard. Bei der Verlotung von Pericard und Lungen-
wand spaltet er sich in die beiden Pleurahóhlen (7. — 8. Spinal-
ganglion), die bei ilirem Übergang in ihn viel schmaler sind ais
bisher. — Eine directe Verbindung der linken Pleurahohle mit
dem Pericard unter dem Ductus Cuvieri hindurch, wie sie auf
dem vorigen Stadium noch bestand, ist nicht mehr vorhanden.
Das Caudalende des Pericards liegt ventral von der Leber,
1,7 mm nach Beginn des Herzens (10. Spinalganglion), also viel
weiter cranial vom Leberende ais bisher.
Das H er z beginnt beim 5. Spinalganglion. Das Atrium endet
900 p vor dem 8. Spinalganglion, die Kamrner, und zwar die
linke, 1,05 mm spáter. Sie reicht also relativ weniger weit caudal
und ihre Achse liegt steiler dorso-ventral ais bisher. — Durch
die Ausbildung des Endstücks der Vena cava (Vena revehens
communis) hat sich die Caudalwand des Sinus venosus ganz von
der Leber emancipiert. Die Wande beider Atrialhálften sind
dünn; vorragende Muskeltrabekeln sind nur sehr vereinzelt vor-
handen. Die Aurikel sind groB. Die rechte Sinusklappe ist
breiter aL die linke und steht weiter vor; das Septum spurium
ist gut entwickelt, doch relativ weniger stark ais bei 10 B. Das
Septum atriorum liegt wenig links von der Medianen; es geht
an den Enden breit in die Endocardkissen des Auricularkanals
über. Diese sind noch nicht miteinander verschmolzen und daher
auch nicht die Mittelpartie des Septum atriorum mit ihnen. Es
.besteht also hier, wie beim vorigen Embryo, auBer durch das
Foramen ovale noch eine zweite Verbindung zwischen beiden
Atrialhálften. Das Foramen ovale ist einheitlich; es hat bis
250 p Durchmesser und ist auf 360 p Lánge getroffen. Das
268
Spatium intersepto- val vulare liegt rechts neben der Medianebene;
es ist viel breiter ais bei 10 B.
Das Balkenwerk der Kammern ist im Wesentlichen ebenso
ausgebildet wie beim vorigen Embryo. Der Sulcus interventri-
cularis ist auf mittleren Schnitten bis 200 p tief; das breite Ven-
trikelseptum ragt von ihm gemessen bis 500 p vor. — Der Bulbus
ist fast ganz einheitlich, und nur im distalsten Teil ist eine Tren-
nung eingetreten in den etwas links und oral gelegenen Pulmo-
nalis- und den caudal und rechts gelegenen Aortenabschnitt. Die
Pulmonalis verláuft in fast rein ventro-dorsaler Ttichtung und ist
beim Austritt aus dem Pericard 70 p stark. Die Aorta verláuft
nach der Trennung erst auf einer Lánge von 380 p oral, sodaB
sie das Pericard erst 155 p oral von der Pulmonalis verláíit. Sie
hat dabei ca. 80 p Durchmesser.
Der Stamm der Vena pulmonalis ist 70 p dick und teilt
sicli nach einem Verlauf von 200 p in einen dünneren rechten und
einen dickeren linken Hauptast. Der rechte gibt, noch ehe er ganz
vom linken getrennt ist, einen dünnen' Dorsalast ab. Er selbst
zieht auf der Vcntralseite der rechten Lunge weiter. Der linke
teilt sich nach wenigen Schnitten in einen Dorsalast, der aber auf
die rechte Seite der Trachea tritt und einen linken Hauptast für
die Ventralseite der linken Lunge.
Arterien. Der Truncus des 6. Bogens verláñt das Peri-
card vor dem 5. Spinalganglion, und teilt sich sofort in einen
dickeren (ca. 50 — 60 p) linken und dünneren (ca. 30 p) rechten
Ast (Eig. 105, are. art. VI); die Bogen laufen um den Kehl-
kopf herum medio-caudal vom postbranchialen Korper, um sich
(Anfang des 4. Spinalganglions) neben dem Vagus, der sich hier
mit dem Hypoglossus kreuzt, mit den Aortenwurzeln zu vereini-
gen. Lungenarterien fehlen ganz.
Der Truncus aortae teilt sich, caudal der medialen Thyreoi-
dea anliegend, in zwei grofie Áste, die sich nach einem Verlauf
von 200 p in die 3. und 4. Bogen teilen. Der 4. Bogen ist links
dicker ais rechts (75 resp. 50 p). Von ihm gelit auf der linken
Seite ein sehr dünnes Ástchen ab, das die dorsale Aorta nicht
erreicht (Best des 5. Bogens). Der 3. Bogen ist links ebenfalls
dicker ais rechts und hat im Wesentlichen gleiche Starke wie
der 4. Er zieht medial an der Thymus vorbei und vereinigt sich
mit den dorsalen Aortenwurzeln 200 p cranial vom 4. (Anfang
des 3. Spinalganglions). Die Aortenwurzeln haben zwischen
3. und 4. Bogen rechts eine Starke von 75 p, links eine solche
von 90 p. Der Truncus setzt sich cranial vom 3. Bogen noch
auf einigen Schnitten in dem Mittelstück des 2. Visceralbogens
4
269
ais Carotis externa fort, die sich wenig verzweigt und bald
endet.
Die craniale Fortsetzung der Aorta descendens vor dem
3. Bogen (distaler Teil der Carotis interna) ist an der Basis
links 80 jut, rechts nur 60 ja dick. Sie verláuft cranialwárts jeder-
seits bis zur Darmhypophyse, neben der sie sich in zwei Áste teilt,
sinen kleineren, der caudal den Augenblasenstiel kreuzt und bis
auf die Latero-vent.ralseite der Hemispliáre sich hinzieht, und
einen Hauptast, der jederseits an der Hirnbasis bis unter das
Nachhirn verfolgbar ist. In der Wand des Zwischen-, Mittel-
und Nachhirns sind GefáBe vorhanden, die mit der Carotis in-
terna communicieren, in der Wand der Hemisphare fehlen sie.
Die Aortenwurzeln vereinigen sich mit Beginn des 8. Spinal-
ganglions zur einheitlichen Aorta. Die rechte hat dabei 90 p,
die linke 120 p Durchmesser, wáhrend der der einheitlichen
Aorta nach der Vereinigung etwa 150 p betragt.
Venen: Reste einer Vena vitellina fehlen ganz.
Die Venae umbilicales haben genau dieselbe Ausbildung wie
beim vorigen Embryo. Sie vereinigen sich in der ventralen
Bauchwand zur einheitlichen Vene beim 12. Spinalganglion. Vor-
her nehmen sie selir schwache GefaBe aus der seitlichen Bauch-
wand auf. Die einheitliche Vene tritt sofort in die Leber, wird
also zum Ductus venosus und liegt dabei links von der Gallen-
blase. Der Ductus hat Anfangs 400 p Durchmesser; er steigt,
immer nur wenig links von der Medianen liegend, gegen die
Dorso-cranialseite der Leber, die er beim 10. Spinalganglion
erreicht. Inzwischen hat er so viel Blut an die Leber abgegeben,
daB er nur noch 120 p dick ist. Immer links von der Medianen
liegend, offnet er sich in einen breiten Sinus, der einerseits vom
Lebergewebe und andrerseits von der Diaphragmaanlage (Ven-
tralwand der Pleurahohle) begrenzt wird. In ihn münden auBer-
dem die Cava und zahlreiche Venae revehentes, unter denen sich
drei durch besondere GroBe auszeichnen, eine céntrale, eine linke
und eine rechte (Weiteres siehe bei Cava).
Die Vena porta bildet sich in der Hohe des 14. Spinal-
ganglions aus dem Lacunensystem des Darmes auf dessen linker
Dorsalseite. Sie wendet sich darauf auf der rechten Seite des
Darmes ventral, zieht zwischen dem rechten dorsalen und dem
ventralen Pankreas hindurch und offnet sich grade cranial vom
13. Spinalganglion in den rechten Laterallappen der Leber. Wie
beim letzten Embryo ist eine Verbindung zwischen ihr und dem
Ductus A r a n t i i nur dadurch vorhanden, daB von diesem dorso-
cranial vom Gallengang eine weite Vena hepática advehens ab-
270
gelit, die in die rechte Seite des ventralen und rechten Dorsal-
lappens übertritt.
Die Venae cardinales posteriores (Textfig. 104) laufen lateral
um die Nierenanlagen herum, um sich dann dorsal der Urniere
anzulegen. Nachdem dies kaum geschehen, gelien von ihnen be-
reits in der Hohe des 17. und vor Allem 16. Spinalganglions groBe
QuergefáBe ab, die sich in der Medianen, ventral von der Aorta,
zur Cava vereinigen. Die QuergefáBe verlaufen sowohl dorsal
ais auch ventral um die Urnierenkanálchen herum. Solche Ver-
bindungsgefáBe zwischen Cava und Cardinalis. posterior existie-
ren auch weiter cranial auf dem ganzen Verlauf der Cava, bis
sie in die Deber eintritt; doch werden sie cranial immer kleiner.
Die Cava selbst hat Anfangs einen sinusálmlichen Character
mit unscharf begrenzter Wandung, von der oft Septen in ihr
Inneres vordringen, die sie streckenweise sogar in zwei teilen
konnen; ihr Durchmesser kann 300 p erreichen. Erst beim 14.
Spinalganglion, lmrz vor dem Caudalende der Nebennieren, die
ihr dorso-lateral anliegen, wird sie zu einem auf dem Quersclmitt
rundlich ovalen gut abgegrenzten GefaB, dessen Durchmesser
nuil etwa 150 p betragt. Gleichzeitig rückt sie aus der Mittel-
linie heraus auf die rechte Seite. Dabei bildet sie auf einigen
Schnitten nach rechts eine unregelmaBige Aussackung, an der
Stelle, an der beim vorigen Embryo die vordere rückfiihrende
Urnierenvene oder Vena spermatica interna abgeht. Es kommt
aber nicht zur Ausbildung einer solchen, sondern die Aussackung
steht durch eines der oben erwahnten QuergefáBe mit den Cardi-
nales in Verbindung. Man konnte die ganze Cava ais eine unpaare
Vena revehens der Urniere , auffassen; doch existiert wie bei
andera Sáugetieren kein eigentlicher Pfortaderkreislauf, da ja
überall breite Verbindungen zwischen Cava und Cardinalis
vorhanden sind. Beim 12. Spinalganglion tritt die Vena cava von
der Dorsalseite, etwas rechts von der Medianen, in den rechten
Laterallappen der Leber ein. Sie bleibt darin immer nahe der
Dorsalseite, tritt in allseitige offene Verbindung mit dem Leber-
gefáBnetz und ist deshalb von sehr wechselndem Querschnitt.
SchlieBlich offnet sie sich (9. — 10. Spinalganglion) in den oben
erwahnten Sinus, der den Oralteil der dorsalen Leberf lache ein-
nimmt, und in den auch der Ductus Arantii und die Venae
revehentes eintreten. Sie liegt dabei weit rechts. Der Sinus
(siehe auch bei Ductus Arantii) liegt auf 14 Schnitten (315 p).
Er erreicht eine Breite von 750 p und einen dorso-ventralen
Durchmesser von 200 p, und dehnt sich nach rechts weiter aus
ais nach links, sodaB er die Basis des linken Laterallappens nicht
271
berührt. In ihm sammelt sich alies Leberblut. Er geht an seiner
Dorso-cranialseite in ein scharf abgegrenztes ovales (dorso-ven-
traler Durchmesser 250, querer Durclimesser 350 p) Gefafí über,
das ganz rechts von der Mittellinie liegt, selir kurz ist (70 p)
und die Diaphragmaanlage durchbricht, um sich darauf an der
Grenze von rechtem Sinushorn und Querstück in den Sinus
venosus zu offnen. Die Grenze gegen das Querstück ist bereits
durch die median spornformig vorragende Anlage des Septum
Textfig. 104. Stadium 222. Schema des Zusammenhangs der entstehenden
Vena cava mit den Cardinales posteriores, (c. post.) Estadio 222. Esquema
de la unión de la vena cava en formación con las venas cardinales posteriores,
(c. post.) 9, 12, 14, 17 = Región der entsprechenden Ursegmente, región de
los segmentos primitivos correspondientes.
sinus venosus angedeutet. Die Verbindung zwischen Horn und
Querstück ist noch fast 200 p weit. Der Sinus auf der dorsalen
Leberseite und die kurze Vene bilden zusammen eine vena reve-
hens communis, die spáter zum Endstück der Cava wird. Bis
zum vorigen Stadium offneten sich noch alie LebergefáBe einzeln
in die Eückwand des Sinus venosus, der dort zugleich die dor-
sale Leberwand bildete. Hier ist durch die Vena revehens com-
munis der Sinus viel selbstandiger geworden. Vergleicht man mit
272
mit dem vorigen Stadium, so muB man die Vena revehens com-
munie ais einen (wohl durch das Vordringen der Diaphragma-
anlage) in die Lange gezogenen Abschnitt der Caudalwand des
Sinus venosus auffassen.
Die Cardinales posteriores sind auch in den Segmenten, in
denen die Cava vorhanden ist, ziemliche groBe GefáBe (in der
Hohe des 16. Spinalganglions ca. 70 — 80 p Durchmesser) ; sie
nehmen allmáhlich an Dicke ab; doch sind sie auf den Schnitten,
auf denen die Cava in die Leber eintritt (12.- Spinalganglion)
noch etwa 50 p stark. Cranial nehmen sie wieder an Dicke zu,
bis sie vor der Mündung in den Ductus Cuvieri (7. Spinal-
ganglion) etwa 150 p Durchmesser erreichen. „Innere“ Cardi-
nales, wie bei Stadium 150, fehlen noch; doch bildet sich uin den
Sympathicus, cranial von der Nebenniere (in der Hohe des 7. und
8. Spinalganglions) ein GefaBnetz, das mit den Cardinales zu-
sammenhángt, Durch ZusammenfluB der medialen Teile dieses
Netzes zu je einem LangsgefáB wiirden jene Bahnen entstehen.
Die Cardinales anteriores sind groB, vor der Mündung in
den Ductus Cuvieri über 300 p dick. Die Venae subclaviae
münden in die Cardinales anteriores und zwar 135 p (rechts)
resp. 180 p (links) cranial von ihrer Mündung in den Ductus.
M i 1 z. Caudal vom linken dorsalen Pankreas wird in dem
hier sehr dicken Mesogastrium das Mesenchym ein wenig
dunkler ais das der Umgebung; dies ist der Lage nach die Milz-
anlage (13. Spinalganglion), die beim vorigen Embryo noch nicht
erkennbar war. Das Cülomepithel ist darüber und in der Um-
gebung dick, cylindrisch und dunkel. Da jedoch in dieser Ge-
gend schon bei wesentlich früheren Embryonen (179) das Colo-
thel auf eine betrachtliche Strecke, und zwar sowohl auf der
rechten ais auch auf der linken Seite verdickt erschien, ist viel-
leicht elier anzunehmen, daB diese Colothelverdickung ein Zu-
stand einer früheren Embryonalperiode ist, der nicht notwen-
digerweise mit der Entstehung der Milz zusammenhángen mufi.
Sympathicus und Nebenniere. Sympathische Zellen beginnen
in der Hohe des 3. Spinalganglions latero-dorsal von der Aorta-
deutlich zu werden. Sie bilden von da an einen unregelmaBigen,
bald dickeren bald dünneren Strang, der dorso-lateral an der
Aorta caudal zieht. — Der erste deutliche Eamus visceralis ist
der des 8. Spinalnerven; vorher ist die Verbindung nicht deut-
lich. Nachdem in der II5he des 10. Spinalganglions die Neben-
niere begonnen hat, liegt der Sympathicus ihr dorsal so eng auf,
das man wegen der Áhnlichkeit der Zellen beider Organe nicht
deutlich erkennen kann, wie weit das eine und wie weit das
273
andere reicht. Diese enge Anlagerung von Sympathicus und
Nebenniere liegt in der Zone, in der der 11., 12., 13. und 14.
Ramus visceralis sich mit dem Sympathicus verbindet. Vom
Ende der Nebenniere an sind, wie bereits beim vorigen Embryo,
lockere Gruppen von Sympathicuszellen bis in die Schwanz-
regior. zu verfolgen; sie bilden hier ein Netzwerk ventral und
dorsal urn die Aorta.
Die Nebenniere ist ein im Mittel etwa 150 p dicker
runder Strang, der sich infolge seiner Compactheit vom Mesen -
cliym bereits schárfer abhebt ais bisher. Sie findet. sich im
Ganzen auf etwa 1 mm Lánge und liegt vom 10. — 15. Spinal-
ganglion ventro-lateral der Aorta dicht an. Eine Berührung mit
der Colomwand ist nicht mehr vorhanden, doch ist die Neben-
niere im vorderen Teil nur etwa 30 p davon entfernt. In der
Hohe des 12. Spinalganglions stcigt dicscr Abstand ziemlich
plotzlich auf 70 p, und weiter caudal sogar bis auf 100 p. Eine
eigentliche Verbindung zwischen der rechten und linken Neben-
niere existiert nicht; nur auf den caudalsten Schnitten (von der
Hohe des 13. Spinalganglions an) finden sich zwischen den
Nebennieren vereinzelte Zellen, die zwischen Aorta und Cava
durchziehen und mit den Nebennieren zusammenhangen. Gegen
das Ende zu werden die Nebennieren iinmer dünner, lockerer
und undeutlicher.
Die Epidermis besteht wie beim vorigen Embryo aus einer
dicken innern und einer áuBern auBerordentlich dünnen Schicht.
Die innere Schicht ist, wie auch schon bei den früheren Em-
bryonen in verschiedenen Regionen verschieden hoch. Beson-
ders hoch (12 p) ist sie über den Extremitaten und der Extremi-
tatenleiste, wáhrend sie an der Bauchwand so dünn ist, daB
man die beiden Schichten nicht unterscheiden kann.
Die Milch leiste beginnt caudal und etwas ventral vom
Ansatz der vorderen Extremitát (10. Spinalganglion); sie kommt
auf etwa 1,3 mm Lange vor und endet 220—330 p vor dem An-
satz der hintern Extremitát; dabei liegt sie der Ventralseite
der Extremitátenleiste auf. Sie wird ausschliefilich durch die
Epidermis gebildet, wáhrend das Mesenchym und dessen Basal-
membran gegen die Epidermis nicht eingebuchtet werden. Die
Leiste ist Anfangs etwa 150 p breit und wolbt sich' auf dem
Schnitt halblinsenfórmig vor, wobei sie in der Mit te bis 30 p dick
wird. Die Dicke kommt nur durch Wucherung der innern Zell-
schicht der Epidermis zustande, die 3 — 4 Lagen hoch wird,
wáhrend die áuBere dünnere Schicht unverándert darüber hin-
weg zieht. Die Epidermis ist dorsal von der Milchleiste etwa
Rov, Museo La Plata — T. XXI.
18
274
10 g. ventral nur hall) so dick. In caudaler Itichtung wird die
Milchleiste ganz allmáhlich niedriger, bis sie verschwindet.
Keimblase 150. (Fig. 31, 106—114, Textfig. 105—115, 128.)
(Conserviert am 2. 7. 1908 in Pikrinsublimat.)
Diese Keimblase enthált 10 gut ausgebildete Embryonen,
die bereits beim Fixieren vom Dottersack abgeschnitten wurden,
sodafl über ihre gegenseitige Lage gegenwártig nichts mehr aus-
gesagt werden kann. AuBerdem sind noch 10 sehr stark ver-
kriippelte Anlagen vorhanden. Die An&ahl der Ursegmente ist
nicht genau feststellbar, doch sind es sicher über 50 (Fig. 31).
Auge und Ohr sind wesentlich weiter entwickelt ais bei 222.
Am Auge ist eine Linsengrube nicht mehr vorhanden, da sich
die Linse abgeschnürt hat, doch schimmern die Contouren des
Linsenho.hlraums, der auBern Wand der Linse und des Um-
schlagsrandes der Retina durch. Die Contour der Pigmentosa
(Pigmentring) hat bei alien Embryonen die Forra. eines Rhombus,
dessen Ecken im medialen und lateralen Augenwinkel und dorsal
und ventral liegen. Der Pigmentring ist viel dünner ais bei Stadium
28. Ventral (über dem Oberkieferfortsatz) vom Auge liegt eine
tiefe Rinne, die im medialen Augenwinkel in die Tranennasen-
furche übergeht. Diese schneidet zwischen Oberkiefer und late-
ralem Nasenwulst sehr tief ein. — Am Unterkiefer und am
2. Visceralbogen sind die Ohrhockerchen aufgetreten. Die Mo-
dellierung ist sehr reich und scharf. Bei Beobachtung mit dem
Binocularmikroskop erkennt man (was aucli auf der Photographie
ersichtlich), daB die Zahl der Hockerchen und ihre Anordnung
nicht gut mit den gewolmlichen 6 angegebenen übereinstimmt.
Besonders diejenigen auf dem 2. Bogen sind selir deutlich und
characteristisch. Die Mo'dellieru,ng ist bei alien Embryonen des
Stadiums im Gr.ofien und Ganizen dieselbe; die Unterschiede der
Hocker mit Bezug auf Form und GroBe sind nur geringfügig.
An der früheren 1. Visceralspalte sind die drei Ohrgrübchen deut-
lich zu erkennen. Das oberste ist von sehr geringem Durch -
messer und wenig tief; das mittlere ist flach, aber so breit wie
das untere, das tief und trichterformig ist.
Der mediale und laterale Nasenfortsatz begrenzen das Nasen-
loch von der medialen, vorderen und lateralen Seite; sie gehen
olmo jede Grenze ineinander über. Der Anfang des medialen
Fortsatzes kreuzt auf der Ventralseite lateralwarts, bis er den
Oberkieferfortsatz berührt. Die Grenze zwischen beiden wird
durch eine deutliche Kerbe markiert. Die Kerbe zwischen dem
Anfang des medialen und dem Ende des lateralen Nasenfort-
275
satzes ist vicJ weniger tief ais bei 222; lateral setzt sie sich in die
Tránennasenfurclie fort. .Die áuBern Nasenlocher sind mehr oval
ais commaformig. Gaumenwárts finden sich grade an der Kerbe
zwischen innerem Nasenfortsatz und Oberkiefer die primaren
Choanen, die gleich weit von der Mittellinie entfernt liegen wie
die áuBern Nasenlocher (ca. 300 g), und vielleicht etwas groBer
sind ais sie. Die inneren Nasenwülste beider Seiten berühren
sich in der Mittellinie; dócil schneidet dabei eine tiefe und
sel) arfe Kerbe zwischen sie ein.
Am Mundhohlendacli ist die Hypophysengrube noch deutlich
markiert.- Die Zungenanlage bildet einen deutlichen etwa 500 g
breiten Wulst. Der Unterkieferbogen ist breit, aber viel deut-
licher modelliert ais bei 222.
Der Unterarm ist sowohl gegen den Oberarm as auch gegen
die Hand scliarf abgegrenzt. Die Hand ist ganz flach und bildet
ein unregelmáBiges Fünfeck, dessen Ecken am Object deutlicher
hervortreten ais auf der Photographie. Auf der Handfláche er-
heben sich die Strahlen bereits ais schwache Vorwolbungen. Die
scliarf vortretende Anlage der Oberarms setzt sich in die Extre-
mitátenleiste fort, die viel deutlicher vorgewulstet ist ais bei 222.
Die Grenzen zwischen Ober- und Unterschenkel und zwischen
letzterem und dem FuB sind viel weniger scharf ais die ent-
sprechenden am Arm; auch ist die Contour des FuBes rund-
licher, ohne markierte Ecken. Die hintere Extremitát befindet
sich etwa auf demselben Stadium wie die vordere bei 222. Die
Milchleiste lauft der Extremitátenleiste parallel. Ihr vorderes
Ende bildet die sehr doutliche 0,0 mm lange und nicht ganz
S
s
105
JL
18*
O.'
278
Textfig. 105 — 113. 9 Embryonen der Keimblase 150 in Seitenansicht. Vistas
laterales de 9 embriones de la vesícula embrionaria 150. X 10,5.
105 = E. 2, 100 = E. 3, 107 = E. 4, 108 = E. 5, 109 = E. 6, 110 = E. 7,
111 = E. 8, 112 = E. 9, 113 = E. 10.
Buchstabenerklarung siehe pag. 109 und Mafltabelle im Text. Por la expli-
cación de las letras véase pag. 109 y tabla de medidas en el texto.
0,2 mm breite Anlage der vorderen Milchdrüse. Der Rest der
Milchleiste incl. der hintern Milchdrüsenanlage sind kaum er-
kennbar.
279
Der Schwanz ist im Gegensatz zu dem der Embryonen des
vorigen Stadiums meist vollkommen gerade und liegt dem Nabel-
strang direct an; bei einigen ist seine Spitze ein wenig gebogen.
Die Lánge des (innerhalb des Amnion liegenden) eigent-
lichen Nabelstranges ist um ein Weniges groBer ais bei den Em-
bryonen der vorigen Keimblase (6 — -7 mm).
Über die Messungen an den Einzelembryonen geben die
beiden folgenden Tabellen Auskunft. Der bearbeitete E. 1 ist
dabei weggelassen, da er niclit genau von der Seite photogra-
phiert ist. Seine groBte Lánge betrágt 9,6 mm.
I. Absoluto MaBe (Textfig. 105 — 113).
Man ersielit daraus, daB das Wachstum der Embryonen ein
selir bedeutendes war. Die Variation in den Lángen der ver-
schiedenen Embryonen ist niclit groBer ais auf dem vorigen
Stadium. Der kleinste Embryo, 7, ist in alien MaBen etwas
zurückgeblieben. Seine groBte Iíohe ist selbst in Procenten der
Lánge ausgedrüekt noch geringer ais bei den übrigen Em-
bryonen. Ein Vergleich der Werte für H‘h“ béi diesem und
dem vorigen Stadium lehrt, daB zwar dieses MaB im Durch-
schnitt gewachsen, sein relativer Wert im Vergleich zur groBten
Lánge jedoch etwas geringer geworden ist. Dasselbe gilt für
die Werte der Totalhóhe durch das Auge 0‘0“. BemerJcenswert
ist, daB wálirend 00’ rnehr oder weniger constant bleibt, der
Wert 0‘0“ cinc betráchtliche Zunahme erfálirt. Es ist zweifel-
280
los, daB die VergroBerung von 0‘0“ mit dem Wachstum des
Vorderhirns in Zusammenhang steht. Ebenso ist die relativ
enorme Zunahme des MaBes VO auffállig, die, wie man aus der
Figur mit Leichtigkeit sieht, auf die starke Entwicklung des
Mittelhirns zurückzuführen ist. AA‘ ist geringer ais beim vo-
rigen Stadium, was daher rührt, daB die Krümmung der SteiB-
regiori bereits frülier beginnt ais dort.
Bei alien Embryonen ist die Rückenlinie beinahe eine Ge-
rade, und bei fast alien (auBer bei 8 und 7) ist sie in der Mitte
eine Spur eingebuchtet, sodaB also eine sehr schwach ausgebil-
dete Rückensenke vorhanden ist, die jedoch infolge ihrer Flacli-
heit nicht mehr gemessen werden kann. Ob sie noch ein Best, der
bei jüngeren Embryonen oft stark ausgepragten Senke ist, oder
ob sie neu entstanden, nachdem sie eine Zeitlang verschwunden
war, wie man nach dem Verhalten der Keimblasen 124, 10, 222
annehmen würde, bleibe unentschieden. Die groBte dorsale Holie
des Bumpfes (HIT) rückt der Augenhohe selir nahe, und der
Punkt, an dem sie gemessen werden sollte, ist infolge der selir
.gcringen Neigung der Rückenlinie meist nicht sicher angebbar.
Daher ist auch das MaB Vil nicht zuverlassig.
AuBer den 10 gut ausgebildeten Embryonen liegen noch
weitere 10 ganz krüppelhafte in demselben Uterus. Jeder der-
selben hat ein eigenes relativ groBes Amnion, von dem ein
Amnionverbindungskanal ausgeht. Die Amnion verbindungskanále
vereinigen sich zu einer knotenformigen gemeinsamen Amnion-
liohle; dabei haben einige gemeinsame Anfangsstücke. Von den
Verbindungskanálen gehen háufig Strange ab, durch die sie auf
dem Dottersack befestigt sind. Im Allgemeinen liegen die Em-
bryonen in der Nahe der gemeinsamen Amnionhohle; das Am-
nion eines desselben reicht sogar noch unter diese. Drei Em-
bryonen liegen weiter proximal dicht am Tráger. Von diesen sind
zwei dadurch verbunden, daB ihre caudalen Amnionblindsacke
(und das ihnen anliegende, sehr dünne Bauchstielmesoderm)
sich zu einem einheitlichen Endstüclc vereinigen, das auf dem
Tráger inseriert. Der Dottersack, dem die rudimentáren Em-
bryonen aufliegen, hat keine ausgebildeten GefáBnetze. Dagegen
finden sich háufig einzelne nicht untereinander in Verbindung
stehende Teile von GefáBen, die ganz so aussehen, ais ob sie
Reste von frülier vorhandenen aber jetzt resorbierten Netzen
wáren. AuBerdem finden sich iiberall auf dem Dottersack dicht
nebeneinander liegende granulierte Flechen, wodurch der ganze
Dottersack ein eigentiimlich chagriniertes Aussehen erliált. (vergl.
die folgenden Stadien). Die Embryonen sind meist so stark
281
verándert, daB ihr Entwicklungsgrad sich kaum noch feststellen
laBt; bci den am wenigsten Veránderten ist erkennbar, daB sie
sich auf einerri Eiitwicklungsstadiurn befindcn, das etwa den
Stadien 11 — 179 entspriclit.
Wie oben bemerkt, wurden die 10 normalen Embryonen
leider bereits beim Conservieren abgetrennt, sodaB man, wenig-
stens nicht ohne sehr genaue Untersuchung der Embryonalhüllen
auf Sclmitten, für die mir jetzt die Zeit mangelt, etwas über
den Zusammenhang zwischen ihnen und den rudimentáren aus-
sagen kann. Vor allem ware interessant festzustellen, ob die Em-
bryonen sich aus derselben Keimblase gebildet haben wie die
normalen, oder ob es sich um einen Eall zweieiiger Zwillinge
handelt, alinlich wie bei Stadium 148.
Embryo 1.
' Der geschnittene Embryo 1 ist nach Messung auf der Photo-
graphie 9,G mm lang; seine aus den 22,5 p dicken Sclmitten
errechnete Lánge betrágt 9,07 mm. Er gehort also zu den klei-
neren Embryonen der Keimblase.
Ein Darmnabel ist nicht mehr vorhanden. In den Nabel-
strang tritt weder ein Darinentodermrest nocli' ein Ilest der
Darmsplanchnopleura. Das Exocol geht dagegen ais ein hoch-
stens 70—80 p weiter Kanal in den Nabelstrang über. Dieser
ist ein wenig dorso-ventral abgeplattet, aber nicht eingekerbt.
Die Anor.dnung der in ihm enthaltenen Organe ist folgende:
Im Centrum der Colomrest; in der Mittellinie ganz ventral die
cylindrische, dünne entodermale Allantois; latero-dorsal von ihr
je eine Arteria umbilicalis und wieder latero-dorsal von dieser
die entsprechende Vene.
Ceñir alnervensystem. Das Rautenhirn besitzt eine groBte
Breite von 1710 p; die Dicke seines Bodens betragt 415 p. Der
Boden zeigt zwei laterale Furchen; von seinen Seitenteilen ziehen
starke Fasermassen zum ventralen Teil des Mittelhirns (Vergl.
Figur 106).
Das M i 1 1 e 1 h i r n tragt in der auf der Reeonstruction (Text-
figur 114) angegebenen Ausdehnung die llandschicht der Com-
missura posterior. Von der Gegend der Sattelspalte bis fast zur
Fossa postmammillaris wird auch die ventrale Mittellinie von
einer kraftigen Randschicht überzogen. Die Seitenwand, im ven-
tralen Abschnitt am starksten ausgebildet, miBt, von vorn nach
hinten an Dicke zunehmend, 166—330 p.
Am Zwischen. hirn hat der abgegliederte Dorsalteil an
dorso-ventraler Ausdehnung zugenommen (Figur 107). Er ist
282
in seinem untern Abschnitt von feiner Eandschicht überzogen.
Der Ventralteil zeigt erheblichere Wanddicke; eine Neuronal-
Textfig. 114. Aus Querschnitten reconstruierter medianer Langsschnitt durch
die Hirnanlage von Embryo 150,1. Corte longitudinal mediano por el cerebro
del embrión 150,1, reconstruido de cortes transversales. X 26.
com. pos. = Commissura posterior, f. p. m. = Fossa postmammillaris,
r. m. = Recessus mammillaris.
283
schicht ist in Bildung begriffen. Der Zwischenhirnboden ist
zum Infundibulum eingesenkt. Verfolgt man den Dorsalteil weiter
nach vorn, so bemerkt man an der Grenze gegen das Vorderhirn
eine Abgliederung seines dorso-medialen Abschnittes, der erheb-
lich geringere Wanddicke aufweist und sicli giebelformig über
das Niveau des übrigen Hirnrohrs erliebt. Dieser Abschnitt geht in
den giebelformig vorragenden Dachteil des Telenceplialon médium
über. Dieser, auf Figur 108 sichtbar, besitzt eine Wanddicke von 33 p
(das Zwischenhirndach des Sclmittes 88, Figur 107, miJBt 50 p) und
ist an der hintern Grenze der Hemispharen ziemlich scliarf gegen
die dickere ventrale Wandpartie abgesetzt, die ihrerseits direct
in die Hemispharenwand übergeht. Figur 108 zeigt ferner die
Sulci optici, die sich in die noch in ganzer Lange offnen Augen-
blasenstiele fortsetzen, das Infundibulum und den unpaaren Ab-
schnitt der E a t h k e ’ sellen Tasche. Verfolgt man diesen gegen
die Mundbucht zu, so bemerkt man eine zunelimende Verenge-
rung seines Lumens; der Gang endet schliefílich blind, ohne die
Mundhohle zu erreichen.
Das Vorderhirn besitzt eine grofite Breite von 1544 p,
wird also immer noch an seitlicher Ausdehnung vom Eauten-
hirn bedeutend übertroffen. Die Verdickung seiner Basahvand
(Corpus striatum) betragt 280 p; sie setzt sich ohne feststellbare
Grenze caudalwarts bis auf die Gegend dorsal zu den Augen-
blasen fort (Thalamus opticus). Die cranio-caudale Ausdehnung
der Hemispharen erhellt aus der Keconstruction. Der Hemi-
spharenhinterrand besitzt in ca. 110 p Ausdehnung Zusammen-
hang mit dem übrigen Hirnrohr. Ein frei darüber hinaus nach
hinten vorragender Hemispharenabschnitt existiert niclit.
Das G a n g 1 i o n olfactorium hat die Form eines bis
75 p breiten, zelligen Stranges (Figur 109), der vom Epithel
der Eiechgrube in der Eichtung nach oben und etwas nach vorn
(llichtung in Bezug auf Vorderhirn) zum vordersten Bol der
Hemispharen zieht. Gegen diesen Pol zu verbreitert sich der
Strang zu einer flachen die Hemispharenspitze von unten und
vorn her umgreifenden Schale. Eine Verbindung des Eiecli-
ganglions mit der Hemispharenwand besteht offenbar nocli niclit.
Die Zellen des Strangs sind in der Strangrichtung langgestreckt ;
es sind noch keine Fasern gebildet.
• Sinne sor gane. Die Augenblase ist auf 450 p Lange ge-
troffen. Der maximale Augendurchmesser betragt in cranio-cau-
daler Eichtung 400 p, vom auBern Epithel bis zum Opticuseintritt
320 p. Die Eetina ist etwa 80 p dick und besteht aus einer
aufiern s/3 der Dicke einnehmenden kernhaltigen und einer
284
innern kernlosen Zone. Pasera sincl nicht erkennbar. Die Pig-
mentosa bildet ein niederes Epithel, dessen innere Flache be-
reit.s eine Schicht Pigmentkorner enthált. Zwischen Retina und
Pigmentosa liegt eine ca. 20 p breite Spalte. Die Linse hat die
Form eines Kegels, dessen nur selir wenig gewolbte Basis der
Cornea aufliegt. Ilire Basisbreite betragt 170 p, die Hohe 180 p.
Die Linsenwand ist überall 20—25 p dick; nur an der Spitze
liegt eine stárkere Verdickimg. Frei im Linsenlumen finden sich
einige wenige rundliche Zellen, die nicht ais Zellhaufen, wie
z. B. beim Kaninclien angeordnet sind. Zwischen der Linse und
der lletina ist ein leerer Hohlraum vorhanden mit sehr verein-
zelten Zellen und sehr geringem Gerinnsel. Die Augenbecher-
spalte ist noch sehr deutlich. Durch sie tritt die Arteria centralis
retinae, die an der Retina endet, ohne in den Glaskorperraum
überzugehen. Zwischen dem áuBern Epithel und dem Umschlags-
rand der Retina dringt das Mesenchym bis an den Linsenrand
vor, gelit aber nicht in den Glaskorperraum. Der Augenblasen-
stiel hat ein 45 p weites Lumen und führt keine Nervenfasern.
Um das Auge bildet das Ectoderm eine dcutliche Kcrbc,
die auf der Vcntralseite stárker ist (Anlage der Augenlider). Sie
wird am innern Augenwinkel tiefer und setzt sich in die Tranen-
nasenfurche fort. Diese ist eine tiefe Vformige Rinne, die um so
tiefer wird, je naher sie der Nasenanlage kommt. Lateral von
der Nasengrube ist der Boden der Rinne in eine Lamelle ver-
lángert, die bis 180 p tief ins Mesenchym eindringt. Sie bildet
an ihrem freien Ende einen soliden dickeren Knoten, die erste
Anlage des nasalen Endes des Tranennasenkanals. Dieser bildet
sich also zunachst in der Nahe der Nase aus der Tránennasen-
rinne heraus. Letztere setzt sich, wieder seichter werdend, über
die Oberlippe in den Mund fort.
Gelior. Der Ductus endolymphaticus ist auf 900 p Lange
vorhanden und endet noben der Fossa rhomboidea; die obersten
520 p liegen dorsal von der verticalen Tasche. Die Ductus-
mündung bildet die Grenze zwischen der Pars superior und
inferior labyrinthi. Die Pars superior ' wird hauptsáchlich durch
die vertikale Bogentasche gebildet; sie liegt ziemlich genau ver-
tical und findet sich auf 350 p Lange, ehe sie in den Utriculus
übergeht. Ihr groBter Dorso-ventraldurchmesser betragt 700 p;
ihr Querdurchmesser etwa 20 p. Die Rander und die Mitte haben
gleichen Querdurchmesser, dagegen ist das Epithel der Rander
etwa doppelt so hoch ais das der Seitenwánde, wodurch die
spáter den Bogengang bildenden Partien sich von den spáter
verschwindenden Teilen deutlich unterscheiden. Die horizontale
285
Tasclie ist nur ais eine laterale Vorwolbung angedeutet. Die
Pars inferior labyrintlii ist wie bei 222 ein Dreieck mit abge-
rundeten Ecken; sie trágt sehr holies, dunkles Cyiinderepithel.
Ihr groBter Durchmesser (dorso-ventral) betrágt 350 p. Der
ventro-mediale Teil, die erste Anlage der Cochlea, tritt blind-
sackartig etwas vor. Die Pars inferior findet sich auf 500 p
Lánge.
Uní das Gehor ist eine etwas dunklere Mesenchymzone un-
deutlich erkennbar.
Der áuBere Gehorgang ist trichterformig, 100 p tief; zwi-
scheri seinem Ende nnd dem des innern Teils der 1. Visceral-
tasclie liegt eine etwa 80 p dicke Mesenchymzone.
Das Geruchsorgan (Figur 109) findet sich auf etwa
900 p Lánge. Die áuBere Nasenoffnung ist auf 225 p scliief
getroffen. Darauf wird caudalwárts das Nasensáckchen auf wei-
teren 360 p ganz im Mesenchym liegend, getroffen, dann die
primitiven Choanen, auf 270 p, und schlieBlich das blinde Ende
des Sáckchens noch auf 45 p Lánge. Die primitiven Choanen
sind etwa 100 p breit; die Nasenrachenmembran ist noch fast
ganz vorhanden, aber zerrissen. Das Nasenseptum hat an der
breitesten Stelle 600 p Durchmesser, am dorsalsten Punkt nur
450 p.
An der Stelle, an der das Ganglion olfactorium mit dem
Grund des Riechsáckchens in Verbindung stelit und besonders
caudal davon ist die Dorsalwand des Sáckchens deutlich (bis 60 p
hoch) vorgewolbt (Anlage des Ethmoturbinale I).
Das Ja k o b s o n ’ sche Organ liegt auf den letzten 4 Schnit-
r.en (90 p) vor der Choane. Es ragt auf dem Schnitt winkcl-
fórmig in die mediale Nasenwand vor und communiciert auf
alien Schnitten mit der Nasenhohle. Es ist etwa 100 p tief, und
sein Ventralrand liegt 200 p über dem primitiven Gaumen. Seine
vent.rale, dem primitiven Gaumen fast parallel laufende Wand
besteht aus niederem Cyiinderepithel, die dorsale, ziemlich steilc
Wand aus Riechepithel.
Darm. Die Darmhypophyse ist ein abgeplattetes Sáck-
chen, das vor dem Processus infundibuli auf 225 p liegt, 400
bis 450 p breit und dorso- ventral 100 p dick ist. Nach vorn geht
es in den Hypophysengang über, der nach drei Schnitten (70 p)
blind endet, also sehr kurz ist und kaum 20 p Lumenweite hat.
Lateral und latero-ventral beginnen aus dem Sáckchen die erst.en
Drüsenschláuche ais kurze, lumcnlose Wuchcrungen auszu-
sprossen. Wie bei 222 teilt sich das Sáckchen bei Berührung
mit der Hirnhypophyse gabelig in einen rechten und linken
286
Blindsack, die noeli auf je 110 p vorkommen. Ihr Epithel bildet
keine Drüsenwucherungen.
Visceralspalten. 1. Visceralspalte siehe áuBerer Gehor-
gang'.
Die 2. Visceralspalte ist nicht so tief wie die erste. Sie
endet 550 p von der Oberflache entfernt, wobei ihr Ende einen
soliden Knopf von 70 — 80 p Dnrchmesser bildet (Epithelkorper-
clien 2). Von der dorsalsten Stelle der 3. Visceralspalte ist ein
Bláschen von 80 p Dnrchmesser und mit deutlichem Lumen ab-
geschniirt, dessen Wand deutlich mit dem Epithel der Spalte
zusammenhángt (Epithelkorperchen 4?). Die Spalte selbst mün-
det, auf den ersten Schnitten, auf denen sich die Tracliea ais ven-
trale Aussackung des Darms auszubilden beginnt, in diesen.
Eine 4. Visceralspalte ist nicht erkennbar.
Thymus: Die Ventralwand der 3. Spalte ist in einen Blind-
sack ausgezogen, der nacli einem Verlauf von 200 p cranio-dorsal
vom Pericard endet. Er wird durch ein auffallend lio lies (35 p)
Epithel gebildet und hat ein Lumen von 20 p Durchmesser (4.
Spinalganglion).
Die postbranchialen Korpe r bilden jederseits ein ge-
sclilossenes Bláschen, das keinerlei Verbindung mit dem Darm
hat. Sie beginnen auf dem Schnitt, der auf den letzten durch die
Th.ymusanlage folgt und finden sich auf 225 p Lange, wobei sie
in etwa 200 p Abstand vom Oesophagus liegen. Ihr Querdurch-
messer betragt etwa 140 p, der ilires Lumens 50 p. Ihre Wand
besteht aus einem innern Cylinderepithel, das von mehreren
Zellschichten umgében wird, die sich scharf von dem umgeben-
den Mesenchym abheben. Dadurch macht die Wand den Eindruck
eines mehrschichtigen Epithels. Die postbranchialen Korper lie-
gen innerhalb und dorsal von dem Arcus aortae, wahrend das
Ende der Thymusanlage auBerhalb und ventral liegt. Im Ver-
gleich zu spáteren St.adien liegen sie stark ventral.
Die m e d i a 1 e Thyreoidea liegt auf den letzten Schnitten
durch die Thymus und den ersten durch den postbranchialen
Kórpei und ist 150 p lang. Sie ist sehr flacli (von hochstens 70 p
dorso-ventralem Durchmesser) und liegt den medialen Teñen
des Arcus aortae eng an. Mit Bezug auf den postbran-
chialen Korper liegt sie ventral. Der Durchmesser zwischen
ilirer rechten und linken áuBersten Spitze betragt 550 p.
Die Anlage ist deutlich zweilappig, der linke Lappen groBer ais
der rechte und beide nur auf dem 2. und 3. Schnitt durch einen
Isthmus verbunden. Von dessen Mitte entspringt der Ausführungs-
gang, der mit feinem aber durchgángigem Lumen versehen ist.
287
Postbranchialer Kórper und medíale Thyreoidea liegen beim
4. und Anfang des 5. Spinalganglions.
K e h 1 k o p f : Seine Skelettanlagen sind dunkle Mesenchym-
massen; das Zungenbein ist noch dunkleres und schárfer abge-
grenztes Mesenchym.
Die T rachea ist von der Trennung vom Oesophagus (4.
Spinalganglion) bis zur Teilung in die Bronchien 1,15 mm lang.
Auf den ersten 250 p hat sie ein spaltformiges Lumen mit dorso -
ventraler Lángsachse (Kehlkopf); dann wird dieses allmáhlich
rund und hat 20 ¡a Durchmesser. Das áuBere Epithel wird von
einer sehr deutlichen, dunklen Mesenchymschiclit umgeben. Die
Teilung in die Stammbronchien liegt in der 1 1 olio des 8. Spinal-
ganglions.
Lunge: (Figur 112, 113.) Die rechte Lunge ist 790 p lang,
und ilir groBter dorso-ventraler Durchmesser betrágt 375 p, ihr
groBter Querdurchmesser 500 p. Sie laBt einen deutlich abge-
setzten Craniallappen erkennen, der sicli dorsal über den andera
Lungenteil legt und 315 p lang ist. Der Best der rechten Lunge
(Ventro-caudallappen) beginnt 160 p nach dem Craniallappen und
láfit auf semen ersten 180 p einen bis 300 p vorspringenden
lateralen Wulst erkennen, der caudal nur unscliarf abgegrenzt
ist. Dies ist der spátere Ventrallappen, der Best ist der Caudal-
lappen. Letzterer ist weitaus am groBten. Der cranialste Seiten-
ast des rechten Bronchus geht in lateráler Kichtung in den Cranial-
lappen: ein zweiter, caudal und melir ventral vom vorigen ge-
legener geht in die Anlage des Ventrallappens. Der Haupt-
bronchus láuft in den Caudallappen und gibt in ihm zunáchst
einen dorsalen, dann einen lateralen und zuletzt einen sehr kur-
zen ventralen Ast ab, worauf er sich in einen lateralen und
einen medialen Endast gabelt. Die rechte Lunge hat also 7 End-
áste des Bronchus, wovon 5 auf den Caudallappen und je einer
auf die andera Lappen fallen.
Die linke Lunge beginnt 180 p nach der rechten und liegt im
Ganzen auf 590 p Lánge. Sie hat 320 p dorso -ventralen und 360 p
groBten Querdurchmesser. Der Craniallappen ist viel undeut-
licher abgesetzt ais bei der rechten und 270 p lang. In ihm geht
der erste Nebenast vom Hauptbronchus auf dessen Lateralseite
ab. Darauf teilt sich der Bronchus in einen lateralen und einen
medialen Ast, die beide gieich stark und unverzweigt sind.
In beíden Lungen sind die Endaste der Bronchien kugelig
aufgetrieben. Das Epithel der Endaste unterscheidet sich vom
Epithel der Hauptbronchien dadurch, daB seine Kerne fast sámt-
lich stark basal liegen, wodurch eine áuBere Kernzone und eine
288
innere helle Plasmazone unterscheidbar sind. Wahrend nocli auf
vorigem Stadium dies auch für die Bronchien und die Trachea
galt, sind nun dort die beiden Zonen niclit melir unterscheidbar.
Die Lungen enden beim 11. Spinalganglion.
Die Pleurahohlen stehen jederseits auf 16 Schnitten (360 p)
mit der Perifonea) liohle in Verbindung.
Der Oesopliagus ist bis zur Cardia 2 nim lang. Sein
Epithel wird von einer 30 p dicken liellen Mesenchymschicht um-
geben, die allerdings noch nicht so hell ist wie beim folgenden
Stadium. Auf sie folgt eine dunkle, etwa 50 p breite Mesencliym-
schicht von deutlich fasriger Structur, die nach aufJen undeutlich
abgegrenzt ist.
Der Magen ist im Ganzen auf 1250 p getroffen. Die Cardia
liegt in der Holie des 12. Spinalganglions in der Medianebene..
Der Dorsalrand der Cardia liegt 800 p ventral von der Chorda.
Der Fundus ladet bis 900 p nach links von der Mittellinie aus.
Der Pylorus liegt zwischen 14. und 15. Spinalganglion, auf dem
30. Schnitt (720 p) durch den Magen, 150 p links von der Mittel-
linie. Sein Dorsalrand liegt 1460 p ventral von der Chorda. Das
Magenlumen ist wie vorher in der Itichtung von dorsal und rechts
nach ventral und links stark abgeplattet und auf dem Schnitt
hochstens bis 75 p weit. Zwischen dem 30 p holien Epithel und
dem Colomendothel liegt eine im Mittel 180 p dicke Mesenchym-
schicht, in der die Anfánge einer Faserung erkennbar sind. Die
Nerven liegen weit aufien in Form von starken Bündeln.
Die ventralste Stelle des D uodenums liegt 1550 p ventral
von der Chorda, in der Medianebene. Das Lumen des Duodenums
ist an der Mündungsstelle des dorsalen Páncreas stark erweitert,
bis 90 p, dann wird es wieder eng. Der Durchmesser seines
Lumens betragt dann 15 p, wie der des übrigen Darms. Das
Lumen bleibt immer durchgángig. Der Darm behált diese Weitc
bis zur ventralsten Stelle im Nabelstrangbruch bei, wo sein
Lumen sich etwa auf das Doppelte erweitert. Das Lumen des
gerade verlaufenden Dickdarms ist abgeplattet, dorso-ventral nur
etwa 15 p, quer dagegen bis 45 p weit. Es ist durchgángig, bis
der Darm in die Cloake mündet. Dies geschieht von der Caudal-
seite her und etwa 150 p von der Cloakenmembran entfernt.
Ventral dem Darm dicht anlicgend gelit ein sehr kurzer Schwanz-
darm ab, der auf 90 p Lánge verfolgbar ist. Die Wánde der
Cloake liegen in ihrem Caudalteil, wo der Darm in sie eintritt,
eng aufeinander. Erst. cranial, an der Mündung des Sinus uroge-
nitalis erliált sie ein deutliches Lumen. Die Cloakenmembran ist
caudal nur 30 p breit; oral wird sie breiter, bis sie ganz vorn
289
ihre groBte Breite von 90 p erreicht. Sie liegt im Ganzen auf
840 p Lánge und ist geschlossen.
Betreffs der Darmschlingen vergleiche Textfigur 128 und
dessen Beschreibung bei Stadium 30.
Die L e b e r beginnt in der Hdhe des 9. Spinalganglions und
endet nach 2225 p auf beiden Seiten gleiclizeitig (16. Spinal-
ganglion). Der cranialste Teil der Leber wird nur durch den
Ventrallappen gebildet, der rechts vom Herzen beginnt. Seine
Caudalfláche wird wie bei 222 durch die Vena umbilicalis in der
Mittellinie eingekerbt, sodaB schlieBlich ein linker Zipfel entsteht,
der 1420 p nach Beginn der Leber und ein rechter, der 60 p spáter
endet. Im letzteren ist die Gallenblase eingebettet. Die beiden Dorso-
laterallappen beginnen spáter, der linke 470 p, der rechte 560 p
nach dem Leberanfang. Beide enden auf demselben Schnitt und
bilden das caudale Ende der Leber. Der linke ist also 1750 p,
der rechte 1665 p lang. Auf der Caudalfláche des rechten Dorso-
laterallappens ist dorso-medial, d. h. ventral von der Cava der
Lobus venae cavae angedeutet. Er findet sich auf 135 p, ragt
aber nicht frei gegen die Curvatura minor vor wie früher.
Die Gallenblase liegt im rechten Zipfel des Ventral-
lappens der Leber, neben der Vena umbilicalis, auf 180 p Lánge.
Sie ist birnformig und ihr groBter Durchmesser betrágt 125 p.
Ihr geschlossenes Ende liegt 400 p rechts von der Mittellinie
und 1,9 mm ventral von der Chorda. Sie wird auBen von mehr-
schichtigem, dunklen Mesenchym bekleidet; ilir Lumen ist nicht
mehr ganz durch eine Zellmasse ausgefüllt. Der Gallengang ist
etwas gewiraden; er zieht auf 180 p Lánge in dorso-medialer
Richtung caudalwárts, wobei er ein 30 p breites freies Lumen
führt. Auf dem 9. Schnitt mündet darin der Ductus pancreaticus,
worauf er sich ziemlich steil ventral wendet und etwa 300 p
spáter in das Duodenum mündet (14. Spinalganglion).
Pankreas. Die beiden Pancreasanlagen sind wie auf dem
vorigen Stadium noch vollkommen solid und ebenso sind ihre
Ausführungsgánge, im Gegensatz zum Ductus choledochus nicht
durchgángig. Sowolil dorsales wie ventrales Páncreas zeigen im
Gegensatz zum vorigen Stadium eine deutliche grobe Lappung.
Die Grenze zwischen dem Ende des ventralen Páncreas und dem
rechten Lappen des dorsalen ist deutlich. Der Ausführgang des
dorsalen mündet 110 p caudal vom Ductus choledochus von der
Dorsalseite ins Duodenum. Im Vergleich zum vorigen Stadium
ist er viel lánger (400 p) und schmaler (50 p). Das ganze Pan-
creas kommt auf 315 p Lánge vor (14. — 15. Spinalganglion).
Slcelett. Am Schádel ist der hintere Teil der Basalplatt.e in
Rov. Musco Ln Plata — T. XXI.
1!)
290
der Gegend der spateren Condyli um und besonders zwischen den
beiden Nervi hypoglossi dunkles Mesenchym, das im Begriff
steht, in Vorknorpel überzugehen. Er ist nacii vorn scharf abge-
grenzt. Um den vorderen Teil der Chorda ist das Mesenchym
nur so wenig dicliter ais gewdhnlich, daB man hier von der An-
lage der Basalplatte noch nicht sprechen kann. Das Gewebe um
die Chorda ist der Verknorpelung naher ais das laterale. Der
Hypoglossus tritt ais mehrere dünne Wurzeln in das Gewebe
ein. Die Wurzeln vereinigen sich, um jederseits zwei dickere
Stammchen zu bilden. Diese durchbrechen einzeln das Mesenchym ;
ein Foramen hypoglossi ist also noch nicht angedeutet. Die
Wirbelkórper (Figur 112—114) sind etwas weniger weit fort-
geschritten, stehen aber auch fast an der Grenze des Vorknorpels.
Die Basalteile der obern Bogen und die Proximalteile der Rippen
sind dunkles verdichtetes Mesenchym. Alie drei gehen ohne
Grenze inemander über. Die centralen Teile des Humeras, des
Radius und der Ulna sind im Begriff, in Vorknorpel überzugehen;
die übrigen Teile sind dunkles Mesenchym. Distal sind weitere
Heerde dunlden Mesenchyms in der V orderextr emitat deutlich.
Der Basalteil der Scapula ist der V orknorpelbildung nahe, jedoch
nicht so weit vorgeschritten wie die drei Knochen der freien
Extremitat. Die Anlagen in der hintern Extremitat sind zum Teil
dunkle Mesenchymflecken.
Urogenital system. Urniere (Fig. 113, 1.14): Schon 5 Schnitte
(110 p) vor Beginn der Glomeruli und teilweise sogar cranial
vom Ostium des M ü 1 1 e r ’ schen Gapges sind ais Cranialende der
Urniere Kanalchenreste ohne Glomeruli vorhanden, die mit dem
Anfang des W o 1 f f ’ schen Ganges zusammenhángen. Die Glome-
ruli beginnen mit dem 11. und enden mit dem 18. Spinalganglion.
Im ganzen sind links 33, rechts 32 vorhanden. Im 11. Segment
liegen 2 Glomeruli, in den spáteren Segmenten im Allgemeinen 4,
im 17. dagegen etwa 7, im 18. 5. Da die Kórperkrümmung auch
auf den letzten Schnitten der Urniere sich noch nicht eigentlich
bemerkbar macht, so halte ich für ausgeschlossen, daB durch sie
bei der Zuteilung der Malpighi’schen Korperchen zu den Seg-
menten grobere Feliler veranlaBt worden sind, und die Zahlen
sprechen also dafiir, daB in den Caudalteilen der Urniere eine
Anreicherung der Glomeruli stattfindet. AuBerdem ist ein ver-
starktes Wachstum der Dorsalseite des Embryo (oder vielleicht
auch des ganzen Embryo) im Vergleich zur Urniere vorhanden,
wie man besonders daran sieht, daB sich nicht nur die Caudal -
grenze der Urniere cranial verschiebt (was ja doch vielleicht
durch die can dale Kórperkrümmung vorgetáuscht sein konnte),
291
sondern vor Allem auch ihre Cranialgrenze sicli bereits um volle drei
Segmente gegenüber der bei den früheren Embryonen (bis 10,7)
caudal verschoben hat. Diese Verkürzung war bereits auf dem
vorigen Stadium 222 eingetreten. — Die ersten Glomeruli sind,
wie bisher, sehr klein und rudimental' ; sie werden caudalwárts
bald groBer und sind dann bis zum Ende wohl entwickelt.
Durchmesser des 1. Malphigi’schen Korperchens incl. Bowman’sclie Kapsel 35 /i
» 10. » * links „ „ *70 ft
„ seines Glomerulus 55 / 1
* 17. Malphigi’sehen „ * * 85 ^
„ seines Glomerulus G5 ¡i
Der Wolff’sche Gang wird beim 11. Spinalganglion deut-
lich; er wendet sich lateral, zielit dann zunáchst medial vom
M ü 1 1 e r ’ schen Gang und nach dessen Ende direct dem Colothel
angelegt caudal. Er mündet von der Dorso-lateralseite in den
Sinus urogenitalis. Der Miiller’sche Gang beginnt beim 11.
Spinalganglion, in der Hohe der erwáhnten rudimentáren Kanál-
chen. Das Ostium bildet einen deutlichen Trichter. Er ist im
Ganzen 270 p lang und verláuft zwischen W o 1 f f ’ schen Gang
und Cülomepithel. Er ist nicht ganz gerade, sondern etwas ge-
wellt. Sein blindes Ende liegt dem Colothel eng an, vor dem
13. Spinalganglion.
Die Nachniere (Figur 111) hat sich, verglichen mit der des
vorigen Embryos, stark dorsal und oral geschoben, sodaB sie
jetzt noch auf den drei letzten Schnitten durch die Urnieren-
kanalchen dorsal über denselben liegt. Ihre Langsachse hat sich
ebenfalls gedreht, wie man daraus ersieht, daB sie nun ziemlich
gut quer getroffen ist. Die Nachniere findet sich (incl. der innern
Zone des nephrogenen Gewebes) auf 600 p, das Lumen des
Nierenbeckens auf 450 p. Auf Schnitten, auf denen der Ureter
an die Niere herantritt, ist die áuBere Breite (incl. der innern
nephrogenen Zone) 160 p, die Breite des Lumens 20 p. Die
innere Zone des nephrogenen Gewebes ist im Mittel 30—40 p
dick und zeigt sehr deutlich die radiare, epithelahnliche Anord-
nung. Die etwa ebenso dicke áuBere Zone ist deutlich und geht
ohne scharfe Grenze in das umgebende Mesenchym über. Der
Ureter geht ziemlich genau von der Mitte der Niere (11—12
Schnitte vom Cranialende) auf der Ventralseite ab. Auf den
Schnitten, die ihn treffen und auf solchen, die caudal darauf
folgen, finden sich in der innern .nephrogenen Zone blaschenartige
Bildungen, die epithelahnlich von Zellen der Zone umgeben wer-
den und ganz geschlossen sind, ohne Verbindung mit dem Nieren-
becken. Es sind die Anlagen desjenigen Teils der Nierenkanal-
19*
292
chen, der aus dem nephrogenen Gewebe hervorgeht. Das Nieren-
becken beginnt bereits, sich zwischen diese Hohlkugeln auszu-
buchten. Die Anlagen finden sich vor Aliena im mittleren Teil
der Niere und dehnen sich von da hauptsáchlich caudal wárts
aus. Sie fehlen noch dem Cranialteil und ebenso dem caudalsten
Nierenende. — Mitosen sind sowohl im Epithel des Nieren-
beckens ais auch im innern nephrogenen Gewebe sehr háufig.
Der Urefcer zieht zunáchst caudal, und biegt dann wieder
oralwárts um. Er vereinigt sich schlieBlich noch 45 — 70 p vor
der Mündung in den Sinus urogenitalis mit dem W o 1 f f ’ schen
Gang Das gemeinsame Stück ist viel kürzer ais beim letzten
Embryo; also ist bereits ein bedeutender Teil desselben in den
Sinus übergegangen. Bei der Vereinigung kommt der Wolf f -
sche Gang von der Dorsalseite und medial, der Ureter von lateral
und mehr ventral.
Wie bisher ist der Sinus an der Mündung des W o 1 f f ’ schen
Ganges zipfelformig ausgezogen. Er steht auch noch in weiter
Verbindung mit dem Enddarm. Wie weit die Aufteilung der
Cloake gelit, lafit sich infolge der Schnittrichtung schlecht be-
urteilen. Cranial geht der Sinus in den auch bei diesem Embryo
auf der Dorsalseite concaven halbmondformigen Anfang der
A 1 1 a n t o i s íiber (Blasenanlage). Die die Allantois dorso-lateral
begleitenden Arteriae umbilicales springen beide bereits stark
ins Colom vor. In der Hohe der 17. und 18. Spinalganglions
geht die Allantois ais nunmehr ovales, spáter rundes Rohr in
die Caudalwand des N abelstr angbruchs über, in der sie, immer
rechts und links von den Arterien begleitet, weiter oral zieht,
bis sie bei Abgang des Bauchstiels in diesen eintritt. Sie endet
schlieBlich, noch ehe der Bauchstiel in den Trager über-
gegangen ist.
Die Geschlechtsleiste (Figur 114) beginnt in der Hohe
des ersten Glomerulus auf der V'entralseite des Urnierenwulstes.
Sie bildet ein dunkles Gewebe, das zunáchst in das Mesenchym
des Wulstes eingelassen ist und sich dann nicht ins Colom vor-
wolbt. Sie ist Anfangs 150 p breit und 40 — 50 p tief. Caudal,
etwa vom 10. Glomerulus an (14. Spinalganglion) beginnt sie
sich wulstformig zu erheben und bildet eine Leiste, die in der
Hohe des 13. Glomerulus (15. Spinalganglion) bei einer Basis-
breite von etwa 120 p, etwa 80 p in ventro-medialer Richtung
ins Colom vorragt. Spáter wird sie noch hoher (bis 120 p)
und schárfer vom Urnierenwulst abgesetzt. Sie endet vor dem
19. Spinalganglion, etwa beim letzten Glomerulus. Das Epithel der
Geschlechtsleiste ist bereits nicht mehr deutlich vom Mesenchym
293
abgrenzbar. In letzterein kann man die runden liellen Urge-
scíüeclitszellenkerne mit deutlichem i-'ucleolus und ca. 9 ja Durch-
messer leichfc von den gewohnlich mehr spindelformigen Mes en -
chymkernen unterscheiden, welche die an Zahl viel geríngeren
Urgeschlechtszellkerne ringformíg umgeben. — Solange sich die
Anlage noch nicht iiber den Urnierenwulst erhebt, liegen die
Glomeruli der Dorsalgrenze der Geschlechtsleiste eng an. Nach-
dem sie zur eigentlíchen Leiste geworden ist, entfernen sie sich
mehr und mehr von ihrer Basis und liegen ím Mesenchym (etwa
vom 11. — 12. Glomerulus an).
Gefapsystem. Das Caudalende des Pericards liegt 1,6 mm
hinter dem Beginn des Herzens, ventral von der míttleren Leber-
region. Der rechfce Ductus Cuvieri (Fígur 110) legt sich 500 ¡u,
caudal vom Beginn des Herzens (7. Spinalganglion) an dieses
an, der linke ersfc 225 g spáter. Der zwischen beiden liegende
einheitlíche Ductus pleuro-pericardiacus ist dorso-ventral noch
stárker abgeflacht ais bei 222. Sein dorso-ventraler Durchmesser
ist nur 30, sein Querdurchmesser dagegen im Mittel 600 ¡a. Die
Trachea wolbt sich noch schwácher vor ais bisher. Die
Leisten an der Mediaiseifce der Ductus Cuvieri sind noch vor-
tíanden. Der Ductus pleuro-pericardiacus tritt an seinem Ende,
dort vo die Lunge mit der dorsalen Herzwand verwáchst (Ende
des 8. Spinalganglions, 900 ¡a nach dem Herzanfange), durch je
eínen kurzen, kaum 30 g dicken Kanal mit der Pleurahohle in
Verbindung. Diese Kanále, die ganz lateral vom Ductus abgehen
und sich dorso-caudal in die Pleurahohle óffnen, stellen die be-
reits bei 222 stark verschmálerfce Verbíndung zwischen beiden
dar, die hier noch viel o rigor geworden ist.
Das Herz beginnt mit dem 5. Spinalganglion. Das Afcrium
(Figur 110) endet nach 990 ,u (9. Spinalganglion), der linke
Ventrikel nur 45 ¡a spáter, der rechfce noch vor dem linken. Die
Kammerachse hat sich also noch mehr dorso-ventral gestellt,
ais bei 222. Der Sinus venosus ist im Wesentlichen ebenso aus-
gebildet wie dorfc. Das rechfce Sinushorn ist áuBerslich noch etwas
vorgewolbt, und durch eine deutliche Kerbe vom Pericard ab-
gebildet wie dort. Das rechfce Sinushorn ist áufierlich noch etwas
ist bedeutend stárker ais vorh'er. (Die Óffnung ist nur 90 g weit
und auf 70 ¡a getroffen, wáhrend das Querstück 200 ¡i dick ist.)
Die rechte Sinusklappe ist viel stárker entwíckelt ais die linke.
Das Septum spurium ist grofi aber dünn. Die Atrialwand ist
gleichmáBig dünn. Die Aurikel reichen bis auf den ersten Schnitt
durch das Herz und sehr weit ventral. Muskeltrabekeln sind
nur vereinzelt darín vorhanden. Das Septum atriorum liegt in
294
der Medianebene. Es ist ganz mit den Endocardkissen des Au-
rikelkanals verwachsen; eine Communication zwischen beiden
Atrien existiert also nur noch durch das Foramen ovale, das sich
auf 340 p Lange ñndet und auf dem Schnitt bis über 200 p
Durchmesser hat. Das Spatium interseptovalvulare ist etwa so
weit wio vorher. Der Limbus Vieusseni ist ais ein kaum 30 p
liolier Wulst angelegt.
DieWand beider Ventrikel ist gleich dick und ungleich mách-
tiger ais bei 222. Die Muskelfasern sind feiner verástelt und
liegen enger aneinder, wodurch ein massigeres Aussehen zu
Stande kommt. Im linken Ventrikel beginnt der Rand des late-
ralen Endocardkissens des Aurikularkanals sicli zu unterhóhlen.
Das Bulbuslumen ist im proximalen Teil noch einheitlich. Dagegen
ist die distale Partie, in der die Trennung in Aorta und Pulmo-
nalis eingetreten ist, viel langer ais bei 222. Eine Umwandlung
der distalen Bulbuswiilste in Klappen hat noch nicht begonnen.
ÁuíJerlich ist der Truncus einheitlich.
Arterien. Der Truncus aortae teilt sich beim Verlassen
des Pericards (4. Spinalganglion) in einen linken 90 p dicken
und einen rechten 40 p dicken Ast; vor der Teilung war er
130 p stark. 400 p spater trennt sich der 4. Bogen vom Truncus
und dieser bleibt. beiderseits ein ca. 30 p dickes Gefab (Carotis
communis). Die Trennungsstelle liegt grade am Medio-caudal-
rand der Thymus (lateral von den Dorsalenden der medialen
Thyreoidea) und der Truncus verlauft nun zunáchst dieser an-
liegend oral. Darauf teilt er sich in einen dünneren Ast, der in
die Basis der Zungenanlage geht (Rest des 2. Bogens, Carotis
externa) und einen dickeren Basalteil der Carotis interna (3.
Bogen), der dorsal zieht und sclüieülich, medial dem Vagus an-
liegend, sich mit der cranialen Fortsetzung der Aortenwurzel
vereinigt. Diese ist vor und nach der Vereinigung mit dem
3. Bogen nur etwa 15 p dick. Der rudimentare Character dieses
Teils der Aortenwuyzel zwischen 3. und 4. Bogen wird durch
die Dickenabnahme im Vergleich zum vorigen Stadium sehr deut-
lich. Der linke 4. Bogen bildet den Arcus aortae. Der reclite 4.
gibt nach Trennung vom Truncus in ganz entsprechender Lage
wie der eigentliche Ductus B o t a 1 1 i auf der linken iSeite ein kaum
80 p dickes GefaB ab, das medial am Vagus durchzieht, wo
dieser den Ast für den Kehlkopf abgibt,. Das GefaB ist dem-
nacli der dorsale Rest des 6. Bogens. Eine Verbindung mit dem
Ventralteil des 6. Bogens (Lungenarterie) ist nicht aufzufinden.
Der rechte 4. Bogen bildet dann eine 40 p dicke Subclavia, die
sich in Axillaris und Vertebralis teilt (7. Spinalganglion). Gleich-
295
zeitig gibt sie auf üirer Ventralseite einen d aniden Mesenchym-
strang ab, in dem ab und zu ein nicht meB bares raid Iceme
Blutkdrperchen haltendes Lumen erkennbar ist. Dieser Strang
geíit nach einem Yerlauf von 430 p in die Aorta descendens líber,
liegt symmetrisch zum linken Arcus und ist der Best der rechten
Aorta (Figur 110, ao. dext.). Der Truncus des 6= Bogens hat
120 y. Durchmesser. Er teilt sich grade vor Verlassen des Peri-
cards (180 ¡a caudal vom Austritt der Aorta) in einen rechten
Bogen (Figur 110, a. p. dext.) von 15 p und einen linken von
75 p Durchmesser (a. p. sin.). Letzterer gibt beim Austritt aus
dem Pericard in caudaler Riclitung eme weniger ais 15 p dicke
Pulmonalis ab, wáhrend er selbst ais Ductus Botalli, medial
am Vagus und cranial líber den abgehenden Pliarynxnerven
zieht und nach einem 300 — 350 p langen Verlauf in die Aorta
descendens mündek Letztere hat vor der Vereinigung 90 p, direct
caudal davbn 120 p Durchmesser. — Die linke Pulmonalis liegt
Anfangs symmetrisch zur rechten (s. u.). Sie ist bedeutend
dünner. Spáter zieht sie cranial líber den obersten Seitenbron-
chus, der also hyparteriell ist. Die reclite Pulmonalis tritt sofort
rechts von der Trachea an die Dorsalwand des Ductus pleuro-
pericardiacus (6. Spinalganglion). Nach einem Verlauf von etwa.
340 p tritt sie tíefer ins Mesencliym. Die Trachea teilt sich 250 p
weiter caudal in die beiden Hauptbronchien und noch 150 — 200 p
weiter hinten geht vom rechten der erste Bronchus ab (ISiehe
L ungen). Etwa 110 p caudal von ihm kreuzt die Pulmonalis
unte]- ihm durch. Der erste Bronchus der rechten Lunge ist also
eparteriell, die übrigen hyparteriell (Rest des rechten Ductus
Botalli siohe rechter 4. Bogen).
Venen. Die Ausbildung der Umbilicalis und der Porta ist
dieselbe wie beim vorigen Embryo. Die Vereinigung der Umbili-
cales zur unpaaren Vene liegt beim 14. Spinalganglion. Der
Ductus A r a n t i i hat beim Eintritt in die Beber 450 p Durch-
messer, bei Mündung in die sinusartige Vena hepática revehens
communis (Vena cava) 200 p (Hohe des 11. und 10. Spinal-
ganglion).
Die Vena porta steht wie bei den beiden vorigen Embryonen
nur innerhalb der Leber mit dem Ductus Arantii in Verbín-
dung; sie hat beim Eintritt in die Leber 150 p Durchmesser.
Venae cardinales posteriores und Vena cava:
(Textfigur 115.) Die Enden der Venae cardinales posteriores
ziehen lateral an den Nieren entlang. Letztere sind weiter cra-
nial gewandert, und ihr vorderes Ende liegt nun medio-dorsal von
den letzten Urnierenkanálchen. Weiter caudal liegen di© Cardi-
296
nales dorsal über der Urniere, wobei sie gut abgegrenzt sind und
120 — 150 n Durchmesser haben. Ganz am Ende des 17. Urseg-
ments beginnen zwischen beiden Cardinales Querverbindungen
aufzutreten, aus denen sich (am Anfang desselben Ursegments)
ein 200 ^ dickes und 500 ¡a langes QuergefáB hervorbildet. Es
9rM
M.
/*.
'/■
Textfig. 115. Schema der Hauptvenen auf Stadium 150. Esquema de las
principales venas en el estadio 150.
9 — 10, 12, 14, 17. Lage der entspreclienden Ursegmente, posición de los
segmentos primitivos correspondientes,
c. ant. = Vena cardinalis anterior, subcl. = Vena subclavia, c. post. — Vena
cardinalis posterior, c. post. i. = Vena cardinalis posterior „interior“, sup.
ren. s. = Vena suprarenalis sinistra, ca. p. = Vena cava posterior, d. cuv.
= ductus Cuvieri.
verbindet die rechte Cardinalis mit der linken, sodaB auf den
betreffenden Schnitten ein einheitliches GefáB getroffen ist. Cranial
gehen aus dem QuergefáB (Ende des 16. Ursegments) in derMitte
die Cava, und lateral wieder die beiden Cardinales hervor, sodaB
das QuergefáB durchaus der stárksten Verbindung zwischen Cava
c<z. y i.
297
und Cardinales encsprielifc, die bereits be i 222 in díeser Gegend vor-
handen war (vergl. Textfig. 104, pag. 271) und sich mm sehr ver-
grofiert Hat. Die Cava liegt von jetzt an auf etwa 225 p Lánge ín der
Mittellinie. Sie ist unpaar und hat etwa 350 p queren und 250 p
dorso-ventralen Durchmesser. Ilir Lumen ist noch von Balken
durclisetzfc, wennschon es nicht mehr so unregelmáBig geformt
ist, wíe auf gleicher Holie beim vorigen Embryo. UnregelmáBige
Verbindungen zwischen ihr und den Cardinales sind reichlich
vorhanden. Am Caudalende der Nebenniere (Anfang des 16.
Spinalganglions) teilt sich die Cava in zwei GefáBe, die je unter
einer der Nebenniere n liegen, in ein groBes rechtes GefáB von
160 p Durchmesser, die eigentliche Cava und ein kleines linkes
von 90 p Durchmesser, die Vena suprarenalis sinistra. Beide
sind gut abgegrenzt, mit glatter Wandung und hángen mit den
Cardinales derselben Seite durch dorsal über die Urnieren und
ventral von den Nebennieren laufende GefáBe zusammen. Die
Vena suprarenalis sinistra oder sogenannfce „vordere rückführende
Urnieren vene “ würde nach den Ergebnissen beim vorigen Em-
bryo erst seltundár aus der Cava entstehen. Die Cava tritt 860 u
nach Trennung von der linken Vene neben dein Magen und
von der Dorsalseite in den rechten Laterallappen der Leber
(zwischen 14. und 15. Spinalganglion), wobei sie 150 p Durch-
messer hat. In der Leber liegt sie im rechten Laterallappen,
tritt mit dem LebergefáBnetz in Verbindung und offnet sich nach
700 p in den caudalen sinusartigen Teil der Vena revehens com-
munis. In ihn offnet sich auch noch der Ductus Arantii, drei
Hauptvenae revehentes von etwa je 150 p Dicke und viele kleine
LebergefáBe. Die Dorsalwand des Sinus wird durch die Ventral-
wand der Pleuraholile (Diaphragmaanlage) gebildet. Beim 9. Spi-
nalganglion geht die Dorsalseite des Sinus in die eigentliche Vena
revehens communis über, die ais ein 350 p dickes GefáB rechts
von der Medianen die Diaphragmaanlage durchbricht und in den
Sinus venosus mündefc (s. o.). Sie wird auf 135 p getroffen. Wie
schon beim vorigen Embryo bemerkt, wird die ganze Vena re-
veliens communis spáter ais Endstück der Cava bezeichnet.
Die Vena suprarenalis sinistra (Fig. 114, v. s. r. s.) bleibt
unter der linken Nebenniere liegen. Sie steht sehr reichlich mit
der Cardinalis in Verbindung. Nach einem Verlauf von etwa
680 p (13. Spinalganglion) ist sie nicht mehr erkennbar.
Die Venae cardinales sind bei ihrer Trennung von der Cava
etwa 70 — 80 p dicke GefáBe, deren Lumen sich allmáhlich redu-
ciert, sodaB sie auf der I-Ióhe des Eintritts der Cava in die Leber
kaum noch BO p dick sind. Die GefáBe, die sie mit der Cava
298
und Suprarenalis sinistra verbinden, und also ventral von der
Nebenniere ziehen, setzen sicli an deren medialer Seite bis an
die dorsale Grenze fort. Hier beginnt sicli, etwa beim 12. Spinal-
ganglion, d. h. nalie am Cranialende der Nebenniere, jederseits
ein GefaB auszubilden, das also rechts und links von der Aorta,
und weiter cranial zugleich ventral vom Sympathicus liegt (Text-
figur 115, c. post. i., Figur 112, 113, c. int.). Es ist bereits An-
fangs groB (60 — 80 p dick) und vereinigt sich links beim 10.,
rechts beim 9. Spinalganglion mit dem sehr dünnen Endstück
der entsprechenden Cardinalis zu einem etwa 90 p dicken GefaB,
das links nach 220 p, rechts nach 110 p in den Ductus Cu-
vieri mündet. Ich nenne das GefaB, das nur eine collaterale
Balín der eigentlichen Cardinalis ist, „innere Cardinalis11. Das
Endstück der Mündung in den Ductus wird natürlich von der
eigentlichen Cardinalis geliefert. In Bezug auf die Lage sind
beide leiclit zu unterscheiden. Die „innern“ Cardinales liegen
rechts und links dicht neben der Aorta (c. int.), die ursprüng-
lichen (c. ext.) dagegen weit lateral direct iiber den Urnieren.
Beim vorigen Einbryo sind stellenweise dort, wo sich dio
„innern“ Cardinales ausbilden vverden, bereits kleine aber deut-
liche GefaBlücken vorhanden.
Die Cardinales anteriores sind groBe GefaBe von 200 — 300 p
Durchmesser bei ihrer Mündung. Die Venae subclaviae münden
etwa 350 p vor dem Eintritt der Cardinales anteriores in die
Ductus C u v i e r i in jene.
Die M i 1 z a n 1 a g e liegt wie beim vorigen Embryo caudal
vom Ende der linken dorsalen Pancreasanlage (16. Spinal-
ganglion). Sie besfceht aus zwei Teñen: Einer stark vorge-
wulsteten Partie, die etwa 250 p breit ist und sich bis 150 p
weit auf der Dorso-medialen Seite des Mesogastrium vorwolbt.
Dieser Teil liegt in der directen Fortsetzung des linken dorsalen
Páncreas auf 225 p Lange und ist nicht von hohem Endothel
überzogen. Direct neben ihm findet sich eine etwa ebenso breit.e
aber nur sehr schwache Vorwolbung (hochstens 30 p hoch), die,
wie man aus den spateren Stadien (185) erkennt, ebenfalls zur
Milzanlage gehort. Auf ihr ist das Epithel etwa doppelt so hoch
ais auf der andern, wennschon niederer ais auf dem vorigen
Stadium. Das Mesenchym beider Anlagen ist nicht iiberall gleich
dunkel, sondern auf jedem Schnitt existieren einige groBe un-
regelmaBige dunkle Flecken (von 50 — 150 p Durchmesser), die
durch dichter gelegene Zellen gebildet werden, wáhrend das
Mesenchym zwischen ilmen nicht dunkler und dichter ist ais
das der Umgebung. Seine Abgrenzung gegen dieselbe ist so
299
wenig deutlich, daB eine genauere Angabe der Ausdehnung des
Organs unmoglich ist.
Vergleicht man mit Figur 177 von Hochstetter,1) so
würde die dort ais Milz bezeichnete Anlage durchaus der me-
dialen vorgewulsteten Partie bei der Mulita entsprechen, indeB
die laterale Anlage bei der Mulita ganz auBen nahe der Um-
biegungsstelle des Mesogastrium láge.
Sympathicus und Nebenniere. Der Sympathicus beginnt
in der Hohe des 4. Spinalganglions, vielleicht nocli etwas vor
ilim. Er bildet im Gegensatz zum v origen Stadium einen piassiven
gut abgegrenzten Strang von ca. 50 p Durchmesser, der zunachst
fast ausschlieBlich zellig ist (Ganglion cervicale supremum). Cau-
dal vom 5. Spinalganglion wird daran eine deutliche Faserzone
erkennbar, wobei der Strang fast 100 p dick wird. Mit dem
G. Spinalnerven steht der Grenzstrang durch einen sehr dünnen
Ramus visceralis in Verbindung und wird bald nach Aufnahme
desselben ganz zellfrei. Der reinfasrige Strang kreuzt nun die
Arteria subclavia auf ihrer Ventralseite (auf ihrer Dorsalseite
sind keine Fasern zu erkennen) und geht dann sofort in ein
Ganglion über, das mit dem 8. Spinalnerven durch einen dünnen
Ramus visceralis in Verbindung steht (Ganglion cervicale in-
ferius). Die zum 9. und 10. Spinalganglion gehorigen sympa-
tliischen Ganglien sind durch zellenarme Strecken deutlich von
einander getrennt und stehen durch dicke Rami viscerales mit
den betreff enden Spinalnerven in Verbindung. Nach Übergang
des Ramus visceralis des 11. Spinalnerven in den Sympathicus
tritt dieser mit der Nebenniere in Verbindung. Auch in diesel1
Partie liegen ain Ende der Rami viscerales sympathische Zcll-
gruppen, die ihrer Lage nach schlecht ausgebildete Grenzstrang-
ganglien sind. Der Strang selbst ist niclit deutlich, sondern er-
sclieint in eine Art Geflecht aufgelost, das zum groBten Teil in
die Nebenniere tritt. Innerhalb dieser sind die Sympathicusfasern
ais sehr dicke Nervenbündel deutlicher ais auf den spateren
Stadien. Der letzte Ramus visceralis, der auf die bcschricbeno
Art mit der Nebenniere in Verbindung tritt, ist der des 15.
Spinalganglions. Aber nicht alie Fasern des Grenzstrangs gehen
in die Nebenniere ein, sondern ein Teil bildet zwischen der
rechten und linken ein Geflecht. Dieses wird besonders am Ende
der Nebennieren deutlich, wo es nicht nur ventral, sondern auch
lateral von der Aorta liegt. Es laBt sich weit caudal verfolgen.
Die Nebennieren (Figur 114, s. r.) reichen vom 11. bis
zum 15. Spinalganglion und sind etwa 1,5 mm lang. An der
*) In Hertwigs Handbuch d. vergl. und exper. Entwicklungslehre.
300
dicksten Stelle ist der Durchmesser von dorso-medial nach ventro-
lateral 280 p, der dazu senkrecht stehende 350 p. Das Mesen-
chym beginnt bereits, eine Kapsel um sie zu bilden. Audi
innerhalb der Nebenniere liegen Mesenchymzellen, die sich durch
ihre lánglich abgeplattete Form sich von den Nebennierenzellen
unterscheiden. Aber deutliche Septen wie spáter sind nicht vor-
handen. AuBerdem finden sich Blutcapillaren mit Blutkorper-
chen und sympathische Fasern und schlieBlich die eigentlichen
Nebennierenzellen, die an ihren blaschenformigen, rundlichen bis
schwach elliptischen Kernen erkennbar sind. Nur eine Art dieser
Zellen ist vorhanden; sie scheinen sich stark zu vermehren, da
sie auBerordentlich viele Mitosen zeigen. Die Sympathicus- und
Nebennierenzellen lassen sich nur sehr schwer voneinander unter-
scheiden.
Caudal ist die Grenze der Nebennieren sehr unbestimmt,
und ihre Fortsetzung wird durch Zellgruppen gebildet, die im
Práparat ganz ahnliche ultramarinblaue Fárbung liaben wie die
Sympathicus- und Nebennierenzellen. Diese Zellgruppen liegen
in dem oben erwahnten Geflecht des Sympathicus, in welchem
sie aucli sonst ais vereinzelte versprengte Zellgruppen vorkom-
men; ob es sich um sympathische oder Nebennierenzellen han-
delt, vermag ich nicht zu entscheiden. Sie sowohl ais auch das
Geflecht sind bei diesem Embryo viel weniger stark ausgebildet
ais beim folgenden.
Die Epidermis ist so ausgebildet wie beim vorigen Embryo.
Die beiden Milchdrüsen sind nicht mehr durch eine Milch-
leiste verbunden, sondern vollstándig voneinander unabhángig.
Die vordere liegt etwas caudal und ventral vom Ansatz der Vor-
derextremitát auf 650 p Lange (12. und 13. Spinalganglion). Sie
ist linsenfórmig, hat fast 200 p dorso-ventralen Durchmesser und
ist in der Mitte 60 p diclc. Sie steht dabei 40 p über die Korper-
oberflache vor, wahrend sie nach innen nur wenig ins Mesen-
chym eingebuchtet ist. Sie wird, wie früher die Milchleiste,
nur durch Wucherung der innern Epidermis gebildet. Die innere
Lage hat sich nun in ein inneres, ca. 20 p hohes Cylinderepithel
und eine ihm aufien aufliegende linsenformige Masse von nicht
mehr epithelial angeordneten Zellen differenciert, über welche
dann die áuBere sehr dünne Epithellage unverándert hinwegzieht.
Die hintere Milchdrüse liegt etwa 1,15 mm caudal von der
vorderen, am Vorderrand des Ansatzes der hinteren Extremitat
(17. Spinalganglion). Ihre Structur ist ahnlich wie die der vorderen,
dócil ist sie im Ganzen weniger dick und ragt fast nicht über
die Korpejroberfláche vor, wahrenjd sie tiefer ins Mesenchym
eingelassen ist.
301
Keimblase 28. Fig. 32; (Textfig. 129.)
(Conserviert am 11. 7. 1906 in Platinchloridsublimat.)
Bei dieser Keimblase waren 9 áuBerlich normal entwickelte
Embryonen vorhanden, die in Bezug auf GroBe und Form dem
geschnittenen Embryo sehr nahe stehen.
Bei der Conservierung wunden die Embryonen voneinander
getrennt, sodaB der Dottersack und der Tráger zerschnitten
wurden. Auf dem Dottersack sind nur noch an wenigen Stellen
selir spárliche GefáBreste vorhanden, die sich rechts und links
neben dem Kopfende der Embryonen f inden. Wie bereits beim
letzfen Stadium, ist auch hier der ganze Dottersack mit ziemlich
gleichformigen Flecken von etwa 60 — 70 p Durchmesser bedeckt,
wodurch er ein chagriniertes Aussehen erhált. Die Flecken sind
keine Blutmassen, sondern werden dadurch hervorgerufen, daB
auf diesen alteren Stadien der Dottersack der Uteruswand dicht
anliegt und die Felderung, welche die Oberfláche der Mucosa
infolge der Drüsenmündungen zeigt, sich auf ihm abdrückt. Dies
kommt wahrscheinlich so zu stande, daB das Drüsensekret an
der Stelle, die der Mündung der Drüse aufliegt, liaften bleibt.
DaB der Dottersack auf diesem und schon auf den vorhergehen-
den Stadien noch ais ernáhrendes Organ für die Embryonen fun-
gieren konnte, ist infolge der funktionell vollstándigen Rück-
bildung des GefáBnetzes ausgeschlossen.
Auf dem' Tráger bilden die Plaoenten der verschiedenen
Embryonen eine Bingzone, an der die den einzelnen zugehorigen
Teile nicht gegeneinander abgegrenzt sind. Die Ausbildung der
Placenta ist dieselbe wie beim vorigen Stadium. Ebenso sind
Trager und Dottersack durch cine scharfe wulstige Grenzlinio
getrennt, die ursprüngliche Verwachsungslinie des Trophoderms
mit dem Uterus. Die Amnia gelien caudal in rohrenformige ;Blind-
sácke über, die sich mehrfach blasig erweitern, ehe sie enden.
Die Amnia sind nicht nur wie bisher vermittelst einer langen
(ca. 2 mm) Zone unter dem Kopfteil des Embryos direct hinter
der Mündung des Amnionverbindungskanals mit dem Dottersack
verwachsen, sondern es haben sich an verschiedenen Stellen aus
dem Amnionmesoderm groBe Haftfáden gebildet, durch die die
Amnia mit dem Dottersack oder weiter hinten mit dem Tráger
in Verbindung stehen. Die Haftfáden gehen bei verschiedenen
Embryonen an verschiedenen Stellen, meist aber nahe der ven-
tralen Mittellinie vom Amnion ab, hauptsáchlich zwischen seiner
cranialen Anheftungsstelle und dem Nabelstrang, oder zwischen
diesem und dem Beginn des caudalen Blindsacks. Die Fáden
teilen sich háufig, ehe sie sich festheften.
302
Am Kopf steht das Mittelhirn viel stárker vor ais beim
vorigen Embryo, und der Scheitel erscheint dadurch etwas zu-
gespitzt; die Hemispháren sind ais Vorwólbungen erkennbar; die
Ilánder der Rautengrube schimmern auBerordentlich scharf durch.
Der Pigmentosarand (Pigmentring) des Auges ist viel dicker
gew orden; er hat immer noch die charaeteristische rhombische
Porm. Innerlialb desselben verláuft eine sehr feine dunkle Linie,
die ihm mehr oder weniger parallel ist und die ich für die Con-
tour der Linse halte. Der Bulbus oculi wolbt sich deutlich vor.
Die Lidanlagen sind am hintern Teil des Auges kaum erkennbar.
Gegen den innern Augenwinkel zu werden die sie vom Auge
trennenden Furchen tiefer und -tiefer, bis sie in den Canalis
naso-lacrymalis übergehen. Der laterale Nasen- und der Ober-
kieferfortsatz sind miteinander verwachsen, der Canalis naso-
lacrymalis also ganz überbrückt; doch liegt über der Ver-
wachsungslinie noch eine Furche.
Die beiden innern Nasenfortsatze sind in ihrem vordern Teil
in der Mittellinie so vollstándig miteinander verschmolzen, daB
keine deutliche Grenzlinie zwischen ilmen mehr erkennbar ist.
Stirnwarts weichen sie auseinander; aber auch hier ist der Über-
gang der Nasen wülste in die Stirnregion ein ganz allmáhlicher.
Durch Beides erscheint die Schnaúzenbildung eingeleitet. Die
Mundránder liegen dicht aufeinander; der dorsale wird neben
der Mittellinie durch die medialen Nasenwülste, ' lateral durch
die Oberkieferfortsatze gebildet. Der Unterkiefer erscheint am
Mundrand in der Mittellinie eingekerbt; er ist bedeutend scliwá-
cher ais auf dem vorigen Stadium. Die Bildung der Olirmuschel
ist insofern weiter vorgeschritten, ais auf dem vorigen Stadium,
ais der obere und vor Allem der mittlere Hocker des 2. Bogens,
der an der Grenze von unterem und mittlerem Ohrgrübchen liegt,
starker vortritt. Die Modellierung der übrigen Iíocker ist we-
niger scharf ais bei 150. Das mittlere Ohrgrübchen ist deutlich.
Von der Oberarm- zur Oberschenkelanlage zieht ein flacher
Streifen, dessen Ventralrand scharf abgesetzt ist und, wie aus
dem folgenden Stadium hervorgeht, der Ventralrand des Rücken-
scliildes ist. Der Streifen zieht auch noch über den Oberarm
und Oberschenkel und ist bei passender Beleuchtung deutlicher ais
auf der Photographie (Fig. 32). Da die Lage des Streifens mit der der
Extremitatenleiste zusammenfállt, scheint nicht ausgeschlossen,
daB die starke Ausbildung der Leiste bei der Mulita auf früheren
Stadien, auf denen aber ebenfalls die Extremitáten bereits vor-
lianden waren, mit der Panzerbildung zusammenhangt. Die
Hand weist noch keine deutlichen Fingeranlagen auf, und ist
303
blos eine fünfeckige Scheibe. Docli treten die Ecken, d. h. die
Eliden der Strahlen deutlícher hervor ais bisher; insbesondere
gilt dies für den 3. Fingen Auf der Dorsalñáche der Hand
ist ein deutlícher Sulcus zwischen 2. und 3. und ein weniger
deutlicher zwischen 3. und 4. Finger erkennbar. Der Futí ist
vom Ünterschenkel scharf abgesetzt, aber seine Contour ist rund,
ohne Andeutung von Zehenanlagen.
Die vordere Milchdrüse ist rund und sehr deutlich; die hin-
tere lánglich, quer gestellt und schwer erkennbar. Reste einer
Milchleiste sind nicht melir vorhanden.
Der Schwanz ist bei alien Embryonen lang und mehr oder
weniger schwach gebogen, wíe bei dem abgebildeten.
Von diesem Stadium an wurden keine Matíe zum Vergleich
der Embryonen untereinander mehr genommen.
Embryo 1.
Der geschnittene Embryo hat eine grótíte Lange (in der
Augen-Afterlinie gemessen) von 9,8 mm, und eine grotíte Kopf-
lánge (von der Schnauzenspitze über den Dorsalrand des Auges
weg gemessen) von 4,8 mm. Er wiurde in 22,5 ¡a dicke Schnitte
zerlegt, aus denen seine Lange zu 9,2 mm berechnet wurde,
Centralnervensystem. Die Untersuchung desselben ergab,
da tí es pathologisch ist.
Die andern Organe fügen sich in Bezug auf iliren Entwick-
lungsgrad gut zwischen die N achbarstadien ein.
Sinnesorgane. Die Augenblase liegt auf 20 Schnitten
(450 p). Ihr grotíter cranio-caudaler Durchmesser betrágt
400 p, die grotíte Entfernung zwischen aufierm Epithel und
Opticuseintritt 300 p. Die Retina ist etwa 60 p díck; man kann
eine breitere áutíere Zone mit vielen Kernreihen und eine innere
helle kernlose unterscheiden, entsprechend der Keimschicht und
N eur onalschicht der Hirnanlage. Die Pigmentosa ist niedrig und
starker pigmentiert ais bei 150. Zwischen ihr und der Retina
liegt eine ca. 20 p breite Spalte. Die Linse hat dieselbe Eorm
wie bei 150. Die Breite ihrer Basis betrágt 180, ihre Hohe
250 p. Die Linsenwand ist im Mittel 30 p hoch, an der Spitze
dicker. Im Linsenlumen liegen keine Zellen. Der Hohlraum
zwischen Linse und Retina wird teilweise durch ein leichtes
netzartiges Gerinnsel ausgefüllt, in dem mehr Zellen liegen ais
bei 150. Das Netzwerk geht strahlig von der Linsenwand aus.
Die Arteria centralis retinae setzt sich durch den Hohlraum bis
an die Linse fort. Die Augenlider bilden tiefe Kerben.
Ge lio r. Der Ductus endolymphaticus ist 900 p lang. Pars
304
superior labyrinthi: Der vordere und der hintere Bogengang
stehen etwa in einem Winkel von 135° zueinander. Der vordere
Bogengang isfc groBer, und die Wandung seiner Tasche bis auf
kleine Reste vollstándig resorbiert; der hintere ist kleiner; seine
Tasche ist ebenfalls weitgehend resorbiert. An beiden Bogen-
gángcn ist das Epithel der áuBeren Seite viel hoher ais das der
inneren. Der horizontale Bogengang ist nocli durchaus eine weite
Tasche ohne resorbierte Wánde.
Die Pars inferior labyrinthi findet sich von der Mündung
des Ductus endolymphaticus an noch auf 450 p Lánge. Auf dem
Querschnitt ist sie dreieckig wie bei Stadium 150. Das Epithel
ilirer lateralen Wand ist niederer ais das der beiden inneren. Die
Cochlea bildet einen ventro-medialen Blindsack der Pars inferior;
sie ist etwa 500 p lang, an der medialen Wand convex und gegen
die Hypophyse gerichtet. Sie bildet weniger ais eine halbe
Windung.
Das Mesenchym bildet um das Gehor eine deutliche Kapsel.
Der áuBere Teil der 1. Visceralspalte (áuBerer Gehorgang) bildet
eine seichte, bis 400 p tiefe und ebetnso breite Grube. Der Tubo-
tympanalraum ist sehr lang und schmal; sein Ende kommt dem
áuBeren Gehorgang bis auf 250 p nalie. Der Nervus facialis
zieht zwischen seinem Ende und der Gehorkapsel durch, die
Chorda tympani weiter ventral, zwischen ihm und dem áuBeren
Gehorgang.
Medial vom Facialis liegt die dunkle Mesenchymmasse des
Hyoidbogens, die bis in die Zungenwurzel zu verfolgen ist. Sein
áuBeres Ende liángt deutlich mit einer ebenso gefárbten Mesen-
chymmasse zusammen, die die Arteria stapedialis umgibt, also
die Stapesanlage darstellt. Diese liegt nicht nur dem Facialis
sondern auch dem Mesenchym der Gehorkapsel dicht an. Die
Fárbung der Stapesanlage ist viel dunkler ais die der Gehor-
kapselanlage; die genaue Abgrenzung der beiden ist auf einigen
Schnitten nicht ganz sicher. Die Stapesanlage liegt medial vom
Tubo-tympanalraum; lateral von ihr liegen stellenweise dunkle
Mesenchymflecken, wohl die Incus- und Malleusanlagen; doch
sind sie zu diffus, ais daB man darüber ins Klare kommen konnte.
Der Meckel’ sche Knorpel bildet einen dunklen Mesenchym-
strang, der etwa gleich weit entwickelt ist wie der Hyoidbogen.
Das Geruchsorgan findet sich auf 1100 p Lánge. Die
áuBere FTasenoffnung wird von 5 Schnitten getroffen (110 p).
Auf diese folgt die Nasenhohle, die auf 430 p Ausdehnung ganz
im Mesenchym liegt; dann folgen die primitiven Choanen, eben-
falls auf 430 p Lánge, und schlieBlich setzt sich das blinde Ende
305
der Nasenhohle noch auf 150 p Lange fort. V011 einer Mem-
brana bucco-nasalis felilt jede Spur. Das Maxilloturbinale ist ein
undeutlicher Wulst, der an der vorderen Nasenoffnung ais Fort-
setzung des innern dorsal umgebogenen Randes des lateralen
Nasenfortsatzes beginnt. Es wolbt sich von der Latero -ventral-
seite zunáchst stark (bis 150 p) in die Nasenhohle vor und ver-
streicht um so mehr, je náher es der Clioane kommt. Es ist über
ihrem Anfang noch 30—40 p hoch, aber selir breit und ver-
schwindet dann allmáhlich ganz.
Das Ethmoturbinale I niinmt die gesamte Breite 'der dor-
salen Nasendecke ein; es beginnt 200 p caudal vom Choanen-
anfang, ist bis 300 p hoch und verstreicht nach einem Verlauf
von 180 p; es hat noch niclit die typische Dreiecksform der
spateren Stadien. Medial von ihm liegt im hintersten Abschnitt
der Nasenhohle ais kaum angedeutete Vorwolbung der Dorsal-
seite das Ethmoturbinale II. Das Riechepithel findet sich vor
Allem auf den Ethmoturbinalia, dem dorsalen Teil des Septums
und im vorderen Teil der Nasenhohle nur auf der dorsalen
Fláche; das Maxillo-turbinale ist niclit mit Riechepithel bedeckt.
— Eine laterale Nasendrüse fehlt, ebenso jede Spur eines Naso-
turbinale.
Das Jakobson’ sche Organ mündet auf dem Schnitt vor
Beginn der Choane in den ventralsten Teil der Nasenhohle. Es
zielit im Ganzen auf 110 — 135 p Lange caudal. Der Querdurch-
messer seines Lurnens betragt 60, sein dorso-ventraler 25 p. Das
Epithel der Dorsalwand ist Riechepithel und 40 p hoch, das-
jenige dor Ventral wand dagegcn 25 p hoch. Dio Jakobson -
schen Knorpel sind dunklcr ais das Nascusoptum und unscharf
abgegrenzt. Das Septum narium cartilagineum besteht aus we-
niger dunklem verdichteten Mesenchym. Die Cartilágines late-
rales sind noch schwácher angedeutet.
Darm. Hypophysis: Der Hypophysengang findet sich auf
110 p Lange. Er ist im Mit.tel 150 p breit und 50 p dick. Auf
dem 6. Schnitt berührt der Gang die Hirnhypophyse und geht
in das flaclie, stark verbreiterte Sáckchen über. Dies ist bis 450 p
breit und 50 p dick. 160 p weiter caudal teilt es sich in die
beiden Endschlauche, die sich noch 200 p weit, rechts und links
von der Hypophysis cerebri ausdehnen. An der Grenze zwischen
dem Sáckchen und den Endásten beginnen auf der Lateralseite
die Drüsenschlauche sich zu bilden.
Visee ralspalten: 1. Visceralspalte sielie Gehor.
Die 2. Schlundtasche bildet ein schmales langes Sáckchen,
das weit von der Oberfláche entfernt dicht am Glossopliaryngeus
Rcv. Museo La Pinta — T. XXI.
20
306
endet. Die 3. Schlundtasche gelit dorso-medial und diclit neben
der 2. ab, und ist eine sehr unbedeutende Ausbuchtung.
T h y m u s. Die Thymusanlage hat keine Yerbindung mehr
mit dcm Epithel der 3. Visceralspalte. Sie ist ein langlichcs
Bláschen, das ventro-lateral von der Thyreoidea und zwischen
und etwas ventral von der Carotis und dem Vagus liegt. Es
ñndet sicli auf 250 p Lange und sein Durchmesser betrágt 120 p.
Das Lumen ist leer; es liegt auf 8 Schnitten (180 p) und hat
etwa 40 p Durchmesser. jSeine dicke Wandung hat eine gleich-
formige Structur, die die Mitte halt zwischen einem mehrschich-
tigen Epithel und lymphoidem Gewebe (ahnlich Figur 334 von
Schultze - Kóllicke r,1) nur daB das Lumen gróBer ist). Es
ist sehr scharf vom umgebenden Mesenchym abgesetzt. Die
Thymus beginnt in der Hohe des 6. und endet in der des 7. Spinal-
ganglions, sie reicht bis an die Cranialgrenze des Pericards.
Der postbranchiale Korper bildet jederseits ein ellip-
soides Korperchen, das zwischen dem Mesenchym des Kehl-
kopfskeletts und den dorsalen Partien der Thyreoidea liegt. Es
besteht aus eincr dicken Wandung, deren auBerer Teil ein zicm-
lich dicker, gut abgegrenzter Mesenchymmantel ist, worauf innen
ein Cylinderepithel folgt. Dieses begrenzt ein Lumen, das auf
70 p Lange vorhanden und auf dem Schnitt rund ist und dessen
Durchmesser 25 p betragt. (Im Lumen f inden sich einige hell-
gelbe glanzende Korperchen mit deutlichen Kernen, anschei-
nend degenerierende Zellen.) Der áuBere Durchmesser des post-
branchialen Korpers ist etwa 100 p, seine Lange 200 p; er liegt
in der Hohe des 6. Spinalganglions.
Die m e d i a 1 e Thyreoidea ist zweilappig ; sie umgibt
ventral und lateral die Trachea und reicht bis an den Oeso-
pliagus. Sie ist 270 p lang; die letzten sie treffenden Schnitte
liegen dorsal vom Cranialende des Pericards. Sie besteht aus
zahlreichen Bláschen, die sich schlauchformig aneinander reihen.
Der Isthnms liegt auf den caudalsten Schnitten; er ist nicht viel
dünner ais die Seitenteile. Ein offner Canalis thyreo-glossus
fehlt; dagegen ist eine Zellverbindung mit der Zungenanlage
vorhanden, von der jedoch nicht sicher, ob sie continuierlich
ist. Die Thyreoidea beginnt beim 6. und endet Anfang des
7. Spinalganglions.
Das Kehlkopfskelett wird durch dunkle Mesenchym-
massen gebildet; die den Einzelknorpeln zugehorigen Partien
sind noch nicht deutlich geschieden.
’) O. Schultze: GrundriC der Entwicklungsgeschichte des Menschen
und der Saugetiere. Leipzig 1897.
307
Die T rachea ist bis zur Teilung- in die Bronchien 1250 p lang ;
auf den ersten Schnitten (Kehlkopf) ist sie spaltfórmig, lateral abge-
plattet; spater wird das Lumen kreisfórmig und 40 — 50 p weit.
Das Epithel wird von einer dunklen Mesenchymschicht umgeben,
die auf der Dorsalseite sehr diinn, ventral und lateral dagegen
bis 60 p dick ist und ohne scharfe Grenze in das gewohnliche
Mesenchym übergeht. Die Teilung in die Bronchien liegt einen
Sehnitt (22,5 p) cranial vom Beginn der Lunge (9. Spinalganglion).
Lunge. Die rechte Lunge ist 850 p lang; man kann deut-
licli drei Lappen an ihr unterscheiden. 1.) den Craniallappen,
der am weitesten oral liegt und die Lungenspitze bildet. Auf
den ersten 225 p durch die Lunge trifft man nur ihn allein;
weiter caudal nimmt er eine dorso-laterale Lage ein. Er wird
ausschliefilich vom apicalen Seitenbronchus versorgt, der auf der
Dorsalseite vom Stammbronchus abgeht und sich in 4 Endteile
verzweigt. Er hat 430 p Lánge. 2.) der Ventrallappen beginnt
225 p caudal vom Anfang des vorigen und ist auf 290 p Lange
getroffen. Er hat eine ventro-laterale Lage. In ihn tritt ein ein-
ziger ungegabelter Seitenbronchus. 3.) der Caudallappen, beginnt
300 p caudal vom Anfang des Craniallappens und ist auf 560 p
Ausdehnung getroffen. Er bildet das Caudalende der Lunge und
wólbt sich hinter dem Ende des Craniallappens lateral vor. In
ihn setzt sich der Stammbronchus fort, der zunachst drei Áste
abgibt; einen dorsalen, einen lateralen, der in die erwáhnte Vor-
wolbung geht, und einen ventralen; darauf gabelt sich der Bron-
chus in die beiden eigentlichen Endaste. Im Ganzen sind in der
rechten Lunge also 10 Endaste des Bronchus vorhanden.
Die linke Lunge ist nur 720 p lang und auf dem Querschnitt
ldeiner ais die rechte. Sie laíJt nur einen Craniallappen und
einen Caudallappen erkennen, die durch eine fast senkrechte
von der Lateralseite eindringende Kerbe voneinander getrennt
sind. Der Craniallappen ist 270 p, der Caudallappen 450 p lang.
Die linke Lunge enthált im Ganzen 6 Endaste des Bronchus,
namlich im Craniallappen den apicalen Seitenbronchus, der sich
in einen oralen Und einen lateralen Ast teilt ; dann im Caudal-
lappen einen lateralen, einen dorsalen und einen ventralen Ast,
die direct vom Hauptbronchus abgehen und das Ende des Haupt-
bronchus selbst, das am weitesten caudal reicht.
Wie beim vorigen Stadium sind die Eiidaste der Bronchien
blaschenformig, und der Bau des Epithels ist ebenfalls derselbe
wie dort.
Die Lungen beginnen mit dem 10. und enden beim 12. Spinal-
ganglion medial vom Anfang der Urnierenwülste.
20*
308
Die Verbindtmg zwischen Pleurahohle und Leibeshohle ist
weit.
Der Oesophagus ist 2 mm lang; er wird von etwas nie-
drigerem Epithel ausgekleidet ais die Trachea. Die Submucusa
ist ais eine sehr helle, 50 p breite Mesenehymschicht sehr deut-
lich erkermbar. Sie wird von einer kaum 15 p breiten circulár-
fasrigen Schicht (Muscularis) umgeben, deren auBere Grenze
nicht scharf ist.
Der Magen ist 1 mm lang. Die Entfernung zwischen Car-
dia und Pylorus betrágt in der Lángsachse des Embryo gemessen
800 p. Die Cardia liegt in der Mittellinie, 800 p unter der Chorda;
der Fundos ladet bis 850 p nach links aus. Der Pylorus liegt
vor dem 16. Spinalganglion, 2 mm ventral von der Chorda und
100 p links von der Mittellinie. Er ist bereits klar erkennbar,
da er deutlich ins Lumen vorspringt und der Sphincter bereits
dichteres Gefüge hat und daher dunkler erscheint ais die übrige
Muskulatur des Magens. Die Magenwand ist dick; man kann
daran auBer dem Cylinderepithel eine dicke etwas hellere und
eine dünne etwas dunklere Mesenehymschicht unterscheiden, die
spatere Muscularis. Wie beim vorigen Stadium liegen zwischen
ihr und dem Colothel dicke Nervenstrange. Das Lumen des
Magens ist relativ starker abgeplattet ais spater und auf den
Schnitten im Mittel etwa 90 p weit. Der tiefste Punkt des Duo-
denum liegt 2,3 mm ventral von der Chorda in der Mittellinie.
Dünndarm und Dickdarm. líber seinen Verlauf siehe
Textfigur 129 und die Beschreibung bei Embryo 30. Wie daraus
hervorgeht, ragt der Dann noch sehr weit in den physiologischen
Nabelstrangbruch hinein. Das Colom des letzteren ist dorso-
ventral bis 1,2 mm tief.
Das Duodenum ist durchgangig. Wie auf dem vorigen
Stadium erweitert sich sein Lumen an der tiefsten Stelle bis
zu 100 p, und von der Dorsalseite mündet hier der Ductus pan-
creaticus accessorius hinein, bei dessen Mündung es eine kleine
Aussackung bildet. Der eigentliche Ductus choledochus mündet
rechts von der Cranialseite und weiter vom Pylorus entfernt,
ebenfalls noch in den erweiterten Abschnitt. Weiter caudal ist
das Duodenallumen nur noch etwa 30 p weit; dasselbe gilt für
den eigentlichen Dünndarm. Erst im ventralsten Teil des Nabel-
strangbruchs wird der Dürchmesser wieder 50 — 60 p. (Beginn
des Dickdarms.) Weiter hinten, wenn der Darm wieder im Em-
bryo caudal verlauft, wird das Lumen wieder enger, wobei es wie
bei Stadium 150 dorso-ventral abgeplattet ist. Kurz vor der Cloake
wird es besonders eng. Auf den letzten drei Schnitten scheint es
309
iiicht inehr vorlianden zu sein. An der Mündungsstelle des Darms
iii die Cloake findet sicíi, ihm ventral eng anliegend, auf drei Sclmit-
ten (67 ¡a) ein kleiner Hocker mit schwachem Lumen, der Rest
des Scliwanzdarms. Die Mündung des Darms in die Cloake liegt
150 p vom Ectoderm der Aftermembran entfernt. Die Cloake
hat an der Mündungsstelle des Darms, d. h. in ihrem Caudalteil
kein Lumen, und ihre rechte und linke Wand liegen direct auf-
einander; erst im vorderen Teil, bei Mündung des Sinus urogeni-
talis, wird sie zu einem groBen Hohlraum von bis 130 p Weite.
Die Aftennembran ist vollkommen gesclilossen ; sie wird auf
400 p Lánge getroffen, und ist sowohl cranial ais caudal etwa
30 (.t breit. Sie beginnt caudal vom Geschlechtshocker und zielit
auf dessen Caudalseite nach vorn; bei Bildung der Cloakenmem-
bran ist die rechte Wand der Cloake mit der linken in ganzer
Lange mindestens in einer Holie von 60—70 p in dorso-ventraler
Richtung gemessen verlotet.
Ein Darmnabel fehlt ganz.
Die Leber beginnt in der Hohe des 10. Spinalganglions
und endet 2,4 mm spater (18. Spinalganglion). Der Cranialteil
der Leber wird nur durch den Ventrallappen gebildet, der An-
fangs noch ventral vom Herzen liegt; und zwar beginnt er links
eher ais rechts. Seine Caudalflache wird durch die Vena um-
bilicalis in der Mittellinie eingekerbt, die weiter dorsal zwischen
rechtem und linkem Dorsallappen liegt. Der Ventrallappen reicht
links von der Vena umbilicalis kaum noch weiter caudal und
endet bereits 1280 p nach Anfang der Leber, rechts dagegen
400 p spater. In diesem groBen rechten Caudalzipfel des Lappens
liegt die Gallenblase. Der linke Dorsallappen beginnt 445 p, der
rechte noch spater, erst 890 p nach Beginn der Leber. Jener ist
1850 p lang, dieser reicht noch 90 p weiter, hat also eine Lange
von 1480 p. Die Skulptur der Caudalflache des rechten Dorsal-
lappens tritt scharfer hervor ais bei 150. Der Lobus venae cavae
inferioris beginnt an ihrem Dorso-medialrand etwa beim 50.
Schnitt (1125 p) durch die Leber deutlich zu werden. Er liegt
ventral von der Vena cava; 160 p weiter caudal ist er vollstandig
von dem rechten Lappen losgelost, und wird so noch auf wei-
tereri 160 p getroffen; er ist sehr schmal. An seiner Basis hat
er einen queren Durchmesser von kaum 180 p, wahrend er dorso-
ventral einen solchen von fast 600 p hat. Die Cava tritt erst
findet sicli eine sehr schwache (kaum 50 p vorstehende) aber
cranial von ihm in die Leber ein. Am ventralen Teil seiner Basis
dorso- ventral etwa 450 p lange Vorwolbung, die gegen den Magen
gerichtet ist. Sie ist die erste Anlage des Medianlappchens.
310
Die Galle nblase liegt wie vorlier im recliten Caudalteil
des Ventrallappens der Leber (Ende des 14., Anfang des 15.
Spinalganglions). AuBer von ihrem eignen Epithel wird sie
Spinalganglions). Ilir Epithel wird aufien von einein 30 p dicken
deutlicli circulárfasrigen Mesencliym mngeben. Der epitlieliale
Teil liat bis 120 p Querdurchmesser; das Innere wird durcli
eine Zellmasse nur unvollstándig ausgefüllt. Der Gallengang ist
schwach bogenformig, aber niclit gewunden; er zieht in dorso-
medialer Richtung caudalwárts und hat ein freies Lumen von bis
30 p Durclimesser. Nacli einem Verlauf von etwa 300 p wendet
er sich ventral und vereinigt sich kurz (50 — (55 p) vor seiner
Mündung in das Duodenum rnit dem Ductus pancreaticus (15.
Spinalganglion).
Alie drei Pancreasanlagen sind solid. Dagegen sind
die distalen Teile der Ausfülirungsgange bereits durchgangig.
Ventrales und dorsales Páncreas sind deutlich gegeneinander ab-
gegrenzt. Das ventrale bildet eine voilstándig ungelappte, auf
dem Schnitt fast qüadratische Masse von 150 p Seitenlánge. Es
findet sicli auf 160 p Lánge (Ende des 15., Anfang des 16. Spinal-
ganglions). Das rechte dorsale Páncreas liegt grade dorsal über
dem ventralen, von dem es aber deutlich getrennt ist, und auf
denselben Schnitten wie jenes. Es ist etwas kleiner; sein groBter
Querdurchmesser ist 120 p; aucli ist es kaum gelappt. Auf dem
cranialsten Schnitt geht von ihm ein solider Gang ab, der sich
nach kaum 90 p Lánge mit dem Gang des linken dorsalen Pan-
creas grade an dessen Abgangsstelle vereinigt. Das linke dorsale
Páncreas beginnt einen Schnitt weiter cranial ais die andern;
es erstreckt sich 330 p weit caudal, wobei es dorso-medial vom
Magen im Omentum majus liegt und so weit caudal reicht wie
der Magen (16. Spinalganglion). Es zeigt eine beginnende Lap-
pung. Sein Querdurchmesser ist selir verschieden (bis 150 p).
Jedenfalls ist es der Hauptteil der Pancreasanlage. Nach der
Vereinigung mit dem oben erwáhnten Gang des linken Dorsal-
teiis ist der gemeinsame Ausführungsgang beider noch etwa
500 p lang. Er hat in seinem distalen Teil ein deutliches Lumen
und mündet 45 p weiter caudal ais der Ductus choledochus, von
der Dorsalseite in die ventralste Stelle des Duodenum. Die Mün-
dung liegt dem Pylorus náher ais die des Ductus choledochus.
Wie sclion bei 150 ist das Duodenum bei jeder der beiden Mün-
dungen trompetenformig aufgetrieben (15. Spinalganglion).
Eine Verbindung zwischen Pleura- und Peritonealhohle findet
sich ventral vom Anfang der Urnierenwülste auf 90 p Lánge
(12. Spinalganglion, rechts etwas weiter caudal ais links). Auf
311
denselben Schnitten ist das Mesenchym dorsal auf der Beber, das
also zugleich die Grenze gegen die Pleuraholile bildet, rechfcs und
links von der Vena cava stark verdickt, und zeigt bereits Aufánge
einer queren Faserung (Anlage der Muscularis des Zwerchfells).
Skelett. Schá del: Der hintere Teil der Basalplatte zwi-
sclien den Nervi hypoglossi und latero-caudal von ihnen ist Vor-
knorpel. Der Hypoglossus besteht zwar noch aus je zwei Stánrni-
chen, wenn er in die Platte eintritt, vereinigt sich, wáhrend er
sie durchzieht, aber zura einheitlichen Nerven. Er wird auf deni
ganzen Verlauf durch die Anlage von ringfasrig angeordneteni
Mesencliym umgeben, das ihn vom Vorknorpel trennt, sodaB
eigentlich bereits ein einheitliches Foramen hypoglossi vorhanden
ist. Um den vorderen Teil der Chordadst keine Vorknorpelbildung
eingetreten. Um die Gehoi'kapsel liegt eine undeutlich abge-
grenzte Mesenchymverdichtung. Das Nasenseptum ist eine sehr
undeutliche noch helle Mesenchymverdichtung; die Nasenkapsel
ist noch weniger klar ausgebildet, wáhrend der Jakobson’ sche
Knorpel dunkler und etwas schárfer begrenzt erscheint. Meckel-
scher Knorpel, Zungenbein- und Kehlkopfskelett werden durch
unscharfes Mesenchym gebildet.
Die Wirbelkorper sind vorknorpelig, die der Hals- und
Brustregion platt, die der Lumbalregion dicker und auf der Ven-
tralseite convex. Die dorsalen Bogen sind dünne vorknorpelige
Spangen, die etwa bis zur halben Hohe des Rückenmarks reichen
und in die mesenchymatisch-fasrige Membrana reuniens dorsalis
übergehen. Sie hángen mit den Korpern nur durch dunkle Me-
senchymstreifen zusammen, sind also relativ unabhángiger ais
spáter. Die It i p p e n bestehen aus verdichtetem Mesenchym
mit Andeutung von Vorknorpel.
Der Teil der Scapula (6. — 7. Spinalganglion), der die Ge-
lenkf lache bildet, besteht aus Vorknorpel mit sehr vereinzelten
knorpeligen Punkten ; eine Spina ist nicht erkennbar. Distal be-
steht die Scapula nur aus verdichtetem Mesenchym. Der H u -
me rus ist weiter entwickelter Vorknorpel ais die Scapula; in
soincr Milite licgcn zicmlich viole sclir deutlich verknorpclte
Punkte. Ulna und lladius sind nicht ganz so weit in der Ver-
knorpelung vorgeschritten wie er. Die Elemente der Hand be-
steben aus dunklen Mesenchymverdichtungen, die zum Teil deut-
lich abgrenzbar sind. Das Ileum ist nur unscharf abgegrenzt;
es besteht aus dunklem Mesenchym, das nur zum Teil in Vor-
knorpel übergeht. Pubis und Ischium bestehen nur aus un-
deutlich abgegrenztem, verdichteten Mesenchym. Das Fémur
besteht nur in der Mitte aus deutlichem Vorknorpel, wáhrend die
312
Eliden verdiclitetes Mesenchym sind; die übrigen Elemente der
hintern Extremitát sind undeutliche Flecke. — Am weitesten in
der Knorpelbildung vorgerückt ist der Humerus, dann folgen
Una. und Radius, die hintere Schádelbasis und die Wirbel-
korper.
Urogenitalsystem. Urniere: Die ersten Urnierenkanálchen
mit, Malpighischen Kórperchen beginnen nacli dem 13. Spinal-
ganglion. Cranial von ilinen, links sogar sebón vor dem
Ostium tubae liegen im Urnierenwulst mehrere Kanálchen, die
keine Malpighi sclien Kórperchen und zum Teil kein Lumen
haben. Ihr Anfang liegt. an der Basis der Geschlechtsleiste, der-
jenige der vordersten von ihnen, die auf Sclmitten liegen, auf
denen die Geschlechtsleiste noch nicht getroffen ist, dagegen
direct unter dem Colothel. Sie gelien in das Cranialende des
W o 1 f f ’ schen Ganges über. Caudal schliefien sich die normalen
Urnierenkanálchen an sie an. Solcher sind links. 30, reclits 29
vorhanden. Davon liegen im 13. Segment nur 2 — 3, weiter caudal
je 5 pro Segment, im 17. und 18. Segment je 6. Die Kanálchen
liegen im Caudalteil der Urniere also etwas dichter ais im cra-
nialen. Die ersten drei Malpighischen Kórperchen sind sehr
klein und rudimentár ; weiter caudal werden sie groBer und haben
etwa 90 p Durchmesser, ihre Glomeruli etwa 60, wennschon
immer noch kleinere dazwischen vorkommen. Das letzte M a 1 -
p i g h i ’ sclie Kórperchen der rechten Seite ist auffallend kleiner
ais das vorletzte. Die ersten 8 — 9 Kanálchen jeder Seite liegen
der dorsalen Grenze der Geschlechtsleiste eng auf; sie stellen
also spáter zusammen mit den rudimentáren cranialen Kanálchen
die Urogenitalverbindung her. Die M a 1 p i g h i ’ schen Korper-
chen entfernen sich etwas von der Basis der Geschlechtsleiste,
und zwar um so weiter je mehr caudal sie liegen.
Der W o 1 f f ’ sclie Gang wird bereits einige Schnitte vor dem
ersten Glomerulus noch in der Hohe der rudimentáren Kanálchen
deutlich. Er hat im Mittel ein Lumen von 15 p. Er verláuft la-
teral in der Urnierenleiste. Gegen das Ende der Malpighi-
schen Kórperchen tritt er auf die Ventralseite, und nach Ver-
schwinden derselben liegt er allein in der caudalen Fortsetzung
dieser Leiste. Ehe er in den Sinus urogenitalis mündet, biegt er
wieder oral um. Der W o 1 f f ’ sclie Gang und der Ureter mánden
jederseits dicht nebeneinander in das laterale Horn des Sinus
urogenitalis. Dabei liegt die Mündung des W o 1 f f ’ schen Ganges
dorsal und sein Endstück weiter medial ais das des Ureters.
Der M ü 1 1 e r ’ sche Gang beginnt mit deutlichem Ostium in
der Hohe des 13. Spinalganglions einige Schnitte cranial vom
313
W o 1 f f ’ sclieu Gang. Sein Lumen istAnfangs gefaltet und er selbst
dicker ais der W o 1 f f ’ selle Gang; bald wird er jedoch dünner ais
dieser. Er liegt zwischen ihm und dem Colothel, endet blind in
der Holie des 17. Spinalganglions und ist im Ganzen 1,1 mm
lang.
Die Nachniere beginnt dorsal von der Urniere im Me-
senchym. Zwischen beiden liegt ein Zwischenraum von etwa
200 p, und auBerdem ziehen zwischen ihnen die Endáste der
Venae cardinales durch. Ihr craniales Ende liegt in der Gegend
des 25. Glomerulus der Urniere (Anfang des 18. Spinalganglion),
ihr caudales 380 p vom letzten Glomerulus (19. Spinalganglion).
Im Ganzen liegt die innere nephrogene Zone auf 600 p Lange,
das Lumen des Nierenbeckens auf 470 p. Das Nierenbecken ist
in der Hdhe des Eintritts des Ureters stark erweitert (rechts bis
auf 80 p) cranial und caudal davon vcrschmalert es sicli. Das
Cranialende des Nierenbeckens teilt sicli in zwei mediale und
einen lateralen Blindsack, das caudale in nur je einen medial en
und einen lateralen. Alie Blindsácke sind nic-ht sehr scharf
abgesetzt, besonders die caudalen. Die Auflosung der inneren
nephrogenen Zone in einzelne Bláschen ist weiter vorgeschritten
ais beim vorigen Embryo. Die Bláschen finden sicli jetzt sowolil
cranial ais auch caudal vom Eintritt des Ureters. Immerhin ist
die Aufteilung der cranialen Hálfbe des nephrogenen Gewebes
weiter fortgeschritten ais die der caudalen. Das aufiere nephro-
gene Gewebe geht allmahlich ins Mesenchym über; ein Zusam-
menhang mit dem der Urniere ist nicht mehr vorhanden.
S i n u s urogenitalis. Bei der Vereinigung mit dem Sinus
urogenitalis komrnt der Enddarm von der Caudalseite und liegt
sehr weit ventral, nur 100 p von der Korperoberflache entfernt.
Die Cloakenmembran ist geschlossen. Der Sinus urogenitalis
ist in cranio-caudaler Richtung stark abgeplattet und setzt sich
nur etwa 50 — 65 p vor der Mündung der W o 1 f f ’ schen Gange
bereits in den Anfang der Allantois (Blasenanlage) fort. Die
Allantois erscheint auf dem Schnitt halbmondformig wie bei 150,
jedoch dorso-ventral viel stárker abgeplattet, sodaB das Lumen in
dieser Richtung kaum 25 p Durchmesser liat. Latero-dorsal von der
Allantois liegen die Arteriae umbilicales im Bindegewebe, das stark
wulstfórmig in das Colom vorspringt; die Allantois selbst tut dies
dagegen nicht. Bereits 450 p vor Mündung des W o 1 f f’schen Ganges
verliert die Allantois das Lumen und wird zueinem Gewebsstrang.
Sie tritt liier in die Caudalwand des physiologischen Nabelstrang-
bruches, in der sie ventralwarts verlauft. Von der Ventralseite
des Nabelstrangbruches geht sie in den Nabelstrang über und
314
erreicht dabei eine Lumenweite von bis 150 p. Weiter vorn
ist der Nabelstrang abgeschnitten.
Geschlechtsleiste: Die Geschlechtsleiste beginnt (13.
bis 14. Spinalganglion) medial vom Ostium des M üller ’ schen
Ganges ais eine dunkle Zellmasse, die in das Mesenchym des
Urnierenwulstes eingelassen ist und zunáchst nicht über den-
selber vorstelit. Die cranialen (rudinientáren) Urnierenkanalchen
olmo Glomeruli beginnen an den dorsalen Grenze der Geschlechts-
leiste; ebenso liegen die ersten Glomeruli, bis etwa zum 8. ihr
dicht an, stellen also die Urogenitalverbindung her. Von da an
entfernen sich die Glomeruli weiter und weiter von der
Geschlechtsleiste, welche sich gleichzeitig in medialer Ilichtung
leistenformig von der Urnierenanlage zu erheben beginnt. Die
Leiste erreicht bis über 120 p Hohe. Etwa vom 25. Glomerulus
an wird sie wieder niederer, um in der Gegend des letzten zu
verschwinden. Die ganze Geschlechtsdrüsenanlage ist 1,5 mm
lang. Ihr Ende liegt in der Hohe des 18. Spinalganglions.
Auf der Geschlechtsleiste ist das Colomepithel überhaupt
nicht mehr vom Mesenchym zu unterscheiden. Man kann wie
bei 150 die blasigen Geschlechtszellenkerne von etwa 8 p Durcli-
messer leicht von den Kernen des Stromas unterscheiden, die
ebenso lang aber hochstens 5 p breit sind und daher dunkel
aussehen. Die Geschlechtszellenkerne sind noch nicht so deutlich
und regelmaíJig von den Stromakernen umgeben wie spater. Eine
Reteanlage ist nicht mit Sicherheit von der übrigen Anlage des
Geschlechtsdrüsengewebes zu unterscheiden.
GefafJsystem. Das Pericard reicht nicht mehr auf die
Ventralseite der Deber, sondern liegt ganz cranial von ihr, wobei
seine letzten Schnitte auf ihrer Dorsalseite enden (1,1 mm nach
Beginn des Herzens; 9. Spinalganglion). Der caudale Blindsack
des Pericards für die Kammer ist also nicht mehr vorhanden.
Der Ductus pleuro-pericardiacus ist ganz almlich ausgebildet
wie bei 150; dócil endet er caudal blind, da keine Verbindung
mit den Pleurahohlen mehr vorhanden ist. Der rechte Ductus
Cuvieri tritt G70 p nach Beginn des Herzens an dieses heran
(8. Spinalganglion), der linke 90 p spater. Das Ende des Ductus
pleuro-pericardiacus liegt 900 p nach dem Herzanfang (10. Spinal-
ganglion). Die Pleurahohle reicht reclits 270 p, links 340 p weiter
oral; sie hat sich dorsal über den Ductus geschoben.
Das Ilerz beginnt beim 7. Spinalganglion und dehnt sich
von hier aus 1,06 mm caudalwarts aus. Das Ende der Kammer
liegt 110 p vor dem des Atriums (11. Spinalganglion). Das
Atrium ist contrahiert und daher sein Bau nicht klar erkennbar.
315
Die Aurikel sind viel stárker von muskulosen Septen durch-
zogen ais bislier. Die Wand beider Ventrikel isfc gleicli dick.
Der Truncus aortae und der des 6. Bogens hángen nur nocli
ganz an der Basis zusammen; sonst sind sie aucli áuBerlich
getrennt. Die Semilunarklappen sind in Bildung begriffen, da
die distalen Bulbuswülste periplier stark unterhoh.lt sind. Im
0. Bogen sind die Wülste noch 200 p liocli. (In der Aorta sind sie
ihrer Lage wegen nicht meBbar.)
A r t e r i e n. Der Truncus des 6. Bogens teilt sicli nocli
innerhalb des Pericards in einen linken von 75 p, und einen
rechten von kaum 30 p Durchmesser. Der linke gibt beim Aus-
tritt aus dem Pericard eine etwa 20 p dicke Pulmonalis ab und
wird dadurcli zum 60 p dicken Ductus B o t a 1 1 i , der etwa
300—350 p lang ist. Der rechte Bogen lauft zuerst ziemlicli
horizontal und wenig dorsal nach rechts, um sicli nacli etwa
300 p ebenfalls an der Pericard wand in eine 20 p dicke Pulnio-
nalis und einen noch dünneren, cranio-dorsal ziehenden Ast zu
teñen, der noch in den 4. Bogen übergeht (rechter Ductus B o -
t a 1 1 i ; vergl. auch Stadium 150). Die beiden Lungenarterien laufen
etwa bis zur Teilung der Trachea an der Dorsalwand des Ductus
pleuro-pericardiacus, um dann ins Lungenparenchym zu treten.
Wie bei 150 ist der cranialste Bronchus der rechten Lunge
eparteriell; bei der linken sind alie hyparteriell. Der Truncus
aortae hat nach der Trennung vom 6. Bogen 90 p Durchmesser.
Er teilt sich beim Austritt aus dem Pericard in einen linken
von etwa 55 p und einen rechten von etwa 50 p Durchmesser.
Beide geben zuerst die Carotis communis (gemeinsamer Truncus
des 2. und 3. Bogens) ab; der rechte lost sich dann nach Auf-
nahme des Ductus Botalli in die Axillaris und Vertebralis
auf, wahrend der linke nach Aufnahme des Ductus Botalli
und Abgabe der Axillaris und Vertebralis in die Aorta deseen -
dens übergeht. Bei der Vereinigung ist der Ductus Botalli
wenig dicker ais der 4. Bogen. Die resultierende Aorta descen-
deos hat 90 p Durchmesser. Eine Verbindung mit dem rechten
Bogen fehlt ganz. Die Carotis communis zieht zunachst zwischen
Thyreoidea und Thymus hindurch, dann cranial bis in die Kehl-
kopfgegend, wo sie sich in eine dickere Carotis externa, die in
die Zungenanlage geht, und eine dünnere interna teilt.
Vene n. Die Venae umbilicales weisen dieselben Verhált-
nisse auf wie bei 150; bei ihrer Vereinigung in der ventralen
Mittellinie sind sie je 120 p dick (14. Spinalganglion). Der
Ductus A r a n t i i tritt in der Mittellinie in die Leber, wobei er
250 p dick ist. Durch Abgabe groBer Venae advehentes und
31G
dadurch, daB er in offner Verbindung mit dem DebergefáBnetz
steht, wird er sehr klein und sein Durchmesser ist bei Ver-
einigung mit der Cava zur Vena hepática revehens communis
kaum 75 p. Tn diese miinden genau wie bei den letzten Em-
bryonen noch groBe Itevehentes von je 80—100 p Dicke. SchlieB-
lich durchbricht dio lievehens communis ais 250 p dicke Vene,
die Zwerchfellanlage (10. — 11. Spinalganglion), uní ins Herz zu
miinden. Die Lage der Vena porta ist dieselbe wie bislier. Sie
tritt beim 15. Spinalganglion von der Medialseite in den recliten
Laterallappen der Deber, wobei sie ca. 100 p dick ist. Sie steht,
wie auf den letzten Stadien, nur innerhalb der Deber cranio-
dorsal von der Gallenblase durch eine Vena advehens mit dem
Ductus Arantii in Verbindung.
Venae cardinales und Vena cava. Die Cardinales
posteriores treten ais 70 p starke GefaBe lateral an die Nieren
heran und gelangen dann ventral von ilmen auf die Dorsalseite
der Urnieren. Sie liegen nun diesen dichter an ais jenen, aber
dock zwischen beiden, da die Nieren betráchtlich weiter cranial
gewandert sind. Die beiden Cardinales beginnen sich bereits
am Caudajende der Urnieren untereinander zu verbinden; aber
erst beim 17. Spinalganglion gehen sie in das weite Quergefáfi
über, aus dem (Ende des 16. Spinalganglions) rechts die groBere
Cava und links die abgeflachte Vena suprarenalis sinistra hervor-
gehen. AuBerdem gehen lateral davon die Fortsetzungen der
Cardinales ab, die sich dorsal den Urnieren anlegen. Sie sind
aber viel kleiner ais beim vorigen Embryo, meist nur 10 — 15 p
dick, oft so dünn, daB man sie nur mit Mtilie auffinden kann.
Am Vorderende der Urniere lloren sie schlieBlich vollstándig
auf (13. Spinalganglion). Sowolil die Cava ais auch die Supra-
renalis sinistra liegen ventro-medial der Nebenniere der ent-
sprechenden Seite an. Sie sind durch dünne, um den áuBernRand
der Nebenniere ziehende GefaBe mit den Cardinales verbunden.
Etwas vor dem 16. Spinalganglion beginnen rechts und links
und etwas dorsal an der Aorta, also dorso-medial von der
Nebenniere, sich GefaBe auszubilden, die beim 13. Spinalganglion
bereits 50 p Durchmesser haben. Spater wachsen sie noch etwas
an und miinden (9. Spinalganglion) in den Ductus Cuvieri. Ein
Vergleich mit dem vorigen Embryo zeigt, daB es die „innern“
Cardinales sind. Die auBern eigentlichen Cardinales haben also
bereits den AnschluB an die Ductus verloren, und man sieht,
daB die Vena azygos und hemiazygos niclit aus den eigent-
lichen, sondern aus diesen „innern“ Cardinales porteriores her-
vorgehen.
317
Wie bei 150 tritt die Cava beira 14. Spinalganglion in die
Leber. Die freie Strecke der Cava ist hier 675 ¡a lang. Dio
Suprarenalís sinistra verschwindet in derselben Hohe ; ihr Blut
gehi durch VerbindungsgefáBe, die auf der Medialseite der Neben-
niere verlauíen, in das Oaudalende der linken „innern“ Cardinalis
über. Entspreehende VerbindungsgefáBe linden sich auch zwi-
schen dem Cranialteil der Cava, ehe sie in die Leber tritt und
der rechten „innern“ Cardinalis. Die Cardinales anteriores sind
groBe bis 200 ¡a dicke GefáBe.
An der Milzanlage wird die laterale Vorwolbung etwas
hoher- ais bisher; sie steht jetzt etwa 50 ja vor. Die groBe
medialere ist 250 ¡a hoch, etwa ebenso breifc und ist auf 225 ¡a
Lánge getroffen. Über der medialer en Vorwolbung ist das Colotnel
nicht verdickt, über der lateralen ist es dagegen immer noch
hoher ais das gewohnliche Colomepithel, wennschon nicht mehr
bedeutend (17. Spinalganglion). Das Mesenchym ist unter beiden
Vorwblbungen etwas dunkler ais das der Umgebung, doch ist
cine Abgrenzung desselben nicht erkennbar.
Sympathicus und Nebenniere. Wie beim vorigen Embryo
beginnt der Sympathicus mit einem ca. 80 ¡a dicken Ganglion
cervicale supremum, das bis zum 6. Spinalganglion reiclit. Nach
Aufnahme des 6. Eamus visceralis wird er reinfasrig und bildet
eine sehr deutliche Ansa Vieusseni um die Subclavia. Beide
Áste der Ansa sind sehr dick; der ventrale (ca. 50 ¡a dicke) bleibt
reinfasrig, indeB der dorsale, kurz ehe er sich wieder mit dem
andera vereinigt, ein Ganglion bildet, das mit dem 8. Eamus
visceralis verbunden ist (Ganglion cervicale inferius). Im Brust-
teil sind segméntale Ganglien und dazwischen liegende zell-
freie Strecken deutlich. Der erste mit der Nebenniere in Ver-
bindung tretende Eamus visceralis ist der des 13. Spinalnerven.
Fernei verbinden sich mit ihr Eami viscerales bis zum 16.,
wahrscheinlich auch der des 17. Spinalnerven. Diese Eami vis-
cerales enden dorsal über der Nebenniere. Ihr Ende ist meist
mit Ansammlungen sympathischer Zellen umgeben, die ihrer
Lage nach ais unvollkommen ausgebildete Ganglien aufzufassen
sind. Sie gehen in eine grobmaschige Masse sympathischer Pa-
sera über, die der Nebenniere dicht aufliegen und von der dicke
Bündel in sie einstrahlen. Die nicht in die Nebenniere gehenden
Pasera bilden das bereits bei 150 p erwáhnte Geflecht. Dieses ist
hier viel stárker ausgebildet. Es beginnt weiter cranial, schon
vor der Mitte der Nebennieren und liegt Anfangs zwischen ihnen,
ventral von der Aorta. Wie früher ist auch jetzt eine scharfe
Grenze zwischen den caudalen Nebennierenenden und dem Ge-
318
flecht (auf dem Quersclmitt) nicht erkennbar. Die in dem Ge-
flecht haufig eingestreut liegenden Zellgruppen sind dunkler ais
die Nebennierenzellen, und dem Aussehen nach Sympathicus-
zellen. Das Geflecht umgibt caudal von der Nebenniere die Aorta
auch lateral, und ist, immer schwácher werdend, bis in den
Schwanz zu verfolgen. Die beiden letzten nocli erkennbaren Rami
viscerales, diejenigen der 18. und 19. Spinalnerven, gehen in
das Geflecht über.
Die Nebenniere ist ein im Mittel 400 — 500 p dicker Strang,
der 1,3 — 1,4 mrn lang ist (13. — 17. Spinalganglion). Seine Structur
ist dieselbe wie beim vorigen Embryo; aber die Nebennieren-
zellen sind infolge ihrer relativ weniger starken Fárbung leichter
von den Sympathicuszellen unterscheidbar.
Integument. Die Structur des Korperepitlipls ist im Wesent-
lichen dieselbe wie bislier. Die vordere Milchdrüse (13. Spinal-
ganglion) hat, 225 p Lange. Sie ist linsenformig, wolbt sich jedoch
stárker über die Korperoberfláche vor und dringt tiefer ins
Mesenchym ein ais beim vorigen Embryo. Ihr dorso-ventraler
Durchmesser ist ca. 225 p, ilire Dicke 90 p. Die Structur ist
im Wesentlichen dieselbe wie bisher; die Zellen des Cylinder-
epithels, das dem Mesenchym anliegt, sind hoher geworden und
liegen gedrangter; die innere Masse besteht, aus mehr Zellen.
— Die hintere Milchdrüse beginnt 1350 p nach der vorderen
(18. Spinalganglion) ; sie ist etwa gleich weit entwickelt, ragt
aber viel weniger über die Oberflache vor, wahrend sie selir stark
ins Mesenchym eingelassen ist.
Keimblase 185.
(Fig. 33, 115—123, 129. Textfig. 116 und 130.)
(Conserviert am 15. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Die Zalil der Embryonen dieser Keimblase betrágt 9, deren
Lange zwischen 11,5 und 13 mm schwankt. Tn ihrem Aussehen
stimmen sie weitgehend miteinander überein.
Die Amnia sind relativ groBer ais vorher; der caudale Blind-
sack, der ais ein sehr feiner Kanal mit zahlreichen Anschwellun-
gen ausgebildet ist, gelit ziemlich weit vorn, dicht hinter dem
Nabelstrang ab, wahrend er bei den jüngeren Embryonen, auch
noch bei 28, vom caudalen Pol des Amnion abging. Hieraus
geht mindestens für die Caudalregion des Amnion ein Wachs-
tum seiner dorsalen Partie hervor. Wie beim vorigen Stadium
ist auch bei diesem das Amnion durch accessorische Mesoderm-
faden mit Dottersack und Trager verbunden. Sie sind nicht
zahlreicher geworden, gehen aber an den verschiedensten Stellen
des Amriion ab. Audi sind sie zum Teil selir lang; viele in-
serieren beispielsweise am Tráger erst jenseits der Placentar-
region. Am Interessantesten an den Embryonalhüllen ist, dafi bei
diesen Embryonen zum ersten Mal ein liudimentár werden
dei'Amnionverbindungskanále festzustellen ist. Bei alien
Embryonen ist nur die ihnen zunáclist liegende Hálfte des Kanals,
und zwar in einer Lánlge von ungefáhr 5 mm lerhalten, Sie bildet liier
ein dem Dottersack überall eng anliegendes dünnes Rohr, das
ab und zu kleine Bláschen bildet und plotzlich blind endet. Vom
blinden Ende gelit bei jedem Embryo eine helle, doppelt con-
touierte Linie zur gemeinsamen Amnionhohle, und diese weist
den Weg, welchen der nun resorbierte Verbindungskanal früher
genommen. Die Linien sind in der Durchsicht so deutlich, daB
man gut feststellen kann, welclie Embryonen gemeinsame End-
stücke hatten. Die gemeinsame Amnionhohle ist ebenfalls ver-
schwunden, und nur ais Contour in derselben Weise erhalten wie
der céntrale Abschnitt der Kanále. Man erkennt, daB die ge-
meinsame Amnionhohle kein Bláschen, sondern ein lang aus-
gezogenes Schlauclistück war, in das die Verbindungskanále in
Abst ánden miindeten, wie bei Keimblase 222. Die rückgebil-
deten Teile der Anmionkanále sind wesentlich lánger ais die nocir
durchgángigen. Diesen Befunden nach scheint es, ais ob die
Rückbildung der A mnion verbindungskanále und der gemeinsamen
Amnionhohle von letzterer an beginne und gegen die Embryonen
fortschreite.
Der Dottersack hat ein áhnlich chagriniertes Aussehen wie
bei 28. Selir spárliche Reste der DottersackgefáBe sind bei jedem
Embryo vorhanden, und zwar sind sie am deutlichsten in einer
sclimalen Zone neben dem Vorderteil des Amnion, in der Re-
gión, in der es median unter dem Kopf auf eine Strecke von
5—6 mm mit dem Dottersack verwachsen ist. Hier handelt es
sich noch um untereinander netzformig verbundene GefáBreste,
in denen keine Circulation mehr stattfindet. Weiter von dem
Embryo weg finden sich nur noch vereinzelte strichformige Reste,
die nicht miteinander zusammenhángen.
Wie bislier ist eine ringfórmige Placentarzone und eine fast
zottenfreie Centralzone am Tráger zu unterscheiden. Die Zotten
der Placenta sind baumfórmig, mit geradem, oft 4—5 mm langem
unverástelten Stamm, an den sich der vielfach verástelte, baum-
kronenformige Endteil anschlieBt. Die letzten Verástelungen sind
wie früher blattformig abgeplattet. Die Gesamtliohe einer groBen
Zotte betrágt oft bis 8 mm, und die Breite ihres distalen ver-
ástelten Teils fast eben so viel. Daher wolben sich auch die
320
Eliden der Zot.ten noch oft bis 1 cm über die Dottersack-Tráger-
grenze vor, and die Anheftungsfláche der Placentarzotten am
Uterus ist viel groíJer ais die Grundflache des Tragers, der sie
aufsitzen (Vergl. voriges Stadium).
An den Embryonen tritt die Mittelliirnanlage noch starker
helmartig vor ais bei 28 (Figur 33); die Fossa rhomboidea
schimmert immer noch durch. Das Auge wird ringsherura von
einer tiefen Furche umgeben, die sich im vorderen Augenwinkel
stark vertieft. Der Bulbus tritt folglicli fast halbkugelig vor. Die
durchschimmernde Pigmentosa (der Pigmentring) ist wie bei
vorigem Stadium viereckig, aber noch dicker ais bei diesem.
Nach innen zu folgt auf sie wie dort eine weitere sehr feine
dunkle Linie.
Die Schnauze ist noch kurz aber viel besser vom Kopf ab-
gesetzt ais bei Stadium 28; ihre Dorsalseite ist fast eben, nicht ge-
wolbt. Ihre Breite betrágt etwa 2,5 mm, ihre dorso-vent.rale Hohe
nur 1,5 mm, beides an der Spitze gemessen. Sie ist also viel
starker abgeplattet ais spiiter. Die Furche, die zwischen Ober-
kiefer und lateralem Nasenfortsatz noch vom VerschluíJ der
Tránennasenfurche zum Kanal zurückblieb, ist nur noch schwach
angedeutet; gegen das Nasenloch hin ist sie deutlicher ais gegen
das Auge zu.
Oberkiefer und Unterkiefer liegen dicht aufeinander geprefit;
die Zunge ist nicht zu sehen. Am Unterkiefer ist in der Mittel-
linie durch eine tief.e Furche die Teilung in zwei Halften an-
gedeutet.
Das áuBere Ohr ist wesentlich weiter entwickelt ais bei Stadium
28. Die sámtlichen Hocker über dem 2. Bogen haben sich kamm-
artig erhoben, um so die bereits deutlich erkennbare Ohrmusehel
zu bilden. Besonders der bereits bei 150 und 28 starker vor-
tretende mittlere Hocker an der Grenze von unterem und mit.t-
leren Ohrgrübchen tritt zahnartig hervor und bildet die- Ohrspitze.
Dorsal von ihm ist die Ohrmusehel bedeutend lioher ais ventral.
Man hat durchaus nicht den Eindruck, ais oh die Ohrmusehel
sich ais Falte hinter den Hockern selbstandig erhohe. Der Ven-
tralrand der ersten Kiemenfurche erhebt sich ais Fortsetzung
der Ohrmuschelanlage ebenfalls wulstformig, wodurch die Off-
nung des ursprünglichen untern Ohrgrübchens etwas überdeckt
wird. Dadurch bekommt der aufíerste Teil des auíJern Gehor-
gangs eine Richtung von auBen und dorsal nach innen und ven-
tral. Das mittlere Gehorgriibchen ist sehr schwach.
An der Handplatte der Vorderextremitat sind der 1. — -4.
Finger ais deutlich vorspringende Zacken erkennbar. Auch auf
321
denri einlieitlichen Teil des Handtellers treten die Stralilen ais
deutliche Wülsté hervor. Der driite Finger ist weitaus am stárk-
sten entwickelt, darauf folgt der zweite, dann der erste. Gegen-
über Stadium 28 ist besonders bemerkenswert, daB die Anlage des
Strahls 5, die dorfc noch etwa gleicli deutlich war wie der von 4,
nicht melir erkennbar ist. Der Oberarm tritt weniger wulstig
vor ais bei 150 oder 28. Die FuBanlage ist deutlich fünfeckig
und etwa ebenso weit entwickelt wie die Hand auf dem vorigen
Stadium.
Von der Panzeranlage ist wie bei 28 nur der ventrale Hand
des Rumpfpanzers ais ein jetzt allerdings scharferer Wulst er-
kennbar, der vor der Vorderextremitát beginnt, über diese weg-
zielit, und sich in Bezug auf Stárke immer gleich bleibend, bis
caudal von der hinteren Extremitát zu verfolgen ist.
Beide Zitzen sind deutliche runde Vorwolbungen; die vor-
dere ist groBer.
Embry o 8.
Die Lange des geschnittenen Embryos betrágt nach Messung
auf der Photographie 11,8 mm, die Kopñánge von der Schnauzen-
spitze über den dor salen Augenrand gemessen 5,5 mm. Der
Embry o wurde in 30 ¡a dicke Schnitte zerlegt.
Ceñir alnervensystem. Hinsichtlich der Gesamtform ist auf
dem Medianschnitt (Textfigur 116) die steile Aufrichtung der
Kleinhirnlamelle und die ventral gerichtete Ausbuchtung des
Rautenhirnbodens kenntlích.
Die seitliche Ausdehnung des Rautenhirns betrágt 2210 p.
Das Rautenhirndach hat 6 p Dicke; es zeigt in der Mittellinie
eine weit ins Ventrikellumen vorspringende Falte, die Plica cho-
rioidea (vergl. Reconstruction), an den Seitenwánden reichliche
Fáltelung : Plexus chorioideus ventriculi quarti.
Die Kleinhirnlamelle ist an der obern Fláche (an
der First des spitzwinkligen Giebels) durch eine mediane Furche
in eine rechte und linke Hálfte geteilt. Die Wandung miBt seit-
lich 215 p, an der First 100 p. Sie besteht aus einer innern
Lage diclit gedrángter Kerne, die von einer peripheren schma-
leren Kernschicht durch kernarmen Zwischenraum getrennt ist.
Zu áuBerst ist die Wandung mit Ausnahme der ans Rauten-
liirn grenzenden Seitenránder von gleichmáfiiger feiner Rand-
schicht überzogen. Kurz oberhalb der Fossa rhombo-mesencepha-
lica f inden sich in der Randschicht dorsal kreuzende Fasern.
Sie gehoren dem Kleinhirn an (Commissura cerebcl taris), Von
einer Trochleariskreuzung ist níchts zu sebea.
Rov. Museo La Plata — T. XXI.
21
322
Das Mittelhirn ist auf der der Fossa rhombo-mesence-
phalica zugekehrten Fláche von Randschicht frei, sonst im ganzen
Umfang von solcher überzogen. Die Wand besteht aus einer
dicken Keimschicht, der eine im dorsale Teil schmale, im ven-
tralen breite Neuronalschicht aufliegt. Auf der Dorsalseite ist
das Mittelhirn bis zum Beginn der Commissura posterior durch
eine bis 80 p tiefe mediane Furche in eine rechte und linke
Halfte geteilt. Die Wanddicke betrágt im ventro-lateralen Ab-
Textfig. 110. Aus Querschnitten reconstruierter medianer Lángsschnitt durch
die Hirnanlage von Embryo 185,8. Corte longitudinal mediano por el cerebro
del embrión 185,8 reconstruido de cortes transversales. X 20.
Die eingetragenen Schnitte der Serie entsprechen folgenden Abbildungen :
Los cortes marcados de la serie corresponden á las figuras siguientes:
81 = Fig. 119, 89 = Fig, 117, 91 = Fig. 118, 117 = Fig. 116. Tab. 14.
com. pos. = Commissura posterior, hyp. int. == Hypophysis intestinalis,
par — Parajthysis, pl. ch. = Plexus chorioideus.
323
schnitt, von hinten nach vorn zunehmend, 170—450 p. Die
Commissura posterior liat die in der Reconstruction angegebene
Lage und Ausdehnung.
Von ihr frontal wárts erstreckt sicli eine continuierliche Rand-
schicht dorsal über die Mittellinie bis zu der mit * bezeichneten
Stelle der Reconstruction. Von den Fasern der hier spáter ent-
stehenden Commissura habenularis ist noch nichts zu sellen.
Die Sattelspalte ist in ihrem frontalen (der Hypophyse zuge-
kelirten) Abschnitt verengert, die Mammillarwülste springen star-
leer vor. Aus den Corpora mammillaria ziehen starke Faserzüge
dorsalwarts, deren Endigungsgebiet nicht sicher festzustellen ist
(Vicq d’Azyr’sches Bündel). Ais eine zarte helle Zone ist
auch der Tractus habenulopeduncularis sebón kenntlich.
Das Zwischenhirn láBt noch dieselbe Abgliederung eines
dorsalen Teils von einem ventralen erkennen, wie auf vorigem
Stadium. Der dorsale, durch eine ins Ventrikellumen vorsprin-
gende Leiste (Figur 119*) vom ventralen abgesetzt, enthált die
Anlage des Ganglion liabenulae. Der verdünnte, hier erst wenig
über das Niveau erhabene Dacliteil (par.) ist die sebón erwáhnte
mediane Falte, deren Lage sich nun, nach dem Deutlichwerden
der Ganglia habenularia genauer prácisieren láfit. Es zeigt sich,
daB sie nach vorn zu an Hohe immer mehr zunehmend, das
Ganglion noch gegen das Vorderhirn zu überragt; sie gehdrt also
dem vorderen Zwischenhirn und hinteren Vorderhirn an. Auf
spateren Stadien dehnt sie sich weiter nach hinten aus und
beginnt nach Auftreten der Epiphyse unmittelbar vor dieser.
Olmo zu discutieren, ob man diese Falte richtiger ais Zirbel-
polster oder ais Paraphyse zu bezeichnen liabe, werde ich sie im
Folgenden unter letzterem Ñamen führen. Figur 117 zeigt einen
Schnitt durch ihr Vorderende. Auf dem frontal warts folgenden
Schnitt endet die Falte plótzlich (vergl. auch Reconstruction).
Chorioidealfalten sind am Zwischenhirndach noch nicht kennt-
lich. Der ventrale Zwischenhirnabschnitt zeigt starke Wand-
verdickung (Figur 119). Dem dorsalen Teil liegt auBen der breite
Faserzug des Tractus olfacto-habenularis auf, dessen Ursprung
auf Figur 119 ebenfalls kenntlich ist. Das quer getroffene Faser-
bündel, das in dem untern Winkel, zwischen Hemisphare und
Zwischenhirn liegt (im Grande des Ventralabschnitts des Sulcus
hemispháricus) ist der Tractus strio-thalamicus. Sein Ursprung
ist auf der Figur 118 zu sehen.
Betrachtlich vertieft (vergl. Reconstruction) hat sich der
Recessus opticus. Die Augenblasenstiele sind in ihrem cerebralen
Abschnitt immer noch hohl, im peripheren Teil sind sie solid.
21*
324
Opticusfasern sind noch nicht kenntlich. Figur 117 zeigt den
Sulcus opticus, das Infundibulum und die tangential angeschnit-
tene Vorderwand des Saccus infundibuli. Seitlich zu diesem liegen
die beiden Gabeláste der Rathke’schen Tasclie. Sie münden
zwei Schnitte weiter frontalwarts in einen gerneinsamen allseitig
abgeschlossenen Hohlraum, dem das nun sebón drüsig differen-
ciertc Hypophysengewebe vorn und seitlich anliegt (vergl. Text-
figur 116).
Das Hemisphárenhir n hat eine gróBte Breite von
2190 p, hat also das Rautenhirn an seitlicher Ausdehnung fast
eingeholt. Seine Porm und Ausdehnung ist aus der Reconstruc-
tion ersichtlich. Pin Lobus olfactorius ist in Porm einer stumpf
conischen Ausziehung des dorsalen Hemisphárenabschnitts an-
gelegt. Vor dem Torus transversus beginnen die medialen Hemi-
sphárenwánde miteinander zu verwachsen. Der Zusammenhang
des Hemisphárenhinterrandes mit dem übrigen Hirn erstreckt sich
in der Lángsrichtung des Embryo auf 240 p. Über diese Stelle
weg ist die Hemisphare noch betrachtlich vorgewachsen ; sie
bcsitzt eiucn nach liinten frei vorragenden Abschnitt von 300 p
Ausdehnung. In dorso-ventraler Richtung ist der Zusammenhang
des hintern Hemisphárenabschnitts mit dem Ilirnrohr auBer-
ordentlich schmal und auf den Medio- ventralrand der Hemi-
sphare beschránkt (Figur 119). Der die Hemisphare vom übrigen
Hirn rings herum abgrenzende Sulcus hemispháricus schneidet
liier also dorsal sehr tief ein. In seinerTiefe streicht der Tractos
olfacto-habenularis von der Hemisphare zum Zwischenhirn. Un-
mittelbar vor diesem wird der Zusammenhang der Hemisphare
mit dem übrigen Hirn breiter, und der Seitenventrikel offnet sich
in den dritten. An dieser Stelle hat sich die weiter caudal
(Fig. 119) noch ganz seichte Adergeflechtsfurche (f. cli.) schon tief
eingesenkt. Sié ragt in ventro-lateraler Richtung vor und bildet
die Grenze zwischen Seiten- und drittem Ventrikel, die mediale
Wand des Foramen Monroi. Weiter nach vorn, in der Gegend
des Paraphysenvorderendes (Figur 117) wird die Richtung eine
rnehr laterale; vor der Paraphyse sind die beiden Falten voll-
kommen quergestellt; das sie verbindende Stück des Telence-
phalon médium bildet einen gegen den Ventrikel zu schwach
concaven Bogen (Figur 118). Es ist von gleicher Wanddicke wie
die Adergeflechtsfalte und dünner ais die mediale Hemispháren-
wand. Dieser Unterschied der Wanddicke ist auch weiter vorn jioch
deutlich, wo die Adergeflechtsfurche plotzlich endet (Schnitt 95,
vergl. Reconstruction) und die Ventrikel mit breiter Offnung
oommunicieren. Das Telencephalon médium senkt, sich hier ven-
325
tralwárts ein, sodafi es einen dorsal wárts offenen spitzen Winkel
bildet. Die Adergeñeclitsfurche kann ais ein lateralwárts ver-
tiefter dorsaler Sulcus hemispháricus angesehen werden. Sie
ist auf diesem Stadium eine einheitliclie breite Falte oline sekun-
dáre Fáltelungen. Die weiter dorsal parallel zu ilir verlaufende
Fissura hippocarnpi ist im hintern Teil der Hemispháren seicht
(Fig. 119, f. are.), vertieft sich nach vorn zu (Fig. 117) und láuft
basal vom Lobus olfactorius aus. Sie erstreckt sicli also über die
ganze mediale Flaclie der Hemispháre. Über den ventral zu
ilir verlaufenden Sulcus subarcuatus internus siehe folgendes
Stadium.
Dorsal sitzt den Hemispháren eine lielle kernarme Schicht
auf. Sie reicht im Vorderteil der Hemispháren von der Fissura
hippocarnpi medial bis etwa zu gleicher Hohe lateral; im hin-
tern Teil reicht sie lateral weiter herab, bis etwa zur Gegend
des Tractus strio-thalamicus (Figur 119, 117). Dies ist die erste
Anlage des Pallium.
Das Ganglio n olfactorium hat sich dem Lobus olfac-
torius angelegt, ist aber nocli deutlich von ihm zu unterscheiden ;
es entsendet Fila olfactoria zum Riechepithel (Figur 116).
Sinnesorgane. Die Augen (Figur 129) liegen auf 480 p
Lánge. Ihr groBter Querdurchmesser zwischen der Pigmentosa
betrágt 420 p; der Durchmesser vom Opticuseintritt bis zur Cor-
nea 340 p. Die Pigmentosa ist stark pigmentiert. Die Retina
ist bis 75 p dick. Sie besteht aus einer innern kernlosen und
einer áuBern Zone mit vielen Kernreihen. Zwischen Retina und
Pigmentosa liegt 15 p Zwischenraum. Die Linse ist undeutlich
kegelformig; ihre der Cornea zugekehrte Basis hat 170 p Durch-
messer; ihre Hohe ist 200 p. Die Basis und die Seiten sind durch
25 p hohe Zellen gebildet, die Spitze durch eine ca. 110 p dicke
Zellansammlung (Beginn des Linsenkorpers). Zwischen ihr und
der Basis der vorderen Linsenwand liegt ein Raum von 70 p
Hohe und bis 130 p Breite. Die Arteria hyaloidea reicht seit-
licli nicht bis an den Vorderrand des Linsenkorpers an der
Linse empor. CiliargefáBe felilen. Zwischen der Linse und dem
áuBern Epithel ist das Mesenchym eine Zellschicht dick. Im
Raum zwischen Linse und Glaskórper liegen vereinzelte Zellen,
im Linsenhohlraum nicht.
Der Tránennasengang ist ein etwa 20 p dicker dunkler
Strang ohne Lumen. Er beginnt am innern Augenwinkel mit
einer solir kurzen Gabel und endet 150 p vom Epithel dos Ma-
xillo-turbinale, 180 p von der vordern Nasenoffnung entfernt.
Sein Ende ist kolbig angeschwollen und bis 40 p dick. Er liegt
326
auf 30 Schnitten (900 ¡a), doch ist er viel kinger, da die Schnitte
ihn nicht senkrecht treffen.
Geliór. Der Ductus endolymphaticus ist 1 mm lang und
endet. in eine feine Spitze ausgezogen neben der Fossa rhom-
boidea, dicht an der háutigen Schádelkapsel. Sonst ist er überall
gleich weit (40 p). An alien Bogengangen ist die Taschenwand
vcrschwunden. Die Günge sind in einer Iticlitung 20 p, in der
anderr: 40 p dick. Der gemeinsame Schenkel von vorderem und
hinterem Bogengang ist dagegen viel machtiger; sein Durch -
messer betrágt bis zu 100 p in einer Richtung, 30 p normal
dazu. Der Utriculus mifit bei Mündung der Bogengánge etwa
450 — 500 p im groBten, und 130 p im quer dazu stehenden Durch-
messer. Der Sacculus ist nicht durch eine Burche vom Utriculus
abgesetzt. Die Schnecke macht etwa 2/3 Windung; sie ist sehr
weit (200 p), ihr áuBeres Epithel etwa 15 p, ihr inneres 35 p
hoch. Das Ganglion VIII ist einheitlich.
Die Ohrkapsel besteht durchwegs aus verdichtetem Mesen-
chym.
Der Tubo-tympanalraum ist überall fast gleich weit. Die
Gehorknochelchen buchten ihn kauin merkbar (ca. 30 p) ein.
Der áuBere Gehorgang ist eine seichte etwa 200 p tiefe Grube
und kommt dem tubo-tympanalen Raume bis auf 160 p nahe.
Gehorknochelche n. Der Stapes ist eine dunkle Mesen-
chymmasse, medial vom Nervus facialis, die von der Arteria
stapedialis durchbohrt wird und zum Teil in die Gehorkapsel
eingebettet ist, von der sie sich durch viel dimitiere Farbung
unterscheidet. Ein Zusammenhang zwischen Stapes und Hyoid-
bogen ist nicht vorlianden, wennschon zwischen den áuflersten
Enden beider dunlderes Mesenchym liegt, wie es auch die sonsti-
gen Knochenbildungscentren umgibt. Incus und Malleus sind
nicht deutlich erkennbar. Die Chorda tympani zieht zwischen
Meckel’ schem Knopel einerseits und Hyoidbogen, Tubo-tym-
panalraum und Stapes andrerseits durch. Sie ist ca. 750 p lang,
und 20 p dick.
Das Geruchsorgan ist nach den Schnitten etwa 1 ,6 bis
1,7 mm lang, wovon 660 p vor der primitiven Choane und 390 p
hinter ihr liegen, wahrend sie selbst auf 600 p Lange getroffen
ist. Die Marinen sind weniger weit durch Wucherungen ge-
schlossen ais bei 206.
Vor und iiber der Mündung des Jakobson’schen Organes
findet sich an der Dorsalhalfte des Nasenseptum ein bis 80 p
vorspringendes Septo-turbinale, das mit gewohnlichem Epithel
überzogen ist, und weiter caudal eine zweite etwa gleich hohe
327
aber breitere und daiier undeutlí diere Vorwolbung am Nasen-
septum.
Die lateral© Nasendrüse mündet 120 p vor Beginn der pri-
mitiven Ohoane an der dorso-lateralen Wand der Nasenhóhle.
Sie liegt an der Grenze von hohem (Riech-) und gewohnlichem
Epithel. Die Orase zieht auf 240 p Lánge caudal imd íst ein
Schlauch mit engem Lumen. An ihrer Mündung liegt keine Vor-
wolbung (ein Naso-turbínale fehlt also).
Das Jakobson’ sciie Organ mündet auf dem ersten Schnitt
durch die primitive Ohoane, in diese. Es zieht auf 360 p Lánge
caudal. Sein Lumen hat 50 p Durchmesser von medio-ventral
nach latero-dorsal und 20 p von latero-ventral nach medio-dorsal.
Seine Epithelien verhalten sich wie bei 28. Den J a k o b s o n’schen
Knorpel bildet ein undeutlich abgegrenztes dunkles Mesenchym.
Bar vi. Hypophyse (Figur 117, 118): Der Hypophysen-
gang ist auf 210 ¡o. Lánge sehr dünn, ohne Lumen. Das einheit-
liche Hypophysensáckchen ist nur noch ais die Vereinigungs-
stelle des rechten und linken Hypophysenblindsacks vorhanden;
es ist 500 p breit und in der Mittellinie von der Ventralseite
concav viel stárker eingewolbt ais bei 28. Von seiner Dorso-
lateralseite, an der Übergangsstelle in die Blindsácke und viel-
leicht aucli auf der Vorderseite des Sáckchens gelien sehr viele
Drüsenschláuche ab, die so stark entwickelt sind, daB sie auf
der Vorderseite des Sáckchens auf 4 Schnitten ein máchtiges
Drüsenkissen bilden. Dies liegt also der Hirnhypophyse abge-
wandt. Die beiden Blindsácke, die die Hirnhypophyse links und
rechts umgreifen, haben 180 p Lánge. Sie sind auf dem Querschnitt
nicht rund, sondern ventral convex, dorsal concav (Fig. 117), und ihr
ventrales und dorsales Epithel ist 50 — 60 p lioch, das seitliche
niederer. Sie haben im Mittel 180 p queren und 150 p dorso-
ventralen Durchmesser. Die zwischen die Blindsácke reichende
Hirnhypophyse wird an ihrer Basis durch die Sáckchen ein-
gekerbt, wáhrend ihr ventrales Ende, das die Sáckchen iiberragt,
leicht anschwillt bis zu 220 p.
Der sekundáre Gaumen wird durch unscliarfe Vorwol-
bungen der lateral von der Zunge liegenden Wand angedeutet,
die lange nicht so deutlich sind wie bei 206. Seine Hohe ist
nicht meBbar, da keine genaue Basis ais Ausgangspunkt be
stimmt werden kann.
Die Zunge ist 1,2 mm lang; hiervon ist die Spitze auf
210 p frei. Muskelanlagen sind in ihr nicht erkennbar. Im Cau-
dalteil wird unter der Oberfláche das Dorso-ventrale Septum ais
undeutliche breite Mesenchymzone kenntlich.
328
Zahnanlagen. Im Oberkiefer und Unterkiefer ist eine
Lippenfurche angedeutet; ihr Epithel ist wenig hoher ais das der
náheren Umgebung; das darunter gelegene Mesenchym ist da-
gegen deutlich dunkler ais das der Umgebung. Die Anlage im
Unterkiefer liegt wciter medial ais die im Oberkiefer.
Glándula submaxillaris. 450 p caudal vom Beginn
der Zungenanheftung beginnt das Epithel neben der Anheftungs-
stelle eine Falte zu bilden, deren beide Blatter eng aufeinander
liegen und die in das Mesenchym medio-dorsal vom Meckel-
schen Knorpel hineindringt. 210 p spater geht die Falte in
einen Drüsengang über, der lumenlos ist und sicli basal zur An-
lage des Drüsenkorpers erweitert. Dieser ist solid und 75 p
dick. Drüsengang und Drüsenkorperanlage sind etwa 400 p lang.
Nur lateral von der Falte und dem Ausführungsgang erhebt sich
das Epithel wulstformig, wáhrend der spater basal und medial
von der Drüsenmündung liegende Teil der Plica sublingualis
kaum angedeutet ist. Die Drüse mündet also in den Grund der
Ruine zwischen Plica mediana und Plica sublingualis. Das spa-
tere Bindegewebe des Submaxillariskórpers ist kaum von dem der
Umgebung unterscheidbar.
Eine Glándula sublingualis ist nicht angelegt.
Parotis (Figur 115): 300 p caudal vom Mundwinkel geht
an der Grenze zwischen Ober- und Unterkiefer die kolbenformige
Anlage der Parotis ab, die etwa 150 p lang und bis 55 p breit ist.
Sie hat ein enges Lumen, in dem Zellen liegen. Vom Ausführ-
gang geht ein Schlauch ab, der in caudaler und etwas medialer
Richtung verlauft. und 300 p weit verfolgbar ist. (C h i e w i t z -
scher Gang?)
Die Thymus reicht vom Anfang des 6. Spinalganglions bis
zum Ende des 8. Sie ist auf 600 p vorhanden, wobei sie gleich-
zeitig mit der Thyreoidea beginnt. Die linke reicht weiter caudal
ais die rechte und beginnt dafür etwas spater. Beide liegen la-
teral und etwas ventral von der Carotis und reichen bis auf das
Pericard, wobei die rechte mehr auf die ventrale, die linke melir
auf die Dorsalseite zu liegen kommt. Sie bilden je einen Schlauch
mit deutlichem Lumen und mehrsclüchtiger Wand, der caudal
dicker wird und etwas aufgerollt ist, sodafi dort das Lumen auf
den Schnitten mehrmals erscheint.
Die Thyreoidea beginnt am Anfang des 6. Spinalgang-
lions und endet beim 7. Sie ist auf 390 p getroffen. Sie bildet
jederseits einen Lappen, der cranial weitaus am dicksten ist und
hier bis 200 p dorso-ventralen und 120 p queren Durchmesser
hat. Caudal versclnnalern sicli die Lappen bis zu je einem dünnen
329
Strang, der mit dein der andera Seite durch einen nicht mcBbar
düimen Istlmius auí dein letzten Sclmitt zusammenhángt. Die
Drüse liegt jederseits medial eng der Carotis an. Der groBere
craniale Teil hat noch die Form des postbranchialen Korpers bei
28; in ihm findet sich die Andeutung eines Lumens. Der distale
Teil hat das Aussehen eines lumenführenden gewundenen
Schlauchs. Er ist aus der medialen Thyreoidea liervorgegangen,
schliefit sich aber dem postbranchialen Korper so eng an, daB
nicht erkennbar ist, wie weit er cranial reicht. Bei 206 ist die
Trennung beider Teñe deutlicher.
Der Canalis thyreoglossus ist nur streckenweise erkennbar
und aucli dann nur undeutlich und ohne Lumen.
Das Zungenbein und ebenso die ventrale Partie des
T hyreoids sind gut abgegrenztes dunkles Mesenchym. Die
Grenzen der übrigen Teñe der Kehlkopfknorpel sind noch nicht
feststellbar.
Die Trachea trennt sich vom Oesophagus in der Hohe des 4.
Spinalganglions. Sie ist Anfangs (Kehlkopfregion) in lateraler Rich-
tung flachgedrückt und ohne Lumen. Dieses beginnt etwa nacli 150 p
und wird allmahlich kreisfdrmig.'Das Tracliealepithel ist 35 p hocli.
Unter ihm liegt eine auf der Dorsalseite schmalere, ventral und
lateral 60 — 80 p dicke Mesenchymschicht, die gegen das Epithel
zu am dunkelsten ist und auBen ohne scharfe Grenze in die
Umgebung übergeht. Die Trachealringe sind nicht angedeutet.
Die Trachea ist 1,5 mm lang. Die Teilung in die beiden
Bronchien liegt auf demselben Sclmitt, auf dem die rechte Lunge
beginnt.
Die rechte Lunge ist auf 1290 p getroffen (vom 11. — 15.
Spinalganglion). Iliervon findet sich der Craniallappen, der den
Apex bildet, auf 540 p Lange. In ihn tritt der eparterielle Bron-
chus, der sich in drei Áste teilt: a) am weitesten cranial geht ein
Dorso-lateralast ab; darauf b) ein Ventro-lateralast, der sich wie-
der in einen cranialen und einen caudalen spaltet, und zuletzt
c) geht der Bronchus in einen Dorso-lateralast über, der sich
wieder in einen dorsalen unid einen lateralen Endast teilt. Im
Ganzen sind also im Craniallappen 5 Endáste des Bronchus
vorh anden.
Der Ventrallappen ist 330 p lang und beginnt 420 p nach
dem Craniallappen. Er ist der kleinste Lappen. In ihn geht der
erste hyparterielle Bronchus, der in ventro-lateraler Richtung
verlauft und von dem zwei weitere kurze Nebenaste aussprossen.
Im Ventrallappen sind also drei Endaste des Bronchus vor-
handen.
330
Der Caudallappen beginnt 510 p nach dem Anfang der Lunge
und bildet das Lungenende. Er ist 750 p lang und weitaus am
groBten. In ihn setzt sich der Hauptbronchus direct fort, wobei
folgende Nebenáste von ihm ausgehen: a) ein diinner Medianas!.,
der caudal zieht und dabei einen weiteren kurzen Nebenast bildet.
(Für ihn konnte weder bei 28 noch bei 206 ein Áquivalent ge-
funden werden); b) ein Dorsalast, der sicli sofort gabelt (dem
Dorsalast von 28 entsprechend); c) auf gleicher Hohe mit vorigem
ein Lateralast, der sich dicht an der Wurzel in drei Áste teilt
(von ihnen entsprechen der lateralste dem Lateralast von 28,
und der medialste dem ventralen, wáhrend der mittlere an-
scheinend neu ausgesproBt ist). Darauf teilt sich der Haupt-
bronchus d) in einen lateralen, einen dorsalen und einen kleinen
ventralen Endast. Von ihnen ist der dorsale der gróBte und
gabelt sich an seinem Ende nochmals. Die Endteile des Bron-
chus sind also ebenfalls weitgehender geteilt ais bei 28. Im Cau-
dallappen sind 11 Endaste des Bronchus vorhanden, und die
ganzc rechte Lunge hat 19 Endaste. Der grofite Querdurch-
messer der rechten Lunge ist 650 p, ihr groBter dorso-ventraler
Durchmesser 700 p.
Die linke Lunge ist 900 p lang. Sie beginnt 210 p spater
und endet 150 p früher ais die rechte. Sie láBt zvvei Lappen,
einen cranialen und einen caudalen erkennen. Der Craniallappen
liegt auf den ersten 540 p. Er entspricht dem Cranial- und dem
Ventrallappen von Stadium 206, da sein Caudalende in Bezug auf den
Caudallappen genau dieselbe latero-ventrale Lage einnimmt wie
dort der Ventrallappen. In ihn láuft ein Bronchus, der sich
sofort in einen melir cranial verlaufenden Lateralast (Oralast
von 28) und einen mehr caudal ziehenden ventro-lateralen Ast
teilt (Lateralast von 28).
Der Caudallappen beginnt 270 p spater ais der vorige und
reicht bis zum Lungenende, ist also 630 p lang. In ihn geht der
Hauptbronchus, der darin 7 Endknospen bildet. Im Ganzen hat
die linke Lunge also nur 9 Endbronchien. Ihre sámtlichen Bron-
chien sind hyparteriell. Ihr groBter Querdurchmesser ist 650 p;
ihr groBter dorso-ventraler etwa eben so viel.
In beiden Lungen ist das Epithel der ITauptbronchien so
wie das der Trachea cylindrisch. Es ist dadurch characterisiert,
daB die Kerne in verschiedener Hohe liegen. In den Endasten,
die schlieBlich etwas kolbig aufgetrieben sind, ist das Epithel
dagegen etwas niederer und fast alie Kerne liegen hart an die
Wand gedrückt, wodurch eine innere helle kernfreie und eine
íiuBere dunkle kernhaltige Zone entstehen. Es ist also im Wesent-
331
lichen dasselbe Verhalten, wie es bereits bei 150 ausgesprochen
war. Eine faserige Anordnung des Mesenchyms um die Haupt-
bronchien ist noch nicht erkennbar.
Der Oesophagus ist 3 mm lang und besteht auBer dem
innern holien Epithel aus einer liellen Subinucosa und einer
dünnen aber deutlichen áuBern Ringmuskelschicht.
Magen (Figur 120). Die Cardia liegt beim 16. Spinal-
ganglion ziemlich genau in der Mittellinie etwa 800 p ventral
von der Chorda. Der Fundus ladet bis 900 p links von der
Mittellinie aus. Der Pylorus liegt 100 p links von der Mittellinie
etwa 2300 p ventral von der Chorda in der Hohe des 18. Spinal-
ganglions. Zwischen ihm und dem Pylorus liegt, in der Achse
des Embryos gemessen, 900 p Zwischenraum, wáhrend der ganze
Magen auf 1,5 mm liegt. Das Magenlumen ist auf dem Quer-
schnitf weiter ais bei 28, im Mittel 120 — 150 p. Im Epithel ist
eine erste Andeutung von Hervor wolbungen und Vertief ungen
erkennbar. Auf das Epithel folgt eine im Mittel 100 — 200 p dicke
helle Submucusa, darauf eine etwa 50 p dicke Muscularis, die sich
viel deutlicher abhebt ais bei 28, und in der eine fasrige Anord-
nung deutlich wird. Darüber folgt eine dünne hellere Mesen-
chymschicht mit starken Nervenbündeln und dann das Colothel.
Am Pylorus schwindet die Submucosa, und die Muscularis ver-
dickt sich, dabei bis unter das Epithel reichend (Sphincter). Der
Sphincter springt am Pylorus noch nicht so scharf vor ais bei 206.
Der Anfangsteil des Duodenums (Figur 120) ist stark
erweitert. Seine tiefste Stelle liegt in der Mittellinie, 2500 p ven-
tral von der Chorda und auf denselben Schnitten wie der Pylorus.
Der Dünndarm bildet bereits mehrere Windungen
(vergl. Textfigur 130). Der physiologische Nabelstrangbruch
ist noch tief, und besonders auffallig ist, daB sein Ventralteil
weit caudal ausladet. Dadurch hat das Cólom im Nabelstrang-
bruch auf den letzten 12 Schnitten (360 p) keine Verbindung
mehr mit dem eigentlichen Colom. Entsprechend liegt aucli der
Anfang des Dickdarms im Nabelstrangbruch weit caudal.
Vom Duodenum an ist der Darm ein Rohr mit etwa 15 p
Lumenweite. Beim Übergang in den Dickdarm, d. h. in dem
aus dem Nabelstrangbruch aufsteigenden Schenkel wird das
Lumen weiter und gleichzeitig springen vier Epithelwülste in
dasselbe vor. Beim caudal verlaufenden Enddarm fehlen die
Wülste wieder, wáhrend das Lumen weiter ais beim Dünndarm
wird.
Eine Cloake ist nicht mehr vorhanden, der After liegt
grade caudal vom Geschlechtshocker.
332
Die Leber (Figur 120) ist in der Lángsaclise des Embryo
gemessen 2,34 mm lang, und reicht vom 12. — 19. Spinalganglion.
Ihr Ventrallappen beginnt ventral vom Herzen; er wird an
seinem Caudalende wie auf .den vorigen Stadien eingekerbt, sodaíJ
ein linker und ein recliter Zipfel entstelien. Jener endet 1560 p,
dieser 1710 p nach dem Leberanfang.
Wie früher beginnen die beiden Caudallappen dorsal und
reichen um so weiter ventral, je weiter caudal der Schnitt ge-
führt wurde. Sie enden beide auf dem letzten Schnitt durch
die Leber. Der linke beginnt 350 p nach dem Ventrallappen, ist
also 2 mm lang. Der rechte beginnt 250 p spáter; seine Lange
betragt daher 1,74 mm. An seiner Caudalseite ist folgende Sculp-
tur zu erkennen: Das Medianlappchen beginnt auf dem 54. Schnitt
(1,62 mm) und erstreckt sich 150 p weit caudal, wobei es zwi-
schen dem Magen und dem das dorsale Páncreas enthalt enden
Omentum majus, d. h. in der Bursa omentalis liegt. Es ist quer
abgeflacht und hat direct an der Basis 500 p dorso-ventralen und
200 p queren Durchmesser. Im Gegensatz zu 28 ist ein eigent-
licher Lobus venae cavae nocli nicht differenciert (Pigur 120
lo. ca.). Man sieht aber, daíJ auf den Schnitten, auf welchen
die Cava ihre Lage ventral von der Aorta verlafít und nach
rechts iiber die Leber rückt, der dorso-mediale Teil des rechten
Dorsallappens sich gegen den Best desselben schárfer abzu-
setzen beginnt. Dies ware ais der Anfang cines Lobus venae cavae
aufzufassen.
Die Galle nblase (17. Spinalganglion) ist auf 180 p ge-
troffen. Sie ist etwa 540 p lang, aber hóchstens 180 p breit. Ihr
bis 100 p weites Lumen wird von der darin liegenden Zellmasse
nicht ganz ausgefüllt. Der Gallengang hat ein etwa 15 p weites
Lumen. Er nimmt kurz vor seiner Mündung den Ductus pan-
creaticus auf und mündet von der V entrocranialseite ins Duode-
num, etwa 350 p vom Pylorus (18. Spinalganglion).
Páncreas. Alie drei Pancreasanlagen haben dieselbe
Structur. Sie sind vielfach gelappt und ohne deutliches Lumen.
Das ventrale Páncreas liegt auf 210 p. Es mündet durch den
Ductus pancreaticus und ist vom rechten dorsalen Páncreas nur
schwierig abzugrenzen. Dieses liegt dorsal vom vorigen, eben-
falls auf 210 p Lange. Beide liegen in dem sehr breiten Mesen -
terium des Duodenum. Das linke dorsale Páncreas ist auf 450 p
getroffen, und ist über 1,5 mm lang. Es liegt medial vom Magen
im Omentum majus, worin es bis an den Anfang der Milz
caudal zieht.
Der Ductus pancreaticus accessorius mündet 120 p weiter
333
cauda! ais der Ductus choledochus und ca. 100 p náher dem
Pylorus von der Dorsalseite ins Duodenum (18. Spinalganglion).
Die Muskelfasern des Zwerchfells sind noch nicht sehr deut-
lich faserig differenciert, aber doch durch die dunklere Farbung
deutlich erkennbar. Die Zone, in der sie liegen, ist wulstfórmig
verdickt.
Eine Communication zwischen Pleura- und Peritonealhóhle
lindel sich jederseits ventral vom cranialsten Ende der Urnieren-
wülste auf GO — 90 p Lange, in der liohe des 15. Spinalganglions.
Skelett. Die C horda ist nicht perlschnurformig. Wie bei
Stadiuni 28 ist sie mit einer dicken (ca. 15 — 20 p) Scheide um-
geben; ihre Dicke incl. Scheide betrágt 50 p.
S cha del. Der caudale Teil der Basalplatte, der bereits
beim letzten Embryo aus Vorknorpel gebildet war, besteht noch
aus solchem, der aber seinem Aussehen nach hart am Verknor-
pcln ist. Das Eoramcn hypoglossi ist deutlich ausgebildet. Am
oralen Ende ist der Caudalteil der Basalplatte nicht inehr deut-
lich abgegrenzt, sondern er gelit in ein allerdings viel weniger
weit fortgeschrittenes Gewebe über, das noch kein Vorknorpel ist.
Dieses umgibt den vordern Teil der Cliorda und geht seitlich in
das Mesenchym der Gehorkapsel über. Dies Gewebe ist also
der craniale Teil der Basalplatte, der demnach spáter entsteht
ais der caudale.
Der cochleare Teil der Gehorkapsel besteht aus dunkiem
Mesenchym, der vestibulare geht in Vorknorpel über. Das
N a s e n s e p t u m und die Nasenkapsel stehen an der Grenze
zwischen dunklerern Mesenchym und Vorknorpel; die Jakob-
son’ sellen Knorpel bestehen aus unscharf begrenztem dunklen
Mesenchym. Der Meck el’ sclie Knorpel und das Zungenbein
sind scliarf begrenztes dunkles Mesenchym; das Kehlkopf-
skelett ist nur teilweise scliarf begrenzt.
Die Wirbelkorper (Figur 120) sind vorknorpelig, an der
Grenze des Verknorpelns. In der Halsregion sind sie auf dem
Querschnitt rechteckig, dorso- ventral platt; das Foramen trans-
versarium ist auBen nur durch dunkles Mesenchym geschlossen.
Bereits die ersten Brustwirbel werden auf der Ventralseite con-
vex und dorso-ventral dicker. Die vorknorpeligen Neuralbogen
sind gleich lioch wie bei 28, doch bilden sie mit den Wirbel-
korpern eine einheitliche Masse. Die Kippen sind etwa gleich
weit vorgeschritten wie die Wirbelkorper. Zwischen beiden liegt
ein breiter dunkler mesenchymatischer Übergang; dasselbe gilt
für den Raum zwischen dem spáteren Tuberculum und dem
Neuralbogen. Sonst ist das Tuberculum nicht angedeutet. Infolge
334
der nocli selir stark cranialen Lage des Pericards enden auch die
echten Rippen noch weit von der Mittellinie entfernt.
Die Anlage des Sternum ist zum ersten Mal erkennbar.
Sie besteht jederseits aus einernoch ganzdiffusen undnicht sehr
dunklen Mesenchymmasse, die ventro -caudal an den aus dunklem
Mesenchym bestelienden Enden der Clavicula beginnt und bis
an das Ventralende der ersten Rippe reicht. Ilire Abgrenzung
gegen das Ende der Clavicula ist besonders schwierig, da beide
Anlagen nur sehr wenig verdichtetes Gewebe sind; doch scheint,
mir eine undeutliche hellere Zone zwischen beiden eher für eine
getrennte ais für eine gemeinsame Anlage zu sprechen. Das
Ende der ersten Rippe steht an der Grenze zwischen verdich-
tetem Mesenchym und Vorknorpel. Die Rippe wird wie alie
derartigen Anlagen auBen von einer Lage dunklen Mesenchyms
umgeben, dessen Zellen tangential zum UmriB stehen. Bei ge-
nauer Untersuchung erkennt man, daB diese Zellen in derselben
Anordnujig auch das Rippenende da umgeben, wo es an die
Slernalanlage stoBt. Ich halte daher diese für selbstiindig in Be-
zug auf die erste Rippe, insbesondere auch, weil die Grenze
zwischen anderen sicher selbstándigen Knochenanlagen, die sich
auf ebenso frühen Stadien der Differencierung befinden, z. B.
zwischen vielen Knochen der Hand, keineswegs scharfer definiert
sind, ais die zwischen Sternum und erster Rippe. — Vom Ven-
tralteil der Sternalanlage geht ein deutlicher groBer Musculus
pectoralis ab.
Aus der Beschreibung geht hervor, daB im Wesentlichen nur
das Manubrium angelegt ist; es ist also paarig, wennschon zwi-
schen rechter und linker Seite das Mesenchym in der Mittel-
linie nicht ganz hell wird.
Die S capul a (G. — 9. Spinalganglion) ist vorknorpelig; ihre
Spina ist nur am acromialen Ende ais dicke Vorwolbung vor-
lianden. Das Acromion setzt sich proximal um den Humeruskopf
ais eine dunkle Mesenchymspange fort. Zwischen ihrem Ende
und dem Beginn der Clavicula liegt ein Abstand von etwa 200 p.
Er wird durch Mesenchym eingenommen, das etwas dunkler ist
ais das gewohnliche Korpermesenchym und dasselbe Aussehen
besitzt wie dasjenige, das auch die iibrigen Skelettanlagen umgibt.
Ein Übergang zwischen Clavicula und Acromion ist nicht vor-
handen. Die Clavicula ist eine dunkle Mesenchymspange,
das Coracoid ein dunkler halbmondformiger Mesenchymfleck
auf der Medialseite des Humeruskopf es; beide sind nicht deutlich
abgegrenzt.
Beide Enden des Humerus stehen am Übergang von ver-
335
dichtetem Mesenchym in Vorknorpel. Die ganze Mitte ist Vor-
knorpel mit zahlreichen Knorpelpunkten. Ulna und Radius
sind etwa wie der Humeras ausgebildet. Die Metacarpalia sind
zum Teil beginnender Vorknorpel, die Carpalia und Phalangen
dunldes Mesenchym. Das Ileum ist beginnender Vorknorpel;
es náliert sich der Wirbelsáule zwischen 21. und 22. Spinal-
ganglion, also beim 21. Wirbel, der also ais Sacralwirbel auf-
zufassen wáre. Das Pubis ist undeutlich begrenzt und hált die
Mitte zwischen Vorknorpel und verdichtetem Mesenchym; das
Ischium ist etwas weiter vorgerückt ais jenes. Die Enden des
Fémur sind verdichtetes Mesenchym, die Mitte Vorknorpel mit
zahlreichen Knorpelpunkten. Tibia und F i b u 1 a stehen an
der Grenze von dunklem Mesenchym und Vorknorpel; die übrigen
FuBelemente sind verdichtetes Mesenchym.
Im Vergleich zu Stadium 23 nimmt der Vorknorpel im Skelett
einen viel groBeren Raum ein, und die Skeletteile sind schárfer be-
grenzt. Am weitesten vorgeschritten ist der Humeras, dann
folgen: Fémur, Radius und Ulna, dann die Schádelbasis und die
Wirbelkorper.
Urogenitalsystem. Urniere: Wie beim vorigen Embryo
beginnen die rudimentáren Urnierenkanalchen ohne Glomerulus
am cranialsten Ende des Urnierenwulstes sebón vor dem Ostium
tubae. Sie entspringen an der Geschlechtsleiste und gehen in
den W o 1 f f ’ schen Gang über. Im Ganzen sind 5 — 7 solcher
Kanálchen záhlbar. Die ganze Zone der glomeruluslosen Kanál-
chen ist viel lánger ais beim vorigen Embryo, da der erste Glo-
merulus links bei 750 p, rechts bei 630 p nach Beginn der Kanál-
chen erscheint. Im Ganzen sind links 20, rechts 19 Malpighi-
sche Korperchen vorhanden. Sie beginnen mit dem 17. Spinal-
ganglion. Auf das diesem entsprechende Segment entfallen 5 Ka-
nálchen, auf das 18. ebensoviele, dagegen auf das 19. sieben, und
im Beginn des 20. liegen noch 2 — 3 Kanálchen. Da bei diesem
Embryo sich sicher in der Región des 20. Spinalganglions noch
keine Krümmung bemerkbar macht, so kann nicht zweifelhaft
sein, daB die M alp ighi ’ schen Korperchen caudal etwas dich-
ter liegen ais cranial. Auch geht aus der Anzahl der Glomeruli
pro Segment hervor, daB die Urniere mindestens gegenüber dem
Wachsturn der Rückenpartie des Embryo zurückgeblieben ist.
Von den M alp ighi’ schen Korperchen sind die ersten beiden
selir klein; die Bowman’sche Kapsel des 3. hat 50 p, der
Glomerulus 40 p Durchmesser. Weiter caudal ist die Bowman-
sche Kapsel bei gut ausgebildeten M alp ighi ’ schen Korperchen
ca. 80 p dick, der Glomerulus 60 p; doch finden sich dazwischen
836
auch kleinere. Wáhrend z. B. das 4. Malpighi’sche Korper-
chen links die angegebenen Mafie hat, ist beim ñ. die Kapsel
40, der Glomerulus 30 p ( Figur 123).
Der erste Glomerulus liegt der Geschlechtsdrüse dicht an
(Figur 122); der 2. und 3. sind bereits deutlich tiefer ins Me-
senchym gerückt; dock sind sie durcli einen kurzen dunklen
Gewebsstrang mit der Geschlechtsdrüse verbunden. Der 4. liegt
frei im Mesenchym ohne Verbindung mit der Geschlechtsdrüsen-
anlage, ebenso die übrigen. Verglichen mit vorigem Embryo
liegen also der Geschlechtsleiste viel weniger Kanálchen dicht an.
Der W o 1 f f ’ sclie Gang wird 60 — 90 p caudal vori der Tube
deutlich. Er verláuft zuerst auf der Lateralseite des Urnieren-
wulstes medial vom M ü 1 1 e r ’ sellen Gang. Am Caudalende des
letzteren (das hier mit der Caudalgrenze der Glomeruli in der-
selben Holie liegt) wendet er sich zunachst auf die Ventral-,
spáter auf die Medialseite der caudalen Fortsetzung des Urnieren-
wulstes. Er mündet hart an der Medialseite des Ureters in den
Sinus urogenitalís. Das Endstück des W o 1 f f ’ sellen Ganges ist
also ganz in den Sinus urogenitalís aufgonommem Zwischen
den beiden Mündungen der W o 1 f f ’ sellen Gánge ist 200 p Zvvi-
schenraum. Sie sind 2,1 mm lang.
Das Ostium des M ü 1 1 e r ’ sellen Ganges liegt beim 15. Spi-
nalganglion. Auf den ersten 600 p seines Verlaufs ist der Gang
selir stark gewunden; spáter verláuft er gerade, lateral neben
dem W o 1 f f ’ schen Gang, das Epithel des Urnierenwulstes da-
bei deutlich vorwolbend. Er endet blind nach etwa 1,6 mm
Lánge in der Hohe des 20. Spinalganglions.
Nach n i ere. Die craniale Grenze der Nachniere liegt etwa
beim 9. Glomerulus der Urniere (18. Spinalganglion), ihre caudale
beim letzten (20. Spinalganglion). Sie ist 600 p lang; ihr groBter
Querdurchmesser ist 370 p, der dazu senkrecht stehende 300 p.
Die Niere liegt latero-dorsal von den Venae cardinales posteriores
und dorsal über dem Urnierenwulst, dessen Basis sie viel mehr ge-
náhert ist ais bei Stadium 28. Die meisten Ánderungen gegen-
über früheren Stadien hat das Nierenbecken erfahren. An der
Übergangsstelle des Ureters in dasselbe findet sich keine Er-
weiterung, sondern sein Lumen ist auch hier kaurn 10 p weit.
Sowolil von der dorsalen wie von der ventralen Hálfte des
Beckens treten mehrere sehr deutliche Nierengangáste ab, die
sich meist dichotomisch teilen und am Ende kolbenformig ange-
schwollen sind. Die innere nephrogene Zone ist streckenweise
geteilt, und die Endkolben eines Nierenganges werden von je
einem solchen Teil urngeben. Zum Teil ist die Zone aber auch
337
continuierlich; sie umgibt dann einheitlich mehrere Endkolben
zugleich und ist zwischen ihnen nur etwas eingekerbt. Abge-
schnürte Zellbláschen der innern Zone (Harnkanalchenanlagen)
finden sicli im Cranialteil der Niere, an dem der Medialseite
zugekehrten freien Ende der innern Zone; sie sind im Vergleich
zuñí vorigen Stadium geringer an Zahl. Die auBere nephrogene
Zone ist continuierlich; sie ist auf der Dorso-lateralseite der Niere
dünn und dunkel und ziemlich scharf gegen das Mesenchym abge-
setzt, wáhrend am Hilus keine Grenze zwischen nephrogenem
Gewebe und Mesenchym angebbar ist. Die Niere steht dem Ver-
halten bei 206 viel naher ais dem des vorigen Embryo. Der
Ureter findet sich auf 960 p Lange. Er verláuft zunáchst caudo-
medial, dann medial von der Vena cardinalis ventrahvárts. Dar-
auf zieht er lateral an dem Endstück des W o 1 f f ’ schen Ganges
vorbei (an der Basis des caudalen Auslaufers des Urnieren-
wulstes), um schlieBlich lateral neben demselben in den Sinus
urogenitalis zu münden (s. o.).
Sinus orogenitalis. Die Hauptveránderung gegenüber
dem vorigen Stadium ist, daB sich der Dann nun nicht mehr
mit dem Sinus zur Cloake vereinigt, sondern caudal von ihm
endet, wobei er ihm allerdings so eng anliegt, daB dessen Cranial-
wand die caudale des Sinus berührt. Der Sinus urogenitalis offnet
sich nicht nach auBen; vielmehr sind, so lange er im Geschlechts*
liocker verláuft (d. h. auf eine Strecke von ca. 220 p) seine
rechte und linkeWand miteinander verlotet. Cranial hiervon er-
weitert sich sein Lumen keilformig; das dorsale Ende desselben
ist ca. 600 p von der Oberflache entfernt und hier ca. 150 p breit.
Hier knickt der Sinus ziemlich scharf oral um und verláuft nun
iu caudo-cranialer Itichtung. 110 p cranial von der Umbicgung
münden in ihn die W o 1 f f ’ schen Gange und die Ureteren. Bis
zur Mündung beider ist er dorso-ventral sehr stark abgeplattet
(auBerer Dorso-ventraldurclnnesser 70 p, Querdurchmesser ca.
450 p) und in der ventralen Mittellinie schwach eingekerbt. Er
erlialt so eine Form, die auf dem vorigen Stadium noch nicht
vorhanden war, spater dagegen stárker hervortritt. Bis hierher
ist er auch von mehrscliichtigem Pflasterepithel ausgekleidet, das
besonders in den lateralen Teñen derart gewuchert ist, daB nur
ein kleines, dorso-ventral kaum 40, quer kaum 200 p weites
Lumen frei bleibt. Cranial von der Mündung der Wolff’ schen
Gange schwindet die erwahnte Kerbe und gleichzeitig nimmt
der dorso-ventrale Durchmesser zu, der quere ab, wahrend das
Epitliel einschiclitig wird und dabei etwa 8 p hoch ist. Das
Lumen wird also nun nicht mehr durch Epithelwucherungen ein-
Rov. Museo La Plata — T. XXI.
22
338
geengt. Der Übergang zum einschichtigen Epithel und die Er-
weiterung des Lumens bezeichnen den Übergang des Sinus in
die Blasenanlage. Diese ist in der Náhe des Sinus elliptisch und
400 p breit und in dorso- ventraler Itichtung 100 p dick. Weiter
von ihm entfernt wird sie mehr halbmondformig mit dorsaler
Concavitat; docli erscheint sie nie inelir so stark abgeplattet wie
früher. Sie selbst und die sie links und reclits begleitenden
Arteriae umbilicales treten in einen Mesenchymwulst, der ins
Colom vorragt. An der caudalen Grenze des physiologischen
Nabelstrangbruclis verliert die Blase das Lumen und geht ais
Strang in die Caudalwand des Nabelstrangbruchs über, d. h. sie
ist zur entodermalen Allantois geworden. Diese bekommt strecken-
weise wieder ein Lumen, und bildet ein bis 150 p dickes llohr,
das zunáchst in der Ventralwand des Nabelstrangbruchs, spáter
im Bauchstiel liegt. Ihr Ende ist nicht anzugeben, da der Bauch-
stiel abgeschnitten ist.
Die Geschlechtsleiste beginnt grade caudal vom Ostiurn
tubae auf der Ventralseite des Urnierenwulstes (Anfang des
16. Spinalganglions). Ihr Ende liegt etwa bci den letzten Glome-
ruli (Anfang des 20. Spinalganglions) und sie ist ungefahr 1,5 mm
lang An ihrem Vorderende ist sie nur sehr wenig vorgewolbt
(Figur 122), bildet dagegen eine bis 75 p tief in das Mesenchym
des Urnierenwulstes vordringende Masse. Auf dieser Strecke
f inden sich wie oben angegeben die Verbindungen mit den Ur-
nierenkanalchen und Glomeruli. Weiter caudal buchtet sie sich
allmahlich mehr und mehr gegen das Colom vor, bis sie zuletzt
einen Wulst von etwa 2/3 des Urnierenwulstes bildet (Figur 120,
123). Derselbe hat bezogen auf den Urnierenwulst im vordern
Teil eine mehr medio-ventrale, im hintern cine rein medíale Lage.
Dort, wo er am besten entwickelt ist, ist er bis 250 p hocli und
230 p breit; seine Anheftungslinie an der Urniere ist jedoch
weniger ais 200 p breit, sodaÜ er sitili liier durcli eine deutliche
Kerbe von der Urniere abliebt. Diese Kerbe schwindet weiter
caudal, wie auch die Leiste allmahlich kleiner und niederer
wird. Sie geht so allmahlich in die Form über, die sie beim
vorigen Embryo in den bestentwickelten Partien liatte.
Wie beim vorigen Stadium ist das Colothel auf der Leiste
nicht unterschcidbar. Die groflen blasigen Urgeschlechtszellen-
kerne von 10 — 12 p Durchrnesser scheinen viel haufiger zu sein
ais bei 28. Audi finden sich die ersten Anfánge von Vascu-
larisierung in der Leiste, doch lange nicht so weit fortgeschritten
wie beim folgenden Embryo.
Áhnlich wie beim folgenden Stadium (206) ist der cranialste
339
Teil der Gesclilechtsdrüsenanlage, der das Cranialende der Rete-
anlage bildet, sehr dunkel (Fig. 122). Nachdem die Keimdrüse
weiter caudal etwas dicker geworden ist, bildet das Hete einen
unregelmáBigen dickenSaum anderGrenze zwischen Geschlechts-
drüsenanlage und Urnierengewebe (Fig. 123). Das Retegewebe
ist etwas dichter ais das der eigentlichen Geschlechtsanlage, und
mit ilim hángen die von letzterer abgehenden Urnierenkanalchen
zusammen (Figur 122). 900 — 1000 p nach Beginn der Keimdrüsen-
anlage wird das Hete undeutlich (18. — 19. Spinalganglion).
GefdfJsyslem. Das Herz nimmt eine Lánge von 1,2 mm
ein. Es reicht vom Anfang des 9. bis zum 13. Spinalganglion.
Atriurn und Ventrikel enden auf demselben Schnitt. Das Herz
liegt nun ganz cranial von der Leber, welche erst auf den
4 letzten Schnitten durch dasselbe beginnt. Das rechte Sinus-
liorn ist áuBerlich nicht melir vorgewólbt, auch nicht auf andre
Art vom Atrium abgesetzt. Die üffnung zwischen Cavamündung
und Sinusquerstück ist hóchstens 70 p weit, das Sinusquerstück
immer noch bis 200 p dick. Die rechte Sinusklappe ist viel
grofier und dicker ais die linke. Der Limbus Vieusseni steht
bis 200 p vor und ist ca. 40 p dick ; zwischen ihm und dem Septum
atriorum ist im Mittel ein Abstand von 60 — 80 p. Das Foramen
ovale hat über 200 p Durchmesser. Die Pericardwand ist we-
sentlich dicker und muskuloser ais bisher, obgleich sie nicht
contrahiert ist. Die Aurikel zeigen etwa eben so viele Muskel-
trabekeln wie beim vorigen Embryo.
Die Wand des rechten Ventrikels ist nur wenig aber deut-
lich dünner und lockerer ais die des linken. Das Foramen
interventriculare ist nur auf einem Schnitt offen, und die üffnung
kaum mcBbar. Die Atrio-ventricularklappen der linken Kamtner
sind gebildet und ca. 150 p dick; von ihnen gehen noch wenig
ausgebildete Papillarmuskeln ohne Chordae tendineae aus. Die
Klappen der rechten Kammer sind weniger weit fortgeschritten.
Der Truncus aortae und der des 6. Bogens sind ganz getrennt.
In beiden liegen deutlich ausgelióhlte Klappen, die aber noch
200 p dick sind. Der Truncus aortae hat bei Trennung von der
Kammer ca. 130 p innern Durchmesser, der des 6. Bogens ca. 90 p.
Eine Vena magna cordis ist vorhanden, aber kaum 10 p
dick und ihre Mündung in das Sinusquerstück nicht sicher er-
kennbar.
L ungen venen: In der linken Lunge verlauft eine dor-
sale und cine ventrale Vene, die sicli an der Lungenbasis zu
einem gemeinsamen Starnin vcreinigcn. Ebenso entsteht aus der
rechten Lunge eine ventrale Vene, die sich in den Cranialteil,
•¿•i*
340
und eine dorsale, die sich mehr in den Caudalteil erstreckt.
Beide bilden keinen gemeinsamen Stamm. Der einheitliche
Stamm der Lungenvenen (12. Spinalganglion) bildet sich also
aus drei getrennten Venen.
Der Arcus aortae ist beim Verlassen des Pericards ca.
90 — 100 p dick. Er gibt sofort und dicht nebeneinander ab:
1.) den ca. 60 p dicken Truncus anonymus dexter, der sich sofort
in eine ca. 40 p dicke Subclavia dextra und eine ebenso dicke
Carotis communis dextra teilt, 2.) die linke Carotis communis
voii 60 p Durchmesser. Weiter caudal geht von ihm links die
sehr kurze linke Subclavia ab (ca. 50 p dick), die sich alsbald in
die Axillaris und Vertebralis spaltet.
Die Aorta descendens ist vor Vereinigung mit dem Ductus
Botalli (9. — 10. Spinalganglion) 100 p, dahinter 120 p dick.
Die Carotis communis findet sich jederseits auf 850 p Lange,
und die rechte und linke sind im Allgemeinen gleich dick. Sie
verlaufen lateral dicht an der Thyreoidéa, und teilen sich nur
wenig caudal von der Teilungsstelle des Pharynx in Trachea und
Oesophagus (5. Spinalganglion) in die externa und interna. Jene
geht in die Zungenanlage über; diese ist Anfangs sehr dünn (ca.
10 p) und wird, ehe sie neben die Hypophyse tritt, von einem
groben Plexus carotideus umflochten. In der Gegend der Gehor-
kapsel gibt sie einen ca. 20 p dicken Ast ab, und sie selbst.
ist neben der Hypophyse etwa ebenso stark.
Die Vertebrales sind sehr verschieden dick (40 — 70 p). Sie
treten nach einem Verlauf von 2 mm in die Schadelhohle und
vereinigen sich wenige Schnitte weiter zur 60 — 70 p dicken
Basilaris.
Der Stammteil des 6. Bogens teilt sich noch im Pericard,
etwa 250 p distal vom Klappenansatz in den rechten und linken.
Jener ist nur 10 p dick und bildet ausschlieíJlich die rechte
Pulmonalis. Ein Itudiment cines rechten Ductus Botalli fehlt.
Vom linken 6. Bogen geht die nur wenig diinnere linke Pulmo-
nalis ab, wahrend der Hauptteil den 350 p langen und 60 p
dicken Ductus Botalli bildet. Die Pulmonales verlaufen von
ihrer Trennung vom 6. Bogen an (9. Spinalganglion) der dorsalen
Pericardwand (genauer im früheren Ductus pleuro-pericardiacus)
angelieftet caudalwarts, die rechte auf 400, die linke auf 300 p
Lange. Beide treten auf dem Schnitt, auf dem die Trachea sich
in die Bronchien teilt, in die Lungen. Der erste Bronchus der
rechten Lunge ist eparteriell (s. o.).
Venen. Die Venae umbilicales verhalten sich wie
bei den vorherigen Embryonen. Sie treten beim 18. Spinalgang-
341
lio?:, in den Embryo (Figur 120) und vereinigen sich 450 p weiter
cranial. Vorher sind sie 130 ¡i- dick, der entstebende Ductus
Aran ti i, der sofort in die Leber eintritt, dagegen 300 p; er
steigt in der Mittellinie cranio -dorsal; dabei wird sein Volumen
sehr stark reducierfc, und bei der Mündung in die Cava (Vena
liepatica revehens communis) ist er nur noch 75 p dick. Die
Vena porta tritt ais 70 — 80 y dickes GefáB in der II 6 he des
Magens (15. Spinalganglion) von der Medialseite in den rechten
Laterallappen. Die Verbíndung mit dem Ductus venosus ist der-
selben Art wíe bei den letzten Embryonen.
Die Caudalenden der Venae cardinales posteriores
treten ñadí Aufnalime der groBen Venae iliacae dorsal líber das
Ende der Urniere. Nach Auftreten der Mere (die nun noch weiter
oral gewandert ist) liegen sie zwischen beiden, jedoeh medial
gegen die Aorta verschoben. Die Venen liegen lateral von den
Ureteren; doch trennen sich von ihnen einige im Verháltnis
zu ihnen sehr enge GefáBlücken, die medial um die Ureteren
verlaufen. Die Bildung der Anastomose ist also bereits einge-
leitet. Vor dem 19. Spinalganglion treten die je etwa 150 p
dicken Cardinales durch ein breites QuergefáB miteinander in
Verbindu^ig. Dieses findet sich auf 11 Schnitfcen, es ist also 330 m
breit. Seine Dicke betrágt 150 ¡m, seine Lánge 450 — 500 p. Es
liegt zwischen den caudalen Hálften der Nebennieren und ven-
tral von der Aorta. Aus ihm geht (Anfang des 18. Spinal-
ganglions) rechts die ca. 180 p dicke Cava, links die 75 p
dicke Vena suprarenalis sinistra hervor (Figur 120). Beide liegen
am Medio-ventralrand der entsprechenden Nebenniere. Die Su-
prarenalis verschwindet erst am Vorderrand der Nebenniere und
Urniere, etwa beim 15. Spinalganglion. Die Cava selbst tritt,
bereits 150 p nachdem sie sich gebildet hat, in den Lobus venae
cavae der Leber ein. Ihr freies Stück ist also viel kürzer ais
bisher. Beim Übergang in die Leber geht cranial ein kleínes
GefáB von ihr ab, das symmetrisch zur Vena suprarenalis si-
nistra weiter verláuft (Figur 122, v. s. r. d.). Sowohl von der
eigentlíchen Cava ais auch von der Suprarenalis sinistra treten
viele GefáBe in die Nebenniere.
Die Verháltnisse der Cava in der Leber sind díeselben wie
früher; sie nimmt den Ductus Arantii und die Venae revehen-
tes auf (14. Spinalganglion) und tritt (13. Spinalganglion) ais
nana casi 350 — 400 p dickes rundes GefáB auf 10 Schnitten durch
die Zwerchfellanlage. Bej. Eintritt ins Pericard ist síe ca. 300 p
dick Die in den Urnierenwülsten liegenden Venen communi-
cieren in der Gegend der Schlinge der Cardinales posteriores um
342
den Ureter mehrfach mit ihnen; die Bildung der Vena spermatica
(ovarica) ist also eingeleitet.
Venae cardinales posteriores. Ehe die Caudalteile
der Cardinales posteriores sich miteinander vereinigen, nm die
Cava entstehen zn lassen, beginnt sich um die Aorta herum ein
Netzwerk dünner Venen zu bilden, das sich caudal (19. Spinal-
ganglion) mehrfach in die Cardinales posteriores offnet und cra-
nialwiirts zuerst mit dem unpaaren QuergefáB, dann mit Cava
und Suprarenalis sinistra zusammenhángt. Es liegt hier haupt-
sachlich lateral und dorsal an der Aorta, und aus ihm gehen
vo” dem 17. Spinalganglion (1. Glomerulus der Urniere) rechts
und links von der Aorta die beiden innern Cardinales hervor.
In sie münden die Venae intercostales. Über der Aorta com-
municieren sie miteinander durch breite sich segmental wieder-
holende VerbindungsgefaBe, die cranial weniger deutlich werden
und mehr ein grobes von einer Cardinalis zur andera ziehenden
Netzwerk darstellen. Das caudalste deutliche QuergefüB liegt
beim 10. Spinalganglion, das cranialste beim 10. Bcim 9. münden
die innern Cardinales in die Ductus Cuvieri, wobei die linke
zwischen Sympat.hicus und Aorta, die rechte zwischen Sympathi-
cus und Oesophagus durchzieht. Die linke ist immer relativ
kleiner ais die rechte, oft nur 40 p dick, wahrend die rechte
nicht unter 80 p dick ist.
Beide Cardinales anteriores sind gleicli weite, groBe
GefaBe von 150 p Dicke an ihrer Mündung. Am cranialen Peri-
cardende ist bereits eine Verbindung zwischen ihnen vorhanden
durch ein 40 — 60 p dickes unregelmafiiges GefáB, das ventral
von der rechten Thymus liegt, wahrend es die linke mittelst
eines dorsalen und eines ventralen Astes umgreift.
Die M i 1 z ist zum ersten Mal scharf vom darunterliegenden
Mesenchym abgesetzt, da ihr Gewebe viel dunkler ais dieses
ist (18. und 19. Spinalganglion). Das dunkle Milzgewebe findet
sich im Caudalteil unter den beiden Colothelvorwolbungen ais
eine etwa 200 p dicke und 400 p breite continuierliclie Masse.
Ilieraus darf man schlieBen, daB es sich auch auf den früheren
Stadien um eine einheitliche Anlage handelte, trotzdem dort
wegen des zu geringen Unterschiedes des Gewebes gegenüber
dem Mesenchym die Ausdehnung der Anlage nicht erkennbar
war. Die mediale starke Vorwolbung wird nur auf den cau-
dalsten 210 p vom Milzgewebe eingenommen, wahrend weiter
vorn in derselben das Páncreas beginnt. Dagegen reicht die
laterale ldeinere Vorwolbung, deren Caudalgrenze in gleicher
343
Holie rait der andera liegt, noch etwa 300 p weiter oral. Sie
besteht nur aus Milzgewebe, ist 150 p breit und ragt nur etwa
70 — 80 p in das Colom vor. Die caudal sehr breite Milz láuft
also nach vora zu in ein dünnes wulstformig vorragendes Band
aus. Eine deutliche Verdickung des Endothels fehlt über der
ganzer Milzanlage.
Sympathicus und Nebenniere. Der Übergang des Plexus
carotideus in das craniale Ende des Syinpathicus ist sehr deut-
licli. Dieses bildet darauf eine lange, zuei-st 70, spáter bis 100 p
dicke, zellige Masse, das Ganglion cervicale supremum, das An-
fangs dem Vagus diclit anliegt, spáter sich von ihm entfernt und
dorsal davon zu liegen kommt. Nach etwa 850 p (6. Spinal-
ganglion) wird der Sympathicus rein faserig und umgreift die
Subclavia ais Ansa V i e u s s e n i , deren dorsaler Ast das mit
deni 8. Spinalnerven zusammenhángende Ganglion cervicale in-
ferius bildet, noch ehe er sich mit dem ventralen wieder ver-
einigt hat. Das Ganglion liegt dem ersten Brustganglion aber so
dicht an, daB dieses eine Masse mit ihm zu bilden scheint,
und nur durch den Eintritt des Ramus visceralis 9 erkennbar
wird. In der Brustregion sind die dicken Ganglien durch zell-
freie Strecken voneinander getrennt. Mit dem Ramus visceralis
11 beginnen die Sympaticusganglien kleiner und undeutlicher
zu werden, vor Allem dadurch, daB der Anteil der sympathischen
Zellen im Vergleicli zu den Fasern zurücktritt, und jene lim-
áis medial dem Faserzug anliegende Massen erscheinen. Vom
15. bis zum 18. incl. treten die Rami viscerales mit der Neben-
niere in Verbindung. Wie bisher bildet der Sympathicus nun eine
grobmaschige, der Nebenniere medio-dorsal anliegende Masse.
Bis zum 17. sind darin die Ganglien noch deutlich, beim 18.
handelt es sich nur noch um sympathische Zellen, die auf
weite Strecken den Nervenstrángen angelagert sind, ebenso
beim 19. Wie bisher gehen nicht alie Faserzüge des Sympathicus
in die Nebenniere, sondern eine betráchtliche Masse derselben
bildet das sebón beim vorigen Embryo beschriebene Geflecht, das
hier ebenso gelegen ist wie dort. Der 20. Ramus visceralis geht
in dasselbe direct über, eben so die folgenden. In der Neben-
nierenregion ñnden sich in bedeutend groBerer Menge ais bisher
überall zwischen den Sympathicusfaserzügen groBere und klei-
nere Complexe von sympathischen Zellen. Infolge ihrer viel
dunkleren Fárbung sind sie jetzt leicht von den Nebennieren-
zellen unterscheidbar, und man sieht, daB sie zwar bis an die
medio-dorsale Grenze der Nebenniere vordringen (den Hilus),
aber noch nicht in sie eintreten. Caudal von den Nebennieren
344
finden sich in dein sympathischen Gefleclit überall bis in die
Schwanzregion kleinere Gruppen solcher Zellen.
Die Nebenniere (Figur 120, 122, 123) ist etwa 1,54 mm
lang (vom 15. bis 18. Spinalganglion) und ihr gróBter Durch-
messer a¿uf dem Schnitt (von latero-dorsal nach medio-ventral)
betragt 550 p, der dazu senkrechte 350 p. Sie ist scharfer ab-
gegrenzt ais bisher, besonders gilt dies für ihr Caudalende. Im
Innern findet sich ein reicheres G^faBlückensystem ais vorher.
Die GefáBe sind sinusartig und bilden ein weitmaschiges Netz-
werk Werden sie tangential getroffen, so erscheint ihre dünne
Wandung auf dem Schnitt heller ais die Umgebung. Hierdurch
konnen sie gelegentlich Strange hellerer Substanz in der dunklen
Masse der Nebennieren vortauschen. AuBerdem scheint es aber,
ais ob bereits die laterale Hálfte des Nebennierenumfangs sich
ais eine Zone von etwas dunklerem Gewebe von den centraleren
Partien abhobe, dócil ist das nocli sehr undeutlich. Der Itand
der Nebenniere wird überall durch die eindringenden sehr deut-
lichen Mesenchymsepten unterbrochen, indeB sympathische Fa-
sern innerhalb einer bestimmten Itegion der Medialseite (Hilus)
eintreten.
Wennschon die Zellen des Sympathicus etwas dunkler sind
und kleinere Kerne führen ais die der Nebennieren und auch,
wo sie Haufen bilden, dichter liegen, so sind doch innerhalb
der Nebenniere vereinzelt vorkommende Sympathicuszellen kaum
ais solche erkennbar. Wenn daher auch die Bilder durchaus
dafnr sprechen, daB keine Sympathicuszellen in die Nebenniere
eingedrungen sind, so ist es doch nicht móglich, dies mit abso-
luter Sicherheit zu behaupten.
(Ventral vom 1. Brustganglion des Sympathicus (9. Spinal-
nerv) liegt linkerseits dorsal von der Aorta auf d»rei Schnitten
ein rundes Korperchen, von 75 p Durchmesser, das aus einem
Mesenchymmantel und zwei darin liegenden Hohlkugeln aus
Cylinderepithel besteht. Seine Natur ist mir nicht klar; zum
Sympathicus scheint es keine Beziehungen zu haben. (Fig. 121, ?)
Integument. Die E p i d e r m i s besteht immer noch aus
einem auBern Pflasterepithel und einer innern im Mittel 8 p
hohen Schicht. Die Cutis ist bereits ein wenig dunkler und
dichter ais das darunter liegende Mesenchym, doch fehlt jede
Grenze zwischen beiden.
Die vordere Milchdrüse liegt beim 13., die hintere beim
19. Spinalganglion. Ihre Structur und GroBe stimmt ziemíich
mit der von 28 überein.
345
Kci m bl a se 20(1.
(Fig. 34, 124—128, 130, 131. Textfig. 117, 131.)
(Conser viert am 20. 6. 1909 in Pikrinsublimat.)
Diese Keimblase enthált 10 gut und gleichmáBig entwickelte
Embryonen, deren ganze Lánge zwischen 13 und 14 ram schwankt.
Die Amnia sind absolut und relativ nocli voluminoser ais bei
185 geworden. Sowohl die Amnionverbindungskanále ais auch
die gemeinsame Amnionhóhle sind noch erhalten; letztere ist
nicht bláschenformig» sondern langgestreckt. Die Amnía von
dreien der noch vorhandenen 8 Embryonen waren miteinander
lángs der Seiten verklebt; doch konnte man sie durch Ziehen
leiclit und olme Verletzung voneinander trennen. Die Amnia
der übrigen Embryonen waren frei. Die schon bei den letzten
Stadien erwáhnten Mesenchymfáden sind viel reichlicher ge-
worden; sie verlaufen nicht nur vom Amnion zum Tráger
oder Dottersack, sondern auch untereinander sind die Amnia
durch sie verbunden.
Die Configura! ion des Kopfes ist im Allgemeinen dieselbe
geblieben. Die Schnauze ist etwas lánger geworden und schárfer
gegen die Stirn abgesetzt. Der Mund ist ein wenig geoffnet; die
Zunge reicht noch nicht gana bis zum Vorderrand des XJnter-
kiefers. An Ober- und Unterkiefer sind die Zahnleisten erkenn-
bar. Vom Unterrand des Nasenlochs zieht in der Richtung gegen
das Auge eine Leiste, an deren Ende eine isolierte knopfformige
Haaranlage erkennbar ist. Die Leiste selbst bezeiclmet die Linie
zwischen Oberlippe und Nase, auf welcher die beim folgenden
Stadium beroits vorhandenen Iíaaranlagen auftreten werden.
Dorsal über der isolierten Haaranlage liegt eine zweite weniger
stark vortreten.de. Eine dritte auBerordentlich starke Haaranlage
findet sich etwa halbwegs zwischen Ohr und Mundwinkel, jenem
etwas náher ais diesem und fast senkrecht unter dem Auge.
Das Auge steht weiter vor ais beim vorigen Embryo ; die Furche,
die es umgibt, ist ringsherum viel schárfer geworden; sein Aus-
sehen ist dasselbe.
Die Hockerchen des Ohrs haben sich zu einer deutlichen
Ohrmuschel geschlossen, deren Spitze nach vorn umgebogen ist
und den Meatus auditivus fast gana bedeckt. Die Ohrmuschel
ist noch sehr dick.
Vom Rumpfpanzer sind bereits 6 Gürtel erkennbar, dadurch
daB die sie abgrenzenden dünnen Hautfalten ais hollé Striche
erscheinen; die caudale Grenze des 6. liegt genau vor der Bein-
anlage; die ventrale Grenze der Panzeranlage ist wie beim
346
vorigen Stadium deutlich erkennbar. Der Schwanz ist geringelt;
die Ringelung hat nichts mit der spáteren Panzeranlage zu tun,
sondern ist noch die ursprüngliche Segmentierung.
An der Vorderextremitat emancipieren sich die 4 Finger
nur unwesentlich raehr ais bei 185. Dagegen ist die FuBplatte
zwar auch noch wie dort eine Scheibe, jedoch mit schárfer fiinf-
eckigem UmriB; die Ecken springen weiter vor, und die Strahlen
sind stark vorgewolbt.
Embryo 1.
Der geschnittene Embryo hat eine groBte Lange von 13,3 mm
und eine groBte Kopí'hinge von 6,3 mm, gemessen von der
Schnauzenspitze líber den dorsalen Augenrand. Er wurde in
30 p dicke Schnitte zerlegt.
Centralnervensystem. Der IJnterschied gegenüber dem vo-
rigen Stadium ist nur gering.
Der Tractus habenulo-peduncularis ist jetzt ein deutlicher
Easerstrang (Figur 127). Dieselbe Figur zeigt am Grunde des
Ventrikels das Canglion interpedunculare. Der Seitemvand des
Ventrikels ganz ventral anliegend ist eine gesonderte Kerngruppe
kenntlich; sie hat offenbar Beziehung zu den ihr lateral anlie-
genden, liier quer oder schrág getroffenen Fasern des Vicq
d'Azyr' sellen Bündels. Figur 125 zeigt dieses weiter vorn,
im Zusammenhang mit den Corpora mammillaria. Der Ventrikel
ist hier ventral starker vert.ieft: Recessus mammillaris. Am Dach
des Zwischenhirns ist das Hinterende der Paraphyse getroffen;
sie ist noch deutlicher ausgebildet ais im vorigen Stadium. Der
Tractus strio-thalamicus beginnt, eine Capsula interna zu bilden
(Figur 124). Der Opticusstiel ist in gróBerer Ausdehnung. solid;
Nervenfasern sind darin noch nicht ausgebildet.
Die Fissura chorioidea ist eine noch einheitliche breite Falte,
deren Ependym hinter dem iibrigen des Seitenventrikels nur un-
bedeutend an Dicke zurücksteht. Sie ist vorwiegend dorsal, ein
wenig- auch seitlich gerichtet. Auf der AuBen flache der medialen
Hemispharenwand wird sie dorsal von einem bedeutenden Vor-
sprung dieser Wand begrenzt, in den sich der Ventrikel fortsetzt
(Figur 126). Dieser Vorsprung markiert die uniere Grenze der
Ammonsfurche. Ilirn cntspricht an der InnenBüche des Ven-
trikels ein tief einschneidender Sulcus, den ich nach seiner Lage
unterhalb der primitiven Bogenwindung ais Sulcus subarcuatus
internus bezeichne und der eine eigentümliche Bildung darstellt,
die bei andera Formen bisher noch nicht beobacht.et zu sein
scheint. Die Bogenfurche ist im hintern Teil der Hemispharen
347
eine seíciiie Delle, im vorderen eine tiefere breite Bucht. Im
mittleren Abschnitt, etwa in der Región des Paraphysenvorder-
endes und weiter frontal ist si o überhaupt nicht odor nur sehr
unklar angedeute’t (vergl. Figur 124— 12G). Der ihr entspre-
chende dem Ventrikellumen zugekehrte Wulst, das Ammonshorn,.
ist durchwegs nur sehr schwach ausgebildet.
Die groBte Breite im Bereich der Hemispháren betrágt
2575 p, im Bereich des Rautenhirns 2340 p.
Sinnesorgane. Die Augen (Figur 130) sínd auf je 540 p-
Lánge getroffen. Der groBte Querdurchmesser zwischen der
Pigmentosa ist 600 p, der Abstand vom Opticuseintritt bis sur
Cornea 450 p. Die Pigmentosa ist stark pigmentiert, die Retina-
dick, mit sehr vielen Kernreihen. Die Linse ist von stárker
ausgesprochener Kegelform ais beim folgenden Embryo 30. Ihr
Durclimesser von der Spitze zur Basis betrágt 2G0 p, ihre Basis-
breifce ebensoviel. Das Linsenepithel ist hoher ais bel 30 (ca.
22— 25 p). Der hintere vorgewucherte Teil der Linse (Linsen-
kórper) erreicht im Centrum das Linsenepithel; an den Seiten
ist noch eine sehr deutliche Linsenhohle vorhanden. Die Arteria
hyaloidea ist sehr deutlich und zieht seitlich an der Linse empoiv
Die Arterias und venae ciliares anteriores dringen zwischen
den Umschlagsrand der Retina und die Linse ein und setzen sich
nicht weit ins Augeninnere fort. Der Glaskorper ist eine fasrige
Masse mit weniger Zellen ais bei 30; der Glaskorperraum viel
niederer ais bei diesem. Die vordere Augenkammer zwischen
Linse und Cornea ist sehr schmal und steht mit der hinteren
in offener Communication. Eine Iris fehlt vollkommen.
Die Cornea besteht aus dem áuBeren, einschichtigen nicht
sehr flachen Epithel und einem einschichtigen dünnen Endothel
darunter, welches vom umgebenden Mesenchym geliefert ist..
Zwischen ihm und der Linse liegt eine fasrige Masse, áhnlich
dem Glaskorper. Die Sklera ist nicht deutlich; nur liegen hier
die Mesenchymzellen mu die Pigmentosa dichter. Eine Vascularis
fehlt. Auf den vordersten Schnitten ist eine deutliche Einbuch-
tung der Retina erkennbar, die hier fast bis an den Linsenrand
vorstoBt. (Rest der Augenspalte?) Der Sehnerv ist etwa 40 p
dick. Das dorsale Augenlíd ist viel schárfer vom Auge abge-
setzt ais das ventrale.
Der Tr ánen - N asengang endet 70 — 80 p vom Epithel des Vor-
derendes des M axilloturbinale entfernt mit einer kolbenforrnigen
Anschwellung im Mesenchym.
Gehor. Der Ductus endolymphaticus tritt nach einem Ver-
lauf von 270 p aus der vorknorpeligen Gehorkapsel aus, wobei
348
sich sein Durchmesser von 20 auf 80 p vergroBert. Er endet
in eine feine Spitze ausgezogen neben dem vorderen Teil der
Fossa rhomboidea dicht an der Schadelkapsel. Er ist 1 mm lang.
Die Bogengánge führen deutliche Ampullen und Cristae
acusticae, zu denen starke Nerven treten. Das Lumen der Gange
ist 10 — 15 p weit; nur der gemeinsame Schenkel des dorsalen
und ventralen Ganges ist weiter. Die áuBeren Wande werden
durch viel dickeres Epithel gebildet ais die inneren. Sacculus
und Utriculus sind nicht durch eine Furche voneinander getrennt.
Die Schnecke bildet etwas mehr ais 3/4 Windung; ihr Lumen
ist im Mittel 150 p weit. Ihre céntrale Wand wird aus holierem
Epithel gebildet ais die áuBere; nur am Anfangsteil ist das
¿iuBere Epithel ebenfalls hoch.
Das Ganglion VIII ist einheitlich und liegt medial am Saccu-
lus und Utriculus und an der Basis der Schnecke. Es tritt nicht
in die Spindel. Der Teil der Gehórkapsel, der in der Umgebung
der Schnecke liegt, ist noch deutlich dunkles verdichtetes Me-
senchym. Die Grenze gegen die helle vorknorpelige Schiidel-
basis ist selir deutlich. Der Teil um und besonders zwischen den
Bogengángen ist deutlich vorknorpelig. Der Tubo-tympanalraum
wird durch die Gehorknochelchen nur etwa 50 p weit einge-
buchtet. Die Paukenhohlenanlage ist nicht weiter ais die Tuben-
anlage.
Der áuBere Gehorgang ist etwa 400 p tief und 300 p weit;
die abwarts gebogene Ohrspitze bedeckt ihn nicht vollstandig.
Gehorknochelchen: Der Malleus ist vom Meckel’schen
Knorpel nicht scharf abgesetzt; seine distale Partie besteht aus
verdichtetem Mesenchym, das in den Vorknorpel des Meckel-
schen Knorpels übergeht. Der Stapes wird von der Arteria stape-
dialis durchbohrt und besteht aus auBerordentlich dichtem und
dunklen Mesenchym, das sich durch seine Farbe scharf vom
Mesenchym der Gehórkapsel abhebt, in die es medial olme Zwi-
schenlage eingebettet ist. Das aufierste Ende des sonst vorknor-
peligen Hyoidbogens hángt durch dunkles Mesenchym mit der:
Stapesanlage zusammen. Der Incus ist nicht abgrenzbar; er be-
steht aus einer dunklen Mesenchymmasse, die sich ohne scharf e
Grenze zwischen Stapes und Malleus ausdehnt. Die Chorda tym-
pani, die zwischen Hyoidbogen und Tubo-tympanalraum einer-
seits, Hammer und Meckel’schen Knorpel andrerseits hin-
durchzieht, ist 30 — 40 p diclc und in gerader Linie 1 mm lang.
Das Geruchsorgan ist auf 2 mm Lange getroffen. Davon
liegen 630 p vor Beginn der primitiven Choane, 690 p im Bereich
der Choanenoffnung, und 600 p hinter der Choane. Die Narinen
349
sil? el durch eine Epifchelwucherung bis auf einen centralen 50
bis 100 ¡x weiten Kanal ausgefüllt.
Muscheln (Textfigur 117): Das Maxillo-turbinale bildet
deutiich die Fortsetzung des iimern dorsalen TJmschlagsr andes
der dorsalen Begrenzung der Narine. Es liegt latero-ventral in
der Nasenhóhle and ragt etwa 250 p hoch vor. Bel von der
Medíalseite eroffneter Nasenhóhle sfrellt sich das Maxillo-turbinale
ais eín schlanker, dorsal, etwa in der Mitte, eigentümlich .schwaeh
eingekerbter Stab von etwa 1,2 mm Lánge dar. Es endet, indem
es auf der Lateralseite des Ventralteils der eigentlichen Muscheln
/
Textfig. 117. Embryo 3, Keimblase 206. Lateralwand der Nase von innen
gesehen. Vesícula embrionaria 206, embrión 3. Pared lateral de la cavidad
nasal, vista del lado mediano. X 22,5.
max. tur. — Maxilloturbinale, na. ex - Narina externa, I, II - Ethmotur-
binalia I, II.
verstreicht. Ethmoturbinalia sind zwei vorhanden. Das erste
ist bereits dreieckig, wie spáter, und seine abgerundete Spitze
ragt etwa 350 p über das Ende des Maxillo-turbinale vor. Das
zweite liegt weiter caudal und ist durch eine scharfe, tiefe Furche
vom 1. abgegrenzt, geht aber caudal in die Nasenwand über. Das
Ethmoturbinale 1 treibt die laterale Nasenwand sehr stark vor,
sodaB in ihr eine becherformige Mulde entsteht, die von der
lateralen Fláche des Ethmoturbinale 1 eingenommen wírd. Dies
ist der erste Anfang des Si ñus maxillaris. Dorsal vom Ja'kob-
s o n ’ schen Organ springt über das Maxillo-turbinale deutiich eín
Septo-turbinale vor; ein zweítes liegt weiter caudal und íst we-
niger deutiich. Ein Naso-turbinale fehlt. Die Mündung der late-
ralen Nasendrüse ist nicht vorgewolbt; sie liegt auf dem ersten
— 350
Schnitt durch die dimane an der latero -ventralen Grenze des
Eiechepithels. Die Drüse liegt in der dorso-lateralen Wand der
Nasenhohle, im Ganzen auf 510 p Lánge; sie liat 70 — 80 p áuBern
und 15 p innern Durchmesser.
Das Jakobson’ sebe Organ offnet sich auf deni ersten
Schnitt durch die primitive Choane. Es ist schlauchformig und
auf 480 p Lánge getroffen. Sein inneres Lumen liat 30 X 15 p
Durchmesser. Das Epithel seiner Dorso-medialwand ist 40 p,
das der ventro-lateralen Wand 25 p hocli. Die Jakobson-
schen Knorpel sind dunkle Zellverdichtungen.
Darm. Die H y p o p h y s e ist ebenso ausgebildet wie bei 185.
Das einheitliche Sáckchen findet sich auf 150 p Lánge und ist
bis 600 p breit. In der ventralen Mittellinie ist es eingekerbt.
Die beiden Blindsácke sind 240 p lang und im Mittel 220 p breit
und in dorso-ventraler Eichtung 130 p dick. Ihre ventrale Seite
ist convex, ihre dorsale concav; auf dem Schnitt sind siealsohalb-
mondformig. Das Epithel ihrer dorsalen und ventralen Seite
ist bis 50 p dick und gclit allmahlich in das kaum 30 p liohe
«leí1 medialen und lateralen Kante über. Der Abgang der Drüsen-
schlauche erfolgt wie bei 185 langs der dorsalen Kante des ein-
heitlichen Sáckchens auf dessen ganzer Vorderseite und lateral
bis zum Übergang in die beiden Blindsacke. Das Drüsenkissen
dehnt sich auf 120 p vor dem Sáckchen aus. Die Hirnhypophyse
ist 300 p lang und an der Basis ebenso breit; sie wird in der
Mitte durch die beiden Gabelstückchen bis 150 p eingeengt und
schwillt ventral von ihnen wieder zu einem 230 p dicken ab-
geplatteten Knopf an. Der Hypophysengang ist ein selir dünner,
kaum erkennbarer Zellstrang ohne Lumen, der sich auf 270 p
Lánge nachweisen láBt.
Der sekundáre Gau m e n bildet eine dicke sagittal ge-
stellte Leiste, die breiter aber weniger hocli ist ais bei 30. Seine
ílohe auf dem letzten Schnitt durch die Choane ist 300 p, seine
Breite an der Basis ebenso viel. Nach vorn zu verstreicht er
sclmell, und ist auf den ersten Schnitten durch die Choanen kaum
noch erkennbar.
Die Zunge ist im Ganzen auf 55 Schnitten (1,65 mm) ge-
troffen, wovon die caudalsten elier Lángs- ais Querschnitte sind.
Die Plica mediana ist breiter ais beim folgenden Stadium 30
(ganz vorn 120 p). Longitudinale und quere Muskelfasern sind
deutlich erkennbar, wennschon nicht so klar wie bei 30. Das
dorso- ventrale Septum, ist nur unter der Oberfláclie erkennbar; es
ist diffuser ais bei 30. Eine Unterzunge fehlt. Sinnespapillen sind
nicht erkennbar.
351
Z a lm a ni age n. Im Ober- und Unterkiefer ist eine Lip-
penfurche angedeutet. Die Zahnleiste ist nur an ihreni etwas
liülieron Epithel und einer Zellverdielitung im darunter licgcn-
den Bindegewebe kenntlich. Im Oberkiefer ist die Anlage etwas
weiter vorgeschritten.
Glándula submaxillaris. Im Unterkiefer liegt in
ganzer Lange reclits und ilnks neben der Plica mediana der
Zunge ein niederer Wulst, die Plica sublingualis. 120 p nach
dem Beginn der Zungenanheftung bildet das Epitliel der Medial-
seite der Plica sublingualis eine Paite, die in das Mesenchym
des Unterkiefers (medio-dorsal vom Meckel’ schen Knorpel)
eingesenkt ist, und deren beide Blátter aufeinander liegen, oline
ein Lumen zwischen sicli zu lassen. Die Paite ist auf 600 p
Lange bis an die Zungenwurzel zu verfolgen und ist im Mittel
150 p hocli. Auf dem letzten Sclmitt setzt sie sich in den Drüsen-
schlauch der Submaxillaris fort, der bald in den Drüsenkorper
übergelit. An letzterem sind die ersten Anzeichen einer Lappung
erkennbar. Er liegt lateral und etwas ventral vom Kehlkopf und
ist von einer 400 p dicken, auf dem Querschnitt runden und scliarf
von der Umgebung abgesetzten Mesenchymmasse umgeben, die
sich auf 450 p Lange findet. Sie umgiebt die Drüse bis fast an
ihre Mündung und ist deutlich gefarbt (nicht hell wie bei Sta-
dium 30). Der eigentliche epitheliale Drüsenkorper liat hochstens
150 p Durchmesser; er ist also viel dünner ais der Mesenchym-
mantel.
Glándula sublingualis: Auf den beiden letzten Sclinit-
ten durch die Submaxillarisfalte, auf denen diese sich in den
Drüsensehlauch fortsetzt, liegt an der lateralen Basis der Plica
sublingualis eine kleine Drüsenanlage ; sie ist etwa 150 p lang, ist
ventral mit eineiri Knoten von 60 p Durchmesser versehen und
endet grade auf dem Nervus lingualis. Es ist die Anlage der
Sublingualis.
Die P a r o t i s bildet eine birnfórmige, lumenlose Anlage von
400 p Lange, die 270 p hinter dem Mundwinkel an der Grenze
zwischen Ober- und Unterkiefer aussproBt. Medial neben dem
Parotiskorper und in derselben dunklen Bindegewebsmasse, die
die Parotis umgibt, liegt ein birnformiger Korper mit kleinem
Lumen, der sich in einen caudal verlaufenden Schlauch fortsetzt
(Figur 128, par. acc.). Dieser gelangt auf die innere Seite des
Meckel’ schen Knorpels, biegt liier um und endet medial an
einein dem Knorpel innen anliegenden Muskel (wahrscheinlich
M. pterygoideus). Es ist weder eine Verbindung mit der Parotis
nocli mit dem Mundhohlenepithel zu constatieren. Da es sich
352
der ganzen Lage nach um den Chie witz’schen Gang (?) von
185 handelt, so ist diedort vorhandene Verbindung verschwunden.
Die Thymus beginnt beim 7. und endet beim 8. Spinal-
ganglion. Sie ist 510 p lang. Ihr Anfang liegt rechts auf dem 9.
(270 p), links auf dem 14. (420 p) Schnitt durch die Thyreoidea.
Sie liegt Anfangs lateral und etwas ventral von den Seiten-
lapper derselben und von der Carotis, von beiden durch helles
Bindegewebe geschieden. Spater liegt sie rechts und links zwi-
schen Pericard und Vena jugularis, wobei sie betráchtlich dicker
wird und einen grofiten dorso-ventralen Durchmesser von 300 p,
einen Querdurclimesser von 200 p erreicht. Sie scheint aus einem
einzigen Kanálchen zu bestehen, das etwas geschlángelt oder
aufgerollt ist, sodaB sein Lumen bis 3 mal auf demselben Schnitt
getroffen wird. Seine Lichtung ist bis 50 p weit und zellfrei. Die
Wand ist mehrschichtig, aber kein deutliches EpitheL
Die Thyreoidea beginnt in der Hohe des Arytaenoid-
knorpels (6. Spinalganglion) medial von der Carotis und lateral
von Trachea und Oesophagus. Weiter caudal liegt sie mehr seitlich
vori der Trachea und ventral von der Carotis und endet beim
7. Spinalganglion. 210 p hinter dem Cranialende haben diese
Seitenlappen einen grofiten Querdurchmesser von 120 p und einen
dorso-ventralen von 400 p erlangt, wobei sie dorsal lamellen-
áhnlich ausgezogen sind. Caudal werden sie immer dünner und
hangen schlieBlich auf dem 17. und 18. Schnitt (510 — 540 p)
durch einen nur 30 p dicken Isthmus miteinander zusammen.
An der Structur der Seitenteile ist deutlicher ais bei 185 erkenn-
bar, daB der postbranchiale Korper den Hauptteil derselben
liefert ; und zwar liegt er medial, walrrend die an ihrem gewun-
denen schlauchformigen Character erkennbaren Teñe der me-
dialen Thyreoidea sich lateral an ihn legen und an Volumen
zurücktreten. AuBcrdcin bildet die medíale Thyreoidea die ganzen
dürmcrcn Ventralpartien und den Isthmus. Cranial reichen beidc
Anteile, die der medialen Thyreoiden und die der postbran-
chialen Korper gieich weit ; eine Grenze zwischen ihnen ist
nicht anzugeben. Vom Foramen coecum geht ein lumenloser
Strang ab, der sich in der Mittellinie der Ventralseite des Zungen-
beinkorpers anlegt, aber nicht weiter verfolgbar ist (Ductus thy-
reo-glossus).
Am Zungenbein sind beide Horner zum groBten Teil
Vorknorpel, docli ist das caudale weiter vorgeschritten. Die
Cartílago thyreoidea ist verdichtetes Bindegewebe bis Vorknor-
pel; sie bildet eine einheitliche Masse, die caudal in der Mittel-
ünie etwas eingekerbt ist. Sehr weit lateral, direct caudal vom
353
Ligamentum thyreo-hyoideum, tritfc der Nervus laryngeus durch.
Das Ligament ist selir deutlich und besteht aus dunklem Binde-
gewebe. Die Cartílago cricoidea bildet einen breiten undeutlich
abgegrenzten dorsalen Halbring aus verdichtetem Bindegewebe
bis Vorknorpel.
T rachea. Die Trennung von Trachea und Oesophagus liegt
beirri 4. Spinalganglion. Von hier an bis zur Teilung in die
Bronchien, die auf dem 6. Sclmitt durch die rechte Lunge liegt
(11. Spinalganglion), ist die Trachea 1.950 p lang. Auf den ersten
300 p wird die Trachea lateral so stark zusammengedrückt, daB
ihre Wande dicht aufeinander liegen, sodaB sie nur von eineni
anscheinend lumenlosen Spalt durchzogen wird (Kehlkopf). Spáter
wird das Lumen rundlich und hat im Mittel 50 p Durchmesser, der
aber vor der Teilung in die Bronchien bis auf 120 p steigt. In der
die Trachea umgebenden verdichteten Mesenchymschicht sind
nocli keine Andcutungen der Trachealringe erkennbar.
Lunge. Die rechte Lunge findet sich auf 1530 p Lánge
(11. bis 16. Spinalganglion). Sie hat einen groBten Querdurch-
messer von 950 p, und auf demselben Schnitt (25.) einen groBten
dorso- ventralen von 900 p. Wie auf dem vorigen Stadium sind
drei Lappen deutlich. 1.) Der den Apex bildende Craniallappen,
der sich auf 630 p Lange findet. In ihn verláuft der eparterielle,
apicale Ast des Bronchus, der sich in einen ventralen und einen
dorso-caudalen Ast teilt, die beide méhrfache Aussprossungen
treiben. Insbesondere geht ganz an der Basis des Ventral astes
ein langer Ast in cranio-dorsaler Kichtung ab, der dem ersten
Dorso-lateralast von 185 entspricht. Ebenso entsprechen der Ven-
tral unid der Dorso-caudalast den dort unter b und c aufge-
führten. 2.) Der Ventrallappen, der 45Q p nach Beginu des vorigen
anfangt und 450 p lang ist. In ihn láuft ein Latero-ventralast
des Bronchus, von dem mehrfach Nebenaste aussprossen. 3.) Der
Caudallappen, der mit dem Ende des Craniallappens beginnt und
das Lungenende bildet; es ist 900 p lang; in ihn tritt der Haupt-
bronchus, der sich vielfach verástelt.
Die linke Lunge beginnt 450 p nach der rechten und endet
60 p weiter caudal ais sie. Im Ganzen ist sie also 1170 p lang;
ihr groBter Querdurchmesser ist 800 p, ihr groBter dorso-ven-
traler etwa 600 p. Im Gegensatz zu 185 zeigt sie drei Lappen,
die undeutlicher ais die der rechten abgegrenzt sind. 1.) Der
Craniallappen, der 480 p lang ist. 2.) Der Ventrallappen, der
330 p nach dem vorigen beginnt und nach 330 p endet. Vom
Hauptbronclius geht lateral ein dicker Ast ab, der sich in einen
dorsalen und einen ventralen Bronchus gabelt. Jener (der La-
Rov. Museo La Plata — T. XXI.
*
23
354
teralast von 185) gelit in den Craniallappen, diesel* (der Ventro-
lateralast von 185) in den Ventrallappen. 3.) Der C'audallappen,
der 390 p nach dem cranialen beginnt, auf der Medialseite des
Craniallappens liegfc und 810 p lang* ist. In ihn geht der Haupt-
bronchus, der sich darin mehrfach teilt.
Bei beiden Lungen ist die Ausbildung des Epithcls almlich
wie bei 185. Urn die Hauptaste des Bronchus liegt auch inner-
halb der Lungen eine deutlich-fasrige Mesenchymscheide.
Der Oesophagus ist 3,75 mm lang; er besteht aus den-
selben Schichten wie bei 185.
Der M a g e n ist in der Achse des Embryo gemessen 1050 p
lang. Die Cardia (1G. Spinalganglion) liegt 350 p links von der
Mittellinie und 1300 p ventral von der Chorda. Der Fundus ladet
bis 1,2 mm nach links von der Medianen aus. Zwischen Cardia
und Pylorus liegt 750 p Abstand. Der Pylorus (18. Spinalgang-
ganglion) liegt 2450 p ventral von der Chorda und 50 p links von
der Mittellinie. Das Magenlumen ist weiter geworden, in der
Fundusgegend bis 250 p auf dem Schnitt, wahrend es beim
Sphincter pylori weniger ais 10 p Durchmesser hat. Im Magen-
epithel sind Vorw'oíbungen und Vertief ungen angedeutet, aber lange
nicht so deutlich wie beim folgenden Stadium 30. Die darunter lie-
gende Mesenchymschicht (Submucosa) ist sehr dick: 100 — 250 p.
Eineetwa30 — 50 p dicke Muscularis ist deutlich; zwischen ihr und
dem Colomepithel ist wieder eine dünne Mesenchymschicht mit
Nervenbündeln vorhanden. Beim Sphincter pylori verschwindet die
Submucosa und die hier dicke Muscularis berührt das Epithel.
ÁuBerlich ist der Pylorus nicht durcli eine Kerbe markiert.
Das Lumen des Duodenum wird direct hinter dem Py-
lorus bis 100 p weit; sein tiefster Punkt liegt 2750 p ventral
von der Chorda in der Mittellinie und 90—120 p cranial vom
Pylorus. Auf seinem weiteren Verlauf wird das Duodenum
enger. Es ist stets durchgángig.
Der Dünndarm hat ein gleichmaBiges Lumen von etwa
15 p Weite. Seine Wand besteht auBer dem Epithel aus einer
dünnen liellen Mesenchymschicht, auf die eine ringformige,
fasrige, dunkle Lage (Muscularisanlage) folgt. Ihr liegt abermals
eine dünne helle Mesenchymschicht auf, und schlieBlich folgt
das Cólothel. Die Wand hat eine Gesamtdicke von 60 — 70 p.
Betreffs derWindungen sielie weiter unten bei Stadium 30. Ein
Nabelstrangbruch ist kaum noch vorhanden, sondern das Colom
ist an der Stelle, an der er sich früher fand, nur wenig vorge-
trieben. Der Anfangsteil des Dickdarms ist durch das weitere
Lumen vom Dünndarm unterschieden, und sein Epithel bildet
355
unscharf vortretende Vorwolbungen. Beim gerade verlaufenden
Dickdarm werden diese mehr und inehr undeutlich, wáhrend das
Epithel mehrschichtig wird. Es besteht noch nicht aus so vielen
Zellagen wie bei 30 und ist auch weniger hoch. Das Epithel des
Colon und Eectum ist dem von 30 schon sehr áhnlich. Das
Lumen des Dickdarms ist in diesel' Eegion flach, dorso-ventral
abgeplattet. Der Enddarm ist durchgángig. Der After liegt grade
caudal am Geschlechtshocker ; eine Cloake ist nicht vorhanden.
Die Leber liegt auf 3,01 mm Lange (12. — 20. Spinalgang-
lion). Ihr Ventrallappen beginnt ventral vom Herzen. Das Cau-
dalende dieses Lappens wird durcli die Vena umbilicalis in einen
groBeren rechten und einen kleineren linken Zipfel gespalten,
die auf 600 p Lange getrennt voneinander getroffen werden, und
ventral vom Dorsallappen liegen. Der Ventrallappen ist 2,04 mm
lang.
Beide Dorsallappen beginnen 510 p vom Leberanfang ent-
fernt, reichen also gleich weit cranial. Der linke Dorsallappen
wird auf 2,1 mm Lange getroffen und ist der am weitesten caudal
reichende Teil der Leber. Sein Ende liegt ventral vom Magen
(20. Spinalganglion). Der rechte Laterallappen zeigt auf seiner
Caudalfláche deutlich das Medianláppchen und den Lobus venae ca-
vae. Auf dem 33. Schnitt (990 p) durch ihn wird das Medianláppchen
selbstándig und liegt auf 300 p Lange. Es hat an seiner Basis 500 p
dorso-ventralen und halb so viel queren Durchmesser und zielit in
caudaler Itichtung in die Bursa omentalis, liegt also zwischen dem
Magen und dem linken dorsalen Páncreas. Der Lobus venae cavae
beginnt auf dem 38. Schnitt (1140 p) durch den rechten Dorsallap-
pen, dessen Dorso-medialteil er bildet. Im Ganzen zieht er auf 630 p
Lange caudal und reicht 240 p weiter ais der eigentliche rechte
Dorsallappen. Auf dem Schnitt erscheint er dorsal breit, wáh-
rend er ventral in einer abgerundeten Spitze endet. Diese liegt
dorsal über der Vena porta, wáhrend die Cava sich an seiner
dorso-medialen Kante in ihn einzusenken beginnt. Sie verláuft,
solange er vollstándig vom Hauptlappen frei ist, eigentlich an
seiner Dorsalgrenze und tritt erst cranial von ihm ganz in das
Lebergewebe ein. Auf den cranialen Schnitten wird der Lobus
venae cavae dorsal von der Geschlechtsdrüsenanlage begrenzt,
wáhrend er an die Nebenniere, die noch viel weniger weit ins
Colom vorragt ais spáter, nur selten heranreicht, sondern durch
die Vena cava davon abgedrángt wird. Nachdem weiter caudal
die Cava unter die Aorta zu liegen kommt, findet sich das
Caudalende des Loibus venae cavae zuerst ventro-lateral, spáter
rein lateral von der Geschlechtsdrüse.
23*
356
Der reclite Dorsallappen ist im Ganzen 1,77, ohne den Lobus
venae 1,53 mm lang.
Die Gallenblase liegt in der Basis des rechten End-
zipfels des Ventrallappens, nalie der Vena umbilicalis (17. Spinal-
ganglion). Die Structur ihrer Wandung ist dieselbe wie vorher.
Dagegen ist die im Innern liegende Zellmasse im Vergleich zum
Lumen geringer gevvorden. . Die Gesamtlange der Blase ist ctwa
200 p, die Breite etwa 80 p. Der Gallengang steigt in einem
schwachen Bogen in einer Lánge von 350 p dorso-medial an,
dann senkt er sich wieder, um sich mit dem Ductus pancreaticus
zu vereinigen. Der gemeinsame Endteil ist noch etwa 200 p lang.
Páncreas (18. und 19. Spinalganglion). Alie drei Pan-
creasanlagen sind reich gelappte Drüsen, deren Schláuche mit
deutlichem Lumen versehen sind. Das ventrale Páncreas wird
durch die Vena porta vom rechten dorsalen abgegrenzt; es mün-
det durch den Ductus pancreaticus aus. Der rechte Lappen des
dorsalen Páncreas liegt dorsal vom ventralen Páncreas und hat
etwa dieselbe GróBe wie dieses. Der linke Lappen des dorsalen
Páncreas liegt links von der Vena porta und dehnt sich zunachst
in dorsaler, weiter hinten in caudaler Riclitung im Omentum
majusaus, um schlieBlich 300 p medial von derMilz zu enden. Er
rnündel durch den Ductus pancreaticus accessorius, der sich etwas
caudal vom Ductus choledochus und naher dem Pylorus ais diesel*
in das Duodenum offnet. Der linke Dorsallappen ist der groíite
Teil des Páncreas. Die Vereinigung des Ausführungsganges des
rechten dorsalen Páncreas mit dem des linken war nicht auf-
zufinden.
Die P 1 e u r a h ó h 1 e n communicieren mit der PeritoneaL
liohle jederseits auf 60 — 90 p Lánge. Die Óffnung liegt ventral
vom Unnierenwulst, bei dessen cranialstem Ende (16. Spinalgang-
lion). Das Zwerchfell steht etwa auf derselben Entwicklungs-
stufe wie bei 185.
Skelett. Scliá del: Die Basalplatte ist jetzt einheitlich; sie
reicht vom Foramen magnum bis zur Hypophyse, ist etwa 1,5 mm
lang, zwischen den Gehorkapseln etwa 400 p breit und láBt
keine Grenze zwischen vorderer und hinterer Hálfte erkennen.
Sie besteht aus Vorknorpel, an dem allerdings die vordere Partie,
zwischen den Gehorkapseln weniger weit entwickelt erscheint
ais die hintere, die dem Verknorpeln nahe ist. Nur in der seit-
lichen Fortsetzung der Basalplatte, dorso-lateral vom Foramen
hypoglossi, findet sich jederseits ein etwa 100 p dicker, weit
vorgeschrittener Knorpelkern; sonst fehlt jede Verknorpelung.
Die vorknorpelige Anlage der Ala temporalis steht. durch ver-
357
dichtetes Mesenchym mit der Basalplatte lateral und etwas cau-
dal von der Hypophyse in Verbindung. Man bemerkt deutlich,
daB das Mesenchym lateral von der Carotis interna in das des
cochlearen Teils der Ohrkapsel breit übergelit; eigentlich ware
sebón hier ein gesqhlossenes Foramen caroticum vorhanden.
Etwa 200 p vor der Ala temporalis geht die hintere Wurzel der
Ala orbitalis ab, die etwa so stark wie die Ala temporalis ist,
aber mit der Basalplatte in breiterer Verbindung stelit. Die
vordere Wurzel der Ala orbitalis (die dorsal vom Opticus lie-
gende) ist nur angedeutet und besteht aus verdichtetem Mesenchym.
Die Ala orbitalis selbst ist stark entwickelt, vorknorpelig, und
stellt sich ais directe Fortsetzung ihrer hintern Wurzel dar. Vor
der Hypophyse set.zt sich die Basalplatte in das mesenchyma-
tisch-vorknorpelige Nasenseptum fort. Die Capsula nasalis ist
dunkles Mesenchym, die J ak o b s on ’ schen Knorpel ebenfalls.
An der Gehorkapsel ist der vestibulare Teil vorknorpelig
und zeigt im Centrum die ersten Anfange der eigentlichen Knor-
pelbildung; der cochleare Teil ist verdichtetes Mesenchym. Der
Meck el’ sclie Knorpel ist vorknorpelig, von einer dicken dunk-
len Bindegewebszone umgeben; eine Unterkieferanlage fehlt voll-
stándig. Das Zungenbein ist beginnender Vorknorpel, das Kehl-
kopfskelett teihveise ebenfalls, z. T. nur dunkles Mesenchym.
Die Wirbelkorper bilden mit den obern Bogen eine
einheitliche Knorpelmasse. Die Bogen reichen etwas weiter dor-
sal ais die Mitte des Kückenmarks, ehe sie in die Membrana
reuniens übergehen. Die K i p p e n sind knorpelig ; die Anlage
des Capituhun und Tuberculum ist deutlicher ais bei vorigem
Embryo. Vom Stcrnum ist wie beim vorigen Embryo im
Wesentlichen nur das Manubrium angelegt. Da das Mesenchym
der Anlage sich etwas mehr verdichtet liat, so sind die Grenzen
gegen die Clavicula und gegen die erste Rippe um ein weniges
deutlicher ais bislier. Der Teil der Anlage, der der ersten Bippe
genáhert ist, ist geweblich weiter differenciert ais der Ventralteil.
Die S capul a (7. — 11. Spinalganglion) ist im dorsalen Teil
vorknorpelig, im proximalen knorpelig. Die ganze Verknorpelung
geht von einem einzigen groBen sehr dunklen Kern aus, der an
der Basis des proximalen Endes der Spina teils in ihr teils im
Korper der Scapula liegt. Dorsal reicht die Spina nicht weit,
wáhrend die sich latero -cranial um den Iiumeruskopf ais eine
groBe vorknorpelige Spange ausdehnt, die sich cranial von ihm
ventral wendet und die Anlage des auch spater sehr groBen
Acromion darstellt. Der laterale Teil der Clavicula ist dunkel
mesenchymatos ; medial veldichtet sie sich und besitzt ein vor-
358
knorpeliges Centrum, um in der Nahe der Mittellinie wieder nur
in dunkles Mesenchym überzugehen. An der medialen Fláche
der Fossa glenoidalis liegt auf 90 ¡a Lánge ein vorknorpeliges
kurzes halbmondformiges Gebilde, die Coracoidanlage.
Am Humeras ist das Caput und das distale Endstück vor-
knorpelig, der Rest kuorpelig; insbesondere ist die Mitte so stark
verknorpelt wie die Basis der Spina scapulae. Es ist ein grofies
Foramen entepicondyloideum vorhanden, das durch eine vor-
knorpelige, medial und distal in den Humeras übergehende
Spange abgeschlossen wird. Ulna und R a d i u s besitzen ebenso
weit vorgeschrittene Knorpelkerne wie der Humeras. Die Ele-
mente der Hand sind teils Vorknorpel, teils dunkles Mesen-
chym; keines beginnt zu verknorpeln.
Das 1 1 e u m ist teils vorknorpelig, teils knorpelig. Der An-
schluB an die Wirbelsaule liegt wie beim vorigen Embryo beim
21. Wirbel; an den folgenden Wirbeln ist nur noch auf den ersten
Sclmitten ein engerer AnschluB erkennbar. Im Vergleich zum
vorigen Embryo hat also eine caudale Verscliiebung nocli nicht
stattgefunden. Das Pubis ist schwach entwickelt; es delmt
sich vom Acetabulum in fast rein ventraler Richtung aus, und
besteht aus Vorknorpel; die beiden distalen Enden der Pubica
liegen 1,5 mm von einander entfernt. Das Ischium geht in
caudo-ventraler Richtung ebenfalls von Acetabulum aus. Es ist
grofíei ais das Pubis und besteht ebenfalls aus Vorknorpel. Das
spatere „Sitzbeinsacrum“ ist noch nicht angedeutet, sondern die
Ischia verlaufen in derselben Richtung wie bei andera Sáuge-
tieren. Ischium und Pubis sind distal nicht verbunden.
Das Femu r besteht in der Mitte aus Knorpel, sonst aus
Vorknorpel. Die Tibia besteht aus Vorknorpel und zeigt nur
die ersten Anfange der Verknorpelung. Sie ist fast so dick
wie das Fémur (in der Mitte 220 p). Die Fíbula ist wcsentlich
dünner (170—180 p) und steht noch auf der Grenze von dunklem
Mesenchym und Vorknorpel. Die Elemente des Fusses sind teils
Vorknorpel, teils nur dunkles Mesenchym. Wie bei den früheren
Embryonen ist die Hinterextremitát viel weniger weit vorge-
schritten ais die vordere.
Vrogenitalsyslem. Urniere (Figur L31): Die Kanalchen
ohne Glomeruli, die wie vorher von dem cranialsten Teil der
Geschlechtsleiste abgehen, beginnen auf dem ersten Schnitt durch
das Ostium tubae. Die Zone, auf der sie liegen, ist viel kürzer
ais bei 185, da der erste Glomerulus links bereits 270, rechts
180 p hinter dem Anfang der Kanalchen liegt. Der erste Glome-
rulus liegt dem Cranialende der Geschlechtsdrüsenanlage dicht
359
an; ebenso der 2. und 3. Der 4. links liegt bereits tiefer im
Mesenchym, berührt aber doch noch den Grund der Geschlechts-
leiste. Auf der linken Seite liegt der 5. vollkommen im Mesen-
chym; auf der rechten Seite ist dies erst beim 7. der Fall.
Jederseits sind 25 Glomeruli vorhanden. Davon liegen 2 im
Segment zwischen 16. und 17. Spinalganglion, je 5 in den beiden
folgenden, die übrigen auf Schnitten zwischen dem 19. und 20.
Spinalganglion. Da aber der Caudalteil der Urniere bereits ven-
tralwárts gebogen ist, so ist nicht bestimmbar, in welchem Seg-
ment die letzten Kanalchen wirklich liegen. Die ersten Glome-
ruli sind klein; etwa vom 8. weg sind sie groB, und ihre B o w -
man’ sellen Kapseln haben im Mittel 80 p Durchmesser. Die
letzten Glomeruli sind nicht kleiner ais die vorhergehenden.
W o 1 f f ’ scher und M ü 1 1 e r ’ scher Gang : Das Ostium des
M ü 1 1 e r ’ sellen Ganges liegt auf der Medio-ventralseite des be-
ginnenden U rnieren wulstes und offnet sich eigentlich in den
lateralsten Teil des Ductus pleuro-colomaticus (16. Spinalgang-
lion). Der Müller’sche Gang ist zunáchst stark gewunden
und sehr dick. Nach etwa 15 Schnitten (450 p) wird er ge-
rade, wobei er 60 p Durchmesser hat. Der W o 1 f f ’ sche Gang be-
ginnt 300 p caudal vom Ostium; zunáchst ist er nur halb so dick
wie der M ü 1 1 e r ’ sche und liegt dorsal über ihm, weiter hinten
medial von ihm. Der M ü 1 1 e r ’ sche Gang wolbt das Endothel
des Urnieren wulstes deutlich vor. Caudal von den Glomeruli der
Urniere beginnt die Fortsetzung des Urnieren wulstes zunáchst
eine laterale Lage im Cólom einzunehmen, die schlieBlich über
dem Sinus urogenitalis in eine ventrale übergeht. Gleichzeitig
kreuzt der W o 1 f f ’ sche Gang dorsal über den M ü 1 1 e r ’ sellen
hinweg, sodaB jener, nach wie vor, eine tiefere, dieser eine ober-
fláchlichere Lage im Wulste einnirmnt, wáhrend gleichzeitig der
M ü 1 1 e r ’ sche Gang dünner wird, zuletzt sogar dünner ais der
W o 1 f f ’ sche. Der M ü 1 1 e r ’ sche Gang endet, dem W o 1 f f -
schen medial eng anliegend, blind, weniger ais 100 p vom Sinus
urogenitalis entfernt. Die W o 1 f f ’ schen Gánge münden mit wei-
ter Offnung von der Dorsalseite auf denselben Schnitten wie die
Ureteren in den Sinus, wobei sie von der Medianen etwa gleich
weit entfernt sind, wie von der Mündung der Ureteren (je ca.
70 p). Die Urnieren wülste ragen absolut etwa gleich stark ins
Coloro vor wie auf den beiden letzten Stadien. (Beim 18. Spinal-
ganglion betrágt die groBte Basisbreite des Wulstes etwa 400 p,
die Hohe über der Basis etwa 250 — 300 p, doch scheinen sie im
Vergleich zu den übrigen Organen weniger groB.)
Die Nachniere beginnt dorso-lateral von der Nebenniere
— 360
in der Hohe des 10. Glomerulus der Urniere (18. Spinalganglion).
Sie liegt weiter hinten dorsal über dem Urnierenwulst, dessen Basis
sie bis auf 20 p genáhert sein kann, und endet nach 500 p in
der Hohe des 20. Glomerulus der Urniere (19. Spinalganglion).
Auf dem Sclmitt ist ilir groBter Dorso-ventraldurchmesser 600 p,
ihr Querdurchmesser 500 p. ImVergleicli mit den übrigen Organ-
systemen ist die Niere weiter von dem Entwicklungsstadium des
folgenden Embryo 30 entfernt und stelit dem des vorigen Stadiums
sehr viel náher. Das Nierenbecken istschmal. Die Nierengangáste
haben sicli weiter geteilt ais vorher, docli sincl ihre Endteile wesent-
licli geringer an Zalil ais bei 30. Die einzelnen blinden Endteile
der Nierengangáste werden je von Abschnitten der innern ne-
phrogenen Zone umgeben, die mit den andera nicht zusammen-
liángen. An den freien Enden dieser Abschnitte liegen meistens
wie bei 185 abgesclmürte Zellbláschen, die jet.zt bedeutend groBer
geworden sind und bis 60 p áuBern Durchmesser haben. Die End-
áste der Niercngánge und die sie umgebenden Teile der innern
Zone liegen ais einzelne Massen in dem áuBern nephrogenen
Gewebe und bilden nocli niclit eine inelir odor weniger gc-
schlossene Rinde wie beim folgenden Embryo. Die áuBere ne-
phrogene Zone ist überall auBer am Hilus scharf von der Um-
gebung abgesetzt, besonders dadurch, daB sie selbst peripher
dunkler wird, wáhrend das ihr anliegende Mesenchym beson-
ders hell ist. Einzelne GefáBe sind in der Niere bereits erkenn-
bar; aber nirgends liegen Zweige derselben den Zellbláschen
der innern nephrogenen Zone diclit an. Die Glomerulibildung hat
noch nicht begonnen.
Der Ureter verláuft wie auf dem vorigen Stadium; nur ist
seine Mündung in den Sinus urogenitalis bis an die laterale .Kante
desselben gerückt, sodaB sie nun etwa 70 p lateral von der des
W o 1 f f ’ sellen Ganges liegt. Doch hat sich die Mündung des
Ureters noch nicht cranialwárts auf die Blase verschoben, und
sie wird auf demselben Sclmitt wie der Wolff’sche Gang ge-
troffen.
Der Sinus urogenitalis ist áhnlich ausgebildet wie
beim vorigen Embryo. Er durchzieht den Geschlechtshocker,
der etwa 600 p liocli ist, in ventro-dorsaler Richtung und
reicht noch etwas in den Embryo hinein, sodaB seine Dorsal-
wand etwa 800 p über der áuBern Mündung liegt. Nur auf den
letzten 300 p zunáchst der Mündung sind seine Wánde etwas
verlotet, aber nicht melir so innig wie vorher; dorsal wird das
Lumen weit (über 150 p). Am dorsalsten Punkt angelangt, knickt
der Sinus ziemlich scharf nach vorn um und verláuft in oráler
361
Richtung; er ist nun dorso -ventral sehr stark abgeflacht (áuBerer
Durclmiesser 60, innercr liochstens 20 f. i) und in der ventralen
Mittellinie stark eingebuchtet, aber bis 450 p breit. Die Strecke
von der Knickung bis zur Mündung der W o 1 f f ’ sellen Gánge
betrágt etwa 300 ¡a. Sofort cranial von ilirer Mündung erweitert
sicli der Si mis, wáhrend sein Querdurchniesser rasch auf we-
niger ais 300 p sinkt und das mehrschiclitige Epithel in em
schichtiges übergeht. Der Sinus geht also in die Blasenánlage
über. Diese líegt zusammen mit den beiden Arterias umbilicales
in einein stark ins Colom vorspringenden Wulst. Sie reiclit bis
550 ¡a oralwárts vori der U reterenmündung und endet, ohne daB
sich von ihr aus ein Gewebstrang (ais Allantoisrest) fortsetzte.
Geschlechtsleiste (Figur 131): Das Gewebe der Ge-
sclilechtsanlage beginnt erst mit de m 1. Glomerulus (16. Spinalgang-
1 ion) deutlich zu werden. Nur auf den allercranialsten Sclmitten
ist es fast gana in das Gewebe des Urnierenwul.stes eingelassen ;
sebón nach wenigen Sclmitten wolbt sicli die Geschlechtsleiste stark
vor. Wie oben bemerkt, liegen ihr nur die ersten 4 (links) resp. 6
(rechts) Glomeruli diclit an. Die Geschlechtsleiste wird allmáhlich
immer groBer, bis sie in der Holie des IS.Spinalgangiions ihr groBtes
Volumen erreicht. Sie ist liier fast ,so groB wie der Urnierenwulst.
Ihr groBter Dorso-ventraüdurchmesser ist 300 p, der Querdurch-
inesser auf demselben Schnitt 350 p. Sie ragt hier in medio -
ventraler Richtung von der Medialseite des Urnierenwulstes vor,
von dem sie ventral durch eine scharfe tiefe Kerbe abgesetzt ist.
Ihre Anheftungslinie ist auf dem oben gemessenen Schnitt nur
160 ¡x iang. Weiter caudal wird die Leiste wieder ldeiiier; sie
verstreiclit in der Holie der letzten Glomeruli. Sie wird im Gan-
zen von 45 Sclmitten (1,35 mm) getroffen. In Wirklichkeit ist
sie etwas lánger, da sie zu den caudalsten Sclmitten nicht genau
senkrecht liegt.
Die feinere Structur ist wesentlich dieselbe wie beim vorigen
Embryo, nur finden sich mehr GefáBe. Die Urgeschlechtszellen-
kerne, die fast immer 12 p oder einen wenig geringeren Durch-
messer haben, sind besonders deutlich zu erkennen (deutlicher
ais auf dem folgenden 'Stadium, wohl infolge der Fárbung).
Sie fanden sich bis zu 100 p von der Oberflache entfernt im
Mesenchym. Sie sind oft von einem deutlichen Ring von Stroma-
kernec umgeben. Der cranialste Teil der Geschlechtsdrüsen-
aniage ist durch eine dunklere Fárbung ausgezeichnet. Diese
dunklere Partie bildet den Cranialteil der sog. Reteanlage. Wenn
die Geschlechtsanlage sich vorzuwolben beginnt, bleibt die Rete-
anlage zunáchst ais eine dunkle Masse an der Basis der Leiste
362
und bildet die Grenze gegen das Mesenchym des Urnieren-
wulstes (Figur 131). Es ist dabei sehr deutlich zu erkennen, daB
die vorderen Urnierenkanálchen an der Reteanlage beginnen.
Weiter caudal bildet das Rete eine rundliclie Masse, die dorsal
und ventral nicht melir an das Epithel heranreicht, und allmáh-
licli immer tiefer in die Geschlechtsleiste selbst hineindringt.
Sowcit caudal, ais die Geschlechtsdrüse stark entwickelt ist, ist
auch die lleteanlage naclizuweisen (bis zum Anfang des 19.
Spinalganglions). Da das Retegewebe durch die Fárbung wenig
von dem übrigen Keimdrüsengewebe abweicht, ist seine Caudal-
grenze nur ungenau festzustellen.
Gefcifísystem. Sámtliche GefáBe sind bei diesem Embryo
viel starker ais beim vorigen. Das Herz liegt auf 1,5 mm
Lánge (9.— 14. Spinalganglion), Atrium und Ventrikel reichen
gleich weit caudal. Erst, auf den letzten 350 p durch das
Herz beginnt die Deber, sodaB also weitaus der groBte Teil des
Herzens vor ihr liegt. Die Óffnung zwischen Cavamündung und
Sinusquerstück ist etwa 200 p weit, das Sinusquerstück selbst
sogar 300 p. In das Ende des Sinusquerstiicks mündet grade
an der Stelle, wo die linke Sinusklappe seine Ventralwand trii'ft,
von ventral und reclits konimend die 30 p dicke Vena cordis
media. Die linke Sinusklappe ist viel kleiner ais die rechte. Das
Foramen ovale liegt auf 360 p Lánge; sein groBter Durclimesser,
auf dem Schnitt gemessen, betrágt ebenso viel. Der Limbus
Vieusseni steht deutlich vor; zwischen ihm und dem Septum
ist etwa 70 p Abstand.
Die At.rio-ventricularklappen sind noch dick, aber sehr stark
unterhohlt; die Musculi papillares sind schárfer individualisiert.
Die Klappen sind im linken Ventrikel weiter entwickelt ais im
rechten. Das Foramen interventriculare ist ais ein lieller Ge-
websstreif, der quer durch das Septum interventriculare zieht,
angedeutet, aber nicht mehr durchgángig. Die Muscularis des
rechten Ventrikels ist zwar deutlich, aber nur wenig dünner
und lockerer ais die des linken. Die Klappen im Truncus aortae
und 6. Bogen sind ausgehohlt, aber noch ca. 10 p dick; ihr
Gewebe ist viel dunkler ais die Herzmuskulatur.
Lungenvenen. Die linke Lunge besitzt zwei Hauptvenen,
eine dorsale, die etwa in der Lungenmitte zielit und eine auf der
Ventralseite. Beide sind etwas verástelt und vereinigen sich zu
einem gemeinsamen Stamm. In der rechten Lunge f inden sich
dieselben zwei Venen, wie beim vorigen Embryo, doch hat sich
die ventrale geteilt, sodaB nur ein kurzer einheitlicher Stamm
vorhanden ist, der aus einer ventral liegenden cranialen und
363
einer mittleren Vene sich bildet. Die dorsale gelit wie beiin
vorigen Stadium in den caudalen Lungenabschnitt ; sie zieht
dorsal über den Hauptbronchus, und mündet medial vom Stamm
der ventralen rechten, zwischen ihm und dem einheitlichen linken
Stamm in die unpaare Lungenvene. Die beiden recliten Lungen-
venen vereinigen sich also niclit mehr zu einem eigenen Stamm.
Die Dreiteilung entspricht natürlich den drei Lappen der rechten
Lunge.
Der Truno us aortac hat bei der Trennung vom Ven-
trikel etwa 250 p Durchmesser, beim Austreten aus dem Pericard
(9. Spinalganglion) etwa 200 p. Vom Truncus der Aorta geht
sofort der etwa 90 p dicke Truncus anonymus ab, der nach einem
Verlauf von etwa 500 p Lange sich 150 p weiter cranial in die
Carotis communis dextra und Subclavia dextra teilt. Die Carotis
communis sinistra geht allein vom cranialsten Punkt des Arcus
ab. Beide Carotiden sind etwa 75 p dick. Links trennt sich die
etwa ebenso dicke Subclavia vom Arcus. Die Verháltnisse des
Arcus sind dieselben wie auf dem vorigen Stadium (und wie beim
Menschen).
Die Carotis communis teilt sich nach einem Verlauf von
1 mm, wenige Schnitte caudal von dei‘ Teilung des Pharynx in
Trachea und Oesophagus, in die interna und externa. Letztere
hat auBer dem Hauptast, der in die Zunge geht, noch einen dün-
neren Ast, der die Umgebung der Mundhohle versorgt (Maxil-
laris externa?). Die Carotis interna ist áhnlich ausgebildet wie
bisher; ein 10 — 20 p dicker Plexus carotideus ist vorhanden. Die
Vertebralis ist von sehr schwankender Dicke (50 — 90 p); sie geht
nach 2,25 mm Lange in die 110 p dicke Basilaris über.
Der Stamm des 6. Bogens ist etwa 150 p dick; er gibt noch
im Pericard, etwa 350 p liinter der Válvula semilunaris dorsal
und rechts eine etwa 30 p dicke rechte und etwa in derselben
Hohe, jedoch von der Caudalseite, die ebenso dicke linke Pulmo-
nalis ab. Der übrig bleibende Stamm ist also der Ductus B o -
t a 1 1 i , der 90 — 100 p dick und 500 p lang ist. Die Aorta ist
vor der Vereinigung rnit ihm etwa 180, direct dahinter 250 p dick
(10. Spinalganglion). Die Arteriae pulmonales laufen wie vorher
300 — 450 p der dorsalen Pericardwand angeheftet caudal, che
sie in die Lungen treten.
Venen: Die beiden nicht ganz gleich dicken Umbilicales
(die linke ist etwa 350 — 400, die rechte nur 300 p dick) treten
mit dem 19. Spinalganglion aus dem Nabelstrang in die Bauch-
wand. Sie nehmen aus der lateralen Bauchwand groBere Venen
auf, ais es bei den bisherigen Embryonen der Fall war (doch
364
kommen bereits von Stadium 150 an Venen in der Bauchwand
vor, die in die Umbilicales münden) und vereinigen sich in der
ventralen Mittelliníe beim 17. Spinalganglion. Der entstehende,
fast 500 p dicke Ductus A r a n t i i legt sicli in der Mittellinie
zunáchst der Caudalseite der Leber an, wobei links von ihm
ein groBerer, rechts ein kleinerer Zipfel des Ventrallappens liegt,
und geht dann in die Leber über. Er wird iramer kleiner, bis
er beim Übergang in die Cava (15. Spinalganglion) kaum noch
200 p dick ist. Dabei bleibt er ziemlicli genau in der Mittellinie.
Die Vena porta zieht wic bisher zwisclien dorsalem und ven-
tralern Páncreas liindurch, und tritt von der Medialseite in den
rechten Dorsallappen (17. Spinalganglion), durch dessen groBe
Vena adveliens sie mit dem Ductus Arantii communiciert.
Die fast 300 p dicken Cardinales posteriores legen
sich ventro-lateral der Aorta an, und lassen in der Hohe des
10. Spinalganglions die Ureteren durchtreten; dabei ist der Teil
der Cardinales, der lateral vom Ureter liegt, viel kleiner ais der
medíale. Die Stelle, an der der Ureter die Cardinales verlaBt,
liegt etvva 200 p vor seinem Eintritt in die Niere. Etwa 300 p
craniai davon vereinigen sich die Cardinales in der Mittellinie
wobei sie ventral von der Aorta zwisclien den Nebennieren liegen.
270 p weiter craniai teilt sich das in querer Richtung etwa 600 p,
in dorso-ventraler etwa 300 p dicke GefliB in die etwa 300 p
dicke Cava, die weitaus den Hauptteil des Blutes aufnimmt,
und in die viel kleinere linke Suprarenalis. Beide liegen
dem Ventro-medialrand der entsprechenden Nebenniere an. Da
dei‘ Lobus venae cavae der Leber bei der Trennung der Cava
von den vereinigten Cardinales bereits vorhanden ist, so kommt
die Cava sofort dorsal über seine Basis zu liegen und beginnt
nacli 180 — 210 p in die Leber einzutreten (17. Spinalganglion).
Die linke Suprarenalis ist nur auf hóchstens 10 Schnitten deutlich,
dann lost sie sich ganz in das GefaBnetz der Nebenniere auf.
Ihr Ende stelit ebenso wie die Cava, grade elle sie in die Leber
eintritt, durch an der Medialseite der Nebenniere dorsalwarts
ziehende GefáBe, mit dem Anfang der „i nnern“ Cardinales
posteriores in Verbindung. Die „innern“ Cardinales sam-
meln sich rechts und links von' der Aorta, dorso-medial von der
Nebenniere etwas vor dem 18. Spinalganglion. Sie werden beide
zu groBen Venen, dócil bleibt die linke gegenüber der andera an
Machtigkeit zurück. Beim 14. Spinalganglion beispielsweise hat
die rechte 150 p, die linke 120 p Durchmesser, und bei Mündung
i n den Ductus Cuvieri ist die rechte noch ebenso weit, die
linke jedoch kaum über 60 p. Wie bei 185 nehinen sie die Inter-
365
costalvenen auf und sind untereinander durch Quervenen ver-
bunden.
Die Cardinales anteriores sind sel ir variabel in Bezug-
auf Dicke; dócil ist im Allgemeinen die reclite ein wenig starker
ais die linke. In der Hohe der Thymus, am cranialen Pericard-
ende liegt zwischen beiden eine Verbindung ventral vom Oeso-
phagus (Vena anonyma sinistra; 7. und 8. Spinalganglion), die
noch lcaum starker ais beim vorigen Embryo ist. Etwas weiter
caudal (9. Spinalganglion) nehmen sie die Venae cardinales poste-
riores auf und werden zu den Ductus Cuvieri, die in der Náhe
des 10. Spinalganglions ins Pericard treten. Der linke Ductus
Cuvieri ist dabei 200 p, der rechte 350 p dick. Die Iliick-
bildung des ersteren setzt also bereits ein.
Der Verlauf der Cava in der Leber ist derselbe wie bei den
letzten Embryonen. Das Endstück, das alies Leberblut auf ge -
nominen hat, verláBt die Leber (14. Spinalganglion), durclibrichfc
das Zwerchfell und tritfc in das Atrium; es ist dabei 500 p dick.
Die GefáBe im Urnierenwulst sind besonders an der Grenze
gegen die Geschleclitsdrüse starker geworden ais beim vorigen
Embryo; sie münden in die Cardinales, wo diese vom Uréter
durchbrochen werden (Vena spermatica interna).
Die Milz findet sich auf 540 p Lange (19. Spinalganglion).
Eine Differenzierung im Gewebe derselben ist nicht erkennbar.
Sis ist wie beim vorigen Embryo dunkel gefárbt und gegen das
Mesenchym scharf abgesetzt; aucli die Form ist áhnlich wie dort.
Die laterale Vorwolbung ist im Vergleich zur medíalen noch
grofíer geworden. Die groBte Breite der Milz liegt auf den
caudalen sie treffenden Schnitten und betragt fast 600 p bei 200 p
Dicke.
Sympathicus und Nebenniere (Figur 131). Der Sympathí-
cus ist imWesentlichen so ausgebildet wie beim vorigen Embryo,
nur daB statt eines einheitliclien Ganglion cervicale supre-
mum, zwei, ein kleineres. supremum und ein dickeres cau-
dales Ganglion cervicale médium vorhanden sind, die durch
eine nicht ganz zellfreie Zone voneinander getrennt sind.
Der Ramus visceralis 8, der zum Ganglion cervicale in-
ferius ge lien solite, ist nicht deutlich erkennbar, und zwi-
schen diesem Ganglion und dem folg enden ersten Brustgang-
lion liegt eine deutlich zellfreie Partie. Die Brustganglien sind
gut ausgebildet; sie werden in caudaler Richtung kleiner. Nacli
Vereinigung mit dem 16. Ramus visceralis tritfc der Sympathicus
mit der Nebenniere in Verbindung und liegt deren Medialfláche
eng an. DaB die Hauptfasermassen des 16. und 17. Ramus vis-
366
ceralis in sie eintreten, ist sicher; auch sind in dieser Región
keine deutlichen sympathischen Ganglien vorhanden, sondern
nur unregelmaBige Ansammlungen von Sympathicuszellen um die
Nervenbündel. Ob die Pasera des 18. Ramus visceralis noch in
die Nebennieren übergehen, ist unsicher, da sie erst in der Hohe
des Caudalendes der Nebennieren in den Sympathicus übertreten;
auch ist hier das Grenzstrangganglion des 18. Ramus visceralis
wieder deutlich ausgebildet. Wie bisher bilden die nicht in die
Nebennieren übergehenden Fasern zwisclien ihnen, ventral von
der Aorta, ein machtiges Geflecht, das besonders in der Hohe
des 17. und 18. Spinalganglions stark entwickelt ist, und in dem
viele und groíJe Haufen von Sympathicuszellen (Sympathogonien)
liegen. Wie bisher ist es, allmalilich schwácher werdend, weit
caudal zu verfolgen. Trotzdem ist der Grenzstrang caudal von der
Nebenniere zuerst wieder deutlich. Er erscheint in dieser Región
in ganzer Lánge mit Zellen besetzt und geht in der Hohe des 21.
Spinalganglions ganz in das erwahnte Geflecht iiber.
Die Nebenniere liegt zwischen dem 16. und 19. Spinal-
ganglion, und ist auf 1,25 mm Lange getrolTen. Ihr groíJter Quer-
durchmesser auf dem Schnitt (von ventro-medial nach dorso-
lateral) betragt 900 p, der senkrecht dazu stehende 700 p. Ihr
Caudalende liegt medio- ventral von der Niere, der sie bereits
haubenfórmig aufsitzt. Sie wird von einer deutlichen Binde-
gewebskapsel umgeben, die auch Septen in ihr Inneres sen-
det. In der Nebenniere sind jetzt deutlich zwei Zonen
unterscheidbar, die nicht scharf voneinander abgesetzt sind,
eine dunkle AuBenzone und eine helle Innenzone. .Teñe
ist im Mittel etwa 150 p dick; die Kerne ihrer Zellen sind
klein (etwa 6 p im Durchmesser) und liegen dicht aneinander.
Sie sind dem Aussehen nach den Kernen der Sympathogonien
auBerordentlich ahnlich. Die Kerne der Innenzone sind wesent-
lich groBer; ihr kleinster Durchmesser ist mindestens 8 p; sie
sind liell und liegen weit auseinander. Über die Bedeutung dieser
Zonenbildung bin ich nicht ins Klare gekommen, vor Allem,
da ich alte Embryonen und Erwachsene nicht untersucht habe.
N¡ach der Poll’schen1) Darstellung müBte die auBere Zone ais
Glomerulosaanlage aufgefaBt werden. DaB sie eine Zone einge-
wanderter Sympathogonien sein konnte, halte ich trotz der Áhn-
liclikeit beider Zellarten nicht für wahrscheinlich, da die Sym-
pathogonienhaufen im Innern der Nebenniere noch ganz fehlen
und auBerhalb nur ihrer Medialseite anliegen (Figur 131 sym.),
also auch nur von dort einwandern konnten, indeB die AuBenzone
') In Hertwig’s Handbuch.
367
grade an der Lateralseite (vergl. vorigen Embryo) zuerst am
starksten erkennbar war. In der Innenzone linden sich oft 80
bis 100 |o. groBe Einschlüsse mit einem selir groBen Kern, oder
mehreren solchen. — Überall in der Nebenniere sind wie bisher
viele Mitosen vorhanden.
Wie sebón bemerkt, f inden sich Massen von Sympathicus-
zellen (Sympathogonien) überall in dem sympathischen Geflecht
ventral von der Aorta, besonders aber um die Eintrittsstelle der
Sympathicusstránge in die Nebenniere. Sie sind noch nicht zu
derartig scharf und glatt abgegrenzten Korpern ge w orden wie
beim folgenden Embryo. In der Nebenniere fehlen sie noch ganz.
Inlegument und Milchdrüsen sind nicht anders ausgebildet
ais bei 185; auch ist die Lage der Drüsen mit Bezug auf die
Spinalganglien dieselbe.
Keimblase 30.
(Eig. 35, 132—144, Textfig. 118—126, 132, 133.)
Conserviert am 12. 7. 1906 in conc. wássrigen Sublimat -f- 5 %
Eisessig.
Diese Keimblase enthált auBer einem selir rudimentáreh,
9 gut und gleiclimaBig ausgebildete Embryonen.
Der Dottersack, welclier bereits bei den letzten Stadien, von
150 an, fester ais früher geworden ist, ist jetzt selir dick und
pergamentartig. Er zeigt dieselbe chagrinierte Structur wie bei
den vorigen Stadien infolge seines dichten Anliegens an der
Uteruswand.
Die bei 206 immer noch nicht sehr zahlreichen Mesenchym-
faden, die die Amnia unter sich, mit dem Tráger und mit dem
Dottersack verbanden, sind zu einem dichten feinfadigen Filz-
wepk geworden, das das ganze Exocol ausfüllt, und in dem sich
nur sehr schwierig etwas verfolgen laBt. Keste der Amnionver-
bindungskanale sind vorhanden. In der Náhe des Amnions bilden
sie Reihen untereinander verbundener Blaschen; weiter vom Em-
bryo weg handelt es sich nur noch um isolierte Blaschen; noch
weiter, gegen den distalen Pol der Keimblase zu hort jede An-
deutung von Amnionverbindungskanalen auf. Die Blaschen sind
immer sehr stark abgeflacht und liegen dementsprechend dem
Dottersack breit und eng auf. Eine gemeinsame Amnionhohle
wurdf nicht aufgefunden. Wegen der Schwierigkeit, die das er-
wáhnte Mesenchymfilzwerk der Untersuchung bietet, kann aber
nicht absolut sicher behauptet werden, das sie wirklich ganz
rückgebildet sei.
Die Placenten der Embryonen bilden einen einheitlichen
Gürtel von variabler Breite, die zwischen 1,5 und 2,5 cm schwankt.
3G8
Embryo 2.
Der behandelte Embryo 2 ist in 22,5 p dicke Sclmitte zerlegt.
Seine Lánge betrágt 14,2 mm (Figur 35), seíne Kopflánge, von
der Schnauzenspitze líber den Dorsalrand des Auges gemessen,
7,4 mm. Für die áuBere Form dieses und der andera Embryonen
gilfc folgendes: Vor Allem infolge des Schárferwerdens der cra-
nialen Grenze des Eumpfpanzers erscheint der liáis sehr deutlich.
Am Kopf tritt die Mittelhirnregion noch sehr stark hervor; auch
die Stirn ist starker gewolbt ais beim Erwachsenen. Die Schnauze
erscheint schmaler und spitzer ais bei 206. Der Mund ist starker
geoffnet; die Zunge tritt ganz wenig aus demselben hervor. An
der Zahnleiste, besonders der des Oberkiefers sind von auBen
die Zalmanlagen sehr deutlich. Am Unterkiefer ist auBerlich die
linke Halfte von der rechten durch eine Kerbe getrennt, al ler-
dings weniger scharf ais bei 206. Auf der Vorderf lache der
Schnauze ist eine deutliche dorso-ventrale Furche vorhanden.
Über der Oberlippe, hinter der Nasenóffnung, liegen jetzt drei
deutliche Langsreihen von Haaranlagen. In der oberen Eeihe
sind drei, in den andera mindestens 4 Anlagen vorhanden. Am
weitesten voraus sind die hintersten Anlagen der mittelsten
Eeihe; dies sind dieselben, die sich bereits beim v origen Embryo
emancipiert hatten; die Anlagen der unteren Eeihe sind kleiner
und stehen dichter. Zwischen Mundwinkel und Ohr, etwas unter
dem Auge, liegt dieselbe weit vorgeschrittene Haaranlage wie
bei 206.
Die das Auge umgebende Furche ist tiefer und enger und
beginnt mehr elliptisch zu werden, wahrend sie beim vorigen
Embryo rund war. Der vordere Augenwinkel bildet eine spitze
Ecke, wahrend der hintere noch nicht erkennbar ist. Die áuBere
Contour der Augenlider beginnt deutlich zu werden; die Augen-
lidei* sind ñache Wülste, und infolge ihres Auftretens steht der
Bulbus viel weniger weit vor ais bei 206. Der Pigment ring ist
gleich stark geblieben, aber nicht mehr deutlich viereckig, son-
dern rund.
Das áuBere Ohr ist im Verháltnis zur KopfgroBe kleiner ais
bei 206. Die Ohrmuschel ist dünner und ihre Spitze noch weiter
über den Eingang des Ohrkanals geschoben, sodaB dieser so gut
wie ganz verdeckt wird.
Die Grenzen der Kopfpanzerplatten sind nicht angedeutet.
Am Eumpf ist die Ventralgrenze des Panzers noch scharf er
gew orden. Wie sclion oben bemerkt, ist der Schulterpanzer auch
vorn scharf abgegrenzt, dagegen ist die Abgrenzung des Becken-
panzers über der Schwanzwurzel nicht deutlich. Zwischen Schul-
369
ter* und Beckenschild sind 9 beiderseitig abgegrenzte Binge vor-
lianden. Die vordersten sind die breitesten, der letzte ist wesent-
licli schnialer ais die andera; der erste ist vorn nur undeutlich
begrenzt. Wieviele von diesen Bingen spáter mit den Schulter-
und Beclcenplatten verwaclisen, ist nicht feststellbar. Weder an
den Bingen noch an dem Schulter- und Beckenschilde ist irgend
eine Structur, die auf die Anlage der Einzelplatten des Panzers
hindeutete, erkennbar.
An der Vorderextremitát ist Finger 1 — 4 deutlich abgesetzt;
der 2. und 3. ist etwa doppelt so groB ais der 1. und 4. Neben
der Basis des 4. ist bei alien Erabryonen ein kleiner deutlicher
Knopf erkennbar, die Anlagie des 5. Fingers. Dies ist um so
auffálliger, ais diese Anlage wohl bei 28 deutlich erkennbar,
dagegen bei den folgenden Embryonen nicht auffindbar war. Die
Stellung des Handtellers gegen die Mittellinie ist wesentlich die-
selbe gebliebcn; die Hande sind nur etwas mehr gegen die Baucli-
wand geneigt, ohne sie aber zu berühren.
Die Zehen sind nicht so tief wie die Finger, aber docli scharf
eingeschnitten, etwa so weit wie diese bei 206. Die FuBplatte hat
nicht bei alien Embryonen gleiche Stellung, ja sogar bei dem-
selben Embryo ist diese rechts und links verschieden. Im All-
gemeinen náhert sich der Winkel, den die FuBplatte mit der Me-
dianen bildet, mehr einem Bechten ais bei 206.
Der Schwanz weist nur eine sehr undeutliche Bingelung
auf, die viel weniger klar ist ais bei 206. Diese Bingelung ist der
Ausdruck für die erste Anlage des Bingpanzers am Schwanz und
nicht mehr die ursprüngliche Mesodermsegmentierung wie bei 206.
Centralnervensystem. Die Gestalt des Mittelhirndachs vcr-
anschaulicht die Beconstruction cines sagittalen Mittelschnitts
durch dasselbe, Textfig. 118, und die Querschnittsskizzen Textfig.
119 — 125. Gelit man die Querschnittsserie von hinten nach vorn
durch, so erscheint am hintern Band der Commissura posterior
das Mittelhirndach breit und überbrückt den Ventrikel in gleich-
maBigem Bogen (Textfigur 119). Kurz davor (Textfigur 120)
erfáhrt der Ventrikel eine dorsale Ausbuchtung, deren groBte
Breite dorsal liegt, sodaB die Dachwandung, die sich an dieser
Ausbuchtung nicht beteiligt, in betrachtlicher Breite eine Ver-
dünnung erfáhrt. Unter dieser Ausbuchtung, die ich wegen ihrer
Lage unter der Commissura posterior Sulcus subcommissuralis
nenne, ragen die Seitenwánde beiderseits in Form zweier Lippen
gegen die Mittellinie vor. Weiter nach vorn (Textfigur 121) wei-
chen diese Lippen weiter auseinander und treten schlieBlich
(Textfigur 122) fast ganz zurück. Noch weiter frontahvárts (Text-
Rov. Musco La I’lata — T. XXI.
24
370
figur 123) erscheint abermals ein dorsal gericlitetes Divertikel des
Ventrikels, das aber, im Unterschied zum Sulcus subcominissura-
lis, die Dachwandung vor sich hertreibt. Dies ist die erste An-
deutung einer Epiphyse. Ich bemerke ausdrücklich, daB auf
keinem der vorliergehenden Stadien eine Spur von ihr zu sellen
war. Weiter frontal warts zeigt der Ventrikel unterlialb der Epi-
physe insofern Álmlichkeit mit dem unterlialb der Commissura
posterior ais seine dorsale Ausbuchtung auch hier durch zwei seit-
lichc Lippen gegen den ventralen Ventrikelhauptraum abgegrenzt
ist (Textfig. 124). Nocli weiter frontal — es liandelt sich jetzt be-
reits uní das Zwischenhirngebiet — wird der vorgebuchtete Dach-
Textfig. 118. Aus Querschnitten reconstruierter medianer Langsschnitt des
Mittelhirndachs von Embryo 30, 2. Corte longitudinal mediano por el mesen-
céfalo del embrión 30, 2, reconstruido de cortes transversales. X 100.
schraffiert — Epithel, punktiert = quergetroffene Fasern der Commissura
posterior, rayado = epitelio, puntuado = fibras de la comisura posterior corta-
das transversalmente.
ep. = Epiphyse, K. - AuCenwand des Kórperepithels, lado exterior de la
epidermis, V. = Ventrikellumen.
Die eingetragenen Schnitte der Serie entsprechen folgenden Abbildungen:
Los cortes marcadas de la serie corresponden á las figuras siguientes:
29 Textfig. 119
81 „ 120
37 „ 121 . '
45 „ 122
50 „ 123
58 „ 124
03 „ 125
371
teil flaclier uncí breiter, und in seinem medialen Abschnitt erhebt
sich abermals ein Divertikel (Textfigur 125). Dies ist der Hinter-
rand der Paraphyse.
Am Zwisclienhirndach liat die Plexusbildung begonnen, und
zwar nicht durch Einstülpung einer medianen Falte, wie sie
Gro líber g im Stadium D beim Igel darstellt; denn, wie er-
Text.fig. 119 — 125. Scluiitle durch das Mittelhirndach von Embryo 30, 2. Cortes
por la pared dorsal doi mesoncéfalo del embrida 30, 2. X 42.
Vergl. Textfig. 118. Véase Textíig. 118.
coin. pos. ; Coiumissura posterior, ep. = Epiphysis, par. — Paraphysis,
s. se. — Sulcus subcommissuralis.
21*
372
wáhnt, ist das gesamte Zwischenhirndacli in der Mittellinie be-
reits von einer aufwárts gerichteten Falte eingenommen, der aucli
in diesem Stadium stark ausgebildeten Paraphyse. Die Plexus-
bildung des 3. Ventrikels leitet sich nun zu beiden Seiten der
Paraphyse ein. Diese, die hierdurch vielfach Verzerrungen ihrer
ursprünglichen Gestalt erfáhrt, macht sich aber durchwegs noch
deutlich ais dorsal gerichtete Falte kenntlich. Im Bereich der
Habenularganglien führt das Abwártsdrangen der Plexusfalten
zu beiden Seiten der hier stark ausgebildeten Paraphyse zur
Bildung sehr deutlicher, tiefer Habenulartaschen (Figur 132), die
in ziemlich betráchtlicher Lángenausdehnung (etwa 400 p) be-
stehen, oline daíJ es jedoch zur Bildung eigentlicher Blindsacke
küme.
Die Gabelaste der einstigen R a t h k e ’ sellen Tasche sind
immer noch hohl, dorso-ventral abgeplattet und münden in einen ge-
meinsamen ebenfalls dorso-ventral stark abgeplatteten Hohlraum.
Ihrer Dorsalwand sitzt drüsig differenziertes Gewebe auf. Die
Augenstiele sind in ihrem cerebralen Abschnitt immer noch offen.
Opticusfasern aus dem Bulbus erreichen das Gehirn.
Der Plexus des Seitenventrikels zeigt starke Fáltelung; die
primare Falte ist steil dorsalwarts gerichtet. Der Plexus über-
ragt das Gebiet der ursprünglichen Fissura chorioidea frei vor-
wachsend hinten auf 5 — 8, vorn auf 2 Schnitten. Wie Figur 132
zeigt, ist der Vorsprung der medialen Hemisphárenwand, der
die Grenze zwischen Bogenfurche und Adergeflechtsfurche mar-
kiert, resp. der diesem entsprechende Sulcus subarcuatus Ínter -
nus sehr stark riickgebildet. Fr liegt inmitten unverdünnten
Ventrikelepithels. Ventral schlieBt an dieses, durch eine weitere
kleine Ventrikelausbuchtung gegen es abgesetzt, der verdünnte
Ependymabschnitt, der die Adergeflechtsfalte bildet. Diese Ver-
dünnung des Epithels zeigt sich, wie aucli aus der Abbildung
ersichtlich, also nicht nur im Bereich der eigentlichen Falte,
sondern auch an den angrenzenden Teilen der medialen He-
mispharenwahd. Was die Bogenfurche anlangt, so ist sie in
ganzer Ausdehnung stark riickgebildet. Im hintern Abschnitt
der Hemispharen ais ganz seichte Delle wahrnehmbar, ist sie
weiter frontal nur durch eine geringe Vorwolbung der Keim-
schiclP ins Ventrikellumen noch angedeutet, an der Ilemispharen-
auftenwand dagegen nicht melir feststellbar. Der unterhalb des
Sulcus subarcuatus internus gelegene Teil der medialen Hemi-
spharenwand ist von dem oberhalb zu ihm gelegenen histo-
logisch different. Die lockere, der Keimschicht aufliegende Kern-
schichi (Neuronalschicht) fehlt ihm. Am Hinterende des Fo-
373
ramen interventriculare (Figur 133) ist der Sulcus noch stárker
abgeflaclit. I)ie histologische Verschiedenlieit der von ihm gegen-
einander abgegrenzten Wandabschnitte ist nocli (auch auf der
Figur) deutlich. Der ventrale Wandabschnitt geht in das Telence-
phalon médium über. Noch weiter frontal verstreicht der Sulcus
vollkommen.
Unter der hellen kernarmen Zone, die im vorigen Stadium
schon das erste Auftreten eines Pallium anzeigte, hat sich eine
periphere schmale Kernschicht, die Pyramidenschicht, angelegt.
Die grofite Breite im Bereich der Hemispháren betrágt
2870 p, im Bereich des Rautenhirns 2590 p.
Sinnesorgane. Der Dorso- ventraldurchmesser des Auges
zwischen der Pigmentosa betragt 550 p, der Abstand zwischen
Cornea und Opticuseintritt 480 p. Die Retina ist neben dein
Eintritt des Opticus bis 90 p dick. Sie besteht aus einer inneren
dünnen (15 p) Faserzone und einer auBeren vielschichtigen
dicken Kernlage. Die Pigmentosa ist von der Retina durch
einen deutlichen Spaltraum getrennt. Die Linse ist auf dem
Schnitt nicht rund, sondern viereckig mit runden Ecken. Zwi-
schen dem Linsenepithel und den Fasern ist kein freier Raurn.
Das Linsenepithel ist 70 p hoch; die Kerne der Linsenfasern
liegen unregelmaBig, jedocli inrmer nálier dem Linsenepithel ais der
hintern Seite. Der dorso-ventrale Linsendurchmesser betragt 300,
derjenige von auBen nacli innen 250 p. Der Glaskorper ist eine
fasrigc- Masse, in der Bindegewebszellen mit vielen Fortsátzen
und einzelne rundliche Zellen vorkommén. Die Arteria centralis
retinae verzweigt sich im Glaskorper und steigt bis zur Iris-
anla.ge an der Linse empor, ohne ein GefaBnetz zu bilden. Die
Choriodea wird durch feine Capillaren auBerhalb der Pigmen-
tosa angedeutet. Die Iris ist ais verbreiterter Randteil der Mem-
brana pupillaris angelegt. Diese ist dünn mit wenigen Kernen.
Die Cornea besteht aus dem (innern) Cornealendothel und sehr
wenigen Bindegewebsfasern. Das auBere Epithel setzt sich nicht
über die ganze Cornea fort. (künstlich?) Der Sehnerv fiilirt
sehr viel Nervenfasern ; beim Austritt aus dem Auge ist er 50 p
dick. Die Augenmuskeln sind deutlich. Die Augenlider wolben
sich noch nicht über das ganze Auge; die Nickhaut ist eine 80 p
hohe Falte zwischen oberem Augenlid und Bulbus. Der Tranen-
nasenkanal beginnt im innern Augenwinkel; er ist gabelformig;
die beiden Áste der Gabel liegen je im untern und obern Augen-
lid und schwellen kolbenformig an. Sein Lumen ist meist nicht
deutlich. Der einheitliche Kanal nahert sich am caudalen Ende
der lateralen Wand der Nasenkapsel, lauft ihr auf 1250 p Lange
374
parallel und tritt spáter ins Maxilloturbinale, in dem er 160 p
vor der Mündung des Jakobson’ schen Organs endet.
Gehor (Figur 144): Der Ductus endolymphaticus beginnt
einheitlich an der Grenze zwisclien Pars superior und inferior
labyrinthi. Solange er innerhalb der Ohrkapsel liegt, betrágt.
sein Durchmesser 100 p, beim Austritt aus der rnedialen Seite
des knorpeligen Petrosum wird er sofort 200 p weit. Er endet
in eine dünne Spitze ausgezogen der Schadelwand anliegend
beim Anfang des Plexus chorioideus posterior. Im Ganzen ist
er 970 p lang.
Die Bodengange (c. sem.) liaben etwa 40 p Durchmesser ;
sie besitzen deutliche Ampullen mit stark ins Lumen vorragen-
den Cristae acusticae aus bis 45 p hohem Epithel, an das starke
Nervenfaserbündel lierantreten. Der Sacculus (sac.) bildet eine
deutliche Vorwolbung von 150 p Hohe neben dem Abgang der
Schnecke. Die Sehnecke (coch.) hat etwa 120 p Durchmesser
und bildet etwas mehr ais einen vollen Umgang. Das Epithel
ihrer der Spindelachse zugekehrten Wand ist viel lioher (bis
55 p) ais das der AuBenwand (30 p). In der Spindelachse liegt
ein groBes Ganglion cochleae (gl. coch.).
Gehor kapsel: Der Teil um die und besonders zwischen
den Bogengangen ist fast ganz verknorpelt (p. vest.); um die
Schnecke liegt zunachst Mesenchym, darauf eine relativ dünne
Kapsel aus einem Gewebe am Ende des Vorknorpelstadiums
(p. coch.).
Gehor knóchelchen: Der Kórper des Hammers (mal.)
geht direct in den Meckel’ schen Knorpel über; er stelit im
spaten Vorknorpelstadium. Sein Stiel ist gegen den tympanalen
Raum gewendet. Beim Incus (inc.) ist die Verknorpelung etwa
gleichweit vorgeschritten wie beim Hammer; er ist mit dem
Meckel’ schen Knorpel nur durch einen schmalen Streifen
dunklen Mesenchyms verbunden, ebenso mit dem auBern Rand
der Gehorkapsel. Der Stapes (stap.) ist ein dicker Ring, der
von der Arteria stapedialis (art. stap.) durchzogen wird. Er liegt
medial in einer Lücke der Gehorkapsel (Fenestra ovalis), ist
aber vollkommen scharf davon geschieden, da er selbst viel
dunkler ist ais die Kapsel (noch vorknorpelig). Von ihm geht
ein dünner dunkler Strang an das obere Ende des 2. Visceral-
bogens. Der Endteil des Tubo-tympanalraums ist, durch die
Hammeranlage selir stark eingebuchtet (bis 250 p). Der auBere
Gehorgang ist 700 p tief und nahert, sich dem Tubotympanalraum
bis auf 120 p.
Die Ohrmuschel deckt den Eingang des auBern Gehorgangs
375
niclit, erreicht aber fast diesen oberen Rand; ihr spáterer Knor-
pel bildet eine scharf begrenzte sehr dunkle Mesenchymmasse.
Die Gesamtlánge des GeruchsorgMS betrágfc etwa 2,2
bis 2,3 mm. Die Marinen sind durch Wucherungen der Epidermis
vollstándig geschlossen. Die primitiven Choanen sind etwa 900 p
lang und ca. 15 — 20 p breit.
Muscheln (Textfigur 126): Das Maxilloturbinale zieht
vori der Marine bis an die Basis der Ethmoturbinalia, an der es
lateral ausláuft. Es ist etwas über 1,5 mm lang, schwach keulen-
fórmig und gegen die Ethmoturbinalia etwas angeschwollen. Auf
der Dorsalseite ist es mit einer Langskerbe versehen; kurz vor
den Choanen liegt in ihm ein sehr kleiner Drüsenschlauch auf
Textfig. 126. Einbryo 2, Keimblase 30. Lateralwand der Nasenhohle von innen
gesehen. Pared lateral de la cavidad nasal, vista del lado mediano. X 32.
max. tur. — Maxilloturbinale, buc. pr. = Primitive Mundhohle, cavidad bucal
primitiva, ling. = Zunge, lengua, I — V Maxilloturbinalia.
65 p Lánge. Es sind 4 Ethmoturbinalia vorhanden; ein 5. ist in
Bildung begriffen. Das erste ist am groBten und dreieckig,
aber nicht so deutlich, wie spater; das zweite ist relativ am
schmalsten. Beide zusainmen springen über das Ende des Ma-
xillo-turbinale im Ganzen um 550 p vor. Das 3. Ethmoturbinale
ist gróBer ais das 2.
Im vorderen Teil der Nasenhohle liegt dorsal über das
Maxillo-turbinale vorspringend ein Septoturbinale. Es ist bis
über 100 p hoch und an der Basis bis 250 p dick. Es liegt auf
12 Schnitten und enthált keine Skelett.anlage. Weiter caudal
37G
findet sich noch eine schmale Vorwolbung, die man kaum ais
Turbinale ansehen kann.
Die Anlage des Sinus maxillaris bildet eine nach vorn con-
vexe halbmondformige Spalte, die erst nach Wegnahrne der Eth-
moturbinalia sichtbar wird, da das Ethmoturbinale 1 sie ganz
bedeckt.
Das Jalcobson’ sebe Organ mündet auf dern vordersten
Schnitt durch die primitive Choane. Es ist schlaucliformig und
seine Lange betrágt 660 p. Auf dem Querschnitt ist es halb-
kreisformig, wobei die rundliche Seite dorso-medial, die flache
ventro-lateral liegt. Erstere wird aus hohem Riechepithel ge-
bildet. Der groBte Durchmesser auf dem Schnitt betragt 200 p,
der nórmale dazu 100 p. Die Jakobson’ sellen Knorpel sind
dünn und auf dem Schnitt bogenformig; sie sind noch ganz me-
senchymatisch und hángen mit dem vorknorpeligen Nasenseptum
zusammen. Die Nasenkapsel steht im spaten Vorknorpelstadium;
nur die caudale Partie des ventralen verdickten Teils des Sep-
tums ist eigentlicher Knorpel. Tn den Muscheln ist cine erste
Skelettanlage ais undeutliche Mesonchymverdichtung erkennbar.
Die aufiere Nasendrüse ist ein einfacher Schlauch, der sich auf
700 p Lange findet. Sie hat ein deutliches Lumen, und ihr Ende
ist etwas ventralwarts herabgebogen. Über ihr bildet die laterale
Nasenwand in ganzer Lange eine nicht sehr stark vorspringende
Crista, sodaB sie an deren Basis und medial von der vorknor-
peligen Nasenkapsel liegt. Bei ihrer Mündung schwindet auch
der Wulst; man kann ihn daher nicht ais Nasotubinale be-
zeichnen. Fila olfactoria gehen von der Dorso-caudalseite der
Nasenhohle aus und sammeln sich zu dicken Bündeln.
Darm. Hypophyse: Die Darmhypophyse findet sich auf
500 p Lange; hiervon liegt das einheitliche Sáckclien, das noch
dieselbe Form hat wie bei 206 auf 270 p und ist 650 p breit.
Die beiden Endschlauche, die die Hirnhypophyse umgreifen, fin-
den sich auf 225 p Lange. Der Hauptunterschied gegenüber
206 ist, daB das Driisenpolster viel stárker entwickelt ist. Die
Drüsenschlauche entspringen nun nicht mehr nur am dorsalen
Rand des Siickchens, sondern auch langs des Dorsalrandes der
beiden gabeligen Endschlauche in deren ganzer Lange. Nur auf
der dem Gehirn abgewandten Flache, die der knorpeligen Scha-
delbasis anliegt, fehlt das Driisenpolster. Der Hypophysengang
ist solid und dünn und erreicht nach 320 p die Mundhohle.
Die sekundáren Gaumenfalten, sind viel schlanker
und reichen oral viel weiter ais bei 206. Sie beginnen plotzlich,
ais 500 p holie und 200 p dicke Ijeisten, etwa 225 p vor der
377
Choane. Im Ganzen sind sie auf 45 Schnitten vorhanden. Ihre
Holie ist weiter hinten wegen ungünstiger Schnittrichtung nicht
anzugeben. Die primaren Gaumenfalten bilden kaum merkbare
Vonvolbungen am dorsalen Teil der sekundáren.
Die Z u n g e findet sicli auf 2,25 mm Lange. Im vordersten
Teil ist der Querschnitt rund; weiter hinten hat er die Form
eines gleichschenkligen Dreiecks, dessen Basis die dorsale Fláche,
dessen Schenkel die Seiten sind, und dessen Spitze durch cine
dünne Plica mediana mit dem Mundboden verbunden ist. Das
Epithel wolbt sich auf der dorsalen Piache oft halbkugelig vor,
zur Bildung von Papillen, die die Form von Papillae fungiformes
mit etwa 40 p Durchmesser liaben. In ihnen besteht die Keim-
schicht des Epithels aus etwas hoheren cylindrischen Zellen
ais die der Umgebung, und das Bindegewebe wolbt sich in die
Papille hinein vor, ohne dab Fortsiitze iris Epithel drangen. An
Muskeln erkennt man in der Zunge viele Bündel longitudinaler
Fasern, die melir peripher liegen und jederseits eine central ge-
legene Masse von Transversalfasern, die durch ein dorso-
ventrales Septum getrennt werden. Eine Unterzunge felilt voll-
kommen.
Zahnanlagen: Eine Zalmleiste ist deutlich, das Mesen-
chym darunter dunkel und verdichtet, die Lippenfurche (Fig. 13G,
s. 1.) scharf. Einzelne Zahnanlagen sind noch nicht vorhanden.
Die Glándula s ubmaxillaris (Figur 136, gl. s. max.)
mündet sehr weit, vorn, noch ehe die Zunge medial festgewach-
sen ist, auf der' Plica sublingualis. Der Ausführgang lauft in der
Basis der Plica bis an die Zungenwurzel. Hier zielit er medial
am Unterkiefer und lateral an den Zungcrimuskeln vorbei in
die Gcgcnd lateral und etwas ventral vom Zungenbein, wo er
in den Drüsenkorper übergelit. Der Ausführgang ist auf 1 mm
Lange getroffen, in Wirklichkeit aber betrachtlich lánger, da
der letzte Abschnitt im Winkel gegen den ersten gebogen ist.
Der Drüsenkorper liegt in der Halsregion. Er ist auf 1,1 mm
Lange getroffen und reicht bis zum Anfang des Brustkorbs. Er
liegt sehr oberflachlich, sodab alie Muskeln noch dorsal iiber ihm
liegen. Sein gróBter Querdurclunesser ist 900 p, sein grobter
dorso-ventraler 450 p. Um den Drüsenkorper findet sich ein
Hohlraum im Bindegewebe, der im Cranialteil nur auf der Ven-
tralseite liegt, weiter hinten aber fast die ganze Drüse umgreift.
Auf der rechten Seite ist dieser Sinus viel grober ais auf der
linkcn. Dei1 Drüsenkorper besteht aus eincm liellen Bindegewebe,
dera gegenüber die eigentlichen epitlielialen üriisenschlauche
sehr stark zurücktreten.
378
Glándula sublingualis: Nalie der Z ungen wurzel, 800 ¡o.
caudal vori der Ausmündung der Submaxillaris liegt jederseits
auf der Plica sublingualis das offene Ende der Glándula sublin-
gualis, Ihr Drüsengang ist auf einigen wenigen Schnitten zu
verfolgen, liegt aber so nahe an derri der Submaxillaris, daB sein
blindes Ende niclit festzustellen ist.
Der Gang der Glándula parotis mündet etwas hinter
dem Mundwinkel und ist etwa 800 p lang. An ihn schlieBt sicli
ein aus drei undeutlichen Lappen bestehender Drüsenkorper von
200 p Lánge. Wie auf frülieren Stadien legt sich medial an
den Ductus parotideus ein anderer Drüsenschlauch, der sich auf
340 p Lánge in caudaler Ttichtung erstreckt, líber dem Unter-
kiefer und Meckel’ sellen Knorpel liegt und bis an die Medial -
seite desselben Muskels reicht wie bei 206. Wie dort ist kein
Zusammenhang mit dem Ductus parotideus erkennbar. Der Ranal
ist áhnlich wie bei 206 neben dem Ductus parotideus etwas
kolbenformig erweitert (Chie witz’scher Gang?).
Am Unterkieferrand etwas vor der Parotismündung finden
sich, lateral vori der Zalmleisto, im Mundwinkel einige wenigo
kurze Drüsenschláuche .
Die T h y m u s reicht vom 8. bis zum Ende des 9. Spinal-
ganglions und schlieBt sich caudal sehr eng an den Isthmus
der Thyreoidea an. Sie beginnt mit einem bláschenartig er-
weiterten Kanálchen mit relativ grofíem Lumen und mehrschich-
tiger epitheláhnlicher Wand. Einige Schnitte weiter caudal bat
sie bereits 400 p Durchmesser, und auf jedem Schnitt werden
nuil derartige bláschenáhnlich erweiterte Kanálchen getroffen,
die miteinander communicieren. Im Lumen finden sich den Wán-
den anliegend einzelne Zellen. Zwischen die Bláschen tritt spár-
liches Bindegewebe. Im Ganzen betrágt die Lánge der Thymus
560 p. Ihr Hauptteil liegt der Ventro-cranialseite des Pericards
auf, in das er zum Teil stark eingestülpt ist.
Die Thyreoidea (Fig. 138 tr. m. und tr. 1.) [Anfang des
6. — Ende des 7. Spinalganglions] beginnt zwischen Carotis einer-,
Oesophagus und Larynx andrerseits auf den Schnitten durch den
Caudalteil der Cartílago cricoidea. Weiter caudal liegt sie neben der
Trachea. Sie ist im Ganzen 670 p lang. Der Isthmus liegt nur auf
ihren caudalsten 160 p. Sie besteht aus vielen Drüsenláppchen,
zwischen die Bindegewebe dringt. Links liegt in der Mitte ein
Sáckchen mit groBerem Lumen (Figur 138, tr. 1.). Es beginnt
mit dem 12. Schnitt durch die Drüse; sein Lumen ist abgeplattet,
75 p breit und nur etwa 10 — 20 p dick. Es liegt auf 5 Schnitten,
und wird ringsherum von den Drüsenláppchen umgeben. Es ist
379
wahrsclieinlich der Rest des postbranchialen Kórpers. Rechts
felilt es ganz. Es scheint daher, ais ob der postbranchiale Korper
keinen oder nur geringen Anteil ain Aufbau der Thyreoidea
náhme. Der Ductus thyreoglossus ist nicht aufzufinden; das
Foramen coecum ist dagegen deutlich.
Kelilkopfskelett: Das Thyreoid ist knorpelig, dock
noeh nalie dem Vorknorpel; es ist cranial in der Medianebene
deni Zungenbein bis zur Berührung genahert. Sein Cornu an-
teriuii ist mit dem Ende des Cornu posterius des Hyoid durcli fast
vorknorpeliges dunkles Mesenchym verbunden. Seine craniale
Halfte ist ventral geschlossen ; caudal bildet es zwei platten-
formige Fortsatze, die von auBen und ventral das Cricoid um-
greifen. Selir weit dorsal liegt am Cranialrand des Thyreoid (an
der Basis des Cornu anterius) eine Incisur, entsprechend dem
Foramen thyreoideum, durch die der Nervus laryngeus superior
tritt. Das Cricoid bildet uní den Larynx einen Ring, der iin
cranialen Teil auf der dorsalen, iin caudalen auf der Ventral-
seite geschlossen ist. Es ist so weit verknorpelt wie das Thy-
reoid. Die Arytaenoideae sind undeutliches dunkles Bindegewebe,
die Epiglottis ebenso.
Die Trachea hat eine Lange von 2,2 mm. Ihre Trennung
vom Oesophagus liegt beim 4. Spinalganglion. Die Stimmritze ist
ein dorso-ventral gerichteter Spalt, der so eng ist, daB die linke
und rechteWand sich berühren. In derHohe des Cricoids wird der
Durchmesser der Trachea unregelmáBig kreisformig. Das Epithel
ist nicht überal 1 gleich hoch. Die Trachealringe bestehen nocli aus
dunklem Mesenchym, das anscheinend dem Vorknorpelstadium be-
reits sehr nalie, aber noch nicht scharf abgegrenzt ist. Die
Gabelung der Trachea liegt 60 — 70 p vor dem Apex der linken,
aber 250 p caudal vom Beginn der rechten Imnge entfernt.
Die Lunge beginnt etwas vor dem 11. und endet mit dem
16. Spinalganglion. Die reclite Lunge ist im Ganzen 2,4 mm
lang, und ihre drei Lappen verteilen sich f olgendermaBen : Der
Craniallappen nimmt den Apex ein, und sein craniales Ende ist
durch eine Kerbe ziemlich tief gespalten, wodurch ein kleiner
dorsaler Teil relativ selbstandig wird. Im Ganzen kommt er
auf 810 p Lange vor. Der Ventrallappen ist am kleinsten; er
beginnt 670 p nach dem Anfang des Craniallappens und ist
670 p lang. Der Caudallappen beginnt 900 p nacli dem Anfang
der Lunge und bildet ihr caudales Ende, ist also 1,5 mm lang.
Er ist voluminoser ais die beiden andera Lappen zusammen. Man
kann an seinem Cranialteil einen unscharf getrennten ventro-
380
cranialen Absclmitt unterscheiden, der rait dem Dorsalteil breit
zusammenhángt.
Die Lappen der linken Lunge sind niclit so deutlich gegen-
einander abgegrenzt, wie die der rechten. Der Craniallappen
bildet, den Apex und ist 810 p lang. Der Ventrallappen beginnt
520 p nacli dem Anfang des vorigen, liegt ventro-lateral von
ihm und findet sich im Ganzen auf 630 p Lánge. Der Caudal-
lappen nimmt die gesamte Caudalhálfte der Lunge ein; er beginnt
mit dem Ende des Craniallappens, liegt auf seinen crsten Schnitten
medial in Bezug auf die anderen und wird auf 1,12 nim ge-
troffen. Die linke Lunge ist also 2 mm lang. Sie beginnt 315 p
spatei* und endet 65 p früher ais die rechte. Vergliclien mit
dem vorigen Stadium ist besonders auffállig, daB die OberfUiche
beider Lungen durch Vorwolbungen und Vertiefungen reicli
skulpturiert ist; und in Bezug auf die feinere Structur, daB
das Epitliel sowolil der beiden Stammbronchien ais auch
der davon ausgehenden Hauptáste deutliche Erholmngen und
Vertiefungen ais Anfang einer Faltung zeig't. Bei der rechten
Lunge ist dies VerlialLcn weitor fortgeschritten ais bei der linken.
Wie früher ist das Epitliel der Endbronchien etwas niederer
und seine Iverne liegen ganz basal, wáhrend das der groBeren
Áste hoher und von unregelmáBiger Kernanordnung ist. In Be-
zug auf die Menge der Endáste stelit die Lunge dem vorigen
Stadium viel náher ais dem folgenden; es sind noch relativ wenig
Endáste vorhanden, und dieselben treten (verglichen mit dem
folgenden Stadium 24) gegenüber dem reichlichen Lungenparen-
chym noch sehr zurüclc.
Der Oesopliagus ist 4,3 mm lang; er besteht aus dem
innern Epitliel, einer ca. 60 p .dicken hellen Submucosa und
einer weniger ais 10 p dicken aber sehr scharf abgesetzten
Muskellage (Figur 138).
Der Magen ist in der Aclise des Embryo gemessen 1,01 mm
lang. Die Cardia liegt beim Anfang des 16. Spinalganglions,
ca. 1,6 mm ventral von der Chorda und etwas links von der
Mittellinie. Der Pylorus liegt 350 — 450 p caudal von der Car-
dia, sehr wenig weiter links von der Mittellinie ais sie und
3,2 mm ventral von der Chorda. Der Fundus ladet bis 1,3 mm
links von der Medianen aus. Das Lumen des Magens ist un-
regelmáBiger ais bislier, am weitesten im Fundus; hier hat es
auf dem Schnitt bis 550 p Querdurchmesser. Wáhrend das Epi-
thel in der Pars cardiaca des Magens glatt ist, beginnt es im
Fundus, Vorwolbungen und Vertiefungen zu bilden, die in der
Pylorushálfte ganz besonders stark werden, sodaB es auf Tan-
381
gen tialsclmitten hier ein geradezu netzartiges Bild darbietet.
Die Submucusa ist dick und scharf gegen die Muscularis abge-
setzt; MaBe lassen sich nicht geben. Am Pylorus verschwindet
die Submucusa und der Sphincter springt sehr stark vor. Der
Pylorus hat ein deutliches, etwa 10 p weites Lumen.
Der tiefste Punkt des Duodenum liegt wenige Schnitte
cranial vom Pylorus und ist 3,3 mm von der Chorda entfernt.
Das Epithel des Duodenum ist sehr dick und sclieint stark ge-
wuchert zu sein. Man findet auf fast alien Schnitten ein groBeres
centrales Lumen, das aber nicht durchgehend ist. Im distalen
Teil sind sogar zwei Lümina vorhanden, von denen das eine
nur wenig kleiner ist ais das andere. Mit dem Übergang in den
Dünndarm wird das Epithel wieder deutlich cylindriscli und
das Lumen einheitlich. Am Dünndarm kann man deutlich das
innere etwa 30 p holie Epithel, cinc etwas niederere kornige
Submucusa, die 10 — 15 p dicke Ringmuskelschicht und die etwa
ebenso dicke Serosa unterscheiden. (Dieselben Schichten hat auch
das Duodenum, nur daB das Epithel anders beschaffen ist. Das
gleiche gilt auch für den Dickdarm.) Die gesamte Dicke der
Dünndarmwand ist etwa 70 — 80 p; das Lumen ist wechselnd,
aber stets deutlich.
Der Dickdarm beginnt mit dem früher aus dem Nabel-
strangbruch aufsteigenden Schenkel (17. Spinalganglion). Sein
Lumen ist wenig weiter ais das des Dünndarms. Characteristisch
ist, daB sein Epithel breite nicht hohe Hocker gegen das Lumen
bildet Dieselben sind von wechselnder Form, im Allgemeinen
30—50 p hoch, und an der Basis 70 — 100 p breit, also nicht
eigentliche Zotten. Zwischen ihnen ist das Epithel niedrig, etwa
10 — 20 p hoch. Die Hocker werden ausschlieBlich durch das
Epithel gebildet, und zwar dadurch, daB es an solchen Stellen
mehrschichtig wird; die Submucosa darunter ist glatt. Im All-
gemeinen trifft man auf dem Schnitt 4 — 6 derartiger Vonvól-
bungen, wodurch das Lumen sternfórmig erscheint. Weiter cau-
dal verschwinden die Kerben zwischen den Vorwolbungen all-
máhlich melir und mehr, sodaB sich also die Vorwolbungen zu
einem nun einheitlich dicken, mehrscliichtigen Epithel zusammen-
schlieBen, wáhrend im Centrum nur ein sehr kleines, meist
lángliches gekrümmtes Lumen bleibt. Die Hohe des Epithels
ist im Mittel 70 p. Die oben erwáhnten Vorwolbungen des eigent-
lichen Colon bilden den Übergang zwischen dem einschichtigen
cylindrischen Epithel des Dünndarms und dem mehrschichtigen
des Rectums. Der oben geschilderte Zustand des Epithels charac-
terisiert das Rectum; er bleibt bis kurz vor dem After (100 — 200 p
382
davon entfernt) erhalten; dann wird die Grenze des Epithels
gegen das Lumen ungleichmáfiig und das Epithel niederer, so
ais ob es vom Lumen aus zerstdrt, resp. resorbiert würde. Hier-
durch wird das Darmlumen weiter. Der After ist gesclüossen.
Entwicklung der Darmwindunge n.
Im Polgenden ist — so viel mir bekannt zum ersten Mal —
der Versuch gemacht worden, die Entwicklung der Darmwin-
dungen wáhrend einer Anzahl von Stadien (222 — 30) auf
Grund von Projectionen der Mittellinie des Darmes auf die Me-
dianebene des Korpers zu verfolgen. Dafür wurde zunáclist ein
Coordinatensystem gewáhlt, ais dessen Abscissenachse eine Pa-
rallele zur Cliordaaclise angenommen wurde, wáhrend ais Null-
punkt ein beliebiger, morphologisch nicht weiter characterisierter
Punkt auf ihr cranial vom Beginn des Duodenum gelten moge.
Die Entfernung der Abscissenachse von der Chorda wird durch
praktische Gründe bestimmt. Sie wurde, wie sich aus den Fi-
guren ergibt, bei 222 beispielsweise zu 1000 p angenommen.
Hierbei liegt cine kleine Fehlerquelle darin, daB die Chorda ais
eine Gerade angenommen werden muíJ, was sie ja eigentlich
nicht ist. In Wirklichkeit ist dieser Feliler aber nur sehr un-
bedeutend, da es sich um eine nicht mehr ais 3 — 4 Ursegmente
lange Strecke in der mittleren Región des Korpers handelt.
Die Krümmung der Chorda kommt daher praktisch nicht zur
Geltung. Ais Richtung der Ordinatenachse des Coordinaten-
systems wurde die Schnittrichtung gewáhlt. Die Achse selbst
wáre also der Schnitt, welcher durch den Nullpunkt geht. Bei
den meisten Embryonen (150, 28, 185, 20G) stelit die Schnitt-
richtung ziemlich genau senkrecht auf der Chorda. Die Abwei-
cliung vom rechten Winkel ist jedenfalls viel geringer, ais die
Fehler, welche sich aus andera Quellen, bei der Messung der Or-
dinaten und Abscissen ergeben. Daher wurden bei diesen Em-
bryonen die beiden Coordinatenachsen ais senkrecht aufeinander
stehend angenommen. Bei den Embryonen 222,1 und 30,2 weicht
dagegen der Winkel zwischen Chorda und Schnittrichtung we-
sentlich von einem rechten ab, sodaB in diesem Falle ein schief-
winkliges Coordinatensystem benutzt werden mufíte. Zur Be-
stimmung des Winkels zwischen Schnittrichtung und Chorda
wurde angenommen, daB letztere in der in Frage kommenden
Región der Rückenlinie parallel ist. Die Senkrechte zur Schnitt-
richtung, welche vom Nullpunkt ausgehend, auf den Figuren
der betreffenden Embryonen 222,1 und 30,2 eingetragen wurde
(Textfigur 1.27 und 132) hat nur den Zweck, die Eintragung
383
der Entfernung vom Nullpunkt z u ermoglichen, da diese ja durcli
dio Multiplication von Sehnittzalil . und Sclinittdicke erhalten,
also senkrecht zur Schnittrichtung gemessen wird.
Es wurden nun die Coordinaten für eine Anzalil willkürlicli
gewáhlter Punkte — bei den alteren Embryonen meistens die
cranialsten, caudalsten, ventralsten und dorsalsten Punkte vori
Darmwindungen odor solclie, die ihnen sehr nahe lagen — be-
stimmt. Die Entfernüngen von der Cliorda (Ordinaten) wurden
direct mit dem Ocularmicrometer gemessen, diejenigen vom Null-
punkt (Abscissen) durch die Anzahl der Schnitte bestimmt. Auf
der Ordinatenachse ist die Entfernung vom Chordacentrum von
je 100 zu 100 p eingetragen, auf der Abscissenachse ebenso die-
jenige von dem gewahlten Nullpunkt. Man kann daher für
jeden Punkt des Darmverlaufs beide MaBe sofort bestimmen.
AuBerdem ist für jeden construierten Punkt noch seinc Ent-
fernung von der Medianebene durch die ilnn beigesetzte Zahl
bezeiclmet; 1. bedeutet dabei links, r. rechts von der Mittellinie.
Hierdurch ist jeder Punkt durchaus eindeutig und so genau dies
bei diesen Objecten moglich ist, bestimmt. Die eingezeiclinete
Curve, d. h. die Projection der Mittellinie des Darms auf die
Medianebene ist zwischen den gemessenen Punkten natürlich
nur annáhernd genau.
Die Partien des Darmes links von der Medianebene sind
ausgezogen, diejenigen auf ihrer recliten Seite punktiert. Zur
Orientierung über die Lago mit Bezug auf den ganzen Embryo
sind auf der Parallelen zur Cliorda (Abscissenachse) die cra-
nialen Grenzen der Spinalganglien angegeben.
Bei Embryo 22 2 (Textfigur 127) fallt im Gogensatz zu
den andera auf, daU der ventralste Punkt des Duodenums (V)
wenig links liegt; auf ihn folgt der aufsteigende Ast des Duode-
nums und der Dünndarm. Wie weit das Duodenum zu reclinen
ist, konnte ich weder bei diesem noch bei einem andera Em-
bryo feststellen. Der dorsalste Punkt D. liegt zugleich am wei-
tester. rechts; dann beginnt die absolut und relativ sehr tiefe,
sich liauptsáchlich im physiologischen Nabelstrangbruch aus-
dehnende primitive Dannschleife, die im Wesentlichen in der
Medianebene verláuft. Vergleicht man mit den spateren Stadien,
so ergibt sich, daB etwa bei Punkt C das Colon beginnt.
Von Embryo 1 5 0 (Textfigur 128) ist auch der Pylorus
(P) eingezeiclmet. Er liegt immer links von der Mittellinie,
walirend Punkt V vonjetztan in der Medianen liegt. Bereits liier ist
der dorsalste Punkt D nicht mehr der am weitesten rechts liegende,
sondern dieser findet sich im Verlauf des absteigenden Darrn-
384
Textfig. 127. Embryo 1, Keimblase 222. Projection des Darmverlaufs auf die
Medianebene. Die dargestellte Linie V D C bezeiehnet die Mittellinie des
Darmes. Die vordere Gerade ist die Schnittrichtung; auf ihr, sowie auf der
Senkreehten dazu sind die Distanzen vou je 100 zu 100 a abgetragén. Die
Ilorizontale ist cine auf den Schnitten 1000 ¡.i unter der Ohorda liogende Pa-
rallele zu ihr. Auf ihr ist der Anfang jedes Ursegments (13. u. s. — 10. u. s.)
und die Parallelen zur Schnittrichtung ven jo 100 zu 100 eingetragen. Bei
den construierten Punkten des Darmes ist deren Entfernung rechts oder links
von der Medianebee angegeben (z. B. bei Punkt D150r = 150 a rechts; bei
Punkt V 1001 = 100 ti links).
Embrión 1, vesícula embrionaria 222. Projección de la linea media del in-
testino sobre el plano mediano. La linea recta á la izquierda es la dirección
de los cortes. Sobre ella y sobre su perpendicular están indicadas las dis-
tancias do 100 á 100 micrones. La horizontal es una paralela á la cuerda
dorsal, (pie se encuentra sobre los cortes á un milímetro de distancia de
ésta. Sobre ella está marcado el comienzo de cada segmento primitivo (13. u.
s. — 10. u. s) y los puntos donde los cortes pasarían por ella de 100 á 100
micrones. Para los puntos construidos del intestino está indicada su dis-
tancia á la derecha (r) ó izquierda (1) del plano mediano (v. gr. : Punto D;
150 r = 150 [i á la derecha — punto V : 100 1. = 100 tu á la izquierda).
385
schenkels DO.1) Schon auf diesem Stadium liegt bei O eine sehr
scharfe deutliclie Vorwolbung, grade dorsal über dem Eingang
in den physiologischen Nabelstrangbruch; sie findet sich von
jetzt an immer. Der oralste Punkt dieses Vorsprungs O ist also
zur Orientierung sehr brauchbar. In der Gegend desselben tritt
der Darm, allerdings wenig, auf die linke Seite, und geht wie bei
222 in den Nabelstrangbruch hinein. Man sieht, daB der von
dort aufsteigende Dickdarmsclienkel sich bereits ein wenig weiter
oral wendet ais der caudalste Punkt des Dünndarms (zwischen
D und O, bezeichnet mit 300 r). Der Dickdarm liegt dabei links
vom Dünndarm; zu einer wirklichen Überkreuzung kommt es
nicht, da beide in verschiedener Hohe liegen.
Bei Embryo 2 8 (Textfigur 129) erkennt man zunachst,
daB die Abscisse des Pylorus und des Punktes V nicht nur in
Bezug auf die übrigen MaBe, sondern auch absolut weniger
groBe Differenzen aufweisen ais beim vorigen Embryo. Am
Auffálligsten ist wohl, daB der Teil VDO1) auBerordentlich stark
gewachsen ist, wahrend der im Nabelstrangbruch liegende Ab-
schnitt (also etwa von O áb) nicht groBer sondern elier etwas kleiner
wurde. Der Nabelstrangbruch hat also im Vergleich zum Embryo be-
reits an GroBe abgenommen. Die Schlingenbildung des Darms ist
dagegen noch nicht weiter fortgeschritten ais bei 150. Am auf-
steigenden Dickdarmschenkel (etwa von C an) ist bemerkens-
wert, daB er in der Gegend seines cranialsten Punktes etwas
nach rechts aus der Mittelebene lierausgerückt ist, ein Ver-
halten dem wohl kaum eine Bedeutung zukommt, da man es
bei den spateren Embryonen nicht findet. Der zweite Hauptfort-
schritt dieses Stadiums gegenüber dem vorigen bestcht in der
Überkreuzung des Dünndarms (VDO) durch den cranialsten Teil
des Dickdarms. Dies kommt hauptsachlich durch das stark e
Wachstum der Partie VDO zustande, zum geringeren Teñe wohl
auch dadurch, daB der Dickdarm relativ starker oralwarts durch-
gedrückt wird ais vorher. Es handelt sich dabei lediglich um
das Wachstum und in Verbindung damit um ein Verschieben der
beiden Darmteile in caudaler resp. oraler Richtung; eine Drehung
der primitiven Darmschleife, wie sie von andern Saugern an-
gegeben wird, findet sich liier nicht.
Embryo 185 (Textfigur 130). Die Verscliiebung des Py-
lorus in Bezug auf das Duodenum ist noch weiter gegangen ais
vorher; dagegen ist ihre Lage zur Medianebene ziemlich die-
') Punkt O wurdo auf Textfigur 128 und 129 anzugeben vergessen; er hat
auf Textfig. 128 die Ordinate 1750 und die Bezeichnung 150 r, auf Textfig. 129
die Ordinate 2550 und die Bezeichnung 1001.
Rov. Musco La Plata — T. XXI.
25
386
selbe geblieben. Audi die Strecke 1)0 ist ungefáhr gleich, wenn-
schon ihre Porm sich bedeutend verándert, liat. Dagegen be-
Textfig. 128. Dieselbe Projection des Darmverlaufs auf (lie Medianebene i'iir
Embryo 1, Keimblase 150. Die Schnittrichtung steht senkreeht auf der Chorda;
die obere Ilorizontale ist der Chorda parallel und liegt 900 u ventral von ihr.
Die Lotrechte bedeutet die Schnittrichtung.
La misma projección del intestino sobre el plano mediano para el embrión 1,
vesícula embrionaria 150. Los cortes son perpendiculares respecto á la cuerda
dorsal. La horizontal es una linea ideal paralela á la cuerda y 900 tu ventral
respecto á ella. La perpendicular indica la dirección de loscortes. Los números
designan las distancias de 100 á 100 micrones.
387
Textfig. 129. Dasselbe fiir Erabryo 1, Keimblase 28. Lo mismo para el em-
brión 1, vesícula embrionaria 28.
25*
388
ginnen zwischen O und O1) die ersten Darmwindungen. Diese
liegen also in dem Teil, der früher der in den N abelstrangbr uch
absteigende Schenkel war. Der N abelstrangbr uch ist, wie man
aus der relativen Lage der Windungen zu G entnehmen kann,
nun schon fast vollstándig in die eigentliche Bauchhohle aufge-
nommen worden. Es sind zwei Windungen vorhanden, eine cra-
nialere auf der linken Seite, und eine caudalere, die mehr rechts
von der Medianen liegt. Jene dehnt sich im Wesentlichen in
der Sagittalebene aus, wahrend diese stark quer gerichtet ist.
— Der Verlauf dos aus dem N abelstrangbruch aufsteigenden
Colonschenkels ist im Wesentlichen der Gleiche geblieben.
Embryo 200 (Textfigur 131). Der Pylorus hat sich nun
derartig stark gegen das Duodenum verschoben, dafí er caudal
davon liegt. Am auffalligsten ist aber, dafi jetzt auch der An-
fangsteil des Dünndarms zwisclien D und O bereits eine ganze
Anzahl Windungen gebildet hat, wahrend sie in dieser Región
auf dem vorigen Stadium noch ganz fehlten. Die Windungen
überschreiten keinen Punkt der Medianebene, sondern liegen
alie rechts davon. Die beiden Windungen des Caudalteils des
Dünndarms zwischen O und C sind wiederum vorhanden. Wie
beim vorigen Embryo ist die erste hauptsachlich sagittal, die
zweite mehr quer gestellt. Dagegen liegt im Gegensatz zum
vorigen Stadium die Windung des cranialen Teils auf der rech-
ten, die des Distalteils auf der linken Seite. Es scheint also, ais
ob derselbe Darmteil eine Windung bald auf der rechten, bald
auf der linken Seite bilden konne. Die caudale Aussackung in
der Gegend des Punktes C ist sehr stark zurückgegangen, wo-
gegen der Dickdarm ganz áhnliche Verhaltnisse aufweist wie
vorher. Er liegt stets ganz auf der linken Seite der Darmwin-
dungen, und bis auf ein sehr kleines Stück, das wenig darüber
hinaus nach rechts tritt, auch links von der Medianen.
Embryo 30 (Textfigur 132). Die Lage des Pylorus ist
im Wesentlichen dieselbe wie beim vorigen Embryo. Dagegen
sind nun eine grofie Anzahl Windungen gebildet. Vergleicht
man mit dem vorigen Stadium, so ist immerhin noch erkennbar,
daB der Punkt O in der Gegend des Punktes mit der Kote 108 1.
und der Ordinate 4600 liegen muB. In dem cranial von ilirn ge-
legenen Darmteil ist es auch noch leicht moglich, einzelne der
früher vorhandenen Windungen wieder aufzufinden, wahrend
andere neu entstanden sind. In dem caudal auf ihn folgenden
’) O ist der Punkt an dem urspríinglich der aus dem N abelstrangbruch
aufsteigende Darmsclienkel beginnt; seine Coordinaten sind etwa 860 und
3150. Vergl. auch Textfig. 127 — 129.
389
Daraiteil ist dies bedeutend schwierig'er. — Der Punkt O liegt
nuil niel.it melir wie bisher am weitesten oral, sondern díe Win-
d ungen reichen naeh vorn über ilm hinweg.
Der Beginn des Colon ist nicht mehr caudal vorgebuchtet,
und der aufsteigende Schenkel wird von einem Teil einer Dünn-
darmwindung línks etwas überlagert. Trotzdem liegen aber alie
übrigen Dünndarmwindungen wie bisher auf seiner rechten Seite,
und er selbst behált auch ira Wesentlichen seine Lage links
von der Medianebene bei. Nur ein k! cines Stück seiner mitfc-
ler eu Partie liegt rechts davon.
Die L e b e r reicht vom 12. — 18. Spinalganglion und ist 3,15
mm lang. Berücksiclitigt man das Altor des Embryos, so liegt
die Leber auffallend weit cranial, was besonders durch ihre Lage
zum Herzen und auch durch die Lage der grofien zur Leber in
Beziehung tretenden G-efáBe bei diesem Einbryo im Vergleich su
den andern deutlich wird. Der Ventrallappen bildefc wie ímmer
den Cranialte.il , er beginnfc im Vergleich zum Herzen sehr weit
oral, da dieses nocir 1 mm weit dorsal über ihm liegt. Der Ven-
trallappen zeigt in der Mittellinie von Anfang an langs der In-
sertion des Ligamentum suspensorium eine schwache Kerbe, die
allmahlich tiefer wird und schlieBlich in den sulcus pro Vena
umbilicalis übergeht. Hierdurch wird eine Teilung des Ventral-
lappens in eine linke und rechte Hálfte angedeutet. Hiervon
ist auf dem folgenden Stadium (24) nichts mehr zu sehen; dort
inseriert das Ligamenfc an der Ventralfláche der Leber, ohne daB
auch nur die Spur eines Eindrucks in ihr vorhanden wáre. Die
Vena umbilicalis teilt den Caudalteil des Lappens wie ímmer in
eine u linken und einen rechten Zipfel. Der linke endet bercits
in 1,62 mm Entfernung vom Leberanfang; der rechte ist viel
grofler und endet erst 630 p spáter. Von den beíden Dorsal -
lappen beginnt der linke viel weiter cranial ais der rechte, nám-
lich 920 p Linter dem Leberanfang. Nach dem Verschwinden
des linken Teils des Centrallappens bildet er die gesamte linke
Leberseite und wird weiter caudal durch den Magen stark ein-
gebuchtet, sodaB er (der linke Dorsallappen) den Magen von
der ventralen lateralen und dorso -lateralen Seite umgibt. Nach
1,85 mm Entfernung vom Vorderende der Leber ist er lateral
vom Magen nicht mehr vorhanden, und auf dessen Dorsalseite
liegt nur noch auf 160 p eine kleine Fortsetzung des Lappens,
der a! so noch lange nicht so groB ist, wie bei Stadium 24. Der
ventral vom Magen gelegene Hauptteii des Lappens endet 2,66 mm
nach Beginn der Leber.
Der rechte Dorsallappen beginnt 1,28 mm und endet 3,15 mm
390
nach dem Leberanfang; er reicht also am weitesten caudal. Von
seiner Caudo-intestinalfláche trennen sich wie früher ein Median-
láppchen und ein Lobus venae cavae. Das Medianláppchen trennt
sich von ihm 2,05 mm vom Leberanfang, wobei es in die Bursa
omentalis, also zwischen Magen und linkes dorsales Páncreas
hineinzieht. Im Ganzen ist es 225 p lang und hat die für dieses
Láppchen characteristische lateral plattgedriickte Form. Direct
nach der Trennung vom Hauptlappen ist sein dorso-ventraler
Durchmesser 800 p, sein Querdurchmesser 350 p.
Der Lobus venae cavae wird durch eine Furche vom Haupt-
lappen abgetrennt, die 2,25 mm vom Leberanfang dorsal vom
Duodenum beginnt und ziemlich genau dorso-ventral verlauft.
Der Lobus venae cavae liegt also rechts vom Páncreas. Nach-
dem wenige Schnitte weiter caudal die Nebenniere beginnt, liegt
er genau ventral von ihr. Nach Beginn der Geschlechtsleiste
berührt er diese dorso-lateral, neben der Nebenniere. Auf dem
ersten Schnitt, auf dem er vollstandig vom rechten Lappen ge-
trennt ist, ist er fast quadratisch und hat 800 p dorso-ventralen
und 750 p queren Durchmesser. Im Ganzen liegt er auf 800 p
Lange. Wie spáter bei 24, verlauft auch liier die Vena cava
eigentlich an seiner dorso-medialen Kante, und erst kurz vor
seinem Übergang in den Hauptlappen tritt, sie in ihn ein. AuBer
diesen beiden Lappen trennt sich bei Embryo 30 noch ein kleines
Láppchen, das auf 110 p Lange vorhanden ist. Es beginnt
2,52 mm nach dem Leberanfang, endet mit Beginn der Ge-
schlechtsdrüse und liegt dorso-lateral vom Lobus venae cavae,
latero-ventral von der Nebenniere und ventral von der Urniere.
Die Gallenblase (1G. Spinalganglion) liegt in der Basis
des rechten Endzipfels des Ventrallappens; sie beginnt 1,71 mm
nach Beginn der Leber, und ist etwa 300 — 350 p lang und 150 p
breit. Die Structur ihrer Wandung ist im Wesentlichen dieselbe
wie früher, und in ihrem Lumen liegen auch noch Peste der
Zellmasse, die durch Protoplasmabrücken mit dem Epithel ver-
bunden sind. Der Ductus cysticus zieht zunáchst in dorsaler
Richtung bis auf die Dorsalseite des Duodenum, biegt dann über
dessen Dorsalrand medialwárts und láuft in caudaler Richtung
bis zur Vereinigung mit dem Ductus pancreaticus, der von der
Caudalseite kommt. Der daraus hervorgehende Ductus cholc-
dochus zieht auf G Schnitten (135 p) wieder oral, bis er von
der Dorsalseite ins Duodenum mündet und zwar nahe dessen
cranialstem Punkte.
Páncreas (17. und 18. Spinalganglion): Am Páncreas ist
gegenüber dem vorigen Embryo besonders auffállig, daB die
391
dort noch selir grobe Lappung liier noch viel weiter fortge-
schritten ist, sodaB es mui aus einer selir groBen Anzahl sicli
vielfach verástelnder Schláuche gebildet wird, die áuBerlich meist
zwisclien 20 und 40 p dick sind und aus einem etwa 8 p hohen
Epithel bestehen. Eine Grenze zwischen dorsalem und ventralem
Páncreas ist nicht mehr zu ziehen. Die beiden Ausführgánge
sind dagegen vollkommen deutlich. Der Ductus pancreaticus
accessorius mündet 225 p caudal vom Ductus choledochus, zwi-
sclien ilim und dem Pylorus, von letzterem nur 500 p entfernt,
ins Duodenuni. Wie bisher wird das Páncreas auch jetzt von
der Vena porta durchzogen, und zwar verláuft sie auf dieser
Strecke hauptsáchlich in dorso-ventraler Richtung. Hierdurch
ist ein Teil rechts von ihr unterscheidbar, der, wie aus dem
Vergleich mit dem v origen Stadium hervorgeht, hauptsáchlich aus
dem vcntralen und vielleicht auch aus dem rechten dorsalen Pan-
creas hervorgeht, und ein links gelegener, der aus dem linken
dorsalen besteht. Jener liegt hauptsáchlich im Mesoduodenum
am distalen Teil des Duodenums; er endet 28 Schnitte nach Be-
ginn der Drüse; dieser dagegen liegt medial vom Magen in der
Basis des Omentum majus. Er dehnt sich aber bis caudal vom
Magen aus und endet schlieBlich auf dem 40. Schnitt (900 p)
durch das Páncreas, der Milz medial dicht anliegend.
Zwerchfell (Fig. 135) : Im Vergleich zum vorigen Stadium
sind die Einzelfasern der Radiármuskeln dés Zwerchfells selir deut-
lich erkennbar. Sie sind dünn und lang und liegen in Bündeln, die
nur aus wenigen Fasern bestehen. Die Gegend, in der sie liegen,
ist wulstformig, bis 300 p, angeschwollen, wáhrend das Centrum
tendineum kaum 50 p, die Ansatzstelle des Zwerchfells an die
laterale Korperwand etwa 150 p dick ist.
Die Pleurahohle der rechten Seite ist vollstándig von der
Peritonealhohle abgeschlossen; auf der linken Seite ist dagegen
noch eine Communication vorhanden durch einen 300 p langen
und nur 75 p weiten Gang, der an der Medialseite des Anfangs
des Urnierenwulstes vorbeizieht (16. Spinalganglion).
Skelett. Schádel: Die Basalplatte ist nur in der hintern
Partie ganz verknorpelt, und die bei den früheren Embryonen
besonders weit fortgeschrittenen lateralen Knorpelkerne treten
auch jetzt noch durch ihre dunkle Farbe hervor (Fig. 144 cart. pl. b.).
Die vorderen Teile in der Umgebung der Iíypophyse stehen noch
auf der Grenze des Vorknorpels. Die Basalplatte ist vom Fo-
ramen magnum bis zur Hypophyse etwa 1,5 mm lang; sie ist
caudal sehr breit (zwischen den Foramina hypoglossi etwa
392
1,2 mm), wáhrend sie vorn durch die Gehorkapseln bis zu 450 p
eingeengt wird.
Die Anlage des Atlanto-occipitalgelenks liegt weit seitlich,
wáhrend nahe der Mittellinie der Zahn des Epistropheus die
Basalplatte ebenfalls breit berührt. Statt der Gelenkspalten fin-
det sich noch ein dichtes Mesenchym. Dorsal wird das Foramen
magnum nur membranós begrenzt. Im vorderen Abschnitt. der
Basalplatte, 300 p caudal von der Hypophyse, geht quer durch
sie eine stark gefárbte nicht in Knorpel übergegangene Mesen-
chy razone. Sie liegt viel weiter cranial ais die frühere Grenze
zwischen dem in der Verknorpelung vorgeschrittenen und dem
spáter angelegten (zurückgebliebenen) Abschnitt (Vergl. voriges
Stadium). Die stark gefárbte Zone ist die Grenze von Basi-
sphenokl und Basioccipitale.
Die Ala temporalis verbreitert sich seitlich zu einer, bis
ca. 300 p breiten knorpeligen Schaufel, die in einen nur 100 p
dicken vorknorpeligen Stiel übergeht, der die Basalplatte grade
neber, der Hypophyse berührt. Zwischen beiden liegt eine dünne
Zone stark gefárbten Mesenchyms ; die Ala verknorpelt also
selbstándig. Ein Processus alaris ist an der Basalplatte nicht
vorhanden. Der Stiel der Ala .temporalis schickt gegen das
Cavum cranii einen noch nicht vorknorpeligen dünnen Fortsatz,
der über die Carotis verláuft und sich dann mit der Basalplatte
vereinigt, da wo diese mit der Gehorkapsel zusammentrifft.
Im Gegensatz zura Stiel der Ala temporalis geht die hintere
Wurzel der Ala orbitalis direct in den Vorknorpel der Basal-
platte über; für die vordere ist das nicht sicher, da sich grade
an ilirer Abgangsstelle ein dunkler Knorpelkern in ihr findet.
Die hintere Wurzel ist etwa 160 p, die vordere 100 p dick; sie
vereinigen sich über dem Opticus zur knorpeligen, sehr grofien
Ala orbitalis, die schliefilich durch die dünne, aber ebenfalls knor-
pelige Comissura orbito-parietalis (die auf dem letzten Stadium
noch fehlte), in die Gehorkapsel übergeht.
Der cochleare Teil der Gehorkapsel ist vorknorpelig und
hángt mit der Basalplatte zusammen ; der vestibulare Teil ist
weitgehend verknorpelt. Beide Teile hángen nur lose durch
noch nicht eigentlich vorknorpelige Partien zusammen.
Die Anlage einer Lamina cribrosa fehlt noch vollstándig.
Der ventral verbreiterte Teil des Nasenseptums ist knorpelig, der
dorsale schmale vorknorpelig; die Capsula nasalis ist teils Vor-
knorpel, teils Knorpel. Die Jakobson’ sellen Knorpel sind nur
dunkles Mesenchym.
Der M e c k e 1 ’ sche Knorpel ist deutlich knorpelig. Lateral
393
davon und deutlich von ihrn geschieden láuft ais dunkler Mesen-
chymzug die Anlage des knochernen Unterkiefers. In seíner
Proximalhálfte f inden sich Stellen, an donen bereits die Ver-
knocherung beginnt. Sie liegen nur vereinzelt in das Mesenchym-
band eingestreut.
Das H y o i d ist knorpelig.
Die Wirbelkorper und Bogen sind eine einheitliche
Knorpelmasse. Die Bogen umgeben das Neuralrohr von der
Seite fast gana; nur dorsal findet sich noch eine sehr breite Mem-
brana, reuniens. Der Dens des Epistropheus ist knorpelig und
mit dem Kórper vollstándig verwachsen. Der Atlas besteht ven-
tral von ihm nur aus einem dünnen noch nicht vorknorpeligen
Band. Die Bippen sind wíe beim vorigen Embryo von den
Wirbeln durch ein.cn dunklen Mesenchymstreifen geschieden.
Der dorsale Teil der Rippen ist verknorpelt. Er geht allmáhlich
in die nur vorknorpelige ventrale Hálfte über. Nur die bei den
fr üheren Embryonen und aucli beim Erwachsenen sehr kurze und
breite erste Rippe ist fast in ganzer Ausdebnung knorpelig; an
ihr ist nur ein sehr kurzes der Manubriumanlage benachbartes
Stück Vorknorpel. Wie beim Erwachsenen sind 5 sternale
Rippen vorhanden. In ihren ventralen Enden berühren sich
wedei die aufeinander folgenden, noch stoBen die eines Paares
in dei Mittellinie zusammen.
Das Sternum (Pigur 137, 140, 141) ist wesentlich weiter
entwickelt ais beim vorigen Embryo. Es ist ganz paarig,
und eine Berührung beider Anlagen in der Mittellinie findet
nicht statt. Das Manubrium (Figur 140 und 141 st. man.) ist
beinahe ganz in Vorknorpel übergegangen. Es ist gegen die erste
Rippe bilí am weitesten entwickelt, und die Grenze zwischen
beiden wird durch einen scharfen Streifen dunklen Mesenchyms
gebildet. Auf diesern Stadium kann über die Selbstandigkeit bei-
der Anlagen kein Zweifel bestehen. Cranial neben der Mittel-
linie setzt sich die Manubriumanlage je in einen kleinen Hocker
fort, der auf der Grenze von Vorknorpel und dunklem Mesen-
chym steht und medial vom Ende der Clavicula liegt, Dieser
Fortsatz, der also durchaus einen Teil des Manubriums darstellt,
íst die früheste Anlage des sog. Praeclavium. Zwischen ihm und
der Clavicula findet sich, ebenso wie auf den jüngeren Stadien,
eine Zone noch ziemlich dunklen Mesenchyms, die durchaus
nicht so scharf ist, wie der Streifen zwischen Sternum und
1. Rippe.
Caudalwárts geht das Manubrium jederseits von der Mittel-
linie in die schmale Sternalleiste über, die aus dunklem, verdich teten
394
Mesencliym besteht (Fig. 140 st. man.). Der Übergang vom Vor-
knorpel des Manubrium in dieses Mesenchym ist ein ganz all-
máhlicher; man sielit, wie die Zellen des Manubrium je weiter
caudal um so dichter liegen und dunkler werden, bis die Anlage
zu verdichtetem Mesenchym geworden ist. Darüber, da 15 die
Leiste mit dem Manubrium ein Continuum, also eine einlieitliche
Anlage bildet, kann demnach kein Zweifel sein.
Der Leiste legen sich die 2. — 5. Rippe nicht nur ventral an,
sondern ilire Enden dringen gradezu in dieselbe vor (Figur 137).
Die Rippenenden sind vorknorpelig, und ihre Abgrenzung gegen-
über dem Mesenchym der Sternalleiste ist scharf. Wie alie
vorknorpeligen Elemente sind die Rippen von einer wenige Zell-
schichten dicken Mesenchymzone umgeben, deren Zellen tangen-
tial ihrer AuBencontour anliegen (Perichondriumanlage). An für
die Beobachtung günstigen Schnitten, d. h. an solchen, deren
Schnittrichtung senkrecht zur Oberfláclie des Rippenendes liegt,
ist deutlich zu sellen, daB auch dort, wo der Vorknorpel der Rippe
an das verdichtete Mesenchym der Sternalleiste grenzt, er von
Zellen umgeben vvird, die ihm tangential auñiegen, und von
einem Übergang des Rippengewebes in das verdichtete Mesen-
chym nichts erkennbar ist. Man kann daraufhin ais ausgeschlos-
sen betrachten, daB die Sternalleiste durch Verschmelzen der
Rippenenden entstanden sei. Über die 5. Rippe hinaus setzt sich
die Sternalleiste noch fort, indem sie zur ersten Anlage des
Processus xiphoideus wird. Sie wird dabei immer undeutlicher,
da das Mesenchym sich mehr und mehr auflockert. Wáhrend
die beiden Manubriumhálften median nur durch einen sehr feinen
Zwischenraum getrennt sind, weichen die Sternalleisten caudal
weiter auseinander, sodaB der Zwischenraum bei Beginn des
Processus xiphoideus etwa 90 p betragt. Die Enden des Pro-
cessus liegen noch weiter auseinander.
Wie bei beiden folgenden Embryonen und wie bcim Er-
wachsenen erreicht die 6. Rippe das Sternum nicht.
Die S cap ula (6. — 12. Spinalganglion) ist vóllstándig ver-
knorpelt, wobei allerdings die Teile náher der Fossa glenoidalis
durch den altesten, die dorso-caudalen Partien durch jüngeren
Knorpel gebildet sind. Die Spina ist auf den oralen Partien sehr
lioch (200 p); sie verstreicht caudal bald. Sie wird durch den-
selben alten Knorpel wie die vorderen Teile der Scapula ge-
bildet; eine selbstiindige Verknorpelung zeigt sie nicht. Oral setzt
sie sich auf 500 p in eine dicke Spange fort, das Acromion, das
lateral und weiter vorn oral um den Humeruskopf zieht, wobei
zwischen beiden immer eine dicke Schicht hellen Bindegewebes
395
liegt . Es liegt also niemals der Gelenkkapsel so eng auf wie das
Coracoid. Es ist gana vorknorpelig.
Das Coracoid ist ein viel kürzerer Eortsatz der Scapula
ais das Acromion. Es liegt medial dem Humeruskopf dicht auf
und wird nur durcli eme kaum 20 p dicke dimkle Mesenchymschicht
von ihm geschieden. In dieser liegt weiter caudal zwischen der
eigentlichen Gelenkfláche der Scapula und dem Ilumerus bereits
eine deutliche Gelenkspalte. Das Coracoid ist teilweise verknor-
pelt und der Knorpel liangt mit dem der Scapula zusammen.
Es erscheint jetzt viel weniger selbstandig ais auf dem vorigen
Stadium.
Die Clavicula (Figur 136, 143) wird im Wesentlichen aus
einer dicken stark verknorpelten Spange gebildet, die von einem
Mantel dunklen Mesenchyms umgeben wird. Am sternalen Ende
liegt zwischen dem Knorpel und dem Mantel noch eine deutliche
Scliicht liellcn Mesenchyms, weiter auíien berühren sie sich direct.
Etwa 200 p, ehe die Clavicula das Acromion erreicht, endet der
Knorpel, und die Anlage besteht in ihrer ganzen Dicke nur noch
aus dem dunklen Mesenchym, in dem mehrere groBe Knochen-
partien liegen (Figur 143, el. os.). Die Verknocherung ist hier
viel weitgehender ais beim Unterkiefer. An den Stellen, wo der
Knorpel beginnt, kommt kein Knochen mehr vor; aber wo beide
aneinander stoBen, ist mancherorts ein deutlicher Übergang
zu constatieren. Daher ist es wahrscheinlich, daB es sich um
Ersatz- und niclit um Bindegewebsknochen handelt. Das Aus-
sehen von Knorpel und Knochen ist genau dasselbe, wie es
sich bei der Verknocherung der Rippen oder der Spina scapulae
beim altesten Embryo (24) darstellt.
Am Humerus ist die Diaphyse stark verknorpelt, die
Epiphysen vorknopelig. Bei Radius und Ulna ist es ebenso. Die
Handknochen haben fast alie deutliche Knorpelkerne.
Ileum, Ischium und Pubis sind knorpelig.
Das Ileum verbindet sich mit den Querfortsatzen des 22.
und 23. Wirbels; gegenüber dem vorigen Embryo liegt also die
Sacralverbindung um einen Wirbel weiter caudal. Über ihre
Lage beim Erwachsenen vergl. Stadium 24, pag. 437. Am
vorderen Dorsalteil des Ileum sind bereits die beiden Fortsatze
zum Tragen der Schale vorhanden. Die distalen Enden der
knorpeligen P u b i c a berühren sich nicht ; aber das sie um-
gebende dunkle Mesenchym ist fast bis zur Berührung genahert.
Das Ischium verbindet sich mit dem Distalteil des Pubis; das
Foramen obturatum ist also von Knorpel umgeben. Das Ischium
besitzt weder Fortsatze zum Tragen der Schale, noch náhert
396
es sich den Beckenwirbeln zur Bildung des Sitzbeinsacrum. Das
Becken hat also im Wesentliclien noch die Charactere des-
jenigen der übrigen Sáugetiere. Ein Epipubis oder áhnliche Ele-
mente sind nicht aufzufinden.
Das Fémur ist ebenso stark verknorpelt wie der Humeras;
die Diaphysen von Tibia und Fibula sind knorpelig. Die proxi-
malen vorknorpeligen Enden beider sind bis fast zur Berührung
genahert. Die Patella ist deutlicher Vorknorpel. Die Elemente
des Fusses sind nicht ganz so weit vorgerückt wie die der Hand.
TJmgenitalsystem. Urniere (Figur 139): Die vordersten
Kanálchen ohne Malpighi’sche Korperchen beginnen grade
caudal vom Ostium tubae, und ilire Verbindung mit der Ge-
schlechtsleiste ist sehr deutlich. Der erste Glomerulus liegt rechts
auf 400, links auf 530 p nach Beginn der Kanálchen. Die Zone
ohne Malpighi’sche Korperchen ist also sehr lang, und darin
stimmt dieser Embryo mit 185 und nicht mit 206 überein. Der
erste Glomerulus ist sehr klein; er liegt der Geschlechtsleiste
eng an. Der zweite tut dies ebenfalls, doch ist er groBer; erst
der dritte liegt frei im Mesenchym der Urniere. Links sind 19,
rechts 20 Glomeruli vorhanden. Alie Glomeruli mit Ausnahme
der cranialsten sind groB und so ausgebildet wie bei den vorher-
gehenden Embryonen. Die mittleren Malpighi5 sellen Ivorper
haben ca. 80 p Durchmesser, die caudalen sind groBer (bis 90 p),
nur der letzte rechts ist wieder etwas kleiner ais der vorletzte.
Die ersten Glomeruli liegen in der Hohe des 1.8. Spinalgang-
lions; die Urniere endet bereits auf Schnitten durch das 19.
Da diese Región sebón sehr stark durch die SteiBkrümmung des
Embryo beeinfluBt wird, ist nicht anzugeben, wie weit sich die
Urniere tatsáchlich caudal erstreckt. Die Urnierenwülste selbst
beginnen viel früher, mit dem Anfang des 17. Spinalganglions.
Mül 1er ’scher und Wolff’scher Gang: Das Ostium tubae
liegt am Anfang des 17. Spinalganglions. Der M ü 1 1 e r ’ sebe
Gang verláuft, Anfangs sehr wenig gewellt, spáter gerade. Er
wolbt die Lateralwand des Urnierenwulstes etwas vor und ist
auf seinem ganzen Verlauf dicker ais der Wolff’sche (in der
Mitte des Verlaufes ca. 50 p, Wolff’scher Gang ca. 35 p).
Am Ende der Urniere kreuzt der W o 1 f f ’ sebe Gang über den
M ü 1 1 e r ’ schen, sodaB dieser nun medial zu liegen kommt. Beide
Gánge einer Seite münden dicht aneinander liegend in den Sinus
urogenitalis, der W o 1 f f ’ sche Gang beiderseits etwas cranial vom
M ü 1 1 e r ’ schen, wáhrend zwischen den beiden M ü 1 1 e r ’ schen
Gángen et.wa 100 p Zwischenraum liegt. Bei der Miindung sind
die Müller’ schen Gánge ca. 75 p, ihr Lumen 30 p weit; die
397
W o 1 f f ’ sellen ca, 45 y., und ihr Lumen 15 p. Die starke Ent-
wicklung der Mü 11er 5 sellen Gánge spricht dafür, dafi der Em-
bryo ein Weibclien ist.
Nachniere (Figur 139): Die Nachniere beginnt zwíschen
Urnierenwulst einerseits und Nebenniere andrerseit.s ; weiter hin-
ten liegfc sie dorsal von der Urniere. Sie beginnt in der I» ohe
des 2. Glomerulus der Urniere und endet 575 p spáter. Auf dem
Scbnitt ist ihr groBter Dorso-ventraldurclimesser 900 p, ihr groB-
ter Querdurchmesser am Hilas 600 p ; doch ist sie weder genau
lángs noch quer getroffen. Man kann eine dünnere (70 — 100 p
dicke) Mark- und eine helle Eindenzone an ihr unterscheiden.
Der Ureter tritt in den Hilus ein und durchquert die Mere,
bis er sich 150 p von der Wand entfernt in einen dorsalen und
ventralen Ast teilt. Der Ureter ist in der Mi ere etwa 50 p dick
(sein Lumen etwa 15 p). Bei der Teilung ist die Erweiterung
seines Lumens nur unbedeutend. Seine beiden Áste teñen sich
weiter, bis in der Eindenzone eine groBe Anzahl von Neben-
ásten (Sammelrohrchenanlagen) entstanden ist; diese verteilen
sich hauptsáchlich in der Einde. Die schon auf früheren Sta-
dien die Endáste (Sammelrohrchen) begleitende innere nepliro-
gene Zone hat sich jetzt zum groBten Teil in Zellkugeln auf-
gelost, die in Eeilien den Endásten anliegen. Die Zellkugeln sind
von sehr verschiedener GroBe und verschieden weit entwickelt;
sehr viele sind Zellbláschen. Stellenweise, aber nur sehr ver-
einzelt, hat sich die Yereinigung der Endáste mit den Teñen der
N ier enkanálchen, die aus dem nephrogenen Gewebe entstehen,
schon vollzogen, und man erkennt deutlich die Ánlagen der
Malpighi’ schen Korperchen. Die B o w m a n ’ sclie Kapsel ist
lóffelformig und flach; ihr áuBeres Blatt ist flach aber noch kein
eigentlichesPflasterepithel; die innere Wand ist cubisches Epithel.
Die Glomerulusanlage (gl. r.) erscheint infolge der vorhandenen
Blutkorperchen meist deutlich. Die Malpighi’ schen Korper-
chen liegen schon innerhalb der hellen Markzone, im Mittel 150 p
von der áuBern Grenze der Niere entfernt, also nalie der Einde.
Eine Abgrenzung derjenigen Teñe der innern nephrogenen Zone,
die die Eliden der Sammelrohrchen umgeben und noch nicht in
Zellkugeln aufgelost sind, gegeneinander, ist nicht moglich. Diese
Teil 3 haben nicht mehr eine solch deutliche epitheláhnliche An-
ordnung wie früher, und das dunkle mesenchymáhnliche Gewebe
der Einde sclieint zum groBen Teil aus Zellen zu bestehen, die
aus ñmen hervorgegangen sind. Die Ureteren münden 300 p
cranial von den M ü 1 1 e r 9 schen Gángen in den vordersten Teil
des Sinus urogenitalis, und zwar von der dorsalen (inneren)
308
Seite, wobei zwischen ilmen etwa 200 p Abstand liegt, wáhrend
sie von der Lateralkante des Sinus urogenitalis etwa 50 p ent-
fernt sind.
Die allgemeine Configuraron des Sinus urogenitalis
ist im Wesentlichen dieselbe wie beim vorigen Embryo. Er
oi'fnet sicli an der caudalen Seite der Basis des Gcschlechts-
hockers nacli auBen ais ein selir enger Spalt. Ebenso ist sein
Lumen, solange es den Hocker durchzieht, nur etwa 15 p breit.
Der dorsalste Punkt, an dem der Sinus nach vorn umbiegt, liegt
etwa 1 mm von seinem ventralen Ende entfernt. Er wird nun
in dorso-ventraler Richtung abgeflacht und in die Breite aus-
gedehnt. Bei der Mündung der Wolff’sclien Gange ist das
Lumen dorso-ventral etwa 40—50 p, quer etwa 300 p weit, bei
Mündung der Ureteren ebenso weit in dorso-ventraler aber nur
220 p in querer Richtung. In dieser Gegend wird der Sinus
auf der Ventralseite von einer dicken, dunklen Mesenchymmasse
begrenzt, und sowolil die ventrale ais auch die dorsale Wand
wolben sich in der Mittellinie dorsal vor, sodaB das Lumen
auf dem Schnitt hier ebenso wie auf den früheren Stadien in
characteristischer Weise gebogen erscheint. Vor den Ureteren-
mündungen geht der Sinus allmahlicli in die Blase über, was
besonders daran zu erkennen ist, daB cías Lumen unregelmaBiger
wird.
Das B1 asen lumen ist ungleichmaBig begrenzt; im All-
geineinen ist es halbmondformig mit dorsal gerichteten Spitzen;
zwischen ilmen liegt etwa 400 p Abstand. Dorso- ventral ist das
Lumen eng, aber nicht überall gleich weit. Die ganze Blase,
samt den rechts und links davon liegenden 60 — 70 p dicken Ar-
teriae umbilicales, bildet einen groBen ins Colom vorspringenden
Wulst von im Máximum 1 mm Quer- und 600 p Dorso-ventral-
durchmesser. Die Anlieftungszone, langs der der Wulst mit der
ventralen Korperwand verbunden ist, ist dagegen kaiun 300 p
breit. Das Epithel ist von einer relat.iv dunklen dichten ]\Iesen-
chymzone umgeben, an deren auBerer Grenze die Blasenmusku-
latur ais dunklere Partie undeutlich erkennbar ist. Das Epithel
des Sinus urogenitalis ist durchwegs mehrschichtig, wobei die
Zellgrenzen der oberflachlichen Lagen sehr scliarf und dunkel
sind. Die Kerne der basalen Lage ersclieinen dunkel, die der
oberflachlichen liell. Das Epithel ist innerhalb des Geschlechts-
hockers nur 2 — 3 Lagen lioch; weiter vorn wird es viel hóher, um
erst bei Mündung der M ü 1 1 e r ’ sellen Gange wieder niedrig
(drei Zellagen hocli) zu werden, und so bis zum Blaseneingang
zu bleiben. Über das Blasenepithel ist nichts sicheres zu sagen,
399
da es sieli zum Teil von der Unterlage abgelost hat und ins
Lumen gesunken ist. Eine Fortsetzung des vorderen Blasen-
endes in die Bauchwand und den Nabelstrang ist nicht zu er-
kennen.
Die Geschlechtsdrüse beginnt (17. Spinalganglion)
270 - -330 g vor dem ersten M a 1 p i g h i ’ schen Korperchen der
Urniere. Auf diesem cranialsten, vor Beginn der M a 1 p i g h i -
schen Korperchen gelegenen Abschnitt gelien die rudimentáren
Urnierenkanalchen von der dunklen Eeteanlage der Geschlechts-
drüse ab. Nur der 1. rudimentáre Glomerulus liegt dem Rete-
gewebe dicht an, der 2. der rechtcn Seite hangt anscheinend noch
mit ihm zusammen, alie übrigen liegen im Mesenchym des Ur-
nierenwulstes. Die Geschlechtsdrüsenanlage ist auf etwa 650
bis 700 g Lánge getroffen, liegt jedoch niemals quer zur Sclmitt-
richtung, so daB sie in Wirklichkeit langer ist. Der feinere Bau
ist im Wesentlichen derselbe wie auf dem vorigen Stadium, nur
ist die Vascular isierung weiter vorgeschritten. Die 10—12 g
groJBen runden Urgeschlechtszellenkerne sind selir deutlich. Die
Reteanlage ist nicht so klar vom übrigen Gewebe abgegrenzt wie
bei 206. Wegen der noch fehlenden Differenzierung der Ge-
schlechtsdrüse bci diesem schon relativ groBen Embryo lialte
ich sie für ein Ovarium (vergl. auch über die Dicke des End-
stücks des Mül ler’ schen Ganges).
Gejd(isystem. Das H e r z liegt im Ganzen auf 1,85 mm, vom
10. — 14. Spinalganglion. Da die Leber sehr weit cranial reicht,
werden die caudalen 2/3 des Herzens auf der Ventralseite voii ihr
begrenzt. Auf den letzten 18 Schnitten durch das Herz finden
sicli nur die Kammern, die Atrien enden weiter cranial.
A t r i u m : Die linke Sinusklappe ist viel dünner ais die
rec-hte. Der Limbus V i e u s s e n i ist sehr dick, dicker ais das
Septum atriorum; seine Anheftung an der Dorsalwand ist von
der des Septum weniger ais 30 g entfernt. Das Foramen ovale
liegt auf 11 Schnitten (250 g), sein groBter Durchmesser auf
dem Schnitt ist ebenso weit. Die Aurikel sind relativ groBer ais
früher. Das Querstück des Sinus venosus ist nur noch bis 60 g
dick; nahe der Stelle, wo es in das Atrium mündet, geht, wie
bereits beirn vorigen Embryo, die Vena cordis inedia ab. Der Sinus
venosus setzt sicli am freien Ende in den weniger ais 50 g dicken
Ductus C u v i e r i der linken Seite fort.
Wahrend die Muskulatur der Ventrikel bisher ein mehr oder
weniger lockeres Maschenwerk bildete, an dem nur auBen eine
sehr dünne dichtere Zone erkennbar war, ist jetzt diese auBere
Zone dick und einheitlich und von ihr ragen besser differenzierte
400
Muskelbalken ins Lumen vor. Dies .Veírhalten triít allerdings jnoch
lange nicht so deutlicli hervor wie beim folgenden Embryo. Die
Wand der linken Kammer ist viel dicker ais die der rechten.
Das Septum interventriculare ist etwa 400 p dick. Die Stelle des
früheren Foramen interventriculare ist noch durch die Structur
erkennbar. Die Atrio-ventricularklappen sind immer noch dick
(über 100 p). Sie sind deutlich dunkler gefarbt ais die Muskii-
latur. Die Klappen im Truncas arteriosus und in dem des 6. Bo-
gens sind zwar noch dick (etwa 50 p), aber bis 150 p tief aus-
gehohlt.
Die rechten Lungenvenen bilden sich aus drei Haupt-
asten: 1.) einem ventralen, der den cranialsten Teil der Lunge
versorgt, 2.) einem mittleren, der ebenfalls noch ventral vom
Hauptbronchus liin durchaieht. Beide haben einen kurzen gemein-
samen Stamm, bilden also zusammen die ventrale rechte Pul-
monalvene, 3.) einem dorsalen, der medial (und dorsal) über den
Hauptbronchus zielit und der zwischen dem Stamm der vorigen
und der linken inündet. Dies ist die dorsale rechte Pul-
monalvene. Es sind also zwei Lungenvenen vorhanden, von
denen eine nur kurz ist, ehe sie sich verzweigt ; von einem ge-
meinsamen Stamm der rechten Lungenvenen kann man nicht
sprechen. In der linken Lunge liegen zwei Hauptvenen, die sich
zu einem deutlichen gemeinsamen Stamm vereinigen. Die An-
ordnung ist also dieselbe wie bei den vorherigen Embryonen.
Arterien: Der Truncus aortae ist beim Verlassen der
Kammer 130 p dick; seine Wandung 90 p. Vom Arcus gehen
die Arterien in derselben Anordnung ab wie beim vorigen Em-
bryo. Der 6. Bogen ist beim Verlassen der Kammer 90 p dick;
nach einem Verlauf von 400 p gibt er noch im Pericard zunachst
die rechte, wenig spater die linke Pulmonalis ab. Der übrig-
bleibende Ductus B o t a 1 1 i hat etwa 70 p Durchmesser ; der-
jenige der Aorta betragt vor der Vereinigung mit ilim (10. Spinal-
ganglion) 160, hinter ihr etwa 210 p. Die Lungenarterien liegen
ebenso wie auf vorigem Stadium. Die rechte ist fast 30 p dick,
die linke dünner. Sie treten nach einem Verlauf von 360 p cau-
dal von der Spaltung der Trachea in die beiden Hauptbronchien
in das Lungenmesenchym (Ende des 11. Spinalganglion).
Die je 60 p dicken Carotiden liegen zunachst dorsal, auf
ihrem weiteren Verlauf medial dem Vagus an, lateral von der
Thyreoidea. Nach weiteren 1,4 — 1,5 mm gabeln sie sich auf
den vordersten Schnitten durch die Cartílago thyreoidea (4. Spi-
nalganglion) in die interna und die etwas dünnere externa. Letz-
tere teilt sich in den Hauptast, der in die Zunge geht und einen
1000.
1/00.
1200 .
1300 .
1400.
1500.
1600 .
1700 .
1600.
1900 .
2000.
2100.
2200.
2300 .
2*00.
2500.
2600.
2700.
2600.
2200.
3000.
Textfig. 180. Dasselbe fiir Enibryo 8, Keimblase 185. Lo mismo para el
embrión 8, vesícula embrionaria 185.
I cxlfig. l.{|. Dasselbe ftí r Kmliryo I, Koimblasc 200. Ijo misino para ©I
embrión í, vesícula embrionaria 200.
I í7í’£>°---\-„ ¡ \00U
401
dünneren für die Región um die Mundhohle wie beim vorigen
Embryo. An den Kehlkopf láuft sowolü ein feiner Ast aus der
Carotis communis ais auch ein solcher aus der externa, jedoch
keiner aus der interna.
Die Vertebralis zieht auf 1,8 mm Lánge durch die Foramina
trans versaría, dann geht sie in die Basilaris über. Der Durch-
messer der Vertebralis schwankt zwischen 30 und 70 p, die
Basilaris ist 75 p dick. Da die Carotiden neben der Hypophyse
noch über 20 p Durchmesser liaben, so gelit bei diesem Embryo
eine relativ groBere Blutmenge durch die Aorta in den Circulus
arteriosus ais bislier, wennschon die Vertebralis noch weitaus
starker ist ais die Carotiden.
Venen: Die etwa 200 p dicken Venae umbilicales treten
auffallender Weise weiter cranial (16. Spinalganglion) in die
Ventral wand des Embryo ais beim letzten Stadium. Aus der
seitlichen Korperwand, die jetzt viel starker vascularisiert ist
ais bisher, nehmen sie mehrere, selbst über 70 p dicke Venen
auf. und vereinigen sich (15. Spinalganglion) zu dem nur etwa
200 p dicken Ductus Aran ti i. Dieser zieht ventr o -dorsal in
der Mittellinie, anfangs in einer Furche der Caudalflache des
Ventrallappens, dessen groBere Iiálfte reclits von ihm liegt. Er
dringt spáter allmahlich tiefer in die Deber ein und gibt dabei
groBe Advehentes ab. Hierbei vermindert sich sein Volumen
niclit, bis er plotzlich, ca. 2,5 mm nach der Vereinigung der
Umbilicales durch Abgabe einer fast 200 p starken Advehens für
den linken Dorsallappen zu einer kaum 70 p breiten Bahn wird,
die etwa i/2 mm lang ist und in der Mittellinie in das Endstück
der Cava übergeht (14. Spinalganglion).
Die Vena porta tritt beim 16. Spinalganglion in den reediten
Dorsallappen der Leber; sie ist dabei 100 p dick, und steht auf
dieselbe Weise wie vorher mit dem Ductus in Verbindung.
Die Venae cardinales posteriores (Cavawurzeln) ziehen jetzt
nur noch dorsal und medial von den Ureteren durch, sodaB eine
Collaterale seitlich von ihnen nicht mehr existiert. Wie bereits
beim letzten Embryo mündet nahe der Kreuzungsstelle die vom
Caudalende der Urniere kommende Vena ovarica (spermatica
interna). Die Cardinales sind in dieser Región etwa 150 p dick;
sie vereinigen sich etwa 340 p cranial davon (Anfang des 19.
Spinalganglions) in der Mittellinie zu einem quer 400, dorso-
ventral 200 p dicken GefáB, aus dem nach 225 p durch Abgabe
der nur etwa 20 p dicken linken Suprarenalis die Cava wird.
Die Cava tritt ais ein etwas über 150 p dickes GefaB 560 p hinter
der Vereinigung der beiden Cardinales in den Lobus venae cavae
Rov. Musco I^a Plata — T. XXI.
20
402
(17. Spinalganglion). Beim Austritt aus der Leber liegt sie, nun
durch Aufnahme der Venae revehentes und des Ductus Aran-
t i i auf 400 p Dicke angewachsen, gana rechts von der Mattel -
linie (14. Spinalganglion). Sie veri auf t auf 450 p in der rechten
Pericardialwand, also zwischen Pericard und recliter Pleura-
lio hle, wobei sich ihr Volumen auf die Halfte reduziert und
mündet ins Atrium. Das Endstück ist also bedeutend lánger ais
bislier.
Die ,,innern“ Cardinales (Vena azygos und hemiazygos) be-
ginnen caudal vom 17. Spinalganglion, wo sie sich aus Bahnen
bilden, die vom System der Cava links und rechts an der Aorta
vorbei bis auf deren Dorso-lateralseite ziehen. Sie sind Anfangs
beide gleich dünn (ca. 40 p). Vor dem 16. Spinalganglion wird
aber die linke Vene (Hemiazygos) zu einer sehr dünnen (weniger
ais 10 p dicken) Capillare, die allerdings noch die Intercostales
verbindet. Die rechte (Azygos) dagegen wird dicker (im Mittel
80 p) und liegt auf der Ventralseite der Wirbelkorper, etwas
rechts von der Mittellinie. Sie nimmt die rechten und linken
Intercostalvenen auf, vom 11. bis zum 16. Spinalganglion.
Beide innern Cardinales posteriores gehen in derselben Hóhe
(Anfang des 10. Spinalganglions) in den entsprechenden Ductus
Cuvieri über. Wahrend der linke sehr dünn ist (50 p), hat
der rechte fast 300 p Durchmesser. Das Endstück der linken
Cardinalis anterior ist ebenfalls sehr klein; das rührt dalier,
daB das Kopfblut der linken Seite durcli die bei diesem Embryo
bereits zu einer fast 200 p dicken Balín gewordene Vena anonyma
sinistra in die rechte Cardinalis übergeführt wird (8. Spinal-
ganglion). Die Vena anonyma sinistra verláuft caudal von der
Thyreoidea, aber am Cranialende der Tliymus und ventral von
ihr. Cranial von der Vena anonyma sinistra ist die linke Car-
dinalis sogar stárker (fast 230 p) ais die rechte (etwa 180 p).
Dio M i 1 z ist auf 450 p Lange vorhanden (18. Spinalgang-
lion) Sie ist auf den caudalsten Schnitten bis 1 mm breit und
400 p dick. Die Alabe sind nicht gut mit denen des vorigen
Embryos vergleichbar, da infolge der Magendrehung auch die
Lage der Milz betrachtlich geandert ist. An der Lateralf lache
sind auBer der Kerbe zwischen den beiden ursprünglichen Vor-
wolbungen noch zwei weitere Langskerben vorhanden. AuBer
wenigen GefaBen ist keine Differenzierung im Milzgewebe er-
kennbar.
Sympathicus und Nebe uniere. Die Ausbildung des Hals-
und Brustsympathicus ist im Wesentlichen dieselbe wie beim
vorigen Embryo; ein Ganglion cervicale médium ist jedocli nicht
403
vorhanden. Die sympatliischen Ganglien werden etwa vom Ra-
mu3 visceralis 14 an weniger zellenreich und auBerlich weniger
deutlicli. Bci der Vereinigung mit dem 17. Ramus visceralis ist
der Sympatliicus noch ein deutlicher ' Strang. Grade ehe er den
18. aufnimmt, tritt er in die Nebenniere, und dieser Ramus
visceralis lauft direct an ihren Hilus heran. Die Verbindung
scheint also hauptsáclilich durch ihn zu erfolgen. Darauf geiit
der Sympathicus in das Geflechfc ventral von der Aorta über,
das bis in den Schwanz zu verfolgen ist und auBer den sympathi-
schen Fasern reiclilich Sympathogonienhaufen und Blutzellen in
Mesenchymlücken enthált. Dock wird nach dem Verschwinden
der Nebenniere der Grenzstrang wieder deutlich. Er liegt rechts
und links neben dem dorsalen Aortenrand, und grade dorsal
den Cavawurzeln (Venae cardinales posteriores) auf. Er ist
immei mit Zellen besetzt, die in wenig ausgesprochener Art
segmental angereicliert sind. Der letzte Ramus visceralis ist der
des 21. Spinalnerven. In der Hóhe des 26. Spinalganglions gelit
der Sympathicus ganz in das Geñeclit um die Aorta über.
Die Nebenniere liegt auf 0,8 mm Lange (17. — 19. Spinal-
ganglion). Ihr groBter Durchmesser auf dem Schnitt (von medio-
ventral nach dorso-lateral) ist 1,2 mm, der quer dazu 0,8 mm.
Sie liegt kappenformig der Niere auf. Ihre Structur ist im
Wesentlichen dieselbe wie bei 206; nur sind alie Unterschiede
infolge diffuserer Kernfarbung weniger deutlich.
Die Sympathogonienhaufen im Sympathicusgeflecht sind im
Vergleich zum vorigen Embryo in viel groBerer Anzalil vor-
handen, und machen mehr den Eindruck fest geformter scharf
abgegrenzter Korpcr. In besondcrs groBer Meiigc finden sie sicli
an den Stellen, an denen der Sympathicus in die Nebenniere ein-
tritt, also an deren Medialseite, dem Hilus. Sie liegen dort der
Nebennierensubstanz so eng an, daB diese oft durch die Sympa-
thogonienhaufen eingebuchtet wird. Wie bisher fehlen sie auf den
übrigen Seiten der Nebenniere ganz.
In der Nebenniere finden sich einige wenige Sympatho-
gonienhaufen in der Umgebung des Hilus, in der AuBenzone, von
der sie deutlich abgegrenzt sind und sich auch durch ihre etwas
dunklere Fárbung abheben. In der Innenzone liabe ich keine auf-
finden konnen. Dies ist das erste Stadium, in dem Sympatho-
gonienhaufen in der Nebenniere vorkommen; nach der Poll-
schen Darstellung ware also liiermit der Übergang der Zwischen-
niere in die eigentliche Nebenniere vollzogen.
Integumento An den Stellen, an denen sich spater keine Panzer-
platten entwickeln, z. B. in der Halsregion und in der Gegend zwi-
21!*
404
schen den Panzerringen der mittleren Rumpfregion, besteht die
Epidermis nur aus der innern dicken und der auBern pflaster-
epithelartigen Lage. Letztere liegt der ersteren meist nicht mehr
dicht auf, sondern beginnt sich fetzenformig von ihr abzuheben und
zu losen. Die Coriumanlage ist hell und nur sehr unscharf, nicht
deutlicher ais auf dem vorigen Stadium, von dem übrigen Me-
sencliym zu unterscheiden. Wo sicli dagegen Panzerplatten
anl'egen, z. B. auf der Dorsalseite des Kopfes, beim Scliulter-
und Beckenpanzer und bei den Ringen der mittleren Rumpf-
region, sind die Hornplatten bereits erkennbar. Vor Allem
markiert sich ihre Anlage durch eine deutliche Verdickung der
Epidermis, die hier dunkel ist und mehrschichtig zu werden be-
ginnt. Das Corium ist unter einer solchen Anlage ebenfalls
dunkel, und bildet eine etwa 50—70 p dicke Zone, die allmahlich
in das gewohnliche lielle Mesenchym der Subcutis übergeht. In
diesel sind überall GefaBe vorhanden, ein Verhalten, das sich
schon auf dem vorigen Stadium, jedoch lange nicht so ausgespro-
chen wie hier, zeigte (Figur 142).
Haaranlagen (Fig. 134) : Jederseits liegen im Oberkiefer 8
deutliche Haaranlagen, die in mehreren Lángsreihen angeordnet
sind. Jede findetsich nur auf je 1 — 2Schnitten und ist eine kleine
halbkugelige Vertiefung der innern Lage der Epidermis, die da-
bei hoher wird. In der dadurch entstehenden Hohlung liegt eine
unregelmaBige Masse von Zellen, die der obern Schicht der Epi-
dermis angehoren. Die- Cutisanlage erscheint nicht merklich be-
einfluBt. Die caudalsten Anlagen treten papillenartig über die
Oberfláche vor. Unter den Augen liegen einige kleine, auf dem
Schnitf fast halbkreisformige, ca. 50 p über die Oberflaclie ra-
gende Vorwolbungen der Epidermis, in die das dunkle Mesen-
chym der Cutisanlage eintritt. Vergleicht man die Angaben von
Feiertag (1875) und Unna (187(5) [citiert nach Krause,
im H er tw i g’ schen ITandbuch], so konnte es sich um Haar-
anlagen handeln. Sie sclieinen sich aber zurückzubilden, da beim
altesten Embryo (24) keine Spur von ihnen vorhanden ist.
Milchdrüsen: Die vordere liegt unter dem Hinterrand
des Armansatzes (11. Spinalganglion), die hintere am Vorder-
rand des Beinansatzes (17. Spinalganglion). Im Vergleich zu
früher sind sie zu tiefer eingesenkten und schmaleren Sackchen
geworden, die ins Mesenchym eingelassen sind und kaum über
die Oberfláche vorragen. Doch liegt ihre auBere Offnung auf
einem allerdings sehr flachen Kegel. Die vordere Milchdrüse
dringt, etwa 150 p weit ins Mesenchym ein, wáhrend ihre mitt-
lere Breite ca. 100 p, ihre Breite an der áufiern Offnung etwa
405
80 (.i betrágt. Sie besteht wie früher aus einer hochcylindrischen
Schicht, die die Grenze gegen das Corium bildet, wáhrend das
Innere des Sáckchens durch eme unregelmáBige Zellmasse aus-
gefüllt wird.
Keimblase 24. (Embryo 1.)
Figur 37, 149, 150, 152—170, Textfigur 134, 135.
(Conserviert am 5. 7. 1906 in Pikrinsublimat.)
Ergánzt durch Keimblase 81 (Embryo 3).
Figur 36, 145—148, 151, Textfigur 133, 136—139.
(Conserviert am 5. 7. 1907 in derselben Weise.)
Von Keimblase 24 wurden nur die Embryonen ohne Hülle
conserviert, und es sind ihrer 9 vorlianden, die alie gleichmáfiig
entwickelt sind. Der eine, Embryo 1, wurde in 30 g dicke Schnitte
zerlegt; seine Lange betrágt direct gemessen 24 mm; seine Kopf-
lánge 13 mm. Die andera Embryonen stimmen in der Grole und
Form weitgehend mit ihm überein.
Die Embryonen weisen schon so weit die Form des fer-
tigen Tieres auf, daB man an ihnen die Species leicht bestimmen
konnte. Der Kopf ist dem des Erwachsenen durchaus áhnlich,
dócil etwas weniger langgestreckt, die Schnauze kürzer und der
Hirnschádel relativ liolier. Die Zunge hángt weit zum Munde
lieraus; auf ihr sind Papillen erkennbar. Das Auge ist ge-
schlossen, die Lidspalte deutlich, aber verwaclisen. Das Ohr ist
dem von Embryo 30,2 durchaus áhnlich, der distale Teil der Ohr-
muschel etwas groBer, aber ebenfalls über die Ohroffnung umge-
ldappt. Die Kopfpanzerplatte ist niclit so scharf abgegrenzt wie
der Ilumpfpanzer, aber die einzelnen sie zusammensetzenden
Knochenplatten sind deutlich erkennbar, ebenso die einzelnen
Verknocherungen der ventralen Kopfpartie und die Reihen der
seitlichen Halsregion.
Am Rumpfpanzer sind 8 freie Gürtel vorlianden; der erste
ist scharf vom Schulterpanzer abgesetzt; es ist sicher, daB er
auch beim erwachsenen Tier frei bleiben wird. Dagegen ist die
Grenze zwischen Gürtelzone und Beckenplatte durchaus nicht
scharf da der auf den 8. Gürtel folgende Panzerring, der seinem
Aussehen nach eher zum Beckenpanzer gehort, dem 8. freien
Gürtel sehr áhnlich sieht. Da die erwachsene Mulita meist nur
6 wirklich freie Gürtel hat, und der 7. zwar an den Seiten meist
auch noch vom Beckenpanzer durch eine Hautfalte getrennt,
dorsal aber mit ihm verwachsen ist, spricht dieser Befund dafür,
daB die Zahl der ais freie Gürtel angelegten Panzerplatten-
reihen anfangs groBer ist, und daB die caudalsten im Lauf der
40G
Ontogenese mit dem Beckenpanzer verschmelzen. — Mit Bezug
auf die Form der einzelnen Skelettpláttchen weichen die An-
lagom vom Schulter- und Beckenpanzer einerseits und der freien
liinge andrerseits voneinander ab, und náhern sich bereits den
Verháltnissen beim Erwachsenen. Ebenso sind die Pláttchen der
Pan zerr inge des Schwanzes und die Einzelanlagen auf der Baucli-
seite deutlich erkennbar.
An den V orderextremitáten sind die Krallenanlagen scharf
von dem übrigen Teil des Pingers abgesetzt; an der H ínter -
extremitat ist die Grenze zwischen Phalanx und Nagel viel we-
niger deutlich. Audi die Panzerpláttchenanlagen sind an der
V orderextremitat viel starker individualisiert, ais an der hin-
teren; an letzterer sind mehr nur die Reihen, in denen sie liegen
und weniger die Einzelanlagen unterscheidbar. Das Rudiment
des 5. Pingers ist nicht mehr deutlich zu erkennen.
Centralnervensystem von Embryo 81,3. V ergleicht man
das Reconstructionsbild, Textfigur 133, mit dem von Stadium 185
(Textfigur 115), so fállt neben der Dickenzunahme der Wan-
du rigen und der Grofienzunahme der Hemispharen cine allge-
meine Lageveranderung auf, die wohl mit der Aufrichtung des
Kopfes zusammenhángt ; sie ruft den Eindruck einer von unten
und vorn ausgeübten Druckwirkung hervor. Die Sattelspalte ist
nocir enger geworden, die Hohe des Zwischenhirnlumens ge-
ringer. Der Torus transversos liegt nicht mehr horizontal, son-
den'. ist senkrecht aufgerichtet. Die Commissura posterior liegt
dem nunmehrigen Scheitelpol erheblich náher. Die eigentümliche
Lageveranderung des Kleinhirns und der Plica chorioidea ist
wohl Kunstprodukt.
Das Kleinhirn ist eine ungefaltete Platte, deren Dicke me-
dian gering (135 p), seitlich sehr bedeutend (800 p) ist. Diese
Seitenteile wolben sich nicht dorsalwarts vor, nur seitlich laden
sie etwas aus, wenig mehr ais das Rautenhirn, von dem sie jeder-
seits durch eine breite, tiefe Furche getrennt sind. Eine deut-
liche áuBere Kornerschicht ist nachweisbar. Der Schnitt der
Figur 148 trifft das Hinterende des Kleinhirns, das Tuberculum
acusticum. Die Furche, die dieses gegen das Rautenhirn abgrenzt,
ist hicr schon verflacht. In der Mittellinie ist die Tela und Plica
chorioidea des 4. Ventrikels, seitlich dazu das Veluin medullare
posterius getroffen.
In der Tiefe der Fossa rhombo-mesencephalica ist jetzt aucli
die Trochleariskreuzung kenntlich.
Das Mittelhirn trágt an seiner dorsalen und hintern Fia che
eine tief einschneidende mediane Furche. Lage und Ausdehnung
407
der Commissura posterior sind aus der Reconstruction, Text-
figur 133, ersiclitlieli. Am vordern Ende der Commissur erhebt
sich die Epiphyse. Sie ist wie im vorigen Stadiura eine kurze
dorsal gerichtete Ausbuchtung des Zwischenhirndaches, deren
groBte Breite dorsal liegt und deren Lumen ventral durch zwei
seitliche Lippen der Zwischenhirnwand unvollkommen gegen den
übrigen Ventrikelraum abgegrenzt ist. Sie hat ungefálir die Form
eines Dreiecks mit ventral gerichteter Spitze. Die Wandung
besteht aus dicker vielkerniger Schicht, vori dünner Randschicht
umgeben. Sie ist nur auf drei Schnitten (a 30 p) getroffen.
Frontalwárts zu ihr behált das Zwischenhirndach noch eine
Textfig. 133. Aus Quersclinitten reconstruierter medianer Lángsschnitt durch
die Hirnanlage von Embryo 81, 3. Corte longitudinal mediano por el cerebro
del embrión 81, 3, reconstruido de cortes transversales. X 12.
com. pos. - Commissura posterior, pl. ch. - Flexus chlorioideus, TV — Decus-
satio trocbloaris.
Strecke weit die eigentümliclie Dreiecksform bei. Die Basis
des Dreiecks bildet liier eine dünne Epitliellamelle, in deren
Mitte sich unmittelbar vor der Epiphyse median eine kleine
Falte, die Paraphyse, erhebt (Fig. 145 par.). Die beiden Seiten-
flachen des Dreiecks werden von den Ganglia habenularia (gl. hab.)
eingenommen. Seine Spitze gibt ihre ventrale Grenze an. Die Ein-
engung des Ventrikels an dieser Spitze ist hier betráchtlich. Wciter
frontal wird die Communioation zwisclien diesem dorsalen und
408
dem ventralen Ventrikelhauptabschnitt breiter; die seiiliche
Grenzfurche unter den Habenulargangiien verstreicht. Es findet
sich aber in der ganzen Ausdehnung dieser Ganglien eine Ein-
engung des Ventrikellumens, die imgefáhr ilirer unieren Grenze
entspricht. Besonders in ihrem vorderen Abschnitt liegen die
ins Ventrikellumen vorragenden Vorsprünge der Seitenwande
deutlich auf gleicher Hohe wie die untere Grenze der Ganglien,
die liier durch eine von auBen einschneidende Furche scharf
markiert ist (Figur 148*). In der ganzen Ausdehnung des Zwi-
schenhirns besteht also ein dorsaler Ventrikelabschnitt, annahernd
von Dreiecksform, der seitlicli von den Ganglia habenulae um-
faBt wird.1) Sein Lumen ist zum groBten Teil ausgefüllt von der
vorn Dach ausgehenden Plexusbildung. Zvvisclien dem Flexus
medial und den Habenulargangiien lateral bildet der Ventrikel
so jederseits die schon im vorigen Stadium erwáhnten Habenular-
taschen, deren Vorderenden sicli seitlich in die Foramina Monroi
óffnen. Die ursprüngliche Form der Paraphyse ist durch die
Plexusbildung fast vollstiindig verwischt.
Die GroBenzunahme der Hypophyse ist aus der Iteconstruc-
tion, Textfigur 138, ersichtlich, desgleichen, daB der groBte Teil
des Saccus infundibuli sein Lumen veri oren hat und solid ge-
worden ist.
Im hintern Teil der Hemispháren ist an der medialen Wand
der Sulcus subarcuatus internus noch schwach kenntlich (Figur
148, reclits). Der Abstand dieser stellenweise kaum noch an-
gedeuteten Furche von der Adergeflechtsfurche wird, je weiter nacli
vorn um so kleiner. Im vordern Abschnitt der Hemispháren tritt
die Furche wieder deutlich und scharf hervor (Fig. 146 s. s. are.)2)
Die Pyramidenschicht hat sich auf der medialen Hemispháren -
wand weiter herab erstreckt. Sie endet hier (Mantelrand) un-
scharf an einer Kernanhaufung, einer bis zum medialen AuBen-
rand reichenden Neuronalschicht. Zwisc-hen dieser und dem Sul-
cus subarcuatus internus ist eine' helle Zone kenntlich, die erste
Anlage der Fimbria (Fig. 146, fim.). Beides, Kernanhaufung und
helle Zone, reprasentieren die Bogenwindung. Am Vorderende
der Chorioidealfalten rücken die beiden Sulci subarc. int. median-
warts zusammen. Der ventral zwischen beiden liegende Wand-
abschnitt ist dünn und bildet eine nach vorn an Tiefe zuneh-
mende, dorsal gerichtete, mediane Falte.
‘) Dio Differenzierung dieses dorsalen Zwischenhirnabschnitts ist, wie
weiter vorn dargestellt, bis auf sehr friihe Stadien zuríick zu verfolgen. Vergl.
Textfig. 87, pag. 224; Fig. 101 Tab. 12; Fig. 107 Tab. 13; Fig. 119 Tab. 14,
2) Der Verweisstrich deutet etwas zu hocli.
409
In der Región vor dem Foramen Monroi treten im Corpus
striatum zwei Lángsfurclien auf, die sich nach vorn vertiefen.
In der Hohe der oberen entspringt ein zarter, heller, median-
wárts offner Halbkreis, die Capsula externa. In der Gegend
ihres vordern Endes (Figur 147) nur noch unterbrochen kennt-
lich, sieht man ihre Fasern veñtral die Mittellinie kreuzen; sie
bilden die erste Anlage der Commissura anterior. Die Capsula
interna ist schon sehr máchtig entwickelt. Unterlialb der Stelle,
an der sie, wohl noch ausschlieBlich aus dem Tractus strio-
thalamicus bestehend, aus dem Zwischenhirn in die Hemispharen
übertritt, liebt sicli unscharf ein runder Kern heraus, der Nucleus
amygdalae, von dem ein breiter Faserzug, dorso-medianwarts
verlaufend, den Tractus strio-thalamicus unmittelbar an seinem
Hinterrande annahernd rechtwinklich kreuzt. Er verliert sich
oberhalb von dieser Kreuzungsstelle: Taenia semicircularis.
Der Plexus des Seitenventrikels hat auBer dem dorsalen aucli
noch einen kurzen ventralen Ast.
Centralnervensystem von E m b r y o 2 4,1. Das Kleinhirn hat
im Allgemeinen noch die gleiche Forrn wie auf vorigem Stadium;
es treten einige seichte Furchen auf seiner Oberfláche auf.
'Der Aquaeductus S y 1 v i i ist im hintern Abschnitt des Mit-
telhirns von rundlichem Querschnitt, dorsal etwas breiter ais
ventral und iniBt in lateraler Ausdelmung 580, in dorso-ventraler
750 p. Weiter nach vorn nimmt die seitliche Ausdelmung be-
tráchtlich ab, die dorso-ventrale zu, und unterhalb der Com-
missura posterior, etwa in der Mitte ihrer Ausdelmung, ist die
Form des Aquaeducts die eines dorso-ventralen Spaltes. Dieser
lauft ventral spitz aus, zeigt etwa in der Mitte seiner (dorso-
ventralen) Ausdelmung seitliche Ausbauchung, und dorsal-median
eine weitere, unmittelbar unter der Conmiissur gelegene Aus-
buchtung, die durch zwei seitliche Lippen der Ventrikelwand
unvollkommen gegen den Hauptteil des Ventrikels abgegrenzt
ist. Die letztere Ausbuchtung ist der bei Embryo 30,2 naher be-
schriebene Sulcus subcommissuralis. Er ist eine vorübergehende
Bildung, auf die ich hauptsachlich deswegen naher einging, weil
sich in ihm auf vorliegendem Stadium die merkwürdige Kiel-
bildung des Ependymdachs vollzieht, die in Figur 150 darge-
stellt ist. Das Gebilde ist eine ventral gerichtete Falte des Ven-
trikelependyms, vertieft sich nach hinten noch mehr ais auf der
beigefügten Abbildung und erstreckt sich vom Hinterrand der
Commissura posterior aus 11 Sclmitte (a 30 p) weit nach vorn.
Derselbe Iviel ist von R a b 1 - R ü c k ha r d (1890) bei einem reifen
Fotus von Xenurus gymnurus beschrieben und abgebildet worden.
410
Dio Epiphyse ist in llückbildung begriffen; ihr Dach ragt
kaum noch über das übrige Hirnniveau hinaus. Sie stellt eine
kleine, nach dorsal und hinten gerichtete Ausbuchtung des Ven-
trikeldachs dar. Vor ihr liat sicli eine kráftige Commissura liabe-
nularis angclegt. Die Paraphyse ist nicht melir kenntliclv.
Der Zwischenhirnventrikel ist in der hintern Zwischenhirn-
region ein auf dem Querschnitt ganz schmaler langer Spalt;
weiter vorn nimmt er an Breite zu. Eine Verlótung seiner
Seitenwánde, die Bildnng einer Massa intermedia, hat noch nicht
begonnen.
Die Hippocampusformation, d. h. die Kernanháufung am
Mantelrande und die ventral zu ihr gelegene helle Zone der
Fimbria sind deutlich ausgebildet. Besonders im hintern Teil der
Hemispháren ist die Wand hier deutlich verdickt. Von einer
Bogenfurche ist nichts melar zu sehen; auch der Sulcus subarcu-
atus internus ist spurlos verschwunden.
Das Corpus striatum zeigt keine Lángsfurchen mehr. Die
Capsula externa ist sehr stark entwickelt. Ihre Fasern kreuzen
sicli in der Commissura anterior (Figur 149). Dieselbe enthált
auBerdem nur noch Fasern der Taenia semicircularis. Diese ist
deutlich vom Nucleus amygdalae, die Capsula interna hinten
umfassend, bis in die Commissura anterior zu verfolgen. AuBer-
dem empfángt sie einen directen (ungekreuzten) Zug aus der
Capsula externa. Dieser verláuft von dort am Lateralrand der
Capsula interna nach hinten und vereinigt sich mit dem Zug aus
der Commissura anterior kurz vor dem Kern. Weitere Faser-
züge. sovvohl der Taenia semicircularis ais auch der Commissura
anterior konnten nicht aufgefunden werden. Die Figur 149 zeigt
dorsal von der Commissura anterior die Commissura hippocampi;
in ihr kreuzen die Fasern aus der Ammonsformation. Ein Fornix
ist noch nicht angelegt, ebenso wenig ein B a 1 k e n. Auf
letzteres ist besonders hinzuweisen, da Grónberg beim lgel
eine gemeinsame Anlage von Commissura hippocampi und Bal-
icen beschrieben hat, d. h. er fand auf dem Medianschnitt durch
das Igelgehirn im Torus transversus (seiner Concrescentia pri-
mitiva) oberhalb der Commissura anterior den Querschnitt einer
zweiten Commissur. Er vergleicht dieses Bild mit der Abbildung
des Mcdianschnitts durch ein etwas alteres Kaninchengehirn, und
findet hier über der Commissura anterior den Querschnitt
zweier Commissuren. Hieraus schlieBt er, daB diese beiden
(Psalterium und Balicen) sich aus der einheitlichen von ihm
(beim lgel) gefundenen Anlage entwickelten. Dieser SchluB ist
wohl unzulassig. Die Bedeutung einer Commissur lcann nur durch
411
Feststellung des Faserursprungs klargelegt werden, die aber, so
weit icli aus der Gr o nb erg ’schen Arbol t ersehen kann, unter-
blieben ist. Es ist wolil schon aus allgemein morphologisehen
Gründen liSchst unwahrscheinlich, daB sicli Fasersysfceme so
verschiedener Herkunft und so verschiedenen pliylogenetisclien
Alters gemeinsam anlegen sollten. Das vorliegende Mu! i! a-
stadium zeigt jedenfalls klar, daB híer cine solche gemeinsame
Anlage nicht existiert. Díe vorliegende Commissur beziehfc ihre
Faserr irar aus der Bogenwindung, ist ausschlieBlich cine Oom-
missura liippocampi.
Auf die ím dargestellten Schnitt (Figur 149) in der Um-’
gebung der Commissuren befindlichen Lücken móchte ieli noch
besonders hinweisen, weil sie sicli in gana der gleichen Lage
aueh bei einem wenig alteren Embryo wiederf inden. Es sind
keine Eisse, sondern Gewebslücken, álmlícli wie bei Syringo-
myelie. Mogliclierweise stellen sie ein normales Vorkommnís
dar und entstehen im Zusammenhang mit der Commissuren-
bildung. Beim Embryo 81, 3 bestand in der Umgebung der
ersten Anlage der Commissura anterior eine helle Zone an-
scheinend sehr lockeren Gefüges, auf Figur 147 leider nicht so
deutlicli au sellen wie auf der Originalphotographie .
Der Bulbus olfactorius trágt eine deutlich ausgeprágte For-
matio bulbaris mit innerer Kern- und áufierer Faserschicht. Die
Formatio umfaBt den Bulbus ventral, medial und lateral und
reicht an der Medialseite am weitesten liinauf.
Über die Beziehung dieses Stadiums zum Erwachsenen kann,
aus den Eingangs dieser Arbeit angeführten Gründen, leider
niclits ausgesagt werden.
Sinnestorgane. Auge: Der dorso-ventrale Durchmesser des
Bulbus betrágt 950 ¡jl, derjenige in der optischen Achse 900 p.
Die Retina láBt deutlich auBer einer glaskorperwarts gelagerten
Faserschicht von 8 p Dicke mehrere Zonen unterscheiden, in
denen die Kerne verschieden dicht angeordnet sind. Die ganze
Retina ist im Augengrund 120 ¡a díck. Langs des IJmsclüags der
Retina in díe Pigmentosa ist die erstere in einem 150 p breiten
Gürtel schmáler; íiiervon sind die vordersfcen, dem Umschlags-
rand zunáchst liege.nd.cn 80 ¡a ebenfalls pigmentiert, nur weniger
stark ais die Pigmentosa. Diese ist 50 p dick und schwarz.
Zwischen Retina und Pigmentosa findet sich manchmal ein ver-
schieden breiter Raum.
Der Durchmesser des Opticus am Eintritfc ins Auge be-
trágt 80 p.
Die Linse hat 550 ¡a gróJBten Dorso-ventraldurchmesser und
412
500 p Durchmesser in der optischen Achse. Sie ist innen viel
stárker zugespitzt ais aúllen. Das Linsenepithel bedeclct nicht
nur die auBere Piache, sendera reicht noch etwas über das
auBere Drittel der innern Fláche liinweg. Das Linsenepithel ist
am AuBenpol der Linse ca. 8 p dick ; zwisclien ihm und den
Crystallfasern liegt stellenweise ein schmaler Spaltraum. Die
Crystallfasern sind auBerordentlich fein und langgestreckt ; ihre
Kerne liegen alie der AuBenseite genahert, sodaB glaskorper-
warts der groBte Teil der Linse lcernlos ist. Der Glaskorper ist
ein dünnes fasriges Gewebe mit wenigen spindelformigen Binde-
gewebszellen und einigen Leucocyten. Die Arteria liyaloidea ist
gut entwickelt. Um die Pigmentosa gelit eine dunkle Mesen -
chymscliicht von durchschnittlich 30 p Dicke. Eine Trennung
von Solera und Vasculosa ist nicht moglich. Aus dem Mesenchym
ragen einige wenige Zellen vom Umschlagsrand der Retina in
die Augenkammer hinein. Sie reichen bis an die Linse und
setzen sich über ilirer Vorderwand ais ein unmeBbar feines
Hautchen fort, in dem ab und zu cine stark abgeplattete Zelle
liegt (Membrana pupillaris). Dasselbe Gewebe setzt sicli in einer
20 p dicken Lage ais bindegewebiger Teil der Cornea fort. Zwi-
schen Cornea und Linse bleibt eine deutliche auBere Augen-
kammer; nur im Centrum der Linse liegt das Cornealbinde-
gewebe der Linse direct auf; die vordere Augenkammer er-
scheint also ringformig. Der Ectodermteil der Cornea besteht
aus einem innern cubischen und einem auBern kaum sichtbaren
feinen Pflasterepithel (ahnlich wie die Epidermis früherer Sta-
dien)
Die Augenlider sind im Mittel 250 p dick; die Augenlider-
spalte ist durcli Wucherung der Epidermiszellen geschlossen, und
auf den centralsten Schnitten ist diese Wucherung mit dem
Cornealepithel verklebt. In den Augenlidern liegen nahe der
Lidspalte dunkle Zellmassen (Anlage von Muskeln, oder Tarsus?).
Ziemlich nahe an der innern Basis der Augenlider münden einige
verschieden groBe einfache Drüsen; sie sind kaum über 200 p
lang Die Nickhaut beginnt im innern Augenwinkel; ihre Basis
dehnt sich zwischen dem obern Augenlid und dem Bulbus aus,
bis in die Augenmitte; ihre groBte Hohe bet.ragt 350 p.
Die Tránendrüse ist auf 600 p getroffen und liegt im auBern
Augenwinkel, von wo sich der Drüsenkórper noch langs des
untern Augenrandes fortsetzt. Ihr groBter dorso-ventraler Durch-
messer betragt 800 p, ihre groBte Dicke 500 p. Der Hauptaus-
führgang mündet im auBern Augenwinkel; einige weitere Aus-
führgange gehen in den Anfangsteil der Eider über und münden
413
von dort her. Die kleinen Drüsenanlagen in den Lidern (s. o.)
hángen nicht damit zusammen. Die Tránendrüse ist dem Vo-
lumen nach viel kleiner ais die Harder’ sclie.
Die Harder’ sche Drüse miindet im innern Augenwinkel
an der Medialseite der Basis der Nickhaut; der gut nach auBen
abgegrenzte Drüsenkorper ist sehr groB. Vom innern Augen-
winkel erstreckt er sicli medial hinter den Bulbus. Man kann
einen Hauptausführgang erkennen, von dem die Drüsenschláuche
ausgehen, die sicli distal gabeln und schlieBlich in verdickte
knopfformige Endstücke übergehen. Der Ausführgang und die
Drüsenschláuche sind hohl; letztere sind in reichliches dichtes
Mesenchym eingebettet. Die groBte Dicke des Drüsenkorpers
betrágt 700 p, seine groBte Lánge 1200 p.
Wcitere Augendrüsen sind nicht angelegt.
Der gegabclte Anfangsteil des Tránennasenkanals liegt auf
300 p. Er beginnt auf der Medialseite der Augenlider. Carun-
culae lacrymales fehlen. Das dorsale Gabelstück hat 60 p, das
ventrale einen etwas geringeren Durchmesser; beide sind ohne
Lumen. Der Kanal mündet ganz vorn auf dem Maxilloturbinale,
neben dessen ventro-medialer Kante. Sein Durchmesser wechselt
zwischen 40 und 90 p. Ein Lumen ist niemals vorhanden. Im
Ganzen ist er 5,2 mm lang.
G ‘e h 5 r : Das háutige Labyrinth (ohne Ductus endolympha-
ticus) findet sich auf 3 mm Lánge. Der Ductus endolymphaticus
zieht in dorso-caudaler Bichtung zunáchst neben der Medulla
oblongata, spáter neben der Eossa rhomboidea im Ganzen auf
1,6 — 1,7 mm Lánge. Der Durchmesser des aufgebláhten Caudal-
teils betrágt 70 — 90 p; weiter proximal nur 30 — 40 p. Beim Durcli-
schnitt durch die knorpelige Gehorkapsel ist er 70 p dick. Der
Ductus offnet sich breit in den Sacculus; einige Schnitte vorher
giebt er nach vorn einen kurzen Kanal von hochstens 1/3 seines
Durchmessers ab, der in den Utriculus gelit.
Die Bogengánge sind im Mittel 75 p dick; der Sinus superior
ca. 220 p. Die Bogengánge bestehen aus hellem Pflasterepithel;
auf den Cristae und Maculae acusticae findet sich dagegen hohes
dunkles Cylinderepithel. Die Schnecke ist durch einen nicht
ganz 30 p dicken und 90 p langen Ductus reuniens mit dem
Sacculus verbunden. Sie ist im Mittel 110 p dick. Ehe sie die
Spirale beginnt, láuft sie zunáchst 450 p gerade nach vorn. Die
Spirale besteht aus zwei ganzen Windungen, die vom Ganglion
cochleae begleitet werden. Das Epithel der der Spindelachse
zugekehrten Seite der Schnecke ist 25 p hocli; das der ihr ab-
414
gekehrten 12 p. Die Holie der Sclineckenachse ist 750 p, der
Durchmesser des groBten Umganges 1500 p.
Der perilymphatische Raum ist ganz durch helles Mesen-
chym, álinlich deni gewóhnlichen Korpermesenchym ausgefüllt.
Die Gehórkapsel ist ganz verknorpelt, wálirend Verknoclierungen
noch fehlen. Das Foramen ovale liat 850 p dorso-ventralen Durcli-
messer imd 450 p antero-posterioren. Die knorpelige Stapesbasis
ist darin durch dunkles Mesenchym festgehalten. Der Stapes
ist von der Basis bis zur Articulation mit dem Incas 400 p hoch;
er wird von einem 80 p breiten Foramen durchbohrt, in dem die
15 — 20 p dicke Arteria stapedialis verláuft. Der Musculus sta-
pedius ist deutlich differenziert. Der Hammerkopf geht direct in
den Meckel’ sellen Knorpel iiber und umgreift mit tiefer Ge-
lenkgrube den Incus. Dieser hat zvvei Schenkel; einer geht an
den Stapes, der andere dorsal in die Gehórkapsel. Das Stielende
des Hammers rag't in den Tubo-tympanalraum; alie übrigen
Gehorknochelchen liegen noch ganz im Mesenchym. Die Gehor-
knoclielchen sind sámtlich verknorpelt, wáhrend jede Verknóche-
rung fehlt. Die Paukenhohle rcicht nur bis zur Ventro-lateral-
wand der Ohrkapsel, nicht auf die laterale Seite. Das Trommel-
fell ist in der Umgebung der Berührungsstelle des Hammers
50 p dick. Der áuBere Gehorgang ist plattgedriickt und hat nur
im Centrum ein Lumen, wáhrend dorsal und ventral das Epithel
der vordern mit dem der hintern Seite weitgehend verlótet ist.
Das Lumen endet an der Dorsalkante des Trommelfells, wáhrend
lateral von ihm wegen dieser Verlotung ein Lumen fehlt.
Der tubo-tympanale Raum mündet mit 20 — 30 p weiter Off-
nung einen Schnitt hinter dem Gaumenende; spáter wird er bis
120 p weit.
Die Anlage des áuBern Ohrknorpels ist noch mesenchymatós.
Geruchsorgan (Textfigur 134, Figur 1G1 — 163): Die ge-
samte Lánge der Nasenhóhle betrágt 6,5 mm, Davon liegen
3,5 mm vor dem Vorderende des Ethmoturbinale I. Ethmotur-
binalia sind 6 vorhanden, ein 7. ist nicht ganz deutlich. Das
Ethmoturbinale I zeigt auf dem Lángsschnitt durch die Rasen -
lio lile Dreiecksform; seine Lángsachse ist etwa 1,2 mm lang.
Seine Ventralseite láuft dem Maxilloturbinale parallel, seine nach
vorn gerichtete Spitze ist stark abgerundet. Der Dorsalrand steigt
in einem Winkel von 30 — 40° an. Das Ethmoturbinale I ist nur ain
Hinterrand festgewachsen, wáhrend es im übrigen frei nach vorn
in die Nasenhóhle hineinragt. Am Hinterrand ist es etwa 1 mm
hoch. Seine hintere Hálfte liegt vor dem Ventralteil der Óffnung
des Sinus maxillaris, in dessen Hinterrand es an seiner Basis
415
lateral übergeht. Die Ethmoturbinalia 2 — 6 bilden einfache ge-
wolbte, stark ins Lumen vorspringende Querwülste; ihre Dicke
betragt in der Lángsachse der Nase gemessen 350—400 p für die
Ethmoturbinalia III, IV, V. Das Ethmoturbinale II ist nur etwa
250 p dick. Das Skelett der Ethmoturbinalia geht direct in das
der Nasenkapsel über und ist meist spater Vorknorpel.
Das Maxilloturbinale ist 4,5 mm lang. Auf Querschnitten
durch seinen vorderen Teil zeigt es mehrere sekundare Wülste,
wahrend es auf solchen weiter hinten hammerkopfformig er-
Textfig. 134. Embryo 2, Keimblase 24. Seitenwand der Nasenkapsel, von
innen gesehen. Embrión 2, vesícula 24. Pared lateral de la cápsula nasal,
vista del lado mediano. X 11-
I— VI = Ethmoturbinalia, c. obt. = concha obtecta, durch die Oeffnung des
Sinus maxillaris (sin. max.) gesehen, vista por la apertura del seno maxilar
(sin max.) gl. lat. ñas. = Oeffnung der seitlichen Nasendrüse, apertura de la
glándula nasal lateral, ling. = Zunge, lengua, inand. = Unterkiefer, mandíbula,
max. tur. = Maxillo-turbinale, pal. sec. = Sekundárer Gaumen, paladar
secundario.
scheint; d. h. es ragt sowohl lateral ais medial wulstformig vor,
wobei der Lateralwulst etwas groBer ist. Audi sein Knorpel-
skelett besitzt dieselbe Form. Das hintere Ende des Maxillotur-
binale liegt an der Basis des Ethmoturbinale I und setzt sidi
in den vorderen ventralen Ausláufer der ersten groBen Concha
obtecta des Sinus maxillaris fort, die hier hinter der Plica semi-
416
lunaris hervortritt. Hinter ihr liegt im Sinus maxillaris nocli
eme groBe Concha obtecta; ob weitere vorhanden sind, war
nicht festzustellen. Der Sinus maxillaris dehnt sich vor der
Apertura semilunaris auf 510 p Lange aus, wáhrend die Apertura
selbst 240 p lang und der Sinus hinter ihr noch auf 1050 p Lange
vorhanden ist (ganze Lange des Sinus also 1,8 mm). Der vordere
Abschnitt des Sinus liegt in Bezug auf die Nasenhohle dorso-
lateral, der hintere ventro-lateral; dieser ist viel weiter ais jener.
Die laterale Nasendrüse (Fig. 161 — 163, d. gl. 1.) mündet weit vorn
(Textfig. 134, gl. lat. ñas.), 120 p caudal von der Óffnungdes Ductus
naso-lacrymalis auf der Dorso-lateralseite der Nasenhohle, ventral
von einem sehr kleinen Schleimhauthocker. Der Ausführgang lauft
von hier aus etwa 3 mm weit caudal, wobei er immer mehr ventral
zieht und zuletzt lateral an der Basis des Maxilloturbinale liegt.
Über ihm ist die Nasenwand nicht vorgewolbt wie bei 30. Dann
tritt er in den Sinus maxillaris, um in die Drüse überzugehen,
die sich im ganzen hintern Teil des Sinus ausdehnt. Sie nimmt
darin hauptsachlich die Latero-ventralregion ein, wahrend sich,
besonders in der dorsal en Kante des Sinus, ein System von
kleinen Drüsen findet, die eine Anzalil Ausführungsgange haben.
Solche Drüsen existieren aucli im vorderen Abschnitt des Sinus
maxillaris, wahrend die laterale Nasendrüse sich nicht darin
ausdehnt.
Auf den vordersten Schnitten durcli das Jakobson' sebe
Organ liegt zwischen dem Ausführgang der lateralen Nasendrüse
und dem Maxilloturbinale an der lateralen Wand eine sehr kleine
einfache Drüse auf 5 Schnitten (150 p). Ein Nasoturbinale ist
nicht nachweisbar.1) Im vordern Teil der Nasenhohle liegt ein
Anfangs sehr stark (bis über 250 p) vorstehendes Septoturbinale,
das allmahlich flacher wird und über dem Jakobson’ schen
Organ verstreicht. Es liegt zuerst weit dorsal; weiter caudal
zieht es immer mehr ventralwarts.
Die Nasenlocher sind durch Epithelwucherungen vollstandig
geschlossen.
Der Ductus naso-palatinus ist jederseits erkennbar, aber nicht
mehr durchgangig. Eine Verbindung des Mundhohlenepithels mit
dem des Ductus ist jederseits nur auf einem Schnitte vorhanden.
Das Jakobson’ sclie Organ mündet grade über den Ducti
nasopalatini in die Nasenhohle. Es dehnt sich auf 2,25 mm Lange
caudal aus, und bildet ein von rechts nacli links abgeplattetes
Rohr, dessen Lumen auf einem mittleren Schnitt etwa 30 p
breit und 150 p hoch ist. Es wird auf der Medialseite durch ein
‘) nach der Definition von K. Peter in Hertwig’s Handbuch.
417
60 p clickes, mehrschichtiges, auf der Lateralseite durch ein kaum
8 p lio'lies Epithel gebildet. Vorn und besonders caudal wird das
Kolir betráchtlich kleiner. Der Jakobson’ sebe Knorpel ist
vollstandig verknorpelt. Im Bindegewebe des Nasenseptums ver-
laufen mehrfach Muskelstránge, die sich lateral voin J a k o b -
son,’ soben Knorpel von der Dorsalseite an die Medíalwand des
Organs legen.
Der Gaumen ist in ganzer Ausdebnung gebildet. Er laBt etwa
vom Anfang des Jakobson’ soben Organs an durch das in
der Mittellinie etwas ins Bindegewebe vordringende Mundhohlen-
epithel deutlicli das Zusammenwachsen aus den beiden Gaumen-
platten erkennen.
Das Nasenseptum ist bis gegen die Mitte des Jakobson-
sclien Organs mit dem Gaumen verwachsen, darauf ist es auf
2,1 mm Lánge frei. Weiter caudal verwachst seine ventro-laterale
Kante mit der Latero-ventralwand der Nasenboble direct über
dem Gaumen. Hierdurcb entstebt, der Nasenrachengang, der sich
nacb 2,7 p Lange einbeitlicb in den Pbarynx offnet. Hiervon
liegt etwa 1 mm überhaupt binter der Nasenbühle. Wáhrend
am Nasenrachengang vorn die beiden Seiten weiter sind ais die
Mitte, sodaB sein Querschnitt etwa einer liegenden 8 gleicht,
wird er spater gleichmaBig dick, wobei sein Querdurchmesser
ab-, sein dorso-ventraler Durcbmesser zunimmt. Die beiden wei-
ten Seitenteile seines vordern Absclmitts deuten den Beginn der
Aufteilung in die beiden spateren Choanen an.
Nase ein es fast ausgetr agene n Embryos von
3 0 m m K o p f 1 a n g e. Es sind 7 Ethmoturbinalia vorbanden,
ein 8. ist in Bildung begriffen. Die Etbmoturbinalia 3 — 7 zeigen
eine quere Einbucbtung, sodaB sie sich. in eine vordere und eine
bintere Falte zu teilen beginnen; am 7. Etbmoturbinale ist dies
am deutlichsten. Eine der Conchae obtectae tritt viel deutlicher
ais bei 24 aus der Óffnung des Sinus maxillaris hervor. Man sieht
sehr deutlich, wie das Ende des Maxilloturbinale umbiegt und
wieder nach vorn laufend in den Sinus maxillaris einbiegt. Die
erwábnte Concha obtecta sitzt mit ihrer Basis diesein umgc-
bogenen Ende des Maxilloturbinale auf.
Die laterale Wand der Nasenhoble vor der Óffnung des,
Sinus maxillaris ist stark in das Nasenlumen vorgewolbt und
mit drei nicht hohen Lángswülsten verseben. Dieser vorge-
wdlbte Teii der Nasenwand ist wobl die beim Erwachsenen
ais Nasoturbinale bezeiclmete Bildung. Es würde also sehr spat
entstehen, und ansebeinend durch die st.arke Ausdebnung des
Sinus maxillaris nacb vorn.
27
Rev. Museo La Plata — T. XXI.
418
Darm. Hypophyse: Die Darmhypophyse besteht aus einem
Sáckchen, dar, auf 4 Schnitten (120 p) vor der Hirnhypophyse iiegt,
und dessen zwei Blindsácke nocli auf 240 p jederseits die Hypo-
physis cerebri umgreifen. Die Drüsenschláuche bilden jetzt ein
máchtiges Polster, das sicli vor und unter dem unpaaren Sáck-
chen und lateral von den gegabelten Endschláuchen ausdehnt.
Vor dem Sáckchen hat es eine Dicke von 180 p, unter ihm ist
es noch 150 p dick und lateral von den Blindschláuchen 200 p.
Ventral von dem Sáckchen und zwischen Darm und Hirnteil der
Hypophyse fehlt es. Im Ganzen findet sicli die Hypophyse (d. h.
das Polster, da die Sáckchen und der Hirnteil innerhalb des-
selben liegen) auf 540 p Lánge und hat eine maximale Breite
von 950 p. Vom Hypophysengang sind nur noch einige rudimen-
táre Stiicke im Knorpel der Schádelbasis nachzuweisen, die weder
unter sicli noch mit der Hypophyse oder Mundhohle in Ver-
bindung stehen.
Zunge (Fig. 158): Die Muskulatur der Zunge bildet eine fast
geschlossene Masse, dieauBen vondenstark entwickelten inBün-
deln angcordneten Lángsmuskeln begrenzt vvird. Dio Haupt-
menge der Muskulatur bildet der Musculus transversus. Um die
Muskulatur Iiegt eine besondere lateral auBerordentlich dicke
Submucosa, die dorsal am dünnsten, ventral etwas weniger mách-
tig ist ais auf den Seiten.
In der ventralen Mittellinie des freien Zungenvorderteils
liegen dicht nebeneinander drei kleine Wülste, die zusanunen auf
einer wenig vorragenden Leiste stehen. Der mittlere setzt sicli
caudal in das Frenulum linguae (Plica mediana) fort, wáhrend
die beiden seitlichen verstreichen. Sie konnten ais seitliche Flii-
gel einer sehr wenig entwickelten Unter zunge aufgefaBt werden.
Das Epithel der ganzen Dorsalseite der Zunge ist in kleine
Falten gelegt, die wohl Anlagen von Papillae filiformes sind.
AuBerdem liegen am freien Zungenteil (d. h. vor dem Frenulum)
in der Gegend der lateralen Kante vereinzelte groBe Papillen,
die bis 45 p dick sind und balbkugelig über die Oberfláche vor-
ragen. Diese Anlagen waren schon bei Embryo 30,2 vorhanden
und sind wohl Papillae fungiformes. Jederseits findet sich nur
eine Papilla vallata, und zwar in der Gegend der Zungenwurzel,
etwa 400 p von der Mittellinie entfernt. (Die ganze Zunge ist
liier auf dem Schnitt etwa 1500 p breit.) Sie steht nicht vor;
an der Basis ist sie 70, an der Oberfláche 100 p breit, und die
sie umgebende Vertiefung ist 90 — 100 p tief. Die Papille wird von
einem hellen wenige Kerne entbaltenden Bindegewebe ausge-
füllt, dem sekundáre Papillen fehlen. Ihr Oberfláchenepithel ist
419
glatt und 20 p lioch; Anlagen von E b n e r ’ schen Drüsen felilen.
Eine Papilla folíala feiilt.
Z aliñan 1 agen (Figur 158): Die einheitliche Zahnleiste
findet sicli ini Oberkiefer je auf 3,5 mm Lange. Es sind je
5 Zahn anlagen vorhanden; die erste liegt 1,35 mm vom Anfang
der Zahnleiste. Die beiden ersten Zahnanlagen, insbesondere
die zweite, sind weniger groB ais die übrigen. Die Zahnleiste des
Unterkiefers beginnt weiter vorn ais die des Oberkiefers und ist
links 4,02 mm, reclits 4,2G mm lang. In ihr sind je 6 Zalmanlagen
vorhanden, wovon die erste und zweite kleiner ist ais die übrigen;
ebenso die 6. Die erste Zahnanlage liegt links 1,85 mm, rechts
2,01 mm vom Vorderende der Zahnleiste entfernt. Die erste
Zahnanlage des Unterkiefers liegt vor einer solchen des Ober-
kiefers; die zweite liegt auf demselben Sclmitt wie die erste
des Oberkiefers; diejenige des Unterkiefers ist hier etwas kleiner
ais die des Oberkiefers. Die zweite Anlage des Oberkiefers ist
dagegen bedeutend schwacher entwickelt ais die dritte des Un-
terkiefers, zu der sie gehort. Die folgenden Zahnanlagen sind
groB und die entsprechenden Anlagen von Ober- und Unterkiefer
gleiclnnaBig vorgeschritten. Die letzte (G.) Anlage des Unter-
kiefers ist wieder deutlich kleiner ais die entsprechende des
Oberkiefers (Figur 158, d. md. G). Von der vierten Zahnanlage
des Unterkiefers (dritten des Oberkiefers) an ist deutlich, daB
die des Unterkiefers vor den entsprechenden des Oberkiefers
liegen.
Die erste Zahnanlage des Unterkiefers liegt bereits dem
Maxillare gegenüber; dieses beginnt etwa G00 p vor ihr. Die
erste Zahnanlage des Oberkiefers beginnt aber erst 9G0 p nach
Anfang des Maxillare. Demnach muB diese ais eine Pramolar-
anlage aufgefaBt werden. Da die Zahnanlagen in Abstanden von
350—420 p aufeinander folgen, so liatten (gleiche Abstande vor-
ausgesetzt) vor der ersten Zahnanlage des Oberkiefers noch
zwei im Maxillare Platz gehabt. Daraufhin scheint es mir wahr-
scheinlicher, daB die erste Zalmanlage des Oberkiefers ein Pra-
molar 2 ais ein Prámolar 1 ist, und die des Unterkiefers eher ein
Pramolar 1, ais ein Caninus.
Alie Zahnanlagen sind schwach glockenformig, wobei die
innere Lamelle des Schmelzkeims niclit sehr tief in die auBere
hinein gebogen ist. Für eine der grofien Anlagen gelten folgende
MaBe: Epithel der innern Lamelle des Schmelzkeims bis 30 p
dick; das der auBern kaum 10 p. Über dem Schmelzkeim liegt
eine in der Mitte bis 80 p dicke, dunkle Mesenchymschicht, die
ihn auf dem Sclmitt halbmondformig umgibt. Der Schmelzkeim
20’
420
ist, zwischen den auBern La'mellen gemessen, bis 130 g dick
(Figur 158, d. max. 5).
Gaum enfalten: Im Ganzen sind 10 Gamnenfalten, resp.
Paare von solchen vorhanden. Die erste Falte liegt auf dem vor-
dersten Teil des Gaumens, an dem eine paarige Anlage niclit
erkennbar ist. Denientsprechend ist sie ebenfalls unpaar. Die
zweite Gauinenfalte liegt bereits liinter dem Ductus nasopalatinus.
In dieser Región dringt das den Gaumen überziehende Epithel
der Mundhohle in sein Mesenchym in der Mittellinie ein, wo-
dnrcli die paarige Anlage des Gaumens deutlich markiert wird.
Dementsprechend ist die zweite Gaumenfalte paarig und ebenso
alie folgenden. Die 5. Gaumenfalte liegt auf deinsclben Schnitt
wie die erste Zahnanlage der betreffenden Seite. Ebenso geht die
6. Gaumenfalte von der 2. Zahnanlage aus, die 7. von der 3.,
die 8. von der 1., die 9. von defr 5. Eine 10. Gaumenfalte liegt
caudal von der Zahnleiste.
Bei einem erwaclisenen Dasypus víllosus konnte ich eben-
falls feststellen, daB jcde Gaumenfalte von der Medialseite eines
Zahnes abging.
Die Glándula submaxillaris (Figur 164) mündet diclit
neben der Medianebene sehr weit vorn, nur wenige Schnitte
liinter dem Anfang der Zahnleiste und auf den Sclmitten, auf
denen die Meckel’ schen Knorpel vorn verschmolzen sind. Der
Ausfiihrungsgang ist durchgangig, aber zunáchst eng; je weiter
caudal desto mehr entfernt er sicli von der Mittellinie, und be-
ginnt nacli etwa 3 mm sich auszuweiten, um schlieBlich 120 g
Durchmesser zu erreichen. Hinter dem Pharvnx biegt er um
und zieht nun parallel der Korperachse caudal. Er verlauft dabei
zunáchst ventral von der Sublingualis, dann ventro-medial vom
Korper der Submaxillaris selbst, wobei er bis 400 g Durchmesser
belcommt. In der Holie des 7. Spinalganglions wird der Kanal
vom Driisenkorper ganz umgeben, wobei er allmahlich kleiner
wird, da er sich liier durcli den ZusammenfluB von kleinen
Speichelrohren bildet. Beim 9. Spinalganglion ist er noch nicht
nachweisbar. Der Drüsenkorper ist sehr groB und liegt sehr
oberflachlich, ventral von Sternum, Rippen und Muskulatur, direct
unter der Subcutis. Der rechte und linke kommen sich so nalie,
daB sie nur durch schmale Bindegewebszüge getrennt sind. Die
Drüse beginnt zwischen 11. und 12. Spinalganglion, und reicht
mit ihrem dorsalsten Zipfel bis zum 4. Spinalganglion, wo sie
latero-dorsal von der Sublingualis endet. Ihr groBter Querdurch-
messer ist 1,8 mm, ihr groBter dorso-ventraler etwa 1 mm.
Glándula sublingualis: Ihr Ausführgang mündet 3 mm
421
caudal von dem der Submaxillaris, d. h. bei Beginn des Fre-
nulum linguae. Er kreuzt den der Submaxillaris, um auf dessen
Lateralseite zu gelangen. Sein Lumen ist Anfangs nur 10 p
weit, in der Nálie des Drüsenkorpers jedoch bis 50 p. Der
Drüsenkorper liegfc medio-ventral und selir dicht am cranialsten
Teil der Submaxillaris; er ist bis fast 1 mm breit und dorso-
ventral 600 p dick.
Die Structur der Korper von Sublingualis und Submaxillaris
ist im Wesentlichen dieselbe. Sie bestehen aus einem liellen
Mesenchym, das auBen durch ringformig sie umkreisende Fasern
abgegrenzt wird, und in dem die sich vielfach verastelnden
Drüsenschláuche liegen. Die Schláuclie haben meist ein Lumen,
enden aber in dickeren, lumenlosen Knoten. Die beiden Driisen
si nd sich in ihrer Structur so ahnlich, daB, wo sie dicht aneinander
liegen, kaum zu sagen ist, wie weit ein Lappen zur einen oder
zur andera geliort.
Ganz vorn, noch vor der Mündung der Submaxillaris liegt
im Unterkiefer ein kleiner einfacher Drüsenschlauch, der auf
den ersten Schnitten durch den M e c k e 1 ’ sellen Knorpel endet.
P a r o t i s : Der durcligangige Ductus parotideus mündet am
dorsalen liand der Mundhohle lateral von der 2. und 3. Zalm-
anlage des Oberkiefers, von denen er durch die Lippenfurchen-
leiste getrennt wird. Oral von sámtlichen Kiefermuskeln wendet
er sich lateral, um 3,3 mm caudahvárts zu ziehen und dann in
den Drüsenkorper überzugehen. Dieser besteht aus liellem Binde-
gewebe, in dem sich der epitheliale Drüsenschlauch verastelt,
um mit knopfformigen Anschwellungen zu enden. Die GroBc des
Korpcrs ist niclit anzugeben, da er bei der Trennung von Ko[)f
und Itumpf durchschnitten wurde.
Chie witz’scher Gang (?): Auf dem 60. Schnitt durch den
Ductus parotideus beginnt, grade lateral vom Vorderende des
Masseters, ventral und etwas innen vom Ductus parotideus, ein
zunachst 35 — 40 p dicker, spater dünnerer Strang, in dem An-
fangs noch das Rudiment eines Lumens erkennbar ist. Er kreuzt
oral vom Masseter auf dessen Medialseite und gelangt auf die
Medialseite des Unterkiefers. Er zieht 950 p weit caudal und
endet ventral dicht an einem Muskel, der von der knochernen
Umgrenzung des unpaaren Teils des Nasenrachengangs zurinnern
Ventralwand des Unterkiefers zieht (M. ptervgoideus).
Parotis accessoria (?): Latero-dorsal vom Unterkiefer-
knochen, ventral vom Ductus parotideus liegt ein Drüsenkorper,
der durch eine Anzahl Ausführgánge, die in einer Langsreihe
liegen, mündet. Die Mündungen liegen lateral von der Lippen-
422
furchenleiste des Unterkiefers, also entsprechend der Mündung
der Párolis am Oberkiefer. Die .erste Mündung- lieg't caudal
von der 2. Zahnanlage des Unterkiefers, also noch ver der
Parotismündung; die letzte bei der 6. Zahnanlage, naclidem
die Lippenfurclienleiste bereits geschwunden ist. Der Drüsen-
korper, welcher aus einem hellen Mesenchym und den darin
liegenden Drüsenschlauchen besteht, nimmt eine genau laterale
Lage zum Unterkiefer ein und ist noch auf 1,5 mm Lange caudal
zu verfolgen.
Die Thymus ist 2,1 mm lang und reicht vom 11. bis zum
14. Spinalganglion. Sie beginnt erst 1,5 mm caudal vom Ende
der Thyreoidea, und zwar zunáchst auf der linken Seite, wahrend
sie rechts erst spater auftritt, und dann breit mit der linken ver-
bunden ist. Sie zieht also von links oral nach rechts caudal,
wobei sie innner der ventralen Pericardwand anliegt. Man kann
mehrere groBe Lappen an ihr unterscheiden. Sie besteht aus
kleinen dunklen Zellen, die in groBen Massen zusammenliegen
und die durch das dazwischen liegende Bindegewebe in Lappchen
abgegrenzt werden. In den Lappchen liegcn ab und zu runde
Blaschen von verschiedenem Durchmesser (im Mittel 50 — 75 ¡a,
einzelne jedoch bis 150 p), die auBen durch Reihen kleiner Thy-
muszellen scharf abgegrenzt sind. AuBerdem scheint eine innere
Begrenzung durch eine feine Membran oder durch Faserzüge
vorhanden zu sein. Im Innern der Blaschen liegt oft eine ganze
Anzahl von Zellen, wahrscheinlich losgeloste Thymuszellen. Die
Blaschen sind identisch mit dem „blaschenartig erweiterten Ka-
nallumen" von 30,2; wahrscheinlich werden aus ilmen Hassai-
sche Korperchen. Cranial von der Thymus liegt rechts und links
je ein kleines Korperchen aus Thymusgewebe olme Zusammen-
hang- mit ihr.
Die Thyreoidea liegt in der Xlohe des 6. und 7. Spinal-
ganglions. Sie ist jederseits 650 p lang, wovon der Isthmus nur
auf den caudalsten 120 p liegt. Die Seitenlappen, die eine ein-
heitliche, scharf abgegrenzte Masse bilden, liegen lateral zwi-
sclien Oesophagus und Tracliea, und ihre groBte Dicke betragt
300 p. Die Thyreoidea besteht aus einem dichten Geflecht von
etwa 20 p breiten, dunklen Zellstrangen, in donen im Allge-
meinen kein Lumen vorhanden ist, wennschon ihre Zellen in
derselben Art wie bei Drüsenschlauchen angeordnet sind. Zwi-
sclien ilmen liegt sparliches dunkles Mesenchym mit vielen grofien
Kapillaren. Im Gegensatz zu 30,2 scheint der postbranchiale
Korper kaum am Aufbau der Driise teilzunehmen. Oolloid ist
nicht vorhanden.
423
Alie Teile des Kehlkopfes sind durchaus verknorpelt;
weiteres ist niclit feststellbar, da sie bei der Abtrennung des
Kopfes durclisclinitten sind. Die Epiglottis ist etwa 800 p liocli
und enthált keinen Knorpel.
Die Trachealringe sind vorknorpelig, dem Verknorpeln
nahe. In der dorsalen Mittellinie, in der die Itinge unterbrochen
sind, bildet das Epitliel (meist 3) Lángsfalten, die etwas in ihr
Lumen vorragen ; das Epitliel ist auf den Falten etwas hoher
ais gewohnlich (25 p). Die Trachea teilt. sicli zwisc-lien 11. und
12. Spinalganglion in die Bronchien; diese Stelle liegt 500 p
caudal vom Beginn der linken Lunge.
Die Lunge reicht vom 11. bis 1G. Spinalganglion. Die linke
Lunge beginnt 150 p cranial von der rechten; jene ist 4,2 mm,
diese 3,75 mm lang. Im Gegensatz zu früher ist jetzt die linke
Lunge langer; sie reicht caudal bis auf die Dorsalscito des
Magenanfangs'. Dem Volumen nacli überwiegt wolil irnmer nocli
die reclite, da die linke dorso-ventral fast überall stark abge-
flacht ist.
An der mikroskopischen Anatomie ist gegenüber vorigem
Stadium besonders auffallend, daB die Verzweigungen der Bron-
chien eine viel weitgehendere und feinere ist und daB das Paren-
chym ilinen gegenüber zurücktritt. Wie um die Trachea finden
sicli nun auch um die beiden Stammbronchien Vorknorpelringe.
Die Stammbronchien sowolil ais die übrigen Hauptbronchien bis
zu einem Durchmesser von ca. 100 p lierab, haben ein stark in
Falten gelegtes Epitliel. Der Durchmesser der Endbronchien ist
etwa 50 p; sie sind an ihren Enden zu Blaschen von bis 75 p
angeschwollen. Fast immer sind sie mit zahlreichen Knospen
versehen. Das Epitliel der Endbronchien und der Blaschen be-
steht wie früher aus einer auBern kernhaltigen und einer innern
kernfreien Zone. Das im Allgemeinen helle Lungenparenchym
bildet um samtliche Verzweigungen der Bronchien und auch
um die Endblaschen eine deutliche dunkle Zone, die unscharf von
dem liellen Parenchym abgegrenzt ist.
Das Lumen des Oesopliagus ist Anfangs unregelmaBig,
etwas faltig, quer verbreitert, weiter caudal mehr rundlich. Seine
Wandung besteht aus einem 20 p liohen Epitliel, das beginnt
mehrschichtig zu werden; auf dieses folgt eine im Mittel 70 — 80 p
dicke, helle Submucosa und eine etwa halb so dicke sehr deut-
liche Muscularis. Drüsen sind nicht erkennbar.
Magen: Die Cardia liegt beim 17. Spinalganglion, 1,5 — 2
mm ventral von der Chorda und über i/2 nim links von der
Mittellinie. Der Fundus buchtet sich noch bis 600 p cranial
1
424
von der Offnung der Cardia vor. Er ladet bis 3 mm lateral von
der Medianebene aus. Zwisclien Cardia und Pylorus liegen etwa
2—2,1 mm; der Pylorus (19. und 20. Spinalganglion) liegfc 4,3 mm
ventral von der Chorda und 0,5 mm links von der Mittellinie.
Im Ganzen liegt der Magen auf 3,3 mm Lange. Das Magenlumen
ist wechselnd; sein maximaler Querdurclnnesser betrágt etwa
2,1 mm. Die Magen wand ist verschieden dick, im Mittel etwa
250 — 300 p. Die einzelnen Regionen des Magens beginnen, auch
in der Structur, sicli voneinander zu unterscheiden. In der cra-
nialen Región des Fundus und der Cardia bildet das Epithel
und das darunter liegende Bindegewebe kleine, etwa 30— G0 p
ins Lumen vorgewolbte Wülste oder Papillen, wobei das Epithel
nicht dicker wird ais gewohnlich (etwa 15 p). Je weiter caudal
man im Fundus gelangt, desto mehr schwinden diese Wülste. In
der Región des Pylorus ist das Bild wesentlich anders; hier ver-
láuft das Bindegewebe unter dem Epithel vollkommen glatt,
wahrend letzteres bereits etwa 700—800 p vom Pylorus entfernt
zu wuchern und Fortsatze in das Lumen zu sonden begiunt. Dioso
sind zunachst mehr voroinzelte, bis 70 p bobo und oft nur 10 p
dicke Zellketten, oft auch breitere und niedere Vorwolbungen,
die zunachst vereinzelt stehen, dann aber immer dichter werden
und sicli miteinander verbinden, sodaB schliefilich ein waben-
ahnliches bis 100 p dickes Gewebe entsteht. Auf den zwei Mittel-
sehnitten des Pylorus ist immerhin nocli ein selir kleines durch-
gehendes Lumen vorhanden. Das Epithel der Pylorusregion bildet
einen deutlichen Übergang zwischen Magen- und Duodenalepithel.
Auch im Bindegewebe bestehen Unterschiede. In der cranialen
oder dorsalen Magenhálfte wird es unter dem Epithel dunkler,
ohne daB eine deutliche Abgrenzung in zwei Lagen erkennbar
wáre. An der dem Pylorus benachbarten Halfte dagegen ist
das Bindegewebe scharf in zwei etwa gleicli breite Zonen ge-
schieden, eine dunkle, die dem Epithel anliegt und eine helle
aufien dariiber liegende. Im Pylorus endlich verschwindet das
Bindegewebe infolge des stark vorspringenden Sphincters bis auf
eine hochstens 30 p dicke Zone. Die Muscularis des Magens be-
steht aus deutlichen Fasern.
Im D u o d e n u m ist durchwegs ein centrales Lumen vor-
handen, das liinter dem Pylorus Anfangs nur 50 p weit ist und
uní so weiter wird, je náher man dem Dünndarm kommt, bis
es schlieBlich in das Dünndarmlumen übergeht. Das Epithel des
Duodenum ist am Pylorus bis 100 p hoch, und bildet in dieser
Región tiefe, dicht stehende Crypten. Wo diese günstig getroffen
sind, erkennt man, daB die Zellen selbst nicht übermaBig hoch
425
sind, sondern nur etwa 15 — 20 p. Je weiter man gegen den
Dünndarm kommt, um so weniger eng liegen die Crypfcen, und
schlieBlich bilden sicli aus ilrnen flaclie Vorwolbungen des niin
durchaus normal (15 — 20 p) hohen Epithels heraus, deren man
zuletzt auf wirklichen Querschnitten je 4 — 5 findet. In dieser
Weise geht das Duodenum ohne scharfe Grenze in den eigent-
lichen Dünndarm über. An alien Schlingen der ersten Hálfte des
letzteren bleibt dasselbe Bild des Querschnitts erhalten, der grob
sternformig erscheint ; auf Tangentialschnitten dagegen sielit man,
daB das Epithel auBerdem ganz regelmáBig in Querleisten gelegt
erscheint, sodaB eine eigentümliche Querrippung desselben ent-
steht. Das heiBt also, daB die Vorwolbungen in regelmáBig auf-
einander folgenden Bingen angeordnet sind. In die Vorwolbungen
tritt auch das Bindegewebe ein. Auf die eben beschriebene 1 le-
gión folgt eine grofie Anzahl vori Windungen, deren Lumen groB
(bis 200 p Durchmesser) und deren Epithel fast glatt ist. Dann
verschmálert sich das Darmlumen betráclitlich, und die Darm-
wánde springen wiederum auf jedem Schnitt 4 — 5 mal hockerig
vor, ganz áhnlich wie es oben für den Anfangsteil des Dünn-
darms beschrieben wurde, nur daB die Hocker vielleicht grober
sind ais dort. Diese Structur liaben einige kleine Schlingen,
die im Colom ventral und ganz links von alien übrigen Darm-
windungen liegen. Ich halle sie dieser Structur wegen für die
caudalsten Teile des Dünndarms, obgleich man das nicht absolut
sicher behaupten kann, da kein Blinddarm auffindbar ist. Sie
dehnen sich oralwárts bis an die Caudo-medialseite des Pylorus
aus und gelien liier in den eigentlichen Dickdarm über, wobei
sich das Lumen zunáchst erweitert.
Der D i c k d a r m bildet zunáchst medial vom Pylorus eine
Schleife, deren blinde Umbiegungsstelle rechts liegt und biegt
dann in den mehr oder minder in gerader Linie caudal ziehenden
Abschnitt um. Im Dickdarm wird das Epithel zuerst mehr-
schichtig und bildet dicke Hocker, die ins Lumen vorspringen,
áhnlich wie dies bereits für 30,2 beschrieben wurde, nur daB
das Epithel dabei máchtiger wuchert. Nachdem der Dann die
oben erwáhnte Schlinge gebildet hat, schlieBen sich die Hocker
zusammen, und so entstelit nun eine etwa 100 p dicke Epithel-
schicht, wáhrend im Centrum ein kleines 50 bis liochstens 100 p
weites Lumen bleibt. Die Epithelschicht hat im Allgemeinen
ciñen lockeren Bau, und man erkennt in ihr sclir violo kleine,
scliarf contourierte llohlráume, in donen wiederum hcllere Zallen
liegen. Die Schnitte sind zu dick, ais daB man über die Natur
dieser1 Báume ins Klare kommen konnte; sie machen den Ein-
426
druck von quergetroffenen Drüsenschláuchen. Ihr áuBerer Durch-
messer ist etwa 25 jli.
Die dem Darmlumen zunáchst liegenden Zellagen haben
den Character eines deutlich geschichteten Epithels, wáhrend
sicli die erwálmten Hohlráume etwa in den centralsten Partien
des Gesamtepithels niclit finden. — Audi irn Anfangsteil des
gerade verlaufenden Dickdarnis ist die Grenze des Bindegewebes
gegen das Epitliel glatt; weiter caudal bildet es dagegen mehr
und mehr schlanke Fortsátze, die in das Epitliel hineindringen.
Diese Structur des Dickdarms bleibt bis zum Übergang in den
Enddarm, d. h. bis etwa 0,9—1 mm vom After weg erhalten;
dann wird das Epitliel niedrig und gelit in ein solches über, das
seiner Structur nach eine Fortsetzung des áuBern Korperepithels
ist. Eine scharfe Grenze ist dabei zwischen den Epithelien des
Dickdarms und des Enddarms nicht feststellbar. Der Querdurch-
messer des Enddarmlumens ist etwa 100 p; es liegen darin sehr
vielc. strangformige, untereinander zusammenhángende Massen
von helleren Zellen mit sonderbar deformierten vieleckigen Ker-
nen, die mit den obersten Lagen des Epithels zusammenhángen,
von denen sie sicli anscheinend abgelost haben. (Dem Aus-
selien der Zellen nach ist dies nicht durch die Conservierung
sondern noch wáhrend des Lebens geschehen.)
Jederseits neben dem After findet sich auf 9 Schnitten (270 p)
ein einfacher Drüsenschlauch, dessen Lumen durch Zellen aus-
gefüllt ist. Er liegt innen am Spincter ani externus und reiclit
nicht ganz so weit oral wie dieser. Der Sphincter ani externus
ist gut entwickelt und etwa 000 p hoch.
Die Leber ist 5,1 mm lang (15. — 21. Spinalganglion). Der
Ventrallappen ist auf den ersten 1,95 mm einheitlich, dann. wird
er durch die Vena umbilicalis in einen linken und rechten Caudal-
zipfel gespalten; diese liegen ganz latero-ventral, sodaB weiter
caudal alie Darmschlingen zwischen sie zu liegen k ominen. Der
linke endet 3,5 mm, der rechte 3,75 mm nach dem Leberanfang.
Der linke Dorsallappen beginnt 300 p nach dem Ventrallappen.
Bereits nach 600 p wird er durch den Magen von der Caudal-
seite her tief eingebuchtet, und etwa von 900 p an liegt sein
ITauptteil ventral vom Magen, wáhrend sich auf dessen Dorsal -
seite nur ein kleiner schmaler, abgeplatteter, bandartiger An-
liang 750 p weiter erstreekt. Der Hauptteil endet, ebenfalls in
einen diinnen Anhang ausgezogen, erst auf dem 120. Schnitt
. (3,6 mm) durch den Lappen, 3,9 mm vom Vorderende der Leber.
Der rechte Dorsallappen beginnt 900 p nach dem Leberanfang,
und endet (den Lobus venae cavae nicht mit gerechnet) nach
427
3,84 mm, lateral neben dem Hoden. Dabei ist der nacli der
Trennung -vom Lobus venae cavae bleibende Teil noch in ein
grofieres dorsales und ein kleines ventrales (Anfangs mehr me-
dio-ventrales) Láppchen gespalten. Der Lobus venae cavae trennt
sicii vom rechten Lappen vollstándig auf dem 102. Schnitt
(3,06 mm) durch die Leber, aber sebón etwa 500 p früher ist
er durch seine Form deutlich ais gesonderter Teil erkennbar,
wennschon er auf der Ventralseite noch mit dem rechten Dorsal-
lappen verbunden ist. Vollstándig frei findet er sicli noch auf
2 mm Lánge und ist der caudalste Leberteil überhaupt, da er
noch 350 p weiter caudal reicht ais der eigentliclie reclite Dorsal-
lappen. Seine Lage ist, von der Caudalseite begínnend, folgende:
Zunáchst medio-dorsal vom Hoden, medio-ventral von der Mere
und ventral vom Ureter. Cranial vom Hoden hauptsáchlich ven-
tral von der Hiere, und noch weiter cranial vor dieser, ventral
von der Nebenniere. Dabei reicht sein medio-dorsaler Zipfel
medial unter die Vena cava. Diese tritt aber erst in den Zipfel
ein, weim er sich mit dem Hauptlappen zu vereinigen beginnt,
sodafi das ganze wirklich freie Stück gar nicht von der yene
durchzogen wird und diese vielmehr nur an seiner Basis in ihm
liegt. Das Medianláppclien trennt sicli von der Medialfláche des
Lobus venae cavae an dessen Basis, d. li. auf Schnitten, auf denen
er bereits deutlich vom rechten Lappen abgesetzt ist, aber noch
225 p, ehe er sich ganz da von getrennt liat. Es findet sich auf G00 p
Lánge und liegt wie bislier zwischen Magen und Páncreas in der
Bursa omentalis. Es ist lateral abgeplattet und hat direct nach
dei’ Trennung von der übrigen Leber 1,3 mm dorso-ventralen
und 0,5 mm Querdurchinesser.
In der Leber sind die Venae centrales lobuli oft deutlich zu
erkennen, ebenso die strahlige Anordnung des Lebergewebes um
dieselben; die Grenzen der Lobuli sind jedoch nicht deutlich.
Die Galle nblase beginnt 2,16 mm vom Leberanfang (18.
Spinalganglion) ; sie liegt wie früher in dem rechten Caudal-
zipfel des Ventrallappens, ziemlich central und weit von seinem
Ventralrand entfernt. Ihre Lánge ist nicht bestimmbar; die Breitc
des epithelialen Teils betrágt etwa 150 p. Darauf folgt noch
eine (40 p) dicke Muscularis und schlieJBlich helles Bindegewebe.
Das Epithel bildet einige wenige Falten; im Centrum liegt noch
wie früher eine Zellmasse, die mit dem Epithel durch Blasma-
stránge verbunden ist. Der Gallengang steigt caudalwárts in
dorso-medialer Richtung schátzungsweise etwa 1 mm weit an,
wobei er sehr leicht wellenformig gebogen ist; im weiteren Ver-
ían f zieht er mehr rein caudal und vereinigt sich an der cau-
428
dalsten Stelle mit dem Ductus pancreaticus. Das gemeinsanie
Endstück, der Ductus choledochus, wendet sich dann auf 150 p
Lánge wieder oral (ventral von dem Ductus cysticus gelegen), um
dann ins Duodenum zu münden (18. — 19. Spinalganglion).
Páncreas (19. bis Ende des 20. Spinalganglions) : Die
Mündung des Ductus pancreaticus accessorius insDuodenum liegt
270 p caudal von der Mündung des Ductus choledochus, d. h. also,
dem Pylorus náher ais diese. Die distalen Enden des Ductus
pancreaticus und Ductus pancreaticus accessorius kommen ein-
ander sehr nalie.
Wie bereits bei 30,2 ist auch jetzt an dem um die Mün-
dungen gelegenen Teil kaum eine Grenze zwischen den Anteilen
der drei Componenten des Páncreas zu erkennen. Etwa vom
1G. Schnitte an ist ein links und melir dorsal, und ein rechts und
mehr ventral von der Vena porta (resp. Vena mesenterica) gele-
gener Abschnitt zu unterscheiden. Eür den Ursprung gilt also das
bereits bei 30,2 Gesagte. Der ventrale Lappen liegt hauptsách-
licli im Mesoduodemun und endet 1,5 inm nach Beginn der Drüse.
Der linke Lappen (linkes dorsales Páncreas) reicht 400 p weiter
caudal. Er liegt im Omentum majus, und zieht in ihm medial
vom Magen bis auf dessen Caudalseit.e, um schliefilich der Milz
medial dicht anliegend zu enden. — Die Verzweigung der Einzel-
schlauche ist viel reicher ais auf dem vorigen Stadium, und das
allgemeine Bild ist dem der Schnitte durch das Páncreas cines
erwachsenen Saugetiers sehr áhnlich.
Arn Zwerchfell ist das Centrum tendineum sehr dünn
(kaum 15 p), wahrend die muskulosen Teile in seiner Umgebung
bis über 300 p dick sind; die Muskelfasern sind darin aufs
Scharfste von der intermuskularen Substanz zu unterscheiden.
Beide Pleurahohlen sind geschlossen. Ihr Caudalende liegt
links medio-dorsal über dem Beginn der Nebenniere (Ende des
18. Spinalganglions), rechts 500 p weiter caudal, dorsal über der
Nebenniere (Anfang des 19. Spinalganglions).
Skelett. Sella del: Im Atlanto - occipitalgelenk findet eine
Berührung von Schadel und Atlas nicht nur in den Condyli,
sondern auch langs einer schmalen Zone am ganzen Vorder-
rande des Foramen magnum statt; immerhin liegt jederseits eine
gesonderte Gelenkkapsel des Atlanto-occipitalgelenks, die also
nicht bis zur Mittellinie reicht. In dieser wird in einer Breite
von etwa 1 mm der Schadelknorpel vom Atlas durch eine ca.
60—80 p dicke Mesenchymschicht (Perichondrium) geschieden.
Im Gegensatz zum vorigen Embryo wird die Dorsalseite des
Foramen magnum durch ein breites knorpeliges Tectum synoti-
429
cuni begrenzt. Die ganze Schádelbasis ist rein knorpelig ; sie
gelit. in die Gehórkapsel über, ohne dafi eine Ánderung der
Knorpelstructur erkennbar wáre. Eine Verknocherung der Re-
gión der Exoccipitalia, des Basioccipitale, des Basi- und Prae-
sphenoid, der Alae temporales und orbitales und der Gehórkapsel
felút gánzlich.
Oral von der Hypophyse geht die Basalplatte in das eben-
falls knorpelige Nasenseptum über, das dorsal dünn, ventral an-
geschwollen ist. Gleichzeitig beginnt die Capsula nasal i s externa,
die auch an den Stellen, an denen sie dem Septum dicht anliegt,
durch dunkles Bindegewebe von ihm getrennt ist. Sie ist knor-
pelig, jedocli weniger weit vorgeschritten ais das Septum. Die
von iiir ausgehenden Skeletteile der Ethmoturbinalia sind teils
bereits knorpelig, teils vorknorpelig.
Etwa 1,8 mm vor dem CaudaJende der Nasenkapseln losen
sich von diesen die Paraseptalknorpel ab. Sie liegen an der
latero-ventralen Kan te des Nasenseptuins (Figur 170, cart. p. s.).
Es besteht also liier ein Zusammenhang dieser Knorpel mit der
Nasenkapsel, d. li. anscheinend ahnliche Verhaltnisse wie bei
Halmaturus nach Seydel 1896 (zitiert nacli Gaupp1). Etwa
1,2 mm nach ihrer Trennung von der Nasenkapsel beginnt das
J akobson ’ sche Organ, und die Paraseptalknorpel werden zu
den J akobson ’ schen Knorpeln. Diese nehmen weiter oral
eine mehr und mehr rinnenformige Gestalt an. Auf dem Schnitt
bilden sie zuletzt etwa 3/4 des Umfangs einer Ellipse und gehen
ca. 4,2 mm nach Beginn der Paraseptalknorpel grade vor den
Ducti nasi-palatini in die Lamina transversalis anterior über,
wobci sie zu Hachen, dorso-ventral gestellten Lamellen werden.
Diese Lamina ist selir kurz; sie findet sich nur auf 120 p Lange
und kommt dadurch zustande, daB das Vorderende der Jakob-
s o n ’ schen Knorpel sich jederseits zwischen den ventralen Sep-
tumrand und den Medio- ventralrand der Capsula nasalis ein-
schaltet. Die beiden Anlagerungsstellen des J akobson ’ schen
Knorpels sind durch ihren noch nicht vorknorpeligen Character
auf alien vier Schnitten deutlich erkennbar. AuBerdem ist die
Lamina transversalis anterior in der Mittellinie von einer 250 p
tiefen und nur 40 — 60 p breiten Kerbe durchzogen (Figur 163,
1. trans.), diese ist also viel tiefer ais die des Igels nach F i s c h e r
(Fig. 397 in Gaupp), was durch die senkrechte Richtung des
Endes der J akobson’ schen Knorpel bedingt wird.
Eine Cartílago ductus naso-palatini existiert nicht. Der
Durclitritt del* Olfactoriusfasern findet nicht durch eine einheit-
) Hertwig’s Handbucli.
4150
lidie Fenest.ra olfactoria, sondern eine vielfadi durchlocherte
knorpelige Lamina cribrosa statt.
Die Meckel’ schen Knorpel sind vorn in der Mittellinie
vollstandig miteinander versdimolzen.
Kn ochen: Am ganzen Schadel sind noch keine Ersatz-
knochen angelegt, sondern nur Deckknochen.
Vom Squamosum ist die Schuppe und der Processus zygoma-
ticus am Verknochern; zwischen letzterem und dem ebenso weit
verknocherten Jugale liegt ein deutlicher unverknocherter Itaum.
Von den Knochen der Schadeldecke sind Parietale, Frontale und
Nasale am Verknochern. Das Parietale, linter dem in ganzer
Ausdehnung die knorpelige Schadelkapsel vorhanden ist, ist viel
weniger weit in der Verknócherung vorgeschritten ais die übrigen
Knochen. Das Lacrymale ist am Verknochern. Das Praemaxil-
lare ist eine kleine und dünne Platte, die auf etwa 20 Schnitten
ventral unter dem Ductus naso-lacrymalis liegt, aber in ihrer
vorderen Hiilfte bis diclit an die ventrale Mittellinie vordringt,
sodaB hier im vordersten Abschnitt ein eigentlich geschlossener
harter Gaumen vorhanden ist. Dem gegenüber reiclit das in der
Verknócherung weiter vorgeschrittene Maxillare mit seinen kno-
chernen Teilen niemals náher ais 300 p an die Mittellinie heran,
doch setzt es sich ais eine dunkle Mesenchymmembran gegen sie
hin fort. Das ebenfalls stark verknóeherte Palatinum bildet zuerst
die blofíe Fortsetzung der Gaumenplatte ; nach Beginn des Nasen-
rachengangs umgreift es diesen von der Lateralseite, wobei aber
seine ventrale die Gaumenplatte bildende Lamelle im Mittel erst
150 p von der Medianen endet. Erst ganz am Ende reicht sie
weniger weit medial, sodaB sie sich zuletzt der Mitte nur bis auf
400 p naliert (Figur 166, pal.).
Das Pterygoid (Fig. 166, pt.) bildet die directe Fortsetzung
des Palatinums, und umgreift also den Nasenrachengang eben-
falls von der Lateralseite. Im Gegensatz zum Palatinum gelit es
nicht mehr auf die Ventralseite des Ganges über, sondern bleibt
lateral liegen, wennschon es auf dem Schnitt die Form eines
niederen liegenden V mit einem kurzen, auf die dorsale und
einem ebenso kurzen auf die ventrale Seite des Nasenrachen-
gangs weisenden Schenkel liat. Es ist also noch keine Platte
entstanden, die ais Fortsetzung der Platte der Palatina den End-
teil des harten Gaumens bildete. Bekanntlich ist Tatusia das
einzige Gürteltiergenus, bei dem dies beim Erwaclisenen ge-
schiehí (vergl. Weber 1904). Bei einem 6,5 cm langen Schadel,
den ich daraufhin untersuchte, und bei dem die Gesamtlange des
harten Gaumens 4,6 cm betrug, war der durch die Pterygoidea
431
gebildete Teil desselben etwa 4 mm lang, wobei sie jederseits
ca. 3 mm vorragten, wáhrend zwischen den rechten und linken
in der Mittellinie ein ca. 2 mm weiter Zwisclienraum blieb.
Die Richtung der Platte war sclion nicht melir ganz horizontal,
sondern liinten etwas lingualwárts abgebogen. Bei einem Dasypus
villosus konnte ich mich davon überzeugen, dafi das Pterygoid
senkrecht steht wie bei andera Sáugetieren und nur eine kleine
Lángscrista ais Fortsetzung des harten Gaumens erkennen láfit.
Diesem Verh'alten steht das unseres Embryo also mindestens
ebenso nahe wie dem definitiven der Mulita. — Nachdem der
Nasenrachengang sich in den Pharynx geoffnet hat, ist das
Pterygoid noch auf einigen Schnitten ais dicker ICnorren latero-
ventral von der Basalplatte erkennbar. Es endet dicht ventral
und etwas medial der Abgangsstelle der Ala temporalis anlie-
gend. Oral setzt es sich über das Ende des Palatinum hinaus
fort, und zwar ist dieser Teil auf 330 p Lange vorhanden, wah-
rend sich das übrige Pterygoid auf 690 p Lange findet. Die Fort-
setzung liegt dorso-lateral voin Nasenrachengang, zwischen ihm
und dem Palatinum. Sie hat in ihrer Lage sehr viel Áhnlichkeit
rnit den von G a u p p (1908) bei Echidna ais Parasphenoid (Sáuge-
tierptergoid) bezeichneten Bildung. Leider habe ich nur die von
Fuclis (1910) reproducierten Abbildungen und nicht G a u p p ' s
Arbeit consultieren konnen; aucli felilt mir Material und Literatur
über die Pterygoidenentwicklung der Sauger, so dafi ich darauf
nicht weiter eingehen kann. — Fast das ganze Pterygoid bildet
sich auf mesenchymatischer Grundlage; docli findet sich auf dem
16. bis 27. Schnitt (350 p Lange) in der ventro-medialen Kante
ein deutlicher Knorpelkern von ca. 150 p Durclnnesser (Fig. 169).
Grade diese Región ist os abcr, die spatcr zur Gaumenplatto
werden, resp. auswachsen mufi. Dafi sich also bei der Mulita
in der Pterygoidanlage Knorpel findet, wie bei manchen andera
Sáugetieren, spricht dafür, dafi aucli dieser Teil (also das ganze
Pterygoid) dem Pterygoid der übrige n Sauger ais homolog zu
betrachten sei. Bei dem Embryo 81,3, der zwischen 30,2 und
24,1 steht (Fig. 151), ist diese Región melir horizontal ais quer
getroffen; das Pterygoid besteht liier nur aus dunklem Mesen-
cliym und ein Zusammenhang ist weder mit der Basalplatte noch
mit einem andera knorpeligen Schádelteil vorhanden. Seine Form
ist die eines dicken Knollens, der sich vorn in einen Fortsatz
verlángert, der medial vom Palatinum, also ebenso wie beim
alteren Embryo liegt, vorn sich ihm anlegt und hier nur undeut-
lich davon abgegrenzt ist. Der Knollen ist reichlich vasculari-
siert. aber Knorpel fehlt vollstándig. Daher ist ausgeschlossen,
432
daB der spáter vorhandene Knorpel sich vom Schádelknorpel
ableiten konnte.
Das Vomer ist auf semen caudalen 1,2 mm paarig. Es
besteht hier jederseits aus einer Knochenplatte, die ventral und
etwas lateral linter dern Septalknorpel der Nase, zwischen ihm
und dem Canalis naso-pliaryngeus, grade medial vom Rande des
Palatinum liegt. Von dort an, wo die Paraseptal knorpel ent-
stehen, verbreitern sich die beiden Knochenpláttchen des Vomer
und vereinigen sich zu einer einheitlichen medianen Platte, die
lateral durch die Paraseptalknorpel begrenzt wird (Fig. 168).
Die Beziehungen zu den Paraseptalknorpeln sind so innige, daB
keine Grenze gegen sie erkennbar ist. In dem MaBe, ais sich die
Knorpel der Mittellinie náhern, wird die Vomeranlage sclimáler,
bis nach etwa 1,2 mm beim Übergang der Paraseptal- in die
Jakobson’ schen Knorpel deren enge Beziehung zum Vomer
aufhórt und es zwischen sie und das Septum zu liegen kommt.
Es besteht, in dieser Form noch auf etwa 750 p Lánge nachweis-
bar, nun aus einem medianen Kórper und zwei lateralen
Lamellen.
Den von Puchs (1911) bei einem alteren Embryo einer
unbestimmten Dasypusart 1) ais Septomaxillare beschriebene Kno-
chen fand ich bei der Mulita in der von ihm angegebenen
Lage. Er besteht jederseits aus einem horizontalen Pláttchen, das
vor dem Canalis nasopalatinus, zwischen der Lamina transver-
salis anterior und dem Gaumenteil des Praemaxillare liegt. Da (1er
R.aum zwischen dem Knorpel und dem Praemaxillare sehr eng
ist, so liegen sich das Mesencliym, in dem dieser Knoc.hen und
das, in dem das Septomaxillare entsteht, so dicht an, daB, we-
nigstens auf den caudalsten Schnítten, ein Zusammenhang nicht
ausgeschlossen werden kann. Weiter vorn sind die Anlagen aber
deutlich getrennt (Fig. 163, s. max.). Das Pláttchen liegt auf
5 Sclmitten (150 p) und ist etwa 200 p breit. Dann, am Vorder-
endc der Lamina transversalis anterior, geht ein Fortsatz von
ihm ab, der sich der ventralen Kante des Maxilloturbinalknorpels
dicht anlegt (Fig. 162, s. max.). An dessen Ende setzt er sich
noch, wie auch Puchs beobachtete, eine Strecke weit im Binde-
gewebe des Miaxilloturbinale fort, wo er, dorsal über dem Canalis
naso-lacrymalis liegen d, auf demselben Schnitt wie dieser endet
(Fig. 161, s. max.). Der ganze Fortsatz liegt auf 18 Schnitten.
Auf eine Discussion über den von Fue lis dem Knochen bei-
!) Da spiiter im Text Tatusia novemcincta unter dem Ñamen Dasypus
pepa geführt wird, ist nicht ausgeschlossen, daB es ebenfalls jene Form oder
die Mulita war.
433
gelegten Ñamen und die von ihm angegebenen Homologien kann
icli mangels Literatur niclit eintreten.
Die in der Verknocherung weit vorgeschrittenen Mandibeln
umgeben die M e c k e 1 ’ sellen Knorpel lateral und ventral, je-
doch nicht medial. Sie liaben einen langen Coronoidfortsatz. Vorn,
in der Medianen, berühren sie sich nicht.
W irbelsáule: Die Wirbel sind vollstandig verknorpelt,
dagegen ist kein Knochen vorhanden. Chordareste linden sich
ais Massen von ctwa 150 g Durchmesscr zwischen den Korpern,
wáhrend sie darin felilen. Der reclite und linke Neuralbogen
der Brustwii'bel sind in der dorsalen Mittellinie bis zur Be-
rührung genahert, und der Knorpel beginnt dort zu verwachsen.
In der Lumbal- und Sacralregion sind die Neuralbogen dorsal
offen. Proc. spinosi fehlen überall. Die Metapóphysen (zur Stiitze
der Schale) finden sich bereits wie beim Erwachsenen an den
caudaleren Brustwirbeln, sind aber sehr klein. In der Lumbal-
region sind sie dagegen sehr stark ausgebildet (Fig. 165); sie
reichen liier bis unter die Haut, die sie zum Teil etwas vor-
wolben. In der Pars ventralis der Rippen ist bereits Knochen
gebildet.
Bei dem zwischen 30,2 und 24,1 stehenden Embryo 81,3 sind
die beiden Sternalanlagen mit Ausnahme des Processus xiphoideus
in der Mittellinie verschmolzen, bilden also eine einheitliche un-
paare Anlage. Das Manubrium (Textfig. 135) ist ganz vor-
knorpelig; nur die kleinen Iiocker an der Cranialseite (die Prae-
clavia) stehen nocli an der Grenze von verdichtetem Mesen-
chym. Zwischen ihnen und dem Ende der Clavicula liegt, wie
vorher, dunkles Gewebe. Die Grenze zwischen Manubrium und
erster Rippe ist dadurch viel deutlicher geworden, daB die die
eine der beiden Anlagen umgebende, scharf abgegrenzte dunkle
Mesenchymzone an der Berührungsflache durch einen hellen
Strich von der die andere umgebenden getrennt ist. Das Manu-
brium setzt sich ohne Grenze in das durch Verschmelzung beider
Leisten entstandene Mesosternum fort. Es ist eine vorknorpelige,
anfangs ca. 400 g breite und fast ebenso dicke Platte, die inncn,
d. h. dorsal den Rippenenden aufgelagert ist. Sie wird caudal-
wárts dünner und schmaler, und geht schlieBlich unter dem
letzten (5.) Sternalrippenpaar in dunkles Mesenchvm über. An der
Platte ist durch stellenweise vorliandene Kerben auf der Dorsal-
seite die frühere Paarigkeit noch angedeutet. Im Caudalteil des
Manubriums findet sich in der ventralen Mittellinie eine starke
Crista, an die sich seitlich die zweiten Rippen anlegen (Text-
figur 136). Die Rippen der drei übrigen Paare nahern sich in
Rov. Mtisoo La Plata — T. XXI.
28
434
135
13(1
137
138
Textfig. 135 — 138. Einbryo 3, Keimblase 81. Vier Querschnitte durch das
Sternum. Corles transversales por el esternón. X 41.
135. durch dio 1. Rippe, por la costilla 1.
1 3fi 9 9
137. „ den Pfropf zwischen 3. und 4. Rippe, entre las costillas 3 y 4.
138. „ die 4. Rippe, por la costilla 4.
1, 2, 3, 4 dio entsprechenden Rippcn; las costillas respectivas.
435
der Mittellinie fast bis zur Berührung (Textfig. 138). In der
Medianen treten Fortsetzungen des Mesosternum sowohl zwischen
die Rippen zweier aufeinander folgender Paare, in welcliem
Falle sie groBer und pfropfartig sind, ais auch zwischen die
Rippen desselben Paares. Sie sind dann mehr lamellen- oder
keilformig. Das pfropfartige Vortreten ist bei diesem Embryo
zwischen 2. und 3. Rippe besonders deutlich (vergl. Textfig. 137).
Beide Bildungen sind topographisch Fortsetzungen der Crista
stcrni. Die vorknorpeligen Rippenenden sind in alien Fallen
vom ' Sternalge webe durch eine scharf abgegrenzte Schicht dunk-
len Mesenchyms geschieden; ein Zusammenhang exisiert also
nicht. — Die Art des Übergangs des Mesosternums in den Pro-
cessus xiphoideus ist wegen Falten auf zwei Schnitten nicht
festzustellen. DaB der Processus ursprünglich, d. h. ais dunkle
Mesenchymmasse, eine bloBc Fortsetzung der Sternalleisten bil-
dete, sallen wir beira vorigen Embryo. Bei 81,3 ist seine Anlage
paarig und besteht aus zwei dicken Streifen dunklen Mesen-
chyms, die an ihrer Basis diclit am Vorknorpelstadium stehen,
also hier wesentlich weiter entwickelt sind ais das Ende des
Mesosternum.
Bei dem Embryo des Stadiums 24 sind die Verhaltnisse
im Wesentlichen dieselben, nur sind die Anlagen scharf er gegen-
einander abgegrenzt, da jetzt sowohl die sternalen Teile der
Rippen ais auch das Sternum ganz verknorpelt sind. Die Crista
sterni ist besonders zwischen den zweiten Rippen sehr stark.
Caudale Fortsetzungen derselben treten wie beim vorigen Em-
bryo ais dünne, keilformige Partien zwischen die Rippen eines
Paares, und ais groBcrc Pflocko zwischen die aufeinander fol-
genden. Die keilformigen Partien haben jetzt eine andere Struc-
tur ais der Plattenknorpel, und die Pfloeke zeigen an ihrer Basis
gegen die Platte zu Einkerbungen. Trotzdem glaube ich nicht,
daB es zur Abgliederung derselben von der Platte kommt, da
beim Erwachsenen jeder Pflock, mit der entsprechenden, den
Rippenenden innen aufliegenden, intersegmentalen Knochen-
platte ein Ganzes bildet. Die caudalsten Reste der Crista ver-
schwinden mit der 4. Rippe, und die 5. berühren sicli in der
Mittellinie, wobei sie aber vollkommen gegeneinander abgegrenzt
sind. Unter ihnen endet die Sternalplatte, und erst eine Anzahl
Schnitte weiter caudal beginnt der Processus xiphoideus ais
zunachst kleine Knorpelmasse, die medial zwischen den Enden
der 5. Rippen liegt, olme mit ihnen zusammenzuhangen. Er
wird breiter und bildet einen unpaaren Korper, der in der
Mittellinie ein wenig dünner ist ais seitlich. — Demnach ist der
28*
436
Processus nur im Stadium des verdichteten Mesenchyms eine
directe Fortsetzung der Mesosternalanlage. Seine Verknorpelung
erfolgt gesondert von ilir.
Die kleinen Hocker des cranialen Endes des Manubrium,
die Anlagen der Praeclavia (Eig. 164, pr. el.), haben sich
nun zu deutlichen, 270 p liohen knorpeligen Fortsatzen ent-
wickelt. Die latero -cranial von jedem beginnende Clavicula ist
4 — 5 mal dicker ais das Praeclavium und wird von Thm durch
einen ca. 150 p groBen Zwischenraum getrennt, der von einem
dunklen Mesenchym besonderer Structur ausgefüllt wird,' der
Anlage des Ligaments. (Auf der Figur dunkel.)
Bei mehreren Skelctten von Erwachsenen lagen die beiden
Praeclavia an genau derselben Stelle wie bei den Embryonen,
und wurden vom Manubrium nur durch eine Naht gescliieden.
Bei einem jungen Tier waren sie noch nicht verknóchert, sondern
bloBe Knorpelplattchen. Bei alien waren sie der Mittellinie sehr
nahe, nicht so weit seitlich, wie es auf Figur 73 von Weber
(1904)’ für Tatusia angegeben ist. Auch war ihre Beziehung zur
Clavicula eine viel weniger enge ais es nacli jener Figur scheinen
konnte, da zwischen beiden ein langes Ligament liegt. Auch bei
Skeletten anderer Gürteltiere (z. B. Dasypus villosus und mi-
nutus, Priodontes giganteus) sind die Verhaltnisse ganz áhnlich
wie bei der Mulita. Nach der gebrauchlichen Bezeichnung müBte
man die Knochelchen also nicht ais Praeclavia, sondern ais
Prosternumreste bezeichnen.
Da in der Weber5 schen Figur 6 Sternalrippenpaare vor-
handen sind, moclite ich noch besonders bemerken, daB ich bei
alien Skeletten der Mulita und dem einzigen von Tatusia novem-
cincta, das mir zur Verfügung stand, immer nur 5 Sternalrippen-
paare gefunden habe.
Die S c a p u 1 a ist eine einzige Knorpelmasse, deren Knorpel
in der Pars infraspinata weiter entwickelt ist, ais in der supraspi-
nata. Nahe dem Ventralrand der ersteren ist auf der AuBenseite
eine ziemlich groBe Knochenplatte vorhanden, an der Pars supra-
spinata dagegen nur ein kleines Stück am Vorderende. Melir
ais die hintere Halfte der Spina ist verknóchert. Wennschon
der Knochen dem Knorpel auBen aufliegt, so kann doch kein
Zweifel bestehen, daB es sich um Ossification auf knorpeliger
Grundlage handelt, da an vielen Stellen der Übergang direct
sichtbar ist. Der vordere Teil der Spina ist rein knorpel ig und
geht direct in das ebenfalls knorpelige, sehr lange Acromion über,
das um den Humeruskopf auBen herumzieht und schlieBlich an
die Clavicula stoBt. Das Os acromiale, das Ameghino
437
(1908) bei Cabassus (Xenurus) unicinctus gefunden hat, und das
man bei alien nicht sehr alten Mulita- und andera Gürteltier-
skeletten trifft, ist also nur ein im Acrornion entstehender Kno-
cbenkern, der lange selbstándig bleibt. Dasselbe gilt für einen
Knochen, der am Gaudialende der Scapula liegt und meist nicht
mit ihr verwachsen ist. — Der Geíenkteil bildet mit dem Korper
der Scapula ein knorpeliges Continuum. Eine Coracoidanlage ist
nicht mehr aufzufinden.
An der Clavicula hat sich der Knochen auf Rosten des
Knorpels medianwárts ausgedelmt, und die groBere laterale
Hálfte ist jetzt ganz knochern, ohne Knorpel. Die sternale Hálfte
dagegen ist knorpelig, und ihr liegt auBen eine feine Knochen -
lamelle auf, die in den Knochen der auBern Hálfte übergeht.
Am Medialende fehlt der Knochen ganz. DaB es sich bei der
Clavicula um Ersatzknochen handelt, ist dem Aussehen dieses
Stadiums nach sicher.
Humerus, Ulna und R, a d i u s sind knorpelig ; an den
Diaphysen ist Knochen gebildet. Die Car palia, Metacar-
palia und Phalangen sind knorpelig. Das distale Ende der
letzten Phalanx zeigt in groBter Ausdehnung beginnende Ver-
knocherung.
Ileum, Ischium und Pubis bilden eine einheitliche
Knorpelmasse; Spuren von Verknocherungen sind nur am Ileum
vorhanden. Das Foramen obturatum ist vollkommen von Knorpel
umschlossen. — Das Ileum steht mit dem 22. und 23. Wirbel
in Verbindung. Die Fortsátze zur Stütze der Schale ragen 15
Schnitte (0,5 mm) cranial über die Anlagerungszone des Ileum
an den 22. Wirbel liinaus. Das Ischium ist mit dem 26. — 29.
Wirbel zur Bildung des sogenannten Sitzbeinsacrum verbunden.
Die Anlagerung ist etwas weniger eng ais beim eigentlichen
Sacrum, und vor Allem in dorso-ventraler Itichtung schmaler.
Die Verbindung mit dem 26. Wirbel ist weniger breit ais die mit
den übrigen. Der Knorren des Ischium zum Tragen der Schale
erreicht die Haut in der Hohe des 29. Wirbels, und berührt sie
auf 5 Schnitten (150 ¡a). — Die Lage des eigentlichen Sacrums
und des Sitzbeinsacrums scheint bei den erwachsenen Tieren
nicht ganz constant zu sein; bei einem mir zur Verfügung stehen-
den Exemplar war das Sacrum durcli den 22. und 23. das Sitz-
beinsacrum durcli den 27. — 29. Wirbel gebildet; bei einem zweiten
crsteres durch den 21. — 23., letzteres durch den 26. — 28. Wirbel.
Die Pubica sind in der Mittellinie verschmolzen. Ein Epipubis-
artiges Element fehlt.
Das Fémur ist knorpelig, doch sind an der Mitte der
438
Diaphysen Spuren von Verknocherung vorhanden, wálirend der
Trochanter tertius sogar weit in der Verknócherung vorgeschrit-
ten ist. Die P a t e 1 1 a ist knorpelig. Tibia und P i b u 1 a bilden
ani proximalen Ende eine einheitliche Knorpelmasse, ebenso am
distalen; dócil ist letztere Vereinigungsstelle viel schmaler und
die Linie, lángs deren sie erfolgte, erkennbar. Die P u 13 e te-
me n t e sind knorpelig.
TJrogenitálsystem. Urniere: Der Urnierenwulst beginnt
links bereits 300 p cranial vom Hoden (vor dem 20. Spinal-
ganglion), rechts 450 p spater ais links uncí etwa gleichzeitig
mit dem Hoden. Dieser starke Unterschied in der Lage des
Cranialendes mag mit der rechts viel betrachtlichen Ausdehnung
der Leber zusammenhangen. Nach Beginn des Hodens liegt
der Urnierenwulst ihm lateral an, wobei er viel schmaler ist ais
dieser. Beispielsweise ist der Querdurclnnesser des Hodens auf
einem mittleren Schnitt durch ihn 800 p, der Durchmesser des
Urnierenwulstes, in dem hier Glomeruli liegen, auf demselben
Schnitt 250 p. Die letzten Glomeruli cler Urniere liegen erst
300 p caudal vom Hoden.
Die ersten Kanalchen beginnen auf dem ersten Schnitt durch
die Urniere; sie sind rudimentár, oline Glomeruli. Die ersten
Glomeruli beginnen beiderseits 450 p nach Beginn der entspre-
chenden Urniere. Die Strecke der glomerulilosen Kanalchen ist
also lang, ahnlich wie bei 30,2 und 185,1 und nicht so kurz wie
bei 206,1. Bei einem ebenfalls mannlichen Embryo (81,3), der
zwischen dem vorigen Stadium und diesem liegt, liegen vor Be-
ginn der Glomeruli links noch auf einer Strecke von 570 p,
rechts auf einer solchen von 330 p glomerulilose Kanalchen. Der
Zusammenhang der rudimentáren Kanalchen und der zu den
3 ersten Glomeruli gehorigen mit dem Rete testis ist sehr deut-
lich, und diese Glomeruli liegen dem Rete direct an. Die weiter
hinten gelegenen Glomeruli entfernen sich allmahlich vom Hoden.
Die Caudalgrenze des Hodens liegt beiderseits etwa beim 10.
Glomerulus; im Ganzen sind rechts 25, links 24 Glomeruli vor-
handen. Die Hauptmenge liegt also auf den Schnitten caudal
vom Hoden, wobei die Urniere bereits ventralwárts gebogen ist,
sodafi ihre wahre Lánge hier ' nicht mehr bestimmbar ist. —
Die ersten 2 — 3 Glomeruli sind sehr klein, die weiteren haben
im Mittel 50 p Durchmesser, wobei aber die Kapseln, besonders
im mittleren Teil der Urniere, sehr grofi sind. Im Caudalteil
der Urniere haben einige Glomeruli bis 80 p Durchmesser, doch
ist ihre Gróí3e hier sehr wechselnd.
Die Wolff’schen Gange werden 120 p nach Beginn der
439
ersten Kanálchen deutlicli. Am Caudalende der Urniere wolbt
sich die Fortsetzung dcr Urnierenwülste nocli sehr stark (bis
250 p) ins Colom vor, und die W o 1 f f ’ soben Gánge liegen darin
melir in der Mitte, die M ü 1 le r ’ sellen hart an der medialen
Kante. — Die W o 1 f f ’ soben Gánge besitzen stets ein deutliches
Lumen von ca. 20 p Durchmesser und werden durch ein ca. 10 p
bohes Cylinderepithel gebildet. Erst kurz vor der Mündung in
den Sinus urogenitalis erweitern sie sich zu je einer langlichen
Blase von 75 ¡a inneren Durchmesser, die ebenfalls noch von
Cylinderepithel ausgekleidet wird (Vesicula seminalis). Darauf
verschmálern sie sich je zu einem 100 p langen Endstück, das
in den Sinus übergeht (Eig. 159). Es wird bereits von dem
mehrschichtigen Epithel des Sinus ausgekleidet, das sein Lumen
vollstandig ausíüllt. Zwischen der Mündung des rechten und
linken liegt 200 p Abstand. Die beiden Endstücke scheinen von
dem Sinus gebildet zu werden, wofür nicht nur die Structur ihrei'
Wandung spricht, sondern auch, daB zwischen ihrer Wand und
der der Vesiculae seminales eine scharfe Grenze vorhanden ist.
Die M ü 1 1 e r ’ schen Gánge haben in ihrem vordersten Ab-
schnitt ein kleines Lumen, das sie aber weiter caudal verberen;
etwa nach 750 p werden sie undeutliche Stránge, weiter hinten
wieder deutlicher, um nach weiteren 750 p wieder fast ganz zu
verschwinden. Allmáhlich scliwellen sie wieder zu undeutlichen
Zellstrángen an, in denen spáter ein Lumen auftritt, das immer
deutlicher wird, und schlieBlich münden sie medial von den
W o 1 f f ’ schen Gángen diclit nebeneinander in den Urogenitalsi-
nus. Ihr Endteil hat ein etwa 20 p weites Lumen, doch schickt
auch ilmcii dcr Sinus (wie den W o 1 f f ’ schen Gángen) einen
allerdings kaum 50 p langen Mündungsteil ent.gegen, der durch
das mehrschichtige Epithel ganz ausgefüllt wird (Fig. 159). Zwi-
schen den Mündungen der Müller’ schen Gánge liegt nur 50
bis 60 p Entfernung. — Müller’ sche und W o 1 f f ’ sche Gánge
münden auf demselben Schnitt.
Ni ere: Die Nachnieren beginnen links 150, rechts 510 p
vor der Urniere (19. Spinalganglion). Sie sind auf je 1,35 min
Lánge getroffen, und ihr Caudalende liegt beiderseits beim 5. Glo-
merulus der Urniere. Sie sind nicht genau quer getroffen. Ilire
Durchmesser auf dem Schnitt betragen: von latero-dorsal nach
medio-ventral (in Richtung des Ureters) 950 p, normal dazu
1100 p.
Eine etwa 100 p dicke sehr dunkle Rinde und eine den
Hauptteil der Niere bildende helle Markmasse sind deutlich.
Dunkle Zellkugeln der ursprünglichen nephrogenen Zone sind
440
nicht mehr zu unterscheiden ; sie scheinen f ast alie in Mal-
p i g h i ’ sche Korperchen übergegangen zu sein. Solclier sind
viel mehr vorhanden ais auf dem vorigen Stadium. Die auBersten
lieger. in der Marksubstanz an ilirer Grenze gegen die Rinde,
die innersten viel weiter central, bis 300 p von der Peripherie
entfernt. Eine Anordnung der M a 1 p i g li i ’ sellen Korperchen
in Radiürreihen ist nicht deutlich. Die M a 1 p i g h i ’ schen Kor-
perchen sind weiter vorgeschritten ais bei 30,2 ; ihre Bowman-
schen Kapseln sind mehr ais halbkugelig, mit áuBerem, kaum
erkennbaren flaclien und innerem bereits nicht mehr glatt lie-
gendem kubisclien Epithel. Das innere Blatt ist sehr stark ein-
gestülpt, sodaB das Lumen eng ist. Der mittlere Querdurch-
messer der Glomeruli betragt etwa 60 p, der der Kapseln etwa
80 p. Das mehrschichtige Epithel des Ureters setzt sich auch auf
das stark abgeflachte Nierenbecken fort, wennschon es liier nie-
derer wird; erst die davon abgehenden Sammelrohrchen besitzen
einschichtiges Cylinderepithel. Die Sammelrohrchen teilen sich
ofter; besonders die letzte Teilüng derselben innerhalb der Rinde
ist sehr deutlich. Sie spalten sich dabei gabelig und bieten.ein
Bild, das die Mitte zwischen Y und T lialt.
Der Ureter hat direct nach Austritt aus der Niere einen
auBern Durchmesser von 120 p. Das Epithel ist mindestens
40 p dick, sodaB das Lumen sehr schmal ist. Im weiteren Ver-
lauf wird der Ureter dünner; ob er bei der Mündung in den
Sinus ein wirkliches Lumen führt, ist fraglich. Die Miindungen
sind je 50 p von der Medianen entfernt und liegen 450 p oral von
derjenigen der W o 1 f f ’ schen und M ü 1 1 e r ’ schen Gange.
Sinus ur ogeni t alis und Blase: Im Penis sind die
Corpora cavernosa penis dunkle, dichte Mesenchymbander, die
ein ander in der dorsalen Mittellinie bis zum Versclimelzen ge-
nahert sind. Proximal legen sie sich mit verbreiterten Eliden
dem Pubis dicht an. Das Corpus cavernosum uretrae besteht aus
wenig hellerem Bindegewebe; proximal tritt es zwischen die
Eliden der Corpora carvernosa penis, und geht in das dunkle
Bindegewebe um den Sinus urogenitalis über. Nalie der Penis-
spitze liegen ihm zwei dunkle, halbmondfórmige Mesenchym-
massen auf. Die Penisspitze ist bereits dreizackig; sie besteht
aus einem groBeren dorsalen und zwei kleineren lateralen Teilen,
in denen dunkle Mesenchymmassen liegen, die an der Basis der
Zacken untereinander zusammenhangen und in die erwahnten
halbmondformigen Mesenchymmassen übergehen. Die Uretral-
rinne ist langs der ganzen ventralen (caudalen) Penisseite weit
offen. Dorsal legen sich ihre Wande aufeinander, wobei sie ver-
441
kleben. Sie setzen sich so zwischen die drei Endzacken des Penis
fort, wodurch ein y-formiges Bild entsteht. Die gesamte Uretral-
spalte wird durch ein mehrschichtiges (3 — 5 Lagen hohes) Epithel
ausgefüllt.
Der Sinus upogenitalis ist áhnlich gestaltet wie bei 30,2
(Fig. 159). Am Proximalende der Urethralrinne ist er nur ein
enger Kanal, der sich etwa 2,5 mm vori der Penisspitze in der
Querrichtung erweitert und in cranialer Riclitung umknickt. Bei
Mündung der W o 1 f f ’ sellen Gánge ist sein epithelialer Teil
auBerlich 500 ¡a weit; das Lumen ist aber durch die stark ge-
wucherten innern Zellagen des Epithels bis auf 150 p in querer
und kaum 40 p in dorso-ventraler Richtung eingeengt. Der augen-
fálligste Unterschied gegenüber 30,2 ist, daB das den Sinus um-
gehende Mesenchym, das sich dort noch kaum von dem allge-
meinen Mesenchym absetzte, liier ais eine dunkle, scharf um-
schriebene Masse erscheint. Gegenüber von den W o 1 f f ’ sellen
Gangen gehen von der ventro-lateralen Kante zwei kurze, etwa
100 p dicke lumenlose Drüsenschláuche in den Sinus über. Sie
dehnen sich medial und ventral in der Mesenchymmasse aus und
sind unverzweigt. Das Blasenlumen ist unregelmáBig stern-
formig, in keiner Weise mehr dorso-ventral abgeplattet wie bei
30,2. Das Blasenepithel ist stellenweise, vielleicht durch die Con-
servierung, vom darunterliegenden Bindegewebe gelóst. AuBer-
dem haben sich an demselben die innersten Zellagen abgespaltcn
und liegen ais dünne Membranfetzen im Blasenlumen. Auf das
Epithel folgt die sehr dicke t(70 — 200 p) helle Bindegewebsschicht,
und darauf die deutlich aus einzelnen, locker liegenden Faser-
zügen bestehende Muskulatur, dann wieder helles Bindegewebe,
das jederseits einen Wulst bildet, in dem die 70 — 80 p dicke Ar-
teria umbilicalis liegt. Das Blasenlumen liegt auf etwa 1 mm
Lange. Die groBte Breite des Blasenwulstes (incl. der Arteria
umbilicalis) ist 1,5 mm. Die Anheftungszone an der Bauchwand
ist im Máximum 600 p breit. Der Wulst ragt bis 1 mm ins
Colom vor. Der Durchmesser der Blasenanlage, gemessen von
Muskelhalbschicht zu Muskelhalbschicht ist auf mittleren Schnit-
ten sowohl quer ais dorso-ventral etwa 700 — 800 p. Im Gegensatz
zu 30,2 setzt sich vom Cranialende der Blase aus die entodermale
Allantois ais ein lumenloser Strang von ca. 40 p Dicke fort, der
im Nabelstrang so weit verfolgbar ist, ais die Schnitte durch
ilm vorhanden sind.
Der II o d e n beginnt mit Anfang des 20. Spinalganglions, und
liegt auf etwa 1,35 mm Lange. Sein Durchmesser auf mittleren
Schnitten ist 750 p in dorso-ventraler, und 950 p in querer Rich-
442
tung\ Spine Lage ist rechts und links nicht ganz dieselbe. Die
Lángsachse des linken liegt der Medianebene ziemlich parallel,
wáhrend diejenige des rechten mehr von dorsal und lateral
nach medial und ventral verlauft. Der linke Hoden ist daher fast
genau quer, der rechte elier, aber nicht genau langs getroffen.
Sein Coelothel ist auBerordentlich flach; nacli innen folgt
eine dünne (10 — 50 p) Schicht Bindegewebe und darauf die Zone
der gewundenen Kanálchen, die weitaus den groBten Teil des
Hodens einnimmt (600 — 700 p Dicke). Die einzelnen Kanálchen
sind verschieden dick, im Mittel 60—80 p. An der AuBcnwand
biegon sie wieder central wárts um; sie verásteln sicli ab und zu,
oder sie stehen untereinander in Verbindung. Ilire Wand besteht
aus einer einzigen Zellage, von der nur die Kerne deutlich er-
kennbar sind; sie bilden eine etwa 8 p hohe Zone, und liegen
nicht regelmáBig eng aneinander, sodaB sie kein eigentlich epitliel-
artiges Bild bieten. Die Kerne sind im Allgemeinen in querer
Richtung zusammengedrückt. Ab und zu liegt zwischen ihnen
aucli ein runder, blasiger Kie¡rn von etwa 10 p Durchmesser,
dessen Cliromatin sich in Form kleiner Kórnchen regelmáBig
an seiner Oberfláclie verteilt i’indet (walirsclieinlich Kerne der
Spermatogonien). Der Unterschied zwischen groBen runden und
kleineren, zusammengedrückten Kernen ist besonders auf Tan-
gentialschnitten eines Kanálchens deutlich. Das Innere der Ka-
nálchen nimmt ein im Mittel 50 p weites Lumen ein, das von
vielfachen feinen Fáden durchzogen wird. Sehr selten liegt im
Lumen, meist ziemlich nahe der Wand, ein vereinzelter Kern,
innner des blasigen Typus. Die zwisclien den Tubuli contorti
liegenden Bindegewebssepten sind verschieden dick (30 — 50 p).
In ihnen sind die interstitiellen Zellen deutlich von den gewohn-
lichen Bindegewebszellen mit lánglich zusammengedrückten Ker-
nen unterscheidbar. Sie liegen fast immer in groBeren Gruppen;
sie sind, dadurch daB sie sich berühren und abplatten, meist
viereckig, ca. 10 p im Durchmesser, und durcli das Haemat-
oxylin-Eosin rotlich blau gefárbt. Ihr Kern ist rund, von 8 p
Durchmesser, mit deutlichem Nucleolus.
Das das Centrum des Hodens einnehmende Corpus H i g li m o r i
hat auf mittleren Schnitten einen Querdurchmesser von ca. 150 p.
Wáhrend es auf den caudaleren Schnitten (etwa auf 600 p Lánge)
ganz von den Tubuli contorti umgeben wird, grenzt es in seinem
cranialen Abschnitt (etwa 500 p weit) direct an die Urniere. Es
beginnt bereits etwa 250—300 p cranial vom ersten Urnieren-
kanálchen, und die caudalste Stelle, an der es die Urniere noch
direct berührt, liegt beim 3. Glomerulus. Die im Corpus
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H i g li m o r i liegenden Iletekanalchen sind undeutlich im Ver-
gleicli zu den Urnierenkanálchen. Ein Übergang von Hete- in
Urnierenkanálchen ist nirgends erkennbar'; erstere scheinen an
der Grenze gegen die Urniere immer zu eliden.
Circulationssystem. Das Herz liegt auf 3,05 mm Lange
(10. — 15. Spinalganglion). Es liegt weit oral von der Leber, die
erst auf dem letzten Sclmitt durch das Herz beginnt.
Das Septum atriorum ist nur etwa 30 p dick und bestelit aus
den beidseitigen Endothelien und einer dazwischen liegenden
kaum 15 — 20 p dicken Easerschicht. Das Foramen ovale ist über
500 p weit. Der Limbus V i e u s s e n i ist im Gegensatz zum
Septum sehr dick (80 — 100 p) und gelit auf der Dorsalseite von
dessen Basis aus, sodaB dort kein Zwischenraum melir zwischen
beiden vorhanden ist. Beide Sinusklappen reichen bis an die
Mündung des rechten Ductus Cuvieri (vordere Hohlvene),
wennsclion sie dort beide niedrig sind. Weiter caudal geht die
linke auf das Septum atriorum über, von dem aus sie in das
Lumen desjenigen Atrialteils, in den die Cava posterior mündet,
vorsteht. Die Stelle, an der die Klappe dem Septum aufsitzt,
liegt hier 300 p von der dorsalen Basis des Septums. Es ist
demnach sehr unwahrscheinlich, daB diese Klappe beim Erwach-
senen zur Begrenzung der hintern Hohlvene dient; vielmehr wird
sie anscheinend ganz rückgebildet werden. Die rechte Sinus-
klappe ist groBer und grenzt, wie auch auf den vorigen Stadien,
hauptsáchlicli die Cavamündung vom übrigen Atrium ab. Der
Sinus coronarais ist etwa 120 p dick; sein linkes Ende geht in
die Vena magna über, wahrend eine Fortsetzung auBerhalb des
Herzens fclilt. AuBer der Vena magna und der Vena cordis
media sind nocli weitere Venen erkennbar; die Herzwand ist
überhaupt gut vascularisiert.
Die Wand des linken Ventrikels besteht aus einer meist über
200 p dicken, compacten Muskelmasse, von der nur relativ we-
nige, scharf gesonderte Muskelbalken ins Lumen abgehen. Die-
jenige des rechten Ventrikels ist den früheren Stadien ahnlicher,
da bei ihr die compacte Zone nur etwa 50 bis hochstens 100 p
dick ist; es ragen von ihr viel mehr kleinere Muskelbalken ins
Innere vor. Das Septum ventriculorum ist im Mittel 1/2 mm dick.
Die Atrio-ventricularklappen sind noch 50 — 70 p dick, durch ilire
sehr dunkle Farbe aber noch scharf er von der Muskulatur unter-
schieden ais bisher. An den starken Papillarmuskeln sind Chor-
dae tendineae nicht erkennbar. Die Valvulae bicuspidalis und
tricuspidalis dagegen haben bereits membranosen Character, da
ihre Dicke nur zwischen 10 — 20 p schwankt.
444
Lungenvenen: Eine gemeinsame Lungenvene ist nicht
vorhanden. Ins rechte Atrium münden direct: von der rechten
Lunge ein etwa 200 p starker, kurzer, ventraler Stamm, der
von der rechten Seite ganz lateral einmündet nnd die beiden
cranialen Hauptvenen aufnimmt, ferner ein etwas diinnerer dor-
saler Stamm, der von der Dorsalseite grade rechts von der
Mittellinie eintritt und aus dem Caudalteil der Lunge kommt.
Sie entsprechen durchaus den beiden Stammen der vorigen Em-
bryonen. Von der linken Lunge mündet ziemlich symmetrisch
zum ventralen Stamm der rechten ein etwa gleich dicker Haupt-
stamm, der ebenfalls kurz ist und sich in die beiden Hauptvenen
gabelt. Aus diesem und den früheren St.adien geht hervor, daB
bei der Mulita der Ventral- und der Dorsalstamm der rechten
Lunge, auBer auf sehr frühen Stadien, kein eigenes, gemeinsames
Endstück besitzen, sondern getrennt in die einheitliche Lungen-
vene, und nach Aufnahme derselben ins Atrium ebenfalls getrennt
in dieses münden.
Der Truncus a o r t a e gibt sofort hinter den Klappen die
sehr kloine (weniger ais 30 p dicke) Arteria coronaria dextra,
und einige Sclmitte weiter die viel dickere (70 — 80 p) Arteria
tr.
Textfig. 139. Embryo 1, Keimblase 24. Soberna des Abgangs der Arterien
vom Aortenbogen. Esquema de las arterias que salen del arco aórtico,
are. a. = Arcus aortae, sel. d., sel. s. = Subclavia dextra, sinistra, car. c. d.,
car. c. s. = Carotis communis dextra, sinistra, vert. d. = Vertebralis dextra,
axil. d. = Axillaris dextra, tr. — Tracliea, traquea.
445
coronaria sinistra ab, die einen kurzen Stamm bildet und sich
darauf in den etwa gieich máchtigen llamus descendens (zwi-
sclien den Ventrikeln) und llamus circumflexus (zwischen linkem
Ventrikel und Vorhof) teilt. Der Tr uncus hat hier ein Lumen
von etwa 250 p Durchmesser bei 60 p Wandstárke. Der Abgang
der Arterien vom Arcus aortae weist eine interessante Anomalie
auf (Textfig. 139). Zuerst geht von ihm statt cines Truncas
anonymus nur eine rechte Carotis communis ab (ca. 70 p dick),
die zunáchst der Yentralseite der . Trachea etwa 450 ¡a weit an-
liegend oral zieht, um dann die gewóhnliche Lage der Carotis
communis einzunehmen. Darauf gehen vom cranialsten Punkt des
Arcus dicht nebeneinander eine linke Carotis communis (von ca.
120 jlx Starke) und eine linke Subclavia ab (150 ¡o. dick). Beíde
besitzen von Anfang an ein selbstandiges Lumen; die auBeren
Teile ihrer Media und ihrer Adventitia gehen aber auf 180 p
Lange ineinander über, so daB sie einen auBerlich einheitlichen
Stamm bilden. Erst etwa 300 ¡a weiter dorsal, grade an der
Stelie, an der der Arcus in die Aorta descendens übergeht, geht
eine 100 p dicke Subclavia dextra ab. Sie láuft zwischen Oeso-
phagus und Wirbelsáule hindurch auf die rechte Seite und teilt
sich nach einem Verlauf von ca. 2 mm in die Axillaris und
Vertebralis, wobei sie dorsal von der rechten Jugularis liegt. Eine
Verbindung zwischen der rechten Subclavia und rechten Carotis
communis ist, auch in Resten, nicht nachweisbar. Dieselbe Ano-
malie íst nach Testut1) beim Menschen sehr selten. Es ware
interessant festzustellen, ob sie sich bei alien Embryonen des
Uterus 24, bei einzelnen oder nur bei diesem einen findet.
Die Vereinigung der Aorta mit dem Ductus Botalli liegt beim
11. Ursegment. Ihr Lumen ist vorher etwa 200 p dick, nachher
250 p, wahrend der Ductus etwa 150 p weit ist. Der Stamm des
6. Bogens schwillt direct hinter den Klappen bis auf 300 p an;
dann wird er wieder dünner und gibt, etwa i/2 mm hinter ihnen,
noch im Pericard, eine rechte 100 p dicke und eine linke 70 p
dicke Pulmonalarterie ab, wahrend er selbst zum Ductus B o -
t a 1 1 i wird. Die Arteriae pulmonales sind also wesentlicli starker
ge w orden ais beim letzten Embryo ; sie laufen nicht mehr in
caudaler Richtung, der dorsalen Pericardwand angeheftet wie bei
ihm, sondern treten, sobald sie diese erreicht haben, ins Lungen-
parenchym. Ihre Austrittsstelle aus dem 6. Bogen liegt demnach
nicht mehr so weit oral im Vergleich zu ihrem Eintritt in die
Lunge.
') Tratado de Anatomía Humana, Bd. II, pag. 144, nach der 5. Auflage
ins Spanische übersetzt von Cor om inas y Sabater und Villaret.
446
Venen: Die Umbilicalvenen sind sehr dünn; im Nabelstrang
ist ihr Durchmesser nahe beim Embryo etwa 150 p, d. h. ge-
ringer ais derjenige der Umbilicalarterien. Da der Nabelstrang
beim Übergang in den Kórper stark zusammengezogen ist, so
werden auch die Venen davon beeinfluBt und sind beim Eintritt
in die ventrale Mittellinie des Embryo nur 70 — 80 p diclc (19.
Spinalganglion). Die Ventro-lateralwand des Embryo ist selir
gefaBarm, und vor Allem münden aus ihr keine Venen in die
Umbilicales. Vergleicht man mit den letzten Embryonen, beson-
ders mit 30,2, bei dem die Gefañe der Kórperwand sehr groB
waren, so scheint es, ais ob sie sich rückgebildet hatten. Die
beiden Umbilicales vereinigen sich einige Schnitte, nachdem sie
in den Embryo gelangt sind, zum einheitlichen Ductus A r a n t i i.
Dieser verláuft ais ein 180 y dickes GefaB, das in einem in die
Leibeshohle vorspringenden medianen Wulst liegt, zunachst auf
2,3 mm oral; dann tritt er (18. Spinalganglion) in den in der
Caudalflache der Leber gelegenen tiefen Sulcus, um nach und
nach ganz in die Leber überzugehen. Hier schwillt sein Lumen
zunachst bis auf über 600 p Durchmesser an, um nach Abgabe
der letzten groBen Advehentes sich wie beim letzten Embryo auf
kaum 200 p zu reduzieren. Er mündet dann (16. Spinalganglion)
am Dorso-cranialende, in der Mittellinie in die Cava. — Wie man
erkennt, liegt hier das System der LebergefaBe wieder weiter
caudal ais beim letzten Embryo, und zwar nimmt es in Eezug auf
die Spinalganglien eine Lage ein, wie man sie nach den An-
gaben bei den früheren Embryonen erwarten würde.
Die beiden Venae cardinales posteriores (paarige Cavae =
Cavawurzeln) verlaufen, sobald sie sich aus den Iliacae gebildet
liaben, zu beiden Seiten der Aorta dicht anliegend, und sind
hier gleich stark (150 — 200 p). In der Holie des 21. Spinalgang-
lions (1,8 mm nach ihrer Bildung) nehmen sie die etwa 50 p
dicken Spermaticae internae auf, 350 p weiter cranial (20. Spinal-
ganglion) die etwa ebenso dicken Henales, die aus dem Hilus
der Niere kommen. Nach noch weiteren 300 p (Ende des 19.
Spinalganglions) vereinigen sie sich in der Medianen zur Cava,
die anfangs dorso-ventral abgeplattet und breit ist (Gegend der
Querverbindung der Cardinales bei jüngeren Embryonen), dann
aber rund wird (250 p Durchmesser) und, sich dabei allmáhlich
nach rechts von der Mittellinie verschiebend, in den Winlcel
zwisclien Nebenniere und Lobus venae cavae gelangt, um in letz-
teren mit Anfang des 19. Spinalganglions einzutreten. Von dem
abgeplatteten Teil gehen wie früher die Venae suprarenales ab.
Von der Vereinigung der beiden Cardinales posteriores bis zum
447
Eintritt in die Leber liegen etwa 750 p. Das unpaare Stück der
Cava ist also im Vergieich zum paaren sehr kurz.
Das Veri). al ion der Cava innerhalb der Leber ist dasselbe wie
beim vorigen Embryo. Beim Verlassen der Leber ist sie ein
600 y starkes GefáB, das in der Hohe des 14. Spinalganglions ins
Atrium mündet.
Sow-ohl im System der Umbilicales ais in dem der Cardi-
nales posteriores (incl. der Venen der liintern Extremitat) und
Cava íelilen Venenklappen.
Die Cardinalis anterior der linken Seite geht, in der Hohe
des 11. Spinalganglions vermittelsfc der Anonyma si ristra in die
der recliten Seite líber. Eine Verbindung zwischen linker Cardi-
nalis anterior und dem Sinus coronarias existiert nicht mehr. In
den Cardinales anteriores und den mit ihnen zusammenhangenden
Venen sind überal 1 gut entwickelte diinne Venenklappen vor-
handen.
Die recht.e „innere“ Cardinalis posterior (Azygos) beginnt
etwa in der Hohe des 17. Spinalganglion und verláuft bis zum 11.
rechts und dorsal von der Aorta und nimmt dabei sowohl die
rechten ais die linken Inter vertebrales auf. Beim 11. Spinal-
ganglion biegt sie an der rechten Seite des Oesophagus und der
Trachea ventral wárts um, und mündet ais ein 90 p starkes Ge-
fáB in die reclite Cardinalis anterior, auf deinselben Sclmitt, auf
dem die Anonyma sinistra sich mit ilir vereinigt. Vom 17. bis
15. Spinalganglion sind die Intervertebral venen der linken Seite
noch durch einen feinen Langsstamm verbunden, der weiter
vorn fehlt. (Vena hemiazygos = linke „innere“ Cardinalis.)
Die M i 1 z (21. Spinalganglion) weist auBer einer reich-
licheren V ascularisier ulng keine DiffeVenzierung ihres Gewebes
auf. Uire Form ist auf den caudalen Schnitten dreieckig, auf
den cranialen von links nach rechts abgeplattet. Sie ist im
Ganzen auf 750 p Lánge getroffen. Wahrend bisher das dor-
sale Páncreas und die Milz gradezu in eine einheitliche Mesen-
chymmasse eingebettet erschienen, ist jetzt die beide verbin-
dende Bindegewebszone enger geworden.
Sympathicus und Nebenniere. Beim Embryo 81, 3 ragt die
Nebe uniere bereits ziemlich stark ins Cólom vor. Ihre Struc-
tur ist insofern der der früheren Embryonen ahnlich, ais sicli
mit sehr groBer Deutlichkeit eine AuBen- und eine Innenzone
unterscheiden laflt. Letztere besteht aus Zellen mit groBen (min-
destens 8 p dicken) liellen Kernen. Auf dem Sclmitt liegen sie
in Str angen, deren jeder im Allgemeinen aus zwei nébeneinander
liegenden Zellreihen besteht. Der Korper der Zellen ist poly-
448
gonal und (bei reiner D e 1 a f i e 1 d fárbung) eisengrau gefárbt.
Zwischen den Strángen verlaufen Blutcapillaren; die Zellen des
bindegewebigen Gerüsts der Nebenniere sind durch ihre platten,
lánglichen Kerne erkennbar.
Die AuBenzone ist viel dunkler ais die innere; ihre Zellen
besitzen kleinere dunklere Kerne ais bei 206 und liegen auch
enger ais dort. Die Zone ist stellenweise nur etwa 60 p, an
andera Orten mehr ais doppelt so dick, und vor allem ist
auffállig, daB von ihr unregelmáBige Fortsátze ausgehen, die
untereinander oft verbunden sind und weit in die Innenzone
hineinragen. Dies gilt besonders für die Gegend um den Hilus,
also dort, wo die sympathischen Fasern eintreten. Umgekelirt
konnen auch Partien der Innenzone nestartig von der AuBen-
zone umschlossen werden. — Die Áhnlichkeit der Zellen der
AuBenzone mit denen der Sympathogonienhaufen ist auffallend;
immerhin sind letztere durch ihre etwas dunklere Fárbung und
dichtere Lagerung relativ gut von denen der AuBenzone unter-
scheidbar. GroBe Sympathogonienhaufen liegen dem Hilus der
Nebenniere dicht an; sie f inden sicli auch sehr zahlreich im
Sympathicusgeflecht zwischen den Nebennieren, sowie weiter
caudal. Auch innerhalb der Nebenniere sind in der Innenzone
Zellhaufen vorhanden, die in Fárbung und dichter Lagerung
ihrer Zellen durchaus mit den Sympathogonien übereinstimmen.'
Helle Zellen (Phaeochromoblasten) kommen in ihnen nicht vor.
Sie liegen sowohl im Centrum ais auch mehr peripher gegen
die AuBenzone zu, und an vereinzelten Stellen stoBen sie direct
an eine der Fortsatzbildungen der AuBenzone. Im Nebennieren-
gewebe, in der Umgebung des Hilus, der einzigen Stelle, an der
die Sympathogonienhaufen sich der Nebenniere von auBen an-
legen, und an der auch die Sympathicusfasern in sie eintreten,
liegen im Nebennierengewebe nur sehr wenige dunkle Zell-
massen, wáhrend man, bei der Annahme, daB es sich um Ein-
wanderung von Sympathogonienhaufen handele, grade dort die
meisten derselben erwarten sollte.
Beim Embryo 24, 1 liegen die Nebennieren zwischen 18.
und 20. Spinalganglion. Die rechte sitzt der Niere kappenformig
auf und ist auf dem Quersclmitt im Allgemeinen oval. Sie findet
sich auf 1,5 mm Ausdehnung. Ihr groBter Querdurchmesser auf
dem Sclmitt ist (von medio-ventral nach latero-dorsal) 1,5 mm,
der dazu senkrechte 1 mm. Die linke reicht caudal an der Medial-
seite der Niere weit herab. Da sie ventral vom Magen tief
eingebuclitet wird, erscheint sie auf dem Sclmitt bohnen- bis
halbmondformig. Sie findet sich auf 2 mm Ausdehnung und ihr
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groBter Durchmesser (von medio-ventral nach dorso-lateral) ist
auf dem Schnitt 1,8 mm, wáhrend der dazu senkrechte viel kiirzer
ist ais bei der r editen und hochstens 0,8 mm betrágt. Nur die
Dorsahvand ist in ganzer Breite festgeheftet, die iibrigen Seiten
ragen frei ins Colom vor.
Die Sympatliicusfasern treten in der Iíolie des Eamus vis-
ceralis 19 in die Nebenniere. Sowohl der 18. ais der 20. Itamus
visceralis liegen schon auBerhalb der Nebennierenzone.
Man kann wie bei den letzten Embryonen eine Innen- und
eine AuBenzone unterscheiden (Fig. 160, z. i. und z. e.). Letztere
ist selir dunkel, aber nicht nur relativ, sondern auch absolut
schmaler ais beim letzten Embryo, und ihre Eortsátze reichen
weniger tief ins Innere hinein. In der Innenzone liegen wie bei
81, 3 hauptsáchlich zu Strángen angeordnete groBkernige Zellen,
deren Protoplasma sich mit Eosin liellfleisclirot gefárbt hat.
Wáhrend aber beim letzten Embryo diese Stránge selir dicht
lagen, sodaB sich zwischen ihnen nur schmale Zwischenráume
mit Blutcapillaren und Mesenchymsepten fanden, ist diese An-
ordnung jetzt nur noch stellenweise erhalten. An andera Stellen,
meist ziemlich weit peripher unter der AuBenzone, finden sich
zwischen den rótlichen Zellstrángen gróBere Lücken, die durch
Massen von ebenfalls hellkernigen Zellen eingenommen werden,
deren Protoplasma sich aber mit Eosin fast nicht fárbt und im
Gegensatz zu dem selir feinkornigen der anderen ein melir fase-
riges Aussehen hat. Auch liegen diese Zellen nicht in melir oder
weniger deutlichen Strángen, sondern in unregelmáBigen Grup-
pen. Ich halte diese Zellen für bereits ganz umgewandelte Phaeo-
chromoblasten (Fig. 160, ph. bl.). —
Sympathogonienhaufen (symp.) sind in der Nebenniere viel
háufiger ais früher; auch sind sie scharf abgegrenzte Korper. Im
Gegensatz zum vorigen Stadium finden sie sich in grdBter An-
zahl in der Gegend der Eintrittsstelle der svmpathischen Fasern.
Wenn sie ganz oder teilweise innerhalb der AuBenzone liegen,
so sind sie gegen dieselbe immer scharf abgegrenzt, oft duch
einen feinen Zwischenraum. Selir háufig sieht man derartige
Sympathogonienmassen, die bereits zum Teil in helle Zellen
(Phaeochromoblasten) übergegangen sind. Der Unterschied im
Aussehen der beiden Zellarten scheint mir dadurch bedingt, daB
die Kerne der Phaeochromoblasten ein wenig groBer sind und
vor Allem dadurch, daB sie viel lockerer liegen ais die der
Sympathogonien. Man kann ferner oft sehen, daB Phaeochromo-
blastenmassen die noch dunkle, aus Sympathogonien gebildete
Flecken enthalten, genau so in den Maschen der rótlichen
Rev. Museo La Plata — T. XXI.
2!)
450
eigentlichen Nebennierenzellen liegen, wie ich es oben für die
hellen Zellen beschrieb. Darum zweifle ich niclit daran, daB
diese ebenfalls Phaeochromoblasten sind. DaB die einwandern-
den Elemente immer nur Sympathogonien sind, und sich diese
erst innerlialb der Nebenniere in Phaeochromoblasten umwan-
deln, glaube ich niclit, da háufig Sympathogonienhaufen, die
schon teihveise umgewandelt sind, der Nebenniere so anliegen,
ais ob sie im Eindringen begriffen wáren. — Wie schon be-
merkt, kann die Einwanderung nur in einer relativ kleinen
medio-caudalen Región mn die Eintrittsstelle der Sympathicus-
fasern (dem Hilus) erfolgen, da die Nebenniere sonst überhaupt
niclit vori Sympathogonienhaufen umgeben wird.
Sympathogonienhaufen auBerhalb der Nebe n-
niere. Auf mittleren Schnitten durch die Nebenniere linden sich
sowohl neben der Aorta, ais auch ventral von ihr, zwischen beiden
Nebennieren und um die erwahnte Einstrahlungsstelle des Sym-
pathicus in sie, compacte Zellmassen von bis 200 g Durchmesser.
Sie bestehen groBtenteils aus dunlden Sympathogonien, enthalten
aber meist einen kleineren oder groBeren Ant.eil von Phaeochro-
moblasten. Insbesondere zieht vom Hilus der einen Nebenniere
zu dem der andera ein 150 g dicker und 700 g breiter Korper,
der zwischen Aorta und Vena cava durchgeht und fast aus-
schlieBlich aus Phaeochromoblasten besteht, die einen mehr rot-
lichen Ton haben (Haematoxylin-Eosinfarbung) ais die im Innern
der Nebenniere oder der übrigen Korper. Eine ganze Anzalil
solcher Korper, die zum groBten Teil aus dunklen Sympatho-
gonien bestehen, aber kleinere Phaeochromoblastenmassen ent-
halten, liegen caudal vom ZusammenfluB der beiden paarigen
Cavawurzeln zum einheitlichen GefaB, ventral von der Aorta,
zwischen den beiden Wurzeln der Cava. Caudal werden die
Kórperchen kleiner und lloren in der Hóhe des 23. Spinalgang-
lions ganz auf. Erst caudal von der Vereinigungsstelle der
Arteriae femorales legen sich lateral und ventral der Ar-
teria sacralis media wieder Massen dunkler Sympathogonien an,
mit denen sich das Ende des Grenzstrangs vereinigt. So bildet
sich aus sympathischen Fasern und Zellen, kleineren GefáBen,
in die die Aorta zerfallen ist und kleinen Venen ein sonderbares
Gewebe unter der Wirbelsáule, das Anfangs dorso-ventral etwa
300, quer 500 g dick ist. An seiner Contour sind meist nocli
abgegrenzte Sympathogonienmassen zu erkennen (Fig. 1G7). Es
bleibt bis zum Beginn des Schwanzes deutlicli; im Schwanz
selbst ist es niclit mehr erkennbar, und die Arteria sacralis
bildet bier wieder ein einheitliches GefáB.
451
Integument. Haaranlagen linden sich nur am Ober-
und Unterkiefer. Sio bestehen aus einem eylindrischen Haarkeim
von 150 p Lange und G0 jli Durclnnesser und einer dicliten Ilaar-
balganlage, die den Haarkeim ziemíich weitgehend umgreift.
(Fig. 152.)
Die Epidermis besteht überall dort, wo keine Panzer-
platten gebildet werden, wie bisher aus der innern cubischen und
der auBern Pflasterepithelschicht ; letztere lost sich oft ab.
1) Kopfhaut. a) Gegend der Kopfpanzerplatte (Fig. 153):
Die Cutisanlage ist hier 120 p dick und durcli ihr dunkles Aus-
sehen selir scliarf von dem darunterliegenden Bindegewebe ab-
gesetzt. In ihr sind die Grenzen der Papillen der groBen Horn-
platten hochstens dadurch erkennbar, daB das Gewebe an ihnen
ein wenig heller wird; docli ist dies sehr wenig ausgesprochen,
so daB das Ganze fast wie eine einheitliche Anlage aussieht.
Dagegen sind in der Epidermis die Einzelplatten deutlich durch
Kerben voneinander abgesetzt (Fig. 153). Die Epidermis ist dun-
kel und mehrschichtig ; in der Mitte der Platten ist dies deut-
licher ais am Pande.
b) Panzerloser Teil (Fig. 156): Hier ist die Cutisanlage noch
kaum von der Subcutis abzugrenzen, da sie liell und kaum ver-
dichtet ist. Die spáter in ihr vorhandenen kleinen Hornschüppchen
sind ais mehr oder weniger gut umgrenzte dunkle, dichte Mesen-
chymbezirke erkennbar, über denen die Epidermis wie iiber den
groBen Platten dunkel und verdickt ist. Sie sind etwa so weit
entwickelt wie die groBen Platten auf dem vorigen Stadium.
2) Schulterpanzer (Fig. 157): Die Cutis ist über 200 p dick
und durch die dichtere Anordnung ihrer Elemente erkennbar.
Innerlialb der Cutis sind die Papillen der den Hornpanzer zu-
sammensetzenden Einzelplattchen durch noch dichtere Anord-
nung und dunklere Farbung ihrer Elemente wolil zu unter-
scheiden aber nicht scliarf abgegrenzt Audi ist über ihnen
die Epidermis stark verdickt, dunkel und sehwach vorgewülbt.
3) Freie Gürtel (Fig. 155): Die Anlage ist der des Schulter-
panzers sehr áhnlich, nur liegen die Papillen enger nebeneinan-
der, und die Epidermisverdickung ist starker, fast linsenformig.
Die dazwischen liegenden Hautfalten (Fig. 154) in denen sich
kein Panzer bildet, besitzen eine ebenso dicke aber sehr helle
Cutisanlage und eine helle dünne Epidermis, in der besonders
die Keimschicht durch ilire Helligkeit und Dünne sich von der-
jenigen. der Schuppenanlagen unterscheidet.
2í)*
452
4) Die Bauchseite ist ahnlich ausgebildet wie die eben be-
' schriebenen Hautfalten der mittleren Región, nur ist die Epidermis
dunkler; stellenweise sind darin auch schon die ersten Anlagen
der kleinen, überall zerstreuten Hornschüppchen erkennbar.
5) Der Beckenpanzer ist ahnlich ausgebildet wie der Schul-
terpanzer.
6) Im Schwanz sind Hornschuppenanlagen vorhanden, áhn-
lich wie in den Anlagen der Gürtel ; doch stehen die Platten
mehr vereinzelt und sind weniger weit vorgeschritten.
Die Knochenplatten des unter dem Hornpanzer liegenden
Knochenpanzers sind noch nirgends angedeutet.
La Plata, im Januar 1913.
453
RESUMEN.
EJ objeto de este resumen es sintetizar en una forma
comprehensible lo referente á la poliembrionía específica de la
mulita; todos los demas resultados no podrán ser tratados sino
en forma muy somera, siendo indispensable consultar con respecto
á ellos, y especialmente con respecto á la organogenia la parte
especial del trabajo.
El primer naturalista que comprobó la exactitud de la creen-
cia popular según la que todos los hijuelos de un parto de la
mulita son del mismo sexo, fué el célebre Azara. Un hecho
tan estrado llamó grandemente su atención y dice que valdría
la pena de observar sí todos los hijos que una misma hembra
produce succesivamente durante su vida son también del mismo
sexo.1) Pasaron sin embargo muchos años sin que se dedicaran
al genero Tatusia nuevas investigaciones, y recién en el año
1878 M i 1 n e Edwards probó que los cuatro embriones del
tatú negro (Tatusia novemcincta) poseen cada uno un amnion
separado, envolviendo á todos ellos una membrana común que
Milne Edwards denomina corion. En una vesícula embrio-
naria perteneciente á un período de gestación muy avanzado
los amniones estaban unidos los unos á los otros y sus paredes
limítrofes tendían á desaparecer, comunicando las cavidades am-
nióticas entre sí. El autor observó también que las placentas
discoidales de los cuatro embriones estaban soldadas las unas
á las otras por sus bordes laterales formando el conjunto una
placenta circular cuadrilobada. Teniendo en todos los demás
mamíferos cada embrión su corion propio, Milne Edwards
trata de explicar esta disposición curiosa, y enumera como tres
posibilidades admisibles las siguientes: 1.) La vesícula de Graaf
contiene varios huevos en vez de uno solo; 2.) los cuatro huevos
fecundados están incluidos en un depósito plasmático formado
’) Le Tatou Mulet fait de sept a douze petits en octobre (vendémiaire),
tous males ou tous femelles; c’est du moins 1’opinion genérale, et je l'ai vue
se vérifier dans une femelle pleine, que j’ouvris. Je me trouvai d’un grand
étonnement a un résultat aussi étrange, et ce fait mérito la peino qu’on
l'observe: si, par liasard, la femelle, qui a produit une fois des males ou des
femelles, fait la méme cliose toute sa vie?“ Azara: Essais sur l’histoire na-
turelle des Quadrupédes de la Province du Paraguay. Traduction par Moreau-
Saint-Méry. T. 2, pag. 190. París, an 9. (1801).
454
por las paréelos del útero ó del oviducto.1) 3.) los coriones de los
cuatro embriones se fusionan M i 1 n e Edwards se inclina
á creer que esto último sea lo mas probable. No enumera ni
discute pués la posibilidad de haberse podido formar los cuatro
embriones de un solo lluevo.
Antes de M i 1 n e E d w a r d s ya K o e 1 1 i c k e r tuvo la oca-
sión de disecar un útero de la misma especie y al hablar de los
gemelos humanos con dos amniones, dos cordones umbilicales,
una placenta y un corion, en la segunda edición de su Tratado
de Embriología (pag. 365 de la edición francesa) comenta el
hecho de tener los embriones de Tatusia novcmcincta un corion
común. Según él la explicación de estos casos deja aún que
desear: podría tratarse primitivamente de dos coriones aislados,
que después se han fusionado, ó de un solo huevo con dos vitelos,
ó de un huevo único con dos vesículas germinativas. Pero dice
parecerle aún mas natural que se hubieran formado dos áreas
embrionarias á cierta distancia la una de la otra sobre la misma
vesícula blast.odérmica.
A idéntica conclusión llegó v. Ihering, quien (1886)
examinó dos vesículas embrionarias de la mulita, encontrando
en cada una de ellas 8 embriones, todos ellos del mismo sexo
y envueltos cada uno por un amnion independiente pero teniendo
todos un corion común. Además de los ocho fetos encontró v. I h e-
r i n g en un caso 4 vesículas más, del tamaño de una lenteja
ó haba, la mas grande de las cuales contenía un embrión rudi-
mentario. A causa de la conformación de las membranas em-
brionarias y por ser todos los embriones del mismo sexo, v.
Ihering supone que todos ellos se hayan formado de un solo
huevo, y cree además que la división del embrión único en varios
debió efectuarse recién después de la fecundación y no ya dentro
del folículo de Graaf. Dice además que, si efectivamente todos
los embriones se formaran de un huevo único, debería consi-
derarse este fenómeno como un caso de generación alternante.
Rosner (1901), quien había emprendido estudios de gemelos
humanos monocoriales examinó también los ovarios de dos
ejemplares de Tatusia novemcincta que le fueron remitidos por
v. Ihering, pero de los que sólo los de un individuo estaban
lo suficientemente bien conservados para permitir un examen
histológico. El autor creyó encontrar entre los folículos de este
ovario un porcentaje muy elevado con 2 y más huevos, con-
q Tan solo debido á los escasos conocimientos que entonces se tenía
de la formación de las membranas embrionarias, esta posibilidad pudo pare-
cer acceptable á Milne Edwards.
455
teniendo los folículos muy grandes cuatro de ellos. El hecho de
ser cuatro el número normal de embriones de una gestación
de Tatusia novemcincta, indujo á llosner á suponer que estos
se formarían no de un huevo, sino de los cuatro de un folículo, los
que por la ruptura de este último pasarían simultáneamente al
útero donde serían fecundados y se desarollarían, fusionándose
por fin sus coriones para constituir una vesícula única.
C u é n o t (1903) al examinar dos hembras de la misma especie
encontró sin embargo un porcentaje muy pequeño de folículos
con dos huevos y ninguno con cuatro, y cree que por consiguiente
todos los embriones de la misma gestación del tatú negro des-
cienden de un solo huevo.
Al iniciar yo en el año 1906 mis estudios sobre la embriología
de la mulita dudaba mucho, de que esta última suposición fuera
la que se comprobaría por los hechos, y estaba inclinado á creer
que en la mulita, como en los demás vertebrados sin excepción
alguna (por lo menos en casos normales) cada huevo formaría
un solo embrión. Aún en los intervertebrados ese modo de desa-
rollo es muy raro, existiendo tan solo en algunos himenópteros
parásitos, y en una lombriz. Se acerca á el la brotación en em-
briones muy jóvenes, como es conocida de ciertos briozoarios
y tunicados.
Fué tanto mas grande mi sorpresa al encontrar dos veces
en un útero (43 y 59) una sola vesícula muy joven, cuya con-
formación no dejaba dudas de haberse formado de un solo huevo,
sobre todo por ser sumamente parecida á las vesículas embrio-
narias muy características de los roedores con inversión de las
hojas blastodérmicas. En otro estadio algo más avanzado, pude
comprobar la formación de sacos ciegos por parte del ectoderma
de la vesícula embrionaria, los que constituían las ánlagen*) de
los embriones. En las vesículas mas adelantadas se encontraron
por lo general siempre entre 7 y 12 embriones.
Por estas observaciones publicadas en el año 1909 quedó
comprobado que todos los embriones del mismo parto de la
mulita descienden de un solo huevo, y que su separación comienza
recién después de haberse dividido el embrión único en las
dos hojas blastodérmicas primitivas.
Contenía además el mismo trabajo descripciones de ve-
sículas embrionarias cuyos embriones estaban en el estadio con
*) No existiendo en castellano una palabra para designar el primer co-
mienzo ó rudimento de un embrión ó de un órgano, usaré para ello la palabra
alemana „Anlagea (plural: Anlagen), que con el mismo significado ha pasado
ya á todos los idiomas.
456
linea primitiva, con varios segmentos primitivos y de otros más
avanzados, además de consideraciones teóricas respecto al proble-
ma de la poliembrionia específica.
Después de aparecer mi primer comunicación, H. H. N e w -
man y J. Th. Patterson han publicado varios trabajos sobre
la embriología de Tatusia novemcincta. Su comunicación pre-
liminar del año 1909 se basa solo en embriones my avanza-
dos, pero ya el primer trabajo más voluminoso (1910) contiene
entre otras cosas una descripción minuciosa de una vesícula
conteniendo embriones en el estadio con linea primitiva y de
otra cuyos embriones contaban de 5 á 7 segmentos primitivos.
Sigue á esta descripción la de las envolturas embrionarias, de
la placenta de estadios más avanzados y de la orientación de
los embriones dentro del útero, así como extensas considera-
ciones teóricas. No contiene el trabajo sin embargo hechos que
comprobaran en realidad la poliembrionia.
En Julio de 1910 di á conocer mis principales resultados
ante el Congreso Científico Internacional Americano de Buenos
Aires, proyectando en esta ocasión diapositivos de la mayoría de
los embriones jóvenes descritos en extenso en el trabajo actual.
Un año más tarde (1911) New man y Patterson publi-
caron otra memoria, en la que analizan la variabilidad de los
embriones del mismo parto valiéndose para ello de la disposición
y del número de las placas dentro de las cinturas óseas de
fetos ya adelantados y tratando de apoyar por estas observa-
ciones la idea ya emitida por ellos en sus trabajos anteriores,
que cada embrión de Tatusia novemcincta derriba de una
blastomera del estadio de cuatro células y los dos embriones
situados á un mismo lado del plano de simetría del útero hasta
de una misma blastomera del estadio de dos células. Creen haber
encontrado en esto la explicación de porqué los embriones situa-
dos á un mismo lado del plano de simetría son más parecidos
entre sí que los de lados opuestos, fenómeno que, según deducen
de sus estudios, es general en Tatusia novemcincta.
En junio de 1912, cuando el manuscrito original de este
trabajo ya estaba listo salvo pequeñas correcciones, apareció otra
comunicación de Patterson, en la que describe varias vesí-
culas embrionarias de Tatusia novemcincta, de las que dos son
mucho más jóvenes que las que yo poseo de la mulita. Al mismo
tiempo el autor se ha convencido de la inexactitud de su teoría
de la derivación de cada embrión de una sola blastomera y cree
por el contrario — como ya lo había probado yo en 1909 —
que los embriones definitivos se forman de un embrión primario
457
que aún en el estadio de dos hojas blastodérmicas no permite
descubrir indicio alguno de su división ulterior en varios.
Las dos vesículas jóvenes de Patterson son esferas, cuya
pared está formada por una capa de células trofoblásticas, encon-
trándose acolada al polo animal una masa, en la que en el embrión
más joven logra ya distinguirse dos clases de células, aún no
ordenadas en hojas blastodérmicas, lo que en cambio ya es el
caso en la vesícula más adelantada.
Todas las demás vesículas jovenes de Patterson, así como
las que yo poseo de la mulita, muestran con toda claridad el
tipo de los embriones con inversión de hojas blastodérmicas.
Se componen pués de una vesícula ectodermal perfectamente
cerrada, cuya cavidad constituye como se verá más adelante
(estadio 46) la cavidad amniótica primitiva ó común. La ve-
sícula está suspendida en el entoderma, una bolsa de paredes
delgadas, abierta del lado proximal, cuya base, doblándose hacia
afuera forma una zona circular que se acola á otro saco externo
mucho más ámplio. Este último se fija por medio de su parte
proximal*) proliferante al fondo uterino. Constituye esta bolsa
externa el trofoblasto, en el que hay que distinguir dos zonas:
1. la parte proliferante que lleva el nombre de trofoderma
(suspensor) y 2. el resto del trofoblasto formado por una delgada
membrana, el diplotrofoblasto, cuyo nombre clásico en los roedores
es „ectoderma caduco".
Las tres vesículas más jóvenes de la mulita en mi poder
(96, 43, y 103) [Fig. 3, 38, 39, 40] difieren muy poco en cuanto
al grado de su desarollo. Ya en la mas pequeña (96) puede verse
que las celulás cilindricas del ectodenna son algo más altas
en el polo distal y á los lados de la vesícula que en el polo pro-
ximal, aunque la diferencia no es grande. En el embrión 43,
también la pared lateral parece ser algo más espesa que la del
polo distal. La vesícula ectodermal está perfectamente cerrada.
En 96 el trofoderma es relativamente delgado, en los otros dos
estadios algo más gruseo. En ninguna el diplotrofoblasto está
tapizado en su interior por células entodermales, sino que el
entoderma termina después de haber formado la zona circular
arriba mencionada. Del lado proximal del ectodenna se encuentra
una gran cavidad, en la que no existe célula alguna y que está
limitada á los lados y proximal por el trofoblasto, y distal hacia
el centro por el ecto- hacia la periferia por el entoderma. No es
*) Proximal y distal son usados aquí con respecto al animal madre:
Proximal = hacia el fondo del útero = hacia el lado caudal de los embri-
ones en su posición normal.
458
homologa á la cavidad ectoplacentar de los roedores sino que
debe considerarse como una formación aparte, que podríamos
llamar blastocel extraembrionario, por extenderse en ella más
tarde el exocel.
Difieren las vesículas embrionarias de la mulita de las de
la rata, con las cuales tienen mucha semejanza, por formar el
entoderma en toda su extención una delgada membrana, mientras
que en los roedores las partes laterales de la bolsa entodermal
costituyen un epitelio cilindrico y por ser en todas ellas muy
espaciosa la cavidad del saco vitellino, es decir la limitada del
lado proximal por el entoderma, del distal por el diplotrofoblasto.
La vesícula embrionaria 174 (Fig. 42 y 43) se caracteriza
por haber aparecido en su base una cavidad completamente
tapizada por el trofoderma. Su pared proximal se interna profun-
dainente y en forma irregular en la mucosa uterina, mientras que
la distal está formada por una membrana clara, poco coloreada,
la placa trofodermal.
La membrana trofodermal que limita la cavidad está con-
stituida por masas claras do protoplasma con relativamente pocos
núcleos de 10 á 12 ¡x de diámetro. Esta cavidad no forma parte
del blastocel extraembrionario ya existente en los estadios an-
teriores, sino que es una formación nueva, que aún faltaba á
aquellos, y perfectamente homologa á la cavidad trofodermal ó
ectoplacentar de los roedores.
El crecimiento del ectoderma ha sido mayor que el del
diplotrofoblasto, lo que ha tenido por resultado una diminución en
el volúmen relativo del saco vitelino. En la vesícula ectodermal
se han efectuado los procesos más interesantes. Su pgred dirigida
hacia el trofoderma, que ya antes era algo delgada, se ha con-
vertido en una membrana de un espesor no mayor al de un
endotelio, adelgazándose también el polo opuesto de la vesícula,
aunque no en igual grado. Entre los polos delgados queda una
ancha zona anular compuesta por un epitelio cilindrico, cuyas
células son más altas hacia el trofoderma, diminuyendo paulati-
namente hacia el polo distal. El mesoderma está representado tan
solo por algunas células de disposición mesenquimatosa.
El útero 148 (Pig. 44 — 48) es interesante ante todo, por
contener dos vesículas embrionarias de las que una es algo
más avanzada que la otra. Se trata pués de un caso de gemelos
comunes ó de dos huevos, cada uno de los que luego se dividirá
en varios embriones. No he podido hallar otro caso parecido
entre todo el material recogido. Ambas vesículas embrionarias
son muy aplanadas en sentido oro-aboral, probablemente por la
459
presión que lia debido ejercer la una sobre la otra. La más
joven conserva en un todo el mismo estadio de desarollo como
la anterior (174), solo su mesoderma es más adelantado, habién-
dose formado un espacioso celoma extraembrionario. En la más
avanzada el diplotrof oblaste no forma ya una membrana continua,
sino que ha desaparecido casi por completo, quedando adherido
un pequeño resto de él á la zona anular trofoblástica que une el
embrión á la mucosa uterina. — En todos los estadios que le
siguen, el diplotrofoblasto falta, constituyendo el entoderma el
limite de la vesícula embrionaria hacia la cavidad uterina.
Como en 174 puede distinguirse en el ectoderma de las dos
vesículas 148 tres zonas, una circular proximal, sumamente del-
gada, otra menos delgada que rodea el polo distal y la ancha
faja circular de gruseo epitelio cilindrico. Un estudio más detenido
del límite entre esta última y la zona circular proximal demu-
estra, que no es éste una linea recta sino que el epitelio gruseo
avanza en algunas partes en dirección al polo trofodermal y
retrocede en otras, resultando así anchas prolongaciones linguifor-
rnes, entre las que se extiende el epitelio pavimentoso del polo
proximal. Las prolongaciones son por ahora muy poco pronun-
ciadas y no pueden observarse con cierta claridad sino en cortes
tangenciales por cada una de las dos vesículas ectodermales, es
decir en los primeros y los últimos que pasan por cada una de
ellas. Las prominencias linguiformés son los primeros indicios
de una emancipación de las placas medulares embrionarias de
la gruesa zona ectodermal hasta ahora perfectamente indivisa
y continua.
En la vesícula 99 la emancipación de los embriones apenas
iniciada en 148 es ya más aparente. Si observamos una serie
de cortes por ella (Fig. del texto 2 — 10) vemos que en el corte
más dístal la zona del ectoderma gruseo es continua, aunque ya
penetre en ella de un lado el ectoderma delgado del polo pró-
xima!. Cuatro cortes más adelante vemos, que también del lado
opuesto el ectoderma delgado comienza á internarse entre el
gruseo, resultando así dos lengüetas de epitelio alto, de las que
en las figuras una se encuentra del lado izquierdo, la otra del
derecho. A medida que los cortes avanzan hacia el polo pró-
xima], las partes delgadas de la pared ectodermal se acercan
más y más, hasta producirse en el corte 18 una división de las
vesículas hasta ahora unitarias en dos partes perfectamente se-
paradas la una de la otra. Expresado de otra manera: La
vesícula ectodermal manda hacia el trofoderma dos sacos ciegos,
cuya pared externa está formada por el epitelio grueso (las
460
lengüetas mencionadas) y la interna por el delgado. El saco
ciego de la izquierda (c. am. A.) es corto y queda indiviso, el de
la derecha (c. am. B.) es mucho más grande. Ya en el corte
16 (Fi,g. del texto 5) se nota la división de su epitelio grueso
en dos lengüetas secundarias y en el 24 (Fig. del texto 8),
también el epitelio delgado se ha dividido, resultando así dos
sacos ciegos (c. am. B 1 ye. am. B 2), los que se extienden por
5 cortes más. El saco ciego c. am. B 2 no se divide ya, mientras
que el epitelio grueso del otro vuelve á bifurcarse en dos lengüetas
terciarias (c. am.Bla y c. am. Bl/3) (Fig. del texto 9), formando
el saco una cavidad correspondiente á cada una de las lengüetas,
aunque ya no alcanzen á separarse estas cavidades netamente
la una de la otra.
Si se compara esta vesícula embrionaria con otras más ade-
lantadas, se llega á la conclusión, que las lengüetas son los
comienzos de las placas medulares y los sacos ciegos A, B2,
B 1 a y B 1 /? las cavidades amnióticas de los futuros embriones.
Considerando empero el pequeño número de lengüetas y sacos
ciegos en este estadio y el gran número (7 — 12) de embriones
de la mulita, no es probable, que cada una de las lengüetas forme
una sola placa medular y cada saco ciego una sola cavidad
amniótica, sino que el mismo proceso de división, al cual deben
su origen las lengüetas y sacos ciegos, se repetirá en unas una
sola, en otras quizá dos veces, y recién las lengüetas y los sacos
resultantes de estas nuevas divisiones serán los embriones defi-
nitivos y sus cavidades amnióticas. Una que otra de las lengüetas
podrá convertirse en una placa medular sin entrar en divisiones
ulteriores.
Los extremos cerrados de los sacos ciegos evaginados
hacia la placa trofodermal son ahora las partes del ectoderma
más próximas á ésta, mientras que en los estadios anteriores el
polo proximal de la vesícula ectodermal era él que más se acer-
caba á la placa.
El ectoderma del estadio de evolución siguiente (46) fué
reconstruido por medio de planchas de cartón, resultando el mo-
delo representado en la Fig. 1 y 2. En este estadio los sacos
ciegos han crecido hasta formar largos tubos relativamente del-
gados en forma de dedo de guante, los que en número de 8 parten
de una vesícula única é indivisa. Es ella la misma de la que
comenzaban á evaginarse los sacos ciegos en el estadio anterior.
Sus paredes están formadas todas por epitelio chato, correspon-
diendo su pared distal al epitelio bajo del polo distal de las
vesículas ectodermales de 174 y 148, y su pared proximal al
461
polo proximal de éstas. He denominado esta vesícula en mi
primer trabajo cavidad amniótica común, denominación aceptada
por Newman y Patterso n. Durante toda la evolución ella
ocupa el polo distal de la vesícula embrionaria, encontrándose
intimamente acolada al entoderma.
En cada saco ciego puede distinguirse, como en el estadio
anterior, una pared externa dirigida hacia el entoderma y for-
mada por epitelio gruseo, y otra interna, delgada, que es una
continuación de la pared proximal de la cavidad amniótica
común. La pared gruesa constituye la placa medular del em-
brión respectivo, en la que puede distinguirse ya la linea primi-
tiva. Esta atraviesa la mitad de la placa medular dirigida hacia
el polo proximal de la vesícula; los embriones dirigen pués su
extremidad cefálica hacia la cavidad amniótica común y su
extremo caudal hacia el trofoderma. El hueco del saco ciego
forma la cavidad amniótica (individual) del embrión correspon-
diente, constituyendo pués la tenue pared interna del saco el
ectoderma amniótico propiamente dicho.
Como se ve por el modelo (Fig. 1 y 2) y por el esquema (Fig.
del texto 11) la parte del saco ciego próxima á la cavidad am-
niótica común es en casi todos los embriones mucho más delgada
que la parte dirigida hacia el trofoderma. En ella no entra el
epitelio alto, siendo todas sus paredes constituidas del mismo
modo como las de la cavidad amniótica común, es decir por epi-
telio chato. Resulta pués de esta manera un tubo, que en realidad
no es otra cosa que la parte distal del saco ciego, y al que he
llamado canal amniótico de unión. (Amnionverbindungskanal.)
Como se vé en el modelo, solamente cuatro de los sacos
ciegos, el 5, 6, 7y8 (Fig. 1 y 2) se han formado directamente déla
cavidad amniótica común, mientras que los cuatro restantes par-
ten de un ancho apéndice de la misma, (ap.) Aquellos son pués
divertículos primarios de la cavidad, y considerando también el
apéndice como tal, obtendríamos un total de 5 evaginaciones
primarias. De la base del apéndice se formó luego el saco del
embrión 4, quien ocupa con respecto á los demás una posición
netamente aislada. Los tres restantes (1, 2, 3) constituyen en
la punta del apéndice un grupo más cerrado, en el cual, sin
embargo, los embriones 1 y 2 parten á su vez de un canal común,
aunque muy corto y poco marcado, mientras que el embrión 3
debe considerarse como una formación directa del apéndice.
El ectoderma de los embriones de la mulita se forma pués como
evaginación primaria (embriones 5, 6, 7 y 8) ó secundariá (4 y 3)
ó de grado superior (1 y 2) de la cavidad amniótica común.
462
El grado de emancipación . de los distintos sacos ciegos
embrionarios es muy variable, como puede verse al comparar la
extensión de sus canales amnióticos de unión. El canal alcanza
su largo máximo en el embrión 5, mientras que en los embriones
1 y 2 no existe aún formación alguna á la que con razón podría
darse este nombre. Suponiendo que el largo del canal amniótico
de unión fuera, por lo menos en estadios de evolución jóvenes
en los cuales su crecimiento no lia terminado aún, una medida
para apreciar el tiempo transcurrido desde el momento en que
el embrión respectivo comenzó á evaginarse de la cavidad am-
niótica común, sería probable, que el embrión 5 fué el primero
y los embriones 1 y 2 los últimos en comenzar su evaginación.
Además de los sacos ciegos ya formados existe en la cavidad
amniótica común una mancha de epitelio alto, que por su estruc-
tura debe considerarse como una placa medular que no lia llegado
á evaginarse, y en la que tampoco se ha formado hasta ahora
una linea primitiva. En comparación con los demás, este embrión
ha quedado pués muy atrás en cuanto á su desarollo. Los datos
que nos suministran varios de los estadios más adelantados hacen
probable que también él se evaginará luego, formando un em-
brión rudimentario como suelen encontrarse en casi todas las
vesículas embrionarias de la mulita.
Ya en este estadio vemos, que la evaginación de varios
embriones de un solo divertículo de la cavidad amniótica común
(como ser el apéndice mencionado, ap.) no debe traer como
consecuencia necesaria la de que estos embriones se asemejen
entre sí más que á otros embriones del mismo útero. Las placas
medulares 1 y 2, que se han evaginado de un saco ciego común,
difieren en cuanto al tamaño mucho más entre sí que la placa
medular 1 de cualquiera otra, exceptuando la rudimentaria 9.
Resulta del estudio de la vesícula 46, que la disposición
observada por los canales amnióticos al abandonar la vesícula
amniótica común, y las relaciones que aquellos tienen los unos
con los otros, han de permitirnos, aún en vesículas embrionarias
más adelantadas, aclarar la forma en que los sacos ciegos em-
brionarios se han evaginado de la cavidad amniótica común.
Por esto he estudiado en varias vesículas embrionarias con el
mayor cuidado la cavidad amniótica común y los canales amnióti-
cos que parten de ella (véase fig. del texto 27,31,32,33,34,35,42,
47,78). Antes de examinar algunas de ellas en detalle, me parece
sin embargo necesario, dar una descripción general de una vesí-
cula embrionaria más avanzada.
En un corte longitudinal por un útero, cuyos embriones
1 •
463
se encuentran en un estadio con linea primitiva ya avanzado
(Fig. 4), la vesícula embrionaria ocupa toda la cavidad uterina,
y está formada en la parte ajustada al fondo uterino por el
trofoderma (tr.), mientras que las 2/3 partes distales de la pared
vesicular están constituidas por el saco vitelino (s. v.). Del lado
interior de la vesícula se encuentran acoladas á ella las placas
medulares, estando cubierta cada una por su amnion y rodeada
por un sistema de vasos vitelinos. En el estadio de evolución
representado por la vesícula 46, el extremo caudal de los em-
briones terminaba libremente en el celoma, sin adherirse al
trofoderma. Bien pronto el mesoderma del extremo caudal de
cada embrión comienza á proliferar, formando un pedículo, el
cual continúa creciendo hasta unirse al mesoderma que cubre
la parte trofodermal de la vesícula. Sobre este pedículo me-
sodermal manda el amnion una prolongación caudal tubuliforme
(am. c.), la que, alargándose hasta sobrepasar el extremo caudal
del pedículo, puede extenderse hasta sobre el mesoderma
trofodermal, pero siempre termina en forma de saco ciego. El
pedículo mesodermal, cubierto por el canal amniótico caudal,
constituye el llamado pedículo de adhesión ó ventral, forma-
ción, que, como ya liize notar en mi primer trabajo, era conocida
entonces solamente en el hombre, los monos y el prosimio Tar-
sius, habiendo sido encontrada luego también en Tatusia novem-
cincta. Al plano ventral del pedículo de adhesión se acola el
alantois. Su parte entodermal no es sino un tubo delgado, y está
rodeada por una capa mesodermal bastante gruesa, formada por
la esplancnopleura, mientras que el tejido del pedículo ventral
propiamente dicho está constituido por la somatopleura. Por
ahora la separación entre el alantois mesodermal y el pedículo
ventral es bastante neta, (Fig. 60 — 62) pero, desapareciendo
este límite más y más, el tubo entodermlal del alantois aparenta
estar dentro del tejido del pedículo ventral, aunque, como hemos
visto, primitivamente ambas formaciones son bien distintas la
una de la otra.
Al propio tiempo aparecen dentro del pedículo los vasos
umbilicales: de cada lado de la linea mediana una arteria y una
vena. En el punto de fijación del pedículo ventral al mesoderma
trofodermal y al rededor de él se forma la placenta. Existen
pués tantas placentas como embriones, y en los estadios de
evolución jóvenes cada una ocupa un territorio bien circunscrito
y netamente separado de las vecinas. A medida que crecen, sin
embargo, se tocarán á lo largo de sus bordes, llegando a formar
todas juntas una zona circular.
4G4
Durante toda la evolución la cavidad amniótica común ocupa
el polo distal de la vesícula embrionaria; ella no crece, sino que
por el contrario conserva más ó menos el mismo tamaño, hasta
que, unas veces en estadios correspondientes á la vesícula 200
y otras veces más tarde, desaparece y con ella los canales
amnióticos de unión.
Pasemos ahora á examinar algunas cavidades amnióticas
comunes y la manera como parten de ellas los canales amnióticos.
La cavidad amniótica común de 220 (Fig. del texto 31) de
la que se han formado 9 embriones, actualmente en un estadio
con linea primitiva, se asemeja mucho á la del útero 46, pués
está formada por una vesícula, de la cual se ha evaginado primero
un apéndice. Pero mientras que en 46 se habían formado 4
(resp. 5) embriones por evaginación directa de la vesícula,
aquí todos los sacos ciegos embrionarios parten del apéndice.
Casi todos los embriones se han evaginado de él por separado,
y solo los canales amnióticos de D y E y los de A y B poseen una
parte inicial común, más corta la una, más larga la otra, de la
que se han formado los canales individuales como formaciones
secundarias.
Parecida es la configuración de la vesícula 199, (Fig. del
texto 35) cuyos embriones poseen un poro neurentérico. También
aquí la cavidad amniótica es una vesícula con un apéndice,
que comunica con ella solo por un canal muy estrecho.
Los canales amnióticos salen del apéndice uno por uno, menos
los de los embriones 4 y 5 que tienen una parte basal común.
Además sale de la cavidad amniótica común un canal delgado,
que termina por una vesícula ocupada por un coágulo y fija
en el saco vitelino. Su parte terminal constituye un embrión
rudimentario en absoluto, como puede probarse por la compara-
ción con otras vesículas embrionarias.
Las demás vesículas amnióticas no poseen un apéndice, sino
que los canales salen de ellas directamente, ya sea por separado,
ya teniendo varios una parte basal común.
Una conformación curiosa es la que ofrece la cavidad am-
niótica común de los embriones 226 (Fig. del texto 34). No
existe en ella una cavidad vesicular, sino que los canales am-
nióticos de los distintos embriones están unidos los unos á los
otros por partes algo más ensanchadas de los mismos. El trajecto
desde la unión del canal ,,a!! con el 11, hasta su bifurcación para
formar los canales 4 y b es él que quizá con más razón podría
homologizarse á una cavidad amniótica común. Los embriones
465
5, 6 y 7 se habrían formado de una sola evaginación primaria
de la misma, ahora sumamente delgada, el canal b.
En la cavidad amniótica común 94 (Fig. del texto 32 y 33)
los canales G, H é J salen por separado, teniendo F y E, D y C,
O y N, y K, L y M respectivamente una parte basal común.
En el caso de los tres embriones K, L y M, sale del canal primario
el individual de M, teniendo K y L otra parte en común. El
embrión M es pués formado por una evaginación secundaria,
y K y L por otras de tercer grado.
De la cavidad amniótica común 42 (Fig. del texto 27) arran-
can tan solo los tubos e y f por medio de una parte basal común,
mientras que los sacos ciegos de todos los demás embriones
son formaciones aisladas. Los embriones c y b salen tan próximos
el uno al otro, que podría decirse, que sus canales poseen una
corta parte basal en común.
Al mismo tipo pertenecen también las vesículas amnióticas
comunes 188 y 11, de las que, como puede verse en las figuras
del texto 41 y 47, los canales amnióticos salen de cualquier parte
de la vesícula, ya sea uno á uno, ya poseyendo dos y á veces
tres de ellos una parte basal común.
En la vesícula embrionaria 11 comienza á formar el meso-
derma que cubre los canales amnióticos fibrillas, que se extien-
den de un canal á otro. En estadios más avanzados fibrillas
de esta clase parten también del amnion, fijándolo en distintos
puntos al saco vitelino, hasta formarse al fin en todo el interior
de la vesícula embrionaria una densa red de fibrillas mesen-
quimáticas. Los canales amnióticos muestran en muchas vesí-
culas forma de rosario, e. d. se componen de partes vesiculares
unidas por otras tubulares muy estrechas.
Al rededor de cada embrión aparece sobre el saco vitelino
un sistema de vasos sanguíneos, cuyos comienzos se notan por
primera vez en el estadio 42 en forma de puntos sanguíneos. Ya
en los embriones de la vesícula embrionaria 94 este sistema
sanguíneo vitelino está bien desarollado, notándose, que sus vasos
formar al rededor, y sobre todo á los lados del embrión una
red más ó menos densa, que en las zonas limítrofes entre dos
embriones toma una disposición más bien paralela en general
á las placas medulares ó, lo que es lo mismo, radial respecto á la
vesícula embrionaria completa, con la cavidad amniótica común
como centro. Hacia adelante los vasos convergen al punto de
salida del canal amniótico del amnion y más tarde, después de
haberse formado el corazón y la aorta, se reúnen en la misma
región debajo de la parte cefálica del embrión para constituir
Rov. Museo La Plata — T. XXI.
no
4G6
dos grandes venas, las que luego se abren en el seno venoso.
(Fig. del texto 44.)
A partir de los segmentos primitivos 7 á 9 hasta el 15 salen
de las aortas las arterias vitelinas. Resulta de lo dicho que las
arterias ocupan en el sistema circulatorio vitelino más bien la
parte posterior é interna, las venas la parte anterior y externa.
No existe seno circular. Los vasos vitelinos se extienden hasta
algo delante de los respectivos embriones, pero no llegan nunca
hasta la cavidad amniótica común, la que está pués siempre
sobre una parte del saco vitelino sin vaso alguno. Los vasos
vitelinos de un lado del embrión comunican, no solo delante,
sino también detrás de éste, por vasos en forma de arco con los
del lado opuesto y no se extienden nunca sobre el trofoderma.
Al formarse en el embrión el corazón y las aortas, han
aparecido también en su pedículo de adhesión los vasos umbili-
cales. Las arterias, que en el pedículo tienen una posición ad-
mediana, son prolongaciones directas de las aortas, mientras
que las venas, cuya ubicación es, ya en el pedículo, muy
lateral, forman después de pasar al embrión el borde lateral
de la somatopleura embrionaria. La parte de la somatopleura
que se encuentra hacia afuera de las venas pertenece á la pared
del amnion y no forma ya parte del cuerpo del embrión.
El entoderma del embrión se continúa al principio directa-
mente en él del saco vitelino, sin duplicatura alguna que separe
el uno del otro; á medida que se forma un intestino, va diferen-
ciándose el ombligo intestinal, el cual ya en el estadio 13G es
un canal con un hueco muy pequeño que luego obliterará.
Debido principalmente al crecimiento de la parte caudal
del embrión, el pedículo de adhesión, que al principio formaba
su continuación en linea recta, gira hacia adelante, tomando una
dirección más y más ventral, hasta que al fin su base envuelve
el ombligo intestinal, constituyéndose asi el verdadero fuñicólo
umbilical, (estadio 124.)
Una característica de las vesículas embrionarias de Tatusia
hybrida son los embriones rudimentarios, que en número más
ó menos crecido se encuentran en la mayoría de ellas. Los
embriones rudimentarios ocupan una posición casi siempre más
cercana á la cavidad amniótica común que los normales. Ya en
el estadio 4G, se encuentra la placa medular 9 (Fig. 1 y 2), que
debe considerarse como embrión rudimentario, por ser su grado
de desarollo mucho menor que el de cualquiera de las otras.
En la vesícula embrionaria 42 (Fig. del texto 27) encontramos
el embrión rudimentario g, formado por una vesícula chata y
467
discoidal y unido por un canal amniótico corto (de 0,6 mm de
largo) á la cavidad amniótica común. El embrión g se encuentra
pués por completo sobre el saco vitelino y en posición cranial
respecto á los otros embriones, no uniéndose al trofoderma,
mientras que los normales ó se lian soldado ya á éste por medio
de su pedículo de adhesión ó están próximos á hacerlo. La pared
ventral de la vesícula g está constituida por una placa medular
sin linea primitiva. Si en la vesícula embrionaria 46, el embrión
rudimentario se evaginara, obtendríamos algo parecido al em-
brión g de 42. Una de las causas de le formación de embriones
rudimentarios es pués la evaginación tardía de alguna placa
medular respecto á los demás embriones.
Una vesícula embrionaria con muchos é interesantes em-
briones rudimentarios es 94 (Eig. del texto 32 y 33). Cerca de la
cavidad amniótica común se encuentra una masa unida á ella por
un canal amniótico (B). Es un embrión que ha perdido por com-
pleto, ó que nunca ha tenido su forma normal, pero cuyo carácter
de tal se comprueba con toda seguridad por su canal amniótico y
por haberse formado al rededor de él un sistema de vasos vite-
linos. Un segundo embrión más rudimentario aún es A, que está
adherido á la periferia del sistema vitelino del anterior, pero
que no alcanzó ya á formar vasos vitelinos propios. Los canales
amnióticos de A y B cruzan por encima de la parte basal de
los de D y C. El punto de partida de los canales A y B de la
cavidad amniótica común está situado sobre el lado ventral de
ésta: el de B en la base de la parte común de D y C, el de A
entre G y H. Se vé pués, que ambos embriones no ocupan
respecto á los otros el lugar que les corresponde, debiendo B
estar entre D y E, y A entre B y E ó entre G y II.
Existen además en la vesícula 94 dos embriones F y H,
que por el momento no han sufrido un retardo apreciable en su
desarollo, pero que también están mucho más próximos á la
cavidad amniótica común que los otros y, por lo mismo, más
alejados del trofoderma. Sus pedículos de adhesión no han podido
por lo tanto soldarse al mesoderma trofodermal, como sucedió
en los de los demás, sino que terminan libremente en el exocel,
doblándose sobre el lado dorsal de los embriones. Hasta ahora
en los pedículos de adhesión de los embriones normales no se
han formado vasos umbilicales, efectuándose su alimentación más
bien por medio de los vasos vitelinos. No necesitando pués
el embrión del pedículo de adhesión para su nutrición, se com-
prende, que por ahora no exista una diferencia apreciable en
cuanto al desarollo entre los embriones F y H y los normales.
30*
468
Esto cambiará en el momento de entrar en función los vasos
umbilicales y de formarse la placenta. En los embriones F y H
ésta no podrá formarse, por la imposibilidad de unirse el meso-
derma del pedículo de adhesión al mesoderma trofodermal, y el
resultado será, que el desarollo de los embriones, hasta ahora
casi normales, cesará. Quedarán luego reducidos á embriones
rudimentarios. Como se vé, el canal amniótico de F. forma un
lazo al rededor de los de G y H, y me parece que es debido á
ello que F, y debido á la presión efectuada por su canal amni-
ótico sobre el de H, que este último no haya podido crecer con
la rapidez necesaria para ocupar una posición normal cerca del
límite entre saco vitelino y trofoderma como los demás embriones.
Al rededor de los embriones B, F y II se han formado
sistemas circulatorios vitelinos, aunque dichos embriones se en-
cuentren situados en una zona del saco vitelino en la que normal-
mente no existen tales vasos. Puede deducirse de ésto, que la ca-
pacidad de formar vasos vitelinos lo posee en realidad todo el
mesoderma del saco vitelino, pero que recién por la fijación
definitiva de una placa medular en alguna parte, se produce el
estímulo necesario para dar comienzo á su formación.
Embriones rudimentarios se encuentran en muchas otras
vesículas embrionarias, como ser en 199 el embrión 8, un pequeño
cuerpo redondo unido á la cavidad amniótica común por un
canal bastante delgado, y en 188 los embriones 2 a, 2 b, y 8 a,
cuya forma tampoco recuerda ya la de verdaderos embriones.
En la vesícula 226 existen dos embriones (8 y 9) que por el
momento son normales, pero que están demasiado cerca de la
cavidad amniótica común y cuyos pedículos de adhesión, no
podiendo por este motivo unirse al mesoderma trofoderma!, se
han soldado el uno al otro. Como en los embriones F y H de la
vesícula 188 su desarollo cesará una vez que la nutrición placentar
tenga que entrar en juego. En cambio el embrión r de la vesícula
124 ha seguido desarollándose por más tiempo, llegando á un
estadio entre 188 y 11.
Existen pués todos los estadios de transición entre los em-
briones completamente rudimentarios y los normales. En algunas
vesículas hay en efecto embriones, que, sin ser realmente rudi-
mentarios, difieren tanto de los normales, que no puede decirse
con seguridad si darán un feto normal ó no. (véase Fig. 26.)
Algunas veces todos los embriones de una misma vesícula
difieren muy poco entre si, pero generalmente hay diferencias
bastante marcadas aunque no muy considerables, como puede
verse consultando las tablas de medidas de las vesículas 180,
469
124, 220 y 150 (pag. 199, 218, 251, 278). En unas pocas
vesículas las diferencias son bastante grandes. Un ejemplo de
esta última índole nos lo ofrece la vesícula 188, de cuyos 12 em-
briones el 1. y el 5. están descritos en extenso. El tamaño de
los embriones de esta vesícula varía entre 2,7 mm y 3,5 mm
y el número de sus segmentos primitivos entre 8 á 9 y 14.
Lo más interesante es el grado de desarollo relativo de los em-
briones 10, 11 y 12, pués como se vé por la figura del texto 42,
los tres se lian formado de una sola evaginación primitiva de la
cavidad amniótica común. De la parte basal de la evaginación,
bastante larga, se lia formado primero el embrión 12, pués,
aunque su canal amniótico no comunique en la actualidad con ella,
su configuración no deja dudas de que esta separación es muy re-
ciente. Los canales amnióticos de los embriones 10 y 11 tienen
en común otra parte más. El embrión 12 es, no solo entre los
tres, sino entre todos los de la vesícula (conjuntamente con el 9)
el menos dcsaro liado, no alcanzando una longitud mayor de 2,7
mm y siendo el número de sus segmentos primitivos de 8 á 9.
El embrión 11 es por lo contrario muy desarollado sendo úni-
camente los embriones 5 y 6 más adelantados que él. Tiene una
longitud total de 3,25 mm' y el número de sus segmentos primi-
tivos es por lo menos de 12, probablemente de 13. El tercer
embrión del grupo, 10, tiene una longitud de 3,02 mm y 11
segmentos primitivos (Véase Fig. 19 á 21).
Si investigamos, cuales de los embriones de la vesícula entera
tienen la mayor semejanza con cada uno de los tres del grupo,
veremos, que el 9 es casi idéntico al 12, que el 4 es algo más
joven y el 1 algo más adelantado que el 10, debiendo el embrión 11
debe ocupar en cuanto á su desarollo bu puesto entre el 2 y el 5.
Vemos pués, que los tres embriones 12, 10 y 11 tienen, aunque
se hayan formado de una sola evaginación primitiva de la cavi-
dad amniótica común, entre sí mucho menos semejanza que
cada uno de ellos con otros embriones de la vesícula. Resulta
pués de este ejemplo que en la mulita la semejanza ó diferencia
entre dos ó más embriones de una misma vesícula embrionaria
no depende de haberse evaginado éstos de un solo saco ciego
primario, sino de otras causas. Por lo menos el tamaño y el
grado de desarollo serán influenciados por' la nutrición y ésta
á su vez dependerá del desarollo que haya podido adquirir el
pedículo de adhesión y la placenta de cada embrión. Así el em-
brión 12, que está situado mucho más cerca de la cavidad
amniótica común y por consígnente mucho más distante del
trofoderma que los demás, se encuentra respecto á ellos en una
470
situación menos ventajosa para su nutrición y es efectivamente
el menos desarollado.
Difieren en ésto mis resultados de los obtenidos por New-
man y Patterson en Tatusia novemcincta. En esta forma
existen casi siempre 4 embriones, los que según los autores citados
se forman de la cavidad amniótica común de tal modo, que
primero se evagina tanto de la derecha como de la izquierda
de la cavidad amniótica común un saco ciego, y que luego
cada uno de éstos se divide á su vez en dos, las ánlagen de los
embriones definitivos. Newman y Patterson creen, que los
embriones formados de una misma evaginación primaria son más
parecidos entre sí que los pertenecientes á distintos pares. Los
autores consideran esta semejanza como una de las principales
bases de su teoría, según la cual cada embrión desciende directa-
mente de una de las blastomeras del estadio de cuatro células
y los dos embriones de un mismo par hasta de una blastomera
del estadio de dos células. Empero esta teoría fué retirada por
Patterson en su publicación del año 1912, quien aceptó en
ella la manera de ver ya sostenida por mí en 1909, según la
que el embrión primario es unitario por lo menos hasta la for-
mación de las dos hojas primitivas, comenzando recién entonces
á formarse de él los embriones definitivos.
La relación que acabo de hacer de la formación de cada
uno de los embriones se refiere en primer lugar al ectoderma.
El entoderma es durante mucho tiempo una vesícula sin diferen-
ciación alguna, por lo menos hasta que las evaginaciones del
ectoderma con sus placas medulares hayan ocupado un lugar
definitivo en la vesícula embrionaria. Recién entonces aparece
el alántois entodermal, comenzando enseguida la formación del
intestino. La separación entre éste y el saco vitelino se produce
recién á medida que el ombligo intestinal se cierra. Ya en estadios
con más ó menos 35 segmentos primitivos (180, 124) el cierre es
perfecto. El aislamiento completo del entoderma embrionario
correspondiente á cada uno de los embriones se efectúa pués
mucho antes que la del ectoderma respectivo, pués éste es llevado
á cabo recién por la rudimentación de los canales amnióticos
de unión y de la cavidad amniótica común, es decir en estadios
en que ya la forma definitiva del cuerpo es perfectamente
distinta. Es digno de llamar la atención, que aparentemente
cualquier parte del entoderma de la vesícula embrionaria tiene
la potencia de formar un intestino, pero que el estímulo for-
mativo necesario parece provenir siempre del ectoderma. Llego
á esta conclusión, por formarse debajo de cada placa medular
471
un intestino, donde quiera que la placa se liaya fijado, ya sea
que ocupe un lugar dentro de la zona próxima al trofoderma,
como normalmente le corresponde, ó que se encuentre mucho
más cerca de la cavidad amniótica general, como sucede con los
embriones menos desarollados que los demás de la misma vesí-
cula (véase embrión 12, vesícula 188).
Dejaremos de lado el mesoderma embrionario, pués no me
ha sido posible establecer claramente, sí se forma, como es de
esperar según las ideas generalmente aceptadas para los ma-
míferos, de la linea primitiva, ó si entra en su formación también
la vesícula exoceliana primitiva. En cambio vemos que para
la diferenciación del mesoderma extraembrionario en las partes
correspondientes á cada embrión, rigen leyes muy parecidas á
las que presiden á la distribución del entoderma. Al rededor de
cada placa medular se diferencia un sistema circulatorio vitelino,
donde quiera que ella esté situada, y la parte posterior del
mesoderma que cubre el saco ciego embrionario prolifera trans-
formándose en su pedículo de adhesión. Donde quiera que éste
se una al mesoderma trofodermal, se formará la placenta.
Si bien el sistema vascular vitelino y el placentario de
cada embrión son formaciones netamente separadas de las de los
otros, por lo menos con respecto á su funcionamiento fisioló-
gico, el mesoderma que tapiza el saco vitelino y el trofoderma
forman una capa continua durante toda la vida embrionaria.
Resumiendo, podríamos describir la formación de los em-
briones de la mulita del embrión primario y único de la forma
siguiente: El ectoderma de los embriones se jornia de la vesícida
ectodermal 'primaria por una brotación ó división irregular y
complicada , diferenciándose del entoderma y del mesoderma.
extraembrionario las partes correspondientes á los distintos
individuos ,,in loco “ y recién después de haber recibido estos
tejidos el estímulo necesario para ello por parte del ectoderma.
Debido á la brotación irregular es comprensible que el nú-
mero de los embriones de la mulita sea muy variable, encontrán-
dose por lo general de 7 á 9 embriones normales aunque aveces
su número se eleve á 12.
Todo el proceso de la poliembrionía específica de la mulita
nos lleva necesariamente á la contusión, que la mulita desciende
de antepasados que formaban un solo embrión. Dasypus villosus,
el peludo, una especie sin duda más primitiva que la mulita,
tiene siempre dos embriones, como resulta de varios ejemplares
que se han reproducido en jardines zoológicos; y parece que
también en él se trataría de una poliembrionía ó mejor dicho de
472
una diembrionía específica,1) pués siempre ambos fetos son del
mismo sexo. En cambio otros tatúes forman un solo embrión como
por ejempfo Dasypus gymnurus (el rabo mole) según Koel-
1 i c k e r , Dasypus sexcinctus (el tatú de mano amarilla) según
Chapman y Tolypeutes (el mataco), del cual yo mismo pude
examinar varios úteros. La monoembrionía parece ser también la
regla en los otros desdentados sudamericanos (Xenarthra), como
resulta de las escasas noticias que se tiene de los Bradipódidos y
de los Mirmecofágidos.
A la evolución individual de los embriones, sobre todo á la
organogenia propiamente dicha, no puedo dedicar aquí sino breves
palabras, rogando al lector que por ella se interesara, quiera con-
sultar los detalles en la parte especial.
Ya al comenzar la emancipación de los embriones de la
vesícula amniótica común (estadio 46) existe la linea primitiva,
la que atraviesa el tercio posterior de la placa medular, ter-
minando conjuntamente con ella. Más tarde la linea primitiva
crece hacia caudal con mayor rapidez que la placa medular.
El mismo fenómeno es más distinto aún en estadios más adelan-
tados, como puede verse por las figuras 12, 14, 15 y 17, donde la
mayor parte de la linea primitiva queda fuera del área de la
placa medular.
En el estadio 4 (pag. 97) se forma un nudo primitivo en el
extremo anterior de la linea primitiva, el cual en 199 queda
perforado por un canal, el poro neurentérico. La cuerda dorsal
— que en este estadio aparece por primera vez — es la con-
tinuación cranial de la pared ventral del nudo y está situada
en todo su trajecto dentro del entoderma, debiendo considerarse
como una zona más gruesa de la misma hoja y no como me-
soderma que secundariamento se ha internado dentro deí ento-
derma (véase pag. 94 y sig. y Fig. 64 y sig.).
SISTEMA NERVIOSO CENTRAL.
El ánlage del cerebro está formada en el estadio 188,1 por
dos vesículas, la del cerebro anterior y la del rombencéfalo.
Más ó menos hasta la mitad de esta última el tubo neural está
9 Nota al revisar las pruebas: Como he demostrado en un trabajo en
publicación (Anatomiscber Anzeiger, Tomo 48) en el peludo cada embrión se
forma de un huevo, no habiendo pués diembrionía específica. Siendo el pe-
ludo una forma de carácter primitivo, es probable que los Tatúes antes de
llegar a la monoembrionía hayan {tasado por un estadio en que tenían dos
ó más hijuelos, como la gran mayoría de los mamíferos.
473
abierto por su lado dorsal, extendiéndose en esta región el «euro-
poro anterior. El neuroporo posterior comienza 1575 ja del extremo
anterior del embrión. En el estadio siguiente (188,5) lia aparecido
la vesícula mesencefálica, y el neuroporo anterior ya no tiene
sino 50 ja de largo, comenzando el posterior 1500 ja del extremo
anterior del embrión. En los estadios siguientes puede seguirse
paso á paso el cierre del neuroporo posterior pués su borde
anterior dista del extremo anterior del embrión: 2700 ja en 176,3;
3060 ja en 11,1; 3645 (?) en 58,2. Es probable, que ya en 179,3
el poro esté completamente cerrado, aunque ésto recién en 136
pueda afirmarse con absoluta seguridad. El cierre del neuroporo
anterior se ha producido en 58,2.
El rombencéíalo es la parte del cerebro cuyo crecimiento
es al principio el más fuerte, teniendo el tubo neural en la parte
correspondiente la mayor anchura y siendo sus paredes también
las más gruesas. (136,1.)
La lámina cerebelar, que en el estadio 11,1 se distingue por
primera vez, comienza á plegarse en 180,5. En 124,1 empieza
en el cerebro la diferenciación de una capa externa sin núcleos,
permitiéndo al mismo tiempo la vesícula del cerebro anterior
primario reconocer el primer indicio de una división en telencé-
falo y diencéfalo. En el estadio siguiente distínguense las ánlagen
de los hemisferios y de los cuerpos estriados. Sin embargo el
ancho máximo del cerebro reside siempre en el rombencéíalo.
(1494 ja, siendo el ancho mayor del cerebro anterior solo 1245 ja.)
Los estadios siguientes muestran las ánlagen de algunos
fascículos de fibras nerviosas, v. gr. en 185,8: el tractus habenu-
laris, el tractus strio-tlialamicus, el tractus liabenulo-peduncu-
laris; en 81,3: la commissura anterior y la taenia semicircularis ;
en 24: la commissura hippocampi.
En 185,8 aparecen también las fissurae ehorioidea y hippo
campi. La fissura ehorioidea todavía es simple, sin plegamientos
secundarios, comenzando la formación del plexo recién en el
estadio 30,2. En 185,8 existe la primer indicación del pallium,
comenzando en 30,2 á aparecer la capa de las pirámides del
mismo. En el estadio 206 el cerebro anterior ha sobrepasado al
rombencéfalo con respecto á la anchura, siendo la del cerebro
anterior 2573 ja y la del rombencéfalo 2340 ja.
ORGANOS DE LOS SENTIDOS.
Las ánlagen de las vesículas ópticas faltan por completo
en el estadio 8. En 188,1 son simplemente partes más ensanchadas
del cerebro. A medida que avanza la edad de los embriones, ellas
474
se separan más netamente idel cerebro. En el estadio 180 comienza
á invaginarse la pared externa de la vesícnla óptica primitiva,
notándose también diferencias de espesor entre la pared externa
in vaginada (50 p) y la interna (25 p). El ectoderma qne cubre la
vesicula es, en este estadio, algo más grueso que el común, pero
no muestra aún invaginación alguna; ésta, la primer ánlage del
lente, se nota recién en el estadio siguiente. En 150 el lente se lia
separado por completo del ectoderma.
El ánlage del órgano auditivo aparece en el embrión 188,5,
formando de cada lado una fosa muy poco profunda, cuyo epitelio
alcanza á 25 p de espesor. En los estadios siguientes la fosa
toma forma vesicular y se emancipa del ectoderma. La separa-
ción en el estadio 170. es perfecta, resultando una vesícula
elíptica, cuyo diámetro interno mayor es de unos 120 p, y el
menor de unos 70 p. En el estadio 136 aparece la primer ánlage
del ducto endolinfático, el cual en el estadio siguiente (180) al-
canza un largo de 120 p. En el estadio 222 se puede ya distinguir
la parte superior del labirinto de la inferior; en aquella la bolsa
de los arcos verticales está esbozada, mientras (pie falta la
horizontal. En el estadio 150 aparece por primera vez la cóclea
en forma de un saco ciego muy poco prominente. Habiéndose
resorbido en 28, las partes centrales de la bolsa vertical, el arco
semicircular anterior y el posterior quedan formados; en la bolsa
horizontal todavía no se ha producido resorbción. La cóclea
posee algo menos de una media circunvolución.
En el estadio 185 también el arco horizontal está perfecta-
mente formado. El estribo es una masa oscura de mesenquima,
los otros huecesillos no se distinguen aún. La cápsula auditiva
está formada por mesenquima oscuro. En 206 el martillo, que es
un mesenquima compacto, se continúa sin interrupción en el
cartílago de Meche! de consistencia precartilaginosa; el yun-
que todavía no puede delimitarse. En 30 el ganglio coclear se ha
emancipado, ocupando el eje de la cóclea.
La primer ánlage del órgano olfativo se encuentra en el
estadio 180 y es una concavidad ectodermal muy poco marcada,
cuyo epitelio alcanza á 45 p de alto. En los estadios siguientes toma
la forma de una pequeña bolsa. La formación del primer etmotur-
binal comienza en 150, apareciendo al mismo tiempo el órgano
de Jacobs on. En 28 existe el maxiloturbinal y el etmoturbi-
nal II, ambos apenas esbozados. En el estadio siguiente aparece
la glándula nasal lateral. Respecto á la conformación de la cavidad
nasal en los embriones más adelantados, compárense las figuras
del texto 117, 126, y 134.
475
INTESTINO.
En los estadios con placa medular no existe aún una invagina-
ción intestinal, extendiéndose el entoderma en forma perfecta-
mente plana debajo de la placa. En 8 ya se ha formado un
intestino cefálico de 250 p de largo, mientras que la parte caudal
del intestino se cierra recién al comenzar el alantois. Ha apare-
cido en los embriones de este estadio también el ánlage del
estomodeo. En 188 el primer surco visceral es poco pronunciado
y el segundo falta aún. El intestino está cerrado delante del
ombligo intestinal en un trajecto de 520 p, mientras que el ombligo
tiene una largura de 1400 p. El ombligo intestinal se cierra
paulatinamente en los estadios siguientes, hasta que en 10 su
entoderma se ha reducido á un simple cordon ya no unido al
intestino; éste por lo tanto está ahora completamente cerrado.
En el estadio 188,5, en el cual se ha formado también el segundo
surco visceral, aparece la tireoidea medial, el hígado y el ánlage
de la vesícula biliar y del páncreas ventral.
En el estadio 11 la membrana faringeal está por primera
vez en parte perforada, y aparece el tercer surco visceral. Las
ánlagen del hígado, de la vesícula biliar y del páncreas ventral
son muy netas; las primeras están á la altura del 3. y 4. segmento
primitivo, las últimas, que son pares, algo más caudal. El pán-
creas dorsal aparece en el estadio 179 y está formado por un
par de pepueñas bolsas, una de cada lado de la línea mediana
dorsal.
En 136 la cavidad bucal está en amplia comunicación con
el intestino, existiéndo solamente escasos restos de la menbrana
faringeal; en el mismo estadio comienza á formarse del 4. sur-
co visceral el cuerpo postbranquial. En 180 se ve por primera
vez con claridad la bolsa hipofisaria. También el estómago puede
ya distinguirse, aunque sea imposible fijar con exactitud el
piloro. El páncreas ventral derecho se ha desarollado mucho,
formando el izquierdo tan solo un pequeño apéndice del mismo.
En los estadios 124, 10 y 222 algunos de los surcos viscerales
están perforados, resultando aperturas viscerales abiertas.
Con respecto á la evolución de las circonvoluciones del in-
testino consúltense las figuras en el texto 127 — 132.
Las glándulas salivales faltan en el estadio 28; en 185 ha
aparecido la glándula submaxilar y la glándula parotis, mientras
que la sublingual se forma recién en el estadio siguiente.
El timo aparece en el estadio 150, como saco ciego del 3.
arco branquial.
En 185 está indicado un surco labial y en 206 se encuentran
— 476 —
los primeros indicios ele un listón dentario. Gérmenes dentarios
faltan sin embargo aún en 30 y recién en el estadio 24 se lian
formado cinco de ellos en cada mandíbula.
El primer indicio de un ánlage traqueo-pulmonar existe en
el estadio 179, y está representado por un surco, hondo de 70 p,
que se extiende desde la región del 2. segmento primitivo hasta
el comienzo de la región estomacal. En el estadio siguiente se
notan ya los pulmones como sacos ciegos muy poco netos. En
180 la tráquea forma un tubo, que se divide en los dos bron-
quios principales, ensanchándose estos á su vez para formar
las vesículas pulmonares. De ellas la derecha es más grande
que la izquierda. En 222 por primera vez se ramifican los bron-
quios dentro del pulmón pero la superficie de este último todavía
es indivisa; los lóbulos aparecen recién en los dos estadios
siguientes. ■
SISTEMA UROGENITAL.
En el estadio 188,1 existe un listón más ó menos continuo
y de forma irregular, que comienza á la altura del 7. segmento
primitivo y se une, al comenzar la zona no segmentada, con la
parte intermedia entre la placa lateral y el mesoderma que con-
stituye la continuación de los segmentos primitivos en dicha zona.
De este listón se formará luego el ducto de W o 1 f f , que aparece
en el estadio siguiente como broto lateral del mismo y crece en
dirección caudal, deslizándose á lo largo de la base del ectodcrma.
En el ducto se forma un hueco á partir del estadio 179.
Los primeros canalículos del riñon primitivo aparecen en
el mismo estadio. Comienzan á la altura del segmento 8, teniendo
todos con excepión de los últimos, que aún son masas esféricas
ó irregulares sin hueco alguno, el carácter de vesículas elípticas.
En 136 comienza á distinguirse en los canalículos una parte alar-
gada, el canalículo principal y otra, cuya pared es algo más del-
gada, el ánlage de la cápsula de Bowman, pero recién en 180
éstas y sus glomérulos resultan bien netos, comenzando al propio
tiempo los canalículos á arrollarse. El extremo caudal del ducto
de W o 1 f f se une á la pared cloacal sin abrirse en ella, lo que
se efectúa recién en el estadio siguiente. Los riñones definitivos
han aparecido y constituyen sacos ciegos poco marcados del
lado dorsal del ducto de W o 1 f f , 100 p antes de terminar éste.
En el estadio 10 los riñones definitivos han dado un marcado
paso hacia adelante, pués ya existe una uretra delgada de 150
á 180 p de largo, bien distinta, tanto del ducto de W o 1 f f como
del riñon. Nótase también en el tejido nefrógeno que rodea el
riñon, una zona interna con estriación radial y otra externa, la
477
que parece continuarse en el mismo tejido del riñon primitivo.
La primeir parte del ducto de Mué 11er que se forma es el ostium
tubae, cuyo ánlage se encuentra ya en el estadio 222. En 150
el ducto alcanza á 270 p de longitud. En el mismo estadio comien-
zan á diferenciarse aquellas partes de los canalículos renales
que toman su origen del tejido nefrógeno; pero los cuerpos de
Malpighi del riñon definitivo se distinguen recién en el estadio 30.
En el estadio 185 el intestino se separa del seno urogenital,
no existiendo por lo tanto ya cloaca. El ducto de Muelle r no
se abre en el seno urogenital ni en este estadio ni en el siguiente
(206), formándose su orificio recién en 30.
En el estadio 124 aparecen en el mesenquima, debajo del
epitelio celómico, en la base del mesenterio, ciertos núcleos re-
dondos, grandes y claros á los que considero, como núcleos de
células genitales primitivas. El listón genital aparece en 222;
el límite entre su epitelio y el mesenquima es confuso, notándose
que células del primero migran al segundo. En el estadio siguiente
una delimitación del epitelio respecto al mesenquima se hace
imposible, siendo siempre fácil de distinguir los núcleos de las
células genitales primitivas de los de las células mesenquimáticas.
A. partir de 28 los primeros canalículos del riñon primitivo
en número variable se encuentran acolados al límite dorsal del
listón genital. (Comienzo de la unión urogenital.)
SIMPATICO Y CUERPO SUPRARENAL.
Células del simpático se reconocen por primera vez en 180.
Son células aisladas, que se hallan al lado de la aorta, á partir
del 4. hasta el 10. segmento primitivo. En el mismo estadio las
ánlagen de los cuerpos suprarenales forman á la altura del 9.
y 10. segmento primitivo pequeñas masas de células adheridas
íntimamente al epitelio celómico. Ramos viscerales bien formados,
que unen los ganglios espinales á los del simpático, se encuentran
por primera vez en 222. Los cuerpos suprarenales son en este
estadio más compactos y sus límites hacia el mesenquima bien
distintos.
SISTEMA CIRCULATORIO.
Como en otros mamíferos el sistema circulatorio del saco
vitelino ya está bien desarollado en estadios con línea primitiva
algo avanzados, pero recién en aquellos con los primeros seg-
mentos primitivos aparecen vasos dentro del embrión. En 8 las
vesículas pericardiales se han unido en su parte cranial, siendo
aún pares en la caudal. También el endotelio cardíaco está for-
mado todavía por dos bolsas las que tan solo en el corte más
478
cranial se lian unido en un tubo único. Existen además las aortas
ascendentes y descendentes, pudiéndose distinguir esta última
hasta 100 p caudal del último segmento primitivo.
En los estadios 188,1 y 188,5 y los que le siguen directamente
el corazón tiene forma de S. En 188,1 falta aún el surco auricular,
que aparece en 188,5. En 11 existe ya el surco interventrícular.
En 179 la pared ventricular comienza á hacerse más espesa que
la del atrio. En 136 existe la válvula derecha del seno venoso
en forma de un septo muy delgado, y aparece también la primer
ánlage del septo atrial. En 180 se han formado los cuernos del
seno venoso y la válvula izquierda del mismo. En el interior del
ventrículo comienza á levantarse el septo ventricular. La túnica
muscular del ventrículo izquierdo es un verdadero sistema de tra-
búcalas, tomando la derecha este carácter recién en el estadio
siguiente. En 222 comienza la división interna del bulbo arterioso
en la parte pulmonar y la aórtica, quedando en 150 el bulbo indi
viso exteriormente. En 28 sus dos partes están casi por completo
separadas la una de la otra. En 206 ya se han formado en ambos
ventrículos las válvulas atrio-ventriculares (las que en el izquierdo
ya existían en 185,8) y los músculos papilares, pero aún en 24
no pueden reconocerse las cuerdas tendinosas.
En el estadio 8 las aortas ascendentes se continúan directa-
mente en las descendentes, pués no existe sino un solo arco aór-
tico. Aún en 188,5 el segundo arco es imperfecto, no alcanzando
á la aorta descendente. Está unión se efectúa recién en 11. En
179, estadio bastante más adelantado, el 3. arco es el más
grueso y el segundo lo es poco menos, mientras que el primero
alcanza apenas á la mitad del diámetro de los otros. También en
136, en el quie se ha forniado un cuarto arco, el tercero es
todavía mucho mas fuerte que los demás. En 180 no ha aparecido
aún el sexto arco, faltando ya el primero, y uniéndose el segundo
tan solo á la aorta dorsal. (Carotis interna.) El cuarto arco ha
llegado a ser ahora el más grueso. En 10 el 6. arco es una del-
gada evaginación del tronco aórtico que termina dentro del
mesenquima y el 2. y 1. son rudimentarios. El 6. arco de la
izquierda es más grueso que él de la derecha en 222, teniendo
ambos un tronco común impar. Cada uno de ellos se abre en la
raíz aórtica de su lado respectivo faltando aún las arterias
pulmonares. Del 5. arco no queda sino un resto del lado
izquierdo. El 3. arco aún alcanza á unirse por su extremidad
dorsal á la aorta descendente. En 150 el arco 4 de la izquierda
ya constituye el arco aórtico propiamente dicho, mientras que él
de la derecha no está unido á la aorto dorsal sino por un hilo de
479
mesenquima. El 3. arco no se une ya á la aorta dorsal; del G. arco
han brotado las arterias pulmonares.
En los embriones jóvenes (188,1 , á 58) la circulación sanguinea
toma el camino siguiente (figura del texto 44): La sangre que
viene del saco vitelino, se dirige por una gran cantidad de venas
vitelinas hacia el extremo cefálico del embrión, donde se reúne
en la línea media entre el amnion y el saco vitelino en una ó
varias grandes venas irregulares. ,En la región cardíaca se forman
de éstas dos venas vitelinas, una de cada lado, las que penetran
al corazón. La sangre que viene del pedículo de adhesión, corre
por un par de venas umbilicales, las que, después de pasar al
embrión ocupan en éste una posición muy lateral y se abren
luego en el corazón. La sangre que viene del corazón, pasa á
las aortas, de las que parten del segmento primitivo 7 al 15 las
arterias vitelinas, continuándose los extremos caudales de aquel-
las directamente en las umbilicales.
Las aortas pares se reúnen por primera vez en el estadio 179
(á la altura del segmento primitivo 11).
Al formarse el hígado, éste queda intercalado en las partes
terminales, tanto de las venas vitelinas como de las umbilicales,
antes de abrirse ellas en el seno venoso. Las umbilicales entran
al hígado muy de lado y por su parte anterior, mientras que las
vitelinas penetran en él de su lado posterior, debiéndo pués la
sangre de estas últimas circular por todo el hígado antes de
llegar al corazón (fig. del texto 57). Poco á poco el orificio por
el que se abren las umbilicales en el hígado adquiere una posi-
ción más y más caudal, hasta que en 180 ellas se reúnen con las
vitelinas antes de llegar al hígado. De este modo la sangre
proveniente de la placenta pasará también por las vías hepáticas,
las que antes estaban destinadas exclusivamente á la sangre
vitelina (fig. del texto 77). Al mismo tiempo la vena vitelina
se atrofia conjuntamente con toda la circulación vitelina. En el
hígado se diferencia una vía sanguinea principal, el ductus
venosus Arantii.
En el estadio 179 aparecen las venas cardenales anteriores
y posteriores y la vena cava en el embrión 222. En 150 las
partens terminales de las cardenales posteriores comienzan á
atrofiarse, pasando su sangre á una colateral que he llamado
vena cardenal interna.
ESQUELETO.
Lo primero en aparecer del esqueleto son las ánlagen de
los cuerpos vertebrales y de los arcos neurales que ya en 180
comienza á distinguirse en los segmentos anteriores, aunque no
480
son sino manchas difusas de mesenquima oscuro. Recién en 222
se hacen relativamente netas. Aparecen entonces las partes proxi-
males de las costillas y el esqueleto de las extremidades y de la
laringe, que llegan á distinguirse aunque muy difusamente. En
150 la parte posterior de la placa basal del cráneo está formada
por mesenquima ya próximo á transformarse en precartílago.
Las partes las más adelantadas respecto á la formación del
cartílago son: primero el húmero, luego radio y ulna y finalmente
la base del cráneo y los cuerpos vertebrales. En 28 las demás
partes del esqueleto no han alcanzado aún el estadio precartila-
ginoso. En 185 se reconoce por primera vez el manubrio del
esternón, que forma una masa par, muy difusa de mesenquima
oscuro. De los estadios subsiguientes resulta con perfecta eviden-
cia, que el esternón se forma sin usar material de las partes ven-
trales de las costillas, pués ambas ánlagen están netamente
separadas las unas de las otras.
Tanto en el estadio 185 como en 206 el ileón está unido solo
á la vértebra 21, pero en 30 la unión ha pasado á las vértebras
22 y 23. En la parte anterior ya existen las dos prolongaciones
para sostener la coraza. La unión sacro-isciática no se ha for-
mado aún.
En el cráneo del embrión 24 faltan los huesos substituyentes,
pero están formados los investidores. Dentro del pterigoídeo, que
se forma casi por completo á base de mesenquima, ha aparecido
un grueso núcleo de cartílago. Existe un septo-maxilar.
En las vértebras faltan los procesos espinosos, existiendo
en cambio las metapófisis que llegan hasta debajo de la piel.
La clavícula está formada por una gruesa varilla cartilagi-
nosa, cubierta por un manto de mesenquima; hacia el acromion
termina el cartílago y todo el ánlage está compuesta exclusiva-
mente por un mesenquima dentro del cual existen varias partes
óseas muy adelantadas. El isquión se ha unido á las vértebras
26 á 29 constituyéndose así la unión sacro-isciática.
TEGUMENTO.
Aquellas partes del tegumento en las que en el adulto existen
escamas córneas comienzan ya á diferenciarse en el estadio 30.
Su epidermis aumenta de volumen y su corion constituye una zona
oscura de 50 á 70 ¡x de grueso que paulatinamente se continúa
en el mesenquima común (fig. 142). El aspecto que ofrecen las
ánlagen de las placas córneas de la coraza en el estadio 24 está
representado por las figuras 153 á 157.
481
Sóame permitido terminar este resumen con una indicación
de índole puramente práctica. La época de la preñez de la mulita
es de Mayo á Octubre, es decir los mismos meses en que la caza
es permitida en el territorio de la República. Es notorio que
miles y miles de estos animales llegan á los mercados de las
grandes ciudades, y destruyéndose indiferentemente los machos
y las hembras preñadas la especie bien pronto deberá extinguirse.
Me parece que ya los últimos años su diminución hubo de ser
considerable, pués mientras que al comenzar estos estudios me
fué fácil conseguir material en abundancia, tuve los últimos
años las mayores dificultades para obtener aún escasos ejem-
plares. No estaría pués demás que las autoridades tomaran
medidas enérgicas para protejer esta especie tan característica de
nuestro país.
La Plata, Febrero de 1914.
Rev. Museo La Plata
T. XXI.
31
482
FmURENERKLÁRUNG.
EXPLICACION DE LAS LAMINAS.
Alie Figuren sind niclit retouchierte Photographien.
Todas las figuras son fotografías no retocadas.
Tafcl 1. Lámina 1.
Fig. 1 und 2. Plattenmodell des Ectoderms von Keimblase 4G, von
zwei entgegengesetzten Seiten gesehen. Modelo del ecto-
derma de la vesícula embrionaria 46, hecho de placas
superpuestas, visto de dos lados opuestos. X 50.
Der proximale Pol der Keimblase (d. h. das Caudalende
der Embryonen) ist nach unten, der distale nach oben ge-
wandt. El polo proximal de la vesícula embrionaria (e. d. la
parte caudal de los embriones) está dirigido hacia abajo,
el distal hacia arriba.
Fig. 3. Keimblase 103 in der Aufsicht. Vesícula embrionaria 103,
vista total. X 40.
Orientierung wie vorige; orientación como la anterior.
Fig. 4. Innenansicht des halbierten Uterus 226 und seiner Keim-
blase. Vista interior del útero 226 y de su vesícula em-
brionaria partidos por la mitad. X 5.
In der abgebildeten Uterushálfte sind 4 Embryonen vor-
handen. Orientierung wie Figur 1. En la mitad uterina
representada existen 4 embriones. Orientación como fi-
gura 1.
Fig. 5. Keimblase 199 ausgebreitet und von der áuBern (ven-
tralen) Seite gesehen. Vesícula embrionaria 199, extendida
y vista por el lado externo (ventral). X 43/4.
am. c. Caudaler Amniotnblindsack ; saco ciego caudal del amnion.
ap. Anliang der gemeinsamen Amnionhohle; apéndice de la cavi-
dad amniótica común.
c. «a. c. und c. am. c. gemeinsame Amnionhóhle; cavidad amni-
ótica común.
en. am. Amnion verbindungskanal; canal amniótico de unión.
cy. Eicylinder; cilindro embrionario.
di. tr. Diplotrophoblast („hinfálliges Ectoderm”); diplotrofoblasto
(„ectoderma caduco").
483
e 1, e 2, etc. Embryo 1,2 etc.; embrión 1,2 etc.
h. st. Haft- oder Bauchstiel ; pedículo de adhesión.
m. p. 1, m. p. 2, etc. Medullarplatte 1,2 etc.; placa medular 1,2 etc.
muc. ut. Mucosa uteri.
р. st. Primiti vstreifen ; linea primitiva,
s. v.; v. s. Dottersack; saco vitelino.
tr. Trophoderm („Tráger“); trofoderma („suspensor“).
Tafel 2. Lámina 2.
Fig. 6. Ausgebreitete Keimblase 176 von innen. Vesícula em-
brionaria 176 extendida, vista del lado interno. X 5.
Fig. 7. Ausgebreitete Keimblase 179 von innen. Ein Embryo ist
abgeschnitten. Vesícula embrionaria 179, extendida, vista
del lado interno. Un embrión fué cortado antes. X 5.
Fig. 8. Ausgebreitete Keimblase 180 von innen. Vesícula embrio-
naria 180 extendida, vista del lado interno. X 5.
Fig. 9. Ausgebreitete Keimblase 222 von innen. Vesícula embrio-
naria 222 extendida, vista del lado interno. X 3.
aus. Handschuhfingerfórmige Aussackung der Keimblase in den
Endteil der Tube. Prolongación de la vesícula embrionaria
en forma de deo de guante, que se interna en la parte
terminal de la tuba.
с. am. c. Gemeinsame Amnionhohle; cavidad amniótica común,
en. am. Amnionverbindungskanal; canal amniótica de unión.
li. st. Haft- oder Bauchstiel; pedículo de adhesión,
s. v. Dottersack; saco vitelino.
tr. Trophoderm („Tráger“); trofoderma („suspensor“).
v. v. DottersackgefáBe; vasos vitelinos.
Tafel 3. Lámina 3.
Totalansichten von Einzelembryonen. Vistas totales de embriones
aislados.
Fig. 10. Keimblase 42, Embryo 1; in der Durchsicht; vesícula
embrionaria 42, embrión 1; por transparencia. X 25.
Fig. 11. Keimblase 220; Embryo 1; in der Durchsicht; vesícula
embrionaria 220, embrión 1 ; por transparencia. X 25.
Fig. 12. Keimblase 94, Embryo 1; in der Aufsicht; vesícula
embrionaria 94, embrión 1. X 25.
Fig. 13. Keimblase 94, Embryo 2; in der Durchsicht; vesícula
embrionaria 94, embrión 2; por transparencia. X 25.
Fig. 14. Keimblase 226, Embryo 1; in der Durchsicht; vesícula
embrionaria 226, embrión 1; por transparencia. X 25.
31*
484
Fig. 15. Keimblase 199, Embryo 1; in der Durchsicht; vesícula
embrionaria 199, embrión 1; por transparencia. X 15.
Fig. 16. Keimblase 199, Embryo 1; in der Aufsicht; vesícula
embrionaria 199, embrión 1. X 15.
am. c. Caudaler Amnionblindsack ; saco ciego caudal del amnion.
aus. Handschuhformige Aussackung der Keimblase in den End-
teil der Tube; prolongación de la vesícula embrionaria en
forma de deo de guante, que se interna en la parte ter-
minal de la tuba,
b. p. Blutpunkt; gérmen vascular,
ch. reg. Chordaregion; región de la cuerda dorsal,
en. am. Amnion verbindungskanal ; canal amniótico de unión,
ds. g. DottersaekgefáBe; vasos vitelinos.
li. H o lile unter dem Amnion bei seinem Übergang in den Ver-
bindungskanal; cavidad debajo del amnion en el punto de
su continuación en el canal amniótico de unión,
h. st. Haft- oder Bauchstiel ; pedículo de adhesión,
m. p. Medullarplatte; placa medular,
p. kn. Primitivknoten ; nudo primitivo,
p. st. Primitivstreifen; linea primitiva,
tr. Trophoderm („Tráger“); trofoderma („suspensor“).
Tafel 4. Lámina 4.
Totalabbildungen von Embryonen. Vistas totales de embriones.
Fig. 17. Keimblase 4, Embryo B; in der Durchsicht; vesícula
embrionaria 4, embrión B; por transparencia. X 25.
Fig. 18. Keimblase 8, Embryo C; in der Durchsicht; der Bauch-
stiel ist zerrissen, und nur sein Basalstiick erscheint auf
der Figur. Vesícula embrionaria 8, embrión C; por trans-
parencia; el pedículo de adhesión esteá roto y solamente
su parte basal aparece en la figura. X 25.
Fig. 19 — 22. Verschiedene Embryonen von Keimblase 188.
Diversos embriones de la vesícula embrionaria 188.
Fig. 19. Embryonen 8, 9, 10, 11 in der Aufsicht; embriones 8,
9, 10, 11. X 15.
Fig. 20. Embryo 12, rudimentarer Embryo 2 b und gemeinsame
Amnionhohle in der Aufsicht; embrión 12, embrión rudi-
mentario 21), y cavidad amniótica común. X 15.
Fig. 21. Embryo 11 in der Aufsicht; embrión 11. X 20.
Fig. 22. Embryo 1 in der Durchsicht; embrión 1, por trans-
parencia. X 25.
Fig. 23. Keimblase 176, Embryo 3; in der Durchsicht; vesícula
embrionaria 176, embrión 3 por transparencia. X 25.
485
Fig 24. Keimblase 179, Embryo 3, in der Aufsicht; vesícula
embrionaria 179, embrión 3. X 15.
Fig. 25. Keimblase 58, Embryo 2, in der Aufsicht. Das Amnion
ist abprápariert. Vesícula embrionaria 58, embrión 2. El
amnion fué sacado. X 15.
acc. s. „Accessorisclies Ursegment"; ,, segmento primitivo acce-
sorio".
am. c. Caudaler Amnionblindsack ; saco ciego caudal del amnion.
art. vit. Arteria vitellina.
c. am. c. Gemeinsame Amnionhohle; cavidad amniótica común.
ch. reg. Chordaregion ; región de la cuerda dorsal.
E 11, E 12, 8, 9, 10, 11. Die betreffenden Embryonen der Keim-
blase 188; los embriones correspondientes de la vesícula
embrionaria 188.
li. Hóhle unter dem Amnion, bei seinem Übergang in den
Amnionverbindungskanal. Cavidad debajo del amnion en
el punto de su continuación en el canal amniótico de
unión.
h. st. Haft- oder Bauchstiel; pedículo de adhesión.
p. kn. Primitivknoten; nudo primitivo.
p. st. Primitivstreifen; linea primitiva.
v. vit. Vena vitellina.
Tafel 5. Lámina 5.
Totalansichten von Embryonen in der Aufsicht. Vistas totales
de embriones.
Fig. 26. Keimblase 136, Embryonen 3 und 4, mit sehr starker
Kückenkerbe, vom Amnion umgeben und auf dem Dotter-
sack liegend. Vesícula embrionaria 136, embrión 3 y 4;
con hendidura dorsal muy pronunciada; sobre el saco
vitelino y rodeados por su amnion. X 15.
Fig. 27. Keimblase 136, Embryo 1 auf dem Dottersack, vom
Amnion umgeben. Vesícula embrionaria 136, embrión 1
sobre el saco vitelino y rodeado por el amnion. Xl5.
Fig. 28. Keimblase 180, Embryo 1 auf dem Dottersack, aber
ohne Amnion. Vesícula embrionaria 180, embrión 1 sobre
el saco vitelino pero sin el amnion. X 15.
Fig. 29. Keimblase 124, Embryo 7; vesícula embrionaria 124,
embrión 7. X 15.
Fig. 30. Keimblase 222, Embryo 1; vesícula embrionaria 222,
embrión 1. X 10.
486
Fig. 31. Keimblase 150, Embryo 1; vesícula embrionaria 150,
embrión 1. X 10.
Fig. 32. Keimblase 28, Embryo 1; vesícula embrionaria 28,
embrión 1. X 10.
Fig. 33. Keimblase 185, Embryo 1; vesícula embrionaria 185,
embrión 1. X 10.
Taíel 0. Lámina 6.
Fig. 34 — 37. Seitenansichten álterer Embryonen. Embriones
adelantados vistos de lado.
Fig. 34. Keimblase 206, Embryo 1; vesícula embrionaria 206,
embrión 1. X 10.
Fig. 35. Keimblase 30, Embryo 2; vesícula embrionaria 30,
embrión 2. X 5.
Fig. 36. Keimblase 81, Embryo 3; vesícula embrionaria 81,
embrión 3. X 5.
Fig. 37. Keimblase 24, Embryo 1; vesícula embrionaria 24,
embrión 1. X 5.
Fig. 38 — 43. Lángssclmitte durch junge noch ungeteilte Keim-
blasen. Cortes longitudinales por vesículas embrionarias
jóvenes, aún indivisas.
Fig. 38. Keimblase 96, mittlerer Lángssclmitt; vesícula embrio-
naria 96, corte longitudinal central. X 120.
Fig. 39. Keimblase 43, mittlerer Lángsschnitt ; vesícula embrio-
naria 43, corte longitudinal central. X 120.
Fig. 40. Keimblase 103, Lángsschnitt durch die Mitte der Ecto-
dermblase; vesícula embrionaria 103, corte longitudinal,
por el centro de la vesícula ectodermal. X 120.
Fig. 41. Keimblase 175, centraler etwas schiefer Lángsschnitt;
vesícula embrionaria 175, corte longitudinal central, algo
oblicuo. X 120.
Fig. 42. Keimblase 174, centraler Lángsschnitt; vesícula embrio-
naria 174, corte longitudinal central. X 120.
Fig. 43. Keimblase 174, weiter tangential geführter Lángs-
schnitt; vesícula embrionaria 174, corte longitudinal, más
bien tangencial. X 120.
di. tr. Diplotrophoblast („hinfálliges Ectoderm”); diplotrofoblasto
(,,ectoderma caduco”).
ect. Ectoderm; ectoderma.
ent. Entoderm; entoderma.
ep. Uterusepithel; epitelio uterino.
ge. GefáB; vaso (uterino).
487
mes. Mesoderm ; mesoderma.
mué. ut. Mucosa uteri.
tr. Trophoderm („Tráger”); trofoderma („suspensor”).
tr. h. Trophodermhohle; cavidad trofodermal.
tr. pl. Trophodermplatte; placa trofodermal.
Tafel 7. Lámina 7.
Die vier Figuren dieser Tafel und Figur 48 der folgenden stellen
Lángsschnitte durch den Uterus 148 dar, der zwei Keimblasen
enthált, A mit noch gut entwickeltem, B mit bereits ganz rudi-
dimentárem Diplotrophoblast.
Las cuatro figuras de esta lámina y fig. 48 de la siguiente son
cortes longitudinales por el útero 148, el cual contiene dos vesí-
culas embrionarias: A con el diplotrofoblasto aún bien formado,
y B en la que éste es ya rudimentario. X 120.
Fig. 44. Der Schnitt ist der 33. durch die Gesamtkeimblase A
(445 p) und der 4. durch ihr Ectoderm (60 p). El corte
es el 33. por la vesícula A (445 p) y el 4. por su ecto-
derma (60 p).
Fig. 45. Dieser Schnitt folgt 180 p auf den der Fig. 46. Este
corte dista 180 p del reproducido en la fig. 46.
Fig. 46. Dieser Schnitt folgt 135 p auf den der Fig. 44. Este
corte dista 135 p del reproducido en la fig. 44.
Fig. 47. Dieser Schnitt folgt 165 p auf den der Fig. 45. Este
corte dista 165 p del reproducido en la fig. 45.
A, B. Die beiden Keimblasen des Uterus 148; las dos vesículas
embrionarias del útero 148.
di. tr. Diplotrophoblast („hinfálliges Ectoderm"); diplotrofo-
blasto („ectoderma caduco"),
ect. Ectoderm ; ectoderma.
ent. Entoderm ; entoderma.
ex. c. Exocoel; exocel.
mes. Mesoderm ; mesoderma.
tr. Trophoderm (nTráger“); trofoderma (,, suspensor"),
tr. h. Trophodermhohle; cavidad trofodermal.
tr. pl. Trophodermplatte; placa trofodermal.
Tafel 8. Lámina 8.
Fig. 48. Der Schnitt folgt 210 p auf den der Fig. 47. Este
corte dista 210 p del reproducido en la Fig. 47. X 120.
Fig. 49. Keimblase 177. Scliiefer Querschnitt durch die ganze
Keimblase. Die Nummern liinter den Bezeichnungen geben
488
denEmbrio an. Vesícula embrionaria 177; corte oblicuo por
la vesícula entera. Los números después de las abrevi-
aciones se refieren á los embriones. X 50.
Fig. 50. Keimblase 177; drei Schnitte weiter distal. Entodermale
Allantois (all.) und caudaler Amnionblindsack (am. c. 2)
des Ernbryo 1 (niciit 2). Vesícula embrionaria 177; tres
cortes más distal. Allantois entodermal (all.) y prolonga-
ción amniótica caudal (am. c. 2) del embrión 1 (no 2). x 150.
Pig. 51 — 54. Querschnitte durch Ernbryo 220,1; cortes transver-
sales por el embrión 220,1 X 100.
Fig. 51. Schnitt durch den Haftstiel, 1,5 mm nach Beginn der
Medullarplatte; corte por el pedículo de adhesión á 1,5 mm
del comienzo de la placa medular.
Fig. 52. Schnitt durch die Trophodermplatte und ihr Mesoderm,
caudal von der Anheftungsstelle des Bauchstiels, 3,6 mm
nach Beginn der Medullarplatte. Corte por la placa tro-
fodermal y su mesoderma, caudal del punto de fijación del
pedículo de adhesión, y á 3,6 mm del comienzo de la placa
medular.
Fig. 53. Schnitt durch den Ernbryo, 215 p nach Beginn der
Medullarplatte; corte por el embrión, á 215 p del extremo
anterior de la placa medular.
Fig. 54. Schnitt durch den Ernbryo, 340 p nach Beginn der Me-
dullarplatte; corte por el embrión, á 340 p del extremo
anterior de la placa modular.
Fig. 55 — 63. Querschnitte durch Ernbryo 94,2; cortes transver-
sales por el embrión 94,2. (Fig. 60 — 63 auf Tafel 9; Fig.
60 — 63 en lámina 9) X 100.
Fig. 55. 270 p nach Beginn der Medullarplatte; 270 p del ex-
tremo anterior de la placa medular.
Kein Mesoderm unter der Medullarplatte; no existe meso-
derma debajo de la placa medular. '
Fig. 56. 698 p nach Beginn der Medullarplatte; 698 p del ex-
tremo anterior de la placa medular.
Das Mesoderm findet sicli unter der ganzen Breite der
Medullarplatte; el mesoderma ha penetrado debajo de la
placa medular, ocupando todo el ancho de ésta.
Fig. 57. 1035 p nach Beginn der Medullarplatte; 1035 p del
extremo anterior de la placa medular; durch den Cranial-
teil der Primitivstreifenregion ; por la región cranial de la
linea primitiva.
Fig. 58. 1282 p nach Beginn der Medullarplatte, durch den
Caudalteil der Primitivstreifenregion. 1282 p del extremo
489
anterior de la placa medular, por la región caudal de la
linea primitiva.
Fig. 59. 1752 p nacli Beginn der Medullarplatte, caudal von
dieser ; 1752 p del extremo anterior de la placa medular,
caudal de ésta.
A, B. Die beiden Keimblasen des Uterus 148; las dos vesículas
embrionarias del útero 148.
all. und all. cnt. Entodermale Allantois, alantois entodermal.
am. c. Caudaler Amnionblindsack ; saco ciego caudal del amnión.
am. h. Amnionhólile; cavidad amniótica.
en. am. Amnionverbindungskanal; canal amniótico de unión,
di. tr. Diplotrophoblast; („liinfalliges Ectoderm“); diplotrofo-
blasto („ectoderma caduco" ).
ect. Ectoderm; ectoderma.
ent. Entoderm; entoderma.
ex. c. Exocoel; exocel.
h. st. Haftstiel; pedículo de adhesión,
mes. Mesoderm; mesodenna.
m. p. Medullarplatte; placa medular,
p. p. Protochordalplatte ; placa protocordal.
p. st. und pr. st. Primitivstreifen ; linea, primitiva,
tr. Troplioderm ; trofoderma.
tr. h. Tropliodermliolile ; cavidad trofodermal.
tr. pl. Tropliodermplatte; placa trofodermal.
Tafel 9. Lámina 9.
Eig. 60—63. Quersclmitte durcli Embryo 94,2 (weitere vergl.
vorige Tafel). Cortes transversales por el embrión 94,2
(por otros) véase lámina 8). X 100.
Fig. 60. 1912 p nacli Beginn der Medullarplatte; 1912 p del
extremo anterior de la placa medular.
Beginn der Allantoiseinstülpung; Wulste der mesodermalen
Allantois vom Bauclistiel gut abgegrenzt; bei * Grenze zwi-
sclien Somato- und Splanclmopleura. El alantois entoder-
mal comienza á invaginarse; el alantois mesodermal acola-
da al lado ventral del pedículo de adhesión y bien delimi-
tada respeto á él. En * límite entre somato- y esplanc-
nopleura.
Fig. 61. 1958 p nach Beginn der Medullarplatte; 1958 p del
extremo anterior de la placa medular.
Die entodermale Allantois hat grade ihren Zusannnenhang
mit dem Entoderm verloren; die mesodermale bildet zwei
deutliche vom Bauchstiel gut abgegrenzte Wülste. Bei
490
* Grenze zwischen Somato- und Splanchnopleura. El alan-
tois ento'dermal acaba de perder su unión con el entoder-
ma; el alantois mesodermal forma dos rodetes acolados
al lado ventral del pedículo de adhesión y bien delimitados
respeto á él. En * límite entre somato- y esplancnopleura.
Fig. 62. 2272 ¡a, nach Beginn der Medullarplatte; durch den
freien Teil des Bauchstiels. 2272 p del extremo anterior
de la placa medular, pasando por la parte libre del pedí-
culo de adhesión.
Bei * Grenze zwischen Somato- und Splanchnopleura; en
* límite entre somato- y esplancnopleura.
Fig. 63. 3870 p nach Beginn der Medullarplatte; 3870 p del
extremo anterior de la placa medular.
Zotten der Trophodermplatte caudal von der Anheftung
des Bauchstieles; vellosidades de la placa trofodermal en
una región caudal al punto de fijación del pedículo de
adhesión.
Fig. 64 — 72. Querschnitte durch Embryo 199,1, zur Demonstra-
tion der Structur des Primitivknotens und der Cliorda-
entstehunjg. Zwei weitere Sclmitte durch diesen Embryo
sind in Fig. 76 u. 77, Tafel 10, abgebildet. Cortes trans-
versales por el embrión 199,1, para demostrar la estructura
del nudo primitivo y la formación de la cuerda dorsal.
Otros dos cortes por este embrión están representados en
Fig. 76 y 77 de la lámina 10. X 250.
Fig. 64. 990 p vom Vorderende d. Med.-Pl. , del extremo an-
terior de la placa medular.
Fig. 65. 1147 p vom Vorderende d. Med.-Pl., del extremo an-
terior de la placa medular.
Fig. 66. 1170 p vom Vorderende d. Med.-Pl., del extremo an-
terior de la placa medular.
Fig. 67. 1192 p vom Vorderende d. Med.-Pl., del extremo an-
terior de la placa medular.
Fig. 68. 1215 p vom Vorderende d. Med.-Pl., del extremo an-
terior de la placa medular.
Fig. 69. 1237 p vom Vorderende d. Med.-Pl., del extremo an-
terior de la placa medular.
Fig. 70. 1260 p vom Vorderende d. Med.-Pl., del extremo an-
terior de la placa medular.
Fig. 71. 1462 p vom Vorderende
terior de la placa medular.
Fig. 72. 1642 p vom Vorderende
terior de la placa medular.
d. Med.-Pl., del extremo an-
d. Med.-Pl., del extremo an-
491
alL ent. Entodermale Allantois; alantois entodermal.
alL mes. Mesodermale Allantois; alantois mesodermaL
am. c. Caudaler Amnionblindsack ; saco ciego caudal del amnion.
ch. Cliorda; cuerda dorsal,
c. neur. p. Canalis neurentericus.
ect. Ectoderm ; ectoderma.
ent. Entoderm ; entoderma.
h. st. Haftstiel; pedículo de adhesión,
mes. Mesoderm; mesoderma.
p. st. Primitivstreifen ; linea primitiva,
tr. pl. Trophodermplatte ; placa trofodermal.
z. mes. Mesoderm verdichtung an der Zottenspitze; mesoderma
compacto en la punta de la vellosidad,
z. tr. Trophodermhaube einer Zotte; capuchón trofodermal de
una vellosidad.
Tafel 10. Lámina 10.
Fig. 73. Querschnitt duch Embrio 8 C in der Kopfregion, 135 p
vom Vorderende. Corte transversal por la región cefálica
del embrión 8 C, 135 p del extremo anterior. X 100.
Fig. 74. Querschnitt durch Embryo 8 C, in der vorderen Región
des Truncus arteriosas, 360 p vom Vorderende. Corte
transversal por la parte anterior de la región del tronco
arterioso del embrión 8C, 360 p del extremo anterior. X 100.
Fig. 75. Querschnitt durch Embryo 8 C, in der Primitivstreifen-
region, 2160 p vom Vorderende. Corte transversal por la
región de la linea primitiva del embrión 8 C, 2160 p del
extremo anterior. X 100.
Fig. 76. Embryo 199,1, Schnitt durch die Zotten der Trophoderm-
platte, 5,9 mm vom Vorderende der Medullarplatte; embrión
199,1, corte por las vellosidades de la placa trofodermal,
5,9 mm del extremo anterior de la placa medular. X 100.
Fig. 77. Embryo 199,1, Schnitt durch die Basis des Haftstiels
und der Allantois, 3,15 mm vom Vorderende der Medullar-
platte; embrión 199,1, corte por la base del pedículo de
adhesión y del alantois, 3,15 mm del extremo anterior de la
placa medular. X 100.
Fig. 78 — 84 (letztere auf Tafel 11) Querschnitte durch Em-
bryo 188,5. (La última en lámina 11.) Cortes por el em-
brión 188,5. X 100.
Fig. 78. In der Hóhle der Gehóranlage, 450 p vom Vorderende;
á la altura del ánlage del órgano auditivo, 450 p del ex-
tremo anterior.
492
Fig\ 79. Durch die Región des Iierzens und den Anfang des
1. Ursegments, 675 p vom Vorderende; por el corazón y el
comienzo del 1. segmento primitivo, 675 p del extremo
anterior.
Fig. 80. In der Hohe des 8. Ursegments, 1530 p vom Vorderende;
á la altura del 8. segmento primitivo, 1530 p del extremo
anterior.
Fig. 81. Erster Sclmitt durch das 12. Ursegment. 1867 p vom
Vorderende; primer corte por el segmento primitivo 12.,
1867 p del extremo anterior.
Fig. 82. Caudal von der segmentierten Zone, 2385 p vom Vorder-
ende; caudal de la zona segmentada, 2385 p del extremo
anterior.
Fig. 83. In der Hohe des Abgangs der entodermalen Allantois,
2545 p vom Vorderende; á la altura del comienzo del alan-
tois entodermal, 2545 p del extremo anterior.
all. ent. Entodermale Allantois; alantois entodermal.
all. mes. Mesodermale Allantois; alantois mesodermal.
ao. Aorta.
art. u. Arteria umbilicalis.
au. Gehoranlage; ánlage del órgano auditivo.
c. Cólom; celoma.
cli. Cliorda; cuerda dorsal.
ex. c. Exocól.
h. st. Haftstiel; pedículo de adhesión.
mes. Mesoderm; mesoderma.
m. p. Medullarplatte ; placa medular.
p. c. Caudalteil des Herzens; parte caudal del corazón.
per. Pericardium.
p. o. Oralteil des Herzens; parte oral del corazón.
p. st. Primitivstreifen ; linea primitiva.
r. c. Vorniere; riñon cefálico.
tr. a. Truncus arteriosas.
tr. m. Thyreoidea medialis.
tr. pl. Trophodermplatte; placa trofodermál.
v. u. Vena umbilicalis.
v. vit. Vena vite] lina.
z. mes. Mesoderm verdichtung an der Zottenspitze; mesoderma
compacto en la punta de la vellosidad,
z. tr. Trophodermhaube einer Zotte; capuchón trofodermál de
una vellosidad.
493
Tafcl 11. Lámina 11.
Fig. 84. Embryo 188,5, Quersclmitt in der Ilolie der After-
membran uiid durcli den freien Bauchstiel, 2655 p vom Vor-
derende; embrión 188,5, corte transversal á la altura de la
membrana anal, y por la parte libre del pedículo de adhesión,
2655 p del extremo anterior. X 100.
Fig 85 — 87. Querschnitte durch die Leber-Pancreasregion des
Embryo 11,11. Cortes transversales por la región del hí-
gado y páncreas del embrión 11,11. X 75.
Fig. 85. 1,335 mm v. Vorderende (zwischen 3. u. 4. Ursegment).
1,335 mm del extremo anterior (entre el 3. y 4. segmento
primitivo).
Fig. 86. 1,38 mm v. Vorderende (Anfang des 4. Ursegments).
1,38 mm del extremo anterior (comienzo del 4. segmento
primitivo).
Fig. 87. 1,5 mm v. Vorderende (Ende des 4. Ursegments).
1,5 mm del extremo anterior (fin del 4. segmento primitivo).
Fig. 88. Embryo 176,3, Quersclmitt durch die Región des 10.
Ursegments, 1890 p vom Vorderende; embrión 176,3, corte
transversal por la región del segmento primitivo 10; 1890 p
del extremo anterior. X 100.
Fig. 89. Embryo 176,3, Quersclmitt durch die Región des 11.
Ursegments, 2000 p vom Vorderende; embrión 176,3, corte
transversal por la región del segmento primitivo 11; 2 mm
del extremo anterior. X 100.
Fig. 90 — 94. Querschnitte durcli Embryo 136,1; cortes transver-
sales por el embrión 136,1. X 57.
Fig. 90. 1,11 mm vom Vorderende (vor dem 1. Ursegment);
1,11 mm del extremo anterior (delante del segmento primi-
tivo 1.).
Fig. 91. 1,5 mm v. Vorderende (Anfang des 3. Ursegments).
1,5 mm del extremo anterior (comienzo del segmento primi-
tivo 3.).
Fig. 92. 1,93 mm v. Vorderende (4. Ursegment).
1,93 mm del extremo anterior (segmento primitivo 4.).
Fig. 93. 2,175 mm v. Vorderende (Ende des 5. Ursegments).
2,175 mm del extremo anterior (fin del segmento primi-
tivo 5.).
Fig. 94. 3,66 mm v. Vorderende (14. Ursegment).
3,66 mm del extremo anterior (segmento primitivo 14.).
ar. art. 1,2. Arcus arteriosus 1,2.
a. u. Arteria umbilicalis.
494
ar. vi. 1,2. 1,2 Visceralbogen; arco visceral 1,2.
at. Atrium.
b. art. Bulbus arteriosas.
c. Cólom; celoma.
c. ant. Vena cardinalis anterior.
c. aur. Canalis auricularis.
c. p.; c. post. Vena cardinalis posterior.
c. s. dext. Rechtes Sinushorn; cuerno derecho del seno venoso.
c. s. sin. Linkes Sinushorn; cuerno izquerdo del seno venoso.
d. C. Ductus Cuvieri.
d. W. Wolff’scher Gang; ducto de Wolff.
1). Lcber; hígado.
h. st. Haftstiel; pedículo de adhesión,
m. a. Aftermembran; membrana anal,
p. d. Rechte Lunge; pulmón derecho,
p. s. Linke Lunge; pulmón izquierdo,
p. v. Ventrales Páncreas; páncreas ventral,
r. c. Vorniere; riñon cefálico.
r. p. v. Urnierenbláschen; vesícula del riñon primitivo.
s. a. Septum atriorum.
s. tr. Sinusquerstück; parte transversal del seno venoso.
s. v. Dottersack; saco vitelino.
tr. Mediale Thyreoidea; tireoidea medial.
u. i. Darmnabel; ombligo intestinal,
vent. Herzkammer; ventrículo.
v. f. Gallenblase; vejiga biliar,
v. u. Vena umbilicalis.
v. vit. Vena vitellina.
IX. Nervus glossopharyngeus.
Tafel 12. Lámina 12.
Pig. 95 u. 96. Quersclmitte durch Embryo 179,8; cortes trans-
versales por el embrión 179,8.
Fig. 95. In der Hohe des 3. Ursegments; rechts das „accesso-
rische“ Ursegment zwischen dem 3. u. 4. A la altura del
segmento primitivo 3; á la derecha el „segmento primitivo
accessorio“ entre el 3. y 4. X 75.
Fig. 96. Durch die Anlage der Augenblasen; bei ? die im Text
erwáhnten eigenartigen Bláschen; por el ánlage de la vesí-
cula óptica primitiva; en ? las vesículas mencionadas en el
texto. X 100.
Fig. 97. Embryo 180,1, centraler Teil eines Querschnitts in der
Iíohe des 10. Ursegments (3,58 mm vom Vorderende); cm-
495
brión 180,1, parte central de un corte transversal á la altura
del 10. segmento primitivo (3,58 rnm del extremo anterior.
X 75.
Fig. 98 — 100. Querschnitte durch Embryo 124,1; cortes trans-
versales por el embrión 124,1.
Fig. 98. Durch die Región der Hinterhirnneuromeren, 755 p vom
Vorderende; por la región de los neuromeros del cerebro
posterior, 755 p del extremo anterior. X 57.
Fig. 99. Mittlere Partie eines Schnittes in der Hólie des 12.
Ursegments; rechts ist das 13. Urnierenkanalchen ge-
troffen. Parte central de un corte á la altura del segmento
primitivo 12; en el lado derecho fué cortado el canalículo
13 del riñón primitivo. X 150.
Fig. 100. Gegend der Basis des Mesenteriums in der Hohe des
13. Ursegments. Región de la base del mesenterio á la
altura del segmento primitivo 13. X 250.
Fig. 101 — 105. (Fig. 104 und 105 auf folgender Tafel.) Quer-
schnitte durch Embryo 222,1. (Fig. 104 y 105 en la lámina
siguiente.) Cortes transversales por el embrión 222,1.
Fig. 101. Durch das Zwischenhirn und die Hypophyse; 1822 p
vom Vorderende (vergl. Textfig. 100). Por el diencéfalo
y la hipófisis, 1822 p del extremo anterior (véase fig. del
texto 100). X 57.
Fig. 102. Durch die Hemispháren und das Riechsáckchen, 2610 p
vom Vorderende. Por el hemisferio y el ánlage del órg.
olfativo 2610 p del extremo anterior. X 75.
Fig. 103. Durch die rechte Augenanlage, 2 mm vom Vorder-
ende. Por el ánlage del ojo derecho, 2 mm del extremo
anterior. X 75.
ace. s. „Accessorisches Ursegment”; „segmento primitivo acces-
sorio”.
ao. Aorta.
at. Atrium.
au. Gehórblase; vesícula auditiva.
b. art. Bulbus arteriosus.
c. ant. Vena cardinalis anterior.
c. B. Bowman’sche Kapsel; cápsula de Bowman.
c. gen. Genitalzellen; células genitales.
c. post. Vena cardinalis posterior.
d. W. Wolff’scher Gang; ducto de Wolff.
gl. Glomerulus.
g. olf. Ganglion olfactorium. '
496
hy. int. Rathke’sche Tasche; bolsa de Rathke (hypophysis in-
testinalis).
oc. Primare Augenblase; vesícula óptica primaria.
pane. d. Páncreas dorsale.
r. p. Urniere; riñon primitivo.
r. p. c. Windungen eines Urnierenkanálchens ; circunvoluciones
de un canalículo del riñon primitivo.
s. r. Nebenniere; cuerpo suprarenal.
v. f. Vesica fellea.
v. pt. Vena porta.
V, VII — VIII, X. Nervus trigeminus, N. acustico-facialis, N. vagus.
Tafel 13. Lámina 13.
Pig. 104—105. Querschnitte durch Embryo 222,1; cortes trans-
versales por el embrión 222,1.
Fig. 104. In der Hohe der medialen Thyreoidea, 2,31 mm vom
Vor'derende, Ende des 3. Spinalganglions; Por la región de
la tireoidea medial, 2,31 mm del extremo anterior, fin del
3. ganglio espinal. X 57.
Fig. 105. Durch die Gegend des postbranchialen Ivórpers, 2,54
mm vom Vorderende, 4. Spinalganglion. Por la región del
cuerpo postbranquial, 2,54 mm del extremo anterior, 4.
ganglio espinal. X 57.
Fig. 106 — 114. Querschnitte durch Embryo 150,1 (Fig. 112 bis
114 auf Tafel 14). Cortes transversales por el embrión
150,1 (Fig. 112 — 114 en lámina 14).
Fig. 106. Durch Mittelhirn und Rautenhirn, 1,125 mm vom Vor-
derende. Por el mesencéfalo y rombencefalo, 1,125 mm
del extremo anterior. X 40.
Fig. 107. Durch das Zwischenhirn ; 1,98 mm vom Vorderende.
Por el diencéfalo, 1,98 mm del extremo anterior. X 40.
Fig. 108. Durch das Hinterende der Hemispháren, 2,45 mm vom
Vorderende. Por la parte posterior de los hemisferios, 2,45
mm del extremo anterior. X.40.
Fig. 109. Durch das Vorderende der Hemispháren und dieRiech-
sáckchen; rechts Ganglion olfactorium; 3,28 mm vom Vor-
derende. Por la parte anterior de los hemisferios, y los
sáculos olfativos; á la derecha el ganglion olfactorium;
3,28 mm del extremo anterior. X 50.
Fig. 110. Céntrale Partie (vom Wirbelkorper bis zum Herzven-
trikel) eines Schnittes in 4,11 mm Entfernung vom Vorder-
ende (zwischen 7. und 8. Spinalganglion). Parte central (del
497
cuerpo de la vértebra al ventrículo) de un corte á 4,11 nim
del extremo anterior (entre el ganglio espinal 7 y 8). X SO.
Fig. 111. Durcli die Nachnierenanlage ; 7,56 mm vom Vorder-
ende. Por los riñones definitivos; 7,56 mm del extremo
anterior. X 100.
ao. Aorta.
ao. dext. Iteclite Radix aortae; raíz derecha de la aorta,
a. p. dext. Arteria pulmonalis dextra.
a. p. sin. Arteria pulmonalis sinistra.
are. art. IV, VI. Arcus artiosus IV, VI.
c. Cólom; celoma.
c. ant. Vena cardinalis anterior.
cart. la. Kehlkopfskelett, esqueleto de la laringe.
ch. Chorda dorsalis.
c. sin. dext. Rechtes Sinushorn, cuerno derecho del seno venoso.
d. C. dext. Rechter Ductus Cuvieri, ducto de Cuvier derecho,
d. C. sin. Linker Ductus Cuvieri, ducto de Cuvier izquierdo,
for. o. Foramen ovale.
hyp. int. Rathke’sche Tasclie; bolsa de Ratlike (hypophysis in-
testinalis).
inf. Infundibulum.
oe. Oesophagus.
per. Pericardium.
pli. Pharynx.
p. r. Nachniere; riñón definitivo.
s. a. Septum atriorum.
s. opt Sulcus opticus.
tra. Trachea.
tr. ao. Truncus arteriosus.
tr. 1. Postbranchialer Korper; cuerpo postbranquial.
tr. m. Thyreoidea medialis.
v. sin. Linker Ventrikel; ventrículo izquierdo.
z. e. ÁuBere Zone des nephrogenen Gewebes; zona externa del
tejido nefrógeno.
z. i. Innere Zone des nephrogenen Gewebes; zona interna del
tejido nefrógeno.
X, XII. Nervus vagus, N. hypoglossus.
Tafel 14. Lámina 14.
Fig. 112 — 114. Querschnitte durch Embryo 150,1. Cortes trans-
versales por el embrión 150,1.
Fig. 112. Durch die craniale Región der Lunge, 4,66 mm vom
Rev. Museo La Plata — T. XXI.
32
498
Vorderende (9. Spinalganglion). Por la región cranial del
pulmón, á4,66mm del extremo anterior (9. ganglio espinal).
X 40.
Fig. 113., Durch die cranialste Región der Urniere und der Ge-
schleclitsleiste ; 5 mm vom Vorderende (cranialste Partie
des 11. Spinalgangiions). Por la región la más cranial
del riñón primitivo y del listón genital; á 5 mm del extremo
anterior (Región de la parte cranial del ganglio espinal 11).
X 40.
Fig. 114., Mittlerer Teil eines Schnittes, G,48 mm vom Vorder-
ende (Anl'ang des 1G. Spinalgangiions). Parte central de
un corte á G,48 mm del extremo anterior (comienzo del
ganglio espinal 1G). X 50.
Fig. 115 — 123 y 129. Querschnitte durch Embryo 185,1 (Fig.
121 — 123 u. 129 auf Tafel 15). Cortes transversales por
el embrión 185,1 (Fig. 121—123 y 129 en lámina 15).
Fig. 115. Parotisanlage, 3,39 mm vom Vorderende; ánlage de
la glándula parotídea (3,39 mm del extremo anterior). XGG.
Fig. 116. Durcli den Lobus olfactorius, das Ganglion olfactorium
und das Riechsáckchen (3,51 mm vom Vorderende). Vergl.
Textfig. 116. Por el Lobus olfactorius, el ganglion olfac-
torium, el sacus olfactorius (3,51 mm del extremo anterior).
Véase fig. del texto 116. X 75.
Fig. 117. Durch das Paraphysenvorderen.de und die Hypophyse
(2,67 mm vom Vorderende). Vergl. Textfig. 116. Por la
parte .anterior de la paráfisis, y por la hipófisis (2,67 mm
del extremo anterior). Véase fig. del texto 116. X 35.
Fig. 118. Vor der Paraphyse (2,73 mm vom Vorderende). Vergl.
Textfig. 116). Delante de la paráfisis (2,73 mm del ex-
tremo anterior). Véase fig. del texto 116. x 35.
Fig. 119. Durch das Zwischenhirn und den hinteren Teil der
Hemispháren (2,43 mm vom Vorderende). Vergl. Textfig.
116. Por el diencéfalo y la parte posterior de los hemis-
ferios (2,43 mm del extremo anterior). Véase fig. del
texto 116. X 35.
Be i * Grenze zwischen dorsalem und ventralem Zwischen-
hirnabschnitt. En * límite entre la parte dorsal y la ven-
tral del díeneéfalo.
Fig. 120. In der Hóhe des Magens (7,35 mm vom Vorderende,
18. Spinalganglion). A la altura del estómago (7,35 mni
del extremo anterior, ganglio espinal 18). X 20.
499
cari. M. Cartílago Meckeli.
c. ext. Vena cardinalis posterior externa.
c. int. Vena cardinalis posterior interna.
j Vena cardinalis posterior,
dúo. Duodenum.
d. W. Wolffscher Gang; ducto deWolff.
f. are. Fissura arcuata.
f. eli. Fissura cliorioidea.
gen. 1. Genitalleiste ; listón genital.
gl. Glomerulus.
gl. olf. Ganglion olfactorium.
hyp. int. Rathke’sclie Tasclie; bolsa de Rathke (hypophysis in-
testinalis).
inf. Tnfundibuluin.
iní. s. Saccus infundibuli.
li. Zunge; lengua.
lo. c. Caudallappen (Lunge); lóbulo caudal (pulmón).
lo. cr. Craniallappen (Lunge); lóbulo cranial (pulmón).
lo. v. Ventrallappen (Lunge); lóbulo ventral (pulmón).
olf. li. Tractus olfacto-habenularis.
pan d d. Páncreas dorsale, rediles; derecho.
pan. d. s. Páncreas dorsale, linkes; izquierdo.
par. (Fig. 115) Parotis.
par. (Fig. 117, 119) Paraphysis.
p. sin. Linke Lunge; pulmón izquierdo.
s. hem. Sulcus liemispliaericus.
s. opt. Sulcus opticus.
s. r. Nebenniere; cuerpo suprarenal.
s. s. are. Sulcus subarcuatus internus.
tr. st. th. Ursprung des Tractus strio-thalamicus, origen del
tracto estrío-talámico.
v. ca. Vena cava posterior,
vent Magen; estómago,
v. s. r. s. Vena suprarenalis sinistra.
v. u Vena umbilicalis.
Tafel 15. Lámina 15.
Fig. 121 — 123. Querschnitte durcli Embryo 185,1; cortes trans-
versales por el embrión 185,1.
Fig. 121. Eigenartige Kdrperehen ventral vom 9. sympathischen
Ganglion; 4,65 mm vom Vorderende. Cuerpos peculiares,
32*
500
ventrales al 9. ganglio simpático; 4,65 mm del extremo
anterior. X 150.
Fig. 122. Urogenitalverbindung des 1. Malpighi’schen Kórper-
chens der rechfcen Seite, Nebenniere, dorsaler Teil der Le-
ber; zwei Schnitte cranial von der Tremnmg* der Suprare-
nalis dextra von der Cava; 6,93 mm vom Vorderende; An-
fang des 17. Spinalganglions. Unión urogenital por el 1.
cuerpo de Malpighi del lado derecho, cuerpo suprarenal,
parte dorsal del hígado; dos cortes más cranial que la se-
paración de la vena suprarenalis dextra de la Vena cava;
6,93 mm del extremo anterior; ganglio espinal 17. x 75.
Fig. 123. Urniere, Genitalleiste und Nebenniere der linken Seite;
das groBe Malpighi’sche Kórperchen ist das 5., das kleine
das 6. 7,38 mm vom Vorderende; 18. Spinalganglion.
Riñón primitivo, listón genital y cuerpo suprarenal del
lado izquierdo; el cuerpo de Malpighi grande es el 5., el
pequeño el 6. 7,38 mm del extremo anterior; ganglio espi-
nal 18. X 100.
Fig. 124 — 128, 130, 131. Querschnitte durch Embryo 206,1 (Fig.
130, 131 auf Tafel 16). Cortes transversales por el em-
brión 206,1 (Fig. 130, 131 en lámina 16.).
Fig. 124. Durch die Hemispháre und das Zwischenhirn ; 2,94 mm
vom Vorderende. Por el hemisferio y el diencéfalo; 2,94
mm del extremo anterior. X 40.
Fig. 125. Durch das Paraphysenhinterende ; 2,04 mm vom Vor-
derende. Por la parte posterior de la parálisis; 2,04 mm
del extremo anterior. X 40.
Fig. 126. Durch die Hemispháre und das Zwischenhirn; 2,58 mm
vom Vorderende. Por el hemisferio y el diencefalo; 2,58 mm
del extremo anterior. X 40.
Fig. 127. Durch das Zwischenhirn; 1,65 mm vom Vorderende.
Por el diencéfalo; 1,65 mm del extremo anterior. X 40.
Fig. 128. Durch die. Parotis und Parotis accessoria der rechten
Seite; 4,26 mm vom Vorderende. Por la glándula parotídea
y parotídea accesoria del lado derecho; 4,26 mm del ex-
tremo anterior. X 75.
Fig. 129. Embryo 185,1, rechtes Auge; embrión 185,1; ojo de-
recho. X 75.
ao. Aorta.
cap. i. Capsula interna.
cart. M. Meckel’scher Knorpel, cartílago de Meckel.
c. m. Corpus mammillare.
501
co. ve Corpus vertebrae.
d. M. Müller’scher Gang, ducto de Mueller.
d. W. Wolff’sclier Gang; ducto de Wolff.
f. are. Fissura arcuata.
f. ch. Fissura chorioidea.
f. V. A. Vicq d’Azyr’sclies Bündel, manojo de Vicq d’Azyr.
^en. 1. ! Qen^aiieiste, listón genital,
gn. 1. I
gl. Glomerulus.
gl. ip. Ganglion interpeduncula.re.
gl. sy. Ganglion sympathicum.
par. Paraphysis (Fig. 125).
par. Parotis (Fig. 128).
par. acc. Parotis accessoria.
r. und s. r. Nebenniere, cuerpo suprarenal.
r. m. Recessus mammillaris.
r. vise. Ramus visceralis.
s. opt. Sulcus opticus.
s. r. und r. Nebenniere, cuerpo suprarenal.
s. s. are. Sulcus subarcuatus internus.
tr. hab. p. Tractus habenulo-peduncularis.
tr. st. th. Tractus strio-thalamicus.
v. ca. Vena Cava,
v. s. r. d. Vena suprarenalis dextra.
Tafel 10. Lámina 10.
Fig. 130. Embryo 206,1; reclites Auge. Embrión 206,1; ojo de-
recho. X 75. I
Fig. 131. Embryo 206,1; durch die Nebenniere, Urniere und
Geschlechtsleiste der rechten Seite (bei Beginn des 16.
Spinalganglions). Urogenital verbindung des 1. rudimen-
táren Malpighi’schen Kórperchens; 7,95 mm vom Vorder-
ende. Embrión 206,1; por el cuerpo suprarenal, el riñón
primitivo y el listón genital del lado derecho (comienzo del
ganglio espinal 16) unión urogenital por el 1. cuerpo de
Malpighi rudimentario; 7,95 mm del extremo anterior.
X 100.
Fig. 132 — 144. Quersclmitte durch Embryo 30,2 (Fig. 140 — 144
auf Tafel 17). Cortes transversales por el embrión 30,2
(Fig. 140—144 en lámina 17).
Fig. 132. Durch die Hemispháren, das Zwischenhirn und den
Rautenhirnboden ; 2,115 mm vom Vorderende. Por el he-
502
misterio, el diencéfalo y rombencéfalo; 2,115 mm del ex-
tremo anterior. X 25.
Fig. 153. Wie 132; 2,43 mm vom Vorderende; como 132; 2,43
mm del extremo anterior. X 25.
Fig. 134. Zwei Haaranlagen dorsal über der Oberlippe; dos
ánlagen de pelos, dorsales al labio superior. X 100.
Fig. 135. In der Hohe des Ductus Arantii (14. u. 15. Spinal-
ganglion). A la altura del ductus Arantii (ganglio espinal
14 y 15). X 15.
Fig. 136. Durch den Unterkiefer und die Brustregion in der
Hohe der Clavicula und des Korpers der Glándula sub-
maxillaris. Por la mandíbula inferior y la región pectoral
á la altura de la clavícula y del cuerpo de la glándula sub-
maxilar. X 30.
Fig. 137. Anlagerung der 3. Rippe an das Sternum. Fijación
de la 3. costilla al esternón. X 75.
Fig. 138. Durch die Halsregion in der Hohe des 6. Spinal-
ganglions. Por la región cervical á la altura del ganglio
espinal 6. x 50.
Fig. 139. Durch die definitive Niere, den Caudalteil der Ur-
niere, die Vena cardinalis posterior der linken Seite, den
Darm und die Aorta. Por el riñón definitivo, la parte
caudal del riñón primitivo, la vena cardinalis posterior del
lado izquierdo, el intestino y la aorta. X 40.
car. c. Arteria carotis communis.
cart. M. Meckel’scher Knorpel, cartílago de Meckel.
el. Clavicula,
c. m. Corpus mammillare.
cost. 2, 3. 2., 3. Rippe; costilla 2, 3.
c. p. Vena cardinalis posterior.
d. A. Ductus venosus (Arantii).
d. M. Müller’scher Gang, ducto de Mueller.
d. W. Wolff’scher Gang; ducto de Wolff.
f. V. A. Fasciculus Vicq d’Azyr.
gen. 1. Genitalleiste, listón genital,
gl. hab. Ganglion habenulae.
gl. r. Malpiglii’sclies Kórperchen der definitiven Niere; cuerpo
de Malpiglii del riñón definitivo,
gl. r. p. Malpighi’sclies Kórperchen der Urniere; cuerpo de Mal-
pighi del riñón primitivo,
gl. s. mx. Glándula submaxillaris.
jug. Vena jugularis.
oe. Oesophagus.
503
par. Paraphysis.
p. i. Haaranlage; ánlage de pelo. (
r. hab. Habenulartasche ; bolsa habenular.
r. m. Recessus mammillaris.
r. p. c. Urnierenkanálclien ; canalículo del riñón primitivo.
r. vise. Ramus visceralis.
s. 1. Lippenfurche ; surco labial.
s. s. are. Sulcus subarcuatus internus.
st. Sternum.
sym. Sympathogonienhaufen ; masa de simpatogonios.
tra. Trachea.
tr. 1. Postbrancliialer Korper; cuerpo postbranquial.
tr. rn. Thyreoidea medialis.
tr. olf. !i. Tractus olfacto-habenularis.
tr. st. th. Tractus strio-thalamicus.
va. GefaB; vaso sanguíneo.
v. u. Vena umbilicalis.
Tafel 17. Lámina 17.
Fig. 140 — 144. Querschnitte durch Ernbryo 30,2. Cortes trans-
versales por el embrión 30,2.
Fig. 140. Anlagerung der 2. Rippe an das Sternum. Fijación
de la costilla 2 al esternón. X 130.
Fig. 141. Anlagerung der 1. Rippe an das Sternum. Fijación
de la 1. costilla al esternón. X 75.
Fig. 142. Durch die Haut in der dorsalen Mittellinie, in der
(Icgend der vordersten .Platte des spáteren Kopfpanzers.
Por la piel, en la linca mediana dorsal, en la región de
las placas anteriores de la coraza cefálica. X 75.
Fig. 143. Durch das laterale Ende der Clavicula (verknorpelte
und verknocherte Partien). Por el extremo lateral de la
clavícula (partes cartilaginosas y óseas). X 75.
Fig. 144. Durch die Gehoranlage der linken Seite. Por el oído
interno del lado izquierdo. X 40.
Fig. 145 — 148 (und Fig. 151, Tafel 18). Querschnitte durch Em-
bryo 81,3. (y Fig. 151, lámina 18.) Cortes transversales por
el embrión 81,3.
Fig. 145. Durch das Paraphysenhinterende; 1,41 mm vom Vor-
derende. Por la parte posterior de la paráfisis ; 1,41 mm
del extremo anterior. X 20.
Fig. 146. Durch die Hemispháre ; 2,82 mm vom Vorderende.
Por el hemisferio; 2,82 mm del extremo anterior. X 50.
504
Fig. 147. Durch das Corpus striatum; * Lángsfurchen in diesem;
3,51 mm vom Vorderende. Por el cuerpo estriado; * sur-
cos longitudinales en el mismo; 3,51 mm del extremo an-
terior. X 20.
Fig. 148. Durch die Hemispháren, dás Zwisclienhirn und das
Rau'tenhirn; *Sulcus, der ventral das Ganglion habenulae
begrenzt; 2,31 mm vom Vorderende. Por el hemisferio, el
diencéfalo, y el rombencéfalo ; * surco limitando el ganglion
habenulae por el lado ventral; 2,31 mm del extremo an-
terior. X 20.
art. stap. Arteria stapedialis.
cap. ex. Capsula externa.
cart. pl. b. Knorpel der Basalplatte; cartílago de la placa basal.
el. cart. Knorpeliger Teil der Clavicula; parte cartilaginosa de
la clavícula.
el. os. Knocherner Teil der Clavicula; parte ósea de la claví-
cula.
coch. Cochlea.
com. ant. Commissura anterior.1 2)
cost. 1, 2. 1., 2. Rippe; costilla 1, 2.
c. sem. Canales semicirculares,
fim. Fimbria.
gl. coch. Ganglion coclüeae.
gl. hab. Ganglion habenulae.
hem. Hemisphárium.
hyp. int. Rathke’sche Tasche; bolsa de Rathke.
inc. Incus.
jug. Vena jugularis.
mal. Malleus.
mes. ñas. Mesenchym des Nasale; mesenquima del nasal.
ñas. cap. Knorpelige Nasenkapsel; cápsula nasal cartilaginosa.
ñas. sept. Knorpeliges Nasenseptum; septo nasal cartilaginosa.
par. Paraphysis.
p. coch. Pars cochlearis.
pl. ch Plica chorioidea.
p. vest. Pars vestibularis.
sac. Sacculus.
se. Scapula.
s. s. are. Sulcus subarcuatus internus. -')
1) Verweisstrich sollte etwas weiter dorsal enden.
2) Verweisstrich auf Fig. 140 sollte weiter dorsal enden.
505
stap. Stapes.
st. man. Manubrium sterni.
t. ch. Tela chorioidea.
tub. ac. Tuberculum acusticum.
v. m. p. Velum medullare posterius.
Tafel 18. Lámina 18.
Alie Figuren, aufíer 151, beziehen sich auf Embryo 24,1; es
sind entweder Querschnitte durch den abgetrennten Kopf, oder
durch den Rumpf. Todos las figuras (excepto fig. 151) se refieren
al embrión 24,1; son ó cortes transversales por la cabeza, sepa-
rada del tronco, ó por éste.
Fig. 149. Durch die Hemispháren, etc.; 7,5 mm vom Vorder-
ende. Por los hemisferios etc.; 7,5 mm del extremo an-
terior. X 20.
Fig. 150. Durch das Mittelhirn; * Kiel im Dacli des Aquáducts;
9,57 mm vom Vorderende. Por el mesencéfalo; * Cresta
en la pared dorsal del aquaeductus Sylvii. X 20.
Fig. 151. Embryo 81,3. Schnitt durch das Pterygoid und Pala-
tinum, ersteres fast in ganzer Lánge getroffen. Embrión
81,3. Corte por el pterigoideo y el palatino; el primero
cortado casi en su longitud completa. X 50.
Fig. 152. Haaranlagen am Oberkiefer. Anlagen de pelos en
la mandíbula superior. X 75.
Fig. 153. Kopfhaut der dorsalen Mittellinie in Augenhóhe. (Vor-
dere Partie des spáteren Kopfschildes.) Piel de la cabeza
en la linea mediana dorsal á la altura de los ojos. (Parte
anterior de la coraza cefálica.) X 75.
Fig. 154. Haut zwischen den Gürteln in der dorsalen Mittel-
linie (15. Spinalganglion). Piel entre dos bandas movi-
bles, en la linea mediana dorsal (ganglio espinal 15). X 75.
Fig. 155. Gürtel in der Hóhe des 15. Spinalganglions an der
rechten Seite. Banda movible á la altura del ganglio
espinal 15, en el lado derecho. X 75.
Fig. 156. Haut iiber dem Jochbogen. Piel sobre el arco cigo-
mático. X 75.
Fig. 157. Schulterpanzer im Anfang des 11. Spinalganglions,
neben der dorsalen Mittellinie. Coraza de la espalda, cor-
tada á la altura del ganglio espinal 11, al lado de la linea
mediana dorsal. X 75.
Fig. 158. 5. Oberkiefer- und 6. Unterkieferzahn der rechten
506
Seite. El 5. dieínte maxilar y el 6. mandibular del lado
derecho. X 75.
Fig. 159. Mündung der Müller’schen und Wolff’schen Gánge
in den Sinus urogenitalis. Orificios terminales del ducto
de Wolff y del ducto de Mueller en el seno urogenital.
X 40.
Fig\ 160. Mediale Partie der rechten Nebenniere und Sympatbo-
gonienhaufen an der Vena cava (19. Spinalganglion). Parte
medial del cuerpo suprarenal derecho y masas de simpato-
gonios rodeando la vena cava (ganglio espinal 19.). X 75.
cap. ex. Capsula externa,
cap. i. Capsula interna,
ch. Chorda.
com. ant. Commissura anterior,
com. hip. Commissura hippocampi.
com. pos. Commissura posterior,
cr. b. Basis cranii.
cut. Cutis.
d. M. Müller’scher Gang, ducto de Mueller.
d. mand. 6. 6. Unterkieferzahn; 6. diente mandibular.
d. max. 5. 5. Oberkieferzahn ; 5. diente maxilar.
d. W. Wolff ’scher Gang; ducto de Wolff.
front. Front.ale.
int. Darm; intestino.
li. Zunge; lengua.
max. Maxillare.
ñas. cap. Knorpelige Nasenkapsel; cápsula nasal cartilaginosa,
ñas. sept. Knorpeliges Nasenseptum; septo nasal cartilaginosa,
pal. Palatinum.
ph. bl. Pliáocliromoblasten; feocromoblastos.
pi. Haaranlage; ánlage de pelos,
pt. Pterygoideum.
r. o. 1. Laterale Riecliwurzel ; raíz lateral del olfactorio.
sin. urg. Sinus urogenitalis.
symp. Sympatogonienhaufen; masa de simpatogonios.
tu. Tuba Eustachii.
va. Blutgefáft; vaso sanguíneo,
v. ca. Vena cava posterior.
ze. zi. Áufiere und innere Zone der Nebenniere; zona externa
e interna del cuerpo suprarenal.
zyg. Zygomaticum.
507
Tafel 19. Lamina 19.
Alie Figuren sind Quersclmitte durch den abgetrennten Kopf
oder durcli den Kumpí von Embryo 24,1. Todas las figuras son
corles transversales ó por la cabeza separada ó por el tronco del
embrión 24,1.
Fig. 161 — -163. Scbnitte durch die Nase. Cortes transversales
por la nariz. X 50.
Fig. 161. 1080 p von der Schnauzenspitze ; 1080 p del extremo
de la trompa.
Fig*. 162. 1440 p von der Schnauzenspitze; 1440 p del extremo
de la trompa.
Fig*. 163. 1680 p von der Schnauzenspitze; 1680 p del extremo
de la trompa.
Fig. 164. Durch die Glándula submaxillaris in der Hdhe der
Práclavia. Por la glándula submaxilar á la altura de los
preclavios. X 20.
Fig. 165. Durch den 19. Wirbel. Por la vértebra 19. X 20.
Fig. 166. Durch den Ductus naso-pharyngeus, das Palatinum
und Pterygoid. (Beide Knochenanlagen quer getroffen.)
Por el ducto naso-faríngeo, el palatino y el pterigoideo.
(Ambos huesos cortados transversalmente.) X 30.
Fig. 167. Durch das sympathische Geflecht unter der Wirbel-
sáule und den Darm in der Hohe des 24. Spinalganglions.
Por el plexo simpático ventral á los cuerpos vertebrales y
por el intestino á la altura del ganglio espinal 24. X 75.
Fig. 168. Durch den ventralen Teil des Nasenseptums, die Car-
tilágines paraseptales, imd das Vomer. 4,89 mm von der
Schnauzenspitze. Por la parte ventral del septo nasal, los
cartílagos paraseptales y el vomer. 4,89 mm del extremo
anterior de la trompa. X 100.
Fig. 169. Caudalknorren des Pterygoid mit Knorpelkern. Parte
caudal del pterigoideo con núcleo ósseo. X 75.
Fig. 170. Durch den caudalen Teil der Nasenhohle und den
Canalis naso-pharyngeus (zwischen den Medialenden der
Cartilágines paraseptales liegen dio Vomera), 5,52 mm von
der Schnauzenspitze. Por la parte caudal de la cavidad
nasal y el canal naso-faríngeo (entre las puntas mediales
de los cartílagos paraseptales están los vómeres), 5,52 mm
del extremo anterior de la trompa. X 40.
art. Arterien, arterias.
cart. Knorpelkern des Pterygoid; núcleo cartilaginoso del pteri-
goideo.
508
cart. p. s. Cartílago paraseptalis.
c. m. t. Knorpeliges Maxillo-turbinale; maxiloturbinal cartila-
ginoso.
c. n. 1. Canalis naso-lacrymalis.
c. n. ph. Canalis naso-pharyngeus.
d. gl. 1. Gang der lateralen Nasendrüse; ducto de la glándula
nasal lateral.
gl. s. mx. Glándula submaxillaris.
int. Intestinum.
1. trans. Lamina t.ransversalis anterior,
met. ap. Metapophysis.
ñas. cap. Capsula nasalis cartilagínea,
ñas. sept. Septum narium cartilagineum.
oss. Knochenkern im Pterygoid; núcleo de osificación en el
pterigoideo.
pal. Palatinum.
ph. Pharynx.
pin. max. Praemaxillare.
pr. el. Praeclavia.
pt. Pterygoideum.
s. max. Septomaxillare.
symph. Sympatogonienhaufen; masa de simpatogonios.
ve. Venen; venas,
vo. Vomer.
509
Litera tur.1)
a) über die Embryologie der Edentaten, b) sonstige citierte.
a.
*Assheton R. 1914. Fission of the Embryonal Area in Mammals. IX e Congrés
intern. de Zoologie. 1913.
Ballowitz E. 1890. Das Schmelzorgan der Edentaten, seine Ausbildung im
Embryo und die Persistenz seines Keimrandes bei dem erwachsenen
Tiere. Arch. mikr. Anat. Bd. 40, p. 133 — 156.
Bluntschli H. 1913. Zur Entwicldungsgeschichte platyrrhiner Affen, von Didel-
phys marsupialis, Tamandúa bivittata und Bradypus marmoratus. Verh.
Anat. Ges. 27. Yers. Greifswald. Jena.
Chapman H. C. 1901. Observations upon the Placenta and Young of Dasypus
sexcinetus. Proc. Acad. nat. Se. Philadelphia Vol. 53, p. 366 — 369.
Cuénot L. 1903. L’ovaire des Tatous et l’origine des jumeaux. C. R. Soc. Biol.
París T. 55, p. 1391—1392.
Dugés A. 1879 — 80. Lettre relative k la placentation du Dasypus novemcinctus.
Ann. Se. nat. 6 ser. Zool. T. 9, art. 3. Dasselbe: Naturaleza T. 4, 1879,
p. 275 — 276 und Mem. Soc. scient. Antonio Alzáte, México T. 17, p.
35—42. 1902.
Emery C. 1893. Ueber die Verhiiltnisse der Saugetierhaare zu sehuppenartigen
Hautgebilden. Anat. Anz. Bd. 8 p. 731 — 738.
Fernandez M. 1909. Beitriige zur Embryologie der Giirteltiere. I. Zur Keim-
bliitterinversion und specifischen Polyembryonie der Mulita (Tatusia
hybrida.) Morpli. Jahrb. Bd. 39, p. 302 — 333.
Fernandez M. 1914. Die Entstehung der Einzelembryonen aus dem einheit-
lichen Keim beim Gürteltier, Tatusia hybrida Desm. IX. e Congrés
intern. de Zoologie 1913.
Friedeinann W. 1907. Neue Untersuchungen über die Haarscheibe. In. Diss.
Phil. Fac. Bern. Armbruster Sohne.
Fuchs H. 1911. Ueber das Septoinaxillare eines recenten Siiugetieres (Dasypus)
nebst einigen vergleichend anatomischen Bemerkungen über das Septo-
maxillare und Praemaxillare der Amnioten überhaupt. Anat. Anz. Bd.
38, p. 33—55.
Ihering H. v. 1885. Ueber die Fortpflanzung der Gürteltiere. Sitzungsber.
Akad. Wiss. Berlín Bd. 28, p. 567 — 573.
Ihering H. v. 1886. Ueber Generationswechsel bei Saugetieren. Arch. f. Anat.
u. Physiol. Physiol. Abt. p. 442 — 450.
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u. Physiol. Physiol-Abt. p. 641 — 542.
Joly N. 1879. Sur le placenta de l’Ai (Bradypus tridactylus) et sur la place
que cet animal doit occuper dans la serie des Mammiferes Mem. Acad.
Science Toulouse 8. ser. T. I. p. 99 — 106. Dasselbe in Journ. of Anat.
a. Physiol. Vol. 14 p. 147—148.
’) Ein ausfiihrliches Verzeichnis der gesamten Literatur über Edentaten
werde ich in einer „ Normal taf el “ zur Entwicklungsgeschichte der Mulita geben.
* Im Text (pag. 33) konnte die gedruckte Mitteilung nicht melir be-
rücksichtigt werden.
510
Klinkowstrom A. y. 1895. Zur Anatomie der Edentaten. Zoolog. Jahrbüclier.
Morph. Abt. Bd. 8. pag. 481 — 519.
Kollicker A. 1882. Embryologie, Traduction faite sur la deuxieme edition alle-
mande par. A. Schneider, París.
Lañe H. H. 1909. Soine observations on tlie liabits and placentation of Tatú
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No. 1. Norman. U. S. A.
Loche VV. 1895. Zur Entvvicklungsgeschichte des Zalmsystems der Siiugetiere,
zugleich ein Beitrag zur Stammesgeschichte dieser Tiergruppe. I. Teil:
Ontogenie. Bibliotheca zoológica Heft 17. Stuttgart.
Leidy J. 1840. Anatomy of the abdominal viscera of the Sloth. (Bradypus
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bildung eines Embryo von ca. 4—0 Wochen und des geoffneten Uteros.)
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chez le Tamandúa. (Tamandúa tetradactyla.) Aun. Se. nat. 5. ser. Zool.
T. 15, art. 10.
Milne-Edwards Alph. 1878. Recherches sur les enveloppes foetales du Tatou
á neuf bandes. (Dasypus noveincinctus.) Aun. Se. nat. 0. ser, Zool. T. 8,
art. 10.
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the question of specific polyembryony. Journ. Morph. Vol. 21, p. 359 — 423.
Newman II. H. and Patterson J. Th. 1911. The limits of hereditary control in
Armadillo quadruplets etc. Journ. of Morph. Vol. 22, p. 855 — 920.
Newman H. H. 1913. The natural history of the nine-handed Armadillo of
Texas. Am. Naturalist. Vol. 47, p. 513.
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embryonic development of the Armadillo. Anal. Anz. Bd. 41, p. 309 — 381.
*Patterson J. Th. 1913 Polyembryonic development in Tatusia novemcincta.
Journ. of Morph. Vol. 24. Dezemher.
Pouchet et Chabry 1884. Contribution a l’odontologie des mammiféres. Journ.
de l’anatomie et de la physiologie par Robín et Pouchet.
Rabl-Rückhard II. 1890. Einiges über das Gehirn der Edentata. Arcli. mikr.
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Romer F. Ueber den Bau und die Entwicklung des Panzers der Gürteltiere.
Jen. Zeitschr. Bd. 27, p. 513 — 558.
Rose C. 1892. Beitriige zur Zahnentwicklung der Edentata. Anat. Anz. Bd. 7,
p. 495—512.
Rosner A. 1901. Sur la genése de la grossesse gemellaire monochoriale. Anat.
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Simón L. 1902. Beitriige zur Anatomie und Entwicklung der Bradypodiden.
Arcli. f. Naturgesch. Bd. 1, Heft 3.
Spurgin A. M. 1904. Enamol in the teeth of an Embryo edentale (Dasypus
novemcinctus Linn.) Am. Journ. Anat. Vol. 3, p. 75 — 84.
*Strahl H. 1913. Ueber den Bau der Placenta von Dasypus novemcinctus.
Anat. Anz. Bd. 44.
Tomes Ch. S. 1874. On the existence of an enamel organ in an Armadillo
peba. Quart. Journ. micr. Se. n. ser. Vol. 14, p. 44 — 48.
* Konnte im Text nicht mehr berüeksichtigt werden.
511
Turner W. 1870. On the Placentation of Slotlis. Trans. roy. soc. Edinburgli
Vol. 27 (Pt. 1, 1872—73), p. 71—104.
Welcker H. 1806. Ueber clie Entwicldung und den Bau der Haut und der
Ilaare bei Bradypus, nebst Mitteilungen iiber eine im Innern des Faul-
tierhaares lebende Alge. Abh. naturf. Gesellschaft Halle Bd. 9 p. 17 — 72.
(Nachtrag p. 72.)
b.
Ameghino F. 1908. El arco escapular de los edentados y monotremos y el
origen reptiloide de estos dos grujios de mamíferos. An. Mus. nac. Buenos
Aires T. 17. p. 1—91.
Assheton R. 1898. A Blastodermic Vesicle of the Sheep, with twin Germinal
Areas. Journ. of Anat. and Physiol. Vol. 32, p. 370 — 372.
Gaupp E. 1910. Saugerpterygoid und Echidnapterygoid, nebst Bemerkungen
über das Saugerpalatinum und den Processus basipterygoideus. Anat.
Hefte. 1. Abt. Bd. 42 p. 311—431.
Gronberg G. 1902. Die Ontogenese eines niederen Saugergehirns nach Unter-
suchungen von Erinaeeus europeus. Zool. Jalirb. Abt. f. Anat. u. Ontog.
Bd. 15, p. 201—384.
Handbuch der vergleichenden und experiinentellen Entwicklungslehre der
Wirbeltiere .... Herausgegeben von O. Hertwig. Jena 1901 — 1906.
Hubreclit A. A. W. 1902. Furchung und Keimblattbildung bei Tarsius spectrum.
Verh. K. Akad. Wet. Amsterdam. 2. sect. Deel 8 No. 6.
Hubrecht A. A. W. 1908. Early Ontogenetic Phenomena in Mammals and tlieir
Bearing on the Jnterpretation of the Phylogeny of Vertebrates. Quart.
Journ. Micr. Se. Vol. 53. pag. 1 — 181.
Keibel Fr. 1893. Studien zur Entwicklungsgescliichte des Schvveines. Sus
scrofa domesticus. Morph. Arb. v. Schwalbe Bd. 3. pag. 1 — 139.
Malí Fr. P. 1907. On Measuring Human Embryos. The Anatomical Record
No. 6. p. 129—140.
Melissinos K. 1907. Die Entwicldung des Eies der Mause .... Arcli. f. mikr.
Anat. u. Entw. Bd. 70. pag. 577 — 628.
Minot Ch. S. 1910. Diskussion zum Vortrag von Th. G. Lee. Verh. Anat. Ges.
24. Vers. Brüssel. Anat. Anz., Ergiinzungsheft zu Bd. 37. pag. 116. Jena.
Rabí O. 1902. Die Entwicklung des Gesichtes, Heft 1. Leipzig.
Sobotta. 1908. Weitere Mitteilungen über die Entwickelung des Eies der Maus.
Verh. Anat. Ges. 22. Vers. Berlin. Anat. Anz., Erganzungsheft zu Bd. 32.
pag. 277 — 282.
Weber M. 1904. Die Saugetiere. Jena.
512
INHALTSÜBERSICHT.
INDICE.
I. Keimblasen. — Vesículas embrionarias.
Keimblase — Vesícula embrionaria 96 pag. 7
513
Keimblase —
II. Polyembryonie; Embryonalorgane.
Poliembrionia; Organos embrionarios.
Aftermembran, erstes Auftreten
Membrana anal, su formación
pag. 94
Allantéis, entodermale, erstes Auftreten
Alantois, entodermal, su formación
pag. 55-59, 61, 07, 08
r
514
Allantois, Verhaltnis zum Haftstiel ) pag. 68, 74, 85, 101,
Alantois, relaciones entre ella y el pedículo de adhesión J 127, 144
Amnionblindsack caudaler, erstes Auftreten \ ro nr¡
. . f -a a i •- , , pag. 41, 51-53, 54, 56-59, 64, 66
Amnion, tormación de su prolongación caudal I 1 ° ’ ’ ’
Amnionhóhle, gemeinsame | pag. 30, 40, 47, 62, 69, 75, 88, 91, 117, 148, 215,
Gavidad amniótica común i 247, 319, 345, 367
Amnionhohle, gemeinsame, Aussprossen der
Embryonen aus ihr und Verbindungen
derselben untereinander
Cavidad amniótica común, brotación de los
embriones de ella
pag. 23-27, 30-34, 41-53, 63, 69,
70, 75, 77, 79, 80, 88, 91, 117,
148, 149. 197, 215, 247
Amnionverbindungskanale, erstes Auftreten
Canales amnióticos de unión, su formación
pag. 31
Amnionverbindungskanale, Rudimentarwerden
Canales amnióticos de unión, su resorbción
pag. 319, 345, 367
Blastociil, oxtraembryonales
pag. 12, 14, 16, 18
Blastocel, extraembrionario
Canalis neurentericus pag. 94-96, 100, 108
Chorda, Entstehung
Chorda, su formación
pag. 97, 99, 100, 107, 112
Diplotrophoblast (liinfalliges Ectoderm), Rudimentarwerden
Diplotrofoblasto, su resorbción
pag. 21
DottersackgefaBe | pag. 64, 68, 71, 76, 89, 92, 103, 116, 125, 142, 149,
Vasos del saco vitelino I 164, 183, 196, 215, 247, 280, 301, 319
Ectoderm, dicke Ringzone an der einheitlichen Keimblase ) pag. 15, 18,
Ectoderma, gruesa zona circular en la vesícula embrionaria única I 20, 22
Ectoderm, zungenfórmige Fortsatze derselben Zone
Ectoderma, lengüetas de la misma zona
pag. 20, 21. 22, 26, 27
Ectoderm, orste embryonale Ausstülpungen \ 9(, ^
Ectoderma, primeras evaginaciones embrionarias I ^‘l°' ’
Embryonen, rudimentare
Embriones, rudimentarios
pag. 35, 50, 63, 77-80, 89, 119, 149, 158, 220, 280
Embryonen, Variabilitat (Messungen) solcher
derselben Keimblase
Embriones, variabilidad (medidas) de los de
una misma vesícula embrionaria
pag. 38, 46, 53, 61, 70, 80, 90,
94, 104, 119-125, 142, 149, 173,
174, 183-186, 198-200, 219, 235,
252, 279
i ’
Haftstiel | pag. 64, 68, 71, 74, 77, 85, 88, 101, 116, 122, 127, 135,
Pedículo de adhesión J 143, 150, 159, 165, 183, 187, 201, 222, 237, 248
515
Haftstiel, Verháltnis zuin Nabelstrang
Pedículo de adhesión, relación entre él y el funículo umbilical
pag. 222, 223
Keimblasen junge, Vergleich mit Itatte
Vesículas embrionarias jóvenes, comparación con rata
pag. 10-13
Medullarplatte
Placa medular
pag. 35-38, 41-45, 50-53, 54-59, 62, 66, 72, 81, 89, 95, 105-107
MeBmethode an Embryonen } . nr,
,rx, , ,. , . pag. 168-173
Método para medir embriones )
Priinitivknoten
Nudo primitivo
pag. 96-100, 107
Primitivstreifen i pag. 35-39, 41-46, 50-53, 54-59, 62, 66, 67, 71, 83, 90, 94-96,
Línea primitiva I 98, 104, 109-112, 131, 138, 146, 155
Primitivstreifen und Medullarplatte, Discussion
Línea primitiva y placa medular, discusión
pag. 109-112
Protochordalplatte |
Placa protocordal 1
pag. 73, 82
Ursegment, accessorisclies
Segmento primitivo accesorio
pag. 167
Ursegment und Spinalganglien, Entsprechen derselben
zur Lagebestimmung der Organe
Segmentos primitivos y ganglios espinales, su correspon-
dencia para definir la posición de órganos
Zwillinge, zvveieiige
Gemelos de dos huevos
pag. 18-22, 280
III. Organentwicklung. — Organogenia.
Integument
Tegumento
pag. 234, 246, 273, 300, 318, 344, 367, 403, 451
Panzeranlage
Anlagen de placas de la coraza
pag. 302, 321, 345, 368, 403, 405, 451
Oentralnervensystem | pag. 105, 128, 135, 144, 152, 160, 175, 188, 202, 223,
Sistema nervioso central ) 253, 281, 321, 346, 369, 406, 409
Sympathicus und Nebenniere | pag. 214, 233, 246, 272, 299, 317, 343, 365,
Simpático y cuerpo suprarenal I 402, 450
Sinnesorgane | pag. 107, 129, 136, 145, 153, 160, 176, 188, 202, 226,
Órganos de los sentidos 1 238, 258, 283, 303, 325, 347, 373, 411
51G
Darmtractus | pag. 113, 129, 137, '145, 153, 160, 177, 189, 203, 226, 239,
Tracto intestinal 1 260, 285, 305, 327, 331, 350, 376, 380, 418, 423
Darmwindungen ¡ 382.38í)
Circunvoluciones intestinales I
Sh0r<!a , , ) pag. 130, 138, 146, 155, 162, 191, 205, 229
Cuerda dorsal ) 1 °
Skelett
Esqueleto
pag. 205, 229, 241, 264, 289, 311, 333, 356, 391, 428
Sternum 00, ono loo
„ . . pag. 334, 357, 393, 433
Esternón 1 ’ ’ ’
Gefafisystera | pag. 115, 132, 140, 147, 156, 163, 179, 193, 207, 231, 243,
Sistema circulatorio J 267, 293, 314, 339, 362, 399, 443
Vena cardinalis posterior interna pag. 298, 316, 342, 364, 402, 447
Vena umbilicalis und vitellina pag. 208-213
U rogen ital System | pag. 131, 138, 146, 155, 162, 178, 191, 206, 229, 242, 264,
Sistema urogenital I 290, 312, 335, 358, 396, 438
517
BERICHTIGrUTOEN.*)
*) Leidov wunlon, infolio des haufigen Per6onahvoehsels in dor Druckerei don dor
Kriog mit sieh brachte, eino groile Anzahl sinnontstellonder Druekfohlor in don Satz go-
bracht, nachdom ich dio Korrectur bereits geloson liatte. Ich konnto aut dioso Fohlor hin
don dofinitiven Druck nnr bis pag. 432 durchsohon.
518
519
Rev. de! Museo de La Plata T XX!. (Ser. II. T Vlll.)
mp.
mp.
mp.
3
■mp.
Tab.1.
Fig. 3
Fig. 4
Fig. 5
v. s. c. am. c. en. am.
v. s.
- muc. at.
-di. tr.
en. am.
-ey.
-tr.
s. v.
m. p.
p. st.
am. c.
tr.
muc. ui.
Werner u. Winter, Frankfurt a. M.
Rev. del Museo de La Plata T XXI. (Ser. II. T VIII.)
Fig. 6
¿7Z4T.
Tab. 2
Fíg. 8
tr.
Werner u. Winter, Frankfurt a. M.
Rev. del Museo de La Plata T XXI. (Ser. II. T VIII.)
Fig. 6
Fis- s
Werner u. Winter, Frankfurt a. M.
aus
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Austin 1996