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EDITORIAL UNIVERSITARIA, S. A.
SANTIAGO (CHILE) 1951
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REVISTA CHILENA
DE
EN TOMOLOGLA
PUBLICACIÓN DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA
Y [EDUCACIÓN (UNIVERSIDAD DE CHILE) Y DE
LA SOCIEDAD, CHILENA DE ENTOMOLOGÍA
EDITORIAL UNIVERSITARIA, S A.
SANTIAGO (CHILE) 1951
La publicación de esta Revista ha sido
posible gracias a la cooperación
económica recibida de:
CORPORACIÓN DE FOMENTO DE LA' PRODUCCIÓN
INSTITUTO SANITAS Y ANILINAS $. A.
SOCIEDAD IMPORTADORA WILLYS LTDA.
SOCIEDAD CIENTÍFICA CLAUDIO GAY
SOCIEDAD GENERAL DE COMERCIO
AGRÍCOLA NACIONAD SHA SC:
SHELL-MEX CHILE LTDA.
RAAB ROCHETTE Y CÍA.
SUBVENCIONADA POR EL ESTADO
Comité de Publicación
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GUILLERMO KuscHEL
CARLOS STUARDO
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Es una evidente manifestación de progreso científico en nuestro
país, el aparecimiento de revistas en las que nuestros investigadores
jóvenes quieran mostrar a nacionales y extranjeros sus descubrimientos,
trabajos y presentaciones intelectuales.
Este me parece que es ahora el caso del grupo de jóvenes. y bri-
llantes entomólogos chilenos, dignos émulos y sucesores de Juan 1. Mo-
lina, Claudio Gay, Rodulfo A. Philippi, Ph. Germain, F. Philippi, E. C.
Reed, Manuel J. Rivera, Carlos E. Porter, Vicente Izquierdo, Carlos
Silva Figueroa y tantos otros que amaron los imsectos chilenos más que
su propio y personal bienestar. Son pues cerca de 200 años los que res-
paldan a nuestros entomólogos en su justa aspiración de contar con
una Revista propia en que publicar sus investigaciones.
Nada puede ser entonces más grato para la Universidad de Chile
y para la Facultad que presido, que haber podido contribuir con su
aporte económico, a hacer posible la publicación del primer volumen
de la Revista Chilena de Entomología. Y a esta honda satisfacción cabe
también añadir el honor que se me concede de presentar al mundo
científico este primer volumen.
Felicito a la Sociedad de Entomología, antigua, prestigiosa y activa
corporación científica nacional, por haber tomado esta iniciativa que
dignifica y ennoblece a la ciencia de nuestro país, y lleva al extranjero
las firmes señales de madurez y de inquietud que ha alcanzado nuestra
Entomología. No me cabe duda que hay que esperar una efectiva in-
tensificación de nuestros estudios entomológicos a raíz de la publica-
ción de este espléndido volumen y, para nuestra centenaria Universi-
dad, patrona y alentadora de las ciencias en el país, es una satisfacción
que la conmueve hondamente, la de saber que ha podido contribuir
a este valioso esfuerzo de los entomólogos chilenos.
Juan GóMEz MILLAS
Decano de la Facultad de Filosofía
y Educación”
SR 1 7 1959
En los últimos años se ha venido acentuando en forma palpable la
falta de un órgano de publicidad en que presentar los trabajos de los
entomólogos nacionales y de los extranjeros que versaren de preferen-
cia sobre imsectos chilenos. La Sociedad Chilena de Entomología hacién-
dose eco de este anhelo ha buscado los medios no solamente para tirar
este volumen inaugural sino también para asegurar la continuidad de su
publicación, habiendo tenido muy presente en todos sus esfuerzos la
conmemoración de dos grandes hechos que influyeran de manera deci-
siva en el desarrollo de la Entomología chilena: el que estamos dentro
del primer centenario de la publicación de los cuatro volúmenes ento-
mológicos de la monumental obra de Claudio Gay y, también, el de la
celebración del primer centenario de la llegada al país del naturalista
más fecundo que hayamos tenido, don Rodulto Amando Philippi.
Nuestra Sociedad confía que esta publicación promueva el avance
de los estudios entomológicos para que lleguen a adquirir en el país el
desarrollo correspondiente a su importancia, tanto científica como eco-
nómica. Por lo demás los entomólogos chilenos tienen una tradición que
continuar, o sea, la formada por hombres tan ilustres como el abate Mo-
lina, Gay, Philippi, Germain, Reed, etc.
Este primer volumen de la Revista Chilena de Entomología ha po-
dido aparecer gracias a la eficaz y decidida ayuda económica que le han
prestado algunos organismos oficiales e instituciones privadas, a las cua-
les la Sociedad se hace un deber en agradecer debidamente. Hemos ob-
tenido la franca colaboración de la Facultad de Filosofía y Educación,
por intermedio de su decano, don Juan Gómez Millas, quien nos hace
el honor de presentar este primer volumen, logrando de esta manera la
participación de la Universidad de Chile.
El Estado ha concedido una subvención especial, siéndonos grato
dejar constancia, en esta oportunidad, de nuestro reconocimiento por
su generoso aporte. Se extienden también nuestros agradecimientos a la
Corporación de Fomento de la Producción, Sociedad Científica “Claudio
Gay”, y a las firmas Shell-Mex Chile Ltda., Sociedad General de Comer-
cio, Instituto Sanitas y Anilinas S. A., Agrícola Nacional S. A. C., Raab
Rochette y Cía., y, Sociedad Importadora Willys Ltda.
EL DIRECTORIO
DE LA
SOCIEDAD CHILENA DE ENTOMOLOGIA
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) - 5
NEW OR LITTLE-KNOWN TIPULIDAE FROM THE ANDES
MOUNTAINS
(Diptera)
CHARLES P. ALEXANDER
University of Massachusetts Amherst,
Massachusetts
El autor estudia seis especies del Departamento de Huánuco, Perú, todas
pertenecientes a Tipula (Eumicrotipula), siendo cinco de ellas nuevas. Hace prece-
der a las descripciones datos ecológicos de ““ariapampa, donde fué recogida la mayor
parte de las especies.
In the present report I am describing a few new species of crane-
flies that were taken by Wc ytkowski im the Department of Huánuco,
Peru. Most of the species were taken in the fog forest at Sariapampa,
under conditions that were described by the collector as follows:
“The narrow belt of the fog forest between the Torre-huasi puna
and the middle zone of the tall Montañas “eyebrow forest” is situated
between 3300 and 3800 meters, its vertical altitude thus extending only
about some 500 meters. The one-half kilometer marrow belt has its
peculiar vegetation and forest form, entirely distinct either from the
adjacent erass-steppe or from the high forest of the “eyebrow” at its lower
boundary. The Sariapampa dwarf wood is really a mass and labyrinth
of vegetation where mosses play the foremost role, inasmuch as wherever
one steps, these cover the ground and vegetation. Like a vast cobweb
they extend from trunk to trunk, envelope the branches, overspread
upon earth and boulders, and masking, concealing and disguising holes,
pits and deep rock crevices. Moss im these woods is the collector's foe.
This fog forest is full of moisture, mist and rain, and beneath everything
is water-soaked. And yet, incredible as it may sound, water for either
drinking or for cooking does not exist. This is due entirely to the
topography, the mountain slopes having from 50 to 80 degrees of slope;
water abounds and passes down continually, finding no place to stay.
For the collector, the narrow belt of rain-forest is the most difficult and
fatiguing terrain to work. Everything desirable proves unattainable as
moving about in these woods is slow and sometimes impossible”. Felix
Woytkowski1.
The types of the new species are preserved in my collection through
the appreciated interest of Mr. Woytkowski.
6 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Tipula (Eumicrotipula) asteria, sp. n.
Belongs to the glaphyroptera group; mesonotum grayish yellow, the
praescutum with three reddish brown stripes, the median one broad,
darkest on its central portion, the margins paler; antennae with flagellar
segments beyond the first bicolored; femora yellow, with a narrow brown
subterminal ring; wings yellow, the costal region more saturated, the
disk with a handsome dark pattern, the anterior half more nearly free.
of pattern; abdomen chiefly yellow; male hypopygium with the caudal
margin of the ninth tergite nearly truncate, a little produced on either
side of the midline, the óuter lateral angles broadly obtuse, glabrous;
outer dististyle dilated on distal half; caudal margin of eighth sternite
with a brush of unusually long setae on either side of a median ligulate
lobe. -
Male. Length about 16 — 17 mm.; wing 18 — 20 mm.; antenna
about 4.9 — 5 mm.
Frontal prolongation of head elongate, subequal to remainder of
head, obscure yellow; nasus distinct; basal segment of palpus obscure
yellow, the outer three dark brown. Antennae (male) of moderate length,
approximately one-fourth the wing; basal three segments yellow, succee-
ding ones bicolorous, brownish black at base, the remainder obscure
brownish yellow, this latter color becoming somewhat more obscured
on the outer segments but persisting virtually to the end; flagellar
segments moderately incised, longer than the verticils. Head reddish
brown, heavily yellow pollinose.
Thorax yellow, vaguely patterned with reddish brown. Mesonotal
praescutum with the ground grayish yellow pruinose, with three reddish
brown stripes, the broad median one dark brown on central portion,
with broad paler margins, broadest in front, the stripes vaguely margined
with darker, best shown in an oblique light; scutum obscure yellow, the
lobes patterned with reddish brown, more expanded at the suture,
the central part of scutum and the scutellum more infuscated; posterior
sclerites of notum grayish yellow, the mediotergite with three longitu-
dinal reddish brown lines. Pleura and pleurotergite buffy yellow, vaguely
patterned with brown. Halteres yellow, the knob weakly darkened
basally, clearer yellow at apex. Legs with coxae yellow pollinose; trochan-
ters yellow; femora yellow, with a narrow brown subterminal ring that
is subequal to or narrower than the pale apex; tibiae and tarsi obscure
yellow or brownish yellow, the outer tarsal segments brownish black;
claws (male) toothed. Wings yellow, more saturated in cells C, Sc and
basal portion of outer radial field, handsomely patterned with brown
and grayish brown; anterior half of wing more nearly free of dark
markings, the posterior half with a zigzag arrangement of brownish gray
areas; the darker markings include a streak extending from h to Cu
at and beyond the arculus; very small spots on vein Sc before and at
origin of Rs; a narrow and irregular seam along cord; beyond cord, the
bases Of outer radial cells nearly clear, the remaining ones patterned
with brown, leaving yellow spots in the ends of the medial cells; cell Rs
almost unpatterned; base of prearcular field darkened, the outer end
Alexander: Tipulidae from the Andes Mountains 7
yellow, in cases virtually all clear yellow; veins brownish yellow, clear
yellow in the brightened fields. Venation: Rs about one-half longer than
m-cu; Ri+: entire but with the pale tip and subobsolete; m longer
than the petiole of cell Ms; basal section of vein M+ perpendicular.
Abdomen with basal segments chiefly yellow, the lateral border of
the second and third tergites more or less darkened, in the paratype
conspicuosly so on the third and base of the fourth tergite; remaining
tergites and hypopygium brownish yellow; intermediate sternites yellow,
more evidently darkened in the paratype. Male hypopygium (Fig. 1)
with the ninth tergite, 9t, transverse, the lateral angles of the caudal
margin produced into broadly obtuse glabrous lobes, the truncated
central portion produced on either side of the midline into a small
triangular point. Outer dististyle, d, stromgly dilated on distal half.
Inner dististyle with the beak relatively slender, the lower beak much
stouter, triangular in outline; dorsal crest developed feebly near the
region of the beak and here with a weak concentration of long yellow
setae. Gonapophysis, g, of distinctive shape, as shown. Eighth sternite,
8s, relatively long, moderately sheathing, the apex narrowed, truncated,
with a median lobe that is provided with numerous strong setae, the
more basal ones longer than the lobe, the outer ones progressively
shorter; outer ends of the truncated portion with a conspicuous brush
of even longer setae, the tips pale and more or less curled.
_ Holotype, 3, Sariapampa, Huánuco, P ERÚ, altitude 3600 — 4100
meters, May 7, 1946 (Woytkowski). Paratopotype, 19, May 11, 1946.
The present fly is most to other Andean members of the group, including
Tipula (Eumicrotipula) laterosetosa Alexander, T. (E.) mithradates Alexander, T. (E).
resplandens Alexander, and T. (E.) riveti Edwards, all well-distinguished among
themselves by the coloration and wing pattern, and, especially, in all details of
structure of the male hypopygium.
Tipula (Eumicrotipula) conspicillata Alexander
Tipula (Eumicrotipula) conspicillata Alexander; Ann. Mag. Nat. Hist., (11)
12 2 Os LES: :
Male, Chinchao, Huánuco, PERÚ, altitude 2500 meters, Septem-
ber 5, 1947 (George Woytkowski). Female, Sariapampa, Huánuco, Perú,
altitude 3600 — 4100 meters, May 7, 1946 (Woytkowski).
Male hypopygium (fig. 2) with the ninth tergite, 9t, transverse, the
central section of the caudal margin somewhat more produced to form
two rounded lobes, one on either side of a small median notch; outer
lateral angles slightly but less evidently produced. Appendage of ninth
sternite small, the narrowed outer end with a group of long yellow
setae, the longest subequal in length to the appendage. Outer dististyle,
d, a little expanded on less than the outer half, provided with very long
black setae. Inner dististyle with the beak slightly pendant, lower beak
very obtuse; setae of dorsal crest sparse but elongate, pale yellow.
8 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Gonapophysis, g, appearing as a broadly flattened plate, the tip broadly
obtuse. Appendage of eighth sternite very small, only about twice as
long as broad, provided with about seven or eight very long setae.
Tipula (Eumicrotipula) suavissima, sp. n.
Belongs to the glaphyroptera group; size medium (wing, male,
about 17 mm.); antenma short, flagellum bicolorous; mesonotal
praescutum light gray, with four reddish brown stripes are most distinct
behind; femora yellow with a brown subterminal ring, preceded by a
subequal clear yellow ring, the tip more narrowly of this color; wings
whitish subhyaline, conspicuously marbled with brown; R1+* entire;
abdomen yellow, the lateral borders of the tergites narrowly darkened;
male hypopygium with the caudal margin of tergite with two glabrous
lobes that are separated by a narrower U-shaped notch; outer dististyle
very slender; eighth sternite without conspicuous setae, the median
appendage small.
Male. Length about 12 — 13 mm.; wing 16 — 17 mm.;, antenna
ADOUIE Zo ll == a ION
Frontal prolongation of head brownish yellow; nasus distinct; first
segment of palpi yellow, outer segments passing through brown to
brownish black. Antennae short in both sexes; scape and pedicel yellow,
proximal flagellar segments bicolored, black, the subequal apex yellow,
the amount of the latter decreasing on the outer segments, the outer
four or five more uniformly darkened; flagellar segments subfusiform,
without a clearly defined basal swelling; longest verticils exceeding the
segments. Head reddish brown, heavily white pruinose, especially” in
front; vertical tubercle very low and inconspicuous.
Pronotum testaceous yellow, marked with brown on the sides. Meso-
notal praescutum with the interspaces light gray, with four reddish
brown stripes, the intermediate pair becoming fainter and pruinose on
the cephalic half; scutellum and ground color of scutum light gray, the
scutal lobes variegated by two reddish brown areas; mediotergite light
eray, with a brown central vitta. Pleura and pleurotergite chiefly gray
pruinose, with a more or less distinct transverse brown area on the
anepisternum; dorsopleural region buffy. Halteres elongate, yellow. Legs
with the coxae yellow or brownish yellow, pruinose; trochanters yellow;
femora yellow, deepening to brown outwardly, with a darker brown
subterminal ring that is about twice as extensive as the yellow apex
by a clearer yellow ring of approximately equal extent; tibiae brownish
yellow, the tips narrowly darkened; tarsi brownish yellow, passing into
black; claws simple. Wings whitish subhyaline, conspicuously marbled
with brown, the dark and pale pattern subequal in extent; proximal
end of prearcular field darkened, the outer end white; cell € pale
brown, Sc clear yellow with four brown areas, the third at the origin
of Rs; the major darkenings are at arculus, at midlength of the outer
radial field, on both sides of m-cu in cells M and M:; in the Anal field
the dark pattern more zigzag; stigmal area concolorous and coniluent
2 a) 9? . . a .
with a large mark at the anterior cord; a more whitened mark in cell
AU A
Alexander: Tipulidae from the Andes Mountains 9
Ist M: and adjoining parts of cells M and Ms; veins yellow, darker in
the patterned areas. Venation: R:+> pale but entire; Rs nearly two
times m-cu; petiole of cell M+ about twice m.
Abdomen, including hypopygium, chiefly yellow, the lateral tergal
borders .narrowly darkened; sternites yellow, the subterminal ones
weakly infuscated. Male hypopygium (Fig. 3) with the ninth tergite,
9t, narrowed outwardly, its caudal margin with two glabrous lobes,
their apices nearly truncated; lobes separated from one another by a
narrower U-shaped notch. Appendage of ninth sternite a rounded lobe
provided with relatively sparse but long yellow setae. Outer dististyle,
d, hn unusually slender lobe, its outer end scarcely thicker than the
base, provided with sparse setae. Inner dististyle broadest across base,
thence narrowed outwardly to the beak, the lower beak runded; outer
margin or crest of style with unusually few and weak erect setae. Gona- |
pophysis, g, with the margin of outer plate coarsely toothed (the apex
broken). Basal shield of aedeagus densely provided with small spinous
points. Eighth sternite transverse, the surface without conspicuous setae,
the median appendage small. |
Holotype, ¿, Sariapampa, Huánuco, P ERÚ, altitude 3600 — 4100
o May 8, 1916 (Woytkowski). Paratopotypes, 49, May 2 — 11,
1946.
The most similar described Andean species include Tipula (Eumicrotipula)
browmiana Alexander, T. (E.) delectada Alexander, and T. (E.) juventa Alexander,
the last named being somewhat closer than the others. All differ in coloration of
the body and wings and in the male hypopygium.
Tipula (Eumicrotipula) ursula, sp. n.
- Belongs to the elaphyroptera group; antenmae short, flagellum
brownish black; mesonotal praescutum gray pruinose, with four reddish
brown stripes; femora light brown, the tips brownish black, preceded
by a narrower yellow ring; wings whitish subhyaline, conspicuously
marbled with pale brown and brownish gray; cell Sc clearer yellow,
with four darker brown spots; abdomen reddish yellow, the lateral tergal
borders darker; more intensely so on the basal rings; male hypopygium
with the tergite ending in two subglabrous blades. that are separated
by a U-shaped notch; outer dististyle relatively stout; surface of inner
dististyle with a concentration of long black setae; eighth sternite with
its caudal margin convexly rounded, with nearly the outer half provided
with long erect setae.
Male. Length about 14.5 — 15 mm.; wing 18 — 19 mm.; antenna
about 3 mm.
Frontal prolongation of head light brown, yellow pollinose; nasus
distinct; palpi with the first segment obscure yellow, the remainder
brownish black. Antennae short; scape and pedicel yellow, flagellum
brownish black, passing into black; flagellar segments with basal 'swellings
poorly indicated; segments subequal in length to the longest verticils.
Head reddish brown, the surface chiefly whitish pruinose, leaving areas
10 Rev. Chil. Ent. 19511
of the ground exposed on the sides of the posterior vertex; vertical
tubercle low.
Pronotum medium to darker brown, sparsely pruinose. Mesonotal
praescutum with the restricted ground gray pruimose, with four reddish
brown stripes, the intermediate pair a little more darkened at cephalic
end; posterior sclerites of notum light gray, each scutal lobe with two
separate to confluent reddish brown areas; central portion of mediotergite
extensively darkened, of the scutum and scutellum less evidently so.
Pleura and pleurotergite gray pruinose, variegated with more reddish
brown areas; dorsopleural region in part darkened; katapleurotergite
more heavily silvery. Halteres long, yellow. Legs with the coxae gray
pruinose; trochanters brownish yellow; femora light brown, more
yellowed basally, the tips rather broadly brownish black, preceded by a
narrower yellow ring; tibiae and tarsi gradually passing into black;
claws (male) simple. Wings whitish subhyaline, conspicuously marbled
with pale brown and brownish gray; costal border more brightened,
cell C brownish yellow, Sc clearer yellow, the latter with four dark areas,
the third and largest at origin of Rs; stigma pale brown, darker only
at outer end in vicinity of R =; most cells of wing with a heavy pattern,
including paler brownish gray, clouds that are subequal in extent to
the ground, in the cubital and anal cells becoming more irregular and
zigzag; veins brown, brownish yellow in the costal interspaces. Venation:
Rix+» pale at tip; Rs a little less than twice m-cu; petiole of cell M
slightly longer than m.
Abdomen obscure reddish yellow, the tergites with narrow darker
lateral borders, heaviest on the basal rings of the segments to produce
a spotted appearance; basal tergite pruinose, narrowly darkened medially;
sternites and hypopygium reddish yellow. Male hypopygium (Fig. 4)
with the ninth tergite, 9, extensive, narrowed outwardly, the caudal
margin with two rounded subglabrous blades that are separated by a
U-shaped notch. Outer dististyle, d, relatively stout, slightly sinuous on
proximal half. Inner dististyle with a conspicuous grouping of long
black setae along the face of the style, extending over most of the length,
toward the lower beak becoming small and inconspicuous. Gona-
pophysis, g, shaped about as figured; apical beak decurved. Eighth
sternite with the caudal margin convexly rounded, with nearly the outer
half bearing long erect setae, dense and erect near outer end, more
sparse behind.
Holotype, 4, Sariapampa, Huánuco, PERÚ, altitude 3600 — 4100
meters, May 4, 1916 (Woytkowski). Paratopotype, 1, May 11, 1946.
The present fly is most similar in its general appearance to species such as
Tipula (Eumicrotipula) suavissima, sp. m., differing very conspicuously in all details
of the male hypopygium, particularly the ninth tergite, both dististyles, and in the
vestiture of the eighth sternite.
Tipula (Eumicrotipula) quadrisetosa, sp. n.
Belongs to the glaphyroptera group; mesonotal praescutum yellow,
with three brown stripes, the broad median one with a pale enclosed
Alexander: Tipulidae from the Andes Mountains al
area at near midlength; femora obscure brownish yellow, with a narrow
brown subterminal ring; wings pale yellowish white, extensively marbled
with brown and brownish gray; vein R++:* entire; basal abdominal
segments reddish yellow, the outer segments more darkened; male
hypopygium with the ninth tergite transverse, the median part of the
caudal border produced beyond the level of the slender lateral lobes,
its tip with a U-shaped notch; ninth sternite with two unequal lobes
on either side, both tipped with long setae; gonapophysis with a small
fingerlike lobule on inner margin; appendage of eighth sternite long
and narrow.
Male. Length about 16 mm.; wing 17 mm.
Frontal prolongation of head obscure yellow, somewhat darker
above, longer than the remainder of head; nasus distinct; palpi with
the proximal two segments pale, the outer ones passing into dark brown.
Antennae destroyed by Corrodentia. Head above yellow, with a narrow
brown median vitta, the sides behind the eyes vaguely darkened.
Pronotum yellow, narrowly brown on central portion and less
distinctly so on the sides below; lateral pretergites with a dark brown
spot. Mesonotal pralscutum with the ground, sericeous yellow, with thrre
brown stripes, the broad median ,one still darker brown in front, at
midlength dividing and enclosing an elongate area of the ground color;
lateral stripes more nearly entire; scutum with the lobes chiefly
infuscated, the central portion yellow, with a brown median line that
continues caudad over the scutellum and mediotergite, broadest on the
latter; ground color of the posterior sclerites of the notum yellow,
including the parascutella and pleurotergite, the latter weakly infuscated
below. Pleura chiefly yellow, vaguely patterned with darker, including
the propleura, dorsopleural membrane, dorsal anepisternum and meron.
Halteres with stem obscure yellow, knobs broken. Legs with the coxae
and trochanters yellow, the fore coxae weakly infuscated, more intensely
so at base; femora obscure brownish yellow, with a narrow brown
subterminal ring, about equal in extent to the apex; remainder of legs
yellowish brown. passing imto darker brown outwardly; claws (male)
small, simple. Wings with the ground pale yellowish white, extensively
but rather faintly marbled with brown and brownish gray, the dark
pattern most extensive in the cells beyond the cord and behind vein
Cu, cells R and M clearer; basal half of prearcular field darkened;
cells C and Sc brownish yellow, the latter with four small brown areas,
as common in the subgenus; outer ends of cells R < and R 5 conspicuous-
ly yellowed; a clearer white discal area extending from the outer end of
cell R across the basal half of /st M + into the base of M +; small pale mar-
ginal spots in cells M 1 to.2nd A, inclusive; veins brownish yellow to pale
brown. Venation: R +» entire, the distal half pale; Rs nearly twice as
long as m-cu, the latter on the basal angulated part of vein Ms.
Abdomen at base reddish yellow, the proximal tergites vaguely more
darkened laterally; sternites clearer yellow; outer segments, including
hypopygium, more infuscated. Male hypopygium (Fig. 5) with the ninth
tergite, 9t, transverse, the outer lateral angles produced into slender
12 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
glabrous lobes, the median region still more produced into a central
lobe, the apex of which bears a U-shaped notch. Region of ninth
sternite on either side produced into two unequal lobes, 9s, the longer
several times larger than the small lobe, both pairs tipped or tufted
with long yellow setae, two on the small lobe being unusually long and
powerful. The inner dististyle is broken and the outer part lost; before
this happened the part was observed and showed a strong group or
crest of long setae on outer margin before the beak. Gonapophysis,
£, appearing a flattened blade, on mesal edge at near midlength a small
triangular or fingerlike lobule. Eighth sternite with the appendage long
and narrow, at least five times as long as wide.
Holotype, ¿, Carpish, Huánuco, PERÚ, altitude 2800 meters,
October 8, 1946 (Woytkowski).
The present fly is readily told from all other generally similar forms by the
structure of the male hypopygium, particularly the tergite and lobes of the ninth
sternite. The species having the tergite most similar include Tipula (Eumicrofi-
=pula) osculata Alexander and T. (E.) runtunensis Alexander, both of which are
entirely distinct in all other respects.
Tipula (Eumicrotipula) zeugmata, sp. N. :
Belongs to the glaphyroptera group; antennae short, bicolored;
general coloration of praescutum buffy, with four imconspicuous gray
stripes, the intermediate pair separated on anterior half by a capillary
brown line; posterior sclerites of notum gray, with a continuous reddish
brown central line; femora yellow, with a pale brown subterminal ring;
wings pale yellow, with a restricted pale brown pattern, including espe-
cially a longitudinal stripe at near midwidth of wing, virtually unbroken;
other pale brown areas in apical and posterior parts of the wing; maie
hypopygium with the ninth tergite produced into two conspicuous
flattened lobes; outer dististyle unusually broad.
Male. Length about 16 mm.; wing 19 mm.; antenna about 3.2 mm.
Female. Length about 18 mm.; wing 19.5 mm.; antenna about
3 mm.
Frontal prolongation of head yellow, somewhat darker on sides;
nasus long and conspicuous;, palpi with first segment yellow, the remain-
der brown to dark brown. Antennae short in both sexes; basal three
segments yellow, the remainder bicolored, the small and inconspicuous
basal swellings black, the stems yellow; longest verticils subequal to the
segments. Head buffy yellow, unpatterned; vertical tubercle low, entire.
Pronotum buffy, with a narrow central darkening. Mesonotal prae-
ccutum buffy with four inconspicuous grayish stripes, the intermediate
pair separated on the anterior half by a capillary brown vitta; posterior
sclerites of notum clear gray, with a continuous reddish brown central
line, the disk of each scutal lobe with two vague darker gray areas. Pleura
and pleurotergite reddish brown, sparsely pruinose. Halteres elongate,
yellow. Legs with coxae pale brownish gray; trochanters yellow; femora
Alexander: Tipulidae from the Andes Mountains E
EXPLANATION OF FIGURES
Fig. 1. Tipula (Eumicrotipula) asteria, sp. n.; details of the male hypopygium.
Fig. 2. Tipula (Eumicrotipula) conspicillata Alexander; the same.
Fig. 3. Tipula (Eumicrotipula) suavissima), sp. n.; the same.
Fig. 4. Tipula (Eumicrotipula) ursula, sp. n.; the same.
Fig. 5. Tipula (Eumicrotipula) quadrisetosa, sp. n.; the same.
Fig. 6. Tipula (Eumicrotipula) zeugmata, sp. n.; the same.
(Symbols: d, inner and outer dististyles; g, gonapophysis; s, sternite; £, tergite).
14 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
yellow, with a pale brown subterminal ring that is about twice as broad
as the yellow tip; remainder of legs yellow, the terminal three tarsal
segments brownish black; claws simple. Wings pale yellow, the prearcular
and costal fields more brownish yellow; stigma pale yellowish brown; a
restricted pale brown pattern, most evident as a nearly continuous
longitudinal stripe at midwidth of wing, beginning at the axilla,
continued over the base of cell Cu, near midlength of vein Cu in cell M,
in outer end of cell M, continued as a seam over the lower and outer
part of cell ¿st M », fork of M 1+», near outer end of cell Rs to the wing
tip in outer end of cell R s; very small brown spots at origin of Rs and
on anterior cord; vague seams at ends of the longitudinal veins and as
pale central streaks in the same cells, more distinct and connected in the
female; a vague zigzag pattern in outer ends, of cells Cu, 1st A and 2nd
A; veins yellow, a trifle darker in the patterned areas. Venation: Rs
somewhat less than twice m-cu; R +. entire but pale on distal end; m
subequal to petiole of cell M :, either a trifle longer or shorter.
Abdomen brownish yellow, vaguely patterned with darker, most
evident on the tergites as a narrow middorsal pale brown line and as
broader lateral margins; hypopygium chiefly brownish yellow. Ovipositor
with hypovalvae pointed at tips. Male hypopygium (Fig. 6) with the
ninth tergite, 9, transverse, the caudal border with two conspicuous
lobes that are separated by a narrower quadrate notch, the apices
of the lobes suboblique. Ninth sternite with the appendage broadest at
near midlength, tipped with long yellow setae that are subequal in
length to the lobe. Outer dististyle, d, broadly flattened, conspicuously
setiterous. Inner dististyle relatively narrow, broadest at base, thence
narrowed outwardly, the outer margín with unusually sparse and
scatered setae, particularly those of the region of the beak. Gonapophysis,
g, appearing as a flattened dark-colored plate, the outer apical angle
produced into a slemder beaklike point. Eighth sternite with a
concentration of setae near the midregion of the posterior portion but
with no distinct lobe visible in the type.
Holotype, 3, Sariapampa, Huánuco, PERÚ, altitude 3600 — 4100
meters, May 2, 1946 (Woytkowski). Allotopotype,9 ..
The superficially similar species such as Tipula (Eumicrotipula) cristata Ale-
xander. T. (E.) scriptella Alexander, and T. (E.) unistriata Alexander, are entirely
distinct when carefully compared. Both the details of the wing pattern and the :
structure of the male hypopygium are entirely distinct.
e
¡97
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 1
CHILENISCHE BORKENKAFER 1.
(Coleoptera Scolytoidea)
AS
114. Beitrag zur Morphologie und Systematik der Scolytoidea.
KR TSCHEDE
Lienz, Osttirol, Oesterreich
y
1
» Los Escolítidos que se hallaban en diversas colecciones de Santiago de Chile
permitieron al autor adquirir por primera vez una visión de conjunto sobre las
especies chilenas. Se encontraron varias especies nuevas y un nuevo género y se
amplió el área de distribución de algunas especies conocidas. Se constató la au-
sencia de Platypodidae y cierta semejanza de la fauna chilena con la de Norteamé-
rica y la paleártica. Además hubieron de reconocerse ciertas conexiones con las
faunas del resto de la región neotropical, en particular con la de Argentina y
Brasil.
ES ES ES
Herr P. Guillermo Kuschel in Santiago hatte die Liebenswúrdigkeit
mir das gesamte, gegenwártig im Museo Nacional de Historia Natural
(Santiago) befindliche Material, insbesondere die Sammlung von Paulsen
und ausserdem einige Stúcke aus dem Ministerio de Agricultura, Dpto.
de Sanidad Vegetal, und aus der Sammlung Izquierdo zur Durchsicht
zur Verfúgung zu stellen. Damit ergab sich erstmalig die Móglichkeit,
eine gewisse Uebersicht úber die in Chile vorhandenen Borkenkáfer zu
gewinnen.
Bei der Durchsicht der verháltnismássig kleimen Aufsammlungen
ergaben sich neben interessanten Fundorten eine neue Gattung und
mehrere neue Arten und dazu Erláuterungen bezw. Richtigstellungen
zu bekannten Tieren. Auffallend ist vor allem das Fehlen von Platypo-
-diden und dann eine gewisse Aehnlichkeit der chilenischen Fauna mit
jener von Nordamerika und den Palaearkten. So z.B. gibt es in Chile
Vertreter der palaearktischen Gattungen Hylesinus und Blastophagus,
beides Gattungen, die in Nordamerika bezw. im úbrigen neotropischen
Gebiet nicht vorkommen. Ausserdem sind gewisse Zusammenhánge mit
der Fauna der anderen neotropischen Gebiete, besonders mit Argenti-
nien und Brasilien unverkennbar. Der Artenreichtum von Chile reicht
bisher nicht an jene von Argentinien oder Brasilien bezw. Bolivien
heran, doch wurde gerade dieser Familie bisher wenig Aufmerksamkeit
geschenkt und dirfte bei weiterer Durchforschung noch manches zutage
kommen. Miteinbezogen in diese Studie sind einige wenige von Herrn
Dr. Kuschel in Perú und Bolivien gesammelte Arten.
16 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
NEUE FUNDORTE UND BERICHTIGUNGEN
Scolytus rugulosus Ratz. CHILE, Cortex pruni, Landbeck, X. 1882.
Phloeoborus signatus Strohm. BoLivia-Ichilo, Buena Vista, XI/XII-
1948, L. Peña.
Hylesinus bicolor Phil. (Stett. Ent. Zeit. 25, 1864, p. 375). |
Diese Art ist auf Grund der Beschreibung allein nicht zu
deuten. Ganz besonders fehlt eine genauere Schilderung des Fúhlers.
Soweit der Halsschild und der Flúgeldeckenabsturz beschrieben
wurden, dúrfte es sich eher um einen Angehórigen der Gattung
Blastophagus Eichh. oder Xylechinus Chap. handeln als um einen
echten Hylesinus. Sobald es gelingt die Type ausfindig zu machen,
wird mehr darúber berichtet werden.
Phloeotribus chilensis Egg. CHILE, Coll. Paulsen.
Blastophagus (Sinophloeus) destructor Egg. CHILE: Prov. Malleco, Pe-
mehue, 1350 m, 26.1.1946, Kuschel leg. Chile, Araucanía, Coll.
Izquierdo. -
Blastophagus antipodus Egg. CHILE, Araucanía, Coll. Izquierdo. Chile,
Pemehue, 1394, Germain.
Blastophagus antipodus Egg. gehórt zweifellos mit Sinophloeus
destructor Egg. und wharscheinlich auch mit Sinophloeus porter:
Breéth. in ein und dieselbe Gattung, wobei allerdings fraglich bleibt,
ob Sinophloeús Breth. oder Blastophagus,Eichh. den Vorzug
verdient. Ich kann nach Untersuchung beider Arten Unterschiede
gegenúber der palaearktischen Gattung Blastophagus nich feststel-
len und glause Kkeinen Fehlgriff 2u tun, wenn ich die Einziehung
von Sinophloeus Breth. vorschlage.
Hylurgonotus brunneus Schedl. CHILE, Coll. Paulsen. Chile, Prov. Ma-
lleco, Pemehue, 1650 m, 17 . 1. 1946, 1550 m, 18. 1. 1946, Kuschel
leg.
Meine Berschreibungen des aus Argentinien stammenden
Exemplares bezieht sich offtenbar auf das Weibchen. Das Mánnchen
hat die Stirn kráftig gewólbt, grob gekórnt-punktiert, unten mit
einem feimen Lángskiel, oben mit einer .kleinen angedeuteten
Querschwiele, der Halsschild ist mehr parallelseitig, die Flúgeldecken
sind etwas glatter, die Zwischenráume mehr fein punktiert und
die Hócker weniger zahlreich.
Hylurgonotus (Hylurgus) tuberculatus Egg.
Diese aus Bolivien oder Chile stammende Art, dessen Type mit
Schedl: Chilenische Borkenlkiáfer 17
der Zerstórung des Hamburger Museums durch Bombenangritfe
zugrunde gimg, gehórt sicherlich in die Gattung Hylurgonotus
Schedl Ausserdem lásst sich keine der bekannten Arten mit ihr
in Verbindung 'bringen. Dagegen spricht vor allem je nach der
Berschreibung anzunehmende Ausbildung der Stirn.
Phacrylus bosqi Schedl. ChiLE, Quillota; 7.1897, Coll. Paulsen.
Ein zweites Stuck dieser Art aus Chile, Valdivia befand sich
- unter den Namen Pseudoernoporus squamulosus n.sp. 1.l. im
Nachlass von Forstrat Eggers , und ein ebenso benantes soll
im Hamburger Museum gewesen sein.
Coccotrypes dactyliperda F. CmiLeE, Antofagasta, 26.5.1942, Coll. Sa-
plan. Chile, en Chamaerops gracilis, 1915, Minist. Agric. Sanidad
Vegetal, Viña del Mar, Coll. Izquierdo.
Pagiocerus chiriguensis Egg. PERÚ: Tingo María, 700 m, 16. XII. 1946,
Kuschel leg. a
Pityophthoras corticalis Eichh. CmiLE, Coll. Paulsen. Chile Concón, IX.
1884, Museo Nacional. |
Gnathotrichus quadrituberculatus Schedl. CHILE, Chillán.
NEUE ARTEN
Hylesinus antipodus n. sp.
Mánnchen.— Rotbraun, mit doppelter, gelblicher und dunkler
Beschuppung, 1,9 bis 2,7 mm lang und 1,7 mal so lang wie breit. Dieser
echte Hylesinus, der bisher erste Vertreter im neotropischen Faunenge-
biet, ist am ehesten mit Hylesinus olerperda F. zu vergleichen, mit dem
er das schuppenfórmige Haarkleid teilt. Unterschiede ergeben sich
sowohl in der Grosse wie in der Form.
Stirn zwischen den Augen breit abgeflacht eingedrúckt, die Seiten-
ránder des Eindruckes im unteren Drittel kielartig erhóht, der Eindruck
selbst glánzend, oben ziemlich kráftig punktiert, unten mit Andeutung
eines Langskieles und feineren zerstreuten Punkten.
Halsschild viel breiter als lang (33 : 16), trapezfórmig, Basis stark
zweibuchtig, in der Mitte nach hinten vorgezogen, hintere Seitenecken
Kaum gerundet, die Seiten im basalen Drittel leicht geschwungen und
mássig konvergierend, dann mit stark seitlicher Eimschnúrung und stark
schief verengt, Apex mássig breit gerundet; ansteigend gewólbt, hinter
dem Vorderrand mit einer ganz leichten Querdepression, eine Gruppe
von aufgestellten kráftigen Schuppen von den vorderen Seitenecken nach
rúckwárts ziehend, dicht, etwas kórnelig punktiert, mit einer elatten
Langslinie in der Mitte; aus den Punkten entspringen feine anliegende
Schuppenhárchen, welche lángs der Mittellinie im rúckwartigen Teil
mehr gedrángt stehen. Schildchen kráftig, knopffórmig, ebenfalls
beschuppt. |
18 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Flúgeldecken wesentlich breiter (39 : 33) und nahezu dreimal so
lang wie der Halsschild (von der Flúgeldeckenbasis aus gemessen), die
Basis entsprechend dem Halsschild stark winke'ig, der Basalrand kráftig
gezáhnelt, der Umriss lang eifórmig mit stumpfem Hinterrand, der
Absturz bereits im ersten Drittel beginnend und allmáhlich abgewoólbt;
Scheibe mit kráftigen Streifen im denen eingestochene, mássig grosse
Punkte liegen, die Zwischenráume seitlich gut begrenzt, dicht, etwas
kórnelig punktiert, die Dichte der Punkte wenigstens einer Doppelreihe
entsprechend, auf dem dritten Zwischenraum noch zahlreicher; auf dem
Absturz besondres die erste Punktreihe stark streifenfórmig vertieft, die
anderen nur wenig stárker als auf der Scheibe, der Nahtzwischenraum
etwas erhóht, der zweite nicht ganz so hoch wie der dritte; das Haarkleid
besteht aus kráftigen schlanken Schuppen, die auf der Scheibe rótlichgelb
erscheinen, auf dem Absturz vielfach durch noch kráftigere, mehr
abstehende, dunkelbraune Schuppen ersetzt sind.
Das Weibchen hat die Stirn nur einfach gewólbt, unten nur leicht
abgeflacht, der Vorderrand und der unterste Teil der seitlichen Begren-
- zang áhnlich kielfórmig erhaben wie beim Mánnchen, ziemlich dicht
punktiert und ganz fein anliegend beschuppt.
Typen im Museo Nacional de Historia Natural, Santiago und
Coll. Schedl.
Fundort: CG HiLE Rengo, XII. 1947, Coll. Olalquiaga. Chile,
Coll. Paulsen.
Xylechinus maculatus n. sp.
Rotbbraun, 2,0 bis 2,2 mm lang, 2,4 mal so lang wie breit. Ein
Káfer, der mit einer besonders húbschen Zeichnung ausgestattet ist.
Stirn breit gewólbt, kaum merklich abgeflacht mit schmutzig-
braunen Schuppenhárchen, die auf einer halbkreisfórmigen Fláche liegen
und an der áusseren Begrenzung derselben etwas lánger und mehr
abstehend sind.
Halsschild breiter als lang (24 : 19), hintere Seitenecken deutlich
gerundet, Basis zweibuchtig, die Seiten in den basalen drei Fúnfteln
nahezu gerade und kaum konvergierend, Vorderrand breit gerundet,
eine subapikale Einschnúrung nur angedeutet; der Lánge nach nur ganz
flach gewólbt, von den vorderen Seitenecken beginnend einige kráftige,
loffelartig aufgebogene Schuppenhócker bis etwas úber die Mitte
reichend, Oberfláche mássig elánzend, dicht, ziemlich fein punktiert,
eme leicht vertiefte Mittellinie stellenweise angedeutet, die Schiippchen
sehr dicht, sehr kurz und gedrungen, ausserdem anliegend. Schildchen
sehr klein, kaum wahrnehmbar.
Flúgeldecken wenig breiter (27 : 24) und mehr als doppelt só lang
wie der Halsschild, zylindrisch, im letzten Drittel halbkreisfórmig gerun-
det, Absturz deutlich hinter der Mitte beginnend, kráftig gewólbt,
Basalrand deutlich aufgebogen und fein gezáhnt; die Scheibe mit regel-
mássigen Reihen von mássig grossen und dichtgestellten Punkten, die
Schedl: Chilenische Borkenlkáter 19
in leichten Streifen liegen, die gut begrenzten Zwischenráume dicht
und winzig punktiert, aus den Púnktchen kurze, anliegende und ziemlich
sgedrungene Schúppchen entspringend, die Dichte dieser Beschuppung
einer Dreierreihe entsprechend; auf dem Absturz die Streifen ganz leicht
deutlicher ausgeprágt und die Schúppchen eim wenig grósser und
gedrungener.
Typen im Museo Nacional de Historia Natural, Santiago un Coll.
Schedl.
Fundort: CHiLE Quillota, Coll. Paulsen; Cordillera de Chi-
llán, 1899, Germain, Museo Nacional; und Coll. Iz-
quierdo. í
o
Die Beschreinbung bezieht sich wahrscheinlich auf das Mánnchen. Das Weib-
chen hat den Halsschild gedrungener, der Láge nach etwas mehr gewólbt, die
Seiten mehr gerundet, vorne stárker eingezogen und die subapikale Einschnúrung
mehr betont.
Pityophthorus kuscheli n. sp.
Schwarzbraun, 2,4 bis 2,6 mm lang, 2,6 mal so lang wie breit. Von
allen mir bekannten Pityophthorus-Arten durch den Fortsatz am Vor-
derrand der Stirn ausgezeichnet. Beinahe an die Blackmann'sche Gat-
tung Gnatholepis erinnernd. Auch die Mandibeln sind in geóffneter
Stellung dieser Gattung ábnlich, aber wenn geschlossen, fúllen sie den
Raum vor dem Epistomalrand ganz aus.
Stirn, soweit sichtbar, breit gewoólbt, der Vorderrand in der Mitte
in eimen trapezfórmigen, vorne quer abgestumpften Fortsatz ausgezogen,
der in der Mitte oben erhóht ist und eine starke Reibleiste trágt, am
aussersten Ende dess Epistomalrandes mit eimer Franse sehr dicht ge-
stellter, rotlichgelber Haare.
Halsschild lánger als breit (29,0 : 26,5), Basis deutlich gerundet,
hintere Seitenecken leicht verrundet, die Seiten in der basalen Haálfte
nahezu gerade und parallel, dann allmáhlich verengt und mit kaum
angedeuteter Finschnúrung, der Vorderrand breit gerundet, mit niederen
Schuppenhóckern besetzt; der Lange nach nur mássig gewólbt und ohne
ausgesprochenen Buckel, áhnlich wie in vielen Dryocoetes-Arten; die
ganze Oberfláche áusserst dicht und grob gekórnt-punktiert und ebenso
dicht, lang abstehend behaart. Schildchen verháltnismássig klein, leicht
knopfformig.
Flúgeldecken wenig breiter (29,0 :.26,5) und 1,6 mal so lang wie
der Halsschild, Schulterbeulen nur wenig hervortretend, die Seiten bis
zur Mitte nahezu gerade, dann leicht geschwungen verengt, Hinterrand
breit gerundet, Absturz deutlich hinter der Mitte beginnend, etwas
schief kráftig abgewólbt; Scheibe ziemlich glánzend, mit Reihen grosser,
dichtgestellter Punkte, die in leichten Streifen liegen, Nahtstreifen
stárker eimgedriickt, Zwischenráume eng, nicht breiter als die Punkts-
treifen, mit eimzelnen groben Punkten unregelmássig besetzt; Absturz
20 ¡Rev (CIL Hd, LOSE
mit der Naht erhóht, der zweite Zwischenraum stark eingedrúckt, der
dritte so hoch wie die Naht, die Punkte der Reihen im allgemeinen
kleiner, die Streifen nicht so deutlich, die dritten Zwischenráume und
die Naht mit je einer Reihe feiner Kórnchen;, die áusserst grob skulp-
tierten Flúgeldeken ziemlich dicht und lang abstehend behaart.
Typen im Museo Nacional de Historia Natural, Santiago und Co!l.
Schedl.
Fundort: CH1iL 2 Coll Pamisen.
Gnathotrichus corthyloides n. sp.
Weibchen.— Rotbraun, kaum nennenswert behaart, 3,5 mm lang,
2,6 mal so lang wie breit. In der Stirnausbildung des Weibchens bis zu
einem gewissen Grad dem Gnathocranus nova-teutonicus Schedl áhnlich,
aber mit fúr die Gattung Gnathotrichus typischen Fúhlern.
Stirn breit gewólbt, in der unteren Há'fte mit einer kráftigen,
unten schmáleren, oben breiteren, herzfórmigen und glánzenden Lángs-
schwiele, seitlich davon winzig punktuliert und flach ziemlich grob
punktiert, Seiten- und Oberrand mit einer Framse langer, goldgelber
und nach innen gerichteter Haare.
Halsschild wesentlich lánger als breit (40,0 : 32,5), an der Basis
am breitesten, hintere Seitenecken stumpf gerundet, die Seiten im
basalen Drittel gerade und kaum merklich verengt und dann bis zum
Vorderrand nur ganz leicht geschwungen, der breite, mit zahlreichen
niederen Schuppenhóckern bewehrte Vorderrand von den Seiten gut
abgesetzt; der Lánge nach nur mássig gewólbt, Summit weit hinter der
Mitte, vorne áusserst dicht mit sehr feinen Schuppenhóckerchen
besetzt, Basalteil winzig punktuliert und fein dicht punktiert. Schildchen
mássig gross, nahezu dreieckig und glatt.
Flúgeldecken etwas breiter und 1,6 mal so lang wie der Halsschild,
bis zum letzten Vierten parallelseitig und zylindrisch, der Hinterrand
ganz kurz abgerundet und an der Naht nahezu quer gestellt, Absturz
im letzten Drittel beginnend, kurz abgewólbt, lángs der Naht mit einem
starken Eindruck' der sich unten herzfórmig verbreitert, aber den Hin-
terrand nicht mehr erreicht; Scheibe áusserst dicht mit verháltnismássig
kleinen und flachen Punkten besetzt, so dass es schwer fállt, Reihen und
Zwischenraumpunkte auseinander zu halten; am Absturz verschwinden
die Punkte nahezu vollstándig, die Naht bleibt eingedriickt, die
Seitenwúlste sind stark verrundet, abgesehen von ganz feinen Púnktchen,
die úber die ganze Fláche zerstreut sind, tragen die Seitenwúlste unregel-
mássig gestellte Hockerchen, von denen die letzten unten der Naht stark
genáhert sind.
Typen im Museo Nacional de Flistoria Natural Santiago und Coll.
Schedl.
Fundort: CHILE, Valdivia, Coll. Paulsen.
Schedl: Chilenische Borkenkáfer 21
Bostrichips n. g.
Allgemeine Kórperform wie in Pityophthorus Eichh. einschliesslich
der gerandeten Basis des Halsschildes.
Fúhlerschaft stark abgeflacht, distal dreieckig erweitert, Geissel
sechs-sliedrig, Keule kurz oval, stark abgeplattet, ganzrandig, mit zwei
Borstenreihen welche die Segmentierung andeuten, Halsschild mit Buckel
und anschliessender Querdepression, Flúgeldecken walzenfórmig kráftig
skulptiert, Absturz gewólbt.
Vorderschiene distal wenig erweitert, mit langem Enddorn, schiefer
Apikalkante und drei apikalen Záhnen, Vorderhiiften einander fast
beriúhrend.
Bostrichips gehórt zweifellos in die Gattungsgruppe Micracini und steht hier
Stenoclyptus Blackm. am knáchsten. Als wesentlicher Unterschied gegeniúber der
Blanckmann'schen Gattung erscheint die Umrisslinie der Fúhlerkeule und der dreiek-
kig erweiterte Fihlerschaft :sowie die enggestellten Voderhúften. Ich benutze die
Bezeichnung der Gattung und der Genotype wie sie Eggers fúr ein in seiner
Sammlung befindliches Párchen (Chile Fairm.) vorgesehen hat. Ein weiteres Stiúck
ist nunmehr in der Coll. Paulsen gefunden worden.
Bostrichips spinatus n. sp.
Weibchen.— Rotbraun, 1,73 bis 1,97 mm lang, rund 3 mal so lang
wie breit.
Stirn, soweit sichtbar, flach gewólbt, nahezu matt, sehr feim, etwas
runzelig punktiert.
Halsschild etwa so breit wie lang, hintere Seitenecken etwas verrun-
det, Basis fein gerandet, Seiten in den basalen zwei Fúnfteln nahezu
gerade und parallel, dann schief ziemlich kráftig verengt, Apikalrand
mássig breit gerundet, im der Mitte mit einem breiten Forsatz der
scheinbar aus der Verschmelzung von drei bis vier kleinen Záhnchen
entstanden ist; hoch gewólbt, Summit in der Mitte, dahinter mit kráfti-
ger Querdepression, vorne locker mit ziemlich kráftigen Schuppenhóckern
besetzt und zwar auf einer verháltnismássig engen Fláche, Basalstick
dicht eimgestochen punktiert, mit Andeutung einer glatten Mittellinie;
fast kahl (vielleicht abgerieben), nur einzelne, kleine, weissliche
Schúppchen an denselben erkennbar. Schildchen dreieckig, punktiert.
Flúgeldecken so breit und doppelt so lang wie der Halsschild, nahe
der Basis am breitesten, die Seiten in den basalen zwei Dritteln nahezu
gerade und subparallel, Hinterrand einfach breit gerundet und bis zum
siebenten Zwischenraum gekantet und fein gekerbt, Absturz auf das
letzte Drittel beschránkt, schief abgewólbt; Scheibe mássig elánzend,
mit regelmássigen Reihen kráftiger, auf den ersten Reihen ziemlich
enggestellter, eingestochener Punkte, der Nahtstreifen stárker vertieft,
bei den anderen Reihen die Streifen kaum angedeutet, die Zwischen-
ráume eng, etwas quer gerunzelt und ziemlich regelmássig mit je einer
Reihe von feinen Púnktchen besetzt, nahe der Basis die Punktierung
DD Rev. Chil. Ent. 1951, 1
verworren; auf dem Absturz ist die Naht ganz leicht erhóht, die Absturz-
scheibe gegen den stark aufgebogenen Hinterrand sehr grob un sehr
dicht eingestochen punktiert, auf dem dritten Zwischenraum befindet
sich nach Beginn der Absturzwólbung ein kráftiger Hoóckerzahn; soweit
nicht abgerieben, sind ziemlich kráftige, blasse, abstehende Schúppchen
in der Náhe des Absturzes erkennbar.
Mánnchen.— Mit der Stirn unten quer eimgedrúckt, fein punktiert.
Halsschildvorderrand mit zwei unscheinbaren medianen Záhnchen.
Flúgeldeckenabsturz mehr einfach gewólbt, der Hinterrand an der Naht
nicht so stark aufgebogen, aber in den Seitenecken in einen weiteren,
ebenso grossen Hockerzahn ausgezogen.
1 2 3
Bostrichips spinatus mn. sp. Abb. 1 Fúhler; Abb, 2 Vorderschiene; Abb. 3 Weibchen.
Typen in Coll. Schedl (Mánnchen, Weibchen) und Museo Nacio-
nal de Historia Natural Santiago (Weibchen).
Fundort: CHILE Fairm. und Chile, Coll. Paulsen.
Die Bewekrung am Halsschildvorderrand ist in dem zweiten Weibchen (Coll.
Paulsen) weniger ausgeprágt und besteht hier mehr aus zwei sehr enggestellten
feinen Záihnchen, die nicht zu, einer Leiste verschmolzen sind. Im úbrigen ist die
Trennung nach den beiden Geschlechtern nicht ganz sicher, weil die Einzelexem-
plare eine Sezierung nicht erlauben.
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 23
SNMISION ADE ES SOSA OS ALE CONTDE Y
GENEROS VECINOS DE AMERICA
(Ap. 11 de Coleoptera Curculionidae)
GuILLerRMO KuscHez S. V. D.
Universidad de Chile
Facultad de Filosofía y Educación
Santiago
This is a study of a group of Curculionidae commonly known as “rice water
weevils”. In the first part a reference is made to the terms “mucro” and “uncus”
and a defense for the homology of the “mucro” of the Adelognatha and of the
“uncus” of many Phanerognatha, proposing the name of “praemucro” for the
second tooth or hook of the uncinated hindtibias. Then the group of the rice
water weevils is morphologically defined and the common conditions of the en-
vironment which they frequent are analyzed, establishing the fact that they
prefer stagnant water or pools with very little flow, somewhat temperate,
with a clay bottom and with a semiaquatic vegetation of Gramineae. The
author believes that, as these conditions rarely exist in mountain country, the
absence Of rice water weevils in such areas may be due to this fact principally.
Later he passes to the taxonomic study of the group, which is divided in six ge-
nera, three of these new, with twenty-nine species in all, eight of them already
known, the rest new. All existing type-material has been at the disposal of the
author and various errors in identification are noted. These errors originated in
the past, among them one in particular draws attention for it affects the name
of one of the most common species in the United States.
ES ES *
Objeto de este estudio son solamente aquellos Bagom: que suelen
llamarse comúnmente “gorgojos acuáticos del arroz”. Por más que el
interés económico que involucran pueda hacernos creer que se trata de
un grupo de gorgojos bien conocidos, los hechos nos conducen a la con-
vicción de hallarnos en un campo virgen. La librea uniforme que carac-
teriza sus especies, gracias a las circunstancias especiales de vivir en un
elemento bastante denso como es el agua, ha mantenido a los natura-
listas asaz imdiferentes. Á eso se suma su reducida talla y la dificultad
de su captura
Agradecimientos. -— Si con todo hemos podido encarar el
estudio, lo debemos única y exclusivamente a una colaboración sin me-
dida de parte de numerosas personas e instituciones que nos han soco-
trido con el suministro de materiales; de otro modo habríamos zozo-
brado en nuestra atreyida empresa. Por eso no podemos menos que
24 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
reconocer aquí esa general participación y amplia cooperación, debiendo
mencionar en primer término a todos los que nos facilitaron tipos, o
compararon ejemplares nuestros con tipos, o nos confiaron especímenes
de especial interés. Manifestamos, por consiguiente, nuestros más hon-
dos sentimientos de gratitud al Dr. René Malaise por los tipos de Gyl-
lenhal, a los Dres. Joseph Bequaert y P. J. Darlinston Jr. por los
ejemplares de LeConte, a los Dres. Guy A. K. Marshall y John Bal-
four-Browne por los especímenes de Champion, a los Dres. René Jeannel
y A. Hoffmann por ejemplares de Hustache y por el trabajo de confron-
tación de material nuestro con tipos, al Dr. Angelo da Costa Lima por
el suministro de cótipos del Lissorhoptrus oryzae, al Dr. Belindo A...
Torres por facilitar un Hydrotimetes natans Kolbe de la Col. Richter
y al señor Gastón Duval por ejemplares del Lissorhoptrus foveolatus.
Con no menor complacencia y satisfacción agradecemos a todos los que
nos han entregado o confiado material de Bagomi, en particular al Dr.
E. A. Chapin, Dr. L. L. Buchanan, Miss R. E. Warner, Mxs. P. Vaurie,
DE SD ybas. Dr HB Ecech, Dr. ES. Ross De Po Tinas
L. Sleeper, Dr. S. C. Bruner, Dr. G. Marcuzzi, Dr. J. Rácenis, Dr. G.
Bondar, R. P. G. Williner, R. H. Eufrasio Garcin, Sr. J. M. Bosq, Dr. R.
N. Orfila, Sr. M. Viana, Dr. P. Wygodzinsky, Sr. W. Wittmer, Dr. G.
Mann ena Seo ZischiKar |
Sao ia A o ale los
autores.-— El ángulo apical interno de las tibias, especialmente
de las posteriores, de casi todos los Curculionidae termina en dos espo-
lónes o en una espina, la cual se ha dado en llamar “mucrón” (mucro).
En uno y otro caso el canto distal va provisto de unas cerdas rígidas o
de unas espinitas o dientecitos que constituyen el “peine distal” de los
cestillos. Ahora bien, es interesante constatar que ese “peine distal” ter-
mina siempre en una espina. De ahí podemos inferir que todas las espi-
nas que se hallan a continuación de dicho peine distal deben tener un
mismo origen, esto es, deben ser homólogos. En efecto, en los Curculio-
nidae más primitivos que aún tienen espolones (Belinae, Rhynchitinae,
parte de los Cylindrorhininae y otros) y en la mayor parte de los Ade-
lognatha el peine distal es transversal y se extiende hasta el ángulo in-
terno, el cual puede llevar o bien los citados dos espolones, o bien una '
espina más o menos perpendicular al eje de la tibia, que Lacordaire
llama “mucrón”, o bien ser inerme. Los gorgojos trepadores tienen este
mucrón modificado. En lugar de hallarse en el ángulo interno se corre ya
más ya menos hacia el ángulo externo y con él también se desplaza el pei-
ne distal, volviéndose ambos más y más oblicuos y los peines aun ascen-
dentes (Zygopinae, Magdalidinae, Attelabinae, Cholinae, Hylobiinae,
Cryptorhynchinae, etc.). En las subfamilias citadas como ejemplo el mu-
crón es un verdadero gancho que Lacordaire y Marshall denominan
“unco” (uncus) y que muchas veces queda bastante distante del borde
interno de la tibia. Es entonces cuando se presenta entre el “unco” y el
borde interno de la tibia una escotadura con dos mechones de pelos no-
torios en la base del nuevo diente que aparece en el ángulo interno. Esta
nueva espina no es homóloga con el mucrón de los Adelognatha y de
A
153)
¡97
Kuschel: Lissorhoptrus y «géneros vecinos
muchos Phanerognatha. No le podemos aplicar, por tanto, el mismo
nombre de “mucrón”, por lo cual proponemos para él el de “premu-
crón” (praemucro). En cambio, consideraremos el mucrón de los Ade-
lognatha y de otros y el unco como estructuras homólogas, reservando
el primer término para la espina perpendicular, o poco más o menos,
al eje de la tibia y unco para la espina ganchuda y oblicua y un tanto
retirada del ángulo interno. (Véanse Dada 1863, Gen. Col. 6: 10;
Marshall, 1932, Ann. Mag. Nat. Hist. (10) 9: 341).
Notas prácticas.-— El lector se percatará que las descrip-
ciones no dicen nada de la coloración de la especie. Hemos prescindido
a propósito de ese detalle para prevenir errores, sabiendo por experien-
_cia que las variantes son múltiples. Las descripciones se han hecho al
“estereoscopio con 50 aumentos (12,5 X 4). Las proporciones y medidas
se han tomado con la ayuda de micrométrico ocular y de objetivo gra-
duable o corriente. La medida de longitud se toma desde la parte media
de los ojos hasta el extremo de los élitros excluyendo el ápice proyec-
tado. La longitud del rostro se mide desde el dorso colocando el insecto
de tal modo que la frente y el ápice del rostro estén a un mismo nivel
y se computa desde el medio del diámetro longitudinal de los ojos hasta
el ápice excluyendo las mandíbulas. Para la inserción antenar se mide
el rostro de lado desde los ojos a media altura del diámetro vertical del
rostro hasta el ápice del mismo sin incluir las mandíbulas. Para indicar
el lugar donde quedaron depositados los ejemplares hemos empleado las
siguientes siglas:
Au: Colección particular del autor.
BA: Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivada-
a”, Buenos Aires.
Ca: Museum of Comparative Zoology, Cambridge, Mass.
Ch: Chicago Natural History Museum, Chicago.
Lo: British Museum, Londres.
LP: Instituto del Museo, La Plata.
NY: American Museum of Natural History, Nueva York.
Pa: Muséum National d'Histoire Naturelle, Paris.
SF: California Academy of Sciencies, San Francisco.
St: Riksmuseum, Estocolmo.
Tu: Fundación Miguel Lillo, "Tucumán.
NA ULES: National Museum, Washington D. C.
CaracioOnización mori olo enc as= oii pde
los caracteres de los “gorgojos acuáticos del arroz” en la siguiente forma:
Bagoim: con funículo antenar de 6 artejos, este funículo y el antenito
basal de la maza desnudos y brillantes; escutelo invisible; tibias medias
fuertemente incurvadas y provistas generalmente de largos pelos nata-
torios; último tarsito con dos pelos crespos en el: extremo.
Biología.-— Los huevos son depositados bajo la epidermis de
plantas preferentemente Gramíneas, de donde eclosiona una larva ecto-
fítica de vida acuática estricta. Esta larva, antes, de crisalidar construye un
26 Reor "CmiEntOSiA
capullo de barro, que fija a una raiz sana. Dentro de él pasa el resto de
su vida hasta alcanzar el estado imaginal para salir al fin como adulto
y continuar una vida más aérea que acuática. El adulto se halla de día
generalmente descansando sebre las hojas o alimentándose de ellas ro-
yéndolas en sentido logitudinal. Como las especies se pa:an de las Gra-
míneas silvestres (Oryzeae, Paniceae) fácilmente al arroz, todas ellas pue-
den preocupar al hombre y algunas, en efecto, han alcanzado tal impor-
tancia que las instituciones fitosanitarias de varias naciones han debido
emprender una campaña seria contra los “gorgojos acuáticos del arroz”.
Ecología.-— Los gorgojos acuáticos viven al estado de larva
exclusivamente en aguas estancadas o tranquilas, de fondo gredoso, en
que se desarrolla una flora hidrófila, compuesta de plantas preferente-
mente Gramíneas. La larva es ectofítica y debido a que carece de apén-
dices locomotores —que las púas dorsales reemplazan muy imperfecta-
mente— como todas las de la familia, no puede desplazarse en el espacio
sino con lentitud y en un medio más denso como lo es el fango de las
charcas. Esta estructura morfo-fisiológica no les permite vivir en aguas
corrientes. El adulto se lo pasa aferrado a las hojas y tallos de las Gra-
míneas, ya sea sumergido ya a flor del agua. Se mueve con extrema len-
titud caminando por las plantas o nadando en el agua. Sus adaptacio-
nes tanto para trepar como para nadar son muy imperfectas. Las garras
finas y rectas, los tarsos largos y limeares y el mucrón poco desarrollado
no favorecen el trepar; las tibias medias incurvadas, en cambio, le son
más propicias para abrazar los delgados tallos y evitar quizás el arrastre
por las súbitas crecidas y corrientes que con frecuencia se producen en
los parajes que suele frecuentar. Por otra parte, las aguas tranquilas o
estancadas y provistas de plantas adecuadas, que por su parte disminu-
yen las corrientes reduciéndolas a un mínimo, suelen tener también una
temperatura poco fluctuante y más o menos temperada. Si los gorgojos
acuáticos parecen no habitar las regiones montañosas, la explicación de
este hecho podría estar en la baja temperatura media de esas aguas y en
la mayor o menor vehemencia con que ellas se precipitan, sin dejar lu-
gar a remansos temperados.
Filogenia.—Las larvas tan altamente especializadas como
raras veces se encuentran en la naturaleza podrían hacernos creer que
se trata de un grupo de Curculionidae muy evolucionado. Debemos
conceder que las larvas de los gorgojos acuáticos del arroz deben ha-
berse formado en épocas geológicamente recientes. Mas su condición
de larva libre ectofítica señala caracteres muy primitivos para Curculio-
nidae, hecho que de ninguna manera podemos despreciar. Tenemos,
pues, un hermoso ejemplo de seres relativamente primitivos pero extra-
ordinariamente especializados.
Sin embargo, dentro del grupo de los gorgojos acuáticos los que
aquí nos detienen en,su estudio son ciertamente los más evolucionados.
Sus relaciones con otros géneros se descubren con facilidad, particular-
mente con Neobagous Hustache, género que ocupa un área casi tan
vasta como la de Lissorhoptrus LeConte, pues su distribución se extien-
de desde México hasta Buenos Aires en Argentina. Hemos empezado
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 27
la revisión de los Bagoimi americanos precisamente con el último grupo,
para lo cual tuvimos razones prácticas. Ello nos imposibilita tratar aho-
ra ya el interesante aspecto de las relaciones filogenéticas, por cuanto
habría necesidad de hacer referencia de miembros o eslabones aún no
dados a conocer. Baste por ahora lo arriba indicado de que Ltssorhop-
trus LeConte presenta múltiples estructuras morfológicas, amén de otras
no menos importantes características ecológicas y biogeográficas, que
denotan a las claras relaciones con Neobagous Hustache.
CUADRO SINOPTICO DE LA DISTRIBUCION DE LAS ESPECIES
POR PAISES
Lissorhoptrus | Oryzophagus Helodytes | llyodytes Hydrotimetes
(16 esp.) (1 esp.) (7 esp.) (2 esp.) (1 esp.)
Canada de MS A A nn
EU. 6 — — — —
Cuba 1 — 1 -- —
Sto. Domingo — -— 1 — —
México 3 — — — —=
Guatemala 1 — — — —
Costa Rica — — 1 — —
Panamá 2 =- Íl — —
Colombia — — =— — —
Venezuela — -— — — -—
Guayanas — -— 1 -— —
Ecuador — — — = —
Perú — — —- — —
Brasil 1 1 e < =.
Bolivia | 4 = 1 — =
Paraguay | =— 1 — — =
Uruguay il — — — +
Argentina + 1 + 2 1
Chile — — — = =
Distrilueción 26 082401c00 > ens /lo) oe
gojos acuáticos del arroz” por todas las Américas tórridas y tem:-
pladas, desde el sur de Canadá hasta la provincia de Buenos Aires en
Argentina, dejando despobladas las montañas norteamericanas y la Cor-
28 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
dillera de los Andes y la angosta banda pacífica que esta última separa
desde Ecuador al sur. La amplia distribución de varias de las especies
está en consonancia con la de los seres acuáticos pequeños en general.
Y si algunas especies parecen limitarse a áreas reducidas, eso se debe
seguramente más que nada a una búsqueda imperfecta y esporádica de
estos gorgoj1tos.
0 CLAVE DE LOS GENEROS Y SUBGENEROS
1 (%) Estrías elitrales sulciformes, debajo de los puntos no se
ocultan grandes hoyuelos; élitros a lo largo de la sutura
no deprimidos; criptotarsito invisible de perfil.
2 (3) Escamas de la parte media del prosterno, las del 39, 49
y parte del 5% ventrito no aglutinadas Generótipo: Bagous
simplex Say aa E
1. Lissorhoptrus Lec.
a) Rostro sin surco suprascrobal; frente no hundida vista
de perfil, sino que está en una línea con el rostro; posti-
bias 'de los machos no ensanchadas paulatinamente hasta
el premucrón. Subgenerótipo: Bagous simplex Say
Subgén. Lissorhoptrus Lec.
b) Rostro con surco suprascrobal; frente vista de perfil
hundida y dando con el rostro una curvatura cónca-
va; postibias de los ¡machos notablemente ensanchadas
hacia el premucrón y profundamente escotadas entre éste
y el mucrón. Subgenerótipo: Hydrotimetes tibialis Hust. .
Subgén. LEissocordylus n.
3 (2) Escamas de la parte media del prosterno y las del 3% al
52 ventrito aglutinadas. Generótipo: Lissorhoptrus oryzae
Costa Lima o
e 2. Oryzophagus n. g.
4 (1) Estrías elitrales con fovéolas o sulciformes, pero en este
caso con los puntos gruesos; élitros a lo largo de la su-
tura deprimidos, cuando no, entonces el criptotarsito cla-
ramente visible de perfil.
¡Er
(8) Escamas de la parte media del prosterno y las de la faz
inferior de las tibias aglutinadas; todas las tibias con
premucrón (las posteriores de algunos machos no); élitros
longitudinalmente subplanos hasta el declive; criptotar-
sito visible de perfil.
6 (7) Rostro más corto que el protórax, grueso, cuando mucho
unas 3 veces más largo que ancho; inserción antenar bas-
tabte más delante del medio; coxas anteriores, mediana-
mente alargadas, el prosterno delante de ellas plano o
ligeramente ascendente. Generótipo: Lissorhoptrus faveo-
latus Duval o
3. Helodytes n. g.
o
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 29
a) Estrías elitrales sulciformes, debajo de los puntos: sin
grandes heyuelos; sutura no deprimida; pronoto de su-
perficie irregular; coxito sin seta apical. Subgenerótipo:
JElCUOCINiES. (ENS Mea Sd o 9. 9. e 8 eo MOE o
Subgén. Dylhelus nm.
b) Estrías con fovéolas superficiales que dejan adivinar
grandes hoyuelos en el tegumento; sutura deprimida;
pronoto de superficie regular; coxito con seta apical.
Subgenerótipo: Lissorhoptrus foveolatus Duval
- Subgén. Helodytes s. str.
7 (6) Rostro más largo que el protórax, delgado, 5 o más veces
más largo que ancho; inserción antenar hacia el medio;
coxas anteriores notablemente alargadas y el prosterno
delante de ellas fuertemente ascendente. Generótipo:
Ilyodytes lintriculus n. sp. :
4. Ilyodytes n. g.
8 (5) Escamas de la parte media del prosterno y las de la
faz inferior de las tibias no aglutinadas; todas las tibias
sin premucrón; conmvexidad longitudinal de los élitros
muy acentuada; criptotarsito invisible de perfil. Generó-
tipo: Hydrotimetes natans Kolbe . A
: 5. Hydrotimetes Kolbe
1. Lissorhoptrus LeConte
1876 Lissorhoptrus LeConte, Proc. Amer. Phil. Soc. 15: 181, 183.
1902 Eissorhoptrus Champion, Biol. Centr. Amer. Col. 4 (4): 134.
1911 Eissorhoptrus Kolbe, Deutsch. Ent. Ztschr.: 315.
1916 Lissorhoptrus Blatchley and Leng, Rhynchophora: 221, 228.
1926 Lissorhoptrus Hustache, An. Mus. Nac. Hist. Nat. B. Aires 34: 218,
1943 Lissorhoptrus Tanner, Great Basin Nat. Provo 4: 8.
Escamación aglutinada, a excepción de la faz inferior de las tibias,
de la parte media del prosterno y mesosterno y del 32 y 42 y parte del
59 ventrito. Rostro corto y grueso, sin depresión longitudinal sobre él;
funículo de 6 artejos, todos. éstos a más del antenito basal de la maza
brillantes y desnudos, el tercio distal de, la maza pubescente; protórax
medianamente constreñido en el ápice y sus lados a lo sumo con una
ligera impresión lateral en el medio, lóbulos oculares fuertes; estrías
elitrales finas, sin hoyuelos insinuados a través de las escamas, sutura no
deprimida; tibias medias fuertemente incurvadas y provistas de largos
pelos natatorios (exc. chapint); mucrón del macho particular y notoria-
mente modificado en cada especie (exc. breuirostris); tarsos lineares, con
pubescencia poco tupida, el último artejo con los pelos crespos poco
llamativos, el criptotarsito invisible de perfil; coxito vertical, de ápice
redondeado, desprovisto de estilo y de seta apical. Generótipo: Bagous
simplex Say.
Distribución geográfica.-—Esel género más difun-
dido, coincidiendo su área de dipersión con la ya señalada más arriba para
todo el grupo.
30
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Subgénero Lissorhoptrus LeConte
Rostro sin surco suprascrobal; frente no hundida vista de perfil;
postibias no ensanchadas paulatinamente hasta el premucrón. 2,3 —
3,8 mm. Subgenerótipo: Bagous simplex Say.
Clave de las especies:
(E)
2 (8)
30(
Sacro)
5 (12)
6 (9)
7 (8)
SW)
9 (6)
10 (11)
11 (10)
A. Machos (exc. isthmicus, erratilis y panamensis).
32 tarsito notablemente más ancho que el 20.
Porción distal del rostro desnuda; postibias sin premucrón;
élitros singularmente cilíndricos y poco más anchos que el
protórax; tibias medias sin pelos natatorios; ojos pequeños
y muy separados en la faz inferior. EE. UU. :
1. chapini chapini n. sp.
Porción distal del rostre revestida; postibias con premu-
crón; élitros de dorso más o menos plano y bastante más
anchos que el protórax; tibias medias con largos pelos
natatorios; Ojos mayores y más aproximados en la faz in-
CHO U O:
2. buchanani n. sp.
32 tarsito no o imperceptiblemente más ancho que el 22.
Postibias sin premucrón.
Mucrón bifido, con o' sin diente en la base del margen
externo.
Mucrón grueso y relativamente corto, profundamente patr-
tido, siendo por lo tanto doble; el margen externo con
un poderoso diente hacia la base, más o menos del largo
del mucrón. Canadá, EE. UU., México o
10. oryzophilus mn. sp.
Mucrón largo y linear con el ápice biífido; el margen
externo del mucrón sin diente. Bolivia, Argentina
15. lepidus nm. sp.
Mucrón sencillo y delgado, largo y subrecto, armado de un
poderoso diente hacia la base del margen externo.
Rostro desde la frente a la inserción antenar francamente
estrechado; estrías elitrales finas, poco profundas, sus
puntos muy difícilmente visibles; interestrías ¡pares por
lo menos parcialmente con una 3% hilera de escamas in-
tercaladas; los nódulos se extienden hasta cerca de la ba-
se; impresión del 5% ventrito suave. Bolivia, Argentina .
6. bosqi Kschl.
Rostro desde la frente a la inserción antenar casi insen-
siblemente estrechado; estrías elitrales fuertes, sulcifor-
mes, con los puntos fácilmente visibles, mitad tan anchas
como las interestrías; interestrías pares con 2 hileras de -
escamas solamente; los nódulos limitados a la mitad pos-
14
17
18
19
20
15)
1 ÑO)
(5)
(14)
(13)
(20)
(17)
(16)
(19)
Kusche!: Lissorhoptrus y géneros vecimos 31
terior; impresión sobre el 5% ventrito bastante profunda.
México, Guatemala
7. Mexicanus M. Sp.
Postibias con el premucrón normalmente desarrollado.
Mucrón inerme, sin diente alguno. Cuba E
13. brevirostris (Suffr,)
Mucrón con diente sea en el margen interno sea en el
externo o en ambos a la vez.
Mucrón sin diente en el margen interno.
Elitros más de 1,65 veces más largos que anchos en los
hombros
3. longipennis nm. sp.
a) 22 postarsito 1,5 veces más largo que ancho; funículo
y maza más cortos; las estrías elitrales más marcadas y
las interestrías casi exclusivamente con 2 hileras de es-
camas. EE. UU. A IT E A
longipennis longipennis n. sp.
b) 22 postarsito 2 veces más largo que ancho; funículo
y maza más largos; las estrías elitrales más finas y las
interestrías dorsales en su mayor parte con 3 hileras
de escamas. EE. UU.
b) longipennis longitarsis nm. ssp.
Elitros menos de 1,65 más largos que anchos en los hombros.
Rostro con una fuerte carena inferior abreviada delante;
pequeño. Bolivia, Argentina
5. carinirostris n. sp.
Rostro a lo sumo con una carena ligeramente señalada; .
mayor. EE. UU.
4. lacustris M. sp.
Mucrón con diente interno.
Los márgenes externo e interno del mucrón con un dien-
temenpla base EESUO: ,
li. simplex (Say)
Sólo el margen interno del mucrón con un diente en la
aserto A a a A Al dd
14. oracilipes n. sp.
Hembras (exc. lepidus y gracilipes).
32 tarsito notablemente más ancho que el 22.
Porción distal del rostrc desnuda; élitros singularmente
cilíndricos y poco más anchos que el protórax; tibias me-
dias sin pelos natatorios largos; ojos pequeños y muy se-
parados en la faz inferior; los tarsos flojamente revestidos
1) chapini mn. sp.
a) Lóbulos oculares bien desarrollados; el funículo, la
maza y los tarsos más cortos; la impresión transversal del
32
3 e
22 (00)
5 (6)
6 (5)
7 (12)
8 (11)
9 (10)
10 (9)
8)
12 (7)
Rear. Camil. Saw OS, 1
52 ventrito menos profunda; revestimiento general más
OEA
a) chapini chapini nm. sp.
b) Lóbulos oculares débilmente desarrollados; el funículo,
la maza y los tarsos más alargados; la impresión transver-
sal del 5% ventrito más' profunda; revestimiento general
mass taa los or ER O CO: Ad
b) chapini insularis n. ssp.
Porción distal del rostro revestida; élitros de dorso más o
menos plano y bastante más anchos que el, protórax; ti- Ñ
bias medias con largos pelos natatorios; los ojos mayores
y más aproximados en la faz inferior; los tarsos bastante
densamente revestidos MRE
ó
2) buchanani mn. sp.
32 tarsito no o imperceptiblemente más ancho que el 22.
72 tergito profundamente escotado. Canadá, EE. UU.,
MEXICO Mon a eE
10) oryzophilus n. sp.
79 tergito a lo sumo medianamente escotado.
Revestimiento escamoso notablemente áspero; postibias
con un canto súpero-interno manifiesto.
Y
5% ventrito con una impresión foveiforme perceptible des-
de atrás; tarsos más robustos.
Rostro desde la frente a la inserción antenar francamente
estrechado; las estrías finas ¡poco profundas, sus puntos
muy difícilmente visibles; interestrías pares por lo menos
parcialmente con una 3% hilera de escamas intercaladas;
los nódulos se extienden hasta cerca de la base; mitad
proximal del 5% ventrito ligeramente convexa. Bolivia,
ATC Sl
. . . . . . . .
6) bosqi Kschl.
Rostro desde la frente a la inserción antenar casi insen-
siblemente estrechado; estrías elitrales fuertes, sulcifor-
mes, con los puntos fácilmente visibles, mitad tan anchos
como las interestrías; interestrías pares con 2 hileras de
escamas solamente; los nódulos limitados a la mitad pos-
terior; mitad proximal del 5% ventrito fuertemente con-
vexa. México, Guatemala.
7) Mmexicanus M. sp.
59 ventrito sin impresión foveiforme perceptible desde
atrás; tarsos más finos y largos. Panamá E
8) isthmicus n. sp.
Revestimiento escamoso sensiblemente más liso; postibias
“sin canto súpero-intermo marcado, sino más bien sub-ci-
líndricas.
13
14
15
16
17
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19
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21
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23
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(14)
(13)
(16)
(15)
(18)
(17)
(20)
(19)
(22)
(21)
(21)
(23)
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 33
6% antenito funicular y 1% de la maza notablemente pu-
bescentes; 5% ventrito con un hoyuelo profundo y pe-
queño. México. S
9) erratilis Mm. sp.
6% antenito funicular y 1% de la maza lisos y brillantes;
52 ventrito sin hoyuelo profundo pequeño.
Rostro con una fuerte carena inferior abreviada delante;
pequeño. Bolivia, Argentina.
5) carinirostris mn. sp.
Rostro a lo sumo con una carena inferior ligeramente
señalada.
Elitros más de 1,65 veces más largos que anchos en los
hombros. ad
3) longipennis mM. sp.
a) 22 postarsito 1,5 veces más largo que ancho; funículo
y maza más cortos; las estrías elitrales más marcadas y
las interestrías casi exclusivamente con 2 hileras de esca-
mas. EE. UU. TO:
a) longipennis longipennis n. ssp.
b) 22 postarsito 2 veces más largo que ancho; funículo y
y maza más largos; estrías elitrales más finas y las inter-
estrías dorsales en su mayor parte con 3 hileras de es-
camas. EE. UU. E AS
b) longipennis longitarsis M. ssp.
Elitros menos de 1,65 veces más largos que anchos en los
hombros.
Hombros sensiblemente huídos, muy fuertemente tirados
hacia atrás; protórax sin impresión lateral en el medio
fácilmente perceptible. EE. UU. :
y 4) lacustris n. sp.
Hombros oblicuos, élitros por lo tanto rápidamente ensan-
chados; protórax generalmente con impresión lateral en
el medio claramente perceptible.
Maza antenal bastante corta y ancha, no alcanza a ser de
doble longitud que anchura, el antenito basal bastante
abundantemente pubescente. Panamá.
12) panamensis nm. sp.
Maza antenal por lo menos de doble longitud que anchu-
ra, el antenito basal muy escasamente pubescente.
Extremo de los élitros escotado. EE. UU. 5
y 11) simplex (Say)
Extremo de los élitros redondeado. Cuba. Eon
13) brevirostris (Suffr.)
a) Lissorhoptrus chapini chapini n. sp.
9 á Escamación medianamente áspera, los tarsos brillantes, escasa-
mente escamosos y pubescentes.
34 Rev. Chil. Ent. 1051,41
Rostro más corto que el protórax, el ápice brillante, desnudo; fu-
nículo medianamente largo, los primeros antenitos son entre sí como
15: 14: 7: 6, la maza es elíptica, apenas 2 veces más larga que ancha, su
artejo basal hace los 4/9 del total; ojos pequeños, oblongo- aovados, late-
rales, la separación en la faz inferior es mayor que el diámetro inferior
del rostro.
Protórax muy levemente más ancho que largo, los lados suavemente
arqueados, los lóbulos oculares prominentes.
Elitros subcilíndricos, de convexidad transversal acentuada, unas 1,2
veces más anchos que el protórax y 1,55 veces más largos que anchos,
los hombros muy huídos, el ápice subtruncado-redondeado.
52 ventrito con la mitad basal fuertemente convexa seguida de una
impresión fuerte en la hembra, esa mitad basal débilmente convexa
seguida de una impresión también débil en el macho; las tibias medias
desprovistas de pelos largos, sólo con algunos pelos aislados, las poste-
riores subcilíndricas, el mucrón del macho con un poderoso diente ex-
terno basal triangular y un dientecito entre aquél y el ápice; premucrón
ausente; el 22 postarsito de la hembra 1,5 veces más largo que ancho,
el 32 1,3 veces más ancho que el precedente, trasaovado, débilmente bi-
lobulado.
O”: 79% tergito truncado; 8% esternito con la parte media membra-
nosa y los lados quitinosos, donde forma un triángulo con una entrante
hacia la línea media cerca de la base; hendidura del espículo gastral
grande; edeago con la porción distal bruscamente contraída y ancha-
mente triangular, las placas dorsales angostas, contiguas, unidas proxi-
malmente al margen, distalmente separadas del margen.
9: 7% tergito medianamente escotado; 8% esternito con la banda
media y otra submarginal quitinosas.
ILENAOS 240 == Sy ua emaaros 11,20: = 1240) o.
Esrapos Uninos: New York: (N. Y. City y vecindad: 2 3 3 y 2229
del 4.3.920— holótipo (3) y alótipo en Wa, el otro par en Au; Long
Beach L.*$E: 1.9 del 27:6:25, Ouirsteld les: —= Wi); Massachusetts
Cvstin 10) 1.0. We) :
Especie muy notable particularmente por su rostro deshnudo en la porción
distal, los élitros cilíndricos y la ausencia de pelos natatorios en las tibias medias.
Sentimos especial agrado al dedicarla al Dr. Edward A. Chapin, de la Institución
Smithsoniana, en reconocimiento de su valiosa colaboración al poner gentilmente
a disposición todo el riquísimo material del establecimiento a su digno cargo.
1. b) Lissorhoptrus chapini insularis n. ssp.
Q. Escamación de aspecto granuloso, los tarsos relucientes, floja-
mente €scamosos y pubescentes.
Rostro más corto que el protórax, suavemente curvo, el ápice bri-
lante, desnudo; O relativamente fino, sus primeros antenitos son
entre sí como +7: 16: 7: 6, la maza oblongo-elíptica, 2,2 veces más larga
que ancha, el a basal se extiende ligeramente más allá de la mi-
tad; ojos pequeños, oblongo-aovados, completamente laterales, frente un
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 35
poco más ancha que el rostro a la altura de la inserción antenar, la sepa-
ración de los ojos en la faz imferior es mayor que el diámetro inferior
del rostro entre las escrobas.
Protórax casi tan largo como ancho, los lados suavemente arquea-
dos, los lóbulos oculares débiles.
Elitros subcilíndricos, de convexidad transversal notoria, 1,2 veces
más anchos que el protórax y 1,59 más largos que anchcs; los hombros
muy huídos pero marcados, el ápice truncado-redondeado; las estrías
finas, marcadas, las interestrías suavemente convexas, las impares con
algunos nódulos rebajados hacia el declive.
La mitad basal del 5% ventrito notablemente convexa y el resto con
una impresión profunda transversal; las tibias medias desprovistas de lar-
gos pelos, sólo con algunos cilios como en las demás tibias; postibias
subcilíndricas; los tarsos alargados, el 22 postarsito el doble más largo
que ancho, el 32 1,5 más ancho que el precedente, bilobulado.
Fig. 1-8. Lissorhoptrus chapini chapini nm. sp.: 1. edeago; 2. porción distal
de la postibia del ¿; 3. margen apical del 7% tergito de la Q; 4. idem del ¿.
Lissorhoptrus buchanani n. sp.: 5. edeago y parte del tésmine: 6. 1orción distal
de la postibia del £; 7. margen apical del 7% tergito de la Q; 8. idem del g.
79% tergito suavemente escotado, 8% esternito con una banda media
longitudinal quitinosa ensanchada caudalmente y con una lista submar-
ginal a cada lado también más reforzada; coxito con una finisima seta
apical.
Largo: 3,4 mm.; ancho: 1,45 mm.
ESTADOS UNIDOS: South Carolina (Johns Island: 1 9 del 16.11.44,
sobre hoja de Spartina sp., “whorl”, Mallia, 44-27204; holótipo — Wa).
Esta forma difiere de la típica por el funículo, la maza y los tarsos más
largos, los lóbulos oculares débilmente desarrollados, la impresión preapical trans-
versal del 5% ventrito más profunda y el revestimiento general más áspero.
2. Lissorhoptrus buchanani n. sp.
do. Escamación sublisa hasta medianamente áspera; las antenas y
los tarsos de un castaño rojizo claro, éstos medianamente revestidos.
36 REFACIS a OSiAl
Rostro ligeramente más corto que el protórax, la porción distal den-
samente escamosa; el primer antenito funicular muy inflado, el 20
fino y largo, siendo las proporciones de los primeros antenitos como
17: 15: 6: 7, la maza aovado-oblonga, de doble longitud que anchura, su
antenito basal ocupa los 5/8; los ojos separados en la frente tanto como
el diámetro de! rostro en la inserción antenar, en la faz inferior tanto
como el diámetro inferior del rostro en el macho, una insignificancia
más en la hembra.
Protórax un poco más ancho que largo, los costados subrectos en
el medio, delante lentamente estrechados, los ángulos posteriores am-
pliamente redondeados, los lóbulos oculares fuertes.
Elitros paralelos, de dorso aplanado, 1,3 veces más anchos que el
protórax, 1,5 veces más largos que anchos; los hembros oblicuos, el ápice
truncado o ligeramente escotado; las estrías finas, las interestrías planas
o suavemente convexas, las impares difícilmente más convexas con los
nódulos muy rebajados apenas constatables.
52 ventrito convexo en la parte proximal, pero la convexidad «más
acentuada en la hembra, la porción distal con una doble y ligera im-
presión en el medio; las tibias medias provistas de largos pelos natato-
rios poco abundantes, las posteriores subcilíndricas, las de los machos
provistas de largo mucrón transversal, el cual lleva en su margen externo
un dientecito hacia la base y genera'mente una dilatación subdentiforme
o granuliforme hacia el medio; 2% postarsito 1,5 veces más largo que an-
cho, el 32 1,2 veces más ancho que el anterior por lo menos.
Y: 7% tergito truncado o más o menos escotado; edeago con la por-
ción distal ancha, subparalela, el ápice ampliamente redondeado, las
placas del orificio medio grandes, en la base fuertemente quitinosas, todo
el dorso membranoso, sin zonas más quitinizadas; tégmine con el anillo
comp!eto fuerte, la gorra breve y ancha, débilmente escotada en el me-
dio y con los ángulos laterales prolongados en largas puntas.
Q: 72 tergito medianamente escotado, el 8% esternito sólo con una
banda media quitinosa, el resto membranoso.
Largo: 2,8 — 3,5 mm.; ancho: 1,3 — 1,6 mm.
ESTADOS UNIDOS: New York (Peekskill: 1 Y — Au); New Jersey (Bur-
lington Co.: 2 Yo del 4.7, D. M. Castle leg., Coll. Geo M. Greene —
Au, Wa); Michigan (Detroit: 19 portadora del N% 1432, alótipo — Wa;
1 F'recogido el 31. 5, Coll. Hubbard € Schwarz — Wa; Paw Paw Lake: 1
a dello 10 E Bsota Collie AB: WolcotiColls Ch); Pennsy!-
vania (1 Y F. Psota Coll. — Ch), Washington D. C. (19 del 16.5,
Coll. Hubbard € Schwarz — Au); Delaware (2.53 y2 2 2, entre los cua-
les el holótipo (9) y 1 parátipo en Wa, los otros 2 en Au); Minnesota
(norte: 299 de 6.37 sobre Zizania aquatica, Chambliss leg. Wa); Texas
(2 3 3, Coll. W. G. Dietz, sendos en Ca y Au). — Holótipo (4, Delaware),
alótipo y 5 parátipos en Wa, 1 en Ca, 2 en Ch y 6 en Au. |
Esta especie es muy característica dentro de las.de ápice rostral escamoso
por su tercer tarsito ensanchado. La dedicamos al insigne entomólogo y especia-
lista en Curculionidae, Mr. L. L. Buchanan, en reconocimiento de sus valiosas
Kueche!: Lissorhoptrus y géneros vecinos 37
contribuciones a la entomología y no menos de su siempre presta y desinteresada
asistencia en la suministración de materiales y literatura y de sus prontas res-
puestas a nuestras consultas.
3. a) Lissorhoptrus longipennis longipennis n. sp.
9'. Escamación bastante áspera. Rostro como 4/5 de la longitud
del protórax; borde superior paralelo, entre la inserción antenar tan
ancho como la frente entre los ojos; las pterigias débilmente salientes;
la separación inferior de los ojos corresponde al diámetro inferior del
rostro; escapo con algunas cerditas, el funículo fino y alargado, el 22
antenito de la longitud del 1%, la maza aovado-oblonga, más de 2,1 más
larga que ancha, su antenito basal muy brillante; los ojos anchamente
ovales.
Protórax poco más ancho que largo, los lados rectos y ligeramente
dilatados hacia adelante, con la impresión lateral en el medio muy te-
nue, el estrangulamiento distal bastante fuerte también en el dorso;
e! lóbulo ocular saliente en el holéótipo, :uave en el parátipo.
Elitros paralelos, 1,3 más anchos que el protórax, más de 61767
a 1,70) más largos que anchos en los hembros, éstos muy huídos, el
ápice truncado-escotado; el dorso de convexidad transversal muy débil;
estrías marcadas aunque finas, interestrías subplanas, las impares más
elevadas en el declive y sobremontadas con nódulos en la mitad distal,
todas tapizadas con dos hileras de escamas solamente, raras veces se 1n-
terpone parcialmente una 3%.
Las tibias medias con abundantes pelos natatorios en ambos bordes;
las posteriores con el premucrón presente, el mucrón unciforme con dos
dientes en el margen externo, pudiendo el distal estar sólo insinuado
(parátipo); 29 postarsito 1,5 veces más largo que ancho, el 32 como 1,1
más ancho que el 22.
Largo: 2,6 —"3,5 mm.; ancho: 1,1 — "1,55 mm.
ESTADOS UNIDOS: Florida (Paradise Key: 1 del 24.2, holótipo —
Wessibrd: IS, del! 10.3. 19, H..S. Barber les. — Au):
Esta especie se distinguc por los élitros relativamente largos. Un ejemplar
hembra, procedente también de Florida, difiere en algunos caracteres de la forma
típica, razón por la cual pasaremos a describirla a continuación, como subespecie,
3. b) Lissorhoptrus longipennis longitarsis n. ssp.
Q. Rostro relativamente grueso, bastante más corto que el pro-
tórax, el borde superior converge suavemente hacia la inserción antenar;
el diámetro rostral en las pterigias equivalente a la anchura de la frente
entre los ojos; la faz inferior con una carena bastante claramente des-
arrollada; los ojos notablemente transversales, angostamente aovados;
22 antenito funicular ligeramente más largo que el primero (3% y 49
de la antena izquierda fusionados debido seguramente a un trauma),
maza 2,2 veces más larga que ancha.
Protórax ligeramente más ancho que largo, sus lados suavemente
arqueados, la estrangulación apical fuerte, los lóbulos anchos y salientes.
38 Rev. Chil. Emt. 1951, 1
Elitros paralelos, poco más que 1,3 más anchos que el protórax,
1,67 veces más largos que anchos en los hombros; el dorso subplano;
las estrías más finas; las imterestrías más lisas, subplanas, tapizadas ge-
neralmente con más de 2 hileras de escamas, las impares con nódulos
en el tercio apical; la porción proximal del 5% ventrito bastante con-
vexa; los tarsos posteriores alargados, el 2% tarsito de doble longitud
que anchura, el 3 ligeramente más ancho que el 22.
Largo: 3,6, mm.; ancho: 1,55 mm.
ESTADOS UNIDOS: Florida (Everglades, E. Ochopee: 19 del 21.7. 42,
Sh. Grass Marsh, m278, holótipo — Wa). ;
Sólo un mayor número de ejemplares decidirá si se trata de una buena raza
local o no.
4. Lissorhoptrus lacustris n. sp.
3 2. Escamación medianamente áspera. Rostro poco más corto que
el protórax, de lados paralelos; las pterigias muy ligeramente salientes y
muy levemente más anchas que la frente entre los ojos; la faz inferior
con una carena poco desarrollada; los cjos separados como el diámetro
inferior del rostro; los dos primeros antenitos funiculares iguales en
longitud, la maza escasamente de doble longitud que anchura, el ante-
nito basal muy brillante.
Protórax más ancho que largo, los lados rectos y ligeramente ensan-
chados hacia delante, la impresión lateral en el medio poco señalada,
la estrangulación apical fuerte; los lóbulos oculares salientes.
Elitros subparalelos, 1,3 veces más anchos que el protórax y alre-
dedor de 1,6 (1,58 — 1,64) más largos que anchos en los hombros; éstos
huídos; el ápice truncado-escotado; las estrías finas, las interestrías sub-
planas o poco convexas, provistas en su mayor parte de 2 hileras de
escamas, las impares con nódulos en el tercio apical.
Porción proximal del 52 ventrito bastante convexa, la otra cónca-
va; las tibias medias con largos pelos natatorios en los bordes, las pos-
teriores de los machos con premucrón presente, el mucrón en éstos
armado de un largo pero fino diente basal externo, al que acompaña
a menudo un segundo diente más distalmente ubicado; 2% tarsito pos-
terior escasamente 1,5 veces más largo que ancho, el 32 levemente más
ancho que el anterior.
': Edeago con ápice brevemente triangular de lados de curvatura
cóncava, la placa dorsal ancha, alcanza hasta las márgenes.
Larco 200 aca 2 AS
ESTADOS UNIDOS: Michigan (Detroit: 1 0, holótipo, y 1 Q, alótipo,
octubre —+. Wa; ibid.: 10. del 31.5 — Au); Florida (Big: Pine Key:
209 del 7.4.44, sobre hojas de Cladium jamaicense, “sawgrass”, 44-
9336, Link £% Tuthill leg. — Wa; Taylor Co.: 10 de 7.1903 — Au;
Belleair: 1 Y, Ac. 26226, Coll. A. T. Slosson — NY).
Kuschel: Lissorhobtrus y géneros vecinos 39
Los ejemplares de Florida son algo más ásperos, sus estrías más marcadas,
el funículo y la maza levemente más alargados y el diente distal del mucrón del
macho manifiesto.
10 >
NÓ )
14
Fig. 9-14. Lissorhoptrus lacustris m. sp.: 9. edeago; 10. porción distal de la
postibia del ¿. Lissorhoptrus carinirostris m. sp.: 11, edeago; 12. porción dis-
tal de la postibia del 4; 13. margen apical del 7* tergito de la Q; 14. idem del 4.
5. Lissorhoptrus carinirostris n. sp.
3 Q. Escamación bastante áspera; las anteras y los tarsos de un
castaño obscuro, éstos con revestimiento bastante denso. Rostro grueso,
apenas sobrepasa los 3'4 del protórax en longitud, la faz inferior con
una carena muy manifiesta; la frente tan ancha como el diámetro del
rostro en las pterigias, la separación inferior de los ojos es igual al diá-
metro inferior del rostro.
Protórax tan largo como ancho, los lados rectos, el ápice fuerte-
mente estrangulado, los lóbulos oculares anchos y bastante desarrolla-
dos; el revestimiento escamoso del disco bastante más áspero que el de
los élitros.
Elitros subparalelos, de dorso más o menos plano, 1,3 veces más
anchos que el protórax, los hombros bien marcados, el ápice redondea-
do o subtruncado; las estrías fuertes, bastante profundas y por lo menos
mitad tan anchas como las interestrías, éstas convexas, angostas, cubier-
tas todas con sólo dos hileras de escamas, las impares con los nódulos
medianamente salientes.
59 ventrito bastante convexo en la hembra, la parte apical igual en
ambos sexos; las tibias medias sim pelos largos en el canto externo,
con unos pocos cilios en el interno, las posteriores con un ligero indicio
de un canto súpero-interno, las del macho con el mucrón uncinado y
provisto de un pequeño diente basal y de una aspereza o dilatación
media en el borde externo, el premucrón presente; 22 postarsito esca-
samente 1,5 veces más largo que ancho, el 32 1,1 más ancho que el 22,
lo que no se nota a simple vista.
gd”: 7% tergito suavemente escotado; edeago con el estrechamiento
apical ancho con transición suave en la base, todo el dorso quitinoso,
40 Rev Chile Ent 210500 dl
las placas soldadas en su mayor parte, la sutura ligeramente visible en la
porción proximal; el tégmine con la gorra bastante avanzada, la esco-
-tadura muy suave y las puntas muy salientes.
0 : 79 tergito medianamente escotado, 8% esternito quitinizado sólo
a lo largo de la línea media; coxito anchamente redondeado en el ápice.
Largo: 2,3 — 3,0 mm.; ancho: 1,1 — 1,4 mm.
BOLIVIA: Beni (WMrinidad: 200 del 31.12.48 y 299 del 2.149;
recogidos por el autor en Gramíneas, en terrenos inundados cercanos
a la ciudad, de entre los cuales el holótipo (9), alótipo y 1 parátipo en
Au, 1 parátipo Y en Wa).
ARGENTINA: Chaco (Resistencia: 1 2, Mallo leg. — St); Santiago
dell Estero «(Campo del Cielo: 1 2 de 1.34, J. M. Bosq. leg. Au):
Esta pequeña especie se distingue por la carena infrarostral y las interestrías
angostas cubiertas con dos hileras de escamas solamente.
6. Lissorhoptrus bosqi Kuschel
1942 Lissorhoptrus sp. Bosq, Ing. Agr. B. Aires, 4: 153 (sep. 53).
1943 Lissorhoptrus bosqi Kuschel, Notas Mus. La Plata, 8: 307, figs. lám.
1945 Lissorhoptrus bosqi Duval, Arq. Inst. Biol. S. Paulo, 16: 337, 340.
SO: Escamación muy áspera. Rostro ligeramente más corto que el
protórax, uniformemente curvo desde la base, desde ésta a la imserción
antenar visiblemente estrechado dándole la apariencia de ligeramente
triangular, las pterigias levemente visibles; el escapo con algunas esca-
mas, el primer antenito 1/10 mayor que el 2%, la maza aovado-oblonga
por lo menos de doble longitud que anchura, su antenito basal brillante
escasamente pubescente; la separación inferior de los ojos algo menor
que el diámetro inferior del rostro.
Protórax muy ligeramente más ancho que largo, los lados subrectos,
levemente impresos lateralmente en el medio, el ápice ancho y bastante
fuertemente estrangulado.
Elitros paralelos, 1,4' veces más anchos que el protórax y 1,5 más
largos que anchos; los hombros oblicuos; el ápice truncado y ligera-
mente bicalloso; las estrías marcadas pero angostas con los puntos difí-
cHmente visibles, las interestrías convexas, las pares con las dos hileras
de escamas un poco entrelazadas entre las cuales se intercala a veces
una 3% hilera, las impares notablemente elevadas sobremontadas por
gruesos nódulos visibles generalmente hasta muy cerca de la base.
52 ventrito subplano o ligeramente convexo en la porción proxi-
mal, la impresión media suave en ambos sexos; las tibias medias con
largos y abundantes pelos natatorios en ambos bordes, las posteriores
con un canto súpero-interno muy nítido, las mismas en el macho faltas
de premucrón, siendo su mucrón transversal, el cual lleva en la base del
margen externo un poderoso diente; los tarsos densamente revestidos
y perfectamente lineares.
9": 7% tergito truncado; edeago muy bruscamente estrechado en
curva cóncava en el ápice donde forma un triángulo angosto, la parte
a e
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 41
dorsal quitinosa hasta cerca de las márgenes del edeago; tégmine con
los márgenes laterales débilmente sinuosos antes del arco dorsal, des-
de los ángulos internos de éste arrancan las apófisis que se van a unir al
margen en la parte sinuosa; la gorra con el borde anterior transversal
y con los ángulos laterales prolongados en punta fina.
o: 72 tergito truncado o ligeramente escotado.
Mareo 05 95/ Ins ancho: 1,35 — 1,75 mm.
BOLIVIA: Sin indicación precisa (1 e, Coll. A. Breyer, 51372 — BA).
. ARGENTINA: Jujuy (1 9, C. Bruch leg. — BA); Tucumán, (TPucu-
mán: 1 Y de 10.49, P. Wygodzinsky leg. — Au); Santiago del Estero
(Ll 2, C. Bruch leg. — BA; Campo del Cielo: 1 2 de 1. 34, J. M.
Bosq. leg. — Au); Chaco (Resistencia: 1-4, Mallo leg. — Au); Santa
Fe (Fives Lille: 1 q, Weiser leg., Col. Bruch — BA; Villa Ana: 1 Y de
PA award les Lo El Pprquetes ly ode 191728 0
Bridarolli leg. — Au); Entre Ríos (Gualeguay, Estancia “El Rincón”:
cerca de un centenar de especímenes recogidos a fimes de diciembre de
1940 y a principios de enero de 1941, por Mí M. Bosq, sobre arroz, Oryza
sativa). — Holótipo (9%) y alótipo en BA, paratopótipos en Au, LP,
Tu, Ca, Ch, SF, Wa, Lo, Pa, St.
En nuestro trabajo de 1943 hemos comparado la presente especie con el
“Lissorhoptrus simplex (Say) Lec.” (ahora £. oryzophilus nob.), especialmente con
la “variedad” de Texas, lo que no fué muy acertado. En las mismas páginas hemos
llamado la atención hacia las posibles proyecciones económicas de este gorgojo
acuático.
O ES
BP = z
A OS
A RS REO A
Pi
Fig. 15-20. Lissorhoptrus bosqi Kuschel: 15. edeago: 16. porción distal de la
postibia del ¿. Lissorhoptrus mexicanus n. sp.: 17. tégmine; 18. edeago; 19.
porción distal de la postibia del 2; 20. margen apical del 7? tergito de la Q.
7. Lissorhoptrus mexicanus n. sp.
1902 Lissorhoptrus simplex Champion (non Say), Biol. Centr. Amer. Col.
ás (698 dE (68 15)
o 9. Escamación muy áspera. Rostro de la longitud del protórax,
desde la base regularmente curvo, las pterigias un poco salientes y tan
42 Rev ChiE nO Sl
anchas como la frente entre los ojos, desde ésta a la inserción antenar
muy levemente estrechado; primer antenito inflado y poco más largo
que el 2%, la maza oblongo-aovada 2 veces más larga que ancha con el
antenito basal algo pubescente.
Protórax ligeramente más ancho que largo, los lados subrectos,
el estrechamiento distal medianamente fuerte, a lo largo del medio se
insinúa suavemente un surco; los lóbulos oculares desarrollados.
Elitros paralelos, 1,4 veces más anchos que el protórax, 1,5 veces
más largos que anchos, los hombros oblicuos, el ápice redondeado o
truncado; las estrías muy marcadas, sulciformes, con el punteado fácil-
mente visible en el fondo, por lo menos tan anchas como la mitad de
las interestrias, éstas ligeramente convexas, las pares cubiertas sólo con
dos hileras de escamas, las impares levemente más anchas y elevadas
con los nódulos medianamente expresados en la mitad posterior.
59 ventrito del macho con una ancha foseta media en cuya forma-
ción contribuye también la porción proximal, el de la hembra es fuer-
temente convexo en la base y lleva en el ápice una impresión que se
extiende hasta el borde posterior inclusive limitada aquí por un peque-
ño abultamiento a cada lado; las tibias medias con largos pelos nata-
torios en los dos bordes, las posteriores con un canto súpero-interno
bien señalado, las mismas sin premucrón, el mucrón de los machos casi
transversal, largo, sublinear, en la base del margen externo un poderoso
diente; los tarsos densamente revestidos, el 22 postarsito 1,7 más largo
que ancho, el 32 tan ancho como el precedente.
g': 79 tergito truncado; edeago con el ápice bruscamente estrechado
y angosto, la parte media dorsal quitinosa a lo largo que emite delante
una rama hacia la base de cada placa del orificio? medio; tégmine con
los lados notablemente estrangulado-sinuosos al pasar sobre el edeago
y con las apófisis internas del arco dorsal muy largas, que se unen al
margen tegminal en la parte estrecha, las porciones basales de dichas
apófisis unidas entre sí con una membrana reforzada.
Y: 7% tergito medianamente escotado; 8% esternito con la banda
media quitinizada.
Largo: 3,1 — 3,3 mm.; ancho: 1,4 — 1,55 mm.
MÉXICO: Colima (Colima: 1 9,1 Y y un ejemplar 9 sin patas,
sin cabeza y sin protórax, todos de 1908; 19 de la misma localidad,
Conradt leg.). El holótipo (9%) y 1 parátipo en Wa, el alótipo y el
ejemplar incompleto en Au.
GUATEMALA: San Jerónimo (1 2 (no 3), parátipo, Champion —
Lo).
Especie caracterizada por la aspereza de su revestimiento, el canto súpero-
interno de las postibias y la estructura del 5% ventrito, en todo lo cual es muy
semejante a L. bosqi nob., del cual difiere principalmente por lo señalado en la
clave.
8. Lissorhoptrus isthmicus n. sp.
o. Escamación muy áspera. Rostro tan largo como el protórax,
desde la base suavemente curvo, las pterigias débilmente salientes; esca-
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecnos 43
po con algunas escamas, los dos primeros antenitos funiculares sub-
iguales en longitud, la maza oblongo-aovada de doble longitud que an-
chura, el antenito basal brillante pero bastante pubescente; separación
inferior de los ojos una insignificancia menor que el diámetro respec-
tivo del rostro.
Protórax muy poco más corto que ancho, los lados subrectos con
una impresión lateral suave en el medio, el constreñimiento distal bas-
tante fuerte; los lóbulos oculares anchos y medianamente .salientes.
Elitros 1,5 veces más largos que anchos; el ápice ancho con leve
escotadura; las estrías muy fuertes, sus puntos bastante nítidos y gran-
des, las interestrías convexas, las impares con nódulos fuertes en el
declive y bajos en el disco.
5% ventrito con la porción proximal áspera y suavemente convexa,
la distal con una ancha impresión transversal que en el medio no se
extiende hasta el borde posterior; tibias medias con largos pelos en am-
bos bordes, las posteriores con un canto súpero-interno expresado; los
tarsos bastante finos y alargados, perfectamente lineares, el 2% postar-
sito 1,7 veces más largo que ancho, el 32 exactamente tan ancho como
cla:
7% tergito profundamente escotado (como en oryzophilus nob.).
Largo: 3,4 mm.; ancho: 1,6 mm.
PANAMÁ: Canal de Panamá (Isla Barro Colorado, Lago Gatún:
1.9, a la luz, 20.6. 41, Z-4816, holótipo — Wa).
El revestimiento áspero, las tibias posteriores, la pubescencia de la maza
antenal, el 5% ventrito y los tarsos alargados y finos distinguen en conjunto esta
especie.
9. Lissorhoptrus erratilis n. sp.
o. Escamación áspera. Rostro tan largo como el protórax, sub-
cilíndrico, las pterigias ligeramente visibles; escapo con=unas pocas es-
camas, el primer antenito 1/6 más largo que el 2%, muy inflado y bas-
tante pubescente en el ápice, 6% antenito y la maza enteramente
pubescentes, ésta aovado-oblonga, 2,1 veces más larga que ancha; frente
tan ancha como el rostro, separación inferior de los ojos igual al diá-
metro inferior del rostro. :
Protórax tan largo como ancho, los lados rectos, el ápice fuerte-
mente estrangulado, a lo largo de la línea media se insinúa con nitidez
un surco; los'lóbulos oculares desarrollados.
Elitros 1,5 veces más anchos que el protórax, paralelos, los hom-
bros oblicuos, el ápice bicalloso con suave escotadura entre los callos;
las estrías marcadas, las esterestrías suavemente convexas, las impares más
anchas y elevadas con nódulos manifiestos en la mitad distal.
Prosterno detrás de las coxas poco abultado en el medio; 5% ven-
trito con la porción proximal poco convexa, la distal con un profundo
hoyuelo alargado en el medio; las tibias medias con largos pelos en am-
bos bordes, las posteriores subcilíndricas.
Largo: 3,0 mm.; ancho: 1,45 mm.
44 Ca aa O!
MÉXICO: Sonora (Valle Yaqui: 1 y del 12.2.26, sobre Oryza sati-
va, a la cual le faltan cinco tarsos, una tibia media y otra posterior,
A. W. Morrill leg., holótipo — Wa).
Aunque las extremidades estén bastante mutiladas, describimos el único ejem-
plar, por lo demás en buen estado, en atención a su posición aislada en cuanto
a la pubescencia de la maza y al hoyuelo profundo en el 5% ventrito de la hembra,
que harán la especie fácilmente reconocible. El carácter de la maza pubescente
no quita que se trate de un verdadero Lissorhoptrus, puesto que las tibias medias,
el reparto de las superficies de escamas aglutinadas y toda la configuración ge-
neral los comparte enteramente con los demás congéneres; además el primer ante-
nito de la maza, si bien siempre es muy brillante en las otras especies, muestra
en algunas de ellas escamas o pelos diminutos.
10. Lissorhoptrus oryzophilus n. n.
1882 Lissorhoptrus simplex Riley (non Say), Rep. Ims.: 130 (61: 3).
1905 Eissorhoptrus simplex Anonym., U. S. Farmers” Bull.: 621.
1909 Eissorhoptrus simplex Garrett, Louisiana Agr. Expt. Stat. Report: 9,
AZ
1910 Lissorhoptrus simplex Rosenfeld, Jour. Econ. Ent. 111: 213.
1912 Eissorhoptrus simplex Tucker, U. S. Circular 152: 1.
1913 Eissorhoptrus simplex Newell, Jour. Econ. Ent. 6: 55.
1914 Lissorhoptrus simplex Webb, Jour. Econ. Ent. 7: 432.
1916 Lissorhoptrus simplex Blantchley £ Leng, Rhynchophora: 229 (68).
1920 Eissorhoptrus simplex Webb, U. S. Farmers” Bulletin 1.086: 4.
1920 Lissorhoptrus simplex Chambliss, U. S. Farmers' Bulletin 1.092: 24.
1922 Lissorhoptrus simplex Webb, Louisiana Agr. Expt. Stat. Bull. 172: 46.
1922 Lissorhoptrus simplex Newell 8 Berger, Fla. State Plant Board Quar.
Bull. 6: 102.
1925 Etssorhoptrus simplex Prince, Arkansas Agr. Extension Circ. 188: 1.
1927 Lissorhoptrus simplex Dalton, Rice Journal 30: 2, 20.
1928 Lissorhoptrus simplex Webb, Rice Journal 31: 6, 25.
1928 Lissorhoptrus simplex Ingram, U. S. Farmers' Bull. 1.543: 4.
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9'g. Escamación poco áspera. Rostro casi tan largo como el pro-
tórax, suavemente curvo desde la base, subdepreso-cilíndrico, con las
pterigias débilmente salientes; el escapo con cierto número de cerditas,
el primer antenito inflado, casi 1,2 veces más largo que el 22 en la hem-
bra, como 1,1 más largo en el macho, la maza aovado-oblonga 2,0 a 2,1
veces más larga que ancha, el antenito basal muy brillante y muy esca-
samente pubescente; la separación inferior de los ojos un poco menor
que el diámetro inferior del rostro. ,
Protórax 1/10 más ancho que largo, los lados subrectos con una
leve impresión lateral en el medio, el estrechamiento apical suave, el
estrangulamiento medianamente fuerte extendido también al disco, a lo
largo del medio se insinúa con frecuencia un leve surco; los lóbulos
oculares medianamente salientes.
Elítros subparalelos, 1,5 veces más anchos que el protórax y más
o menos 1,5 también más largos que su propia anchura; los hombros
notablemente oblicuos; el ápice truncado o levemente escotado; el dorso
de convexidad transversal y longitudinal suave; las estrías finas varias
veces más angostas que las interestrías; éstas subplanas hasta más o me-
nos convexas, todas cubiertas con 3 hileras de escamas por lo menos, las
impares parcialmente más convexas y sobremontadas en la mitad poste-
rior por nódulos.
Mitad basal del 5% ventrito subplano o más o menos convexo en la
hembra, la porción distal un poco más impresa en la misma; las tibias
medias con largos pelos natatorios en ambos bordes, las posteriores ge-
neralmente de sección un tanto angulosa debido a un ligero canto
súpero-interno, desprovistas éstas de premucrón en el macho siendo su
mucrón corto y sumámente grueso y profundamente partido en dos
mucrones yuxtapuestos, el margen externo hacia la base con un pode-
roso diente divergente; los tarsos finos, el 20 postarsito de la hembra
como 1,7 veces más largo que ancho, el 32 una insignificancia más an-
cho que el 22,
o”: 792 tergito truncado hasta muy levemente escotado; edeago con
el ápice angostamente triangular con los dos lados en curvatura cón-
cava, el dorso es quitinoso en una sola pieza hasta el margen; el tégmine
46 A Rev. Calo lame sl,
de lados sinuosos y con la apófisis interna a cada lado del arco dorsal
larga y unida al margen tegminal,
de tergito profundamente escotado; 8% esternito sólo con una
banda media quitinosa.
Largo: 2,0 3:89 mm., ancho: Ib = 175 mm:
CANADÁ: Alberta (Medicine Hat: 1 9 de 6.91).
ESTADOS UNIDOS: Michigan (Detroit: 1 3 del 18. 5 y 1 2 del 31. 5,
Coll. Hubbard « Schwarz, 1 Y y 4 99 de junio); lowa (Lake Okoboji:
1.2. deL 21.0 10, 2.0 9 del 22. 8.16y1 ¿ del 19. 6. 17, L. L. Buchanan
leg.; lowa Co.: 1 9 del 15.6.34, H. E. Jaques leg.); Illinois (Spring
Grove: 1 e del 30.5. 38, Mohr €e Ema les South MES delicia
Coll. H. Soltau); New York (Peekskill: 2 9% y 1 gy; sin localidad pre-
cisa: 1% y 3 99, Coll. E. Chope); New Jersey (Irvington: 2 ga
Coll. Ed. A. Bischoff; Burlington Co.: 2 99 del 4.6, D. M. Castle
leg., Coll. Geo M. Greene; sin localidad precisa: 1 0d, Coll. F. Psota);
Maryland (Patuxent Refuge: 1 9 del 20.6. 45, Townes leg.); Wash-
Mt COLAS oo des 191 Coll. Hubbard € Schwarz;
VINE Col Eredernck Blanchard; 1 0% del 105721 o dEl
30.9.27, H. S. Barber leg.); Virginia (Nelson Co.: 1 Y del 15.7. 10,
Coll. Hubbard X% Schwarz; Rosslyn: 2 Go del 3.6, Coll. Chittenden;
Arlington: 1o del 19.6.24, Coll. Chittenden; sin localidad precisa:
3 09); Kansas (Reno Co.: 2 29, Coll. Psota); Arkansas. (Stuttgart:
LO daa. 12 910, 16,14, Jalon aa 1 alla Joa,
D. L. van Dine leg); Louisiana (Tallulah: 1 ¿ y 2 2 2 del 19. 7. 09;
Coll. Cushman £* Hood; Crowley: 1 y del 16.7.04, E. S. G. Titus leg.,
(Oder 207500 NB Gresory les y 1 O entarroz Ona
lea 2 0 Ode IE WEebb les Mandeyille 1 So del
6. 7. 93, Coll. Hubbard « Schwarz; Baton Rouge: 3 ¿¿:. y 1 2 del
25. 4. 17, a la luz, Coll. T. H. Jones, 2 2 2 del 5. 5. 19, O. W. Rosewall
leg., New Orleans: 1 2, Coll. F. €. Bowditch; Gueydan: 1 y 1 9
del 15/16. 6.25, a la luz, E. Kalmbach leg.; sin localidad precisa: 4 90,
Col E Diet 2 90, Coll 18 Psota, (1 y 1 O ACA OOl
Chas Palm); Texas (Houston: 19 ejemplares del 20.10.43, LotNo 43-
1499 Adel O LotNor 43180835 Alvin: 220 del 2 ON
LotNo 43-17662; Danbury: 14 ej. del 27. 10. 43, LotNo 43-18879; Beau-
mont. e del Eo N o as IS003 10 Edel gto NO
43-12114; Winmie: 1 ej. del 4. 10.43, LotNo 43-15515; Arcadia (a 4 mi
llas al norte): 2 ej. del 20.10.43, LotNo 43-18057; Dayton: 2 eje del
13. 10. 43, LotNo 43-16417; Cedar Bayou (2): 3 ej. del 9.10. 43, LotNo
43-16418; Orange: 1 ej. del 9.9.43, LotNo 43-13473; Mackay: 2 del y
AS Ela as de en Em Micaela de de ODE sobre
arroz, 1.9 y 2 oo del2a SUS ala luz]. DA MitcciAc OR
23. 7.09, sobre Ludwigia natans, J. D. Mitchell leg,; Hampshire: 5 ej.
del 10.9.43/“LotNo 43184495 CEyp. Mills: 599, ColiChittendent
Nome: 2 9% y 4 gg del 30.6. 16, Clark € ANSP; sin localidad precisa:
300). Se dan además las siguientes localidades en la literatura, de las
cuales no respondemos, a saber: Indiana, Florida, Minnesota, Montana.
E AAA AD
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 47
MÉXICO: Sin localidad precisa (10 del 11. OE raemen cs 1
Coll. A. Fennyes).
Holótipo (9, Texas, Houston) y alótipo en Wa, parátipos en Au,
CANCINO SIE Was llo, Pal St:
_En torno de esta especie se ha escrito mucho debido a la importancia eco-
nómica que ha cobrado, particularmente en los Estados del sur de Norteamérica,
citada siempre como “Lissorhoptrus simplex (Say)”. La gran semejanza externa
y la similitud de hábitos ha hecho creer que sólo se trataba de una única especie
de Lissorhopitrus em Estados Unidos, por lo que a nadie le ha venido a la mente
el dudarlo siquiera y someter el grupo a una revisión. Como de nuestro estudio
se desprendió que en el inmenso conjunto comúnmente llamado Lissorhopirus sim-
plex se ocultaban nada menos que 6 especies diversas, la decisión de cuál de ellas
sería la portadora del citado nombre no habría de ser fácil. Para ello hubo de
recurrirse a las mismas fuentes, a todos los tipos y a la literatura respectiva. 3
|
Fig. 21-28. Lissorhoptrus oryzophilus nm. sp.: 21. edeago; 22. porción distal
de la postibia del ¿; 23. margen apical del 7% tergito de la Q; 24. idem del ¿.
Lissorhoptrus simplex (Say): 25. edeago; 26. porción distal de la postibia del ¿;.
27. margen apical del 7% tergito de la 9; 28. idem del ¿.
nombres se barajaban: Bagous simplex Say 1831, Bagous egenus Gyll. 1836 (Notiodzs
egenus Gyll. 1843) y Notiophilus apiculatus Gyll. 1836 (Notiodes apiculatus Gyll.
1843), todos los tres considerados como Lissorhoptrus por LeConte. El examen de
los tipos nos llevó al resultado siguiente: a) que el Bagous egenus Gyll. era efec-
tivamente idéntico con Lissorhoptrus simplex (Say) Lec.; b) que el Notiophilus api-
culatus Gyll. no era Lissorhoptrus, como creía LeConte, sino Onychylis, y c) que
el Lissorhoptrus apiculatus Lec. (nec Gyll.) era una mera hembra del £. simplex
(Say) Lec. Ahora bien, de acuerdo con lo apuntado, sólo una especie de Lissorhop-
trus permanecía válida. El derecho de llamarse “Lissorhoptrus simplex (Say)” se
lo adjudicó otra especie que la presente, de modo que el “gorgojo acuático del
arroz” por excelencia quedaba privado del nombre que durante muchos decenios
se prestara del cercano congénere. Si bien toda la configuración de las dos especies
es muy semejante, con un parecido mayor que con cualquiera otra de Estados
Unidos, basta un ligero examen de las postibias de los machos y del 79 tergito
48 E Rev. Chil. Ent. 1951, 1
de las hembras para decidir cada caso con certeza; y si el 7% tergito de la hembra
estuviera oculto, el rostro más delgado, los pre-fémures más hinchados, el disco
elitral de convexidad transversal más acentuada llevan tras algún ejercicio también
hacia oryzophilus, sin necesidad de proceder a la extracción de dicho segmento.
11. Lissorhoptrus simplex (Say) LeConte.
1831 Bagous simplex Say, Descr. N. Amer. Curc.: 29.
1836 Bagous egenus Gyllenhal, Schónh. Gen. Spec. Curc. 3: 549.
1843 Notiodes egenus Gyllenhal, 1. e. 7 (2): 184.
1859 Bagous simplex Say, Compl. Writings 1: 297.
1863 ¿Endalus? egenus Lacordaire, Gen. Col. 6: 489.
1876 Lissorhoptrus simplex LeConte, Proc. Amer. Phil. Soc. 15: 183.
1876 Lissorhoptrus apiculatus LeConte, 1. c.: 183.
1916 Lissorhoptrus simplex Blatchley, Rhynchophora: 229 (¡partim!).
1916 Lissorhoptrus apiculatus Blatchley, 1. c.: 229.
y Y. Escamación poco áspera. Rostro ligeramente más corto que el
protórax, las pterigias débilmente salientes y tan anchas como la frente
entre los ojos; el primer antenito funicular apenas más largo que el 22,
la maza de doble longitud que anchura con el antenito basal muy bri-
llante.
Protórax 1/10 más ancho que largo, los lados subrectos con' una leve
impresión lateral en el medio, ligeramente ampliados hacia el tercio
distal, el estrechamiento apical suave, el estrangulamiento mediana-
mente fuerte; los lóbulos oculares medianamente salientes.
Los élitros subparalelos, mitad más largos que anchos, casi 1,5 ve-
ces más anchos que el protórax, el ápice truncado-escotado; el dorso
subplano; las estrías finas, las interestrías subplanas o convexas, raras
veces tapizadas en parte con sólo dos hileras de escamas; la mitad pos-
terior con nódulos.
Mitad basal del 5% ventrito convexo en la hembra; las tibias me-
dias con largos pelos natatorios en los bordes, las posteriores de sección
un tanto angulosa, las postibias en ambos sexos con el premucrón cla-
ramente presente, las de los machos con un mucrón compuesto de 3
dientes, el del medio más largo y uncinado de cuya base externa e inter-
na salen los otros dos.
S'. 72 tergito truncado o muy levemente escotado; edeago con el
ápice angostamente triangular con los lados en curvatura cóncava,
el dorso quitinoso en una sola pieza hasta cerca del margen; el tégmine
de lados sinuosos y con la apófisis interna a cada lado del arco dorsal
larga y unida al margen.
Q . 7% tergito suavemente escotado; 8% esternito sólo con una banda
media quitinosa.
Largo: 2,7 — 3,6 mm.; ancho: 1,25 — 1,7 mm.
ESTADOS UNIDOS: Indiana (Millers: 1 y del 30.5.06, Coll. F. Psota —
Ch); Virginia (Dyke, Fairfax Co: 19 de 5.1928, L. L. Buchanan lez. =
Wa); North-Carolina (1 Y — Wa); South-Carolina (Dean Hall: 3 Y
y 2909, 1899, J. P. Carson leg. — Au, Wa; Lyna Plantation: 1g del
28.6.43. LotN% 43-13062, sobre Oryza sativa, — Wa); Louisiana (Guey-
/
Kuschel: Lisscrhoptrus y géneros vecinos 40
dam 100 de 6.1925, a la luz, E. Kalmbach leg. — Wa); Florida (Winter
Park: 5b 099 y 499 de 7.1948, sobre Trapa bicornis, “Chinese water
chestnut”, — Au, Wa); “Amer. borealis” (1 Y, Dejean, tipo de Notio-
des egenus Gyll. — St); sin localidad alguna (1 ¿ y 1 2, Coll. F. Psota
=
El tipo de Bagous simplex Say se ha perdido en tiempos anteriores a los
de LeConte, según gentil información del Dr. J. Bequaert. Gyllenhal, al describir
el “Bagous egenus Dejean” (1836), anota expresamente la sinonimia de “Bagous
simplex Say” y a continuación escribe: “Patria: America borealis. A. Dom. Com.
Dejean et Dom. Say benevole communicatus. Mus. Schh”. Esto lleva a la convicción
que Th. Say le ha enviado a Schónherr (Gyllenhal) si no el mismo espécimen, por
lo menos un ejemplar de la serie, que le sirviera para la descripción del Bagous
simplex. Hay además en el Riksmuseum solamente dos ejemplares más del género
Lissorhoptrus, fuera del tipo del Bagous egenus Gyll., ambos antiquísimos y de esta
misma especie. Pues bien, si el tipo de Bagous simplex Say mo existe más —opina
el Dr. J. Bequaert en comunicación epistolar reciente— entonces el ejemplar tipo
de Bagous egenus Gyll. ha de considerarse a la vez como el ejemplar tipo del Ba-
gous simplex Say. Siguiendo este autorizado predicamento resulta la interesante
correspondencia ya señalada más arriba, esto es, que hay identidad entre el Bagous
simplex Say 1831, el Bagous egenus Gyll. 1836, el Lissorhoptrus simplex Lec. 1876
y el ELissorhoptrus apiculatus Lec. 1876. De este modo tenemos que los ejemplares
tipos de Say, Gyllenhal y LeConte se refieren incontrovertiblemente a la presente
especie, la que no es idéntica con la que se cita en la literatura económica como
tal, por lo que nos hemos visto en la necesidad de proponer otro nombre para
el Lissorhoptrus simplex auct. (nec. Say). Y en cuanto a los ejemplares de LeCon:e
hemos tomado aquel espécimen en cuenta que llevaba la determinación original
y que se nos envió como el ejemplar tipo de LeConte. El criterio de Blatchley, en
cambio, no queda claro. Mas como este autor parece haberse basado principalmente
en el material de LeConte, cabe suponer en él un concepto idéntico.
12. Lissorhoptrus panamensis 'n. sp.
1902 Lissorhoptrus apiculatus Champion (nec, Lec.) Biol. Centr. Amer. Col.
EL (S LO):
Q. . Escamación poco áspera. Rostro poco más corto que el protórax,
su faz superior bastante curva, las pterigias débilmente salientes y algo
más angostas que la frente entre los ojos; el primer antenito funicular
nitidamente más largo que el 2%, la maza aovada, su longitud no alcanza
a ser el doble de la dara, su anida basa! bastante sedoso-pubescente.
Protórax muy ligeramente más ancho que largo, los lados subrec-
tos con una leve impresión lateral en el medio, suavemente ampliados
hacia el tercio apical, el estrechamiento distal suave, el estrangulamiento
medianamente fuerte; los lóbulos oculares medianamente salientes.
Elitros subparalelos, mitad más largos que anchos, 1,3 veces más
anchos que el protórax, el ápice truncado-redondeado; el dorso subpla-
no; las estrías finas, las interestrías subplanas o convexas, las pares tapi-
50 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
zadas con dos hileras de escamas; la mitad posterior con nódulos que
son muy bajos, especialmente los del disco y los de la porción baja del
declive.
Los dos tercios basales del 5% ventrito fuertemente convexos, el úl-
timo tercio longitudinalmente cóncavo en casi toda su anchura; las pos-
tibias sin canto súpero-mterno, sino subcilíndricas; el tercer postarsito
ligeramente más ancho que el precedente.
Largo: 2,9 mm.; ancho: 1,25 mm.
PANAMÁ: «(1 2, holótipo, Champion, — Lo).
Es sumamente afín a £. brevirostris (Suffr.) de Cuba y se diferencia de él
por el rostro bastante curvo, la maza antenal más corta y más pubescente. El nom-
bre de Champion no puede usarse, porque Lissorhoptrus apiculatus ya se había
aplicado por LeConte a la hembra L. simplex (Say), como quedó establecido más
arriba.
13. Lissorhoptrus brevirostris (Suffrian) n. comb. o
1871 Hydronomus brevirostris Suffrian, Arch. Natgesch. 37: 157.
1891 Hydronomus brevirostris Gundlach, Ent. Cubana 3: 293.
Yo. Escamación poco áspera. Rostro casi 1/4 más corto que el
protórax, las pterigias débilmente salientes y muy poco más angostas
que la frente entre los ojos; el primer antenito funicular apenas más
largo que el 2%, la maza de doble longitud que anchura, su antenito ba-
sal con pelos esparcidos en la superficie externa.
Protórax muy poco más ancho que largo, los lados subrectos con
una leve impresión lateral en el medio, ligeramente ampliados hacia
el tercio apical, el estrechamiento distal suave, el estrangulamiento me-
dianamente fuerte; los lóbulos oculares medianamente salientes.
Elitros subparalelos, poco más que la mitad más largos que anchos
a la altura de los hombros, éstos 1,2 veces más anchos que el protórax,
el ápice redondeado o truncado-redondeado; el dorso subplano; las es-
trías finas, las interestrías subplanas o ligeramente convexas, por lo me-
nos las pares tapizadas con sólo dos hileras de escamas; la mitad poste-
rior con nódulos poco desarrollados, el nódulo que se halla sobre la
conjunción de la 2% y 9% interestría apenas indicado, por lo cual el ápice
de los élitros se ve desde el dorso a lo sumo truncado cuando no redon-
deado.
Los dos tercios basales del 5% ventrito bastante convexos en la hem-
bra; las tibias medias con largos pelos natatorios en los bordes; las pos-
tibias en ambos sexos con premucrón bien visible, las de los machos con
un mucrón enteramente simple, sin diente alguno, un poco más grueso
que el de las hembras. :
O" : 7% tergito muy levemente escotado; edeago con el ápice angos-
tamente triangular con los lados en curvatura cóncava, el dorso quiti-
noso en una sola pieza hasta cerca del margen; el tégmine de lados sinuo-
sos y con la apófisis interna a cada lado del arco dorsal no unida al
margen.
2 DS
Kuschel: Laissorhoptrus vw géneros vecinos 51
Q : 72 tergito débilmente escotado, sólo muy poco más que en el
Acho...”
CUBA: Santa Clara (Real Campiña: 7 44 y 2 2 2 del 19.6.1950,
11606, U, Sotolongo leg. — Au, Wa, Cuba).
Próximo a £L. simplex (Say); se distingue de él por el extremo de los élitros
redondeados, y sobre todo por el mucrón sencillo de los machos. No garantizamos
la identificación de esta especie, porque las descripciones bastante largas de Suffrian
no dejan reconocer ni siquiera el género con alguna seguridad.
30
29 > a
Fig, 29 - 30. Lissorhoptrus gracilipes n, sp.: 29 edeago. Lissorhoptrus le-
pidus m. sp.: 30. edeago.
14. Lissorhoptrus gracilipes n. sp.
3. Escamación poco áspera. Rostro sólo poco más corto que el pro-
tórax, subdepreso-cilindrico, las pterigias un poco más salientes que la
anchura de la frente entre los ojos; faz inferior sin carena, los ojos se-
parados una insignificancia menos que el diámetro iso del rostro;
escapo algo irregular, bruscamente dilatado en la porción distal, el fu-
nículo fino, los dos primeros antenitos iguales en longitud, la maza esca-
samente de doble largo que ancho; ojos muy transversales, aovado-elíp-
ticos.
Protórax poco más ancho que largo, los lados subrectos, muy leve-
mente impresos en el medio, la estrangulación apical bastante fuerte;
los lóbulos oculares poco salientes.
Elitres subparalelos, 1,4 veces más anchos que el protórax y poco
menos de 1,6 (1,58) más largos que anchos en los hombros; dorso muy
suavemente convexo; las estrías finas; las interestrías subplanmas y cu-
biertas en buena parte por 3 hileras de-escamas, las impares apenas más
convexas en su porción distal y los nódulos muy rebajados circunscritos
al tercio apical.
5% ventrito con la impresión en la parte distal débil; las tibias del.
gadas, las medias regularmente curvas y provistas de largos pelos nata-
torios en ambos bordes: las posteriores con el premucrón desarrollado,
el mucrón unciforme armado de un dientecito en la base del margen
52 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
interno; tarsos delgados, escasamente revestidos, el 22 1,7 veces más largo
que ancho. '
LEO: 2 => Zoo) JONAS ancho: 1,2 mm.
BOLIVIA: Beni (Trinidad: 1 ¿ del 31.12.48, holótipo, autor leg. —
Au; Lago Rogagua, Rosario: 2 3 ¿ del 28.10.21 y del:9.11.21, W. M.
Mann leg., Mulford BioExploration 1921/2 — Au, Wa).
La forma particular del mucrón de las postibias de los machos y las patas
relativamente finas separan esta pequeña especie de las demás.
15. Lissorhoptrus lepidus n. sp.
gd”, Escamación delicada, de un blanco grisáceo uniforme. Rostro
como 3/4 del protórax, grueso, curvado, el borde superior desde la frente
muy levemente angostado hasta la inserción antenar, las pterigias muy
ligeramente visibles y su diámetro una insignificancia menor que la
anchura de la frente entre los ojos; escroba fuertemente dirigida hacia
la faz inferior, las antenas bastante fuertes, el escapo con la porción dis-
tal bastante engrosada provista de algunas cerditas, el primer antenito
subgloboso, poco más largo que e! 2% (1,2 veces), la maza oblongo-aovada
de doble longitud que anchura, el antenito basal muy brillante.
Protórax tan largo como ancho, sus lados rectos y bastante dilata-
dos hacia el tercio apical, sin impresión lateral perceptible, la estrangu-
lación bastante fuerte y ancha; los lóbulos oculares salientes.
Elitros 1,3 veces más anchos que el protórax y 1,5 veces más largos
que anchos en los hombros, subparalelos pero comienzan a estrecharse
pronto, el ápice truncado; el dorso de convexidad transversal muy suave;
las estrías muy finas; las interestrías subplanas o débilmente convexas,
las impares con nódulos bajos en el tercio apical.
59 ventrito con una impresión ancha que ocupa la mayor parte del
mismo; los fémures vigórosos y bastante hinchados, las tibias gruesas,
las medias con algunos cilios en el borde interno y con numerosos pelos
largos en el borde externo, las posteriores desprovistas de premucrón,
el mucrón de las mismas en forma de lámina larga y linear con el ápice
inciso; los tarsos cortos.
Largo: 2,3 mm.; ancho: 1,0 mm.
BOLIVIA: Beni (Rurrenabaque, Chatarona: 1 ¿, holótipo, del
15.10.48, G. Mann leg. — Au).
ARGENTINA: Santa Fe (El Piquete: 1 ¿ del 15.1.30, P. A. Bridarolli
leg. — Au).
La más pequeña especie del género se destaca por su rostro y patas relati-
vamente fuertes, por el protórax tan largo como ancho y particularmente por la
forma del mucrón en las tibias posteriores.
Subgénero Lissocordylus nov.
Rostro con surco suprascrobal; frente vista de perfil hundida de
modo que da con el rostro una curvatura cóncava; las postibias de los
Kuschel: Laissorhoptrus y géneros vecinos 53
machos notablemente ensanchadas hacia el premucrón y profundamente
escotadas entre éste y el mucrón. 3,5 — 5,0 mm. Subgenerótipo: Hydro-
timetes tibialis Hust.
Una sola especie:
16. Lissorhoptrus tibialis (Hustache) n. comb.
1926 Hydrotimetes tibialis Hustache, An. Mus. Nac. Hist. Nat. B. Aires 34:
Za Z O:
1943 Hydrotimetes tibialis (2) Kuschel, Notas Mus. La Plata 8: 314.
1943 Lissorhoptrus sb. Kuschel, 1. c.: 309 (¡nota!), 314 (2).
do. Escamación lisa. Rostro apenas más corto que el protórax,
grueso, su dorso fuertemente giboso, la zona frontal vista de perfil apa-
rece hundida, la faz inferior con una poderosa carena que acrecienta
el diámetro dorso-ventral del rostro; el surco suprascrobal fuerte, su
borde inferior ribeteado; el escapo con una que otra cerdita, el 22 an-
tenito bastante alargado, generalmente igual que el primero, suele ser
>
Fig. 31-38. Lissorhoptrus tibialis (Hustache): 31. espículo gastral; 32. tégmine;
33. edeago; 34. porción distal de la postibia del £; 35. margen apical del 7? -ter-
gito de la Q; 36! idem del ¿; 37. 8% esternito de la Q; 38. espermoteca.
un poco más largo en las hembras y un poco más corto en los machos,
la maza angostamente oblongo-elíptica, 2,2 veces más larga que ancha,
la porción pubescente ocupa el cuarto apical; los ojos separados arriba
y abajo tanto como el diámetro respectivo del rostro.
Protórax tan ancho como largo o levemente más ancho, sus lados
subrectos, en el tercio apical angostados en suave arco, la impresión la-
teral media muy tenue.
Elitros 1,35 veces más anchos que el protórax y 1,6 más largos que
anchos, el ápice subtruncado, a menudo bicalloso en las hembras; las
estrías finas pero profundas; las interestrías subplanas o convexas, con
3 o más hileras de escamas, las impares un poco más elevadas y sobre-
montadas por nódulos que se limitan a la mitad posterior.
5 ventrito suavemente convexo en la hembra, plano en el macho,
el ápice en ambos hacia los lados un poco reforzado; las tibias delante-
ras de los machos más largas y delgadas, las tibias medias con largos
pelos natatorios en ambos bordes, las anteriores y posteriores con unos
54 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
pocos cilios, las postibias de los machos con el mucrón uncinado, casi
transversal armado de un dientecito en la mitad del borde externo y a
menudo de un tuberculillo más o menos confuso inmediatamente antes
del ápice, los tarsos bastante alargados, sus artejos provistos de pelos en
la mitad distal, el 22 postarsito más del' doble más largo que ancho.
7% tergito truncado hasta muy débilmente escotado; el espículo
gastral espatuliforme en la base, con una hendidura en el cuarto apical
y una fuerte carena; el edeago subparalelo, la porción distal primero al-
go más bruscamente contraída, luego estrechada en triángulo isósceles
alargado de ápice agudo y lados ligeramente en curvatura cóncava, visto
de perfil débilmente curvado hacia abajo con el borde inferior en el
ápice recto, las placas quitinosas a los lados del orificio medio y dos
placas dorsales largas ya más ya menos separadas en el medio, la faz in-
ferior del ápice con un ancho surco medio longitudinal; el tégmine con
un anillo quitinoso completo y con las po Taterales de la gorra agu-
das y avanzadas y el borde escotado en el medio y provisto de cilios.
Q: 7% tergito profundamente escotado, 8% esternito membranoso
con una banda media esclerosada; coxitos cbtusos en el ápice, sin estilos.
Laa 0) == 070 mas Emeanos Dl 22 Toni,
BRASIL: S. Paulo (Cacapava: 7 ejemplares del 11.7.45 y 6 del 28.7.45,
sobre Oryza sativa, G. Duval leg.); sin localidad precisa (2 9 2 del
4.8.47, sobre Oryza sativa, D. A. Miller leg. — Wa).
ARGENTINA: Chaco (Puerto "Tirol: 1 3 del 10.4.36, P. Denier leg. —
LP); Entre Ríos (Gualeguay: 18 ej. de 12.19%0 y 1.1941, sobre Wryza
sativa, J. M. Bosq. leg.); Buenos Aires (Rosas: 1 ¿, J. M. Daguerre
les. Col bruch BAS Villa Calzadartóte]. del 79:42 49 del 22 pls
del 29.10.42 y 3 del 4.12.42, todos sobre Gramíneas dentro de una charca
pequeña, autor leg.; sin localidad precisa: 1 ¿, Type, Bruch leg., Col.
Hustache — Pa). — Elay ejemplares en Au, BA, LP, Tu, Ca, Ch, NY;
SF, Wa, Lo, Pa, St, Col. Bosq.
URUGUAY: Sim lecidad precisa (1 2 del 18.11.42, en arroz).
El holótipo difiere de todos los demás 64 ejemplares arriba mencionados en
que el rostro es en él normalmente curvo, mo jorobado, y consecuencialmente la
frente menos impresa vista de perfil. Mas como por lo demás no hay un solo ca-
rácter diferencial que pueda separar este ejemplar de los demás, es muy probable
que el tipo sea sólo un individuo aberrante, por lo que nos abstenemos de consi-
derar los ejemplares nuestros como forma distinta y por la misma razón no men-
cionamos el carácter discordante del tipo en la descripción. Entre las larvas de
Lissorhoptrus bosqi Kschl. sacadas al pie de las matas de arroz en Entre Ríos por
el señor Bosq figuraba una buena serie de esta especie. Parece ser común también
en los arrozales de Sáo Paulo (Brasil).
-
2. Oryzophagus n. g.
Escamación aglutinada, también en la superficie inferior de las ti-
bias, en la parte media del prosterno y mesosterno y en los tres últimos
ventritos. Rostro corto y grueso; sobre él y la frente una ancha depre-
sión longitudinal; funículo de 6 artejos, brillante y desnudo como tam-
Het rd
ad LAR IE pi
A
J
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 55
bién el antenito basal de la maza, ésta sedosa sólo en una pequeña área
del ápice; protórax con fuerte constrenimiento apical y con los costados
"profundamente ondulados; lóbulos oculares fuertes; escutelo invisible;
estrías elitrales finas, sin hoyuelos insinuados a través de las escamas,
a lo largo de la sutura no deprimidos; tibias medias fuertemente incur-
vadas y provistas de largos pelos natatorios en ambos bordes; el mucrón
de las postibias del macho sencillo, apenas difiere del de la hembra
tarsos lineares, con pubescencia peco tupida, el último con los dos pe-
los crespos cortos, poco llamativos, el criptotarsito invisible de perfil;
coxito de ápice redondeado y sin estilo. Generótipo: Lissorhoptrus
oryzae Costa Lima.
Distribución geográfica.—Queda circunscrito hasta el momento al
sur del Brasil, al norte de Argentina y a Paraguay.
Comprende una sola especie:
Oryzophagus oryzae (Costa Lima) n. comb.
1936 Lissorhoptrus sp. Costa Lima, Terc. Cat. Ins. Brasil: 347 (1.525).
1936 Lissorhoptrus oryzae Costa Lima, O Campo Rio Jan. 7 (84): 24 (4-7).
1943 Lissorhoptrus oryzae Kuschel, Notas Mus. La Plata 8: 305, 309.
1945 Lissorhoptrus oryzae Duval, Arq. Inst. Biol. S. Paulo 16: 337, 340.
QoO. Escamación medianamente áspera. Rostro poco más corto
que el protórax, desde la frente ligeramente angostado hacia delante, con
una ancha depresión longitudinal más profunda en la frente, la cual es
tan ancha como el rostro; el escapo cubierto en su superficie externa
con escamas aglutinadas, el primer antenito inflado, el 22 muy delgado
y muy corto, la maza aovado-oblonga, su porción sedosa ocupa más o
menos el cuarto apical.
Protórax 1,1 más ancho que largo, sus costados subparalelos hasta
el tercio apical, el cual es profunda y anchamente constreñido; sobre la
mitad de cada lado una profunda 1 impresión transversal que aísla la parte
situada inmediatamente detrás del estrangulamiento distal cual fuerte
callo, lo cual hace aparecer los lados como profundamente ondulados;
los lóbulos oculares prominentes, cubren parcialmente los ojos.
Elitros paralelos, 1,4 veces más anchos que el protórax, 1,55 más
largos que anchos, el estrechamiento distal lento, el ápice redondeado,
el declive y la zona callosa poco acentuados; las estrías finas pero bien
marcadas; las interestrías algo convexas, las impares algo más elevadas
hasta subcostiformes sobre el declive y sobremontadas por nódulos que
suelen extenderse hasta delante, au inque aquí quedan más bien insinua-
dos por la coloración más clara, la primera interestría en toda su exten-
sión claramente convexa y más elevada que la 22.
59 ventrito con amplia impresión en el medio en ambos sexos, más
extendida en el macho; las pretibias con el borde superior recto e inte-
rior notablemente bisinuoso, las tibias medias fuertemente incurvadas
y comprimidas, provistas de largos pelos natatorios en ambos bordes, las
posteriores con un canto pronunciado en el borde súpero-interno, todas
las tibias provistas de mucrón uncinado y de pequeño premucrón.
56 Rey ChiEa OS
': Edeago con el ápice triangular, de lados de curvatura ligera-
mente cóncava, con dos placas dorsales poco esclerosadas.
Largo: 2,9 — 3,3 mm.; ancho: 1,2 — 1,4 mm.
BRASIL: Río Grande do Sul (Río Pardo: 2 99 , cótipos, N* 2161,
C. H. Reiniger leg.; otras 2 909 y 1 0”, de la misma procedencia, en-
viados por el señor G. Duval — Au, St).
PARAGUAY: Colonia Japonesa (“La Colmena”: 109 del 2.2.45. Pod-
tiaguin leg., — Au); San Estanislao (1 ¿ del 23.1.46, P. A. Bridaroll1
(EA
ARGENTINA: Chaco (Resistencia: 1 9 de 10.1939, P. Denier leg. —
AL
Se ha registrado como plaga de los arrozales del sur de Brasil.
3. Helodytes n. g.
Escamación muy aglutinada, también la de la superficie inferior
de las tibias, la del prosterno y de los 3 últimos ventritos. Rostro grue-
so, a lo sumo 3 veces más largo que ancho, más corto que el protórax;
inserción antenar delante del medio; funiículo de 6 artejos, brillante y
desnudo al igual del antenito basal de la maza, la cual es casi 3 veces
más larga que ancha, la pubescencia sedosa se confina a una área apical
interna muy pequeña y oblicua; los lóbulos oculares medianamente des-
arrollados; escutelo invisible; precoxas poco alargadas, el prosterno de-
lante de ellas plano o muy ligeramente ascendente; tibias medias fuerte-
mente incurvadas y provistas de largos pelos natatorios en ambos bordes,
todas las tibias con premucrón, el mucrón del macho diversamente con-
formado; tarsos lineares, los tarsitos visiblemente ensanchados hacia el
ápice, también el último, éste con los dos pelos crespos cortos, el cripto-
tarsito perfectamente visible de perfil; coxito sin estilo, con o sin seta
apical. Generótipo: Lisssorhoptrus foveolatus Duval.
Subgénero Dythelus nov.
Pronoto de superficie irregular; élitros sin depresión a lo largo de
la sutura; estrías uniformes con puntos gruesos muy contiguos; coxito
sin seta apical. Subgenerótipo: Helodytes litus n. sp.
Comprende 2 especies:
Especie menor, de 2,4 a 2,9 mm.; protórax desigual.
TUS asar
Especie mayor, de 3,4 mm.; protórax con 4 impresiones .
2. striatus (Hust)
1. Helodytes litus n. sp.
o. Escamación muy aglutinada, cubre también la porción apical
del rostro y la superficie externa del escapo; en las interestrías “impares
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 57
y en los tarsos con pelos escasos. Rostro muy poco más corto que el pro-
tórax, 2,4 veces más largo que ancho, las pterigias ligeramente dilatadas
tan anchas como la frente entre los ojos; la inserción antenar en los
4/11 apicales; la escroba dirigida fuertemente hacia la faz inferior; el
escapo notablemente ensanchado hacia el ápice, con la superficie ex-
terna escamosa, el primer antenito funicular 1,1 a 1,5 veces más largo
que el 2%, la maza fusiforme 2,6 veces más larga que ancha; los ojos
alargados, separados en la faz inferior tanto como el ancho de las preti-
bias en el ápice.
; Protórax 1,1 veces más ancho que largo, desde los ángulos basales
redondeados lentamente ensanchado en línea recta hasta el tercio api-
cal, la estrangulación medianamente fuerte, en el medio de los lados
generalmente una leve impresión transversal; la convexidad dorsal suave;
a lo largo de la línea media a menudo un suave'surco, toda la superficie
con puntos u hoyuelos profundos irregularmente distribuidos; los ló-
bulos oculares salientes.
Elitros subparalelos, como 1,4 veces más largos que anchos en los
hombros y 1,5 más anchos que el protórax; los hombros muy oblicuos
con el callo un poco saliente; el ápice truncado o levemente escotado;
el dorso muy suavemente convexo; la sutura insensiblemente rebajada
desde el primer tercio hasta el comienzo del declive; las estrías fuertes
con puntos redondos y profundos, no unidos entre sí sino separados por
intervalos tan altos y tan anchos como las interestrías, éstas más angostas
que las estrías, convexas, las impares con nódu!os en la parte posterior.
Prosterno no ascendente hacia las coxas; las coxas medias subconti-
guas; metasterno plano en el medio, ligeramente excavado frente a las
post-coxas; los dos primeros ventritos planos o ligeramente convexos en el
medio, su sutura sulciforme y la caída posterior vertica!, ambos gruesa-
mente punteados lo mismo que el metasterno y el 5% ventrito, éste con
la base elevada y con una impresión foveiforme en el medio hacia el
ápice; los fémures medianamente hinchados; las pretibias de bordes
subparalelos, con el externo recto y terminado en ángulo recto o sub-
agudo en el ápice, el borde interno con unos pocos cilios en la parte
media; las tibias medias con el borde externo fuertemente incurvado y
provisto de abundantes pelos natatorios, con el interno suavemente in-
curvado y levemente bisinuoso provisto de unos pocos cilios largos en
el medio; las tibias posteriores levemente sinuosas con unos pocos cilios
en el medio del borde interno; todas las tibias armadas de mucrón un-
ciforme y de un premucrón pequeño y.su peine externo más o menos
interrumpido en dos grupos de dientecitos; los tarsos lineares, finos, el
criptotarsito perfectamente visible de perfil.
9" : 79 tergito truncado; edezgo con el ápice en triángulo subequi-
látero con los lados estrechados en curvatura convexa, todo el dorso
membranoso.
Q : 79 tergito ligeramente redondeado; el coxito angostado en el
ápice, desprovisto de estilo y de seta apical.
Largo: 2,4 — 2,9 mm.; ancho: 1,15 — 1,25 mm.
BOLIVIA: Beni (Trinidad: 28 ejemplares entre YY y 92 del
31.12.48, sobre las hojas de Gramíneas semiacuáticas, 1 ej. del 2.1.49,
58 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
a la luz, autor leg. — holótipo (9), alótipo y 14 parátipos € en Au, pará-
tipos en Ca, Ch, NY, Wa, Lo, Pa, St).
ARGENTINA: Misiones WEN RA breyen lec BN
Esta pequeña especie queda caracterizada por el ángulo apical externo de
las tibias anteriores y por las estrías elitrales. Puede ser muy próxima a H. striatus
Hust., pero la identidad con la especie de Hustache ha sido negada por Mr. Hoff-
mann del Muséum National d'Histoire Naturelle de París. El dimorfismo sexual
es muy poco manifiesto.
Helodytes striatus (Hustache) n. comb.
1926 Hydrotimetes striatus Hustache, An. Mus. Nac. Hist. Nat. B. Aires 34:
224, 225.
Especie no presente, cuya descripción original reproducimo::
“Massue antennalre fusiforme, tres brillante, lextréme sommet seul
pubescent de blanc. Élytres pourvus seulement pres du sommet de quel-
ques trés petits tubercules, peu visibles.
Brun de poix, les antennes et les tarses ferrugineux. Rostre plus
court que le prothorax, arqué, ¡squamulé, Antennes courtes, les e et 6e
articles du funicule arrondis et a peine aussi longs que larges. Prothorax
subhexagonal, sa plus grande largeur versle tiers antérieur, les cótés en
arriére rectilignes et convergents, la base légerement arquée, le disque
inégal marqué de quatre impressions irréguliéres, transversalement im-
pressionné derriére le bord antérieur, la ponctuation indistincte, voilée
par le revétement. Élytres échancrés en arc a la base, les épaules coupées
tres obliquement et subcarénee, les cótés paralléles ¡usqu'au quart api-
cal, brusquement rétrécis ensuite et subtronqués ensemble au semmet;
convexes, les stries fortes, leurs points arrondis, profonds et tres serrés,
les interstries convexes, peu plus larges que les stries, densement mais trés
finement granulés, munis vers le sommet de quelques tubercules tres
petits, un peu plus élevés sur la suture. Tibias intermédiaires fortement
arqués dans leur tiers apical et subéchancrés en dessous.
Long.: 3,4 mm.
(ARGENTINE): Buenos Aires (C. Bruch), un exemplaire.'
Esta descripción parece llevarnos con evidencia a la vecindad de H. litus
nob. y por tal motivo hemos incluído la especie, aun sin conocerla, en el sub-
género Dythelus; todavía más, los caracteres aducidos mi siquiera nos brindan la
garantía suficiente como para considerar distintas las dos: especies.
Subgénero Helodytes s. str.
Pronoto de superfice regular; élitros con una depresión sensible a
lo largo de la sutura; estrías con grandes y profundos hoyuelos debajo
¡37
No)
Kuschel: Lissorhoptrus y «géneros vecinos
/
de las escamas; coxito con seta apical. Subgenerótipo: Lissorhoptrus fo-
veolatus Duval.
Clave de las especies:
1 (6) Tibias posteriores no ensanchadas gradualmente desde la
base, su borde interno sinuoso.
2 (5) Tibias posteriores normales.
3 (4) Criptotarsito bien visible de perfil; escapo con escamas
aglutinadas en la superficie externa; mucrón del macho
sin diente en la base. Sto. Domingo, Centroamérica, Brasil
3) foveolatus (Duval)
4 (3) Criptotarsito más bien invisible de perfil, escapo sólo con
cerdas escamiformes no aglutinadas en la superficie ex-
terna; mucrón del macho con diente en la base. Cuba
4) minax n. sp.
5 (2) Tibias posteriores fuertemente dilatadas en el medio del
Dor ERE RAE
5) vatius N. Sp.
6 (1) Tibias posteriores gradualmente ensanchadas desde la ba-
se al ápice.
7 (8) Elitros truncados en su extremo; nódulos normalmente
desarrollados; sutura fuertemente deprimida desde “la
base. 4,2 mm. Argentina
6) edax n. sp.
8 (7) Elitros redondeados en su extremo; nódulos muy rebajados;
sutura muy débilmente impresa. 4,7 mm. Brasil . . . .
7) vorax n. sp.
3. Helodytes foveolatus (Duval) n. comb.
1945 Lissorhoptrus foveolatus Duval, Arq. Inst. Biol. S. Paulo 16: 337
o . Escamación muy aglutinada, coriáceo-áspera, imbricada o sub-
imbricada, las escamas irregulares, la mayor parte hundidas en el centro,
la punta del rostro y los tarsos sim escamas, pero el escapo escamoso en
su superficie externa; el dorso con algunas cerditas reclinadas, las que
sobremontan los nódulos especialmente visibles.
Rostro 1/5 más corto que el protórax, pero más de 2,5 veces más
largo que su propio ancho, medianamente curvo, delante un poco de-
primido; las pterigias visibles pero poco salientes, tan anchas como la
frente entre los ojos; el escapo distante del borde anterior de los ojos
tanto como el diámetro del primer antenito funicular, su superficie
externa escamosa; funículo fino, sus artejos son entre sí como 15:13:8:
8:7:10, todos muy brillantes como el antenito basal de la maza, ésta fu-
silorme, como 2,8 veces más larga que ancha, su área pubescente muy
pequeña a un lado del ápice; los. ojos grandes, separados en la faz infe-
rior la mitad del ancho del rostro.
60 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Protórax tan largo como ancho o una insignificancia más corto, los
lados subrectos, ensanchados hacia el tercio apical y por lo general cla-
ramente impresos a los lados detrás de la mayor anchura, desde aquí
rápidamente contraídos hacia el ápice, la estrangulación bastante ma-
nifiesta también en el disco; la base suavemente bisinuosa; la convexidad
longitudinal y transversal suave; 'lóbulos oculares salientes. :
Elitros subparalelos, 1,5 veces más largos que anchos y 1,5 veces más
anchos que el protórax; la base en arco cóncavo común hasta la 32 in-
terestría, luego en suave arco convexo hasta la 5% estría; los hombros
oblicuos, el callo humeral bien expresado, el ápice profundamente es-
cotado; la convexidad longitudinal casi nula, la transversal mayor pero
interrumpida a lo largo de la sutura deprimida; las estrías finas, pero
dejan adivinar hoyuelos debajo del revestimiento; la interestría sutural
plana, las demás del disco ligeramente convexas, especialmente la 2% y
la 3% en la parte alta antes del declive, las impares hasta la 7% interestría
inclusive con nódulos más o menos salientes y cónicos en los dos tercios
posteriores, con uno mayor sobre la conjunción de la 22% y 10% interes-
tría que hace terminar los élitros en dos puntas con una escotadura en
el medio. |
Prosterno subplano delante de las coxas; las coxas medias contiguas
o subcontiguas; la base del abdomen impreso en el macho; el 5% ventrito
suavemente convexo en la hembra y con un hoyuelo en el extremo, el
del macho con una depresión desde cerca de la base que remata tam-
bién en un hoyuelo; todas las tibias con el tercio apical incurvado y vi-
siblemente comprimido, el borde externo en esa parte más o menos
filudo; mucrón del macho simple, pero bastante más ancho que el de
la hembra y poco ganchudo, criptotarsito perfectamente visible de perfil.
9”: 79 y 8% tergitos suavemente a edeago con el estrecha-
miento cal anchamente triangular, los lados en suave arco convexo,
en la faz inferior con un ligero surco longitudinal en el ápice, el dorso
enteramente membranoso; tégmine de márgenes delgadas, el ángulo
apical reforzado, el arco dorsal escotado en el medio e incompletamente
quitinoso, sin apófisis.
Q: 7% tergito truncado, 8% con un lóbulo medio ancho y redon-
deado; el coxito linear, redondeado en el ápice y provisto de una fina
seta apical.
Largo: 3,3 — 3,8 mm.; ancho: 1,6 — 1,7 mm.
SANTO DOMINGO: R. Dominicana (Sánchez: 19 del 26.5.15 — NY).
COSTARRICA: “Tortuguero (Costa atlántica: 1 del 28.4.28, F. Ne-
vermann leg. — Wa).
PANAMÁ: Ancón (1 del 17.5.11, a la luz, Coll. A. H. Jennings
= Wa).
GUAYANAS: Surinam (Nickerie: HS Mae 9.6.38, D. C. Geijskes leg:
— Wa).
BRASIL: Pernambuco (Villa Bella: 14 del 19.2.37, Pyenson leg.
— Wa); Bahía (Bahía: 2 99 del 17.4.30, R. C. Shannon leg. — Au, Wa);
Sao Paulo (Cacapava: 19 ejemplares del 26.5.45, G. Duval leg. — Au,
Lo, St, Ch).
Kuschel: Lissorhopbtrus y géneros vecinos 61
Los ejemplares de Santo Domingo y de Guayanas vienen a ser los más gran-
des registrados por nosotros, los dos tienen los élitros claramente ensanchados en
línea recta hacia atrás, el de Surinam además con el extremo de los élitros rédon-
deado; los dos de Bahía tienen los dos módulos apicales notablemente reducidos,
por eso el ápice elitral débilmente escotado.
4. Helodytes minax n. sp.
3. Escamación muy aglutinada, coriácec-áspera, imbricada y sub-
imbricada, la punta del rostro y los tarsos sim escamas, el escapo en su
superficie externa escamoso, el dorso con cerditas mayormente visibles
en los nódulos.
Rostro tan largo como el protórax, casi 3 veces más largo que su
propia anchura, bastante curvo; las pterigias casi invisibles desde el
dorso, tan anchas como la frente entre los ojes; el ezcapo distante del
borde anterior de los ojos tanto como el diámetro del primer antenito
funicular, su superficie externa con cerdas escamiformes no aglutina-
das; el funículo fino, el primer antenito grueso, el 2% ligeramente más
largo que el 19, la maza 3 veces más larga que ancha, el antenito basal
muy brillante, el área sedosa muy pequena; los ojos separados 2/3 del
diámetro del rostro en la faz inferior.
Protórax casi 1,3 veces más ancho que largo, los lados subrectos,
bastante ensanchados hacia los 2/5 distales, después angostado en suave
arco, detrás de la mayor anchura débilmente impreso a los lados, la es-
trangulación apenas insinuada a los lados, pero bastante fuerte en todo
el disco; la base suavemente bisimucsa; la convexidad longitudinal y
transversal suave; los lóbulos oculares bastante salientes.
Elitros ligeramente ensanchados atrás, 1,5 veces más largos que an-
chos en los hombros, 1,3 más anchos que el protórax en los mismos hom-
bros; la base en arco cóncavo común hasta la 3% interestría, luego en
suave arco convexo hasta la 5* interestría; los hombros oblicuos; el ápice
anchamente escotado-truncado;'la convexidad longitudinal y transversal
muy suave; la sutura deprimida hasta el declive; ¿as estrías finas, pero
dejan adivinar hoyueios debajo de las escamas; la interestría sutural
plana, las demás muy suavemente convexas, las impares desde cerca
del declive con nódulos subcónicos; la conjunción de la 22 y 10% inter-
estría más abultada.
Prosterno subplano; las coxas medias nítidamente distantes, de mo-
do que los procesos esternales alcanzan a tocarse; la base del abdomen
ampliamente Impresa; el 52 ventrito con una ancha impresión suave
transversal en el ápice; todas las tibias con el tercio apical incurvado,
muy ligeramente comprimido; el mucrón ensanchado en la base y pro-
visto aquí de diente corto y grueso, la porción apical delgada y gan-
chuda; el premucrón pequeño y retirado; el criptotarsito casi entera-
mente oculto.
Largo: 3,8 mm.; ancho: 1,8 mm.
CUBA: Pinar del Río (7 kms. al sur de Pinar del Río: 1 Y del
12/23:9.13, 3574 — NY).
62 ey Caio a OS
El tercio apical incurvado de las tibias, el criptotarsito invisible y el escapo
sin escamas aglutinádas caracterizan en conjunto esta especie.
5. Helodytes vatius n. sp.
gd”. Escamación muy aglutinada en todo el cuerpo, el ápice rostral,
el escapo y los tarsos sin escamas, sólo con algunos pelos; el vértice de
la cabeza con escamas amarillentas no agiutinadas.
Rostro tan largo como el protórax, el triple más largo que su propio
ancho; suavemente curvo, cilíndrico, las pterigias no son más salientes
que el resto del rostro, la frente un poco mas angosta (7:8); el escapo
bastante bruscamente hinchado en ja porción distal, desprovisto de es-
camas, pero con algunos pelos; el primer antenito apenas más largo
que el 2%, la maza 2,3 veces más larga que ancha, aovado-oblonga, con
la parte sedosa medianamente oblicua; ojos aovado-oblongos, separados
en la faz inferior tanto como el doble diámetro del primer antenito fu-
nicular.
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43
Fig. 39-43. Helodytes litus m. sp.: 39. pretibia; 40. edeago Helodytes
foveólatus (Duvali: 41. edeago; 42. coxitos. Helodytes vatius n. sp.: 43.
postibia del ¿.
Protórax 1,1 más ancho que largo, desde la base lentamente ensan-
chado en línea recta hasta el tercio distal, la estrangulación suave; la
convexidad dorsal suave; la superficie regular aunque se notan algu-
nas impresiones muy leves; los lóbulos oculares suavemente salientes.
Elitros paralelos, casi media vez más anchos que el protórax y ape-
nas más largos que 1,3 veces su propia anchura en los hombros; los hom-
bros oblicuos, el callo no saliente; el ápice escotado; el disco plano-sub-
depreso, particularmente en la zona sutural; las estrías finísimas,
lineiformes, los puntos están unidos entre sí, cada punto en el centro de
una área ligeramente foveiforme que revela la presencia de hoyuelos
debajo del revestimiento, sólo la primera estría con esas áreas notable-
mente hundidas; las interestrías planas, las impares apenas un poco con-
vexas atrás y provistas de umos cuantos módulos bajos, en el ápice un
Kuschel: Lissorhoptrus w géneros vecinos 63
nódulo mayor que se extiende desde la conjunción de la 32 y 9% interes-
tría al ápice.
Prosterno horizontal, mesoterno ago ascendente; las coxas medias
algo separadas; metasterno 1,3 veces más largo que el diámetro longi-
“tudinal de una cexa media, su superficie algo desigual, como también
la de los dos primeros ventritos, que son ampliamente impresos en el
medio, la caida posterior de! 2% alta y vertical; 5% ventrito con la base
medianamente elevada, la superficie subplana con una leve impresión
en el medio; el 72 tergito (¡qué muy poco ¿e asoma!) parece ligeramente
escotado; los fémures medianamente hinchados; las tibias anteriores
con el borde externo recto y el ángulo apical redondeado, el borde in-
terno bisimuoso, provisto de algunos cilics en el medio; las tibias medias
fuertemente incurvadas y con el borde imterno notablemente ensan-
chado en el medio siendo por eso sensiblemente bisinuoso, el borde
externo provisto de abundantes pelos natatorios; las tibias posteriores
con el borde externo en amplia curvatura cóncava y el borde interno
muy fuertemente bisinuoso debido a una dilatación media; sólo los dos
primeros pares de tibias con premucrón, el mucrón de las tibias medias
largo y muy oblicuo, el de las posteriores con un gancho basal cuyo con-
junto parece una media luna; los tarsos lineares, normalmente pubes-
centes.
Largo: 3,4 mm.; ancho: 1,6 mm.
ARGENTINA: Misiones (1 S, holótipo, N% 51368, A. Breyer leg.
— BA).
La suave convexidad pronotal, el disco elitral aplanado, los nódulos escasos
y bajos, la escamación elitral sumamente aglutinada y sobre todo las tibias pos-
teriores permiten reconocer la presente especie.
6. Helodytes edax n. sp.
2. Escamación densa, compacta en el protórax de modo que no se
perciben sino con extrema dificultad las escamas, en cambio. aparecen
bien delimitadas en os élitros; el ápice rostral, las antenas y los tarsos
sin escamas.
Rostro el triple más largo que ancho, una insignificancia más largo
que el protórax, muy ligeramente comprimido hacia la base, donde es
tan ancho como la frente; las pterigias no sobresalen nada y las escrobas
más bien invisibles en vista dorsal, a la altura de la inserción antenar lige-
ramente más ancho que la frente (7:6); el ápice desnudo brillante, con
unos pocos pelos; antenas insertas en los 4/11 anteriores; el escapo re-
gularmente ensanchado, sin escamas en su superficie externa, los dos
primeros antenitos iguales, el 1% 1,7 más largo que ancho, el 2% más
del doble más largo que ancho; los siguientes “todos más largos que an-
chos, sólo el 6% semente más ancho que los demás, la maza 2,6 veces
más larga que ancha; los ojos fuertemente transversales, aovado- oblongos,
separados en la faz inferior 1,2 veces más que la anchura de la maza y
un poco más que el doble del diámetro del primer antenito funicular.
64 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Protórax casi 1,3 (1,28) veces más ancho que largo; su mayor an-
chura en el tercio apical, desde allí estrechado suavemente más o menos
en línea recta hacia los ángulos redondeados de la base y más brusca-
mente contraido hacia el ápice, cuya estrangulación es perceptible más
hacia los lados, en el medio de los lados una impresión bastante mani-
fiesta; el disco notablemente convexo con suaves impresiones foveifor-
mes; los lóbulos oculares salientes. "
Elitros como 1,45 veces más anchos que el protórax y media vez más
largos que su propia anchura en los hombros, muy ligeramente dilata-
dos hacia atrás; los hombros oblicuos; el ápice truncado; el disco nota-
blemente convexo, pero con la zona sutural fuertemente impresa desde
la base hasta el comienzo del declive; las estrías muy finas con puntos
lineares unidos entre sí, pero separados en la porción apical y en la 1?
estría, cada punto con una área visiblemente impresa, particularmente
sobre la primera estría; las interestrías subplanas o suavemente con-
vexas, las impares algo más elevadas y sobremontadas por nódulos bas-,
tante salientes y que se encuentran en todo el declive y se extienden por
los lados hasta los hombros; en las conjunciones de la 3% con la 9? y
de la 22 con la 10% intesestrías se encuentran sendos nódulos, no unidos '
entre sí.
Prosterno con fuerte surco transversal, su mitad coxal breve pero
fuertemente ascendente, la porción postcoxal horizontal; mesosterno
ascendente y las coxas ligeramente separadas; metasterno 1,7 veces más
largo entre las coxas que el diámetro longitudinal de una coxa media,
suavemente irregular, la superficie de los dos primeros ventritos desigual,
cada uno por separado convexo, con surco transversal bastante fuerte,
la caída posterior alta y vertical; 5% ventrito subplano provisto de un
hoyuelo profundo que ocupa la parte media del tercio apical; los fému-
res medianamente hinchados; las tibias anteriores con el borde exter
doblado ligeramente, su ángulo apical no avanzado sino oblicuo, el
borde interno ligeramente bisinuoso; las tibias medias desde la base
al ápice débil pero gradualmente ensanchadas con el borde interno muy
ligeramente sinuoso; todas las tibias provistas de premucrón y de un
mucrón unciforme; los tarsos comprimidos, lineares; el criptotarsito
expuesto.
Largo: 4,2 mm.; ancho: 1,95 mm.
ARGENTINA: Misiones (1 9, holótipo, N2 51368, A. Breyer leg.
— BA). j
Figura en el Museo Nacional de Historia Natural “Bernardino Rivadavia”
de Buenos Aires con el mismo número como H. vatius nob.; si bien se trata del
otro sexo, no nos parece posible la identidad específica por los caracteres señalados
principalmente en la clave.
7. Helodytes vorax n. sp.
o . Escamación densa, compacta en el pronoto, donde sus escamas
están muy estrechamente unidas, las de los élitros con los límites más
marcados; el ápice del rostro, las antenas y los tarsos sin escamas.
|
y
Kuschel: Lissorhoftrus y «Qvéneros vecinos 65
Róstro el triple más largo que ancho y poco más corto que el pro-
tórax (5: 6), curvo; las pterigias bastante salientes, /4 más anchas que
la frente entre los ojos; la porción distal brillante con finos pelos; las
antenas insertas en los 4/11 apicales, el escapo gradualmente ensancha-
do; sin escamas en la superficie externa, sino con algunos pelos ralos
subescamiformes aplicados, el 1% por lo menos el doble más largo que
ancho y 1,15 más largo que el 2%, el funículo delgado, los 4 antenitos
intermedios del mismo ancho, el 6% ligeramente más ancho, la maza fu-
siforme 2,7 veces más larga que ancha; los ojos fuertemente transversa-
les, aovado-oblongos, separados en la faz imferior 1,5 veces más que la
anchura de la maza y poco menos que el triple ancho del primer ante-
nito funicular.
Protórax poco menos de 1,5 (1,47) más ancho que largo, heptago-
nal, desde los ángulos redondeados de la base notablemente ensanchado
hacia el tercio apical, desde donde se estrecha más bruscamente hacia
el ápice, cuya estrangulación es muy suave; los costados en el medio sin
impresión; el disco fuertemente convexo, con muy leves impresiones
señaladas; los lóbulos oculares salientes. :
Elitros 1,55 veces más anchos que el protórax y 1,5 veces más largos
que su propia anchura en los hombros, ligeramente ensanchados atrás;
la base un tanto irregular; los hombros oblicuos; el ápice conjuntamente
redondeado; la convexidad tanto longitudinal como transversal expre-
sada, la impresión longitudinal a lo largo de la sutura suave, las estrías
fuertes, los puntos hundidos y unidos entre sí por líneas, la 3% y 4%
unidas en la base; las imterestrías todas decididamente convexas, espe-
cialmente en la mitad distal, las impares apenas más elevadas, sobre-
montadas por nódulos muy bajos y circunscritos a la zona del declive,
las conjunciones de la 3% con 9% y 2% con 10% interestrías apenas más
abultadas.
Prosterno por delante y detrás de las coxas horizontal, mesosterno
ascendente, las coxas medias contiguas; metasterno 1,7 veces más largo
que el diámetro longitudinal de las coxas medias, algo avanzado sobre
las coxas posteriores; los dos primeros ventritos separados por un surco
transversal, independientemente convexos y con algunos puntos ya más
ya menos impresos, la caída posterior alta y vertical; el 5% ventrito
subplano, con un profundo hoyuelo que ocupa el medio de todo el ter-
cio distal; los fémures poco hinchados; las tibias anteriores con el borde
externo recto en su mayor parte, la porción apical ampliamente redon-
deada y más comprimida, el borde interno subrecto, muy ligeramente
bisinuoso y provisto de algunos cilios cortos; el borde externo de las
tibias medias medianamente incurvado, provisto de largos y abundantes
pelos natatorios; las tibias posteriores lenta y gradualmente ensancha-
das desde la base al ápice con el borde externo recto hasta el tercio
apical que es muy levemente incurvado, el borde 'interno muy ligera-
mente sinuoso en la mitad distal; todas las tibias provistas de mucrón
y premucrón; los tarsos lineares, comprimidos, normalmente pubescen-
tes; 7% tergito muy levemente escotado en el medio; el 8% trilobu!lado
con el lóbulo medio notablemente avanzado y más convexo; 8% esternito
66 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
membranoso con una banda media longitudinal e:clerosada; coxito
obtuso, sin estilo.
Largo: 4,7 mm.; ancho: 2,1 mm. y
BRASIL: Minas Geraes (Bello Horizonte: 1 de 4.1935, D. M.
Cochran leg. — Wa).
Muy afín a edax nob., pero la anchura y la convexidad mayores del protó-
rax, la convexidad dorsal bastante más acentuada de los élitros y de las interestrías,
las estrías más profundas, el ápice elitral redondeado, la impresión sutural suave, las
pterigias salientes, el tamaño mayor indican en conjunto que se trata de especie
diferente.
4. Ilyodytes n. g.
Escamación muy ag utinada, también las escamas de la superficie
inferior de las tibias, las del medio del prosterno y mesosterno y las de
los 3 últimos ventritos. Rostro delgado, más largo que el protórax,
como 5 veces más largo que su propio ancho; la inserción antenar hacia
el medio; el funícuio de 6 artejos, brillante y desnudo como asimismo el
antenito basal de la maza, la cual es 3 veces más larga que ancha, cuya
pubescencia se reduce a una muy pequeña área apical oblicua e interna;
los lóbulos oculares poco desarrollados; escutelo invisible; estrías eli-
trales finas, pero con fovéolas superficiales, que dejan adivinar grandes
hoyuelos en el tegumento; a lo largo de la sutura una depresión bien
clara; élitros longitudinalmente subplanos hasta el comienzo del declive;
precoxas alargadas, el prosterno delante de ellas fuertemente ascendente;
tibias medias notablemente incurvadas y provistas de largos pelos nata-
torios en ambos bordes; todas las tibias con premucrón, el mucrón del
macho sin modificación notoria; tarsos lineares, los tarsitos visiblemente
ensanchados hacia el ápice, también el último, éste con dos pelos cres-
pos cortos, el criptotarsito sensiblemente sobresaliente de perfil. Generó-
tipo: Ilyodytes lintriculus n. sp.
Comprende dos especies:
Ojos separados en la frente por lo menos tanto como el
ancho del rostro; ápice elitral muy suavemente escotado .
1. lintriculus mM. sp.
Ojos separados en la frente sólo la mitad del ancho del
rostro; ápice elitral cuadrilobulado debido a los grandes
nódulos que sobrepasan los contornos
2. lembulus n. sp.
1. Ilyodytes lintriculus n. sp.
Y'. Escamación muy aglutinada, deja libre la porción apical del
rostro, las antenas y los tarsos, cada escama con un punto impreso; la
pubescencia escasa y fimísima sobre el rostro y todo el dorso, parece
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 67
hallarse una hilera de pelitos en cada interestría (¡revestimiento algo
frotado!), los tarsos con sus pelos medianamente largos.
Rostro 1,4 veces más largo que el protórax, 6 veces más largo que
su propia anchura, cilíndrico, medianamente curvo, la porción apical
desnuda y brillante con finmísimos puntos esparcidos; las pterigias no
sobresalen lateralmente; la inserción antenar en el medio; el escapo fino,
poco hinchado hacia el ápice, sin escamas; funículo fino y alargado, el
primer antenito alargado, por lo menos el doble más largo que ancho
y una insignificancia más largo que el 22, la maza fusiforme 3 veces
más larga que ancha con una pequeñísima área muy oblicua e interna
sedosa; los ojos oblongo-aovados, separados en la frente una insignifi-
cancia más que el ancho del rostro y en la faz imferior muy poco más
que el grosor del escapo.
Protórax algo más de 1,3 veces más ancho que largo, sus lados fuer-
temente arqueados y los ángulos basales brevemente subagudos; la base
ligeramente bisinuosa; la estrangulación apical suave; la convexidad
dorsal fuerte; los lóbulos oculares muy débiles.
Elitros aovados, más de 1,3 veces más anchos que el protórax en
los hombros y ni mitad más largos que su propia anchura; la base lige-
ramente sinuosa y algo avanzada frente a la 4% y 5? interestría; los hom-
bros oblicuos y algo prominentes a los lados; el ápice muy suavemente
escotado; longitudinal y transversalmente convexos, pero la convexidad
transversal interrumpida en el medio a lo largo de la sutura por una
suave depresión longitudinal; las estrías fimísimas con puntos lineifor-
mes unidos entre sí, pero en torno de estos puntos una zona deprimida
que revela la existencia de grandes hoyuelos debajo del revestimiento;
las interestrías iguales en la. mitad basal, las impares ligeramente más
convexas atrás con nódulos apenas perceptibles fuera del par apical y
de un abultamiento poco manifiesto en la conjunción de la 32 y 9 in-
terestría, que no se proyecta más afuera de los contornos elitrales visto
desde el dorso.
Prosterno delante y detrás de las coxas y mesosterno fuertemente
ascendentes hacia las coxas respectivas; las coxas medias totalmente con-
tiguas; metasterno plano en el medio con la porción coxal algo sobre-
saliente, la superficie con irregularidades foveiformes lo mismo que la
de los dos primeros ventritos, los cuales son irregularmente impresos
en el medio y bruscamente caídos atrás; el 5% ventrito con una im-
presión longitudinal ancha y suave; los fémures fuertemente hinchados,
ligera pero nítidamente atenuados hacia la base, la porción distal por
dentro suavemente escotada; las tibias anteriores con el borde interno
débilmente bisinuoso y su tercio apical provisto de cilios; las medias
fuertemente imcurvadas, comprimidas y con largos y abundantes pelos
natatorios en el borde externo especialmente; todas las tibias con mu-
crón unciforme y con premucrón manifiesto; los tarsos lineares, compri-
midos, todos provistos de algunos pelos medianamente largos.
Largo: 3,4 mm.; ancho: 1,55 mm.
ARGENTINA: Buenos Aires (Luján: 1 %, 1940, holótipo, H. Eufra-
sio Garcin leg. — Au).
68 Rev. Chil. Ent. Ost 1
Por los caracteres señalados en la clave se distingue esta especie de inme-
diato de la que se describe a continuación.
1 mm
/ U
l 4
il ds
Fig. 44-45. Ilyodyles limtriculus mn. sp.: 44. contorno elitral. Ilyodytes
lembulus mn. sp.: 45. contorno elitral.
2. Ilyodytes lembulus n. sp.
o. Escamación muy aglutinada, las escamas muy difícilmente indi-
vidualizables y cada una con un puntito impre:o, rostro por delante de
la inserción antenar desnudo, los tarsos sólo con pelos finos y largos,
particularmente los posteriores; el rostro y todo el dorso diseminado
con finísimos pelos recostados, ordenados en una hilera floja en todas
las interestrias.
Rostro Y más largo que el protórax, 5 veces más largo que su pro-
pio ancho, cilíndrico, medianamente curvo, la porción apical desnuda
y brillante con finísimos puntos esparcidos; las ptegirias apenas visibles
desde el dorso; la inserción antenar una insignificancia de'ante del me-
dio (en los 5/11 apicales); el escapo bastante fino y poco hinchado
hacia el ápice, sin escamas en su superficie externa; funículo fino y
alargado, el primer antenito alargado, como el doble más largo que
ancho y apenas más largo que el 29, éste 3 veces más largo que ancho,
la: maza fusiforme por lo menos 3 veces más larga que ancha con una
pequeñísima área muy oblicua e interna sedosa; ojos grandes, granula-
dos, distantes en la frente la mitad deltancho del rostro y casi contiguos
en la faz imferior, separados aquí sólo per una línea tapizada con pe-
queñas escamas; el vértice con escamas no aglutinadas amarillo-ocres
con una entrante bastante acentuada hacia delante.
Protórax casi 1,3 veces más ancho que largo, sus lados fuertemente
arqueados y los ángulos basilares brevemente salientes y subagudos; la
base muy ligeramente bisinuosa; la estrangulación apical muy suave;
la convexidad longitudinal y transversal manifiesta; los lóbulos oculares
muy débiles.
Elitros aovados, más de 1,3 veces más anchos que el protórax en
los hombros y 1,5 más largos que anchos; la base ligeramente sinuosa
y suavemente avanzada a cada lado frente a la 4% interestría; los hom-
bros oblicuos y algo prominentes a los lados; el ápice escotado; longi-
tudinal y transversalmente convexos, pero la convexidad transversal in-
terrumpida en el medio a lo largo de la sutura por una suave depresión
longitudinal; las estrías finísimas con puntos lineiformes unidos entre
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 69
sí, las impares no más convexas y carentes de nódulos, con excepción
tan sólo de los nódulos apicales, que avanzan más allá del ápice y hiacen
que el extremo elitral aparezca escotado, y de un nódulo grueso a cada
lado que se encuentra en la conjunción de la 3% y 9% interestría y que
sobrepasa los contornos elitrales, de modo que la porción distal de los
élitros aparece como cuadrilobulada desde el dorso.
Prosterno delante de las coxas y mesosterno fuertemente ascenden-
tes hacia las coxas respectivas; las coxas medias completamente conti-
guas; metasterno plano en el medio con la porción coxal algo sobresa-
liente, la superficie lejanamente irregular debido seguramente a grandes
hoyuelos debajo del revestimiento al igual de los des primeros ventritos
que son longitudinalmente convexos en conjunto con una caída alta y
vertical a el tercer ventrito, el 5% con la base también elevada, fuer-
temente convexa,-con una depresión longitudinal en el medio, por lo
que parece que tuviera un fuerte abultamiento a cada lado; el ápice
parece desnudo; los fémures hinchados y desde su anchura máxima es-
trechados en línea recta hacia la base, el borde de la porción apical
débilmente escotado; los posteriores sobrepasan un poco el 4% ventrito;
las tibias anteriores débilmente bisinuosas por dentro y desde el tercio
basal hacia el ápice con largos cilios; las tibias medias fuertemente in-
curvadas, comprimidas y con largos y abundantes pelos natatorios en los
dos bordes, más abundantes en el exterior; las posteriores con dos me-
chones de pelos, uno más acá y el otro más allá del premucrón; todas
las tibias con mucrón unciforme y con un premucrón de:zarrollado; los
tarsos lineares, notablemente comprimidos, los posteriores provistos de
largos pelos.
Largo: 3,2. mm.; ancho: 1,4 mm.
ARGENTINA: Buenos Aires (Ituzaingó: 1 9, holótipo, N2 7517,
BA).
Los ojos fuertemente aproximados en la frente y en la faz inferior y les
élitros cuadrilobulados en su extremo destacan esta especie de la anteriormente
descrita.
5. Hydrotimetes Kolbe.
1911 Hydrotimetes Kolbe, Deutsch. Ent. Ztschr.: 315.
1926 Hydrotimetes Hustache, An. Mus. Nac. Hist. Nat. B. Aires 34: 218.
1943 Hydrotimetes Kuschel, Notas Mus. La Plata 8: 314.
Escamación muy aglutinada, también la de los 3 últimos ventritos,
pero no aglutinada la de la superficie inferior de las tibias y la del me-
dio del prosterno. Rostro delgado, más largo que el protórax, como 5
veces más largo que su propio ancho; inserción antenar hacia el medio;
el funículo de 6 artejos, brillante y desnudo como el antenito basal de la
maza, la cual es 3 veces más larga que ancha, cuya sedosidad se limita
a una muy pequeña área apical oblicua e interna; los lóbulos oculares
poco desarrollados; escutelo invisible; élitros con los hombros muy huí-
dos, a lo largo de la sutura con una fuerte depresión, la convexidad
longitudinal y transversal extraordinariamente acentuadas desde la base,
70 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
las estrías con puntos grandes que insinúan grandes hoyuelos en el te-
gumento; precoxas alargadas, el prosterno delante de ellas fuertemente
ascendente; tibias medias fuertemente incurvadas y provistas de largos
pelos natatorios en ambos bordes; todas las tibias sin premucrón, el
mucrón del macho sin modificación notoria; tarsos lineares, los tarsitos
insensiblemente ensanchados hacia el ápice, especialmente el último que
es limear, éste con los pelos crespos cortos, el criptotarsito completa-
mente oculto. Generótipo: Hydrotimetes natans Kolbe.
Comprende una sola especie.
Hydrotimetes natans Kolbe.
esla do Franck, Deutsch. Ent. Ztschr.: 141 (“absque nomine”).
1911 Hydrotimetes natans Kolbe, Deutsch. Ent. Ztschr.: 315.
1926 Hydrotimetes naténs Hustache, An. Mus. Nac. Hist. Nat. B. Aires 34:
2240 (2):
9. Escamación muy aglutinada, menos la del medio del prosterno
v la del canto inferior de las tibias, las escamas no individualizables,
cada una con un hoyito punctiforme impreso; rostro por delante de la
inserción antenar desnudo, los tarsos sedoso-pubescentes también en
Fig. 46. Hydrotimetes natans Kolbe: perfil del 4.
la faz superior, la inferior con algunos pelos más largos; el rostro y todo
el dorso con pelos finísimos muy escasos, recostados, ordenados en una
hilera muy floja en todas las interestrías.
Rostro Y4 más largo que el protórax, 5 veces más largo que su pro-
pio diámetro transversal delante de la inserción antenar, medianamente
curvo, la porción distal recta, la mitad basilar cilíndrica, escamosa y
con surco suprascrobal superficial, la mitad distal deprimida y un poco
más ancha, desnuda (¿frotada?), brillante, con puntos diseminados; las
pterigias nítidamente salientes; la inserción antenar en el medio; el
escapo alcanza casi al borde anterior de los ojos, delgado, hinchado
en el tercio apical, sin escamas en su superficie externa, sólo con algunos
pos: funículo fino y alargado, sus antenitos son entre sí como 18:
:9:10: 10:14, el 19 hinchado, no alcanza a ser de doble largo que
Eno! el 22 3 veces más largo que ancho, la maza fusiforme 3,2 veces
más larga que ancha con E punta sedosa; los ojos grandes, endo
dos, más cerca entre sí que el ancho de la base del rostro (4: 5), sólo
muy poco más aproximados en la faz inferior.
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 71
Protórax poco más ancho que largo (1,15 x), sus lados subrectos,
ligeramente ensanchados hacia el tercio apical, desde allí rápidamente
estrechado hacia la estrangulación apical, ésta subtubulosa, marcada, la
base truncada; convexidad longitudinal mediana, la transversal fuerte;
lóbulos oculares débilmente expresados.
Elitros subptriformes, 1,5 más anchos en los hombros que el pro-
tórax, 1,5 o 1,5 veces más largos que anchos en los hombros y-en el
medio respectivamente; la base en arco común, los hombros muy huí-
dos, el callo humeral nítido, el ápice anchamente truncado; la convexi-
dad longitudinal extraordinariamente acentuada, la transversal también,
pero interrumpida a lo largo de la sutura por una depresión que se
extiende hasta la 32 interestría; las estrías formadas por puntos bastan-
te gruesos y profundos, más o menos tan anchos como las interestrías y
separados por intervalos de su propio diámetro, que son altos como las
interestrías, los puntos de los lados más grandes y profundos; la interes-
tría sutural plana, la 22 ligeramente convexa, la 3% va levantándose
paulatinamente hacia el declive y provista de un fuerte nódulo en la
parte alta del declive, la 4% interestría todavía convexa, las demás ya
menos, pero de cierto aspecto ondulado debido a los gruesos puntos
de las estrías, la 5% termina también en un nódulo saliente situado un
poco más bajo que el de la 32, en la conjunción de la 3% con 9* interes-
tría un nódulo grueso y redondeado bastante mayor que los dos ante-
riores, éste y el de la 5% interestría sobresalen de los contornos elitrales.
Prosterno delante de las coxas y mesosterno fuertemente ascenden-
tes hacia las coxas respectivas; las coxas medias totalmente contiguas;
metasterno apenas más largo que el diámetro de una coxa media, lon-
eitudinal y transversalmente convexo, caído oblicuamente hacia la ca-
vidad cotiloídea posterior, la superficie un tanto: irregular; los dos
primeros ventritos son longitudinal y transversalmente convexos, sin im-
presión media, el primero con una indicación de surco en forma de
herradura entre las coxas, la sutura recta interrumpida en el medio, los
ventritos 3 y 4 con escamas aglutinadas, el 52 un tanto inflado, longitudi-
nalmente convexo con una pequeña impresión en el ápice; las coxas an-
teriores alargadas, las medias esféricas; los fémures gradualmente engrosa-
dos en suave arco, los posteriores sobrepasan un poco el extremo de los
élitros; las tibias anteriores y posteriores gradualmente ensanchadas
desde la base hasta el ápice, el canto externo en ambas recto, el interno
ligeramente bisinuoso, el ápice provisto de mucrón, el de las posteriores
con un ángulo externo bien nítido, todas sin premucrón, las tibias me-
dias poco incurvadas, provistas de largos y abundantes pelos natatorios
en los dos cantos; los tarsos lineares, los tarsitos apenas perceptible-
mente engrosados hacia el ápice, el último completamente cilíndrico,
el criptotarsito completamente oculto; 7% tergito muy anchamente re-
dondeado, de fondo chagrinado y con algunos puntos; 8% también ancha-
mente redondeado en el ápice, brillante y con puntos.
Largo: 3,4 mm.; ancho: 1,75 mm.
ARGENTINA: Buenos Aires (1 Y, N2 3762, H. Richter leg. — LP).
1
72 Rey Chill Ent OS
Esta especie recuerda vivamente la forma de un 4Apion. Los numerosos carac-
teres que le son propios le otorgan un puesto de privilegio dentro del grupo que
nos ocupa.
»
Tenemos todavía otra especie que pertenece al grupo objeto de
este estudio, mas no puede ubicarse en ninguno de los géneros anterio-
res. Tal vez tenga mayor afinidad con Bagordellus Hustache, cuyo gene-
rótipo no conocemos. En vista de esta duda y porque la descripción
del género Bagotdellus Hustache nos parece conducir al complejo actual,
colocar emos la especie en referencia provisoriamente en este género, ha-
ciendo preceder las descripciones de Hustache.
Bagoidellus Hustache.
1929 Bagoidellus Hustache, Rev. Soc. Ent. Arg. 10: 229.
“Antennes gréles, glabres, le scape épaissi au sommet et atteignant
juste Poeil, le premier article de la massue conique, corné, glabre,
obliquement tronqué au sommet, beaucoup plus long que le reste
pubescent de la massue.
Tibias droits, onguiculés au sommet, légérement bisinués en dedans.
Tarses allongés, linéaires, tous beaucoup plus longs que larges, le 3e
article á peine aussi long et tres peu plus large que le 2e, incomplément
bilobé, le 4e assez court, moins long que les “deux précédents ensemb!e,
gréle, ses ongles longs, divariqués. Hanches intermédiaires subcontigues,
les antérieures contigues, le pro osternum plan en avant. Lobes oculaires
du prothorax médiocres.
Ce genre diftére des Neobagous, Neohydronomus par la conforma-
tion de la massue antennaire, des Hydrotimetes Kolbe, Lissorhoptrus
Lec., par celle des tibias.”
Bagoidellus vernicatus Hustache.
1929 Bagoidellus vernicatus Hustache, Rev. Soc. Ent. Arg. 10: 250.
“Ovale-oblong, brun noir, le rostre, les pattes et les antennes d'un
rouge ferrugineux, le revétement dorsal vernissé, brillant, jaunátre.
“Rostre “cylindrique, aussi long que le prothorax, assez fortement
arqué, lisse, brillant, a pointillé excessivement fin et épars. Téte squa-
mulée, le front légérement impressionné. Antennes insérées un peu en
avant du milieu du rostre, fines, glabres (sommet de la massue excepté),
le 2e article du funicule ausi long que le ler, les suivants courts, serrés,
graduellement clargis.
Prothorax ovale, plus large que long, notablement plus large en
arriére qu'en avant, les cótés réguliérement et assez fortement arqués;
peu convexe, la ponctuation peu profonde et assez serrée. Ecusson
indistinct.
Kuschel: Lissorhoptrus y géneros vecinos 73
Elytres assez courts, ovalaires, moitié plus larges et deux fois et
demie aussi longs que le prothorax, les épaules obliquement arrondies,
les cótés légerement arqués jusqu'au tiers postérieur, puis fortement
rétrécis arrondis et assez largement arrondis ensemble au sommet, peu
convexes, les stries a points forts, profonds et serrés, les imterstries plus
larges que les stries, beis en avant, convexes en arriére.
Pattes assez longues, les 2e et 3e articles des tarses du double aussi
longs que larges, le de beaucoup plus gréle.
Long: 2,5 mm.
BRÉSIL: Matto Grosso, Corumbá, un spécimen, ma collection (ex
Staudinger).”
¿Bagoidellus? sulcirostris n. sp.
Escamación muy aglutinada, también la de la superficie inferior
de las tibias, la del prosterno y de los ventritos; las escamas delgadas, no
individualizables ni siquiera en la superficie externa de las tibias; el
escapo y.los tarsos sin escamas; en la base del rostro hay algunas cerdas
curvadas, asimismo en el proncto y en las interestrías; las tibias medias
sin pelos natatorios, pero con algunas cerdas algo más largas a igual
de las demás, tibias.
Rostro casi 1,5 más largo que el protórax y poco más de 5 veces
más largo que su'propia anchura, bastante curvo, cilíndrico, casi insen-
siblemente ensanchado hacia el ápice; con profundo surco suprascrobal;
las pterigias invisibles desde el dorso; las antenas insertas en el tercio
distal; el escapo delgado, suavemente hinchado en su porción distal,
distante del borde anterior de los ojos lo que es el diámetro del primer
antenito funicular, desnudo; el primer antenito del funículo bastante más
largo que el 2%, los demás apenas engrosados, la maza más de 3 veces
más larga que ancha, su antenito basal muy brillante, el área sedosza muy
oblicua y pequeñísima; los ojos pequeños, transversales, ligeramente co-
rridos abajo, separados en la frente media vez más que el diámetro
medio del rostro, en la faz inferior distantes un diámetro del rostro en
la parte media.
Protórax casi 1,3 veces más ancho que largo, sus lados subrectos,
ensanchados hacia el tercio apical, desde allí estrechados en curvatura
cóncava hacia el ápice, la estrangulación muy fuerte también en el disco;
la base truncada; el disco densamente punteado a través del revesti-
miento (como también la cabeza y el rostro, pero gradualmente menos
hasta hacerse impeceptible a la altura de la inserción antenar). Escu-
telo invisible.
Elitros subparalelos, poco menos que 1,5 veces más largos que an-
chos, 1,3 más anchos que el protórax; la base en suave arco común; los
hombros poco oblicuos; el ápice ampliamente redondeado; el dorso lon-
gitudinalmente plano hasta cerca del declive, muy poco convexo trans-
versalmente; la sutura plana, insensiblemente deprimida; las estrías bien
marcadas, tan anchas como las interestrías, sus puntos profundos sepa-
rados por intervalos de nivel ligeramente inferior al de las interestrías;
74 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
éstas ligeramente convexas en el disco, fuertemente convexas en el de-
clive, los nódulos muy poco insinuados, casi nulos.
Prosterno delante de las coxas no ascendente, clara pero poco pro-
fundamente acanalado a lo largo; las coxas medias contiguas; el metas-
terno entre las coxas apenas más largo que el diámetro de una coxa
media, casi oblicuamente caído frente a la coxa posterior; 5% ventrito
con una foseta más o menos amplia que ocupa los 2/3 apicales; toda
la faz inferior regular y superficialmente punteada; los fémures hincha-
dos normalmente; todas las tibias de borde interno bastante fuertemente
sinuoso, el tercio apical de todas ellas incurvado, el borde externo de
las medias en sus 2/3 basales incurvados también pero suavemente;
tarsos limeares, el primero nítidamente más grueso que los demás, el
criptotarsito se asoma perfectamente observado de perfil.
ILEMOS 20 = deg a a canos 0) => JE Senan,
ARGENTINA: Santa Fe (1 ej. del 17.11.27, Steiger leg.); Buenos
Aires (Martínez: 1 ej. del 4.10.26, Bridaro!li leg.).— Holótipo y el
parátipo en la colección del autor.
Las antenas, los tarsos, el escutelo y la escamación colocan esta especie en
el grupo de los gorgojos acuáticos del arroz. La presencia de un profundo y largo
surco suprascrobal y de un canal prosternal y las tibias medias poco incurvadas
y desprovistas de pelos natatorios la separan de las demás a primera vista. Pero
la posición genérica queda bastante dudosa.
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 75
CHRYSOMELOIDEA AMERICAINS NOUVEAUX
OU PEU CONNUS
(Coleoptera)
JAN BECHYNÉ
Museum G. Frey
Munich
A una serie de especies de Cl:irysomeloidea descritas sin procedencia alguna o
con indicaciones vagas de ella, se les señalan localidades precisas, a otras se les am-
plía considerablemente la distribución. Se da a conocer un nutrido número de
especies nuevas, distribuídas sobre la mayor parte de la región neotropical, y se
crean un género y dos subgéneros nuevos.
Xx * E
Ci-dessous, outre les diagnoses des formes mouvelles, je donne une
liste des localités plus exactes chez quelques espéces décrites antérieure-
ment sans indications exactes de la provenance.
Je remercie vivement á tous mes amis et honorés collegues qui m'ont
offerts ses matériaux pour études et á mon épouse qui faisait quelques
figures instructives.
CHAR S ONMEDA SE
Zygogramma virgata Stal.
PARAGUAY: San Luis (Reimoser, Mus. Vienne).
Zygogramma weyrauchi n. sp.
PÉroU, Río Huallaga: Tingo María, 700 m., 10. 1947 et 10. 1948 (Dr.
W. Weyrauch lgt. et coll.).
Long. 6 — 7 mm.
Noir, a peine métallique, téte brune, labrum et base des antennes
testacés. Prothorax jaune, tous les bords étroitement (le basal plus lar-
gement) noirs; disque orné de cinq taches noires: d'une petite tache
antéscutellaire, a une autre transversale, de chaque cóté pres du milieu
et á une plus petite pres des bords latéraux. Ecusson submétallique.
Elytres avec les épipleures jaunes, tous les bords étroitement noirs (méme
le bord interne des épipleures), suture et les intervalles 3e, 5e, 7e et 9e —
10e noirs. Taille ovalaire et convexe; dessus brillant, écusson mat soyeux.
Téte finement pointillée, sillons oculaires larges, mais peu profonds,
subparalleles, calus surantennaires faiblement convexes, sillon longitu-
dinal du front fin. Antennes dépassant la base des élytres, articles
apicaux notablement épaissis, mais non transversaux.
76 ; Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Prothorax fortement transversal, plus que trois fois aussi large que
long, ayant sa plus grande !argeur a la base, cótés peu arrondis et assez
peu rétrécis en avant. Tous les angles obtusangulaires. Surface fortement
ponctuée sur les taches obscures, entiérement lisse sur le fond jaune.
Elytres modérément ponctués en séries longitudinales réguliéres qui
sont un peu enfoncées, points entigrement confluents au sens longitu-
dinaj en arriére. Intervalles lisses, le 6e raccourci en arriére, le 4e plus
etroit que les voisins.
3. Tarses dilatés, taille plus petite.
9 Barsestemeles:
| Cette espéce nouvelle, dédiée a M. le Dr. W. Weyrauch, vientse placer dans
le groupe de Z. novemvirgata Stal. Elle est bien facilement reconnaissable á la co-
loration de la téte et a la sculpture du prothorax.
Zygogramma deleta Klug.
PARAGUAY: San Bernardino (Fiebrig, Mus. Vienne).
Doryphora reticulata Fabricius.
L'espece semble étre bien variable. Les aréoles fauves des élytres,
limitées des courtes lignes noires longitudinales et transversales, sont
tantót tres distinctes, tantót plus ou moins obsoletes a cause de l'absence
partiale ou méme totale de ces lignes noires. L'insecte varie en plus dans
ses caracteres morphologiques ayant son prothorax plus ou moins brillant
au milieu et fortement penctué, mais parfois uniformément mat et
ponctué presque rugueusement. La taille est variable en dimensions de
13 a 22 mm. de lengueur. :
Br£siL, Est. Minas Gerais: Cambuquira, 12. 1931 (A Marques, Ins-
tituto de Ecologia e Experimentacáo Agrícola, Rio de Janeiro); Rio
Matipoo, 9. 1919 (Inst. E. Expt. Agric.).— Est. do Rio de Janeiro: Deo-
doro, D. F., 4. 3. 1915 (Dr. P. Wygodzinsky, Inst. E. Ept. Agric.); Itatiaia,
LISO dl des Aisa at. Ef GOO).
Doryphora punctatissima Olivier.
BrEsiL, Est. Pará: Santarem, 4. 1923 et 11. 1924 (H. C. Boy, Instituto
de Ecologia e Expt. Agrícola, Rio de J.); ibid. Taperinha, 8. 1921
(dtto).— Est. Amazonas: Rio Juruá (Inst. E. Expt. Agric.).
Stichotaenia 21-punctata Chevrolat.
BrÉsiL, Sul de Minas: Faz dos Campos, 20. 12. 1920 (J. F. Zikán).
Stichotaenia princeps Gray.
BrÉsiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, 12. 2. 1925 (J. F. Zikán
IstiHetiicoll.).
Stichotaenia magnifica Stal.
P£rou: Valle Chanchamayo, 880 m. (Dr. W. Weyrauch lgt. et coll.).—
Bechyné: Chrysomeloidea americains 77
Exemplaire appartenant á Vab. collaris Achard (Forme dominante dans
la région andine).
Stichotaenia fulvocornis Guérin.
PÉrou: Iquitos, 4. 1920 (H. C. Boy, Instituto de Ecología e Expt.
Agrícola, Rio de Janeiro).
Stichotaenia testudo Demay.
La longueur de l'épime sternale est sensiblement variable; elle a
parfois a peine 1/3 de longueur du métasternum, mais parfois elle
dépasse la moitié de la longueur du métasternum.— BrEsiL, Est. Matto
Grosso: Salobra, 3. 1940 (Com. Instituto Oswaldo Cruz, Inst. E. Expt.
Agric.).— BoLIvieE: Trinidad, 10. 1917 (Lizer et Delétang, coll Achard,
Mus. Prague).
Ab. diversicolor nov.: Elytres testacés, ornés de bandes verdátres
(d'un bleu violacé chez la f. typique), disposées comme chez Pab. juncta
Achard. Cette forme differe en plus des exemplaires de Bolivie par les
intervalles élytraux un peu relevés et par la ponctuation faible. L*ab.
juncta ne provient pas de Colombie comme lindique l'auteur mais
également de Bolivie.— Pérou, Río Huallaga: Tingo María, 700 m., 2.
1947 (Dr. W. Weyrauch lgt. et coll.).
Stichotaenia prasina Erichson.
PEroU: Cordillera Azul, Divisoria, 1300 m., 2. 1947 (Dr. W. Wey-
rauch lgt. et coll.; cet exemp!aire était accompagné d'une note inté-
ressante: “Cimchona-Blátter fressend”); Valle Chanchamayo, 800 m., 10.
7. 1939 (Dr. W. Weyrauch).
Stichotaenia axillaris Germar.
BréÉsiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, Maromba, 1100 m., 6. 12.
1925 et 9. 3. 1928 (J. F. Zikán lgt. et coll.).— ARGENTINE, Misiones: Santa
María (Manuel j. Viana lgt. et coll.).
Espece bien variable en coloration:
l. Elytres avec une seule tache humérale et avec une bande longi-
tudinale commune raccourcie, commencant a la suture derriére
Pécusson, d'un brun métalkique . dede A typique.
2. Elytres avec une tache sombre humérale et une autre petite
discale (rapprochée plus au bord externe qu'a la suture) située
derriére le milieu.
a. Suture avec une seule tache commune derriére l'écusson
(Hansa, Santa Catarina. Mus. Frey) . . . ab. abstractionalis.
b. Suture avec deux taches communes derriére l'écusson (Esp.
Sato CEA A a taba darionalas:
Stichotaenia fervida Fabricius.*
BréstL, Est. Rio de Janeiro: Itatiaia, 10. 1927 (Zerny; Ginzberger,
Mus. Vienne); ibid., Maromba, 1100 m., 6. 12. 1925 (J. F. Zikán lgt.
et coll.).
78 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Stichotaenia fraterna Stal.
BrésiL, Est. Rio de Janeiro: Itatiaia, Maromba, 1100 m., 4. 1. 1925
(J. F. Zikán lgt. et coll.). Tous les exemplaires examinés (6) appartien-
nent a l'ab. maculosa Stal.
Stichotaenia nigrosignata Stal.
BrésiL, Est. Minas Gerais: Passa Quatro, Fazenda dos Campos, 27.
IZA PES Zikán let vet” coll); ibid. Serra dos Cochos loma
SAT 1922 (dtto) bid Virieinia 9004 Paracatu 28123920 8ep
SO Ag (dtto):
Stichotaenia jocosa Stal.
BrésiL, Est. do Rio de Janeiro: Mendes (coll. Achard, Mus. Nat.
Prague).
La bande transversale, située au milieu des élytres, est parfois
raccourcie en tous les deux sens, n'atteignant ni le bord latéral ni la
suture (ab. signifex).
Stichotaenia vinula Stal.
BrÉsiL, Est. Santa Catarina: Joinville, 12. 1928 (C. Smith, Instituto
de Ecologia e Expt. Agrícola, Rio de J.); Sáo Bento, 1921 (J. Naderer,
lso Es JUEGO, AI
Stichotaenia congregata Stal.
R. ARGENTINE, Córdoba, dept. Calamuchita: El Sauce (Manuel J.
Viana lgt. et coll.).
Stichotaenia fasciatomaculata Jacoby.
R. ARGENTINE, Misiones: Santa María (Manuel J. Viana lgt. et coll.).
Stichotaenia connexa Jacoby.
PÉrou, Río Huallaga: Tingo María, 700 m. (Dr. W. Weyrauch lgt.
et coll.).
Les taches intermédiaires de chaque élytre sont parfois réunies (ab.
speculabunda).
Dorysterna eugenia subfestiva Achard. e
PérouU, Río Huallaga: Tingo María, 700 m., 1940 (Dr. W. Weyrauch
lgt. et coll.).
Chez un exemplaire, le prothorax est entiérement testacé (ab. tes-
taceicollis).
Dorysterna dorsosignata Stal.
Un exemplaire de Rio de Janeiro (11. 1932, Dr. Dario Mendes
lgt., Instituto de Ecologia e Expt. Agrícola, Rio de J.) différe de la f.
typique par la présence d'une petite tache postbasale au 4e intervalle
des élytres et d'une autre peu distincte, située au 6e intervalle. En plus,
le dessus est trés brillant (les 15 autres spécimens examinés sont opaques).
Je lui propose le nom de lab. nitidior.
Bechyné: Chrysomeloidea americains 79
Le deuxiéme exemplaire de la méme provenence est normal con-
cernant la surface opaque, appartenant a lPab. 6—punctata Achard, mais
la tache interne de la bande médiane transversale des élytres est peu
distincte.
Le troisiéme exemp'aire de la collection de VInmstituto E. Expt.
Agr. provient de PV'Est. Sio Paulo (Guarujá, 2. 1918, J. Melzer lgt.). 1
est également brillant, les élytres sont dépourvus des taches, la suture est
étroitement noire verdátre. Cet exemplaire parait appartenir á une
espece distincte ayant les 4 fovéoles sétigéres du prothorax (situées á
Pextrémité des angles) plus grandes, les angles sont proéminents, le
prothorax est plus long avec les cótes sinués en arriére (ab. [2] depurata).
Trichomela xantholoma Stal.
BrÉsiL, Est. do Rio de Janeiro: Teresopolis (coll. Carlos Moreira,
Inst. E. Expt. Agric.).— Est. Minas Gerais: Cambuquira, 3. 1931 (coll.
Azevedo Marques, Inst. E. Expt. Agric.).— Est. S. Paulo: Santo Amaro,
- 2. 12. 1923 (J. Melzer, Ints. E. Expt. Agr.).— Est. Santa Catarina: Rio
Nestinho 141926) :((K. Maller, Inst, E: Expt. Agt.).
Trichomela notaticollis Stal.
BrEstL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, 4. 1. 1925 (J. F. Zikán let.
et coll.).
Genre Metastyla Chapuis.
Ce genre, facilement reconnaissable par la présence d'une épine
métasternale (le mesosternum reste mormal) peut étre divisé en deux
groupes bien caractérisés par la forme du prosternum:
l. Saillie intercoxale du prosternum fortement relevée, déclive en
avant, comme chez le genre Desmogramma,; saillie métasternale
fortement aplatie et á peine plus dressée que le prosternum.
subg. Desmostyla nov.
Type: Metastyla zikáni n. sp.
Saillie intercoxale du prosternum faiblement relevée, sans étre
brusquement déclive en avant; saillie métasternale conique,
faiblement aplatie et sensiblement plus élevée que le proster-
num.
Do
subg. Metastyla s. str.
Dans le sousgenre Metastyla s. str. viennent se placer les M. nigro-
fasciata Stal (générotypo), M. btoculata Achard, M. insignis Achard,
et M. elegans Bech.
Tableau synoptique des espéces du sousgenre Desmostyla.
1 (4) Elytres ponctués en séries longitudinales réguliéres simples,
pattes et antennes testacées.
2 (3) Points des élytres profonds, intervalles distinctement pointillés,
saillie intercoxale du métasternum aigué au sommet.
ESO
3
(2)
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Roux testacé, téte et protohorax d'un brun de poix, teinté
faiblement du métallique, élytres testacés, suture et tous les
bords étroitement noirátres; une bande transversale ondulée,
située inmediatement derriére le milieu, interrompue prés de
la suture (atteignant le 3e intervalle), le deuxieme intervalle
presque entiérement (n'atteignant mi la base ni le sommet
extrémes), 3 taches allongées postbasales, situées sur les inter-
valles 4e, 6e et 8e, 3 autres taches plus petites situées avant le
sommet sur les mémes intervalles en forme d'une série trans-
versale, une autre tache humérale, juxtamarginale, atteignant
la base et une petite tache allongée, située avant le sommet,
d'un brun métalliques.
Téte alutacée, ponctuée comme chez le M. prosternalis. Protho-
rax alutacé, fortement transversal, ponctuation du disque éparse
et fine, forte a la base et aux cótés, ceux-ci légerement
divergents, droits, arrondis au tiers antérieur. Ecusson brun
testacé. Elytres fortement ponctués en avant, plus finement en
arriére, bien plus brillants que l'avant-corps. Epipleures entiére-
ment bruns. Saillie imtercoxale du prosternum assez fortement
relevée; saillie métasternale atteignant á peine la base du
prosternum, aigúe <a lVextrémité. Episternes du métasternum
ponctués. Dessous AO plus brilant qu'au dessus. Long.
to) UM a o . —. Metastyla zikáni n. sp.
BréÉsiL, Est. Msptataa Sure o Dersorolrian, SS (o le:
Zikán lgt. et coll.).
Points des élytres fins, imtervalles sans ponctuation microsco-
pique; saillie intercoxale du métasternum arrondie en demi-
cercle régulier au sommet.
Noir, mat, labrum, palpes, antennes et pattes rouges testacés,
une petite tache sur le vertex et les angles antérieurs du protho-
rax bruns, élytres jaunes, suture étroitement noirátre, cette
bande suturale dilatée derriére l'écusson en forme d'une tache
commune atteignant le deuxiéme intervalle, base étroitement
noire, une tache humérale allongée (occupant méme la partie
antérieure des épipleures) et une bande transversale, atteignant
presque le bord latéral, située pres du milieu, interrompue á
la suture (se terminant sur le 2e múesalle) et le bord apical
extréme, noirs.
Téte alutacée, ponctuée vaguement et olecne aux environs
des sillons oculaires (qui sont tres courts). Prothorax fortement
transversal, á cótés paralléles, arrondis brusquement jusqu'au
quart antérieur. Ponctuation du disque faible, plus forte aux
cótés et vers la base. Elytres ponctués en séries longitudinales
peu réguliéres, points faibles, obsoletes vers le sommet, surface
opaque, intervalle marginal et la tache noire commune derriére
l'écusson plus brillants. Dessous brillant, prosternum ressemblant
beaucoup aux Desmogramma, saillie intercoxale du métaster-
num arrondie en avant en forme d'un démi-cercle régulier,
Bechyné: Chrysomeloidea americains 81
n'atteignant guére le bord antérieur du mésosternum. LANE
du métasternum ponctués. Long. 9 mm. .
Desmostyla prosternalis. n. sp.
BréÉsiL, Est. Minas Gerais: Funil, S. Domingos do Chalet,
Manhumirim (W. Saar, coll. J. F. Zikán).
4
4 (1) Elytres ponctués peu réguliérement en séries longitudinales
plus ou moins dédoublées. Pattes et antennes noires.
Noir, les deux premiers articles des antennes et le labrum sont
testacés. Elytres testacés, une bande suturale, rétrécie en avant,
au milieu et au sommet (ondulée alors), deux grandes taches
apicales sur le disque, une autre humérale, juxtamarginale,
attelgnant méme les épipleures, une autre médiane, allongée,
située prés du bord externe et une autre transversale antéapicale,
atteignant les épipleures, d'un noir verdátre.
Téte opaque, presque lisse, antennes dilatées vers l'extrémité,
prothorax alutacé, ayant sa plus grande largeur a la base, retré-
ci en avant en ligne presque droite, angles antérieurs (rembru-
nis) arrondis; ponctuation fine, plus forte a la base et vers les
cótés. Elytres plus brillants que l'avant-corps, finement ponctués,
plus fortement sur les taches noires, points arrangés en séries
longitudinales peu réguliéres, intervalles faiblement pointillés.
Salllie intercoxale du métasternum dépassant la base du pros-
ternum, atténuée en avant et brusquement arrondie au sommet
extréme. Long. 9 mm. . . . Metastyla poecilograma n. sp.
BrEstL, Est. Minas Gerais: Passa Quatro, Fazenda dos Campos,
IS ES Zin lot et coll):
Cryptostetha circumpuncta costipennis Bechyné.
R. ARGENTINE, Córdoba, dept. de Calamuchita: El Sauce, 12. 1938
(Manuel J. Viana lgt. et coll.).— Chaco de Santiago del Estero: La Pa-
lisa pres Bracho, Borde de Río Salado (Wagner Brothers 1904, Mus.
Vienne).
Cryptostetha paraguensis Jacoby (nov. comb.).
Cette espéce a été décrite comme un Leptinotarsa. La conformation
du sternum est á peu prés la méme comme chez les Cr. circumpuncta
Stal, et Cr. viridiopaca Bech., a cóté desquels cette espéce trouve sa
place naturelle. Elle est facilement reconnaissable á ses antennes entiére-
ment jaunes.
M. Karl Fiebrig a a trouvé quelques exemplaires a PARAGUAY (San
Bernadino, Mus. Vienne) a accompagné un d'eux de la suivante:
“Giftig; Apocynaceae; die Blátter fressend”.
Cryptostetha juanae n. sp.
R. ARGENTINE, Salta, dept. San Martín: Pontos, 9. 1949 (Juana-Ra-
mos de Martínez y Antonio Martínez lgnt. et coll.).
Long. 12 — 15 mm.
82 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Noir bleu une petite tache sur le vertex et les élytres en, partie
rouges. Assez mat, réticulation microscopique visible sous le. grossisse-
ment de 30 x. 0
Téte munie de quelques points en avant et pres des yeux, sillons
oculaires bien marqués, subparalleles, sillons clypéaux fins, sillon lon-
gitudinal du front faible en avant, plus profonde sur le vertex. Antennes
dépassant la base du prothorax, articles apicaux épaissis et légérement
transversaux (sauf le dernier article), 3e article sensiblement plus long
que les voisins.
Prothorax transversal, plus que deux fois aussi large que long, un
peu cordiforme, ayant sa plus grande largeur avant le milieu et a cótés
fortement arrondis avant le milieu. Angles antérieurs arrondis, les
postérieurs presque droits. La fovéole sétigere postérieure se trouve un
peu en avant aux cótés. Surface assez peu convexe, tres finement et trés
éparsement ponctuée.
Fig. 1. Cryptostetha juanae N. sp.
Elytres plus larges que le prothorax, assez fortement mais éparse-
ment ponctués, points diminuant un peu vers le sommet et disposés en
séries longitudinales mal visibles et acervées. Intervalles sans ponctuation,
le marginal un peu convexe et plus brillant. Dessous plus brillant,
épimeres du prosternum a sculpture longitudinalement rugueuse, saillie
intercoxale relativement étroite.
3. Tarses dilatés. Dernier segment abdominal impressionné au
milieu.
S. Tarses plus étroits. Impression du dernier segment abdominal
obsolete.
Ab. fenestrella: Partie antérieure des élytres noire, une petite tache
a cóté de l'écusson et deux autres, plus petites, situées transversalement
au milieu rouges. Bord postérieur de la portion noire ondulé. Tache
antéapicale normale.
Ab. tenuelimbata: Eiytres rouges, épipleures, base, suture, bord
apical et bord latéral (plus largement en avant) bleuátres.
Cette espéce, immédiatement recomnaissable á son systéme de coloration, est
voisine aux Cr. circumpuncta Stal, et Cr. S-notata Bech. Je veux la dédier á Mme
Juana Ramos de Martínez.
Bechyné: Chrysomeloidea americains 83
Deuterocampta leucomelaena Perty.
BrésiL, Est. do Rio de Janeiro, Itatiaia, 30. 11. 1923, 13. 11. 1936,
207201942. 7. 111942 et 2b: 2.1947. (J. F. Zikán let. et coll.).
Ñ Genre Desmogramma Erichson
Dans les matériaux examinés actuellement, il y a d'autres espéces
interessantes, non inclues dans mon essay monographique (Acta Ent.
Mus. Nat. Pragae 24, 1946, pp. .107 — 124, appartenant principalement
Maicoll: G. Frey).
Ce sont tris espéces commues jusqu'a présent appartenant a la
premiere section du genre (élytres sombres, bande basale interrompue
par P'écusson et conjointe avec le 9e intervalle des élytres, jaune) ayant
la méme forme et les mémes dimensions ( + 7,5 mm).
1 (2) Avant-corps brillant, élytres bien opaques.
Bleu noir vaguement métallique, labrum et base des antennes
rouges.
Téte á ponctuation éparse et fine. Silloms oculaires plus pro-
fonds que les autres. Prothorax fortement transversal, trois fois
aussi large que long, ayant sa plus grande largeur á la base,
cótés droits aux trois quarts postérieurs et tres légerement
S convergents en avant, abruptement arrondis au quart antérieur.
Surface plus fortement et moins densément ponctuée que la
téte. Elytres finement ponctués en séries longitudinales régulie-
res, points á peine plus grands qu'au prothorax, 2e intervalle
plus étroit que le 3e, celui-ci un peu plus étroit quele te, le Ye
(jaune) beaucoup plus large que les voisins . IN
Desmogramma unicincta Jacoby.
PErou: Callanga (Mus. G. Frey).
2 (1) Elytres a ponctuation beaucoup plus forte, au moins aussi
brillants que le prothorax.
3 (4) Prothorax á cótés subparalleles aux 3/4 postérieurs, 9e inter-
valle des élytres beaucoup plus large que les voisins.
Bleu-noir, avant-corps á reflets verdátres, base des antennes et
labrum bruns.
Téte a ponctuation fine et éparse. Prothorax plus que trois
fois aussi large que long, éparsement ponctué, points plus
grands et plus serrés vers les cótés. Intervalles élytraux a largeur
comme chez lVespéce précédente, mais ils sont distinctement
convexes et finement et éparsement pointillés ca
Desmogramma freyi n. sp.
P£rou: Callanga (Mus. G. Frey). Dédié a M. G. Frey.
4 (3) Prothorax á cótés convergents en arc faible en avant, ayant sa
plus grande largeur a la base. 9e intervalle des élytres a peine
plus large que le 8e ou 10e.
Bleu-no1r, avant-corps bleuátre, élytres noirs a reflets bronzés,
labrum testacé, base des antennes rembrunie.
84 Rev. Chil.
Ent. 1951, 1
“Téte finement et bien éparsement ponctuée. Prothorax á ponc-
tuation fine et éparse et bien homogéne. Intervalles des élytres
plans, finement et tres éparsement pointillés, intervalles Je,
4e et 5e subégaux, le 2e plus étroit .
Desmogramma optata do sp.
BOLIVIE, sans indications exactes (Mus. G. Frey).
Ces espéces ressemblent beaucoup aux Cosmogramma (surtout le
D. unicincta); elles sont facilement reconnaissables a la conformation
des palpes, des tarses et du prosternum.
Desmogramma brachycentra n. sp.
CoLomBIE, fl. Guines: Umbria quis: G. Frey).
Long. 8 — 8,5 mm.
Rouge testacé, sternum + métallique, prothorax orné d'une bande
longitudinale discale verte métallique,
cótés rouges a faibles refiets
métalliques. Ecusson vert bronzé, élytres d'un beau bleu vert, intervalles
Ze et te, 3e et Ye ainsique la base entre les intervelles 7e et 9e, jaunes.
Avant-corps mat,
sommet.
soyeux,
élytres brillants.
Antennes rembrunies au
Voisin au D. antiqua Bech., par les dimensions des intervalles et par la co-
“loration des élytres dont il differe outre la coloration spécifique du prothorax par
les caracteres suivants:
Desmogramma antiqua:
Calus
vexes,
fortement
sillons latéro-clypéaux tres
fondément impressionnés.
surantennaires con-
pro-
Dernier article des antennes plus étroit
que les précédent.
Dernier article des palpes maxillaires
trés petit, a peine visible.
Prothorax bien plus fortement ponc-
tué que la téte.
Intervalles des élytres légérement mais
distinctement convexes.
Long. 85 — 9 mm.
Desmogramma antiqua Bechyné.
Desmogramma brachycentra:
Calus surantennaires et les sillons la-
téro-clypéaux a conformation normale.
Cet article est plus large que les pré-
cédents.
Cet article est nettement visible.
Prothorax á peine plus fortement
ponctué que la téte.
Intervalles des élytres absolument
plans.
Long. 8 — 8,5 mm.
Chez une petite série provenant de Mera, EQUATEUR (Mus. G. Frey),
les pattes sont entiérement métalliques.
Desmograma discrepans n. sp.
PÉrOoU, Río Huallaga: Tingo María, 670 m. (Dr. W. Weyrauch lgt.
et coll.).
Long. 7 — 8 mm.
Bechyné: Chrysomeloidea awmericains 85
Une des espéces les plus facilement reconnaissables du genre. Elle
appartient dans le deuxiéme groupe du genre (intervalles 3e et Ye des
élytres jaunes au fond obscur) et elle est voisine a D. bivittata Ljungh,
D. antigua Bech., a Vespece précédente et surtout a D. bisbivittata Stal,
chez laquelle le prothorax est également brillant. Chez toutes ces especes
énumérées, la bande jaune basale ne réunit pas completement les deux
bandes longitudinales de chaque élytre comme cest le cas chez D.
discrepans et toutes les autres especes de la deuxiéme section. Mais toutes
ces autres espéces ont le 3e intervalle des élytres beaucoup plus étroit
(voir le tableau analytique dans mon estay monographique).
Bronzé brun métallique, á reflets rougeátres au dessous €t + aux
pattes, base des antennes, labrum, palpes et clypéus rouges. Prothorax
(dessus et dessous) vert métallique (f. typique) ou rouge inmétallique
(ab. rufofusca), élytres bronzés bruns a reflets verdátres plus ou moins
distincts.
Téte et prothorax finement ponctués, ce dernier ayant sa plus
grande largeur a la base, cótés faiblemet convergents en avant, presque
droits en arriére, fortement arrondis au quart antérieur. Elytres forte-
ment et trés réguliérement ponctués, intervalles légerement convexes et
finement et éparsement pointillés, le 9e deux fois aussi large que le 8e
ou 10e. Saillie prosternale canaliculée et faiblement dilatée en arriere,
fortement, abruptement et anguleusement déclive en avant.
Desmogramma recticollis santarema nov. subsp.
Chez une petite série provenant de Santarem, Est. Pará, BrÉsiL (Mus.
G. Frey), les élytres son bleus sombres et les pattes entiérement noires.
En méme temps, la sculpture du prothorax est homogéne, éparse au
disque, plus dense vers les cótes (chez la f. typique, dont la provenence
exacte reste inconnue, les points des cótés du prothorax sont bien plus
grands que ceux du disque).— Long. 7,5 — 8 mm. 7
Desmogramma nitidella Stal.
EQuATEUR: Mera (Mus. G. Frey).
Desmogramma fastidita Stal.
CoLomBIE: Rio. Dagua (Mus. G. Frey).— VENEZUELA (dtto).
Desmogramma conjuncta Bechyné.
Il se trouve également A CoLomBrE, Rio Dagua (Mus. G. Frey) et
a Cauca (dtto).
Desmogramma bivia sp. géogr.
a. D. bivia Germ. s. str.— BrÉsiL, Est. Santa Catarina: Nova Teu-
tonia (F. Plaumann, Mus. G. Frey).
b. subsp. argentiniensis Bech.— Y se trouve méme a PARAGUAY:
Asunción (Mus. G. Frey).
Desmogramma rotundicollis Bechyné.
Décrit sans indication exacte de la provenence — BréÉsIL, Est. Santa
4
86 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Catarina: Hansa Humboldt, 11. 1934 (ex coll. Reitter, Mus. G. Frey);
Colonia Hansa (ex coll. H. Rolle, Mus. G. Frey)
Groupe de Desmogramma opacipennis Achard.
Dans ma monographie, j'ai connu seulement une espéce á surface
opaque, a cótés du prothorax subparalléles dans les trois premiers
quarts, chez laquelle le 9e intervalle (jaune) des élytres est seulement
un peu plus large que le 10e. Actuellement, j'ai deux autres especes
sous les yeux ayant les mémes caracteres:
1 (2) Ponctuation des élytres forte, les points sont au moins cinq
fois aussi grands que ceux du prothorax.— BrÉsIL méridional:
Sáo Paulo . . . . . . Desmogramma opacipennis Achard.
2 (1) Ponctuation des élytres beaucoup plus fine, seulement un peu
plus forte que celle du prothorax.
3. (4) Séries de polmts des' élytres non: enfoncées (saut la Ye“sérte),
intervalles plans (sauf le 10e).
Bronzé métallique verdátre, élytres violacés avec les bandes
jaunes. Téte et le disque du prothorax á peu prés imponctués,
les cótés de ce dernier á ponctuation distincte et assez dense.
Elytres opaques, les intervalles, 35e, 9e et 10e plus brillants que
les restants; tous les imtervalles munis de rides microscopiques
fine et de points microscopiques extrémement rares. Long.
7,5 mm.— BoLrvie: Santa Cruz (Mus. G. Frey)...
Desmogramma nonstriata n. sp
4 (3) Séries de points des élytres enfoncées, intervalles légerement
mais tre nettement convexes.
Entierement bronzé noir métallique avec les reflets verdátres
(sauf les bandes jaunes élytrales). Téte et prothorax partout
distinctement ponctués, méme l'intervalle 10e (marginal) des
élytres cpaque. “Tous les intervalles munis d'une sculture mi-
croscopique éparse composée de rides fines et de points. Long.
71,5 — 8 mm.— Le maále n'est pas connu.— BoLIvIE, Santa Cruz:
Peia, Ichilo, Buenavista, 2. 1950 (co!l. Juana Ramos de Mar-
tínez y Antonio Martínez). Dédié a M. A. Martínez.
Desmogramma martinezi n. sp.
Desmogramma irregularis Bechyné.
BrÉsiL, Est. Santa Catarina: Jaraguá, 1915 (E. Gounelle, Mus. G.
Frey).
Desmogramma acuminata n. sp.
BoLrvie: Yungas del Palmar, 1000 m. (Zischka lgt., Mus. G. Frey).
Long. 8,5 mm.
Bronzé vert métallique, labrum en avant et base des antennes
rembrunis, intervalles 3e, 5e et 9e (et la bande basale entre les interv.
3e — Ye) jaunes, bandes des intervalles 3e et 9e réunies en arriére, bande
de l'interv. 5e raccourcie en arriére. Dessus mat, le Ye intervalle plus
brillant.
Bechyné: Chrysomeloidea americains 87
Téte distinctement et éparsement ponctuée, silloms oculaires bien
marqués, sillon clypéal (transverse) fin. Antennes dépassant la partie
humérale des élytres, épaissies vers le sommet, 3e article beaucoup plus
long qúe les voisins, articles 2e, 4e, 5e et 6e subégaux, les apicaux
allongés.
Prothorax fortement transversal, presque trois fois aussi large que
long, cótés subpara!léles, abruptement arrondis et rétrécis au quart an-
térieur. Angles antérieurs mucronés, les postérieurs épaissis. Surface assez
fortement ponctuée, points plus serrés et aciculés vers les cótés, bord
antérieur finement margimé, le postérieur inmarginé. Ecusson sans
microsculpture.
Elytres assez fortement ponctués en avant, points diminuant vers
le sommet, disposés en séries longitudinales tres réguliéeres sauf les
5e — Te en arriére. Intervalles plans, non pointillés, le 9e légerement
convexe, les imtervalles discaux subégaux. Sommet des élytres allongé,
acuminé, sommet extréme de chaque élvtre courtement arrondi, angle
sutural commun tres bien marqué. Prostethtum sans sculpture, saillie
intercoxale du prosternum conique, fortement relevée en avant. Dernier
segment abdominal convexe.
Voisin du D. ljunghi Stal, dont il differe ainsi que de toutes les austres es-
peces du genre, par le sommet des élytres allongé et acuminé.
Grammodesma cbliqua Stal.
BrÉsiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, Maromba, 1100 m., 14. 11.
IAE: Zikán: let. etocoll:):
Plagiodera amazonica flebilis Bechyné.
R. ARGENTINE, Misiones: Santa María (Manuel J. Viana lgt. et coll.).
Les élytres sont parfois verts dorés (ab. subaurata).
Plagiodera viridipennis Stal.
R. ARGENTINE, Misiones: Santa María (Manuel J. Viana lgt. et coll.).
Plagiodera vianai n. sp.
R. ARGENTINE, Misiones, dept. Concepción: Santa María (Manuel
J. Viana lgt. et coll.); Santa Ana (Dr. Cernosvitov, Mus. Nat. Prague).
Long. 4 mm.
Ressemb!e beaucoup au Pl. viridipenmis Stal; 11 en différe par la
taille plus petite, par la faible ponctuation des élytres, par le denticule
du 4e article des tarses obtusément terminé (subaigu chez l'espéce
comparée) et par les tibias antérieurs recourbés distinctement chez les
máles.
C'est la plus petite espéce habitant 1'Amérique du Sud dont les
élytres sont entierement métalliques et luisants. Le Pl. circularis Er., est
plus mat et la partie basale du prothorax est métallique. Je veux le dé-
dier á M. Manuel J. Viana.
88 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Plagiodera encausta Klug.
R. ARGENTINE, Misiones, dept. Concepción: Santa María (Manuel
J. Viana lgt. et coll.).
Quelques individus de cette provenance sont plus petits, atteignant
a peine 5 mm. de longueur, les élytres a la partie bleue sont á peine
plus opaques qu'au reste de la surface, tres finement ponctués et le
calus huméral est beaucoup moins proéminent. — Probablement une
espéce distincte; je veux désigner cette forme douteuse pros one
comme Pl. encausta subsp. nitescens.
Plagiodera flavilimbia Stal.
Br£siL, Est. Minas Gerais: Mar de Hespanha, 16. et 29. 10. Hebe
(Us E Zikán lgt. et coll.).
Microtheca planicollis Bechyné.
R. ARGENTINE, Misiones, dept. Concepción: Santa María (Manuel
J. Viana lgt. et coll.).
TEAG TAE PER UAC Da
Diabrotica viridula Fabricius.
PÉrou: Valle Chanchamayo, 800 m., 10. 3. 1939 (Dr. W. Weyrauch
lgt. et coll.).
' Diabrotica speciosa vigens Erichson.
PErou: Lima, 1. 10. 1931 (Dr. W. Weyrauch lgt. et coll.); Valle
Chanchamayo, 800 m. (dtto).— Ce dernier exemplaire porte une note
biologique: “In Zuckerrohrteld”. ;
Diabrotica conchula Erichson. : :
P£rou, Río Huallaga: “Tingo María, 670 m., 4. 1947 (Dr. W
Weyrauch lgt. et coll.); Yurac, 300 m. (dtto); Cordillera Azul: Diviso-
El 00 ru. De El Os a LEE (LO). :
Le D. gestroi Baly n'en diftére que par la coloration.
Diabrotica significata Gahan. :
Largement répendu. Les spécimens de Bahia (loc. class.) ont les
taches élytrales rouges libres le plus souvent et leur taille est plus robuste.
Au contraire, les exemplaires du Brésil méridional et de Argentine ont
ordinairement les taches élytrales externes conjointes en forme d'une
bande longitudinale et leur taille est plus petite. Les taches sont rouges,
devenant brun chez les exemplaires vieux.
Diabrotica chevrolati Harold.
P£rou: Río Huallaga: Tingo María, 700 m., 3. 1947 (Dr. W.
Weyrauch lgt. et coll.).
Monocesta rubiginosa Clark.
BrésiL, Est. do Rio de Janeiro: Corcovado, 4. 1933 (L. Travassos,
Bechyné: Chrysomeloidea americains 89
Inst. de Ecologia e Expt. Agric., Rio de J.); Gavea, 26. 3. 1946 (Dr.
P. Wygodzinsky, Inst. E. Expt. Agr.); Rio de Janeiro, 7 nov. (Exp. Dr.
Roman, Naturh. Riksmus. Stockholm); Itatiaia, Fazenda Penedo, 21. 2.
1942 (Dr. P. Wygodzinsky, Ins. E. Expt. Agric.).— Est. Minas Gerais:
Cambuquira (Inst. E. Expt. Agric.).— Est. Sáo Paulo: Env. de la ville
de S. Paulo (J. Mráz, Mus. Nat. Prague).— Est. Paraná: Rio Negro,
14. 2, 1925 (coll. dos Franciscanos, Inst. E. Expt. Agric.).
Monocesta parallela Bowditch.
R. ARGENTINE, Misiones, dept. Concepción: Santa María (Manuel
J. Viana lgt. et coll.).— Buenos Aires (R. Král, Mus. Nat. Prague).—
Chaco de Santiago del Estero: Río Dulce (ex coll. Wagner, coll. Achard,
Mus. Nat. Prague).— PARAGUAY: Jesús y Trinidad (J. Sedy, Mus. Nat.
Prague).— BrísiL: Est. Sío Paulo (coll. Achard, Mus. Nat. Prague).
Cette espéce est bien variable aux dimensions, de 7 a 10 mm. Les
spécimens bien conservés ont les élytres verdátres jaunes ornés d'une
bordure latérale jaune claire, le prothorax et la téte sont tres souvent
verdátres (inmétalliques).
Monocesta bella n. sp.
R. ARGENTINE, Misiones, dept. Concepción: Santa María (Manuel
J. Viana lgt. et coll.). :
Long. 7,5 — 8 mm. Le mále n'est pas connu.
Mat, assez allongé; d'un beau vert inmétallique, antennes (le pre-
mier article est vert au dessous) et les deux derniers articles des tarses
sont noirs, palpes, labrum, calus surantennaires, une bande irréguliére
entre les yeux, á une petite tache de chaque cóté du bord antérieur du
prothorax, bordure marginale des élytres et les épipleures jaunes testacés.
Téte subrugueuse, faiblement impressionnée entre les yeux, calus
surantennaires et clypéus brillants. Antennes courtes et robustes,
n'atteignant guére le milieu des élytres, articles 3e — 5e fortement
allongés, presque subégaux (c'est le 4e qui est le plus long). Prothorax
fortement transversal, finement et subrugueusement .ponctué, ayant sa
plus grande largeur á la base, cótés arrondis et rétrécis en avant; au
milieu, il y a une faible et large impression postbasale, parcourrant toute
la largeur du prothorax. Elytres finement granuleux et courtement
pubescents; pubescence argentée. L'intervalle latéral est convexe et plus
luisant, angle sutural largement arrondi, les impressions discales man-
quent.
Je ne connais aucune autre espéce concolore. La taille ressemble un peu
au M. atricornis Clark ou M. tarsalis Clark, mais la pubescence est estrémement
courte comme chez le M. flavocincta Clark (qui est deux fois aussi grand). Toutes
ces espéces énumérées en different collectivement par impression profonde du pro-
thorax. ,
Monocesta atricornis Clark.
BrÉsIL, Est. Amazonas: S. Gabriel, 8 janv. et 24 déc. (Exp. Dr.
Roman, Naturh. Riksmus. Stockholm). '
90
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Genre Dircema Clark.
La genre différe de ses congéners par le prothorax plus ou moins
cordiforme ayant sa plus grande largeur avant le milieu. Les espéces
sont répendues principalement dans Tes pays occidentaux de la zone
équatoriale de l'Amérique du Sud.
Pour faciliter la détermination des espéces, j'ajoute un tableau
artificiel des groupes:
Ll;
ño
2)
Elytres unicolores sans bordure marginale testacée.
Groupe D. nigripenne.
Elytres obscures, ornés d'une bordure testacée; le plus souvent,
la suture élytrale et les articles apicaux des antennes sont
également testacés.
a. Prothorax tres brillant, finement pointillé ou lisse au
Mons a cn A Groupe eden
b. Prothorax opaque, rugueux ou ca densément ponctué.
Elytres varicolores, ornés “de taches et de bandes. Une seule
espece: D. fraternum Baly. (Elle m'est inconnue).
Groupe D. marginatum.
Groupe Dircema nigripenne.
Antennes entierement noires.
Elytres réguliérement convexes, tailles plus grande, 9,5 a 12
mm. Téte noire, élytres noirs, bleus ou bruns sombres (f. typi-
que) ou entiérement testacés sauf les antennes (ob: testaceum).
Dircema nigripenne Fabricius.
GUYANE FRANCAISE: Charvein (Bas Maroni), Nouveau Chantier
(dtto), Saint Laurent du Maroni, Roches de Kourou Gourt-
donville (Riviére de Kourou), Passoara (dtto), Les Hattes
(Bas Maroni). “Pous ces spécimens proviennent des cha:ses
de M. Le Moult (coll. Achard, Mus. Nat. Prague).— Surinam:
Paramaribo (Michaelis, Mus. Vienne).— BrÉsiL, Est. Amazo-
nas: Manáus, 24 et 26 nov. (Exp. Dr. Roman, Naturh.
Riksmus. Stockholm).
Elytres déprimés dorsalement, cótés abruptement déclives et
munis d'une cóte longitudinale. Téte et prothorax rouges
testacés, élytres noirs. Taille plus petite, de 8 a 9,5 mm.
Dircema ruficrus Clark.
GUYANE FRANCAISE, Surinam.
Antennes á articles apicaux testacés ou blanchátres.
Téte noire au moins en partie.
Téte rouge avec deux taches situées tarnmsversalement sur le
7 (6)
2 UN)
9 (10)
TE)
DS)
12 (5)
1)
(8)
(1)
Bechyné: Chrysomeloidea americains 91
vertex et plus ou moins confluentes. Taille bien étroite.
EonsguleS 12 mm... . . . . Dircema modestum Baly.
COLOMBIE.
Téte noire, clypéus rouge. Taille non allongée.
Elytres métalliques. Les 2 ou 3 articles apicaux des antennes
testacés, génoux, tibias et tarses nolrs.
Deux articles apicaux des antennes rouges. Angle sutural des
élytres denticulé, surface des élytres densément pubescente.
Helussone testace.. Lone 9 al aa ;
Dircema jacobyi Bowditch.
BoLrviz. PErOU, EQUATEUR.
Trois articles apicaux des antennes testacés. Angle sutural de
chaque élytre réguliérement arrondi, surface moins densé-
ment pubescente. Ecusson noir. Lon. 10 — 11 mm. . z
Dircema chanchamayense n. sp.
PÉrou: Chanchamayo (Mus. G. Frey).
Elytres rouges, 5 articles apicaux des antennes testacés, pattes
entierement testacés. Long. 11 mm. . . ;
Dircema rufipenne Jacoby.
EQUATEUR.
Téte entierement testacée, 4 articles apicaux des antennes tes-
tacés. Elytres d'un beau bleu métallique sombre. Téte, pro-
thorax et écusson brillants, imponctués, élytres opaques, assez
finement ponctués et granuleux. Dernier segment abdominal
de la femelle profondément et étroitement échancré. Long.
A: o... Dircema cyanipenne n. sp.
PÉROU, sans indios exactes (Mus. G. Frey).
Groupe de Dircema evidens.
Ce sont seulement les bords latéraux des élytres qui sont fau-
ves. Téte noire, pattes testacées.
Prothorax entiérement testacé, éparsement ponctué au fond.
Long. 10 — 11 mm... . . . . Dircema discedens Kirsch.
EQUATEUR.
Prothorax noir, le bord basal et les bords latéraux testacés,
fortement ponctué a la partie déprimée. Long. 12 — 13 mm.
Dircema discoidale Baly.
PErou, Prov. Huallago: Rio Mixiolo, 1.200 m., 7. — 8. 1.900
(G. A. Baer, coll. Achard, Mus. Nat. Prague).
Les bords latéraux et la suture des élytres sont testacés.
92 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
»
5 (8) Les pattes, sauf les fémurs a la base et au dessous, d'un noir
de poix.
6 (7) Long. 11 — 13 mm. Prothorax avec les taches noires chez le
mále, Dernier segment abdominal de la femelle muni d'une
échacrure profonde . . . . . . Dircema pulchrum Baly.
BrÉsiL: Amazonas.
7 (6) Long. 8 — 10 mm. Prothorax sans taches noires chez les deux.
sexes. Dernier segment abdominal de la femelle est peu dis-
tinctement ¿chancré au milieu du bord postérieur .
Dircema laticolle Baly.
BrÉsIL: Amazonas.
8 (5) Pattes fauves testacées (sauf parfois les fémurs au dessous).
9 (10) Prothorax testacé, sans taches noires, fortement dilaté en avant.
Dernier segment abdominal du mále sans échancrure. Long.
NA . . Dircema evidens Erichson.
P£rou Chanchamayo (call Achard, Mus. Nat. Prague).
r
10 (9) Prothorax orné
testacées méme
á une tache noire de chaque cóte. Antennes
a la base.
11 (12) Prothorax fortement dilaté en avant, cótes rétrécis en arriére.
Pénis tronqué au sommet. Le dernier segment abdominal du
mále muni d'une échancrure triangulaire profonde au mi-
lieu du bord postérieur. Lon. + 10 mm. : ;
Dircema femininum n. sp.
PÉrou, Prov. Huallago: Rio Mixiolo, 1.200 m., 7. — 8. 1.900
(G. A. Baer, coll. Achard, Mus. Nat. Prague; type); Río Hua-
llaga: Tingo María, 670 m. (Dr. W. Weyrauch lgt. et coll.).
12 (11) Prothorax moins dilaté en avant. Pénis étroitement tronqué
su sommet et le sommet extréme est muni d'une échancrure
petite. Chez le mále, l'échancrure du dernier segment abdo-
minaltestiobsolete ono a
Dircema peruanum n. sp.
PErou: Yurac, 300 m., 6. 1947 (Dr. W. Weyrauch lgt. et coll.).
Goupe Dircema marginatum.
Il (2) Prothorax entierement testacé, bordure fauve des élytres
large.
Téte noire, clypéus, la base et le sommet des antennes fauves,
pattes testacées, le bord inférieur des fémurs noirátre. Protho-
rax fortement dilaté en avant, rétréci en arriéere. Sommet du
Bechyné: Chrysomeloidea americains 93
pénis étroit, tronqué, échancré au milieu. Dernier segment
abdominal du mále simple. Long. 9 mm.
Dircema weyrauchi n. sp.
Prrou: San Alejandro, 300 m., 6. 1947 (Dr. W. Weyrauch lgt.
- et coll.) Dédié a M. le Dr. W. Weyrauch.
(1)
(+)
(3)
(8)
(7)
(6)
(5)
Prothorax orné de deux taches noires (a une de chaque cÓ-
té). Pattes plus ou moins noirátres.
Bordure fauve des élytres tres étroite. Le dernier segment ab-
dominal des femelles échancré en démi-cercle au milieu du
bord postérieur. Long. 9 — 10 mm.
Dircema sordidum Baly.
BrÉsiL: Amazonas.
Bordure fauve des élytres large. L'échancrure du dernier seg-
ment abdominal des femelles triangulairement anguleuse.
Prothorax peu dilaté en avant.
Allongé. antennes noires sauf la base du premier article. Long.
A . . Dircema columbicum Baly.
COLOMBIE: Bogotá (coll. Nicken: Mus. Nat. Prague).
Plus court, antennes fauves au sommet et plus ou moins tes-
tacées a la base. Long. 95 — 11 mm.
Dircema lactum Baly.
EQUATEUR — PÉROU, Río Huallaga: Tingo María, 670 m. (Dr.
W. Weyrauch lgt. et coll.); Prov. Huallago: Tocada, 500 m.,
(O AO (GA bacr coll. Achard, Mus. Nat. Prague).
Prothorax fortement dilaté en avant et E A impres-
sionné. Taille petite de 849mm.. . . o
Dircema marginata Fabricius.
a. Elytres noirs, faiblement métalliques . . . .£. typique.
DEE venda DE viridipenne Clark.
BrÉsIL, Est. Amazonas: Manáus, 24 nov. (Exp. Dr. Roman,
Nat. Riksmus. Stockholm); San Gabriel. 24, 26 et 28 déc.
(dtto); Rio Uaupés: Taracuá, 15 mars (dtto).
Nestinus bimaculatus Clark.
ll
Elytres ornés a une tache antéapicale bleuátre, pourprée ou
veia — Mbs (Cuerva... o... ooo aMule
Elytres sans taches.— MÉXIQUE, Guerrero: Acapulco (Hóge,
coll. Achard, Mus. Nat. Prague); Matamoros (Sallé, Naturh,
a Rey. (Cial, lO, MOL, 1
RTESTUS ASEO CNA A CON cO LO
Peut-étre une forme locale ;
Genre Procalus Clark.
Ce genre est tres remarquable par la conformation des antennes et
des sternites. Les máles different des femelles outre la dilatation des
tarses et du 'sommet des tibias par les antennes beaucoup plus robustes
a la base et par une excavation profonde du 4e segment ventral.
Le couleur rouge ou testacée est, le plus souvent artificielle; les im-
sectes vivants Ou tués et conservés soigneusement, sont d'un beau vert,
teintés du fauve et les taches sont noires (une diagnose exacte est donnée
par Philippi, Stett. Ent. Zeit. 1864, p. 393, no. 185). Le Procalus viridis
Philippi n'est qu'une variété de couleur du Pr. mutans. Les espéces dé-
crites ci-dessous pourraient étre méme formes locales du Pr. mutans.
Ce genre rappele beaucoup les Notozona et les Blepharida (Alti-
cides) ce quí a causé une erreur de M. Harold qui a décrit le Procalus
mutans sous le nom de V'Elithia lenzi (col. Hefte 15, 1876, p. 118).
Il (6) Ponctuation des élytres plus fine ou la méme comme celle
du prothorax.
(3) Jaune ou vert, prothorax orné de 4 grandes taches noires, si-
tuées en arc, antennes noires, les 5 premiers articles en partie
jaunátres, les deux derniers articles des tarses et parfois la par-
tie basale des fémurs noirátres A As
Procalus mutans ab. viridis Philippi.
3 (2) Dessous et écusson noirs, prothorax et antennes comme chez .
le précédent. ;
4 (5) Pattes rouges, génoux noirs, tarses bruns, chaque élytre: or-
née de 8 taches noires une grande tache humérale, transver-
sale, une autre subbasale, pres de la suture, accompagnée
d'une autre discale tres petite, ces deux situées transversale-
ment; deux taches rapprochées, situées transversalement avant
le milieu vers les cótes, une grande tache quadrangulaire,
rapprochée plus au bord latéral qu'a la suture, accompagnée
d'une autre petite, toutes deux situées derriére le milieu
et une tache antéapicale.
Prothorax fortement ponctué aux impressions prés des taches
noires. Elytres enticrement opaques, munis d'une réticulation
microscopique distincte sous le grossissement de 20 x, la base
et les bords antérieurs sont étroitement luisants, ponctuation
1 No)
éparse. Long. 8 mm. . . . . Procalus reduplicatus n. sp.
CHILE, sams indications exactes (Coll. Nickerl, Mus. Nat.
Prague).
5 (4) Pattes noires, fémurs rouges. Prothorax ponctué seulement a
la base prés des taches noires externes. Elytres beaucoup plus
brillants á réticulation microscopique visible A peine sous le
grossissement de 40 x á la partie discale; chez les femelles,
Bechvné: Chrysomeloiddea americains 95
les élytres sont un peu plus opaques vers le sommet. Long.
A Brecalusemutans Blanchard:
a. Elytres entierement testacés (Elithia lenza Harold) f. typique.
b. Chaque élytre orné de trois bandes transversales noires
subobliques, inégales, plus ou moins interrompues, n'atteig-
z nant ni la suture ni les bords latéraux et d'une tache noire
CANCER A ab. notozonoides.
CHILE: San Leo. 100 m., 11. 1896 (P. Dusén, Naturh. Riksmus.
Stockholm); San Rosendo, 29. 10. 1896 (dtto).
6 - (1) Elytres fortement et densément ponctués.
Testacé, antennes brunnes de poix en partie majeure, la-
brum, palpes et tarses rembrunis. Prothorax sans taches, irré-
guliéerement, éparsement mais assez fortement ponctué, muni
des impressions caractéristiques (une transversale en avant,
peu remarquab'e, au milieu et une anologue, peu distincte,
située a la base, limitée de chaque cóté par les impressions
basales, perpendiculaires). Elytres peu luisants, réticulation
microscopique visible sous le grossissement de 40 x. Chaque
élytre orné de 9 ou 10 taches noires disposées en séries trans-
versales (3, 3, ou 4, 3), tache humérale obliquement allongée.
Les sillons de la téte sont bien moins distincts que chez les
précédents. Long. 7 mm. —. . . Precalus malaisei n. sp.
¿ ChmiLE: Valparaíso, 26 4. 1896 (P. Dusén, Naturh. Riksmus.
Stockholm). Dédié a M. le Dr. R. Malaise.
Trirhabda variabilis Jacoby.
MÉXIQUE: Matamoros (Sallé, Naturh. Riksmus. Stockholm).
Cerotoma unicornis Germar.
BrÉsiL: Río de Janeiro (F. Sahlberg, Naturh. Riksmus. Stockholm).
— Est. Rio Grande do Sul: Sáo Leopoldo (J. W. Stahl, Mus. Stockholm).
Cerotoma tingomariana n. sp.
PErou, Río Huallaga: Tingo María, 670 m., 4. 1947 (Dr. W. Wey-
rauch lgt. et coll.); Yurac, 300 m., 6. 1947 (dtto).
Long. 6 — 7 mm.
Noir, prothorax dessous et dessus, pattes, antennes et palpes testa-
cés (chez le mále, la téte est fauve testacée, le vertex, le front et le som-
met des mandibules noirs ou d'un brun de poix), élytres noirs, bordure
marginale, apicale et suturale et 3 bandes communes transversales jaunes
testacées, la premiére d'elles est réunie avec une courte bande longitu-
dinale parcourant de la base vers le disque, la deuxiéme est située pres-
que au milieu et la troisieme est oblique. Les élytres peuvent étre dé-
crite méme comme fauves, ornés de 4 larges bandes transversales noires,
n'atteignant ni la suture ni les bords latéraux, la premiere bande est
située a la base et elle est interrompue entre l'écusson et le calus humé-
ral, la 5e, située derriére le milieu est plus large que la 2e et son bord
postérieur est oblique, la 4e (apicale) est petite et fortement raccourcie.
3. Clypéus brilant, sans sculpture, profondément excavé, muni
- «d'une protubérance transversale bilobée, située sous les yeux. Le 3e ar-
96 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
ticle des antennes est plus large et plus long que le ler, terminé au bord
externe pres du sommet distal d'une petite dent aigué; le 4e article est
transversal, longuement épineux, lPépine se dirigeant en dehors et elle
est recourbée pres du sommet.
2. Clypéus rugueusement ponctué, sans protubérances, antennes á
conformation normale.
Chez les deux sexes, le prothorax est plus mat que les élytres et il est muni
d'une impression obsoléte. Elytres finement et peu densément ponctués sans traces
des cótes longitudinales. :
Voisin aux C. arcuata Oliv., et C. adami Laboiss.; il en differe collectivement
par la coloration et par la conformation de la téte chez les máles.
Eucerotoma huallagensis n. sp.
Pérou, Río Huallaga: Tingo María, 700 m., 7. 1947 (D. W. Wey-
rauch lgt. et coll.).
Long. 8,5 mm. Le mále n'est pas connu.
L'espece ressemble beaucoup aux exemplaires grands de VE. hetero-
cera Baly (du Brésil); elle en différe immédiatement par les cótes lon-
eltudinales des élytres alternativement plus et moims convexes (toutes
les cótés sont également convexes chez V'E. heterocera), par le labrum
couvrant entierement le sommet des mandibules (qui sont bien visibles
chez 1'E. heterocera) et par les élytres distinctement arrondis au sommet
(tronquées chez l'espéce comparée). i
La coloration générale est presque la méme sauf l'ornament fauve
(sur le fond rouge violacé) des élytres composé d'une bordure latérale,
remontant a la base jusqu'a l'écusson, d'une bande longitudinale occu-
pant la deuxiéme cóte (la plus fortement convexe) en avant, réunie pres
du milieu avec une bande transversale commune se terminant sur la
sixieme cóte et d'une tache antéapicale. La ponctuation de l'avant-corps
est distincte, impression discale du prothorax est profonde. L"£. alter-
nata Baly, en differe par la taille bien plus petite. E
NE Io (O 1D) A da
Crimissa nigroornata Jacoby (nov. comb.).
Cette jolie espéce provenant de CoLOMBIE a été décrite par M.
Kirsch sous le nom de Prosicela tarsalis (vrais Chrysomélides; Berl. Ent.
Zeit. 1883, p. 190). La diagnose de Kirsch n'est pas régistrée dans les
Catalogues. Les deux diagnoses ne différent que par Pornement noir
des élytres:
le - Elytres ornés d'une tache humérale allongée . . f. typique.
e Cette tache est fortement allongée, en forme d'une bande lon-
gitudinale, atteignant presque le sommet des élytres . . .-.
ab. tarsalis Kirsch.
Elithia grossa Chapuis.
PÉrou: Río Huallaga, Tingo María, 700 m., 1. 4. 1940, 7. 10. 1946
et 4. 1947 (Dr. W. Weyrauch lgt. et coll.). Í
Bechyné: Chrysomeloidea americains 97
Elithia lenzi Harold.
1l vient se placer parmi les Procalus (voir ci-dessus).
Prasona obsoleta n. sp.
BoLtvieE, Yungas de la Paz: Sorata, 2.100 m., 10. 12. 1948 (P. G
Kuschel lgt. et coll.).
Long 6 mm.
Testacé roussátre, poitrine, labrum, palpes et la partie postérieure
de la téte plus sombres, clypéus, pattes et prothorax verts, élytres tes-
tacés, épipleures et 3 grandes taches obsolétes sur chaque élytre, dis-
posées longitudinalement, verts. Taille allongée et peu convexe.
Differe de ses congéners outre la coloration par les élytres distinc-
tement ponctués sans impression postbasale et sams cótes, par le sillon
transversal du prothorax obsoléte et par les antennes plus fortement
épaissies vers l'extrémité. Téte et prothorax sans impressions.
Prasona electa n. sp.
BoLrviE, Yungas de la Paz: Coroico (ex Staudimger, Mus. G. Frey).
Long. 7 — 7,5 mm.
Noir, partie antérieure de la téte et élytres testacés, antennes et
tarses bruns, prothorax, fémurs et tibias verts, écusson et 3 petites ta-
ches sur chaque élytre noirs: une tache humérale, une autre située au
milieu et la troisiéme au tiers postérieur, rapprochée bien plus a la
suture qu'au bord marginal. q
Forme générale comme chez le précédent dont il différe outre la
coloration par la ponctuation fine mais distincte de l'avant-corps et, par
la présence d'un sillon profond au milieu du front. La taille est bien
plus grande.
Prasona freyi n. sp.
PEROU: Callanga ad G. Frey).
Long. 8 mm.
Testacé, poitrine presque ncire, pattes (sauf les tarses), clypéus,
prothorax et élytres verts, téte, écusson, une bande longitudinale sutu-
rale, fortement raccourcie, atteignant a peine le premier. tiers des ély-
tres, une grande tache humérale, irréguliére, conjointe a la base extré-
me avec la bande suturale et une bande commune antéapicale dont le
bord postérieur est profondément émarginé de chaque cóte, noirs.
Avant-corps tres finement pointillé, élytres plus distinctement. Im-
pression postbasale obsoléte, sillon transversal du prothorax fin, impres-
sion frontale distincte. 11 ressemble au Pr. peruviana Jac.; il en differe
outre la coloration par l'impression postbasale des élytres obsolete et
par le sillon transversal du prothorax á peine indiqué. Dédié a M. G.
Prey.
Prasona peruviana Jacoby.
Remarquable par la coloration et par une impression cosita
des élytres considérable. Les bandes noires basales des élytres sónt par-
fois divisées en taches: deux a la base, deux au milieu (ab. divisa).
98 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Genre Cacoscelis Chevrolat.
Les especes du présent genre sont encore peu connues et je ne suis
pas convaincu si la variabilité extraordinaire des dimensions est vrale-
ment individuelle. Pour faciliter la détermination des espéces connues,
on peut les diviser —d'une manijére artificialle— aux groupes fondés sur
les caractéres secondaires (la coloration) (1):
I. Formes en majeure partie testacées, munis parfois d'un ornement
sombre sur les élytres.
C. tibialis Jac., C. flava Clark, et. C. testacea Clark.
II. Formes a élytres métalliques ou noirs, ornés d'une bordure mar-
ginale testacée. Dessous testacé.
C. binotata 1llig., C. marginata Oliv., et C. compta Er.
III. Testacé, élytres entierement noirs ou métalliques.
C. fimbriata Clark, C. jacobyi Csiki, C. walteriana n. sp., C. argen-
timiensis n. sp. et C. lucens Er.
IV. Au dessous, c'est au moins l'abdomen qui est noir. Elytres noirs
ou métalliques.
C. nigripennis Clark. C. melanoptera Germ., C. opacipennis Jac.,
G. pectoralis Har., €. abdominalis Jac., C. coeruleipennis Clark, C.
bicolorata Clark, et. C. varipes Jacoby.
Cacoscelis binotata Illiger (nov. comb.).
C'est une espece distincte qui a été décrite bien exactement par
M. Jacoby sous le nom de C. guianensis. Elle differe du C. marginata
faciliment par la coloration et par l'absence de l'échancrure antéapicale
des tibias posterieurs. Les variétés de couleur (fasciatocollis Clark, et
circumscripta Weise) viennent se placer également chez le C. binotata.
C. marginata est fortement variable suivant les localités diverses.
Groupe III du genre Cacoscelis.
Il (4) Prothorax éparsement mais distinctement ponctué.
2 (3) Pattes presque entiéerement testacées, élytres noirs immétalli-
questlallerpentende Se E
Cacoscelis fimbriata Clark.
BOLIVIE.
3 (2) Antennes et pattes noires, fémurs (seuf le sommet distant
extreme) rouges. E lytres d'un beau vert métallique avec des
faibles reflets pourprés, palpes maxillaires (saut a la base)
et le sommet des mandibules noirs, écusson brun de poix.
Téte finement alutacée, sans ponctuation sauf a la partie su-
périeure du clypéus, ou se trouvent quelques points grands,
fovéiformes. Front déprime, sillonné transversalement, calus
surantenaires faiblement convexes, divisés entre eux d'un
(1) Il me manque deux ou trois especes du Méxique et de Colombie pour
pouvoir compiler un tableau synoptique fondé á des caractéres morphologiques
don, le plus important soit la présence ou l'absence d'une échancrure avant le
sommet des tibias postérieurs.
Bechyné: Chrysomeloidea americains 99
court sillon longitudinal assez profond. Antennes atteignant
a peine la moitié des élytres, te article le plus long, articles
apicaux graduellement attenués. Prothorax fortement trans-
versal, un peu plus étroit que les élytres, ayant sa plus grande
largeur avant le milieu. rétréci plus fortement en avant qu'en
arriére, muni d'une faible dépression transversale antéscute-
llaire et a une, plus profonde, de chaque cóte, située au ni-
veau de la plus grande largeur du prothorax. Le bord basal
est concave aux environs de l'écussom, bords latéraux arron-
dis et réfléchis, légérement anguleux prés du milieu. Surface
éparsement mais distinctement ponctuée, trés brillante. Ecus-
son sans points, obsolétement réticulé. Elytres subparalleles,
fortement et densément ponctués, moins brillants que le pro-
thorax, surtout en arriére. Pubescence du dessous et des pa-
ttes dorée. La plus grande largeur des tibias (vue latérale) se
trouve avant l'extrémité. Lone. 13,5, — 14,5 mm. . e
Cacoscelis walteriana n. sp.
BrEsiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiala, 700 m., 28. 9 et 6.
10. 1942 (Dr. W. Zikán, Inst. de Ecologia e Expt. Agricola,
Rio de Janeiro).
Cette espéce nouvelle que je veux dédier a M. le Dr. Walter Zikán ressemble
par son aspect général beaucoup au C. marginata; elle en differe outre la colora-
tion par Vabsence du sillon longitudinal aux cótés du prothorax dont la surface
est distinctement ponctuée, par la ponctuation des élytres beaucoup plus dense, par
les antennes plus gréles, par les épipleures des élytres plus larges en avant et par
lVéchancrure antéapicale des tibias postérieurs beaucoup plus faible. Je ne connais -
que deux máles.
4 (1) Prothorax sans ponctuation perceptible, ponctuation des ély-
tres faible.
5 (6) Pattes (sauf les hanches) entigrement noires.
Elytres mat soyeux. Antennes noires, les 4 premiers articles
en partie rougeátres. Sommet des mandibules et les 2 derniers
articles des palpes maxillaires bruns de poix. Elytres subpara-
lléeles, non dilatés en arriére, noirs.
Téte brillante, sans ponctuation perceptible, sillon transver-
sal derriére les antennes faiblement impressionné, calus sur-'
antenaires faiblement élevés. Antennes courtes et robustes;
n'atteignant pas le milieu des élytres, 4e article le plus long.
Prothorax trés brillant, fortement transversal, ayant sa plus
erande largeur prés du milieu, cótes réguliérement arrondis.
Surface lisse sauf quelques points rares vers les cótes et a la
base, munie d'une dépression antéscutellaire, et a une autre
de chaque cóte, qui est transversale, légerement oblique et
située en avant une autre petite impression se trouve au
niveau de la plus grande largeur du prothorax. Bord basal
legerement concave avant l'écusson qui est imponctué, moins
brillant que le prothorax mais plus brillant que les élytres.
Ces derniers sont mats, irréguliérement et peu densément
100 RECAE OS Al
pontués. Pattes trés robustes, les 4 tibias postérieurs fortement
échancrés avant le sommet. La pubescence est argentée. Long.
9=1l8 mm... . . . Cacoscelis argentiniensis n. sp.
R. ARGENTINE, Chaco de Santiago del Estero: Río Salado (ex
coll. Wagner, coll. Achard, Mus. Nat.. Prague); Ibid.,' Río
Dulce (dtto). Misiones: San Ignacio (coll. Achard, Mus. Nat.
Prague).
Faciliment reconaissable á ses élytres mats soyeux.
6 (5) Pattes testacées, sommet des tibias et les tarses plus ou moins
noirátres. : :
7 (8) Antennes noires, le ler article rouge. Elytres subparalleles
d'un beau bleu violacé, obsolétement sillonnés longitudinale-
ment. Pattes testacées, tarses rembrunis. Long. 7 mm. . y
Cacoscelis jacobyi Csiki.
BRÉSIL.
8 (7) Antennes testacées, les articles 4e — 8e (ou méme 3e — 9e)
nolirs, tibias (sauf á la base) et tarses noirs. Elytres trés bri-
llants, d'un beau bleu, sans traces des sillons longitudinaux,
dilatés en arriére. Pattes tres gréles, léchancrure des 4 tibias
postéricurs obsoleto
Cacoscelis lucens Erichson.
De Prrou jusqu'au Brésil méridional.
Altica amethystina habitabilis nov. subsp.
BrÉsiL, Est. do Rio de Janeiro: Nicteroy (Mus. G. Frey, type) ibid.,
11. 8. 1912 (G. Perina, Mus. Verona) — Est. Santa Catarina: Jaraguá
1915 (E. Gounelie, Mus. G. Frey). — S. Paulo (G. Perina, Mus. Verona).
Cette forme differe des spécimens typiques (largement répendus
dans 1'Amérique cetrale) par la taille bien plus étroite et plus petite
(de 6 a 8 mm. au lieu de 7,5 a 9 mm. chez la race typique) et par
langle sutural des élytres bie peu marqué.
Altica transversa Germar.
Cette espéce qui est répendue de Buenos Aires jusqu'au Brésil mé-
ridional est variable en coloration. Elle est voisine a 1'4. patruelis Ha-
rold dont elle differe par les élytres trés densément et finement ponc-
tuées. Tuote la surface (surtout les élytres) est finement alutacée.
EL'avant-corps est noir bleu ou noir violacé, élytres
ay bronzestmeétalliques. (tres ratenent E Upa
b. Violacés avec les reflets pourprés . . . . ab. frequentissima.
cs VentsMaveciles ttalbles refletspourpres a go o
Lactica kuscheli n. sp.
Hab. PErou, Prov. Cuzco: Ollantaytambo, 3.000 m., 31. 1. 1949
(P. G. Kuschel lgt. et coll.).
Long 215 052 Annan:
Courtement ovalaire, convexe, dessus luisant. D'un beau bleu vert
métallique, dessus ordinairement plus verdátre, bouche, partie inférieu-
re des premiers articles des antennes et tarses bruns de poix.
Bechyné: Chrysomeloidea americains 101
Téte brillante, munis d'un sillon transversal derriére les tubercules
frontaux qui se dirige en courbe faible vers le bord postérieur des yeux.
Les tubercules frontaux sont transversaux, subobliquement situés, bien
limités et séparés entre eux d'un court sillon longitudinal. Caréene lon-
gitudinale entre les antennes aigué, confluente en avant avec les carénes
clypéales. Antennes gréles n'atteignant pas«le miliecu des élytres, 3e ar-
ticle plus long que les voisins, 2e trés court, plus court que le 4e, les 5
apicaux faiblement dilatés.
Prothorax faiblement transversal, 1,5 x aussi large que long, ayant
sa plus grande largeur á la base. Cótes rétrécis en avant et tres faible-
ment arrondis. Angles antérieurs épaissis et coupés obliquement. Sillon
basal profond, sinué au milieu, limité, de chaque cóté d'une fovéole mal
limitée. Au tiers antérieur, dans la méme position que les fovéoles dé-
crites, il y a á une faible impression transversale, mal visible. Surface
presque lisse en avant, distinctement et assez densément ponctuée a la
partie basale, derriére le sillon transversal.
Elytres ovalaires, plus larges que le prothorax, munis d'une impres-
sion postbasale tres faib!e, calus basal obsolétement convexe, le huméral
beaucoup plus fortement convexe. Ponctuation assez dense, bien percep-
tible en avant, diminuant graduellement vers le sommet, entiérement
obsoléte au quart apical. arrangée en séries longitudinales ca et lá. Angle
sutural de chaque élytre largement arrondi. Epipleures larges, gradue-
flement atténués vers le sommet, obsolétes dans la région apicale. Der-
nier segment abdominal du mále aplati au milieu et tronqué á Vextré-
mité. ler article des tarses portérieurs distinctement plus long que les
deux suivants réunis.
Cette espéce, dédiée au Rév. P. G. Kuschel, est voisine au L. viridis Weise,
dont elle différe nettement par le prothorax ponctué distinctement A la partie
basale et par la taille sensiblement plus petite.
Lactica coroicensis n. sp.
Hab. BoLrviE, Yungas de la Paz: Coroico, Huarinillas, 1.100 m., 12.
AB. 6. Kuschel let: et coll:):
Tres voisin au précédent, étant á peu pres concolore et de la méme
forme générale. Les premiers articles des antennes sont plus ou moins
rougées. Il en différe par les caractéres suivants:
Lactica kuscheli:
Antennes n'atteignan pas le milieu les
élytres; 3e article plus long. que le 4e.
Les tubercules frontaux et la caréne
longitudinale du front sont également
convexes; carene frontale simple.
Prothorax convexe assez réguliérement.
Dépression du dernier segment abdo-
minal aussi fortement ponctuée que l'ab-
domen.
Long. 2,8 — 32 mm.
Latica coroicensis:
Antennes atteignant le milieu des ély-
tres; articles 3e et 4e subégaux.
La caréne frontale est plus fortement
frontaux;
caréne frontale sillonmnée longitudinale-
ment.
convexe que les tubercules
Partie antérieure du prothorax bien
plus fortement convexe que la postérieu-
re (derriére impression transversale).
Abdomen ponctué, dépression lisse.
Coni 230 Le
102 á Rev. Chil. Ent. 1951, 1
La ponctuation du prothorax est plus fine chez le L. coroicensis;
au contraire, la ponctuation élytrale est bien plus distincte.
Chlamophora sanguinicollís Clark.
BrísiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, 4. 1932 (Dr. Dario Men-
des, Inst. de Ecologia e Expt. E Rio de J.); ibid., Itatiaia, Ma-
romba, IO AS O29 E E EZikanMetteticolo:
Chlamophora mendesi n. sp.
BrésiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, 9. 1929 Dr. Dario Mendes,
Inst. de Ecol. e Expt. Agric.).
Long. 7,5 — 8,5 mm. Le mále n'est pas connu.
Noir, téte en avant, prothorax et écusson violacés, élytres et la par-
tie postérieure de la téte d'un bleu vert. L*avant-corps est brillant, les
élytres sont plus mats.
Téte finement et éparsement ponctuée, calus surantennaires trans-
versaux, situés un peu obliquement, front prés des yeux muni á une
petite fovéole de chaque cóté. Antennes atteignant la moitié des ély-
tres, les 3e et 4e articles subégaux.
Prothorax relativement petit, plus étroit que les élytres, ayant sa
plus grande largeur derriére le milieu, cótes fortement et assez régulie-
rement arrondis et assez largement réfléchis, bord réfléchi muni d'une
sculpture rugueuse. Surface “creusce d'un sillon transversal pres de la
base, courtement arrondi de chaque cóté, les extrémités atteignant le
bord basal. En avant, il se trouve á une impression grande mais peu
profonde de chaque cóté. Ponctuation fine et éparse, plus perceptible
a Pespáce située entre la base et le sillon basal. Ecusson lisse et brillant.
Elytres fortement dilatés en arriére, finement et irrégulicrement
ponctuées, munis de quelques cótes longitudinales faibles, surtout en
avant et aux cótés, divisées entre elles des sillons peu profonds. Impre-
ssion transversale derriére la base entiérement obsoléte, angle sutural
arrondi. Dernier segment abdominal legérement impressionné longitu-
dinalement en arriére, le bord postérieur du 4e segment légérement re-
levé au milieu.
Cette espece, dédiéc a M. le Dr. Dario Mendes, est trés remarquable par les
élytres ponctués irréguliérement, mais munis de faibles cótes longitudinales, peu
réguliérement disposées.
Chlamophora opacicollis Harold.
R. ARGENTINE, Misiones, dept. Concepción: Santa María (Manuel
J. Viana lgt. et coll.).
Chlamophora argentiniensis n. sp.
R. ARGENTINE, Gran Chaco: Río Tapenado (ex coll. Wagner, coll.
Achard, Mus. Nat. Prague).
Long. 7 — 8 mm.
Rouge testacé, métasternum, abdomen, dernier article des palpes
maxillaires, les “7 derniers articles des antennes et l'ecusson d'un brun
de poix, élytres verts“bleus métalliques.
put
Bechyné: Chrysomeloidea americains 103
Téte vaguement rugueuse sur le front, sillon transversal derriére
les calus surantennaires suboblique, subanguleux au milieu et trés dis-
tinct. Antennes n'atteignant guére la moitié des élytres, articles 3e et
4e subégaux.
Prothorax trés finement pointillé, assez peu brillant, cótes faible-
ment et réguliérement arrondis, légéerement réfléchis, tous les angles lé-
gérement saillants. Sillon basal transverse profond et large, limité de
chaque cóté d'un court sillons perpendiculaire atteignant le bord basa!.
Elytres brillants (mále) ou opaques (femelle), légérement déprimés
derriére la base, ponctués-striés, points diminuant vers le sommet, in-
tervalles légérement convexes, surtout en avant, le 16 E le Le pus 10
tement, surtout chez les femelles. Angle sutural mucroné. Prostethium
trés brillant, le reste de la partie inférieure opaque et pubescent.
3. Dernier segment abdominal avec une impression trés profonde
en arriére. Tibias antérieurs déprimés dorsalement, ler article des 4
tarses antérieurs fortement dilaté.
2. Dernier segment abdominal muni d'une impression longitudi-
nale, plus profonde en avant.
Bien reconnaissable a la coloration, á la sculpture et á la conformation du
dernier segment abdominal.
Chlamophora meridionalis n. sp ;
“Br£siL, Est. Rio Grande do Sul, 12. 1926 (cell. Josué Deslandes, Ins-
tituto de Ecologia e Expt. Agrícola, Rio de Janeiro).
Long. 7,5 — 8 mm.
Par la sculpture générale, cette espéce est voisine au Chl. aeneipen-
nis Har. Elle est noire, élytres teintés fortement d'un bleu violacé:
Chlamophora meridionalis: Chlamophora aeneipennis:
Les bords latéraux du prothorax sont
- largement réfléchis et finement rugueux.
Angles antérieurs du prothorax tron-
qués transversalement, non obliquement
et ils sont munis d'une dent aigué se
dirigeant extérieurement.
Elytres opaques, surtout chez les fe-
melles.
Les cótes élytrales sont subégales, les
latérales á peine plus fortement con:
vexes que les discales.
Les bords latéraux du prothorax sont
bien plus
sculpture perceptible.
Angles antérieurs du prothorax tron-
qués obliquement et faiblement
étroitement réfléchis, sans
den-
ticulés
Elytres tres brillants, vivement méta-
lliques, chez les deux sexes.
La 6e et la Se cóte élytrale est racc-
ourcie en avant, la 7e beaucoup plus
fortement convexe en avant que les voi:
sines; les cótes latérales sont aigués (sut-
tout chez les femelles) et plus fortement
convexes que les cótes discales.
Chez les máles de ces deux especes, les tibias antérieurs sont forte-
ment comprimés dorsalement et le premier article ds tarses correspon-
dants est tres fortement dilaté.
104 e (Cole Id MUNI Al
Chlamophora aeneipennis Harold.
BrésiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, 11. 1922 (coll. D. Mendes,
Inst. de Ecologia e Expt. Agr., Rio de Jan.). — Est. Minas Gerais: Passa
Quatro, Campo de Murro, 2.000 m., 1. 4. 1922 (J. F. Zikán lgt. et coll.).
La taille de cette espéce est variable de 6 a 8 mm. de longueur (6
mm. d'aprés la diagnose originaire).
Chlamophora wygodzinskyi n. sp.
BréÉsIL, Est: do Rio de Janeiro: Parque Nacional de Serra dos Or-
gaos,Feresopolis, 1.500 =-1.700m.,18.:2:22..4. 1947 (Dr. “P. Wygod-
zinsky lst., ma collection). ¡
Long 6,5 — 7,5 mm.
-Cette esptce nouvelle qui je veux dédier a mon ami, le Dr. P. Wy-
godzinsky, vient se placer á cóté des Chl. aeneipennis et Chl. meridio-
nalis. Elle est noire, les élytres bleus violacés, plus opaques que chez
le Chl. aeneipennis, mais plus brillants que chez autre espéce compa-
rée. Elle en différe collectivement par le prothorax finement pointillé
derriére le sillon transversal basal, par les cótes élytrales distinctement
et assez densément pointillées et par les interstáces ponctuées peu ré-
guliérement en lignes dédoublées (simples et réguliéres chez les deux
espéces comparces). Les cótes élytrales sont faiblement convexes, la 7e
aigúement convexe derriére le calus huméral chez les femelles. La forme
du prothorax se rapproche plus au Chl. meridionalis.
Chez un exemplaire capturé par le regretté.J. F. Zikán a Itatiaia
(Est. do Rio de Janeiro, 8. — 10. 1. 1997), les élytres sont vivement
violacés (ab. semiviolacea).
Chl. wygodzinsky differe du Chl. sculpturata Har., par les intervalles des ély-
tres convexes faibles, non aigus.
Crepidodera subgen. Dodericrepa nov.
Ce sousgenre est établi sur les espéces de 1'Amérique du Sud ayant
une taille petite, le sillon transversal du prothorax est allongé jusqu'
aux bords latéraux sans étre limité des impressions perpendiculaires.
Type: Crepidodera aenescens Boheman.
Ci-joint, je donne un tableau synoptique des espéces de ce sous-
genre vivant au littoral atlantique du Brésil. Le corps est métallique,
les antennes et les pattes sont plus ou moins testacées.
Le Crepidodera elegantula Baly, m'est inconnu. Dans le cas qu'il
doive appartenir au présent sousgenre, elle différe des espéces suivantes
par le dessus du corps éparsement pubeccent.
1 (4) Elytres fortement ponctués en séries longitudinales régulié-
res, simples et distantes (en nombre de 12). Taille courte-
ment ovalaire.
2 (8) Dessus bronzé cuivreux métallique, pattes et antennes (lé-
gérement rembrunies vers le sommet) entiérement testacées.
Impression postbasale des élytres faib!e, points Ese es
vers le sommet. Long. 1,7 — 2,4 mm. . j
Crepidodera aenescens oem
BrísiL, Est. do Rio de Janeiro.
Bechyné: Chrysomeloiwddea americains 105
3 (2) Dessus bleuátre avec les reflets violacés. Antennes rembrunies
vers le sommet. Pattes testacées, fémurs postérieurs plus ou
moins noirátres. Impression postbasale des élytres obsoléte,
points des élytres fortement diminuant vers le sommet .
Crepidodera coracina Boheman.
BrísiL, Est. do Rio de Janeiro.
4 (1) Ponctuation des élytres beaucoup plus fine, dense et fort peu
subsériée; ponctuation primaire (c'est á dire les 12 séries
longitudinales) a peine perceptible, car les intervalles portent
une ponctuation de la méme qualité. Taille allongée. An-
tennes rembrunies au sommet.
5 (6) Fémurs (sauf parfois les antérieurs) noirátres. Impression
postbasale des élytres entierement obsoléte. Ponctuation gé-
nérale fine, cótés du prothorax réguliérement arrondis. Bleu
ou bleu vert, parfois presque noir. Long. 1,7 — 2,5 mm.
Crepidodera vagabunda Boheman.
Urucuay; BrÉsiL, Est. Sáo Paulo, Est. do Rio de Janeiro.
6 (5) Pattes enticrement testacées. Ponctuation générale plus forte.
Impression postbasale des élytres trés distincte. Cótés du pro-
thorax subparalléles et sinués avant l'angle postérieur. Vert.
¡NOW JOE 292 270 MI a di
Crepidodera campanulata EOS
BrésiL, Est. do Rio de Janeiro: Lerma, 27. 7. 1912 (G. Perina,
Mus. Verona) Nicteroy, 11. 8. 1912 (dtto).
Genre Heikertingerella Csiki.
Concernant la liste des especes au Catalogue de Blackwelder, 11
faut signaler que la deuxiéme série d'espéces appartenant au présent
genre (p. 705) est énumérée a la page 706 sous le nom générique de
lEuplectroscelis. C'est seulement PEuplectroscelis xanthi Crotch qui
doit conserver ce nom générique; toutes les autre espéces décrites par
Baly viennent se placer. parmi les Heikertingerella.
Les especes du genre Hetkertingerella oí fort peu connues, et,
en méme temps, elles sont trés homogénes.
Heikertingerella wittmeri n. sp.
BrésiL, Est. do Rio de Janeiro. Muri, 12, 1949 (W. Wittmer lgt.,
Mus. G. Frey). — Est. Espírito Santo (Mus. G. Frey). — Est. Santa Ca-
tarina: Blumenau (Mus. G. Frey).
Long. 3,5 — 4,5 mm.
Bien courtement ovalaire, fortement convexe, brillant. Rouge som-
bre, abdomen et labrum d'un brun de poix, pattes noires, base des fé-
murs antérieurs et la moité basale des deux fémurs postérieurs, rouges.
Antennes noires de poix avec les 4 ou 5 premiers articles testacés, téte,
prothorax et la moitié apicale (chez la plupart des exemplaires de Est.
Espírito Santo á peine le tiers apical) noirs.
106 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Téte éparsement et tres finement pointillée (points visibles sous
le grossissement de 40 x ou 50 x), luisante. Front au moins aussi large
que le diamétre transversal d'un oeil, convexe. Sillons oculaires larges
et presque contigus (en demicercle) au milieu du front entre les yeux,
tubercules frontaux réduits en forme des carénes aigués, obliques, sé-
parées par la caréne interantennaire (qui est large et peu convexe).
Yeux grands, a bords internes presque rectilignes, divergentes en avant.
Clypéus muni de deux carénes aigués, opposites aux carénes frontales.
Antennes atteignant le milieu des élytres (un peu plus longues chez les
máles), articles apicaux un peu épaissis, le 4e article plus long que le
3e, celui-ci plus gréle et plus long que le précédent.
Prothorax fortemente transversal, plus que deux fois aussi large que
long, ayant sa plus grande largeur á la base, cótés sensiblement rétrécis
en avant en ligne presque droite. Angles antérieurs épaissis mais non
proéminents. Ponctuation de la Surface á peine perceptible (plus dis-
tincte chez les individus de 1P'Est. Espírito Santo).
Elytres plus larges que le prothorax, a ponctuation fine, parfois
obsoléte en arriére, disposée irrégulierement. Abdomen ponctué, la dent
des tibias postérieurs aigue.
Chez le mále, le premier article des tarses est sensiblement dilaté
ainsi que le sommet des tibias (surtout des postérieurs).
Cette espeéce, dédiée a M. W. Wittmer, est voisine a un ensemble
des espéces concolores:
Il (2) Premier article des tarses postérieurs plus long que les 3 sui-
vants réunis.
D'un noir de poix, dessus noir avec les é!ytres testacés sauf
au sommet. Ponctuation de l'avant corps effacée, celle des ély-
tres trés fine au tiers antérieur, obsolete en arriére. Front
convexe, un peu plus étroit que le diamétre transversal d'un
oeil. Cótés du prothorax faiblement mais distinctement arron-
dis. Long. 3,5 — 4 mm. ;
Heikertingerella boliviana n. sp.
BoLIviE, Yungas de la Paz: Coroico (Mus. G. Frey); ibid.,
Huarinillas, 1.100 m., 12. 2. 1949 (P. G. Kuschel lgt. et coll.).
2 (1) Premier article des tarses postérieurs sensiblement plus court
que les 3 suivants réunis.
3 (4) Prothorax distinctement ponctué méme sur le disque.
Rouge brun, téte, prothorax, écusson, fémurs postérieurs et
la partie majeure des tibias postérieurs noirs, antennes testa-
cées a la base, articles apicaux d'un brun de poix. Elytres
rouges avec une grande tache apicale noire, n'atteignant pas
les bords latéraux. Front convexe, finement pointillé, plus
large que le diamétre transversal d'un oeil. Cótés du protho-
rax absolument droits. Elytres légerement allongés, distinc-
tement pointillés méme en arriére. ler article des tarses pos-
térieurs aussi long que les deux suivants réunis. Abdomen
peu brillant et assez fortement ponctué. Long. 3 mm. .
Heikertingerella argentiniensis n. sp.
4 (3)
5 (8)
6 (7)
NO)
8 (5)
9 (10)
10 (9)
Bechyné: Chrysomeloiddea americains 107
R. ARGENTINE, Misiones: L. Alem, 12. 1. 1949 (W. Wittmer
lgt., Mus. V. Frey).
Disque du prothorax lisse, sans ponctuation.
Front bien plus étroit que le diametre transversal d'un oeil.
Noir de poix, élytres (sauf le tiers ou quart apical qui est
noir) rouges testacées, base des antennes testacée.
Angles antérieurs du prothorax épaissis, mais non proémi-.
nents. Partie basale et latérale du prothorax ponctuée fine-
ment mais distinctement. Long. 3,5 — 4,5 mm.
PEroU, BOLIVIE, COLOMBIE, VENÉZUELA.
Heikertingerella adusta Harold
Rouge brun, téte, prothorax, le quart apical des élytres et
pattes d'un noir profond.
Angles antérieurs du prothorax épaissis et sensiblement pro-
éminents. Prothorax presque entiérement lisse. Taille q
que hémisphérique. Long. 4 mum. o
Helkertingerella subhemisphaerica n. sp.
Costra Rica: Turialba (Mus. G. Frey).
Front au moins aussi large que le diametre d'un oeil.
Premier article des tarses postérieurs aussi long que les deux
SES CU A o A CO)
Cet article est distinctement plus long que les deux suivants
rÉUDIS . .. ... : 0. Herkertingerella, wittmeri n. sp.
Les especes énumérées ci.dessus dams un tableu synoptique sont
bien voisines aux suivantes qui sont concolores:
a
ñ
3 derniers articles des antennes testacés, les articles intermé-
diares noirs. ler article des tarses postérieurs plus long que
les 3 suivants réunis. Long. 2 — 2,5 mm. A
Heikertingerella antennata Dumsies
BrésiL, Est. Amazonas.
Antennes testacées, les 3 derniers articles noirs et dilatés.
Long. 25 mm. . . . . Heikertingerella amazona Duvivier
BrEsIL, Est. Amazonas.
Antennes testacées, plus ou moins rembrunies au sommet, les
5 articles apicaux légerement dilatés.
Ponctuation du prothorax perceptible méme au disque.
S. Taille atteignant 5 mm. de longueur .. .
Heikertingerella sirilidia. Baly
BrÉsIL, Est. Amazonas.
108 Recinto Sl
$$. Taille ne dépassant pas 3 mm. de longueur.
$. Antemnes atteignant deux tiers de la longueur des élytres.
Long. 2,5 mm. . O IA
Heikertingerella simillima Duvivier.
PÉROU.
$$. Antennes n.etteignant pas la moité des élytres. Long.
3 mm.
Heikertingerella argentiniensis ma Sd
(La diagnose se trouve ci-dessus).
b. Ponctuation du prothorax a peine perceptible, disque lisse.
$. Taille allongée, plus que deux fois aussi longue que large.
Long. 3 mm. . eS e
Heikertingerella dimidiata Thunberg
Br£siL, Amazonas.
$$. Taille ovalaire, env. 1,5 aussi longue que large, fortement
convexe (Voir le tableau synoptique ci-dessus) .
Groupe H. adusta
Il existe encore une espéce, tres variable en coloration, largement
répendue dans 1'Amérique centrale, qui differe collectivement de toutes
les formes précédentes par les élytres ponctués en séries longitudinales
réguliéres tandis que chez les autres la ponctuation est absolument irré-
guliére. C'est le Herkertingerella variabilis Jac.
Heikertingerella simillima Duvivier
Bien variable en coloration:
1. (2) Prothorax entiérement testacé. ES testacés avec la partie
apical noc e as AE EN OTQUIa
2 (1) Prothorax noir en partie majeure
3) Elytres comme ¡ebhez lat typique ri aba pacien
LS), Elytres entierement testaces a ua cen enisis
PE£rou: Marcapata (Mus. G. Frey); ibid., Quincemil, 700 m., 3. 2.
1949 (P. G. Kuschel lgt. et coll.); Pachitea (Mus. G. Frey).
Heikertingerella dimidiata Thunberg
Br£siL, Est. Amazonas: Umarituba, 21 avril (Exp. Dr. Roman, Na-
turh. Riksmus. Stockholm); S. Gabriel, 21 déc. (dtto); Rio Uaupés: Ta-
racuá (dtto).
Homophoeta ghesquiérei n. sp.
Décrit par llliger (Mag. Insektenk. 6, 1807, p. 138) comme la va-
riété “1” du A. personata. La variété “2” a été caractérisée par Harold
comme une espéce distincte sous le nom de H. sexnotata. Ces 3 espéces
sont bien voisines; elles se distinguent par la coloration et par la con-
formation du dernier segment abdominal des maáles.
Bechyné: Chrysomeloidea americains 109
1. H. sexnotata Harold. — Long. 8 — 11 mm. Testacé rougeátre,
téte ornée de 3 taches blanchátres (deux au clypéus, la troisiéme, plus
erande, sur le front), prothorax blanche. Chaque élytre orné de 3 taches
blanchátres: une ronde postbasale, une autre transversale a bords an-
térieur et postérieur subparalléles, située un peu obliquement et une
troisiéme transversale, située avant le sommet. L'impression du dernier
segment abdominal du mále est transversale, presque deux fois aussi
large que longue, les sinus (1) sont largement ouverts, presque restan-
gulaires. e
Commun surtout au Brésil méridional.
2. H. personata llliger. — Long. 8 — 11 mm. Noir, parfois légére-
ment brunátre, téte et prothorax comme chez le précédent, élytres rou-
ges ferrugineux, chacun orné de 3 grandes taches blanchátres: une postba-
sale, fortement transversale, une médiane transversale et oblique a bords
anterieur et posterieur subparalléles et une subapicale bien plus grande
que chez le précédent. L'impression du dernier segment abdominal du
mále est moins transversale, env. 1,5 x aussi large que longue, les sinus
sont bien profonds et acutangulaires.
Trés commun au BrÉsiL méridional et en ARGENTINE.
3. H. ghesquiérei n. sp. — Comme le précédent, fémurs rougeátres,
chaque élytre ornée de 4 taches blanchátres: une petite tache allongée
subhumérale, une autre arrondie, légérement transversale, située entre
le calus huméral et l'écusson, une trés large médiane, peu oblique, dont
les bords antérieur et postérieur sont convergents vers la suture et une
subapicale, ovalaire, limitée d'une bordure trés étroite rousse en arriére
et aux cótés. L'impression du dernier segment abdominal du mále est
fortement transversale, presque deux fois aussi large que longue, sinus
profonds, largement ouverts, presque rectangulaires.
BrésiL, Est. Bahia: Iguassú, 30 juin — 8 aoút (Exp. Dr. Roman,
Naturh. Riksmus. Stockholm).
Le systeme de coloration des élytres est presque le méme comme chez le H,
$-guttata Fabr., mais chez ce dernier, les taches blanches sont entourées d'une bor-
dure violacée métallique, impression du dernier segment abdominal du mále est
bien plus petite et les sinus (rectangulaires) atteignent á peine le niveau du bord
antérieur de l'impression centrale, tandis que chez le H. ghesquiérei, ils sont échan-
crés beaucoup plus profondément. — Je veux dédier cette espéce á mon ami, M. J.
Ghesquiére.
H. variabilis Jac., differe des especes précédentes par la position et par la
forme des taches blanches; en méme temps, impression du dernier segment abdo-
minal du mále est peu profonde et le segment est déclive en arriére.
J'ai vu parmi plusicurs milles d'exemplaires des espéces énumérées quelques
spécimens capturés récemment et tués trés soigneusement. Chez ces spécimens in-
(1) Les simus sont le émarginations symétriques du bord postérieur du der-
nier segment abdominal du mále (a une de chaque cóté).
110 y Rev. Chil. Ent. 1951, 1
tacts, la couleur rousse était vivement rouge et la couleur blanche des taches ély-
trales avait aspect de nacre avec les faibles reflets des couleuxs du spectre solaire.
Les exemplaires sales ont ces taches souvent plus ou moins obsolétes.
Asphaera abendrothi Harold.
PErou, Río Huallaga: Tingo María, 700 m. (Dr. W. Weyrauch let.
et coll.); San Alejandro, 300 m., 6. 1947 (dtto).
Asphaera auripennis Harold.
BrísiL, Est. do Rio de Janeiro: Itatiaia, 24. 11. 1925 (J. F. Zikán
lgt. et coll.); ibid., Maromba, 1.100 m., 1. 2. 1925 (dtto).
Kuschelina n. gen.
Fondé a des espéces cataloguées comme Oedionychus chez lesquelles
les yeux sont extraordinairement petits (le diamétre d'un oeil est au
moins trois fois aussi petit que la largeur du front), la téte est ponctuée
rugueusement, les antennes sont moniliformes et le dernier segment ab-
dominal du mále est simple sans sinus typiques pour les Oedionychus,
Asphaera ou Homophoeta.
Générotype: Oedionychus adjunctus Jacoby.
Je connais encore 4 autre especes du Chili et de l'Argentine appar-
tenant au présent genre:
Oedionychus bergi Harold, Oedionychus haag: Harold, Oediony-
chus fairmatrez Harold, Oedionychus scytha Harold.
Ce genre est dédié au Rév. P. G. Kuschel.
Kuschelina adjuncta Harold.
BoLrtvIE, Lago Titicaca: Achacachi, 3.820 m., 16. 12. 1948 (P. G.
Kuschel lgt. et coll.); Santiago de Huata, 3.950 m., 16. 12. 1948 (dtto);
Copacabana — Tiquina, 4.100 m., 18. 12. 1948 (dtto).
Oedionychus scissus Germar.
BrÉsiL, Est do Rio de Janeiro: Sacopanapan, 10. 8. 1912 (G. Perina,
Mus. Verona); Corcovado (dtto).
Oedionychus tippmanni n. sp.
PErou: Satipo, 12. 5. 1938 et 14. 7. 1939 (F. Tippmann lgt., Mus.
G. Frey); San Pedro, 4. 5. 1938 (dtto); Valle Chanchamayo, 800 m. (Dr.
W. Weyrauch lgt. et coll.).
Long. 8 — 10 mm. .
Noir, partie inférieure des 3 premiers articles des antennes, palpes,
partie antérieure de la téte (jusqu'au sillon transversal interoculaire),
bordure large entiére du prothorax (le disque est noir) et élytres avec
les épipleures d'un testacé jaune, ces derniers ornés des bandes vertes
métalliques. Vertex d'un brun de poix ou noir. Taille ovalaire; Juisant.
Téte lisse, munie de quelques points prés des yeux, tubercules fron-
taux fortement convexes, transversaux, mal séparés entre eux, carene
interantennaire fortement convexe, conjointe en avant avec la caréne
clypéale. Derriére les tubercules frontaux, il y a une impression trans-
Bechyné: Chrysomeloidea americains 111
versale profonde, sulciforme. Antennes gréles, atteignant le milieu des
élytres, 4e articles plus court que les deux précédents réunis, les apicaux
atténués et un peu que les intermediaires, les deux derniers plus ou moins
rougeátres. Yeux grands, faiblement sinués a cóté antennaire; le dia-
métre d'un oeil est moins grand que la largeur du front.
Fig. 1: Oedionychus tippmanni n. sp.; 2. Oe. quadrifasciatus Jac.
Prothorax obsolétement et éparsement pointillé, fortement trans-
versal, trois fois aussi large que long, ayant sa plus grande largeur avant
la base, cótés fortement et régulicrement arrondis et rétrécis en avant.
Angles antérieurs épais, proéminents, obtus en avant, muni d'une dent
au bord extérieur; les postérieurs obtusangulaires. Dépression laterale
large et profonde. Ecusson noir.
Elytres finement et peu densément ponctués, sans dépressions, calus
huméral assez fortement convexe, angle sutural de chaque élytre lar-
gement arrondi. Cótés assez largement canaliculés en avant, bord latéro-
apical un peu inmégal et cilié. Epipleures larges et concaves.
Saillie intercoxale du prosternum relativement large, fortement di-
latée en arriére, carénée longitudinalement au milieu en avant, arrondie
en arriére. ler article des tarses postérieurs aussi long que le 3e, le 4e
fortement gonllé.
3. ler article des 4 tarses antérieurs dilaté. La protubérance du
dernier segment abdominal grande, non déprimée, les sinus largement
ouverts.
2. Plus grand, tarses plus gréles, surtout les postérieurs, abdomen
a conformation normale.
Voisin a POe. 4-fasciatus Jac., dont il differe outre la coloration par la forme
des angles antérieurs du prothrorax. Je veux le dédier á M. l'Ing, F. Tippmann.
La femelle de cette espéce ressemble déja, par la forme des tarses postérieurs,
a plusieurs espéces du genre Asphaera; mais la forme du prothorax est typique
pour la genre Oedionychus.
Oedionychus disseptus Erichson (nov. comb.).
Largement répendu au Pérou et en Bolivie et bien variable en co-
loration:
ll, Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Jl Elytres testacés, munis de deux bandes transversales larges,
'atteignant pas les bord latéraux, d'une basale po d'autre
AMENDICAUO edo aa o DUE.
Bande postéricure interrompue a a suture . . ab. assuetus.
Bord postérieur de la bande antérieure ondulé, obliquement
émarginé sous les épaules, bande postérieure réduite en une
petite tache ronde sur chaque élytre . . . . ab. VICCSIMA.
dh Comme le précédent, mais la bande antérieure réduite en
une tache commune grande, subtriangulaire, scutéllaire et une
petite tache humérale. (Décrit comme une espéce distincte) .
ab. signifer Baly.
O,
Megistops romani n. sp.
BrésiL, Est. Bahia: Iguassú, 30 juin et 4 juill. (Exp. Dr. Roman,
Naturh. Riksmus. Stockholm).
Long. 3 — 3,5 mm.
Allongé, convexe, brun de poix ou presque noir, les 4 tibias anté-
rieurs avec les tarses correspondants et la base des antennes d'un rouge
brun, prothorax et élytres testacés páles. ces derniers ornés d'une petite
tache humérale. d'une tache centrale commune, transversale, dont les
bords postérieurs, á cóté externe, sont allongés obliquement en arriére,
noires. Le quart apical des élytres est également noir (le bord antérieur
de cette tache est légérement ondulé) remontant aux bords latéraux
jusqu'au milieu en forme d'une bordure marginale, fortemente dilatée
a Vextrémité antérieure; cette dilatation se trouve a cóté de la tache
commune centrale. Epipleures rembrunis en arriére.
Téte allongée, toutes les élevations distinctes, yeux trés grands,. ne
laissant qu'une espáce trés étroite au milieu, qui est rugueusement ponc-
tuée. Antennes atteignant a peine le milieu des élytres, épaissies vers le
sommet, les deux premiers articles sont également épaissis, le 2e trés
court mais 4 peine plus court que le 3e qui est beaucoup plus gréle
que le précédent, articles suivants allongés, articles 6e — 8e les plus
larges.
Prothorax fortement convexe, fortement transversal, cótés arrondis
et faiblement rétrécis en avant, angles antérieurs épaissis considérable-
ment, mais á peine proéminents. Surface légerement granuleuse, sans
pónctuation distincte. Elytres finement ponctués, points disposés en sé-
ries longitudinales peu réguliéres, plus finement impressionnées vers le
sommet. Intervalles plans, densément et finement pointillés. La surface
supérieure est bien moins brillante que lVinférieure.
3. Pattes plus robustes, surtout les tibias postérieurs. Dernier seg-
ment abdominal sensiblement convexe.
Voisin au M, vandepolli Duviv.; outre la coloration différente, il s'en distin-
gue par la ponctuation rugueuse de l'espace interoculaire, par les intervalles des
élytres densément pointillés et par les denticules apicaux de lépine du tibia pos-
térieur inégaux (subégaux chez l'espéce comparée).
¿
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) lis,
CONTRIBUCION AL CONOCIMIENTO DEL GENERO
METAPTERUS COSTA, 1860, DE LAS AME-
RICAS Y DE JUAN FERNANDEZ
(Hemiptera Reduviidae)
P. WYGODZINSKY
Instituto Ge Medicina Regional
Universidad Nacional de Tucumán
Tucumán
The paper contains keys for the determination of males and females of the
genus Metapterus, from the Americas and from the Juan Fernández Island. The
following species are described as new: M. docilis (Argentina); M. rosascostai (Ar-
gentina); M. scaramuzzai (Cuba); M. masatierrensis (Juan Fernández) und M. kus-
cheli (Juan Fernández). The systematic position of M. argentinus (Berg) originally
described as Ghilianella argentina) and the female allotype of M. fluminensis
Wygodzinsky is described shortly. Finally there are given new locality records for
various other species of the genus.
En esta nota publicamos los resultados del estudio de ejemplares de
Metapterus recibidos en los últimos años, provenientes de varios países
americanos y del archipiélago de Juan Fernández, este último material
coleccionado por el Rev. P. Guillermo Kuschel, Universidad de Chile,
Facultad de Filosofía y Educación, Investigaciones Entomológicas. Agra-
decemos a todos los que nos facilitaron material para nuestras investiga-
ciones.
Los Metapterus de Juan Fernández son de interés muy especial, ya
que de estas islas se conocían hasta la fecha sólo dos especies de Eme-
sinae: Empicoris rubromaculatus (Blackburn) y Plowaria dohrni (1) (Signo-
ret), esta última representada por varios ejemplares en el material obte-
nido por el R. P. G. Kuschel. Del punto de vista zoogeográfico poco nos
(1) En nuestra reciente revisión de la literatura entomológica del Dr. don
Rodulfo Amando Philippi, con ocasión del primer centenario de su arribo a Chi-
le, hemos encontrado la descripción de una especie de Hemíptero que este gran
naturalista denominó Stenolemus chilensis (An. Univ. Chile 21.387 (1862). Esta
descripción, que pasó hasta el presente enteramente inadvertida a los entomólogos,
parecía referirse justamente a Ploiaria dohrni (Sigmoret 1863), por lo que he-
mos consultado al Dr. Petr Wygodzinsky, quien nos confirmó amablemente la sos-
pecha autorizando esta mota. Por razones de prioridad la especie Ploiaria dohrni
(Signoret 1863) debe pasar a sinonimia de Ploiaria chilensis (Philippi 1862) n.
comb. Nota de G. Kuschel.
114 Rev. Chil Ent 19d
dice este hallazgo, aunque se trate de dos especies nuevas y probablemente
endémicas, ya que se trata de un género casi cosmopolita (con la ma-
yoría de las especies descritas de las Américas). Igualmente no podemos
aceptar el punto de vista de Bergroth (1924) cuando refiriéndose al
encuentro de Plovwarta dohrn: (como Ploearia huttoni) en Juan Fernán-
des, agrega:
“The ocurrence of this wingless New Zealand species on Juan
Fernández is one of the proofs of the existence of an ancient landcon-
nection between New Zealand and Chile”.
Hemos demostrado en trabajo sobre esta especie (Wygodzinsky,
1948) que es casi cosmopolita (Islas Canarias, Azores, Madeira, sudeste
del Brasil, Argentina, Chile, Juan Fernández y Nueva Zelandia) y suele
encontrarse frecuentemente en y cerca de habitaciones humanas, expli-
cándose así su vasta distribución por el hecho de que acompaña al hom-
bre; por ello no puede+*ser utilizada para elucidar cuestiones de zoogeo-
grafía.
Presentamos claves para la determinación de las especies de Me-
tapterus de las Américas y de Juan Fernández.
MACHOS
1. Fémures anteriores nítidamente más gruesos que la mitad
apical de la coxa. Faz ventral de la cabeza con región cla-
ra de extensión variada ao
E z
= Fémures anteriores prácticamente del mismo grosor que la
mitad apical de las coxas. Faz ventral de la cabeza sin
región clara Si
umbrorum Blatchley
2 Distancia entre la base del fémur anterior y la inserción
de la espina basal de la serie póstero-ventral menor que
la longitud de esta espina. Contorno apical del hipopigio
irregular, en el aspecto lateral e EY PS
aberrans McAtee y Malloch
= Esta distancia igual o mayor que la longitud de la men-
cionada espina. Contorno apical del hipopigio regular-
mente redondeado, en el aspecto lateral
3
3. Cabeza ventralmente con una faja amarillento-blanqueci-
na uniforme que ocupa todo el espacio interocular .
4
= Faja clara de la faz ventral de la cabeza más angosta que
el espacio interocular, o con manchas o fajas oscuras .
11
o Borde póstero-superior del hipopigio con un proceso sub-
cuadrado (cuando observado desde atrás) (fig. 23) .
10.
11.
Wygodzinsky: Metapterus de las Américas y de Juan Fernández ¡1415
Borde póstero-superior del hipopigio con un proceso es-
piniforme (cuando observado desde atrás) (fig. 30)...
Coxa alrededor del doble de la tibia anterior .
Coxa anterior alcanzando menos que 1.5 veces la lon-
etva. de la Gina meror o. 6.3 6 9 0. 0. 9. e
banksii (Baker)
Fémures medianos y posteriores con más que un anillo
oscuro. Ultimo tergito redondeado apicalmente, no pasa
el hipopigio o lo sobrepasa muy poco o
annulipes (Stal)
Fémures medianos y posteriores con un solo anillo oscu-
ro. Ultimo tergito subagudo apicalmente, sobrepasando
distintamente el hipopigio
fraternus (Stal)
Proceso frontal imperceptible. En el aspecto lateral, el
hipopigio posee una fuerte saliente debajo de su borde
póstero-superior 3
carioca Wygodzinsky
Proceso frontal largo. Hipopigio sin la mencionada saliente
8
Segundo artículo del rostro no alcanza el nivel del bor-
de posterior del ojo (fig. 12). Patas medianas y posterio-
res de color píceo oscuro, fémures y tibias con algunos
anillos blanquecinos muy cortos
rosascostal sp. n.
Segundo artículo del rostro alcanza o sobrepasa el nivel
del borde posterior o (fig. 8). Fémures medianos y
posteriores de colorido diferente
Fémures de las patas medianas y posteriores pajizos, al-
go más oscuros hacia el ápice
10
Fémures de las patas medianas y posteriores nítidamen-
te anillados de pajizo y castaño
docilis sp. n.
Pronoto de la forma alada más largo y angosto (fig. 1) .
fluminensis Wygodzinsky
Pronoto de la forma alada algo menos largo y más an-
io (ao e e oa a o ao ae
argentinus (Berg)
Proceso póstero-superior del hipopigio rectangular, en el
aspecto lateral. Faja clara de la faz ventral de la cabeza
con mancha oscura central alargada, de forma irregular .
obtusus Piza
El mencionado proceso de forma diferente. Faja clara
de la faz ventral de la cabeza uniforme, o con manchas
y fajas oscuras
12
116
13.
14.
15.
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Proceso del borde póstero-superior del hipopigio subcua-
drado, cuando visto desde atrás (fig. 23) .
scaramuzzai sp. N.
Proceso del borde póstero-superior del hipopigio espini-
forme, cuando visto desde atrás (fig. 30) .
13
Espina frontal imperceptible (fig. 25). Borde póstero-ven-
tral del hipopigio con un proceso triangular, en el aspecto
lateral (figs. 29, 39)
14
Espina frontal biea desarrollada (como en fig. 8). Hi-
popigio redondeado normalmente, en el aspecto lateral .
15
Primer artículo de las antenas de color piceo oscuro,
con ancho anillo subbasal bien perceptible. Clásperes
adelgazados hacia su ápice (figs. 39, 40) .
kuscheli sp. n.
Primer artículo de las antenas de color pajizo, con anillo
basal claro casi imperceptible. Clásperes ensanchados ha-
cia su ápice (figs. 29, 30) .
masatierrensis sp. n.
Color general oscuro. Rugosidades del abdomen formando
una reticulación bien perceptible. Espina apical del hi-
popigio fuertemente curvada hacia atrás, en su parte distal
, Uhleri (Banks)
Color general pajizo. Casi todas las rugosidades del abdo-
men longitudinales. Espina apical del hipopigio recta o
casi recta
neglectus McAtee y Malloch
HEMBRAS
Fémures anteriores nítidamente más gruesos que la mi-
tad apical de las coxas. Faz ventral de la cabeza con re-
gión clara de extensión variada .
Fémures anteriores prácticamente del mismo grosor que la
mitad apical de las coxas. Faz ventral de la cabeza sin re-
gión clara de:
umbrorum Blatchley
Distancia desde la base del fémur anterior hasta la inser-
ción de la espina basal de la serie póstero-ventral me-
nor que la longitud de esta espina; tergito apical entero .
aberrans McAtee y Malloch
Wygodzinsky: Metapterus de las Américas y de Juan Fernández 117
Esta distancia igual o más larga que la longitud de la
mencionada espina; tergito apical entero, o emarginado
APC o a rs Rd ea
3
Faz ventral de la cabeza con una faja clara uniforme
que ocupa todo el espacio interocular
4
Faja clara de la faz ventral de la cabeza más angosta
que el espacio interocular, o con manchas o fajas oscuras-.
11
Coxa anterior dos o casi dos veces del largo de la tibia .
5
Longitud de la coxa anterior alcanzando sólo 1,5 veces
la longitud de la tibia
banksii (Baker)
Fémures medianos y posteriores con más de un anillo
Oscuro
6
Fémures medianos y posteriores de color pajizo unifor-
me, algo más oscuros hacia su ápice, o a lo más con un
ARO LOSCUTO. UI A A ISA e GS
9
Centro del esternito VII posteriormente con un proceso
largo. Incisión del último tergito angosta a Ae
oswaldocruziz Wygodzinsky
Borde posterior del esternito VII sin proceso mediano lar-
go. Incisión del último tergito ancha .
=I
Lóbulos del esternito VIII más largos que anchos en su
pasee clas pecto y cnt
annulipes (Stal)
Lóbulos del esternito VIII más largos que anchos en su
base, en el aspecto ventral (fig. 11) .
Espina frontal larga (fig. 8). Anillos blanquecinos de las
tibias medianas y posteriores poco más anchos que los
oscuros. Esternito VII simplemente redondeado posterior-
aun (Ue de oo e
docilis sp. n.
Espina frontal imperceptible (como en fig. 35). Anillos
blanquecinos de las tibias medianas y posteriores muy an-
gostos. Esternito VII algo saliente en su centro posterior-
mente . . >
carioca Wygodzinsky
Fémures medianos y posteriores con un anillo castaño
fraternus (Say)
Fémures medianos y posteriores de color pajizo uniforme,
algo oscurecidos hacia el ápice
10
118 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
10. Pronoto de la forma alada más largo y más angosto
(fig. 1). Incisión apical del último tergito relativamente
ancha (fig. 2) > A
fluminensis Wygodzinsky
= Pronoto de la forma alada algo más corto y ancho (fig.
4). Incisión apical del último tergito más angosta (figs. 5,
argentinus (Berg)
11. Espina .frontal imperceptible (fig. 35). Esternito VII con
saliente triangular en su borde posterior (fig. 32) o alcan-
zando el ápice del abdomen (figs. 42, 43) . :
o 12
— Espina frontal bien desarrollada (como en fig. 12). Borde
posterior del esternito VII redondeado (como en figs. 3,
7, 11), pero sin saliente, o alargado, como arriba .
15
1% Esternito VII alcanzando el ápice del abdomen (figs. 42,
43). Ultimo tergito con incisión apical ancha (fig. 41) .
kuscheli sp. n.
=>. Ultimo esternito no alcanzando el ápice del abdomen (fig.
32). Incisión del último tergito muy angosta (fig. 33) .
masatierrensis sp. n.
13. Color general oscuro. Ultimo tergito sin concavidad api-
cal, o la misma muy poco desarrollada .
uhleri (Banks)
= Color general pajizo. Incisión apical del último tergito
bien desarrollada . ii
neglectus McAtee y Malloch
Metapterus fluminensis Wygodzinsky, 1945. 35
La descripción de esta especie fué basada exclusivamente sobre ma-
chos (Wygodzinsky, 1945). Material obtenido posteriormente nos ha
posibilitado el estudio de la hembra. Esta es alada, tiene 13.5 mm. de
longitud, algo más que el macho (12.5 mm.), y corresponde en todos
sus caracteres de color y morfología a éste. Figuramos la región genital
(as 2)
Material examinado: km. 47 da Estrada Rio — Síáo Paulo, Muni-
cipio de Itaguaí, Estado do Rio, BrasiL, 111-1946, 28-111-1948, Wygod-
zinsky col. (1 macho, 2 hembras, una alótipo,, col. autor).
Metapterus argentinus (Berg, 1900). his 7
Ghilianella argentina Berg. 1900, Com. Mus. Nac. Buenos Aires.
E 1 (6):
Esta especie ha constituído durante largo tiempo un enigma para
los entomólogos. Bergroth (1906) la consideró como perteneciente a los
Metapteraria. Wygodzinsky (1949) la incluyó entre las especies incertae
Wygodzinsky: Metapterus de las Américas y de Juan Fernández 119
sedis. Aun sin haber visto el tipo, que temporariamente no se encuentra
en la ex colección Berg, del Museo de La Plata, estamos seguros de
nuestra identificación, ya que los ejemplares ahora examinados corres-
ponden enteramente con todos los caracteres indicados por Berg (1900).
La especie es muy próxima a M. fluminensis. El macho se distingue
de esta última sólo por su pronoto algo. más ancho (fig. 4), mientras
todos los otros caracteres morfológicos, incluso los genitales, y el color
concuerdan perfectamente. También la hembra alada difiere de la de
fluminensis por el pronoto algo más ancho, pero también por los geni-
tales, siendo la incisión del último tergito' (fig. 5) más profunda y an-
“gosta. Este carácter se acentúa en la hembra áptera (figs. 6, 7), que es
más delgada que la hembra alada.
Material examinado: San Isidro, Buenos Aires, ARGENTINA, 6-VI-
1948 (1 macho, col. autor); Rosas, F. C. Sud, Prov. Buenos Aires, Argen-
«tina, Juan B. Daguerre col. (1 macho, Museo Argentino de Ciencias
Naturales); Buenos Aires, Argentina, ciudad, 25-1V-1919 (1 hembra ala-
da, col. autor); Sierras de Córdoba, Argentina, 14-1-1930, Williner col.
(1 hembra áptera, Instituto de Historia Natural “Sánchez Labrador”).
Metapterus fluminensis. Fig. 1. pronoto del macho alado; fig. 2, región genital
femenina, dorsal; fig 3, idem, ventral. Metapterus argentinus; Fig. 4, Pronoto del
macho alado; fig. 5, región genital de la hembra alada, dorsal, fig. 6, idem, de la
hembra áptera; fig. 7, región genital de la hembra áptera, ventral. Metapterus do-
cilis. Fig. 8, Cabeza de la hembra, lateral; fig. 9, cabeza y pronoto de la hembra ala-
da, dorsal; fig. 10, región genital de la hembra, dorsal; fig. 11, idem, ventral. Wygod-
zinsky del. (todas las figuras con el mismo aumento).
120 Rey. Chil: Ent. 1951, L
Metapterus docilis sp. n. Lac. BV
Hembra. Se parece mucho a la de M. carioca Wygodzinsky, 1945;
por ello indicamos sólo sus caracteres principales y diferenciales.
Largo total 13.5 — 14.5 mm. Color general amarillento-pajizo, la
cabeza ventralmente con faja clara que ocupa todo el espacio interocular
(fig. 8). Fémures medianos y posteriores con varios anillos anchos de
color castaño (de los cuales el apical el más obscuro), así como las tibias;
los anillos claros de las tibias poco menos largos que los obscuros (muy
cortos en carioca).
Cabeza con proceso frontal bien desarrollado (fig. 8). Patas ante-
riores como en carioca. Tórax de la forma alada conforme fig. 9, de la
forma áptera sin caracteres especiales. Genitales conforme figs. 10 y 11,
la incisión del último tergito amplia, el séptimo esternito simplemente
cóncavo en su borde posterior.
Macho. Largo total 11.5 — 13 mm. Es idéntico al macho de M. ro-
sascostai descrito abajo, difiere del mismo por el segundo artículo del
rostro que alcanza o sobrepasa el nivel del borde posterior del ojo, como
en la hembra, y por el colorido de las patas, que corresponde al de las
hembras.
Material examinado: San Pedro de Jujuy, ARGENTINA, Prosen col.
(1 hembra alada, holótipo, Instituto de Medicina Regional); Siambón,
Tucumán, Argentina, 26-VI-1949, Wygodzimsky col. (1 hembra áptera,
parátipo, col. autor); "Tucumán, ciudad, a la luz, 6-1-1950 (1 hembra
alada, parátipo, col. autor); La Granja, Alta Gracia, Córdoba, Argen-
tina, C. Bruch col. (1:macho alado, alótipo, Mus. Argent.); Alta Gracia,
Córdoba, 111-1921 (1 macho áptero, parátipo, Mus. Argent.); Prov. Cór-
doba, XII-1926, C. Bruch col. (1 macho áptero, parátipo, Mus. Argent.);
Salsipuedes, Córdoba, 20-IV-1943, M. Birabén col. (1 hembra alada, pa-
rátipo, Museo La Plata); Los Reartes, Córdoba, 13-VIII-1940, J. A. Ro-
sas Costa col. (1 hembra áptera, parátipo, I. M. R. N? 769).
Metapterus rosascostai sp. n. Las)
Macho áptero. Largo total 13.8 mm. Colorido: Dorsalmente ama-
rillento, jaspeado de obscuro, los lados de los tergitos con 1+1 líneas
interrumpidas de color rojo, la cabeza en la región lateral de la faz dor-
sal con 1+1 fajas de color castaño mo muy intenso. Faz lateral de la
cabeza (fig. 12) con ancha faja castaño obscuro; faz ventral con faja
amarillenta uniforme cuyo ancho corresponde al espacio interocular
ventral. Procesos de la cabeza de color amarillo. Artículos de la antena
de un castaño-obscuro uniforme, sólo el ápice del artículo 1. con an-
gosto anillo blanquecino. Faz lateral y ventral del tórax y abdomen
piceo obscuro, el último con algunas manchitas amarillentas. Color ge-
neral del conexivo claro, cada segmento con dos manchas obscuras gran-
des. Color general de las patas anteriores (fig. 13) amarillento; coxa,
trocánter y fémur ventralmente obscuros, el fémur además con cinco
manchas dorsales obscuras; la tibia con un corto anillo basal obscuro,
Wygodzinsky: Metapterus de las Américas y de Juan Fernández 121
otro más ancho subbasal y un tercero apical. Tarsos anteriores claros.
Patas medianas y posteriores de color píceo obscuro, los fémures con
cuatro o cinco cortos anillos claros, a veces muy poco perceptibles, las
tibias con tres cortos anillos claros en su mitad basal. Todo el cuerpo
con tuberculitos irregulares sobre los cuales se insertan cerditas cortas,
claras. Faz ventral del abdomen con muy fina reticulación irregular.
Antena glabra. Largo del primer artículo 5.7 mm.; largo relativo
de los artículos = 1: 0.7 :0.055 : 0.045. Proceso frontal muy saliente
a
Metapterus rosascostai, macho. Fig. 12, Cabeza, lateral; fig. 13, pata anterior; fig.
14, último tergito; fig. 15, región genital, lateral; fig. 16, proceso apical del hipopigio,
lateral, con fuerte aumento. Metapterus scaramuzzai, macho. Fig. 17, Cabeza y pro-
noto, dorsal; fig. 18, cabeza, lateral; fig. 19, cabeza, latero-ventral; fig. 20, pata anterior;
fig. 21, último tergito; fig. 22, región genital, lateral; fig. 23, hipopigio, visto desde
atrás. Wygodzinsky del. (todas las figuras con el mismo aumento, con excepción de
la fig. 16).
(fig. 12); labro algo más corto. Rostro conforme fig. 12, el segundo ar-
tículo no alcanza el nivel del borde posterior del ojo.
Forma de las patas anteriores conforme fig. 13; espina basal de la
serie póstero-ventral del fémur muy alejada de la base de este artículo.
Coxa casi dos veces del largo de la tibia.
Hipopigio conforme fig. 15, con ligera saliente en su ángulo póstero-
ventral. Su borde póstero-superior con un proceso delicado, espinifor-
122 Rev. Chil. Est. 1951, 1
me cuando observado desde atrás, su aspecto lateral conforme fig. 16.
Clásperes delgados, no ensanchados hacia su ápice. Ultimo tergito (fig.
14) alargado, su ápice sobrepasa ligeramente el hipopigio.
Material examinado: San Pedro de Colalao, “Tucumán, ARGENTINA,
22-V-1948, J. A. Rosas Costa col. (1 macho, holótipo, 1. M. R. 769).
Esta especie nueva que dedicamos a su coleccionadof, se aproxima a M. ca-
rioca Wygodzimsky, M. fluminensis Wygodzinsky y M. argentinus (Berg). M. rosas-
costai difiere de la primera de las especies mencionadas por la forma diferente del
hipopigio y el evidente proceso frontal; de las dos otras por el colorido general más
oscuro y especialmente por los caracteres cromáticos de las patas medianas y pos-
teriores, y por el segundo artículo del rostro que no alcanza el nivel del borde
posterior del ojo.
Metapterus annulipes (Stal, 1866).
Material examinado: Branchport, N. Y., EE. UU., 2-1X-1928 (un
macho, una hembra, col. autor); Palos Park, Illinois, EE. uU., W. J].
Gerhard col. (1 macho. col. Drake); "Texas (1 hembra, Mus. Ginebra).
Metapterus fraternus (Say, 1831).
Material examinado: Laflore County, Oklahoma, EE. UU., 1948,
R. R. McCarver col. (1 macho, col. autor); Redwood Canyon, Contra
Costa County, Cal., EE. UU., 25-X-1931, H. Ponstad col. (1 hembra,
California Academy of Sciences); Dallas, “Texas, EE. UU. (1 macho,
1 hembra, Mus. Ginebra).
Metapterus aberrans McAtee € Malloch, 1925.
Material examinado: Dallas, Texas, EE. UU. (1 hembra áptera, Mus.
Ginebra; 1 hembra alada, col. autor).
7
Metapterus uhleri (Banks, 1909).
Material examinado: lowa, EE. UU., 26-111-1932 (1 hembra, col. au-
tor). Douglas County, Kansas, EE. UU., 23-X-1945, H. B. Hungerford
col. (1 hembra, col. autor). :
Metapterus banksii (Baker, 1910).
Material examinado: Texas, EE. UU., N. Banks col. (1 hembra, Mu-
seum of Comparative Zoology); Santa Cruz Mts., California, EE. UU.
(hembra Calc cie col Koebele) ae Redwood City, San Mateo
County, Cal., 1135 UL, 8-1-1944, P. H. Arnaud col. (1 macho, col. au-
tor); 5 miles south of Iguala, Guerrero, MÉxico, 15-X1-1946, E. S. Ross
col. (1 macho, 1 hembra, Cal. Ac. Sc.); Barranquilla, CoLombBra, 1941,
C. L. Fagan col. (1 hembra, United States National Museum); Baraguá,
CUBA, 11-1V-1999, L. C. Scaramuzza col. (1 macho, 2 hembras, Mus.
Wygodzinsky: Metapterus de las Américas y de Juan Fernández Ss
Comp. Zool.); Ct. Mercedes, Cuba, 10-111-1946, 8-V-1946, at light, L. C.
Scaramuzza col. (1 macho, 1 hembra, Estación Experimental Agronómi-
ca, Santiago de las Vegas, Cuba).
Es con cierta duda que determinamos los ejemplares cubanos como
de esta especie, los cuales se alejan mucho del área conocida de banks.
No hemos conseguido encontrar carácter que permita separar el mate-
rial de las dos áreas, aunque la mayoría de los especímenes de Cuba
son más obscuros que los de California. El insecto colombiano corres-
ponde integramente a los de California y México.
Metapterus scaramuzzai sp. n. 45s, /7:2%
Macho alado. Longitud 10 mm.
Color general píceo obscuro; patas anteriores, rostro, lóbulo poste-
rior del pronoto, la base del abdomen ventralmente y el último tergito
(con excepción de una faja mediana longitudinal obscura) de color casta-
ño claro. Faz ventral de la cabeza con faja longitudinal amarillenta, que
es más angosta que el espacio interlocular ventral (fig. 19). Patas ante-
riores de color castaño claro, con manchas obscuras irregulares y difíciles
de percibir; tibia anterior con dos anillos amarillentos conspicuos, uno
subbasal, el otro submediano. Patas medianas y posteriores del color
general del cuerpo; las tibias con dos anillos cortos subbasales de color
claro. Cabeza, lóbulo anterior del pronoto y abdomen ventralmente con
aisladas cerdas cortas de color claro, las de la cabeza insertadas sobre
tubérculos apenas visibles. |
Artículos de la antena glabros. Largo del primer artículo 3.8 mm.;
largo relativo de los artículos = 1 : 0.82 : 0.08 :?2 Proceso frontal (fig.
18) fino y largo. Labro menos saliente. Rostro conforme fig. 18. Ojos
excepcionalmente grandes (figs. 17, 18).
Forma del pronoto conforme fig. 17, el lóbulo posterior fuertemente
reticulado y con fina carena mediana longitudinal. Patas anteriores con-
forme fig. 20. Tibia alcanzando 2/3 de la longitud de la coxa. Inserción
de la espina basal de la serie póstero-ventral del fémur muy alejada de
la base del artículo.
Hemiélitros sin caracteres especiales, sobrepasan la base del último
tergito. Faz ventral del abdomen irregularmente reticulada.
Aspecto lateral del hipopigio conforme fig. 22; aspecto caudal con-
forme fig. 23. Proceso superior subcuadrado, ligeramente emarginado
apicalmente, inclinada hacia atrás, en el aspecto lateral. Clásperes deli-
cados, no ensanchados hacia su ápice. Ultimo tergito conforme figs. 21
y 22, sobrepasan algo el hipopigio.
Material examinado Baraguá, Cuba. 11-V1-1929, L. C. Scaramuzza
col. (1 macho, holótipo, Mus. Comp. Zool.).
Esta especie, que dedicamos a su coleccionador, se parece mucho a ejempla-
- Yes oscuros de M. banksii, del cual difiere por la faja clara de la faz ventral de la
cabeza, que es mucho más angosta que el espacio interocular.
124 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Metapterus masatierrensis sp. n. Lg ¿20-322
Macho áptero. Longitud total 14.0 mm. Color general dorsal pajizo,
el centro de cabeza y tórax con una, los lados de los tergitos abdominales
con 1-+ 1 finas líneas longitudinales rojas. Faz lateral de la cabeza (fig.
25) con banda longitudinal irregular obscura, el espacio interocular ven-
tral (fig. 26) amarillo claro, con fajas obscuras irregulares. Antenas de
color pajizo, el primer artículo con un corto anillo castaño obscuro sub-
apical, el ápice blanco. Tórax lateral y ventralmente jaspeado de obscuro
y blanquecino. Coxa, trocánter y fémur anterior (fig. 27) claros dorsal-
mente, con algunas manchas irregulares de color castaño claro, su faz
ES O
SOS
Metapterus masatierrensis. Fig. 24, Cabeza y tórax, dorsal fig. 25, cabeza, lateral;
fig. 26, cabeza latero-ventral; fig. 27, pata anterior; fig. 28, último tergito del macho;
fig. 29, región genital del macho, lateral; fig. 30, hipopigio, visto desde atrás; fig. 31,
región genital de la hembra, lateral; fig. 32, idem. ventral, fig. 33, idem, dorsal, Wy-
godzinsky del. (todas las figuras con el mismo aumento, menos la fig. 24).
ventral píceo-obscura casi uniforme; las espinas del fémur blanquecinas.
Tibias anteriores blanquecinas, con tres anillos obscuros, uno basal muy
corto (a veces poco nítido), uno submediano y otro apical. Tarso claro
en su mitad basal y obscuro en la apical. Fémures y tibias medianas y
posteriores pajizos, los fémures con 5-6 anillos de color castaño claro,
Wygodzinsky: Metepterus de las Américas y de Juan Fernández 125
poco conspicuos, alrededor de la misma longitud que las regiones cla-
ras; las tibias con dos cortos anillos subbasales de color castaño. Apice
de las tibias y de los tarsos, obscuros. Faz ventral del abdomen obscura,
con manchitas claras poco conspicuas, menos los esternitos VIII y IX,
que son claros en su mayor parte. Clásperes de color castaño claro, más
obscuras hacia su base. Cuerpo cubierto de pelitos cortos esparcidos,
dorados, que se insertan sobre tuberculitos poco evidentes.
Forma de la cabeza conforme figs. 24 y 25. Proceso frontal no des-
arrollado, labro en forma de espina corta. Rostro conforme figs. 25 y
26. Antenas glabras; largo del primer artículo 5.0 mm.; largo relativo
de los artículos = 1: 0.8 : 0.08 : 0.16.
Tórax conforme fig. 24 (relativamente ancho, comparado con el
de M. kuscheli, la otra especie de Juan Fernández).
Patas anteriores conforme fig. 27, la distancia desde la base del ar-
tículo hasta la inserción de la espina basal de la serie póstero-ventral
bastante mayor que la longitud de la espina. Tibia alcanzando 3/4 de
la longitud de la coxa.
Faz ventral del abdomen con arruguitas irregulares, a veces nítida-
mente de orientación transversal. Aspecto lateral del hipopigio conforme
fig. 29, aspecto caudal conforme fig. 30. Saliente del borde póstero-
ventral muy pronunciada. Proceso del borde póstero-superior. espini-
forme, muy delicado, no ensanchado en su base. Clásperes comprimidos
en el sentido lateral, fuertemente ensanchados en su mitad distal, trun-
cados apicalmente. Ultimo tergito conforme figs. 28 y 29, de lados sub-
paralelos, truncado apicalmente, alcanza el ápice del hipopigio.
Hembra áptera.
Colorido como en el macho, algo más obscuro, menos las patas me-
dianas y posteriores, que se destacan por su color muy claro. Largo
14.0 mm. Caracteres morfológicos generales como en el macho.
Abdomen subparalelo, ligeramente adelgazado hacia atrás, el pen-
último ensanchado en su mitad apical (figs. 32 y 33). Aspecto de la
región genital conforme figs. 31-33. Esternito VII con saliente central
posterior, que no alcanza el ápice del abdomen y deja a descubierto
la mayor parte de la superficie de los lóbulos del esternito VIII, en el
aspecto lateral (fig. 31). Ultimo tergito conforme fig. 33, de lados muy
convergentes, la incisión apical corta y angosta.
Material examinado: Masatierra, Juan Fernández, CHILE,
Kuschel col. (1 macho holótipo, colección de la Sección Investigaciones
Entomológicas, Facultad de Filosofía y Educación, Universidad de Chile);
Miradero de Selkirk, Masatierra, 300 m., 13-11-1951, Kuschel col. (1
hembra alótipo, en la misma colección). Estos ejemplares fueron encon-
trados al pie de helechos, en bosque tupido, según información del co-
leccionador.
Esta especie y la siguiente se distinguen de las especies vecinas de América
por los caracteres indicados en nuestras claves.
126 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
: pe AA G
Metapterus kuscheli sp. n. E Pl ds
Macho áptero, Longitud total 11.0 — 12.0 mm. Colorido general
del cuerpo píceo obscuro, jaspeado de manchas claras irregulares, color
general de cabeza, pronoto y últimos segmentos abdominales más claro.
En un ejemplar toda la faz dorsal de tórax y abdomen es amarillo
blanquecino casi uniforme. Faz lateral de la cabeza (fig. 35) con faja
obscura longitudinal irregular; espacio interocular ventral (fig. 36) cla-
ro, con dibujo irregular obscuro, algo variable. Antenas de color píceo
obscuro, el primer artículo con ancho anillo subbasal blanquecino.
Coxas y trocánteres anteriores en su mayor parte obscuros; fémures y
tibias amarillentos, los fémures con 5, las tibias con 3 anillos obscuros
Metapterus kuscheli. Fig. 34, Cabeza y pronoto, dorsal; fig. 35, cabeza, lateral;
fig. 36, cabeza, latero-ventral; fig. 37, pata anterior; fig. 38, último tergito del macho;
fig. 39, región genital del macho, lateral; fig. 40, hipopigio, visto desde atrás; fig. 41,
región genital de la hembra, dorsal; fig. 42, idem, ventral; fig. 43, idem, lateral. Wy-
godzinsky del. (todas las figuras con el mismo aumento. menos la fig. 34).
e irregulares. Patas medianas y posteriores de color píceo obscuro, los
fémures con unos 5 anillos claros que son algo más cortos o. tan largos
como las regiones obscuras, las tibias con 2-3 anillos claros cortos en
su región subbasal. Color del abdomen conforme descripción arriba.
Clásperes obscuros en su parte basal, más claros hacia su ápice.
M
Wygodzinsky : Metapterus de las Américas y de Juan Fernández LO
Cabeza conforme figs. 34 y 35; proceso frontal no desarrollado, el
labro en forma de espina corta. Rostro conforme figs. 35 y 36. Antenas
elabras. Largo del primer artículo 5.8 mm.; largo relativo de los artícu-
los = 1 0:38 : 0.075 : 0.27.
Forma de las patas anteriores conforme fig. 37. Tibia alcanzando
tres cuartos de la longitud de la coxa. Distancia desde la base del fé-
mur hasta la inserción de la primera espina de la serie póstero-ventral
aproximadamente igual a la longitud de esta espina.
Tórax conforme fig. 34 (algo más delicado que el de M. masa-
tierrensis, la otra especie de Juan Fernández).
Hipopigio conforme figs. 39 y 40. Saliente del borde póstero-ventral
poco evidente. Proceso del hor de póstero-superior espiniforme, delgado,
-.ensanchado hacia su base. Clásperes subcilíndricos, algo adelgazados
hacia su ápice. Ultimo tergito (fig. 38) muy angosto, alcanza el ápice
del hipopigio.
Hembra áptera. Largo total 12 — 13.5 mm. Caracteres morfológi-
cos generales y el colorido como en el macho, las patas medianas y pos-
teriores algo más claras. Aspecto de la región genital conforme figs.
o Estermito VI fuertemente prolongado hacia atrás, dejando a
descubierto sólo una pequeña parte de los lóbulos del esternito VIII,
en el aspecto lateral (fig. 43). Ultimo tergito (fig. 41) poco convergente
hacia atrás, su incisión apical ancha.
Material examinado: Miradero de Selkirk, Masatierra, Juan Fer-
nández, CHILE, 550 m., 15-11-1951, Kuschel col. (1 macho, holótipo, co-
lección de Investigaciones Entomológicas, Facultad de Filosofía y Edu-
cación, Universidad de Chile); idem, 300 m., 9-111-1951, Kuschel col.
(l macho parátipo en la misma colección); M. Yunque, Masatierra,
Juan Fernández, 17-111-1951, Kuschel col. (1 macho parátipo, 1 hem-
bra alótipo, en la misma colección); idem, sin altura, 11-11-1951, Kus-
chel col. (1 mácho parátipo, col. autor); Masatierra, Juan Fernández,
sin lugar y fecha, Kuschel col. (1 hembra parátipo, en la col. de la Uni-
versidad de Chile, 1 hembra parátipo, col. autor). Todos estos ejempla-
res fueron encontrados al pie de helechos, en bosque tupido, según in-
formación del coleccionador.
Dedicamos esta especie agradecidos al Rev. P. G. Kuschel, que nos ha faci-
litado interesantísimo material entomológico de Juan Fernández, para su estudio.
M. kuscheli difiere de la otra especie de Juan Fernández, M. masatierrensis
por su color general algo más oscuro, su tamaño menor, su promoto más delicado,
el último artículo de las antenas relativamente más largo, y los caracteres de los
genitales de los dos sexos, como se ha indicado en las claves.
BIBLIOGRAFIA
BERGROTH, E., 1924, Hemiptera from Juan Fernandez and Easter Island.
In: C. Skottsberg, The Natural History of Juan Fernandez and
Easter Island, 3, zool. 3: 398, 399.
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bugs of the reduviid subfamily Plotariinae.— Proc. U. S. Nat. Mus.
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notas sóbre outros Emestnae neotropicais (Hemiptera). — Rev. Ent.,
Rio de Janeiro, 16 (3): 462-470, 26 1gs.
WYGODzZINSKY, P., 1948, Úber die Verbreitung und Synonymie von
Ploiaria dohrni (Signoret. 1863) (Hemipt., Reduvudae). — Mitt.
Schweiz. Ent. Ges. 21 (3): 471-475, 3 fgs.
ENTOMOLOGISCHE ARBEITEN, MUSEUM G. FREY, MUNCHEN
En diciembre de 1950 apareció en Munich, Alemania, una nueva revista de
entomología. que se titula: “Entomologische Arbeiten aus dem Museum G. Frey”,
que saldrá en dos entregas al año para formar un volumen de unas 600 páginas. La
primera parte aparecida contiene una breve reseña histórica de la formación del
Museo G. Frey, cuyos aportes iniciales organizados no se remontan más allá del año
1928, Esa hermosa empresa enteramente privada cuenta hoy día con materiales abun-
dantes recolectados por el propio fundador, Herr Georg Frey, y por sus colabora-
dores en distintos continentes, y con varias colecciones de Coleópteros, algunas de
las cuales son de primer orden por su valor científico. Las 284 páginas, que com-
prende la primera entrega, se presentan con buena disposición, y contienen, ade-
más del prólogo, mueve trabajos, en que colaboran Bechyné, Breuning,.Guignot,
Koch, Kulzer, Schein y Stócklein y que versan sobre distintos grupos de Coleóp-
teros de las más diversas regiones, entre los que cabe destacar la única especie des-
crita de Chile, Myrmecodema Kochi Kulzer (Tenebrionidae). La segunda entrega
ya ha aparecido según gentil comunicación de su Director. Herr Hans Kulzer, pero
-no la alcanzamos a recibir aún al entrar estas líneas a la imprenta. La nueva re-
vista del Museo G. Frey ofrece canje; a los interesados que deseen comprarla remite
a la firma Dr. E. Reitter, Munich 15, Waltherstrasse 27, Alemania. Dirección: Herr
Hans Kulzer, Museum G. Frey, Munich 23, Osterwaldstrasse 60a, Alemania. (G. K.)
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 129
EPYGENERO*ETOGENYS. EN CHTEE
(Coleoptera. Scarabaeidae)
RAMÓN GUTIÉRREZ
Santiago, Chile
Es werden die chilenischen Arten der Gattung Liogenys Guérin einer Revi-
sion unterzogen und bei dieser Gelegenbeit die frúher in Synonym gesetzte Gattung
Pacuvia Curtis wird als berechtigtes Genus betrachtet. Liogenys umfasst drei be-
kannte und vier neue Arten, Pacuvia je eine bekannte und neue Art.
ES * ES
En el año 1830 nace para la ciencia el género Liogenys. Guérin da
este nombre a un Melolonthinae chileno, denominando al genótipo
Liogenys castaneus.
Infortunadamente este insecto estaba descrito con bastante ante-
rioridad, pues en el año 1822 Eschscholtz dió una diagnosis bastante
clara de esta especie con el nombre de Melolontha palpalis, quedando
entonces como genótipo Liogenys palpalis (Eschsch.).
En 1845 Curtis crea su género Pacuvia para una especie, también
chilena, con Pacuvia castanea como genótipo.
Posteriormente, en 1850 y 1855 respectivamente, aparecen dos gran-
des obras en las que se describen numerosas especies nuevas del género
Liogenys. En la primera de ellas, “Catalogue de la Collection Entomo-
logique du Museum de Paris” de E. Blanchard, se describe una supuesta
especie nueva chilena con el nombre de Liogenys gayanus, el cual es
sinónimo de Pacuvia castanea Curt. En la segunda, “Handbuch der En-
tomologie” de H. Burmeister, se redescribe la especie chilena ya cono-
cida y se cita solamente la Pacuvia castanea, pues Burmeister no conoció
esta especie.
Blanchard se conforma con colocar este insecto en una sección del
género Liogenys diferenciándolo de las formas típicas por sus antenas
de nueve artejos en lugar de diez.
Posteriormente todos los entomólogos que se han ocupado de estos
insectos, han estado acordes en considerar Pacuvia como sinónimo de
Liogenys.
En el presente trabajo, me propongo demostrar la necesidad de
revalidar el género de Curtis.
En el año 1864 Philippi describe una tercera especie chilena, la
o del género, a la que denomina grandis.
En 1903, Germain agrega una cuarta especie colectada en la Isla
de la Mocha por Reiche, a quien le es dedicada. Desgraciadamente fué
colectado un solo espécimen el cual fué disecado por Germain para su
130 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
estudio. De acuerdo con los restos de este imsecto, depositados en nues-
tro Museo Nacional, Liogenys reiwchei es sinónimo de £. palpalis, pues
los parámeros de ambas especies son absolutamente idénticos. La diag-
nosis dada por Germain es vaga e inadecuada, pues ve sólo ocho artejos
en las antenas y seis dientes en el ápice de las maxilas, lo cual es gené-
ricamente inexacto. Por desgracia, ni las antenas ni las maxilas apare-
cen montadas con el insecto, habiéndose extraviado.
Por fin en 1921 Moser describe la última especie chilena denomi-
nándola kuntzeni en honor del Dr. Kuntzen, custodio del Museo de
Berlín.
En las próximas líneas, además de revalidar el género Pacuvia, me
propongo describir cuatro especies nuevas del género Liogenys y una
del género Pacuvia, dando también una clave para reconocer todas las
formas chilenas.
Liogenys y Pacuvia son insectos de costumbres crepusculares y noc-
turnas; todas ellas son fototrópicas, con fototropismo positivo en algu-
nos, negativo en otros. Durante el día permanecen ocultos en escondites
donde es bastante difícil encontrarlos.
Sus larvas son saprofitófagas, viven enterradas bajo la capa de man-
tillo que les sirve de alimento y siempre a poca profundidad. Su ciclo
de desarrollo dura alrededor de un año, siendo el estado de larva el
más largo, pues dura cerca de ocho meses. Dada la naturaleza de su ali-
mentación no puede considerarse a estas larvas como dañinas, a pesar
de que hay temporadas en que se las encuentra en cantidades verda-
deramente prodigiosas.
El insecto perfecto ataca en cantidades considerables ciertos árbo-
les y arbustos, pero la escasa importancia económica de algunos de los
vegetales atacados resta imterés a estos insectos como plaga.
Hasta el momento he comprobado su presencia en los siguientes
vegetales de cuyas hojas se alimentan: Peumo, Litre, Quillay.
Las especies chilenas son casi todas precordilleranas, se las encuen-
tra en los faldeos de la Cordillera de los Andes y en los de la Costa,
con excepción de Liogenys palpalis que se encuentra en todo el valle
central de Coquimbo a Concepción. Los demás no sobrepasan alturas
mayores de 1800 mts. ni se les encuentra en el plano.
El límite de su distribución geográfica es Coquimbo por el norte
y Bío-Bío por el sur. Su época de vuelo es de fines de octubre a prin-
cipios de febrero según la especie.
E Los géneros Liogenys y Pacuvia pueden separarse en la siguiente
orma:
1. Apice de las maxilas cuadri o quinquedentado; segundo
pretarsito igual a dos tercios del apical; basitarsito de los
postarsos de igual longitud o ligeramente menor que el
segundo postarsito
Liogenys Guéer.
Nm
Apice de las maxilas tridentado; segundo pretarsito de
mayor longitud que el apical; basitarsito de los postarsos
igual a la mitad del segundo postarsito
Pacuvia Curtis.
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 131.
1. Liogenys Guérin 1830.
1830 Liogenys Guérin, Voy. de la Coq. Zool. II, 2, 85.
1832 Amphycrania Dejean, Cat. Col. ed. 2, 163.
1837 Amphycrania Dejean, Cat. Col. 3, 189.
1851 Liogenys Solier, Gay, Hist. Chile, V, 99.
1855 Liogenys Burmeister, Handb. Ent. IV, 2, 12.
1856 Liogenys Lacordaire, Gen. Col. III, 268.
1873 Liogenys J. Leconte. Proc. Acad. Phil. 329.
1887 Liogenys Philippi, An. Un. Chile, LXXI, (Cat.), 72. (Sep.).
1887 Liogenys H. W. Bates Biol. Centr. Amer. Col. II, 2, 155.
1913 Liogenys Dalla Torre, Col. Cat. pars. 50, 318.
1944 Liogenys Blackwelder, Checklist etc. 2, 227,
Descripción genérica: Cabeza triangular, truncada en el
ápice. Clípeo cóncavo, fuertemente bi o cuadridentado, los dientes levan-
tados; genas más o menos sinuadas, frente fuertemente bombeada; Ojos
grandes y salientes; canthus más o menos grande; porción ocular inferior
mucho más grande. ;
Antenas de diez artejos el 1% en forma de porra, el 22 globuloso,
39 trapezoide, 4% y 5% subglobulosos y subiguales, 62 y 7% transversales,
cunelformes, los tres últimos forman una maza oval, pequeña y cerdosa,
más o menos de igual tamaño en ambos sexos.
Labro subvertical, fuertemente escotado en su ápice. Maxilas cortas
y robustas, terminadas en punta aguda en su extremo y 4 o cinco dien-
tes gruesos y agudos en su cara interna; palpos maxilares más largos
que la mayor longitud de la maxila, ciliados, artejo terminal fusiforme,
fuertemente ensanchado en su parte media en algunas especies; con una
amplia depresión foveiforme en la mitad de su cara superior, dicha
depresión está provista de infinito número de poros sensorios.
Labio trapezoide, barba y mentón soldados, sutura costiforme, ápice
débilmente sinuado, palpos labiales apenas visibles, con su artejo ter-
minal triangular.
Mandíbulas altamente quitinizadas, robustas, terminadas en un
fuerte diente apical bífido en su extremo.
Pronoto trapezoide, más ancho que largo, bordes laterales a veces
fuertemente redondeados, otras notablemente angulosos, ángulos poste-
riores ligeramente anmgulosos o decididamente redondeados. Dorso con
escultura casi siempre indicada fuertemente. Escutelo ogival, tan ancho
como largo.
Elitros paralelos o ligeramente ensanchados en sus dos tercios pos-
teriores. Callo humeral pronunciado; apical poco notable. Apice de los
élitros redondeados independientemente; fuertemente ciliados en todos
sus contornos; llevan cinco costas más o menos aparentes, incluyendo
la sutural. Dorso glabro en algunas especies, fuertemente cerdoso en
otras.
Metasterno fuertemente surcado en su longitud. Pecho notable-
mente velloso en algunas especies, moderadamente cerdoso en otras.
Segmentos abdominales subiguales. Ultimo ventral corto y trans-
versal, más saliente y escotado en los machos. Bordes laterales del abdo-
men cerdosos, pilosos o escamosos.
132 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Pigidio más largo que ancho, oval, con puntuación grande, super-
ficial y oceliforme en la mayoría de las especies; con sus contornos re-
alzados y ciliados, cerdoso, más grande y con los ángulos basales imdi-
cados en los machos.
Pretibias robustas, fuertemente tridentadas en ambos sexos en la
mayoría de Jas especies, en unas pocas el diente basal desaparece en los
machos, conservándose fuertemente tridentadas en las hembras; son más
cortas y anchas en las hembras.
Mediitibias ensanchándose hacia el ápice especialmente en las hem-
bras; con una carena transversal espiniforme en su cara póstero-externa,
dicha carena menos notable en los machos.
Postibias alargadas, ligeramente curvas y con una carena transver-
sal débil en su cara póstero-externa que a veces desaparece completa-
mente en los machos. Son cortas, ensanchadas en forma de boca de trox-
bón hacia el ápice y con una carena transversal muy notable en su cara
póstero-externa en las hembras.
Tarsos anteriores y medios con sus tres primeros tarsitos fuerte-
mente aplanado-ensanchados y con una fuerte y densa escobilla pateli-
forme, formada por pelos cortos y tupidos, en su cara interna en los
machos. En las hembras estos mismos tarsitos no están ensanchados, son
cilíndricos, pero también provistos de esta misma patela aunque no tan
tupida y abundante. Segundo tarsito de los protarsos igual a dos ter-
cios de la longitud del apical en ambos sexos.
Postarsos cortos, más o menos fuertemente ciliados o cerdosos; con
el basitarsito aproximadamente de igual longitud que el segundo tarsito.
Espolón de las pretibias cilíndrico, largo y agudo; los de las mediiti-
bias desiguales, cilíndricos y agudos; los postibiales cortos, aplanados y
muy desiguales. )
Uñas grandes e iguales, agudas y con un fuerte diente que nace
cerca de la mitad de su canto interno.
Colores: Castaño, ferrugíneo, negro, castaño negruzco o castaño
amarillento.
Genótipo: Ltogenys palpalis (Eschsch.) 1822
Género esencialmente neotrópico que cuenta con cerca de 65 especies repar-
tidas desde México a la Patagonia. Muy abundante en la Argentina y en el alti-
plano peruano-boliviano.
Clave para reconocer las especies chilenas.
1. Especies con élitros glabros
o)
— Especies con élitros cerdosos
2 Tamaño pequeño (7-9 mm.), pecho ralamente cubierto
por cerdas cortas y espaciadas .
kuntzeni Moser.
= Tamaño mayor (11-18 mm.), pecho densamente cubierto E
por larga y abundante pubescencia lanuginosa
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 133
A e E e el A
3. Color negro; pelosidad de los bordes laterales del abdo-
men de dos clases: pelos tendidos abundantes, de color
ceniciento y cerdas negras erectas y espaciadas . >
wagenknechti n. sp.
= Color castaño-ferrugíneo brillante; pelosidad de los bordes
laterales del abdomen de dos clases: escamas muy abun-
dantes de color blanquecino y cerdas rubias, erectas y es-
paciadas See
palpalis (Eschsch.)
— Color castaño moderadamente opaco; pelosidad de los
bordes laterales y del abdomen de una clase: pelos cortos,
rubios, abundantes y tendidos .
obesulus n. sp.
4. Pigidio moderadamente provisto de cerdas más o menos
largas y erectas. Cerdosidad de los élitros abundante; co-
lor castaño-rojizo oOpaco .
: grandis Phil.
= Pigidio ralamente cubierto por cerdas cortas y muy poco
notables. Color castaño-negruzco poco brillante lcd
CIN 5
castaño-negrusco opaco, uniforme
peñai n. sp.
= Zona discal de los élitros regularmente punteada, sin arru-
gas; color castaño-negruzco opaco, con el pronoto y ab-
domen más claros
hirtus n. sp.
A. ESPECIES CON ELITROS GLABROS.
1. Liogenys palpalis (Echscholtz) 1822.
1822 Melolontha palpalis Eschscholtz, Entom. 1, 17.
1823 Melolontha palpalis Eschscholtz, Nat. Abh. 1, 73.
1830 Liogenys castaneus Guérin, Voy. Coq. Zool. II, 84, t. 3, f. 6.
1841 Liogenys castaneus Castelnau, Hist. Nat. III, 138.
1851 Liogenys palpalis Solier, Gay, Hist. Fis. Chile, V, 101.
1855 Liogenys palpalis Burmeister, Handb. Ent. IV, 2, 14.
1887 Liogenys palpalis Philippi, Ann. Un. Chile, LXXI, 73 (sep.).
1903 Liogenys reichei Germain An. Mus. Nac. Santiago.
1913 Ltogenys palpalis Dalla Torre, Col. Cat. pars. 50, 318.
1944 Liogenys palpalis Blackwelder, Checklist. etc. 2, 228.
1949 Liogenys reichei Gutiérrez, An. Soc. Cient. Argent. CXLVII, 20.
Descripción: Color castañoferrugíneo brillante, con las
tibias más obscuras; los tres dientes de las protibias negros.
Cabeza bidentada, con puntuación profunda y densa, los puntos,
confluentes en el clípeo, se van haciendo más ralos y fimos hacia el
vértex hasta desaparecer completamente en la base. Dientes clipeales
ligeramente redondeados; genas débilmente sinuadas.
Pronoto moderadamente anguloso en sus bordes laterales, ángulos
posteriores fuertemente redondeados. Superficie bastante punteada, pun:
134 Rey ¡Chil Ent. 195171
tos impresos, más grandes y abundantes en el ápice y los costados; surco
longitudinal poco aparente y sin puntos; bordes laterales con una abo-
lladura irregular y poco profunda. Borde posterior orlado por una fran-
ja angosta de pelos de color rubio-amarillento.
Escutelo liso en los machos; con algunos pocos puntos muy espacia-
dos en las hembras.
Elitros glabros con la costa sutural elevada y lisa, las otras cuatro
costas débiles y delineadas por sendas hileras de puntos regulares. Pun-
tuación elitral grande y poco profunda, repartida en forma irregular y
abundante entre las costas y en toda la superficie del élitro.
Propigidio densamente cubierto por escamas de color blanco, las
cuales van disminuyendo de tamaño hacia el ápice hasta desaparecer
al llegar a éste. ]
Pigidio fuertemente ciliado en sus bordes laterales, las cilias más
largas y abundantes en el ápice; moderadamente punteado en su zona
discal, los puntos, grandes y poco profundos, dan origen a un pelito
muy corto y tendido de color blanquizco.
Abdomen con sus bordes laterales densamente cubiertos de escamas
blancas y cerdas rubias, erectas y espaciadas; en la zona discal desapa-
recen las escamas, pero las cerdas se hacen más largas y abundantes que
las de los costados.
Pecho densamente pubescente, pubescencia larga y de color leonado
claro. qe
Fémures medios y posteriores con los bordes laterales y la base ci-
liados; zona discal lisa en los machos, débilmente punteada en las hem-
bras.
Postibias largas, planas, fuertemente ensanchadas hacia el ápice
con el canto posterior débilmente carenado en su parte media, grosera-
mente punteadas en su cara externa en los machos; subcilíndricas, cor-
tas y fuertemente carenadas en las hembras.
Postarsos moderadamente cerdosos en ambos sexos; más largos en
los machos.
Parámeros fig. N9 2.
Largo macho: 11-16 mm. Ancho: 6-8 mm.
Largo hembra: 14-18 mm. Ancho: 7-9 mm.
Prov. Coquimbo: Illapel 7-XII-50, R. Wagenknecht leg.; Punita-
qui 1-41, J. Gallardo leg.; Prov. Aconcagua; Concón 1-47, E. Reed leg.;
Prov. Santiago: Maipú 1-49, Gutiérrez coll., Guayacán XII-48, Ramírez
leg., El Canelo X11-48-49, Gutiérrez coll., Lo Valdés (1900 mts.), Kus-
chel leg., Aculeo 1-51, Gutiérrez coll. (restos); Prov. de Linares: Linares
X1F-46, O. Barros leg., Prov. Ñuble: Cholguán, X-X1-41, J. Gallardo leg.,
Bío-Bío: Los Angeles 1-51; Concepción: Penco 111-27.
2. Liogenys kuntzeni Moser 1921.
1921 Ltogenys kuntzeni Moser, Stett. Ent. Zeit. 139.
1944 Liogenys kuntzeni Blackwelder, Checklist etc. 2, 227.
1949 Liogenys kuntzeni Gutiérrez, An. Soc. Ciet. Arg. CXLVIII, p. 20.
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 135
Descripción: Color castaño-amarillento moderadamente
brillante, con el borde del clípeo, del pronoto y los dientes de las tibias
anteriores, más obscuros.
Cabeza bidentada, con puntuación profunda y poco densa, la pun-
tuación más abundante en las hembras y no confluente en el clípeo en
ambos sexos. Clípeo considerablemente cóncavo, con los dientes. clipea-
les agudos y ampliamente separados en los machos, más juntos y romos
en las hembras. Genas moderadamente sinuadas. Canthus ocular corto y
poco conspicuo.
Pronoto con sus bordes laterales marcadamente angulosos en ambos
sexos; ángulos posteriores fuertemente redondeados. Superficie densa y
uniformemente punteada en las hembras; puntuación menos densa en
la zona discal en los machos. Surco longitudinal liso y apenas indicado
en los machos, completamente borrado en las hembras. Borde posterior
orlado por una franja angosta de abundantes pelos amarillentos.
Escutelo con seis o siete puntos espaciados en ambos sexos.
Elitros glabros, moderadamente rugoso-punteados en los machos;
densamente punteados en las hembras; los puntos se borran en el callo
apical en los machos. Costa sutural ancha, rugoso-punteada en los ma-
chos, moderadamente punteada en las hembras; las otras cuatro costas
más marcadas en las hembras.
Propigidio con su base provista de algunas cerdas escamiformes,
blanquizcas; casi glabro en el ápice.
Pigidio levemente truncado en su extremo en los machos; ralamente
punteado, los puntos oceliformes y con cerdas muy pequeñas de color
amarillento.
Bordes laterales del abdomen provistos de cerdas blancas más o me»
nos ralas y muy cortas. Segmentos ventrales con algunas cerdas cortas
y muy espaciadas.
Pecho cerdoso, cerdas erectas, gruesas y moderadamente abundantes.
Fémures medios y posteriores con sus bordes laterales y la base ci-
liados; zona discal con puntos setígeros espaciados en ambos sexos.
Pretibias bidentadas en los machos, tridentadas en las hembras.
Postibias subcilíndricas, moderadamente ensanchadas hacia el ápice,
fuertemente rugosas en su cara externa, carena transversal fuerte en am-
bos sexos pero más notable en las hembras; en este mismo sexo hay otra
carena mucho más pequeña cerca de la base.
Machos y hembras de igual tamaño.
Parámeros fig. N9 6.
Largo: 7-9 mm. Ancho: 4-5 mm.
SS
Prov. de Santiago: Hospital y Aculeo, XII-36, Gutiérrez coll. San
Antonio (marítimo), 1-26, Varas Arangua leg., Llolleo (marítimo) 1-46,
Gutiérrez coll.; Prov. Bío-Bío: Abanico, 1-48 (800 mts.), Kuschel leg.
3. Liogenys obesulus n. sp.
Damn Sa Color castaño moderadamente opaco, con el
borde del clípeo, las tibias anteriores y el ápice de las tibias medias y
posteriores, más obscuro.
136 Rey Chileno
Cabeza bidentada, fuertemente rugoso-punteada en las hembras;
puntuación densa y confluente en el clípeo, más espaciada en la frente
y el vértex con algunos pocos puntos espaciados en los machos. Dientes
clipeales romos en ambos sexos, más grandes y juntos en las hembras.
Pronoto con sus ángulos laterales y posteriores redondeados. Super-
ficie regularmente punteada, puntos de los bordes anteriores más pe-
queños y juntos en los machos; puntuación más grosera y densa en las
hembras. Surco longitudinal liso y apenas indicado en ambos sexos. Bor-
de posterior con la orla de pelos rubios común a la mayoría de las espe-
cies, pero más larga en la zona preescutelar.
1 2 3 4
Fig. 1-4. Parámeros de 1. Liogenys -erandis Philippi; 2. £. palpalis (Eschscholtz);
3. E. obesulus n. sp.; 4. L. wagenknechti mn. sp.
Escutelo con algunos pocos puntos cerca de los ángulos basales en
ambos sexos.
Elitros elabros; puntuación elitral grande, profunda y casi con-
fluente, lo cual hace parecer a los élitros como casi rugosos. Costa sutu-
ral ancha, saliente y bastante punteada, las otras cuatro apenas indicadas.
Propigidio con la base regularmente cubierta de pelos cortos de
color rubio-leonado, hacia el ápice estos pelos se hacen sumamente ralos
y cortos hasta desaparecer.
Pigidio con sus bordes laterales ciliados; tan ancho como largo y
con sus ángulos fuertemente redondeados en los machos, bastante más
largo que ancho y con su ápice ligeramente truncado en las hembras.
Puntuación grande, separada y muy superficial, cada punto con una
cerdita muy corta, fina y caediza de color rubio.
Abdomen con sus bordes laterales densamente cubiertos de pelos
rubios moderadamente largos y muy juntos. Segmentos ventrales regu-
larmente provistos de cerdas largas y erectas, entre estas cerdas hay al-
gunas más cortas y tendidas, esta cerdosidad es más abundante en los
machos.
Pecho densamente pubescente, pubescencia larga y lanuginosa de
color amarillento.
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 137
Fémures medios y posteriores con los bordes laterales y la base
ciliados, zona discal con algunos pocos puntos cerdosos en ambos sexos.
Postibias cortas y fuertemente carenadas en machos y hembras; fina-
mente punteadas en su cara externa en los machos, densamente rugosas
en ese mismo lado en las hembras.
Postarsos moderadamente cerdosos en ambos sexos.
Parámeros: Fig. N9 3.
Largo macho: 11-13 mm.; ancho: 8-9 mm.
Largo hembra: 14 mm.; ancho 8 mm.
Prov. Curicó: Pichibudis (Curicó marítimo), 1-1916, Varas Aran-
gua coll. Carlos Pórter leg.; Material Museo Nacional sin localidad.
-.—Holótipo macho y Alótipo hembra en mi colección ocho parátipos
machos en la colección del Museo Nacional; ocho parátipos machos
en mi colección; un parátipo macho en la colección de la “Sociedad
Científica Claudio Gay” y un parátipo macho en la colección del Sr.
Antonio Martínez de Buenos Aires (Argentina).
Esta nueva especie es muy parecida a Liogenys palpalis (Eschsch), con la
cual se confunde siempre en las colecciones. Se diferencia de ésta, además de
por sus parámeros, por su tamaño proporcionalmente más corto que en la es-
pecie de Eschscholtz; su mayor anchura la hace verse más rechoncha. Es tam-
bién más opaca y el revestimiento de los bordes laterales del abdomen, es muy
diferente como puede verse en la clave.
4. Liogenys wagenknechti n. sp.
Diagnosis: Color negro opaco, en algunos especímenes el
ápice de los élitros es ligeramente castaño negruzco; tarsos y porrita de
las antenas castaño-TOjizo.
Cabeza bidentada; puntuación cefálica profunda pero poco densa,
los puntos más finos y abundantes en la frente. Dientes clipeales redon-
deados y poco separados. Genas bastante sinuadas. Canthus prominen-
tes.
Pronoto con sus bordes laterales completamente redondeados, án-
gulos posteriores moderadamente indicados. Superficie uniformemente
punteada, puntuación profunda y densa. Surco longitudinal profundo
en la mitad anterior, apenas indicado y liso en la mitad posterior; hay
algunas abolladuras irregulares cerca de los bordes laterales. Borde pos-
terior orlado por una franja angosta de pelos cenicientos, un mechón
de pelos negruzcos nace debajo de esta franja y cubre la base del escu-
telo.
Escutelo con algunos pocos puntos y arrugas cerca de los ángulos
anteriores.
Elitros glabros, profundamente rugoso-punteados en toda su super-
ficie. Costa sutural ancha y poco elevada, moderada y finamente pun-
.teada; las otras cuatro casi completamente borradas, especialmente la
subhumeral que apenas se divisa. Callo humeral saliente y finamente
punteado.
Propigidio débilmente cubierto por cerdas cortas, finas y escami-
formes, más abundantes en la zona basal.
138 Rey Chill Ent: 9511
Pigidio moderadamente ciliado en los bordes laterales y el ápice,
fina y regularmente punteado, los puntos, muy poco profundos, llevan
cada uno una cerdita corta y erecta de color negro.
Abdomen con sus bordes laterales cubiertos de pelos tendidos, muy
abundantes y de color ceniciento y cerdas negras, erectas y espaciadas
que nacen de entre la pelosidad. Segmentos ventrales notablemente ru-
goso-punteados y con cerdas negras y espaciadas.
Pecho densamente pubescente, pubescencia larga y de color negro
con sus puntas cenicientas.
Fémures medios y posteriores con los bordes laterales y la base ci-
liadas; zona discal con algunos puntos espaciados y portadores de pelos.
Postibias cortas apenas ensanchadas hacia el ápice, con una fuerte
carena transversal en su canto posterior. Cara externa con algunos pocos
puntos portadores de cilios.
Postarsos moderadamente ciliados, cilios cortos y poco abundantes.
Parámeros fig. N? 4.
Largo macho: 12-16 mm. Ancho: 6-8 mm.
Prov. Coquimbo: San Julián, Costa de Ovalle, X1-44, R. Wagenk-
necht H. coll. E. Reed leg.; Llanos de Chimba, XI 43; Llanos de Ba-
rraza XI-43, R. Wagenknecht H. leg.
Holótipo macho en mi colección; cuatro parátipos machos también
en mi colección; un parátipo macho depositado por mí en la colección
del Museo Nacional; un parátipo macho en la colección del Sr. Rodolfo
Wagenknecht y un parátipo macho en la colección del S. Antonio
Martínez de Buenos Aires (Argentina).
Dedico esta especie a mi buen amigo y excelente colector Sr. Rodolfo Wa-
genknecht Huss, a quien tantas novedades y espléndido material debe mi colección.
Esta especie se distingue inmediatamente por su color negro, que la dife-.
rencia de todas las demás; por la puntuación de su pronoto profunda y regular y
por sus élitros rugoso-punteados.
B. ESPECIES CON ELTTROS CERDOSOS
5. Liogenys grandis Philippi 1864.
1864 Liogenys grandis Philippi, Stett. Ent. Zeit., 322. '
1887 Liogenys grandis Philippi, An. Un. Chile, LXXI, 73 (sep.).
1913 Liogenys grandis Dalla Torre, Col. Cat. pars. 50, 318.
1944 Elogenys grandis Blackwelder, Checklist etc. 2, 227.
1949 Liogenys grandis Gutiérrez, An. Soc. Cient. Arg. CXLVIIL, 19.
Dieiiciraprcao Color castano-Tojizo, obscuro, opaco, con el
pronoto, la base de los élitros, las tibias y tarsos más obscuros; cabeza
negra; fémures y tibias brillantes.
Cabeza bidentada, con puntuación profunda y densa, los puntos,
confluentes en el clípeo, se van haciendo más finos en la frente hasta
desaparecer en el vértex. Dientes clipeales cortos, romos y más pronun-
ciados en los machos. Genas apenas sinuadas. Canthus anguloso y sa-
liente.
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 139
Pronoto con sus bordes laterales y ángulos posteriores fuertemente
redondeados. Superficie muy fuertemente punteada, puntos más abun-
dantes en el ápice y ángulos anteriores. Surco longitudinal liso, más
notable en los machos y más impreso en la base en este mismo sexo.
Superficie con algunas arrugas irregulares y poco profundas. Borde pos-
terior orlado por una angosta franja de «pelos de color leonado-amari-
llento.
Escutelo con algunos puntos setígeros profundos cerca de los ángu-
los anteriores; más grandes y numerosos en las hembras.
Elitros fuerte y abundantemente punteados, puntos cerdosos, las
cerdas más largas y tupidas en las hembras; las cerdas de la región post-
escutelar son más largas y robustas. Costa sutural elevada, con puntos
cerdosos esparcidos; las otras cuatro costas débiles y delineadas por sen-
das hileras regulares del puntos cerdosos.
Propigidio moderadamente cubierto por escamas de color blanco
sucio, éstas van disminuyendo de tamaño hacia el ápice donde son re-
emplazadas por cerdas del mismo color, moderadamente largas y poco
“abundantes.
Pigidio ciliado en sus bordes laterales; regularmente punteado,
cada punto lleva una cerda bastante larga y erecta.
Abdomen con sus bordes laterales densamente cubiertos de escamas
blanquizcas y cerdas rubias, erectas y espaciadas; los segmentos ventra-
les llevan una franja lisa y brillante en su parte media y algunos puntos
cerdosos y espaciados en sus costados.
Pecho densamente pubescente, pubescencia corta y de color leona-
do obscuro.
Fémures medios y posteriores con los bordes laterales y la base ci-
liados; zona discal espaciadamente punteada en ambos sexos.
Postibias largas, débilmente ensanchadas hacia el ápice, con el can-
to posterior desprovisto de carena transversal, ciliadas en los contornos
y fuertemente rugosas en su cara posterior en los machos, cortas, sub-
cilíndricas y fuertemente carenadas en las hembras.
Postarsos fuertemente cerdosos en ambos sexos.
Hembras y machos de igual tamaño; la hembra se ve más robusta
porque es proporcionalmente de mayor anchura.
Parámeros fig. N? 1.
Largo macho: 14-20 mm., ancho: 7-10 mm.
Largo hembra: 14-20 mm., ancho 8-11 mm.
Prov. Coquimbo: Illapel (según Philippi); Prov. Aconcagua: Sta.
Rosa (según Philippi); Prov. Santiago: Guayacán, XI1-49, 1-51, Ramírez
leg., El Canelo X11-49-50, Gutiérrez coll. (880 a 1100. m.).
6. Liogenys hirtus n. sp.
Descripción: Color castaño-negruzco opaco, con el pronoto
castaño obscuro; pigidio y abdomen castaño claro.
Cabeza bidentada con puntuación fina en la base, más grosera y
separada en la frente y rugosa en el ápice. Dientes clipeales, cortos,
140 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
romos, con la escotadura que los separa muy poco profunda; genas fuer-
temente sinuadas; canthus corto y poco saliente.
Pronoto con sus bordes laterales y ángulos posteriores profunda-
mente redondeados; puntuación poco profunda y poco densa, algunos
de los puntos laterales llevan pelos largos, rubios y caedizos. Surco lon-
gitudinal profundo en el ápice y reducido a una débil franja lisa en la
base; bordes laterales con algunas abolladuras irregulares; borde pos-
terior orlado por una franja de pelos rubios más largos en la base del
escutelo.
Escutelo con algunos puntos grandes cerca de los ángulos anteriores.
Elitros cerdosos, cerdas rubias, más largas y abundantes-en la zona
S) 6
¡ 7 Mo di
Fig. 5-8. Parámeros de 5. Liogenys peña n. sp., 6. L. kuntzeni Moser; 7. E. hirtus
n. sp.; 8. Pacuvia castanea Curtis.
postescutelar; costa sutural angosta y con algunos pocos puntos finos y
setígeros; las otras cuatro moderadamente indicadas. Puntuación elitral
abundante y profunda, más rala en el callo humeral y apical.
Propigidio cubierto moderadamente de escamas blanquizcas que
desaparecen en el ápice.
Pigidio con sus bordes laterales y ápice ciliados, moderadamente
punteado en su disco, los puntos poco profundos, llevan cada uno una
cerdita cortísima.
Abdomen con sus bordes laterales moderadamente cubiertos de es-
camas blancas, entre las que se encuentran algunas cerdas largas rubias
y erectas. Segmentos ventrales brillantes, con cerdas y escamas reparti-
das, más ralas en la zona discal.
Pecho densamente pubescente, pelos muy largos y de color ama-
rillo-dorado.
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 141
Fémures medios y posteriores con sus bordes laterales densa y lar-
gamente ciliados, zona discal fina y espaciadamente punteada, los puntos
pilosos.
Postibias largas y subplanas, moderadamente ensanchadas hacia el
ápice, con el canto posterior débilmente carenado en su parte media,
borde externo espaciado y profundamente punteado.
Postarsos muy largos y finamente cerdosos.
Parámeros fig. N9 7.
Largo macho: 18 mm., ancho: 9 mm.
Prov. Coquimbo: “Estación Pelícana, ramal a Rivadavia, X1-49, R.
Wagenknecht H. leg.
Holótipo macho en mi colección.
Esta especie de élitros cerdosos, se distingue inmediatamente de grandis
Phil por su color, por su pronoto más fina y espaciadamente punteado y por
las cerdas de su pigidio notablemente más cortas.
7. Liogenys peñai n. sp.
Dese rica Os Color castaño-negruzco opaco, uniforme,
con los tarsos antenas y palpos más claros.
Cabeza bidentada, con puntuación uniforme, grosera y profunda;
frente lisa en el vértex; dientes clipeales bastante separados, menos ro-
mos que en la especie anterior y con la escotadura que los separa poco
profunda. Clípeo notablemente menos cóncavo que en todas las demás
especies; genas moderadamente sinuadas, canthus corto y poco saliente.
Pronoto con sus bordes laterales fuertemente redondeados; ángulos
posteriores apenas imdicados. Superficie fina y regularmente punteada;
surco longitudinal liso y poco notable, abolladuras laterales irregulares
y poco profundas; base orlada por una franja angosta de pelos rubios y
sedosos, más largos en la zona escutelar.
Escutelo con algunos pocos puntos grandes cerca de los ángulos
anteriores.
Elitros cerdosos, cerdosidad más corta y menos abundante que en
grandis e hirtus. Cerdas postescutelares más largas y abundantes; costa
sutural angosta y elevada, finamente punteada, los puntos setígeros; las
otras cuatro apenas indicadas, especialmente las dos humerales que casi
no se distinguen. Zona discal fuertemente rugosa, el resto del élitro
fuerte e irregularmente punteado.
Propigidio moderadamente cubierto en su base de cerditas cortas
y poco abundantes, más ralas hacia el ápice.
Pigidio con sus bordes laterales y ápice ciliados, zona discal regu-
larmente punteada, puntos poco profundos y con cerditas microscópicas.
Abdomen con sus bordes laterales moderadamente provistos de es-
camas blancas y cerdas rubias más abundantes que en la especie ante-
rior. Segmentos ventrales cerdosos en sus bordes, glabros y punteados
en el disco.
Pecho pubescente, pubescencia moderadamente larga y de color
leonado-amarillento.
142 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Fémures medios y posteriores con sus bordes laterales y base regu-
larmente ciliados; zona discal fina y bastante punteada, puntos ciliados.
Postibias moderadamente largas y ensanchadas hacia el ápice, con
una carena transversal poco aparente en la mitad de su canto posterior,
borde externo regularmente punteado,. ¡puntos ciliados.
Postarsos largos y muy poco cerdosos.
Parámeros fig. N9 5.
Largo macho: 15 mm.; ancho: 8 Y2 mm.
Prov. Coquimbo Rivadavia, 24-X1-46. Luis Peña leg.
Holótipo: Un macho en mi colección.
Dedico esta especie al apreciado amigo e incansable colector Sr. Luis Peña
Guzmán.
Liogenys peñai es diferente a todas las demás especies, pareciéndose solamen-
te a Liogenys hirtus m., de la cual se diferencia inmediatamente por tener la zona
discal de los élitros fuertemente rugosa y por ser el color del cuerpo completa-
mente uniforme.
2. Pacuvia Curtis 1845.
1845 Pacuvia Curtis, Trans. Linn. Soc., XIX, 453.
1851 Pacuvia Solier Hist. Chile Gay, V, 115.
1855 Pacuvia Burmeister, Handb. Ent., IV, 2, 17.
1856 Pacuvia Lacordaire, Gen. Col., MIL, 269 (nota).
Pacuvia no difiere mayormente de Liogenys en su facies general;
pero si se efectúa un examen más detenido de estos insectos, se llega
a la conclusión de que no es posible confundir ambos géneros, pues
hay una serie de pequeños detalles en que éstos no coinciden. :
Lo primero que llama la atención en Pacuvia es su forma más ci-
líndrica y alargada, esto se debe a que proporcionalmente la anchura
es menor en Pacuvia.
El ápice de las maxilas presenta siempre en Pacuvia tres dientes,
mientras que en Liogenys nunca bajan de cuatro, llegando en algunas
especies a cinco, pero este quinto es siempre muy atrofiado.
El clípeo es también bidentado en Pacuvia, pero sus dientes son
mucho más cortos y romos. Las genas en lugar de sinuadas son comple-
tamente redondeadas.
El pronoto es tan ancho como largo y la orla de pelos común a la
base de todas las especies de Liogenys, falta en Pacuvia, siendo reem-
plazada por una fina franja de cilios poco abundantes.
El segundo pretarsito es más largo que el tarsito apical en ambos
sexos; mientras que en Liogenys dicho tarsito alcanza apenas a dos ter-
cios del apical. En Pacuvia el segundo pretarsito es tres veces más largo
que ancho en los machos; mientras que en Liogenys este mismo pretar-
sito es tan largo o casi tan largo como ancho en el mismo sexo.
En Liogenys el postarsito basal es igual o apenas más corto que el
segundo y completamente cilíndrico, con un ligero ensanchamiento én
su ápice; en cambio en Pacuvia este mismo tarsito es menos de la mitad
del segundo y se ensancha brúscamente hacia el ápice dándole una for-
ma moderadamente cónica.
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 143
Su genótipo es Pacuvia castanea Curtis por monotipia; pero en la:
actualidad, gracias a la amabilidad del Sr. Luis Peña Guzmán, tengo
en mis manos una segunda especie completamente diferente, la que de:-
cribiré en las líneas siguientes:
l. Antenas de nueve artejos; tamaño mayor (10-11 mm.);
color castaño-ferrugíneo moderadamente Opaco; escute-
lo tan largo como ancho; propigidio y bordes laterales
del abdomen densamente cerdosos
castanea Curtis
2, Antenas de diez artejos; tamaño menor (8 mm.); color
castaño-amarillento brillante; escutelo más largo que an-
cho; propigidio y bordes laterales del abdomen ralamen-
te cerdosos E
philippiana n. sp.
1. Pacuvia castanea Curtis 1845.
1845 Pacuvia castanea Curtis, Trans. Linn. Soc. London XIX, Ls ¡Ola ALS o
1850 Liogenys gayanus Blanchard, Cat. Col. Ent. Mus. Paris, 168.
1851 Liogenys gayanus Solier, Gay, Hist. Chile V, p. 100, t. VETA Eo E
1851 Pacuvia castanea Solier, loc. cit. V, p. 116.
1855 Pacuvia castanea Burmeister, Handb. Ent. IV, 2, 17.
1887 Liogenys castaneus Philippi, An. Un. Chile, LXXI, 72 (sep.).
1913 Liogenys castaneus Dalla Torre, Col. Cat. pars. 50, 318.
1944 Liogenys castaneus Blackwelder, Checklist etc. 2, 227.
1949 Liogenys castaneus Gutiérrez, An. Soc. Cient. Argent. CXLVIII, 19.
Descripción: Color castaño-ferrugíneo moderadamente
opaco, más claro en algunos especímenes, con la cabeza y pretibias ne-
eruzcas; antenas y palpos amarillentos.
Cabeza bidentada, con puntuación profunda y densa en toda su su-
perficie, más densa en el clípeo; dientes clipeales romos, redondeados
y menos notables que en L1ogenys; genas redondeadas; antenas de nueve
artejos.
Pronoto con sus bordes laterales y ángulos posteriores moderada-
mente angulosos; superficie punteada, puntuación gruesa y profunda,
más abundante en el vértex; surco longitudinal completamente borrado;
cerca de los ángulos laterales hay una pequeña abolladura irregular
poco profunda.
Escutelo ogival, tan largo como ancho, liso en las hembras; con
una depresión leve en.su centro en los machos.
Elitros glabros; costa sutural ancha, finamente rugosa, las otras cua-
tro poco notables, especialmente la humeral que desaparece casi com-
pletamente; ápice de los élitros dehiscente, moderadamente anguloso;
puntuación grande, profunda y abundante.
Propigidio densamente cerdoso, aunque más en las hembras; cerdas
moderadamente largas y de color blanco amarillento repartidas igual-
mente por toda la superficie del propigidio.
Pigidio con el ápice fuertemente redondeado en ambos sexos, más
grande en los machos; bordes laterales ciliados; disco rugoso-punteado
144 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
en los machos; con puntos grandes, superficiales y poco abundantes en
las hembras; cerdoso, cerdas largas, finas y ralas.
Abdomen con sus bordes laterales densamente cerdosos, cerdas cor-
tas, finas y tupidas, de color blanquizco; segmentos ventrales con cerdas
de la misma naturaleza que las del propigidio y bordes laterales, mucho
más largas y ralas en el disco.
Pecho con los meso y metepímeros y meso y metepisternos rala-
mente escamosos, mesosternon y metasternon ralamente cerdosos.
Fémures medios y posteriores ralamente punteado-ciliados en toda
su superficie.
Postibias cortas, ligeramente ensanchadas hacia el ápice, con una
carena transversal poco aparente en su parte media y su cara externa
moderadamente punteado-ciliada en los machos; más cortas y más fuer-
temente carenadas en las hembras.
Postarsos cortos en ambos sexos, pero más en la hembra; modera-
damente cerdosos.
Parámeros fig. N9 8.
Largo: 10-13 mm.; ancho: 41-5 mm.
Prov. Coquimbo: La Serena, VII-48, R. Wagenknecht H. leg. Prov.
Santiago: El Canelo, XI1-48, Gutiérrez coll., Lo Valdés (1900 m.) X1-49,
Kuschel leg.; Hospital, 1-51, Gutiérrez coll.; Prov. Linares: Linares, XI-
46, O. Barros leg.; Prov. Ñuble: Cholguán, X-X1-47, J. Gallardo leg.
Prov. Malleco: Angol, IX-XI, D. Bullock,
La disminución de un artejo en las antenas de este insecto, se debe a la
soldadura del tercero con el cuarto, los cuales forman un todo sin división visible;
sin embargo tengo en mi colección un ejemplar de Pacuvia castanea con una an-
tena de nueve artejos y la otra de diez y un segundo ejemplar con ambas antenas
de diez artejos; pero éstos son casos aislados, pues en un total de doscientos veinte
ejemplares examinados, sólo éstos dos eran aberrantes.
2. Pacuvia philippiana n. sp.
Descripción: Color castaño-amarillento brillante, con la
cabeza y el pronoto más obscuros; borde del clípeo y dientes de las pre-
tibias negruzcos.
Cabeza bidentada, con puntuación grosera, densa y uniforme en
toda su superficie; dientes clipeales romos, escotadura clipeal poco pro-
funda; genas redondeadas; sutura frontal con una depresión cerca de los
bordes laterales y delante de cada ojo. Antenas de diez artejos.
Pronoto tan ancho como largo con sus bordes laterales y ángulos
posteriores notablemente indicados. Superficie irregularmente punteada;
puntuación gruesa y profunda en los bordes laterales y anterior, disco
liso; cerca de los ángulos laterales hay una pequeña abolladura irregu-
lar y poco profunda.
Escutelo ogival, más largo que ancho, completamente liso.
Elitros glabros, con excepción del ápice en el cual hay numerosas
cerdas cortas de color amarillento. Costa sutural muy angosta y fuerte-
Gutiérrez: El género Liogenys en Chile 145
mente rugosa, las otras cuatro bastante notables, con excepción de las
dos humerales que están casi completamente borradas. Apice de los éli-
tros fuertemente O Puntuación grande, profunda y abun-
dante.
Propigidio ralamente cerdoso, cerdas cortas, amarillentas y espa-
ciadas.
Pigidio moderadamente redondeado en el ápice; bordes laterales
fuertemente ciliados, disco liso, bordes laterales con puntos grandes, su-
perficiales y portadores de pocas cerdas amarillentas, finas y erectas.
Abdomen con sus bordes laterales espaciadamente cerdosos; cerdas
cortas, finas, ralas y de salon blanquizco. Segmentos ventrales ralamente *
_cerdoso punteados.
Pecho con los meso y metepímeros y meso y metepisternos ralamen-
te Escamosos; mesosterno moderadamente escamoso; metasterno con al.
gunas cerdas y escamas en sus bordes laterales y unas pocas cerdas en su
disco.
Fémures medios y posteriores ciliado-punteados cerca de sus bordes
laterales; lisos y glabros en su zona discal.
Postibias subcilíndricas, moderadamente alargadas, apenas ensan-
chadas en el ápice; carena transversal muy peso notable; finamente pun-
teado-ciliadas en toda su superficie.
Postarsos más largos que las postibias y proporcionalmente mucho
más largos que en Pacuvia castanea; largamente cerdosos en su borde
interno.
Largo hembra: 8 mm.; ancho 3 mm.
Prov. Coquimbo: Fray Jorge, XI-47 Luis Peña Guzmán coll. y leg.
Holótipo: una hembra en mi colección.
Tengo el gusto de dedicar esta pequeña especie al Dr. R. A. Philippi al
cumplirse el primer centenario de su llegada a Chile.
Esta especie se diferencia inmediatamente del genótipo además por el color
y el tamaño, por su porte más esbelto; por su puntuación más fina, por sus tarsos
notablemente más gráciles y alargados y por los ángulos del pronoto más pronun-
ciados.
x
Para cerrar estas líneas sólo me resta agradecer a las personas que
de un modo u otro han contribuido a hacer de este trabajo una reali-
dad.
Al Sr. Rodolfo Wagenknecht Huss de la Serena; al R. P. Guillermo
Kuschel y al Sr. Luis Peña Guzmán de Santiago, al Sr. Julio Gallardo
de Cholguán y al Sr. Tito Ramírez quien me acompaña desde hace mu-
chos años en mis correrías entomológicas, vayan mis más sinceros agr
decimientos.
A la dirección del Museo Nacional debo agradecer las constantes
facilidades que me ha ofrecido para consultar las colecciones del esta-
blecimiento.
146 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
¿LAS PALABRAS COMPUESTAS DE “TIPO*SON GRAVES O ESDRUJULAS EN
CASTELLANO?
Difícilmente se le escapará al hombre de ciencias de habla castellana (o portu-
guesa) que existe una verdadera multitud de términos, cuya ortografía, o: acentua-
ción, O terminación o género gramatical varían a merced del autor. Este estado caóti-
co no tiene razón de ser en una lengua que se rige por reglas bien definidas en la
derivación de nuevos términos del griego o del latín. Aceptamos de buen grado que la
vida de los idiomas es su evolución. Mas este proceso es lento y no se opera sino a
través de siglos.
Palabras antiquísimas pueden haberse modificado con el tiempo, debiéndose con-
siderar legítimas sus expresiones actuales. Por eso diremos púdico y mo pudico, mé-
dula y no medula (¡la Academia parece volver al acento grave!). “Términos relati-
vamente recientes y de bastante general uso, pero contrarios al sentir idiomático, han
adoptado o están adoptando la verdadera expresión, como ser los antiguos telégrama,
kilógramo, miligramo en pro de sus auténticas formas de telegrama, kilogramo, mili-
gramo. Otras palabras fallan por sus desinencias, tales como micras (uikeby, piedad).
bacterias (Baxthe roy, Laxtño ta) genitalias (genitale, genitalia), que se han toma-
do del respectivo plural neutro, creyéndose que se trataba de femenino singular, de-
biendo, por tanto, decir única y exclusivamente micrones, bacterios, genitales.
Ahora bien, pasando a considerar el caso que indica el título, debe resolverse el
problema planteado tan sólo de acuerdo con las propiedades de-la palabra “tipo” en
el idioma de origen. “Tipo” se deriva del griego rúxmos, que se transcribe al latín
como “typus”. La «y» puede ser de por sí ya larga ya breve; en la sílaba «ty» de
TÚTOS es breve. Pues bien, al anteponerse a “typus” cualquier partícula, el acento
salta de inmediato a la sílaba anterior, esto es, a la antepenúltima sílaba. En conse-
cuencia, las palabras compuestas de “tipo” son esdrújulas. De ahí que habrá de decir-
se holótipo, alótipo, parátipo, cótipo, topótipo, biótipo, genótipo, fonótipo, y conve-
nientemente también arquetipo. Del mismo modo son esdrújulas las palabras com-
puestas de ¿fivs (amante, amigo), cómos (lugar), o3ós (camino), %ó9: (solución,
disolución). ozogy (semilla), tales como anemófilo, entomófilo, hidrófilo, scotofilo,
hipsófilo, oreófilo; biótopo; método, período, cátodo, ánodo, elécirodo; análisis, did-
lisis, catálisis, parálisis, hidrólisis, hemólisis, histólisis, plasmólisis, electrólisis; cigós-
pora, zoóspora, auxóspora, oóspera, isóspora, ascóspora, basidióspora, micróspora,
etc., pero espora por cuanto ésta no es palabra compuesta. En cambio, son graves las
que derivan de ¿yAdoy (hoja), cvxpx (bola, esfera), o de palabras griegas termina-
das el. nots U W0ts, tales como clorofilo, clorofila, cianofila, xantofila; oosfera,
hidrosfera, calcosfera, siderosfera, litosfera, estratosfera (excepto la palabra atmós-
fera, consagrada ya por el uso a través de siglos); diapedesis, electroforesis, hemato-
poyesis, uropoyesis, adipopoyesis, cariocinesis (la forma “carioquinesis” es etimológi-
camente del todo falsa e inadmisible); psicosis, metamorfosis, osmosis. (G. K.)
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 147
REVISION OF THE GENUS ENTIMUS WITH NOTES ON
OTHER GENERA OF ENTIMINTI
(Coleoptera Curculionidae)
PATRICIA VAURIE
American Museum of Natural History
Dept. of Insects and Spiders
New York
Se emprende por primera vez la revisión del género Entimus y con tal oca-
sión se discute brevemente la extensión de la tribu Entimini, se da una clave de
los géneros que ella comprende y luego las claves de las especies de cada género
en particular.
* * ES
The acquisition by the American Museum of Natural History of
fresh series of these spectacular and colorful South American weevils
of the subfamily Leptopinae first prompted the author to work on them.
It was thought also that, since most these imsects could be easily
identified by their color pattern, their study might throw some light
on the problem of other more difficult weevils of the same general type,
such as the tribe Ophryastini, in which the majority of-species have no
especial color pattern, all their scales being of the same gray white color.
And it was found, im fact, that two species of Entimus, imperialis and
splendidus, which would never be mistaken one for the other, did in
reality differ notably only in the color and distribution of the scales
on the elytra (there is a slight difference in the sculpture of the elytra
also). Since the scales are brightly colored (gold or green), the resulting
effect is very different in the two species.
I believe that illustrations of the genitalia of the Entimin: have
not been published before, nor have certain secondary sexual characters
here described. Also new are the differences observed among the genera
in respect to the shape and contour of the mentum.
All except perhaps a dozen of the species of the Entimini have been
known for a hundred years, or more, but there has been no revision
with full descriptions of the species since Schoenherr in 1833. This may
be because the species, at least in Entimus, are so distinctive that no
further description was thought necessary, or it may be merely a question
of lack of material.
Reference to the small number of specimens examined of the genera
other than Entimus, at the end of this paper, will show why, in the
present instance, no revision of the entire tribe was attempted. Although
at least one specimen has been examined of 36 of the 41 species in the
tribe, sufficient series of many species, especially in Cydianerus, were
148 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
not available for thorough study. The five species of which no speci-
mens were examined are: Cydianerus humilis, longicollis, perplexws,
and wahlbergi, and Rhigus agricola. These species are not in the
collection of the American Museum of Natural History nor were they
represented in the material examined at the British Museum. The first
three were described in 1926 by Hustache, the others were described
over a century ago. They have been omitted from the keys to the species.
I wish to acknowledge my gratitude to the authorities of the
British Museum for allowing me to examine and to borrow specimens
in their collection, and especially Sir Guy A. K. Marshall who gave
advice and encouragement. Mr. P. G. Ku:chel of Santiago, Chile, kindly
supplied me with some additional localities for the species in Entimus.
Thanks are also due Miss Marjorie Statham for the-illustrations.
TRIBE ENTIMINI
The Leptopinae consist of the Promecopin:, Leptopina, Ophryastina,
Hypsonotini, and Entimini. The genera now composing the Entimini
were classified by Schoenherr (1826) and Lacordaire (1863) as the
Entimides; Waterhouse (1880) listed the one species Cyd1anerus ornatus
under the family Entimidae; Bovie (1908) made them a subfamily, and
Pierce (1913) considered them a tribe of the subfamily, Entimimae.
Champion (1911) put the only two species in his region (Cydianerus
argenteus and Entimus arrogans) in the Entimina group of the
Otiorhynchinae Alatae which included also some genera which are now
in the Hypsonotin: and Promecopini. According to Schenkling and
Marshall (1931), Heller (1932), Voss (1934), and Blackwelder (1947) the
Entimini are a tribe of the Leptopinae. "This seems to me to be their
proper status, as they are not distinct enough to be considered a sub-
family unless the Promecopini are also included. 1 do not know all the
species of this latter tribe but most of them have the metasternal
swelling acutely spined and it is on this character that Voss (1934, p.
70) divides the Promecopini from the Entimina, placing his new genus,
Pseudeudius, in the latter. However, Phaedropus of the Entimin: also
has this swelling acutely spined, or at least acutely tubercular, and this
genus would therefore, by his classification, belong in the Promecopina.
The genera Eudiagogus, Coleocerus, Promecops, and Eucoleocerus of
the Promecopin: (in the species I have examined) have the second
abdominal segment as long as the first and longer than the next two
combined, but this is also true of the genus Rhigus in the Entimina.
The two tribes can be separated, in my opinion, only by the fact that the
Promecopin: of tiny, mostly brownish ones, and all species im the
Promecopini are smaller than the smallest of the Entimin:. Since a
tribe may be considered a convenient grouping of genera when the
genera are very numercus, ist limits afe more or less arbitrary and not
of prime importance. For this reason, and also because I cannot be sure
from his description whether Voss' Pseudeudius is represented in the
material at hand, 1 am not including this genus in the Entimins. It
Vaurie: Revision genus Entimus 149
consists of four tiny species (three brownish, one with green bands) with
the metasternal swelling feeble and the tarsal claws free at the base (tipe,
Sintona dura German). Its species could not be confused with any of
the Entimini with free tarsal claws (Entimus, Polydius, Phaedropus)
because of its size (5-7 mm.) and Cydianerus, which has small species,
has the claws connate, as does Rhigus also.
Distribution and description of the tribe Entimina.
The five genera of the tribe Entimini (Entimus, 5. species,
Phaedropus, 3 species, Polydius, 7 species, Cydianerus, 15 species, and
Rhigus, 11 species) are distributed throughout South America, with two
species, Entimus arrogans and Cydianerus argenteus, being found in
southern Central America (southern Mexico, Honduras, Nicaragua,
Costa Rica, and Panama).
The majority of species in the tribe are medium:sized or large (from
12 to 40 mm.), although a few are under 10 mm., such as Cydianerus
ornatus, C. argenteus, C. flexuosus, €. bifasciatus. The body is entirely
or in great part clothed with green, blue, gold, white, brown, or bulffy
scales, except Entimus arrogans which has hairs instead of scales. Many
species have granules or tubercles or large, acute, spiny protuberances
on the dorsal surface. All species are winged; they have the elytra
definitely wider at the base than the base of the pronotunn, the humeri
distinct and angular, often acute, the punctate striae ten in number,
the intervals often ribbed or costate. The beak is robust, rather short,
usually with grooves or depressions, feebly or strongly dilated towards
the apex which is triangularly cut out cr emarginate; the mandibula:
scars (deciduous cusps) are prominent, the mandibles large, not toothed,
the maxillae concealed by the mentum. The antennal grooves descend
abruptly or obliquely to a point below and in front of the eye, not
opening on to the eye, in some genera passing also inferiorly. Postocular
lobes'are present on the apical margin of the prothorax except in some
Polydius which have, however, a cluster of hairs at the place where the
lobe is barely indicated. The metasternum in front of the hind coxae
is feebly or strongly swollen, quite acute in Phaedropus; the metasternal
episternum is long and narrow, but dilated transversely in front. The
epimeron of the mesosternum is a triangular piece about the same size
as the episternum and its outer border reaches to the base of the elytra.
The tibiae are straight (curved towards the apex in Rhigus), but appear
dilated somewhat at the apex because of the hairs in that region, the
apex with a blunt inner claw usually. hidden by the hairs, but acute,
long, and well visible in Rhigus; in Phaedropus the tibiae are minutely
crenulate on the inner side: The articular surface of the hind tibiae
(corbel) is concave, wide open, ascending the tibiae in some Rhigus,
either wholly glabrous or invaded by the scales of the tibiae. The tarsal
claws at the base are either connate (Cydianerus, Rhigus) or divergent
(Entimus, Phaedropus, Polydius). The tarsi in all genera are large,
dilated, broad, the third segment bilobed, below spongy hairy except
for a median narrow line. The male genitalia are heavily chitinized,
elongated, strongly curved, with large dorsal orifices (figs. 1-12).
150 Rev. Chil. Ent. 1951, 1 >
Key to the genera of the Entimini
ll. Talsal claws free and divergent at base; post-ocular lobe
(even when feeble) with evident hairs on margin .
= . Tarsal claws connate at base; post-ocular lobe without
hairs . 3
Zo Articular surface of hind tibiae (corbel) with cluster of
scales invading the glabrous depression; antennae long,
reaching beyond prothorax; antennal grooves descending E
abruptly at rigth angles (fig. 15); mentum convex :
Polydius
— Articular surface of hind tibiae without scales, wholly
glabrous; antennae shorter, reaching to middle or base
of prothorax; antennal grooves descending obliquely (fig.
16); mentum flat to slightly concave
3. Antennae with second segment of funicle scarcely, if at
all longer than first; antennae reaching to base of pro-
thorax; metasternal swelling in front of hind coxae roun-
ded or obtuse; tibiae not crenulate or dentate within .
Entimus
= Antennae with second segment of funicle at least twice
as long as first; antennae reaching to middle of protho-
rax only; metasternal swelling in front of hind coxae
acute and strongly produced; tibiae crenulate within .
Phaedropus
Go Abdomen with second segment at middle equal to or
shorter than the third and fourth united; mentum flat
not retracted, its posterior margin deeply U-shaped (fig.
14); corbels of hind tibiae with a few invading scales at
upper end; front tibiae not visibly armed at apex on
inner side, but with blunt tooth hidden in hairs
Cydianerus
= Abdomen with second segment at middle definitely lon-
ger than third and fourth united; mentum retracted and
cavernous, its posterior margin nearly straight (fig. 13);
corbels of hind tibiae without scales; front tibiae armed
with long, curved claw at apex on inner side
Rhigus
Genus Entimus Germar
Entimus Germar, 1817, Mag. Ent., vol. 2, p. 341, Type, by subsequent de-
signation, Curculio imperialis Forster (Schoenherr, 1826, Curculionidum dispositic
methodica, p. 84). :
Vaurie: Revision genus Entimus 15
Spectacular, large (up to 40 mm.), winged weevils clothed with
ereen, blue, or gold iridescent scales, or grey-white hairs, the prothorax
and sometimes the elytra strongly granulate, the elytra strongly Cconvex,
attenuate, and declivous, the legs very hairy, especially in the male.
Beak broad, robust, longer Dan head (from tip to in front of eyes),
dilated and emarginate at apex, channelled medially and on each side;
mentum broadly U-shaped, not retracted, slightly concave. Antennae
with funicle seven segmented, the seventh segment not contiguous to
the club, the club four segmented; antennae elbowed, inserted subapically
in deep, narrow grooves which descend obliquely to a point in front of
and below eye, not opening on to eye, antennae extending about to base
of prothorax; scape reaching to front of eye, almost as long as funicle,
slender, apically widened; funicular segments longer than wide except
the last four which are more or less transverse; club elongate, about four
times longer than wide. Eyes on sides of head, nearly round but
slightly poimted below, somewhat prominent. E
Prothorax nearly cylindrical, granulate, pronotum as wide as or
wider than long, slightly bisinuate at base, channelled down the midd!e;
post ocular lobes not covering the eyes, but quite prominent, acute or
somewhat obtuse, fringed with hairs that often reach to the eye.
Elytra twice as wide as pronotum at base, more or less triangularly
shaped, strongly declivous behind, humeri prominent and acutely or
obtusely angled, elytra narrowing to apex, each elytron at apex with
blunt or acute tooth; elytra with Strial punctures sometimes obscured by
scales or hairs, the intervals smooth or strongly granulate, or invaded
by hairs or «cales. Scutellum elongate, usua!ly covered thickly with hairs.
Femora clavate; tibiae straight but widened on both sides at apex
and with blunt inner apical tooth hidden in hairs; tibiae with corbels
transverse-ovate, more or less cavernous, glabrous within; tarsi large,
hairy, more or less transverse, as wide as tibiae, third segment dilated
and strongly bilobed, all segments with spongy hairy pads below except
for narrow median lime; claws simple, free and divergent at base. Legs
clothed with scales or long, fine hairs, or both; males with especially
hairy legs.
Front coxae prominent, contiguous, middle coxae globular, separated
by narrow truncated process, hind coxae more or less transverse,
widely separated. Under surface clothed with hairs or scales or both.
Metasternum with obtuse swelling in front of hind coxae. Suture
between metasternum and first abdominal segment angular. Mesosternal
pieces of equal size. Abdomen with first segment at middle twice as
long as second, second segment almost as long as three and four united,
dia sutures between nn stralght, segments two to four with a fringe
of brownish hairs on posterior border. Last segment broad!y rounded in
male, narrower and more pointed in female. Length: 13 to 40 mm.
(including beak).
Male genitalia. Penis with the apex forming an acute triangle
(figs. 9-11).
History and distribution. Only two species, ¿imperialis
Forster, 1771, and splendidus Fabricius, 1792, were included by Germar
152 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
when he ereted the genus Estimus in 1817, although four other species,
referable to the genus, two by Linnaeus, 1758, one by Olivier, 1790, and
one by Latreille, 1804, had already been described. Latreille, in 1825, un-
der the heading of short nosed wéevils with 11-segmented antennae, tarsi
bilobed, wings present, scutellum distinct, antennae short, scape not
passing the eye, listed Entimus and other genera, but gave no species.
The following year Schoenherr gave a full description of the genus,
designating imperialis as the type and listing three other species,
splendidus, nobilis Olivier, and granulatus Linnaeus, all of which were
first described under Curculio. In 1833 he gave descriptions of the above
four species and added dives Olivier, merely giving the coloration of the
latter. In 1847 Erichson described Entimus speciosus, now considered
a synonym of granulatus. Lacordaire (1863) discussed generic characters
and mentioned the species without full descriptions, omitting speciosus,
and rejecting dives, which he said was a Platyomus. The fifth species of
the genus, Entimus arrogans, was described by Pascoe in 1873 and by
Rocio as plebejus, in 1875 . In 1908, in the Genera Insectorum, Bovie
recognized the five valid species as well as the two synonyms (plebejus
and speciosus), giving ranges but not discussing the species.
Entimus is an exclusively New World tropical genus, four of its
species occurring in most of South America except Chile and southern
Argentina, and the fifth, arrogans, in Nicaragua, Costa Rica, Panama,
and possibly Colombia. They seem to be principally lowland or coastal
species, gomg inland up the rivers, but granulatus has been taken in
the highlands of Ecuador, Peru, and Bolivia, as well as in the lowlands.
This is the widest ranging species; it is distributed over most the
northern and northwestern region of South America and, as far as
present records indicate, does not come into contact anywhere with the
three southern species. It has, however, been taken on the Panama
isthmus (an old specimen labeled “Darien, Colombia”) where arrogans
also occurs. The other three species are distributed on the southeastern
coastal strip of South America from Bahia southward to Uruguay and
to extreme northeastern Argentina, splendidus not extending as far south
as ¿mperialis and nobilis. (tig. 17).
Biology. There have been no published accounts known to the
author on the feeding habits or host plants of splendidus, granulatus,
or arrogans. Of imperialis and nobilis. it has been said (Bruch, 1932)
that they eat the leaves of the “Paineira” (Chorista imsignis) and the
“Imbiraassu,” a species of Bombax. The Bombacaceae family, to which
both of these trees belong, has 50 or more species in the American
tropics, including the well known genus Ceiba; Chorista and Bombax
are genera of huge trees, with large flowers or fruits.
The only species whose life history has been studied is nobilis.
Bruch (loc. cit.) found it breeding in the tubercular roots of Stigmaphy-
llon littorale along the banks of the Plata and Paraná rivers and in
other localities in northeastern Argentina. This is a convolvulaceous
plant of a small genus of tropical trees and shrubs, some climbers, native
to Brazil and the West Indies. A few of Bruch's observations are given
below but for further details on the «eggs, larvae, copulation, etc., his
Vaurie: Revision genus Entimus 153
paper should be consulted. He found nobilis adults feeding on the leaves
of the above plant from December to March. During this season the
female, after copulation, makes a pocket for her eggs by bringing two
leaves together or doubling one in half, holding the ends together with
some kind of sticky substance. She then lays 12 to 20 or more elongate
eggs, arranged in two or three parallel lines, within the leaf pocket,
the entire operation taking from three to five hours. After 15 days the
emerging larva breaks through the leaf, falls to the ground, and begins
searching for a root of Stigmaphyllon. This found, it feeds for about
nine months and then pupates, the pupation taking 40 to 60 days. The
adult on emergence is already colored and hardened. Bruch observed
two pairs for two months and said that they produced a total of about
300 to 350 eges, in about 20 batches.
There is an old tale, recounted by Lacordaire (1863) and repeated
by subsequent writers, of imperialis feeding on: mimosa trees and being
so numerous that the branches would bend under their weight. Bruch
expresses doubt both as to the nutritive value of the mimosa and the
bending of the branches.
Deyrolle (1881) exhibited to the Société Entomo!ogique de France
a living specimen of nobilis which had emerged in Paris from the roots
of what was said to be an arborescent fern from the region of
Petrópolis, Brazil.
Discussion of characters
The beak, head, mentum, antennae, antennal grooves, scutellum,
femora, tibiae, tarsi, and tibial corbels seem to be essentially the same
in all five species, or at least subject to the same kind of variation.
The shape or color of the hairs ór scales on these parts may differ,
however, and this is discussed below under vestiture.
Prothorax. The post-ocular lobe is acute and similar in four species,
but obtusely rounded in arrogans. “This species has the pronotum
definitely wider than long and entirely covered with granules whereas
the others have it scarcely wider than long and with a more or less
flat, smooth strip on each side of the median depression with small,
scattered punctures. Although this strip varies in sculpture, being
sometimes very smooth, sometimes irregularly and faintly granular, it
is never uniformly granular as in arrogans.
Elytra. The angled and prominent humeri characteristic of most
Entimini are present in all Entimus; they are more or less obtuse in
arrogans and granulatus, somewhat more acute in ¿mperialis and
splendidus, and produced into a horizontal tubercle in nobilis.
Individuals may vary in the sharpness of the angulation. The size and
sharpness of the apical angles of the elytra vary more than the humeral
angles but they are often hidden by the thick apical hairs. In general,
in granulatus and arrogans the apices are not visibly armed whereas
they definitely are in the other three species, being especially acute and
produced in nobilis. The strial punctures are about the same in all
species although closer together in arrogans. “Their true depth and shape
154 ! Rey. Chil Ential9st dl
cannot, however, always be accurately determined because of the presence
of scales or hairs. The structure of the elytral intervals, as well as their
vestiture, is perhaps the most important diagnostic character. The
intervals are flat and uniformly smooth in imperialis; flat and slightly
rugose in splendidus; somewhat raised and cut up into broad, flat
granules, often two across the interval, in granulatus; strongly raised in
bulbous, round granules, often two across the interval, in arrogans; and
in nobilis «trongly and sharply raised to form a single, continuous row
of more or less elongated granules.
Ventral side. No differences were discerned in the structure e ventrally.
The swelling in front of the hind coxae seems to be of the came size
in all species although the thick hairs in that region obscure the actual
shape of the angle.
Vestiture. The hairs, setae, and scales covering most parts of the
body vary in color, iridescence, shape, and density. The species arrogans
is the only species in which the vestiture forms a vague transverse band
on the elytra; it also differs from a!l the others in the complete lack of
scales anywhere on the body, the scales being replaced by long, light
colored, fine or thick hairs. The following remarks therefore apply only
to the other species. Both hairs and scales may be iridescent (green,
blue, gold) although this iridescence may be lost in various areas of the
same individual. Some of this bleaching may be due to the age of
the specimen, but some hairs are probably never 1ridescent. Dorsally,
except for the beak and head, scales are predominant; ventrally, various
types of hairs are predominant. On the head, beak, and lees some of
the hairs are broad enough to be called scales, but the vestiture of the
elytra and sides of the prothorax is usually definitely scaly in character,
being also highly polished, and iridescent or metalic. In granulatus the
vestiture, especially in the median channel of the pronotum and on the
scutellum, seems often to consist of hairs but this 1s because the scales
are so elongate. Golden scales predominate in splendidus and give that
species its unique appearance, but they are also present in the other
green-blue species. In the latter, the general color may be green or blue
but on close examination the scales are seen to be either green, blue, or
gold in various proportions, and whichever scales are most numerous
produce the over all color. In splendidus, imperialis, and nobilis the
majority of scales are broadly oval in shape, but in granulatus they are
exceedingly narrow and more than twice as long as wide. The
distribution of the elytral scales is not random as it might appear, but
is specifically constant. The scales in splendidus are not present in every
strial puncture as they are in ¿mperialis, and they may overlap two
punctures or extend on to the intervals, which never occurs in ¿imperialis.
In nobilis and granulatus the strial scales form a continuous line,
covering the punctures and the spaces between them, but in granulatus
dense scales are present also so on the intervals between the. eranules,
whereas only s solitary scales appear on the intervals in nobilis. Ventrally,
in the middle of the abdomen and metasternum, hairs are generally
more numerous than scales, thick, dense, whitish, appressed hairs being
Vaurie: Revision genus Entimus 155
interspersed with fine, ¡iridescent green or blue hairs. White, sparse,
stiff setae, semi erect, occur here and there. The same combination of
types of hairs is present on the femora and tibiae; the tarsi have
appressed, bluish, iridescent, fine haixs..
Size. The average length, excluding the beak, of all species, 1s
perhaps about 25 mm., but individuals of half this size, both male and
female, have been seen.
Secondary sexual characters. The most obvious character differen-
tiating the sexes is the amazing hairiness of the male legs, especially the
tibiae. Hairs more than twice as long as the tibiae are wide are set at
right angles to the tibiae, giving them the appearance of some kind
of bottle washer. The females, however, also have the legs quite hairy
and it is only after the male has been that one can really judge the
difference. In arrogans and granulatus the hairs are not so long nor so
numerous as in the males of the other species
The only other sexual difference noted is the shape of the last
abdominal segment which is less truncate rounded, more pointed, and
narrower in the female. Unfortunately this segment is often wedged
under the apical sides of the elytra so that its apex is hidden.
Genitalia. The penis appears to be of the same general type in all
species (no male cf arrogans was available for dissection), that of
splendidus and imperialis showing no discernible exterior difference,
that of nobilis having the apex broadly chitinized and depressed behind,
and that of granulatus having the chitinous, rolled-over side borders
much broader (figs. 9-11). Because of the strong curvature of the penis,
only the apical third or half is shown in the illustrations.
Key to the Species of Entimus.
Ile Dorsal surface without scales, but with abundant, fine
colorless hairs
arrogans
= Dorsal surface with elongate or oval, green, blue, or gold,
Iridescent scales .
2
Ze Disc of elytra not granular in appearance; elytral inter-
vals bare of scales
3
= Disc of elytra either strongly granular or feebly granu-
lar; elytral intervals invaded by scales
4
3. Strial punctures on elytral disc uniformly filled with
green scales, the scales not spreading outside the punctures ¿
imperialis
= Strial punctures on elytral disc irregularly filled with
golden (sometimes greenish) scales, the scales often sprea-
ding over two or three punctures or skipping some punc-
tures entirely
splendidus
156 RG Cm la OSA
4, Elytral scales broadly oval, not more than twice as long
as wide; elytral humeri and apices acutely produced;
scutellum with sparse greenish hairs
nobilis
= Elytral scales norrowly elongate, at least three times as
long as wide; elytral humeri obtusely produced, apices
produced feebly, if at all; scutellum with abundant,
dense, whitish hairs
granulatus
Entimus splendidus (Fabricius)
Curculio splendidus Fabricius, 1782, Entomología Systematica, vol. 1, p. 448.
Brachyrhinus fastuosus Lastreille, 1804, Histoire naturelle... insectes, vol. 11,
p. 158.
Large, black, elytral intervals smooth, striae with scattered clusters
of iridescent golden scales.
Beak sparsely clothed with fine blue hairs, the punctures on top
dense, some small, some larger. Head also with fine blue hairs and a
few scales, the front with sparse, fime punctures becoming denser
towards the rear. Pronotum very slightly wider than long, with median
depression clothed with dense gold or green-gold scales, a broad band
on either side bare of scales, with oceasional small punctures, the surface
either smooth or feebly granular, sides of prothorax strongly granular,
with dense green or gold oval scales at the base of the granules. Post
ocular lobe acute. Scutellun elongate, covered with b!luish white or
bluish gold hairs. Elytra with humeri and apices angularly and acutely
produced; intervals bare, smooth or slightly rugose, not elevated, striae
with punctures well separated, some of them filled with clusters of gold
or green scales which may overlap two or. three or more punctures or
overlap on to the intervals, some puntures bare of scales; suture with
narrow line of blue hairs (often worn). Under side clothed with gold
scales, appressed blue hairs, and sparse, erect, very long, fine, whitish
hairs. Legs without scales, but with same two types of hairs as on under
side, males with the fine erect hairs nearly twice as long as the tibiae
are wide and much more mumerous than in the female. Length
(excluding beak): 17-34 mm.
Type Locality.—Brazil; -here restricted to the state of Santa
Catharina.
Distribution. BRAzIE on thetcoastal strap romo Md
Janeiro south into Santa Catharina.
Specimenjss Examined.=BRazIL. Santa Catharina: Rio Na-
tal, January through April, November, December, 1945-1946 (A. Maller),
eight males, ten females; Rio Vemelho, December, 1941 (A. Maller), one
male; Corupa or Hansa Humbolt, January, 1944 December, 1945418
Maller), two males. Rio Jan (Rio de Janeiro), 15. Other specimens
of this species have been reported from Sáo Paulo, Brazil (Bondar,
Kuschel).
Vaurie: Revision genus Entimus 157
Dorsally, this species has more black, exposed areas, without scales or hairs,
than any of the other species. It also has the scaled clusters more uúnevenly distri-
buted. There does, however, seem to be a certain pattern in this irregularity; in
19 specimens it was noticed that in all, on the third and fourth striae of the elytra,
on the slope of the declivity, the cluster of scales forming the gold spots were
larger and more elongate, due to the spreading of the scales over two, three, or
more punctures. This overlapping of the scales onto more than one puncture is
present also towards the apex of the elytra and on the reflexed sides, but on the
disc it is more rare in occurrence. The scales in the strial punctures do not usually
form round, regular spots of color as in ¿mperialis, but are rather uneven and
ragged in outline. For comparison with ¿mperialis, see that species.
Latreille's factuosus was synonymized by Schoenherr in 1833.
Entimus imperialis (Forster)
Curculio imperialis Forster, 1771, Novae species insectorum, p, 34.
Large, black, elytral imtervals smooth, flat, striae with regularly
placel clusters of iridescent green scales.
Beak, head, pronotum, scutellum, elytrai humeri and apices as In
splendidus. Elytral intervals bare, smooth, not elevated, striae with each
puncture uniformly filled with green, sometimes gold scales, none
overlapping the space between the punctures or onto the intervals.
Underside and legs as in splendidus. Lenght (excluding beak): 16-32 mm.
Type Locality.—Brazil; here restricted to Rio de Janeiro.
Distribution.-—BRaziL from Bahia south to the state of Rio
Grande do Sul; also northeastern ARGENTINA.
Specimens Examined.-—Brazil. Five males, seven females.
Rio de Janeiro, two males, three females. Bahia and Rio de Janeiro, 24.
Others specimens have been seen by Kuschel (letter) from Espirito San-
to and Rio Grande do Sul in Brazil, and from Misiones in northeastern
Argentina.
As can be seen from the above description, this species, except for the struc-
ture Of the elytral intervals and the distribution and color of the elytral scales,
is otherwise almost identical to splendidus. The two species have, hewever, a very
different aspect and could not readily be confused, the regular, neat rows of uni-
formly round scale clusters in imperialis contrasting with the irregularly placed,
spreading scale clusters of splendidus. E. imperialis is also generally green in
scale color and splendidus golden. Of 41 imperialis, seen with in the eye,
three appear blue, seven gold, and 31 green. The shape of the elytra in the two
species is not quite the same, that of imperiails appearing relatively slightly longer,
and less rapidly narrowing to the apex. Both species occur in the same area, although
splendidus seems more restricted in distribution. On one of the older specimens the
ground color is not black, but pale dull red, perhaps faded.
Differs from the other three species by having the elytra smooth and flat, not
at all granulate.
158 Rey ChmlEantdos 1
Entimus nobilis (Olivier)
Curculio 'nobilis Olivier, 1790, Encyclopédie méthodique, VOL, pd 2
Large, black, elytral intervals strongly granular, striae with more
or less continuous row of green scales. y
Same as splendidus and imperialis except for the following: Elytral
humeri so acute as to be nearly tuberculate, intervals bare except for
random scales in the depressed areas, strongly elevated and strongly
granular, the granules usually in single row, occasionally double, striae
with punctures and spaces between punctures clothed with green,
broadly oval scales less than twice as long as wide. Length (excluding
beak): 13-25 mm.
Type Locality.—Brazil; here restricted to Rio de Janeiro.
Distribution.-—BRAZIL, URUGUAY (Kuschel), and northeastern
ARGENTINA (Kuschel, Bruch), along the coastal strip from Rio de Janeiro
to Río La Plata.
Specimens Exam ine d. —BRAZIE wo males, one temale
(Schaus), one male (Miss Norton), one male, one female. Rio de Janeiro,
28. Other specimens were reported by Bruch (1932) from the following
localities in Argentina: Rio -de Santiago; Punta Lara; Delta del Paraná;
Río La Plata; and Santo Tomé in Corrientes. By Kuschel (letter) from
Buenos Aires Misiones; Entre Ríos.
This species has the elytral humeri more acute than in any of the other
species and the elytral intervals more sharply, narrowly, and strongly costate and
granular. The humeral angle in nine out of eleven specimens is produced into a tuber-
cle and in the other two is still sharper than in the other species. In two rather old
specimens the granules on the elytral imtervals on the disc are more flattend, per-
haps due to wear, but in the others they are prominent and distinct. The inter-
vals in arrogans and granulatus are broader; in the former they are interspersed
with hairs, not scales, and in the latter they are quite flattened, not so elevated,
and each broad granule is surrounded by elongated scales. The intervals are not
at all granular in ¿mperialis or splendidus. In the general roughness of the elytra,
nobilis is more similar to granulatus but nobilis can be readily separated superfi-
cially by the acute humeri and the absence of the thick whitish hairs on the scute
llum. It differs also from granulatus in the much less elongate scales on the elytra.
In color, of 37 specimens seen, four are blue and 33 green, three of the latter ha-
ving a somewhat green gold aspect. “The smallest specimen (13 mm.). happens to
be a female.
Entimus granulatus (Linnaeus)
Curculio granulatus Linnaeus, 1758, Systema naturae, ed. 10, vol. 1, p. 386.
Curculio sumptuosus Olivier, 1790, Encyclopédie methodique, vol. 5, p. 525.
Entimus speciosus Erichson, 1847, in Wiegmann Arch. f. Naturgesch. vol.
dls JD) 1270
Vaurie: Revision genus Entimus * 159
Large, black, elytral intervals weakly, fatly granular, striae and
intervals interspersed with green scales.
Beak and head as in the three preceding species. Pronotum with
"median depression clothed with dense, greenish white, yellowish, or blue
scales, the broad bare band on either side interspersed with elongate
ereen scales and small punctures, the surface smooth or feebly granular,
sides of pronotum strongly granular, with dense, elongate, green scales
at the base of the granules. Post ocular lobe acute. Scutellum elongate,
very densely covered with thick, whitish or yellow hairlike scales. Elytra
with humeri angularly produced, but obtuse y rounded, apices scarcely,
if at all, produced; intervals partly bare, partly scaly, with broad, slightly
- elevated flat granules, the granules often double, striae with punctures
and space between punctures clothed with green or blue, elongate scales
(more than twice as long as wide), the punctures scarcely visible. Under
side and legs as in the other species but the male with the leg hairs not
so long nor so numerous. Length (excluding beak): 11-30 mm.
apre iso cra it y. Cayenne BrenchGufara:
Distribution.-—Lowlands and highlands in northern half
of South America in BRAZIL, FRENCH GUIANA, BRITISH GUIANA, COLOMBIA,
ECUADOR, PERU, and BOLIvIa. Also the PANAMA isthimus (old specimen
“Darien, Colombia”.
Specimens Examined.-—Brazil: Manaos Region, November,
December, 1924 (H. Bassler), two males, twe females, British Guiana: Tu-
matumari on Río Potaro, April, 1912, cne male. Ecuador: Quito, one ma-
le. Peru: Chanchamayo [Chanchosmayo River?], March, 1928, four fema-
les; Río Santiago, December 15, 1928, one female; Middle Río Ucayali,
December 1, 1923, one female; Iquitos, February 16, 1924, one female;
Río Abujao - (?), February, 1929, one female (above Peru specimens
collected by H. Bassler); Satipo, Jauja Province, February, 1915 (P.
Paprzycky), one male, one female; Iberia, Madre de Dios, 500 feet, May
PATA €. Ballister), one male:
Twenty specimens were seen at the British Museum from Cayenne,
from Peru, Ecuador, and Panama (Darien). Additional localities are
(Kuschel): “Tingo María in San Martín, Perú; Santa Cruz and Cocha-
bamba in Bolivia.
Olivier's sumptuosus was made a synonym by Schoenherr (1826)
and Erichson's speciosus by Marshall (1930).
In fresh specimens the white or yellow-white scutellum is at once noticeable
and, along with the less angulate elytral humeri and apices, serves to distinguish
this species from all the others. The dorsal scales, especially those on the elytra,
differ from those of the three preceding species in being very narrow and elongate,
yet they are not fine hairs as in arrogans. As in the latter species, the vestiture on
the elytral disc covers all but the raised granules and is not confined to the striae
as in the three other species. The elytral apices actually are angular as in arrogans,
also, but they are not so produced as in the other three species. In 17 specimens
160 RE Clan Sa Sl, Le
before me, only one has the angles of the apices readily visible. There appears to
be a greater proportion of blue individuals im this species, ten of 37 being so co-
lored; the rest are green.
Entimus granulatus has a more extensive range than the other species and
is widely separated from all of them except arrogans with which it may come into
contact in the isthmus of Panama. It is not confined to the lowland coastal belt
although it occurs in such regions as well as in the highlands.
Entimus arrogans Pascoe
Entimus arrogans Pascoe, 1873, Jour. Linn, Secc. London, vol. 11, p. 448.
Entimus plebejus Roelofs, 1875, Ann. Soc. Ent. Belgique, vol. 18, p. XXXVIIL
Large, black or dark red, elytral intervals strongly granular,
interspersed with whitish hairs, no scales.
Beak rather densely clothed with yellowish fine hairs, the punctures
on top rather dense. Head with same hairs, the punctures denser toward
the rear. Pronotum with median depression clothed with yellowish
hairs, the surface uniformly and: closely granulate, the granules
interspersed with yellowish hairs which become denser on the sides of
the prothorax; pronotum transverse, about one and one-half times
wider than long. Post ocular lobe obtusely rounded. Scutellum elongate,
covered with thick yellowish hairs. Elytra with humeri produced, but
obtusely rounded, apices scarcely, if at all, produced; intervals partly
bare, partly hairy, with bulbous, elevated granules, in more or less
single rows, sometimes double, striae with” punctures almost touching,
the punctures clothed with hairs; hairs behind the middle much denser,
forming a short transverse band, sometimes the entire apical half with
denser hairs. Under side and legs with yellowish hairs, tibiae with
additional bristle like erect hairs. Length (excluding beak): 24 mm.
(Only one specimen, a female, was available at the time of
description.)
Type Locality.—Panama.
Distribution.—CcosTa RICA, NICARAGUA, the isthmus of
PANAMA, and possibly northwestern COLOMBIA (Roeloís gave “Nouvelle
Grenade (?)” as the locality for plebejus).
Specimens Examined.-—Costa Rica and Nicaragua:
six. Panama, Canal Zone: Barro Colorado Island, January 4, 1929 (C.
H. Curran), one female. Champion (1911) had seen specimens from.
Chontales in Nicaragua, and from Cariblanco in Panama.
This species differs from the others in the genus in the complete absence
of scales, in the more transverse pronotum, the rounded, not acute, post ocular
lobe, the granular disc of the pronotum, and the transverse white band on each
elytron. The latter character is only faintly traced in worn specimens; it is caused
by a greater density of hairs. This is the most northern representative of the genus
E
tr . . 3 ”
Vaurie: Revision genus Entimus 161
and its southern limits, according to present records, overlap the northern limits
of grenulatus somewhere in the Panama isthmus. £. arrogans appears to be much
rarer in collections than the other species.
It would be interesting to know if the male genitalia were of the same type
as in the other species, but unfortunately no males were available for dissection.
Of the six specimens seen at the British Museum, three had the ground color
dark red, three black.
Roelof's plebejus was synonymized by Marshall (1930).
Other genera of the Entimin:
Since the generic characters of Phaedropus, Polydius, Cydianerus,
and Rhigus have been given repeatediy in the literature (Schoenherr,
1826, 1833, Lacordaire, 1863, Bovie, 1908) and since a key including all
the principal characters of the genera has been given above in this paper,
these characters will not be repeated in the pages that follow.
The sexes can be differentiated in the same way as in Entimus
(although males of these genera have no hairy legs) by the fact that
the last abdominal segment is usually somewhat more truncate in the
male, more pointed and slightly narrower in the female.
Genus Phaedropus Schoenherr
Phaedropus Schoenherr, 1826, Curculionidum dispositio methodica. p. 112.
Type, by original designation, Curculio candidus Fabricius.
Key to the species of Phaedropus
1. Pronotum with dark longitudinal band in middle third,
the sides white :
candidus Fabricius
Pronotum with white longitudinal band in middle third,
the sides dark
2. Basal half of elytra with two brown longitudinal bands
laterally, the middle part white and with two large tu-
bercles of equal size
togatus Boheman
Basal half of elytra entirely white or yellow-white and
with six tubercles of varying size o
albobrunneus Bovie
These species are of medium size (12 to 15 mm.) with a predomi-
nance of white scales, closely set, and varying amounts of brown. All
have spiny. protuberances on the elytra. The acute metasternal tubercle
and crenulate tibiae of Phaedropus are not present in the other genera.
The male genitalia in the only species dissected, togatus, are
different from those of any of the other genera. In the first place, the
162 - ReyiChitEntOs 1d
penis is tubular for at least two thirds of its length, the apical third
being open dorsally as in other genera. Secondly the apex is pointed,
narrow, and bent downward, with a noticeable contriction behind the
deflexed portion (fig. 12).
Genus Polydius Schoenherr
Polydius Schoenherr, 1826, Curculionidum dispositio methodica, p. 82. Type,
by subsequent designation, Polyteles steveni Gyllenhal, = Polydius coelestinus Perty
(Gyllenhal, 1833, Genera et species Curculionidum, vol. 1, p. 452).
Polyteles Schoenherr, 1833, Genera et species Curculionidum, vol. 1, Da 1D
Change of name of genus.
Polytelidius Bovie, 1908, Ann, Soc. Ent. Belgique, vol. 52, p. 43. Type, by
original designation and monotypy, Polyteles guerini Fahreus.
Key to the species of Polydius
(Note: Except for the addition of atrox and the omission of setosus, the
following key is an abridgement of Heller's key (1932, p. 3).
1É Elytra with two large spines on the elytral declivity .
atrox Germar
Elytra without large spines on the declivity .
2
2. Disc of pronotum with at most indistinct transverse de-
pressions
3
Disc of pronotum with two distinct, deep, transverse de-
pressions
4
De Elytra light green or blue, with black spots .
coelestinus Perty
Elytra unicolorous, dark blue-black 4
uniformis Heller
4. Alternating elytral intervals and the suture raised above
the striae; elytra brown with two pale transverse fasciae .
guerini Fahreus
Elytral intervals and suture flat, not raised; elytra green or
blue, with black markings
[61
Antennal club about three times longer than wide; elytra
with post median fascia nearly transverse, short, not rea-
ching outward beyond the fourth stria = . . .. .. /
decussatus Pascoe
Antennal club more than five times longer than wide;
elytra with post median fascia oblique, long, usually rea-
ching outward to the seventh stria
inka Heller
Vaurie: Revision genus /Lntmus 163
I have omitted setosus Kirsch, 1874, which Heller placed in the key
before decussatus and inka, distinguishing it from those species by the
presence of dense, short, black hair. My two specimens of ¿mka also have
black hairs on the dorsal surface and if 1 remember correctly, so do the
specimens of decussatus seen at the British Museum.. P. setosus 1S
probably a synonym of the latter with which it agrees in the pattern
of the fascia.
The male genitalia in two species, :nka and atrox, have an elongate,
narrow projection at the apex of the penis; 1t is a third or more of the
entire length of that organ, and is sharply keeled medially. Other de-
tails are shown in figures 1 and 2.
Genus Cydianerus Schoenherr
Cydianerus Schoenherr, 1840, Genera et species Curculionidum. vol. 5, pez
p. 737. Type, by original designation, Cydianerus mannerheimi Gyllenhal = Cydia:
nerus latruncularis Perty. ;
Cydianirus Gemminger and Harold, 1871, Catalogus Coleopterorum, vol. 8, p.
2326, Evidently a misspelling.
Dacnirus Pascoe, 1881, Ann. Mag. Nat. Hist., ser. 5, vol. 7, p. 300. Type, by
original designation and monotypy, Dacnirus flexuosus Pascoe.
Key to the species of Cydianerus
1. Green or yellowish above four round black sports on the
pronotum and nine to fourteen on each elytron; small,
9 mm...
2
Not colored as above, small or large .
: | a
2 Elytral margins parallel; spots large, clearly marked, dis-
tinct
ornatus Pascoe
Elytral margins narrowing from humeri to apex; spots E
smaller, less clearly marked, often indistinct
wagneri Bovie
3. Elytra strongly tuberculate-spiny, the many tubercles espe-
cially numerous in apical two-thirds; color greenish with
large median brown mark on elytra; 12 mm... ,
fischeri Gyllenhal
Elytra costate or smooth, not tuberculate-spiny .
4
4. Elytra strongly and acutely costate . . . .. . 0.
5
Elytra not or very feebly costate .
6
- D. Antennal club as long as funicle or at least four-fifths as
long; buffy scales in median pronotal depression not: attal-
164 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
ning apex; pronotum with the four longitudinal black.
bands usually well marked, entire E
bohemani Boheman
Antennal club only three-fifths as long as funicle; buffy
scales in median pronotal depression attaining apex;
longitudnal black bands on pronotum usually obsolete,
especially the lateral ones
araneiformis Dalman
6. Elytra without transverse fasciae .
7
Elytra with two or more transverse fasciae, not always rea-
ching_ side "margins
10
dle Pronotum granular; size usually large, 14-15 mm.
8
Pronotum smooth, without granules; size usually small,
8-9 mm.
Í 9
8. A A o Ra O E
latruncularis Perty
Scales green
virescens Lucas
S): Scales whitish or silvery :
argenteus Boheman
Scales dark blue
pascoez Bovie
10. Elytral fasciae formed of different color scales (light
brown, dark brown, nearly white), all fasciae reaching side
margins; beak (from above) not more than twice as wide
at apex as on front between eyes; pronotum almost enti-
rely covered with scales 0%
bifasciatus Hustache
Elytral fasciae formed of dark areas denuded of scales,
these bare areas not reaching the margins; beak (from
above) about four times wider at apex than on front bet-
ween eyes; pronotum with only a few scattered scales .
flexuosus Pascoe
This genus has more species (15) than any of the other genera of
the Entimini it includes some quite dissimilar looking species, also the
smallest ones in the tribe.
Of the two species in which males were available for dissection,
bifasciatus has the penis with the apex broadly rounded, spatulate, and
reflexed, somewhat as in Rhigus nigrosparsus, and bohemani has the
apex triangularly pointed, as in Entimus, but with the chitinous apical
and side margins much broader and flatter (figs. 3, 4).
Vaurie: Revision genus Entimus 165
: Genus Rhigus Germar
Rhigus Germar, 1824, Insectorum species novae, p. 438. Type, by original
designation, Curculio tribuloides Pallas.
Key to the species of Rhigus
de Elytra with the apex and three broad fasciac black, the
rest white or yellow ,
phaleratus Perty
Elytra not as above
2
2 Elytra without spines
3
Elytra with two or more large spines
5
3. Ventral surface with buffy scales; dorsal surface dark
brown without green or. blue; large, 20 mm. .
faldermanni Boheman
Ventral surface with blue or green scales; dorsal surface
blue or green interspersed with black, or buffy; large or
small
4 Elytra mostly blue or green, with black spots; sides of
pronotum abruptly widened and bulging at middle; lar-
ger, 20 mm. or more; hairs surrounding articular depres-
sion of hind tibiae (corbel) black
nigrosparsus Perty
Elytra mostly brown or black, with blue or green spots;
sides of pronotum feebly, evenly: rounded; smaller, 10 to
15 mm.; hairs surrounding articular depression of hind
tibiae golden
irroratus Bohemann
5. Pronotal disc without spines
6
Pronotal disc with prominent spines
17
6. Sides of pronotum strongly tuberculate; color brownish
or buffy o
vespertilio Pascoe
Sides of pronotum evenly rounded or slightly granulate;
color bright iridescent green, yellow green, or blue .
speciosus Linnaeus
le Elytra with six large, subequal, pinkish spines (no coun-
ting humeral spines); general color green or buffy .
schuppeli Germar .
166 Rev Cultos al
Elytra either with two large subequal spines or elytra with
spines brown, not pinkish
8. Elytra with six large, brown subequal spines .
horridus Dejean
Elytra with two large, brown subequal spines on the elytra
declyvity (other much smaller ones may also be present) .
9. Ventral surface entirely, and dorsal surface im part, clo-.
thed with greenish, yellow-green, or blue scales . o
j dejeani Gyllenhal
Ventral surface entirely, and dorsal surface in part, clo-
thed with brown, slightly coppery scales . SP 5
-tribuloides Pallas
This genus is distinctive, both by the cavernous, retracted mentum
with its straight hind margin (fig. 13) and by the long second abdominal
segment, characters which do not occur in the other genera of the
Entimin.
Only six species were avalable for dissection. The male genitalia
of R. irroratus (fig. 7) have the penis triangularly pointed, much as in
the genus Entimus; in speciosus (fig. 5), dejean: (fig. 6), and tribuloides,
the penis is less abruptly narrowed to the apex and the apex itself has
a small knob or projection not present in ¿rroratus. R. nigrosparsus, on
the other hand, differs from all the preceding species by having the
penis broadly rounded, chitinized, and reflexed at the apex (fig. 8),
somewhat as in the tiny Cydianerus bifasciatus. Fringes of fine hairs
are also present.
Some secondary sexual characters not mentioned in the literature
were found in Rhigus: males of speciosus have two small but noticeable
tubercular swellings each side of the middle of the second abdominal
segment; females of dejean:, nigrosparsus, tribulordes, and faldermann:
have a row of large, stout, sparse teeth on the inner side oí the corbels
of the middle and hind tibiae, these teeth being replaced by a fringe of
hairs or fine spines in the males.
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168 ¡ReYACAEeOS de
¿bis 10 6 ls 8
Figs. 1-8. Apices of penis, dorsal view, of 1. Polydius inka Heller; 2, P. atrox
Germar; 3, Cydiamesus bohemani Boheman; 4. C. bifascialus Hustache; 5. Rhigus
parsus speclosus Linnaers; 6. R. dejeani Schoenherr; 7. R. irroratus Boheman; 8. R.
nigrosparsus Perty.
>
Vaurie: Revision venus Entimus : 169
Figs. 9-16. 9. Entimus imperialis Forster, penis, dorsal view: 10. E.nobilis, idem;
vv. E.granulatus Yinnaeus, idem; 12. Phaedropus togatus Boheman, idem; 13. Rhigus
nigrosparsus Perty, mentum; 14 Cydianerus bohemani Boheman, idem; 15. Polydius
atrox Germar, head and antennal grooves; 16. Entimus imperialis Forster, idem.
170 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
arrogans
granulatus
imperialis:
splendidus
nobilis
Fig. 17. Distribution of the species of Entimus
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 171
NUEVO GENERO DE MEGASCELINAE DE LA PATAGONIA
(Coleoptera Chrysomelidae)
F. MoNróÓs
Instituto de Entomología
Universidad Nacional de Tucumán
Es wird die neue Megascelinae, Mariamela wittmeri n. gen. mn. sp., die von
den nordpatagonischen Andenwáldern stammt, beschrieben. Es ist die dritte be-
kannt gewordene Gattung der Unterfamilie und ist weit entfernt von den úbrigen
Arten der Gruppe, die hauptsachlich im tropischen Súdamerika vorkommen.
Xx o * *
Debo al Sr. W. Wittmer, Buenos Aires, el conocimiento del insecto
que ha dado motivo a la presente nota y que fué coleccionado durante
las excursiones que este entomólogo efectuara a los bosques cordille-
ranos de la Patagonia boreal argentina. Su particular interés se destaca
someramente en la descripción siguiente.
Deseo expresar mi más sincero agradecimiento al Sr. Wittmer, por
haber puesto a mi disposición este insecto y haberme permitido así su
estudio y conservación.
Mariamela n. gen. Megascelinarum
Aspecto algo parecido a Megascelis, pero con el abdomen abreviado
y sin pigidio aparente. Coloración no metálica. También parecido a
Psathyrocerus, pero con las uñas conexas en los dos tercios basales y de
ápice no bífido.
Los caracteres del género coinciden con los de la única especie has-
ta ahora conocida, que constituye el genotipo.
Quiero dedicar este nuevo género a mi esposa, agradeciéndole la
paciencia y la eficacia con que secunda mi trabajo.
Mariamela wittmeri n. sp. (figs. 1 - 2)
Tamaño pequeño, forma alargada y grácil, aspecto delicado; tegu-
mentos poco esclerosados. Coloración amarillo pajiza. algo transparente,
con una banda elitral sutural obscurecida, atenuada hacia atrás.
Cabeza: Oblicuamente inclinada hacia ventral, de modo que las
piezas bucales no son visibles desde arriba. Poco más larga que ancha,
subcilíndrica, con una depresión interocular que se prolonga hasta las
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
172
mandíbulas; superficie sin accidentes. Pequeños pelos revisten la parte
anterior y borde ocular interno. Ojos grandes, salientes, muy débilmente
escotados en su cara inferior, cerca del nacimiento de las mandíbulas.
SS
e
ARNO PD
Mariamela wittmeri n. gen. n. sp. f. 1, aspecto dorsal, con indicación del diseño;
f. 2:
. 2: aspecto ventral.
Antenas alargadas y gráciles, insertas delante de los ojos y anchamente
separadas entre sí. Escapo subpiriforme, pedicelo subgloboso, antenitos
siguientes muy delgados, engrosándose apenas hacia el ápice; 39 el más
Monrós: Género Megascelíinae de La Patagonia 173
largo de todos. Antenitos con setas en su extremo distal; los 6-7 apica-
les “revestidos de fina pilosidad. La antena corresponde exactamente a la
de las especies de Megascelis o de Psathyrocerus. Mandíbulas pequeñas,
más esclerosadas que el resto del cuerpo, de ápice tridentado. Palpos sin
peculiaridades, con el último artejo oblicuamente truncado y poco más
grueso que los demás.
Pronoto: Muy alargado, cilíndrico, con una constricción lateral
cerca de la base, que no se continúa por la parte dorsal. Base estre-
chamente rebordeada. Superficie brillante, semitransparente (son visi-
bles los músculos subyacentes) y con algunos puntos desordenados y
poco profundos en la mitad del disco. Cada uno de los cuatro ángulos
con una larga seta; lados revestidos de cortos pelos sedosos.
Escudete: Pequeño y subcuadrado.
Elitros: Alargados, de lados parale'os, redondeados por separado y
algo dehiscentes; algo deprimidos en la sutura. Con un surco humeral
poco marcado y puntos relativamente grandes, seriados en líneas bas-
tante regulares; las regiones laterales, apical y sutural posterior con
fina pilosidad.
Pro:terno: Procoxas separadas por el prosterno, relativamente
ancho.
Meso y metasterno sin peculiaridades, según figura 2.
Patas: Largas y gráciles, los fémures bastante robustos, especialmen-
te los anteriores que parecen algo hinchados. Tibias delgadas, de largo
subigual, sim espolones terminales. “Tarscs alargados y gráciles. Uñas
conexas y no apendiculadas.
Abdomen: Mucho más corto que los élitros, que lo sobrepasan por
un buen pedazo; formado por cinco ventritos visibles, de los cuales el
último es escotado en el ápice.
Coloración: Amarillo pajiza, semitransparente, con las piezas duras
(mandíbulas, unas) obscurecidas. Antenitos 5-11 y ápice de los tarsitos
castaño obscuros. Elitros cón una mancha castaña, triangular alargada,
que se extiende por la sutura, desde la base hasta detrás de la mitad,
perdiéndose gradualmente hacia atrás. Los pelos de todo el cuerpo son
amarillo dorados.
Dimensiones: 3,8 x 1,2 mm. Largo de la antena 2,2 mm.; largo del
pronoto, 1 mm.; ancho del mismo en la base, 0.75 mm.
Ejemplares examinados: Holotipo hembra de Río Negro: Lago Tré-
bol, cerca de San Carlos de Bariloche, Parque Nacional de Nahuel
AA 21. 1.1949, W. Wittmer leg. en col. Monrós.
El único ejemplar conocido fué coleccionado en el bosque de Nothofagus que
crece alrededor del Lago Trébol, en una región bastante húmeda de la Patagonia
septentrional argentina.
Posición sistemática: Este género debe incluirse en la subfamilia
Megascelinae y es el tercero conocido. Se distingue de Ateledera Lac.,
del Brasil, por la forma del pronoto, no exageradamente prolongado y
más ancho delante que detrás, por la brevedad del abdomen y por el
aspecto general. De Megascelis lo separa igualmente el abdomen corto
174 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
y blando, la falta de un pigidio visible y la forma del pronoto, estre-
chado hacia atrás; también la absoluta falta de coloración metálica.
Megascelinae es una agrupación de dispersión americana-tropical.
Las especies más australes hasta ahora conocidas (y en gran parte aún
no descritas) llegan al extremo norte de la Argentina (Misiones y Co-
rrientes por el este; Salta y Jujuy por el oeste). El hallazgo, en los bos-
ques patagónicos, de un representante de este grupo —que presenta
además un conjunto de caracteres peculiares que autorizan a crear para,
él un género propio— plantea una interesante cuestión de zoogeogra-
fía y tal vez filogenia, que queda por ahora sin solución.
CONSPICE NATURAM; INSPICE STRUCTURAM!
“Natura” (naturaleza, gús:s) es latín y significa nacimiento, origen, esencia,
constitución. En sí comprende los elementos, las fuerzas, las formas y las relacio-
nes de toda la realidad material, en cuanto ésta se generó sola, sin intervención hu-
mana. Naturaleza es también la esencia particular de todo ser, siendo como tal el fun-
damento y la norma (ley) de la acción.
“Structura” (estructura, cxmua, woo) es la construcción, el encaje, la
articulación, el sistema de relaciones interno de una multiplicidad; es la composición
de un todo. Es en sí la composición de la materia de elementos corpusculares.
Ambos términos de nuestra máxima se relacionan admirablemente. Ellos condu-
cen a una armonía metodológica maravillosa, toda vez que en las investigaciones se
tiene en cuenta que su fundamento es la naturaleza (y cosmos) como fenómeno y
que esta naturaleza tiene sus problemas y misterios que son precisamente su pro-
pia esencia (= naturaleza en sentido estricto). Esta esencia se desentraña mediante
la investigación de la estructura. De modo que en este orden de ideas se impone
una progresión que es la siguiente: que hay una amplia realidad material que nos
envuelve y que es la naturaleza como fenómeno, a la cual debe dirigirse nuestra
primera atención (cónspice naturam!), que esta realidad es sumamente compleja
y que por eso ha de ser desmembrada y analizada (inspice structuram!), com lo
cual se logra penetrar en la esencia misma de las cosas, fin de nuestras investiga-
ciones. (G. K.)
esa Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 175
UÚEBER EINIGE RAYNCHITINEN DER CHILENISCHEN
FAUNA
(Coleoptera Curculionidae)
(116. Beitrag zur Kenntnia der Curculioniden)
EDUARD Voss
Harderberg
Material nuevo y abundante permite al autor estudiar en particular las
especies chilenas de Rhynchitinae. Ellas se reparten en 3 géneros: Khynchitomacer
Voss, Minurus Waterhouse y Eugnamploplesitus n. gen. Rhynchitomacer es un gé-
nero primitivo y está vinculado estrechamente a Listrorrhinus de Nueva Zelandia;
cuenta con 4 especies de Chile y con 1 de Brasil, distribuídas sobre 3 subgéneros.
Minurus es identificado por primera vez por el autor; Minurophilus Voss debe
pasarse a sinonimia, así como M. rufescens Philippi viene a ser sinónimo de M.
testaceus Waterhouse; M. fulvescens Blanchard se conserva como subespecie de
M. testaceus Waterhouse; para las otras dos especies que comprende el género se
establece un nuevo subgénero. Eugnamptoplestus n. gen. es creado para la única
especie Rhynchites violaceipennis Fairm. et Germain; guarda el nuevo género evi-
dentes relaciones con Eugnamptus. Tanto Minurus como Eugnamptcplesius se ha-
llan exclusivamente en Mirtáceas.
Durch das Entgegenkommen von Sen. G. Kuschel, Santiago, war
es mir móglich, eine Anzahl in Chile beheimateter Rhynchitinen zu
untersuchen. Wenn mir auch einzelne der Arten, meist in Einzelexem-
plaren, bereits bekannt geworden sind, so war es an Hand dieses
Materials nicht mur moglich, eimige weitere neue Rhynchitomacer-
Arten festzustellen, sondern auch einige frúher unter der Gattung
Rhynchites beschriebene Arten zu kláren. Darúber hinaus konnte dank
freundlicher Unterstútzung von Sir Dr. Guy A. K. Marshall, London,
auch die von Waterhouse beschriebene Gattung Minurus, die mir noch
unbekannt geblieben war, geklárt werden.
Ich benutze die Gelegenheit, den genannten Herren auch an dieser
Stelle meinen besten Dank auszusprechen. Von den neu aufgefundenen
Arten befindet sich je nach dem Ursprung des Materials der Holotypus
im Museo Nacional de Historia Natural (Santiago, Chile) bezw. in der
Sammlung Kuschel's, Belegexemplare der einzelnen Arten wurden mir
freundlichst úberlassen.
176 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Genus Rhynchitomacer Voss
Rhynchitomacer Voss, Stett. Zeitg. XCVI!HL, 1937, p. 201, fig. 1 - 2.
An sich sind die Rhinomacer-Arten der núrdlichen Hemispháre
den Rhynchitomacer-Arten der siidlichen Hemispháre habituell recht
áhnlich. Wáhrend aber die Rhinomacer-Arten noch ungezáhnte Krallen
und unregelmássig punktierte Flúgeldecken aufweisen, mit diesen
Merkmalen úber Diodyrrhynchus za Auletes und Auletobius úberleiten,
— Gattungen, die in Chile nicht vertreten sind, — besitzen alle Arten
der Gattung Rhynchitomacer gezáhnte Krallen und regelmássige
Punktstreifen auf den Flúgeldecken. Es ist vielleicht kein 'Zufall, dass
alle aus Chile bekannt gewordenen Rhynchitinen einen scharf ausge-
prágten, verkúrzten Skutellarstreif besitzen, vielmehr ist anzunehmen,
dass sich mit diesen Gattungen und Arten ein bestimmter Zeitabschnitt
der Entwicklungsgeschichte der Rhynchitinen unvermischterhalten
hat. Die Gattung Listrorrhinus von Neu-Seeland steht den Rhynchito-
macer-Arten ausserordentlich nahe, doch lásst sich, da auch die
Punktierung der Zwischenráume bei der einzigen mir vorliegenden Art,
rufula Broun, in gleicher Stárke wie die Punktstreifen regelmássig
durchgebiidet ist, nicht mit Gewissheit erkennen, ob ein verkúrzter
Streif vorhanden ist.
Es kommt in der Gattung Rhynchitomacer nun ein weiteres
Merkmal hinzu, das unter den Rhynchitinen bisher noch nicht festges-
tellt worden ist. Bei einigen Arten námlich ist das Prosternum vor den
Vorderhúften verlángert, sodass die Vorderhúften um ihren Durch-
messer vom Vorderrand entfernt stehen, bei anderen Arten sind diese
dem Vorderrand mehr genáhert, in keinem Fall sind sie hart am
Vorderrand wie bei den úbrigen Rhynchitinen angeordnet. Es liegt hier
eine Entwicklungstendenz vor, die bei den zahlreichen Arten der Tribus
Rhynchitini nicht weiter zur Durchbildung gelangt ist. Lediglich bei
einigen Mánnchen der Gattung Rhynchites liegt ein Ansatz zu áhnlicher
Bildung vor.
Bemerkenswert ist, wie schon erwáhnt, der nahe Zusammenhang
dieses altertúmlichen Formenkreises mit der neuseelándischen Fauna. Er
fuhrt in Zeiten zurúck, da Súdamerika noch úber den antarktischen
Kontinent mit dieser Inselgruppe in Verbindung stand. Es ist anzuneb-
men, dass auch in biologischer Hinsicht Parallelen festzustellen sein
werden. '
Vom australischen Kontinent hat Lea eine Rhinomacer-Art be-
schrieben, die mir unbekannt geblieben ist. Es wáre noch zu kláren, ob
diese Art tatsáchlich ihre náchsten Verwandten in der nórdlichen Erd-
hálfte besitzt oder nicht doch den Vertretern der siidlichen Erdhálfte
angegliedert werden muss.
Die bis jetzt bekannt gewordenen Arten der Gattung Rhynchi-
tomacer lassen sich folgendermassen unterteilen und úbersehen:
No)
(8)
(5)
(*)
(8)
(2)
(6)
(1)
y
Voss: Rhynchitinen der chilenischen Fauna 17
Stirn breiter als der Augendurchmesser. Rússel gedrungener
gebaut.
Vorderhúften in der Náhe des Halsschildvorderrandes angeord-
net.
Subg. Rhynchitomacer s. str,
Rússel an der Spitze seitlich etwas hockerartig verbreitert, ohne
Pterygien; and der Wurzel der Verbreiterung sind die Fúhler
eingelenkt. Mandibeln gross. Fárbung rotgelb. Fliúgeldecken
eleichmássig fein anliegend behaart, ohne Makelbildung; die
Seitenteile der Hinterbrust nicht dichter behaart.
flavus Voss.
Rússel im Spitzenteil parallelseitig, mit Pterygien, d. h. die
Fiúhlerfurchen dorsal sichtbar. Mandibeln klein. Augenhin-
terrand den Halsschildvorderrand berúhrend. Fuúhler hinter
dem apikalen Drittel des Rússels eingelenkt. Punktstreifen der
Flúgeldecken fein, Zwischenraum etwas schmaler als die
Streifen, flach. Fárbung helibraun, im apikalen Drittel der
Decken mit grósserer dunkelbrauner Makel, welche die Naht
und die Seiten der Decken nich erreicht.
germaini n. sp.
Vorderhiúften um mindestens ihren Durchmesser vom Halsschild-
vorderrand entfernt befindlich. Kopf hinter den Augen schárfer
abgeschnúrt.
Subg. Rhynchitomacerinus nov.
Rússel des Mánnchens durch eme basale Eimschnúrungsfurche,
die schág zur Unterseite der Rússelwurzel verláuft, vom Kopt
abgesetzt. Der Rússel auch beim Weibchen schárfer vom
Kopt abgesetzt als bei der folgenden Art. Kopf hinter den
Augen durch eine schmale gláinzende Querturche abgeschnúrt.
Halsschild breiter als lang. Fárbung schwarz; Halsschild, Fúhler
und Beine tiefrot. Mittelun Hinterbrustseitenteile abstechend
weiss behaart. :
kuscheli n. sp.
Russel in beiden Geschlechtern seicht konkav vom Kopf
abgesetzt. Halsschild so lang wie breit. Fárbung pechschwarz;
Fúhler, Beine und das Abdomen trúbrot. Bisweilen auch
Halsschild und Flúgeldecken rótlich. Fligeldecken mit seidig
glánzender Behaarung, durchsetzt mit quadratischen schwarzen
Flecken. Punktstreifen undeutlich, verschwommen. Grósser als
die vorhergehenden Arten.
collaris n. sp.
Stirn schmaler als der Augendurchmesser. Riissel gestreckt.
Subg. Rhynchitoplesius nov.
Hierher Rh. eximius m aus Brasilien.
178 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Beschreibung der neuen Arten.
1. Rhynchitomacer (Rhynchitomacer) germaini n. sp.
Kopf quer, mit kráftig vorgewólbten Augen, deren Hinterrand den
Halsschildvorderrand nahezu berúhrt. Stirn etwa 1 Ya mal so breit wie
derAugendurchmesser. Wie der Rúissel fein und sehr dicht punktiert,
matt. Rússel gut halb so lang wie der Halsschild, gerade, im Prof!
gesehen, oben leicht gerundet, zur' Spitze cchwach verjúngt; dorsal
gesehen vor der Basis halb so breit wie die Stirn, an der Basis in konka-
vem Radius zum Kopf aufgerundet; an der Spitze verbreitert und hier auf
reichlich eimem Drittel parallelseitig, mit schmalen Pterygien, die
Fúh!lerfurchen nach vorn auslaufend. Fúhler an der Wurzel der apikalen
Verdickung eingelenkt. Schaftglied* kráftig keulenfórmig, reichlich
doppelt so lang wie dick und lánger als eims der folgenden Glieder;
l. Geisselglied lánglich ova!, etwas kirzer als das Schaftglied; 2. Glied
reichlich halb so lang wie das 1. Glied; 3.Glied 2/3 mal so lang wie
das 1. Glied; 4. Glied so lang wie das Z. Glied; 5. Glied noch etwas lánger
als dick, die úbrigen kugelfórmig. Keule kráftig, etwas lose gegliedert;
1. Glied etwas lánger als dick; 2. Glied etwas dicker als lang; 3. Glied
uer; Endglied kurz kegelfórmig.
Halsschild etwa so lang wie breit, seitlich-mássig stark gerundet,
die grósste Breite etwas vor der Mitte befindlich, zum Vorderrand etwas
mehr und auch stárker gerundet verschmálert als zur Basis. Vorderrand
des Halsschilds gerade abgeschnitten. Punktierung fein und sehr dicht,
fast matt. — Schildchen dreieckig.
Fligeldecken etwa 1 3/4 mal (1,6 : 0,9) so lang wie breit, im basalen
reichlichen Drittel parallelseitig, hinten leicht bauchig gerundet erwel-
tert; an der Spitze fast im Halbkreis gemeinsam verrundet. Punktstreifen
ziemlich fein, die Punkte schmal getrennt, durchaus regelmássig;
Zwischenráume etwas schmaler als die Streifen, flach. Der verkúrzte
Skutellarstreif deutlich ausgeprágt.
Vorderhúften um den halben Huúftdurchmesser vom Halsschild
Vorderrand entfernt. Schenkel schwach gekeult, ungezáhnt. Tibien
gerade, zur Spitze gleichmássig schwach verbreitert. 1. “Tarsenglied
gestreckt, so lang wie das 2. und 3. Glied zusammen.
Fárbung pechbraun; Fúbler und Beine heller rótlich; die basale
Hálfte der Decken ebenfalls heller braun, v-fórmig von der apikalen
dunkleren Partie abgesetzt. Behaarung egleichmássig ziemlich dicht
anliegend.
Lange: 2,3 mm.
CHILE: Provinz Ñuble, Cordillera Chillán (1893, Germain). —
6 Exemplare. :
Von der Grósse des Rh. flavus m.; durch abweichende, cossoninenartige Rús-
selbildung, durch etwas andere Fúblerbildung, durch die dunkelbraune Fárbung
und die verdunkelte Apikalpartie der Flúgeldecken leicht kenntlich. Die Mandibeln
sind viel kleiner als dies bei flavus m. der Fall ist.
Voss: incida chilenischen Fauna 179
2. Rhynchitomacer (Rhynchitomacerinus) kuscheli n. sp.
Kopf quer, fein und sehr dicht punktiert; hinter den Augen
abgeschnúrt, mit schmaler, gláinzender Abschnúrungsfurche. Augen král-
tig vorgewólbt, schwach gesockelt; Stirn fast doppelt so breit wie der
Augendurchmesser gross. Rússel etwa 2/3 mal so lang wie der Halsschild,
leicht gebogen; von der Spitze zur Basis kráftig verschmálert, rauh
runzlich punktiert. Beim Mánnchen an der Basis kráftig eimgeschnúrt
und dorsal vor der v-fórmigen Einschnúrung aufgewólbt. Fúhler im
Spitzendrittel des Rissels eimgelenkt. Schaftglied lánger als dick,
verkehrt kegelfórmig, kraftig; 1. Geisselglied kuge'fórmig; 2., 4. und
5. Glied gleichlang, lánger als breit; 3. Glied so lang wie breit; 6.
und 7. Glied kugelfórmig. Keule kráftig, lose gegliedert, das 1. und
2. Glied dicker als lang; 3. Glied mit dem Endelied lánger als dick, das
Endglied zugespitzt.
Eio. 1. Rhynchitomacer kuscheli n. sp.
Halsschild breiter als lang, seitlich ziemlich kráftig und eleich-
mássig gerundet, fein und sehr dicht punktiert. Basis und Vorderrand
gerade abgeschnitten.— Schildchen dreieckig.
Flúgeldecken doppelt so lang wie breit, parallelseitig, die Spitze
egemeinsam im Halbkreis verrundet. Punktstreifen fein, hinter der Mitte
sehr fein; Zwischenráume fast doppelt so breit wie die Punktstreifen,
diese etwas feiner als die Punktstreifen dicht unregelmássig punktiert.
Schenkel ziemlich kráftig, gekeult; “Tibien gerade, schlank zur
Spitze hin schwach keilfórmig verbreitert. Tarsen gedrungen, das 1.
Glied etwas lánger als breit; 2. Glied so lang wie das 1. Glied; 3. gelapp-
tes Glied kurz.
180 eg (Sail Tae ON 0
Fárbung schwarz, bleiglánzend; Fúhler, Beine und Halsschild rot.—
Behaarung anliegend, greis, dúnn. Seitenteile der Mittel— und Hin-
terbrust dicht abstechend weiss beschuppt.
¡masa Ss) — S% ¡Mano
CHILE: Ohne náahere Fundortangabe. — 6 Exemplare.
An der Fárbung und vor alleom an der Rússelbildung gut kenntlich. Auch
beim Weibchen ist der Russel vor der Basis leicht aufgeschwollen. Kiefertaster
gekniet, die vier letzten Glieder geschlossen lánglich-oval gebildet, mit deutlichen
Trennungsnáhten.
3. Rhynchitomacer (Rhynchitomacerimus) coHaris n, p.
Kopf quer, gewólbt, fein und sebr dicht puntiert, hinter den Augen
abgeschnúrt. Augen ziemlich kráftig gewólbt, die Scheitelhóhe gleich
dem halben Augendurchmesser; Stirn 1 Ya mal so breit wie der Augen-
durchmesser gross. Rússel nicht ganz so lang wie der Halsschild, wenig
gebogen, von der Stirn flach abgesetzt. Vor der Basis parallelseitig, in
erósserem Radius zu den Augen aufgerundet; im Spitzenteil schwach
verbreitert, mit schmalen Pterygien, deren Innenrand schwach kielfórmig
eingeschwungen ist, um als parallele Kiele bis zur Basis sich fortzuset-
zen. Die verbreiterte Spitzenfláche mit scharfem Mittelkiel, ebenso das
Labrum. Mandibeln gross, sichelfórmig; Kieferntaster wie bei der vorher-
gehenden Art gebildet. Fúhler im apikalen Drittel des Rússels einge-
lenkt, Schaftglied kráftig, lánger als dick; 1. Geisselglied oval, etwas
lánger als dick; 2.— 4. Glied gleichlang, gestreckt, ¡jedes reichlich doppelt
so lang wie dick; 5. Glied wenig lánger als dick; 6. und 7. Glied nahezu
Kkugelfórmig. Keule lose gegliedert; 1. und 2. Glied- gleichlang, quer,
verkehrt kegelfórmig; 3. Glied mit dem Endglied lánger, fast so lang
- wie das erste und zweite Glied zusammen.
Halsschild so lang wie breit, der Vorderrand so breit wie die Basis;
seitlich gleichmássig und ziemlich kraftig gerundet. Punktierung sehr
fein und sehr dicht. Die Mitte des Halsschilds der Lánge nach schmal
aufgewólbt; diese Aufwólbung vor der Mitte verbreitert und hier eine
runde Delle umfassend. Beiderseits der Mittelleiste hinter der Mitte mit
breiterem flachen Schrágeindruck.— Schildchen dreieckig. .
Flúgeldecken parallelseitig, doppelt so lang wie breit; Spitzenpartie
halbkreistórmig gerundet, die Nahtspitze mit kleinem Radius einzeln
verrundet. Punktstreifen schwach, verwaschen, hinten und seitlich
erloschen; Zwischenráume breit, flach, sehr fein unregelmássig punk-
tiert.
Schenkel kráftig, die hinteren etwas stárker als die úbrigen. Tibien
gerade, zur Spitze etwas kráftiger keilfórmig ausgebildet. 1. Tarsenglied
am lángsten, 1Ya2 mal so lang wie breit; 2. Glied so lang wie breit;.
3. gelapptes Glied kurz.
Fárbung pechbraun; Fihler, Beine und Abdomen triibrot; biswei-
len auch der Halsschild oder dorsal die Fligeldecken rótlich aufgehellt.—
Behaarung ziemlich dicht silbergreis, anliegend. Seitenteile der Mittel-
Voss: Rhynchitinen der chilenischen Fauna 181
und Hinterbrust abstechend weiss behaart. Rússelunterseite und Vorder-
brust kurz abstehend behaart. Die Behaarung der Flúgeldecken oft
etwas makelartig angeordnet.
Lange: 4 — 4,5 mu.
CHILE: Provinz Malleco, Cordillera de Pemehue (1894, Ger-
main).— 6 Exemplare,
Das Abdomen scheint nicht inmer rot gefárbt zu sein, wie es auch beim Hals-
schild und den hinteren Schenkeln nicht immer der Fall ist. Die Vorderhúften
treten bei dieser Art am weitesten vom Halsschild-Vorderrand zurúck. Der Proster-
nalfortsatz tritt ziemlich schlank zugespitzt zwischen die Vorderhúften, so dass diese
fast schmal getrennt erscheinen. Abweichend von den iúbrigen Arten ist das Labrum
und die Riisselspitze mit einem Lángskiel versehen.
Genus Minurus Waterh.
Minurus Waterhouse, Trans. Ent. Soc. London 1842, Proc. p. EXIT; IV, 1845,
; p. 69.
Minurophilus Voss, Stett. Ent. Zeitg. XCIV, 1933, p. 110; XCVIL 1936, p. 280.
Exemplare des Minurophilus rufescens Phil. wurden freundlicher-
weise von Sir Guy A. K. Marshall, London, mit der Type des M I¡NUYUS
testaceus Waterh., die sich in gut erhaltenem Zustand im Brit. Mus.
Nat. Hist. befindet, verglichen; es ergab sich vollstándige Uebereinstim-
mung. M. rufescens Phil. fállt damit synonym unter Minurus testaceus.
An Hand des verháltnismássig umfangreichen Materials war e€s
nicht móglich, Minurus fulvescens Blanch, als selbstándige Art, auf-
rechtzuerhalten. Sie wird nachstehend als subspec. zu testaceus Waterh.
angesehen. Da fulvescens Blanch. zugleich generotypus der Gattung
Minurophilus ist, fállt diese damit synonym unter Minurus.
Es ist bemerkenswert, dass in beiden Geschlechtern des Minurus
testaceus der Kopf gleichartig durchgebildet ist, und zwar schwach ko-
nisch, an der Basis nicht abgeschnúrt. Der verkúrzte Skutellarstreif ist
kráftig und deutlich ausgeprágt vorhanden. Die Fliigeldecken bedecken
das Pygidium nicht nur vollstándig, sondern úberragen das Abdomen
recht erheblich, ein Merkmal, das wohl nur als einziges diese Gattung
von der Untergattung Pselaphorrhynchites Schilsky: (1) trennt. Diese
(1) Pselaphorrhynchites Schilsky steht als Uniergattung unter Coenorrhinus
Thoms.; gegen die Anwendung des Namens Coenorrhinus werden jedoch von Bu-
chanan (Proc. Ent. Soc. Wash. XLI, 1939, p. 80) Einwendungen erhoben, da Cae-
norhinus von “Thomson ursprúglich monotypisch auf Rhynchites megacephalus Germ.
errichtet wurde. Bedel (Fn. Col. Bassin Seine VI, 1883, p. 29) stellte daher Caenorhi-
nus Thoms. synonym unter Deporaus Leech. Die Berechtigung diesses Einwands
lásst sich unter Bericksichtigung der geltenden Nomenklaturregeln nicht verkennen.
Der Name Coernorrhinus músste daher dem náchstálteren Namen Merhynchites
Sharp weichen. Zwar steht auch dieser nomenklatorisch nicht ganz einwandfrei da,
182 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Arten lassen sich demnach zwanglos auf die Gattung Minurus zurúck-
fúhren, — wenigstens auf testaceus Waterh.
Denn schon bei der náchsten unter Minurus gestellten Art:
.seniculus Phil. liegen die Verháltnisse wesentlich anders. Hier ist die
Koptfbildung in beiden Geschlechtern sehr verschieden: beim Mánnchen
ist der Koptf úber den Augen wenig breiter als die Schláfen und an der
Basis leicht unterschnúrt; beim Weibchen úber den Schláfen viel breiter
als iiber den Augen und an der Basis nicht abgeschnúrt. Die Kopfbil-
dung des Mánnchens weist also bereits in Richtung Eugnamptus oder
Eugnamptoplestus. Letzterer Gattung gehórt die als Rhynchites be-
schriebene Art violaceipennis Fairm. et Germain an, die mir leider nur
in emem Exemplar vorliegt, so dass sich nicht erkennen lásst, ob auch
beim Weibchen der Kopf an der Basis unterschnúrt ist. Letzgenannte Art
wurde vor Kurzem von P. G. Kuschel, Santiago, der Gattung Minu-
rophilus úberwiesen.
%2 7
2 3
Fig. 2. Minurus testaceus Waterh.; 3. u 4. M. seniculus Phil.
Bestimmungs-Uebersicht der Minurus Arten.
Il (4) Kopf in beiden Geschlechtern an der Basis nicht abgeschnútt,
mehr oder weniger schwach gerundet konisch. Flúgeldecken
das Abdomen weit úberragend. Fárbung vorwiegend gelbrot,
Halsschild und Flúgeldecken nicht erkennbar behaart.
Subgen. Miínurus sens. str.
(3) Russel des Weibchens erheblich lánger als Kopf und Halsschild
zusammen, die Fúhler fast im basalen Drittel eingelenkt; beim
Mannchen etwa so lang wie Kopf und Halsschild zusammen,
die Fúhler mehr der Rússelmitte genáhert. Halsschild etwas
No)
inmerhin benannte der Autor zwei Arten: hungaricus H. und bicolor F. als typisch
fúr diesse Gattung. Die erstgenannte Art gehórt unter die Gattung Rhynchites,
Pierce (Proc. Un. Stat. Nat. Mus. XLV, 1913, p. 370) benannte daher bicolor F.
als generotypus der Gattung Merhynchites. Das Subgen. (Coenorrhinus sens. str. wáre
damit namenlos, ich wúrde vorschlagen, diese Gruppe als Neocoenorrhinus zu be-
zeichnen und als subgenerotypus germanicus Herbst benennen, da diese Art den
Kern der Gruppe am besten kennzeichnet.
3
(2)
(1)
Voss: Rhynchitinen der chilenischen Fauna 183
breiter und gedrungener, kaum so lang wie breit. Fliúgeldecken
in der Regel mit eimer schwarzen Makel im apikalen Drittel
auf dem 2. und 3. Zwischenraum,; Unterseite bisweilen gebráunt
oder tiefschwarz. “Tiere etwas grósser (2,5 — 2,8 mm.).
testaceus Waterh, subsp. fulvescens Blanch.
CHILE: Prov. Coquimbo, Bosque Fray Jorge (13., 15.1X . 1947;
Kuschel leg.).— 14 Exemp!are.
Riissel auch des Weibchens kaum: lánger als Kopf und
Halsschild zusammen. Halsschild etwas schmaler und gestreck-
ter. Die Unterseite neigt wenig zur Verdunkelung, dagegen
sind auf den Fliúgeldecken cft mehr Makeln angeordnet, und
zwar treten neben der fast stets im apikalen Drittel des 2.
und 3. Zwischenraums vorhandenen Grundmakel seitlich je
zwei weitere auf, die sich bisweilen zu einer Querbinde ver-
dunkeln, im weiteren Verlauf der Makelbildung treten auf dem
2. Zwischenraum vor der Mitte und in der Umgebung des
. Schildchens je eine schmale lángliche Makel in Erscheinung,
endlich verdunkeln sich die Decken mehr oder weniger in
erósserem Umfang, wobei ein bronzener “Ton stárker hervor-
tritt. Bisweilen fehlt jegliche Makelbildung und die Tiere sind
einheitlich rótlich gefárbt. Kleinere Tiere (1,5 — 2,4 mm.).
(= rufescens Phil.)
testaceus Waterh.
Cie: Prov. Malleco, Pemehue (11.1.1946, Kuschel leg.);
Prov. Valdivia, Panguipulli (12.1.1944, Kuschel leg.); Prov.
Osorno, Volcán Osorno (TIT. 1950, Kuschel leg.); Prov. Llan-
quie utltar (1 O T IOAAZL9S0
17.. 111. 1950; Kuschel leg.); einige weitere Exemplare ohne
náahere Fundortangabe.
Kopf des Mánnchens úber den Augen wenig breiter als die
Schláfen, an der Basis leicht unterschnúrt; des Weibchens úber
den Schláfen viel breiter als úber den Augen, von der Basis des
Kopfes zu den Augen kráftig gerundet verschmálert, an der
Basis nicht abgeschnúrt. Fárbung schwarz; Behaarung dicht
anliegend greis, mit vereinzelten kurz aufgerichteten Hárchen
untermischt.
Subgen. Numirus nov.
Fihlergeissel schlank, Keule diinn. Die inneren Zwischenráume
der Fliigeldecken flach, fein punktiert.
seniculus Phil.
ChmiLE: Prov. Ñuble, Cordillera de Chillán (1894, Germain leg.)
Fúhlerglieder etwas gedrungener; Keule kráftiger. Die inneren
Zwischenráume der Flúgeldecken kráftiger gewólbt, der 1.
Zwischenraun mit einer Reihe kráftiger Punkte. Vielleicht nur
Rasse der vorhergehenden Art.
apionoides Voss.
ARGENTINIEN: Río Negro Territorium.
184 Rar Cil Ta MOS 1
Genus Eugnamptoplesius nov.
Kopf unterschnúrt, úber den Augen etwas breiter als úber den
Schláfen, diese erheblich lánger als die Augen und seitlich leicht
backenartig gerundet. Riissel schlank, dúnn, so lang wie Kopf und
Halsschild zusammen. Fúhler schlank, lang abstehend behaart, wenig
hinter der Rússelmitte eimgelenkt. Keule lose gegliedert, jedes Glied
lánger als dick. Halsschild lánger als breit, zylindrisch. Flúgeldecken
doppe't so lang wie breit, hinter der Mitte leicht gerundet verbreitert; -
an der Basis doppelt so breit wie der Halsschild. Punktstreifen kráftig,
die Punkte. grubenfórmig; Z wischenráaume sehr schmal oder nicht zur
Entwicklung gelangend. Ein verkúrzter Skutellarstreif vorhanden. Beine
lang und dúnn; Vorder— und Mitteltibien gerade, Hintertibien wenig
egobogen. Das 1. Tarsenglied gestreckt. Klauen gezábnt. Kopf, Halsschild,
Flúgeldecken, Fiihler und Beine lang abstehend behaart.
Genotypus: Rhynchites wolacerpennis Fairm. et Germain.
Heimat: CHILE.
Fig. 5: Eugnamploplesius violaceipennis Fairm. et Germain.
E. violaceipennis Fawm. et Germain ist €ine kleine, in jeder
Hinsicht der Gattung Eugnamptus nahe stehende Form von schwarzer
Fáirbung; Kopf und Halsschild erzglánzend, Flúgeldecken stahlblau,
Tibien und die ersten Geisselglieder trúbrot. Sie unterscheidet sich von
Eugnamptus durch den dúnnen, gestreckten Rússel, áhnlich wie in der
Voss: Rhynchitinen der chilenischen Fauna 185
Gattung Essodius, im Gegensatz zu dieser und Eugnamptus durch den
lángeren Kopf, dessen Schláfen lánger als die nur flach gewólbten,
kleineren Augen sind, sowie durch die das Pygidium bedeckenden
Flúgeldecken. Ueber die Geschlechtsunterschiede dieser Art lassen sich
leider noch keine Angaben machen.
Cn E Proy. Llanquihue, Frutillar (14. AL. 1943; Kuschel
leg.) — 1 Exemplar.
Biologie.—Es ist bemerkenswert, dass nach Kuschel alle
Minurus-Arten wie auch Eugnamptoplestus ausschliesslich an Myrtaceen
gefunden werden, und zwar auf Pflanzen der Gattungen Myrceugente-
lla, Myrceugenta und Amomyrtus.
186 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
EXPEDICION ENTOMOLOGICA DE LOS DRES. MICHELBACHER Y ROSS
Auspiciada por la Universidad de California y por la Academia de Ciencias de
California, y con el concurso de la Compañía Grace, llegó a Valparaíso el 27 de
noviembre de 1950 una expedición entomológica encabezada por los Dres, A. E.
Michelbacher y E. S, Ross, e integrada por sus respectivas esposas. Estos distinguidos
hombres de ciencia traían junto. con ellos un gran camión especialmente equipado
para excursiones de recolección de material de ciencias naturales, que inmediata-
mente habilitaron para dirigirse en él a la provincia de Coquimbo, que recorrieron
integramente hasta su límite con la República Argentina.
Visitaron en seguida de regreso hacia el sur, las provincias de Valparaíso, San-
tiago, O'Higgins, Colchagua y Curicó, colectando material entomológico en casi to-
das ellas. En Talca y Linares hicieron una estada más detenida y prevechosa, te-
niendo oportunidad de observar un extraordinario ataque de cientos de miles de
chicharra chilena (Tettigades chilensis Am. Serv.) a la vegetación natural de la
zona.
En la provincia de Ñuble colectaron material de gran interés en los faldeos de
la Cordillera de los Andes. y en Malleco recorrieron la Cordillera de Nahuelbuta.
Hacia el sur llegaron hasta Puerto Montt, recorriendo la región de los lagos y al-
canzando también hasta el límite con Argentina.
De regreso en Santiago a fimes de enero de 1951, siguieron a Mendoza por la
provincia de Aconcagua para proseguir después colectando material desértico en el
norte de Chile y sur del Perú.
La considerable cantidad de material que estos prominentes hombres de cien-
cia consiguieron colectar iba siendo despachada en cajas a California pava su pre-
paración y etiquetadura, y será posteriormente estudiado por destacados especialistas
en los respectivos grupos. La mayor parte de este material quedará depositado en la
Academia de Ciencias de California, pero muchos duplicados serán obsequiados a
instituciones chilenas como el Museo Nacional y el Ministerio de Agricultura.
Creemos que desde Claudio Gay no se había hecho en Chile una recolección tan
completa y general “de material entomológico por una expedición .extranjera.
Edwards y Shannon recorrieron en 1926 principalmente la Patagonia y el sur de
Chile, dedicándose especialmente a recoger Dípteros de esas regiones. (R. C.,)
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 187
NUEVOS CANTHARIDAE DE LA CORDILLERA DE LOS
ANDES
(Coleoptera)
(11. Contribución al conocimiento d= los” Malacodermata neotropicales)
W. WITTMER
Buenos Aires
Es werden zwei neue Cantharidae aus Patagonien beschrieben_ ein Dysmor-
phocerus aus Bariloche und ein Contelus aus Lago Puelo, die teils vom Britischen
e
Museum gesandt, teils vom Verfasser erbeutet wurden.
Las especies descritas en este trabajo provienen en parte de una
remesa recibida del Museo Británico, Londres, por la gentileza del Dr.
J. Balícur-Browne y del material obtenido por mí en compañía del ami-
eo Dr. Petr Wygodzinsky durante una excursión a los lagos del Sur de
la República Argentina.
Dysmorphocerus simplicicornis nov. spec.
O” Negro, mandíbulas y extrema base de las mejillas amarillentas,
pronoto con una mancha amarilla de cada lado de la banda negra me-
diana.
Cabeza con los ojos menos ancha que el pronoto, finamente coriá-
cea. Antenas más largas que la mitad del cuerpo, 2. antenito globuloso,
3. y 4 más anchos que largo, 4. un poquito más ancho y largo que
el 3., 5. casi tan largo como el 3. y 4. reunidos, 6. más largo que el 5., 7. y
siguientes filiformes, un poquito menos largo que el 8. Pronoto trans-
verso, lados casi regularmente curvados, poco levantados, más levanta-
dos en la parte basal que en la parte anterior, surco mediano apenas
marcado en la mitad basal, puntuación muy fina y bastante densa, esta
puntuación es bien visible en la parte obscura del pronoto pero des-
aparece en la parte clara. Elitros finamente granulados con vestigios
de 2 o 3 costillas longitudinales.
Dim. 6,5 mm.
Hab. San Carlos de Bariloche, Territorio del Río Negro, ARGEN-
TINA 28.11.—1.12.1926 leg. F. £ M. Edwards. Holotipo en la colec-
ción del British Museum, London, Alotipo en mi colección.
188 Rey ACEROS
Es la única especie de Dysmorpliocerus con el 6. antenito simple no defor-
mado. Este carácter casi permitiría la formación de una nueva subdivisión genérica
para esta especie. Los demás caracteres, como ser uñas simples y las “dos gibosidades
frontales entre los ojos, son típicos para el género. Las antenas simples no permiten
confundir esta especie con ninguna de las demás descritas de Chile.
e ( E je
A A O
ER
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Fig. 1-2. Antenas de 1. Oontelus wygodzinsky nov. spec. 2. O. reticulatus Sol.
Oontelus wygodzinskyi nov. spec.
o” Negro, mejillas, clípeo y pronoto amarillo, extremo borde basal
del mismo, frente al escudete, ligeramente obscurecido, antenas testá-
ceas, obscureciéndose poco a poco a partir del 6. o 7. antenito, 1. con
una mancha obscura de variable dimensión.
Cabeza con los ojos menos ancha que el pronoto, lisa. Antenas
(tig. 1) moderadamente alargadas, 2. antenito más ancho que largo. 3.
y siguientes más o menos del mismo largo, 3. el más ancho de todos,
4. y siguientes disminuyendo de ancho, cada uno un poco menos
ancho que el 3. Pronoto casi dos veces más que largo, lados redondea-
dos, todos los bordes fuertemente elevados, superficie lisa. Elitros pro-
vistos de gruesos puntos reticulados ordenados en filas, espina lateral
bastante gruesa, terminada en una punta aguda.
Dian. 4 mm.
Hab. Lago Puelo, Chubut, ARGENTINA, 28.11.1950. Hallado
en 6 ejemplares sobre arbustos en el bosque «del Parque Nacional cerca
del lago.
Vecino de O. reticulatus Sol. y de coloración casi idéntica pero con la cabeza
más clara en la parte anterior. Las antenas de reticulatus (fig. 2) son más largas
y de forma muy distinta. Dedico esta especie a mi amigo y agradable compañero
de viaje Dr. Petr Wygodzinsky.
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 189
A NEW SPECIES OF OGCODES FROM THE JUAN
FERNANDEZ ISLANDS
(Diptera Acroceridea)
Curtis W. SABROSKY
Bureau of Entomology and Plant Quarantine
Agricultural Research Administration
United States Departament of Agriculture
Se describe el primer Acroceridae de las Islas Juan Fernández. Pertenece al
género Ogcodes, de amplia distribución. Las primeras dos especies sudamericanas
del género se dieron a conocer sólo en 1945 por el propio autor y precisamente de
la parte continental de Chile, con una de las cuales guarda muy estrecha relación
la especie nueva aquí descrita.
The genus Ogcodes is wide y distributed, with species in every
continent, especially in the temperate portions. The first two species
of the genus to be recorded from South America were described
in 1945 (Sabrosky, Revista Chilena Hist. Nat. 48: 317-319), on the
basis of unique males from Chile. Recently Mr. P. G. Kuschel submitted
for study a nice series of Ogcodes, with both sexes represented, which he
collected on the Juan Fernández Islands. I believe that this is the first
record of the family Acroceridae (1) tor those islands, and Í take pleasure
in dedicating the new species to the collector.
Ogcodes kuscheli, new species
Male.=As described for Ogcodes triangularis Sabrosky (1945, op.
cit., p. 317, fig. 1), except as follows: Abdomen with similar color pattern
but more extensively imfuscated, the third to fifth tergites black on
posterior halves and the median and lateral spots broader, the abdomen
thus appearing to have two rows of yellow spots on a black ground,
those on the third segment small and inconspicudus in two specimens. '
Abdominal hairs predominantly black, especially the, unusually long
hairs along the midline of second to fourth tergites, and across the hind
margin of the fourth. Veims strong, dark brown, vein M: absent but in
(1) I have abandoned the spelling “Acroceratidae” in favor of the simpler form
“Acroceridae”, in line with the very reasonable argument by Greensted (1948, Ent.
Monthly Mag. 84: 280-281).
190 Rev. Chil. Emt.+ 1951, 1
its positión such a deep and pronounced fold or crease that, especially
certain angles a portion of the vein may appear to be present, especially
distally.
Female.—Strikingly different from male, the thorax predominantly
golden yellow with three broad black stripes on mesonotum, the median
complete, lateral stripes anteriorly abbreviated, the three stripes narrowly
separated in allotype but almost entirely fused in paratype, the allotype
also with less infuscation on pleura and scutellum. Abdomen of both
specimens somewhat shriveled, as often happens in female examples of
this genus, but apparently with the same fundamental color pattern
as in males, though with much larger yellow spots and correspondingly
narrower black areas. Hairs on thorax erect, but only half as long as in
male sex; abdominal hairs also much shorter than in males.
Length, 5 to 6 mm.
Type male, allotype, and five paratypes (4%, 1 Q ), Masatierra
Island, Juan FERNÁNDEZ (P. G. Kuschel). Type, allotype and two
paratypes in the collection of Universidad de Chile at Santiago; three
paratypes (299, 19) in the U. S. National Museum. I am indebted to '
Mr. Kuschel for the information that the flies were collected in the
dense woods at the foot of El Yunque, the highest peak of the island.
Four males were collected on a cloudy day, sheltered under thick fronds
ot ferns (Blechnum) im shady woods (March 11, 1951); the other three
specimens were flying on a fine day in a little clearing near Portezuelo
El Camote (March 17, 1951).
: The wing venation meérits particular mention, though unfortunately -
I cannot now compare it directly with of the holotype of O. triangularis
which was returned to Professor Carlos Stuardo several years ago. The
veins are stronger and more complete than usual in Ogcodes. “The r-m
crossvein is complete, and vein R«+s is strong and somewhat sinuous,
curving forward quite strongly at its distal end. Vein M» is virtually
complete. The veins in the posterior half of the wing, which are
usually weak or obsolete im Ogcodes are strong and wellmarked,
including the basal portion of media and a complete cubitus with two
branches, the media curving posteriorly to merge with the anterior
branch of cubitus. The position of the anal vein is marked by an
unusually strong ford. The use of wing venation in flies which have
so many oObsolete and obsolescent veims may be looked upon with
suspicion, but it has been my experience in long series of North
American Ogcodes that the general venational patterns are remarkably
constant within a species, and they will often serve consistently to
separate two closely related species that have been badly mixed up be-
cause of overlapping variations im color and size.
Ogcodes kuscheli is unquestionably closely related to O. triangularis, and fur-
ther material of the latter, especially of the female sex, might lead to the conclu-
sión that kuscheli is more properly considered a subspecies. From present infor-
mation, however, it seems best to regard it as an insular species peculiar to the
Juan Fernández Islands, which are known to possess a high proportion of endemics
in their fauna.
Revista Chilena de Entomolosía 1951, 1 (27 de diciembre) 191
:
1
NOVEDADES EN CERAMBICIDOS CHILENOS
(Coleoptera Cerambycidae)
Juan M. BosQ
División de Zoología Agrícola
Ministerio de Agricultura y Ganadería
Buenos Aires
"article a pour but de présenter la description de trois espeéces inédites et
d'une nouvelle variété de Cerambycidae du Chili, une de ces espéces étant commu-
ne á la République Argentine; pour les deux autres deux genres mouveaux sont
crées. En plus, rectifiant, Microplophorus calverti est indiqué comme espéce valable
et sadjuge a F. Philippi, ncn a Ph. Germain. Les formes décrites sont: Parand;a
(Parandra) araucana nm. sp. Epipodocarpus andinus n, gen. n. sp., Hephaestión: vio-
lacetpennis var. lariosi nov. et Pnigomenus Rkuscheli n. gen. n. sp. dl
Habría bastante que advertir acerca de los Cerambycidae de Chile, |
pero me limitaré en estas páginas a unas pocas especies que he recibido
últimamente. Agradezco sinceramente al R. P. Guillermo Kuschel y al
señor Ramón Gutiérrez por que me hayan confiado el estudio de ese
precioso material, y al señor Francisco Monrós, por haberme proporcio-
nado los ejemplares argentinos de una de las especies.
Parandra (Parandra) araucana n. sp.
Deprimida, la faz superior con poco brillo, la inferior más brillante;
color castaño o castaño-amarillento, los élitros poco más claros, en cam-
bio más obscuros las mandíbulas entera o parcialmente, los procesos
yugulares, el pliegue ocular, el submentón, los extremos de los artejos
antenares, los bordes del pronoto y prosterno, los bordes laterales del
escudete, los marginales y suturales de los élitros, los del mesosterno
y de los segmentos abdominales, las coxas, los trocánteres, la articula-
ción fémoro-tibial, los bordes y las espimas terminales de las tibias y
de los tarsos. '
Cabeza con gruesa puntuación y con pelos esparcidos, frente con
un surco longitudinal anterior ancho y corto que separa dos ligeros
abultamientos situados entre los ojos; en el borde interno de éstos hay
un pliegue en forma de cresta larga que avanza un poco encima de las
mandíbulas; éstas muy robustas, as. muy convexas encima, hacia
la base cóncavas interior y exteriormente, el borde interno con dos
192 | Rev. Chill Ent. 1951, 1
dientes romos en el medio y un ancho diente apical trifido, su puntua-
ción es gruesa, los pelos muy cortos; lengúeta angosta y corta, provista
de pelos; submentón glabro, canaliculado; procesos yugulares sin carena;
ojos reniformes, la parte inferior más ancha, atrás ligeramente esco-
tados; antenas con el escapo grueso y densamente puntuado, los artejos
con puntos y pelos esparcidos, las fosetas poríferas internas elípticas y
carenadas longitudinalmente en el medio.
Protórax deprimido, transverso, bruscamente caido sobre los costa-
dos, los ángulos anteriores y posteriores bien marcados, los márgenes
laterales bien desarrollados en toda su extensión, sinuosos hasta el án-
gulo lateral, luego un poco cóncavo hasta el ángulo inferior, los bordes
anteriores y posteriores bisinuosos; en el declive hacia los lados se notan
una depresión triangular detrás de un abultamiento ántero-lateral y en
el centro del disco dos hoyuelos contiguos poco visibles; puntuación algo
más gruesa y densa que la de la cabeza. Escudete triangular, redon-
deado en su extremo.
Elitros paralelos, deprimidos sobre la sutura, fuertemente margina-
dos, el margen ensanchado gradualmente hacia la curva apical; callo
humeral marcado, por dentro con una impresión bien nítida; el dorso
ampliamente deprimido en el medio; la puntuación es más fina atrás;
en el disco hay indicios de dos costas que desaparecen hacia el declive
apical. . ,
Prosterno con-.el borde anterior bisinuoso y orlado de pelos, fina-
mente puntuado, el mesosterno y las piezas pleurales densamente pun-
tuados, el metasterno bastante liso; las cavidades cotiloídeas anteriores
abiertas atrás, los episternos protorácicos no llegan al proceso proster-
nal, el cual es angosto, triangular y fuertemente marginado. Fémures
con pelos cortos, las tibias con una depresión canaliculada, sus pelos más
- largos sobre todo en el borde interno y hacia el ápice; el último artejo
tarsal escotado arriba, la vellosidad tarsal sobrepasa los artejos lateral
y distalmente.
Y: Los dos últimos artejos o el último y la mitad del penúltimo
de las antenas alcanzan a remontarse más allá del protórax; éste trans-
verso trapezoidal deprimido, ensanchado delante, su ángulo anterior
poco avanzado hacia delante; los 3 últimos segmentos abdominales, espe-
cialmente el último, con pubescencia erguida, el último segmento re-
dondeado en el ápice.
0: Antenas más cortas; cabeza más pequeña, mandíbulas menos
desarrolladas y menos convexas arriba; protórax más globuloso, un poco
menos transverso, no tan dilatado delante; los últimos segmentos abdo-
minales sin pelos erguidos; el último anchamente truncado o aun leve-
mente escotado en el ápice.
Largo: 12 — 13 mm.; ancho: 4,0 —= 4,5 mm.
ARGENTINA: Neuquén (Lago Moquehue, 7 43 y 8 22
del 21.1.1949, en estacones de Araucaria, F. Monrós leg.).
CHILE: Bío-Bío (Cordillera de Pemehue, Cerro Motrulo,
1.100 m., 1 2 del 11.1.1946, en tronco podrido de Araucaria arauca-
na, L. Peña leg.); “Araucanía”: 1 ¿ de Febr. 1889, Coll. V. Izquierdo.
Bosa: Novedades en Cerambícidos chilenos 193
Holótipo (4, Neuquén), alótipo y 4 parátipos en el Instituto Mi
guel Lillo, ete sendos parátipos en Investigaciones Entomológicas,
Universidad de Chile, en la pod Claudio Gay y Col. Izquierdo, 8
en la colección del autor. *
El único ejemplar de Pemehue presenta una de tantas variaciones individua-
les propias de esta especie, pero es algo más aberrante. Es, en efecto, más mate, los
élitros son notablemente vermiculados, lo que oculta bastante la puntuación .ca-
,racterística, el ángulo lateral del protórax es más marcado y el margen que llega
a él es mucho más sinuoso que en cualquiera Otra variante. Las cavidades cotiloí-
deas abiertas atrás y el paroniquio tarsal provisto de una: sola cerda colocan esta
especie, de acuerdo con la división de Lameere, en el subgénero Parandra. s. str.
Esta pequeña especie ocupa un lugar muy independiente y no parece tener mayor-
mente relación con ninguno de sus congéneres del continente; quizás se acerque
más al grupo australiano, pero como no tengo material de esa parte, no puedo
decir nada de definitivo al respecto.
Microplophorus calverti F. Philippi 1897 bona species
Philibert Germain reprodujo literalmente en uno de sus trabajos
sobre los “Longicornios de Chile” (1897) la descripción del Microplo-
phorus calvento, sacada de un manuscrito imédito que le fué remitido
por Federico Philippi. Lameere coloca la especie en 1906 entre las simo-
nimias del M. magellanicus Blanch. 1851, basándose para ello en la sola
descripción de Philippi y Germain. Este criterio fué seguido hasta el
presented
El ejemplar últimamente criado de larva por el R. P. Guillermo
Kuschel y el tipo mismo de la especie, que hemos podido ver gracias a
la amabilidad del señor Ramón Gutiérrez, quien lo solicitara del Museo
Nacional de Historia Natural de Santiago, me permiten distiguirlos fá-
cilmente de M. magellanicus y considerarlos especie válida. El color
general es mucho más claro (testáceo), los élitros están provistos de una
línea oblicua llamativa de color pardo en el medio, que no alcanza ni
a la base ni al ápice y que con ocasión hasta puede faltar; también las
proporciones del cuerpo y de sus apéndices son distintas, pero sobre todo
la pubescencia larga y tupida de la parte inferior del cuerpo y de las
patas son suficientes para distinguir de inmediato aun a simple vista
esta especie. El P. Kuschel encontró en enero de 1946 los troncos viejos
y secos de Araucaria araucana de las crestas de la Cordillera de Peme-
hue (prov. Malleco), a 1.800 m. de altura, completamente minados por
las larvas de esta especie.
Epipodocarpus n. gen. Cerambycinarum
De la tribu Obriini, cerca de Urorcites Thowms.
Cabeza saliente y más ancha que el protórax, combada, globosa
arriba sobre la frente en los machos, estrechada atrás; frente subplana,
vertical, elevada cerca de los tubérculos anteníferos poco salientes, entre
194 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
los cuales es excavada; con fimo surco central en la frente y con otro
marcado y curvo delante que separa la frente del epístoma; mejillas pe-
queñas ojos grandes y salientes, fuertemente escotados; antenas filifor-
mes, un poco más largas que el cuerpo en ambos sexos, el escapo hin-
chado gradualmente hacia el ápice, curvo, sobrepasa bastante el borde
anterior del protórax, artejos 32 y 4% subiguales, el 52 más largo, 6% y
72 subiguales entre sí y con el 32 y 4%. Protórax cilíndrico, redondeado
lateralmente e inerme, convexo, delante y atrás estrangulado y más es-
trecho. Escudete mediano, primero subpara!elo, luego redondeado. Eli-
tros algo ensanchados hacia atrás, alargados, muy anchamente redon-
deados en el ápice, fuerte y regularmente puntuados. Patas cortas, los
fémures pedunculados, bruscamente hinchados, los posteriores mucho
más cortos que los élitros; tibias delgadas; tarsos con el l.er artejo más
largo que los demás juntos. Generótipo: Epipodocarpus andinus n. sp.
Epipodocarpus andinus n. sp.
Pequeño, brillante, cabezá y protórax testáceos, rojizos oO pardos,
élitros negros O nigro-píceos con viso azul, las antenas, excepto el escapo
más claro, las patas, menos su base blanco-amarillenta, y la parte in-
ferior del cuerpo de color pardo.
Cabeza lisa; el surco medio de la frente empieza sobre el epicráneo
y llega al epístoma; la frente es más convexa entre los lóbulos supe-
riores de los ojos en los machos que en las hembras; la depresión situa-
da entre los tubérculos anteníferos parece estar más delante en los ma-
chos; las antenas sobrepasan los élitros a partir de la mitad del 10:
artejo en el macho y de una parte del 11. en la hembra.
Protórax ligeramente más largo que ancho, delante y atrás fuerte-
mente estrangulado, el anillo apical es un poco saliente a los lados, el
basal es tubuloso y más angosto que el apical y separado del disco me-
diante un surco.
Elitros 3 veces más largos que anchos a la altura de los hombros,
subplanos en el disco, ligeramente deprimidos a lo largo al lado de la
sutura después del tercio basal; los pelos erguidos, escasos, más o menos
fuertes, más cortos en el declive.
Largo: 4,7 mm.; ancho: 1,1 mm.
Carbo Bío (Cordillerade Bemehue 20
1 2 del 14.1.1946, sacudidos de “lleuque”, Podocarpus andina, P. G.
Kuschel leg.) = Holótipo (3) y alótipo en Investigaciones Entomoló-
gicas, Universidad de Chile, un parátipo en la Sociedad Claudio Gay
y otro en mi colección.
y . . Nlbia- - .
Uno de los parátipos tiene la base de los artejos antenales muy clara.
Hephaestion violaceipennis var. lariosi nov.
Cabeza y protórax testáceo-rojizos, levemente punteados, casi bri-
llantes, con vellosidad corta y escasa; la línea longitudinal que forma
un surco sobre la cabeza se prolonga hasta llegar al principio del tercio
Bosq: Novedades en Cerambicidos chilenos 195
inferior del protórax un poco antes de las dos. callosidades situadas de-
trás de los tubérculos y que son bien visibles. El Sscspa de las antenas
es del mismo color, un poco más obscuro, los artejos 2, 3 y 4 pardo-
obscuros, los restantes negro-aterciopelados. Escudete también rojo.
Elitros de un hermoso azul metálico como en algunos individuos
de la forma típica, con leves reflejos purpúreos sobre los bordes margi-
nales y suturales de la mitad anterior.
Patas con la totalidad de los fémures del color de los escapos; las
tibias gradualmente más pardas; tarsos negros con las uñas rojizas. Parte
interior del cuerpo y abdomen como la cabeza y el protórax; una am-
'plia mancha azul negruzca, centro basal, sobre los tres cuartos poste-
/
riores del metasterno, el proceso metatorácico ennegrecido.
Largo: 15 — 19,5 mm:.; ancho: 9 — 4 mm.
CHILE: Santiago (El Canelo, 6 ejemplares recolectados el 12
de octubre y en noviembre de 1949 por Ramón Gutiérrez). — Holótipo
y 2 parátipos en la colección del autor, un parátipo en Investigaciones
Entomológicas, Universidad de Chile, y dos en la colección de la So-
ciedad Claudio Gay.
Notables diferencias de colorido más que pequeños detalles morfológicos me
llevan a proponer esta nueva variedad, que es grato dedicar a la señora esposa del
buen amigo y colaborador y compañera de sus excursiones, quien ha capturado el
primer ejemplar. En dos ejemplares los escapos som oscurecidos en la mitad apical,
siendo sólo una pequeña parte del extremo rojiza, el resto de las antenas es total-
mente negro aterciopelado. Uno-de los ejemplares tiene los élitros con marcado
tinte violáceo-purpúreo y las tibias negras a excepción de la base que es del color
de los fémures. En ambos ejemplares, que son machos, la mancha esternal llega
un poco más adelante.'
Pnigomenus n. gen. Cerambycinarum
Cabeza ancha y corta .cóncava entre las antenas, tubérculos ante-
niferos obtusos, enteros, distantes; frente plana subvertical, ancha, bor-
deada lateralmente, confundida con el epístoma; lengúeta mebranosa;
mandíbulas robustas, anchas en la base, arqueadas, su ápice agudo y
entero, velludas; últimos artejos de los palpos alargados; antenas mu-
cho más cortas que el cuerpo, de 11 artejos, el 5% más largo que los
demás. Protórax transverso, subgloboso, con una depresión longitudinal
en el medio, anguloso a los lados. Escudete mediano, en triángulo cur-
vilíneo. Elitros paralelos, más anchos que el protórax, cubren el abdo-
men, independientemente redondeados en el ápice. Patas robustas, cor-
tas, los fémures gradualmente engrosados, los posteriores algo curvados,
no alcanzan al extremo del abdomen; tibias con dos pequeños espo-
lones, las posteriores con el ángulo apical externo largamente prolon-
gado en espina perpendicular al eje de la tibia; tarsos con el 1.er artejo
casi tan largo como los demás juntos. Coxas separadas, las anteriores
distantes la mitad del diámetro transversal de la coxa, las anteriores y
196 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
las medias subglobosas, las primeras anguladas afuera, las cavidades
cotiloídeas anteriores un poco abiertas atrás, las medias abiertas afuera;
proceso prosternal arqueado hacia atrás, sobrepasa las coxas; proceso
mesosternal más ancho, menos arqueado, inciso en el ápice; metepis-
terno paralelo, angosto. Generótipo: Pnigomenus kuscheli n. sp.
Este género recuerda bastante el aspecto de ciertos Clytiíni, pero el
protórax provisto de fuerte tubérculo, amén de otros caracteres, lo aleja de esta
tribu. Las cavidades cotiloídeas medias abiertas afuera y las coxas anteriores angu-
losas afuera podrían colocar el género entre los Callidiini, donde lo dejo hasta
tanto no se encuentre mejor posición.
/
Pnigomenus kuscheli n. sp.
Mate, color chocolate obscuro, los élitros con viso paulatinamente
más rojizo hacia el ápice, antenas y patas de un color castaño claro
uniforme, el borde anterior y posterior del protórax y el escudete con
pelos amarillo-sedosos recostados, el disco de los élitros con 3 fajas
angostas y un poco flexuosas de pelos igualmente sedoso-amarillentos,
la 1% situada ligeramente detrás del primer cuarto, la 22 en la mitad
la 32 ligeramente delante del último cuarto, el margen apical ribe-
teado de pelos amarillento-sedosos; faz inferior con larga pubescencia
amarillenta, especialmente tupida en el mesepímero, metepisterno, parte
posterior del metasterno y en las suturas de los segmentos abdominales.
Cabeza de puntuación muy densa, con algunos pelos finos y largos
efguidos; tubérculos anteníferos distantes y obtusos; frente cuadrangu-
lar, más ancha que larga, finamente surcada entre los ojos y fuertemen-
te bordeada en relieve lateralmente; mejillas medianas, pubescentes;
mandíbulas rojizas con el ápice negro; palpos del color de las antenas
y de las patas; antenas cortas, alcanzan sólo hasta la faja media de los
élitros, los primeros artejos son algo brillantes como las patas, los últi-
mos mates, las proporciones entre los artejos son como 20:6: 17:18:
20:14:12: 11:9:8:10; todos los artejos con algunos pelos largos en
la parte inferior.
Protórax muy densa y mucho más groseramente puntuado que la
cabeza, con algunos pelos largos y finos erguidos; con profunda estran-
gulación basal y apical, la porción media globosa, en el medio del disco
un suave y ancho surco longitudinal, a los lados con un tubérculo grueso
y agudo; el borde anterior avanzado sobre el epicráneo, el posterior bi-
sINUOSO.
Elitros 2,5 veces más largos que anchos en los hombros, paralelos
hasta el cuarto apical, muy densamente puntuados, la puntuación se
torna gradualmente más fina desde la base al ápice, en la base es lige-
ramente más fina que la de la cabeza, desde el medio tiene aspecto
más bien chagrinado; los pelos finos y levantados muy escasos; los hom-
bros bien marcados, la base de los élitros entre los hombros y el es-
cudete ligeramente avanzado hacia adelante.
Bosa: Novedades en Cerambícidos chilenos 197
Fémures posteriores sobrepasan un poco el 3.er segmento abdomi-
nal; el l.er artejo de los últimos tarsos es mucho más largo que el de
los demás. E
Largo: 10,5 mm. ancho: 3,2 mm.
CHILE: Malleco (Laguna de Malleco, 900 m., 1 ejemplar del
22.1.1946, hallado vivo flotando en las aguas de la laguna por el R.
P. G. Kuschel). — Holótipo en Investigaciones Entomológicas, Universi-
dad de Chile.
Como modesta retribución al excelente amigo y contribuidor activo a mis
estudios sobre cerambicidos chilenos, Rev. Padre Guillermo Kuschel, le dedico esta
notable forma nueva.
BIBLIOGRAFIA
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198 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
HYMENOPTERA OF AMERICA NORTH OF MEXICO
C. F. W. Muesebeck, K. V. Krombein, H. K, Tow-
nes, et al., U. S. Dep. Agric., Agric. Mon. NY 2,
1.420 pp. Washington, D. C., 1951, $ 4.00 ds:
Espléndido volumen empastado de 1420 páginas, preparado por tres bien co-
nocidos y prestigiosos entomólogos norteamericanos, com la colaboración dé nume-
rosos otros especialistas en el Orden Hymenoptera. Es un Catálogo Sinóptico de las
especies de Himenópteros de EE. UU., Canadá y Alaska, con un mapa de las zonas
faunísticas de la América del Norte. La Literatura ha sido citada en el texto, en
forma por demás movedosa y original, agrupada en las categorías super-genéricas,
según que trate de biología, morfología, taxonomía, u otros aspectos del corres-
pondiente grupo. Para ciertos géneros y otras categorías superiores, hay también
breves reseñas sobre los hábitos de las especies que comprenden, y para. muchas de
ellas se menciona los huéspedes en que predan o parasitan. El solo índice com-
prende casi 200 páginas. Se trata evidentemente de un trabajo de incalculable mé-
rito, indispensable para quienes se dedican a Himenópteros en todo el mundo,
por significar una exposición de los nombres actuales y correctos de varios miles
de especies de un orden de insectos de tanta importancia económica (R. C.).
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 199
THYSANURA. FROM JUAN FERNANDEZ ISLAND
(Apterygota)
P. WYGODzZINSKY
Instituto de Medicina Regional
Universidad Nacional de Tucumán.
El autor informa sobre una colección de Thysanura, obtenida en Masatierra,
Juan Fernández, por el Rev. P. Guillermo Kuschel. Se encontró un Lepismátido,
Isolepisma annectens Silvestri 1923, conocido exclusivamente de estas islas, así co-
mo Kuschelochilis ochagaviae gen. n. sp. n.. un Maquílido cuya descripción deta-
llada se presenta. Este género, que pertenece a los Meinertellinae, difiere de todos
los otros géneros de la familia por la completa ausencia de vesículas evaginables
sobre los urosternitos. El género parece estar relacionado con Allomachilis Silvestri
y Nesomachilis Tillyard, ambos de la región australiana. Debido a nuestros co-
nocimientos muy incompletos de la fauna de Machilidae de la orla pacífica de
Sudamérica, este hallazgo no se presta todavía a conclusiones zoogeográficas defi-
nitivas.
EC RX
During his stay on Juan Fernández, the Rev. G. Kuschel obtained
a small and valuable collection of Thysanura which we have now before
us; our sincere thanks are due to the Rev. Kuschel for permitting us to
study these insects.
Our former kncwledge of the Thysanura of Juan Fernández is
limited to a paper by Silvestri (1923) who described Isolepisma
annectens sp. n. from Masatierra and Masafuera, and which we also
found among the specimens now examined; there is further a new genus
and species of Machilidae, which we describe below.
Family LEPISMATIDAE
Isolepisma annectens Silvestri, 1923
This species has been well described by its author; so far it is
known only from Juan Fernández.
Material examined: bahía Cumberland, Masatierra, Juan Fernán-
dez, under bark of trees, 12 111-1951, Kuschel col. (2 944,5 90, in the
collection of Investigaciones Entomológicas, Facultad de Filosofía y
Educación, Universidad de Chile; 2 4 3,1 2, author's collection).
Family MAcHILIDAE
Kuschelochilis gen. n.
Meinertellinae. — Size large, antennae and caudal appendages
elongate, palpi and legs relatively short. Body and caudal appendages
with, mouthparts, antennae and abdominal stylets without scales.
>
200 e a Ob. ll
Eyes slightly wider than long. Ocelli subtriangular, small, situated
submedially before the eyes. Antennae longer than body, delicate,
slightly widened at base, the distal joints "divided into” numerous
subjoints, these with strong bristles, fine hairs and peculiar sensoria.
Mandibles normal, with four teeth. Maxallary palp of male with
specialized bristles. Last joint of labial palp elongate, in both sexes.
Leos of second and third pair with stylets. First pair of male not
distinctly stouter than others. :
Sternites of abdeminal segments ven tiny. Urosternites ILIX with
one pair of stylets each; exsertile vesicles completely absent. Terminal
spine of stylets shorter than half the length of stylet. Coxites without
spine-like bristles. Parameres of male absent: penis short and stout, the:
basal portion transverse, the apical portion subtriangular. id
of female delicate, elongate, of. primary type.
Filum terminale longer than body, cerci shorter than half the length
of the filum terminale. “Caudal appendages with scales only, without
hairs or bristles. Ape of cerci with two spiniform processes of different
SAS,
Type of genus: Kuschelochilis ochagaviae sp. n
We take special pleasure in naming this extraordinary genus for ist discoverer.
The present state of our knowledge of the Machilidae does not permit to
fix exactly the systematic position of Kuschelochilis. The genus which belongs. to
the Meinertellinae, seems somewhat related to Allomachilis Silvestri, 1906, from
New South Wales, a machilid with subtriangular submedian ocelli, and with exser-
tile vesicles only on abdominal segments H-IV, but without stylets on its legs. Ku-
schelochilis approaches also Nesomachilis Tillyard, 1924, a genus from the australiau
region, on account of the shape and position of its ocelli and the specialized bris-
tles of the male maxillary palp. We do not know any american genus that migth
be compared to Kuschelochilis. Owing to our very incomplete knowledge of the
Machilidae from ihe pacific coast of South America, however, no zoogeograpkical
conclusions can be based upon these findings. :
The most typical character of Kusphelochilis, which does not repeat itself
in any other genus of the family, is the complete absence of exsertile vesicles
on the abdominal urosternites, a fact which seems to indicate specialization, but
not a primitive condition. Verhoeff (1910) who considered the actual Meinertelli-
nae as a family, Memertellidae, founded upon Allomachilis —a genus characterized
by the very reduced number of its exsertile vesicles— a separate subfamily, Allo-
machilinae. 1£ we adopted Verhoeff's point ol View, Kuschelochilis should be made
the type of a further, supergeneric group. We do not adopt this course as we con-
sider the number or eyen the presence or absence of exsertile vesicles as a purely
secondary character which has no value for the characterization of higher groups
(Wygodzinsky, 1941). :
Kuschelochilis ochagaviae sp. na
»
Body length of male (without caudal appendages) 14.0, of female
16.0 mm. Pattern formed by scales unknown. Intense hypodermal
pigment present on various region of the body and the appendages.
Wygodzinsky: Thysanura from J. Fernández island 201
Pattern of eyes unknown. Relation length : width of eyes = 0.8; line
of contact : length = 0.35. Ocelli as in generic description and figs.
l and 2; their color reddish. '
[y]
aa 30
TJ
o MU
ER
NS
NS SE
Wygodzinsky, Thysanura of Juan Fernandez,
Kuschelochilis ochagaviae —Fig. 1, Head, frontal ,view; fig. 2, eye and ocellus,
lateral aspec; fig. 3, maxillary palp of male; fig. 4, idem, apex of last joint; fig. 5,
idem, internal surface of joints WI and 1V; fig. 6, maxillary palp of female, pig-
ment not shown; fig 7. labial palp of male; fig 8, labial palp of female; fig. 9,
subjoint of distal portion of antenna; fig. 10, semsorium of distal subjoint of an-
tennae; fig. 11, anterior leg cf male; fig. 12, median leg of male; fig. 13, posterior
leg of male.—Wygodzinsky del.
202 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Hairs of head short, not numerous. Hypodermal pigment as in
ol
. Antennae longer than body (maximum length observed 25 mm.).
Scapus and pedicellus with extensive pigmentation. Joints of flagellum
uniformly light brownish, the intermediate subjoint whitish. Joints of
distal portion of flagellum divided into 25 subjoints (fig. 9); these with
Kuschelochilis ochagaviae.—Fig. 14, Urosternite 1 of male; fig. 15, urosternite V
of male; fig. 16, urosternite VIII of male; fig. 17, urosternite VII of female; fig 18,
urosternite IX of male; fig. 10, urosternite IX of female: fig. 20, penis; fig. 21, seg-
ments of the median portion of anterior ganapophyses of female; fig. 22, apical seg-
ments of anterior gonapophyses of male; fig. 23, apical segments of posterior go-
napohyses; fig. 24, apical spines of cercus.—Wygodzinsky del.
Wygodzinsky: Thysanura from J. Fernández island 203
a basal wreath of strong bristles, some rather delicate apical hairs and a
few peculiarly shaped sensoria (fig. 10).
Shape and pigmentation of maxillary palp of male as in fig. 3;
length of last joint about half that of penultimate, its spines of medium
size (fig. 4). Bristles of palp short and not numerous; internal surface
of joints TI and IV with specialized hairs and bristles (fig. 5). Sha-
pe of maxillary palp of female as in fig. 6, its pigmentation similar
to that of male, somewhat more intense. Labial palpus of male as in
fig. 7, 1ts last joint elongate, not distinctly widened apically; all bristles
short. Pigment reduced to mall spots on joints 11 and III. Shape of
labial palp of female as in fig. 8; its pigmentation more extensive and
stronger than in ma!e.
Shape and pigmentation of legs of male as in figs. 11-13; special
sensory organs absent. Legs of female as in male. Bristles short, quite
numerous; ventral spiniform bristles absent.
Shape of urosternites as in figs. 14-19. Relation of length of stylet :
coxite of male, on segments II-VII = 0.6, VII — 0.7, IX =-0.7; in the
“female, on segments II-VII = 0.6, VIII = 0.7, IX = 0.75. Stylets with
faint pigment; its bristles mumerous, rather delicate; stylets of last
segment (fig. 18) cn internal surface with some elongate spiniform
bristles. Apical spine hyaline, shcrter than half the length of sty!et.
Penis of male short and stout (fig. 18), its apical portion sub-
triangular, slightly longer than basal one, its cpening ventrally and
longitudinally; its surface with very numerous short hairs (fig. 20). —
Ovipositor of female surpas:ing slightly the apex of stylet IX, delicate,
parallelsided. Anterior gonapophyses with about 60 segments; the basal
10-15 segments bare, or with cne bristle at its immer border, . the
remaining segments (fig. 21) with 2 large bristles, one on each side,
and 2-3 smaller ones; the lateral DS become progressively longer
towards apex. Distal segments with some tiny sensorial hairs (fig. 22).
Apical spine delicate, as long as the 4-5 last segments together. Posterior
gonapophyses bare on their basal two thirds, the apical segments with
one large bristle and some short hairs (fig. 23).
Maximum length of filum terminale 20, of cerci 7 mm. Apical
spines of cerci as in fig. 24.
Material examined: El Camote, Mt. Yunque, Masatierra, Juan Fer-
nández, 600 m., 17-111-1951, Kuschel col. (1 holotype, 1 allotype,
13,3 2 2, 1 juv., paratypes, in the collection of University of Chile;
1. 3,2 2 2, paratypes, in the author's collection).
Biology.—We were informed by the collector that he obtained
these insects beating leaves and rosettes of the bromeliad Ochagavia
elegans, where Kuschelochilis finds protection against the very strong
winds and the almost continuous mist and rain which are prevalent
on the slopes of Mt. Yunque.
204 Rey Chin OS
BIBLIOGRAPHY
SILVESTRI, F., 1923 Thysanura and Embioptera. — In: Skottsberg, The
Natural History of Juan Fernández and the Easter Island, 3, zool.
ILL EOS.
VERHOFFE, K. W., 1910, Ueber Felsenspringer, Machiliden. 4. Aufsatz:
-Systematik and Orthomorphose. — Zool. Anz. 36: 425..
WYGODzINSKY, P., 1941, Beitraege zur Kenntnis der Dipluren und
Thysanuren der Schweiz. — Denkschr. Schweiz. Nat. Ges. 74 (2);
2243 Mtes ALO Apls:
IX, CONGRESO INTERNACIONAL DE ENTOMOLOGIA
Los congresos internacionales de entomología, que antes de la última con-
flagración mundial salcanzaron a organizarse con regularidad en número de siete,
quedaron durante diez años interrumpidos hasta abrirse la nueva serie que comen-
zó en 1948 en Estocolmo (Suecia). Acaba de celebrarse en Amsterdam (Holanda) el
IX Congreso Internacional, cl segundo de postguerra, los días 17 a 24 de agosto,
Tuvo este Congreso una notable concurrencia y un programa nutrido de estudios,
simposios y excursiones. Los diferentes tópicos se repartían en catorce secciones con
una gama variable de sistemática, nomenclatura, genética, fisiología, etología, ecolo-
gía, zoogeografía, entomología agrícola y forestal, etc. La Sociedad Chilena de En-
tomología adhirió al Congreso y se suscribió a las publicaciones, lamentando al
mismo tiempo que no haya podido hacerse representar por ningún delegado chile-
no (CAES)
¡97
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 20
LA SUBFAMILIA ATERPINAE EN AMERICA
(Ap. 12 de Coleoptera Curculionidae)
GUILLERMO KuscHEL S. V. D.
Universidad de Chile
Facultad de Filosofía y Educación
Santiago
Die stattlichsten chilenischen Riissler, die der Unterfamilie Aterpinae zuge-
wiesen werden, gehóren den Gattungen Alastoropolus Kuschel (1 Art) und Aegorhi-
nus Erichson (18 Arten) an, Der erste Teil dieser Studie behandelt die Geschichte,
die Morphologie, die Bekleidung, den Sexualdimorphismus, die spezifischen Merk-
male, die Oekologie, die phylogenetischen Beziehungen und die geographische Ver-
breitung der amerikanischen Gruppe; der zweite Teil befasst sich mit ihrer “Taxo-
nomie. In diesem Teile werden die Arten und Unterarten nach einem gemeinsamen
Bestimmungsschlússel untergebracht. Die amerikanischen AÁterpinae beschránken
sich auf Chile súdlich des 32. Breitegrades und auf die Andengebiete Argentiniens
von Neuquén ab bis zum Feuerland einschliesslich. Die Gruppe ist als sehr primitiv
anzusehen. Dafúr spricht die ektophytische Lebensweise der Larve und die gerin-
ge Auswahl der Nahrungspflanzen, obgleich die allermeisten Pflanzen allerdings
primitiven Familien angehóren. Die Verbindung der Gattung Aegorhinus mit Alas-
toropolus kann iúber Aegorhinus vitulus (Fabricius) hergestellt werden; und es ist
sehr beachtenswert, dass die einzigen Vertreter, námlich Alastoropolus strumosus
(Olivier) und der eben genannte Aegorhinus vitulus, die in der Breite der Magellan-
Strasse zu finden sind, zugleich die primitivsten Merkmale aufweisen. Somit destá-
tigt sich Simmall encías die Annahme, das die alten Arten durch júngere und besser
angepasste Partner von den leichteren Lebensráumen verdrángt werden. Die 18 A1-
ten der Gattung Aegorhinus kónnen auf drei Artenkreise verteilt werden, die Arten-
gruppen vitulus, schoenherfi und plaleratus. Vier Arten kónmen in diese Gruppen
nicht eingeordnet werden; sie weisen darauf hin, dass noch unentdeckte Arten vor-
handen sein mússen oder dass wichtige Glieder bereits schon ausgestorben sind. Im
allgemeinen sind die Arten sehr konstant, nur wenige besitzen zwei Vikarianten, doch
superciliosus (Guétin) dúrfte deren mehrere haben, die sich geographisch und mor-
phologisch trennen lassen. Die neubeschriebenen Arten und Unterarten sind: 4Aego-
rhinus ochreolus n. sp., 4eg. vitulus bulbifer mn. subsp., Aeg. nitens n. sp., Aeg.
silvicola silvicola nm. sp., Aeg. silvicola cistrans mn. subsp., Aeg. transandinus n. sp., Aeg.
maestus nm. sp,, Aeg. schoenherri subplanifrons n. subsp., Aeg. oculatus n. sp., Áeg.
inermis n. sp. Aeg. superciliosus ornatus n. subsp., Aeg. sup. philippii m. subsp.,
Aeg. sup. andinus n. subsp., Aeg. sup. araucanus nm. subsp., und Aeg. sup. laqueatus
n. subsp.
206 Rey pCHhlrEn OS, al
En la banda occidental del extremo sur de la región neotropical,
más explícitamente, en Chile a partir de Valparaíso y.en la zona andina
de Argentina a contar de Neuquén, existen unas cuantas formas de Cur-
culionidae que llaman vivamente la atención de todo coleccionista. De-
bido a su tamaño más que mediano, a su dureza extraordinaria y a su
prodigiosa abundancia, la gente les ha reservado nombres propios, tales
como “cabritos” o “marineros” en la zona central de Chile o “caballitos
del diablo” en el sur, calificaciones éstas que comparten con las igual-
mente extrañas formas del género Rhyephenes (Cryptorhynchinae).
Algunas de ellas se hallan más o menos en todas las colecciones ge-
nerales, donde figuran bajo diversas especies del género Lophotus. Esta
circunstancia ha facilitado enormemente la presente revisión y permi-
tido formar hermosas series de las más variadas -procedencias, condu-
ciendo a un cuadro más o menos completo de todo el grupo americano.
Debo dejar constancia de los más sinceros agradecimientos a todos
los que han confiado el material de las instituciones a su cargo o el
de sus colecciones particulares, en especial al Dr. R. Malaise, Dr. G. A.
K. Marshall, Dr. J. Balfour-Browne, Dr. B. A. “Torres, J. M. Bosq., W.
Wittmer, F. Monrós, D. Havrylenko, Dr. E. Ureta, R. Izquierdo, J. He-
rrera, R. Wagenknecht, Dr. D. S. Bullock, Dr. K. Wolffhúgel, R. Cortés,
G. Olalquiaga, R. Gutiérrez. L. Peña, O. Barros, S. Barros, Dr. M, Cer-
da, P. A. Seipelt, P. P. Marquardt, J. Gallardo, A. Atala, T. Atala, J. Ca-
riola y “T. Cekalovic.
Posición sistematicas Losidosteenerostamenicanmas
Alastoropolus Kuschel y Aegorhinus Erichson, no demuestran aparen-
temente mayores afinidades hacia otras especies del continente. Sus pa-
rientes más cercanos se buscan hasta el momento en Australia y Nueva
Zelandia, con los cuales formarían la actual subfamilia Aterpinae. Has-
ta qué punto se justifica esta posición no puedo aún decir nada por
carecer de suficiente material australiano y por falta de antecedentes
biológicos.
NO LA NS E ONCE as] == por los años en que la exten-
sión de Curculio era más o menos tan vasta como la de Curculionidae
de hoy, se daba a conocer el Curculio vitulus por Fabricius (1775), es-
pecie primogénita no sólo de Aegorhinus, sino aun de todos los Curcu-
lionidae chilenos. En 1807 describe Olivier el Curculio strumosus y el
Curculio leprosus (= vitulus Fabricius) y señala, por equivocación,
como patria de los mismos Madagascar. La Coquille descubre el Aterpus
superciliosus Guérin 1830. Mientras tanto está colocando Schónherr los
cimientos para el sistema de los Curculionidae, puesto en evidencia en
su clásica obra “Genera et Species Curculionidum”. Es allí donde se esta-
blece el género Lophotus (1834) con la especie eschscholtzz Boheman.
En el mismo año de 1834 crea Erichson independientemente el género
Aegorhinus para phaleratus. El primer nombre era bastante expresivo,
pero poco afortunado, por cuanto ya se había empleado para un género
de peces (Lophotus Giorna 1809). Dos años después Hope describe el
nodipennis. Solier, disponiendo de material más abundante, reparte sus
Kuschel: Subfamilia 4fterpinae en América 207
especies en dos géneros (1839): Eublepharus con rouleti ( = nodipennis
Hope) y con seruillez, y Ceropsis con schoenherri y germar:. Al año da
a conocer Waterhouse el Lophotus longipes ( = strumosus Olivier). En
1842 describe Boheman el fasciatus ( = superciliosus Guérin) y Gyllen-
hal el reticulatus. Blanchard reúne luego en la obra de Gay (1851) to-
das las especies ya descritas y las distribuye en dos géneros según el
criterio de Solier, a saber, Eublepharus y Lophotus (= Ceropsis Solier).
agregando como especies nuevas suturalis y albolineatus. Se echa allí
de menos tan sólo el strumosus Olivier, presente, no obstante, en su
sinónimo longipes Waterhouse. Apenas llegado Germain a Chile da a
conocer el Lophotus distinguendus (1854), que él mismo pone cuatro
decenios más tarde (1894) en sincnimia de phaleratus Erichson. Philipp1
describe en 1859 (y 1860) Lophotus quadridentatus (= servilles Solier)
y subrugosus (== nodipennis Hope). Lacordaire considera (1863) todas
las especies americanas como de un solo género, descubre el error geo-
eráfico de las especies de Olivier y establece las simonimias correspon-
dientes. Gemminger y Harold (1871) y F. Philippi (1887) en su respectivos
catálogos señalan toda la literatura, faltándoles a los primeros autores
el £. distinguendus Germain. En 1893 se describe el Lophotus delfin:
Germain y se comunica que F. Philippi está a punto de sacar un tra-
bajo sobre Lophotus, revisión que jamás ha salido a publicidad. El pri-
mer informe biológico, aunque muy breve, quedaba reservado al acu-
cioso observador Manuel Jesús Rivera (1904). En 1910 se ocupa
Desbrochers de Loges de los Lophotus y da el resultado de su breve
revisión en una clave señalando 14 especies, entre las cuales figuran dos
especies nuevas: opaculus y bovier (y por concomitancia también ver-
micularis). El mencionado estudio es bastante ligero y da origen a varias
confusiones que se impusieron hasta el presente. Según un informe de
Germain de 1911 presentó él un estudio monográfico a la Facultad de
Ciencias ya en 1895 sobre Lophotus. Esa monografía no se ha entregado
jamás a la imprenta; aunque sí nos legó una lista de sus especies. Por
suerte está el material estudiado por Germain tal como lo abandonara,
el cual demuestra a ¡as claras que la monografía cuando más pudo ha-
ber existido en proyecto, ya que de otro modo no habría dispuesto las
especies en un orden sin vinculación orgánica alguna. Posteriormente
no se hallan sino breves datos biológicos de Carlos Pórter (1917, 1934)
y de Carlos Oliver Schneider (1926) y los catálogos de Junk (1936) y
Blackwelder (1947), que repiten el criterio de Desbrochers. Reciente-
mente G. A. K. Marshall (1946) advierte que debe usarse Aegorhinus
Erichson en lugar de Lophotus Schónherr (preocupado por Giorna
1809) y, por último, el autor revalida (1950) la especie strumosus Oli-
vier, creando para ella el nuevo género Alastoropolus, sinonimiza subru-
gosus Philippi con nodipennis Hope y reticulatus Gyllenhal con
eschscholtzz Boheman y rebaja el rango de eschscholtzi Boheman, fa-
sciatus Boheman y vermicularis Desbrochers a variedades de supercilio-
sus Guérin. -
Morfología.-— Cabeza subcónica (Alastoropolus) o esférica
(Aegorhinus); frente plana, a igual nivel que el rostro y la cabeza, o
208 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
hundida en relación al rostro sólo (transandinus, maestus, oculatus,
phaleratus y muchos superciliosus), o en relación a la cabeza y al ros-
tro a la vez (bovier, suturalis, albolineatus, schoenherri, muchos super-
.cilvosus); el arco superciliar poco manifiesto (strumosus, opaculus,
nitens, silvicola, oculatus), o más elevado y caído bruscamente atrás
(ochreolus, nodipennis, vitulus), o cónico (servillei), o espiniftorme (del-
fini) o elevado como- cresta terminada bruscamente (bovwiez, suturalis,
albolineatus, schoenherri, superciliosus). Ojos siempre convexos, ya más
(nodipennis) ya menos (strumosus, delfini), circundados en. su mitad
posterior por un surco (abreviado y muy superficial en strumosus), que
puede ser estrecho y poco profundo (desde ochreolus a siluicola, tam-
bién oculatus e inermis) o muy ancho y hondo (bovier a schoenherr:).
Rostro muy grueso e irregular (Aegorhinus), especialmente en las
especies de tibias denticuladas en su canto interno, o bastante alargado
y regular (Alastoropolus); visto desde el dorso siempre más o menos
ampliado delante de la imserción de las antenas, visto de perfil alcanza
su mayor altura en la inserción antenar en las formas de frente no pro-
fundamente hundida, en las cuales la curvatura desde la inserción an-
tenar al vértice es cóncava (excepto strumosus), en las demás de frente
profundamente impresa esa línea es recta y paralela a la faz inferior;
la cara superior puede presentarse como surco ancho o como superficie
plana, en ambos casos con o sin carena; encima de la escroba hacia la
base hay un gran surco. o impresión; la escroba siempre nítida, mas
poco profunda, se dirige directamente hacia el ángulo gular o un poco
por encima; el epistoma plano y escotado en el medio; base de la pre-
gula. sensiblemente levantada en las especies de tibias denticuladas
(desde transandinus hasta superciliosus), por lo que el rostro aparece
(¡de perfil!) en su ángulo gular con una saliente convexa y suave, pero
bien perceptible, en cambio ese abultamiento es nulo o poco más o me-
nos en las demás formas; postmentón transversal, los ángulos anteriores
agudos, provisto de algunas cerdas largas, escotado, transversalmente.
plano o convexo, por lo que, observado de frente, puede aparecer como
con un lóbulo saliente (notable en vltulus y sobre todo en strumosus);
prementón (“mentón”) plano y glabro; mandíbulas sobrepuestas, bilo-
buladas en su mitad distal; antenas insertas en el tercio apical, el es-
capo alcanza siempre al borde anterior de los ojos y puede llegar aun
hasta el medio (delfim2), los dos primeros antenitos del funículo de or-
dinario subiguales (el 22 bastante más largo sólo en strumosus), los
cuatro que siguen van disminuyendo paulatinamente en longitud,
pudiendo ser el 62 aún más largo que ancho (silvicola, vitulus y sobre
todo serviller), tan largo como ancho o transversal, el 72 mayor, sepa-
rado de la maza (servillei) o adaptado a ella.
Protórax más largo que ancho, base subtruncada o ligeramente
bisinuosa, ápice ligeramente avanzado sobre la cabeza, redondeado, los
lóbulos oculares de ordinario bien desarrollados, con ocasiones débiles
o casi nulos (strumosus, inermis), cilíndrico (desde ochreolus hasta maes-
tus), o de costados arqueados (desde boviez hasta superciliosus); cuanto
más cilíndrico el protórax tanto meños se notan las estrangulaciones
apicales y basales; los ángulos basales subrectos; el punteado es simple
Kuschel: Subfamilia Aterpinae en América 209
o doble (siluicola), varía desde uno microscópico (ochreolus, nodipennis)
hasta otro muy amplio y poco preciso que da origen a menudo a una
superficie irregular y arrugada, que a ojos desnudos aparece como gra-
nulosa y áspera; en el medio suele haber una línea lisa, abreviada en
ambos extremos, ligeramente elevada, de aspecto de simple arruga (stru-
mosus, siluicola); el ápice del pronoto muestra a cada lado un abulta-
miento, unas veces apenas imsinuado (strumosus, ochreolus, nodipennis),
otras veces elevado y alargado y con mechones de pelos (silvicola cts-
trans) o globulosos (witulus bulbifer); entre ambas eminencias, que lla-
maré “tubérculos pronotales”, hay una superficie plana, algo impresa y
más lisa que el resto del pronoto.
Escutelo oculto (en algunos ejemplares de ochreolus, nodipennis
vitulus) o visible, entonces puede estar a mismo nivel que los élitros
(strumosus) o sobresaliente y globuloso (seruillez).
Elitros cilíndricos u oblongo-elípticos; base vertical, la porción en-
tre escutelo y hombros ligeramente avanzada sobre el pronoto, la anchu-
ra de los hombros es cuando mucho un tercio mayor que la de la base
protorácica; los hombros son rectós (ochreolus, nodipennis, opaculus,
delfini), redondeados y callosos (seruillez, vitulus, strumosus) o sobre-
salientes a los lados como tubérculo romo o como espina (desde boviez
a superciliosus); el ápice amplia y conjuntamente redondeado . (agudo
sólo en los machos de strumosus); los lados paralelos (machos desde
ochreolus a suturalis), o ligeramente aovados (hembras de las especies
recién mencionadas y machos de las demás), o bastantes aovados (ocu-
latus a superciliosus) o ampliados en línea recta hasta el 2% tercio (hem-
bras de servillez); el dorso de convexidad transversal suave (muchos
ejemplares de seruillez) o bastante fuerte, de convexidad longitudinal
hasta el comienzo del declive casi nula (machos de ochreolus, nodi-
pennis, seruillez, opaculus, vitulus, nitens, sitvicola), o las curvaturas
del dorso y del declive son desiguales (hembras de ochreolus a schoen-
herri), o el dorso y el declive forman más o menos un solo arco (oculatus
a Superciliosus); las estrías, sobre tedo las dorsales, imdicadas a veces
mediante puntitos microscópicos, perceptibles sólo con aumentos
(ochreolus, nodipennis), pero por lo general están bien marcados pu-
diendo alcanzar mayor anchura que las “interestrias (suturalis, alboli-
neatus, schoenherri, muchos superciliosus) y los intervalos entre los pun-
tos pueden ser muy amplios (ochreolus a seruillei), pero por lo general
son estrechos, el número de puntos sobre la 4% estría a contar de la
base hasta frente a la mitad del callo preapical fluctúa desde cerca de
30 (ochreolus, nodipennis) hasta 7 (algunos superciliosus) siendo rela-
tivamente constante para una misma especie; las interestrías son función
de las estrías en cuanto a su anchura, así pues cuando éstas son muy finas
entonces aquéllas se presentan planas y anchas, pero cuando las estrías
son profundas y gruesas, entonces las interestrías son angostas, con-
vexas, pudiendo las impares hasta elevarse para formar costas continuas
(suturalis) o interrumpidas (delfini), lo que también es frecuente sobre
la sutura en el declive (albolineatus, schoenherri y especímenes de su-
perciliosus); con mucha frecuencia dominan los intervalos de las estrías
sobre las interestrías determinando la formación de arrugas transversa-
1
210 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
les (opaculus, strumosus, vitulus), o los grandes puntos desvían sinuosa-
mente las interestrías originando los élitros reticulados (frecuente en
algunas subespecies de superciliosus, especialmente en s. reticulatus);
la 5% interestría lleva un callo de conformación muy diversa, el cual
puede asentarse exclusivamente sobre la 5% interestría, siendo entonces
bajo y a veces hasta borrado (1mermis, algunos ejemplares de oculatus,
phaleratus, superciliosus) y su base alargada y triangular, vistos los dos
de perfil quedan muy por debajo de la altura sutural, vistos desde
arriba no o apenas sobrepasan los contornos de,los élitros (delfin, ni-
tens a superciliosus), o bien su base queda asentada sobre varias inter-
estrías, por lo general sobre la 3% a 6%, siendo entonces. el callo muy
elevado y grueso, su base circular, vistos los dos simultáneamente de
perfil sobrepasan la altura sutural o quedan muy poco por debajo de ella
(strumosus, ochreolus a vitulus, exc. delfini), no obstante este callo pue- *
de resolverse en dos menores sobre la 5% y 3% interestría, dominando
ya el uno ya el otro, pero el de la 3% interestría precedido casi siempre
por otro callo (la mayoría de los serville:).
Prosterno de borde anterior escotado; mesosterno ascendente; me-
tasterno entre las coxas de longitud siempre menor que el diámetro
de las coxas medias, plano, termina frente a la coxa posterior insensi-
blemente (ochreolus, serviller), verticalmente o aun con una eminencia;
las coxas anteriores siempre contiguas, las medias globosas; los fémures
posteriores de longitud diversa según el sexo, los de las hembras sobre-
pasan siempre el 32 sin alcanzar el término del 4%, los de los machos
llegan siempre más allá del 49; las tibias rectas en las hembras, las an-
teriores suavemente curvas en los machos, todas ellas sin dentículos en
su borde interno (strumosus, ochreolus hasta siluicola), o ligeramente
crenuladas (transandinus, maestus), o con dentículos fuertes en las ti-
bias anteriores y medias (boviei a superciliosus); los cestillos transver-
sales (seruillez) o ligeramente ascendentes (strumosus, vitulus, nitens);
los tarsos ya cortos y anchos con el 22 y 3% tarsito subiguales (ochreolus,
nodipennis, opaculus, transandinus hasta superciliosus), ya más angos-
tos con el 22 tarsito sensiblemente más largo que el 32 (strumosus, ser-
villei, vitulus a silvicola), o estos dos subiguales (delfimi). Los dos pri-
meros ventritos subiguales, la sutura siempre curva, el proceso del 19
muy ancho (hembras de strumosus) hasta ogival alargado (machos de
siluicola); el 32 y 4% ventrito iguales entre sí, cada uno bastante menor
que el 2%, pero juntos notablemente más largos que el mismo; 'el 52
redondeado, a veces ligeramente escotado en los machos (strumosus);
el metasterno y la primera mitad del primer ventrito sensiblemente
impresos en los machos, el 5% de ordinario biimpreso en las hembras y
triimpreso en los machos.
Edeago. Se presentan dos tipos, uno tiene la parte dorsal membra-
nosa (strumosus, ochreolus, nodipennis, servillei), otro la tiene comple-
tamente esclerosada (opaculus, vitulus hasta superciliosus), mas ha de
advertirse que la calidad de membranoso o esclerosado de la parte dor-
sal no necesita ser definitiva, pues podrá depender también de la edad
del ejemplar examinado; dentro del primer tipo varían según tengan la
porción distal brusca y ampliamente redondeada (ochreolus, nodipennis
Kuschel: Subfamilia 4terpinae en América 211
y seruller) o paulatinamente estrechada en suave curvatura cóncava con
ápice redondeado; el 2% tipo puede subdividirse en dos formas, una
con ápice rápidamente convergente a la vez que casi siempre con un
estrechamiento predistal que lo hace aparecer trilobulado (vitulus hasta
schoenherr:), otra que se viene estrechando desde muy atrás, ya más ya
menos según las especies (opaculus, oculatus a superciliosus); vistos los
edeagos de perfil forman un solo arco hasta el mismo extremo (a excep-
ción solamente de strumosus, en que se dobla sensiblemente hacia arri-
ba en su porción distal, siendo a la vez la única especie que tiene la
parte dorsal por detrás del poro saliente).
Las espermotecas permiten una variación bastante apreciable; a
veces presentan caracteres muy buenos para separar dós especies muy
vecinas (suturalis de albolineatus); hay, por otra parte, casos en que
ostentan una similitud extrema en «especies apartadas (superciliosus con
schoenherri y oculatus); su uso es apenas recomendable y desde luego
innecesario, debiendo emplearse además con cautela debido a que pre-
sentan variantes individuales de bastante consideración.
Ejo tora io mo: y. revestimién tos > El color del
tegumento varía desde un negro mate (opaculus, boviei) o «brillante
(nitens, superciliosus) hasta un castaño-rojizo en ejemplares algo imma-
turos (especialmente en vitulus); las antenas y las patas son del mismo
color del cuerpo, los fémures, empero, suelen volverse castaños o roji-
zos (nitens, schoenherri), asimismo los tubérculos pronotales y los callos
preapicales (vitulus), estos últimos en casos aislados aun de color rojo
muy llamativo (algumos machos de strumosus). Algunos autores (Des-
brochers) han visto con ocasiones un viso azul, lo que seguramente se
ha debido a la escamación verdosa o azulina que acompaña a menudo
a esas formas (superciliosus reticulatus, S. german, S. philippi).
El revestimiento es de dos clases, pubescencia y escamación. Las
escamas no faltan nunca. Son a veces del mismo color del fondo e im-
perceptibles a simple vista (witulus, nitens, s. araucanus); otras veces
se disponen en manchas ornamentales sobre el rostro, sobre el ángulo
lateral del declive apical y a los lados de la cara ventral (strumosus,
ochreolus, nodipennis, seruillez, siluicola), terceras se extienden más o
menos sobre todo el dorso elitral (delfini, siluicola, algunos ejemplares
de seruiller) y, finalmente, pueden orientarse en listas longitudinales
(suturalis, albolineatus y algunos schoenherri e inermis) o en fajas ya
anchas (transandinus, bovier, inermis, phaleratus, superciliosus super-
cill0Sus, s. ornatus, s. germari y s. philippiu) ya angostas (superciliosus
reticulatus, s. andinus y s. laqueatus). El color de las escamas es a me-
nudo variable en una misma especie, especialmente si además de las
escamas claras hay otras obscuras. El color. es generalmente blanco;
puede ser también amarillo pálido (taja basal en algunos phaleratus)
o amarillo ferruginoso (ochreolus); suelen coexistir escamas con brillo
metálico desde el verde hasta el azul-violeta (ochreolus, nodipennis);
tampoco son escasos los individuos con todas sus escamas de color verde
pálido y los hay también con cierto tinte azulino (superciliosus reticu-
latus, s. philippit y s. andinus). Las escamas faltan raras veces en las pa-
212 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
tas (strumosus), otras veces son bastante abundantes (boviez, phaleratus,
superciliosus) o aun densas (serviller). Llama la atención la presencia
constante de un anillo en los fémures de algunas especies (ochreolus,
nodipennis, seruillei, transandinus, oculatus).
La pubescencia es muy escasa. Se limita a la cara ventral y a unos
mechones que acompañan a los tubérculos pronotales. En la faz inferior
se denota mayormente su presencia en el 5% ventrito, y en las tibias
hasta es bastante abundante, especialmente en las especies de tibias
denticuladas.
Dino r Pus mo sexual Vale tambientaquitl acia
que el macho es menor y más angosto que la hembra, que el metasterno
y el primer ventrito forman en él una ancha impresión longitudinal.
Mas esta norma puede aplicarla el ojo avezado y aun para él pueden
surgir dudas en un caso dado. Las tibias delanteras se presentan casi
siempre más arqueadas en los machos que en las hembras. Los fémures
posteriores alcanzan en casos muy contados el 5% ventrito en la hem-
bra, en tanto que en el macho siempre sobrepasa notablemente el 42
ventrito. La forma más estrecha y larga del 5% ventrito también denota
una propiedad de los machos.
Ca nal ct entes els prereiiicio se PlLOs caracte Esas A
portantes a la vez que útiles son el desarrollo de las alas membranosas,
la calidad del canto interno de las tibias, la frente en relación a la base
del rostro y al vértice, el surco postocular, el callo preapical, el número
de puntos en las estrías y el anillo femoral.
Ecología. -— Los adultos se encuentran exclusivamente en
plantas Dicotiledóneas, sin hallarse ligados a especies determinadas,
aunque manifiesten preferencias. Así se halla el phaleratus a menudo
en “sauce mimbre” (Salix viminalis, Salicaceae), en “membrillo” (Cydo-
nia vulgaris, Pomaceae) y “durazno” (Prunus persica, Rosaceae);
schoenherri en “chacay” (Discarta serratifolia, Rhamnaceae); el super:
ciliosus phalippu en “romaza” (Rumex sps., Polygonaceae) y en “canelo”
(Drimys Winter:, W interaceac); en el mismo canelo también s. germar;
el s. araucanus en “chilcas” (Baccharis umbellata y B. Solist, Composi-
tae); el s. superciliosus en “quilo-quilo” (Muehlenbeckia chilensis, Po-
lygonaceae), el nodipennis en “ulmo” (Eucryphia cordifolia, Eucry-
phiaceae), en “avellano” (Gevuina avellana, Proteaceae), en “nogal”
(Junglans regia, Juglandaceae) y en “canelo” (Drimys Winteri, Winte-
raceae); el ochreolus en el mismo canelo; el vitulus en “coihue” (Notho-
fagus Dombey1, Fagaceae).
Se alimentan de las hojas y ramas tiernas. Á pesar de que algunas
especies son muy abundantes, se sabe poco de su desarrollo. Las hem-
bras parecen ovipositar al pie del tronco o en el cuello. Las larvas son
libres y subterráneas. Hacen galerías externas en las raíces gruesas y en
el cuello del tronco. Á veces penetran más al interior dejando una hue-
lla de aserrín o bien-siguen avanzando en la corteza. La ninfosis la pasan
allí mismo en cámaras más amplias y aisladas del exterior mediante ta-
Kuschel: Subfamilia Aterpinae en América 213
pones de aserrín. Como la larva ataca plantas sanas y daña considera-
blemente su cuello y sus raíces gruesas y luego el adulto continúa la
acción devastadora en los brotes y en las ramas tiernas, pueden resultar
especies bien dañimas cuando se ensañan en árboles frutales (durazno,
ciruelo, manzano, membrillo, palto, nogal, etc.). Ya se catalogan como
especies perjudiciales el phaleratus, el superciliosus reticulatus y el no-
dipennis.
RCA opc ote eee as SA ratamla lmorto-
logía comparada quedaron de manifiesto varias progresiones que segu-
ramente tienen su alcance filogenético. La forma misma de la cabeza
junto con el rostro «encillo y regular y con la ausencia de arcos super-
ciliares, y las alas poco reducidas con la nervadura la más desarrollada
de todas en el grupo, demuestran que Alastoropolus presenta una se-
rie de caracteres que deben considerarse más primitivos que los respec-
tivos de Aegorhinus. El punto de contacto con este género podría ha-
cerse a través de vitulus, que es la única especie cuyo 2% antenito
funicular es más largo que el 1%, como es el caso en Alastoropolus, y
con cuya especie tiene por lo demás también varias otras estructuras
en común y la mayor semejanza de hábito, de biótopo y de distribu-
ción. Ambas especies, en efecto, se extienden sobre toda la selva valdi-
viana y magallánica, hecho que no se encuentra en ninguna de las
demás, siendo ambas también las únicas existentes en la región inhos-
pitalaria del extremo austral, a donde quedan relegadas, por o general,
precisamente las formas más primitivas de otros representantes del rei-
no animal y vegetal.
En el género Aegorhinus se pueden separar fácilmente tres “círculos
de razas” (Rassenkreise, Formenkreise, en alemán), uno bastante hete-
rogéneo que comprende vitulus como punto de partida y que abarca
las especies desde ochreolus hasta silvicola, otro muy homgéneo que
agrupa las cuatro especies desde boviei hasta schoenherri, y otro tercero
que reúne phaleratus y el complejo de superciliosus. De posición inse-
gura son transandinus, maestus, oculatus e inermis, cuyas características
revelan que deben de existir aún miembros no descubiertos o ya extiñ
guidos.
s La ecología no proporciona por el momento datos para sacar con-
clusiones filogenéticas que permitan atribuir mayor antigúedad a algu-
na especie en particular. La larva libre o casi libre ya da el apoyo
suficiente para considerar todo el grupo como primitivo. El régimen
alimenticio no queda aún circunscrito a plantas de afinidad limitada
y cercana. Por eso se ha visto en el párrafo de la ecología que una
misma especie se encuentra en diferentes familias de plantas. Si bien
es cierto que los datos ecológicos son muy fragmentarios, no cabe duda
que ese régimen un tanto indefinido ha de corresponder a la realidad.
Sin embargo, es digno de notarse que todas las plantas alimenticias per-
tenecen a las familias más antiguas de las Dicotiledóneas, como son las
Winteráceas (separadas de las Magnoliáceas), Salicáceas, Fagáceas, Ju-
elandáceas, Poligonáceas, Proteáceas, Rosáceas, Pomáceas, salvo quizás
las Ramnáceas y las Compuestas. Los botánicos más destacados de los úl-
214 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
timos tiempos, como Engler, Wettstein, Skottsberg, desgraciadamente no . Y
están de acuerdo en sus consideraciones filogenéticas, hasta disienten de a
manera considerable. A ello se agregan modificaciones nuevas en el sis-
tema de las plantas en la misma actualidad, como p. €j. las propuestas
por Gundersen.
La distribución geográfica suele dar soluciones definitivas cuando
la morfología sola no conduce a resultados inequívocos. Ya se ha men-
cionado el hecho corriente y muy general que las especies más primi-
tivas dentro de numerosos grupos de animales y plantas quedan relega-
das a las regiones más difíciles, desplazadas a esas partes por sus
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semejantes mejor adaptados a las condiciones más favorables. Esas regio-
nes poco hospitalarias son la cordillera andima y el extremo austral.
Alastoropolus strumosus existe también en la selva valdiviana, mas su
escasez ya denota que se encuentra en plena vía de extinción. Las for-
mas más recientes y más evolucionadas, que serían del círculo de
schoenherri y sobre todo de phaleratus y superciliosus, se hallan más
al norte y en el yalle central.
Kuschel: Subfamilia 4Aterpinae en América
215
Sería aún interesante entrar en pormenores acerca de las relaciones
filogenéticas de las distintas especies, pero ello llevaría necesariamente
a un análisis detallado de las diferentes progresiones ya señaladas y de
otras no mencionadas, lo que no puedo emprender por ahora por talta
de espacio. Quiero, sin embargo, dejar indicadas esas relaciones en un
esquema.
a
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216 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Distribución. geograficas Se encuentran desde
Valparaiso en Chile y desde Neuquén en Argentina hasta Tierra del
Fuego, sin alejarse de la Cordillera de los Andes al lado argentino. En
Chile se limitan primero a la costa y al valle central y más al sur se dis-
tribuyen desde la costa hasta la misma Cordillera, encontrándose a ambos
lados de ella. El mayor número de especies se halla en los bosques o
matorrales sureños, desde Maule hasta Llanquihue. Las formas de tibias
denticuladas parecen preferir la costa y el valle central, salvo oculatus;
las demás se hallan indiferentemente desde la costa hasta el mismo co-
razón de los Andes. Una sola especie queda por el momento confinada
a la pequeña Isla Quiriquina, frente a Talcahuano.
DILO a O era Su los. 4er... Jn la
reseña histórica se ha tropezado con el intento de repartir las especies
americanas en dos grupos: Eublepharus y Lophotus (Ceropsis). Había
por cierto algún fundamento para ello. El carácter varias veces men-
tado de las tibias denticuladas o no sen expresión de afinidad evidente.
Si ese detalle no fallara en transandinus y maestus no titubearía en
mantener los dos grupos como subgéneros. Mas esa caracteristica des
eraciadamente no coincide ni con la forma del callo preapical ni con la
del cuer po. En cambio, hubo necesidad de sacar strumosus del conjunto
para premunirlo de un género propio, por poseer numerosos caracteres
que, como se ha notado en el párrafo de la morfología comparada, lo
aíslan de los demás, en especial la forma del rostro y de la cabeza, la lon-
gitud de los dos primeros antenitos del funículo, la carencia del surco
postocular y de los arcos superciliares, la forma y estructura del edeago
y el dimorfismo sexual.
Clave de los géneros:
Cabeza subcónica; arcos superciliares apenas perceptibles
y desprovistos de cejas; súrco postocular abreviado y muy
superficial; rostro bastante más del doble más largo que
su menor anchura .
Alastoropolus
Cabeza esférica; arcos superciliares muy desarrollados, pro-
vistos de cejas; surco postocular muy nítido y general-
mente muy profundo; rostro no alcanza a ser de doble
largo que ancho
Aegorhinus
Alastoropolus Kuschel
(240 we: malhechor, diablo; zúóhdto<: pollino).
1950 Alastoropolus Kuschel, Agr. Técn. Chile 10: 15.
Cabeza subcónica; arcos superciliares apenas perceptibles y despro-
vistos de cejas; surco postocular abreviado y superficial; rostro bastante
más del doble más largo que su menor anchura y la porción apical poco
ensanchada y apenas más elevada a la altura de la inserción antenar
(¡de perfil!); 22 antenito funicular notablemente más largo que el 19;
Kuschel: Subfamilia 4Aterpinae en América 217)
dimorfismo sexual acentuado: las hembras con abultamiento o breve
mucrón en el ápice elitral, los machos con largo mucrón paralelo;
edeago doblado en amplio arco hacia abajo y luego en la porción dis-
tal hacia arriba, su parte media detrás del orificio notablemente sobre-
saliente de perfil. Genótipo: Curculio strumosus Olivier.
Alastoropolus strumosus (Olivier)
1807 Curculio strumosus Olivier, Ent. 5 (83): 394 (4: 36).
1840 Lophotus longipes Waterhouse, Ann. Mag. Nat. Hist. 5: 336.
1844 Curculio sirumosus Schónherr, Gen. Spec. Curc. 8 (2): 304.
1851 Eublepharus longipes Blanchard, Gay 5: 329.
1910 Lophotus vitulus ? Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg 54: 130.
1925 Lophotus strumosus Bruch, An. Soc. Cient. Arg. 98: 239 [sep. 11].
1950 Alastoropolus strumosus Kuschel, Agr. Técn. Chile 10: 15.
Negro-café, los callos preapicales a veces rojizos; las escamas blan-
cas se disponen en pequeñas manchas a los lados de la faz inferior, a
saber, en los flancos del protórax, en los meso y metepisternos, en el me-
tasterno cerca del ángulo externo posterior hacia las coxas, y a los lados
de los ventritos; la banda ventral media queda indicada casi sólo con
escamas en el pro, meso y metasterno y en la base del 2% ventrito; el
escutelo igualmente con escamas blancas.
La cabeza se estrecha hacia la frente, ésta plana, los arcos super-
ciliares muy bajos, los ojos poco convexos, el surco postocular nulo o
sólo señalado hacia los arcos superciliares; el dorso del rostro sigue la
dirección de la frente visto de perfil, apenas más elevado en la región
de la inserción antenar, los bordes encima de ésta completamente ro-
mos; la dirección de la escroba por encima del ángulo gular, el cual
es muy huído; el 2? antenito del funículo notablemente más largo que
el 19, la maza alargada; el postmentón visto de frente tuberculiforme.
Protórax con el borde anterior reforzado y a veces ascendente, sólo
con indicación de tubérculos; los lóbulos oculares muy débiles; la super-
ficie atravesada por fuertes arrugas transversales y generalmente con
una mediana longitudinal abreviada. Escutelo siempre visible, no sobre-
saliente.
Elitros prolongados en el macho en mucrón; las estrías fuertes, los
puntos no profundos, a veces se unen los de estrías vecinas originando
arrugas; los callos preapicales muy gruesos y elevados, romos.
El abdomen brillante, con escasos puntos; las tibias relativamente
muy delgadas; los cestillos sensiblemente ascendentes; el 2% tarsito pos-
terior mucho más largo que ancho, desde la base paulatinamente ensan-
chado.
Largo: 16,0 — 24,4 mm.; ancho: 5,0 — 8,4 mm.
CHILE: Valdivia (Valdivia, “Araucanía”); Chiloé; Aysén (Ot-
qui); Magallanes (Punta Arenas, Tierra del Fuego, Río Azopardo, Río
Grande, 1. Dawson). — 22 ejemplares. *
AUR G EN TEN'A : Tierra del Fuego (Rio Grande). — 6 ejen:-
plares.
218
10)
GU
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Aegorhinus Erichson
<
(atE, aiyós: cabro; ets, ptvós! nariz).
1834 Lophotus Schónherr (non Giorna 1809), Gen. Spec. (Cies e Bl
1834 Aegorhinus Erichson, Nova Acta Caes. Leop. 16: 262.
1839 Eublepharus Solier, Ann. Soc. Ent. France 8: 11, 15.
1839 Ceropsis Solier, 1. c.: 19.
1851 Eublepharus Blanchard, Gay 5: 326.
1851 Lophotus Blanchard, 1. c.: 330.
1863 Lophotus Lacordaire, Gen. Col. 6: 412.
1871 Lophotus Gemminger et Harold, Cat. Col. 8: 2392 [Cat.].
1873 Lophotus Pascoe, Journ. Linn. Soc. Lond. 11: 167.
1887 Lophotus F. Philippi, An, Univ. Chile 72: 757 [Cat.].
1894 Lophotus Germain, Act. Soc. Scient. Chili 3: 50.
1910 Lophotus Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 127.
1910 Lophotus subg. Sublepharus Desbrochers, 1. c.: 130 nomen nudum.
1910 Lophotus subg. Ceropsis Desbrochers, 1. c.: 130.
1910 Lophotus subg. Eublepharus Desbrochers, 1. c.: 130.
1914 Lophotus Bruch, Rev. Mus. La Plata 19: 416 [Cat.].
1936 Lophotus Schenkling et Marshall, Junk Col. Cat. 150: 1 [Cat.].
1946 Aegorrhinus Marshall, Ann. Mag. Nat. Hist. (11) 13: 94.
1947 Lophotus Blackwelder, U. S. Nat. Mus, Bull. 185 (5): 827 [Cat.].
1950 Aegorhinus Kuschel, Agr. Técn. Chile 10: 16.
Cabeza esférica; arcos superciliares muy desarrollados y provistos
de cejas; los ojos circundados en su parte posterior por un surco; rostro
muy grueso e irregular, ampliado delante de la inserción antenar; los
dos primeros antenitos funiculares subiguales; ápice elitral amplia y
conjuntamente redondeado en ambos sexos; edeago curvado únicamente
hacia abajo hasta el ápice. Genótipo: Aegorhinus phaleratus Erichson.
Clave de las especies y subespecies:
(10)
(3)
Fémures anillados.
Tubérculos superciliares blancos, base del rostro negra;
canto interno de las tibias, especialmente de las anterio-
res y medias, denticulado; forma aovada .
15. oculatus n. sp.
Tubérculos superciliares negros (a veces parduscos), base
del rostro blanca o amarillenta; canto interno de las ti-
bias inerme; formas paralelas.
Antenas filiformes, todos los antenitos del funículo nota-
blemente-más largos que anchos; escutelo saliente y glo-
buloso; élitros generalmente con dos o más tubérculos en
cada uno y ensanchados conjuntamente en forma sensible
hacia los callos preapicales en las hembras . >
3. servillei (Sol.)
E
Antenas gruesas, los 5 últimos antenitos del funículo no
son más largos que anchos; escutelo no sobresaliente; éli-
tros con un solo callo preapical, en las hembras poco en-
sanchados hacia el ápice.
Kuschel: Subfamilia 4Aterpinae en América 219
6 (7) Elitros con fajas escamosas; pronoto con grandes puntos
superficiales, centrados por escamas grandes; callos ¡preapi-
cales bajos, no sobrepasan los contornos >
9. transandinus n. sp.
“T
(6) Elitros sin fajas; pronoto con puntitos microscópicos, cen-
trados por escamas igualmente pequeñas; callos preapica-
les muy grandes, sobrepasan notablemente los contornos.
8 (9) Manchas amarillas; metasterno caído suavemente, sin tu-
bérculo frente a las coxas posteriores; negro más o menos
brillante
a
. ochreolus n. sp.
9 (8) Manchas blancas; metasterno terminado en tubérculo fren-
te a las coxas posteriores; negro mate RS:
2. nodipennis (Hope)
10 (1) Fémures sin anillos.
11 (38) Elitros sin fajas.
12 (13) Elitros con las interestrías dorsales costiformes e interrum-
pidas de trecho en trecho; forma muy pequeña, insular .
4. delfini (Germain)
13 (12) Elitros sin interestrías costiformes o por lo menos no inte-
rrumpidas; formas grandes, continentales.
nm
14 (25) Todas las tibias inermes en su canto interno; frente a mis-
mo nivel que rostro y cabeza. 7
15 (18) Cara ventral con una o más manchas blancas.
16 (17) Manchas blancas, las escamas a los lados del metasterno
muy imbricadas; pronoto con puntuación doble bien no-
table, los tubérculos apicales bajos; callo preapical bajo
8b. silvuicola silvicola n. sp.
17 (16) Manchas grisáceas, las escamas a los lados del metasterno
no imbricadas sino yuxtapuestas; pronoto con puntuación
simple, sus tubérculos alargados y elevados; callo preapical
más desarrollado SS e
8a. silvicola cistrans NM. ssp.
18 (15) Cara ventral sin manchas blancas.
19 (20) Negro mate; protórax sin arrugas; finamente. punteado
5. opaculus (Desbr.)
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Café oscuro o castaño, brillante; protórax trasversal y fuer-
Café oscuro, notablemente brillante, fémures y tibias cas-
taños; pronoto cuando mucho con indicios de tubérculos
apicales; callo preapical de los élitros bajo; los dos pri-
meros antenitos del funículo subiguales . . . . . . .
Castaño, raras veces café, poco brillante, fémures .café; los
tubérculos pronotales siempre bien nítidos; callo preapi-
cal de los élitros fuertes; 2% antenito del funículo más
Tubérculos pronotales y callos preapicales muy elevados
6b. vitulus
Las tibias, especialmente las anteriores y las medias, den-
ticuladas, en caso de duda la frente notablemente impresa.
Frente a mismo nivel que la base del rostro; callo preapi-
cal nulo o casi nulo; surco postocular estrecho y superfi-
Frente sensiblemente hundida; callo preapical más o me-
La sutura y la 9% interestría blancas; sutura notablemen-
te levantada hacia el declive; 5% interestría subcostiforme
a lo menos en su último tercio; callo preapical alargado
Todas las interestrías impares listadas; sutura sólo poco
más convexa hacia el declive; 5% interestría no levanta-
220
20 (19)
temente arrugado.
21 (22)
22 NZD)
largo que el primero.
23 (24) Tubérculos pronotales y callos preapicales bajos
2 (23)
25 (14)
26 (27)
cial; lóbulos oculares casi nulos
27 (26)
nos saliente.
28 (31) Elitros listados de blanco.
29 (30)
y lateralmente comprimido
30 (29)
da, lleva un callo preapical cónico y bajo
31 (28) Elitros sin listas blancas (cf. schoenherri).
32 (35)
Sobre la 4% estría hay unos 18 puntos desde la base has-
ta el callo preapical.
lle MIENTAS PE
ba. vitulus vitulus (F.)
bulbifer n. ssp. *
16. inermis n. sp.
12. suturalis (Blanch.)
13. albolineatus (Blanch.)
33
34
36
38
39
40
41
43
Kuschel: Subfamilia 4Aterpinae en América Al
(34)
(83)
(82)
(87)
(36)
(11)
(42)
(41)
(40)
(39)
(52)
Frente muy. profunda; rostro de perfil paralelo, su borde
superior se dirige muy por encima del borde superior de
105 OJOS Sn O
l4a. schoenherri schoenherri (Sol
Frente poco hundida; rostro de perfil más estrecho hacia
la base, su borde superior se dirige hacia el borde supe-.
rior de los ojos O E E
14b. schoenherri subplanifrons n. ssp.
Sobre la 4% estría elitral hay hasta 12 puntos desde la ba-
se hasta el callo preapical.
Forma paralela; convexidad longitudinal de los élitros sua-
ve; frente sólo poto más hundida que la base del rostro;
tibias con los dentículos del canto interno muy poco apa-
rentes; callo preapical ancho en la base y asentado sobre
la 4%, 5% y 62 interestrías a
10. maestus nm. sp.
Forma aovada; élitros de fuerte convexidad longitudinal;
frente profundamente hundida; tibias con los dentículos
fuertes; callo preapical de base estrecha y siempre asenta-
do sólo sobre la 5% interestría do E e
18h. superciliosus araucanus ssp.
Elitros con fajas escamosas anchas o lineares.
Borde superior del rostro, de perfil, dirigido hacia el bor-
de superior del ojo; surco postocular poco o medianamen-
te profundo.
:
Fajas elitrales no aparentes; frente a mismo nivel que la
base del rostro; surco postocular poco profundo; callo pre-
apical muy rebajado y romo cuando no nulo .
16. inermis n. sp.
Fajas elitrales muy aparentes, aunque a veces incomple-
tas; frente un poco más hundida que la base del rostro;
surco postocular medianamente. profundo; callo preapical
cónico St cd) Lac de
18b. superciliosus ornatus M. ssp.
Borde superior del rostro, de perfil, dirigido muy por en-
cima del borde superior de los ojos; surco postocular muy
profundo.
Elitros con fajas escamosas anchas.
45
46
47
48
49
50
51
GU
a
(45)
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Tegumento de un negro mate; las fajas compuestas de lis- -
titas blancas, debido a. que se interrumpen estrechamen-
te sobre las estrías Er A
11. boviei (Desbr.)
Tegumento de un negro brillante; las fajas enteras, no
interrumpidas sobre las estrías.
4% estría con unos 18 puntos desde la base hasta el callo
DieEsamcal. a o o. so. o. 9.0... 4 : :
17. phaleratus Er.
4% estría con unos 7 a 12 puntos desde la base hasta el
callo preapical.
Frente relativamente poco hundida; la porción dorsal del
rostro, visto de arriba, ensanchada hacia la base . . . .
18f£. superciliosus philippil n. ssp.
Frente profundamente impresa; la porción dorsal del ros-
tro, visto de arriba, estrechada hacia la base.
Las escamas densas, gruesas, imbricadas e: AO
18a. superciliosus superciliosus (Guér.)
Las escamas delgadas, más o menos semitrasparentes, yux-
APUESTA
18d. superciliosus germart (Sol.)
Elitros con fajas escamosas lineares.
Abdomen negro, sólo con pocas escamas blancas; frente
relativamente poco hundida.
Las fajas lineares poco aparentes, compuestas de escamas
pequeñas yuxtapuestas A ANO ES A
18g. superciliosus andinus MN. ssp.
Las fajas lineares bien aparentes, compuestas de escamas
grandes e imbricadas A POE
181. superciliosus laqueatus nm. ssp.
Abdomen blanco, pues las escamas blancas predominan
sobre las negras; frente profundamente hundida.
Elitros muy grosera y desigualmente reticulados, por eso
las fajas lineares muy tortuosas E
18e. superciliosus reticulatus (Gyll.)
(55)
to
¡es
Kuschel: Subfamilia 4Aterpinae en América
58 (57) Elitros menos grosera y más o menos uniformemente pun-
teados, por eso las fajas limeares poco onduladas.
59 (60) Las escamas lanceoladas yuxtapuestas y pequeñas . S
18c. superciliosus eschscholtz3 (Boh.)
60 (59 Las escamas grandes, lanceoladas o «elípticas, imbricadas
18a. superciliosus superciliosus (Guér.)
1. Aegorhinus ccbreolus n. sp.
Negro brillante, adornado de manchas escamosas de'un amarillo-
ocre mate, que ocupan la mitad basal del rostro hasta la escroba por
los lados y un área subapical hacia los lados del declive elitral, los
flancos del protórax, los lados del metasterno y de los ventritos (pudien-
do faltar en algunos de los últimos) y la línea media ventral; los con-
tornos de estas manchas y de los anillos femorales se componen gene-
ralmente de escamas de cierto brillo metálico desde un azul pálido hasta
violeta en todos sus matices.
Frente un poco más hundida con respecto a la base del rostro; los
arcos superciliares bajos y terminados en tubérculo romo bastante ele-
vado; el surco postocular más bien ancho va penetrando en suave de-
clive por debajo de los ojos.
Protórax cilíndrico, desprovisto de tubérculos, en su lugar se nota
un espesamiento; el punteado microscópico; lóbulos oculares salientes y
con frecuencia subangulosos.
Estrías elitrales siempre muy tenues, los puntos apenas perceptibles
a simple vista, pero se ponen generalmente más de manifiesto gracias a
unas arrugas transversales muy delicadas; los callos preapicales muy
fuertes y bastante agudos, dirigidos casi en ángulo recto hacia los lados,
por eso sobrepasan notablemente los contornos elitrales.
El metasterno cae muy suavemente sobre las coxas posteriores;
mesepisternos casi siempre con menos de 10 puntos; mesepímero y me-
224 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
tepisterno con mucha frecuencia sin puntos, de lo contrario tienen
hasta tres.
7% tergito menos densamente punteado que en nodipennis; 8% ter-
gito más redondeado en el ápice; 8% esternito con ancha y suave esco-,
tadura apical, en el medio con un área membranosa bastante grande;
coxitos anchos, medianamente quitinosos, con el margen distal mem-
branoso, desde la base al ápice ensanchados, el ápice mismo truncado
con los ángulos redondeados, sobre el tercio interno del margen apical
se asienta el estilo que es subcilíndrico y está provisto de 3 0 4 cerdas
largas, hacia dentro del estilo hay 2 o 3 cerdas marginales y 2 o 3 sub-
marginales, hacia el exterior del estilo hay 4 cerdas marginales y, otras
tantas submarginales.
Largo: 14,5 — 20,5 mm.; ancho: 3,8 — 6,5 mm.
CHILE: Valdivia (Alepúe, cerca de Mehuín); Osorno (Quilan-
to); Llanquihue (Frutillar, Puerto Varas, Fresia, Tegualda); Chiloé.
Más de un centenar de especímenes montados, recogidos casi todos por
el autor en hojas y ramas de canelos vivos (Drimys Winters).
Holótipo (4, Frutillar) y alótipo en la colección del autor; pará-
tipos en los museos y en las colecciones que han prestado su ayuda al
presente trabajo.
Todo el hábito de esta especie es extraordinariamente igual al de nodipennis
(Hope). Los caracteres señalados arriba, particularmente el brillo general, las
manchas amarillas, la suave caída del metasterno frente a las coxas posteriores per-
miten, no obstante, su fácil identificación. A los caracteres morfológicos, aparen-
temente de demasiado poca monta como para considerar las dos especies diferentes,
se agrega la circunstancia que las dos formas conviven por lo menos en las pro-
vincias desde Valdivia hasta Chiloé y que, sin embargo, ellas se mantienen, a juz-
gar por el abundante y variado material a mano, completamente puras. Aún más,
he encontrado ochreolus hasta la saciedad siempre ligado al canelo (Drimys Winte-
ri), mientras que nodipennis, siendo aún más abundante, se hallaba en varios otros
árboles, especialmente en urmo (Eucryphia cordifolia) y en avellano (Gevuina ave-
llana).
2. Aegorhinus nodipennis (Elope)
1836 Lophotus nodipennis Hope, Trans. Ent. Soc. Lond. 1: 35 (1: 5).
1839 Eublepharus Rouleti Solier, Ann. Soc. Ent. Franc. 8: 1 1 (Ue LEO):
Bull.: 56.
1842 Lophotus nodipennis Gyllenhal, Schónh. Gen. Spec. Curc. 6 (2): 1833.
1842 Eublepharus Rouleti Schónherr, Gen. Spec. Curc. 6 (2): 256.
1851 Eublepharus nodipennis Bianchard, Gay 5: 328 (22: 8 a-f).
1859 Eublepharus nodipennis Philippi, An. Univ. Chile 16: +665.
1859 Eublepharus subrugosus Philippi, 1. c.: 665.
1860 Eublepharus subrugosus Philippi, Stett. Ent. Zeit. 21: 248.
1860 Eublepharus nodipennis var. subrugosus Fairmaire, Stett.* Ent. Zeit.
Calo, 2401
1905 Lophotus nodipennis Rivera, Act. Soc. Scient. Chili 15: 22 (12) [Biol.].
1906 Lophotus nodipennis Rivera, An. Agron. Chile 1: 239 (4) [Biol.].
1908 Lophotus nodipennis Heyne, Exot. Káfer: 228 (30: 55).
1910 Lophotus nodipennis Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 128, 130.
Kuschel: Subfamilia Aterpinae en América 225
1910 Lophotus nodipennis var. subrugosus Desbrochers, 1. c.: 128.
1926 Lophotus nodipennis Oliver, Rev. Chil. Hist. Nat. 30: 200 [Biol.].
1950 Aegorhinus nodipennis Kuschel, Agr. Técn. Chile 10: 16.
Negro submate, las escamas blancas, generalmente irisadas; los con-
tornos de las manchas y de los anillos femorales' se componen de esca-
mas de brillo metálico más acentuado, que varía desde el verde pálido
hasta el azul violeta, colores que pueden generalizarse sobre toda la
mancha. Lóbulo ocular poco saliente y redondeado; la escultura elitral
siempre muy tenue, hasta invisible a simple vista; las estrías elitrales
compuestas de puntos muy pequeños y espaciados manteniendo la su-
perficie total generalmente lisa, pero a veces se unen, los puntos de las
estrías vecinas mediante depresiones originando suaves arrugas transvet-
sales (subrugosus Philipp1); los callos preapicales más bajos de ordina-
rio que en ochreolus m., romos, dirigidos menos fuertemente hacia los
lados; metasterno terminado frente a las postcoxas verticalmente o en
tubérculo manifiesto; mesepisterno abundantemente punteado (más
de 10 puntos), mesepímero a lo menos con tres puntos y el metepisterno
corrientemente con numerosos puntos; 7? tergito mas densamente pun-
teado que en ochreolus m., menos redondeado en el ápice; 8% esternito
redondeado en el ápice, en el medio sólo angostamente membranoso
hacia el ápice.
Largo: 12,5 — 19,5 mm.; ancho: 3,7 — 5,9 mm.
CHILE: Ñuble (Chillán); Concepción (Lota); Bío-Bío (Cord.
Pemehue, Mulchén); Arauco (Cord. Nahuelbuta, Contulmo, Colico);
Malleco (Angol, Cord. Nahuelbuta, Termas de Tolhuaca, Curacautín,
Río Blanco); Cautín (Temuco, Cholchol, Cunco, Villarrica); Valdivia
(Valdivia, Mehuín, Alepué, Panguipulli, Choshuenco, Calafquén, Co-
ñaripe, Pallaifa, Trumao); Osorno (Puyehue, Vn. Osorno, Puerto Octay,
Quilanto); Llanquihue (Cord. de la Costa, Capitana, Esperanza, Ña-
peco, Fresia, Frutillar, Ensenada, Petrohué, Cayutúe, Peulla, Casa Pan-
gue, Puerto Varas, Puerto Montt, Tenglo, Carelmapu, Maullín); Chiloé;
Aysén (Río Aysén).— Más de 300 ejemplares examinados.
226 | Rev. Chil. Ent. 1951, 1
ARGENTINA: "Neuquén (San Martín de los Andes); Río Negro
(Bariloche, Lag. Nahuelhuapi, Isla Victoria, Puerto Blest, El Bolsón,
Lag. Gutiérrez).— Cerca de 50 especímenes.
Esta es seguramente la especie más común del género en los bosques: del sur
hasta el seno del Reloncaví.
3. Aegorhinus servillei (Solier)
1839 Eublepharus Servillei Solier, Ann. Soc. Ent. Franc. 8: AS
1842 Eublepharus Servillei Schónherr, Gen. Spec. Curc. 6 (2): 256.
1851 Eublepharus Servillaei Blanchard, Gay 5: 327.
1859 Eublepharus quadridentatus Philippi, An. Univ. Chile 16: 665.
1859 Eublepharus Servillei Philippi, 1. c.: 666. E
1860 Eublepharus quadridentatus Philippi, Stett. Ent. Zeit. 21: 248,
1860 Eublepharus Servillei Fairmaire, Stett. Ent. Zeit. 21: 251.
1863 Lophotus Servillei Lacordaire, Gen. Col. 6: 414.
1894 Lophotus Servillei Germain, Act. Soc. Scient. Chili 3: 50.
1910 Lophotus Servillei Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 128, 130.
Negro mate, a veces ligeramente brillante; las escamas blancas dis-
puestas en manchas como en nodipennis (Hope), pero menos constan-
tes, pues tienden a extenderse y cubrir el abdomen aun por entero,
asimismo los costados; hay en especial tendencia a formar una faja des-
de el tubérculo dorsal hasta los callos preapica!les; por lo demás densa-
mente cubierto de escamas negras (que suelen inundar todo y hacer
desaparecer las escamas blancas), que pueden volverse también ralos en
algunos especímenes. Frente y arcos superciliares como en nodipennis,
estos últimos suelen desarrollarse en un tubérculo considerable; los ojos
siempre bastante aovados, especialmente en las hembras, el surco post-
ocular estrecho y bastante superficial; las antenas finas con todos los
artejos del funículo alargados; postmentón con una sola cerda a cada
lado; protórax con el vértice ago avanzado sobre la cabeza, provisto
de tubérculos hemisféricos, y en el medio, por detrás de ellos, hacia los
dos quintos delanteros hay un levantamiento subgiboso bastante no-
table en algunos ejemplares; la puntuación más o menos nítida; el escu-
telo siempre presente, de ordinario subgloboso y siempre más elevado
que los élitros; éstos paralelos en los machos y sensiblemente ensan-
chados en línea recta hasta los callos preapicales en las hembras; las
estrías varían desde unas muy tenues imperceptibles a simple vista hasta
otras bastante groseras que pueden dar origen a arrugas transversales dé-
biles; los dos callos preapicales a cada lado varían mucho en tamaño
y forma, generalmente el de la 3% interestría es mayor y es precedido
por un tubérculo implantado sobre los dos tercios, el cual puede faltar
enteramente, o elevarse poco y prolongarse hacia adelante o desarrollar-
se en un tubérculo subagudo; mesepímero siempre densamente esca-
moso; las tibias sensiblemente comprimidas.
Largo: 8/9 —*16,0'mm:; ancho: 3,2 = 5,9 mm.
CHILE: Bío-Bio (Cord. Pemekue); Malleco (S. Ignacio, Angol,
Cord. Nahuelbuta); Valdivia (Valdivia, S. José de la Mariquina, La
Barra, Isla Mocha, Trumao); Llanquihue (Puerto Varas); Chiloé (An-
cud) 07 ej
Kuschel: Subfamilia Aterpíinae en América DD
Los caracteres exclusivos de esta especie son: las antenas singularmente finas
y los callos preapicales resueltos en cuatro.
4, Aegorhinus delfini (Germain)
1893 Lophotus Delfini Germain, An. Univ. Chile 84: 1031, 1032.
1894 Lophotus Delfini Germain, Act. Soc. Scient. Chili 3: 61, 62.
1910 Lophotus Delfini Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 128, 130.
1936 Lophotus Delphini Schenkling et Marshall, Junk Col. Cat. 150: 1.
1947 Lophotus delphini Blackwelder, U. S. Nat. Mus. Bull. 185 (5): 827.
Tegumento café, castaño en ejemplares immaturos; revestimiento
escamoso denso, especialmente hacia los lados; las escamas son blanco-
amarillentas o grisáceas, en los lados son circulares, en el dorso alarga-
das y aun piliformes. Frente y base del rostro con un hoyuelo, separados
los dos con una cresta transversal que une las bases de los dos tubérculos
superciliares muy salientes, espiniformes, mentados por un mechón de
pelos amarillentos o parduscos; el surco postocular estrecho y poco pro-
fundo; las antenas delgadas, pero los artejos mo alargados, fuera de los
dos primeros del fumículo y de la maza; tubérculos pronotales débiles,
los lóbulos oculares salientes; escutelo presente; élitros aovados, de con-
vexidad longitudinal bastante manifiesta y el declive por detrás de la
línea de los callos subgiboso; las estrías de puntuación gruesa, las in-
terestrías dorsales irregularmente convexas, aun carinifermes de trecho
en trecho, estas eminencias suelen tener escamas negras; el callo pre-
apical asentado sobre la 5% interestría, es bajo, de base algo alargada;
un segundo callo menor sobre la 3% interestría; el tercer tarsito nítida-
mente más ancho que el anterior. ,
Largo: 4,7 — 5,1 mm.; aucho SS a:
CHILE: Concepción (Isia Quiriquina).— 3 ejemplares.
Los tres ejemplares de esta especie enana, dos machos y una hembra, pare-
cen acusar una misma procedencia, aunque Germain basara su descripción única-
_ mente sobre un espécimen (3). Dos se hallan en el Museo Nacional de Santiago
(incl. el holótipo), uno en mi colección.
5. Aegorhinmus opaculus (Desbrochers)
1910 Lophotus opaculus Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 127, 128, 130.
1911 Lophotus abbreviatus Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 3: 217 nom. nudum.
— Lophotus Paulseni E. Philippi, in litt.
Negro o café obscuro, mate, el callo preapical a veces rojizo; las
escamas blanquecinas muy esparcidas, algo más concentradas en los lu-
gares de costumbre, donde sólo se ven como manchas confusas y grisá-
ceas. Frente a mismo nivel que la base del rostro, separados por un
hoyuelo pequeño; los arcos superciliares muy bajos; el surco postocular
profundo y bastante ancho; protórax un poco irregular, con punteado
superficial, provisto de dos tubérculos bajos y alargados; los lóbulos
228 Ro. CHI Em. 105, 1 a
oculares débiles; é'itros paralelos em los machos, ensanchados visible-
mente en línea recta hasta los callos preapicales en las hembras, los ca-
llos muy gruesos; las estrías con puntos grandes, no profundos, los de
las estrías vecinas se unen entre sí a través de las interestrías determi1-
nando arrugas transversales; el 22 tarsito ancho desde cerca de la base,
apenas más largo que ancho.
Largo: 13,6 — 17,4 mm.; ancho: 4,5 — 6,3 mm.
CHILE: Linares (Linares); Valdivia (San Juan, Riñihue); Llan-
quihue (Cord. de la Costa, Capitana); Chiloé.— 13 ejemplares.
La falta de brillo, el callo preapical desarrollado, la ausencia de arrugas en
el pronoto y de manchas claras en el cuerpo y los arcos superciliares muy bajos
permiten reconocer con facilidad la especie.
6. Aegorhinus vitulus (Fabricius)
1775 Curculio vitulus Fabricius, Syst. Ent.: 152.
1792 Curculio vitulus Fabricius, Ent. Syst. 1 (2): 479.
1801 Curculio vitulus Fabricius, Syst. Eleuth. 2: 534.
1807 Curculio leprosus Olivier, Ent. 5 (83): 395 (25: 360).
1844 'Curculio vitulus Schónherr, Gen. Spec. Curc. 8 Se 300.
1844 Curculio leprosus Schónherr, 1. c.: 304.
1851 Eublepharus vitulus Blanchard, Gay 5: 329.
1863 Lophotus vitulus Lacordaire, Gen. Col. 6: 414.
1910 Lophotus vitulus Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 127, 129, 130, 131.
1911 Lophotus bulbifer Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 3: 214 nomen nudum.
1925 Lophotus (Aegorrhinus) vitulus Bruch, An. Soc. Cient. Arg. 98: 239
e a) Ses ul.
Esta especie ocupa actualmente una extensión que comprende dos
mil kilómetros de uno a otro confín en el sentido de los meridianos.
Es fácil distinguir dos formas vicariantes, una magaliánica con los callos
preapicales y los tubérculos pronotales bajos, otra valdiviana con los
mismos notablemente desarrollados.
6a. Aegorhinus vitulus vitulus (Fabricius).
Syn.: Curculio leprosus Olivier.
Café o castaño, los élitros en general algo más claros que lo demás;
las escamas escasas de color del tegumento o ligeramente blanquecinas,
nunca se juntan para formar manchas. Frente no hundida, los arcos
superciliares elevados en forma de tubérculo romo, el surco postocular
estrecho pero profundo; rostro fuertemente elevado sobre la inserción
de las antenas, éstas con el 2% artejo del funículo claramente más largo
que el 19%; postmentón visto de frente de convexidad transversal muy
acentuada; protórax con los tubérculos pronotales bajos alargados; la
superficie atravesada por fuertes arrugas; escutelo muy pequeño y aun
ausente; élitros subparalelos en los dos sexos, fuertemente estriados y
atravesados por arrugas; el callo preapical siempre asentado a lo menos
sobre tres interestrías, bajo, no sobrepasa o apenas los contornos de los
élitros.
Largo: 16: — 21 mm.; ancho: £,8 —'5,8 mm:
Kuschel: Subfamilia 4Aterpinae en América 229
CHILE: Magallanes (Punta Arenas, Río Minas, Isla Dawson,
Río Azopardo, Beagle.— 87 ejemplares.
ARGENTINA: Santa Cruz (Lago Viedma, Bajo de San Julián);
Tierra del Fuego (Ushuaia).— 12 ejemplares.
Es la única forma del género existente en Magallanes. Su coloración y con-
figuración recuerdan vivamente las del Alastoropolus strumosus (Olivier). Se halla
ligada al género Nothofagus (Fagaceae).
6b. Aegorhinus vitulus bulbifer n. subsp.
-Syn.: Lophotus bulbifer Germain nomen nudum.
Esta forma difiere de la subespecie típica principalmente por el
callo preapical mamiliforme y por el desarrollo notable de los tubérculos
pronotales. Todos los ejemplares procedentes de Aysén al norte se dis-
tinguen en los citados caracteres nítidamente de los de Magallanes, sin
dejar margen a duda alguna. Creo que se trata de una buena raza geo-
eráfica, que bien podía segregarse con el tiempo atendiendo a la enor-
me área de unos 2.500 ks. que ocupa la especie de norte a sur.
Tarso 15,5, =:20:5/mm:;, ancho: 40/90) m0:
CHiLE: Malleco (Argol, Cerros de Nahuelbuta); Valdivia
(Valdivia); Osorno (Puyehue); Llanquihue (Cord. de la Costa, Fresia,
Frutillar, Ensenada, Petrohué, Cayutúe, Casa Pangue, Peulla, Puerto
Varas, Puerto Montt, Maullín); Aysén (Río Aysén, Coyhaique).— 86
ejemplares.
ARGENTINA: Neuquén (San Martín de los Andes); Río Ne-
gro (Nahuelhuapi, Isla Victoria, Bariloche, Lago Gutiérrez, L. Corren-
toso).— 23 ejemplares.
Holótipo (4, Frutillar) y alótipo en mi colección, parátipos en
los museos y en las colecciones que han colaborado.
Parece que el árbol predilecto es el Nothofagus Dombeyi (coihue), en cuyos
troncos musgosos suelen hallarse en abundancia. >
7. Aegorhinus nitens n. sp.
Negro o café obscuro, brillante, los fémures y las tibias a menudo
de un castaño obscuro; no hay manchas escamosas blancas, pero a ve-
ces se notan aglomeraciones de escamas blanquecinas.
Frente a mismo nivel que el rostro; los arcos superciliares muy ba-
jos y montados por un mechón de pelos; el surco postocular estrecho
pero profundo; los dos primeros antenitos del funículo iguales, los de-
más más largos que anchos. Protórax con la superficie áspera, rugosa
o subrugosa, el tubérculo pronotal casi nulo y con un mechón de pelos;
los lóbulos oculares débiles. Escutelo visible. Elitros subparalelos tam-
bién en la hembra, con un callo bajo y un poco alargado sobre la 5%
230 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
interestría; las estrías muy 8 gruesas. Tibias posteriores apenas ensancha-
das hacia el ápice por fuera.
Leraos la = 2Uy9 ias, ¿manos 9/0) = (20 mm.
CHILE: Malleco (Angol: Cerros de Nahuelbuta, 1.200 m.,6 3 ¿
y 1 2).— Holótipo (4), alótipo y 2 parátipos en mi colección, sendos
en el Museo Nacional de Santiago, en el Riksmuseum de Estocolmo y
en la Col. Bullock.
Es muy vecina de silvicola m, pero el brillo, la ausencia de manchas blancas
y el punteado simple la separan fácilmente.
8. Aegorhinus silvicola n. sp.
1911 Lophotus Izquierdos Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 3:217 nomen nudum.
Se encuentran en las colecciones dos formas vinculadas estrecha-
mente a nitens m., que adjudico a una misma especie. Creo que pueden
derivarse de la especie mencionada, la cual se halla relegada a la Cor-
dillera de Nahuelbuta, habiendo sido probablemente desplazada de la
Cordillera de los Andes. No es dable suponer que siluicola. haya logrado:
desplazar por completo a nitens de su área primitiva, porque las condi-
ciones ecológicas de la Cordillera de Nahuelbuta y las de los bosques
de Araucaria de la Cordillera de los Andes son más o menos idénti-
cas. De ahí que sea bastante probable que exista nitens aún en la cor-
dillera andina, aunque no se hayan cazado todavia ejemplares en ella.
Sa. Aegorhinus silvicola cistrans n. subsp.
Difiere de la forma típica por las manchas no blancas sino grisá-
ceas, lo que se debe a que las escamas son poco tupidas a los lados del
metasterno, no imbricadas; los tubérculos pronotales y los callos pre-
apicales son elevados; los élitros paralelos también en las hembras, poco
menos que en los machos de la forma típica, pero mucho más que en
las hembras de la misma; el ensanchamiento apical de las tibias es sen-
cible, pero menos acentuado; el punteado doble del pronoto sumamente
escaso o nulo; la mitad distal del 5% ventrito brillante, resalta nítida-
mente de la otra mitad.
Largo: 19,7 =.20,7 mm.; ancho: 5,9 —'6,2 mm:
CHILE: Malleco (Río Blanco).— 3 ejemplares hembras.
ARGENTINA: Neuquén (San Martín de los Andes).— 3 ejem-
plares hembras. ;
Holótipo (2, Río Blanco) y 2 parátipos en mi colección, sendos
en el Museo Nacional de Santiago, Colegio Máximo de San Miguel (Ar-
gentina) y Riksmuseum de Estocolmo.
No deja de llamar la atención que esta subespecie se encuentre a ambos la-
dos de la Cordillera de los Andes y precisamente dentro del área de dispersión de
la subespecie típica. Las diferencias morfológicas no son suficientes, a mi juicio,
Uy
a
Kuschel: Subfamilia 4ierpinae en América 2
como para considerar esta forma con rango de especie. Existe un paralelismo bas-
tante perfecto, en lo que respecta al callo preapical y a los tubérculos pronotales,
entre las dos formas de silvicola y las dos de vitulus. Nada se sabe de las condicio-
nes ecológicas de la presente subespecie, pero es probable que los biótopos no sean
idénticos para las dos.
8b. Aegorhinus silvicola silvicola n. sp.
Syn.: Lophotus Izquierdoi Germain nomen nudum.
Negro o café obscuro, mate o con ligero brillo, los fémures tam-
bién negros o tirando un poco a castaño; a lo menos los lados del metas-
terno con escamas blancas muy imbricadas, en general se extienden las
manchas blancas a los flancos del tórax y a los lados del abdomen,
existiendo a veces también una mancha a los lados de! declive elitral;
las escamas negras muy abundantes en los élitros, especialmente a los
lados y en el declive. Frente no hundida; el arco superciliar muy bajo;
el surco postocular angosto; todos los antenitos del funículo más largos
que anchos; protórax mate con los lóbulos oculares débiles, toda la su-
perficie con doble puntuación, una más gruesa y profunda, otra fima
sobre los intervalos que deja la anterior, quedando en el medio casi
siempre una línea lisa y algo elevada, abreviada, delante dos indicacio-
nes alargadas de los tubérculos prenotales cubiertos por numerosas cer-
das; élitros a menudo con pequeñísimo mucrón en el ápice, las estrías
fuertes, las interestrías generalmente con finas arrugas transversales, el
callo preapical bajo; las tibias sensiblemente ensanchadas externamente
en la porción distal; el 22 postarsito más largo que ancho y desde la
base regularmente ensanchado.
Largo: 15,5 — 22,2 mm.; ancho: 4,6 — 7,6 mm.
CHILE: Ñuble (Cordillera de Chillán); Bío-Bío (Pemehue, Río
Renaico); Malleco (Termas de Río Blanco), Curacautin); Valdivia (se
gún un ejemplar del Museo Nacional de Santiago). Estaría también en
Concepción, según otro ejemplar del mismo Museo, mas eso me parece
imposibje.— 49 ejemplares.
S ARGENTINA: Neuquén (San Martín de los Andes).— 1 ejem-
plar.
Holótipo (3, Río' Renaico) y alótipo en mi colección, parátipos
en los museos y colecciones que me han facilitado su material.
Los pocos especímenes que yo mismo he capturado se hallaban en troncos
de coihue (Nothofagus Dombeyi).
9. Aegorhinus transandinus n. sp.
Negro, ligeramente brillante, con escamas blancas de tamaño muy
diverso en la cara ventral, más concentradas hacia los lados, y con un
anillo femoral, poco denso, pero perfectamente constituído a simple vis-
232 Rey CimltEatE OS
ta; los étitros con escamas pequeñas, -grisáceas o parduscas y reunidas
en fajas anchas, poco aparentes (en el único ejemplar). Frente hun-
dida en relación al rostro; los arcos superciliares medianamente eleva-
dos; surco postocular profundo y bastante ancho en la parte superior;
rostro paralelo, de perfil, con la base pregular sensiblemente elevada;
6% antenito del funículo a lo menos tan ancho como largo; protórax con
amplios puntos superficiales centrados con escamas grandes; los tubércu-
los pronotales bajos; los lóbulos oculares subangulosos; élitros paralelos,
las estrías fuertes, pero los puntos poco prcfundos, los callos preapi-
cales poco elevados; 2% postarsito ancho.
Largo: 18,7 mm.; ancho: 6,0 mm. y
ARGENTINA: Sin localidad precisa (el único ejemplar, reco-
gido por Orfila en 12. 1926, fué cedido gentilmente por mi amigo Juan
M. Bosq y se guarda como holótipo en mi colección; es probab!emente
de Neuquén).
y
El anillo femoral, las fajas elitrales, las tibias denticuladas en su canto interno
caracterizan bien esta especie entre las demás de fémures anillados.
10. Aegorhinus maestus n. sp.
Negro, las escamas más bien escasas, la mayor parte obscuras, las
elitrales parecen reunirse en fajas anchas poco aparentes (lo que no pue-
do afirmar con certeza porque los tres ejemplares que tengo parecen
estar un tanto frotados). Frente hundida; arcos superciliares mediana-
mente elevados; surco postocular ancho; rostro de curvatura superior
cóncava, de perfil; pronoto con grandes puntos superficiales que deter-
minan una superficie subrugosa; tubérculos pronotales bajos; lóbulos
oculares subangulosos; élitros de costados suavemente arqueados, am-
pliados hacia los callos preapicales, que son bajos y subrectangulares,
asentados a lo menos sobre la 4% y 5% interestría; puntuación de las es-
trías muy amplia, reticulada, la 4% con unos 12 puntos hasta el callo
preapical.
Largo: 17,0 — 17,2 mm.; ancho: 6,1 — 6,5 mm.
CHILE: Elanquibue (Frutillar, 2 2 2 del 12.2. 45); sin locas
lidad precisa (1 2).— Holótipo (2, Frutillar) y un parátipo en la co-
lección del autor, el otro parátipo en el Museo Nacional de Santiago.
Los dos únicos especímenes que he colectado estaban en una hoja de nalca
(Gunnera chilensis, Halorhagidaceae) en el interior de un bosque natural. Los es-
casos puntos elitrales, la forma del callo preapical, las tibias crenuladas en su canto
interno y el rostro de curvatura superior cóncava distinguen de más esta especie
de las otras del género.
11. Aegorhinus boviei (Desbrochers)
1910 Lophotus Boviez Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 127, 129, 130.
1911 Lophotus incertus Germain, Bol. Mus, Nac. Stgo. 3: 217 nomen nudum.
— Lophotus variegatus Germain, in litt.
¡as
Kuschel: Subfamilia Aterpinae en América 23
Negro carbón, mate; escamas blancas más o menos uniformemente
esparcidas en la faz inferior, en los élitros imbricadas y reunidas para
formar fajas anchas que aparecen como constituídas por listitas yuxta-
puestas. Frente muy hundida y aplanada; los arcos superciliares eleva-
dos; surco postocular extremadamente ancho y profundo; rostro, de per-
fil, paralelo; protórax granulado-rugoso; los tubérculos pronotales bajos;
lóbulos oculares redondeados; élitros de estrías bien marcadas; callo pre-
apical muy bajo, a veces casi nulo.
Larso: 17,8 — 20,5 mm.; ancho: 5,8'— 7,5 mín.
CHILE: Valparaiso (Valparaiso, Quiipué); Maule (Constitu-
ción).— 13 ejemplares.
El tegumento de un negro mate intenso y las fajas elitrales compuestas de
listas longitudinales caracterizan entre otras cosas esta cspecie aparentemente escasa.
12. Aegorhinus suturalis (Blanchard)
1851 Lophotus sutural:s Blanchard, Gay 5: 331.
1863 Lophotus suturalis Lacordaire, Gen. Col. 6: 415, 414.
1894 Lophotus suturalis Germain, Act. Soc. Scient. Chili 3: 50.
1910 Lophotus suturalis Desbrochers, Ann. Soc. Ent, Belg. 54: 128, 130.
Negro mate o ligeramente brillante, los fémures raras veces un poco
rojizos; la cara ventral negra, la sutura y la 9% interestría densamente
cubiertas con escamas blancas, la última con frecuencia abreviada en
la 2% mitad; excepcionalmente hay escamas blancas también en otras
interestrías. Frente muy profundamente impresa; los arcos superciliares
elevados y terminados en un fuerte tubérculo; surco postocular extre-
madamente ancho y profundo; rostro, de perfil, * paralelo; protórax de
costados sensiblemente arqueados, granulado-rugoso, con los tubérculos
variables; élitros de estrías fuertes, muy regulares, con las interestrías
dorsales e impares más elevadas que las demás; los callos pr eapicales
aparecen más bien como trecho co:tiforme de la 5% interestría; 2% pos-
tarsito transversal e igual al 3%.
Largo: 18,5 — 24,6 mm.; ancho: 5,9 — 9,0 mm.
CHILE: Ñuble (Cordillera de Chillán); Bío-Bío (Pemehue,
Mulchén); Concepción (Concepción, Talcahuano); Arauco (Contulmo);
Cautín (Lautaro).— 54 ejemplares.
Es la especie más grande del género y queda bien definida por el reparto
de sus escamas blancas.
13. Aegorhinus albolineatus (Blanchard)
1851 Lophotus albolineatus Blanchard, Gay 5: 332 (22: 9 a-c).
1863 Lophotus albolineatus Lacordaire, Gen. Col. 6: 414.
1893 Lophotus albolineatus Germain, An. Univ. Chile 84: 1034.
1894 Lophotus albolineatus Germain, Act. Soc. Scient. Chili 3: 50, 61.
1910 Lophotus albolineatus Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 128, 130.
234 Rev. Chil Ent. 1951, 1
Negro, fémures raras veces un poco rojizos; la cara ventral negra,
todas las interestrías impares con escamas blancas muy densas, pero la
línea de la 3% interestría frecuentemente interrumpida en su trecho
medio; cabeza y protórax como en suturalis (Blanchard); élitros de es-
trías gruesas, todas las interestrías iguales; el callo preapiea! cónico, bajo,
no alargado.
LEmaOs 10.4 == 24) 1400IDa7 2IMCOOS Daz == (02 JOAN
CHILE: Talca (Molina); Ñuble (Cord. Chillán); Bío-Bío (Los
Angeles, Pemehue); Concepción (Concepción), Arauco (Contulmo);
Malleco (Angol, Cord. Nahuelbuta).— 81 ejemplares.
Especie vecina de suturalis (Blanchard), de la que difiere a simple vista por
las líneas blancas distribuidas sobre todas las interestrías impares, por el callo pre-
apical no alargado y por las estrías más gruesas. Las líneas blancas pueden con
ocasión reducirse a la sutural y a la de la 9% interestría, pero siempre las estrías
y el callo preapical y, sobre todo, las espermotecas y los edeagos dirimirán toda duda.
14. Aegorhinus schoenherri (Solier)
1839 Ceropsis Schoenherri Solier, Ann. Soc. Ent. Franc. 8: 14, 19 (1: 9-12).
1842 Eublepharus Schoenherri Schónherr, Gen. Spec. Curc. 6 (2): 257.
1851 Lophotus Schoenherri Blanchard, Gay 5: 332.
1863 Lophotus Schoenherri Lacordaire, Gen. Col. 6: 414.
1904 Lophotus Schoenherri Rivera, Act. Soc. Scicnt. Chili 14: 62 (sep. 44)
| Biol. ].
1910 Lophotus Schoenherri Desbrochers. Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 129, 130.
1911 Lophotus brevinasus Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 3: 217 nomen nudum
Ocupa un área bastante extensa y hetercgénea. Los especímenes
del norte difieren nítidamente en la estructura peculiar del rostro de
sus semejantes del sur, por lo cual considero que se trata de una buena
forma vicariante.
l4a. Aegorhinus schoenherri schoenherri (Solier)
Syn.: Lophotus brevinasus Germain, nomen nudum,
Negro o negro-piceo, poco brillante, los fémures generalmente con
tinte castaño o rojizo; no hay listas blancas en los élitros, pero con fre-
cuencia hay algunas escamas blancas en la base de la sutura y de la 92
interestría; por lo demás muy igual a albolineatus (Blanchard); el callo
preapical puede faltar.
Largo: 15,9 —.22,0 mm.; ancho: 5,4 — 8,3 mm.
CHILE: Colchagua (Pichilemu); Concepción (Concepción);
Bio-Bío (Pemuehue); Malleco (Lonquimay, Traiguén); Valdivia (Val-
divia, Panguipulli, Calafquén); Osorno (Llollelhue).— Arriba de 100
ejemplares.
He encontrado gran número de especímenes de esta especie en arbustos de
chacay (Discaria serratifolia, Rhamnaceae) a orillas del Lago Panguipulli.
gn1
Kuschel: Subfamilia 4terpinae en América 23
14b. Aegorhinus schoenherri subplanifrons n. subsp.
Difiere de la forma típica notablemente por su frente poco hundida
en relación a la base del rostro; éste no es paralelo visto de perfil, sino
que su diámetro dorsoventral disminuye hacia la base, por eso el borde
superior del rostro se dirige hacia el borde superior de los ojos.
Largo: 17,0 — 21,3 mm.; ancho: 6,3 — 7,4 mm.
CHILE: O'Higgins (Cordillera de Rengo); Curicó.— 6 ejem-
plares.
Holótipo (2, Rengo) y alótipo en mi eolección, dos parátipos en
el Museo Nacional de Santiago, sendos en la Col. Izquierdo (Santiago)
y en el Riksmuseum de Estocolmo.
15. Aegorhinus oculatus n. sp.
1911 Lophotus Philippii Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 3:217 nomen nudum.
Negro, algo brillante; las escamas blancas cubren los arcos super-
ciliares, se concentran sobre el prosterno y mesosterno, especialmente
sobre las coxas respectivas, generalmente también algo hacia la saliente
callosa del metasterno frente a las postcoxas, sobre el primer ventrito
y a los lados de los tres últimos, en los fémures para formar un ani-
llo, y a veces a los lados del declive elitral en forma de pequeña man-
cha. Frente poco hundida, ya menos ya más con respecto al rostro; los
arcos superciliares muy bajos; el surco postocular muy estrecho y poco
profundo; rostro con curvatura suavemente cóncava, visto de perfil; pro-
tórax con los dos extremos estrangu'ados, la parte media redondeada,
egranulado-rugosa, y con los tubérculos pronotales bajes; lóbulos ocula-
res medianamente salientes; élitros aovados, las estrías fuertes, las inter-
estrías todas iguales; callo preapical muy bajo.
Largo: 9,5 — 14,5 mm; ancho: 3,4 — 5,5 mm.
CHILE: Malleco (Termas de Tolhuaca, Lonquimay); Elanqui-
hue (Petrohué).— 9 ejemplares.
ARGENTINA: Neuquén (San Martín de los Andes).— 2 ejem-
plares. .
Holótipo (2, Petrohué), alótipo y 2 parátipos en mi colección, 4
parátipos en el Museo Nacional de Santiago, sendos en la Gol. Izquier-
do (Santiago), en el Museo de La Plata y en el Riksmuseum de Esto-
colmo.
Esta pequeña especie es extraordinaria por los arcos superciliares blancos,
que aparecen como dos líneas frontales, y por el anillo femoral que no existe en
ninguna otra forma aovada. Los arcos superciliares no son blancos en ninguna otra
especie, como suele indicarse por error en la literatura, a lo sumo son de un ama-
rillo-pardusco o rubio. La frente poco hundida y la presencia de anillo femoral
hacen sospechar otra afinidad, pero la forma total aovada, los callos humerales es-
pinosos y las tibias denticuladas sugieren la posición que aquí recibe. El único
ejemplar capturado por mí se hallaba en un pequeño coihue (NWothofagus Dom-
beyi) en Petrohué al pie del Volcán Osorno.
236 Le Cal a OS,
16. Aegorhinus inermis n. sp.
1911 Lophotus inermis Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 3: 217 nomen nudum
Negro, algo brillante; revestimiento extraordinariamente variable,
pues las escamas blancas pueden faltar por completo, pero se notan fajas
anchas grisáceas o de color pardo obscuro en los élitros, o ellas consti-
tuyen listas blancas longitudinales en los élitros, especialmente en la
sutura y en la 9% interestría. Frente no impresa o muy poco impresa,
se halla por lo general a mismo nivel que el rostro, con un surco me-
dio; los arcos superciliares muy bajos; los surcos postocu:ares estrechos
y muy superficiales; rostro de curvatura superior fuertemente cóncava,
visto de perfil; las estrías elitrales gruesas y uniformes, las interestrías
iguales, sólo la 7% y 9% a veces subcariniformes; callo preapical extrema-
damente bajo o nulo.
Largo: 16,0 — 19,5 mm.; ancho: 5,7 — 7,5 mm.
CHILE: Biío-Bio (Pemehue); Malleco (Traiguén); Valdivia.—
10 ejemplares.
Holótipo (2, Pemehue), alótipo y dos parátipos en mi colección,
dos parátipos en el Museo Nacional de Santiago, sendos parátipos en
la Col. Izquierdo (Santiago), Col. Atala (Santiago), Museo Británico y
Riksmuseum de Estocolmo.
Esta especie queda muy bien circunscrita por su forma aovada en combinación
con la frente no impresa y los surcos postoculares superficiales. Es muy llamativa
la disposición de las escamas de los élitros, ya como listas yo como fajas. El holó-
tipo es sin fajas.
17. Aegorhinus phaleratus Erichson
1834 Aegorhinus phaleratus Erichson, Nov. Act. Caes. Leop. 6: 262 (39: 1).
1842 Lophotus phaleratus Boheman, Schónh. Gen. Spec., Curc. 6 (2): 130,
1851 Lophotus phaleratus Blanchard, Gay 5: 335 (22: 10, a-f).
1854 Lophotus distinguendus Germain, An. Univ. Chile: 331.
1863 Lophotus phaleratus Lacordaire, Gen. Col. 6: 415, 414.
1894 Lophotus phaleratus Germain, Act. Soc. Scient. Chili 3: 51.
1908 Lophotus phaleratus Heyne, Exot. Káfer: 228 (30: 54).
1910 Lophotus phaleratus Desbrochers, Ann: Soc. Ent. Belg. 54: 127, 129, 130.
1917 Lophotus phaleratus Pórter, An. Zool. Apl. 4 (2): 35 (8).
1934 Lophotus phaleratus Pórter, Rev. Chil. Hist. Nat. 38: 122 [Biol.].
Negro; las escamas blancas esparcidas en todo el cuerpo, pero reuni-
das en tres fajas densas y anchas en los élitros y en una mancha apical,
unidas las dos primeras entre sí y la tercera con la mancha apical
por la sutura y todas las cuatro reunidas por el margen; la base de los
élitros de ordinario con una faja de escamas amarillas en contacto con
la blanca. Frente hundida, punteada y escamosa; arcos superciliares
bastante elevados; surco postecular ancho y profundo; rostro paralelo,
de perfil; protórax con los tubérculos pronotales muy bajos, los lóbulos
oculares débiles; los élitros de estrías finas y regulares, la 4% estría con
unos 18 puntos hasta el callo preapical, el cual es bajo.
Largo: 130 2 mam ancho iS
Kuschel: Subfamilia Aterpinmae en América 4 237
CHILE: Valparaiso (Valparaiso, Algarrobo, Salto, Quillota, La
Cruz); Santiago (Santiago, San Bernardo, Talagante, Melipilla, Leyda);
Talca (Tedos Santos).— Varios centenares de especímenes.
Especie muy frecuente en las provincias de Santiago y de Valparaíso. Siempre
que exista la faja amarilla en la base de' los élitros es fácil su identificación, mas,
si ésta falta, habrán de consultarse la frente y el número de puntos sobre la cuarta
estría elitral para separarla de superciliosus superciliosus (Guérin), a la cual se
asemeja entonces mucho. Las plantas que más ataca parecen ser el durazno (Pru-
nus persica), el membrillo (Cydonia vulgaris) y el sauce mimbre (Salix viminalis).
18. Aegorhinus superciliosus (Guérin)
1830 Aterpus superciliosus Guérin, Voy. Coquille 2 (2): 112 (6: 1).
1834 Lophotus Eschscholtzi Boheman, Schónh. Gen. Spec. Curc. 2: 316.
1839 Ceropsis Germari Solier, Ann. Soc. Ent. Franc. 8: 14, 21 (1: 13-15).
1842 Lophotus fasciatus Boheman, Schónh. Gen. Spec. Curc. 6 (2): 131.
1842 Lopholus reticulatus Gyllenhal, 1. c.: 132.
1842 Lophotus superciliosus Schónherr, Gen. Spec. Curc. 6 (2): 132.
1842 Lophotus Eschscholtzi Schónherr, l. c.: 132.
1842 Eublepharus Germari Schónherr, 1. c.: 257.
1851 Lophotus Eschscholtziz Blanchard, Gay 5: 333.
1851 Lophotus fasciatus Blanchard, 1. c.: 334.
1851 Lophotus reticulatus Blanchard, 1. c.: 334.
1851 Lophotus superciliosus Blanchard, l. c.: 336.
1863 Lophotus fasciatus Lacordaire, Gen. Col. 6: 414.
1863 Lophotus superciliosus Lacordaire, 1. c.: 414.
1863 Lophotus Eschscholtziúi Lacordaire, 1. c.: 414.
1863 Lophotus reticulatus Lacordaire, 1. €.: 414.
1905 Lophotus superciliosus Rivera, Act. Soc. Scient. Chili 15: 17, 18 (6, 7)
[ Biol].
1906 Lophotus superciliosus Rivera, An. Agron. Chile 1: 236 (1, 2) [Biol.].
1910 Lophotus superciliosus Desbrochers, Ann. Soc. Ent. Belg. 54: 128, 130, 131.
1910 Lophotus vermicularis Desbrochers, 1. c.: 129.
1910 Lophotus vermiculatus Desbrochers, 1. c.: 130.
1910 Lophotus fasciatus Desbrochers, 1. c.: 127, 129, 130.
1910 Lophotus fasciatus var. perplexus Desbrochers, 1. c.: 128, 129, 130.
1910 Lophotus Eschscholtzi Desbrochers, 1. c.: 129, 130.
1910 Lophotus reticulatus Desbrochers, 1. c.: 130.
1911 Lophotus araucanus Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 3: 217 nomen nudum
1911 LEophotus ornatus Germain, l. c.: 217 nomen nudum.
1950 Aegorhinus superciliosus var. eschscholtzi Kuschel, Agr. Técn. Chile 10: 16.
1950 Aegorhinus superciliosus var. fasciatus Kuschel, 1. c.: 16.
1950 Aegorhinus superciliosus var. vermicularis Kuschel, 1. c.: 16.
Si en general se nota muy poca variación en las especies de Aegorh:-
nus, hasta dos formas vicariantes en algunas de ellas, es posible distin-
guir numerosas razas en superciliosus. La forma general del cuerpo, la
estructura particular del rostro y de la frente, el número escaso de pun-
tos en la cuarta estría elitral permiten reunir una serie de razas bajo
una misma especie. No me cabe duda que entre todas ellas son posibles
las relaciones tocogenéticas. Esas relaciones se manifiestan en poblacio-
nes vecinas, como entre superciliosus y germari, entre germar! y reticu-
latus, entre germari y philippi, entre philippi y andinus, porque ten-
go unos cuantos individuos que seguramente deben interpretarse como
híbridos.
238 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Como las distintas formas suelen tener un aspecto del todo dife-
rente, se han descrito varias como especies, tales como eschscholtzi
Boheman, germari Solier, fasciatus Boheman, reticulatus Gyllenhal y
vermicularis Desbrochers. Se presentan serias dificultades para interpre-
tar las descripciones correspondientes, por cuanto no dispongo sino del
tipo de eschscholtzz Boheman y un ejemplar “parátipo” de germari
Solier de la Col. Chevrolat. Creo identificar con bastante certeza la for-
ma típica descrita de Concepción, porque poseo material de esa proce-
dencia cuyos ejemplares un tanto frotados corresponden exactamente a
la descripción de Guérin. El fasciatus Boheman y el fasciatus var. per-
plexus Desbrochers seguramente han de asimilarse a la forma típica.
Las formas eschscholtzz Boheman y german Solier también pertenecen
a la cercanía: de superciliosus, particularmente eschscholtz1, cuya esca-
mación solamente es muy escasa y parecida a la de los ejemplares de
Angol, que adjudico a german. La última forma mencionada parece
mediar entre eschscholtzi y philippiu. Las formas reticulatus Gyllenhal
y vermicularis Desbrochers son probablemente de la zona marítima al
sur de Concepción e idénticas entre sí.
rn reticulatus
E NA
germari
philippii
andinus eschscholtzi
araucanus. superciliosus
laqueatus
Al lado de las cuatro formas admitidas aquí, a saber, superciliosus,
eschscholtz1, germart y reticulatus, agrego cinco nuevas con caracteres
y procedencias definidas. No dudo que con el tiempo podrán segregarse
algunas otras todavía y determinar más precisamente el área de distri-
bución y las condiciones ecológicas de cada una de ellas.
S1 entre las nueve subespecies que comprende ahora superciliosus
quisiera buscarse la forma de origen de las demás, habrá de recurrirse
a alguna de las que tienen sus estrías más regulares y un mayor número
de puntos en ellas. Podría pensarse entonces en philippii, andinus,
araucanus, y laqueatus, que son precisamente las formas que más se
desplazan o hacia el sur o hacia la cordillera. Baste, no obstante, esta
indicación por el momento para señalar las relaciones entre las distin-
tas razas, que dispongo en un cuadro esquemático (fig. 6).
(5)
on
No)
; Kuschel: Subfamilia Aterbinae en América
l8a. Aegorhinus superciliosus superciliosus (Guérin)
Syn.: Lophotus fasciatus Boheman.
Lophotus fasciatus var. perplexus Desbrochers (2).
te profundamente impresa; la porción dorsal del rostro vista
de perfil francamente estrechada hacia la base; las fajas elitrales an-
chas, ÓN de densas escamas imbricadas blancas
ac O O ancho: 0000:
CHILE: Curicó (Llico, Vichuquén); “Talca (Talca); Ñuble
(Chillán);- Concepción (Concepción).— 101 ejemplares.
Se parece mucho a simple vista a los .ejemplares de phaleratus Erichson des-
provistos de la faja basal amarilla en los élitros; pero el número reducido de unos
9 a 10 puntos por término medio sobre la 4% estría, a contar desde la base hasta
el callo preapical, en lugar de los 18 de phaleratus, permiten distinguirlo en cada
caso de inmediato. Esos puntos estriales son relativamente uniformes, más se nota
claramente una tendencia a volverse más irregulares, de modo que se separan in-
dividuos que tienden gradualmente hacia germari (Solier) y aun hacia laqueatus
m, porque entre los siete ejemplares procedentes de Llico (litoral de Curicó) y to-
mados de una misma población sobre Muehlenbeckia chilensis (fide Sergio y Oc-
tavio Barros) se hallan dos, en los que sólo se mantienen los contornos de las fajas,
asemejándose por ello mucho a laqueatus. El fasciatus var. perplexus Desbrochers
se basa seguramente sobre un espécimen sucio de esta subespecie o de germari.
18b. Aegorhinus superciliosus ornatus n. subsp.
Syn.: Lophotus ornatus Germain nomen nudunm.
Frente relativamente poco impresa; la porción dorsal del rostro,
vista de perfil, dirigida hacia el borde superior de los ojos; el surco
postocular menos profundo que en las demás formas; las fajas elitrales
iguales a las de superciliosus (Guérin), pero incompletas, disueltas en
varias manchas, manteniéndose blancos los márgenes elitrales y la sutu-
ra; el escapo muy grueso y los antenitos funiculares 3 a 7 muy trans-
versales; las escamas imbricadas, aovadas o aovado-lanceoladas, blancas;
las estrías con puntos muy uniformes, la 42 con 13 puntos hasta el callo
preapical.
Largo: 12,7 — 13,4 mm.; ancho: 4,3 — 4,8 mm.
e
CHILE: Malleco (Lonquimay, 3 ¿ 3).— Holótipo y un pará-
tipo en mi colección, un parátipo en el Museo Nacional de Santiago.
Es a primera vista idéntico a superciliosus (Guérin), salvo las fajas incom-
pletas, pero el surco postocular, el rostro y el número de puntos estriales autorizan
su segregación.
240 Rev. Chil. Bat. 1951, 1
18c. Aegorhinus superciliosus eschscholtzi (Boheman)
Frente profunda, porción dorsal del rostro, de arriba, estrechada
hacia la base; élitros con fajas limeares compuestas de muy pequeñas
escamas blancas lanceoladas y bastante ralas, las estrías poco desiguales,
con algunos puntos más o menos alargados, la 4% con 8 puntos sola-
mente hasta el callo preapical; las patas con escamas pequeñas lineares
y la faz inferior grisácea, con escamas blancas esparcidas y mezcladas
con muy pocas obscuras.
Largo: 12,3 mm; ancho: 4 1/mm.
CHILE: “Chili” (Eschscholtz, Mannerheim).— 1 3, Typus.
La frente y el rostro y la forma de las escamas lo acercan a superciliosus
(Guérin). Es raro que entre el material abundante que tengo no haya siquiera un
segundo ejemplar que se le parezca. Es probable que se trate de una forma de
montaña, quizás de los cerros cercanos de Concepción.
18d. Aegorhinus superciliosus germari (Solier)
Frente profundamente hundida; porción dorsal del rostro estrecha-
da hacia la base; élitros:con fajas anchas compuestas de escamas des-
iguales, medianas O pequeñas, a menudo verdosas; las escamas a veces
ralas y orientadas solamente en fajas limeares poco aparentes (Nahuel-
buta); la base de los élitros y debajo del callo humeral a menudo con
numerosas escamas circulares amarillentas; las estrías generalmente bas-
tante desiguales, la 4% por lo general con 9 puntos (7 a 12); faz infe-
rior blanca (grisácea en los ejemplares de fajas. lineares).
Largo: 10,3 — 18,2 mm.; ancho: 3,5 — 7,2 mm.
CHILE: Malleco (Angol, Nahuelbuta).— 89 ejemplares.
Cercano a superciliosus (Guérin); difiere de él por las escamas desiguales,
pequeñas, yuxtapuestas, casi siempre con tinte verdoso; base de los élitros a menudo
con grupos de escamas circulares amarillentas, particularmente debajo del callo
humeral. Los ejemplares de fajas lineares se separan nítidamente de los demás,
probablemente se trata de una forma de la Cordillera de Nahuelbuta con sobre-
posición de poblaciones en áreas de la anterior, causante de los mumerosos indi-
viduos intermedios. Un ejemplar lleva la siguiente indicación: “criado de ciruelo
(Prunus domestica), Bullock”.
18e. Aegorhinus superciliosus reticulatus (Gyllenhal)
Syn.: Lophotus superciliosus Rivera.
Lophotus vermicularis Desbrochers.
Lophotus superciliosus superciliosus Kuschel.
W
Frente profunda; porción dorsal del rostro, vista de arriba, gene-
ralmente estrechada hacia la base, a veces paralela; las fajas elitrales
lineares sumamente tortuosas, de modo que alcanzan a unirse para for-
Er
Kuschel: Subfamilia Aterpinae en América 241
mar 3 a 4 anillos a cada lado; las escamas grandes, gruesas, general-
mente imbricadas y verdosas; la faz inferior blanca con escamas gran-
des; los élitros considerablemente reticulados, los puntos muy desiguales,
la 4% estría con unos 9 puntos, el callo preapical saliente.
Largo: 12,8 — 20,4 mm.; ancho: 4,8 — 7,8 mm.
CHILE: Concepción (Concepción), Arauco (Contulmo); Ma-
lleco (Angol); Cautín (T'emuco).— 28 ejemplares.
La estructura de la porción dorsal del rostro y de la frente es semejante
todavía a superciliosus (Guérin) en muchos ejemplares, pero en otros ya tienden
hacia la forma de philippii m. Esta forma figura en varias colecciones como Lo-
photus vermicularis Germar y es probable que el ejemplar que Desbrochers tenía
ante sus ojos también le corresponda, pues dice “elytra fasciis albis angustissimis,
convolutis, subvermicularibus ornata”, donde “convolutis” queda muy bien para es-
ta raza.
18£. Aegorhinus superciliosus philippii n. subsp.
Syn.: Aegorhinus superciliosus eschscholtzi Kuschel (partim).
Frente relativamente poco hundida; la porción dorsal del rostro,
vista de arriba, dilatada hacia la base, raras veces paralela, casi nunca
estrechada; los élitros con fajas anchas de escamas pequeñas, traslúcidas,
desiguales, generalmente verdosas o azulinas, los contornos de las fajas
de ordinario con escamas más grandes, por eso se ve muy a menudo la
zona central de la faja más obscura; abdomen blanco; las estrías muy
uniformes, sobre la 4% estría hay 8 a 12 puntos hasta el callo preapical.
Largo: 11,9 "18,5 mm.; ancho: 4,2. — 6,8: mm.
CHILE: Valdivia (San José de la Mariquina, Mehuín, Alepúe,
Valdivia, Isla Mocha, Angachilla); Llanquihue (Frutillar, Fresia, Espe-
ranza); Chiloé.— 85 ejemplares.
CAEN ANA Neuquen 9 ejemplares:
Holótipo (3, S. José de la Mariquina) y alótipo en mi colección,
parátipos en los museos y colecciones que han facilitado su material.
Las fajas anchas de pequeñas escamas y la frente poco hundida caracterizan
esta nueva forma, que me hago un deber de dedicarla al insigne y fecundo natu-
ralista don Rodulfo Amando Philippi, de tantos méritos para con la entomología
chilena, en reconocimiento de los ejemplares que ha recolectado en su fundo San
Juan cerca de La Unión (Valdivia) y particularmente en conmemoración del primer
centenario de su llegada a Chile. He encontrado ejemplares en Baccharis racemosa
var. eupatorioides y en Rumex sp. y se me ha dicho que. a veces abundaba sobre
esta planta. Las procedencias de Concepción y de Maule, según dos ejemplares del
Museo Nacional de Santiago, pongo muy en duda. Los tres ejemplares de Neuquén
no difieren absolutamente en nada de los de Valdivia, por lo que quisiera creer
también en un error de rotulación.
242 RCA OS
18g. Aegorhinus superciliosus andinus n. subsp.
Frente poco hundida; la porción dorsal del rostro dilatada hacia
la base; élitros con fajas lineares poco aparentes a simple vista, forma-
das de escamas muy pequeñas, esparcidas, ligeramente verdosas; las es-
trías bastante uniformes, la 4% con 10 a 12 puntos; abdomen negro,
sólo con unas pocas escamas claras.
Lazos Ml == 1740 anos amenos dee = Do, Sn
CHILE: Valdivia (Panguipulli, Coñaripe); Chiloé.— 31 ejem-
plares.
ARGENTINA: “Patagonia” (seguramente sur de Neuquén).—
2 ejemplares.
Holótipo (2, Panguipulli) y alótipo en mi colección, parátipos en
los museos y colecciones que han colaborado en el presente estudio.
Muy afín a philippii m, pero el abdomen negro y las fajas lineares y muy
poco aparentes lo distinguen. La subespecie philippii es de la costa y del valle
central, andinus es de la Cordillera de los Andes e inmediaciones de las mismas
provincias. Los ejemplares capturados por mí se hallaban en canelo (Drimys Wintevi).
18h. Aegorhinus superciliosus araucanus n. subsp.
Syn.: Lophotus araucanus Germain nomen nudum.
Frente poco o medianamente hundida; la porción dorsal del rostro,
vista de arriba, variable, ya angostada ya dilatada; élitros sin fajas visi-
bles a simple vista, sino completamente negros, tienen, sin embargo, a
menudo algunas pequeñas escamas esparcidas y hasta orientadas en líneas
transversales; las estrías suelen ser ya bastante iguales ya bastante des-
iguales, con 9 a 12 puntos por lo general sobre la 4% hasta el callo
preapical; abdomen negro.
Largo: 11,7 — 18,4 mm.; ancho: 4,4 — 7,4 mm.
CHILE: Curicó (?); Bío-Bío (Cordillera de Pemuehue, Coihue);
Malleco (Laguna de Malleco, Curacautin).— 86 ejemplares.
Holótipo (3 , Pemehue) y alótipo en mi colección, parátipos en los
museos y colecciones que han facilitado sus materiales para este estudio.
Forma algo variable que se caracteriza por los élitros completamente negros
desprovistos de fajas escamosas aparentes. Es una forma cordillerana. He encon-
trado varios ejemplares en chilcas (Baccharis Solisi y B. umbellata) a orillas de
la Laguna Malleco.
181. Aegorhinus superciliosus laqueatus n. subsp.
Frente poco profunda; la porción dorsal del rostro, vista de arriba,
dilatada hacia la base o paralela; élitros con fajas lineares blancas muy
aparentes compuestas de escamas bastante grandes y más o menos im-
Kuschel: Subfamilia 4Aterpinae en América 243
Fig. 7-22
244 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
bricadas; las estrías poco desiguales, la 4% con 9 a 12 puntos; abdomen
negro con pocas escamas blancas.
Largo: 11,1 — 20,0 mm.; ancho: 4,0 — 7,8 mm.
CHILE: Ñuble (Cordillera de Chillán).— 17 ejemplares.
Holótipo (3) y alótipo en mi colección, parátipos en los museos
y colecciones que han colaborado en este estudio.
Muy afín a araucanus m; difiere de él por su hemoso y aparente diseño eli-
tral. Las fajas lineares son semejantes a las de andinus m, pero las escamas son
mucho mayores y blancas. El diseño es también parecido al de algunos ejemplares
de superciliosus (Guérin) s.str. de Llico (litoral de Curicó), pero el abdomen negro
de laqueatus y su frente poco hundida lo separan fácilmente.
25 AÑOS DE LA ACADEMIA CHILENA DE CIENCIAS NATURALES
En mayo del año en curso cumplió 25 años de existencia la Academia Chi-
lena de Ciencias Naturales, alta corporación científica destinada a promover en
nuestro país el progreso de los estudios de la Naturaleza, y organizada como insti-
tución filial de la Universidad Católica de Chile. La idea fué propuesta en mayo
de 1926 por el difunto naturalista chileno Profesor Dr. Carlos E. Pórter al Rector
de la Universidad Monseñor Carlos Casanueva O., quien la aceptó de inmediato y
se interesó por que esta Academia se organizara e iniciara sin demora sus activida-
des, debates y reuniones.
A través de cinco lustros de intensa y activa labor de investigación y divul-
gación científica en Ciencias Naturales, la Academia ha aumentado considerable-
mente el número de sus socios, que llegan ahora a cerca de 100 en sus diversas ca-
tegorías, y la naturaleza de sus actividades, que hoy día cubren la Zoología, la Bo-
tánica, la Entomología, la Fisiología, la Genética, la Astronomía, la Antropolo-
gía, la Geología, la Biología, etc.
Su Revista Universitaria (Sección Ciencias Naturales) es una de las más co-
nocidas publicaciones científicas del país, y aparece independientemente y dedicada
con exclusividad a la Academia desde 1936.
La sensible pérdida de su Presidente Don Enrique E. Gigoux, y la no menos
lamentable de otro de sus fundadores, Don Arturo Fontecilla L., no ha alterado las
actividades normales de esta Academia, que ahora es presidida por el R. P. Theo
Drathen, siendo su secretario el bien conocido botánico chileno Don Gualterio Loo-
ser. (R. C.)
Rev. Chil. Ent. 1951, 1
ADDENDA
Leyendas a las figuras del artículo: la subfamilia Aterpinae en América. (G.
Kuschel).
Fig. 1 Relaciones filogenéticas en 4Aegorhinus.
Fig. 2 : Distribución geográfica de la subf. Aterpinae en América.
Fig. 3 y 4: Vista dorsal y lateral del edeago de Alastoropolus strumosus
(Olivier)
Fig. 5 Nerviación alar de Aegorhinus nodipennis (Hope)
Fig. 6 : Relaciones entre las subespecies de Aegorhinus superciliosus (Guérin)
Fig. 7 : Edeago de Aegorhinus ochreolus n. sp.
Fig. 8 : 4 $ ss seruillez (Solier)
1 Ñ ú e opaculus (Desbrochers) A
Fig. 10: z ñ E vitulus bulbifer nm. ssp.
Fig. 11: e e Ñ nitens M. Sp.
Fig. 12: : % os silvicola silvicola Mm. sp.
Fig. 13: sí di y oculatus K. Sp.
Fig. 14: Ñ Z É inermis Mn. sp.
Fig; 1b: Ñ SE E suturalis (Blanchard)
Fig. 16: ds S de albolineatus (Blanchard)
Fig. 17: js de Hi schoenherri schoenherri (Sclier)
1 ES 5 Re boviez (Desbrochers)
Fig. 19: sl fa phaleratus Erichson
Fig. 20: al 7 ÉS superciliosus reticulatus (Gyllenhal)
Fig. 21: pi ( Ñ ochreolus n. sp., de lado.
Fig. 22: e i Ñí phaleratus Erichson, de lado.
po IEA
ve
gn
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 24
DESCRIPTION OF THE LARVA OF AEGORRHINUS
PHALEERATUS ER.
(Coleoptera Curculionidae)
F. l. vaN EMDEN
Commonwealth Institute of Entomology
London
Se describe la larva de Aegorrhinus phaleratus Er., siendo la primera del
género que se da a conocer. Se ha encontrado la larva haciendo daño al cuello y
a las raíces del durazno y del sauce mimbre. Morfológicamente se acerca mucho
a las larvas de los Hylobiinae, con las que comparte la notable reducción de la
distancia entre los espiráculos del octavo tergito, comparados con los de los seg-
mentos. precedentes. Hay, sin embargo, también diferencias importantes que se
detallan al final del trabajo.
ES ES *
P. Guillermo Kuschel has been kind enough to present to the Bri-
tish Museum (Natural History) larvae of Aegorrhinus phaleratus Er.
with the request that they be described by me in connection with his
paper on the genus. The specimens were collected by Father Kuschel
at La Cruz, Prov. Valparaíso, Chile, 24-.V11.48 at the roots ol Prunus per-
sica and Salix viminalis from 0-20 cm deep in the soil. The head-widths
of the 14 specimens (3 on slides) are: 0.99, 1.10, 1.67, 2.09, 2,35, 2.55, 2.66,
3.65, 3.92, 3.96, 4.23, 4.33, 4.38, 4.54 mm. The drawings were made of
middle-sized specimens with a camera lucida and a Leitz microscope,
the first number behind “L” indicating the eye-piece, the second the ob-
jective used. The scales are in mm. “Terms and abbreviations are those
used in my forthcoming paper on the larvae of the Adelognatha and
Alophinae. E
Head (tig. 1) free; des 1 as long as fs 4, lying well behind middle
of head-capsule, more widely separated than fs 4. Endocarina pale, pre-
sent on posterior third of frontale; fs 5 absent. Frontal sutures fine but
conspicuous, bent inward at an obtuse angle shortly behind des 3, a
linear but conspicuous extension reaching from the angle to des 1. des 4
minute. Parietalia with a dark line from the dorsal hind end over the
pes and the des 2 to the des 1. Antennae projecting, as long as wide.
Pigmented ocellar spots and corneae absent. Discal labral setae (fig. 2,
lIms 2) much more widely separated than postero-interior ones (ms 1);
paired (discal) labral sensillae not much in front and outward of these.
Epipharynx (fig. 3) with 3 antero-laterals (als) which are somewhat
dilated on outer side of base, and the outermost of which is smaller;
246 Rev. (Chill SEnt 195111
anterior epipharyngeal spines level with the inner antero-laterals, poste-
rior ones separated from each other by 2/3-3/4 the distance of the ante-
rior ones and from corresponding spine of the anterior pair by half
the distance of the latter or a little more. Mandibles with only
I small seta, which lies in a foveiform impression of the dorso-exterior
surface; cutting edge with a small rounded tooth at three-fifths; apex
truncate or slightly emarginate in the specimens at hand, probably bi-
AT a e RDA
AT
0
DS
SRA
OA ”
7) e
EA A aros O
y PS RE
102
Figs. 1-4. Larva of Aegorrhinus phaleratus Erichson, 1. Head, dorsal (anterior
view. L 4. O: 2. Labrum. L. 3.3; 3. Epipharynx. L 3.3; 4. Ventral mouthparts, ventral
view. L. O. 3.
dentate in freshly moulted specimens. Dorsal row of maxillary lobe
(fig. 4) consisting of 7 strong setae. First segment of labial palpi (fig. 4)
about as long as wide, second longer than wide; dorsal ligular setae al-
most half again as widely separated as ventral ones, much shorter; pos-
terior extension of premental sclerite parallel-sided and shortly pointed
r
van Emden: Larva of aegorrhinus phaleratus Er. 247
behind, anterior extension almost thrice as wide at base, tongue-shaped
or Ogival.
Pronotum (fig. 5) with 9 setae (and 2 unequal small ones on epi-
pleurite): d/a somewhat more distant from d than d from f, a closer to
median line than c, e closer to median line than b, e closer to f than to
d, a, c, e small, y above lowest part of side margin, h in front of hind an-
gle, ¿ small and in front of g, in line with d, e, f or a little behind this
line. Pedal lobes with 6-7 setae, z absent or very small, v not much
smaller than w, u slightly smaller, t stronger than x and y. Meso-and
metathorax: postnotum with 4 setae, b, c, and e small, d long, e in full-
grown larva somewhat longer than b and c, c and d somewhat closer to
each other than c to b and especially d to e; alar area with 2 subequal
short setae; epipleurite with 2-3 small and 1 strong seta. Abdominal seg-
ments 1-4 with seta b short (though twice as long as c) 5-8
with b hardly shorter than d and f, c and e short (fig. 6); stronger
spiracular seta (h) shifted to posttergum on segments 5-7; tergum present
on median line on segments 1-7; posttergum 8 with only 1 strong seta;
ninth tergite with a minute a somewhat in front and mediad ot d, d
very strong, twice as long as f and twice as widely separated from each
other as from, f, the latter outwards and slightly behind d. Anterior seta
of epipleurites and hypopleurites very small. y setae more widely sepa-
rated on median line than on either side, v 1-8 c even more widely se-
parated from b. “Tenth segment with x-shaped anus, the dorsal lobe
widest, the ventral one narrowest, lateral lobes with 3-4 minute setae.
Spiracles bicameral; the airtubes with 7-10 very close annulations and
a much larger terminal one, directed dorsad on thorax, obliquely dorsad
and caudad on abdominal segments 1-6, caudad on 7, and caudad and
slightly ventrad on 8; spiracles of the eigth segment as long as the tho-
racic one, half again as long as that of segment 7 and twice as long as
those of the other segments. Skin asperities dense, fine, spine-shaped and
rather evenly distributed, missing only from the small pale sclerites
round the setal pores, the pronotum, pedal lobes (where a broad tongue
of asperities extends backward between, t and the other setae), scarcer
and inconspicuous on most of the 7th-9th tergites.
In Gardner's key to Indian weevil larvae (1934, Ind. For. Rec. Ent.
20, 2:3) the larvae will be traced straight to Hylobiinae, while Aegorrha-
nus Er. 1834, which has for a long time been known as Lophotus
Schónh. 1834 (praeocc.), belongs to Aterpinae. In addition to the char-
acters stressed by Gardner they tally with Hylobiinae in the striking re-
duction in the distance between the spiracles of the eigth tergite as
compared with those of the preceding segments. There are, however,
some important differences, as in Hylobimae the spiracular air tubes
are all directed strictly dorsad, as fs 5 is well developed,, the frontal suture
not angular, its extension backward not linear, tergite 9 provided with
only one strong seta (and a much smaller one mediad), and the antenna
much longer than wide. In the structure of the antenna the Aegorrh:-
nuslarva tallies with the Alophinae, but these have only one seta on
the alar area and different spiracles.
248 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
,
l
y
0
. le
CA
Ne SP ay
A
Figs. 5-6. Anterior part of body, lateral view. L. 2.0; 6. Posterior part of body,
lateral view. L 2.0.
Revista Chilena de Entomología 1951, 1 (27 de diciembre) 249
NUEVOS GENEROS DE TACHININAE CHILENOS CON
CERDAS FACIO-ORBITALES
(Diptera Tachinidae) (1)
RaúL CorTÉs
Departamento de Investigaciones Agrícolas
Ministerio de Agricultura
Santiago
“Two new genera of Chilean Tachinidae (sensu Townsend) with well develo-
ped FCO in the lower half of parafacialia are described in this paper, along with
two new species belonging to different and already known genera. The included
species are: Acroceronia elquiensis n. gen. et sp., Ruiziella frontosa n. gen. et sp..
R. luctuosa n. sp. Epalpodes chillanensis n. sp. and Fibrissonyta pullata n. sp.
Epalpodes Townsend 1912 is a new genus of Tachinidae for Chile.
En este trabajo se presenta la descripción de dos nuevos géneros y
de cinco nuevas especies de Taquínidos chilenos que tienen en común
el poseer bien desarrolladas cerdas facio-orbitales en la mitad inferior
de la parafacialia. Todos ellos quedan comprendidos en la familia Ta-
chinidae de Townsend (2) y en la tribu Larvaevorini de la sub-familia
Larvaevorinae de Mesnil (3), aunque en las claves de Townsend (op.
cit.) las especies aquí tratadas corren indistintamente a tribus como Ju-
riniini, Cuphoceratini, Linnaemyini, Tachinini, etc. Además de poseer
cerdas facio-orbitales, las especies incluídas en este trabajo tienen en
común otros caracteres como ojos desnudos, artejo intermedio de la
arista alargado o muy alargado, bordes del prosternum desprovisto de
pelos, etc.
En la clave del Dr. Aldrich (4) para los Taquínidos de la Patago-
nia y del Sur de Chile, los géneros aquí considerados corren hacia
Steatosoma Aldr., Peleteria R. Desv., Chiloepalpus Towns., Edwyntia
Aldr. y Cuphocera Macq., principalmente.
En la clave de los géneros considerados en este trabajo, que se ofrece
más adelante, se han incluído como referencia varios otros géneros con
las mismas características generales, pero que no se discuten o describen
en su texto. Se ha supuesto que su inclusión en esta cláve general puede
facilitar la comprensión del grupo tratado. Epalpodes Townsend 1912
(1) Larvaevoridae auct.
(2) Man. Myiol. 3: 20-27, 1936.
(3) in E. Lindner' Die Fliegen d. Palaearkt. Region 8, 698: 18-21, 1944.
(4) Dipt. Pat. So. Chile 7 (1): 5, 1934.
250 Rev ¡Chil Ent m95t
es un nuevo género de Tachinidae que debe agregarse a la fauna
chilena. :
El autor debe agradecer a la Fundación Rockefeller, de New York
City, y en particular al Dr. Harry M. Miller Jr., la ayuda económica
de ella recibida, que le permitió visitar en noviembre de 1950 los Mu-
seos de Washington y New York, con el objeto de examinar material
neotropical típico que en esas instituciones se conserva. Asimismo a los
Drs, C. W. Sabrosky y C. H. Curran el autor debe expresar su recono-
cimiento por ayuda y sugestiones recibidas.
Clave para los géneros considerados:
1. Mitad inferior de la parafacialia con una, dos o hasta
tres bien netas y desarrolladas cerdas facio-orbitales, ge-
neralmente aisladas, y acompañadas o no de pubescencia .
2
= Mitad inferior de la parafacialia con tres o más cerdas
facio-orbitales, más bien cortas y menos desarrolladas que
en el caso anterior, generalmente agrupadas en hilera
longitudinal o diagonal .
8
a Palpos presentes, aunque cortos o filiformes A
Peleteria R. Desv.
= Palpos ausentes .
3
3. Propleura pilosa cli dare
Chiloepalpus Towns. (5)
e Exopleura desnuda
4
4, Segmentos intermedios del abdomen sin cerdas discales
o sub-discales A
y 5
= Segmentos intermedios del abdomen sin cerdas discales
7
De Proboscis corta y gruesa, más corta que la altura de la
cabeza. Especie de gran tamaño, negro-azulada sin polen,
con el escutelo y abdomen erizado de cerdas espinosas .
Edwynia Aldr.
= Proboscis alargada, más larga que la altura de la cabe-
za. Especies de tamaño corriente, con chaetotaxja normal
y abdomen polinizado
6. Epistoma normal, suavemente arqueado y sólo ligeramen-
¿
te levantado entre las vibrisas; haustellum sumamente
(5) El autor posee mumerosos ejemplares clasificables sim dificultad como
Chiloepalpus callipyga (Bigot), pero que tienen evidentes características extralimi-
tales del grupo.
Cortés: Tachinminae chilenos con cerdas facio-orbitales 251
/
alargado y aguzado, por lo menos 1,5 veces la altura de
la cabeza; verticales internos paralelos
Ácroceronia n. gen.
= Epiístoma sub-nasuto, fuertemente proyectado entre las vi-
brisas y tan largo como el tercer artejo antenal; hauste-
llum normal, no aguzado, y no más largo que la altura
de la cabeza; verticales imternos decusados . o
Epalpodes Towns.
Te Parafacialia mo más ancha que el tercer artejo antenal; vi-
brisas solas o con algunos cortos pelos a su alrededor; as-
pecto general de Cuphocera sI
Spanipalpus Towns (6)
= Parafacialia mucho más ancha que el tercer artejo ante-
nal; vibrisas acompañadas de largas cerdas para-vibrisa-
les; aspecto general de Epalpodes 30
Vibrissomyia Towns.
8. Palpos presentes, aunque cortos y delgados .
2)
= Palpos enteramente ausentes
-10
o Macho con orbitales proclinados segmentos intermedios
del abdomen con cerdas discales y sub-discales; sétulas
infrasquamales ausentes
| Ruiziella n. gen.
— Macho sin orbitales proclimados; segmentos intermedios
del abdomen sin cerdas discales; sétulas infrasquamales
presentes
Steatosoma Aldr.
10. Segmentos intermedios del abdomen con cerdas discales .
Epalpodes Towns.
= Segmentos intermedios del abdomen sin cerdas discales
Vibrissomyia Towns.
Acroceronía n. gen.
genótipo: Acroceronia elquiensis MN. sp.
Parecido a Cuphocera, Spanipalpus y Peleteria entre los géneros de
Taquínidos chilenos, y de los cuales se diferencia principalmente por la
ausencia total de palpos y por la presencia de bien desarrolladas cerdas
discales en los segmentos intermedios del abdomen. En las claves de
Townsend para la familia Tachinidae corre a Edwynia, Epalpodes y
Eutrichophora, de los que difiere por los caracteres dados en la clave
anterior. En la clave del Dr. Aldrich corre hacia Edwynia y Cuphocera,
y en la del Dr. Curran (7) va hacia Vibrissomyia.
(6) Parece que será necesario reconocer validez a este género de Townsend,
hecho sinónimo de Cuphocera Macq. por Reinhard en 1934 (Proc. U.S. Nat. Mus.
83: 46, N9 2.974).
(7) Fam. Gen. N. Amer. Dipt., New York, 1934, p. 447.
2 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Acroceronia elquiensis n. sp.
OOO ame
3 : Cabeza en el epístoma más angosta que en las antenas. Frente
en el vértex 0.442 del ancho de la cabeza (promedio en tres ejempla-
res). Frontalia plana y poco inclinada, más bien ancha, y tan ancha
como una parafrontalia, comprimida inmediatamente debajo del oce-
llarium, pero ensanchándose con suavidad hacia el vértex y las antenas,
de color pardo obscuro sin polen a la altura del ocellarium y haciéndose
rojiza hacia las antenas. Parafrontalia hegra, con delgado pero uniforme
polen plomizo, y sólo ligeramente más ancha en las antenas que en el
ocellarium. Frontales en hilera de siete a ocho cerdas decusadas, el par
superior reclinado y ligeramente divaricado, mientras que los tres pares
inferiores sobrepasan el nivel antenal. Hay también otra hilera de más
cortas cerdas extra-frontales en la parafrontalia, acompañadas de regu-
lar y pareja pilosidad negra. Ocelares presentes y bien desarrollados,
proclinados y divaricados, con un par de más cortos post-ocelares para-
lelos. Dos pares de bien desarrolladas cerdas verticales, las exteriores
más cortas y divaricadas, y las interiores poco más largas y paralelas.
Clypeus trianguliforme, en su parte más ancha tres veces más ancho
que en la base de las antenas, prominente y levantado hacia las antenas
y suavemente arqueado hacia el epístoma, de color blanquizco con pa-
rejo polen cremoso, y de largo muy poco menos que la altura del ojo.
Facialia ancha, suavemente arqueada en las vibrisas, con dos o tres cor-
tas sétulas en la base. Vibrisas fuertes, bien desarrolladas y decusadas.
Epistoma blanco cremoso, normalmente arqueado y suavemente pro-
nunciado entre las vibrisas, de ancho igual a algo más de la mitad de la
altura del clypeus. Antenas largas, ocupando casi toda la longitud del
clypeus, y de largo poco menor que la altura del ojo, y en perfil inser-
tadas al nivel de la órbita superior del ojo: primer artejo corto, erecto
y amarillento; segundo más alargado, más angosto en la base que en el
ápice y de color también amarillento claro; tercero negro, alargado,
de bordes redondeados, ancho, ligeramente más ancho en el ápice que
en la base, y el doble de la longitud del segundo. Arista negra, larga,
tan larga como el segundo y tercer artejos antenales juntos, y adelga-
zándose gradualmente hacia el ápice: artejo basal dos veces más largo
que ancho; artejo intermedio bien alargado; artejo apical más del do-
ble de la longitud del segundo.
Parafacialia ancha y regular, más ancha que el tercer artejo antenal,
cubierta del mismo polen blanco cremoso del clypeus, y con una larga
y bien desarrollada cerda facio-orbital en su mitad inferior. Hay tam-
bién una cerda facio-orbital más corta y menos desarrollada, y una
uniforme pilosidad negruzca que alcanza hasta la base de las antenas.
Impresión mediana angosta, ensanchada en la región vibrisal, desnuda y
concolora con la parafacialia. Mejillas redondeadas, 0.50 de la altura
del ojo, con regulares y bien dispuestos pelos cerdiformes. Proboscis
negra, larga y aguzada hacia el ápice: rostro menos de la mitad del largo
del haustellum; haustellum largo y aguzado y 1,5 veces la altura de la
¡971
[95
Cortés: Tachininae chilenos con cerdas facio-orbitales 2
cabeza; labella sub-desarrollada. Palpos enteramente ausentes. Occiput
y post-mentum con pilosidad blanquizca.
Thórax: negro, irregularmente polinizado, con tres poco marcadas
bandas longitudinales de polen, que se observan mejor en la parte an-
terior y posterior del pronotum. Húmeros bien polinizados, pleuras
sólo irregularmente. |
Chaetotaxia: acrosticales 3 — 3 (el par presutural posterior bastante
distante de la sutura), dorsocentrales 3 — 4, humerales 6, post-humerales
2, presuturales 2, notopleurales 2, supra-alares 3, intra-alares 3, post-
alares 3 (uno de ellos mucho más corto que los otros dos), sternopleura-
les 2-1, pteropleurales 2 (uno más largo que el otro, y cualquiera de
ellos más largo que el sternopleural posterior). IPAL (?) piliforme, IPS
ausente. Propleura y bordes del prosternum desnudos; sétulas infras-
quamales ausentes.
Escutelo: rojizo obscuro, sólo ligeramente polinizado en la base y
en los bordes. Apicales escutelares presentes, sub-erectas, decusadas,
y acompañadas de un par de cerdas sub-apicales más separadas y para-
lelas; dos pares de fuertes laterales escutelares y un par intermedio pili-
forme y no siempre presente en todos los ejemplares; más o menos seis
cerdas discales distribuidas sobre el escutelo. Post-scutelo negro sin po-
len; integumento bien polinizado.
Abdomen: alargado, negro mate brillante y débilmente pruinoso,
con polen más marcado en el primer segmento y en la base y costados
del segundo y tercero. Primer segmento sin discales ni marginales me-
dias, y con un solo par de marginales laterales; segundo segmento con
un par de marginales medias, otro par de discales dorso-centrales, y dos
o tres cerdas marginales laterales en cada costado; tercer segmento con
un par de discales dorso-centrales e hilera marginal completa de once o
doce cerdas; cuarto segmento negro brillante y sin polen, y con varias
hileras de cerdas discaliformes distribuidas sólo en la mitad apical.
Vientre: negro mate, sin polen. Sternites bien expuestas y cerdosas.
Hypopygium abultado. |
Patas: negras, muslos polinizados, tibias rojizas en los tres pares. Pul-
villi y uñas alargados en el primer par de patas. “Tibias anteriores con
una hilera completa de uniformes y parejas cerdas regularmente cortas
en el borde antero-dorsal, de las cuales la terminal apical es la más
desarrollada. Tibias posteriores con una sola cerda central en el borde
postero-dorsal; ocho o nueve irregulares cerdas en el borde antero-dorsal,
de las cuales la mayor es la central, y tres cerdas bien regulares en el
borde antero-ventral.
Alas: subhialinas, ligeramente infuscadas en la base, venas café ro-
jizas. Tercera vena longitudinal con cinco sétulas en la base (en algu-
nos ejemplares hay más de cinco, y alcanzan fácilmente a la mitad de
la distancia hasta la vena transversal anterior). Celda apical con bien
marcado cubitulus en ángulo recto, y abierta normalmente sobre el
margen del ala, por encima del ápice de ésta. Vena transversal apical
derecha más allá del cubitulus. Vena transversal posterior cóncava sin
ondulaciones y uniéndose a la cuarta longitudinal en los 0.20 anterio-
res de su última sección. Ultima sección de la quinta vena longitudinal
254 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
mucho más corta que la sección precedente. Escamas de color blanco
quemado o sucio. Hálteres obscurecidos en el ápice y amarillentos en
la base.
2 : idéntica al macho, excepto en los siguientes caracteres: frente
en el vértex 0.452 del ancho de la cabeza (promedio en dos ejemplares);
dos fuertes orbitales proclinados en la parafrontalia; tercer artejo an-
tenal más angosto y más regular que en el macho y poco menos del do-
ble de la longitud del segundo; cuarto segmento abdominal con menos
y mejor distribuídas cerdas discales que en el macho.
Holotipo: 3, Gualliguaica, Elqui, provincia de Coquimbo, abril
8, 1949; R. Cortés coll., CNI (8).
- Alotipo: 2, Gualliguaica, Elqui, provincia de Coquimbo, abril 11,
1949; R. Cortés coll., CNI.
Paratipos: un macho y una hembra con los mismos datos y fecha
del holótipo, enviados al USNM (9); tres machos con los mismos datos;
pero fecha abril 9, 1949, uno de ellos depositado en el AMNH (10); tres
machos con los mismos datos y fecha del alotipo, uno de ellos enviado
al Dr. L. Mesnil, Zúrich (Suiza).
Localidad-tipo: Gualliguaica (600 mts. de altura), departamento de
Elqui, provincia de Coquimbo, Chile (en flores de menta). Huésped des-
conocido.
Ruiziella n. gen.
genotipo: Ruiziella frontosa N. sp.
Parecido a Vibrissomyia, Epalpodes y Steatosoma entre los géneros
de Taquinidos chilenos. Cabeza dolicocétala. Frente muy ancha en am-
bos sexos. Perfil frontal casi horizontal y más o menos el doble del
perfil facial. Cabeza en el epístoma mucho más ancha que en la base
de las antenas. Epístoma nasuto y fuertemente proyectado entre las
vibrisas. Ancho de la cabeza 1.30 veces la altura de la misma. Macho
con orbitales proclinados en la parafrotalia. Ocelares proclinados y di-
varicados. Verticales internos decusados y reclinados. Ojos desnudos.
Bordes faciales con algunas sétulas cerdosas en la base. Parafacialia an-
cha y con cerdas facio-orbitales en la mitad inferior. Antenas cortas,
tercer artejo triangular en ambos sexos. Arista gruesa, artejos basales
fuertemente alargados, siendo el artejo basal más largo que el artejo
intermedio. Proboscis larga, 1.5 veces la altura de la cabeza. Palpos pre--
sentes, pero cortos y delgados. Chaetotaxia bien desarrollada. Propleura
y bordes del prosternum desnudos; sétulas infrasquamales ausentes.
Celda apical abierta en el margen del ala. Tercera vena longitudinal
con pocas sétulas en la base. Ultima sección de la quinta vena longi-
tudinal mucho más corta que la sección precedente. Segmentos abdomi-
nales intermedios con cerdas discales y sub-discales. Segundo con hilera
incompleta de cerdas marginales. “Todos los ejemplares estudiados han
(8) CNI - Colección Nacional de Insectos. Ministerio de Agricultura, Chile.
(9) USNM - U.S. National Museum, Washington, D. C.
(10) AMNH - American Museum of Natural History, New York City.
Cortés: Tachininae chilenos con cerdas facio-orbitales 255
sido colectados a alturas de por lo menos 2.000 mts., la que parece cons-
tituir el habitat de este género. El género está dedicado al entomólogo
chileno fallecido en 1942, Hno. Flaminio Ruiz.
Ruiziella frontosa n. sp.
O ZO
g : frente en el vértex 0.405 del ancho de la cabeza (promedio en
dos ejemplares). Frontalia ancha, poco más ancha que una parafron-
talia, pardo obscuro y opaca, con estrías longitudinales y ensanchándose
suavemente hacia el ocellarium. Parafrontalia negra, con delgado polen
plomizo y ensanchándose rápidamente hacia las antenas. Frontales en
hilera de 12 o 14 cerdas decusadas y más bien cortas, los dos pares
superiores reclinados y divaricados y los cinco o seis pares inferiores
sobrepasando el nivel antenal. Hay además en la parafrontalia nume-
rosas otras cerdas irregulares que se hacen más abundantes en el nivel
de las antenas, en donde se confunden con las cerdas frontales infra-
antenales. Hay igualmente en la parafrontalia dos cerdas orbitales pro-
clinadas. Ocelares proclinados y divaricados. Post-ocelares más cortos y
derechos. Dos pares de verticales reclinmados, los internos decusados y los
externos 1/3 más cortos y divaricados.
Clypeus ancho, cubierto de sucio polen plomizo, de superficie más
bien convexa, haciéndose esta convexidad más marcada en el tercio su-
perior. Facialia ancha, con los bordes muy divergentes e inferiormente
muy arqueados, y con cerdas más bien largas y gruesas en el cuarto in-
ferior. Vibrisas fuertes y apenas cruzándose en los extremos. Epístoma
francamente nasuto, fuertemente proyectado horizontalmente entre las
vibrisas, en una longitud casi igual al largo de las antenas. Antenas
negruzcas, recorriendo casi la entera longitud del clypeus e insertadas
a la mitad de la altura del ojo: primer artejo corto y erecto; segundo
café amarillento y alargado; tercero negro, fuertemente ensanchado y
de forma triangular, y 1.4 veces la longitud del segundo. Arista negra
y gruesa, tercer artejo aguzándose imperceptiblemente en el tercio apical;
artejos basales muy alargados, en conjunto tan largos como el. artejo
apical, siendo el artejo basal más largo que el artejo intermedio.
Parafacialia cubierta con el mismo polen plomizo de la parafronta-
lia, en el nivel de las antenas del mismo ancho de un ojo, pero angos-
tándose regularmente hacia la parte inferior, en donde se hace igual a
poco más de la mitad del ancho en el nivel antenal. En la mitad infe-
rior la parafacialia presenta cinco o seis cerdas facio-orbitales que se
ordenan diagonalmente alcanzando inferiormente el margen superior
de la impresión mediana, y que están acompañadas de alguna escasa
pilosidad negruzca y de otras cerdas más cortas. Impresión mediana des-
nuda, rojiza y anteriormente bien ensanchada. Mejillas anchas, plomi-
zas, escasamente pilosas y 0.48 de la altura del ojo. Proboscis alargada,
1.6 veces la altura de la cabeza: haustellum negro, aguzándose gradual.
mente hacia el ápice y 1.23 veces la altura del ojo; labella desarrollada.
Palpos cortos, amarillos y más bien delgados, apenas más largos que el
256 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
segundo artejo antenal y con algunos pelos en el ápice. Occiput y post-.
mentum con pilosidad blanquizca.
Thórax: negro y débilmente polinizado, con mal marcadas y difu-
sas bandas longitudinales dorso-centrales de polen que encierran las cer-
das pre-acrosticales, y que se hacen más visibles en la parte anterior del
pronotum. Húmeros y pleuras prácticamente desprovistos de polen.
Chaetotaxia: acrosticales 3 — 3, dorsocentrales 4 — 4, humerales 6,
post-humerales 2, presuturales 2 (casi de la misma longitud), notopleu-
rales 2, supra-alares 3, intra-alares 2, post-alares .2, sternopleurales 2 — 1,
pteropleurales 2 (uno de ellos más fino, pero ambos tan largos como
el sternopleural posterior). IPAL e IPS ausentes. Propleura y bordes del
prosternum desnudos; sétulas infrasquamales ausentes.
Escutelo: casi enteramente rojizo, excepto en la base y en los cos-
tados donde es más obscuro. Apicales escutelares largas y bien decusa-
das; tres pares de laterales, los dos superiores más largos y desarrollados;
numerosas cerdas discales sub-erectas y cerdas pseudo-laterales en los
bordes del escutelo. Postscutelo negro y sin polen, integumento rojizo.
Abdomen: rojo, excepto la mitad apical del cuarto segmento y una
faja dorso-central de color negro sin polen que recorre todos los seg-
mentos y termina abrazando el ápice del abdomen. Primer segmento des-
provisto de marginales medias y de discales, pero con un par de margina-
les laterales; segundo con tres pares de cerdas discales y otras cerdas disca-
liformes más cortas situadas todas en la banda centro-dorsal negra, y
con hilera marginal más o menos irregular e incompleta formada por
quince cerdas, de las cuales las cuatro dorso-centrales se presentan sepa-
radas de las restantes; tercero con hilera marginal completa de más o
menos 18 cerdas, con un neto par de discales y otras cerdas discalifor-
mes más cortas, y dos o tres cerdas disco-laterales em cada costado del
segmento; cuarto con el ápice y la faja centro-dorsal negros, resto del
segmento rojo, prácticamente erizado con numerosas hileras de cerdas
discales que se hacen más abundantes y densas hacia el ápice del ab-
domen.
Vientre: enteramente rojo excepto en el ápice del abdomen. Sterni-
tes ampliamente expuestas: tercera y cuarta con el borde apical ligera-
mente obscurecido y cubiertas de cerdas espinosas regularmente repar-
tidas. Quinta sternite marcadamente negra en la mitad apical, aunque
rojo- -amarillenta en la base, y más bien cubierta con pilosidad negra;
bordes de la misma sternite cuadrangulares.
Patas: negras, uñas y pulvilli alargados y tan largos como el último
segmento tarsal en el primer par de patas. Tibias posteriores con- dos
cerdas centrales en el borde antero-dorsal; cinco cerdas regularmente
distanciadas, de las cuales la mayor es la central, en el borde antero-
ventral; y dos cerdas centrales en el borde postero-ventral.
Alas: subhialinas y algo alargadas. “Tercera vena longitudinal con
tres o cuatro sétulas en la base. Celda apical abierta por encima del
ápice del ala. Vena transversal anterior ligeramente infuscada y con
una mancha circular de color café. Vena transversal apical con una
marcada concavidad en la base y de allí siguiendo derecha hasta el mar-
Cortés: Tachinínae chilenos con cerdas facio-orbitales 257
gen del ala. Vena transversal posterior ligeramente torcida en ambos ex-
tremos y uniéndose a la cuarta longitudimal en los 0.27 de su última
sección. Ultima sección de la quinta vena longitudinal 0.30 de la sec-
ción precedente. Espina costal no desarrollada. Escamas café obscuro.
Hálteres amarillos en la base, apicalmente infuscados.
Q : idéntica al macho, pero frente en el vértex 0.450 del ancho de
la cabeza; dos orbitales proclimados en la parafrontalia, igual que en el
macho; tercer artejo antenal mucho menos pronunciadamente triangu-
lar que en el macho; epístoma algo menos nasuto y más corto que en
el macho.
Holotipo: 4, Punta de Damas, 3.200 mts. altura, provincia de San-
tiacosabril's, 1948; LL: E. Peña coll., ENI.
Alotipo: 2,-El Radal, Moliña, 2.500 mts. altura, provincia de
MalcaMenero 7: 190 LES Peña coll: (CNT.
Paratipos: un macho, Huingán, provincia de Bío-Bío, 1925; F. Ruiz
coll., USNM; una hembra, Quebrada del Manzano, Peñalolén, provir-
cia de Santiago, febrero 13, 1947; L. E. Peña coll., CNI.
Localidad-tipo: Punta de Damas, departamento de Santiago, pro-
vincia de Santiago, Chile. Huésped desconocido.
Ruiziella luctuosa n. sp.
¿ 2 : 10.0 — 11.0 mm. E
3 : trente en el vértex 0.461 del ancho de la cabeza. Frontalia muy
ancha, casi 2,5 veces el ancho de una parafrontalia, y como ésta, cu-
bierta de brillante polen plateado más bien delgado. Parafrontalia en-
sanchándose normalmente hacia las antenas y con un mechón de pelos
negros tinos y no muy abundantes al nivel del ocellarium. Frontales en
hilera de doce cerdas decusadas, los dos pares superiores apenas recli-
nados y los cuatro inferiores por debajo del nivel antenal. Hay además
en la parafrontalia varias cerdas extra-frontales irregularmente dispues-
tas que se hacen más abundantes al nivel de las antenas en donde lle-
gan a confundirse con las cerdas frontales infra-antenales. Dos cerdas
orbitales proclinadas quebradas.
Clypeus ancho y cubierto de polen plateado. Bordes faciales grue-
sos y con algunas sétulas en el cuarto inferior. Vibrisas más bien tocán-
dose en los extremos. Epístoma tan fuertemente desarrollado y proyec-
tado como en la especie genotipo. Antenas negras, tercer artejo fuerte-
mente triangular y 1.25 veces la longitud del segundo. Arista negra,
artejo apical imperceptiblemente aguzado hacia el extremo, artejo basal
alargado y más largo que el artejo intermedio.
Parafacialia rojiza en color de fondo, cubierta de brillante polen
plateado claro más bien delgado, al nivel de las antenas más ancha que
un ojo, y angostándose regularmente hacia la parte inferior. Cuatro
cerdas facio-orbitales en la mitad inferior de la parafacialia confundidas
con otras cerdas irregulares y más cortas. Impresión mediana rojiza, aun-
que cubierta de delgado polen plateado y anteriormente ensanchada.
Mejillas 0.50 de la altura del ojo. Proboscis 1.45 veces la altura de la
cabeza; haustellum 1.40 veces la altura del ojo. Palpos cortos, amarillos
258 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
y delgados. Occiput y postmentum con pubescencia negra, excepto en la
paracranalia en donde la pilosidad es blanquizca.
Thórax: negro brillante y sin polen, incluyendo las pleuras.
Chaetotaxia: idéntica a la de la especie genotipo.
Escutelo: rojizo; demás caracteres como en la especie genotipo. :
Abdomen: negro mate, brillante y sin polen. Costados del segundo
y tercer segmento rojizo obscuro. Primer segmento con un par de mar-
ginales laterales en cada costado; segundo con dos pares de discales y
con hilera marginal incompleta de más o menos quince cerdas, presen-
tándose las cinco centro-dorsales separadas de las restantes; tercero con
tres pares de discales e hilera marginal completa de más o menos 18
cerdas; cuarto enteramente cubierto de cerdas en toda su superficie.
Vientre negro sin polen, sternites como en la especie anterior.
Patas: negras. Tibias posteriores más bien rojizo obscuro, y con
dos cerdas excéntricas en el borde antero-dorsal, seis cerdas regulat-
mente repartidas en el borde antero-ventral, y tres cerdas en el borde
postero-ventral.
Alas: como en la especie genotipo, excepto en que la celda apical
se presenta estrechamente abierta en el margen del ala. Escamas color
café muy obscuro.
9 : idéntica al macho, excepto en que la frente en el vértex es
0.493 del ancho de la cabeza; dos orbitales proclinados en cada para-
frontalia; tercer artejo antenal manifiestamente menos triangular y más
corto que en el macho; epístoma igualmente menos nasuto que en el
macho.
Holotipo: ¿, Termas de Chillán, provincia de Ñuble, enero 28,
1934; F. Ruiz coll., CNI.
Allotipo: 2, Farellones, provincia de Santiago, 1950?; R. Izquierdo
coll.. USNM,
Paratipos: tres machos, Quebrada de Macul, provincia de Santiago,
2.200 mts. altura, diciembre 31, 1950, L. E. Peña co!l., CNI.
Localidad-tipo: Termas de Chillán, provincia de Ñuble, Chile. Hués-
ped desconocido.
Observaciones: Los tres machos paratipos tienen el polen plateado de la cara
descolorido y mucho menos brillante que en los ejemplares tipo, siendo más bien
plomizo.
Epalpodes chillanensis n. sp.
SO LO son
Cabeza: frente en el vértex 0.323 del ancho de la cabeza (promedio
en dos ejemplares). Frontalia de color café, de bordes regulares y poco
más angosta que una parafrontalia. Parafrontalia negra, con muy escaso
polen plomizo, y ensanchándose rápidamente hacia las antenas. Fron-
tales en hilera de nueve cerdas decusadas, los tres o cuatro pares supe-
riores reclinados y los tres o cuatro inferiores sobrepasando el nivel an-
tenal. Hay además en la parafrontalia una hilera extra-frontal de cerdas
irregulares que se hacen más abundantes al nivel de las antenas en don-
¡9
No)
Cortés: Tachininae chilenos con cerdas facio-orbitales 2
de se confunden con las cerdas frontales infra-antenales. Ocelares fuer-
tes, proclinados y divaricados; dos cerdas post-ocelares. Dos pares de
fuertes verticales reclinados, los internos decusados y los externos ape-
nas 1/4 más cortos y divaricados.
Clypeus de color amarillo rojizo sin polen y más bien convexo,
haciéndose esta convexidad más aparente y pronunciada en el tercio
superior. Bordes faciales bien divergentes y con escasas cerdas junto a
las vibrisas. Vibrisas fuertes y apenas decusadas en los extremos. Epís-
toma bien proyectado entre las vibrisas, en plano horizontal, tan largo
como el tercer artejo antenal, y de color amarillo rojizo. Antenas negras,
recorriendo los 4/5 de la longitud del clypeus e insertadas más o menos
en la mitad de la altura del ojo: primer artejo corto y erecto; segundo
alargado y más bien caté obscuro; tercero negro, con los bordes redon-
deados y 0.90 la longitud del segundo. Arista negra, aguzándose gra-
dualmente hacia el extremo: artejo basal corto; artejo intermedio. alar-
gado aunque más corto que el artejo apical.
Parafacialia moderadamente ancha, en promedio 0.44 del ancho de un
ojo, de color amarillo rojizo en los 2/3 inferiores mientras que en el 1/3
superior se presenta de color negro débilmente polinizado, en la misma
forma que la parafrontalia. La parafacialia presenta también tres cer-
das facio-orbitales en su mitad inferior y algunos pelos cerdiformes irre-
gularmente dispuestos. Impresión mediana desnuda, rojiza y anterior-
mente ensanchada. Mejillas anchas, rojizas, escasamente -pilosas y 0.33
de la altura del ojo. Proboscis alargada, 1.30 veces la altura de la ca-
beza; labella desarrollada; haustellum de la altura de un ojo. Palpos
ausentes. Occiput y postmentum con pubescencia amarillenta.
Thórax: negro brillante, débilmente pruimoso. Húmero y pleuras
negros sin polen.
Chaetotaxia: acrosticales 2 — 3, dorsocentrales 3 — 3, humerales 6,
post-humerales 2, presuturales 2 (de la misma longitud), notopleurales
2, supra-alares 3, intra-alares 3, post-alares 2, sternopleurales 2 — 1, ptero-
pleurales 2 (tan largos como el sternopleural posterior). IPAL e IPS
ausentes. Propleura y bordes del prosternum desnudos; sétulas imfras-
quamales ausentes.
Escutelo: rojo, ligeramente obscurecido en la base y en los costa-
dos. Apicales escutelares presentes y bien decusadas; tres pares de late-
rales, siendo el par superior corto y menos desarrollado que los otros
dos; siete o más cerdas discales y algunos pelos discaliformes. Post-scutelo
negro polinizado; integumento rojizo.
Abdomen: rojo, excepto el cuarto segmento que es negro y una
faja centro-dorsal también negra que recorre los tres primeros segmen-
tos. Primer segmento sin marginales medias ni discales, pero con un
par de marginales laterales "en cada costado; segundo con tres pares de
discales y con hilera marginal incompleta de 15 cerdas, de las cuales
las cuatro centro-dorsales se presentan separadas de las restantes; ter-
cero con dos pares de discales e hilera marginal completa de más o
menos 17 cerdas; cuarto segmento con numerosas hileras de cerdas dis-
califormes que se hacen más abundantes hacia el ápice del abdomen.
260 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
Vientre rojo, excepto el cuarto segmento que es negro, y el borde in-
terno de las tergites. Sternites expuestas y cerdosas.
Patas: negras, tibias medias y posteriores rojizas. Pulvilli y uñas alar-
gados y tan largos como el último segmento tarsal en el primer par de
patas. Tibias posteriores con tres cerdas irregulares en el borde antero-
dorsal, cinco o seis en el borde antero-ventral, y tres en el borde postero-
ventral.
Alas: subhialinas, aunque ligeramente fumosas en la base. Tercera
vena longitudinal con cinco sétulas en la base. Celda apical abierta en
el margen del ala bien por encima del ápice. Vena transversal apical
con una concavidad en la base, y desde allí siguiendo más o menos de-
recha hasta alcanzar el margen alar. Vena transversal posterior unicur-
vada y uniéndose a la cuarta longitudinal en los 0.20 anteriores de su
última sección. Ultima sección de la quinta vena longitudinal 0.37 de
la sección precedente. Espina costal no desarrollada. Escamas café obs-
curo; hálteres amarillentos en la base, apicalmente infuscados.
Holotipo: 4, Termas de Chillán, Chillán, provincia de Ñuble, fe-
brero 13, 1935; F. Ruiz coll., CNI.
Paratipos: tres machos, “Termas de Chillán, 1934, febrero 10 y fe-
brero 13, 1935, respectivamente, F. Ruiz coll., CNI
Localidad-tipo: Termas de Chillán, departamento de Chillán, pro-
vincia de Ñuble, Chile. Hembra y huésped desconocidos.
Observaciones: La especie es morfológicamente y en coloración muy parecida a
Vibrissomyia lineolata (Bigot). Epalpodes Townsend (1912) es un nuevo género de
Taquínidos para la fauna chilena, muy semejante en sus características generales
a Vibrissomyia Towns., del cual se distingue en caracteres más bien cuestionables.
Comparada esta nueva especie con los ejemplares de la especie genotipo E. equato-
rialis Townsend (=>? Micropalpus albolineatus Macquart 1855), estudiados por el
presente autor en el U. S. National Museum, es posible comprobar las siguientes
diferencias: chillanensis presenta una chaetotaxia fuerte y bien desarrollada, con. ne-
tas cerdas facio-orbitales; palpos enteramente ausentes o reemplazados por una
sétula; abdomen eloboso y ancho, Equatorialis en cambio presenta una chaetotaxia
más bien piliforme, con cerdas facio-orbitales menos desarrolladas, y abdomen más
alargado y menos globoso. La especie chilena podría considerarse por esto como
una forma austral más robusta y desarrollada que la especie tropical. Townsend
también ha descrito una forma peruana con la cual la especie chilena parece estar
más relacionada.
Vibrissomyia pullata n. sp.
2. 2: 10.0 = 12.0 mm.
¿4 : frente en el vértex 0.345 del ancho de la cabeza (promedio en
dos ejemplares). Frontalia café obscura, aterciopelada y con estrías lon-
gitudinales, ligeramente más ensanchada en las antenas que en el oce-
llarium. Parafrontalia negra, cubierta de irregular y más bien delgado
polen plómizo sucio. Frontales en hilera de nueve o diez cerdas en su
Cortés: Tachininae chilenos con Cerdas facio-orbitales 261
mayoría decusadas, los dos pares superiores divaricados y ligeramente
reclinadós, y los cuatro inferiores sobrepasando el nivel antenal. Hay
además en la parafrontalia otras dos hileras de cerdas extra-frontales
menos desarrolladas que las típicas frontales, todas las cuales están muy
confundidas en la parte superior de la parafrontalia. y en la región
infra-antenal. Un par de bien desarrolladas, proclinadas y divaricadas
cerdas ocelares, acompañadas de un par de erectas y más cortas cerdas
post-ocelares. Dos pares de largos verticales: los externos más cortos y
los internos bien decusados y reclinados.
Clypeus blanquizco, trianguliforme, con los bordes faciales gruesos
y bien arqueados. Vibrisas fuertes y apenas cruzándose en los: extremos,
acompañadas de un par de cerdas para-vibrisales y otras cerdas más cor-
tas en la región basal de los bordes faciales. Epístoma amarillento, bien
proyectado entre las vibrisas y casi tan largo como el tercer artejo antenal.
Antenas negras, artejos basales más bien café amarillento, en perfil in-
sertadas por la mitad de la altura del ojo: primer artejo corto y erecto;
segundo alargado; tercero negro, ensanchado hacia el ápice sin ser trian-
gular, con los bordes redondeados y apenas más largo que el segundo
artejo. Arista negra, artejo intermedio alargado.
Parafacialia ancha, regular y concolora con el clypeus: tres bien
desarrolladas cerdas facio-orbitales en la mitad inferior, acompañadas
de otras cerdas menores y alguna pilosidad negra. Proboscis negra, nor-
mal y sin palpos.
Thórax: negro, algo pruinoso, poco brillante, con sólo insinuadas
bandas longitudinales de polen ceniciento. Flúmeros escasamente poli-
nizados, pleuras negro. brillante.
Chaetotaxia: acrosticales 2 — 3, dorsocentrales 3 — 3, humerales 6,
post-humerales 2, presuturales 2, nop 2, supra-alares 3, intra-
alares 3, post-alares 3, sternopleurales 2 — 1, pteropleurales 2. IPAL e
IPS ausentes. Propleura y bordes del prosternum desnudos; sétulas in-
frasquamales ausentes.
Escutelo: rojizo obscuro. Apicales escutelares presentes, largas y
decusadas, acompañadas de un par de más cortas cerdas sub-apicales
paralelas; tres pares de laterales, siendo el par superior más corto; va-
rias irregulares cerdas discales.
Abdomen: negro sin polen. Primer segmento con sólo un par de
marginales laterales en cada costado; segundo con cuatro cerdas margl-
nales centro-dorsales y tres o cuatro marginales laterales en cada cos-
tado; tercero con hilera marginal competa de diez o doce cerdas; cuarto
segmento con mumerosas cerdas discales distribuídas regularmente en
todo el segmento.
Patas: negras, tibias rojizas, muslos polinizados.
Alas: subhialinas, con seis u ocho sétulas en la base de la tercera
vena longitudinal. Espina costal mo desarrollada. Escamas de obscuro
color chocolate.
2 : algo más pequeña que el macho; frente en el vértex 0.365 del
ancho de la cabeza; tres orbitales proclinados en cada parafrontalia;
tercer artejo antenal más regular y menos ensanchado que en el macho,
y poco más corto que el segundo artejo, etc. En el segundo y tercer
262 Rev. Chill Ent. 1951; 1
segmentos del abdomen el ejemplar allotipo lleva una cerda discal en
cada segmento, aislada, sola, y evidentemente anormal.
Holotipo: 3, El Canelo, provincia de Santiago, noviembre 20, 1950;
J. Herrera coll., CNI.
Alotipo: 2, Mlapel, provincia de Coquimbo, septiembre 16-17,
1951; E. W. Zomosa coll., CNI.
Paratipo: ¿, con los mismos datos, fecha y colector del holotipo,
CNI.
Localidad-tipo: El Canelo, provincia de Santiago, Chile, Huésped
desconocido.
ALGUNOS LEPIDÓPTEROS ROPALÓCEROS DE TARAPACA (9-X-1951)
Doy a continuación una lista de algunos Lepidópteros ropalóceros colectados
en la reciente expedición que efectué a la provincia de Tarapacá:
Tatochila macrodice wagenknechti Ureta.—Esta subespecie ha sido colectada
desde Antofagasta al sur. La he hallado en Parca a 2.600 m. (20002'” 69013” a prin-
cipios de octubre.
Tatochila blanchardi Butler ssp.—Esta mariposa vuela en abundancia en las
plazas del puerto de Iquique, donde la capturé los primeros días de septiembre;
también he cogido algunos ejemplares en Mamiña a 2.700 m. durante el mismo mes,
Teriotolias atinas kuscheli Ureta.—Vuela en Mamiña y en Parca en el mes
de octubre: es bastante rara. Se ha colectado en la Cordillera de Arica (Putre).
Dione vanillae Linneo.—Sólo un único ejemplar he colectado en Parca a 2.600
m. el día 30 de septiembre. No había sido dada para nuestra fauna.
Cosmosalyrus chiliensis sajama Weymer.—Muy rara, vuela entre el poblado de
Cancosa (19052; 68037”) y el lugar denominado Lupe Chico (19052” 68045”), entre
los 4.000 y 4.300 m. La zona de vuelo en que capturé esta especie es una pampa de
unos 15 kilómetros de extensión y cuyas aguas se dirigen hacia el altiplano boli-
viano. La colecta tuvo lugar el día 27 de septiembre,
Thecla dissentánea Draudt.—Ha sido colectada en Putre; ahora he colectado
algunos ejemplares de Noasa (19059”; 69008”), a 3.400 m. volando sobre alfalfa (Me-
dicago sativa, L.).
Todos los ejemplares colectados están depositados en la colección Barros Va-
lenzuela. (Luis E. Peña)
DON CLAUDIO GAY EMPRENDE LA EXPLORACION
CIENTIFICA DEL TERRITORIO CHILENO
En vista de la necesidad siempre creciente que tienen los
naturalistas de consultar los informes que don Claudio Gay
enviaba periódicamente a la Comisión Científica encargada
de supervigilar sus actividades derivadas del contrato cele-
brado con el Gobierno de Chile el 14 de septiembre de 1830,
y, considerando que es de difícil acceso la consulta del pe-
riódico El Araucano, donde se publicaron primitivamente los
mencionados informes. la comisión de la Revista Chilena de
Entomología ha resuelto iniciar, en el presente número, su
reproducción para,lo cual ha contado con la generosa ayuda
de la Institución que lleva el nombre del ilustre naturalista.
En 1944 y con motivo de celebrarse el centenario de la
aparición de la Historia Física y Política de Chile, el ingenie-
ro agrónomo don Carlos Muñoz Pizarro reconstituyó el
itinerario seguido por Gay en sus exploraciones del territorio
chileno, documento que se publicó en el tomo XXIT del
Boletín del Museo Nacional de Historia Natural. C. S. O.
VIAJE CIENTÍFICO
I
Señores: Propcniéndome dejar muy luego el departamento de San
Fernando para ir a visitar otros puntos de la provincia de Colchagua,
antes de emprender este nuevo viaje, el deber me impone informar a
V. V. de algunos pormenores de mis trabajos, y de las observaciones que
he podido hacer. Estos trabajos se han dirigido principalmente a la His-
toria Natural, y aunque la estación estaba muy avanzada cuando los
comencé, no obstante los resultados que he obtenido son tan interesan-
tes y satisfactorios que no sólo han aumentado mis numerosas coleccio-
nes, sino que, además, me han dado ideas absolutamente nuevas sobre
diferentes puntos difíciles de Geognósia y Geografía física.
En dos meses, poco más o menos, que salí de Santiago he hecho, en-
tre otras, tres grandes excursiones: la primera a Tagua-Tagua, grande
y bella laguna, en la cual ví par la primera vez aquel grande y singular
espectáculo tan maravillosamente cantado por los bardos escoceses, y
cuyas causas han desconocido los físicos durante mucho tiempo. Con-
siste en islas flotantes que cubren casi la mitad de la laguna, y que se-
gún la dirección de los vientos, la recorren de norte a sur, y de oriente a
poniente. Las visité con cuidado, y después de haberlas examinado y es-
tudiado bien, no he encontrado en ellas más que grandes montones de
despojos de vegetales, como Convolvulus, Potamogeton, Ranunculus, y
sobre todo Typha, Arundo, y otras Gramíneas entrelazadas de mil ma-
neras, y sobre las cuales varan otras plantas flotantes, que pudriéndose
deponen una especie de tierra extremadamente fértil, que se aumenta
más y más por la muerte de otros vegetales que nacen entre ellas; de
suerte que poco a poco van aumentándose estas islas, tanto en extensión”
como en espesor, y es probable que de aquí a algunos siglos esta tierra
artificial haya ocupado toda la laguna y cubierto su superficie. Allí mis-
mo donde ahora sólo vemos una gran cantidad de agua, nuestros des-
cendientes no verán más que una rica mina de turba, materia inflama-
264 e E OS, 1
ble, que se beneficiará con gran ventaja, y que se hará un alimento muy
económico de sus hornos y hogares.
Sobre estas islas llamadas chivines por los habitantes, ponen todos
esos pájaros tan notables por su número como por sus variedades: los
cisnes (Cignus melancorhyphus), los flamencos (Phoenicopterus chilen-
sis), los cheuques (Platalea ajaja), las garzas, los alcedos, las fulicas, los
ibis, y una infinidad de otras especies nuevas tanto para mí como para
la ciencia, que pueblan estas islas móviles y hacen de este país una man-
sión de delicias y admiración, en que lá naturaleza ha hecho todo el
costo, y sólo espera la mano del hombre para disputarle la belleza y la
hermosura a los encantadores alrededores de Como, de Constanza y
aún de Ginebra.
Me separé de dos cazadores que me acompañaban, y mientras reco:
rrían la laguna para recoger toda clase de pájaros particulares, yo aso-
ciado de algunos buenos guías visité todos los contornos para reconocer
la vegetación, y sobre todo la composición de los terrenos. Así es que me
aseguré de que toda la parte del norte pertenece a los terrenos basálti-
cos, y la del sur es casi enteramente granítica y están separadas una de
otra por grandes bancos de phonolite, de arkose, y sobre todo de una
piedra muy fina y a propósito para amolar, y por esto el cerro que la
contiene es llamado de la piedra de afilar.
La parte botánica ofrece también algunas especies interesantes; aun-
que la estación estaba bastante avanzada, encontré, sin embargo dos es-
pecies nuevas de Loranthus, un Ranunculus, una Atricularia, una lin-
da Galvezia, una Chaetanthera de flor de rosa, en fin en cantidad la
Gyneteria arborea, arbusto muy bello que podría cultivarse con ventaja
en los jardines de recreo, y del cual poseo una gran porción de semillas.
Después de haber recorrido bien este valle, desde los puntos de vista
geológico, zoológico y botánico, quise conocer también los productos, y
todas las particularidades de ios alrededores. A este efecto me dirigí a al-
gunos mayordomos, y principalmente al presbítero Pizarro, cura de
Pencahue, quien me dió algunas noticias bastante interesantes para la
estadística. Visité también el cerro llamado del Znca por los habitantes,
bastante elevado, y sobre su cima observé algunas ruinas de un palacio
indiano, que seguramente habría pertenecido a algún cacique de los
Promaucaes. Medí su largo y ancho, e hice después su descripción geo-
métrica. :
Finalmente provisto de todos los datos necesarios para hacer cono-
cer bien el valle y laguna de "Tagua-T'agua, me volví a San Fernando
para poner en orden y rotular mis colecciones, levantar la carta del país
que acabo de recorrer, y prepararme a un segundo viaje, que desde mi
llegada a esta provincia he deseado hacer a las cordilleras. “Todo estaba
ya pronto, y el día mismo en que debía partir recibió el señor Inten-
dente la incómoda noticia de que Pincheira había hecho una salida por
las cordilleras de Cauquenes. Este contratiempo me fué muy sensible, me
desesperó, y no queriendo, sin embargo, dejar malogrado un proyecto
que era para mí de grande importancia, me resolví entonces a ir a visitar
las mismas cordilleras que ese bandido acababa de devastar.
o
gi
Stuardo: Gav v la exploración científica de Chile 26
Me encaminé al lado de Cauquenes, siguiendo primero la orilla
del río Cachapoal y después la del de los Cipreses, hasta su origen; y
sobre los cerros nevados que costean este río he encontrado más de cien
especies de plantas que no conocía aún, y entre las cuales citaré más
particularmente muchas especies nuevas de Acaena, de Loasa, de Mu-
tisia, de Escallonia, de Viola, de Valeriana, de Talinum, una soberbia
Thuya, etc., etc. El terreno me presentó de nuevo el basalto, pero bajo
una forma muy interesante para la geognosia: le he visto seguir durante
más de diez leguas una dirección horizontal, y alternar con el wacke,
la dolerita, y aún con el cuarzo resinite; los guijaros rodados, de una
enorme grosura, y de una composición absolutamente diferente de las
rocas que componen los terrenos, me han dado ideas extremadamente
satisfactorias sobre la formación de las montañas, y me han hablado un
lenguaje muy elocuente en favor de un sistema que me he formado des-
pués que he tenido la dicha de recorrer estas admirables e importantes
cordilleras.
Visitando a Cauquenes, era de mi deber el ir a examinar sus aguas
minerales tan justamente alamadas en todo Chile, y aún en el Perú.
Esta gran reputación reunida a la multitud de gentes que concurren alli,
me obligó a hacer un análisis bastante prolijo. Por dos veces las sometí
a la acción del fuego y a los reactivos, y ¡cosa extraña! Cuando creía
analizar un agua sulfúrea, como la ha considerado todo el mundo, los
médicos, y hasta el propietario de los baños, no encontré un átomo de
azufre, sino mucho hidroclorato de sodio que constituye su principal
base. Tal es, señores, el ciego empirismo que guía al médico chileno
que cree utilizar las aguas minerales, y aún las plantas medicinales que
se encuentran en esta República. Mientras no se hagan ensayos quími-
cos, no se podrán emplear sino con dudas y a tientas, y casi siempre con
sucesos variables. Las aguas medicinales de Cauquenes son un buen ejem-
plo, porque mientras el enfermo creía que iba a tomar baños sulfurosos,
tomaba al contrario baños salinos, y así mo debe admirarse que los re-
sultados hayan sido a veces contrarios y aún peligrosos.
En estas mismas cordilleras se encuentran sin embargo aguas sul-
furosas: recorriéndolas hasta el centro, encontré en el cajón de los Ci-
preses al pie de una grandísima roca de cuarzo, situada a una pequeña
distancia del río Piuquenes, un gran pozo de agua fría que contiene una
gran cantidad de gas hidrógeno sulfurado; pero su distancia de todo
lugar habitado, y sobre todo los malós caminos que son casi impracti-
cables y en muchas partes peligrosos, serán por mucho tiempo obstáculos
invencibles para sacar provecho de esas aguas. Lo mismo sucederá con
una mina de cobre que he visto cerca del origen del río de los Cipreses,
bastante rica para ser beneficiada con ventaja, como se podrá juzgar por
las muestras que he recogido, pero que quizá quedará siempre sepul-
tada bajo las nieves, por los motivos que acabo de exponer. Sin embargo,
he tenido cuidado de anotar los puntos de estos descubrimientos en la
carta que.he levantado del río Cachapoal y sus afluentes.
Vuelto a San Fernando por segunda vez, que es el punto central de
mis excursiones, me ocupé en clasificar, describir y dibujar los preciosos
y numerosos objetos de interesante herborización que había recogido,
266 Rey Cno
levantar la carta, y prepararme para un segundo viaje al centro de las
cordilleras a visitar ese famoso volcán, desconocido aún a los naturalis-
tas y a los geógrafos. El peligro era bastante grande, porque se asegura-
ba que Pincheira debía hacer una salida en toda la luna de febrero;
pero un viaje semejante era de tal modo seductor para un naturalista,
que el señor [Feliciano] Silva y yo, despreciando los peligros, persisti-
mos en nuestra resolución, y el tres de este mes salimos de San Fernan-
do acompañados de quince personas, entre criados, peones y soldados,
que la extrema previsión del señor Intendente nos mandó dar para
nuestra seguridad.
Nos encaminamos a estas maravillosas cordilleras, guiados por el
juez de Talcaregúe, hombre no menos práctico en este laberinto de mon-
tañas, que hábil para mostrarnos todos los escondrijos, las quebradas,
los cerritos y demás puntos que deseábamos conocer para la carta. En el
camino no dejábamos de encontrar algunas plantas y otros objetos in-
teresantes, pero después se multiplicaron tanto que los seis grandes pa-
quetes de papel que habíamos llevado, se concluyeron antes que hubié-
semos llegado al volcán. Entre estas plantas hay muchas muy medicinales,
tales como dos especies de Valeriana, tan generalmente empleada en
Europa; dos Polygala y una infinidad de otras cuyas virtudes serán re-
conocidas cuando el tiempo me permita estudiarlas y analizarlas. Des-
pués de cinco días de una marcha muy penosa, llegamos al pie del vol-
cán: primero fuímos a visitar una mina de azufre sumamente rica y
pura, y después Silva y yo subimos a la cumbre del volcán, al cual lle-
gamos con un trabajo increíble a causa de los grandes bancos de nieve
que tuvimos que atravesar, y de la incomodidad de las cenizas y escorias,
sobre las cuales nos era preciso subir. Este volcán, al cual después daré
nombre, se ha abierto camino por entre el basalto y las doleritas, como
lo acreditan las rocas que se encuentran cerca de su cráter, y a pesar
de que aún humea, principalmente en la base, yo lo creo absolutamente
extinguido y desde mucho tiempo privado de toda erupción. Las per-
sonas de la campaña, y aún las de San Fernando creen lo contrario,
fundadas en una especie de relámpagos que aparecen de noche al lado
del este; pero si estas personas tuvieran la menor noción de física, cono-
cerían que esta especie de fuegos que tanto temen, no son más que meteo-
ros eléctricos, bastante bien explicados por los físicos, y que frecuente-
mente se ven en paises muy distantes de todo volcán. Además de esto,
en los tres días que dormimos al pie de este volcán, que hasta entonces
no había sido visitado más que por algunos peones, no vimos la menor
erupción, ni aún la menor señal, y sin embargo, antes y después de
nuestra llegada observamos una gran cantidad de relámpagos.
No duden V. V., señores, de los trabajos que hemos debido sufrir
en este viaje tan avanzado a las cordilleras, por caminos las más veces
borrados, en algunas partes llenos de zarzales espesos que los hombres
tenían que cortar. Por mi parte, jamás olvidaré los peligros a que nos
expusimos, ya para atravesar los ríos y los bancos de nieve, y va para
bajar ciertas rocas, ni las grandes fatigas que debían necesariamente re-
sultar de estos penosos trabajos; pero estas penas y esos peligros estaban
de tal modo compensados por los bellos descubrimientos que hicimos,
Stuardo: Gay y la exploración científica de Chil 267
que nos preparamos para otra excursión. Esta nos enriqueció con mu-
chos pájaros e insectos particulares de aquellas frías regiones, con algu-
nos animales, con muchas bellas observaciones de geognosia y de geo-
erafía, y sobre todo con una gran cantidad de plantas, tan notables por
su rareza, como por sus singulares formas. Desde que me ocupo en las
Ciencias Naturales, puedo decirlo, jamás la herborización me había pa-
recido tan brillante, y sin embargo ¿cuántas contrariedades no hemos
tenido que sufrir? El sólo nombre de Pincheira que espantaba de un
modo singular a nuestros peones. a nuestros espías y por consiguiente
a nosotros mismos; la falta de víveres, la poca posibilidad que teníamos
de viajar con todas las comodidades que exige este género de trabajos,
todo esto ha sido para nosotros, si no un impedimento a algunos resul.
tados, al menos obstáculos que hemos debido vencer a fuerza de fatigas
y perseverancia.
Si recapitulamos el número de objetos que poseo, enunciaré a V. V.
155 pájaros de diferentes tamaños, casi todos con sus nidos.
350 insectos de todos géneros y de todas clases.
11 cuadrúpedos y siete réptiles.
230 muestras al menos de piedras, entre las cuales hay algunas que
no han sido encontradas por mí, sino que me han sido dadas por perso-
nas que me han venido a consultar sobre su naturaleza. He reconocido un
carbonato de plomo, un zinc sulfurado, un soberbio mármol, casi tan
hermoso como el de Carrara, tan afamado en Italia, que visité en 1822,
y sobre todo muchas muestras de un metal que las gentes del campo con-
servan como preciosidad a causa de su brillo, pero que recoñocido no
es más que una variedad de hierro sulfurado.
Más de quinientas especies de plantas, y dos mil muestras, de que
la mitad, al menos, serán absolutamente nuevas para la ciencia; poseo
diez especies de Triptiliun, del cual no hay más que cuatro conocidas,
una docena de soberbias Mutisia, seis lindas Acaena, dos Metampyros,
dos Viola, siete Talinum, y sobre todo muchas Compuestas, familia
que caracteriza en alto grado la vegetación de esta comarca.
Mis colecciones se han enriquecido con cuarenta y dos dibujos de
objetos de Historia Natural, muchas vistas, cuatro cartas del departa-
mento, ríos, etc. Mis diarios contienen muchos hechos geológicos bas-
tante interesantes, el análisis de las aguas, la latitud de San Fernando
determinada por una observación lunar, según el método de Ivercory
y Riddle descrito en el Practical Navigation de Norie, cuando estaba
el sol muy alto para poder emplear otro medio. En fin, poseo la descrip-
ción geográfica de todos los lugares que he visitado, y muchos pormeno-
res estadísticos bastante interesantes, y aunque imperfectos, sería, sin
embargo, de alguna utilidad en un país cuyas riquezas son desconocidas
aún a sus habitantes. Todos estos objetos se guardan cuidadosamente
en casa del señor Intendente, y serán transportados a Santiago inmedia-
tamente que concluya de visitar esta provincia. Prefiero llevarlos yo mis-
mo y no entregarlos al descuido de los arrieros.
Si la Comisión encuentra que estos resultados son de alguna impor-
tancia (y lo habrían sido mucho más si hubiésemos estado provistos de
algunos instrumentos que nos faltan y que son de.absoluta necesidad,
268 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
tales como un higrómetro, un barómetro, etc.), la mayor parte de ellos
debo atribuirlos a la complacencia del señor [Pedro] Urriola, Intendente
de esta provincia, quien ha favorecido de un modo simgular nuestros
viajes y nuestros. trabajos poniendo a nuestra disposición su casa, sus
caballos, y solicitándonos él mismo guías, peones y cuanto necesitábamos
para nuestras excursiones. Los señores, Párroco [don José Manuel] Cardo-
zo; Gobernador [don Feliciano] Silva; Juez de Letras [don Pedro M.]
Arriagada; los señores [Manuel] Cervantes, Riveros, y otros, han enrique-
cido mis diarios con una gran cantidad de notas sobre la estadística y la
geografía; y aseguro a V. V. que si en las otras provincias encuentro perso-
nas tan instruídas y tan celosas del bien público como en el departa-
mento de San Fernando, mis trabajos obtendrán resultados tan útiles
para la ciencia en general, como para esta República, cuyas riquezas y
productos quiero hacer conocer.
Estos son, señores, los votos y los deseos de su seguro servidor.—
CDA
San nda 20 de febrero de 1831.
El Araucano, N2 26 de 12 de marzo de 1831.
VIAJE CIENTÍFICO
101
San Fernando, 17 de abril de 1831.
Señores: Tuve la honra de dar a V. V., a mi vuelta de la cordillera,
algunas nociones de los trabajos que había emprendido y sus resultados;
ahora informaré a V. V. más particularmente de la costa que acabo de
visitar y de las observaciones que he podido hacer.
Inmediatamente que hube puesto en orden mis notas y coleccio-
nes, y después de haber recorrido las ricas y antiguas minas de oro de
Yaquil, que no sen propiamente hablando, más que minas de hierro
sulfurado o piritas auriferas, me dirigía hacia Navidad siguiendo casi
siempre el curso del río Tinguiririca que deseaba conocer bien para
completar el plano geográfico que había principiado desde su origen.
Pasando por el llano de Colchagua, gozamos de ese grande espec-
táculo que ocasionó tantas veces la desesperación de las tropas francesas
en Egipto, engañando una sed que aumentaba más y más un tempera-
mento tan seco como ardiente. Quiero hablar del raro fenómeno deno-
minado miraje que se manifiesta aquí en toda su perfección; nos pre-
sentaba a lo lejos la apariencia de un verdadero lago sembrado de islas
plantadas de árboles, que reflejando sobre la superficie de sus preten-
didas aguas, formaban la ilusión más completa. A medida que avanzá-
bamos el lago, las. aguas, las islas, huían delante de nosotros disminuían
más y más su magnitud, y desaparecían al fin como por encantamiento,
y con gran sorpresa de mis compañeros poco habituados a ver esta es-
pecie de fenómenos. No procuraré dar aquí su teoría tan bien explicada
Stuardo: Gay y la exploración científica de Chile 269
por Monges y que el sabio Wollaston ha probado después por una ex-
periencia decisiva que se encuentra además descrita en todas las obras
de óptica y de física que se han impreso en estos últimos tiempos.
El llano de Colchagua aunque atravesado por el estero de Chimba-
rongo y por muchas acequias, es sin embargo estremadamente seco en
estio, y presenta en cada estación un contraste admirable con los llanos
de Nancagua y de Placilla, que por una cultura cuidadosa ofrecen a sus
habitantes preciosas cosechas y una primavera perpétua. No se puede
atribuir esta falta de cultura más que a la falta de habitantes, porque
el terreno es excelente, y tiene, además, la ventaja de estar privado de
esa multitud de guijarros que tanto perjudica a los propietarios de los
llanos, y que son el resultado de un terreno de aluvión. Este, al contra-
rio, pertenece a los terrenos terciarios y se continúa hasta el mar, exten-
diendose mucho más de Este a Oe:te, que de Norte a Sur. En ciertos
lugares y principalmente en la hacienda de La Cueva, se le puede ver
y estudiar en toda su extensión. Allí forma un llano lleno de monteci-
llos compuesto de capas horizontales de macigno que alterna con otras
de arcillas, de guijarros rodados y de arena.
De distancia en distancia se ven especies de muros que resultan del
corte perpendicular de estos montecilios, y presentan de un ¿modo muy
satisfactorio la composición de estos terrenos formados por una grande
inundación de agua, lo que prueban que ha debido existir en los tiem-
pos prehistóricos. En aquella época tan remota me decía a mí mismo:
cuando !as aguas que cubrían la superficie de este continente se dirigían
por la ley de la pesantez hacia los lugares bajos, es decir, hacia el océano,
una parte de ellas debió, precisamente quedar detenida en las inmensas
cordilleras, y formar lagos, más o menos grandes, más o menos profun-
dos. No pudiendo los diques de estos lagos resistir al furor de sus olas,
ni a la acción excesiva de las aguas; o también, fuertemente agitados por
los terribles temblores que Chile debió haber sufrido antes de la aper-
tura de los volcanes, se rompieron por fin, y escapándose las aguas con
fuerza surcaron estos terrenos flojos, y vinieron después a estrellarse
contra estos montecillos que demolieron en parte, y les dieron la forma
en que los vemos hasta hoy. Esta explicación por muy especulativa y
atrevida que parezca es, en mi opinión, muy justa y probada por una
porción de hechos físicos que me han descubierto las orgullosas cordi-
lleras. Además cualquier geólogo que visite estos terrenos deducirá las
mismas consecuencias porque el intentar dar otra explicación sería que-
rer sustraerse al testimonio de los sentidos.
En uno de estos muros se encuentra la famosa cueva tan conocida
en este departamento, que he dedicado al historiador de Chile, el juicio-
so Molina, aunque el reconocimiento quizás debiera haberme hecho
principiar por el digno Intendente que ha tomado una parte tan activa
en la protección de mis trabajos *
* Quizá se admirarán V. V. señores, de que yo dé nombre a una cueva
tan conocida. Si sólo escribiera para San Fernando ciertamente bastaría el nombre
de cueva, pero la ciencia sumamente severa quiere que todo sea claro y preciso, y
rechaza todo lo que puede ocasionar equivocaciones. Así, pues, el nombre de cueva
no haciendo por sí sólo más que generalizar estas cavidades tan abundantemente
270 RevaiChillEa OSEA
La cueva debe haber estado en otro tiempo llena de algunas sales
solubles, por ejemplo, sulfato de cal, sulfato o carbonato de magnesia,
o quizás el muriato de soda, y las aguas que filtran continuamente en
ella, disolviendo estas sales, habrán formado esta gruta que en lo suce-
sivo llamaré Cueva de Molina. Su forma es poco más o menos redonda,
abollada por todas partes, de quince a dieciocho varas de largo, y diez
a doce de ancho, y abierta por una gran puerta tapizada por la Escallo-
nia de flores rojas, los Myrtus y los Drimys de tlores de un hermoso
blanco y de un follaje siempre verde, y por una infinidad de arbustos
que entrelazan elegantemente el débil Eccremocarpus, o el útil y delica-
do Lardizabala. y
Este verdor no existe sólo en los alrededores de la gruta, sino que
también continúa por todo el largo y por los contornos de sus muros
naturales, y cuando estos forman algunas hendiduras presentan una es-
pecie de rotundas y ofrecen un paisaje sumamente pintoresco. Al visi-
tarlos me creía transportado a aquellos bosques que los griegos consa-
graron a sus Dioses bienhechores; sólo faltaba una estatua en el medio
para que la ilusión fuese completa.
El terreno terciario de esta comarca demasiado interesante para el
geólogo reposa enteramente sobre el terreno primordial: de distancia
en distancia se perciben algunas manchas de rocas graníticas que se're-
esparcidas en la maturaleza, los geógrafos han debido dar a cada una de ellas
un nombre específico para distinguirlas unas de otras. Estos nombres han variado
según los tiempos y según el estado de la ciencia; así es que los griegos, que t£-
nían cotumbre de divinizar a sus reyes y a sus héroes, les consagraban después ciu-
dades, montañas, etc. Los de la Edad Media se contentaron, al contrario, con es-
pecificar los cabos, las islas, etc., que descubriían, con nombres frecuentemente los
más insignificantes. Los modernos, más escrupulosos que los primeros, pero me-
nos ingratos que los últimos, se han impuesto el deber de dedicar sus descubri-
mientos a aquellos que han trabajado en el adelantamiento de las ciencias; bien
sea por sus tareas, o bien por su protección, cuando no encuentran un nombre
que pueda caracterizarlos bien. Por esto vemos islas dedicadas a ministros, como
las de Sandwich, otras a generales como la Desaix, otras a naturalistas como la de
Lacepede, otras a geógrafos como las de Vancouver; otras, en fin, a simples par-
ticulares consagradas por la amistad. Lo mismo ha sucedido con las montañas,
cabos largos y ciudades. Este modo de inmortalizar a los hombres, por muy inoncen-
te que aparezca, ha sido, sin embargo, adoptado por la universalidad de natura-
listas y geógrafos, y es quizás el medio más seguro para hacer pasar a la posteri-
dad más remota nombres que puedan borrarse en la historia. Sin duda, el nombre
de Sandwich vivirá menos sobre las estatuas y columnas que la patria reconocida
le hizo erigir, que sobre esas islas que el inmortal Cook tuvo a la vez el talento
de descubrir, la satisfacción de dedicarlas a su ilustre bienhechor, y la desgracia
de perder en ellas una vida que había consagrado a la perfección de ta geografía
y de la navegación. Los trabajos de Diemen y de Mauville hubieran sido probable-
mente olvidados, no sólo por las gentes vulgares, sino también aún por los sabios
mismos si sus mombres no hubiesen sido grabados de un modo indeleble, casi al
extremo de los dos polos. Imbuído en estos principios y deseando hacer un tra-
bajo absolutamente nacional, he considerado a propósito dedicar a los beneméritos
de la patria todos los volcanes, islas, etc., que tenga la ocasión de visitar en mis
excursiones, asegurando a V. V. que conservaré religiosamente todos los nombres
que hayan sido consagrados, por el tiempo, aun cuando sean vagos y carezcan de
sentido, porque cuando el uso ha prevalecido, el reformar una nomenclatura, es
embrollarla.
=J
pu
Stuardo: Gay y la exploración científica de Chile 2
conocen a primera vista por la fuerza de su vegetación, y forma en cier-
tas épocas del año especies de oasis en un terreno, entonces, seco y es-
téril. Este granito bien cristalizado y el feldespato rojo es mucho
más abundante hacia el norte y se presenta en gran masa y a veces en
fragmentos desprendidos y aparece apenas sobre el terreno terciario. Pue-
de decirse que éstos son otros tantos testigos que sólo salen a luz para de-
mostrar su presencia en toda la extensión del lugar.
De la hacienda de La Cueva me dirigí a Navidad atravesando cam-
pos inmensos casi desprovistos de árbo!es, y aún de arbustos; y en ver-
dad es muy sensible ver tantos terrenos casi inhabitados por la falta de
bosques. Esto me empeñó a dirigir mis observaciones a la investigación
de algún objeto que sea de utilidad para los habitantes de esta desgra-
cida comarca; éste era el de encontrar algunas capas de carbón de pie-
dra; mas el país que he visitado pertenece absolutamente a los terrenos
terciarios, y jamás se ha encontrado este precioso fósil en terrenos se-
mejantes, al menos yo no lo sé. “Tuve que renunciar a la esperanza de
un descubrimiento igual y buscar más bien un equivalente la lignita
que se emplea en Europa en gran cantidad y para el mismo uso. Este
terreno era, en efecto, la verdadera patria de esta substancia y su man-
sión predilecta, lo que animaba mucho mis investigaciones, y que me
daba la esperanza de un feliz suceso; ya había encontrado en muchos lu-
gares la verdadera leña fósil, y aunque este encuentro no me dió indi-
cios ciertos de su existencia, ella me probaba, sin embargo, que al tiempo
del diluvio, o del primer cataclismo (como lo llaman ciertos geólogos)
que ha debido. sufrir nuestro planeta, este país se hallaba en parte
cubierto de bosques. Redoblé, pues, mi celo visitando con cuidado los
valles y las quebradas, y dos días después, tuve la inapreciable dicha de
encontrarle bajo dos estados diferentes: el uno' en el estado un poco
fibroso de un negro débil, ésta es la lignita propiamente dicha; el otro
en el estado compacto y de un negro lustroso, éste es el azabache de que
se hacen esos bellos collares negros que nos vienen de Europa. Por des-
gracia la capa es muy delgada y el poco tiempo que me dejan mis nu-
merosas Ocupaciones no me permitió continuar mis investigaciones. Me
basta al fin el haber descubierto su existencia; mi empeño quedó lleno,
ahora corresponde a personas interesadas el hacer nuevas investigacio-
nes. /
Debo hacer una observación de suma importancia, y es la rectifi-
cación de la situación de Topocalma. V. V. saben, señores, que Chile
no posee más cartas geográficas que las de la costa, y que las que se han
trabajado para el interior son muy imperfectas, y las más veces forma-
das sobre datos absolutamente falsos. Las de la costa, al contrario, estan
fundadas en observaciones astronómicas y levantadas por muchos ofi-
ciales de la marina española, y sobre todo, por los dos célebres infortu-
nados Malaspina y Bauzá. Por desgracia sus trabajos se extendían sobre
toda la costa occidental de la América, y el poco tiempo que tenían para
terminarlos no les permitió hacerlos con todos los pormenores que exige
una carta marítima. Deben haber incurrido, en sus planos, en muchos
errores, bien que involuntarios, y el que he rectificado es tanto más
útil para la geografía y para la navegación, cuanto es cometido en una
272 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
costa que puede ser muy frecuentada y que los mejores geógrafos se han
empeñado en copiar. Estos dos autores colocan, en efecto, a Topocalma
al norte de Navidad y a la desembocadura del río Rapel, mientras se
encuentra realmente a cinco leguas, cuando menos, al sur. Ántes de rec-
tificar este error quise investigar su origen, y encontré que estos astró-
nomos habían hecho sus observaciones en la desembocadura del río
Rapel, y habían sido engañados sobre el verdadero nombre de la punta,
o también las habían hecho en el mismo “Topocalma, y que habían to-
mado por el río Rapel la laguna de este valle, que durante el invierno
se junta con el mar. Para saber a cual de estas dos suposiciones se re-
fiere el error repetí las observaciones de estos dos sabios,“es decir, tomé
muchas alturas circunmeridianas a Navidad, cerca de la desembocadura
del río Rapel; me transporté a Topocalma para hacer la misma opera-
ción, y los cálculos que hice después en San Fernando con el señor Silva
nos ha dado a Navidad en 339 56" de latitud ((Topocalma 339 55” Malas-
pina) y a Topocalma en 34% 07" lo que nos probó que Malaspina y Bau-
zá no habían conocido a “Topocalma: que se debe borrar este nombre
de su plano, colocarle más al sur y poner en su lugar Punta de la boca
de Rapel.
Durante el viaje que exigía este trabajo no olvidé la Historia Na-
tural y aunque la vegetación fué enteramente descuidada, he encon-
trado, sin embargo, dos plantas extremadamente preciosas, una Salsola
y otra Salicornia, cuyas cenizas están abundantemente esparcidas en el
comercio de Europa bajo el nombre de soda. Las he encontrado en can-
tidad inmensa y podrían ser beneficiadas con la mayor ventaja para fá-
bricas de jabón y aún de vidrios. La última, que podría ser muy útil
en esta República, no puede colocarse en mejor situación que en las
cercanías de la laguna de Cáhuil y el fabricante encontraría en algún
modo a la mano todas las materias primas. El cuarzo hialino forma allí
casi la base del terreno, y la Salsola se esparce con tal profusión que ha
alejado todas las otras plantas y cubre actualmente todos los llanos con
sus ramas.
Otra planta no menos útil para la tintura y que a pesar de su ra-
reza, la Europa solicita con mucho cuidado, y utiliza con grandes ven-
tajas, es una especie de Roccella que he encontrado también en bastante
cantidad y que probablemente será muy pronto puesta en uso por un
personaje rico de Valparaíso que me había recomendado el que la bus-
cara. Me sería sumamente satisfactorio el que algún día el comercio de*
Chile me debiese este nuevo ramo de la industria.
No seguiré adelante, señores, con el resultado de mis demás traba-
jos porque no es posible analizarlos en la estrechez de una carta ni en
el curso de un viaje agitado, y sacar de ellos consecuencias útiles. Me
abstendré, pues, de hablar a V. V. de las observaciones que he podido
hacer sobre las salinas de Cáhuil y sobre las notas estadísticas que gra-
cias a las buenas recomendaciones del Sr. Obispo de Ceram * he po-
dido obtener de los señores párrocos. Sólo haré presente a V. V. que mis
colecciones se han aumentado considerablemente, y que, a excepción de
* El Iltmo. señor don Manuel Vicuña.
Gay y la exploración científica de Chile 273
la parte botánica, los otros ramos se han duplicado o triplicado; la parte
mineralógica, sobre todo, se ha enriquecido con una gran cantidad de
rocas o minerales, entre los cuales citaré más particularmente la proto-
gina, la pegmatita que se beneficia en Europa para la fabricación de
porcelana, la hyalomicta, el gneiss, el micaschiste, el pórfido, el macho,
el anfíbol, el granate, el actinoti, etc., etc. Poseo también una gran can-
tidad de conchas petrificadas, tales como Pectunculus, Pirula, Cerit-
thium, Serpula, Dentalium, etc., etc.
Deseo muy de veras que la reunión de todos estos objetos clasifi-
cados y puestos en orden estimule algún día a la juventud chilena al
estudio de la ciencia no menos útil por sus numerosas aplicaciones a
todos los ramos de la sociedad, que por los dulces y felices momentos
que proporciona a todos los que se consagran a ella. El estudio de la
naturaleza no puede continuar por mucho tiempo despreciado en un
país que goza de tantos privilegios y que ofrece tan grandes socorros a la
ciencia y a la industria. Me contemplaré muy feliz si llego a provocar el
gusto y a facilitar su estudio y éste será, sin duda, el resultado más sa-
tisfactorio que puede esperar de mis trabajos el Gobierno de Chile. Soy
den VW. señores, ete. a = GA Yo.
El Araucano, N* 35 de 14 de mayo de 1831.
VIAJE CIENTÍFICO
¡081
Valparaiso, febrero 23 de 1832.
Señores: Cuando parti de Santiago, no pensé permanecer tanto tiem-
po en Valparaíso creyendo que muy pronto se presentaría la ocasión
de embarcarme para Europa. Como había interrumpido mis trabajos
científicos para ocuparme en los preparativos del viaje, dejé en ésa mis
libros e instrumentos, y desgraciadamente varias ccurrencias me han
demorado y he tenido que volver a mis antiguas tareas. Estas no han ”
sido desempeñadas con aquel método que me he trazado desde el prin-
cipio. Desprovisto de mis notas y de la mayor parte de mis libros, no
he podido trabajar más que a título de colector, o cuando más de sim-
ple observador; por lo que no me es posible dar parte de todos mis
descubrimientos. Sin embargo, puedo citar algunos objetos que he re-
conccido, absolutamente nuevos para nuestras colecciones y aún para
la ciencia.
El género Lobelia se ha aumentado con una especie bastante pe-
queña que creo que será la £. nana de Humboldt; la Lucuma valpara-
disea de Molina, que aún no conecen los botánicos, se encuentra en
cantidad en la quebrada de este nombre; el Triglochin maritimum,
originario de Europa, crece en abundancia en los lugares húmedos
arenosos. Lo mismo sucede con el Agrostis pungens, la Salsola kali, *.
He encontrado también dos especies de Solanum que son el obliquum
y el crispum de R. y P., dos especies de Nolana, una especie nueva de
274 Re Cin OS il
Badaroa y de Chloraea; el género Adenopeltis del sabio Bertero crece
casi en todas partes, así como las dos especies conocidas de Nierember-
gia, y en fin una buena cantidad de otras plantas más o menos raras,
más o menos ignoradas, que tendré el placer de enviar inmediatamente
que me lo permitan mis Ocupaciones.
Mis demás trabajos sobre diferentes ramos de Historia Natural no
han sido menos interesantes: poseo una bella colección de Crustáceos,
Moluscos y Reptiles, que he tenido cuidado de dibujar; mi colección de
rocas se ha aumentado también considerablemente; en fin no hay par-
te de esta ciencia que no haya hecho más o menos adquisiciones durante
mi mansión en Valparaíso.
Pero el trabajo más importante que tengo precisión «de hacer tarde
o temprano, es seguramente el de los Peces de esta bahía. Desde mi
llegada no he excusado fatiga ni diligencia para procurarme una colec-
ción de las más completas: los describía y pintaba inmediatamente que
se me presentaban. Estos dibujos, que pasan de ciento, son tanto más
preciosos cuanto que representan objetos sobre los cuales la Taxider-
mia no ha sido muy feliz, y que se conservan tan imperfectamente en
espíritu de vino; ellos tienen la ventaja de haber sido pintados de ori-
ginales vivientes y de reunir todos los caracteres específicos capaces de
hacerlos conocer al primer aspecto.
Mientras que me ocupaba en el estudio de la Historia Natural de
Valparaíso, supe que la Colo-Colo salía muy pronto para Juan Fernán-
dez, y persuadido de que esta isla ofrecería un vasto campo a mis gustos
y a mis inclinaciones, no trepidé en pedir al Gobierno un pasaje, que
me fué inmediatamente concedido. Hice mis preparativos y el 31 de
enero dimos vela. Llegamos después de una navegación de tres días.
Esta isla, más larga de norte a sur, que de oriente a poniente, y de
una superficie de cerca de diez leguas cuadradas, se presenta desde luego
bajo el más horrible aspecto. Sus altos y estériles arrecifes en continuo
choque con las espumosas olas de un mar irritado, ofrecen a la acción
corrosiva y destructora de las aguas el flanco de sus rocas alteradas ya
por la influencia de la descomposición atmosférica. Este choque perpe-
tuo de las olas ocasiona de tiempo en tiempo derrumbamiento de gui-
jarros que yacen en la playa, primero bajo una forma angular y se re-
dondean bien pronto por su frotación recíproca, y los movimientos
simultáneos de las aguas del mar. Estos guijarros son los que impedirán
siempre, al diestro pescador el servirse de sus formidables redes, pero
en lugar de esto le proporcionan, durante mucho tiempo, en abundan-
cia esas hermosas y delicadas langostas que contribuyen a las delicias de
las mesas del chileno y del peruano. ;
En el interior de la isla no es menos montañoso que sus costas. Es
un verdadero caos, una confusión espantosa de montañas escarpadas y
de rocas perpendiculares que representan techos, torres, ruinas, cuyas
sombras, fuertemente expresadas, hacen este paisaje a la vez espantoso
y pintoresco, y dan al todo ese aspecto lúgubre que hace desesperar a
sus culpables y desgraciados habitantes. “Todos estos picos, todos estos
techos están unidos los unos a los otros por una cresta de montañas
PP
Gay y la exploración científica de Chile 275
donde se presentan los precipicios más horribles. Un estrecho camino
cortado a veces por protundos surcos y otras embarazado por murallo-
nes, que apenas dan cabida a las puntas de los pies o de las manos, es
el único sendero que se ofrece al viajero imprudente, el que si la cu-
riosidad le hace despreciar los peligros, tiene que proveerse de cuerdas
bastante fuertes para poder subir, o bajar a esos profundos abismos que
la naturaleza parece haberse empeñado en variar y multiplicar en aquel
lugar. No pintaré todas las sensaciones de placer y de horror que expe-
rimenté cuando llegué a la cumbre del cerro. alto, a la del inglés, y
otros. Mientras consideraba con inquietud aquel estrecho y escabroso
sendero, aquellas laderas ásperas y rápidas que acababa de salvar, en
donde el más ligero paso en falso habria bastado para ocasionarme una
muerte tan desastrosa como cierta, no podía cansarme de admirar el
paisaje que mi posición dibujaba a mis.ojos encantados. Este cra un
cuadro verdaderamente mágico, guarnecido por un horizonte por el
más bello azul, que ofrecía a la imaginación asombrada la imagen de
la naturaleza bruta confundida con las ruinas de una ciudad antigua,
que los siglos habían empañado y tiznado. El amor propio también qui-
so tomar parte en este espectáculo grandioso: una singular vanidad,
culpable, sin duda, en otras circunstancias, me hacía mirar con una es-
pecie de orgullo esa cima que poco antes creía inaccesible. Mi alma se
engrandecía en razón de los peligros que acababa de vencer; y como
que me creía superior a todos por hallarme en una altura superior; en
fin, mis deseos estaban satisfechos porque podía estudiar el conjunto
geológico de aquella alta e interesante montaña.
Querría describir aquí, de un modo bastante especial, la disposi-
ción de las capas de estos terrenos, pero temo que un trabajo de esta
naturaleza, que al fin debo hacer en otros tiempos y lugares, me arras-
tre a largas discusiones, a descripciones secas y estériles, a citas enfa-
dosas de observaciones locales, a una multitud en fin de pormenores
que no puedo, ni debo tocar en este momento, y me limitaré a decir
que el terreno pertenece enteramente a ese terreno volcánico, que al-
gunos geólogos llaman de lavas. La basanita constituye su principal base
y se encuentra cubierta por capas de argilolita que alterna algunas ve-
ces, o que contiene más frecuentemente vetas muy poderosas y más o
menos inclinadas de una especie de trapp blanquecino y compacto. La
basanita lavica provista de una grandísima cantidad de olivina se en-
cuentra también en vetas o en capas, así como la basanita escoriada,
cuyas celdillas más o menos grandes están tapizadas de un cuerpo verdo-
so, cuya verdadera naturaleza no he podido conocer. Todo este terreno,
todas estas capas están cubiertas en ciertos puntos y sobre todo en los
alrededores de las habitaciones de un cierto mármol poligénico formado
por los escombros de los mismos terrenos.
La estructura y composición de estas montañas me hace presumir
con mucha probabilidad que esta isla ha sido formada en un tiempo
poco lejano, es decir, mucho tiempo después de la causa que ha variado
la superficie de nuestros continentes. Una fuerza muy grande que no
se puede buscar más que en los terribles fenómenos volcánicos, ha debi-
do chocar contra este terreno y levantarlo después sobre la superficie
276 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
del mar en que antes estaba sumergido, dando principio de este modo a
esa isla. Esta suposición, por muy gratuita que parezca, se halla, sin em-
bargo, poderosamente sostenida por todo lo que se sabe del archipiélago
de Kamchatka y de sus alrededores. La isla de Santorin es también una
buena prueba; y sin tratar de acumular ejemplos, recuérdese la isla que
se formó el año pasado en las cercanías de la de Malta, y que la comi-
sión científica enviada por la Academia ha dado a conocer de un modo
especial.
El clima de la isla de Juan Fernández es enteramente suave y sano;
su temperatura es muy regular, y las estaciones, aunque bastante pro-.
nunciadas, no tienen sin embargo esa diferencia que constituye las de
la provincia de Santiago. Sería una mansión de las más agradables si no
sufriese de tiempo en tiempo los tormentos de un viento impetuoso, que
con justa razón se compara a una especie de huracán. Este viento tan
horrible por su fuerza, como peligroso por sus efectos, desciende las
más veces de las altas cimas, se desencadena en las quebradas, y va a
unir sus lúgubres acentos a los más lúgubres aún de una mar agitada.
Se diría en esos momentos que la naturaleza descontenta pretendía des-
truir su propia obra. Los árboles encorvan hasta el suelo sus elevadas
copas, y trozos de rocas conmovidas y despedazadas ruedan sobre sí mis-
mas, haciendo un espantoso ruido, hasta el fondo de los abismos. Los
efectos de estos terribles fenómenos que han destruído frecuentemente
habitaciones enteras, han obligado al gobernador a excavar una gran
cantidad de cuevas en las faldas de una colina, las cuales, a pesar de su
eran tamaño y altura, serán siempre muy húmedas, y por consiguiente
un origen de enfermedades para los desgraciados desterrados que deben
habitarlas. Sin embargo, esta calamidad no sucede muy frecuentemente:
sólo se manifiesta en ciertas estaciones y en el resto del año se goza
siempre de un cielo puro y sereno. Los vapores que se elevan del seno
de la tierra y de la superticie del mar no se equilibran largo tiempo en
la inmensidad del espacio. Prontos siempre a chocarse se atraen y se
repulsan, y se unen al fin, y llegando a estrellarse contra los elevados
picos, se condensan en una lluvia fina y regular que da vida y fuerza
a la naturaleza animada. -
A este fenómeno que se renueva casi todos los meses, debe la isla
esa vegetación que forma su principal riqueza. En los valles se amonto-
nan árboles tan antiguos como ella: que no presentan más que un es-
peso verdor, penetrable sólo por los imsectos y los pájaros. Entre estos
árboles y los otros vegetales reconocí dos o tres helechos, como árboles,
que invaden más y más el terreno, una nueva especie de canelo que he
denominado Drimys fernandeziana; dos Myrtus de que la una será sin
duda el Ungui de Molina, cuya existencia se pone en duda por los bo-
tánicos europeos; una Urtica arborescente, que se llama manzano sil-
vestre; un soberbio mayo (Sophora) cuyo tronco serviría de adorno en
los jardines. Encontré también dos Gnaphalum, una Campanula, un
Zanthoxylon, un Arbutus, una Bromelia, y dos especies de Pimienta.
Observé que la resina de Juan Fernández tan afamada en todo Chile
y que el mundo sabio ignora aún su nombre, proviene de un Senecio
/
Gay y la exploración científica de Chile 277
t S
arborescente de ocho a diez pies de altura; en fin otros muchos árboles,
arbustos y plantas que no pude estudiar ni analizar, y, sobre todo, hele-
chos que son allí muy numerosos y variados. Pero el descubrimiento
más curioso y el más interesante que se me proporcionó hacer en esta
isla visitada antes por el sabio Bertero y que ha enriquecido mis colec-
ciones, es el de cinco a seis. especies de Chicoreáceas, como árboles bas-
tante elevados; descubrimiento muy importante para la ciencia y tanto
más maravilloso, cuanto que él va a dar a conocer a los botánicos, ár-
boles pertenecientes a una familia reputada hasta aquí absolutamente
herbácea y de los cuales ningún país ha ofrecido ejemplo.
Según la cita general de estas plantas se verá que la vegetación di-
fiere bastante de la flora de la provincia de Santiago para hacer una di-
versa región botánica; allí se ven algunas plantas pertenecientes a ambas
regiones: también la Gunnera scabra, llamada pangue por los habitan-
tes, se encuentra con una fuerza admirable. El palqui (Cestrum vesper
tianum) no es menos común, así como la Malva prostrata, el Amnt vis-
naga, €, £, pero en general a excepción de algunas especies chilenas más
o menos raras, todos los demás vegetales son enteramente distintos y
presentan al botánico maravillado el conjunto de una vegetación propia
de ese país. Lo que es digno también de notar, es la especie de superio-
ridad que toman de día en día las hortalizas originarias de Europa; se
diría por ejemplo que el rábano ha declarado la guerra a las plantas
indígenas de esta isla pretendiendo invadirla toda, pues se le ve cubrir
campos enteros, introducirse en los bosques, trepar aún las altas mon-
tañas, como si quisiera elevar su purpurino tronco, para tributar home-
naje a los primeros navegantes *. El capulí (Physalis peruviana) abun-
da también entre las gramíneas y ofrece al viajero atormentado de la
sed un fruto tan dulce como suculento; en fin hasta el durazno recorre
los lugares más salvajes de esta isla, y subiendo por las escarpadas rocas
coronará muy pronto con sus dorados frutos la orgullosa cima del brusco
e inaccesible Yunque.
La Zoología no es tan interesante como la Botánica. A excepción
de una especie de foca (lobos) que los pescadores acabarán muy pronto
de destruir, los demás cuadrúpedos, aunque salvajes ya, son todos ori-
ginarios de Europa. Los toros, los cerdos. £ se han hecho muy raros por
la caza que se hace de ellos; y al contrario los ratones, los perros y ca-
bras se han multiplicado infinitamente. Estas últimas andan en peque-
ñas tropas, trepan por las rocas, bajan a los precipicios y aparecen sobre
esos picos aislados que según nuestra razón sólo pertenecen a los habi-
tantes de las regiones aéreas. De este modo se escapan del mortífero
diente del perro salvaje y de la destreza del intrépido y animoso cam-
pesino. Z
Entre los pájaros se distinguen algunos picaflores de cabeza roja,
azul, amarilla, y algunos Troglodites bastante singulares por su cu-
* Cuando la parte menos conocida de nuestro globo principió a ser visitada,
tuvieron orden los navegantes de dejar animales domésticos en todas las islas a que
llegasen y de sembrar toda especie de hortalizas y plantas medicinales principalmen-
te anti-escorbúticas. Probablemente a esta filantrópica medida debe la isla de Juan
Fernández la gran cantidad de rábamos que posee.
278 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
riosidad. Desconociendo aún los funestos efectos de las armas del caza-
dor tienen la costumbre de seguir al viajero admirado, reunirse a su
rededor, revolotear en su contorno y acercarse tanto, que algunas veces
pueden tomarse con la mano. La tenca, el zorzal, se encuentran también,
pero generalmente los pájaros del mar son más numerosos y variados.
Entre los peces se distinguen muchos de una hermosura rara, los
Pleuronectes son bastante comunes; el pampanito, el jurel y la corui-
nilla son absolutamente distintos de los de Valparaíso, no solamente en
especie sino también en género. El bacalao no es el verdadero, es decir,
uno de esos pescados tan abundantemente esparcidos en el comercio
que los franceses llaman morue, o merluche, y los ingleses salt-fish,
stock-fish; es de un género absolutamente nuevo.
Los reptiles son allí casi ninguños, las arañas y los caracoles poco
numerosos; y los insectos aunque no muy variados en la especie, son sin
embargo, bastante abundantes para destruir los trabajos del desesperado
hortelano.
Estas son las observaciones que he podido hacer en aquella isla;
mis colecciones me habrían aumentado considerablemente si mi viaje
hubiera emprendido en mejor estación, pero creo que las: circunstan-
cias me harán volver a ella por segunda vez, y entonces podré dar a co-
nocer en toda su extensión una isla tan importante de que el Gobierno
debe sacar con el tiempo grandísimas ventajas.
El Araucano N% 77 de 3 de marzo de 1832.
EN EL PRIMER CENTENARIO DE PACELEGADA DE PRUETPEN
Los naturalistas de Chile celebran en 1951 el primer centenario de
la llegada al país del doctor Rodulfo Amando Philippi (1808-1904).
Chile, segunda patria del extraordinario naturalista, recuerda pues con
agradecimiento el 4 de diciembre de 1851, cuando él arribó a Valpa-
raiso en un velero. Ese día tiene un alto significado histórico para las
Ciencias Naturales de Chile.
Venía huyendo de la represión absolutista que ensombrecía a su
país, y él, que amaba la libertad, no podía encontrar en Prusia la nece-
saria paz espiritual para cultivar las Ciencias Naturales, afán de sus
más tiernos años. Philippi pensaba radicarse en Chile sólo por un tiem-
po breve, pero el destino quiso dejarlo para siempre aquí, y en nuestra
patria transcurrió más de la mitad de su larga vida. Aquí produjo tal
vez lo más importante para la ciencia, por lo que Chile se enorgullece
de haberle dado hospitalidad.
A casi medio siglo de su muerte, vemos la gran figura de Philippi,
y es por eso que en estas líneas queremos recordar algunos perfiles de
su vida y de su obra. Ya su biografía fué escrita por Diego Barros
Arana, y el botánico Karl Reiche compiló su bibliografía más signifi-
cativa. .
Como un emisario del movimiento científico que se operaba en la
Europa de mediados del siglo XIX, Philippi se convierte en Chile en
un notable impulsador de la ciencia. Aunque “doctor en cirugía y me-
dicina” (1830), no practicó la profesión, y sólo aplicó su inteligencia
al estudio desinteresado de la naturaleza.
Pertenece Philippi a esa escuela en que brillaron hombres tan in-
tegralmente sabios como Linneo, Cuvier, Buffon, Darwin, etc., y aun-
que vivió en la época en que la especialización científica ya comen-
zaba, no puede decirse que él se comprometiera con ninguna. En Chile
formó parte de esa falange de extranjeros ilustres que como Domeyko,
Bello, Pissis, Sazie, etc., contribuyeron tan notablemente a la formación
intelectual de los chilenos. Philippi es el legítimo continuador de la
obra del Abate Molina y de Claudio Gay, y, aún más, fué el inme-
diato y oportuno custodio de la herencia científica dejada por este
último.
Philippi exploró con detenimiento gran parte del territorio, tan-
to continental como insular. De sus 350 más importantes publi-
caciones, la mitad más o menos corresponden a Zoología; más de
90 son de Botánica, especialmente de Taxonomía; el resto de sus obras
tratan de Geología, Paleontología, Mineralogía, Geografía, Meteorolo-
gía, Etnografía, Arqueología, etc. Lamentablemente los dos tercios de
sus obras no están escritas en español sino que en alemán, publicadas
en Europa, y ahora es extremadamente difícil encontrar o consultar
muchas de ellas.
Consideramos a Philippi un precursor de actividades que hoy día
constituyen algo perfectamente normal y necesario, pero que en su tiem-
po hallaron incomprensión y oposición. Así, por ejemplo, su “Viaje al
Desierto de Atacama hecho por orden del Gobierno de Chile en el ve-
rano de 1853-54”, es a nuestro juicio el primer trabajo científico real-
280 Rev. Chil. Ent. 1951, 1
mente serio emprendido en nuestro país con el fin de avaluar y estudiar
las posibilidades económicas de un definido recurso natural. Asimismo,
otra prueba de su alto espíritu progresista es su iniciativa de fundar
el Jardín Botánico (1876). Debemos también señalar a Philippi como el
primer hombre que enseñó la Historia Natural en Chile (1853), y con
la publicación de sus “Elementos de Historia Natural” (1864), contri
buyó a forjar un tipo nuevo de juventud, logrando encaminar a los
chilenos por un rumbo de conocimientos antes ignorados. Su actuación
como primer director titular del Museo Nacional de Historia Natural
(1858), creado por Gay, propendió a que el establecimiento exhibiera,
conservara, educara, investigara y publicara, cinco funciones básicas, y
que aún hoy día muchos museos del mundo no logran cubrir satisfacto-
riamente.
Esta breve nota quedaría trunca si no nos refiriéramos a otros as-
“pectos de la rica personalidad de Philippi. Su sinceridad, honradez y
tesón con que abrazaba todo lo que le parecía justo o digno de estudio
los vemos en todas las fases de su vida; en política, durante los últimos
años que pasó en Europa, antes de llegar a Chile; como «profesor, cuan-
do prefirió retirarse en vez de ceder, frente a los que pretendían retardar
el progreso nacional en materia de educación; como investigador, que a
los 80 años de edad recorrió a pie la distancia que media entre dos
ciudades del Sur y atravesó un peligroso puente en construcción, sólo
para satisfacer su indomab!e espíritu de observador de la naturaleza; y
también, cuando jubilado, después de 44 años, de servicios al país,
y luego casi ciego y sordo, no interrumpió sus estudios ni dejó de ser
un escritor científico. Como agricultor, propietario de la hacienda San
Juan, en La Unión, no tuvo gran éxito, pues su preocupación total
eran jas Ciencias Naturales. Vivió siempre austeramente. No ejerció po-
der político ni financiero, y jamás se esforzó por adquirir una posición
social; pero su muerte, ocurrida a los 96 años de edad, tuvo la virtud
de conmover a todo Chile, pues perteneció a la clase de hombres que
para ser influyentes les basta con sólo su alta jerarquía intelectual. Su
labor la cumplió modesta y silenciosamente, pero el pueblo agradecido
tuvo conciencia de ella.
GABRIEL OLALQUIAGA F.
SA
pr
DOS CASOS DE MELANISMO EN ROPALOCEROS CHILENOS
-Tatochila mercedis Eschscholtz.—El ejemplar que he logrado capturar en la
misma ciudad de Santiago (Tobalaba, 12-1-49, Col. S. Barros) es hembra. Su mela-
nismo se manifiesta por la marcada extensión de la pigmentación nigrofumosa me-
diante la semiunión de la mancha discal de las alas anteriores con la hilera de man-
“chas en cuña, que forman el ornamento submarginal, cuyo conjunto da la impresión
de una sola mancha.
Argynnis dexamene Boisduval.—El ejemplar extraordinario que tengo a la vis-
ta es de las Vizcachas (Prov. Santiago, 21-X-51, F. Kraus leg.) y fué donado a la
Sociedad Claudio Gay. La pigmentación de la faz superior de las alas anteriores, en
los ejemplares normales, está formada por una-hilera de 5 a 7 puntos negros mat-
ginales y por dos hileras que ccmienzan en un triángulo de puntos y continúan
más o menos paralelas submarginales. En el ejemplar que estudiamos los puntos
marginales se han cónvertido en manchas en forma de cuñas tres veces más grandes
que el punto original, y las dos hileras de puntos submarginales están unidas for-
mando una sola hilera en forma de óvalos, faltando totalmente los tres que forma-
ban el triángulo en la región ántero-apical. Todo el resto del ala anterior en el la-
do superior es negro fumoso absoluto dejando en descubierto y nítido el punto
leonado de la mancha discal, que en los ejemplares normales está bordeada de un
óvalo sinuoso negro. En las alas posteriores los puntos marginales son manchas en
forma de cuña, que se prolongan por las venas hasta la porción discal, siendo esta
última casi entera negra. Por la cara inferior ambas alas en las partes menos pig-
mentadas son más claras que de ordinario. (Sergio Barros V.)
NECROLOGIA
Tres afamados entomólogos de América fallecieron en 1950 —P.
. Annand, L. O. Howard y H. S. Barber—, a los cuales la Revista Chi-
e de Entomología rinde un postrer homenaje por la excepcional obra
que cumplieron en el campo de la Entomelogía mundial.
Percy N. ANNAND: hasta el momento de su muerte era Jefe del *
Bureau of Entomology € Plant Quarantine del Departamento de Agri-
cultura de Estados Unidos. Había nacido en Colorado, EE. UU., el
16-XI-1898; murió en Virginia, el 29-111-1950. Como entomólogo siste-
mático escribió una excelente monografía sobre los Adélgidos (Homop-
tera) de Norteamérica (1928). (Véase Agricultura Técnica, Vol. 10 NS.
1: 56-7, 1950, Santiago, Chile).
A
LELAND O. Howarb: fué uno de los fundadores del B. E. P. O., y su
jefe durante 53 años; uno de los padres de la Entomología Económica,
se distinguió como director de investigaciones, en el control biológico de
plagas de la agricultura, en Entomología Médica, y como taxónomo
(Afelínidos, Hymenoptera); miembro honorario y activo de numerosas
corporaciones científicas, y un-fecundo escritor, cuyos trabajos pasan
de 900. Nació en Illinois, EE. UU., el 11-V1-1857 y falleció en Bronxvi-
lle, ¡N- York el leNCI950- (Véase Acrilico MOLA 20
HERBERT S. BARBER: coleoptérólogo, por 50 años estuvo ligado a
las actividades del B. E. P. Q. y de la Institución Smithsoniana; se le
ha considerado un genuino depositario de la cultura científica que hi-
zo famosos a los antiguos entomólogos americanos. Había nacido
en South Dakota, EE. UU., el 12-1V-1882, y dejó de existir el 19-VI-1950,
en Washington, D. C., EE. UU. (Véase Agric. Téc. Vol. 10 N2 2, 1950).
GABRIEL OLALQUIAGA F.
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DE LAS NUEVAS CATEGORIAS TAXONOMICAS Y DE LAS NUEVAS SINONI-
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DaerKaae). pla: ZAS
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des (Coleoptera)... O A A SJ E LoS
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Metapterus Costa, 1860, de las Américas y de Juan Fer-
7 E OVER CUL AS 2
WxGObzINKY, P.—Thysanura [rom Juan Fernández Island
(PUE OE A A e ao a 199.204
MEME mn erarso.
Algunos Lepidópteros Ropalóceros de Tarapacá (L. E. Peña) . 262
Don Claudio Gay emprende la exploración científica del te-
rritorio chileno (C. UA A A o
En el primer centenario de la llegada de PR pp (G. Olal-
A 2 OZ 50
Dos casos de melanismo en ” Ropalóceros chilenos (S. Barros) : 281
Notas vatias con A AO 174. 1801 204 10244
Comentarios o. a a a ZO BOS
Necrología : , A 282
Indice ele las nuevas categorias taxonómicas y e las nuevas
sinonimias, coria cenas y revalidaciones . 1.1.0 283
133
FE DE ERRATAS
DEBE DECIR
LÍNEA DICE
24 extréme. Long. 9 mm... extréme. Long. 9 mm...
Metastyla poecilograma n. sp. Metastyla poecilogramma n. sp.
DE Kuschelina adjuncta Harold - Kuschelina adjuncta Jacoby
5. Zona discal de los élitros profun-
20 (falta línea)
damente rugosa; color
As VICEPRESIDENTE E A de de
- ROBERTO DONOSO. O O cd E
RAUL e al po
¿VOCAL O E
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Dirección Postal: Casilla 4150 E e E
o Santiago (CHILE) ds
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- Comspice naturam;
Inspice structuraml
4
DIV. INS+ - So
U.S, NAIL, MUS:
-— IMPRENTA UNIVERSITARIA
VALENZUELA BASTERRICA Y CIA,
SANTIAGO (CHILE), 1952
SUN DVMIEDASR: LO
KuscHEL, G.—Introducción a «Los Insectos de las Islas Juan
Fernandes o A E O
KoRrMILEV, N. A.—Lygaeidae de Juan Fernández...........
WYGODZINSKY, P.—Reduviidae y Cimicidae de Juan Fernández
CARVALHO, JosÉ DE M.—Miridae of Juan Fernández........
ScHmID, F.—Trichoptera de Juan Fernández........ A
ALEXANDER, CH. P.—Tipulidae of Juan Fernández..........
WYGODZINSKY, P.—Simuliidae de Juan Fernández..........
WirTH, W. W.—Heleidae and Tendipedidae of Juan Fernández
SATCHELL, G. H.—Psychodidae of Juan Fernández..........
CorTÉs, R.—Tachinidae de Juan Fernández...............
GUIGNOT, F.—Dytiscidae de Juan Fernández...............
BecHyNÉ, J.—Alticidae de Juan Fernández.............0.0...
OGLOBLIN, A.—Mymaridae de Juan Fernández.............
FIEDLER, C.—Neue Vertreter des Genus Fubulus aus Súd-Ame-
A A a O
AczÉéL, M. L.—El género Euaresta Loew (Camaromyia Hendel)
en “la, resión:. neobropicala o
HERRERA, J.—Ausencia de dimorfismo sexual en Colzas flaveola
Blanchard 1 le e ÓN
GUÉRIN, J.—Essay monographique des Erotyliens Chiliens. ..
Donoso, R.—Consideraciones sobre Sarconesta chlorogaster
minor Enderlein, y su validez sistemática..............
MoNRós, F.—Notas sobre algunas Eumolpinae neotropicales
WITTMER, W.—13. Beitrag zur Kenntnis der neotropischen Ma-
lacodermata o o E iaa AN
GUTIÉRREZ, R.—Notas sobre Scarabaeidae neotrópicos (III). .
KuscHeL, G.—Los Curculionidae de la Cordillera chileno-ar-
gentina El Pa e
SCHEERPELTZ, O.—Revision der Gattung Piestus Gravh.......
ETCHEVERRY, M.—Syrphidae de la Provincia Tarapacá......
Comunicaciones sa o o
Crónica A o A
Necrologia a O a ÓN
Comentarios. bibliográficos. do
Indice de las nuevas categorías taxonómicas y de las nuevas si-
nonimias, combinaciones y revalidaciones...............
Contenido o a O
119-138
139-145
147-172
SI
179-183
185-186
187-196
197-205
207-227
ASS
281-305
307-310
311
312
314
316
22
327
a A E E A A
VOL. 2 (1952) Conspice naturam;
Inspice structuram!
a ESTA CATEENA
DE
—ENTOMOLOGIA
PUBLICACIÓN DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA
y Epucación (UNIVERSIDAD DE CHILE) Y DE
LA SOCIEDAD (CHILENA DE ENTOMOLOGÍA
IMPRENTA UNIVERSITARIA
VALENZUELA BASTERRICA Y CIA.
SANTIAGO (CHILE), 1952
La publicación de esta Revista ha sido posible
gracias a la cooperación económica recibida de:
CORPORACIÓN DE FOMENTO DE La PRODUCCIÓN
SHELL-MEX CHILE LTDA.
COMPAÑÍA DE PETRÓLEOS DE CHILE (COPEC)
INSTITUTO SANITAS Y ÁNILINAS, S. A.
SOCIEDAD IMPORTADORA WiLLYS LTDA.
SOCIEDAD GENERAL DE COMERCIO (SOGECO)
AGRÍCOLA NACIONAL S. A. C. (ANASAC)
RAAB, ROCHETTE Y Cía. LTDA.
Pérez, REITZE Y BEnNítEz, S. A. C.
SUBVENCIONADA POR EL ESTADO
»
Director: GUILLERMO KUSsCHEL
Comité de Publicación: RAÚL CORTÉS
GUILLERMO KuUsCHEL
GUALTERIO LOOSER
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 3
LOS INSECTOS DE LAS ISLAS JUAN FERNANDEZ
INTRODUCCION
GUILLERMO KuschHEL, S. V. D.
Facultad de Filosofía y Educación
Universidad de Chile +
Santiago
Apenas se encontrarán en el orbe entero islas que sean tan conoci-
das y tan del pueblo como las de Juan Fernández, gracias a la célebre
novela «Robinson Crusoe» de Daniel Defoe, que ha hecho famoso el ar-
chipiélago que sirviera de escenario a su protagonista, el marinero Ale-
jandro Selkirk. Dichas islas abundan, por lo demás, en episodios de pira-
tería y en registros comerciales por explotación de la langosta y de la
madera de sándalo, árbol hoy extinguido. Ello ha contribuído a que las
Islas Juan Fernández sean familiares a gentes de todas las latitudes y de
todas las lenguas.
Si las aventuras del héroe de la novela despiertan sentimientos de
natural simpatía hacia las accidentadas islas de Juan Fernández, más
pueden su topografía atrevida y el encanto de su naturaleza. El aisla-
miento allá lejos en la mar desde el terciario les ha ahorrado la terrible y
mortífera alternativa de los períodos glaciales, manteniendo condiciones
climáticas más o menos constantes y favorables, que permitieron la con-
servación de una flora y fauna primitivas, que cautivan hoy a los círculos
científicos. Es Juan Fernández un libro viviente, en cuyas páginas se des-
cubren huellas de las épocas más remotas e indicios de tiempos geológi-
camente modernos. Leer la escritura jeroglífica de ese diario es una labor
harto difícil y ardua. Los naturalistas se empeñan en arrancarles a las
islas el secreto de su origen y, en el afán de lograrlo, se dirigen hacia sus
inhospitalarias orillas, con el fin de recoger datos y más datos. Nombres
ilustres como los de Graham, Bertero, Gay, Bridges, Germain, Philippi,
Reed, Moseley, Delfín, Johow, Búrger, Goetsch y otros, figuran en la
lista de los visitantes. Si bien hay entre los recién nombrados algunos
de grandes méritos para con las Islas Juan Fernández, nadie se ha dedi-
cado con mayor cariño y con labor más intensa y tesonera, tanto a la re-
colección de muestras cuanto a su estudio, que Carl Skottsberg. Este
naturalista comprendió en su primer viaje (a fines de Agosto de 1908)
que aún quedaba mucho por hacer y organizó lo que llamamos la Expe-
dición Sueca o la Expedición Skottsberg, que se detuvo en el archipiélago
desde el 1.2 de Diciembre de 1916 hasta el 30 de Abril de 1917 y luego
parte de Julio y Agosto del mismo año. La flora fanerogámica y cripto-
gámica quedó en la práctica agotada, gracias a los esfuerzos sin descanso
del jefe de la expedición. No así la fauna, que estuvo a cargo de Kare
Báckstróm, debido en parte a las dificultades de atender simultáneamente
4 h -Rév.' Chil. Ent.:1952, 2
a seres grandes y pequeños, duros y delicados, marinos y terrestres, en
parte a cierta inexperiencia de quien se estaba iniciando en esas tareas.
Los hombres más eminentes de cada especialidad se dedicaron luego al
estudio del rico y abundante material, con cuyos manuscritos se logró
sacar tres magníficos volúmenes que serán siempre legítimo orgullo, de,
todos los colaboradores y en particular del gran expedicionario, científico
y editor que fué el Prof. Dr. Carl Skottsberg.
Tocó la suerte que descubriera en una pequeña colección de caraco-
litos e insectos del Museo Nacional de Santiago, media docena de Cur-
culionidae que, salvo dos excepciones, parecían no estar representados
entre las 25 especies estudiadas por Aurivillius (1931). Por gentileza del
Dr. René Malaise, del Riksmuseum de Estocolmo, pude ver el material
de la expedición sueca y darme cuenta que esta familia de insectos debía
tener otro desarrollo en aquellas apartadas islas. Emprendí entonces un
viaje a Juan Fernández, auspiciado por la Facultad de Filosofía y Edu-
cación de la Universidad de Chile, que duró del 9 de Febrero hasta el 21
de Marzo de 1951, limitado a la Isla Masatierra. Debido al resultado que
superó todas las expectativas, repetí el viaje para extenderlo a las tres
islas, el cual me tomó desde el 29 de Diciembre de 1951 hasta el 12 de
Febrero de 1952.
Es sabido que las dos «les grandes son como continentés en minia-
tura. Ofrecen muy diversos ambiéntes horizontal y verticalmente y a
cada uno de éstos corresponde una flora y fauna propias. La topografía
accidentada, los cerros muy empinados, los vientos fuertes y las lluvias o
neblinas diarias dificultan mucho el trabajo de recolección. Estoy cierto:
que. el terreno aún no está agotado, que todavía quedan bastantes especies
por descubrirse, pero por otra parte estoy convencido también que el
cuadro total de la fauna entomológica ya no podrá modificarse fundamen-'
talmente con nuevos hallazgos. De ahí que se esté entregando todo el
material para su estudio, a fin de publicarlo bajo el título común de «Los
Insectos de las Islas Juan Fernández». Tengo el honor de presentar con:
este volumen de la Revista la primera serie de trabajos sobre la fauna
extraordinariamente interesante y cautivadora de dicho 'archipiélago.*'
Los tipos de las nuevas especies quedarán depositados en Investi-
gaciones Entomológicas de la Facultad de Filosofía y Educación de la
Universidad de Chile, toda vez que no se disponga expresamente otra
cosa.
Omito en esta introducción la descripción de las islas, pues hay varias
publicaciones aparecidas con buenas ilustraciones en los últimos dece-
nios, que pueden consultarse con facilidad y ventaja. Daré al final la. re-
ferencia bibliográfica más importante al respecto. Una vez estudiado todo
el. material, haré un ensayo de establecer los diferentes ambientes' que
presentan las diversas islas con una reseña de las especies más caracterís
ticas para cada uno de ellos. Agregaré también algunos cuadros que pa-
tenticen las relaciones de las islas entre sí y demuestren las afinidades
con el continente americano y con otras regiones geográficas.
No quiero terminar sin hacer mención particular del Decano de la
Facultad de Filosofía y Educación, don Juan Gómez Millas, quien ha
auspiciado eficaz y entusiastamente'los dos viajes; del General Alejandro
Schwerter y del Comandante Felipe Araya, de la Fuerza Aérea de Chile,
quienes me han conseguido los viajes rápidos y cómodos a las apartadas
islas; y del Riksmuseum de Estocolmo, en particular del Dr. René Ma-
Kuschel: Insectos J. Fernández — Introducción S
llaise, por' tacilitar magnánimamente materiales críticos de la expedición
sueca. A todos ellos, como también a las compañías explotadoras de la
langosta y a la población de Juan Fernández, mis más reconocidos y sin-
ceros agradecimientos.
BIBLIOGRAFIA
(Quienquiera desee informarse acerca de las Islas Juan Fernández, ' podrá - hacerlo
con provecho consultando la lista bibliográfica que anoto a continuación y en la cual
hallará también reseñas completas de la abundante literatura que hay al respecto).
BúrGER, Orto, 1909, Die Robinson-Inseln. Leipzig
GOETSCH, WILHELM, 1933, Die Robinson-Insel Juan Fernández und ihre
biogeographischen Probleme. Phoenix 19: 26-43
GUZMÁN PARADA, JORGE, 1950, Cumbres Oceánicas (Las Islas Juan Fer-
nández). Bustos y Letelier, Santiago
JoHow, FEDERICO, 1896, Estudios sobre la Flora de las Islas de Juan Fer-
nández. Santiago
MURPHY, ROBERT CUSHMAN, 1936, Oceanic Birds of South America 1:
254-258
SKOTTSBERG, CARL, 1914, Studien ber die Vegetation der Juan Fernún-
dez-Inseln, en Botanische Ergebnisse der Schwedischen Expedition
nach Patagonien und dem Feuerlande 1907-1909. Kungl. Svenska
Vetenspasakademiens Handlingar 51 (9): 3-73
—— 1918, The Islands of Juan Fernández. The Geographical Review
5: 362-383
=— 1920-1951, The Natural History of Juan Fernández and Easter
Island. 3 volúmenes. Uppsala
==— 1925, Juan Fernández and Hawaii, a phytogeographical discussion.
Bernice P. Bishop Museum, Bulletin 16: 3-47
== 1928, Notes on some recent collections made in the Islands of Juan
Fernández. Meddelanden Góteborgs Botaniska Trádgard 4: 155-171
== 1929, Plant communities of the Juan Fernández Islands. Proceedings
. of the International Congress of Plant Sciences 1: 565-574
=== 1931, En márkvárdig óflora nagra funderingar óver Juan Fernández-
óarnas váxtvárld. Naturens Stockholm 54: 773-790
—— 1932, Juan Fernández-óarnas vaxtsamhállen. Memoranda Societatis
pro Fauna et Flora Fennica 7: 248-254
6 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
—— 1934, La peuplement des tiles -pacifiques du Chili, en Peuplement
zoologique et botanique des iles: du OS Société de Biogéogra-
phie 4: 271-280
—— 1935, Notes on the Vegetation in the Cumberland Bay Caves, Masa-
tierra, Juan Fernández Islands. Ecology 16: 364-374
--— 1936, La población botánica y zoológica de las Islas Chilenas del Pa-
cífico. Revista Chilena de Historia y Geografía 78: 139-153 (Looser,
trad. del orig. francés)
—— 1938, On Mr. C. Bock's collection of plamts from Masatierra (Juan
Fernández), with remarks on the flowers of Centaurodendron. Med-
delanden fran Góteborgs Botaniska Trádgard 12: 361-373
y
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre)
LOS INSECTOS DE LAS ISLAS JUAN FERNANDEZ
1. LYGAEIDAE (Hemiptera)
NICOLÁS A. KORMILEV
Instituto Nacional de Investigación
de las Ciencias Naturales
Buenos Aires
Only two species of Lygaeidae were known from the Juan Fernández Islands both
indigenous, Vysius baeckstroemi Bergroth and Micrymenus seclusus Bergroth. The author
describes two more species, one belonging to the genus Micrymenus Bergroth, which he
names M. kuschelz sp. n. in honour of Reverend G. Kuschel, S. V. D., who collected the
Lygaeidae examined by the author, and the second from a striking genus, which was
named Robinsonocoris g. n. in honour of Robinson Crusoe, who lived his famous adventure
on these islands. The new species is named R. tingitoides, for at first sight it resembles a
Tingid. The new genus differs from all genera of Lygaeinae principally by different ve-
nation of hemelytrae, which are divided into four closed areas: costal, subcostal 1, sub-
costal 11 and discal. The vein M after separating from R runs to Cu and reaches it at
24 of its length, instead of the base of membrana. For the inclusion of this new genus,
the author was obliged to found the new tribe Robinsonocorini, whose systematical po-
sition is after Orsillini.
53 de ale
ES pS ES
Por intermedio del Doctor Pedro Wygodzinsky, del Instituto de
Medicina Regional de Tucumán, Argentina, al cual por eso expreso mi
sincero agradecimiento, tuve la oportunidad de recibir para la identi-
ficación Lygaeidae cazados en los años 1951 y 1952, en las Islas Juan
Fernández, por el Reverendo Padre Guillermo Kuschel, S. V. D., de la
Universidad de Santiago de Chile.
El lote de 99 ejemplares resultó ser muy interesante sistemática y
morfológicamente, porque muestra varias modificaciones secundarias,
provocadas, sin duda, por el aislamiento durante mucho tiempo de la
fauna originaria. De cuatro especies de Lygaeidae, hasta ahora conocidas
de esas islas, tres son ápteras, sin alas y con hemiélitros más o menos
modificados. Además, estas cuatro especies muestran la desaparición
progresiva de los ocelos, según mis conocimientos caso único entre los
Lygaeidae. Una de estas especies, Vysius baeckstroemi Bergroth, 1924,
es completamente normal, con alas y ocelos presentes; la otra, Micry-
menus seclusus Bergroth, 1921, todavía tiene los ocelos, pero ya algo
anormales y cubiertos con pelos crecidos al costado de los mismos; alas
ausentes y hemiélitros abreviados, con la membrana muy pequeña y la
nerviación de la misma modificada y muy escasa; la tercera, una especie
nueva del género Micrymenus, que tengo el placer de dedicar al Reverendo
8 Rey Chinos 202
Padre Guillermo Kuschel, S. V. D., Micrymenus Rkuscheli sp. n., ya no
tiene ocelos, solamente pequeños tubérculos, es unicolor, las alas le faltan
y los hemiélitros pierden la diferenciación en clavo y corio (como en la
especie de Bergroth) y la membrana queda sin nervios; la última especie,
que pertenece a un género nuevo y muy singular, pierde los ocelos por
completo, las alas le faltan y los hemiélitros se hinchan interiormente, se
explanan exteriormente; la diferenciación en corio y clavo se conserva,
pero éstos se prolongan hacia atrás, la membrana se reduce, pierde los
nervios y de la posición caudal se coloca lateralmente del lado interior;
la nervadura del corio también sufre modificaciones importantes, únicas
en Lygaeidae, de las cuales trataré más tarde. Todas estas especies son
más aliadas a las especies o géneros neozelandeses que a los chilenos, aun-
que de la costa chilena están alejadas solamente 650 km. y de Nueva
Zelandia varios miles.
El género nuevo, a primera vista más parecido a un Tingídido que
Lygéido, denomino Robinsonocoris g. n., en honor de Róbinson Crusoe,
quien vivió su famosa aventura en estas islas, y la especie nueva R. tim-
gitoides sp. n. El género nuevo pertenece a la subfamilia Lygaeinae (Stal),
teniendo el cuerpo, con excepción de los hemiélitros, parecido a un Or-
sillini, con todas las suturas del abdomen corriendo hasta el borde lateral
y todos los espiráculos puestos en el conectivo dorsalmente, pero no se
pudo ubicar en ninguna tribu existente, ni en Lygaeini ni en Orsillini.
Primero, este género no tiene ocelos; segundo, el pronoto tiene una estran-
gulación lateral, parecida a Rhyparochrominae, tercero, la puntuación
de la cabeza, pronoto, escudete y hemiélitros es mucho más fuerte que en
cualquier tribu de esta subfamilia, pero no tan homogénea y regular
como en Cyminae; y lo más importante, la nerviación de los hemiélitros
hace cuatro áreas cerradas, costal, subcostal 1, subcostal II y discal y
la vena M separándose de R no se dirige hacia la base de la membrana,
como en todos los Orsillini, sino hacia Cu, con la cual se reúne a 2% del
recorrido de la última hacia la membrana. Todo esto me obliga a crear
para la recepción de este nuevo género una tribu nueva, Robinsonocorini.
Subfam. LYGAEINAE (Stal), 1862.
Tribu, ORSILLINI (Stal), 1872.
Il. Nysius Dallas, 1852.
1852, Nysius Dallas, List Hemipt. Brit. Mus. 2: 531, 551.
El género Vysius Dallas, es casi cosmopolita y bastante complicado
sistemáticamente, especialmente las especies neozelandesas. En las Islas
Juan Fernández está presente con la única especie Nystus baeckstroemi
Bergroth, más aliada a la especie Vystus huttoni Buchanan White de
Nueva Zelandia, que a cualquiera especie sudamericana. Esta especie
fué encontrada por el Rdo. Padre G. Kuschel en ambas islas, Masatierra
y Masafuera. Es el primer Lygéido mencionado para Masafuera.
1. Nysius baeckstroemi Bergroth, 1924.
1924, Nysius baeckstroemi Bergroth, in Skottsberg, Nat. Hist. J. Fernández $ Easter
Island, 3: 397. ;
Kormilev: Insectos J. Fernández — Lygaeidae 9
: MASATIERRA: Bahía Cumberland: 1 Y y 3 99 del 11.2.51;5 FS
y 2 92 del 13.2.51,y 3 SF Y y 1 2 del 19.2.51, todos en lugares áridos
entre yerbas; Alto Francés: 6 Y” y 5 92 del 7.3.51, 500 m.
MASAFUERA: El Papal: 3 FO y 3 22 del 13.1.52, 500 m.; Las
Chozas: 1 Y y 4 22 y 1 ninfa del 14.1.52, 700 m.; Quebrada de las Ca-
sas: un par en cópula del 13.1.52; Inocentes Altos: 1 «y del 22.1.52,
1.400 m.
ROBINSONOCORINI Tribu nov.
Cabeza, pronoto, escudete, hemiélitros y esterno con la puntuación
fuerte, pero de desigual tamaño, ocelos ausentes; ángulo exterior de los
tubérculos anteníferos saliente; pronoto estrangulado lateralmente y con
la depresión trasversal, poco marcada; el borde posterior del pronoto
con una depresión de cada lado, entre el escudete y los ángulos hume-
rales; escudete más largo que ancho y con la elevación Y-forme; hemié-
litros divididos en 4 áreas cerradas, costal, subcostal l, subcostal II y
discal; la vena M separándose de R corre hacia Cu, con la cual se une
a 2% del recorrido de la última hacia la membrana; orificios odoríferos
colocados entre las coxas medianas y posteriores y terminados con un
tubérculo calloso, redondo; patas inermes; los fémures anteriores igual-
mente hinchados que los medianos y posteriores; coxas posteriores sub-
contiguas; hipopigio del macho con una fovéola trasversal.
Tipo de la tribu: Robinsonocor:s g. n.
La nueva tribu se coloca en la subfamilia Lygaeinae detrás de la tribu Orsillini (Stal),
de la cual se distingue por la puntuación más fuerte del cuerpo y hemiélitros; por la au-
sencia de los ocelos; por la estrangulación lateral del pronoto; por el escudete más largo
que ancho; por los hemiélitros subdivididos en cuatro áreas cerradas, por la vena M
unida con Cu, etc.
II. Robinsonocoris g. n.
Alargado-ovalado, fuerte y densamente puntuado; cabeza un poco
inclinada, algo parecida a Vysius; el primer antenito distintamente so-
brepasa el ápice de la cabeza; clípeo libre y más largo que las jugas; ocelos
faltan; búculas largas y abiertas posteriormente, casi alcanzan el borde
posterior de la cabeza; el primer segmento rostral más corto que las
búculas.
Pronoto dividido en dos lóbulos a 23 de su largo; el lóbulo anterior
subrectangular con los bordes laterales algo convexos y dos cicatrices
colocadas en el medio del disco; el lóbulo posterior trapezoidal, diverge
hacia atrás. Escudete con la elevación Y-forme deprimida detrás de la
bifurcación y con el ápice calloso y levantado. Clavo muy largo con la
comisura más larga que el escudete; vena A la muy elevada; puntuación
'en tres hileras; corio bien separado del clavo con la puntuación en línea
recta; subdividido con las venas elevadas en cuatro áreas cerradas; área
discal muy elevada, formada por las venas A la interiormente y Cu ex-
teriormente; área subcostal 1 y subcostal Il inclinadas hacia afuera y
formadas por las venas Cu y M o M y R respectivamente; área costal
horizontal, en forma de una cinta, colocada exteriormente de R. Se es
10 z Rev. Chil. Ent. 1952, 2
7
poco marcada. Prosterno longitudinalmente deprimido para la recepción -
del rostro, mesosterno menos deprimido y metasterno con una fovéola
longitudinal, con los bordes póstero-laterales elevados. Todo el externo
«y las pleuras fuerte y densamente puntuados; borde posterior de la meta-
pleura recto y algo explanado; orificios odoríferos con una canaleta larga
“y recta; campo evaporatorio muy pequeño, sobre la mesopleura un poco
traspasa el tubérculo calloso del orificio, y sobre la metapleura no lo
sobrepasa y no alcanza hasta el borde posterior de la misma. Fémures
subapicalmente algo hinchados. :
Tipo del género: Robinsonocoris tingitoides sp. n.
El género nuevo, el único en la tribu, muestra una curiosa semejanza con Tingidae
en el desarrollo de los hemiélitros, subdivididos en áreas cerradas; la diferencia es que tiene
dos áreas subcostales en vez de una, y que los hemiélitros no son formados de aréolas
como en Tinginae, aunque son anastamosados y trasversalmente rugosos, en algunos
ejemplares más en otros menos, y son puntuados, más parecidos a los de Serenthiinae;
los puntos se ven en el reverso de los hemiélitros. No se puede hablar de un parentesco
filogenético, pero sí de un desarrollo paralelo muy curioso.
Robinsonocoris tingitoides sp. n. (fig. 1 y 3).
Ocrácea, con algunas manchas en la cabeza, pronoto y especialmente
hemiélitros y patas pardas; ojos, cicatrices del pronoto, borde posterior
del mismo, base y elevación Y-forme del escudete (con excepción del
calloso ápice), membrana y mayor parte de la faz ventral, manchas en
los fémures y los dos últimos antenitos enteros, pardos hasta píceos.
Cabeza más ancha que larga (26 : 19) (todas las medidas están tomadas
verticalmente), fuertemente punteada, con pelos cortos y curvados;
jugas no alcanzan mucho el ápice del clípeo; tubérculos anteníferos pe-
queños; la proporción de los antenitos (1-4) es: Y —9:16:14: 14, Q —11:
17 : 15 : 15; el primer antenito grueso, algo hinchado en el medio inte-
riormente, el segundo y el tercero cilíndricos y el último fusiforme; todos
cubiertos con pelos finos y blancos. La proporción de los segmentos ros-
trales (1-4) es: ff — 11,5: 10:10:99 — 13: 12:13: 11.
Pronoto fuertemente punteado, más ancho que largo (32 : 21), el
borde anterior casi del mismo ancho que el largo del pronoto, el borde
posterior 114 vez más ancho. Sobre el lóbulo anterior desde el borde an-
terior hasta las cicatrices corre una línea mediana, callosa y un poco
elevada, detrás de las cicatrices continúa como línea parda, no elevada y
fuertemente punteada, como el resto del disco. Cicatrices píceas y cha-
grinadas. Depresión trasversal poco marcada, estrangulación lateral más.
Escudete más largo que ancho (23: 19), profundamente punteado y
con pelos cortos y curvados. La puntuación sobre la depresión basal me-
diana es menos fuerte que sobre los costados detrás de la bifurcación de
la elevación Y-forme.
Clavo entre las venas Ar y Ar es trasversalmente rugoso; área discal
del corio y las áreas subcostal la y subcostal Ila también; clavo y corio
con los pelos muy cortos, visibles solamente con gran aumento (40x).
Membrana reducida a una cinta angosta, exteriormente redondeada (es
decir del lado interior de los hemiélitros), colocada lateralmente del lado
interior y entre los ápices de las áreas discal, subcostal Ila y costal, pos-
3
Kormilev: Insectos J. Fernández — Lygaeidae 11
teriormente no sobrepasando el área costal, sin nervios. Area costal no
empieza en la base del hemiélitro, sino un poco más atrás, regularmente
ensanchada hacia atrás, trasversalmente algo cóncava.
Esterno y pleuras fuertemente punteados y con pelos cortos y cur-
vados; abdomen sobre la faz ventral muy finamente punteado y con
pelos más largos, densos y acostados. Fémures con la pilosidad más fuerte;
tibias y tarsos con cerdas semierectas. Fémures con dos anillos irregulares
píceos y con manchas aisladas basalmente; tibias parduscas y con dos
anillos ocráceos, subbasal y subapical. La proporción de los tarsitos (1-3)
es: 5: 2 : 3, (medidas tomadas sobre los tarsos posteriores desde abajo).
Arolios bastante grandes. (Fig. 1).
CE
HA
100 u
FIG. 1. Robinsonocoris tingitoides mn. g. n. sp., harpagón.
>
FIG. 2. Micrymenus kuschelz nm. sp., harpagón.
La hembra es distintamente más grande y más clara, con los hemié-
litros menos manchados.
Largo total (hasta el ápice de los hemiélitros) S — 3,6 mm. 2 — 4,8
mm.; pronoto ancho y?” — 1,2 mm. 2 — 1,4 mm.; ancho maximal (he-
miélitros) Y — 1,8 mm. 2 — 2,6 mm.
Holótipo: MASATIERRA: (Of de Miradero de Selkirk, 500 m., del
31.12.51, en Investigaciones Entomológicas, Universidad de Chile.
Alótipo: MASATIERRA: Q de Miradero de Selkirk, 550 m., del 15.2.51,
sacudida entre Gramíneas, en Investigaciones Entomológicas, Univer-
sidad de Chile.
Parátipos: MASATIERRA: 3 do de la misma localidad del holótipo,
en Investigaciones Entomológicas, Universidad de Chile; 1 «Y de la mis-
ma procedencia en la Colección Nacional Argentina, Sección Entomolo-
gía del Instituto Nacional de Investigación de las Ciencias Naturales,
Buenos Aires, Argentina, bajo el N.* 53162; 2 y? Y cazados con el holó-
tipo y un par de Bahía Cumberland del 30.12.51 en la colección del autor.
42 : y Rey Chi Ent. 195202:
Subfam. RHYPAROCHROMINAE (Stal), 1862.
Tribu RHYPAROCHROMINTI (Stal), 1872.
TI. Micrymenus Bergroth, 1921
Según Bergroth (1921: 42) este género aún pertenece a la tribu
¡Rhyparochromini. Es más aliado al género neozelandés Metagerra Buch.
White, colocado en la tribu Lethaeini, que a cualquier género de Rhypa-
rochromini. La tribu Lethaeini, separada por Stal solamente basada sobre
la disposición diferente de las manchas opacas (tricobotrias), según Ber-
groth, se debe suprimir y los géneros allí colocados transportar a la tribu
Rhyparochromini. Ambas especies de este género son ápteras y con pro-
gresiva desaparición de los ocelos; si M. seclusus Bergroth todavía los
tiene, en M. kuscheli sp. n. éstos ya han desaparecido.
1. Micrymenus seclusus Bergroth, 1921.
1921, Micrymenus seclusus Bergroth, Ent. Tidskr. 42: 44
1924, Micrymenus seclusus Bergroth, in Skottsberg, Nat. Hist. J. Fernández «
Easter Island, 3: 397
Muy variable en cuanto a la coloración; a veces las manchas negras
en el escudete y en los hemiélitros casi desaparecen.
Material examinado. MASATIERRA: Plazoleta del Yunque: 1 y del
9.1.52, 300 m.; 23 Y Y y 10 22 del 2.1.52 (muy abundante de noche
en los troncos de luma, Vothomyrcia fernandeziana); 2 SS y 2 9 del
9.2.52, 200 m. Picacho Central: 1 Y del 4.2.52, 600 m. Todos cazados
por el R. P. G. Kuschel.
2. Micrymenus kuscheli sp. n. (fig. 2 y 4).
Alargado-ovalado; en la faz dorsal, con excepción de la cabeza, más
achatado que la especie precedente; unicolor amarillo pardusco en algu-
nos ejemplares hasta pardo de nogal; los antenitos basales, un anillo
subapical de los fémures, las tibias, los dos tarsitos basales son más cla-
ros, amarillos; los dos antenitos apicales píceos; ojos granulosos, negros,
con un reborde carmín-rojizo; el último tarsito amarillo-grisáceo; hemi-
élitros con algunas manchas irregulares blanco-grisáceas; membrana basal-
mente pícea; abdomen ventralmente con algunas manchas pardas (en los
ejemplares más oscuros toda la faz ventral es pardo-rojiza, parcialmente
pícea).
Cabeza más ancha que larga (24 : 18), convexa, muy finamente
puntuada. Ocelos desaparecidos, quedan solamente redondas hinchazones,
más o menos limitados lateralmente con un surco. El primer antenito
sobrepasa el ápice de la cabeza por su medio; la proporción de lós ante-
nitos (1-4) es: 9—1:2:1:1,6% —1:1,7:0,9: 1,6. Rostro alcanza hasta
las coxas posteriores; la proporción de los segmentos rostrales (1-4) es:
OO 0 Pe
Pronoto trapezoidal, más ancho que largo (32 : 19), anteriormente
escotado, basalmente subrecto; lateralmente rebordeado y con una débil
Kormilev: Insectos J. Fernández — Lygaeidae z 13
estrangulación a 23 de gu largo; cuello corto, pero distinto. El disco es
chagrinado, con dos pequeñas depresiones sobre la línea mediana, una
anteriormente y la otra en el medio, y dos depresiones laterales, media-
lunadas, más grandes. A lo largo del cuello y rebordes laterales, como en to-
da la parte posterior detrás de la estrangulación, es fuertemente puntuada.
Escudete más ancho que largo (20 : 17); en los ángulos basales de-
primido; sobre la parte basal chagrinado y apicalmente con fuerte pun-
tuación. |
Hemiélitros abreviados, en ambos sexos sobrepasan el borde anterior
del sexto tergito; clavo y corio no están separados, el borde lateral am-
pliamente redondeado, borde apical anchamente 'escotado; membrana
muy corta y sin nervios; parte coriácea fuertemente puntuada. El séptimo
Frú. 3. Robinsonocoris tingitoides n. g. n. sp. FIG. 4. Micrymenus kuscheli nm. sp.
tergito del macho posteriormente redondeado, sobresale mucho al conecti-
vo, el cual alcanza solamente a 2% de-su largo. El séptimo tergito de la
hembra profundamente escotado; el octavo muy poco escotado; el no-
veno se ve desde arriba como una angosta cinta.
Externo y pleuras fuertemente puntuados; orificios odoríferos pe-
queños, cortos, unicolores; apicalmente con un tubérculo alargado y bri-
llante. Meso y metasterno pequeños, triangulares y con una fina carena
mediana.
Abdomen muy finamente rugoso y con pelos cortos y acostados.
Fémures con pelos finos y cortos; tibias con más fuertes. La proporción
de los tarsitos (1-3) es: 11: 2: 4 (medidas tomadas sobre los tarsos pos-
teriores desde abajo). (Fig. 4).
Largo total: Y — 4 mm. ? — 4,8 mm.; ancho humeral y — 1,2
mm. € — 1,4 mm.; ancho abdominal Y — 1,7 mm. 2 — 2,1 mm.
Holótipo: MASATIERRA: o de Alto Pangal, 600 m., del 8.2.52, al pie
de un helecho, en Investigaciones Entomológicas, Universidad de Chile.
EN id Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Alótipo: MASATIERRA: 2 de la misma localidad del holótipo, tam-
bién en la Universidad de Chile.
Parátipos: MASATIERRA: 2 9 O” cazados juntos con el holótipo al
pie de los helechos Dryopterzs 1maequalifolia y Polystichum vestitum en un
bosque muy húmedo de canelo, Drimys confertifolia, por el P. Kuschel,
en Investigaciones Entomológicas, Universidad de Chile. Yunque: 1 2
en la cumbre del cerro a 915 m. bajo las mismas condiciones que los ejem-
plares anteriores el 10.2.52, en la Universidad de Chile. Plazoleta del
Yunque: 1 2 del 9.1.52, 300 m., en la Colección Nacional Argentina,
Sección Entomología del Instituto Nacional de Investigación de las Cien-
cias Naturales, Buenos Aires, Argentina, bajo el N.* 53163. 2 Y de la
procedencia del holótipo y 1 2 del Cerro Yunque, 915, en la colección del
autor.
BIBLIOGRAFIA
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Skottsberg, Nat. Hist. J. Fernández €? Easter Isld. 3: 397,
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SIGNORET, NE 1863, Revision-des Hémipteres du Chili; Ann. Soc. Ent.
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Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) TS
EOS INSECTOS DE LAS ISLAS JUAN FERNANDEZ
AE DUVITDAE:SyCIMICIDAE KiHemiptera)
P. WYGODZINSKY
Instituto de Medicina Regional
Universidad Nacional de Tucumán
Tucumán
Five species of Emesinae, the only reduviid subfamily represented in Juan Fernández,
are.now known, viz. Metapterus addititius sp. n., M. Rkuscheli Wygodzinsky, M. masa-
tierrensis Wygodzinsky, Ploiaria chilensis (Philippi) and Empicoris rubromaculatus
(Blackburn). The two latter are almost cosmopolitan; the three species of Metapterus
are known exclusively from the Island of Masatierra; their haunt are the dense woods
where they are found almost exclusively among several species of ferns. There is given
the detailed description of Metapterus addititius sp. n.; this species the male of which
only is known, is nearly related to M. kuscheli. The paper contains also the mention of
Cimex lectularius L. from Juan Fernández, which becomes the first representative of this
family known from the Islands.
REDUVIIDAE
La familia Reduviidae parece estar representada en Juan Fernández
por una única subfamilia, las Emesinae. Dos trabajos anteriores (Berg-
roth, 1924, y Wygodzinsky, 1951) ya se han ocupado de estos insectos,
anotando o describiendo de las islas un total de cuatro especies, pertene-
ciendo a 3 géneros. El último viaje del R. P. Guillermo Kuschel a las islas
de Juan Fernández resultó en la captura de tres de las especies anterior-
mente conocidas, así como de una nueva para la ciencia, con lo cual la
lista completa de las Emesinae de Juan Fernández es la siguiente:
Empicoris rubromaculatus (Blackburn, 1889)
Metapterus addititius sp. n.
Metapterus kuschel: Wygodzinsky, 1951
Metapterus masatierrensis Wygodzinsky, 1951
Ploiaria chilensis (Philippi, 1862).
Estas especies pueden ser determinadas con ayuda de la siguiente
clave:
Tarso anterior segmentado. Largo total menos de 10 mm.
Tarso anterior de un solo artículo. Largo total mayor de 10 mm.
Especie áptera. Tarso anterior mucho más largo que los tarsos
mediano y posterior. Fémur anterior con procesos espiniformes
ventrales muy evidentes
O,
ds
2.
Ploiaria chilensis (Philippi)
16 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
= Especie alada. Tarso anterior aproximadamente del largo de
los tarsos mediano y posterior. Fémur anterior sin procesos
espiniformes ventrales evidentes... .....oooooc.ooooooo o
Empicoris rubromaculatus (Blackburn)
S. Primer artículo de las antenas de color píceo oscuro, con za
conspicuo anillo claro subbasal. Fémur anterior oscuro, con
manchas ¿claras transversales Me 4
— Primer artículo de las antenas de color pajizo, sin anillo claro
basal destacado. Fémur “anterior oscuro, con líneas claras
¡atada cd ao O
Metapterus masatierrensis Wygodzinsky
4, Tercio apical del clásper fuertemente curvado hacia arriba,
en el aspecto lateral (fig. 6). Tórax relativamente ancho (fig. 2)
: Metapterus addititius sp. n.
— Apice del clásper no curvado hacia arriba, en el aspecto la-
teral. Tórax relativamente delgado (fig. 3)................
Metapterus Ruscheli Wygodzinsky
Metapterus addititius sp. n.
Macho áptero. — Longitud total 12 mm.; cabeza 1,7, tórax 3,2,
abdomen 7,0 mm. Color general pajizo claro hasta oscuro, manchado
irregularmente de píceo oscuro hasta negro, el centro de cabeza y tórax
y los bordes de los tergitos abdominales, con finas líneas rojizas longitu-
dinales. Faz dorsal de la cabeza clara en su mayor parte, pigmento de la
faz lateral conforme fig. 1, la ventral clara, su región central posterior
con unas manchas longitudinales oscuras muy poco evidentes, sin embargo
perceptibles. Rostro de color claro, con regiones oscuras muy poco evi-
dentes. Antenas de color píceo oscuro, el artejo basal con un ancho anillo
subbasal y uno angosto apical, amarillentos. Tórax jaspeado de claro y
oscuro, las partes claras más extensas. Distribución del pigmento de las
patas anteriores conforme fig. 1. Patas medianas y posteriores con coxa
y trocánter claros; los fémures negros, con seis anillos amarillentos, an-
gostos, regularmente distribuídos; mitad basal de la tibia negra, con tres
a cuatro angostos anillos claros, la mitad apical pícea; tarsos oscuros.
Abdomen dorsal y ventralmente jaspeado de claro y oscuro, las regiones
oscuras más extensas. Esternito IX (hipopigio) en su mayor parte claro,
oscuro tan sólo cerca de su base; tercio basal de los clásperes negro, el
resto amarillento. Cuerpo cubierto de pelos cortos, dorados, esparcidos,
que se insertan sobre tuberculitos muy poco evidentes.
Forma de la cabeza conforme figs. 1 y 2. Clípeo con una saliente
triangular; proceso del labro espiniforme. Rostro conforme fig. 1. Antenas
elabras; largo del primer artejo 4,8 mm.; largo relativo de los segmentos
= 18 0 20 2:00:
Tórax conforme fig. 2, relativamente ancho, especialmente el pronoto.
Patas anteriores conforme fig. 1; la distancia desde la base del artícu-
lo hasta la inserción de la espina basal grande de la serie póstero-ventral,
bastante mayor que el largo de la espina. Tibia alcanzando 4/5 de la lon-
gitud de la coxa. Tarso sobrepasando el nivel de la inserción de la espina
basal mencionada. Patas medianas y posteriores relativamente cortas y
gruesas, fémur posterior no alcanzando el ápice del abdomen.
Wygodzinsky: Insectos J. Fernández — Reduviidae y Cimicidae 17
Faz ventral del abdomen con arruguitas irregulares que poseen cierta
tendencia de orientación trasversal. Aspecto lateral y caudal del hipo-
pigio conforme figs. 5 y 6, su saliente póstero-ventral truncada, el proceso
póstero-superior espiniforme, delicado, muy ligeramente ensanchado en
su base, cuando observado lateralmente, con una minúscula saliente
iniforme posterior apical. Clásperes más o menos cilíndricos en su base,
esp
la parte apical comprimida y curvada hacia arriba. Ultimo tergito con-
forme figs. 4 y 6.
SS
N
(
E - ;
il ME d y A
Meta pterus addititius sp. n., macho holótipo. Fig. 1, Cabeza y pata anterior, aspecto
lateral; fis. 2, cabeza y tórax, aspecto dorsal; fig. 4, región genital, vista desde arriba; fig.
5, idem, aspecto caudal; fig. 6. idem, lateral. Metapterus kuschelz, macho. Fig. 3, Tórax,
Dm
dorsal. Wygodzinsky del.
Material examinado: MASATIERRA, Plazoleta del Yunque, en mus-
gos de un tronco de Fagara mayu, 8-1-1952, P. G. Kuschel col. (1 macho
holótipo, colección de Investigaciones Entomológicas, Facultad de Filo-
sofía y Educación, Universidad de Chile).
>
18 Rev. Chil. Ent. 1952. 2
Nuestra clave indica los caracteres diferenciales más importantes que permiten
separar M. addititius de las otras especies del género que se encuentran en Masatierra.
Metapterus kuscheli Wygodzinsky, 1951.
Metapterus kuscheli Wygodzinsky, 1951, Rev. Chil. Ent. 1: 126
Esta especie se conoce de varias localidades de Masatierra (Miradero
de Selkirk, Yunque). Amén del material sobre el cual se basó la descrip-
ción original, hemos visto ahora el siguiente:
MASATIERRA, Plazoleta del Yunque, 200 m, 9-2-1952, P. G. Kuschel
col. (2 machos, 1 hembra, en la colección arriba mencionada).
Metapterus masatierrensis Wyeodzinsky, 1951.
Metapterus masatierrensis Wygodzinsky, 1951, Rev. Chil. Ent. 1: 124
Hemos examinado dos ejemplares adicionales de la especie que se
encuadran muy bien en la descripción original:
MASATIERRA, Plazoleta del Yunque, 9-1-1952, P. G. Kuschel col.
(1 macho, col. autor); idem, 9-2-1952 (1 macho, col. Investigaciones En-
tomológicas, Facultad de Filosofía y Educación, Universidad de Chile).
Es interesante anotar que aparentemente el género Metapterus se
limita a Masatierra, no poseyendo representantes en Masafuera. Según
nos informa el P. G. Kuschel, las tres especies se encuentran exclusiva-
mente dentro de los bosques, y casi siempre al pie de tres helechos: Pteris
Berteroana, Dryopteris inaequalifolia y Polystichum vestitum.
Ploiaria chilensis (Philippi, 1862).
Stenolemus chilensis Philippi, 1862, An. Univ. Chile 21: 387 .
Emesella dohrni Signoret, 1863, Ann. Soc. Ent. Fr.: 587 S
Emesodema huttont Scott, 1874, Ent. Month. Mag. 10: 271
Cerascopus canariensis Noualhier, 1895,'Rev. d'Ent. 14: 168
Ploearia hutton: Bergroth, 1924, Nat. Hist. Juan Fernández, etc. 3: 399
Ploiaría dohrni Wygodzinsky, 1951, Rev. Chil. Ent. 1: 113
Ploiaria chilensis Kuschel 11 Wygodzinsky, 1951, Rev. Chil. Ent. 1: 115
Esa especie, de distribución casi mundial, posee muy numerosas citas
bibliográficas; es por ello que nos hemos limitado aquí a mencionar tan
sólo sus sinónimos primarios, y las citas que a material de Juan Fernán-
dez se refieren. De este archipiélago ha sido citado por Bergroth (1924),
quien menciona 3 ejemplares de Masafuera. El material visto por nosotros
y todo ello obtenido por el Padre G. Kuschel, es el siguiente:
MASATIERRA, Bahía Cumberland, varios ejemplares del 18.2.51 bajo
una viga junto a un huerto al sur de la población; Grutas de los Patriotas,
numerosos ejemplares que se hallaban entre helechos y bajo objetos desde
la entrada hasta unos 6 metros al interior de las grutas mayores.
MASAFUERA, Quebrada de las Vacas, 17-1-1952 (1 hembra, 3 ninfas,
en la colección de Investigaciones Entomológicas, Facultad de Filosofía.
y Educación, Universidad de Chile); Masafuera, Quebrada de las Casas,
13.1.1952 (2 hembras, 1 ninfa, en la colección arriba mencionada).
Wwyeodzinsky: Insectos J. Fernández — Reduviidae y Cimicidae 19
Según nos informa el Padre G. Kuschel, los ejemplares de Masatierra se hallaron
en el suelo bajo una viga, siendo que las de las grutas se encontraron bajo varios objetos
y entre helechos (Histiopteris incisa). En Masafuera fueron obtenidos sobre los pequeños
helechos, Blechnum auriculatum, que crecen en las paredes verticales de las quebradas.
Nunca se observó esta especie en los bosques.
Empicoris rubromaculatus (Blackburn, 1889).
Ploiariodes rubromaculatus Blackburn, 1889, Proc. Linn. Soc. N. S. W. (2) 3: 349
Ploiariodes euryale Kirkaldy, 1908, Proc. Linn. Soc. N. S. W. 33: 372
Ploiariodes californica Banks, 1909, Ps yche 16 (3): 46
Plotariola froggatti Horváth, 1914, Ann. Mus. Nac. Hung. 12: 643-644
Empicoris rubromaculatus var. obsoletus Mc Atee € Malloch, 1926, Phil. J. Sc. 30
) SSA
Ploeariodes rubromaculatus Bergroth, 1924, Nat. Hist. Juan Fernández, etc. 3 : 398.
También esta es una especie prácticamente cosmopolita y se men-
ciona en gran número de trabajos, y por ello también aquí hemos limita-
do el número de las citas.
De Juan Fernández fué mencionada por Bergroth (1924) quien
examinó algunos ejemplares de Masatierra. Es curioso destacar el hecho
de que las búsquedas intensivas del Padre G. Kuschel en Juan Fernández
no han resultado en el hallazgo de ningún ejemplar adicional de la especie.
CIMICIDAE
Esta familia no había sido señalada del archipiélago de Juan Fer-
nández; el hallazgo presente, sin embargo, no es de interés muy especial,
va que se trata tan sólo de la común chinche de cama, que acompaña al
hombre por todas las regiones templadas del mundo.
Cimex lectularius Linné, 1758.
MASATIERRA, en la habitación, 4.1.1952, 9.1.1952, P. G. Kuschel
col. (2 ninfas del segundo estadio, en la colección arriba mencionada).
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 21
OS INSECTOS DE LAS ISLAS JUAN FERNANDEZ
SRA EASES. (Elemiptera)" (1)
(Neotropical Miridae, LIV)
José C. M. CARVALHO
Mus seu Nacional
Rio de Janeiro
Los Míridos cuentan con dos representantes en las Islas Juan Fernández, ambos
nuevos para las ciencias. Para uno de ellos se hace necesario crear un nuevo género, deno.
minado Kuscheliana, que es muy notable por tratarse de una especie braquíptera con
patas posteriores muy largas y muy peludas. Las especies son Kuscheliana masatierrensts
n. sp. y Derophthalma fernandeziana n. sp., ambas de Masatierra.
Through the courtesy of P. G. Kuschel I was able to study a few
specimens of Miridae from the Island of Juan Fernández on the Pacific
coast of Chile. All specimens were found to belong to a new genus and a
new species of Derophthalma Berg. They were collected on the Island of
Masatierra and on the following localities within the island: El Yunque,
Miradero, El Camote, Cerro Alto and B. Cumberland.
The new genus is remarkable for its brachypterous condition as well
as the very long and hairy posterior legs.
In spite of. the fact that the Island of Juan Fernández is not yet
well defined regarding its zoogeographical situation it is being included
in the present work as neotropical.
Kuscheliana n. gen.
Mirinae, Stenodemini, characterized by the irregular puncturation
of pronotum and hemielytra; posterior legs very long with the tibiae
beset with long, fine and erect setae; hemielytra without divisions, the
membrane absent, veins strongly marked, brachypterous and first antennal
segment with very short pubescence.
Body glabrous with a waxy aspect. Head sulcate in the vertex, ho-
rizontal, eyes slightly removed from pronotum, frons prominent betw ¡een
bases of antennae, blunt, clypeus seen from above, about as wide as first
antennal segment, veracal. rounded anteriorly. Rostrum reaching the
posterior coxae, first segment extending to base of head.
(1) This work was undertaken with the help of the Conselho Nacional de Pesquisas,
Brasil.
(89)
[55]
Re Clin Eme, 19592, 2
Antennae long and slender, first segment shorter than the lenght
of head and pronotum together, slightly bent outwards, strongly narrowed
at extreme base and tapering gradually towards the apex, very fine and
shortly pubescent, the hairs about four to five times shorter thán the
diameter of the segment; second segment much slender than first, very
slightly incrassate towards the apex; third and fourth segment tapering
eradually, both very shortly pubescent.
Pronotum a little wider than long, almost flat, the calli fused and
slightly raised, lateral margins carinate, portion of pronotum correspond-
ing to collar and between the posterior angles and the calli, punctate,
posterior margin slightly sinuate. Mesoscutum and scutellum without
line of separation.
Hemielytra short (brachypterous), without divisions between clavus
and corium, cuneus and membrane not visible, embolium laminate, a
little reflexed, wider at the basal third, veins stongly marked with more
or less visible puncturation on their margins. The hemielytra is irregularly
punctate, reaching the 6th abdominal segment.
Legs with thickened tibiae, the posterior pair much longer than the
others, posterior tibiae with very dense, long and erect setae about twice
or more as long as width ot tibia and numerous very minute dark teeth or
points, posterior tarsus with first segment as long as second and third
together, with a tuft of hairs below and fine, erect setae lateral and dorsally.
Type of genus: Kuscheliana masatierrensis Mn. sp.
This genus differs from Schoutedenomiris Carvalho due to its brachypterism, the
vertical and blunt clypeus, much longer first antennal'segment, rostrum reaching the
posterior coxae and lack of membrane. From Ophthalmomiris and Porpomiris Berg by
the long pubescence of posterior tibiae. It differs from all other genera by the visible
puncturation of pronotum and hemielytra. The genus Stenodema Laporte also with a
punctate pronotum is macropterous and do not possess the characteristic pubescence of
Kuscheliana.
1 dedicate this interesting genus to my colleague, Guillermo Kuschel, a man of great
merit in Chilean entomology.
Kuscheliana masatierrensis n. sp. (Fig. 1).
Characterized by 1ts colour and male genitalia.
Male: length 6,0 mm., width 1,8 mm. Head: length 0,8 mm., width
1,1 mm., vertex 0,70 mm. Antennae: segment I, length 1,5 mm.; II, 3,6
mm.; I1I, 1,8 mm.; IV, 1,7 mm. Pronotum: length 0,9 mm., width at base
1,2 mm. Rostrum: length 3,0 mm.
Colour: yvellowish green to greenish straw with reddish or fuscous
markings; head yellowish with reddish striolae on each side of frons,
these sometimes fused or absent, margin of.eyes reddish, eyes chestnut,
rostrum hvyaline with apex fuscous; antennae with the first segment
either fuscous or reddish, its internal margin lighter, second segment
reddish brown with fuscous apex, third and fourth segments fuscous, the
third slightly lighter at base; pronotum with reddish markings on its
middle and near the lateral margins, the lateral margins (carina) and
a slender median longitudinal fascia, vellowish, a darker area is visible
between the carina and disc of pronotum; scutellum with two dark fasciae,
Carvalho: Insectos J. Fernández — Miridae
(15)
GQ)
the median line, basal angles and extreme apex, yellowish; mesoscutum
with two reddish fasciae separated by a lighter longitudinal median line;
hemielvtra irregularly marked with reddish, fuscous and yellow, embolium
Fig. 1. Kuscheliana masatierrensis n. gen., N. sp.
24 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
and veins distinctly yellow, corium with two roundish fuscous spots near
the :apex of the area surrounded by the brachial and radial veins and two
much fainter ones along the brachial vein near the middle of the corium:;
legs yellowish tending to fuscous in the males, femora with lines of black
roundish spots more visible on the posterior pair, posterior tibiae with a
dark fascia internally, densely beset with dark, long and erect setae and
with minute black points, anterior and median tibiae and tarsi yellow
with fuscous apex.
Genitalia: aedeagus (fig. 3) of the Stenodemini type, with role spiny
lobes, two of them much more strongly covered with spines. Lett clasper
(fig. 5) curved, somewhat falciform, with many and long setae on the basal .
portion. Right clasper (fig. 6) small, with a distinct apical tooth. Pygo-
phore seen from left side as in figure 4.
Female: identical to male in colour and general aspect but much
more robust. Length 8,5 mm., width 2,5 mm.
Holotype: male, El Yunque, MASATIERRA, 300 m., 9.1.952, P. G.
Kuschel, in the Collection of Investigaciones Entomológicas, Universidad
de Chile. Allotype: female, same data as type and in the same collection.
Paratypes: 4 females, El Camote, Bahía Cumberland, Miradero de Sil-
kirk, MASATIERRA, P. G. Kuschel, in the collections ot Investigaciones
Entomológicas, Universidad de Chile, and of the author.
The species lives among ferns in the dark and damp recesses of the forest.
Derophthalma fernandeziana n. sp. (Fig. 2)
Characterized by its colour, size and male genitalia.
Male: length 4,1 mm., width 1,7 mm. Head: length 0,3 mm.;, width
0,9 mm., vertex 0,40 mm. Antennae: segment l, length 0,3 mm.; II, 1,0
mm.; HI, 0,4 mm.; IV, 0,3 mm. Pronotum: length 0,8 mm., width at
base 1,6 mm.
Colour: dark brownish to dark testaceous, beset with silky or woolly
silvery pubescence; antennae yellow with segment I, extreme base
and apex of second segment, the third and fourth segments, black; head
with yellow fascia medianly on the frons and vertex, jugum, clypeus
and lorum also yellow; rostrum hyaline; pronotum dark, with slender
posterior margin yellow (some specimens with a short median longitudinal
fascia on the disc and lateral margins of pronotum, yellow); scutellum
with yellow apex (some specimens with the median line also vellowish);
hemielytra with lighter areas in the basal portion of corium, between the
brachial vein and claval commissure and also apically contiguous with
cuneal fracture, darker areas may also be seen, over which the woolly
silvery pubescence is distinctly visible, cuneus yellow apically; membrane
enfumate with a light area near apex of cuneus and another not well
marked a little beyond, veins yellow apically; underside brownish, ostiolar
peritreme and rima just behind it, white; less yellow, the femora with
two dark transversal fascia near apex, tibiae dark at apex and base, tarsi
with third segment black.
Pronotum and scutellum strongly punctate, head striolate, hemielytra
shagrine, scutellum strongly convex. Others characters as mentioned for
the original description of the genus.
ba
¡97
Carvalho: Insectos J. Fernández — Miridae
Genitalia: aedeagus (fig. 9) of the Mirim type, with a median spi-
culum and a central more chitinized portion ending a little above the
external gonopore. Left clasper (fig. 7) curved, with a spine near the apex
on the dorsal side. Right clasper (fig. 8) simple ending by a point.
y 0?
LAN A
ji
PARA rra NENA:
ANN ONO
O y lá ,
ETA cig0
Fig. 2. Derophthalma fernandeziana n. sp.
26 rem. Chill Ent. 1952 2
Female: identical to male in colour and size, showing a wider vertex
and a shorter and slender second antennal segment (length 0,9 mm.).
Some specimens show the head, pronotum and scutellum testaceous to
vellowish. Two females are totally testaceous to vellowish, except for the
apical spot near apex of corium, membrane and apex of second antennal
segment.
Holotype: male, Plazoleta del Yunque, MAsaATIERRA, 200 m., 9.1.952,
on Boehmeria excelsa (Urticaceae), P. G. Kuschel, in the Collection of
Investigaciones Entomológicas, Universidad de Chile. Allotype: female,
same data as holotype and in the same collection. Paratypes: 6 males and
10 females, same data as above and Cerro Alto, MasATIERRa, 600 m.,
1.2.952, on Rhaphithamnus venustus (Verbenaceae) and especially on
Ugnt Selkirki (Myrtaceae), in the collections of Investigaciones Entomo-
lógicas, Universidad de Chile, of Museu ac amal Rio de Janeiro, and of
the author. ;
This species differs from Derophthalma reuteri Berg and Derophthalma coriariía Knight
and Carvalho by ist colour, larger size and male genitalia.
7
o
ES
t
U
Ú
U
Ú
e...”
m 001
Fig. 3. Kuscheliana masatierrensis n. sp., aedeagus. Fig. 4. Idem, pygophore seen from
left side. Fig. 3. Idem, left clasper. Fig. 6. Idem, right clasper. Fig. 7. Derophthalma
fernandeziama n. sp., left clasper. Fig. 8. Idem, right clasper. Fig. 9. Idem, aedeagus.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 29
INOSTINSECTOS DE: LAS ISEAS- JUAN FERNANDEZ
ARA ORB ERA
FERNAND SCHMID
Musée Zoologique de Lausanne
(Suisse)
Las tres primeras especies de Tricópteros de las Islas de Juan Fernández son men-
cionadas en este trabajo, y pertenecen todas a la familia Limnophilidae y a las especies
Verger porteri Navás, Australomyia masatierra n. sp., y A. masafuera n. sp.
Jusqu'ici aucun Trichoptére n'était signalé des íles de Juan Fer--:
nández. Mais, récemment, un aimable correspondant, le Révérend Pere
G. Kuschel, m'a envoyé un lot de ces insectes qu'il a capturés dans
l'archipel en question. Les trente-trois spécimens qui m'ont été soumis
appartiennent á trois especes différentes, dont deux sont encore incon-
nues. Il est fort intéresant de constater que ces formes sont toutes trois
des Limnophilides; les captures du Révérend Pere Kuschel contribuent
donc á élargir nos connaissances de la partie australe de l'aire de distri-
bution de cette grande famille.
Verger porteri Nav.
MASATIERRA: Plazoleta del Yunque 20.2.1951 (7 99) et 2.1.1952,
(MASON:
Cette espece, dont le facies évoque fortement celui de Anabolía bi-
maculata Walk., n'était connue que par une seule Y de Valparaíso; elle
parait étre commune dans l'archipel, mais les vingt-deux exemplaires
capturés sont tous des 28. Il vient donc á Vesprit que Verger porterz
pourrait étre parthénogénétique; c'est ce que détermineront les recherches
futures des entomologistes chiliens. En lP'absence de do”, la position
systématique du genre Verger reste incertaine.
Australomyia masatierra n. sp.
MASATIERRA: Plazoleta del Yunque 2.1.1952; 1 ' holotype déposé
aux Investigaciones Entomológicas, Universidad de Chile.
Dessus de la téte brun foncé, mais jaunátre au bord occipital. Dessus
de l'abdomen et du thorax brun roux, tres foncé. La partie antérieure du
corps est recouverte de nombreuses et fines macrochétes noires. Antennes
brunátres et annelées de jaune. Face et pleures brunes. Les pattes sont
jaunes et portent de forts anneaux bruns aux tibias et aux tarses. Les
30 Rey. Cm. Ent1952 2
- palpes maxillaires sont longs et minces; le 2me article est plus court que
le 3me. Aux pattes antérieures, le tibia est á peine plus court que le fémur;
le protarse «atteint la moitié de la longueur du tibia.
Les ailes sont grandes; quoique larges, les deux paires sont assez
pointues et fortement tronquées sous l'apex. Les antérieures ont une
coloration de fond brun foncé et sont criblées de minuscules taches jauná-
tres, tres régulicerement réparties; l'aspect de V'aile est donc trés uniforme:
seules l'aire postcostale et l'anastomose sont un peu plus foncées que
Figs. 1 - 4. Australomyia masatierra n. sp., armature génitale du 0”.—1, vue de pro-
fil. — 2, vue de dessus. — 3, appareil pénial, vu de dessus. — 4, pénis, vu de profil.
le reste. Les nervures sont tres peu visibles. Les ailes postérieures sont
hyalines et á peine teintées de brun a l'apex. Nervulation: aux ailes anté-
rieures, llanastomose est peu brisée et peu oblique contre le corps vers
l'avant; la f3 est pointue, mais sessile. Aux ailes postérieures, l'lanastomose
est fortement brisée; elle a la disposition d'un zig-zag parallele au corps;
la f3 a un pétiole aussi long qu'elle-méme. )
Génitalia 9”: le IXme segment est étroit latéralement et reborde
fortement les appendices inférieurs ventralement; de cóté, toute sa partie
apicale est membraneuse et difficile á distinguer du Xme segment. Appen-
dices supérieurs de taille moyenne et assez allongés (fig. 1). Les appendices
dorsaux du Xme segment ont la forme de deux tres longs et fonts báton-
nets légérement convergents et largement arqués vers le bas (fig. 1);
Schmid: Insectos J. Fernández — Trichoptera - 31
»
leur extrémité est de forme ogivale. Les appendices ventraux du Xme
segment sont beaucoup plus petits que les appendices dorsaux; leur forme
et leur disposition sont analogues á celles de ces derniers, mais 1ls sont
divergents et légérement aplatis á leur extremité (fig. 2). Les articles
basaux des appendices inférieurs sont tres grands et de forme caractéris-
tique; ils ne sont pas proéminents vers l'arriére, mais sur les cótés; ils
sont trés hauts et disposés obliquement de sorte que leurs faces internes,
légérement concaves, forment une cavité dirigée obliquement vers le
haut (fig. 2). leur forme pourrait se comparer á celle d'un triangle qui
serait attaché au corps par l'angle inférieur antérieur (fig. 1); Panegle
inférieur postérieur est effilé et dirigé contre la ligne médiane; l'angle
supérieur est arrondi, fortement saillant sur les cótés (fig. 2) et porte
le 2me article qui est petit, triangulaire, mais bien individualisé. L'ap-
pareil pénial est tres grand; les deux titillateurs ont la forme de deux
fortes épines, aigués, chitineuses et fortement recourbées vers le haut et
Varriére (fig. 3); 1ls sont soudés a leur base et servent de substrat au pénis
dont la base est membraneuse; vu de dessus, celui-ci ressemble á une
bouteille et présente une forte caréne médiane supérieure; vu de profil
(fig. 4), il est légérement recourbé vers le bas et présente une caréne la-
térale inférieure; il est inerme.
Envergure 16 mm.
Cette espéce est tres caractéristique et isolée par la longueur des appendices dorsaux
du Xme segment et par la forme des appendices inférieur et de l'appareil pénial; par la
disposition oblique des appendices inférieurs, elle se rattache, mais tres láchement, au
groupe de michaelseni Ulm.
Australomyia masafuera n. sp.
MASAFUERA: Quebrada de las Casas, 13.1.1952; Quebrada de las
Vacas 17.1.1952; Inocentes Altos 22.1.1952; Inocentes Bajos 27.1.1952.
L'holotype Y et l'allotype Y proviennent de la premiere localité:
de méme qu'une partie des paratypes; ils sont déposés aux Investigaciones
Entomológicas, Universidad de Chili, quelques paratyvpes se trouvent
dans ma collection. |
Cette espéce a une coloration assez variable, ce qui provient sans
doute de certaines différences d'áge que présentent les spécimens que
j'ai étudiés. Le corps varie de brun á roux; il est toujours un peu plus
clair á la face ventrale. Les macrochétes sont abondantes et brunes; les
antennes sont annelées de clair; les pattes sont jaunátres et portent de
forts anneaux bruns: Les palpes sont longs et tres minces; chez le 0,
le 3me article est á peine plus long que le 2me; aux pattes antérieures du
o”, le tibia est sensiblement plus court que le fémur, tandis que le protarse
dépasse notablement la moitié du tibia. Les ailes sont un peu moins forte-
ment tronquées que celles de l'espéce précédente. Les antérieures sont
parfois uniformément rousses et parfois intensément tachetées de brun
toncé; les macules peuvent étre assez grandes, ou, au contraire tres petites,
uniformément réparties ou ménager une grande aire pále sur l'anastomose.
Le ptérostigma est parfois bien marqué et il y a toujours deux petites
taches noires, obliques dans l'aire postcostale. Nervulation: aux ailes
antérieures, l'lanastomose est assez fortement brisée et fortement oblique
y
(a)
ty
>
Rey. Chil. Ent. 1952, 2
contre le corps vers l'avant; la f3 est sessile et étroite á la base. Aux ailes
postérieures, l'lanastomose est semblable á celle de l'espece précédente:
elle a la disposition d'un zig-zag accentué et parallele au corps; la f3 a
un pétiole quí atteint sa propre longueur.
Génitalia Y”: comme chez l'espece précédente, le IXme segment est
étroit latéralement, membraneux sur toute sa partie postérieure et re-
borde les appendices inférieurs ventralement; dorsalement, il forme úne
caréne sétiféere. Les appendices supérieurs sont petits et ovoides (fig. 5).
3
Figs. 5 - 8, Australomyia masafuera n. sp., armature génitale du ”.— 5, vue de
profil — 6, vue de face. — 7, appendice inférieur, vu de dessus. — 8, appareil pénial,
vu de dessus.
Les appendices dorsaux du Xme segment sont assez longs, gréles et dirigés
horizontalement (fig. 5). Les appendices ventraux du Xme segment sont
aussi longs que les précédents mais plus gros et de forme différente; (fig.
5-6); ils sont aplatis latéralement, élargis et tronqués á l'lapex et légere-
ment concaves sur les cótés; leurs bords supérieur et inférieur forment
deux carénes successives qui chevauchent l'une l'autre au milieu de la
longueur de l'appendice (fig. 5). L'espace anal est ovale et bordé de léevres
proéminentes (fig. 6). Les appendices inférieurs sont tres gros, tres proémi-
nents, tres épais et assez fortement chitineux sur leurs deux faces; vus de
profil (fig. 5), ils apparaissent á peu pres ovoides, quoique leur bord su-
Schmid Insectos J. Fernández — Trichoptera 33
périeur soit irrégulier. Vus de dessus, ils apparaissent trés épais. Leur
tace interne montre deux concavités régulicérement chitineuses et glabres,
séparées par une forte caréne tranchante formant une dent triangulaire
et assez aigué (figs. 5-7); pres du bord supérieur, la caréne interne porte
une zone sombre et chitineuse, á contour imprécis; sur le bord supérieur,
la face externe de l'appendice se prolonge par une petite plaque trés chi-
tineuse et de forme complexe (fig. 7), qui déborde du cóté de la face in-
terne; peut-étre est-ce lá le 2me article qui serait vestigial et entiérement
soudé au ler? Chose inhabituelle, chez le genre Australomyia, l'appareil
pénial est tres long et gréle; il est inséré sur un substrat membraneux,
plissé et érectile. Le pénis est tres long, trés mince, fortement aplati laté-
11
Figs. 9 - 11, Australomyia masafuera n. sp., armature génitale de la Y .—9, vue de
profil — 10, vue de dessus. — 11, lobes ventraux du IXme segment, vue de dessous.
_ralement, pas trés haut et pourvu, á sa partie subapicale de deux ailettes
arrondies (fig. 8). Les titillateurs sont extrémement longs et extrémement
fins; ils se terminent par deux longues épines flexibles, recourbées et
trés finement ondulées.
Génitalia : la piece tubulaire est trés grande, trés proéminente,
large á l'apex et concave vers le bas; elle forme deux gros lobes latéraux
séparés par une échancrure médio-dorsale profonde; ventralement, elle
est fermée par une plaque obtusément arrondie et légéremnet incisée
au milieu de son bord apical. La plaque supragénitale est aussi proém1-
nente que la piéce tubulaire; elle a une forme élancée et effilée a l'apex.
Les piéces ventrales du IXme segment sont tres grandes et extrémement
proéminentes; elles sont situées plus bas que l'ouverture vaginale; elles
sont une forme trés particuliére, mais leurs proportions sont variables;
3
34 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
elles sont tantót minces et gréles, tantót larges et trapues; elles sont
curieusement tordues sur elles-méme, vers le haut et l'intérieur et effec-
tuent un demi-tour complet; elles sont densément revétues de forts poils
noirs. L'ouverture vaginale est petite et obstruée par deux lobes chitineux
arrondis et concaves vers l'intérieur de la cavité.
Envergure 25-29 mm.
Cette espice est caractéristique par ses appendices inférieurs épais et tres chitineux
et par son pénis trás long et gréle; elle ne présente qu'une lointaine parenté avec l'espéce
précédente.
Rev ista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) ES
LOS INSECTOS DE LAS ISLAS JUAN: FERNANDEZ
SADA E Diptera)
CHARLES PAUL ALEXANDER;
Department of Entomology
University of Massachusetts
Amherst, Massachusetts
En este trabajo se describen 32 nuevas especies de Tipúlidos chilenos de las Islas
Juan Fernández, pertenecientes a los géneros Limonia (Dicranomyia), Shannonomyia y
Molophilus (Molophilus), elevándose así a 37 las especies hasta ahora conocidas de estas
Islas. El autor presenta además en la Introducción de su trabajo una descripción general
de Juan Fernández, adaptada de R. C. Murphy (1936), enumera las estaciones en donde
G. Kuschel colectó estos Tipúlidos y discute las características generales de la fauna
tipulidológica de estas Islas, terminando con una clave para los géneros comprendidos.
Introductión
Our knowledge of the Tipulidae of the Juan Fernández Islands,
prior to the two expeditions undertaken by Father Guillermo Kuschel,
was limited to three species | Tipula (Eumaicrotipula) backstrom: Alexander,
ELimoma (Dicranomyia) selkirki Alexander, and Molophilus selkirkianus
Enderlein], all taken by Báckstróm, entomologist on the Skottsberg
Expedition 1916-1917. Father Kuschel's collecting has completely revo-
lutionized our knowledge of the insect fauna of the islands in many groups,
including the crane-flies. The total number of species of Tipulidae listed
in the present report is 37, of which no fewer than 32 are described as
new. The types of the novelties have been returned to Father Kuschel
and will be preserved in the Entomological Collection of the University
of Chile, Santiago. I wish to express my deepest thanks and appreciation
to Father Kuschel for the privilege of studying this unusually interesting
series of crane-flies.
The following brief account of the islands is adapted from Murphy's
more detailed account (1936), as cited in the brief bibliography at the
conclusion of these introductory remarks.
«The Juan Fernández Islands are in a latitude slightly south of
that of Valparaiso, the inner island, Masatierra, being 667 kilometers
from the continent. Masafuera is 167 kilometers farther west and a very
little to southward. Masatierra is 22 kilometers in length, narrow, bent
like a boomerang, and reaches an altitude of 916 meters. Off its south-
western tip lies the small, waterless island of Santa Clara. Masafuera is
smaller than the main island, but higher (1.650 meters), of roughly rect-
36 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
angular outline, and cut by very deep, east-west gorge-like valleys. The
latter island has been during recent year uninhabited. Masatierra is
the seat of a fishery for clawless lobsters (Palinurus), which is responsible
for regular communication with the mainland.
Many voyagers, such as Scouler (1826) and von Tschudi (1846)
have likened Juan Fernández, in form, climate, and the superficial ap-
pearance of the original vegetation, to Madeira, or to Flores of the Azores.
The islands are built of greatly eroded, Tertiary, volcanic rocks, and
from the wild peaks and crests forest-clad valleys descend toward the
coast on one or more sides. Many of the seaward faces are, however,
extremely precipitous; on the west, Masafuera, for example, drops away
in a sheer steep of 1.500 meters, more or less.
The climate of Juan Fernández is moister and milder than that of
the opposite coast of Chile. The islands feel the influence of the warm
circulation of the Mentor Current rather more than that of the cooler
coastal water. The mean annual temperature at Masatierra is 15,5% C.,
the August and February averages being, respectively, 12,4% and 19”.
Rainfall amounts to 1.008,9 millimeters per annum. It is least in January
and heaviest in June, and at all seasons is concentrated particularly on
the higher eastern and central portions of Masatierra, where the air-
currents condense their moisture after rising suddenly from the southerly
shore. There are no adequate meteorological data from Masafuera.
The climate, the nature of the vegetation, and doubtless that of the
animal life, cannot be discussed entirely in terms of conditions at sea level;
the situation is complicated by altitude. The lofty upland of Masafuera
for instance, is an alpine tundra where, in 1908, Skottsberg discovered
a totally unsuspected Magellanic flora comprising such plants as a sub-
antarctic bramble (Rubus geordes), a club moss (Lycopodium magellani-
cum), and a mountain aster (Lagenophora). *** The flora of Juan Fer-
nández has been studied by Skottsberg, who finds on one or another of
the islands both a sub-antarctic and a tropical American element, as
well as a strange endemic moiety which offers only doubtful hints of
relationship with plants in distant parts of the Pacific. The vertical zones
comprise forest, grassy meadows and fern-beds, and mountain heath, with
large sterile areas on the precipices and unfavorable exposures. The fo-
rests, which ascend to 700 meters or thereabouts, are of sub-tropical type,
with evergreen forms predominating; lianas are lacking, their place being
taken by ferns with winding rhizomes reaching high up the trunks of the
trees. Myrtles, tree ferns (Dicksonia), and a large endemic chonta palm
(Juania australis) are characteristic. The native sandalwood, known
nowhere else in the world, has been extirpated, and weeds and continental
thicket-plants are winning a slow victory over the aboriginal flora. Toward
the upper limit of the dense forest are a number of peculiar miniature
trees of endemic genera, belonging to ordinarily non-arborescent families.
Some of these also flourish on the grass-grown steppe of Santa Clara.»
References
“GOETSCH, WILHELM
1933. Die Robinson-Insel Juan Fernández und 1ihre biogeographi-
schen Probleme. Phoenix, 19: 26-43.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae
98]
ES
MURPHY, ROBERT CUSHMAN
1936. Oceamic birds of South America, 1: 1-640, figs. 1-61, 6 col.
plates; pls. 1-38; II: 641-1.245, figs. 62-80, 10 col. plates;
pls. 39-58; bibliography.
SKOTTSBERG, CARL |
1918. The islands of Juan Fernández. Geogr. Rev., 5: 362-383, map,
figs.
1920-28. The natural history of Juan Fernández and Easter Island.
Great popular interest attaches to Juan Fernández from Defoe's
novel, Robinson Crusoe (1719), where the hero, Alexander Selkirk (or
Selcraig), was voluntarily marooned on Masatierra for four years be-
tween 1704 and 1708, and whose experiences during this time served as
the basis for the fictional character «Robinson Crusoe».
Father Kuschel visited Masatierra in February and March 1951,
and collected on all three islands from late December 1951 to February
1952. As stated earlier, his collections are extraordinarily rich and give
us our first clear picture of the insect fauna. It is of particular note that
he was able to collect at the highest altitudes on both major islands (Los
Inocentes, Masafuera, 1.000 - 1.400 meters; El Yunque, Masatierra, 915
meters). Of especial interest was the ascent of El Yunque on February
10, 1952; this unusually rugged and inaccessible peak had been climbed
previously on only seven occasions, the earliest in 1795, the last previous
ascent in August 1934. It was at the summit of El Yunque that Father
Kuschel discovered one of the most striking novelties among the crane-
flies [Limonia (Dicranomy1a) yunqueana, sp. n.].
Sima y od ota tioms. where Tipulidae were
collected.
MASATIERRA.
Bahía Cumberland — 1951-1952.
Alto Francés, 400 meters; 1951.
Quebrada de la Laura - 1951.
Quebrada El Rabanal — 1951.
Quebrada de Villagra, 400 meters; 1951.
Miradero de Selkirk, 300-550 meters — 1951-1952; 500 meters, pa
cember 31, 1951.
Plazoleta del Yunque, 1951; 200 meters, January 2-9, 1952.
El Yunque, 915 meters; February 10, 1952.
SANTA CLARA,
El Corral, January 6, 1952.
MAsSAFUERA.
Quebrada de las Casas, January 13-14, 1952.
Quebrada de la Calavera, January 15, 1952.
Quebrada de las Vacas, January 17, 1952.
Las Chozas, 700 meters, January 14, 1952.
La Correspondencia, 1.300 meters, January 20, 1952.
Inocentes Bajos, 1.000 meters, January 27, 1952.
Inocentes Altos, 1.400 meters, January 22, 1952.
38 Rev. Chil: Ent. 1952, 2
¡Gone ral ea cnros (0% ne Tipulid Fauna
As stated earlier, a total of 37 species of crane-flies are now known
from Juan Fernández, including one doubtful form (Molophilus selkirkia-
nus Enderlein). Only five genera are involved, representing both major
subfamilies (Tipulinae and Limoniinae) and three distinct tribes of the
latter (Limoniini, Hexatomini and Eriopterini). All of the genera are
common and widespread on the Chilean mainland and it is evident that
the fauna must have been derived therefrom. The great bulk of the species
fall in the two genera Limonia (13 species) and Molophilus (19 species).
Of particular interest are the three species of subapterous crane-flies
belonging to the genera Limonia and Shannonomyia. lt is of interest to
note that Father Kuschel discovered only three specimens of such subap-
terous flies and that three distinct species were included. Itseems certain
that still other subapterous species will be found on the islands, particularly
at the higher altitudes, and it further appears that many more fully-winged
species should be found in future collecting. There can be little question
but that Juan Fernández will be found to support a remarkably rich
crane-fly fauna considering the relatively limited extent of the islands.
THE CRANE-FLTES OF JUAN FERNANDEZ
Key to the subfamilies, tribes and genera
pa
Subapterous and flightless; wings greatly reduced, less than
one-third the length of the body.........ooo.oooomooo.o... 2
Fully-winged in both sexes, the wings subequal in length to
the bodies de Id e a DIS a A LU 3
De Antennae 14-segmented; tibial spurs lacking; claws toothed.
(mona Limonia Meigen
Antennae 16-segmented; tibial spurs present; claws simple.
(Mimo eat
Shannonomy32 Alexander
Last segment of maxillary palpus elongate, exceeding the
remainder; nasus present; antennae 13-segmented; Sci atro-
phied; m-cu at or close to fork of M3+4; size large (wing 15 mm.
Orion (Dip e AI SiO S IOE Típula Linnaeus
Last segment of maxillary palpus short; nasus lacking; an-
tennae with either 14 or 16 segments; Sc preserved; m-cu
at or close to the fork of M or some distance before the fork
of M3+4; size small (wing 12 mm. or less). (Limoniinae)..... 4
4. Antennae 14-segmented; claws toothed; wings with Rs
2-branched. (Figs. 11 — 18). (Limoniinae: Limoniin)....... Limonia Meigen
Antennae 16-segmented; claws simple; wings with Rs 3-
branched: (Pies i2 2 aran 5
Sy Tibial spurs present. (Limoniinae: Hexatomini).,..........
¡9N)
Tibial spurs lacking. (Limoniinae: Eriopterini)............ 6
6. Vein R24+3+4 preserved, cell R;, thus appearing petiolate;
cell ist Morcloscdig2 a) e O
Ertoptera (Trimicra) Osten Sacken
Alexander: Insectos J. Fernández + puldaes 150 39
Vein R2+3 preserved, cell R3 thus appearing sessile; cell 12
openby the atrophyob 123 (Biga 2d as oe Molophilus Curtis
TIPULINAE
Tipula Linnaeus
Tipula (Eumicrotipula) báckstrómi Alexander (figs. 1, 2) -
1921 Tipula báckstrómi Alexander; in Skottsberg, The Natural History of Juan
Fernández and Easter Island, 3, Diptera - Tipulidae from Juan Fernández
3:26 — 27
The type, a unique female, was from Masatierra, taken in March
by K. Báckstróm, entomologist of the Skottsberg expedition, 1916-1917.
" Several additional specimens were taken by Kuschel.
MASATIERRA: Bahía Cumberland, February 10, 19, March 3, 1951; Ja-
nuary 4, 1952. Quebrada el Rabanal, February 27, 1951. Que-
brada de Villagra, 400 meters, February 21, 1951. Plazoleta del
Yunque, 200 metrs, January 2, February 5, 1952, at light.
Cerro Alto, 600 meters, February 1, 1952. Yunque, February 12,
1951.
Allotype, *, Bahía Cumberland, February 10, 1951 (Kuschel).
Male.—Length about 17 mm.; wing 15 mm.; antenna about 5 mm.
Characters as in the female, differing in the sexual features. Antennae
relatively long, about one-third the wing; basal three segments obscure
yellow, remainder of flagellum black; flagellar segments with the basal
enlargements of moderate size, the longest verticils just exceeding the
segments. Male hypopygium (fig. 2) relatively large and conspicuous,
Ninth tergite, 9, transverse, the posterior border subtruncate without
markedly projecting lobes, the most conspicuous being more thickened
and polished black lateral ones and a small submedian pair that are se-
parated by a very shallow U-shaped median notch; dorsal surface of
tergite back from the central notch with a shallow furrow. Basistyle with
the mesal lobe, mb, stout, subcircular in outline, the posterior end with
erect yellow setae, the upper outer angle produced into a small knob;
on face of lobe with groups of very long setae; ventrocaudal lobe, vb,
blackened, cylindrical, approximately five times as long as thick, with
unusually long terminal setae that are as long as or longer than the lobe
itself. Outer dististyle, d, slender pale club, its outer end weakly dilated.
Inner dististyle large; beak obtuse; posterior crest with a series of mode-
rately flattened setae, the outermost long and slender, the intermediate
series short, stout, their tips bent, the more basal ones again passing
into long normal setae. Gonapophysis, g, large, irregular in outline, the
longest outer arm terminating in a flattened subcircular disk. Eighth
sternite, $5, with the appendage conspicuously trilobed, the lateral pair
appearing as flattened paddlelike blades, the basal half darkened, the
outer portion pale; median lobe longer but more slender, the outer half
particularly narrowed, setiferous, the setae at apex longer and more
conspicuous. Wing (fig. 1).
40 e ¿IA Rev. Chil. Ent. 1952, 2
LIMONIINAE
LIMONIINI
Limonia Meigen
The only representative of the tribe is the subgenus Dicranomyia
of the vast genus Limon Meigen. Dicranomy1a is represented by thirteen
species, distributed on the islands as follows:
MASATIERRA SANTA CLARA MASAFUERA
affabilis affabrlts
amphionts masafuerae
axierasta pedestris
harpax selkirkt
kuscheliana venerts
selkirk1'
stuardot
trituberculata ingloria trituberculata ingloria
venatrix
yunqueana
Key to the species of Limonia (Dicranomyia)
lo Nearly apterous. (Fig. 10). (Masafuera, at high altitudes)...
pedestris, sp. n
Eullywingedtia botes
)
Do Wings strongly blackened, without conspicuous pattern.....
, 3
Wings subhyaline, either patterned with darker or immacu-
late except for the more darkened stigMa........ooooo.....
4
3. Legs uniformly darkened. (Figs. 14, 20). (Masatierra, Masa-
UA A A O O Pa :
TUE A IA E A IA
Vener?s, Sp. 1.
4. Wines patterned, with darkened clouds along cord or in certain
ote calls A E ea
: 5
Wings virtually unpatterned except for the stigma.........
Alel
Sl Size large (wing, female, over 10 mn1.); legs, including femora,
yellow; wings fulvous, conspicuously patterned with brown,
appearing chiefly as broad marginal seams to the veins. (Fig.
18) (Masatierra at mebhtaltitides) A
yunqueana, sp. n.
10.
10
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae AE
Size smaller (wing, female, 8 mm. or less).................
6
Femora with a narrow darkened ring before the white or yellow
PSA IA AIN O lO a a
7
Femora with the tips narrowly yellow but without a blacken-
cal Oo A OE
8
Wings virtually unpatterned except for the conspicuously
darkened stigma and a longitudinal seam in cell M adjoining
vein Cu. (Fig. 16). (Masatierra).............. O
- venatrix, sp. n.
Wings with a more conspicuous darkened pattern, including
the stigma, a narrow seam over the cord and, in cases, the
costal border in the vicinity of the humeral crossvein; major
cream-colored areas before and beyond the stigma. (Figs. 9,
IIA Era tl O brida EEE EA LE en
kuscheliana, sp.
[=)
Darkened wing pattern conspicuous and extensive, the clouds
being approximately equal in area to the pale ground; male
hypopygium with the dorsal dististyle stout, especially at
near midlength. (Figs. 3, 7). (Masatierra, Masafuera)......
affabilis, sp. n.
Darkened wing pattern more restricted and paler; male hy- -
popygium with the dorsal dististyle slender, sickle-shaped. ..
9
Wings yellow with a broad darker band along the cord,
extending from the stigma to the posterior border. (Fig. 6).
MA A A OT
amphrionis, sp. A.
Wings with the pattern much less distinct and otherwise
distubutcd E E Ad as LEI E e IE
10
Darkened wing pattern more evident, the major pale areas
appearing as prestigmal and poststigmal brightenings and in
cols RA (Bios AS (Was era
axterasta, sp. 1.
Darkened wing pattern still fainter, virtually restricted to
small clouds over the fork of Rs, at end of vein Cu and near the
outer end of cell 1st 4. (Figs. 13, 19). (Masafuera).........
DS masafuerae, sp. n.
General coloration of thorax, especially the pleura, gray.
(Masatierra, Santa Clara; Chilean mainland).............
trituberculata ingloria Alexander
Genera! coloration of thorax ochreous to yellow...........
12
Thorax yellow, the praescutum with. four: brown stripes;
pleura clear light yellow, without a darkened dorsal stripe;
dorsal dististyle of male hypopygium with the apex produced
into a point. (Figs. 15, 21). (Masatierra)...........io.....
siuardo?, sp. N.
42 Rev. Chil. Ent. 1952; 2-
Thorax light yellow, the praescutum with three nearly con-
fluent dark brown stripes; pleura yellow with a brown dorsal
stripe, best indicated at anterior end; dorsal dististyle of male
hypopygium narrowly obtuse at apex. (Figs. 8, 11). (Masa-
tierra)
PP... ++... . +... 2. 0.0... .<. 0. 0... +... . 0. 0.0... 0... 0... 0.00
harpax, sp. n.
Limonia (Dicranomyia) affabilis, sp. n. (fies. SU)
Size medium (wing, 8 mm. or less); general coloration brown; anten-
nae black; halteres black; femora black, the tips extensively yellow;
wings yellowed, heavily patterned with - brown; abdominal segments
bicolored, brown basally, the apices paler; male hypopygium with the
dorsal dististyle thickest beyond midlength, thence narrowed to the
long apex, obtuse at tip; rostral spines Ewo, from a low common tubercle.
Male.—Length about 5,5 — 6 mm.; wing 7 — 7,5 mm.
Female.—Length about 6 — 7 E wing 7 —8 mm.
Rostrum brownish yellow to brown; palpi black. Antennae black;
flagellar segments oval, becoming more elongate-oval outwardly, terminal
segment not narrowed apically; longest verticils subequal to the segments.
Head dark grayish brown; anterior vertex (male) relatively narrow,
about equal to the diameter of the scape.
Pronotum brown. Mesonotum brown, the praescutum car laterally.
Pleura brown, still darker dorsally to form a poorly defined stripe, most
conspicuous in front. Halteres black, the base of stem narrowly yellow.
Legs with the coxae brownish yellow; trochanters yellow; femora black,
the tips extensively and abruptly yellow; tibiae and tarsi brown. Wings
(Fig. 3) yellowed, heavily patterned with brown, as follows: Stigma and
a confluent seam over the anterior cord; broad marginal seams on virtually
all veins, most extensive in the cubital and anal fields, the area in cell
1st A ending at margin midway between the veins; paler brown washes
in cells R and M; prearcular field more yellowed; in total area, the pale
ground and darkened clouds and washes approximately equal; veins
brown, more yellowed at wing base. Venation: Sci ending approximately
opposite origin of. Rs, Scz some distance from its tip, Sci alone about
one-third Rs, the latter one-half longer than the basal section of Ra+s;
m-cu some distance before fork of M.
Abdominal segments usually bicolored, brown to brownish black
basally, the apices more brownish yellow, the pale color more extensive
on the sternites; hypopygium blackened; in cases the abdomen, especially
the tergites, more uniformly blackened. Male hypopygium (fig. 7) with
the tergite, 9, transverse, the margin broadly notched, the lobes obtuse,
with relatively sparse coarse setae. Basistyle, b, with the ventromesal
lobe obtuse, with abundant setae, a few much longer and stouter. Dorsal
dististyle, d, a strongly curved sickle, thickest just beyond midlength,
thence narrowed to the long apex, the tip obtuse. Ventral dististyle rela-
tively large and fleshy, its area considerably exceeding that of the basisty-
le; rostral prolongation relatively slender, with two rostral spines from
a low common tubercle, the outermost spine a little shorter and gently
curved. Gonapophysis, g, with the mesal-apical lobe curved, its tip obtuse.
Aedeagus relatively narrow.
Plate 1
. Tipula (Eumicrotipula) báckstrómi Alexander; venation.
- Típula (Eumacrotipula) báckstrómi Alexander; male hypopygium.
- Limonta (Dicranomyia) affabilais, sp. n.; venation.
ELtmonia (Dicranomyia) axierasta, sp. n.; venation.
. Limonia (Dicranomyia) axterasta, sp. n.; male hypopygitum.
. Eimonia (Dicranomyia) amphionis, sp. n.; male hypopygium.
. Limonia (Dicranomyza) affabilis, sp. n.; male hypopygium.
. Limonia (Dicranomyia) harpax, sp. n.; male hypopygium.
. Limonia (Dicranomyia) kuscheliana, sp. n.; male hypopygium.
. Limonia (Dicranomyia) pedestris, sp. n.; male hypopygium.
(Explanation of symbols: a, aedeagus; b, basistyle; d, dististyles; £, gonapophy-
sis; mb, mesal lobe of basistyle; s, sternite; t, tergite; vb, ventrocaudal lobe
of basistyle).
44 Recht 1032 72
Holotype, «O, MASAFUERA: Quebrada de las Casas, January 19,
1952 (Kuschel). Allotype, 2, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 500
meters, December 31, 1951. Paratopotypes, "2. Paratypes, 72, Masa-
FUERA: Quebrada de las Vacas, January 5, 1952; La Correspondencia,
1300 meters, January 20, 1952; Inocentes Bajos, 1.000 meters, January
27, 1952; Inocentes Altos, 1.400 meters, on Dicksonia, January 22, 1952
(Kuschel).
Allied to Limonia (Dicranomyia) amphionis, sp. n., and L. (D.) axterasta, sp..n.,
differing in the coloration and structure of the male hypopygium.
Limonia (Dicranomyia) amphionis, sp. n. (fig. 6)
General coloration yellow, the praescutum with three brown stripes,
mediotergite with the central part conspicuously darkened; femora
brownish yellow, the tips yellow; wings pale yellow, conspicuously pat-
terned with brown, including a broad band along the cord from the stigma
to the posterior border; male hypopygium with the small dorsal dis-
- tistyle obtuse at tip; ventral dististyle large and fleshy, the rostral pro-
longation slender, with two straight spines near base; gonapophysis
with mesal-apical lobe long and slender, nearly straight.
Male.—Length about 6.5 mm.; wing 7.5 mm.
Female.—Length about 6 — 6.5 mm.; wing 7 — 8 mm.
Rostrum ochreous, slightly pendant; palpi relatively short, brownish
black. Antennae with scape yellow, darkened at apex, remainder of
organ black; flagellar segments (male) oval, becoming more elongate-
oval outwardly, the more basal ones subequal to their verticils. Head
brownish gray; anterior vertex relatively narrow, about equal to the
diameter of scape or a trifle wider; posterior vertex with long pale setae
that are directed foreward.
Pronotum yellow. Mesonotal praescutum yellow laterally and on the
interspaces, the disk with three brown stripes; scutum yellow, each lobe
with a single major brown area; scutellum brownish yellow; mediotergite
dark brown, sparsely pruinose, the sides yellow; pleurotergite yellow.
Pleura yellow, variegated with a pale brown dorsal stripe, extending from
the cervical region across the propleura and fore coxae, becoming less
evident on the anepisternum; sternopleurite weakly darkened. Halteres
with stem yellow, knob infuscated. Legs with the coxae yellow, the fore
pair brown, as described; trochanters yellow; femora brownish yellow,
the tips paling to yellow; tibiae brown, the tarsi passing into black; claws
with a powerful subbasal tooth, with microscopic denticles more basad.
Wings with a pale yellow ground, heavily and conspicuously patterned
with brown, including the stigma and a broad confluent band over the
cord to the posterior border at end of vein Cu, more expanded basally
in cells R and M; less evident darkenings at base of cell Sc, outer end of
cell 1st M>, a linear wash in cell M adjoining vein Cu and near outer end
ot cell 1st A; veins brown, those in the prearcular field paler. Venation:
Sci ending about opposite origin of Rs, Sc, far from its tip, Sci alone
longer than m-cu; Rs arcuated, about twice the basal section of Ra+5;
free tip of Sc and R» in transverse alignment; cell 1st M, closed; m-cu
at or shortly before the fork of M; cell 2nd A widest across base.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 45
Abdominal tergites brown, the posterior borders of the intermediate
segments pale; basal sternites yellow, the outer ones darkened, with
broad yellow posterior borders; basistyle and outer part of the ventral
dististyle of the .male hypopygium brownish black, the mesal portions
of the latter pale. Ovipositor with the cerci slender, virtually straight.
Male hypopygium (fig. 6) with the ninth tergite, 9, conspicuously emar-
ginate, the obtuse lobes with rather numerous setae. Dorsal dististyle, d,
very small, curved, obtuse at tip. Ventral dististyle very large and fleshy,
its area much greater than that of the basistyle; rostral prolongation slen-
der, with two spines near its base. Gonapophysis g, with the mesal-
apical lobe long and slender, almost straight.
Holotype, 2, MASATIERRA: Plazoleta del Yunque, March 3, 1951
(Kuschel). Allotopotype, a broken «US. Paratopotype, o”, 200 meters,
January 2, 1952. Paratype, 2, Quebrada de la Laura, March 1, 1951
(Kuschel).
Most similar to Limonia (Dicranomyia) alboapicalis Alexander, of the Chilean main-
land, differing especially in the very heavy and characteristic wing pattern, venation,
and the details of structure of the male hypopygium.
Limonia (Dicranomyia) axierasta, sp. n. (figs. 4, 5)
General coloration of thorax brown, the praescutum with three
conspicuous dark brown stripes; pleura chiefly dark brown; femora
brownish black, the tips yellowed; wings brown, variegated with paler,
including conspicuous prestigmal and poststigmal areas and a major
mark in cell 1st A.
Male.—Length about 5 — 6 mm.; wing 6 — 7 mm.; antenna about
0,8 — 0,9 mm.
Female.—Length about 6 mm.; wing 7 mm.
Rostrum yellow; palpi black. Antennae black; flagellar segments
oval, exceeding the verticils. Head brown, more ochreous in front; anterior
vertex narrow, about equal to the diameter of the scape.
Pronotum brown. Mesonotum with three conspicuous dark brown
praescutal stripes that are confluent or nearly so, the lateral margins
broadly yellow; remainder of mesonotum varying from obscure yellow
to dark brown; pleurotergite obscure yellow above. Pleura chiefly dark
brown with a vague brightening across the dorsal sternopleurite and
meral region. Halteres dark brown, the base of stem narrowly yellow.
Legs with the fore coxae brownish black, the apex yellow, remaining coxae
and all trochanters yellow; femora brownish black, the tips yellowed;
remainder of legs brown; claws large, with a conspicuous tooth at near
the basal third, with further microscopic denticles nearer base. Wings
(fig. 4) with a brownish ground, variegated with paler areas, including
marks before and beyond the stigma and most of cell 1st A, especially
near vein 21d A; less distinct whitened areas in bases of cells R and M
and less evidently so in some of the outer cells; veins brown. Venation:
Sc short, Sci ending distinctly before the origin of Rs, Sc1 alone relatively
short, approximately one-half or less m-cu, the latter at or before the
fork of M, in cases to about one-third its length (as shown).
Abdomen, including hypopygium, dark brown. Ovipositor with cerci
very slender, only gently upcurved; hypovalvae stout and straight, extend-
46 | Rev. Chil. Ent. 1952, 2
ing nearly to the tips of the cerci. Male hypopygium (fig. 5). with the
tergal lobes, 9, broadly obtuse, with abundant long setae, the emargi-
nation much smaller. Basistyle, b, much smaller than the large fleshy
ventral dististyle, the ventromesal lobe simple. Dorsal dististyle, d, a -
strongly curved slender sickle, its tip obtuse. Ventral dististyle a large
fleshy lobe, its area approximately twice that of the basistyle; rostral
prolongation slender, more or less pendant beyond the spines, the latter
erect, separated at base. Gonapophysis, £, with mesal-apical lobe elon-
gate, gently curved. Aedeagus, a, narrow, the ducts contiguous.
Holotype, cd”, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 550 meters, Fe-
bruary 15, 1951 (Kuschel). Allotopotype, *. Paratopotypes. 2-0 07 500
meters, December 31, 1951 (Kuschel).
Most similar to species such as Limonia (Dicranomy1a) masafuerae, sp. n., differing
in slight details of coloration and structure of the male hypopygium, as shown by the
key... |
Limonia (Dicranomyia) harpax, sp. n. (figs. 8, 11)
General coloration ochreous to yellow, the praescutum with three
nearly confluent dark brown stripes; thoracic pleura with a brown dorsal
stripe; rostrum yellow; knobs of halteres dark brown; femora brownish
yellow, vaguely paler at apices; wings nearly hyaline, the stigma slightly
darker; Sc relatively short, Sc; ending a short distance before the origin
of Rs, male hypopygium with the dorsal dististyle a slender sickle, its
tip slightly decurved; ventral dististyle with the rostral spines two; go-
napophysis with the mesalapical lobe long and slender, gently curved.
Male.—Length about 6,5 — 7 mm. ; WINg 71,5— 8 mm.
Female.—Length about 7 — 7,5 mm. : Wing so 8,5 mm.
Rostrum yellow; palpi black. Antennae with at least the base of the
scape yellow, the remainder, with the pedicel, brown, flagellum black;
flagellar segments oval, passing into elongate, the basal segments shorter
than their verticils; terminal segment only a trifle longer than the penul-
timate. Head ochreous; anterior vertex narrower than the diameter of
the scape.
Cervical sclerites brown. Pronotum paler brown above. Mesonotal
praescutum light yellow with three nearly confluent dark brown stripes,
the median one broader and more polished; scutal lobes similarly dark
brown; median region of scutum and the scutellum testaceous yellow;
mediotergite infuscated. Pleura yellow, with a broad and usually conspi-
cuous brown stripe extending from the cervical region backwards, pass-
ing above the halteres, becoming paler behind; ventral sternopleurite
paler brown. Halteres with stem yellow, knob dark brown. Legs with the
coxae and trochanters yellow, the base of the fore coxae a trifle darker;
femora brownish yellow, in cases vaguely more yellowed at tip; tibiae
and tarsi dark brown to black; claws relatively small, the major outer
spine-unusually basal -in position, the usual microscopic denticles crowded
and ill-defined. Wings (fig. 11) nearly hyaline, unpatterned except for
the slightly darker stigma; veins brown. Venation: Sc relatively short,
Ser ending some distance before origin of Rs, Sci alone variable in length,
from about one-third to two-thirds m-cu, che latter at or use before the
fork of M.
Alexander: Insectos lo Fernández Ga Tipulidae Cde 47
Abdominal tergites dark brown, the posterior borders very narrowly
pale, sternites yellow; ninth segment yellow; basistyle blackened, the
ventral dististyle infuscated. Male hypopygium (fig. 8) with the ninth
tergite, 9, deeply emarginate, the obtuse lobes darkened at tips, separat-
ed by a V-shaped notch. Basistyle, b, small, the ventromesal lobe oval,
with setae nearly its own length. Dorsal dististyle, d, a slender sickle,
the tip slightly decurved. Ventral dististyle a large fleshy lobe, its area
nearly three times the basistyle; rostral prolongation slender, the two
spines black, slender, placed rather close together, the outermost about
equal in length to the prolongation beyond it. Gonapophysis, g, with
mesal-apical lobe long and slender, gently curved. Aedeagus, a, narrow.
Holotype, dd”, MASATIERRA: Quebrada de Villagra, 400 meters, Fe-
bruary 23, 1951 (Kuschel). Allotype, 2, Bahía Cumberland, February
15, 1951. Paratopotypes, o”. Paratypes, 072, Alto Francés, 400 meters,
March 2, 1951; Quebrada El Rabanal, February 27, 1951; Miradero de
Selkirk, 550 meters, February 5, 1951; Plazoleta del Yunque, 200 meters,
January 2, 1952 (Kuschel).
The present fly is most similar to species such as Limonza (Dicranomyia) stuardo:,
sp. n., differing in the pattern of the thoracic dorsum and pleura, and in the details of
structure of the male hypopygium.
Limonia (Dicranomyia) kuscheliana, sp. n. (figs. 9, 12)
General coloration dark brown; antennae short, black throughout;
anterior vertex relatively broad; knobs of halteres brownish black; femora
brown to brownish black, the extreme tip whitened, preceded by a more
or less distinct blackened rings; wings narrow, tinged with dusky, pattern-
ed with darker brown and with cream-colored areas; Sc extending to
shortly beyond the origin of Rs; m-cu before the fork of M; male hypopy-
gium with the tergite only slightly emarginate; ventral dististyle very
small, its rostral prolongation stout, with two straight spines near tip;
apex of aedeagus rounded.
Male.—Length about 5— 5,5 mm.; wing 5,5— 6 mm.; antenna
about- 0,8 — 0,9 mm.
Female.—Length about 6 mm.; wing 6 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae black throughout, short; flagellar
segments subglobular to short-oval, passing through oval to subcylindrical,
shorter than the longest verticils except on the outermost segments; ter-
minal segment about one-third to one-fourth longer than the penultimate.
Head black, sparsely gray pruinose; anterior vertex relatively broad,
about two and one-half times the diameter of the scape.
Thorax almost uniformly dark brown, very sparsely pruinose.PHal-
teres with stem brown, its base narrowly yellow, knob brownish black.
Legs with the coxae and trochanters brownish testaceous; femora brown
to brownish black, the extreme tip whitened, in cases with a subterminal
more blackened ring; tibiae and tarsi blackened; claws long and slender,
with a long spine before midlength, the basal denticles reduced. Wings
(fig. 12) narrow, with a dusky tinge, vaguely patterned with darker
brown and with cream-colored areas; the darker markings includes the
costal border near the wing base, stigma, a small seam at origin of Rs
and very narrowly over the cord; the brightened pattern occurs chiefly
48 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
in the radical field as prestigmal and poststigmal areas and before the
origin of Rs; wing base more yellowed, including the veins which else-
where are dark brown. Venation: Sci ending immediately beyond the
origin of Rs, Scz a short distance from its tip; Rs a little longer than vein
R3, strongly arcuated to weakly angulated at origin; m-cu before the
fork of M; vein 2nd A relatively short. ;
Abdomen, including the hypopygium, brownish black to black.
Ovipositor with the valves elongate, especially the slender gently upcurved
cerci. Male hypopygium (fig. 9) with the tergite, 9f, transverse, the pos-
terior border very gently to scarcely emarginate, the lateral lobes thus
very low to scarcely evident, each with about 13 to 14 unusually long
setae. Basistyle, b, long, the ventromesal lobe stout, with yellow setae
of moderate length. Outer dististyle, d, a powerful curved rod that narrows
to an acute point, the style projecting beyond the level of the ventral
dististyle, the latter small, with abundant long coarse setae; rostral pro-
longation stout, with two long straight spines placed close to the apex.
Gonapophysis, g, with the mesal-apical lobe long and slender, gently
curved. Aedeagus, a, narrowed outwardly, the tip narrowly obtuse,
apparently with a single aperture.
Holotype, SY”, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 550 meters, Fe-
bruary 15, 1951 (Kuschel). Allotopotype, 2, pinned with type. Parato-
potypes, 2. Paratypes, 072, Quebrada de Villagra, 400 meters, Fe-
bruary 23, 1951; Alto Francés, 400 meters, March 7, 1951; Plazoleta del
Yunque, 200 meters, February 9, 1952 (Kuschel).
This distinct fly is named for the collector, Father Guillermo Kuschel, in appreciation
of many favors in the past. The male hypopygium is very different from that of other
regional species. Two females have the thorax much paler, more ochreous, and with the
legs pale, the femoral blackened ring being very distinct. 1 am placing these specimens
here until more material becomes available. :
Limonia (Dicranomyia) masafuerae, sp. n. (figs. 13, 19)
General coloration of thorax fulvous yellow, the praescutum with
three brown stripes; rostrum and antennal scape yellow; femora brown,
the tips narrowly yellow; wings whitish subhyaline, restrictedly pattern-
ed with very pale brown; male hypopygium with the ventral dististyle
very large and fleshy, its area more than twice that of the basistyle.
Male.—Length about 6,5 — 7 mm.; wing 7 — 8 mm.; antenna about
1,11 — 1,2 mm.
Female.—Length about 6,5 mm.; wing 7 mm.
Rostrum yellow; palpi black. Antennae with the scape obscure
yellow, the remainder dark brown to brownish black; basal flagellar
segments short-oval, becoming more elongate outwardly, the outer seg-
ments subequal to or a little shorter than the verticils. Head above silvery
gray, the occiput and genae paling to brownish yellow; anterior vertex
relatively marrow, less than twice the diameter of the scape.
Pronotum obscure yellow. Mesonotum fulvous yellow, the praescu-
tum with a conspicuous median brown stripe that is more or less divided
behind, the lateral stripes entire; posterior sclerites of notum chiefly dark
brown, the median region of scutum, posterior border of scutellum and
the pleurotergite more yellowed. In cases, the central praescutal stripe
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 409
more nearly entire and the lateral pair pale to scarcely evident. Pleura
obscure vellow, vaguely patterned with reddish brown on the anepister-
num and ventral sternopleurite, producing ill-defined stripes. Halteres
with stem yellow, knob infuscated. Legs with coxae and trochanters
vellow; femora obscure yellow basally, darkened outwardly into brown,
the tips narrowly and abruptly yellow; tibiae and tarsi brown to brownish
black; claws long and slender, with a long subbasal spine and more basal
microscopic denticles. Wings (fig. 13) whitish subhyaline, restrictedly
patterned with very pale brown, including small clouds at fork of Rs,
distal section of Cu, and outer end of cell 7st A, all disconnected; basal
part of cell Sc weakly darkened; stigma oval, slightly darker brown;
veins brown, yellowed in the posterior prearcular field. Venation: Sc
relatively short, Sc; ending shortly before origin of Rs, Sci more than
one-half m-cu, in cases fully equal to it; m-cu a short distance before fork
of M, in cases about equal to one-fourth its own length, more rarely close
to the tork.
Abdominal tergites and male hypopygium dark brown, the sternites
and eighth and ninth tergites yellow, the subterminal sternites vaguely
infuscated. Abdomen relatively short and stout. Ovipositor with the
cerci very slender, gently upcurved; hypovalvae stout and straight,
extending almost to the tips of the cerci, blackened dorsally at base. Male
hypopygium (fig. 19) with the tergite, 9f,' emarginate, the lobes obtuse.
Basistyle, b, relatively small, its area less than half that of the large fleshy
ventral style. Dorsal dististyle, d, a slender sickle, its tip obtuse. Ventral
dististyle darkened, the mesal face distad of the prolongation pale; ros-
trum slender, the two spines straight, subequal, slightly separated. Gona-
pophyvsis, g, with mesal-apical lobe very long and slender. Aedeagus, a,
with the ducts contiguous.
Holotype, 0”, MASAFUERA: Las Chozas, 700 meters, January 109,
1952 (Kuschel). Allotopotype, 2. Paratopotypes, 2. Paratypes, 2,
Quebrada de las Casas, January 13, 1952; Quebrada de la Calaveras,
January 15, 1952; Quebrada de las Vacas, January 17, 1952 (Kuschel).
In its general appearance, the present fly is most similar to Limonia (Dicranomyia)
harpax, sp. n., differing in the coloration and in slight details of the male hypopygium.
Limonia (Dicranomyia) pedestris, sp. n. (fig. 10)
Xearly apterous, the wings stenopterous, about twice as long as
the halteres; general coloration of thorax obscure yellowish brown; head
dark brown; abdomen black; male hypopygium with the basistyle pro-
duced into an unusually long ventromesal lobe; dorsal dististyle a long
curved rod that narrows into a straight spine; ventral dististyle oval,
narrowed into a trunklike prolongation, the two rostral spines placed
close together, small and weak; gonapophysis pale and weak, the apex
of the mesal-apical lobe produced into small points or fimbriations; aedea-
gus unusually broad, the ducts separated.
Male. —Length about 7 mm.; wing 1,9X0.2. mm.; antenna about
1,2 mm.
Leg, femur 7,2 mm.; tibia 8,5-mm.
Rostrum obscure yellow, relatively long, approximately one-third
the remainder of head; palpi black. Antennae short; scape and pedicel
4
50 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
brown, flagellum black; flagellar segments short-cylindrical, longer than
the verticils. Head dark brown, sparsely pruinose; anterior vertex abaut
one-half wider than the diameter of scape.
Pronotum brown. Mesothorax chiefly ochreous or obscure yellowish:
brown, without conspicuous pattern; pleura somewhat clearer vellow.
Halteres black, short, the knob conspicuous. Wings stenopterous, more
than twice the length of the halteres, the basal half obscure yellow, the
remainder more infuscated; veins distorted, evident on outer fourth of.
wing, with long macrotrichia, those at the apex still longer and more:
Conspicuous.
Abdominal tergites and hypopygium black, the more basal sternites
a little paler. Male hypopygium (fig. 10) large and conspicuous, relative
to the size of the insect. Ninth tergite, 9f, transverse, each outer lateral
angle produced caudad into a long slender lobe that is approximately as
long as the length of the tergite itself, bearing two long setae at apex;
remainder of tergite unusually glabrous. Basistyle, b, small, with a very
long and conspicuous ventromesal lobe at extreme cephalic part of the
mesal face, the arm with abundant setae, those at apex stouter. Dorsal
dististyle, d, an unusually long and slender curved rod, its tip extended
into a long straight spine. Ventral dististyle about equal in area to the
basistyle, the body oval, narrowed into a trunklike prolongation, the
apex hollowed out; rostral spines two, placed close together on face of
prolongation some distance back from tip; spines relatively small and
weak. Gonapophysis, g, pale, the mesal-apical lobe very slender, more
expanded at apex which is produced into small points or fimbriations.
Aedeagus, a, unusually broad, the two usual ducts separated but converg-
ing at apex into a common median opening.
Holotype, Y”, MASAFUERA: Inocentes Bajos, 1.000 meters, on Dick-
sonia externa, January 27, 1952 (Kuschel).
The fly is readily told from all known regional members of the subgenus by the sub-
apterous condition and, especially, the structure of the male hvpopygium.
Subapterism in the genus Limonia is less common than in certain other groups of
crane-flies, especially in the Tipulinae. This is particularly true in the male sex where
the known cases in the genus are on!y about five in number. The only such instance in the
local fauna is the supposedly new genus and species described by Enderlein (1906) as
Zalusa falklandica, from the Falkland Islands. This is evidently only a highly reduced
Limonia and from the structure of the male hypopygium seems certainly referrable to.
the subgenus Dicranomyia, as in the present fly. In this species the venation is somewhat
better preserved though still so distorted as to be unreliable for providing generic:
characters, as was. attempted by Enderlein. From the latter's figure of the male hypopy-
gium it appears that what he considers as being the eighth tergite is actually the ninth
while his so-called ninth tergite would seem to be the proctiger. It is very evident that
new generic or subgeneric groups of crane-flies should never be proposed on the character
of wing reduction alone.
Limonia (Dicranomyia) selkirki (Alexander)
1921. Dicranomyia selkirki Alexander; in Skottsberg, The Natural History of Juan
Fernández and Easter Island, 3, Diptera-Tipulidae from Juan Fernández, 3 : 25—-26
The types, all females, were from Masatierra, taken in January,
July and December, and from Masafuera, taken in February and March
: Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae
uu
na
Í 2
l4
A 16
l/ UN:
11. Ltmonia (Dicranomyia) harpax, sp n.; venation.
12. Limomia (Dicranomyia) kuscheliana, sp. n.; venation.
13. Lumonia (Dicranomyia) masafuerae, sp. n.; venation.
14. Limonia (Dicranomyia) selkirki (Alexander); venation.
15. Eimonia (Dicranomyia) stuardol, sp. n.; venation.
16. Limonia (Dicranomyia) venatrix sp. n.; venation.
17. Limonia (Dicranomyia) venerís, sp. n.; venation.
18. LEimonia (Dicranoniyia) xunqueana, sp. n,; venation.
19. Limonia (Dicranomyia) masafuerae, sp. n.; male hypopygium
20. Limonia (Dicranomyia) selkirki (Alexander); male hypopygium.
21. Eimonia (Dicranomyia) stuardoy, sp. n.; male hypopygium.
(Explanation of symbols: a, aedeagus; b, basistyle; d, dististyles; £, gonapophy
sis; £, tergite).
SO Rev. Chil. Ent. 1952, 2
(1916 — 1917) by K. Báckstróm. Additional specimens were taken by
Kuschel. E :
MASATIERRA: Bahía Cumberland, February 10— 19, March 3,
1951; January 8, February 4, 1952; Alto Francés, 400 meters, March
2 — 7, 1951; Plazoleta del Yunque, 200 meters, February 20, 1951, El
Yunque, 975 meters, February 10, 1952 (Kuschel).
MASAFUERA: Quebrada de las Casas, January 14, 1952; Quebrada
de la Calavera, January 15, 1952; Quebrada de las Vacas, January 17,
1952 (Kuschel). ¿
The series of specimens available shows a considerable range in
size (Male — Length 6.5 — 10 mm.; wing 7 — 12 mm.). Wings (fig. 14)
strongly blackened, the stigma still darker; no clearly defined paler pres-
tigmal or poststigmal brightenings. Venation: m-cu variable in position,
from shortly before to beyond the fork of M. Male hypopygium (fig. 20)
with the ninth tergite, 9f, deeply and broadly notched, the lobes obtuse.
Basistyle, b, small, the ventromesal lobe simple. Dorsal dististyle, d, a
small curved sickle, its apex truncate. Ventral dististyle very large and
fleshy, its area about three .times that of the basistyle; rostral prolonga-
tion small, with two straight black spines. Gonapophysis, g, with the
mesal-apical lobe unusually small and inconspicuous. Aedeagus, a, slender,
narrowed to the decurved tip, the ducts contiguous.
Limonia (Dicranomyia) stuardoi, sp. n. (figs. 15, 21)
Size medium (wing less than 8 mm.); general coloration yellow, the
praescutum and scutum patterned with brown; scape yellow, flagellum
black; halteres infuscated; femora obscure yellow basally, darkened out-
wardly, deepening to black just before the narrow yellow tips; wings
unpatterned except for the pale stigma; male hypopygium with the dorsal
dististyle a curved rod, the apex notched and produced; rostral prolon-
gation of the ventral style large, the two spines elongate, the longer inner
one subequal to the prolongation.
Male.—Length about"5,5 — 6,5 mm.; wing 6,5 — 7,5 mm.; antenna
about 1— 1,2 mm.
Female.—Length about 5,5 — 6 mm.; wing 6 — 7 mm.
Rostrum pale yellow; palpi black. Antennae with the scape yellow,
pedicel a little more infuscated, flagellum black; basal flagellar segments
oval, shorter than the verticils, the outer segments more elongate, the
terminal one a little exceeding the penultimate. Head weakly infuscated
above, paling to yellow behind; anterior vertex relatively narrow, a little
less than twice the diameter of the scape.
Pronotum yellow, restrictedly infuscated above. Thorax yellow, the
praescutum with four conspicuous brown stripes, the intermediate pair
separated by a capillary ground line; scutal lobes with brown centers;
scutellum and mediotergite less distinctly darkened. Pleura clear light
yellow, the ventral sternopleurite vaguely more darkened. Halteres
infuscated, the base of stem narrowly yellow. Legs with the coxae and
trochanters yellow; femora obscure yellow, darkened outwardly, deepen-
ing to brown just before the narrow yellow tips; tibiae and tarsi brown,
the latter darker; claws with a larger outer spine and microscopic basal
denticles. Wings (fig. 15) with a weak duskvy tinge, the stigma a trifle
darker than the ground; prearcular field more yellowed; veins dark brown,
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 53
yellow at the base. Venation: Sci ending about opposite the origin of Rs,
Sci alone about one-third Rs; m-cu a short distance before the fork of
M. In the holotype the venation of the medial field is abnormal, cell 14
being open in the left wing by the atrophy of m and the basal section of
M3, in the right wing by the atrophy of M3 alone.
Abdominal tergites dark brown, the sternites somewhat paler brown,
the posterior borders narrowly yellowed; subterminal segments yellowed';
hypopygium brownish black. In the female, tergites more uniformly dark
brown, sternites yellow; ovipositor with the cerci very slender, the tips
acute. Male hypopygium (fig. 21) with the tergite, 9, transverse but
relatively long, the lobes conspicuous, separated by a broad notch that
are provided with numerous setae of unequal sizes. Basistyle, b, with
the ventromesal lobe relatively small, oval, narrowed or subpedunculate
proximally; mesal face of style with a concentration of setae. Dorsal
dististyle, d, a curved rod, the tip weakly notched, the lower angle farther
produced. Ventral dististyle large and fleshy, its area about twice that
of the basistyle; rostral prolongation slender, the two spines elongate,
the inner one longest, subequal to the entire prolongation. Gonapophysis,
g, with the mesal-apical lobe slender, very gently curved. Aedeagus
narrow.
Holotype, Y”, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 500 meters, De-
cember 31, 1951 (Kuschel). Allotopotype, 2, pinned with type. Paratopo-
bype, Y.
I am very pleased to dedicate this species to Carlos Stuardo Ortiz, whose excellent
«Catálogo de los Dípteros de Chile», 1946, has proved an invaluable boon to all workers
on the Dipterous fauna of Chile. The fly most resembles species such as Límonia (Dr-
cranomyia) harpax, sp. n., differing as shown in the key.
Limonia (Dicranomyia) tribuberculata ingloria Alexander
1929. Limonia (Dicranomyia) trituberculata ingloria Alexander; Diptera Patagonia and
South Chile, 1: 101
Described from Patagonia and Chile. It is the only species of the
subgenus that is not restricted to the islands.
MASATIERRA: Bahía Cumberland, im cave, February 17, 1951; at
light, January 8, 1952; 1 2, March 20, 1951 (Kuschel).
SANTA CLARA: Corral, January 6, 1952 (Kuschel).
Limonia (Dicranomyia) venatrix, sp. n. (fig. 16)
General coloration of thorax yellow, the praescutum with three conspi-
cuous dark brown stripes that are nearly confluent; femora obscure yellow
with a conspicuous dark brown subterminal ring; wings with a yellowish
tinge, the oval stigma dark brown, conspicuous.
Female.—Length about 7,5— 8 mm.; wing 7,2 — 8 mm.
Rostrum brownish yellow; palpi black. Antennae with scape and
En brown, flagellum black; flagellar segments oval, with short verticils.
ead gray; anterior vertex moderately broad, a little less than three times
the diameter ot the scape.
54 Rey. Chil: Ent. 19522
Pronotum brown, paler on sides. Mesonotal praescutum yellow
laterally, with three conspicuous dark brown stripes, in cases almost
confluent by the darkening of the interspaces; scutal lobes, scutellum
and mediotergite dark brown, the pleurotergite chiefly yellow. Pleura
eray with two narrow brown stripes, the ventral one on the sternopleurite.
Halteres dark brown, the base of the stem yellow. Legs with the coxae
and trochanters yellow; femora obscure yellow, with a conspicuous dark
brown ring from one-third to one-half its own length trom the tip, the
latter yellow; remainder of legs brownish yellow, the outer tarsal segments
blackened; claws with a major tooth at near midlength, with several
microscopic basal denticles. Wings (fig. 16) with a yellow tinge, the oval
stiema dark brown, conspicuous; elsewhere on wing with a restricted
darkened pattern, including most of cell Sc, a vague seam at end of Rs,
and a seam along vein Cu, chiefly in cell M; veins brown, those in the
posterior prearcular field yellow. Venation: Se, ending opposite origin
of Rs, Sc, some distance from its tip, Sci alone exceeding three-fourths
m-cu, the latter at or shortly before the fork of M; cell 1st M) variable in
length, from a little shorter than vein Ma to subequel to it.
Abdominal tergites dark brown, basal sternites yellowed, the inter-
mediate ones more infuscated; subterminal sternite conspicuously yellow.
Ovipositor with cerci slender, gently upcurved; hypovalvae long and
powerful, straight.
Holotype, 2, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 500 meters, Decem-
ber 31, 1951 (Kuschel). Paratopotypes, 2 98.
Readily told from other related regional species by the subterminal darkened femoral
rings and the conspicuous brown stigmal area.
Limonia (Dicranomyia) veneris, sp. n. (fes. 17, 25)
General coloration brown, the scutal lobes and dorsal pleural region
brownish black; antennae black throughout; femora blackened, the tips
narrowly and abruptly light yellow; wings with a strong brown suffusion,
the oval stigma still darker brown, preceded and followed by somewhat
paler areas; abdomen brownish black; male hypopygium with the dorsal
dististyle an unusually slender curved sickle, its tip acute; rostral spines
two, slightly separated; gonapophysis with mesal-apical lobe unusually
long and slender, almost spinelike.
Male.—Lkength about 5,5— 7 mm.; wing 6,5—S8 mm:.; “antena
about 1,1 — 1,2 mm.
Female.—Length about 7 — 7,5 mm.; wing 7 — 8,5 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae black throughout; flagellar
segments suboval, passing into elongate; verticils relatively inconspicuous.
Head dark brown; anterior vertex (male) relatively narrow, about equal
to the diameter of the scape, a trifle wider in the female.
Thorax brown, the anterior end of the praescutum restrictedly more
darkened; scutal lobes brownish black, median region of scutum and the
scutellum obscure brownish yellow; mediotergite brownish black, paling
to reddish brown on sides. Pleura brown, the dorsal pleurites more blacken-
ed to form a longitudinal stripe. Halteres black. Legs with the coxae and
trochanters light brown; femora blackened, paler basally, the tips narrowly
and abruptly light yellow; tibiae and tarsi black; claws with the outer
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 55
spine long and slender, with several microscopic more basal denticles.
Wings (fig. 17) with a strong brown suffusion, the oval stigma still darker
brown, preceded and followed by somewhat paler areas; cord and outer
end of cell 1st M3 very narrowly to scarcely seamed with darker; veins
brown, the prearcular ones more yellowed. Venation: Sc; ending approxi-
mately opposite the origin of Rs, Sci alone from one-third to nearly one-
half Rs, variable in length; m-cu at or close to fork of 14.
Abdomen, including the hypopygium, brownish black, the basal
sternites a little paler, the basistyles ot the hypopygium more blackened.
Male hypopygium (fig. 25) with the tergite, 9f, transverse, the lobes
large, obtuse, separated by a smaller U-shaped notch. Basistyle, b, small,
the ventromesal lobe oval, simple. Dorsal dististyle, d, an unusually
slender curved sickle, the tip acute. Ventral dististyle of moderate size,
lts area somewhat less than three times that of the basistyle; rostral
- prolongation slender, spines two, slightly separated, as long as the pro-
longation beyond them. Gonapophysis, g, with the mesal-apical lobe
unusually long and slender, almost spinelike. Aedeagus, a, narrow, the
ducts contiguous.
: Holotype, ”, MASAFUERA: Quebrada de las Casas, January 19, 1952
(Kuschel). Allotopotype, 9, pinned with type. Paratopotypes, 07. Para-
types, 072, Quebrada de la Calavera, January 15, 1952; Quebrada de
las Vacas, January 17, 1952; La Correspondencia, 1.300 meters, January
20, 1952; Inocentes Bajos, 1.000 meters, January 27, 1952 (Kuschel).
The naming of the species is for «Friday», faithful servant of Robinson Crusoe. In
lts general appearance the fly most resembles a small Limonia (Dicranomyia) selkirki
structure of the male hypopveium, particularly both dististyles and the gonapophysis.
Limonia (Dicranomyia) yunqueana, sp. n. (fig. 18)
Size large (wing, female, over 10 mm.); general coloration of thorax
brownish yellow, the praescutum with two darker stripes; rostrum yellow;
antennae black, scape vellowed basally; anterior thoracic pleura with a
darkened dorsal stripe; halteres yellow; legs yellow, the outer tarsal
segments passing into black; wings fulvous, conspicuously patterned with
brown, appearing chiefly as broad marginal seams; abdomen fulvous
brown, with about six darker pleural spots.
Female.—Length about 10 mm.; wing 10,5 mm.; antenna about
1,4 mm.
Rostrum yellow, palpi passing into black; rostrum about one-fourth
the remainder of head. Antennae black, the scape yellow on proximal two-
thirds; -flagellar segments oval, the outer ones more elongate, exceeding
their verticils; terminal segment about one-fourth longer than the penulti-
mate. Head dull fulvous; anterior vertex relatively narrow, about one-
half wider than the diameter of the scape.
Pronotum ochreous above, infuscated on sides, the latter continued
caudad as a dorsal brown stripe over the dorsal pleurites, ending before
the wing-root. Mesonotal praescutum with the ground color brownish
yellow, clearest on the margins, with a pair of darker brown stripes that
are separated behind, confluent in front; laterals stripes not indicated;
anterior interspaces with a line of yellow pollen; scutum medially brow-
56 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
nish yellow, each lobe conspicuously patterned with dark brown; scutellum
brown, paler medially at base; postnotum reddish brown, more or less.
infuscated medially. Pleura ochreous yellow, with the darkened stripe
above described, the ventral sternopleurite less evidently darkened. Hal-
teres yellow. Legs with the coxae and trochanters yellow; remainder of
legs yellow, the outer tarsal segments passing into. black; claws only
slightly curved, with a strong spine before midlength and about five
smaller denticles more basally. Wings (fig. 18) with a fulvous tinge, the
prearcular and costal fields more saturated; stigma oval, brown; conspi-
cuous darker brown seams along the outer veins from Mi+2 to 2nd A,
inclusive, the three most posterior ones larger and more clearly defined,
appearing as broad marginal seams, those of the medial field paler and
more diffuse; vague, less evident clouds on outer half of vein R, at near
midlength of cell M4 adjoining vein Cu1, and over the anterior cord; veins
vellow, darker in the patterned areas. Venation: Sci ending shortly beyond
origin of Rs, Scz just before this origin; cell /st M> about equal in length
to distal section of vein Mi+2; m=cu about one-half its length before
the fork of M.
Abdomen fulvous brown, the basal segment more darkened; a series
of obout six dark brown spots along the pleural membrane. Ovipositor
with the cerci slender, very gently upcurved to the acute tips; hypo-
valvae shorter, the tips acute.
Holotype, Y, MASATIERRA: Summit of El Yunque, 915 meters,
February 10, 1952 (Kuschel).
HEXATOMINI
Shannonomyia Alexander
The only representatives of the major tribe Hexatomini so far dis-
covered on Juan Fernández belong to the genus Shannonomyia, well
represented in Chile and elsewhere in Tropical America, extending far to
the northward into the United States and Canada. Three species are
included in the present materials, distributed on the islands as follows:
MASATIERRA MASAFUERA
masatierrae (subapterous) kuscheli (subapterous)
selkirkiana
It should be emphasized that two of the species are subapterous,
the only other known species having the wings comparably reduced being
Shannonomyia minutipennis Alexander, of Patagonia.
Key to the species of Shannonomyia
1. Subapterous species teo ei Aru aer den oO
2
Fully winged species. (Figs. 22, 27). (Masatierra)..........
selkirkiana, sp. n.
DU
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae
Ze Size large (Length 10 mm.); wings reduced to a small stub
that is shorter than the antenna; halteres pale, the knob not
or scarcely enlarged; legs long and conspicuous, the tibia
subequal in length to the body. (Fig. 26). (Masafuera)......
kuschell, sp. n.
Size smaller (Length about 8 mm.); wings larger, being nearly
equal to the combined head and thorax but incapable of flight;
legs shorter, the tibiae less than two-thirds the body. (Masa-
Ena E TT A Ii LD
masatierrae, sp. n.
Shannonomyia kuscheli, sp. n. (fig. 26)
Size relatively large (male, length about 10 mm.); wings very reduced,
shorter than the antennae, the venation greatly distorted; halteres pale,
the knob not or scarcely enlarged; legs long and conspicuous; male hypopy-
gium with the tergal lobes unusually narrow.
Male.—Length about 10 mm.; wing 1,2 mm.; antenna about 1,8
mm. Fore leg, femur 8,5 mm.; tibia 11 mm.; tarsus 9 mm.
Rostrum short, dark brown; palpi brownish black. Antennae short;
scape obscure yellowish brown to brown, the remainder brownish black
to black; tlagellar segments oval, subequal to or a little shorter than the
verticils. Head brown, patterned with darker behind the antennal bases,
strongly narrowed behind; anterior vertex broad, approximately three
times the diameter of the scape.
Pronotum large, brown, the scutellum darker. Mesonotum brown,
sparsely yellow pollinose, with a conspicuous median black stripe, broadest
in front, narrowed and constricted behind; posterior sclerites brown, with
a brownish yellow pollen. Pleura brownish gray. Halteres pale, small,
the knob not or scarcely enlarged. Legs brown, the tarsi deepening to
black. Wings very reduced, shorter than the antennae, fulvous brown,
the costal border blackened. A single powerful vein, evidently R, tra-
verses the wing obliquely, extending from the base outwardly, entering
costa at near two-thirds the length, provided with about a score of long
black trichia on its outer third; costal fringe very long, black; rows of
trichia on the remnants of the outer medial veins back from the margin.
Abdomen dark brown, including the hypopygium. Male hypopygium
(fig. 26) with the ninth tergite, 9, deeply notched, the lobe, unusuallv
narrow and conspicuous. Basistyle, b, much longer than the dististyles,
the outer style, d, unequally bifid at tip, the axial arm stoutest; mesal
part of style filled with membrane containing abundant setae; outer
surface with unusually long setae; inner dististyle gradually narrowed
and curved to the obtuse tip. Gonapophysis, £, appearing as a cultrate
blade. Aedeagus, a, broad based, the penis strongly convoluted within.
Holotype, d”, MASAFUERA: Inocentes Bajos, 1.000 meters, on Blech-
num cycadifolium,, January 27, 1952 (Kuschel).
This noteworthy crane-fly is named in honor of Father Kuschel, outstanding student
of the Curculionid beetles and collector of the great series of specimens upon which the
present report is based. The only other nearly apterous species of Shannonomyia so tar
made known include .S. masatierrae, sp. n., and S. minutipennis Alexander, of Patagonia.
Both of these latter are much smaller flies, with all details of structure distinct.
53 Roy Cll. ¡Emi 1092, 2
Shannonomyia masatierrae, sp. n.
Subapterous; general coloration dark brown; antennae black; knobs
of halteres distinctly enlarged; legs relatively short but slender; wings
subatrophied but relativelv large, nearly as long as the combined head
and thorax.
Female.—Length about 8 mm.; wing 2,1 mm.
Leg, femur 4,2 mm.; tibia 4,5 mm.; tarsus 4,1 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae with the scape and pedicel
brownish black, basal flagellar segments black, oval (outer segments
broken). Head dark brown, sparsely grayish yellow pollinose; anterior
vertex broad, the eyes correspondingly small.
Thorax above brown, the praescutum with indications of still darker
stripes; pleura gray pruinose. Halteres obscure yellow, the knobs distinct.
Legs relatively short but slender; coxae brown, gray pruinose; trochanters
brownish yellow; remainder of legs dark brown to black; tibial spurs
distinct; claws simple. Wings subatrophied but much larger than in
kuschel1, nearly as long as the combined head and thorax, infuscated, the
prearcular region paler. Venation visible but much distorted and unreliable
tor taxonomic purposes.
Abdomen black. Ovipositor with the cerci pale horn yellow, very
gently upcurved to virtually straight.
Holotype, 2, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 500 meters, De-
cember 31, 1951 (Kuschel).
There can be no question of the correct placing of the present fly in Shannonomyla.
Shannonomyia selkirkiana, sp. n. (figs. 22, 27)
General coloration of mesonotum yellowish gray, the praescutum
with three darker brown stripes; antennae brownish black; legs light
brown, the outer tarsal segments passing into black; wings weakly tinged
with brown, the oval stigma dark brown; male hypopygium with the
tergite conspicuously emarginate; outer dististyle small, its outer apical
angle extended into a slender straight spine, the lower angle rectangular.
Male.—Length about 9 — 10 mm.; wing 9 — 10 mm.; antenna
about 1,5 — 1,6 mm.
Female.—Length about 10— 11 mm.; wing 10 — 11 mm.
Rostrum and palpi dark brown or brownish black. Antennae brow-
nish black; flagellar segments oval, the outer ones more elongate; basal
segments shorter than their verticils. Head brownish gray, narrowed
behind; anterior vertex about three to three and one-half times the dia-
meter of the scape.
Pronotum brownish gray. Mesonotal praescutum yellowish gray,
with three darker brown stripes, the median one more distinct, especially
in front; scutum brownish gray, the centers of the lobes a little darker;
scutellum brownish gray; postnotum brownish gray, the pleura clearer
eray. Halteres with stem yellow, knob infuscated. Legs with the coxae
vellowish brown, sparsely pruinose; trochanters brownish yellow; remaind-
er of legs light brown, the outer tarsal segments passing into black.
Wings (fig. 22) weakly tinged with brown, in cases the axilla restrictedly
more infuscated; stigma oval, dark brown, conspicuous; veins pale brown
2 luli lo th
0H Oy lo
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 59
Plate 3
. Shannonomyia selkirkiana, sp. n.; venation.
. Ertoptera (Trimicra) pilipes (Fabricius), var.; venation.
. Molophilus (Molophilus) multifidus, sp. n.; venation.
. Limonia (Dicranomyia) veneris, sp. n.; male hypopygium.
. Shannonomyia kuscheli, sp. n.; male hypopygium.
27. Shannonomyia selkirkiana, sp. n.; male hypopygium.
28. Molophilus (Molophilus) fiuliolus, sp. n.; ovipositor.
. Molophilus (Molophilus) filius, sp. n.; ovipositor.
(Explanation of symbols: a, aedeagus; b, basistyle; d, dististyles; 2, gonapophy-
sis; 1, tergite).
60 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
to brown. Venation: Sc moderately long, Sc; ending just before the level
of the fork of Rs, Scz near its tip; R subequal to or a little shorter than
R1+2; m normal, or in cases reduced in length or even lost by the fusion
ot adjacent veins (as shown), in this case cell 21d M> short-petiolate;
m-cu about opposite one-fourth to one-fifth cell 1/st Mo.
Abdomen, including hypopygium, dark brown. In female, the ge-
nital segment obscure fulvous; cerci slender, fulvous; hypopygium blacken-
ed basally. Male hypopygium (fig. 27) with the tergite, 9f, conspicuously
emarginate, the notch broader than the lobes. Dististyles, d, small, the
outer style less than one-half as long as the basistyle, conspicuously setife-
rous, including the membrane; apex of style unequally bidentate, includ-
ing a slender straight outer spine and a nearly rectangular lower tooth;
inner style about two-thirds as long. Gonapophysis, £, appearing as a
narrow flattened blade, the tip acute. Aedeagus, a, elongate, corrugated
and convoluted within.
Holotype, dd”, MASATIERRA: Bahía Cumberland, February 15, 1951
(Kuschel). Allotype, 2, Plazoleta del Yunque, 200 meters, February 20,
1951. Paratopotypes, 2 o”, February 15, 19, 1951. Paratypes, 92, with
the allotype, February 20, 1951, January 9, 1952; 1 Q, Miradero de Sel-
kirk, 300 meters, March 9, 1951 (Kuschel).
The present fly is very close to Shannonomyi1a barilochensis Alexander, of Pata-
gonia and South Chile, differing in slight details of coloration of the body, legs and
wings, and in the structure of the male hypopygium, particularly the tergite and
outer dististyle.
ERIOPTERINI
Erioptera Meigen
Erioptera (Trimicra) pilipes (Fabricius), var. (fig. 23)
1787. Tipula pilipes Fabricius; Mantissa Ins., 2: 324
This virtually cosmopolitan species apparently has as synonyms
obscurata Blanchard (1852), trichopus Philippi (1865) and apoecila Philippi
(1865), as well as very many others in different regions of the world. 1
cannot attempt to separate the present materials from the slight variety
occurring on the mainland.
MASATIERRA: Bahía Cumberland, February 12, 24, March 1, 6,
OS aaa 2 RebclaryiZ2 19052:
Plazoleta del Yunque, 200 meters, January 2, 1952.
El Yunque, February 12, 1951. i
SANTA CLARA: El Corral, January 6, 1952.
MASAFUERA: Quebrada de las Casas, January 13, 1952.
As is almost invariably the case wherever the species is found there
is a great range in the size of the specimens, particularly in the males. In
the present series the range is as follows:
Male.—Length abouth 4,5— 7,5 mm.; wing 5,5— 10 mm. The
wing is shown to facilitate determination (fig. 23).
It is of interest to note that an almost wingless representative of the
subgenus has recently been discovered in the inhospitable Antipodes
Islands, south of New Zealand.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 61
Molophilus Curtis
Fully one-halt of all the species included in the present report fall
in this genus which includes a host of small to medium-sized densely
hairy-winged tlies. While certain of the species are represented by single
or few specimens others are in small series and it appears that all or vir-
tually so of the species herein discussed will prove valid. All of the species
so far discovered on Juan Fernández fall in the so-called plagiatus group
and all in the more restricted section having the phallosome of the male
hypopygium a setiferous plate, usually with the outer end emarginate.
On the Chilean mainland there 'are representatives of three distinct
groups, including the plagiatus group, and this latter shows a considerable
range in phallosomic structure. The uniformity of this condition in the
present series indicates that as far as these islands are concerned that the
entire abundant fauna may have originated from few or single invasions
from the mainland in the far distant past. The local species show a con-
siderable range in size and in color, from pale yellow forms, through
brown, to black.
The nineteen species discussed herewith are distributed on the islands
as follows.
MASATIERRA MASAFUERA
amphacanthus antimenus
antimenus arciferus
appressospinus defoeanus
canopus masafuerae
distifurcus Sstyx
fultolus VArtatus
fultus
multifidus
neptunus
pectimiferus
rectispinus
selkirkianus
tridens
yunquens?s
Key to the species of Molophilus
(Based primarily on the structure of the male hypopygium, particularly the basal
dististyle).
ll. Male hypopygium with the basal dististyle bearing two arms
ars pines LOS SUS AOS LS
to
Male hypopygium with the basal dististyle with three or
more arms or spinous points. (Figs. 30, 33, 35, 39, 40, 41, 42,
A O O Nc A A O cel a la O:
11
62
10.
Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Axial arm of style near apex provided with numerous spicu-
lose"pamts. (Be 141 (Masa
SÍyx, sp. Me
Axial arm of style a smooth rod or spine
3
Lateral arm of style minutely split or toothed at apex......
4d
Pateraltarato sy mle A
5
Axial arm of style a long slender spine, the lateral arm conspi-
cuously and symmetrically forked; thoracic pleura and meso-
notum concolorous, dark brown. (Fig. 47). (Masatierra)...
yunquensis, sp. M.
Axial arm of style stouter, a little expanded before tip, lateral
arm weakly and asymmetrically forked, sometimes virtually
simple; thoracic pleura reddish yellow, brighter than the dark
brown mesonotum. (Fig. 34). (Masatierra)................
canopus, sp. n. (in part)
Lateral arm of style leaving the axis at almost a right anele,
the axial arm beyond this point stout. (Fig. 43). (Masatierra).
rectispinus, sp. n.
Arms of the style more appressed o.
> 6
Basal dististyle forking beyond midlength, the base longer
thanterthertar (ES STO
7
Basal dististyle forking beyond midlength, the base stout,
shortertthanithe longestrara a (os
9
Arms of style appressed. (Fig. 36). (Masatierra)...........
distifurcus, sp. N.
NOS O SEIS MOR CINE oo mob oopo aso dos osos ooo eo
Ss
General coloration of body dark brown; apex of phallosome
canopus, sp. n. (in part)
General coloration fulvous yellow; phallosome entire or vir-
tual Aso (EAS Ss Ca
filtus, sp. Mm. *
Lateral arm of style strongly appressed to the axial one. (Fig.
2 Mas able e o De O
Arms of style more divergent......o.oo.opooo od 10
Arms of style strongly divergent; general coloration of meso-
notum reddish brown, pleura yellow. (Fig. 37). (Masatierra)
filtoliís. sp. Nn.
Axial arm of style curved at apex toward the lateral one;
general coloration of mesonotum brown, sparsely pruinose,
the pleura still darker brown. (Fig. 31). (Masafuera, Masa-
errada de TA anar. lore ole A oia
antimenuS, sp. no.
11.
13:
14.
Se
16.
17%
18.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae
Basal dististyle bearing three arms or points. (Figs. 33, 35,
O OO o O Pd Sie as In A O
Basal dististyle with four or more arms or points. (Figs. 30,
PO A A lA de
Basal style terminating in three not markedly unequal points,
fonnmerartidcut (es lA
Basal style with the points unequal. (Figs. 33, 35,
Base oí style elongate, exceeding the longest spine;
39, 46)...
phallosome
entire; general coloration of thorax brownish black; size small
(wing, male, less than 4,5 mm.). (Fig. 41). (Masatierra)....
neptunus, sp.
Base of style short and stout, subequal to the longest pair of
spines; phallosome emarginate; general coloration of thorax
medium brown, the posterior pleurites more vellowed; size
larger (wing, male, over 4,5 mm.). (Fig. 45). (Masatierra)...
General coloration of mesonotum reddish brown. .
tridens, sp.
General coloration of mesonotum brownish black or plum-
¡NEDTS ¿Use pur e DORA a A
Male hypopygium with the basal dististyle with two short
separate lateral spines. (Fig. 35). (Masafuera)
defoeanus, sp.
Basal dististyle with a single strongly arcuated lateral spine,
the axial arm with a strong spine at or before
(Fig. 33). (Masafuera)
midlength.
arciferus, sp.
Lateral arm of style fused basally, forking at tip; size very
small (wing, 3,5 mm. or less). (Fig. 46). (Masafuera)
variatus, sp.
Lateral arm of style a simple curved spine; size larger (wing,
4,5 mm. or more). (Fig. 39).: (Masafuera)
Basal dististvle appearing as a one-sided comb,
63
14
16
n.
1L<
n,
masafuerae, sp. n. (in part)
with three
or four long spines on auter margin but without armature on
inner face. (Fig. 42). (Masatierra)
pectinaferius, sp.
Basal dististyle not as above, provided with a spine or arm
on inner face
Spine of inner face of basal stvle at or before
midlength,
slender, those of outer margin three or four in number, all
beyond the level of the inner spine; a group ef spiculose points
on inner face before apex. (Fig. 30). (Masatierra)
amphacanthus, sp.
ñ.
18
61 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Spine of inner face about at midlength of style, strong and
powerful; no outer spiculose points, as described...........
19
109. General coloration of thorax orange or yellowish orange;
both arms or the basal stvle bearing po (Fig. 40). (Masa-
HE e E a ANI
multifidas, Sp. n.
General coloration of thorax dark plumbeous; axial arm of
basal style with two or three straight appressed spines. (Fig.
SOS. (Wasaftiera pintada er ed Edd. a dos co RO A AIN
masafuerae, sp. n. (in part)
Molophilus (Molophilus) amphacanthus, sp. n. (fig. 30)
Belongs to the plag1atus group; size medium (wing, 4,5 mm. or more);
general coloration dark brown to plumbeous; antennae short, flagellum
testaceous; halteres yellow; legs yellow, appearing darker [because of
vestiture; wings yellow, the anal angle darkened; abdomen dark brown,
hypopygium yellow; male hypopygium with the basal dististyle appear-
ing as a powerful rod, the outer margin with four strong subappressed
spines that gradually decrease in size outwardly, on inner margin nearer
base with a single strong spine; surface of outer half of style with abundant
appressed spicules; phallosome hairy, emarginate.
Male.—Length about 3,7 — 4 mm.; wing 4,5 — 4,8 mm.; antenna
about 1,1 mm.
Female.—Length about 4 — 4,3 mm.; wing 4,8 — 5,1 mm.
Rostrum and palpi: brownish black to black. Antennae short, pale
brown to testaceous; flagellar segments long-oval, with very long verticils. :
Head grayish brown.
Thorax dark brown to plumbeous, the pretergites yellow. Pleura
infuscated above, paling to yellow on the lower sides and beneath. Halteres
vellow. Legs with all coxae and trochanters yellow; femora yellow, the
vestiture darker, more or less obscuring the color; outer segments passing
into dark brown. Wings yellow, the anal angle conspicuously infuscated;
veins and trichia yellow, darker in the infuscated areas. Venation: R»
lying shortly beyond the level of r-m; petiole of cell 1/3 about one-half
longer than m-cu; vein 2nd A relatively long, ending about opposite
midlength of the petiole of cell M3.
Abdomen dark brown, the hypopygium yellow. Male hypopygium
(fig. 30) with the beak of the basistyle, b, stout, blackened, angularly bent.
Outer dististyle with the arms very unequal, the outer flattened. Basal
dististvle, bd, distinctive, appearing as a powerful rod, with about four
strong subappressed spimes along the outer margin, these progressively
smaller toward the small weakly bifid apical spine; on opposite or inner
margin nearer base with a single strong subappressed spine; surface of
outer half of style with abundant appressed spicules. Phallosome, Pp,
conspicuously setiferous, emarginate at apex. Aedeagus elongate, slender,
Holotype, d”, MASATIERRA: Alto Francés, 400 meters, February 7,
1951 (Kuschel). Allotopotype, $, pinned with type, wings lost. Parato-
potypes, 2.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 65
The most similar species include Molophilus (Molophilus) appressus Alexander, M.
(M.) perfidus Alexander, M. (M.) monoctenus Alexander, and others, all differing in the
structure of the male hypopygium.
Molophilus (Molophilus) antimenus, sp. n. (fig. 31)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing 4,5 — 3 mm.);
general coloration of thorax brown, the praescutum a little more reddened,
the remainder dark brown; male hypopygium with the beak of the basistyle
relatively deep, darkened, cleaverlike; basal dististyle a powerful short-
stemmed rod that forks into two unequal spines, the inner longer and
stouter, its apex curved toward the smaller lateral spine; phallosome an
emarginate setiferous cushion.
Male.—Length about 3,6 — 3,8 mm.; wing 4,5 — 5 mm.; antenna
about 1— 1,2 mm.
Female.—Length about 4 mm.; wing 5 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae brownish black; flagellar seg-
ments suboval to subcylindrical, the verticils of the more proximal seg-
ments elongate. Head dark brown.
Thorax almost uniformly brown, sparsely pruinose, the lateral region
of the praescutum a little more reddened; posterior sclerites of notum
and the pleura still darker brown. Halteres pale yellow. Legs with the
coxae and trochanters yellow or testaceous yellow; remainder of legs brow-
nish yellow, with darkened vestiture, the outer segments darker. Wings
with a weak grayish tinge; veins darker, macrotrichia dark brown. Vena-
tion: Rs elongate; R2 nearly in transverse alignment with r-m; petiole
of cell M3 about one-third longer than m-cu; vein 2nd A sinuous, ending
about opposite midlength of the petiole of cell M3.
Abdomen brown, the hypopygium a little brightened. Male 1 popy-
gium (fig. 31) with the beak of the basistyle, b, darkened, relatively deep,
cleaverlike. Outer dististyle with the arms very unequal. Basal dististyle,
bd, a powerful short-stemmed rod that forks into two unequal spines, the
inner longer and stouter, its apex curved inward toward the smaller lateral
spine. Phallosome, p, a setiferous cushion, its apex emarginate. Aedeagus
long and slender, not conspicuously expanded at near midlength.
_Holotype, d”, MASAFUERA: Quebrada de las Vacas, January 17, 1952
(Kuschel). Allotopotype, 2, MASATIERRA: Bahía Cumberland, February
15, 1952. Paratopotype, o”, Paratype, o”, with the allotype.
In the structure of the male hypopygium the present fly is most like Molophilus
(Molophilusty yunquensis, sp. n., differing in the details, as the simple inner spine of the
basal dististyle and the stout beak of the basistyle.
Molophilus (Molophilus) appressospinus, sp. n. (fig. 32)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing, male, 5 mm.);
mesonotum dark brown, the pleura and pleurotergite yellowed; wings
yellowed, the veins a little darker than the ground, very difficult to see;
male hypopygium with the basal dististyle a strong blackened blade, at
near midlength on outer margin bearing a spine that is strongly appressed
to the axis; phallosome a setiferous cushion, the apex emarginate.
S
66 Rey CUEROS 2 0EZ
Male.—Length about 4,2 mm.; wing 3 mm.; antenna about 0,9 mm.
Rostrum light brown; palpi brownish black. Antennae with scape
and pedicel pale brown, flagellum darker; flagellar segments suboval,
more elongated outwardly, the basal segments with the usual longer
verticils. Head dark brown.
Thoracic dorsum dark brown, the lateral praescutal borders more
yellowed. Pleura and pleurotergite yellow. Halteres yellow. Legs with
the coxae and trochanters yellow; remainder of legs yellow with darker
vestiture, the outer tarsal segments brownish black. Wings yellowed,
the veins a little darker but very inconspicuous and difficult to see against
the ground; macrotrichia darker, especially the dense costal fringe.
Abdomen light brown, the hypopygium brownish yellow. Male hypo-
pygium (fig. 32) with the beak of the basistyle, b, relatively deep, straight.
Outer dististyle with the arms unequal, the flattened outer one with its
angle produced. Basal dististyle, bd, a strong blackened blade, at near
midlength on outer margin bearing a spine that is directed outward and
thus strongly appressed to the axis; axial spine stout on basal half, the
sinuous outer part narrowed into a spine. Phallosome, p, a setiferous
cushion, the apex shallowly emarginate. Aedeagus relatively short.
Holotype, d”, MASATIERRA: Alto Francés, 400 meters, February 7,
1951 (Kuschel). Paratopotype, «o. Paratype, o”, Bahía Cumberland,
February 15, 1951 (Kuschel). :
In its general appearance, the present fly is most like Molophilus (Molophilus) ca-
nopus, sp. n., differing in the structure of the male hypopygium, particulary the basal
dististyle.
Molophilus (Molophilus) arciferus, sp. n. (fig. 33)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing, male, under
5 mm.); general coloration of mesonotum reddish brown, the posterior
sclerites darker; male hypopygium with the basal dististyle bearing
three spines, including a strongly arcuated or bowed lateral spine, the
longer axial arm with a strong spine at near midlength; phallosome an
emarginate setiferous cushion. y
Male.—Length about 3,6 — mm.; wing 4,5— 4,8 mm.; antenna
about 1— 1,1 mm.
Female.—Length about 4,5 mm.; wing 5 mm.
Rostrum and palpi dark brown. Antennae with scape yellow, the
remainder pale brown; basal flagellar segments with long verticils but
these somewhat shorter than in allied species. Head gray.
Pronotum and pretergites testaceous yellow. Mesonotum light to
medium reddish brown, the posterior sclerites, specially the mediotergite,
darker. Pleura and pleurotergite reddish brown. Halteres yellow. Legs
with the coxae and trochanters pale yellow; remainder of legs yellow with
darker vestiture; outer tarsal segments dark brown. Wings pale yellow,
the veins a little darker; macrotrichia brown. Venation: Rs relatively
long; R> lying shortly beyond the level of r-m; petiole of cell M3 only a
little longer than m-cu; vein 2nd A ending about opposite one-third the
length of the petiole of cell M3.
Abdomen brown, the hypopygium a little more yellowed. Male
hypopygium (fig. 33) with the beak of the basistyle, b, relatively slender,
Plate 4
. Molophilus (Molophilus) amphacanthus, sp. n.; male hypopygium.
. Molophilus (Molophilus) antimenus, sp. n.; male hypopygium.
. Molophilus (Molophilus) appressospinus, sp. n.; male hypopygium.
. Molophilus (Molophilus) arciferus, sp. n.; male hypopygium.
. Molophilus (Molophilus) canopus, sp. n.; male hypopygium.
. Molophilus (Molophilus) defoeanus, sp. n.; male hypopygium.
. Molophilus (Molophilus) distifurcus, sp. n.; male hypopygium.
. Molophilus (Molophalus) filiolus, sp. n.; male hypopvygium.
. Molophalus (Molophilus) filius, sp. n.; male hypopygium.
(Explanation of symbols: a, aedeagus; b, basistvle; bd, basal dististyle; d, outer
dististyle; p, phallosome).
58 Re Clin 1Emt, 1992, 2
blackened, acutely pointed. Outer dististyle with the arms very unequal.
Basal dististyle, bd, a powerful blackened structure bearing three branches,
the stem short; axial arm longest, bearing a short to longer spine at or
before midlength; lateral spine strongly arcuated or bowed, variable in
length, shortest in the paratype (as shown in upper right hand figure).
Phallosome, p, a setiferous cushion, the apex deeply emarginate. Aedeagus
long and slender, a trifle dilated at near midlength.
Holotype, d”, MASAFUERA: Quebrada de las Vacas, January 17, 1952
(Kuschel). Allotopotype, 2. Paratype, ”, Quebrada de las Casas, January
13, 1952 (Kuschel). ;
In its general appearance, most like Molophilus (Molophilus) defoeanmus, sp. n., dif-
Tering in the structure of the male hypopygium.
Molophilus (Molophilus) canopus, sp. n. (£g. 34)
Belongs to the plagiatus group; size small (wing, male, under 4,5 mm.);
veneral coloration of mesonotum dark brown, the pleura reddish yellow;
head gray; legs yellow, with dark vestiture; wings yellow, the axillary
region infuscated; petiole of cell M3 short; abdomen dark brown, the
hypopygium more brownish yellow; ovipositor with cerci long and slender;
male hypopygium with the basal dististyle a relatively narrow rod that
forks beyond midlength into two spines, the stouter axial one a little
expanded before the acute tip, the lateral spine simple or with a weak
tooth before tip; phallosome a setiferous cushion, the apex emarginate.
Male.—Length about 3,3 — 3,4 mm.; wing 4 — 4,2 mm.; antenna
about 0,9 mm.
Female.—Length about 3,5 mm.; wing 4 mm.
Rostrum and palpi brownish black. Antennae with the basal segments
light brown, the outer ones darker brown; verticils of the more proximal
segments very long. Head gray. ;
Pronotal scutum brown, the scutellum and pretergites more whitened.
Mesonotum dark brown, sparsely pruinose, the humeral and lateral re-
eions yellowed. Pleura more reddish yellow. Halteres yellow. Legs with :
the coxae and trochanters yellow; legs yellow, the vestiture dark; outer
segments passing into black. Wings yellow, the veins deeper yellow,
macrotrichia dark brown; axillary region, including the basal third of
the anal cells, weakly infuscated. Venation: Rs moderately long; Ro»
lying shortly beyond the level of r-m; petiole of cell M3 relatively short,
only a little longer than m-cu; vein 2nd A long and sinuous, ending about
opposite midlength of the petiole ot cell 13.
Abdomen dark brown, the hypopygium more brownish yellow.
Ovipositor with the cerci horn-colored, long and slender, gently upcurved,
the long slender hypovalvae blackened. Male hypopygium (fig. 34) with
the beak of the basistyle, b, blackened, relatively slender, decurved. Outer
dististyle with the arms very unequal. Basal dististvle, bd, a relatively
narrow rod that forks beyond midlength into two spines, the stouter
axial one a little expanded before the acute tip; lateral spine shorter and
more slender, simple or unequally forked or toothed near tip, in cases
with a weak point at the fork. Phallosome, fp, a setiferous cushion, the
Apex emarginate, the degree somewhat variable, sometimes very shallow.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 69
Aedeagus moderately long, constricted near base, widest at about one-
third the length, thence narrowed to the very slender point.
Holotype, ”, MASATIERRA: Plazoleta del Yunque, 200 meters»
January 2, 1952 (Kuschel). Allotype, 2, Miradero de Selkirk, 550 meters,
February 15, 1951. Paratopotype, 1 O”, with the type; o”, February 20,
1951. Paratype, o”, Bahía Cumberland, March 4, 1951 (Kuschel).
Most like Molophilus (Molophilus) yunquenstis, sp. m., differing in the coloration of
the body and in the structure of the male hvpopygium, particularly the basal dististyle.
Molophilus (Molophilus) defoeanus, sp. n. (fig. 35)
Belongs to the plagiatus group; size relatively large (wing, 5 mm.
or more); general coloration of mesonotum reddish brown, the postnotum.
darker; antennal scape yellow, the remainder of antenna black; wings
yellow, the veins darker yellow; abdomen dark brown, the hypopygium
obscure brownish yellow; hypopygium with the basal dististyle powerful
basally, the axial spine long, sinuous, with one or two smaller outer spines;
aedeagus relatively short, somewhat expanded at near midlength.
Male.—Length about 4— 4,5 mm.; wing 5— 5,5 mm.; antenna
about 1,2 — 1,3 mm.
"Female.—Length about 4,5 — 4,8 mm.; wing 5— 5,5 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae with the scape yellow, the
remainder of the organ dark brown; flagellar segments subeylindrical,
with very long verticils, particulary on the more proximal segments.
Head dark gray.
Pronotum and pretergites testaceous yellow. Mesonotal praescutum
and scutum reddish brown, the posterior sclerites darker. Pleura and
pleurotergite obscure yellow, the dorsal pleurites darker. Halteres yellow.
Legs with the coxae vellowish testaceous; trochanters yellow; femora and
tibiae obscure yellow, more darkened by vestiture; tarsi deepening to
brown. Wings yellow, the veins darker yellow; macrotrichia brown.
Venation: R lying slightly distad of r-m; petiole of cell M3 relatively
short, about one-third to one-half longer than m-cu; vein 2nd A sinuous,
ending about opposite one-third the length of the petiole of cell 143.
- Abdomen dark brown, the hypopygium obscure brownish yellow.-
Male hypopygium (fig. 35) with the beak of the basistyle, b, decurved at
tip. Outer dististyle unequally bifid at tip, the inner arm long and slender.
Basal dististyle, bd, with the powerful base relatively short and stout,
the inner or axial spine long, gently sinuous; one, or in cases (as shown)
two shorter outer spines. Phallosome, p, setiferous, deeply emarginate,
the notch broader than the lobes. Aedeagus, a, relatively short, some-
what expanded at near midlength.
Holotype, o”, MASAFUERA: Inocentes Altos, 1.400 meters, January
22, 1952 (Kuschel). Allotopotype, ?, pinned with type. Paratopotypes,
e.
Named for Daniel Defoe, author of the great classical work, «Robinson Crusoe».
The species is most readily told from the allied regional forms by the characters given
in the key.
70 Rev Cm 18m, 1052 2
Molophilus (Molophilus) distifurcus, sp. n. (fig.. 36)
Belongs to the plagiatus group; size below medium (wing, male,
about 4,5 mm.); general coloration brownish gray; halteres yellow; wings
vellowish gray, the base and costal region clearer yellow, the bases of the
anal cells weakly darkened; male hypopygium with the basal dististyle
a relatively slender rod that forks beyond midlength into two unequal
spines, the longer axial one about two-thirds as long as the base; phallo-
some a setiferous cushion, the apex emarginate.
Male.—Length about 3,8 mm.; wing 4,6 mm.; antenna about 1,0 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae with scape obscure yellow,
the large pedicel a trifle darker, flagellum brown; segments subeylindrical,
the more proximal ones with very long verticils, these shorter on the
outer segments. Head dark brownish gray.
Pronotum brownish testaceous, the pretergites more whitened.
Mesonotum brownish gray, the humeral and lateral parts of the praescutum
more yellowed. Pleura brown. Halteres yellow. Legs with the coxae and
trochanters yellow, the fore coxae darker; remainder of legs darkened.
Wings yellowish gray, the base and costal region more yellowed, the
basal half of the anal cells weakly infuscated; veins yellow, macrotrichia
brownish black, conspicuous, especially the long dense outer costal tringe
and the long fringe of the posterior border. Venation: Rs of moderate
length; Rz and r-m about in transverse alignment; petiole of cell 143
about one-fourth longer than m-cu; vein 2nd A long, ending just beyond
the cephalic end of m-cu. IA
Abdomen brown, the hypopygium more yellowed. Male hypopygium
(fig. 36) with the beak of the basistyle, b, straight, its tip slightly decurved.
Outer dististyle with the outer arms very dissimilar. Basal dististyle, bd,
appearing as a relatively slender rod that forks beyond midlength into
two unequal spines, the axial one longer, about two-thirds the base;
lateral spine about one-half as long as the axial one and more slender;
surface of style with a few scattered punctures, as shown. Phallosome, Pp,
a setiferous cushion, the apical emargination slightly narrower than the
lobes. Aedeagus long, not evidently expanded. E
Holotype, «0, MASATIERRA: Plazoleta del Yunque, 200 meters,
January 2, 1952 (Kuschel). Paratopotype, o”, March 3, 1951.
Readily told from other regional dark-colored species by the structure of the male
hypopygium, particulary the basal dististyle, which forks farther distad than in any of
the related forms.
Molophilus (Molophilus) filiolus, sp. n. (figs. 28, 37)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing, male, about
4,5 mm.); general coloration reddish brown, the pleura yellow; wings
erayish yellow; ovipositor with cerci long and nearly straight; male hypo-
pygium with the basal dististyle a powerful black rod that forks into two
unequal spines, the axial one longest, about as long as the enlarged base,
lateral spine about two-thirds as long; phallosome a setiferous cushion,
the apex shallowly emarginate.
Male.—Length about 3,5 mm.; wing 4,5 mm.; antenna about 1,1 mm.
Female.—Length about 4 mm.; wing 4,5 mm.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 71
Rostrum brown; palpi black. Antennae short, testaceous yellow
basally, the outer segments passing into brown; basal flagellar segments
subcylindrical, with unusually long verticils, the outer segments more
elongate with shorter verticils. Head dark brownish gray.
Pronotum and pretergites whitened. Mesonotal praescutum reddish
brown, the humeri more yellowed, the posterior sclerites somewhat dar-
ker. Pleura yellow. Halteres yellow. Legs brownish yellow, the subbasal
tibial ring extensive but feebly differentiated in color. Wings grayish
yellow, the prearcular and costal regions' clearer yellow; veins yellow,
the macrotrichia darker. Venation: Rs relatively long; R» lying distad
of level of r-m; petiole of cell 143 only a little longer than m-cu; vein
2nd A sinuous, ending about opposite the cephalic end of m-cu.
Abdomen brown, the sternites and hypopygium more brownish
yellow. Ovipositor (fig. 28) with the cerci long and nearly straight,acute
at tips. Male hypopygium (fig. 37) with the beak of the basistyle, b,
relatively slender, darkened, gently curved to the acute point. Outer -
dististyle with the arms very dissimilar, the outer a spine, the inner
expanded, its angle slightly produced. Basal dististvle, bd, a powerful
black rod that forks into two unequal spines, the axial one longest, about
equal in length to the enlarged base; lateral spine about two-thirds 'as
long and a little more slender. Phallosome, p, a setiferous cushion, the
apex shallowly emarginate. Aedeagus long and slender, a trifle dilated
just before midlength.
Holotype, d”, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 500 meters, De-
cember 31, 1951 (Kuschel). Allotopotype, 2. Paratopotypes, 72. Para-
types, 772, El Yunque, 915 meters, February 10, 1952 (Kuschel).
In its general appearance much like Moloprilus (Molophilus) filius, sp. n., differing
most evidently in the structure of the ovipositor and ot the male hvpopygium.
Molophilus (Molophilus) filius, sp. n. (figs. 29, 38)
Belongs to the plagiatus group; size below medium (wing, male, 4,2
mm. or less); general coloration fulvous yellow, the pleura yellow; ovipo-
sitor with the cerci strongly upcurved; male hvpopygium with the basal
dististyle a flattened rod that forks beyond midlength into two unequal
spines; phallosome a setiferous cushion, its apex scarcely emarginate.
Male.—Length about 3,3 — 3,4 mm.; wing 4 — 4,2 mm.; antenna
about 0,8 — 0,85 mm.
Female.—Length about 3,5 mm.; wing 4,3 — 4,5 mm.
Rostrum and palpi light brown. Antennae with scape and pedicel
light yellow, the flagellum pale brown; flagellar segments subeylindrical
to long-oval, the verticils of the more proximal segments very long. Head
brownish gray.
Mesonotal praescutum fulvous yellow, weakly more infuscated in
front, the remainder of notum brighter fulvous. Pleura yellow. Halteres
yellow. Legs with the coxae and trochanters yellow; remainder of legs
obscure yellow, with a darkened vestiture; Outer tarsal segments passing
into black. Wings relatively narrow, vellowish, including the veins, the
macrotrichia darker. Venation: Rs moderately long; Rz very faint, about
opposite r-m; petiole of cell 143 about one-half longer than m-cu; vein
2nd A long and sinuous, ending about opposite m-cu.
72 Rey CM IS ZO
Abdomen yellow, including the hypopygium. Ovipositor (fig. 29)
with the cerci heavily sclerotized and darkened, very strongly upcurved;
hypovalvae very pale, extended caudad into membranous points. Male
hypopygium (fig. 38) with the beak of the basistyle, b, slender and unusual-
ly straight, pale. Outer dististyle with the arms very unequal, the expand-
ed outer one relatively narrow, its angle produced into a point. Basal
dististyle, bd, a flattened rod that forks beyond midlength into two
unequal spines, the inner longer and more slender, the shorter lateral
spine straight. Phallosome, p, a setiferous plate, the apex not or scarcely
emarginate. Aedeagus weakly darkened on about the basal half, slightly
dilated beyond base and again at near midlength, the tip very slender,
almost pointed.
Holotype, df”, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 500 meters, De-
cember 31, 1951 (Kuschel). Allotopotype, ?, pinned with type. Parato-
potypes, 2, with the types. Paratypes, 72, Plazoleta del Yunque,
200 meters, January 9, 1952; Alto Francés, 400 meters, February 7,
1951 (Kuschel).
This small pale fly is most similar to Molophilus (Molophilus) fultolus, sp. n., differing
especially in the structure of the ovipositor and male hypopygium.
Molophilus (Molophilus) masafuerae, sp. n. (fig. 39)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing, male, about
5 mm.); general coloration plumbeous, the pronotum and dorsopleural
membrane obscure yellow; male hypopygium with the basal dististyle
a short-stemmed massive blackened structure, the axis forking into two
or three straight appressed spines, with an additional long lateral spine;
phallosome a setiferous cushion, the apex emarginate.
Male.—Length about 4,2 — 4,3 mm.; wing 4,8 — 5 mm.; antenna
about 1,1 — 1,2 mm.
Female.—Length about 5,5 mm.; wing 5 mm.
Rostrum dark brown; palpi black. Antennae brownish black; flagellar
segments suboval to subcylindrical, the verticils of the more proximal
segments very long. Head dark brownish gray.
Thorax plumbeous, the pronotum, pretergites and dorsopleural
membrane obscure vellow. Halteres pale yellow. Legs with the coxae
and trochanters yellow, the fore coxae darker; remainder of legs yellow
with dark vestiture, outer tarsal segments blackened. Wings with a weak
dusky suffusion, the base and prearcular field more yellowed; veins a
little darker than the ground; macrotrichia dark brown. Venation: Rs
of moderate length; R> lving distad of level of r-m; petiole of cell M5
about one-half longer than m-cu; vein 2nd A long, ending about opposite
one-fourth the length of the petiole of cell 143.
Abdomen dark brown to brownish black, the hypopygium a trifle
more brightened. Male hypopygium (fig. 39) with the-beak of the basistyle,
b, blackened, strongly decurved. Outer dististyle with the arms very
unequal, the inner one slender. Basal dististyle, bd, a short-stemmed
massive blackened structure, the axis forking into two or three straight
appressed spines, with a long slender lateral spine, in cases with a small
axial spinule or point; margin of stem generally smooth or strongly
roughened by two or three tubercles. Phallosome, p, a setiferous cushion,
= Y
e
Le
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae
broadest just beyond midlength, the apex with a U-shaped notch, the lobes
slender. Aedeagus long and narrow, a trifle expanded at near midlength.
Holotype, Y”, MASAFUERA: Quebrada de las Vacas, January 17,
1952 (Kuschel). Allotopoty pe, 2. Paratopotypes, dd”.
The most similar species is Molophilus (Molophilus) defoeanus, sp. n., which is se-
parable by the characters given in the key.
Molophilus (Molophilus) multifidus, sp. n. (figs. 30, 40)
Belongs to the plagiatus group; size large (wing, male, over 5 mm.;
general coloration obscure orange to yellowish orange; male hypopygium
with the basal dististyle deeplv forked, the stem stout, the arms bearing
lateral spines; phallosome setiferous, very deeply emarginate; aedeagus
relatively short.
Male.—Length about 4 — 4,5 mm.; wing 5 — 5,5 mm.; antenna
about 1,1 — 1,2 mm.
Female.—Length about 5 mm.; wing 6 mm.
Rostrum brownish yellow; palpi black. Antennae dark brown, rela-
tively short; verticils of the more proximal segments very long. Head
dark brown.
Mesonotum chiefly obscure orange to yellowish orange, the preter-
vites clearer yellow; posterior sclerites of notum, in cases, a little darker;
pleura yellow. Halteres yellow. Legs with the coxae and trochanters light
yellow; remainder of legs obscure yellow, darkened by vestiture, the outer
tarsal segments brownish black. Wings (fig. 30) grayish yellow, the veins
yellow; trichia, especially the costal fringe, darker brown. Venation:
R) lying just distad of the level of r-m; petiole of cell M3 variable in length,
from only slightly longer than m-cu to nearly twice this length (in holotyvpe,
as shown).
Abdominal tergites brownish yellow, the sternites and hypopygium
clearer yellow. Male hvpopygium (fig. 40) with the beak of the basistyle,
b, blackened, relatively slender, the outer margin slightly angulated.
Outer dististyle with the arms very unequal, the outer one slender. Basal
dististyle, bd, deeplv forked, the stem stout, the two arms longer, subequal,
both bearing lateral branches; in types, the outer arm forks at tip into
two strong spines, with other points more basad; inner or axial arm a
little more slender, extended into a long powerful spine, with smaller
lateral points. Phallosome, p, setiferous, the apex very deeply emarginate,
the notch broader than the lobes. Aedeagus, a, relatively short, slightly
dilated at near midlength.
The allotype female is dia larger: and more brightly eolored
than the type but appears to be conspecific.
Holotype, o”, MAsATIERRA: Bahía Cumberland, February 15, 1951
(Kuschel). Allotype, .2, Plazoleta del Yunque, 200 meters, March 3,
1951. Paratopotypes, o? ”. Paratype, Y, Quebrada de Villagra, 400
meters, February 21, 1951 (Kuschel).
This fly is most similar to species such as Molophilus (Molophilus) appressus Alexan-
der, M. (M.) fortidens Alexander, and M. (M.) perfidus Alexander, differing in the struc-
ture of the male hypopygium, particularly the basal dististyle.
74 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Molophilus (Molophilus) neptunus, sp. n. (fig. 41)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing, male, under
4,5 mm.); general coloration brownish black; wings narrow, weakly
infuscated; hypopygium brownish black; basal dististyle relatively small,
beyond midlength produced into three strong appressed spines, the inner
one longest; phallosome setiferous, the apex rounded or weakly truncate.
Male.—Length about 3,3—. 3,4 mm.; wing 4 — 4,2 mm.; antenna
about 0,8 mm.
Female.—Length about 4,2 mm.; wing 4,8 — 5 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae short, dark brown; flagellar
segments suboval with truncate ends, the verticils of the more proximal
segments very long. Head dark brown.
Thorax brownish black with a sparse bloom, the pretergites restrict-
edly pale yellow. Halteres yellow. Legs with the coxae and trochanters
testaceous yellow; remainder of legs brown, becoming darker outwardly.
Wings narrow, weakly infuscated, the base more yellowed; veins and
macrotrichia pale brown. Venation: Rs very long; R» lying a short distance
beyond the level of r-m; petiole of cell M3 about one—half longer than
m-cu; vein 2nd A long and sinuous, ending a short distance beyond the
level ot m-cu.
Abdomen, including hypopygium, brownish black. Male hypopygium
(fig. 41) with the beak of the basistyle, b, nearly straight, darkened, the
tip subacute. Outer dististyle with the arms very unequal. Basal dististyle,
bd, relatively small, its area less than that of the outer style, forking
beyond midlength into three strong appressed spines that are separated
by narrow incisions having approximately the same outline as the spines
themselves; spines slightly unequal, the innermost one longest; in cases,
the outer pair shortened by basal fusion. Phallosome, p, setiferous, the
apex rounded or weakly truncate. Aedeagus dusky, strongly dilated at
near midlength.
Holotype, Y”, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 550 meters, De-
cember 31, 1951 (Kuschel). Allotopotype, ?, pinned with the type. Para-
topotype, d'. ,
In its general appearance most similar io Molophilus (Molophilus) variatus, sp. n.
and M. (M.) yunquensis, sp..n., which similarly are almost uniformly blackened flies
of small size, differing in the structure of the hypopygium, particularly the basal distis-
tvle.
Molophilus (Molophilus) pectiniferus, sp. n. (fig. 42)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing, male, about
4,5 mm.); general coloration brownish yellow; legs yellow, with. pale
vestiture; wings grayish; male hypopygium with the basal dististyle
a stout blackened rod, the outer margin with three or four strong spines,
additional to the apical one, forming a conspicuous one-sided comb; no
outer scabrous points, as in amphacanthus; phallosome setiferous, the
apex with a very small emargination.
Male.—Length about 3,8 mm.; wing 4,6 mm.: antenna about 1 mm.
Rostrum dark brown; palpi black. Antennae with scape and pedicel
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae . 15
yellow, flagellum pale brown; flagellar segments long-oval, the more
proximal ones with long verticils. Head brownish gray.
.Thorax brownish yellow, the mediotergite slightly darker. Halteres
yellow. Legs vellow, with pale setae, the outer two tarsal segments brownish
black. Wings gravish, more yellowed at base; veins a little darker; ma-
crotrichia brown, the conspicuous costal fringe brownish black. Venation:
Rs long; R2 lying nearly opposite r-m; petiole of cell 1/3 about three-
fourths longer than m-cu; vein 2nd A long, ending about opposite two-
thirds the length of the petiole of cell 143.
Abdomen brown, the hypopygium more yellowish brown. Male
hypopygium (fig. 42) with the beak of the basistyle, b, darkened, slightly
decurved, varyine im degree of stoutness. Outer dististyle with the flatten-
ed outer arm less expanded at apex than in some allied species. Basal
dististyle, bd, a stout blackened rod, the outer margin with three or four
strong spines, additional to the apical one, these forming a conspicuous
one-sided comb; no outer scabrous points as in amphacanthus. Phallo-
some, p, setiferous, the apex with a very small and shallow notch. Aedeagus
relatively short, broadened shortly before midlength.
Holotype, o”, MasaTIERRA: Miradero de Selkirk, 300 meters, Fe-
bruary 13, 1951 (Kusche!l).
The most similar species is Molophilus (Molophilus) amphacanthus, sp. n., which
differs especially in the structure of the male hypopygium, particularly the basal distis-
tyle. In this latter species the spines are not suay secund in arrangement and there
are scabrous points before the apex.
Molophilus (Molophilus) rectispinus, sp. n. (fig. 43)
Belongs to the plagiatus group; size above medium (wing, male,
5 mm. or less); general coloration ochre yellow; male hypopvgium with
the basal dististyle a powerful rod, at near midlength on the outer margin
with a slender arm that arises almost at a right angle, axial spine stout;
phallosome a setilerous cushion, the apex entire or very shallowly emar-
einate.
Male.—Length about 3,6— 4 mm.; wing 4,5 — 5 mm.; antenna
about 0,9 — 1 mm.
Rostrum light yellow; palpi brownish yellow. Antennae light brown,
the proximal segments still paler; flagellar segments suboval to more
elongate, the verticils of the more proximal segments verv long. Head
ochreous.
Thorax ochreous yellow, the pronotal scutellum, pretergites and
humeral region of praescutum light yellow; vestiture of mesonotal praes-
cutum long and erect. Halteres. light yellow. Legs with the coxae and
trochanters yellow; remainder of legs yellow, with slightly darkened
vestiture; outer tarsal segments blackened. Wings yellow, the veins a
little darker; macrotrichia, especially the costal fringe, still darker, cons
picuous. Venation: Rs moderately long; Rz beyond the level of r-m;
petiole of cell 143 short, subequal to or a little longer than m-cu; vein
2nd A long and sinuous, ending about opposite midlensth of the petiole
of cell 2£3.
Abdomen yellow, the hypopygium a trifle darker. Male hypopygium
(fig. 43) with the beak of the basistyle, b, relatively stout, blackéned,
76 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
nearly straight. Outer dististyle with the arms unequal, the outer a flatten-
- ed dilated blade. Basal dististyle, bd, a powerful rod, at near midlength
on outer margin with a slender, gently curved arm that arises almost at
a right angle; axial spine stout. Phallosome, p, a setiferous cushion, the
apex entire or very shallowly emarginate. Aedeagus of moderate length,
a little dilated just before midlength.
Holotype, Y, MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 550 meters, Fe-
bruary 15, 1951 (Kuschel). Paratype, o”, Bahía Cumberland, March 4,
1951 (Kuschel).
In its general yellow color the present fly most resembles species such as Moloph1!us
(Molophalus) filiolus, sp. n., M. (M.) filtus, sp. n., M. (M.) multifidus, sp. n., and others,
differing conspicuously in the structure of the male hypopygium, particularly the basal
dististyle.
Molophilus (Molophilus) selkirkianus (Enderlein)
1940. Archimolophilus Selkirkianus Enderlein; in Skottsberg, The Natural History
of Juan Fernández and Easter Island, Zool. 3, Fasc. 5 : 669 — 670, fig. 40
(wing)
Described from a single female, taken on Masatierra in 1917 by
Backstrom. For this Enderlein proposed the new generic group Arch1-
molophilus (1. c., p. 669), based upon exceedingly slight venational cha-
racters, that, in my opinion, have no possible generic or subgeneric value.
The species is described as being very pale brownish, with the thorax
a little darker. Eyes oval, black. Legs unusually long and slender (as in
appendiculatus Staeger). Wings whitish, scarcely infuscated, with veims
C, Sc and Ri slightly darkened; R2+3 arcuated; cells MM and Cu unusually
broad; veins Mai and Cu deflected slightly cephalad at their ends, M3
straight. Ovipositor chitin-yellow, 0,75 mm. in length. Female.—Length,
including ovipositor, about 5,25 mm.; wing 4,5 mm.
The figure of the wing shows a perfectly normal Molophilus, except
for the slightly longer Rs, this being nearly six times as long as R alone.
Although various other regional species have Rs fully as long, I have
not been able to find a species agreeing satisfactorily with Enderlein's
description and for the time being, at least, must regard it as being unre-
cognizable. Isolated females im this vast and monotonous genus are
scarcely determinable. In some respects the fly suggests Molophilus
(Molophilus) multifidus, sp. n., yet does not fully agree.
Molophilus (Moiophilus) styx, sp. n. (fig. 44)
- Belongs to the plagiatus group; size above medium (wing, male,
5 mm.); General coloration brownish black, sparsely pruinose to appear
plumbeous; antennae and legs black; wings grayish, macrotrichia long
and conspicuous; Rs long; male hypopygium with the basal dististyle a
powerful blackened rod, at near midlength bearing a strong lateral branch,
the main axis at and near apex roughened and spiculose; phallosome an
emarginate setiferous cushion.
Male.—Length about 4,5 mm.; wing 5 mm.; antenna about 1,2 mm.
Alexander: Insectos J. Fernández — Tipulidae 09 úl,
Rostrum and palpi black. Antennae black throughout; flagellar
segments long-oval to subcylindrical, the verticils of the basal segments
very long. Head dark gray.
Entire thorax dark brownish black, the surface sparsely pruinose to
appear plumbeous; pretergites very restrictedly obscure yellow. Halteres
broken. Legs with the coxae and trochanters dark brown; remainder of
legs dark brown to brownish black. Wings grayish, the prearcular and
costal fields a trifle more yellowed; veins pale brown, the macrotrichia a
little darker. Venation: Rs very long; R, lying just beyond the level of
r-m; petiole of cell 11, about one-half longer than m-cu; vein 2nd Á sinuous,
ending about opposite midlength of the petiole of cell 1,.
Abdomen, including hypopygium, brownish black. Male hypopygium
(fig. 44) with the beak of the basistyle, b, black, powerful. Outer dististyle
with the arms very unequal, the outer a triangular blade. Basal dististyle,
bd, distinctive, appearing as a powerful blackened rod, at near midlength
with a strong lateral arm or branch that bears setae or microscopic points;
main axis roughened and spiculose on outer portion; on one side, a strong
further spine beyond the primary branch, indicating variability in the
structure. Phallosome, p, a setiferous emarginate cushion, the slender lobes
separated by a deep notch that is broader than either lobe. Aedeagus,
a, unusually long and slender.
Holotype, Y, MASAFUERA: Inocentes Altos, 1.400 meters, January
22, 1952 (Kuschel).
This fly is readily distinguished by the almost uniformly dark color, including the
legs, and by tke structure of the male hypopygium, particularly the basal dististyle.
Molophilus (Molophilus) tridens, sp. n. (fig. 45)
Belongs to the plagiatus group; size medium (wing, male, just under
5 mm.); general coloration of thorax medium brown, the posterior pleu-
rites more yellowed; wings grayish subhyaline, the fringes brownish
black, conspicuous; male hypopygium with the basal dististyle a short-
stemmed rod that forks into three appresséd spines, the outer pair longer
than the central one; phallosome a setiferous cushion, its apex emarginate.
Male.—Length about 4 mm.; wing 4,8 mm.; antenna about 1 mm.
Rostrum and palpi brown. Antennae pale brown; flagellar segments
oval, the basal ones with very long verticils. Head brownish gray.
Thorax medium brown, the pronotal scutellum, pretergites and
humeral region of praescutum yellowish white, the posterior sclerites of
pleura and the pleurotergites more yellowed. Halteres yellow. Legs with
the coxae and trochanters yellow; femora yellow with darkened vestitu-
re, outer, tarsal segments darker. Wings grayish subhyaline, narrowly
brightened at base; veins slightly darker than the ground; macrotrichia,
especially the fringe, brownish black. Venation: Rs of moderate length;
R, slightly distad of level of 7-m; petiole of cell M, relatively short, subequal
to or a little longer than m-cu; vein 21d A sinuous, ending shortly beyond
M-CU.
Abdomen, including the hypopygium, dark brown. Male hvpopygium
(fig. 45) with the beak of the basistyle, b, relatively slender, blackened,
the tip acute. Outer dististyle with the arms unequal. Basal dististyle,
bd, a powerful short-stemmed rod that forks into three sharp appressed
78 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
spines, the outer two longest and subequal, the central spine about two-
thirds as long. Phallosome, p, a setiferous cushion, its apex emarginate.
Holotvpe, Y, MASATIERRA: Bahía Cumberland, March 4, 1951
(Kuschel).
The three-spined basal dististyle of the male hypopygium suggests the condition
in the smaller Molophilus (Molobhilus) neptunus, sp. n., which has the details of colora-
tion and structure of the male hypopygium quite distinct.
Molophilus (Molophilus) variatus, sp. n. (fig. 46)
Belongs to the plagiatus group; size very small (wing, male, 3,5 mm.
or less); general coloration brownish black, almost unpatterned; antennae
and legs brownish black; halteres yellow; male hypopygium with the basal
dististyle unequally trifid, including a long simple inner spine and an
outer arm that divides into two shorter spines of varying lengths; phallo-
some a setiferous cushion, more or less emarginate at apex.
Male.—Length about 2,8— 3 mm.; wing 3,3— 3,5 mm.; antenna
about 0,8 — 0,9 mm.
Female.—Length 'about 3 mm.; wing 3,5 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae dark brown; flagellar segments
oval. Head dark brown.
Thorax almost uniformly brownish black, the pretergites very res-
trictedly brightened. Halteres yellow. Legs brownish black, the femoral
bases narrowly paler. Wings grayish subhyaline, more yellowed in costal
region and at base; veins pale brown, yellow in the brightened fields.
Venation: Rs moderately long; R, almost in transverse alignment with
r-m; petiole of cell M, about one-third longer than m-cu; vein 2nd A
moderately elongate, ending opposite m-cu.
Abdomen, including hypopygium, black. Male hypopygium (fig. 46)
with the beak of the basistyle, b, slender. Outer dististyle with the outer .
arm relatively small, the inner one subspinous. Basal dististyle, bd, une-
qually trifid, including a long simple inner spine and a stouter arm that
divides into two spines, the relative proportions cf these two spines to
their fused base variable, in cases the outer spines very short, the base
correspondingly long. Phallosome, p, a setiferous cushion, the apex usually
emarginate, in cases more nearly entire. Aedeagus, a, long and slender,
a trifle dilated at near midlength.
Holotype, ”, MASAFUERA: Inocentes Bajos, 1.000 meters, January
27 1952 (Kuschel). Allotype, 2, Inocentes Altos, 1.400 meters, January
22, 1952. Paratopotypes, oi”, with the types. Paratypes, Y, La
Correspondencia, 1.300 meters, January 20, 1952 (Kuschel).
The present fly is readilv told from other sma!l blackened species by the structure
of the male hypopygium.
Molophilus (Molophilus) yunquensis, sp. n. (fig. 47)
Belongs to the plagiatus group; size small (wing 4,5 mm. or less);
general coloration of thorax dark brown; halteres yellow; legs brown,
the outer tarsal segments blackened; wings grayish yellow, the axilla
restrictedly more infuscated; male hypopygium with the basal dististyle
39. Molophilus
40. Molophilus
41. Molophilus
42. Molophilus
43. Molophilus
44. Molophilus
45. Molophilus
46. Molophilus
47. Molophilus
(Explanation of symbols: a, aedeagus; b, basistyle; d, outer dististyle; bd, basal
46 ] 41
Plate 5
(Molophilus) masafuerae, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) multifidus, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) neptunus, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) pectiniferus, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) rectispinus, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) styx, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) triadens, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) variatus, sp. n.; male hypopygium.
(Molophilus) yunquensis, sp. n.; male hypopygium.
_dististyle; d, outer dististyle; p, phallosome).
80 Rev Chin 105200
a powerful broad-based rod that forks into two arms, the inner a long
slender spine, the shorter outer arm forking at tip, the depth of the split
somewhat variable; phallosome setiferous, its apex slightly emarginate.
Male.—Length about 3,4 — Í antenna
about 1,0 mm.
Female.—Length about 4 mm.; wing 4,5 mm. :
Rostrum and palpi brownish black. Antennae brown; flagellar seg-
ments subcylindrical to long-oval, the verticils of the more proximal
segments very long. Head gray.
Pronotum obscure yellow. Mesonotum dark brown, the praescutal
humeri vaguely brightened. Pleura dark brown, the dorsopleural mem-
brane more yellowed. Halteres vellow. Legs with the coxae and trochan-
ters yellow; remainder of legs brown, the outer tarsal segments blackened.
Wings grayish yellow, the base and costal region clearer yellow; axilla
restrictedly more infuscated; veins brownish yellow, macrotrichia dark
brown. Venation: Rs long; R, lying slightly distad of level of r-m; petiole
of cell M, variable in length, from about one-third longer to nearly twice
m-cu; vein 2nd A ending “about opposite the basal fourth of petiole of
cel M.
Abdomen, including hy popygium, dark brown. Male hypopygium
(fig. 47) with the beak of the basistyle, b, blackened, strong. Outer distis-
tyle with the arms very unequal, the outer flattened, its angle extended
into a point, inner arm a cylindrical spine, the tip obtuse. Basal distis-
tyle, bd, a powerful broad-based rod that widens outwardly, forking into
two arms, the inner a long slender spine, its apex gently curved to an
acute point; outer arm shorter, shallowly forked at tip, the depth of the
split slightly variable, even on the two sides ef a single specimen. Pha!lo-
some, p, setiferous, the apex shallowly emarginate. Aedeagus elongate,
only slightly dilated at near midlength:
Holoty pe, 7, MaAsATIERRA: Plazoleta del Yunque, 200 meters, Fe-
bruary 20, 1951 (Kuschel). Allotopotype, %. Paratopotypes, dd.
The most similar regional species is Molophilus (Molophilus) canopus, sp. n., which
differs in-coloration and in the structure of the male hypopygium, particularly the basal
dististyle.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 81
POS (INSECTOS DE LAS ISLAS JUAN REKRNANDEZ
AS IO AAA E Miptera)
PETR WYGCODZINSKY
Instituto de Medicina Regional
Universidad Nacional de Tucumán
Tucumán
The present paper contains the detailed description and figures of the male and
female of Gigantodax kuscheli sp. n. from Masatierra and Masafuera, Juan Fernández.
The genus has its actual centre of distribution in the extreme south of South America;
the presence of a very typical species of that genus on Juan Fernández seems to be further
proof for a former land-connection between these islands and the mainland. The mouth-
parts show G. Ruscheli to be a hematophagous species, though it was not observed to
attack man. The new species seems to be nearly related to G. fulvescens (Blanchard);
its differential characters are mentioned.
ES * *
En su primer y segundo viaje a las Islas de Juan Fernández, el R. P.
Guillermo Kuschel ha coleccionado numerosos ejemplares de una especie
de Simuliidae, familia antes desconocida para el archipiélago. Agradece-
mos al P. Kuschel la oportunidad de examinar este material.
Todos los ejemplares vistos pertenecen a una especie del género
Gigantodax Enderlein, 1925. Este género está limitado a la región neo-
tropical, con su centro de distribución en Chile central y meridional y
en la Patagonia, con unas pocas especies también en lugares altos de la
Cordillera, desde el noroeste argentino hasta México. Se ha sugerido que
una especie australiana de la familia pertenezca también a Gigantodax,
pero ello podrá ser decidido tan sólo con datos más extensos que los que
disponemos ahora. La presencia de Gigantodax en Juan Fernández es a
nuestro ver una prueba más de las estrechas afinidades de la entomofauna
de estas islas con la de Chile; los simúlidos en general no se prestan a la
distribución pasiva, y la aparente abundancia de la especie en Masatierra
y Masafuera nos parece señal evidente de una antigua conexión terrestre
directa entre las islas y el continente.
Gigantodax kuscheli sp. n.
Hembra.—Largo del cuerpo (material seco) hasta 3,3, del ala hasta
4.0 mm.
Colorido. Cabeza. Vértice fronto-clípeo y labro, negros, con algunas
cerdas negras aisladas, cortas, y ligera pruina gris-azulada. Partes bucales
negruzcas. Los primeros dos artículos de la antena de color naranjo os-
curo, los otros píceos en su mitad apical, anaranjados en la basal.
6
82 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Mesonoto de color castaño rojizo pálido, con cierta incidencia de la
luz aparece pruina azulada, especialmente en la región central. Angulos
humerales anteriores, con cierta incidencia de la luz, con una mancha
blanquecina no muy bien definida. Pelos del mesonoto cortos, dorados o
de color de latón, de distribución uniforme. Escudete del color del meso-
noto, con algunas cerdas largas, erectas, de color negro. Metanoto píceo, -
con intensa pruina azul. Pleura y esterno del color general del mesonoto,
las pleuras algo oscurecidas por la presencia de pruina azulada, especial-
mente en su región superior. Mechón de cerdas de la - pleura, de color
OSCUFO.
Balancines de color castaño claro. Base de las venas anteriores de
las alas oscura, el resto de color castaño claro; las cerdas negruzcas, pero
poco evidentes. Venas posteriores pigmentadas, destacadas.
Patas de color castaño muy claro, los artejos tarsales algo más oscu-
ros. Pequeñas manchas de pigmento negruzco en el ápice de los fémures
y de las tibias, las de los fémures más intensas.
Tergitos abdominales uniformemente de color castaño oscuro, los
bordes posteriores no parecen más claros. Faz ventral del abdomen de
color castaño claro. Franja posterior del primer tergito, de color de latón.
Frente angosta (fig. 1), con hondo surco mediano longitudinal. Area
ocular (fig. 2) más larga que ancha en su base. Antenas de 11 segmentos,
forma y largo relativo de los segmentos conforme fig. 4. Buco- laringe
conforme fig. 3, sus bordes laterales y procesos ántero-laterales, más
fuertemente esulsrosades: el espacio mediano cóncavo, en su centro con
un proceso triangular; las regiones laterales del espacio mediano con escle-
rosación más fuerte. Palpo maxilar (fig. 5) relativamente corto, el último
artículo algo más largo que el penúltimo; órgano de Lutz tan largo como
el ancho del artículo. Maxilas y mandíbulas con numerosos dientes bien
desarrollados.
Alas como en Gigantodax horcotiani (Anal. Inst. Med. Reg. 2 (3):
326-327, figs. 1 D y 1 E), pero sin cerdas espiniformes sobre la parte
apical de Ri.
Forma y largo relativo de las patas conforme figs. 6, 7, 8. Uñas re-
lativamente cortas, muy finamente dentadas en su faz ventral, con
fuerte proceso subbasal. Basitarso posterior no ensanchado. Calcipala
grande, más larga que ancha en su base, sobrepasa considerablemente la
mitad del tarsito 11, pero sin alcanzar su ápice. Pedisulco apenas percep-
tible.
Abdomen con placas dorsales conforme fig. 11, poco conspicuas;
placas ventrales no perceptibles. Región posterior del octavo esternito
con delicada esclerosación mediana en forma de cruz de base ancha (fig.
12). Gonapófisis anteriores (fig. 12) subtriangulares, su borde interno más
fuertemente pigmentado, su disco con intensa pilosidad fina y corta y
algunas aisladas cerdas más largas. Paraproctos y cercos conforme fig. 13.
Horquilla genital conforme fig. 14, el proceso mediano más intensamente
pigmentado que el resto de la horquilla, fino, su ápice puntiagudo; los
procesos filiformes anteriores de las expansiones laterales ligados al ápice
del proceso mediano por una fina membrana.
Wygodzinsky: Insectos J. Fernández — Simuliidae 83
Macho.—Coloración general como en la hembra, el mesonoto de
color naranjo intenso relativamente oscuro, a veces con dibujo central
de color marrón oscuro, parecido al de Simulium dimelli% (Anal. Inst.
Med. Reg. 3 (1) : 78, fig. 2 A); los tergitos abdominales casi negros, con
fina faja posterior blanquecina, esternitos abdominales blancos.
Largo total (material seco) 2,2 — 3,0, del ala 3,3 — 4,0 mm.
Gigantodax kuscheli sp. n., hembra.—Fig. 1, Frente; fig. 2, área ocular; fig. 3, buco-
faringe; fig. 4, antena; fig. 5, palpo maxilar; fig. 6, pata anterior; fig. 7, pata mediana;
fig. 8, pata posterior; fig. 9, calcipala y tarsito 11 del par posterior; fig. 10, uña del par
posterior; fig. 11, esquema de las placas dorsales del abdomen; fig. 12, parte mediana
del octavo esternito con las gonapófisis anteriores; fig. 13, cerco y paraprocto; fig. 14,
horquilla genital. Wygodzinsky del.
Holóptico. Antenas de 11 segmentos, cuya forma y largo relativo
se observa en la fig. 16. Palpo maxilar conforme fig. 15, el órgano de Lutz
tan largo como el diámetro del artículo donde se encuentra.
84 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Alas como en G. horcot1an1, pero la parte apical de R, con una única
hilera de pelos finos, sin cerdas espiniformes.
Forma y largo relativo de los segmentos de las patas conforme figs.
17 — 19. Tibia posterior ligeramente ensanchada, como también el basi-
tarso. Calcipala más larga que ancha en su base, sobrepasando la mitad
del segundo artículo tarsal sin alcanzar su ápice (fig. 20). Pedisulco esbo-
zado.
Tergitos abdominales con placas tergales transversales, grandes,
pero no muy bien delimitados. Esternitos con placas esternales muy
chicas, apenas perceptibles.
- Genitalia conforme figs. 21 — 23. Pincetas (fig. 21) gruesas, con
cerdas largas en número moderado. Lóbulo basal transversal, mucho
más ancho que largo, el proceso de su ángulo interno fuertemente qui-
tinizado. Lóbulo apical un poco más corto que el basal, su largo es el doble
del ancho en su base; sus lados sinuosos. Dos espinas apicales, de tamaño
idéntico. Adminículo, visto por su faz ventral (fig. 22), con el cuerpo
principal tan largo como ancho, hialino, sus 1+1 procesos posteriores
fuertemente quitinizados. Borde anterior del adminículo redondeado,
excavado en su centro; toda su superficie cubierta de pelos finos y cortos,
muy numerosos. Aedeagus (fig. 23) membranoso, muy delicado, el escle-
rito mediano poco esclerosado, con 1+1 procesos laterales; los ganchos
muy fuertemente pigmentados.
Material examinado.—MASAFUERA: Quebrada de las
Casas, 19.1.1952, G. Kuschel col. (1 $, holótipo, 1 $, alótipo, 2 Y,
1 9, parátipos); Quebrada de las Vacas, 17.1.1952, G. Kuschel col.
(1 Y, 1 9, parátipos); La Correspondencia, Quebrada de la Cuchara,
1.300 m., 20.1.1952, G. Kuschel col. (2 SY, 1 Y, parátipos); MAsa-
TIERRA: Villagra, a la luz, 21.2.1951, G. Kuschel col. (1 2, parátipo);
Bahía Cumberland, Grutas de los Patriotas, 17.2.1951, G. Kuschel col.
(1 4,5 Y Y, parátipos); Miradero, 550 m., 31.12.1951, G. Kuschel col.
MESAS: paratipos):
El material está depositado en Investigaciones Entomológicas, Uni-
versidad de Chile, con excepción de 2 SY y 2 2 Y parátipos retenidos
para las colecciones del Instituto de Medicina Regional, Tucumán.
Nada sabemos de la biología de esta especie. La conformación de sus
maxilas y mandíbulas nos indica los hábitos hematófagos de la especie,
la cual, sin embargo, nunca ha sido observada sobre cebo humano.
Posición sistemática.— La presente especie, que dedicamos a su
descubridor, se aproxima a Gigantodax fulvescens (Blanchard, 1852), a juzgar por la clave
y descripción de Edwards (1931), difiriendo por su tamaño algo mayor, el basitarso
posterior del macho ligeramente ensanchado, y la calcipala que no alcanza el ápice
del segundo tarsito. Estudios futuros y más detallados sobre las especies del género
permitirán, sin duda, la fijación definitiva de la posición de kuscheli dentro del con-
junto de las especies. El hallazgo de la fase ninfal sería de interés especial, ya que
las branquias respiratorias de la pupa suelen mostrar caracteres diferenciales del más
alto valor.
Wygodzinsky: Insectos J. Fernández — Simuliidae 85
Gigantodax kuscheli sp. n., macho.—Fig. 15, Palpo maxilar; fig. 16, antena, sin mos-
trar el pigmento; fig. 17, pata anterior; fig. 18, pata mediana; fig. 19, pata posterior;
fig. 20, calcipala y tarsito 11 del par posterior; fig. 21, pinceta; fig. 22, adminículo, aspecto
ventral; fig. 23, aedeagus. Wygodzinsky del.
BIBLIOGRAFIA
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Chile, 2 (4) : 121 — 154, 7 figs.
WYGODzZINSKY, P., 1949, Contribuciones al conocimiento de los Simuliidae
argentinos. 11. Gigantodax horcotiani sp. n., de la Provincia de Tu-
cumán (Diptera). — Anal. Inst. Med. Reg., Tucumán, 2 (3) : 325 —
333, 20 figs.
WYGODZINSKY, P., 1950, Contribuciones al conocimiento de los Simulidae
argentinos. 111. Simulium dinelliz (Joan, 1912) y Simulium wolffhú-
geli (Enderlein, 1922). — Anal. Inst. Med. Reg. 3, (1): 75 — 97,
110 figs.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 87
POSTIN SE CLOS DESEAS: ISEASE JUAN AP ERNANDEZ
IE ADA E and IE Ni PRE DD ES (Diptera,
WiLLis W. WirTH
Bureau of Entomology and Plant Quarantine
Agricultural Research Administration
United States Department of Agriculture
Washington, D. C.
Las especies de las familias Heleidae y Tendipedidae presentadas en este trabajo
son las primeras que se mencionan de las Islas Juan Fernández. En el material de Juan
Fernández colectado por G. Kuschel y estudiado por el autor en este trabajo, se han
encontrado quince especies, de las cuales nueve se describen como nuevas. Las nuevas
especies de Heleidae descritas en este trabajo son: Forcipomyia tenuisquamipes, F. sanc-
taeclarae y Dasyhelea australis; y en Tendipedidae: Podonomus Rkuscheli, P. selkirki, P.
discistylus, P. acutus, Hydrobaenus fernandezensis y Clumio fuscipennis. El género Podo-
nomus, un grupo filogenéticamente primitivo, es el mejor representado en las Islas, con
el máximo endemismo. Géneros menos primitivos, como Hydrobaenus, Anatopynia, y
Tanytarsus están representados por una gran proporción de especies de amplia distribu-
ción. En la mayoría de los casos es bien aparente la estrecha relación entre los mosquitos
de estas familias procedentes de Juan Fernández y los del territorio continental chileno
del Sur.
Taxonomic and distributional studies of the Pacific biting and nonbit-
ing midges have greatly interested me for a number of years. This inte-
rest led to the publication of a revisionary study (1949) of the marine
midges of the subfamily Clunioninae, which because of their intertidal
breeding habits have reached their greatest development among the
various islands and along the continental shores of the Pacific Ocean.
It was therefore with distinct pleasure that 1 received the kind invitation
of the Rev. Guillermo Kuschel of Santiago, Chile, to study the splendid
collection of midges which he made recently in the Chilean islands of the
Juan Fernández group.
Probably because of their minute size and fragile nature, these in-
sects have never been mentioned in previous studies of the Diptera fauna
of the Juan Fernández Islands (Enderlein 1940), although a few species
of other nematocerous families have been described. However, we are
fortunate in having available for comparison the very excellent accounts
of Edwards (1931) and Ingram and Macfie (1931) of the Patagonian and
South Chilean species which were collected intensively by F. W. Edwards,
a very keen specialist himself.
In my study of the Juan Fernández midges, I have tried to give
full consideration to the general biogeographical relations of the Islands,
88 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
as summarized by Skottsberg (1914, 1925, 1941). Endemism is especially
strong in the plants and animals which have been weli studied, with
repeated instances of endemic species closely related to Chilean species.
There are less frequent but all the more interesting examples of relation-
ships with Polynesian forms of a very ancient nature, which Skottsberg
considers as vestiges of a Tertiary Antarctic biota connected through
Tierra del Fuego on the east and New Zealand on the west. Whether the
midge fauna will support this general view, will remain for more intensive
collecting and study, especially in the islands of the South Pacific.
The present collection of Juan Fernández midges does, however,
lend itself to a few distributional and phylogenetic observations. The
genus Podonomus Philippi, a very primitive group with several points
of similarity to the heleids, shows the most marked speciation of all the
Juan Fernández midges, with six species represented in the present ma-
terial, four of which are endemic, one a Chilean species, and the sixth
very widely distributed over the world. All the heleids in this collection
are from the primitive section of the family, all endemic but belonging
to groups well recognized elsewhere. The single clunionine species shows
a number of characters which I would class as primitive for the specialized,
but widespread and therefore probably very ancient, genus Clunio. The
remaining tendipedid species belonging to more advanced groups show
less evidence of endemism, since Hydrobaenus pratorum (Goet.), H. pusillus
(Eaton) and Tanytarsus flavipes (Mg.) are widespread species and Ana-
topynia ulttigera Edwards is a Chilean species, leaving only one species,
Hydrobaenus fernandezensis, n. sp. endemic to the islands. I attach much
significance to the apparent fact that the greatest representation is of
the groups which are considered to be phylogenetically ancient. This is
what one would expect in an ancient island group which has always been
isolated from any continental connections.
Of the fifteen species here reported, nine are new and presumably
endemic. Of these nine, one was collected only on Masatierra, three only
on Masafuera, four on both Masatierra and Masafuera, and one on
both Masatierra and Santa Clara. Of the six previously known species,
four were collected only on Masafuera and of these four, two are known
only from Chile and two are widespread. The two other known species
are widespread and both were collected on Masatierra and one also on
Masafuera. According to Dr. Kuschel, «the fact that the species on Mas-
afuera are better represented, is due to the especial circumstance that
the Island has several narrow ravines that are several hundred meters
deep where there is water and it is wind-still». The character of one of
these ravines, the Quebrada de las Casas, is well illustrated by Skottsberg
(1914, plate 4) by two photographs, one taken near its mouth and the
other well up in its narrow confines.
For the most part 1 will follow the classification developed by Edwards
and Macfie, although Í prefer to use the Meigen, 1800, names as applied
to these families by Johannsen and Townes (1952). These authors may
also be consulted for a more complete description of terminology, although
I have attempted to minimize the use of restricted or specialized terms.
I have departed, however, from their system of wing vein terminology
and prefer to use Tillyard's modification of the Comstock-Needham
system which differs mainly in recognizing the dipterous media as four-
branched as in other insects, so that vein Cul becomes M3-4 and the na-
Wirth: Insectos J. Fernández — Heleidae and Tendipedidae 89
mes of the remaining posterior veins shift in each case to the next one
behind (see figures 1 a, 2 a, and 3 c). Wing measurements are made using
the basal arculus as the base of the wing, for convenience, which results
in my measurements being about a tenth shorter than those made to the
wing root. Since the body length is measured on dried specimens it can
at best be merely an approximation in these soft-bodied insects.
All the specimens studied were collected during 1951 and 1952 by
P. Guillermo Kuschel, to whom the types, allotypes, and a share of the
paratype series are being returned for deposit in the collection of the
Universidad de Chile at Santiago. The remaining paratypes are deposited
in the U. S. National Museum in Washington.
Family HELEIDAE (=CERATOPOGONIDAE)
Subfamily FORCIPOMYIINAE
Forcipomyia tenuisquamipes Wirth, new species (Figure 1, d-g)
Q Length 1,75 mm., wing 1,5 mm. by 0,6 mm.
Head dark brown including antennae and palpi. Antennae with
flagellar segments in proportion of 20:20 : 20 :20 : 20 :20 :32 :32 :32:
32 : 35, segments 3-10 short tapering and 11-15 long tapering as in figure
1, g. Palpi (figure 1, e) with segments in proportion of 15 : 25 : 40 : 20 : 16,
third segment broadly swollen on basal two-thirds with a deep sensory
pit opening through a slightly smaller pore.
Mesonotum and scutellum shining dark brown with numerous,
suberect, coarse brown hairs. Small humeral spots and areas in front of
wing bases yellowish. Postscutellum and pleura shining dark brown.
Legs unicolorous dark brown with long hairs; tibiae each with a dorsal
row of long, very slender, lanceolate hairs (figure 1, f); hind basitarsi
1,3 times as long as the second segments; empodia well developed.
Wing with costa extending 0,47 way to wing tip; anterior radial
cells completely formed, the second about as long but twice as broad
as the first. Macrotrichiae dense and appressed, especially long and
humerous over the radial veins; a broad area at wing base and a wide
spot just past end of costa pale yellowish-white, the latter spot with
whitish macrotrichiae. Wing membrane brownish, whitish in area of
costal pale spot; anal angle not developed. Halteres with brownish stems
and whitish knobs.
Abdomen subshining, unicolorous dark brown, with abundant dark
brown semi-appressed hairs. Spermathecae (figure 1, d) two, slightly
unequal and pyriform, with the ducts sclerotized only a short distance.
Holotype 2, MAsATIERRA, Plazoleta del Yunque, Jan. 9, 1952.
Paratypes: 3 99, same data as type.
This species is closely related to F. edwardsi Ingram and Macfie and F. chilensis
(Philippi) from the Chilean mainland and F. punctum-album Kieffer from Paraguay and
Australia, all of which have the hind tarsal ratio (T,-T,) less than 1,0. The wing of te-
nuisquamipes more nearly resembles that of edwardsí although the anal angle is more
obtuse in the present species. The tibiae of edwardsí and punctum-album lack the lanceo-
late scales which are present but very short and broad in chilensis and very long and
slender in tenuisquamipes. The distal antennal segments of the present species are also
longer and more tapering.
90 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Forcipomyia (Thyridomyia) sanctaeclarae Wirth, new species (Fi-
gure 1, h
o” Length of wing 1,25 mm., breadth 0,51 mm.
Head pruinose blackish, antennal plumes black. Mesonotum subs-
shining dark brownish black, with very evident grayish pollen and with
uniform vestiture of short, fine, semi-appressed, dark brown hairs. Scutel-
lum blackish in middle, slightly more brownish on sides; postscutellum
black; pleura dark brown with slight gray pollen. Legs brown; tibiae
and basitarsi with very long dorsal hairs, the hind tibial combs especially
blackish and prominent; hind basitarsi about twice as long as second
segments; distal tarsal segments each with well-developed empodium.
Wings appearing dark gray, uniformly covered with dense, very fine,
short black macrotrichiae, these longer on the radial veins; costa to 0,36
of wing length. Halteres with stems dark, knobs white. Abdomen uniformly
brownish black, with dense, fine, SUneract hairs.
Genitalia (figure 1, h) with ninth sternite about as broad as long,
with deep mesal excavation on posterior margin to 0,65 of length, a
transverse, irregularly double row of hairs just cephalad of base of exca-
vation; ninth tergite low and rounded, with very short apicolateral
processes each bearing a few long setae. Basistyles slender, 2,6 times as
long as broad and about as long as ninth sternite; dististyles 0, 8 as long
as basistyles, nearly straight and very slender. Aedeagus with anterior
lateral arms foot-shaped, the anterior arch between their bases about
half as high as total length of aedeagus, posterior margin with a knoblike
median process and the broad shoulders produced ventrocaudad in a
pair of rounded, twisted flaps. Parameres consisting of a pair of U-shaped,
sclerotized processes with anterior angles expanded, the mesal angles
obtuse and rather widely separated on the midline and the distal free
ends clavate and extending caudal nearly to level of tip of aedeagus.
2. Wing 0,90 mm. long by 0,40 mm. wide. Color and vestiture as
in the male. Antennae short, segments 3-10 slightly broader than long,
11-14 slightly longer than broad, slightly tapering, last segment about
twice as long as broad and moderately tapering to blunt apex. Palpi
short and dark, details not apparent in pinned specimen. Hind basitarsi
2,2 times as long as second segment. Wing with costa to 0,39 of total
length; first anterior radial cell linear and slightly longer than second
which is nearly as broad as long.
Holotype o”, allotype, SANTA CLARA, El Corral, Jan. 6, 1952 («on
some moist stones in a small ravine; this water- filtration 3 1s the only wet
place on the desert island». P. Kuschel). Paratypes, 2977 9”, same data as
types; 1 *, MASATIERRA, Plazoleta del Yunque, 200 m., March 27, 1951.
This species is the first of the subzenus Thyridomyia Saunders to be reported from
the southern hemisphere. In the structure of the parameres it resembles colemanz Wirth
from western North America, but that species has a much different, mesally cleft aedeagus
and a shallower excavation on the ninth sternite. The other species of the subgenus
known to me, palustris Saunders from Europa and frutetorum (Winnertz) from Europe
and west Africa and monilicornis (Coquillett) from North America, differ even more
in the details of the male genitalia.
. da . . gl . 9
9D1D|99D/9UDS s1|DJ4SND
Y Z
FLA
a
92 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Subfamily DASYHELEINAE
Dasyhelea australis Wirth, new species (Figure 1, a-c)
2. Length 2,25 mm., wing 1,9 mm. by 0,75 mm.
Head brownish black, including antennae and palpi. Eyes contiguous
above, apparently bare. Proportions of antennal segments not measured;
on dried specimens with flagellar segments ranging from as broad as
long (III) to about 1,5 times longer than broad and short tapering (X),
XI-XIV about 3 times longer than broad and long tapering, last segment
about 4 times longer than broad and tapering to a slender terminal style.
Palpi (figure 1, c) very slender, segments in proportion of 10 : 32 : 32 : 32,
antepenultimate segment stout and hairy, without apparent sensory pit,
penultimate and ultimate segments slender at bases with extreme apices '
expanded and hairy.
Mesonotum dull, dark brown, faintly mottled with blackish; humeri
yellowish on extreme corners; vestiture of strong, erect black setae with
two well defined acrostichal rows and two pairs of sublateral rows, with
scattered setae on lateral margins. Scutellum blackish on middle third,
dull yellowish on sides. Postscutellum and pleura dull brownish black.
Legs dull brownish, slender, tibiae and hind tarsi with long, erect dorsal
hairs; hind basitarsi 1,7 times as long as second segments.
Wing (figure 1, a) with costa reaching to 0,56 of wing length, anterior
radial cells very narrow, the first appearing merely as a fold, the second
narrower than breadth of vein Ri+5. Petiole of anterior media about
as long as crossvein r-m, mediocubital fork located at level of base of
second anterior radial cell. Macrotrichiae long and appressed, denser
and more evenly distributed around wing margin, but restricted in def-
nite lines with clear spaces between bordering the veins. Halteres with
stems dark, ends of knobs whitish.
Abdomen dull blackish, with narrow, segmental, whitish bands at
apices of tergites. Pleural membrane with black streaks consisting of
integumental striations. Spermathecae two, subequal, ovoid. Last sternite
before genital opening with a dense cluster of long hairs.
Male genitalia (figure 1, b). Ninth sternite very short, about six
times as broad as long, with spiculose membrane, posterior margin in
middle continued as a rounded, hyaline lobe covering aedeagus; ninth
tergite 0,8 times as long as basal width, evenly rounded caudad, without
apicolateral processes, a cluster of 3-4 strong setae on each side in the
corresponding positions. Basistyles about 2,2 times as long as broad;
dististyles about 0,7 times as long as basistyles, gently curved, quite
stout to the bluntly pointed apices. Aedeagus with a transverse, yoke-
shaped sclerite bearing a submedian pair of slender, caudo-ventrally
directed lobes on posterior margin, the ventral surface covered with the
posteriorly notched, hyaline lobe of the ninth sternite. Parameres symme-
trical, with a pair of very slender basal sclerites and a straight, slender, |
distally fine pointed, median sclerite.
Holotype «o, allotype, MASATIERRA, Bahía Cumberland, Grutas de
los Patriotas, Feb. 19, 1951. Paratypes: 1 Y, 1 ?, same data as types;
1 , Plazoleta del Yunque, 200 m., March 17, 1951; 1 Q, MASAFUERA,
Wirth: Insectos J. Fernández — Heleidae and Tendipedidae 93
Inocentes Bajos, Jan. 27, 1952: 2 99, 2 29, Quebrada de las Casas,
TantstO 1052.
The pale markings are variable, some specimens having the halteres and scutellum
entirely dark and practically no trace of the pale, distal, abdominal bands, but as there
is no correlation with locality and since the structure of the male genitalia remains uni-
form, 1 do not hesitate to include all as paratypes.
D. australis belongs to what I (1952) have called the cincta group, whose species are
characterized by large size, irregularly dappled mesonotum, long hairs on the wings
usually arranged in lined, abdominal tergites with whitish apices, abdominal pleura
with black streaks, usually three spermathecae, male genitalia with the ninth sternite
produced in a rounded lobe over the aedeagus and the parameres usually symmetrical
with a sharp-pointed median sclerite. D. australis is very closely related to albopicta
Ingram and Macfie from the Chilean mainland, which it closely resembles in size and
color but albopicta has a' different male genitalia, in which the ninth sternite is longer
with the posterior lobe evenly rounded and not notched distally, the aedeagus does not
have basal sclerite so highly arched in the middle and the submedian posterior lobes are
much longer, their free portions over half as long as the median sclerite of the parameres.
Family TENDIPEDIDAE (=CHIRONOMIDAE)
Subfamily PODONOMINAE
Genus Podonomus Philippi
In many respects the Podonominae show close relationship with
the Heleidae, particularly in the absence of a median furrow on the
postscutellum, the resting position with the wings folded over each other
on the back, the absence of vein R2+3 and the presence of lateral spines
on the abdominal segments of the pupae. The genus Podonomus is very
rich in species in southern South America, which seems to be the center
of its distribution. Only a few species occur elsewhere, and one of these
has a wide range, from Europe to North America, in Chile, and is also
present in Father Kuschel's collection from, Masafuera. The species now
o from the Juan Fernández Islands may be separated by the follow-
ing key.
Key to the Juan Fernández species of Podonomus:
1. Fourth tarsal segment simple; wing membrane with numerous
macrotrichiae; male dististyle divided into two distal lobes
by a deep, narrow cleft and bearing a long subapical seta...
2
= Fourth tarsal segment produced in a whitish, membranous
sole beneath base of fifth; wing membrane with scanty ma-
crotrichiae; male dististyles simple or with widely separated
distal lobes, without long subapical seta...................
4
De Cell R; narrow, in middle not wider than basal width of cell
R;; male dististyle without lobelike basal expansion.......
94 Rev. (Chil. Ent. 1952, 2
— Cell R; broad, in middle at least twice as wide as basal width
of cell R;; male dististyle with broad, lobelike basal expansion
nigrinus Edwards
Se Female with cell R; not wider than twice the thickness of
vein R4+5; cell R, with macrotrichiae in anterior half; male
dististyle long without strong spine on either distal lobe....
kieffera (Garrett)
— Female with cell R; as wide as basal width of cell R;; cell R;
bare; male dististyle short with stout spine on apical lobe. ....
selkirki n. sp.
4. Eyes bare; palpi dark, third segment swollen; distal half of
wing with sparse macrotrichiae on membrane; vein R4+5
strehtmale Idististyle Did ÓN
kuscheli n. sp.
— Eyes hairy; wing membrane bare; vein R4+5 slightly.arched;
malendististyulersimple ro e o CEC
De Palpi and legs pale yellow; male dististyle rounded with
sharp lateral lobe bearing a sharp spine..................
discistylus n. sp.
— Palpi and legs brownish; male dististyle with acutely pointed
aperibearine agbluntispinea
acutus nm. sp.
Podonomus nigrinus Edwards (Figure 2, j)
Podonomus nigrinus Edwards, 1931, Dipt. Pat € S. Chile, pt. II, fasc. 5, p. 258
(Chile)
This species is readily distinguished by its relatively large size (wing
2,5 — 3,2 mm.) and blackish color; wing with long macrotrichiae over
entire wing except in cell Rs in female, and in cells R;5 to M, on distal
half of wing in the male; vein Ri much swollen in the female; cell R,
broad; vein Ra+5 downcurved at apex but ending short of wing tip; fourth
tarsal segments without whitish, membranous, flattened soles, and male
genitalia with the dististyles (figure 2, 3) each with a tremendously expand-
ed base and apex with two bare, rounded lobes. The present specimens
differ somewhat from Edwards' figures in that the subapical lobe is more
pointed and with a minute spine while the apical lobe is more roundly
o with a strong spine as long as the breadth of the base of this
lobe.
MASAFUERA: Inocentes Altos, 1.300 m., Jan. 22, 1952, 1 d”; Inocen-
tes Bajos 1.000 m., Jan. 27, 1952, 1 2; La Correspondencia, 1.300 m.,
Jan 20 1932191 160 22 Quebrada de las Vacas. Jan OS AO
Podonomus kiefferi (Garrett) (Figure 2, i)
Paratanypus kiefferi Garrett, 1925, Seventy New Diptera, p. 8 (British Columbia)
Podonomus peregrinus Edwards, 1929, Trans. Ent. Soc. Lond. 77 : 296 (Europe);
Edwards, 1931, Dipt. Pat. € S. Chile, pt. II, fasc. 5, p. 256 (Chile; fig. O” gen.)
Podonomus kiefferi, Edwards, 1937, Int. Revue ges. Hydrobiologie u. Hydrographie
35 :101 (synonymy; discussion)
Wirth: Insectos J. Fernández — Heleidae and Tendipedidae 95
MASAFUERA: La Correspondencia, 1.300 m., Jan. 20, 1952, 1 $.
The genitalia (figure 2, 1) of this male agree closely with Edwards' figure
of peregrinus. In this species the eyes are bare, the female antennae 12-
segmented, tibial spurs short, front basitarsi 0,55 times as long as tibiae,
fourth tarsal segments simple, wing with dense macrotrichiae over all of
membrane; cell R; narrow and hairy and vein Ra+5s long and downscurved
at apex.
Podonomus selkirki Wirth, new species (Figure 2, h)
7 2. Length about 1,6 mm., wing 1,5 mm. by 0,63 mm.
Head dark brown including antennae and palpi. Proportions of
antennae and palpi not measured. Eyes not examined for pubescence.
Thorax subshining dark brown with grayish pollen. Halteres dark brown.
Legs brown, including tarsi. Fore and mid tibiae each with one long spur,
hind tibiae with a comb, a long spur and a short spur; fore basitarsi 0,73
times as long as tibiae; second and third tarsal segments distinctly swollen
on mid legs; fourth tarsal segments shorter than fifth and subcylindrical,
not cordate, and lacking a flattened, ventral sole.
Wing yellowish at base, veins brownish and membrane grayish
hyaline; macrotrichiae long, densely covering membrane except in anterior
basal cell and cell R,. Costa extending well beyond tip of vein Ru+s to
wing tip; vein R, thickened in female, 0,43 times as long as vein Ra+5;
cell R, very narrow in male, about twice as wide as thickness of vein
Ra+5, in female greatest width not greater than basal width of cell Rs.
Vein R4+5 almost parallel to vein R, and costa, its apex markedly curved
down and ending practically at a tip in female, at 0,9 of wing length
in male.
Male genitalia (figure 2, h). e egradually tapered and curved
from bases, the dorso-mesal surfaces with numerous, moderately long
hairs. Dististyles long and slender, their bases not expanded, each with
apex bifid, the two lobes both rounded, the subapical one a little more
slender and bearing a minute seta, the apical lobe stouter and bearing a
stout, pointed spine about as long as width of lobe; a long, stout, dorsal
seta at mid length of dististyle.
Holotype «d, allotype, MASAFUERA, Inocentes Bajos, 1.000 m.,
Jan. 27, 1952. Paratypes, MASATIERRA: 1 y, Miradero de Selkirk, 550
O AOS El unique Dio me Heb: 10410952:
This species is named in memory of Alexander Selkirk, prototype of the hero of
Defoe's great novel «Robinson Crusoe», who spent the years 1704-1709 on Masatierra
and gave his name to one of the localities listed above. P. selkirki closely resembles kief-
ferí (Garrett) in having wing cell R, narrow and the male dististyle deeply bilobed, but
kiefferi has cell Rr narrower in the female, with macrotrichiae present in the anterior
half of the cell, and the male dististyle are much shorter with a much longer and more
slender apical lobe, neither lobe bearing a strong spine.
Podonomus kuscheli Wirth, new species (Figure 2, a-d)
o” 2. Length about 1,2 mm., wing 1,3 mm. by 0,52 mm.
Head dark brown including antennae and palpi. Eyes bare. pa
antennae 10-segmented, flagellar segments in proportion of 18 : 15:
11 :10:10:10:12 : 30, last segment broad and clavate (figure 2 ll
96 Rev. Chil. Ent. 1952, 2*
Male antennae with last two segments as long as preceding four combined
forming a slight club; last segment oval, 0,7 times as long as the penul-
timate and without long hairs. Third palpal segment swollen.
Thorax dark brown, subshiñing above, with sparse gray pollen.
Acrostichal and dorsocentral hairs uniserial, dark. Legs yellowish in
the female, pale brown in the male. Fore basitarsi 0,6 times as long as
tibiae, fore tibial spurs long and single, mid tibiae with two moderate
and subequal spurs; hind tibiae with very unequal spurs and a comb, the
inner spur half again as long as diameter of tibia. Fourth tarsal segments
(figure 2, c) with distal membranous sole, appearing conspicuously white
by reflected light in dried specimens.
Wings grayish, the veims scarcely darker, crossveins occasionally
obscurely whitish. Costa produced well past tip of vein Ra+5 to wing tip;
cell R, broad, without macrotrichiae; vein Ra4+s straight. Female wing
(figure 2, a) with vein R, swollen toward apex; sparse macrotrichiae on
distal half of all veins and a few in a row in distal half of cells R;, M,,
and anal cell. Male wing bare except a few macrotrichiae along base of
radius and three or four at end of vein M1+2. Halteres dull yellowish.
Abdomen dull dark brown, with short hairs. Male genitalia (figure
2, b) with ninth tergite bluntly conical and bearing about a dozen long
hairs. Basistyles stout at bases, each abruptly narrowed on distal half,
without strong hairs on mesal surface. Dististyles not strongly expanded
at bases but each with a strong, bare, triangular, subapical tooth and a
similar apical tooth bearing a yellowish, stout, peg-like spine of about
the same length; with the usual long hairs but without any strongly dif-
ferentiated subapical seta.
Holotype Y, allotype, MASAFUERA, Quebrada de las Vacas, Jan.
17, 1952. Paratypes: 8 O”, 3 92, same data as types, 30* o, 1 Y,
Quebrada de las Casas, Jan. 19, 1952; 1 Y, Inocentes Altos, 1.300 m.,
Tanta22 OS:
This species is named in honor of its collector, the Rev. P. Guillermo Kuschel of
the Universidad de Chile, to whom ÍI am greatly indebted for the opportunity to study
this interesting collection of midges. P. kuscheli is very closely related to the Chilean
decarthrus Edwards, which however has hairier wings (females), a leg ratio of 0,5 and
the male dististyles with a strongly differentiated subapical seta. Some of the present
specimens have an indication of whitish crossveins as in the Chilean albinervis Edwards,
but that species lacks the subapical tooth on the male dististyles.
Podonomus discistylus Wirth, new species (Figure 2, f, g)
o Q. Length about 1,2 mm., wing 1,2 mm. by 0,5 mm.
Head dark brown, including antennae; palpi pale yellow. Eyes with
dense interfacetal hairs. Female antennae 10-segmented, flagellar segments
in proportion of 20 :15:12:10:10-10:10:10 : 35, last segment
clavate. Palpi with third segment very slender. Thorax brown with gray
pollen, scutellum paler. Legs yellowish, slightly brownish in male. Fore
and mid tibiae each with one short spur; hind tibiae each with a comb
and one long and one short spur. Fore basitarsi 0,6 times as long as tibiae,
fourth tarsal segments each with a white, flattened, membranous sole;
fifth segments slightly longer than fourth, third 0,75 times as long as
fourth and fifth together.
M344
kiefferi
nigrinus
2. Tendipedidae, Podonomus species. a-d, kuscheli; e, acutus; £, g, discistylus; h, selkirki; 1, kieffert; j, migrinus. a,
le wing; b, e, f, h, 1, j, male genitalia, dorsal view; c, fourth and fifth tarsal segments, ventral view; d, last two
antennal segments of female; £, male dististyle.
98 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Wing pale at base, anterior veins ae. membrane grayish hyaline.
Macrotrichiae absent on membrane, a few on veins R, and Ra4+5 and apices
ol posterior veins. Cell R, and Rays longer than in Ruscheli and slightly
downcurved at E
Male genitalia (figure DA E): Basisty les short and stout, not swollen
at bases; extreme apices each with a small mesal papillose lobe. Dististyles
disciform, each with small, pointed, mesal lobe bearing a long, pointed
spine; extreme distal margin of dististyle thickened and bearing about
half a dozen short, strong setae.
Holotype S. MASAFUERA, Quebrada de las Casas, Jan. 19, 1952.
Allotype, Inocentes Bajos, Jan. 27, 1952. Paratypes: 5 df”, same data
as holotype; 1 2, Quebrada de las Vacas, Jan. 17, 1952; MASATIERRA:
1 Q Miradero de Selkirk, 550 m., Dec. 31, 1952.
This species superficially closely resembles P. kuscheli n. sp. but can be readily
distinguished by the hairy eyes, slender, pale yellow palpi, absence of macrotrichiae on
the wing membrane and vein Ra4+5 slightly downcurved at the tip and by the very dis-
tinctive, disciform male dististyles.
Podonomus acutus Wirth, new species (Figure 2, e)
ae 2 ma y 0
Head and body dark brown with grayish pollen. Palpi brown. Antennae
lacking. Eyes not examined under' high power. Legs brown, including
tarsi; fourth tarsal segments each with whitish, flattened, membranous
sole. Fore basitarsi 0,58 times as long as tibiae. Wing pale at base, veins
brownish, membrane grayish hyaline. Macrotrichiae apparently absent
although wing has been rubbed. Costa extending well past apex of vein
Ras to wing tip; cell R, broad, vein Rays nearly straight, apex very
slightly downcurved. Halteres browmish.
Male genitalia (figure 2, e). Basistyles with bases broad, abruptly
narrowed before middle and tapered to apices, mesal surfaces with very
fine hairs. Dististyles with bases not expanded, each abruptly narrowed
just past middle to an acute, pointed apex bearing a long, peg-like sub-
terminal spine nearly as long as basal width of dististyle.
o e O”, MASAFUERA, La Correspondencia, 1.300 m., Jan. 20,
Although the single male is badly rubbed and the antennae are lacking, the distinctive
male dististyle with acute apex bearing a long, peglike spine will permit future recogni-
tion of this species which apparently belongs close to P. albinervis Edwards from Chile.
Subfamily PELOPIINAE (=TANYPODINAE)
Anatopynia vittigera Edwards
Anatopynia vittigera Edwards, 1931, Dipt. Pat. 8 S. Chile, pt. II, fasc. 5, p. 242 (Chile)
MASAFUERA: 1 y, Inocentes Bajos, 1.000 m., Jan. 27, 1952, P. G.
Kuschel; 1 9, Quebrada de las Casas, Jan. 19, 1952.
esa specimens fit Edwards' descuption of uttigera very well
except that the mesonotal markings are somewhat lighter than Edwards
Wirth: Insectos J. Fernández — Heleidae and Tendipedidae OO
states, the three mesonotal bands being brown rather than blackish and
the space between yellowish rather than brownish. The mid femora of
the present female are also nearly all brown.
Subfamily CLUNIONINAE (=CAMPONTIINAE)
Clunio fuscipennis Wirth, new species (Figure 3, a-d)
o”. Length about 1,5 mm., wing 1,3 mm. by 0,6 mm.
Thorax and genitalia subshining dark brownish black, whitish prui-
nose in certain lights. Antennae, scutellum, legs, and halteres dull grayish
white; wings opaque, smoky, grayish brown; abdominal segments dark
brown, apices of segments with broad pale bands.
Eyes with dense, long, interfacetal hairs. Antennae (figure 3, a)
with flagellar segments in proportion of 50:12:11 :10:10:10:10:
9 : 70, end of first flagellar segment and most of the seven preapical seg-
ments deeply infuscated, apical segment pale, its length 0,87 that of
preceding seven combined. Palpi one-segmented, pale, with two fine
subapical pale hairs.
Mesonotum rather slender, about 1,4 times longer than broad and
very convex, especially in front; about 4 setae in each submedian row
a 2 in each supraalar series. Legs with proportions of segments as
ollows:
Rd IA dc
A ON
o tas A s0 30 os E IO 90
A O 30 o ZOO 20
Apical spurs present and small on all tibiae, those on mid and hind pairs
slightly bent at apices (figure 3 b). Coxae and trochanters dark brown,
concolorous with thorax, articulations between all segments of legs deeply
infuscated, broadly at bases of tibiae; ventral sides of tarsal segments
2-5 on fore and mid legs, and 2, 4, and 5 on hind legs also brownish.
Wing (figure 3, c) with four or five small setae on R; vein R, about
a third as long as Rs, the latter nearly straight; costa to 0,84 of wing
length measured from basal arculus. Vein M, straight, base of mediocu-
bital fork located at level of apex of crossvein r-m, M3+4 nearly straight,
Cu, gently curved and meeting wing margin at an angle of about 105 de-
grees on proximal side.
Male genitalia about 1,5 times as long as broad; basistyles fused
only at extreme bases, the details of their mesal apices, the lips of the
genital opening and the parameres (figure 3, d) very similar to those
figured for schmitiú Stone and Wirth (1947) except that ninth tergite does
not protrude between disto-mesal margins of basistyles nearly so much.
2. Length about 2,0 mm. Color yellowish white, most of the legs
and genitalia sclerotized brownish; thorax and abdomen with scattered
areas of faint bluish-black pigment. In structure closely resembling
females of other species of Clunio (c. f. Stone and Wirth, 1947). Antennae
apparently 4-segmented, the distal segment about three times as long
100 Re Oh Ent 105202
as basal breadth, somewhat tapering toward apex. Legs with all of coxae
and trochanters, 'broad apices of femora and bases of tibiae, natrow apices
of tibiae, and all of tarsi sclerotized dark brown.
Holotype o”, allotype, MASAFUERA, Quebrada de las Casas — Playa,
Tan 251052. Paratypes: 24 SF ”, same data as types; 6 o”, MAsa-
TIERRA, Bahía Cumberland, March 8, 1951. According to the collector,
Father Kuschel, this species was «found at low tide dancing by thousands
on stones overgrown with fine little green algae».
The somewhat shining, blackish colored, narrow mesonotum and genitalia and the
distinctly smoky brown wings will distinguish fuscipennis from all other known species
of Clumto, which are usually lighter in color with milky white wings. In this respect the
present species is much more typical of other genera of Clunioninae. In our key (Stone
and Wirth, 1947) this species will key out closer to the second half of couplet 6, but it
has a much longer distal antennal segment than either setoensis Tokunaga (Japan) or
marshalli Stone and Wirth (Florida). The male genitalia are close to those of schmitti
from the Galapagos Islands, which however has bare eyes and a very short distal anten-
nal segment. Clunio brasiliensis Oliveira (1952) from Brazil has the male antenna equal
to the preceding six segments combined, the wings are white and lack the connection
between veins R, and Rs; vein M, is much upcurved at the apex, and the male parameres
are shaped differently. -
Subfamily HYDROBAENINAE (=ORTHOCLADIINAE)
Hydrobaenus (Smittia) pratorum (Goetghebuer) (Figure 3, g)
Camptocladius pratorum Goetghebuer, 1927, Ann. Biol. Lacustre 15 : 101 z
Spantotoma (Smittia) pratorum, Edwards, 1929, Trans. Ent. Soc. London 77 : 361
(England), 1931, Dipt. Pat. % S. Chile, Pt. II, fasc. 5. p. 296. (Patagonia)
Hydrobaenus (Smaittia) pratorum Coe, 1950, Handb. Ident. Br.Ins. 9 (2) : 165 (Eng-
land)
MAsATIERRA: Bahía Cumberland, March 1, 1951, 1 1, 1 2; Grutas
de los Patriotas, Bahía Cumberland, Feb. 19, 1951, 1 . MASAFUERA,
Quebrada de las Casas, Jam. 19, 1952, 3 Fig.
According to the diagnoses by Edwards and Coe cited above, this
species can be recognized by its dull black color, including halteres and
squama; eyes and squama bare; wings whitish in both sexes including
veins, costa very much produced, anal lobe obtuse, basal half of medio-
cubital fork narrow with Cu, strongly bent in middle, Cu, reaching well
beyond the fork; wing length 1,2 — 3 mm.; male genitalia (figure 3, g)
: with large basal lobe and long anal point. The present specimens agree
very well except that in the males the wings are not whitish but grayish
hyaline with the veins brownish. I have been able to verify this by compar-
ing the present specimens with a male and female from England deter-
mined by Edwards and deposited in the National Museum collection.
Hydrobaenus (Limnophyes) pusillus (Eaton)
Limnophyes pusillus Eaton, 1875, Ent. Mo. Mag. 12 : 60 (Kerguelen Id.)
Spaniotoma (Limnophyes) pusillus, Edwards, 1929, Trans. Ent. Soc. Lond. 77 : 355
(England); Edwards, 1931, Dipt. Pat. 8 S. Chile, pt. II, fasc. 5, p. 292
Hydrobaenus (Limnophyes) pusillus, Coe, Handb. Ident. a Ins. 9 (2): 163 (Eng-
land)
: Wirth: Insectos J. Fernández — Heleidae and Tendipedidae 101
MASATIERRA: Bahía Cumberland, Feb. 24, 1951, 3 Q f.
This species, which is the type of the subgenus Limnophyes, may be
readily recognized by the yellowish mesonotum with brownish bands
in the female, mesonotum uniformly blackish in the male, dorsocentral
hairs pale, uniserial, no scales on mesonotum; squama usually with two
or three hairs, wing length 1.8 — 2 mm., wing grayish, halteres yellow.
Hydrobaenus (Limnophyes) fernandezensis Wirth, new species (Fi-
atte Se,
SF 2. Length about 1,6 mm., wing 1,4 mm. by 0,45 mm.
Head dark brown including antennae and palpi. Eyes bare: Antennae
of female six-segmented, segments in proportion of 20:25 :25:30:30:35,
last segment (figure 3, e) oval with five strong basal verticils and a long
subapical seta. Male antennae with very long, stiff, black plumes, with
verticils decreasing in size toward apex but distal ones a fifth as long as
basal ones; last segment as long as preceding seven combined or 0,64
as long as remaining thirteen segments of flagellum. Female palpi as
long as antennae, segments slender, in proportion of 15:36:32 : 55.
Thorax shining dark brown, almost black in the male. Legs and
halteres dark brown. Dorsocentral hairs biseriate, fairly long and black-
ish. Fore basitarsi 0,77 as long as tibiae; hairs on legs rather coarse and
erect; fourth tarsal segments subequal to fifth. Wing dark grayish hyaline,
the veins brownish infuscated, microtrichiae well developed. Mediocu-
bital fork located past r-m by width of cell M, at level of r-m, the fork
narrow at base but distal third of Cu, abruptly curved down to wing
margin.
Abdomen blackish, in male with long, erect hairs. Male genitalia
(figure 3, f) much broader than preceding segments. Anal point very
prominent, nearly as long as dististyles, somewhat variable in shape
with middle swollen and tip pointed in some specimens, or with apex
broadest and blunt in others, always very hairy. Basistyles stout, each
with acute basal lobe bearing long pubescence. Dististyles slender at
bases, each with a blackish, pointed, bare, dorsal spur and a long blunt
apical spine, outer and inner margins densely pubescent. Ventral side of
genitalia between bases of basistyles with a long, slender, pubescent,
median lobe (? penis lobe) reaching to level ot basal lobes of basistyles.
Holotype «df, allotype, MASATIERRA, Miradero de Selkirk, 550 m.,
Deck 1951 Paratypes: 20 01731997 same data asytypes; 07, El
Yunque, 915 m., Feb. 10,:1952; 2 79, 2 € €, Plazoleta del Yunque,
200mnFeb:207 19512 alo, 1:20 El Rabanal; 4901 Beb. 27, 1951;
Mo Cerroralto 000 mi Rebel 1092 1:02. Alto Francés. 5950 m., Mar.
7, 1951;1 9, Grutas de los Patriotas, Bahía Cumberland, Feb. 19, 1951.
MASAFUERA: 1 y, 1 Y, Inocentes Bajos, 1.000 m., Jan. 27, 1952; 1 2,
La Correspondencia, 1.300 m., Jan. 20, 1952; 2 Sy, 1 €, Quebrada de
las Casas, Jan. 19, 1952; 1 2, Quebrada de las Vacas, Jan. 17, 1952.
This species is related to 4H. collaris (Edwards) from Chile which it resembles in color;
male antennai plumes, wing venation and the shape of the basal lobes and dististyles of
the male genitalia, but collaris is larger (2 mm.) and has only a short anal point on the
male genitalia, the antennal ratio is 0,3 and the front leg ratio is 0,6.
102 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Subfamily TENDIPEDINAE (=CHIRONOMINAE)
Tanytarsus (Tanytarsus) flavipes (Meigen) (Figure 3, h)
Chironomus flavipes Meigen, 1818, Syst. Beschr. 1 :.50 (Europe)
Pentapedilum (Phaenopsectra) flavipes, Edwards, 1929, Trans. Ent. Soc. Lond. 77 :
375 (England)
Chironomus (Phaenopsectra) flavipes, Edwards, 1931, Dipt. Pat. € S. Chile, Pt.
TI, fasc. 5, p. 314 (Chile)
Tanytarsus (Tanytarsus) flavipes, Townes, 1945, Amer. Midl. Nat. 34 : 76 (North
America) E
MASAFUERA: Quebrada de las Vacas, Jan. 17, 1952,6 7,329;
Inocentes Bajos, 1.000 m., Jan. 27, 1952, 1 Y, 1 2; La Correspondencia,
ESOO man 20 AOS LL O
This species may be distinguished by the following characters: wings
with macrotrichiae on the membrane; medial crossvein absent but cross-
vein r-m present, oblique and pale; squamae fringed; anterior tibiae
with apical, interior, triangular scale with minute spine; combs on mid
and hind tibiae contiguous with a single, long, slender, spine; body black;
wings dull yellowish; legs pale yellow, the ends of femora and tarsi brown-
ish; palpi brownish; male genitalia (figure 3, h) with dististyles directed
immovably caudad, longer than basistyles and broad; superior appendages
horn-shaped with expanded, setose bases and each with a long subapical
hair; inferior appendages long and spatulate with distal halves bearing
numerous retorse setae and each with two long whip-like distal hairs;
ninth tergite long and narrowly rounded with a distal row of long, uniform
hairs; anal point long and slender. y
The present specimens are slightly smaller (wing 2,25 mm. long)
than reported by previous authors (wing 2,9 — 3 mm.) and the ninth
tergite on four of the five males examined was much longer and narrower
than that figured by Townes. The legs vary in color and may be darker
than Northern Hemisphere specimens as indicated by Edwards for Chi-
lean specimens. In several of the present specimens the entire tarsi were
distinctly brownish.
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Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 105
MOSPINSECTOS. DE EAS ISEAS: TUAN FERNANDEZ
SEPLISAMIC O DADA. (Miptera)
(GAEL SATCABLL
Otago University
New Zealand
Las especies Psychoda severini Tonnoir, P. cinerea Banks, y P. masatierrensis 1. sp.,
se agregan a la fauna chilena de Psychodidae en masa procedente de las Islas Juan
Fernández y colectado por G. Kuschel.
The collection of Psychodidae taken at the Juan Fernández Islands
is a small one, and some specimens were damaged in transit, so that only
twelve flies remain for me to examine. All these belong to the genus
Psychoda Latreille, and all were collected by Dr. P. G. Kuschel. Six
specimens, all 9, are of a new, and undescribed species, five belong to
two well known cosmopolitan domestic species, and one, too damaged to
furnish a satistactory description, belongs to a second, undescribed species.
Psychoda severini parthenogenetica Tonnoir
P. severinmi Tonnoir, A. L. 1922. Ann. Soc. ent. Belg. 62 : 78
subsp. parthenogenetica Tonnoir, A. L. 1940. Trans. Soc. Brit. Ent. 7 : 53
This cosmopolitan species is widespread in temperate latitudes
though 1t has not been previously reported from S. America. It is parthe-
nogenetic, breeding in animal dung and decaying vegetation and 1s COM-
monly taken in houses and cowsheds.
1 2, MAsaATIERRA, Yunque (915 m.) 10.2.1952,
2 Q, MAsaATIERRaA, Bahía Cumberland, 17.2.1951.
1 2, MASAFUERA, in a house, 19:1.1952,
Psychoda cinerea Banks
P. cinerea Banks, N., 1894, Can. Ent. 26 : 331
There is a single € of this species from MASATIERRA, Cumberland
Bay, 17.2.1951. I have also seen specimens from Santiago, Chile. Jt
is a cosmopolitan species reported from most countries in the world,
and breeds in moist decaying vegetation.
106 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Psychoda sp.
There is a single damaged specimen with incomplete genitalia collected
from MASATIERRA, which is a new species, but it is too fragmentary to
be described.
Psychoda masatierrensis sp. n.
A uniformly greyish-ochraceous species with a characteristic sub-
genital plate, known only from the 2 sex.
9. Erect tuft of squamuliferous hairs on face and vertex, eye bridges
broad, almost four facets wide, touching. Antennae 1,2 times wing width,
16 segmented, scape and pedicil with scaly covering, verticils closed;
scape (fig. 1 A) 1,5 times as long as broad, pedicil wider than long, basal
llagellar segment with neck a little shorter (0.8) than bulb; necks increas-
E
Fig. 1. Psychoda masatierrensis sp. n. A. Antennal base. B. Labium. C. Palp. D. Vena-
tion. E. Subgenital plate and spermathecae. F. Genital digit.
ing in length until it is 1,1 times as long in segment nine; last three seg-
ments diminutive, separated, subspherical; ascoids of usual Y type with
arms shorter than necks, on segments 3-13. Labium (fig. 1 B) with a row
of three terminal spines, and two lateral setae. Palpae (fig. 1 C) with
scaly covers ogmula ql l2 ias
Thorax with hairy vestiture with some scales interspersed. Wing.
(Fig. 1 D) 1,9 mm. long, forks relatively close together, radial after medial,
both before tip of Cu; origin of R2+3 at apex of first basal cell; wing vesti-
ture uniformly greyish-ochraceous. Legs scaly, grevish-ochraceous with a
silvery reflection on the tarsi.
Subgenital plate (fig. 1 E) almost parallel sided, slightly narrowed
towards the base, with a median indentation of moderate depth; genital
PERO
Satchell: Insectos J. Fernández — Psychodidae 107
digit reaching to margin, swollen distally, pestel shaped (fig. 1 F); sper-
mathecae as in fig. 1 E with reticulate inner capsules. Ovipositor almost
twice as long as subgenital plate.
Holotype: $, MASATIERRA, Bahía Cumberland, 17.2.1951.
Baratypes: Ll: 9, IWIASATIERRA, El. Camote, 400.1, 5.2.1952..2 9,
MASAFUERA, in cowsheds, 17.1.1952. 1 Q, MASAFUERA, in a house,
NOO 2:
Flies of the genus Psychoda have been so little collected from the mainland of South
America, that it would be unwise to suggest that this species is endemic to the Juan
Fernández Islands. The species Psychoda minutissima Enderlein 1940, from Masatierra,
is so inadequately described that it is difficult to be sure that P. masatierrensis is speci-
fically different from it. However, Enderlein's mention of very narrow eve bridges makes.
me think that this is a different species.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) - 109
ROSNSECTOS DE LAS: ISLAS JUAN FERNANDEZ
9 TACHINIDAE (1) (Diptera)
RaúL CorTÉS
Departamento de Investigaciones Agrícolas
Ministerio de Agricultura
Santiago
The Tachinid species Imcamyia chilensis Aldrich and Phantastosiphona kuscheli n.
sp. are the first ones ever recorded from Juan Fernández Islands. Further examination
of the specimens of 7. chilensis, with more abundant material available, might prove
the fly occuring in Juan Fernández to be a distinct subspecies.
Los ejemplares colectados en las Islas Juan Fernández por el Padre
Guillermo Kuschel, y recibidos para identificación, parecen ser los pri-
meros Taquínidos recogidos en estas Islas. En efecto, en la obra de C.
Skottsberg, Natural History of Juan Fernández and Easter Island (Zool.
3 (5): 643-680, 1940), G. Enderlein no menciona ningún Taquínido ni
para Juan Fernández ni para Isla de Pascua. Por tal motivo, estas dos
especies de Taquínidos de Juan Fernández tienen el mérito de ser las
primeras mencionadas para esas Islas. Por otra parte, cuando el presente au-
tor estuvo en Enero de 1945 en la Isla de Pascua, buscó vanamente Ta-
quínidos en esta apartada posesión chilena, lo cual prueba que deben ser
muy escasos o aun inexistentes en esta región.
1. Incamyia chilensis Aldrich
20 ejemplares de ambos sexos procedentes de Bahía Cumberland,
Pie del Yunque y Puerto Francés, en MASATIERRA; El Corral y El Morro,
en SANTA CLARA; y Quebrada de las Cásas y de La Calavera, en MASAFUE-
RA, colectados en Febrero 8 11, 12, 18 y 20 de 1951, y Enero 6, 13, 14 y
25 de 1952,
Hay algunas ligeras diferencias de coloración entre estos ejemplares
y los colectados en territorio continental chileno, que tal vez justificaría
que con ellos se creara una subespecie insular. Pero como el género /n-
camyia Townsend presenta gran interés económico y no quedó bien tra-
tado por el Dr. Aldrich en 1934 (Dipt. Pat. So. Chile 7 (1): 65-67), el
presente autor espera luego poder abordar su estudio taxonómico completo.
(1) Larvaevoridae auct.
110 . Rev. Chil. Ent. 1952, 2
2. Phantasiosiphona kuscheli n. sp.
7: 4.0 mm.
Cabeza: frente en el vértice 0,400 del ancho de la cabeza. Frontal -
ancho, tres veces el ancho de un parafrontal, casi horizontal y de color
pardo rojizo. Parafrontal negro en color de fondo, con delgado polen
plomizo, que se hace más delgado hacia la región del vértice. Cerdas
frontales (todas quebradas) en hilera simple, las tres inferiores sobre-
pasando el nivel antenal y progresando oblicuamente en la parte superior
de los parafaciales. No aparecen otras cerdas extra—o para—frontales
en los parafrontales; ocelares presentes, finas, proclinadas y divaricadas.
Otras cerdas de la parte superior y posterior de la cabeza quebradas.
Clípeo más bien rectangular, de bordes aproximadamente paralelos
e irregularmente cubierto de polen plomizo. Bordes faciales poco cons-
picuos. Vibrisas quebradas, pero sin otras cerdas o pilosidad a su alrede-
dor. Epístoma tan ancho como el clípeo, concoloro con éste, y arqueado
más bien bruscamente muy poco más por encima de los bordes faciales.
Antenas negras, de extraordinario desarrollo, ocupando toda la longitud
del clípeo, insertadas casi al mismo nivel que la órbita superior del ojo,
y más o menos de la misma longitud de éste: primer artejo negro, corto
e inaparente; segundo también negro, corto y con algunas cortas cerdas
en la parte superior; tercero muy ancho y alargado, casi el doble más
ancho en el ápice que en la base y 4,3 veces la longitud del segundo. Arista
negra, alargada, más larga en conjunto que el tercer artejo antenal: ar-
tejo basal corto, pero visible; artejo intermedio alargado, y por lo menos
la mitad de la longitud del artejo apical; artejo apical engrosado casi
hasta la mitad basal y de allí adelgazándose rápidamente hacia el extremo.
Parafaciales muy angostos inferiormente, prácticamente reducidos
a una delgada línea, aunque más ensanchados en el nivel antenal donde
tienen el ancho de un parafrontal, cubiertos de polen plomizo más denso
y uniforme que en éste, y sin cerdas o pilosidad en su extensión. Impresión
mediana y mejillas muy reducidas. Probóscide muy larga, fina y aguzada,
dos veces geniculada, rostro corto, haustelo adelgazándose hacia el ápice,
labelos apenas desarrollados. En conjunto la probóscide mide un poco
más de la mitad de la longitud del cuerpo (cf. Townsend). Palpos normales,
más bien mazudos y de color café amarillento. Ojos muy alargados y
desnudos, ocupando casi completamente ambos costados de la cara, casi
tan largos como la altura de la cabeza, y de órbitas interiores muy regu-
lares y aproximadamente paralelas. Occipucio y post-mentón con pilo-
sidad negruzca más bien escasa.
Tórax: globoso y de apariencia jorobado, negro en color de fondo,
con polen irregular que casi desaparece en el centro de la región notal,
pero que se hace más denso y de marcado color plomizo en los húmeros
y pleuras adyacentes.
Quetotaxia: La mayor parte de las cerdas torácicas están quebradas.
Humerales 2, presuturales 2, notopleurales 2, supra-alares 2 (largas y
bien desarrolladas), esternopleurales 2 — 1 (la posterior la más desarro-
llada), pteropleural 1 (más corto que el esternopleural posterior). Pro-
pleura y bordes del prosterno desnudos.
Escutelo: negro, con el ápice polinizado. Apicales escutelares ausen-
tes; tres pares de fuertes laterales, los pares superior e inferior los más
Cortés: Insectos J. Fernández — Tachinidae MÍ
desarrollados; un par de cortas y piliformes discales muy cercanas al
ápice del escutelo. Postescutelo e integumento polinizados.
Abdomen: gris oscuro o negro, con bandas basales interrumpidas en
el centro de polen plomizo en los dos segmentos intermedios, mientras
que el primero está desprovisto de polen y el cuarto segmento aparece
casi completamente cubierto por el mismo polen plomizo. Primer seg--
mento sin marginales medias ni discales, pero con un par de marginales
laterales; segundo sin discales y con un par de marginales medias y otro
de marginales laterales; tercero sin discales y con hilera marginal completa
de seis o siete cerdas; cuarto con una sola hilera simple de cerdas sub-
marginales. Vientre como el abdomen, pero más uniformemente poli-
nizado, esternitos bien cubiertos.
Patas: negras, tibias rojizas, pulvilos muy cortos.
Alas: algo infuscadas; celda apical abierta muy poco por encima del
ápice del ala; tercera vena longitudinal setosa hasta la vena trasversal
anterior. Escamas de color café quemado.
Holótipo: ?, MASATIERRA, Cerro Alto, 600 m., 1.2.52, sacudido
muerto en un día de fuerte viento, densa neblina e intenso frío en el in-
terior del bosque que se halla en la cumbre; en Investigaciones Entomo-
lógicas, Universidad de Chile.
Hembra y huésped desconocidos.
Observaciones: El ejemplar descrito traza muy bien a Phantasiosiphona
Townsend en las claves de este autor, tanto para las tribus de su familia Exoristidae
(Man. Myiol. 3 : 31, 1936) como dentro de la tribu Siphonini (1bidem 4 : 149, 1936).
Sin embargo en la descripción genérica de Townsend (ibidem 10 : 286, 1940) hay varios
errores morfológicos que ha sido posible revelar gracias a la atención tenida por el Dr.
C. W. Sabrosky (2), quien se sirvió examinar el ejemplar tipo de Phantasiosiphona que
se conserva en el Museo Nacional de Washington. El Dr. Sabrosky ha hecho saber al
presente autor que la probóscide en Phantasiosiphona no es más larga que el Cuerpo,
como afirma Townsend en sus claves y descripciones, sino que por el contrario, es algo
más corta. Tampoco el epístoma es «nasutely warped> como indica Townsend, sino que
normalmente levantado entre las vibrisas tal como se presenta en S?phona Meigen (= Cro-
cuta Meigen). Si bien el Dr. Sabrosky estima que ambos géneros son cuestionablemente
diferentes, el presente autor cree que podrían mantenerse como distintos en base de lo
extremadamente angosto de la parafacialia en Phantasiosiphona, y en caracteres como
lo alargado de los ojos, desarrollo de las antenas, forma rectangularoide de la cabeza
vista de perfil (el frontal es casi horizontal), etc.
Phantasiosiphona Townsend es un nuevo género de Taquínidos para Chile que debe
ser agregado a nuestra fauna dipterológica. La especie está dedicada a su colector, KR.
P. Guillermo Kuschel G.
(2) Division of Insect Detection and Identification — Bureau of Entomology and
Plant Quarantine — U. S. Department of Agriculture.
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Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 113
MOS TN SECETOS. DE. LAS: ISLAS, JUANSFERNANDEZ
10. DYTISCIDAE (Coleoptera)
F. GUIGNOT
Avignon
Las especies de Ditíscidos de las Islas Juan Fernández ascienden a tres. Todas ellas
ya están citadas en la literatura para el archipiélago, sólo que los ejemplares correspon-
dientes al Rhantus sienatus Fabricius difieren de la forma típica del continente america-
no, denominándose la nueva forma insular Rhantus signatus kuscheli m. ssp.
ES xk *
Les Dytiscides des iles Juan-Fernández sont connus depuis le mé-
moire de Zimmermann, paru en 1920 dans The natural History of Juan-
Fernández and Easter Island du Dr. Carl Skottsberg, vol. III, p. 299,
En laissant de cóté celles de Rapa-Nui, dont il n'est point question ici,
deux especes seulement ont été signalées par lui, l'une de Masatierra,
l'autre de Masafuera. Toutes deux ont été retrouvées en 1951-1952 par
Monsieur P. G. Kuschel: 4An1isomeria bistriata Brullé et Lancetes báckstrómi
Zimm., plus une forme nouvelle de Rhantus, qui sera décrite ci-apres.
Anisomeria (1) bistriata (Brullé), Hist. Nat. Ins. II, 1835, p. 205
Type: CHILI. Une $ unique, dans la collection du Muséum de Paris.
Il n'y a presque rien á ajouter á la description si minutieuse de Zim-
mermann. Chez les individus récoltés ici la taille maxima atteint 7 mm.
au lieu des Ó mm. indiqués, le dessous est brun, avec le métasternum et
les métacoxas testacés, ainmsi que de vagues trainées transversales sur les
sternites, la téte est plus grande que chez les espéces voisines. Le dessus
et le dessous sont á peine brillants. >
Chez le Y le sternite anal est subtronqué au milieu, subsinué de
chaque cóté.
MASATIERRA: Plazoleta del Yunque, 20.2.1951 et 9.1.1952 (P. G.
Kuschel), localité nouvelle.
Lancetes báckstrómi Zimmermann, Nat. Hist. Juan-Fernand. East.
[SS p: 302 (1920)
Cette espece a été également fort bien décrite par son auteur. Quel-
ques détails sont toutefois á signaler. Zimmermann mentionne que la
téte est noire avec le labre et l'épistome jaunes; chez les exemplaires que
(1) Anisomeria Brinck, Kungl. Fvs. Sállsb. Lund Fórh. 13, 1943, n. 13, p. 7, n. nom.
pro Anisomera Brullé, n. praeocc.
8
114 Rev Clot OD
j'ai examinés la téte et le labre sont noirs, avec seulement une teinte
testacées tres étroite, indécise, á peine vielble, sur les cótés du labre et
le milieu du front.
SS. L'aedeagus n'a pas été “décrit. Le pénis est faiblement arqué,
comprimé, avec le sommet un peu épaissi, angulé du coté ventral avant
lextrémité, quí est légerement recourbée vers le bas, et la face interne
pourvue d'une baguette adhérente mais détachée au sommet; les para-
méres sont un peu dissemblables, le gauche subtriangulaire á sommet
arrondi, le droit subrectangulaire, accompagnés chacun d'un petit appen-
dice basal allongé.
MASAFUERA: Quebrada de las Casas, localité déja signalée.
Rhantus signatus kuscheli, n. ssp.
Une des caractéristiques de la forme typique de l'espéce consiste
en une ponctuation fine et dense du pronotum, qui remplace presque
totalement la réticulation, dont les mailles sont devenues incompletes
et tres obsolétes. Dans cette sous-espece les mailles persistent au con-
traire assez profondes, accompagnées d'un pointillé tres espacé. Je l'ap-
pellerai: kuschel?.
MASATIERRA: Bahía Cumberland, Plazoleta del Yunque; MAsa-
FUERA: Quebrada de las Casas, 18.1.1951 et 16.1.1952, La Correspon-
dencia, 1.300 m., 20.1.1952 (P. G. Kuschel).
Holotype de Bahía C umberland, au Musée de l'Universidad de Chile
a Santiago, paratypes dans la méme collection et dans la mienne.
L'espece avait été récemment signalée de Masatierra par J. Balfour-
Browne (2), d'aprés un seul y du British Museum (J. J. Walker), mais
sans indiquer s'il s'agissait de la forme typique ou d'une variation.
La faune dytiscidienne des iles Juan-Fernández se compose done
actuellement de trois espéces seulement, témoignage d'une insigne pau-
vreté, habituelle d'ailleurs dans les faunes insulaires de l'Océan Pacifique.
Une particularité de ces especes consiste dans leur homochromie.
Toutes trois possedent des élytres testacés, couverts de vermiculations
ou d'irrorations noirátres. Ce dessin élytral, fréquent chez les Colymbetini,
tribu dont elles font partie, est sans doute le résultat d'une adaptation
a la coloration mélangée du fond des ruisseaux. Ces especes sont en effet
rhéophiles. Aussi, sans attribuer une importance exagérée á ce fait, con-
vient-il de le signaler en passant (3).
L"Anisomeria bistriata Brullé habite aussi le Chili, aimsi que le Rhan-
tus signatus F. (4); mais le Lancetes búckstrómi est propre á Masalfuera.
Ainsi la faune des Juan-Fernández présente une endémicité assez pro-
noncée, de 33,3%.
Une autre particularité remarquable est le caractere primitil tres
accusé de l'Anisomer1a, á tel point qu'un entomologiste moyen non pré-
(2) J. Balfour-Browne, Occas. Pap. Bishop. Mus. Honolulu, XVITI, 1945, p. 114,
De 1WIL:
(3) Au, sujet de l'homochromie, on pourra consulter avec fruit l'ouvrage tres com-
plet du Pr. Chopard sur le Mimétisme (Paris, Payot, 1949).
(4) Il n'est guere possible de parler de la sous-espéce kuscheli Guignot, ci-dessus dé-
crite, quí se trouve peut étre aussi au Chili, et quí d'ailleurs ne constitue qu'une forme
secondaire.
A
Guignot: Insectos J. Fernández — Dytiscidae 115
venu le prendrait, au premier abord, pour un Carabique. Les preuves
de cet archaisme sont manifestes: rétrécissement basal du pronotum,
profondeur de l'langle pronotoélytral, briéveté de l'apophyse prosternale,
gracilité des pattes postérieures. Pour les adeptes de l'origine caraboi-
dienne des Dytiscides cet insecte fournit un argument d'une impression-
nante valeur.
On peut du reste faire la remarque facile que chez les Hydrocanthares
les formes primitives se montrent infiniment plus nombreuses dans
l'hémispheére austral que dans 1'hémisphere boréal. A la suite de 1'4niso-
meria bistriata il suffira de rappeler le Bidessus Skottsbergi Zimm. de
Rapa-Nui, les Haliplus du groupe gravidus de 1'Amérique du Sud, 1'4/go-
philus lathridioides Zimm. avec les Haliplus, les Gyrinus, les Primospes,
Coelhydrus, Andex, Huxelhydrus, etc. de Union sud-africaine, les 4Aulo-
nogyrus carénés de Madagascar, les Sternopriscus, Nectorosoma, Macro-
gyrus et bien d'autres genres océaniens. Il serait fort instructif d'en
rechercher les causes exactes, dont la principale réside sans doute dans
les longs millénaires d'isolement, ou se sont trouvées á diverses reprises
les terres méridionales au cours des périodes géologiques.
En terminant cet exposé, je tiens á remercier bien vivement Mon-
sieur P. G. Kuschel de la Facultad de Filosofía y Educación de 1'Univer-
sidad de Chile, dont la bienveillance m'a donné l'occasion de réaliser
cette intéressante étude.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 117
LOS INSECTOS DE LAS ISLAS JUAN FERNANDEZ
11 ALTICIDAE (Coleoptera Chrysomeloidea)
JAN -BECHYNÉ
Museun1 Georg Frev
Munich
A la única especie de Chrysomeloidea hasta el momento conocida de las Islas Juan
Fernández se agregan dos nuevas. Minotula nitens Weise y M. fernandeziana nm. sp. se
alimentan de las hojas de Boehmeria excelsa (Urticaceae) y M. Rkuschelí m. sp. de las de
Solanum fernandezianum (Solanaceae).
Monsieur le Rév. Pére G. Kuschel m'a généreusement communiqué
ses récoltes des Alticides des lles Juan Fernández. Dans le matériel exa-
miné, outre la seule espéce connue jusqu'a présent de cette région, il se
trouve deux especes nouvelles.
Minotula nitens Weise (1924)
Nat. Hist. Juan Fernández and Easter Island, 3 : 305 — 306
MAsATIERRA: Plazoleta del Yunque, 200 m., 9.2.1952. 2 exx. sur
Boehmeria excelsa. :
Il faut corriger la diagnose originaire: le prothorax est muni á un
court sillon longitudinal de chaque cóté á la base qui peut étre = effacé.
Minotula fernandeziana n. sp.
MASATIERRA: Plazoleta del Yunque, 200 m., 9.2.1952. 24 exx. sur
Boehmeria excelsa.
Testacé, dessus, surtout sur les élytres avec une teinte métallique,
prothorax et les fémurs postérieurs = rembrunis. Dimorphisme sexuel
trés grand.
Minotula kuscheli n. sp.
MASATIERRA: Picacho Central, 500 m., 4.2.1952. 57 :exx. sur So-
lanum fernandezianum.
Brun de poix avec une forte teinte métallique, antennes et pattes
testacées, fémurs postérieurs + rembrunis, Dimorphisme “sexuel faible,
118 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Outre les caracteres écologiques, découverts par M. le Rév.: Pere
G. Kuschel, il existe des caracteres morphologiques essentiaux suivants:
1 (2) Taille petite, de 1,84 2,0 mm. Elytres sillonnés dans les deux
| sexes, finement ponctués, prothorax tres finement ponctué
avec les sillons perpendiculaires trés faibles ou effacés et sans
traces d'un sillon transversal pres de la base. Coloration tres
sombre. Dimorphisme sexuel considérable (comme chez
espere uva A A EN
Minotula nitens Weise
2 (1) Taille plus robuste de 2,24 3,0 1am. Prothorax et élytres for-
tement ponctués, le premier muni des impressions basales
bien distinctes et réunies par une faible dépression transver-
sale.
3 (4) Cd et € bien séparables á la dilatation des tarses (le 1er. article
des 4 tarses antérieurs est au moins aussi large que le sommet
du tibia correspondant chez le (O; tarses gréles chez la Y).
Chez le O”, les 3 intervalles latéraux des élytres sont convexes
et le 7% est distinctement plus convexe que les autres. Chez
l'autre sexe, les intervalles sont plus fortement convexes et le
7% est costiforme. Convexité du tiers apical des élytres tec-
ome o a a ES q A A
Minotula fernandeziana nm. sp.
4 (3) O et € mal séparables á la dilatation des tarses (le ler ar-
ticle des 4 tarses antérieurs légerement épaissi chez les Of y”, $
mais toujours bien plus étroit que le sonimet du tibia corres-
pondant). Intervalles élytraux plans, le 7% jamais plus forte-
ment convexe que les autres; chez le Of? c'est le seul latéral,
chéz la Y ce sont les 2 —4 latéranux quí sont E convexes.
Convexité des élvtres partout réguliere.........o.........
Minotula Rkusckeli n. sp.
Les affinités naturelles du genre Minotula ne sont pas connues, car
le systéme actuel des Alticides américains est entiérement artificiel,
cia q it
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 119
LOS NSPUTOS ADE: LAS ISLAS JU ANSEERNANDEZ
1222 M Y MA R(1D:A E. (Hymenoptera!)
ALEJANDRO OGLOBLIN
Laboratorio Central de Acridiología
José C. Paz (Buenos Aires)
Four new species distributed in three new genera are described im the present
paper: Cremmomymar fernandezt, C. 2imperfectus, Scolopsopteron kuscheli and Neso-
polynema caudatim, all presumably endemic for the Juan Fernández Islands. Four
new tribes are tentatively proposed: Mymarini, Bruchomymarini, Cremnomymarini
and Polynematini in order to separate the genera associated with Polynema Hal.
Besides, Anagrus incarnatus Hal. and Polynema fuscipes Hal., both of palaearctic
origin, are mentioned as new for the fauna of Islands.
ES ES ES
Entre los Hymenoptera parasítica cuidadosamente recogidos el ve-
ranoíipasado en las Islas Juan Fernández por el Rev. Padre Guillermo
a figuran algunos representantes de la tam. Mymaridae no señalada
hasta ahora para la localidad nombrada, razón por la cual su estudio re-
viste interés especial.
Es agradable deber manifestar al Rev. Padre G. Kuschel mi sincero
agradecimiento por el privilegio de poder estudiar tan importante ma-
terial.
De las seis especies halladas en las Islas, cuatro resultaron ser nuevas,
mientras que las dos restantes, aparentemente, han sido importadas por
la acción humana y proceden, probablemente, de Europa occidental.
Ambas especies foráneas han sido recogidas en la Isla Masafuera, posi-
blemente en un habitat donde la vegetación primitiva ha sido reempla-
zada por algunas malezas exóticas, en cambio todas las especies nuevas
han sido capturadas en la Isla Masatierra a la altura de 600 m., es decir,
en plena región donde el bosque primitivo está mejor conservado y bien
pueden ser consideradas como endémicas. Dichas especies pertenecen a
tres géneros nuevos, reunidos en una tribu Cremnomymarini igualmente
nueva, la cual se separa de Polynematini caracterizada en el presente
trabajo.
Aunque en rigor de la exactitud debemos reconocer que la cuestión
sobre el endemismo de las especies de esta nueva tribu puede ser resuelta
solamente después de conocer mejor los Mimáridos del Chile continental,
casi ignorados hasta el presente, nos inclinamos a pensar que las formas
que se describen a continuación son verdaderamente endémicas. A tal
respecto cabe señalar que la opinión escéptica emitida por Holdhaus (1),
(+) Holdhaus, Karl. Die geographische Verbreitung der Insekten. im Ch. Schróder,
Handbuch der Entomologie. Bd. 2. p. 592 — 1058, 1929. Jena. G, Fischer,
120 Rev. Chil Ent. 1952, 2
Jeannel (2) y otros autores sobre la ausencia de las formas endémicas
en la entomofauna de las Islas Juan Fernández debe ser actualmente
rechazada después de los trabajos de Bergroth, Aurivillius, Berland, Odhner,
Verhoef, etc. Ya en 1933 Goetsch, al revisar la fauna de las Islas Juan
Fernández, calculó que unos 44,5% de la misma lo constituyen las espe-
cies endémicas. La reciente colección de varias familias de Hymenoptera
parasítica recogida por R. P. G. Kuschel confirma la apreciación de
Goetsch, por otra parte plenamente corroborada por los estudios más
completos sobre la flora particularmente característica de esas intere-
santes Islas.
Los ejemplares típicos de las especies nuevas quedan depositadas en
Investigaciones Entomológicas, Universidad de Chile. Un parátipo de
Scolopsopteron kuscheli A. Ogl. en la colección del autor.
Cremnomymar n. gen.
(Del erjego: RpEeuvóS — suspendido y púpap —. baldón).
Antena masculina de 13 artejos, escapo liso, sin radícula separada.
Vértice sin fosas circumocelares, ocelos en triángulo amplio. Mandíbulas
tridentadas, con dientes entrecruzados apicalmente. Pronoto indiviso;
prosterno cerrado por los cervicales. Escudete con hilera transversa de
fósulas, posteriormente recubre la parte media del metanoto. Metapleura
con surco alargado, ensanchado caudalmente, que une las caderas pos-
teriores con la sutura meso-metasternal. Propódeo con carenas laterales
terminadas en dos procesos laminares que llevan dos sedas sensoriales.
Carenas medianas se aproximan en el límite del declive posterior, añcha-
mente separadas sobre el borde oral del propódeo. Caderas posteriores
con un mechón de pelos en la base de su cara interna. Tarsos tetrámeros.
Alas de forma normal, las venas marginal y estigmática cortas, la última
se prolonga en la dirección Rs., la postmarginal muy larga. Los pelos del
disco transformados, soldados con su torma alargada que lleva además
dos finas placas esclerosadas. Fig. 10. Abdomen con un pecíolo largo.
Especie típica del género: Cremnomymar fernandez n. sp.
Cremnomymar fernandezi n. sp.
Descrita sobre el único ejemplar recogido en Alto Inglés, MASATIERRA,
a 600 m. de altura, el 6 de Febrero de 1952.
Holótipo. Macho. Long. del cuerpo 800 micr. Cuerpo de color pardo
oscuro, tórax de un pardo rojizo, claro. Dos primeros artejos de antena y
pecíolo amarillos, como también todas las patas, con excepción de los
últimos tarsitos. El pigmento de los ojos y ocelos rojo, las trabéculas
negras.
Cabeza distintamente transversa, 131 por 186 micrones; los ojos
ántero-laterales, lampiños con el diámetro mayor casi 11% tan largo como
postgenas en el aspecto dorsal. Triángulo ocelar con el ángulo apical de
116%. Ocelos elípticos, diámetro mayor del ocelo anterior 16 micrones, el
del ocelo lateral 13. Línea ocelocular igual a una cuarta parte de la inte-
eannel, Réné. La genese des faunes terrestres. Eléments de biogéc ogra hie. 1942
8 Pp
Paris Pe Ses U niversitaires de France. vil | SOS pp. VITI Pichs,
Ogloblin: Insectos í Fernández — Mymaridae 121
rocelar. Quetotaxia del vértice:'9 y 9 pelitos, 1 y 1 pústula circumocelar.
La superficie del vértice fina y trasversalmente celulada: con algunas lí-
neas transversas muy finas detrás de los ocelos posteriores. Las trabécu-
las postocelares llegan casi hasta el reborde postoccipital. Las trabéculas
frontales elevadas frente a las escrobas. Un fuerte tubérculo alargado,
mediano debajo de las antenas. Dos carenas encorvadas unen los ángulos
externos del clípeo con las escrobas antenales.
Antena, (Fig. 1), casi 1,3 tan larga como el cuerpo, 984 micr.
Fig. 1. Cremnomymar fernandezi A. Ogl. Antena del macho.
Dimensiones de sus artejos: 83, (26) : 54, (32) : 79, (26) : 74, (22);
¡IZA TOA A ANTI ZION LAO (24): 74426) 109: (24)5
e 1
Escapo ventralmente ensanchado en su tercio distal, igual que pe-
dicelo lleva pocos pelitos cortos. La pilosidad de los artejos funiculares
muy corta en los artejos basales se vuelve más larga y tupida en los api-
cales.
Mora Mas 203). 392 por 110 micer
Pronoto 96 por 160, con espiráculos póstero-laterales, poco salientes,
el diámetro mayor del peritrema 13. Parte oral del pronoto trasversal-
mente arrugada, el resto distintamente celulado, con 8 pelitos cortos
a lo largo de su margen caudal. Ñ
Escudo del mesonoto 98 por 173, los notaulices convergen desde 96
hasta 54 y son abreviados en su última quinta parte, prolongándose en
forma de una línea impresa hasta el borde del pronoto. La superficie
escamoso-celulada con celdillas imbricadas hacia adelante.
Escudete 128 por 138 micr. posteriormente recubre la mitad oral
del metanoto. Axilas separadas por unas líneas impresas, cada una con
un corto pelito mediano, sus ángulos externos finamente celulados. Una
hilera transversa de 16 fósulas redondas.
Metanoto 86 por 144, largo en el medio 13 micr., con dos pelitos di-
minutos al borde de la parte mediana, recubierta por el escudete.
Propódeo 154 por 154, largo en el medio 67 micr. Espiráculos circu-
lares, 10 micr, del diámetro, abertura del peritrema alargada, algo excén-
122 Rev. Chil. Ent. 119522
trica. Una fóvea redonda, 6 micr. de diámetro, sobre el borde oral del
propódeo, frente al espiráculo. Las carenas laterales empiezan desde los
ángulos externo-orales del propódeo, pasando por el margen externo del
peritrema espiracular, encorvándose ligeramente hacia la línea mediana
del propódeo. En su tercio caudal se ensanchan formando los procesos
laminares cada uno de los cuales emite un fuerte y agudo diente interno.
Del borde externo-basal del proceso parte un abanico de carenas que
ocupan los costados de la parte horizontal del propódeo. El borde externo-
lateral del proceso redondeado lleva la seda sensitiva del propódeo. Las
carenas medianas se inician sobre el borde oral del propódeo en la vecin-
dad de las fóveas cirecumespiraculares, luego convergen; delimitando un
O1mn
Fig. 2-3. Cremnomymar fernandezi A. Ogl.—Fig. 2. Tórax en aspecto dorsal. Fig. 3. Tórax
g d > 5 Eo)
en aspecto lateral.
espacio triangular en la parte mediana y oral del propódeo, descienden
paralelas sobre el declive posterior separándose nuevamente en la base
del proceso articular del abdomen.
Las tibias anteriores sin espinas dentiformes a lo largo de su borde
externo. Todas las tibias son más cortas que sus respectivos tarsos.
Ala anterior 1.012 por 230 micr. La vena estigmática termina a los
144 micr. desde la base alar. V. marginal con estigmática 38, (Fig. 4),
termina con un grupo de cuatro pústulas sensoriales; la macroqueta próxi-
ma más cercana a la hipoqueta (Debauche 1948), la macroqueta distal
toca la segunda pústula sensorial. La vena radial distinta en forma de una
línea hasta 179 micr, larga. Vena postmarginal 304 micr. larga se ensan-
1
Ogloblin: Insectos J. Fernández — Mymaridae 123
cha distalmente. Su borde lleva tres hileras de espinas con las bases dila-
tadas. Las pestañas del disco 22 micr. largas con torma lineal, casi tan
larga como el resto de la seda a la cual está soldada distalmente y en la
porción proximal con finas placas esclerosadas semitrasparentes. Las
pestañas marginales se ensanchan y se achatan en su base tomando la
forma de un remo. La pilosidad del disco empieza debajo de la línea ra-
dial con pocos pelitos trasparentes, se vuelve más tupida y oscura hacia
la parte ensanchada del ala. Un repliegue cóncavo a lo largo de la vena
Fig. 4-5. Cremnomymar fernandezi A. Ogl.—Fig. 4. Vena marginal y estig mática.
Fig. 5. Genitales.
postmarginal desprovisto de la pilosidad dorsal. La pestaña mayor de la
franja marginal 211 micr., un poco más corta que la anchura del ala.
Ala posterior 723 por 45 micr. La vena termina a unos 205 micr.
desde la base alar con dos pústulas redondas sobre su ángulo externo,
preapical. El disco con dos hileras longitudinales de pelitos cortos, simi-
lares a los del ala anterior. Pestaña máxima de la franja marginal 135
micr., cuatro veces tan larga como el ancho mayor del ala,
124 - Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Pecíolo 97 por 32 micr. ligeramente encorvado ventralmente, con
una alta cresta trasparente sobre su base dorsal.
Gáster 240 por 154, los tergitos con una franja oscura caudal.
Genitales 97 micr. largos, sus detalles como en fig. 5.
Cremnomymar imperfectus n. sp.
Descrita sobre el único ejemplar defectuoso recogido en la Isla MAsa-
TIERRA, Cerro Yunque a la altura de 915 m. 10 de Febrero de 1952, con-
servado en seco sobre un alfilercito, remontado luego en la resina Dam-
mar como preparación microscópica. Los caracteres notables de la estruc-
tura torácica y la de las alas de esta nueva especie justifican, en la opinión
del autor, su descripción.
Holótipo, macho. Cabeza y antena, con excepción de dos artejos
basales, de un color pardo oscuro, las venas de las alas y los últimos tar-
sitos del mismo color. Tórax de un pardo más claro y rojizo, con meso y
Fig. 6. Cremnmomymar imperfectus A. Ogl.—Antena del macho.
metapleuras y las suturas de la base alar oscuras. Trabéculas negras; el
pigmento de los ojos y ocelos rojo. Escapo y pedicelo de un amarillo
claro, igual como en todas las extremidades. .
Cabeza distintamente transversa, 208 por 275 micr., con los ojos
lampiños, mucho más largos que las postgenas en su aspecto dorsal;
(42 : 12). El diámetro mayor del ocelo anterior 19, el del ocelo lateral
16 micr. La línea ocelocular tres veces más corta que la interocelar. Que-
totaxia del vértice: 10 y 10 pelitos cortos, además de dos pústulas circu-
mocelares. La superficie del vértice muy finamente celulada. La travécula
látero-frontal y la pared externa de la escroba antenal distintaments ele-
vadas. Frente con un tubérculo mediano y alargado entre las bases de las
antenas.
Antena 1.955 micr., más que dos veces más larga que la cabeza y tó-
rax reunidos, (828). Las dimensiones de los artejos 1 — 13 de la antena:
144. (35); 80 (36); 131 (29); 128. (32); 144: (26); 154 (29); 157 (Q27+157
(29); 147 (30); 147 (29); 144 (29); 138 (29); 128 (30). Escapo tan largo
como los antenitos quinto y onceavo, igual como el pedicelo.con pocos
pelitos cortos.
DT
Ogloblin: Insectos J. Fernández — Mymaridae 1
Los tres penúltimos artejos con sensorias tricoídeas distales. La
pilosidad corta y rala en los artejos basales del funículo se vuelve más
larga y más tupida en los distales. Fig. 6.
Tórax 582 por 256 micr. Figs. 7 y 8.
Pronoto 208 por 214 micr. con los espiráculos pósterolaterales, un
poco salientes, su peritrema elíptica, 16 por 13 micr. Quetotaxia com-
puesta de l y 1, 3y 3 y 3 y 3 pelitos cortos, los últimos sobre el margen
caudal del pronoto. La parte collar, separada por una carena baja y trans-
versa, con un abanico de 15 líneas elevadas que divergen hacia adelante.
La superficie restante del pronoto finamente celulada, los bordes orales de
las celdillas levemente imbricados. Prosterno subtriangular, 173 micr. largo.
NES
Ul 5 P € A
e su = |
S |
Fig. 7-8. Cremnomymar amperfectus A. Ogl.—Fig. 7. Tórax en aspecto dorsal. Fig. 8. Tó-
a rax en aspecto lateral. E
a)
scudo del mesonoto 211 por 246; notaulices convergen desde 142
hasta 89, cada surco se dilata hasta diez onceavos de su largo, prosiguien-
do luego como una línea impresa hasta el borde oral del mesonoto. Las
partes laterales con un pelito corto antes del borde externo-caudal liso.
La superficie restante con escultura similar a la del pronoto.
Escudete 192 largo, su borde posterior recubre las dos terceras partes
del metanoto, una hilera transversa de doce fósulas; las axilas separadas
por unas líneas impresas, cada una con una seda de 29 micr. acercada al
a
126 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
margen caudal de la axila. Partes externas de las axilas distintamente
celuladas, resto de la superficie del escudete liso.
Metanoto 128 por 192, el largo en el medio 32 micr., la parte mediana
con dos diminutos pelitos laterales.
Propódeo 237 por 224, largo en el medio 96 micr., espiráculos redon-
dos unos 13 micr. del diámetro, con la abertura interna circular. Un
pequeño tubérculo entre el peritrema y la fósula marginal opuesta. La
A EÁÁ 000 10
o E
Fig. 9-11. Cremnomymar imperfectus A. Ogl. —Fig. 9. Vena marginal y estigmática.
Fig. 10. Pelos del disco alar. Fig. 11. Pelos de la vena postmarginal.
carena lateral ancha, empieza por delante del espiráculo, tocando su
margen externo, ensanchándose hacia atrás formando un amplio proceso
posterior en forma de un diente romo, en su aspecto dorsal, que lleva la
seda del propódeo. El borde externo del proceso se dobla en sentido ven-
tral formando un ángulo recto con la parte dorsal. Fig. 8. Las carenas
medianas empiezan desde las fósulas sobre el margen oral del propódeo,
siguiendo al mismo para dirigirse luego caudalmente hacia el medio de-
limitando un espacio triangular sobre la parte horizontal del propódeo,
recorren paralelas la parte del declive separándose nuevamente en la
Ogloblin: Insectos J. Fernández — Mymaridae 7,
proximidad del proceso articular del propódeo, este último con algunas
estrías trasversales en su base. La superficie del propódeo lisa y brillan-
te sin contar unas líneas elevadas y oblicuas entre las partes caudales de
las carenas medianas y los procesos posteriores del propódeo.
Todas las tibias son más cortas que sus correspondientes tarsos.
Ala anterior 1.921 por 437 micr. La vena estigmática termina a unos 214
micr. desde la base del ala. La vena marginal más estigmática 54 larga;
una línea negra indica la vena radial, distinta hasta 26 micr. La v. post-
marginal se prolonga hasta 944 ensanchándose distalmente y lleva unas
cuatro hileras de pelos espiniformes, fig. 11 V., estigmática termina con
unas cinco pústulas sensoriales dispuestas en arco, la macroqueta distal
acercada a las sensorias, la proximal ausente. La hipoqueta aproximada-
mente dos veces tan larga como el ancho de la vena marginal. Fig. 9. La
pilosidad empieza debajo de la vena marginal con pocos pelitos traspa-
rentes, un repliegue cóncavo debajo de la v. postmarginal desprovisto
de pelos. Pelos del disco hasta 48 micr. largos, unidos con su torma alar-
gada, que se achata proximalmente, terminando en una fina laminilla
semitrasparente que confluye con la membrana del ala. La parte distal
de la torma con un proceso ventral ovalado, cuyos bordes atenuados
confluyen también con la membrana alar. Fig. 10. Las pestañas margina-
les con las bases achatadas, remiformes, la mayor 218 micr., casi la mitad
de la anchura máxima del ala.
Ala posterior 1.361 por 48 micr. La vena termina a unos 320 desde
la base del ala, recta, con dos sensorias redondas en su tercio distal. El
disco con dos hileras ralas de pelitos semilares a los del ala anterior. La
pestaña más larga de la franja marginal 186 micr. casi cuatro veces su-
perando el ancho del ala.
Los machos de las dos especies se distinguen fácilmente mediante la
clave que sigue:
y
1— 2 Los procesos del propódeo con dientes agudos dirigidos inter-
namente; la pestaña mayor. de la franja marginal del ala an-
terior casi tan larga como la anchura máxima del ala.......
1. C. fernandezt A. Ogl.
21 Los procesos del propódeo redondeados, sin dientes internos:
la pestaña más larga de la franja marginal del ala anterior
casi la mitad de la anchura mayor del ala..................
2. C. ¿imperfectus A. Ogl.
Scolopsopteron n. gen.
(Del griego: CKóM0Y — puntiagudo y TTEPÓV — ala).
Antena del macho de 13 artejos, escapo liso sin radícula separada;
cabeza de forma cúbica con vértice sin fosas circumocelares; mandíbulas
funcionales, tridentadas. Pronoto no dividido, con espiráculos póstero-
laterales con peritrema ligeramente saliente. Prosterno oralmente cerra-
do por los cervicales. Metapleura con largo surco ensanchado caudal-
mente que atraviesa todo el esclerito desde las caderas posteriores hasta
la sutura meso-metapleural. Propódeo alargado con las carenas medianas
en forma de X, las carenas laterales terminan en dos procesos caudales
128 Rev: Chil. Ent. 1952, 2
- que llevan las dos únicas sedas del propódeo. Alas anteriores largas, pero
ineptas para el vuelo, muy angostas, el índice L: A 11. 1, acuminadas
apicalmente, con vena marginal corta, la: postmarginal y la radial pro-
longadas; sin frénulo y sin pestañas marginales desarrolladas. Alas pos-
teriores rudimentarias, cortas, con el disco muy corto y sin hámulos.
Abdomen con pecíolo largo, ligeramente encorvado y combado ventral
mente. Los tarsos tetrámeros.
La especie típica del género: Scolopsopteron kuscheli n. sp.
NS
Fig. 12. Scolopsopteron Ruscheli A. Ogl.—Antena del macho.
Scolopsopteron kuscheli n. sp.
Descrita sobre los dos ejemplares recogidos en MASATIERRA, Alto
Inglés a unos 600 m., de altura, sobre Chusquea fernandezi el día 6 de
Febrero de 1952.
Con placer particular dedico esta notable especie a su descubridor
R. P. Guillermo Kuschel. :
Holótipo. Macho. L. del cuerpo 1.260 a 1.330 micr. La cabeza y el
gáster de un pardo oscuro, como también el flagelo de la antena, las venas
-y los últimos tarsitos. Las trabéculas negras; pigmento ocular y ocelar
rojo. Tórax de un amarillo rojizo; los dos primeros artejos de la antena,
pecíolo y resto de las extremidades de un amarillo claro.
Cabeza casi cúbica 195 por 227 micr. distintamente ensanchada
detrás de los ojos, el borde occipital profundamente escotado, con post-
genas casi tan largas como el diámetro mayor de los ojos (28 : 30). Ojos
con: pilosidad rala, los pelitos son más cortos que el diámetro de los oma-
tidios. El ángulo apical del triángulo ocelar casi 107%. El diámetro del
ocelo anterior 10 micr. La línea ocelocular un poco más corta que la cuarta
parte de la interocelar (22 : 94). Vértice distintamente ensanchado hacia
Ogloblin: Insectos J. Fernández — Mymaridae 129
atrás, su quetotaxia: 6 y 6 pelitos y dos pústulas circumocelares. Tra-
béculas interno-orbitales terminan a la altura de los ocelos laterales, par-
tiendo de su extremidad unas arrugas finas acompañadas de unas suturas
cortas dirigidas hacia el orificio occipital. Trabéculas látero-frontales dis-
tintamente elevadas al lado externo de la escroba antenal. La frente con
una saliente mediana y con dos carenas encorvadas que unen las escrobas
con los ángulos externos del clípeo. La superficie de la cabeza muy fina-
mente celulada.
Fig. 13-14. Scolopsopteron kuscheli A. Ogl.—Fig. 13. Tórax en aspecto dorsal.
Fig. 14. Tórax lateralmente.
Antena distintamente más larga que el cuerpo, 1.553 micr. Las di-
mensiones de sus artejos: 125 (25); 63 (28; 126 (28); 129 (28); 133. (28);
IAS) ASS IAZO (28) (28): 12328): 123.(28): 116 (36) 116-(29):
Escapo dos veces más largo que el pedicelo, subigual al tercer artejo, un
poco ensanchado en su tercio distal, liso, con pocos pelitos cortos. Pedi-
celo distintamente ensanchado ventralmente, con la superficie y pilo-
sidad similares a los del escapo. Los artejos del funículo con finas sen-
9
130 : Rev. Chil. Ent. 1952, 2
sorias placódeas y largos pelos que sobrepasan el ancho de los artejos
excepto en los últimos cuya pilosidad es más corta. Fig. 12.
Tórax 479 por 175 micr., distintamente más angosto que la cabeza.
Pronoto alargado, 175 por 164 micr. con una carena transversa y arquea-
da en su tercio oral de la cual sale una corta carena mediana hacia la arti-
culación cefálica. La superficie de la parte posterior del pronoto finamente
tuberculada, cada tubérculo de 10 — 14 micr. del diámetro, ligeramente
imbricando la base del anterior. Los espiráculos con peritremas elípticas,
su mayor diámetro de 13 micr. El borde posterior del pronoto con seis
cortos pelitos. Prosterno 154 por 125 micr. con una corta carena basal y
mediana lleva 6 y 6 cortos pelitos a lo largo de su margen externo. Figs.
13 y 14.
Mesonoto 196 por 175 micr. Escudo del mesonoto corto, 94 micr.
con los notaulices que convergen desde 98 hasta 46 micr. cada surco se
dilata a partir de la sutura escutelar hasta las tres cuartas partes de su
largo, prolongándose luego como línea impresa hasta el borde oral. La
parte del mesoscuto entre los surcos con la escultura similar a la del pro-
noto, pero la superficie restante lisa. Las partes laterales con 1 y 1 pes-
tañas cortas en su margen externo. Escudete 98 micr. largo, las axilas
separadas por finas líneas impresas, cada una con una pestaña 22 micr.
larga. Una hilera transversa de diez fósulas separa la parte caudal del
escudete, la cual recubre la parte mediana y basal del metanoto. Meta-
noto 87 por 133 micr. con dos diminutos pelitos sobre sus partes laterales
y dos pelitos similares debajo de la parte caudal del escudete.
Propódeo 245 por 182 micr. con espiráculos redondos, 10 micr. del
diámetro, distantes a unos 146 micr. La carena lateral del propódeo se
inicia desde el borde externo del espiráculo, ensanchándose caudalmente
y formando un proceso laminar que lleva la seda del propódeo. Un peque-
ño tubérculo entre espiráculo y el borde oral del propódeo que lleva en este
lugar una redonda foseta. Las carenas medianas parten desde el borde ante-
rior engrosado del propódeo y convergen delimitando un área triángular,
corren luego en forma paralela para separarse de nuevo en la base del pro-
ceso articular con el pecíolo. Las carenas medias engrosadas en su mitad
oral se vuelven muy finas y bajas sobre el declive del propódeo. Proceso
articular del propódeo subcilíndrico, 32 por 45 micr., levemente ensan-
chado hacia atrás, con varias arrugas tranmsversas. Desde sus ángulos
póstero-externos salen dos laminillas transparentes e incurvadas que se
unen a los dientes internos de los procesos coxales. La superficie del pro-
pódeo lisa y brillante.
Las caderas intermedias ventralmente con algunos pelos erguidos,
la base de las caderas posteriores con un fuerte mechón de pelos blancos
y tupidos. e
Ala anterior 1.080 por 97 micr. con índice L : A igual a 11,1. La vena
marginal y estigmática termina a unos 128 micr. desde la base del ala.
La v. estigmática confluye con la marginal formando un conjunto. Fig.
15. Dos macroquetas, de las cuales la proximal, a veces, falta, la hipo-
queta larga, sobrepasa la anchura del ala en el lugar de su inserción;
cinco sensorias circulares, subapicales sobre la parte de la vena estigmá-
tica, la vena radial en forma de una línea oscura es distinta hasta unos
64 micr. La pilosidad del ala se compone de finos pelitos blancos hasta 51
micr. largos y solamente sobre la parte apical aguda del ala se ven algunos
pelitos más cortos de unos 16 micr. La superficie dorsal del ala es con-
»
Ogloblin: Ínsectos J. Fernández — Mymaridae 131
vexa en el sentido trasversal del ala y sus bordes cefálico y el caudal do-
blados hacia abajo. Ala hialina, el espacio entre las venas radial y post-
marginal ligeramente oscurecido igual que la parte basal del ala. Figs.
15 y 16. Ala posterior 192 micr. larga con la vena distinta hasta 160 micr.
La última es pardo- rojiza en ambas extremidades, pardo-oscura en el me-
dio. Fig. 17. Dos pústulas sensoriales redondas y subapicales y algunos
= —
A
>= == 16
0. 1mm, 19
Fig. 15-19. Scolopsopteron kuscheli A. Ogl.—Fig. 15. Vena marginal y estigmática. Fig. 16.
Ala anterior. Fig. 17. Ala posterior. Fig. 18. Pecíolo lateralmente. Fig. 19. Genitales.
pelitos cortos a lo largo de la vena. La membrana rudimentaria, lance-
tiforme con algunas pestañas apicales. No existen ni rastros de los há-
mulos.
La desaparición simultánea de las pestañas marginales, del retinácu-
lo y de los hámulos y la forma navicular de las alas anteriores constituyen
los rasgos únicos en toda la familia de Mymaridae. Los músculos del ala
132 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
anterior son reducidos y el mesofragma acortado, pero es probable que la
especie pueda mover activamente sus alas anteriores ineptas para el vuelo.
El pecíolo 221 por 58 micr. ligeramente encorvado en el sentido dor-
so-ventral, ensanchado ventralmente, con una fina laminilla transversa
sobre la parte dorsal de su base. Fig. 18.
Gáster 432 por 217 micr. Genitales 173 micr., larga, fig.'19.
Nesopolynema n. gen.
(Del griego: YÑ0oS — isla y Polynema — nombre del género)
Antena femenina de nueve artejos con masa uniarticulada, escapo
liso sin radícula separada. Mandíbulas funcionales, tridentadas. El trián-
gulo ocelar amplio, sin fosas circumocelares. Pronoto dividido a lo largo
con espiráculos póstero-laterales; prosterno encerrado oralmente por cer-
vicales; escudete con hilera transversa de fósulas, posteriormente recubre
el metanoto. Metapleura con largo surco que atraviesa el esclerito desde
las caderas posteriores hasta la sutura meso-metapleural. Caderas pos-
teriores con grandes tubérculos interno-basales. Tarsos tetrámeros. Ca-
renas laterales del propódeo sobresalen hacia atrás formando pequeños
procesos. Carenas medianas en forma de Y, confluyendo sobre el declive.
- Alas normales, la vena marginal alargada, la estigmática con distinta
rama radial, los pelos del disco no modificados. Abdomen con largo pe-
cíolo.
La especie típica del género: Nesopolynema caudatum n. sp.
Á
Nesopolynema caudatum n. sp.
Descrita sobre el único ejemplar recogido sobre Chusquea fernandeziana
en la Isla MASATIERRA, Alto Inglés a los 600 m. de altura, el día 6 de Fe-,
brero de 1952,
Holótipo. Hembra. L. del cuerpo 1.260 micr. Cuerpo de color pardo
oscuro con las trabéculas cefálicas y las suturas del mesonoto y del pro-
pódeo negras. Pigmento de los ojos compuestos y de los ocelos rojo. Pedi-
celo y las patas amarillos, con excepción de las partes siguientes: las tibias
intermedias, caderas y fémures posteriores pardos igual que el último
artejo de todos los tarsos. Escapo, los artejos tercero y cuarto de la antena
de un pardo claro, como también las vainas del oviscapto, siendo el últi-
mo amarillo.
Cabeza distintamente transversa, 184 por 253 micr. Ojos ántero-
laterales, lampiños. El ángulo apical del triángulo ocelar de 112. Ocelos
elípticos, los anteriores 10 por 13 micr. La línea interocelar más de 2,5
veces más larga que la ocelocular. (86 : 32). Quetotaxia del vértice: 2 y
2 pelitos cortos y 1 y 1 pústula circumocelar. La trabécula orbital interna
ancha termina hacia adelante del ocelo lateral llevando una fina ramifi-
cación detrás del ocelo seguida por una fina sutura. Fig. 21. Las trabé-
culas látero-frontales se elevan frente a las escrobas antenales. Dos care-
nas encorvadas unen las bases de las antenas con los ángulos externos
del clípeo. La frente ligeramente elevada en el medio. Postgenas distin-
tamente más cortas que los ojos en aspecto dorsal. La superficie de la
cabeza muy finamente celulada.
Ogloblin: Insectos J. Fernández — Mymaridae 133
Antena 736 micr. 11% tan larga como la cabeza y tórax reunidos.
Las dimensiones de sus artejos en micr.: 98 (32); 64 (35); 48 (18); 97 (16);
83 (19); 61 (19); 58 (19); 61 (24); 154 (51).
Escapo liso, ligeramente ensanchado en su tercio distal, apenas más
largo que el cuarto artejo, más de 114 tan largo como el pedicelo; el cuar-
to artejo dos veces más largo que el tercero. El penúltimo artejo distin-
tamente ensanchado, internamente con una sensoria placódea alargada.
Masa casi perfectamente simétrica con ocho sensorias placódeas en su
mitad oral. La distribución de otras sensorias y la pilosidad como en
fig. 20.
Tórax 371 por 224 micr. Pronoto 144 por 205 micr., distintamente
transverso, completamente dividido a lo largo. El declive anterior con
dos pelitos y fuertes arrugas transversales, las partes laterales del pronoto
escamoso-celuladas con celdillas transversas, cada una de las cuales imbrica
ligeramente la precedente. El borde posterior con cuatro pelitos cortos,
las partes laterales con un pelito cada una. Espiráculos póstero-laterales
Fig. 20. Nesopolynema caudatum A. Ogl.—Antena de la hembra.
con peritrema trasparente de unos 10 micr. del diámetro. Prosterno sub-
triangular con 5 y 5 pelitos muy cortos, una carena mediana en su cuarta
parte caudal.
Escudo del mesonoto 128 por 194 micr. Los notaulices convergen
desde 128 hasta 74, acortados en su cuarta parte oral siguiendo luego
como finas líneas impresas hasta el borde cefálico del mesonoto. La su-
perficie finamente celulada, con celdillas alargadas en su mitad caudal.
Escudete 128 por 186 micr., tan largo como el escudo. Axila separada
por una línea impresa con un pelito corto en su ángulo interno. Una hi-
lera transversa de 16 fósulas separa la parte posterior del escudete.
Metanoto 74 por 186 micr., largo en el medio solamente 16 micr.,
con la parte mediana recubierta por el escudete,
Propódeo 144 por 205 micr. Los espiráculos dorsales, redondos, peri-
_trema de 32 micr. de diámetro, de bordes elevados y con una saliente
angular hacia la fósula sobre el margen oral del propódeo. Carenas latera-
les del propódeo empiezan sobre el margen externo del peritrema, ensan-
chándose hacia atrás terminan en un pequeño diente romo que lleva la
134 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
seda del propódeo. Las crestas me-
dianas salen convergiendo desde el
margen oral del propódeo conflu-
yendo al nivel del declive y for-
mando una Y que delimita un es-
pacio liso y mediano en forma de
un triángulo casi equilátero. Res-
to de la superficie del propódeo
mate cubierta por pequeños tubér-
culos. El declive entre los dientes
posteriores y la carena media con
finas arrugas oblicuas. El proceso
coxal con un pequeño tubérculo
dorsal frente al diente posterior y
uno interno lateral opuesto al pro-
ceso articular del propódeo.
Todos los tarsos distintamen-
te más largos que sus tibias. Cade-
ra posterior con un gran diente
romo interno dirigido hacia el pro-
ceso articular del propódeo.
Ala anterior 1.216 por 265
_micr. el índice L : A 4,11. La vena
marginal con estigmática terminan
a unos 230 micr. desde la base.
La v. marginal con dos macroque-
tas, de las cuales la distal en la
base del proceso estigmático y la
proximal distintamente basal de
la base de la hipoqueta. Vena es-
tigmática bastante larga, fig. 22,
Fig. 21. Vesopolynema caudatum A. Ogl.— apicalmente O ES
eta: La vena radial en forma de una lí-
nea oscura distinta hasta 32 micr.
Hipoqueta 62 micr. larga. La pilosidad del disco bastante pareja so-
bre la superficie dorsal, de unos 19 — 22 micr., empieza debajo de la vena
marginal, la de la superficie ventral empieza distalmente de la línea ra-
dial y se compone de los pelos más cortos, 10 — 16 micr., volviéndose al-
go más larga hacia la región distal. La vena postmarginal distinta hasta
464 micr. desde su origen, lleva tres hileras de pestañas. La pestaña más
larga de la franja marginal 144 micr. un poco más de la mitad del ancho
mayor del ala. Ala hialina, una línea oscura debajo de la v. subcostal se
ensancha ocupando todo el ancho del ala a la altura de la v. marginal,
esfumándose a la altura del retináculo, el espacio entre la línea negra ra-
dial y la v. postmarginal del mismo color.
Ambas alas posteriores faltan en el ejemplar estudiado.
E ES 95 por 56 micr., algo achatado, con una lámina transverso-
asal.
XX)
Ogloblin: Insectos J. Fernández — Mymaridae 135
Gáster 655 por 195 micr. distintamente comprimido. Ovipositor
943 micr. a unos 402 micr. sobrepasa el ápice del abdomen.
Fig. 22. Nesopolynema caudatum A. Ogl.—Vena marginal y estigmática.
Polynema fuscipes Hal.
Unico ejemplar de esta es-
pecie europea ha sido encontra-
do el día 15 de enero de 1952,
.en la Quebrada de la Calavera,
Isla MASAFUERA.
Hembra. L. del cuerpo
1.050 micr. coincide bien con
la característica dada por el
Dr. Hincke en su reciente re-
visión de las especies británicas
del g. Polynema, pero la masa
de la antena distintamente más
larga que los dos artejos pre-
cedentes reunidos y es casi igual
a los artejos octavo, séptimo y
la mitad del sexto. El pecíolo a
penas más largo que las caderas
posteriores, 36 : 35. El índice
L :A del ala anterior 4,3. 23
Un macho de Polynemaen- _. ; ; p
Fig.-23. Polynema fuscipes Hal.—Tórax visto la-
contrado en MASAFUERA, La teralmente. 4. Base del apodema. S. Surco de la
Correspondencia, a la altura de metapleura.
1.300 m. el día 20 de Enero
1952, posiblemente pertenece a la misma especie, pero tiene las ante-
nas rotas y su determinación no ofrece seguridad.
136 Rev. «Chil; Ent. 1195272
Anagrus incarnatus Hal. ;
El único ejemplar, macho, ha sido encontrado en la Quebrada de las
Casas, Isla MASAFUERA, el día 13 de enero 1952. Sus caracteres coin-
ciden bien con la diagnosis y las ilustraciones dadas por el Dr. H. R.
Debauche para A. incarnatus incarnatus Hal. en su notable revisión de
los Mimáridos y Mimaromátidos de Bélgica. Indudablemente importado
con algunas Gramíneas europeas como parásito de alguna especie de los
Delphacidae. (Homoptera).
Los géneros nuevos descritos precedentemente pueden ser distin-
guidos con la clave siguiente: ;
1—2. Pronoto dividido a lo largo; carenas medianas del propódeo
confluyen hacia atrás formando una Y. Los procesos de las +
carenas laterales pequeños. La superficie dorsal del propódeo
finamente tuberculada, mate. Vena marginal alargada.....
I. Nesopolynema A. Ogl.
2— 1. Pronoto sin sutura longitudinal; carenas medianas del pro-
pódeo no confluyen; carenas laterales terminan en grandes
procesos. Vena marginal corta.
3—.4. Alas anteriores muy angostas, puntiagudas, con los bordes
oral y caudal doblados ventralmente; sin retináculo ni pesta-
ñas marginales diferenciadas; la pilosidad del disco normal.
Ala posterior rudimentaria, sin hámulos, con vestigios de
membranas e O e dl NS Oe E :
TI. Scolopsopteron A. Ogl.
4— 3. Alas normalmente desarrolladas; las bases de las pestañas
marginales achatadas y remiformes. Los pelos del disco mo-
dificados: con las tormas alargadas, unidas a los pelos y pro-
vistas dé finas laminillas en ambos extremos que confluyen
convla membrana dar a a
TIT. Cremnomymar A. Ogl.
Los diferentes caracteres, comunes para estos tres géneros, posible-
mente, indican su origen común, separándolos al mismo tiempo de los
demás géneros agrupados alrededor de Polynema Hal. que poseen la an-
tena femenina de nueve artejos y trece en la masculina, teniendo además
un largo pecíolo abdominal y los tarsos tetrámeros. Para facilitar la tarea
de separar dichos géneros parece oportuno proponer una nueva agrupa-
ción distribuyéndolos en diferentes tribus.
Tal reagrupación obligaría a asignar una categoría sistemática mayor
a las tribus actualmente reconocidas por la mayoría de los autores, las
que, por cierto, reúnen los elementos más heterogéneos alrededor del
único carácter merístico; los tarsos tetra- o pentámeros, sin: tomar en
cuenta su parentesco u ordenación natural.
En el presente artículo nos limitamos a proponer las tribus mencio-
nadas, dejando la reorganización de la familia para otra oportunidad.
Ogloblin: Insectos J. Fernández — Mymaridae 137
La clave que sigue, lejos de ser completa, separa las cuatro tribus:
61 (2) Escapo muy alargado, distintamente estrangulado en el me-
dio. Alas anteriores largamente pedunculadas con larga vena
marginal. Alas posteriores rudimentarias, con hámulos: Pro-
pódeo sin carenas medianas, con dos sedas...............
TI. Mymarini con g. Mymar Curt.
2 (1) Escapo más corto, sin estrangulación mediana.
E REO podeo- con Cuatro Seda: sa o o IRA
II. Bruchomymarini n. trib. con
Bruchomymar, Chaetomymar, Tetrapolynema, etc.
4 (3) Propódeo con dos sedas.
5 (6) Vena estigmática prolongada en una línea gruesa en direc-
ción Rs. Carenas medianas del propódeo convergen sobre el
declive, carenas laterales terminan atrás en dos procesos.
Surco de la metapleura largo, ensanchado hacia atrás y atra-
viesa casi todo el esclerito hasta las caderas posteriores. Figs.
TIT. Cremnomymarini n. tribu, con
Cremnomymar, Nesopolynema y Scolopsopteron
6 (5) Vena estigmática sin prolongación en dirección Rs. Carenas
laterales no forman procesos caudales. Surco de la metapleura
abreviado o doblado desde la base del apodema en dirección
perpendicular hacia meta-mesopleural. Fig. 23............
IV. Polynematini n. tribu, con Polynema,
Stephanodes, Barypolynema, Acmopolynema, etc.
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Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 139
NEUE VERTRETER DES GENUS EUBULUS AUS SUD-
AMERIK.A
(Coleoptera Curculionidae)
60. Beitrag zur Kenntnis der amerikanischen Cryptorhynchiden.
CARL FIEDLER
Suhl
El presente trabajo contiene siete especies nuevas de gorgojos del género Eubulus
procedentes de Brasil. Este género fué creado por Kirsch en 1869 y luego tratado por
Faust, Champion e Hustache y sobre todo por el autor. Se distribuye portodo el conti-
nente americano y es uno de los géneros de la subfamilia Cryptorhynchinae que con más
especies cuenta. Poco se sabe de su biología; hasta el momento no se registra ninguna es-
pecie de importancia económica.
EA be
Meine erste Arbeit úber die Gattung Eubulus Kirsch, die sowohl
siid- wie central-amerikanische Arten umfasste, erschien in der Deutsch.
Ent. Zeitschrift 1939, p. 37-125; ihr folgte im Winter 1940 ein umfang-
reicher Nachtrag mit 58 neuen Formen ausschliesslich aus Sidamerika.
Drei weitere Nachtráge mit zusammen 35 neuen sidamerikanischen Arten
wurden in den Jahren 1942-44 geliefert, doch sind alle die Nachtráge
bisher im Druck nicht erschienen. Hier folgen weitere 7 neue Arten aus
Súd-Amerika, die alle aus der Sammlung des Herrn Ingenieur Eduard
Voss in Berlin-Charlottenburg stammen und mir zur Begutachtung
tibersandt wurden.
Ubersicht der neuen Arten
il. Nur die unpaarigen, ungraden Interstitien der Punktreihen
der Elytren sind gekielt, hóchstens haben von den paarigen die .
8. an der Schulter ein kurzes Kielstúck
4
— Auch die paarigen, graden Interst, der Elytren sind E ge-
O a OD Lo A cd eo 6 A A
2
28 Alle paarigen: Interst. der Elytren mit Ausnahme der 2. sind
vollstándig gekielt, die blassgelb beschuppten Elytren auf der
vorderen Hálfte mit einer ringfórmigen Zeichnung von weis-
sen Schuppen, die Elytren am Apex gemeinsam grade abge-
stutzt
1. ectybus sp. n.
— Die paarigen Interst. der Elytren sind + unvollstándig ge-
kielt, die Kiele meist zur Basis hin verkiirzt,.....,.......
140 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
ln Elytren am Apex gemeinsam schmal verrundet, die Kiele
der 4. und 6: Interst. vorne verkúrzt, die mattschwarzen
Elytren spárlich mit kleinen, weissen Haarschuppenflecken
besetzt, an der Basis dichter rótlich bekleidet, Prothorax
sehr grob, dichtmaschig, flach punktiert, die Beine dicht
selbbraun 'DeschuppE: A a A
2. basirubescens sp. 1.
— Elytren am Apex gemeinsam grade abgestutzt, die 6. Interst.
mit einem vorne verkirzten Kiel, die 8. vollstándig gekielt,
die 4. ungekielt, die breitsubtrianguláren Elytren weiss be-
schuppt, schwarz gefleckt, an der Basis mit einem gemein-
samen grossen, dunklen, 3-eckigen Fleck, der Proth. sehr
dicht, aber nur mássig grob punktiert...........o..........
3. subrhombeus sp. n.
4, Die weissgrau beschuppten Elytren auf der Mitte der Naht
mit einem pfeilspitzenfórmigen, schwarz tomentierten und be-
borsteten Fleck, hinter ¡hm mit 2 kurzen, schwarzen, teils
beborsteten Querbinden, kleme Art
4. sagiltarius sp. 1.
—=Ñ Die Elytren ohne einen schwarztomentierten Nahtfleck.....
So Die Elytren dicht mit groben, gekeulten, schwarzen Borsten
besetzt, die z. T. im kleinen Bischeln stehen, die Elytren
dunkel beschuppt, weiss gefleckt, der Proth. mit einer Quer-
reihe von 3 schwarzen Borstenbúscheld...................
5. clavatopilosus sp. n.
— Die Elytren unbeborstet oder nur verstreut mit kurzen, hellen,
Temen Borsten! Desetazt ett co e E ce SAA
6. Kórperform oblongoval, die Elytren fast 2 x so lang wie
breit, wie der Proth. weissgrau beschuppt, die 1. Rippe von
der Naht in der Mitte nach aussen gebogen...............
6. extraneus sp. n.
— Kórperform kurz und breitoval, die Elytren kaum lánger als
zusammen- breit, wie der Proth. schwarz bekleidet, dieser
reichlich 2 x so breit wie lang, in der vorderen Hálfte weisslich
DESCRUBPER IA A A e O e EU
7. albocucullatus sp. n.
Bes Miinrerb un e der cate
1. Eubulus ectypus sp. n.
Oval, leicht subrhomboidal, glánzend, der Proth. matter, mit schwarz-
braunen Fúhlern, der Kórper nebst Kopf, Rússelbasis und den Beinen
olivgelblich beschuppt, die Elytren auf der vorderen Hálfte mit einer
ringfórmigen Zeichnung von groben, weissen Schuppen, die jederseits
einen Ast gegen den Seitenrand zu ausschickt, auch apikalwárts besitzen
die Elytren einige kleine Flecken von grossen, weissen Schuppen, ebenso
wird der basale Teil des Mittelkieles des Proth. von solchen begrenzt.
Kopf stark und dicht punktiert, die Stirn mit einer schwachen, gebogenen
Querleiste, die Augen um die Breite des Riissels getrennt, zwischen ihnen
Fiedler: Neue Zubulus aus Sid-Amerika 141
ein lángliches, flaches Griibchen. Rúiissel schlank, schwach gebogen, so
lang wie Kopf und Proth., in der basalen Hálfte fein gekielt, der Kiel sich
als glatte Mittellinie fast bis zum Apex fortsetzend; die apikale Hálfte
des Riissels ist mattglánzend, stark und ziemlich dicht punktiert; die
kráftigen Fúhler sind zwischen” Apex und Mitte eingefúgt, das 2. Glied
der Geissel ist lánger als das kurze, dicke basale, die Keule ist oval. Proth.
fast 2 x so breit wie lang, subkonisch, schon von den H.Winkeln ab in
sanftem Bogen zum seitlich nicht eimgeschniirten Apex stark, etwa auf
halbe Basisbreite, verengt und mit einem feinen, durchlaufenden Kiel
versehen und sehr grob, aber nicht dichtmaschig punktiert, die Punkte
mit einer kráftigen, anliegenden Borste oder mit einer groben, runden
Schuppe besetzt, die grósser sind als die gelben der Elytren. Scutellum
oval, glánzend, kahl. Elytren schwach subtriangulár, schon von den
stark verrundeten Schultern ab allmáhlich zum ziemlich schmal abge-
stutzten Apex verengt; sehr grob punktiert-gestreift, die Punkte oval, mit
einer Schuppe ausgefúllt; alle Interst. der Punktreihen fein gekielt, glán-
zend, die beiden lateralen stumpfer gekielt. Metasternum sehr grob
punktiert, die Punkte mit einer grossen, plattenartigen Schuppe ausge-
fúllt, das Abdomen viel feiner und dicht punktiert, mit kleineren, abste-
henden Schuppen bekleidet. Schenkel mássigstark gekeult, stumpf ge-
záhnt. Lánge: 9,5; Breite: 5 mm.
1 Y von BRASILIEN, Bosque da Sande, Prov. Sáo Paulo, legit F. Ohaus.
Die Art ist von den typischen Formen der Gattung recht abweichend und hat unter
ihren Vertretern, bei denen sámtliche Interst. der Punktreihen der Elytren gekielt sind,
keinen nahen Verwandten in Súd-Amerika, von den Arten, denen sie noch am náchsten
kommt, unterscheidet sie sich sofort durch den ausserordentlich grob punktierten Proth.
* und durch die Zeichnung der Elytren, es bleibt zu erwáhnen, dass sie habituell an gewisse
Formen der Gattung Cryptorhynchus Tll. erinnert.
2. Eubulus basirubescens sp. n.
Oblongoval, schwarz, matt, mit roten Fiúhlern, die Elytren spárlich
und etwas fleckig-geháuft mit kleinen, blassgelblichen Haarschuppen
besetzt, an der Basis und hier besonders neben dem Scutellum dichter
mit rotgelben bedeckt, die Beine dicht mit gelbbraunen Borstenschup-
pen bekleidet. Kopf sehr grob und dicht, rauh punktiert, die Augen um
die Riisselbreite getrennt; Rúissel ziemlich kráftig, nur leicht gebogen, so
lang wie Kopf und Proth., mit Ausnahme des áussersten glatten und
elánzenden Apex dicht rauh-runzlig punktiert und etwas lángsstreifig,
die zarten Fúhler am Ende des apikalen 1/4 eingefiigt, das 2. Glied der
Geissel etwas lánger gestreckt als das dickere basale. Proth. doppelt so
breit wie lang, an der 2-buchtigen Basis fein gerandet, in der basalen
Hálfte mit parallelen Seiten, dann leicht ausgebogen zum seitlich etwas
eingeschniúirten Apex stark verengt; sehr grob und dichtmaschig, aber
flach punktiert, die Punkte mit einer sehr kurzen Borste zentriert, der
feine, durchlaufende Kiel hinten mit einigen lángeren, rotgelben Haar-
schuppen besetzt. Scutellum oval, glánzend, in der Mitte eingesunken,
Elytren leicht subtriangulár, schon fast von den winklig verrundeten
Schultern ab allmáhlich zum schmal vorgezogenen Apex verengt; ziem-
lich kráftig punktiert-gestreift, die unpaarigen Interst. fein gekielt, von den
paarigen sind die 4. und 6. in der hinteren Hálfte ebenfalls schwach gekielt,
142 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
die 8. in ganzer Lánge. Die Schenkel sind schwach gekeult, stumpf ge-
záhnt, die H.Schienen sind an der Basis leicht gebogen. Lánge: 5,5, Brei-
tes 2.15 an
1 f von der Kolonie Nova Teutonia, BRASILIEN, 27% s. Br., 52 —
SI es Platina MIOS A
Die durch den sehr dicht und grob punktierten Kopf und Proth. ausgezeichnete Art
ist nahe verwandt mit dem etwas grósseren fulvipes m. von Petropolis, Brasilien, doch
unterscheidet sich dieser durch viel stárker punktiert-gestreifte Elytren, deren Interst.
alle gleichmássig gekielt sind.
3. Eubulus subrhombeus sp. n.
" Breitoval, subrhomboidal, schwarz, matt, mit dunkelbraunen Fiih-
lern, die Elytren weisslichgelb beschuppt, mit diffusen, kleinen, schwarzen
Flecken besetzt, jederseits vor der Mitte mit einer weisslichen Schrág-
binde, an der Basis ein gemeinsamer, 3-eckiger, dunkler Fleck, der mit
gelblich-weissen Schuppen untermischt ist und jederseits bis zur Schulter
reicht. Koptf dicht und kráftig, tief punktiert, wie die Riisselbasis diúnn
mit gelblichweissen Schuppenborsten bekleidet, die Augen durch eine
Grube geschieden und ¡ber ihnen eine zarte, runzlige, gebogene Kiellinie.
Rússel (077) schlank, wenig gebogen, so lang wie Kopf und Proth., an der
Basis kráftig 3-kielig und in den Furchen dicht und stark punktiert, am
Apex fein und etwas weniger dicht. Beim 2 ist der Rissel lánger und
wesentlich schlanker, auch etwas mehr gebogen, in der basalen Hálfte
feiner gekielt und sculptiert. Die Fúhler sind beim «US zwischen dem
Apex und der Mitte eingefigt, beim Q in der Mitte, die 3 ersten Glieder
der Geissel sind verlángert, das 2. am lángsten, das 3. so lang wie das
dickere basale. Proth. an der Bassi 2 x so breit wie lang, schon fast von den
H.Winkeln an bogig sehr stark zum seitlich etwas eingeschnúrten Apex
verengt, kráftig und sehr dicht punktiert, an den Flanken dicht weisslich-
gelb beschuppt, oben nur spárlich mit weisslichgelben Borstenschuppen
besetzt und mit einem feinen, durchlaufenden Kiel versehen. Scutellum
oval, glánzend, punktiert. Elytren breit-subtriangulár mit winklig verrun-
deten Schultern, am Apex gemeinsam schmal abgestutzt; stark punk-
tiertgestreift, die unpaarigen Interst. (3, 5, 7, 9) fein gekielt, von den
paarigen haben die 6. hinten ein feines Kielstúck, wáhrend die 8. fast in
ganzer Lánge gekielt sind. Brust und Abdomen kráftig und dicht punk-
tiert, wie die Beine gelblichweiss bekleidet, die Schenkel ziemlich stark
gekeult, beim Y etwas stárker, und mit einem kráftigen Zahn versehen.
Lánge: 7; Breite: 4 mm.
1 e ebenfalls wie die vorhergehende Art von der Kolonie Nova
Teutonia, BRASILIEN, leg. Plaumann, 8. 1934.
In der Kielbildung auf den Elytren kommt die Art dem 2ncretus m. und dem bol-
viensis Hust. gleich (Deutsch. Ent. Zeit. 1939, p. 71 u. 72), ist aber kiúrzer und breiter
gebaut als beide, denen auch der gemeinsame dunkle Basalfleck der Elytren fehlt.
4. Eubulus sagittarius sp. n.
Oval, schwarz, matt, mit rotgelben Fúhlern, der Kórper nebst Kopf,
Riisselbasis und Beinen dicht weiss beschuppt, der Discus des Proth.
Fiedler: Neue Eubulus aus Súd-Amerika 143
dunkel, die Elytren auf der basalen Hálfte der Naht mit einem pfeil-
spitzenfórmigen, schwarz tomentierten und beborsteten Fleck, dahinter
zunáchst eine aus 3 schwarzen, beborsteten Flecken bestehende, kurze
Querbinde zwischen den 1. Rippen jederseits, dann eine diffuse, dunkle
Schattenbinde, die auch nicht breiter ist. Kopf gewólbt, fein und sehr
dicht punktiert, die Augen um die Riisselbreite getrennt; Rúissel ziem-
lich kráftig, wenig gebogen, so lang wie Kopf und Proth., in der kahlen,
apikalen Hálfte fein und dicht punktiert, die Fúhler etwas auswárts von
der Mitte eingefiigt. Proth. 2 x so breit wie lang, schon bald von den H.
_Ecken ab bogig zum seitlich schwach und flach eingeschnúrten Apex
verengt, sehr dicht und fein punktiert, oben mit verstreuten, schwarzen
Borsten besetzt, am V.Rande mit hellen, nach vorne gerichteten; der
Mittelkiel ist sehr fein, an der Basis mit einer Gruppe weisser Schuppen
besetzt. Scutellum kurzoval, fein punktiert. Elytren mit winklig verrun-
deten Schultern, in der basalen Hálfte etwa mit parallelen Seiten, dann
allmáhlich zum etwas vorgezogenen, schmal und stumpf verrundeten
Apex verengt; fein punktiert-gestreift, die Punkte etwas unter der dichten
Beschuppung versteckt, die unpaarigen, ungraden Interst. fein und nie-
drig gekielt, mit einer Reihe feiner, zarter Borsten besetzt, die paarigen
flach. Schenkel kaum gekeult, mit einem kleinen Zahn versehen. Lánge:
4; Breite: 2 mm. :
1 Ex. (9 ?) von Jatahy, Prov. Goyaz, BRASILIEN.
Die Art ist an der schwarzen, pfeilspitzenfórmigen Zeichnung der Elytren, die keine
andere mir bisher bekannt gewordene Art trágt, leicht zu erkennen.
5. Eubulus clavatopilosus sp. n.
Oval, schwarz, matt, mit gelbroten Fúhlern, der Proth. ungleichmássig
mit weisslichgelben Schuppen besetzt, zwischen ihnen schwarze Stellen
und Borsten, diese auch zu 3 Biischeln quer úber der Mitte vereinigt,
die inneren Flanken sind dicht und reinweiss beschuppt; Elytren dicht
dunkelolivbraun bekleidet, klein weiss und schwarz gescheckt, die Schen-
kel weisslich bekleidet, mehr breit schwarz geringt. Kopf gemischt schwarz
und gelblichweiss beschuppt und zart gekielt, die Stirn zwischen den um
die Riisselbreite getrennten Augen schwach gefurcht; Riissel schlank,
mássig gebogen, so lang wie Kopf und Proth., in der basalen Hálfte gelb-
lichweiss beschuppt und zart gekielt, in der glánzenden, apikalen Hálfte
dicht und ziemlich kráftig punktiert; die schlanken Fihler zwischen der
Mitte und dem Apex eingefúgt, das stark gestreckte 2. Glied der Geissel
mindestens um die Hálfte lánger als das 1. und als das 3. Glied. Proth.
etwa um die Hálfte lánger als breit, schon fast von den H.Winkeln ab
sogleich im Bogen stark zum breit und flach eingeschnirten Apex verengt,
fein und sehr dicht punktiert und mit einem vorne stark verkiirzten
Kiel versehen, am V.Rande stehen nach vorne gerichtete, helle Borsten.
Scutellum oval, kahl, fein punktiert. Elytren in den verrundeten Schul-
tern wenig breiter als der Proth., schon bald von den Schultern ab allmáh-
lich zum ziemlich breit und etwas stumpf verrundeten Apex verengt;
kráftig punktiert-gestreift, die Punkte nicht besonders eng gestellt, die
ungraden Interst. gekielt, die graden flach, nur die 8. an der Basis mit
einem schwachen Kielansatz, die ungraden dicht mit schwarzen, kráfti-
gen, z. T. in der Mitte verdickten und in kleinen Biischeln stehenden
144 : Rev. Chil. Ent. 1952, 2
E
Borsten reihig besetzt. Schenkel kaum gekeult, mit einem kleinen Zahn
versehen. Lánge: 5; Breite 2,5 mm.
1 Y von der Kolonie Nova Teutonia, BRASILIEN, leg. Plaumann,
20.11.1934.
Die Art gleicht dem crassisetis m von Brasilien besonders in der Form und Anord-
nung der Borsten auf dem Proth. und den Elytren, doch weicht dieser ab durch viel
kráftigere Fúhler, deren erste Geisselglieder weniger gestreckt sind, und durch 2-záhnige
Schenkel.
6. Eubulus extraneus sp. n.
Oblongoval, schwarz, fast matt, mit rotgelben Fiihlern, der Kórper
nebst Kopf, Riisselbasis und Beinen ziemlich dicht und gleichmássig
weissgrau beschuppt. Kopf kráftig und sehr dicht, aber flach punktiert,
etwas dinner beschuppt als die Elytren, die Augen einander etwas náher
geriickt als der Riissel an der Basis breit ist; Riissel mássigschlank, wenig
gebogen, etwas lánger als Kopf und Proth., in der basalen Hálfte gekielt
und gefurcht, grob punktiert, in der glánzenderen apikalen Hálfte fein
punktiert; die Fúhler in der Mitte eingefigt, die beiden basalen Geis-
selglieder wenig gestreckt und gleichlang. Proth. reichlich 2 x so breit
wie lang, in der basalen Hálfte mit parallelen Seiten, dann bogig zum
seltlich kaum eingeschniirten Apex mássigstark verengt, wie der Kopf
punktiert und mit einem feinen, hinten verkiúrzten Kiel versehen. Scutel-
lum oval, punktiert. Elytren mit winklig verrundeten Schultern, langoval
und fast 2 x so lang wie breit und 3 x so lang wie der Proth., am Apex
gemeinsam breit verrundet; kráftig punktiert-gestreift, die Punkte wenig
dicht gereiht, die ungraden Interst. gekielt, der Kiel der 3. in der Mitte
etwas nach auswárts geschwungen, die graden Interst. flach und rauh.
Schenkel ziemlich stark gekeult, mit einem grossen, 3-eckigen Zahn
versehen. Lánge: 6,5; Breite: 3 mm.
1 Y von Itatiaya, Prov. Rio de Janeiro, BRASILIEN, leg. F. Ohaus,
120019026: |
Die schmale, einfarbig weissgraue Art mit dem kurzen Proth. besitzt ausser der nach
auswárts geschwungenen 1. Rippe kaum ein hervorragendes Merkmal und steht den an-
deren Vertretern der Gattung etwas fremd gegenúber.
7. Eubulus albocucullatus sp. n.
Kurz und breit oval, subrhomboidal, schwarz, matt, mit rotgelben
Fúhlern, der Proth. in der hinteren Hálfte und die Elytren schwarzbraun
beschuppt, ersterer in der vorderen Hálfte zasammen mit dem Kopf, der
Rússelbasis und den Beinen weissgelblich bekleidet. Kopf stark verflacht,
zwischen den um die Basisbreite des Riissels getrennten Augen eine Quer-
leiste, fein und dicht punktiert; Riissel schlank, ziemlich stark gebogen,
so lang wie Kopf und Proth., in der basalen Hálfte erweitert, hier gekielt
und mit kurzen, schwarzen Borsten besetzt, in der apikalen Hálfte glán-
zend und sehr fein punktiert; die zarten Fiúhler in der Mitte eingefúgt,
das 2. Glied der Geissel lang gestreckt und fast 2 x so lang wie das 3.
und auch wie das dicke basale. Proth. an der Basis reichlich 2 x so breit
wie lang, an der Basis stark doppelbuchtig, die Seiten von den Hinterek-
Fiedler: Neue Hubulus aus Sid-Amerika 145
ken an convergent, der hellbeschuppte Apex breit und flach einge-
schnúrt; sehr fein und dicht punktiert und mit einem vorne verkúrzten
Kiel versehen, auf der schwarzen hinteren Hálfte mit kurzen, schwarzen
Borsten besetzt. Scutellum klein, oval, stark glánzend. Elytren breit und
kurz, wenig lánger als zusammen breit, mit winklig verrundeten Schul-
tern, in der basalen Hálfte etwa mit subparallelen Seiten, am Apex ge-
meinsam relativ schmal verrundet; zeimlich feim punktiert-gestreift, die
Punkte nicht eng aufgeschlossen; die unpaarigen Interst. fein gekielt,
die paarigen breit und flach, alle mit einer recht weitláufigen Reihe kur-
zer, geneigter, heller Borsten besetzt. Schenkel schwach gekeult, 2-záhnig,
der áussere Zahn klein, die Schienen, besonders beim «Y, an der Basis
egebogen, am zugeschárften Aussenrande mit feinen, starren Borsten
besetzt. Lánge: 4; Breite: 2 l4 mm.
. Typen (7 $) und 1 Paratype (07) von der Kolonie Nova Teutonia,
BRAsIiLIEN, leg. Plaumann, 7.12.1935.
Die kurze, breite Art ist an dem weisslich beschuppten Vorderkórper und an den
2-záhnigen Schenkeln leicht zu erkennen..
- (Abgeschlossen am 10. Maerz 1945)
10
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) PEA
EL GENERO £UARESTA LOEW (= CAMAROMYIA HENDEL)
EN LA REGION NEOTROPICAL
(Diptera Trypetidae)
MARTÍN L. AczÉL
Instituto de Entomología
Universidad Nacional de Tucumán
The author presents a partial revision of the Neotropical species of the o Eua-
resta Loew, giving redescriptions of three old species, E. bullans (Wiedemamn), E. philo-
dema (Hendel) and £. toda (Lindner). E. meridionalis is described as new species from
Argentina. A key for separating the species is included,
*
La revisión parcial se basa sobre el estudio de material de la Fun-
dación Miguel Lillo, además de material de Investigaciones Entomoló-
gicas de la Universidad de Chile, de la Colección Entomológica «Sánchez
Labrador» en el Colegio Máximo de San José y de la colección del Dr.
Everardo E. Blanchard. Debo dejar constancia de la colaboración de
los siguientes entomólogos, quienes pusieron gentilmente su material a
mi disposición: Dr. E. E. Blanchard, del Instituto de Sanidad Vegetal en
Buenos Aires; Dr. Guillermo Kuschel, de la Universidad de Chile en San-
tiago y Dr. Gregorio Williner del Colegio Máximo de San José en San
Miguel (prov. de Buenos Aires). A todos mi sincero agradecimiento.
Todas las figuras he dibujado con cámara clara. Las microfotografías
ha ejecutado el fotógrato de la Fundación, Sr. Víctor Brennan, sobre la
base de las preparaciones microscópicas preparadas por mí. Agradezco
igualmente a la Srta. O. Córdoba por haber delineado los dibujos según
mis originales.
Historia.—El nombre genérico fué establecido por Loew (1873)
para un subgénero de «Trypeta» sobre la base de las siguientes especies
neárticas: aequalis Loew, festiva Loew, bella Loew y pura Loew. Williston
(1896, como Evaresta) y Coquillett (1910) han elevado al subgénero Eua-
resta al rango genérico, y ha designado la especie neártica festiva Loew
como especie genérica.
; Cresson (1907) ha sugerido que se considere Euaresta como un sub-
género de Tephritis Latreille, pero no realizó su sugestión en su propio
trabajo.
Benjamín (1934) revisó la literatura del género y excluyó varias es-
pecies, las cuales no tienen lugar allí. Propuso el nombre subgenérico
Setigeresta para la especie neártica aequalis (Loew), además consideró
el género Camaromyta, propuesto por Hendel (1914) para la especie Bu-
148 a kReyo Gil: "Ent. 195292
llans (Wiedemann), como otro subgénero de Euaresta. Curran (1932)
propuso otra vez la inclusión de Euaresta en el género Tephritis.
Para la identificación de las especies neotropicales, primeramente
Williston (1896) y después Hendel (1914) publicaron claves; para la
identificación de las especies neárticas lo hizo Phillips (1923). En mi
catálogo (Aczél 1950) enumeré las especies neotropicales de Huaresta y
de Camaromyia separadamente. e A
Quisenberry (1950) revisó recientemente las especies neárticas de
Enuaresta, sinonimizando con suma razón con el subgénero Setigeresta
Benjamín y el género Camaromyla.
Distribución geográfica. —El género Fuaresia tiene
una distribución A típicamente disyunta, si las especies de «Ca-
maromyia» descritas de la región etiópica pertenecen realmente a este
género. El área del género conocido con certeza, ocupa las Américas desde
la región sureña de le y de la América, hasta el Distrito de Columbia
en Canadá.
La otra disyunción en la distribución geográfica del género se basa
sobre la especie bullans y es problemática. Las larvas de esta especie
monófaga viven con exclusividad en las inflorescencias de una planta
compuesta, Xanthium spinosum Linné, y según Whyte (1930) bullans
está atacando su planta huésped exclusiva en todo el área de su distri-
bución (Sudamérica, la subregión mediterránea en la región paleártica,
Australia: N. S. Wales). Al continente australiano fueron indudablemente
introducidos, bullans y su planta huésped, pero la opinión de los especia-
listas está dividida sobre cuál era la patria verdadera de esta especie.
Algunos (v. g. Hering, 1942) creen que la patria original de bullans es el
área mediterránea, de donde ha sido introducido a Sudamérica; otros
especialistas tienen la opinión opuesta (v. g. Mc Carthy, 1930); además
no debemos olvidar la posibilidad, de que bullans puede tener una distri-
bución geográfica disyunta. Los datos sobre la distribución geográfica
de Xanthium spinosum no dicen nada, porque según el «/ndex Kewensis>
(1895) esta planta es «cosmopolita». Las especies del género Xanthium
fueron descritas (1. c. 1895, 1901-6, 1904, 1907, 1913, 1921, 1926, 1920,
1933 y 1947) de América del Norte (32), de América (3), de Sudamérica
(6, de éstas, 3 de Chile y 1 de la Argentina), de Asia Oriental (4), del
área mediterránea (5) y de la región etiópica (2).
Sin embargo, existen algunos indicios que parecen respaldar la teo-
ría de Whyte sobre el origen neotropical (Chile) de bullans y de su planta
huésped: 1) bullans fué descrita de Montevideo (Uruguay) por Wiede-
mann en 1830 y su presencia fué descubierta más tarde en Europa;
2) Xanthium spinosum no solamente es común y abundante en Chile,
sino tiene además un nombre indio antiguo en este país: «clonqui>; 3) Blan-
chard (1937) describió de la Argentina un microhimenóptero parasítico
de bullans; 4) en este trabajo se halla la descripción de una nueva especie
argentina, E. meridionalis, la cual es la especie más vecina de bullans,
mientras que bullans en la subregión mediterránea es el único represen-
tante de su género.
Empero, hasta que no conozcamos la biología de las otras especies
sudamericanas y sus parásitos, y los de bullans tanto en Sudamérica como
en la región paleártica, los datos anteriormente enumerados no son sufl-
cientes aún para resolver el problema.
Aczél: Euaresta en la región neotropical 149
Hay que añadir a los datos de distribución, que según Whyte (1940)
se ha introducido en Australia también la especie neártica, E. aequalis-
(Loew).
En este trabajo publico datos detallados sobre la distribución de las
especies aquí tratadas, las cuales representan las especies más comunes
de la familia Trypetidae en la Argentina. Si existiera cierta relación entre
el número de los ejemplares examinados y la abundancia de las especies
en la naturaleza, toba (388 ejemplares) y philodema (228) son. las especies
más comunes en la Argentina, bullans (101) es menos común y meridio-
nalis (22) es la más rara.
Bio llos a: —Según los datos biológicos existentes, las larvas de
varias especies me Enaresta vi ven dentro de las inflorescencias de algunas
especies de Xanthium y Franseria (= Gaertneria) de la familia de Com-
positae, destruyendo las semillas de estas malezas. «In most cases only
one seed in the bur (Xanthium spinosum Linné) was infected»—by Eua-
resta bullans «but the other was usually badly developed and shrivelled»
(Me Carthy, 1930). Este género tiene entonces importancia en la lucha
biológica contra AS malezas muy molestas. La especie H. aequalis
(Loew) ya se aplicó en la lucha biológica (Snes been liberated against
noogoora bur», Whyte, 1940).
ESPECIE PLANTA HUÉSPED BIBLIOGRAFÍA
:
Euaresta aequalis (Loew) Xanthíum sp. (cocklebur) Benjamin 1934, Quisenbe-
rry 1950
» hullans (Wiede- Xanthium spinosum Linné Varios autores
mann) :
Xanthium pungens (moo- Whyte 1910
goora bur)
> Jonesi Curran Franseria (=Gaertnerta) sp. Quisenberry 1950
sttematica Coqui- Franseria ecanthicarpa (Hook) Quisenberry 1950
lett Coville
Parece que Blanchard (1937) ha descrito el primer y único parásito
de una especie de Euaresta: Eurytoma camaromytae, microhimenóptero
de la familia Chalcididae, de E. bullans (Wiedemann).
Sistemática. —Acepto totalmente el punto de vista de Qui-
senberry (1950) sinonimizando Camaromyia en el género Enaresta, por-
que si comparamos la descripción original del género Camaromyia (Hendel
1914) con la caracterización del género. Euaresta por Benjamín (1934) y
más tarde por Quisenberry (1950), ambas basadas sobre los caracteres
morfológicos de la especie genérica, se puede ver claramente que los carac-
teres principales de estos géneros coinciden: la quetotaxia y-la estructura
de la cabeza, la quetotaxia del tórax, el dimorfismo sexual en la forma del
fémur anterior, el tipo del diseño y el recorrido de las nervaduras del ala,
la forma y estructura del epandrio (sintergito 9.2+10. en el postabdo-
men del macho), etc., y además delimitan Euaresta nítidamente de todos
los géneros vecinos de Tephritinae.
Las diferencias morfológicas restantes entre Camaromyia y Enuaresta
no son suficientes para conservar el rango subgenérico de Camaromyia:
150 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
CARACTERES Euaresta Camaromyia
En la 1.2? celda posterior Una <bulla> está presente Está ausente
(en aequalis está en el es-
tado de desaparición)
En el ápice de la celda sub-— Dos manchas marginales Una sola mancha marginal
marginal 4 hialinas están presentes hialina está presente (excep-
to en toba)
La parte basal del oviposi-- Con pelitos finos y norma== Con pelos escamiformes de
tor está revestida les de color amarillo-páli-- color blanquecino (excepto
do hasta negro en toba)
-La forma de la cabeza, del postpedicelo y del palpo maxilar es varia-
ble entre ciertos límites en las especies de Euaresta; la pubescencia blan-
quecina de la arista de bullans representa sola mante un carácter especí-
fico (ver los dibujos de Quisenberry y los míos). Si comparamos el diseño
del ala de las especies neárticas con el de las especies neotropicales, pode-
mos observar sólo una leve diferencia: todas las especies neotropicales
(Camaromy1d) tienen una banda trasversal pardo-oscura preapical bas-
tante nítida (excepto en philodema), la cual está ausente en las especies
neárticas o está presente sólo en forma borrosa. Por lo tanto tampoco
podemos trazar una línea entre las especies neárticas y neotropicales sobre
la base de este carácter.
Quisenberry presentó las redescripciones de todas las especies neárti-
cas: aequalis (Loew), bella (Loew), bellula Snow, bullans (Wiedemann),
festiva (Loew), jonesi Curran, stigmatica Coquillett, y tapetis (Coquillett).
En el presente trabajo se hallan las descripciones de las siguientes especies
neotropicales: bullans (Wiedemann), meridionalis n. sp., philodema (Hen-
del) y toba (Lindner). Hasta la fecha el género HEuaresta se compone de
estas 11 especies, porque no sabemos aún cuáles de las especies enume-
radas en mi catálogo (1950, 281-283), pertenecen de veras al género
Euaresta: aesía (Walker) de las Islas de Galápagos, crenulata (Wulp)
de México, guttata (Macquart) de Brasil; además latipennis Townsend,
rufula Wulp y scitula Wulp, todas de México. Según la información di-
recta del Dr. Hering, las especies plesta Curran de Puerto Rico y tenuls
Loew de Brasil deben ser incluídas en el género Dyseuaresta (tienen un
solo par de sc), y meridiana Becker de Ecuador es una especie de 7ry-
panea o de Trypanoidea. Los datos bibliográficos corregidos de la especie
bella Loew:
Euaresta bella (Loew)
1862 Trypeta bella Loew, Smiths. Inst. Misc. Collect. 6 (1): 88, pl. 2. fig. 23
1873 Trypeta (Euaresta) bella Loew, 1. c. 11 (256): 311, pl. 10, fig. 23
1908 Euaresta bella Johnson, dr 78
1914 Euaresta bella Hendel, Abh. Ber. Zool. Mus. Dresden (1912) 14: 71
1934 Euaresta (Euaresta) bella ren U. S. Dept. Agric. Tech. Bull. (401): 50;
fig. 35
1950 Euaresta bella Aczél, Acta zool. Lilloana 7: 281-282
1950 Euaresta bella Quisenberry, Journ. N. Y. ent. Soc. 58: 34-37, figs. 23, 36
ES)
Región neotropical: México. Región neártica: Canadá, U. S. A., Islas de Bahama,
(Mus. Comp. Zool., Cambridge)
Aczél: Euaresta en la región neotropical 151
Género Euaresta Loew
1873 Trypeta (Euaresta) Loew, Smiths. Inst. Misc. Collect. 11 (256): 296
1896 Euaresta Williston, Trans. ent. Soc. London 377
1910 Enuaresta Coquillett, Proc. U. S. Nat. Mus. 37 (1719): 540 (esp. genérica:
Trypeta festiva Loew)
1914 Euaresta Hendel (en parte), Wien. ent. Zeitg. 33: 73-98
1914 Camaromyia Hendel, 1.c. 33: 73-98 (esp. genérica: Trypeta bullans Wiedemann)
1914 Euaresta Hendel (en parte), Abh. u. Ber. zool. Mus. Dresden (1912) 14: 70
1914 Camaromyia Hendel, 1. c. (1912) 14: 63
1923. Euaresta Phillips, Journ. N. Y. ent. Soc. 31: 145
1928 Euaresta Hendel, Ent. Mitteil. 17: 368
1932 Tephritis Curran (en parte), Amer. Mus. Novit. (556): 1
1933 Camaromyia Malloch, Dipt. Patas. S. Chile 6 (4): 273
1934 Euaresta (Camaromyia) Benjamin, U. S. Dept. Agric. Tech. Bull. (401): 50-58
1934 Euaresta (Setigeresta) Benjamin, 1. c. (401): 50 (esp. genérica: Trypeta aequalis
Loew)
1934 Tephritis Curran (en. parte), Fam. Gen. N. Am. Dipt. Ballou Press, New
York, 291
1942 Camaromyia Hering, Beitr. z. Fauna Perus, 1 Trypetidae 166
1950 Euaresta Aczél, Acta zool. Lilloana 7: 281
1950 Camaromyia Aczél, 1. c. 7: 295
1950 Evaresta Quisenberry, Journ. N. Y. ent. Soc. 58: 9-14
Regiones neotropical, neártica y paleártica. Introducido en la región
australiana.
Quisenberry (1950) ha caracterizado debidamente el género sobre la
base de las especies neárticas. Por lo tanto publicaré aquí en forma breve
la mortología comparativa de las 4 especies neotropicales tratadas, para
completar la descripción del género.
La longitud del cuerpo de las especies examinadas (hembras sin ovi-
positor) mide 2,0 —4,4 mm. Las alas son un poco más largas o poco
más cortas que el cuerpo. La especie toba tiene el tamaño más pequeño
(2,0 — 3,1 mm.) : di ,
3,6 mm.) que bullans (3,4 — 4,3 mm.) o philodema (3,3 — 4,4 mm.).
Aparte del dimorfismo sexual tan característico del género, que se
manifiesta en los. fémures anteriores notablemente hinchados en el sexo
masculino (figs. 14-15), se puede observar algunos otros casos de dimor-
fismo en las especies examinadas. En los machos de bullans el pedicelo
v postpedicelo de las antenas son de color marrón-negruzco hasta negro,
mientras que en la. hembra son de color pardo-claro hasta amarillo-tostado.
Se manifiesta además un leve dimorfismo sexual en el diseño alar: la man-
cha pardo-oscura sobre la nervadura cúbico-anal (cu.+a,, pedicelo de la
celda anal) es más extensa en el macho que en la hembra, excepto en
philodema; pero en philodema encontramos otra clase de dimorfismo
sexual: la banda trasversal pardo-oscura que sigue desde el estigma alar
hasta la celda discoidal es en el macho considerablemente más ancha
que en la hembra.
Frente en su margen posterior aproximadamente tan ancha como la
mitad del ancho cefálico; estrechándose hacia adelante en el margen an-
terior sólo 2/3 — 4/5 tan ancha como en el vértice. La frente es tan ancha
en el margen anterior como larga en la línea mediana (entre la lúnula y
el margen del occipucio); solamente en meridionalis es algo más larga
que ancha en el margen anterior. Lámina mesofacial levemente hundida,
su margen bucal es poco saliente. La mitad superior del occipucio es
152 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
aplanada, la inferior es moderadamente hinchada. La estría frontal es
desnuda. : /
Las antenas están colocadas poco más arriba del tercio superior de
la altura ocelar en bullans y en philodema, entre el tercio superior y la
mitad de la altura o en meridionalis y en toba. Postpedicelo 1,9 —
2,0 (bullans), 1,6 = 2,0 (phtlodema), 13 11 (merndronalis) o LES
(toba) veces más as que ancho. Bullans tiene el palpo maxilar más an-
cho, y meridionalis el menos ancho entre las especies examinadas.
La mayoría de las cerdas cefálicas es aguda y de color pardo-amari-
llento. Las especies examinadas tienen el número característico para el
género: 2 pares de orbitales inferiores (ori) casi iguales, 2 pares de orbi-
tales superiores (ors) reclinadas, el par posterior es escamiforme y de color
blanquecino, siempre más corto que el anterior; 1 par ocular (oc) muy
divergente y subigual a los pares de ori; un par vertical interno (uti)
apenas divergente representa el par más largo. Las cerdas: vertical exter-
na (ute) relativamente corta y muy divergente, postvertical (put) poco
divergente, y occipitales (occ) en su longitud muy desiguales, todas son
escamiformes y de color blanquecino. La cerda genal es poco notable,
aguda y de color pardo-amarillento.
El mesonoto está densamente revestido con pelitos adyacentes esca-
miformes cortos, de un color blanquecino hasta amarillo claro. La pro-
pleura, mesopleura y esternopleura también están provistas de tales pe-
litos esparcidos. El dorso del escutelo es aplanado y desnudo, solamente
entre ambos pares de cerdas (sc) lleva algunos pelitos escamiformes de
color blanquecino. El color de fondo del mesonoto es casi totalmente
negruzco hasta negro, cubierto de una densa pruinosidad de color ama-
rillo latón claro.
La mayoría de las cerdas torácicas es aguda, larga y de color DA
amarillento. 1 par ds (A) y 1 par presutural (prst) reclinados. 2 cer-'
das notopleurales (npl), la cerda posterior es escamilorme y de E
blanquecino, considerablemente más corta que la cerda anterior normal
en bullans, merionalis y philodema; toba carece de la cerda npl anterior
y tiene solamente la posterior, escamiforme y muy corta, de color blan-
quecino. Una sola cerda mesopleural (mpl) superior reclinada. El par
dorsocentral (dc) reclinado está insertado en el tercio anterior de la dis-
tancia entre la sutura trasversal y la cerda supraalar (sa) en bullans,
poco detrás de la sutura trasversal en las demás especies examinadas.
Las cerdas de de están siempre más distanciadas que las cerdas prescute-
lares (prsc=acr, acrosticales, o el par posterior de dc, según Quisenberry).
El par prsc está situado algo delante del par postalar (pa) E (=in-
traalar de Quisenberry 1). Además un par supraalar (sa), 2 postalar (pa)
y 2 escutelar (sc) están presentes; el par sc basal es casi paralelo hasta algo
convergente, el par basal es corto, convergente y cruzado; el par basal
es 2,0 — 2,5 (philodema), 2,5 3,0 (bullans), 2,5 5,0 .(toba) 'Ó 3,0=
4.0 veces (meridionalis) más largo que el par apical. El par sc apical es
solamente en toba escamiforme y de color blanquecino. Las cerdas ptero-
pleural (ptpl) y esternopleural (sf) son poco escamilormes y de un color
más claro que el de las cerdas normales.
Las coxas y patas son amarillo tostadas y están provistas de cerdas :
y pelos del mismo'color, solamente las pequeñas uñas y algunos pelitos
en la cara inferior de los tarsitos son de color negro. No tienen ningún
Aczél: Huaresta en la región neotropical OS
carácter genérico o específico, excepto el dimorfismo sexual en los fémures
anteriores.
Las alas tienen un diseño pardo-oscuro muy parecido al de las espe-
cies de Tephritis. Publico dos microfotografías (7 y 2) del ala de sendas
especies para demostrar en el diseño la variación individual, el dimorfis-
mo sexual y la constancia de los caracteres específicos.
La forma del estigma es normal. En las alas de los machos de bullans,
meridionalis y toba, la mancha pardo-oscura sobre el pecíolo de la celda
anal es algo hasta considerablemente más extensa que en la hembra. En
el ala de philodema la mancha trasversal pardo-oscura que sigue desde el
estigma hasta la celda discal, en el macho es considerablemente más
ancha que en la hembra. Las nervaduras del ala de philodema son amarillas
en su tercio basal: simultáneamente tiene esta especie, entre todas, el
diseño alar más reducido y discontinuo. Entre las especies examinadas
toba es la única, por tener dos manchas marginales hialinas en el ápice
de la celda submarginal (Csm), igual como todas las especies neárticas.
Muy rara vez el rayo pardo-oscuro angosto que divide ambas manchas
hialinas es más o menos vestigial, reducido desde el margen del ala hasta
casi completamente ausente (pl. 2, fig. 8). Las terminaciones de las 3.*
y 4.* nervaduras (r4+5 y Mm) son casi paralelas. La última sección de m,
es levemente ondulada, como en casi todas las especies neárticas (excepto
justamente en festiva, según el dibujo de Quisenberry). En las especies
examinadas no existe una <bulla» en la 1.* celda posterior (Cp,). La sec-
ción mediana de la m. (entre las nervaduras trasversales anterior (ta) y
posterior (tp)), es algo más larga que la ta, pero más corta que la tp, como
también en todas las especies neárticas. En las especies examinadas la
ra+s es desnuda, solamente en la base ensanchada está provista de 1-2
cerditas diminutas de color negro, además en la cara inferior del ala lleva
entre la base y la ta 5-7 (bullans), 4-5 (meridionalis y philodema) o 1-2
(toba) cerditas diminutas de color negro, las cuales se pueden observar
solamente con un aumento de 80x.
La escama torácica está desarrollada sólo en forma de una estría
muy angosta («frenulum squamulare»), la escama alar es pequeña, poco.
lobulosa, su margen está ciliado con pelitos muy finos y relativamente
largos.
El color de fondo de los tergitos de preabdomen es por lo general
negro con los márgenes posteriores amarillos en extensión variable. El
tergito 5.” alargado del macho se estrecha en todas las especies examina-
das considerablemente hacia atrás, y adelante del epandrio es más es-
trecho que el epandrio mismo, el cual en este género excepcionalmente
no está escondido debajo del tergito 5.2 como en los géneros vecinos, sino
está situado en la continuación de los tergitos preabdominales (figs. 4- 5).
El epandrio mismo demuestra en las especies examinadas un carác-
ter genérico de importancia: es relativamente grande, su cara terminal
es aplanada y está ornamentada con ranuras lineares de poca profundidad
(figs. 6, 16, 21 y 29), de color amarillo-tostado, excepto en toba (pardo-
Oscuro hasta negro).
La parte basal del ovipositor en su estado original es cónica, de color
pardo-oscuro hasta negro, brillante; en las especies bullans, meridionalis
y philodema está revestida con pelos adyacentes escamiformes y de color
blanquecino, solamente en toba con pelitos finos y agudos, de color negruz-
co. La parte basal del ovipositor cuando está dorsoventralmente depri-
154 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
mida, es tan larga como su ancho basal en bullans, algo más larga que su
ancho basal en meridionalis y toba, poco más corta que su ancho basal
en philodema.
La parte apical del ovipositor es de un color ámbar; en vista dorsal
es lanceolada con el ápice agudo, excepto en toba (acicular); vista de
perfil es poco encorvada hacia abajo (solamente en philodema hacia arriba).
Entre las especies examinadas son bullans y meridionalis muy estre-
chamente emparentadas; el parentesco entre ambas especies y philodema
es menos lejano que entre las anteriormente mencionadas y toba. La es-
pecie toba está más cerca a las especies neárticas que las demás (por tener
dos manchas hialinas en el ápice de la celda submarginal, y la parte basal
del ovipositor sin pelos escamiformes).
Clave para la determinación de las especies examinadas
l. En el ala la mancha pardo-oscura en la parte basal de la 1.1
celda basal (Cb) es redonda y ovalada y se extiende sobre la
región mediana de la 2.* celda basal (Cb). En el ápice de la
celda submarginal (Csm) hay una sola mancha marginal hia-
lina. Ambas cerdas notopleurales están presentes. Epandrio
del macho amarillo-tostado. La parte basal del ovipositor
está revestida con pelos adyacentes escamiformes de color
blanquecino.
Za La mitad basal de la arista antenal es aparentemente gruesa
v blanca a causa de una pubescencia muy fina y densa. Pe-
dicelo y postpedicelo del macho negruzco hasta negro, y de
la hembra amarillo-tostado intenso. La banda transversal
preapical pardo oscura, la cual sigue desde el ápice de la cel-
da marginal hasta 'el margen posterior del ala, se ensancha
considerablemente en la 1.* celda posterior, donde es mucho
más ancha que la distancia entre su límite proximal y la ta.
Las patas son totalmente amarillo-tostadas. La parte apical
del ovipositor, en vista dorsal, es lanceolada con el ápice agu-
do; vista de perfil es levemente arqueada hacia abajo. Espe-
cie de un tamaño mayor (84 Ls ma
bullans (Wiedemann)
Lo La arista es normal, completamente desnuda y fina, de color
pardo-negruzco hasta negro. Pedicelo y postpedicelo son en E
ambos sexos ocráceo-claros. La banda trasversal preapical
pardo-oscura se estrecha considerablemente en la parte me-
diana de la 1.* celda posterior, donde es considerablemente
más estrecha que la distancia entre su límite proximal y la
ta. Las patas son amarillo tostadas, pero los distitarsos de las
patas intermedias y posteriores son de color pardo-oscuro
hasta negruzco. Especie de un tamaño menor (2,8 — 3,6 mm.)
meridionalis mn. sp.
1. La mancha pardo oscura en la parte basal de la*Cb; tiene la
forma de una banda trasversal corta y angosta, y nunca se
extiende sobre la Cb»,
¡97
Se
Aczél: Euaresta en la región neotropical 155
En el ápice de la celda submarginal (entre las terminaciones
de las 2.* y 3.* nervaduras) hay una sola mancha hialina. Ám-
bas cerdas notopleurales están presentes. Epandrio amarillo
tostado. Parte basal del ovipositor revestida con pelos adya-
centes escamiformes de color blanquecino. La parte apical
del ovipositor, en vista dorsal es lanceolado con el ápice agu-
do; su región apical, vista de perfil, es levemente encorvada
hacia arriba. Especie de un tamaño mayor (3,3 — 4,1 mm.).
philodema (Hendel)
En el ápice de la Csm hay casi siempre dos manchas marginales
hialinas, la proximal es más ancha que la distal. Una sola
cerda notopleural (np! posterior) está presente. Epandrio
pardo-negruzco hasta negro. Parte basal del ovipositor está
revestido con pelitos finos y normales de color negruzco. Parte
apical del ovipositor acicular; vista de perfil, es poco encor-
vada hacia abajo. Especie de un tamaño menor (2,0 —
SAM te ds A CLA NN LEE em DO dio
toba (Lindner)
puede incluir esta clave en la de Quisenberry (1950), colocándola
en el lugar de la 1.* alternativa del punto 3.
Euares
1830
1842
1850
1852
1868
1869
1881
1883
1904
1905
1907
1914
1927
1931
1933
1934
1946
1950
1950
ta bullans (Wiedemann)
Trypeta bullans Wiedemann, Aussereurop. zweifl. Ins. 2: 506
Acinia rufa Macquart, Dipt. exotic. 2 (3 Subdiv.) 228, pl. 31, fig. 9
Tephritis tenera Loew, Stettin. ent. Zeitg. 58
Acinia rufa Blanchard in Gay, Hist. fís. polít. Chile, Zool. 7: 460
Tephritiss meleagríis Schiner, Reise Novara, Dipt. 272
Trypeta bullans Loew, Zeitschr. f. ges. Naturwiss. 8
Acimia rufa F. L. Arribálzaga, Stettin. ent. Zeitg. 42: 146
Tephritis meleagris Wulp, Tijdschr. v. Entom. 26: 55
Tephritis adspersa Coquillett, Invertebr. Pacif. 30
Tephritis bullans Becker, Katal. Palearkt. Dipt. 4: 132
Trypeta bullans Brethes, An. Mus. Nac. Buenos Aires 16: 300
Camaromyia bullans Hendel, Abh. u. Ber. Zool. Mus. Dresden (1912) 14:
5 Do Dd, Me 07 :
Camaromyia bullans Hendel in Lindner, Die Fliegen d. pal. Reg. 49. Trype-
tidae
Tephritis wolffi Cresson, Entom. News 42: 5
Camaromyia bullans Malloch, Dipt. Patag. S. Chile 6 (4): 134
Euaresta (Camaromyia) bullans Benjamin, U. S. Dept. Agric. Tech. Bull.
(401): 50, 58
Camaromyia bullans Stuardo, Cat. Dípt. Chile 134
Camaromyia bullans Aczél, Acta zool. Lilloana 7: 295
Euaresta bullans Quisenberry, Journ. N. Y. ent. Soc. 58: 24-26, figs. 1C, 2C
y 3EF
Macho.—Cuerpo 4,2 — 3,4 mm. de largo; ala 3,7 — 3,0 mm. de largo
y 1,4 — 0,9 mm. de ancho, 2,7 — 3,3 veces más larga que ancha.
Cabeza (fig. 1) 0,77 — 0,66 mm. de largo, 1,29 — 1,07 mm. de an-
cho y 095085 mm. de alto (ancho alto: : largo: = 1: 3/5: 3/4 aprox
madamente). Frente amarillo-tostada, en el margen posterior 0,63 —
0,54, en el anterior 0,50 — 0,41 mm. de ancho, y en la línea mediana
0,48 —
son bla
0,41 mm. de largo. Lúnula, las láminas mesofacial y parafacial
ncas, El color de tondo del occipucio es amarillo-tostado claro,
SN Rev. Chil. Ent. 1952, 2
con un par de manchas ovales de color marrón oscuro sobre la lámina
cerebral. El occipucio está cubierto de pruinosidad amarillenta hasta
blanquecina. La lámina ocelar es poco elevada, de color de fondo negruz-
co, cubierta de una pruinosidad blanca. Los ojos, vistos de perfil, en esta
especie son poco más oblicuos que en las demás, 0,73 — 0,61 mm. de
alto. y 0,54 — 0,43 mm. de largo, aproximadamente 1,4 veces más altos
que largos. Mejillas debajo de los ojos 0,13 — 0,11 'mm. de ancho. La
parte inferior del occipucio, vista de perfil, es 0,25 — 0,23 mm. de ancho.
Las antenas (fig. 2) están colocadas poco más arriba del tercio su-
perior del ojo. Escapo amarillo-tostado claro, pedicelo y postpedicelo
marrón-negruzcos hasta negros, sólo el margen basal del postpedicelo y
el margen apical del pedicelo son de color pardo-amarillento. Postpedi-
celo 0,32 — 0,29 mm. de largo y 0,16 — 0,16 mm. de ancho, aproxima-
damente dos veces más largo que ancho. La parte basal corta y engrosa-
da de la arista es amarillo tostada. La mitad basal de la arista parece ser
engrosada por una pubescencia blanquecina muy densa; su mitad basal
es fina y de color negro, parece ser desnuda pero observando con un au-
mento de 80x se puede notar que está provista de pocos pelitos adyacentes,
muy finos, de color negro. Las partes bucales son amarillo pálidas hasta
blanquecinas, solamente el labelo y el pequeño premento son amarillos.
_Los palpos maxilares son anchos, con peiitos blanquecinos (fig. 3).
El número normal de las cerdas cefálicas está presente.
Tórax con el escutelo 1,6 — 1,4 mm. de largo y 1,2 — 0,9 mm. de
ancho; tiene el color de fondo pardo-oscuro hasta negruzco, solamente
el escutelo y algunas otras regiones son de color de tondío amarillento.
El mesonoto y escutelo están cubiertos de una densa pruinosidad de color
amarillo. latón, y las pleuras, mediotergito y postescutelo con una densa
pruinosidad de color gris. El mesonoto está revestido además con pelitos
adyacentes escamiformes de color amarillo claro.
El número normal de las cerdas torácicas está presente. La cerda
notopleural (npl) anterior es casi 3 veces más larga que el par posterior
escamiforme. Solamente la cerda mesopleural (mpl) superior está desarro-
o como maecroqueta. El par escutelar (sc) basal es largo y paralelo,
2,5 — 3 veces tan largo como el par apical convergente y cruzado; ambos
pares de sc tienen el mismo color. El par dorsocentral (de) está: insertada
aproximadamente en el tercio anterior de la distancia entre la sutura
transversal y la cerda supraalar (sa). La distancia entre la cerdas dc es
casi el doble de la entre las cerdas prescutelares (prsc), las cuales por su
parte están colocadas muy poco delante de la línea de las cerdas postala-
res (pa) superiores.
Alas con el diseño pardo-oscuro característico de este género (lám.
1, figs. 1-2). Una mancha redonda u ovalada de color pardo-oscuro en
ambas celdas basales (Cb, y Cb,) es característica para esta especie y para
meridionalis; esta mancha se extiende desde el ramo radial (rr) hacia
atrás hasta la nervadura mediocubital (la cual separa la Cb, de la celda
anal). La parte mediana de la banda transversal apical, la cual, sigue
desde el ápice de la celda marginal DAEÍa el margen posterior del ala, se
ensancha considerablemente én la 1.* celda posterior (como en el ala de
toba), donde es considerablemente más ancha que la distancia entre ella
y la nervadura transversal anterior (ta). La 1.* sección costal (Csc o es-
tigma) 0,41 —'0,30, la 2.* 1,23 — 1,02, la 3.2 0,68 — 0,54, y la 4.? 0,43 —
0,30 mm. de largo. La sección basal de la 4.* nervadura longitudinal
Aczél: Euaresta en la región neotropical SIA
(m1) 1,02 — 0,75, la mediana 0,27 — 0,27, y la última 1,09 — 0;91 mm.
de largo. La nervadura ta es 0,25 — 0,20, la tp 0,45 — 0,34 mm. de largo.
La celda anal 0,82 — 0,48 mm. de largo.
Los balancines son amarillos. :
El preabdomen es 1,8 — 1,4 mm. de largo y 0,9 — 0,8 mm. de ancho,
de color de fondo amarillo y negruzco, cubierto de una pruinosidad densa
de color amarillo latón y de pelos adyacentes escamiformes, de color blan-
quecino. El tergito 5.” (0,68 — 0,48 mm.) es 1,6 — 1,9 veces más largo
que el 4.2 (0,43 — 0,25 mm.). (Figs. 4-5).
El epandrio es amarillo-tostado y brillante, los cercos son amarillo-
claros. El epandrio es ovalado, 0,50 — 0,45 mm. de ancho y 0,41 — 0,36 mm.
de largo, aproximadamente 1,2 veces tan ancho como largo (figs. 6-7).
Hembra.—Muy parecida al macho. Cuerpo 4,3 — 3,5 mm. de largo
(sin el ovipositor); ala 3,9 — 3,6 mm. de largo y 1,5 — 1,3 mm. de ancho,
2,6 — 2,8 veces más larga que ancha.
La cabeza es 0,85 0,75 mm. de largo, 1,38 — 1,34 mm. de ancho
y 1,02 — 0,93 mm. de alto (ancho : alto : largo = 1 : 4/5 — 2/3: : 2/3—
1/2). La frente en el margen anterior es 0,73 — 0,63, en el margen ante-
rior 0,56 — 0,50 mm. de ancho, y en la línea mediana 0,48 — 0,45 mm.
de largo. Los ojos, vistos de perfil, son 0,85 0,70 mm. de alto y 0,57 —
0,57 mm. de ancho, 1,5 — 1,2 veces más altos que anchos. Mejilla 0,13 —
0,13 mm. de ancho. La parte inferior del occipucio, vista de perfil, es
Osma: desauchos Eostpedicelo (0532110129 mm de. largo iy
0,17 — 0,14 mm. de ancho, 1,9 — 2 veces más largo que ancho. El co-
lorido de las antenas es más claro que en el macho: escapo amarillo-tos-
tado, pedicelo pardo-claro, postpedicelo amarillóo-tostado intenso. La
arista está revestida con pubescencia blanca hasta la mitad, como en el
macho.
Moracontelescutelo 1671 9 tm de largo y LS ms de
ANNA
Alas con el diseño pardo-oscuro casi igual al del macho. La 1.* sec-
ción costal 0,48 0,38, +18: 2.2 1032) .1,23, la 3210/63. 0,6, la 4
0,41 — 0,34 mm. de largo. La sección basal de m, 1,11 — 1,07, la me-
diana 0,34 — 0,32, y la última 1,18 — 1,11 mm. de largo. ta 0,27 — 0,25,
tp 0,48 — 0,41, y la celda anal (Can) 0,82 — 0,59 mm. de largo. Esca-
mas, balancines y patas como en el macho.
Preabdomen 1,6 — 1,3 mm. de largo (sin ovipositor) y 1,3— 1,0
mm. de ancho. El tergito 5. es apenas más largo (0,29 — 0,27 mm.)
que el 4. (0,27 — 0,25 mm.); el tergito 6.” es considerablemente más
largo (0,36 — 0,32 mm.) que los anteriores y apróximadamente 1,2 veces
más largo que el 5.” La parte basal del ovipositor (figs. 7-8) es negro y
brillante, revestida densamente con pelos escamiformes adyacentes de
un color blanquecino hasta amarillo claro, casi hasta el ápice; original-
mente es largo y cónico, en vista dorsal 0,73— 0,73 mm. de largo, su
ancho basal es 0,57 — 0,59 y su ancho apical 0,20 — 0,23 mm., más
largo que su ancho basal; vista de perfil, en su base es 0,57 — 0,50 mm.
de alto. En varios ejemplares de la colección la parte basal del ovipositor
es deprimida dorsoventralmente debido a la desecación; en este estado
mide en vista dorsal: longitud 0,68 — 0,77, ancho basal 0,70 — 0,77,
ancho apical 0,38 — 0,25 mm., y vista de perfil, en su base solamente
0,25 — 0,18 mm. de alto. La parte apical de ovipositor es brillante, de
color ámbar, dorsoventralmente deprimida y en vista dorsal es lanceo-
158 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
lada con ápice agudo; vista de perfil es s levemente arqueada hacia abajo
(figs. 9- a
po: lr
caca típica: Montevideo en Uruguay.
Distribución: Sudamérica: Argentina, Chile, Brasil; la subregión
mediterránea de la región paleártica; últimamente ha sido introducido
en Australia: New South Wales.
Material revisado: 3%, 3 2929 Cordillera de Santiago - (Chile);
todos devueltos a Instituto de Entomología, Investigaciones Entomoló-
gicas, Universidad de Chile, Santiago.
o. Martínez (República iS provincia de Buenos Aires)
16.12.1928 (Bridarolli S. J.); 7, 2 2 2 Devoto (R. A., Buenos Aires)
17191925 (Bridarolli. 5: ¡%. Q Piquete (R. A.,, Sta. Fe) 10.1.1929
(Brdarolli 5: 3: 77051 69 “Sierra Córdoba (RETA? Cordoba) Amia
1938 (Bridarolli S. J.); todos devueltos a la Colección «Sánchez Labrador»
en el Colegio Máximo de San José, San Miguel.
En la Colección de la Fundación Miguel Lillo, Tucumán: Q Neu-
quén (R. A., a 26-30.XI.1946 (K. J. Hayward Y A. Willink);
Q Potrerillos (R. A., Mendoza) 8.111.1950 (A. Willink); 2 979,2 9 9
Vista Flores (R. A., Mendoza) 30.1:4930 (MEE Arz 6 OOO
Uspallata (R. A., Mendoza) 24: 1:1950 (VEL. Aczal So ARTORO
14.11.1947 (K. J. Hayward :«% A. Willink); 2. Bahía Blanca (RA,
Buenos Aires) 12.12.1946 (K. J. Hayward « A. Willink); ? San Martín
(RETA Córdoba) 6-10. 11048 (A UE ópez) 12 Si AOS A ranaSeo
(R. A., Córdoba) 16.11.1949 (M. L. Aczél); 7,2 22 Villa Ana (R. A.,
Sta. Fe) 1-18.2.1948 (K. J. Hayward € A. Willink); 3 2 9 La Merced
(R. A., Salta) 17.1.1951 (P. Wygodzinsky); 5 of, 4 € 2 Ruiz de los
Llanos (R. A., Salta) II. 1947 (R. Golbach); 4 9, 4 4 2 Villa Padre
Monti (R. A., Tucumán) 17.1 - 7.2.1948 (R. Golbach); 2 Y Alpachiri
(RA. Tucuman):29:12 1946 :(R: Golbach); 2.9131, 2.20 SantBedro
de: Colalao (ROPAS Tucuman) 122 ALEA TAME AG ONO
Trancas (R. A., Tucumán) 2.1947 (R. Golbach); Y” 4 Colonia Benítez
(REAL, ¡CEhaco) 7.12.1940" (KR. Golback); 29191 *Palpala (REA)
12-18.1.1949 (M. L. Aczél); 2 9, 3 9 9 Sierra Zapla (R. A., Jujuy)
30.1.1949 (M. L. Aczél).
Euaresta meridionalis n. sp.
Macho. Cuerpo 3,6 — 2,8 mm. de largo; ala 3,7 — 2,7 mm. de largo
y 1,1 —1,0 mm. de ancho, 3,3 — 2,7 veces más largo que co como
en bullans.
Cabeza (fig. 11) 0,66 — 0,60 mm. de largo, 1,04 — , ,86 mm. de 0
cho y 0,91 — 0,75 mm. de alto (ancho : alto : largo = 1 : 7/5 : 2/3),
color amarillo-ocráceo, pálido. Frente amarillo-ocráceo aa en el mar-
gen posterior 0,54 — 0,43, en el anterior 0,36 — 0,29 mm. de ancho, y
en la línea mediana 0,41 — 0,38 mm. de largo. Lúnula, láminas meso-
facial y parafacial blanquecina hasta amarillo-ocrácea más pálida que la
estría frontal. Occipucio ocráceo-claro con un par de manchas ovaladas
de color negruzco sobre la región inferior de la lámina cerebral. Lámina
ocelar apenas elevada, de color marrón oscura, cubierta de una pruino-
sidad grisácea esparcida. Los ojos, vistos de perfil, 0,77 — 0,63 mm. de
alto y 0,45 — 0,41 mm. de largo, 1,7 — 1,5 veces más altos que largos.
Figs. 1-10. Euaresta bullans (Wiedemann). 1. cabeza de perfil; 2. antena izquierda,
cara interna; 3. palpo maxilar izquierdo, cara interna; 4. abdomen del macho, vista dor-
sal; 5. ídem, vista lateral; 6. epandrio, vista terminal; 7. parte basal del ovipositor, vista
lateral; 8. ídem, vista dorsal; 9. parte apical del ovipositor, vista dorsal; 10. ídem, vista
lateral (del lado izq.). Figs. 11-17. Euaresta meridionalis m. sp. 11. cabeza de perfil; 12.
antena izq., cara interna; 13. palpo maxilar izquierda, cara interna; 14. fémur y tibia
anterior del macho; 15. ídem, de la hembra; 16. epandrio, vista terminal; 17. parte basal
del ovipositor, vista dorsal. (Figs. 1, 4, 5,7, 8, 11, 14, 15 y 17, dibujados con un aumento
de 40x, el resto con un aumento de S0x. La parte basal del ovipositor en los dibujos 8 y
17 es deprimida).
(O Rev. Chil. Ent. 1952, -2
Mejillas 0,07 — 0,05 mm. de ancho. La parte inferior del occipucio, vista -
de perfil, es 0,23 — 0,16 mm. de ancho.
Las antenas están colocadas entre el tercio superior y la mitad de la
altura ecular y son totalmente de un color ocráceo-claro. Postpedicelo
0,20 — 0,18 mm. de largo y 0,12 — 0,11 mm. de ancho, solamente 1,6 —
1,7 veces más largo que ancho. La arista es fina y desnuda, de color negro,
excepto su cuarta parte basal apenas engrosada, de color ocráceo-claro
(fig. 12), Las partes bucales son ocráceo-blanquecinas, solamente el la-
belo y el pequeño y angosto premento son amarillo-tostados. Los palpos
maxilares (fig. 13) son considerablemente más angostos que en bullans.
El número normal de las cerdas cefálicas está presente.
Tórax con el escutelo 1,4 — 1,1 mm. de largo y 1,1 — 0,9 mm. de
ancho; tiene el mismo color de fondo como el tórax de bullans. El meso-
noto y escutelo están revestidos con una pruinosidad densa de color ama-
rillo latón claro; las pleuras, el mediotergito y el postescutelo con una
pruinosidad densa de color grisáceo. El mesonoto está además cubierto:
de pelitos adyacentes escamiformes y cortos, de color amarillo-blanque-
CIno. :
El número normal de las cerdas torácicas está presente. La cerda
notopleural (npl) anterior es aproximadamente 2 veces tan larga como la
posterior escamiforme. El par escutelar (sc) basal es largo y paralelo, en
general 3-4 veces más largo que el par apical convergente y cruzado, algo
escamiforme y de un color poco más claro que las cerdas basales. El par
dorsocentral (dc) está insertado apenas detrás de la sutura transversal
(aproximadamente en la 1/5 parte anterior de la distancia entre la sutu-
ra y la cerda sa). El par prescutelar (prsc) está colocada algo delante de
la línea de las cerdas postalares (pa) superiores, aproximadamente en la
l¿ parte posterior de la distancia entre la sa y pa superior.
Todas las coxas y patas son amarillo-tostadas con cerdas y pelos
del mismo color, pero los distitarsos de las patas intermedias y posterio-
res son de color marrón-oscuro hasta negro.
Alas con el diseño pardo-oscuro, característico para el género (lám.
1, figs. 3-4). Una mancha redonda de color pardo-oscuro en la parte basal
de la 1.2 celda basal (Cb,) se extiende sobre la parte mediana de la 2.*
(Cb,), como en bullans, pero nunca alcanza posteriormente la nervadura
mediocubital (al contrario casi siempre la alcanza en bullans). La parte
mediana de la banda transversal preapical pardo-oscura se estrecha con-
siderablemente en la 1.* celda posterior (Cp), donde es mucho más es-
trecha que la distancia entre su. margen proximal y la nervadura trans-
versal posterior (ta), casi como en el ala de philodema. La 1.* sección cos-
tal 0,34 — 0,32, la 2.* 1,04 —= 0,91, la 320,57 — 0,50, y la 4.2 0,43 034
mm. de largo. La sección basal de la 4.2 nervadura (m,) es 0,85 — 0,77,
la mediana 0,25 — 0,25, y la última 0,95 — 0,85 mm. de largo. La ner-
vadura transversal anterior (ta) es 0,23 — 0,20, la posterior (tp) 0,34 —
0,32, y la celda anal 0,61 — 0,48 mm. de largo.
Los balancines son amarillo-tostados hasta pardo-claros.
El preabdomen es 1,6 — 1 mm. de largo y 0,9 — 0,7 mm. de ancho,
de color de fondo negro y amarillo, en algunos ejemplares casi totalmente
negro;-está, cubierta de una pruinosidad fina y esparcida de color amarillo
de latón, y, de pelos adyacentes escamiformes de color blanquecino. El
tergito 5.0 (0,52 == 0,38 mm.) es en general dos: veces más largo que el
4.2 (0,29 —-0,16 mm.).
Aeczél: Euaresta en la región neotropical 161
El epandrio (síntergito 9.+10.%) es amarillo-tostado y brillante, los
cercos son de un color algo más claro. El epandrio (fig. 16) es ovalado,
0,43 — 0,41 mm. de ancho y 0,34 — 0,32 mm. de largo, 1,2 — 1,3 veces
más ancho que largo.
Hembra. Muy parecida al macho. Cuerpo 3,4 — 3,2 mm. de largo;
ala 3,4 — 3,2 mm. de largo y 1,3— 0,9 mm. de ancho, 2,6 — 3,5 veces
más larga que ancha.
La cabeza 0,75 — 0,70 mm. de largo, 1,13— 1 E mm. de ancho y
0,95 — 0,91 mm. de alto (ancho : alto : largo — RO MAS SAPaproxie
madamente). Frente en el margen posterior 0,54 — e en el anterior
0,36 — 0,29 mm. de ancho, yen la línea mediana 0,41 — 0,38 mm. de
largo. Ojos, vistos de perfil, 0,75 — 0,70 mm. de alto y 0,48 — 0,48 mm.
de largo, aproximadamente 1,5 veces más altos que largos. Mejilla 0,07 —
0,09 mm. de ancho. Parte inferior del occipucio, vista de perfil, 0,23 —
0,16 mm. de ancho. Antenas como en el macho, en el colorido no existe
dimorfismo sexual; postpedicelo 0,24 — 0,23 mm. de largo y 0,16 — 0,14
mm. de ancho, 1,5 — 1,6 veces más largo que ancho. La arista es fina y
desnuda como en el macho.
Tórax con el escutelo 1,4 — 1,4 mm. de largo y 1,1 — 1,0 mm. de
ancho.
Escamas, balancines y patas como en el macho.
Alas con el diseño pardo-oscuro, casi igual al del macho. La 1.* sec-
ción costal es 0,38 — 0,32, la 2.* 1,18 — 1,14, la 3.2 0,63 — 0,64, y la
4.2 0,36 — 0,34 mm. de largo. La sección basal de mM: 0,95 = 0,80, Te
mediana 0, or 0,30, y
0,20, la tp 0,38 — 0,36, y la celda anal 0,59 — 0,56 mm. de largo. |
Preabdomen 1,2 — 1,1 mm. de largo y 1,0 — 1,0 mm. de ancho.
El tergito 5. es algo más largo (0,23 — 0,20 mm.) que el 4.” (0,18 — 0,17
mm.). El tergito 6.? es más largo (0,27 — 0,27 mm.) que los anteriores,
1,2 — 1,3 veces más largo que el 5.? La parte basal del ovipositor es par-
do oscuro, brillante y está revestida con pelos escamiformes de color
blanquecino hasta amarillo-pálido, desde la base hasta el tercio apical.
La parte basal del ovipositor (fig. 17) originariamente debía ser también
cónico, pero en -todos los ejemplares examinados es dorsoventralmente
deprimido, probablemente debido a una quitinización más débil que en
bullans; en vista dorsal es 0,59 — 0,59 mm. de largo, su ancho basal
0,52 — 0,41 y su ancho apical 0,20 — 0,20 mm.; vista de perfil, en su
base es 0,18 — 0,18 mm. de alto. Las partes mediana y apical del ovipo-
sitor en todos los ejemplares están escondidos.
Holótipo Y? y 2 parátipos o: Isla Choele-Choel (Rep. Argentina,
Río Negro) 23. XT.1946 (K. J.. Hayward € A. Willink). Alótipo Y
3 parátipos (7, 2 9 2): Río Colorado (R. A., Río Negro) 15-20.2.1947
(K: |. Hayward % A. Willink).
Parátipos: Y, 5 Q Q Neuquén (R. A., Neuquén) 26-30.11.1946
(K. J. Hayward 8 A. Willink); 2 of Zapala (R. A., Neuquén) 19-
22.12.1946 (K. J. Hayward Y A. Willink); y Potrerillos (R. A., Men-
doza) 20-21.1.1947 (K. J. Hayward « A. Willink); todos en la Colec-
ción de la Fundación Miguel Lillo, Tucumán. Parátipos: 2 ', Y Sie-
rra Córdoba (R. A., Córdoba) 14.1.1938 (Bridarolli S. J.), devueltos a
la Colección «Sánchez Labrador» en el: Colegio Máximo de San José,
San Miguel.
11
162 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Euaresta philodema (Hendel) n. comb.
1914 Camaromyia philodema Hendel, Abh. u. Ber. Zool. Mus. Dresden (1912) 14:
63, pl. 3, fig. 53
1933 Camaromyia philodema Malloch, Dipt. Patag. S. Chile 6 (4): 274
1946 Camaromyia philodema Stuardo, Cat. Dípt. Chile 134
1950 Camaromyia philodema Aczél, Acta zool. Lilloana 7: 295
Macho. Cuerpo 4,4 — 3,7 mm. de largo; ala 4,1 — 3,5 mm. de lar-
go y 1,6 — 1,2 mm. de ancho, 2,6 — 2,9 veces más larga que ancha.
Cabeza (fig. 18) 0,82 — 0,73 mm. de largo, 1,41 — 1,16 mm. de an-
cho y 16-095 mm des alto ancho alto larco Ma AOS
aproximadamente), de color amarillo-ocráceo pálido. La estría frontal es
amarillo-clara; lúnula, las láminas parafacial y mesofacial son blanque-
cinas con matiz ocráceo; occipucio ocráceo-pálido con un par de man-
chas ovaladas, de color oscuro sobre la región inferior de la lámina cere-
bral. Frente en el margen posterior 0,70 — 0,59, en el anterior 0,52 —
0,45 mm. de ancho, y en la línea mediana 0,50 — 0,43 mm. de largo.
Lámina ocelar algo elevada y entre los ocelos amarillos es de color pardo
oscuro, cubierta de una' pruinosidad rala de color amarillo claro hasta
grisáceo. Los ojos, vistos de perfil, 0,95 — 0,75 mm. de alto y 0,57 —
0,45 mm. de ancho, 1,6 — 1,7 veces más altos que largos. Mejillas 0,11 —
0,09 mm. de ancho. La parte inferior del occipucio, vista de perfil, es
0,25 — 0,23 mm. de ancho.
Las antenas (fig. 19) están colocadas algo más arriba del tercio su-
perior de la altura ocular y son totalmente de color amarillo-ocráceo
claras. Postpedicelo 0,29 — 0,27 mm. de largo y 0,16 — 0,14 mm. de
ancho, 1,8 — 2 veces más largo que ancho. La arista es fina y desnuda,
de color negro, excepto su l4 parte basal apenas engrosada, de color
amarillo-claro. Las partes bucales son ocráceo-blanquecinas, solamente el
labelo y el angosto premento son de color amarillo-tostado. Los palpos
maxilares (fig. 20) son relativamente angostos. El número normal de las
cerdas cefálicas está presente.
Tórax con el escutelo 1,7 — 1,4 mm. de largo y 1,4 — 1,1 mm. de
ancho; su color de fondo es negro y amarillo, pero las regiones amarillas
son más extendidas que en bullans y meridionalis. El tórax está revestido
con una pruinosidad que parece ser grisácea sobre el fondo negro, y ama-
rillenta hasta amarilla latón sobre el fondo amarillo. El mesonoto está
densamente cubierto de pelos adyacentes escamiformes, de color ocráceo-
claro.
El número normal de las cerdas torácicas está presente. La cerda
notopleural (npl) anterior es aproximadamente 2 veces más larga que la
anterior escamiforme. El par escutelar basal (sc) es largo y paralelo y
hasta poco divergente y 2 — 2,5 veces más largo que el par apical con-
vergente y cruzado, normalmente desarrollado y del mismo color como el
del par basal. El par dorsocentral (dc) está insertado apenas detrás de
la sutura transversal (en la 1/6 — 1/8 parte anterior de la distancia entre
la sutura y la cerda supraalar). El par prescutelar (prsc=acr) está situado
poco delante de la línea del par postalar (pa) superior, aproximadamente
en la 1/5 parte posterior de la distancia entre la sa y pa superior.
Todas las coxas y patas son amarillo-tostadas con cerdas y pelos del
mismo color, pero los distitarsos de las patas intermedias y posteriores
son a veces de color más oscuro, hasta pardusco.
Aczél: Euaresta en la región neotropical 163
Alas con el diseño pardo-oscuro característico para el género (lám.
2, figs. 5-6), sin embargo el diseño es poco más claro y considerablemente
menos extenso que en bullans y toba, además es más discontinuo aún que
en meridionalis. En el tercio basal del ala, las nervaduras son amarillas.
La mancha pardo-oscura en la parte basal de la 1.* cerda basal (Cb,)
tiene la forma de una banda transversal corta y angosta, y nunca se ex-
tiende sobre la Cb.. Esta es la única especie, la cual no tiene una mancha
pardo oscura bien extendida sobre el pedicelo de la celda anal (cu.+a)
sino solamente 2 a 3 manchitas angostas en ambos sexos. La región me-
diana de la banda transversal apical pardo-oscura es muy angosta, hasta
puede estar compuesta de manchitas aisladas, y se estrecha aun más en
la 1.* celda posterior, donde es notablemente más estrecha que la distan-
cia entre ella y la ta. La 1.* sección costal es 0,45 — 0,36, la 2.? 1,43 —
1123, la 3.2 0,57 — 0,52, y la 4.* 0,36 — 0,30 mm. de largo. La sección
basal de la 4.2? nervadura longitudinal (m,) 1,09 — 1,00, la mediana
1,36 — 0,30, y la última 1,13 — 1,02 mm. de largo. La nervadura trans-
versal anterior (ta) 0,30 — 0,25, la posterior (tp) 0,50 — 0,42, y la celda
anal (Can) 0,73 — 0,54 mm. de largo.
Los balancines son amarillos.
El preabdomen es 1,8 — 1,5 mm. de largo y 1,3 — 1,0 mm. de ancho,
de color de fondo negro y amarillo, revestido con una pruinosidad fina,
grisácea y amarillenta, y con pelos adyacentes escamitormes de color
blanquecino. El tergito 5. (0,61 — 0,45 mm.) es aproximadamente 2
veces tan largo como el 4.? (0,32 — 0,23 mm.).
El epandrio es amarillo tostado y brillante, ovalado, 0,54 — 0,50
mm. de ancho y 0,41 — 0,41 mm. de largo, 1,2 — 1,3 veces tan ancho
que largo (fig. 21).
Hembra. Muy parecida al macho. Cuerpo 4,0 — 3,3 mm. de largo;
ala 4,2 — 3,5 mm. de largo y 1,7 — 1,3 mm. de ancho, 2,4 — 2,7 veces
más larga que ancha.
Cabeza 0,86 — 0,73 mm. de largo, 1,38 — 1,18 mm. de ancho y
1,16 — 0,98 mm. de alto. La frente en el margen posterior es 0,70 — 0,59,
en el anterior sólo 0,52 —0,43 mm. de ancho, y en la línea mediana
0,54 — 0,44 mm. de largo. Mejilla 0,13 — 0,11 mm. de ancho. Parte
inferior del occipucio, vista de perfil, 0,30 — 0,23 mm. de ancho. Antenas
como en el macho; postpedicelo 0,30 — 0,25 mm. de largo y 0,16 — 0,14
mm. de ancho, 1,6 — 1,8 veces más largo que ancho. La arista es fina y
desnuda como en el macho. Ojos, vistos de perfil 0,93 — 0,77 mm. de
alto y 0,54 — 0,50 mm. de largo, 1,5 — 1,7 veces más altos que largos.
Tórax con el escutelo 1,7 — 1,4 mm. de largo y 1,4 — 1,2 mm. de
ancho.
Alas con el diseño casi igual al del macho, pero la banda transversal
mediana, que sigue desde el ápice del estigma hasta la celda discal (Cd),
es en la hembra considerablemente más angosta que en el macho. La 1.*
sección costal es 0,45 — 0,36, la 2.? 1,48 — 1,25, la 3.* 0,61 — 0,59, y la
4.2 0,43 — 0,34 mm. de largo. La sección basal de la m. es 1,18 — 0,98,
la mediana 0,42 — 0,36, y la última 1,18 — 1,00 mm. de largo, la ta
0,27 — 0,23, la tp 0,50 — 0,41, y la celda anal (Can) 0,73 — 0,61 mm.
de largo.
Escamas, balancines y patas como en el macho.
Preabdomen sin ovipositor 1,5 — 1,2 mm. de largo y 1,3— 1,1 mm.
de ancho. La longitud del tergito 5. (0,27 — 0,18 mm.) es igual a la del
164 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
4.2. El tergito 6.% es más largo (0,32 — 0,27 mm.) que los anteriores,
1 al — 1,4 veces más largo que el 5.”.
La parte basal del ovipositor es negro y brillante, está revestida con
pelos adyacentes escamiformes de color blanquecino hasta amarillo-claro,
desde la base hasta casi el ápice. La parte basal del ovipositor es corta, -
originalmente cónica (figs. 22-23), (vista dorsal: longitud 0,57 — 0,57,
ancho basal 0,48 — 0,48, ancho apical 0,23 — 0,20 mm.; en vista lateral:
altura basal 0,45 — 0,50 mm.), pero en muchos ejemplares es deprimida,
debido al efecto de la desecación (vista dorsal: longitud 0,61 — 0,57,
ancho basal 0,70 — 0,68, ancho apical 0,20 — 0,20 mm.; vista de perfil:
altura basal 0,18 — 0,18 mm.). La parte apical del ovipositor es brillante
y de color ambar, dorsoventralmente deprimida (figs. 24-25); en vista
dorsal es lanceolada con el ápice agudo; vista de perfil, su región apical
es levemente encorvada hacia arriba.
Tipo: en el Museo de Dresden.
Localidad típica: Talcahuano en Chile.
Distribución geográfica: Chile (Angol y Santiago).
Material revisado: o Antofagasta, Bo Atacama (Cole AA
1946 (G. Kuschel), devuelto a la Colección de la Universidad de Chile,
Santiago.
Q. Carolina (Rep. Argentina, San Luis) 1.1948 (Rivete $. J.), de-
vuelto a la Colección «Sánchez Labrador» en el Colegio Máximo de San
José, San Miguel.
9 El Colorado, Pt Villarino (RE VAE Sta e ore E
guelet), devuelto a la Colección de Dr. Everardo E. Blanchard.
En la Colección de la Fundación Miguel Lillo, Tucumán: 4 YY,
3 9 2 Choele Choel (R. A., Río Negro) 23.11.1946 (K. J. Hayward «
A. Willink); 7 SY, 14 2 2 Zapala (R. A., Neuquén) 19.12.1946 (K.
J. Hayward S£ A. Willink); 33 f Y, 25 Y ? Neuquén (R. A., Neuquén)
11.12.1946 (K. J. Hayward € A. Willink); 4 o”, 18 2 Y Vista Flores
(R: A., Mendoza) 30.1.1950 (M. L. Aczél); o, 4 2 2 Uspallata (RAS
Mendoza) 24:01. 1950 (ME “AczE, y id A yaa ES
A. Willink); Y, 4 Y € Potrerillos (R. A., Mendoza) 20.1.1947 (K. J.
Hayward « A. Willink), 2 $? 2 8.3.1950 (A. Willink); y? Chacras de
Coria (R. A., Mendoza) 21.1.1950 (M. L. Aczél); 2 La Gallareta (R: A:
Sta. Fe) 5-17.3 (K. J. Hayward € A. Willink); 2 Yunca Suma (Ro AS
Catamarca) 15.12.1949 (F. Monrós); 7 So, 3 € € San Javier (R. A.,
Tucumán) 21.10.1950 (M. L. Aczél);4 7,4 € 2 San Pedro de Colalao
(R. A., Tucumán) 1.1948 y 2.1949 (J. M. Arnau), o” 21.1.1949 (Gua-
nNUCO), 310 O OS. 10 1049: Wygodzinsky) 3 oo NS
canas (R. A., Tucumán) 12.1947 (R. Golbach); 9 fo”, 18 9 Y Trancas
(RA, Tucumán) 2:1941/.(R% Golbach): 2.99 Mati del Valle (RESAS
Tucumán) 12 01219472 Golbachs 9 Aconquija 000 mn
Tucumán) 12: 1946 (Re Golbach); o Urundel (RA. Salta) ORD AiO40
(ME: AczelN SOS dOSO (RE Golbach): La Merced (Era Salta)
13.14.1951 (B. Wyeodzisky) 2040101 Cafayate (RA Salta) MS IOSO
y 11.2. 195 (Ke TiHayward) 1650: ooo SACAR pala
Jujuy). 12.1.1949 (MA Aczél; 3: 90 Sierra Zapla (REASON
30.1.1949 (M. L. Axzél); € Ledesma (R. A., Jujuy) 10.2.1950 (E.
Monrós « A. Willink); $ Los Perales (R. A., Jujuy) 3.2.1950 (F. Mon-
Aczél: Enaresta en la región neotropical 165
rós 4% A. Willink); 7 $ Pt. Bontfee (R. A., Misiones) 14.3.1945 (K.
J. Hayward, A. Willink «£ R. Golbach).
La especie es nueva para la fauna de Argentina.
Euaresta toba (Lindner) n. comb.
1928 Camaromyia toba Lindner, Konowia 7: 29-30, fig.
1933 Camaromyia toba Malloch, Dipt. Patag. $. Chile 6 0 274-275
1942 Camaromyia toba Hering, Beitr. z. Fauna Perus 1 Trypet. 166
1946 Camaromyia toba Stuardo, Cat. Dípt. Chile 134
1950 Camaromyia toba Aczél, Acta zool. Lilloana 7: 296
Macho. Cuerpo 3,1 — 2,2 mm. de largo; ala 2,8 — 2,3 mm. de largo
y 1,1 —0,8 mm. de ancho, 2,5 — 2,9 veces más larga que ancha.
Cabeza (fig. 26) 0,57 — 0,46 mm. de largo, 0,93 — 0,75 mm. de
ancho y 0,82 — 0,63 mm. de alto (ancho : alto : largo = 1 : 8/9 - 6/7 :
2/3, aproximadamente). Frente, mejillas y occipucio ocráceo-amarillento
claro; lúnula, la lámina parafacial y mesofacial blanquecinas hasta ocrá-
ceo-amarillentas, claras. La frente en el margen posterior 0,48 — 0,36,
en el anterior 0,34 — 0,28 mm. de ancho, y en la línea mediana 0,34 —
0,32 mm. de largo. La lámina ocelar es poco elevada y de color pardo-
oscuro entre los ocelos, cubierta de una pruinosidad rala de color grisáceo.
En el occipucio de esta especie se une a menudo el par de manchas ovala-
das de color pardo-oscuro hasta negro, y ocupan casi la superficie entera
de la lámina cerebral, excepto su margen superior; están cubiertos—como
todo el occipucio—de una densa pruinosidad de color ocráceo. Los ojos,
vistos de perfil, son 0,66 — 0,51 mm. de alto y 0,45 — 0,34 mm. de ancho,
aproximadamente 1,5 veces más altos que largos. Mejillas 0,09 — 0,07
mm. de ancho. Parte inferior del occipucio, vista de perfil, 0,16 — 0,14
mm. de ancho.
Las antenas ocráceo-amarillentas están colocadas entre el tercio su-
perior y la mitad de la altura ocular (fig. 27). Postpedicelo 0,20 — 0,17
mm. de largo y 0,13 — 0,11 mm. de ancho, aproximadamente 1,5 veces
más largo que ancho. La arista es fina y desnuda, de color negro, excepto
su tercio basal apenas engrosado, de color ocráceo-pálido. Las partes
bucales son amarillo-ocráceas, pálidas, solamente el labelo y el premento
muy angosto son de color amarillo-tostado (palpo maxilar fig. 28). El
número normal de las cerdas cefálicas está presente.
Tórax con el escutelo 1,0 — 0,9 mm. de largo y 0,9 — 0,7 mm. de
ancho. La mayor parte del tórax y del escutelo tiene el color de fondó
pardo oscuro hasta negro, excepto el ápice del escutelo y la mayor parte
de las propleuras de color de fondo amarillo-tostado. El mesonoto y es-
cutelo están revestidos de una pruinosidad densa de color amarillo latón
claro, a veces con un matiz grisáceo, y de pelitos escamiformes adyacentes,
cortos y relucientes, de color amarillo claro. Las pleuras, mediotergito y
postescutelo están cubiertos de una pruinosidad menos densa, de color
grisáceo.
El número normal de las cerdas torácicas está presente. La cerda
notopleural (np!) anterior en todos los ejemplares examinados está ausente,
la posterior es corta y escamiforme («stoppelfórmig») de color amarillo-
blanquecino. El par escutelar basal (sc) es largo y paralelo o poco diver-
gente, 2,3 — 5 veces más largo que el par apical escamiforme, convergente
y cruzado, de color amarillo-blanquecino. El par dorso-central está in-
166 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
sertado apenas detrás de la sutura transversal (en el 1/8— 1/9 ante-
rior de la distancia entre la sutura y la sa). El par prescutelar está ubi-
cado algo delante de la línea de las cerdas postalares (pa) superiores, en
la 1/5 — 1/4 parte posterior de la distancia entre las cerdas supraalar -
(sa) y pa superior.
Todas las coxas y patas son amarillo-tostadas y provistas de cerdas
y pelos del mismo color, solamente las uñas diminutas son de color negro.
Alas con el diseño pardo-oscuro característico (lam. 2, figs. 7-8).
Entre las especies examinadas es la única, la cual tiene 2 manchas margi-
nales hialinas en el ápice de la celda submarginal (Csm); la mancha
proximal es más ancha que la distal, como en el género Paroxyna. Muy
rara vez la raya pardo-oscura que divide ambas manchas es más o menos
vestigial, reducido desde el margen del ala, hasta puede estar casi total-
mente ausente (lám. 2, fig. 8). En la parte basal de la 1.* celda basal, la
mancha pardo-oscura tiene la forma de una banda transversal corta y
“angosta (como en philodema) y nunca se extiende sobre la 2.* celda basal.
La banda transversal preapical pardo-oscura se ensancha considerablemen-
te en la 1.*? celda basal (como en bullans), donde es aproximadamente tan
ancha hasta algo más ancha que la distancia entre ella y la ta. La 1.* sec-
ción cal (Cs =esuama) Es 0,50 029) la 2. 09 032 MOSES
0,52 — 0,45, y la 4.2 0,34 — 0,23 mm. de largo. La sección basal de la
4.* nervadura (m,) es 0,73 — 0,66, la mediana (o penúltima) 0,27 — 0,19,
y la última 0,88 — 0,75 mm. de largo. La nervadura transversal anterior
(ta) es 0,20 — 0,17, la posterior (tp) 0,30 — 0,25, y la celda anal 0,38 —
0,34 mm. de largo. |
Los balancines son amarillo-claros. -
El preabdomen es 1,4 — 1,0 mm. de largo y 1,0 — 0,6 mm. de an-
cho, y tiene el color de fondo amarillo-tostado hasta parduzco, solamente
el tergito 5.2 y a veces también el 4.?, tiene color de fondo negro. Los ter-
gitos están cubiertos de una pruinosidad rala, de color ocráceo-claro, y
de pelos adyacentes escamiformes de color blanquecino hasta amarillo-
claro. El tergito 5.2 es 1,5— 1,8 veces más largo (0,50 — 0,43 mm.)
que el 4.2 (0,34 — 0,23 mm.). Los esternitos son de un color de fondo
pardo-oscuro hasta negro y están cubiertos de una pruinosidad blanque-
cina, excepto el tergito 5.”, que es negro brillante.
El epandrio de esta especie es pardo-negruzco hasta negro y brillante,
provisto de pelitos negros; 0,31 — 0,27 mm. de ancho y 0,26 — 0,23 mm.
de largo, aproximadamente 1,2 veces más ancho que largo (fig. 29). La
emarginación cercal es relativamente grande y de color pardo pálido.
Hembra. Muy parecida al macho. Cuerpo 3,1 — 2,0 mm. de largo
(sin ovipositor); ala 3,1 — 2,2 mm. de largo y 1,2 — 0,9 mm. de ancho,
2,4 — 2,6 veces más larga que ancha.
Cabeza 0,59 — 0,45 mm. de largo, 0,98 — 0,71 mm. de ancho y
0,86 — 0,59 mm. de alto (ancho : alto : largo = 1 : 7/8 — 5/6 : 4/5 —
3/5, aproximadamente). Ojos, vistos de perfil, 0,70 — 0,48 mm. de alto
y 0,48 — 0,41 mm. de largo, 1,2 — 1,4 veces más altos que largos. Me-
jilla 0,08 — 0,07 mm. de ancho. Parte inferior del occipucio, vista de
perfil, 0,16 — 0,11 mm. de ancho. Postpedicelo 0,22 — 0,18 mm. de largo
y 0,13 — 0,10 mm. de ancho, 1,7 — 1,8 veces más largo que ancho.
Tórax con el escutelo 1,2 — 0,8 mm. de largo y 1,0 — 0,7 mm. de
ancho.
31
Figs. 18-25. Euaresta philodema (Hendel). 18. cabeza de perfil; 19. antena izq., cara
interna; 20. palpo maxilar izq., cara interna; 21. epandrio, vista terminal; 22. parte basal
del ovipositor, vista lateral; 23. ídem (deprimida), vista dorsal; 24. parte apical del ovi-
positor, vista dorsal; 25. ídem, vista lateral -(del lado izq.). Figs. 26-33. Euaresta toba
(Lindner). 26. cabeza de perfil; 27. antena izq., cara interna; 28. palpo maxilar izq., cara
interna; 29. epandrio, vista terminal; 30. parte basal del ovipositor, vista lateral; 31.
ídem (deprimida), vista dorsal; 32. parte apical del ovipositor, vista dorsal; 33. ídem,
vista lateral. (Figs. 18, 22, 23, 26, 30, 31 dibujadas con un aumento de 40x, el resto con un
aumento de 80x).
168 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Alas con el diseño pardo-oscuro casi igual al del macho. La 1.* sec-
ción costal 0,32 — 0,25, la 2.* 1,04 — 0,73, la 3.2 0,59 — 0,48, y la 4.2
0,36 — 0,25 mm. de largo. La sección basal de la m, 0,82 — 0,63, la me-
diana'0,28 — 0,20, y la última 0,93 — 0,73 mm. de largo. La ta 0,21 —
0,16, la tp 0,38 — 0,25, y la celda anal 0,48 — 0,34 mm. de largo. Es-
camas, balancines y patas como en el macho.
Preabdomen 1,3 — 0,9 mm. de largo y 1,0 —.0,7 mm. de ancho.
El color de fondo de los tergitos es amarillo-tostado, pero cada uno de los
tergitos 5.2 y 6.% está ornamentado con un par de manchas basales A
color negro. Pruinosidad y pelos como en el macho. Los tergitos 4,9
5.2 son de igual largo (0,25 — 0,16 mm.), el 6.” es algo más largo de
éstos (0,27 — 0,18 mm.), apenas 1,1 veces más largo que el tergito 5.”.
La parte basal del ovipositor es negro y brillante, provista de pelitos
finos (no escamiformes, como en las especies neárticas) de color negruzco.
Originalmente es cónica (figs. 30-31), (en vista dorsal: longitud 0,57 —
0,50, ancho basal 0,36 — 0,41, ancho apical 0,16 — 0,16 mm.; vista de
perfil: alma nasal 0.99 = 0, 25 mm.), pero en varios ejemplares es depri-
mida, debido al fenómeno de desecación (en vista dorsal: longitud 0,54 —
0,50, ancho basal 0,45 — 0,43, ancho apical 0,23 — 0,18; vista de perfil:
altura basal 0,11 — 0,09 mm). En ambos casos es més larga que su an-
cho basal. La parte apical del ovipositor es brillante y de color ámbar,
dorsoventralmente apenas deprimido, acicular; vista de perfil es poco
encorvada hacia abajo (figs. 32-33).
po:
Localidad típica: Lapaango en la Argentina (Formosa).
Distribución: Chile: Casa Pangue; Perú: Ica, Hac. Huayuri; Uru-
guay: Montevideo; Brasil; Norte de la Argentina.
Material revisado: 2 797, 2 Y Y Piquete (Rep. Argentina, Córdoba)
9.1.1928 (Bridarolli S. J.); y 9: Martínez (R. A., Buenos Aires) 16: 12.
1928 (Bridarolli S. J.); devueltos a la Colección «Sánchez Labrador» en
el Colegio Máximo de San José, San Miguel.
2 99. Las Breñas (R. A., Chaco) 12.1949 (H. Zunino); devuelto
al Dr. E. E. Blanchard, Buenos Aires.
En la Colección de la Fundación Miguel Lillo, Tucumán: 77 9, 3
2 2 Uspallata (R. A., Mendoza) 14.1.1947 (K. J. Hayward S A. Wil-
ADS MORO San Francisco (R. A., Córdoba) 16.11.1949 (M.
L. Aczél); 93 Y, 90 Q Q La Paz (Isla de Paraná) (R. A., Entre Ríos)
TAM (MIE A ZEN 2 ASaniRatacl (REA Oc Un
1040 (ME E Aczél: 14. Ga, 19. 2090 TAlpachini (RA cuna OR
12. 1046. (KR. Golbach); 21001, 2:29 Lacavera (R: A. Mucunmam) 230
26.11.1951 (ML. Aczel SR. Golbach); 2. o”, 2 Quebrada Camzo
(R. A., Tucumán) 18.11.1950 (R. Golbach); Y Villa Padre Monti (R.
As Tucuman) 12 OA (BR Golbacid; 2 979 Sienra Za pla(ISAe
Jujuy) 3011949 (ME Aczél) 8 010, 1612 25 Coloma Benitez (UNA
Chaco) 7.12.1949 (R. Golbach), 1 9 3.11.1949 (M. L, Aczél); 9 Re-
sistencia (ER. AS Ohaco) 12 OSO (NIE AczeN Zo o ZOCO
rinda (R. A., Formosa) 11.1947 (Morel); 2 9”, € Misión Laishi (R.
A., Formosa) 13-15.12.1948 (R. Golbach); 7. S 7, 16 € Q Isla de Cuba
(R. A Formosa) 1121049 Monro). io y O Cormiemtes
(R. A., Corrientes) 9.11.1949 (M. L. Aczél).
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Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 173
AUSENCIA DE, DIMORFISMO SEXUAL EN COLIAS
FLA VEOLA BLANCHARD 1852
(Lepidoptera Pieridae)
JoséÉ HERRERA
Cátedra de Zoología
Instituto Pedagógico
Universidad de Chile
The author calls attention to the lack of sexual dimorphism in Colías flaveola Blan-
chard whose specimens, being all white, are like the females oí all other Chilean species.
The authors who have treated this subject, E. C. Reed, Calvert, Elwes and Róber have
not mentioned the sex of the specimens, or if they have, they referred only to females.
Ureta, in his revision of Chilean Colias, decided that the 23 specimens of the Colias fla-
veola in his possession were females, and he described as males for this species, specimens .
of Colias vauthierz minuscula Butler. This same material, later examined by the present
author, was discovered to contain 14 males and 9 females.
Siempre se ha admitido un acusado dimorfismo sexual en las especies
de Colias, cuyos machos presentan un colorido más intenso, generalmente
anaranjado, sobre las hembras, que son blanco-verdosas o amarillo-ver-
dosas, y aun, anaranjadas, en los ejemplares descritos como «saturata».
Hembras albinas han sido citadas por varios autores, así Róber, en Seitz
(1), considera la aberración alba Staudinger como Colias flaveola euxanthe.
Field (2) señala la forma alba Strecker, como hembras frecuentes en la
generación de primavera de Colias philodice eurytheme. Esto ha inducido a
algunos a considerar como hembras los ejemplares sin un manifiesto
colorido.
En este trabajo quiero referirme a una especie chilena de Colias,
netamente andina, colectada en la alta cordillera y notable por la ausen-
cia de dimorfismo sexual, de tal manera que los autores que han tratado
esta especie han tomado los ejemplares machos por hembras, o bien, no
han precisado el sexo. Me refiero a Coltas flaveola Blanchard, quien al des-
cribir la especie de 1852 lo hizo en los siguientes términos (3):
«C. alis pallide flavis; anticis fascia submarginali apice punctoque discoidali nigres-
centibus; subtus totis pallidissime flavis, posticis basi subvirescentibus, puncto medio
pallido. Enverg. alar., 15 lin.
Cuerpo negruzco, cubierto de pelos amarillentos. Alas de la misma forma que en la
especie precedente, de un color amarillo pálido por encima, con la franja del mismo color,
las anteriores con el borde apical, una faja arqueada marginal y un punto a la extremidad
de la celdilla discoidal, todos de un color negruzco; las anteriores por debajo enteramente
174 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
de un amarillo muy pálido, con el borde costillar rosado; las posteriores de una amarillo
un poco verdoso en la base con un punto mediano y una hilera de manchitas roseadas
muy pálidas y poco distintas.
Esta especie fué hallada en Coquimbo».
Esta descripción se complementa con los dibujos que aparecen en el
Atlas Zool.
E. C. Reed (4) en 1877 al referirse a esta especie, escribe no conocerla
sino por la descripción y las figuras; y comenta: «si la descripción ha sido
sacada de una especie de Colias, es probablemente de una hembra».
Calvert, en su Catálogo (5) publicado en 1886, no la menciona, y en
la revisión de su Catálogo (6), hecho en 1898 la coloca como una posible
hembra de C. minuscula Butler.
En 1903, H. J. Elwes en «Butterflies ot Chile» (7), al referirse a C.
lesbia Fabricius, colectada cerca de Puente del Inca (Argentina) agrega lo
siguiente: «I also took a single albino female on the Chilean side ot the
pass at about 9.000 feet.» Puede presumirse que fuera un ejemplar de
C. flaveola, pues C. lesbia no ha sido colectada en nuestro país.
En 1924, Róber en Seitz (8) se limita a citar esta especie como puna
de las montañas de Chile y Bolivia.
En 1936, Ureta (9) en su revisión de las Col1as chilenas dispuso de
un abundante material de esta especie; pero siguiendo a los autores an-
teriores consideró hembras todos los ejemplares. ¿Cuál fué entonces el
macho para este autor?
El material estudiado por Ureta fué colectado en compañía del Sr.
Rodolfo Wagenknecht, en Río Seco, sobre 3.000 m., provincia de Coquim-
bo, localidad tipo de esta especie. Wagenknecht, al referirse a la colecta
escribe a Ureta lo siguiente: «Esta parte es la unión del Río Seco con
Lagunitas, formando un pequeño delta con alguna vegetación, entre la
brea (Tessaria absinthioides DC.), que florece en matas de 30 cm. de al-
tura. Aquí pude capturar unas diez hembras de C. minuscula. Los machos
de éstas eran relativamente escasos, en proporción de 1 a 30 con respecto
a las hembras. En un potrero con alfalfa (Medicago sativa L.), situado a
4 kilómetros más abajo, divisé bastantes Colvas vauthierz, pero únicamente
ahí, pues, en el delta ya nombrado se encontraban indefectiblemente sólo
minuscula. Dejo constancia que llama la atención una división tan mar-
cada en tan corta distancia».
Esta acertada observación decidió a Ureta a describir como el macho
de esta especie los escasos ejemplares anaranjados que en realidad eran
C. vauthierz minuscula. La existencia de la mancha amarillo-anaranjada
en la célula Sc-R,, que según Ureta distinguiría a estos ejemplares, es
válida para todos los machos de las Colias chilenas.
En 1948, durante la Expedición Universitaria a la provincia de Ta-
rapacá, colecté en la localidad de Parinacota a 4.500 m. cinco ejemplares
de una Colias que consideramos como hembras de Colias flaveola. Poste-
riormente durante mi estadía en el U. S. National Museum, tuve la opor-
tunidad de cotejar estos ejemplares y al proceder al estudio de sus geni-
tales, comprobamos con sorpresa que existían ejemplares machos y hem-
bras, que describiré en un próximo trabajo como nueva sub-especie. Con
este antecedente me decidí a estudiar los ejemplares de Colias flaveola,
depositados en nuestro Museo Nacional y que habían servido a Ureta en
Herrera: Colias flaveola Blanchard 178
su trabajo, material que fué puesto gentilmente a nuestra disposición.
Las disecciones corroboraron nuestra sospecha y por esto juzgamos con-
7
veniente hacer una nueva descripción de la especie.
Colias flaveola Blanchard
1852. Colias flaveola Blanchard, en Gay, Historia Física y Política de Chile, Zool.
7, p. 19. Atlas Zool., Lepidópteros, Pl. 1, f. 6 a y b, (1854).
Descripción de macho: (fig. 1). Alas anteriores por encima de color
amarillo-verdoso muy pálido. Banda marginal café que empieza en el
tercio medio de la célula R, y que se extiende en arco hasta el ángulo in-
terno, donde termina con algunas es-
camas dispersas del mismo color. Es-
ta banda se prolonga hacia las venas,
de tal modo que el borde interno es
algo dentado, sobre todo en M; y Cus.
Existen seis manchitas irregulares del
color del fondo, dispuestas radialmen-
te a la base del ala y ubicadas en la
banda marginal; la primera en R,
muy pequeña, una segunda en R,,
las dos siguientes en M, y M, algo a
mayores, casi un simple trazo la de ai MITAD
M,, y la última, correspondiente a 1
Cu, abierta hacia el interior en algu- E a
nos ejemplares o hacia el borde ex-
terno en otros. En el extremo de la
célula discoidal—entre las medianas—
una mancha café, muy difusa en al-
gunos ejemplares. Base del ala, sobre
todo en la célula anal, salpicada de
escamas negras. Célula costal con es-
polvoreadura café, teniendo el naci- : Sd
miento de la costa algunas escamas iia
rosadas. Venas del mismo color del jo
fondo, menos las medianas, Cu, y la
mitad distal de Cu,, de color café.
Alas posteriores por encima del mismo color que las anteriores, pero la
banda marginal muy mal diseñida, limitada a la células Rs y M, donde
apenas pueden describirse las manchitas que existen en las alas anteriores.
En algunos ejemplares las venas M,, M;, y Cu, diseñadas con escamas
cafés sobre todo hacia el margen externo. Entre estas células escamas
dispersas del mismo color. Base del ala, en la célula discoidal y cubital
con escamas negras y abundantes pelos amarillos. En la célula Sc — R;
y hacia su ángulo interno resalta nítidamente una mancha de 2 mm.
por 1,5 mm. de alto, ligeramente ovalada, formada por apretadas escamas
amarillo-citrinas («Mehlfleck»). Esta característica sexual secundaria es
el mejor indicio para caracterizar los machos. :
Alas anteriores por debajo blanquecinas con el ápice ligeramente
amarillento. Una serie de manchas submarginales de color café muy di-
1. Colias flaveola Blanchard, ala an-
terior y posterior del «d.
176 RENACE O 2 EZ
fusas en R,, M,, M,, M,, imperceptibles en algunos ejemplares. Escamas,
sobre la costa y mitad superior del borde externo, de color rosado; en la
base unas pocas escamas negras. Alas inferiores por debajo amarillo-
verdosas con la mitad basal grisácea, como resultado de la existencia de
numerosas escamas negras y amarillas entremezcladas, junto a una abun-
dante pilosidad amarilla. Hay una serie de seis manchitas difusas formadas
por escamas café y café-claras, que van dispuestas en arco desde la célula.
Sc — R; hasta Cu,. En el extremo de la célula discoidal otra más nítida,
circular, formada por escamas cafés centrada por escamas blancas. Margen
costal y externo de color rosado débil. Venas resaltadas y franja de las
cuatro alas de color del fondo.
Fig. 2. Colias flaveola Blanchard. Genitales O. a. vista lateral con el harpe izquierda
removida, mostrando la cara interna del harpe derecha; b. yuxta, vista frontal; c. edeago,
vista lateral. Preparación N.* 148.
Fig. 3. Colias vauthieri minuscula (Butler). Genitales o”. Harpe derecha y edeago
vistos lateralmente. Preparación N.* 203.
Fig. 4. Colias flaveola Blanchard. Genitales Y. Vista lateral. Preparación N.* 410.
Cuerpo negro con abundante pilosidad amarillo-verdosa, en el collar
de color café-claro. Cabeza y palpos con escamas amarillo-verdosas, estos
últimos además con pelos cafés. Ojos lampiños. Antenas y patas calé-
claras cubiertas de escamas amarillo-verdosas. :
Longitud de ala anterior, 19 — 21 mm.
Genitales masculinos como se ilustran en la fig. N.? 2. La diferer-
cia principal con los ejemplares de C. vauthieri .vauthieri Guérin y C.
vautlieri minuscula Butler (fig. N.” 3) se refiere a la prolongación in-
terna del saccullus, roma en flaveola y digititorme en las dos últimas es-
pecies. Edeago en C. flaveola con una espinita dorsal cerca del extremo
que se presenta dentado, mientras que en C. vauthieri pueden apreciarse,
aparte de la espinita dorsal, una segunda lateral, aunque menos evidente.
Herrera: Colias flaveola Blanchard 177
Descripción de la hembra: Muy semejantes a los machos, aunque
menos teñida. Las manchitas de la banda marginal se confunden unas
con otras, dando la impresión de existir una banda marginal y otra sub-
marginal aunque no tan evidentes como aparecen en el ejemplar dibujado
en el atlas de Gay, que acompaña la descripción de Blanchard.
Longitud del ala anterior, 20 — 23 mm.
Los genitales femeninos como se ilustran en la fig. N.? 4. En los
ejemplares estudiados se observó una gran variación en la forma de la
sigma. 3
Localidad del tipo. Provincia de Coquimbo.
Destino del tipo: Probablemente en el Museo de París.
Distribución geográfica: todos los ejemplares estudiados, 14 machos
y 9 hembras provienen de la Provincia de Coquimbo, departamento de
Elqui, localidad de Río Seco y Baños del Toro, situadas en la alta cordi-
llera, sobre 3.000 m. de altitud.
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. ELWES, The Butterflies of Chile. Trans. Ent. Soc. Lond, part. III (Oct.)
p. 291, 1903.
ROBER, en Seitz, Gross-Schmetterlinge der Erde, vol. 5, p. 93, 1924.
. URETA, Lepidópteros de Chile. Rev. Chil. Hist. Nat. vol. 40, pp. 374-
SS VEIA O EN AS o
MO 00
12
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 179
ESSAY MONOGRAPHIQUE DES EROTYLIENS
CHILIENS
(Coleoptera)
JACINTHO GUÉRIN
Sáo Paulo, Brasil
El autor hace algunas consideraciones de distribución geográfica de los Erotylidae
chilenos y «da una corta descripción, junto con una figura, de cada una de las especies
de la fauna chilena, con claves de las subfamilias y de los géneros y describe tres especies
nuevas, Megischyrus bifasciatus, Triplax azureipennis y Triplax bicolor.
ES
La toute speciale configuration géographique du Chili, clos entre
l'insurmontable barriére de la cordillére des Andes et la cóte du Pacifique,
fit de la faune coléoptérologique chilienne une des faunes les plus caracté-
risques d'Amérique. La famille des Erotylidae, 1'habitat naturel de laquelle
ce sont les regions tropicales, basses chaudes et humides, n'y a rencontré
que de tres difficiles conditions de vie, et conséquemment n'y est repre-
sentée que par peux d'espéces de la subfamilie des Triplacinae, elles-
mémes limitées á la région entre le 35% et 40% paralléles de 1'hémi-
spheére sud.
Un genre exclusivement chillien, avec une unique espéce, et deux-
autres espéces de différents genres, étaient les uniques représentants
connus des erotiliens au Chili. Nous y ajoutons trois espéces nouvelles
de la méme subfamilie.
Le Brachysphaenus klugi Lac., espéce commune á 1'Argentine, sud
du Brésil et Bolivie, qui figure faire partie de la faune chilienne dans les
citations bibliographiques de Crotch, Dohrn, Kuhnt et Mader, doit en
réalité avoir été rencontrée au Chili seulement par casualité, emportée
probablement des régions voisines avec des cargaisons de bois.
Entre le beau et nombreux materiel que l'Universidad de Chile
nous a mis á disposition pour cette étude il n'y avait aucun exemplaire
du Brachysphaenus klugz Lac. et malheureusement aucun aussi du Myco-
tretus chilensis Crotch.
Puisqu'il s'agit de peux d'espéces, nous donnerons une courte des-
cription et une figure pour chacune d'elles et un tableau des genres.
Dans le cas du Mycotretus chilensis Crotch. que nous ne connaissons
pas «in natura» nous transcrirons la description originelle de Mr. Crotch.
La famille des Erotylidae est placée par les auteurs modernes dans
la superfamilie Chrysomelidienne entre les Hydrophilidae et les Endo-
mychidae.
180 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Ce sont des tétrapalpes tétrameres, en réalité pentaméres ou mieux
cryptopentameres étant le 4.” article tarsal invisible par suite de sa sou-
dure avec le 5.'.
Les larves appartiennent au type coccinellidien et vivent, aussi que
les individus adultes dans les champignons et sous les écorces. :
Les deux subfamilies representées au Chili peuvent étre aisément
separées par les caractéres suivants.
Erotylinae, espéces grandes, ovalaires, peu convexes. Représentées
par le seul genre Brachysphaenus subgenre Morphoides.
Triplacinae, espéces allongées, petites, convexes.
Cadre des genres des Triplacinae
¿o Yeux finement granulés, espéces petites.
a. Corps allongés, peu convexes avec massue antennaire de 3
articles, tlargo ¿el Aco0urt E o tdo JR
Triplax
b. Massue antennaire de 4 articles, plus allongée... ..........
Mycotretus
ES Yeux fortement granulés.
a. Espéces petites, ovalaires et convexes avec écusson transver-
salmentra lona O EOL 70
Neoxestus
b. Especes plus grandes, allongées et subparalléeles, avec écusson
MO A O A Na EN O
Megischyrus
DIR O) TAL ANA E
1. Brachysphaenus (Morphoides) klugi Lac. 1842 (fig. 1)
Long. 13 mm. Larg. 6 mm.
Corps noir, mat au dessus assez brillant en dessous. Prothorax large
avec ses bords lateraux fortement arrondis. Elytres d'un jaune ferrugi-
neux obscur ayant chacun une grande tache centrale noire isolée des
bords latéraux, de la base et de la suture.
TIRAR A EAN TAGE
2. Megischyrus bifasciatus n. sp. (fig. 2)
Long. 6,5 — 10,5 mm. Larg. 2,5 — 4 mm.
Allongé et subparallele, noir assez brillant au dessus, couleur de
poix en dessous. Antennes de la longueur du prothorax. Celui-ci une fois
et demie plus large que long, fortement lobé au milieu de sa base, légére-
ment arrondi sur ses bords latéraux avec ses angles antérieurs aigus;
couvert en dessus, comme la téte, de petits points enfoncés.
Elytres allongés, finement ponctués striés, un peu rétrécis postérieure-
ment avec chacun une grande tache basilaire, rouge orangée qui entoure
l'épaule, arrive en arriére au quart de la longueur de l'élytre et forme, du
cóté interne deux rameux, 1'un touchant la base, l'autre arrivant en proxi-
mité de la suture.
Guérin: Erotyliens Chiliens 181
ps
y
Fig.1 Fig.2 Fig. 5
E
|
Fig.4 Fig.5 Fig.6
Fig. 1. Brachysphaenus klugi Lac. Fig. 4. Triplax azureipennis n. sp.
» 2. Megischyrus bifasciatus n. sp. » 5. Triplax bicolor n. sp.
» 3. Triplax valdiviana Phil. » 6. Neoxestus chilensis Crotch,
182 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Une secónde tache, transversale, dentelée sur ses bords et arrivant
tout pres de la suture et de la marge latérale, est placée aux trois quarts
de lélytre.: E
Holotype, VALDIVIA dans la collection Izquierdo, paratype, Valdi-
via dans les collections du Museo National. Deux paratypes, l'un de
Valdivia, l'autre de Pemehue, dans la collection de l'auteur.
Pour la forme générale la nouvelle espéce doit étre placée pres du M. lineatus Lac.
de la faune brésilienne. Le dessin élytral est parfaitement égal á celui de la Megalo-
dacne fasciata F. de la faune des Etats Unis.
3. Mycotretus chilensis Crotch 1876
M. laeviventris proximus, sed thorace ut in M. puncticipiti signato,
(thorace punctis 6 [2 anticis, 4 discoidalibus in linea arquata] nigris)
capite concolore, fasciis elytrorum latioribus, per suturam junctis, den-
ticulatis, epipleuris flavis distinctus.
Long. 21% lin.
Elytra faintly punctate striate, interstices alutaceous, finely and
rather sparingly punctulate.
4. Triplax valdiviana Philippi 1864 (fig. 3)
Long. 3-4 mm. Larg. 1,5 — 2 mm.
Corps légérement retreci á sa partie postérieure, finement pointillé,
ferrugineux avec la téte et quelques fois aussi deux taches indéterminées
sur la marge antérieure du prothorax, d'un verdátre foncé. Poitrine brune.
Elytres verts bronzés, tres brillants.
Huit exemplaires de Chillán dans la collection Izquierdo.
5. Triplax azureipennis n. sp. (fig. 4)
Long. 4 mm. Larg. 1,5 mm.
Allongée et paralléle, noire en dessous avec téte et élytres bleus
d'acier, prothorax rouge orangé en dessous et au dessus. Antennes noires.
Téte et prothorax fortement ponctués, ce dernier quadrangulaire avec
une tache noirátre au milieu de la base et autre sur la marge antérieure.
Ecusson finement ponctué. Elytres ponctués striés, les intervalles fine-
ment pointillés.
Holotype, Paulsen, dans la collection Izquierdo.
La nouvelle espéce doit étre placée pres de la 7. valdiviana Philippi.
6. Triplax bicolor n. sp. (fig. 5)
Long. 3,8 mm. Larg. 1,5 mm.
Allongée et paralléle, ferrugineuse avec abdomen et poitrine noirs,
antennes et pattes brunes foncées. Téte et prothorax grossement ponctué.
Elytres finement pointillés striés, de la couleur du corps avec les deux
Guérin: Erotyliens Chiliens 183
tiers postérieurs ocupés par une tache commune noirátre qui laisse libre
une fine lisiére apicale et latérale, ferrugineuse.
Holotype, Paulsen, dans la collection Izquierdo.
A placer pres de la précedente.
7. Neoxestus chilensis Crotch 1876 (fig. 6)
Long. 4— 5 mm. Larg. 2 — 2,2 mm.
Corps noir bronzé, trés finement pointillé, ovalaire et convexe. Pat-
tes et écusson ferrugineux, antennes brunes. Dessin élytral formé sur
chaque élytre, de trois taches ferrugineuses; une carrée humérale, une
ronde centrale aux trois quarts une autre de méme forme tout-á-fait ter-
minale. :
Quatre exemplaires dans la collection Izquierdo.
Brúblro ara
BLACKWELDER, R. E.—Checklist of the Coleopterous Inmsects of Mexico,
Central America, the West Indies, and South America, U. S. Nat.
Mus. Bull. 1945, 185: 456-469
CroTcH, G. M. R. A.— A List of Erotylidae collected by E. M. Janson.
Descriptions of new genera and species, Cist. Ent. 1: 141-150
CroTcH, G. M. R. A.— A Revision of the Coleopterous Family Erotylidae,
Cist. Ent. 1876: 1 :
KuHnNrT, P.—Coleopterorum Catalogus 1911, 34: 1-103
LACORDAIRE, T.—Monographie de la Famille des Erotyliens, 1842
PhiLipp1, R. A.—Beschreibung eimiger neuen Chilenischen Káfer, Stett.
ent. Zeit. 1864: 401
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 185
CONSIDERACIONES SOBRE SARCONESIA CHLORO-
GASTER MINOR ENDERLEIN, Y: SU VALIDEZ
SISTE DEC |
(Diptera Calliphoridae)
ROBERTO Donoso
Cátedra de Biología y Genética Animal
Escuela de Medicina Veterinaria
Universidad de Chile
Verfasser analysiert den taxonomischen Wert der Sarconesta chlorogaster minor
Enderlein, 1940, und erbringt durch experimentelle Versuche den Beweis, dass minor
zur typischen Form von Sarconesia chlorogaster (Wied.) gehórt und dass die Zwergformen *
hauptsichlich durch Unterernáhrung in den Larvenstadien entstehen. Daher wird die
Varietát minor Enderlein als solche von Sarconesia chlorogaster (Wied.) nicht anerkannt
und in Synonym zur Nominatform gesetzt (nova synonymia!).
Desde los trabajos realizados por Skottsberg en la isla de Pascua y
Juan Fernández, pocas revisiones se han efectuado sobre estas faunas in-
sulares. Llama la atención en la labor desarrollada por Enderlein, la crea-
ción de una nueva variedad de la mosca Sarconesia chlorogaster (Wied.), ba-
jo la designación de minor, y que no presenta más caracteres diferencia-
les que una microsomia en relación con la forma chlorogaster.
Durante su permanencia en Masatierra, Masafuera y Santa Clara,
el Prof. Gmo. Kuschel, colectó algunas especies del género Sarconesia,
que puso a mi disposición para su estudio, en vista de las dudas que yo
le había expresado respecto a la posición sistemática de S. c. minor.
El análisis del material fernandeziano, confirmó nuestra impresión
original de que la variedad minor no tuviera mingún valor sistemático.
Como todas las especies, S. chlorogaster posee una posibilidad de va-
riación de tamaño bastante amplia que oscila entre los-5,5 milímetros de
longitud hasta los 12 milímetros. Correspondiendo en las poblaciones de
S. chlorogaster alrededor de un 20% de individuos a las formas pequeñas
(por debajo de 7 milímetros y hasta 5,5 milímetros), y un 9% de individuos
a las formas de 12 milímetros, es decir, formas grandes. El promedio de
la campana de Gauss oscila entre los 10 y 11 milímetros. Cabría pregun-
tarse, por qué las formas pequeñas parecen ser más numerosas que las
macromortfas. La cuestión podría plantearse de dos puntos de vista, que
existan factores genéticos que en las recombinaciones cromosómicas deter-
minen mayor número de enanos, o bien que actúan influencias en la con-
currencia vital que dejen un porcentaje de individuos subalimentados que
sean los responsables de esta expresión morfológica pequeña.
186 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Los trabajos experimentales que hemos realizado en este sentido nos
han demostrado que las alimentaciones escasas de las larvas de S. chloro-
gaster determinan siempre un gran número de individuos enanos. Y es
justamente ésta una de las experiencias que hacemos realizar a nuestros
alumnos de la Escuela de Medicina Veterinaria, para que estudien las
posibilidades de variación somática por efecto de la alimentación. Es así
como de una misma postura de huevos podemos por inducción alimenticia
tener todos los tamaños de S. chlorogaster, sin que por eso se pueda pre-
tender que sean variedades distintas. Por otra parte, las formas excesiva-
mente pequeñas de 5 mm. se han demostrado como incapaces de repro-
ducirse en cautividad, por lo cual nos parece también muy dudoso que ello
pudiera ocurrir en la naturaleza.
El material que nos ha facilitado G. Kuschel S. V. D., aunque no
muy numeroso (7 ejemplares), muestra también la misma variabilidad
que se observa en Santiago y en el resto de Chile y por lo tanto los mismos
mecanismos alimenticios que intervienen en el continente deberán efec-.
tuarse en Juan Fernández.
Por todas estas razones concluimos que S. chlorogaster minor Enderl.
no tiene ningún valor como variedad dentro de la especie chlorogaster y
sólo representa una somación por efecto de dietas escasas y ni siquiera
es capaz de reproducirse cuando llega a tamaños muy pequeños.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de Faso 187
NOTAS SOBRE ALGUNAS EUMOLPINAE
; NEOTROPICALES
(Tóner Chrysomelidae)
F. MoNkrós
Instituto de Entomología
Universidad Nacional de Tucumán
Tucumán
The genus Hornius is considered as being composed of two very similar species H.
grandis (Phil.) and H. sulcifrons Fairm. The differential characters between the two are
briefly indicated and the allotype oO? of H. grandis is shortly described. A key to the
American Leprotini is given, including Psathyrocerus and the new genus Crowsonía.
Based on the study of Philippi's types, the synonymy of Psathyrocerus is changed and
remarks on some species are added. Crowsonia tetradactyla n. gen. n. sp. (Leprotini)
are described as new. For Psathyrocerus flavescens Phil. the new genus Philippimolpus
is established. This genus does not belong to Leprotini and is provisionally placed in
Colaspini. Some new species of Habrophora from Argentina and Bolivia are described.
Por gentileza del Rev. Padre Guillermo Kuschel he tenido oportu-
nidad de estudiar los tipos de R. A. Philippi de algunas especies de Eu-
molpinae de significación dudosa.
He aprovechado la ocasión para ampliar las notas que surgen del
estudio de este material típico con el agregado de algunas descripciones
de especies nuevas pertenecientes a géneros próximos.
Deseo agradecer a los entomólogos que han puesto su material a mi
disposición y muy especialmente al Rev. Padre G. Kuschel y al Ing. S.
Schajowskoi, al primero no sólo por la ingrata tarea de exhumación de
los tipos de Philippi, tenidos por perdidos, sino también por las informa-
ciones que me ha comunidado en relación con materiales críticos; al se-
gundo, por el envío de un lote muy abundante de Hornius y valiosas ob-
servaciones sobre su etología.
Género Hornius Fairm.
En la: tabla del sistema Chapuis-Lefévre, Hornius quedaría cerca de
Iphimeini-Chrysodinini, grupos con los que no presenta ningún paren-
tesco.
De Chrysodinini lo separan las antenas no engrosadas hacia el ápice,
la diferente forma del cuerpo, distinta inserción de la cabeza y aspecto
general muy otro.
De Iphimeini puede distinguirse por la forma de la cabeza, de las
antenas, la disposición del colorido y el aspecto general.
188 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Hormúus representa sin duda uno de los géneros más primitivos de
Eumolpinae (con evidentes vinculaciones a Orsodacninae) «y en tal sentido
parece adecuado colocarlo al principio de la subfamilia. Está formado
por dos especies muy semejantes, según analiza la siguiente tabla:
1. Puntuación elitral densa, de modo que los espacios que sepa-
ran los puntos son apenas mayores que los diámetros de dichos
puntos. Superficie elitral finamente pubescente. Pronoto sin
tuberculito aparente en el ángulo posterior. Coloración uni-
forme, castaño testácea, sin reflejo metálico. Pelosidad an-
tenal del O” larga y sedosa, bastante densa. Especie ligada a.
Nothofagus obliqua («roble pellin?)....ooooo
H. grandis (Phil.)
1% Puntuación elitral escasa, especialmente en la región apical,
donde los puntos están separados por espacios mucho mayo-
res que sus diámetros. Elitros glabros y algo brillantes. Pro-
noto con un pequeño tuberculito setífero bien evidente de-
lante de la base. Coloración castaño ocrácea, con manchas di-
fusas, irregulares y asimétricas, de tonos oscuros y reflejo
verdoso metálico. Pelosidad antenal del gd” más corta y escasa.
Especie ligada a Vothofagus antarctica («Rie»). ...........
H. sulcifrons Fairm.
Hornius grandis (Phil.)
El holotipo es una Q procedente de Valdivia y en buen estado de
conservación. ;
El Y difiere sólo por el tamaño algo menor, el escapo antenal más
globoso, toda la antena más largamente pelosa y los tarsitos apenas más
anchos. No hay diferencia sexual en el número de ventritos aparentes.
De esta especie he examinado varios cientos de individuos (entre
ellos el alotipo Y en col. Monrós), coleccionados sobre Vothofagus obli-
qua en Argentina: Neuquén: Parque Nacional Lanín, Lago Lacar, Pu-
cará, por el Ing. S. Schajowskoi en fechas 25.3.1951 y 6.6.1951, es de-
cir cuando la entomofauna de los bosques cordilleranos ya comienza a
desaparecer a causa del frío.
Hornius sulcifrons Fairm.
Especie muy semejante a la anterior, de la cual la separan los carac-
teres indicados en la tabla y la limitación a Vothofagus antarctica.
También de esta especie he visto varios cientos de individuos coleccio-
nados en el mismo lugar y fechas, pero exclusivamente sobre «roble pellín».
Nothofagus antarctica se extiende desde aproximadamente el para-
lelo 38 lat. S, al extremo austral de América y Hornius sulcifrons Fairm.
se conoce desde el Neuquén en la Argentina, hasta la Tierra del Fuego.
Vothofagus obliqua es de distribución más restringida y apenas sobrepasa
los 42% en su límite sur; Hornius grandis (Phil.), ligado a esta especie, ha
sido encontrado en Bío-Bío (Pemehue) y en Neuquén y su área de disper-
sión queda contenida en la de la especie anterior.
De la sinonimia de Hornius grandis (Monrós, 1945 p. 410) deberán
separarse las citas correspondientes a H. sulcifrons Fairm,
Monrós: Eumolpinae neotropicales 189
Tabus EE BPIRO TIN 1
Se trata sin duda de una de las agrupaciones peor caracterizadas de
Eumolpinae y parece obvio destacar la oportunidad de efectuar una
revisión crítica de sus componentes, con la intención de circunscribirla a
varios grupos de composición más homogénea.
En su concepto actual deben sumarse a la misma algunos géneros,
como puede verse en la siguiente tabla, destinada a permitir una rápida
identificación de las Leprotini americanas.
Algunos de los géneros integrantes (y muy especialmente Psathyro-
cerus o Habrophora, entre las formas del Nuevo Mundo), pobres en ca-
racteres diferenciales y con una morfología simple y muy constante son,
por lo general, de difícil identificación y aun los límites genéricos parecen
poco llamativos y de pequeña magnitud.
il Antenas largas (más largas que cabeza y pronoto), filiformes
O apenas engrosadas en el ápice; todos los antenitos mucho
más largos que anchos. Las dos uñas internas de cada tarso
algo más débiles que las externas correspondientes........
1 Antenas no más largas que cabeza y pronoto, con los 5 ante-
nitos apicales subglobosos y tanto o más anchos que largos.
Las cuatro uñas de cada tarso de igual largo.............
Crowsonía n. gen.
Zi Ojoshenterosto! apenas ¡siuadost. A y ode
4
2AN Ojos evidentemente incisos en el borde interno.............
3
de Ojos reniformes, alargados. Fémures con un dientecito en su
hordefinternno ds e SAN ec
Brevicolaspis
de. - Ojos ovales o redondeados, escotados en el borde interno.
EémUures nenes es E a
Habrophora
4. Basitarsito de los tarsos posteriores mucho más largo que los
siguientes (frecuentemente tanto o más largo como 2 más 3)
5
4”. Basitarsito de los tarsos posteriores de tamaño y forma se-
mejanter lesion a o ra Os O aa JE
6
Se Superficie dorsal glabra; puntuación elitral seriada en líneas
regulares ...... dee rias CPAP TL
Thootes
5% Superficie dorsal más o menos pubescente; puntuación elitral
ES A
Psathyrocerus
6 Pronoto con una depresión transversal cerca de su borde an-
A a ade bae es y des EE A AA
Xanthonia
6' Pronoto subcilíndrico, sin depresión transversal............
Fidia
190 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Género Psathyrocerus Blanch.
La lista de las especies chilenas, según he podido establecer después
del estudio de los tipos de Philippi, debe ser modificada como sigue:
1. Psathyrocerus fulvuipes Blanch.
o? P. fulvipes Blanch. :
P. nigripes Phil. (examinado el holotipo)
P. ruficollis Breth. (examinado el holotipo)
Q P. oblongus Blanch.
= P. rufus Phil. (examinado el holotipo y 3 paratipos)
2. Psathyrocerus unicolor (Blanch.)
Q 0. tessellata Blanch.
3. Psathyrocerus pallipes Blanch.
P. cinerascens Blanch. z
El complejo variegatus Blanch., testaceus Blanch. y valdivianus Phil.
es confuso. De esta última especie he examinado el holotipo y 4 paratipos,
que coinciden perfectamente con la descripción de P. variegatus, pero la
dispersión geográfica diferente ofrece algunas dudas sobre la coespecifi-
cidad. P. testaceus parece solamente una forma descolorida de P. varte-
gatus.
Observaciones: 1) El género Lzo, establecido por mí hace
poco para Orsodacne unicolor cae en sinonimia de Psathyrocerus. Los ca-
racteres diferenciales entonces aducidos no parecen suficientes para fun-
damentar un género propio y en cuanto al número de ventritos del Y,
en las otras especies de Psathyrocerus puede observarse también una ten-
dencia a la reducción, aunque menos manifiesta.
2) En la lista que antecede, los sinónimos absolutos van precedidos
del signo =. Los otros nombres corresponden a pequeñas variaciones en
el colorido, sin ninguna significación y que aparecen en todas las poblacio-
nes. Se observa a veces (P. fuluipes, P. unicolor) dicromía ligada al sexo.
3) P. flavescens no es sinónimo de P. variegatus como lo supusiera en
un trabajo anterior (Monrós, 1949, p. 569), sino que constituye el tipo
de un nuevo género, que se describe más adelante.
4) Entre el material de Philippi y con etiqueta «Ps. cribricollis» he
recibido dos ejemplares que representan un nuevo género, emparentado
con Xanthonia. No describe estos individuos, que no tienen etiqueta de
localidad, pero creo conveniente llamar la atención sobre su existencia. En
la tabla que antecede, este nuevo género queda cerca de Xanthonza, del
cual se separa fácilmente por el pronoto no deprimido transversalmente.
5) Psathyrocerus parece relacionarse íntimamente con Habrophora,
del cual se distingue casi exclusivamente por los ojos no escotados en el
borde interno. A pesar de que las descripciones respectivas dejan lugar
a duda, es probable que las especies extra-chilenas descritas como Psathy-
rocerus correspondan realmente al género Habrophora.
Monrós: Eumolpinae neotropicales 191
Género Habrophora Er.
Describo a continuación algunas nuevas especies que deberán incluir-
se en el presente género.
Habrophora simplex sp. n. (fig. 1).
-. Largo 4,8 mm.; ancho humeral 1,9 mm. Coloración castaño
sucia, sin diseños; apéndices amarillo tostados. Pelosidad canosa, media-
namente densa.
Cabeza: De diámetros subiguales y superficie
muy poco convexa, sin impresiones; punteado-gra-
nulada, poco brillante; tubérculos anteníferos lisos
y brillantes; clípeo con puntos mayores y menos
densos que en el resto de la cabeza, su borde ante-
rior apenas cóncavo en curva regular. Ojos con
una escotadura redondeada en la mitad de su bor-
de interno. Labro poco esclerosado, con algunas
cerdas en su borde anterior, que es apenas cónca-
vo. Antenas más largas que la mitad del cuerpo,
delgadas, con los antenitos 8 — 11 algo engrosados
hacia el ápice y los 3— 7 largos y muy finos. Su-
perficie cefálica con pelos grisáceos, más densos en
las escotaduras oculares.
Pronoto: Algo transverso. Base y borde ante-
rior subrectos, lados con un ángulo muy obtuso en
el tercio anterior. Superficie a cada lado con una
depresión subtriangular mal definida. Escultura y
pelosidad como en la cabeza. Angulos pronotales 1.—Habrophora simplex
con una cerda sensorial. Ea n., Do a”; Sa
. = a - . il ena con indicación de
OR Triangular, pequeño, sin peculiari ad pS
, con los relieves; puntua-
Elitros: Alargados, de lados subparalelos, con- ción dorsal no indicada.
juntamente redondeados en el ápice. Sin acciden-
tes, con igual tipo de pelosidad que el pronoto, la cual esconde la es-
cultura subyacente, formada por puntos subalineados.
Cara ventral, sin peculiaridades.
Patas: Largas y robustas, especialmente el par anterior. Protibias
carenadas en su borde externo; basitarsito del primer par ensanchado,
el del último largo y grácil.
Coloración: Castaño sucia, más clara en la cara ventral y cabeza,
oscurecida a los lados del protórax y algo grisácea en el pronoto, escudete
y élitros. Patas, labro y antenas amarillo tostadas, las primeras con el
ápice de las tibias y de los tarsitos oscurecidos; las últimas con el extremo
de los antenitos 7 — 11 negruzco.
Distribución: ARGENTINA: Córdoba, Calamuchita, «El Sauce»,
12.1935, Viana leg. 1 holotipo Y en col. Monrós.
Posición sistemática: El tamaño, colorido uniforme y no metálico, la forma general
y la disposición de la pelosidad permiten la fácil identificación de la especie presente.
192 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Habrophora ornata sp. n. (fig. 2).
Y. Largo 4 mm.; ancho humeral 1,8 mm. 2 largo 5,1 mm.; ancho
humeral 2,2 mm. Aspecto semejante a H. simplex, pero coloración del
o” más clara; élitros con tres leves costillas longitudinales vestigiales,
más visibles en la 2 por la distinta disposición de los pelos.
0. Cabeza: Forma y escultura como en
la especie anterior; espacio interocular ape-
nas deprimido. Pelosidad abundante, peina-
da hacia adelante y dispuesta como indica la
figura 2, dejando una banda media glabra.
Pronoto: Forma y relieves como en la
anterior. Pelosidad más densa, peinada hacia
atrás y dejando una estrecha banda longitu-
dinal lisa.
Elitros: De forma semejante a H. sim-
plex, con la pelosidad peinada hacia atrás y
puntos bastante profundos, visibles por de-
bajo de los pelos. Los puntos elitrales no son
ordenados, pero con atención es posible dis-
tinguir cuatro leves carenas (una sutural y
tres sobre el disco), limitadas por una línea
de puntos en sus bordes.
Cara ventral: Sin peculiaridades.
Patas: Menos robustas que en 11. sim-
plex, de aspecto y proporciones semejantes.
2.—Habrophora ornata sp. n., Coloración: Castaño pajiza, con las patas,
alotipo $, como en la anterior. antenas y.labro amarillo canario. Antenitos
6 — 11 con el extremo apical negro. Pelosidad
blanco grisácea, formando en los élitros un dibujo más o menos destacado,
que en los individuos más contrastados se dispone como sigue: Las bandas
longitudinales antes señaladas presentan pelitos peinados oblicuamente, en
desacuerdo con los del resto del élitro, dirigidos hacia atrás. Mitad poste-
rior con un área irregularmenre triangular desnuda, atravesada por las
dos bandas internas de pelos oblicuos (a veces otra área desnuda, menor
y redondeada, en la parte anterior del élitro, entre las bandas discales
20
Q. Mayor y más ancha que el gd, con las patas más gráciles y los
basitarsitos no ensanchados. Diseño dorsal por lo común más contrastado
que en el y y coloración más oscura. Ñ
Distribución: ARGENTINA: Misiones: Santa María, 10.1946, 10
paratipos Y”, 9 paratipos Y, Viana leg., col. Monrós; Santa Ana, 1 holo-
tipo d*, 1 alotipo 2,1 paratipo d” y 2 paratipos € en col. Monrós, colec-
cionados royendo las hojas de una Rubiácea en un bosquecito al lado de
un arroyo; San Ignacio, 1 paratipo «O? XI.1952, Willink-Monrós leg.
col. Fundac. Miguel Lillo. Paraguay: Peribebuy, 1 paratipo , 1.1946,
Podtiaguin leg. col. Monrós.
Posición sistemática: El diseño elitral, formado por la disposición de los pelos, ca-
racteriza fácilmente a la especie presente. En el caso—frecuente—en que los pelos hayan
caído total o parcialmente, se reconoce por las carenas vestigiales que recorren los élitros.
Aunque más robusta, más compacta y de otro color, esta especie presenta cierta
Monrós: Eumolpinae neotropicales 193
remota analogía con algún pequeño Megascelis, parecido que se acentúa con la observa-
ción de material vivo. Las uñas bíficas son un carácter de fácil percepción que la separa
de aquellos insectos.
Habrophora picturata sp. n. (fig. 3).
. Largo 4,8 mm.; ancho humeral 2 mm. Coloración castaño sucia;
parte anterior del pronoto y banda elitral longitudinal lateral ancha, ne-
gras; los seis antenitos apicales más tostados que los
basales. Pelosidad blanquecina, regularmente densa.
Cabeza: Forma y escultura como en MA. sim-
plex, apenas más pelosa. Antenas más cortas que
en aquella especie, con los antenitos 3 a 6 más cor-
tos y menos diferenciados de los apicales.
Pronoto: Igual forma que en A. simplex, más
densamente peloso.
Elitros: Alargados, apenas ampliados detrás
de la mitad. Sin accidentes y con una puntuación
subseriada, poco visible debajo de la pelosidad.
Pelos bastante densos, peinados hacia atrás.
Cara ventral: Sin peculiaridades.
Patas: Moderadamente largas y robustas.
Coloración: Castaño sucia, másl clara en la
cabeza. Clípeo, labro, antenas y patas amarillo tos-
tadas. Los seis antenitos apicales castaños, distin-
tos de los basales. Lados del metasterno y abdo-
men con manchas negras. Pronoto con una man-
cha negruzca, mal delimitada, que ocupa los dos
tercios anteriores. Elitros con una banda lateral
oscura que deja castaña solamente la región sutu-
ral y un estrecho borde lateral. A dl
Distribución: ARGENTINA. Misiones: Santa elisa y colorido en
María, 1 holotipo Y”, Viana leg., col. Monrós. el holotipo
Posición sistemática: Semejante a H. simplex, de la cual lo separan los antenitos
basales menos gráciles y la diferente coloración dorsal.
Habrophora mutila sp. n. (fig. 4).
S”. Largo 6,2 mm.; ancho humeral 2,3 mm. Forma alargada y grácil.
Coloración amarillo tostada, con brillo dorado; cabeza y pronoto algo
oscurecidos. Elitros con puntos subalineados en la porción basal interna.
Cabeza: Algo más larga que ancha y muy poco convexa entre los
ojos. Escultura y pelosidad como en las anteriores, pero puntuación más
densa y revestimiento escaso.
Pronoto: Subcuadrado, de lados apenas curvados y con su ancho
máximo algo antes del tercio anterior. Superficie densamente punteada;
los puntos bastante profundos. Disco apenas deprimido. Sin impresión
triangular lateral. Pelosidad poco densa.
Elitros: Alargados, de lados subparalelos. Con un surco humeral poco
perceptible y la región circumescutelar apenas hinchada. Superficie pun-
teada; los puntos son apenas menores en el ápice y en la base se disponen
13
194 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
en líneas ordenadas, que luego se confunden; es
muy evidente una corta línea escutelar. Pelosi-
dad muy fina, más abundante a los lados y en
el ápice.
Cara ventral: Sin peculiaridades.
Patas: Largas y gráciles. Protibias algo
comprimidas y carenadas en' su borde externo;
mesotibias algo curvadas. Basitarsito del prime-
ro y segundo par dilatado. Falta el tercer par
de patas.
Coloración: Amarillo tostado .unicolor. Ca-
beza y pronoto algo más castaños. Pelosidad
rubia. Los pelos, sedosos y brillantes, comuni-
can cierto reflejo dorado, especialmente en los
élitros. Antenitos 7 — 9 algo oscurecidos (fal-
tan los dos apicales):
Distribución: BoLIvIa: La Paz, Nor Yun-
gas: ¡Coroico (4 holotipo. 9, 1 paratipor ok
4.—Habrophora mutila, sp. 2.1952 col. Monrós, coleccionados en la vege-
n., holotipo 9”, con indica-
dl pelosidad y puntua- tación herbácea al lado del camino, cerca del
ción. pueblo).
£
Posición sistemática: La forma alargada, coloración y escultura de la cara dorsal
ayudan a la identificación de la especie presente.
Habrophora gemeéella sp. n.
Y. Largo 7 mm.; ancho humeral 2,5 mm. Forma semejante a 4H.
mutila, pero coloración más pardusca, basitarsitos menos dilatados y éli-
tros con tres carenas longitudinales apenas perceptibles, definidas por
líneas de puntos.
Esta especie coincide con la anterior y la separación entre ambas
resulta difícil. A continuación anoto tan sólo los caracteres diferenciales:
Puntuación de cabeza y pronoto menor, aunque igualmente densa.
Pronoto apenas deprimido transversalmente en la mitad. Puntuación
elitral más chica y no tan evidentemente subseriada en la región basal
interna. La puntuación de los élitros limita cuatro carenas longitudinales
apenas destacadas, de las cuales una sutural y tres en el disco (idéntica
estructura que en A. ornata, pero aquí menos perceptible al no ser real-
zada por la disposición de los pelos). Pelosidad dorsal más corta, blan-
quecina en lugar de rubia. Fémures anteriores menos comprimidos. Ba-
sitarsitos del primero y segundo par menos ensanchados. (Los del tercer
par delgados y tan largos como los tres siguientes tarsitos reunidos). Co-
loración más pardusca, sin brillo dorado.
Distribución: ARGENTINA: Misiones: Santa María, 1 holotipo «Y,
Viana leg., col. Monrós.
Género Crowsonia nov.
Cuerpo cubierto de pelos, peinados hacia atrás y acostados. Ojos
oblongo alargados, apenas sinuados en su borde interno; de desarrollo
moderado. Antenas más cortas que la mitad del cuerpo, con los antenitos
Monrós: Eumolpinae reotropicales 195
7 — 11 subglobosos, no más largos que anchos, algo comprimidos y muy
distintos de los basales. Clípeo con el borde anterior angularmente esco-
tado. Mesosterno de borde posterior subrecto. Elitros sin tubérculos.
Fémures y tibias inermes. Protórax de forma exagonal, con su ancho
máximo en la mitad; sin impresiones pronotales. Uñas bífidas, con los:
dos dientes internos tan desarrollados como los dos externos.
Tipo: Crowsonia tetradactyla sp. n.
Posición sistemática: La forma de las antenas, muy característica, basta para iden-
tificar al presente género y es probable que el mismo debiera excluirse de Leprotini y
constituir el tipo de una tribu propia. Nombrado en homenaje al Dr. R. Crowson, por sus
valiosos trabajos para una mejor comprensión de los coleópteros.
Crowsonia tetradactyla sp. n. (fig. 5).
Largo 5,1 mm.; ancho humeral 2,4 mm. Coloración castaño sucia
unicolor; pelosidad blanco cenicienta. Antenas ocráceas, con los antenitos
dilatados oscuros.
Cabeza: Ortognata, poco más larga que ancha, de superficie poco
convexa y lisa, con los triángulos anteníferos apenas destacados. Clípeo
de borde libre angularmente escotado; labro de
borde anterior subrecto. Escultura formada por
puntos, pequeños, densos y poco profundos en
toda la superficie, excepto sobre el clípeo, donde
son mayores y más profundos, pero más escasos.
Pelosidad medianamente densa. Escapo oblongo
alargado, poco hinchado, pedicelo oblongo corto,
la mitad menor que el precedente. Antenitos 3
a 6 apenas más largos que el 2.?, pero algo más
delgados; el 6.2 un poco comprimido y ensancha-
do; 7.? y sucesivos formando una clava poco den-
sa, de artículos subiguales, globoso-comprimidos,
con el último algo aguzado en el ápice. El tipo
de antena recuerda algo a Chrysodina.
Pronoto: Bordes anterior y posterior subrec-
tos; lados con un ángulo bien evidente exacta-
mente en la mitad. Superficie convexa transver-
salmente, chagrinada y con algunos puntos, poco 5.—Crowsomia tetradacty-
evidentes bajo la pelosidad ; ésta es bastante den- — la sp. n., holotipo; la pun-
sa, uniformemente distribuída y: peinada hacia ación dorsal no ha sido
as indicada. (En todas las fi-
e guras, la escala correspon-
Escudete: Pequeño, peloso. de a 1 mm.).
Elitros: Más anchos que el pronoto, poco
constreñidos detrás de los hombros, anchamente redondeados en común
en el ápice. Con puntos subseriados, muy escondidos bajo la pelosidad.
Cara ventral: Borde prosternal anterior en curva regular, cóncava.
Procoxas separadas por un prosterno rectangular alargado, poco ancho.
Mesosterno entre las coxas más ancho que el prosterno. Abdomen con 5
ventritos visibles, el primero mayor que los demás, el último apenas es-
cotado en el borde posterior.
Patas: Medianamente largas y bastante robustas. Inermes. Tibias
de sección triangular, pero aristas poco filosas, rectas y moderadamente
INN
AR A
ASAS =>
=
==
IA
GE
196 A Rev. Chil. Ent. 1952, 2
ampliadas hacia el ápice, donde terminan por una corona de cerditas.
Tarsos poco aplanados; basitarsito no o poco más largo (3.* par) que el si-
guiente. El último tarsito largo y grácil, sobresaliendo mucho de los lóbu-
los del 3.?. Uñas bífidas, con los dientes internos notablemente desarro-
llados.
Coloración: Castaño sucia, con tonos vinosos. Antenas y apéndices
bucales ocráceos, las primeras con los antenitos 7 — 11 (todos los dila-
tados) oscurecidos. Pelosidad cenicienta, no más densa en la cara ventral
que en la dorsal. -
Distribución: ARGENTINA: Misiones: Santa María, 1 holotipo Viana
leg., col. Monrós.
Género Philippimolpus nov.
Tipo: Psathyrocerus flavescens Phil.
Establezco este nuevo género para la especie señalada (examinado el
holotipo, bien conservado, pero sin etiqueta de localidad), que difiere de
Psathyrocerus por los caracteres siguientes:
Uñas apendiculadas. Puntuación dorsal y cefálica poco densa, sub-
alineada en los élitros; pelosidad corta y muy rala; los pelos erguidos.
Tegumentos más esclerosados que en Psathyrocerus. Antenas más cortas
y proporcionalmente más robustas que en aquel género. Pronoto con los
lados angularmente denticulados. Basitarsitos de los dos pares anteriores
no comprimidos, el del último par más corto que los siguientes dos artícu-
los juntos. Abdomen con cinco ventritos visibles, el último escotado en
la parte media.
Por las uñas apendiculadas y no bífidas, el presente cénero se aleja de Psathyrocerus
y de Leprotini en general. En el sistema de Chapuis-Lefévre debería incluirse en Colas-
pini, separándose muy fácilmente de todos los géneros que integran dicha tribus.
La inclusión de Philippimolpus en Colaspini puede considerarse provisoria y es pro-
bable que la especie chilena requiera una tribus propia, más emparentada con Lepro-
tini que con Colaspini.
otto rante Cira da
CHapuis, F., Genera des Coleopteres, X, 1874.
LErEvRE, E., Mem. Soc. Liéege (2) XI, 1885.
MONRÓS, E., Rev. Soc. Ent. Are. 12, 1945:
== Acta Zool. Liloana VI 1949:
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 197
IEA ZUR KENNENTS DER NEOERORISCHEN
MALACODERMATA
(Coleoptera)
W. WITTMER
Buenos Aires
Se describen 12 especies nuevas de Cantharidae de los géneros Discodon, Polemins,
Silis, Oontelus y Plectonotum. Para Discodon crassipes n. sp. se establece el nuevo sub-
género Acanthodiscodon, y para Silis scutulata n. sp. y S. guyanensis Pic se crea el nuevo
subgénero Peltariosilis.
EAPN AENA RADA dE
Discodon nationale nov. spec.
. Schwarz, Halsschild und Fligeldecken braun, wobei der Halsschild
elánzender ist und einen etwas ins rótliche gehenden Ton aufweist.
Kopf mit den Augen kaum schmáler als der Halsschild, Stirne flach,
ziemlich dicht punktiert, Augen stark hervortretend. Fúhler ziemlich
diinn, die Koxen der Hinterbeine um 2 Glieder iberragend, 2. Glied
lánger als breit, 3. ca. um 14 kúrzer als das 4., 8. bis 10. Glied mit einer
deutlichen Lángsfurche, beim 11. ist diese stark reduziert. Halsschild
breiter als lang, Seiten nach vorne schwach gerundet verengt, Vorderek-
ken stark abgerundet, fast vollstándig mit dem Vorderrand verrundet,
Seitenrand im basalen Drittel mit einem wenig tiefen, deutlichen Ein-
schnitt, Mittellinie in der basalen Hálfte deutlich, Oberfláche ziemlich
dicht mit Haarpunkten versehen. Fliúgeldecken runzlig gewirkt, an der
Basis weniger stark als weiter hinten.
Lánge: 13— 14 mm. E
Fundort: BRASILIEN, Parque Nacional da Serra dos Orgáos bei Te-
resopolis 1.500 — 1.700 m., 14-22.4.1947, leg. Dr. Petr Wygodzinsky.
Holo-, Allo- und Paratypen in der Sammlung der Estación Experimental
de Agricultura Km 47 (Estado do Rio de Janeiro), 2 Paratypen in meiner
Sammlung.
“Die Art ist kleiner als D. maximum Pic, mit der sie sehr nahe verwandt ist. Sie un-
terscheidet sich leicht durch die verschiedene Anordnung der Lángseinschnitte an den
Fúhlergliedern und die Form des Halsschildes. Bei nationale sind die Glieder8 bis 11
mit Eimdrúcken und die Halsschildseiten im ersten Drittel mit einer kurzen Kerbe ver-
sehen, wáhrenddem bei maxímum die Glieder 5 bis 10 Eindrúcke aufweisen (beim 10.
Gliede kaum angedeutet) und die Halsschildseite fast gerade ist, ohne Einbuchtung.
Discodon bicoloratum nov. spec.
Sd”. Schwarz, Fibler vom 2. Gliede an gelb, Halsschild rotorange.
Kopf mit den Augen schmáler als der Halsschild, Stirne ziemlich
198 Rey. ¡ChilMEntrd9S2 02
flach, Oberfláche fast glatt. Fiúhler lang und dúnn, die Koxen der Hin-
terbeine etwas iiberragend, 2. Glied ungefáhr halb so lang wie das 3.,.
4. kaum merklich lánger als das 3., 5. noch eine Spur lánger als das 4., 7.
mit einem kurzen, lánglichovalen Eindruck, 8. bis 11. mit einer deutli-
chen Lángsfurche. Halsschild breiter als lang, Seiten fast parallel, mit
einer kurzen, deutlichen Kerbe vor der Mitte, von der Kerbe nach vorne
schwach gerundet verengt, Vorderecken stark gerundet, Oberfláche elatt,
Scheibe wenig stark gewólbt, vor dem Schildchen, im basalen Drittel,
ein seichter Eindruck, Mittellinie nicht vorhanden. Flúgeldecken schwach
runzlig gewirkt, Behaarung doppelt, lang abstehend, ziemlich dicht und
kurz anliegend, zerstreut.
Lánge: 12 mm.
Fundort: BRASILIEN, Itatiaia 1.100 m., 13.2.1933, leg. J. F. Zikan.
Holotype in meiner Sammlung.
In die Náhe von D. flaviventris Blanch. zu stellen, grósser, Abdomen und Beine
schwarz, Fúh.er vom 2. Gliede an gelb. Bei flaviventris sind Abdomen und Beine, mit
Ausnahme der Tarsen, gelb, die Fúhler schwarz.
Discodon albuquerquei nov. spec.
o. Gelborange, nur die Augen, Fliúgeldecken mit Ausnahme eines
ganz schmalen Bandes an der Basis, das an den Schultern kaum breiter
ist als das Schildchen und Abdomen, schwarz. Tarsen kaum angedunkelt.
Kopf mit den Augen etwas schmáler als der Halsschild, Stirne kaum
gewólbt, ziemlich dicht mit feinen Haarpunkten versehen. Fúhler ziem-
lich lang und kráftig, die Koxen der Hinterbeine erreichend, vom 3.
Gliede an, gegen die Spitze, nach aussen leicht erweitert, vom 3. bis 6.
Gliede ist die Verbreiterung auspeprágter als bei den nachfolgenden
Gliedern, 2. kaum lánger als breit. 3. etwas kiirzer als das 4., 5. eine Spur
lánger als das 4., 8. bis 11. mit einem deutlichen, kráftigen Lángsein-
schnitt. Halsschild breiter als lang, Seiten nach vorne deutlich verengt, die
breiteste Stelle befindet sich im basalen Drittel, kurz vor der scharfen,
kurzen Einkerbung, Vorderecken etwas stárker gerundet als die Basal-
ecken, Scheibe schwach gewólbt mit Spuren eines lánglichen Eindrucks vor
dem Schildchen. Fligeldecken fein und dicht kórnig gewirkt, Behaarung
doppelt.
Lánge: 9,5 mm.
Fundort: BRASILIEN, Itatiaia, 1.300 m., Nov. 1950. Herrn Dr. Daley de
Albuquerque, Rio de Janeiro, gewidmet. Holotype in meiner Sammlung.
Von den úbrigen gelborangen Discodon-Arten mit schwarzem Apikalflecken auf den
Flúgeldecken dadurch zu unterscheiden, dass die schwarze Fárbung fast die ganzen
Decken einnimmt und nur einen schmalen Saum an der Basis freilásst. Neben D. brast-
liensis Pic zu stellen, von diesem durch gróssere Gestalt und gelbe, kráftigere Fiúhler
verschieden.
Discodon flavitarsis nov. spec.
SS. Schwarz, stark glánzend, vordere Hálfte des Kopfes, Fiihler,
Schienen und Tarsen gelb.
Kopf mit den Augen so breit wie der Halsschild, Stirne ziemlich
flach. Fúhler ziemlich kráftig, die Koxen der Hinterbeine knapp úberra-
Wittm er: Neotropische Malacodermata 199
gend, 2. Glied um etwas weniger als die Hálfte kiirzer als das 3., 3. und
folgende unter sich ungefáhr gleich lang, 7. bis 10. oder 11. (bei dem
einzigen mir vorliegenden Exemplar ist es nicht ganz deutlich ersichtlich)
mit glatten Lángseindriicken versehen. Halsschild etwas breiter als lang,
.Seiten fast parallel, Kerbe gut entwickelt, etwas vor der Mitte situiert,
Vorderecken stárker gerundet als die Basalecken, breiter Lángseindruck
in der basalen Hálfte vor dem Schildchen deutlich, Scheibe mit einzelnen
Haarpunkten. Fliigeldecken runzlig gewirkt, verworren punktiert, Behaa-
rung doppelt.
Lánge: 8 mm. (
Fundort: BRASILIEN, Itatiaia 29.11.1915 und 4.12.1915, ex. coll.
J. F. Zikan. Holo- und Allotype in meiner Sammlung.
Neben D. flaviventris Blanch. zu stellen, von diesem leicht zu unterscheiden durch
den zur Hálfte gelben Kopf, gelbe Fiúhler, Schienen und Tarsen und den schwarzen
Halsschild. Flaviventris hat schwarzen Kopf und Fihler, gelben Halsschild und Beine,
bel denen nur die Tarsen angedunkelt sind.
Discodon yungasum nov. spec.
2. Kopf gelb mit schwarzer Stirne und Augen, Fiihler schwarz, un-
terseite des ersten Gliedes gelb, 9. und 10. Glied etwas, 11. kaum aufge-
hellt, Halsschild gelb mit einem schmalen, gleichmássigen Lángsband,
von der Basis bis zum Vorderrand reichend und einem kleinen schwarzen
Flecken jederseits auf dem Seitenrand, ungefáhr in der Mitte, der sich
etwas verjiingend, gegen das Innere erstreckt; in der gleichen Weise
erstreckt sich diese Makel auch auf die Unterseite. Schildchen schwarz.
Fliúgeldecken tiefblau, lang schwarz und kurz greis behaart. Beine schwarz-
braun, basale 2/3 der Schenkel gelb.
Kopf mit den Augen etwas schmáler als der Halsschild, Stirne flach,
Haarpunkte kaum wahrnehmbar. Fúhler die Koxen der Hinterbeine
úberragend, 2. Glied halb so lang wie das 3., 3. so lang wie das 4., 5. und
folgende eher etwas lánger las das 4. Halsschild breiter als lang, Seiten
fast parallel, in der Mitte schwach eingedriickt, Vorderecken stark ge-
rundet, Scheibe kaum gewólbt, Eindruck vor dem Schildchen erloschen,
- Oberfláche glatt. Flúgeldecken ziemlich grob, kórnig gewirkt.
Lánge: 7 mm.
Fundort: BOLIVIEN, Yungas del Palmar, 1.000 m., 5.5.1949, leg.
R. Zischka. Holotype in meiner Sammlung.
D. yungasum nov. spec. D. externemaculatum m.
Lánge: 7 mm. Lánge: 9,5 — 10 mm.
Kopf gelb, Stirne schwarz. Kopf schwarz.
Halsschild neben den beiden Seiten- Halsschild gewóhlich nur mit den beiden
makeln mit einer schmalen, parallelen, Seitenmakeln, selten mit einer kurzen
durchgehenden Lángsmakel in der Mitte. lánglichovalen Mittelmakel in der basalen
Hálfte, vom Basalrand, isoliert.
Schildchen schwarz. Schildchen gelb.
Fligeldecken tiefblau schimmernd. Flúgeldecken schwarz mit leichtem griin-
lichem, selten bláulichem Metallglanz.
200 "Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Discodon Subgen. Acanthodiscodon nov.
Die Errichtung dieser neuen Untergattung ist erforderlich fiir die
nachfolgend beschriebene Art, welche vom iiblichen Discodon-Typus
abweicht. Die Trochanteren der Hinterbeine sind in einen dornartigen
Fortsatz ausgezogen, dessen Spitze stumpf ist und welche schrág nach
unten gerichtet ist. Die Hinterschenkel sind stark verdickt, gegen die
Spitze nach oben wie aufgeblasen (áhnlich wie bei den europáischen
Oedemera-Arten), Mittel- und Hinterschienen gegen die Basis, in ca. 2/5
der Lánge ausgerandet und von da bis zur Basis ziemlich stark verdickt.
Es liegen von dieser Art nur o? vor, doch ist anzunehmen, dass diese Merk-
male nur beim yO” Geschlecht auftreten. Bei Discodon s. str. fehlt der
Fortsatz an den Trochanteren der Hinterbeine, Schenkel und Setiemsn
aller Beine sind einfach.
Discodon (Acanthodiscodon) crassipes nov. spec.
. Schwarz, Wangen und Unterseite des Kopfes etwas aufgehellt,
Halsschild rotbraun mit einer schwarzen, durchgehenden Mittelbinde,
welche am Basal- und Vorderrand leicht verbreitert ist, Fligeldecken mit
einer braunen Querbinde fast in der Mitte, welche sich gegen die Naht
etwas verschmálert.
Kopf mit den Augen nur wenig schmáler als der Halsschild, Stirne
leicht gewólbt, Punktierung ziemlich dicht und fein (Haarpunkte). Fiúbhler
ziemlich lang und kráftig, 0 2% Glieder úiberragen die Koxen der Hinter-
beine, 2. Glied kaum lánger eE breit, 3. etwas kiirzer als das 4., 4. etwas
kiirzer als das 5., folgende ungefáhr so lang wie das 5., 3. gegen die Spitze
etwas stárker verbreitert als das 4., 4. wiederum etwas stárker verbreitert
als das 5., 5. und folgende fast parallel, 9. bis 11. mit einer langen, glatten,
verháltnismássig breiten Lángsfurche versehen. Halsschild etwas breiter
als lang, Seiten nach vorne, von der kleinen Einkerbung ab, welche etwas
vor der Mitte situiert ist, schwach verengt, Vorderecken nur wenig stárker
gerundet als die Basalecken, Scheibe nur leicht gewólbt, Mittellinie nur
angedeutet. Fliigeldecken fein gewirkt, verworren punktiert mit Spuren
von 2 Lángsrippen. Die áussere Vorderklaue (innere, falls die Vorder-
beine nach vorne prápariert sind) mit einem grossen dreieckigen Lappen,
áussere Mittel- und Hinterklaue an der Basis verdickt und mit einem
Zahn versehen, der nur bis etwas úiber die Hálfte der Klaue reicht. Letztes
Abdominaltergit jederseits an der erhóhten Spitze mit einem ziemlich
grossen Exsudatnápfchen.
Lánge: 13 mm.
Fundort: BrRAsILIEN, Parque Nacional da Serra dos Orgáos bei Te-
resopolis, 1.200 m., 5.2.1952 — 2 Y in meiner Sammlung, von mir am
Wegrand von Báumen gekloptt.
Polemius freudei nov. spec.
o”. Schwarz, Clypeus von den Fihlerwurzeln an, Wangen und Unter-
seite des 1. Fiihlergliedes rotgelb, Halsschild orangegelb mit einem schwar-
zen Lángsband, welches vorne meist etwas breiter ist als an der Basis.
Basis und Vorderrand beribhrt.
Wittmer: Neotropische Malacodermata 201
Kopf mit den Augen schmáler als der Halsschild, Stirne mit zer-
streuten Haarpunkten versehen. Fihler kráftig, ziemlich lang, die Koxen
der Hinterbeine erreichend, 3. und 4. Glied gegen die Spitze stárker ver-
dickt als die folgenden, fast doppelt so breit wie an der Basis, 3. bis 5.
unter sich gleich lang, 6. und folgende eher etwas lánger, 8. bis 11. mit
einer deutlichen Lángsfurche. Halsschild breiter als lang, Seiten fast
parallel, vor der Mitte mit einem kurzen, wenig tiefen Einschnitt, Vorder-
ecken stark gerundet, mit dem Vorderrand vollstándig verrundet, Basal-
, 4 yy
ÑO VAIO Le
EN N Y y
A y Y
/
1
Fig. 1. Polemius difficilis Gorh. Kopulationsapparat. -
Fig. 2. Polemius freudez nov. spec. Kopulationsapparat.
ecken fast rechteckig, Scheibe leicht gewólbt, Lángsfurche in der Mitte
kaum angedeutet, Oberfláche glatt, leicht glánzend, mit feimen Haar-
punkten ziemlich dicht besetzt. Fliiggeldecken kórnig gewirkt, Behaarung
halb abstehend, ziemlich dicht und dick. Lappen an der áusseren Klaue
der Vordertarsen grósser als an den Mittel- und Hintertarsen.
Lánge: 6,5 — 7 mm.
Fundort: Mexico, Volcán Colina 1918, leg. Joh. Laue. Holo-, Allo-
und Paratypen in der Zoologischen Staatssammlung, Minchen, 3 Para-
typen in meiner Sammlung. Herrn Heinz Freude, Minchen, gewidmet.
202 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Sehr áhnlich wie die dunkle Form von Discodon normale Gorh. gefárbt, mit der sie
auf dem Vulkan Colina zusammen lebt. Verwandtschaftlich gehórt sie in die Náhe von
P. difficilis (Gorh.) von der sie leicht unterschieden werden kann durch etwas kleinere
Gestalt und den mit einer Lángsmakel versehenen Halsschild. Bei difficilis ist der Hals-
schild einfarbig gelb. Bereits Champion in seiner schónen Arbeit iúiber Mexikanische und
Zentralamerikanische Telephoriden (Trans. Ent. Soc. London 1915, p. 77) erwáhnt
unter P. difficilis (Gorh.) eine var. a, die anstatt einfarbig gelben Halsschild, eine vorne
verbreiterte Lángsbinde aufweist. Auf Seite 78 sagt er, dass die Aberration móglicher-
weise abgetrennt werden músse, wenn mehr mánnliche Exemplare zu Vergleichszwecken
vorliegen. Die Untersuchung der Kopulationsapparate beider Arten zeigt eindeutig
die grossen Unterschiede, siehe fig. 1 und 2. In diesem Zusammenhange ist es auch inte-
ressant zu erwáhnen, dass Herr Joh. Laue in 1918 beide Arten auf dem Vulkan Colima
erbeutet hat, wo sie nebeneinander zu leben scheinen.
Silis amazonica nov. spec.
o. Schwarzbraun, Halsschild blassgelb, Fiúhler heller braun gefárbt,
vom. 5. Gliede an fast ganz hell, Beine und Abdomen hellbraun.
S
Fig. 3. Silis amazonica nov. spec. Hálfte des Halsschildes.
Fig. 4. Silis nigriscuta nov. spec. Hálfte des Halsschildes.
Fig. 5. Silis (Peltariosilis) scutulata nov. spec. Hálfte des Halsschildes.
Kopf mit den Augen etwas schmáler als der Halsschild, Oberfláche
glatt, áusserst fein behaart. Fihler ziemlich dúnn und langgestreckt,
die Spitzen der Fliigeldecken fast erreichend, 2. Glied ca. doppelt so lang
wie breit, 3. mehr als doppelt so lang wie das 2., 4. und folgende unge-
fáhr gleich lang wie das 3. Halsschild (fig. 3) breiter als lang, an den Vor-
derecken am breitesten, Seiten bis gegen die Mitte verengt und dann in
einen langen Fortsatz ausgezogen, der sich gegen die Spitze allmáhlich
verjúngt, Spitze stumpf, fast úber die Schulterbeulen hinausragend,
Scheibe glatt, zwischen den kiirzeren feinen Haaren sind ein paar lángere,
dickere zerstreut, im der Mitte der basalen Hálfte, den Basalrand nicht
erreichend, ein deutlicher Eindruck. Fliiggeldecken verworren punktiert
mit eimzelnen schwachen Querrunzeln.
Lánge: 5 mm.
Fundort: BRASILIEN, Amazonas. Holotype in meiner Sammlung.
Wittmer: Neotropische Malacodermata 203
Die Art kann neben S. simplicicollis Blanch. gestellt werden. Fárbung áhnlich, doch
sind bei der neuen Art die Fúhler lánger, Gestalt kleiner, Halsschildseiten in einen langen,
langsam nach auswárts gebogenen Fortsatz ausgezogen, bei simplicicollis nach der Mitte
knopffórmig verdickt und dahinter kurz eingeschnitten und eingeschnúrt.
Silis nigriscuta nov. spec.
Y. Schwarz, Halsschild rotbraun, Fliigeldecken gelbbraun, letztes
Abdominalsegment meistens aufgehellt. :
Kopf mit den Augen etwas schmáler als der Halsschild, Stirne zwi-
schen den Augen mit einem Quereindruck, der besonders liber jeder
Fiúhlerwurzel am deutlichsten in Erscheinung tritt, Oberfláche glatt,
mit einigen zerstreuten Haarpunkten. Fúhler lang, die Spitzen der Flii-
geldecken fast erreichend, 3. Glied am dicksten, an der Spitze etwas
dicker als an der Basis, náchste Glieder rasch an Dicke abnehmend,
letzte fadenfórmig, 2. Glied sehr kurz, breiter als lang, 3. um 1/3 kiirzer
als das 4., 5. und folgende eher noch etwas lánger als das 4. Halsschild
(fig. 4) etwas breiter als lang, an der Basis am breitesten, nach vorne ve-
rengt, Vorderecken ziemlich stark verrundet, Seiten vor der Mitte mit
einem kurzen, wagrechten Einschnitt, daraus entspringt ein an der Spitze
gegabelter Fortsatz, áusserer Zahn lánger und breiter als der innere,
Oberfláche ziemlich glatt, glánzend, Mittellinie nicht sichtbar. Flúgel-
decken runzlig gewirkt, teils verworren punktiert mit Spuren von 1-2
Lángsrippen. Die eine Vorderklaue mit einem kleinen Basallappen, úbrige
Klauen einfach.
Fundort: PERÚ, Ayacucho 8.2.1952, leg. Ing. F. Monrós. Holo-,
Allo- und 1 Paratype in meiner Sammlung. Herrn Monrós danke ich
o ent fiir die freundliche Uberlassung des Materials.
Neben S. maxima Pic zu stellen, welche mir nur nach der Beschreibung bekannt ist.
Die neue Art ist jedoch kleiner, 7 mm, wáhrenddem maxima 12 mm. misst.
Silis Subgen. Peltariosilis nov.
Diese Untergattung wird aufgestellt fir die nachstehend beschrie-
bene neue Art, welche den fiir die Gattung S2l2s so charakteristischen,
auf den Seiten eingeschnittenen und mit Dornen oder Lappen versehenen
Halsschild hat, deren Schildchen jedoch difform ist. Aus der apikalen
Hálfte des Schildchens entspringt eine diinne, schrág nach vorne, gegen
den Halsschild gerichtete oder senkrecht aufstehende Lamelle, deren
Spitze eingeschnitten sein kann. Subgenotype: Silis scutulata nov. spec.
In dieselbe Untergattung gehórt auch Szlis guyanensis Pic (L'Echan-
ge 22, 1906, p. 92), von der sich eine Paratype in meiner Sammlung
befindet.
Silis (Peltariosilis) scutulata nov. spec.
Y. Schwarzbraun, Basalglieder der Fúhler, Halsschild, Schildchen
und Beine gelb, Tarsen meist etwas angedunkelt. Die Naht und die Seiten
der Fliigeldecken sind meist áusserst schmal aufgehellt.
Kopf mit den Augen eher etwas schmáler als der Halsschild an seiner
breitesten Stelle, Stirne leicht gewólbt, ziemlich dicht mit feinen Haar-
204 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
punkten versehen, welche von der Behaarung fast verdeckt sind. Fiúhler
ziemlich kráftig, die Koxen der Hinterbeine iberragend, 2. Glied kurz,
jedoch lánger als breit, 3. so lang wie das 4., 5. bis 8. etwas lánger als das
4., 9. und 10. wieder etwas kiirzer, ungefáhr so lang wie das 4. Halsschild
(fig. 5) breiter als lang, in der vorderen Hálfte am breitesten, an der
Stelle wo die Seiten ohrenfórmig erweitert sind, gegen die Basalecken
gerundet verengt; der Basalrand ist vor den Basalecken in einen ziemlich
langen und dicken Fortsatz ausgezogen, der gegen das Halsschildinnere
gekriimmt ist, Spitze des Fortsatzes schwach ausgerandet, Scheibe je-
derseits unter dem erwáhnten Fortsatz mit einer wenig erhabenen Leiste
versehen, welche an ihrem Ende in einen kleinen, nicht sehr spitzen Zahn
ausláuft, Basalrand stárker als der Vorderrand aufgewólbt, Mittellinie
tief und deutlich, Oberfláche glatt. Die schrág nach vorne gerichtete
Lamelle auf dem Schildchen ist vorne ziemlich stark gegabelt und bis ca.
1/3 der Totallánge eingeschnitten. Fligeldecken verworren, wenig stark
punktiert.
Lánge: 4,5 mm.
Fundort: BRASILIEN, Mauans (Amazonas) 2.1941 leg. Parko. Holo-
type in der Sammlung des Museu Nacional, Rio de Janeiro, cues in
meiner Sammlung.
Die Art ist nahe mit S. (P.) guyanensis Pic verwandt, bei der jedoch die Lamelle
auf dem Schildchen ziemlich senkrecht aufsteht, breiter, aber kiirzer ist, mit nur wenig
- ausgerandeter Spitze. Auch der Halsschild ist ganz verschieden.
Oontelus catarinensis nov. spec.
Y. Schwarzbraun, Clypeus, die ersten 5 Fúhlerglieder und: Beine
gelb, Halsschildseitenránder áusserst schmal,
besonders gegen die Basalecken leicht auf-
gehellt.
Kopf mit den Augen etwas schmáler als
der Halsschild, Stirne leicht gewólbt, Ober-
fláche glatt. Fúhlerglieder (fig. 6) 2 bis 5
etwas verdickt, 2. etwas lánger als breit, 3.
und 4. ungefáhr gleich lang und dick, beide
mit abgeschrágter Spitze, náchstfolgendes
Glied etwas vor der Spitze eingefúgt, sodass
dessen Basis, je nach der Stellung verdeckt
ist, 5. nach aussen gerundet erweitert, úbrige
Glieder normal. Halsschild breiter als lang,
Seiten gerundet, in der Mitte am breitesten,
E nach jeder Seite regelmássig, schwach ver-
en engt, Mittellinie deutlich. Flúgeldecken mit
' regelmássigen Gitterreihen, die “beiden Záhn-
chen an den Sotenrindera wenig entwickelt.
Lánge: 3 mm.
Fundort: BRASILIEN, Nova Teutonia
(Esdo. de Santa Catarina) 9.1944, leg. F. Plaumann. Holotype in
meiner Sammilung.
Fig. 6. Oontelus catarinensis
nov. spec. Fihler.
Wittmer: Neotropische Malacodermata 205
Auferund der Fihlerform erinnert diese Art etwas an O. palladicollis m. hat aber
eine erundlegend verschiedene Fárbung, Form des Halsschildes und der Hákchen an den
Seitenrándern der Fliiggeldecken. Verwandtschaftlich gehórt sie mehr in die Náhe von
O. liserí m. mit der sie die Fárbung, Halsschildform und die stark reduzierten Hákchen
an den Seitenrándern der Fliigeldecken gemein hat. Die nachstehende Gegenúberstellung
wird das Erkennen der Art erleichtern: a
O. catarinensís nov. Spec.
Fuehlerglieder 3 und 4 mit
abgeschraegter Spitze, naechstfol-
gendes Glied etwas vor der Spitze
eingefiigt, sodass dessen Basis, je
nach Stellung, verdeckt ist. 2.
etwas laenger als breit. 5. nach
aussen gerundet erweitert.
Halsschild schwarzbraun, Raen-
der aeusserst schmal, besonders
gegen die Basalecken leicht auf-
gehellt, Seiten schwach gerundet,
beidseitig wenig verengt.
Die beiden Haekchen an den
Seitenraendern der Fluegeldecken
stark reduziert.
*
O. lizerí m.
Fuehler von normaler Form,
nur 3. bis 6. Glied etwas dicker
als die naechsten. 2. Glied so
lang wie breit.
Halsschild schwarzbraun, Raen-
der aeusserst schmal, besonders
gegen die Basalecken leicht
aufgehellt, Seiten schwach ge-
rundet, beidseitig wenig verengt.
Die beiden Haekchen an den
Seitenraendern der Fluegeldecken
stark reduziert.
O. pallidicollis m.
2. Fuehlerglied so lang wie
breit, nach aussen erweitert, 3.
kaum laenger als an der Spitze
breit, so breit wie das 2., 4. am
dicksten, etwas laenger als an
der Spitze breit, Spitze abgesch-
raegt, 5. etwas vor der Spitze
eingefiigt und dadurch je nach
Stellung verdeckt, wieder etwas
schmaeler als das 4., ca. doppelt
so lang wie breit.
Halsschild gelb, Seiten gegen
die Basal- und Vorderecken
stark verengt, Seiten an der
breitesten Stelle und Vorderrand
stark verdickt, an einzelne Plec-
tonotum-Arten erinnernd.
Die beiden Haekchen an den
Seitenraendern der Fluegeldecken
stark entwickelt, Spitzen ge-
bogen.
3
Plectonotum bicoloriceps nov. spec.
Y. Schwarzbraun, vordere Hálfte des Kopfes mit den Schláfen.
Halsschild, Schildchen und Beine gelb (nur die Tarsen sind leicht ange-
dunkelt), Naht, Spitzen und Seitenránder der Fligeldecken schmal
weisslichgelb gesáumt, Fihler hellbraun mit den 2 bis 3 Basalgliedern
gelb.
Kopf mit den Augen schmáler als der Halsschild, Stirne oft mit
einem seichten Lángseindruck, schráge, kleine, wulstfórmige Erhaben-
heit úber jeder Fihlerwurzel deutlich, Oberfláche glatt, Haarpunkte
kaum wahrnehmbar. Fúhler dúnn, fadenfórmig, so lang wie der Kórper,
2. Glied knótchenfórmig, 3. nur wenig kiúrzer als das 4., 4. bis 8. unter
sich ungefáhr von gleicher Lánge, 9. und 10. deutlich kiirzer als das 8.
Halsschild etwas breiter als die Fliigeldecken an den Schultern, fast dop-
pelt so breit wie lang, Seiten gegen die Vorderecken am stárksten verdickt,
wulstfórmig erhaben, der Wulst verschwindet mitsamt dem Seitenrand
kurz vor den Basalecken und die Seiten sind an dieser Stelle leicht ein-
geschniúrt, Oberfláche leicht gewólbt, glatt, mit Spuren einer Mittellinie,
die auch fehlen kann, Haarpunkte undeutlich. Fligeldecken runzlig ge-
wirkt, verworren punktiert.
Lánge: 3,7 mm.
Fundort: BRASILIEN, Campos do Jordao (Estado de Sáo Paulo)
1.600 m., 12.2.1952, in mehreren Exemplaren von Bischen geklopft.
Holo-, Allo- und Paratypen in meiner Sammlung.
Kleiner als P. testaceicolle Pic, der ebenfalls gelben Halsschild hat, jedoch ist der
Wulst an den Halsschildseiten bei der neuen Art stárker entwickelt und die Naht der
Fliigeldecken gelblichweis, letztere ist bei testaceicolle schwarz.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 207
NOIEAS SOBRE (SCARABAEIDAE NEOTROBICOS: (1D)
(Coleoptera)
RAMÓN GUTIÉRREZ
Santiago, Chile
Verfasser beschreibt aus der neotropischen Region die Scarabaeidae-Arten /ssacaris
setosiventris n. sp. und 1. bullocki n. sp. aus Chile, Eubarybas asper n. g. n. sp. und Pseu-
dohercitis umbonata n. sp. aus Venezuela, Eremophygus calvus n. sp. und Callachloris
haenkez n. sp. aus Bolivien, und Homonyx plamicostatus argentinus n. ssp. aus Argentinien.
Fir Apterodema paraguayensis Arrow wird die Gattung Apterodemidea n. g. und fúr
Liogenys tarsalis Moser das Genus Homoliogenys n. g. aufgestellt. Astaena ? bicolor
Ohaus verfállt in die Synonymie von Homalochilus punctatostriatus Blanchard. Es werden
Bestimmungstabellen fúr die Gattungen der Subtribus Sericoidina, Liogenyina und Bary-
basina, sowie fúr die Arten der Gattungen Homalochilus, Issacaris und Eremophygus
gegeben.
Habiendo recibido de diversas fuentes numerosas formas de Scara-
baeidae neotrópicos, paso a describir en las siguientes líneas aquellas que
considero nuevas para la ciencia, aprovechando para aclarar algunos pun-
tos dudosos.
Merecen mi más sincero reconocimiento los colegas que me han ce-
dido desinteresadamente su material para ser estudiado. Son ellos los si-
guientes: Juan M. Bosq y Antonio Martínez, de Buenos Aires, Argentina;
René Lichy, Dr. Giorgio Marcuzzi y Dr. J. Rácenis, de Caracas, Vene-
zuela; Rodolfo Zischka, de Cochabamba, Bolivia, y Dillman S. Bullock,
Luis Peña, Dr. Emilio Ureta y R. P. Guillermo Kuschel, de Santiago,
Chile.
SERICINAE (sensu * Janssens)
Apterodema Fairmaire 1883
Un pequeño melolóntido del sexo hembra y además incompleto al
que le faltan las piezas bucales y las antenas, como lo indica en su diag-
nosis, sirvió en 1883 a Fairmaire para crear su género Apterodema sobre
una especie proveniente de Punta Arenas (Chile).
Lo coloca además en las cercanías del género L10genys, es decir entre
los Macrodactylini (Melolonthinae), cuando en realidad y por todas las
características enunciadas en su diagnosis pertenece a la tribu Liparetrini
(Sericinae).
En 1903 Arrow describe una segunda especie, que cree pueda perte-
necer a este mismo género, con el nombre de Apteroldema paraguayensts,
208 : Rev. Chil. Ent. 1952, 2
aclarando su posición sistemática e incluyendo su especie entre los Seri-
cinae, aunque sin pronunciarse abiertamente acerca de la especie de
Fairmaire, por no haber visto el genótipo. Como Fairmaire, tuvo sola-
mente hembras para la descripción de su especie.
Desde la descripción de Apterodema acuticollis por Fairmaire, no
ha vuelto a capturarse este insecto, hecho que llama la atención, pues
últimamente se ha colectado con bastante asiduidad en Punta Arenas.
Hace algún tiempo recibí algunos Scarabaeidae de Punta Arenas.
Al estudiar lo que a primera vista parecía ser un pequeño ejemplar de
Sericordes, me encontré con la agradable sorpresa de que este insecto
parecía ser el macho de la tan ansiada Apterodema acuticollis. Efectiva-
mente, una serie de pequeños detalles coinciden con la diagnosis de Fair-
maire y no permiten colocarlo entre los Sericoiddes. De todas maneras no
puedo pronunciarme en definitiva hasta obtener una hembra de tan raro
insecto.
Las antenas del macho en cuestión son como en Sericoides, de nueve
artejos, de los cuales cinco forman la porrita. A pesar de esta característi-
ca, típica de los Sericoiddes, no me atrevo a incluir mi espécimen en este
género, porque noto en él las siguientes diferencias con Sericordes:
Pronoto con sus bordes laterales paralelos, ángulos posteriores agu-
dos y salientes, borde basal completamente recto (en Sericoides este bor-
de es fuertemente lobulado en el área preescutelar); escutelo más ancho
que largo (en Sericoides es una vez y media más largo que ancho); ápice
de los élitros profundamente redondeados independientemente.
La hembra descrita por Fairmaire tiene los élitros soldados y carece
de alas, este carácter es común a varias especies de Sericordes cuyo habi-
tat posee corrientes de aire fuertes y continuas; la especie descrita por
Arrow, también sobre una hembra, tiene los élitros separados, pero lleva
sólo muñones de alas. El macho de Apterodema acuticollis en mi colec-
ción, tiene también los élitros separados y muñones de alas.
Como he tenido la suerte de poder ver machos y hembras de la es-
pecie de Arrow y el macho del supuesto género nuevo de Fairmaire, me
permito dar una nueva denominación genérica a la especie de Arrow, lo
cual es bajo todo punto de vista indispensable dado el hecho de que si
el género de Fairmaire es válido, la especie de Arrow no puede incluirse
en él y, si con el examen de mayor cantidad de material se decide que el
género de Fairmaire es una simple sinonimia de Sericordes, se justifica
siempre la separación de la especie de Arrow en un género diferente al
que denominaré Apterodemidea y que debe ser colocado en la vecindad de
Aplodema, Sericoides, Zaburina y Apterodema.
Estos géneros pueden diferenciarse así:
Sl: Antenas de ocho artejos, porrita de tres; labro horizontal,
no escotado; pretarsos y mediitarsos con las uñas incisas cer-
ca del ápice; postarsos con las uñas enteras............0...
Zaburina Saylor.
-— Labro horizontal escotado o bilobulado, todos los tarsos con
las unas enteras A a AA AI lr POETA
De Antenas de ocho artejos, porrita de tres en ambos sexos; la-
bro horizontal ligeramente escotado.. ooo
Aplodema Blanch
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 209
— Antenas de nueve artejos, porrita de tres en ambos sexos;
labro subhorizontal notablemente escotado...............
Apterodemidea n. gen.
— Antenas de nueve artejos (1), porrita de cinco en los machos
y de tres en las hembras; labro horizontal notablemente bilo-
Pula dora A O EE LaS das EA,
Se Base del pronoto lobulada; escutelo una vez y media más largo
que ancho; ápice de los élitros angulosos en la sutura; bordes
suturales deprimidos en su tercio poOsteri0r................
Sericoides Guér.
— Base del pronoto recta; escutelo más ancho que largo; ápice
de los élitros muy redondeados independientemente; bordes
suturales sin depresión en su tercio posterior..............
Apterodema Fairm.
Apterodemidea n. gen.
Descripción: Cabeza pequeña; clípeo plano, redondeado, ligeramente
truncado en el ápice con sus bordes marginados; frente ligeramente bom-
beada; ojos pequeños; canthus poco pronunciados.
Antenas de nueve artejos, porrita de tres artejos y de igual tamaño
en ambos sexos, cerdosa y de igual longitud que los cinco artejos ante-
riores juntos.
Labro subhorizontal, notablemente escotado, dejando al descubierto
el ápice de las maxilas en los machos.
Maxilas cortas y robustas con el ápice sexdentado palpos maxilares
de igual longitud que el largo de las maxilas, con su primer artejo muy
pequeño, segundo y tercero triangulares, cuarto obcónico, truncado en
el ápice.
Labio trapezoide, barba y mentón soldados, sutura recta y notable,
mentón rectangular y muy angosto, barba fuertemente escotada en su
ápice; palpos labiales muy pequeños, primer artejo apenas visible, segundo
y tercero de igual longitud, el tercero ligeramente curvo en su borde
externo.
Mandíbulas atrofiadas, pegadas al paladar, finamente ciliadas.
Pronoto trapezoide, más ancho que largo, con sus bordes laterales
angulosos; ángulos anteriores agudos, salientes; posteriores rectos; borde
basal curvo, marginado.
Escutelo ojival, tan ancho como largo, ápice redonecado en el macho,
en ángulo obtuso en las hembras.
Elitros ovalados, fuertemente convexos, callo ueral y apical nu-
los; sin costas aparentes; soldados en los machos, separados en las hem-
bras; ángulos posteriores rectos. Machos y hembras con muñones de alas.
Metasterno angosto, débilmente surcado en su longitud. Pecho mo-
deradamente cerdoso.
Abdomen con sus ventritos iguales; último ventrito corto y trasver-
sal, ligeramente más ancho en los machos.
Pigidio más ancho que largo, triangular, con sus bordes ligeramente
curvos; fuertemente convexo en las hembras; con un surco longitudinal
que le da la apariencia de bituberculado en los machos.
(1) Antenas de ocho artejos en Sericoides rufeola (Solier).
14
210 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Coxas delanteras verticales, fuertemente salientes. Pretibias robus-
tas, decididamente bidentadas en ambos sexos, en los machos hay un ter-
cer diente basal muy atrofiado, reducido casi a una simple ondulación.
Mediitibias ligeramente ensanchadas hacia el ápice, más en los machos;
fuertemente carenadas en su borde externo, espinoso-cerdosas. Postibias
cortas, obcónicas, carenadas en la mitad de su canto interno, espinoso-
cerdosas.
Pretarsos y mediitarsos moderadamente alargados, más largos que
las tibias correspondientes. Postarsos largos, con el basitarsito igual a la
mitad de la longitud del segundo postarsito.
Espolón de las pretibias largo, cilíndrico, ligeramente curvo, y de
igual longitud que el basitarsito; los de las mediitibias cilíndricos, largos,
agudos y desiguales; los postibiales desiguales, agudos y ligeramente
aplanados.
Uñas grandes, finas, enteras y alargadas en ambos sexos.
Genótipo: Apterodemidea paraguayensis (Arrow) 1903.
Apterodemidea paraguayensis (Arrow) 1903 n. comb.
1903 Apterodema paraguayensis Arrow, Proc. Zool. Soc. London, 2: 255
1913 Apterodema paraguayensis Dalla Torre, Col. Cat. pars. 50: 319
1944 Apterodema paraguayensis Blackwelder, Checklist, etc. 2: 228
Descripción: «df. Color rojo obscuro con una mancha discal en el
pronoto, que alcanza al borde posterior, el escutelo y una mancha ova-
lada-alargada en la zona discal de cada élitro, de color negro. Y Color
rojo obscuro con los márgenes laterales de los élitros vagamente ennegre-
cidos, dorso negro en sus dos tercios anteriores, la mancha más ensanchada
en la zona postescutelar; escutelo rojo obscuro; pigidio pecho y abdomen
rojos en ambos sexos, pecho ligeramente más obscuro en los machos.
Cabeza opaca, con el clípeo profundamente rugoso; sutura clipeal
distinta y angulosa; frente rugoso-punteada; rugosidades más abundantes
en la zona ocular. E
Pronoto fino y espaciadamente punteado en los machos; puntuación
más grande y abundante en las hembras; bordes laterales provistos de ci-
lios en ambos sexos.
“Escutelo con unos pocos puntos basales en los machos; fuerte y
abundantemente punteado en las hembras.
Elitros glabros, con algunos cilios espaciados en sus bordes laterales;
estría sutural más o menos marcada en ambos sexos; el resto de los éli-
tros sin costas, finamente punteados en los machos, más fuerte y abun-
dantemente punteados en las hembras; puntuación umbilicada en este
mismo sexo.
Pigidio fina y espaciadamente punteado en los machos; puntuación
grande y poco abundante en las hembras; glabro en ambos sexos, ciliado
en el ápice.
Abdomen glabro y brillante con algunos pocos puntos setígeros es-
paciados.
Pecho y patas muy poco cerdosas, cerdas más abundantes en las
hembras.
Tarsos moderadamente cerdosos.
Largo: 10-11 mm. Ancho: 613 mm.
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 211
Holótipo hembra y dos parátipos hembras en el British Museum,
procedentes de Sapucay, PARAGUAY.
En mi colección: Una hembra de Puerto Bertoni, Bertoni coll., B.
Podtiaguin leg. Alótipo macho: Paraguay, Santísima Trinidad, Dto.
Capital, X-48 Martínez coll. y leg.
Parátipo macho de la misma localidad y fecha en la colección del
Sr. Antonio Martínez de Buenos Aires, Argentina.
Como puede verse por la diagnosis, el macho se diferencia de la hembra, además de
por el color, por su puntuación más fina y rala.
MAAIAOI O NA NAS
Homalochilus Blanchard 1850
Blanchard creó este género para dos especies de la Patagonia ar-
gentina; pero su diagnosis es corta y a través de su lectura se llega al
convencimiento de que tuvo solamente hembras para la creación de su
género y la descripción de las dos especies que lo forman.
He tratado de determinar Astaena ? bicolor Ohaus y después de las
comparaciones pertinentes, he llegado al convencimiento de que Astaena >?
bicolor es el macho de Homalochilus punctatostriatus Blanchard. Lacor-
daire se equivoca al decir en su «Genera» que los machos de este género
tienen los cuatro tarsos anteriores «faiblement dilatés, trigones et revé-
tus de brosses en dessous chez les males»; esta característica propia de
Liogenys y géneros afines, no aparece en Homalochilus, en el cual ambos
sexos tienen los tarsos cilíndricos y simples. Creo posible que Lacordaire
haya visto. los machos de una variedad catamarqueña del L1ogenys morio
Burm., la cual tiene exactamente el mismo colorido y tamaño que el
Homalochilus punctatostriatus Blanch.
Al describir su Astaena, Ohaus estuvo bastante indeciso sobre el gé-
nero en que debía colocarla, como lo prueba el signo de interrogación
intercalado entre la designación genérica y la específica; incluso llegó a
pensar introducirla entre los Liparetrini por sus mandíbulas bidentadas:
«In die Gattung Astaena dúrfte sie jedoch nicht gehóren, denn ihre Man-
dibeln sind an der Spitze nicht zahnlos, zugerundet, sondern mit 2 kráf-
tigen Záhnen versehen, was sie nach der Burmeisterischen Tabelle zu
den Liparetriden verweisen wiúrde». Estas mandíbulas bidentadas coin-
ciden en su forma y disposición de los dientes con los géneros que forman
la subtribu Liogenyina dentro de la tribu de los Macrodactylini.
La insuficiencia de las diagnosis de Blanchard y el hallazgo de esta
nueva sinonimia, confirmada por el Sr. Juan M. Bosq, quien me ha co-
municado que en el Museo de Buenos Aires, en la ex colección Bruch,
figura una serie de Astaena bicolor como sinónimo de Homalochilus puncta-
tostriatus, me han decidido a llevar a cabo la revisión de este pequeño
género.'
Creo interesante dar una clave que diferencie los distintos géneros
que forman esta subtribu:
1. Todos los tarsos dilatados en los machos; pretibias despro-
vistas de espolón; clípeo profundamente incis0...........
Homoliogenys n. gen.
212 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
— Solamente los cuatro tarsos anteriores dilatados en los ma-
chos; pretibias provistas de espolón desarrollado....... e
— Todos los tarsos cilíndricos en ambos sexos; uñas de los pre-
tarsos enteras en los machos; en las hembras todas las uñas
bífidas; antenas de nueve artejos; pretibias provistas de espo-
lón desarrollado; clípeo moderadamente sinuado en su ápice
Homalochilus Blanchard
2. . Uñas de todos los tarsos eno en ambos sexos; antenas de
nueve artejos; uñas de los pretarsos más finas y alargadas en
los Machos. e O A ee) o ES IÓ
- Manonychus Moser
— Uñas de todos los tarsos partidas e iguales en ambos sexos
3
3. Apice de las maxilas cuadri-o-quinquedentado; segundo pre-
tarsito igual a dos tercios del apical; basitarsito de los postar-
sos de igual longitud o ligeramente menor que el segundo
POStansito.. ld. di A oe
Liogenys Guérin
— Apice de las maxilas tridentado; segundo pretarsito de mayor
longitud que el apical; basitarsito de los postarsos igual a la
mitadiAdelises ndo RpoOstaSO
Pacuvia Curtis.
No incluyo en esta clave el género Hilarianus Blanchard, el cual no
me parece diferir mayormente de Liogenys Guérin. Tampoco considero
Agaocnemis Moser, cuya verdadera posición está a mi juicio cerca de
Pinlochloema.
Homalochilus Blanchard 1850
1850 Homalochilus Blanchard, Cat. Col. Mus. Paris: 172
1856 Homalochilus Lacordaire, Gen. Col., III: 270
1911 Homalochilus Bruch, Cat. Col. Arg.: 201
1913 Homalochilus Dalla Torre, Col. Cat. pars 50: 319
1944 Homalochilus Blackwelder, Checklist, etc. 2: 228
Descripción: Cabeza grande; clípeo cóncavo con sus contornos real-
zados; borde anterior truncado, con sus ángulos redondeados y ligera-
mente sinuado; sutura clipeal nula. Ojos grandes, canthus poco conspicuo,
porción ocular inferior mucho más grande.
Antenas de nueve artejos; el primero en forma de porra; segundo
elobuloso; tercero subglobuloso, alargado; cuarto, quinto y sexto trans-
versales, muy cortos y terminados en punta aguda hacia el borde interno;
los tres últimos forman una porrita oval, tan larga como los cinco. arte-
jos anteriores juntos; ligeramente más corta en las hembras.
Labro subvertical, arqueado y fuertemente escotado en su ápice.
Maxilas cortas y robustas, con dos dientes desarrollados en el ápice; pal-
pos maxilares cortos, con el artejo apical fusiforme, tan largo como los
dos anteriores juntos.
Labio trapezoide; barba y mentón soldados, sutura poco aparente;
ápice cóncavo con el borde sinuado. Palpos labiales con el último artejo
menor que el anterior y ovoide.
Mandíbulas robustas, terminadas en un diente apical bífido en su
extremo.
as
A
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 213
Pronoto trapezoide, más ancho que largo; bordes laterales notable-
mente angulosos, ángulos redondeados; ángulos anteriores agudos y sa-
lientes, los posteriores redondeados; borde posterior largamente redon-
deado; bordes laterales y posterior marginados. Dorso con escultura in-
dicada fuertemente; surco longitudinal nulo en punctatostriatus, ligera-
mente indicado en x1ger.
Escutelo ojival, una y media veces más largo que ancho; deprimido
en niger; con sus bordes redondeados en ambas especies; ángulo apical
agudo.
Elitros cortos, ligeramente ensanchados en su tercio posterior; callo
humeral pronunciado, apical poco notable; ápice de los élitros redon-
deados independientemente; moderadamente ciliados en todos sus con-
tornos; con tres costas poco aparentes incluyendo la sutural; dorso con
algunas cerdas escasas repartidas sin orden.
Metasterno moderadamente ancho; débilmente surcado en su lon-
gitud. Pecho ralamente cerdoso-escamoso. :
Abdomen con sus ventritos subiguales, el quinto ventrito ligera-
mente más ancho, el sexto muy angosto especialmente en las hembras,
ligeramente escotado en los machos. Bordes laterales del abdomen cer-
dosos o escamosos.
Propigidio muy ancho y descubierto en ambos sexos; conectado con
el penúltimo ventrito, sin rastro de sutura.
Pigidio tan ancho como largo, trapezoide, con el ápice redondeado y
encogido hacia adentro en los machos; bordes realzados y ciliados; escul-
tura poco indicada.
Pretibias tridentadas, dientes robustos especialmente los dos apicales.
Mediitibias con una carena transversal fuerte en su canto externo;
ligeramente ensanchadas hacia el ápice.
Postibias alargadas, rectas, ligeramente ensanchadas hacia el ápice
y con una carena transversal fuerte en su borde posterno-externo; carena
más robusta y ápice más ensanchado en las hembras.
Tarsos simples y cilíndricos en ambos sexos; más largos, especial-
mente los pretarsitos en los machos. Postarsito basal más corto que el
segundo postarsito.
Espolón de las pretibias corto, cilíndrico y agudo; los de las mediiti-
bias agudos, cortos, cilíndricos y subiguales; los postibiales muy desigua-
les; el superior más largo que el basitarsito, curvo y agudo; el inferior
corto, agudo y recto.
Uñas de los pretarsitos enteras, finas y agudas en los machos; las de
los tarsos medios y postarsos iguales e incisas en el ápice; en la hembra
todas las uñas cortas, iguales e incisas en el ápice.
Genótipo: Homalochilus niger Blanchard 1850
Género argentino compuesto de dos especies citadas de la Pata-
gonia, pero encontradas ahora en Jujuy, Catamarca, Santiago del Estero,
Mendoza, La Rioja y Córdoba.
Clave para diferenciar las especies:
Especie mayor (11 — 12 mm.); color negro opaco, sedoso;
con el pecho, los bordes laterales y la zona discal del abdomen
DIOS OSA E A lo de li e OA ple,
miger Blanchard
214 Rev. Chil. Ent. 1952, 2 SES
Especie menor (7 — 9 mm.); color negro opaco, con los éli-
tros, exceptuando la base y el ápice que son negros, ferrugí-
neos; pecho, bordes laterales del abdomen y margen anterior
de los ventritos escamosos..... o a
punctatostriatus Blanchard
1. Homalochilus niger Blanchard 1850
1850 Homalochilus niger Blanchard, Cat. Col. Ent. Mus. Paris: 172
1911 Homalochilus niger Bruch, Cat. Col. Arg. 201
Descripción: Color negro opaco ligeramente sedoso, con el pecho,
patas y abdomen moderadamente brillantes.
Oval, ensanchado en su parte media. Cabeza pequeña; clípeo trun-
cado, ligeramente sinuado en la mitad de su borde anterior, con sus con-
tornos fuertemente realzados; clípeo y frente rugosos, arrugas más irre-
gulares y profundas en la frente.
Pronoto con un surco longitudinal poco aparente; puntuación grande,
profunda y densa; bordes laterales ciliados, cilios más largos cerca de los
ángulos anteriores; bordes laterales y posteriores con algunas escamas de
color blanco sucio; estas escamas son más abundantes cerca de los ángu-
los anteriores y posteriores; borde posterior con algunos cilios blanquizcos,
más largos y abundantes en el área preescutelar.
* Escutelo deprimido en su base y con cuatro o cinco puntos espar-
cidos cerca de los ángulos anteriores.
Elitros glabros, exceptuando algunas pocas cerdas largas, erectas y
colocadas sin orden; cerdas más largas y abundantes en el ápice de la
costa sutural; costa sutural elevada, las dos discales planas y apenas de-
lineadas por sendas estrías; la humeral casi completamente borrada.
Puntuación grande, pero poco densa y profunda; zona postescutelar y
epipleuras fuertemente rugosas.
Propigidio liso en algunos especímenes, débilmente punteado en
otros; base con algunos pocos pelos cortos y poco notables.
Pigidio con una franja longitudinal lisa que lo divide en dos áreas
con puntos grandes y poco profundos; todos sus contornos provistos
de escamas de color blanco sucio, estas escamas son muy caedizas por lo
que faltan en algunos especímenes; bordes laterales y ápice ciliados.
Abdomen con sus bordes laterales moderadamente pilosos, pelos
largos; ventritos regularmente rugoso-punteados, de cada punto nace un
pelo amarillento largo.
Pecho moderadamente piloso, pelos largos y amarillentos.
Fémures medios y posttémures con su borde posterior ciliado; borde
anterior y disco pobremente pilosos.
Largo: 11 — 12 mm. Ancho: 5— 514 mm.
ARGENTINA: Humahuaca, Jujuy, 12.44, Bosq leg. (Según Blanchard
y Bruch, Patagonia).
Holótipo hembra en el Museo de París.
Alótipo macho, de la localidad arriba citada, en mi colección.
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 215
2. Homalochilus punctatostriatus Blanchard 1850
1850 Homalochilus punctatostriatus Blanchard, Cat. Col. Mus. Paris: 172 Q
1911 Astaena ? bicolor Ohaus, Deutsch. Ent. Zeit.: 556 gi
1911 Homalochilus punctatostriatus Bruch, Cat. Col. Arg.: 201
1911 Astaena bicolor Bruch, Cat. Col. Arg.: 199
1946 Astaena bicolor Saylor, Rev. de Entomología 17: 228
Descripción: Color negro opaco; pecho, patas y abdomen moderada-
mente brillantes; élitros, exceptuando la base y el ápice que son negros,
rojo ferrugíneos.
Subcilíndrico, moderadamente ensanchado posteriormente. Cabeza
grande; clípeo débilmente brillante, truncado, bastante sinuado en la
mitad de su borde anterior, contornos moderadamente realzados; rugoso-
punteado, frente con puntuación grande y densa.
Pronoto sin surco longitudinal; densamente punteado, puntos cir-
culares y poco profundos, más ralos en el dorso; bordes laterales y base
provistos de escamas blanquizcas más abundantes en los ángulos anterio-
res; bordes laterales largamente cerdosos; base ampliamente redondeada.
Escutelo con algunas escamas blancas en la base; ligeramente depri-
mido en el disco; liso en algunos especímenes o con algunos puntos igua-
les a los del pronoto en otros.
Elitros con la costa sutural muy notable, las dos discales poco nota-
bles y delineadas por sendas hileras de puntos; costa humeral nula;-pun-
tuación grande, abundante y poco profunda, algunos puntos llevan cer-
ditas microscópicas repartidas irregularmente y muy poco abundantes;
sutura con su borde apical provisto de cerdas largas y erectas.
Propigidio grande y moderadamente brillante, fina y espaciadamen-
te punteado; base densamente cubierta de escamas blancas, pequeñas y
ovales.
Pigidio débilmente brillante, levemente deprimido en su parte media
en el sentido longitudinal, lo que lo hace verse débilmente bigiboso en los
machos; plano en las hembras; puntuación grande y superficial, más
abundante en los bordes laterales, dichos bordes ciliados, cilios más lar-
gos en el ápice; base provista de escamas blancas mucho más abundantes
en los machos.
Abdomen con sus bordes laterales densamente escamosos, escamas
pequeñas y ovales, ventritos anchos y subiguales, escamosos en la base
y con algunas pocas cerdas ralas y espaciadas; escamas y cerdas más
abundantes en los machos.
Pecho escamoso-cerdoso; metasterno con algunas pocas escamas en la
zona discal y más abundantementee scamoso-cerdoso en sus bordes laterales.
Tarsos largos y finos, más largos en los machos que en las hembras,
especialmente los anteriores.
Hembras ligeramente mayores que los machos.
Largo macho: 7 — 8 mm. Ancho: 4 — 5 mm.
Largo hembra: 8 — 9 mm. Ancho: 4lo — 5ló mm.
ARGENTINA: Catamarca, Ciudad, 11-45 Bosq leg.; Santiago del
Estero. Río Salado, 12.43 Wagner Coll. Bosq. leg., en mi colección.
Ex-colección Bruch (Museo Buenos Aires):
a) Como Homalochilus punctatostriatus Blanchard: Tucumán, San
Pedro de Colalao; Jujuy: Pucapampa, Sta. Catalina; Santiago del Es-
tero, Córdoba.
216 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
b) Como Astaena bicolor Ohaus = H. punctatostriatus Blanchard:
Córdoba, Catamarca, Mendoza, La Rioja.
Colección Bosq: Catamarca; Jujuy: Humahuaca; Mendoza: Uspa-
llata; Santiago del Estero: Río Salado; Córdoba: Villa Dolores.
Holótipo hembra en el Museo de París; Alótipo macho (como As-
taena bicolor) en el Museo de Berlín (Ex. Coll. Ohaus.)
Homoliogenys n. gen.
Propongo esta nueva designación genérica, caracterizada breve-
mente en la clave que doy en páginas anteriores para una especie de Lio-
genys descrita por Moser (Stett. Ent. Zeit. 82, 54, 1921), con el nombre
de Liogenys tarsalis.
Me he decidido a crear este género basado en las características que
presentan los machos de dicha especie en los cuales los tres primeros ar-
tejos de los seis tarsos son fuertemente dilatados, mientras que en L£Lio-
genys lo son solamente los de los cuatro tarsos anteriores; además de este
importante carácter, se puede agregar el hecho de que las tibias anteriores
en ambos sexos, no llevan espolón y si lo tienen, es reducido a un simple
muñón apenas perceptible con el microscopio; en cambio en Liogenys
este mismo espolón es muy largo y agudo en ambos sexos.
Además de la forma típica, tengo en mi colección otras dos especies,
una de Argentina y otra de Uruguay, que creo nuevas para la ciencia y
que serán motivo de un próximo trabajo.
Generótipo: Homoliogenys tarsalis (Moser) 1921
Eubarybas n. gen.
Moser incluye cuatro géneros en la agrupación que Burmeister de-
nominó Microcraniadae; dicha agrupación para la que propongo el rango
de subtribu con el nombre de Barybasina, se caracteriza por tener el clípeo
extremadamente angosto; los machos tienen el basitarsito de los pretarsos
prolongado en espina corta hacia el canto interior del ápice.
Por la estructura de las uñas y el número de artejos de las antenas se
diferencian los géneros que componen esta subtribu.
He recibido una especie perteneciente a esta subtribu, del Sr. René
Lichy, de Venezuela, que no puedo incluir en ninguno de los cuatro géne-
ros conocidos; propongo separar éste en un nuevo género al que denomi-
naré Eubarybas y que se puede diferenciar de los otros cuatro de acuerdo
con la clave que doy a continuación.
Estudios posteriores con abundante material, creo traerán consigo
la fusión de estos géneros en dos, quedando los demás a título de subgé-
neros de los más antiguos.
1. Uñas de todos los tarsos partidas en el ápice
—= . Uñas mayores de los cuatro tarsos posteriores enteras
— Todas las uñas de los cuatro tarsos posteriores enteras e iguales
2. Antenas de ocho Pano o O O Se
Hercitis Burmeister
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos mW
= 'Amitenas ¡de mueve añtejosa o ra dd IAS
Se Antenas de ocho artejos....... IN UE AS
=- Amtenas ¡des nueye antejosy 402 an Ds a
4, Amitenas dexocho! artejos... E IS.
Eubarybas n. gen.
Eubarybas es muy afín a Pseudohercitis Moser, del que se diferencia
por tener todas las uñas de los cuatro tarsos posteriores enteras e iguales.
Generótipo: Eubarybas asper n. sp.
Eubarybas asper n. sp.
Descripción: Color castaño negruzco moderadamente opaco; cabeza,
pronoto, escutelo y patas con leves reflejos violáceos; élitros con viso
verdoso; pigidio y abdomen piceo-opacos. Escamoso setoso.
Subcilíndrico, craso. Cabeza muy pequeña; frente densamente setoso-
punteada; clípeo cobrizo, angosto, con sus bordes muy realzados, borde
anterior truncado, moderadamente sinuado, ángulos redondeados; genas
sinuadas; canthus ancho y saliente. Antenas testáceas.
Pronoto surcado longitudinalmente, densamente umbilicado-puntea-
do, setoso-escamoso; fuertemente convexo; bordes laterales redondeados,
sinuados en su tercio posterior; decididamente crenado en sus contornos;
ángulos anteriores agudos, los posteriores indicados y decididamente le-
vantados; borde posterior subrecto; setas y escamas de color blanco.
Escutelo ojival, ligeramente más largo que ancho, densamente setoso
punteado.
Elitros paralelos, totalmente umbilicado-punteados, setoso-escamosos;
callos humeral y apical pronunciados; área postescutelar fuertemente
bulbosa; superficie elitral tuberculiforme, cada tubérculo más densamente
escamoso; hay una serie de pequeños espacios desprovistos de a
y escamas; callo apical escamoso-fasciculado.
Pigidio densamente umbilicado-punteado, escamoso, escamas amari-
llentas.
Pecho, abdomen y patas setosas.
Pretibias tridentadas, los dos dientes apicales más desarrollados. Me-
diitibias y postibias carenadas transversalmente en su tercio posterior
externo.
Pretarsitos con el basitarsito tan largo como los tres tarsitos siguien-
tes juntos, prolongado en espina corta y aguda en su ápice interno.
Postarsitos con el basitarsito ligeramente mayor que el segundo pos-
tarsito.
Largo macho: 61% mm. Ancho: 31% mm.
VENEZUELA: La Entrada, estado de Carabobo, 5.48, René Lichy leg.
Holótipo macho en mi colección.
Pseudohercitis umbonata n. sp.
Descripción: Color castaño ferrugíneo brillante con un leve tinte
virescente.
218 Rev. Chil. Ent. (1952, 2
Cabeza densamente rugoso-punteada, cubierta de escamas amarillen-
tas alargadas; clípeo muy angosto, redondeado y con sus contornos fuer-
temente realzados; antenas rufescentes, moderadamente cerdosas.
Pronoto fuertemente convexo, umbilicado-punteado, puntos setoso-
escamosos, setas cortas y finas y escamas ovales y alargadas; bordes late-
rales redondeados, finamente crenado-setosos; ángulos anteriores agudos,
los posteriores subrectos.
Escutelo abundantemente setoso- punteado.
Elitros irregularmente rugoso-punteados, moderadamente cubiertos
de setas y escamas, las escamas agrupadas en pequeñas manchas más
densas; hay algunos espacios pequeños e irregulares desprovistos de pun-
tos, arrugas y escamas; zona postescutelar notablemente bulbosa; callos
humerales y apicales salientes.
Pigidio grande, densamente umbilicado-punteado, setoso, setas más
abundantes en la línea dorsal y en los bordes laterales.
Pecho y abdomen umbilicado-punteados, setoso-escamosos; setas y
escamas más abundantes en los bordes laterales.
Fémures y tibias setoso-escamosos, pretibias tridentadas, diente basal
apenas indicado; borde lateral, después del tercer diente, finamente cre-
nado. :
Pretarsos con el basitarsito curvo y tan largo como los tres tarsitos
siguientes juntos.
Postarsos con el basitarsito ligeramente más largo que el segundo
postarsito.
Largo macho: 7 mm. Ancho: 4 mm.
VENEZUELA: Estado de Zuliá, entre Encontrado y Río Onia, 7.49,
Giorgio Marcuzzi y Dr. J. Rácenis leg.
Holótipo macho en la colección de la Universidad Central de Caracas,
Venezuela. Parátipo macho en mi colección; ambos con la misma localidad.
Esta nueva especie se diferencia inmediatamente de las dos ya conocidas, por tener
los ángulos posteriores del pronoto fuertemente indicados; en Ps. corumbana y viridiaenea
Moser, dichos ángulos son completamente romos.
Género Issacaris Fairmaire 1889
Desde la última nota que he publicado sobre este género, dos nuevas
especies, de las cuales doy aquí la diagnosis, se han venido a sumar a la
ya conocida.
Género rarísimo cuyos representantes no han sido aún coleectados
vivos; los poquísimos ejemplares que he encontrado personalmente los
he cogido muertos; pero por suerte en un estado de conservación bastante
bueno. A juzgar por el estado en que están los especímenes del Museo
Nacional, parece que han sido todos recolectados muertos; igualmente los
pocos especímenes que he recibido de otros colectores y amigos.
Espero que las diagnosis que doy a continuación faciliten la identifi-
cación de estas raras y hermosas especies a los colegas que están en condi-
ciones de colectar en las zonas que dichos insectos frecuentan.
Tomando en cuenta el marcado dimorfismo sexual existente, doy
claves separadas para reconocer ambos sexos de las tres especies.
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 219
Clave machos:
il. Pigidio y abdomen densamente setosos, con algunas pocas
Meca ie partidas rel
setosiventris nm. sp.
— Pigidio glabro, con el área apical cerdosa; abdomen con los
ventritos moderadamente setosos en los bordes y cerdosos en
[Zonas ca a e e Ol
to
2 Tamaño mayor (19-20 mm.). Pigidio densamente rugoso en
todas s UPS Upper lo oo rind:
' petalophora Fairmaire
— Tamaño menor (16 — 17 mm.); Pigidio irregular y grosera-
mente punteado; ángulos basales lis0S.........0.00........
bullocki 1. sp.
Clave hembras:
les Pronoto opaco; profunda y densamente punteado en toda su
superficie .......... e o A A A
bullocki 1. sp.
— Pronoto brillante; área discal lisa, bordes laterales y basal
con puntuación grande, cerdosa y rala..................
lo
ho
Segundo, tercero y cuarto ventritos subiguales, moderada-
mente pilosos; pelos más ralos en la zona discal; quinto ven-
trito más ancho fuertemente rugoso-punteado, densamente
piloso; ventrito apical moderadamente piloso-punteado....
petalophora Fairmaire
= Segundo, tercero y cuarto ventritos subiguales; densamente
punteado-pilosos en toda su superficie; quinto ventrito más
ancho fuertemente rugoso-punteado densamente piloso; ven-
trito apical densamente rugoso-punteado, cerdoso.........
setostventris 1. SP.
1. Issacaris petalophora Fairmaire 1889
1889 Issacaris petalophora Fairmaire, Ann. Soc. Ent. Fr. (6) 9, Bull.: CXVITI, Y
1946 Issacaris aeneobrunnea Gutiérrez Livro Hom. R. F. Almeyda, 2,15
1950 Issacaris petalophora Gutiérrez Arthropoda 1: 273
CHILE: Prov. Valdivia: Panguipulli, 12-40.
Holótipo macho en el Museo de París (Ex col. Fairmaire). Alótipo
hembra en mi colección.
2. Issacaris setosiventris n. sp.
Descripción: Macho: Cabeza, pronoto y escutelo negros, ángulos la-
terales del pronoto castaño obscuro; élitros testáceo amarillento con los
bordes laterales y el borde basal más obscuros; pigidio cobrizo brillante
con pequeñas manchas negruzcas; pecho negro; abdomen ferrugíneo; los
ventritos con el borde basal más obscuro; patas castaño-negruzco con los
tarsos castaño claro.
220 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Cabeza con el clípeo muy alargado, semicircular apicalmente, con
sus contornos levemente realzados; sutura clipeal recta, poco marcada;
clípeo densamente rugoso-punteado, frente con algunos pocos puntos varo-
liformes, cerdosos. Ojos muy grandes, globosos y salientes: canthus corto;
antenas con la porrita desmesuradamente grande, pero notablemente
menor que en petalophora; los seis primeros artejos testáceo brillantes, la
porrita castaño obscuro, opaca y sedosa.
Pronoto con los bordes laterales muy angulosos; ángulos anteriores
romos, los posteriores agudos; superficie ralamente umbilicado-punteada,
puntos grandes y muy separados; los puntos laterales cerdosos, cerdas
largas en los bordes y más cortas en los ángulos anteriores; algunos de
los puntos dorsales llevan cerdas cortas; borde posterior setoso.
Escutelo con algunos pocos puntos grandes en el área basal; cubierto
en parte por un mechón de pelos leonados que nacen de la base del pronoto.
Elitros ligeramente ensanchados en su tercio posterior; glabros, bri-
llantes, sólo con dos o tres cerdas largas en el callo apical; callo apical y
humeral poco notables; cada élitro lleva ocho estrías profunda y regular-
mente punteadas; interestría sutural profundamente rugoso-punteada;
interestrías posthumerales fuerte e irregularmente punteadas; interestrías
discales lisas.
Pigidio subplano con los ángulos basales obtusos, ángulo apical pro-
nunciado; toda su superficie densamente rugoso-punteada, setoso-cerdoso,
setas muy densas, cerdas más largas y abundantes en el ápice.
Pecho densamente piloso, pilosidad rubio-leonada.
Abdomen con los bordes laterales y ventritos densamente setosos,
entre las setas hay algunas cerdas largas y poco abundantes.
Fémures, tibias y tarsos cerdosos.
Parámeros semejantes a los de petalophora; pero más compactos y con
el borde interno más ancho y convexo.
Hembra: Color castaño-ferrugíneo o negro brillante; pigidio y abdo-
men castano-negruzco O negro opaco; patas castaño-negruzco con los té-
mures ferrugíneos.
Cabeza con el clípeo corto y redondeado; sutura clipeal angulosa;
clípeo y frente densamente rugoso-punteados; frente con una pequeña
zona basal lisa. En un ejemplar el ápice del clípeo es ligeramente sinuado.
Pronoto con un surco longitudinal poco notable; liso en la zona
discal, fuertemente umbilicado-punteado en los bordes apical y basal;
puntuación pilosa, pelos largos y sedosos.
Escutelo finamente punteado-piloso.
Elitros con seis estrías punteadas; puntuación menos profunda que
en los machos; interestría sutural rugoso-punteada, las subhumerales
fuertemente rugosas, interestrías discales lisas; callo humeral y zona
postescutelar cerdosas, cerdas largas y ralas.
Pigidio convexo con el ápice redondeado; fina y densamente rugoso
punteado; puntuación pilosa.
Abdomen con sus bordes laterales y ventritos densa y finamente
punteado pilosos; el quinto ventrito es rugoso-punteado y el más ancho;
ventrito apical densamente rugoso-punteado, piloso-cerdoso.
El resto como en los machos.
Largo macho: 17 — 18 mm. Ancho 10 — 11 mm.
Largo hembra: 20 — 22 mm. Ancho 10 — 111% mm.
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 224
CHILE: Prov. Osorno: Puyehue, 3.48-49, Gutiérrez coll.
Holótipo macho en mi colección; alótipo hembra, dos parátipos ma-
chos y un parátipo hembra en mi colección. Un parátipo hembra en la
colección del Sr. Antonio Martínez, de Buenos Aires (Argentina).
Esta especie, muy parecida a l. petalophora, se diferencia inmediatamente de ella
por sus antenas notablemente más pequeñas por su pigidio y abdomen densamente se-
tosos y por su tamaño ligeramente menor. La hembra se diferencia por su pigidio y abdo-
men mucho más densamente pilosos y por tener el ventrito apical mucho más. rugoso-
punteado.
3. Issacaris bullocki n. sp.
Descripción macho: Cabeza pigidio y abdomen negros, pronoto casta-
ño claro brillante con todos los contornos negruzcos; escutelo castaño-
negruzco; élitros testáceo-amarillento claro; patas castaño-ferrugíneo
claro, brillantes.
Cabeza con el clípeo muy alargado, ápice semicircular con sus bordes
moderadamente levantados; sutura clipeal angulosa; clípeo y frente den-
samente rugoso-punteados, puntos cerdosos, una angosta franja basal lisa.
Pronoto con un surco longitudinal liso, poco profundo; bordes late-
rales notablemente angulosos; ángulos anteriores romos, posteriores bas-
tante indicados; superficie ralamente punteada, puntuación umbilicada,
cerdosa, más abundante en la base y en los bordes laterales; borde poste-
rior cerdoso.
Escutelo finamente punteado piloso en su base; el resto liso; área
. basal densamente cubierta por un mechón de pelos rubios que nacen de la
base del pronoto.
Elitros ligeramente ensanchados en su tercio posterior- glabros y
brillantes con algunas pocas cerdas largas en el callo apical y en la sutura;
callo humeral pronunciado, apical redondeado; cada élitro lleva nueve
estrías punteadas y profundas, interestría subsutural punteada sólo en
el área postescutelar, el resto finamente rugoso; interestría humeral y
posthumeral punteadas sólo en la base; epipleuras finamente rugoso- pun-
teadas; interestrías discales lisas.
Pigidio fuertemente convexo con los ángulos basales y apical agudos,
superficie con puntuación grande, grosera y separada, más abundante en
el ápice, ángulos basales lisos; ápice y bordes laterales cerdosos.
Pecho densamente piloso, pilosidad larga y rubia.
Abdomen con sus bordes laterales piloso-setosos; ventritos con la
zona discal apenas punteada y con alguna que otra cerda larga y erecta.
“Fémures, tibias y tarsos cerdoso-pilosos.
Parámeros semejantes a los de las dos especies anteriores pero más
robustos y con el ápice terminado en punta más larga y aguda.
Hembra: Cabeza, pronoto, escutelo, pigidio, pecho, patas y abdomen
castaños, moderadamente opacos; élitros testaceo-amarillento, brillantes.
Cabeza con el clípeo moderadamente largo, truncado en el ápice,
ángulos redondeados; sutura clipeal marcada, angulosa; clípeo y frente
densamente rugoso-punteadas.
Pronoto con sus ángulos laterales redondeados; ángulos anteriores y
posteriores romos; superficie densamente umbilicado-punteada; puntua-
ción más abundante en los bordes laterales.
DD Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Escutelo con algunos pocos puntos espaciados en el disco.
Elitros glabros, con el callo humeral y “apical poco notables, cada
élitro lleva seis estrías punteadas poco profundas; interestrías pares den-
samente punteadas, impares lisas; borde epipleural profunda y densa-
mente punteado.
Pigidio fuertemente convexo con sus ángulos basales y apical redon-
deados;. superficie densamente vermiculado-punteada; puntuación apical
más rala y cerdosa.
Abdomen con sus bordes laterales piloso-punteados, ventritos lisos
en su zona discal, con algunos pocos puntos cerdosos.
Pecho densamente piloso, pilosidad rubio-leonada.
Pretibias bidentadas, dientes más cortos y romos que en las otras dos
especies.
Largo macho: 171% mm. Ancho: 10 mm.
Largo hembra: 18 mm.'Ancho: 9lá mm.
CmmE: Prov. de Malleco: Angol, 10.11.47 (macho) Bullock leg.;
Cerros de Nahuelbuta, Angol, 10.12.48 (hembra). Bullock coll. y leg.
Holótipo macho y alótipo en mi colección.
Esta hermosa nueva especie se diferencia de las demás entre otras cosas por el colo-
rido, por la puntuación del pigidio y por la puntuación de la frente más densa. La hem-
bra se diferencia de inmediato, además de por su color, por su pronoto densamente pun-
teado y por su abdomen casi liso en al zona discal.
Tengo el gran placer de dedicar este interesante insecto a su donante, director del
Museo del Vergel (Angol), Sr. Dillman S.'Bullock.
RUTINA E
RUTELINI PELIDNOTINA
Eremophygus Ohaus 1910
Al tratar de las antenas en la diagnosis de su nuevo género Eremo-
phygus, Ohaus da 10 OO para estos apéndices en el genótipo philppi1;
posteriormente describe E. lastocalinus también con diez artejos y luego
E. pachyloides con nueve; en 1934, este mismo autor, al repetir la diagno-
sis del género y también en la clave (Genera Insectorum Wytsman, fasc.
199 a p. 50 y 54) asegura que estos insectos tienen todos las antenas de
nueve artejos.
En 1949, de acuerdo con el número de artejos de las antenas, dividí
el género en dos grupos; en el primero coloqué las especies con antenas de
diez artejos y en el segundo la especie con las antenas de nueve artejos.
En 1951 describí una cuarta especie del norte de Argentina, a la que de-'
nominé leo, incluyéndola en el grupo con antenas de nueve artejos. El
Sr. Luis Peña me ha cedido una quinta especie colectada en Illimani
(Bolivia), la cual describo a continuación, permitiéndome antes hacer
una pequeña modificación a mi clave publicada en 1949, rectificando el
número de artejos de las antenas en cada especie.
llo Antenas de 10 artejos; uña externa de los mediitarsos y pos-
tarsos con un diente robusto cerca de la base (grupo lasioca-
RU A A el IA
lasiocalinus Ohaus
“l
lo
to
¡eS
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos
— Antenas de nueve artejos; uña externa de los mediitarsos y
postarsos entera (grupo philippi) ooo
Da Mandíbulas bidenticuladas en el ápice... o...
pachyloides Ohaus
— Meandhulas enteras tenteltapice eo
3
Se Cabeza, pronoto y escutelo densamente pilosos............
4
—= Cabeza, pronto y escutelo glabros; color negro moderadamen-
te brillante....... A de e EA NE ON
calvus 1. sp.
ee Cabeza, pronoto y escutelo testáceo-fuscos; élitros, patas y
antenas flavo-testáceas; élitros punteado-rugosos, glabros...
phalippi Ohaus
— Cabeza, pronoto, escutelo, pigidio y abdomen: negros; élitros
testaceo-amarillentos, rugosos, pilosos en su tercio anterior
leo Gutiérrez
Eremophygus calvus n. sp.
Descripción hembra: Color negro moderadamente brillante, con la
pilosidad del pecho y ápice del pigidio grisáceo-amarillento.
Cabeza pequeña, con el clípeo plano y truncado en el ápice, ángulos
redondeados; mandíbulas muy salientes, enteras y redondeadas; labro
horizontal, grande, muy saliente y profundamente bilobulado, rugoso-
punteado y con algunas cerdas erectas; clípeo y frente unidas; fuertemente
rugoso-punteadas en toda su superficie. Antenas de nueve artejos.
Pronoto grande, marginado, más ancho que largo, con los bordes la-
terales redondeados; ángulos anteriores obtusos, los posteriores completa-
mente redondeados. Superficie irregular, glabra, con un surco longitudi-'
nal profundo en su mitad anterior, borrado en la base, puntuación grande,
profunda y densa; bordes laterales y ángulos anteriores y posteriores
rugoso-punteados.
Escutelo con algunos pocos puntos en el área discal, el resto liso.
Elitros bastante ensanchados en su tercio posterior; costa sutural
indicada, las demás completamente borradas; callo humeral pronunciado,
apical completamente borrado; ápice de los élitros redondeado, ligera-
mente angulosos en la sutura; escultura elitral compuesta por puntos
y arrugas superficiales; en el callo apical desaparecen las arrugas y quedan
solamente los puntos, los cuales son muy finos.
Pigidio liso en el disco, punteado en el ápice y finamente rugoso en
los ángulos anteriores; bordes laterales y ápice pilosos.
Pecho finamente rugoso-punteado, piloso, metasterno moderadamen-
te glabro, surcado longitudinalmente.
Abdomen con los cuatro primeros ventritos subiguales, el quinto tan
ancho como los dos anteriores juntos, el sexto subtriangular, ligeramente
truncado en el ápice, los cuatro primeros ventritos con algunos pocos
puntos cerdosos; el quinto más densamente cerdoso-punteado; el apical
cerdoso- punteado en sus bordes laterales.
Pretibias tridentadas; pretibiás, mediitibias y postibias provistas de
largas cerdas en su cara interna.
224 : Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Tarsos cortos con sus artejos subiguales; uñas enteras y desiguales,
la externa apenas más larga. '
Largo: 16 mm. Ancho en los hombros: 9 mm., en el ápice 10 mm.
BoLIvIa: Illimani, 4.350 m.; 19.1.49. Luis Peña coll. y leg.
Holótipo hembra en mi colección.
Esta especie se diferencia de todas las demás por su tamaño mayor, por su color negro
uniforme y por tener el pronoto, cabeza y escutelo glabros.
Homonyx Guérin 1839
Las diagnosis de las especies argentinas y bolivianas de Homonyx
descritas por Guérin y Blanchard, dejan mucho que desear por ser dema-
siado escuetas. El entomólogo que desee determinar su material por estas
diagnosis, se encuentra en la imposibilidad de llegar a una determinación
segura; sólo los tipos debidamente comparados con el material en nuestras
manos, daría determinaciones exactas. 2
Sin embargo, una de las especies más fáciles de determinar es el
Homonyx planicostatus descrito por Blanchard para Bolivia; facilita su
determinación la consulta del «Genera Insectorum de Wystman» (fasc.
199 a, 71-72), en la cual Ohaus da detalles que no figuran en la diagnosis
de Blanchard y que facilitan enormemente la determinación de esta especie.
Se diferencia ésta de todas las otras conocidas, por tener el ápice de
los élitros mútico, agregando a este carácter el hecho de que los machos
de esta especie son los únicos que tienen el labio moderadamente piloso;
los machos de las demás especies tienen el labio cubierto por una especie
de escobilla semicircular cerdosa, con mucha semejanza a la que cubre
el labio en algunas especies de Genzates y Leucothyreus.
Posteriormente Ohaus y otros entomólogos han citado planmicostatus
para Argentina. La estructura externa de la forma planicostatus de Ar-
gentina, no coincide con la forma típica de Bolivia; pero sus características
no son suficientes para crear una nueva especie, por lo que me conformo
con hacer una subespecie que diferencio de la forma típica y de la subes-
pecie peruanus Ohaus en la siguiente forma:
il. Puntuación del pronoto y élitros muy fina; puntuación mi-
croscópica de los élitros apenas visible entre los puntos ma-
yores; élitros sin arrugas transversales... 0.0...
— Puntuación del pronoto y élitros notablemente más fuerte;
puntuación microscópica de los élitros bastante más visible
y abundante; espacio subsutural más densa y profundamente
punteado; élitros con arrugas transversales. ...:..........
planicostatus argentinus n. ssp.
ze Tamaño menor (1713 mm.); clípeo triangular, más alargado
hacia el ápice que en la forma típica; pubescencia del pecho
rojizo amarillenta do rei ofi
planicostatus peruanus Ohaus
— Tamaño mayor (181% — 21 mm.); clípeo semicircular en los
machos; ligeramente triangular y romo en las hembras, pu-
bescencia del pecho grisáceo-blanquizCa.............o.o.....
planicostatus planicostatus Blanch.
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 225
Homonyx planicostatus argentinus n. ssp.
Descripción: Color general del cuerpo y de la pubescencia igual al de
la forma típica; puntuación de la cabeza y pronoto más grande y pro-
funda; puntuación de los élitros más grande y abundante; la puntuación
microscópica que hay entre los puntos mayores es más abundante y no-
table; espacio subsutural más densa y profundamente punteado; élitros
con numerosas arrugas transversales.
Parámeros iguales a los de la forma típica, solamente un poco más
cortos y engrosados proporcionalmente. .
Largo macho: 17 — 22 mm. Ancho: 9 — 11 mm.
Largo hembra: 15 — 20 mm. Ancho: 8 — 10lá mm.
ARGENTINA: Salta, dto. Capital (a la luz parque), 1.48, Martínez
coll. y leg.; dto. Rosario de la Frontera, El Naranjo (1.000 m.), 1.44,
Martínez coll. y leg.; Tucumán, Ciudad (a la luz), 2.1919 Carlos Reed
coll. y leg.; San Pedro Colalao, 1.47, Arnau coll. Martínez leg. En col.
Ohaus: Mendoza.
Holótipo macho y alótipo en mi colección; cinco parátipos machos y
seis parátipos hembras también en mi colección; un parátipo macho y
cinco parátipos hembras en la colección del Sr. Antonio Martínez, de Bue-
nos Aires; un parátipo hembra en la colección del Museo Nacional de San-
tiago.
ANOPLOGNATHINI PLATYCOELIINA
Callichloris (Epicallichloris) haenkei n. sp.
Descripción macho: Color negro, con los élitros castaño-rojizo; pigl-
dio y abdomen alutaceos; antenas de nueve artejos, negras.
Cabeza grande con los ojos salientes; labro punteado-piloso; clípeo
truncado, recto, con los ángulos laterales redondeados; borde anterior
levantado; sutura clipeal recta; base del clípeo y ápice de la frente fina-
mente rugosos; ápice del clípeo y base de la frente punteados, puntuación
de dos clases: puntos grandes, varoliformes y espaciados y entre éstos
una puntuación microscópica. Cabeza densamente pilosa, pilosidad larga
y erecta.
Pronoto débilmente surcado en el sentido longitudinal; con sus bor-
des laterales redondeados; más ancho que largo; ángulos anteriores y
posteriores romos; bordes posteriores rugoso-punteados, área discal pun-
tuada, puntuación de dos clases: puntos grandes, varoliformes y muy
densos y puntuación fina y microscópica entre los puntos mayores.
Escutelo varioloso-punteado; pronoto y escutelo densamente pilosos;
- pelos largos y erectos de color rubio.
Elitros subparalelos con el callo humeral y apical moderadamente
indicados; costa sutural indicada; estrías elitrales apenas marcadas;
élitros densamente puntuados, puntuación de dos clases: una más grande
varoliforme e irregular y otros puntos más regulares y ligeramente más
pequeños; interestría subsutural rugoso-punteada; borde de los élitros,
sutura y ápice cerdosos, tercio anterior espaciadamente piloso, pilosidad
larga, erecta y rubia.
15
226 CR OR Da O
Pigidio alutáceo con los bordes negros, subplano, ángulos basales y
apicales romos; moderadamente opaco, ápice brillante; finamente gemi-
nado-punteado, cerdoso, cerdosidad muy larga y erecta.
Abdomen alutáceo, con los ventritos finamente geminado-puntea-
dos en sus bordes laterales, lisos en el disco, cerdoso-pilosos; ventrito
apical marginado de negro, escotado, cer-
A.- doso en el ápice; a veces todos los ventri-
tos marginados de negro.
Pecho densamente piloso, pilosidad ru-
bia y muy larga.
Fémures densamente punteado pilosos.
Pretibias tridentadas, mediitibias y
postibias carenadas en su cara externa, Cer-
dosas, cerdosidad moderadamente densa,
larga y erecta.
Tarsos cortos, especialmente los pre-
tarsos; uñas anteriores enteras, la interna
engrosada; uña externa de los mediitarsos
finamente denticulada en su canto interno;
uña externa de los postarsos bífida en el
Ápice.
Parámeros fig. N.?* 1.
Largo macho: 10 — 13 mm. Ancho:
514 — 7 mm.
BoLIvIa: Cordillera de Cochabamba,
4.000 m., 1.51; Rodolfo Zischka coll. y leg.
Holótipo macho en mi colección; siete
parátipos machos en mi colección; un pa-
rátipo del mismo sexo en la colección del
Sr. Antonio Martínez, de Buenos Aires; un
parátipo macho en la colección del Museo
de la Sociedad Científica Claudio Gay y
otro en la colección del Museo Nacional de
Santiago y 122 parátipos del mismo sexo
APA I O en la colección del Sr. Rodolfo Zischka, de
Callichloris haenkei n. sp., edeago Cochabamba (Bolivia).
Esta especie es muy parecida a Heterocallichloris bicolor Gutiérrez; pero además de
por las diferencias genéricas, se distingue por sus élitros pilosos y densamente punteados.
Se diferencia de Callichloris bocki Ohaus y Callichloris alticola Gutiérrez, por su pronoto
densamente punteado-piloso y por sus élitros pilosos en la zona postescutelar, la cual es
elabra en las especies comparadas.
A pedido de mi amigo y colaborador incansable, Sr. Roberto Zischka, dedico esta
especie al explorador, botánico y químico Sr. Tadeo Haenke, descubridor entre muchas
otras plantas, de la Victoria regia y como químico, el primero en extraer el salitre potá-
sico del caliche en 1809; residió en Cochabamba hace ciento cincuenta años.
Esta especie ha sido colectada por mi amigo Zischka, al caer la tarde, volando los
machos en grandes cantidades a ras del pasto, entre el cual indudablemente se encuentran
las hembras, las cuales deben tener las alas atrofiadas.
ISSO
1845
1847
1850
1855
1856
1876
1883
1889
1903
1910
1911
Oil
1913
1913
Al
1921
1928
1934
1944
1946
1946
1949
1950
19 Sjl
Gutiérrez: Scarabaeidae neotrópicos 297
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Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 229
LOS CURCULIONIDAE DE LA CORDILLERA CHILENO-
ARGENTINA (1.* parte)
(Aporte 13 de Coleoptera Curculionidae)
GUILLERMO KuschEL, S. V. D,
> Universidad de Chile
Facultad de Filosofía y Educación
Santiago
Die zu behandelnde Curculioniden-Fauna entstammt fast ausschliesslich aus dem
Andengebirge siidlich des 35. Breitegrades. Die úber alle Jahreszeiten verteilten Nieder-
schláge bedingen eine mesophytische Vegetation, die iúiber die chilenische Anden hinaus-
reicht und sich zum Teil úber das óstliche Gelánde besonders mittels der Quertáler ver-
breitet. Der mesophytische Wald zieht sich auch bis zur pazifischen Kiiste siidlich der
Provinz Concepción hin. Die Curculioniden sind vielfach an diese ziemlich einheitliche
Flora gebunden und deshalb auch verháltnismássig weit verbreitet. Doch im Norden
greifen die Vegetationsformen úber und mit ihnen die Rúissler.
Die Curculioniden weisen keinerlei náhere Beziehungen zu der Fauna des La Plata
Stromes oder zu der Brasiliens auf. Wenn in diesem ersten Teile die náchste Verwand-
schaft in Amerika zu finden ist, so besteht sie zwischen Tieren, die meistens an die Anden
ebenfalls gebunden sind und zwar nórdlich von Bolivien. Rhopalomerus Blanchard (4neu-
gnomus Marshall) ist gemeinsam mit Neuseeland, doch die reiche Entfaltung dieser Gat-
tung auf jenen Inseln und die keineswegs untergeteilte chilenische Form, die tibrigens
einigen neuseelándischen Arten ausserordentlich áhnlich wenn nicht identisch ist, legen
uns nah, dass die Gattung Rhopalomerus in Amerika nicht einheimisch ist; doch der
jetztzeitige Mensch kann sie schwer eingeschleppt haben. Zu Australien treten Bezie-
hungen in der Unterfamilie Aterpinae auf.
Los vientos húmedos del lado chileno al sur del Río Maule descargan
su contenido de agua en los Andes, motivando las formaciones boscosas
de la Cordillera a partir de la provincia de Nuble. Como los macizos an-
dinos se remontan aquí a mucho menor altura que más al norte y quedan
atravesados por mumerosos valles, las corrientes aéreas logran sobre-
montar los Andes o por lo menos seguir el curso de los valles trasversales
hasta las laderas argentinas, influyendo poderosamente en la estructura
de la vegetación con las precipitaciones periódicas distribuídas sobre
todas las estaciones del año. Nada extraño, pues, que la barrera andina
sea insuficiente para contener el empuje expansivo de gran número de
especies vegetales y que haya por lo tanto un porcentaje de plantas co-
mún muy elevado en la constitución florística a ambos lados del «divor-
tium aquarum».,
230 Rev ¡ChmitabntOs2 72
Ligados como están los Curculionidae a las plantas acusan una dis-
tribución muy similar a ellas. A medida que se vayan entregando las
diversas partes que comprenderá este estudio, se verá que muchas especies
se hallan efectivamente a ambos lados de la Cordillera. El cuadro que
derivará de aquí será ciertamente muy imperfecto, ya que debemos con-
fesar que es poco lo que hasta el presente se ha recolectado, sobre todo
al lado oriental de los Andes. Con todo, tendré oportunidad de referirme
en diferentes ocasiones a interesantes problemas biogeográficos. Desde
luego los Curculionidae de la región que me ocupa no acusan relaciones
cercanas con ningún otro grupo geográfico. De ninguna manera se des-
cubren vinculaciones estrechas ni con la fauna brasileña ni con la de la
hoya del Plata. Si hay miembros emparentados más de cerca en América,
ellos se hallan más bien ligados también a la Cordillera de los Andes al
norte de Bolivia. Las relaciones con Nueva Zelandia son en esta primera
parte o excesivamente lejanas o, como en el caso singular del género
Rhopalomerus Blanchard (=Aneugnomus Marshall), demasiado próxi-
mas como para que puedan servir a consideraciones biogeográficas, pues-
to que, en el citado ejemplo, mientras el representante chileno no alcanzó
a entrar en especiación, aquellas islas produjeron gran número de espe-
cies, algunas de ellas muy iguales si no idénticas a la chilena, que segura-
mente deriva de allá y que debe de haber llegado por un agente muy
difícil de descubrir y de precisar por ahora. Con Australia aparece una
vinculación evidente a través de la subfamilia Aterpinae.
Debido a que la vegetación de la cordillera que me ocupa no se li-
mita a los Andes, sino que se extiende al lado chileno en rasgos generales
hasta el mismo litoral al sur de Concepción, quiero agregar en el presente
estudio también aquellas especies de Curculiónidos que en cierto modo
se hallan ligados a las formaciones boscosas. Como las floras se sobreponen
en algunas partes, ello se traduce también en una imbricación de las fau-
nas. De ahí que no todos los elementos a tratar sean estrictamente de la
vegetación dominante.
Seguiré el orden sistemático actual de los Curculionidas. toda vez
que no implique inconveniente mayor. Por el momento he dejado la sub-
familia Cylindrorhininae para tratarla aparte y sola, gracias al número
crecido de especies que ella comprende.
Como en otras ocasiones deseo expresar los agradecimientos más
sinceros a todas aquellas personas que en una u otra forma han colabo-
rado en la realización de este trabajo. Son acreedores de particular reco-
nocimiento por su labor de recolección, además de los colegas chilenos,
el señor Francisco Monrós y, ante todo, el señor Walter Wittmer, quien
me obsequió con un material no solamente abundante, sino también muy
variado y en excelentes condiciones. Debo hacer llegar asimismo los más
efusivos sentimientos de gratitud a Miss Rose E. Warner, del U.S. Na-
tional Museum, Washington, a Mrs. Patricia Vaurie, del American Mu-
seum of Natural History, Nueva York, y a Mr. Albert E. Brookes, de
Nueva Zelandia, por el gran servicio que me han prestado al enviarme
importantes materiales de comparación de América, de Nueva Zelandia
y de Australia, que me han sido sumamente útiles en el cotejo de las
faunas.
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 231
ERREAREI SIDE RENTA E
Nototactus n. gen. Anypotactini
Cabeza dilatada detrás de los ojos; éstos laterales, distantes del pro-
tórax, convexos. Rostro sin canto lateral, separado de la frente por una
ligera depresión trasversal, sin surco medio profundo y sin quilla o pro-
montorio entre las inserciones antenares; placa nasal pequeña, no o li-
geramente levantada, sin reborde marcado. Prementón piloso, los pal-
pos labiales y maxilares fácilmente a descubierto; ángulo gular un poco
más abierto que un ángulo recto. Escroba muy marcada, la porción in-
sercional ampliamente visible desde arriba, dirigida fuertemente a la
faz inferior en dirección un poco por debajo del ángulo inferior de los ojos.
Escapo corto, no sobrepasa el borde posterior de los ojos; el funículo fino,
el 1. artejo más largo que el 2.*.
Protórax cilíndrico, delante por lo menos tan ancho como en la base;
ésta truncada y baja; sin vibrisas en la región correspondiente a los ló-
bulos oculares. Escutelo-desarrollado, un poco sobresaliente.
Elitros paralelos en los machos, un poco dilatados hacia atrás en
las hembras; el ancho humeral mucho mayor que él del protórax; la base
vertical, desnuda, luego ascendente y escamosa; el dorso con muy leve
convexidad longitudinal, el declive caído rápidamente en arco convexo;
el ápice conjunta y ampliamente redondeado; la 10.* estría independiente
de la 9.*, aunque aproximada en el primer tercio, visible en toda su exten-
sión.
Prosterno plano, la porción antecoxal medianamente larga; las pre=
coxas contiguas; el mesepisterno no alcanza a tocar el margen elitral;
los fémures medianamente hinchados, inermes, los anteriores sólo poco
más largos que los medios; las tibias anteriores y medias mucronadas,
todas con los cestillos abiertos; las: anteriores finamente denticuladas y
notablemente incurvadas en ambos sexos; las uñas anchamente separadas
en. su base, no soldadas.
Revestimiento escamoso y con pelitos erguidos. Genótipo: NVoto-
tactus latirostris n. sp.
Difiere de Polydacrys Schónherr por su placa nasal poco desarrollada y no saliente,
como por la ausencia de vibrisas. Se distingue de Prepodellus Kirsch por la ausencia de
cantos laterales en el rostro y por las escrobas visibles desde arriba. Salvo las uñas libres,
los demás caracteres son de Polydrusus Germar, por lo que este nuevo género viene a li-
garse estrechamente a los Polydrusini y establece un natural nexo entre dicha tribu y
la de los Anypotactini. Es digno de notarse el aislamiento de este notable género nuevo
y su progresión hacia el sur. Se trata seguramente de un elemento bastante primitivo
de la tribu, cuvas vinculaciones a la Cordillera andina se mantiene de preferencia aún
hoy en los demás géneros.
Las dos especies se distinguen como sigue:
Rostro más ancho que largo; élitros iguales............... 7
latirostris 1. sp.
Pilosidad erguida fina; estrías efitrales muy finas, más an-
gostas que una escama, sus puntos muy tenues; hombros
»
232 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
subrectangulares y estrechamente redondeados; las interes-
trías impares cuando mucho un poco más convexas que las
latirostris latirostris s. str.
Pilosidad erguida setosa; estrías elitrales bien marcadas,
siquiera tan anchas como una escama, sus puntos bien ais-
lados; hombros bastante huídos y ampliamente redondeados;
las interestrías impares poco pero visiblemente más convexas
queñlas; parespor. lo menosten partera
latirostris wittmertanus 1. ssp.
Rostro más largo que ancho; élitros desiguales............
angustirostris 1n. sp.
Nototactus latirostris latirostris n. sp.
2. Enteramente castaño. Revestimiento denso, compuesto de es-
camas circulares yuxtapuestas en su mayor parte, ligeramente imbri-
cadas encima de los ojos y a veces en la cabeza, a los lados del protórax,
en los callos humeral y preapical; su color es ceniciento con ligero brillo
rosado o verdoso a los costados y en la faz inferior; en los élitros se nota
una faja basal interhumeral, otra faja postmediana y una tercera preapi-
cal a media altura del declive de color pardo oscuro.
Rostro un poco más ancho que largo, separado de la frente mediante
una ligera depresión trasversal; su borde superior en arco cóncavo, ca-
rente de canto, el inferior recto y paralelo; con suave y ancha depresión
longitudinal, en cuyo medio se nota una línea o fino surco que remata
en un hoyuelo punctiforme en la base del rostro; la placa nasal plana, sin
escamas. El escapo delgado, piloso, ensanchado en la última porción, al-
canza al borde posterior de los ojos; el funículo fino, largo, todos los ar-
tejos más largos que anchos y son entre sí como 16 :12:10:8:6:8:09;
la maza es oblongo-aovada.
Protórax cilíndrico, de largo variable, generalmente tan largo como
ancho, a veces un poco más corto, otras un poco más largo. Escutelo:
sobresaliente, revestido con escamas blancas e imbricadas.
Elitros paralelos o ligeramente ensanchados atrás, 1,5 a 1,6 vez más
anchos en los hombros que el protórax, 1,75 a 2,0 veces más largos que
su propia anchura humeral; los hombros rectangulares redondeados;
las estrías muy finas, su ancho en la mitad basal es menor que el de una
escama; las interestrías planas o ligeramente convexas, la 3.* se ensancha
a menudo antes del declive y la 5.* en su extremo, todas llevan una fina
hilera de pelos erguidos.
2. ventrito más largo que el 1.”; el último convexo en el macho y
truncado o ligeramente escotado; las tibias anteriores fuertemente in-
curvadas en ambos sexos, las posteriores rectas.
Largo: 3,7 — 4,1 mm.; ancho: 1,3 — 1,6 mm.
CmiLE: Ñuble (Cordillera de Chillán: 5 AS y 5 Q Y de 1899, Ger-
main leg.); Bío-Bío (Pemehue: 4 Yo? del 11.1.46, 1.300 m., Kuschel
leg.). :
Holótipo (, Pemehue) y parátipos en mi colección; alótipo y pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago; parátipos en Washington, Lon-
dres y Estocolmo.
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 233
Es muy parecido a simple vista en forma, tamaño y coloración a Polydrusus ameri-
canus Gyllenhal de Norteamérica. ;
Nototactus latirostris wittmerianus n. ssp.
Y. El ejemplar procedente de la región del Lago Nahuelhuapi difiere
nítidamente de la forma típica por los caracteres señalados en la clave.
Se trata de una buena raza geográfica.
ARGENTINA: Río Negro (Puerto Blest: 1 «y del 10.2.49,
Wittmer leg.).
Holótipo (0, Puerto Blest) en mi colección. Forma dedicada a su
colector señor Walter Wittmer, a quien deseo testimoniar mi aprecio y
reconocimiento por la gentil cesión del único ejemplar.
Nototactus angustirostris n. sp.
Y 2. Coloración del tegumento y de la escamación igual que en /a-
tirostris mihi, sólo que las fajas elitrales son menos marcadas, sobre
todo la que se halla en el declive. Las cerdas de la faz superior son más
o menos escamiformes.
Rostro algo más largo que ancho, separado de la frente por una de-
presión trasversal ancha y expresada; un poco más ancho en las pteri-
gias; a lo largo del medio se hace generalmente patente una depresión
borrada en el tercio basal y que parece continuarse en la frente a modo
de finísima línea o punto alargado desnudo; la placa nasal queda bien
separada. El escapo no alcanza al medio del ojo; el funículo fino, la maza
alargada.
Protórax ligeramente más corto que ancho;'el disco lleva un surco
fino longitudinal, a veces limitado a la mitad distal, y es un poco irregular
debido a unas ligeras impresiones. Escutelo sobresaliente, revestido con
pequeñas escamas blancas e imbricadas.
Elitros paralelos en el macho, dilatados hacia atrás en las hembras,
por lo menos 1,5 vez más anchos en los hombros que el protórax; los
hombros rectangulares redondeados; las estrías muy finas; las interestrías
planas, las impares parcialmente convexas, la 3.* fuertemente elevada
en la parte alta del declive en forma de tubérculo alargado, la 5.* ligera-
mente elevada al comienzo de la elevación anteriormente mencionada y
con elevación mayor a su término a media altura del declive, donde forma
un callo preapical, la 7.2 suavemente elevada frente a la 1.? elevación de
la 5.2; las interestrías llevan una hilera de cerdas un tanto claviformes
o escamiformes, algo inclinadas.
Las tibias anteriores fuertemente incurvadas; las demás bastante
fuertemente sinuosas, también las posteriores.
Largo: 3,9 — 4,8 mm.; ancho: 1,6 — 2,1 mm.
CHILE: Valdivia (Valdivia: 2 9 y 1 2, Philippi leg.; ibidem:
Sy oo Bauisentles abiden+2 o giy 2 991 Col: Ossa); sin
localidad (1 df, P. Dusén leg.).
Holótipo (0, Valdivia), alótipo y parátipos en mi colección; pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago, Washington, Londres y Esto-
colmo.
234 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
A pesar de diferenciarse en forma notable de NV. latirostris n. sp. a simple vista, es
innegable su cercano parentesco con esta especie.
Galenactus n. gen. Naupactini
Cabeza muy ligeramente constreñida detrás de los ojos; éstos latera-
les, circulares, convexos; frente más ancha que la anchura dorsal del
rostro entre las antenas; rostro grueso, alto, paralelo; mandíbulas con la
porción apical perpendicular al eje del rostro; prementón glabro, ancho,
cubre por completo las maxilas y los palpos; escroba fuertemente deli-
mitada sólo en la parte superior, la porción descendente ancha dirigida
hacia el ángulo gular por debajo del ángulo inferior de los ojos; el escapo
alcanza más o menos al borde posterior de los ojos, el 1.** artejo funicular
más largo que el 2.*%; ángulo gular poco más abierto que un ángulo recto.
Protórax trasversal; la base sensiblemente sinuosa, baja y sin re-
borde; los lados redondeados; el ángulo basal recogido, no prolongado
en punta; disco trasversalmente convexo. Escutelo aovado, su base re-
clinada.
Elitros paralelos; el ancho humeral mucho mayor que el del protórax;
los hombros bien marcados, anchamente redondeados; la base sinuosa;
los costados desde la 8.* interestría vertical; el declive muy pronunciado;
las estrías finas.
Prosterno delante de las coxas menos que el doble más largo que
detrás de ellas; fémures inermes; las tibias anteriores finamente denticu-
ladas en los machos, en las hembras todas las tibias denticuladas; las
tibias posteriores con ancha placa cestillal provista de escamas erguidas,
sin cestillos ascendentes; tarsos medianamente anchos, el 3. artejo mu-
cho más ancho que el precedente; uñas libres. Genótipo: Galenactus l1-
toralis nm. sp. ;
Este género queda bastante aislado dentro de los Naupactini. Sir Guy A. K. Marsha!l
opinaba en una comunicación particular, pocos años ha, que pudiera colocarse cerca de
Emmeria Pascoe, mas los ojos del todo laterales no permiten su posición en los Baryno-
tini. Además no veo por qué se separa Emmeria tanto de Phaops Sahlberg (Eustales
Schónherr), hasta tal punto de quedar en diferentes subfamilias, cuando son dos géneros
muy afines. Opto por colocar Galenactus en los Naupactini y le adjudico un lugar en la
cercanía de Hoplopactus Chevrolat, Steirarhinus Champion y Mimographopsis Champion,
géneros de Centroamérica y norte de Sudamérica, que tienen representantes también más
al sur, donde figuran bajo Brachystylodes Hustache y Moropactus Marshall.
Galenactus litoralis n. sp.
7 2. Tegumento negro, las antenas y las patas de un castaño oscuro.
Revestimiento blanco-ceniciento, la faz inferior y los costados blancos;
las escamas lisas, poligonales, contiguas, ligeramente sobrepuestas en
los costados y en la zona del callo preapical; cubren del todo el fondo, sin
extenderse a las antenas ni a los tarsos, donde suelen haber no obstante
algunas. Los puntos de las estrías llevan escamas lanceoladas o lineares
y las interestrías una hilera mal delineada de cerdas escamiformes re-
costadas, que son setosas en el extremo elitral. Las patas notablemente
pilosas, los pelos de las tibias semierguidos.
Rostro subcuadrangular, más angosto en el macho que en la hembra,
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 235
tan alto como ancho, sin cantos pronunciados; visto de lado 1,65 vez
más largo a partir del ojo hasta la cicatriz mandibular que el diámetro
longitudinal del ojo; con surco longitudinal, a menudo interrumpido; las
escamas más ralas a partir de la inserción antenar; sólo un pequeñísimo
triángulo desnudo en el ápice; las mandíbulas sin escamas. Escapo a par-
tir del medio visiblemente ensanchado, alcanza al borde posterior de los
ojos; funículo medianamente largo, los últimos 4 artejos no engrosados
y más o menos tan anchos como largos, los artejos son entre sí como 22 :
IE O Ss 9010; la maza oblongos=aovada, aguda, el. Me +artejo
poco más largo que el 2.?%, los dos juntos constituyen casi los dos tercios
del total. Ojos convexos; la frente más ancha que la anchura interantenal
del rostro, con un grupo de cerdas en la zona superciliar.
Protórax trasversal, 1,3 vez más ancho que largo, el ancho apical
es tres cuartos del ancho basal; los lados arqueados; la base ligeramente
bisinuosa en el macho, más profundamente sinuosa en la hembra, baja,
sin reborde, los ángulos basales redondeados; la estrangulación apical
más bien imperceptible; el disco convexo trasversalmente, muy raras
veces con un surco medio superficial, un poco por detrás de la parte cen-
tral de cada lado se divisa generalmente un hoyuelo; en la parte corres-
pondiente a los lóbulos oculares se encuentran unas cuantas cerdas que
debido a su orientación hacia los ojos pueden remedar vibrisas. Escutelo
triangular, escamoso.
Elitros paralelos, como 1,5 vez más anchos en los hombros que el
protórax; la base suavemente sinuosa, algo proclinada y ligeramente apo-
vada sobre el protórax; los costados desde la 8.* interestría verticales; el
ápice estrecho, cada élitro terminado en punta en la hembra, redondeado
en el macho; el declive muy pronunciado; la sutura en la parte alta del
declive ligeramente gibosa en el macho, esa giba más expresada en la
hembra; las estrías finas, sus puntos muy fácilmente visibles porque lle-
van sendas escamas muy blancas; las interestrías planas o ligeramente
convexas, la 8.* detrás de los hombros algo más.
Mesosterno suavemente caído; metasterno entre las coxas convexo
a lo largo, con caída muy suave hacia las coxas posteriores. Fémures
gruesos, cortos, medianamente hinchados; las tibias rectas, cortas, an-
chas, las medias y posteriores ensanchadas en el mismo ápice; todas ellas
con abundantes dentículos en el canto interno, bastante ocultos debido
a una pilosidad semierguida más o menos abundante, en las anteriores
forman una sola hilera, en las medias y posteriores se hallan en dos o más
hileras; los tarsos medianamente anchos, el 3.*% artejo mucho más ancho
que el precedente.
Largo: 4,4 — 7,6 mm.; ancho: 1,7 — 3,6 mm.
CETLEE Coduaoo los ios orador y 1 O OA a
leg.); Valparaíso (probablemente de Quillota o Limache: 7 Y SF y 15
Q 9, Paulsen leg.).
Holótipo (o, Los Vilos), alótipo y parátipos en mi colección; pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago, en Washington, Londres y Es-
tocolmo.
Semeja las especies cenicientas del género Platyaspistes Schónherr. Las cerdas de la
región de los lóbulos oculares podrían llevar hacia los Tanymecini, si se toman en obser-
vación ligera como vibrisas,
236 Rev. Chil ELO,
Pantomorus ruizi (Brethes)
Mimographus ruizi Bréethes, Rev. Chil. Hist. Nat. 1925, 29 : 204
Especie muy difundida por Chile y Argentina. La coloración es muy
variable. Gracias a su reproducción partenogenética es fácil su radicación
en un lugar. La distribución tan vasta se debe seguramente más que nada
a traslado pasivo, ya que no dispone de alas aptas para el vuelo.
CHILE: Antofagasta (Taltal); Atacama (Copiapó, Vallenar);
Talca (Mercedes); Nuble (Diguillin); Bío-Bío (Salto del Laja, Abanico);
Valdivia (Panguipulli).
ARGENTINA: Buenos Aires (Buenos Aires, Felipe Solá); La
Pampa (General Pico, Santa Rosa); San Luis (San Luis, Mercedes);
Mendoza (San Rafael, Mendoza, Tupungato); Neuquén (Lago Note-
hué); Río Negro (Piedra del Aguila, Médanos del Río Colorado).
Polydrusus nothofagi Kuschel
Polydrusus nothofag? Kuschel, Arthropoda B. Aires 1950, 1: 183
Especie de vasta distribución y ligada a Vothofagus (Fagaceae) y
Myoschilos (Santalaceae), géneros de plantas endémicos de Chile y de
la zona biogeográfica correspondiente de Argentina.
CHILE: Provincias desde Nuble a Magallanes.
ARGENTINA: Neuquén (Lago Lacar, Pucará, San Martín de
los Andes, Lago Espejo); Río Negro (Bariloche, Llao-Llao, Lago Trébol,
Lago Moreno, Lago Mascardi, Cerro Catedral, El Bolsón). Numerosos
ejemplares recogidos por el señor Walter Wittmer.
Polydrusus robigo Kuschel
Polydrusus rob1g0 Kuschel, Arthropoda B. Aires 1950, 1: 184
Se halla igualmente en Vothofagus. Especie nueva para Argentina.
CHILE: Provincias de Ñuble, Bío-Bío y Malleco.
ARGENTINA: Río Negro (El Bolsón: 15 2 Ode 2 SES O
Wittmer leg).
Platyaspistes argentinensis Kuschel
Platyaspistes alternans Hustache (non Fahraeus), Rev. Soc. Ent. Arg. 1938, 10: 12
Platyaspistes argentinensis Kuschel, Agr. Técn. Chile 1950, 10: 11
Al establecer varias sinonimias de Platyaspistes Schónherr en 1950
(ivéase arriba!) he advertido que los ejemplares argentinos diferían de los
chilenos, por lo que he propuesto el nuevo nombre de P. argentinensis.
Como no se trataba en rigor de un homónimo, debía describir la forma
argentina como nueva y fijar los tipos. No habiéndolo hecho entonces,
quiero reparar esa falta a las reglas de nomenclatura ahora en esta opor-
tunidad,
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 237
La especie es muy próxima a glaucus Fahraeus (=alternmans Fah-
raeus) y bien podría considerársela como raza geográfica. Se distingue
de ella por un profundo surco suprascrobal, por los hombros bastante
más huídos, por las interestrías impares siempre notablemente más con-
vexas que las pares (por eso generalmente las interestrías alternadamente
de otro color) y por la faz inferior y las patas verdes. Por lo demás con-
cuerda con glaucus Fahraeus en el dimorfismo sexual (mucrón normal en
el macho y laminar «en la hembra) y en la singular conformación de los
coxitos de las hembras, que terminan en cuatro ganchos recurvados y
bastante largos, dos apicales doblados hacia arriba y dos preapicales
laterales.
La especie chilena se halla desde Coquimbo hasta el Río Aconcagua
y desde la Cordillera de la Costa hasta unos 1.200 m. de la Cordillera
de los Andes. La especie argentina se distribuye desde Corrientes y Cata-
marca por el norte hasta Neuquén por el sur.
Largo: 7,3— 10,2 mm.; ancho: 3,0 — 4,5 mm.
ARGENTINA: Catamarca (sin localidad precisa: 1 f); San-
tiago del Estero (sin localidad precisa: 2 y? o”, Wagner leg.); La Rioja
(Vinchina: 2 97 y 4 9 2 de 2.1947, sobre Baccharis sp., Monrós leg.;
Jahue: 3 SS y 4 2 2 de 2.1947, sobre Baccharis sp., Monrós leg.);
Mendoza (sin localidad precisa: 1 par, Richter leg.); Neuquén (sin loca-
lidad precisa: 2 SY y 8 € € de 12.1932, Kóhler leg.). Hustache da
además las provincias de Corrientes y Córdoba.
Holótipo (7, Neuquén), alótipo y parátipos en mi colección; pará-
tipos en Fundación Miguel Lillo Tucumán y en Estocolmo.
Platyaspistes marginalis Fahraeus
Platyaspistes marginalis Fahraeus, Schónh. Gen. Spec. Curc. 6 (1): 401
De coloración sumamente variable en los 200 ejemplares y tanto
que tengo a la vista.
CHILE: Maule (Constitución); Bío-Bío (Abanico, 800 m., so-
bre Haplopappus sp.).
PER AO PENA E
Hybreoleptops tuberculifera (Boheman)
Leptops tuberculafer Boheman, Schónh. Gen. Spec. Curc. 1842, 6 (2): 226
Hybreoleptops tuberculafera Kuschel, Act. Zool. Lilloana 1949, 8: 19
Se halla con mucha frecuencia sobre maqui, 4Aristotelia chilensis
(Elaeocarpaceae).
CHILE: Desde las provincias de Ñuble y Concepción hasta
Llanquihue.
ARGENTINA: Neuquén y Río Negro. Numerosos ejemplares
recogidos por Havrylenko, Monrós y Wittmer.
238 Rey Ono
Hybreoleptops vestita (Blanchard)
Megalometis vestitus Blanchard, Gay Zool. 5: 367
Hybreoleptops vestita Kuschel, Act. Zool. Lilloana 1949, 8: 19
La he sacudido a menudo de ñire, Vothofagus antarctica, y de lenga,
N. pumilio (Fagaceae).
CuHiLeE: Ñuble (Cordillera de Chillán); Bío-Bío (Trapa-Trapa
1.600 m., Pemehue 1.350 - 1.800 m.); Malleco (Termas de Río Blanco);
Concepción (Concepción, Cerro Caracol).
Hybreoleptops aureosignata (Blanchard)
Megalometis aureosignatus Blanchard, Gay Zool. 5: 367
Hybreoleptops aureosignata Kuschel, Act. Zool. Lillcana 1949, 8: 19
Muy afín a vestita (Blanchard), si acierto su determinación. La po-
sición de los cuatro tubérculos elitrales y la presencia o ausencia de un
tubérculo adicional permitirían la identificación de las dos especies.
CHi1LE: Ñuble (Cordillera de Chillán); Bío-Bío (Pemehue).
Megalometis spinifera Boheman
Megalometis spiniferus Boheman, Schónh. Gen. Spec. Curc. 1842, 6 (2): 268
CHILE: Desde Bío-Bío hasta Llanquihue.
ARGENTINA: Neuquén.
Megalometis andigena n. sp.
Megalometis angustirostris Germain (non Blanchard), Bol. Mus. Nac. Stgo. 1911,
SES:
o” Y. Próximo a aureosquamosa Boheman, pero mate, las escamas
densas, de un gris oscuro, desprovistas de brillo metálico verde o dorado;
el protórax lleva una línea lateral blanquecina, su disco con un fino surco
longitudinal en el medio y con rugosidad suave; estrías elitrales finas.
Largo: 7,0 — 9,2 mm.; ancho: 3,1 — 4,7 mm.
CHILE: Bío-Bío (Pemehue: 5 Y y 3 Y € de 1894, Germain
leg.;6 YY y 222 de 1.1896, Paulsen leg.; 4 7 y del 11.1.46, Kuschel
leg.); Malleco (Lonquimay: 1 par del 2.1.30, Hollermayer leg.).
Holótipo (o, Pemehue), alótipo y parátipos en mi colección; pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago, en Washington, Londres y Esto-
colmo.
Según Germain se trataría de M. anmgustirostris Blanchard, especie aún no identifi-
cada por mí. Mas como la descripción original contiene varios caracteres que no concuer-
dan, a más que se da de Coquimbo y se enumera distante de las especies de Megalometis
Schónherr propiamente tales, entre Hybreoleptops Kuschel y Geniocremmus Kuschel, es
muy probable que ella sea más bien de este último género que de Megalometis Schónherr.
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 230
Strangaliodes (Strangaliodes) mutuarius n. sp.
Muy afín a S. albosquamosus Boheman (= Megalometis albicans y
M. roseus Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 1911, 3: 218, nomina nuda),
con el que conviene en forma y coloración del revestimiento, pero del
cual difiere en seguida por faltarle la línea blanca del medio del pronoto,
donde hay un fino surco desprovisto de escamas. Se distinguen tres for-
mas vicariantes, una desde la Costa al Valle Central inclusive, otra en
la Cordillera andina, tercera al lado oriental de los Andes, de acuerdo
con la siguiente clave:
1 (2) Pronoto notablemente brillante, carece tanto de surcos como
de hoyuelos; el escapo cuando menos alcanza al ojo, general-
mente sobrepasa un poco el borde anterior. Neuquén.......
S mutuartus ruralis n. ssp.
2 (1) Pronoto submate, con surco medio y varios otros finos surcos
des y con hoyuelos, que le dan cierto aspecto rugoso; el escapo
cuando mucho alcanza al ojo.
3 (4) Rostro más delgado, su porción distal más ensanchada, su
dorso más plano y con frecuencia lleva un surco suprascrobal
prommido rn Cordildca delo e
mutuarius mutuarius s. str.
4 (3) Rostro más fuerte, su porción distal apenas más ensanchada,
con el dorso sensiblemente más cilíndrico, raras veces se ve
un surco suprascrobal superficial, generalmente está éste
ausente. Valle Central a la costa
mutuarius arvalis 1. ssp.
Strangaliodes (S.) mutuarius ruralis n. ssp.
o Y. Las escamas son menos densas que en las demás formas y mayo-
res, sobre todo en el protórax. La línea lateral del pronoto apenas indi-
cada en algunos ejemplares. El rostro es bastante más corto y grueso que
en la forma típica, es semejante al de mutuarius arvalis, pero la porción
apical es algo más ensanchada. Tamaño medio de los machos es 6,9 mm.,
el de las hembras es 7,1 mm.
Largo: 6,7 — 7.8 mm.; ancho: 3,0 — 4,2 mm.
ARGENTINA: Neuquén (Lago Lacar, Pucará: 1 par del 26.
1.49, Monrós leg.; ibidem: 2 $ Y del 1.12.50, Wittmer leg.; Huahum:
1 par del 17.1.49, Monrós leg.; San Martín de los Andes: 1 Y de 1.1941,
Bridarolli leg.).
Holótipo (9, Lago Lacar), alótipo y parátipos en mi colección; un
parátipo en Estocolmo.
Strangaliodes (S.) mutuarius mutuarius n. sp.
Megalometis laevirostris Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 1911, 3: 218 (nomen nudum)
o” 2. Las diferencias principales se han dado en la clave. El tamaño
medio en los machos es 6,8 mm. y en las hembras 7,8 mm.
Largo: 6,2 — 9,5 mm.; ancho: 2,5 — 4,9 mm.
240 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Carne: Balca (BlRadalt 10 del 61-51 Pena tes) NN able
(Cordillera de Chillán: 7 9 y 4 € 4 de 1899, Germain leg.); Bío-Bío
(Abanico: 11 SF y 9 € € del 8, 9, 11, 25 y 26.1.48, 800 - 1.000 m.,
Kuschel leg.; ibidem, Laguna Verde: 2 Y y” del 27.1.48, 1.500 m., Ku-
schel leg.; Pemehue:15 Y y 5 € € de 1894, Germain leg.; ibidem: 1
y 2 2 2 del 13.1.46, Kuschel leg.).
Holótipo (8, Abanico), alótipo y parátipos en mi colección; pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago, Washington, Londres y Esto-
colmo.
Strangaliodes (S.) mutuarius arvalis n. ssp.
Megalometis albosquamosus Germain, Bol. Mus. Nac. Stgo. 1911, 3: 218
Strangaliodes albosauamosus Olalquiaga, Rev. Chil. Hist. Nat. 1945, 48: 73
o. El rostro más grueso, menos dilatado en la porción distal,
cilíndrico, y los ojos que tienden a pasar ligeramente al dorso, con lo que
estrechan algo la frente, separan fácilmente esta forma de la típica, cuyo
tamaño medio es en los machos 8,2 mm. y en las hembras 9,6 mm. Esta
especie, llamada «capacho de la vid», se ha registrado como muy dañina
en los viñedos de Talca y Linares. En Angol ataca brotes de manzanos.
Largo: 7,3— 10,5 mm.; ancho: 3,3— 5,4 mm.
CH LLE Talca (Río Claro: 2020 y 290 delo OA
sobre vid, Quiroz y Aguayo leg.); Linares (Villa Alegre de Loncomilla:
139y3 282 del 25.9.44, sobre vid, Hernández leg.); Concepción (Con-
cepción: 2 SS y 9 Y 2); Malleco (Angol: 9 1 y 10 Y Y: de mayo,
Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre, comiendo brotes de man-
zano, Bullock leg.).
Holótipo (9, Angol), alótipo y parátipos en mi colección; parátipos
en el Museo Nacional de Santiago, en el Departamento de Investigacio-
nes Agrícolas (Sección Zoología Agrícola), en la Col. Bullock, en Washine-
ton, Londres y Estocolmo.
Dasydema hirtella Blanchard
Dasydema hirtella Blanchard, Gay Zool. 5: 379 (24: 6).
Especie muy abundante en el bosque sureño, ante todo sobre arra-
yán, Myrceugeniella apiculata, y parrilla, Ribes nigrum.
CHILE: Desde Cautín hasta Tierra del Fuego.
ARGENTINA: Neuquén y Río Negro.
Dasydema anucella n. sp.
2. Tegumento y escamación como en hartella Blanchard, las escamas
más nítidamente estriadas y a menudo con ligero brillo cobrizo, dorado
o verde. Las cerdas un tanto agrupadas en las nodosidades elitrales, las
« patas y el escapo cerdosos.
Rostro corto y grueso, sólo poco más largo que ancho, en la base
con una depresión trasversal amplia y profunda, la curvatura dorsal
fuerte; la placa nasal pequeña y gruesamente punteada; las pterigias
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 241
salientes; la escroba visible desde el dorso, muy profunda y marcada
en la región insercional, pero luego rápidamente borrada; el escapo al-
canza al borde posterior de los ojos, grueso, desde la base gradualmente
engrosado, escamoso; el funículo corto, sólo los dos primeros antenitos
más largos que anchos; la maza anchamente aovada; los ojos planos.
Protórax trasversal, subhexagonal, fuertemente ensanchado hacia los
dos quintos anteriores; el disco con un ancho surco mediano interrumpido
en el medio y con seis hoyuelos dispuestos en V, cuyo vértice es la por-
ción basal foveiforme del surco mediano. Escutelo muy pequeño.
Elitros ovales o anchamente elípticos, 1,5 a 1,6 vez más anchos que
el protórax y 1,35 a 1,40 vez más largos que su mayor anchura; la base
en fuerte arco, vertical, los élitros desde ella notablemente ascendentes
hasta el primer quinto, desde aquí hasta el comienzo del declive muy
suavemente convexos, el declive nuevamente muy acentuado, hacia la
mitad de su altura con una ligera indicación de joroba; los hombros ca-
rentes de callo; los costados a partir de la 7.* interestría completamente
verticales y aun más contraídos en la mitad posterior que la parte alta;
las estrías irregulares, parcialmente visibles, de trecho en trecho aparece
algún punto mayor, sobre todo en el fondo de los espacios de ondulaciones
que forman las interestrías, alcanzando a formar débiles nodosidades,
desarrollándose una más en la parte alta del declive sobre la 5.* interes-
tría, que logra darle el contorno particular de los élitros.
Metasterno muy corto; los dos primeros ventritos iguales, escamosos,
el 3.2 y 4. juntos tan largos como el 2.” y sólo con pilosidad, igual que el
5.2. Fémures fuertemente hinchados; las tibias anteriores ligeramente
sinuosas, todas mucronadas; los cestillos de las tibias posteriores con al-
gunas espinitas, angosta y confusamente cerrados; los tarsos cortos, pe-
queños, escasamente pilosos.
Largo: 3,4 — 4,5 mm.; ancho: 1,7 — 2,3 mm.
CHILE: Sin localidad, pero muy probablemente de Pemehue,
1894, Germain. 17 ejemplares.
Holótipo (2), alótipo y parátipos en el Museo Nacional de Santiago,
parátipos en mi colección, en Washington, Londres y Estocolmo.
Si bien la conformación general parece apartar bastante de hirtella Blanchard, s
trata de una especie estrechamente emparentada. Para adquirir una noción aproximada
de la nueva especie, puede imaginarse a hiriella un poco aplastada. La brevedad del rostro
y de las antenas, como la estructura del pronoto y de los élitros caracterizan esta notable
especie.
Chileudius varians (Blanchard)
Eudius varians Blanchard, Gay Zool. 5: 324 (23: 8)
Chileudius varians Kuschel, Agr. Técn. Chile 1950, 10: 12
Se encuentra particularmente sobre las Proteáceas Gevuima avellana
(avellano), Lomatia ferruginea (fuinque) y L. hirsuta (radal). Especie
nueva para Argentina.
CHILE: Desde Ñuble y Arauco hasta Chiloé.
ARGENTINA: Neuquén (Wittmer leg. 1950).
16
242 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
AE E AROP NA E
Cuando revisaba los Aterpinae de América en el número anterior
de esta Revista, reflejaba ciertas dudas acerca de la afinidad de las formas
americanas con respecto a las de Australia, limitándome a «aceptar en-
tonces, con ligera nota hipotética, lo que se venía afirmando en diversos
autores. Mientras tanto he recibido nuevos materiales, de los que ha sido
de interés particular una remesa enviada por el U. S. National Museum
con buen número de representantes de Australia, y que me permite refe-
rirme con juicio personal al tema.
Los géneros extra-americanos presentes en este instante son Chry-
solopus Germar, Rhinaria Kirby, Aterpus Schónherr, Pelororhinus Schón-
herr, Iphisaxus Pascoe, Rhinoplethes Pascoe, Ophryota Pascoe y Sapho-
rhynchus Sharp.
Más que a la forma misma del rostro es a la estructura de las mandí-
bulas y de la comisura bucal que podemos atribuirles importancia defini-
toria para la subfamilia. El rostro es dorso-ventralmente grueso, la co-
misura bucal ancha y notablemente oblicua al eje del rostro, de modo que
la apófisis infracomisural es fuertemente avanzada hacia adelante. El
rostro sensiblemente diforme tiene la placa nasal y cierta área detrás
de ella bien nítidamente estructuradas. La inserción antenar, o por lo
menos el surco delante de ella, queda por encima de la apófisis supraco-
misural. Las mandíbulas son paucisetosas; son en rasgos generales tri-
quedras con el ápice agudo y estirado, no doblado abajo. El borde interno
de la mandíbula izquierda es recto hasta el mismo ápice o sufre una ligera
flexión para separar un lóbulo apical, el cual no se bifurca nunca. En la
misma flexión la mandíbula suele quedar bastante profundamente esco-
tada. Chrysolopus Germar y Rhinoplethes Pascoe tienen un segundo ló-
bulo en la parte media. El prementón es bastante ancho, pero no alcanza
a cubrir ni las maxilas ni los palpos; es glabro o piloso. Postmentón pro-
visto generalmente de una o más cerdas muy largas a cada lado. Lóbulos
oculares presentes. Cestillos apicales, no ascendentes. Tarsos: anchos.
Ophryota Pascoe queda ciertamente excluído de este grupo. Tam-
bién Saphorhynchus Sharp (=Heterotyles Broun) es un elemento extraño
no obstante el rostro diforme. Chrysolopus Germar es un miembro suma-
mente enigmático para la subfamilia de los Aterpinae, debido a los fé-
mures armados, a la frente más angosta que el rostro, a la ausencia de una
zona diferenciada en la región de la placa nasal, al rostro no diforme
aunque sí un tanto irregular y al prementón muy pequeño.
«La estructura de las mandíbulas y el ancho del prementón, como
también las larvas un tanto libres siquiera en algunos representantes,
acercan con evidencia los Aterpinae más que los Hylobiinae a los Adelo-
gnatha, por lo cual les corresponde un sitio por delante de aquella subfa-
milia. Por lo demás se han visto puntos de contacto con los Hylobiinae
en el género Chrysolopus Germar, que probablemente esté mejor cobijado
bajo esta última subfamilia que bajo Aterpinae.
Queda, pues, fuera de duda y de controversia que los géneros A/as-
toropolus Kuschel y Aegorhinus Erichson están filogenéticamente relacio-
nados con los Aterpinae de Australia. Mas los géneros australianos no
forman una unidad armónica. Chrysolopus Germar, y quizás también
ÓL
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 24
Rhinoplethes Pascoe, se alejan más de Aterpus Schónherr que los géneros
“americanos. El intento de subdivisión de la subfamilia nos llevaría nece-
sariamente a la separación de unas tres tribus por lo menos. Creo que
tan pocos géneros aún no reclaman ese desmembramiento, el cual se fun-
damentaría por ahora casi con exclusividad en caracteres morfológicos.
Con ocasión del estudio de mayor número de Aterpinae, he podido
valorar mejor ciertas estructuras que permiten separar ahora también
Aegorhinus delfin: (Germain) de sus congéneres, en el cual había notado
ya una serie de particularidades.
Micropolus n. gen.
La ausencia de largas cerdas en el postmentón, el 7. antenito funi-
cular totalmente separado de la maza y los dos artejos basales dé los
tarsos angostos en relación con el 3.% justifican una posición genérica
propia a la especie más pequeña de los representantes americanos. Genó-
tipo: Lophotus delfin: Germain.
Micropolus delfini (Germain) n. comb.
Lophotus Delfini Germain, An. Univ. Chile 1893,.84: 1031
Tuve sólo tres ejemplares al hacer la revisión de los Aterpinae ame-
ricanos. Mientras tanto recibí dos más, un ejemplar (9), que probable-
mente es de la localidad del tipo, y que incrementa nuestra colección, y
otro (2 también) del USNM, cuya procedencia de Magallanes es extre-
madamente interesante.
CHILE: Concepción (Isla Quiriquina); Magallanes (Punta Are--
nas [ =<Sandy Point»]).
Aegorhinus fascicularis n. sp.
o 2. Muy parecido a vstulus bulbifer Kuschel en cuanto a la colora-
ción del tegumento y a la estructura de los élitros. A los lados de la cara
ventral se encuentran algunas escamas blancas; en la parte alta del de-
clive sobre la sutura se halla un notable mechón de pelos; también los
callos preapicales y el ápice elitral llevan mechones, pero menos lla-
mativos.
Rostro menos diforme que en cualquier otra especie del género, la
porción interinsercional de las antenas poco elevada, por eso el rostro
de perfil suavemente cóncavo; los arcos ciliares bajos, la frente separada
ligeramente del rostro, pero más o menos al mismo nivel; el vértice de la
cabeza ancha y profundamente surcado, la cabeza misma esférica, gran-
de; los ojos con fino surco. Postmentón no sobresaliente.
Protórax cilíndrico, más ancho delante que en la base; sin tubércu-
los pronotales, pero con mechón de pelos en. su lugar; todo el disco irre-
gular, punteado rugoso. Escutelo libre, a mismo nivel que los élitros, es-
camoso.
Elitros paralelos en ambos sexos, no dilatados atrás; el ancho hume-
ral es notablemente mayor que el de la base protorácica, los hombros
mismos son rectangulares; el callo preapical es como en vitulus bulbifer
244 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Kuschel. Todas las tibias son fuertemente comprimidas y ambos bordes
están provistos de densas franjas de pelos desde la base al ápice en los dos
sexos. Los tarsos son alargados, pero más o menos del mismo ancho.
EáluE: Llanquihue (Lago Chapo: 1.01 y 1 ode ros iA5Os
sobre coihue, Vothofagus Dombey1, Peña leg.).
Holótipo (7, Lago Chapo) y alótipo cedidos para mi colección muy
gentilmente por el señor Luis E. Peña, a quien agradezco en forma muy
particular ese amistoso gesto.
Con esta especie extraordinaria, sobre todo por la presencia de un mechón de pelos
en la parte alta del declive sobre la sutura, agregamos un nuevo elemento al género 4ego-
rhinus Erichson, que difiere de todos los demás por el rostro poco diforme, por el vértice
profundamente surcado, por los hombros rectangulares (más que en los machos de 4las-
toropolus strumosus [Olivierl y mucho más anchos que el protórax y por las tibias fuerte-
mente comprimidas, a más del mechón ya mencionado. Sus caracteres y su vinculación
al Nothofagus Dombeyi la relacionan de cerca con vitulus (Fabricius) y con Alastoropolus
sirumosus (Olivier), de modo que tenemos un nuevo miembro muy primitivo de entre los
representantes de la subfamilia en América.
EL 01811. JS
Esta subfamilia cuenta con muy pocos representantes en Chile.
Ellos forman ciertamente un grupo aparte que difiere mucho de los de-
más Hylobiinae americanos. No conozco por desgracia el género Syphor-
bus Pascoe de Guayanas in natura, pero me parece bien difícil que exista
allá un elemento cercanamente emparentado con las formas chilenas, ya
que las relaciones de la fauna chilena se descubren en el mejor de los ca-
sos sólo en las regiones andinas del norte de Sudamérica. En efecto, la
subtribu Epistrophina está por cierto más vinculada al grupo de Chile
que la subtribu Hylobiina. Que Syphorbus Pascoe se acerque aún más
a las formas chilenas, lo encuentro poco menos que imposible. En ninguna
especie chilena la escroba es realmente paralela al rostro; hasta hallo que
hay especies de Arnmiticus Pascoe (Hylobiina) que tienen la escroba más
paralela que el grupo chileno. Y parece ser sólo ese bien dudoso detalle,
el que ha llevado a Marshall a la incorporación de Tartarisus Pascoe y
Calvertius Sharp a la subtribu Syphorbina. Hecha esta salvedad, asocia-
ré por el momento a esta misma categoría los nuevos géneros que esta-
blezco a continuación.
Antilophus n. gen.
Forma cilíndrica. Cabeza muy grande; frente vertical, mucho más
ancha entre los ojos que el rostro; los ojos laterales, pequeños, circula-
res, convexos, distantes del protórax. Rostro cilíndrico, recto, las suturas
gulares notablemente visibles en la hembra y provistas en ella de unas
cuantas cerdas subespatuliformes y muy quitinosas, trasversales; la co-
misura bucal notablemente oblicua debido a la apófisis infracomisural
ascendente; la mandíbula izquierda bidentada, el diente distal angosto,
no descendente; postmentón muy angosto, del mismo color que el pre-
mentón; éste es muy pequeño y glabro. Inserción antenar un poco por
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 245
delante del medio; la escroba angosta y profunda en todo su largo, se
dirige por debajo del ángulo inferior de los ojos y ligeramente por encima
del ángulo gular, su borde inferior termina bruscamente formando una
ligera protuberancia en el macho, detrás y debajo de la cual se forma un
ligero surco para el funículo antenal. Antenas cortas, el escapo no alcanza
a los ojos; el primer artejo funicular solamente alargado, los demás cortos,
más y más trasversales; la maza aovada, el primer artejo ligeramente
más largo que el 2.".
Protórax muy fuertemente avanzado en el medio sobre la cabeza,
de modo que la cubre; la base baja, con fino reborde; sin lóbulos oculares.
Escutelo aovado, su base caída verticalmente sobre el pedúnculo meso-
torácico. :
Elitros perfectamente paralelos, apenas más anchos que el protórax;
los hombros subrectangulares; la base ligeramente sinuosa y proclinada,
particularmente en la región de la 4.* interestría; callo preapical presente
sobre la 5.? interestría; la 10.* interestría más y más costiforme hacia
atrás y visible desde el dorso, a lo que se debe la forma peculiar de los
élitros, terminada atrás en diente agudo o romo a media distancia del
estrechamiento apical; la sutura con pequeño mucrón apical.
Prosterno bruscamente escotado delante, pero la escotadura velada
por la presencia de largos cilios y escamas; metasterno y abdomen planos.
Fémures anteriores muy gruesos desde su base, todos armados de diente,
siendo el de los anteriores fuertemente desarrollado, mientras que el de
los posteriores es muy pequeño como simple espinita o protuberancia, los
fémures posteriores alcanzan apenas a la base del 3.*r ventrito; tibias cor-
tas, las anteriores notablemente comprimidas, todas desprovistas de
dentículos en el borde interno; los cestillos cortos, oblicuos; sin carena
adicional en la superficie articular de los tarsos; el mucrón uncinado,
desarrollado, el premucrón pequeño y provisto por dentro de un mechón
de escasos pelos; los tarsos angostos, los artejos imperceptiblemente en-
sanchados, el último largamente sobresaliente, las uñas libres. Genótipo:
Antilophus cristulatus n. sp.
La forma paralela y cilíndrica, las mandíbulas bidentadas, el pronoto avanzado sobre
la cabeza, la frente ancha y los ojos pequeños hacen difícil su incorporación a las catego-
rías toxonómicas superiores que rigen en la actualidad. Debido a que demuestra ciertas
relaciones con el género nuevo Nothofagvus, creado a continuación, parece de alguna ma-
nera vincularse a Calvertius Sharp y Tartarisus Pascoe, de la misma región, por lo que lo
dejo junto con ellos entre los Hylobiini Syphorbina.
-Antilophus cristulatus n. sp.
2. Negro píceo. Densamente cubierto de escamas imbricadas,
excepto rostro y parte de las antenas, tarsos y porción distal del 5.” ven-
trito; además se hallan numerosos mechones de escamas erguidas, dos
que rematan el ápice del pronoto proyectado adelante y los demás que
están en las interestrías dorsales de los élitros. El color de las escamas
varía desde un blanco grisáceo hasta un pardo oscuro; en los élitros se
nota siempre una faja mediana oblicua y oscura seguida de otra blanca;
el ápice elitral blanco.
Rostro cilíndrico en ambos sexos, aunque casi imperceptiblemente
dilatado delante de la inserción antenar en el macho; casi recto, forma un
246 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
ángulo bastante pronunciado con la frente vertical; el ángulo gular se
acerca al recto; el punteado denso y rugoso en el macho, fino en la hembra;
en el macho hay.además un surco anteocular; el postmentón y el premen-
tón son del mismo color castaño claro. El escapo fino distante del ojo;
el 2.? artejo funicular ligeramente alargado en la hembra. Frente plana y
alta; el diámetro súpero-inferior de los ojos es mucho menor que el mismo
diámetro del rostro.
4
Protórax de lados suavemente arqueados; la estrangulación distal
fuerte, pero interrumpida en el disco por dos crestas granulosas que con-
vergen delante; cerca de la base y de la línea media se encuentran dos
abultamientos.
Elitros apenas más anchos que el protórax, dos veces más largos
que su propia anchura; las estrías con los puntos bien visibles; la 4 * in-
terestría elevada fuertemente en la base para rebajarse hasta la faja
oscura y lleva algunos tubérculos espiniformes; también la 3.* interestría
se eleva en un corto trecho detrás de la base; las interestrías laterales a
partir de la 8.? llevan gránulos, que son más tupidos sobre la 8.* y 10.?,
formando en esta última un contorno elitral finamente aserrado.
Metasterno plano, sus escamas en el medio setiformes y algo levan-
tadas; termina bruscamente frente a las postcoxas. :
Largo: 5,7 — 9,0 mm.; ancho: 1,8 — 3,1 mm.
CHILE: 1 Y y 2 2, sin localidad, pero probablemente de
Pemehue.
ARGENTINA: Neuquén (San Martín de los Andes: 1 y del
30.11.50, Wittmer leg.).
Holótipo (o, S. Martín de los Andes) y un parátipo en mi colección;
alótipo y un parátipo en el Museo Nacional de Santiago.
El denso revestimiento escamoso, a más de las particularidades genéricas, distinguen
esta especie de entre los demás Hylobiinae.
Nothofagius n. gen.
Forma cilíndrica. Cabeza muy grande, su vértice con ancho y suave
surco; frente vertical, mucho más ancha que el rostro entre los ojos; éstos
laterales, fuertemente trasversales. Rostro subrecto, algo aplanado; la
mandíbula izquierda bidentada, el diente distal angosto, no descendente;
apófisis infracomisural recto, no ascendente; postmentón largamente trian-
gular, el prementón pequeño, glabro. Inserción antenar cerca del primer
tercio; la escroba angosta y profunda, dirigida hacia el ángulo inferior de
los ojos y acompañada por un profundo y angosto surco suprascrobal es-
camoso; escapo distante de los ojos; el tunículo ensanchado gradualmente,
los dos primeros artejos alargados, pero el 1.? mayor; maza aovada, el
primer artejo por lo menos tan grande como el 2.*.
Protórax de base ligeramente sinuosa, baja, finamente marginada;
la estrangulación distal poco marcada, el ápice no avanzado, sino esco-
tado; lóbulos oculares presentes. Escutelo aovado, de base vertical.
Elitros cilíndricos, poco más anchos que el protórax; la base ligera-
mente sinuosa y proclinada; los hombres ampliamente redondeados; la
10.* estría entera.
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 247
Prosterno delante de las coxas brevísimo; metasterno más largo
entre las coxas que el primer ventrito detrás de las coxas. Fémures fuertes,
armados de un pequeño diente agudo, igual en todos ellos, los posteriores
alcanzan a la base del 5. ventrito; todas las tibias considerablemente
comprimidas y fuertemente denticuladas en su borde interno; mucrón
subperpendicular al eje, premucrón presente, entre ambos hay un mechón
de abundantes pelos; superficie articular de los tarsos sin quilla adicional;
tarsos cortos, notablemente ensanchados, el último tarsito relativamente
corto. Genótipo: Vothofagius fumbriatus n. sp.
Semeja un tanto al género Aegorhinus Erichson (Aterpinae). Es otra de las mara-
villas de la fauna que nos ocupa. La enorme cabeza, la frente ancha, la mandíbula izquierda
bidentada y la forma cilíndrica comparte con el género precedente Antilophus n. gen.,
pero demuestra características que se acercan a Tartarisus Pascoe, por lo que lo incluyo
en los Hylobiini Syphorbina. Parece estar ligado al género Nothofagus (Fagaceae), com-
ponente principal de los bosques en que se halla el gorgojo.
Nothofagius fimbriatus n. sp
Lophotus cylindricus Germain, Bol. Mus. Nac. Santiago 1911, 3: 217. (nomen nudum)
Y Q. Enteramente negro. Las escamas son blancas y negras, aquéllas
recostadas, éstas levantadas; las blancas forman cuatro manchas tupidas
en el tercio distal de los élitros, una a cada lado delante del callo preapi-
cal y otra detrás de dicho callo, a los que se agrega a veces un punto sub-
apical, y una gran mancha a los lados del metasterno, además de unas
manchitas laterales en los ventritos; menos tupidas se hallan en la base
del protórax y a los lados de su ápice, y en los fémures; las escamas negras,
a menudo con brillo aceitoso azul o verde aceituna, forman dos mechones
delante en el pronoto y llenan el espacio entre las cuatro manchas blan-
cas de los élitros y constituyen las franjas del borde externo de las tibias.
Cabeza punteada, sus pelos se dirigen hacia adelante y se encuentran
con los pelos y las cerdas de la frente ascendente en el vértice. Rostro
más corto que el protórax, subrecto, dilatado hacia adelante, densamente
punteado en el macho, en su mayor parte liso en la hembra, en la cual se
hace presente un profundo surco suprascrobal, provisto de escamas ne-
gras, que nace a la altura de la inserción antenar y que no alcanza al final
de la escroba; el 1.* artejo funicular como un tercio mayor que el 2.'.
Protórax poco más ancho que largo, los lados suavemente arqueados,
la convexidad longitudinal suave, la trasversal más acentuada; punteado
grueso.
Elitros poco más anchos que el protórax, de doble largo que ancho o
muy poco menos, cilíndricos; los hombros ampliamente redondeados,
el ápice ancho; los puntos de las estrías profundos, las interestrías a menu-
do rebajadas entre los puntos de las estrías vecinas, con lo cual se forman
suaves arrugas trasversales; las interestrías iguales, finamente rugoso-
punteadas.
Eargo: 7,0 — 11,9 mm.; ancho: 2,6 4,7 mm.
Cr EE: Bio=Bio0. (Abañico. Laguna Verde: 1 gi del 2741.48:
1.500 m., sobre ñire, Vothofagus antarctica, Kuschel leg.; Pemehue: 2 Y
y 1 2 de 1894, Germain leg.); Malleco (Termas de Río Blanco, Curacau-
248 Rev aC to 2
tín: 1 2 del 22.2.42, Bullock leg; Angol, Cerros de Nahuelbuta: 1 Y
del 25.1.43, 1.200 m., y 1 € del 10.1.44, 1.000 m., Cerda leg.); «Arau-
canía»: 1 par de 2.1888, Paulsen leg.
ARGENTINA: Neuquén (Lago Espejo: 1 2 del 7.2.49, Witt-
mer leg.). .
Holótipo (7, Abanico), alótipo y parátipos en mi colección; pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago, en la col. Bullock y en Estocolmo.
Nothofagius australis n. sp.
2. Igual a V. fimbriatus n. sp., menos en lo que sigue.
Las escamas blancas se extienden sobre todo el élitro, formando una
densa faja angosta que pasa por los callos preapicales y que se interrumpe
apenas sobre la sutura; las demás escamas se agrupan generalmente y
forman pequeñas manchitas a lo largo de las estrías; en la faz inferior
las escamas blancas se limitan al ángulo posterior del metasterno y a la
parte posterior de las coxas medias y posteriores; las escamas erguidas y
negras tan características para fimbriatus en los élitros, tibias y tarsos
faltan aquí por completo; el surco suprascrobal lleva escamas lacas en
el fondo.
El punteado de la cabeza y del pronoto es mucho más fino y tupido;
los élitros no llevan arrugas trasversales; el funículo es sensiblemente
más fino y alargado, el 1.** antenito es de doble largo que el 2.*, el 3. es
más largo que ancho; la maza es aovado-oblonga.
Largo: 10,3 mm.; ancho: 3,8 mm.
CHILE: Aysén (Aysén: 1 2 de 3.1934, Pirión leg.).
Holótipo (2, Aysén) en el Museo Nacional de Santiago.
Calvertius tuberosus (Fairmaire et Germain)
Heilipus tuberosus Farmaire et Germain, Col. Chil. 1860, 1: 4
Calvertius tuberosus Kuschel, Agr. Técn. Chile 1950, 10: 15
Se desarsolla en los troncos de Araucaria araucana.
CHILE: Bío-Bío, Malleco y Cordillera de Nahuelbuta.
ARGENTINA: Neuquén (Lago Notehué, Monrós leg.).
Tartarisus signatipennis (Blanchard)
Heilipus signatipennis Blanchard, Gay Zool. 1851, 5: 384
Tartarisus signatipennis Pascoe, Trans. Ent. Soc. Lond. 1881: 101
Lo he encontrado una vez en abundancia sobre huahuán, Laure-
lía serrata (Monimiaceae) en Pemehue.
CHILE: Ñuble, Bío-Bío, Malleco, Valdivia, Llanquihue.
ARGENTINA SO Negro (Orfila leg.).
Tartarisus perforatipennis (Blanchard)
Heilipus perforatipennis Blanchard, Gay Zool. 1851, 5: 384
Hetlipus verruculatus Philippi, An. Univ. Chile 1859, 16: 668 (nov. syn.)
Tartarisus perforatipennis Kuschel, Agr, Técn. Chile 1950, 10; 15
he
(95)
(971
No)
10
11
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 249
El ejemplar tipo de Philippi del Heilipus verruculatus lleva en la mis-
ma etiqueta de determinación la localidad Corral. Es hembra y no di-
fiere de T. perforatipennis (Blanchard). Hallado por mí en Abanico (Bío-
Bío) sobre Baccharis.concava (Compositae). Nuevo para Argentina.
CHILE: Bío-Bío, Malleco y Cordillera de Nahuelbuta.
ARGENTINA: Río Negro (Isla Victoria y Lago Trébol, Witt-
mer leg.). Ñ ás
Clave de los Hylobiinae de Chile, con inclusión de caracteres
(6)
(9)
(14)
genéricos: z Y
Frente entre los ojos mucho más ancha que el rostro en el
. medio; mandíbula izquierda bidentada.
Pronoto fuertemente avanzado sobre la cabeza; ojos peque-
ños, circulares; patas muy cortas, los fémures posteriores
apenas alcanzan a la base del 3.9 ventrito; tibias sin dentícu-
lostenelpordenimtennos edo o ee ES) Age TN :
| Antilophus cristulatus nm. sp.
Pronoto no avanzado sobre la cabeza; ojos fuertemente tras- :
versales; patas medianamente largas, los fémures posteriores
alcanzan a la base del 5.? ventrito; todas las tibias con fuertes
dentículos en el borde interno.
Todas las tibias con densas franjas de pelos y escamas; 4 man-
chas blancas en el tercio distal de los élitros y el espacio entre
ellas ocupado por escamas erguidas y negras; metasterno
con una gran mancha blanca lateral........... UN PAR
Nothofagius fimbriatus n..sp.
Las tibias sólo escasamente peludas; en el tercio distal de los
élitros hay solamente una angosta faja blanca de escamas;
metasterno negro, sólo su ángulo posterior con una pequeña
manchar derescamasAblancas o ie
Nothofagius nal n.
Frente entre los ojos cuando mucho tan ancha como el rostro.
1D
o)
E
Mandíbula izquierda bidentada; prementón glabro; borde
interno de las tibias anteriores y medias fuertemente denticu-
Calvertius tuberosus (F. et G.)
Mandíbula izquierda tridentada; prementón con un par de
cerdas; borde interno de las tibias sin dentículos.
Tibias fuertemente comprimidas; élitros con sensible impre-
sión trasversal hacia el tercio basal; edeago no acuminado,
sinorampliamente redondea do od
Tartarisus signatipennis (Blanchard)
Tibias normales; élitros sin impresión trasversal en el tercio
basal; edeago brevemente acuminado.
Los puntos de las estrías más grandes, en la 5.* estría se cuentan
hasta 23 puntos en total; en la 10.2 estría fluctúan los puntos
250 Rev Chil. Ent 119522
entre 7 y 10 a contar desde la base hasta el-extremo posterior
del metepisterno; maza antenal cilíndrica.
12 (13) Elitros enteramente negros o con algunos diseños blancos. .
Tartarisus perforatipennis (Blanchard)
SMA) ME tros menises sic
; Tartarisus griseus (F. Philippi)
14 (11) Los puntos de las estrías más pequeños, en la 5.? estría se
cuentan más de 23 puntos en total; en la 10.* estría suman
los puntos más de 10 a contar desde la base hasta el extremo
posterior del metepisterno; maza antenal fusiforme........
Tartarisus subfasciutus (Blanchard)
EX IRE IN EN TAE
La” fauna chileno-argentina comprende una serie de géneros que no
encuentran sitio seguro en las subfamilias conocidas de la región neotro-
pical. Por el método de exclusión se llega de alguna manera a los Erirhi-
ninae. Los géneros típicos de esta subfamilia son paleárticos, habitan
lugares muy húmedos y se desarrollan en plantas hidrófilas monocotile-
dóneas. En cambio, las formas que incluyo aquí en los Erirhininae viven
en árboles dicotiledóneos, con excepción de Smicronyx, que se halla en
Cuscuta. No obstante, no me atrevo a sostener que tales diferencias de
régimen alimenticio y de ambientes excluyen relaciones filogenéticas.
Habiendo hecho esta advertencia y no hallando por el momento solución
mejor, mantengo entre los Erirhininae un género ya conocido y agrego
a la subfamilia otros nuevos. :
Exceptuando Smicronyx, los géneros son endémicos. Es de bastante
interés constatar que ocho de los nueve géneros endémicos son al presente
monotípicos. La mayor parte de ellos están ligados a Vothofagus y mues-
tran caracteres de convergencia, que maravillan, particularmente en el
color gris-plomizo que comparten con las diversas especies de Apion,
Allomagdalis y con Berberidicola carinatus (Phil.), que- se desarrollan
también en las Fagáceas. Neopsilorhinus se encuentra en Mirtáceas y
Malaiserhinus en Rosáceas Espireoídeas.
Clave de los géneros:
1 (18) Uñas libres.
to
(15) Ojos distantes del borde anterior del protórax; sin lóbulos
oculares.
3 (10) Porción antecoxal del prosterno brevísima, más corta que la
posterior.
4 (5) Las tibias con mucrón y con uno o dos espolones..........
: 1. Nothofaginus n. g.
5 (4) Las tibias con mucrón, pero sin espolones.
6 (9) Rostro varias veces más largo que ancho; escroba paralela al
rostro.
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 251
7 (8) Inserción antenar subdorsal; rostro dilatado gradualmente
desder lar baseralcaplees dista O OS Nal OO dee
bo
S
=
<=
a
PS
S
Q
a
a
(7
=
02
8 (7) Inserción antenar lateral; rostro cilíndrico................
3. Wittmertus n. g.
9 (6) Rostro apenas más largo que ancho; escroba dirigida fuerte-
enter hacian aba] IA A DP AT AO
4. Nothofagobius n.
10 (3) Porción antecoxal del prosterno por lo menos tan larga como
la mitad del diámetro de una coxa y por lo menos tan larga
como la porción postcoxal.
Ya.
11 (12) Base del protórax y de los élitros con fino reborde saliente;
AROSte nro plano ira o a e
5. Epactius nm. g.
12 (11) Base del protórax y de los élitros sin reborde saliente.
13 (14) Prosterno longitudinalmente impreso.....: O AIR
6. Aoratolcus n.
ES) prosteraa no 1mpreso alo lareo Ao e arpas Tra
7. Malaiserhinus nm.
15 (2) Los ojos tocan el borde anterior del protórax; con lóbulos ocu-
lares bien desarrollados.
eS
2
[09]
16 (17) Rostro separado de la frente mediante fuerte estrangulación
A e o A la oda a oo a NOTICIA
17 (16) Rostro y frente no separados mediante estrangulación......
IS Unas Eso dadas ens as S A
10. Smicronyx Schónh.
1. Nothofaginus n. g.
Cabeza cónica; ojos aproximados en la frente y distantes del protó-
rax más que su diámetro ántero-posterior; rostro varias veces más largo
que ancho, gradualmente ensanchado desde la base al ápice; inserción
antenar subdorsal; funículo de 7 artejos; la apófisis infracomisural de las
mandíbulas se asoma a los lados del ápice rostral en ángulo recto; palpos
notablemente desarrollados, los dos artejos distales de los maxilares al-
canzan más allá de la apófisis infracomisural y se proyectan por delante
de las mandíbulas cuando éstas están cerradas. Protórax sin lóbulos ocu-
lares ni cilios. Elitros con los hombros salientes, mucho más anchos que
el protórax; las dos últimas estrías siempre nítidas y totalmente indepen-
dientes. Prosterno brevísimo, la porción antecoxal sólo tan larga como el
diámetro del funículo, la postcoxal es un poco más larga; las precoxas
contiguas y cónicas, las medias son esféricas y aproximadas; el metas-
terno es más o menos tan largo como el diámetro de una coxa media; los
dos primeros ventritos subiguales, el 2.2 más o menos tan largo como el
3.2 y 4. juntos. Los fémures inermes, poco hinchados, los posteriores
pasan el 4.? ventrito en la hembra; las tibias mucronadas, las anteriores
y medias provistas además de un espolón y las posteriores de dos espolo-
252 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
nes; los tarsos alargados; las uñas simples, pero con una cerda en el tercio
basal. Genótipo: Vothofaginus lineaticollis n. sp.
La cabeza y las precoxas cónicas, las escrobas superficiales y los palpos salientes re-
velan su afinidad con la subf. Eugnominae, pero los fémures inermes y la presencia de
mucrón en las tibias lo apartan. Comprende una sola especie de color gris-plomizo con
línea media blanca en el pronoto y de diámetro dorso-ventral bastante considerable, por
lo que puede confundirse a primera vista con especies del género, 4 pi0n.
Nothofaginus lineaticollis n. sp.
S €. Enteramente negro, también las patas y las antenas. Todo el
cuerpo cubierto con pelos a menudo escamiformes blancos acostados que
no cubren ni la mitad del tegumento, por lo que el color de conjunto a
simple vista viene a ser un gris- plomizo; en la línea media del pronoto
y en el escutelo el revestimiento es más denso; a cada lado de la línea
media del pronoto hay una banda negra desprovista de pelos escamifor-
mes; asimismo la cabeza (excepto sienes), el rostro y las patas desnudos
o con pocos pelos.
Rostro muy ligeramente arqueado, 1,4 vez más largo que el pro-
tórax y 3,5 veces más largo que su mayor anchura; desde la base al ápice
ensanchado gradualmente; el postrostro cilíndrico, el prerostro algo aplas-
tado; punteado, los puntos separados en el postrostro, confluyen en finas
estríolas en el prerostro. Inserción antenar en el tercio distal; la escroba
dirigida hacia el ángulo gular, muy superficial, mate, sin borde superior,
el inferior visible sólo en la primera porción. El escapo ya no alcanza del
todo al borde anterior de los ojos, ya lo pasa un poco; el funículo bastante
fino, sus artejos son entre sí como 14:14 :8:8: 7: :7.: 7, los últimos
ligeramente engrosados; la maza es alargado-elíptica, casi 3 veces más
larga que ancha, el primer artejo es un poco menor que el 2.” y no bien
ajustado a él. Los ojos son oblicuos, no sobresalientes, sin reborde ni
surco, separados en la frente sólo el ancho apical del escapo. Cabeza más
nítidamente punteada que el rostro; las sienes por lo menos tan largas
como el diámetro ántero-posterior de los ojos.
Protórax ligeramente más ancho que largo (11 : 10), su base trun-
cada, sus lados en suave arco, la estrangulación distal poco expresada;
todo el disco densa y gruesamente punteado, hacia los lados granuloso;
los pelos escamiformes se dirigen oblicuamente, los de la línea media di-
rectamente hacia adelante.
Elitros 1,7 vez más ancho que el protórax, ligeramente dilatados, la
mitad posterior comprimida, de modo que aumenta mucho la convexidad
trasversal de los élitros en la parte alta del declive, y que las interestrías
a partir de la 6.* van cayendo con fuerte inclinación hacia los lados; la
convexidad longitudinal acentuada; el ápice angostamente redondeado;
la base vertical, más bien baja; el callo humeral ampliamente redondeado,
marcado; las estrías sulciformes, sus puntos confundidos y provistos de
un pelo escamiforme igual a los de las interestrías; éstas fina y abundan-
temente granuladas, de cada gránulo nace un pelo escamiforme. Metas-
terno fuertemente descendente; tibias anteriores incurvadas; el 7.” tergito
se asoma ligeramente en el extremo.
Largo: 0-42 mina cho 12) a:
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 253
Cu Nube nCordillera de Chillan A10 q iy 18 29 de
1899, Germain leg.); Bío-Bío (Laguna del Laja, Los Barros: 1 «Y del
15.1.48, 1.600 m., en lenga, Vothofagus pumilio, Kuschel leg.); Llanqui-
hue (Fresia: 4 SY y 2 € 2 del 6.1.45 y 9.1.45 en coihue, Vothofagus
- Dombey1, Kuschel leg.).
ARGENTINA: Neuquén (San Martín de los Andes: 1 2 de
1.1941, Bridarolli leg.) Lago Trébol: 2 Y del 12.2.49, Wittmer leg.;
Llao-Llao: 1 2 del 24.11.50, Wittmer leg.).
Holótipo (o, Fresia), alótipo y -parátipos en mi colección; parátipos
en el Museo Nacional de Santiago, Col. Izquierdo, Washington, Londres
y Estocolmo.
Esta especie, de diámetro dorso-ventral notable, se asemeja mucho al Apion meo-
rhynchum Phil., junto con el cua! cae a menudo al paraguas sacudiendo Vothofagus. Se
notan ligeras diferencias entre los ejemplares de la provincia de Llanquihue y los de Ar-
gentina, de Ñuble y de Bío-Bío. Los de Neuquén tienen el revestimiento más oscuro y los
pelos son más cortos y finos; los puntos del pronoto separados por intervalos mayores y
brillantes. Los especímenes de Ñuble y Bío-Bío son de revestimiento más denso y más
plomizo que los de Llanquihue, debido a que sus pelos son más escamiformes.
2. Nothofaginoides n. y.
Muy próximo a Nothofaginus mihi., del cual difiere por la ausencia
de espolones en las tibias. Genótipo: Nothofaginoides andinus n. sp.
Como la presencia de espolones es extraordinaria en el grupo que nos ocupa y revela
sin lugar a dudas un carácter de lo más primitivo, he expresado ese detalle en un género
propio.
Nothofaginoides andinus n. sp.
o. Muy parecido a Vothofaginus limeaticollis n. sp. El revesti-
miento se compone de escamas oblongo-elípticas o lanceoladas, ellas faltan
a lo largo de la línea media del pronoto y en el escutelo. El rostro ensan-
chado en su ápice, pero no visiblemente deprimido; la frente es un poco
más ancha, lleva un ligero surco impreso; el funículo y la maza menos
alargados; el rostro del macho es más corto y generalmente más mate y
su escapo más grueso. El protórax es algo más redondeado a los lados.
Los lados son menos comprimidos en la mitad posterior y más anchamen-
te redondeados. Los fémures fuertemente hinchados.
Largo: 2,5 — 3,6 mm.; ancho: 1,2 — 1,7 mm.
CHILE: Nuble (Cordillera de Chillán: 23 Y 4 de 1899, Germain
leg.); Bío-Bío (Laguna del Laja, Los Barros: 55 Y” € del 18.1.48, 1.650
y 1.900 m., en lenga Vothofagus pumilio, Kuschel leg.; ibid.: 1 Y del
E 1.500 m., Kuschel leg.; Pemehue: 15 Y Q de 1894, Germain
eg).
Holótipo (9, Laguna del Laja), alótipo y parátipos en mi colección;
parátipos en el Museo Nacional de Santiago, Col. Izquierdo, en Washington,
Londres y Estocolmo.
254 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
3. Wittmerius n. g.
Próximo a Nothofaginoides nob.; difiere en que la cabeza es esférica,
el rostro cilíndrico, la inserción antenar lateral, la escroba por lo tanto
invisible desde arriba. Genótipo: Waittmerius longirostris N. sp.
- Dedicado a mi apreciado amigo, don Walter Wittmer, en testimonio de gratitud por
el precioso y abundante material de Curculiónidos, con que a menudo me ha obsequiado,
y en reconocimiento de sus méritos por su tesonera labor entomológica en Malacodermata.
Wittmerius longirostris n. sp.
2. Negro, el escapo y el último tarsito castaños. Las sienes, el pro-
tórax y los élitros con escamas blancas, en su mayor parte lanceoladas,
distribuídas uniformemente, sin formar una línea más densa O dejar
bandas desnudas en el pronoto; escutelo negro. Color de conjunto a sim-
ple vista gris-plomizo.
Rostro 1,6 vez más largo que el protórax y 7 veces más largo que
su propio ancho hacia el medio; cilíndrico, casi imperceptiblemente dila-
tado en la porción apical, curvo, finamente punteado-coriáceo; la inser-
ción antenar ligeramente delante del medio y lateral; la escroba para-
lela, dirigida hacia la mitad inferior del ojo; el escapo delgado alcanza
apenas al borde anterior de los ojos; el funículo fino, los primeros 4 arte-
jos alargados, el 2. notablemente más corto que el 1.%; la maza es alarga-
da; ojos súpero-laterales, pequeños, orbiculares, no sobresalientes, aproxi-
mados en la frente casi tanto como el diámetro distal del escapo; cabeza
fina y densamente punteado-coriácea.
Protórax ligeramente más ancho que largo, su base truncada muy
baja, los lados suavemente arqueados con la mayor anchura hacia el
medio, la estrangulación distal débil; longitudinalmente convexo; las esca-
mas en la mitad proximal del pronoto trasversales y en la mitad distal
oblicuas, las de la línea media se dirigen hacia adelante.
Elitros 1,6 vez más anchos que el protórax, subparalelos; la base
vertical baja; los hombros rectangulares redondeados; el ápice redondea-
do; las estrías con los puntos poco visibles; las interestrías finamente
granulosas.
Precoxas cónicas; fémures poco hinchados, las tibias finas e incur-
vadas en su porción apical, provistas de pequeño mucrón. E
Largo: 2,4 — 2,5 mm.; ancho: 1,10 — 1,15 mm.
CHILE: Llanquihue (Volcán Osorno, La Picada: 1 2 del 3.3.50,
1.000 m., Kuschel leg.).
ARGENTINA: Neuquén (Lago Espejo: 1 € del 7.2.49, Witt-
mer leg.).
Holótipo (2, Vn. Osorno) y el parátipo en mi colección.
4. Nothofagobius n. g.
Afín a los géneros anteriores; difiere de ellos por el rostro brevísimo,
por la escroba profunda y bien delimitada y dirigida fuertemente hacia
la faz inferior, por las apófisis infracomisurales que no continúan la línea
gq
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 25
lateral del rostro, sino que se hallan mucho más hacia el interior, y por el
prementón más ancho y los palpos más cortos. Genótipo: Vothofagobius
brevirostris n. sp.
Nothofagobius brevirostris n. sp.
2. Tegumento negro. Todo el cuerpo y las patas, exceptos rostro
y escutelo, con pelos blancos, a veces un tanto escamiformes, distribuídos
uniformemente. Color general a simple vista gris-plomizo.
Rostro 1,5 vez más largo que ancho, su faz superior suavemente
curva, la inferior recta; separado de la frente por su mayor convexidad
longitudinal en la base; sin puntos, a veces con finísimas arrugas longi-
tudinales; escroba muy profunda, dirigida casi verticalmente a la faz
inferior en dirección por debajo del ángulo inferior de los ojos; el escapo
engrosado en su mitad distal, alcanza más allá del medio del ojo; el pri-
mer artejo funicular grueso, poco más largo que ancho, el 2. todavía
poco más largo que ancho, los siguientes globosos y ensanchados gradual-
mente, los dos últimos un tanto trasversales; la maza oblongo-aovada;
ojos orbiculares, un poco salientes, súpero-laterales, separados en la frente
un poco menos que la mitad del ancho rostral; sienes más largas que un
diámetro ántero-posterior del ojo.
Protórax a lo menos tan largo como ancho, cilíndrico, hacia el ángulo
basal ligeramente contraído; la estrangulación apical apenas indicada;
densa y finamente granulado; los pelos de la mitad proximal más bien
trasversales, los de la mitad distal oblicuos, en la línea media no más
concentrados. Escutelo desnudo.
Elitros 1,6 vez más anchos en los hombros que el protórax, dilatados
hacia el medio, estrechados largamente después, el ápice redondeado; la
base bastante alta y excavada; los hombros subrectangulares con el callo
bien constituído; las estrías marcadas, sus puntos poco visibles; las in-
terestrías muy finamente granulosas.
Prosterno brevísimo; las coxas anteriores globosas ligeramente alar-
gadas, las medias globosas, su diámetro es por lo menos tan grande como
el largo del metasterno entre las coxas. Fémures poco hinchados; las
tibias incurvadas en la porción distal y mucronadas.
Largo: 2,2 — 2,6 mm.; ancho: 1,1 — 1,3 mm.
CHILE: Valdivia («Valdivia»: 2 7 f, Philippi leg.); Llanquihue
(Frutillar: 1 Y y 1 Q muerta y en mal estado del 29.12.44 y 3 Q € del
27.2.50, en ramas de coihue Vothofagus Dombeyz, Kuschel leg.; Petro-
hué: 1 Q del 27.12.43, en Vothofagus Dombey1, Kuschel leg.; Fresia:
1 Y del 7.2.45, en Vothofagus Dombey1, Kuschel leg.).
Holótipo (9, Fresia), alótipo y parátipos en mi colección; parátipos
en el Museo Nacional de Santiago y en Estocolmo.
5. Epaetius n. q.
Cabeza ligeramente cónica en las sienes; ojos distantes del protórax
tanto como su propio diámetro ántero-posterior; rostro largo, un poco
deprimido dorso-ventralmente; las apófisis infracomisurales tan anchas
como el rostro y poco salientes; los palpos se asoman ligeramente más
allá de las mandíbulas observadas de arriba;:escroba bien marcada hasta
256 Rey ChilEnt 1992,2
el mismo ojo, a cuyo tercio inferior se dirige; funículo de 7 artejos. Pro-
tórax con fino reborde basal y sin lóbulos oculares. Elitros bastante más
anchos que el protórax, su base con reborde. La porción antecoxal del
prosterno por lo menos tan larga como el diámetro proximal de los fé-
mures, la postcoxal algo más breve; las precoxas contiguas y subcónicas,
las medias esféricas; el metasterno un poco más largo que el diámetro de
una coxa media; los dos primeros ventritos iguales, el 2. tan largo como
el 3.2 y 4. juntos. Fémures inermes, poco hinchados, su borde interno de
arco ligeramente cóncavo; las tibias sólo mucronadas, todas ellas en su
canto interno con una hilera de finísimas espinitas; los tarsos medianos,
las uñas provistas de una seta. Genótipo: Epaetius carinulatus n. sp.
Epaetius carinulatus n. sp.
o”. Negro o negro-píceo, mate, sin revestimiento.
Rostro una insignificancia más largo que el protórax, como 4 veces
más largo que su propio ancho, notablemente curvo, paralelo, ligeramente
deprimido, escasa y finamente punteado, la porción distal un poco bri-
llante; inserción antenar lateral; la escroba profunda, sulciforme, dirigida
hacia el ángulo inferior de los ojos; el escapo alcanza al ojo; los dos prime-
ros antenitos del funículo alargados, el 1. bastante más grueso y casi
el doble más largo que el 2.?, los demás globosos y ligeramente ensancha-
dos; la maza oblongo-aovada; ojos orbiculares, laterales, muy poco con-
vexos; la frente entre ellos muy poco más angosta que el rostro en el meso,
densamente punteada lo mismo que la cabeza.
Protórax tan largo como ancho, subcilíndrico, los lados en muy, sua-
ve arco; la estrangulación apical debil: la base con fino reborde, su parte
media ligeramente avanzada sobre el escutelo; el disco muy gruesamente
punteado, hay unos 9 a 11 puntos solamente de base a ápice.
Elitros mitad más anchos que el protórax y 1,7 vez más largos que
su propia anchura en los hombros; base bastante alta, con reborde desde
la 1.2 a 5.* interestría, algo excavada; los hombros oblicuos, redondeados;
el ápice anchamente redondeado; las estrías bien marcadas, sus puntos
confusos; las interestrías convexas, la 3.*, 5.2 y 7.* costiformes en parte;
la 3.* se eleva lentamente y termina sobre la parte alta del declive en una
lámina elevada, delante de la cual se interrumpe brevemente la costa;
la 5.* alcanza casi hasta la mitad del declive y se interrumpe después del
primer tercio y al comienzo del declive, dejando una corta porción que
semeja un callo preapical ligeramente alargado; la 7.* alcanza hasta la
2.* interrupción de la 5.* inclusive y se interrumpe detrás de la mitad; la
10.* se torna fuertemente convexa en el tercio apical; todas las interes-
trías llevan finos gránulos, a veces medio fusionados o borrados, sobre la
10.* interestría hay. algunos que se hacen especialmente visibles observa-
dos de arriba y que le dan al extremo de los élitros un contorno finamente
crenado.
Prosterno plano, la porción antecoxal algo alargada, un poco más
corta que el diámetro de una coxa; la porción postcoxal ligeramente menor;
las precoxas contiguas y un poco cónicas; las coxas medias angostamente
separadas; el metasterno sólo poco más largo que el diámetro de una coxa
media, con un punto profundo en el medio en el tercio posterior; el me-
tasterno y los ventritos brillantes, con algunos puntos desigualmente
distribuídos y con algunas arrugas trasversales llamativas; 7. tergito
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 257
truncado. Fémures muy poco hinchados; las tibias con pequeñísimos den-
tículos en su canto interno, de cada uno de ellos nace una cerda rígida
y corta; el ápice terminado en mucrón uncinado.
"Largo: 2,5 — 2,9 mm.; ancho: 1,15 — 1,30 mm.
a Valdivia («Valdivia>: 1 + Philippr leg?)
ARGENTINA: Neuquén (Puerto Blest: 1 «SF del 26.11.50,
Wittmer leg.).
Holótipo (o, Puerto Blest) en mi colección; el parátipo en el Museo
Nacional de Santiago.
Las interestrías costiformes, el pronoto fuertemente punteado y la ausencia de re-
vestimiento permiten el reconocimiento inmediato de la especie.
6. Aoratolcus n. g.
Cabeza subesférica; ojos laterales, distantes del protórax la mitad
de. su diámetro, cuando el rostro está en posición vertical; inserción an-
tenar lateral; escroba dirigida rápidamente a la faz inferior, poco percep-
tible; funículo de 7 artejos; tanto la apófisis infracomisural de las mandí-
bulas como los palpos poco desarrollados, no sobresalientes. Protórax sin
reborde basal y con ligera indicación de lóbulo ocular. Elitros notable-
mente más anchos que el protórax. Porción antecoxal del prosterno tan
larga como el diámetro de una coxa y nítidamente impresa a lo largo
formando un leve surco carente de márgenes laterales; las coxas subcó-
nicas y contiguas; metasterno un poco más largo que el diámetro de una
coxa media; el 2.? ventrito más largo que el 1.? y también más largo que el
3.2 y 4.2 juntos; fémures inermes, medianamente hinchados; las tibias
con mucrón uncinado; los tarsos medianamente largos; las uñas con una
seta interna. Genótipo: Aoratolcus estriatus n. sp.
Aoratolcus estriatus n. sp.
Y. Negro. Base del rostro, frente, cabeza, pronoto y élitros con
escamas lineares pardas o pardo-rojizas, en los élitros hacia la zona del
callo preapical hay una pequeña mancha confusa de escamas blancas,
que se extiende oblicuamente hacia adelante y adentro y hacia el ápice,
además de otras pocas escamas en el espacio entre dicha mancha y el
callo humeral; la faz inferior con pelos blancos esparcidos.
Rostro 1,3 vez más largo que el protórax y como 6 veces más largo
que su propia anchura; cilíndrico, medianamente curvo, con una pequeña
expansión en la inserción antenar; el postrostro poco brillante, con pelos
escamiformes, el prerostro más brillante y liso y con algunos pelos bastan-
te largos, que se hallan principalmente en las estrías laterales formadas
por puntos gruesos. Inserción antenar en el medio, ínfero-lateral; la es-
croba se dirige hacia la faz inferior del rostro y es muy superficial; el es-
capo se ensancha gradualmente en la mitad distal; funículo bastante grueso,
el primer antenito más largo que el 2.?, éste apenas más largo que ancho,
los demás globosos y apenas engrosados; maza aovado-oblonga. Ojos
orbiculares, más o menos planos, con fino reborde súpero-posterior; fren-
te nítidamente impresa, punteada y escamosa, entre los ojos tan ancha
como el postrostro en el medio; la mitad superior de la cabeza escamosa,
17
258 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
la inferior desnuda; las sienes cortas, equivalen a la mitad del diámetro
ántero-posterior del ojo cuando el rostro está en posición perpendicular
al eje del cuerpo.
Protórax tan largo como ancho, los lados en suave arco, con la parte
distal ligeramente estrangulada y de diámetro poco inferior al de la base;
longitudinalmente convexo, caído un poco más hacia la base; ésta baja;
el disco con puntos gruesos un tanto desigualmente distribuídos, queda
un margen apical bastante ancho, liso y brillante y una pequeña área lisa
en el medio de cada lado un poco por detrás de la mitad del disco; los
espacios entre los puntos brillantes; de cada punto emerge un pelo esca-
miforme, cuya dirección es diferente: los que están cerca de la línea media
longitudinal se dirigen hacia esa línea inclinados hacia adelante, los latera-
les del tercio anterior son más o menos trasversales, los que están hacia
afuera del límite interior del área lisa del disco se dirigen hacia esa área
como remolino. Escutelo desnudo.
Elitros poco más de 1,3 vez más anchos en los hombros que el pro-
tórax, ligeramente aovados; su base vertical, sin reborde; los hombros
muy redondeados; el ápice redondeado; toda la superficie densamente
granulosa, no se distinguen las estrías; la sutura abultada un poco detrás
del escutelo; en la zona correspondiente más o menos al tercio basal de
la 3.* interestría hay otro abultamiento, notándose además una impre-
sión trasversal detrás de dicho abultamiento.
Precoxas cónicas y contiguas; prosterno delante de las coxas más
o menos tan largo como un diámetro ántero-posterior de una coxa y sua-
vemente surcado a lo largo del medio y liso; metasterno mate y casi del
todo desprovisto de revestimiento. Fémures medianamente hinchados;
las tibias rectas interiormente, donde son finamente ásperas y llevan unas
cerditas; el ángulo interno con mucrón uncinado; los tarsos medianamente
largos, los dos primeros tarsitos del mismo ancho, el 3.2? mucho más ancho.
Paro Sm tan cho ma
CHILE: Bío-Bío (Abanico: 1 «Y del 8.1.48, 800 m., Kuschel
leg.).
Holótipo (, Abanico) en mi colección.
La ausencia de estrías perceptibles en los élitros basta para distinguir la especie entre
las demás.
7. Malaiserhinus n. g.
Cabeza esférica; ojos laterales, distantes como la mitad de su diá-
metro del protórax; rostro cilíndrico; la escroba superficial, dirigida hacia
la mitad inferior de los ojos, su borde superior bien marcado; las apófisis
infracomisurales de las mandíbulas no salientes, los palpos bastante desa-
arrollados, pero no alcanzan a asomarse por delante de las mandíbulas
vistas de arriba. Protórax sin indicación alguna de lóbulo ocular. Elitros
bastante más anchos que el protórax. Porción antecoxal de doble largo
que la postcoxal y más o menos tan larga como el diámetro de una coxa;
precoxas esféricas y contiguas, las coxas medias bastante separadas, tanto
como la base del fémur; metasterno tan largo como el diámetro de una
coxa media; los dos primeros ventritos iguales, el 2, tan largo como el
3.2 y 4. juntos. Fémures inermes y notablemente hinchados; las tibias
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera. 259
provistas de pequeño mucrón perpendicular; tarsos cortos, las uñas pro-
vistas de una seta. Genótipo: Mala1serhinus Rageneckiae n. sp.
La única especie que incluye el género semeja a primera vista a un Anthonomus. Me
complazco en dedicar este nuevo género al Dr. René Malaise del Riksmuseum de Esto-
colmo, a quien debo numerosos e inapreciables servicios en relación con la identificación
de antiguas especies sudamericanas de Curculionidae.
Malaiserhinus kageneckiae n. sp.
2. Tegumento castaño o castaño-oscuro, en este caso la base de
los fémures y de las tibias y las antenas de un castaño claro. Revesti-
miento de escamas truncadas o escotadas, las de la faz inferior en parte
profundamente partidas, las del rostro y de la cabeza, del pronoto, de los
costados de los élitros y de los tres últimos ventritos más angostas, linea-
res y aun sólo pelos; alcanzan a cubrir más o menos la mitad del tegu-
mento sólo en los élitros, donde hasta suelen ser parcialmente imbricadas;
el revestimiento es blanco, menos parte de los élitros en que se notan man-
chas nebulosas, destacándose una mancha grande postmediana o faja
que abarca desde la sutura hasta la 7.* u 8.* interestría.
Rostro como 1,4 más largo que el protórax y 5 veces más largo que
su propia anchura en ambos sexos; subdepreso-cilíndrico, muy suavemente
curvo y ligeramente separado de la frente; con 3 finas carenas separadas
por estrías de puntos; la porción distal más lisa y brillante; el rostro de
la hembra en general más liso. Inserción antenar lateral, ligeramente por
detrás del primer tercio en el macho y poco por delante de la mitad en la
hembra; la escroba se dirige hacia la mitad inferior de los ojos, es mediana-
mente profunda, su borde superior bien marcado; el escapo alcanza al ojo,
es delgado, engrosado en el tercio distal; los dos primeros antenitos alar-
gados, el 1.2? mucho más grueso que el 2.%, los demás globosos; la maza
oblongo-aovada. Los ojos laterales, aovado-trasversales, la frente una
insignificancia más angosta que el ancho del rostro en el medio, plana,
con un punto o finísimo surco en el medio; cabeza densamente granulado-
punteada, toda ella revestida; las sienes de la mitad del diámetro ántero-
posterior de los ojos con el rostro en posición oblicua hacia adelante.
Protórax trasversal, cerca de 1,3 vez más ancho que largo, la mitad
basal paralelo, después angostado, la estrangulación apical suave; la
base truncada; visto de perfil de disco casi plano, sólo cerca de la base
caído ligeramente; muy densamente punteado, las escamas más o menos
todas trasversales. Escutelo blanco-escamoso.
Elitros casi mitad más anchos en los hombros que el protórax, dila-
tados un poco hacia atrás; anchamente redondeados en el ápice; la base
vertical, cerca del escutelo oblicua; los hombros oblicuos redondeados;
las estrías finas, las interestrías finamente granulosas, planas.
Prosterno descendente delante hacia las coxas, estrangulado delan-
te. Las tibias rectas, no incurvadas hacia el ápice, hacia el ángulo apical
externo ligeramente dilatadas; provistas de pequeño mucrón perpen-
dicular.
Largo: 2,6 — 3,0 mm.; ancho: 1,3— 1,5 mm.
CHILE: Coquimbo (Bosque Fray Jorge: 1 2 del 13.9.47, Ku-
schel leg.); Santiago (Manquehue: 4 SS y 1 2 del 21.10.45, en bollén
260 Rey Chil Ent 952702
Kageneckia oblonga, Kuschel leg.; Peñalolén: 1 2 del 11.11.45, Peña
leg; Peñalolén, Casa de Piedra: 8 NY y 11 € 2 del 28.10.48, 1.650 m.,
en olivillo Kageneckia angustifolia, Kuschel leg.); sin localidad: un par.
Holótipo (0, Casa de Piedra), alótipo y parátipos en mi colección;
parátipos en el Museo Nacional de Santiago, Col. Izquierdo, Washington,
Londres y Estocolmo.
El revestimiento es característico para permitir su identificación de entre los Cur-
culiónidos de Chile.
8. Epembates n. gen.
Cabeza esférica; ojos planos, laterales, tocan el protórax cuando el
rostro está en posición oblicua; rostro largo, separado fuertemente de
la frente mediante una estrangulación lateral delante de los ojos; escroba
doble, una profunda, paralela, de bordes superior e inferior bien marca-
dos, otra menos nítida dirigida oblicuamente hacia la faz inferior; funícu-
lo de 7 artejos; las apófisis infracomisurales de las mandíbulas y los pal-
pos no sobresalientes. Protórax con los lóbulos oculares bien formados.
Elitros con la base caída en excavación, su parte superior se aplica sobre
la base del protórax. Prosterno profundamente escotado en el medio;
sus porciones ante y postcoxales más o menos iguales y tan largas como el
diámetro de la maza antenal; las precoxas continuas y subesféricas; metas-
terno sólo tan largo como el diámetro de una coxa media; los dos primeros
ventritos iguales, el 2.2 por lo menos tan largo como el 3. y 4." juntos.
Fémures inermes, poco hinchados; tibias provistas de breve mucrón per-
pendicular; las uñas cortas, fuertes, poco divergentes, desprovistas ¡de
seta. Genótipo: Epembates callidus n. sp.
Epembates callidus n. sp.
o”. Negro mate. Todo el dorso uniformemente revestido con escamas
blancas elípticas que no cubren ni la mitad del tegumento; en la faz in-
ferior son más anchas en los esternos y en los dos primeros ventritos;
se concentran más en la mitad ínfero-posterior de los ojos, en la parte
media del pro y mesosterno y en la parte superior del mesepisterno. Color
general a simple vista gris-plomizo.
Rostro 1,5 vez más largo que el protórax y 6 veces más largo que su
propio ancho en el medio; cilíndrico, los dos tercios basales más o menos
rectos, el tercio distal curvo, a los lados y delante de los ojos estrechado
profundamente, siendo sólo del ancho de la frente, angostado en la pro-
porción como 3: 2; el postrostro lleva 5 carenas separadas por estrías de
puntos contiguos y grandes; el prerostro bastante brillante y con finos
puntos. La inserción antenar lateral, un poco por delante del primer ter-
cio; la escroba.se dirige hacia la faz inferior, pero hay un surco suprascro-
bal profundo que alcanza hasta el ojo y que a veces es aprovechado para
cobijar también el escapo; éste queda distante de los ojos un diámetro
de su propia porción distal ensanchada; los 4 primeros antenitos del fu-
nículo alargados, los demás globosos, apenas dilatados; la maza fusiforme
2,3 veces más larga que ancha; ojos laterales, aovados, planos.
Protórax trasversal, casi 1 E vez más “ancho que largo; su base suave-
mente bisinuosa, mucho más ancha que el ápice; los lados se estrechan
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 261
en arco, la estrangulación apical poco fuerte; la convexidad longitudinal
y trasversal suave; todo el disco muy densamente punteado, mate; más
o menos todas las escamas se dirigen hacia el medio del borde apical.
Lóbulo ocular ancho bien distinto, provisto de cilios más largos. Escute-
lo globoso, escamoso.
Elitros fuertemente aovados, 1,3 vez más anchos en los hombros
que el protórax y ligeramente más que 1,2 vez más largos que su mayor
anchura; la base excavada, descansa sobre la base del protórax; los hom-
bros muy redondeados; el ápice anchamente redondeado; la convexidad
longitudinal es mediana y más o menos uniforme hasta el ápice; las es-
trías bien marcadas; las interestrías convexas, bastante más anchas que
las estrías.
Las precoxas ligeramente alargadas; el prosterno profundamente
estrangulado; la escotadura ancha y notable; mesosterno fuertemente
descendente; los fémures poco hinchados; las tibias rectas, con breve
mucrón perpendicular; tarsos medianamente largos, bastante anchos.
Mareo 3,9) mn. ancho: 151213:
CHILE: Ñuble (Cordillera de Chillán: 1 Y, 1899, Germain leg.);
Bío-Bío (Pemehue: 1 S del 17.1.46, 1.700 m., Kuschel leg.).
Holótipo (7, Pemehue) en mi colección; el parátipo en el Museo
Nacional de Santiago.
Se parece bastante a las especies plomizas de la misma subfamilia y a las de Apion,
que se hallan en Nothofagus. No es improbable que también la presente especie sea de
Fagáceas. Su rostro lateralmente estrangulado en la base es la característica que la se-
- para en seguida de las demás de colorido semejante.
Neopsilorhinus variegatus (Blanchard 1851)
Psilorhinus valdivianus Philippi 1864 (nov. syn.)
Psilorhinus rufulus Philippi 1864 (nov. syn.)
CHILE: Valparaíso (Algarrobo); Santiago (Arrayán, El Ca-
nelo, Leyda); Nuble (Cordillera de Chillán); Bío-Bío (Huaqui, Abanico,
Pemehue); Malleco (Laguna de Malleco, Traiguén); Valdivia (Pangui-
pulli, Calafquén, Coñaripe); Osorno (Chanchán, Chahuilco, Quilanto);
Llanquihue (Frutillar, Fresia, Esperanza, Vn. Osorno, Petrohué, Cayu-
túe).—Unos 200 ejemplares recolectados casi todos por el autor; se halla
la especie en Myrtaceae, principalmente en las pitras Myrceugenia exsucca
y M. plamipes, en arrayán Myrceugeniella apiculata y en temu Temu
divaricatum.
ASE Ni NA Chubut (lazo bulo oo dele 2874140,
Wittmer leg.; El Bolsón: 1 par del 29.11.50, Wittmer leg.).
La especie varía notablemente en su diseño, aun en los ejemplares de una misma po-
blación. Las dos especies de Philippi arriba señaladas son ciertamente idénticas a la forma
de N. variegatus (Blanch.) representada por los especímenes de la «Araucanía». Que si
los ejemplares procedentes de Coquimbo y de la Araucanía, que estuvieron presentes a
- Blanchard, son efectivamente idénticos entre sí, sólo podrá resolverse con el examen de
los tipos.
262 Rev. Chil. Ent. 1952,-2
Smicronyx argentinensis Hustache
Smicronyx argentinensis Hustache, An. Soc. Cient. Arg. 1939, 128: 52
No puedo distinguir debidamente los ejemplares chilenos de los de
Buenos Aires, correspondientes a la especie S. argentinmensis Hust. El
protórax es más redondeado y más convexo en general en los especímenes
chilenos, pero hay individuos que son idénticos a los de Argentina. Es
necesario reunir gran número de ejemplares para verificar más bien esta-
dísticamente, si se trata de distinta subespecie o no.
CHILE: Aconcagua (Chagres: 2 Q del 5.11.49, 415 m., en
Cuscuta sp., Kuschel leg.); Santiago (Cuesta de Zapata: 1 Y y 32
del 30.11.47, en Cuscuta sp., Kuschel leg.; El Canelo: 1 Y del 14.11.45,
Ramírez leg.); Colchagua (Santa Cruz: 2 O”, Germain leg.); Bío-Bío
(Los Angeles, Huaqui: 4 9 € del 21.1.44, en Cuscuta chilensis, Kuschel
leg.).
ARGENTINA: Buenos Aires (Buenos Aires: 4 YY y 5 92,
Bosq. leg.; Villa Calzada: 1 2 del 20.11.41, Kuschel leg.).
Smicronyx chilensis n. sp. (Hustache 1939 nomen nudum)
Simicronyx chilensis Hustache, An. Soc. Cient. Arg. 1939, 128: 53 (nom. nudum)
Simicronyx chilensis Kuschel, Act. Zool. Lilloana 1949, 8: 54 (nomen nudun1)
7 2. Castaño variable; élitros, excepto sutura y márgenes, y patas
de un castaño más claro. El revestimiento escamoso bastante denso; las
escamas son lanceoladas en los élitros, de color pardusco, notándose en
ellos unas manchitas nebulosas blancas.
Rostro de la hembra 1,5 vez más largo que el protórax y unas 7 veces
más largo que su propia anchura media, el del macho es menos largo;
bastante fuertemente curvo, desde la base al ápice ligeramente atenuado;
con finas carenas separadas por estrías de puntos, en el macho más estruc-
turado; inserción antenar en los dos quintos anteriores en el macho y li-
geramente detrás de los dos quintos en la hembra; funículo fino, muy
poco ensanchado, el 1.* artejo de doble largo que el 2.?; la maza alargada.
Protórax poco más ancho que largo; los lados bastante arqueados;
densa y gruesamente punteado.
Elitros paralelos, algo más de 1,4 vez más largos que su anchura;
estrías bien marcadas.
Todos los fémures armados de fuerte diente.
Largo: 2,1 — 2,8 mm.; ancho: 1,0 — 1,2 mm.
CHILE: Valparaíso (Quillota: 1 par de 11.1894, Paulsen leg.;
Algarrobo: 5 FO y 13 € Y del 26.11.50, en Cuscuta sp., Kuschel leg.);
Santiago (Cuesta de Zapata: 3 SS y 3 € € del 30.11.47, en Cuscuta
sp., Kuschel leg.); Colchagua (Santa Cruz: 6 SY y 5 € €, Germain
leg.); Bío-Bío (Antuco, Fundo Mirrihue: 1 2 del 7.1.48, 500 m., en
Cuscuta sp., Kuschel leg.). :
Holótipo (9, Algarrobo), alótipo y parátipos en mi colección; pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago, Washington, Londres y Esto-
colmo.
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 263
Difiere de S. argentinensis Hustache por su tamaño mayor, el protórax fuertemente
punteado y los fémures armados. Se distingue de S. vallium Kuschel por el color castaño
y el tamaño mayor.
Clave de las especies chilenas de Smicronyx:
AE ETMURES ICM ESA A
2 (1) Fémures armados.
IA. Caro A A IA
chilensis N. sp.
SN Eo ES ZA A A IAN
vallium Kuschel
EJUGNO-MAIENCASE
Desde que se propuso la subfamilia Eugnominae (Voss 1937) se
cuenta un solo género americano en ella, Rhopalomerus Blanchard. De-
bemos agregar Udeus Champion y Omoides Boheman, el primero colo-
cado por su autor entre los «Eugnomides» y el segundo entre los Antho-
nominae.
Es tan desconcertante, especialmente por su discontinuidad territo-
rial, la afinidad de Rhopalomerus Blanchard 1851 de Chile con Aneu-
gnomus Marshall 1937 de Nueva Zelandia, que de nuevo se suscita el
ya antiguo problema biogeográfico entre las dos regiones, que encuentra
en el presente ejemplo quizás una de las mejores y más poderosas defen-
sas en favor de la evidente relación filogenética que se viene sosteniendo
entre sus faunas y floras. Aun la especie Rhopalomerus tenurrostris Blan-
chard es tan afín a Aneugnomus fervidus (Pascoe) y, sobre todo, a 4.
nubilans (Broun) que apenas difieren en ligeros detalles. Quisiera creer
que Marshall no conocía Rhopalomerus Blanchard «in natura», porque de
otro modo no atinaría cómo pudiera defender la validez de Aneugnomus
al lado de aquel género, pues considero que Aneugnomus Marshall es sinó-
nimo de Rhopalomerus Blanchard (nov. syn.).
El genótipo Udeus eugnomoides Champion me es desconocido, mas
poseo U. variabilis Hustache, que, aunque difiere en el importante carác-
ter del número de los artejos funiculares, seguramente encarna las carac-
terísticas esenciales del género Udeus Champion y, como tal, no hay
lugar a duda que debe incorporarse a la subfamilia Eugnominae.
Omoides Boheman tiene también todo el patrimonio de la subfamilia,
pero una particularidad que comparte con Udeus Champion, el dimor-
fismo sexual, que hace aparecer en las tibias de los machos un pequeño
mucrón.
Rhopalomerus tenuirostris Blanchard 1851
Anthonomus australis Phil. 1864 (non Boisd. 1835); 4. chilensis Schenkl. 1934; Kuschel
1950
/
264 Rey ChuiirEatiA19S2 12
CHILE: Bío-Bío (Pemehue); Malleco (Laguna de Malleco);
Valdivia («Valdivia», Lilpela, Calafquén, Coñaripe); Osorno (Chanchán,
Octay); Llanquihue (Frutillar, Fresia); Chiloé (Aulén, Duhatao); Aysén
(Río Aysén). Es abundante. Suele hallarse en gran número en las inflo-
rescencias de Baccharis sphaerocephala, Caldcluvia paniculata y Eucry-
phia cordifolia.
ARGENTINA: Neuquén (Llao-Llao, Puerto Blest).
Omoides validus n. sp.
7 ?. Negro o negro-pardo, las tibias y los tarsos y a veces las an-
tenas, los élitros y los tres últimos ventritos castaños. La pubescencia
dorsal parda o pardo-leonada, fina y recostada, no cubre el tegumento,
la ventral es blanca; en la frente y en el pronoto, sobre todo en el borde
anterior, con algunos pelos levantados. El declive elitral con una faja
de escamas piliformes blancas que a veces se extienden a todo el ápice,
dejando oscuro el extremo de la 4.? a 6.* interestría; muy raras veces hay
una faja muy floja en los dos quintos basales; escamas lanceoladas lige-
ramente plumosas o de estructura de terciopelo cubren densamente el
escutelo y el mesepímero, menos densamente la mitad inferior de la ca-
beza, el prosterno, las precoxas, los costados del protórax, los lados del
metasterno y de los ventritos y los episternos meso y metatorácicos y a
menudo una manchita frente al escutelo en la base del pronoto.
Rostro cilíndrico, suavemente curvado, de doble largo que el protó-
rax en la hembra, poco menos en el macho; el postrostro densamente pun-
teado en los dos sexos, mate en el macho, ligeramente brillante en la hem-
bra, el prerostro finamente punteado y luciente en los dos sexos; las man-
díbulas con un diente externo romo hacia la mitad; los palpos se asoman
por delante de las mandíbulas cruzadas en vista dorsal. Escrobas pro-
fundas, fuertemente descendentes, muy angostamente separadas en la
faz inferior. Las antenas insertas en el tercio anterior en el macho, en
los dos quintos anteriores en la hembra; el escapo alcanza al borde ante-
rior de los ojos o lo sobrepasa muy poco; el funículo muy fino, los artejos
nítidamente separados, los antenitos son entre sícomo16:8:6:5:4:4;
la maza aovado-oblonga es casi tan larga como los cuatro antenitos pre-
cedentes y un poco más del doble más larga que ancha. Ojos orbiculares,
bastante convexos. Frente tan ancha como el rostro en el medio. Cabeza
suave pero nítidamente estrangulada detrás de los ojos y más fuertemente
punteada que el postrostro, pero menos que el pronoto.
Protórax 1,2 vez más ancho que largo, la base truncada, los lados pa-
ralelos hasta la mitad, luego estrechados, el ápice tubuloso; la convexidad
longitudinal y trasversal suave; todo el disco densa, grosera y uniforme-
mente punteado; los pelos orientados hacia la línea media y en ella hacia
adelante. Escutelo oval.
Elitros media vez más anchos que el protórax y media vez más largos
que su propio ancho a la altura de los hombros, paralelos o muy ligera-
mente dilatados, la base truncada, los hombros rectangulares amplia-
mente redondeados; las estrías bien marcadas, un poco más angostas
que las interestrías, las dos últimas siempre independientes, pero un poco
aproximadas desde el término del metasterno; las interestrías ligeramente
convexas, finamente granuladas, sobre los hombros algunos gránulos
mayores, pero poco llamativos.
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 265
Prosterno y mesosterno notablemente descendentes hacia la coxas;
las coxas anteriores alargadas y contiguas, las medias separadas tanto
como el diámetro de la maza antenal; metasterno suavemente convexo
entre las coxas y tan largo como el primer ventrito detrás de las coxas;
este primer ventrito un poco más corto que el 2.*, su sutura recta en el
macho, curva hacia el medio en la hembra; el 2.” ventrito es más largo
que los dos siguientes juntos, estos dos son un poco dilatados a los lados;
el 5. es subplano o muy suavemente convexo en ambos sexos, el ápice
es ampliamente redondeado en el macho; el pigidio brevemente expuesto
en el macho, profundamente excavado y densamente piloso, en la hembra
se asoma solamente la punta; todo el abdomen bastante convexo en la
hembra, subplano en el macho. Los fémures fuertemente hinchados y
provistos todos de ancho diente triangular que va creciendo desde delan-
te hacia atrás; los fémures posteriores sobrepasan el 3.* ventrito en la
hembra y el 4. en el macho; las tibias bastante dilatadas desde la base
al ápice, todas inermes en las hembras y todas ellas armadas de pequeño
mucrón en los machos; el primer tarsito alargado, el 2.” triangular, el 3."
partido hasta la base, el último bastante dilatado en su mitad distal; las
garras fuertes, notablemente incurvadas y provistas de ancho diente basal.
Largo: 2,3— 2,7 mm.; ancho: 1,1 — 1,3 mm.
CHILE: Ñuble (Cordillera de Chillán: 4 9% y 7 2 9 de 1899,
(Germembless llas Prancas: 2009 y 3 QUe del “6712: Di Pena lega)
Bío-Bío (Abanico, 800 m.: 1 Q del 8.1.48 y 1 Y del 25.1.48, Kuschel
leg.). :
ARGENTINA: Neuquén (Puerto Blest: 4 SS y 4 Y Y del
10.2.49 y del 26.11.50, Wittmer leg.; Lago Nahuelhuapi, I. Victoria:
1 2 de 12.1944, en chinchín amarillo Azara lanceolata, Havrylenko leg.).
Holótipo (7, Abanico), alótipo y algunos parátipos en mi colección;
otros parátipos en el Museo Nacional de Santiago, en Estocolmo, Lon-
dres y Washington.
Esta especie difiere bastante de las demás por su cabeza estrangulada detrás de los
ojos y por su ancho diente triangular en los fémures. La presencia de un mucrón en las
tibias de los machos es ajena a los géneros de Nueva Zelandia (incl. Rhopalomerus) y común
a Udeus Champion.
Omoides humeralis Boheman 1859
Ya me he referido en otra ocasión (Kuschel 1950) que Boheman
atribuye al funículo 7 artejos en lugar de sólo 6. El genótipo O. humeralis
se distribuye sobre un área muy extensa y se presenta en tres formas geo-
gráficas, cuyos caracteres están contenidos en la clave que traigo al final
del género. Dos de estas razas se hallan en la provincia Valparaíso. No
obstante la cercanía de las formas y al mal estado del tipo de O. humeralis
Boh. se descubren claras diferencias entre las dos.
-
a. O. humeralis cortesi n. ssp.
7 Q. Faz inferior y cabeza negras, rostro, maza antenal, pronoto y
élitros de un castaño oscuro, antenas y patas de un castaño claro o tes-
táceas. El revestimiento se compone de escamas lineares blancas que no
266 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
cubren el tegumento y de escamas piliformes en las patas y en la mayor
parte del abdomen; las del pro y mesosterno y las de las piezas pleurales
y de los lados del metasterno y del escutelo son lanceoládas u ovales, que
cubren densamente sólo el escutelo. Sobre los élitros hay una gran mancha
postmediana v-forme, que arranca detrás de los hombros en forma con-
fusa hacia el declive, siendo ancha y muy nítida al lado de la sutura hasta
la 4.2 interestría.
Rostro cilíndrico, poco curvo, 1,5 vez más largo que el protórax; el
postrostro mate, escamoso, el prerostro brillante; las mandíbulas angu-
losas externamente. Antenas insertas en el tercio anterior en ambos sexos,
se tocan en la faz inferior, alcanzan al tercio anterior de los ojos; funículo
fino, sus artejos nítidamente separados, el primero de doble largo que el
2.%, la maza aovada de doble largo que ancho. Los ojos poco convexos, la
frente del ancho del rostro, la cabeza detrás de los ojos casi imperceptible-
mente impresa.
Protórax casi tan largo como ancho, subcilíndrico, la porción distal
constreñida; las escamas dirigidas hacia la línea media y en ella más con-
centradas y dirigidas hacia adelante.
Elitros más de la mitad más anchos que el protórax y mitad más
largos que su propia anchura; las estrías bien marcadas; las interestrías
suavemente convexas y finamente granuladas, sobre la 3.* en la base y
principalmente sobre los hombros se hallan unos gránulos mayores y aun
unas espinitas. ,
La sutura entre las dos primeros ventritos borrada. El pigidio del
macho vertical, un poco expuesto, el de la hembra sólo se asoma. Los
fémures poco hinchados, los anteriores con un dientecito muy pequeño,
los posteriores con un diente triangular bastante mayor; las tibias de las
hembras inermes, las de los machos armadas con un pequeño mucrón.
Largo: 1,7 — 1,9 mm.; ancho: 0,83 — 0,87 mm.
Cutie: Valparaiso (Algarrobos 1 iy SAO del ARS ON
sobre Azara celastrina, Kuschel leg.).
Holótipo (7) y dos parátipos en mi colección; uno en Estocolmo.
Dedico la subespecie a mi estimado amigo y conocido entomólogo, don
Raúl Cortés, compañero de diversas excursiones.
b. O. humeralis humeralis Boheman 1859
Q. Todo el insecto es de color castaño, siendo el cuerpo algo más
oscuro y las patas más claras. Las escamas de los élitros son escasas y
piliformes, predominan en mucho los pelos; los puntos de las estrías con
pelos. El pronoto con escamas piliformes sólo en el cuarto basal y en la
línea media. El protórax 1,2 vez más ancho que largo, suavemente redon-
deado a los lados, el ápice ampliamente estrangulado, el punteado menos
denso que en humeralis cortesi. Los dientes de los fémures aun más pe-
queños. En lo demás igual a la forma anterior.
Largo: 1,8 mm. (contando la cabeza); ancho: 0,87 mm.
CHILE: Valparaíso (1 Q de abril-mayo 1859, Kinberg leg. —
Typus!).
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 267
c. O. humeralis azarae n. ssp.
Y 2. Negro o negro-pardo, las patas, sobre todo las tibias, la porción
distal del escapo y el funículo de color castaño, a veces los élitros de un
castaño oscuro. Las escamas de la faz superior son piliformes, con excep-
ción de las lanceoladas que cubren densamente el escutelo; se hallan
repartidas más o menos uniformemente sobre los élitros, dejando por lo
general una mancha o faja postmediana oscura, o bien se limitan a una
angosta y floja faja antemediana y a otra en el tercio apical, o bien se
mantienen solamente a los costados; en el pronoto forman una línea media
blanca. Las características estructurales son como en humeralis cortest,
el protórax un poco más ancho.
Fargo: 1,8 — 2,2 mm.; ancho: 0,80 — 1,1 mm.
¡CHILE Ñuble (Cordillera de Chillán: 4 SS y 5 9 9, 1899,
Germain leg.); Valdivia (Mehuín, Alepúe: 5 Y y 5 Y del 7.1.44 y
del 8.1.44, sobre las hojas de Azara lanceolata, Kuschel leg.); Llanquihue
(reno Varas Lio iy 29 deli28 0320 18 toy lo 22 del
15.6.52, en Azara lanceolatá, Haberstroh leg.).
ARGENTINA: Neuquén (Puerto Blest: 2 SY y 3 € € del 10.
2.49 y del 26.11.50, Wittmer leg.; Nahuelhuapi, .Isla Victoria: 8 SF y
4 Q 9, sobre Azara lanceolata, Havrylenko leg.).
Holótipo (7, Alepúe), alótipo y algunos parátipos en mi colección;
parátipos en el Museo Nacional de Santiago, Col. Izquierdo, en Esto-
colmo, Londres, Washington.
El color negro y la ausencia de escamas lineares trasversales en el cuarto basal del
pronoto separan esta forma de la precedente.
Omoides variabilis (Philippi 1864)
Anthonomus variabilis Philippi 1864; Kuschel 1950
CHILE: Aconcagua (Guardia Vieja); Santiago (S. Cristóbal,
Manquehue, Arrayán, Las Condes, Peñalolén, Macul, Cerros Chena, El
Canelo, El Manzano); Talca (El Radal); Nuble (Cordillera de Chillán);
Bío-Bío (Huaqui, Abanico, Pemehue); Valdivia (Mehuín, Alepúe, «Val-
divia»); Llanquihue (Volcán Osorno). Unos 200 ejemplares. Se encuentra
sobre diversas plantas, principalmente sobre Ouillaja saponaria, Kage-
neckia oblonga, K. salicifolia, Cryptocarya rubra, Myrceugentella apicu-
lata, Colletia spinosa, Muehlenbeckia chilensis, Azara lanceolata.
ARGENTINA: Neuquén (Puerto Blest). 11 ejemplares.
La especie, aun dentro de una misma población, es muy variable en cuanto a colora-
ción, como ya lo destacara Philippi en su descripción, y en cuanto al largo del rostro.
Dentro del área tan vasta que ocupa aún no es posible separar razas geográficas o ecoló-
gicas. La línea media del pronoto desnuda y el rostro cilíndrico caracterizan la especie.
Sus mandíbulas son tridentadas externamente.
Omoides uretanus n. sp.
o ?. Muy parecido a varzabilis (Phil.), difiere de él principalmente
en los siguientes caracteres: protórax y élitros más angostos, las escamas
268 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
del pronoto son anchamente lanceoladas, las de los élitros piliformes, las
interestrías provistas de una hilera de cerdas escamiformes semierectas;
el rostro se adelgaza desde la base hasta el ápice; las mandíbulas biden-
tadas externamente; los ojos menos convexos.
Largo: 1,8 — 2,2 mm.; ancho: 0,85 — 1,0 mm.
CHILE: Bío-Bío (Abanico: 1 y del 25.1.48, Kuschel leg.; Pe-
mehue: 1 Y y 4 € Y de 1.1896, Coll. Paulsen); Llanquihue (Tegualda:
1 Q del 28.1.45, sobre Azara microphylla, Kuschel leg.), «Chile» (1 Q,
Coll. Izquierdo).
Holótipo (, Abanico), alótipo y un parátipo en mi colección; pará-
tipos en el Museo Nacional de Santiago, en Estocolmo y en la Coll. Iz-
quierdo.
La línea media del pronoto desnuda, el rostro subuliforme y las interestrías provistas
de una hilera de cerdas escamiformes semierguidas permiten el reconocimiento de la es-
pecie. La dedico al Dr. Emilio Ureta como humilde retribución al inapreciable servicio
que me ha prestado al confiarme los Curculionidae del Museo Nacional de Historia Na-
tural para su estudio.
Clave de las especies de Omoides Boh.
1 (2) Todos los fémures armados de ancho diente triangular....
validus 1. sp.
to
(1) Los fémures armados de un diente espiniforme.
3 (8) La línea media del pronoto tan fuertemente punteada como
el resto del disco y más densamente revestida; los fémures
anteriores inermes o provistos de un diminuto dientecito.
a
4 (5) Los puntos de las estrías elitrales, las interestrías y todo el
pronoto con escamas lineares............. O boe
humeralis cortes 1n. ssp.
5 (4) Los puntos de las estrías y la mayor parte del pronoto con
pelos.
6 (7) Enteramente castaño; pronoto más finamente punteado y con
escamas lineares blancas trasversales en su cuarto basal....
humeralis humeralis Boh.
7 (6) Cuerpo, protórax, cabeza y generalmente élitros negros, las
patas castañas; pronoto fuertemente punteado, sin escamas
lmearesfrrasyers ales Men telcnanto bas ii
: humeralis azarae n. ssp.
8 (3) La línea media del pronoto menos densamente punteada que
el resto del disco y desnuda en esa parte; los fémures ante-
riores siempre con espina aguda.
9 (10) Rostro cilíndrico desde la base al ápice y más o menos igual-
mente punteado; interestrías sin cerdas escamiformes semi-
erecta ZA A
variabilis (Phil.)
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 269
10 (9) Rostro adelgazándose desde la base al ápice y con la porción
distal lisa; interestrías con cerdas escamiformes semierectas.
uretanus N. sp.
AAA OE NDA ES
Creo indispensable la ampliación de los Petalochilinae a expensas
de algunos elementos que han sido repartidos en tan diversas subfamilias
como Cylindrorhininae, Erirhininae, Amalactinae, Cholinae, Juanorhini-
nae y Cossoninae, y que a mi humilde entender pertenecen juntos.
Desde luego, los Erirhininae que viven en palmeras forman un grupo
compacto de especies que podemos separar de dicha subfamilia con el
fin de incorporarlas, junto con los Trypetini, también de palmeras, a
la subfamilia Petalochilinae, sin violentar su posición. En efecto, no sólo
coincide la biología de todas sus especies de una manera verdaderamente
extraordinaria, sino que también su estructura morfológica demuestra una
serie de caracteres comunes que revelan afinidades. Las escrobas super-
ficiales, la considerable longitud de la porción 'antecoxal del prosterno y
la forma particular de los fémures llaman vivamente la atención. Es ade-
más sumamente sugestiva la coincidencia de un carácter del todo raro,
—que en esa forma no aparece en otras subfamilias—, que se manifiesta
en la presencia de un mucrón uncinado en el ángulo distal externo de las
tibias, como se puede apreciar en Trypetes Schónherr, VNanus Schónherr,
Petalochilus Schónherr y en algunas especies de Celetes Schónherr.
En casi todos los Curculionidae se observa que la 3.* estría elitral se
une a la 8.* en el extremo. Pues en el grupo ya mencionado de gorgojos
de Palmas, dicha 3.* estría no se une a la 8.?, sino a la 6.*. Este pequeño
detalle me ha movido, finalmente, a ligar la discutida tribu de los Trype-
tini, como asimismo aquellos dos géneros extraños para los Cylindrorhi-
ninae, Ctenomyophila Heller y Caviaphila Hustache, a los Petalochilinae.
Ya que esta subfamilia ha sufrido ahora un apreciable incremento,
pasaré a discutir brevemente los elementos que debemos o bien incluir
o bien excluir de los Petalochilinae y con esta ocasión verificaré algunas
nuevas sinonimias, aunque me aparte por un momento del tema estricto
de este trabajo.
Balanoecus Marshall 1939 (=Balanephagus Schónherr 1843, non
Morris 1837) no puede separarse genéricamente de Petalochilus Schón-
herr 1836 (nov. syn.!).
Spermologus Schónherr 1843 (=Tiphaura Pascoe' 1871) es género
próximo a Petalochilus Schónherr y algunas de sus especies también viven
en Palmas. l
Ctenomyophila Heller 1920 y Caviaphila Hustache 1926 no son Cylin-
drorhininae, sino géneros muy afines a Spermologus Schónherr, aunque
parecen tener otro régimen alimenticio.
Iphipus Schónherr 1836 he sacado de la subfamilia Amalactinae y
trasladado al lado de Spermologus Schónherr (Kuschel 1950). Si bien es el
único género que considero por ahora como Petalochilinae y que tiene la
3.* estría unida no a la 6.*, sino a la 8.*, parece incontrovertible su posi-
ción en la cercanía de los géneros recién mencionados.
Amalactus Schónherr 1836 se encuadra bien en el grupo de géneros
citados, no solamente por el conjunto de caracteres, sino también por la
270 Rev. Chil Ent. 1952, 2
unión de la 3.* y 6.* estría entre sí. Con esto desaparece la subfamilia
Amalactinae, en la cual figuran también algunos géneros extra-ameri-
canos, que seguramente nada tienen que ver con Amalactus Schónherr
y para los cuales habrá de buscarse una nueva ubicación. Si Bondar ad-
vierte relaciones entre Amalactus Schónherr y algunos Baridinae de Ci-
peráceas, como que se alimenta de plantas de esta misma familia, quizás
esté en la razón, porque efectivamente falta sólo que tanto Amalactus
Schónherr como /phipus Schónherr tengan el mesepímero ascendente
para ser Baridinae. Y son, por otra parte, numerosos los géneros de dicha
subfamilia, los que tienen la 3.*? y 6.* estría unidas entre sí, tal como lo
registramos en los Petalochilinae (exc. Iphipus).
Neonanus Hustache 1939 y Pseudonanus Hustache 1939 difícilmente
pueden diferir, a juzgar por las descripciones, de Vanus Schónherr 1844.
Los Juanorhinini (Juanorhininae) de las Islas Juan Fernández (Chile)
se relacionan, como bien lo dijera Aurivillius, con el género Vanus Schón-
herr. Su régimen alimenticio, no obstante, es muy variable, pues se en-
cuentran sobre Palmas, sobre otras Monocotiledóneas, sobre Dicotile-
dóneas y aun sobre Criptógamas vasculares. El género Juanobia Aurivi-
llius 1931, uno de los cuatro conocidos de esas islas, debe pasar a sinoni-
mia de Juanorhinus Aurivillius 1931 (nov. syn.!).
Phyllotrox Schónherr no se limita a palmeras; lo he cazado también
sobre Malváceas (Abutilon) en una región de Bolivia falta de Palmas.
Hoplorhinoides Champion 1909 es ciertamente sinónimo de Celetes
Schónherr 1836 (nov. syn.!). Con ello la especie Celetes pallidus Bondar
1943 pasa a ser homónimo de C. pallidus (Champion 1909) n. comb.,
por lo que propongo Celetes bondari nov. nomen para aquélla.
Sphaeracus Faust 1895, colocado entre los Cholinae, fué creado para
la especie carbonarius Faust 1895. Celetes fontenellez Bondar 1941 es idén-
tico a Sphaeracus carbonarius Faust 1895, con lo cual pasan a la sinonimia
de Celetes Schónherr el género Sphaeracus Faust (nov. syn.!) y a la de
Celetes carbonarius (Faust) n. comb. la especie C. fontenellez (Bondar)
(nov. syn.!). :
Phytotribus Schónherr 1843 seguramente habrá de pasar a incremen-
tar tanbién la ya abundante sinonimia de Celetes Schónherr 1836.
Derelomus binotatus Bondar 1941 debe pasar al grupo de especies
que se consideran como del género Phytotribus Schónherr.
Erirhinoides Blanchard 1851, ubicado en la actualidad entre Phyto-
tribus Schónherr y Celetes Schónherr, pertenece a la subfamilia Crypto-
rhynchinae y es idéntico a Erycosomus Hustache 1940. Como aquél tiene
prioridad sobre éste, Erycosomus Hustache viene a ser sinónimo de Lr2-
rhinoides Blanchard (nov. syn.!) Además Erycosomus vergarae (Reed
1872) (=£E. bruchi Hustache) es coespecífico con Erirhinoides unicolor
Blanchard 1851 (nov. syn.!).
Erirhinoides mourez Bondar 1943 es Baridinae y pertenece al género
Apostasimerus Schónherr 1844 y es muy probablemente lo mismo que
A. serrirostris Boheman 1844.
Ancylorhynchodes Bondar 1941 sería Hyperinae, según gentil infor-
mación de Mrs. P. Vaurie, y no diferiría de Hypera Germar 1821.
Doy a continuación una clave de los géneros de Petalochilinae, exclu-
yendo en ella tan sólo los tres géneros válidos de las Islas Juan Fernández.
No he visto representantes de los géneros Neonanus Hustache, Pseudo-
nanus Hustache, Derelominus Champion, Pseudoderelomus Champion y
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 271
Hoplorhinoides Champion. Algunas especies de Derelomus [o Notolomus)
no presentes y de colocación dudosa, a juzgar por las solas descripciones,
he dejado en suspenso.
Clave de los géneros (exc. 1. Juan Fernández)
1 (12) Prosterno y mesosterno en un mismo plano.
2 (3) Cabeza muy ancha, deprimida, las sienes visiblemente es-
trechadas hacia atrás; frente entre los ojos mucho más ancha
que el rostro en el medio. Genótipo: Planus barbatus n. sp.
Planus n. g.
3 (2) Cabeza generalmente convexa, las sienes ensanchadas hacia
atrás; frente entre los ojos sólo tan ancha como el rostro en
el medio.
4 (5) Angulo gular extendido, cabeza algo aplanada; rostro con el
ápice dilatado en ángulo; interestrías elitrales siquiera en
parte costiformes. Genótipo: Trypetes rhinoides Gyllenhal.
Trypetes Schónherr
5 (4) El rostro no es del todo extendido, hay ángulo gular aunque
muy oblicuo; rostro no dilatado en ángulo; interestrías no
costiformes.
6 (11) Cestillos de las tibias posteriores no ascendentes; tibias con
fuerte mucrón unciforme; sin revestimiento escamoso.
7 (8) Antenas subapicales en el macho. Genótipo: Nanus uniformis
Boheman a O da SN
Nanus Schónherr
8 (7) Antenas submedianas en el macho.
No)
ES
E
So
Coxas anteriores anchamente separadas. Genótipo: Neonanus
SEO LS tac
Neonanus Hustache
10 (9) Coxas anteriores apenas separadas. Genótipo: Pseudonanus
NU DEZ ICON ISA US ta CO il dd AL
Pseudonanus Hustache
11 (6) Cestillos de las tibias posteriores por lo menos hasta un tercio
ascendentes; las tibias inermes, sin mucrón; en parte con es-
camas. Genótipo: Araucarietius viridans DM. SD............
Araucarietius n. Y.
12 (1) Prosterno y mesosterno en distintos planos.
13 (14) Primer artejo de la maza antenar mucho menor que el 2.0;
tibias provistas de pequeño mucrón; prosterno de los machos
con un proceso intercoxal sublaminar convexo atrás, cóncavo
delante. Genótipo: Notolomus chusqueae Bondar...........
Ersingius n. g.
14 (13) Primer artejo de la maza más o menos tan grande como el
2.2 o mayor.
15 (26) Ojos circulares o ligeramente alargados (ántero-posteriormen-
te); todas las tibias y los fémures inermes.
272
Rev. Chil. Ent. 1952, 2
16 (17)
17 (16)
18 (23)
19 (22)
20 (21)
21 (20)
22 (19)
23 (18)
24 (25)
25 (24)
26 (15)
to
=J
(28)
Primer antenito de la maza no mayor que el 2.%, constituye
como la 3.* parte de la longitud total de la maza. Genótipo:
Dereloniusistemiconisit oda
Diplothemiobius n. g.
Primer antenito de la maza mucho mayor que el 2.2 y mayor
que la mitad de la longitud total de la maza.
Funículo de 7 artejos.
Precoxas esféricas, hundidas, separadas y mucho más distan-
tes del borde anterior del prosterno que el diámetro de una de
ellas; élitros poco convexos.
Uñas finas y simples; protórax trapezoidal; escapo no alcanza
al ojo; el dimorfismo sexual se expresa mediante una modifi-
cación especial del proceso prosternal y no mediante una ex-
pansión lateral en el protórax. Genótipo: Derelomus argen-
tinensis Hustache (además: Derelomus bondari Hustache, D.
estriatus Champion, D. palmarum Champion, y probablemen-
¡eno lolomas mu cu sens os BOI
Andranthobius n. g.
Uñas anchas y provistas de grueso diente basal; protórax de
lados subparalelos; el escapo alcanza holgadamente al ojo;
el dimorfismo sexual se expresa mediante una pequeña ex-
pansión hacia el ángulo anterior del protórax y no mediante
una modificación del proceso prosternal. Genótipo: Notolo-
mus bicolor LeConte (además: N. basalis LeConte)..... UL
Notolomus LeConte
Precoxas subcónicas, salientes y contiguas, cuando mucho
sólo tan distantes del borde anterior del prosterno como el
diámetro de una de ellas; élitros bastante más convexos.
Genótipo: Phyllotrox semirufus Boheman.....o..o
Phyllotrox Schónherr
Funículo de 6 artejos.
Porción basal de la maza antenar pubescente; tibias no en-
sanchadas gradualmente. Genótipo: Derelominus piceus
Ehampion A IL A NN
Derelominus Champion
Porción basal de la maza antenar lisa; tibias ensanchadas
gradualmente. Genótipo: Pseudoderelomus baridiiformis Cham-
erat Moral re Ae CA A a A
Pseudoderelomus Champion
Ojos trasversales, esto es, su diámetro dorso-ventral mayor
que el ántero-posterior; si no son trasversales, entonces o los
lémures armados de diente, o las tibias todas o algunas con
mucrón, o las dos estructuras a la vez.
Proceso prosternal en el macho desarrollado en una lámina
saliente; los lados del protórax marginados. Genótipo: Dere-
lomus telde ano O IN
Elaeidobius n. g.
36
37
38
(31)
(30)
(39)
(36)
(35)
(38)
(37)
(34)
(29)
(42)
(41)
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 273
Prosterno del macho normal; los lados del protórax sin margen.
Tibias sin placa cestillal, si hay una angosta, entonces los
pelos y las escamas del borde dorsal de las tibias anteriores
dirigidos hacia la articulación fémoro-tibial.
Pelos y escamas (si los hay) dirigidos hacia el ápice de la tibia.
Primer artejo de la maza antenar mucho mayor que la mitad
de la maza. Genótipos: Celetes binotatus Gyllenhal y Phyto-
tribus umicolor Boheman, respectivamente. ......o...o......
Celetes Schónherr
Phytotribus Schónherr
Primer artejo de la maza antenar mucho menor que la mitad
de la maza. Genótipo: Anchylorhynchus variabilis Gyllenhal.
Anchylorhynchus Schónherr
Pelos y escamas (siempre .los hay) del borde superior de las
tibias anteriores dirigidos hacia la articulación fémoro-tibial.
Funículo de 7 artejos.
Rostro deprimido y fuertemente dilatado en el ápice; fémures
armados con fuerte diente. Genótipo: Petalochilus gemellus
Elcano es LLL ALIS
Petalochilus Schónherr
Rostro no o muy débilmente deprimido, el ápice no o débil-
mente dilatado; fémures inermes.
Antenas medianas o postmedianas; rostro largo y delgado.
Genótipo: Spermologus rufus Boheman........0o.ooooo to
Spermologus Schónherr
Antenas subapicales; rostro corto y grueso. Genótipo: Cteno- ;
mropniaaoruchrana Helen IS ee O AI
Ctenomyophila Heller
Funículo de 6 artejos. Genótipo: Caviaphila nitida Hustache. y
Caviaphila Hustache
Tibias con ancha placa cestillal.
Cestillos no ascendentes; 5. ventrito sin surcos; fémures ar-
mados. Genótipo: Iphipus rudis Gyllenhal ..............
Iphipus Schónherr
Cestillos altamente ascendentes; 5.% ventrito con un surco muy
profundo a cada lado en forma de herradura; fémures inermes.
Genótipo: Amalactus migritus Gyllenhal....................
; Amalactus Schónherr
Planus n. gen.
Forma extraordinariamente plana. Cabeza aplanada, trasversal, las
sienes angostadas hacia atrás; los ojos más anchos que la cabeza, circu-
lares, bastante convexos; frente entre los ojos mucho más ancha que
el rostro en el medio. Rostro totalmente distendido, no hay ángulo gular,
18
274 "Rev. Chil. Ent. 1952, 2
ensanchado hacia la base y hacia el ápice, subplano pero no deprimido;
prementón muy pequeño. Inserción antenar subapical, las escrobas su-
perficiales, totalmente borradas delante de los ojos y paralelas al rostro.
Escapo alcanza al ojo; funículo de 7 artejos; los dos primeros antenitos
de la maza iguales, el primer artejo viene a ser cuando mucho la 3.* parte
de la longitud total de la maza.
Protórax con la estrangulación distal profunda y con los lados en fuerte
arco; los ángulos basales totalmente contraídos hasta el pedúnculo. Es-
cutelo cuadrangular.
Elitros paralelos, la base baja, vertical, los hombros rectangulares y
redondeados; el ápice conjunta y anchamente redondeado; el declive casi
vertical, reducido a las dos últimas interestrías; estrías bien marcadas,
con los puntos muy nítidos; interestrías planas en el dorso, convexas en
los costados y en el ápice.
Precoxas totalmente hundidas, separadas como la mitad de su diá-
metro solamente; la porción proximal del prosterno más larga que una
coxa, pero más corta que la porción distal, la cual es por lo menos dos
veces más larga que una coxa; prosterno y mesosterno en el mismo plano;
las coxas medias el doble más separadas que las anteriores; metasterno
largo, como de la longitud del fémur medio; los dos primeros ventritos
iguales y los tres siguientes subiguales entre sí, el 3. y 4.” juntos son más
largos que el 2.%; 7.” tergito profundamente surcado a lo largo. Fémures
cortos y extraordinariamente hinchados, provistos de diente, el pedúncu-
lo notablemente delgado. Las tibias con borde externo bastante filudo,
sin mucrón; cestillos ascendentes. Tarsos anchos, el 3.* artejo bastante :
más ancho que el 2. y profundamente hendido; uñas divaricadas, gan-
chudas, medianamente fuertes, con un pelo interno. Sin escamas. Genó-
tipo: Planus barbatus n. sp.
Semeja mucho a los géneros Trypetes Schónherr y Nanus Schónherr. Se distingue de
ellos sobre todo por la cabeza estrechada atrás, por la frente ancha y los ojos sobresalien-
tes a los lados. El primer antenito escasamente del largo del 2.%, las tibias inermes y los
cestillos ascendentes parecen acercarlo a Araucarietius n. g., creado a continuación. De
su régimen alimenticio nada se sabe. Como en Neuquén no hay Palmas autóctonas, no es
improbable que se halle sobre Araucaria.
Planus barbatus n. sp.
o”. Negro píceo, brillante, las antenas, las patas y los ventritos cas-
tanos.
Rostro un tercio más corto que el protórax, subrecto, la base «y el
ápice fuertemente ensanchados, las relaciones del ancho entre el ápice,
el medio y la base (delante de los ojos) como 6 : 4 : 7; densamente pun-
teado, en el medio hay una línea lisa; la faz inferior muy densamente
punteada y con una fina carena en el medio, los puntos se disponen en
estrías trasversales debajo de la cabeza; la cara superior es glabra, con
excepción de escasos pelos por dentro de los ojos en la frente, la cara in-
ferior con abundantes pelos que forman barba. Frente entre el medio de
los ojos en relación al ancho distal del rostro es como 29 : 18, más lisa
que el rostro; los ojos más anchos que las sienes, que se angostan hacia
atrás, y más anchos que la anchura apical del protórax como 41: 37.
Escapo toca los ojos, bastante fuerte, ensanchado gradualmente desde
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera 375
la base; funículo corto, sólo los dos primeros antenitos alargados, su lon-
gitud es entre sí como 28 : 24 :11:10:9:9 : 10, siendo el 7.*'el doble
más ancho que largo y tan ancho como el 1.%; la maza subcilíndrica, 3
veces más larga que ancha y un poco más larga que los 6 artejos funi-
culares precedentes; el artejo basal es por lo menos tan largo como el 2.”
y viene a ser exactamente la 3.* parte del largo total de la maza.
Protórax casi tan largo como ancho (18 : 19), el ápice profundamente
estrangulado separando un anillo, la base truncada y con los ángulos total-
mente contraídos hasta el pedúnculo, de modo que los lados del protórax
forman un fuerte arco; el disco algo impreso en el medio, el punteado
más fuerte que en la cabeza y en el rostro, pero más espaciado, los inter-
valos son totalmente lisos y brillantes y muy a menudo tan grandes o
mayores que el diámetro de un punto, a los lados detrás de la estrangu-
lación apical se disponen en finas estrías trasversales, por lo que vista esa
región de arriba se ve ligeramente áspera. Escutelo cuadrangular o sub-
pentagonal, plano y finamente punteado.
Elitros apenas más anchos que el protórax (9 : 8), de doble largo
que su propia anchura; la base baja y vertical; los hombros rectangulares
y redondeados; los lados perfectamente paralelos; el ápice ancho y con-
juntamente redondeado; el dorso totalmente plano, los costados son
verticales a partir de la 9.* interestría, la cual se prolonga hacia atrás para
unirse a la 3.*, haciendo que el declive sea también vertical bruscamente
desde esa parte; las estrías son profundas, sus puntos densos y nítida-
mente separados por muy angostos intervalos; las interestrías lisas y muy
brillantes, con una o dos hileras de puntos microscópicos desigualmente
distribuídos.
Faz inferior más gruesa y densamente punteada que el pronoto, pero
muy brillante, casi imperceptiblemente pubescente, los ventritos en la
región media con finos pelos levantados; el metasterno unas 4 veces más
largo que el diámetro de una coxa media. Los fémures extraordinaria-
mente hinchados, su borde superior e inferior fuertemente convexos,
el pedúnculo delgado, los posteriores apenas alcanzan a la base del 3.er
ventrito; los fémures anteriores con fuerte diente agudo, los demás iner-
mes; el borde inferior hacia la base con uno que otro pelo largo. Las ti-
bias trigonales, el borde interno con largos cilios, pero no abundantes, el
ápice inerme. Los tarsos cortos y anchos, el 2. anchamente triangular.
Largo: 6,0 mm.; ancho: 1,8 mm.; alto: 0,6 mm.
ARGENTINA: Neuquén (sin localidad precisa: 1 df? de 1945,
enviado y donado generosamente por el señor Juan M. Bosq).
Holótipo (S, Neuquén) en mi colección.
Xx
Araucarietius n. gen.
Forma ventralmente del todo plana, dorsalmente muy poco con-
vexa. Cabeza constreñida inmediatamente detrás de los ojos, después
ensanchada hacia atrás; frente a lo sumo tan ancha entre los ojos como
el rostro; éste largo, cilíndrico, con estructuras especiales debajo en el
macho. La inserción antenar mediana en el macho, postmediana en la
hembra; la escroba subinferior, poco profunda; el escapo alcanza al ojo;
funículo de 7 artejos, alargado; el primer antenito de la maza visible-
mente más pequeño que el 2.'.
276 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Protórax fuertemente estrangulado en el ápice y con una expansión
auricular en los ángulos anteriores en los machos; los ángulos basales no
contraídos sobre el pedúnculo mesotorácico, por eso los lados mediana-
mente arqueados; la base sin reborde.
Elitros de dorso subplano y de declive suavemente caído; las estrías
marcadas hasta en el mismo declive, la 3.* y 6.* corren separadas hasta
cerca del margen apical.
Prosterno y mesosterno en un mismo plano; las coxas hundidas, las
anteriores menos de un diámetro separadas entre sí, las coxas medias
casi el doble más separadas que las anteriores; metasterno cerca del do-
ble del diámetro de una coxa media. Fémures cortos y muy hinchados,
armados de diente, los posteriores no sobrepasan el 3.* ventrito. Las ti-
bias sin mucrón, las medias y las posteriores con cestillos altamente ascen-
dentes. Los tarsos cortos y anchos, apenas ensanchados de la base al
ápice, el último tarsito también corto, con las uñas simples y fuertemente
ganchudas, la base ancha y con un pelo en el borde interno. Con escamas.
Genótipo: Araucarietius vuiridans n. sp.
La forma general es bastante parecida a la de Andranthobius nm. g., pero los élitros
son menos convexos y la faz inferior es totalmente plana. Como ni en la Cordillera de
Nahuelbuta ni en la de Pemehue hay Palmas, su régimen ha de consistir en otras plantas.
Un ejemplar recibido del Dr. D. S. Bullock lleva un rótulo que dice «on outside of cone
of Araucaria imbricata». El señor M. Cerda asegura que ha visto numerosos ejemplares
dentro de los conos de la Araucaria. Si bien no hay relaciones ni filogenéticas, ni histoló-
gicas ni serológicas entre las Coníferas y las Palmas, hay pocas dudas que tanto este gé-
nero, como Planus n. g. y Eisingiíus n. g., se críen en Araucaria araucana, y con ello se
constituirían en las formas medianeras entre los grupos continentales extra-chilenos y los
de las Islas Juan Fernández.
Araucarietius viridans n. sp.
y 2. Tegumento de color castaño; la cabeza, el rostro y los esternos
a menudo ennegrecidos; los élitros verde-amarillentos (verde marino),
medianamente brillantes. El dorso casi glabro; el escutelo densamente
revestido; protórax con una banda marginal de escamas lineares o lan-
ceoladas poco tupidas; los esternos y los lados de los primeros ventritos
con abundantes escamas plumosas, la parte media del metasterno y de
los ventritos y las patas pubescentes.
Rostro sólo poco más largo que el protórax en el macho, un tercio
más largo en la hembra; subrecto en el macho, débilmente arqueado en
la hembra; subcilíndrico, con ligero ensanchamiento en la base, en la in-
serción antenar y en el ápice; densamente punteado, el punteado en la
hembra sumamente fino, sobre todo en el prerostro; se nota un ligero
surco suprascrobal; los lados de la faz inferior llevan en el macho una
carena áspera, especialmente elevada a partir de la inserción antenar
hasta el cuarto basal. Escroba invisible desde el dorso, sus bordes bien
marcados. Escapo alcanza a los ojos, delgado, sólo su porción distal en-
sanchada; funículo fino y alargado, sus artejos son entre sí como: 18
12:8.::7.:6.:1:7, siendo el*último aun más: largo que ancho (1216)
la maza oblongo-elíptica, escasamente el triple más larga que ancha, casi
tan larga como los 5 antenitos funiculares precedentes; sus secciones son
entre sí como 10 : 14 : 9, por lo tanto el artejo basal es visiblemente más
Kuschel: Curculionidae de la Cordillera RD
pequeño que el 2. y no alcanza a constituir del todo la 3.* parte de la
longitud total.
Protórax tan largo como ancho, en algunos machos una insignifican-
cia más ancho; el ápice fuertemente tubuloso, pero el ángulo lateral del
anillo con una pequeña aspereza en la hembra y con una apreciable expan-
sión auricular en el macho; la base ligeramente sinuosa, los lados media-
namente arqueados, el arco más pronunciado en la hembra que en el ma-
cho; el disco subplano, no depreso, densamente punteado, con los inter-
valos muy angostos. Escutelo redondeado, densamente escamoso.
Elitros elípticos, ligeramente más anchos que el protórax, 1,5 vez
más largos que su mayor anchura; la base en suave arco, vertical; los
hombros un poco avanzados, redondeados; desde el medio paulatinamente
estrechados en suave “arco, independientemente redondeados cerca de
la sutura; la primera parte del disco plana, la mitad apical va formando
un suave arco convexo hasta el ápice; hacia los lados aumenta también
la convexidad alcanzando el máximo con la 10.* interestría, la cual forma
el contorno elitral, mientras que el margen pasa francamente a la faz
inferior; las estrías finas pero bien marcadas, los puntos más o menos
visibles y sus intervalos a menudo tan grandes como el diámetro de los
puntos; las interestrías fina y abundantemente punteadas.
Faz inferior con un punteado semejante al del pronoto, pero el pros-
terno lleva estrías trasversales. Todos los fémures provistos de un diente
triangular agudo, el de los anteriores mayor; las tibias gradualmente en-
sanchadas hacia el ápice, la pilosidad más densa de las anteriores corta y
semejante en los dos sexos; el peine ascendente alcanza casi al medio.
Lareo: 3,9 6,0 mm:; ancho: 1,625 mm.” alto: 0/7 mmi
CHILE: Bío-Bío (Pemehue: 18 of” y 20 22 de 1899. Ger-
main leg.); Malleco (Angol, Cerros de Nahuelbuta: 1 y del 18.1.43,
1.200 m., en cono de Araucaria araucana, Cerda leg.).
Holótipo (o, Nahuelbuta) y parátipos en mi colección; alótipo
y parátipos en el Museo Nacional de Santiago; parátipos en la Coll.
Bullock, en Washington, Londres y Estocolmo.
El color verdoso de los élitros es hasta ahora único entre los representantes ameri-
canos de la subfamilia.
Eisingius n. gen.
Próximo a Araucarietius n. g. Más convexo dorsal y ventralmente.
Antenas antemedianas en ambos sexos; el 1.** artejo de la maza antenar
mucho más pequeño que el 2. y por eso podría hasta considerarse como
un 8.” artejo funicular; prosterno y mesosterno no del todo en el mismo
plano; las tibias mucronadas y los cestillos no ascendentes; el dimorfismo
sexual se manifiesta sobre todo en el prosterno y en la parte inferior del
rostro. Genótipo: Votolomus chusqueae Bondar.
La brevedad del primer antenito de la maza, los ojos no trasversales y las particula-
ridades en la faz inferior del rostro de los machos ligan sin duda los géneros Araucarietius
y Ersingius de Chile a Diplothemiobius n. y. de Brasil. Dedicado a mi muy lamentado
profesor R. P. A. Eising, fallecido últimamente a consecuencia de un trágico accidente,
a quien debo mucho mi consagración a la entomología.
278 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Eisingius chusqueae (Bondar) n. comb.
Notolomus chusqueae Bondar, Rev. Ent. Río de J. 1949, 20: 182
He sacudido todos los ejemplares de esta especie de Chusquea couleu
(Gramineae Bambuseae), pero siempre en matas que se hallaban en
bosques de Araucaria araucana. Si Araucarietius n. g. se desarrolla, como
parece, en Araucaria, entonces hemos de esperar el mismo mesonero
también para Ersingius, por más que las Gramíneas estén bastante cerca
filogenéticamente de las Palmas y nos pudieran resolver más fácilmente el
problema fisiológico que nos crea la diferencia de régimen.
CHILE: Bío-Bío (Pemehue).
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4: 37-40. :
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 281
REVISION DER GATTUNG PIESTUS GRAVH.
(Coleoptera Staphylinidae)
OTTO SCHEERPELTZ
Naturhistorisches Museum
Wien
El autor somete a una revisión las 49 especies del género Piestus Gravh. y las presen-
ta en una clave dicotómica de determinación, en la que se agrupan las especies en tres
subgéneros establecidos con anterioridad y cuatro subgéneros nuevos creados en el pre-
sente estudio. Al final pasan a describirse las tres especies nuevas que incluye la clave
y que son Piestus (Trachypiestus) schadei n. sp., P. (T.) sulcipenmis n. sp. y P. (T.) ne-
vermannt n. sp.
Bei der Revision des Materiales an Arten der Gattung Piestus Gravh.
in meiner Sammlung und der Bestimmungsarbeit an diesem Material
blieben mir einige Stúcke úbrig, die ich trotz allen Studien und Ver-
eleichen, trotz Heranziehung der gesamten Literatur und meiner zahlrei-
chen, seinerzeit nach dem reichen Material der Spezialsammlung meines
verstorbenen Freundes Dr. M. Bernhauer gemachten Notizen und Zeich-
nungen nicht recht zu deuten vermochte. Ich entschloss mich daher die
nunmehr als neu erkannten Arten zu beschreiben und meine gesamten
bisherigen Aufzeichnungen, Práparate und Skizzen úber Arten dieser
Gattung dazu zu verwenden eine allgemeine Bestimmungstabelle fir alle
bisher bekannt gewordenen Arten der Gattung Piestus Gravh. aufzubauen.
Dies um so mehr, als es bis heute úiberhaupt keine Bestimmungstabelle
fir die Arten dieser Gattung gibt und es so zum ersten Male ermóglicht
wird, die mitunter nicht immer ganz einfach zu unterscheidenden Arten
klar auseinanderzuhalten.
Das genaue Studium der Arten der Gattung Piestus Gravh. und
ihrer Literatur machte es auch notwendig, einige Artgruppen noch enger
zusammenzufassen und sie — die durch gemeinsame Charaktere sehr
ausgezeichnet, in natúrlicher Weise eng zusammengeschlossen und von
den anderen Artgruppen sehr gut geschieden erscheinen, — als Subge-
nera aufzufassen. Diese Gliederung soll auch —neben der Reihung der
Arten innerhalb der Tabelle — einen Versuch darstellen, ein halbwegs
natúrliches System innerhalb der zahlreichen Arten der Gattung zum
Ausdruck zu bringen.
Zum Schluss mógen die Beschreibungen jener Arten folgen, die ich
als bisher unbekannt und neu ansehe. Auch zu ihrer Scheidung von den
úbrigen Arten diene die
282
Rev. Chil. Ent. 1952, 2
estimadas scal)e lie. as. Disnei t
Gray ia.
WMOrfa ene. Arun ae
1
to
(24)
(6)
(5)
(4)
(11)
(10)
Mandibeln sehr lang und schlank, meist ziemlich gestreckt,
aus dem Kopfvorderrand weit vortretend, an der Innenseite
ventral etwas fláchig bis leicht schaufelfórmig verbreitert,
an der Innenkante meist fein gezáhnelt, in der Mitte oder im
Enddrittel der Dorsalkante. meist mit mehr oder weniger
langem, aufstehendem, dúinnem Dornzahn, ihr Ende in eine
mehr oder weniger lange, diinne, meist etwas aufgebogene
Spitze ausgezogen, seltener auch in der Mitte der Innenseite
mit einem langen, nach innen gerichteten Dornzahn. Stirn
meist mit Dornzáhnen besetzt
Ga rua DOS ES
Subgen. Zirophorus Dalm.
Act. Holm. 1821, p. 371; Anal. Ent. 1828, p. 23
(Subgenustypus: bicornis
Stirndorne spitz und meist ziemlich lang, in ihrer Lánge gut
ein Drittel bis die Hálfte der Mandibellánge, ófter sogar fast
die Spitze der Mandibeln erreichend.
' Stirndorne einander stark genáhert, Zwischenraum zwischen
ihren Basen hóchstens nur wenig grósser als ihre Basisbreite,
meist aber viel kleiner.
Kórper ganz schwarz, auch das letzte Abdominalsegment ganz
schwarz.
Kleiner und schlanker; Stirndorne ziemlich lang und spitz,
ihre Spitzen deutlich etwas nach aussen gebogen, so dass der
Zwischenraum zwischen den Spitzen sehr deutlich grósser ist
als jener an ihren Basen.—Lánge: 11 mm.—CoLUMBIEN,
VENEZUELA, ECUADOR
Cast.)
longipennis Fauv.
Bull. Soc. Linn. Norm. IX. 1865, p. 25
Grósser und plumper; Stirnmdorne kiúrzer und breiter, ihre
Spitzen gegeneinander geneigt oder einander fast berúhrend,
so dass der Zwischenraum zwischen den Spitzen viel kleiner
ist als jener an ihren Basen. Lánge: 16 — 17 mm. Ost-Bo-
LIVIEN: Yungas del Palmar
zischkar Scheerp.
Publ. Univers.
Ss Sn
Cochabamba-Bolivia,
Folia Universitaria 1951, Nr. 5, p. 4
Die hintere Hálfte oder das letzte Viertel bis Fiúnftel des sie-
benten (fúnften freiliegenden) Abdominalsegmentes und die
Hinterleibsspitze selbst braunrot, gelbrot oder braungelb.
Kleiner und schlanker; Halsschild nur mit einer scharfen
Mittellángsfurche, hóchstens am áussersten Vorderrand mit
einzelnen, borstentragenden Punkten besetzt, sonst glatt und
elánzend. Stirnmdorne an ihren Basen nicht auffallend eng
beisammen stehend.
Halsschild und Fliigeldecken schwarz. Lánge: 11 — 12 mm.
NICARAGUA, COSTARICA, PANAMA, COLUMBIEN, ECUADOR,
BOLIVIEN, PERU, NORD-ARGENTINIEN, PARAGUAY, BRASILIEN
bicornis Cast.
Etud. Ent.
I,
1834, p.
128
(Subgenustypus)
10
11
12
13
14
15
16
¡tz
18
(9)
(3)
(16)
(15)
(14)
(13)
(18)
(17)
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh.
to
00
O)
Halsschild und Fliigeldecken rot. Lánge: 11 — 12 mm. Ni-
CARAGUA, (COSTARICA, VENEZUELA, ECUADOR, COLUMBIEN,
BOLIVIEN, PERU, NORD-ARGENTINIEN, PARAGUAY, WWEsST-
BRASA od
oxytelinus Cast.
Etud. Ent. 1, 1834, p. 129, t. 4, f. 4
Grósser und plumper; Halsschild ausser der scharfen Mittel-
lángsfurche fast auf der ganzen Fláche nicht sehr weitláufig,
aber ziemlich kráftig punktiert. Stirndorne an ihren Basen
ganz eng aneinandergeriickt. Lánge: 15 mm. AMAZONASGE-
BED RASILEN SL adosado
validus Sharp
Trans. Ent. Soc. London 1876, p. 404
Stirndorne ziemlich weit auseinander gerúckt, Zwischenraum
zwischen ihren Basen viel grósser, gut drei- bis viermal so
breit als ihre Basisbreite oder sogar noch breiter.
Kleinere, etwas schlankere Arten von hóchstens 8 mm. Lán-
ge; Stirndorne etwas kiirzer und weniger weit auseinander-
geriickt; Halsschild ausser der scharfen Mittelfurche glatt
und stark glánzend.
Kleiner; Stirndorne kiúrzer und etwas dicker; oberer Ast der
Mandibulargabelung schwácher entwickelt, dinner und
gestreckter; Hinterleib nur sehr spárlich und sehr fein punk-
tiert; Kórper ganz hell braunrot. Lánge: 7 mm. PANAMA...
furcatus Sharp
Biol. Centr. Amer, 1, 2, 1882-87 (1887) p. 712
Grósser; Stirnmdorne lánger und schlanker; oberer Ast der
Mandibulargabelung stárker entwickelt, dicker und weniger
gestreckt; Hinterleib deutlicher und dichter punktiert; Kór-
per ganz dunkel schwarzbraun bis schwarz. Lánge: 8 mm.
VENEZUELA, BRIT., HOLL., und FRANZ. GUAYANA
lacordatres Cast.
Etud. Ent. I, 1834, p. 129
Gróssere, etwas plumpere Arten von iber 9 mm. Lánge;
Stirndorne lánger und dúnner, sehr weit auseinander gerúckt;
Halsschildmitte jederseits der scharfen Mittelláingsfurche
auf glattem, glánzendem Grunde ziemlich dicht, aber fein
punktiert.
Etwas gróssere, kráftigere und gewólbtere Art; Stirndorne
gegen ihr Ende zu etwas gekrúmmt; Kórper ganz schwarz.
Lánge: 10 — 12 mm. SúD-MExICO, GUATEMALA, HONDURAS,
NICARAGUA, COSTARICA, PANAMA
planatus Sharp
Biol. Centr. Amer. I, 2, 1882-87 (1887), p. 711
Etwas kleinere, flachere Art; Stirndorne ganz gerade; zumin-
destens der Halsschild und die Fliigeldecken hell braunrot.
Lánge: 9,5 — 10 mm. VENEZUELA, BrIT., HoLL. und FRANZ.
GUAYANA, COLUMBIEN, ECUADOR, BOLIVIEN, NORD-PERU. .
spinosus Fabr.
Syst, Eleuth. II, 1801, p. 93
21
22
to
=y
(Q1)
(20)
(23)
(22)
(1)
(90)
(89)
Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Stirndorne sehr kurz und stumpf, mitunter nur als winkelige
Vorsprúnge jederseits einer Ausbuchtung des Stirnvorder-
randes angedeutet.
Etwas kleiner und schlanker; Mandibeln etwas stárker ge-
kriimmt, ausser dem End- und Mittelzahn ihrer Oberkante
mit einem starken, lang und quer gegen die Mundteilmitte
gerichteten Zahn an der Innenseite. Lánge: 10 mm. AMAzo-
NASGEBIE AMBRAETENS A A O
frontalis Sharp
Trans. Ent. Soc. London 1876, p. 4, 405
Etwas grósser und plumper; Mandibeln gerader und gestreck-
ter, nur mit den normalen End- und Mittelzáhnen an ihrer
Oberkante, ohne starken, langen und quer gegen die Mund-
teilmitte gerichteten Zahn an der Innenseite.
Záhne an der Stirnmvoderkante zwar sehr kurz und stumpf,
als solche aber deutlich erkennbar. Lánge: 11 mm. GUADE-
LOUPE, BkrIT., HoLL. und FRANZ. GUAYANA, VENEZUELA. .
capricornis Cast.
. Etud. Ent. I, 1834, p. 129, t. 4,f., 4
Stirnvorderkante nur mit je einem winkeligen Vorsprung
jederseits einer Ausbuchtung, wodurch die Stirn keine ausge-
sprochene Bezahnung, sondern nur eine mehr oder weniger
stark entwickelte, mehrfach wellige Querkante zeigt. Lánge:
11 mm. Múndungsgebiet des AMAZONAS, BRASILIEN........
capricornis Cast. var muticus Fauv.
Rev. d'En. XXI, 1902, p. 22
Mandibeln kurz oder sehr kurz, mehr oder weniger stárker
gekrúmmt, aus dem Kopfvorderrand kaum oder nur sehr
wenig vortretend, meist nur an der flacheren Innenseite fein
gezáhnelt, seltener auch an der Dorsalkante init einem kur-
zen Záhnchen.
Fligeldecken mit mehr oder weniger tiefen, scharf einge-
schnittenen oder flacheren, lángruben- oder lángsrinnenartigen
Streifenfurchen, ihre Zwischenráume stets als mehr oder we- 4
niger stark oder fein entwickelte Lángsrippen ausgebildet.
Fligeldecken am Hinterrande gerade abgestutzt, der Hin-
terrand selbst meist nicht gerandet, ohne Hócker-, Zahn-
oder Dornbilbung an der áussersten Kante des Hinterrandes.
Kopf und Halsschild (und meist auch die Fliigeldecken)
elatt, mehr oder weniger stark glánzend, seltener ganz oder
stellenweise von einem ganz feinen, rundmaschigen Mikro-
chagrin bedeckt und dann nur matt fettig-elánzend, mitunter
fein und dicht oder grob und weitláufig, der Halsschild mit-
unter sogar sehr grob punktiert; niemals aber Kopf und
Halsschild (oder auch die Fligeldecken) dicht und grob
rauhkórnelig bis grobkórnelig skulptiert und vollkommen
rauh, fast oder ganz glanzlos, fast oder ganz matt. Seitenrand
des Halsschildes bis zur Seitenrandkante mehr oder weniger
28 (29)
29 (28)
30 (43)
31 (36)
32 (33)
33 (32)
34 (35)
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh.
285
gleichmássig herabgewólbt. Die Streifenfurchen der Fliigel-
decken scharf und fein eingeschnitten, die dazwischen liegen-
den Lángsrippen fast gleichartig ausgebildet, das Schulter-
záahnchen winzig klein, meist kaum oder úberhaupt nicht
CRECIDAS a ss AS REO MO
Subgen. Piestus s. str. Gravh.
(Subgenustypus: sulcatus Gravh.)
Stirnvorderrand jederseits mit einem -kleinen, kurzen, dicken,
aber spitzen Dornzahn, diese Dornzáhne an den Fúhlerbeulen
ziemlich weit nach aussen gerúckt, Fihlerbeulen neben der
Basis der Dornzáhne aussen ziemlich tief ausgehóhlt. Lánge:
SAMA ENEZU EA a eli OE
heterocephalus Fauv.
Rev. d'Ent. XXI, 1902, p. 22
Stirnvorderrand zwar oft mit stark aufgewólbten und etwas
vortretenden Fihlerbeulen, jedoch ohne Dornzáhne, mehr
oder weniger gerade abgestutzt oder Kopfvorderrand in seiner
Gesamtheit in der Mitte etwas dreieckig vortretend.
Seitenrand des Halsschildes vor dem Beginn des Bogens des
Hinterwinkelausschnittes mit einem mehr oder weniger
deutlich vorspringenden Záhnchen oder einer zahnartigen,
eckig vorspringenden Erweiterung, Seitenrand vor dem Záhn-
chen oder der eckig vorspringenden Erweiterung mit einer
deutlichen, seichten Ausrandung, wodurch die Zahn- oder
Eckenbildung unmittelbar vor dem Hinterwinkelausschnitt
stárker betont hervortritt.
3.
Gróssere, breitere und plumpere Arten von mindestens 6
mm. Lánge.
Fliigeldecken nur in der vorderen Hálfte glánzend, gegen die
Hinterwinkel zu mit dichter, strichelartiger Mikroskulptur
bedeckt, dort ganz matt, Zwischenráume zwischen den im
Grunde fein punktierten Lángsfurchenstreifen in der vorde-
ren Hálfte der Fliiggeldecken gleichfalls in einer Lángsreihe
tcntpunktertlbange 009 Ammn AB RASILIEN
wasmann: Fauv.
Rev. d'Ent. XXI, 1902, p. 25
Fliigeldecken auf ihrer ganzen Fláche, trotz auftretender
Punktierung der Lángsfurchenzwischenráume mehr oder
weniger stark glánzend.
Scheitel des kráftig punktierten Kopfes mit einem mehr oder
weniger deutlichen Querkiel, der die Stirnfurchen hinten be-
grenzt; Zwischenraum zwischen den' Stirnfurchen rauh skulp-
tiert; Mittellángseindruck auf dem stark und unregelmássig
punktierten Halsschilde sehr breit ausgebildet, im Grunde
fein gefurcht; Lángsfurchenstreifen der Fligeldecken ziem-
lich 'seicht, im Grunde fast glatt, ihre Zwischenráume ver-
háltnismássig breit, mit einer Lángsreihe feiner Púnktchen
besetzt. Lánge: 6 — 6,5 mm. BRASILIEN
gounelli Fauv.
Rev. d'Ent. XXI, 1902, p. 24
286 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
35 (34) Scheitel des dicht und sehr fein punktierten Kopfes hinten
mit einer tiefen Querfurche, in welche die Stirnfurchen mún-
den, aber ohne Querkiel; Zwischenraum zwischen den Stirn-
furchen nur einfach fein punktiert; Mittellángseindruck im
hinteren Drittel des stark punktierten Halsschildes sehr kurz,
seicht und im Grunde nur sehr fein gefurcht, in der Halsschild-
mitte vollkommen verflachend und in der vorderen Hálfte
des Halsschildes ganz geschwunden, dafúr in einen zarten,
feinen Mittellángskiel iibergehend; Lángsfurchenstreifen der
Fligeldecken tief und scharf eingeschnitten, im Grunde ziem-
lich grob punktiert, ihre Zwischenráume schmal, etwas kielig
ausgebildet und fast glatt. Lánge: 6 — 6,5 mm. AMAZONAS-
GEBTETS DD RASILIENS o eb e ae ae OA
puncticollis Fauv.
Rev. d'Ent. XXI, 1902, p. 24
36 (31) Kleinere, schmálere und zierlichere Arten von hóchstens 5
mm. Lánge.
37 (40) Halsschildscheibe ziemlich flach und eben, ausser der mehr
oder weniger tiefen Mittelfurche nur vor den Hinterwinkeln
mit lángsgrubigen Eindricken; die feine oder kráftigere Punk-
tierung steht auf einem fein und dicht netzmaschig mikro-
skulptierten, nur matt fettig-glánzenden Grunde.
38 (39) Punktierung des Halsschildes fein und nicht sehr dicht; die
tiefe und scharfe Mittellángslinie in der vorderen und hinte-
ren Hálfte durch einen úber die Furchenlinie seitlich hinaus-
gehenden Eindruck etwas verbreitert, so dass es ófter aus-
sieht, als hinge eine vordere und hintere, schmale, im Grunde
scharf linienfórmig eingeschnittene Lángsgrube durch einen
dinnen Furchenstrich in der Mitte zusammen. Lángsfurchen-
streifen der Flúgeldecken im Grunde sehr stark punktiert.
Lan BRAIN
sulcatus Gravh.
Monogr. Micropt. 1806, p. 224
(Subgenustypus)
39 (38) Punktierung des Halsschildes kráftig und ziemlich dicht; die
tiefe und scharfe Mittellángslinie einfach, aber in ihrer Ge-
samtheit verháltnismássig breit. Lángsfurchenstreifen der
Fliigeldecken im Grunde fein punktiert. Lánge: 4,5 — 5 mm.
SUDLICHERES BRASILIEN, PARAGUAY. ......o..o..oooooo o...
sanctae-catharinae Bernh.
Deutsche Ent. Zeitschr. 1906, p. 193
40 (37) Halsschildscheibe stark uneben, ausser der breiten und tiefen
Mittellángsfurche und den lángsgrubigen Eindrúcken vor den
Hinterwinkeln zumindestens jederseits der Basis der Mittel-
furche mit einem ziemlich tiefen, runden Grubeneindruck,
meist auch noch vor diesem jederseits der Mittellángsfurche
mit einem solchen, aber schwácheren Eindruck, ófter auch
noch hinter den Vorderwinkeln mit solchen Eindriicken. Die
kráftige Punktierung steht auf vollkommen glattem, stark
eglánzendem Grunde.
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh. 287
41 (42) Fliiggeldecken mit scharfen, aber gleichmássig tief ausgebilde-
ten und ziemlich grob punktierten Lángsfurchenstreifen,
ihre Zwischenráume gleichartig schmal und leicht kielartig
entwickelt. Lánge: 4,5 mm. SUúD-MExICO, GUATEMALA, HON-
DURAS, NICARAGUA, (COSTARICA, ANTILLEN, (COLUMBIEN,
VENEZUELA, NORDWEST-BRASILIEN..
mexicanus Cast.
Etud. Ent. I, 1834, p. 130
42 (41) Fliigeldecken mit ungleichmássig ausgebildeten Lángsfur-
chenstreifen, die Lángsfurche neben der Naht breit und tief,
daneben ein breiterer und flacherer Zwischenraum, die nách-
ste Lángsfurche noch breiter und tiefer, eigentlich aus zwei
schmáleren, durch einen fast geschwundenen, gerade nur
angedeuteten, feinstkieligen Zwischenraum nur undeutlich
getrennten, miteinander demnach fast verschmolzenen Lángs-
furchen bestehend, dann gegen die Schulterkante zu mit
zwei ganz schmalen, aber normalen Lángsfurchenstreifen
und dazwischen mit schmalen, gleichfalls normalen Zwischen-
rvemen. JLamees 445 mamas IL ANA ooo asecorsororor osea
alternans Sharp
Biol. Cent. Amer. I, 2, 1882-87 (1887), p. 714
43 (30) Seitenrand des Halsschildes von den Vorderwinkeln bis zum
Beginn des Hinterwinkelausschnittes in kontinuierlicher Li-
nie verlaufend, entweder gegen die dann breiter abgerunde-
ten Vorderwinkel zu etwas verschmálert und dann im Bogen
verrundet, oder fast genau geradlinig und auffállig parallel-
seitig, oder nach hinten zu etwas konvergent, jedoch nie mit
einem vorspringenden Záhnchen oder einer zahnartigen, eckig
vorspringenden Erweiterung nach einer leichten konkaven
Ausbuchtung unmittelbar vor dem Beginn des Hinterwin-
kelausschnittes.
44 (53) Ziemlich grosse, kráftige und plumpe Arten von úber 8 mm.
Lánge.
45 (46) Flúgeldecken nur in der vorderen Hálfte infolge der glatten
Zwischenráume der Lángsfurchenstreifen glánzend, die hin-
tere Hálfte infolge der dort fein und dicht lángsrissig-gestri-
chelten Mikroskulptur der Zwischenráume der Lángsfur-
chenstreifen nur schwach und matt fettig-elánzend bis voll-
kommen matt; Halsschild hinter und innerhalb der Vorder-
winkel mit tiefer, lánglicher Grube. Lánge: 8,5 — 9 mm. Bo-
LIVIEN
filicornis Fauv.
Rev. d'Ent. XXI, 1902, p. 22
46 (45) Flúgeldecken auf der ganzen Fláche infolge der glatten, selten
und nur vereinzelt fein punktierten Zwischenráume der Lángs-
furchenstreifen glánzend; Halsschild hinter und innerhalb
der Vorderwinkel hóchstens mit einer schwachen Andeutung
eines Eindruckes.
pi 47 (50) Halsschildoberfláche rechts und links der Mittellángsfurche
bei normaler stárkerer Lupenvergrósserung spiegelglatt und
288 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
glánzend erschemend, ohne deutliche Punktierung; selten
wird bei stárkster Vergrósserung und konzentrierter Seiten-
beleuchtung eine áusserst feine, gerade noch erkennbare Mi-
kropunktierung sichtbar.
48 (49) Scheitel des Kopfes flach, mit einer ziemlich grossen, tiefen
und runden Grube in der Mitte; Stirnfurchen tief und stark
gekriimmt, aber hinten abgekiirzt, einander und den Scheitel
nicht erreichend, der dazwischen liegende Stirnteil fast so
hoch aufgewólbt wie die Fúhlerbeulen; Halsschildmitte bei
sehr starker Vergrósserung mikroskopisch punktiert. Lánge:
8,5— 9 mm. AMAZONASGEBIET BRASILIENS. ..........0....
rectus sharp
Trans. Ent. Soc. London, 1876, p. 406
49 (48) Scheitel des Kopfes leicht querwulstig gewólbt, aber ohne
Grube in der Mitte, hóchstens mit einem kleinen Lángsein-
druck in der Mitte des Querwulstes; Stirnfurchen seicht und
fast gerade, aber schrág gestellt, hinten einander erreichend,
dadurch die Form des Buchstabens V bildend, der dazwischen
liegende, dreieckige Stirnteil nur wenig erhoben; Halsschild-
mitte auch bei sehr starker Vergrósserung spiegelglatt und
glánzend. Lánge: 8,5— 9 mm. Súb-MeExICO, PUERTORICO,
ST. BARTHELEMY, Br1T., HOLL. und FRANZ. GUAYANA, NORD-
OSTABRASILTEN Aa
penaicillatus Dalm.
Act. Holm. 1821, p. 373; Anal. Ent. p. 24,t.4,f 2
50 (47) Halsschildoberfláche rechts und links der Mittellángsfurche
zwar fein, aber sehr deutlich und schon bei normaler und
schwácherer Lupenvergrósserung deutlich erkennbar punk-
tiert.
51 (52) Grosse, plumpe Art von 10,5 mm. Lánge. Stirnvorderrand
gerade und quer abgestutzt, Stirn zwischen den Fiúhlerbeulen
jederseits stumpf eingedriúckt, der schmale dreieckige Zwi-
schenraum Zwischen diesen Eindrúcken leicht erhoben; Zwi-
schenráume der Lángsfurchenstreifen auf den Fligeldecken
elatt, nicht punktiert: GUADELQUPE-
fulvipes Er.
Gen. Spec. Staph. 1839-40 (1840), p. 833
52 (51) Kleinere Art von 8,5 mm. Lánge. Stirnvorderrand in der
Mitte ziemlich stark dreieckig vortretend, Stirn zwischen den
Fihlerbeulen jederseits tief eingedriúckt, der breite Zwischen-
raum zwischen diesen Eindriicken stark erhaben, Scheitel
mit einer queren, in der Mitte seichten Querfurche und einer
leicht kielig ausgebildeten Querfalte; Zwischenráume der
Lángsfurchenstreifen auf den Fligeldecken fein punktiert.
BRASITIENT A O A
pyetalis Fauv.
Rev. d'Ent. XXI, 1902, p. 23
53 (44) Mittlere Arten von 6 bis 6,5 mm. Lánge oder kleinere, zartere
und zierlichere Arten unter 6 mm. Lánge.
54 (63) Mittlere Arten von mindestens 6 mm. Lánge.
55
56
57
58
59
60
61
62
(60)
(57)
(56)
(59)
(58)
(55)
(62)
(61)
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh. 289
Kopfscheitel gewólbt oder flach, ófter mit verschiedenen Bil-
dungen, aber ohne erhabene, úber die Scheitelfláche kielig
emporragende Querkante.
Kopfscheitel ohne besondere Bildungen in Form eines runden,
tiefen Mittelgribchens oder von mehr oder weniger tiefen
Lángs- und Schrágeindrúcken, 'sondern der Kopf zwischen
den stark ausgebildeten Fihlerbeulen der ganzen Lánge nach
breit und tief ausgehóhlt, die Aushóhlung nach hinten dreiek-
kig verschmálert und hinten durch ihre Absetzung von der
Scheitelfláche stumpfkantig begrenzt, der Grund der Aus-
hóhlung aber ziemlich flach, nur am vorderen Innenrande
der Fihlerbeulen kurz furchig vertieft. Lánge: 6 — 6,5 mm.
BrriT., HoLL. und FRANZ. GUAYANA, OsT-BRASILIEN, PARA-
surinamensis Bernh.
Tijdschr. Ent. LXXI, 1928, p. 287
(brasiiiensis Bernh. i. 1.)
Kopfscheitel mit besonderen Bildungen, entweder in Form
eines kleinen, runden, ziemlich tiefen Mittelgrúbchens oder
von drei tiefen Lángs- und Schrágeindricken; Kopf zwischen
den schwácher ausgebildeten Fiihlerbeulen jederseits nur
stumpf lángsfurchenartig eingedrickt, der breite Mittelteil
zwischen den beiden Eindricken etwas erhaben.
Kopfscheitel mit drei Eindrúcken, der mittlere Lángseindruck
etwas lánger und tiefer, vorn mit den Stirneindrúcken schmal
zusammenhángend, die beiden seitlichen, zum mittleren
Eindruck nach hinten konvergent schrág gestellten Eindrik-
ke etwas kiirzer und seichter; Halsschild fein, aber deutlich
punktiert. Lánge: 6 mm. COLUMBIEN, NORDWEST-BRASILIEN.
pennicormis Fauv.
Bull. Soc. Linn. Norm. IX, 1865, p. 30, t. 1,f. 8
Kopfscheitel mit einem kleinen, runden, ziemlich tiefen Mit-
telgrúbchen, das vorn aber nicht mit den Stirneindriicken
zusammenhángt, sondern von ihnen deutlich getrénnt ist;
Halsschild áusserst fein, nur bei stárkster Vergrósserung und
konzentrierter Seitenbeleuchtung erkennbar mikroskopisch
pun ktert Lance 103 mm BRASIIEN a
plagiatus Fauv.
Bull. Soc. Linn. Norm. FX, 1865, p. 30, nota 1
Kopfscheitel mit einer mehr oder weniger stark erhabenen,
úber die Scheitelfláche mehr oder weniger stark kielig em-
porragenden Querkante.
Die quere, kielig erhabene Kante auf dem Kopfscheitel durch-
gehend ausgebildet, in der Mitte nicht unterbrochen; Zwi-
schenráume der Lángsfurchenstreifen der Fliigeldecken kráf-
tig und stark punktiert. Lánge: 6,5 mm. Súb-Mexico, Hon-
DURAS, NICARAGUA, GUATEMALA, COSTARICA, PANAMA.
niger Fauv. ,
Bull. Soc. Linn. Norm. IX, 1865, p. 28, t. 1, f. 7
Die quere, kielig erhabene Kante auf dem Kopfscheitel in
der Mitte durch einen kleinen, feinen Einschnitt unterbro-
19
290 E (nilo Em 105, 2
chen und daher in zwei Teile, je einen rechts und einen links
der Mitte geteilt; Zwischenráume der Lángsfurchenstreifen
der Fliigeldecken áusserst fein und zart punktiert. Lánge:
6 —6,5 mm. MITTEL- und SúD-MExXICO, CUBA, JAMAICA,
Harrr, PUERTORICO, KLEINE ANTILLEN. 0.0... o o
eryihropus Er.
Gen. Spec. Staph. 1839-40 (1840), p. 834
63 (54) Kleinere, zartere und zierlichere Arten von hóchstens 5 mm.
Lánge. e
64 (65) Halsschild in der Mittellinie nicht ausgesprochen linienfór-
mig gefurcht, sondern mit einer ziemlich tiefen, durch eine
dichte Anordnung eng gestellter, kráftiger und tiefer Punkte
als vertiefte Lángslinie erscheinenden Mittellángsfurche;
Halsschild ausserhalb dieser Punktanordnung fast glatt und
glánzend, erst unter stárkster Vergrósserung und konzen-
trierter Seitenbeleuchtung mikroskopisch punktiert erschei-
nend; Kopfscheitel ohne Querkiel. Lánge: 5 mm. MEXICO...
extimus Sharp
Biol. Centr. Amer. I, 2, 1882-87 (1887), p. 713
65 (64) Halsschild in der Mittellinie mit kráftigerer oder feinerer,
stets aber scharf linien- oder strichfórmig eingeschnittener
Mittelfurche; erst ihre náchste Umgebung entweder. dicht
punktiert oder glatt und unpunktiert; Kopfscheitel mit oder
ohne Querfurche. s
66 (67) Kopzscheitel fein punktiert aber flach, ohne erhabene, iiber
die Scheitelfláche kielig emporragende Querkante; Halsschild
fein, Zwischenráume der Lángsfurchenstreifen auf den Flii-
geldecken áusserst fein punktiert. Lánge: 4 — 4,5 mm. GRos-
SE und KLEINE ANTILLEN, MEXICO, GUATEMALA, HONDURAS,
NICARAGUA, COSTARICA, PANAMA, COLUMBIEN, AMAZONAS-
GEBIET BRASILIENS, OsT-BRASILIEN, NORD-ARGENTINIEN,
ARAGUA RU CUA O
pygmaeus Cast.
Etud. Ent. I, 1834, p. 130
67 (66) Kopfscheitel fein punktiert oder unpunktiert, aber mit mehr
oder weniger erhabener, úber die Scheiteloberfláche mehr
oder weniger stark kielig emporragender Querkante.
68 (71) Halsschildoberfláche auf der Scheibe dicht und fein oder
weniger dicht und ziemlich kráftig punktiert, diese Punktie-
rung ist aber in allen Fállen und stets schon bei normaler,
schwácherer Lupenvergrósserung deutlich erkennbar.
69 (70) Halsschildoberfláche auf der Scheibe nicht dicht und ziem-
lich kráftig punktiert, die scharf eingeschnittene Mittellinie
steht am Grunde einer ziemlich breiten Mittelfurche, in der
die Punktierung bis ganz knapp an die strichfórmig einge-
schnittene Mittellinie herantritt, wodurch diese Mittellinie
durch die sie beriihrenden Punkte leicht krenuliert erscheint.
Lánge: 4,75 mm. Brrr., HoLL. und FRANZ. GUAYANA, MIT-
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh. 291
TEL- und West-BRASILIEN, OstT-BOLIVIEN, NORD-ARGENTI-
INTENSA RARAGUA VI Ed. A a. ik
buqueti Fauv.
Bull. Soc. Linn. Norm. IX, 1865, p. 32
70 (69) Halsschildoberfláche auf der Scheibe sehr dicht und áusserst
fein, aber schon bei normaler Lupenvergrósserung erkennbar
punktiert, die scharf aber sehr fein eingeschnittene Mittel-
linie steht frei am Grunde einer schmalen Mittelfurche, die
fast unpunktiert und glatt ist. Seitenkonturen des Halsschil-
des auffallend gerade und zur Kórperlángsachse genau paral-
lel. Lánge: 5 mm. AMAZONASGEBIET BRASILIENS...........
nigrator Fauv.
Rev. d'Ent. XXI, 1902, p. 24
71 (68) Halsschildoberfláche auf der Scheibe bei normaler Lupenver-
grósserung nicht punktiert, sondern vollkommen glatt und
glánzend erscheinend, nur an den Rándern und in den Ein-
driicken vor den Hinterwinkelausschnitten mit feinen Punkten
besetzt. Bei stárkster Vergrósserung und konzentrierter Sei-
tenbeleuchtung wird auf der Halsschildscheibe mitunter eine
unendlich —feine mikroskopische Punktierung erkennbar.
Lánge: 5 mm. MEXICO, GUATEMALA, HONDURAS, COSTARICA,
PANAMÁ, COLUMBIEN, NORDWEST-BRASILIEN, OsT-BOLIVIEN,
NORD-ARGENTINIEN, PARAGUAY... ooo
minutus Er.
Gen. Spec. Staph. 1839-40 (1840), p. 834
72 (27) Kopf und Halsschild, sowie meist auch die Fliigeldecken von
einer groben, rauhkórneligen bis grobkórneligen Skulptur
bedeckt und vollkommen rauh-matt, fast oder ganz glanzlos,
fast oder ganz matt. Seitenrand des Halsschildes oberhalb
der eigentlichen Seitenrandkante meist mit einer mehr oder
weniger deutlichen Lángskante oder einem schmalen Lángs-
wulst, zwischen dieser Bildung und der eigentlichen Seiten-
randkante meist mit einer mehr oder weniger deutlichen,
seichten Lángsfurche. Die Lángsfurchenstreifen der Flú-
geldecken mehr lángsrinnig oder lángsgrubig, die dazwischen
liegenden Lángsrippen meist abwechselnd stárker und feiner
ausgebildet, das Schulterzáhnchen sehr deutlich, stets als
zwar kleines, aber leicht hakenfórmig nach hinten gebogenes
ID ormehencerkenibDar Ms Ad. A E. od
Subgen. Trachypiestus nov. subg.
(Subgenustypus: angularis Fauv.)
73 (80) Die eigentliche Seitenrandkante des Halsschildes trágt zwi-
schen dem meist mehr oder weniger stark zahnartig vorsprin-
genden Vorderwinkeleck und dem egleichfalls mehr oder
weniger stark vorspringenden Eck am Beginn des Hinter-
winkelausschittes zwei Záhne oder zahnartige Vorspriinge,
so dass der Halsschildseitenrand bei flichtiger Betrachtung
vierzáhnig erscheint.
74 (79) Halsschild stárker quer, im Gesamtumriss querrechteckig,
seine Vorderwinkel deutlicher und stárker ausgebildet und
mehr oder weniger stark zahnartig vorspringend.
S
292 Rev. Chil. Ent. 1952, 2:
75 (76) Gróssere und plumpere Art von mindestens 6 mm. Lánge.'
Die rauhe, grobe Kopfskulptur besteht nur aus kiirzeren,
rundlicheren Kórnern; Fliigeldecken einschliesslich der Naht-
rippe mit sechs feinen, abwechselnd stárker und feiner aus-
gebildeten Rippen. Lánge: 6 — 6,5 mm. Súb-MExICO, GUA-
TEMALA, HONDURAS, NICARAGUA, COSTARICA, PANAMA, Co-
LUMBIEN, NORDWEST-BRASILIEN . 0... ooo
angularis Fauv.
Bull. Soc. Linn. Norm. 1X, 1865, p. 35, t. 1, f. 10
Subgenustypus)
76 (75) Kleinere und zierlichere Arten unter 4 mm. Lánge. In der
rauhen Kopfskulptur finden sich in der Kopfmitte zwischen
den kirzeren, rundlicheren Kórnern lángsgerichtete, lángere
Runzelkielchen; Fliigeldecken einschliesslich der Nahtrippe
mit sieben feinen, abwechselnd stárker und feiner ausgebil-
deten Lángsrippen. S
77 (78) Der Kopf und der wenig unebene Halsschild infolge einer
sehr rauhen Grundskulptur, auf der erst die grobe Kórnelung
und Runzelung steht, vollkommen matt und glanzlos; Fli-
geldecken sehr deutlich etwas lánger als der Halsschild, ihre
zweite, vierte und sechste Lángsrippe zwar viel feiner als die
úibrigen ausgebildet, aber vom Vorderrand bis fast zum Hin-
terrand verlaufend erkennbar. Lánge: 3,5 mm. BRASILIEN, *
-_OsT-BOLIVIEN, PARAGUAY, NORD-ARGENTINIEN...........-.
asper Sharp (err. typ.: aper)
Trans. Ent. Soc. London 1876, p. 408
78 (77) Der Kopf und der durch verschiedene, verháltnismássig tiefe
Eindricke reichlich unebene Halsschild infolge des Fehlens
einer groben Grundskulptur in den feinen Zwischenráumen der
Kórnelung und Runzelung im Grunde glánzend glatt, daher
im ganzen etwas glánzend; Fliúgeldecken nur wenig lánger als
der Halsschild, ihre zweite und vierte Lángsrippe gleichfalls
etwas feiner als die iibrigen ausgebildet, aber nur in der vor-
deren Hálfte der Fliigeldecken deutlich erkennbar, nach der
Mitte fast verschwindend, die sechste Lángsrippe an der
Schulter stark kielartig und sogar stárker als die fúnfte und
siebente Lángsrippe entwickelt, aber gleichfalls nur bis zur
Mitte der Fliggeldecke reichend, dann plótzlich ganz ver-
schwunden. Lánge: 3,5 mm. PARAGUAY (Villa Rica).......
schadel nov. spec.
79 (74) Halsschild weniger stark oder nicht quer, im Gesamtumriss
fast kreisfórmig, seine Vorderwinkel ziemlich undeutlich zahn-
artig ausgebildet und nicht oder nur wenig vorspringend;
Fligeldecken einschliesslich der Nahtrippe mit sieben feinen,
abwechselnd stárker und feiner ausgebildeten Lángsrippen.
antes 9 ima MRANAMA A A A A
crassicornis Sharp
Biol. Centr. Amer. 1. 2, 1882-87 (1887), p. 716
80 (73) Die eigentliche Seitenrandkante des Halsschildes trágt zwi-
schen dem ¡mehr oder weniger eckig vorspringenden oder in
der Anlage zwar leicht abgerundeten und nur mit der áus-
sersten Ecke des Halsschildvorderrandes etwas vorspringen-
81 (88)
82 (83)
83 (82)
84 (87)
85 (86)
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh.
den Vorderwinkel und dem mehr oder weniger stark zahnartig
ausgebildeten Eck am Beginn des Hinterwinkelausschnittes
entweder einen, ófter nur als einfach winkeliger Vorsprung
ausgebildeten Zahn,—so dass dann der Halsschildseitenrand
bei flichtiger Betrachtung dreizáhnig erscheint,—oder er ist
zwischen dem wenig auffállig entwickelten und stárker ab-
gerundeten Vorderwinkel- oder Vorderrandeck und dem stets
scharf zahnartig vorspringenden Eck am Beginn des Hinter-
winkelausschnittes fast geradlinig oder nur ganz leicht gewellt,
ohne Andeutung eines zahnartigen oder auch nur leicht ecki-
gen Vorsprunges, so dass der Halsschildseitenrand bei fliúch-
tiger Betrachtung nur einzáhnig, eben nur mit dem Zahn-
vorsprung vor dem Hinterwinkelausschnitt, erscheint.
Der Halsschildseitenrand trágt zwischen dem vorspringenden
oder nur leicht abgerundeten Vorderwinkel und dem zahnar-
tig vorspringenden Eck am Beginn des Hinterwinkelaus-
schnittes einen mehr oder weniger deutlichen Zahn oder einen
zumindest winkeligen Vorsprung, so dass der Halsschildsei-
tenrand bei flúchtiger Betrachtung dreizáhnig erscheint.
Auf den Fliigeldecken steht die erste Rippe von der fein rip-
penartig erhobenen Nahtlinie mehr als doppelt so weit ab
als von der zweiten Rippe, die ihrerseits von der dritten und
alle weiteren, fast gleichartig ausgebildeten Rippen vonein-
ander gleichweit abstehen; der Zwischenraum zwischen
der Nahtrippe und der ersten, weiter abgerúckten Rippe ist
breit, tief und stark, viel stárker als alle anderen Furchen
versenkt, so dass die Fliigeldecken jederseits der Naht je
eine breite und auffállige Lángsfurche tragen.. Halsschild
hinter der Mitte des Vorderrandes mit einem sehwácheren,
vor der Basis mit einem stárkeren Quereindruck. Skulptur
auf Kopf und Halsschild dicht lángsrunzelig, die feinen Grate
zwischen den Runzelfurchen aber glatt, Oberfláche daher
etwas glánzend. Lánge: 4 mm. SUD-BRASILIEN............ ;
293
sulcipennis nov. spec.
Auf den Fliigeldecken treten zwischen der Nahtrippe und
der ersten Rippe keine breiten, tiefen, auffallenden Furchen
auf, die erste Rippe steht von der Nahtrippe so weit ab wie
von der- dritten Rippe oder der Andeutung einer dritten
Rippe.
Fihler bei beiden Geschlechtern nicht auffallend lang und
dick; Fliigeldecken infolge der nur sehr schwachen Ausbil-
dung der Nahtrippe mit sechs feinen, abwechselnd stárker
und schwácher entwickelten Lángsrippen; Metasternum in
der Mitte glatt und nicht punktiert.
Gróssere und kráftigere Art von úber 5 mm. Lánge. Kopf
mit zwei gebogenen, feinen, in der rauhen Kórnchenskulptur
aber nur schwer erkennbaren Kiellinien auf der Stirn, die im
stumpfen Winkel in der Kopfmitte zusammenstossen; Hals:
294 Rev. Chil. Ent. 11952, 2
schild ohne Mittellángseindruck, dagegen an den Seiten mit
einem von den Hinterwinkeln bis fast zum Vorderrand rei-
chenden, schwachen Lángseindruck. Zweite, vierte und sechste
Lángsrippe der Fligeldecken zwar feiner als die anderen,
aber vom Vorderrand bis fast zum Hinterrand deutlich aus-
gebildet. Lánge: 5,5 — 6 mm. AMAZONASGEBIET BRASILIENS.
rugosus Sharp
Trans. Ent. Soc. London, 1876, p. 407
86 (85) Kleinere und zierlichere Art unter 3 mm. Lánge. Kopf ohne
feine Kiellinien auf der Stirn; Halsschild mit flachem Mit-
tellángseindruck, dagegen an den Seiten nur mit einem fla-
chen, kurzen Eindruck vor den Hinterwinkeln. Zweite, vierte
und sechste Lángsrippe der Flúgeldecken nur ein Stiickchen
an der Basis fein und zart ausgebildet, dann nach hinten zu
fast vollkommen verschwindend. Lánge: 4,5 mm. PANAMA. .
costatus Sharp
Biol. Centr. Amer. I, 2, 1882-87 (1887), p. 715
87 (84) Fúhler in beiden Geschlechtern auffallend lang und dick;
Flúgeldecken infolge der kráftiger ausgebildeten Nahtrippe
mit sieben feinen, abwechselnd stárker und schwácher ent-
wickelten Lángsrippen; Metasternum vollkommen und ganz
dicht punktiert. Lánge: 3 — 6 mm. PANAMA.
chiriquensis Sharp
Biol. Centr. Amer. I, 2, 1882-87 (1887), p. 715.
88 (81) Der Halsschildseitenrand ist zwischen; dem wenig auffállig
entwickelten und fast abgerundeten, nur mit der áussersten
Ecke der Vorderrandkante etwas vorspringenden Vorder-
winkel und dem zahnartig ausgebildeten Eck am Beginn des
Hinterwinkelausschnittes fast geradlinig oder nur ganz leicht
gewellt, ohne Andeutung eines zahnartig oder auch nur leicht
eckigen Vorsprunges, so dass der Halsschildseitenrand bei
flúchtiger Betrachtung nur einzáhnig, eben nur mit dem
Zahnvorsprung vor dem Hinterwinkelausschnitt, erscheint.
Lange: 0204 min COSTARICA oe io
- nevermannt nov. spec.
89 (26) Fliigeldecken am Hinterrand fein gerandet, náher dem Naht-
winkel mit einem zahn-oder dornartigen Fortsatz. Kopf und
Halsschild matt, grob gerunzelt. Lánge: 5,5 mm. VENEZUE-
SN A O a
Subgen. Elytropiestus nov. subg.
paradoxus Bernh.
Neue Beitr. syst. Insektenk. I, 1917, p. 45
Subgenustypus)
90 (25) Fligeldecken ohne ausgesprochene Lángsfurchenstreifen oder
lángsrinnen- oder lángrubenartigen Vertiefungen und Fur-
chen, ohne deutliche, stárkere oder feinere Lángsrippenbil-
dungen, sondern flach und eben, unregelmássig mehr oder
weniger dicht und fein punktiert oder nur fein und unregel-
mássig lángsgerunzelt.
91 (94) Halsschild in der Anlage stárker kissenartig gewólbt, «mit
scharfen rechtwinkeligen Hinterecken, in der Mittellinie
durchgehend feinst gefurcht, die Mitte der Scheibe aber mit
einem sehr grossen und tief ausgehóhlten, im Grunde von der
92 (93)
93 (92)
94 (91)
95 (96)
96 (95)
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh. 295
feinen Mittellángsfurche durchzogenen, runden Grubenein-
druc a. A E OS tee ¿e A
Subgen. Antropiestus Bernh.
Neue Beitr. syst. Insektenk. I, 1917, p. 45
(Subgenustypus: andinus Bernh.)
Halsschild auf fein chagriniertem Grunde nicht sehr fein und
daher sehr deutlich punktiert; Fliúgeldecken deutlich und
weitláiufig punktiert, die Punkte leicht lángsrissig ausgezo-
gen, Zwischenráume der Punkte jedoch fast glatt und glán-
zend. Lánge: 5,5 mm. WEsT-COLUMBIEN (CALI)..........
andinus Bernh.
Neue Beitr. syst. Insektenk. 1, 1917, p. 45
(Subgenustypus)
Halsschild auf fein chagriniertem Grunde nur áusserst fein
und daher nicht sehr deutlich punktiert; Fligeldecken ohne
deutliche Punktierung, sehr dicht lángsgerunzelt und fast
ganz matt. Lánge: 5— 5,5 mm. BOLIVIEN (Yuracaris)....
strigipenntis Bernh.
Deutsche Ent. Zeitschr. 1921, p. 65
Halsschild mehr oder weniger stark abgeflacht, seine Seiten
zur Basis stark verengt oder verrundet, Hinterecken daher
nur in der Anlage erkennbar oder ganz geschwunden, in der
Mittellinie fein lángsgefurcht, ¡jedoch ohne grossen, tief aus-
gehóhlten, runden Mitteleindruck auf seiner Scheibe.
Kopf verháltnismássig flach, sein Vorderrand gerade und
quer abgestutzt; zwischen dem'Augeninnenrand und den je-
derseits eines seichten Stirneindruckes stehenden, mehr oder
weniger flachen Fúhlerbeulen mit einer kurzen Lángsfurche.
Lánge: 3 mm. COLUMBIEN, ECUADOR, PERU, WeEsT-BOLI-
VIEN, NORD-ARGENTINIEN. 0.0... o A
Subgen. Lissopiestus nov. subg.
interruptus Er.
Gen. Spec. Staph. 1839-40 (1840), p. 839
(Subgenustypus)
Kopf stárker und hóher gewólbt, sein Vorderrand, nach vorn
etwas dreieckig vortretend; zwischen den stark beulig aufge-
wólbten, leistenartig konvex ñach aussen gekriimmten, am
Vorderrand in einen kurzen, stumpfen, vorspringenden Zahn
ausgezogenen Fúhlerbeulen mit einer breiten und tiefen
Aushóhlung der Stirn. Lánge: 2,5— 3 mm. PERU..........
Subgen. Eccoptopiestus nov. subg.
laevis Solsky
Hor. Ent. Ent. Ross. VIII, 1871, p. 311
(Subgenustypus)
Descanso naaea aer menea Arton.
Piestus (Trachypiestus) schadei nov. spec.
Dunkel rótlich-schwarzbraun, Mundteile, die drei ersten Fihler-
glieder und Beine: heller rótlich-gelbbraun, Hinterrand des siebenten
(fiinften freiliegenden) Tergites und die Hinterleibsspitze heller durch-
scheinend gelbbraun.
296 Rev rCmiMEntlOS2Z
Kopf ziemlich gross, im Gesamtumriss quer, mit ziemlich grossen
halbkugelig stark vortretenden Augen. Vorderand des Kopfes in der
Mitte flach abgerundet, seitlich davon vor den ziemlich stark und breit
beulig aufgetrieben en Hóckern úber den Fúhlereinlenkungsstellen schrág
-abgestutzt und zwischen diesem schrágen Rand und den Fiúhlerbeulen
tief lángs-grubig eingedriickt. Oberfláche auf glattem, glánzendem, nur
am Halse und hinter den Augen fein chagriniertem und dort daher mattem
Grunde tief lángsrunzelig-kórnelig, grob und dicht skulptiert, die Gruben
vor den Fihlerbeulen und die Innenseiten dieser Beulen aber fast glatt;
Gesamtoberfláche des Kopfes daher trotz der groben und dichten Run-
zelskulptur durch die feinen, glatten Grate zwischen den Runzelgruben
etwas matt-glánzend.
Fúhler ziemlich lang und dick, aber doch gestreckt, zurickgelegt
den Hinterrand der Fligeldecken iúiberragend. Erstes Glied dick, zylin-
drisch, etwa doppelt so lang wie breit, mit einer feinen Kórnelung bedeckt,
aber nur spárlich mit kurzen Bórstchen besetzt; zweites Glied kaum
halb so lang und halb so dick wie das erste Glied, verkehrt kegelstumpf-
fórmig, gleichfalls feimst granuliert und einzeln feinst behaart, etwa
doppelt lánger als breit; drittes Glied um etwa ein Viertel lánger als das
zweite Glied, ¡hm aber fast gleich dick, wie das zweite Glied fein granu-
liert und einzeln fein benaart, etwa zwei undeinhalbmal lánger als breit.
Vom vierten Glied an ándert sich der Charakter der Glieder wesentlich:
Viertes Glied deutlich etwas lánger und fast um die Hálfte stárker als
das dritte Glied, schwach verkehrt kegelstumpffórmig, von der Basis
zum Ende geradlinig verdickt, fast doppelt so lang wie breit, von einer
ausserordentlich feinen und dichten Granulation und einer dichten, an-
liegenden, kurzen, mit lángeren, abstehenden Tasthaaren untermischten
Pubeszenz bedeckt, vollkommen matt. Die folgenden Glieder sind im
allgemeinen áhnlich geformt, skulptiert und behaart, sie werden nur
allmáhlich immer dicker, so dass das vorletzte Glied nur mehr um die
Hálfte lánger als breit ist; Endglied etwas schwácher und lánger als das
vorletzte Glied, sein Ende ogival abgerundet, so wie die vorhergehenden
Glieder skulptiert und behaart.
Halsschild im Gesamtumriss stark querrechteckig, fast doppelt
breiter als lang, sein Vorderrand jederseits der etwas konvex-bogig vortre-
tenden Mitte ziemlich tief ausgebuchtet, wodurch die Vorderwinkel als
spitze, am áussersten Ende schrág abgestutzte Záhne schrág nach vorn
. aussen vorspringen; der Seitenrand zwischen diesen Vorderwinkelzáhnen
und dem gleichfalls als abgestutzter bis leicht ausgerandeter, daher etwas
zweispitzig erscheinender Zahn vorspringenden Eck am Beginn des Hin-
terwinkelausschnittes mit zwei stumpferen Zahnvorsprúngen, so dass der
Halsschildseitenrand bei flúchtiger Betrachtung vierzáhnig erscheint.
Hinterwinkelausschnitt gross und in ziemlich tiefem Bogen zur Halsschild-
basis fúhrend, Hinterwinkel dort in der Anlage stumpfwinkelig, am áus-
sersten Ende jedoch leicht abgerundet, Basisrand des Halsschildes leicht .
konvex und nur etwas mehr als die Háltte der Querdistanz der Vorder-
winkelzáhne messend. Oberseite des Halsschildes durch Eindriccke ziem-
lich uneben, unmittelbar am und parallel zum Seitenrand mit einer durch
grobe Runzelungen unregelmássig geformten Wulstlinie, zwischen dieser
und dem eigentlichen gezáhnten Seitenrand leicht lángsrinnig vertieft,
stellenweise ohne Skulptur und daher etwas glánzend und gegláttet. Hals-
schildmitte mit kurzem, rundem Eindruck, der vor dem Vorderrand in
ce
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh.
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(Trachypiestus) schadei nov. spec. fi — Masstab in Millimetern.
298 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
einen seichten Quereindruck miindet, wodurch die Vorderrandmitte etwas
wulstig abgesetzt erscheint, zwischen der Mitte und der seitlichen Wulst-
linie mit einem in der Grube um den Hinterwinkelausschnitt entsprin-
genden, flachen Lángseindruck, vor der Basis jederseits der Mitte mit
einem kleinen, griibchenartigen Eindruck, an der Basis selbst mit einem
ziemlich starken Quereindruck. Oberfláche auf glattem, glánzendem
Grunde grobkórnelig und rundlich-runzelig skulptiert, stellenweise aber
der Grund der rundlichen Runzelfurchen fein matt chagriniert, die Mehr-
zahl der feinen Grate zwischen den Runzelfurchen aber glatt und glán-
zend, Halsschild daher im ganzen etwas mattglánzend.
Schildchen klein, dreieckig, dicht rauhkórnelig skulptiert.
Fliúgeldecken im Gesamtumriss leicht querrechteckig, Umriss in der
Mitte der Seiten leicht bauchig erweitert, nur um etwa ein Viertel lánger
und an der breitesten Stelle um etwa ein Fiúnftel breiter als der Halsschild.
Vorderrand kantig gerandet, an den Schultern nach vorn stark vorge-
wólbt und dann mit einem scharf und spitz vorspringenden Schulter-
záhnchen in die stark nach abwárts geschwungene, die leichte bauchige
Verbreiterung in der Mitte der Fligeldecken verursachende Seitenrand-
kante úbergehend. Nahtlinie deutlich etwas lángsrippig ausgebildet
zwischen dieser und der vom Schulterzáhnchen ausgehenden und ziemlich
kráftig ausgebildeten Schulterrippe mit sechs ganz oder fast vollkommen
entwickelten Lángsrippen, von denen — von der Naht her und mit dieser
gezáhlt, — nur die dritte und fúnfte etwas kráftiger, deutlicher und
nahezu bis zum Hintersand ausgebildet, die zweite und vierte, an sich
feiner entwickelte, stellenweise nur durch kettenartig aneinandergereihte
Lángsrunzeln angedeutete Rippe im hinteren Drittel der Fliigeldecken
nur mehr schwer erkennbar ist, wáhrend die sechste Rippe gleichfalls
am Schulterzáhnchen entspringende Rippe zunáchst sogar stárker und
kráftiger als die vorhergehenden und die Schulterrippe entwickelt ist,
aber schon bald hinter der Fligeldeckenmitte fast ganz verschwindet.
Einschliesslich der deutlichen Nahtrippe trágt dem nach jede Fligeldecke
8 Lángsrippen. Zwischenráume zwischen den Rippen leicht lángsrinnig
oder lángsfurchig vertieft, grob, unregelmássig und sehr dicht, im hinteren
Teile der Fligeldecken etwas feiner rauhkórnelig skulptiert und kaum,
im vorderen Teil der Fliigeldecken aber etwas, besonders der breite Zwi-
schenraum zwischen der Schulterrippe und der bauchig nach abwárts
geschwungenen Randkante der Fliúgeldecken, trotz der narbig-runzeligen
Skulptur, deutlicher glánzend. Die groben unregelmássigen Punktgruben
in den vorderen Teilen der Lángsfurchen zwischen den Rippen bilden
feine Querstege ihrer Zwischengrate zwischen den Rippen.
Fliigel voll ausgebildet.
Abdomen an der Basis etwas schmáler als die Fligeldecken an der
breitesten Stelle, seine Seitenkonturen nach hinten etwas erweitert, am
fiiften (dritten freiliegenden) Tergit nicht ganz die Breite der Fliigeldek-
ken erreichend, dann zum Hinterrand des siebenten (fiinften freiliegen-
den) Tergites wieder stark verschmálert. Pleurite und Epipleurite kráftig
entwickelt, Abdomen daher verháltnismássig dick gerandet erscheinend.
Oberfláche auf sehr fein rundnetzmaschig mikroskulptiertem, nichtsde-
stoweniger etwas stárker glánzendem Grunde sehr grob und ziemlich dicht,
aber flach, geradezu blatternarbig punktiert.
Beine wie bei den verwandten Arten gebildet, Vorderschienen in
der Endhálfte der Aussenkante mit einer Anzahl feiner Dórnchen, Mit-
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh. 299
telschienen fast der ganzen Lánge nach an der Aussenseite mit drei Dórn-
chenkantenreihen, Hinterschienen im Enddrittel mit zwei Dórnchenkan-
tenreihen besetzt.
Lánge: 3,5 mm. — Villa Rica (PARAGUAY); Typen (1 , 1 2) in
meiner Staphyliniden-Spezialsammlung.
Die Art wurde von meinem lieben Freunde, Herrn Architekt Ing. Franz Schade
—dem ich seit langen Jahren reiches, von ihm aufgesammeltes und interessantes Staphy-
linidenmaterial aus Paraguay verdanke,—vor Jahren in zwei Exemplaren (0, Y ) in der
Umgebung von Villa Rica aufgefunden; sie sei dem Entdecker in herzlicher Freund-
schaft und Dankbarkeit gewidmet.
Piestus (Trachypiestus) sulcipennis nov. spec.
Ganz dunkel schwarzbraun, Mundteile, Fiúhler und Beine dunkel
rotbraun, Schienen in der Mittelpartie schwarzbraun.
Kopf ziemlich gross, im Gesamtumriss stark quer, mit ziemlich
egrossen, halbkugelig stark vortretenden Augen. Vorderrand des Kopfes
flachbogig abgerundet, der Vorderrand selbst fein wulstig und leicht
gekantet; Stirn flach, Fúhlerbeulen úber den Fihlereinlenkungsstellen
rund-beulig aufgetrieben, Scheitel vom Halse durch eine ziemlich tiefe
Querfurche abgesetzt. Oberfláche grob und dicht lángsrunzelig skulptiert,
in der groben Skulptur schwer erkennbar und im Bogen um die Fihler-
hócker in die Kopfmitte ziehend, dort in einem stumpfen Winkel zusam-
menstossend je eine, von einer áusserst zarten Kiellinie begleitete Furche.
Die feinen Grate zwischen den im Grunde fein chagrinierten Runzelgruben
elatt und glánzend, Kopf daher stellenweise schwach glánzend.
Fúhler ziemlich lang und gestreckt, zurúickgelegt den Hinterrand der
Flúgeldecken ziemlich weit úiberragend. Erstes Glied dick, fast zylindrisch,
etwa doppelt so lang wie breit, glatt und glánzend, dorsal in der Mitte mit
einer Gruppe einiger kráftiger Punkte, in denen einige lange, helle Borsten
inserieren; zweites Glied von etwa zwei Dritteln der Lánge des ersten
Gliedes, um die Hálfte schwácher als diesses Glied, schwach verkehrt
kegelstumptffórmig, etwa zweiundeinhalbmal lánger als am Ende breit,
elatt und glánzend, am Ende mit einzelnen, kurzen Bórstchen besetzt;
drittes Glied um etwa ein Viertel lánger als das zweite Glied, kaum dicker
als dieses Glied, mit einer áusserst feinen Granulation und feiner, aber
nicht dichter Behaarung bedeckt; viertes Glied etwas kiirzer und deutlich
etwas dicker als das dritte Glied, leicht verkehrt kegelstumpffórmig, etwa
doppelt lánger als breit, mit einer áusserst feinen Granulation und einer
sehr dichten, feinsten, mit lánger abstehenden Haaren untermischten
Pubeszenz bedeckt, ganz matt. Die folgenden Glieder allmáhlich etwas an
Lánge und Breite zunehmend, das vorletzte Glied um etwa ein Viertel
lánger und breiter als das vierte Glied. Alle Glieder mit der gleichen
Skulptur, Pubeszenz und Behaarung, alle vollkommen matt. Letztes
Glied un etwa ein Drittel lánger und ein wenig schwácher als das vorletzte
Glied, zam Ende stumpf zugespitzt.
Halsschild im Gesamtumriss stark querrechteckig, fast doppelt so
breit wie lang, sein Vorderrand fast geradlinig abgestutzt, jederseits der
Mitte nur sehr schwach ausgebuchtet, aber durch eine feine Leiste geran-
det; Vorderwirkel in der Anlage abgeschrágt, nur mit der áussersten
Ecke der Vorderrandleiste etwas eckig vorspringend, Seitenrandkontur
300 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
von den Vorderwinkeln nach hinten bis zu einer winkelig vorspringenden
Erweiterung in der Mitte etwas erweitert, hinter diesem eckigen Vorsprung
schwach ausgebuchtet, so dass die Ecke vor dem breiten und ziemlich
flachen Hinterwinkelausschnitt stárker betont zahnartig vorspringt und
der Halsschildseitenrand demnach bei flichtiger Betrachtung dreizáhnig
erscheint. Hinterwinkel in der Anlage deutlich stumpfwinkelig, am áus-
sersten Ende jedoch eng abgerundet, Hinterrand gerade quer abgestutzt,
gleichfalls durch eine feine Leiste gerandet, seine Breite etwa zwei Drittel
- der Vorderrandbreite messend. Oberseite flach gewólbt, vor der Mitte der
Basis mit einem breiteren und tieferen Quereindruck, hinter dem Vor-
derrand mit einem flacheren und rundlicheren Eindruck, so dass die
Halsschildmitte leicht quer gewulstet erschenint; jederseits vor dem Hin-
terwinkelausschnitt mit einem tieferen Lángseindruck, neben dem Sei-
tenrand mit einem hinten deutlicheren, vorn verflachten Lángswulst,
zwischen diesem und dem eigentlichen Seitenrand lángs der schwach
konkaven Seitenrandausbuchtung vor der zahnartigen Ecke am Beginn
des Hinterwinkelausschnittes leicht lángsgefurcht. Oberfláche durch
kurze, ineinanderfliessende Lángsfurchenrunzeln dicht skulptiert, die
Gruben der Runzelfurchen im Grunde dicht und fein matt chagriniert, die
feimen Grate zwischen den Runzelfurchen aber glatt und glánzend, so
dass der Halsschild stellenweise einen schwachen Glanz besitzt.
Schildchen klein, dreieckig, rauhkórnelig skulptiert.
Fliúgeldecken im Gesamtumriss fast quadratisch, so breit wie der
Halsschild und um etwa ein Drittel lánger als seine Mittellánge, ihre
Seitenkonturen in der Mitte leicht bauchig erweitert. Vorderrand leicht
gerandet, an den Schultern etwas vorgewólbt und dann abgeschrágt, mit
einem scharí und spitz vorspringenden Schulterzáhnchen in die stark
nach abwárts geschwungene, die leichte bauchige Verbreiterung in der
Mitte der Fliigeldecken verursachende Seitenrandkante ¡úbergehend.
Nahtlinie deutlich und fein lángsrippig ausgebildet, zwischen dieser und
der vom Schulterzáahnchen ausgehenden Schulterrippe mit sechs mehr
oder weniger vollstándigen und deutlichen Lángsrippen, wobei die von
der Naht her gezáhlte erste deutliche Lángsrippe von der Nahtlinie mehr
als doppelt so weit absteht als von der náchsten Lángsrippe und diese
voneinander; der breite Zwischenraum zwischen der Nahtrippe und dieser
ersten deutlichen Rippe ist ziemlich tief lángsgrubenartig versenkt. Diese
breite und tiefe Lángsfurche mag dadurch entstanden sein, dass zwei
benachbarte Lángsfurchen miteinander so verschmolzen, dass die urspriing-
lich zwischen ihnen vielleicht noch vorhanden gewesene, zarte Lángsrippe
nur mehr als feine Koórnchenreihe in der Lángsmitte am Grunde des
tiefen Lángsgrubeneindruckes erkennbar bleibt. Alle Lángsrippen sind
fast bis zum Hinterrand der Fliigeldecken ausgebildet erkennbar, nur
die an der Basis stárker kielig entwickelte Schulterrippe verschwindet
bereits hinter der Flúgeldeckenmitte fast vollstándig. Zwischenráume der
Lángsrippen ziemlich grob, sehr dicht und unregelmássig rauhrunzelig
skulptiert, die feinen Grate zwischen den Runzelfurchen aber glatt und
elánzend, so dass die Fliigeldecken stellenweise einen schwachen Glanz
besitzen.
Flúgel voll entwickelt.
Abdomen an der Basis etwas schmáler als die Fliigeldecken an der
breitesten Stelle, seine Seitenkonturen nach hinten etwas erweitert und
dann zum Ende stumpf zug espitzt. Pleurite und Epipleurite kráftig ent-
Scheerpeltz: Gattung Piestus Gravh. 301
MO
IM)
Mb
GQ
MO
+
Abb: 2. Piestus (Trachypiestus) sulcipennis nov. spec. Y? — Masstab in Millimetern.
302 er (mi ne OE.
wickelt, wodurch das Abdomen verháltnismássig dick gerandet erscheint.
Oberfláche auf sehr fein rundnetzmaschig mikroskulptiertem, nichtsdesto-
weniger etwas stárker glánzendem Grunde kráftig und dicht, aber flach
punktiert.
Beine wie bei den verwandten Arten gebildet, Schienen mit den
gewónnlichen drei Lángskanten, die mit feinen Stacheln und kurzen,
steifen Borsten besetzt sind. Mittel- und Hinterschienen beim «Y an der
Aussen- und Innenkante leicht wellig gebuchtet.
Lánge: 4 mm.
Von dieser durch die Halsschildform und die tiefen und breiten Flúgeldeckenlangs-
furchen jederseits der Naht sehr auffálligen Art liegt mir 1 O” und 1 Y (Typen in meiner
Staphyliniden-Spezialsammlung) vor, die ich vor vielen Jahren von meinem lieben
verstorbenen Freund A. Winkler aus einer ihm zugekommenen, aus St. Catharina-
Brasilien (ohne náhere Fundortbezeichnung) stammenden Insektenausbeute erhalten
habe.
Piestus (Trachypiestus) nevermanni nov. spec.
Ganz dunkel schwarzbraun, Fligeldecken und Abdominalspitze etwas
heller rótlichbraun, Fihler dunkel braunschwarz, ihre drei Basalglieder
etwas heller rotbraun, Beine hell rótlichbraun.
Kopf verháltnismássig klein, im Gesamtumriss stark quer, mit ziem-
lich grossen, halbkugelig stark vortretenden Augen. Vorderrand des
Kopfes stark dreieckig vortretend, Fúhlerhócker iiber den Fihlereinlen-
kungsstellen ziemlich stark beulig aufgetrieben, Kopfmitte jederseits
innerhalb dieser Fiúhlerbeulen tief lángsgrubig eingedrickt, Scheitel vom
Halse durch eine starke und tiefe Querfurche abgesetzt. Oberfláche grob
und sehr dicht lángsrunzelig skulptiert, eine feine schráge, von einer zarten
Kante begrenzte Furchenlinie jederseits vom Vorderrande der Fiihler-
beule zur Kopfmitte ziehend und dort einen stumpfen Winkel bildend,
aber in der groben, dichten und rauhen Skulptur nur schwer erkennbar.
Kopf fast vollstándig matt, nur die Fihlerbeulen etwas glánzend.
Fúhler ziemlich lang und gestreckt, zurúckgelegt den Hinterrand
der Fliigeldecken weit úiberragend. Erstes Glied dick, leicht keulenfórmig,
etwas mehr als doppelt so lang wie breit, fast glatt und glánzend, dorsal
in der Mitte mit einem kráftigen Porenpunkt, in dem eine langabstehende
Borste inseriert; zweites Glied von etwa zwei Dritteln der lánge des ersten
Gliedes, um etwas mehr als um die Hálfte schwácher als dieses Glied,
schwach verkehrt kegelstumpffórmig, etwa zweiundeinhalbmal lánger
als am Ende breit, glatt und glánzend, am Ende mit einzelnen kurzen
Bórstchen besetzt; drittes Glied um etwa die Hálfte lánger als das zweite
Glied, nur sehr wenig dicker als dieses Glied, glatt und glánzend, nur am
distalen Ende mit einer feinen Granulation bedeckt und mit feinen,
abstehenden Haaren dicht besetzt; viertes Glied etwas kiirzer und ganz
wenig dicker als das dritte Glied, fast zylindrisch, nicht ganz doppelt so
lang wie breit, mit einer áusserst feinen Granulation und einer sehr dichten
und feinen, mit lángeren abstehenden Haaren untermischten Pubeszenz
bedeckt, ganz matt. Die folgenden Glieder allmáhlich etwas an Lánge
und Breite zunehmend, das vorletzte Glied um etwa die Hálfte lánger
und breiter als das vierte Glied. Alle Glieder mit der gleichen Skulptur,
DO
Scheerpeltz: Gattung Priestus Gravh. 303
0
a
LL
0]
Abb. 3. Piestus (Trachypiestus) nevermannt nov. spec. y? — Masstab in Millimetern.
304 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Pubeszenz und Behaarung, alle vollkommen matt. Letztes Glied nur
wenig lánger als das vorletzte Glied, zum Ende stumpf zugespitzt.
Halsschild im Gesamtumriss stark querrechteckig, um etwa die
Hálfte breiter als lang, sein Vorderrand ganz flach und in einem Zuge
leicht konkav ausgebuchtet, durch eine feime Randleiste sehr deutlich
gerandet; die Vorderwinkel fast abgerundet und nur mit der áussersten
Ecke der Vorderrandkante etwas vorspringend, sein Seitenrand von dort
fast geradlinig oder nur leicht gewellt etwas nach hinten divergent ver-
laufend, unmittelbar vor dem Beginn des flachbogigen Hinterwinkelaus-
schnittes mit einem durch eine vorausgehende, leichte, konkave Ausbuch-
tung des Seitenrandes betont vorspringenden Eckzahn, so dass der Hals-
schildseitenrand bei fliichtiger Betrachtung nur «einzáhnig, eben nur mit
diesem Zahnvorsprung vor dem Hinterwinkelausschnitt, erscheint. Hin-
terwinkel in der Anlage stumpfwinkelig, aber am Ende ziemlich abge-
rundet, Hinterrand geradlinig abgestutzt, gleichfalls durch eine feine
Randleiste sehr deutlich gerandet, seine Breite etwa zwei Drittel der
Vorderrandbreite erreichend. Oberseite ziemlich abgeflacht, in der Lángs-
mittellinie mit der Andeutung eines schmalen Mittellángseindruckes und
einer áusserst feinen, in der rauhen Oberfláchenskulptur nur schwer
erkennbaren Mittelkiellinie; an der Basis jederseits der Mitte mit einem
kleinen, runden Griúbcheneimdruck, jederseits des Seitenrandes mit einem
schwachen Lángswulst, zwischen diesem und der eigentlichen Seiten-
randkante mit einer Lángsfurche, zwischen dem seitlichen Randwulst
und der Halsschildmitte jederseits mit einem schwachen Lángseindruck,
vor dem Hinterwinkelausschnitt mit einem tiefen Bogeneindruck. Ober-
fláche auf leicht chagriniertem Grunde áusserst dicht durch grobe Lángs-
runzeln skulptiert, die feinen Grate zwischen den kurzen Lángsrunzel-
gruben aber stellenweise glatt und glánzend, so dass der Halsschild hie
und da einen schwachen Glanz aufweist.
Schildchen klein, dreieckig, rauhkórnelig skulptiert.
Fliigeldecken im Gesamtumriss fast quadratisch, etwas breiter als
der Halsschild und um etwa ein Drittel lánger als seine Mittellánge, ihre
Seitenkonturen in der Mitte leicht bauchig erweitert. Vorderrand leicht
gerandet, an den Schultern etwas abgeschrágt und mit einem scharf und
spitz vorspringenden Schulterzáhnchen in die stark nach abwárts ge-
schwungene, die leichte bauchige Verbreiterung in der Mitte der Fliigelde-
cken verursachende Seitenrandkante úibergehend. Nahtlinie als kráftige
Kielchenrippe ausgebildet, zwischen dieser und der vom Schulterzáhnchen
ausgehenden Schulterrippe mit sechs ziemlich kráftigen, vom Vorder- bis
zum Hinterrand der Fliigeldecken vollkommen und durchgehend ausge-
bildeten Kiellángsrippen, ihre Zwischenráume verháltnismássig flach
und durch quergezogene, grobe, im Grunde matte Punktrunzeln, deren
Zwischengrate feine quere Stege zwischen den Lángsrippen bilden, rauh
skulptiert. Die Zwischengrate selbst und die Kiellángsrippen sind aber glatt,
wodurch die Flúgeldecken etwas Glanz besitzen.
Fliigel voll entwickelt.
Abdomen an der Basis fast so breit wie die Flúgeldecken am Hinter-
rand, seine Seitenkonturen nach hinten etwas erweitert und dann zum
Ende stumpf zugespitzt; Pleurite und Epipleurite kráftig entwickelt,'
wodurch das Abdomen verháltnismássig dick gerandet erscheint. Ober-
fláche auf sehr fein rundnetzmaschig mikroskulptiertem Grunde, der aber
Scheerpeltz: Gattung Pestus Gravh. 305
nichtsdestoweniger ziemlich starken Glanz besitzt, kráftig und dicht,
aber flach punktiert.
Beine wie bei den verwandten Arten gebildet, Schienen mit den
gewóhnlichen drei Lángskanten, die mit feinen Stacheln und kurzen steifen
Borsten besetzt sind, die Hinterschienen beim «£ in der Mitte der Innen-
kante leicht ausgebuchtet.
Lánge: 6,25 mm.
Von dieser durch die Halsschildform und die regelmássigen, voll ausgebildeten
Fliigeldeckenrippen ausgezeichneten Art liegt mir ein O” (Typus in meiner Staphyliniden-
Spezialsammlung) vor, das ich vor vielen Jahren von meinem verstorbenen lieben Freun-
de Dr. M. Bernhauer mit einer ihm von dem bekannten, ausgezeichneten, leider auch
schon heimgegangenen Entomologen Nevermann aus Costarica (leider ohne genauere
Fundortangabe) zugegangenen, unpráparierten Staphyliniden-Ausbeute erhalten habe.
Ich benenne die neue Art im Gedenken an ihren Entdecker.
20
de de
ds ly
pa
E
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 307
SYRPHIDAE DE LA PROVINCIA DE TARAPACA
(Diptera)
María ETCHEVERRY
Cátedra de Zoología
Instituto Pedagógico
Universidad de Chile
The Expedition of the Instituto Pedagógico to Tarapacá collected 23 species of Syr-
phidae, pertaining to 11 genera. There were 2 genera and 11 species new to Chile; among
the latter there were 3 species new to science.
El material colectado en la provincia de Tarapacá, durante los meses
de Febrero y Marzo de 1948 fué enviado para su estudio al Prof. C. L.
Fluke, de la Universidad de Wisconsin, U. S. A.; quien, por carta del 8
de Marzo de 1950, ha comunicado el resultado de su estudio que ha sido
bastante halagador, ya que el número de ejemplares colectado se distri-
buye en 11 géneros con 23 especies, que representan algo más de la cuarta
parte de las especies que se citan para nuestro país en el «Catálogo de los
Dípteros de Chile» de Carlos Stuardo O., en que aparecen consignadas
85 especies, distribuídas en 29 géneros.
Lo más valioso de este material fueron las tres siguientes nuevas
especies: Volucella arica Fluke 1950; V. sublata Fluke 1950; V. parina
Fluke 1951. Además se citan por primera vez para Chile los géneros:
Epistrophe Walker 1852 y Habromyia Williston 1888; y las especies:
Epistrophe argentipila Fluke 1942, Habromyia lipoflava Fluke 1949,
Baccha clavata (Fabricius 1805), Volucella yura Curran 1930, V. escomelli
Curran 1924, V. bradleyi Curran 1925, V. cockerelli Curran 1925, V.
bulbosa Fluke 1951.
Todo el material colectado el año 1948, como el colectado posterior-
mente se encuentra depositado en la colección del Instituto Pedagógico.
Subfamilia SYRPHINAE
Melanostoma punctulatum Wulp: 2 machos y 3 hembras Arica,
Putre, 3.650 m., 23 de Febr. de 1948; 1 ejemplar hembra de Arica, Azapa,
12 de Marzo de 1948; 6 hembras Iquique, Mamiña, 2.730 m., 17 de Sept.
de 1951 y 2 hembras Iquique, Noasa, 3.850 m., 29 de Sept. de 1951.
Melanostoma saltanum (Enderlein): 1 hembra Arica, Putre,
3.650 m., 22 de Febr. de 1948; 5 hembras y 2 machos Iquique, Mamiña,
308 Re O oso)
2.730 m., del 18-22 de Sept. de 1951; 2 hembras y 3 machos Iquique,
- Cancosa, 3.980 m., 26 de Sept. de 1951.
Syrphus similis Blanchard: 1 ejemplar hembra de Miñi-Miñ1, Pi-
sagua, 1.650 m., 17 de Febr. de 1948; otra hembra de Iquique, Parca,
2.930 m., 30 de Sept. de 1951.
Allograpta exotica (Wiedemann): 1 hembra y 1 macho de Pisagua,
Miñi-Miñi, 1.650 m., del 14 de Febr. de 1948.
Allograpta piurana Shannon: 1 hembra de Pisagua, Miñi-Miñi,
1.650 m., 17 de Feb. de 1948; 1 macho Arica, Lluta, del 8 de Feb. de 1948.
Scaeva melanostoma (Macquart): 1 macho y 3 hembras de Arica,
Putre, 3.650 m., del 21 de Feb. de 1948; 3 machos y 20 hembras de Iqui-
que, Mamiña, 2.730 m., del 17 de Sept. de 1951; 4 machos y 2 hembras
de Iquique, Parca, 2.930 m., del 30 de Sept. de 1951; 1 hembra de Iquique,
Noasa, 3.850 m., del 30 de Sept. de 1951. ,
Baccha clavata (Fabricius): 1 macho de Pisagua, Miñi-Miñi, 1.650
m., del 14 de Feb. de 1948; 2 machos y 1 hembra de Iquique, Enero de
1949.
Epistrophe argentipila Fluke: 1 macho y 1 hembra de Arica, Putre,
3.650 m., del 24 de Feb. de 1948.
Tropidia rubricornis Philippi: 1 macho de Arica, Lluta, Rosario,
10 de Feb. de 1948. ;
Subfamilia ERISTALINAE
Eristalis sp., prob. nov.: 1 ejemplar macho y otro hembra de Arica,
Putre, 3.650 m., del 23 de Feb. de 1948.
Dolichogyna picta (Philippi): 3 ejemplares hembras de Arica, Pa-
rinacota, 4.500 m., del 3 de Marzo de 1948.
Dolichogyna reynoldsi Shannon «Y Aubertin: 2 hembras de Arica,
Parinacota, 4.500 m., del 3 de Marzo de 1948; 3 hembras (genitales 21
23) y 1 macho (gen. 22) de Iquique, Cancosa, 3.980 m., del 26 de Sept. de
1951; 1 hembra (gen. 24) Iquique, Collacahua, 4.090 m., del 23 de Sept.
de 1951.
Dolichogyna abrupta Hine: 4 hembras de Arica, Putre, 3.650 m.,
del 17 de Feb. de 1948; 67 hembras y 59 machos (gen. 17 18 — 19
20), Iquique, Mamiña, 2.730 m., del 16 de Sept. de 1951.
Habromyia lipoflava Fluke: 1 macho de Pisagua, Miñi-Miñi, 1.650
m., del 15 de Feb. de 1948; 1 macho y 1 hembra de Arica, Larancahua,
2.800 m., del 25 de Feb. de 1948.
Etcheverry: Syrphidae de Tarapacá 309
Subfamilia VOLUCELLINAE
Volucella scutellata Macquart: 2 hembras Arica, Putre, 3.650 m.,
del 25 de Feb. de 1948; 1 hembra de Iquique, Poroma, 3.000 'm., del 1.
de Marzo de 1948; 1 hembra Pisagua, Miñita, 3.200 m., del 16 de Marzo
de 1948; 1 hembra de Iquique, Mamiña, 2.730 m., del 16 de Sept. de
1951; 1 hembra de Iquique, Chaquiña, 4.200 m., del 23 de Sept. de 1951;
1 macho de Iquique, Parca, 2.930 m., 30 de Sept. de 1951.
Volucella yura Fluke: 1 macho de Iquique, Poroma, 3.000 m., 12
de Marzo de 1948; 1 hembra de Iquique, Chaquiña, 4.200 m., del 23 de
Sept. de 1951; 1 hembra de Iquique, Noasa, 3.850 m., 30 de Sept. de
1951.
Volucella escomelli Curran: 1 macho y 1 hembra de Pisagua, Mi-
ñita, 3.200 m., 16 — 17 de Feb. de 1948; 1 macho y 3 hembras de Pisa-
gua; Miñi-Miñi, 1650 m., 13 — 15 de Feb. de 1948; 1 macho de Arica,
Putre, 3.650 m., 24 de Feb. de 1948; 1 hembra de Iquique, Poroma, 3.000
m., 10 de Marzo de 1948; 2 hembras de Iquique, Parca, 2.930 m., 30 de
Sept. de 1951.
Volucella bradleyi Curran: 4 hembras y 3 machos de Iquique,
Poroma, 3.000 m., 1.2? de Marzo de 1948; 3 hembras de Pisagua, Miñi-
Miñi, 1.650 m., del 15 de Feb. de 1948; 1 macho de Pisagua, Champaja;
2 hembras de Iquique, Enero de 1949; 1 macho y 3 hembras de Iquique,
Chaquiña, 4.200 m., del 23 de Sept. de 1951; 37 machos (gen. 5— 6 —
1— 8) y 18 hembras de Iquique, Parca, 2.930 m., 29 — 30 de Sept. de
1951; 2 hembras de Iquique, Noasa, 3.850 m., 30 de Sept. de 1951; 7 hem-
bras y 1 macho de Iquique, Mamiña, 2.730 m., 17 de Sept. de 1951.
Volucella arica Fluke: holótipo hembra, Arica, Putre, 3.650 m.,
22 de Feb. de 1948; alótipo macho Pisagua, Mini-Miñi, 1650 m., 15 de
Feb. de 1948; parátipos, 3 hembras de la misma fecha que el holótipo, 1
ejemplar en el American Museum, otro en la colección del Prof. Fluke y
1 en nuestra colección; 1 macho de Iquique, Noasa, 3.850 m., del 30 de
Sept. de 1951; 2 machos y 2 hembras de Iquique, Parca, 2.930 m., del
30 de Sept. de 1951; 1 macho y 2 hembras de Iquique, Cancosa, 3.980 m.,
26 de Sept. de 1951; 1 macho de Iquique, Apo, 3.800 m., 23 de Sept.
de 1951; 1 hembra de Iquique, Collacahua, 4.090 m., del 23 de Sept. de
1951; 1 hembra de Iquique, Mamiña, 2.730 m., del 19 de Sept. de 1951.
Volucella sublata Fluke: holótipo macho Arica, Putre, 3.650 m., 22
de Feb. de 1948; parátipo macho Arica, Parinacota, 4.500 m., 2 de Marzo
de 1948, en la colección del Prof. Fluke; 1 macho y 2 hembras de Iquique,
Noasa, 3.850 m., del 30 de Sept. de 1951; 1 macho y 1 hembra de Iquique,
Apo, 3800 m., del 23 de Sept. de 1951; 2 hembras de Iquique, Parca,
2.930 m., 30 de Sept. de 1951.
Volucella parina Fluke: holótipo macho, Arica, Parinacota, 4.500
m., del 7 de Marzo de 1948; alótipo hembra, del mismo lugar, 23 de Feb,
310 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
de 1948; parátipo macho, del mismo lugar, del 27 de Feb. de 1948; 1
macho de Iquique, Chaquiña, 4.200 m., 23 de Sept. de 1951; 1 macho de
Iquique, Collacahua, 4.090 m., 23 de Sept. de 1951.
Volucella cockerelli Curran y Volucella bulbosa Fluke: sin datos;
por encontrasse en la colección del Prof. Fluke.
Agradecemos la inestimable ayuda que el Prof. Fluke nos ha ofrecido.
Revista Chilena de Entomología 1952, 2 (19 de diciembre) 311
Comunicaciones
NUEVO NOMBRE PARA UN GENERO DE SYRPHIDAE CHILENO
DIRA RAE A O ISR)
Desde la preparación del Catálogo de los Dípteros de Chile (C. Stuardo,
Santiago, 1946) los presentes autores tuvieron serias dudas acerca de la
validez del género Eriophora Philippi (Verh. zool.-bot. Ges. Wien 15: 736,
pl. 26, fig. 36, 1865) creado por R. A. Philippi para la especie chilena
E. aureo-rufa. Posteriormente revisando la obra de Cándido de Mello
Leitáo (*) estas sospechas se comprobaron al encontrar que Ersophora ya
estaba pre-ocupado para denominar un género de arañas.
Gracias a una especial atención del Dr. C. W. Sabrosky, de la Divi-
sión de Identificación de Insectos del Departamento de Agricultura de
EE. UU., que se sirvió consultar para nosotros la obra de S. A. Neave,
podemos ahora asegurar que Erzophora Philippi, 1865, queda invalidado
por estar pre-ocupado por Ertophora Simon, 1864 (Hist. nat. Araignées,
p. 261) en Arachnida. *
Con tal motivo proponemos en esta ocasión el nombre de Anertophora
STUARDO y CORTÉS nov. nomen para pplacor Eriophora Philippi,
1865.
CARLOS STUARDO y RAÚL CORTÉS
IMPORTACION A CHILE DE DOS COLEOPTEROS DESTINADOS
A COMBATIR UNA MALEZA
A través de un plan cooperativo elaborado por el Ministerio de Agri-
cultura de Chile y el Departamento de Agricultura de EE. UU., el De-
partamento de Investigaciones Agrícolas recibió durante los meses de
Mayo y Junio tres partidas distintas por vía aérea de los insectos Criso-
mélidos Chrysolina gemellata (Rossi) y Chrysolina hyperici (Forst.). La
primera partida compuesta de 6.500 ejemplares vivos se recibió el 7 de
Mayo, la segunda formada por 13.500 ejemplares llegó el 24 de Mayo,
y la tercera y última contenía 7.500 insectos y fué recibida el 16 de Junio,
haciendo un total de 27.500 ejemplares de ambas especies, de los cuales
entre 500 y 800 llegaron muertos.
Estos insectos se han traído a Chile con el fin de controlar por su
intermedio la maleza llamada «hierba de San Juan» (Hypericum perfora-
tum L.), que ha invadido valiosos suelos de cultivo en las provincias de
Nuble, Malleco, Bío-Bío y Cautín. La procedencia de estos insectos fué
Albany, California, en donde estuvieron a cargo de su recolección y des-
ol aéreo a Chile los entomólogos Drs. C. B. Huffaker y J. K. Holloway,
e) Catalogo das aranhas do Rio Grande do Sul, Arquivos do Museu Nacional,
vol, XXXVII, “Rio de Janeiro.
5107 e - Rev. Chil Ent. 1952, 2
de la Universidad de Ca y del Departamento de Agricultura de
EE. UU. respectivamente.
Siguiendo las instrucciones recibidas desde EE. UU., los insectos
inmediatamente después de recibidos fueron trasladados al Insectario de
La Cruz, del Departamento de Investigaciones Agrícolas, en donde se les
procuró las condiciones generales requeridas para neutralizar el cambio
de la primavera del Hemisferio Norte al invierno del Hemisferio Sur.
Hacia fines de Junio y durante el mes de Julio, los insectos comenzaron
a mostrarse activos e iniciaron la deposición de huevos, lo cual indicó el -
momento de liberarlos en el campo. El sitio elegido fué la Estación Gené-
tica de Victoria, en Victoria, Malleco, a donde llegó la primera colonia
de 5.500 Crisolinas el 27 de Junio, llevada por uno de los entomólogos del
Departamento de Investigaciones Agrícolas.
Se confía fundadamente que estos insectos serán capaces de eliminar
la maleza de los campos del sur de Chile, tal como antes lo han hecho con
tanto éxito en California y otras partes de EE. UU., y en Australia.
ES
RE:
Crónica
PRIMER CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE Don José
Toribio Medina (1852-1952)
Con caracteres académicos y sociales de relieve internacional se cele-
bró en la capital, desde el 12 al 22 de Octubre de 1952, el primer centenario
del nacimiento de don José Toribio Medina, famoso polígrafo chileno. La
Sociedad Chilena de Entomología se adhirió a estas festividades, abriendo
en el Palacio de Bellas Artes una Exposición de Insectos, a cargo del pro-
fesor don Carlos Stuardo O. Como expositores de Coleópteros, en esta
Primera Exposición Chilena de Entomología, figuraron los Sres. Ramón
- Gutiérrez y Luis E. Olave, y también el Museo Nacional de Historia Na-
tural y el Museo del Colegio de San Pedro Nolasco; de Dípteros, los Sres.
Stuardo y Raúl Cortés P.; de Himenópteros, Lepidópteros y Ortópteros,
el Museo Nacional de Historia Natural; el Instituto Pedagógico exhibió
material colectado en Tarapacá y Magallanes.
Llamará la atención que la Sociedad Chilena de Entomología se haya
adherido a honrar tan activamente la memoria de un historiador, biblió-
grafo y numismático, que en apariencia nada tuvo que ver con los fines de
la Sociedad, que no son otros que propender al estudio y conocimiento de
los Hexápodos, pero es el hecho, poco conocido hasta ahora, que este ame-
ricanista fué en su juventud un observador de la naturaleza, particular-
mente de los insectos. Su actividad como tal lo obligó a pasar muchas
horas al aire libre, hizo largas excursiones, y fué así como se enfrentó con
los restos aborígenes que a lo largo de Cite se pierden o se confunden en
la arena, en los «conchales», o que están ocultos en los «gentilares» o
necrópolis. Sin duda que estas investigaciones hicieron derivar a Medina
a la órbita de la historia, y luego la geografía, bibliografía, numismática,
etc, fueron igualmente otros campos a que lo llevó su empuje científico,
Crónica 313
; Con ocasión de este centenario, la Sociedad Chilena de Entomología
recuerda que fué Medina quien, cuando apenas tenía 22 años de edad
(1874), sugirió la formación de una sociedad para promover el conoci-
miento de los insectos, la que sólo 48 años más tarde (1922) vino a consti-
tuirse, siendo él uno de sus fundadores. Durante esa temprana época de
su vida, Medina escribió también un breve trabajo («Los insectos ene-
migos en Chile»), en el que aparte de destacarse su propia lucidez y estilo,
creemos vislumbrar el influjo de don Rodulfo Amando Philippi y de la
obra de don Claudio Gay, obra que en esos tiempos era la única fuente de
consulta sobre nuestra Historia Natural. El opúsculo en referencia tiene
interesantes observaciones sobre la hostilidad y parasitismo entre los in-
sectos, y aun hoy día, a través de 80 años de progreso en Biología, su lec-
tura es provechosa. Medina, igualmente, contribuyó al conocimiento de
muchos otros animales —moluscos, aves y mamíferos—, y en general
procuró consagrar sus nombres vernáculos como genuinas voces del idio-
ma, al mismo tiempo que destruía falsos conceptos o supersticiones acer-
ca de ellos.
La herencia que Medina deja a la Entomología chilena no es pequeña.
Así, por ejemplo, sus colecciones de insectos que incluyen varias decenas
de cajas con ejemplares colectados de Aconcagua a Chiloé, se conservan
en el Museo Nacional de Historia Natural. Además, la extensa y básica
literatura que él acuciosamente reunió en largos años, y que comprende
autores de alta jerarquía y significación para la Entomología nacional,
ahora forma parte de la Sala Medina en nuestra mayor biblioteca pública.
El profesor Stuardo ha analizado con gran dedicación la obra medi-
niana, en lo que a Entomología concierne, y pronto publicará sus inves-
tigaciones, que sin duda despertarán vivo interés de los científicos. Por
ello, esta nota tiene que ser breve, omitiéndose el detalle de los aportes
y la participación de Medina en la Entomología del país.
GABRIEL OLALQUIAGA
ORDEN AL MERITO PARA EL Profesor Charles P.
Alexander
A pedido y por iniciativa de la Sociedad Chilena de Entomología, el
Gobierno de Chile concedió en el pasado mes de Agosto la Orden Nacional
Al Mérito Brigadier General Bernardo O'Higgins, en grado de Comenda-
dor, al conocido dipterólogo Profesor Dr. Charles P. Alexander, de la Uni-
versidad de Massachusetts, en Amherst. Los casi 50 años de activo tra-
bajo entomológico y docente del Profesor Alexander, lo hacen más que
sobradamente acreedor a la distinción de que lo ha hecho objeto el Go-
bierno chileno. Su probado interés por los Tipúlidos de Chile, de los cuales
ha publicado cerca de 300 especies nuevas, han comprometido la gratitud
de la presente y de futuras generaciones de entomólogos chilenos. Para la
Sociedad Chilena de Entomología ha sido esta una ocasión de sincero
regocijo, al comprobar que el Gobierno y el pueblo de Chile han sabido
- así honrar los méritos de uno de los más ilustres entomólogos de EE. UU.
LES
314 E Rev. Chil. Ent. 1952, 2
Dr. C. R. Cutright. Entre los días 15 y 24 de Noviembre de 1951,
visitó el país por 10 días el distinguido Entomólogo Dr. Clifford R. Cut-
right, de la Estación Experimental Agrícola de Ohio, acompañado de su
esposa, y de paso hacia Montevideo.
El Dr. Cutright visitó varias reparticiones del Departamento de In-
vestigaciones Agrícolas, relacionadas con investigaciones sobre insecti-
cidas y control de plagas, y durante tres días examinó plantaciones fru-
tales en los alrededores de los Andes. Hizo también el Dr. Cutright una
corta visita a la Estación Experimental de Paine, del Departamento de
Investigaciones Agrícolas, acompañado por Entomólogos de dicho Depar-
tamento.
IES
Dr. Herman Lent. Invitado por la Universidad pasó el Dr. Her-
man Lent unas semanas en Chile. Este eminente zoólogo del Instituto
Osvaldo Cruz de Río de Janeiro, se dedica a la helmintología y a la familia
Reduviidae. Vino a Chile particularmente para recoger materiales vivos
de una especie crítica de Triatoma, a fin de llevarla a su laboratorio y ha-
cer experimentaciones genéticas. Estuvo trabajando en diversos labora-
torios de Santiago y dictando algunas conferencias. La Sociedad de Ento-
mología lo recibió en su seno como Socio Correspondiente.
(ES
Sr. Walter Wittmer. En los primeros días de Noviembre del pre-
sente año, nos visitó el conocido especialista en Malacodermata (Coleóp-
teros), señor Walter Wittmer, quien excursionó Santiago y las provincias
vecinas. Suizo de nacimiento, está radicado desde algunos años en Buenos
Aires. La fauna chilena lo tiene cautivado. Vino a orientarse rápidamente
en las condiciones que ofrece Chile al grupo de su especialidad y a consul-
tar algunos tipos de Philippi y Germain. La Sociedad Chilena de Entomo-
logía lo honró como Socio Correspondiente en reconocimiento de sus tra-
bajos sobre insectos chilenos.
(CS
Necrología
Don Enrique Ernesto Gigoux (1863-1951). A los 88 años falleció
en Santiago el 26 de Julio de 1951, don Enrique Ernesto Gigoux Vega,
ex director del Museo Nacional de Historia Natural. Había nacido en
Copiapó el 18 de Julio de 1863, y desde joven demostró vocación por la
Zoología y demás Ciencias Naturales; tuvo también otras aficiones: astro-
nomía, música y literatura. Aunque sin preparación académica en Zoolo-
gía, él obtuvo su aprendizaje con tesón en la amplia región atacameña, en
ese tiempo prácticamente virgen en materia de investigaciones de Histo-
ria Natural.
Necrología SS
Sus actividades variaron de colector y taxidermista a escritor y di-
vulgador científico; miembro también de varias sociedades científicas,
incluso uno de los fúundadores de la Academia Chilena de Historia Natural,
y miembro honorario de la Sociedad Chilena de Entomología. También
fué explorador, y al igual que el Dr. R. A. Philippi, hizo un celebrado
viaje como naturalista al Desierto de Atacama. Al promover la fundación
de un acuario en Caldera, creó una inquietud por el estudio de la Biología
Marina, adelantándose así en muchos años a otras iniciativas de mayor
envergadura. Asimismo, el pequeño museo de Historia Natural que man-
tuvo en Copiapó y luego en Caldera, fué un modelo de lo que puede hacer
un hombre, sin la ayuda oficial, pero con un encendido entusiasmo. El
material que colectó probó que era digno de exhibirse en instituciones de
renombre mundial; es así como su herbario de plantas regionales pasó a
la Universidad de Harvard, y el propio autor de esta nota ha visto en el
Museo de Chicago de Historia Natural un buen número de aves que el
mismo Sr. Gigoux preparó.
Siendo un profundo conocedor de la provincia de Atacama, donde
- vIViÓ por más de 50 años, era lógico que los naturalistas que llegaban allí
se entrevistasen previamente con él, y así cooperó con Max Uhle; con
Federico Philippi, quien lo alentó a hacer un estudio del Morro de Copia-
pó (Caldera), investigación que, tal como nosotros la vemos ahora, es un
inventario ecológico. Cooperó también con el botánico Karl Reiche; con
C. C. Sanborn, colaborador del extinto Dr. W. H. Osgood que estudió '
mejor que nadie el conjunto de nuestros mamíferos. Asimismo, colaboró
con el Dr. Chas. E. Hellmayr, como puede comprobarse en la obra «The
Birds of Chile» (1932). El material de moluscos que reunió y estudió
coloca al Sr. Gigoux entre los pocos naturalistas que conocieron de cerca
la Malacología chilena.
Con preparación de «self made man» llegó a Santiago, donde seguida-
mente se le dió el cargo de jefe de la Sección Vertebrados en el Museo
Nacional de Historia Natural, y a la muerte del director, don Ricardo N.
Latcham, ocupó su puesto. Desde joven escribió, y lo hizo hasta el final
de su vida. Los títulos de sus trabajos y artículos se cuentan por centena-
res, la mayoría de divulgación. Y escribía amenamente, dándole a su es-
tilo un marcado alcance popular. Recordados son todavía sus artículos
zoológicos, que a petición del periódico santiaguino «Las Ultimas Noti-
cias» escribió semanalmente y por más de 20 años. Colaboró también en
la Revista Chilena de Historia Natural, la gran obra del Dr. Carlos E.
Porter, en la Revista Universitaria y en el Boletín del Mus. Nac. Hist.
Nat.
El Sr. Gigoux fué tal vez el último de los naturalistas de la vieja es-
cuela que ha tenido el país, de los que sin especializarse a fondo en un
determinado y restringido campo, contribuyeron a que después otros lo
hicieran.
GABRIEL OLALQUIAGA
Prof. Dr. Kurt Wolfgang Wolffhiigel (1869-1951). Nació este
eminente investigador y parasitólogo alemán el 2 de Diciembre de 1869.
Cursó el gimnasio en Suiza y se graduó en Medicina Veterinaria en 1895,
316 j Rev. Chil: Ent. 1952, 2
después de brillantes estudios en Stuttgart, Berlín y Dresden. A continua-
ción siguió seis semestres de Ciencias Naturales en Basilea, recibiéndose
de Zoólogo con una tesis sobre Vermes de aves. Apenas alcanzó a ejercer
su profesión, porque pronto fué nombrado Asistente de la Escuela de
Medicina Veterinaria de Berlín y contratado como Profesor de Anatomía
Patológica y Parasitología a Buenos Aires y Montevideo. Una vez retirado
de la docencia, siguió dedicándose a la investigación en un fundo adquirido
en Cayutúe, a orillas del Lago Todos los Santos, en la provincia de Llan-
quihue, Chile. La helmintología fué su especialidad, en la cual desplegó
una labor fecunda que atestigua una larga lista de trabajos publicados.
Aunque siempre le interesaron los insectos, por lo que solicitó su ingreso
a la Sociedad Chilena de Entomología, sólo en los últimos cuatro años se
dedicó a ellos con todo entusiasmo en sus relaciones con las flores. Estaba
a punto de terminar las observaciones acerca de la etología floral de las
Proteáceas chilenas, cuando la muerte le sorprendió el 9 de Diciembre de
1951, a la avanzada edad de 82 años.
ES
Comentarios Bibliográficos
C. H. Curran, /VSECTS IN YOUR
'LIFE, 1951, publicado por Sheridan
House, N. York, 316 pp., 16 láminas,
muchas figuras sin numerar; sin indi-
cación de precio.
El autor de «The families and genera of North American Diptera»
(1934), nos presenta ahora un libro de Entomología con una fuerte dosis
anecdótica y un carácter popular.
La creencia de que los entomólogos sistemáticos, que laboran en mu-
seos, son personas que viven fríamente apegadas a sus colecciones y que
son pocos amigos del conocimiento de los hábitos y costumbres de los in-
sectos, tales como se presentan en la naturaleza, aparece desmentido en
este libro del Dr. Curran o por lo menos se demuestra que, si tal creencia
es una regla, hay excepciones a ella. El profundo conocimiento que el
autor tiene de los insectos (particularmente de los Dípteros) y el cargo
de Curador de Insectos y Arañas que desempeña en el Museo Americano
de Historia Natural AS Nueva York, garantizan la seriedad científica
de sus puntos de vista. Conviértese, además, la obra en una del género
que con tanto éxito ha cultivado J. H. Fabre (con sus «Souvenirs Ento-
mologiques»), Paul de Kruif («Microbe Hunters»), Anthony Standen
(«Insect invaders»), etc.; es decir, libros que, separándose un poco del
tratamiento sistemático tradicional, pero no de la verdad científica, han
tenido, sin embargo, la virtud de estimular en los jóvenes el interés y el
amor por el estudio de los insectos y microbios en orden a la amenidad,
brillo e ingeniosidad que sus autores revelaron en la exposición. Si pro-
mover tal estímulo ha sido uno de los propósitos del autor, creemos que
Comentarios bibliográficos 317
su labor resultará plenamente positiva, pues además el libro está escrito
en elegante estilo. Por otra parte, como «las cosas cambian con los años,
y aumenta nuestro conocimiento de los insectos, las ideas que tenemos
acerca de ellos también cambian; pero ni ellos mismos ni sus hábitos
varían». Por esto, el libro es también un firme y ameno alegato en pro
de insectos considerados irreductibles enemigos del hombre (tales como
los termes).
El Dr. Curran enfoca sus puntos de vista atendiendo principalmente a
fenómenos o condiciones en que están implicados los insectos o arácnidos,
los que se han acreditado la curiosidad, el interés o el temor populares
a través de los tiempos. Por ejemplo, algunos de los capítulos más nota-
bles en este sentido, son: el que explica el vuelo de las moscas; el que des-
cribe el caso de la cuncuna /sis ¿sabella, que por la variación de ciertas
manchas de su cuerpo ha dado origen a la superstición de que «pronostica»
las condiciones meteorológicas; la notable peculiaridad de la mosca Der-
matobia hominis que cuando larva parasita al hombre y sin embargo el
adulto no tiene ninguna conexión con aquél, e incluso «no lo conocería si
lo viera», pero que sus huevos llegan a la víctima gracias a un ingenioso
método de la mosca; los artrópodos, tales como garrapatas, polillas y der-
méstidos que afectan al hombre, animales o a los productos elaborados,
e igualmente las notables aptitudes migratorias de la mariposa monarca
(Danaus archippus), como también los insectos comestibles. Otros capí-
tulos tratan de cómo los insectos protegen sus huevos; de los insectos gi-
gantes; de algunos curiosos insectos de Barro Colorado (Panamá); de los
Artrópodos conocidos por los antiguos pueblos americanos y finalmente
del DDT, considerado como la bomba atómica del mundo insectil.
El libro está ilustrado con muchas y excepcionalmente buenas y ori-
ginales fotografías y dibujos.
En suma, para quien no esté familiarizado con la morfología, ecología
y en general con la biología de los insectos, el libro llega a constituir una
especie del «Increíble pero Cierto» de Ripley, por la forma tan aguda en
que nos presenta lo insólito.
GABRIEL OLALQUIAGA
Paul Freeman, DIPTERA OF PA-
IANCOIN DAS ANDES ON BES ETT
Ba IUACEDO REE IDAE: SS
pp., 49 láminas con 355 figuras' esque-
máticas y fotografías, índice y 31 refe-
rencias bibliográficas.— Impreso por or-
den del British Museum (Natural His-
tory) — London' 1951 — empastado y
sin indicación de precio.
Con este volumen tan largamente esperado (debió haber aparecido
alrededor de 1932) se completa ahora una de las obras de mayor aliento e
importancia científica para el estudio y conocimiento de un grupo de in-
sectos de una determinada zona de la región Neotropical. Con esta Parte
III, la conocida y valiosa serie Diptera of Patagonia and South Chile
queda completa y definitivamente formada por siete partes, de las cuales
318 Rev. Chil. Ent. 1952, 2
las 1, 2, 3, 4 y 5 constituyen volúmenes simples, empastados y con sus
índices. En cambio la parte 6 está formada de seis fascículos (el último de
los cuales apareció en 1948), y la parte 7 de sólo tres. ;
Este nuevo volumen está concebido y realizado de acuerdo con el
mismo standard de uniformidad adoptado para las partes anteriores.
En él se tratan 212 especies (en el cuadro de la p. 4 suman 213 sin em-
- bargo) de Mycetophilidae de la Patagonia y del Sur de Chile, de las cua-
les 202 son nuevas para la ciencia, mientras que 10 corresponden a es-
pecies antiguas y ya conocidas de Philippi, Walker, Bigot, Blanchard,
Edwards, etc. Estas 212 especies están repartidas en 41 géneros, de los
cuales seis son nuevos para la ciencia. De las 212 especies tratadas, 80
son geográficamente argentinas, mientras que el resto de 142 son chilenas
o chileno-argentinas. Dos de las especies nuevas, incluídas en los géneros
Coelosia y Paraleia, aparecen innominadas por insuficiencia o mal estado
del material.
Sin conocer suficientemente los Micetofílidos, la impresión que ob-
tenemos de esta obra es sin embargo satisfactoria. Las claves parecen ser
buenas, las referencias bibliográficas completas y al día, las descripciones
detalladas, y las ilustraciones hechas en parte por el autor y el resto por
P. J. Barraud, son nada menos que espléndidas. La discusión general en
las primeras páginas, en que el autor analiza y comprueba las evidentes
relaciones entre los Micetofílidos de Patagonia y Sur de Chile con los
de Australia y Nueva Zelandia, es bastante ilustrativa y convincente.
Hay, empero, varios detalles descuidados que pudieron haberse fácil-
mente corregido para dejar irreprochable este volumen. La tipografía, sobre
todo en el caso de nombres de tribus, no es unifórme. Bajo los nombres gené-
ricos algunas veces se dan referencias bibliográficas y sinonimia y otras no.
En muchas de las nuevas especies se ha olvidado indicar sus dimensiones,
y a menudo no se diferencia en ninguna forma la hembra del macho, ele-
gido este último generalmente como holótipo. Por último, de gran utili-
dad hubiese sido indicar la fecha exacta de publicación de este volumen
en que se describe un número tan grande de nuevas especies, para evitar
los casos ya demasiado conocidos y repetidos de sinonimias y homonimias.
Notamos asimismo que el autor sigue usando los nombres genéricos de
Meigen 1803.
La Dipterología sudamericana ha adquirido una deuda de gratitud
con el Museo Británico, por el esfuerzo hecho por la ilustre institución de
completar su valiosa serie Diptera of Patagonia and South Chile, así
- como también debe expresar su reconocimiento a F. W. Edwards y R. C.
Shannon, de cuya capacidad fué privada la Dipterología mundial tan tem-
pranamente, porque éllos hicieron posible con su extensa recolección de
Dípteros patagonianos y austro-chilenos la preparación y publicación de
esta serie indispensable para quienes se dedican a este interesante y atrac-
tivo grupo de insectos.
Rae:
Comentarios bibliográficos : 319
Willi Hennig, DIE LARVENFOR-
MEN DER DIPTEREN, Akademie-
Verlag, Berlin. Tomo 1 (1948): 185 pá-
ginas, 63 figuras, 3 láminas, precio 22
marcos (agotado); Tomo Il (1950): 458
páginas, 236 figuras, 10 láminas, precio
49 marcos; Tomo III (1952): 628 pági-
nas, 338 figuras, 21 láminas, precio 65
marcos.
Esta obra, cuya primera parte salió en 1948, acaba de completarse
con la aparición del tercer tomo. Suma 1.287 páginas, 637 figuras distri-
buídas en el texto, además de 34 láminas.
Ocupando el orden de los Dípteros uno de los lugares más prominen-
tes en el campo de la medicina humana y animal y en él de la sanidad ve-
getal, se comprende fácilmente la aceptación que ha tenido esta obra en
el mundo entero hasta tal punto de agotarse ya el primer tomo. La lite-
ratura existente sobre los estados inmaduros es extraordinariamente abun-
dante, por lo que resulta poco menos que imposible una orientación rápi-
da y adecuada. Con este primer ensayo de recopilación se ha hecho, por
consiguiente, una obra de las más útiles a la humanidad y a las ciencias.
Alcanza especial relieve la publicación que comentamos por la posi-
ción de alta jerarquía científica de su autor. El Prof. Dr. Willi Hennig
marca nuevos rumbos en el terreno de la taxonomía, que expone en una
reciente obra en la que establece los fundamentos de una teoría de la
sistemática filogenética (Grundztige eimer Theorie der phylogenetischen
Systematik, Deutscher Zentralverlag, Berlin 1950. 370 páginas, 58 figuras,
precio 25 marcos). Esta teoría queda esbozada en la introducción al pri-
mer tomo sobre las formas larvales de los Dípteros y encuentra su aplica-
ción a través de toda la obra con comentarios críticos acerca de la posición
de diversos grupos taxonómicos, modificando unas veces de inmediato el
sistema, señalando otras veces nuevos caminos para fomentar discusiones
que a su vez conducirán a investigaciones más amplias.
La parte especial comprende el estudio de las larvas y ninfas de las
101 familias que se enumeran previamente en un cuadro. Cada grupo
taxonómico superior se trata bajo los aspectos de su posición y caracterl-
zación, de su subdivisión y distribución geográfica y de su forma de vida.
Todas las subdivisiones se hacen patentes a través de cuadros o claves
dicotómicas, descendiéndose hasta los géneros y señalándose las especies
ya conocidas. El texto va con abundantes ilustraciones de detalles mor-
fológicos, en tanto que el esquema de la forma larval o ninfal entera se
reproduce en las láminas al final de cada tomo. El índice bibliográfico
ocupa cien páginas.
Las «Formas larvales de los Dípteros» es una obra que, si bien tiene
importancia verdaderamente extraordinaria ya en el solo campo de la
entomología económica, no la posee menor desde el punto de vista estric-
tamente científico, ya que ella significa un aporte trascendental al sistema
filogenético de los Dípteros, basado hasta el presente casi con exclusivi-
dad en las formas imaginales.
CESE
320 Rev CHMINIERE 10502
Robert Matheson, ENTOMOLOGY
BORN TIRODECIRORVE CO NWRESS:
XIV+629 pp., 500 figs., segunda edi-
ción, publicado por Comstock Publish-
ima (Cos mo, lunacas IN Mos MUS, O
dólares.
El Dr. Matheson, que dicta sus clases en el Comstock Hall de la
Universidad de Cornell, Ithaca, Nueva York, ha procedido, como otros
entomólogos que escribieron libros antes o a comienzos de la Segunda
Guerra Mundial, a entregar una nueva edición considerando la impor-
tancia que asumen los insectos, tanto desde,el punto de vista militar.como
agrícola, y, en general, económico. Sin embargo, la obra no está destinada
a los técnicos ni agricultores, sino de preferencia a los estudiantes, que
justo es decirlo necesitan una visión panorámica de lo que son los insectos,
de su mundo y de las consecuencias de su reproducción, hábitos y nece-
- sidades, aspectos tan básicos para abordar estudios de Agronomía y Me-
dicina Humana y Veterinaria.
De modo que este libro no tiene ninguna parte referente a los mate-
riales y métodos de control de los insectos, y el mayor énfasis—o sea 18
de los 23 capítulos (pp. 38-529) —aparece en el tratamiento sistemático
de este grupo de Artrópodos, de los cuales se anotan además sus más im-
portantes características morfológicas, fisiológicas, metamorfósicas, sus há-
bitos, etc. En seguida, el autor dedica 3 capítulos (pp. 530-581) para
establecer las relaciones directas e indirectas entre el hombre y los insec-
tos: alinea así desde los que nos benefician polinizando plantas o que
atacan a otros que verdaderamente las parasitan o destruyen, hasta los
vectores de enfermedades en los seres vivos. ;
Desde un punto de vista académico, hemos consultado frecuentemente
el texto de tipo universitario que el Dr. Matheson publicó en 1939 (A
Laboratory Guide in Entomology for Introductory Courses, Comstock
Publ. Co., Inc. Ithaca, N. York), y nos congratulamos de que el capítulo
IV (pp. 82-116), de la edición que ahora comentamos, que trata de las
partes bucales de los insectos, aparezca aún mejor compendiado, lo que
es altamente útil para el estudiante.
La bibliografía (pp. 593-610) incluye numerosos títulos. Las ilustra-
ciones, muchas de las cuales son originales, están muy bien seleccionadas,
y llaman la atención la N.* 139 y la 142, que exhiben las espectaculares
costumbres de algunos termes; la 248, de una cuncunilla que come fo-
llaje; la 382, sobre larvas de zancudos en el agua; y la 459, de un curioso
Himenóptero parásito, que nada bajo el agua, ovipone, sale a la super-
ficie, camina en tierra y luego vuela. Aunque la calidad del papel del
libro no es excelente, las ilustraciones son perfectas en cuanto a claridad y
significación.
GABRIEL OLALQUIAGA
Comentarios bibliográficos 321
INSECTS — Yearbook 1952 — U. S.
Department of Agriculture, Washington,
D. C., 1952 — XVIII + 780 pp. illus.
— 72 láminas polícromas — 8 fotogra-
fías — empastado U$A 2,50.
Creemos que nunca antes tuvo la Entomología mundial una ocasión
como esta de saludar con mayor orgullo y satisfacción la aparición de una
obra comprensiva del carácter de este volumen, presentado por el De-
partamento de Agricultura, con la colaboración de sus más capacitados
entomólogos, entre los cuales cabe mencionar a C. W. Sabrosky, F. M.
Carpenter, E. O. Essig, C. T. Brues, C. F..W. Muesebeck, C. E. Mickel,
F. C. Bishop, R. C. Roark, R. T. Cotton, C. P. Clausen, W. E. Fleming,
y decenas de otros nombres igualmente conocidos, prestigiosos y familia-
res para quienes se dedican a trabajar con insectos en todo el mundo.
Sería audaz hacer ahora un comentario detallado de esta magnífica
obra, que requerirá de muchas semanas para leerse y digerirse debida-
mente, pero nada impide destacar sus más sobresalientes características
en una nota meramente de presentación como es ésta. Llama la atención
en primer lugar lo acabado de la ejecución de este volumen, su excelente
empastado, la calidad inmejorable del papel y de la impresión, y lo redu-
cido de su precio, ya que una obra de esta envergadura y significado no
puede costar menos de $ 15 o $ 20 dólares el ejemplar.
Sorprende, en seguida, también favorablemente, comprobar que en
estas 780 páginas están cabalmente tratados todos los aspectos posibles
relativos a insectos que pueden interesar a un entomólogo, y que las dis-
tintas materias están analizadas en amplios capítulos y sub-capítulos con
atrayentes nombres que inducen a ser leídos con verdadero deleite y agra-
do. Los temas mismos están sin embargo analizados con brevedad y con-
cisión, lo que no impide que cada uno de ellos sea la expresión de la más
moderna y completa información científica y experimental que ha sido
posible reunir en EE. UU. bajo la autoridad de reconocidos expertos
americanos.
El largo índice, las hermosas láminas en colores ejecutadas por A.
D. Cushman, los excelentes dibujos esquemáticos en blanco y negro, la
disposición y secuencia de la materia, los títulos bibliográficos que se re-
comiendan para ampliar ciertos temas, las espléndidas fotografías de E.
W. Teale, etc., contribuyen a hacer de este volumen una obra indispensa-
ble, y que siempre deberá estar al alcance del entomólogo que se desem-
peñe en cualquier parte del mundo.
Puede muy bien sentirse orgullosa y satisfecha la ciencia entomoló-
gica del Hemisferio Americano de haber hecho este obsequio insuperable
a la Entomología mundial y de dar así un impulso considerable a la in-
vestigación científica sobre insectos en los cinco continentes.
REE:
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AczÉL, M. L.—El género Euaresta Loew (Camaromyia Hendel)
CI recio MEOLFOPICAL ti a a lo tad 147-172
ALEXANDER, CH. P.—Tipulidae of Juan Fernández: ......... 0)
BeEcuHYyNÉ, J.—Alticidae de Juan Fernández............ A ES ls
CARVALHO, J. de M.—Miridae of Juan'Fernández........... 21= 27
CorTÉs, R:—Tachinidae de Juan Fernández............... 109-111
Doxoso, R.—Consideraciones sobre Sarconesia chlorogaster mi-
pde ys yalidez sistema 185-186
ETCHEVERRY, M.—Syrphidae de la Provincia de Tarapacá.... 307-310
-— FIEDLER, C.—Neue Vertreter des Genus Kubulus aus Súd-Ame-
UD, A a A as a dol Eo da ANA 139-145
GUÉRIN, J.—Essay monographique des Erotvliens Chiliens.. 179-183
GUIGNOT, E. —Dytiscidae de Juan Fernández... 113145
GUTIÉRREZ, R.—Notas sobre Scarabaeidae neotrópicos (III) 207-227
HERRERA, J.—Ausencia de dimorfismo sexual en Colas flaveola
¡ACA A A E EE 173-177
KORMILEV, N. Aa eidac iden uanrermnandez T- 14
KuscHeL, G.—Introducción a «Los Insectos de las Islas Juan
eEnmandezo... oo O cdo SO
KuscHeL, G.—Los Curculionidae de la Cordillera chileno-ar-
sentia a a a E O A E E O O de 229-279
MoNkrós, F.—Notas sobre algunas Eumolpinae neotropicales 187-196
OGLOBLIN, A.—Mymaridae: de Juan Fernández... 119-138
SATCHELL, G, H.—Psychodidae of Juan Fernández.......... 105107
SCHEERPELTZ, O.—Revision der Gattung Piestus Grava...... 281-305
SCI o richoptera de Juan Bernandez a. 29- 34
WIRTH, W. W.—Heleidae and Tendipedidae of Juan Fernández 87-104
WITTMER, W.—13. Beitrag zur Kenntnis der neotropischen Ma-
AN A o de al Ue Ue a 197-205
WYGODZINSKY, P.—Reduviidae y Cimicidae de Juan Fernández 15- 19
WYGODZINSKY, P.—Simuliidae de Juan Fernández.......... 81- 85
Comentamos biblio sr acosa A 316
Conca ciones ae A o Sl
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Indice del as nuevas categorías taxonómicas y de las nuevas
sinonimias, combinaciones y revalidaciones............. 322
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PRESIDENTES DE LA SOCIEDAD CHILENA
DE ENTOMOLOGIA DESDE SU FUNDACION
(* fallecidos)
1933.—Dr. CarLos E. PorRTER*
1934.—R. P. FÉLIX JAFFUEL*
1935.—SR. CARLOS STUARDO
1936-1937.—R. H. FLAMINIO Ruiz*
1938.—DRr. EMILIO URETA
1939-1940.—SR. CARLOS SILVA FIGUEROA
1941.—R. H. FLaMINIO Ruiz*
1942.—Sr. PEDRO GoDoY*
1943.—Dr. EmiLio URETA
1944-1947.—SR. ALEJANDRO HorsT*
1948-1950.—Sr. RAÚL CorTÉS
1950-1932.—R. P. GUILLERMO KuscHEL
DIRECTORIO 1952/1953
Presidente: GUILLERMO KuUsCcHEL
Vice-presidente: ROBERTO Donoso
Secretario: MaArÍía ETCHEVERRY
Tesorero: RaAúL CORTÉS
Vocal: DoMINGO MATTE
(Fecha exacta de publicación:
19 de diciembre de 1952)
Para canje, suscripciones y correspondencia
dirigirse a:
REVISTA CHILENA DE ENTOMOLOGIA
Casilla 4150 - Santiago, Chile
VALOR DE ESTE VOLUMEN:
En el país $ 300
Extranjero U$A 4,50
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MOL: 3. (1953) Conspice naturam;
: Inspice structuram!
REVISTA CHILENA
DE
- 'ENTOMOLOGIA
PUBLICACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE
Y DE LA SOCIEDAD CHILENA DE ENTOMOLOGÍA:
DIV. INS.
U.S. y NATL. MUS.
IMPRENTA UNIVERSITARIA
VALENZUELA BASTERRICA Y CIA. +
SANTIAGO (CHILE), 1954
REVISTA CHILENA DE ENTOMOLOGIA
NOÉ. 3 (1953) Conspice naturam;
Inspice structuram!
SEVISTA” CHILENA
Di
PNTONMOUO BA
PUBLICACIÓN DE La UNIVERSIDAD DE CHILE
Y-DE LA SOCIEDAD CHILENA DE ENTOMOLOGÍA
INIA IA UNI RS IT AREA
VALENZUELA BASTERRICA Y CIA.
SANTIAGO (CHILE), 1954
La publicación de esta Revista ha sido posible gracias
a la cooperación económica recibida de:
CORPORACIÓN DE FOMENTO DE LA PRODUCCIÓN
SHELL-CHILE LTDA.
COMPAÑÍA DE PETRÓLEOS DE CHILE (COPEC)
INSTITUTO SANITAS Y ANILINAS S. A.
SOCIEDAD IMPORTADORA WILLYs LTDA.
SOCIEDAD GENERAL DE COMERCIO (SOGECO)
¡AGRÍCOLA NACIONAL 5: A. E. (ANASAC)
RAAB, ROCHETTE Y Cía. LTDA.
PÉREZ, REITZE Y BENÍTEZ, S. A. C.
CompaÑía IMPERIAL DE INDUSTRIAS Ouímicas (I. C. 1.)
REXCOCKAN OA ED
ComPAaÑía MANUFACTURERA DE PAPELES Y CARTONES
SUBVENCIONADA POR EL ESTADO
Comité de Publicación
ROBERTO Donoso B. RAÚL CorTÉS P. CARLOS STUARDO O.
GUILLERMO KUSCHEL (im abs.)
Revista Chilena de Entomología 1953. 3 5
NUESTRO RECONOCIMIENTO
Es altamente satisfactorio para el Comité de Publicación de la Re-
vista Chilena de Entomología, entregar al mundo científico el volumen
III (1953) de nuestra Revista, y, junto con hacerlo, desea dejar constancia
de algunos aspectos de interés relacionados con esta publicación.
Creemos que es bien conocido el hecho de que esta Revista se pu-
blica gracias al aporte de organismos oficiales y de empresas particulares.
Entre los primeros debemos mencionar, por su sostenida y generosa co-
operación, al Gobierno de Chile, por intermedio de su Ministerio de Ha-
cienda, y a la Corporación de Fomento de la Producción. Entre las se-
egundas algunas firmas comerciales, cuyo número ha ido en aumento, y
varias de ellas han elevado o duplicado su aporte anual. Debemos tam-
bién dejar constancia que la cuota más subida de gastos que significa
el mantenimiento de esta Revista, los costea la Universidad de Chile,
sin cuya participación sería imposible financiar una obra de esta natu-
raleza.
Consideramos que expuesto lo anterior, queda de manifiesto en forma
bien visible que se desarrolla en Chile un marcado interés por favorecer
los estudios entomológicos —tanto por parte del Estado y sus organismos
oficiales, como por las empresas o firmas comerciales con interés directo
o indirecto en el campo de los insectos— y, a la confianza que ha sabido
despertar la SOCIEDAD CHILENA DE ENTOMOLOGÍA, que en forma tan
desinteresada como silenciosa labora en una obra de bienestar colectivo,
por todo lo cual, la Institución hace esta declaración pública de recono-
cimiento.
EL COMITÉ DE PUBLICACIÓN.
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Revista Chilena de Entomología 1953, 3 7
RECORDS AND DESCRIPTIONS OF CHILEAN
CRANE-FLIES, TIPULIDAE (DipreRa) Part. L.
CHARLES PAUL ALEXANDER
Department of Entomology
University of Massachusetts
Amherst, Massachusetts
El autor describe tres especies nuevas de la isla de Chiloé: Limonia (Zelandoglo-
china) ofella, Austrolimnophila (Austrolimnophila, tergifera y Aphrophila antennata, allega
nuevas características de algunas ya descritas, y extiende el área de dispersión geográ-
fica de otras de las especies mencionadas en el presente trabajo.
In the past quarter of a century there has been a vast increase in
our knowledge of the Diptera of Chile. The impetus that began this in-
crease was the so-called Edwards-Shannon Expedition in late 1926,
followed by intensive work and collecting by several entomologists 1n
Chile. As regards the Tipulidae these include primarily the collections
made by Father Guillermo Kuschel on the Juan Fernández Islands in
1951-1952 (Alexander) (1) and the rich materials secured by Luis E. Peña
in many parts of the Republic. Further important collections were made
by Professor Dillman S. Bullock and his students, Dr. Edwyn P. Reed,
Fathers Felix Jaffuel and Anastasio Pirion, and by the late Kurt Wolf-
gang Wolffhigel. Still more recently the extensive collections made in
Chile by Dr. Edward S. Ross and Dr. Abe Ezra Michelbacher, with
their wives, belonging to the California Academy of Sciences, have been
made available to me for study and will be discussed in later papers.
Altogether some 10.000 specimens of these flies have been made available
for study and have completely revolutionized our knowledge ot the Ti-
pulid fauna of Chile. The work of continuing the study has been greatly
facilitated by the appearance of the outstanding Catalogue of the Diptera
ot Chile, by Professor Carlos Stuardo Ortiz (2).
In order to make available some of the more important records ad-
ding to our knowledge of seasonal and geographical distribution I have
planned a series of papers to be issued under the present title. In these
(1) ALEXANDER, CHARLES P. Los insectos de las islas Juan Fernández. 5. Tipulidae
(Diptera). Rev. Chilena de Ent. 2: 35-80, 47 figs.; 1952.
(2) STUARDO ORTIZ, CARLOS. Catálogo de los Dípteros de Chile, pp. 1-253; 1946.
8 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
will be considered many of the still poorly known species, together with
various novelties that may be discovered. In the present report l am
stressing primarily materials taken by Peña in Malleco (Curacautín, al-
titude 400 meters, December 1950; Termas Río Blanco, altitude 1.050
meters, March 1951) and more recently in the Island of Chiloé, one of
the most interesting and least known localities in the Republic.
From my notes it appears that the earliest Tipulidae taken on Chi-
loé were secured in 1920 by Professor J. Chester Bradley, now President
ot the International Commision or Zoological Nomenclature. Bradley
secured materials at Ancud on April 3rd and at Butalcura, 30 miles distant,
on April 5th. His collections were made in early winter and included at
least one species not taken since. The Edwards-Shannon Expedition
visited Chiloé between December 17 and 23, 1926 (Ancud, December
17-19; Puntra, December 19; Castro, December 20-22; Mechuque Island,
December 23 (3). The largest collections so far made on the island are
those by Peña between January 6 and February 14, 1952 (Aucar, January
6-15; Ancud, January 20-23; Río Coluco, January 30; Toi-Goi, February
1-3; Aulen, February 4-8; between Aulen and Duhatao, February 8;
Chepu, February 8-14).
In order to facilitate reference in the present series of reports I am
numbering the various species and am supplying the year of original
description. By the latter date the full reference may be found in the
Stuardo Catalogue or in later volumes of the Zoological Record.
TIPULINAE
1. Longurio (Longurio) nociva Alexander (in press). Chiloé: Aulen,
February 8, 1952; Toi-Go1, February 1-3, 1952 (Peña).
2. Holorusia (Holorusia) decorata araucana Alexander, 1929.
Curacautín, December 14, 1950 (Peña).
3. Holorusia (Holorusia) delpontei Alexander, 1929. Río Blanco,
March 5-27, 1951 (Peña).
4. Holorusia (Ischnotoma) guzmani Alexander, 1951. Chiloé:
Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
5. Tipula (Eumicrotipula) bigotiana Alexander, 1920. Chiloé:
Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
(3) EbwarDs, F. W. /nsect collecting vn the southern. Andes. Nat. Hist. Mag., Brit.
Mus. (Nat. Hist.) 1: 111-125, figs.; 1927.
EbwarDs, F. W. Am account of a collecting trip to Patagonia and Southern Chale.
IV. Internat. Congress Ent. 2: 416-417; 1929.
EbwarDs, F. W. Diptera of Patagonia and South Chile, Part 1, Introduction, vii-xiv,
map.; 1929.
EpwarDs, F. W., and R. C. SHANNON. Expedición entomológica Argentino-Británica
al Noroeste de la Patagonia. Rev. Inst. Bacteriológico, 4, n.2 7: 643-661; 1927.
Alexander: Records and descriptions — Tipulidae 9
6. Tipula (Eumicrotipula) crepera Alexander, 1951. Río Blanco,
March 5-27, 1951 (Peña).
7. Tipula (Eumicrotipula) crossospila Alexander, 1929. Chiloé:
Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
8. Tipula (Eumicrotipula) duseni Alexander, 1920. Río Blanco,
March 5-27, 1951 (Peña). Chiloé: Aulen, February 4, 1952 (Peña).
9. Tipula (Eumicrotipula) glaphyroptera Philippi, 1865. Ch:-
loé: Aucar, January 6-15, 1952; Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
10. Tipula (Eumicrotipula) jaennickeana Alexander, 1929. Ch-
loé: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
11. Tipula (Eumicrotipula) latifolia Alexander, 1944. Río Blan-
co, March 5-27, 1951 (Peña).
12. Tipula (Eumicrotipula) microspilota Alexander, 1928. Chi-
loé: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
13. Tipula (Eumicrotipula) petalura Alexander (in press). Chiloé:
Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
14. Tipula (Eumicrotipula) pirioni Alexander, 1928. Curacautín,
December 6-20, 1950 (Peña).
15. Tipula (Eumicrotipula) satrapa Alexander, 1951. Chiloé: Río
Coluco, January 30, 1952 (Peña).
CYLINDROTOMINAE
16. Stibadocerina chilensis Alexander, 1929. Chiloé: Aulen, Fe-
bruary 8, 1952; Río Coluco, January 30, 1952 (Peña).
LIMONIINAE
Limoniini
17. Limonia (Limonia) chilemsis Alexander, 1913. Curacautín,
December 8, 1950 (Peña).
- 18. Limonia (Limonia) seposita Alexander, 1929. Curacautín,
December 10, 1950; Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
19. Limonia (Dicranomyia) cautinensis Alexander, 1941. Río
Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
20. Limonia (Dicranomyia) praevia Alexander, 1951. Río Blan-
co, March 5-27, 1951 (Peña).
21. Limonia (Dicranomyia) subflavida Alexander, 1929. Cura-
cautín, December 8, 1950 (Peña).
-"% 22. Eimonia (Dicranomyia) trituberculata Alexander, 1929. Cu-
racautín, December 10, 1950 (Peña). Chiloé: Aucar, January 6-15, 1952
(Peña).
10 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
23. Limonia (Zelandoglochina) angelica Alexander, 1929. Angol,
September 28, 1931 (Bullock); Curacautín, December 8, 1950 (Peña).
Chiloé: Aucar, January 6-15, 1952; Río Coluco, January 30, 1952; Toi-
Goi, February 1-3, 1952 (Peña).
Male hypopygium (Lámina Il, fig. 4) with the tergite, 9, transverse,
narrowed outwardly, the posterior border very gently emarginate, the lobes
correspondingly low, each with about ten long setae. Dorsal dististyle, d,
unusually long and slender, strongly curved to sinuous, the tip acute. Ven-
tral dististyle, d, relatively small, its total area about equal to that of the
basistyle; rostral prolongation large and powerful, spines two, placed
close together on the outer margin before apex, arising from small basal
tubercles; inner spine straight, the outer one slightly curved on its outer
fourth. Gonapophysis, g, with the mesal-apical lobe a very slender gently
curved spine.
24. Limonia (Zelandoglochina) flabellifera Alexander, 1929. Ch1-
loé: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
25. Limonia (Zelandoglochina) miniata Alexander, 1929. Río
Blanco, March 5-27, 1951 (Peña). Chiloé: Chepu, February 8, 1952 (Peña).
26. Limonia (Zelandoglochina) multiarmata Alexander, 1929,
Curacautín, December 6-24, 1950 (Peña).
27. Limonia (Zelandoglochina) nodulifera Alexander, 1929. Cu-
racautín, December 6-24, 1950 (Peña). Chiloé: Aulen-Duhatao, February
6-8, 1952 (Peña).
28. Limonia (Zelandoglochina) ofeila, sp. n. (Lámina I, figs. 1, 5).
General coloration of thoracic notum reddish yellow, the praescutum
with a black central stripe; pleura obscure yellow, with a dark brown
longitudinal stripe; legs obscure yellow, tarsi darker; rostrum short, only
about one-fourth as long as body; male hypopygium with the posterior
border of the ninth tergite nearly truncate; dorsal dististyle a moderately
curved black rod; ventral dististyle with its rostral prolongation beyond
the spines unusually slender, spines long and straight, arising from small
basal tubercles; gonapophysis with mesal-apical lobe blackened, narrowed
to the nearly acute tip.
Male.—Length, excluding rostrum, about 6 mm.; wing 6,5 mm.;
rostrum about 1,5 mm.
Rostrum relatively short, dark brown. Antennae black; flagellum
nodulose, the basal segments broadly oval with abrupt apical necks,
outer segments passing into oval, the necks even longer but more slender.
Head dark gray; anterior vertex narrower than the diameter of the scape.
Pronotum dark brown. Mesonotal praescutum reddish yellow, with
a broad conspicuous central stripe, the lateral stripes obsolete; scutum
yellow medially, the lobes extensively infuscated; scutellum yellow;
Alexander: Records and descriptions — Tipulidae 11
postnotum light brown. Pleura and pleurotergite obscure yellow with
a conspicuous dark brown longitudinal stripe extending from the cervical
region to the abdomen, passing beneath the root of the halteres. Halteres
with stem yellow, knob infuscated. Legs with the coxae and trochanters
yellow; femora and tibiae obscure yellow; tarsi passing into brown. Wings
(Lámina I, fig. 1) tinged with gray, the prearcular field restrictedly pale
yellow; stigma oval, pale brown; a faint brown seam along vein Cu in
cell M, with narrower seams over the cord and outer end of cell 1st M):
veins brown, yellow in the prearcular field. No macrotrichia in wing cells.
Venation: Sc, ending shortly beyond origin of Rs, the longer Sc, near
its tip; free tip of Sc, and Ro) pale, in transverse alignment; m-cu at or
shortly beyond the fork of M.
Abdomen dark brown, the disks of the tergites vaguely paler; hypo-
pygium more yellowed. Male hypopygium (Lámina I, fig. 5) with the
tergite, 9, transverse, the posterior border nearly truncate or very va-
guely emarginate. Basistyle, b, with the ventromesal lobe oval, strongly
narrowed at base. Dorsal dististyle, d, a moderately curved black rod,
narrowed to the acute tip. Ventral dististyle, d, relatively small, 1ts total
area less than twice that of the basistyle; rostral prolongation beyond the
spines very slender; spines long and straight, placed at near midlength
of the prolongation, the outermost a little shorter, both arising from small
inconspicuous tubercles. Gonapophysis, g, with the mesal-apical lobe
S
blackened, narrewed to the nearly acute tip.
Holotype, o”, CHILOÉ: Aulen — Duhatao, February 6 — 8, 1952
(Peña). si
Generally similar in appearance to Limonia (Zelandoglochina) te”
nuipalpis Alexander, differing especially in the short rostrum and in
the structure of the male hypopygium, particulary the ventral dististyle
and gonapophysis.
29. Limonia (Zelandoglochina) omissistyla Alexander, 1929. Cu-
racautín, December 6-21, 1950 (Peña). Chiloé: Aucar, January 6-15,
1952 (Peña).
30. Limonia (Zelandoglochina) parvispinosa Alexander, 1928.
Valparaíso, September 20, 1932 (Reed). Chiloé: Aucar, January 6-15,
1952 (Peña).
Male hypopygium (Lámina I, fig. 6) with the tergite, 9, transverse,
the posterior border virtually truncate to very feebly emarginate, the
border thickened. Basistyle, b, relatively small. Dorsal dististyle, d, a
moderately curved rod, its apex suddenly narrowed into an acute spine.
Vential dististyle, d, large and -fleshy, its area about one-half greater
than that of the basistyle; rostral prolongation long and very slender, the
two spines placed on outer margin at near midlength, very close together
IO Rev. Chil. Ent. 1953, 3
at origin. Gonapophysis, g, with the mesal-apical lobe darkened, relatively
broad, its extreme tip apiculate. |
31. Limonia (Zelandoglochina) pervincta percelestis Alexander
(in press). Curacautín, December 19, 1950 (Peña).
32. Limonia (Zelandoglochina) setulipennis Alexander, 1928.
The types were from Concepción, collected in October 1927 by Ja-
ffuel and Pirion. The male hypopygium has not been figured.
Male hypopygium (Lámina I, fig. 7) with the tergite, 9f, unusually
large, nearly as long as the breadth at midlength, narrowed posteriorly,
terminating in two flattened lobes that are separated by a very narrow
notch; setae long but relatively sparse, almost restricted to the bases of
the lobes. Basistyle, b, with the ventromesal lobe of moderate size. Dorsal
dististyle, d, a strongly curved sickle, narrowed to the long acute point,
the outer surface with sparse microscopic appressed spinules. Ventral
dististyle, d, unusually small, its total area much less than that of the
basistyle; rostral prolongation long, with a single spine placed almost at
tip, the spine evidently formed by the fusion of two elements. Gonapophy-
sis, £, blackened, the ventro-mesal lobe a long-triangular blade. Aedeagus,
a, unusually long and narrow.
33. Limonia (Zelandoglochina) tenuipalpis Alexander, 1928.
The types were from Marga-Marga and Concepción, collected in
September and October 1927 by Jaffuel and Pirion. Also from Valparaíso,
September 20, 1932, taken by E. P. Reed.
Male hypopygium (Lámina I, fig. 8) with the tergite, 9f, transverse,
the posterior border very shallowly emarginate, the lobes correspondingly
low and inconspicuous. Dorsal dististyle, d, a gently curved blade that
narrows to the acute tip. Ventral dististyle, d, fleshy, its total area roughly
equal to that of the basistyle; rostral prolongation narrow, with two very
long and slender spines that are fully as long as the prolongation itself;
spines placed on face of prolongation, widely separated, the outermost a
little shorter and slightly curved. Gonapophyvsis, g, pale, the mesal-apical
lobe a flattened blade, the small abrupt tip more blackened.
34. Limonia (Zelandoglochina) torticornis Alexander, 1928.
The types were from Marga-Marga and Concepción, taken between
August 15 and October 10, 1927, by Jaffuel and Pirion. Later secured at
Valparaíso, September 20, 1932, by E. P. Reed. The very distinctive male
hypopygium had not been figured.
Male hypopygium (Lámina I, fig. 9) with the tergite, 9f, transverse,
only slightly more narrowed outwardly, the posterior border very gently
emarginate, the lobes correspondingly low, the setae placed tar laterad.
Basistyle, b, elongate, the ventromesal lobe of unusual shape, as shown,
terminating in a long fingerlike lobe. No dorsal dististyle. Ventral dististyle,
d, with the body very small, the unusuallv long rostral prolongation
Alexander: Records and descriptions — Tipulidae 13
arising abruptly. Gonapophysis, g, mitten-shaped, the thumb portion
short, the palm nearly truncate across the apex. Aedeagus, a, at apex
with two strongly divergent lobes.
35. Tonnoiromyia patagonica Alexander, 1920.
Lago Llanquihue, February 14, 1943 (Melland). Chiloé: Aucar,
January 6-15, 1952; Aulen, February 8, 1952; Chepu, February 10-14,
1952; Río Coluco, January 30, 1952; Toi-Goi, February 1-3, 1952 (Peña).
36. Helius (Helius) araucariae Alexander, 1945. Chiloé: Aucar, Ja-
nuary 6-15, 1952 (Peña).
Rediciini
37. Pedicia (Tricyphona) peñai Alexander (in press). Río Blanco,
March 5-27, 1951 (Peña).
Hexatomini
38. Edwardsomyia chiloénsis Alexander, 1929. Chiloé: Aucar, Ja-
nuary 6-15, 1952 (Peña).
39. Austrolimnophila (Limnophilella) patagonica (Alexander,
1928). Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña). Chiloé: Chepu, February 10,
1952 (Peña).
40. Austrolimnophila (Austrolimnophila) chiloéana Alexander
(in press). Chiloé: Aucar, January 6-15, 1952; Río Coluco, January 30,
1952 (Peña).
41. Austrolimnophila (Austrolimnophila) hazelae Alexander,
1929. Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña). Chiloé: Chepu, February
8-10, 1952 (Peña).
42. Austrolimnophila (Austrolimnophila) joana Alexander, 1929.
Chiloé: Aulen-Duhatao, February 6-8, 1952; Toi-Goi, February 3, 1952
(Peña).
43. Austrolimnophila (Austrolimnophila) macropyga Alexan-
der, (in press). Chiloé: Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
44. Austrolimnophila (Austrolimnophila) merklei Alexander,
1928. Cerros de Nahuelbuta, altitude 180 meters, April 25, 1952; Traiguén,
May 7, 1950 (Bullock).
45. Austrolimnophila (Austrolimnophila) microsticta Alexan-
der, 1929. Cerros de Nahuelbuta, November 1, 1938 (Bullock); Río Blan-
co, March 27, 1951 (Peña); Cayutúe, Lago Todos los Santos, January 15,
1933 (Reed), November 13, 1933 (Wolffhiúgel). Chiloé: Chepu, February
10-14, 1952; Toi-Goi, February 1-3, 1952 (Peña).
46. Austrolimnophila (Austrolimnophila) tergifera, sp. n. (Lá-
mina I, figs. 2, 10).
14 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Size small (wing, 7,5 mm. or less); general coloration of thorax reddish
yellow, the praescutum patterned with brown; wings hyaline, unpatterned
except for the pale brown stigma; male hypopygium with the median area
of tergite produced into a sclerotized structure that bears slender diver-
gent arms near apex; outer dististyle at near two-thirds its length produced
into a stout lobe, the apex abruptly narrowed; gonapophysis appearing as
a flattened blade, the outer margin with four retrorse teeth or spines.
Male.—Length about 5,5 — 6 mm.; wing 6,5 — 7,5 mm.; antenna
about 1,4 — 1,5 mm.
: Female.—Length about 6,5 — 7 mm.; wing 7,3 — 7,5 mm.
Rostrum and palpi black. Antennae with the scape yellow, the re-
mainder black; flagellar segments subcylindrical, the terminal one shortest;
longest verticils nearly equal to the segments. Front vellowed; vertex
brown, the orbits light gray. Ñ
Pronotum brown, narrowly paler behind, including the pretergites.
Mesonotum reddish yellow, the praescutum with three brown stripes,
the median one broad and conspicuous, the lateral pair subobsolete;
posterior sclerites of notum and the pleura clearer yellow. Halteres elon-
gate, stem pale, knob infuscated. Legs with the coxae and trochanters pale
yellow; remainder of legs pale brown, the tarsi slightly darker. Wings
(Lámina I, fig. 2) hyaline, variegated only by the very pale brown to
scarcely indicated stigma; veims and macrotrichia brownish black. Vena-
tion: Sc, ending beyond fork of R>y3+4, Sc, near its tip; R¡+> bent strongly
into costa at tip; R>,3+4 nearly twice the basal section of R;5; cell Mi,
deep; m-cu about its own length beyond fork of M; atrophied vein Cu,
becoming obsolete some distance before m-cu; no trace of accessory veins
behind the Anal veins.
Abdominal tergites dark brown; sternites more bicolored, pale brown,
their posterior borders broadly obscure yellow; hypopygium, especially
the styli, more yellowed. Male hypopygium (Lámina I, fig. 10) entirely
distinctive. Ninth tergite, 9, transverse, the posterior border truncate,
with the outer lateral angles produced into glabrous lobes; median area
produced caudad into a powerful structure that diverges into slender arms
on either side of apex, the latter extended into two smaller points, with
carinae extending backward from them. Apex of basistyle, b, on mesal
face with a lobe that bears dense long silken setae. Outer dististyle, d,
stout, at near two-thirds the length produced into a stout lobule, the
apical part abruptly narrowed into a gently curved rod. Inner dististyle,
d, smaller and more slender. Gonapophysis, £, appearing as a flattened
yellow blade, its outer margin with four retrorse teeth or spines.
Holotype, «?, CHILOÉ: Chepu, February 4, 1952 (Peña). Allo-
topotype, €, pinned with type. Paratopotvpes, 1 Y, 1 Y, February
10-14, 1952; paratype, 1 *, Río Coluco, January 30, 1952 (Peña).
Alexander: Records and descriptions — Tipulidae 15
The most similar regional small members of the genus with unpat-
terned wings include Austrolimnophila (Austrolimnophila) chiloéana
Alexander and A. (4.) joana Alexander, both of which are readily told
by the entirely different male hypopygia.
47. Austrolimnophila (Austrolimnophila) tremula Alexander,
1929. Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña); Riñihue, Valdivia, February
8, 1948 (Peña); Cayutúe, January 15, 1933 (Reed). Chiloé: Aucar, January
6-15, 1952; Chepu, February 8-14, 1952; Río Coluco, January 30, 1952
(Peña).
48. Austrolimnophila (Austrolimnophila) xanthoptera cayu-
tuensis Alexander, 1944. Chiloé: Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
49. Polymera albiditarsis Alexander (in press). Chiloé: Ancud, Ja-
nuary 23, 1952 (Peña).
50. Mesolimnophila lutea (Philippi, 1865). Curacautín, December
19-21, 1950 (Peña).
51. Limnophila araucania macracantha Alexander, 1951. Cura-
cautín, December 8-14, 1950 (Peña).
52. Limnophila bullockiana Alexander, 1939. Río Blanco, March
5-27, 1951 (Peña).
53. Limnophila feriata Alexander, 1929. Chiloé: Aulen, February
8, 1952; Chepu, February 1-3, 1952 (Peña).
54. Limnophila inculta Alexander, 1929. Chiloé: Chepu, February
10-14, 1952 (Peña).
55. Limnophila lyra Alexander, 1951. Curacautín, December 14,
1950 (Peña).
56. Limnophila nemorivaga Alexander, 1929. Chiloé: Aulen, Fe-
bruary 8, 1952; Chepu, February 8-9, 1952 (Peña).
57. Limnophila sparsissima Alexander, 1929. Chiloé: Aucar, Ja-
nuary 15, 1952 (Peña).
58. Limnophila tuber Alexander (in press). Chiloé: Chepu, Februa-
Ey 10, 1952: (Peña):
59. Shannonomyia aenigmatica Alexander, 1929. Cerros de Na-
huelbuta, November 1, 1938 (Bullock); Río Blanco, March 5-27, 1951
(Peña); Tres Pinos, near Temuco, January 28, 1943 (Melland). Chiloé:
Aucar, January 6-15, 1952; Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
60. Gynoplistia (Paralimnophila) pallitarsis Alexander, 1929.
Curacautín, December 8, 1950 (Peña). Chiloé: Ancud, January 30, 1952;
Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
61. Gynoplistia (Gynoplistia) biarmata Alexander, 1931. Chiloé:
Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
Ditfers from the type in the still more accentuated spinous condition
of the parts of the phallosome. Interbases or lateral apophyses long-
trispinous, the slightly unequal shorter basal branches approximately
=
16 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
one-half as long as the terminal spine. Inner apophyses appearing as
strongly decussate spines lying across the very small aedeagus.
62. Gynoplistia (Gynoplistia) bicolor (Philippi, 1865). Chiloé:
Chepu, February 10, 1952 (Peña).
63. Gynoplistia (Gynoplistia) hylonympha Alexander, 1929. Cu-
racautín, December 8, 1950 (Peña).
64. Gynoplistia (Gynoplistia) variata flavidula Alexander, 1951.
Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
65. Gynoplistia (Gynoplistia) variicalcarata Alexander, 1929.
Chiloé: Ancud, January 23, 1952 (Peña).
66. Atarba (Ischnothrix) ignithorax Alexander, 1929. Curacau-
tín, December 8, 1950 (Peña).
67. Atarba (Ischnothrix) tenuissima Alexander, 1929. Volcán
Llaima, near Temuco, January 28, 1943 (E. Melland).
Eriopterini
68. Gnophomyia (Gnophomyia) chilota Alexander, 1929. Chiloé:
Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
69. Aphrophila antennata, sp. n. (Lámina l, figs. 3, 11).
General coloration of mesonotal praescutum obscure yellow with
four brown stripes, the intermediate pair very narrow, separated by a
weakly elevated line; antenna (male) unusually long tor a member of the
genus; femora yellow, the tips narrowly and abruptly brownish black;
wings subhyaline, the short-oval stigma dark brown; Rs about one-third
longer than R>4+3+4; male hypopygium with the dististyle elongate, more
expanded beyond midlength, thence suddenly narrowed into a long slender
spine; outer margin of dilated portion elevated into a crest ol flange.
Male.—Length about 6,5 mm.; wing 7,2 mm.; antenna about 2,9 mm.
Palpi and the very reduced rostrum black. Antenna (Lámina I, fig.
11) unusually long for a member of the genus, as shown by the measure-
ments; scape and pedicel light brown, flagellum black; flagellar segments
long-cylindrical, the intermediate ones about four times as long as thick,
exceeding the verticils; segments with an abundant dense pale pubescence,
much shorter than the verticils. Head brown.
Pronotal scutellum and pretergites yellow. Mesonotal praescutum ,
obscure yellow with four brown stripes, the intermediate pair very narrowly
separated by a weakly elevated line; lateral stripes remote from the
central pair; scutum yellow, each lobe extensively darkened; scutellum
brown, postnotum still darker. Pleura brown, darker dorsally, the dorsal
sternopleurite paler. Halteres yellow. Legs with the coxae weakly infuscat-
ed; trochanters obscure yellow; femora yellow, the tips narrowly and
Alexander: Records and descriptions — Tipulidae 17
abruptly brownish black; tibiae and basitarsi obscure yellow, the tips
darkened, tarsi passing into dark brown. Wings (Lámina I, fig. 3) subhya-
line, the base more yellowed; stigma short-oval, dark brown; veins brown,
the prearcular ones and outer end of Sc paler. Venation: Rs about one-
third longer than R>+3+4; R2+3 much shorter than R, to nearly lacking;
basal section of Rs long, weakly angulated or strongly arcuated at origin;
m-cu about one-half its length beyond fork of M. The left wing of type
has cell M, open by the atrophy of m.
Abdomen brownish black throughout. Male hypopygium Laa
I, fig. 11) with the dististyle, d, elongate, more expanded beyond midlength,
thence suddenly narrowed into a long slender spine; outer margin of the
dilated portion elevated into a crest or flange, without numerous individual
spinous points, as in coronata but provided with long yellow setae; lower
margin of dilated part with long black setae.
Holotype, o”, CHILOÉ: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
The most similar species is Aphrophila coronata Alexander, which
is somewhat similar in coloration of the body and legs, differing especially
in the short antennae and in the structure of the male hypopygium, parti-
cularly the dististyle. There also seems to be important differences in the
structure of the ninth tergite but this structure is not well preserved in
the unique type of the present fly.
70. Aphrophila coronata Alexander, 1944. Curacautín, December
5-21, 1950 (Peña).
71. Aphrophila viridinervis Alexander, 1934.
Aphrophila viridinervis Alexander; Rev. Chilena Hist. Nat., 38: 177-
179, fig. ven.; 1934.
Aphrophila viridinervuis Alexander; Rev. Chilena Hist. Nat., 43: 176;
1939.
Aphrophila viridinervis Alexander; Bol. Dept. San. Veg., 3: 134; 1944.
The type was from Cunco, Chile, taken in January 1930, collector
unknown. Later (1944 reference) it was recorded from Aysén, taken in
February 1934 by Pirion. Cayutúe, January 18, 1939 (Wolffhigel). Ch:-
loé: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
While the female sex has the wing veins conspicuously light green, as
discussed im the earlier papers, the male sex, which seems to be correctly
associated, shows no indication of this color. Here the veins are brown to
dark brown, with no green tints. Venation: R, varying from about its own
length to twice R>+3. Male hypopygium with the dististyle (Lámina lI,
fig. 12, d) terminating in three unequal spines or lobes, the outermost spine
small, the lower one much larger, the innermost obtuse and lobelike; more
than the outer half of the dorsal crest of style thickened, entirely smooth
and virtually glabrous; posterior part of crest with strongly retrorse yellow
setae.
lo
18 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
72. Amphineurus (Rhamphoneurus) extraordinarius Alexan-
der, 1938. Río Blanco, March 20, 1951 (Peña). Chiloé: Aucar, January
6, 1952; Aulen, February 8, 1952; Chepu, February 10, 1952; Toi-Goi,
February 1-3, 1952 (Peña).
73. Amphineurus (Rhamphoneurus) £labristylatus Alexander,
1929. Río Blanco, March 27, 1951 (Peña).
74. Amphineurus (Rhamphoneurus) insanus Alexander, 1951.
Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña). Chiloé: Aulen, February 8, 1952;
Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
75. Amphineurus (Rhamphoneurus) nothofagetorum Alexan-
der, 1929. Chiloé: Aulen, February 4, 1952 (Peña).
76. Amphineurus (Rhamphoneurus) sanus Alexander, 1929.
Chiloé: Aulen, February 8, 1952 (Peña).
77. Cryptolabis (Cryptolabis) chilota Alexander, 1929. Curacau-
tín, December 6-26, 1950 (Peña).
78. Cryptolabis (Cryptolabis) cortési Alexander, 1951. Chiloé:
Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
79. Cryptolabis (Cryptolabis) spatulata Alexander, 1929. Río
Blanco, March 20, 1951 (Peña).
80. Erioptera (Eriopterella) jaffueli Alexander, 1929. Chiloé:
Aulen, February 8, 1952 (Peña).
81. Erioptera (Symplecta) macroptera (Philippi, 1865). Curacau-
tín, December 8, 1950 (Peña). Chiloé: Aulen, February 4-8, 1952; Chepu,
February 10-14, 1952 (Peña).
82. Molophilus (Molophilus) apicidens Alexander, 1951. Cura-
cautín, December 19, 1950. (Peña). Chloé: Aucar, January Mo M9OS2
(Peña).
83. Molophilus (Molophilus) araucanus Alexander, 1929. Cura-
cautín, December 8-14, 1950 (Peña).
84. Molophilus (Molophilus) calceatus Alexander, 1929. Cura-
cautín, December 8-18, 1950 (Peña); Cayutúe, November 13, 1933 (Wolff-
hiigel). Chiloé: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
85. Molophilus (Molophilus) cervus Alexander, 1929. Chiloé: Au-
car, January 6-15, 1952; Chepu, February 1-3, 1952 (Peña).
86. Molophilus (Molophilus) colossus Alexander, 1929. Curacau-
tín, December 18, 1950 (Peña); Cayutúe, February 16, 1938 (Wolffhigel).
87. Molophilus (Molophilus) diceros Alexander, 1944. Río Blanco,
March 5-27, 1951 (Peña).
88. Molophilus (Molophilus) dilatus Alexander, 1951. Curacau-
tín, December 14, 1950; Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
89. Molophilus (Molophilus) echo Alexander, 1952. Curacautín,
December 10, 1950; Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña). Chiloé: Aulen,
February 8, 1952; Toi-Goi, February 3, 1952 (Peña).
Alexander: Records and descriptions — Tipulidae 19
90. Molophilus (Molophilus) erectus Alexander (in press). Chiloé:
Aulen, February 8, 1952 (Peña).
91. Molophilus (Molophilus) eumonostylus Alexander, 1951.
Chiloé: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
92. Molophilus (Molophilus) exemptus Alexander (in press).
Chiloé: Aucar, January 6-15, 1952 (Peña).
93. Molophilus (Molophilus) fagetorum Alexander, 1929. Chiloé:
Chepu, February 10-14, 1952 (Peña).
94. Molophilus (Molophilus) flavidus Alexander, 1914. Río Blan-
co, March 27, 1951 (Peña). Chiloé: Chepu, February 1-3, 1952 (Peña).
95. Molophilus (Molophilus) fortidens Alexander, 1951. Río Blan-
co, March 5-27, 1951 (Peña).
96. Molophilus (Molophilus) furcus Alexander, 1951. Curacautín,
December 6-24, 1950; Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
97. Molophilus (Molophilus) hyperarmatus Alexander, 1939. Río
Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
98. Molophilus (Molophilus) inarmatus Alexander, 1939. Río
Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
99. Molophilus (Molophilus) isolatus Alexander, 1952. Río Blan-
co, March 5-27, 1951 (Peña).
100. Molophilus (Molophilus) leonurus Alexander, 1951. Cura-
cautín, December 6-24, 1950 (Peña).
101. Molophilus (Molophilus) lethaeus Alexander, 1951. Chiloé:
Aucar, January 6-15, 1952; Aulen, February 8, 1952; Chepu, February
8-14, 1952 (Peña).
102. Molophilus (Molophilus) metuendus Alexander, 1951. Cura-
cautín, December 18, 1950 (Peña).
103. Molophilus (Molophilus) monoctenus Alexander, 1951. Río
Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
104. Molophilus (Molophilus) monostyloides Alexander, 1951.
Curacautín, December 18, 1950 (Peña). Chiloé: Aucar, January 10, 1952
(Peña).
105. Molophilus (Molophilus) monostylus Alexander, 1928. Cura-
cautín, December 8-18, 1950 (Peña).
106. Molophilus (Molophilus) peñai Alexander, 1951. Río Blanco,
March 20, 1951 (Peña).
107. Molophilus (Molophilus) perfidus Alexander, 1929. Cura-
cautín, December 8, 1950 (Peña); Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña);
Cayutúe, November 13, 1933 (Wolffhúgel). Chiloé: Aucar, January 6-15,
1952 (Peña).
108. Molophilus (Molophilus) pirioni Alexander, 1929. Chiloé:
Aucar, January 10-15, 1952; Río Coluco, January 30, 1952 (Peña).
20 Rev. Chil. Ent. 19533, 3
109. Molophilus (Molophilus) pretiosus Alexander, 1929. Chiloé:
Aucar, January 6-15, 1952 (Peña); Chepu, February 4-14, 1952 (Peña).
110. Molophilus (Molophilus) rubidithorax excavatus Alexan-
der, 1951. Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
111. Molophilus (Molophilus) setosistyius Alexander, 1952. Río
Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
112. Molophilus (Molophilus) sparsispinus Mande, 1050 CUE
racautín, December 6-25, 1950 (Peña). Chiloé: Aucar, January 15, 1952
(Peña).
113. Molophilus (Molophilus) subappressus Alexander, 19309.
Río Blanco, March 5-27, 1951 (Peña).
114. Molophilus (Molophilus) ternarius Alexander, 1929. Río
Blanco, March 5-27, 1951 (Peña)..
115. Molophilus (Molophilus) titan Alexander, 1928. Río Blanco,
March 27, 1951 (Peña).
EXplana trono bre ue s
1. Limomia (Zelandoglochina) ofella, sp. n.; venation.
2. Austrolimnophila (Austrolimnophila) tergifera, sp. n.; venation.
3. Aphrophaila antennata, sp. n.; venation.
4. Limonia (Zelandoglochina) angelica, Alexander; male hypopygium.
5. Limonia (Zelandoglochina) ofella, sp. n.; male hypopygium.
6. Limonia (Zelandoglochina) parvispinosa Alexander; male hypo-
pygium.
7. Limonia (Zelandoglochina) setulipennis Alexander; male hypo-
pygium.
8. Limonta (Zelandoglochina) tenuipalpis Alexander; male hypopy-
g1um.
9. Limonia (Zelandoglochina) torticornts Alexander; male hypopy-
gium.
10. Austrolimnophila (Austrolimnophila) tergifera, sp. n.; male hypo-
pygium.
11. Aphrophila antennata, sp. n.; male hypopygium; antenna.
12. Aphrophila viridinervis Alexander; male hypopygium, dististyle.
(Explanation of symbols: b, basistyle; d, dististyles; g, gonapophy-
sis; f, tergite).
e
Alexander: Records and descriptions — Tipulidae 2d
Lina nl
to
to
Revista Chilena de Entomología 1933, 3
UNA ESPECIE NUEVA CHILENA DE BUPRESTIDAE
Curis (Cylindrophora) tricolor n. sp.
COLEOPTERA, BUPRESTIDAE 4
¡Cus 12, Oran O,
Santiago, Chile
Facies característico del género; de variados colores, aunque gene-
ralmente opacos en el lado dorsal.
Long. 10,5 mm., ancho 4 mm.
Cabeza fuerte y finamente puntuada de color verde metálico, pre-
sentando una depresión o hendidura a modo de triángulo que comienza
en las crestas antenarias y se prolonga hasta poco más de la mitad de la
altura de los ojos. Antenas de color negro con reflejos bronceado oscuro
en los primeros artejos. Mandíbulas negras.
Pronoto fuerte y gruesamente puntuado en sus costados, presen-
tando una mancha de color verde azulado que se ensancha anterior-
mente. La puntuación de esta mancha es fina y apretada. Lateralmente
es de color amarillo cuproso, degradando anteriormente este color en
amarillo verdoso.
Elitros de conformación general chagrinados, presentan una man-
cha longitudinal de color morado verdoso con leves reflejos metálicos;
tiene su nacimiento en el ángulo humeral, se extiende longitudinalmente
sin alcanzar la extremidad de los élitros y es común en la sutura. En esta
mancha se perciben nítidamente dos finas costillas. Anteriormente pre-
sentan una mancha común de forma triangular con base orientada ha-
cia el pronoto de color amarillo rojizo brillante. Lateralmente están mar-
ginados por una faja de color amarillo rojizo que se extiende hasta la
extremidad. Margen de color negro azulado en toda su extensión. Es-
cudo de forma más o menos triangular, pequeño y de color verde metálico.
Prostermo fuerte y gruesamente puntuado. Todo el lado ventral
y las patas de color verde metálico.
Eo OMPI NAO poo colma:
Paratipos.—Un ejemplar Y en la colección del Museo Nacio-
nal de Historia Natural de Santiago de Chile. Un ejemplar en la colec-
ción del señor Luis Peña. Un ejemplar «” en la colección del señor Mon-
salve. Existe también un ejemplar en la colección del Dr. Jan Obenberger
en Praga, Checoeslovaquia.
Habita t.—ChiLE, Provincia de Santiago, El Canelo, enero de 1937.
Revista Chilena de Entomología 1953, 3 23
OS INSECTOS(DE LAS ISLAS JUAN FERNANDEZ
13. MYCETOPHILIDAE, SCIARIDAE, CECIDOMYIIDAE and SCATOPSIDAE
(DIPTERA)
PauL FREEMAN
British Museum (Natural History)
London
En el presente trabajo se estudia el material de cuatro familias de Dípteros colec-
tados por el P. Guillermo Kuschel en las islas de Juan Fernández. El autor describe cua-
tro especies de Mycetophilidae: Macrocera fumidapex, Leia malleolus, Exechia furcilla
y Mycetophila subfumosa; cuatro especies de Sciaridae: Merianina kuscheli, Psilosciara
nitens, Bradysia (Chaetosciara) fusca y Bradysia (Chaetosciara) media; y pasa revista
a las especies de Cecidomyiidae y Scatopsidae.
Finalmente el autor introduce nuevos nombres para un género y varias especies
por estar pre-ocupados los que él había erigido en Diptera of Patagonia and South Chale,
Earn
As with other papers in this series, the collection reported upon
below was made by Father Guillermo Kuschel of Santiago, Chile, in
1951 and 1952. The types of new species and most of the paratypes have
been returned to be placed in the collection of the Universidad de Chile,
Santiago. A proportion of the paratypes have been retained and placed
in the British Museum (Natural History). 1 should like to take this
opportunity of thanking Father Kuschel for allowing me to study his
collection of these four families.
Most of the collection is in excellent condition and it has been possible
for me either to identify the species or to give diagnoses of new species.
However, a number of the species are represented by females only, and
with some of the more fragile ones the condition is too poor for accurate
diagnosis: these 1 have identified as far as possible, but seldom to a lower
category than the genus. The numbers of species for each family are as
follows:
-— Mycetophilidae: 13 species with insufficient material for description
of a further three. ;
Sciaridae: 4 species with females of a number of others of the genus
Bradysia.
Cecidomyiidae: at least 5 species.
Scatopsidae: 2 species.
24 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Both the species of Scatopsidae are cosmopolitan; unfortunately
Masatierra ferruginea Enderlein was not represented in the collection.
Of the Cecidomyiidae, one appears to be a species described by Enderlein,
the others have not been described, as stated below.
The Sciaridae which have been described include two species of
Bradysia, one of Merianina (a genus described by Frey for a Brazilian
species), and a fourth slightly anomalous species which 1 am placing in
Psilosciara Kieffer. In addition there are females of Bradysiía spp. As
the mainland fauna is virtually unknown in this family it is not possible
to draw any conclusions from the collection.
The Mycetophilidae give a much clearer picture of the relationships
of the fauna. Of the thirteen recognisable species no less than seven are
also found in Chile. Three others are closely allied to Chilean species,
a species of Leia has its closest relatives im Perú, Bolivia and Brazil,
whilst the last species belongs to Macrocera, which is a genus with a
world wide distribution and fairly uniform structure.
From this it is certain that the major portion of the fauna of this
family was derived from that of the South Chilean and Patagonian zoo-
geographical subregion. It is quite likely that the new species described
below will later be found on the mainland as well. Some species were
found on both islands (there are none from Santa Clara), others only
on one. It is not possible to say which species, if in fact any, are truly
endemic to the islands until the mainland fauna has been collected much
more intensively.
The genera represented in all four families are not the most primitive,
although most of the Cecidomyiidae belong to the Lestremiinae. In the
Mycetophilidae there are species from the subfamilies Ceroplatinae,
Sciophilinae and Mycetophilinae and the fauna appears to be a very
restricted sample of that of Chile. One peculiarity is the complete absence
of species of Mycomyia, a genus well represented on the mainland.
Dr. Alan Stone and Mr. Jean Laffoon have kindly drawn my at-
tention to some homonyms in the species described in Part III of Diptera
of Patagonia and South Chile and Il am taking this opportunity of proposing
new names for them. Unfortunately it is also necessary to propose yet
another name for Australomyia (Centrocnemis).
Famiy MYCETOPHILIDAE
KEY TO GENERA
il; Base of M3 present (m-cu of authors). o... o...
Macrocera Meigen
Base of M3 absent, posterior fork not connected to M or R
by cross vein 2
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera 25
2 Microtrichia of wing membrane irregularly arranged. ....... 3
Microteniatana nc cd short ines A O 5
SE Wine membrane with macrotrichia +... o. e
Sciophila Meigen
Wing membrane without macrotrichla. .......o............ +
4. Costaiproduced a plelrotergitesibaie
Paraleia Tonnoir
Costa not produced, pleurotergites hairy. ......o.........-.
Leia Meigen
Anepisternal and pteropleural bristles absent .............. 6
Ame pIstenalDrs des pres A Y
6. Base of posterior fork below or beyond that of anterior fork.
Exechia Winnertz
Base of anterior fork well before that of anterior fork. ......
Allodia Winnertz
Ze teropleura buses tas e
Trichonta Winnertz
Rteropleurabristlesipres ca A A A
Mycetophila Meizen
Macrocera funerea Freeman
Macrocera funerea Freeman, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. HI, p. 14.
MASATIERRA: Alto Pangal, 600 m., 6.11.52, 1 y; Cerro Alto, 600 m.,
IMAZ a Bahía Cumberland 19 M2 o BlRabanal 40m,
AS O E Camote 20. la AS bicachos Central:
AAA IS O Rlazoleta 200 0 ASI
Macrocera fumidapex sp. n.
Readily distinguished from the previous species and all others so
far described from S. America by the dark apex to the wing, absence
of macrotrichia from the membrane, darkened posterior coxae and absence
of acrostichal bristles.
Male.—Wing length 4 — 4,5 mm.
Head: face yellowish, mouthparts slightly darker, vertex blackish;
antennae blackish, paler on scape, pedicel and third segment, which is
one and a half times as long as the next; antennae one and a half times
as long as body; eyes bearing fairly long and distinct hairs. Thorax:
mesonotum brownish black, acrostichal bristles absent, dorso-centrals
well developed and black, stripes not indicated; scutellum and parts
of pleura yellow, anepisternum, katepisternum, pleurotergites, postnotum,
brown. Legs: front coxae yellow, four posterior coxae yellow basally,
darkened on apical half, all femora yellowish brown, tibiae and tarsi
blacker; all tibial spurs blackish, those of posterior femora about one
sixth length of basitarsus. Wings: rather more than apical third darkened,
no other markings; macrotrichia absent from membrane; Sec with ma-
crotrichia on more than apical half so that they commence well before
26 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
origin of Rs (in funerea they commence opposite origin of Rs), Sc reaching
to level of union of R and M, tip of R; not inflated, costa produced for
less than half width of cell R;,-anal vein reaching wing margin. Halteres
with dark knobs. Abdomen dark brown, basal segment paler, styles of
hypopygium with the normal two teeth.
Female.—Wing length 4,5 —53 mm.
Similar to male, sometimes darker, posterior four coxae may be
completely blackish, tibial spurs may be yellow, basal flagellar segment
slighthly shorter.
Holotype male, Masafuera, Quebrada de las Casas, 1.800 m., 27.1.52.
Paratypes, MASAFUERA: Quebrada de las Vacas, 17.1.52, 1 9; La Co-
rrespondencia, 1.300 m., 27.1.52, 2 9; Inocentes Bajos, 1.000 m., 27.1.52,
ds
A single female, structurally similar, from Masatierra, Yunque, 915
m., 10.11.52, may belong to a distinct species. Size similar, wing markings
similar but faint, general colour paler, posterior coxae without darkening.
Before describing this as a distinct species it is necessary to examine
more material from both islands to see the range of colour variation.
Sciophila ocreata Philippi
Sciophila ocreata Philippi, 1865, Verh. zool.—bot. Ges. Wien 15,
Do esmas Osio ID leas >» (Cliala, Le ito JLo 10, Ós
MASATIERRA: Plazoleta, 200 m., 12.11.52, 1 7,1 € ; Bahía Cum-
Pera DAS O
Genus Paraleia Tonnoir
Paraleia Tonnoir, 1929, Proc. Linn. Soc. New South Wales, 54,
Nc reeman OSA pra ACES
Selkirkius Enderlein, 1940, ¿1 Skottsberg, Nat. Hist. Juan Fernán-
dez Á< Easter 1I., 3, p. 670, syn. nov.
Enderlein erected the genus Selkirkius for his species nephrodopbs
from Masatierra. This species shows all the generic characters of Paraleia
and is only separable with certainty from P. nubilipennis Walker by
the structure of the male hypopygium. Both these species are closely
allied to the type species of Paraleia (P. fulvescens Tonnoir) and have
a very similar type of male hypopygium. Selkirkius thus falls as a syvnonym
ot Paraleta.
Paraleia nubilipennis Walker
Leia nubilipennis Walker, 1836, Trans. Linn. Soc. Lond., 17, p. 334.
Paraleia nubilipenmis Freeman, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. 1II,
PIO:
M'ASAFUERA::'lmocentes Altos, 1:300/m.,. 122.192: 0845 2 MORI
Correspondencia eS 002 AS ZO
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera
bo
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Pl
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>, a
SS
B
OSOS
0
iaa ld
Mycetophilidae. Paraleia nubilipennis (a) style and apex of coxite of male from inner
aspect; (b) aedeagus in lateral aspect. Paraleia nephrodes (c) style and apex of coxite
of male from inner aspect; (d) aedeagus in lateral aspect. Leia malleolus (e) aedeagus;
(f) coxite and style of male in lateral aspect to smaller scale. Mycetophila angustifurca
(8) male style in dorsal aspect, intermediate and lower lobes stippled. Mycetophila
subfumosa (h) male style in dorsal aspect, upper lobe stippled.
28 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
The emargination at the apex of the male styles (Lámina Il, a)
varies in depth both in the mainland specimens and in the present series;
it tends to be more shallow in the latter. The number of spines on the
coxite is also variable, but there is no dense patch below the level of the
single long spine. The shape of the aedeagus (Lámina II, b) is constant
and characteristic.
Paraleia nephrodops Enderlein
Selkirkius nephrodops Enderlein, 1940, 1m Skottsberg, Nat. Hist.
Juan Fernández «< Easter 1., 3, p. 671.
MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 550 m., 15.11.51, 3 y ; Pla-
zoleta del Yunque, 200 mM SO Sad
1 2; Bahía Cumberland, 25.11.51, 1 Y ; Quebrada de la Laura, 450 m.,
IAS Zo Ransal CU SAS e
This species can only be distinguished from P. nubilipennis by the
structure of the male hypopygium (Lámina II, c, d); styles much stouter,
trifid at the apex, coxites with a dense patch of spines below the level
of the long spine, aedeagus characteristic. In colour, wing pattern and
all other structural characters the two species are identical.
Leia malleolus sp. n.
This species is closely allied to £L. falculata Edwards, described from
Brazil and also to the species from Peru and Bolivia considered by Ed-
wards to be L. halterata Kertesz. Specimens identified by Lane (1930,
Rev. Brasil Biol. 10 (1), p. 129) from Brasil, Itatiaia, as L. halterata,
and presented to the British Museum do not belong to the same species
as the specimens examined by Edwards. The hypopygia of two differ
widely and it is not clear which is the correct halterata. The present species
is readily separable from these species by the more «hammer-head» shape
of the style and by the aedeagus which gives excellent characters in this
group.
Male.—Wing length 3,5— 4 mm.
Head: face and mouthparts brownish yellow, vertex more brown
with a black area around each ocellus, antennae dark, scape and pedicel
yellow. Thorax variable in colour; in one specimen mainly yellow with
black bristles, mesonotum with three black spots posteriorly, the two.
outer ones more rounded and placed above the wing bases, the median
one more elongate and reaching to the scutellum; in the other specimen
there is much more suffusion with brown posteriorly so that the spots
are not as clear cut and the thorax appears darker. Scutellum brownish
basally, with four long bristles; postnotum with a central brown stripe;
pleurotergites and katepisternites brownish ventrally. Legs yellow with
dark hairs and bristles, tarsi darkened; posterior femur with a dark mark
beneath basally and with a black apex; spurs yellow, middle tibia with
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera 29
a single long ventral bristle. Wings with a fairly narrow subapical brown
band, a small spot over r-m and another small one in the anal cell below
the apical half of Cu; venation normal. Halteres with black knobs. A40b-
domen brownish black and yellow: segment 1 yellow, in one specimen
with a brown spot near the apex; in the paler specimen segments 2 — 4
yellow on basal two thirds, dark on apical third, in the other specimen
these segments with yellow side spots only; segment 3 mainly blackish
with yellow side spots basally; 6 — 7 entirely blackish; remainder and
hypopygium pale. Hypopygium (Lámina Il, e, f): styles «hammer-
headed» with two processes pointing in opposite directions, one slightly
hooked and spur-like, the
other slightly capitate;
median strut of aedeagus
bifid at its inner extremi-
ty, each branch rounded,
genital aperture on a cone
shaped piece, main body
with a pair of short clas-
pers, shorter than the
tube of the genital aper-
ture and incurved with
lateral extensions; «para-
meres» bifid, each with a
sclerotised process about
Halley alone their
length.
Female not known.
Holotype male, Ma-
SATIERRA, Bahía Cumber-
land, Grutas de los Pa-
triotas, 19.11.51. Paraty-
pe, male, same locality, Fig. í. Mycetophilidae. Exechia furcilla, male style
MAT and coxite, tergal aspect.
Exechia furcilla sp. n.
Posterior fork short, halteres black, general colour dark grey. Allied
to E. brevicornis and funerea Freeman from Chile, distinguished from
them by the dark halteres and the structure of the male hypopygium.
Male.—Wing length 2,5 mm.
Head dark grey, pruinose, eyes rather strongly convergent below
antennae, mouthparts yellow, antennae yellowish on basal three segments.
Thorax dark grey, pruinose, pleura partially yellow especially below the
wings, scutellum with two long bristles, propleuron with two long bristles.
Legs yellow, darker colour of tarsi due to black bristles, posterior femur
30 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
without a distinct dark mark basally, slightly darkened at extreme apex;
posterior tibia with 5—6 fine inner bristles, 3 dorsal and 4 external.
Wings clear, unclouded, venation with short posterior fork similar to
that of E. brevifurcata Freeman. Halteres with black knobs and yellow
stems. Abdomen greyish brown, very narrowly pale at the incisures,
especially at lateral angles of tergites. Hypopygium (fig. 1): cerci divided,
outer branch very long; coxites with two longer bristles; styles complex,
with four bifid pieces as well as some single ones and a branch bearing
a pecten. Pecten shorter than in species described from the mainland;
aedeagus bifid.
Female not known.
Holotype male, MaAsAFUERA, Quebrada de las Casas, 30.1.52.
AModia sp.
MASATIERRA: Miradero del Selkirk, 500 m., 23.11.51, 1 2 ; Yunque,
915 mm. M0-.11.52 1 "90 IVASABRUBRAS la Correspondencia SIS
AU O
These three females are very similar both to each other and to A.
similis Freeman from Chile. In the absence of males it is not possible
accurately to assign them to a species.
Trichonta sp.
MASATIERRA: Plazoleta del Yunque, 200 m., 3.111.51, 1 2..
A single female belonging to the same species group as the Chilean
species T. spinigera and siímilis Freeman. Further identification is not
possible without a male, but it seems to belong to an undescribed species.
KEy TO SPECIES OF MYCETOPHILA
Ale Pteropleuron with a group of coarse hairs only. ............ 2
Pteropleuron with 2-7 bristles and sometimes coarse Lair
SO a E O A Ed O O 3
Das Middleitibia mithinoyentral buses O
insecta Freeman
Middle tibia with 2-3 ventral bristles
cornuta Freeman
Wings with subapical dark band which includes entire tip
of cell R1 but leaves apex of cell Rs clear. .................
flavolunata Freeman
Either the whole apex is clouded or else there is no distinct
(95)
subapical Dan A A A A 4
4. Middle tibia with a single ventral bristle. ................. 5
Middle tibia with at least two ventral bristles ............. 6
Halteres vello posterior ona sho
subfumosa sp. n.
Halteres dark, posterior fork only slightly distal to anterior
O A A LAA A
conifera Freeman
¡97
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera 31
6. Halteres yellow, posterior tibia with a row of close-set short
bristles just inside dorsal row
spinosa Freeman
Halteres brown, these bristles absent
angustifurca Enderlein.
Mycetophila cornuta Freeman
Moycetophila cornuta Freeman, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III,
De Lee
INTASATIERRA: Yunque, 915 .m:, 10.11/52, 2.057.
In the original description the tergal arm of the style was shown
carrying a pointed spine: in fact, this spine is flattened and blade-like,
as has been shown by staining a specimen of the type series. In Father
Kuschel's two specimens the dorsal arm is rather long, but little impor-
tance can be attached to this because of the variability shown by the
hypopygium in this species group. These specimens also show a faint
cloud on the wing joining the two forks: re-examination of the type series
shows this to be present in some specimens.
Mycetophila flavolunata Freeman
Mycetophila flavolunata Freeman, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III,
Pai:
MASATIERRA: Miradero de Selkirk, 500 m., 31.11.51, 1 Y.
MASAFUERA: Inocentes Bajos, 1.000 m., 27.1.52, 4 7 ; Varadero,
Pe IATA SIA
Mycetophila conifera Freeman
Mycetophila conifera Freeman, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III,
poit2s.
MASAFUERA: La Correspondencia, 1.300 m., 20.1.52,6 7,5 2;
Quebrada de las Casas, 30.1.52, 1 Y.
Mycetophila sp.?
INTASATIERRA > Yunque, 1011752, 1-00.
This female belongs to the same species group as M. conifera and
may belong to that species, but it is not possible to be certain without
males from the same island.
Mycetophila spinosa Freeman
Moycetophila spinosa Freeman, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III,
Ds O,
MASAFUERA: La Correspondencia, 1.300 m., 20.1.52, 3 2; Ino-
centesiAltos MS 00 na SS Se imnocentes Bajos. 1.000 'm.,
DD AS AS
Mycetophila ? insecta Freeman
-—Mycetophila insecta Freeman, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III,
p. 109.
MASATIERRA: Yunque, 915 m., 10.11.52, 1 2.
32 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
This female possible belongs to this species, but males are necessary
for confirmation.
Mycetophila angustifurca Enderlein
Mycetophila angustifurca Enderlein, 1940, 11 Skottsberg, Nat. Hist.
Juan Fernández € Easter l., 3, p. 672. MAsaTIERRA: Miradero del Sel-
aink. 1500/m., 23.11 :.51,4 e and 31 MES 2 lazoleradecló ao
que, 200 m3. MES ON Cerro rato cOn LAS
Picacho. Central, 600.1... 4-1:32 4-5 El Camote 000-ma Sd
Mota que iS: MO ISS CORO
A new figure is given (Lámina Il, g) of the male hypopygium from
the dorsal aspect so that it can be compared more readily with figures
of other species from Chile. The important features are the deeply bifid
intermediate lobe, each half being knobbed, and the three strong blunt
spines, one at an angle, placed on the lower lobe.
Mycetophila subfumosa sp. n.
Distinguished from the other species by the presence of only four
inner bristles on the posterior tibia, by the shorter posterior fork and
the structure of the male hypopygium; halteres pale.
Male.—Wing length 2,5 mm.
Head dark brown, mouthparts slightly paler, antennae paler on
three basal segments. Thorax dark brown, unstriped, two propleural,
three strong pteropleural and four scutellar bristles. Legs brownish yellow;
anterior coxae yellow, posterior four brown; middle tibia with two exter-
nal, one ventral, four dorsal and three external bristles; posterior tibia
with three external, four dorsal and only 4— 5 short inner ones placed
near the apex. Wings brown, paler at the tip and beyond the cross vein,
basal to cross vein rather darker; posterior fork short, well beyond an-
terior fork. Halteres yellow. Abdomen dark brown. Hypopygium (Lámi-
na Il, 2) with characteristic style; upper lobe fairly large and with a
hood-like projection, intermediate lobe transverse, with a single large
clubbed spine, lower lobe bulky and with a large pointed spine and more
bristles than is usual.
Female.—Not known.
Holotype male, MASATIERRA, Yunque, 915 m., 10.11.52.
FamiLY SCIARIDAE
Wing Venation
Edwards (1925, Trans. ent. Soc. Lond. 1924, 505 - 670) treats this
group as having been derived from the tribe Leiini of the subfamily Scio-
philinae of the family Mycetophilidae, or at least as having a common
ancestry with it. In the Leiini R, is short and the vertical vein is considered
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera 33
to be the base of Rs; the horizontal vein connecting Rs to M becomes
the cross vein r-m. This nomenclature can be applied very easily to the
Sciaridae, and, whilst not necessarily agreeing with Edwards over the
origins of the family, l am at a loss to understand why it is not now
generally accepted.
Lengersdorf (1930, 21 Lindner, Flieg. Pal. Reg. 2 (1), 7) states that
the forking of Rs from M is more basal and that the vertical vein is a
basal branch of Rs; this means that the portion basal to the junction of
M, which he terms <«x», is a compound vein formed of Rs and M.
Hendel (1937, ¿1 Kiúkenthal, Handbuch der Zoologie 4 (2), p. 1897)
followed by Frey (1942, Notulae Ent. 22, pp. 5 - 44 and 1948, 1b1d. 27,
pp. 33 - 92) adopts a still more complex system, in which the vein usually
treated as Ry45 is considered to be My, whilst the short vertical vein is
considered to be all that is left of Rs.
Í am proposing to revert to the system employed by Edwards, in
which the venation is compared directly with that of the Mycetophilidae.
The short vertical vein is referred to as the base of Rs, the horizontal
vein called «y» by Frey becomes r- m, and «x» is treated as the base
of M. In support of this, the species (possibly aberrant specimens) placed
in Cratyna possess what appears to be a true branch to Rs as well as the
short vertical vein. Thus, the latter automatically becomes the base of
Rs. Il am accepting Tillyard's modification which makes the posterior
fork compound, the anterior branch being treated as the last branch
of M, and the posterior as Cuy; Cuz is considered to be represented by
the fold immediately behind Cu;.
Merianina kuscheli sp. n.
The genus Merianina Frey was erected for a Brazilian species with
macrotrichia on M, and the base of the posterior fork shorter than the
base of M, Phytosciara was erected for those species in which the propor-
tions of these veins were reversed. Whether these characters are really
of generic importance is not certain, but for the present this species must
be considered as the second species of this genus. It can easily be disting-
uished from M. americana Frey by the very dark brown almost blackish
colour, absence of acrostichal bristles and only two longer scutellar bristles.
Female.—Wing length 2,5— 3 mm.
Head blackish, pruinose; mouthparts dark brown, palpi with three
subequal segments; antennae dark, three basal segments paler, flagellar
segments slightly longer than wide; eyes with well developed long hairs,
eye bridges meeting, two facets wide, ocelli in a flattened triangle. T'horax
very dark brown, pruinose, shoulders slighthly paler; acrostichal bristles
absent, dorso-centrals black and well developed, long and irregularly
biserial; lateral scutal bristles well developed, black, but not as long as
3
34 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
in species of Bradysia; scutellum with a pair of longer bristles and a num-
ber of shorter ones. Legs yellowish brown, four posterior coxae darker;
coxae fairly short, tibiae hardly longer than femora, no well developed
tibial bristles, spurs 1, 2, 2, posterior basitarsus half length of tibia, pul-
villi well developed. Wings greyish, membrane with no macrotrichia;
macrotrichia sparsely present on M,, about 10 in number, absent from
other long veins, present on r- m; venation very similar to Psilosciara
nitens sp. n., costa produced for half width of cell R;, R¡ ending opposite
Cu, and nearly reaching level of fork of M, as long as r-m, R4+5 long,
stem of posterior fork shorter than base of M. Halteres dark brown with
paler stems. Abdomen dark brown.
Male not known.
Holotype female, MASATIERRA, Salsipuedes, 300 m., 5.1[I.51.
Paratypes, MASATIERRA: Plazoleta del Yunque, 200 m., 22.11.51, 1 9 ;
MASAFUERA: Quebrada de las Casas, 13.1.52, 1 9.
Psilosciara nitens sp. n.
This species does not fit very well into any of the genera given by
Frey. As it has reduced eye hairs l am placing 1t in Psilosciara for the
time being. It is a distinct, shining black species, with nearly quadrate
antennal segments, eyebridges not quite meeting, short thoracic bristles,
transverse abdominal segments, and reduced ninth tergite in the male.
Male.—Wing length 2 mm.
Head shining black, antennae and mouthparts black; antennal seg-
ments slightly longer than wide, palpi three segmented, segments subequal;
eyes with sparse short hairs which are difficult to see, eye bridges developed,
three facets wide but not meeting, separated by a space about two facets
wide; ocelli in a flattened triangle. T'horax wholly shining black, acrostichal
and dorso-central bristles present but very short, each in two rows, lateral
scutal bristles also short. Legs brownish black, four posterior coxae darker;
tibial spurs 1, 2, 2, tibiae without distinct long bristles; coxae short,
posterior tibiae hardly longer then femora, posterior basitarsus half as
long as tibia, pulvilli well developed. Wings hyaline; costa produced
(Lámina III, 6), Rs longer than in Bradysia spp., Ri, equal to r-m,
stem of posterior fork slightly longer than half of base of M; no macro-
trichia on membrane or on any branches of M or Cu, r-m with 2-4
on its apical half. Halteres black. Abdomen black with black hairs, rather
short and squat, hypopygium large; segments 1-8 transverse, length
only about one third of width, sternite 7 especially noticeably short (in
other Sciaridae it is usually quadrate); ninth tergite largely membranous
(Lámina III, a) with a central anchorshaped sclerotised portion, styles
short with four spines at apex.
Female.—Wing length 2 - 3 mm.
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera 35
Mania el
Sciaridae. Psilosciara nitens (a) male hypopygium, tergal aspect; (b) wing. Bradysia
fusca; (c) male hypopygium, tergal aspect; (d) wing. Bradysia media; (e) male hypopy-
gium, tergal aspect; (f) wing.
36 Rev. Chil. Ent. 195313
Generally similar to male, abdomen not particularly squat, tergites
at least half as long as wide.
Holotype female, MasAaTIERRA, Bahía Cumberland, 19.11.51. Para-
types, MASATIERRA: Bahía Cumberland, 17.11.51,1 9 ,and1.1.52,2 9;
Piedra Agujereada, 300 m., 27.11.51, 4 Y ; El Rabanal, 400 m., 27.11.51,
O aPlazoleta del NMúnque, 200 m9 ARAS O
Bradysia (Chaetosciara) fusca sp. n.
Thorax dark brown with pleura largely yellowish brown, legs long,
posterior tibiae with numerous distinct longer bristles, antennal segments
about three times as long as wide, male ninth tergite simple, styles with
two spines.
Male.—Wing length 3 mm.
Head blackish brown; antennae dark, paler on segments 1 - 2, mouth-
parts dark, palpi three segmented; eyes hairy, bridges three facets wide
and meeting, ocelli in a flattened triangle. T'horax: mesonotum largely
dark brown, shoulders, lateral scutal margins and most of pleura yellowish
brown, katepisterum and anepisternum partially dark brown; scutellum
brown or pale, postnotum yellowish on basal half; acrostichal bristles
uniserial, pale, very short and difficult to see, dorso-centrals long, black
uniserial, scutellum with two longer bristles. Legs: coxae yellow, legs
rather darker, fairly long, all tibiae longer than femora, posterior basi-
tarsus slightly more than half length of tibia; tibial spurs 1, 2, 2; posterior
tibia with distinct numerous longer bristles which are absent from other
legs; pulvilli well developed. Wings: venation as in Lámina 1Il, d; ma-
crotrichia absent from M and Cu and from r - m; R; rather longer than
r - m, ending well before level of Cu; costa strongly produced, Rs shorter
than in the two previous species, anal area rather reduced. Halteres black,
base of stem paler. Abdomen dark brown with black hairs; seventh tergite
quadrate, eighth transverse, ninth simple and conical with about six
long bristles at apex, coxites and styles (Lámina III, c) fairly long, styles
with two short spines at apex and a short hair brush.
Female.—Wing length 2,5— 3 mm. Resembles male.
Holotype male, MASAFUERA, Inocentes Bajos, 1.000 m.,-27.1.52.
Paratypes, MASAFUERA: as holotype, 35 SF , 1 Q ; MASATIERRA: Mira-
dero del Selkirk500'm 1923.15 1d 9 100 El Rabanal 100%
AD A O ran ces o Dd e
Bradysia (Chaetosciara) media sp. n.
A smaller species than B. fusca sp. n., legs paler, body blacker, pos-
terior tibiae without distinct longer bristles, anal area of wing better
developed, ninth tergite of male with a waist.
Male.—Wing length 1,8 mm.
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera 37
Head blackish, palpi paler, three segmented; antennae dark, flagellar
segments about twice as long as wide, thickly clothed with short whitish
hairs; eyes hairy, bridges complete, 2 - 3 facets wide, ocelli in a wide
triangle. Thorax completely dark, hardly shining, acrostichal and dorso-
central bristles conspicuous, the latter with some much longer black
bristles mixed in, scutellum with two longer and two shorter bristles.
Legs long and yellowish, tibial spurs 1, 2, 2; posterior tibiae one and a
half times as long as femora, without distinct longer bristles, basitarsus
about half as long as tibia. Wing without macrotrichia on membrane or
fork veins, r- m with 2-3; R, longer than r-m (Lámina III, f), stem
of posterior fork short, costa strongly produced, R; shorter as in B. fusca.
Halteres dark. Abdomen dark with dark hair. Hypopygium (Lámina III,
e): ninth tergite with distinct waist, styles fairly narrow, with two long
spines at apex, not very hairy and without brush.
Female resembles male.
Holotype male, MasaTIERRa, Alto Francés, 450 m., 7.11[.51. Para-
types, MASATIERRA: Grutas de los Patriotas, 17 - 19.11.51,4 7,4 Y;
BanaiCumberand: ISSO O. 2 ATTASA 2 ana 41.52:
ME lasra 250 me 21 MES EAS Miradero del Sellark,
ISSO EA AO El Rabanal 400127 MESA SO:
Picacho Central, 600 m., 4.11.52, 1 Y ; Quebrada de la Laura, 450 m.,
IIS SES SO Alto Francés, 450'm., ATEO Cerro Alto,
AOS ol O Rlazoleta del Yunque, 20014 9 P452.
1 Q . MASAFUERA: Las Chozas, 700 m., 14.1.52, 2 € ; Quebrada de las
(Casas OSO Inocentes Altos. 1300 22 SOS
ParCorespondencia, 1.360 mm: 2012527 Y o
Bradysia spp.
Besides these four species there are females of a number of other
species of Bradysia. 1 am leaving these undescribed until such time as
males can be found so that full descriptions can be made.
FamiLYy CECIDOMYIIDAE
There are specimens of five or six species, mostly females and the
condition of many is not good. With the exception of Psadaria pallida
IT am not placing them into their species.
Subfamily Lestremiinae, tribe Campylomyzini.
Psadaria pallida Enderlein
Psadaria pallida Enderlein, 1940, 11m Skottsberg, Nat. Hist. Juan
Fernández Sí Easter I., 3, p. 6609.
38 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
MASATIERRA: Bahía Cumberland, 24.11.51, 1 9 ,and 1.1.52,1 9;
Altomrangal SMS Zo icacho! Central Oe
MASAFUERA: Quebrada de las Casas, 13-30.1.52, 2 Y.
Structurally these specimens agree exactly with Enderlein's des-
cription, their colour, however is darker. 1 am assuming that the type
series were faded.
The female cannot be distinguished from the specimens described
by Edwards from England as Corinthomy1a cincinna Felt. The antennae,
head, eyes, palpi, wings, legs, spermathecae and cerci are identical. It '
is not possible to say whether or not the two genera are synonymous
without examination of the males, especially as Enderlein states that
the male antennae show no peculiarities. It seems likely that they are
synonymous, and, anyway, it is preferable so to consider them, because
genera based on the characters of only one sex are undesirable.
Peromyia sp.
MASATIERRA: Quebrada de la Laura, 1.111.51, 1 9 ; El Camote,
DST. Sd lO
MASAFUERA: Quebrada de las Casas, 19.1.52, 1 Y ; Inocentes Ba-
jos, 27.1.52, 3 specimens, sex uncertain.
? genus near Bryomyia sp.
IVASABUBRAS Las iChozas 14d SO
It is not possible to give a nearer indentification because both anten-
nae are missing.
Subfamily Cecidomyiinae
Two females and one male belonging to at least two genera, con-
dition of specimens too poor for accurate placing.
FamiLY SCATOPSIDAE
Scatopse notata Linnaeus
MASATIERRA: La Laura, 1.111.51, 1 2 ; Bahía Cumberland, 9.11.52,
Lo.
Scatopse fuscipes Meigen
MASATIERRA: Bahía Cumberland, 19-24.11.51, 39.
MASAFUERA: La Correspondencia, 20.1.52, 1 Y ; Quebrada de las
asas SO ISO
Freeman: Insectos J. Fernández — Nematocera
[95
Ko)
NEW NAMES FOR HOMONYMS IN DIPTERA OF PATAGONIA
AND SUITE CEI REE TL
Australosymmerus nom. nov. pro Australomyia Freeman, 1951, Dipt.
Pat. S. Chile Pt. III, p. 7, nec Australomyia Schmid, 1949, Acta
zool. lilloana 8, p. 600.
Leia submaculipennis nom. nov. pro Leia maculipennis Freeman, 1951,
Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III, p. 77, nec Mycetophila maculipennis
Saya 1824 1 Keating, Narr: Exp. source ot. Peters KR: 2, p. 365
(transferred to Leza by Landrock, 1927 in Lindner, Flieg. Pal. Reg.,
2 (1) 8, p. 87 as a synonym of L. winthemí Lehman).
Tetragoneura simillima nom. nov. pro Tetragoneura similis Freeman,
IOStDIp Bat iS. Chile Et IIA S6 nee Delragoneura sumas
Garrett, 1925, Sixty one new Diptera, p. 8:
Mycetophila bifida nom. nov. pro Mycetophila fasciata Freeman, 1951,
Dipt. Pat. S. Chile, Pt. 111, p. 121, nec Mycetophila fasciata Meigen,
1804, Klass. Beschr. Eur. Zweifl. Ins., 1, p. 91 (now placed in
Rhymosta).
Mycetophila subcapitata nom. nov. pro Mycetophila subfasciata Free-
manos Dip t Bats: Chiles Bt. UI pi 120 mec Mycetophale:
subfasciata Meigen, 1818, Syst. Beschr. Eur. Zweifl. Ins., 1, p. 270
(now placed in Leza).
Mycetophila subrecta nom. nov. pro Mycetophila recta Freeman, 1951,
Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III, p. 124, nec Mycothera recta Johannsen,
1912, Bull. Agric. Exp. Sta. Maine, 200, p. 82 (Mycothera was synony-
mised with Mycetophila by Edwards, 1913, Trans. ent. Soc. Lond.,
DISIZ)A
Mycetophila parapicalis nom. nov. pro Mycetophila apicalis Free-
man, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III, p. 124, nec Mycetophala
apicalis Meigen, 1838, Syst. Beschr. Eur. Zweifl. Ins. 7, p. 47 (treat-
ed by Landrock, 1927, as a synonym of Rhymosia fenestralis Meigen).
Mycetophila paranotata nom. nov. pro Mycetophila notata Freeman,
1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III, p. 126, nec Mycetophila notata
Stannius, 1831, Obs. spec. nonnullis Gen. Mycetoph., 17, p. 12 (now
placed in Zygomyia).
40 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Mycetophila triordinata nom. nov. pro Mycetophila triseriata Free-
man, 1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III, p. 128, nec Fungivora trise-
riata Bukovski. 1949, Ent. Obozr. 30, p. 405 (Mycetophila and Fun-
givora refer to the same genus).
Mycetophila subvittata nom. nov. pro Mycetophila trivittata Freeman,
1951, Dipt. Pat. S. Chile, Pt. III, p. 131, nec Mycetophila trivittata
Staeger, 1840, Naturhist. Tiddsk., 3, p. 261 (now placed in Exechia).
Revista Chilena de Entomología 1953, 3 41
REVISION DE LAS ECTINOGONIA SPINOLA
SENSU STRICTUS
COLEOPTERA, BUPRESTIDAE
ANTONIO COBOS
Laboratorio de Entomología
Instituto de Aclimatación
Almería, España
The author reviews the genus Ectinogonia Spinola describing a new Peruvian species
(E. peñaz), reducing to four the already known Chilean species and assigning subspecies
rank to the rest of them. Biological observations of some species, obtained from a Chilean
correspondent, are presented when possible to complete the descriptions.
IS
El género Ectinmogonia fué establecido por Spinola en 1837 (1) sobre
una especie que nombró buqueti y creyó procedente de Cayena; poco
más tarde Solier (2) traslada este insecto a su heterogéneo género Lati-
balpis describiendo simultáneamente una segunda forma que denomina
decaisner e incluye así mismo en dicha agrupación; todavía Lacordaire
hace una nueva transmutación introduciendo ambas especies en el vasto
y polimórfico género Psiloptera (3). En fin, es Kerremans (4) quien res-
tablece el género de Spinola dando una prolija diagnosis mediante la
que lo deja bien caracterizado separándolo de los Chalcophorini, grupo
de los Psilopterites, para llevarlo a la tribu de los Buprestini, grupo de
los Dicercites, colocándolo entre Cardiaspis y Pseudohyperantha de una
parte y de Dicerca, Poecilonota, Lampra, etc., de otra. Ultimamente,
Obenberger (5) crea, a expensas de las Ectinogonia de Kerremans, consi-
derablemente aumentadas por Fairmaire, Philippi, Germain y otros,
dos nuevos géneros que parecen morfológica y filogenéticamente válidos;
éstos son: Pseudolampetis (8 presuntas especies) y Achardella (4 especies).
Este género, según el Coleopterorum Catalogus Junk-Schenkling,
consta de 18 especies, a las que habrían de añadirse 3 más descritas ha
Manso Eat Ba ISS 7 pie
(2) En Gay, Hist. fis. polit, de Chile, Zool. IV, 1849, p. 500.
(3) Hist. Nat. Ins., Genera des Coléopt., IV, 1857, p. 27.
(4) En WyvrsmaAN, Genera Insect. fasc. 12, 1903, p. 129.
(5) Casopis Cs. Spol. Ent., 1926, p. 97-99.
42 RevaChilEnAOSS0S
poco por el señor Olave. Empero, tanto la posición sistemática del citado
género como el exagerado número de especies exigían actualmente una
seria revisión cuya necesidad venía imponiéndose de día en día. Como
veremos más adelante, en efecto, dicho número quedará muy menguado,
reduciéndose a 4 especies, 10 subespecies (razas geográficas o etológicas),
algunas variedades y cierta cantidad de sinonimias...
PosICIÓN SISTEMÁTICA
Las Ectinogonia, lo mismo que las Achardella y Pseudolampetis no
son Dicercini como generalmente venían considerándose desde que Ke-
rremans las aisló de los Psilopterites de Lacordaire, al restaurar el género
de Spinola.
Kerremans, al caracterizar la primitiva tribu de los Buprestini (en-
tre los que se incluían los Dicercites), habla del más importante de los
caracteres así: «pores antennaires concentrés dans une fossette sur chaque
article». Esto está de acuerdo con los géneros Dicerca, Poecilonota, Lam-
pra etc., que constituyen la tribu de los Dicercini, (elevada a tal rango
por Schaefer) (6), salvo el género Touzalinia Théry, y puede que otros
que no conozco bien. Los Dicercini presentan una sola foseta porífera
subterminal sobre la cara inferior de cada uno de los artejos lobulados,
como en los Buprestini, pero ambas tribus se diferencian por una serie
de detalles morfológicos que no vienen ahora al caso.
La tribu de los Psilopterini Kerremans, que actualmente cuenta con
siete géneros (7), es caracterizada ante todo por sus poros antenarios
difusos o concentrados en una depresión o foseta inframarginal inferior
en ambas caras de los artejos lobulados (Fig. 1, a, b, c). Este es el caso
de los géneros Ectinogonia, Achardella y Pseudolampetis; el resto de los
caracteres de la citada tribu aducidos por los autores les convienen también.
El género Ectinogonia vuelve, pues, a formar parte de los Psilopterini,
de cuya agrupación fué extraído sin razón, atendiendo a ciertas facies
dicercoides.
La moderna tribu de los Psilopterini es caracterizada como sigue:
Poros antenarios difusos sobre las dos caras de los artejos lobulados,
cerca del borde externo, o condensados en una depresión a lo largo de
dicho borde, y en tal caso puede existir una depresión o foseta porífera
en la faz superior inframarginal de los últimos. Artejo distal de los pal-
pos maxilares por lo menos tan largo como el precedente, y por lo común
más largo. Escudete pequeño, incluso puntiforme, sin punta posterior.
Mesosterno completamente dividido; las ramas laterales largas y bien
(6) Les Buprestides de France, Miscell. Ent., Suppl., 1949, p. 149.
(7) SCHAEFER, loc. cit., p. 129.
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 43
formadas, distanciadas en el fondo. Metaepímeras descubiertas. Replie-
gue epipleural con un ángulo humeral insinuado entre la mesoepímera
y la metaespisterna, formando los bordes externos de estas piezas, un
ángulo entrante. Primer artejo de los tarsos posteriores tan largos o ape-
nas más largo que el siguiente.
La colocación sistemática del género Ectimogonia en el seno de los
Psilopterini, debe ser inmediatamente después de Pseudolampetis, y
éste, seguido de las Psiloptera del subgénero Lampetis. Las Achardella
deberán ir después, como Ectinogonia perfeccionadas.
Fig. 1.a antena derecha de Ectinogonia buqueti intermedia (9 faz superior); b id. iz-
quierda (9 faz inferior); c id. izquierda (Q faz superior); d id. derecha (P faz inferior);
e id. derecha de Psiloptera Damarsila mac-alisteri (9 faz superior); f id. izquierda (Q faz
inferior); £ id. izquierda de Dicerca divaricata (Q faz inferior).
CARACTERES GENÉRICOS
Cabeza plana, muy rugosa; epístoma corto, estrechamente escotado
en arco; cavidades antenarias subtriangulares, su borde superior elevado
en fuerte quilla. Antenas cortas, lobuladas a partir del 5.* artejo; 1.% cor-
to, grande, submoniliforme; 2.? pequeño, moniliforme y tan largo como
ancho; 3.2 obcónico, poco más largo que el precedente; 4.” algo más de
dos veces tan largo como ancho, subdeprimido, ligeramente lobulado en
44 er E a OE,
el canto anterior y provisto, sólo en su cara inferior, de una depresión
porífera; 5.2 tan largo como el 4.%, algo más triangular y también provis-
to de una sola foseta inferior; 6-11 progresivamente transversos y sub-
trapezoidales (9 2), o francamente rectangulares (Y) un poco mates
y guarnecidos de una cortísima y fina pubescencia en la mitad externa,
aparte de los pelos largos normales, todos además con fosetas subtermi-
nales en la cara inferior y así mismo, pero más pequeñas, en la cara su-
perior a partir del 7.”. Ojos elípticos, mediocres, poco salientes, ligera-
mente aproximados hacia el vértice. Pronoto bastante transverso, bas-
tante más ancho que la cabeza en su mediación y de igual anchura que
aquella en el borde anterior, bisinuado por delante y formando un ló-
bulo mediano redondeado poco avanzado; bordes laterales arqueado-
atenuados por delante y subparalelos hacia atrás; base bisinuada; disco
rugoso, ancho y profundamente excavado en óvalo desde el borde ante-
rior hasta la base, y deprimido por los costados. Escudete muy pequeño,
casi puntiforme, en trapecio redondeado con la parte más ancha hacia
atrás, sin punta, dividido por un surco mediano longitudinal en dos ló-
bulos. Elitros alargados, de la anchura del pronoto en la base, ensanchados
en la porción posthumeral que es más o menos saliente y subparalelos
en los 3 primeros */;, luego fuertemente acuminados y bidentados en el
ápice; callo humeral rudimentario, formado en realidad por la termina-
ción engrosada del 7. intervalo precedido por dentro de una fuerte de-
presión basilar que le realza; escultura integrada por 10 series de fosetas
más o menos sulciformes y más o menos constituídas en estrías hacia
el ápice, más una serie acortada prescutelar, con los intervalos alternos
más o menos elevados e interrumpidos por espacios finamente puntuados,
rara vez lisos o formando fuertes costillas; puntuación secundaria más
fina y variable. Prosterno ancho, subconvexo, muy rugoso; su borde an-
terior truncado derecho o algo escotado en arco, entre dos fuertes pro-
tuberancias romas (como en las Psiloptera del subgénero Damarsila); el
proceso intercoxal aplanado, sin estrías laterales, paralelo; la extremidad
truncado-redondeada. Ramas laterales del mesosterno, estrechas, ter-
minadas en punta aguda, con los bordes internos sinuosos y un poco
convergentes hacia adelante. Metasterno truncado derecho en el borde
anterior de la cavidad esternal. Primer esternito más o menos fuerte y
longitudinalmente surcado en medio, según los sexos; esternito anal re-
dondeado en la extremidad (2 9) o truncado (S 9”). Toda la parte infe-
rior muy rugosa. Patas poco robustas; protofémures subfusiformes, meso
y metafémures subcilíndricos; tibias delgadas, rectas, salvo las posteriores
que son algo arqueadas hacia dentro, subcilíndricas, ligeramente ensancha-
das hacia la extremidad; tarsos cortos, los artejos gradualmente ensancha-
dos y escotados, el 1.2 de los metatarsos un poco más largo que el siguien-
te. Cuerpo poco convexo, subaplanado por el disco, más o menos robus-
gn
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 4
to, de talla muy variable aún en las especies, pero en general grande,
revestido de pubescencia corta y poco densa por debajo, salvo en los
costados de los esternitos, donde se condensa algo, parcialmente glabro
por encima en la mayoría de los casos, provisto además en vida, de una
exudación pulverulenta blanca o amarilla que vela en parte el brillo me-
tálico de los tegumentos.
VARIABILIDAD
La variabilidad de las Ectinogonia es muy considerable. En los Bu-
préstidos yo no conozco más que un caso que rivalice: el género Julodis
Eschscholtz, del Viejo Mundo. Esta afecta a la talla, con grandes osci-
laciones en una misma colonia; la escultura elitral y general en menor
grado; la coloración, de naturaleza físico-química siempre (metálica); y
hasta el contorno del cuerpo y forma de algunas piezas muy importantes
en la taxonomía de otros géneros: borde anterior del prosterno, borde
posterior de las ancas metatorácicas, foseta basal del pronoto y ángulos
posteriores del mismo, crenulación de los márgenes laterales del pronoto
y élitros, etc. Puede decirse sin temor que no existen en una misma loca-
lidad dos individuos exactamente iguales. Esta extrema variabilidad ha
embarazado continuamente a los entomólogos de todos los tiempos en
la determinación de sus ejemplares, muchos de los cuales, tomados aisla-
damente, podrían creerse especies bien diferenciadas, por la misma ra-
zón que se hace con otros insectos. Es pues disculpable hasta cierto pun-
to, el aparente abuso cometido por los autores al bautizar supuestas es-
pecies basándose en escasos materiales.
En este trabajo y después del estudio detenido de copiosas series
enviadas por Museos y entomólogos particulares, ayudado en parte por
mi colección, bien abastecida por el malogrado coleopterólogo D. Ramón
Gutiérrez Alonso, de Santiago de Chile, me ha sido posible desenmarañar
casi sin temor a errores, el caos en que se hallaba sumido este curioso
género característico y endémico de los Andes chilenos.
En un principio estuve tentado a considerar todo una misma espe-
cie, pero en atención a importantes detalles, al parecer constantes, y a
unas ciertas facies peculiares, compartidas por la estructura del ovopo-
sitor de las Y Y (no me ha sido posible examinar o? de 3 de las espe-
cies, aparentemente más raros que las Y 9), creo que puede justificarse
el mantenimiento de 4 especies: darwini Waterhouse, costata Fairmaire,
chalyboeiwventris Kerremans, y buqueti Spinola. El resto, salvo una raza
nueva de la especie de Kerremans ya aludida (ssp. wagenknechti mihi),
no es posible considerarlas más que como subespecies o aberraciones
fluctuantes de buqueti, que es preciso hacer constar de paso, no se trata
de la forma más estable, si bien es la más común. El edeagus de buquetz
46 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
y sus formas, de un tipo muy simplificado (Fig. 2), es absolutamente
constante; el ovopositor, por el contrario, señala pequeñas diferencias
en el ápice de las valvas y en el tamaño de los estilos, pero más tarde y
conforme hice preparaciones seriadas, pude convencerme de que estas
pequeñas diferencias están igualmente sometidas a variabilidad y son
inconstantes. Para el estudio de las razas de buqueti sólo quedarán por
lo tanto las facies y en cierta medida la escultura y coloración, siendo
negativa la biometría; no obstante, puede encontrarse una gran ayuda
en la distribución geográfica de las razas, a ve-
ces bastante confinadas a ciertas regiones, y así
mismo, en la etología, que parece especial para
muchas de estas formas.
La coloración, así como la talla, en líneas
generales, parece estar sujeta a la dispersión ver-
tical. En las zonas bajas, ricas en vegetación,
predominan las formas de coloraciones broncea-
das o cobrizas claras; en las zonas desérticas de
escasa vegetación adquieren preponderancia las
formas oscuras o negras, al menos por encima;
en las regiones montañosas de altitud moderada
(hasta el límite de la vegetación arbórea), existe
una alta frecuencia de formas verdes o polícro-
mas; en fin, en las altas regiones donde alcan-
za la tolerancia de los Bupréstidos (en los An-
A des hasta los 4.000 m.), la coloración suele ser
a ec a azulada e incluso violácea (formas de speciosa
(faz dorsal). b pene. Germain; Cordillerita bruchi Obenberger, etc.).
Estos casos son muy frecuentes en muchos co-
leópteros orófilos de todo el mundo.
En general el género es caracterizado por la gran inestabilidad mor-
fológica de sus componentes, por una extrema capacidad de adaptación
y de plasticidad etológica, signos de encontrarse en pleno auge evolutivo
y ser en consecuencia un género juvenil, cuyas especies o incipientes
especies todavía no se han fijado. Un caso análogo em muchos aspectos,
parece ser el de los Ceroglossus (Carabidae), también de los Andes, y el
típico de los Carabomorphus (Carabidae) de las montañas de Africa oc-
cidental, por no mencionar el archiconocido y ya mencionado del género
Julodis (J. onopord: Fabricius).
FILOGENIA Y EVOLUCIÓN +
No conociendo la morfología larvaria de éste ni de ninguno de los
géneros americanos próximos (excepto Psiloptera) a pesar de los esfuer-.
[
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 47
zos hechos al respecto cerca de los entomólogos chilenos, sólo nos queda
la estructura del adulto para sacar conclusiones en cierta manera incom-
pletas.
Tal como hemos visto al situar la posición sistemática del género
en Cuestión, corresponde a los Psilopterini y no a los Dicercini, si nos
valemos de los caracteres establecidos por los autores clásicos para se-
parar ambas tribus y que radican especialmente en la disposición de los
poros antenarios, si bien las dos tribus no están muy aiejadas entre sí
y quedan aún muchos puntos oscuros por resolver.
Sobre el valor sistemático de los caracteres antenales, tales como
la distribución de los poros, no osaría pronunciarme. Yo estoy conven-
cido de su gran importancia en líneas generales, ya que gracias a dichos
caracteres se ha podido establecer una clasificación racional y, hasta
natural, siendo posible en cierto modo seguir su evolución. Es indudable
que los poros olfativos, en un principio debieron estar dispersos, no sólo
por las antenas, sino en los tarsos y otros apéndices, y que siguiendo una
ley de perfeccionamiento, los citados poros fueron concentrándose, pri-
mero en depresiones a un lado y otro de cierto número de artejos, pre-
viamente dilatados en diente cuando los poros eran todavía difusos ha-
cia los márgenes, después en fosetas simétricas por ambas caras, para
finalmente borrarse por atrofia las correspondientes a la cara superior,
al mismo tiempo que las de la cara inferior se desarrollaban ocupando
distintas regiones marginales o terminales. Todos estos casos existen
actualmente en la familia, dando lugar a sus grandes divisiones.
En la tribu Psilopterini nos encontramos casi toda la gama de casos
exceptuando el de los artejos provistos de una foseta única, propio de
las tribus superiores. Un caso especial de evolución en otro sentido nos
lo muestra el ejemplo de los Julodini, con poros difusos pero ocultos por
un revestimiento pubescente finísimo que vela el fondo de todo el lóbulo
de los artejos dentados.
Las Psiloptera, en general, presentan sendas depresiones más o me-
nos marcadas, pero existen casos (ciertos Polybothris superevolucionados
de Madagascar), en los que aparecen una depresión porífera en la cara
superior del artejo, un pequeño surco porífero acortado e inframarginal
en la cara inferior, más una foseta porífera terminal perfectamente de-
sarrollada. Determinadas Psiloptera s. str., y Lampetis, ofrecen caracteres
intermedios. ¿Qué cabe pensar de todo esto? Simplemente que los Psi-
lopterini constituyen el tránsito de dos grandes líneas, de una parte los
Chrysochroini, Chalcophorini, etc., y de otra los Dicercini, Buprestini,
Sphenopterini etc., por no citar sino los más allegados de un extremo
y otro.
Considerando el género Ectinogonia en particular, sus analogías son
evidentes. Los Pseudolampetis deben formar el eslabón entre los géneros
48 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
(
O E Ed e lA y Y
j Galaz + /
|
Y A. SIGNOS
/ CONVENCIONALES
DEcortata
Mutza Y E. Aalybueinalris
* ( A s7.wagerkrecht;
ES D € darwint
a + E buqueti
“Y y X ssp. Uibermedix
: O sse pulverea
> IN E O r3g. argulicolles
> O sn rticliora
No? : O ssp. minor
p O 757 gubierezí
o ssp. preliosa
d X ssp. SRECÍOSa
l O s5p catenilata
Psiloptera y Ectinogonta. El gé-
nero de Obenberger difiere en
realidad muy poco de Psilop-
tera, y con respecto a este úl-
timo, en América equivale ca-
si lo mismo que el subgénero
Damarsila en Africa; como Da-
marsila ha conservado la forma
psilopteroide, la escultura eli-
tral, la estructura del proster-
no (con sus tubérculos anterio-
res y estrías laterales en el pro-
ceso intercoxal), etc. Las Ecta-
nogonta no son sino Pseudolam-
petis más evolucionados. Am-
bos géneros substituyen a Psi-
loptera en los Andes peruano-
chilenos, sobre todo en su ver-
tiente occidental, y ambos son
también particulares, exclusi-
vos y originarios de la cadena
andina. Los Lampetis por el
contrario, están difundidos am-
pliamente por todo el conti-
nente suramericano, y su dis-
tribución es casi cosmopolita,
constituyendo en realidad lo
que pudiéramos llamar el ar-
quetipo del género Psiloptera;
las Psiloptera s. str., poco nu-
merosas y confinadas a la zo-
na ecuatorial americana, sólo
son Lampetis con hipertrofia en
la punta del borde anterior
prosternal (algo análogo a lo
que sucede entre Conognatha s.
str. y el subgénero Pithiscus),
que han conservado la priori-
dad del nombre en atención a
las reglas de la nomenclatura.
El centro de proliferación
específico-racial de las Ectimo-
gonia parece estar ubicado en-
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 49
tre las provincias de Santiago y Coquimbo, penetrando algunas formas
en Atacama por el norte y en Malleco hacia el sur. El área máxima de
distribución está comprendida, por lo tanto, entre el paralelo 35% y 39-
latitud sur. En la vertiente oriental andina lo reemplaza por completo el
género Achardella Obenberger, quizás vicariante de Ectimogonia o forma-
do por otra rama independiente de los Pseudolampetis Obenberger, sep-
tentrionales, los que, al descender hacia el sur por la indicada vertiente,
evolucionaron paralelamente a Ectinogonia. Estos últimos extremos son
difíciles de aclarar, aunque es incontestable que la dispersión de los dos
géneros ha sido de norte a sur.
Dentro de Ectinogonia, según su arquitectura general, me siento
inclinado a creer que costata Fairmaire, puede suponerse la forma más
primitiva en.virtud de la estructura elitral (con costillas primarias en-
teras y únicas), su forma más oval y más psilopteroide pudiera decirse,
aunque en conjunto, todas las Ectinogonta conocidas se encuentran en
un grado muy avanzado de evolución genérica, y no es posible por ahora
teorizar. En la actualidad, parece que buqueti Spinola, con su considera-
ble complejo racial, es la especie que se halla en auge evolutivo y expan-
sivo, y que chalyboewentris Kerremans, es la especie más diferenciada.
ECcoLoGíA Y ETOLOGÍA
Muy escasos son los documentos que he podido proporcionarme
sobre las costumbres y biotopos de estos insectos, y casi todos, de un
interés extraordinario, debidos a la sagacidad y competencia de D. Ro-
dolfo Wagenknecht, naturalista de La Serena (Coquimbo). Los autores
que se han ocupado parcialmente de este género han descuidado casi
en absoluto su biología.
Sólo pueden citarse cuatro formas de Ectinogonia buqueti cuya eto-
logía es conocida en parte en estado de imago, y de la que se hablará más
adelante. Las larvas son totalmente ignoradas, y al parecer, por lo me-
nos en el caso de Ectimogonia buqueti gutrerreza mihi, son rizófagas endo-
fitas.
Hasta el presente, y según los datos de que dispongo, pueden indi-
carse 5 familias de angiospermas dicotiledóneas supuestas matrices de
Ectinogonia: Rhamnaceae, Malvaceae, Euphorbiaceae, Compositae y
Leguminosae.
La distribución horizontal y vertical parece estar supeditada a la
de su correspondiente huésped botánico, así vemos que Ectimogonia
buqueti minor, raza altícola que vive exclusivamente sobre Cristaria an-
dicola Gay, sigue a su matriz desde los 3.000 a 4.000 m. (según Wagenk-
necht), cota máxima, que yo sepa no alcanzada por ningún otro Buprés-
tido del mundo. Por otra parte, existen formas indiferentes hasta cierto
4
50 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
punto, por ejemplo Ectinogonia buqueti buqueti, muy polífaga, habita
desde las dunas del litoral hasta casi los 2.300 m. hacia el interior, siendo
su dispersión horizontal también muy considerable.
Los imagos permanecen al pie de las plantas matrices, sobre ellas
o sobre las piedras. Su vuelo es poco rápido, casi lento y pesado y sólo
en las horas de máximo calor, que es cuando en general se muestran más
ágiles los Bupréstidos, familia acentuadamente termófila. Algunas for-
mas según Germain (ssp. speciosa Germain), viven casi todo el año y
pasan el invierno bajo las piedras en colonias. Se alimentan royendo los
troncos, ramas, hojas, pétalos de las flores y sobre todo beben el jugo
resinoso de diversas plantas, por el que sienten marcada predilección
según las observaciones del Sr. Wagenknecht. En un ejemplar enviado
por el aludido naturalista he podido observar un hecho curioso; un trozo
de tarso, probablemente de un individuo de su misma especie, aparece
medio devorado y asomando apenas por entre las piezas bucales, siendo
curioso que en unos insectos esencialmente fitófagos, se den casos de
canibalismo.
CONSIDERACIONES GENERALES
A los comentarios sinonímicos, sistemáticos, geográficos, etológicos,
etc., que siguen a continuación a cada especie O raza enumerada, me
abstengo de añadir las diagnosis originales por creerlas francamente inú-
tiles después de la clave general, la cual resume todos los caracteres de
alguna importancia. Las descripciones de los autores clásicos son en rea-
lidad repeticiones parciales y vagas de los caracteres genéricos, ya bien
fijados con anterioridad, y lo que queda de ellas, basado en las propor-
ciones, escultura y, sobre todo, en los colores, es prácticamente inservi-
ble por lo confuso y por lo variable de estos insectos. Para determinar
sólo con el auxilio de dichas descripciones es preciso hacerse con numero-
sas series locotípicas hasta encontrar un individuo que concuerde más O
menos perfectamente con el ejemplar descrito (casi siempre único), y
esto no es siempre posible a todo aquel que quiera determinar su material.
Yo me he servido de grandes series' de múltiples localidades y he consul-
tado los muchos tipos, o tenido a la vista ejemplares comparados a los
tipos; también he visto material erróneamente determinado, incluso por
los especialistas clásicos, como se verá oportunamente. Creo en fin ha-
ber reducido al mínimum de error la interpretación de las formas y espe-
cies, que por otra parte, lo confieso con honradez, munca podrán ser sa-
tisfactoriamente controladas, como en el caso de ciertas especies de Fair-
maire, cuya colección (hoy en el Museo de París) es un caos de insectos
sin etiquetas. También ocurre otro tanto en el Museo de Santiago de
Chile, donde una misma especie o raza es etiquetada con varios nombres.
E MS A
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 51
por Germain, Kerremans y otros, y así mismo en el del Institut Royal
des Sciences Naturelles de Belgique, materiales que me fueron comu-
nicados por D. Ramón Gutiérrez y M. P. Jolivet respectivamente.
Réstame expresar mi más profundo agradecimiento a todos los co-
legas que, directa o indirectamente, han colaborado conmigo en el estu-
dio del presente género, entre los que cabe destacar, y no han sido men-
cionados, a D. Luis E. Olave, que me ha comunicado su colección (tipos
incluídos); a Mr. A. Descarpentries, del Museo de París (quien me ha
comparado material a diversos tipos); y a Mr. G. Frey, de Miinchen
(que me ha proporcionado valiosos datos bibliográficos).
CLAVE GENERAL DE ESPECIES
1 (2) Cuerpo muy robusto, muy ancho y acortado, brevemente
acuminado hacia atrás (2 y 1'/¿ más largo que ancho).
Frente muy hundida en la base y, en consecuencia las qui-
llas suprantenarias muy elevadas. Coloración “abigarrada,
mezcla de verde, azul, cobrizo y bronceado oscuro; élitros
con fuertes costillas apenas interrumpidas por espacios irre-
gulares finamente puntuados. Long.: 20-27 mm..........
1. darwint Waterhouse
(1) Cuerpo más alargado y esbelto, más largamente atenuado
hacia atrás (llegando su anchura cuando más a 1'/, de su
longitud). Frente, aparte las vermiculaciones de la escul-
tura, plana o ligeramente deprimida; quillas suprantena-
rias elevadas con moderación.
(8) Elitros provistos de fuertes costillas elevadas y convexas;
tamaño no inferior a los 20 mm.
4 (5) Angulos posteriores del pronoto subagudos o romos, nun-
ca realzados sobre el nivel de los hombros y apenas salien-
tes. Todas las costillas subiguales. Costados de los élitros
no bruscamente declives desde la 2.* costilla; series forma-
das por gruesos puntos; intervalos impares fuerte y muy
densamente puntuados, pares costiformes puntuados con
largas interrupciones pero sin debilitarse. Coloración co-
briza, más o menos grisácea por encima. Long.: 25-28 mm.
2. costata Fairmaire
(4) Angulos posteriores del pronoto bastante salientes, fuerte-
mente realzados y como doblados hacia arriba sobre el ni-
vel de los hombros. Costados elitrales, a partir de la 2.2
costilla, muy declives; el disco aplanado desde la base al
ápice; las costillas 1 y 3 desvanecidas hacia el */¿ posterior.
6 (7) Más grande y alargado, de color negro poco brillante por
encima, azulado oscuro por debajo, con algunos reflejos
cobrizos en las piezas esternales. Series sulciformes, muy
finas on DA O e oa ua ci
3. chalyboeiventris Kerremans
7 (6) Más pequeño y recogido, de color cobrizo poco brillante,
con algunos reflejos dorados y verdosos sobre el pronoto.
to
(08)
¡951
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
11 (10)
12 (13)
18 (1D)
14 (9)
15 (18)
16 (17)
Series sulciformes de los élitros muy gruesos hasta el ápice.
Dont 2 ez a ea tl ERRE
ssp. wagenknechti nov. form.
Intervalos pares más o menos convexos, pero nunca costi-
formes, o cuando lo son, interrumpidos en cadeneta por
espacios deprimidos y densamente puntuados. Tamaño va-
riable.
Intervalos pares costiformes largamente interrumpidos o
catenulados.
Intervalos interrumpidos por largos espacios fina y densa-
mente puntuados, apenas elevados, Costados humerales
fuertemente crenulados. Tamaño en general mayor 18-24
am. Coloración cobriza o bronceada oscura, algo brillante
por debajo y recubierto de una exudación pulverulenta
blanca end ro A
4,
¡Intervalos elitrales bastante elevados y catenulados. Cos-
tados humerales no o muy vagamente crenulados, expla-
nado-dilatados y salientes. Coloración brillante de tonos
diversos; tamaño rara vez superior a los 18 mm.
Depresión del disco pronotal provista de algunos gruesos
puntos aislados, simples. Series elitrales sulciformes, con
los puntos distanciados. Intervalos impares lisos, casi sin
puntos; pares en cadenetas lisas con los interespacios fina
y densamente puntuados; a partir del 2.” intervalo elevado,
los costados bruscamente declives (en forma parecida a
chalyboeiventris Kerremans). Coloración bronceado-cobri-
za Oscura, casi mate por encima, poco brillante por debajo.
Pan A A AE
buquett Spinola
ssp. catenulata Kerremans
Depresión del disco pronotal esculpida por una gruesa pun-
tuación subcontigua (de aspecto reticulado) finamente cha-
grinada en el fondo. Series elitrales formadas por puntos
redondos aproximados, con los intervalos impares densa
y menudamente puntuados y los impares elevado-costifor-
mes, pero interrumpidos por condensaciones de puntos. Cos-
tados de los élitros no bruscamente declives, siguiendo la
curvatura general. Coloración bronceado-cobrizo más 0
menos brillante (var. verrucifera Fairmaire), negro-plomiza
(var. obscuripennis nov.), azul vivo (var. cyamescens nov.)
o verde esmeralda brillante (forma tiponominal) .......
ssp. speciosa Germain.
Intervalos pares subcostiformes o débilmente convexos,
enteros, salpicados de condensaciones de puntos no depri-
midos.
Cuerpo pubescente por encima, los pelitos cortos y poco
densos, pero bien visibles por toda la superficie (disco del
pronoto y base de los élitros inclusive), formando sobre los
intervalos pares algunas pequeñas condensaciones bien apa-
rentes. '
Angulos posteriores del pronoto romos; escultura general
muy grosera; intervalos impares semiborrados por las gruesas
17 (16)
18 (15)
19 (22)
21 (20)
[5]
(55)
(19)
(5)
(95)
CS
(59)
Ha
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae
series foveiformes, subcontiguas dos a dos; por encima os-
curo, toda la escultura irisado-polícroma, y por debajo ver-
de claro uniforme muy brillante. Long.: 19 mm. .........
: ssp. prebiosa
Angulos posteriores del pronoto agudos y salientes; escul-
tura mucho más fina; intervalos impares casi tan anchos
como los pares, separados por series más finas; por encima
negro, con los intervalos planos de los élitros más o menos
azulado-verdosos oscuro, y por debajo azul de acero po-
co brillante, manchado de violáceo en los relieves. Long.:
18-23 mm.
Philippi
ssp. angulicollis Fairmaire
Cuerpo glabro o con algunos pelitos raros e indistintos por
los costados y hacia el ápice de los élitros.
Tamaño generalmente menor: 11-20 mm.; cuerpo más es-
trecho, más convexo y paralelo. Angulos posteriores del pro-
noto rectos o subagudos. Series elitrales formadas por grue-
sos puntos subcontiguos por pares, eliminando casi los in-
tervalos impares. Escultura pronotal grosera, delimitando
muy mal las tres depresiones longitudinales.
Más robusto, apenas cilindráceo, con el pronoto más dilata-
do hacia delante; de un bronceado cobrizo uniforme, bri-
llante por debajo. Long.: 15-20 mm
ssp. gutierrez nov. form.
Estrecho, subcilíndrico, grácil, con el pronoto más paralelo
en los costados; de un verde esmeralda más o menos teñido
de cobrizo vivo en los relieves del pronoto y élitros, verde
uniforme muy brillante por debajo. Long.: 11-15 mm.....
SSP. MINOÍ
Tamaño en general mayor: 17-30 mm.; cuerpo más ancho,
más corto y bruscamente atenuado hacia atrás. Angulos
posteriores del pronoto agudos y más o menos salientes, rara
vez romos. Series elitrales (salvo ssp. 1mtermedia Kerremans),
formados por puntos finos, no contiguos y con los intervalos
impares bien desarrollados. Escultura pronotal más menu-
da, delimitando relativamente bien la depresión mediana.
Negro opaco por encima, a veces con ligero reflejo azulado
en el pronoto, recubierto en vida de una exudación pulveru-
lenta amarillo-pálido. Escultura elitral muy fina. Por de-
bajo de color de azul de acero (var. cyaniventris Olave), ver-
dosa (var. infraviridis nov.) o cobriza (forma tiponominal).
Long.: 17-25 mm.
Olave.
ssp. pulverea Kerremans,
Bronceado superior e inferiormente, más o menos manchado
de verde.
Intervalos impares de los élitros planos y finamente criba-
dos de puntos, más anchos que los pares. Coloración gene-
ral bronceado-cobriza mate por encima, cobriza poco bri-
llante por debajo, con la cabeza, el pronoto y a veces los
élitros manchados de verdoso opaco en más o menos exten-
sión, así como algunos relieves de la parte inferior. Tamaño
54 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
bastante grande: 18-30 mm. (la media 23-26 mm.) ......
ssp. fastidiosa Fairmaire.
26 (25) Intervalos impares de los élitros menos densamente pun-
tuados, menos anchos que los pares, casi eliminados hacia
los costados por los gruesos puntos de las series, que se van
aproximando dos a dos; los impares además apenas eleva-
dos o tan planos como los otros. Coloración cobrizo oscura
uniforme, poco brillante por encima. Long.: 20-24 mm.....
ssp. intermedia Kerremans.
1.—Ectinogonia costata (Fairmaire), Ann. Soc. Ent. Fr., VII,
1867, p. 622 (Psiloptera).—Kerremans, Mém. Soc. Ent. Belg., I, 1892,
p. 77.—Germain et Kerremans, loc. cit., 1906, p. 381; Mem. Cient. Liter.
Chile (Apuntes Entomológicos, Extracto), 1907, p. 611.—Obenberger,
Gasopis Est Spols Ent. 19265 pp 99 Olaye er Cil cc
XRO O SSA DESMO:
Fig. 4. A, ovopositor de Ectinogonia darwint Waterhouse; B, id. de Ectinogonia
costata Fairmaire; C,: id. de Ectinogonia chalyboeiventris Kerremans; D, id. de
Ectinogonia buqueti buquett Spinola. Porción dorso-apical
Muy característica por las fuertes costillas elevadas, convexas y
enteras de los élitros; su forma ancha y esbelta; su escultura, salvo las
gruesas series primarias de puntos redondos, fina y densa en los inter-
valos impares, que son más de doble ancho que los pares (costiformes);
por sus ángulos pronotales posteriores no salientes ni levantados; su co-
loración cobriza uniforme, por encima con un ligero viso verde-grisáceo
y sub-mate, salvo en los relieves (Lámina 1V, fig. 3).
Extremidad del ovopositor débilmente sinuada, con los estilos ci-
líndricos, estrechos y alargados; atenuado con regularidad por los cos-
tados antes de la expansión membranosa lateral. (Fig. 4, B).
No he podido examinar el y! de esta especie.
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 55
Variabilidad.—Pequeña e insignificante en los materiales es-
tudiados.
Citas. —El Pangue (Coquimbo), 1.500 m. alt., 18-1X-948, Wa-
genknecht coll.; Tres Cruces (¿Coquimbo?), 16-X-1934, Olave coll.
Etología.—Desconocida.
Observaciones. —Especie subandina, al parecer poco exten-
dida y bastante rara.
2.—Ectinogonia chalyboeiventris Kerremans, Ann. Soc. Ent. Belg.,
L, 1906, p. 380 (Germain in litt.).—Obenberger, loc. cit., 1926, p. 99.—
decaisner Olave (nec Solier), loc. cit., 1935, p. 352-354.
Distinta de las restantes especies por su forma subcuneiforme bas-
tante alargada y muy acuminada hacia atrás; ángulos posteriores del
pronoto subagudos, un poco salientes y realzados sobre los hombros;
escultura bastante regular, muy fina en los élitros, con las series sulci-
formes y los intervalos impares muy anchos; costillas o intervalos pares
delgadas y salientes, la 1.* y 3.* progresivamente disminuídas y borradas
antes del ápice, la 2.* de igual forma hacia la base; a partir de la 2.* cos-
tilla discal el costado del cuerpo bastante. bruscamente declive, y por el
disco subaplanado; coloración superior negra submate con débil reflejo
azulado hacia los costados del pronoto, la parte inferior de color azul
de acero poco brillante. Disco del pronoto y élitros glabros. (Lámina IV,
IS):
Ovopositor fuertemente sinuado en ángulo obtuso por su extremi-
dad; costados sinuosos en la base de los estilos; éstos grandes, largos y
cilíndricos. Forma general un tanto parecida a la de costata Fairmaire.
(Fig. 4, C).
No ha sido posible examinar el sexo contrario, al parecer más escaso.
Variabilidad.—Poco importante y afecta sólo a la intensidad
de la coloración oscura, en la forma tiponominal; una raza geográfica
meridional que se describe a continuación.
Citas.—Huasco (Atacama), 26-X-1938, Wagenknecht coll.
Etología.—Totalmente desconocida. ;
ssp. wagenknechti nov.
Bien diferenciada por su forma más acortada y maciza, las costillas
elitrales más fuertemente elevadas, la escultura más grosera, las series
sulciformes de los intervalos impares mucho más fuertes, la coloración
superior cobriza uniforme, casi mate en los élitros y con ligeros reflejos
verdosos por los costados del pronoto, de un cobrizo uniforme bastante
brillante por debajo. Tamaño casi siempre menor.
Corresponde bien a una raza meridional del área de la especie, que
representaría a la forma típica en la provincia de Coquimbo sobre alti-
tudes inferiores a los 1.000 m.
56 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Citas.—Rivadavia, 13-VII-1937, Olave coll.; Cuesta Churquí (cer-
ca de Vicuña, 700 m.); Los Chiches (cerca de Vicuña, 600-800 m.),
28-1X-1941, Wagenknecht coll.; la misma localidad, 22-X-1936, Olave
coll.; Río Chovas, 20-I11-53, Wagenknecht coll. Ñ
Etología.—El Sr. Wagenknecht dice haber colectado 3 indivi-
duos sobre la Papilionaceae Adesmia glutinmosa Hook et Arn., entre los
560 a 700 m., en compañía de buquet?.
3.—Ectinogonia darwini Waterhouse, Ann. Mag. Nat. Hist.,
XIE, 191137 p. 183.—Obenberger loc. cit. 1926, p. 99.
Su cuerpo ancho y acortado, su grosera escultura general con fuer-
tes costillas elitrales apenas débilmente interrumpidas por breves espa-
cios puntuados, los ángulos posteriores del pronoto rectos, el grueso re-
borde anterior del mismo casi entero, así como su sistema de coloración
abigarrada, brillante por debajo, caracterizan a primera vista esta espe-
cie, al parecer sin razas geográficas ni etológicas. (Lámina IV, fig. 6).
Ovopositor estrechamente paralelo en la porción apical hasta la base
de las expansiones membranosas, truncado derecho en la extremidad,
con los ángulos muy redondeados; estilos grandes y muy anchos, dere-
ENTE. (Uria Lo 18)
No he visto ejemplares Y Y.
Citas.—Taltal (Antofagasta), 8-VIII-1936, Olave coll.
Etolo:g í a.—Desconocida.
Observaciones.—El tipo de esta curiosa especie es de proce-
dencia dudosa, por estar desprovisto de etiqueta. Waterhouse supuso
que su patria debía ser Chile, ya que se encontraba con otros insectos
suramericanos cazados por Charles Darwin durante el viaje del «Beagle»,
y las facies del insecto eran muy significativas. El señor. Olave me remi-
tió en comunicación dos individuos de tallas muy diferentes, pero que
se ajustan perfectamente a la diagnosis original de ésta hasta ahora enig-
mática especie.
El primero de dichos ejemplares, de 21 mm., de longitud, presenta
el borde anterior del prosterno escotado en arco y los tubérculos latera-
les indistintos; el segundo de 27 mm., de longitud, tiene el mismo trun-
cado en línea recta y bruscamente elevado en ángulo recto perpendicu-
lar al plano del prosterno, siendo ambos individuos del mismo sexo.
Esta es una de las especies más septentrionales de Chile, razón de
su aparente rareza. Filogenéticamente se encuentra más cerca de buqueti
y sus formas que las especies anteriores, pero muestra ya un grado muy
marcado de evolución y la considero con suficientes caracteres para man-
tener su aislamiento específico.
gl
—I
Cobos: Revisión de las Ectinogonia - Buprestidae
Larra SY
3. Ectinogonia costata Fairmaire; 5. Ectinogonta chalyboeiventris Kerremans (forma tipo-
nominal); 6. Ectinogonia darwini Waterhouse; 7. Ectinogonia buqueti Spinola, (forma
tiponominal).
58 Rey Claros SS
4.—Ectinogonia buqueti Spinola, Ann. Soc. Ent. Fr., VI, 1837,
p. 112.—Fairmaire et Germain, Ann. Soc. Ent. Fr., VI, 1858, p. 711.—
Philippi, An. Univ. Chile, 1871, p. 407.—Kerremans., Mém. Soc. Ent.
Belg., 1, 1892, p. 77.—Germain et Kerremans., Ann. Soc. Ent. Belg.,
- L, 1906, p. 378.—Obenberger, loc. cit., p. 99.—dufourz Castelnau et Gory,
Monogr. Bupr., 1, 1837, p. 137, t. 27, f. 147 (Buprestis).—Solier in Gay,
Hist. de Chile, Zool. IV, 1851, p. 500 (Latipalpis).—decarsnel Solier in
Gay, loc. cit., p. 500, lám. 12, f. 9 (Latipalpts).—cupreiventris, aeneiven-
tris Germain et Kerremans, loc. cit.
Tamaño muy variable, coloración bronceada o cobriza uniforme,
más o menos oscura por encima y más o menos brillante por debajo.
Escultura elitral bastante fina, a veces casi borrada; las series primarias
sulciformes; intervalos pares elevados y más o menos interrumpidos por
largos espacios finamente puntuados que les ofrece “aspecto catenulado,
rara vez los intervalos costiformes y enteros, pero en ese caso poco con-
vexos o casi planos. Parte superior del cuerpo glabra (pronoto y élitros).
Crenulación subhumeral en general muy fuerte, así como en los costados
del pronoto; los ángulos posteriores de éstos subrectos, nunca agudos
o salientes. Forma relativamente ancha, subparalela y muy acuminada
hacia el ápice. (Lámina IV, fig. 7).
Ovopositor cortamente estrechado hacia la extremidad en línea si-
nuosa; el ápice sinuado; los estilos pequeños, cortos, arqueado-pirifor-
mes. Con ligeras variantes en las demás razas geográficas o etológicas.
(Fig. 4, D).
Citas.— * (8) Copiapó (Atacama), Ureta coll.; * Vallenar (Ata-
cama), Olave coll.; Tilama (Coquimbo), Olave coll.; Los Andes (Acon-
cagua), Gutiérrez coll.; San Bernardo, El Peumo, El Canelo (Santiago),
Gutiérrez coll.; Quilicura, El Volcán, Tiltil (Santiago), Olave coll.; An-
gol (Malleco), coll. Bullock. Otras citas: Pirque (?) Olave coll.; Cura-
caví (?), Wagenknecht coll.; Copiapó y Coquimbo (sec. Philippi).
Esta forma ha sido citada por Bruch (9) del Lago Lacar (Neuquén,
ARGENTINA), que corresponde en latitud al gran lago Ranco, en Valdi-
via (CHILE), empero esta indicación extrachilena pudiera ser fortuita y
debida probablemente a una importación más que a una infiltración
(pues no tengo noticias de citas chilenas tan meridionales) a través del
paso transandino de Hua-Hun.
Etología.—El imago se ha encontrado sobre las siguientes
plantas, posiblemente muchas de ellas matrices del período larvario:
(8) Las localidades precedidas de un asterisco no han sido controladas por mí a la
vista de los ejemplares.
(9) €. BrucH, Rev. Mus. Plata, XVII, 1911, p. 229 (Catálogo).
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae
Adesmia trijuga Gill. (Papilionaceae) sec. Wagenknecht
Adesmia pungens Clos, (Papilionaceae) sec. Wagenknecht
Adesmia microphylla Hook y Arn. (Papilionaceae) sec. Wagenknecht
Adesmia bedwelli (Papilionaceae) sec. Wagenknecht
Adesmia glutinosa Hook. (Papilionaceae) sec. Wagenknecht
Adesmia cynerea Clos, (Papilionaceae) sec. Wagenknecht
Adesmia arborea Bert, (Papilionaceae) sec. Wagenknecht
Flourensia thurifera D. C. (Compositae) sec. Wagenknecht
Proustia pungens Poepp. (Compositae) sec. Wagenknecht
Talguenea costata Miers. (10) (Rhamnaceae) sec. Wagenknecht
Colletia sp. ? (Rhamnaceae) sec. Wagenknecht
Colliguaya odorifera Molina (Euphorbiaceae) sec. Germain.
Las 2 9 llegan a poner unos 350 huevos (según Olave). En estado
larval es todavía, pese a la abundancia del insecto, totalmente desco-
nocido. Esta especie es uno de los Bupréstidos más comunes de Chile y
posee una plasticidad etológica muy considerable. Vive, según los datos
de que dispongo, desde la zona litoral hasta una altura no superior a los
2.300 m., hacia el interior, ya en plena cordillera andina, no siendo muy
exigente en cuanto a las condiciones del habitáculo. Constituye una po-
tente raza todavía muy inestable desplazada hacia las zonas bajas don-
de se halla aún en vías de expansión y adaptación.
Observaciones.—Las formas cupreiventris y aenerwentris Germain,
son simplemente individuales y no tienen valor sistemático; el insecto es
tan sumamente variable que no pueden ser tenidas en cuenta las múl-
tiples oscilaciones fluctuantes de coloración, escultura, tamaño, propor-
GIOMEeSs, etc...
Latipalpis decaisnei Solier, como muchas de las formas descritas por
este autor en la clásica obra de Gay, es un simple sinónimo. Lacordaire
tuvo a la vista el tipo figurado por Solier y lo encontró perfectamente
idéntico a Dicerca dufouri Solier, ambos pequeñas variaciones de buquell
Spinola, y por añadidura tan mal caracterizadas que sus descripciones
son inútiles.
ssp. intermedia Kerremans, in Wytsman, Gen., Ins., fasc. 12, 1903,
p. 129.—Obenberger, loc. cit., 1926, p. 99.—aequalipennis Obenberger,
Archiv. f. Naturg., 92, Abt. A, 1926 (1928), p. 179.—crenulata Obenber-
ger, loc. cit., p. 180; loc. cit., 1926, p. 99.—Olave, Rev. Chil. Hist. Nat.
OEA OSO PASO:
De un cobrizo oscuro poco brillante superior e inferiormente. Angulos
protorácicos posteriores subagudos pero no o apenas salientes. Intervalos
pares de los élitros enteros, subcostiformes; impares anchos, con dos se-
ries de gruesos puntos muy regulares. Facies de buquett, pero la escultura
más regular, de aspecto mucho menos rugoso. Crenulación lateral de los
hombros menos acusada (salvo excepciones).
(10) Sobre esta planta convive'con Tyndaris planata C. et G., sec Wagenknecht.
CON Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Citas. —Caldera (Atacama), X-1938, Wagenknecht; La Serena
(Coquimbo), X-1949, Wagenknecht coll.; Los Chiches (cerca de Vicuña,
Coquimbo), 600 a 800 m., 28-1X-1941, Wagenknecht coll.; Valparaíso,
localidad típica.
Etología. —Desconocida.
Observaciones.—Esta raza de zonas bajas parece bien caracteri-
zada; junto con pulverea Kerremans, en las zonas altas, deben ir sustituyen-
do gradualmente a buquet: hacia el norte. La primera vive desde el litoral
casi hasta los 1.000 m. hacia el interior. Ambas formas son muy próximas.
Kerremans atribuye a intermedia una longitud de 36 mm., por una
anchura de 10 mm., pero indudablemente aquí ha habido un error, tal
vez tipográfico.
Ectinogonia aequalipennis Obenberger, según la descripción del au-
tor, es incontestablemente idéntica. a intermedia Ierremans,: así como
crenulata Obenberger, simple forma individual. El Dr. Obenberger, sin
tener en cuenta la extrema variabilidad de estos insectos y probablemen-
te sin material suficiente, se ha contentado con ir bautizando cada ejem-
plar recibido o examinado, e incluso cada sexo, multiplicando abusiva-
mente el número de especies.
ssp. pulverea Kerremans, Ann. Soc. Ent. Belg. LIX, 1919, p. 59.—=
Obenberser Moe. cit pa O urea Olave loc CLOS NOV
stuardoz Olave, loc. cit., p. 360.—var. cyaniventris Olave, loc. cit. p. 370.
Muy semejante a la anterior por la escultura general y elitral en
particular, pero distinta por sus ángulos pronotales posteriores agudos
y salientes, y su coloración, constantemente negra por encima, a veces
con ligeros reflejos azulados hacia el pronoto; más variable de color por
debajo. En la mayoría de los ejemplares la escultura del pronoto, por
los costados, es un poco más grosera. Tamaño idéntico y bastante va-
riable. :
Citas. —Río Seco (Coquimbo), 2.650 m., Wagenknecht coll.; Nue-
va Elqui (Coquimbo), 2-111-1937, 6 a 31-I-1935 y 1951, 3-111-1937, 2.260
m., Wagenknecht coll.; Salitral, Río Toro (Cordillera Elqui, Coquimbo),
25-X-1939 Wagenknecht coll.
Esta raza convive con la ssp. minor Olave, también altícola.
Etología.—El adulto se ha capturado repetidas veces sobre las :
siguientes plantas, que pudieran ser matrices de su período larvario,
completamente desconocido.
Tessaria absinthioides De Candolle (Compositae) sec Wagenknecht
Atriplex retusum Gay (Chenopodiaceae) sec Wagenknecht.
Atriplex atacamensis Philippi (Chenopodiaceae) sec Wagenknecht.
Todos los ejemplares examinados o de que tengo noticias han sido
cazados desde los 2.000 a los 3.000 m. de altitud, en plena cordillera an-
dina.
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 61
Observaciones. —Ectinogonta uretar Olave, cuyo tipo he te-
nido a la vista, es un ejemplar enano, anormalmente deprimido y toda-
vía no pigmentado del todo, quizás debido a una eclosión prematura.
La var. stuardo: Olave, descrita como satélite de angulicollis Olave (=fas-
tidiosa Fairmaire), es en realidad un individuo de pulverea Kerremans,
intermedio entre la forma tiponominal y la var. cyaniventris Olave (des-
crita como forma autónoma), por la coloración de la parte inferior del
cuerpo, mezcla de cobrizo y verde-azulado.
La forma típica de pulverea presenta la coloración inferior cobriza,
por atavismo ancestral, y corresponde en realidad a una forma extrema-
damente rara que quizás ocupe las zonas más bajas del área racial; la
var. cyaniventris es por el contrario la forma dominante de coloración,
con tendencia a la cianescencia, ya manifiesta en la parte inferior del
cuerpo, propia de los insectos de alta montaña.
ssp. angulicollis Fairmaire et Germain, Ann. Soc. Ent. Fr., VI,
1858, p. 710.—Kerremans, Mém. Soc. Ent. Belg., I, 1892, p. 710.—Oben-
berger, loc. cit., p. 99.—Olave, loc. cit., p. 357 (chalyboerentris Kerremans,
sensu Olave).
Reconocible por su cuerpo bastante paralelo y alargado, notable-
mente deprimido por encima, pubescente por el pronoto y élitros, de
color negro con reflejos jrisados verdosos y cobrizos en el fondo de to-
dos los relieves pronoto-elitrales, y azul de acero más o menos mezclado
de verde por debajo. Angulos posteriores del pronoto muy agudos y muy
salientes. Vagamente parecido a pulverea var. cyamiventris, pero bien dis-
tinta por todos los caracteres señalados aquí y en la clave. Tamaño va-
riable, generalmente grande.
Citas Carrizal Bajo (Coquimbo), 1-11926, ex col. Gutiérrez;
Huasco (Atacama) sec Wagenknecht. Un ejemplar de E colección Ola-
ve sin localidad precisa: Chile.
Etología.—Se ha capturado en Huasco sobre una Nolanaceae:?
Nolana paradoxa, o especie muy afín, con hermosas flores azules.
Esta raza parece que convive con fastidiosa Fairmaire, en las mismas
localidades. Puede que ambas sean razas etológicas más que geográficas,
aunque angulicollis, por su sistema de coloración con tendencia al mela-
nismo, acusa un insecto más propio del desierto seco.
Observaciones.—La raza en cuestión ha sido confundida por
el Sr. Olave con chalyboeiventris Kerremans (especie autónoma), según
el ejemplar que he tenido a la vista y que resulta ser el mismo fotogra-
fiado por dicho autor.
ssp. fastidiosa Fairmaire, Rev. et Mag. Zool., XVI, 1864, p. 259.
——Kerremans, Mém. Soc. Ent. Belg., 1, 1892,-p. 77.—Obenberger, loc.
t., 1926, p. 99.—Olave, loc. cit. 1935 (1936), p. 362, y 357 (angul1collas
62 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
pars).—zoufali Obenberger, Casopis Cs. Spol. Ent., 1926, p. 99.—ru1-
ziana Olave, loc. cit., p. 360.—porteri Olave, loc. cit., p. 360.
Aspecto mate, debido a la fina y densa puntuación de su escultura.
Intervalos pares enteros y finos, convexos, poco elevados, más anchos
que los impares; series de puntos primarios finos y regulares, con los
interespacios densa y menudamente esculpidos; escultura pronotal fina-
mente corroída. Cuerpo más convexo y menos paralelo que en la raza
anterior, más larga y sinuosamente acuminado hacia el ápice. Glabro
por encima, salvo algunos pelitos de los bordes pronoto-elitrales. Colo-
ración cobriza más o menos oscurecida, mezclada irregularmente de ver-
de malaquita, sobre todo por el pronoto; parte inferior algo brillante,
con zonas verdes y cobrizas variables. Tamaño en general grande, algu-
nos individuos llegando incluso a alcanzar la máxima longitud del género.
as Cariizal Bajo (Coquimbo) eco Cee
Caldera (Atacama), 4-19-X-1938, Wagenknecht coll.; Pajonales (Co-
quimbo), 20-11-1953, 2 individuos 9 €.
Etología.—El Sr. Wagenknecht la ha capturado últimamente
sobre Adesmia cinerea Clos.
Observaciones —Forma muy variable, sobre todo de colo-
ración, pero conservando siempre unas facies peculiares. Las formas 204-
fali, ruiziana y portert son simples individuos sin significación alguna. .
ssp. minor Olave, loc. cit., 1935 (1936), p. 368.
Forma enana altícola. Cuerpo bastante convexo, casi subcilíndrico,
alargado, escultura grosera; intervalos pares poco elevados! y enteros;
impares casi ocupados por los puntos biseriados subcontiguos de la es-
cultura primaria, con los interespacios finamente puntuados. Coloración
verde esmeralda mediocremente brillante y más o menos mezclada con
algunos reflejos cúpreos en los relieves, rara vez verde uniforme; la parte
inferior verde brillante.
Citas —Baños del Toro (Coquimbo), 23-11-1938, Wagenknecht
coll. (localidad típica). Numerosos paratipos y paratopotipos estudiados.
Etología. —Vive exclusivamente sobre una pequeña plantita de
la familia de las Malvaceae: Cristaria andicola (Gay), de flor morado-
lila. El señor Wagenknecht la ha encontrado destruyendo los tallos en
colonias de 5 o 6 individuos, sobre los cuales se confunden debido a una
homocromía casi perfecta con su huésped. Hasta ahora, esta curiosa y
minúscula raza se ha encontrado en la región de Baños del Toro ya cita-
da, entre los 2.900 y 3.500 m. de altura, siguiendo el área de su presun-
ta matriz, que tal vez alimente al insecto en el estado larvario a costa de
sus gruesas raíces, extremo que queda por comprobar todavía.
ssp. Sutierrezi nov. = verrucifera sensu Olave, loc. cit., 1936, p. 356.
Próxima de la esp. minor, más robusta, menos cilindrácea, con la
escultura general un poco menos grosera, sobre todo la de los élitros; de
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 63
un cobrizo uniforme más o menos claro, poco brillante por encima, pero
bastante en la parte inferior del cuerpo. Angulos posteriores del pronoto
romos o subagudos, pero no salientes; por los costados con frecuencia
redondeadamente dilatado hacia adelante. Intervalos elitrales pares en-
teros, poco elevados y finos; series dobles de puntos primarios aquí ma-
yores, casi confluentes, con los interespacios finamente puntuados. Cuer-
po glabro por encima, tamaño generalmente un poco mayor que los más
erandes ejemplares de minor; raza relativamente estable, incluso en la
coloración. Grandes series estudiadas...
Citas. —El Pangue, camino de Vicuña a Hurtado, Klm. 25, en el
potrero «El Arenoso» (Coquimbo, zona precordillerana), Wagenknecht
coll.; Caldera (Atacama), ex col. Gutiérrez, Wagenknecht coll. X-1938.
Etología.—A la pericia observadora del Sr. Wagenknecht, se
debe el importante descubrimiento del desarrollo larvario de esta intere-
santísima raza. Este naturalista, en la primera de las estaciones men-
cionadas, ha recogido innumerables individuos de sus galerías de eclo-
sión dentro de las gruesas raíces napiformes de la alfalfa (Medicago sativa
Linnaeus), que se cultiva como forrajera en «El Arenoso». En un peque-
ño territorio de unos 200 m”. pudo extraer así varios centenares de ejem-
plares a una altitud de 1.540 m. Estos datos son de un interés capital,
como veremos. |
En primer lugar, no obliga a sospechar que el género en conjunto
sea rizófago endófita, o sea, que ataca el interior de las raíces de sus res-
pectivos huéspedes, tal como lo hacen ciertas Acmaeodera, Sphenoptera,
etc., en estado larval. De ahí el desconocimiento casi absoluto de los pri-
meros estados de estos insectos, cuya investigación requiere penosas pros-
pecciones especiales.
En segundo lugar, el caso nos demuestra la polifagia o gran capaci-
dad de adaptación etológica de las Ectimogonia. La alfalfa, como todos
los tréboles del género Medicago (75 especies), es oriunda del Viejo Mun-
do, y el insecto en cuestión ha debido, necesariamente, de sufrir una adap-
tación a su nueva matriz después que ésta se ha aclimatado y cultivado
en gran escala en América. Es decir, Ectinogonia buqueti gutierrezi debe
tener uno o varios huéspedes indígenas ancestrales entre la flora chilena,
todavía por descubrir. A
Es posible que este insecto, como demuestra su gran abundancia
en los citados cultivos de alfalfa, siquiera sea por ahora en un territorio
muy reducido, tenga algún día una cierta importancia fitopatológica por
los perjuicios que ocasiona a las raíces de su nuevo huésped al constituir-
se en plaga. Casos similares de adaptaciones de insectos indígenas a las
plantas cultivadas de origen exótico se comprueban todos los días, a ve-
ces con resultados nefastos para la aclimatación. En efecto, a veces en
sus nuevas matrices, por una serie de circunstancias óptimas, encuen-
64 Rey Civil Im. 105G, 3
tran muchas más facilidades de reproducción y propagación que en sus
seculares huéspedes indígenas.
ssp. pretiosa Philippi, Anal. Univ. Chile, 1859, p. 661 Latipalpis;
loc. cit., 1887, p. 694 (Cat. Col. Chile). —Kerremans, Cat. Bupr. Gen.
Ins. 1903, p. 105.—Olave, Rev. Chil. Hist. Nat., 1936, p. 361.
No he visto más que un ejemplar: el tipo de Philippi. No obstante
creo que se trata de una buena raza con unas facies particulares muy
acentuadas. |
La escultura pronoto-elitral es relativamente fina; las series elitra-
les gruesas, subcontiguas entre los intervalos impares que prácticamente
quedan borrados; los intervalos pares son subcostiformes e intermitente-
mente interrumpidos por ligeras depresiones puntuadas, sin llegar a ser
catenulados. La coloración general negra de la parte superior, con el fon-
do de la escultura polícroma, y la pubescencia, corta y espaciada, pero
uniforme por todo el dorso, caracterizan suficientemente ésta interesante
subespecie; por debajo verde claro con algunas irisaciones.
Citas.—La única del tipo (11): «desierto de Atacama», localidad
precisada de confirmación, ya que el mismo Philippi no la indica categó-
ricamente, limitándose a decir: «Creo que he traído esta hermosa especie
del Desierto de Atacama» (12).
Etología.—Totalmente desconocida.
Observaciones.—El aspecto de este insecto, cuyo sistema de
coloración presenta una marcada tendencia hacia el melanismo por en-
cima, induce a creer en efecto, que se trata de una forma propia de la
zona boreal desértica de Chile, lo que explicaría también su rareza apa-
rente.
ssp. speciosa Germain, Anal. Univ. Chile, 1855, p. 392.—Fairmaire
et Germain, Ann. Soc. Ent. Fr., VI, 1858, p. 712.—Kerremans, Mém.
Soc. Ent. Belg., 1, 1892, p.17.Germain et Kerremans, Ann. Soc. Ente
Belg. L. 1906, p. 381.—Obenberger loc. cit., 1926, p. 99.—metallica Fair-
maire, Rev. Mag. Zool., VIII, 1856, p. 485.—var. verrucifera Fairmaire
et Germain, Ann. Soc. Ent. Fr. VI, 1858, p. 713.—chlorizans Obenberger,
Archiv. Naturg. 92, Abt. A, 1926 (1928), p. 180.
Muy característica por sus intervalos elitrales pares fuertemente
elevados en costillas catenuladas o más o menos largamente interrum-
pidas por espacios finamente puntuados en forma de depresiones. El callo
liso que contornea la depresión discal del pronoto es muy irregular en
(11) Este ejemplar relativamente en buen estado de conservación, no lleva etiqueta
de localidad alguna.
(12) Cuando ya tenía ultimada la redacción de este trabajo, he recibido del Sr. Luis
E. Peña, dos individuos de la ssp. pret1osa Philippi, procedentes del Túnel de San Pedro
de Atacama, recolectados el 26 de abril de 1952. Ambos ejemplares son en un todo idén-
ticos al tipo, tamaño inclusive.
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 65
sus límites internos, sobre todo de la mitad anterior, donde se borra y
toma aspecto vermiculado o rugoso. La coloración es generalmente viva,
metálica, verde con algunos relieves dorados o cobrizos, más raramente
bronceado-cobrizo uniforme; a veces los individuos de grandes altitudes
azulados o violáceos, e incluso melánicos, etc.
Variabilidad.—Es, junto con buqueti ssp. buqueti, y buqueti
ssp. fastidiosa, de las formas raciales más inestables y por ende de las más
variables, siendo embarazosa a menudo la clasificación de algunos indi-
viduos. En la clave general se pueden identificar las variaciones cromá-
ticas más importantes.
Citas.—Las Condes, Colina (Santiago), Baños del Flaco (Colcha-
gua), Olave coll.; Peñalolén, El Volcán, San Ramón (Santiago), Gutie-
rrez coll.; Petorca, Río Sobrante (Aconcagua), 2.500 m., Wagenknecht
coll., El Sauce, 15-11-53, Wagenknecht coll. Debe habitar sólo la zona
cordillerana central.
Etología.—Raza eminentemente orófilo-altícola; habita desde
los 2.500 a 3.500 m., al menos según los datos de que dispongo. Los pri-
meros estados, así como las presuntas matrices son desconocidas; los
imagos parece que invernan bajo las rocas y otros abrigos naturales.
Observaciones. -—La mayor parte de los materiales exami-
nados, casi todos procedentes de colecciones antiguas, carecen de loca-
lidades precisas, por ejemplo los del Institut Royal des Sciences Natu-
relles de Belgique; entre los de este último Centro había un individuo
nigrescente determinado Ectimogonia fastidiosa Fairmaire, según una eti-
queta manuscrita por Kerremans, y que corresponde simplemente a mi
nueva variedad obscuripennis.
La Ectinogonia verrucifera Fairmaire, cuya descripción concuerda
perfectamente con ciertos individuos cobrizos o bronceados de speciosa,
sólo podrá ser conservada a título de variedad cromática.
Ectinogonia chlorizans Obenberger, es sólo un sinónimo de la forma
tiponominal de la ssp. speciosa Germain, forma, como ya se ha dicho,
excesivamente variable de aspecto, coloración, tamaño, escultura etc.
El Dr. Obenberger, siguiendo su manía descriptiva, se empeña en bauti-
zar a discreción casi todos los insectos que llegan a sus manos, apoyán-
dose en la menor variación individual, e incluso en anormalidades somá-
ticas.
ssp. catenulata Kerremans, Ann. Soc. Ent. Belg. LIX, 1919, p. 60.
—Obenberger loc. cit., 1926, p. 99.
Raza pequeña y esbelta que recuerda mucho a ciertas formas fluc-
tuantes de buquet1 tiponominal. Difiere, aparte el tamaño mucho menor,
por sus series elitrales sulciformes, de puntos estirados relativamente
grandes y distanciados, los intervalos casi lisos, con algunas elevaciones
nudosas irregulares correspondientes a los intervalos pares; los costados,
5
y
66 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
a partir del 2.? intervalo par, bastante oblicuamente caídos y cóncavos
hacia delante, con el borde marginal elevado en burlete liso; los ángulos
posteriores del pronoto agudos o subagudos, pero no salientes; crenula-
ción de los bordes pronotales y humerales nula o indistinta; forma general
bastante ancha y acortada, con los élitros fuerte y bruscamente atenua-
dos hacia el ápice.
Citas. —Cerros de Nahuelbuta (Malleco), 2-XT11-1944,. DS:
Bullock coll.; Angol (Malleco), 8-XI1-1943, 600 m., D. S. Bullock coll.
El tipo único, según Kerremans, procede de Concepción.
Etología.—Desconocida en absoluto.
Observaciones. —El autor compara esta raza con verrucifera,
que, como se ha visto, es una variedad cromática de la ssp. speciosa Ger-
main, y en efecto, esta raza se asemeja un poco a buqueti y a speciosa,
pero sus facies particulares, su forma esbelta, los detalles de la escultura,
coloración constante, y estructura del ovopositor permiten aislarla ra-
cialmente. En las .9 Y el ovopositor difiere un poco del tipo común del
rassenkreis buquet1, por los estilos más largos y el borde anterior de las
valvas apicales redondeado, no sinuoso en medio como en aquéllas.
APÉNDICE
5.—Ectinogonia peñai nov. sp. (13), Lámina IV, fig. 10.
Long.: 14 mm.; anch. máx.: 4,8 mm. (en el tercio basal de los élitros).
Cuerpo esbelto, subcuneiforme, enteramente de color cobrizo, de aspecto
casi opaco por encima debido a la escultura alutácea casi microscópica
del fondo de los tegumentos, que parecen lisos y céreos; por debajo muy
brillante en las piezas pectorales, disco del abdomen y fémures; glabro
en el dorso, salvo dos anchas orlas oblicuas contra el borde interno de
los ojos, el fleco habitual del borde anterior protorácico, una foseta con-
tra la base de los élitros a un lado y otro del escudete y, una franja pre-
marginal que parte desde la base y alcanza hasta el ápice de los mismos,
todo de una pilosidad reclinada blanco-amarillenta mezclado a una eflo-
rescencia farinácea de color amarillo pálido; en la parte inferior del cuer-
po la pubescencia, bastante corta, se condensa sobre todo en los costados,
especialmente en las proepisternas; el prosterno, mesosterno y metas-
terno en el disco están prácticamente desnudos.
Frente algo convexa, surcado-liniforme en medio hacia el vértice,
esculpida por algunos gruesos puntos redondeados en el disco y provista
de dos anchos espacios, paralelos al borde de los ojos y bastante bien
(13) Estando ya redactado y enviado para su publicación el presente estudio, re-
cibí de mi corresponsal y amigo D. Luis E. Peña, dos ejemplares de esta notable nueva
especie cuya descripción me ha sido posible todavía introducir como apéndice aquí.
Cobos: Revisión de las Ectinogonia — Buprestidae 67
limitados, un poco convergentes y borrados hacia el vértice, finamente
puntuados y revestidos de pilosidad densa; el resto lampiño. Quillas su-
prantenarias rectas, mediocremente elevadas, muy oblicuas y detenidas
antes de alcanzar el borde ocular en toda la anchura de la orla puntuado-
pubescente. Epístoma escotado en arco muy suave. Antenas cortas y
robustas, oscuras, sobre todo a partir de los artejos lobulados, que son
además mates y poco pubescentes; fosetas poríferas de la cara superior
de los artejos atrofiadas, reducidas en realidad a dos o tres gruesos pun-
tos alineados y paralelos al borde de los lóbulos.
Pronoto muy transverso, con su máxima anchura por delante, re-
dondeado en los costados y un poco sinuoso hacia la base, resultando
los ángulos posteriores subagudos, pero no salientes ni levantados; el
borde lateral es apenas crenulado en su mediación; el anterior, biescotado
y formando un lóbulo mediano muy obtuso y poco avanzado, está mar-
ginado por una estría completamente borrada en el tercio central; base
débilmente bisinuada, lóbulo medio muy arqueado y poco saliente; disco
provisto de la gran impresión central cóncava característica, mate en
el fondo y sin indicios de quilla longitudinal ni rugosidad alguna en el
fondo; áreas laterales un poco hundidas en la parte media y luego hacia
la base, en la porción yuxtapuesta a la gran foseta pubescente de la base
elitral. Todo el disco de aspecto bastante liso, algunos puntos redondos
y menudos salpicados aquí y allá, un poco engrosados y hasta confluentes
hacia los bordes laterales.
Escudete muy pequeño, como hundido en la base de los élitros,
cuadrangular, convexo y liso.
Elitros un poco redondeadamente dilatados después de los hombros
sin crenulación apreciable en el borde, y en seguida rectilíneos y algo
convergentes hasta el nivel del borde posterior del primer esternito, des-
de donde son ya francamente acuminados, con el ápice truncado en sen-
tido oblicuo y el ángulo sutural apenas dentiforme; base provista de sen-
das depresiones del lado interno de los callos humerales; éstos muy poco
pronunciados, casi nulos; sutura rebordeada y simplemente saliente so-
bre el cuarto apical; disco liso, sólo con restos muy vagos de la 2.* costi-
lla primitiva en el extremo apical, débilmente deprimido-aplanado en
el centro de la mitad anterior, con un surco superficial finamente pun-
tuado y revestido de pubescencia contorneando el élitro desde la base
al ápice por el lado interno del reborde lateral. Escultura constituída por
series primarias de pequeños puntos ovales apenas sensibles y distancia-
das entre sí, entre cuyos intervalos se advierten aún algunos otros pun-
tos mucho más pequeños irregular y muy espaciadamente dispersos.
Borde anterior del prosterno simple, débilmente escotado en medio,
sin ángulos tuberculados laterales; su disco muy groseramente puntuado,
presentando los interespacios de la escultura pulidos y brillantes; pro-
68 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
ceso intercoxal paralelo, algo convexo, sin estría lateral; apófisis propia-
mente dicho, apuntado en los ángulos. Metasterno débilmente surcado
sólo en la mitad posterior de la línea mediana. Metacoxas escotadas en
arco simple, sin ángulos. Primer esternito aparente bien surcado en me-
dio; 2.” normal, sin señales de surco; último truncado redondeado (Y S”).
Pro y mesotibias algo arqueadas hacia afuera; metatibias bastante ar-
queadas hacia dentro. Sexo Q desconocido.
Localidad típica: El Cuzco (PERÚ), 24-I[-1950. L. E. Peña coll.
Dedicada a su colector.
Esta notable especie, muy alejada de sus congéneres chilenos, es in-
dudablemente una Ectinogonia sensu strictus muy perfeccionada, pri-
mer representante hasta ahora conocido del Perú, donde parecía subs-
tituirle el subgénero Pseudolampetis Obenberger, que se corre a lo largo
de los Andes peruanos hasta el Ecuador. Ectinogonia peña mihi nos ofre-
ce un caso de convergencia o paralelismo evolutivo con los citados Pseudo-
lampetis en lo que concierne a la orla pubescente marginal de los élitros;
los demás caracteres le alejan de las Ectinogonia conocidas casi tanto co-
mo de los Pseudolampetis. De las primeras se diferencia por la falta de
tubérculos en el borde anterior del prosterno, y de los segundos por la
carencia de las estrías marginales del proceso intercoxal. La nueva espe-
cie hace indivisible, pues, las Ectinogonta tal como las comprendía Ke-
rremans.
Revista Chilena de Entomología 1953, 3 69
UN NUEVO GENERO CHILENO PATAGONICO DE LA
FAMILIA DIAPRIIDAE (HYMENOPTERA)
ALEJANDRO OGLOBLIN
Laboratorio Central de Acridiología,
Manuel de Pinazo
República Argentina
A new genus Gastroxylabis, compared with Dissoxylabis Kieff., 1s described two
species, Gastroxylabis rubrosignata n. sp. from Patagonia, which is the typical of the
genus and Gastroxylabis gutierrezi n. Sp. from Chile. The typical specimens of both preserved
in the collection of the autor.
Gastroxylabis n. gen. (del griego: yaerno - La barriga y Oxylabis,
nombre genérico).
Antena femenina de quince artejos. Ojos con largos y ralos pelos.
Procesos frontales separados hasta la base. Mandíbulas largas, sus ápices
entrecruzan distalmente, la izquierda con dos, la derecha con tres dien-
tes. Torax ancho con pronoto simple; mesoscudo con notaulices comple-
tos, ensanchados caudal. Escudete con amplia fosa basal. Metanoto con
dos dientes erectos. Ala anterior con celdilla radial abierta; vena margi-
nal cuadrada con corta v. estigmática y muy corta postmarginal. Ala
posterior con dos celdillas basales. Pecíolo corto. Gaster femenino de seis
tergitos visibles, achatado con los cantos pleurales agudos; primer ester-
nito gástrico con tres procesos basales: los laterales dentiformes y el
ventral redondeado, en el cual se coloca la parte basal del oviscapto.
La especie típica del género: G. rubrosignata n. sp.
Gastroxylabis rubrosignata n. sp.
Descrita sobre seis hembras recogidas el día 5 de marzo del 1953,
en el Puerto Blest sobre el lago Nahuel - Huapi, Territorio Río Negro,
REPÚBLICA ARGENTINA.
Holotipo.—Hembra. Long. del cuerpo 4 mm.
Cuerpo de color rojo porfíreo, los nueve artejos distales de antena,
pronoto, esternopleuras, propódeo, pecíolo y una mancha en la base del
primer tergito gástrico negros, igual que las uñas, y los dientes de las
mandíbulas. Palpos y tégulas de un amarillo claro.
70 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Cabeza tan ancha como larga, distintamente menos alta (580 : 522).
Ojos con pelitos ralos hasta 46 micr. largos, su diámetro menor igual a
los dos tercios del mayor. Espacio malar distintamente más largo que
el diámetro menor del ojo (19 : 16). Borde occipital marginado. El án-
gulo apical del triángulo ocelar de 90 grados. Línea interocelar dos ve-
ces tan larga como el diámetro del ocelo.
Antena. Dimensiones de sus artejos en micrones: 661 (93), 151 (69),
162 (64), 151 (69), 128 (69), 116 (75), 116 (75), 104 (81), 104 (93), 104
AOBACALOO) 6 M6), LONA) M6 AO) 209 AMO) AE sScaporalte
táceo, igual a los artejos 6 - II reunidos, se vuelve más atenuado distad.
Siete últimos artejos forman la maza. Frente con cortos pelos dirigidos
hacia la base antenal, clípeo con borde oral recto, lleva los pelos hasta
115 micr. lareos. Los pelos largos del occipucio alcanzan hasta 175 mier.
Tórax 1.792 por 1.082 y 965 micr. alto. Cuello del pronoto con dos
fósulas grandes precedidas por grandes punturas. Partes dorsolaterales del
pronoto cubiertos con densa y corta pilosidad erecta, grisácea. Mesoscudo
con notaulices muy ensanchadas, llegando a medir la mitad del espacio
entre ellas, la pilosidad larga y rala hasta 190 micr. La fosa escutelar
amplia y reniforme, el borde externo de axilas no forma procesos, un
delgado proceso erecto protege la base del ala posterior. La pilosidad
de las fosas laterales del escudete corta y encorvada, no supera el borde
posterior. El margen posterior del escudete dividido en once fósulas que
forman una hilera transversa. Los dientes del metanoto romos, la parte
basal de ellos con rugas y largos pelos. Las zanjas laterales del metanoto
cada una con cinco fósulas profundas.
El margen oral del propódeo con cuatro pequeños dientes dirigidos
caudad. La superficie dorsal del propódeo se divide en tres campos en
forma de triángulos equiláteros, unidos por sus costados, sus ápices cau-
dal y laterales se levantan en forma de dientes agudos, otro par de dien-
tes forman los ángulos póstero-laterales del propódeo. Los espiráculos
protegidos por dos grandes crestas auriculares. La superficie brillante
con pilosidad bastante tupida y larga. Metapleuras rugulosas.
Ala anterior 3.112 por 1.100, largo de la vena subcostal 1.206, la
marginal ensanchada, un poco más larga que ancha (15:17), distal-
mente con una corta postmarginal, igual a una tercera parte del ancho
de la vena marginal, la vena estigmática uno y medio tan larga como
la marginal, la radial en forma de una línea obscura, sin paredes propias,
696 micr. larga, la cubital en forma de una ancha mancha obscura 230
larga, la abscisa distal de la subcosta es igual a la vena basal. Ala ahuma-
da con la celdilla basal, radial y el borde anterior hialinos.
Ala posterior 2.150 por 517, hialina con las venas amarillas. Pecíolo
corto, 266 por 216 micr. con una carena mediana que no alcanza al bor-
de posterior y con cuatro carenas laterales que dividen la superficie dor-
Ogloblin: Nuevo género chileno — Diapriidae 71
Mama
Gustroxylabis rubrosignata Ogloblin (1) antena de la hembra; (2) La parte basal del
; esternito gástrico proximal. Gastroxylabis gutierrezi Ogloblin;, (3) antena.
2 - Rev. Chil. Ent. 1953, 3
sal en cuatro campos, la superficie brillante con algunas arrugas irregu-
lares y con largos pelos ralos en los campos medianos y tupidos en los
laterales. El primer tergito del gaster cinco y media veces tan largo como
el pecíolo, desde su margen oral se inician las tres carenas longitudinales
más cortas que el pecíolo. Segundo tergito medido en la línea media
igual a la mitad del tercero. Cuarto alargado, subtriangular, 287 largo,
la distancia entre los espiráculos 116 micr. El quinto tergito 57 micr.
largo, con la superficie coriácea, mate, lleva dos finos cercos de 34 micr.
con pelitos terminales hasta 185 largos. Primer esternito 1.231 con un
grueso proceso 58 micr. largo, ventral y dirigido debajo del pecíolo a
cada lado del cual un proceso lateral, dentiforme, adosado a la articula-
ción con el pecíolo. Segundo y tercer esternito subiguales 116 micr. lar-
gos, el último 609 micr. largo, triangular y supera un poco el ápice del
último tergito. Toda la superficie lisa y brillante con abundantes pelos
especialmente en las partes basales de los esternitos 2 - 4.
Holotipo y los paratipos en la colección del autor.
Gastroxylabis gutierrezi sp. n.
Descrita sobre el único ejemplar recogido en el mes de enero de 1944
en Panguipulli, CHILE, por el señor R. Gutiérrez y dedicada a la memo-
ria de este talentoso entomólogo chileno, desaparecido prematuramente.
Holotipo.—Hembra. Long. del cuerpo 3,2 mm.
Cuerpo de color castaneo rojizo, cabeza, con excepción de los pro-
cesos antenales las manchas del mesonoto y escudete, propódeo, pecíolo
y la base del primer tergito negros. Los nueve artejos distales de la an-
tena muy obscuros, pardos. Tégulas y palpos de un amarillo claro.
La cabeza tan larga como ancha, la pilosidad de los ojos hasta 46
micr. larga. Los ocelos en el triángulo equilátero. El borde occipital mar-
ginado.
Antena tan larga como el propódeo, pecíolo y gaster reunidos. Las
dimensiones de sus artejos en micrones: 658 (81), 104 (69), 104 (52),
98 (58), 128 (58), 104 (64), 104 (64), 104 (69), 93 (75), 93 (93), 98 (110),
104 (116), 110 (128), 174 (116).
Quinto artejo es el más largo de los del funículo, los seis distales
forman la masa.
Tórax 1.056 por 696, pronoto invisible dorsal, salvo la parte colar,
la cual lleva dos impresiones alargadas y es cubierta por densa y corta
pilosidad. El ancho mayor de los notaulices igual a la tercera parte de
la distancia entre ellos. Los pelos largos del mesoscudo llegan hasta 96
micr., los del escudete hasta 1309; la fosa mediana del escudete ovalada.
Fosas laterales con largos pelos hasta: 87 micr. que sobrepasan su borde
posterior formando dos penachos. Parte mediana del metanoto con lar-
gos pelos blancos que esconden su estructura. El margen oral del propódeo
Ogloblin: Nuevo género chileno — Diapriidae 73
con cuatro cortos tubérculos dirigidos caudad, la parte dorso-lateral con
carenas que forman una amplia M, cuyos puntas caudales se levantan
formando los dientes agudos. Los ángulos pósterolaterales del propódeo
forman dos dientes. Los peritremas espiraculares en forma de tubérculos
redondeados. Propódeo con densa pilosidad blanca.
Ala anterior 2.253 por 1.009, la vena subcostal 997, marginal 69
por 58, la postmarginal 12, la estigmática 128. La vena basal un poco
más corta que la abscisa distal de la subcostal. Ala posterior 1.995 por
393. Ala anterior ligeramente ahumada con una nubécula obscura en
la región de la vena cubital.
Pecíolo 291 por 197, con cinco carenas que dividen la superficie dor-
sal en cuatro campos. La superficie ligeramente rugulosa, brillante, con
largos pelos laterales hasta 151, además de unos seis tubérculos pilíferos
con mechones de pelitos cortos. El primer tergito gástrico con tres care-
nas basales que llegan hasta la quinta parte de su largo. La longitud
respectiva de los tres tergitos siguientes es: 93, 174 y 232, el último ter-
gito dislocado en el ejemplar típico. El esternito basal con las tres sa-
liencias menos desarrolladas que en la especie anterior.
La especie similar a la genotípica de la cual se distingue por la clave
que sigue:
1I—.2. El tercer artejo es el más largo de los del funículo. La fosa
anterior del escudete reniforme, los pelos de las fosas laterales
no sobrepasan su margen. posteri0r......0...oohoiaeoc.-
Gastroxylabis rubrosignata Ogloblin.
2—TI. Quinto artejo antenal es el mayor entre los del funículo. La
fosa anterior del escudete del contorno elíptico. Los pelos
de las fosas laterales sobrepasan largamente su borde pos-
A O A A O Ds
Gastroxylabis gutierrezz Ogloblin.
74 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
BUPRESTIS NOVEMMACULATA LINNAEUS
EN CHILE
COLEOPTERA, BUPRESTIDAE
Luis E. OLAvE O.
Santiago, Chile
Buprestis novemmaculata Linnaeus es un insecto que se encuentra
ampliamente repartido en Europa y Africa, pero no tenemos conoci-
miento de que se haya citado de América.
Se desarrolla como huésped secundario de diversas especies de pi-
nos, como el Pinus pinaster, P. halepensis, P. maritimus, P. sylvestris,
P. laricius, P. salzmannt etc. (Cobos), también se le cita como desarro-
llándose en algunas especies de hayas.
Desde el año 1940 conservábamos en nuestra colección un ejemplar
de esta especie y aunque está etiquetado como colectado en Talca, du-
dábamos sobre su procedencia por el hecho ya indicado de tratarse de
una especie europea.
Hace algún tiempo el Dr. Emilio Ureta nos mostró un ejemplar
de este Buprestis obsequiado al Museo Nacional de Historia Natural
y colectado en Concepción.
Posteriormente tuvimos noticia por el señor Dillman S. Bullock,
que uno de sus alumnos capturó otro ejemplar en Hualqui (Provincia
de Concepción), el 21 de febrero de 1950.
El hecho de que a este insecto se le haya encontrado en una región
en que existen grandes plantaciones de pinos, da margen a suponer que
pudiera estar reproduciéndose en nuestro país, donde habría sido intro-
ducido en esta clase de maderas.
Con motivo de este hallazgo, consideramos de interés anotar, que
no existe en nuestra legislación sanitaria vegetal un control de maderas
elaboradas, lo que hace posible la introducción al país de nuevos insec-
tos que pueden llegar a constituir plagas.
Santiago, 21 de octubre de 1953.
Revista Chilena de Entomología 1933, 3
“y
un
NUEVAS ESBECIES DESOOGENIOS SOLTER
COLEOPTERA, SCARABAEIDAE, RUTELINAE
ANTONIO MARTINEZ (*)
Buenos Aires
Two new neotropical species of Oogenvus Solier, 1851, Oogenius (Oogentus) lariosae
and Oogentus (Microogentus) gutierrezi are described in this paper and keys to differentiate
both subgenera and the known species described to the genus are also presented.
El habérseme obsequiado un interesante ejemplar de Oogenius de
la Provincia de Mendoza, capturado a más de 4.000 metros de altura
en la Cordillera de los Andes, durante el pasado mes de diciembre, me
resolvió a estudiar la especie para su determinación que, con gran sor-
presa mía, resultó nueva para la ciencia; en vista de ello traté de ordenar
el material del género de mi colección y, siguiendo de sorpresa en sorpre-
sa, hallé que un ejemplar del subgénero Mtcroogentus, que a primera
vista había considerado como perteneciente a la especie martinezi Gu-
tiérrez, era una segunda especie del subgénero y por consiguiente nueva,
confirmando de esa forma la erección de la entidad toxonómica.
Este nuevo Microogentus se distingue de todas las especies del gé-
nero, no solamente por su «facies» y uñas dentadas en las patas medias
y posteriores, sino porque la uña ventral de las patas anteriores es tam-
bién dentada.
Creyendo facilitar la labor de quienes tengan necesidad de determi-
nar el material del género, damos donde corresponde tablas para la se-
paración de los subgéneros y especies de los mismos.
El genotipo por Haplotipía es el Oogenvus virens Solier, 1851.
En mi colección tengo cuatro de las siete especies conocidas, con
los holotipos Y” de Oogentus (Oogentus) lariosae, Oogenius (Microogentus)
martinezi y Oogentus (Microogenius) gutierrez1, además de un «O y dos
Q Q de Oogenius (Oogentus) chilensis Ohaus. El tipo de Oogenius (Ooge-
nius) virens Solier, posiblemente deba encontrarse en el Museo de París;
el de Oogenius (Oogentus) chilensis Ohaus en la ex-colección Ohaus; el
(+) Técnico de la División de Zoología Agrícola del Instituto de Sanidad Vegetal,
Dirección General de Investigaciones Agrícolas del Ministerio de Agricultura y Gana-
dería de la Nación (República Argentina).
16 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
de Oogenius (Oogenius) arrow: Gutiérrez está en el British Museum (Na-
tural History) y los de Oogenius (Oogenius) Ruscheli Gutiérrez y Oogenius
(Oogemius) chilensis var. barrosi Gutiérrez en la colección del descriptor.
TABLA PARA LOS SUBGÉNEROS
Uña ventral de las patas medias y posteriores entera en am-
DOSISExos nl, a ES E A
Oogenius (Oogemius) (Solier, 1851), Gutiérrez, 1951
Uña ventral de las patas medias y posteriores dentada fuerte-
CICR A a A a E A A TEE
Oogentus (Microogenius) Gutiérrez, 1951
Subgénero Oogenius (Solier, 1851), Gutiérrez, 1951.
Comprende este subgénero nominotípico cinco especies con
la descrita en este trabajo, habiendo sido encontradas única- ¿
mente en CHILE y ARGENTINA y, en esta última en la región
de la alta Cordillera de la Provincia de Mendoza. Se pueden
reconocer las especies con la tabla siguiente, adaptada de la
dada por Gutiérrez en 1949.
Íl. Cabeza y pronoto glabros, tamaño mayor de 15 mm. ....... 2
Cabeza y pronoto con pelosidad más o menos abundante;
CAMARO MECO da 4
ZE Cabeza, excepto sobre el borde clipeal y pronoto punteados
débilmente; genitales de los O” gd con los parámeros no ex-
* pandidos angulosamente en el ápice distal ................. 3
Cabeza y pronoto con puntos impresos e irregulares; genita-
les de los y” df con los parámeros expandidos angulosamente
distal y lateralmente (los dos afectando en el ápice punta de
tlecha) ARGENTINAS IS a A
Oogenius (Oogenius) lariosae sp. n.
Se Elitros con estrías muy poco perceptibles, lisas; interestrías
muy dispersa y superficialmente punteadas y con arruguitas
Oogenius (Oogenius) virens Solier
Elitros con estrías más impresas, punteadas; interestrías con
puntuación más abundante y sin arrugas intercaladas. CHILE
Oogenius (Oogenius) chilensis Ohaus (*)
4. Superficie del pronoto rugosa; élitros estriados débilmente,
las estrías impunteadas y las interestrías rugoso-punteadas.
CADENA A A A a Ue OR
Oogenius (Oogenius) kuschelz Gutiérrez
Superficie del pronoto punteada; élitros estriados fuerte-
mente y las estrías punteadas, las interestrías punteadas fuer-
te e irregularmente. ARGENTINA. o
Oogentus (Oogentius) arrowi Gutiérrez
(*) Gutiérrez en 1949 describió una variedad de esta especie que denominó barrosi
y la distinguió de chilensis típica por el color, la estructura del clípeo y forma de su bor-
de anterior, escultura de los segmentos abdominales, de los bordes laterales y ápice de
los élitros; no conozco «in natura» a ésta ni tampoco a O. (0O.) virens, O. (O.) Ruschela
y O. (O.) arrowi, salvo por las descripciones.
Martínez: Nuevas especies de Oogenius 77
Oogenius (Oogenius) lariosae sp. n.
O. virens Solier y O. chilensis Ohaus próximo, difiriendo de ambas por la escultura
de la cabeza, pronoto y forma muy distinta de los parámeros de los d g”. Dorsalmente
elabro; color general verde oliva azulado muy oscuro, siendo casi negro en los élitros;
la región ventral con tono castaño rojizo más notable en las piezas bucales y antenas,
los bordes laterales de las tibias anteriores, los tarsos y cara ventral de los fémures más
oscuros; el pigidio es negro azulado muy oscuro; en la región dorsal de la cabeza, sobre
el clípeo y parte de la frente y occipucio lateralmente, con reflejo cobrizo muy tenue,
en el resto de la cabeza y en el pronoto el reflejo es verdoso y también muy esfumado;
pelosidad que cubre las diferentes regiones del cuerpo de color castaño muy oscuro, cas-
taño rojiza (rojo orín) o amarilla grisácea. Cabeza con el clípeo rugoso, frente y occipucio
punteados groseramente. Pronoto punteado fuerte e irregularmente. Proepisternos cu-
biertos con pelos finos y largos. Mesonoto con el escudete punteado total e irregular-
mente; élitros con estrías poco conspicuas y punteadas, interestrías punteadas grosera
e irregularmente. Metasterno cubierto con pelosidad muy tupida en las regiones latera-
les. Patas anteriores con los dientes de las tibias notables y algo aguzados, los tarsos
con la uña mayor entera; patas medias y posteriores con las uñas enteras. Pigidio ligera-
mente giboso en el cuarto distal, rugoso muy finamente y con pelos largos y muy finos.
Cabeza: Borde clipeal ligeramente realzado, algo truncado, sutura
clípeo frontal muy poco conspicua y medialmente borrosa; frente late-
ralmente, por detrás de la sutura y adelante y un poco por dentro de
los ojos con una pequeña región brillante, el canto ocular corto y algo
ensanchado; superficie en el clípeo rugosa, las arrugas poco. notables,
bastante aglomeradas y siendo menos conspicuas y mas ralas caudal-
mente y, donde sobre la sutura, pueden notarse algunos puntos muy
ralos y rasos, la frente y occipucio punteados, los puntos irregulares y
bastante impresos y, siendo en la región medial de la primera por detrás
de la sutura en una corta área medial, en forma de cuña y a lo largo del
borde ocular mas pequeños y aglomerados y con arruguitas microscó-
picas, los cantos oculares con algunos puntos y el borde caudal del occi-
pucio con los puntos más pequeños y algo menos impresos. Región ven-
tral con el labro en el borde proximal escotado y formando dos lobulitos
laterales poco salientes, pero apreciables y, con la superficie dorsal expuesta
punteada irregularmente, sobre el borde con una hilera transversal de
puntos pelíteros, siendo los pelos largos y finos y oblicuamente dirigidos
arriba y adelante; cara ventral del labio impresa en canal medio longitu-
dinal angostado caudalmente, la superficie punteada, los puntos lateral-
mente pelíteros, los pelos largos y finos; región ventro lateral de las maxilas
punteado pelosa; antenas (Fig. 2) de diez artículos: escapo claviforme;
2.” artículo notablemente más corto que el 3.%; los 6.2 y 7. medialmente
más cortos y aguzados y ensanchados distalmente; los 8. a 10.% fuerte-
mente ensanchados medialmente, mucho más anchos que el largo total
de los artículos precedentes sumados; con pelos en el escapo donde son
78 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
largos y situados lateralmente, en el 4.” artículo donde hay tres o cuatro,
en la cara medial del 8.2? donde son muy tupidos y cortos y en la cara
lateral del 10.*, donde en la mitad superior hay algunos con aspecto de
cerditas y microscópicos.
Tórax: Pronoto totalmente marginado, los bordes laterales en arco
regular, el borde caudal en la región preescutelar con membrana trans-
lúcida muy corta y totalmente
AAA LIN > . con fleco de pelos bastante lar-
gos; ángulos proximales y cau-
dales redondeados, los primeros
notables y algo salientes, los se-
egundos sumamente redondea-
dos; superficie totalmente pun-
teada, los puntos impresos, irre-
egulares, notándose en nuestro
ejemplar, a cada lado del dis-
co y medialmente, dos peque-
ñas zonas lisas de contorno
irregular.
Prosterno en la región proxi-
mal muy corto y ancho, sur-
cado transversalmente a cada
lado de la región mesal, el bor-
de proximal marginado con tle-
co de pelos tupidos y largos,
que también se insinúan sobre
la zona mesal; región posto-
coxal cubierta con pelos tupidos.
Mesonoto con el escudete
en triángulo curvilíneo corto y
ancho; la superficie punteada,
los puntos irregulares, rasos, no
alcanzando los bordes en el ter-
cio distal. Elitros con las estrías
yo 1h muy superficiales y poco cons-
Oogerias (0, Inisae so, 2. Y bio 3 180 oicuas, punteadas, los puntos
impresos y notables y ninguna
alcanzando el ápice distal; interestrías punteadas irregular, grosera y bas-
tante aglomeradamente, los puntos impresos y siendo en el ápice distal
menos aparentes; tubérculo «humeral» poco apreciable; epipleuras pun-
teadas, muy angostadas caudalmente, en la mitad proximal con pelos
bastante largos y finos. :
Mesosterno punteado, los puntos con aspecto de rallador (punctures
Martínez: Nuevas especies de Oogenius 19
asperates), microscópicos y bastante aglomerados y cubierto con pelos
largos y finos.
Mesoepisternos con micropuntos y algunas arrugas y cubiertos con
pelos largos y bastante tupidos.
_Metasterno en la placa con depresión sulciforme amplia; la superfi-
cie punteada totalmente, los puntos aglomerados, pequeños, simples y
con pelosidad larga y tupida que es más rala en la placa.
Metaepisternos con la escultura semejante a la del metasterno y la
pelosidad más corta.
Patas anteriores con los
fémures en la cara ventral pun-
teados más o menos irregular
y aglomeradamente, los puntos
pelíferos y los pelos largos y
tupidos; tibias (Fig. 1) triden-
tadas, con dos dientes latera-
les y uno látero distal notables
y algo aguzados, el borde distal
truncado oblicuamente y el es-
polón fino, largo y espiniforme,
la cara dorsal con puntuación
irregular, paramedialmente con
una línea sulciforme que puede
tener algunas cerdas, sobre el
borde lateral también con cer-
ditas ralas, pero éstas con as-
pecto de púas cortas; tarsos con
las uñas simples, la dorsal poco
más curvada y menos aguzada
que la ventral, el «onychium»
con dos cerdas largas. Patas
medias con los trocánteres en
la cara ventral y en la región
distal micropunteados, los pun-
tos pelíferos y los pelos lar-
gos; fémures en la cara ventral con puntuación microscópica espaciada, en
la mitad distal con línea transversal de puntos impresos que tienen pelos
cerdiformes, los micropuntos con pelos finos; tibias de corte triangular,
la cara lateral casi plana, los bordes de las mismas irregulares. y sobre
todo el ventral, que presenta aspecto de ser microdenticulado y con algu-
nas cerdas con aspecto de púas, la cara ventral convexa levemente y con
algunas depresiones donde se insertan cerdas gruesas, la cara medial
cubierta de pelitos finos, el ápice caudal ventralmente coronado con cer-
Oogenius (O.);lariosae sp. n. 3 órgano copulador
O? (Norma lateral). 4 parámeros (Vista dorsal).
80 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
ditas cortas de aspecto de púas, los espolones del largo o poco más largos
que los dos primeros artículos tarsales, espiniformes, agudos; tarsos. con
el 2. artículo más largo que el 1.”, ventralmente los cuatro primeros
con algunas cerdas gruesas, el 5.” casi del largo de los 2.? a 4. sumados,
algo arqueado y comprimido, la cara ventral por detrás de la mitad con
un microtubérculo y en esa región con algunos pelitos, las uñas arquea-
das y agudas, simples, el «onychium>» con dos pelos largos y gruesos.
Patas posteriores con los trocánteres en la cara ventral y medial y proxi-
malmente con impresión leve, lisa, el borde caudal marginado con pelos;
fémures en la cara ventral más rala y menos conspicuamente micro-
punteados y la línea transversal de puntos de la mitad caudal menos
aparente, la pelosidad menos tupida, pero larga; tibias y tarsos de con-
formación semejante a los de las patas precedentes, pero las primeras
algo más largas.
Abdomen: Esternitos punteados, los puntos más o menos grandes y
pequeños intercalados, en los cuatro primeros aglomerados lateralmente
y perdiéndose hacia la región medial, donde se notan como hilera trans-
versal, en el 5. más abundantes en la región medial y en el 6. ocupando
toda la superficie, aunque siendo más ralos medial que lateralmente,
el 5.” esternito el más largo de todos y el 6. con el borde caudal ligera-
mente escotado y por lo tanto acortado medialmente; todos los puntos
grandes pelíferos, los pelos moderadamente largos.
Pigidio muy ensanchado, convexo muy levemente y con giba apre-
ciable en la región distal, los bordes libres marginados muy finamente,
el ápice distal ligeramente truncado; superficie con arrugas transver-
sales poco apreciables y habiendo sobre la región proximal algunos mi-
cropuntos poco conspicuos y muy ralos, totalmente con pelos finos y
largos distribuídos regularmente.
Parámeros (Figs. 3 y 4), vistos dorsalmente afectando forma irre-
gularmente triangular con el ápice expandido en forma de punta de lan-
za O flecha; vistos lateralmente afectan forma cuneiforme con la mitad
distal arqueada y el ápice aguzado.
Largo: 17,1 mm.; ancho pronotal: 8,6 mm.; ancho máximo: 11,8
mm. aproximadamente.
Ejemplares examinados y procedencia: 1 Y holotipo de la ARGEN-
TINA, Provincia de Mendoza, Cordillera de los Andes, Paralelo 32,4"
(4.000 metros de altura) aproximadamente, XI[-1952 (Barros O.—leg.),
en mi colección.
% desconocida.
Se incluye esta especie en el grupo formado por Oogentus (O.) virens
Solier y O. (O.) chilensis Ohaus, pero se separa de la primera por la forma
del borde clipeal, la escultura de la cabeza, pronoto, escudete, élitros,
pigidio y, más especialmente por la distinta forma de los parámeros de
Martínez: Nuevas especies de Oogenius S1
los Y df, que son conformados muy distintamente. De O. (0O.) chilensis
lo reconocemos por la escultura de la cabeza, pronoto, los élitros, la uña
mayor de los tarsos de las patas anteriores en los dd” con pequeño den-
tículo en la especie de Ohaus, la forma tan distinta de los parámeros,
etc. De la variedad de esta última especie, barros1, descrita por Gutié-
rrez, podemos reconocerla pues según la descripción dada por el autor,
tiene la escultura del clípeo más fuertemente rugosa, la frente con pun-
tos dispersos lo mismo que el pronoto, el escudete muy escasamente pun-
teado, el pigidio con arrugas notables, etc., además la localidad de cap-
tura de ambas, la una en pleno macizo andino y la otra en la Cordillera
baja de la Costa en la Provincia de Santiago, CHILE.
Del grupo de especies formado por O. (O.) kuscheli y O. (O.) arrowr,
la reconocemos, además de por la distinta escultura, por la falta de pelo-
sidad en la cabeza y pronoto.
Tengo el agrado de dedicar esta interesante especie a la señora Lola
Larios vda. de Gutiérrez, esposa de don Ramón Gutiérrez Alonso y
como homenaje a quien alentó y estimuló en todo momento la labor
entomológica de mi malogrado y querido amigo y colega.
Subgénero Microogenius Gutiérrez, 1951.
Subgénerotipo: Oogenius (Microogenius) martinezz Gutiérrez, 1951.
Ya hemos dado en la clave los caracteres que distinguen a esta agru-
pación de la nominotípica. Hasta el momento, el subgénero está res-
“tricto a BOLIVIA, habiendo sido encontradas las dos especies en el Depar-
tamento de Cochabamba.
TABLA PARA LAS ESPECIES
Ale Uña ventral de los tarsos de las patas anteriores entera (iner-
me); pronoto en el disco con puntuación muy aglomerada e
irregular y con surco longitudinal medial poco impreso; pi-
gidio sin surco longitudinal ni rastros de éste. BOLIVIA. .....
Oogenius (Microogentus) martinezi Gutiérrez
De Uña ventral de los tarsos de las patas anteriores dentada
obtusamente; pronoto en el disco con puntos espaciados y sin
impresión sulciforme longitudinal medial; pigidio con surco
longitudinal poco impreso pero notable. BOLIVIA ........+...
Oogenius (Microogemius) gutierrezt sp. n.
,Oogenius (Microogenius) gutierrezi sp. n.
O. (M.) martinezi Gutiérrez próximo afín, difiriendo por la distinta escultura del
pronoto, élitros, pigidio, forma de las uñas mayores dorsales o mediales de los tarsos
de las patas anteriores, distinta conformación de los parámeros, etc. Dorsalmente gla-
(0)
82 , Rev. Chil. Ent. 1953,.3
bro; color general negro azulado ligeramente brillante, sobre el escudete con reflejos
cobrizos muy tenues; ventralmente en las patas y esternitos con leve tono castaño, más
notable en los tarsos, las antenas y palpos labiales y maxilares castaño amarillentos;
pelosidad que cubre las diferentes regiones del cuerpo amarillento dorada más o menos
oscura. Cabeza con el clípeo truncado; la superficie punteada, los puntos muy aglomera-
dos anterior y lateralmente. Pronoto con el borde caudal arqueado notablemente; la
superficie punteada, sobre el disco más rala. Proepisternos cubiertos con pelos finos y
largos. Mesonoto con el escudete punteado totalmente; élitros con estrías casi inaparen-
tes, punteadas; interestrías punteadas, los puntos también microscópicos y con algu-
nas arruguitas poco notables. Metasterno cubierto con pelos largos y tupidos. Patas
anteriores con los dientes laterales y látero distal de las tibias muy poco conspicuos;
tarsos con la uña medial fuertemente dentada. Patas medias y posteriores con las uñas
aguzadas, la uña ventral con el diente bien notable. Pigidio con arrugas microscópicas
muy pequeñas y apretadas, sobre el ápice distal con pelos largos.
Cabeza: Borde clipeal marginado muy débilmente, truncado medial-
mente, sutura clípeo frontal inmconspicua, cantos oculares cortos; super-
ficie punteada, los puntos pequeños y muy aglomerados, por lo que for-
man algunas arrugas microscópicas, la región medial del occipucio con
los puntos un poco más espaciados, los cantos oculares con pelos largos
en la parte inferior. Región ventral con el labro en el borde proximal
escotado, la superficie dorsal expuesta muy corta, notándose sobre el
borde una hilera transversal de puntos pelíferos; borde clipeal marginado
con pelos largos y salientes; labio en la cara ventral con impresión mesal
leve en la mitad caudal, la superficie microscópicamente esculturada,
habiendo pelos largos y no muy abundantes, que ocupan una zona mar-
ginal lateral y la mitad caudal; maxilas ventral y lateralmente cubier-
tas con pelos largos y algo más tupidos que en el labio; antenas de
diez artículos (fig. 8); escapo claviforme; 2. artículo aproximada-
mente del largo del 3.”, pero más ancho; 3.% a 7.? levemente decrecientes,
los 6. y 7. angostados y aguzados medialmente y más notablemente
en este último; 8. a 10. formando la maza, bien ensanchados, pero me-
nos que el largo de la suma de los 1. a 7.%, el escapo con pelos largos y
abundantes, en los artículos 2. a 7. con pelitos muy escasos, en el 8.2
con pelos cortos y abundantes en la cara medial y mesalmente y en el
10.2 con pelitos cortos y dispersos en la cara lateral.
Tórax: Pronoto marginado totalmente; ángulos proximales y cau-
dales obtusos y redondeados, los primeros algo salientes y más marcados;
bordes laterales en arco regular aparente, el borde caudal en arco notable
con las regiones laterales algo escotadas; superficie punteada totalmente,
los puntos sobre los bordes laterales muy aglomerados, algunos coales-
centes y formando entonces un retículo irregular en ciertas partes, hacia
la zona mesal los puntos se ralean un tanto, existiendo central y proximal-
mente una franja estrecha donde hay puntos más pequeños y juntos,
todos los puntos simples.
Martínez: Nuevas especies de Oogenius 83
Prosterno en la mitad proximal muy corto y ancho, mesalmente con
surco corto, limitado a cada lado por una carenita poco elevada, que
sobre el borde proximal tienen pelos bastante tupidos, los que se extien-
den por todo el borde marginándolo como fleco; lateralmente al surco
la superficie es rugosa transversal y microscópicamente y glabra. Región
post-coxal cubierta con pelosidad larga y tupida.
ose lerrzndez
/ Y
Oogenius (M.) gubierrezi sp. n. 5 tibia y tarsos anteriores (Norma dorsal). 6 órgano
copulador y? (Norma dorsal). 7 órgano copulador y” (Norma lateral). $ antena.
Proepisternos con escultura rugoso punteada microscópica y pelos
finos, largos y bastante numerosos, sobre los bordes laterales con estrecha
zona marginal aparentemente lisa y glabra.
Mesonoto con el escudete alargado semicircular; la superficie pun-
teada, los puntos pequeños y grandes entremezclados e irregularmente
34 : Rev. Chill Ent: 1953, 3
distribuídos. Elitros con estrías casi inaparentes, las que se notan sólo
muy borrosamente y en parte y con algunos puntos en su interior; inter-
estrías punteadas irregularmente, los puntos hacia el ápice caudal más
pequeños y aglomerados, sobre todo por detrás del callo distal, hacia las
zonas laterales con arrugas transversales poco conspicuas y ordenadas
en hileras longitudinales cortas que podrían corresponder a las 4.*, 5,2 y
7.2; tubérculo «humeral» prominente, con micropuntos dispersos; callo
distal (apical de los autores) poco conspicuo; sutura elitral ligeramente
realzada en la mitad caudal; epipleuras sobre el borde dorsal con puntos
espaciados que tienen un pelo grueso y no muy largo.
Oogenius (M.) martinezi Gutiérrez, 9 órgano copulador gy?” (Norma dorsal). 10 órgano
copulador y? (Norma lateral). 11 tibia y tarsos anteriores (Norma dorsal).
Mesosterno punteado, los puntos notables y no muy espaciados,
simples y pelíferos, los pelos muy finos, ralos.
Mesoepisternos con escultura rugosa microscópica y cubiertos de
pelos finos y no muy tupidos.
Metasterno en el disco y en la mitad caudal con depresión poco no-
table; la superficie punteada totalmente, los puntos bastante aproximados,
bien impresos y pelíferos, los pelos largos y tupidos.
Metaepisternos con la superficie rugoso punteada muy poco precisa-
mente, la pelosidad que los cubre menos tupida que en el metasterno.
Qu
Martínez: Nuevas especies de Oogenius 8
Patas anteriores con las coxas en la cara ventral punteadas y con
pelos largos y tupidos; témures en la cara ventral y en la mitad caudal
con puntos pelíferos, los pelos largos, la mitad proximal con una línea
sulciforme postmarginal que no alcanza el ápice medial y que tiene
puntos pelífteros, siendo los pelos largos y finos; tibias (fig. 5) cor-
tas y robustas, tridentadas, los dientes muy poco notables, el ápice
distal oblicuamente truncado y con el espolón alargado, espiniforme y
aguzado, la cara dorsal con línea sulciforme longitudinal paramedia que
tiene algunos pelos; tarsos con los artículos 1.” a 4. ensanchados distal-
mente, el 5.2 muy engrosado, robusto, las uñas muy disímiles, la dorsal
o medial muy encorvada, ancha, teniendo en la mitad distal del borde
lateral un diente fino y notable, la uña ventral o lateral con diente obtuso
v romo en la mitad proximal y muy aguzada, el «onychium> con dos se-
tas largas. Patas medias con los fémures en la cara ventral, salvo una corta
zona transversal post-medial que es lisa y glabra, con puntos pelíferos,
los pelos largos; tibias en la cara lateral con los bordes dorsal y ventral
irregulares y formando dentículos más o menos notables y teniendo al-
gunas cerdas cortas con aspecto de púas, la cara ventral tiene también
algunas de estas cerdas, la cara medial con pelos largos y finos, el ápice
en la región lateral y ventral con cerditas muy cortas, espolones algo
achatados, espiniformes y con el ápice ligeramente romo, el dorsal poco
más largo y el ventral más corto que el ler. artículo tarsal; tarsos alar-
gados, poco más largos que la tibia, el 5.2 con las uñas arqueadas y agu-
zadas y la ventral con el diente bien notable, el «onychium» con dos
setas largas, el ápice distal de los 1.2? a 4.2 coronado con pelos cerdiformes,
el 5.2 con algunos pelos. Patas posteriores con los fémures más largos que
los precedentes, pero con escultura y ornamentación semejante: tibias
en la cara lateral con carenas irregulares abreviadas, que no la cortan
totalmente y que tienen algunas cerditas cortas, el resto con la ornamen-
tación semejante, pero más abundante y los espolones y tarsos idénticos,
más o menos, a los de las tibias medias.
Abdomen: Esternitos punteados microscópicamente, intercalados en-
tre los puntitos se encuentran otros puntos más grandes e impresos, a
veces con aspecto de depresiones irregulares, que tienen un pelo largo
y están orientados en hilera transversal, el 5.* esternito el más largo de
todos y el 6. con el borde caudal escotado medialmente y allí acortado
y marginado con pelos largos.
Pigidio levemente convexo, muy ensanchado, el borde libre en arco
que distalmente es truncado brevemente; superficie con surco medial
longitudinal poco impreso y la escultura formada por arrugas micros-
cópicas muy aglomeradas y entre las quese nota, según la incidencia de
la luz, una pelosidad corta y microscópica, sobre el ápice distal en la re-
sión truncada con algunos pelos finos y largos.
86 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Parámeros (figs. 6 y 7) diferentes de los de martineza (Figs. 9 y
10) por su forma más alargada, distalmente con escotadura más nota-
ble, etc. (Ver figuras de los holotipos y? de ambas especies).
Largo: 14 mm.; ancho del pronoto: 6,5 mm.; ancho máximo: 8,8
mm. aproximadamente.
Ejemplares examinados y procedencia: 1 «g holotipo de BOLIVIA,
Departamento de Cochabamba, Provincia de Chapare, Km. 96 aproxima-
damente del camino Cochabamba-Villa Tunari (San Antonio), 4.000 me-
tros de altura más o menos, I1-1952, coleccionado por el autor, en mi
colección
Q desconocida.
Esta especie, que tenía confundida con O. (M.) martinezi Gutiérrez,
es fácilmente reconocible de ella, no solamente por la distinta escultura
de la cabeza, pronoto, escudete, élitros, pigidio, etc., sino también por
la forma de los tarsos de las patas anteriores, cuyas uñas son, ambas,
dentadas, caso único en el género, además: de la disposición del diente
de la uña ventral de los tarsos de las patas medias y posteriores, que se
halla en la mitad distal; fcrma de los parámeros de los Y gd, etc.
Dedico esta especie tan curiosa a la memoria de mi gran amigo y
colega, el malogrado entomólogo chileno don Ramón Gutiérrez Alonso,
cuya prematura desaparición privó a la entomología, de uno de sus gran-
des valores como conocedor de los Scarabaeidae mundiales.
Para finalizar, sólo me queda agradecer a mi compañero don José
Oscar Hernández, por la colaboración prestada en la ilustración de este
trabajo.
BIBLIOGRAFIA
GUTIERREZ A., R. 11949. An. Soc. Cient. Are. 148 (1): 24
=> 19 Monde, dis ($). 100.
"OBAUS EOS Ste ar Zen OSOS
SOLTERAS nt Gay ls Cil iZoo 007
Buenos Aires, octubre de 1953.
Revista Chilena de Entomología 1953, 3 87
OBSERVACIONES SOBRE INCAMYIA CHILENSIS
AMC SUM EAIREICAGIONPEN
PABORAMORIONE
DIPTERA, TACHINIDAE
LEOPOLDO CALTAGIRONE Z. (**)
Ing.” Agr.? Entomólogo
Departamento Técnico Interamericano
de Cooperación Agrícola
As cutworms have been causing for several vears most severe losses to all kind of
agricultural crops in the valleys of the Departamento de Arica, a program was set down
by the Government through some of its agencies in order to control these larvae. This
program provides, as one of its main aims, for the Biological Control of cutworms in
Arica, and the common Tachinid parasite Incamyia chilensis Aldrich was screened out
as one of the best available agents to attain this objective. A brief summary of the pu-
blished information on the geographic range and known hosts of the parasite is given
in the paper, as well as a description of its different stages and general habits, along
with a discussion of its taxonomic status. A full description of the technique tried to
multiply the parasite under Insectary conditions using a succedaneous host larva (Ra-
chiplusia nu Guenée.), is explained in detail in the paper.
T.—INTRODUCCIÓN
«Nuestra Tachino-fauna ofrece caracteres muy peculiares que tal
vez podrían atribuirse a las condiciones geográficas del país y que pare-
cen influir notoriamente sobre las formas biológicas que viven entre sus
límites. Las barreras geográficas que aislan a Chile del resto del conti-
nente han permitido que en nuestro país se desarrolle una fauna y una
flora que podría caracterizarse principalmente por su carencia de espe-
cies cosmopolitas o comunes a una amplia región bio-geográfica». (Cor-
tés, 1943) (5).
Las especies chilenas de esta familia de Diptera han llamado la aten-
(*) Trabajo presentado por su autor a las V Jornadas Agronómicas Nacionales.
(4) El autor desea expresar sus agradecimientos a los Srs. Raúl Cortés, Sergio
Rojas y Víctor Sandoval, tanto por los consejos y sugestiones recibidos para realizar
este trabajo, como por la ayuda material prestada en su ejecución.
88 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
ción de muchos especialistas que los han estudiado en su aspecto taxonó-
mico. Cabe recordar que entre los que se han preocupado de nuestros
Tachinidae figuran hombres de ciencia como P. J. M. Macquart, J. M.
ESBISot Ch EiDiowasend EA Currani y MEAAA dci Mess
tranjero, y Raúl Cortés en Chile.
Sin embargo, el estudio biológico de nuestros Tachinidae no ha sido
emprendido todavía, lo cual ha redundado en que, en la actualidad, se
tiene un conocimiento deficiente de las especies chilenas de esta familia
de tanta importancia en el control de muchas plagas agrícolas.
A mediados de 1952, el Ministerio de Agricultura, por intermedio
de los Departamentos de Investigaciones Agrícolas y de Defensa Agrí-
cola, en cooperación con el Departamento Técnico Interamericano de
Cooperación Agrícola (D. T. I. C. A.), emprendió una campaña de con-
trol de las plagas agrícolas de los valles de la zona de Arica.
Una de las plagas más importantes a controlar es la constituida por
varias especies de Lepidoptera que al estado larvario («cuncunillas»
diezman los cultivos de alfalfa, maíz, papa, algodón, ají, frejoles y otros.
Las especies más comunes que se ha podido determinar para Arica son
Hemiargus ramon Dognin, Leptotes trigemmatus Butler, Laphygma fru-
giperda (Abbott « Smith) v /Teliothis sp., según informaciones propor-
cionadas por la Srta. María Etcheverry, del Instituto Pedagógico de la
Universidad de Chile; además Olalquiaga (10), menciona para el valle
de Lluta a Prodenia eridania (Fabricius), Hylephila 1sonira Dyar e H.
fasciolata Blanchard. Aparentemente Hemiargus ramon y Leptotes trigem-
matus causan un daño muy inferior que las demás especies mencionadas.
Como método de control inmediato se ha procedido a la aplicación
de insecticidas residuales, pero por las deficiencias y limitaciones bien
conocidas de este sistema de control, se está intentando simultáneamente
la utilización del sistema biológico de control con miras a la eliminación
del control químico.
Correspondió al Entomólogo don Raúl Cortés P., Jefe de la Sección
Fitoparasitología y Estudios Básicos y Asesor Entomólogo del D. T. 1.
C. A., estudiar los aspectos bio-ecológicos para elegir la o las especies
entomótagas que habrían de introducirse en los valles afectados por la
plaga.
Cortés estableció como antecedentes biológicos que muchas especies
entomófagas comunes en nuestra zona central que tienen como huéspedes
varias especies de «cuncunillas», no se habían encontrado en los valles
de Arica; y que todos los entomófagos que actúan sobre las «cuncunillas»
en aquella zona no son lo suficientemente efectivos como para contro-
larlas. Entre los parásitos Tachinidae comunez en Arica se pueden men-*
cionar las especies Archytas imcasana Town., A. incerta Macq., Peleteria
robusta Wied. y Winthemia sp. (R. Cortés det.). Las tres primeras perte-
Caltagirone: Observaciones sobre Incamyia chilensis 89
necen al grupo IV de Pantel y la última al grupo l. Como antecedente
ecológico se estableció también el hecho de que las condiciones climá-
ticas de la zona de Arica pueden permitir el establecimiento y prolifera-
ción de especies entomófagas de zonas templadas y templadas cálidas.
La primera especie entomófaga que se ha escogido para ensayar el
control de la plaga de: «cuncunillas» es el díptero Taquínido /Incamyia
chilensis Aldr., especie autóctona que aparentemente no existe en nin-
eguno de los cuatro valles del Departamento de Arica. Esta especie es
polífaga y en ensayos de laboratorio se ha demostrado efectiva contra
las especies de Lepidópteros que se presentan en Arica.
En el Insectario de La Cruz, dependiente de la Sección Fitoparasi-
tología y Estudios Básicos del Departamento de Investigaciones Agrí-
=wcolas, se comenzaron de inmediato los estudios tendientes a conocer la
biología del entomófago, la determinación de algunos de sus huéspedes
y a establecer un método para la multiplicación masiva de /ncamya chi-
lensis.
Es ésta la primera especie de Tachinidae chileno que ha sido estu-
diada en su aspecto biológico y que se está empleando en forma contro-
lada contra una plaga agrícola. Es también la primera vez que en Chile
se intenta establecer un insecto chileno en partes del territorio nacional
donde no ha sido encontrado.
II.—DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE /ncamyia chilensis
Esta especie está ampliamente distribuída en nuestra Zona Cen-
tral. Aldrich (1) y (2) menciona ejemplares colectados en Angol, Llay-
Llay, Los Andes, Chiloé, Los Loros, San Rosendo y Santiago. El autor
la ha colectado en La Cruz, Quillota, Nogales y San Pedro. Puede de-
cirse que este parásito es general en todo el país desde Vallenar a Chi-
loé (28,5% a 42% latitud sur). Cortés (7) determinó esta especie entre los
Taquínidos colectados por el R. P. Guillermo Kuschel en las Islas Juan
Fernández, en enero y tebrero de 1952; el citado autor establece que:
«Hay algunas ligeras diferencias de coloración entre estos ejemplares y
los colectados en territorio continental chileno, que tal vez justificaría
que con ellos se creara una subespecie imsulas». Esta especie existe tam-
bién en la República Argentina (1), (2) y (11).
TI[.—DEscrRIPCIÓN
1.—Adulto.-—Tamaño 4,5 a 7 mm. Color negro con polen ama-
rillo claro; en el tórax se presentan tres bandas longitudinales de bien
marcado polen amarillento alternadas con dos secciones intermedias de
color negro brillante sin polen; segmentos abdominales con bandas trans-
90 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
versales de polen en la base. Ojos pilosos. Discales abdominales presen-
tes y largas; frontoorbitales proclinadas presentes en la hembra. Hem-
bra con abdomen aquillado ventralmente, provisto de aguijón.
2.—H u e vo.—Al pasar al útero el huevo mide 0,6 mm. de largo
por 0,25 mm. de ancho; es de forma alargada con los extremos redondea-
dos (Fig. 1, B). El corión es transparente y muy delgado. La micropila es
visible al microscopio sin ayuda de tinción.
aa ia 2 A) a larva lider primer estadolmidenUiSa
1 mm. de largo por 0,25 a 0,3 mm. de ancho. Está compuesta de un pseudo-
céfalo y once segmentos. En el pseudocéfalo van las papilas sensoriales.
El cuerpo está provisto de espinas muy diminutas que se distribuyen en
fajas que rodean los segmentos; cada uno de los segmentos torácicos es-
tá totalmente rodeado por una faja de espinas; en el resto se disponen
en las regiones dorsal, pleural y ventral, con excepción del último seg-
mento en que se disponen rodeando la región espiracular. En los segmen-
tos torácicos y primero y segundo abdominales las espinas van orientadas
hacia atrás; en el tercero, cuarto y quinto segmentos abdominales las
espinas van colocadas hacia atrás en la parte anterior y hacia adelante
en la posterior; en los segmentos sexto, séptimo y octavo las espinas van
dispuestas hacia adelante.
La epidermis es transparente, de modo que la red traqueal se ve
fácilmente al microscopio. ;
La estructura bucofaríngea se presenta en la figura 2, B; consta de
un cuerpo central que hacia adelante forma un solo diente y hacia atrás
dos alas; esta estructura cambia de forma a medida que avanza el des-
arrollo de la larva.
La red traqueal se abre al exterior mediante dos espiráculos anales.
Sobre estos dos espiráculos se encuentran dos ganchos espiraculares sim-
ples, un tercer gancho, que es doble, se encuentra hacia la parte ventral
formando un triángulo con los anteriores.
A medida que la larva crece, va experimentando cambios notables.
Las espinas cutáneas aumentan en cantidad, sobre todo en la región ven-
tral, aunque su disposición prácticamente no se altera. La estructura
bucofaríngea se hace más fuerte. Los espiráculos anales se agrandan y
los ganchos espiraculares van atrofiándose.
Al llegar al tercer y último estado, la larva alcanza un tamaño de
5 mm. Los ganchos espiraculares prácticamente desaparecen y en cam-
bio los espiráculos toman la forma casi circular.
4.—P u p a. —Alcanza una longitud media de 6,4 mm., con un
máximo de 7,5 y un mínimo de 4,3 mm., y un ancho medio de 2,7 mm.,
con un máximo de 3,2 y un mínimo de 2,0 mm. Cuando está recién for-
mada es de un color amarillo, color que después se torna café rojizo y por
Caltagirone: Observaciones sobre Incamyia chilensis 91
último café oscuro. El extremo posterior es redondeado y el anterior un
tanto aguzado.
Al ojo desnudo la superficie es lisa, pero al binocular se ven las es-
pinas que cubrieron la epidermis de la larva.
En el extremo anterior se ven los espiráculos anteriores. En la parte
- posterior del cuarto segmento se encuentran los cornículos torácicos, y
en el extremo caudal los espiráculos posteriores. La abertura anal puede
observarse en la parte ventral entre el décimo y décimo primer segmentos.
IV.—DiscusIÓN TAXONÓMICA (*)
Si bien la especie Incamyia
chilensis descrita por Aldrich en
1928 (1) está perfectamente bien
definida y diferenciada, es sin em-
bargo evidente que en el posterior
tratamiento del género hecho por
este mismo autor en 1934 (2), se
introdujo nuevas especies extra-
limitales que exigen la revisión del *-- €
grupo de acuerdo con el abundan-
te material de que ahora se dis-
pone y con el aporte biológico que
se hace en el presente trabajo. Cor-
tés (7) y Townsend (13) han lla-
mado la atención sobre la necesi-
dad de revisar este interesante gé-
nero de Exoristinos y de estudiar
mejor las especies adicionales des- Fi 1.4: aparato genital de Les
critas por Aldrich en 1928 y 1934, ductos; ua útero anterior; e espermatecas;
a las cuales seguramente habrá 20 glándulas accesorias; up útero posterior;
o Oviscapto; a aguijón. B ovariolo con un
que agregar otras. óvulo maduro.
Esta revisión que habrá que
emprender del género deberá también considerar cuidadosamente la an-
tigua especie de Macquart Echinomyia pygmaea (Dipt. Exot. Suppl. 4
(2): 143, sep. 170, tabl. 15, fig. 10, 1851; Blanchard, in Gay Zool. 7: 420,
1852), que parece ser un nombre anterior y válido para 1. chilensis Aldr.
|
/
VW: =BIOLOGÍA:
1.—H uésped e s.—Cortés (6) menciona como huéspedes de /n-
camy1a chilensis a Tatochila sp., a Plusita sp. y a Vanessa carye Húbn.
(+) Este párrafo fué redactado por R. Cortés.
92 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
El autor la ha obtenido de Rachiplusta nu Guen., de Plusia biloba Walk.,
de P. gammoides (Btlr.) y de cinco especies de Noctuidae aún no deter-
minadas. En ensayo de laboratorio se ha logrado hacer parasitar larvas
de Gnorimoschema operculella (Zell).
2—Longevidad.—Los adultos de 1. chilensis se mantienen
en el Insectario en cajas de 40 cm. por 27 cm. por 27 cm. (medidas in-
teriores) en número de 100 ejemplares aproximadamente; se alimentan
con azúcar seca, miel y agua. La cámara de crianza se mantiene a una
temperatura de 16 a 22% C y a 65% de humedad. En estas condiciones *
las moscas viven durante 25 a 30 días
SS Stemi de reproduccion (Biel) ae
ñ ventral de los últimos segmentos
abdominales de la hembra, prote-
gido por el estuche en forma de
quilla, se encuentra un aguijón
curvo, muy agudo, acanalado en
su parte convexa; en la base se
encuentra el oviscapto. Con el
aguijón la hembra pincha la epi-
dermis de su huésped; en este ins-
tante el oviscapto se desliza por la
acanaladura e inyecta las larvas.
Los órganos internos son los
ovarios, los oviductos, el útero an-
terior, las espermatecas, las glán-
dulas accesorias y el útero poste-
Fig. 2.—4A larva de primer estado de I. chi- rior. En la hembra virgen, los ova-
lensis. B armadura bucofaríngea. rios son muy desarrollados y ca-
7 da uno de ellos consta de ocho
ovariolos. En repetidas oportunidades se ha disectado hembras recién
fecundadas y se ha encontrado dos óvulos maduros en cada ovariolo.
El útero posterior es corto y de paredes gruesas.
Después de la fecundación, los huevos pasan al útero posterior, el
que se va alargando notablemente, al mismo tiempo que se van adelga-
zando sus paredes. En la primera sección del útero posterior los huevos:
se colocan en una hilera en posición transversal; a medida que se van
acercando al oviscapto toman una posición longitudinal con el extremo
caudal hacia atrás, de modo que al salir la larva por el oviscapto lo hace
asomando primero el extremo posterior. En la última parte del útero
posterior hay un ensanchamiento «en el que se disponen tres o cuatro
larvas juntas. (Fig. 3).
4—Fecundación.—Las hembras de /. chilensis están aptas
para copular inmediatamente después de nacidas. Se ha observado hem-
Caltagirone: Observaciones sobre Incamyia chilensis 93
bras en cópula cuando todavía no expandían las alas. En cambio los ma-
chos deben madurar por lo menos 24 horas. La cópula dura como mínimo
45 minutos; el término medio observado es de 1 hora 43 minutos, habiéndo-
se comprobado en una oportunidad una cópula de 52 horas de duración.
La cópula se produce con mucha facilidad cuando las jaulas en que
están las moscas se colocan al sol; también se produce normalmente a la
sombra siempre que la temperatura no baje de 18 C.
Las hembras copulan una sola vez;
cuando pasan tres o cuatro días sin ser fe-
cundadas, es muy difícil que lo sean des-
pués. Según Flanders (9) las hembras de
Hymenoptera y Tachinidae pierden fácil-
mente el instinto sexual.
e mo dio mide pr edia ES
posición.—Después de la cópula, se
fertilizan los óvulos y comienza el perío-
do de incubación de los huevos en el úte-
ro posterior; a medida que van maduran-
do, van siendo impulsados hacia atrás. Si
a los seis días de fecundada se disecta una
hembra, se puede observar en el útero pos-
terior, notablemente alargado, huevos en
diverso estado de desarrollo embrionario y
cuatro o cinco larvas listas para ser invec-
tadas en los huéspedes. El período de pre-
larviposición mínimo que se ha observado
es de cinco días, a una temperatura tluc-
tuante entre 22 y 24* C.
6—Larviposición.—En pre-
sencia de sus huéspedes la hembra de /.
chilensis reacciona rápidamente, se lanza Fig. 3.—Aparato genital de una
sobre la <cuncunilla» y con un movimien- hembra de 7. chilensis después de
> É A 6 días de haber sido fecundada.
to muy rápido la pincha con su aguijón y
le inyecta dos a tres larvas. La mosca pincha a las «cuncunillas» en cual-
quier punto de su cuerpo, pero la mayoría de los pinchazos los da a lo
largo de la línea estigmática. Por la herida que causa el aguijón sale una
gota de sangre de la que a menudo se alimentan las moscas. El parási-
to reacciona más rápidamente cuando su huésped está en movimiento;
una hembra puede estar junto a una «cuncunilla» inmóvil sin parasitar-
la, pero basta que ésta se mueva para que se produzca la parasitación
de inmediato.
De acuerdo con Pantel, citado por Clausen (4), Incamy1a chilensis
pertenecería al grupo VII de su Tabla de Clasificación de los Dípteros
94 Rev. Chil. “Ent. 19333
según su forma de reproducción. Las características generales de este grupo
son: hembra con aguijón, oviscapto como órgano independiente de aquél,
útero posterior de la hembra fecundada largo e intestinitorme sirviendo
de cámara de incubación, huevos dispuestos en una hilera en el útero.
(Cial prlare idad die me po dime c 1101 Nossa deter
minado experimentalmente el número de larvas a que puede dar origen
una hembra de /. chilensis, pero disectando muchos ejemplares ya fe-
cundados y en condiciones de parasitar, se han encontrado como término
medio 78 larvas y huevos en diversos estados de desarrollo embrionario.
En este momento los ovarios se encuentran muy reducidos y en condi-
ciones de dar origen a cuatro o cinco óvulos más cada uno, de modo que
puede estimarse que la capacidad de reproducción de esta especie es de
aproximadamente 85 a 88 larvas por hembras.
8—Desarrollo larvario.—Al momento de la introduc-
ción de las larvas en el huésped debe producirse la ruptura de la envol-
tura amniótica, ya que en el útero las larvas conservan su envoltura, en
cambio nunca se ha observado esto una vez inyectadas en el huésped,
aunque la disección se ha practicado inmediatamente después de la para-
sitación. :
Una vez en el cuerpo de la «cuncunilla», la larva de /. chilensis se
localiza en los cuerpos grasos y se adhiere mediante sus ganchos espira-
culares a una de las numerosas tráqueas que se encuentran en dichos
cuerpos. De inmediato el parásito comienza a alimentarse de los tejidos
de su huésped, consumiendo primero partes no esenciales. La muerte
de la «cuncunilla» se produce cuando el parásito ha alcanzado el tercer
estado larvario, deformándose totalmente.
_ Cuando alcanza el tercer estado, la larva se fija mediante las ar-
maduras de los espiráculos posteriores a la epidermis de su huésped; el
punto donde está fijada la larva se evidencia por una mancha circular
de color café oscuro de aproximadamente 0,5 mm. de diámetro con un
orificio central.
El número de larvas de /. chilensis que pueden alcanzar su madurez
en una larva huésped es variable y su máximo no ha sido determinado.
Comúnmente se obtienen cuatro a seis larvas maduras de cada «cuncu-
nilla» de 1,8 a 2 em. de largo, dependiendo del número de pinchazos que
haya recibido, lo que es muy variable en cada individuo, ya que la hem-
bra del parásito parece no distinguir cuando una «cuncunilla> está para-
sitada. En una oportunidad, de una larva de R. mu de 2,4 cm. se obtu-
vieron 11 pupas del parásito, las que dieron nacimiento a otros tantos
adultos normales.
La duración del período larvario, en un ambiente a 18 - 22? C y con
humedad de 60 a 80%, es de seis días (observación hecha sobre 150 «cun-
cunillas» parasitadas).
Caltagirone: Observaciones sobre Incamyia chilensis 9
[91
9O—Período de pupa. — Completado el desarrollo, las lar-
vas abandonan el cuerpo consumido de su huésped y se transforman en
pupas. Normalmente las larvas se entierran 1 o 2 cm. en la tierra para
su transformación, pero en condiciones forzadas pueden pupar en cual-
quier superficie, incluso vidrio, siempre que la humedad ambiente no
baje de 60%. Es común encontrar pupas de /. chilensis en capullos de
R. mí que han sido tejidos por la «cuncunilla» parasitada antes de ser
muerta por el parásito.
La duración de este período, a 20 - 22% C de temperatura y 60 - 80%
de humedad, es de 15,89 días (término medio de 84 ejemplares), con un
mínimo de 14 y un máximo de 19 días. Al cabo de este período nacen
los adultos.
10.—Relación sexual.—La observación de 69 ejemplares dió
una relación sexual de 0,869 (machos : hembras = 1 : 1,15).
Vl1.—MULTIPLICACIÓN MASIVA
1i—Huéspedes empleados.—De preferencia se ha em-
pleado como huésped la especie Rachiplusta nu Guen. (Lep., Plusiidae).
Tiene la ventaja sobre la mayoría de las especies de Noctuidae que sus
larvas no son caníbales, lo que permite criar una gran cantidad en un
espacio reducido. Tiene sí el inconveniente de ser muy susceptible al
ataque del virus causante de la polihedrosis, lo que se evita en parte
desinfectando los huevos como se explicará más adelante. Cuando no
hay disponibles larvas de R. nu, se pueden emplear como huéspedes
varias especies de Noctuidae, teniendo la precaución de criar un número
reducido en cada jaula para reducir las posibilidades de canibalismo.
2>Materiales y métodos: a) Cajas de oviposición para
los huéspedes. —Un buen tipo de caja para obtener huevos de R. nu ha
sido anteriormente descrito por el autor (3); consiste en una caja de ma-
dera de 34,5 por 40,5 por 3 cm. tapada con crea. Los adultos de R. nu
se colocan en el interior para que depositen sus huevos en la tela, lo cual
ocurre sin ningún estímulo especial. Cada dos días se cambia el paño
hasta que cesa la postura.
Para evitar que se transmita la polihedrosis por contaminación de
los huevos, se ha seguido el método indicado por Thompson (12). Con-
siste en desinfectar los huevos sumergiendo el paño a que están adheridos
en una solución acuosa de tormaldehido al 10% durante 90 minutos y
luego lavando con agua corriente durante 10 minutos. Con este trata-
miento la vitalidad de los embriones no se altera.
b) Cajas de crianza para «<cuncunillas».—Para criar las larvas hués-
pedes se han usado dos tipos de cajas, ambos igualmente buenos. Uno
96 Rey CLIMAS
es el tipo batería de Flanders, cuyas dimensiones son: frente 60 X 28 cm.;
parte posterior 60 X 36 cm., fondo 60 X 39,5 cm., partes laterales 28 X
39,5 Xx 36 X 40,5 cm. (medidas exteriores); en la parte lateral derecha,
a 3 cm. del fondo va una tapa de 26 X 20 cm. con bordes en ángulo; en
el frente van dos orificios de 14 cm. a los que se fijan mangas de género;
en la parte posterior va un espacio para la ventilación cerrado con re-
jilla metálica; la parte superior, que resulta inclinada de atrás hacia
adelante, va cerrada con vidrio.
El otro es el tipo jaula corriente de 40 X 27 X 27 cm. (medidas inte-
riores) con fondo y tapa de madera, movibles; costados cerrados con li-
nón o lienzo crudo que se fija a marcos móviles; frente cerrado por una
puerta de vidrio y parte posterior de rejilla metálica.
En estas cajas se colocan plantas de alfalfa en maceteros. Sobre la
alfalfa se colocan los paños con huevos de R. nu desintectados o las lar-
vas colectadas en el campo. Cuando la alfalfa ha sido consumida en su
mayor parte, es necesario cambiar las plantas, para lo cual se sacan de -:
las cajas y se sacuden enérgicamente sobre un papel al cual caen las lar-
vas; éstas son colocadas nuevamente en las cajas con plantas de reempla-
zO. Las plantas eliminadas se cortan a más o menos 3 cm. del nivel de la
tierra, se les da un riego abundante y se dejan al exterior para que re-
broten. Después que se ha terminado de criar un grupo de «cuncunillas»,
se bota la arena y la jaula o batería se desintecta por el exterior e interior
con una solución de lizol al 5% en agua, para evitar la acumulación de
organismos que pudieran causar enfermedades, especialmente del virus
causante de la polihedrosis.
Las larvas huéspedes se crían hasta que alcanzan un tamaño apto
para ser parasitadas (2 cm.) o hasta que crisaliden, en caso que se dejen
para la multiplicación del huésped.
c) Cajas de parasitación.—Son jaulas de 40 X 27 X 27 cm., en el cos-
tado derecho se ha colocado, en vez del marco con género, un trozo de
madera con un orificio de 15 cm. de diámetro, al que se ajusta una manga
de género; el resto es en todo igual a la jaula descrita para criar «cun-
cunillas». En la rejilla metálica se amarran por el interior dos panes de
azúcar; colgada del costado izquierdo se coloca una tira de papel parafi-
nado con gotitas de miel, preparada según la técnica de Finney (8); en
el fondo se coloca un bocal con agua pura tapado con un trozo de papel
secante a cuyo centro se fija con un corchete una tira del mismo papel
que va sumergida en el agua. El azúcar, la miel y el agua sirven para
proveeer de alimento a las moscas.
. En estas jaulas se colocan 25 a 30 hembras de /. chilensis fecundadas.
Cuando las hembras del parásito han completado el período de pre-
larviposición, se introducen por la manga las «cuncunillas» para que
sean parasitadas; conviene introducir sólo un ejemplar cada vez para
Caitagirone: Observaciones sobre Incamyia chilensis 97
poder evitar la superparasitación. De acuerdo con el tamaño de la «cun-
cunilla», se permite que las moscas den uno o dos pinchazos para obtener
así tres a seis pupas de buen desarrollo por larva parasitada.
Las «cuncunillas» parasitadas se colocan de a una en frascos cilín-
dricos de vidrio de 9,5 cm. de largo y 2 cum. de diámetro dentro de los
cuales se colocan algunas hojas de alfalfa fresca, cuidando que ésta no
quede hasta muy arriba para evitar la fuga de la larva. Los frascos se
dejan destapados con la boca hacia arriba.
A los seis días se recolectan las «cuncunillas» parasitadas que ya
han muerto y se colocan en discos de Petri con arena húmeda. Las larvas
del parásito no tardan en salir de la piel de su huésped, se entierran en
la arena y se transforman en pupa.
d) Manejo de las pupas obtenidas.—A los dos días de salidas las
larvas de su huésped, se encuentran completamente formadas las pupas.
En este momento se eliminan los restos de las «cuncunillas» y se sacan
las pupas de la arena echándoles abundante agua y colándolas por una
malla de alambre lo suficientemente rala para que pase la arena y no las
pupas.
Las pupas se colocan en otro disco de Petri con arena húmeda den-
tro de una jaula similar a las de parasitación. Deben quedar en una sola
capa para facilitar el nacimiento de los adultos. La arena debe mante-
nerse siempre húmeda.
e) Manejo de las moscas adultas.—Desde el momento que empiezan
a nacer los adultos, es necesario vigilar atentamente la humedad; tres
veces al día se debe aspersar agua pura a través de la malla metálica.
Para facilitar la cópula, las jaulas se colocan a la luz solar. Cuando
empieza a producirse la cópula, las parejas se van sacando de a una en
tubos de vidrio, se tapan con algodón y se deja que termine la fecunda-
ción; después se separados, el macho se vuelve a la jaula de nacimiento
y la hembra se coloca en otra que ha sido previamente preparada con
azúcar, miel y agua. Como la cópula es larga, el aislamiento de las pa-
rejas no es difícil y no es necesario estar constantemente vigilándolas.
Terminado el período de prelarviposición, las hembras quedan aptas
para comenzar la parasitación.
Durante todo el tiempo que se mantienen los adultos en cautiverio,
debe aspersarse agua por lo menos dos veces al día.
f) Envío del entomófago al campo.—Las moscas que se destinan a
la liberación, se envían en cilindros especiales. El cilindro es de 29 cm.
de alto por 16 cm. de diámetro, formado por una malla de alambre de
32 hilos por pulgada. El fondo y la tapa son de madera. En la tapa va
un orificio de 4 cm. de diámetro. Por su interior se amarran dos panes
de azúcar y dos motas de algodón húmedo, se llena el cilindro con cintas
de papel fino de 0,5 cm. de ancho y se fija la tapa. Por el orificio se intro-
í,
98 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
ducen las moscas; una vez completa la cantidad a enviar, se cierra el ori-
ficio con papel engomado. Sobre la tapa se coloca un disco de cartón
del mismo diámetro para evitar que por accidente se rompa el cierre
de papel. Así preparado el cilindro, se envuelve en papel café, perforán-
dolo después para permitir la ventilación. En estas condiciones se pue-
den enviar sin riesgo unas 200 moscas adultas por cilindro.
También se pueden mandar los parásitos al estado de pupa, en ca-
jitas de madera a las que se coloca en el fondo una capa de algodón y
se llena con huinchas de papel más o menos apretadas; en la parte de
arriba se coloca otra capa de algodón y se cierra con una tapa de ma-
dera. En esta forma los parásitos pueden resistir sin riesgo viajes de por
lo menos 10 días.
RESUMEN.—/ncamyia chilensis es un Tachinidae autóctono pará-
sito de varias especies de Lepidoptera al estado larvario, principalmente
de las Familias Noctuidae y Plusiidae. La especie es larvípara y perte-
nece al grupo VII de Pantel. En cada pinchazo inyecta dos a tres larvas
en el huésped. En cada huésped se desarrolla un número variable de lar-
vas parásitas, habiéndose obtenido un máximo de 11. El período de im-
cubación del huevo en el útero materno es de cinco a seis días; el período
de larva dura seis días v el de pupa 16 días.
La multiplicación masiva se efectúa criando <«cuncunillas», prefe-
rentemente larvas de Rachiplusia nu, y sometiéndolas a la parasitación.
Muertas las larvas huéspedes, se colectan las pupas y se espera el naci-
miento de los adultos.
Al estado de adulto y de pupa, esta especie se está enviando sema-
nalmente a los valles de Lluta, Azapa, Chaca y Camarones, en el De-
partamento de Arica, para intentar con ella el control de varias especies
de Lepidoptera que atacan numerosos cultivos de interés económico.
ARA
1.—ALDRICH, J. M. 1928. New Diptera from South America. Proc.
USSANar Must (a oe
2.—ALDRICH, J. M. 1934. Diptera of Patagonia and South Chile. Part
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Cosmlnc NIE
5.—CorTÉs P., R. 1943. Sinopsis histórica de los estudios sobre Taquí-
nidos chilenos. (Dipt., Tachinidae). Bol. San. Veg. Chile. 3 (1): 5-11.
6.—CorTÉS P., R. 19468. Sobre algunos Taquínidos chilenos y sus hués-
pedes. Rev. Univ. 33 (1): 119-125.
4
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10. —OLALQUIAGA F., G. 1952. Notas Entomológicas. Agr. Téc. Chile
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13.—TownNseND, C. H. T., 1940. Man. Myiol. 10: 56-57.
100 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
UNA FAMILIA DE DIPTEROS NUEVA
PARA CHILE
DIPTERA, DEUTEROPHLENMNDAE
CARLOS STUARDO O.
Santiago, Chile
Después de la descripción de la primera especie: Deuterophlebia mi-
rabilis Edwards (1), de Kashmir, y la consiguiente creación de esta fa-
milia, en 1922, sólo se había dado noticias de la existencia de esta familia
en el Japón hasta la descripción de Deuterophlebia coloradensis Pennak (2)
de Norte América, en 1945, lo que permitió extender el área de su dis-
tribución geográfica al continente americano en su región septentrional.
Con la presente nota sólo pretendemos ampliar el área de la familia
a la América del Sur, y, particularmente a Chile basándonos en el examen
de dos ejemplares, de esta arcaica familia de Dípteros, colectados en
Angol: 10.X.1951 y 18.11I1.1952 y que han sido obsequiados, al Mu-
seo Nacional de Historia Natural, por Mr. Dillman S. Bullock.
Una vez de que se disponga de un mayor número de ejemplares
habrá llegado el momento de enviar el material, para su. estudio, a los
especialistas.
(1) EDwarDs, F. W. Deuterophlebia mirabilis, g. et. sp. n., a remarkable dipterous
ansect from Kashmir. Ann. Mag. Nat. Hist., ser, 9, vol. 9: 379-387 (1922).
(2) PeENNAk, R. W. Notes on mountain midges (Deuterophlebiidae) with a description
of the immature stages of a new species from Colorado. Amer. Mus. Novit., New York.
N.* 1276, 10 pp. (1945).
Revista Chilena de Entomología 1953, 3 101
POSIINSECTOSADE LAS ISLAS JUAN FERNANDEZ
14. BETHYLIDAE Y DRYINIDAE
(HYMENOPTERA)
ALEJANDRO OGLOBLIN
Laboratorio Central de Acridiología,
Manuel de Pinazo
República Argentina
Five new species are described in the present article all presumably endemic to
the Islands Juan Fernández. Bethylidae: Lepidosternopsis kuscheliana n. g., n. sp. (the
genus close to Scleroderma Latr.), Perisierola maculicornis n. sp., Perisierola sanctae-
clarae n. sp. and Dryinidae: /dologonatopus nigrithorax n. gen. and n. sp. (genus close
to Haplogonatopus Perkins) and Haplogonatopus insularis nm. sp.
The tipical specimens belong to the collection of the Departamento de Investiga-
ciones Entomológicas of the University of Chile.
Todos los representantes de las familias Bethylidae y Dryinidae re-
cogidos por R. P. Guillermo 'Kuschel en las Islas Juan Fernández, resul-
taron nuevos y dos de ellos torman también los géneros nuevos confirmán-
dose, de tal modo, el carácter endémico de su fauna.
Un nuevo género de Betílidos obtenido como parásito de las larvas
de Strongylopterus ovatus Boh. (Curculionidae, Col.) y descrito a conti-
nuación como Lepidosternopsis tiene un parentesco indudable con Sclero-
derma Latr., casi cosmopolita en su distribución y varias especies del mis-
mo han sido señaladas para las islas del Océano Pacífico.
Otro género nuevo de la familia Dryinidae, descrito en el presente
artículo como /dologonatopus es muy próximo al Haplogonatopus Perk,
conocido de América del Norte, de Australia y de algunas islas del Pacífico,
también encontrado ahora en el grupo de Juan Fernández.
Los ejemplares holo-, alo- y paratípicos son depositados en las colec-
ciones del Departamento de Investigaciones Entomológicas de la Uni-
versidad de Chile, algunos paratipos se conservan también en mi colec-
ción particular.
FaMILIAa BETHYLIDAE
Lepidosternopsis n. gen. (Del griego Aer, escama, y crnpvov, esterno).
Hembra aptera. Antena de trece artejos. Mandíbula con tres dientes
apicales. Palpo maxilar con cinco, labial con tres artejos subiguales;
102 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
galea y lacinia forman anchos lóbulos. Labro angosto, redondeado, distal-
mente con dos sedas fuertes apicales. Sin ocelos; ojos compuestos látero-
dorsales, acercados al borde del clípeo, con cortos y ralos pelos. Los pro-
cesos frontales muy aproximados en la base; el borde occipital redonde-
do. Pronoto alargado. Mesonoto sin divisiones, con pequeñas tégulas
y alas rudimentarias. Metanoto inconspicuo. Propódeo sin constricción
basal, dorsalmente sin reborde marginado, no separado del declive pos-
terior, los espiráculos laterales. Mesosterno con prepecto angosto. Fé-
mures ensanchados; prototarso sin pelos foliados; tibias intermedias con
numerosas espinas cortas sobre su página externa. Uña con un diente
pequeño, mediano. Abdomen alargado, las partes caudales de los tergitos
sin depresiones submarginales; el cuarto, quinto y sexto (morfológica-
mente) con tres pequeñas celdillas marginales. Los esternitos quinto
sexto y séptimo cada uno con tres lóbulos caudales, prominentes, en la
región premarginal llevan grupos de escamas. El último esternito anuli-
forme en su tercio caudal, con dos hileras de tubérculos en la superficie
ventral.
La especie típica del género: L. kuscheliana n. sp.
Lepidosternopsis kuscheliana n. sp.
Descrita sobre numerosas hembras capturadas en la Isa MASA-
TIERRA, Bahía Cumberland, en los meses de enero y febrero de 1952, y
en parte criadas como parásitas externas de las larvas del Curculiónido
Strongylopterus ovatus Boh., la especie endémica de las Islas de Juan Fer-
nández, de acuerdo a la comunicación del P. G. Kuschel.
Holotipo .—Long. del cuerpo 4,8 mm. (promedio de diez
ejemplares medidos). Cuerpo de color castaño obscuro, dos artejos ba-
sales de la antena de un testáceo claro, igual como las tégulas, las patas
y las partes medianas del pronoto y del propódeo. Las suturas torácicas
y abdominales más obscuras, casi negras.
La cabeza, en la norma dorsal casi tres cuartos tan ancha como lar-
ga, vista lateralmente casi uno y medio tan larga como alta. Las genas
213 veces tan anchas como el diámetro corto de los ojos compuestos.
Ojos látero-dorsales algo oblicuos, elípticos, 227 por 130 micr., con cor-
tos y ralos pelitos. Espacio interocular distintamente más largo que el
diámetro mayor del ojo. Espacio malar igual a una novena parte del
espacio interocular. Clípeo trilobulado, con las partes laterales redondea-
das, la mediana tectiforme en la norma dorsal. La misma parte del clípeo
en la norma oral tiene forma de un bajo y ancho' triángulo, con los án-
gulos laterales levantados. La carena se prolonga sobre la región frontal
como una línea lisa y fina. Las fosas tentoriales tocan las paredes exter-
nas de los procesos antenales. Las escrobas circulares. Toda la superficie
Ogloblin: Insectos de J. Fernández - Bethylidae y Dryinidae 103
Mamita Vel
Lepidosternopsis kuscheliana Ogloblin.—1 antena; 2 A palpos maxilares; 2 B palpos la-
biales; 3 4 tibia intermedia; 3 B la uña; 4 primera placa esternal.
104 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
de la cabeza finamente celulada con punturas finas pilíferas, diseminadas;
los pelitos de la superficie ventral de la cabeza casi dos veces tan largos
como los dorsales.
Antena distintamente más larga que la cabeza (731 : 636), igual al
pronoto, mesonoto y la parte del. propódeo hasta los espiráculos.
Dimensiones de sus artejos en micrones: 221 (78), 82 (46), 39 (46),
SMN IM IATA AA OO) DA OD (O). O (6), 25
(65), 96 (59). Escapo dilatado, tres veces más ancho distal que en la
base, la superficie finamente celulada con cortos pelos. La radícula he-
misférica lleva en su base varias pústulas sensoriales. Pedicelo dos veces
tan largo como ancho. Los artejos quinto al noveno con 1 y 1, los restan-
tes con 2 y 2 sensorias placódeas, elípticas, Lámina VI, fig. 1. Los úl-
timos artejos con numerosas sensorias tricódeas, cónicas.
Mandíbula tan larga como el escapo, subtriangular en norma dor-
sal, con tres dientes de los cuales el distal es el más largo.
Los palpos maxilares (Lámina VI, fig. 2 A) con el primer artejo
casi securiforme, el tercer y cuarto truncados apicalmente, el último ar-
tejo oblongo-aovado. Los palpos labiales como en Lámina VI, fig. 2 B.
Tórax aproximadamente tres veces tan largo como su ancho mayor.
Pronoto alargado (464 por 368), anchamente escotado caudal, con los
ángulos posteriores redondeados, su disco liso y brillante, el declive an-
terior transversalmente celulado, las partes laterales con celdillas alar-
vadas. Cervicalia (propleuras + escleritos cervicales de Snodgras) sub-
trapeziforme, cada uno más que dos veces tan largo como ancho (6 : 2,5),
con los ángulos céfaloexternos agudos.
Mesonoto ligeramente transverso (221 por 227), su borde cefálico
con dos ligeras sinuosidades laterales. Tégulas oblicuas, algo más que dos
veces tan largas como anchas. Alas rudimentarias, muy cortas. Prepecto
angosto, tres veces tan ancho como largo, largo en el medio igual a la
sexta parte de su anchura, dividido por una carena media longitudinal.
Mesosternas separadas de metasternas por un ancho surco transverso,
dividido en su fondo por varias costillas finas, longitudinales.
Propódeo casi una y media veces tan largo como ancho, con el borde
cefálico ligeramente escotado, los espiráculos redondos, laterales, invisi-
bles en la norma dorsal. El declive posterior no delimitado dorsalmente,
todo fina y transversalmente celulado con escultura algo más notable
que en las otras partes de la superficie torácica.
Patas con fémures ensanchados y compresos; tibias anteriores con
una espina distal y externa, las intermedias con numerosas espinas Lá-
mina VI, fig. 3 A. Las uñas como en la Lámina VI, fig. 3 B.
Abdomen extendido casi dos veces tan largo como el resto del cuer-
po, distintamente más ancho que el tórax. El margen caudal de los dos
primeros tergitos (segundo y tercero morfológicamente) redondeado y
Ogloblin: Insectos de J. Fernández - Bethvlidae y Dryinidae 105
entero. Los tergitos cuarto, quinto y sexto cada uno con tres celdillas
marginales brillantes, las medianas con el borde distal ligeramente re-
dondeado. El primer esternito morfológico, la parte ventral del pecíolo,
unido con el segundo formando una placa subtriangular con los ángulos
posteriores redondeados, ensanchada oralmente con dos ligeras impre-
siones, seguidas por los dos tubérculos que se asoman sobre el borde la-
teral de la placa, Lámina VI, fig. 4.
Tercer esternito corto, algo elevado en el medio, el cuarto esternito
mayor, con el borde caudal liso, ribeteado por una doble hilera de pelos
sensoriales. Los bordes de los esternitos quinto, sexto y séptimo, cada
Lepidosternopsis kuscheliana Ogloblin.—5 A borde caudal entero del sexto esternito;
5 B parte lateral del mismo, con mayor aumento; 6 valva del aguijón.
uno, con tres lóbulos caudales, siendo los dos laterales semielípticos y
los medianos subcuadrados. Cada lóbulo lleva la hilera submarginal de
pelos simples. Fig. 5 A. Cada esternito aproximado a los lóbulos lleva tres
grupos de escamas pequeñas y medianas. Las escamas ligeramente con-
vexas en la superficie ventral, elípticas, con ancha base articular. El es-
pacio entre las escamas distintamente celulado, con grupos de pelos sim-
ples y sensitivos y con grupos de poros sensoriales. Fig. 5 B.
El último esternito unido con su tergito forma un anillo cónico alre-
dedor del orificio anogenital. La superficie ventral con tres pares de tu-
bérculos que disminuyen en tamaño caudal. El aguijón interno, 61 micr.
de largo, distintamente encorvado, con el ápice dirigido dorsal. Las
106 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
vainas cortas, redondeadas apicalmente, con numerosos pelos sensoria-
les cortos, con amplias tormas. Fig. 6.
Perisierola maculicornis n. sp.
Descrita sobre tres ejemplares recogidos en enero de 1950, en la Isla
SANTA CLARA entre la vegetación con predominio de Atriplex.
Holotipo d'.—Long. del cuerpo 3,19 mm. (promedio con ex-
tremos: 2,8 y 3,7 mm.).
Perisierola maculicornis Ogloblin.—7 ala anterior; $ el quinto esternito abdominal.
Cuerpo de color negro, los trocánteres, tibias y tarsos de un amarillo
rojizo, las uñas negras. Antena de un pardo claro, la base del escapo y
las manchas dorsales de los nueve artejos apicales pardo-obscuros. Los
últimos esternitos y el aparato copulador de un pardo claro.
Cabeza distintamente transversa (670 por 740 micr.). La carena del
clípeo llega hasta el nivel de las órbitas frontales. Ojos grandes, 1% ve-
ces tan largos como la parte de la cabeza detrás de ellos.
Ogloblin: Insectos de J. Fernández - Bethylidae y Dryinidae 107
Ocelos pequeños, el diámetro del
ocelo anterior 46 micr.; la línea oce-
loocular nueve onceavos del diámetro
mayor del ojo. El borde occipital mar-
ginado. Toda la superficie de la cabe-
za distintamente celulada, con las cel-
dillas tan grandes como los ommatidia.
Antena muy larga y supera el lar-
go de la cabeza y tórax reunidos.
Escapo 255 por 94, recto, con la
superficie distintamente celulada, la
pilosidad blanca no supera el ancho
del artejo. Pedicelo igual a la mitad
del escapo, dos veces tan largo como
ancho. Todos los artejos del flagelo
alargados, los distales empezando del
décimo disminuyen notablemente en
el espesor, volviéndose también más
cortos, el último artejo el más delga-
do, es tres veces tan largo como ancho.
Mora AZ US pOr o0SS.) BrROnoto
transverso, igual a las cuatro quintas
partes de su ancho. Los ángulos pós-
tero-laterales salientes. Mesonoto sin
surcos, casi dos y media veces tan an-
cho como largo, con la escultura simi-
lar a la de la cabeza. Escudete separa-
do por la sutura lineal, sin fósulas dis-
tintas, más finamente celulado que el
mesonoto, y casi liso sobre su borde
caudal. Propódeo relativamente corto,
tan lareo como el ancho del mesoscu-
do, la parte horizontal marginada la-
teralmente y separada del declive pos-
terior por dos líneas ligeramente en-
corvadas que dejan sin reborde la par-
A
Ary
TS
Perisierola maculicornis Ogloblin.—9 4
aparato copulador, vista dorsal.
te mediana, igual a una cuarta parte del ancho del propódeo. La parte
horizontal sin espacio liso elevado, toda lleva la escultura celular trans-
versa. Las celdillas se vuelven «oblicuas y dirigidas diagonalmente frente
a las líneas elevadas posteriores. El declive posterior con escultura algo
más pronunciada. Mesopleuras sin tubérculos.
Alas cortas y angostas alcanzan hasta el tercio anterior del primer
tergito. Ala anterior, fig. 7 con la parte discal muy reducida, las células
108 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Perisierola maculicornis Ogloblin.—9 B
aparato copulador, vista ventral.
basales angostas son seguidas por una
vena radial recta y oblicua. Pterostig-
ma, prostigma y areola faltan por com-
pleto, la pilosidad muy corta, limitada
a la parte distal del ala:
Patas robustas con fémures ensan-
chados, los tarsos posteriores son tan
largos como sus tibias. Los tarsitos 2-4
de todas las patas son ensanchados.
Abdomen más largo que el tórax y
distintamente más ancho. Todos los ter-
gitos con fina escultura celular y sola-
mente sus bordes caudales son lisos y
brillantes. La pilosidad blanca y corta
se vuelve más tupida hacia los segmen-
tos anales. El borde caudal del quinto
esternito con dos penachos de pelos tri-
y cuadrifurcados en su ápice, fig. 8. Una
impresión poco profunda entre estos
grupos de pelos. Séptimo esternito dis-
talmente cubierto por cortos pelos, con
una incisión en el medio de su borde
caudal. El sexto esternito unido a la ba-
se del séptimo por una articulación in-
móvil.
El aparato copulador 615 por 452
micr., con la base levemente escotada
proximad. El proceso dorsal e imterno
de los gonocoxites un poco más largo
que ancho, redondeado en el ápice. La
superficie de la escama lisa con la pilo-
sidad ventral. Los tubérculos de la vol-
sela pequeños con disposición bilineal. El
dígito sin proceso basal, fig. 9 A y 9 B.
La especie se reconoce fácilmente
por sus alas cortas y tan modificadas
que dificultan su colocación dentro del género. y
Perisierola sanctae-clarae n. sp.
Descrita sobre mumerosos ejemplares recogidos en la Isla SANTA
CLARA en el mes de enero de 1950, entre las plantas de Atriplex junto
con la especie precedente.
Ogloblin: Insectos de J. Fernández - Bethylidae y Dryinidae 109
Holatipo. d'—Long. del cuerpo 2,29 mm. (promedio de los 7
ejemplares con los límites entre 2,06 y 2,72).
Cuerpo de color negro. Tibias anteriores y todos los tarsos, con excep-
ción del último artejo pardo, de un amarillo testáceo. Los trocánteres,
las tibias intermedias y posteriores y las antenas pardos en diferentes
tonalidades. Los últimos artejos del flagelo obscurecidos. Mandíbula de
un castaño rojizo muy obscuro. Pro— y pterostigma de un pardo umbrino.
us Y] ) _————————— o
Perisierola sanctae-clarae Ogloblin.—10 ala anterior; 11 el quinto esternito del abdomen
masculino. /dologonatopus nigrithorax Ogloblin.—14 palpo maxilar.
Cabeza distintamente más larga que ancha (15 : 13). La carena del
clípeo sobrepasa un poco el nivel de las órbitas frontales. Ojo compuesto
es uno y medio veces tan largo como la parte posterior a las órbitas. El
diámetro del ocelo anterior 34 micr. La línea ocelocular un poco menos
que dos terceras partes del diámetro mayor del ojo. El borde occipital
redondeado. Las celdillas de la superficie distintamente más grandes que
los ommatidias. Las genas con escultura más fina. Las punturas pilígeras
de la región frontal muy diseminadas.
4
110
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
O. imm.
Y YA
/ ' ,
|
/ !
|
| |
|
Perisierola sanctae-clarae Ogloblin.—12 4
aparato copulador, vista dorsal.
La vena radial más larga que pro— y
Antena 928 larga, igual a la dis-
tancia desde el ápice del clípeo hasta :
las tégulas. Escapo 139 por 61, oblí-
cuamente truncado en el ápice, fina
y longitudinalmente reticulado. Pe-
dicelo 81 por 46, un poco más largo
que el primer artejo del flagelo, los
artejos 3 — 10 casi del mismo largo
atenuándose distalmente. El último
artejo 69 por 35.
Tórax un poco menos que dos
veces tan largo como ancho, 928 por
4098. Pronoto transverso, 325 por 452,
con los ángulos póstero-laterales sa-
lientes, no marginado orad. Mesos-
cudo algo más que dos veces tan an-
cho como largo, 139 por 348. La es-
cultura del pronoto y mesoscudo si-
milar a la de la cabeza. Escudete con
celdillas más finas, liso en la parte
caudal. La sutura escutelar lineal,
con dos diminutas fósulas sobre los
ángulos axilares.
Propódeo 348, un poco más lar-
go que el pronoto, la parte horizontal
más larga que el declive posterior,
del cual es separada por las dos líneas
curvadas que dejan en el medio un
pequeño espacio no marginado, el
reborde lateral distinto. Todo el pro-
pódeo con celdillas algo más gruesas
que las de la cabeza.
Alas anteriores sobrepasan la
punta del abdomen, 1.624 por 464,
completamente hialinas. Pterostig-
ma tan larga como la areola, un po-
co más larga que prostigma, separada
de la misma por un espacio hialino.
pterostigma reunidas, ligera y pau-
latinamente encorvada. La vena basal quebrada en su tercio proximal.
La primera celdilla discoidal recibe
en su cuarto distal, fig. 10. El fémur
la primera abscisa de la vena basal
anterior ensanchado, dos y un tercio
tan largo como ancho. Los tarsos posteriores mucho más largos que sus
Ogloblin: Insectos de J. Fernández - Bethylidae y Dryinidae 111
tibias, el metatarso posterior mucho
más corto que los artejos 2 — 3. reuni-
dos.
Abdomen 870 por 580, mucho más
ancho que la cabeza, dorsalmente liso
y brillante, con excepción del disco del
primer tergito débilmente celulado. El
margen distal del quinto esternito do-
blemente emarginado, con una ligera
impresión submarginal a ambos lados
de la cual con penachos de pelitos bi-
furcados en su ápice. El borde del úl-
timo esternito con una pequeña esco-
tadura mediana, fig. 11.
El aparato genital 406 por 255. La
parte proximal de la base redondeada;
el proceso dorsal de los gonocoxites más
de tres veces tan largo como ancho con
la punta estriada. La escama distinta-
mente reticulada con pilosidad en ambas
superficies. Los tubérculos de la volsela
biseriados, salientes. La placa digital con
un distinto proceso basal redondeado.
Las valvas peniales 290 largas, ensan-
chadas en su mitad basal, fig. 12 A y
12.
Alotipo 2.—Long. del cuerpo
2,89 mm. Algo más grande que el ma-
cho, muy parecida por su coloración y
escultura al sexo opuesto, con las dife-
rencias de los caracteres sexuales secun-
darios.
FamiLIa DRYINIDAE
Idologonatopus n. gen. (Del griego
eijéwdov, la imagen, y Gonmatopus,
nombre genérico).
12 B.
Perisierola sanctae-clarae Ogloblin.—
12 B aparato copulador, vista ventral.
Mandíbula de cuatro dientes apicales. Los últimos artejos de la
antena con grupos de sensorias alargadas, paralelas. Los palpos maxila-
res de tres, los labiales de dos artejos. El quinto artejo tarsal de las pa-
tas anteriores sin curvatura distal. La uña alargada con hilera de lamelas
112 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
y un diente pre-apical. El vértice excavado. Pronoto sin impresión trans-
versa. La pilosidad del cuerpo corta y rala. La especie típica del género:
Idologonatopus migrithorax n. sp.
Es género próximo a Haplogonatopus Perkins del cual se distingue
principalmente por el número de los artejos de los palpos maxilares.
Idologonatopus nigrithorax n. sp.
Descrita sobre dos hem-
bras recogidas en la Isa Masa-
> FUERA el día 24 de enero de
1952.
Hiojlto t1 pom Alone
del cuerpo 4,45 mm.
Cuerpo de color amarillo
ocráceo, sin contar las dos man-
chas laterales del pronoto he-
máticas y las dos similares en
el propódeo. Los dientes de la
mandíbula, una amplia man-
cha del vértice, una leve estría
en la cara dorsal de los fému-
res anteriores pardos, como
también el tercio basal del pri-
mer tergito abdominal (el se-
gundo morfológicamente). Los
bordes caudales de los cuatro
tergitos anteriores con franjas
fulvas, las del tercer y cuarto
tergitos con el borde oral sinua-
do. Los pulvilos de color par-
dusco.
Cabeza 615 por 951, 508
alta, el vértice ligeramente ex-
Á cavado con la diferencia de los
Po niveles en 64 micr. El ángulo
Idologonatopus nigrithorax Ogloblin.— 13 la pata A E y >
raptora de la hembra. apical del triángulo ocelar de
45 grados, la región ocelar dis-
tintamente levantada y separada del declive occipital. Ojos con ralos pe-
litos, más cortos que diámetro del ommatidio. Frente con una débil care-
na que une el ocelo anterior con la base del clípeo. La superficie alutácea.
Antena 2.134 larea un poco más larga que el tórax. Escapo distinta-
mente más largo que el último segmento; el tercer artejo supera los dos
Ogloblin: Insectos de J. Fernández - Bethylidae y Dryinidae 113
siguientes reunidos; pedicelo tan largo como el octavo o el noveno artejo.
Escapo ligeramente encorvado, su ángulo externo-distal con un pequeño
tubérculo chato. Los cinco últimos artejos con sensorias alargadas. La
pilosidad corta y rala sobre los artejos basales del funículo se vuelve
más tupida en los distales.
Dimensiones de los artejos en micrones: 255 (93), 162 (58), 406 '
(40), 232 (40), 186 (40), 186 (46), 174 (58), 162 (64), 162 (64), 244 (69).
Tórax 1.971 largo. Pronoto alargado, 638 por 545, dividido por una
ligera impresión en dos partes desiguales. El borde cefálico marginado,
levantado y ligeramente sinuoso. La superficie con escultura similar a
la de la cabeza, salvo la parte posterior que es finamente celulada y bri-
llante, la pilosidad muy escasa, corta y blanca. Meso y metanoto no se-
parados, midiendo en conjunto 232 por 290, su superficie fina e irregu-
larmente rugulosa, poco brillante. Propódeo 928 por 475, con espiráculos
látero-dorsales, alargados, casi lineales, distantes a 371. La parte ante-
rior del propódeo no separada del metanoto por sutura e igualmente
rugulosa, el resto, empezando desde el espacio entre los espiráculos, trans-
versalmente estriado, con aproximadamente 22 estrías.
El largo comparativo de los artejos de las patas anteriores: coxa
522, trocánter 580, fémur 1.009 por 255, tibia 1.057 por 151, tarsito I —
SOS OS AAC IN 383, V 556, la uña alargada 441%
El primer tarsito igual al cuarto, el tercero con un proceso proximal,
quinto artejo con dos hileras de lamelas, con pelos intercalados como
lo muestra el esquema de la fig. 13. La parte distal con 17, lamelas de
igual tamaño. La uña alargada con hilera de seis lamelas, estriada en su
parte distal, con distinto diente preapical.
Los tarsos posteriores son tan largos como sus correspondientes tibias.
Abdomen 1.781 por 954. La superficie lisa y brillante, con pocos
pelitos blancos, diseminados y muy cortos.
Haplogonatopus insularis n. sp.
Descrita sobre tres ejemplares recogidos en la IsLa MASATIERRA,
Bahía Cumberland, el día 4 de enero de 1952.
Holotipo 2 Long. del cuerpo 4.756 mm.
Cuerpo de color amarillo claro; antena de color canela, con excep-
ción de los dos artejos basales y de la cuarta parte proximal del tercero
que son de un amarillo claro. Las partes siguientes del tórax son negras:
el borde póstero-lateral del pronoto, cervicalia, el mesonoto y la parte
distal del propódeo; la mitad basal del primer tergito abdominal y las
manchas en forma de triángulos inversos sobre los tergitos 1 — 4 de un
pardo obscuro, la mancha interocelar del vértice del mismo color. Las
- caderas, mandíbulas y trocánteres blancos, los dientes de mandíbula
Q
[5]
114 ReyaChlAELtEOSSNS
rojizos. La coloración del ejemplar paratípico con una ligera variación
en la distribución del dibujo negro, siendo los bordes caudales de los ter-
gitos 3— 7 parduscos.
Cabeza transversa, 655 por 1.000 micrones, alta 580, el vértice dis-
tintamente excavado con diferencia del nivel 104 micrones.
El ángulo apical del triángulo ocelar de unos 32 grados. Dos carena
cortas laterad de los ocelos posteriores. El borde occipital distintamente
emarginado. La carena frontal distinta solamente en la proximidad del
ocelo anterior.
Antena distintamente más
corta que el tórax (1.640 :1.804).
) Las dimensiones de sus artejos:
278 (69), 139 (46), 290 (38),
174 (46), 139 (58), 128 (58),
116. (64), 116. (69) AGS
244 (69).
Escapo distintamente más
largo que el último artejo, el
tercer artejo igual al cuarto y
séptimo reunidos, el pedicelo
tan largo como el quinto arte-
jo. Los cuatro artejos distales
llevan ventralmente las senso-
rias alargadas y paralelas. La
FUE pilosidad blanca, abundante se
ANN p vuelve más corta distad.
15 Tórax. Pronoto alargado
NU ) (632 por 495) con el borde an-
N terior redondeado y elevado, el
> Es margen posterior casi recto; el
O dorso con dos líneas impresas,
Haplogonatopus insularis Ogloblin.— 15 la pata transversas sobre los costados.
raptora de la hembra. E Le cie de La
a superficie de la p
lantera finamente granulosa, mate, la parte posterior alutácea y brillante,
con dos manchas lisas en la proximidad de los surcos laterales.
Meso y metanoto finamente ruguloso, sin brillo, ligeramente trans-
verso (244 por 267). Propódeo alargado, 920 por 448, ligeramente es-
trangulado al nivel de los espiráculos, la parte preespiracular un poco
más que 21% veces tan corta como la posterior, con dos fósulas pequeñas
sobre el borde cefálico. El declive posterior no separado. Los espiráculos
elípticos látero-dorsales, la distancia entre ellos casi dos y media veces
tan larga como el diámetro mayor del espiráculo. Todo el propódeo tranS-
versalmente estriado.
Ogloblin: Insectos de J. Fernández - Bethylidae y Dryinidae 115
Las caderas anteriores un poco más largas que sus trocánteres (587 :
575); fémures muy ensanchados (966 por 230), un poco más largos que
las tibias. El primer tarsito tan largo como el cuarto (368), el tercero
casi igual a un tercio del mismo (127), distalmente provisto de un fino
proceso que protege el ápice del quinto artejo. Este último 481 largo,
con una doble hilera de lamelas alternadas con cortos pelitos, el proceso
caudal casi recto con un grupo de once lamelas y cinco pelitos. La uña
alargada (336), con un distinto diente preapical, ventralmente con una
hilera rala de seis lamelas. Base de las caderas anteriores transversal-
mente estriada, los fémures intermedios y posteriores menos ensanchados
que los anteriores (747 : 139 y 1.069 : 195), distintamente más cortos
que sus correspondientes tibias (920 y 1.265).
Abdomen 2.380 por 1.058, con escasos y cortos pelitos, la superficie
lisa y brillante.
116 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
CERAMBICIDO DE EUROPA COLECTADO
EN CHILE
COLEOPTERA, CERAMBYCIDAE
Dr. MIGUEL CERDA G.
Adscripto del Museo Nacional de His-
toria Natural
Santiago, Chile
El 13 de octubre de 1952, fué colectado en la ciudad de Valdivia
por don Arturo Wagenknecht, un ejemplar de un cerambícido que gra-
cias a la gentileza de mi amigo señor Rodolfo Wagenknecht me fué traí-
do para su determinación.
Con gran sorpresa pude constatar que se trataba de un ejemplar
hembra de la especie Molorchus minor Linnaeus, 1778, la cual es común
en Europa y Siberia, no teniendo noticia de que haya sido encontrado
en América.
Hechas las averiguaciones del caso, se ha podido establecer que este
ejemplar fué colectado en la bodega de una firma de Valdivia que recibe
cajones de Alemania, lo cual explica la presencia de este cerambícido
tan lejos de su patria natal. Con este hallazgo se agrega úna nueva es-
pecie europea a la fauna chilena.
Revista Chilena de Entomología 1953, 3 117
ALGO MAS SOBRE MEPRATA SPINOLAI PORTER
HEMIPTERA, TRIATOMIDAE
Dr. R. GAJARDO TOBAR
Viña del Mar, Chile
The synonimy of Mepraia spinolar Porter is discussed in this paper, and new bio-
logical and parasitological data concerning this species is also offered. There seems to
be a coastal form of this Triatomidae, of smaller size. With M. spinolai and T. infestans
they would be the only two species of Triatomidae recorded to Chile so far.
Pocas veces se ha discutido tanto acerca de un insecto como ha ocu-
rrido con el caso de este Hemíptero.
Cuando salió en la Revista Chilena de Historia Natural en 1933 (10),
la descripción primera de este insecto, hecha por el Prof. Carlos E. Por-
ter, no pasó más allá de ser una novedad científica. Era la descripción
de un Triatomídeo nuevo al que denominó Triatoma spinolai. Basaba
su descripción en un ejemplar adulto, macho, alado y bastante deterio-
rado, de color negro y con el conexivo rojo, encontrado por el Dr. Iturria-
ga en Vicuña. Naturalmente con un ejemplar mal conservado, no podía
ser perfecta la descripción. Pero, no había más y el Dr. Porter no debía
tampoco aguardarse para dar a conocer esta novedad entomológica.
Mientras viví en Elqui, encontré este Triatoma en relativa abundan-
cia y descubrí que las hembras no tenían alas, que había machos con alas
y sin ellas, y que las larvas presentaban un color plomo claro bastante
distinto del color de las vinchucas adultas. Además demostré que apa-
recían infestadas con Trypanosoma cruzt, en algunos distritos en un 100%,
siendo de preferencia insectos silvestres. Observé también que su hema-
tofagismo era extraordinario, que su voracidad sin parangón les hacía
succionar sangre de cualquier animal, y que, cosa curiosa, contrariamente
a lo que ocurre con los demás Triatoma, pueden alimentarse y acometer
de día, incluso a pleno sol. Esto lo comuniqué en la Revista Chilena de
Historia Natural en 1938 (2).
Aquí comenzaron los problemas y el insecto interesó entomológica
y médicamente: 1. Se trataba del primer caso de Triatoma en que las
hembras no tenían alas y en que había machos sin alas y con ellas y 2.*,
estaban en la naturaleza infestados con Trypanosoma cruzl, agente etio-
lógico de la «enfermedad de Chagas».
118 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Como consecuencia del interés entomológico, resultó que el Prof.
Porter me pidió ejemplares para completar su descripción, material que
yo hice llegar a sus manos. Pero, pasó el tiempo y él no publicó nada
sobre el asunto.
Tiempo después en una visita que me hiciera el Prof. Salvador Mazza,
quedó muy impresionado por estas diferencias morfológicas del insecto
y me propuso estudiar el tema a fondo.
Antes de decidir advertí al Prof. Porter que utilizaríamos mi ma-
terial, con el Prof. Mazza, en hacer una redescripción de Triatoma spinolaz.
Es así como con buen material redescribimos el macho, describimos
los machos sin alas, las hembras ápteras, larvas y.huevos, y, dadas las
características tan especiales del grupo, se llegó a la creación del género
Mepraia, conservando la denominación específica de spinolaz que le asig-
nara ¡el BroriBorter (O) (6)
Hasta aquí había un género nuevo. Pero, la cuestión se complicó
porque, en el intertanto el Prof. Porter había enviado los ejemplares
que yo le di, a los Drs. Neira y Lent, del Instituto Oswaldo Cruz de Río
Janeiro, quienes en abril de 1940 hicieron con ellos una descripción de
un nuevo género y especie, contemplando a machos y hembras sin alas
como elementos de una especie distinta, totalmente áptera en ambos
sexos, y que llamaron Triatomaptera porteri (8). Naturalmente debía de
suceder así porque su descripción se basaba en ejemplares machos y
hembras sin alas.
Como si esto fuera poco, se produjo otra complicación. En 19309,
Usinger describió una nueva especie, Zriatoma chilena, a base de dos
ejemplares, machos alados, que alguien llevó a los EE. UU. en 1916,
uno de los cuales está en el Museo de Historia Natural de Nueva York
y el otro en su poder. Los insectos eran iguales al que sirvió para la des-
cripción del Prof. Porter (11). Leiva y Lent lo comprendieron así y pa-
saron, más tarde, esta especie a sinónimo de Triatoma spinolai Porter (9).
Como puede verse todas estas dificultades de interpretación, des-
cripciones y discrepancias entomológicas arrancan de una confusión,
engendrada por descripciones de distintas formas de un mismo insecto.
Ya en agosto de 1940, Neira y Lent, en Memorias del Instituto Os-
valdo Cruz, piensan que podría tratarse de probable polimorfismo (9).
Fué necesaria la revisión que hicimos con el Prof. Mazza y el Dr. Jórg
en enero de 1941 para afirmar la unidad de la especie y la validez del
género (6). A pesar de todo siguen apareciendo en las publicaciones de
entomología médica conceptos equivocados sobre los Triatoma chilenos.
Al respecto quiero dejar bien en claro que: 1.2 Triatoma spinolal
de Porter, Triatoma chilena de Usinger, Mepraia spinolai de Mazza,
Gajardo y Jórg, y Triatomaptera porteri de Neira y Lent, corresponden
a distintas diagnosis de un mismo insecto.
Gajardo: Sobre Mepraia spinolai 119
2. He encontrado una variedad de él en la costa de las provincias
del Norte de Chile.
3. Fuera de Mepraia spinolar y de Triatoma infestans, no he encon-
trado nunca otro Triatomídeo en el país.
Afirmo el primer punto en que Porter utilizó para su descripción
un macho alado de Vicuña y Usinger dos machos alados de Cruz Grande,
ambas localidades de la Provincia de Coquimbo donde yo recogí mi ma-
terial, y luego, en que todo el material entomológico usado por Neira y
Lent, como por nosotros (Mazza, Gajardo Tobar y Jórg), era mío y pro-
cedía del Valle de Elqui.
Luego después la lectura de las descripciones de-las distintas formas,
los dibujos y las fotografías enseñan la unidad de la especie. No insisto
en ellas para no repetir lo ya publicado y remito a los lectores a las pu-
blicaciones originales que ya he citado (2-5-6-8-9-10-11).
Ahora, por si esto fuera poco, y las formas y anatomía no bastaren,
agregaré pruebas biológicas.
He estudiado por años la vida y costumbres de estas vinchucas.
Son casi exclusivamente silvestres, sin embargo las he encontrado en
muchos ranchos de las laderas de los cerros en los valles transversales
del Norte de Chile. Su distribución, comprobada hasta ahora, va desde
Arica hasta la Provincia de Santiago, entre los paralelos 18% y 34” Sur.
lenoro si llega más allá. Antes se creía que sólo vivían en los valles cor-
dilleranos abrigados y soleados, pero ahora he descubierto que se extien-
den desde la cordillera hasta el mismo mar. Por primera vez he encon-
trado en el país una vinchuca que llega en su distribución, hasta la playa
misma, en las provincias del Norte (Rocas de la punta de El Molle cerca
de Iquique, Punta de Lobos entre Arica e Iquique, Provincia de Tarapacá).
Habita de ordinario entre las piedras de los rodados, en las pircas
y entre las grietas de las rocas. He comprobado que existe, por informa-
ciones, envíos de especímenes o porque las he colectado personalmente
en los distritos que enumero en las provincias citadas. En Tarapacá,
en las zonas de Arica, Codpa, Quebrada del Santuario, Choquelimpie,
Chungara, Parinacota, Caquena, Azapa, Mamiña, Pozo Almonte, Pun-
ta de Lobos, Iquique, Punta el Molle, Tarapacá, Tiliviche, Tana y Tria-
na. En Antofagasta, en Aguas Verdes cerca de Taltal, Calama, San Pe-
dro, Pueblo Hundido y Chañarcillo. En Atacama, donde más abunda,
en Potrerillos, Inca de Oro, Domeyko, Cuba, Copiapó, La Travesía.
En Coquimbo, en los valles del río Elqui, del Choapa, del Illapel, del
Limarí; en especial en Paihuano, en Hurtado, en Tulahuen, en Combar-
balá, en Illapel, en Cogotí, en Recoleta, en Huamalata, Salamanca y
Chalinga. En Aconcagua, en los sectores de Petorca, Cabildo, Hierro
Viejo, Chincolco, Los Andes hasta Hermanos Clark, Río Blanco y- Río
Colorado. En la provincia de Valparaíso, en las Chilcas y cerro de La
120 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Campana. En la provincia de Santiago en Tiltil, Montenegro y La Dor-
mida. ]
En resumen, su distribución va, entre los paralelos 18% y 34% Sur,
desde el nivel del mar, en las playas de El Molle y Punta de Lobos en
Iquique y Arica, hasta 3.000 metros de altura en la Cordillera de los
Piuquenes en Elqui.
He observado a estos Triatomídeos tanto libres en la naturaleza
como en cautiverio.
Viven en los mismos sitios hembras ápteras com machos alados y
con machos sin alas y con larvas. He visto en cópula a las hembras tanto
con machos alados como con machos ápteros. Aparentemente son mucho
más comunes los machos sin alas, pero ello se debe a que los con alas son
capaces de volar o huir y trasladarse de una a otra parte con facilidad.
lenoro cuál será el alcance de vuelo de estos insectos. El macho alado es
más activo y de muchísima mayor insistencia sexual que el macho áp-
tero. Esto ocurre tanto en la vida libre como en el cautiverio.
Tienen estos Triatoma gran resistencia al trío y al calor. Viven y so-
portan los calores intensos del verano y los fríos del invierno. En la vida
libre en las regiones cordilleranas resisten temperaturas invernales de
varios grados bajo cero, cuando sectores como Río Blanco, donde abun-
dan, están cubiertos de nieve. A medida que son menores las tempera-
turas disminuye la actividad de las vinchucas y se inhiben las funciones
apareciendo los insectos adormecidos, casi como muertos. A la inversa,
con los calores del verano la actividad es muy grande y el deseo de comer
extraordinario, así como la tendencia a la cópula. En cautiverio ocurre,
con los cambios de temperatura, exactamente lo mismo. Su capacidad
de ayuno, que he podido estudiar manteniéndolas en cautiverio a dife-
rentes temperaturas y con distinto grado de humedad, es sencillamente
formidable. Hembras han llegado a resistir 335 días, machos ápteros
240 días y larvas 335 días. En cambio los machos con alas han muerto
a los pocos días.
En materia de humedad, en la naturaleza resisten muy bien los
cambios porque tienen oportunidad de nutrirse, pero en las pruebas de
ayuno, en cautiverio, fué necesario mantenerlas con cierto grado de ella.
En los experimentos acerca de resistencia al ayuno, la humedad
más propicia fluctuó entre 60 y 80%. Naturalmente, mientras los insec-
tos están en ayunas, en la vida libre o en cautiverio no mudan ni crecen.
Hematófago en todas las fases de su desarrollo, aprovecha la sangre
de roedores, carnívoros, animales domésticos y del hombre. Lo he visto
en abundancia en guaridas de zorros (Dusicyon culpaeus, Molina y Duct-
cyon griseus, Gray), de conejos (Oryctolagus cunmiculus, L.), de liebres
(Lepus europaeus, Pallas), de ratones de pircas (Octodon degus, Molina),
de vizcachas (Lagidium viscacia cuviert, Bennet) y de otros roedores, así
Gajardo: Sobre Mepraia spinolai 121
como también entre las piedras de las pircas de los corrales de animales
domésticos. Las he encontrado junto con comadrejas (J/armosa elegans
coquimbensis, Tate). A la inversa, estando en cautiverio, las comadrejas
se comían a las Triatoma.
Las vizcachas que cogíamos en Paihuano, mediante trampas, arras-
traban con ellas a las trampas, un buen número de vinchucas.
Como no siempre Mepraia spinolar tiene oportunidad de succionar
sangre de mamíferos o del hombre, pican indistintamente a otros insec-
tos o bien a lagartijas, iguanas y culebras. Su voracidad no tiene límites.
El abdomen de estos insectos, sobre todo de las hembras, es un verdadero
fuelle, que se despliega hasta convertirse en una esfera.
Los Triatoma, en general, son nocturnas. Mepraza spinolar desarrolla
sus actividades en cualquier hora del día, en especial en los días calurosos
y soleados. Hambrientas succionan la sangre de sus víctimas a pleno sol.
En Río Blanco, en Riecillo y en el Kilómetro 42 del Ferrocarril Trans-
andino, como en Paihuano, en Inca de Oro o en Cerro la Campana, junto
a los rodados de piedra, roquedales o pircas basta con quedarse quieto
por un rato, en las tardes soleadas y calurosas del verano, como aún,
en las con sol del invierno, para ver cómo comienzan a aparecer por todos
lados estos T'riatoma, impulsados por un sentido olfativo agudísimo, re-
sidente en las antenas, que las hace ir directamente a su presa, sin que
haya obstáculo alguno capaz de atajarlas. Piedras, rocas y hundimientos
del terreno no constituyen impedimento alguno para llegar a su objetivo.
A veces hacen su peregrinación desde muchísimos metros de distancia.
Se alzan sobre sus patas, levantan las antenas, las mueven en distintas
direcciones, las hacen agitarse y bien orientadas van derecho, sin-titubear
y sin temor hacia su víctima. Las anfractuosidades del terreno y los obs-
táculos los sortean fácilmente sin cambiar el rumbo. Los movimientos
bruscos o los ruidos que puedan producir sus víctimas le detienen un
tanto y a veces las hacen ocultarse, pero sólo unos instantes, porque la
atracción de la comida en perspectiva le hace volver luego después a la
búsqueda de un sitio propicio para picar.
Muchas veces hice la prueba de dejarme picar y, mediante este pro-
cedimiento he podido capturar centenares de Mepraia. Aplicando las
manos extendidas sobre la roca y permaneciendo unos pocos minutos
sosegado, aparecían con rapidez y dando vueltas, por un lado y por otro,
alrededor de mis dedos o por sobre mis zapatos elegían la parte que les
daba mayor comodidad para picar.
El procedimiento usado para la acción les. es común. Se afirman
en las patas, retroceden un poco, levantan y estiran la trompa picadora
(rostrum) y desde cierta distancia apuntan y se lanzan derechamente
introduciendo su arma de succión con un golpe seco a través de la piel
de la víctima. La picadura produce el ligero dolor de un pinchazo y luego
122 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
nada! Succionan muy quietas hasta que están ahitas. Después de nu-
trirse se ocultan para hacer la digestión en un tiempo variable. Posterior-
mente, horas o días, los adultos harán vida sexual activa y las larvas
mudarán su envoltura externa.
Como Hemípteros, muestran menos modificaciones morfológicas que
los otros insectos, en el curso de su crecimiento. Hacen cinco mudas en
su evolución. Los elementos jóvenes presentan una coloración plomiza
a veces con un tono rojo sucio oscuro. Las larvas mayores adquieren to-
nalidades grises y plomas que las mimetizan entre las piedras y muestran
un cuerpo alargado y de superficie rugosa. En ayunas tienen el abdomen
tan delgado como una hoja de papel. Injurgitadas son esféricas.
Los esbozós alares, de “aquellas larvas que darán machos alados,
aparecen después de la 3.* muda. La cabeza, las antenas, el protórax y
los tarsos no adquieren sino progresivamente su estructura definitiva.
Tanto en la vida libre como en la experimentación en el laboratorio,
la temperatura regla la actividad de Mepraia spinolar, sus deseos de ali-
mentarse, velocidad de las mudas y del crecimiento, siendo la ideal la
temperatura y condición climatérica de fines de primavera. En general
como en los otros Triatoma, el primer estado larvario es más corto y
los posteriores van alargándose en duración. La evolución dura de uno
a dos años.
El frío les impide la evolución y en la vida libre como en el labora-
torio las formas no cambian con él, y las larvas y adultos invernan aguar-
dando época propicia para seguir su desarrollo.
Cada muda va precedida de una o más comidas (según la cantidad
ingerida). Después de la cuarta muda el insecto se nutre varias veces
antes de hacer el último cambio para convertirse en adulto. Este estadio
que precede a la forma adulta es el que los parasitólogos llaman ninfa,
nombre que los zoólogos no aceptan (7-1-4). Después de la última muda
el adulto pasa, como los otros T'riatoma, por una fase de madurez que pue-
de durar días y meses, durante el cual se nutre. Entra posteriormente
en actividad sexual. A las hembras siempre ápteras, las cubren indistin-
tamente machos sin alas como alados, teniendo siempre preponderancia
la cópula con los machos alados.
Alrededor de un mes después comienza la postura. No son muchos
los huevos que ponen; las más de las veces entre 8 y 12, pero he visto
en otras ocasiones que una hembra llega a poner más de 40 huevos. En
cautiverio unas veces los dejan caer al fondo del tiesto en que están en-
cerradas, otras veces los dejan adheridos a la gasa que recubre la aber-
tura superior. Las hembras se dejan cubrir por varios machos o por uno.
En algunas ocasiones no los aceptan ofreciéndoles porfiada resistencia.
Los huevos ovalados de 2.500 micrones de largo por 1.680 de ancho,
Gajardo: Sobre Mepraia spinolai 123
tienen un opérculo con un diámetro de 770 micrones con una altura de
280 micrones.
El color de los huevos es blanco y antes de la eclosión se ponen rosa
plomizo. La larva nace más o menos tarde según la temperatura. Si la
postura es hecha temprano, al comienzo de la primavera, con los calores
del verano eclosionan, de lo contrario aguardan la primavera siguiente.
Mepraia puede invernar como huevo, larva o adulto.
El segundo punto que persigue esta publicación es mostrar las gran-
des variaciones regionales que presenta este Triatoma.
Otro problema de sistemática hubiera surgido si algún naturalista
desconocedor de las sorpresas que ha dado Mepraia spinolar hubiera
descubierto los Triatoma que viven junto al mar en las provincias del
Norte de Chile. Al verlas por primera vez hacen pensar en que se trata
de otra especie, pero en verdad, sólo constituyen una variedad de Me-
praia spinolar de aspecto más fino, con machos alados, pero con alas muy
reducidas de tamaño, y de colores más morenos que la especie de las
zonas cordilleranas. Las hembras son ápteras. Poseen el mismo aspecto
de las cordilleranas, la formación membranosa en ambos lados del ab-
domen, plegada e invisible cuando están vacías y desplegada y aparente
cuando están ahitas de sangre.
Los ejemplares que me han servido para hacer estas anotaciones
proceden de la Punta de El Molle, playas a 5 Kms. del sur de Iquique
(Provincia de Tarapacá). Los elementos de comparación son de las zo-
nas cordilleranas de Paihuano (Provincia de Coquimbo), Las Chilcas
(Provincia de Valparaíso) y Río Blanco (Provincia de Aconcagua).
El color general en los machos y hembras de los insectos de la costa
es negro opaco y el rojo de las manchas laterales del abdomen es más
kaki y más reducido en extensión que en las formas cordilleranas. Las
larvas ostentan un tono plomo sucio bastante oscuro. El largo de los
machos es de 17 mm., el ancho abominal 5 mm. y el ancho del pronoto
4 mm. siendo las dimensiones de las hembras un poco mayores, pero
siempre por debajo del tamaño de las de la especie que vive en las regiones
cordilleranas. La cabeza fusiforme, algo más gruesa en los ejemplares
de la costa, de color negro sin brillo. En los ojos, ocelos, eminencias ocelí-
feras, cuello y tubérculos anteníferos no hay diferencias. En las antenas,
los pelos son más tupidos. En el tylus y rostro las proporciones son igua-
les. En el rostro hay pelo corto en el último artículo.
El pronoto es más estrecho. En el lóbulo anterior las placas son emi-
nentes, redondeadas como escudos negros. El lóbulo posterior es menos
amplio que en los ejemplares cordilleranos y negruzco. La depresión
transversal acentuada. La sutura media y las eminencias tuberculíferas
más marcadas. Carenas marcadas, así como los ángulos póstero-latera-
124 Ñ Rev. Chil? Ent. 1953, 3
les y las rugosidades. El escudete es triangular, rugoso, negro. Propleura,
mesopleura y metapleura negruzcas. Las patas son negras con pelos ralos
pequeños. Las alas color tastáceo negruzco, existentes sólo en algunos
machos, cubren únicamente dos tercios del abdomen y no todo el an-
cho. El abdomen alargado, oval, de color negro con el borde manchado
de rojo kaki desleído. En las hembras y larvas, fuera de lo señalado, no
hay otras diferencias apreciables con relación al insecto de los valles cor-
dilleranos.
El tercer punto de esta publicación está encaminado a dejar en cla-
ro que en los 20 años que me he preocupado de los insectos que tienen
importancia médica en Chile, nunca he encontrado ni Eutriatoma sordida
ni Eutriatoma rubrovaria en el territorio nacional.
Finalmente Mepraia spinolar tiene importancia médica destacada
porque es la especie silvestre de los Triatomídeos chilenos vector de Try-
panosoma cruzl, con porcentajes variables de infestación entre 0 a 100%,
según las zonas y la época de los exámenes de sus deposiciones.
En Paihuano, en los Piuquenes, en el Calvario, en Huanta y Los
Tilos estaban muy infestados. En Huanta y Los Tilos en ranchos y ca-
sas, mezclados con Triatoma infestans.
En Río Blanco, en parejas silvestres vecinos a las casas, fueron un
año muy parasitados y otros años escasamente. En Río Blanco, en un
solo sector, encontré ejemplares albergando en su intestino, cantidades
muy grandes de un Z7rypanosoma de doble tamaño y diferente forma
(Crithidias en especial) que el Trypanosoma cruzi y que por analogía he
considerado similar a Trypanosoma rangel.
En el Valle del Río Aconcagua alto, las Mepraia de los rodados de
piedras y cuevas venían ectoparasitados por una forma larvaria de Trom-
bicula. Por último en su deposición he encontrado una Schyzogregarina.
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126 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
IDENTIFICACIONES LEPIDOPTEROLOCICAS
María ETCHEVERRY C.
Instituto Pedagógico
Universidad de Chile
In this research work we demonstrate the technique used to breed larvae that live
on alfalfa in the Arica valleys. We give a list of the Lepidoptera and parasites obtained.
The Lepidoptera obtained are as follows: Hemiargus ramon Dognin; Leptotes trigemmatus
Butler; Laphygma frugiperda (Abbott «€ Smith); Rachiplusia nu Guenée; Prodenia ert-
dania (Fabricius); Anticarsia gemmatilis Húbner; Heliothis armigera (Fabricius). For
this list we have made up a key.
La existencia por varios años de serios problemas para la agricul-
tura causados por «cuncunillas» en los valles agrícolas del Departamento
de Arica, ha preocupado vivamente a técnicos, autoridades y producto-
res, al extremo que ya en 1950 fué necesario tomar medidas de control
de estos gusanos por los considerables daños y perjuicios que estaban
ocasionando. :
En el trabajo de L. Caltagirone, que aparece publicado en el presente
número de la Revista Chilena de Entomología, puede encontrarse mayores
detalles sobre la importancia económica de estas «cuncunillas» para la
agricultura de Arica.
Fué así como el Ministerio de Agricultura, a través del Departa-
mento Técnico Interamericano de Cooperación Agrícola, tomó a su cargo
este problema, en su aspecto principal de detener por medio de la apli-
cación de insecticidas, las pérdidas que a toda clase de cultivos estaban
produciendo estas «cuncunillas».
A cargo de los programas de control preparados se puso al entomó-
logo señor Raúl Cortés, a quien debe agradecer la autora en esta opor-
tunidad las facilidades, ideas y sugestiones proporcionadas para llevar
a cabo su trabajo, que esencialmente consistió en estudios biológicos,
ecológicos y taxonómicos de esta plaga de cuncunillas o gusanos corta-
«dores.
En este trabajo se da cuenta ahora de los resultados obtenidos en
casi un año de estudios, en Jos aspectos señalados anteriormente.
La autora desea también expresar sus agradecimientos a los entomó-
logos de la División de Insectos del Departamento de Agricultura de
Etcheverry: Identificaciones lepidopterológicas 127
Estados Unidos, al Profesor señor José Herrera, del Instituto Pedagógico
de la Universidad de Chile, al entomólogo señor Luciano Campos (*),
por ayuda y servicios prestados a sus investigaciones.
Como primer aporte al mejor conocimiento de este problema, este
trabajo es sólo de carácter taxonómico y lleva una clave de las especies
de Lepidoptera ya identificados cuyas larvas reciben esta denominación
genérica de <cuncunillas» en el país.
La biología y desarrollo anual de estas especies está todavía en es-
tudio y será objeto de un trabajo posterior.
I.—DEsARROLLO DEL TRABAJO
Moe meo da ellbemoa tie ral aule:
a.—Larvas que fueron enviadas desde Arica, por avión, en cilindros
metálicos de 25 cm. de alto por 15 cm. de diámetro, formado por una
malla de alambre de 32 hilos por pulgada. Los envíos fueron los siguientes:
Primer envío 23 de marzo 15:larvas 5 Lycaenidae y 10 Noctuidae.
Segundo envío 12 de mayo 10 larvas 6 Lycaenidae y 4 Noctuidae.
Tercer envío 16 de mayo 85 larvas Todos Noctuidae.
Cuarto envío 17 de julio 146 larvas Todos Noctuidae.
Quinto envío 1. de agosto 151 larvas Todos Noctuidae.
No es recomendable incluir en el mismo cilindro larvas de diversas
especies, sobre todo si se considera el activo canibalismo que se observó
siempre en Laphygma frugiperda (Abbott « Smith). Por esto los cilin-
dros debían aprovisionarse con abundante cantidad de alfalfa.
b.—Larvas criadas en el Laboratorio obtenidas de Laphygma fru-
giperda (Abbott « Smith), nacidas de los envíos de Arica y que fueron
cruzadas con éxito.
c.—Imagos recibidos del insectario de La Cruz, obtenidos de larvas
de Arica, que escaparon a la parasitación de Incamya chilensis Aldrich,
a que estaban sometidas.
MAS EM ca:
Parte de las larvas se mantuvieron a la temperatura ambiente y
otra, se mantuvo en estufa de crianza; los tres primeros envíos a 26% €
y el resto a 22% C, temperatura más o menos semejante a la de Arica.
Las larvas fueron aisladas para impedir el canibalismo, en frascos
de 250 cc. a los cuales se les ajustó corchos con dos orificios, provistos
de dos tubos de 7 mm. de diámetro; en uno de los cuales se colocó alfalfa
y el otro se tapó con linón. El fondo de los frascos contenía tierra la-
vada, necesaria para la crisalidación de las larvas.
(*) Departamento de Investigaciones Agrícolas, Santiago, Chile.
128 Rev Chil Ent 11958...3
Otro problema que hubo que resolver fué cómo mantener la alfalfa
con cierta frescura, ya que había que renovarla diariamente. Resultó
más conveniente sustituir la tierra por arena de playa, lavada, cuidadosa-
mente, lo que permitió mantener la alfalfa fresca por casi 10 días. Durante
el curso del trabajó hubo que sustituir el linón por algodón, pues las lar-
vas rompen el primer material y logran escapar. Como se observara for-
mación de colonias de hongos en los corchos, éstos fueron pincelados con
solución de fenol y luego sumergidos en parafina caliente.
Salvadas estas dificultades, de un total de 407 larvas recibidas de
Arica continuaron su desarrollo, crisalidando 322; treinta murieron al
cabo de 2-3 días de su recepción, material que se ha conservado; 35 fue-
ron sacrificadas y vaciadas para su conservación definitiva y estudio
taxonómico correspondiente; y 20 se escaparon. De las crisalidadas, 89
no terminaron su desarrollo, de las cuales 40 estaban parasitadas, ha-
biendo muerto los parásitos.
Respecto a los parásitos obtenidos, todos correspondieron a Tachi-
nidae, que se entregaron al entomólogo señor Raúl Cortés.
En cuanto a los ejemplares obtenidos de la cópula de Laphygma
frugiperda (Abbott « Smith) fueron fijados en distintos estados, hahjén-
dose obtenido ejemplares adultos suficientes para corroborar la identi-
ficación hecha de los ejemplares de Arica.
1I.—RESULTADOS
Del material recibido de Arica se determinaron las siguientes especies:
LEPIDOPTERA machos hembras
Rhopalocera
Lycaenid:a e
EMINEUS KAR AS o ae 2 2
Meprotes RISE MM E eE 5 6
Heterocera
Niotcretdiate
Laphygma frugiperda (Abbott «€ Smith 1797) ... 54, 66
RacHiplasta na CUE A AS 1 3
Prodenia errdania (Fabriciós 1793). 000 o. S) 1
Anticarsia gemmatilis Húbner 1818 ............ 4 11
Heliothis armigera (Fabricius 1793) ...... 2 1
DIPTERA
Iarciinidrade
Archytas sp. 40 ejemplares
Wainthemia sp. 5 >
Etcheverry: Identificaciones lepidopterológicas 129
TII.—COMENTARIO
Ha sido una creencia, generalmente admitida en Arica, que los da-
ños producidos en los cultivos de alfalfa son causados por Rhopaloceros
de la Familia Lycaenidae, en nuestro caso Hemiargus ramon Dognin y
Leptotes trigemmatus Butler, especies a las cuales se les designa como
«palomilla de la alfalfa». Los estudios hechos y presentados en este tra-
bajo, nos permiten asegurar que si algún daño pueden causar es insigni-
ficante, pues la cantidad de larvas recogidas y su voracidad no admiten
comparación con la de los Noctuidae et allii. Quizás este error se deba,
a que colectando de día, sólo se podrá ver a estas pequeñas maripositas
azulejas volando sobre la alfalfa en gran cantidad y nunca los Noctuidae,
cuyos hábitos nocturnos, justifican que hayan pasado desapercibidos,
siendo ellos los verdaderos causantes del daño. Por otra parte, revisando
la literatura, mo se ha encontrado ninguna referencia que indique que
los géneros de Lycaenidae encontrados sean perjudiciales. Por el con-
- trario, muchas especies de Lycaenidae poseen larvas que se alimentan
de otros imsectos, especialmente Homópteros y Formicidae.
Podemos pues adelantar que el mayor daño producido en los alfal-
lares de Arica es causado por Laphygma frugiperda (Abbott «€ Smith);
cuyas larvas atacan a la alfalfa en forma diferente según el estado de
desarrollo en que se encuentren. Así hasta la primera muda las larvitas se
alimentan del parénquima de la hoja, a la cual dejan totalmente transpa-
rente. Ya crecidas, las larvas, consumen toda la hoja. La literatura da
como parásito de Laphygma frugiperda (Abbott « Smith), un Ichneumoni-
dae del género Amblyteles. Este género tué colectado por nosotros (Expe-
dición Universitaria a la Provincia de Tarapacá, 1948) en gran cantidad;
resulta extraño y muy sugestivo que del material recibido no se haya
obtenido ninguna larva parasitada por este Himenóptero.
Para la especie Prodenia eridania (Fabricius), la literatura cita como
enemigos naturales Himenópteros de los géneros Ophion, Rogas, Apan-
teles y Polistes, géneros los tres primeros colectados en los valles de Arica
y el último en los valles de Tacna (Perú) a 40 Kmts. de Arica (Expedi-
ción Universitaria a la Provincia de Tarapacá, 1948), tampoco obtenidos
del material que se ha recibido.
IV.—CLAVE PARA LOS LEPIDÓPTEROS QUE ATACAN A LA ALFALFA EN ÁRICA
1 (4) De vuelo diurno; alas posteriores con área humeral bien des-
arrollada, sin freno; antenas con una dilatación en el extremo
en forma de porrita (Rhopalocera). Vena costal y humeral
del ala posterior ausente; patas anteriores del macho más
cortas; generalmente con un segmento tarsal sin garras, pero
revestido con cerdas espinosas (Lycaenidae). Ala anterior
130
to
10
11
(3)
(1)
(10)
(7)
(6)
(9)
(8)
an
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
con radial (R) de 4 ramas; venas radial tercera (R;) y radial
cuatro más cinco (R4+5) en el ala anterior se separan de la
mediana primera (M;,) en la célula (Plebejinae). Por la faz
inferior alas posteriores hacia el ángulo anal con 3-4 ocelos
negros bordados de metálico.
Faz inferior, alas anteriores con una fila sub-mediana de puntos
negros anillados de blanco; alas posteriores hacia el ángulo
anal con 4 ocelos negros. Machos, por la faz superior, color
violera hen bras idelcolopardo NA
Hemiargus ramon Dognin
Faz inferior, alas anteriores, sin estos puntos negros; alas pos-
teriores hacia el ángulo anal con 3 ocelos negros. Machos, por
la faz superior, color violeta; hembras de color pardo.......
Leptotes trigemmatus Butler
En su mayoría de vuelo nocturno; alas posteriores sin área
humeral, generalmente con freno; antenas sin dilatación en
el extremo (Heterocera). Alas posteriores sin la cubital dos
(Cu»); alas anteriores con las medianas dos y tres (M, y M,)
aproximadas en su nacimiento; con tímpanos metatorácicos
(Noctuidae).
Alas posteriores sin la mediana dos (M,) (Trifinae).
Alas posteriores opacas o. trasparentes sólo en la base; con un
ancho margen café que abarca la mitad del ala.............
Heliothis armigera (Fabricius)
Alas posteriores totalmente trasparentes, menos el margen.
Pequeñas, long. del ala anterior de 11-13 mm.; por la faz
superior alas anteriores sin dibujos y color gris. Hembras con
trenopdemtresipestanas o ee
Prodenia eridanía (Fabricius)
Medianas, long. del ala anterior de 15-17 mm.; por la faz
superior alas anteriores con dibujos, en el macho bien mar-
cados y en fondo más oscuro. Machos con los fémures
anteriores iconicerdas sexuales NO
Laphygma frugiperda (Abbott € Smith)
Alas posteriores con la mediana dos (M,) bien desarrollada,
originándose del ángulo inferior de la célula. (Cuadrifinae) ..
Pequeñas, long. del ala anterior de 13-17 mm., por la faz
superior alas posteriores de color diferente a las anteriores y
con una banda marginal de color café .......0...0.oo.oo.0...
Rachiplusita nu Guenée
Medianas, long. del ala anterior de 18-21 mm., por la faz
superior alas posteriores del mismo color que las anteriores.
El dibujo de ambas alas en armonía, presentan una línea
diagonal que va desde el ápice del ala anterior hasta casi la
mitad del margen anal del ala posterior. Machos grises; hem-
bras café achocolatado y freno con tres pestañas
Anticarsia gemmatilis Húbner.
Etcheverry: Identificaciones lepidopterológicas 131
BIBLIOGRAFIA
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larvae frequently intercepted at quarantine: E-475.
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4.—OLALQUIAGA, G. 1952. Notas Entomológicas. Agr. Téc. Chile. 12 (2):
106-107.
Se
132 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
RODOIMDE- Dent
Dr. ROBERTO Donoso B.
- Cátedra Biología
Facultad de Medicina Veterinaria
Universidad de Chile
La superfamilia Ixodoidea, reúne numerosas especies de Acarinos,
que conocemos vulgarmente como garrapatas.
La totalidad de las especies son parásitas de vertebrados, de los
que se nutren por activa acción hematófaga y a la vez son capaces de
transmitirles varias enfermedades infecciosas y parasitarias.
En la actualidad se divide a los Ixodoidea, en cuatro familias: Arga-
sidae, Ixodidae, Nutatiellidae y Spaelorhinchydae.
En Chile, existen representantes de las dos primeras. A partir de
1928, no existen referencias en nuestra literatura sobre garrapatas. Como
desde hace cerca de 10 años hemos reunido material sobre estos artrópodos,
nos parece adecuado hacer una revisión del problema con el objeto de
establecer con certeza las especies que actualmente se encuentran en el
territorio de Chile.
1.—Familia ARGASIDAE Canestrini 1890
Argas persicus persicus (Oken) 1818.
Esta especie cosmopolita tiene una distribución amplia en el norte
y centro de Chile. Habita los resquicios de palomares y gallineros, desde
donde sale en la noche a picar a las aves. Accidentalmente ataca al hom-
bre, determinando una pápula dolorosa que con mucha frecuencia se
pigmenta ulteriormente.
El prof. Lahille (12) ha mencionado una variedad que llama porter:,
basado en diferencias existentes en una sola larva proveniente de un lote
enviado por el Dr. Porter desde San Bernardo.
Argas reflexus (Fabricius) 1848.
Este pequeño Argásido, ha sido encontrado recientemente por nos-
otros en palomares, y que hemos podido identificar gracias a material
europeo obtenido por intermedio del Dr. Marcel Leclercq, de Liége.
Ornithodorus talaje Guérin Meneville 1849.
Corresponde al Ornithodorus reticulatus Gervais de la obra de C,
Gay, hecho que ha sido establecido por Neumann.
Donoso: Ixodoidea de Chile 133
Lahille la menciona para Chile como parásita de caballares. Sin
embargo su escasa frecuencia, nos parecía que pudiera tratarse de una
especie incierta, hasta que pudimos encontrarla en el norte de Chile como
ectoparásito del strigiforme Speotyto cunicularia nanodes.
Otobius megnini (Dugés) 1844.
Se observa como parásito frecuente del conducto auditivo externo
de caballos, ovejas, perros, vacunos e incluso ha sido mencionado hasta
en las aves.
En tres oportunidades lo hemos encontrado como parásito del con-
ducto auditivo del hombre. Donde determina un cuadro de obstrucción
del oído, acompañado de secreción purulenta y síntomas de sordera tran-
sitoria unilateral, que han curado con la extracción del parásito.
Se distribuye abundantemente en el norte y centro del país.
2.—Familia IxoDIDAE Murray 1887.
Ixodes abrocomae Lahille 1916.
Fué deserita por Lahille como ectoparásito del roedor Abrocoma
benetti murrayi Wolftson.
Ixodes ricinus (Linnaeus) 1775.
Fué mencionado para Chile por primera vez por Gervais, 1849. Más
tarde no se encuentran referencias en la literatura.
En 1945 encontramos un macho parasitando al paseriforme Diuca
diuca diuca (Molina). Más tarde encontramos un nuevo macho sobre
el tyranidae Agriormis livida livida Kittliz y posteriormente una hembra
sobre Turdus falklandí magellanicus King. Estos hallazgos nos permiten
confirmar su presencia, como un ectoparásito frecuente de las aves silves-
tres del centro de Chile.
Haemaphysalis lagotis (Gervais) 1849.
Fué descrito por Gervais como ectoparásito de las vizcachas. No lo
hemos encontrado nuevamente.
Amblyomma maculatum Koch 1844.
Ectoparásito frecuente del perro y ganado. En dos oportunidades
lo hemos encontrado como parásito humano.
Amblyomma parvitarsum Neumann 1901.
Esta especie nueva para nuestra fauna, se encuentra muy frecuente-
mente parasitando a los auchénidos. Hemos obtenido ejemplares de vi-
cuñas, guanacos, llamas y alpacos.
134 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
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Revista Chilena de Entomología 1953, 3 135
NUEVOS CERAMBICIDOS CHILENOS
COLEOPTERA, CERAMBYCIDAE
Dr. MIGUEL CERDA G.
Adscripto del Museo Nacional
de Historia Natural
Santiago, Chile
New species and a new genus of Chilean Cerambycid beetles of the genera Trachy-
deres, Syllitus and Paroectropsis nov. are described in this paper.
Debido a lo poco conocida que es aún nuestra fauna entomológica,
vemos que día a día aparecen nuevas especies las cuales son estudiadas
por especialistas chilenos y extranjeros. A mi juicio el escaso conocimien-
to que se tiene de ella, se ha debido a la falta de buenos colectores; pero
felizmente a la labor que está realizando mi estimado amigo señor Luis
Peña G., quien indiscutiblemente es nuestro mejor colector actual, nues-
tra entomología ha experimentado en los últimos años un progreso evi-
dente y es así como en la actualidad nuestros insectos son colectados
intensivamente y enviados para su estudio a todos los especialistas del
mundo, con el beneficio evidente para nuestro país.
El presente trabajo no habría sido posible sin la colaboración de
Luis Peña, a quien con gran satistacción dedico una bonita especie.
CERAMBICINAE
Trachyderes peñai n. sp.
Alargado, paralelo, subconvexo. Cabeza negra mate, cubierta de largos pelos hir-
sutos blanquizcos, erguidos en el labro; con una mancha rojiza entre ambos lóbulos ocu-
lares.
Antenas con escapo negro invadido en su cara anterior por una mancha rojo ana-
ranjada, antenitos 3-6 rojo anaranjados con ápice negro, 7-10 negruzcos, falta el 11.
Pronoto con abundantes pelos lanudos en los lados, disco con dos pequeñas man-
chas redondeadas rojizas. Escudo con escasos pelos blanquizcos.
Elitros negro mate, con una mancha basilar oblonga rojiza unida débilmente a una
media redondeada rojo anaranjado y una apical puntiforme rojiza mal determinada.
Superficie ventral negra cubierta de pubescencia blanquizca especialmente densa
y lanuda en meso y metasterno, escasa en el abdomen; con el borde apical del 5.* ven-
trito adornado de una felpa dorada.
Patas negras, fémures con la base rojiza con pelos lanudos abundantes en su ángulo
posterior; protibias rojizas.
136 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Cabeza fuertemente rugosa, frente transversa amplia; clípeo con dos
carenas transversales, una media y otra prominente junto a la sutura
clipeal con un surco medio que se prolonga ribeteado longitudinalmente
hasta el vértice; ojos con lóbulo inferior sub-triangular transverso; tu-
bérculos antenarios prominentes bien separados.
Antenas glabras, tocan el extremo del cuerpo con el 9.” antenito;
escapo con gruesos puntos en el ápice, 3. antenito con su borde externo
carenado en el ápice, resto carenados desde la base.
Pronoto irregular, rugoso y fuertemente punteado con sus bordes
laterales redondeados provistos en el medio de un diente levemente ar-
queado hacia atrás y arriba teniendo por delante de éste un pequeño
tubérculo romo; disco con una carena media transversal poco precisa
con un tubérculo medio mayor y uno pequeño de cada lado, detrás una
depresión profunda.
Escudo triangular de bordes lisos con gruesos puntos hundidos.
Elitros poco más anchos que el pronoto casi paralelos, fuertemente
rugoso-vermiculados especialmente hacia la base, redondeados hacia el
ápice con ángulo sutural subtruncado. Prosterno con una carena trans-
versal redondeada, la que lleva un tubérculo brillante en su medio, meso
y metasterno finamente punteados, abdomen con abundantes puntos
gruesos, 5.” ventrito subigual al 3.* y 4.?, con el ápice levemente escotado,
Patas delgadas más bien cortas.
Long, 15,5 mm.; ancho: 9,8 ma.
CmiLE, Provincia de Tarapacá: Caritaya, 1 «o? encontrado muerto
a 3.200 mtrs. de altura bajo piedras, el 19.1X.52, por Luis Peña G.
Holótipo gd en la Col. Peña, Santiago de Chile.
Esta segunda especie del género Trachyderes, tiene la forma gene-
ral de T. chilensis Bosq.; pero se diferencia por su mayor tamaño, más
ancha y su colorido muy diferente; debiendo antecederla. Es mi impre-
sión que un ejemplar rotulado de Arica, existente en la Col. Porter hoy
en poder del Sr. Juan Bosq, en Buenos Aires, Rep. Argentina, corres-
pondería a la de esta nueva especie; pero no me ha sido posible estudiar
dicho ejemplar.
Syllitus chilenis s. sp.
Alargado, angosto, subcilíndrico. Cabeza, antenas y pronoto testáceo
rojizos brillantes. Elitros de color pajizo con cuatro pequeñas manchas
café obscuro, alargadas irregulares, 2 en la unión del 1. con el 2.* tercio
y 2 en la unión del 2.” con el 3.%. Superficie ventral testácea con una pu-
bescencia corta densa y dorada, que cubre el meso y metasterno, siendo
menos densa en el abdomen. Patas testáceo rojizas cubiertas de pubes-
cencia dorada.
Cerda: Cerambícidos chilenos 137
Cabeza glabra brillante, frente fuertemente convexa; clípeo convexo
con un surco longitudinal que se prolonga hasta el vértice; ojos pequeños
redondeados y prominentes; tubérculos antenarios pequeños bien sepa-
rados. Antenas glabras filiformes, que tocan con su extremo el 3 cuarto
de los élitros; escapo pediculado piriforme, de doble tamaño del 3 an-
tenito, resto decrecen suavemente.
Pronoto irregular, glabro brillante, con sus bordes sub-paralelos pro-
vistos en el medio de un gran tubérculo cónico; disco levantado con dos
tubérculos bien separados colocados por delante del medio y a ambos
lados de la línea media, dos tubérculos redondeados colocados por detrás
de los anteriores bien separados. Escudo grande triangular de bordes
redondeados, glabro.
Elitros glabros, más anchos que el pronoto, subcilíndrico, angostos
y paralelos, con su ápice redondeado, presentando cada uno seis costillas
longitudinales paralelas bien separadas, uniéndose algunas hacia el ápice.
Prosterno, meso y metasterno pequeños; abdomen glabro con el 5.2
ventrito subigual al 3.2 y 4.9, con el ápice ampliamente redondeado. Pa-
tas delgadas con fémures levemente engrosados a su ápice, tibias delga-
das, tarsos posteriores con el primer tarsito tan largo como el 2.% y 3.
juntos.
Ponen ancho 3 e ma
Holótipo gd en la Col. Peña. Santiago de Chile.
CHILE, Provincia de Malleco: Curacautín, Termas de Río Blanco,
1 $ colectado en la luz en 11.1951 por el Sr. Sergio Barros V.
Esta nueva especie tiene la estructura general de S. pseudocupes
Fairmaire et Germain, 1864 y S. cvlindricus Germain 1899; pero se di-
ferencia de ambas por su mayor tamaño que alcanza al doble y su cabeza
y pronoto que son lijados testáceo brillantes, los cuales son pardo obs-
curo y rugosos en las anteriores. Los élitros son parecidos en su colora-
ción a los de cylindricus. Esta hermosa especie debe encabezar los Syllitus
chilenos.
LDAMIINAE
Paroectropsis, n. gen.
Alargado, ovalado, convexo. Cabeza con frente transversa; ojos con
lóbulo inferior transversal, subtriangular de borde inferior redondeado;
tubérculos antenarios prominentes.
Antenas simples alrededor de 1/3 más largas que el cuerpo en el
o” y algo más corta en la ; escapo piriforme alcanzando hasta los tu-
bérculos laterales del pronoto, 3.” antenito subigual al escapo y al 3.%, 4.2
casi el doble del 3.”, resto más cortos.
138 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Pronoto más largo que ancho con sus bordes laterales contraídos
ligeramente hacia la base; tubérculos laterales cónicos; disco levantado
con dos tubérculos bien separados.
Escudo mediano subparalelo y redondeado el ápice. Elitros navicu-
lares ligeramente atenuados a la extremidad, con sus ápices truncados
oblicuamente hacia afuera y su ángulo externo terminado en una punta;
en el disco un tubérculo anterior agudo arqueado y en el medio una cres-
ta paralela a la sutura con su extremo distal terminado en un diente;
toda la superficie sembrada de gruesos puntos hundidos. Procesos pros-
ternales, meso y metasternales moderadamente anchos.
Patas delgadas, las posteriores sucesivamente más largas, fémures
engerosados en maza; tibias delgadas; tarsos con el primer tarsito alar-
gado progresivamente hacia las posteriores, siendo en estos últimos como
223 “Juntos.
Genotipo: Paroectropsis decoratus, n. sp.
Este nuevo género de la tribu Acanthocinini, muy vecino del gé-
nero Oectropsis del cual tiene la estructura general y sobre todo la carac-
terística del 4.” antenito; participa también por la terminación del ápice
de los élitros de los géneros Pogonocherus y Aconopterus; pero por sus de-
más caracteres morfológicos debe quedar cerca de Oectropsts.
Paroectropsis decoratus, n. sp.
Alargado, ovalado, convexo. Cabeza castaño oscuro, cubierta de pelos sedosos blan-
quizcos especialmente densos en mejillas y vértice, dejando dos zonas triangulares li-
bres entre ambos lóbulos oculares superiores, igualmente el surco longitudinal del vértice,
además escasos y aislados pelos blancos hirsutos.
Antenas pardas cubiertas en toda su extensión de densa y corta pubescencia blan-
quizca, con el ápice de los antenitos oscurecidos y llevando en el borde inferior abun-
dantes pelos blancos hirsutos dirigidos hacia abajo.
Pronoto castaño adornado por cortos pelos sedosos blanquizcos caedizos que for-
man una línea media longitudinal angosta, por fuera de la cual y en la base forman dos
triángulos de vértice dirigido hacia adelante, tapizados de cortos y densos pelos negruzcos.
Escudo con escasos pelos blanquizcos.
Elitros castaño oscuro, cubiertos de una pubescencia blanquizca sedosa tendida
caediza especialmente densa junto a la sutura y en todo el tercio apical donde circunda
tres manchas oscuras, que se suceden desde la sutura hacia atrás y afuera, además lar-
gos pelos blancos hirsutos aislados.
Superficie ventral negruzca cubierta de pubescencia blanquizca, tendida menos
densa en abdomen.
Patas castaño oscuro, cubiertas en su totalidad de largos pelos blancos tendidos.
Cabeza finamente punteada, frente transversa amplia, con un fino
surco glabro, que se prolonga longitudinalmente hasta el occipucio; ojos
fuertemente granulados con lóbulo inferior transversal, subtriangular
y borde inferior redondeado; tubérculos antenarios prominentes bien
separados.
Cerda: Cerambicidos chilenos 139
Antenas filiformes que tocan el extremo del cuerpo con el 8. ante-
nito; escapo piriforme alcanzando los tubérculos laterales, 3.% antenito
subigual con el escapo y el 5.?%, 4.? casi el doble del 3.?, el resto más
cortos.
Pronoto más largo que ancho, presentando en los lados un grueso
tubérculo cónico dirigido hacia afuera; disco levantado con 2 pequeños
tubérculos cónicos bien separados colocados por delante del medio y a
ambos lados de la línea media.
Escudo mediano con los lados subparalelos y ápice ampliamente
redondeados. :
Elitros más anchos que el pronoto, naviculares y ligeramente ate-
nuados hacia la extremidad con el ápice truncado oblicuamente hacia
afuera, teniendo su ángulo externo terminado en un agudo diente ligera-
mente curvo hacia adentro; en la base del disco un tubérculo agudo ar-
queado hacia atrás y en el medio una cresta paralela a la sutura prolon-
gada anteriormente por una débil carena dirigida hacia adelante y afuera,
terminando su extremo posterior en un diente agudo y arqueado hacia
atrás; húmeros prominentes y superficie elitral cubierta de gruesos pun-
tos umbilicados brillantes, más densos hacia la base. Prosterno, meso
y mesasterno finamente punteados; abdomen escasamente punteado con
5.2 ventrito subigual al 3.2 y 4.?, con el ápice ampliamente redondeado.
Patas delgadas, con los témures engrosados en maza; tibias delgadas;
tarsos posteriores con el primer tarsito tan largo como el 2 y 3 juntos.
Pons ma: ancho Zn.
EoTótipo: len la Col. Peña, Santiago de Chile.
ERE poo cnala Col! dellattons santiago de Ciule:
CmiLeE, Provincia de Ñuble: Chillán, Las Trancas, 1 $ colectado
golpeando Nothofagus em XII.1951,- por Luis Peña G.
Provincia Bío Bío: Mulchén 1 2 colectada por el autor en XIT.1942.
Este Lamiinae chileno, que ha debido quedar en un nuevo género,
es notable por su morfología y sobre todo por su colorido que bien puede
llamarse decoratus.
Santiago, Chile, diciembre 1953.
140 Revista Chilena Entomología 1953, 3
LERIDORTEROS NWUbBYVOSE ARAS CRI
LEPIDO: TERA, PIERIDAE
JosÉ HERRERA G.
Instituto Pedagógico
Universidad de Chile
As a result of the University Expedition to the Province of Tarapacá (1948), limiting
Chile and Perú, we describe a new subspecies: Tatochila blanchardi1 ernestae n. ssp. whose
geographic area would lie between Lima (Perú) in the North and Tarapacá (Chile) in
the South. Tatochila blanchardi1 blanchardir Butler 1881 would be an exclusively Chilean
species flying from Antofagasta in the North to Concepción in the South. Moreover
we cite for the first time in Chile, Colias flaveola moss Rothschild 1913, Phulia nymphula
nymphae Staundinger 1894 y Phulia 1llimani Weymer 1890.
En una publicación anterior y como resultado de la Expedición del
Instituto Pedagógico (Universidad de Chile) a la Provincia de Tarapacá
(1948), situada en el extremo norte de nuestro país, dimos cuenta de
las novedades de Nymphalidae colectados (2); hoy publicamos las co-
rrespondientes a Pieridae. Se trata de una subespecie de Tatochila no
descrita, Tatochila blanchardi ernestae n. ssp. y se señalan por primera
vez para nuestro país: Colias flaveola moss Rothschild 1913, Phulia
nymphula nymphae Staundinger 1894 y Phulia 1llimani Weymer 1890.
Tatochila blanchardii ernestae n. ssp.
Tatochila theodice Dyar, Results of the Yale Peruvian Expedition of 1911, Lepidoptera.
U. S. Nat. Mus.
Macho.—Alas anteriores por encima de color amarillo espuma de
mar (seafoam yellow YYL-19-3.%). Hacia el extremo de la célula discoi-
dal, sobrepasándola, una gran mancha negra partida por las venas cla-
ras que cierran a la célula y que se extiende hasta el borde costal corrién-
dose hacia la mitad de la base del ala por entre R, y Sc; una banda sub-
marginal del mismo color, que nace del borde costal, entre el ápice y la
mancha discal, y que termina esfumándose hacia los tres cuartos del
borde interno, que podría considerarse formada por una serie de 7-8
manchas sagitiformes que se tocan entre sí; la primera, entre la costa y
R3+4; las tres siguientes, mal diseñadas, entre R;, M,, y M.,, dispuestas
Herrera: Lepidópteros nuevos para Chile 141
en diagonal y acercándose al borde externo; la cuarta, en My, más inter;
na y ligeramente acorazonada; la sexta, en Cu,, más externa y sagitada-
la siguiente; en Cu», partida, formada por dos trazos difusos convergen-
tes hacia afuera y finalmente, la última en A,, reducida a unas espol-
voreaduras negras. Siguiendo hacia el ápice y el borde externo, todas las
venas marcadas de negro, trazos que se ensanchan hacia afuera hasta
hacerse confluentes en el borde, llegando a ser francamente triangulares,
acentuándose esta característica desde R; hasta Cu..
Alas posteriores por encima del mismo color que las anteriores, la
base con largos pelos, nacarada y el margen de la costa marfileño.
Sc + R, y Rs marcadas de espolvoreadura negra que se extiende sobre
el borde externo; las demás venas blancas, traslucen débilmente el borda-
do de las venas de la cara inferior. En el borde, partidas por M,, M,, M,,
Tatochila blanchardi ernestae n. ssp. 1 y 2 GS? cara superior e inferior; 3 y 4 Q cara
. superior e inferior.
Cu, y Cu,, manchas triangulares negras, confluentes en el borde, seme-
jantes a las descritas en el ala anterior, estando más acentuada las tres
primeras; dispuestas submarginalmente 3 manchitas negras: las dos pri-
meras en las células Rs y M,, subrectangulares, las tres siguientes en las
células M,, M, y Cu, sagitadas; la de M, es la más externa y la corres-
pondiente a Cu, muy difusa.
Alas anteriores por debajo, blanco-crema con el ápice amarillento.
La mancha discal y las manchitas que forman la banda submarginal
muy semejantes a la de la cara superior; el dibujo difiere, solamente,
142 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
en los trazos negros situados entre esta banda y el margen externo que
son paralelos a las venas, confluyendo apenas en el borde las correspon-
dientes a las venas M,, Cu, y Cuz.
Alas posteriores por debajo, color de fondo amarillo con la célula
costal y hacia el borde de la célula Sc + R, de azafrán; este mismo color
más diluído en la base de las otras células. La venación que cierra la cé-
lula discoidal presenta una gran
mancha blanca; el resto de la ve-
nación, los pliegues de la célula
discoidal y de la Cu,, una porri-
ta en la célula Se — R, de color
azulino claro bordado de negro-
violeta, bordado que hacia el mar-
gen externo se ensancha hasta ha-
cerse confluente. Dispuestas sub-
marginalmente una serie de 7 man-
chitas color negro: la primera en
la célula Sc + Ry, muy tenue; las
siguientes progresivamente más sa-
gitadas, sobre todo las 4.*, 5.2 y 6.*;
la séptima dividida por el pliegue.
Fig. A. Tatochila blanchardi ernestae 1. ssp., ge- Deana de las euaizs ales de
nitalia N.* 750, gf. J e
color de fondo, menos en las alas
anteriores hacia el ápice donde hay algunas escamas negras.
Cuerpo, dorsalmente, negro cubierto de abundante pilosidad blan-
ca, sobre todo sobre el tórax; por debajo cremoso. Antenas negras con
la mitad distal de la porrita color oscuro; el flagelo anillado de blanco.
Palpos y frente muy pilosos. Ojos café por detrás circundados de azafrán.
Longitud del ala anterior: 27-29 mm.
Genitalia: Semejante a Tatochila autodice (Hiúbner) y no di-
fiere grandemente de Tatochila blanchardu blanchardi Butler. (Fig. A).
Hembra: Alas anteriores, por encima, color amarillo baritina (YYO-
19-12.%). El dibujo semejante al del macho, aunque mucho más extenso
y acentuado. Por debajo enteramente similares, lo que hace difícil dis-
-tinguir los sexos cuando las alas están plegadas, apenas el color de fondo
es más amarillo. Por encima, los sexos se distinguen claramente, pues
el color de fondo, sobre todo del ala posterior, es amarillo imperio y to-
das las venas en estas alas están bordadas.
Longitud del ala anterior: 26-28 mm.
Genitalia: Tal coma se ilustra en la fig. B:
Holotipo S, Miñi-Miñi, 1.650 mts., Prov. de Tarapacá, 16 de
febrero de 1948; J. Herrera coll. Genitalia N.? 750, en la Colección del
Instituto Pedagógico (Universidad de Chile).
Herrera: Lepidópteros nuevos para Chile 143
Alotipo 2, Mini-Miñi, 1.650 mts., Prov. dellarapacar dde
febrero de 1948; J. Herrera coll., Genitalia N.” 743, en la Colección del
Instituto Pedagógico (Universidad de Chile).
Paratipos: En la colección del Instituto Pedagógico (Uni-
versidad de Chile), 6 9 Y y 4 2 2 de la misma localidad del holotipo,
14-18 de febrero de 1948; 26 Y Y y 7 2 2, Iquique, 21 de enero - 5 de
febrero de 1949; M. Etcheverry
coll.; 1? y 1 2 de Poroma, 3.000
mts. 10 de marzo de 1948; 1 Q
de Codpa, 1.000 mts. del 16 de
marzo de 19483. 4 SF y 1 Y de
Putre, 3.650 mts., del 4 de febre-
ro de 1948;2 Y Y, genitalias Nos.
2 29 genitalias Nos. 43
y 44, de Iquique, 21 de enero - 5
febrero de 1951, M. Etcheverry
coll. Todas estas localidades en la
Provincia de Tarapacá (CHILE).
Además 1 9, genitalia N.” 484,
de Supe (PERÚ) del 29 de octu-
brelde 19381: Wille les: y OL6O
Y de Puno (PERÚ) del 5 de fe-
brero de 1949, Kuschel coll.
Depositados en el U. S. Na-
tional Museum, Washington D. C.:
2 Y Sd, genitalias Nos. 9 y 10 y
2 2 2, genitalias Nos. 45 y 46,
de Iquique (CHILE) 21 de enero - 5
de febrero de 1951, M. Etcheve-
y coli gemtalia IN:2 65;
Arequipa (PERÚ) y 1 2, genitalia
N.* 66, Cantas (PERÚ).
Depositados en el American
Museum of Natural History, New
Nora Ci 2 detenes
A si de. E Fig. B. Tatochila blanchard: ernestae n. ssp.
cheverry coll., de Iquique. genitalia N.* 743, Q.
Depositado en el Museo Na-
cional de Historia Natural Javier Prado, Lima (PERÚ): 1 9 de Tara-
ta, 3.100 mts., febrero de 1948, leg. Weyrauch, ejemplar N.* 1.216.
Localidad tipo: Miñi-Miñi, pequeño oasis a 1.650 mts.
de altura en el interior del Departamento de Pisagua, Provincia de Ta-
rapacá, (CHILE).
144 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Distribución geográfica: Se ha colectado desde Su-
pe, alrededores de Lima (PERÚ), que señala el límite norte, hasta Iquique
(CHILE). Vuela tanto en la costa, ciudad de Iquique, como en los peque-
ños oasis del interior: Miñi-Miñi y Codpa, y aún en la precordillera:
Putre y Poroma (CHILE), Puno y Tarata (PERÚ), localidades sobre 3.000
mts.
Comentario: Esta hermosa subespecie se distingue clara-
mente de Tatochila blanchardi blanchardi? Butler al examinar las alas,
principalmente, las posteriores por debajo. En Tatochila blanchardi1 blan-
chardii el color de fondo es manifiestamente verde y el bordado de las
venas negro, en tanto que en Tatochila blanchardi ernestae el color de fon-
do es amarillo y el bordado de las venas gris; diferencia que ya había
sido observada por H. G. Dyar (1) que al referirse a esta mariposa es-
cribía: «The borders of the veins of the hinds wings below are gray, not
black as usual». Por otra parte —y éste ha sido el criterio que nos lleva
a crear esta subespecie— Tatochila blanchardi ernestae, vuela desde Lima
(PERÚ) hasta Tarapacá (CHILE); mientras que Tatochila blanchardi blan-
chardii Butler la sustituve desde Antofagasta a Concepción.
Colias flaveola mossi Rothschild 1913.
En un trabajo publicado anteriormente sobre la ausencia de dimor-
fismo sexual en Colas flaveola Blanchard (3) había adelantado que algu-
nos ejemplares, colectados por la Expedición Universitaria a la localidad
de Parinacota (4.400 mts.) considerados, primeramente, como hembras
de Colias flaveola Blanchard habían resultado ser machos y hembras y
que serían descritos como una nueva subespecie, habiendo comparado
en ese entonces el material con otras especies del U. S. National Museum,
Washington D. C. El Dr. W. D. Field, que nos ha asistido en este estu-
dio, ha tenido, recientemente, ocasión de examinar nuevos ejemplares de
localidades peruanas y bolivianas, vecinas a nuestro país y semejantes
al ambiente de Parinacota y cree que no se justifica —por ahora— un
nuevo nombre para nuestros ejemplares. Transcribimos, sin mayores co-
mentarios, lo que nos escribe el Dr. Field: «With the addition of several
other specimens of C. flaveola from Puno, PERÚ (which we received from
E. A. Smythe collection) 1 have come to the conclusion that the Arica
population is not sufficiently distinct to warrent a separate subspecific
name from the Andean populations of Bolivia and Perú. In other words
there is enough individual variation so that these series can and should
be placed together as one subspecies. This leaves the question as to what
name to apply to this subspecies, and there are two separate names that
might be applied. They are: Colias weberbaueri Strand (Archiv. fúr Na-
turgeschichte, band 78, pp. 185-186, 1912) and Colitas mossi Rothschild
(Novitates Zoologicae, vol. 20, pp. 187, february 24, 1913). The original
Herrera: Lepidópteros nuevos para Chile 145
Colias tlaveola mossi Rothschild 1913, 5 y 6, gd cara superior e inferior: 7 y $
o
O cara superior e inferior.
description of weberbauerl seems to fit
vellowish temales ot Colias euxanthe
Felder better than this subspecies ot
Colias flaveola. However females ot
these two species are enough alike
so that Strand's description really
isn't sufficient to identify his name.
An examination of the type female
(which*might turn out to be a male
—in which case Strand's name would
apply to this race ot flaveola) would
be necessary to identify 1t for certain. «
The name mossi described as a news
species from two males, one from San
Marco, Perú and the second from
Oroya Railway, Peru, (type locality =
San Marco) certainly applies to this
population, although it is based upon
a very dark aberrational male, hav-
ing the appearance above ot Colias
cocandica tamerlana Staundirger of
Asia (for illustration of tamerlana
sele vol ip 23 rowd 203):
1mm.
Fig. C. Colias flaveola mossi Rothschild
1913, genitalia N.* 132, gf.
10
146 Rev., Chil. Ent. 1953, 3
Two males from our collection here from Puno, PERU are nearly as dark
as this, and I certainly cannot believe that these dark males represent
anything other than extreme individual variants. Therefore Í call this
population Coliías flaveola mossi Rothschild. Of course if an examination
of the type would show that weberbauerz is a male then moss: would
fall as a synonym, or if it is a female
and proves to be a female of this
population then mossi is a synonym.
C. mossi females are fairly easily dis-
tinguishable from yellowish females
ot Colas euxanthe, chiefly in lacking
the distinct pink vestiture on thorax
below (not counting vestiture of legs
which are pink in both species). In
euxanthe the vestiture of thorax is
distinctly pink white im mossi it is
ereenish yellow. Also the ground co-
lor of disc ot forewing below is al-
ways greenish white in moss1, while
in yellowish females of euxanthe it is
yellowish. Distributional records tor
moss are, in addition to the original
records given in the original descrip-'
tion are (in addition to your Arica
specimens).
PERU - Puno, 12.500 ft., march
20; mov. 1: Cotahuasi, 000 Mocas
Arequipa; Chuquibambilla, jan.
BoLrIvia - Belen, 13.000 ft. jan.;
Quaqui, february.
«Il had for study altogether 10
males and 9 females».
«The other two subspecies are
C. flaveola flaveola Blanchard (from
Coquimbo and you are already fami-
Fig. D. Colias flaveola mossi Rothschild har with this) and C. faveola blameyt
1913, genitalia N.* 143, Q. Jórgensen (from ARGENTINA). This
last 1s more greenish in the male sex
with submarginal Ae border aud with this spots more narrow and elon-
gate. Females are much like moss? but with a more distinct border on
hind wing above».
Los ejemplares chilenos, todos colectados el 2 de marzo de 1948 en
Parinacota, 4.400 mts., Departamento de Arica, Provincia de Tarapacá,
Herrera: Lepidópteros nuevos para Chile 147
han recibido la siguiente distribución: en la colección del Instituto Pe-
dagógico (Universidad de Chile), 2 ff, sin abdomen yv 1 Q genitalia
N.* 144. En el U.S. National Museum, Washington, D. C. 1 Y, genita-
HANS EMO to enitalia N.2 14 e:
Phulia nymphula nymphae Staundinger 1894.
Fueron colectados numerosos ejemplares en las localidades de Pu-
tre (3.650 mts.), Socoroma (3.060 mts.), Cotacotan: (4.600 mts.) y Pa-
rinacota (4.400 mts).
| Phulia illimani Weymer 1890.
Varios ejemplares colectados en Poroma, 3.000 mts. Estas dos espe-
cies serán tratadas extensamente y es posible que reciban nuevas deno-
minaciones en una revisión que publicaremos en colaboración con el Dr.
WA Eield:
BIBLIOGRAFIA
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PSN at "Mus: ¡
2.—HERRERa, J.—Dos géneros nuevos de Ninfálidos para Chile. Rev.
Win UACarolica SNS IS AOSO!
3.—HERRERa, J.—Ausencia de dimorfismo sexual en Colas flaveola Blan-
charra 2 Ney Cai de Enta2 7 S 7 OS Ze
148 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
ACCIDENTES PRODUCIDOS POR PICADURAS
DE HIMENOPTEROS
RoBERTO Donoso B.
Santiago, Chile
Los himenópteros aculeatos (avispas, abejas, hormigas) suelen pi-
car con relativa frecuencia al hombre, sin embargo los accidentes que
determinan sus agresiones no pasan de un dolor intenso y que desapare-
ce al poco tiempo.
A pesar de esta frecuente innocuidad, en ciertas oportunidades las
picaduras son de extrema gravedad, e incluso la literatura menciona
varios casos mortales. La literatura chilena, no hace cita alguna, sobre
accidentes de este tipo. La circunstancia de habernos puesto frente a
dos curiosos casos, determinados por la agresión de estos insectos, nos
obliga darlos a conocer.
El primero de ellos, se refiere a un sujeto que al beber agua de un
caño, se encontraba éste lleno de abejas, con el agua éstas fueron arras-
tradas a su faringe, determinando varias picaduras en el interior de la
cavidad bucal. Apareció de inmediato intenso edema del cuello, sensa-
ción de asfixia, congestión de la cara. Ante el peligro de muerte, se le
inyectó 10 cm. de lugol endovenoso como antitóxico contra el veneno,
obteniéndose un efecto sorprendente, porque el cuadro cedió rápidamente
desapareciendo la sofocación y los síntomas de angustia. La especie cau-
sante fué Apis mellifica ligustica.
La segunda observación corresponde a un sujeto que fué picado
por la especie Polystes versicolor del Norte de Chile (Arica). Bajo el efec-
to de la picadura se determinó un cuadro de colapso, con baja de la pre-
sión, palidez, transpiración fría. Se le administraron farmacos para com-
batir el shok, obteniéndose la recuperación del paciente.
Los accidentes determinados por estas picaduras, se deben en ge-
neral a la constitución de los venenos. Así en las abejas el veneno que ha
sido bien estudiado tendría una composición elemental de 44% de C;
7,6 de H; 14,4 de N; 1,1% de S; 0,48% de P; 0,1% de Mg. Este contiene
histamina en la proporción de 1 a 1,5% y por una proteasa la apitoxina,
que es un polipéptido rico en azufre en la forma SH.
En cuanto a los principios tóxicos del veneno, se admite que la his-
tamina sea responsable de la vasodilatación local de los capilares, y la
apitoxina actuaría en forma semejante al veneno de serpiente.
Donoso: Picaduras de Himenópteros 149
Una picadura de abeja libera 0,07 mg. de veneno y el veneno de
2.000 abejas da 220 mg. de substancia.
Los trabajos experimentales realizados en animales muestran que
el veneno de las abejas tiene una acción muy parecida al veneno de ser-
pientes, y de este modo se ha podido comprobar una acción hemolítica
(destrucción de los glóbulos rojos), alteraciones de la coagulación san-
guínea, modificaciones de los distintos iones, modificación del coleste-
rol sanguíneo.
La histamina presente en el veneno de los himenópteros puede ser
responsable, aunque en grado muy escaso, y lo probable parece ser que
la proteasa del veneno de los himenópteros sea capaz de activar algunas
sustancias propias del organismo como la heparina, que sería responsable
de la incoagulabilidad de la sangre, y de la histamina responsable del
cuadro de shok, dando un verdadero suicidio del organismo.
150 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
CONTRIBUCION AL ESTUDIO DE LOS
CERAMBICIDOS CHILENOS
COLEOPTERA, CERAMBYCIDAE
Dr. MIGUEL CERDA G.
Adscripto del Museo Nacional de His-
toria Natural
Santiago, Chile
Al ir revisando la posición sistemática de nuestros cerambícidos,
me he encontrado con algunos casos que constituyen sinonimias y en
otros es necesario efectuar revalidaciones, con el objeto de poner al día
su sistemática.
Este trabajo lo he podido realizar gracias al abundante material
que he podido disponer, tanto de mi colección particular, como de otras
colecciones en las cuales debo destacar las del Museo Nacional, colec-
ción Izquierdo y colección Peña.
HESPEROPHANINI
Hesperophanes obscurus Germain 1891, es sinónimo de Hesperophanes
imspergatus Fairmaire et Germain 1859. Al examinar el tipo de obscurus,
depositado en la colección Izquierdo, se constata que sólo se trata de un
ejemplar melánico, como muy bien lo sospechó Germain al describir su
especie obscurus.
BIMIINI
Sibylla coemeterii ab. integra Germain 1901, debe volver a Sibylla
integra Fairmaire et Germain 1859, de la cual Germain hizo su aberra-
ción sub-estimando los caracteres específicos y basado en un solo ejem-
plar. Sibylla integra es a mi juicio una buena especie con caracteres mor-
fológicos bastante fijos, lo que no ocurre con Sibylla coemeterit, debiendo
quedar Sibylla integra Fairmaire et Germain 1859, bon. sp.
NECYDALINI
Hephaestion 1opterus Y. Philippi 1864, es sinónimo de /lephaestion
vtolaceipennis Fairmaire et Germain 1861, error que cometió EF. Philippi,
Cerda: Cerambicidos chilenos 151
seguramente por no conocer la diagnosis de Hephaestion violaceipennis,
como él mismo lo dice al describir Hephaestion 10pterus.
Hephaestion violaceipennis var. larioss Bosq 1931, es muy distinta
de Hephaestion violaceipennis Fairmaire et Germain 1861, no explicán-
dome los motivos que tuvo Bosq para subestimar los caracteres de la
que a mi juicio constituye una buena especie, la cual debe elevarse a la
categoría de tal, la que debe llamarse Hephaestion lariosí (Bosq 1951)
nob. ;
Santiago de Chile, 1. de diciembre de 1953.
152 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
LOS ATLAS DE LA HISTORIA FISICA Y POLITICA
DE CHILE (1)
CARLOS STUARDO ORTIZ
Santiago, Chile
En las Condiciones de la suscripción (2) a la Historia Física y Polí-
tica de Chile se estipulaba que la obra se pondría a disposición de los sus-
criptores, no por tomos, sino por entregas, especificándose además que
«cada entrega se compondría de un cuaderno de 136 páginas de impre-
sión en 8.9, y de otro cuaderno que constaría de 4 láminas en 4.” grabadas
por los primeros artistas de París e ilustradas con pormenores caracte-
rísticos».
Por otra parte, ya en su Prospecto (3), Gay adelantaba que «una
obra de esta naturaleza no puede carecer de estampas, indispensable-
mente necesarias para que se entienda la explicación de ciertos fenó-
menos y para facilitar el estudio de todo cuanto concierne a la Geografía
y a la Historia Natural».
Agregaba, además, que de los 3.000 y tantos dibujos que había rea-
lizado en el terreno mismo a fin de conservar de los objetos dibujados la
forma y colorido peculiares, él formaría una colección de diseños que
«perfectamente grabados e iluminados compondría 3 o 4 tomos en 4.
mayor y otro tomo consagrado exclusivamente a la Geografía».
Después de lo dicho, lo lógico habría sido esperar entonces, que de
acuerdo con lo que prometió Gay en su Prospecto de la Historia Física
y Política de Chile, de lo que se deriva de las Condiciones de la suscrip-
ción, y de que, como a cada tomo de la obra corresponden justamente
16 láminas, hubiera dado a la luz pública una colección de más o menos
450 estampas. Sin embargo, revisando la parte iconográfica de la His-
(1) No es procedente describir en este lugar el Atlas, con portada propia, que Gay
formó con las láminas excedentes y que obsequió a sus amistades. Nosotros hemos po-
dido consultar, gracias a la gentileza de don Domingo Edwards Matte, un ejemplar que
conserva en su biblióteca, formado de 67 láminas y en cuya portada dice: 4lbum d'un
voyage dans la République du Chili par Claude Gay, Paris, Imprimé par E. Thunot et Ce.
Rue Racine, 26, pres de l'Odéon, 1854.
(2) El Araucano, N.* 556, de 16 de abril de 1841.
(3) El Araucano, N.* 544, de 29 de enero de 1841. También se dió a luz en forma de
un folleto de 16 páginas publicado en la Imprenta y Lit. del Estado, 1841, que hemos
podido consultar también en la biblioteca del señor Edwards Matte.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 153
toria Física y Política de Chile, hemos logrado establecer sólo la existencia
de 315 láminas (4), encuadernadas en dos tomos, y distribuídas como
sigue:
Retratolde DiesonRostales/ ie dodo ls edi 1
GEnsraMa cs bo Ls AA li y: 21
Antieuedades chilenas e. oi 2
Costumbres ide¡lostaralicanós y aa: 6
[Ciudades, costumbres, paisajes, etc.] ......... 47
Botanica eo Oe a E e RE TO LA ee, 103
Lon oa der A ADS ll 135
Para llegar a establecer el número de 315 láminas se han consultado
36 tomos de los Atlas: 18 de Botánica y 18 de Zoología. No habríamos
necesitado hacer tan extensa consulta, ni habría merecido una mayor
atención, desde el punto de vista que analizamos, esta parte de la obra
de Claudio Gav si no hubiéramos tropezado con cierto descuido en la
distribución de las materias dentro de cada tomo, o con la corriente au-
sencia de una que otra lámina, o series completas de láminas repetidas,
o con la falta de numeración de algunas de ellas, o, en algunos casos,
con la incongruencia existente entre la referencia del texto y la numera-
ción de la lámina correspondiente, sin que tampoco falten, por último,
una que otra lámina original de las que elaboraron los artistas.
Las tallas anteriormente indicadas han sido constatadas en volú-
menes que han venido, al parecer, encuadernados desde el país de ori-
gen, que en ningún caso deben atribuirse a mutilaciones o alteraciones
posteriores, sino que derivan algunas, de descuidos en la encuadernación,
y Otras, posiblemente, debidas a la inmensa cantidad de colaboradores,
y a la magnitud misma de la obra.
Se han encontrado como fechas, de publicación de los Atlas, los años
de 1854 y 1866, tanto para el tomo en que aparece la parte botánica,
como en el que figura la parte zoológica.
De los tomos I y II que tienen fecha de 1854, la gran mayoría son
con sus láminas iluminadas (5), y más escasos los con láminas negras,
mientras que en la edición de 1866 se han encontrado sólo láminas de
este último color.
(4) Gay en Comptes rendus de l' Academie des Sciences, t. LXXVI, p. 985 (1873)
da cuenta de que los Atlas están compuestos de 333 láminas.
(5) De las 1.015 suscripciones a la Historia Física y Política de Chile, se pidieron
676 con láminas iluminadas, 254 con láminas negras, y 20 sin láminas, no habiéndose
encontrado datos de las condiciones exigidas para las 65 suscripciones restantes. En el
contrato celebrado en París, el 15 de enero de 1844, entre el Gobierno de Chile y don
Claudio Gay, el primero pidió que se le hiciera un tiraje de 50 ejemplares de lujo.
154 | Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Así como en la ante-portada de la edición de 1854 se indica el tomo
con números romanos y no figura este detalle bibliográfico en la de 1866,
en la portada de la primera se especifica con letras el número del tomo
y no aparece este dato en el edición de 1866.
En la distribución de las láminas por tomos y por materias, que
se indicará más adelante, seguiremos el orden, y tomaremos como tipo
el ejemplar con láminas iluminadas y fechado en 1854, que se conserva
en la Sala José Toribio Medina de la Biblioteca Nacional de Santiago
de Chile, en que existen las 315 láminas (6) que hemos logrado estable-
-cer hasta el presente (7).
Al singularizar las láminas de Botánica y de Zoología se indica única-
mente el primer nombre latino que aparece de leyenda en cada una de
ellas, al que se acompaña el nombre de los artistas que las realizaron, y
del taller que las imprimió. En las demás láminas, por tratarse de leyen-
das cortas, se incluyen éstas completas. El número que precede a cada
leyenda debe entenderse que es el que corresponde a cada lámina. No
son escasos los números que van entre corchetes, lo que significa que di-
cho número faltaba en la lámina o que ha habido que cambiarlo de acuer-
do con el texto.
(6) Con este mismo número, pero de láminas negras, aparece también un ejemplar
de la edición de 1866, que posee don Domingo Edwards Matte.
(7) A la primera entrega se acompañó una «pequeña litografía que representa a la
reina Isabel la Católica...» como la primera lámina de una serie que Gay anunció en
el prólogo de la Historia, pero que parece no continuó. En todo caso se trataba de láminas
de formato más reducido que las de los Atlas.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 115)
u
[5]
A TAS
DAE
LA HISTORIA FISICA Y POLITICA
DES CEAIAE
prRoM
CATAS OCA
TOMO PRIMERO
EARAS
EN EA IMPRENTA DE E. THunor y C.*
Calle Racine, 26, cerca del Odeón
MDCCCIV
Diego Portales. Lith. par At* Legrand. Imp. par Becquet
fréres.
GEO Gia da JA
Mapa para la inteligencia de la Historia Física y Política
de Chile. Nota: la costa está sacada de las cartas marinas
españolas y sobre todo de las imglesas levantadas en estos
últimos años por los oficiales de la Beagle. Los números
indican la altitud del lugar en varas españolas. /timerario
del autor. Gravé chez Erhard. Imp. chez Kaeppelin Quai
Voltaire 17.
1. Estrecho de Magallanes. Gravé par Erhard d'apres le Cap.”*
King. Imp. chez Kaeppelin Quai Voltaire 17.
2. Archipiélago de los Chonos. (N.* 1). Gravé par Erhard
d'apres le cap. R. Fitz Roy. .Imp. chez Kaeppelin, Quai
Voltaire 17.
2 bis. Archipiélago de los Chonos. (N.* 2). Gravé par Erhard
d'apres. J. Moraleda. Imp. chez Kaeppelin Q. Voltaire 17,
Paris.
156
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[6]
[15]
[16]
[17]
[18]
[19]
[20]
S,
10.
db
Lo.
LS
14.
1
16.
1
Provincia de Chiloé. Gravé par les f.rés Avril d'apres Cl.
Gay, Moraleda et Fitz Roy. Lith. Kaeppelin 17 O. Voltaire,
Paris.
Provincia de Valdiwa. Cl. Gay fec. 1836. E. Rembielinski
sculp. Kaeppelin imp.
Provincia de Concepción. Avril f.rés sculpt. d'apres Cl.
Gay. Lith. Kaeppelin á Paris.
Provincia de Cauquenes. Avril f.rés sculpt. d'apres Cl. Gay.
Imp. Kaeppelin, Paris.
Provincias de Talca y de Colchagua. Gravé par Avril f.rés
d'apres Cl. Gay. Lith. Kaeppelin Q. Voltaire 17.
Provincias de Santiago y de Valparaíso. Gravé par Avril
f.rés d'aprés Cl. Gay. Lith. Kaeppelin O. Voltaire 17 Paris.
Provincia de Aconcagua. Avril f. sculpt. d'apres Cl. Gay.
Lith. Kaeppelin, Paris.
Provincia de Coquimbo. Gravé sur pierre chez Erhard d'apres
Cl. Gay. Imp. chez Kaeppelin, Quai Voltaire N.* 17.
Provincia de Atacama. Gravé sur pierre chez Erhard d'apreés
Cl. Gay. Imp. chez Kaeppelin Quai Voltaire N.* 17.
Isla de Juan Fernández. Levantado por orden del Gobernador
Fernando de Amaya. 1795. Gravé par Erhard. Imp. chez
Kaeppelin. Quai Voltaire 17 á Paris.
Isla de la Mocha (8). Levantado por Colmenares. 1804. Gra-
vé par Erhard r. St. André des Artes 14. Imp.i* de Kaeppe-
lin O. Voltaire 17 Paris.
Plano del Puerto de San Carlos. E. Según el atlas de la Bea-
gle. Lith. Kaeppelin á Paris.
Plano de la bahía de Talcahuano. Por los oficiales de la
Beagle. 1836. Según el plano del Almirantazgo inglés. Imp.
chez Prodhomme, Rue des Noyers 69, Paris.
Plano del Puerto de Constitución. 1841. Según un plano
dirigido al Gobierno. Imp. chez Prodhomme, Rue des
Noyers 69, Paris.
Plano de la Bahía de Valparaíso. Levantado por el señor
Tessan. Ingeniero Hidrógrafo de la Marina francesa. 1838.
(8) En el tomo I de 1854, con láminas iluminadas, existente en la Biblioteca del
Instituto Nacional, dice: Isla Santa María.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 157
[21]
[22]
18.
15,
Gravé par Erhard. Imp. chez Kaeppelin, Quai Voltaire
Mans:
Plano de Santiago. Levantado p. Cl. Gay y grabado p.'
Erhard. Imp.'* de Kaeppelin, Quai Voltaire 17, á Paris. |
Plano de la batalla de Maipú. 5 de abril de 1818 (9). Gravé
par Erhard r[ue] St. André des Arts 14. Imp. chez Kae-
ppelin, Q. Voltaire 17 Paris.
ANTIGUEDADES CHILENAS
Antigúedades chilenas. Delahaye, del. Lith. de Becquet.
» » Delahaye, del. Lith. de Becquet.
COSTUMBRES DE LOS ARAUCANOS
Entierro del cacique Cathiji en Guanegúe, mayo 1835. Comp.
et Lith. par Dupressoir d'apres les croquis de M. Gay.
Lit. Paul Petit et Cie. 3, Place du Doyenné, Paris.
[bis]. Un malón. EF. Lehnert d'aprées M. Rugendas. Imp.
Lemercier á Paris.
Un machitún, modo de curar los enfermos. Lehnert d'apres
M. Gay. Lith. Prodhomme, 89, rlue] du Temple, Paris
Parlamento del Presidente Ambrosio O'Higgims, Negrete 3
marzo 1793. F. Lehnert d'aprées Mr. Gay. Lith. de Becquet
fréres.
Araucanos. F. Lehnert d'aprés Mr. Gay. Lith. de Becquet
freres.
Juego de chueca, (entre los Araucanos). EF. Lehnert, d'apres
Mr. Gay. Lith. de Becquet freres.
[CIUDAD ESACOSMUMBRES ARAS A TES ENE]
de
Valparaíso. Lithog. par Dupressoir d'aprés un croquis de
M. Rugendas. Lith. Paul Petit et Cie. 3, Place du Do-
yenné, Paris.
Incendio de Valparaíso. (15 marzo 1843). F. Lehnert d'apres
un tableau de Rugendas, appartenant á Mr. Hubert, Lith.
de Becquet fréres, Macons Sorbonne.
(9) Esta lámina fué omitida por Medina en su Ensayo acerca de una Mapoteca Chi-
lena, Santiago de Chile, Imprenta Ercilla, 1889.
158 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[33] 3. Santiago. Lithog. par Dupressoir d'aprés un croquis de M.
Rugendas. Lithog. Paul Petit et Cie. 3, Place du Doyenné,
Paris.
[34] 4. Chelinmga. (Illapel). Girard d'apres le croquis de Mr. Gay.
Imp. Lith. d'Auguste Bry. 134, rue du Bac.
[35] 5. Guanta (Valle de Coquimbo). H. Vander Burch d'apres le
croquis de C. Gay. Imp. Lemercier, á Paris.
136] 6. Valdivia (1836). H. Vander-Burch d'apres le dessin de M.
Gay. Imp. Lemercier á Paris.
[37] [71. Laguna de Aculelo]. H. Vander-Burch d'apres le croquis
de J[osé] Gandarilla[s] Imp. Lemercier á Paris.
[38] 8. Traljles de la gente de campo. Laemlein d'apres le croquis
de Rugendas. Imp. Lemercier a Paris.
[39] 9. Una carrera en las lomas de Santiago. F. Lehnert d'aprés
M. Rugendas. Imp. Lemercier, á Paris.
[40] 10. Llols pinalrles de Nahuelbuta (Nacimiento). Y. Lehnert
d'aprés M. Gay. Imp. Lemercier á Paris.
[41] 11. Vista de la Laguna de la Laja en el nacimiento del río. H.
Vander-Burch d'apres M. Gay. Imp. Lemercier á Paris.
[42] 11. [bis]. Plaza de la Independencia (Santiago). Lehnert d'apres
M. Miers et Gay. Imp. Lemercier á Paris.
[43] 12. Un bodegón. Lehnert lith. d'apres Mr. Gay. Imp. Lemercier
a Paris.
[44] 13. Salto de la Laja. Lehnert d'apres M. Gay. Lith. Prodhomme,
89, r[ue] du Temple, Paris.
[45] 14. Paseo de la Cañada. (Santiago). H. Vander-Burch d'apres
M. Gay, fig. par Lehnert. Imp. Lemercier a Paris.
[46] 15. Molino de Puchacay (Provincia de Concepción). H. Vander-
Burch d'aprées M. Gay, fig. par Lehnert. Imp. Lemercier
a Paris.
[47] 16, Presidio de la Isla de Juan Fernández. (1832). Lehnert
d'apres M. Gay. Imp. Lemercier a Paris.
[48] 17. Una matanza. F. Lehnert d'aprés Mr. Gay. Imp. Lemercier,
anís:
[49] 18. Carretero. Capataz. F. Lehnert d'aprés Mr. Gay. Imp. Le-
mercier, á Paris.
[50]
[62]
1
20.
Dile
Pd
ASE
24.
2
26.
DE
28.
[297.
30.
Sil:
SA E
93%
34.
HO
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 159
Una trilla. F. Lehnert, d'aprés Mr. Gay. Lith. de Becquet
fréres.
Camino de Valparaíso a Santiago. F. Lehnert, d'apres Mr.
Gay. Lith. de Becquet freres.
Andacollo (26 diciembre 1836). F. Lehnert d'apres Mr. Gay.
Lith. de Becquet freres.
Misión de Dahglipulli (Provincia de Valdivia). Vander-Burch
et Lehnert, d'apres Mr. Gay. Paris, Lith. de Becquet freres.
Caza a los cóndores. F. Lehnert, d'apres Mir. Gay. Paris,
Lith. de Becquet fréres.
Caza a los guanacos cerca del volcán dle] Antuco. F. Lehnert,
d'apres Mr. Gay. Lith. de Becquet freres.
Casa de Moneda de Santiago y presos de la policía. F. Lehnert
d'apres Mr. Gay. Lith. de Becquet freres, Paris.
Puerto del .Huasco. Y. Lehnert, d'apres Mr. Gay. Paris,
Lith. de Becquet fréres.
Juego de bola. F. Lehnert, d'aprés Mr. Gay. Paris, Lith.
de Becquet fréres.
Un baile en la Casa de Gobierno, Aniversario de la Indepen-
dencia (18 septiembre). F. Lehnert, d'apres Mr. Gay. Paris,
Lith. de Becquet fréres.
Una chingana. F. Lehnert d'apres Mr. Gay. Lith. de Bec-
quet freres.
Una tertulia en 1790. (Santiago). EF. Lehnert, d'apres Mr.
Gay. Paris. Lith. de Becquet fréres.
Una tertulia en 1540. (Santiago). F. Lehnert, d'apres Mr.
Gay. Paris, Lith. de Becquet freres.
Vista del valle del Mapocho, sacada del Cerro Santa Lucía.
F. Lehnert d'aprés Rugendas et Gay. Paris, Lith. de Bec-
quet freres.
Arauco 1839. Y: Lehnert, d'apres Mr. Gay. Paris, Lith.
de Becquet freres.
Cogotí 1837. F. Lehnert, d'aprés Mr. Gay. Paris, Lith. de
Becquet freres.
Plaza de San Carlos de Chiloé (1835). F. Lehnert, d'apres
Mr. Gay. Paris, Lith. de Becquet freres.
160
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[67]
S6.
SE
38.
39,
40.
41.
45.
46.
Visita al volcán d|e] Antuco al momento de una erupción de
gas (1 marzo 1839). F. Lehnert, d'aprées Mr. Gay. Paris,
Lith. de Becquet freres.
Vista de los peñascos de la Iglesia cerca de Bilbao. F. Leh-
nert, d'aprées Mr. Gay. Paris, Lith de Becquet fréres.
Ternero atacado por los cóndores cerca del volcán de San José.
F. Lehnert, d'apres Mr. Gay. Paris, Lith. de Becquet fréres.
Vista del pico de Aconcagua, sacada de los altos de Valparaíso.
F. Lehnert d'aprés Rugendas et Gay. Paris, Lith. de Bec-
quet fréres.
Vendedores en las calles. Heladero. Brevero. Velero. Dulcero.
Lechero. F. Lehnert, d'apres Mr. Gay. Paris, Lith. de Bec-
quet freres.
Vendedores en las calles. Aguatero. Yerbatero. Panadero.
Sandillero. E. Lehnert, d'apres Mr. Gay. Paris, Lith. de
Becquet treres.
Paseo a los baños de Colina (Santiago). FE. Lehnert d'aprés
Rugendas. Paris, Lith. de Becquet fréres.
El viático (Santiago). F. Lehnert, d'apres Gay. Paris, Lith.
de Becquet freres.
Vista del volcán de San Fernando (León cazando guanacos).
F. Lehnert, d'apres M. Gay. Paris, Lith. de Becquet freres.
Mineros. F. Lehnert, d'apres M. Gay. Paris, Lith. de Bec-
quet fréres.
Capataz y peón. F. Lehnert, d'apres M. Gay. et Mr. Rus
gendas. Paris, Lith. de Becquet freres.
BIOWMEBRA NIE
IAN ER ON CAMI va
Myosurus apetalus Gay, Alf. Riocreux del. Me. Gouffé
Ikleb sculp. Imp. de Lesauvage.
Psychrophila andicola Gay, Alf. Riocreux pinx. Thomas
sculp. Imp. de Lesauvage.
Berberis congestiflora Gay, Riocreux pinx. Mme. Goutfé
sculp. Imp. de Lesauvage.
Perreymondia brongniarti (Barn[éoud]), Alf. Riocreux pinx.
Thomas sculp. Imp. de Lesauvage.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 161
10.
LJ
[121.
ESA
14.
IS
16.
lA
18.
19,
21.
Hexaptera jussiae. (Barn[éoud]), Alf. Riocreux. Mougeot
sculp. Imp. de Lesauvage. [En el texto, 1 : 178, esta lámina
está indicada para Hexaptera cumeata Gillies et Hooker].
Viola portalessa Gay, Alf. Riocreux pinx. J. Thomas sculp.
Imp. de Lesauvage.
Malva belloa Gay, Alf. Riocreux pinx. J. Thomas sculp.
Imp. de Lesauvage.
Eucryphia pinnatifolta Gay, Alf. Riocreux pinx. J. Thomas
sculp. Imp. de Lesauvage.
Dinemandra eglaberrima Ad. Jusslieu], Alf. Riocreux del.
Mme. Gouffé Ikleb sc. Imp. de Lesauvage.
Dinemagonum gayanum Ad. Jusslieu], Riocreux pinx. Mme.
Gouffé Ikleb sculp. Imp. de Lesauvage.
Llagunoa glandulosa Walplers], Alf. Riocreux pinx. Noél
sculp. Imp. de Lesauvage.
Viviana tenuicaulis Barn[éoud], Alf. Riocreux pinx. Noél
sculp. Imp. de Lesauvage.
Cissarobryon elegans Poeppligl, Alf. Riocreux pinx. J. Tho-
mas sculp. Imp. de Lesauvage.
Oxalis berteroana Barn[éoud], Alf. Riocreux pinx. Gouffé
sculp. Imp. de Lesauvage.
Bulnesia chilensis Gay, Alf. Riocreux pinx. J. Thomas sculp.
Imp. de Lesauvage.
Pintoa chilensis Gay, Alf. Riocreux pinx. Me. Gouffé Ikleb
seulp. Imp. de Lesauvage.
Astragalus vesiculosus Clos, Riocreux pinx. Me. Gouffé
Ikleb sc. Imp. de Lesauvage.
Adesmia phyllovdea Clos, Riocreux pinx. Mme. Goutfé Ikleb
sc. Imp. de Lesauvage.
Caesalpinia angulicaulis Clos, Alf. Riocreux pinx. Notél
sculp. Imp. de Lesauvage. .
Balsamocarpom brevifolvuum Clos, Alf. Riocreux del. Noél.
sc. Imp. de Lesauvage.
Acaena closiana Gay, Riocreux pinx. Mme. Gouffé- Ikleb
sc. Imp. de Lesauvage.
11
162
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[99]
[100]
[101]
[102]
[103]
[104]
[105]
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[107]
[108]
[109]
[110]
[111]
[112]
[113]
[114]
[115]
Dodd
24.
2
26.
DN
28.
29.
30.
31.
32
32.
39
9
34.
SON
36.
Gayophytum humile Ad. de Jusslieu], J. Remy del. Annedou-
che sculpt. Imp. de Lesauvage.
Godetía gayana Spach, Alf. Riocreux del. Mougeot se. Imp.
de Lesauvage.
Boisduvalia tocornalii Gay, Riocreux pinx. Mougeot sculp.
Imp. de Lesauvage.
Carica pyriformis Willdlenow], Gay del. Annedouche sculp.
Imp. de Lesauvage.
Huidobria chilensis Gay, Alf. Riocreux pinx. Mad. Goufté
sculp. Imp. de Lesauvage.
Loasa multifida Gay, Riocreux pinx. Mougeot sculp. Imp.
de Lesauvage.
Calandrinia splendens Barnléoud], Riocreux pinx. Mme.
Goulffé Ikleb sc. Imp. de Lesauvage.
Valdivia gayana Remy, Riocreux pinx. Annedouche sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Bowlesia elegans Clos, Riocreux pinx. Leop. Mar sc. Imp.
de Lesauvage.
Helosciadium gracile Cllos], Riocreux pinxt. Leop. Mar
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Gymnophytum polycephalum Clos, Riocreux pinx. Mme.
Goutfé Ikleb sc. Imp. de Lesauvage.
[bis]. Lep2doceras punctulatum Clos, A. Riocreux del. Mar
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Cruckshanksia montiana Clos, Riocreux pinxt. Leop. Mar
sculpt. Imp. de Lesauvage.
[ter]. Decostea ruscifolia Gay, Riocreux del. Davesne sculpt.
Paris, Imp. Lesauvage rue de Sorbonne 6. [Aunque en esta
lámina dice: 32 bis, se le ha denominado 33 ter para que
haya concordancia con el texto 8: 395].
Cunmina sanfuentes Clos, Riocreux pinxt. Leop. Mar sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Chaetanthera glandulosa J. Remy, A. Riocreux pinx. L. Mar
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Egamua dioica J. Remy, A. Riocreux pinx. L. Mar sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 163
[116]
[117]
[118]
[119]
[120]
[121]
[122]
[123]
[124] .
[125]
[126]
[127]
[128]
[129]
[130]
[131]
[132]
e
38.
90%
40.
41.
42.
43.
Hs
SS
45.
46.
48.
49.
0%
Se
¡97
[59]
Carmelita formosa Cl. Gay, A. Riocreux del. L. Mar sculpt.
Imp. de Lesauvace.
Aldunatea chilensis J. Remy, A. Riocreux del. Mougeot
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Triptilion benaventir J. Remy, A. Riocreux del. Mougeot
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Strongyloma axtllare Dle] Clandolle], A. Riocreux pinxt.
L. Mar sculpt. Imp. de Lesauvage.
Caloptilium lagascae Hooker, A. Riocreux pinx. L. Mar
eculpt. Imp. de Lesauvage.
Panargyrum glomeratum Gillies, A. Riocreux del. Mar sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Pleocarphus revolutus Don, A. Riocreux del. Mar sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Odontocarpha gayana J. Remy, A. Riocreux del. L: Noél
sculpt. Imp. de Lesauvage. [En el texto 4 : 36 corresponde
a Brachyris gayanal.
Dolichogyne candoller |. Remy, A. Riocreux del. Annedouche
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Bezanilla chilensis |. Remy, A. Riocreux pinxt. Visto sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Wernería rhizoma J. Remy, Alf. Riocreux pinxt. .Sébin
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Infantea chilensis J. Remy. A. Riocreux pinxt. Noél sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Saubinetia helranthorwdes J. Remy, J. Remy del. Sébin sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Cyphocarpus rigescens Miers, Riocreux del. Thomas sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Monttea chilensis Gay, Riocreux del. Mad. Goutfé sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Reyesia chilensis Gay, Riocreux del. Davens sculpt. Imp.
de Lesauvage.
bis. Erttrichium phaceloides Clos, Alf. Riocreux del. Sébin
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Eutoca cumingúi Benthlam], Riocreux del. Sébin sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Theresa valdivana Clos, Oudart d'aprés Cl. Gay del. Sé-
bin sculpt. Imp. de Lesauvage.
Bouchea coprapensis Clos, Riocreux pinxt. Davesne sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Desfontaimea spinosa Ruiz y Pavon, Alf. Rioereux pinxt.
Imp. de Lesauvage.
Mimulus nummularius [Clos], Riocreux del. Mlle. Taillant
sculpt. [En el texto 5 : 140 corresponde a Mimulus luteus
Lastarriaea chilensis J. Remy, A. Riocreux pinxt. J. Tliomas
sculpt. Imp. de Lesauvage.
Bellota miersií Gay, Riocreux del. Davesne sculpt. Paris,
Imp. de Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
Adenostemum nitidum Persloon], Riocreux del. Davesne
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
Colliguaya dombeyana [Jussieu], A. Riocreux del. Davesne
sculpt. Paris, Imp. de Lesauvage, r[ue] Sorbonne, 6. [En
el texto 5: 341 dice lámina 60].
Molina chilensis Gay, Riocreux delin. Davesne sculpt. Pa-
ris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
Chloraea gayana A. Richard, Vauthier delin. Martin sculpt.
Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[bis]. Chloraea densa A. Rlichard], Vauthier del. J. Thomas
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6. [En el
texto 5: 454 dice únicamente lámina 64].
Chloraea odontoglossa A. Richard, Vauthier delin. Martin
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rue de Sorbonne, 6.
Asarca verrucosa A. Rlichard], Vauthier del. J. Thomas
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
Bromelia bicolor Ruiz y Pavlon], Riocreux ex. Cl. Gay
delineavit, Legros sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rlue] des
Noyers, 31. [En el texto 6 : 9 dice lámina 68].
164
eS iSS)
[134] 54.
LES Ss
[136] 56.
usa 57
Clos].
[138] 58.
[139] 59.
[140] 60.
da] el
o 62:
[143] 64.
[144] 64.
Mis eS.
[146] 66.
wma
[148] 68.
Miersia chilensis Lindl[ey], Riocreux del. Oudet sculpt.
Paris, Imp. Lesauvage r[ue] des Noyers, 31. E
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 165
[149]
[150]
[151]
[152]
[154]
SS]
[156]
[157]
[158]
[159]
[160]
[161]
[162]
69. Leucocoryne purpurea Gay, Riocreux del. Thomas sculpt.
Paris, Imp. Lesauvage rlue] des Noyers, 31.
69 bis. Tristagma dimorphopetala Gay, Riocreux del. Thomas sculpt.
Paris, imp. Lesauvage rlue] des Noyers, 31.
70. Cyperus grammicus Klunlze, Riocreux (ex adumbratione
Em. Desvlaux]) del. Picard sculpt. Paris, Imp. Lesauvage
rue des Noyers N.* 31.
71. Heleocharis melanocephala Em. Desv[aux], Riocreux pinx.
Em. Desvlaux]. part. anal. del. Picard sculpt. Paris, Imp.
Lesauvage rlue] des Noyers 31.
72. Uncima longifolia Kllolt[zsch], Riocreux pinxt. Em. Desv-.
lau]x analys. delineavit, Thomas sculp. Paris, Imp. Le-
sauvage, rue des Noyers, 31.
73. Carex, Em. Desvaux delineavit, Thomas sculp. Paris, Imp.
Lesauvage rlue] des Noyers, 31.
74. Gymnothrix chilensis Em. Desvl[aulx, Riocreux pinx. Em.
Desvlaulx, anal. del. Sébin sculp. Imp. Lesauvage rlue]
des Noyers, 31. Paris.
75. Nassella pungens Em. Desvlaulx, Vianne pinxt. Em. Des-
viau]x, delineavit, Chartrette sculp. Paris, Lesauvage Imp.
rlue] des Noyers, 31.
76. Agrostis leptothrica Em. Desvlaulx, Vianne pinxt. Em.
Desvlau]x, anal. del. Sébin sculp. Im. Lesauvage, rue]
des Noyers, 31. Paris.
77. Polypogon linearis Trin[ius], Vianne pinxt. Em. Desvlau]x
anal. del. Oudet sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rlue] des
Noyers, 31.
78. Deyeuxia erythrostachya Em. Desvlau]x, Riocreux pinx. Em.
Desvlaulx, anal. del. Lebrun sculp. Paris, Lesauvage, Imp.
r[ue] des Noyers, 31.
79. Monandraira glauca Em. Desvlaulx, Riocreux pinx. Em.
Desvlaulx, anal. del. Oudet sculp. Paris, Imp. Lesauvage
r[ue] des Noyers, 31.
80. Danthonia violacea Em. Desvlau]x, Vianne pinx. Em. Des-
vlaul]x, anal. del. Visto sculp. Paris, Imp. Lesauvage rlue ]
des Noyers, 31.
81. Rhomboelytrum berteroanum Em. Desvlaulx, Vianne pinx
Em. Desvlaulx, anal. del. Oudet sculp. Paris, Imp. Le
sauvage rlue] des Noyers, 31.
166 Rev. Chil. Ent. 1953, 3 A
[163] 82. Bromus mango Em. Desvlaulx, Vianne pinx. Em. Desvlaulx,
anal. del. Oudet sculp. Paris, Imp. Lesauvage rlue] des
Noyers, 31.
[164] 83. Chusquea cumingit Nees ab. Es., Vianne pinxt. Em. Desvaux
delin. Lebrun sculpt. Paris, Lesauvage imp., rue des Noyers,
So
CISMA E AUN
[165] 1. Polytrichum dendroides Bridlel]l, Alf. Riocreux del. Me.
Gouffé Ikleb sculp. Imp. de Lesauvage.
[166] 2. Trichostomum schimperi Montla]e[ne], Alf. Riocreux pinx.
J. Thomas sculp. Imp. de Lesauvage.
(167 | 3. Zygodon cyathicarbus Montlalg[ne], Alf. Riocreux pinx.
J. Thomas sculp. Imp. de Lesauvage.
[168] 4. Leptochlena chilensis Montlalg[ne], Alí. Riocreux pinx. J.
Thomas sculp. Imp. de Lesauvage.
[169] 5. Aulacomnion pentastichum Montlale[ne], Riocreux pinxt.
Thomas sculpt. Imp. de Lesauvage.
[170] 6. Gymnanthe bustillosi Montlale[ne], Alf. Riocreux pinx. J.
Thomas sculp. Imp. de Lesauvage.
[171] 7. Stylobates morchellocephalus Fries, Alf. Riocreux (ex-adum-
bratione C. Montagne) pinxit, Davesne sculpt. Imp. de
Lesauvage.
[172] 8. Crinula gayana MloIntlalg[ne], Alf. Riocreux (ex-adum-
bratione C. Montagne) pinxit, Davesne sculpt. Imp. de
Lesauvage.
[173] 9. Xylaria portentosa Mlo]ntlale[ne], Alf. Riocreux (ex-adum-
bratione C. Montagne) pinxit, Davesne sculpt. Paris, Imp.
Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[174] 10. Vectria australis Mlo]ntlalg[ne], Alf. Riocreux (ex-adum-
bratione C. Montagne) pinxit, Sébin sculpt. Paris, Imp.
Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[175] 11. Evernia magellanica Montlalg[ne], Alf. Riocreux (ex-adum-
bratione C. Montagne) pinxt. Davesne sculpt. Paris, Imp.
Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[176] 12. Sticta vaccina Montlale[ne], Riocreux pinxt. (ex-adumbrat.
C. Montagne). Sébin sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rue
des Noyers N.* 31.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 167
[177]
1178]
ES
14.
16.
Chiodecton cerebriforme Montlalg[ne], Alf. Riocreux (ex-
adumbrat. C. Montagne) pinxt. Davesne sculpt. Paris,
Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
Desmarestia gayana Mlolntlale[ne], Alf. Riocreux (ex-
adumbr. C. Montagne) pinxit, Thomas sculp. Paris, Imp.
Lesauvage rlue] des Noyers, 31.
Rhodymenia centrocarpa MlolIntlalg[ne], Alf. Riocreux (ex-
adumbr. C. Montagne) pinxt. Thomas sculp. Paris, Imp.
Lesauvage rue des Noyers, 31.
Phyllophora coccocarpa Mlo|ntlalg[ne], Alf. Riocreux (ex-
adumbr. C. Montagne) pinxit, Thomas sculp. Paris, Imp.
Lesauvage rue des Noyers, 31.
168
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[181]
[182]
[183]
[184]
[185]
[186]
[187]
(59)
IS
1D
PREIS TORTA SICA EQUINA
DES CESTA E
POE
CERA NOA AY
TOMO SEGUNDO
PA IRIS
EN La IMPRENTA DE E. THUNOT Y C.?
Calle Racine, 26, cerca del Odeon
MDCCELIV
LADO LOA Ia
MIA ME AO E A
Stenoderma chilensis Gay, Werner pinx. Annedouche sculp.
Imp. de Lesauvage.
Chimchimen, Lutra felina Molina, Werner pinx. Annedouche
sculp. Imp. de Lesauvage.
Chingue, Mephitis chilensis Geoff [roy], Werner pinx. Anne-
douche sculp. Imp. de Lesauvage.
Huiña, Felis pajeros Desmlarest], Werner pinx. Annedouche
sculp. Imp. de Lesauvage. :
Vizcacha, Lagotis criniger [Lesson], Werner pinx. Annedou-
che sculp. Imp. de Lesauvage.
Mus rupestris Gervlais], Werner delt. Annedouche sculp.
Imp. de Lesauvage. [Osteología]l.
Mus rupestris Gervlais], Werner pinx. Annedouche sculp.
Imp. de Lesauvage.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 169
[188]
[189]
[190]
[191]
[192]
[193]
[194]
[195]
[196]
[197]
1198]
[199]
[200]
[201]
[202]
[203]
[204]
10.
1:
Mastodon andium G. Cuvlier] Delahave del. Lith. de
Becquet tréres.
Pudú, Cervus pudu Gervlais], Werner pinx. Annedouche
sculp. Imp. de Lesauvage.
Cervus chilensis Gay, Werner del. Sébin sculp. Imp. de
Lesauvage. [Osteología].
Giúle]mul, Cervus chilensis Gay, J. C. Werner pinx. Anne-
douche sculp.
ORINA OO EA
Traro, Caracara vulgaris Cuvlier], A. Prévost pinx. Guyard
sculp. Imp. de Lesauvage.
|1 bis]. Osteología del cóndor. Werner pinx. Annedouche sculp.
Imp. de Lesauvage.
Bailarín, Hlanus dispar (Temmling)]), A. Prévost pinx.
Guyard sculp. Imp. de Lesauvage.
Sylviorthorhynchus desmurit Gay, A. Prévost pinx. Anne-
douche sculp. Imp. de Lesauvage.
El siete color, Regulus omnicolor Vieilllot], Gay pinx. Gu-
yard sculp. Imp. de Lesauvage.
Loyca, Sturnus militaris [Gmelin], A. Prévost pinx. Guvard
sculp. [Corresponde a Leistes americanus del texto 1 : 350].
[5 bis] Zenaida souleyetiana Nob. P. Oudart del. Lith. de Becquet
fréeres.
Tortolita cordillerana, Columba auriculata Desmlurs], A.
Prévost pinx. Guyard sculp. Imp. de Lesauvage.
Perdiz de las cordilleras, Attagis gay Geofltroy] St. Hil-
laire], A. Prévost pinx. Guyard sculp. Imp. de Lesauvage.
Pidén, Rallus bicolor Cuvlier], P. Oudart del. Lith. de
Becquet treres.
Gallinula crasstrostris Gay, P. Oudart del. Lith. de Becquet
fréres.
Tagua, Fulica chilensis Gay, Oudart d'apres Cl. Gay. Lith.
de Becquet freres.
El cisne, Cygnus migricollis Gmellin], P. Oudart del. Lith.
de Becquet freres.
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[12]. Pato de la cordillera, Raphipterus chilensis Gay, A. Prévost
pinx. Guyard sculp.
RIERA OO ACA
1. Proctotretus tenuis Dum|[éril], Bib[ron], Prétre pinx. Chou-
bard sculp. Imp. de Lesauvage.
2. Proctotretus chilensis var. B, Dumlérill, Bib[ron], Prétre
pinx. Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
3. Aporomera ornata Dum|[éril], Bib[ron], Prétre pinx. Anne-
douche sculp. Imp. de Lesauvage.
4. Coromella chilensis Schelglel], Oudart d'aprés Cl. Gay del.
E. Rosotte sculp. Imp. de Lesauvage.
5. Cystignathus aeneus Nob. Oudart d'apres Cl. Gay del. Pi-
card sculpt. Imp. de Lesauvage.
[6]. Calyptocephalus gayi Dumlérill et Bib[lron], Oudart del.
Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
7. Rlhinoderma darwini Dumléril] et Bib[ron], Oudart d'apres
Cl. Gay del. Ed. Rosotte sculpt. Imp. de Lesauvage.
SR AO OO A OS do
1. Plesiosaurus chilensis Nob. Delahaye del. Lith..de Becquet.
2. Plesiosaurus chilensis Nob. Delahaye del. Lith. de Becquet.
IEA O RO GAA
1. Aplodactylus vermiculatus Vallenciennes], P. Oudart d'apres
Mr. Gay, Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
[1 bis]. Perca trucha Cuvlier], Vallenciennes], P. Oudart d'aprés
Mr. Gay, Lith de Becquet fréres.
2. Plectropoma semicinctum WVallenciennes], P. Oudart d'aprés
Mr. Gay, Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
2 bis. Agriopus peruvianus Cuvlier] y Val[enciennes], P. Ou-
dart d'aprés Cl. Gay, Lith. de Becquet fréres.
3. Eleginus chilensis Cuvlier]y Val[enciennes], P. Oudart d'aprés
Mr. Gay, Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
3. bis Stromateus maculatus Cuvlier] y Val[enciennes], P. Oudart
d'apres Cl. Gay, Lith. de Becquet freres.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 171
4. Heliases crusma Cuvlier] y Vallenciennes], P. Oudart d'apres
Mr. Gay, Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
4. bis Atherina laticlavia Cuvlier] y Vallenciennes], P. Oudart
del. d'aprés Cl. Gay, Lith. de Becquet freres.
Boxaodon cyanescens Nob., P. Oudart d'apres Mr. Gay,
Annedouche sc. Imp. de Lesauvage.
gq
[5 bis]. Arius papillosus Cuvlier] y Vallenciennes], P. Oudart
d'apres Cl. Gay, Lith. de Becquet freres.
6. Scorpis chilensis Nob., Oudart d'apres Cl. Gay del. Anne-
douche sculpt. Imp. de Lesauvage.
6 bis. Gobius chiloensis Nob., P. Oudart d'apres Cl. Gay, Lith.
de Becquet fréres.
Seriolella violacea Nob., Oudart d'apres Mr. Gay del. E.
Rosotte sculp. Imp. de Lesauvage.
=I
8. Labrus gay Cuvlier] et Val[lenciennes], P. Oudart d'apres
Mr. Gay, Annedouche sculpt. Imp. de Lesauvage.
9. Gobiesox brevirostris Nob., P. Oudart d'apres Mr. Gay,
Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
10. Myxodes viridis Cuvlier] y Val[enciennes], P. Oudart d'apres
Cl. Gay. Lith. de Becquet ftréres.
11. Ophisurus remiger Walencliennes], P. Oudart d'apres Cl.
Gay, Lith. de Becquet freres.
IPNCIOE E CARDO S
1. Polymoe chilensis Blanchlard], Blanchard pinx. Sébin sculp.
Imp. de Lesauvage.
2. Glycera carnea Blanchlard], Blanchard pinxt. Sébin sculpt-
3. Polycladus gayi Blanch[ard], Spinola pinx. Annedouche sc.
Imp. de Lesauvage.
CARAS AO OS
1. Liriopea leachi Niclolet], H. Nicolet ad nat. del. Anne-
douche sc. Imp. de Lesauvage.
2. Aeglea denticulata Niclolet], H. Nicolet ad nat. del Anne-
douche sc. Imp. de Lesauvage.
Cuma gayi Niclolet], Nicolet del. Annedouche sculp. Imp.
de Lesauvage.
¡ON
Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[245]
[246]
[247]
g
Desmarestia chilensis Niclolet], H. Nicolet ad nat. del.
Annedouche sc. Imp. de Lesauvage.
INR DARAS
Mygale occulata Niclolet], Nicolet ad nat. del. Annedouche
sculp. Imp. de Lesauvage.
Scytodes globula max Niclolet], H. Nicolet ad nat. del. Sé-
bin sc. Imp. de Lesauvage.
Attus similis Niclolet], H. Nicolet ad nat. del. Sébin sc.
Imp. de Lesauvage.
Clubiona flava Niclolet], H. Nicolet ad nat. del. Annedouche
sculp. Imp. de Lesauvage.
Arkys flavescens Niclolet[, Nicolet pinxt. Sébin sculpt. Imp.
de Lesauvage.
5 lbis]. Bdella variegata Gerlais], H. Nicolet pinx. Annedouche
sculp. Imp. de Lesauvage. [En el texto 4:32 dice sólo
mama 5).
ARANEIDEAS, AÁNOPLUREOS Y TISANUREOS
Machilis anceps Niclolet], Nicolet pinx. Forget sculp.
MR AMEN MADE LOS
Galeodes morsicans Gervlais], Nicolet del. Annedouche sculp.
Imp. de Lesauvage.
MITRA ÁS 20D 00S
Polydesmus gayanus Gervlais], Delahaye pinxt. Sébin
sculpt. Imp. de Lesauvage.
OO NO Mee TRE RIOS
Megacephala chilensis Laplortel, E. Blanchard et Solier
del. Annedouche sculp. Imp. de Lesauvage.
Ceroglossus chilensis Esch[scholtz], Blanchard pinxt. So-
lier part. Zool. del. Picard sculpt. Imp. de Lesauvage.
Bembidium aubez Sollier], Blanchard pinxt. Solier part.
Zool. del. Lebrun sculpt. Imp. de Lesauvage.
Polpochila parallela Solier], Blanchard pinxt. Solier part.
Zool. del. Picard sculpt. Imp. de Lesauvage.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 173
[260]
(261]
[262]
[263]
[264]
[265]
[266]
10.
del.
13%
14.
115%
16.
dee
18.
os
Agabus truncatipennis Sollier], Blanchard pinxt. Solier part.
Zooi. del. Lebrun sculpt. Imp. de Lesauvage.
Polyodontus angustatus Sollier], Blanchard pinxt. Solier
part. Zool. del. Martin sculpt. Imp. de Lesauvage.
Blepharymenus sulcicollis Sollier], Blanchard pinxt. Solier
part. Zool. del. Picard sculpt. Imp. de Lesauvage.
Necrodes gayi Sollier], Blanchard pinxt. Solier part. Zool.
delin. Lebrun sculpt. Imp. de Lesauvage.
Polycaon chiliensis Castlelnau], Blanchard pinxt. Solier
part. Zool. delin. Lebrun sculpt. Imp. de Lesauvage. [Aun-
que en la lámina dice 10, debe reponerse el 9 para que haya
congruencia con el texto 4 : 384].
Artrobrachus varianms Sollier], Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Lebrun sculpt. Imp. de Lesauvage.
Rhipidophorus ater Sollier], Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de
Sorbonne, 6.
Epistomentis pictus Gory, Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de
Sorbonne, 6.
Agrypnus chilensis Sollier], Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Lebrun sculpt. Imp. de Lesauvage.
Diacantha nigra Sollier], Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Lebrun sculpt. Imp. de Lesauvage.
Chuasognathus grant Stephlens], Blanchard pinxit, Solier
part. Zool. delin. Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage,
rue de Sorbonne, 6.
Aphodius chilensis Sollier], Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Choubart sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue
de Sorbonne, 6.
Liogenys gayanus Blanch[ard], Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Pierre sculpt. Imp. de Lesauvage.
Thinobatis minuta Sollier], Blanchard pinxit, Solier part.
Zool. delin. Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de
Sorbonne, 6.
Pleurophorus «quadricollis Sollier], Blanchard pinxit, Solier
part. Zool. delin. Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage,
rue de Sorbonne, 6.
174 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
[267] 20. Gyriosomus laevigatus Guérlin], Blanchard pinxit, Solier
part. Zool. delin. Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage,
rue de Sorbonne, 6.
[268] 21. Cycloderus rubricollis Sollier], Blanchard pinx. Solier part.
Zool. delin. Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de
Sorbonne, 6.
[269] 22. Bruchus picturatus Schoen[herr], Em. Blanchard pinxt. Le-
brun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue des Noyers, 31.
[270] 23. Systellorhynchus posticalis Blanchlard], Blanchard pinxt.
Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[271] 24. Strangaliodes albosquamosus Schloenherr], Blanchard pinxt.
Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rue de Sorbonne, 6.
[272] 25. Rhopalomerus tenutrostris Blanchlard], Blanchard pinxt. Le-
brun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rue de Sorbonne, 6.
[273] 26. Sphenophorus chilensis Blanchlard], Blanchard pinxt. Le-
brun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[274] 27. Amallopodes scabrosus Lequien, Blanchard pinxit, Lebrun
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[275] 28. Hephaestion ocreatus Newmlan], Blanchard pinxit, Solier
part. Zool. delin. Lebrun sculpt. París, Imp. Lesauvage,
rue de Sorbonne, 6.
[276] 29. Eburia speciosa Blanchlard], Blanchard pinxit, Lebrun
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[277] 30. Oectropsis latifrons Blanchlard], Blanchard pinxit, Lebrun
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[278] 31. Psathyrocerus cinerascens Blanchlard], Blanchard pinxit,
Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[279] 32. Myochrous pulvinosus Blanchlard], Blanchard pinx. Lebrun
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6. [En el
texto 5 : 544 dice lámina 31].
DROP Ss (O)
[280] 1. Forficula chilensis Blanchlard], Blanchard pinx. Annedou-
che sculpt. Imp. de Lesauvage.
(10) Aunque en el texto, Zool. 6: 37-85, se hace referencia a las láminas 2 y 3, ellas
no han sido encontradas.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 175
mem. 1:
¡PeaJiY -2:
[2887 111.
[snio 02.
Ps 3.
[286] de
[Perito
[PES 2
pa En
[290,4
¡DD
PO to:
POSI
NEU RIO AB EROS
Termes chilensis Blanchlard], Blanchard pinx. Annedouche
sculpt.
Psocus delicatellus Blanchlard], Blanchard pinxit, Davesne
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
RM NO EN ERRMONS
Diphaglossa gayi Spinola, Spinola pinx. Annedouche sc.
Imp. de Lesauvage. [Aunque en la lámina dice N.” 5 se le
ha asignado el N.* 1 para que haya congruencia con el
texto 6: 1701. :
Cosila chilensis Spin[ola], Spinola pinx. Annedouche sc.
Imp. de Lesauvage.
Mutilla chilensis Spinlola], C. Spinola pinx. Annedouche
sculp. Imp. de Lesauvage.
Agemia speciosa Spin[ola], Spinola pinx. Annedouche sculp.
Imp. de Lesauvage.
Win PRADO NE, DE NROSS
Papilio [archidamas!|, Boisd[uvall], E. Blanchard pinx. Pi- .
card sculp. Imp. de Lesauvage.
Argynis lathonioides Blanchlard], Blanchard del. Picard
sculp. Imp. de Lesauvage.
Satyrus tristis Guérlin], E. Blanchard pinx. Picart sculp.
Imp. de Lesauvage. [En atención a que en el texto aparece
sólo una especie con indicación de lámina 2 y las nueve
restantes con la especificación de lámina 3, se le ha colo-
cado este último número].
Chelonia vittigera Blanch[ard], Blanchard del. Picard sculpt.
Imp. de Lesauvage.
Callidryas amphitrite Feisthlamell, Blanchard pinxit, Le-
brun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
Catocephala rufosignata Blanchlard], Blanchard pinxit, Le-
brun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
Trachodopalpus cinereus Bllanchard], Blanchard pinxit, Le-
brun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue des Noyers N.* 31.
176 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
LENA MEROS
[2904] [1]. Pentatoma apicicorne Spinola, Max Spinola pinxt. Picard
: sculpt. Imp. de Lesauvage.
[295] 2. Odontoscelis marginipennis Splinola], Em. Blanchard pinxt.
Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rue des Noyers, 31.
[296] 3. Dictiophora gayi Spin[ola], M. Spinola et Blanchard delin.
Lebrun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue des Novers, 31
Dd a a ROS
[297] 1. Culex claviceps Macqluart], Blanchard pinxt. Picard sculpt.
Imp. de Lesauvage.
[298] 2. Tabanmus incertus Macqluart], E. Blanchard pinxt. Picard
sculpt. Imp. de Lesauvage.
[299] 3. Dasypogonm gay: Macqluart], Blanchard pinx. Lebrun sculp.
Paris, Imp. Lesauvage, rue de Sorbonne, 6.
[300] 4. Psilopus nigripes Macqluart], Em. Blanchard pinxt. Le-
brun sculpt. Paris, Imp. Lesauvage rue des Noyers, 31.
[301] 5. Jurima scutellata Macqluart], Blanchard pinxt. Lebrun
sculpt. Paris, Imp. Lesauvage, rue des Noyers, 31.
MAA E O E rOnE 16
[302] 1. Helix (Bulimus) chilensis Les[son], Prétre pinx. Sébin sculp.
Imp. de Lesauvage.
[305] 2. Helix (Bulimus) punctulifer Brodlerip], Prétre pinx. Anne-
douche sculp. Imp. de Lesauvage.
[304] 3. Bulimus variegatus Nobis, Nicoulaud del. Lith. de Becquet
freres, Paris.
[305] 4. Trochus Rkieneri Nob. Nicoulaud del. Lith. de Becquet
freres, Paris.
[306] 5. Ostrea cibialis Nob. Nicoulaud del. Lith. de Becquet freres,
Paris.
[307] 6. Venus lenticularis Sowlerby], Nicoulaud del. Lith. Becquet
freres, a Paris.
[308] [7]. Amphidesma orbiculare Nob. Prétre d'apres Cl. Gay del.
Sébin sculpt. Imp. de Lesauvage.
Stuardo: Los atlas de la obra de Gay 177
| [309] 8. Mactra byronensis Gray, Nicoulaud del. Lith. Becquet
fréres, a Paris.
C.O MO WiLIOoLOoc ia
[310] 1. Vautilus valenciennensii Nobis, Delahaye del. Lith. de
Becquet.
[Sd] 2. Ammomites corrugatus Nob. Delahaye del. Lith. de Becquet.
[312] 3. Triton armatum Nob. Delahaye del. Lith. de Becquet fr.és
[313] 4. Ostrea maxima Nob. Delahaye del. Lith. de Becquet fr.és
[314] 5. Pecten umgu1rferus Nob. Delahaye del. Lith. de Becquet fr.és
[515] 6. Lucina brevirostra Nob. Delahaye del. Lith. de Becquet fr.és
MATERTAEL CONSULTADO
Ejem- Tomo | Año |Color Procedencia
plares
1 1 SS Biblioteca Nacional, Sala Medina
2 I 1854 1 Biblioteca Nacional, Sección Chilena
1 I 1854 1 Biblioteca Nacional, Sala B. Arana
2 I 1854 1 Biblioteca del Instituto Nacional
2, I 1854 | 1 Biblioteca, Escuela de Agronomía
1 I 1854 | 1 Biblioteca, Escuela Normal de Preceptoras
NO
1 I 1854 ñ Museo Nacional de Historia Natural, Sección
Botánica
1 I 1854 ñ Biblioteca de don Domingo Edwards Matte
1 I 1854 ] Biblioteca de don Carlos S. Reed
1 I 1854 n Biblioteca del Museo Nacional de Historia
Natural
1 I 1854 n Biblioteca del Instituto Nacional
1 I 1854 | n Biblioteca de los Servicios de Sanidad Vegetal
il ¡ql 1854 1 Biblioteca Nacional, Sala Medina
d 10 1854 1 Biblioteca Nacional, Sección Chilena
1 II 1854 1 Biblioteca Nacional, Sala B. Arana
1 II POS Biblioteca del Instituto Nacional
1. TI 1854 ñ Museo Nacional de Historia Natural, Sección
Geología
12
178 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
an Tomo | Año |Color Procedencia
1 TH 1854 1 Biblioteca, Escuela Normal de Preceptoras
N.o 1
1 ¡fl 1854 | 1 Biblioteca de don Domingo Edwards Matte
1 TI (ESA Biblioteca de don Carlos S. Reed
1 II 1854 n Biblioteca del Museo Nacional de Historia
Natural
1 101 1854 n Biblioteca del Instituto Nacional
1 TI ISLA Biblioteca de los Servicios de Sanidad Ve-
getal
1 TH 1854 | n Biblioteca de don Enrique Herrera
1 I 1866 n Biblioteca Nacional, Sección Chilena
1 I 1866 | n Biblioteca del Departamento de Economía
Rural
1 I 1866 | n Biblioteca de don Domingo Edwards Matte
1 10 1866 n Biblioteca Nacional, Sección Chilena
1 TT 1866 n Biblioteca del Instituto Nacional
1 TI 1866 | n Biblioteca de don Domingo Edwards Matte
1 TI 1866 n Biblioteca de don Carlos S. Reed
ll TI 1866 | n Biblioteca de la familia Valenzuela Arteaga.
iluminadas (Entiéndase como tales aquellas láminas cuyas figuras fueron pri-
negras
mitivamente delineadas en negro y posteriormente coloreadas al
pincel).
(En las láminas negras cuando más puede existir un tercer color:
gris, crema, etc. fuera del blanco del papel o las líneas negras de
las figuras).
Revista Chilena de Entomología 1953, 3 179
NOMAS BO CARA E ACA S
I
J. C. BEQUAERT, The Hippoboscidae or
louse-flies (Diptera) of Mammals and birds.
Part I. Structure, Physiology and Natural
History. Entomologica Americana vol. 32
(N. S.): 1-209; y vol. 33 (N. S.): 211 - 442,
illus., sin precio, 1953.
En 440 páginas, la reconocida autoridad del Profesor Bequaert nos
presenta su experiencia de cerca de 30 años en el estudio de este curioso
grupo de Dípteros parásitos, y creemos que ha logrado preparar una
verdadera monografía comprensiva de los Hippobóscidos del Hemisferio
Occidental.
La obra contiene extensos y bien ilustrados capítulos sobre Anato-
mía Externa e Interna, Fisiología, Desarrollo y Primeros Estadios, His-
toria Natural (alimento, protección, reproducción), Relación Huésped-
Parásito, Huéspedes conocidos (aves y mamíferos), etc.
Los dibujos son excelentes, claros y comprensibles, y las pocas foto-
grafías muy buenas. El índice, a dos columnas, cubre más de 20 páginas,
y la Bibliografía comprende muchos centenares de títulos y referencias
que abarcan 60 páginas.
La dificultad de colectar y de conservar estos insectos, y el poco
interés demostrado hacia ellos, hacen todavía más meritorio el acabado
esfuerzo del Profesor Bequaert, para compendiar en este estudio mono-
gráfico su extenso conocimiento de los Hippobóscidos americanos. Revi-
sando esta obra se descubre sin embargo un atractivo nuevo y un interés
especial en estos Dípteros, hasta ahora tan descuidados y en gran parte
desconocidos.
El trabajo está lleno de informaciones originales o por primera vez
compiladas, del mayor interés y novedad, y presentadas en un lenguaje
atrayente y refinado. No nos cabe duda que con esta publicación el
Profesor Bequaert conquistará entusiastas aficionados a la Hippoboscido-
logía entre quienes adquieran y lean su valiosa contribución.
(RUE).
180 Rey ChlMEn m5 3
Jl
El presente informe, tiene por objeto dar cuenta de literatura exis-
tente sobre ápidos chilenos publicada por el especialista J. S. Moure.
1.—MOURE, Jesús S. Arquivos do Museu Paranaense. 4, 6 : 137 -178
(1945).
Familia Colletidae, con las siguientes sub-familias en Chile: Colle-
tinae, Diphaglossinae y Lonchipriinae. La tribu Diphaglossini con los
géneros Diphaglossa Spinola, Cadeguala Reed y Policana Friese, parece
ser exclusivamente chilena.
2.—MOURE, Jesús S. Museu Paranaense, Publicacoes Avulsas. 3:
3-37 (1947), Río Janeiro.
Se refiere a la familia Hylaeidae, sub familia Chilicolinae. Describe
nov. sp. Chrlicola gutierreza Moure 1947.
Familia Megachilidae, sub familia Anthidiinae. Divide la sub fa-
milia en 10 géneros, de los cuales 9 son originales y mantiene el antiguo
pa,
Notanthidium, Insensee, 1927. Tres géneros tienen representación en
Chile.
3.—MOURE, Jesús S. Arquivos do Museu Paranaense 7 : 265 - 286.
Fig. 11 - V (1949).
Trata la sub familia Lithurginae, que subdivide en dos tribus, Tri-
chothurgini y Lithurgini. Describe dos géneros nuevos, Trichothurgus,
con la especie tipo Megachile dubia Sichel y Lithurgomma con la especie
tipo Laithurgomma wagenknechti Moure 1949.
Describe además las siguientes especies chilenas:
Trichothurgus dubius (Sichel, 1867) nov. comb.
Trichothurgus herbsti (Friese 1905) nov. comb.
Lithurgomma wagenknechti Moure 1949
Lithurgomma pseudocellatum Moure 1949
Lithurgomma holomelan Moure 1949
Lithurgomma osmioides (Friese 1910 nov. comb.) esta última es ar-
gentina (Neuquén).
4.—MOURE, Jesus S. Dusenia 1, (5) : 303 - 306 (1950).
Describe una nueva subfamilia de Andrenidae, Euherbstimae, con
la especie monotípica de Chile, Euherbstia exellens Friese, (1925).
5:MIOURE, + Jesus 5. Dusenia 1, (6) 0385 = 394 (1950):
Estudia de preferencia el género Centris Klug, 1810. Estima que en
Chile no está representado sensum strictum, para lo cual crea los dos
subgéneros siguientes, Wagenknechtia y Penthenmisia que agruparían las
siguientes especies:
Centris (Wagenknechtia) cineraria Smith, 1854
Centris (Wagenknechti) orellanar Ruiz 1941
Crónica 181
Centris (Wagenknechtia) rhodophthalma Pérez 1911
Centris (Penthemisia) autrani Vachal 1904
Centris (Penthemista) buchholzz Herbst 1918
Centris (Penthemista) chilensis Spinola 1851
Centris (Penthemista) garleppi Schrottky 1913
Centris (Penthemista) mixta Friese 1904
Centris (Penthemisia) nigerrima Spinola 1851
0 —MOURE,. JESUS S. Dusenia 2, (3): 189 = 198 (1951).
Anula el género Pasiphae Spinola, por encontrarse pre- ocupado y
en su reemplazo crea Spinolapsis con un sub-género Edwynia. (*) Igual-
mente reconoce como válido el género Bicolletes Friese 1908.
7.—MOURE, Jesus S. Dusenia 2, (6) : 373 - 418 (1951).
Se refiere a los ápidos parásitos Coelioxys, de los que existen alrededor
de 200 especies neotropicales. En Chile se encuentran nueve especies.
Coelioxys chilensis Reed 1892
Coelioxys pergandez Schlett
Coelioxys frieser Cockerell 1939
Coelitoxys ameghinor Holmberg
Coelioxys wagenknecht: Moure 1951
Coelioxys oriplanes Moure 1951
Coelioxys Rkuscheli: Moure 1951
Coeljoxys ruizi Moure 1951
Coelioxys lyprura Moure 1951
(ANO
Crónica
LA SOCIEDAD CHILENA DE ENTOMOLOGIA
rindió homenaje al Dr. R. A. Philippi
Con motivo de cumplirse, en el mes de octubre del presente año, el centenario
del nombramiento del Dr. Rodulfo Amando Philippi para el cargo de Director del Mu-
seo Nacional de Historia Natural, la Sociedad Chilena de Entomología, acordó realizar,
el 21 de octubre, una sesión extraordinaria para rendir homenaje a la memoria del ilus-
tre sabio, cuya obra benefició tan hondamente el estudio de las Ciencias Naturales en
el país.
El día indicado un gran número de socios y de la familia Philippi se dieron cita en
la sede social de la Institución (Colegio de San Pedro Nolasco) para escuchar los traba-
jos y piezas literarias, destinadas a recordar la labor del sabio naturalista y hábil Di-
rector del Museo de Historia Natural, que por espacio de 43 años estuvo bajo su paciente
y tenaz dirección
(*) También existe, con este mismo nombre, un género de Diptera, Tachinidae,
creado por Aldrich, Proc. Ent. Sos. Wash. 32:26 (1930). (Nota del editor.)
182 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
El Presidente de la Sociedad, Dr. Roberto Donoso, inició el homenaje pronunciando
un bien concebido discurso, en el que hizo resaltar la obra del naturalista en favor del
desarrollo y divulgación de las Ciencias Naturales en el siglo pasado, e hizo ver cómo
a pesar de la época y de los escasos medios de que dispuso, logró acrecentar el Museo
y entregar a la posteridad, trabajos y observaciones de inapreciable valor científico.
Destacó también la importancia del Dr. Philippi al dar a conocer en todo el mundo,
la flora y fauna chilenas, y el interés que logró despertar, en el Gobierno chileno por
favorecer las actividades científicas.
Por su parte el Dr. don Emilio Ureta, jefe de la Sección Entomología del Museo
Nacional de Historia Natural, enfocó la obra del Dr. Philippi desde el punto de vista
entomológico, especialmente en el interesante grupo de los Lepidópteros, ilustrando su
trabajo con material representativo de los principales grupos en que se destacó el natu-
ralista alemán. .
Por último, el señor Humberto Fuenzalida, Director del Museo Nacional de His-
toria Natural, en una interesante y sentida improvisación puso de relieve la labor e in-
fluencia del Dr. Philippi en el desarrollo de las Ciencias de la naturaleza; de su tenaci-
dad, esfuerzo y orden que observó en sus actividades científicas, y con qué ejemplar
dedicación consagró su larga vida al estudio de la flora y fauna chilenas. Agregó, que
el actual Museo de Historia Natural era obra exclusivamente casi de él y en que se con-
serva el material, en perfectas condiciones, de aquellos lejanos días en que el Dr. Philippi
lo colectó. Finalmente, el señor Fuenzalida, hizo un fervoroso llamado a los estudiosos
poniendo a su disposición las colecciones y material que se conserva bajo su custodia.
En nombre de los familiares del Dr. Philippi agradeció el homenaje el abogado y
profesor universitario, don Julio Philippi, quien además hizo donación pública al Mu-
seo de Historia Natural de los trabajos y dibujos realizados por el sabio alemán y que
la familia ha conservado hasta hoy como su más preciada herencia.
Actividades de los socios
P. Guillermo Kuschel: Durante un año completo recorrió y trabajó en los grandes
Museos de Europa, con una Comisión de Investigación de la Universidad de Chile. Des-
de marzo de 1953 el P. Kuschel visitó los Museos de España, Italia, Austria, Alemania,
Suecia, Bélgica, Holanda, Francia e Inglaterra, estudiando los tipos de autores europeos
de Curculionidae Neotropicales y muchas especies Neárticas. Algunos de estos tipos le
fueron también facilitados para su estudio más detenido en Chile. En estas condiciones
el P. Kuschel podrá aclarar los nombres correctos y tal vez definitivos de una gran can-
tidad de especies de Curculiónidos americanos descritos en los últimos 100 años por au-
tores europeos, y no nos cabe duda que serán muchísimos los trabajos que podrá ir pu-
blicando sobre una materia tan esencial para la Taxonomía moderna de este vasto grupo
de Coleópteros. Creemos que nunca antes tuvo un entomólogo americano una oportu-
nidad más completa de realizar un estudio cabal a base del examen de los tipos, sobre
un aspecto que incide en el fundamento mismo de la Taxonomía, en la correcta deno-
minación de las especies antiguas, en la determinación de sinonimias definitivas, en la
designación de género-tipos, en la distribución geográfica de las especies comprendidas.
etc.
(RECO
Gabriel Olalquiaga F. Becado por el Gobierno Español, se encueptra en España
por nueve meses el señor Olalquiaga, estudiando los insectos y otros organismos que
viven en la zarzamora (Rubus sp.) en la península ibérica. El viaje de nuestro consocio
Necrología 183
cuenta también con el patrocinio de otras instituciones como el Ministerio de Agricul-
tura, la Universidad de Chile, la Universidad Católica de Chile, la Sociedad Chilena
de Entomología, y otras organizaciones particulares del país. Desde octubre de 1953,
el consocio señor Olalquiaga se encuentra en España, y espera visitar durante su viaje
Italia, Francia e Inglaterra.
(REACENA
Otfried Schwember O. Comisiopado por la Universidad de Chile y el Ministerio
de Agricultura, este consocio asistió al Congreso Internacional Populícola realizado en
Alemania, a fines del año pasado. Viajó también por Holanda, Bélgica y Francia. A raíz
de esta participación del consocio Schwember en este torneo internacional, el Ministerio
de Agricultura ha comenzado a realizar un interesante programa de mejoramiento del
cultivo del álamo en Chile, a través de la introducción al país de numerosas nuevas va-
riedades, híbridos y formas de esta especie forestal de tan considerable importancia eco-
nómica.
REI
Luciano Campos S. Este consocio se encuentra en la Universidad de California,
en Davis, desde agosto de 1953, becado por un año por el Instituto de Asuntos Inter-
Americanos. Está haciendo estudios sobre Control con Insecticidas de Plagas Entomo-
lógicas de la Agricultura.
Necrología
Don Ramón Gutiérrez (1917-1953)
Si ser entomólogo profesional es difícil, menos fácil es todavía para el aficionado,
descollar en la Entomología de un país. Si el hombre debe emplear casi todo su tiempo
en ejercer la propia ocupación, muy diferente a la Entomología, y dedicar a ésta sólo
los rincones del día, renunciando a su necesario¡descanso, es algo aún más meritorio, y
más lo es todavía en América Latina, donde la práctica de la ciencia de los imsectos es
dificultosa, y por lo general no proporciona al individuo ventajas materiales. Esta di-
gresión la motiva el nombre de Ramón Gutiérrez Alonso, quien falleció en Santiago el
11 de enero de 1953, a la edad de 35 años.
Aunque se dedicó a la taxonomía, por esto o quizás si a pesar de ello, sobresalió tam-
bién como colector y coleccionista. Dotado de una excepcional vocación por la Entomo-
logía, su pasión por ella despertó cuando era apenas un colegial, y con el tiempo la afi-
ción llegó a convertirse en algo que podríamos calificar de sano fanatismo por los Esca-
rabeidos, familia de Coleópteros, en que fué una autoridad chilena. Lo notable del caso
es que tuvo el carácter para no desperdigar sus energías intelectuales en otra cosa que
no fueran los Escarabeidos. Si en el futuro no se le llegara a reconocer como el principal
taxónomo que tuvo Chile, en la familia mencionada y durante la presente centuria, na-
die negará que su acción en este campo fué tan vigorosa, tomando en cuenta sólo sus
colecciones, publicaciones y literatura acumulada, que resultará sumamente básica
para quienes estudien nuestra fauna escarabeidológica. Describió especies y géneros,
que publicó en numerosos artículos, y al final de su vida alcanzó a reunir más de 60 cajas
con no menos de 20.000 ejemplares de insectos de su especialidad, chilenos y exóticos.
El público pudo comprobar el valor de sus colecciones cuando Gutiérrez las exhibió en
octubre de 1952, durante la Exposición Entomológica abierta en Santiago, en home-
naje a don José Toribio Medina.
184 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
Era claro para exponer sus puntos de vista cuando creía que otros investigadores
no apreciaban de la misma manera que él los difíciles y a veces sutiles caracteres morfo-
lógicos de los Escarabeidos, que él conocía profundamente, sobre todo nuestras especies;
y a este respecto, recordamos que discrepaba (1950) con Saylor (1946) cuando este taxó-
nomo sostiene que los nombres Athlia plebeja Burmeister y Rivera plebeja (Burmeister)
son sólo sinónimos de Athlia rustica Erichson. El atento examen que hacía de lo que se
publicaba acerca de Escarabeidos en el mundo, lo hizo descubrir frecuentemente errores,
y así citamos el caso de Golofa pelagon Burm., que aparece anotado para Chile en los
catálogos, pero que Gutiérrez demostró su no ocurrencia en el país.
Como era independiente de espíritu, siempre trabajó solo, pero no por ello dejó de
pertenecer a importantes instituciones nacionales y extranjeras, en que la Entomología
figura entre sus fines. Su bondad, caballerosidad y generosidad, serán siempre reconoci-
das. Su espíritu de cooperación fué ejemplar; basta ver hoy día sus 200 cajas llenas de
material entomológico obtenido en excursiones, y que aún cuando no era de su especia-
lidad él reservaba, con afecto y cuidado, para colegas o instituciones chilenas y extran-
jeras. Mantuvo un canje verdaderamente impresionante con casi todos los países del mun-
do. De Japón, Indonesia, etc., todavía sigue llegando correspondencia y material a la
casa de este chileno que ningún provecho monetario pensaba obtener tras la acumula-
ción de valiosos ejemplares entomológicos venidos de todas partes del planeta. Como
entomólogo ad honorem del Museo Nacional de Historia Natural, desde 1946, ayudó a la
Necrología 185
ordenación de los Escarabeidos. Extendió también su colaboración a otros países, y al efec-
to estudió los Escarabeidos del Paraguay, a pedido de una institución de esa República.
Aunque en su corta pero laboriosa vida no viajó fuera de Chile, su expedición a la
cordillera de Pemehue, hecha en compañía de otros entomólogos (enero de 1946), se
señala como un buen ejemplo de desinteresado y útil afán por el conocimiento de los
insectos, y es una réplica de las que hicieran Germain y Philippi en el pasado. Al-
gunas localidades del país las recorrió con gran paciencia y método: Panguipulli, El Ca-
nelo y la región costera de Santiago. Y como era buen amigo, recibía abundante
material de los más diversos puntos del país y del extranjero.
Es cierto que sus propias condiciones intelectuales le facilitaron su tarea de entomó-
logo, pero nos consta también que con una asiduidad e intensidad poco comunes recibió
básicas lecciones del Dr. Carlos E. Porter y del Hno. Flaminio Ruiz P., dos hombres
que dejaron una luminosa estela en la Historia Natural del país. Nos parece también
que el trato epistolar que tuvo con el extinto Dr. Gilbert J. Arrow, reconocida autoridad
mundial en Escarabeidos, debió servir mucho a nuestro amigo. A todo esto se agregó
que el destino quiso dotarlo de holgura económica, y así podía sufragar los gastos y efec-
tuar otras inversiones que demanda la Entomología, y que por cierto nada reditúan.
Gutiérrez era hijo de padres españoles, y nació en Santiago el 26 de noviembre de
1917. Le sobreviven su distinguida esposa, doña Dolores Larios, su hijita de 3 años,
Ana María, una hermana y dos hermanos. Su muerte fué sinceramente lamentada por-
que a las condiciones que señalamos se sumaba su hondo sentido familiar que lo hizo
ser buen hijo, esposo, padre y hermano. Su sano buen humor y optimismo, contrastaban
con su crónica enfermedad cardíaca que en cualquier momento podía serle mortal.
Tenemos la íntima confianza de que su viuda, con su comprensión por los valores
intelectuales y por la memoria del extinto, sabrá mantener la integridad de los bienes
entomológicos: sus colecciones, ricas y bien identificadas y presentadas, y su literatura,
que incluye nombres fundamentales para un especialista en Escarabeidos (Ph. Germain,
Reitter, Fr. Chaus, etc.), son efectivamente un patrimonio, que aguarda a quien pro-
siga la labor de Gutiérrez.
Con respecto a su bibliografía, cúmplenos decir que las seis primeras Contribucio-
nes al conocimiento de los Scarabaeidae chilenos las publicó en la Revista Chilena de
Historia Natural en los volúmenes 44 (1940), pp. 93-99 y 275-280; 45 (1941), pp. 146-
154; 46-47 (1942-43), pp. 117-131 y 197-198; y 48 (1944), pp. 112-118. Las otras nueve:
1946. Contribuciones al conocimiento de los Coleópteros del Paraguay (1). Nuevo género
de Melolonthinae paraguayo. Rev. Soc. Cient. Parag. 7: 49-0.
1916. Notas sobre Scarabaeidae chilenos. Livro homenagem R. Ferreira d'Almeida 2:
11-5.
1947. Escarabajos comunes a Chile y Argentina. Rev. Soc. Ent. Arg. 13: 309-4.
1949. Notas sobre Scarabaeidae neotrópicos (Coleoptera Lamellicornia). An. Soc. Cient.
Arg. 148: 9-35.
1950. Notas sobre Scarabaeidae chilenos. Arthropoda 1 (2-4): 267-78, 1 fig., Buenos Aires.
1950. Scarabaeidae del Norte de Chile. An. Soc. Cient. Arg. 149: 52-75.
1951. Notas sobre Scarabaeidae neotrópicos (11). An. Soc. Cient. Arg. 151: 105-25, 2 figs.
1951. El género Liogenys en Chile. Rev. Chil. Ent. 1: 129.
1952. Notas sobre Scarabaeidae neotrópicos (III). Rev. Chil. Ent. 2: 207-27.
Sabemos además que escribió un Catálogo de los Scarabaeidae del Paraguay, pero
carecemos de datos sobre su publicación.
GABRIEL OLALQUIAGA FAURÉ
Ing. Agrón., Entomólogo
Depto. de Investigaciones Agrícolas.
186 Revista Chilena de Entomología 1953, 3
REVISTA CHILENA DE ENTOMOLOGIA
REGLAMENTO DEL COMITÉ DE PUBLICACIÓN
I. Generalidades
ArtícuLO 1.—La Revista CHILENA DE ENTOMOLOGÍA será la pu-
blicación oficial de la Sociedad Chilena de Entomología, aparecerá una
vez al año, adoptará para su presentación el formato 16.%, y será dirigi-
da por un COMITÉ DE PUBLICACIÓN que se regirá de acuerdo con las dis-
posiciones del presente Reglamento.
ART. 2.—La REVISTA CHILENA DE ENTOMOLOGÍA se publica primor-
dialmente con fines de canje e intercambio, y si éste no existe o no pue-
de establecerse, será entonces vendida al precio que fije el COMITÉ DE
PUBLICACIÓN, incluso a los miembros de la Sociedad, exceptuando sólo
a los Honorarios.
Il. Comité de Publicación
ART. 3.—El COMITÉ DE PUBLICACIÓN de la REvisTa CHILENA DE
ENTOMOLOGÍA será presidido por derecho propio por el Presidente de la
Sociedad, y estará compuesto por un Redactor, un Editor y un Tesorero,
pudiendo ocupar cualquiera de estos tres últimos cargos el Presidente
de la Sociedad, sin perjuicio de sus funciones, cuando el Directorio así
lo disponga.
ART. 4.—Eventualmente, y si las circunstancias así lo requieren,
el COMITÉ DE PUBLICACIÓN designará un Secretario que podrá serlo el
Secretario de la Sociedad, pero que no será considerado como miembro
permanente u oficial de dicho Comité.
ART. 5.—Los cargos de Redactor, Editor y Tesorero del ComITÉ
tendrán carácter de permanentes, serán designados por el Directorio de
la Sociedad, y las personas que los sirvan sólo podrán ser removidas a
petición del Directorio en sesión extraordinaria de la Sociedad, citada
para este único y exclusivo propósito.
ART. 6.—El REDACTOR de la Revista será el único encargado de so-
licitar colaboraciones de nacionales y extranjeros, procediendo al selec-
cionar los probables colaboradores en completo y unánime acuerdo con
el resto del ComttÉ.
Reglamento 187
ART. 7.—El EDITOR de la Revista tendrá a su exclusivo cargo y res-
ponsabilidad la impresión misma de la Revista, su composición y compa-
ginación, la distribución de las ilustraciones, cuerpo de tipografía, correc-
ción de pruebas, confección del índice, y todo otro trabajo relacionado
con la imprenta, clisées e impresión de la Revista.
ART. 8.—Para la corrección de pruebas y confección del índice, el
Editor podrá requerir la ayuda de cualquier miembro de la Sociedad
que desee cooperar a estos trabajos.
ART. 9.—El TESORERO de la Revista estará encargado de reunir
los fondos y otros recursos necesarios para publicarla, quedando autori-
zado para solicitar dinero, requiriéndolo de fuentes particulares, oficia-
les o de la propia Sociedad, y podrá asimismo pedir, aceptar y recibir
en nombre de ella subvenciones o donaciones con el mismo fin, vender
ejemplares o colecciones de la Revista, etc.
ART. 10.—El Tesorero contabilizará detalladamente estas entradas
y sus correspondientes gastos, abrirá y mantendrá una Cuenta Bancaria
a nombre de la Sociedad, pudiendo firmar cheques y cancelar gastos con
su sola firma. k
ART. 11.—Nómbrase una Comisión Revisora de Cuentas de la Te-
sorería, que estará integrada por el Presidente de la Sociedad, que la pre-
sidirá, y dos ex-miembros del Directorio, para que dos veces al año prac-
tique una revisión prolija de cuentas y gastos, revise libros, controle la
caja, etc. Esta Comisión Revisora de Cuentas durará un año en sus fun-
ciones y se elegirá conjuntamente con el Directorio de la Sociedad.
ART. 12.—La Memoria Anual del Tesorero de la Revista tendrá
que llevar la aprobación de esta Comisión Revisora de Cuentas.
ART. 13.—Los gastos que demande la impresión de la Revista de-
berán ser autorizados por la unanimidad del ComItTÉ.
ART. 14.—Los cargos de Tesorero de la Revista y de Tesorero de la
Sociedad podrán reunirse en una sola persona.
ART. 15.—La remoción de un miembro del ComITÉ lo hará la So-
ciedad con la concurrencia de los ?/¿ de los Socios Titulares presentes y
al día en sus cuotas, en la sesión en que esta materia se presente.
ART. 16.—La renuncia de algún miembro del Comité será presen-
tada al Directorio de la Sociedad, el que decidirá su aceptación o rechazo.
ART. 17.—Ningún miembro del ComITÉ podrá adoptar para sí el
título de Director de la Revista, salvo que el Directorio de la Sociedad
así expresamente lo autorizare.
III. Colaboraciones
ART. 18.—Las colaboraciones para la Revista deberán corresponder
a investigaciones originales sobre Entomología en cualquiera de sus as-
188 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
pectos o relaciones, no publicadas antes ni siquiera en resumen, con to-
das las referencias bibliográficas o revisiones de literatura indispensables
para fundamentar el nuevo aporte que se cree hacer, y no excederán de
15 páginas impresas de la Revista, ni contendrán más de una sola pá-
sina completa de ilustraciones.
ArT. 19.—Las colaboraciones que correspondan en extensión a más
de 15 páginas, o que contengan mayor número de ilustraciones como
para completar una página, tendrán que ser expresamente autorizadas
por el ComITÉ, el que puede incluso cargar el exceso de gastos exigidos
por trabajos de mayor extensión, a sus autores.
ArT. 20.—Las colaboraciones recibidas serán clasificadas en cuanto
a su mérito y originalidad por el COMITÉ, y para su aceptación definitiva
se requerirá el asentimiento de tres de los cuatro miembros que lo com-
ponen.
ArrT. 21.—Estas colaboraciones deberán solicitarse en duplicado, que
vengan bajo cubierta certificada, estar preferentemente escritas en idio-
ma Español, y versar necesariamente sobre insectos chilenos o grupos
neotropicales que contengan géneros o especies chilenas.
ART. 22.—Los originales no podrán venir cosidos sino que sujeta-
das las hojas por un clip, y las láminas sueltas o desprendidas, con le-
yendas o numeración que las individualice.
ART. 23.—Además del idioma Español, se aceptará también colabo-
raciones escritas originalmente en Inglés, Francés o Alemán, excluyén-
dose otras lenguas de los idiomas aceptados por la Sociedad.
ArT. 24.—Las colaboraciones en Español deberán llevar un Resumen
o Sumario en Inglés, que exprese fiel, cabal y brevemente lo original que
el trabajo contenga, mientras que las colaboraciones escritas en otro de
los idiomas oficiales, deberán traer este mismo resumen en Español.
Art. 25.—La totalidad de trabajos en otros idiomas que no sea el
Español, sólo podrán ocupar un máximo de 1). (un tercio) de la exten-
sión de la Revista impresa, salvo que circunstancias especiales debida-
mente calificadas decidan al COMITÉ a ampliar este limite.
ArT. 26.—El ComMITÉ procurará que todos los Ordenes de Insectos
se encuentren proporcionalmente representados en las colaboraciones acep-
tadas, de manera que, dentro de lo posible, se evite preferencias O exceso
de trabajos o páginas para un determinado grupo de Insectos.
ART. 27.—Los colaboradores aceptados de la Revista, y cuyos tra-
bajos se publiquen en ella, tendrán libre y gratuito derecho a recibir 50
reimpresos, y cualquier exceso sobre esta cifra de que los autores deseen
disponer, tendrá que ser costeado por ellos mismos.
ART. 28.—El ComITÉ conservará otros 50 reimpresos de todos los
trabajos publicados con fines de canje, intercambio o atención de pedidos.
A
Reglamento 189
IV. Modificaciones
ART. 29.—El presente Reglamento por el cual se regirá la prepara-
ción, impresión y distribución de la REvIsTa CHILENA DE ENTOMOLOGÍA,
sólo podrá ser modificado por la Asamblea General de Socios de acuerdo
con lo que estipulan los Estatutos de la Sociedad para la modificación
de dichos Estatutos.
ART. 30.—En casos de duda en la interpretación de este Reglamento,
o de diferencia de criterio o de opinión entre los miembros del ComITÉ,
la materia en discusión será llevada al Directorio de la Sociedad, donde
el Presidente podrá servir de árbitro, excepte en aquellas cuestiones en
que se prefiera conocer o consultar la opinión de la Sociedad en alguna
de sus sesiones ordinarias.
190 Rev. Chil. Ent. 1953, 3
INM AO a
CATEGORIAS Y NOMBRES NUEVOS
CONMIEO PAE
cnilensis, Slds 30 0.05 0s0 esoo asta
decoratus, Paroectropsis ...........
gutierrezi, Ectinogonia........ ose
autenez DO e
color ICuis
lemosle, Oozeamts: oo.opbeorepacoss
BArO0EEHOPSIS e A e
penal Ecuno ona SEL.
pena lra cd ie
wagenknechti, Ectinogonia .........
DIME TRES
antennata, Aphrophila. ........%...
Australosymmerus .......... Ta ME
bifida, Mycetophila ...............
iwela, INxccma ..ovopocesuoosroos
SCA
fumidapex, Macrocera .............
kuscheli, Merianina
malleolus, Leia
media, Nacysa 0. sosasouaaosooe
mens, Placa, sosa los das aaa
ojala, ILMmOna ss. soc esoo osas
paranotata, Mycetophila. ..........
17
137
66
parapicalis, Mycetophila. ........00 39
simillina, Tetragoneura ............ 39
subcapitata, Mycetophila .......... 39
subfumosa, Mycetophila. .......... 32
submaculipennis, Leila ........0.... 39
subrecta, Mycetophila. . ........... 39
subvittata, Mycetophila ........... 40
tergifera, Austrolimnophila. ........ 13
triordinata, Mycetophila. .......... 40
HNY MIE NO EDEN
Gastroxylabis ad RARA 69
gutierrezi, Gastroxylabis. .........- afin
ooo PU 111
insularis, Haplogonatopus. ......... 113
kuscheliana, Lepidopternopsis ...... 102
Lepidopternopsis......ooo........- 101
maculicornis, Perisierola ........... 106
nigrithorax, Idologonatopus ......-.. 112
rubrosignata, Gastroxylabis ........ 69
sactae-clarae, Perisierola. .......... 108
TARADO HAD
ennesta cmBatocal 140
SUMARIO
ALEXANDER, CH. P.—Records and descriptions of chilean crane-
bes hipulidaci(Miptera). Part lisos tt as
CALTAGIRONE Z., L.—Observaciones sobre Incamyia chilensis Al-
drich (Diptera, Tachinidae) y su multiplicación en laboratorio
CERDA G., M.—Cerambícido de Europa colectado en Chile. Coleop-
era, Core. A O A
CERDA G., M.—Nuevos Cerambicidos chilenos. Coleoptera, Ceram-
AA A A A e SN
CERDA G., M.—Contribución al estudio de los Cerambícidos chi-
nos Coleoptera Cerambyada
Cobos, A.—Revisión del género Ectinogonia Spinola, sensu strictus.
Coleoptera. Buprestidaes 20d ls e
Donoso Bb, ¡Ri —Ixodoidea de Chile o a
Donoso B., R.— Accidentes producidos por picaduras de Himenóp-
ETCHEVERRY C., M.—Identificaciones lepidopterológicas .........
FREEMAN, P.—Los insectos de las islas Juan Fernández. 13. Myceto-
philidae, Sciaridae, Cecidomytidae and Scatopsidae (Diptera).
GAjarDO ToBArR, R.—Algo más sobre Mepraia spinolai. Hemiptera,
Mato A o sl ae dl IN DAS:
HERRERA G., J.—Lepidópteros nuevos para Chile. Lepidoptera,
Pienidass.3 o IC E O IN SO
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Searabacidas Rutelma Sa io a ra a e
OGLOBLIN, A.—Un nuevo género chileno patagónico de la familia
Drapyaidacilymenopter o ao
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daa yimdae (Elyimenoptera). a e ae
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(Cylindrophora) iricolor. Coleoptera, Buprestidae ...........
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ColcopterabBupretla PR MA
STUARDO O., C.—Una familia de Dípteros nueva para Chile. Dip-
tra Et EOL E A A a oa aida
STUARDO O., C.—Los atlas de la Historia Física y Política de Chile
Notes DOCS e le E A A O
CTOMICO: Deo o e y LO A A E
NEO e pa le E El SI E A a ao
Revista Chilena de Entomología. Reglamento del Comité de Publi-
ENT SS a A
Indhecercatecoriasy nombres nuevos. oa
y z
ESE TERMINÓ. DE IMPRIMIR | EL 30 DE ABRI 0
ds 20 j DE 1954, EN LOS TALLERES DE LA IMPREN- 38
| TA UNIVERSITARIA, DE VALENZUELA BAS-
TERRICA Y CÍA., ARTURO ALESSANDRI Bl
MOS - SANTIAGO DE CHILE. é
PRESIDENTES DEA SOCIEDAD ACHILENA
DE ENTOMOLOGIA DESDE SU FUNDACION
(* fallecidos)
1933.—Dr. CarLos E. PoRTER*
1934.—R. P. FÉLIx JAFFUEL*,
- 1935.—SR. CARLOS STUARDO
1936-1937.—R. H. FLAMINIO Ruiz*
1938.—Dr. EmILIO URETA
1939-1940.—SR. CARLOS SILVA FIGUEROA
1941.—R. H. FLAMINIO Ruiz*
1942.—SR. PEDRO Gopovy*
1943—Dkr. Emiro URETA
1944-1947.—SR. ALEJANDRO HorsT*
1948-1950.—SR. RAÚL CorTÉS
1950-1952.—R. P. GUILLERMO KUSCHEL
1953-1954.—DR. ROBERTO Donoso B.
DIRECTORIO 1953/1954
- Presidente: RoBErRTO Donoso B.
Vice-presidente: MIGUEL CERDA G.
Secretario: GILBERTO. MONSALVE M.
Tesorero: RAÚúL CortTÉs P.
Vocal: DomMINnGO MATTE L.
/ EA
Para museos y naturalistas la Sociedad Chilena de Entomología
ha tirado una separata de 100 ejemplares del trabajo incluído
en este volumen que obedece al título
LOS ATLAS DE LA HISTORIA FISICA Y POLITICA DE
CHILE
Chile: $ Extranjero: USA R
REVISTA CHILENA DE ENTOMOLOGIA : 4 VOLUMEN III
Canje, suscripciones, correspondencia $ 400.— Chile
Casilla 4150 - Santiago - Chile U$A 4.50 Extranjero
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